{"id":26944,"date":"2016-02-05T18:11:13","date_gmt":"2016-02-05T23:11:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/filosofo-socrates\/"},"modified":"2016-02-05T18:11:13","modified_gmt":"2016-02-05T23:11:13","slug":"filosofo-socrates","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/filosofo-socrates\/","title":{"rendered":"FILOSOFO SOCRATES"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify\">Fil\u00f3sofo y reformador educativo griego del siglo V a.C.; naci\u00f3 en Atenas, en el a\u00f1o 469 a. C.; muri\u00f3 all\u00ed el 399 a. C.  Luego de haber recibido la educaci\u00f3n ateniense normal en m\u00fasica (que inclu\u00eda literatura), geometr\u00eda, y gimnasia, practic\u00f3 un tiempo arte de escultor, trabajando, seg\u00fan se dice, en el taller de su padre. Advertido, como \u00e9l mismo nos dice, por un llamado divino, renunci\u00f3 a su ocupaci\u00f3n para dedicar su vida a la reforma moral e intelectual de sus conciudadanos. \u00c9l cre\u00eda que estaba destinado a convertirse en \u00abuna especie de t\u00e1bano\u00bb del Estado Ateniense. Se consagr\u00f3 a s\u00ed mismo a esta misi\u00f3n con un celo extraordinario y sencillez de prop\u00f3sito. Nunca dej\u00f3 la ciudad de Atenas excepto en dos ocasiones, una fue la campa\u00f1a de Potidea y Delium, y la otra un festival p\u00fablico religioso. En su trabajo como reformador encontr\u00f3, aunque se le puede acusar de haberlo provocado, una oposici\u00f3n entre los sofistas y sus amigos influyentes. \u00c9l fue el profesor m\u00e1s poco convencional y con el menor tacto. Le agradaba asumir todo tipo de amaneramientos toscos e incluso vulgares, y sacud\u00eda a prop\u00f3sito las m\u00e1s refinadas sensibilidades de sus conciudadanos. La oposici\u00f3n contra \u00e9l culmin\u00f3 en acusaciones formales de impiedad y subversi\u00f3n de las tradiciones morales existentes. Enfrent\u00f3 estas acusaciones con un esp\u00edritu de desaf\u00edo y, lejos de defenderse, provoc\u00f3 a sus oponentes a trav\u00e9s de un discurso en presencia de sus jueces en el que asegur\u00f3 su inocencia de cualquier fechor\u00eda, y se neg\u00f3 a retractarse o disculparse de cualquier cosa que haya dicho o hecho. Fue condenado a beber la cicuta y, cuando lleg\u00f3 el tiempo, enfrent\u00f3 su destino con calma y dignidad, lo que le vali\u00f3 un lugar elevado entre aquellos que sufrieron injustamente injustamente en aras de la conciencia. Fue un hombre de gran seriedad moral, y ejemplific\u00f3 en su propia vida algunas de las m\u00e1s nobles virtudes morales. Al mismo tiempo no super\u00f3 el nivel moral de sus contempor\u00e1neos en todo aspecto, y los apologistas cristianos no tienen problemas en refutar el debate en que se le compara a los santos cristianos. Sus frecuentes alusiones a una \u00abvoz divina\u00bb que le inspiraba en los momentos cr\u00edticos de su carrera son, quiz\u00e1s, mejor explicados diciendo que son simplemente su manera particular de hablar acerca de los dictados de su conciencia. Esto no implica necesariamente una condici\u00f3n patol\u00f3gica de su mente, ni una creencia supersticiosa en la existencia de un \u00abdemonio familiar\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">S\u00f3crates fue, sobre todas las cosas, un reformador. Estaba alarmado por la condici\u00f3n de los asuntos de Atenas, condici\u00f3n de la que quiz\u00e1s estaba en lo cierto al atribu\u00edrsela a los sofistas. Ellos ense\u00f1aban que no exist\u00eda una pauta objetiva de lo verdadero y lo falso, que es verdadero lo que parece verdadero y que es falso lo que parece falso. S\u00f3crates consideraba que este escepticismo te\u00f3rico conduc\u00eda inevitablemente a una anarqu\u00eda moral. Si es verdadero lo que parece ser verdadero, entonces es bueno, dec\u00eda, lo que parece bueno. Hasta este tiempo la moral no era ense\u00f1ada por principios cient\u00edficamente comprobados, sino por ejemplos, proverbios, y apotegmas. Por lo tanto, \u00e9l emprendi\u00f3 primero la tarea de determinar las condiciones del conocimiento v\u00e1lido universal, y segundo, encontrar una ciencia de la conducta humana sobre principios morales universalmente v\u00e1lidos. El auto-conocimiento es el punto de partida, porque, \u00e9l cre\u00eda, la mayor fuente de la confusi\u00f3n predominante era la falta de reconocimiento de cu\u00e1n poco sabemos de cualquier cosa, en el verdadero sentido de la palabra conocer.  