{"id":27047,"date":"2016-02-05T18:15:14","date_gmt":"2016-02-05T23:15:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teatro-entadas-reales\/"},"modified":"2016-02-05T18:15:14","modified_gmt":"2016-02-05T23:15:14","slug":"teatro-entadas-reales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teatro-entadas-reales\/","title":{"rendered":"TEATRO: ENTADAS REALES"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify\">Desde finales de la Edad Media, el desarrollo urbano y mercantil permiti\u00f3 el crecimiento de una burgues\u00eda y un patriciado urbanos con capacidad para financiar festejos y organizar espect\u00e1culos p\u00fablicos con motivo de las visitas de monarcas y altos dignatarios, de las bodas, natalicios y exequias de miembros de la familia real, o de acontecimientos relacionados con la vida de las ciudades: aniversario de fundaciones o liberaciones, fiestas patronales, canonizaciones etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Estos espect\u00e1culos eran frecuentemente teatrales en la medida que se representaban en ellos alegor\u00edas con di\u00e1logos y canciones y se utilizaban recursos escenogr\u00e1ficos: artefactos voladores, decorados ef\u00edmeros, carrozas etc. As\u00ed lo han entendido muchos historiadores del teatro que no dudan en incluirlos en sus trabajos y en raz\u00f3n de su naturaleza teatral se aborda aqu\u00ed su estudio, por otra parte de gran inter\u00e9s para la Historia del Arte ya que en muchos casos sabemos que la elaboraci\u00f3n de los decorados y atrezzo para estos espect\u00e1culos corri\u00f3 a cargo de pintores y entalladores, muchos de primera fila y algunos verdaderos especialistas en este tipo de encargos, un aspecto de la actividad art\u00edstica del que poco ha llegado a nosotros por su car\u00e1cter ef\u00edmero, pero que en su momento tuvo gran importancia, mantuvo a dinast\u00edas de pintores y sirvi\u00f3 de veh\u00edculo de transmisi\u00f3n de ideas y modelos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Probablemente la m\u00e1s espectacular de las fiestas c\u00edvicas, exceptuando la del Corpus, sea la Entrada Real; ceremonia con la que las ciudades de los siglos XIV-XVIII recib\u00edan a los reyes cuando acud\u00edan a visitarlas. Ya en el mundo romano exist\u00eda el ritual del adventus con el que se recib\u00eda al Emperador o a los altos dignatarios del gobierno que visitaban las provincias, y la costumbre no se olvid\u00f3 en la Edad Media aunque hasta finales del siglo XIII la ceremonia no pasaba de ser un homenaje por parte del pueblo encabezado por los notables de la villa que recib\u00edan al Rey en la puerta de la ciudad y renovaban sus votos de fidelidad. Desde principios del siglo XIV, sin embargo, (1301 en Flandes) la Entrada se convirti\u00f3 en un espect\u00e1culo p\u00fablico de primera magnitud con m\u00fasica, danzas, desfiles, decorados y representaciones teatrales como las que Felipe IV ofreci\u00f3 en Par\u00eds a Eduardo II de Inglaterra en 1313 (se escenific\u00f3 la vida de Cristo desde el Nacimiento a la Resurrecci\u00f3n, luego el Juicio Final y una pieza profana, el Renard) o los \u201cMisterios del Antiguo Testamento y del Nuevo\u201d que la ciudad de Par\u00eds present\u00f3 al duque de Bedford en 1424.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Eran tambi\u00e9n muy frecuentes en estas Entradas Reales, especialmente en las francesas y flamencas, los cuadros vivos de tem\u00e1tica religiosa o aleg\u00f3rica con figuras mudas vestidas apropiadamente y llevando r\u00f3tulos identificativos. Grandioso debi\u00f3 de ser sin duda el tableau-vivant que la ciudad de Gante ofreci\u00f3 a Felipe el Bueno en su Entrada de 1458 escenificando con centenares de figuras el Retablo del Cordero M\u00edstico que los hermanos Van Eyck hab\u00edan pintado a\u00f1os antes para la iglesia de San Bav\u00f3n, patrono de la ciudad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En Espa\u00f1a, este tipo de festejos est\u00e1n documentados en el \u00e1rea catalano-aragonesa desde finales del siglo XIV, no as\u00ed en Castilla y en Portugal donde tambi\u00e9n existieron pero en fechas tard\u00edas y, seg\u00fan todos los indicios, como una costumbre importada a imitaci\u00f3n de los usos franceses, flamencos, italianos y aragoneses. En Castilla, parece