{"id":27092,"date":"2016-02-05T18:17:12","date_gmt":"2016-02-05T23:17:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistolas-a-los-tesalonicenses\/"},"modified":"2016-02-05T18:17:12","modified_gmt":"2016-02-05T23:17:12","slug":"epistolas-a-los-tesalonicenses","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistolas-a-los-tesalonicenses\/","title":{"rendered":"EPISTOLAS A LOS TESALONICENSES"},"content":{"rendered":"<p>\n  Moneda de Tesal\u00f3nica        Llegada de la mano de San Demetrio a Tesal\u00f3nica  Santa Irene de Tesal\u00f3nica  Cr\u00e1neo y pie de Santa Anastasia  Ode\u00f3n de Tesal\u00f3nica  Aeropuerto de Tesal\u00f3nica  Torre blanca de Tesal\u00f3nica  La moderna Tesal\u00f3nica. Dos de las ep\u00edstolas can\u00f3nicas de S. Pablo Este art\u00edculo tratar\u00e1 de la Iglesia de Tesal\u00f3nica, la autenticidad, su estatus en el canon, tiempo y lugar de la composici\u00f3n, ocasi\u00f3n y contenidos de las dos Ep\u00edstolas a esa iglesia.<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 La Iglesia de Tesal\u00f3nica<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Primera Ep\u00edstola\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">2.1 Autenticidad<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">2.2 Estatus en el Canon<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">2.3 Tiempo y Lugar<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">2.4 Ocasi\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">2.5 Contenido<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">3 Segunda ep\u00edstola\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-9\">3.1 Autenticidad<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-10\">3.2 Estatus en el Canon<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-11\">3.3 Tiempo y lugar<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-12\">3.4 Ocasi\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-13\">3.5 Contenido<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-14\">4 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<h2>La Iglesia de Tesal\u00f3nica<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Despu\u00e9s de que Pablo y Silas, durante el segundo viaje misionero del Ap\u00f3stol, dejaron Filipo, procedieron a Tesal\u00f3nica. (Thessalonike, Sal\u00f3nica), quiz\u00e1s porque en la ciudad hab\u00eda una sinagoga de los jud\u00edos (Hechos 17:2). Tesal\u00f3nica era la capital de la provincia romana de Macedonia. Era una ciudad libre, regida por una asamblea popular (Hechos. Hechos 17:5, eis ton demon) y magistrados (Cf. verso 6, epi tous politarchas). S. Pablo comenz\u00f3 inmediatamente a predicar el Evangelio a los jud\u00edos y pros\u00e9litos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por tres sucesivos sabbats explic\u00f3 las Escrituras en la sinagoga, poco a poco conduciendo a los que escuchaban la tremenda verdad de que era necesario que Cristo muriera y resucitara de entre los muertos y que Jes\u00fas, a quien Pablo predicaba era ese Cristo. Algunos jud\u00edos creyeron y se pusieron de parte de Pablo y Silas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Parece que Pablo permaneci\u00f3 alg\u00fan tiempo en la ciudad porque seg\u00fan la lectura del C\u00f3dice Bez\u00e6 (siglo V), y la Vulgata y las versiones coptas (Hechos  17:4), convirti\u00f3 a un gran n\u00famero  no solo de pros\u00e9litos (ton te sebomenon) sino de gentiles griegos (kai Hellenon). En primer lugar es improbable  que un gran n\u00famero de estos \u00faltimos fueran ganados para la fe durante las tres semanas dedicadas a las sinagogas. Pablo hac\u00eda trabajo manual d\u00eda y noche, para no se una carga para su conversos (1 Tes. 2:9). Y en segundo ser\u00eda raro que lugar los conversos de la idolatr\u00eda (1 Tes. 1:9)  se hubieran convertido, despu\u00e9s de un apostolado tan breve, en modelo para todos los que creen en macedonia y en Acaya\u201d (1 Tes 1:7). En tercer lugar la iglesia de Filipos envi\u00f3 limosna dos veces a Pablo a Tesal\u00f3nica (Fil., 4,16), un hecho que parece indicar que su estancia all\u00ed fue de m\u00e1s de tres semanas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sea lo que fuere, el \u00e9xito del apostolado de Pablo entre jud\u00edos pros\u00e9litos y helenos junto con la conversi\u00f3n de \u201cno pocas damas nobles\u201d (Hechos 17:4), desat\u00f3 la furia envidiosa de los jud\u00edos que  reunieron un una muchedumbre de ociosos en el \u00e1gora y crearon tumultos en toda la ciudad.  