{"id":27205,"date":"2016-02-05T18:21:52","date_gmt":"2016-02-05T23:21:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-urbano-iv\/"},"modified":"2016-02-05T18:21:52","modified_gmt":"2016-02-05T23:21:52","slug":"papa-urbano-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-urbano-iv\/","title":{"rendered":"PAPA URBANO IV"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify\">Rein\u00f3 en 1261-64 (Jacques Pantal\u00e9on), hijo de un zapatero franc\u00e9s, nacido en Troyes, probablemente en los \u00faltimos a\u00f1os del Siglo XII; muerto en Perugia el 12 de Octubre de 1264. Lleg\u00f3 a ser can\u00f3nigo de Laon y m\u00e1s tarde arcediano de Lieja, atrajo la atenci\u00f3n de Inocencio IV en el Concilio de Lyon (1245) y en 1247 fue enviado en misi\u00f3n a Alemania. All\u00ed su principal obra fue la restauraci\u00f3n de la disciplina eclesi\u00e1stica en Silesia y la reconciliaci\u00f3n de los Caballeros Teut\u00f3nicos con sus vasallos prusianos. Fue promovido a arcediano de Laon dos a\u00f1os despu\u00e9s, y en 1251 fue enviado a Alemania del Norte con el encargo de obtener partidarios para la causa de Guillermo de Holanda, el candidato papal para el Imperio. Fue nombrado obispo de Verdun en 1253 y patriarca de Jerusal\u00e9n en 1255, en un momento de gran dificultad y angustia para los cristianos de Tierra Santa. A la muerte de Alejandro IV (25 de Mayo de 1261), hab\u00eda vuelto a Occidente y estaba en Viterbo. Despu\u00e9s de tres meses de c\u00f3nclave, prolongados por las rencillas de los ocho cardenales que formaban el Sacro Colegio, el Patriarca de Jerusal\u00e9n fue elegido el 29 de Agosto de 1261. Alejandro IV, el m\u00e1s d\u00e9bil y pac\u00edfico de los papas que se vieron envueltos en la lucha con la casa imperial de Alemania, hab\u00eda dejado dos pesadas tareas por llevara a cabo a su sucesor: la liberaci\u00f3n de Sicilia de los Hohenstaufen y la restauraci\u00f3n de la influencia que la Santa Sede hab\u00eda perdido en Italia por su indecisi\u00f3n. El Imperio Latino de Constantinopla termin\u00f3 con la captura de la ciudad por los griegos una quincena antes de la elecci\u00f3n de Urbano, y durante alg\u00fan tiempo \u00e9ste se propuso una cruzada para su restablecimiento; pero sinti\u00f3 que las tareas m\u00e1s pr\u00f3ximas ten\u00edan un derecho prioritario sobre \u00e9l. En 1268 Conradino, el \u00faltimo de los Hohenstaufen, muri\u00f3 en el pat\u00edbulo en N\u00e1poles; fue la acci\u00f3n de Urbano IV de pedir ayuda a Carlos de Anjou contra Manfredo lo que produjo esto. \u00abEl hecho\u00bb, dice Ranke, \u00abde que Urbano contribuyera a esta combinaci\u00f3n, lo coloca entre los papas importantes\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Su experiencia de los asuntos y su car\u00e1cter personal le capacitaban para su tarea. Hab\u00eda tenido una excelente educaci\u00f3n y era activo, capaz, con confianza en s\u00ed mismo, y siempre dispuesto para cualquier trabajo que se le presentara. Su vida estaba llena de actividad, aunque los negocios no hab\u00edan desterrado a la piedad. \u00abEl Papa hace lo que quiere\u00bb, informa un embajador de Siena, \u00abno ha habido Papa desde Alejandro III tan en\u00e9rgico en palabra y hechos&#8230;No hay obst\u00e1culos a su voluntad&#8230;lo hace todo por s\u00ed mismo sin pedir consejo\u00bb (Pflug-Harttung, \u00abIter Italicum\u00bb, 675). Si su reinado hubiera sido m\u00e1s largo, habr\u00eda sido una de las