que la costumbre se copi\u00f3 de Arag\u00f3n a mediados del siglo XV, extendi\u00e9ndose en la \u00e9poca de los Reyes Cat\u00f3licos y desarroll\u00e1ndose en el siglo XVI por influencia italiana y flamenca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En Galicia, las noticias sobre este tipo de festejos son muy escasas, en parte porque fueron muy pocos los reyes que visitaron el Reino de Galicia en la \u00e9poca que nos ocupa. Hay, sin embargo, algunos datos que permiten constatar que en las ciudades gallegas se hicieron Recibimientos con espect\u00e1culos de car\u00e1cter teatral muy similares a los que tenemos documentados en otras zonas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el siglo XII, son abundantes las noticias sobre la presencia de los reyes castellano-leoneses en tierras gallegas y tanto la Historia Compostelana como el Calixtino proporcionan numerosos datos sobre las procesiones que se organizaban para recibirlos en Compostela, y la m\u00fasica, cantos y bailes que siempre acompa\u00f1aban las celebraciones \u201cseg\u00fan costumbre de Galicia\u201d (Historia Compostelana). Ya en el siglo XIII hay noticias de la presencia de Alfonso IX, Fernando III y Sancho IV. Sin embargo, en fechas posteriores las noticias escasean y ning\u00fan rey visit\u00f3 el pa\u00eds desde que Pedro I y su hermanastro Enrique de Trast\u00e1mara lo hicieron entre 1366-69, en el contexto de la guerra civil que manten\u00edan, hasta los Reyes Cat\u00f3licos que recorrieron Galicia en 1486.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los sucesores de Enrique de Trast\u00e1mara (Juan I, Enrique III, Juan II y Enrique IV) nunca visitaron Galicia lo que justifica la afirmaci\u00f3n de Hernando del Pulgar en su Cr\u00f3nica cuando refiri\u00e9ndose al Reino de Galicia dice \u201cdonde los Reyes de Castilla se lee haber ido pocas veces\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En los cien a\u00f1os anteriores a la visita de los Reyes Cat\u00f3licos solo tenemos documentadas las visitas de reyes \u201cusurpadores\u201d como Fernando I de Portugal, proclamado rey en 1369 en las poblaciones del sur de Galicia en las que entr\u00f3 triunfalmente llegando hasta A Coru\u00f1a, o Jean de Gant, duque de L\u00e1ncaster, quien por su matrimonio con Constanza, hija de Pedro I, se titul\u00f3 rey de Castilla y Le\u00f3n tras la muerte de Pedro en Montiel y fue reconocido como tal en A Coru\u00f1a y Compostela en 1386.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Jean Froissart en sus Chroniques, nos proporciona algunos datos sobre las fiestas que se celebraron en su honor y concreta que en Compostela sali\u00f3 a recibirlo el pueblo y el clero en procesi\u00f3n ofreci\u00e9ndole las llaves de la ciudad y portando reliquias, cruces y oriflamas, y que en Betanzos tuvo lugar un torneo entre un caballero ingl\u00e9s y otro franc\u00e9s. Froissart no estuvo en Galicia pero cont\u00f3 con relatos de primera mano ya que se entrevist\u00f3 con muchos de los protagonistas, de modo que podemos dar cierto cr\u00e9dito a sus noticias. No sucede as\u00ed con las miniaturas de los c\u00f3dices ilustrados de las Chroniques, que incluyen las escenas de la Entrada en Compostela y de las justas de Betanzos, ya que estos c\u00f3dices fueron realizados un siglo despu\u00e9s de la redacci\u00f3n de la obra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En lo referente a los reyes leg\u00edtimos, sabemos que en 1486, los Reyes Cat\u00f3licos visitaron Galicia durante algo m\u00e1s de un mes (del 7 de septiembre al 16 de octubre). Procedentes de Ponferrada, se dirigieron Santiago, donde estuvieron unos veinte d\u00edas, y de all\u00ed a Betanzos, A Coru\u00f1a y Lugo. La visita la mencionan varios cronistas de la \u00e9poca (Zurita, Hernando del Pulgar&#8230;.) y, aunque no anotan la existencia de espect\u00e1culos p\u00fablicos, sabemos que \u00e9stos tuvieron lugar, al menos en A Coru\u00f1a, por un documento del Archivo Municipal de la ciudad en el que se hace referencia a la recepci\u00f3n que el pueblo y las autoridades ofrecieron a los monarcas el 6 de octubre en la Puerta de la Torre, en la que reclamaron la confirmaci\u00f3n de los privilegios de la villa, manifestaron su lealtad a la Corona y obsequiaron a los reyes con un:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u201c\u2026gran Res\u00e7ibimyento por mar e por tierra de estoryas e entremeses de Hercoles e Geryon e de otras ystorias en forma segund sus estorias&#8230;\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La menci\u00f3n de estoryas e entremeses sit\u00faa a los festejos coru\u00f1eses en una dimensi\u00f3n claramente teatral y, dado que las autoridades apenas debieron de disponer de dos semanas para organizar el Res\u00e7ibimyento, no parece probable que la representaci\u00f3n hubiese corrido a cargo de una compa\u00f1\u00eda profesional ambulante sino que debieron de ser los vecinos de la ciudad quienes actuaron y poetas locales los encargados de componer las ystorias en las que se desarrollaba el conocido mito sobre la fundaci\u00f3n de la ciudad que aparece recogido en las Cantigas de Santa Mar\u00eda y en la Estoria de Espa\u00f1a de Alfonso X. Quiz\u00e1 los entremeses aludidos eran los mismos que se hac\u00edan en las procesiones del Corpus \u2013sabemos que as\u00ed se hac\u00eda en Compostela en las entradas de los arzobispos- lo que proporcionar\u00eda una prueba indirecta de la antig\u00fcedad de las procesiones en la ciudad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el siglo XVI estuvieron en Galicia Felipe el Hermoso y Juana I de Castilla en 1506, Carlos I en 1520 para asistir a unas Cortes en Santiago y Felipe II -todav\u00eda pr\u00edncipe-, como peregrino en junio de 1554. Los primeros arribaron en marzo a A Coru\u00f1a, donde fueron recibidos con fiestas, pasaron despu\u00e9s dos semanas en Santiago, y en las Actas Capitulares y el Libro de Consistorios constan los pagos de los festejos que nos informan de la confecci\u00f3n de un palio, de pendones con las armas reales, y de una corrida de doce toros en el Obradoiro donde se emplaz\u00f3, para refrescar a los reales hu\u00e9spedes, una fuente que manaba vino tinto del Ulla, refinamiento muy de moda en las fiestas cortesanas de la \u00e9poca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No hay noticias de que a Carlos I se le ofreciesen espect\u00e1culos o representaciones (las cr\u00f3nicas s\u00f3lo dicen que en A Coru\u00f1a sali\u00f3 a recibirlo a Palavea el pueblo y el Concejo y que en su partida hubo m\u00fasica y salvas), aunque parece probable que as\u00ed ocurriese, del mismo modo que cuando su hijo Felipe visit\u00f3 Galicia fue obsequiado con representaciones teatrales en A Coru\u00f1a, y en Compostela se celebraron fiestas con corridas de toros en la plaza del Obradoiro y el Concejo de Santiago, a pesar de las penurias econ\u00f3micas que pasaba, encarg\u00f3 al broslador Fernando D\u00edaz un palio bordado para la ocasi\u00f3n (baldaqu\u00ed en los documentos), pendones y vestidos de gala para los regidores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Incluso villas peque\u00f1as ten\u00edan capacidad para organizar festejos de este tipo, o, al menos, para intentarlo. En Ribadeo, por ejemplo, se prepar\u00f3 en 1570 una recepci\u00f3n para la reina Ana de Austria (cuarta esposa de Felipe II) que se esperaba desembarcase en la villa (se adorn\u00f3 la muralla con pinturas alusivas y se construy\u00f3 un trono procesional). Finalmente, sin embargo, la reina arrib\u00f3 a Laredo por lo que el Ayuntamiento ribadense decidi\u00f3 utilizar lo preparado en un festejo de celebraci\u00f3n de la feliz llegada de la reina a Espa\u00f1a (hubo m\u00fasica callejera, procesi\u00f3n, salvas de artiller\u00eda, hogueras nocturnas y corrida de dos toros).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aunque ligeramente fuera de los l\u00edmites cronol\u00f3gicos que me he marcado para este trabajo destaca en el cap\u00edtulo de las visitas reales, por los actos festivos que gener\u00f3, el viaje de la reina Mariana de Neoburgo que arrib\u00f3 a la r\u00eda de Ferrol en 1690, despu\u00e9s de una penosa traves\u00eda, para dirigirse hacia la corte pasando como peregrina por Compostela. All\u00ed los regidores a caballo fueron a recibirla al puente de la Sionlla y entraron con ella por la Puerta del Camino en la que se hab\u00edan pintado las armas reales y un retrato del Rey todo enmarcado con colgaduras. Pasaron por la Plaza del Campo, donde hab\u00eda ni\u00f1os danzando en un tablado, la Quintana, donde estaban los