{"id":26893,"date":"2016-02-05T18:09:20","date_gmt":"2016-02-05T23:09:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sexualidad-humana-cristo-redentor-de-la-sexualidad\/"},"modified":"2016-02-05T18:09:20","modified_gmt":"2016-02-05T23:09:20","slug":"sexualidad-humana-cristo-redentor-de-la-sexualidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sexualidad-humana-cristo-redentor-de-la-sexualidad\/","title":{"rendered":"SEXUALIDAD HUMANA: CRISTO REDENTOR DE LA SEXUALIDAD"},"content":{"rendered":"<p>\n  Dios cre\u00f3 al hombre a su imagen y semejanza  Ca\u00edda de Ad\u00e1n. Durero. Nurember, 1504.  Ad\u00e1n y Eva de lucas Cranach, 1528.    Rubens<br \/>\n    Cristo en cuanto posee con el Padre y su soplo santo y com\u00fan una misma e id\u00e9ntica naturaleza divina, crea sin cesar, a partir de la nada, a todos los hombres tal cuales son: almas inmortales sin sexo, pero \u201cinformando\u201d una sexualidad psicosom\u00e1tica y cuerpos mortales sexuados. La distinci\u00f3n de los sexos proviene no de un ciego azar o tan s\u00f3lo de la evoluci\u00f3n eventual que la condicionar\u00eda, sino, en \u00faltimo an\u00e1lisis, de una sabia disposici\u00f3n de la providencia del Verbo eterno respecto del g\u00e9nero humano en el cual quer\u00eda insertarse, y al que quer\u00eda conservar con su propia cooperaci\u00f3n precisamente mediante esta diferenciaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dios no ha hecho nunca una persona humana \u201casexuada\u201d; cada cual es creado con un sexo determinado. El sexo y la sexualidad, como todos los bienes materiales, psicol\u00f3gicos o espirituales, son objeto de la voluntad de elecci\u00f3n del Creador, al mismo tiempo que manifiestan su sabidur\u00eda y su poder. Los \u00f3rganos sexuales y la sexualidad de todos los hombres dependen siempre de Dios creador tanto en lo que se refiere a su existencia como en cuanto a su actividad. Nadie puede ejercer actividad sexual alguna sin el concurso del Verbo creador. El hombre orgulloso, que con tanta facilidad se envanece de su \u201cpotencia\u201d sexual, no podr\u00e1 ejercerla sin el concurso del Todopoderoso porque nunca podr\u00e1 soslayar su dependencia ontol\u00f3gica con respecto a la acci\u00f3n de Dios. Su \u201cpotencia\u201d sexual no es m\u00e1s que un abismo de impotencia ante la omnipotencia de Cristo Creador [1] . Esta sexualidad humana creada por Dios es parte integrante de la persona humana. El ConcilioVaticano II nos habla, a la vez, de la sexualidad del hombre (\u201cindoles sexuales hominis\u201d) [2] y del misterio del hombre[3] . Podemos, pues, leg\u00edtimamente hablar no s\u00f3lo de sexualidad humana espec\u00edficamente distinta de la sexualidad animal \u2013 cosa que la simple raz\u00f3n del hombre puede ya discernir[4] , sino tambi\u00e9n de un misterio de la sexualidad humana, indemostrable por la raz\u00f3n a la que trasciende.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En efecto, en las condiciones actuales del g\u00e9nero humano, elevado al orden sobrenatural, ca\u00eddo en el primer Ad\u00e1n y rescatado en el segundo, tanto la humanidad entera y solidaria como cada persona constituyen un misterio en sentido estricto [5]  lo mismo en cuanto al cuerpo, destinado a la resurrecci\u00f3n, que en cuanto al alma, llamada a la visi\u00f3n beat\u00edfica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dado que el cuerpo est\u00e1 sexuado y debe recibir al resucitar el efecto beatificador de la divinizaci\u00f3n consumada del alma, fijada en la visi\u00f3n y en el amor inmutables del Inmutable, es absolutamente imposible negar la divinizaci\u00f3n (indirecta) del sexo (directo) de la sexualidad ps\u00edquica [6] por medio de la gracia de la elevaci\u00f3n sobrenatural. Se puede, por lo tanto, decir que la sexualidad participa en el hombre de ese misterio estrictamente dicho que \u00e9l mismo constituye.