{"id":2713,"date":"2016-02-04T23:28:04","date_gmt":"2016-02-05T04:28:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jerico\/"},"modified":"2016-02-04T23:28:04","modified_gmt":"2016-02-05T04:28:04","slug":"jerico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jerico\/","title":{"rendered":"JERICO"},"content":{"rendered":"<p>Jos 2:1 andad, reconoced la tierra, y a J<br \/>\nJos 6:2 he entregado en tu mano a J y a su rey<br \/>\n1Ki 16:34 en su tiempo Hiel de Bet-el reedific\u00f3 a J<br \/>\n2Ki 2:5 hijos de los profetas que estaban en J<br \/>\nMat 20:29; Mar 10:46 al salir ellos de J, le segu\u00eda<br \/>\nLuk 18:35 acerc\u00e1ndose Jes\u00fas a J, un ciego estaba<br \/>\nLuk 19:1 habiendo entrado Jes\u00fas en J, iba pasando<br \/>\nHeb 11:30 por la fe cayeron los muros de J despu\u00e9s<\/p>\n<hr>\n<p>Jeric\u00f3    (heb. Yer \u00eej\u00f4, \u00abciudad de la [diosa] Luna\u00bb o \u00ablugar de fragancia [fragante]\u00bb; gr. lerijo).  Ciudad importante en el valle del Jord\u00e1n, a veces llamada \u00abCiudad de las Palmeras\u00bb* (Deu 34:3; Jdg 1:16; 3:13; 2Ch 28:15).  Est\u00e1 situada a unos 8 km al oeste del r\u00ed\u00ado, a unos 13 km al norte del Mar Muerto, y a unos 24 km en l\u00ed\u00adnea recta al noreste partiendo de Jerusal\u00e9n (fig 161), al pie de los montes de Jud\u00e1, en la cresta superior del valle del Jord\u00e1n.  Est\u00e1 a unos 250 m b.n.m., pero a unos 140 m sobre el lecho del r\u00ed\u00ado.  Tiene un clima casi tropical, de modo que las palmeras y, en tiempos modernos, los bananos crecen sin dificultad (fig 393).  Mapa VI, E-3.  Aunque las excavaciones muestran que Jeric\u00f3 es una de las ciudades m\u00e1s antiguas del mundo, no se la menciona en ning\u00fan registro ancestral fuera de la Biblia. Cuando los israelitas invadieron Cana\u00e1n, como estaba sobre el camino principal este-oeste, fue el primer objetivo de conquista en la Palestina occidental, la tierra prometida, y Josu\u00e9 indic\u00f3 que deb\u00ed\u00ada ser dedicada a Dios como una ofrenda (Jos 6:17-19).  El relato de la ca\u00ed\u00adda de Jeric\u00f3 es bien conocido.  Algunos hombres fueron enviados desde el campamento al este del Jord\u00e1n para espiar la ciudad.  Recibieron hospitalidad en casa de Rahab, que los protegi\u00f3 y les ayud\u00f3 a escapar cuando los habitantes de Jeric\u00f3 los buscaban.  Como recompensa por su ayuda y por su fe en el Dios de Israel, los esp\u00ed\u00adas le prometieron salvar su vida y su propiedad, promesa que despu\u00e9s cumplieron fielmente (2:1-22; 6:22, 23, 25).  Luego del cruce del Jord\u00e1n, los israelitas acamparon en Gilgal, cerca de Jeric\u00f3 (5:10), y marcharon alrededor de la ciudad una vez por d\u00ed\u00ada durante 6 d\u00ed\u00adas.  El  7\u00c2\u00ba d\u00ed\u00ada la rodearon 7 veces y luego, a una se\u00f1al de las trompetas, todos gritaron.  Cuando los muros de esa gran fortaleza cayeron (6:8-21), los israelitas entraron en la ciudad, mataron a todos sus habitantes (excepto a Rahab y a su familia) y quemaron todo (excepto algunos objetos preciosos para uso del santuario; vs 1-21, 24).  Despu\u00e9s, Josu\u00e9 pronunci\u00f3 una maldici\u00f3n sobre cualquiera que la reconstruyera (v 26).  Aunque la ciudad no fue reconstruida hasta el tiempo de Acab, la gente debi\u00f3 haber vivivo en la vecindad, porque se sigui\u00f3 usando el nombre Jeric\u00f3 (2Sa 0:5).  En la divisi\u00f3n del territorio, Jeric\u00f3 estaba en el l\u00ed\u00admite entre Efra\u00ed\u00adn y Benjam\u00ed\u00adn, y fue asignada a Benjam\u00ed\u00adn (Jos 16:1,7; 18:12, 21).  Cuando Egl\u00f3n, rey de Moab, oprimi\u00f3 a los israelitas al principio del tiempo de los jueces, tom\u00f3 Jeric\u00f3 de ellos (Jdg 3:13).  Los enviados de David, al regresar de su visita al rey de los amonitas (quien los insult\u00f3 afeit\u00e1ndoles la mitad de la barba), quedaron en Jeric\u00f3 hasta que la barba les creci\u00f3 otra vez (2Sa 0:5; 1Ch 19:5).  En el tiempo de El\u00ed\u00adas, Hiel reconstruy\u00f3 la ciudad, cayendo as\u00ed\u00ad bajo la maldici\u00f3n de Josu\u00e9 y perdiendo 2 de sus hijos (1Ki 16:34).  En tiempos de El\u00ed\u00adas una comunidad de profetas viv\u00ed\u00ada all\u00ed\u00ad (2Ki 2:4, 5, 15, 18), y m\u00e1s tarde Eliseo san\u00f3 su manantial (vs 19-22; fig 187).  Un siglo m\u00e1s tarde, Jeric\u00f3 fue el escenario de la liberaci\u00f3n de los cautivos de Jud\u00e1 tomados por el ej\u00e9rcito del rey Peka de Israel (2Ch 28:15).  En los \u00faltimos d\u00ed\u00adas del reino de Jud\u00e1, el ej\u00e9rcito babil\u00f3nico captur\u00f3 a Sedequ\u00ed\u00adas cerca de esta ciudad (2Ki 25:5; Jer 39:5; 52:8).  La gente de Jeric\u00f3 tambi\u00e9n habr\u00ed\u00ada sido llevada cautiva, porque 345 descendientes de sus anteriores habitantes volvieron del exilio con Zorobabel (Ezr 2:34; Neh 7:36).  Algunas personas de Jeric\u00f3 ayudaron a Nehem\u00ed\u00adas a reconstruir el muro de Jerusal\u00e9n (3:2).  Se menciona otra vez a Jeric\u00f3 en el per\u00ed\u00adodo de los macabeos, cuando B\u00e1quides, el general sirio, repar\u00f3 sus fortificaciones (1 Mac. 9:49-50).  Antonio la dio a Cleopatra como ciudad de invierno.  Cuando Herodes el Grande la recibi\u00f3 m\u00e1s tarde como regalo de Augusto, la hermose\u00f3, construy\u00f3 en ella un palacio y una fortaleza llamada Cipros detr\u00e1s de ella; Herodes el Grande muri\u00f3 all\u00ed\u00ad.  275. Las zanjas de los excavadores en el mont\u00ed\u00adculo de la Jeric\u00f3 del AT (visto desde el oeste).  Jes\u00fas pas\u00f3 por la Jeric\u00f3 del NT (Luk 19:1), que estaba al sur y al este de la ciudad del AT, a la entrada del W\u00e2d\u00c2\u00a7 Qelt, por el cual ascend\u00ed\u00ada el camino que llevaba a Jerusal\u00e9n.  Fue el hogar del publicano Zaqueo, de cuya hospitalidad goz\u00f3 Jes\u00fas, y cuya conversi\u00f3n est\u00e1 registrada en los vs 1-10.  En las proximidades de la Jeric\u00f3 del NT Jes\u00fas san\u00f3 al ciego Bartimeo y a su compa\u00f1ero (Mat 20:29-34; Mar_617 10:46-52; Luk 18:35-43).  La ciudad moderna de Jeric\u00f3, llamada Er\u00eekh~, fue fundada en el tiempo de los cruzados, y est\u00e1 al este de la Jeric\u00f3 del NT y al sudeste de la del AT.  Por causa de su gran importancia b\u00ed\u00adblica e hist\u00f3rica, el lugar recibi\u00f3 la atenci\u00f3n de varias expediciones arqueol\u00f3gicas.  El sitio de la ciudad del AT ha sido identificado con Tell esSult\u00e2n, en el borde norte de la Jeric\u00f3 moderna (figs 275, 276).  En 1868, Charles Warren hizo exploraciones preliminares que no aumentaron materialmente nuestros conocimientos.  Desde 1907 hasta 1909, Ernst Sellin y Carl Watzinger excavaron partes del mont\u00ed\u00adculo, pero encontraron que sus ruinas eran muy confusas y hab\u00ed\u00adan sido modificadas por edificaciones posteriores y por la erosi\u00f3n.  Como la arqueolog\u00ed\u00ada palestina todav\u00ed\u00ada viv\u00ed\u00ada su infancia, las conclusiones de estos eruditos fueron insatisfactorias, y m\u00e1s tarde tuvieron que ser modificadas cuando exploraciones en otros sitios mostraron que sus interpretaciones de ciertas evidencias no se pod\u00ed\u00adan sostener m\u00e1s.  John Garstang, que excav\u00f3 Jeric\u00f3 desde 1930 hasta 1936, descubri\u00f3 un cementerio de la Edad Tard\u00ed\u00ada del Bronce, lugar de entierro de los habitantes de Jeric\u00f3 hasta m\u00e1s o menos el 1350 a.C., como lo indican los sellos egipcios hallados en \u00e9l.  Los restos de las fortificaciones de la ciudad eran tan confusas que algunos de sus muros fueron identificados err\u00f3neamente, como lo aclararon excavaciones posteriores.  La interpretaci\u00f3n de la historia arqueol\u00f3gica de la ciudad que dio Garstang es ahora obsoleta y no necesita repetirse aqu\u00ed\u00ad.  Desde 1952 hasta 1957, Kathleen M. Kenyon excav\u00f3 Jeric\u00f3 usando los m\u00e9todos cient\u00ed\u00adficos m\u00e1s actuales.  Descubri\u00f3 otro cementerio, con tumbas de la Edad Media del Bronce, incluyendo equipos funerarios como mesas de madera, bancos, platos, alimentos en recipientes, telas, canastas, etc. (fig 458), todo en un sorprendente estado de conservaci\u00f3n por causa de la filtraci\u00f3n de gases venenosos que mataron las bacterias e impidieron que estos antiguos materiales se desintegraran, cosa que no ha ocurrido en otros lugares de Palestina.  Las excavaciones del mont\u00ed\u00adculo mismo expusieron a la luz niveles de ocupaci\u00f3n de tiempos muy tempranos.  Mostraron que Jeric\u00f3 era una ciudad mucho tiempo antes que hubiera vasijas de cer\u00e1mica. En realidad, parece ahora que sus muros y torres son los m\u00e1s antiguos descubiertos en el Cercano Oriente.  La ciudad fue destruida varias veces, pero se descubrieron los restos de por lo menos 7 muros sucesivos del per\u00ed\u00adodo de la Edad Temprana del Bronce (3er milenio a.C.): el \u00faltimo de ellos fue destruido por un terremoto.  En ese tiempo la \u00abciudad\u00bb ten\u00ed\u00ada unos 230 m de largo y no m\u00e1s de 76 m de ancho.  En la Edad Media del Bronce, el per\u00ed\u00adodo de los hicsos, se hab\u00ed\u00ada ampliado a una longitud de unos 260 m y a un ancho de unos 130 m, y estaba rodeada por un enorme muro de piedra con un talud inclinado.  Esta fue destruida por uno de los reyes egipcios de la dinast\u00ed\u00ada 18\u00c2\u00aa (s XV a.C.).  No se encontr\u00f3 nada de los muros de la Edad Tard\u00ed\u00ada del Bronce, que ser\u00ed\u00ada el que cay\u00f3 en tiempos de Josu\u00e9.  Desafortunadamente, las fuerzas del hombre y de la naturaleza parecen haber destruido los niveles superiores del mont\u00ed\u00adculo a tal grado que no queda pr\u00e1cticamente nada de esa \u00e9poca.  La excavaci\u00f3n de Kenyon desenterr\u00f3 s\u00f3lo una olla peque\u00f1a de barro cocido, en una porci\u00f3n de un nivel de piso, que databa de la Jeric\u00f3 de Josu\u00e9.  Al pie del mont\u00ed\u00adculo aparecieron algunas de las \u00faltimas estructuras de Jeric\u00f3, construidas durante la Edad del Hierro (despu\u00e9s del 1200 a.C.).  