{"id":2722,"date":"2016-02-04T23:28:21","date_gmt":"2016-02-05T04:28:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jerusalen\/"},"modified":"2016-02-04T23:28:21","modified_gmt":"2016-02-05T04:28:21","slug":"jerusalen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jerusalen\/","title":{"rendered":"JERUSALEN"},"content":{"rendered":"<p>v. Si\u00f3n<br \/>\nJos 15:63 ha quedado el jebuseo en J con los hijos<br \/>\nJdg 1:8 combatieron los hijos de Jud\u00e1 a J y la<br \/>\nJdg 1:21 el jebuseo habit\u00f3 con .. Benjam\u00edn en J<br \/>\n2Sa 5:6 march\u00f3 el rey con sus hombres a J contra<br \/>\n2Sa 24:16 el \u00e1ngel extendi\u00f3 su mano sobre J para<br \/>\n1Ki 14:25; 2Ch 12:2 subi\u00f3 Sisac rey .. contra J<br \/>\n2Ki 24:10 en aquel tiempo subieron contra J los<br \/>\n2Ki 25:10; Jer 52:14 derrib\u00f3 los muros .. de J<br \/>\n1Ch 21:15 envi\u00f3 Jehov\u00e1 el \u00e1ngel a J .. destruirla<br \/>\n2Ch 36:23; Ezr 1:2 que le edifique casa en J<br \/>\nNeh 2:17 veis .. que J est\u00e1 desierta, y sus puertas<br \/>\nPsa 51:18 haz bien con .. edifica los muros de J<br \/>\nPsa 79:1 las naciones .. redujeron a J a escombros<br \/>\nPsa 122:6 pedid por la paz de J .. los que te aman<br \/>\nIsa 7:1 subieron contra J para combatirla; pero no<br \/>\nIsa 52:1 v\u00edstete tu ropa hermosa, oh J, ciudad<br \/>\nIsa 62:7 ni le deis tregua, hasta que restablezca a J<br \/>\nJer 26:18; Mic 3:12 J vendr\u00e1 a ser .. de ruinas<br \/>\nLam 1:8 pecado cometi\u00f3 J .. ha sido removida<br \/>\nEze 5:5 as\u00ed ha dicho Jehov\u00e1 el Se\u00f1or: Esta es J<br \/>\nEze 16:2 hijo de .. notifica a J sus abominaciones<br \/>\nDan 9:16 ap\u00e1rtese .. ira y tu furor de sobre .. J<br \/>\nJoe 3:17 J ser\u00e1 santa, y extra\u00f1os no pasar\u00e1n m\u00e1s<br \/>\nMic 4:2 de Sion .. y de J la palabra de Jehov\u00e1<br \/>\nZec 2:2 \u00bfa d\u00f3nde vas? .. A medir a J, para ver<br \/>\nZec 12:6 J ser\u00e1 otra vez habitada en su .. en J<br \/>\nZec 14:2 reunir\u00e9 .. naciones para combatir contra J<br \/>\nMat 5:35 ni por J, porque es la ciudad del gran<br \/>\nMat 20:18; Mar 10:33; Luk 18:31 subimos a J, y el<br \/>\nMat 21:1; Mar 11:1 se acercaron a J, y vinieron a<br \/>\nMat 23:37; Luk 13:34 \u00a1J, J .. matas a los profetas<br \/>\nLuk 2:22 le trajeron a J para presentarle al Se\u00f1or<br \/>\nLuk 2:42 subieron a J conforme a la costumbre de<br \/>\nLuk 9:51 se cumpli\u00f3 .. afirm\u00f3 su rostro para ir a J<br \/>\nLuk 10:30 hombre descend\u00eda de J a Jeric\u00f3, y cay\u00f3<br \/>\nLuk 21:24 J ser\u00e1 hollada por los gentiles hasta que<br \/>\nLuk 24:47 que se predicase .. comenzando desde J<br \/>\nLuk 24:49 quedaos .. J hasta que se\u00e1is investidos<br \/>\nAct 1:8 me ser\u00e9is testigos en J, en toda Judea<br \/>\nAct 2:5 moraban .. en J jud\u00edos, varones piadosos<br \/>\nAct 8:1 hubo .. contra la iglesia que estaba en J<br \/>\nAct 15:2 se dispuso que subiesen |Pablo y .. a J<br \/>\nAct 21:13 yo estoy dispuesto .. aun a morir en J<br \/>\nGal 1:18 despu\u00e9s .. sub\u00ed a J para ver a Pedro<br \/>\nGal 2:1 sub\u00ed otra vez a J con Bernab\u00e9, llevando<br \/>\nGal 4:26 la J de arriba, la cual es madre de todos<br \/>\nHeb 12:22 la ciudad del Dios vivo, J la celestial<br \/>\nRev 21:2 yo Juan vi .. la nueva J, descender del<br \/>\nRev 21:10 y me mostr\u00f3 la gran ciudad santa de J<\/p>\n<hr>\n<p>Jerusal\u00e9n    (heb. Yer\u00fbsh\u00e2layim, \u00abposesi\u00f3n [visi\u00f3n] de la paz\u00bb o \u00abfundada en paz\u00bb: aram. Yer\u00fbshelem; gr. Hieros\u00f3luma e Hierousalem).  Dado que est\u00e1 documentado en diferentes formas (c s XIX a.C., y mucho antes que los hebreos invadieran el pa\u00ed\u00ads), este nombre es de origen cananeo o amorreo, y probablemente significa \u00abciudad de (1 dios) Shalim\u00bb; en hebreo ser\u00ed\u00ada \u00abciudad de paz\u00bb.  En los textos de execraci\u00f3n* egipcios (ss XIX y XVIII a.C.) el nombre se escribe 3wsh3mm, y quiz\u00e1 se pronuncia Urusalimum.  En las Cartas de Amarna* (s XIV a.C.) se escribe Urusalim, y en las inscripciones asirias de Senaquerib, Urusalimmu.  Una de las ciudades m\u00e1s importantes del mundo, la ciudad santa de 3 grandes religiones: el juda\u00ed\u00adsmo, el cristianismo y el islamismo.  Para los jud\u00ed\u00ados, es el lugar del templo y la capital de la naci\u00f3n; para los cristianos, el escenario del sufrimiento, la muerte, la resurrecci\u00f3n y la ascensi\u00f3n de Jesucristo; y para los musulmanes es el lugar tradicional del ascenso de Mahoma al cielo.  Est\u00e1 ubicada a m\u00e1s o menos 1\/3 de distancia del extremo norte del Mar Muerto hacia el Mediterr\u00e1neo, en las monta\u00f1as de Judea (fig 393).  Mapa VIII, E-3.  Salem,* que aparece 2 veces en el AT (Gen 14:18; Psa 76:2), probablemente sea una forma abreviada del nombre completo.  Tambi\u00e9n se la menciona as\u00ed\u00ad en las tabletas cuneiformes de Tell Mardikh (la antigua Ebla, en Siria), de la \u00faltima parte del 3er milenio a.C.  La ciudad era conocida como Jeb\u00fas* (Jos 18:28), tanto durante el per\u00ed\u00adodo de los jueces (Jdg 19:10,11) como cuando David tom\u00f3 la ciudad (1Ch 11:4, 5; porque los habitantes de ese tiempo eran los jebuseos).  Con esa designaci\u00f3n no ha aparecido fuera de la Biblia todav\u00ed\u00ada.  Su nombre \u00e1rabe moderno es el-Quds, \u00abla santa\u00bb, pero para quienes no son \u00e1rabes -jud\u00ed\u00ados, cristianos y otros- a\u00fan es Jerusal\u00e9n.  I. Lugar.  La ciudad amurallada yace entre 2 valles: el del Cedr\u00f3n,* al este, y el de Hinom* al oeste y al sur.  La planicie despareja entre estos valles, sobre la que est\u00e1 edificada la ciudad, est\u00e1 conectada con la meseta de Judea por el norte, la que est\u00e1 dividida en t\u00e9rminos generales en 2 serran\u00ed\u00adas por un valle central que en la Biblia no se nombra (pero que Josefo lo llama valle Tirope\u00f3n, o \u00abvalle de los  queseros\u00bb).  Era angosto y profundo, pero en tiempos de los macabeos se lo llen\u00f3 con la demolici\u00f3n de Acra (fortaleza de los sirios que Sim\u00f3n el macabeo demoli\u00f3).  Hoy comienza en la actual Puerta de Damasco y se lo ve como una d\u00e9bil depresi\u00f3n.  