{"id":27062,"date":"2016-02-05T18:15:55","date_gmt":"2016-02-05T23:15:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/templo-de-jerusalen\/"},"modified":"2016-02-05T18:15:55","modified_gmt":"2016-02-05T23:15:55","slug":"templo-de-jerusalen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/templo-de-jerusalen\/","title":{"rendered":"TEMPLO DE JERUSALEN"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Introducci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Templo de Salom\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Templo de Zorobabel<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Templo de Herodes<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>  La palabra \u201ctemplo\u201d deriva del lat\u00edn templum, que significa un lugar descubierto que permite una visi\u00f3n de la regi\u00f3n circundante. En un sentido m\u00e1s estricto significa un lugar sagrado para la Divinidad, un santuario. En la Biblia el santuario de Jerusal\u00e9n lleva el nombre hebreo de Bet Yehovah (casa de Yahveh). El edificio sagrado consist\u00eda en dos salas principales, una llamada hekal  (casa o templo), o godes (el Santo), y la otra debir  (que es el or\u00e1culo), o godesh haggodashim  (el Santo de los Santos). El Nuevo Testamento la llama oikos, \u201cla casa\u201d, ouaos, en lat\u00edn, cella, \u201cel lugar m\u00e1s sagrado del templo\u201d y hieron, \u201cel conjunto del recinto sagrado\u201d. El templo que Salom\u00f3n erigi\u00f3 al Se\u00f1or hacia el 966 antes de Cristo fue destruido por Nabucodonosor el 596 antes de Cristo. Tras la vuelta de la cautividad Zorobabel lo levant\u00f3 de nuevo de sus ruinas (537 antes de Cristo), pero en tan modestas condiciones que los ancianos que hab\u00edan visto el antiguo Templo lloraban.   Profeta AgeoEn el d\u00e9cimo octavo a\u00f1o de su reinado, que corresponde al 19 antes de Cristo, el rey Herodes destruy\u00f3 el Templo de Zorobabel para reemplazarlo por otro que igualar\u00eda, si no sobrepasaba en esplendor, al de Salom\u00f3n.<br \/>\n  Templo de Salom\u00f3nMuchos escritores admiten tres templos materialmente diferentes: Ahora bien, como el profeta Ageo (Vulgata 2,10) dice del de Zorobabel: \u201cGrande ser\u00e1 la gloria de esta casa, la de la segunda mayor que la de la primera\u201d, a causa de la venida del Mes\u00edas (vers\u00edculos 8-9), pretenden que esta profec\u00eda no se cumpli\u00f3 porque Cristo nunca entr\u00f3 en el segundo Templo. Otros afirman que la obra de Zorobabel no fue destruida completamente sino reemplazada gradualmente por un templo mucho m\u00e1s grande y rico (Josefo, \u201cAnt Jud.\u201d ed. Dindorf, XV, XI, 2) y consiguientemente admiten s\u00f3lo dos templos materialmente diferentes.   El Rey David seg\u00fan Pedro BerrugueteToda la dificultad desaparece si elegimos a los Setenta en vez de a la Vulgata. El profeta ya ha preguntado: \u201c\u00bfQui\u00e9n queda entre vosotros que haya visto esta casa en su primer esplendor?\u201d (2, 4). Seg\u00fan los Setenta luego dice: \u201cLa gloria final de esta casa ser\u00e1 mayor que la primera\u201d. Para el profeta, por tanto, hab\u00eda s\u00f3lo una y la misma casa de Yahveh desde Salom\u00f3n al tiempo del Mes\u00edas, construida siempre en el mismo lugar y seg\u00fan el mismo plano, el del Tabern\u00e1culo.  Vista a\u00e9rea del Monte Moria Podemos por tanto admitir tres templos diferentes y este art\u00edculo describir\u00e1: I. El de Salom\u00f3n; II. El de Zorobabel; III El de Herodes.<\/p>\n<h2>Templo de Salom\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Historia<\/b>\n<\/p>\n<p>  Mezquita de Omar que cubre la Roca SagradaPor orgullo David hab\u00eda ordenado el recuento de su pueblo, en castigo de lo cual Dios diezm\u00f3 a los israelitas con una epidemia. Un d\u00eda el rey vio cerca de la era de Orn\u00e1n (Areuna) el jebuseo un \u00e1ngel que estaba a punto de herir a la gente de la ciudad, despu\u00e9s de lo cual David se humill\u00f3 ante el Se\u00f1or, quien le perdon\u00f3 y detuvo la plaga. El rey se apresur\u00f3 a comprar la propiedad del jebuseo por cincuenta siclos de plata y construy\u00f3 un altar en la era, sobre el cual ofreci\u00f3 holocaustos y ofrendas de paz (2 Samuel, 24). Esta colina, que es el Monte Moria (2 Cr\u00f3nicas 3,1) del G\u00e9nesis (22,2)  estuvo desde entonces destinada a ser el emplazamiento del Templo de Yahveh, para el que David hab\u00eda amasado ya grandes tesoros, pero cuya construcci\u00f3n se reservaba a Salom\u00f3n. Como hasta entonces los hebreos no hab\u00edan cultivado las artes, Salom\u00f3n se dirigi\u00f3 a Hiram, rey de Tiro en Fenicia, para conseguir constructores y obreros h\u00e1biles en la piedra, metal y la madera de cedro y cipr\u00e9s del L\u00edbano. Tras siete a\u00f1os y medio de trabajo, el rey pudo dedicar solemnemente el templo del Dios verdadero.   Profeta EzequielJunto al recinto sagrado construy\u00f3 despu\u00e9s grandes edificios, entre los cuales la Biblia hace menci\u00f3n especial del palacio del rey, el de la reina, hija del Fara\u00f3n, la casa del bosque, el p\u00f3rtico del trono y el de las columnas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Emplazamiento<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Monte Moria, que se extiende de norte a sur, es un largo espol\u00f3n o promontorio, lindando al norte con el Monte Bezetha y limitado al este y al oeste por dos estrechos valles que se juntan en su extremidad sur (ver Jerusal\u00e9n).  