Asaltaron la casa de Jas\u00f3n, sacaron al ap\u00f3stol y lo arrastraron hasta el tribunal  de los politarcas acus\u00e1ndole de dar cobijo a traidores, hombres que hac\u00edan de Jes\u00fas rey en vez del c\u00e9sar. Esa noche los hermanos lograron que su maestro escapara a Berea, donde el evangelio de Pablo encontr\u00f3 una acogida m\u00e1s entusiasta de la que le hab\u00eda dado la sinagoga de Tesal\u00f3nica. Los jud\u00edos de esa ciudad llevaron a Pablo a Berea y all\u00ed tambi\u00e9n excitaron a las masas contra \u00e9l. El dej\u00f3 a Silas y Timoteo para completar su obra y se fue a Atenas. (Hechos 17:1-15).\n<\/p>\n<h2>Primera Ep\u00edstola<\/h2>\n<h3>Autenticidad<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">(1) Pruebas externas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(a) 2  Tesalonicenses.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La prueba externa mas fuerte en favor de 1 Tes. es 2 Tes., que, sea cual fuere su fecha, es el primer documento que presupone claramente que 1 Tes., fue escrita por Pablo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(b) Manuscritos. La prueba de los manuscritos solos es tal que deja la autenticidad de esta ep\u00edstola m\u00e1s all\u00e1 de ninguna duda; en el texto griego del C\u00f3dice Sina\u00edtico (siglo cuarto), el C\u00f3dice Vaticano (siglo cuarto) y C\u00f3dice Alejandrino (siglo quinto); y es en las versiones Antigua Latina y Sir\u00edaca en las que se remonta  la autenticidad hasta mediados del siglo segundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(c) Los Padres Apost\u00f3licos suministran pruebas del temprano uso de la Ep\u00edstola como Sagrada Escritura. S. Ignacio de Antioquia  (m. 110-17, d.C,. seg\u00fan la cronolog\u00eda de Harnack que seguiremos en este art\u00edculo, en Efes\u00bb, X, i, probablemente usa el adialeiptos proseuchesthai, \u00abora sin cesar\u00bb, de I Tes., v, 17; y sin duda ten\u00eda en mente 1 Tes. 2,4, cuando escrib\u00eda a los Romanos (2,1) el pensamiento distintivo paulino ou thelo hymas anthropareskein alla theo, \u00abQuiero que no agrad\u00e9is a ning\u00fan hombre sino a Dios\u201d . Porque San Ignacio, como los otros Padres Apost\u00f3licos, cita de memoria, sin la exactitud  de los Padres posteriores y sin mencionar nunca el nombre del escritor sagrado que  cita. El profesor de teolog\u00eda del colegio Margaret de Cambridge, Dr. Inge, dice: \u201cLa prueba de que Ignacio conoc\u00eda Tesalonicenses es casi nula\u201d (Cf. \u00abThe New Testament in the Apostolic Fathers\u00bb, Oxford, 1905, p. 74). Contra tal escepticismo, el claro uso de S. Pablo por los Padres Apost\u00f3licos no admite duda. Harnack, a que no se le puede acusar de demasiada credulidad, piensa que S. Ignacio de Antioquia ten\u00eda una colecci\u00f3n de Ep\u00edstolas Paulinas y que hacia el a\u00f1o 117, S. Policarpo de Esmirna, hab\u00eda completado una colecci\u00f3n (eine ganze Sammlung) y viv\u00eda verdaderamente seg\u00fan ella. (Cf. Chronologie der altchristlichen Litteratur, I, 249, note 2). En el \u201cPastor de Hermas (140 d.C) encontramos la frase de I Tes. v, 13, \u00abestad en paz entre vosotros\u201d (eireneuete en heautois) varias veces, utilizada casi como aparece en los c\u00f3digos Vaticano y Alejandrino (Cf. Hermas, \u00abSimil.\u00bb, VIII, vii, 2; \u00abVis.