{"id":26941,"date":"2016-02-05T18:11:07","date_gmt":"2016-02-05T23:11:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sociedad-de-jesus\/"},"modified":"2016-02-05T18:11:07","modified_gmt":"2016-02-05T23:11:07","slug":"sociedad-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sociedad-de-jesus\/","title":{"rendered":"SOCIEDAD DE JESUS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify\">Societas Iesu, Jesuitas)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una orden religiosa fundada por San Ignacio de Loyola. Llamada por \u00e9l \u201cLa Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas\u201d para indicar su verdadero jefe y su esp\u00edritu militar, el t\u00edtulo fue latinizado como \u201cSocietas Iesu\u201d en la Bula de Paulo III que aprobaba su creaci\u00f3n y la primera f\u00f3rmula de su Instituto (Regiminis militantis ecclesia\u201d, 27 de Septiembre de 1540). El t\u00e9rmino \u201cJesuita\u201d (con origen en el Siglo XV, que significaba alguien que usaba demasiado frecuentemente o se apropiaba el nombre de Jes\u00fas) fue aplicado al principio como reproche a la Compa\u00f1\u00eda (1544-52), y nunca fue empleado por su fundador, aunque miembros y amigos de la Compa\u00f1\u00eda aceptaron con el tiempo el nombre en su buen sentido. La Compa\u00f1\u00eda figura entre los institutos religiosos como una orden mendicante de cl\u00e9rigos regulares, esto es, un cuerpo de sacerdotes organizados para el trabajo apost\u00f3lico, siguiendo una regla religiosa, y contando para su sostenimiento con limosnas [Bulas de P\u00edo V, \u201cDum indefessae\u201d, de 7 de Julio de 1571; de Gregorio XIII, \u201cAscendente Domino\u201d (vid.), de 25 de Mayo de 1585].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como se ha explicado en el art\u00edculo \u201cIgnacio de Loyola\u201d, el fundador comenz\u00f3 su propia reforma, y el alistamiento de seguidores, totalmente pose\u00eddo por la idea de la imitaci\u00f3n de Cristo, y sin ning\u00fan plan para una orden religiosa ni prop\u00f3sito de atender a las necesidades de la \u00e9poca. Inesperadamente impedido de llevar a cabo esta idea, ofreci\u00f3 sus servicios y los de sus seguidores al Papa, \u201cCristo en la Tierra\u201d, quien en seguida le emple\u00f3 en cuantas tareas eran m\u00e1s apremiantes en ese momento. Fue s\u00f3lo despu\u00e9s de esto y justo antes de que sus compa\u00f1eros empezaran a marchar por encargo del Papa a diversos pa\u00edses, cuando se tom\u00f3 la resoluci\u00f3n de crear una orden, y cuando Ignacio fue encargado de redactar unas Constituciones. Esto lo hizo lenta y met\u00f3dicamente, introduciendo primero reglas y costumbres y viendo c\u00f3mo funcionaban.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No las codific\u00f3 durante los primeros seis a\u00f1os. Luego se dieron tres a\u00f1os para formular leyes, cuya sabidur\u00eda hubiera sido probada por la experiencia. En los \u00faltimos seis a\u00f1os de la vida del Santo las Constituciones as\u00ed compuestas fueron finalmente revisadas y puestas en pr\u00e1ctica en todas partes. Esta secuencia de acontecimientos explica de una vez c\u00f3mo la Compa\u00f1\u00eda, aunque dedicada al seguimiento de Cristo, como si no hubiera otra cosa de qu\u00e9 preocuparse en el mundo, est\u00e1 tambi\u00e9n excelentemente adaptada a las necesidades del momento. Empez\u00f3 a atenderlas antes de comenzar a legislar, y su legislaci\u00f3n fue la codificaci\u00f3n de aquellas medidas que hab\u00edan sido probadas por la experiencia como aptas para preservar su previo principio religioso entre hombres efectivamente dedicados a los requerimientos de la Iglesia en tiempos no diferentes de los nuestros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Compa\u00f1\u00eda no se fund\u00f3 con la finalidad confesada de oponerse al Protestantismo. Ni las cartas papales de aprobaci\u00f3n, ni las Constituciones de la orden mencionan esto como objeto de la nueva fundaci\u00f3n. Cuando Ignacio empez\u00f3 a dedicarse al servicio de la Iglesia, probablemente ni siquiera hab\u00eda o\u00eddo los nombres de los