Entre sus dos empinados declives la cima de la colina s\u00f3lo permite un estrecho espacio para edificaciones, y para asegurar un adecuado emplazamiento para el Templo, los patios, y los palacios reales se construy\u00f3 una plataforma levantando muros de sost\u00e9n de bellas piedras cuidadosamente labradas que med\u00edan ocho o diez codos (1 Reyes 5,17; 7,9-10). Seg\u00fan la tradici\u00f3n jud\u00eda el Templo estaba en el punto m\u00e1s alto del Monte Moria, mientras que las habitaciones reales se construyeron al sur de su recinto y en un nivel m\u00e1s bajo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se admite generalmente que la \u201croca sagrada\u201d en el centro de la Mezquita de Omar (ver Jerusal\u00e9n) constitu\u00eda la base del altar de los holocaustos en el Templo de Jerusal\u00e9n. En esta colina, seg\u00fan una antigua tradici\u00f3n, Abraham se dispuso a sacrificar a su hijo Isaac; aqu\u00ed, junto a la era de Orn\u00e1n, el \u00e1ngel exterminador volvi\u00f3 a guardar su espada en su vaina; y en esta era, que seg\u00fan la costumbre estaba situada en el punto m\u00e1s alto, erigi\u00f3 David un altar al Se\u00f1or. Si esta roca prominente fue constantemente preservada en las diversas reconstrucciones de la plataforma debe haber sido por sus asociaciones. Adem\u00e1s, se corresponde con todos los requisitos de \u00c9xodo (20,24 y s.) para el altar de los holocaustos. Es una roca de piedra caliza, sin labrar e irregular, de cincuenta y ocho pies de largo por cuarenta y cinco de ancho, y que sobresale tres o cuatro pies por encima del suelo. Adem\u00e1s, casi en el nivel superior de su superficie hay un agujero por donde se cree que la sangre y el agua de las abluciones flu\u00eda en la cavidad inferior para ser llevada por un conducto subterr\u00e1neo al valle del Cedr\u00f3n. La Mishna (Yoma, II,I) afirma que bajo el altar de los holocaustos hab\u00eda un canal de esta clase. Admitido este punto, la \u201croca sagrada\u201d servir\u00e1 como se\u00f1al para descubrir el sitio exacto de la casa de Yahveh, porque esta \u00faltima se abr\u00eda hacia el este, enfrente del altar de los holocaustos y consiguientemente al oeste del patio de los sacerdotes que conten\u00eda el altar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Fuentes<\/b>\n<\/p>\n<p>  Reconstrucci\u00f3n hipot\u00e9tica del Tabern\u00e1culo de Mois\u00e9sLas principales fuentes de informaci\u00f3n relativas al plano, construcci\u00f3n y adorno del Templo son, en primer lugar 1 Rey. 6,7; luego el relato paralelo de 2 Cr\u00f3n. 3 y 4, que tiende a magnificar inconmensurablemente las dimensiones. El profeta Ezequiel describi\u00f3 el Templo a la luz de una visi\u00f3n celestial, y aunque su descripci\u00f3n es simb\u00f3lica concuerda en sus rasgos esenciales con la del Libro de los Reyes; seg\u00fan todas las apariencias describen la casa del Se\u00f1or tal como la vio mientras realizaba sus tareas sacerdotales. La informaci\u00f3n suministrada por Josefo y el tratado Middoth de la Mishn\u00e1 inspira menos confianza; parece basada m\u00e1s bien en el Templo de Herodes que en el de Salom\u00f3n. En realidad s\u00f3lo poseemos una breve descripci\u00f3n del primer Templo y los t\u00e9rminos t\u00e9cnicos utilizados por la Biblia no son siempre f\u00e1cilmente inteligibles en los tiempos actuales; de ah\u00ed que haya una gran diversidad de opiniones entre los autores que han intentado reconstruir el Templo de Salom\u00f3n en sus detalles arquitect\u00f3nicos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Arquitectura y medidas<\/b>\n<\/p>\n<p>  Salom\u00f3n reprodujo en materiales s\u00f3lidos y proporciones dobles el Tabern\u00e1culo que Mois\u00e9s hab\u00eda construido en el desierto (Sabidur\u00eda 9,8), cuyo entero plano estaba por tanto esbozado (\u00c9xodo, 26, 36). Con respecto al estilo adoptado por los arquitectos fenicios simplemente sabemos que en ese periodo la arquitectura de todos los pueblos sem\u00edticos era muy similar a la de los egipcios. Un codo ten\u00eda la anchura de seis manos o veinticuatro dedos y era igual a un pie y cinco pulgadas y tres cuartos; la anchura de un codo real era una mano (tres pulgadas) m\u00e1s. El codo menor de seis manos, o veinticuatro dedos, exist\u00eda en el imperio oriental, pero era algo m\u00e1s largo, al ser igual a un pie y siete pulgadas y un tercio.   El arca de la AlianzaLa anchura del codo real era igualmente mayor, siendo igual a un pie y nueve pulgadas y un sexto. Ahora bien a juzgar por las excavaciones hechas en Taanath y Megiddo en Palestina, el codo real de Babilonia, introducido por la larga dominaci\u00f3n caldea, era el \u00fanico en uso en es \u00e9poca (Benzinger, \u00abHebr. Archaologie\u00bb, 190). Es probable que en la \u00e9poca de la Cautividad de Babilonia s\u00f3lo estuviera en uso el codo peque\u00f1o, de ah\u00ed que el autor sagrado (2 Cr\u00f3n. 3,3) d\u00e9 las dimensiones del Templo por la \u201cprimera medida\u201d, o codo antiguo, y Ezequiel (40,5 y 43,13) a\u00f1ade a cada codo una mano (el antiguo palmo menor, un sexto del codo peque\u00f1o) para obtener la longitud dada en el Libro de los Reyes. El codo real babilonio fue por tanto la mesura verissima (Ezequiel, 43, 13) usada en la construcci\u00f3n del Templo de Salom\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>El Santo; el Santo de los Santos<\/b>\n<\/p>\n<p>La casa de Dios era de forma rectangular, de sesenta codos de largo de este a oeste por veinte codos de ancho y treinta de alto (1 Reyes, 6, 2; 2 Cr\u00f3nicas, 3, 3). \u00c9stas eran las dimensiones interiores que no inclu\u00edan el espesor de los muros, como lo demuestran numerosos textos. Este espacio estaba dividido en dos habitaciones de desigual tama\u00f1o. La primera, el hekal, o Santo (ver plano, fig. 1) era de cuarenta codos de largo por veinte de ancho. Se entraba por el extremo este por una puerta cuadrada (1 Reyes, 6, 33), de diez codos de anchura (Ezequiel, 41, 2). El marco era de madera de acebuche, con dos puertas de madera de cipr\u00e9s.   Cada puerta se subdivid\u00eda verticalmente en dos hojas que se plegaban por medio de bisagras (1 Reyes, 6, 33,34). Al otro lado del departamento hab\u00eda una puerta de forma pentagonal (1 Reyes, 6, 31) con una abertura de seis codos a trav\u00e9s de un tabique de dos codos de espesor (Ezequiel, 41, 3-4). Se abr\u00eda al debir, o Santo de los Santos (2), una habitaci\u00f3n que med\u00eda veinte codos por lado.