m\u00e1s notables figuras de la Historia del Papado. El gran antagonista de Urbano fue Manfredo, hijo de Federico II, y usurpador de la corona de Sicilia. El principal don de Manfredo era el tacto; como administrador se apoyaba en el altamente centralizado sistema de su padre, pero como guerrero le faltaba decisi\u00f3n y audacia. Tras la batalla de Montaperti, se convirti\u00f3 en el h\u00e9roe de media Italia, el centro del partido gibelino y de toda la oposici\u00f3n al Papado. Estaba ansioso de paz y de reconocimiento por el Papa, y Urbano supo mantenerle entretenido hasta que las demoradas negociaciones con Carlos de Anjou estuvieron casi completadas. Menos de un a\u00f1o despu\u00e9s de su elecci\u00f3n el Papa cre\u00f3 catorce nuevos cardenales. De estos, seis eran parientes o subordinados de los que le hab\u00edan elegido, pero siete fueron franceses, incluyendo su propio sobrino y tres que hab\u00edan sido consejeros de San Luis. As\u00ed Urbano se asegur\u00f3 la mayor\u00eda en el Sacro Colegio, pero introdujo un partido franc\u00e9s que fue el factor principal en la pol\u00edtica eclesi\u00e1stica durante el resto del Siglo XIII y en el Siglo XIV se convirti\u00f3 pr\u00e1cticamente en la totalidad del Colegio. Entre los nuevos cardenales hab\u00eda tres futuros Papas, Clemente IV, Mart\u00edn IV, y Honorio IV, que iban a tener m\u00e1xima participaci\u00f3n en acabar y defender su obra. El primer paso de Urbano hacia la restauraci\u00f3n de su poder en Italia fue poner en orden las finanzas y pagar las deudas de su predecesor. Cambi\u00f3 los banqueros de la C\u00e1mara Apost\u00f3lica, empleando una casa de Siena cuyos servicios hicieron mucho para garantizar el \u00e9xito final de sus planes. La pol\u00edtica italiana de Urbano IV da un retrato completo de su talla de estadista&#8211; astuto y diplom\u00e1tico en ocasiones, pero con una marcada predilecci\u00f3n por las medidas en\u00e9rgicas. Suscit\u00f3 disensiones entre ciudades gibelinas rivales y, mediante un h\u00e1bil uso del entonces generalmente reconocido derecho de la Santa Sede de declarar nulas todas las obligaciones hacia las personas excomulgadas, supo arrojar confusi\u00f3n en sus asuntos comerciales (para algunos curiosos detalles ver Jordan, \u00abOrigines\u00bb, 337 y s.). Estableci\u00f3 su dominio sobre sus partidarios y reclut\u00f3 un nuevo partido g\u00fcelfo ligado a \u00e9l por el inter\u00e9s personal, que en su momento suministr\u00f3 apoyo monetario a Carlos de Anjou sin el cual habr\u00eda fracasado su expedici\u00f3n. En los Estados Pontificios se nombraron nuevos funcionarios, se fortificaron importantes puntos, y el sistema defensivo de Inocencio III se restaur\u00f3. En Roma Urbano obtuvo el reconocimiento de su soberan\u00eda, pero nunca se arriesg\u00f3 a visitar la ciudad. En Lombard\u00eda su acci\u00f3n m\u00e1s importante fue reforzar la tradicional alianza entre la Santa Sede y la casa de Este. A mediados de 1262 los resultados generales de la pol\u00edtica italiana, fuera de Sicilia, de Urbano eran visibles en la casi completa restauraci\u00f3n del orden en los Estados Pontificios, el debilitamiento de las alianzas de Manfredo en Lombard\u00eda, y la resurrecci\u00f3n de los aniquilados g\u00fcelfos en Toscana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Era necesario un conquistador extranjero para Sicilia para lograr la expulsi\u00f3n de Manfredo. pues despu\u00e9s de la derrota de las