reformadores protestantes. Su plan originario fue m\u00e1s bien la conversi\u00f3n de los mahometanos, una idea que, pocas d\u00e9cadas despu\u00e9s del triunfo final de los cristianos sobre los moros en Espa\u00f1a, debe haber atra\u00eddo con fuerza al caballeroso espa\u00f1ol. El nombre de \u201cSocietas Iesu\u201d hab\u00eda sido llevado por una orden militar aprobada y recomendada por P\u00edo II en 1450, cuya finalidad era luchar contra los turcos y ayudar a extender la fe cristiana. Los primeros jesuitas fueron enviados por Ignacio a tierras paganas o a pa\u00edses cat\u00f3licos; a pa\u00edses protestantes s\u00f3lo por petici\u00f3n especial del Papa y a Alemania, la cuna de la Reforma, a solicitud urgente del embajador imperial. Desde el mismo principio las labores misioneras de los jesuitas entre los paganos de la India, Jap\u00f3n, China, Canad\u00e1, Am\u00e9rica Central y del Sur fueron tan importantes como su actividad en pa\u00edses cristianos. Como el objeto de la Compa\u00f1\u00eda era la propagaci\u00f3n y refuerzo de la fe cat\u00f3lica en todas partes, los jesuitas se esforzaron naturalmente en contrarrestar la extensi\u00f3n del Protestantismo. Se convirtieron en el principal instrumento de la Contrarreforma; la reconquista de Alemania del sur y del oeste y Austria para la Iglesia, y la conservaci\u00f3n de la fe cat\u00f3lica en Francia y otros pa\u00edses se debieron principalmente a sus esfuerzos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">INSTITUTO, CONSTITUCIONES, LEGISLACI\u00d3N<br \/>\nLa publicaci\u00f3n oficial que integra todas las regulaciones de la Compa\u00f1\u00eda, su codex legum, se titula \u201cInstitutum Societas Iesu\u201d, cuya \u00faltima edici\u00f3n se public\u00f3 en Roma y Florencia en 1869-91 (para una biograf\u00eda completa ver Sommervogel, V, 75-115; IX, 609-611; para comentaristas ver X, 705-710). El Instituto contiene:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las Bulas especiales y otros documentos pontificios que aprueban la Compa\u00f1\u00eda y que determinan o regulan can\u00f3nicamente sus diversas obras, y su situaci\u00f3n eclesi\u00e1stica y relaciones. \u2013 Aparte de las ya mencionadas, otras Bulas importantes son las de: Paulo III, \u201cInjunctum nobis\u201d, de 14 de Marzo de 1543; Julio III, \u201cExposcit debitum\u201d, de 21 de Julio de 1550; P\u00edo V, \u201cAEquum reputamus\u201d, de 17 de Enero de 1565; P\u00edo VII, \u201cSolicitudo omnium ecclesiarum\u201d, de 7 de Agosto de 1814; Le\u00f3n XIII, \u201cDolemus inter alia\u201d, de 13 de Julio de 1880.<br \/>\nEl Examen General y las Constituciones. El Examen contiene los asuntos a ser explicados a los postulantes y los puntos en los que han de ser examinados. Las Constituciones se dividen en diez partes:<br \/>\nadmisi\u00f3n;<br \/>\nexpulsi\u00f3n;<br \/>\nnoviciado;<br \/>\nformaci\u00f3n escol\u00e1stica;<br \/>\nprofesi\u00f3n y otros grados de afiliaci\u00f3n;<br \/>\nvotos religiosos y otras obligaciones a observar por la Compa\u00f1\u00eda;<br \/>\nmisiones y otros ministerios;<br \/>\ncongregaciones, asambleas locales y general como medio de uni\u00f3n y uniformidad;<br \/>\nel general y los superiores principales;<br \/>\nla conservaci\u00f3n del esp\u00edritu de la Compa\u00f1\u00eda.<br \/>\nHasta aqu\u00ed todo el Instituto es de San Ignacio, que tambi\u00e9n a\u00f1adi\u00f3 \u201cDeclaraciones\u201d de varias partes oscuras. Luego vienen:<br \/>\nDecretos de las Congregaciones Generales, que tienen igual autoridad que las Constituciones;<br \/>\nReglas, generales y particulares, etc.;<br \/>\nF\u00f3rmulas u \u00f3rdenes del d\u00eda para las congregaciones;<br \/>\nOrdenanzas de los generales, que tienen la misma autoridad que las reglas;<br \/>\nInstrucciones, algunas para superiores, otras para los ocupados en las misiones u otros trabajos de la Compa\u00f1\u00eda;<br \/>\nIndustriae, o consejos especiales para superiores;<br \/>\nel libro de los Ejercicios Espirituales; y<br \/>\nla Ratio Studiorum (vid.), que tiene s\u00f3lo fuerza de instrucci\u00f3n.