<br \/>\n  Profeta ZorobabelLas dos puertas de madera de acebuche en la puerta se abr\u00edan hacia el este y se manten\u00edan siempre abiertas para permitir el paso del aire puro y que el humo del incienso entrara en el interior, pero un velo de lino en violeta, p\u00farpura y escarlata, bordado con querubines, ocultaba siempre * el Santo de los Santos (2 Cr\u00f3nicas, 3, 14), al que entraba s\u00f3lo el sumo sacerdote una vez al a\u00f1o. En las puertas de las dos entradas Salom\u00f3n hizo que se labraran figuras de querubines, palmeras y *capullos abiertos revestidos de oro (1 Reyes 6, 32,35). Las paredes del debir y del hekal estaban forradas con planchas de cedro adornadas con calabazas y flores labradas en relieve y profusamente recubiertas de oro. Dentro del debir incluso el suelo de madera de abeto estaba cubierto *con planchas de oro fino y el frente estaba cerrado con* cadenas del mismo metal (1 Reyes, 6, 15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>C\u00e1maras secundarias<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Todo el edificio, incluyendo el Santo de los Santos que constitu\u00eda la parte principal, era de treinta codos de alto. Ahora bien, como el interior del debir era de s\u00f3lo veinte codos de alto debe haber habido encima de \u00e9l un espacio de diez codos. La altura del Santo no se indica en la Biblia, pero hay menci\u00f3n de \u201ccen\u00e1culos\u201d o c\u00e1maras superiores (2 Cr\u00f3nicas, 3, 9); de ah\u00ed se infiere que el Santo debe haber sido de la misma altura que el debir *y como \u00e9l haber tenido encima una c\u00e1mara de diez codos de alto. El mismo texto nos informa que estas c\u00e1maras superiores estaban ricamente adornadas como las de abajo y hay poca duda de que el Tabern\u00e1culo se conservaba en la amplia c\u00e1mara superior (3 Reyes, 8, 4; Cr\u00f3nicas 5, 5) y en la inferior reliquias y recuerdos de la vida en el desierto. Enfrente del *hekal estaba el vest\u00edbulo o p\u00f3rtico (3) ulam, en griego pronaos, de la misma longitud que el templo pero de diez codos de profundidad s\u00f3lo (1 Reyes, 6, 3); era un especie de torre majestuosa, que recordaba los pilones de los templos egipcios y que ten\u00eda como ellos un amplio corredor sin puertas. El 2\u00ba Libro de las Cr\u00f3nicas (3, 4) afirma que su altura era de ciento veinte codos. Pero un p\u00f3rtico seis veces m\u00e1s alto que largo estar\u00eda tan fuera de proporci\u00f3n que muchos exegetas se inclinan a reducir esta cifra a sesenta codos, la altura del p\u00f3rtico del Templo de Zorobabel. Seg\u00fan Ezequiel los muros eran de seis codos de espesor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A lo largo de los otros tres lados del santuario se alzaba un edificio dividido en tres pisos (1 Reyes, 6, 5-6), teniendo cada piso treinta habitaciones [Ez., 12, 6; Ant. Jud., VIII, III, 2] (4) La casa de Jehov\u00e1 era tan sagrada que no se permit\u00eda que las vigas de cedro que soportaban los techos de las habitaciones laterales se fijaran a las paredes del Templo; de ah\u00ed que en los muros del Santo y del Santo de los Santos hubiera tres huecos en los que descansaban los extremos de las vigas. As\u00ed, las c\u00e1maras inferiores eran de cinco codos de anchura, las del primer piso de seis codos y las del segundo de siete. Cada piso ten\u00eda cinco codos de alto. La entrada era por una puerta (5) que abr\u00eda al sur (1 Reyes 6, 6-8); Ez. (12, 2) menciona otra (6) al norte, lo que ser\u00eda muy natural. La subida de un piso a otro se hac\u00eda por medio de una escalera de caracol (7), y es muy probable que se accediera a las c\u00e1maras superiores, o cen\u00e1culos, por uno de los pisos del p\u00f3rtico. En estas estrechas celdas de bajo techo se conservaban los archivos, el tesoro p\u00fablico, los accesorios de culto y las vestimentas sagradas (1 Reyes, 8, 4; 2 Cr\u00f3nicas, 5, 5). De esta manera el Santo y el Santo de los Santos estaban completamente rodeados por imponentes estructuras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Techos y ventanas<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Templo estaba cubierto con una techumbre formada por vigas y tableros de cedro (1 Reyes, 6, 9). Cualquier superficie amplia que descansa sobre una armaz\u00f3n en vez de sobre arcos de alba\u00f1iler\u00eda es inestable y no puede evitar las filtraciones por la lluvia; de ah\u00ed que sea nuestra opini\u00f3n que los techos del templo de Salom\u00f3n ser\u00edan inclinados, y los tableros cubiertos con amplias losas. Por lo dem\u00e1s, algunos autores consideran que eran planos. El piso superior del Santo de los Santos, las numerosas habitaciones peque\u00f1as del edificio adyacente, como tambi\u00e9n el p\u00f3rtico, estaban provistos de ventanas que ten\u00edan fijadas rejas de madera, de las que se hace menci\u00f3n en el texto (1 Reyes, 6, 4). Las paredes del hekal ten\u00edan aberturas similares al norte y al sur, al menos en la parte inferior, pero la situaci\u00f3n de estas ventanas apenas permit\u00eda la entrada de luz en la amplia c\u00e1mara, que, adem\u00e1s, estaba iluminada d\u00eda y noche por numerosas l\u00e1mparas. Las ventanas estaban pensadas m\u00e1s bien para permitir la circulaci\u00f3n de aire puro y la salida del humo de incienso a las habitaciones laterales. El Santo de los Santos parece no haber tenido ventanas y estaba siempre rodeado de oscuridad (1 Reyes, 8. 12).