{"id":27203,"date":"2016-02-05T18:21:48","date_gmt":"2016-02-05T23:21:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-beato-urbano-ii\/"},"modified":"2016-02-05T18:21:48","modified_gmt":"2016-02-05T23:21:48","slug":"papa-beato-urbano-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-beato-urbano-ii\/","title":{"rendered":"PAPA BEATO URBANO II"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify\">(Otho, Otto u Odo de Lagery), 1042-1099, nacido de una familia de caballeros en Ch\u00e2tillon-sur-Mame, provincia de Champagne, alrededor de 1042; muerto el 29 de julio de 1099. Bajo la direcci\u00f3n de San Bruno (posteriormente fundador de los cartujos), Otto estudi\u00f3 en Reims, donde m\u00e1s tarde lleg\u00f3 a ser can\u00f3nigo y archidi\u00e1cono. Alrededor de 1070 se retir\u00f3 a Cluny y all\u00ed profes\u00f3 bajo el gran abad San Hugo. Despu\u00e9s de ocupar el cargo de prior fue enviado por San Hugo a Roma como uno de los monjes solicitados por Gregorio VII, y fue de gran ayuda para Gregorio en la dif\u00edcil tarea de reformar la Iglesia. En 1078 se convirti\u00f3 en Cardenal Obispo de Ostia y consejero y asistente principal de Gregorio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Durante los a\u00f1os 1082 a 1085 fue legado papal en Francia y Alemania. Mientras regresaba a Roma en 1083 fue hecho prisionero por el Emperador Enrique IV, pero fue pronto liberado. Mientras estuvo en Sajonia (1084-1085) llen\u00f3 muchas de las sedes vacantes con hombres leales a Gregorio y depuso a quienes el papa hab\u00eda condenado. Celebr\u00f3 un gran s\u00ednodo en Quedlimburgo, Sajonia, en el cual el antipapa Guiberto de Ravenna y sus partidarios fueron anatematizados de nombre. V\u00edctor III ya hab\u00eda sido elegido cuando Otto regres\u00f3 a Roma en 1085. Otto parece haberse opuesto a V\u00edctor al comienzo, no por alguna animosidad o carencia de buena voluntad, sino porque \u00e9l juzgaba mejor, y cr\u00edtico a la vez, que V\u00edctor renunciara al honor que no deseaba retener. Despu\u00e9s de la muerte de V\u00edctor se envi\u00f3 una citaci\u00f3n a tantos obispos del grupo de Gregorio como fue posible para asistir a una reuni\u00f3n en Terracina. Se dio a conocer en este encuentro que Otto hab\u00eda sido sugerido por Gregorio y V\u00edctor como su sucesor. Por consiguiente, el 12 de marzo de 1088, fue elegido por unanimidad, tomando el t\u00edtulo de Urbano II. Su primer acto fue proclamar al mundo su elecci\u00f3n y exhortar a los pr\u00edncipes y obispos que hab\u00edan sido leales a Gregorio para continuar en su fidelidad: Otto declar\u00f3 su intenci\u00f3n de seguir la pol\u00edtica y el ejemplo de su gran predecesor \u2014\u201ctodo lo que \u00e9l rechazaba, yo lo rechazo, lo que \u00e9l condenaba, yo lo condeno, lo que \u00e9l amaba, yo lo abrazo, lo que \u00e9l consideraba como Cat\u00f3lico, yo lo confirmo y apruebo\u201d.\n<\/p>\n<p>Fue una tarea dif\u00edcil la que afront\u00f3 el nuevo papa. La entrada a Roma era imposible. Los Normandos, con quienes, junto con Matilda, s\u00f3lo pod\u00eda contar, estaban ocupados en una guerra civil. Antes de que pudiera hacerse cualquier cosa, Roger y Bohemund deb\u00edan reconciliarse y para efectuar esto, el papa parti\u00f3 para Sicilia. Se reuni\u00f3 con Roger en Troina, pero la historia no dice nada sobre lo que ocurri\u00f3 entre ellos. El a\u00f1o siguiente, sin embargo, hubo paz entre los dos pr\u00edncipes, y la primera entrada de Urbano en Roma en noviembre