{"id":27037,"date":"2016-02-05T18:14:52","date_gmt":"2016-02-05T23:14:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teatro-concepto-de-teatro-en-la-edad-media-y-el-renacimiento\/"},"modified":"2016-02-05T18:14:52","modified_gmt":"2016-02-05T23:14:52","slug":"teatro-concepto-de-teatro-en-la-edad-media-y-el-renacimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teatro-concepto-de-teatro-en-la-edad-media-y-el-renacimiento\/","title":{"rendered":"TEATRO: CONCEPTO DE TEATRO EN LA EDAD MEDIA Y EL RENACIMIENTO"},"content":{"rendered":"<p>\n  Firmeza de la virtud  Virtud huyendo del vicio  La ciencia transforma la naturaleza    El fruto es la gloria del trabajo  Al liberal todos aman  La disciplina corrige al pecador  La omnipotencia sujeta al poder del soberano    Nada m\u00e1s provechoso que el silencioTeatro, Drama y Espect\u00e1culo son tres conceptos estrechamente relacionados y frecuentemente utilizados como sin\u00f3nimos cuando no como comodines aplicables indistintamente a cualquier actividad ficcional que se desarrolle en directo ante los ojos de un p\u00fablico. Existe una evidente dificultad de acuerdo entre los estudiosos a la hora de definir los l\u00edmites de cada uno de estos conceptos y su significado en el mundo medieval y renacentista. Esta dificultad, s\u00edntoma de la riqueza y complejidad del hecho teatral, obliga a quien pretenda abordar el estudio del teatro en este per\u00edodo a definir el campo de actuaci\u00f3n, fijar sus l\u00edmites y concretar el significado de los conceptos que se manejan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los primeros estudiosos que en la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del XX se interesaron por las manifestaciones teatrales del medievo lo hicieron armados con los criterios taxon\u00f3micos del teatro moderno, criterios que, a nadie se le escapa, no exist\u00edan en la \u00e9poca estudiada. Se presenta por tanto otra dificultad, no s\u00f3lo hay que definir los conceptos que manejamos sino tambi\u00e9n intentar averiguar qu\u00e9 es lo que la Edad Media y el Renacimiento entendieron por Teatro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La primera generaci\u00f3n de estudios modernos sobre el teatro medieval, influida por las teor\u00edas de Fustel de Coulanges sobre la funci\u00f3n de la religi\u00f3n en las sociedades antiguas y por el conocimiento del papel que el ritual religioso hab\u00eda jugado en la aparici\u00f3n del teatro griego, quiso ver su origen en la liturgia cristiana. En los oficios lit\u00fargicos la historia relatada lleva en s\u00ed el germen de la acci\u00f3n dram\u00e1tica pero con la aparici\u00f3n de los tropos se introdujo el di\u00e1logo, el otro componente b\u00e1sico del teatro occidental. De acuerdo con esta tesis, los tropos fueron evolucionando hasta convertirse en verdaderas piezas teatrales (dramas lit\u00fargicos) con vestuario, escenograf\u00eda y atrezzo. El primero de los tropos que se habr\u00eda convertido en drama ser\u00eda el Quem Quaeritis, di\u00e1logo musical entre las Mar\u00edas que acuden al sepulcro de Cristo y el \u00e1ngel que lo custodia cantado en el curso de la ceremonia lit\u00fargica de la Visitatio sepulchri. La representaci\u00f3n habr\u00eda ido evolucionando por agregaci\u00f3n y elaboraci\u00f3n de nuevos elementos hasta convertirse en un drama secularizado con la utilizaci\u00f3n de las lenguas romances y la introducci\u00f3n de elementos profanos y c\u00f3micos (escenas del unguentarius). Tendr\u00edamos as\u00ed un embri\u00f3n del que surgir\u00edan tanto el teatro religioso posterior, que pronto abandona las iglesias para trasladarse al claustro y al atrio primero y a la plaza p\u00fablica m\u00e1s tarde, como el teatro profano que no har\u00eda sino desarrollar la veta c\u00f3mica del teatro religioso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los an\u00e1lisis m\u00e1s recientes coinciden sin embargo en destacar que los denominados dramas lit\u00fargicos sufren a partir del siglo XIII un proceso de esclerotizaci\u00f3n y anquilosamiento, incluso con cierta tendencia