<br \/>\nLas Constituciones tal como se redactaron por Ignacio y se adoptaron finalmente por la primera congregaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda en 1558, nunca han sido alteradas. Autores mal informados han afirmado que La\u00ednez, el segundo general, hizo cambios considerables en la concepci\u00f3n del Santo sobre la orden; pero la misma \u00faltima recensi\u00f3n de las Constituciones por Ignacio, \u00faltimamente reproducida en facs\u00edmil (Roma, 1908), concuerda exactamente con el texto de las Constituciones hoy en vigor, y no contiene ni una palabra de La\u00ednez, ni siquiera en las declaraciones, o glosas a\u00f1adidas al texto, que son todas obra de Ignacio. El texto en uso en la Compa\u00f1\u00eda es una versi\u00f3n latina preparada bajo la direcci\u00f3n de la tercera congregaci\u00f3n, y sujeta a minuciosa comparaci\u00f3n con el original espa\u00f1ol conservado en los archivos de la Compa\u00f1\u00eda, durante la cuarta congregaci\u00f3n (1581).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Estas Constituciones fueron escritas tras larga deliberaci\u00f3n entre Ignacio y sus compa\u00f1eros de fundaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda, cuando al principio les parec\u00eda que pod\u00edan continuar su trabajo sin la ayuda de una regla especial. Fueron el fruto de una larga experiencia y de seria meditaci\u00f3n y oraci\u00f3n. Por todas partes est\u00e1n inspiradas por un exaltado esp\u00edritu de caridad y celo por las almas. No contienen nada irrazonable. Para apreciarlas, sin embargo, se requiere un conocimiento del derecho can\u00f3nico aplicado a la vida mon\u00e1stica y tambi\u00e9n de su historia a la luz de la \u00e9poca para la que fueron formuladas. Habitualmente los que encuentran defectos en ellas o nunca las han le\u00eddo o las han malinterpretado. Monod por ejemplo, en su introducci\u00f3n al ensayo de B\u00f6hmer sobre los jesuitas (\u201cLes jesuites\u201d, Par\u00eds, 1910, p. 13, 14) recuerda c\u00f3mo Michelet tradujo mal las palabras de las Constituciones, p.VI, c.5, obligationem ad peccatum, y las hizo aparecer como que requer\u00edan obediencia incluso hasta la comisi\u00f3n de pecado, como si el texto fuera obligatio ad peccandum, cuando el significado y finalidad obvios del texto es precisamente mostrar que la transgresi\u00f3n de las reglas no es en s\u00ed misma pecado. Monod enumera a hombres tales como Arnauld, Wolf, Lange, Ranke en la primera edici\u00f3n de su \u201cHistoria\u201d, Hausser y Droysen, Philippson y Charbonnel, que repitieron el mismo error, aunque ha sido refutado frecuentemente desde 1824, particularmente por Gieseler, y corregido por Ranke en su segunda edici\u00f3n. Cuando las Constituciones ordenan lo que es ya una seria obligaci\u00f3n moral, o los superiores, en virtud de su cargo, imponen una obligaci\u00f3n grave, la transgresi\u00f3n es pecaminosa; pero esto es verdad en transgresiones tales no s\u00f3lo en la Compa\u00f1\u00eda sino fuera de ella. Adem\u00e1s tales \u00f3rdenes son dadas raramente por los superiores y s\u00f3lo cuando el bien del miembro individual o el bien com\u00fan lo pidan imperativamente. Por todas partes la regla es la del amor inspirado por la sabidur\u00eda, y debe interpretarse en el esp\u00edritu de caridad que la anima.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esto es especialmente verdad en lo que respecta a sus disposiciones sobre las afectuosas relaciones de los miembros con los superiores y unos con otros, mediante la manifestaci\u00f3n de conciencia, m\u00e1s o menos practicada en todas las \u00f3rdenes religiosas, y la mutua correcci\u00f3n cuando \u00e9sta pueda ser necesaria. Tambi\u00e9n se aplica a los m\u00e9todos empleados para determinar la calificaci\u00f3n de los miembros para los diversos cargos o ministerios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se confiere la autoridad principal a la congregaci\u00f3n general, que elige al general, y puede, por ciertas causas graves, deponerlo. Este \u00f3rgano podr\u00eda tambi\u00e9n (aunque hasta ahora no ha habido ocasi\u00f3n para hacerlo) a\u00f1adir