Las excavaciones han mostrado que los escombros llenan una profundidad de unos 30 m.  La serran\u00ed\u00ada oriental se eleva hasta unos 744 m s.n.m., en el lugar donde una vez estuvo el \u00abcastillo\u00bb o \u00abfortaleza\u00bb Antonia, al norte del templo.  Esta elevaci\u00f3n se denomina la colina del templo, o nororiental; se la llama Moriah* en el AT (Gen 22:2; 2Ch 3:1).  Estaba dividida en una secci\u00f3n norte y una sur por una depresi\u00f3n poco profunda, ahora llenada con escombros.  La secci\u00f3n del sur, el espol\u00f3n que se inclina hacia  la uni\u00f3n de los valles de Hinom y Cedr\u00f3n, fue el lugar de la Ciudad de David original, conocida con los nombres de Jeb\u00fas, Salem y Sion.* Su parte m\u00e1s elevada ten\u00ed\u00ada una altitud de unos 695 m s.n.m.  Esta \u00e1rea -la Jerusal\u00e9n original- est\u00e1 totalmente fuera de los muros de la ciudad actual, que pasan inmediatamente al sur del \u00e1rea del templo (figs 122, 278).  Mapas XVII, XVIII. V\u00e9anse David, Ciudad de; Ofel.  La elevaci\u00f3n occidental es m\u00e1s alta que la 621 oriental; tiene unos 777 m s.n.m., unos 30 m m\u00e1s que la colina del templo.  No hay nombres antiguos que se conozcan para las varias cumbres de este sector occidental, pero la del sudoeste por muchos siglos fue err\u00f3neamente identificada con Sion (y lleva ese nombre a\u00fan hoy), aunque la mayor parte de esta colina ni siquiera estuvo encerrada por la antigua ciudad hasta tiempos helen\u00ed\u00adsticos.  Una buena porci\u00f3n de la elevaci\u00f3n noroccidental ahora est\u00e1 en la parte noroeste de la Ciudad Antigua de la Jerusal\u00e9n actual, e incluye como su estructura m\u00e1s famosa la Iglesia del Santo Sepulcro.  El valle del Cedr\u00f3n,* mencionado con frecuencia en la Biblia (2Sa 15:23; Joh 18:1, \u00abtorrente\u00bb) y ahora llamado W\u00e2d\u00c2\u00a7 en-N\u00e2r, separa la ciudad del monte de los Olivos,* cuya cumbre m\u00e1s alta llega hasta unos 835 m s.n.m. (fig 393).  El Cedr\u00f3n era una garganta angosta y profunda que contribu\u00ed\u00ada a la defensa oriental de la ciudad.  En ella se encuentran las \u00fanicas fuentes de agua de Jerusal\u00e9n: el manantial de Gih\u00f3n,* en el falda occidental del valle, y En-rogel,* un pozo cerca de la confluencia de los valles de Hinom y del Cedr\u00f3n.  El valle de Hinom,* hoy llamado W\u00e2d\u00c2\u00a7 er-Rab\u00e2beh, tambi\u00e9n es mencionado con frecuencia en el AT (Jos 15:8; 18:16; etc.).  Es mucho m\u00e1s ancho que el de Tirope\u00f3n o el del Cedr\u00f3n, y sus laderas son m\u00e1s suaves.  Este valle separa las colina, o montes del oeste y del sur de la elevaci\u00f3n sudoccidental de la planicie de Jerusal\u00e9n (figs 121, 122, 260, 278, 279).  Bib.: FJ,-GJ v.4.1.  II. Historia.  No se sabe cu\u00e1ndo se fund\u00f3 Jerusal\u00e9n, pero las excavaciones han descubierto evidencias que prueban que existi\u00f3 durante la dinast\u00ed\u00ada 12\u00c2\u00aa de Egipto (ss XIX y XVIII a.C.), por los textos de execraci\u00f3n egipcios que la mencionan con sus gobernantes amorreos, Yaqar-Ammu y Sasa-Anu (escritos iyk3mw y s7nw en textos hier\u00e1ticos egipcios), enemigos reales o potenciales del pa\u00ed\u00ads.  Durante ese per\u00ed\u00adodo se nombra la ciudad por 1\u00c2\u00aa vez en el AT como Salem,* cuyo gobernante Melquisedec,* era a la vez sacerdote del Dios Alt\u00ed\u00adsimo y, por lo tanto, con derecho de bendecir a Abrah\u00e1n y recibir el diezmo de los despojos que el patriarca hab\u00ed\u00ada quitado a Quedorlaomer y sus aliados (Gen 14:8-20).  El libro de Josu\u00e9 habla de Jerusal\u00e9n como la ciudad principal de una coalici\u00f3n de ciudades-estados cananeas que pelearon contra los israelitas invasores.  Su rey en ese tiempo era Adonisedec, que, con sus aliados, fue derrotado en la batalla de Azeca, y luego capturado y ejecutado por Josu\u00e9 (Jos 10:1-27).  Poco despu\u00e9s, en el tiempo de lknat\u00f3n de Egipto, el rey Abdu-Heba se sent\u00f3 en el trono de Jerusal\u00e9n.  Su nombre significa \u00absiervo de [la diosa hitita] Heba\u00bb, y posiblemente fuera de descendencia hitita.  Si es as\u00ed\u00ad, \u00e9l y los 2 reyes amorreos ya mencionados son evidencia de que los primitivos habitantes de Jerusal\u00e9n inclu\u00ed\u00adan hititas y amorreos.   Esto se refleja en las palabras de Ezequiel, que dijo de Jerusal\u00e9n: \u00abTu padre fue amorreo, y tu madre hetea\u00bb  (Eze 16:3; cf v 45).  Entre las Cartas de Amarna* hay varias escritas por Abdu-Heba a Iknat\u00f3n, en las que se queja amargamente por la invasi\u00f3n de los Apiru o Habiru (probablemente los hebreos), y por la inactividad de Egipto, que ocasionaba la p\u00e9rdida de una regi\u00f3n tras otra del pa\u00ed\u00ads ante los invasores.  En Jdg 1:8 se registra una captura y destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n realizada por Jud\u00e1 despu\u00e9s de la muerte de Josu\u00e9, pero esta victoria no fue seguida por una ocupaci\u00f3n israelita de la ciudad; permaneci\u00f3 en manos de los cananeos o jebuseos hasta el tiempo de la conquista de David (Jos 15:63; cf Jdg 19:11, 12).  Despu\u00e9s que David fue coronado rey sobre las tribus de Israel, decidi\u00f3 mudar su capital de la importante ciudad de Hebr\u00f3n a un lugar neutral.  Por lo tanto escogi\u00f3 Jerusal\u00e9n, que estaba en la frontera entre Jud\u00e1 y Benjam\u00ed\u00adn, pero no pertenec\u00ed\u00ada a ninguna de las 2 tribus.  Los jebuseos se burlaron de \u00e9l cuando comenz\u00f3 a sitiarla, porque estaban convencidos de que pod\u00ed\u00adan mantenerse f\u00e1cilmente en su ciudad bien fortificada.  Sin embargo, Joab y sus hombres penetraron en ella trepando el tsinn\u00f4r, probablemente el pozo de agua que conectaba el manantial de Gih\u00f3n* con el interior de la ciudad (2Sa 5:6-8; 1Ch 11:4-6).  En su tiempo se la conoci\u00f3 como la \u00abciudad de David\u00bb (1Ch 11:7; 2Sa 5:9).  Este construy\u00f3 un palacio (2Sa 5:11) y tambi\u00e9n algunas fortificaciones (v\u00e9ase Son 4:4, que menciona la torre de David; cf 1Ch 11:8; esta torre no es la del mismo nombre en la ciudadela actual de Jerusal\u00e9n, ya que esta \u00faltima realmente es una de las del palacio construido por Herodes el Grande); David tambi\u00e9n edific\u00f3 una estructura llamada \u00abMilo\u00bb (2Sa 5:9; 1Ch 11:8).  