\u00bb, III, vi, 3; III, ix, 2, 10; III, xii, 3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los Padres apolog\u00e9ticos son claros y terminantes. S. Ireneo (181-9 d.C)  cita I Tes., v, 23, expresamente atribuyendo las palabras a la Primera Ep\u00edstola a los Tesalonicenses (\u00abContra h\u00e6reses\u00bb, V, VI, 1 in P. G., VIII, 1138), y I Tes., v, 3, como dichos del Ap\u00f3stol (ibid., V, XXX, 2 en P. G., VII, 1205). Tertuliano cita largos pasajes de cada uno de los cinco cap\u00edtulos de I Tes. Para probar su tesis de la resurrecci\u00f3n de los cuerpos (\u00abLiber de resurrectione carnis\u00bb, xxiv, en P. L., II, 874) y usa la ep\u00edstola contra Marci\u00f3n (\u00abAdv. Marcionem\u00bb, V, XV en P. L., II, 541). S. Clemente de Alejandr\u00eda (190-210 d. C.) cita frecuentemente esta  breve carta &#8212; Cf. \u00abP\u00e6dagogus\u00bb, I, v, 19 (edic. de St\u00e4hlin., I, 101) y \u00abStromata\u00bb, I, i, 6 (edic. de St\u00e4hlin., II, 5) para I Tes., ii, 5-7; \u00abStromata\u00bb, II, xi, 4, IV, xii (edic. de St\u00e4hlin , II, 138 y 286),para una alusi\u00f3n a I Tes., iv, 3, y una cita exacta del mismo cap\u00edtulo; \u00abP\u00e6dagogus\u00bb, II, ix, III, xii, IV, xxii (edic. de St\u00e4hli., I, 206 y 288, y P. G., VIII, 1352) para casi todos los vers\u00edculos de I Tes., v, i.e. vers. 5, 8, 13, 15, 19, 22; \u00abStromata\u00bb, I, xi (edic. de St\u00e4hlin, II, 34) para una cita del mismo cap\u00edtulo. Tan fuerte es la prueba externa a favor de la autenticidad de I Tes. que todos los especialistas excepto los que, siguiendo las pruebas internas, niegan la autenticidad paulina de todas sus ep\u00edstolas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(2) Pruebas internas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En I Tes. Se ense\u00f1an todas las principales doctrinas paulinas \u2013 L muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo (i, 10; iv, 14; v, 10); su divinidad y filiaci\u00f3n del Dios vivo (i, 9, 10); la resurrecci\u00f3n de los cuerpos (iv, 15-18), la mediaci\u00f3n de Cristo (v, 10); la llamada de las naciones al reino de Cristo que es la Iglesia (ii, 12), santificaci\u00f3n por la habitaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo (iv, 8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El estilo directo y plano, la preocupaci\u00f3n afectuosa del escritor por sus hijos espirituales, su impaciencia con los judaizantes, la preponderancia de las afirmaciones personales sobre las doctrinales, la franca y honesta revelaci\u00f3n del escritor \u2013 todas astas caracter\u00edsticas distintivas paulinas son argumentos fuertes a favor de la autenticidad de esta carta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Baur, el primer promotor de las ideas de la escuela Neo-Tubinga fue el primero fue el primero en dejar a un lado las pruebas externas y atacar seriamente la autenticidad de I Tesalonicenses por las pruebas internas (Cf. \u00abDer Apostel Paulus\u00bb, ed. 2, II, 94). Fue seguido por Nowack, \u00abDer Ursprung des Christentums\u00bb (Leipzig, 1857), II, 313; Volkmar, \u00abMose, Prophezie und Himmelfahrt\u00bb (Leipzig, 1867), 114; y Van der Vries, \u00abDe beiden brieven aan de Thessalonicensen\u00bb (Leyden, 1865). Las razones de Baur y sus seguidores son triviales:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tLa falta de doctrina hace la carta indigna de Pablo. Pero ya hemos notado que las principales l\u00edneas de la ense\u00f1anza de Pablo est\u00e1n incluidas en esta breve carta .M\u00e1s aun, la carta en una revelaci\u00f3n muy conmovedora del gran coraz\u00f3n de Pablo y como tal encaja en el conocido  Ap\u00f3stol.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tLa carta es una falsificaci\u00f3n torpe. El autor ha trabajado su historia partiendo de los Hechos. Pablo no habr\u00eda escrito ii, 14-16. Es arbitrario comparar las angustias infligidas por los jud\u00edos a la iglesia de Tesal\u00f3nica con los males causados a la iglesia de Judea. No es propio de Pablo poner a los judeo-cristianos como ejemplos para los conversos paganos (Baur, op. cit., 482).