nuevas Constituciones y abrogar las antiguas. Habitualmente esta congregaci\u00f3n se re\u00fane con ocasi\u00f3n de la muerte de un general, para elegir a un sucesor, y tomar disposiciones para el gobierno y bienestar de la Compa\u00f1\u00eda. Puede tambi\u00e9n ser convocada en otras ocasiones por razones graves. Se compone del general, cuando vive, y sus asistentes, los provinciales, y dos delegados por cada provincia o divisi\u00f3n territorial de la Compa\u00f1\u00eda elegidos por los superiores y miembros profesos m\u00e1s antiguos. As\u00ed la autoridad en la Compa\u00f1\u00eda al fin y al cabo reposa sobre una base democr\u00e1tica. Pero como no hay una \u00e9poca determinada para convocar la congregaci\u00f3n general, que de hecho raramente tiene lugar excepto para elegir un nuevo general, el ejercicio de la autoridad est\u00e1 habitualmente en manos del general, al que se confiere la totalidad del poder administrativo, y de la autoridad espiritual. Puede hacerlo todo dentro del \u00e1mbito de las Constituciones, y puede incluso dispensar de ellas por buenas causas, aunque no puede cambiarlas. Reside en Roma, y tiene un consejo de asistentes, en n\u00famero de cinco en la actualidad, uno por cada una de Italia, Francia, Espa\u00f1a y los pa\u00edses de origen hispano, uno por Alemania, Austria, Polonia, B\u00e9lgica, Hungr\u00eda, Holanda, y uno por los pa\u00edses de habla inglesa \u2013Inglaterra, Irlanda, estados Unidos, Canad\u00e1, y las colonias inglesas (excepto la India). Estos habitualmente ocupan el cargo hasta la muerte del general. Si el general por la edad o la enfermedad llegara a estar incapacitado para gobernar la Compa\u00f1\u00eda, se elegir\u00eda un vicario por una congregaci\u00f3n general para que actuara por \u00e9l. A su muerte nombra a uno as\u00ed para que act\u00fae hasta que pueda reunirse la congregaci\u00f3n y elegir a su sucesor. A continuaci\u00f3n de \u00e9l en orden de autoridad vienen los provinciales, jefes de la Compa\u00f1\u00eda, bien para un pa\u00eds entero, como Inglaterra, Irlanda, Canad\u00e1, B\u00e9lgica, M\u00e9xico, o, donde esas unidades son demasiado amplias o demasiado peque\u00f1as para constituir provincias convenientes pueden subdividirse o unirse varias. As\u00ed, ahora hay cuatro provincias en Estados Unidos: California, Maryland-Nueva York, Missouri, Nueva Orleans. En total hay ahora veintisiete provincias. El provincial es nombrado por el general, con amplias facultades administrativas. \u00c9l tambi\u00e9n tiene un cuerpo de \u201cconsejeros\u201d y un \u201cadmonitor\u201d nombrado por el general. Por debajo del provincial vienen los superiores locales. De estos, los rectores de colegios, directores de casas profesas y maestros de novicios, son nombrados por el general; el resto por el provincial. Para permitir al general  que haga y controle tantos nombramientos, se mantiene una amplia y libre correspondencia, y todos tienen el derecho de comunicarse privadamente con \u00e9l. Ning\u00fan superior, excepto el general, es nombrado de por vida. Habitualmente los provinciales y rectores de los colegios tienen el cargo durante tres a\u00f1os.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los miembros de la Compa\u00f1\u00eda se dividen en cuatro clases:<br \/>\nNovicios (tanto si se reciben como hermanos legos para servicios dom\u00e9sticos y temporales de la orden, como si son aspirantes al sacerdocio), que se forman en el esp\u00edritu y disciplina de la orden, antes de hacer los votos religiosos.<br \/>\nAl finalizar dos a\u00f1os los novicios hacen votos simples, y, si son aspirantes al sacerdocio, se convierten en escol\u00e1sticos formados; permanecen en este grado por regla general de dos a quince a\u00f1os, en cuyo tiempo habr\u00e1n de completar todos sus estudios, pasar (generalmente) un cierto periodo ense\u00f1ando, recibir el sacerdocio, pasar por un tercer a\u00f1o de noviciado o prueba (tercera probaci\u00f3n). Seg\u00fan el grado de disciplina y virtud, y los talentos que desplieguen (estos \u00faltimos normalmente probados por el examen para el grado de Doctor en Teolog\u00eda) pueden entonces convertirse en coadjutores formados o miembros profesos de la orden.