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Pilares de bronce<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Debe tenerse en cuenta que todo el edificio se construy\u00f3 con hermosa piedra caliza roja y blanca del pa\u00eds, que pod\u00eda pulirse como el m\u00e1rmol. No podemos creer que un monumento tan suntuoso se construyera sobre la tierra sin cimientos. Adem\u00e1s Ezequiel nos dice (12, 8) que descansaba sobre un cimiento de seis codos de alto, que formaba alrededor de \u00e9l un margen de cinco codos de ancho (8). Se acced\u00eda al p\u00f3rtico por una escalera de diez pelda\u00f1os [Ezequiel, 40, 49 (9)], lo que en la \u00e9poca antigua era siempre m\u00e1s bien alto. En la parte alta de la escalera sobre los cimientos hab\u00eda  dos pilares de metal fundido cada uno de dieciocho codos de alto y doce de circunferencia (1 Reyes, 7, 15). Los pilares eran huecos, pero el metal era de cuatro dedos de espesor (Jerem\u00edas, 52, 21). Los capiteles que los coronaban eran de cinco codos de alto, y sus partes superiores estaban modeladas en forma de lirios. Estaban ricamente adornadas con redes, guirnaldas, granadas, follaje, etc., pero pese a los detalles proporcionados por la Biblia (1 Reyes, 7, 16-19; 2 Cr\u00f3nicas, 3, 13-17), es muy dif\u00edcil reconstruirlos en su verdadera forma. El pilar que estaba a la derecha de la puerta del p\u00f3rtico (10) se llamaba Jachin, \u201c\u00c9l fundar\u00e1\u201d, y el de la izquierda Booz, \u201cen fortaleza\u201d. No hay menci\u00f3n en el texto de basa o pedestal, pero alguna clase de basamento no habr\u00eda estado fuera de lugar. Pese a su forma rechoncha estos magn\u00edficos pilares recuerdan a los obeliscos ante los pilones de los templos egipcios\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Mobiliario<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el hekal, ante la puerta del debir estaba el altar del incienso, un mueble rectangular de madera de cedro, cada lado del cual med\u00eda un codo de ancho y dos codos de alto. La madera estaba completamente cubierta de l\u00e1minas de oro (1 Reyes, 6, 20,22; 7, 48; 1 Cr\u00f3nicas, 28, 18; 2 Cr\u00f3nicas, 4, 19). En el lado norte estaba la mesa en la que se pon\u00edan los panes de la proposici\u00f3n cada S\u00e1bado. 1 Reyes, 7, 48, habla  de s\u00f3lo una mesa de oro para estos panes sagrados, mientras que 1 Cr\u00f3nicas, 28, 16 y 2 Cr\u00f3nicas 4, 19 mencionan varias, pero el texto ha sido mutilado por el copista, pues en otras partes (2 Cr\u00f3nicas, 13, 11 y 29, 18) hay similar menci\u00f3n de s\u00f3lo una. Las diez mesas de 2 Cr\u00f3nicas 4, 8 eran las que ten\u00edan los candelabros. A cada lado de los patios norte y sur hab\u00eda cinco candelabros de oro puro adornados con flores que sosten\u00edan l\u00e1mparas de aceite doradas, probablemente en n\u00famero de siete. Las despabiladeras, cuencos, cuchillos, morteros, copas, incensarios y otros recipientes eran igualmente todos de oro puro (1 Reyes, 7, 48-50; 2 Cr\u00f3nicas 4, 8-9; 21-22). El arca de la alianza hecha por Mois\u00e9s en el desierto, con sus varales, estaba en el debir (1 Reyes, 8, 6). Conten\u00eda un recipiente de oro que ten\u00eda man\u00e1, la vara de Aar\u00f3n y las dos tablas de la Ley (Hebreos, 9, 4). En los extremos del Arca hab\u00eda dos querubines con las alas extendidas de diez codos de alto, labrados en madera de acebuche y recubiertos de oro. Las alas interiores se juntaban por encima del asiento de la misericordia o cobertura del Arca y las alas exteriores tocaban las paredes (ver Arca de la Alianza)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Patio de los sacerdotes<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A los lados norte, sur y oeste del edificio hab\u00eda un patio de unos veinte codos de ancho que se extend\u00eda frente a la casa una distancia de cien codos por cada lado (Ezequiel, 40, 47). Este era el \u201cpatio interior\u201d (1 Reyes, 6, 36), tambi\u00e9n llamado \u201cpatio de los sacerdotes\u201d (2 Cr\u00f3nicas 4, 9), porque s\u00f3lo ellos entraban en \u00e9l, y s\u00f3lo se admit\u00eda a los laicos en circunstancias excepcionales (cf. 2 Reyes, 12, 12; Jerem\u00edas, 35 1 y s. y 36) (10). Estaba rodeado por un muro de tres filas de piedras pulimentadas y una fila de vigas de cedro  (1 Reyes, 6, 36), probablemente colocadas de canto en forma de barandilla. El patio estaba pavimentado con losas de piedra (2 Cr\u00f3nicas, 7, 3) y se entraba en \u00e9l por tres puertas en los lados norte, sur y este (Jerem\u00edas, 38, 14; 52, 24; Ezequiel, 40, 28,32,35), la \u00faltima era llamada la \u201cpuerta del rey\u201d (1 Cr\u00f3nicas, 9, 18). En este patio frente a la entrada del p\u00f3rtico y a una distancia de veintid\u00f3s codos estaba el altar de bronce de los holocaustos (1 Reyes 8, 64), que era de veinte codos de largo y ancho y diez codos de alto (2 Cr\u00f3nicas, 4, 1). La subida al mismo se hac\u00eda por una rampa que daba al este. Seg\u00fan Ez., 43, 13 y s., el altar consist\u00eda en una base cuadrada que med\u00eda veinte codos por lado y un codo de alto, con una zanja alrededor del borde; sobre la base hab\u00eda una ancha secci\u00f3n de dieciocho codos por lado y dos de alto, encima de la cual hab\u00eda una segunda secci\u00f3n de diecis\u00e9is codos por lado y cuatro de alto. Finalmente ven\u00eda el harel, \u201cmonta\u00f1a de Dios\u201d, que med\u00eda catorce codos por lado y dos de alto. La parte superior del altar consist\u00eda en el ariel, \u201ccoraz\u00f3n de Dios\u201d, que ten\u00eda en cada esquina un cuerno de un codo de alto, y en una secci\u00f3n de un codo de alto rematada por una corona.