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tEsta objeci\u00f3n puramente subjetiva no tiene valor. El Ap\u00f3stol ten\u00eda una menta mucho m\u00e1s amplia para estar sujeto a las estrechas ideas de Baur. Es verdad que en sus \u00faltimas cartas \u2013 a los corintios, romanos y g\u00e1latas, por ejemplo no podemos ver la yuxtaposici\u00f3n de los jud\u00edos con los gentiles cristianos, peor los judaizantes no causaban tantos problemas a Pablo cuando escribi\u00f3 a los Tesalonicenses como cuando escribi\u00f3 a los Romanos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tLa expresi\u00f3n ephthase de ep autous he orge eis telos, \u00abla ira ha ca\u00eddo sobre ellos hasta el final\u201d (ii, 16), naturalmente se refiere a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (70 d.C) como un castigo realizado por matar al Se\u00f1or Jes\u00fas. Esta es una asunci\u00f3n sin garant\u00edas. La frase eis telos es indefinida; no tiene art\u00edculo determinado ni ning\u00fan calificativo que la defina; modifica ephthase y no refiere a ning\u00fan final determinado o ya cumplido ni que se vaya a cumplir: S. Pablo  ve de forma indefinida  pero con seguridad el final que se acerca, lee la lectura legible de la pared y la interpreta:\u201dLa ira (de Dios) ha venido sobre ellos hasta hacer de ellos un final\u201d (iv).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tBaur  (op. cit., 485)  encuentra la escatolog\u00eda de ep\u00edstola, poco paulina. En Corintios, Romanos y G\u00e1latas, por ejemplo, no hay esta inmersi\u00f3n en el futuro, nada se dice de la Parous\u00eda o segunda venida de Jes\u00fas. Pero la raz\u00f3n es clara \u2013 aquellos a los que escrib\u00eda Pablo sus grandes y \u00faltimas ep\u00edstolas no ten\u00edan las dificultades escatol\u00f3gicas de los Tesalonicenses. El adaptaba sus cartas a las necesidades de aquellos a quienes escrib\u00eda. El hecho mismo de la aprehensi\u00f3n de una inmediata Parous\u00eda no sea mencionado en las \u00faltimas cartas hubiera prevenido al falsificador de introducir como paulino un t\u00f3pico tan inusual.\n<\/p>\n<h3>Estatus en el Canon<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Las dos ep\u00edstolas a los Tesalonicenses est\u00e1n incluidas entre los libros can\u00f3nicos aceptados por los concilios  Vaticano I, Trento y Florencia y est\u00e1n entre los homologoumena de todas las listas primitivas de las Escrituras can\u00f3nicas neotestamentarias. Por ejemplo, por mencionar solo las recibidas en el canon de Trento, estas dos ep\u00edstolas est\u00e1n en las listas del Fragmento Muratoriano (195-205 d. C.), en los c\u00e1nones de S. Atanasio de Alejandr\u00eda (375 d.C.), del Tercer Concilio de Cartago (397 d.C), en el que tom\u00f3 parte S. Agust\u00edn, el de S. Epifanio (403 d.C), el de Inocencio I (405 d.C) y en el de Gelasio (492 d. C). De hecho no hay raz\u00f3n para dudar de la canonicidad de ambas.\n<\/p>\n<h3>Tiempo y Lugar<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">El textus receptus, al final de las dos Ep\u00edstolas, afirma que fueron escritas desde Atenas (egraphe apo Athenon); y esto est\u00e1 tambi\u00e9n incluido en los c\u00f3dices Grandes Unciales A, B2, K2, L2 \u2013 es decir Alejandrino (siglo cuarto) Vaticano (correcto del siglo quinto) Mosquense y Ang\u00e9lico (ambos del siglo nueve); est\u00e1 de igual manera traducido en importantes manuscritos latinos, sir\u00edacos y coptos. Sin embargo no puede haber duda que las cartas fueron escritas durante la primera estancia de Pablo en Corinto. Timoteo hab\u00eda sido enviado a Tesal\u00f3nica por Pablo, desde Atenas, (1 Tes 3:2). De ah\u00ed que algunos Padres infiriesen que, en esa misi\u00f3n, Timoteo llevara I Tesalonicenses.  Pero la inferencia es err\u00f3nea. Como dice Rendel Harris en \u00abThe Expositor\u00bb (1898), 174, Pablo puede haber enviado otra carta  desde Atenas a los Tesalonicenses por medio de Timoteo, pero no pudo enviar I Tesalonicenses con \u00e9l ya que Pablo dice claramente que Timoteo hab\u00eda vuelto de Tesal\u00f3nica antes de escribir I Tesalonicenses (Cf. iii, 6). \u00bfCu\u00e1ndo volvi\u00f3? I Tes. No lo dice. Hechos, xviii, 5, da la respuesta. Cuando Timoteo volvi\u00f3 a Pablo desde Macedonia  junto con Silas, el Ap\u00f3stol estaba en Corinto. Las noticias que le trajo Timoteo fueron la ocasi\u00f3n para I Tesalonicenses. M\u00e1s a\u00fan en el saludo con el que comienza cada carta, los nombre de Pablo, Silvano (i.e. Silas), y Timoteo se agrupan juntos; y sabemos que los tres estuvieron junto en Corinto (Hechos 18:5) durante la primera visita de Pablo a esa ciudad (ver tambi\u00e9n 2 Cor. 1:19). No tenemos pruebas de que estuvieran juntos en ning\u00fan otro lugar. I Tes. , fue, pues, escrita durante los dieciocho meses que Pablo permaneci\u00f3 en Corinto, es decir, en los a\u00f1os 48 \u00f3 49, seg\u00fan la cronolog\u00eda de Harnack, \u00abChronologie der altchristlichen Litteratur\u00bb (Leipzig, 1897), I, 717; en el a\u00f1o 53 \u00f3 54 seg\u00fan el esquema de la cronolog\u00eda paulina com\u00fanmente aceptado. Ambas cartas son consideradas como las primeras paulinas que nos han llegado. Pocos consideran probado que Pablo escribiera a los G\u00e1latas del sur antes de escribir  a los Tesalonicenses: ver Zahn, \u00abEinleitung in das Neue Testament\u00bb Leipzig, 1897), I, 138.