276. Suburbios de la Jeric\u00f3 moderna, la \u00abCiudad de las palmeras\u00bb, vistos desde el mont\u00ed\u00adculo de la Jeric\u00f3 antigua.  Aunque los resultados de las excavaciones han sido muy interesantes para el arque\u00f3logo, y han arrojado luz sobre la historia temprana de la ciudad, desafortunadamente han contribuido con muy poco que sea de inter\u00e9s directo para el estudiante de la Biblia.  Sin embargo, los cementerios de Jeric\u00f3 han mostrado que dejaron de usarse como lugar de entierro en el s XIV a.C., lo que se puede considerar como evidencia de que la ciudad no pudo haber sido destruida mucho m\u00e1s tarde que entonces.  V\u00e9ase la fig 275.  Una porci\u00f3n de la Jeric\u00f3 del NT, Tul\u00fbl Ab\u00e3  el-Al\u00e2yiq, fue excavada en 1951 y 1952 por la American School of Oriental Research [Escuela Norteamericana de Investigaciones 618 Orientales] de Jerusal\u00e9n, bajo la direcci\u00f3n de J. L. Kelso y J. B. Pritchard, y otra vez por E. Netzer de la Universidad Hebrea de Jerusal\u00e9n (1972-1974).  Las excavaciones descubrieron partes del magn\u00ed\u00adfico palacio de invierno de Herodes, que ten\u00ed\u00ada una fachada de cerca de 100 m de largo, y un estanque, probablemente el que us\u00f3 para ahogar a su cu\u00f1ado, el sumo sacerdote Arist\u00f3bulo III.  Bib.: John Garstang y J. B. E. Garstang, The Story of Jericho [La historia de Jeric\u00f3], 2\u00c2\u00aa ed. (Londres, 1948); S. H. Horn, The Ministry, febrero de 1954, pp 29-31 (con referencias bibliogr\u00e1ficas exhaustivas); Kathleen M. Kenyon, Digging Up Jericho [Excavando Jeric\u00f3] (Nueva York, 1957); EAEHL II:550-564; FJ-AJ xvi.5.2; FJ-GJ i.2.4, 9. Sobre las excavaciones de la Jeric\u00f3 del NT v\u00e9ase J. L. Kelso et al., AASOR 29, 30 (1955); J. B. Pritchard, AASOR 32, 33 (1958); E. Netzer, IEJ 25 (1975):89-100; G. Foerster y G. Bacchi, EAEHL 11:551-575.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>ciudad de la luna. Una de las ciudades m\u00e1s antiguas del mundo, en Cisjordania, a unos siete kil\u00f3metros al occidente del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n, en el l\u00ed\u00admite septentrional del mar Muerto, a unos 244 metros bajo el nivel del mar, por lo  que su clima es tropical. Esta ciudad, a trav\u00e9s de su historia, ha sido varias  veces destruida y reconstruida. En los comienzos del siglo XX se encontraron unas murallas, cerca de la actual J., que seguramente corresponden a la primera ciudad de la \u00e9poca natufiense, una cultura del mesol\u00ed\u00adtico que se estableci\u00f3 aqu\u00ed\u00ad ca. el 9000 a. C.La ciudad es conocida,  tambi\u00e9n, desde las primeras menciones en la Biblia, como \u2020\u0153ciudad de las palmeras\u2020\u009d, Dt 34, 3; Jc 1, 16; 3, 13; 2 Cro 28, 15. En la conquista de la tierra de Can\u00e1n, Josu\u00e9 envi\u00f3 desde Sit\u00ed\u00adn dos esp\u00ed\u00adas a explorar la ciudad de J.,  donde los protegi\u00f3 la prostituta Rajab, pues fue notada su presencia en la ciudad; ellos se comprometieron a respetar la vida de esta mujer y la de sus familiares, con tal de que no los denunciara, Jos 2. Tras pasar el Jord\u00e1n, los israelitas acamparon en Guilgal, al oriente de J., Jos 4, 19; y celebraron la Pascua en los llanos de J., Jos 5, 10. Luego viene la conquista de la ciudad,  que estaba amurallada, la cual fue rodeada durante siete d\u00ed\u00adas, siete sacerdotes llevaban el Arca y siete trompetas. Al s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada le dieron siete vueltas a las murallas, tocaron la trompeta y el pueblo prorrumpi\u00f3 en clamores, el muro cay\u00f3 y el pueblo se lanz\u00f3 al asalto. J., entonces, fue consagrada al anatema,  s\u00f3lo Rajab y los de su casa conservaron la vida, seg\u00fan les hab\u00ed\u00adan prometido los esp\u00ed\u00adas. Josu\u00e9 maldijo la ciudad y al que se atreviera a reconstruirla, Jos 6; 12, 9. J. fue reconstruida unos 500 a\u00f1os m\u00e1s tarde, en el siglo IX a. C., bajo el reinado de Ajab en Israel, por Jiel de Betel, 1 R 16, 34.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 586 a. C.  Sedec\u00ed\u00adas, \u00faltimo rey de Jud\u00e1, fue capturado en J. por los caldeos, cuando hu\u00ed\u00ada de la toma de Jerusal\u00e9n, y fue llevado ante el rey Nabucodonosor II, a Ribl\u00e1, donde fueron degollados sus hijos en su presencia, y al rey de Jud\u00e1 le sacaron los ojos y fue conducido a Babilonia, 2 R 25, 1-7.<\/p>\n<p>Herodes el Grande  gobernador de Judea, llev\u00f3 a cabo en J. varias obras,  pues la hizo su capital de invierno del reino, se reforz\u00f3 sus murallas,  construy\u00f3 varios palacios, un anfiteatro y otros edificios. Aqu\u00ed\u00ad muri\u00f3 este rey.<\/p>\n<p>En J. Jes\u00fas llev\u00f3 a cabo algunos de sus milagros: saliendo de la ciudad les devolvi\u00f3 la vista a dos hombres ciegos, Mt 20, 29-34. Igualmente, aqu\u00ed\u00ad le devolvi\u00f3 la vista al mendigo ciego, hijo de Bartimeo, Mc 10, 46-52; Lc 18,  31-34. En J., en su \u00faltimo viaje a Jerusal\u00e9n, encontr\u00f3 Jes\u00fas a Zaqueo, jefe de los publicanos, en cuya casa se hosped\u00f3 el Se\u00f1or, Lc 19, 1-10. Jerjes I, rey persa, de la dinast\u00ed\u00ada aquem\u00e9nida, 486-465 a. C., hijo y  sucesor de Dar\u00ed\u00ado I, su madre se llamaba Atosa, hija de Ciro II el Grande.<\/p>\n<p>En el 485 a. C.  sofoc\u00f3 una rebeli\u00f3n en Egipto y convirti\u00f3 a este pa\u00ed\u00ads en satrap\u00ed\u00ada persa. Durante tres a\u00f1os construy\u00f3 una gran flota y organiz\u00f3 un numeros\u00ed\u00adsimo ej\u00e9rcito para castigar a los griegos por ayudar a las ciudades jonias, en el 498 a. C., y por derrotar a los persas en Marat\u00f3n,  en el a\u00f1o 490 a. C. Se dice que Jerjes cruz\u00f3 el Helesponto mediante un puente hecho de barcas de m\u00e1s de un kil\u00f3metro de largo y que abri\u00f3 un canal en el istmo del monte Athos. En la primavera del a\u00f1o 480 a. C., e inici\u00e1ndose la segunda Guerra M\u00e9dica, Jerjes march\u00f3 con sus fuerzas a trav\u00e9s de Tracia, Tesalia y L\u00f3crida. En el paso de las Term\u00f3pilas,  Le\u00f3nidas I, rey espartano, y su ej\u00e9rcito defendieron el lugar, en el a\u00f1o 480 a. C., retrasando a los persa durante diez d\u00ed\u00adas. Posteriormente, Jerjes sigui\u00f3 hacia el \u00ed\u0081tica e incendi\u00f3 la ciudad de Atenas, ya abandonada por los griegos. Pero, Tem\u00ed\u00adstocles, general ateniense, aniquil\u00f3 la flota de Jerjes, con un n\u00famero menor de barcos, en la batalla de Salamina. J. se retir\u00f3 al Asia Menor dejando el ej\u00e9rcito en Grecia al mando de su cu\u00f1ado Mardonio, quien fue derrotado y muerto por los griegos en la batalla de Platea, y los persas abandonaron Grecia. Tras estos fracasos militares, se dieron varios alzamientos en las satrap\u00ed\u00adas persas, as\u00ed\u00ad como intrigas en corte, y el rey J. fue asesinado en el a\u00f1o 465, al igual que su hijo mayor Dar\u00ed\u00ado, en una revuelta palaciega, Pers\u00e9polis. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo menor Artajerjes I., 465-424 a. C. J. es identificado con el rey Asuero, transcripci\u00f3n hebrea de J., del libro de Ester. J. I y su hijo Artajerjes I son los dos reyes que se mencionan en Esd 4, 6, cuando la obstrucci\u00f3n samaritana a la reconstrucci\u00f3n del Templo, tras la vuelta del destierro en Babilonia.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., yereho, yeriho, gr. Iericho, ciudad de la luna). A Jeric\u00f3 tambi\u00e9n se le conoce con el nombre de la ciudad de las palmeras (Deu 34:3), y est\u00e1 ubicada a 8 km. al oeste del Jord\u00e1n y a 12 km. al norte del mar Muerto, unos 250 m. bajo el nivel del mar. Su clima es tropical, con mucho calor durante el verano.<\/p>\n<p>Hay tres Jeric\u00f3s. La ciudad mencionada en el AT estaba situada sobre un monte a unos 2 km. al noroeste de la ciudad moderna. La Jeric\u00f3 del NT est\u00e1 en las cercan\u00ed\u00adas pero sobre una elevaci\u00f3n m\u00e1s alta. La Jeric\u00f3 moderna tiene una poblaci\u00f3n de m\u00e1s o menos 10.000 personas de una descendencia racial bastante mezclada. Jeric\u00f3 es probablemente la ciudad m\u00e1s antigua en el mundo.<\/p>\n<p>Su lugar estrat\u00e9gico en uno de los vados del Jord\u00e1n, controlaba la antigua ruta comercial del este. Jeric\u00f3 controlaba el acceso a la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Palestina desde la transjordania.<\/p>\n<p>Jeric\u00f3 entra por primera vez a los anales b\u00ed\u00adblicos cuando es visitada por dos esp\u00ed\u00adas, y conquistada por Josu\u00e9 (Josu\u00e9 6). La ubicaci\u00f3n de la ciudad hizo que su conquista fuera la clave para la invasi\u00f3n de la regi\u00f3n monta\u00f1osa central. La ciudad fue dedicada a Dios, totalmente destruida y quemada, excepto los objetos de metal que se encontraron en ella (Jos 6:17-19). S\u00f3lo se salvaron Rajab y su familia, porque ella hab\u00ed\u00ada protegido a los esp\u00ed\u00adas (Jos 6:22-23, Jos 6:25). Josu\u00e9 pronunci\u00f3 una maldici\u00f3n sobre el lugar para que nadie la volviera a edificar (Jos 6:26).<\/p>\n<p>Jeric\u00f3 fue reedificada por Jiel de Betel durante la \u00e9poca de Acab (c. 850 a. de J.C.; 1Ki 16:34). Aparentemente se convirti\u00f3 en un lugar importante durante la era del reino dividido. Se le menciona en relaci\u00f3n con el ministerio de Eliseo (2Ki 2:5, 2Ki 2:18; 2Ki 25:5; 2Ch 28:15; Ezr 2:34; Neh 3:2; Neh 7:36; Jer 39:5).