Por otros textos (1Ki 9:15, 24; 11:27; 2Ch 32:5) es probable que Milo estuviera en la ciudad y peri\u00f3dicamente fuera ampliado o fortalecido. Parece que fue parte del sistema de fortificaciones de la ciudad en su punto m\u00e1s d\u00e9bil, que habr\u00ed\u00ada estado en el extremo norte de la colina sudorientas (fig 278).  La LXX lo identifica con Acra, una ciudadela al sur del templo, 622  278. Mapa de Jerusal\u00e9n.  623 que estuvo en pie hasta el tiempo de Judas macabeo.  El nombre heb. mill\u00f4&#8217;,que significa \u00abrelleno\u00bb, ha sido explicado de diversos modos.  Pudo haber sido un doble muro rellenado de tierra, o una plataforma sobre la que se construyeron las fortificaciones.  Cuando David traslad\u00f3 el arca a Jerusal\u00e9n, la ubic\u00f3 en una tienda temporaria. Dios no le permiti\u00f3 levantar un templo.  Sin embargo, hizo preparativos para su construcci\u00f3n, y la era de Arauna (Orn\u00e1n), que \u00e9l hab\u00ed\u00ada comprado, fue destinada como el lugar para el templo edificado por Salom\u00f3n (2Sa 6:17; 24:24; 1Ch 28:2, 3, 19-21; 2Ch 3:1).  Cuando el rey David muri\u00f3 fue \u00absepultado en su ciudad\u00bb (1Ki 2:10).  Todos los reyes de Jud\u00e1 hasta Acaz fueron inhumanos en el sepulcro real, cuya ubicaci\u00f3n es todav\u00ed\u00ada desconocida (excepto que una comparaci\u00f3n de Neh 3:16 con los vs 15 y 26 muestren que estaba entre el estanque de Silo\u00e9 y la Puerta de las Aguas).  Se ha sugerido que el trazado serpenteante del t\u00fanel de Silo\u00e9 se hizo para no perturbar las tumbas reales (fig 278).  Con Salom\u00f3n, que fue un gran constructor, amaneci\u00f3 una nueva era para Jerusal\u00e9n.  La ciudad fue ampliada hacia el norte y posiblemente hacia el noroeste.  El templo, rodeado por un atrio, fue levantado en la colina norte, apenas al oeste del actual Domo de la Roca (figs. 278,281), que cubre la roca que se cree estaba debajo del altar de los holocaustos (1Ki 6:1-38; 2Ch 3:1-14).  Probablemente fue entre el templo y la ciudad de David donde Salom\u00f3n levant\u00f3 un palacio para s\u00ed\u00ad mismo (1Ki 7:1), llamado \u00abla casa real\u00bb (9:1). Este pudo haber incluido un complejo de estructuras con: 1. Una \u00abcasa\u00bb para la hija de Fara\u00f3n, que tal vez era parte del har\u00e9n (7:8; 9:24) y pudo haber formado una sola unidad con el palacio.  Este estaba rodeado por \u00abotro atrio\u00bb, probablemente el mismo que \u00abla mitad del patio\u00bb y el \u00abpatio de la c\u00e1rcel\u00bb (1Ki 7:8; 2Ki 20:4; Jer 32:2; etc.).  2. Un \u00abp\u00f3rtico del juicio\u00bb (1Ki 7:7), en el que estaba el trono.  3. Un p\u00f3rtico de columnas, tal vez una sala de audiencias (v 6), que posiblemente era la entrada a la sala principal si no era un edificio aparte.  4. La \u00abcasa del bosque del L\u00ed\u00adbano\u00bb, quiz\u00e1 llamada as\u00ed\u00ad por causa de sus 45 columnas, en 3 hileras (vs 2-5), hechas con cedros del L\u00ed\u00adbano. As\u00ed\u00ad Salom\u00f3n a\u00f1adi\u00f3 todo un nuevo sector a la ciudad, y puede haber poca duda de que la expansi\u00f3n de su administraci\u00f3n trajo a Jerusal\u00e9n mucha gente nueva para quienes hab\u00ed\u00ada que proveer residencias.  Estos nuevos barrios estaban rodeados por \u00abmuros de Jerusal\u00e9n alrededor\u00bb (3:1;cf 9:15).  Es seguro que los edificios p\u00fablicos fueron levantados en la colina nororiental, pero es tema de discusi\u00f3n cu\u00e1nto estuvo incluido en la ciudad.  Algunos eruditos opinan que comprend\u00ed\u00ada todo el sector occidental.  En realidad, parece poco probable que la colina sudoccidental estuviera incluida en la ciudad en esa \u00e9poca tan temprana, porque los arque\u00f3logos no encontraron restos anteriores al s VIII a.C. en la zona. Algunos eruditos a\u00fan ponen en duda que la colina noroccidental estuviera dentro de la ciudad de Salom\u00f3n.  Cuando se dividi\u00f3 el reino despu\u00e9s de su muerte, Jud\u00e1 perdi\u00f3 m\u00e1s del 75 % de sus dominios, y Jerusal\u00e9n perdi\u00f3 mucha de su importancia.  En consecuencia, no fueron necesarias nuevas expansiones durante varios siglos, aunque se tuvieron que hacer reparaciones de tanto en tanto, especialmente despu\u00e9s de las guerras.  En el tiempo de Roboam, hijo de Salom\u00f3n, Sisac de Egipto conquist\u00f3 Jerusal\u00e9n y se llev\u00f3 mucho bot\u00ed\u00adn (1Ki 14:25-28; 2Ch 12:2-11).  No se sabe si en ese tiempo la ciudad cay\u00f3 despu\u00e9s de un sitio, si sufri\u00f3 alg\u00fan da\u00f1o, o si Roboam se entreg\u00f3 sin pelear.  Tambi\u00e9n fue tomada por Jo\u00e1s de Israel en tiempos del rey Amas\u00ed\u00adas, que rompi\u00f3 uno 400 codos de su muro occidental, desde la Puerta de Efra\u00ed\u00adn hasta la Puerta de la Esquina (2Ki 4:13).  Este da\u00f1o a las fortificaciones debi\u00f3 ser reparado, aunque no figura en lo registros.  En realidad, no se mencionan actividades de construcci\u00f3n desde Salom\u00f3n hasta Uz\u00ed\u00adas, con excepci\u00f3n de algunas reparaciones en el templo llevadas a cabo por Jo\u00e1s de Jud\u00e1 (2Ki 12:4-15; 2Ch 24:4-14).  Uz\u00ed\u00adas parece haber sido el 1er rey en 200 a\u00f1os que se ocup\u00f3 en manera apreciable de construcciones en Jerusal\u00e9n.  Edific\u00f3 un n\u00famero no revelado de torres en la Puerta de la Esquina, la Puerta del Valle y la Puerta del \u00ed\u0081ngulo del muro (2Ch 26:9).  Su hijo Jotam continu\u00f3 su obra levantando la Puerta Mayor del templo y reforzando el muro de Ofel (27:3).  Se registra gran actividad de construcci\u00f3n en el tiempo de Ezequ\u00ed\u00adas, quien hizo febriles preparativos para reforzar las fortificaciones de Jerusal\u00e9n como para poder afrontar un sitio de los asirios.  Construy\u00f3 el largo t\u00fanel desde Gih\u00f3n hasta el estanque de Silo\u00e9* (2Ki 20:20; 2Ch 32:4, 30) y as\u00ed\u00ad trajo el agua de la vertiente al interior de la ciudad.  Al mismo tiempo edific\u00f3 un 2\u00c2\u00ba muro para proteger la parte sur de la colina occidental (as\u00ed\u00ad lo muestra la muralla descubierta por N. Avigad) y el estanque recientemente construido (que as\u00ed\u00ad quedaba dentro de las fortificaciones de la ciudad).  