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Entre el Templo y el altar, pero algo m\u00e1s hacia el sur, estaba el famoso \u201cmar de bronce fundido\u201d, un recipiente \u201ctodo redondo\u201d, de altura de cinco codos y di\u00e1metro de diez codos. El borde exterior, que era del espesor de una mano (cuatro dedos) estaba adornado con calabazas. Ten\u00eda una capacidad de 2.000 bates (1 Reyes 7, 23-26). (La capacidad debe haber sido duplicada por el copista, pues un bate equivale a 36,4 litros; pero el di\u00e1metro interior del recipiente en vez de permitir una capacidad de 72.800 litros apenas permite 36.000). El mar de bronce descansaba sobre doce bueyes, igualmente de bronce, que estaban en cuatro grupos, enfrentando los cuatro puntos cardinales. Este magn\u00edfico recipiente se utilizaba por los sacerdotes para lavar sus manos y pies a las horas del sacrificio. Junto a cada una de las alas derecha e izquierda del Templo hab\u00eda dispuestos cinco recipientes de bronce m\u00f3viles. Sobre cuatro ruedas de un codo y medio de di\u00e1metro hab\u00eda una basa de cuatro codos de ancho y largo y tres de alto; los bordes estaban decorados con figuras de bueyes, leones y querubines. Sobre este veh\u00edculo se fijaba un cilindro de un codo y medio de di\u00e1metro y un codo de alto, sobre el que se colocaba un recipiente amplio de cuatro codos de di\u00e1metro con forma de plato alargado. Cuatro asas sujetas a las cuatro esquinas de la basa sosten\u00edan el recipiente (1 Reyes, 7, 27-39). Estos recipientes m\u00f3viles, cada uno de los cuales ten\u00eda una capacidad de cuarenta bates, se utilizaban principalmente para lavar la carne de las v\u00edctimas. Recientemente se ha descubierto en Larnaca, Chipre un recipiente fenicio de bronce que se corresponde en los m\u00e1s m\u00ednimos detalles con el descrito en la Biblia (Benzinger, op. cit., 218, 221).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Patio exterior<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El patio interior (1 Reyes, 6, 36), tambi\u00e9n llamado \u201cpatio superior\u201d (Jerem\u00edas, 36, 10), implica la existencia de un patio exterior e inferior, y el patio de los sacerdotes (2 Cr\u00f3nicas 4, 9) supone otro para laicos. Hay a\u00fan menci\u00f3n de otro en la \u00e9poca de Josafat (2 Cr\u00f3nicas, 20, 5), pero tenemos muy poca informaci\u00f3n interesante relativa a estos patios que deben haber sido completados y adornados por los sucesores de Salom\u00f3n. Se afirma, por ejemplo, que Joatham \u201cconstruy\u00f3 la puerta m\u00e1s alta de la casa del Se\u00f1or\u201d (2 Reyes, 15, 35), que se refiere a una nueva puerta, probablemente al norte de un patio. Por otro lado Acaz reemplaz\u00f3 el altar del holocausto por otro, cuyo modelo hab\u00eda visto en Damasco. Tambi\u00e9n quit\u00f3 los doce bueyes de bronce y las basas grabadas de los diez recipientes m\u00f3viles y cambi\u00f3 la puerta del S\u00e1bado y la entrada exterior para el rey (2 Reyes, 16, 10-18). Ezequ\u00edas vaci\u00f3 el tesoro del Templo y se llev\u00f3 las planchas de oro y plata con que \u00e9l mismo hab\u00eda cubierto las puertas y dinteles, y las dio para comprar la paz con Senaquerib (2 Reyes, 18, 15-16). Manas\u00e9s profan\u00f3 el Templo de Jehov\u00e1 por el culto a los \u00eddolos (2 Reyes, 21, 4). Al final el monumento de Salom\u00f3n, m\u00e1s c\u00e9lebre en la antig\u00fcedad por su esplendor que por su tama\u00f1o, fue reducido a cenizas por Nabucodonosor en 586.\n<\/p>\n<h2>Templo de Zorobabel<\/h2>\n<p>  Ciro Rey de PersiaEn 537 Sasabasar, nombrado gobernador de Jerusal\u00e9n por Ciro, rey de Persia, y Zorobabel, un descendiente del Rey Joaqu\u00edn, volvieron de la cautividad con un vasto n\u00famero de jud\u00edos, provistos de autoridad para reconstruir el Templo de Jerusal\u00e9n. En el s\u00e9ptimo mes despu\u00e9s de su vuelta, el altar de los holocaustos de piedra sin labrar se hab\u00eda colocado sobre los fundamentos del anterior. En el segundo mes del segundo a\u00f1o pusieron la primera piedra del nuevo Templo. Pero la obra se vio dificultada e incluso suspendida por la hostilidad y conspiraciones de los Samaritanos, y el Templo no se acab\u00f3 hasta 516 (Esdras, 3, 6). El Templo de Zorobabel era de sesenta codos de ancho y lo mismo de alto (Esdras, 6, 3), siendo \u00e9stas las dimensiones interiores. Josefo nos dice (Ant. Jud., XV, xi, 1) que \u00e9sta era realmente su altura, pues Herodes record\u00f3 al pueblo que la altura del segundo Templo era de sesenta codos menos que la del primero, al ser el Templo de Salom\u00f3n de ciento veinte codos de alto, seg\u00fan 2 Cr\u00f3nicas, 3, 1. Es dif\u00edcil decir si la anchura de sesenta codos atribuida al Templo por el decreto de Ciro era en n\u00fameros redondos, o si las cifras se refieren al codo m\u00e1s peque\u00f1o entonces en uso, pero importa poco, pues si la anchura fuera realmente sesenta codos reales s\u00f3lo significar\u00eda que las c\u00e1maras laterales se habr\u00edan ampliado cinco codos por cada lado. El Santo y el Santo de los Santos mantuvieron en el Templo de Zorobabel las dimensiones que ten\u00edan en el de Salom\u00f3n, y permanecieron iguales en el tercer Templo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sabemos por Esdras (3, 12) y por Ageo (2, 3) que el Templo de Zorobabel era muy inferior al de Salom\u00f3n. La pobreza del nuevo Templo consist\u00eda principalmente en la escasez de su mobiliario. El Arca de la Alianza no hab\u00eda sido recuperada y el debir estaba vac\u00edo, pero como era la morada de Dios en la tierra la entrada se ocult\u00f3 una vez m\u00e1s con un costoso velo. En el Santo hab\u00eda un nuevo altar del incienso y una mesa para los panes de la proposici\u00f3n, pero s\u00f3lo hab\u00eda un candelabro de siete brazos. Una vez m\u00e1s se acumularon los tesoros, y todo el mobiliario era de nuevo de oro o recubierto con planchas de oro, incluidas las paredes. En 168 antes de Cristo los metales preciosos que adornaban el Templo suscitaron la codicia de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes, quien \u201cse llev\u00f3 el altar de oro, el candelabro de la luz, y todos los recipientes, la mesa de la proposici\u00f3n, y los vasos de las libaciones, y los frascos, y los peque\u00f1os morteros de oro, y el velo, y las coronas, y el adorno dorado que estaba delante del templo, y los rompi\u00f3 todos en pedazos\u201d (1 Macabeos, 1, 23). Judas Macabeo se apresur\u00f3 a dotar la casa de Dios con nuevo mobiliario. La mesa de la proposici\u00f3n escap\u00f3 a la destrucci\u00f3n del Templo por Tito y con otros utensilios sagrados figur\u00f3 en la procesi\u00f3n triunfal del conquistador en Roma (Bell. Jud., VII, v, 4-6) El patio interior ten\u00eda la misma circunferencia que la del primer Templo (Esdras, 6, 4), y seg\u00fan Hecateo, citado por Josefo, el altar de los holocaustos ten\u00eda las mismas dimensiones que el de Salom\u00f3n. La Mishn\u00e1 (Middoth, III,VI) menciona un recipiente m\u00f3vil sobre ruedas. Josefo (Ant. Jud., XI, IV, 7) relata que Zorobabel hab\u00eda erigido varios p\u00f3rticos con vest\u00edbulos dentro de los recintos interiores del templo y en 1 Mac., 4, 38,57, hay menci\u00f3n de las c\u00e1maras construidas en el patio interior.