a la simplificaci\u00f3n, sin que se vean indicios de evoluci\u00f3n que puedan conducir hacia el teatro vern\u00e1culo posterior, aunque es cierto que en algunos lugares como en Rouen la documentaci\u00f3n permite seguir paso a paso el proceso mediante el cual la ceremonia clerical pasa a convertirse en un espect\u00e1culo p\u00fablico en el per\u00edodo que va desde finales del XIII a mediados del XV. Por otra parte la larga pervivencia de los dramas lit\u00fargicos \u2013hasta Trento\u2013, conviviendo adem\u00e1s formas muy simples con otras m\u00e1s complicadas, y la coexistencia en los siglos bajomedievales de los dramas lit\u00fargicos y los Misterios pone en tela de juicio la tesis monogenista y evolucionista de Chambers y Young que supon\u00eda que los Misterios bajomedievales son fruto de la progresiva evoluci\u00f3n de los dramas lit\u00fargicos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hay que tener en cuenta tambi\u00e9n que aunque ceremonias como la Visitatio Sepulchri tengan para nosotros rasgos que las aproximen al teatro cl\u00e1sico y puedan ser representadas en la actualidad como espect\u00e1culos teatrales, ello no prueba que sean el origen del teatro moderno. Nada de esto estaba en la mente de sus creadores en cuyo horizonte de expectativas no cab\u00edan tales categor\u00edas, para ellos era simplemente liturgia y ceremonia, el valor teatral fue algo a\u00f1adido por los estudiosos modernos al creer descubrir en ellas la semilla originaria del teatro. Si la Iglesia, que desde Tertuliano y Cris\u00f3stomo condena no s\u00f3lo el teatro sino toda forma de espect\u00e1culo p\u00fablico, admite y difunde estas ceremonias dram\u00e1ticas, es precisamente porque no las considera teatro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En los \u00faltimos a\u00f1os se ha extendido entre los historiadores del teatro medieval la denominada \u201cNueva concepci\u00f3n global\u201d, poligenista, la cual reconoce la existencia de tradiciones diversas en la dram\u00e1tica medieval (religiosa y lit\u00fargica, popular y folcl\u00f3rica, culta y clasicista) que, sin duda, experimentaron influencias rec\u00edprocas y un mutuo enriquecimiento. As\u00ed lo expresa la profesora Eva Castro en un trabajo de 1996:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u201cEn general, hoy se opera con una nueva premisa, que consiste en descartar la idea de que el drama lit\u00fargico fue el elemento nuclear de las manifestaciones teatrales de la Edad Media, y asumir su reconocimiento como una expresi\u00f3n m\u00e1s de la teatralidad de aquella \u00e9poca, en la que coexistieron tradiciones heterog\u00e9neas de or\u00edgenes diferentes (como la lit\u00fargica, la religiosa del drama, la popular de los Mummers, la folcl\u00f3rica de las fiestas estacionales y combates rituales, la culta y clasicista de Rosvita y la comedia del siglo XII); esto no significa que no hubiera influjos rec\u00edprocos que contribuyeron al mutuo enriquecimiento de cada una de estas expresiones. Asumida, pues, esta nueva propuesta, los estudios m\u00e1s recientes sobre el drama lit\u00fargico se centran en perfilar la especificidad de esta manifestaci\u00f3n y descifrar la concepci\u00f3n teatral que lo promovi\u00f3\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si es que realmente exist\u00eda una concepci\u00f3n teatral, ya que por lo que sabemos, la Edad Media tuvo, al menos desde San Isidoro, una lamentable confusi\u00f3n sobre lo que hab\u00eda sido el teatro greco-romano del que se cre\u00eda com\u00fanmente que consist\u00eda tan s\u00f3lo en la recitaci\u00f3n p\u00fablica de la obra por parte de un lector. Es un t\u00f3pico tambi\u00e9n en la patr\u00edstica y las disposiciones regulatorias de papas, s\u00ednodos y concilios, la condena violenta del teatro, entonces identificado con la actividad de mimos e histriones que hab\u00edan desplazado a los g\u00e9neros cl\u00e1sicos en la etapa final del mundo antiguo, y en general la oposici\u00f3n a todo tipo de espect\u00e1culo, goce al fin y al cabo de los sentidos y, por tanto, para