fuerzas de Alejandro IV en Foggia (20 de Agosto de 1255) se perdi\u00f3 toda esperanza de una conquista directa por el Papado. En 1252 Inocencio IV hab\u00eda concedido la corona de N\u00e1poles al ingl\u00e9s Enrique III para su segundo hijo, Edmundo; pero el rey ten\u00eda sus manos demasiado ocupadas en su pa\u00eds y era demasiado pr\u00f3digo como para permitirse embarcar en la muy costosa aventura siciliana. Carlos de Anjou, aunque hab\u00eda rehusado la oferta de Inocencio IV, ten\u00eda el poder y las ambiciones necesarias para tal empresa. Los escr\u00fapulos de San Luis respecto a los derechos de Conradino y Edmundo fueron vencidos y, aunque rehus\u00f3 la corona para s\u00ed mismo y para sus hijos, finalmente permiti\u00f3 que se ofreciese a su hermano. En la mente del santo rey la expedici\u00f3n siciliana aparec\u00eda como preliminar de una gran cruzada: ve\u00eda que Sicilia ser\u00eda, en manos de un pr\u00edncipe franc\u00e9s, un punto de partida ideal. Aun as\u00ed Luis hab\u00eda estado deseoso de la paz entre el Papa y Manfredo, e incluso el Papa durante un tiempo pareci\u00f3 dispuesto a reconocerle como rey de Sicilia, pero las negociaciones finalmente fracasaron. Urbano se ocup\u00f3 de probar que la culpa resid\u00eda en su oponente, pues la opini\u00f3n europea estaba interesada en un conflicto en el que grandes pr\u00edncipes como Alfonso de Arag\u00f3n y Balduino, el exiliado emperador latino de Constantinopla, hab\u00edan intervenido en apoyo de la paz. Fue hacia Mayo de 1263 cuando San Luis se decidi\u00f3, y poco despu\u00e9s el embajador de Carlos de Anjou apareci\u00f3 en Roma. Las principales condiciones establecidas por Urbano fueron las siguientes: Sicilia nunca deber\u00eda unirse al Imperio, su rey deb\u00eda pagar un tributo anual, prestar juramento de fidelidad al Papa, y abstenerse de adquirir cualquier dominio considerable en el Norte de Italia; la sucesi\u00f3n tambi\u00e9n fue estrictamente regulada. El tratado de hecho \u00abiba a ser el \u00faltimo eslab\u00f3n en la larga cadena de actos que hab\u00edan establecido la soberan\u00eda de la Santa Sede sobre Sicilia\u00bb (Jordan, 443)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las negociaciones se arrastraron lentamente en tanto el Papa no sinti\u00f3 aguda necesidad de la intervenci\u00f3n francesa en Italia, pero en Mayo de 1264, la suerte de la Iglesia amenazaba con declinar r\u00e1pidamente, frente a la creciente actividad y \u00e9xitos de los gibelinos. Urbano envi\u00f3 al cardenal franc\u00e9s Simon de Brion a Francia como su legado con poderes para ceder en ciertos puntos disputados; fue, sin embargo, a insistir en una garant\u00eda de que Carlos no retendr\u00eda a perpetuidad el cargo de senador de Roma; los votos para proseguir la cruzada en Tierra Santa ser\u00edan conmutados por la cruzada contra Manfredo y sus sarracenos, que iba ser predicada por toda Francia e Italia. La posici\u00f3n de Urbano se hac\u00eda d\u00eda a d\u00eda m\u00e1s peligrosa a despecho de la incomprensible inactividad de Manfredo. Tem\u00eda un ataque simult\u00e1neo desde el norte y el sur, e incluso intentos de asesinarle a \u00e9l y a Carlos de Anjou por agentes del supuesto aliado de Manfredo, el \u00abviejo de la Monta\u00f1a\u00bb. En Agosto las \u00faltimas objeciones de San Luis fueron superadas, y se hicieron diversas concesiones a las demandas de Carlos. El legado celebr\u00f3 varios s\u00ednodos para obtener