\n<\/p>\n<h3>Ocasi\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Al llegar a Atenas, Pablo enseguida se puso a convertir a los jud\u00edos, pros\u00e9litos y gentiles de la ciudad. Entre estos \u00faltimos tuvo muy poco \u00e9xito. Los Epic\u00fareos y Estoicos sobre todo le creyeron un charlat\u00e1n del \u00e1gora y le ridiculizaron en la colina de Ares o le echaban fuera, (Hechos  17:16-32). Mientras tanto, el sent\u00eda temor por la iglesia de Tesal\u00f3nica. Mientras \u00e9l estuvo all\u00ed, solo los jud\u00edos intentaban aniquilar su obra; pero en su ausencia, los gentiles se unieron a los jud\u00edos (1 Tes. 2:14), atacando la fe de sus hijos. Pablo deseaba profundamente verles una vez m\u00e1s. En su intenso afecto y preocupaci\u00f3n se arranca con el plural en primera persona:\u201dQuer\u00edamos haber vuelto a vosotros, hasta yo, Pablo y eso una y otra vez; pero Sat\u00e1n lo impidi\u00f3\u201d (ii, 18). El obst\u00e1culo puesto por Sat\u00e1n era probablemente la seguridad contra su retorno que hab\u00eda dado Jas\u00f3n y algunos amigos (Hechos 17:9). Al no ser capaz de seguir los deseos de su coraz\u00f3n, Pablo envi\u00f3 a Timoteo  para salvar el reba\u00f1o de los voraces lobos (1 Tes. 2:2). Los Hechos no mencionan esta legaci\u00f3n de Timoteo de Atenas a Tesal\u00f3nica. Poco despu\u00e9s Pablo sali\u00f3 hacia Corinto (Hechos 18:1). Timoteo, que hab\u00eda vuelto de Tesal\u00f3nica, trajo el testimonio de los que hab\u00eda visto de las condiciones en las que estaban los fieles de esa ciudad. Rendel Harris en \u00abEl Expositor\u00bb (1898), 167, piensa que los Tesalonicenses enviaron a Pablo una carta con Timoteo y para hacer buena su teor\u00eda cita I Tes., i, 2, 5; ii, 1, 5, 9-13; iii, 3-6. Puede haber una cierta base para su conjetura en \u201cTambi\u00e9n nosotros\u201d (kai hemeis) de I, ii, 13; \u00abTambi\u00e9n yo \u00bb (kago) de I, iii, 5, y en \u00abten\u00e9is siempre buenos recuerdos de nosotros\u201d (echete mneian hemon agaphen) de I, iii, 6. Sea lo que fuere, ya por carta o de palabra, Timoteo inform\u00f3 completamente a Pablo de las necesidades de la comunidad cristiana de Tesal\u00f3nica; y estas necesidades fueron la ocasi\u00f3n  de la Primera Ep\u00edstola a esa comunidad.\n<\/p>\n<h3>Contenido<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Ninguna otra carta de S. Pablo a una iglesia es tan f\u00e1cil y tan epistolar; desaf\u00eda el estricto an\u00e1lisis doctrinal y es m\u00e1s personal que doctrinal. Solo par hacer alguna divisi\u00f3n  podemos considerar los cap\u00edtulos i y iii como personales, y los iv y v como doctrinales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tParte personal \u2013 desahogo libre de de los temores del coraz\u00f3n de  un misionero. Lleno de gozo por o\u00edr que est\u00e1n firmes en la fe que \u00e9l les predic\u00f3 (i, 2, 8); habla con afecto sobre sus trabajos y su estancia entre ellos (I, 9-ii, 12); agradece a Dios porque  han recibido de \u00e9l la palabra de Dios (ii, 13 &#8211; 16); insin\u00faa delicadamente sus aprehensiones por ellos dici\u00e9ndoles cuanto deseaba verles cuando estaba en Atenas y c\u00f3mo envi\u00f3 a Timoteo en su lugar y qu\u00e9 descanso y paz mental siente (ii, 17-iii, 10) con las noticias de Timoteo.  A continuaci\u00f3n sigue una oraci\u00f3n breve y hermosa que resume los deseos del gran coraz\u00f3n del Ap\u00f3stol (iii, 11-13).