<\/p>\n<p>En el tiempo de Cristo, Jeric\u00f3 era un lugar importante produciendo muy buenos ingresos a la familia real. Dado que el camino de los vados del Jord\u00e1n a Jerusal\u00e9n pasaban por Jeric\u00f3, \u00e9sta se convirti\u00f3 en un paraje para los peregrinos galileos que iban a Jerusal\u00e9n, y para quienes llegaban por el sur de Perea para evitar contaminarse por el contacto con los samaritanos. De ah\u00ed\u00ad que Jes\u00fas pasara por Jeric\u00f3 en varias ocasiones. Cerca de ah\u00ed\u00ad est\u00e1n los supuestos sitios de su bautismo (en el Jord\u00e1n) y sus tentaciones (en el monte Quarantania, al oeste de la ciudad). Cerca de la ciudad fue donde Jes\u00fas san\u00f3 a Bartimeo (Mar 10:46-52) y a uno o dos otros ciegos (Mat 20:29-34). La conversi\u00f3n de Zaqueo ocurri\u00f3 ah\u00ed\u00ad (Luk 19:1-10), y es una de las narraciones m\u00e1s gr\u00e1ficas en los Evangelios. En la par\u00e1bola del buen samaritano (Luk 10:29-37) el viajero fue atacado mientras viajaba de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Tal vez es Jeric\u00f3 la ciudad m\u00e1s antigua de Palestina; en cualquier caso es la m\u00e1s antigua de las ciudades conocidas de Palestina. Su nombre podr\u00ed\u00ada significar \u2020\u0153Ciudad de la Luna,\u2020\u009d y habr\u00ed\u00ada estado consagrada a un viejo culto lunar.<br \/>\nLa ciudad est\u00e1 situada a 28 km al nordeste de Jerusal\u00e9n y a 250 m bajo el nivel del mar, teniendo un clima tropical (\u2020\u009dciudad de las palmeras,\u2020\u009d Jue 3:13); ello explicar\u00ed\u00ada tambi\u00e9n su temprano asentamiento. Los siete estratos sucesivos de asentamiento certifican:<br \/>\n1. Una ciudad de la fase m\u00e1s antigua del \u00faltimo neol\u00ed\u00adtico (fase protoneol\u00ed\u00adtica), cuya construcci\u00f3n puede datarse entre el 8000 y el 7000 a.C. Las excavaciones han sacado a luz casas redondas; indicio tal vez de que los constructores de la ciudad copiaban instintivamente las formas de la naturaleza.<br \/>\nLa conexi\u00f3n entre unas culturas prehist\u00f3ricas y cercanas a la naturaleza y el primer estrato de poblaci\u00f3n en Jeric\u00f3 se confirma, adem\u00e1s, por testimonios a\u00fan m\u00e1s antiguos, que han de datarse en el mesol\u00ed\u00adtico; es decir, en una \u00e9poca anterior al 8000 a.C.: armas e instrumentos de caza, y sobre todo los instrumentos de pedernal, que en su elaboraci\u00f3n evidencian un tipo que pasa del mesol\u00ed\u00adtico (20000-8000 a\u00f1os a.C.) al neol\u00ed\u00adtico (8000-4500 a.C.) y ciertos restos de instrumentos que sin duda hay que interpretar como destinados al culto. Toda esa serie de pruebas permite la conclusi\u00f3n de que los cazadores de finales del mesol\u00ed\u00adtico ten\u00ed\u00adan un lugar de culto en la fuente de Jeric\u00f3, que despu\u00e9s, en el VIII milenio precristiano, condujo al primer asentamiento.<br \/>\n2. Una ciudad de la fase tard\u00ed\u00ada del neol\u00ed\u00adtico (hacia el 6800 a.C.), con casas cuadradas y sellos digitales sobre los ladrillos de construcci\u00f3n.<br \/>\nLas dos ciudades de la \u00e9poca de la piedra fueron, seg\u00fan parece, mayores que los asentamientos de la edad del bronce, certificados por los estratos superiores de la excavaci\u00f3n. Los testimonios abundan en todo el recinto de norte a sur.<br \/>\nUn muro de piedra natural parece haber rodeado ya a la ciudad m\u00e1s antigua, en todo o en parte.<br \/>\nEl asentamiento neol\u00ed\u00adtico m\u00e1s antiguo se extend\u00ed\u00ada ciertamente hasta la llanura. La colina no es una elevaci\u00f3n natural del suelo, sino que parece deberse exclusivamente al material de derribo de asentamientos posteriores.<br \/>\n3. Una ciudad construida hacia el 2000 a.C. con muros de adobe (edad del bronce medio).<br \/>\n4. Una ciudad edificada hacia el 1700 a.C. (bronce medio) con muros de ladrillo levantados sobre un z\u00f3calo de piedra natural, dentro de los cuales quedaba la fuente; ese asentamiento podr\u00ed\u00ada remontarse a los hicsos; los muros estaban rodeados tambi\u00e9n con un foso de agua. Se calcula que el tiempo de su destrucci\u00f3n fue hacia el a\u00f1o 1550 a.C.<br \/>\n5. Hacia el 1500 a.C. se levant\u00f3 una ciudad con doble muralla, teniendo el muro principal una anchura Deu 3:5 m. \u00e9sa deber\u00ed\u00ada de ser la muralla que rodeaba a Jeric\u00f3 cuando los israelitas penetraron en Cana\u00e1n. Sin embargo, parece que la tal muralla fue destruida ya hacia el 1400 a.C.<br \/>\n6. Una ciudad de la \u00e9poca del hierro i (1200-900 a.C.).<br \/>\n7. Un estrato superior del hierro n (a partir del 900 a.C.).<br \/>\nSin duda, el nombre de \u2020\u0153Jeric\u00f3\u2020\u009d no se ce\u00f1\u00ed\u00ada s\u00f3lo a la ciudad fortificada. Las fortificaciones de la ciudad serv\u00ed\u00adan tambi\u00e9n de refugio a la poblaci\u00f3n de los alrededores, que viv\u00ed\u00ada en el llano y que as\u00ed\u00ad mismo pertenec\u00ed\u00ada a Jeric\u00f3.<br \/>\nAl tiempo de la conquista del pa\u00ed\u00ads la toma de Jeric\u00f3, con sus imponentes fortificaciones, fue para los israelitas que llegaban (Jos 5; 6) como una se\u00f1al de que Yahveh estaba con ellos. La entrada, que la Biblia identifica con la entrada al mando de Josu\u00e9, se sit\u00faa adecuadamente hacia el 1200 a.C. Por otra parte, el cuarto muro probablemente ya hab\u00ed\u00ada sido destruido hacia el 1400. Lo cual plantea una verdadera apor\u00ed\u00ada hist\u00f3rica, que hasta ahora no se ha logrado resolver. Martin Noth ve en el relato de la destrucci\u00f3n simplemente una narraci\u00f3n etiol\u00f3gica, nacida m\u00e1s tarde: los muros de Jeric\u00f3 estaban destruidos y en las narraciones (posteriores al 1200 a.C.) la destrucci\u00f3n se atribuy\u00f3 a Josu\u00e9 y a sus gentes. Pero tambi\u00e9n podr\u00ed\u00ada ser, naturalmente, que la destrucci\u00f3n de Jeric\u00f3 perteneciera a la tradici\u00f3n de otra tribu, a la tradici\u00f3n de algunas tribus de L\u00ed\u00ada, que ya hab\u00ed\u00adan penetrado en Cana\u00e1n desde aproximadamente el 1400 a.C. Y, finalmente, a\u00fan podr\u00ed\u00ada ocurrir que excavaciones ulteriores proporcionasen nuevos materiales en favor de la interpretaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica.<br \/>\nEl reino del norte pretendi\u00f3 para s\u00ed\u00ad la ciudad de Jeric\u00f3. Y el rey Ajab la hizo fortificar. Pero m\u00e1s tarde Jeric\u00f3 pas\u00f3 a Jud\u00e1, como se podr\u00ed\u00ada concluir del hecho de que algunos deportados a Babilonia regresaron despu\u00e9s a Jeric\u00f3 (despu\u00e9s del 536 a.C.). Es decir, que debieron de ser anteriormente habitantes de la ciudad deportados al tiempo de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, o poco antes, y no en 725-722 a.C., en la destrucci\u00f3n del reino de Israel.<br \/>\nEn la \u00e9poca posterior al exilio babil\u00f3nico, y tambi\u00e9n en tiempos de Jes\u00fas, Jeric\u00f3 tuvo una fuerte colonia sacerdotal.<br \/>\nLa Jeric\u00f3 del NT quedaba a unos 2 km al suroeste de la ciudad antigua. All\u00ed\u00ad construy\u00f3 Heredes el Grande un palacio de invierno, con un parque y grandes estanques. Un hip\u00f3dromo y un teatro formaban parte de la nueva ciudad. Fue sin duda una ciudad helen\u00ed\u00adstico-romana m\u00e1s que una ciudad jud\u00ed\u00ada.<br \/>\nAquella Jeric\u00f3 fue, en los tiempos de las tetrarqu\u00ed\u00adas que siguieron al reino de Herodes el Grande, la ciudad fronteriza ente Judea y Perea, con una importante oficina aduanera; el jefe o uno de los jefes de la misma fue Zaqueo (Luc 19:1).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Geograf\u00eda de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>(ciudad luna).<\/p>\n<p> Ciudad a 8 kms. del Jord\u00e1n y a 11 del Mar Muerto, a 240 m. bajo el nivel del mar; es un oasis en el desierto, cerca de Jerusal\u00e9n. Se cree que es una de las ciudades m\u00e1s antiguas del mundo.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Se dan varias interpretaciones para el nombre de J. Algunos eruditos coinciden en decir que significa \u2020\u0153ciudad de la luna\u2020\u009d. Es la m\u00e1s antigua ciudad de Israel. Situada en una amplia llanura del valle del Jord\u00e1n, al pie de la subida donde comienzan los montes de Jud\u00e1, teniendo del otro lado el sistema monta\u00f1oso de Moab (Deu 34:1). Est\u00e1 a unos 250 m por debajo del nivel del mar, regada por buenas aguas y con una temperatura c\u00e1lida agradable, cosas que hicieron muy atractivo el sitio desde tiempos inmemoriales. Se fund\u00f3 originalmente a un km al NO de donde est\u00e1 la J. moderna.<\/p>\n<p>Los israelitas, al terminar la peregrinaci\u00f3n por el desierto, \u2020\u0153acamparon en los campos de Moab, junto al Jord\u00e1n, frente a J.\u2020\u009d (Num 22:1). Los esp\u00ed\u00adas enviados por Josu\u00e9 recibieron la protecci\u00f3n de \u2020\u00a2Rahab, que viv\u00ed\u00ada sobre la muralla. Siguiendo instrucciones divinas, Josu\u00e9 dirigi\u00f3 al pueblo a dar vueltas a la ciudad. En un momento dado, \u2020\u0153el pueblo grit\u00f3, y los sacerdotes tocaron las bocinas &#8230; y el muro se derrumb\u00f3\u2020\u009d. Rahab y su familia, sin embargo, fueron librados. La ciudad fue totalmente destruida, y se lanz\u00f3 una maldici\u00f3n sobre quien intentara reedificarla (Jos 2:1-24; Jos 6:1-27). Es muy discutida la fecha exacta de estos acontecimientos.<\/p>\n<p>J. ha sido destruida y reconstruida muchas veces en el curso de su historia. Despu\u00e9s de la conquista qued\u00f3 en el territorio de la tribu de Benjam\u00ed\u00adn (Jos 18:21). Permaneci\u00f3 con escasa poblaci\u00f3n durante muchos a\u00f1os, aunque hay una referencia a una \u2020\u0153ciudad de las palmeras\u2020\u009d, que se identifica con J., que fue conquistada por el rey moabita \u2020\u00a2Egl\u00f3n en tiempos de los Jueces (Jue 3:13). En tiempos de David se refugiaron all\u00ed\u00ad los embajadores que fueron ultrajados por Han\u00fan (2Sa 10:5). En los d\u00ed\u00adas de Acab fue levantada de nuevo por \u2020\u00a2Hiel \u2020\u0153a precio\u2020\u009d de la vida de dos de sus hijos, cosa que algunos interpretan como sacrificios humanos (1Re 16:34). El\u00ed\u00adas, antes de ser arrebatado, fue con Eliseo a J. (2Re 2:4). Los cautivos que hizo \u2020\u00a2Peka, rey de Israel, fueron devueltos a Jud\u00e1 llev\u00e1ndolos hasta \u2020\u0153Jeric\u00f3, ciudad de las palmeras\u2020\u009d (2Cr 28:15). All\u00ed\u00ad fue hecho preso el rey \u2020\u00a2Sedequ\u00ed\u00adas cuando intentaba huir de los caldeos (2Re 25:5). Trescientos cuarenta y cinco \u2020\u0153hijos de J.