algunos sectores de la Iglesia potencialmente pecaminoso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Incluso los tropos y los dramas lit\u00fargicos fueron atacados por sectores ultraortodoxos, por encontrarse en el l\u00edmite de lo que San Bernardo llamaba \u201cvanas florituras\u201d, aunque se mantuvieron por su eficacia catequ\u00e9tica \u2013y pl\u00e1stica\u2013. Nada, sin embargo, hace pensar que los hombres de la Edad Media relacionaran estas ceremonias con lo que sab\u00edan del teatro antiguo, s\u00f3lo a finales del siglo XII, y como excepci\u00f3n, tenemos algunos indicios de que en ciertos c\u00edrculos eruditos (Fleury, Hilario y sus seguidores, Honorio de Autun, Juan de Salisbury\u2026) se recuper\u00f3 una noci\u00f3n correcta de lo que hab\u00eda sido el teatro en la Antig\u00fcedad y se vislumbr\u00f3 cierta relaci\u00f3n con lo que se hac\u00eda en las iglesias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la Edad Media lo que hoy llamamos de forma quiz\u00e1 abusiva teatro se designa con un vocabulario variable (ordo, ludus, jeu, play, spel, en la Pen\u00ednsula representaci\u00f3n y, m\u00e1s tarde, misterio) que hace alusi\u00f3n en general a una interpretaci\u00f3n reglamentada pero que muestra escasos v\u00ednculos con la terminolog\u00eda teatral empleada en el mundo cl\u00e1sico que s\u00f3lo se recuperar\u00e1 coherentemente en el Renacimiento. La famosa r\u00fabrica del Ordo prophetarum de Riga (1205) en la que se relaciona el Ordo con el teatro romano (\u201cludus prophetarum ordinatissimus, quem latini comoediam vocant\u201d) se ha demostrado que es en realidad una interpolaci\u00f3n del siglo XVI por lo que no puede ser tomada, seg\u00fan se hab\u00eda venido haciendo, como testimonio de una percepci\u00f3n del car\u00e1cter teatral de estas ceremonias en la \u00e9poca medieval.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hablar por tanto de Teatro medieval no pasa de ser una ficci\u00f3n conceptual de la historiograf\u00eda contempor\u00e1nea. Para algunos, como Luigi Allegri, el teatro medieval no existe ya que este tipo de manifestaciones no son teatro sino ceremonia y espect\u00e1culo. La Edad Media careci\u00f3 de Teatro, con may\u00fascula, pero a cambio procedi\u00f3 a teatralizar los principales acontecimientos de la vida. La liturgia, la muerte, las entradas de personajes reales en las ciudades, los torneos, las fiestas&#8230; se rodean de un complejo aparato espectacular integrado frecuentemente por recursos escenogr\u00e1ficos que hoy consideramos teatrales, incluyendo di\u00e1logos, acci\u00f3n, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El mundo medieval, y a\u00fan el del Renacimiento, concibe las relaciones sociales como un espect\u00e1culo y la teatralidad lo invade todo. Los funerales, por ejemplo, eran un aut\u00e9ntico espect\u00e1culo p\u00fablico con sus coros de pla\u00f1ideras, procesiones de cirios y cortejos de deudos y criados; en ellos m\u00e1s de una vez fue sustituido el difunto por una persona viva, que representaba diferentes momentos de su vida e incluso ocupaba su lugar en el sepulcro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La liturgia, ilustra de forma ejemplar esta tendencia: espectacular en sus m\u00e1s \u00ednfimos detalles, significa las verdades de la fe mediante un juego complejo que estimula las percepciones auditivas (m\u00fasica, c\u00e1nticos, lectura) y visuales (edificio, vestidos, gestos, baile) lo mismo que t\u00e1ctiles (beso de reliquias y santos etc.) y olorosas (incienso, flores, etc.). Tambi\u00e9n la ceremonia feudal del homenaje constituye una escenificaci\u00f3n que podr\u00edamos calificar de teatral, al igual que los Juicios de Dios, o los Banquetes reales y nobiliarios. Allegri habla de una \u201cteatralidad difusa\u201d, concepto equivalente a la \u201cteatralidad generalizada\u201d de Paul Zumthor o a la \u201cteatralidad segunda\u201d de Manuel Sito Alba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">S\u00f3lo a partir del siglo XV aparece una especializaci\u00f3n teatral en el sentido que damos hoy