{"id":27048,"date":"2016-02-05T18:15:16","date_gmt":"2016-02-05T23:15:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teatro-exequias-y-honras-funebres\/"},"modified":"2016-02-05T18:15:16","modified_gmt":"2016-02-05T23:15:16","slug":"teatro-exequias-y-honras-funebres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teatro-exequias-y-honras-funebres\/","title":{"rendered":"TEATRO: EXEQUIAS Y HONRAS FUNEBRES"},"content":{"rendered":"<p>\n            El ritual funerario, dram\u00e1tico por su propia naturaleza, se presta como pocos a la teatralizaci\u00f3n y a la utilizaci\u00f3n por parte de la clase dominante como veh\u00edculo para mostrar p\u00fablicamente su poder y su estatus. La muerte, lejos de ser un asunto privado es, desde la Edad Media, un espect\u00e1culo p\u00fablico, especialmente si se trata de la muerte de un poderoso. La complejidad de lo que podr\u00edamos llamar el \u201cceremonial tipo\u201d de los funerales de la nobleza y la familia real desde finales de la \u00e9poca medieval, con sus coros de pla\u00f1ideras, sus cortejos de pobres, el desfile de los parientes y de las armas del difunto, las procesiones de cirios y la abundante producci\u00f3n de arte ef\u00edmero convert\u00edan al ritual mortuorio \u2013que pod\u00eda llegar a durar casi un mes- en un espect\u00e1culo urbano de primera magnitud. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El p\u00fablico-pueblo de las villas y ciudades de la \u00e9poca no permanec\u00eda insensible a los est\u00edmulos que se le ofrec\u00edan en tales ocasiones y participaba activamente en las manifestaciones p\u00fablicas de dolor y en los cortejos funerarios o contemplaba \u00e1vidamente la magnificencia y el lujo de las vestimentas, de los arreos de los caballos y de los monumentos erigidos para la ocasi\u00f3n. Aunque la literatura y los sermones hacen hincapi\u00e9 en la universalidad de la muerte y su poder igualatorio que acaba con las diferencias sociales, y se esfuerzan en destacar la idea de la vanitas, la futilidad de los placeres mundanos y la corrupci\u00f3n inherente a todo lo material, la muerte \u2013en su manifestaci\u00f3n p\u00fablica- no es un hecho en absoluto igualitario sino una ocasi\u00f3n excelente, la \u00faltima adem\u00e1s, para mostrar ante la sociedad el estatus del difunto, sus obras, sus virtudes y sus ideales de vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En los siglos XVI y XVII, a estos ritos funerarios de cuerpo presente se unen las exequias que en las diferentes ciudades del reino se celebran p\u00fablicamente cuando se conoce la noticia del fallecimiento del Rey o de alg\u00fan personaje importante. Generalmente se levanta un monumento de madera pintada y telas en el crucero de un templo de la localidad, en el cual se expone un sepulcro simb\u00f3lico cubierto de brocados. Para inaugurarlo se organiza una solemne procesi\u00f3n ciudadana con participaci\u00f3n de los gremios y las autoridades que se dirige al templo y, ante la m\u00e1quina all\u00ed levantada, se desarrolla un oficio de difuntos se leen sermones y paneg\u00edricos, se recitan poemas y se exhibe imaginer\u00eda aleg\u00f3rica que glosa las virtudes del finado en clave emblem\u00e1tica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Conocemos estas exequias por las cr\u00f3nicas y Relaciones que, intencionadamente, se redactaban describi\u00e9ndolas para la posteridad. Como integrantes de un subg\u00e9nero cerrado y codificado, estas Relaciones tienden hacia el estereotipo, abundando los t\u00f3picos y siendo general el tono laudatorio, pero gracias a ellas, y a los grabados que en ocasiones incluyen, disponemos de muchos de los textos empleados y podemos hacernos una idea de la espectacularidad y complicaci\u00f3n de los monumentos ef\u00edmeros que se levantaban, de su \u201csimbolog\u00eda ascensional\u201d y de su intenci\u00f3n escenogr\u00e1fica y teatral que, unida a los textos, convierte en espect\u00e1culo y representaci\u00f3n al ritual mortuorio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En Galicia disponemos de datos relativamente abundantes de las exequias reales en la \u00e9poca que nos interesa, la mayor parte procedentes de Santiago, donde la conjunci\u00f3n de los esfuerzos de las autoridades municipales, la Universidad y la Catedral convirtieron a la ciudad en el epicentro de las celebraciones, y de A Coru\u00f1a, sede de la Real Audiencia, patrocinadora habitual de este tipo de ceremonias en las que se invert\u00edan sumas notables.