\u2020\u009d regresaron del exilio (Esd 2:34) y \u2020\u0153varones de J.\u2020\u009d trabajaron en la restauraci\u00f3n del muro (Neh 3:2). El Se\u00f1or Jes\u00fas visit\u00f3 a menudo la ciudad. All\u00ed\u00ad cur\u00f3 a dos ciegos (Mat 20:29-34), uno de ellos llamado \u2020\u00a2Bartimeo (Mar 10:46) y logr\u00f3 la conversi\u00f3n del publicano \u2020\u00a2Zaqueo (Luc 19:1-10).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, CIUD ARQU<\/p>\n<p>ver, EXODO, PEREGRINACI\u00ed\u201cN POR EL DESIERTO, EGIPTO, EXODO, FARA\u00ed\u201cN, HICSOS, HETEOS<\/p>\n<p>sit, a2, 413, 422<\/p>\n<p>vet, Importante ciudad del valle del Jord\u00e1n (Dt. 34:1, 3), en la ribera occidental del r\u00ed\u00ado, a unos 8 Km. de la costa septentrional del mar Muerto, y aproximadamente a 27 Km. de Jerusal\u00e9n. Jeric\u00f3 se halla en la parte inferior de la cuesta que conduce a la monta\u00f1osa meseta de Jud\u00e1. La ciudad era conocida como la ciudad de las palmeras (Dt. 34:3; Jue. 3:13); la primera menci\u00f3n en las Escrituras se da en relaci\u00f3n al campamento de los israelitas en Sitim (Nm. 22:1; 26:3). La situaci\u00f3n de Jeric\u00f3, ciudad muy fortificada, le daba el dominio del bajo Jord\u00e1n y de los pasos que llevaban a los montes occidentales; la \u00fanica manera de que los israelitas pudieran avanzar al interior de Cana\u00e1n era tomando la ciudad. Josu\u00e9 envi\u00f3 a dos esp\u00ed\u00adas para que reconocieran la ciudad (Jos. 2:1-24), el pueblo atraves\u00f3 milagrosamente el Jord\u00e1n en seco, y plantaron las tiendas delante de la ciudad. Por orden de Dios, los hombres de guerra fueron dando vueltas a la ciudad, una vez por d\u00ed\u00ada, durante seis d\u00ed\u00adas consecutivos. En medio de los soldados, los sacerdotes portaban el arca del pacto, precedida por siete sacerdotes tocando las bocinas. El s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada dieron siete veces la vuelta a la ciudad; al final de la s\u00e9ptima vuelta, mientras resonaba el toque prolongado de las bocinas, el ej\u00e9rcito rompi\u00f3 en un fuerte clamor, las murallas se derrumbaron, y los israelitas penetraron en la ciudad. En cuanto a la fecha, ser\u00ed\u00ada alrededor del a\u00f1o 1403 a.C. (cf. EXODO Y PEREGRINACI\u00ed\u201cN POR EL DESIERTO). La ciudad hab\u00ed\u00ada sido proclamada anatema. A excepci\u00f3n de Rahab, que hab\u00ed\u00ada dado refugio a los esp\u00ed\u00adas, y su familia, todos los dem\u00e1s habitantes fueron muertos. El oro, la plata, los objetos preciosos, entraron al tesoro de Jehov\u00e1. Josu\u00e9 lanz\u00f3 una maldici\u00f3n contra quien reconstruyera la ciudad (Jos. 5:13-6:26). Fue asignada a Benjam\u00ed\u00adn; se hallaba en los l\u00ed\u00admites de Benjam\u00ed\u00adn y Efra\u00ed\u00adn (Jos. 16:1, 7; 18:12, 21). Egl\u00f3n, rey de Moab, hizo de ella su residencia en la \u00e9poca en que oprimi\u00f3 a los israelitas (Jue. 3:13). En el reinado de Acab, Hiel de Bet-el fortific\u00f3 la ciudad; en el curso de esta fortificaci\u00f3n perdi\u00f3, o sacrific\u00f3, a sus dos hijos, en cumplimiento de la maldici\u00f3n de Josu\u00e9 (1 R. 16:34). Durante el ministerio de Eliseo hab\u00ed\u00ada en Jeric\u00f3 una comunidad de profetas (2 R. 2:5). El\u00ed\u00adas, al ir a ser arrebatado al cielo, atraves\u00f3 Jeric\u00f3 con Eliseo (2 R. 2:4, 15, 18). En Jeric\u00f3 fueron puestos en libertad los hombres de Jud\u00e1 que hab\u00ed\u00adan sido hechos prisioneros por el ej\u00e9rcito de Peka, rey de Israel (2 Cr. 28:15). Los caldeos se apoderaron de Sedequ\u00ed\u00adas cerca de Jeric\u00f3 (2 R. 25:5 Jer. 39:5 52:8). Despu\u00e9s del retorno del exilio, algunos de sus habitantes ayudaron a construir los muros de Jerusal\u00e9n (Neh. 3:2). B\u00e1quides, general sirio, levant\u00f3 los muros de Jeric\u00f3 en la \u00e9poca de los Macabeos (1 Mac. 9:50). Al comienzo del reinado de Herodes los romanos saquearon Jeric\u00f3 (Ant. 14:15, 3). Despu\u00e9s Herodes la embelleci\u00f3 construyendo un palacio y, sobre la colina detr\u00e1s de la ciudad, levant\u00f3 una ciudadela que llam\u00f3 Cipro (Ant. 16:5, 2; 17:13, 1; Guerras 121, 4, 9). La par\u00e1bola del Buen Samaritano se sit\u00faa sobre el camino de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 (Lc. 10:30). La curaci\u00f3n del ciego Bartimeo y de su compa\u00f1ero tuvo lugar en el camino de Jeric\u00f3 (Mt. 20:29; Lc. 18:35); Zaqueo, a quien Jes\u00fas llam\u00f3 para hospedarse en su casa y darle la salvaci\u00f3n, moraba en Jeric\u00f3 (Lc. 19:1, 2). Jeric\u00f3 se halla a casi 240 m. por debajo del nivel del mar Mediterr\u00e1neo, en un clima tropical, donde crec\u00ed\u00adan las balsameras, la alhe\u00f1a, los sic\u00f3moros (Cnt. 1:14; Lc. 19:2, 4; Guerras 4:8, 3). Las rosas de Jeric\u00f3 eran consideradas extraordinariamente bellas (Eclo. 24:14). La antigua Jeric\u00f3 se elevaba muy cerca de las abundantes aguas llamadas en la actualidad &#8216;Ain es-Sult\u00e3n; \u00e9sta es indudablemente la fuente que Eliseo san\u00f3 (2 R. 2:12-22; Guerras 4:8, 3). La Jeric\u00f3 moderna, en \u00e1rabe \u00abEr-Riha\u00bb, se halla a 1,5 Km. al sureste de la fuente. Arqueolog\u00ed\u00ada: Ernst Selin y la sociedad Deutsche Orientgesellschaft (1907-1909) iniciaron all\u00ed\u00ad excavaciones sobre el mont\u00ed\u00adculo llamado Tell es-Sultan. Fueron continuadas muy extensamente por John Garstang (1930-1936); en 1952 fueron reanudadas por Kathleen Kenyon y por las escuelas de arqueolog\u00ed\u00ada de Inglaterra y EE. UU. Fue Garstang quien descubri\u00f3 la evidencia de los muros ca\u00ed\u00addos, y esta evidencia fue fotografiada por \u00e9l y por posteriores investigadores. Los muros hab\u00ed\u00adan ca\u00ed\u00addo de dentro hacia afuera. Sus fundamentos no hab\u00ed\u00adan sido minados, sino que debieron ser derrumbados por un potente temblor de tierra. Tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada evidencia de un violento incendio de la ciudad. La revisi\u00f3n de Miss Kathleen Kenyon de esta identificaci\u00f3n en base a la cer\u00e1mica asociada con la cronolog\u00ed\u00ada de Egipto no tiene en cuenta la necesaria revisi\u00f3n de la estructura cronol\u00f3gica de la historia de Egipto (V\u00e9anse EGIPTO, EXODO, FARA\u00ed\u201cN, HICSOS, HETEOS, etc.). En base a la revisi\u00f3n de Velikovsky y Courville, la destrucci\u00f3n de Jeric\u00f3 concuerda perfectamente con todos los detalles f\u00ed\u00adsicos de la destrucci\u00f3n y con los restos arqueol\u00f3gicos, y no se puede objetar a la identificaci\u00f3n efectuada por Garstang en 1930-1936, ni a la fecha de 1400 a.C. Los restos correspondientes a la conquista correspond\u00ed\u00adan a una doble muralla de ladrillos, con un muro exterior de 2 m. de espesor, un espacio vac\u00ed\u00ado de alrededor de 4,5 m. y un muro interior de 4 m. Estos muros ten\u00ed\u00adan en aquel entonces 9 m. de altura. La ciudad, muy peque\u00f1a, estaba entonces tan superpoblada que se hab\u00ed\u00adan construido casas en la parte alta de la muralla, por encima del espacio vac\u00ed\u00ado entre las dos murallas (cf. la casa de Rahab, Jos. 2:15). El muro exterior se hundi\u00f3 hacia afuera, y el segundo muro, con sus edificaciones encima, se hundi\u00f3 sobre el espacio vac\u00ed\u00ado. As\u00ed\u00ad, la arqueolog\u00ed\u00ada nos da, en realidad, una evidencia totalmente arm\u00f3nica con el relato de las Escrituras. Bibliograf\u00ed\u00ada: Courville, D. A.: \u00abIs a Fixed Chronology of Egypt back to c. 2000 B.C. Mistaken?\u00bb, en Creation Research Society Quarterly, vol. 11, n. 4, marzo 1975, p\u00e1gs. 202-210; mismo autor: \u00abThe Exodus Problem and its Ramifications\u00bb (Challenge Books, Loma Linda, California, 1971); Velikovsky, I.: \u00abAges in Chaos\u00bb (Doubleday, Garden City, N.Y. 1952).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[023]<\/p>\n<p>     Ciudad de la cuenca baja del Jord\u00e1n, ya cerca del mar muerto. Arqueol\u00f3gica es una de las m\u00e1s antiguas ciudades del planeta. Y sus primeros restos amurallados se remontan tal vez al VIII milenio a de Cristo, lo cual la situar\u00ed\u00ada antes del per\u00ed\u00adodo neol\u00ed\u00adtico y anterior a la historia b\u00ed\u00adblica. Los datos la convierten en la ciudad conocida m\u00e1s antigua del mundo. Con toda seguridad los primeros restos de muralla en la llamada ciudad B son del 2000 antes de Cristo.<\/p>\n<p>    El lugar privilegiado que ocupa, 250 mts. bajo el Mediterr\u00e1neo, aseguran un clima tropical (palmeras, d\u00e1tiles, calor y abundancia de agua). Por eso fue signo de fertilidad y desahogo y se presenta en la Escritura como la primera presa del nuevo pueblo nacido del desierto (Jos. 3.13), arrebatada a los moabitas.<\/p>\n<p>     Herodes edific\u00f3 en ella sus palacios preferidos de descanso y en ella muri\u00f3. Jes\u00fas tambi\u00e9n la conoci\u00f3 y en ella se localizan varios relatos evang\u00e9licos (Luc. 19.1 y Mt. 20.30)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Ciudad situada a 7 Km. al oeste del Jord\u00e1n y a 10 Km. al norte del mar Muerto, en un oasis muy f\u00e9rtil. Cae dentro de la depresi\u00f3n geogr\u00e1fica conocida con el nombre de fosa del Jord\u00e1n y est\u00e1 situada a unos 250 m. bajo el nivel del mar Mediterr\u00e1neo. Al lado y al sureste de la antigua ciudad cananea, conquistada por Jerusal\u00e9n, Herodes el Grande construy\u00f3 una ciudad nueva, que es la Jeric\u00f3 del N. T. En Jeric\u00f3, Jes\u00fas cur\u00f3 a unos ciegos (Mt 20, 29-33; Lc 18, 35-43) y comi\u00f3 en casa de Zaqueo (Lc 19, 1-10).