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Durante las heroicas guerras de los Macabeos con los sirios el Templo tuvo que sufrir muchas vicisitudes. Los muros con sus grandes torres construidas por Judas Macabeo para la protecci\u00f3n del Templo (1 Macabeos, 4, 60) fueron destruidos por Ant\u00edoco Eupator (1 Macabeos, 6, 62), pero Jonat\u00e1n y Sim\u00f3n los reconstruyeron enseguida (Ant. Jud., XIII, 5, 11). En el 63 antes de Cristo Pompeyo, tras tomar la ciudad, puso sitio al Templo, para quebrar la \u00faltima resistencia de los jud\u00edos (Ant. Jud., XIV, IV, 4), y nueve a\u00f1os despu\u00e9s el procurador Craso lo despoj\u00f3 de sus riquezas (Ant. Jud., XIV, VII,1). Finalmente Herodes, hecho rey de los jud\u00edos por el Senado, se vio obligado a tomar la ciudad por asalto y a asediar la fortaleza del Templo (Ant. Jud., XVI, XVI, 2 y s.)\n<\/p>\n<h2>Templo de Herodes<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Historia<\/b>\n<\/p>\n<p>  Patio de los gentilesHerodes emprendi\u00f3 la restauraci\u00f3n del Templo en su esplendor original y con sus disposiciones tradicionales. Los edificios se demolieron uno tras otro conforme estaban disponibles los materiales para las nuevas estructuras. Una multitud de sacerdotes se convirti\u00f3 en alba\u00f1iles y carpinteros y tom\u00f3 a su cargo el derribo y reconstrucci\u00f3n del santuario, tarea que fue llevada a cabo en dieciocho meses. Casi 10.000 trabajadores fueron empleados en los otros edificios. Tras ocho a\u00f1os de trabajo (10 antes de Cristo) el nuevo edificio se abri\u00f3 al culto. Pero este monumento, que rivalizaba en sus vastas proporciones y magnificencia con las m\u00e1s bellos construcciones de la antig\u00fcedad y que sobrepasaba mucho incluso al de Salom\u00f3n, s\u00f3lo se acab\u00f3 en el 62 o 64 despu\u00e9s de Cristo (Cf. Juan, 2, 20), estando en esa \u00e9poca a\u00fan empleados 18.000 trabajadores (Ant. Jud., XX, IX, 7). Pues Herodes duplic\u00f3 la plataforma artificial que ten\u00eda el Templo de Zorobabel, ampliando los recintos sagrados hacia el sur y especialmente hacia el norte donde las galer\u00edas llegaban hasta la roca de Baris y la Antonia (Ant. Jud., XV, xi, 3; Bell. Jud., I, XXI, 1; V, v, 2). El Templo con sus patios, galer\u00edas y p\u00f3rticos ocupaba todo el emplazamiento actual del haram esh sherif,  que mide 1.070 pies por el norte, 1.540 por el este, 920 por el sur y 1.630 por el oeste. El Templo de Herodes constaba de dos patios, uno interior y otro exterior. El primero inclu\u00eda todos los edificios del Templo propiamente dicho y se divid\u00eda en: (1) El Patio de los Sacerdotes, que conten\u00eda la casa de Dios y el altar de los holocaustos; (2) el Patio de Israel; y (3) el Patio de las Mujeres. Todo el espacio entre el patio interior y el muro exterior de la plataforma se llamaba Patio de los Gentiles, porque se permit\u00eda entrar en \u00e9l a los no-jud\u00edos. Las que siguen son las disposiciones del Templo seg\u00fan Josefo (Ant. Jud., XV, XI; Bell. Jud., V, V), indic\u00e1ndose las de otras fuentes en el curso de las descripciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Patio de los Sacerdotes y Casa de Dios<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Patio de los Sacerdotes formaba un rect\u00e1ngulo de ciento ochenta y siete codos de este a oeste y ciento treinta y siete codos de norte a sur [Middoth, II, 6 (fig. 3)]. Al oeste estaba la casa de Jehov\u00e1 y al este el altar de los holocaustos. Se sub\u00eda al santuario por una escalera de doce pelda\u00f1os (2), que terminaba en un majestuoso p\u00f3rtico de cien codos de alto y de igual anchura (3). Una puerta sin hojas de veinte codos de ancho y cuarenta de alto conduc\u00eda a un vest\u00edbulo de once codos de ancho. Seg\u00fan la Mishn\u00e1 esta entrada estaba flanqueada por dos pilares de forma cuadrada formado cada uno por diez cubos que med\u00edan cuatro codos de lado. Sobre estos dos pilares descansaba una especie de cornisa formada por cinco vigas de roble, separadas una de otra por piedras cuadradas colocadas en l\u00ednea con los pilares. Era una reproducci\u00f3n de los arcos triunfales entonces tan comunes en Oriente. Sobre el inmenso enrejado o verja se extend\u00eda una vi\u00f1a de oro, cuyos racimos, seg\u00fan Josefo, eran de la altura de un hombre. A\u00f1ade que se extend\u00eda veinticinco codos de norte a sur y que su altura era de setenta codos sobre el suelo. T\u00e1cito (Ann., V, v) tambi\u00e9n habla de esta vi\u00f1a. Por encima de ella Herodes coloc\u00f3 una colosal \u00e1guila dorada, el \u00e1guila romana, lo que disgust\u00f3 mucho a los jud\u00edos (Ant. Jud., XVII, VI, 2-4). El hekal (4) y el debir manten\u00edan sus antiguas dimensiones en longitud y anchura, pero su altura fue aumentada a sesenta codos. Una puerta de diez codos de ancho y veinte de alto daba acceso al Santo. Las hojas de la puerta eran de madera labrada cubierta con l\u00e1minas de oro, y la puerta fue adem\u00e1s embellecida con una magn\u00edfica cortina de lino de tinte babilonio. La c\u00e1mara ricamente decorada conten\u00eda el altar de los perfumes ante la entrada al debir, al norte de la mesa de la proposici\u00f3n y al sur del candelabro de los siete brazos. No estaba tan bien iluminada o aireada como la de Salom\u00f3n. Solos los sacerdotes entraban en este patio para ofrecer incienso cada noche y cada ma\u00f1ana, para arreglar las l\u00e1mparas, y para cambiar el s\u00e1bado los panes de la proposici\u00f3n. Fue junto al altar del incienso donde se apareci\u00f3 el \u00e1ngel a Zacar\u00edas (Lucas, 1, 11).