<br \/>\nLos coadjutores formados, tanto hermanos legos como sacerdotes, hacen votos que, aunque no solemnes, son perpetuos de su parte; mientras que la Compa\u00f1\u00eda, por su parte se liga a ellos, salvo que cometan alguna grave ofensa.<br \/>\nLos profesos son todos sacerdotes, que hacen, aparte de los tres votos solemnes de religi\u00f3n habituales, un cuarto, de especial obediencia al papa en asuntos de misiones, comprometi\u00e9ndose a ir dondequiera que sean enviados, sin solicitar siquiera dinero para el viaje. Tambi\u00e9n hacen ciertos votos adicionales, pero no esenciales, en cuesti\u00f3n de pobreza, y rechazo de honores externos. Los profesos de los cuatro votos constituyen el n\u00facleo de la Compa\u00f1\u00eda; los dem\u00e1s grados se consideran preparatorios, o subsidiarios de \u00e9ste. Los cargos principales s\u00f3lo pueden ser ocupados por los profesos; y aunque puedan ser expulsados, deben ser recibidos de vuelta, si quieren cumplir las condiciones que se les puedan prescribir. Por lo dem\u00e1s no disfrutan privilegios, y muchos puestos de importancia tales como el gobierno de colegios, pueden ser ocupados por miembros de los dem\u00e1s grados. Por razones especiales algunos son ocasionalmente profesos de tres votos y tienen ciertos, pero no todos los privilegios de los dem\u00e1s profesos.<br \/>\nTodos viven en comunidad de igual modo, en lo que respecta a alimentaci\u00f3n, vestido, alojamiento, recreo, y todos est\u00e1n ligados del mismo modo por las reglas de la Compa\u00f1\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No hay jesuitas secretos. Como las dem\u00e1s \u00f3rdenes, la Compa\u00f1\u00eda puede, si quiere, hacer a sus amigos part\u00edcipes de sus oraciones, y de los m\u00e9ritos de sus buenas obras; pero no puede hacerlos miembros de la orden, salvo que vivan la vida de la orden. Hay en realidad el caso de San Francisco de Borja, que hizo alguna de las probaciones de manera inusual, fuera de las casas de la orden. Pero esto fue para que pudiera concluir ciertas cuestiones de negocios y otros asuntos de estado, y aparecer as\u00ed cuanto antes en p\u00fablico como jesuita, no porque pudiera seguir permanentemente fuera de la vida en com\u00fan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Noviciado y Formaci\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los candidatos a la admisi\u00f3n no s\u00f3lo proceden de los colegios dirigidos por la Compa\u00f1\u00eda, sino de otras escuelas. Frecuentemente estudiantes profesionales o postgraduados, y los que ya han comenzado su carrera en la vida profesional o los negocios, o incluso en el sacerdocio se presentan a la admisi\u00f3n. Habitualmente el candidato se presenta en persona ante el provincial, y si \u00e9ste le considera una persona apropiada le remite para su examen a cuatro de los padres de m\u00e1s experiencia. Estos le preguntan sobre la edad, salud, posici\u00f3n, ocupaci\u00f3n de sus padres, su religi\u00f3n y buen car\u00e1cter, su dependencia de sus servicios; sobre su propia salud, obligaciones tales como deudas, u otras relaciones contractuales; sus estudios, calificaciones, car\u00e1cter moral, motivos personales tanto como influencias externas que puedan haberle dirigido a buscar la admisi\u00f3n. Los resultados de sus preguntas y de su propia observaci\u00f3n se remiten por separado al provincial, quien sopesa cuidadosamente sus opiniones antes de decidir a favor o en contra del solicitante. Cualquier defecto mental o corporal notable del candidato, endeudamiento serio u otra obligaci\u00f3n, pertenencia a otra orden religiosa incluso por un d\u00eda, que indique inestabilidad de vocaci\u00f3n, lo descalifican para la admisi\u00f3n. La influencia indebida, particularmente si es ejercida por miembros de la orden, ocasionar\u00eda un escrutinio m\u00e1s estricto que el habitual de los motivos personales del solicitante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los candidatos pueden ingresar en cualquier momento, pero