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2022\tParte Doctrinal. Con esta oraci\u00f3n termino lo que se considera  libre y epistolar. Sigue como una corta frase que sirve de transici\u00f3n \u201cPor lo dem\u00e1s, hermanos\u2026\u201d y una exhortaci\u00f3n directa muy paulina, sobre como \u201cdeber\u00edan andar parta agradar a Dios\u201d por la pureza (iv, 1-8), el amos fraterno (iv, 9-10), y trabajo pac\u00edfico (vers. 11). La paz de la actividad diaria hab\u00eda sido alterada por una indolencia fan\u00e1tica debida a la supuesta llegada inminente de la Parous\u00eda. De ah\u00ed el pasaje escatol\u00f3gico que sigue. Los hermanos que han muerto tomar\u00e1n parte en la Segunda Venida igual que los que est\u00e1n vivos; el tiempo de la Parous\u00eda es incierto as\u00ed que lo que renecesita es estar alerta y no en estado let\u00e1rgico (v, 1-11). La carta termina con una serie de breves y directa exhortaciones para que se respete a los maestros religiosos y las otras virtudes que constituyen la gloria de la vida cristiana (v, 12-22); las bendiciones y saludos apost\u00f3licos una petici\u00f3n de oraciones y el encargo de que la carta sea le\u00edda en p\u00fablico (verses 23-28).\n<\/p>\n<h2>Segunda ep\u00edstola<\/h2>\n<h3>Autenticidad<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">(1) Pruebas externas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las pruebas de los manuscritos es la misma  para Segunda  Tesalonicenses es la misma que para la Primera Tesalonicenses  y lo mismo las antiguas versiones. Los Padres Apost\u00f3licos y Apolog\u00e9ticos est\u00e1n m\u00e1s claramente a favor de II Tesalonicenses que de I Tesalonicenses. S. Ignacio, en Rom. x, 3, cita una frase de II Tes., iii, 5, eis ten hypomonen tou Christou, \u00aben la paciencia de Cristo\u00bb. S. Policarpo (XI, 3) refiere la carta a S. Pablo aunque, por un fallo de memoria, da por hecho que el Ap\u00f3stol se glor\u00eda (2 Tes. 1:4) en otra iglesia macedonia, la de los Filipenses; Policarpo usa II Tes. (XI, 1) en otra parte II Tes., iii, 15. S. Justino  (ca. 150 d.C.), en \u00abDialog.\u00bb, xxxii (P.G., VI, 544), parece tener en mente el lenguaje escatol\u00f3gico de esta carta. Adem\u00e1s est\u00e1 fijada como paulina en el canon de Marci\u00f3n (ca. 140 d.C.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(2) Pruebas Internas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La dependencia literaria de II Tesalonicenses de I Tesalonicenses es irrefutable. El escritor de la primera debe haber escrito la \u00faltima y no mucho despu\u00e9s. II Tes. ii, 15, y iii, 6, se explican por I Tes., iv, 1-8 y 11. Se acepta que el estilo de las dos cartas es id\u00e9ntico; las oraciones (I, iii 11, v, 23; II, ii, 16, iii, 16), saludos (I, i, 1; II, i, 1, 2) agradecimientos (I, i, 2; II, i, 3), y transiciones (I, iv, 1; II, iii, 1) son notablemente parecidas en la forma. Dos tercios de II Tes. es igual que I Tes. En vocabulario y estilo. M\u00e1s a\u00fan, la estructura de la Ep\u00edstola, el tema de la misma, y los arranques emotivos de oraciones para los destinatarios y de la exhortaci\u00f3n son todas caracter\u00edsticamente paulinas. El argumento de la evidencia interna es tan fuerte que ha ganando la aprobaci\u00f3n de cr\u00edticos como Harnack (Chronologie, I, 238) y J\u00fclicher (Einleitung, 40). Schmiedel, Holtzmann, Weizacker, y otros niegan la fuerza del argumento por las pruebas internas. Esta similitud con I Tesalonicenses en vocabulario y estilo juegan en contra de la autenticidad de II tesalonicenses; la carta es demasiado paulina, el autor fue un muy buen falsificador  que unos sesenta a\u00f1os despu\u00e9s tom\u00f3 la Primera a los Tesalonicenses y la refundi\u00f3.<br \/>\nNo se ha dado el motivo para tal falsificaci\u00f3n, no se ha aportado ninguna prueba de ning\u00fan escritor post-apost\u00f3lico tan listo como para hacer pasar esta carta por imitaci\u00f3n paulina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Escatolog\u00eda de Pablo:  La principal objeci\u00f3n es que la escatolog\u00eda de Pablo en II Tes., contradice la de I Tes.