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La entrada al debir no ten\u00eda puertas sino que, como antiguamente, estaba resguardada por una costosa cortina. Seg\u00fan la Mishn\u00e1 (Yoma, V, 1), ning\u00fan tabique separaba el hekal del debir, estando \u00e9ste separado por dos velos colgados a la distancia de un codo uno de otro;  pero Josefo distingue entre las dos c\u00e1maras dando las dimensiones de cada una. Adem\u00e1s, habla s\u00f3lo de un velo a la entrada del debir, lo que debe significar una puerta. A\u00fan m\u00e1s, la ausencia de separaci\u00f3n habr\u00eda hecho necesaria una cortina de sesenta codos de larga por veinte de ancha, que nunca habr\u00eda sellado herm\u00e9ticamente el Santo de los Santos. La afirmaci\u00f3n de los rabinos sobre este punto est\u00e1 sujeta a sospecha. No pod\u00edan ignorar que seg\u00fan los Evangelios (Mateo, 27, 51; Marcos, 15, 38; Lucas, 23, 45), cuando Cristo muri\u00f3 en la cruz el velo del templo se rasg\u00f3 de arriba abajo. El debir estaba vac\u00edo. S\u00f3lo el sumo sacerdote entraba en \u00e9l una vez al a\u00f1o. Encima del debir y del hekal hab\u00eda un piso de cuarenta codos de alto, de forma que todo el edificio era de la misma altura que el p\u00f3rtico. A los lados norte, sur y oeste hab\u00eda un edifico dividido en tres pisos, cada uno de veinte codos de alto. El piso bajo y el primer piso ten\u00edan trece habitaciones de seis codos de ancho cada una (6) y el piso superior doce. Una puerta (7) se abr\u00eda al norte desde el vest\u00edbulo a una escalera de caracol de tres codos de di\u00e1metro situada en la esquina que formaba el muro de la casa y el saliente del p\u00f3rtico. Los dos muros que formaban la caja de la escalera eran de cinco codos de espesor. En la esquina frente al sur hab\u00eda una caja similar que estaba pensada para facilitar la salida del agua. La anchura total de la casa, incluyendo las habitaciones laterales, era de cincuenta y cuatro codos y junto al p\u00f3rtico de setenta codos, y su longitud total, incluyendo el p\u00f3rtico, era de ciento seis codos, concediendo seis codos de espesor para los muros. La base era diez codos m\u00e1s ancha que las dimensiones dadas arriba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Veintid\u00f3s codos al este de la casa estaba el altar de los holocaustos, construido de piedra sin labrar (8). Los rabinos hablan de un altar de tres pisos, de diez codos de alto y treinta y dos codos a lo largo de los lados de la base y veinticuatro en el centro (Maim\u00f3nides, \u00abBeth Haberasch\u00bb, II, 16). Las cifras de Josefo, cincuenta codos a los lados por quince de alto, son obviamente incorrectas. Al norte del altar (9) cuatro filas de argollas estaban fijas al suelo y se usaban cuando se sacrificaba a los animales. A continuaci\u00f3n ven\u00edan ocho mesas de m\u00e1rmol para cortar y lavar la carne de las v\u00edctimas, y por encima hab\u00eda ocho columnas con garfios para colgar y desollar a los animales (Middoth III, 5-V, II; Talmud, Shek, VI, 4). Se admit\u00eda a los laicos en este patios s\u00f3lo cuando ofrec\u00edan un sacrificio, pues ten\u00edan que colocar sus manos en la cabeza de las v\u00edctimas. Los cuatro lados del patio estaban rodeados por un parapeto de piedras de un pie y medio de alto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Patio de Israel<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Bajando cinco escalones se pasaba del patio de los sacerdotes al patio de Israel, que rodeaba al primero por tres lados (10). Al norte y al sur era de cuarenta codos de ancho y al este s\u00f3lo de once codos. Una galer\u00eda de diez codos de ancho (11), sustentada por espl\u00e9ndidas columnas de m\u00e1rmol, corr\u00eda alrededor de este patio, probablemente tambi\u00e9n por el lado oeste, y proporcionaba refugio del sol y la lluvia. S\u00f3lo se admit\u00eda aqu\u00ed a los hombres y s\u00f3lo al rey se le permit\u00eda sentarse. Al este de este patio frente a la casa de Dios (12) se alzaba una soberbia puerta, la m\u00e1s hermosa de todas, que seg\u00fan Josefo y la Mishn\u00e1 (Middoth, I, 4) era un regalo de Nicanor, un rico jud\u00edo de Alejandr\u00eda. Esta era la Thoura oraia, la porta speciosa (Hechos, 3, 2) donde San Pedro cur\u00f3 al hombre lisiado de nacimiento. Era de cincuenta codos de alto y cuarenta de ancho, y sus puertas de bronce corintio, labradas y cubiertas con planchas de oro y plata, eran tan pesadas que se precisaban veinte hombres para moverla. Josefo a\u00f1ade entre los signos premonitorios de la destrucci\u00f3n del Templo que esta puerta se abri\u00f3 por s\u00ed sola a medianoche hacia el a\u00f1o 30 despu\u00e9s de Cristo (Bell. Jud., VI, V, 3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Patio de las Mujeres<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Desde la Puerta de Nicanor una escalera semicircular (13) de quince escalones descend\u00eda al patio de las mujeres (14), rodeada por una galer\u00eda al norte, este y sur. Aqu\u00ed se admit\u00eda a las mujeres y se les reservaba sitios al norte y al sur, pero los hombres tambi\u00e9n frecuentaban este patio y habitualmente lo cruzaban cuando iban al Templo. Aqu\u00ed hab\u00eda bancos, pues estaba permitido sentarse (cf. Marcos, 12, 41). A los lados probablemente de la Puerta de Nicanor hab\u00eda trece cajas, con una inscripci\u00f3n que indicaba la finalidad especial de cada una: aceite, madera, vestidos sacerdotales, palomas, etc. Aqu\u00ed vio Cristo a los ricos y a la pobre viuda depositar sus ofrendas (Lucas, 21, 1). En las cuatro esquinas hab\u00eda cuatro c\u00e1maras sin techo, de