de 1088, seg\u00fan afirman algunos, se hizo posible gracias a las tropas Normandas. Su dif\u00edcil situaci\u00f3n en Roma era verdaderamente lamentable; toda la ciudad estaba pr\u00e1cticamente en manos del antipapa, y Urbano tuvo que refugiarse en la Isla de San Bartolom\u00e9, siendo resguardado el acceso por Pierleone, quien hab\u00eda convertido el teatro de Marcelo en la ribera izquierda del r\u00edo en una fortaleza. En Alemania no se contemplaba la perspectiva de ofrecer esperanzas de triunfo del grupo papal; sus partidarios m\u00e1s fieles en el episcopado hab\u00edan muerto, y Enrique estaba ganando terreno continuamente. En medio de la pobreza y escasez de su miserable refugio, Urbano dict\u00f3 sentencia de excomuni\u00f3n contra el emperador e igualmente el antipapa. Guiberto replic\u00f3 realizando un s\u00ednodo en San Pedro antes del cual cit\u00f3 a Urbano a asistir. Las tropas del papa y el antipapa se trabaron en un combate desesperado que dur\u00f3 tres d\u00edas; Guiberto fue sacado de la ciudad, y Urbano entr\u00f3 triunfante a San Pedro. Ahora estaba decidido a unir a sus seguidores en Italia y Alemania. La Condesa Matilda hab\u00eda perdido su primer esposo, Godofedo de Lorraine. Ahora era ya de edad avanzada, pero esto no evit\u00f3 su matrimonio con el Conde Welf de Baviera, un joven de dieciocho a\u00f1os, cuyo padre, El Duque de Welf IV de Baviera, estaba en armas contra Enrique. Urbano encamin\u00f3 de nuevo sus pasos hacia el sur. En el oto\u00f1o de 1089, setenta obispos se reunieron con \u00e9l en el s\u00ednodo de Melfi, donde se promulgaron decretos contra la simon\u00eda y el matrimonio clerical. En diciembre regres\u00f3 a Roma, pero no antes de haber construido una paz duradera entre Roger y Bohemund, y de recibir su completa lealtad. Los volubles Romanos hab\u00edan de nuevo renunciado a \u00e9l ante las noticias del \u00e9xito de Enrique contra Matilda en el norte de italia, y hab\u00edan llamado a Guiberto de regreso a la ciudad. Este celebraba la Navidad en San Pedro mientras Urbano lo anatematizaba desde extramuros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por tres a\u00f1os Urbano fue obligado a vagar en el exilio por el sur de italia. Pas\u00f3 el tiempo celebrando concilios y mejorando el car\u00e1cter de la disciplina eclesi\u00e1stica. Mientras tanto Enrique por fin sufri\u00f3 una represi\u00f3n de las fuerzas de Matilda en Canossa, la misma fortaleza que hab\u00eda presenciado su humillaci\u00f3n ante Gregorio. Su hijo Conrado, aterrorizado, se dice, ante la depravaci\u00f3n de su padre, y rehusando convertirse en su socio en el pecado, huy\u00f3 al bando de Matilda y Welf. La Liga Lombarda \u2013 Mil\u00e1n, Lodi, Piacenza y Cremona \u2013 lo recibi\u00f3 con gusto y fue coronado rey en Mil\u00e1n, el centro del poder imperial en Italia. El camino estaba ahora despejado para el ingreso de Urbano en Roma, pero todav\u00eda los partidarios de Guiberto manten\u00edan las posiciones fuertes de la ciudad. Esta vez el papa fij\u00f3 su residencia en la fortaleza de los Frangipani, una familia que le hab\u00eda permanecido leal y que hab\u00eda establecido una posici\u00f3n defensiva bajo el Palatino cerca a la Iglesia de Santa Mar\u00eda Nuova. Su situaci\u00f3n era lastimosa, pues ten\u00eda que depender de la caridad y ya estaba lleno de deudas. Un abad franc\u00e9s, Gregorio de Vend\u00f4me, sabiendo de la dif\u00edcil situaci\u00f3n de Urbano, corri\u00f3 r\u00e1pidamente a Roma \u201cque podr\u00eda convertirse en part\u00edcipe de sus padecimientos y trabajo y mitigar su necesidad\u201d. En retribuci\u00f3n por esto fue erigido Cardenal Di\u00e1cono de Santa Prisca. Un poco antes de la Pascua de 1094, el gobernador del palacio de Letr\u00e1n ofreci\u00f3 cederlo a Urbano mediante el pago de una gran suma de dinero. Gregorio de Vend\u00f4me suministr\u00f3 este dinero vendiendo ciertas posesiones de su monasterio; Urbano ingres\u00f3 al Lateranense a tiempo para la solemnidad pascual, y se sent\u00f3 por primera vez en el trono papal justo seis a\u00f1os despu\u00e9s de su elecci\u00f3n en Terracina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero no era \u00e9poca para permanecer largo tiempo en Roma. La causa de Enrique estaba constantemente volvi\u00e9ndose m\u00e1s d\u00e9bil, y Urbano corri\u00f3 al norte para celebrar un concilio en Piacenza con intereses de paz y reforma. La infortunada Praxedis, segunda esposa de Enrique, hab\u00eda sufrido injusticias que eran ahora la propiedad com\u00fan de los Cristianos. Su causa fue escuchada, sin tratar Enrique de defenderse. Ella fue p\u00fablicamente declarada inocente y absuelta de toda censura. Luego se trat\u00f3 el caso de Felipe de Francia, quien hab\u00eda repudiado a su esposa Bertha y se hab\u00eda desposado con Bertrada, la esposa de Fulk de Anjou. Varios obispos hab\u00edan reconocido la uni\u00f3n, pero el Arzobispo Hugo de Lyon hab\u00eda tenido el valor de excomulgar a Felipe por adulterio. Tanto el rey como el arzobispo fueron convocados al concilio, y ambos fallaron a la cita. A Felipe le fue concedida una pr\u00f3rroga adicional, pero Hugo fue suspendido de su cargo. En este concilio Urbano pudo empezar a hablar del tema de las Cruzadas. El Emperador de Oriente, Alexius I, hab\u00eda enviado una embajada al papa en busca de ayuda contra los Turcos Seljuk quienes eran una seria amenaza para el Imperio de Constantinopla. Urbano tuvo \u00e9xito en inducir a muchos de los presentes a prometer ayuda para Alexius, pero no fue tomada ninguna acci\u00f3n definitiva por parte de \u00e9l hasta pocos meses m\u00e1s tarde, cuando convoc\u00f3 el m\u00e1s famoso de sus concilios, el de Clermont en Auvergne. El concilio se reuni\u00f3 en noviembre de 1095; trece arzobispos, doscientos treinta y cinco obispos, y m\u00e1s de noventa abades respondieron a la citaci\u00f3n del papa. El s\u00ednodo se reuni\u00f3 en la Iglesia de Notre-Dame du Port y comenz\u00f3 reiterando lo Decretos Gregorianos contra la simon\u00eda, la investidura y el matrimonio clerical. La sentencia que durante algunos meses hab\u00eda estado amenazando a Felipe de Francia, se puso ahora en acci\u00f3n contra \u00e9l, y fue excomulgado por adulterio. Luego se discuti\u00f3 el candente asunto del Oriente. La recepci\u00f3n de Urbano en Francia hab\u00eda sido muy entusiasta, y el entusiasmo por la Cruzada se hab\u00eda difundido en cuanto el papa viaj\u00f3 all\u00ed desde Italia. Miles de nobles y caballeros se hab\u00edan reunido para el concilio. Se decidi\u00f3 que un ej\u00e9rcito de caballer\u00eda e infanter\u00eda marchar\u00eda a rescatar de los Sarracenos a Jerusal\u00e9n y las Iglesias de Asia. Se concedi\u00f3 indulgencia plenaria a todos los que emprendieran el viaje pro sola devotione, y para ayudar m\u00e1s al movimiento, se ofreci\u00f3 la Tregua de Dios, y los bienes de aquellos que hab\u00edan tomado la cruz ser\u00edan vistos como sagrados. Aquellos que fueran incapaces