El estadista, el orador, el poeta, piensan que saben mucho de lo que es fortaleza; porque hablan de ella como noble, loable, hermosa, etc. Pero son realmente ignorantes de ella hasta que conocen que es, en otras palabras, hasta que no saben su definici\u00f3n. El significado definitivo, pues, para ser relacionado a la m\u00e1xima \u00abcon\u00f3cete a ti mismo\u00bb es \u00abdescubrir la magnitud de tu propia ignorancia\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Consecuentemente, el m\u00e9todo de ense\u00f1anza socr\u00e1tico incluye dos etapas, la negativa y la positiva. En la etapa negativa, S\u00f3crates, acerc\u00e1ndose a su futuro disc\u00edpulo en una actitud de supuesta ignorancia, empezar\u00eda formulando una pregunta, aparentemente para su propia informaci\u00f3n. Continuar\u00eda con otras preguntas, hasta que su interlocutor se viera obligado a confesar su ignorancia sobre el tema en discusi\u00f3n. Debido a la supuesta deferencia con la que S\u00f3crates pagaba a la superior inteligencia de su disc\u00edpulo, a esta etapa del m\u00e9todo se le conoc\u00eda como \u00abla iron\u00eda de S\u00f3crates\u00bb. En la etapa positiva del m\u00e9todo, una vez que el disc\u00edpulo ha reconocido su ignorancia, S\u00f3crates proceder\u00eda a otra serie de preguntas, cada una de las cuales sacar\u00edan a la luz alguna fase o aspecto del tema, para que al final las respuestas fueran recopiladas en una declaraci\u00f3n general, dicha declaraci\u00f3n expresaba el concepto del tema, o la definici\u00f3n. El conocimiento a trav\u00e9s de los conceptos, o el conocimiento por definici\u00f3n, es el objetivo, pues, del m\u00e9todo socr\u00e1tico. El proceso en su totalidad fue llamado \u00abHeur\u00edstico\u00bb, porque era un m\u00e9todo para encontrar, y opuesto al \u00abEr\u00edstico\u00bb, que es el m\u00e9todo de contienda, o debate. El conocimiento a trav\u00e9s de los conceptos es certeza, pensaba S\u00f3crates, y ofrece un fundamento firme para la estructura no s\u00f3lo del conocimiento te\u00f3rico, sino tambi\u00e9n de los principios morales, y la ciencia del comportamiento humano, S\u00f3crates lleg\u00f3 a sostener que todo comportamiento bueno depende del conocimiento claro, que no s\u00f3lo la definici\u00f3n de una virtud nos ayuda a adquirirla, sino que la definici\u00f3n de la virtud es la virtud. Un hombre que puede definir justicia es justo, y, en general, el discernimiento te\u00f3rico de los principios del comportamiento es id\u00e9ntico a la excelencia moral del comportamiento; sabidur\u00eda es virtud. Contrariamente, la ignorancia es un vicio, y nadie puede sabiamente hacer el mal. Estos principios son, por supuesto parcialmente verdaderos. Su formulaci\u00f3n, sin embargo, para esa \u00e9poca era de una gran importancia, porque marcaba el principio de un intento por construir sobre principios universales la ciencia del comportamiento humano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">S\u00f3crates dedic\u00f3 poca atenci\u00f3n a las interrogantes de f\u00edsica y cosmogon\u00eda. Incluso no ocult\u00f3 su desprecio por estos asuntos cuando las comparaba con asuntos \u00edntimamente ligados al hombre, su naturaleza y su destino. Sin embargo, estaba interesado en la interrogante de la existencia de Dios y formulaba un argumento de dise\u00f1o que fue posteriormente conocido como el \u00abargumento teol\u00f3gico\u00bb para la existencia de Dios. \u00abCualquier cosa que exista para un prop\u00f3sito \u00fatil debe ser el producto de una inteligencia\u00bb es la mayor premisa de la demostraci\u00f3n de S\u00f3crates, y puede decirse que es la mayor premisa, expl\u00edcita o impl\u00edcita, de cada demostraci\u00f3n teleol\u00f3gica formulada desde su tiempo. S\u00f3crates estaba profundamente convencido de la inmortalidad del alma, a pesar de que en su di\u00e1logo a sus jueces \u00e9l discute en contra del miedo a la muerte de tal manera que aparentemente ofrece dos alternativas: \u00abO con la muerte se acaba todo, o es el comienzo de una vida feliz.\u00bb Su convicci\u00f3n real era que el alma sobrevive al cuerpo, a menos que estemos desorientados por nuestras autoridades, Plat\u00f3n y Xenof\u00f3n.  En la ausencia de fuentes primarias&#8212;S\u00f3crates, aparentemente, nunca escribi\u00f3 nada&#8212;nos vemos obligados a confiar en estos escritores y en algunas pocas referencias de Arist\u00f3teles] para nuestro conocimiento de lo que S\u00f3crates ense\u00f1\u00f3. La representaci\u00f3n gr\u00e1fica de S\u00f3crates que hace Plat\u00f3n es idealista; sin embargo, cuando lo confrontamos con la visi\u00f3n m\u00e1s pr\u00e1ctica de Xenof\u00f3n con respecto a la ense\u00f1anza de S\u00f3crates, el resultado no puede estar muy alejado de la verdad hist\u00f3rica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Fuente<\/b>:  Turner, William. \u00abSocrates.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/14119a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Armando Llaza Corrales.  L H M\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fil\u00f3sofo y reformador educativo griego del siglo V a.C.; naci\u00f3 en Atenas, en el a\u00f1o 469 a. C.; muri\u00f3 all\u00ed el 399 a. C. 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