del clero franc\u00e9s los diezmos concedidos por el Papa para la expedici\u00f3n. En Italia la suerte continuaba favoreciendo a los gibelinos; un ej\u00e9rcito g\u00fcelfo fue derrotado en el Patrimonio, y Lucca se pas\u00f3 al enemigo. Las intrigas de Siena amenazaban la seguridad de Urbano en Orvieto, y el 9 de Septiembre parti\u00f3 para Perugia, donde muri\u00f3. \u00abAs\u00ed el hombre, cuya audaz iniciativa iba a influenciar tan grandemente los destinos de tres grandes pa\u00edses, para llevarlos a cerrar el m\u00e1s glorioso periodo de la Alemania medieval mediante la ruina de los Hohenstaufen, a introducir una nueva dinast\u00eda en Italia, y a dirigir la pol\u00edtica francesa en un sentido hasta entonces desconocido, abandon\u00f3 el escenario antes de haber visto las consecuencias de sus actos en la misma hora en que las negociaciones, comenzadas con su acceso y continuadas durante todo su reinado, hab\u00edan llegado a su conclusi\u00f3n\u00bb (Jordan op. cit., 513)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si el trato de Urbano a Manfredo parece cruel y sin escr\u00fapulos, debe recordarse cuanto hab\u00eda sufrido la Iglesia en manos de los Hohenstaufen desde los d\u00edas de Federico I. A los ojos del derecho feudal Manfredo era un usurpador sin derechos. Se hab\u00eda apoderado cruelmente de la corona de su sobrino Conradino, e incluso ese sobrino no pod\u00eda heredar de un abuelo que hab\u00eda sido privado de su feudo por rebeli\u00f3n contra su soberano. En este periodo, adem\u00e1s, el gobierno papal, debido en parte a su misma debilidad, apoyaba la libertad municipal, mientras que los Hohenstaufen hab\u00edan sustituido en Sicilia la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica por un despotismo burocr\u00e1tico apoyado por las armas de sus devotos sarracenos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dos otros puntos de la pol\u00edtica de Urbano deben destacarse: sus tratos con el Imperio Bizantino y con Inglaterra. Los designios de Manfredo sobre los territorios de los Pale\u00f3logo, junto con el intento secreto del exiliado Balduino de reconciliar a Manfredo con San Luis, hizo del emperador griego, al menos pol\u00edticamente, el aliado natural para un Papa temeroso de un aumento del poder del rey siciliano. Urbano busc\u00f3 un entendimiento con Miguel pale\u00f3logo, y aqu\u00ed tambi\u00e9n dio una duradera direcci\u00f3n a la pol\u00edtica papal, poni\u00e9ndola en el camino que condujo a la uni\u00f3n (aunque fuera inoperante) de Lyon de 1274. En Inglaterra los recaudadores de dinero de Urbano estuvieron excesivamente ocupados; como San Luis, apoy\u00f3 a Enrique III frente a los barones. Absolvi\u00f3 al rey de su promesa de observar las Estipulaciones de Oxford, declar\u00f3 que los juramentos prestados contra \u00e9l eran ilegales, y conden\u00f3 el levantamiento de los barones. Fue enterrado en la catedral de Perugia. La fiesta de Corpus Christi (vid.) fue instituida por Urbano IV.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">RAYMUND WEBSTER<br \/>\nTranscrito por Carol Kerstner<br \/>\nTraducido por Francisco V\u00e1zquez\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rein\u00f3 en 1261-64 (Jacques Pantal\u00e9on), hijo de un zapatero franc\u00e9s, nacido en Troyes, probablemente en los \u00faltimos a\u00f1os del Siglo XII; muerto en Perugia el 12 de Octubre de 1264. 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