a esta palabra, antes de esta \u00e9poca no hay frontera alguna. No la hay en la pr\u00e1ctica esc\u00e9nica ni a nivel de texto literario. Hasta la centuria final de la Edad Media no existe propiamente un g\u00e9nero teatral, la pr\u00e1ctica de la lectura p\u00fablica hace que todo texto po\u00e9tico entre los siglos XI y XV sea un mimo, y por tanto teatro. La existencia de pasajes narrativos en estos textos no supone necesariamente como pensaban Chambers y Roy que hubiera un animador que interven\u00eda entre los actores sino que lo que prueba es que en aquel momento el lenguaje narrativo no era menos \u201cteatral\u201d que el po\u00e9tico y la distinci\u00f3n entre ambos solamente aparece en los siglos XV y XVI. S\u00f3lo \u201cdesde entonces, finalmente, un teatro, en todo Occidente, nace en el seno de la teatralidad ambiente\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como se\u00f1ala Auerbach, todos los textos medievales, tanto latinos como romances, se caracterizan por su sentido comunitario y en su transmisi\u00f3n prima la inmediatez, no hay distancia entre el que lee y el que escribe: \u201cNosotros todos, aqu\u00ed y ahora\u201d. M\u00e1s que de lectura, en la Edad Media hay que hablar de performance, t\u00e9rmino con el que Zumthor designa \u00abla acci\u00f3n vocal en virtud de la cual el texto po\u00e9tico se transmite a sus destinatarios\u00bb. En el mundo medieval, en lugar de literatura lo que tenemos es una oratura, ya que todas las piezas literarias, al menos en los primeros siglos de la Edad Media, pasaron por una fase oral que constitu\u00eda una de las finalidades de los textos, porque su lectura p\u00fablica era el proceso usual de comunicaci\u00f3n. Y la comunicaci\u00f3n p\u00fablica requiere t\u00e9cnicas especiales, modulaci\u00f3n de la voz, gesticulaci\u00f3n, \u00e9nfasis, impostaci\u00f3n&#8230; muy similares a las que se utilizan en la escena. Hay que tener esto en cuenta especialmente cuando se analiza la l\u00edrica gallego-portuguesa que esconde, como luego veremos, un trasfondo dram\u00e1tico por el modo en que se transmit\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tenemos que admitir que casi cualquier texto medieval en lat\u00edn o romance tuvo un car\u00e1cter dram\u00e1tico porque su medio de difusi\u00f3n funciona con par\u00e1metros de naturaleza teatral. Esta caracter\u00edstica no es aleatoria sino que forma parte, por as\u00ed decirlo, de la misma esencia del texto. El estilo oral caracter\u00edstico de la cultura medieval explica la repetici\u00f3n constante de ciertas f\u00f3rmulas, expresiones y situaciones y el uso sistem\u00e1tico del tratamiento directo y de efectos auditivos. La aparici\u00f3n en la poes\u00eda de vocativos, di\u00e1logos y oyentes ficticios, demuestra que las obras han sido pensadas para su lectura p\u00fablica y, en ocasiones, el auditorio aparece citado como testigo de la situaci\u00f3n de di\u00e1logo y se introducen referencias al ambiente en el que se est\u00e1 leyendo-representando.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No hay que olvidar tampoco que a menudo los textos son polivalentes, pueden utilizarse en diferentes composiciones y transmitirse de maneras diferentes. El texto de una Pasi\u00f3n hagiogr\u00e1fica, por ejemplo, puede ser le\u00eddo simplemente en alta voz por un juglar, recitado en forma de di\u00e1logo o representado con actores y escenograf\u00eda, y lo mismo sucede con las comedias terencianas de Rosvita, los sermones dram\u00e1ticos o las canciones de gesta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La noci\u00f3n moderna de \u201cTeatro\u201d implica un acto p\u00fablico en el que se fusionan dos formas de expresi\u00f3n diferentes: la literaria y la espectacular. El drama medieval, sin embargo, favorece la representaci\u00f3n, el espect\u00e1culo, en detrimento del texto dram\u00e1tico. Aunque durante los siglos XII al XV tiene lugar un proceso de cristalizaci\u00f3n progresiva del texto que adquiere una cierta autonom\u00eda po\u00e9tica, \u00e9ste no se independiza hasta finales del siglo XV en