gremios con sus juegos y m\u00fasicas, y llegaron al Obradoiro donde la obsequiaron con fuegos, luminarias nocturnas y una \u201cYstoria y representacion de Hiercoles\u201d para la cual se levant\u00f3 un castillo con fuegos artificiales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se hizo tambi\u00e9n un \u201carco Imperial con diferentes pinturas y dibujos y en sus remates algunos retratos de \u00e1ngeles y en lo \u00faltimo y supremo de arriba un escudo con las armas reales\u201d y en los d\u00edas siguientes hubo una \u201cmascara que se componia de un triunfo real y mas de duscientas personas la mayor parte de a caballo segun lo requeria el papel de cada uno en que entraron muy ricos carros, el uno en que iba el rey Jupiter y la Aurora, el otro de muchisima musica cantando versos y canciones a su Magestad, y el otro que era el ultimo y remataba el triunfo llevaba todas las armas de los reinos del Rey Nuestro Se\u00f1or y encima el mundo y esto se coronaba con una corona Imperial\u201d. Tuvo lugar tambi\u00e9n una representaci\u00f3n de Moros y Cristianos (\u201cse hizo una rica morisca y pelea de moros y cristianos en la dicha plaza con la representacion del Se\u00f1or Santiago en un caballo blanco&#8230;\u201d), y hubo saraos, m\u00fasica y una \u201cmujiganga &#8230; (y)&#8230; diferentes entremeses y villancicos\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero no s\u00f3lo la llegada de un miembro de la familia real generaba una recepci\u00f3n espectacular que tambi\u00e9n se ofrec\u00eda a los obispos cuando tomaban posesi\u00f3n de sus sedes y a los se\u00f1ores que visitaban las villas sobre las que ejerc\u00edan su jurisdicci\u00f3n. Ya nos hemos referido a la entrada del arzobispo D. Crist\u00f3bal de Valtodano en Compostela en 1570, ocasi\u00f3n en la que los gremios sacaron sus entremeses del Corpus y se represent\u00f3 un \u201cAuto\u201d, y lo mismo sucedi\u00f3 en las de los arzobispos Liermo (1582), Andrade (1645), Carrillo (1656) y Sp\u00ednola (1668). Los arzobispos eran recibidos en el Crucero de Conxo donde se les entregaban las llaves \u201cde palo doradas\u201d de la ciudad, desfilaban los cortejos gremiales, hab\u00eda representaciones teatrales en la Plaza del Campo, toros y juegos de sortija, y frecuentemente se levantaban arquitecturas ef\u00edmeras (tres arcos que exaltaban las virtudes y triunfos del nuevo prelado erigi\u00f3 el Ayuntamiento en la entrada de D. Maximiliano de Austria en 1602). Tenemos tambi\u00e9n noticias precisas de los festejos que se celebraron en Pontevedra en 1603 con motivo de la visita de este \u00faltimo arzobispo, para la cual se levant\u00f3 un castillo de fuegos artificiales y hubo en la Herrer\u00eda un juego de sortija, m\u00e1scaras, danzas gremiales, m\u00fasica y un banquete pantagru\u00e9lico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En Mondo\u00f1edo se recib\u00eda tambi\u00e9n a los obispos espectacularmente. Hac\u00edan \u00e9stos su entrada por la calzada romana de Lind\u00edn, atravesaban el barrio de los Molinos, juraban solemnemente los fueros municipales ante la Corporaci\u00f3n municipal, generalmente bajo el \u00e1rbol situado ante la capilla de San Roque, y se dirig\u00edan en mula hasta la plaza de la Catedral, adornada como las calles con centenares de farolillos, enramados, tapices y alfombras. All\u00ed los recib\u00eda el cabildo catedralicio y un cortejo gremial con sus cruces, pendones y las danzas y juegos del Corpus (\u201cdelixias y regocijos\u201d en los documentos).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hay as\u00ed mismo noticias de la celebraci\u00f3n de Recibimientos espectaculares en villas menores cuando eran visitadas por sus se\u00f1ores jurisdiccionales. En Pontedeume, por ejemplo, Don Pedro Fern\u00e1ndez de Castro, VII conde de Lemos y III conde de Andrade, visit\u00f3 la villa en 1615, despu\u00e9s de largos a\u00f1os de ausencia por sus ocupaciones en la Corte y en el virreinado de N\u00e1poles, y el Ayuntamiento decidi\u00f3 hacer en su honor:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u201c&#8230;algunas fiestas en su recibimiento y despedida (&#8230;) como son arcos triunfales, poner las armas de S.E. en las puertas de la villa, p\u00f3lvora, cohetes y cuca\u00f1as de fuego, danzas, correr\u00edas de armas y otros regocijos que est\u00e1n acordados\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los trabajos de pintura fueron encomendados al pintor vecino de Betanzos Blas de Mari\u00f1o que tuvo que esperar cuatro a\u00f1os para que el Concejo le pagase los 150 reales acordados \u201cpor la pintura de dos escudos de armas y otras cosas y banderillas que pint\u00f3 para el recibimiento de Su Exa.