habitualmente hay un d\u00eda se\u00f1alado cada a\u00f1o para su admisi\u00f3n, hacia el final de las vacaciones de verano, para que puedan comenzar su formaci\u00f3n, o probaci\u00f3n, juntos. Pasan los primeros diez d\u00edas considerando la forma de vida que van a adoptar, y sus dificultades, las reglas de la orden, la obediencia que se requiere de sus miembros. Luego hacen un breve retiro, para meditar en lo que han aprendido sobre la Compa\u00f1\u00eda y examinar sus propios motivos y esperanzas de perseverar en el nuevo modo de vida. Si todo fuera satisfactorio para ellos y para el superior o director que los tiene a su cargo, son admitidos como novicios, llevan traje clerical (puesto que no hay h\u00e1bito espec\u00edfico jesuita) y comienzan en serio la vida de miembros de la Compa\u00f1\u00eda. Se levantan temprano, hacen una breve visita a la capilla, una meditaci\u00f3n sobre alg\u00fan asunto seleccionado la noche anterior, asisten a misa, revisan su meditaci\u00f3n, desayunan, y luego se preparan para la rutina del d\u00eda. Esta consiste en trabajo manual dentro o fuera, lectura de libros sobre temas espirituales, historia eclesi\u00e1stica, biograf\u00eda, particularmente de hombres o mujeres distinguidos por su celo e iniciativa en los campos misionero o educativo. Hay una conferencia diaria del maestro de novicios sobre alg\u00fan detalle del Instituto, de la que se requiere tomar notas, de modo que se est\u00e9 dispuesto, cuando se les pregunte, a repetir los puntos destacados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dondequiera es posible algunos se someten a ciertas pruebas de su vocaci\u00f3n o utilidad; ense\u00f1ar el catecismo en las iglesias de aldea; asistencia a enfermos en los hospitales; emprender una peregrinaci\u00f3n o viaje misionero sin dinero ni otras provisiones. Tan pronto como sea posible todos hacen los ejercicios espirituales durante 30 d\u00edas. Esta es realmente la prueba principal de una vocaci\u00f3n, como es tambi\u00e9n en ep\u00edtome la obra principal de los dos a\u00f1os del noviciado, y si a esto vamos, de toda la vida de un jesuita. En estos ejercicios se basan las Constituciones, la vida y actividad de la Compa\u00f1\u00eda, de forma que son realmente el factor principal de formaci\u00f3n del car\u00e1cter de un jesuita. En concordancia con los ideales expuestos en estos ejercicios, de conformidad desinteresada con la voluntad de Dios, y de amor personal a Jesucristo, el novicio se forma diligentemente en el estudio meditativo de las verdades de la religi\u00f3n, en el h\u00e1bito del autoconocimiento, en el escrutinio constante de sus motivaciones y de las acciones por ellas inspiradas, en la correcci\u00f3n de toda forma de autoenga\u00f1o, ilusi\u00f3n, o pretexto plausible, y en la educaci\u00f3n de su voluntad, particularmente en la elecci\u00f3n de lo que parece mejor tras cuidadosa deliberaci\u00f3n y sin ego\u00edsmo. Se insiste en los hechos, no palabras, como prueba de un servicio genuino, y no se tolera una piedad mec\u00e1nica, emocional o caprichosa. Cuando el novicio se hace as\u00ed gradualmente due\u00f1o de su voluntad, se vuelve cada vez m\u00e1s capaz de ofrecer a Dios el servicio razonable ordenado por San Pablo, y busca seguir la voluntad divina, como se manifiesta en Jesucristo, por medio de su vicario en la tierra, mediante los obispos nombrados para gobernar su Iglesia, sus superiores religiosos o m\u00e1s inmediatos, y los poderes civiles que ejercen correctamente la autoridad. Esto es lo que significa la obediencia jesuita, la virtud caracter\u00edstica de la orden, un respeto sincero tal por la autoridad como para aceptar sus decisiones y cumplirlas, no meramente mediante el comportamiento externo sino con toda sinceridad, con la convicci\u00f3n de que el cumplimiento es lo mejor, y de que la orden expresa en el tiempo la voluntad de Dios, en cuanto puede determinarse.