Tambi\u00e9n repar\u00f3 el Milo en la antigua ciudad de David (2Ch 32:5; Isa 22:10, 11; para 624 Silo\u00e9 v\u00e9anse las figs 242, 278 y 465).  Aunque la mayor\u00ed\u00ada de las ciudades fortificadas de Jud\u00e1 fueron destruidas en tiempos de Ezequ\u00ed\u00adas por las fuerzas invasoras de Senaquerib (2Ki 8:13), Jerusal\u00e9n no pas\u00f3 por esa prueba, y sali\u00f3 de ese per\u00ed\u00adodo dif\u00ed\u00adcil sin sufrir da\u00f1os (19:32-36).  Manas\u00e9s, hijo de Ezequ\u00ed\u00adas, construy\u00f3 un 2\u00c2\u00ba muro en el noreste, cerca de la Puerta del Pescado (2Ch 33:14).  No se sabe si Jerusal\u00e9n fue da\u00f1ada durante el reinado de Manas\u00e9s, aunque se registra que el rey fue llevado cautivo por los asirios y que pas\u00f3 alg\u00fan tiempo en una prisi\u00f3n de Babilonia (v 11).  Pudo haberse entregado a los asirios sin pelear, aunque es posible que la ciudad en ese momento experimentara un asedio y una captura. Poco despu\u00e9s, durante el reinado de Jos\u00ed\u00adas, se menciona por primera vez \u00abla segunda  parte de la ciudad\u00bb o \u00absegundo barrio\u00bb (heb. mishneh) en la que viv\u00ed\u00ada la profetisa Hulda (2  R. 22:14; 2Ch 34:22; cf Sof. 1:10).  No es seguro si esto se refiere a una nueva parte a\u00f1adida a Jerusal\u00e9n por Manas\u00e9s o al barrio noroeste ya encerrado por el muro desde el tiempo de Salom\u00f3n (fig 278).  El buen rey Jos\u00ed\u00adas hizo reparaciones adicionales en el templo (2Ki 22:3-7; 2Ch 34:8-13), y durante su reinado Jerusal\u00e9n experiment\u00f3 una gran reforma religiosa.  Sin embargo, su muerte repentina termin\u00f3 este \u00faltimo reavivamiento espiritual, y sus sucesores cayeron otra vez en la maldad y la idolatr\u00ed\u00ada, con el resultado de que Jerusal\u00e9n fue capturada 3 veces en 20 a\u00f1os: 1. En el 605 a.C., durante el reinado de Joacim (Dan 1:1, 2).  2. En el 597 a.C., cuando Joaqu\u00ed\u00adn fue llevado cautivo (2Ki 24:10-16).  3. En el 586 a.C., en el a\u00f1o 11\u00c2\u00ba de Sedequ\u00ed\u00adas, cuando la ciudad fue destruida despu\u00e9s de un prolongado asedio y el rey fue llevado cautivo y ciego a Babilonia con la mayor\u00ed\u00ada de la poblaci\u00f3n de Jud\u00e1 (25:1-21).  Despu\u00e9s que Jerusal\u00e9n estuviera en ruinas durante unos 50 a\u00f1os, el primer grupo grande de exiliados retorn\u00f3 desde Babilonia dirigidos por Zorobabel.  Esto fue probablemente en el 536 a.C.,70 a\u00f1os despu\u00e9s (c\u00f3mputo inclusivo) de la primera deportaci\u00f3n (605 a.C.; Jer 25:11,12; 29:10).  Inmediatamente se pusieron a reconstruir el templo, pero experimentaron tanta oposici\u00f3n de los samaritanos, adem\u00e1s de otras dificultades, que esta obra no se puso en verdadero movimiento hasta el 2\u00c2\u00ba a\u00f1o de Dar\u00ed\u00ado* I (520\/19 a.C.); el templo fue finalmente completado y dedicado en el 6\u00c2\u00ba a\u00f1o de Dar\u00ed\u00ado I (515 a.C.; Ezr 1:1-4; 3:1-13; 4:1-5, 24; 5:1-6:16).  En el 7\u00c2\u00ba a\u00f1o de Artajerjes I, Esdras fue autorizado a llevar un 2\u00c2\u00ba grupo de exiliados a Jerusal\u00e9n (Ezr 7:6-8:32).  Reorganiz\u00f3 la provincia y estableci\u00f3 una administraci\u00f3n basada en la ley jud\u00ed\u00ada (457 a.C.).  Tal vez fue durante los a\u00f1os siguientes cuando los jud\u00ed\u00ados comenzaron otra vez a reconstruir el muro de su ciudad.  Sin embargo, otra vez fueron molestados por sus enemigos (Neh 1:3), hasta que Nehem\u00ed\u00adas tuvo \u00e9xito en conseguir que Artajerjes I lo designara gobernador.  Fue a Jerusal\u00e9n en el 444 a.C., y complet\u00f3 la reconstrucci\u00f3n y reparaci\u00f3n en pocas semanas, a pesar de muchos obst\u00e1culos (2:1-4:23; 6:15).  El muro de Nehem\u00ed\u00adas, acerca del que hay disponible mucha informaci\u00f3n (Neh 2:12-15; 3:1-32; 12:27-40), parece haber seguido el trazo de la muralla de la ciudad que Nabucodonosor destruy\u00f3.  En su descripci\u00f3n menciona la mayor\u00ed\u00ada de las puertas de la antigua, as\u00ed\u00ad como otras caracter\u00ed\u00adsticas topogr\u00e1ficas, aunque no todas pueden ser identificadas con precisi\u00f3n.  La ubicaci\u00f3n de las diversas puertas, torres y otras estructuras nombradas por Nehem\u00ed\u00adas se analizan bajo sus respectivos nombres en art\u00ed\u00adculos separados (fig 278).  Poco se sabe de su historia durante los siguientes 250 a\u00f1os despu\u00e9s de Nehem\u00ed\u00adas.  Josefo informa de una disputa por el sumo sacerdocio durante la cual Johan\u00e1n mat\u00f3 a su hermano en el templo, por lo que el gobernador persa impuso una pesada multa sobre la naci\u00f3n.  Tambi\u00e9n relata la visita de Alejandro Magno a Jerusal\u00e9n, oportunidad en que se le explic\u00f3 una profec\u00ed\u00ada de Daniel (aparentemente Dan_8).  De acuerdo con Josefo, esto le caus\u00f3 tanta impresi\u00f3n que lleg\u00f3 a ser amigo de los jud\u00ed\u00ados.  Bajo los sucesores de Alejandro. Jerusal\u00e9n fue la capital de un \u00abestado del templo\u00bb administrado por los sumos sacerdotes: tutelado a veces por la soberan\u00ed\u00ada de los Tolomeos, de Egipto, y otras por la de los Sel\u00e9ucidas de Siria.  V\u00e9ase Johan\u00e1n 15.  Durante este per\u00ed\u00adodo, recibi\u00f3 considerable influencia del helenismo.  El idioma, el pensamiento, la vestimenta y las costumbres griegas se pusieron de moda, especialmente entre la clase dirigente, que estaba en contacto directo con los extranjeros.  Una facci\u00f3n conocida como la de los helenizantes quer\u00ed\u00ada hacer de Jerusal\u00e9n una ciudad griega, como tantas otras fundadas o reconstruidas por gobernantes helen\u00ed\u00adsticos en las regiones cercanas, e introducir un gimnasio griego y juegos atl\u00e9ticos.  Pero la masa del pueblo jud\u00ed\u00ado se levant\u00f3 en una desesperada resistencia cuando uno de los gobernantes sel\u00e9ucidas, Ant\u00ed\u00adoco IV Ep\u00ed\u00adfanes, hizo un esfuerzo decidido para helenizar a los jud\u00ed\u00ados por la fuerza y profan\u00f3 el templo con el sacrifico de animales inmundos a deidades paganas.  