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Jeric\u00f3 era una ciudad amurallada como a 8 Kms. al oeste del Jord\u00e1n y 9 Kms. al norte del mar Muerto, y 30 Kms. al noreste de Jerusal\u00e9n. No estaba muy lejos el lugar donde Israel acamp\u00f3 antes de que cruzaran el Jord\u00e1n, cerca del monte Nebo, desde donde se pod\u00ed\u00ada ver la \u00abciudad de las Palmeras\u00bb (Deuteronomio 32:49;<br \/>\n34:3). Estaba situada en el llano, pero al oeste estaba cerca del pie de las monta\u00f1as, de tal manera que los esp\u00ed\u00adas protegidos por Rahab, pudieron alcanzarlas muy f\u00e1cilmente. Josefo describe a Jeric\u00f3 como un llano f\u00e9rtil. Parece que la mayor\u00ed\u00ada est\u00e1 de acuerdo en que la antigua ciudad estaba situada como a 2 Kms. al noroeste del Jeric\u00f3 moderno donde hay un mont\u00ed\u00adculo de 365 ms. de largo por 15 ms. de alto, el cual sostiene cuatro mont\u00ed\u00adculos m\u00e1s peque\u00f1os. Estaba en la porci\u00f3n dada a Benjam\u00ed\u00adn y era un lugar donde se juntaban los peregrinos que no quer\u00ed\u00adan pasar por Samaria al ir o volver de Jerusal\u00e9n.<br \/>\nLa ciudad romana estaba sobre la base de las monta\u00f1as occidentales en un plano m\u00e1s alto que la antigua Jeric\u00f3. En el tiempo de Cristo era un lugar muy importante, que pagaba grandes tributos a la familia real. Ahora es una peque\u00f1a y sucia aldea, en donde viven unas cuantas familias en chozas miserables, quiz\u00e1 esto se debe al clima t\u00f3rrido que hay alrededor del mar Muerto. Todav\u00ed\u00ada se pueden ver ruinas de alba\u00f1iler\u00ed\u00ada romana, especialmente los restos de doce acueductos que anteriormente llevaban el agua de las monta\u00f1as de Judea y la distribu\u00ed\u00adan sobre el llano de Jeric\u00f3. Algo de esta alba\u00f1iler\u00ed\u00ada fue reparada en la edad media e hizo posible que pudieran obtener productos tales como trigo, cebada, mijo, higos, uvas y ca\u00f1a de az\u00facar.<br \/>\nEn el sitio de Jeric\u00f3 antiguo hay una gran fuente de donde brota agua cristalina, actualmente hay un estanque bien construido y un hotel donde los visitantes pueden<br \/>\npasar la noche. No hay muchos visitantes que se hospeden all\u00ed\u00ad, pero miles de peregrinos van de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 y al Jord\u00e1n cercano, muchos de ellos con el prop\u00f3sito de ba\u00f1arse en el Jord\u00e1n. El camino de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 todav\u00ed\u00ada est\u00e1 infestado de ladrones quienes se esconden en las cavernas y aparecen de repente como hac\u00ed\u00adan en el tiempo de Cristo y el buen samaritano.<br \/>\nIsrael fue contado aqu\u00ed\u00ad, N\u00fameros 26:3, 63. Dios habl\u00f3 a Mois\u00e9s, N\u00fameros 31:1.<br \/>\nLa ciudad amurallada gobernada por un rey, Josu\u00e9 2:5,15. Fueron enviados esp\u00ed\u00adas, Josu\u00e9 2.<br \/>\nFue tomada por Josu\u00e9, y maldijo a la persona que la reedificara, Josu\u00e9 5:13-6:27.<br \/>\nEl pecado de Ac\u00e1n, Josu\u00e9 7.<br \/>\nLa forma como fue tomada la ciudad hizo que otros reyes temieran, Josu\u00e9 10:1-<br \/>\nPertenec\u00ed\u00ada a Benjam\u00ed\u00adn y a Manas\u00e9s, Josu\u00e9 16:1-7; 18:12-21.<br \/>\nReedificada por Hiel de Bet-el, 1 Reyes 16:34 (a pesar de la maldici\u00f3n de<br \/>\nJosu\u00e9, Josu\u00e9 6:26).<br \/>\nEl\u00ed\u00adas y Eliseo y la escuela de profetas, 2 Reyes 2:4-18.<br \/>\nIndignidades a los mensajeros de David, 2 Samuel 10:1-5; 1 Cr\u00f3nicas 19:1-5.<br \/>\nEliseo purific\u00f3 las aguas, 2 Reyes 2:19-22.<br \/>\nAqu\u00ed\u00ad aprehendieron a Sedequ\u00ed\u00adas, 2 Reyes 25:5; Jerem\u00ed\u00adas 39:5; 52:8. Israel devolvi\u00f3 los cautivos y el bot\u00ed\u00adn de Jud\u00e1 por la v\u00ed\u00ada de Jeric\u00f3, 2 Cr\u00f3nicas 28:1-15 (vers\u00ed\u00adculo 15).<br \/>\nLa conversi\u00f3n de Zaqueo, Lucas 19:1-27.<br \/>\nCristo devuelve la vista a Bartimeo y a su compa\u00f1ero, Mateo 20:29-34;<br \/>\nMarcos 10:46-52.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Geogr\u00e1fico de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>(posiblemente: Ciudad de la Luna).<br \/>\nPrimera ciudad cananea que los israelitas conquistaron al O. del Jord\u00e1n. (N\u00fa 22:1; Jos 6:1, 24, 25.) A la ciudad antigua se la identifica con Tell es-Sultan (Tel Yeriho), cerca de 22 Km. al ENE. de Jerusal\u00e9n, mientras que la Jeric\u00f3 del primer siglo se sit\u00faa en el cercano Tulul Abu el-`Alayiq. Jeric\u00f3 tiene un clima subtropical debido a hallarse situada a unos 250 m. por debajo del nivel del mar, en el valle del Jord\u00e1n. En la actualidad en esa regi\u00f3n se cultivan naranjas, pl\u00e1tanos e higos, y, al igual que en tiempos antiguos, a\u00fan medran las palmeras.<\/p>\n<p>Las primicias de la conquista de Israel. Despu\u00e9s de cuarenta a\u00f1os de vagar por el desierto, los israelitas llegaron a las llanuras de Moab. Desde all\u00ed\u00ad Mois\u00e9s ascendi\u00f3 al monte Nebo y vio la Tierra Prometida, con Jeric\u00f3 (la \u2020\u0153ciudad de las palmeras\u2020\u009d) y su llanura en primer t\u00e9rmino. (N\u00fa 36:13; Dt 32:49; 34:1-3.)<br \/>\nTras la muerte de Mois\u00e9s, Josu\u00e9 envi\u00f3 dos esp\u00ed\u00adas a Jeric\u00f3. Rahab los ocult\u00f3, de modo que no los descubrieron. Despu\u00e9s se escaparon de la ciudad descolg\u00e1ndose por una cuerda a trav\u00e9s de la ventana de la casa de Rahab \u2014situada sobre el muro de Jeric\u00f3\u2014, y se escondieron por tres d\u00ed\u00adas en la cercana regi\u00f3n monta\u00f1osa. Luego vadearon el Jord\u00e1n y volvieron al campamento israelita. (Jos 2:1-23.)<br \/>\nEl rey y los habitantes de Jeric\u00f3 debieron sobrecogerse de temor cuando se enteraron o fueron testigos del represamiento milagroso del Jord\u00e1n, que por entonces bajaba crecido, y de que dicho represamiento hab\u00ed\u00ada permitido a los israelitas cruzar sobre suelo seco. M\u00e1s tarde, aunque se circuncid\u00f3 a los varones israelitas y tuvieron que recuperarse antes de estar en posici\u00f3n de defenderse, nadie se atrevi\u00f3 a atacarlos mientras estuvieron acampados en Guilgal. Los israelitas tambi\u00e9n observaron la Pascua sin incidentes en la llanura des\u00e9rtica de Jeric\u00f3. (Jos 5:1-10.)<br \/>\nM\u00e1s tarde, un pr\u00ed\u00adncipe ang\u00e9lico se le apareci\u00f3 a Josu\u00e9 cerca de Jeric\u00f3 y le explic\u00f3 el procedimiento que ten\u00ed\u00ada que seguir para tomar la ciudad, que \u2020\u0153estaba bien cerrada a causa de los hijos de Israel\u2020\u009d. Las fuerzas militares israelitas obedecieron las instrucciones, y durante seis d\u00ed\u00adas marcharon una vez al d\u00ed\u00ada alrededor de Jeric\u00f3 seguidas por siete sacerdotes que tocaban continuamente los cuernos; detr\u00e1s iban los sacerdotes que llevaban el Arca y al final, una retaguardia. Sin embargo, el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada marcharon alrededor de la ciudad siete veces. Cuando tocaron los cuernos en su \u00faltima vuelta alrededor de Jeric\u00f3, el pueblo lanz\u00f3 un fuerte grito de guerra y las murallas de la ciudad empezaron a desplomarse. (Jos 5:13\u20136:20.)<br \/>\nA continuaci\u00f3n, los israelitas entraron r\u00e1pidamente en Jeric\u00f3 y dieron por entero a la destrucci\u00f3n a sus habitantes y a todos sus animales dom\u00e9sticos. No obstante, debido a la bondad que Rahab demostr\u00f3 al esconder a los esp\u00ed\u00adas, se la conserv\u00f3 con vida tanto a ella como a los parientes que hab\u00ed\u00adan permanecido dentro de la casa, que estaba sobre la parte del muro que no se hab\u00ed\u00ada desplomado. La ciudad entera fue quemada y solo se llev\u00f3 al santuario de Jehov\u00e1 el oro y la plata. (Jos 6:20-25.) Sin embargo, un israelita llamado Ac\u00e1n rob\u00f3 una barra de oro, algo de plata y un vestido de buena calidad, y lo escondi\u00f3 debajo de su tienda, lo que le acarre\u00f3 la muerte a \u00e9l y a toda su familia. (Jos 7:20-26.)<\/p>\n<p>Referencias hist\u00f3ricas posteriores. Las ruinas de Jeric\u00f3 llegaron a ser parte del territorio de Benjam\u00ed\u00adn, que limitaba con Efra\u00ed\u00adn y Manas\u00e9s. (Jos 16:1, 7; 18:12, 21.) Parece ser que no mucho tiempo despu\u00e9s se asent\u00f3 en ese lugar alg\u00fan tipo de poblado, que el rey moabita Egl\u00f3n captur\u00f3 y retuvo bajo su dominio durante dieciocho a\u00f1os. (Jue 3:12-30.) En tiempos del rey David segu\u00ed\u00ada habiendo un poblado en Jeric\u00f3 (2Sa 10:5; 1Cr 19:5), pero Hiel el betelita no reconstruy\u00f3 la ciudad hasta el reinado de Acab. La maldici\u00f3n prof\u00e9tica que Josu\u00e9 hab\u00ed\u00ada pronunciado m\u00e1s de quinientos a\u00f1os antes se cumpli\u00f3. Cuando Hiel coloc\u00f3 el fundamento, perdi\u00f3 a su hijo primog\u00e9nito, Abiram, y cuando puso las puertas, a su hijo menor, Segub. (Jos 6:26; 1Re 16:34.)<br \/>\nDurante todo este per\u00ed\u00adodo, algunos de los \u2020\u0153hijos de los profetas\u2020\u009d residieron en Jeric\u00f3. (2Re 2:4, 5.) Despu\u00e9s que Jehov\u00e1 se llev\u00f3 a El\u00ed\u00adas el profeta en una tempestad de viento, Eliseo permaneci\u00f3 en Jeric\u00f3 durante un tiempo y sane\u00f3 el suministro de agua de la ciudad. (2Re 2:11-15, 19-22.) Se dice que el agua de `Ain es-Sultan (que seg\u00fan la tradici\u00f3n es la fuente que Eliseo sane\u00f3) es dulce y buena, y riega los huertos de la moderna Jeric\u00f3.<br \/>\nEn la \u00e9poca del inicuo rey Acaz de Jud\u00e1, Jehov\u00e1 permiti\u00f3 que los ej\u00e9rcitos israelitas comandados por el rey P\u00e9qah infligieran una derrota humillante a la infiel Jud\u00e1, pues mataron a 120.000 soldados y se llevaron cautivos a 200.000 de sus habitantes. Sin embargo, Oded, el profeta de Jehov\u00e1, se encontr\u00f3 con los ej\u00e9rcitos victoriosos y les advirti\u00f3 que no esclavizaran a los cautivos. Por eso, vistieron y alimentaron a los cautivos, y despu\u00e9s los llevaron a Jeric\u00f3 y los liberaron. (2Cr 28:6-15.)