obras como la Passion francesa de Arnoul Gr\u00e8ban, uno de los textos po\u00e9ticos m\u00e1s importantes de la Edad Media, a la vez dram\u00e1tico y l\u00edrico, realista y bufonesco. En los comienzos, sin embargo, la didascalia juega el papel fundamental, frente al car\u00e1cter est\u00e1tico del di\u00e1logo. En obras como el Jeu d\u2019Adam normando, la didascalia es un texto paralelo, vivo, cuya funci\u00f3n es conativa y metaling\u00fc\u00edstica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hablar de Teatro antes del siglo XVI es peligroso por las implicaciones que el t\u00e9rmino tiene en nuestra cultura. Hoy se prefiere hablar, como Roland Barthes, de teatralidad, concepto que, no cabe duda, tiende a convertirse en caj\u00f3n de sastre en el que cabe todo, porque todo en la Edad Media es \u201cteatro\u201d, desde los ritos bautismales hasta las ejecuciones p\u00fablicas y los Autos de Fe, aut\u00e9nticos espect\u00e1culos en los que cada detalle est\u00e1 cuidado al m\u00e1ximo para obtener efectos dram\u00e1ticos y a los que el p\u00fablico acud\u00eda en masa no por su car\u00e1cter ejemplarizante sino por su espectacularidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero decir que todo es teatro equivale en la pr\u00e1ctica a que nada lo es. As\u00ed lo ha entendido Alan Deyermond en una ponencia en la que pretend\u00eda, con especial atenci\u00f3n al caso espa\u00f1ol, fijar los l\u00edmites de la teatralidad en el medievo y separar claramente lo que es teatro de lo que \u201cse acerca al teatro sin serlo\u201d, es decir lo que no cumple las condiciones que \u00e9l considera necesarias en el hecho teatral (el obispillo, los torneos, la Danza de la Muerte etc.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es necesario por tanto definir el concepto de teatro en la Edad Media y diferenciar \u00e9ste del espect\u00e1culo y de la simple dramatizaci\u00f3n. Las profesoras de la Universidad de Santiago, Eva Castro y Pilar Lorenzo proponen una f\u00f3rmula compuesta de cinco ingredientes: di\u00e1logo dram\u00e1tico, impersonation, ejecuci\u00f3n en un espacio concreto, acotaciones y acci\u00f3n e intriga. Estos rasgos, por separado, pueden existir en otros g\u00e9neros (el di\u00e1logo en textos narrativos, las acotaciones como indicaci\u00f3n al lector en textos l\u00edricos etc.) por lo que es necesario que aparezcan juntos para que pueda hablarse en propiedad de teatro. No son por tanto para ellas teatro el Obispillo, las ceremonias de la Depositio y la Elevatio, y las procesiones de Ramos, Pend\u00f3n y Corpus. Tampoco lo son los cantos de la Sibila, ni la actividad dram\u00e1tica de sermones y homil\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En cuanto al espect\u00e1culo, comparte con el teatro ciertas caracter\u00edsticas (ejecuci\u00f3n de un acto que se ofrece a la contemplaci\u00f3n de un p\u00fablico, copresencia de emisor y destinatario, simultaneidad de emisi\u00f3n y comunicaci\u00f3n, posibilidad de incorporar la impersonation\u2026) lo que explica las confusiones. La distinci\u00f3n es correcta pero siempre que nos demos cuenta de que estamos aplicando al an\u00e1lisis conceptos modernos y taxonom\u00edas que no exist\u00edan en la mente de los autores medievales que tan s\u00f3lo pretend\u00edan llegar al p\u00fablico, por medio de la palabra y\/o del espect\u00e1culo. Como ha se\u00f1alado D\u00edez Borque: \u201cni la literalidad, ni la espacialidad, ni la forma de comunicaci\u00f3n definen por si mismas al teatro, sino la particular manera que cada \u00e9poca elige para relacionarlas e integrarlas\u201d. Y la Edad Media decidi\u00f3 integrarlas con la vida ya que al fin y al cabo cualquier hombre sabe desde San Bernardo que el mundo es un gran teatro y todos somos actores a los ojos de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No puedo pretender resolver aqu\u00ed el asunto de la definici\u00f3n del teatro medieval. Tan s\u00f3lo reconocer que mi criterio a la hora de recoger testimonios gallegos ha sido totalmente abierto ya que desde mi punto de vista, poco importa que las