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sabemos que en Compostela se celebraron exequias m\u00e1s o menos solemnes por el Gran Capit\u00e1n y su hija la duquesa de Sesa en 1525 y por el infante D. Juan de Granada, gobernador de Galicia fallecido en 1543, aunque ninguna alcanz\u00f3 al parecer el grado de espectacularidad de las Exequias de Carlos I celebradas el 28 de noviembre de 1558, para las cuales se levant\u00f3 en el crucero de la catedral un complicado t\u00famulo turriforme, denominado po\u00e9ticamente castrum doloris, con un alzado de tres pisos que llegaban hasta el cimborrio, ornamentado con pendones colgantes y 100 hachas de cera y rematado con una gran corona de la que pend\u00eda un cielo con flecos y doce candelabros, en cuya construcci\u00f3n trabajaron 41 operarios (carpinteros, escultores, pintores, peones y un sastre) durante 32 d\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nMayor monumentalidad tuvo el t\u00famulo que se erigi\u00f3 en el crucero de la iglesia de San Francisco de A Coru\u00f1a en octubre de 1598 para las exequias de Felipe II, imponente m\u00e1quina turriforme de estilo romanista levantada sobre una plataforma de tres escalones y compuesta de tres pisos cuadrangulares de dimensiones decrecientes con esquinas achaflanadas y dos columnas en cada chafl\u00e1n que soportaban arquitrabes y balaustradas. En el tercero se colocaba el sepulcro simb\u00f3lico cubierto de ricos brocados. El remate eran dos alegor\u00edas de la Fe y la Justicia que se alzaban sobre un z\u00f3calo ochavado. Ten\u00eda tambi\u00e9n Virtudes pintadas por parejas en lienzos situados en los frentes del primer cuerpo del monumento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero sin duda habr\u00eda que calificar de austeras a estas exequias de los Austrias mayores, y a los t\u00famulos que en ellas se levantaron, en comparaci\u00f3n con el fasto barroco que se despleg\u00f3 en las de los Austrias menores, de las cuales sabemos que -en la \u00e9poca estudiada- se celebraron en Galicia en honor de Margarita de Austria (1611), Felipe III (1621), Isabel de Borb\u00f3n (1644) y Felipe IV (1665).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las exequias de la reina Margarita de Austria fueron especialmente solemnes y fastuosas quiz\u00e1 por la impresi\u00f3n que caus\u00f3 en el reino la noticia de su muerte a los veintis\u00e9is a\u00f1os como consecuencia de su octavo parto, y porque la reina ten\u00eda mucha relaci\u00f3n con los Condes cortesanos gallegos de Lemos y Monterrei y era prima del arzobispo de Santiago Maximiliano de Austria. La Audiencia de A Coru\u00f1a se adelant\u00f3 a las dem\u00e1s ciudades organizando en San Francisco el monumento, mientras que el Ayuntamiento lo hizo en la Colegiata de Santa M\u00aa del Campo. M\u00e1s tarde tambi\u00e9n se hicieron en Santiago (en febrero de 1612) levant\u00e1ndose en la Catedral el habitual catafalco que seg\u00fan la relaci\u00f3n manuscrita que se conserva en la Biblioteca Nacional \u201cera sumptuos\u00edsimo\u201d y estaba ornamentado con Virtudes acompa\u00f1adas de versos y rematado con una cartela que dec\u00eda: \u201cAc\u00e1 quedan las Virtudes de la gran Reina de Espa\u00f1a \/ la Charidad la acompa\u00f1a\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En A Coru\u00f1a adem\u00e1s de levantarse un impresionante monumento, tan elevado que oblig\u00f3 a abrir la b\u00f3veda del cimborrio de San Francisco para acomodarlo, se convoc\u00f3 una especie de certamen po\u00e9tico al que se presentaron obras en castellano, lat\u00edn y gallego. Estas piezas, as\u00ed como la descripci\u00f3n del monumento y de los actos que ante \u00e9l se realizaron, fueron llevadas a la imprenta en Santiago en 1612 con el t\u00edtulo Relaci\u00f3n de las exequias que hi\u00e7o la Real Audiencia del Reyno de Gali\u00e7ia \u00e1 la Magestad de la Reyna D. Margarita de Austria, libro al que ya me he referido por incluir un Di\u00e1logo miscel\u00e1neo que parece inspirado en un Auto Sacramental.