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este misterio del hombre, impenetrable incluso despu\u00e9s de la revelaci\u00f3n de la elevaci\u00f3n sobrenatural y de la redenci\u00f3n, puede, sin embargo, ser, por su parte, objeto de una inteligencia real, aunque no exhaustiva, a la luz de la analog\u00eda de las realidades que naturalmente pueda conocer, y sobre todo, iluminado por su conexi\u00f3n con los dem\u00e1s misterios revelados y con su fin \u00faltimo y sobrenatural [7].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Desde este punto de vista, una reflexi\u00f3n acerca de los diversos fines de la actividad sexual del hombre divisado har\u00e1 posible comprender mejor lo que \u00e9l es. El fin inmediato del acto conyugal es la expresi\u00f3n de amor entre los esposos; su fin mediato, la procreaci\u00f3n de otras personas humanas con mira s ala propagaci\u00f3n del g\u00e9nero humano[8]&#160;; su fin \u00faltimo, la gloria del Padre y del Hijo, en cuanto que est\u00e1n vinculados por el v\u00ednculo de su amor, que es el Esp\u00edritu. En otras palabras, el misterio de la uni\u00f3n de amor sexual y psicosom\u00e1tico de los humanos  tiene por fin \u00faltimo la contemplaci\u00f3n amorosa del misterio de la uni\u00f3n de amor, puramente espiritual, del Padre y del Hijo en el Esp\u00edritu [9] .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero cuando, como consecuencia de la libre correspondencia a un carisma de ese Esp\u00edritu, la persona humana prefiere abstenerse de toda la actividad sexual y consagrar totalmente a Dios su sexualidad en la virginidad o con el celibato, el bien de la Iglesia es el fin inmediato de esta consagraci\u00f3n de la sexualidad humana, la perfecci\u00f3n personal del consagrado su fin mediato [10] .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Con el ejercicio de la virtud, adquirida e infusa, y de la castidad, el hombre creado y divinizado reconoce de manera concreta el dominio supremo que sobre su cuerpo y sobre su alma, sobre su sexualidad psicosom\u00e1tica, tiene Aquel que es a la vez su creador y su fin \u00faltimo. La castidad le encamina hacia ese fin.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La ley natural de la castidad, inscrita por Dios en el coraz\u00f3n del hombre, confirmada y precisada por Cristo, inclina y obliga al hombre a alcanzar la visi\u00f3n de Dios con la pureza del coraz\u00f3n (Rom 2, 15; Mt 5, 8. 27.28) La revelaci\u00f3n natural de esta ley natural (cf. Rom 2, 15 y I, 20), los mismo que su confirmaci\u00f3n por Cristo, no es m\u00e1s que un complemento de la revelaci\u00f3n de Dios vivo acerca de s\u00ed mismo como creador se\u00f1or del cuerpo. Forma parte integrante de la amorosa voluntad slav\u00edfica de Crtisto con respecto al cuerpo humano. Se trata de una revelaci\u00f3n redentora.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La lujuria, idolatr\u00eda del cuerpo [11] , manifestaci\u00f3n y castigo del orgullo del esp\u00edritu (cf. Rom I, 24-25, desconoce a la vez el dominio supremo (cf Rom I, 24-25), desconoce a la vez el dominio supremo del Creador, las aspiraci\u00f3n y el gemido del propio cuerpo, destinado a ser resucitado por el Verbo encarnado, y su destino ontol\u00f3gico a la gloria (cf. Rom 8, 19-23; I Cor 15, 21-22).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En cualquier tiempo, pero especialmente en el nuestro, \u00e9sta es la forma m\u00e1s pr\u00e1ctica de ate\u00edsmo pr\u00e1ctico de gran n\u00famero de cristianos de nombre, que hacen profesi\u00f3n de conocer a Dios, pero con su conducta reniegan de \u00c9l (Tit I, 16). Significa una opci\u00f3n inhumana del hombre a favor de una sexualidad puramente animal, una deshumanizaci\u00f3n voluntaria de su sexualidad (en la medida en que eso es posible) y m\u00e1s a\u00fan, una rebeli\u00f3n total, ps\u00edquica y som\u00e1tica, contra el proyecto divino de divinizaci\u00f3n de la sexualidad humana, que profana y prostituye lo que se hab\u00eda convertido en sagrado: \u00bfNo sab\u00e9is que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? \u00bfY tomar\u00edamos miembros de Cristo para hacer de ellos miembros de prostituta? (I Cor 6, 15; cf. V. 13 al 20) Pecado contra la voluntad divinizadota de Cristo con respecto a la sexualidad humana, nos invita a considerar el misterio de la redenci\u00f3n de la humanidad sexuada por medio delcelibato sacerdotal del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Bertrand de Margerie S.J.