Esto produjo la rebeli\u00f3n macabea 625 y las guerras entre los sirios y los jud\u00ed\u00ados, de las cuales los macabeos salieron victoriosos. Cuando hicieron de Jerusal\u00e9n la capital de su naci\u00f3n independiente, \u00e9sta registr\u00f3 un crecimiento tremendo, tanto f\u00ed\u00adsicamente como en importancia.  El primer cambio ocurri\u00f3 cuando Judas Macabeo tom\u00f3 Jerusal\u00e9n (165 a.C.) y lo rededic\u00f3.  Algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde, su hermano Sim\u00f3n captur\u00f3 la ciudadela, el Acra, que parece haber estado ubicada justo al sur del templo; la destruy\u00f3 completamente, aplan\u00f3 la cumbre donde estaba construida y us\u00f3 los escombros para llenar la parte central del valle de Tirope\u00f3n, que est\u00e1 entre las elevaciones oriental y occidental de la ciudad.  Los gobernantes macabeos de Judea construyeron un palacio en la colina occidental, la que en ese tiempo estaba completamente incluida en el sistema defensivo de la ciudad.  Tambi\u00e9n edificaron una ciudadela al norte del  templo, m\u00e1s tarde llamada el Castillo, la Fortaleza* o la Torre Antonia (fig 278).  Pompeyo y su ej\u00e9rcito romano capturaron Jerusal\u00e9n y derribaron parte de sus murallas (63 a.C.).  Craso saque\u00f3 el templo (54 a.C.), y  los partos la ciudad (40 a.C.).  Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, fue capturada por Herodes el Grande.  Repar\u00f3 sus muros y la adorn\u00f3 con muchas nuevas estructuras, como un palacio con 3 s\u00f3lidas torres llamadas H\u00ed\u00adpico, Faseolo y Mariamne (donde ahora est\u00e1 la \u00abciudadela\u00bb; fig 282), y tambi\u00e9n con un gimnasio, un hip\u00f3dromo y un teatro. Asimismo reconstruy\u00f3 la fortificaci\u00f3n llamada Torre o Fortaleza Antonia (Act 21:34, 37; 22:24; etc.).  En ese tiempo, el templo ten\u00ed\u00ada 5 siglos de antig\u00fcedad, y necesitaba muchas reparaciones.  Pero Herodes quer\u00ed\u00ada hacer m\u00e1s que restaurarlo; planific\u00f3 una reestructuraci\u00f3n completa que involucraba extensas alteraciones de los muros y las fortificaciones de la colina del santuario.  Esta, su obra m\u00e1s ambiciosa, fue comenzada en el 20\/19 a.C.  El edificio central del templo se termin\u00f3 en 18 meses, pero los del \u00e1rea circundante no se completaron hasta el 64 d.C., s\u00f3lo 2 a\u00f1os antes del estallido de la guerra jud\u00ed\u00ada contra los romanos.  Arquelao, el sucesor de Herodes no realiz\u00f3 actividades de construcci\u00f3n, pero Agripa I levant\u00f3 lo que se ha llamado el 3er muro.  Algunos piensan que segu\u00ed\u00ada el trazado de las murallas del norte y del oeste de la actual ciudad vieja, hasta la Puerta de Jafa.  Otros, sin embargo, opinan que estaba a unos 460 m al norte de la actual ciudad antigua, donde se han encontrado restos de una antigua muralla en varios lugares, de modo que se lo puede seguir por una gran extensi\u00f3n.  Otros sostienen que el 3er muro fue una estructura edificada con apresuramiento en el s II d.C., en ocasi\u00f3n de la rebeli\u00f3n de Barcoquebas (Bar Koshba).  Durante el reinado de Herodes el Grande (37-4 a.C.), de su hijo Arquelao (4 a.C.-6  d.C.) y de Agripa I (41-44 d.C.), Jerusal\u00e9n fue la capital del pa\u00ed\u00ads, pero no durante los 2 per\u00ed\u00adodos en que los procuradores romanos gobernaron Judea (6-41 d.C. y 44-66 d.C.).  Estos hicieron de Cesarea el centro de su gobierno, y s\u00f3lo estuvieron en Jerusal\u00e9n durante las fiestas importantes por si se produc\u00ed\u00adan disturbios.  Corrientemente, s\u00f3lo hab\u00ed\u00ada una guarnici\u00f3n romana en la Fortaleza Antonia para garantizar la ley y el orden en la ciudad.  Cuando se desat\u00f3 la rebeli\u00f3n contra Roma (primavera del 66 d.C., hemisferio norte), Jerusal\u00e9n fue escenario de mucho derramamiento de sangre.  Bajo Gesio Floro, el \u00faltimo procurador de Judea, los jud\u00ed\u00ados comenzaron a masacrar gentiles, y los gentiles a jud\u00ed\u00ados, hasta que toda apariencia de orden y de gobierno hubo desaparecido.  Cestio Galo, el legado de Siria, asumi\u00f3 el comando de Judea y march\u00f3 contra Jerusal\u00e9n (oto\u00f1o del 66 d.C.).  Aunque en un momento penetr\u00f3 hasta el muro norte del templo, fue rechazado, y por alguna raz\u00f3n desconocida se retir\u00f3, perdiendo muchos soldados en esa marcha.  Los cristianos, obedeciendo la advertencia de Jes\u00fas (Mat 24:15-20), aprovecharon esta oportunidad para salir de la ciudad y encontraron refugio en Pella, en Perea.  Desde fines del 66 d.C. hasta la primavera del 70 d.C., Jerusal\u00e9n no sufri\u00f3 ning\u00fan ataque directo de los romanos.  Vespasiano, al llegar al pa\u00ed\u00ads (67 d.C.), sigui\u00f3 el plan de reducirlo a la sumisi\u00f3n, permitiendo que los diversos partidos pol\u00ed\u00adticos se pelearan entre s\u00ed\u00ad y se debilitaran.  Cuando Vespasiano fue proclamado emperador (69 d.C.), la mayor parte de Palestina estaba en manos romanas, pero se hab\u00ed\u00ada convertido en una desolaci\u00f3n.  Tito, hijo de Vespasiano, tom\u00f3 el comando del ej\u00e9rcito, e inmediatamente hizo preparativos para capturar Jerusal\u00e9n, la fuerte ciudad capital de Judea.  Durante los 3 a\u00f1os de guerra con Roma hab\u00ed\u00ada habido un gran ingreso continuo de refugiados en Jerusal\u00e9n.  Entre ellos hab\u00ed\u00ada bandas de soldados que pertenec\u00ed\u00adan a diversas facciones dirigidas por l\u00ed\u00adderes opuestos entre s\u00ed\u00ad.  Juan de Gischala, de Galilea, era el jefe de los zelotes.  Estos se establecieron en el atrio inferior del templo.  Sim\u00f3n bar Giora, un l\u00ed\u00adder de merodeadores, dominaba la ciudad alta; y Eleazar, hijo de Sim\u00f3n, tambi\u00e9n un dirigente insurgente, dominaba la parte superior del complejo del templo.  Cuando Tito comenz\u00f3 626 el sitio de Jerusal\u00e9n con 80.000 soldados romanos (abril del 70 d.C.), los 3 l\u00ed\u00adderes y sus seguidores estaban comprometidos en sangrientas batallas entre s\u00ed\u00ad.  La lucha fue dura durante los 5 meses del sitio, mientras una secci\u00f3n tras otra era capturada y prevalec\u00ed\u00ada el hambre.  M\u00e1s de 100.000 jud\u00ed\u00ados murieron en la ciudad entre principios de mayo y fines de julio.  