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El noviciado dura dos a\u00f1os. A su conclusi\u00f3n el novicio hace los votos habituales de religi\u00f3n, teniendo el voto simple de castidad la fuerza de impedimento dirimente para el matrimonio. Durante el noviciado s\u00f3lo un breve tiempo diario se dedica a revisar los estudios anteriores. Terminado el noviciado, los miembros escol\u00e1sticos, esto es, los que van a convertirse en sacerdotes de la Compa\u00f1\u00eda, siguen un curso especial de estudios cl\u00e1sicos y matem\u00e1ticas que dura dos a\u00f1os, habitualmente en la misma casa con los novicios. Luego, en otra casa y localidad, se dedican tres a\u00f1os al estudio de la filosof\u00eda, unos cinco a\u00f1os ense\u00f1ando en uno u otro de los colegios p\u00fablicos de la Compa\u00f1\u00eda, cuatro a\u00f1os al estudio de la teolog\u00eda, siendo las \u00f3rdenes sacerdotales conferidas tras el tercero, y finalmente, un a\u00f1o m\u00e1s para otra probaci\u00f3n o noviciado, que se pretende ayude al joven sacerdote a renovar su esp\u00edritu de piedad y a aprender a utilizar al m\u00e1ximo de su capacidad toda la ense\u00f1anza y experiencia que ha necesitado. En casos excepcionales, como en el de un sacerdote que ha acabado sus estudios antes de entrar en la orden, se tiene en cuenta y el periodo de formaci\u00f3n requerido no dura m\u00e1s de diez a\u00f1os, buena parte de los cuales se pasan en el ministerio activo. El objeto de la orden no se limita a la pr\u00e1ctica de alguna clase de buenas obras, sin embargo laudables (como la predicaci\u00f3n, canto del oficio, hacer penitencia, etc.) sino a estudiar, a la manera de los Ejercicios Espirituales, lo que Cristo habr\u00eda hecho, si viviera en nuestras circunstancias, y llevar a cabo ese ideal. De ah\u00ed la elevaci\u00f3n y amplitud de objetivo. De ah\u00ed la divisa de la Compa\u00f1\u00eda \u201cAd Majorem Dei Gloriam\u201d. De ah\u00ed la selecci\u00f3n de la virtud de la obediencia como la caracter\u00edstica de la orden, para estar listo para cualquier llamada, y mantener la unidad en toda la variedad de trabajos. De ah\u00ed, por f\u00e1cil consecuencia, la omisi\u00f3n del oficio en el coro, de un h\u00e1bito distintivo espec\u00edfico, de penitencias inhabituales. Donde los reformadores protestantes pretend\u00edan reorganizar la Iglesia en general seg\u00fan sus concepciones particulares, Ignacio empez\u00f3 con la reforma interna personal; y despu\u00e9s de que \u00e9sta hab\u00eda sido establecida completamente, entonces la seria predicaci\u00f3n de la reforma personal a los dem\u00e1s. Hecho eso, la Iglesia no fracasar\u00eda, y no fracas\u00f3, en reformarse a s\u00ed misma. Muchos religiosos se distinguieron como educadores antes de los Jesuitas; pero la Compa\u00f1\u00eda fue la primera orden que impuso por sus propias Constituciones devoci\u00f3n a la causa de la educaci\u00f3n. Fue, en este sentido, la primera \u201corden ense\u00f1ante\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El ministerio de la Compa\u00f1\u00eda consiste principalmente en la predicaci\u00f3n; ense\u00f1ar el catecismo, especialmente a los ni\u00f1os; administrar los sacramentos especialmente la penitencia y la eucarist\u00eda; dirigir misiones en las parroquias en la l\u00ednea de los Ejercicios Espirituales; dirigir a los que desean seguir esos ejercicios en casas de retiro, seminarios o conventos; encargarse de parroquias o colegiatas; organizar p\u00edas confraternidades, hermandades, uniones de oraci\u00f3n, asociaciones de la buena muerte en sus parroquias u otras; ense\u00f1ar en escuelas de todos los grados acad\u00e9micos, seminarios, universidades; escribir libros, panfletos, art\u00edculos period\u00edsticos; ir a misiones extranjeras entre pueblos no civilizados. En las funciones lit\u00fargicas se sigue el rito romano. El apropiado ejercicio de todas estas funciones se garantiza mediante reglas cuidadosamente estructuradas por las congregaciones generales o por los generales. Todas estas regulaciones ordenan el m\u00e1ximo respeto por parte de todos los miembros. En la pr\u00e1ctica el superior, durante el tiempo que lo es, es la regla viviente \u2013 no porque pueda alterar o abrogar regla alguna, sino porque debe interpretar y determinar su