para la expedici\u00f3n eran vedados para emprenderla, y los fieles eran exhortados a tomar el consejo de sus obispos y sacerdotes antes de ponerse en marcha. Saliendo al frente de la iglesia, el papa se dirigi\u00f3 a la inmensa multitud. Utiliz\u00f3 al m\u00e1ximo sus maravillosos dones de elocuencia, describiendo la cautividad de la Ciudad Sagrada donde Cristo hab\u00eda sufrido y muerto \u2013\u201cD\u00e9jenlos volver sus armas goteantes con la sangre de sus hermanos contra los enemigos de la Fe Cristiana. D\u00e9jenlos \u2013 opresores de hu\u00e9rfanos y viudas, asesinos y violadores de iglesias, ladrones de la propiedad de otros, buitres atra\u00eddos por el olor del combate \u2013 d\u00e9jenlos precipitarse, si aman sus almas, al rescate de Sion, bajo el mando de su capit\u00e1n, Cristo.\u201d- Cuando el papa dej\u00f3 de hablar un poderoso grito de Deus lo volt brot\u00f3 de la multitud. Sus m\u00e1s optimistas esperanzas no hab\u00edan anticipado tal entusiasmo como el que ahora prevalec\u00eda. Se le trat\u00f3 de persuadir reiteradamente a dirigir personalmente la Cruzada, pero \u00e9l design\u00f3 a Ademar, Obispo de Le Puy, en su lugar, y dejando Clermont viaj\u00f3 en Francia de ciudad en ciudad predicando la Cruzada. Se enviaron cartas a los obispos que no hab\u00edan podido asistir al concilio, y se enviaron predicadores por toda Europa para despertar entusiasmo. En toda forma posible Urbano anim\u00f3 al pueblo a tomar la cruz, y no dispensaba f\u00e1cilmente de sus obligaciones a aquellos que se hab\u00edan eximido por s\u00ed mismos de emprender la expedici\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En marzo de 1096 el papa celebr\u00f3 un s\u00ednodo en Tours y confirm\u00f3 la excomuni\u00f3n del rey franc\u00e9s, el cual ciertos miembros del episcopado franc\u00e9s hab\u00edan intentado remover. En julio de 1096, el rey, habiendo despedido a Bertrada, fue absuelto por Urbano en un s\u00ednodo celebrado en Nimes, pero habiendo reincidido, fue nuevamente excomulgado por el legado del papa en 1097. Algunos de los m\u00e1s grandes prelados de Francia deb\u00edan ahora someterse al papa, estando entre ellos el Arzobispo de Viena, quien hab\u00eda rehusado atenerse a la decisi\u00f3n papal considerando la jurisdicci\u00f3n del Obispo de Grenoble, y el Arzobispo de Sens, quien hab\u00eda rehusado reconocer al Arzobispo de Lyons como legado papal. Despu\u00e9s de un triunfal progreso a trav\u00e9s de Francia, Urbano regres\u00f3 a Italia. En su camino a Roma se encontr\u00f3 en Lucca con los pr\u00edncipes cruzados, y otorg\u00f3 el estandarte de San Pedro sobre Hugo de Vermandois. Algunos afirman que este ej\u00e9rcito cruzado hizo posible a Urbano entrar en Roma, la cual en este momento estaba de nuevo ocupada por el antipapa. Si esto fue as\u00ed, de acuerdo con el relato de un testigo ocular, el ingreso parece haberse efectuado sin combate. Sin duda la presencia de tropas bien disciplinadas, bajo los m\u00e1s distinguidos caballeros de la Cristiandad, infundi\u00f3 terror en los fieros partidarios de Guiberto. Pero el triunfo final de Urbano sobre el \u201cimbecile\u201d, estaba ahora asegurado. Italia central y del norte estaban bajo el poder de Matilda y Conrado, y Enrique fue finalmente obligado a abandonar Italia. Se celebr\u00f3 un concilio en el Lateranense en 1097, y antes de finalizar el a\u00f1o, Urbano pudo ir nuevamente al sur para solicitar ayuda de los Normandos para facilitarle recuperar el