En ese tiempo, la fortaleza Antonia fue tomada y se dejaron de ofrecer los sacrificios.  En agosto, de acuerdo con el informe de Josefo, el templo fue conquistado y contra la orden de Tito, fue quemado totalmente.  La colina sudoeste de Jerusal\u00e9n, llamada la ciudad alta, cay\u00f3 ante los romanos en septiembre.  Josefo afirma que m\u00e1s de 1 mill\u00f3n de jud\u00ed\u00ados perdieron la vida durante el sitio de Jerusal\u00e9n, y que 97.000 fueron tomados prisioneros, entre los que estaban Juan de Gischala y Sim\u00f3n bar Giora.  La ciudad y el templo fueron arrasados como para mostrar al mundo que aun las fortificaciones m\u00e1s s\u00f3lidas no eran obst\u00e1culo para el ej\u00e9rcito romano.  S\u00f3lo 3 torres del palacio de Herodes y parte del muro occidental fueron dejados en pie como monumentos a la antigua gloria de Jerusal\u00e9n y para proporcionar un puesto militar para la guarnici\u00f3n romana.  279. Vista de Jerusal\u00e9n mirando hacia el oeste desde el monte de los Olivos. Entre las construcciones del frente y el muro occidental de la ciudad se encuentra el profundo valle del Cedr\u00f3n. El gran \u00e1rea abierta en el interior del muro es el sagrado 2aram esh-Sher\u00eef musulm\u00e1n, el antiguo espacio del templo. La c\u00fapula (centro) cubre la roca donde se cree que estaba el sitio del altar de los holocaustos. En el muro de la ciudad, un poco a la derecha de la \u00abC\u00fapula de la Roca\u00bb, est\u00e1 la \u00abPuerta de Oro\u00bb de doble arcada, ahora tapiada. La \u00abCiudad de David\u00bb (cerca de Jerusal\u00e9n) yace al sur del \u00e1rea del templo y fuera del muro actual (extendi\u00e9ndose detr\u00e1s de la torre en el extremo izquierdo al fondo).  Jerusal\u00e9n se recuper\u00f3 lentamente de esta cat\u00e1strofe, pero cuando el emperador Adriano la volvi\u00f3 a fortificar y comenz\u00f3 a reconstruirla como una ciudad gentil, los jud\u00ed\u00ados se levantaron en una nueva rebeli\u00f3n bajo Barcoquebas en el 132 d.C.  Despu\u00e9s de haber sido aplastada (135 d.C.), se reanud\u00f3 y se complet\u00f3 la reconstrucci\u00f3n, y todos los jud\u00ed\u00ados fueron proscriptos de ella.  Su nuevo nombre fue Colonia Eolia Capitolina, lo que indicaba que era una colonia romana asentada en honor de Adriano, cuyo nombre completo era Publio Eolio Adriano, y que estaba dedicada a J\u00fapiter Capitolino.  Un templo a este dios romano se levant\u00f3 en el sitio del viejo.  Los cristianos tambi\u00e9n se establecieron en Jerusal\u00e9n, y en el s IV lleg\u00f3 a ser una ciudad parcialmente cristiana.  Elena, la madre de Constantino, edific\u00f3 una iglesia en el Monte de los Olivos (326 d.C.), y Constantino construy\u00f3 la Iglesia del Santo Sepulcro sobre el supuesto lugar de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas (333 d.C.).  La proscripci\u00f3n contra los jud\u00ed\u00ados fue levantada tambi\u00e9n en ese tiempo.  En el 614 d.C. los persas bajo Cosroes II tomaron Jerusal\u00e9n, destruyeron la lglesia del Santo Sepulcro, masacraron a miles de sus habitantes y llevaron cautivos a millares. 627 La ciudad fue reconquistada 14 a\u00f1os m\u00e1s tarde por el emperador romano Eraclio, y tomado por los \u00e1rabes bajo Omar (638 d.C.).  Desde ese tiempo ha estado bajo el gobierno musulm\u00e1n la mayor parte del tiempo.  El lugar del templo lleg\u00f3 a ser el recinto sagrado musulm\u00e1n llamado 2aram esh-SherTf, dentro del cual est\u00e1 el 3er santuario m\u00e1s venerado de los musulmanes, el Domo de la Roca (err\u00f3neamente llamada Mezquita de Omar), el lugar donde se cree que estuvo el altar de bronce del templo de Salom\u00f3n.  En el extremo sur del recinto est\u00e1 la mezquita el-Aqsa.  Aunque hubo per\u00ed\u00adodos en que los cristianos sufrieron humillaciones en Jerusal\u00e9n, mayormente no lo pasaron tan mal; y generalmente fueron tolerados.  La situaci\u00f3n cambi\u00f3 cuando los b\u00e1rbaros turcos seljuk la tomaron en el 1077 d.C.  Toda Europa se levant\u00f3 indignada a causa del maltrato sufrido por los cristianos en la ciudad santa. El resultado fueron las cruzadas.  En 1099 Jerusal\u00e9n fue conquistada y se estableci\u00f3 un reino cristiano que dur\u00f3 88 a\u00f1os.  En 1187, Saladino, sult\u00e1n de Egipto y Siria, tom\u00f3 la ciudad y comenz\u00f3 a reconstruir sus fortificaciones. Durante otros 2 breves per\u00ed\u00adodos Jerusal\u00e9n fue restituida a los cristianos: primero en 1229, cuando Federico II, emperador de Alemania, la obtuvo por un tratado y los cristianos la tuvieron 10 a\u00f1os; y otra vez en 1243, cuando fue entregada incondicionalmente a los cristianos.  Pero s\u00f3lo un a\u00f1o m\u00e1s tarde fue tomada por los turcos khwarazm; luego cay\u00f3 en manos de los egipcios, y en 1517 fue conquistada por los turcos otomanos, que la retuvieron hasta 1917, cuando Jerusal\u00e9n se rindi\u00f3 a los ingleses dirigidos por el general Allenby.  El muro actual que rodea la as\u00ed\u00ad llamada Ciudad Antigua fue construido por el sult\u00e1n turco Solim\u00e1n el Magn\u00ed\u00adfico en 1542.  Durante el tiempo que Palestina fue mandato del gobierno brit\u00e1nico (1923-1948), Jerusal\u00e9n sirvi\u00f3 como su capital. Durante la guerra jud\u00ed\u00ado-\u00e1rabe de 1948 hubo violentas batallas en Jerusal\u00e9n, y el barrio jud\u00ed\u00ado de la amurallada ciudad antigua fue totalmente destruido. Desde 1948 hasta 1967 la ciudad estuvo dividida.  La parte principal de la Jerusal\u00e9n moderna, fuera de los muros y mayormente al oeste de la antigua, estaba en manos israel\u00ed\u00ades, y se convirti\u00f3 en la capital del Estado de Israel. Su poblaci\u00f3n en 1967 era de unos 200.000 habitantes.  La ciudad antigua, dentro de los muros, estaba en manos \u00e1rabes y formaba parte del reino hasemita de Jordania.  Una nueva poblaci\u00f3n \u00e1rabe surgi\u00f3 al norte de aquella.  La 628 Jerusal\u00e9n \u00e1rabe ten\u00ed\u00ada una poblaci\u00f3n de unos 70.000 habitantes en 1967.  Como resultado de la victoria israel\u00ed\u00ad en la guerra de los 6 d\u00ed\u00adas en 1967, Jerusal\u00e9n fue reunificada, y el barrio jud\u00ed\u00ado dentro de la ciudad antigua fue reconstruido y repoblado por jud\u00ed\u00ados.  