ceremonias, espect\u00e1culos, dramas, o como se los quiera denominar, cumplan las condiciones que en el siglo XXI asignamos a lo teatral o dejen de cumplirlas. Quiz\u00e1 sea mejor hablar, m\u00e1s que de teatro, de artes esc\u00e9nicas o de espect\u00e1culo pero, en todo caso, todo el mundo parece estar de acuerdo en que lo que hacen la Fura dels Baus o grupos parecidos es teatro, mientras se le niega el car\u00e1cter teatral a espect\u00e1culos similares en la Edad Media y el Renacimiento. Por mi parte, con un criterio amplio de lo que creo fue la teatralidad en la \u00e9poca que nos ocupa, he abordado el estudio tanto del Teatro en sentido restrictivo como de cualquier espect\u00e1culo p\u00fablico, ceremonia, ritual o representaci\u00f3n con contenido dram\u00e1tico y\/o espectacular.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n[1] \u00a9 <b>Julio I. Gonz\u00e1lez Monta\u00f1\u00e9s<\/b> 2002-2009.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<ul>\n<li> Se permite el uso no lucrativo de los materiales de esta Web citando su origen.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro y Espect\u00e1culos p\u00fablicos en Galicia: http:\/\/www.teatroengalicia.es\/<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Enlaces relacionados<\/b>\n<\/p>\n<ul>\n<li> Teatro: Investigaciones de Julio I. Gonz\u00e1lez Monta\u00f1\u00e9s<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Los or\u00edgenes remotos<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Concepto de Teatro en la Edad Media y el Renacimiento<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Las condenas del teatro<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Teatro latino: Los dramas lit\u00fargicos<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Representaciones de la Pasi\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Teatro franciscano en Galicia<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Teatro universitario y de colegio<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: El Teatro en los colegios de los jesuitas<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: La Fiesta del Corpus y el Teatro en Galicia<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro hagiogr\u00e1fico<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Fiesta Taurina<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: entadas reales<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Exequias y honras f\u00fanebres<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Teatro profano y popular<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Teatro nobiliario y espect\u00e1culos urbanos en el siglo XVII<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Espacios teatrales y escenograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Autores y actores gallegos<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify\">Im\u00e1genes editadas y mejoras por C\u00e9sar Ojeda. Tomadas de su blog Odisea 2008.[2]\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Firmeza de la virtud Virtud huyendo del vicio La ciencia transforma la naturaleza El fruto es la gloria del trabajo Al liberal todos aman La disciplina corrige al pecador La omnipotencia sujeta al poder del soberano Nada m\u00e1s provechoso que el silencioTeatro, Drama y Espect\u00e1culo son tres conceptos estrechamente relacionados y frecuentemente utilizados como sin\u00f3nimos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teatro-concepto-de-teatro-en-la-edad-media-y-el-renacimiento\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEATRO: CONCEPTO DE TEATRO EN LA EDAD MEDIA Y EL RENACIMIENTO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-27037","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27037","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27037"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27037\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27037"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27037"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27037"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}