aplicaci\u00f3n. En este hecho y en sus consecuencias, la Compa\u00f1\u00eda difiere de todas las ordenes religiosas anteriores a su fundaci\u00f3n; a esto principalmente, debe su vida, actividad, y facultad de adaptar sus Institutos a las condiciones modernas sin necesidad de cambio en ese instrumento o de reforma en el propio organismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La historia de la fundaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda se cuenta en el art\u00edculo Ignacio de Loyola. En resumen, despu\u00e9s de haber inspirado a sus compa\u00f1eros, Pedro Fabro, Francisco Javier, Diego La\u00ednez, Alonso Salmer\u00f3n, Nicol\u00e1s Bobadilla, Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, Claude Le Jay, Jean Codure, y Paschase Brouet con deseo de vivir en Tierra Santa imitando la vida de Cristo, hicieron primero votos de pobreza y castidad en Montmartre, Par\u00eds, el 15 de Agosto de 1534, a\u00f1adiendo un voto de ir a Tierra Santa dentro de dos a\u00f1os. Cuando se vio que esto era impracticable, despu\u00e9s de esperar otro a\u00f1o, ofrecieron sus servicios al Papa, Paulo III. Otro a\u00f1o entero se pas\u00f3 por algunos en ciudades universitarias de Italia, por otros en Roma, despu\u00e9s de encontrar mucha oposici\u00f3n y calumnias, todos se reunieron para acordar un modo de vida mediante el cual pudieran progresar en perfecci\u00f3n evang\u00e9lica y ayudar a otros en la misma tarea. La primera f\u00f3rmula del Instituto fue sometida al Papa y aprobada de viva voz el 3 de Septiembre de 1539, y formalmente el 27 de Septiembre de 1540.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Art\u00edculos relacionados\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Apolog\u00e9tica Jesuita<br \/>\nJesuitas distinguidos<br \/>\nHistoria de los Jesuitas antes de la supresi\u00f3n<br \/>\nGenerales jesuitas anteriores a la supresi\u00f3n<br \/>\nHistoria de los Jesuitas durante la supresi\u00f3n (1750-73)<br \/>\nHistoria de los Jesuitas durante el \u00ednterin (1773-1814)<br \/>\nHistoria de los Jesuitas tras la restauraci\u00f3n (1814-1912)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Notas<br \/>\nConstituciones.\u2014Corpus institutorum Societatis Iesu (Amberes, Praga, Roma, 1635, 1702, 1705, 1707, 1709, 1869-70; Par\u00eds, edici\u00f3n parcial, 1827-38); Gagliardi, De cognitione instituti (1841); Lancicius, De praestantia instit. Soc. Iesu (1644); Nadal, Scholia in constitutiones (1883); Su\u00e1rez, Tract. De religione Soc. Iesu (1625); Humphrey, The Religous State (Londres, 1889), un compendio del tratado de Su\u00e1rez; Oswald, Comment. In decem partes constit. Soc. Iesu (3\u00aa ed., Bruselas, 1901); Rules of the Society of Jesus (Washington, 1839; Londres, 1863).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">J. H. POLLEN<br \/>\nTranscrito por Michael Donahue<br \/>\nEn gratitud por cuatro a\u00f1os de educaci\u00f3n jesuita en la Universidad Loyola de Chicago. AMDG<br \/>\nTraducido por Francisco V\u00e1zquez\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Societas Iesu, Jesuitas) Una orden religiosa fundada por San Ignacio de Loyola. Llamada por \u00e9l \u201cLa Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas\u201d para indicar su verdadero jefe y su esp\u00edritu militar, el t\u00edtulo fue latinizado como \u201cSocietas Iesu\u201d en la Bula de Paulo III que aprobaba su creaci\u00f3n y la primera f\u00f3rmula de su Instituto (Regiminis militantis ecclesia\u201d, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sociedad-de-jesus\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSOCIEDAD DE JESUS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-26941","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26941","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26941"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26941\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26941"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26941"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26941"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}