El estatus final de Jerusal\u00e9n no estar\u00e1 decidido hasta que se logre un arreglo pol\u00ed\u00adtico del pa\u00ed\u00ads.  Bib.: ANET 487-489; FJ-AJ xi.8.5, 6.  III. Historia de las investigaciones arqueol\u00f3gicas en Jerusal\u00e9n.  Por m\u00e1s de 100 a\u00f1os se llevaron a cabo investigaciones de naturaleza erudita en Jerusal\u00e9n: por estudiosos, ministros y otros que viven en ella, y por excavaciones organizadas.  Al 1er grupo perteneci\u00f3 Charles Clermont-Ganneau (1846-1923), quien fue a Jerusal\u00e9n en 1867 y vivi\u00f3 en Oriente por muchos a\u00f1os. Sus descubrimientos, estudios topogr\u00e1ficos y publicaciones pusieron un s\u00f3lido fundamento sobre el que construyeron otros eruditos.  Entre sus descubrimientos m\u00e1s importantes est\u00e1n la inscripci\u00f3n de advertencia en griego del templo de Herodes (fig 500), y 2 inscripciones sepulcrales (del tiempo de Ezequ\u00ed\u00adas) encontradas en Silo\u00e9.  Otro residente de Jerusal\u00e9n que vivi\u00f3 en ella por muchos a\u00f1os, el Dr. Conrad Schick (1822-1901), fue incansable en sus investigaciones para reconstruir la antigua historia de la santa ciudad.  Gustaf Dalman (1855-1941), director del Instituto Arqueol\u00f3gico Alem\u00e1n de Jerusal\u00e9n, desde 1902 a 1914; L.-H. Vincent, de la Escuela B\u00ed\u00adblica Francesa durante medio siglo; y W. F. Albright, que dirigi\u00f3 por 10 a\u00f1os la American School of Oriental Research en Jerusal\u00e9n, ocupan primer\u00ed\u00adsimos lugares entre los que clasificaron la extremadamente dif\u00ed\u00adcil historia topogr\u00e1fica y arqueol\u00f3gica de la antigua Jerusal\u00e9n.  280. La V\u00ed\u00ada Dolorosa en Jerusal\u00e9n.  Las excavaciones sistem\u00e1ticas comenzaron en 1867 cuando Charles Warren trabaj\u00f3 en Ofel para el recientemente establecido Palestine Exploration Fund.  Por medio de profundos pozos y t\u00faneles (hasta de 25 m) ubic\u00f3 algunos de los restos de murallas m\u00e1s antiguas.  A estos descubrimientos pertenece el \u00abmuro de Ofel de Warren\u00bb, al sur de la esquina sudoriental de Haram esh-Sher\u00eef, que data del tiempo del antiguo Israel.  Tambi\u00e9n encontr\u00f3 el pozo que los jebuseos hab\u00ed\u00adan cavado para tener acceso al agua de la fuente de Gih\u00f3n, y tambi\u00e9n hizo las excavaciones de la Puerta de la Cadena en Haram esh-Sher\u00eef, que prueban que la calle actual a esa puerta conduce por sobre el \u00abArco de Wilson\u00bb, un antiguo viaducto que cruzaba el valle de Tirope\u00f3n.  Desde 1880 hasta 1881, Hermann Guthe, ayudado por Conrad Schick, llev\u00f3 a cabo algunas excavaciones alrededor de la salida del t\u00fanel de Silo\u00e9, en la falda sur de la colina sudoriental, y descubri\u00f3 unos pocos tramos de la antigua muralla en el lado este de la colina sudoriental.  Desde 1894 hasta 1897, F. J. Bliss y A. C. Dickie exploraron las fortificaciones del sur de la antigua ciudad por encargo del Palestine Exploration Fund.  Descubrieron una antigua pared reforzada al sudeste del estanque de Silo\u00e9, hallaron algunas secciones del muro m\u00e1s nuevo que cruzaba el valle de Tirope\u00f3n que continuaba en la falda sur de la colina sudoriental. Durante excavaciones clandestinas realizadas entre 1909 y 1911 por el capit\u00e1n M. Parker en busca de los tesoros escondidos del templo, se limpi\u00f3 el t\u00fanel de Silo\u00e9, y Vincent pudo hacer un mapa del mismo y de otras partes del sistema de agua relacionado con la fuente de Gih\u00f3n.  En 1913, Raymond Weill comenz\u00f3 una ambiciosa excavaci\u00f3n por encargo del bar\u00f3n E. de Rothschild, con planes de descubrir sistem\u00e1ticamente toda la parte sur de la colina sudoriental.  El estallido de la Primera Guerra Mundial interrumpi\u00f3 este trabajo.  Pero descubri\u00f3 una gran torre circular, probablemente de origen hebreo, y encontr\u00f3 una inscripci\u00f3n griega de la sinagoga de Teodoto (fig. 317).  Continu\u00f3 sus excavaciones 629 por una sesi\u00f3n m\u00e1s (1923\/24) durante la cual hall\u00f3 una parte del muro del sur y tambi\u00e9n una tumba que pudo haber pertenecido a la necr\u00f3polis real de los reyes de Jud\u00e1.  Como las tumbas de esta \u00e1rea fueron destruidas hace mucho tiempo, y no hab\u00ed\u00ada material estratigr\u00e1fico no perturbado, su naturaleza permanece incierta.  R. A. S. Macalister y J. G. Duncan cavaron en el lado oriental de Ofel, desde 1923 hasta 1925, para el Palestine Exploration Fund. Su principal descubrimiento fue parte de un basti\u00f3n y una torre apoyada en \u00e9l, que interpretaron como perteneciente a las fortificaciones jebuseas y de David, pero que investigaciones posteriores mostraron que datan del tiempo de Nehem\u00ed\u00adas.  En 1927, otra campa\u00f1a importante de excavaciones para la British School of Archaeology, en Palestina, y el Palestine Exploration Fund, fue realizada por J. W. Crowfoot y G. M. FitzGerald en la parte occidental de la colina sudoriental.  Descubrieron una puerta de la ciudad, tal vez la \u00abPuerta del Valle\u00bb del AT, con una calle en escalones que llevaba desde ella hasta el valle de Tirope\u00f3n.  281. El Domo de la Roca. Se cree que la construcci\u00f3n est\u00e1 sobre el sitio en que se hallaba el altar de los holocaustos del templo de Salom\u00f3n.  En el norte se llevaron a cabo 3 importantes empresas arqueol\u00f3gicas.  Desde 1925 hasta 1927, Sukenik y Mayer, de la Universidad Hebrea de Jerusal\u00e9n, descubrieron largos tramos de los muros de m\u00e1s al norte, llamados por ellos \u00abel 3er muro\u00bb.  Otros sectores adicionales de esa muralla se descubrieron y excavaron de tanto en tanto, desde entonces.  C. N. Johns, del Departamento de Antig\u00fcedades del Mandato Brit\u00e1nico excav\u00f3 dentro de la ciudadela, desde 1934 hasta 1940, demostrando que las torres del palacio de Herodes descansaban sobre fundamentos que llegan hasta el tiempo helen\u00ed\u00adstico.  Nuevas excavaciones, llevadas a cabo por R. Amiran y A. Eitan, desde 1968 hasta 1969, han redondeado y completado el cuadro obtenido por Johns.  Desde 1937 hasta 1938, R. W. Hamilton, tambi\u00e9n del Departamento de Antig\u00fcedades, llev\u00f3 a cabo una cantidad de sondeos fuera del muro norte de la actual ciudad antigua y en la Puerta de Damasco.  