\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tenemos tambi\u00e9n algunos datos de Recibimientos en la Universidad Compostelana, como el que se tribut\u00f3 en 1610 a D. Manuel de Azevedo y Z\u00faniga, conde de Monterrei y patrono de la instituci\u00f3n, o el de 1666 a D. Domingo Juan de Haro, conde de la misma casa; pero no debieron de revestir especial espectacularidad. El de 1666 consisti\u00f3 simplemente en la recepci\u00f3n solemne a las puertas del Colegio por parte diez claustrales y la asistencia del Conde al Claustro presidiendo desde una \u201csilla con tapete y almohada a los pies\u201d. En el de 1610, consta que hubo \u201cfiesta y rrecybim\u00ba (&#8230;) con los menistriles\u201d, pero la escasa cantidad invertida en los festejos -seis ducados- no debi\u00f3 de permitir grandes cosas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n[1] \u00a9 <b>Julio I. Gonz\u00e1lez Monta\u00f1\u00e9s<\/b> 2002-2009.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<ul>\n<li> Se permite el uso no lucrativo de los materiales de esta Web citando su origen.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<ul>\n<li> Teatro y Espect\u00e1culos p\u00fablicos en Galicia: http:\/\/www.teatroengalicia.es\/<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Enlaces relacionados<\/b>\n<\/p>\n<ul>\n<li> Teatro: Investigaciones de Julio I. Gonz\u00e1lez Monta\u00f1\u00e9s<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Los or\u00edgenes remotos<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Concepto de Teatro en la Edad Media y el Renacimiento<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Las condenas del teatro<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Teatro latino: Los dramas lit\u00fargicos<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Representaciones de la Pasi\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Teatro franciscano en Galicia<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Teatro universitario y de colegio<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: El Teatro en los colegios de los jesuitas<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: La Fiesta del Corpus y el Teatro en Galicia<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro hagiogr\u00e1fico<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Fiesta Taurina<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: entadas reales<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Exequias y honras f\u00fanebres<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Teatro profano y popular<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Teatro nobiliario y espect\u00e1culos urbanos en el siglo XVII<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Espacios teatrales y escenograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Autores y actores gallegos<\/li>\n<\/ul>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde finales de la Edad Media, el desarrollo urbano y mercantil permiti\u00f3 el crecimiento de una burgues\u00eda y un patriciado urbanos con capacidad para financiar festejos y organizar espect\u00e1culos p\u00fablicos con motivo de las visitas de monarcas y altos dignatarios, de las bodas, natalicios y exequias de miembros de la familia real, o de acontecimientos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teatro-entadas-reales\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEATRO: ENTADAS REALES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-27047","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27047","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27047"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27047\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27047"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27047"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27047"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}