Castillo de San Angelo. El castillo capitul\u00f3 en aosto de 1098. Ahora pudo disfrutar de un breve per\u00edodo de reposo despu\u00e9s de una vida de incesante actividad y feroz contienda, que lo hab\u00eda llevado al exilio y la penuria. Su amistad con los Normandos se fortaleci\u00f3 por la designaci\u00f3n del Conde Roger como legado papal en Sicilia, donde la Iglesia hab\u00eda sido casi barrida por los Sarracenos; el antipapa estaba dentro de su Arzobispado de Ravenna, y el poder de Enrique, aunque fortalecido por el Conde Welf, quien hab\u00eda abandonado a Matilda, no era suficientemente fuerte para seguir siendo una amenaza seria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En otubre de 1098, el papa celebr\u00f3 un concilio en Bari con la intenci\u00f3n de reconciliar a los Griegos con los Latinos sobre el problema del filioque (Nota del Traductor: F\u00f3rmula adicionada al Credo de Nicea en el Concilio de Toledo en 589: \u201cCreo en el Esp\u00edritu Santo que procede del Padre y del Hijo\u201d &#8211; Credo in Spiritum Sanctum qui ex patre filioque procedit) ciento ochenta obispos asistieron, entre los cuales estaba San Anselmo de Canterbury, quien hab\u00eda huido hacia Urbano para colocar ante \u00e9l sus quejas contra el Rey Rojo. El final de Noviembre vio de nuevo al papa en Roma; ese fue su regreso final a la ciudad. Aqu\u00ed celebr\u00f3 su \u00faltimo concilio en Abril de 1099. Una vez m\u00e1s elev\u00f3 su elocuente voz en medio de las Cruzadas, y muchos respondieron a su llamado. En julio 15 de 1099, Jerusal\u00e9n cay\u00f3 ante el ataque de los cruzados, pero Urbano no vivi\u00f3 para escuchar las nuevas. Muri\u00f3 en la casa de Pierleone que tan a menudo le hab\u00eda brindado refugio. Sus restos no pudieron ser sepultados en la Lateranense porque los seguidores de Guiberto a\u00fan permanec\u00edan en la ciudad, sino que fueron llevados a la cripta  de San Pedro donde fueron enterrados cerca a la tumba de Adriano I. Guiberto de Nogent asegura que se obraron milagros en la tumba de Urbano, quien figura como santo en muchos de los Martirologios. As\u00ed parece haber existido un culto de Urbano II desde el momento de su muerte, aunque su fiesta (julio 29) nunca ha sido extendida a la Iglesia Universal. Entre las figuras pintadas en el \u00e1bside del oratorio construido por Calixto II en la Palacio de Letr\u00e1n est\u00e1 la de Urbano II con las palabras sanctus Urbanus secundus debajo de ella. La cabeza est\u00e1 coronada por una nube cuadrada, y el papa es representado a los pies de Nuestra Se\u00f1ora. El acto formal de beatificaci\u00f3n no tuvo lugar hasta el pontificado de Le\u00f3n XIII. La causa fue presentada por Monse\u00f1or Langenieux, Arzobispo de Reims en 1878, y despu\u00e9s de haber pasado por varias instancias la decisi\u00f3n fue tomada por Le\u00f3n XIII el 14 de julio de 1881.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">R. URBAN BUTLER<br \/>\nTranscrito por Carol Kerstner<br \/>\nTraducido del Ingl\u00e9s por Daniel Reyes V.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Otho, Otto u Odo de Lagery), 1042-1099, nacido de una familia de caballeros en Ch\u00e2tillon-sur-Mame, provincia de Champagne, alrededor de 1042; muerto el 29 de julio de 1099. Bajo la direcci\u00f3n de San Bruno (posteriormente fundador de los cartujos), Otto estudi\u00f3 en Reims, donde m\u00e1s tarde lleg\u00f3 a ser can\u00f3nigo y archidi\u00e1cono. 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