<br \/>\nTras la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n en 607 a. E.C., el rey Sedequ\u00ed\u00adas huy\u00f3 hacia Jeric\u00f3, pero los babilonios lo alcanzaron y capturaron en las llanuras des\u00e9rticas de Jeric\u00f3. (2Re 25:5; Jer 39:5; 52:8.) Despu\u00e9s de la liberaci\u00f3n del exilio en Babilonia, hubo 345 \u2020\u0153hijos de Jeric\u00f3\u2020\u009d entre los que volvieron con Zorobabel en 537 a. E.C., y al parecer se establecieron en esa ciudad. (Esd 2:1, 2, 34; Ne 7:36.) M\u00e1s tarde, algunos de los hombres de esta ciudad ayudaron a reconstruir el muro de Jerusal\u00e9n. (Ne 3:2.)<br \/>\nJeric\u00f3 fue uno de los lugares donde Jes\u00fas efectu\u00f3 su ministerio a finales del a\u00f1o 32 y principios de 33 E.C. Cerca de all\u00ed\u00ad cur\u00f3 la vista del ciego Bartimeo y de su compa\u00f1ero. (Mr 10:46; Mt 20:29; Lu 18:35; v\u00e9ase BARTIMEO.) Tambi\u00e9n fue en Jeric\u00f3 donde Jes\u00fas se encontr\u00f3 a Zaqueo, y despu\u00e9s estuvo en su casa como invitado. (Lu 19:1-7.) Con anterioridad, cuando estaba en Judea, Jes\u00fas dio la ilustraci\u00f3n del buen samaritano, y en ella mencion\u00f3 el camino que iba de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3. (Lu 10:30.) La historia antigua corrobora que en ese camino eran frecuentes los asaltos.<\/p>\n<p>\u00bfHan hallado pruebas los arque\u00f3logos de la destrucci\u00f3n de Jeric\u00f3 en tiempo de Josu\u00e9?<br \/>\nEntre 1929 y 1936, el profesor John Garstang dirigi\u00f3 una expedici\u00f3n inglesa a Tell es-Sultan, donde hall\u00f3 una ciudad que hab\u00ed\u00ada sido incendiada y cuyos muros hab\u00ed\u00adan ca\u00ed\u00addo. Identific\u00f3 a esta ciudad con la Jeric\u00f3 del tiempo de Josu\u00e9 y situ\u00f3 su destrucci\u00f3n en una fecha cercana a 1400 a. E.C. Aunque en la actualidad algunos doctos a\u00fan concuerdan con las conclusiones de Garstang, otros interpretan los hallazgos de manera diferente. El arque\u00f3logo G. Ernest Wright escribe: \u2020\u0153Los dos muros que rodeaban la parte m\u00e1s elevada de la ciudad antigua, que Garstang [&#8230;] cre\u00ed\u00ada haber sido destruidos por un terremoto y un incendio en tiempos de Josu\u00e9, resultaron ser del tercer milenio y representar tan s\u00f3lo una parte de los catorce muros o lienzos de muro edificados sucesivamente durante aquel per\u00ed\u00adodo\u2020\u009d. (Arqueolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, 1975, p\u00e1g. 114.) Muchos piensan que queda poco, si acaso algo, de la Jeric\u00f3 de la \u00e9poca de Josu\u00e9 pues las primeras excavaciones eliminaron lo que pod\u00ed\u00ada haber quedado del tiempo de su destrucci\u00f3n. El profesor Jack Finegan observa: \u2020\u0153Por lo tanto, ahora ya no queda casi nada en el lugar que permita determinar la fecha en que Josu\u00e9 conquist\u00f3 Jeric\u00f3\u2020\u009d. (Light From the Ancient Past, 1959, p\u00e1g. 159.)<br \/>\nPor esta raz\u00f3n, muchos eruditos fechan la ca\u00ed\u00adda de Jeric\u00f3 sobre la base de pruebas circunstanciales, y las fechas que sugieren abarcan un per\u00ed\u00adodo de unos doscientos a\u00f1os. En vista de tal incertidumbre, el profesor Merrill F. Unger expone con acierto: \u2020\u0153Los eruditos tienen que extremar su cautela para no otorgar indebida autoridad a las fechas e interpretaciones de los arque\u00f3logos. Las amplias divergencias que existen entre las autoridades competentes demuestran sin lugar a dudas que las fechas y conclusiones derivadas de los hallazgos arqueol\u00f3gicos suelen depender de factores subjetivos\u2020\u009d. (Archaeology and the Old Testament, 1964, p\u00e1g. 164.)<br \/>\nPor lo tanto, el que las interpretaciones de los arque\u00f3logos no concuerden con la cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica que se\u00f1ala el a\u00f1o 1473 a. E.C. como la fecha de la destrucci\u00f3n de Jeric\u00f3 no es raz\u00f3n para preocuparse. Las diferentes interpretaciones de Garstang y otros arque\u00f3logos sobre Jeric\u00f3 ilustran la necesidad de ejercer cautela a la hora de aceptar el testimonio arqueol\u00f3gico, aunque parezca confirmar o contradecir el registro b\u00ed\u00adblico y su cronolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>[Ilustraci\u00f3n en la p\u00e1gina 62]<br \/>\nExcavaci\u00f3n de los muros de la antigua Jeric\u00f3<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. El nombre<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El significado original del nombre Jeric\u00f3 es dudoso. Resulta m\u00e1s simple, tomar el heb. <\/span><span style=''>y<sup>e<\/sup>r&#305;&#770;&#7717;\u00f4<\/span><span lang=ES style=''> como si perteneciera a la misma ra\u00edz que <\/span><span style=' '>y&#257;r&#275;a&#7717;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018luna\u2019, y relacionarlo con el primitivo dios-luna <\/span><span style=' '>Yari&#7717;<\/span><span lang=ES style=''> o <\/span><span style=''>Yera&#7717;<\/span><span lang=ES style=''> de los semitas occidentales. Cf. los comentarios de Albright en <i>Archaelogy and the Religion of Israel<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn146\" name=\"_ftnref146\" title=\"\">eds<\/etiqueta>. 1953, pp. 83, 91\u201392, 197 nota 36, y en <etiqueta id=\"#_ftn147\" name=\"_ftnref147\" title=\"\"><i>AASOR <\/i><\/etiqueta>6, 1926, pp. 73\u201374. Algunos sugieren <\/span><span style=''>rw&#7717;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018lugar fragante (<etiqueta id=\"#_ftn148\" name=\"_ftnref148\" title=\"\"><i>BDB<\/i><\/etiqueta>, pp. 437b, de acuerdo con Gesenius), o como \u201cfundado por (la deidad) Ho\u201d (<etiqueta id=\"#_ftn149\" name=\"_ftnref149\" title=\"\"><i>PEQ <\/i><\/etiqueta>77, 1945, p.13), pero esto es improbable.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Ubicaci\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La Jeric\u00f3 del AT generalmente se equipara con el mont\u00edculo actual de Tell es-Sultan, unos 16 <etiqueta id=\"#_ftn150\" name=\"_ftnref150\" title=\"\">km al NO de la actual desembocadura del Jord\u00e1n en el mar Muerto, 2 km al NO de la aldea de er-Riha (la Jeric\u00f3 actual), y alrededor de 27 km al ENE de Jerusal\u00e9n. El imponente m<\/etiqueta>ont\u00edculo en forma de pera tiene alrededor de 400 <etiqueta id=\"#_ftn151\" name=\"_ftnref151\" title=\"\">m de largo de N a S, unos 200 m de ancho en el amplio extremo septentrional, y alrededor de 20 m de espesor. La Jeric\u00f3 herodiana y neotestamentaria est\u00e1 representada por los mont\u00edculos de Tulul Abu el-Alapq,<\/etiqueta> 2 km al O de la actual er-Riha, por lo que se encuentra al S de la Jeric\u00f3 del AT. Las monta\u00f1as de Judea se elevan abruptamente desde la planicie de Jeric\u00f3, a poca distancia hacia el O.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Historia<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Antes de Josu\u00e9<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(i)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><span lang=ES style=''>Comienzos. La historia de Jeric\u00f3 es virtualmente un resumen de toda la historia arqueol\u00f3gica de Palestina entre <etiqueta id=\"#_ftn152\" name=\"_ftnref152\" title=\"\">ca. 8000 y ca. 1200 a.C. (Para las abreviaturas especiales que utilizaremos aqu\u00ed, v\u00e9ase la bibliograf\u00eda al final de este art\u00edculo.) Cada aldea en Jeric\u00f3 debi\u00f3 su existencia a<\/etiqueta>l excelente manantial permanente del lugar, y al \u201coasis\u201d al cual dicho manantial alimenta (<i>DUJ<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn153\" name=\"_ftnref153\" title=\"\">l\u00e1m. 1); en el AT a veces se describe a Jeric\u00f3 como la \u201cciudad de las palmeras\u201d (Dt. 34.3). Ya ca. 9600\/7700 a.C. los cazadores que buscaban alimentos pueden ha<\/etiqueta>ber tenido un santuario all\u00ed, y los agricultores m\u00e1s primitivos de Palestina que se conocen construyeron chozas cerca del manantial (<i>AHL<\/i>, pp. 41\u201343; l\u00e1m. 5A). A principios del 8\u00ba milenio a.C. (fecha asignada por el m\u00e9todo del carbono 14), se construy\u00f3 la ciudad m\u00e1s antigua de Jeric\u00f3, con un muro de piedra con revestimiento, que inclu\u00eda por lo menos una torre (con escalera empotrada) y casas redondas. Posteriormente se puso de moda construir espaciosas casas rectangulares, y los cr\u00e1neos de los antepasados venerables (?) se reproduc\u00edan en retratos de cabezas moldeados en arcilla y de extraordinario realismo (<i>DUJ<\/i>, pp. 67\u201373 y lams. 25, 29\u201330, o <i>AHL<\/i>, pp. 43\u201347 y l\u00e1m. 7, para \u201cel neol\u00edtico prealfarero, fase A\u201d; <i>DUJ<\/i>, pp. 51\u201367 y l\u00e1ms. 20\u201322, o <i>AHL<\/i>, pp. 47\u201357, 60 y l\u00e1ms. 13ss, para la \u201cfase B\u201d). En los milenios 5\u00ba y 4\u00ba a.C. los ciudadanos de Jeric\u00f3 aprendieron a hacer alfarer\u00eda, pero finalmente abandonaron el lugar (\u201cneol\u00edtico alfarero A y B\u201d, \u201cJeric\u00f3 IX y VIII\u201d de los libros m\u00e1s antiguos, <i>DUJ<\/i>, pp. 79\u201394, <i>AHL<\/i>, pp. 60\u201370). La antigua Jeric\u00f3 es actualmente la fuente primaria de informaci\u00f3n sobre la vida sedentaria m\u00e1s primitiva de Palestina; cf. tambi\u00e9n <i>W<\/i>, cap(s). 2\u20134 y <i>GSJ<\/i>, pp. 55\u201372.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-left:18.0pt;text-indent:-18.0pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>(ii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Per\u00edodo hist\u00f3rico primitivo<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. A partir de ca. 3200 a.C. Jeric\u00f3 estuvo nuevamente habitada como aldea con muros y torres de la edad del bronce primitiva, \u00e9poca en la que fueron fundadas localidades que m\u00e1s tarde ser\u00edan famosas (p. ej. Meguido), contempor\u00e1neas de la era de las pir\u00e1mides de Egipto y la civilizaci\u00f3n sumeria en Mesopotamia (<i>DUJ<\/i>, pp. 167\u2013185; <i>AHL<\/i>, pp. 101\u2013134; <i>W<\/i>, cap(s). 