&#160;: la carta es en esto no-paulina. En I Tes., iv, 14-v, 3, el escritor dice que la Parous\u00eda est\u00e1 lejana. Los no cat\u00f3licos que mantienen la autor\u00eda paulina de las dos cartas admiten generalmente que Pablo predijo la segunda venida dentro del tiempo de su propia vida y creen que los signos que narra en II Thess., ii, como preludio de esa venida no implican un largo intervalo ni que Pablo esperara morir antes de que esos signos ocurrieran. Los cat\u00f3licos insisten en que Pablo no pudo haber dicho que la Parous\u00eda ocurrir\u00eda durante su vida. De haberlo hecho, hubiera errado; la palabra de Dios no puede ser err\u00f3nea; el error ser\u00eda del Esp\u00edritu Santo m\u00e1s que de S: Pablo. Verdaderamente, la Versi\u00f3n Douay parece implicar que la Parous\u00eda era inminente:\u201d Entonces, nosotros los que estamos vivos, los que hemos quedado, seremos tomados con todos los dem\u00e1s hacia las nubes a encontrarnos con Cristo, en el aire, y as\u00ed estaremos siempre con el se\u00f1or,\u201d (1 Tes.4:16). La Vulgata no es m\u00e1s clara: Nos, qui vivimus, qui residui sumus\u00bb etc. (iv, 15-17). El texto original resuelve la dificultad: hemeis oi zontes oi paraleipomenoi, ama syn autois arpagesometha. Aqu\u00ed, la sintaxis helen\u00edstica va en paralelo con la \u00e1tica. La sentencia es condicional. Los dos participios de presente representan dos futuros precedidos por ei; los participios ocupan el lugar  de una protasis. La traducci\u00f3n es: Nosotros, si estamos vivos  &#8212; si hemos sido dejados \u2013 (en la tierra) seremos elevados etc\u201d. Una construcci\u00f3n  similar es utilizada por Pablo en  I Cor. xi, 29 (Cf. Moulton \u00abGrammar of New Testament Greek\u00bb, Edinburgh, 1906, I, 230). S. Pablo no es aqu\u00ed m\u00e1s definido sobre el tiempo de la Parous\u00eda que en I Tes., v, 2,  cuando escribi\u00f3 \u201cque el d\u00eda del Se\u00f1or vendr\u00e1  a la manera de un ladr\u00f3n en la noche\u201d. Hay en la Escatolog\u00eda de S. Pablo la misma indefinici\u00f3n  sobre el tiempo de la Parous\u00eda que en los dichos escatol\u00f3gicos de Jes\u00fas tal como los relatan los Sin\u00f3pticos (Mat. 24:5-45; Marc. 13:7-37; Lucas 21:20-36). \u00abDe ese d\u00eda u hora nadie sabe, ni los \u00e1ngeles del cielo, ni el Hijo, sino el Padre \u00bb (Marc. 13:32).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el dep\u00f3sito de fe dado por el padre al Hijo, para que el Hijo lo entregue a la Iglesia, el tiempo de la Parous\u00eda no est\u00e1 contenido. Aceptamos que S. Pablo no conoc\u00eda el tiempo de la Parous\u00eda; no podemos aceptar que lo supiera equivocadamente y lo escribiera err\u00f3neamente como palabra inspirada de Dios y parte del dep\u00f3sito de la fe.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Respecto al resto de las objeciones sobre que el car\u00e1cter apocal\u00edptico de ii, 2-12, es post-paulino y que depende de la tard\u00eda composici\u00f3n del Apocalipsis de Juan (93-96 d.C)) o, peor aun de la historia del Ner\u00f3n redivivus (Tacitus \u00abHist.\u00bb, II, viii), contestamos que esta afirmaci\u00f3n es enteramente gratuita. S. Pablo consigui\u00f3 sus ideas apocal\u00edpticas de la misma fuente que Juan, es decir de la revelaci\u00f3n a \u00e9l mismo o del Antiguo Testamento o de la tradici\u00f3n. La mayor\u00eda de los detalles de su descripci\u00f3n apocal\u00edptica de la Parous\u00eda se dan en otros Apocalipsis (1 Juan 2:18; Mat. 24:24; Lucas 21:8; Marcos 13:22; Deuteronomio 13:1-5; Ezequiel 38 y 39; Daniel 7, 8, 9, 11, 12 etc.). El hombre de pecado, Belial, el casi completo triunfo del mal poco inmediatamente antes del fin de los tiempos, la casi general apostas\u00eda, los portentos y otros signos son familiares en el Antiguo Testamento y en los escritos apocal\u00edpticos del N. T.\n<\/p>\n<h3>Estatus en el Canon<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">La canonicidad de 2 Tes. puede ser tratada junto con la de 1 Tes.