cuarenta codos en cuadro (15). Seg\u00fan el Talmud la c\u00e1mara del noroeste era donde los impuros y leprosos, que se hab\u00edan curado, se ba\u00f1aban y eran declarados limpios por los sacerdotes. En la c\u00e1mara del noreste los sacerdotes clasificaban la madera; en la del sudoeste se conservaba en bodegas el aceite y el vino; en la del sudeste los que hab\u00edan cumplido el voto de los Nazaritas afeitaban sus cabezas (Cf. N\u00fameros, 6, 13 y ss; Hechos, 18, 18). En estas c\u00e1maras tambi\u00e9n estaba permitido lavar, cocinar, etc. Seg\u00fan Middoth, II, 5, hab\u00eda tambi\u00e9n en este patio cuatro habitaciones donde se alojaban ciertas mujeres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Puertas y c\u00e1maras<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tres lados del patio interior estaban rodeados por edificios de cuarenta codos de ancho, separados por nueve puertas en forma de torres (16), cuatro al norte y cuatro al sur, de las cuales s\u00f3lo dos se abr\u00edan al patio de las mujeres, con la puerta oriental. Estas puertas o m\u00e1s bien suntuosos p\u00f3rticos, eran de 40 codos de alto, ancho y largo. Una amplia barra divid\u00eda la entrada en dos huecos de diez codos de ancho y veinte de alto cada una con hojas de madera recubiertas de planchas de oro y plata. El vest\u00edbulo era de treinta codos por lado y sus seis arcos estaban soportados por dos pilares de doce codos de circunferencia. A los lados del patio de Israel cinco pelda\u00f1os conduc\u00edan al p\u00f3rtico cuyo vest\u00edbulo estaba provisto de manera similar de diez pelda\u00f1os o una rampa. A\u00fan hab\u00eda tres puertas dentro del haram esh sherif, la Puerta Dorada, la doble puerta y la triple puerta, construidas seg\u00fan el mismo plan. Entre estas puertas hab\u00eda una serie de c\u00e1maras dedicadas a diversos usos (17). Al oeste de la segunda puerta del sur estaba el  lishkat gazit, sala del Sanedr\u00edn (Middoth, II, 5), con una c\u00e1mara para la instrucci\u00f3n del pueblo, y en el patio de las mujeres estaba  el gazophylakion, sala del tesoro (Ant. Jud., XIX, VI, 1). Este vasto edificio descansaba en unos cimientos con un saliente de diez codos formando un deambulatorio (18), al que se acced\u00eda por una escalera de doce o catorce pelda\u00f1os. \u00c9sta era el het, estaba rodeada por un parapeto de piedra llamado soreg y enfrente de las nueve puertas hab\u00eda pilares con inscripciones en griego y lat\u00edn notificando a los visitantes que estaba prohibido bajo pena de muerte a los no-jud\u00edos acercarse m\u00e1s al Templo. Hace algunos a\u00f1os se encontr\u00f3 en las cercan\u00edas del haram esh sherif uno de los pilares con una inscripci\u00f3n griega.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Patio exterior<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El resto de la vasta plataforma formaba el patio exterior de los gentiles. Estaba pavimentado con amplias losas y rodeado por todos lados por una doble galer\u00eda formada por dos filas de columnas de veinticinco codos de alto. La que miraba al valle del Cedr\u00f3n era llamada \u201cPuerta de Salom\u00f3n\u201d (cf. 1 Cr\u00f3nicas, 9, 18). Seguramente era anterior a Herodes, y Josefo data su origen del mismo Salom\u00f3n. Relata que en el a\u00f1o 62  o 64 despu\u00e9s de Cristo los 18.000 trabajadores empleados todav\u00eda en el adorno del Templo empezaron a no tener trabajo y pidieron demoler la Puerta de Salom\u00f3n; pero \u00e9sta, aunque antigua, era tan hermosa y el coste de reemplazarla habr\u00eda sido tan grande que el rey Agripa II decidi\u00f3 conservarla y emplear a los trabajadores en pavimentar las calles de la ciudad (Ant. Jud., XX, IX, 7). Tanto si data de los reyes de Jud\u00e1 o s\u00f3lo de Zorobabel es suficiente para dar una idea de la magnificencia de los dos primeros templos de Jerusal\u00e9n. En las esquinas de estas galer\u00edas hab\u00eda c\u00e1maras (pastophoria) para los guardias. Por el lado de la ciudad la entrada se hac\u00eda a trav\u00e9s de varias puertas de incomparable belleza, cuatro al oeste de la explanada, dos al sur, una al este y una al norte. En un terrapl\u00e9n inferior en el centro, Herodes erigi\u00f3 la bas\u00edlica real, un edificio suntuoso dividido en tres naves por cuatro hileras de cuarenta y una columnas corintias. Cada columna era de m\u00e1s de cinco pies de di\u00e1metro. Al norte de la explanada construy\u00f3 dos vastos patios rodeados de puertas que se extend\u00edan hasta la escarpadura de la roca de Baris. Estos patios se comunicaban con la Antonia s\u00f3lo mediante dos escaleras (cf. Hechos, 21, 35).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Fuente<\/b>:  Meistermann, Barnabas. \u00abTemple of Jerusalem.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/14499a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Francisco V\u00e1zquez\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Introducci\u00f3n 2 Templo de Salom\u00f3n 3 Templo de Zorobabel 4 Templo de Herodes Introducci\u00f3n La palabra \u201ctemplo\u201d deriva del lat\u00edn templum, que significa un lugar descubierto que permite una visi\u00f3n de la regi\u00f3n circundante. En un sentido m\u00e1s estricto significa un lugar sagrado para la Divinidad, un santuario. En la Biblia el santuario &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/templo-de-jerusalen\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEMPLO DE JERUSALEN\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-27062","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27062","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27062"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27062\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27062"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27062"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27062"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}