5; <i>GSJ<\/i>, pp. 75\u201388 cuidades I y II). Pero ca. 2300 a.C. Jeric\u00f3 pereci\u00f3 violentamente a manos de reci\u00e9n llegados desprovistos de cultura, que finalmente repoblaron el lugar (edad del bronce media I, seg\u00fan Albright; edad del bronce intermedia primitiva\/media, seg\u00fan K. M. Kenyon, cf. <i>DUJ<\/i>, pp. 186\u2013209; <i>AHL<\/i>, pp. 135\u2013161). Estos pobladores se fusionaron con los cananeos de la edad del bronce media propiamente dicha (ca. 1900\u20131600\/1550 a.C.). B\u00edblicamente se trataba del per\u00edodo de Abraham, Isaac, y Jacob; los restos de la Jeric\u00f3 contempor\u00e1nea ilustran gr\u00e1ficamente sobre la vida diaria de los vecinos cananeos\/amorreos de Abraham que viv\u00edan en aldeas. Las tumbas se han preservado mejor que los maltrechos edificios de la ciudad. Condiciones atmosf\u00e9ricas peculiares han permitido la conservaci\u00f3n de espl\u00e9ndidas piezas de alfarer\u00eda, mesas de madera de 3 y 4 patas, banquetas y camas, cajas con incrustaciones de huesos para guardar art\u00edculos varios, cester\u00eda, platos con frutas y trozos de carne, dagas y brazaletes de metal (<i>DUJ<\/i>, pp. 210\u2013232 [ciudad], 233\u2013255 [tumbas]; <i>AHL<\/i>, pp. 162\u2013194; <i>GSJ<\/i>, pp. 91\u2013108). Para la restauraci\u00f3n del interior de una casa de Jeric\u00f3, v\u00e9ase <i>DUJ<\/i>, cubiertas. Para reconstrucciones de la ciudad amurallada sobre su mont\u00edculo, v\u00e9ase Illustrated London News, 19 de mayo de 1956, pp. 554\u2013555; cf. <i>AHL<\/i>, pp. 188, <etiqueta id=\"#_ftn154\" name=\"_ftnref154\" title=\"\">fig(s). 45.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Jeric\u00f3 y el Antiguo Testamento<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(i)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><span lang=ES style=''>La invasi\u00f3n de Josu\u00e9. Despu\u00e9s de <etiqueta id=\"#_ftn155\" name=\"_ftnref155\" title=\"\">ca.<\/etiqueta> 1600 <etiqueta id=\"#_ftn156\" name=\"_ftnref156\" title=\"\">a.C. Jeric\u00f3 fue destruida en forma violenta, probablemente por los faraones imperiales de la dinast\u00eda 18\u00aa de Egipto. Despu\u00e9s de esto la \u00fanica ocupaci\u00f3n conocida de Je<\/etiqueta>ric\u00f3 (bronce tard\u00edo) data principalmente de entre ca. 1400 y 1325 a.C.; virtualmente nada se conoce a partir del <etiqueta id=\"#_ftn157\" name=\"_ftnref157\" title=\"\">ss. XIII a.C., que es la fecha de la conquista israelita (* <\/etiqueta><span style='text-transform: uppercase'>Cronolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/span>; <i>DUJ<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn158\" name=\"_ftnref158\" title=\"\">pp. 259\u2013263; <\/etiqueta><i>AHL<\/i>, pp. 197\u2013198, 209\u2013211). Los muros de Garstang de la \u201cedad del bronce tard\u00eda\u201d (<i>GSJ<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn159\" name=\"_ftnref159\" title=\"\">cap(s). 7) en realidad datan de la edad del bronce temprana, m\u00e1s de 1000 a\u00f1os antes de Josu\u00e9, debido a los restos del bronce temprano asociados con ellos, y est\u00e1n recubiertos con material del bronce <\/etiqueta>medio, s\u00f3lo posteriormente identificados durante las excavaciones de la arque\u00f3loga Kenyon (<etiqueta id=\"#_ftn160\" name=\"_ftnref160\" title=\"\">p. ej. <\/etiqueta><i>DUJ<\/i>, pp. 170\u2013171, 176\u2013177, y especialmente 181). Es posible que en la \u00e9poca de Josu\u00e9 (s. XIII a.C.) existiera una peque\u00f1a aldea en la parte oriental del mont\u00edculo, que posteriormente fue completamente erosionada hasta desaparecer. Tal posibilidad no es solamente un punto de vista \u201carmon\u00edstico\u201d o heur\u00edstico, sino que lo sugieren los vestigios de una considerable erosi\u00f3n en otras aldeas m\u00e1s antiguas de Jeric\u00f3. Las tumbas demuestran en forma decisiva la importancia de la Jeric\u00f3 de la edad del bronce media (el per\u00edodo patriarcal), aunque en el mont\u00edculo de la ciudad la mayor parte de la ciudad del bronce medio\u2014aun buena parte de la del bronce temprano que la antecedi\u00f3\u2014fue erosionada hasta desaparecer entre ca. 1600 y ca. 1400 a.C. (<etiqueta id=\"#_ftn161\" name=\"_ftnref161\" title=\"\">cf. <\/etiqueta><i>DUJ<\/i>, pp. 170\u2013171, y <etiqueta id=\"#_ftn162\" name=\"_ftnref162\" title=\"\">tamb. 45, 93, 259\u2013260, 262\u2013263). Si los elementos pudieron causar tanto da\u00f1o en s\u00f3lo 200 a\u00f1os, resulta f\u00e1cil comprender cu\u00e1nto puede haber hecho la erosi\u00f3n natural <\/etiqueta>en el mont\u00edculo desierto en los 400 a\u00f1os que transcurrieron entre Josu\u00e9 y la nueva fundaci\u00f3n de Jeric\u00f3 por Hiel de Bet-el (1 R. 16.34) en el reinado de Acab. Parecer\u00eda sumamente probable que los restos borrados por las lluvias de la \u00faltima ciudad de la edad del bronce tard\u00eda se encuentren actualmente bajo la carretera moderna y las tierras cultivadas a lo largo del lado oriental del mont\u00edculo de la ciudad, como ha ocurrido con la pendiente principal del mont\u00edculo que desciende de <etiqueta id=\"#_ftn163\" name=\"_ftnref163\" title=\"\">O a E. Es extremadamente du<\/etiqueta>doso que una excavaci\u00f3n (aun cuando fuera permitida) diera muchos resultados en la actualidad. Sabemos que el relato de Jos. 3\u20138, en el que figura la ca\u00edda de Jeric\u00f3, refleja fielmente las condiciones de la zona y su topograf\u00eda, mientras que la comandancia de Josu\u00e9 est\u00e1 narrada de manera realista. Con respecto al terreno, cf. J. Garstang, <i>Joshua-Judges<\/i>, 1931, pp. 135\u2013148 (los temblores de tierra, de origen providencial, siguen siendo una sugerencia v\u00e1lida, aun cuando sus muros del \u201cbronce tard\u00edo\u201d (en realidad del bronce temprano) actualmente no cuentan como prueba directa de la \u00e9poca de Josu\u00e9). Sobre el mando de Josu\u00e9, cf. Garstang, <etiqueta id=\"#_ftn164\" name=\"_ftnref164\" title=\"\">op. cit., pp. 149\u2013161, y Y. Kaufmann, <\/etiqueta><i>The Biblical Account of the Conquest of Palestine<\/i>, 1953, pp. 91\u201397.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(ii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>De Josu\u00e9 a Nehem\u00edas<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Durante siglos no se hizo esfuerzo alguno por reconstruir el mont\u00edculo de la ciudad de Jeric\u00f3, por temor a la maldici\u00f3n de Josu\u00e9 (Jos. 6.26), pero todav\u00eda se frecuentaba el manantial, como tambi\u00e9n el oasis, en donde quiz\u00e1s exist\u00eda un caser\u00edo. En la \u00e9poca de los jueces, Egl\u00f3n rey de Moab ocup\u00f3 temporariamente el oasis (Jue. 3.13), y los enviados de David se quedaron all\u00ed un tiempo, despu\u00e9s de haber sido ultrajados por Han\u00fan de Amon (2 S. 10.5; 1 Cr. 19.5); el \u201cblocao\u201d puede haber sido un puesto de guardia en este per\u00edodo (s. X a.C.: Albright y Wright, citados por Tushingham, <etiqueta id=\"#_ftn165\" name=\"_ftnref165\" title=\"\"><i>BA<\/i><\/etiqueta> 16, 1953, pp. 67). Luego en el reinado de Acab (ca. 874\/3\u2013853 a.C.) Hiel de Bet-el volvi\u00f3 a fundar la Jeric\u00f3 propiamente dicha, y finalmente cumpli\u00f3 la antigua maldici\u00f3n con la p\u00e9rdida del mayor y el m\u00e1s joven de sus hijos (1 R. 16.34). Esta humilde Jeric\u00f3 de la edad del hierro fue la de El\u00edas y Eliseo (2 R. 2.4\u20135, 18\u201322), y fue en las llanuras de Jeric\u00f3 donde los babilonios capturaron a Sedequ\u00edas, el \u00faltimo rey de Jud\u00e1 (2 R. 25.5; 2 Cr. 28.15; Jer. 39.5; 52.8). Los restos de esta Jeric\u00f3 (ss. IX-VI a.C.) son muy fragmentarios (de lo cual nuevamente tenemos que culpar a la erosi\u00f3n), pero bastante concretos: edificios, alfarer\u00eda, y tumbas; es probable que los babilonios hayan destruido el lugar en 587 a.C. (v\u00e9ase <i>BA<\/i> 16, 1953, pp. 66\u201367; <etiqueta id=\"#_ftn166\" name=\"_ftnref166\" title=\"\"><i>PEQ<\/i><\/etiqueta> 85, 1953, pp. 91, 95; <i>DUJ<\/i>, pp. 263\u2013264). Despu\u00e9s del exilio todav\u00eda existi\u00f3 una modesta Jeric\u00f3 en la \u00e9poca de los persas. Alrededor de 345 habitantes de Jeric\u00f3 retornaron con Zorobabel (Esd. 2.34; Neh. 7.36), y sus descendientes ayudaron en la reparaci\u00f3n de los muros de Jerusal\u00e9n en 445 a.C. bajo Nehem\u00edas (Neh. 3.2); un sello en un recipiente cer\u00e1mico (del ss. IV a.C. aprox.), \u201cperteneciente a Agar (hija de) Ur\u00edas\u201d, es el \u00faltimo recuerdo hist\u00f3rico de la Jeric\u00f3 del <etiqueta id=\"#_ftn167\" name=\"_ftnref167\" title=\"\">AT (Hammond, <\/etiqueta><i>PEQ<\/i> 89, 1957, pp. 68\u201369, con <etiqueta id=\"#_ftn168\" name=\"_ftnref168\" title=\"\">l\u00e1m. 16, corregido en <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn169\" name=\"_ftnref169\" title=\"\"><i>BASOR<\/i><\/etiqueta> 147, 1957, pp. 37\u201339; cf. tamb. Albright, <i>BASOR<\/i> 148, 1957, pp. 28\u201330).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. La Jeric\u00f3 del Nuevo Testameto<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En la \u00e9poca del <etiqueta id=\"#_ftn170\" name=\"_ftnref170\" title=\"\">NT la ciudad de Jeric\u00f3 estaba ubica<\/etiqueta>da al <etiqueta id=\"#_ftn171\" name=\"_ftnref171\" title=\"\">S del mont\u00edculo antiguo. En esa regi\u00f3n Herodes el Grande (40\/37\u20134 a.C.) y sus sucesores construyeron un palacio de invierno con jardines ornamentales, cerca de los famosos jardines de palmeras y b\u00e1lsamo que daban buenas rentas. Se han excavado ruinas<\/etiqueta> fragmentarias que pueden estar relacionadas con estos grandes edificios. V\u00e9ase Kelso y Baramki, \u201cExcavations at New Testament Jericho\u201d en <etiqueta id=\"#_ftn172\" name=\"_ftnref172\" title=\"\">AASOR 29\/30, 1955, y BA 14, 195, pp. 33\u201343; Pritchard, The Excavation at Herodian Jericho en AASOR 32\/33, 1958, y BAS<\/etiqueta>OR 123, 1951, pp.8\u201317. Herodes provey\u00f3 agua por un acueducto desde el uadi Qilt (Perowne, Life and Times of Herod the Great, 1956, l\u00e1ms. frente a pp. 96\u201397).