\n<\/p>\n<h3>Tiempo y lugar<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">2 Tes. fue escrita en Corinto no mucho despu\u00e9s de I Tes., porque ambos Timoteo y Silas aun est\u00e1n con Pablo (i, 1), y el silencio de Hechos muestra que, una vez que Pablo dej\u00f3 Corinto, Silas ya no era su compa\u00f1ero de ministerio. Parece haber alusiones en iii, 2, a la problem\u00e1tica estancia de un a\u00f1o y medio en Corinto (Hechos 18);en ii, 14, a la carta recientemente escrita a los Tesalonicenses; y en iii, 7-9, a que el ministerio de Pablo entre ellos es reciente\n<\/p>\n<h3>Ocasi\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">La escatolog\u00eda de I Tes. Hab\u00eda  sido mal entendida por  los Tesalonicenses; ellos daban por hecho que el d\u00eda del se\u00f1or era inminente (ii, 2); hab\u00edan sido confundidos por  las exageraciones de personas liantes y quiz\u00e1s por una carta falsificada que se atribu\u00eda a Pablo (ii, 2; iii, 17). M\u00e1s a\u00fan , la conducta desordenada de algunos (iii, 6, 11) preocupaba mucho al Ap\u00f3stol. Esa preocupaci\u00f3n es lo que muestra en la carta\n<\/p>\n<h3>Contenido<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Los tres cap\u00edtulos en que se divide la carta actualmente analizan de forma apropiada el pensamiento. En el primero hay un saludo, agradecimientos por la fe y el amor de los tesalonicenses y una confirmaci\u00f3n de la recompensa divina a ellos y a sus perseguidores. En el segundo cap\u00edtulo est\u00e1 el pensamiento fundamental de la carta \u2013la escatolog\u00eda. Se detallan ciertas se\u00f1ales  que deben preceder a la Parous\u00eda. Hasta que esas se\u00f1ales aparezcan, no hay raz\u00f3n para tener miedo y abandonar los sentidos. El tercer cap\u00edtulo es la petici\u00f3n normal de Pablo: oraciones, consejos para evitar el desorden y una alusi\u00f3n verdaderamente paulina al ejemplo que les ha dado y la final identificaci\u00f3n de la carta por un saludo escrito por su propia mano.\n<\/p>\n<h2>Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">De los Padres griegos cuyos comentarios a I y II Tesalonicenses nos han llegado, S. Juan Cris\u00f3stomo es de lejos el m\u00e1s conocedor. Teodoreto es breve y conciso. Teodoro de Mopsuestia (ca. 415 d.C.) fuerza al Ap\u00f3stol a acomodarse a sus propias ideas. Eutalio  el Di\u00e1cono depende de Teodoreto. S. Juan Damasceno, de S. Juan Cris\u00f3stomo. Entre los Padres latinos, Ambrosiaster (ca. 730) a veces se equivoca en cuestiones de fe. Primasio (ca.556) re\u00fane la explicaci\u00f3n  de Ambrosiaster, Pelagio, S. Agust\u00edn S. Jer\u00f3nimo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los grandes comentadores cat\u00f3licos de tiempos m\u00e1s recientes: JUSTINIANI (Lion, 1612), A LAPIDE (Amberes, 1614), CAYETANO (Roma, 1529), SALMER\u00d3N (Madrid, 1602), KISTEMAKER (M\u00fcnster, 1822), McEVILLY (Dublin, 1875), BISPING (M\u00fcnster, 1873), MAUNOURY (Paris, 1878), ROEHM (Passau, 1885), JOHANNES (Dillingen, 1898), PANEK (Ratisbona, 1886), PRAT, La th\u00e9ologie de Saint Paul (Paris, 1908), PICONIO (Pans, 1837), PERONNE (Paris, 1881), TOUSSAINT (Paris, 1910).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los principales comentarios protestantes son los de LIGHTFOOT (Notes, 1895), DRUMMOND (1899), FINDLAY (1904), MILLIGAN (1908), SCHMIEDEL (1892), B. WEISS (1896).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Fuente<\/b>:  Drum, Walter. \u00abEpistles to the Thessalonians.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/14629d.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Moneda de Tesal\u00f3nica Llegada de la mano de San Demetrio a Tesal\u00f3nica Santa Irene de Tesal\u00f3nica Cr\u00e1neo y pie de Santa Anastasia Ode\u00f3n de Tesal\u00f3nica Aeropuerto de Tesal\u00f3nica Torre blanca de Tesal\u00f3nica La moderna Tesal\u00f3nica. Dos de las ep\u00edstolas can\u00f3nicas de S. Pablo Este art\u00edculo tratar\u00e1 de la Iglesia de Tesal\u00f3nica, la autenticidad, su estatus &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistolas-a-los-tesalonicenses\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEPISTOLAS A LOS TESALONICENSES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-27092","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27092","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27092"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27092\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27092"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27092"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27092"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}