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Transcrito por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger para la Enciclopedia Cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tomado de: Cristo, vida del mundo. Biblioteca de Autores Cristianos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Notas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[1] Cf. San Juan de la Cruz, \u201cSubida del monte Carmelo\u201d I 4.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[2]GS 51,3. Distingue claramente sexualidad y lo que es capacidad de engendrar,      demostrando la trascendencia de ambos en el hombre sobre el sexo, y la sexualidad en el animal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[3]GS 22,1.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[4]GS. 51,3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[5]DS 3005.3016 (DB 1786.1796)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[6]Cf. Nt. 4 y 6 de este cap\u00edtulo. En sentido estricto, la materia incapaz de conocer y amar a Dios, no puede ser divinizada ni participar en las operaciones \u00edntimas de la vida divina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[7]DS 3016 (DB 1796).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[8]Cf. D.S 3838 (DB 2295). El fin inmediato es un medio en relaci\u00f3n al fin intermedio y al fin \u00faltimo. El fin inmediato del matrimonio coincide, por lo tanto, con uno de sus fines secundarios, mientras que su fin mediato es id\u00e9ntico a su fin primario. La procreaci\u00f3n y educaci\u00f3n de los hijos est\u00e1, en cierto sentido, ordenada a la propagaci\u00f3n del g\u00e9nero humano (cf. Santo Tom\u00e1s de Aquino, Suma Teol\u00f3gica 2-2 q. 154 a. 2, comentado por G. de Broglie, S.J. Para la moral conyugal tradicional: Doctor Communis\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[9]Cf. Santo Tom\u00e1s de Aquino, Super evangelium Ionnis lectura, ed. Marietti (Turin-Roma 1852) n. 2214 ( in Io 17, 11b); algunos te\u00f3logos, como H\u00e9ribert Muhlen (Der Heilige Geist als Person, M\u00fcnster 1967), parangonan correctamente la generaci\u00f3n del hijo a partir y por medio de sus padres, como principio \u00fanico, con la procesi\u00f3n del Esp\u00edritu, que procede de las dos personas, del Padre y del Hijo, como de un principio \u00fanico, lo cual lo de define el concilio de Florencia (DS 1301; DB 691). No sabemos todav\u00eda c\u00f3mo va a acoger la mayor\u00eda de los te\u00f3logos estos puntos de vista, tan acordes con el principio establecido por Vaticano I, acerca de la analog\u00eda en teolog\u00eda (DS 3016; DB 1796)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[10]P\u00edo XII, en su enc\u00edclica acerca del Cuerpo m\u00edstico, subraya que la Iglesia, como toda sociedad, est\u00e1 ordenada al bien de sus miembros, que son personas; y no inversamente (como ocurre con los cuerpos f\u00edsicos) (AAS 35 [1943] 222; DS 3810).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[11]Cf. AA&#160;: \u201cTodav\u00eda en nuestros d\u00edas hay muchos que, fij\u00e1ndose m\u00e1s de lo razonable en los progresos de la ciencia y de la t\u00e9cnica, se inclinan a una especie de idolatr\u00eda de las cosas temporales, y se convierten en esclavos mas que en se\u00f1ores\u201d. Esto tiene especial aplicaci\u00f3n al terreno de la sexualidad\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dios cre\u00f3 al hombre a su imagen y semejanza Ca\u00edda de Ad\u00e1n. Durero. Nurember, 1504. Ad\u00e1n y Eva de lucas Cranach, 1528. 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