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En los alrededores de la Jeric\u00f3 del NT Cristo cur\u00f3 a unos ciegos, incluido Bartimeo (Mt. 20.29; Mr. 10.46; Lc. 18.35). Zaqueo (Lc. 19.1) no era el \u00fanico jud\u00edo rico que ten\u00eda su casa en este distingido distrito. La inmortal historia del buen samaritano se desenvuelve en la angosta carretera infestada de bandidos que va de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 (Lc. 10.30\u201337).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. Bibliograf\u00eda<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. En castellano<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>\u00b0K Kenyon, Arqueolog\u00eda en Tierra Santa, 1960; G. E. Wright, Arqueolog\u00eda b\u00edblica, 1975, pp. 112\u2013115; W. F. Albright, Arqueolog\u00eda de Palestina, 1962, pp. 83\u2013112; <etiqueta id=\"#_ftn173\" name=\"_ftnref173\" title=\"\">id., De la edad de la piedra al cristianismo, 1959; G. A S<\/etiqueta>mith, <etiqueta id=\"#_ftn174\" name=\"_ftnref174\" title=\"\">\u00b0GHTS, pp. 141ss; R. North, \u201cJeric\u00f3\u201d, <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn175\" name=\"_ftnref175\" title=\"\">\u00b0EBDM, <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn176\" name=\"_ftnref176\" title=\"\">t(t). IV, cols. 334\u2013340; L. Alonso Sch\u00f6kel, Viaje al pa\u00eds del Antiguo Testamento, 1956, pp. 177ss; E. Yamauchi, Las excavaciones y las Escrituras, 1977; T. Vardman, La arqueolog\u00eda y la Palabra viva, 1968; <\/etiqueta>A Rolla, La conquista de Cana\u00e1n, 1962; C. F. Pfeiffer, \u201cJeric\u00f3 (Antiguo Testamento y Nuevo Testamento)\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn177\" name=\"_ftnref177\" title=\"\">\u00b0DBA, pp. 358\u2013366; W. Keller, Y la Biblia ten\u00eda raz\u00f3n, 1958, pp. 161\u2013170.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Otros<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Sir Charles Warren cav\u00f3 pozos en Jeric\u00f3 alrededor de 1868 con poco resultado. La primera excavaci\u00f3n cient\u00edfica que se llev\u00f3 a cabo all\u00ed fue la de Sellin y Watzinger (Jericho, 1913), pero no pudieron fechar correctamente los elementos que encontraron. Aparte de sus errores sobre la \u201cJeric\u00f3 de Josu\u00e9\u201d (v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn178\" name=\"_ftnref178\" title=\"\">sup.), Garstang e<\/etiqueta>n 1930\u20136 puso a la arqueolog\u00eda del lugar sobre una base segura. V\u00e9ase J.y J.B.E. Garstang, The Story of Jericho, 1948 (GSJ). Informes preliminares detallados aparecen en Liverpool Annals of Archaeology and Anthropology 19, 1932, a 23, 1936, y en PEQ para los mismos a\u00f1os. La investigadora Kenyon analiz\u00f3 los resultados de Garstan en PEQ 83, 1951, pp. 101\u2013138. Hay bibliograf\u00eda adicional m\u00e1s antigua en Barrois, Manuel d\u2019 Arch\u00e9ologie Biblique 1, 1939, pp. 61, 63.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Detallados informes preliminares de las excavaciones de K. M. Kenyon entre 1952 y 1958 aparecen en<i> PEQ<\/i> 84, 1952, a 92, 1960; <i>BASOR<\/i> 127, 1952, pp. 5\u201316; <i>BA<\/i> 16, 1953, pp, 45\u201367, y 17, 1954, pp. 98\u2013104. Para una instructiva (y humor\u00edstica) relaci\u00f3n general v\u00e9ase W = M. Wheeler, <i>The Walls of Jericho<\/i>, l956 (edici\u00f3n en r\u00fastica, 1960). El mejor relato general y detallado es<i> DUJ<\/i> = K. M. Kenyon, <i>Digging Up Jericho<\/i>, 1957 (totalmente ilustrado), complementado para los per\u00edodos m\u00e1s primitivos por <i>AHL<\/i> = K. M. Kenyon, <i>Archaeology in the Holy Land<\/i>, 1960. El primer tomo de la publicaci\u00f3n definitiva es K. M. Kenyon y otros, <i>Jericho I<\/i>, 1960 (sobre tumbas). El fondo general y un resumen pueden leerse en G. L. Harding, <i>The Antiquities of Jordan<\/i>, 1960, pp. 164\u2013174. Para la Jeric\u00f3 del NT, v\u00e9ase sup. <b>III<\/b>. <i>c<\/i>) y un buen trabajo sobre el trasfondo en Mowry, <i>BA<\/i> 1952, pp. 25\u201342. Para bibliograf\u00eda general, cf. E. K. Vogel, <i>Bibliography of Holy Land Sites<\/i>, 1974, pp. 42\u201344; para un trabajo panor\u00e1mico cf. <i>EASHL<\/i>, 2, pp. 550\u2013575.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn179\" name=\"_ftnref179\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>K.A.K.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Tres ciudades con este nombre han ocupado sitios sucesivamente en la misma vecindad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I. Una ciudad de Cana\u00e1n tomada y destruida por Josu\u00e9 despu\u00e9s del paso del Jord\u00e1n (Josu\u00e9 6).  El establecimiento de los israelitas  en las industrias de la \u201cciudad de las palmeras\u201d dio nacimiento al Jeric\u00f3 de Benjam\u00edn (Jos. 18,21), que fue por alg\u00fan tiempo dominada por Egl\u00f3n, rey de Moab (Jueces 3,12), y en la cual los emisarios de David se escondieron cuando hab\u00edan sido avergonzados por Jan\u00fan, rey de los amonitas (2 Samuel 10,5).  Pero cuando, bajo Ajab, la Jeric\u00f3 cananea hab\u00eda sido restaurada por Jiel de Betel (1 Reyes 16,34), los israelitas se instalaron all\u00ed.  Fueron visitados por Eliseo, quien purific\u00f3 las aguas del arrollo (2 Rey. 2,18-22).  Trescientos cuarenta y cinco hombres de Jeric\u00f3, que regresaban del cautiverio repoblaron su ciudad nativa (Esdras 2,34; Nehem\u00edas 7,36).  Habiendo ca\u00eddo en manos de los sirios, fue fortificada por B\u00e1quides, para proteger a Judea en el lado este (1 Mac. 9,50).  Esta Jeric\u00f3 estaba situada en Tell-es-Sulth\u00e1n, cerca de la Fuente de Eliseo (&#8216;Ain-es-Sult\u00e0n), que fluye a una distancia de cerca de dos millas al noroeste de ez-Rib\u00e1, la moderna Jeric\u00f3.  Excavaciones hechas en ese lugar en 1907-08 trajeron a la luz una muralla que med\u00eda algunas 840 yardas de circunferencia, una citadela con doble muralla del per\u00edodo cananeo, moradas israelitas del tiempo de los reyes, y alguna alfarer\u00eda post-ex\u00edlica (Mitteil. der deutschen Orient. Gesellschaft zu Berlin, December, 1908, no. 39; \u00abRevue Biblique\u00bb, 1909, 270-79).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II.  La antigua Jeric\u00f3, cerca del arroyo, hab\u00eda desaparecido completamente cuando Herodes fund\u00f3 una nueva Jeric\u00f3 hacia el punto donde el arroyo de Kelt y el camino a Jerusal\u00e9n emergen de las monta\u00f1as.  Protegida por el fuerte de Cyrpos, pose\u00eda palacios reales, vastas reservas, un hip\u00f3dromo y un anfiteatro (Josefo, \u00abBell. Jud.\u00bb, I, XXI, 14; XXXIII, 6, 8; \u00abAntiq. Jud.\u00bb, XVI, V, 2).  Herodes muri\u00f3 all\u00ed; luego su hijo Arquelao embelleci\u00f3 los palacios y mand\u00f3 a construir nuevos acueductos para traer agua a los jardines de palmeras (Antiq. Jud., XVII, XIII, 1).  Fue en los portones de esta Jeric\u00f3 que Cristo cur\u00f3 a los dos ciegos (Mateo 20,29-34), s\u00f3lo uno&#8212;Bartimeo&#8212;seg\u00fan Marcos (10,46) y Lucas (18,35), y fue aqu\u00ed donde vio al publicano Zaqueo (Lc. 19,1-5).  El Kh\u00ecrbet Qaq\u00fbn, el Birket M\u00fbs\u00e2, unos pocos mont\u00edculos artificiales, son los restos visibles de la segunda Jeric\u00f3, la cual, antes de ser destruida completamente, sirvi\u00f3 por algunos d\u00edas como un campamento romano (Bell. Jud., VIII, 2; IX, 13).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III.  Una tercera Jeric\u00f3 lleg\u00f3 a existir en los jardines regados por la Fuente de Eliseo, y donde, adem\u00e1s de las palmeras, crec\u00eda la alhe\u00f1a, b\u00e1lsamo, mirra (Bell. Jud., IV, VIII, 3), el sic\u00f3moro, el pl\u00e1tano, etc.  Seg\u00fan el mapa de la M\u00e2dab\u00e2, fue una ciudad importante y sede sufrag\u00e1nea de Cesarea Mar\u00edtima.  Sus obispos conocidos son Januario (325), Macer (381), Eleuterio (415), Juanes (518), Gregorio (536), Basilio (800) (Le Quien, , \u00abOriens Christianus\u00bb, III, 646-50).  Justiniano estableci\u00f3 aqu\u00ed una gran caravanera (Procopio, \u00abDe \u00c6dif.\u00bb, V, 9). Durante las Cruzadas, Jeric\u00f3 fue un beneficio adjunto al Santo Sepulcro.  La ciudad bizantina fue sucedida por el presente Rib\u00e0, que consiste de unas pocas hosteler\u00edas para peregrinos y turistas, y algunas quince chozas de juncos habitadas por \u00e1rabes Ghawarneh.  Hay tambi\u00e9n una iglesia griega (llamada el \u201cSantuario de Zaqueo\u201d) servida por dos monjes ortodoxos, una capilla latina y una mezquita.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  GEYER, Itinera Hierosolymitana (Viena, 1898); CONDER AND KITCHENER, Survey of West Palestine, Mem., III (Londres, 1883); Gu\u00e9RIN, Samarie, I (Par\u00eds, 1874): ROBINSON, Biblical Researches in Palestine, I (Boston, 1856); RELAND, Pal\u00e6stina (Utrecht, 1714).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Abel, F\u00e9lix Marie. \u00abJericho.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08339a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Taducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos 2:1 andad, reconoced la tierra, y a J Jos 6:2 he entregado en tu mano a J y a su rey 1Ki 16:34 en su tiempo Hiel de Bet-el reedific\u00f3 a J 2Ki 2:5 hijos de los profetas que estaban en J Mat 20:29; Mar 10:46 al salir ellos de J, le segu\u00eda Luk &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jerico\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJERICO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2713","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2713","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2713"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2713\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2713"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2713"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2713"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}