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De acuerdo con la Relaci\u00f3n, el t\u00famulo coru\u00f1\u00e9s, aunque inspirado en los austeros y romanistas de los primeros Austrias, era ya un verdadero catafalco barroco de planta centralizada y estructura de templete o baldaquino ornamentado con abundancia de alegor\u00edas, lemas, jerogl\u00edficos, aparato emblem\u00e1tico, luces, colgarejos textiles y las inevitables Virtudes (en este caso dieciseis) alusivas a las de la difunta. Remataba el conjunto, como en el t\u00famulo compostelano de Carlos I, con una gran corona.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Quiz\u00e1 sea excesivo calificar a estas ceremonias como Teatro, con may\u00fascula, pero drama y espect\u00e1culo s\u00ed debieron de ser y esa naturaleza teatral subyacente en el ritual de las exequias ha sido destacada por muchos autores y por los propios cronistas que parecen haber sido conscientes de ella, al menos desde finales del siglo XVII cuando se afirma que durante las ceremonias f\u00fanebres, la iglesia se convert\u00eda \u201cen el m\u00e1s decente sitio y Real Teatro\u201d, en el cual se representaba p\u00fablicamente el dolor de los ciudadanos, \u201cteniendo as\u00ed la Iglesia i su Orador su correspondiente Teatro i Auditorio\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n[1] \u00a9 <b>Julio I. Gonz\u00e1lez Monta\u00f1\u00e9s<\/b> 2002-2009.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<ul>\n<li> Se permite el uso no lucrativo de los materiales de esta Web citando su origen.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<ul>\n<li> Teatro y Espect\u00e1culos p\u00fablicos en Galicia: http:\/\/www.teatroengalicia.es\/<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Enlaces relacionados<\/b>\n<\/p>\n<ul>\n<li> Teatro: Investigaciones de Julio I. Gonz\u00e1lez Monta\u00f1\u00e9s<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Los or\u00edgenes remotos<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Concepto de Teatro en la Edad Media y el Renacimiento<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Las condenas del teatro<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Teatro latino: Los dramas lit\u00fargicos<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Representaciones de la Pasi\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Teatro franciscano en Galicia<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Teatro universitario y de colegio<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: El Teatro en los colegios de los jesuitas<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: La Fiesta del Corpus y el Teatro en Galicia<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro hagiogr\u00e1fico<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Fiesta Taurina<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: entadas reales<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Exequias y honras f\u00fanebres<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Teatro profano y popular<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Teatro nobiliario y espect\u00e1culos urbanos en el siglo XVII<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Espacios teatrales y escenograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Teatro: Autores y actores gallegos<\/li>\n<\/ul>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ritual funerario, dram\u00e1tico por su propia naturaleza, se presta como pocos a la teatralizaci\u00f3n y a la utilizaci\u00f3n por parte de la clase dominante como veh\u00edculo para mostrar p\u00fablicamente su poder y su estatus. La muerte, lejos de ser un asunto privado es, desde la Edad Media, un espect\u00e1culo p\u00fablico, especialmente si se trata &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teatro-exequias-y-honras-funebres\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEATRO: EXEQUIAS Y HONRAS FUNEBRES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-27048","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27048","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27048"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27048\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27048"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27048"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27048"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}