Las excavaciones en esta puerta fueron reanudadas por B. Hennesy desde 1964 hasta 1966.  Mostraron que la actual Puerta de Damasco descansa sobre la estructura de una que fue construida originalmente por Aripa I, en el s I d.C., y que m\u00e1s tarde fue reconstruida por Adriano, en el, s II.  Las excavaciones tambi\u00e9n se han realizado dentro de la ciudad, principalmente en los lugares de conventos e iglesias.  Han arrojado algo de luz sobre temas que tienen que ver con la extensi\u00f3n de la fortaleza Antonia, la ubicaci\u00f3n del estanque de Betesda, la ciudad del tiempo de Constantino y las estructuras edificadas en sus d\u00ed\u00adas.  Desde 1961 se han realizado excavaciones con resultados sumamente importantes, primero por Kenyon hasta 1967, y desde la guerra de los 6 d\u00ed\u00adas, en 1967, por arque\u00f3logos israel\u00ed\u00ades.  S\u00f3lo se mencionar\u00e1n las m\u00e1s significativas.  Las excavaciones de Kenyon clarificaron y corrigieron hallazgos anteriores de antiguas fortificaciones en el lado este de Ofel.  Ella encontr\u00f3 los muros jebuseos y dav\u00ed\u00addicos de la antigua Jerusal\u00e9n y demostr\u00f3 que los restos de las fortificaciones que antes se pensaban que eran del tiempo de los jebuseos y de David, en realidid fueron construidas por Nehem\u00ed\u00adas.  En el Murist\u00e1n, exactamente al sur de la Iglesia del Santo Sepulcro, se cav\u00f3 una profunda trinchera hasta la roca, lo que mostr\u00f3 que esta \u00e1rea hab\u00ed\u00ada estado fuera de los muros de la ciudad en el tiempo de Cristo.  Esta evidencia fue confirmada m\u00e1s tarde por excavaciones llevadas a cabo por U. Lux durante las obras de restauraci\u00f3n de la Iglesia Luterana del Redentor, que est\u00e1 entre el Murist\u00e1n y la Iglesia del Santo Sepulcro.  Estos hallazgos han demostrado que el sitio del Santo Sepulcro, construido durante el s IV d.C., donde los cristianos de ese tiempo consideraban el lugar de la crucifixi\u00f3n y sepultura de Jes\u00fas, en tiempos de Cristo estaba fuera de la ciudad.  Por lo tanto, es posible que este sitio tradicional sea el lugar de los sufrimientos y resurrecci\u00f3n de Cristo.  Las excavaciones de Mazar (1968) al oeste y al sur del \u00e1rea del templo han expuesto, adem\u00e1s de ruinas posteriores de la Jerusal\u00e9n bizantina e isl\u00e1mica, impresionantes restos de la ciudad herodiana del tiempo de Cristo.  Incluyen una escalinata monumental de 64 m de ancho que conduc\u00ed\u00ada desde Ofel, el barrio inferior de Jerusal\u00e9n, hasta la Puerta de Hulda, que daba acceso al \u00e1rea del templo desde el sur.  Las excavaciones llevadas a cabo en el barrio jud\u00ed\u00ado de la ciudad antigua, bajo la direcci\u00f3n de Avigad (1969), trajeron a la luz casas en ruinas, destruidas en el 70 d.C.  Todav\u00ed\u00ada 630 conten\u00ed\u00adan muchos de los utensilios y muebles.  Pero el descubrimiento m\u00e1s importante fue una secci\u00f3n del muro de la ciudad erigido en el s VIII a.C., probablemente por el rey Ezequ\u00ed\u00adas, que encerraba un barrio nuevo en la colina occidental de Jerusal\u00e9n.  Hasta ahora se han excavado unos 65 m de este muro, que tiene unos 7 m de ancho y se ha conservado hasta una altura de unos 3 m.  Tambi\u00e9n Avigad descubri\u00f3 una torre que perteneci\u00f3 al muro occidental de Jerusal\u00e9n, con evidencias de la destrucci\u00f3n babil\u00f3nica del 586 a.C.  Estos descubrimientos han requerido la correcci\u00f3n del plano de la antigua Jerusal\u00e9n, como se ve en la fig 278.  IV. Resultados de un siglo de investigaciones arqueol\u00f3gicas en Jerusal\u00e9n.  Aunque muchos problemas hist\u00f3ricos y topogr\u00e1ficos no han sido resueltos todav\u00ed\u00ada, se pueden enumerar algunos resultados positivos.  La ubicaci\u00f3n y el tama\u00f1o de la Jerusal\u00e9n jebusea y de la ciudad de David han sido determinados en forma definitiva.  Tambi\u00e9n se han determinado el trazado de los muros de la ciudad m\u00e1s antigua y la ubicaci\u00f3n de algunas de sus puertas.  Se han explorado los sistemas de agua de los jebuseos y de Ezequ\u00ed\u00adas.  Tambi\u00e9n se conoce la extensi\u00f3n aproximada del \u00e1rea del templo y su ubicaci\u00f3n dentro de ella. Asimismo se conoce el sitio y la extensi\u00f3n de la Fortaleza Antonia, del palacio de Herodes, del estanque de Betesda, del estanque de Silo\u00e9, de la fuente de Gih\u00f3n, del pozo de En-rogel, y de los valles del Cedr\u00f3n y de Hinom.  todav\u00ed\u00ada falta resolver mucho del trazado exacto de los muros de la ciudad durante diversos per\u00ed\u00adodos de la historia antigua de Jerusal\u00e9n.  Los muros que se indican en el plano de la fig 278 representan el estado actual de nuestros conocimientos, pero est\u00e1n sujetos a cambios y correcciones a medida que se hagan nuevos descubrimientos, as\u00ed\u00ad como fue necesario corregir el plano de Jerusal\u00e9n publicado en la 1\u00c2\u00aa edici\u00f3n (en ingl\u00e9s) de este Diccionario, cambios incorporados en esta edici\u00f3n espa\u00f1ola.  282. La Ciudadela en Jerusal\u00e9n, con la as\u00ed\u00ad llamada Torre de David (derecha), cuya parte inferior fue construida por Herodes el Grande.  Bib.: Mucho se ha escrito sobre la historia y la arqueolog\u00ed\u00ada de Jerusal\u00e9n.  A continuaci\u00f3n damos una lista parcial de las obras m\u00e1s importantes: L.-H. Vincent, J\u00e9rusalem antique [La Jerusal\u00e9n antigua] (Par\u00ed\u00ads, 1912); L.-H. Vincent y F. M. Abel, J\u00e9rusalem nouvelle [La Jerusal\u00e9n moderna] (Par\u00ed\u00ads, 1914-1926); L.-H. Vincent y A.-M. Steve, J\u00e9rusalem de l &#8216;Ancien Testament [La Jerusal\u00e9n del Antiguo Testamento], ts i-iii (Par\u00ed\u00ads, 1954-1956); J. Simons, Jerusalem in the Old Testament [La Jerusal\u00e9n en el AT] (Leiden, 1952); E. L. Sukenik y L. A. Mayer, The Third Wall of Jerusalem [El tercer muro de Jerusal\u00e9n] (Londres, 1930); K. Kenyon, Jerusalem: Excavating 3.000 years of History [Jerusal\u00e9n: Excavando 3.000 a\u00f1os de historia] (Nueva York, 1967); Y. Yadin, ed., Jerusalem Revealed: Archaeology in the Holy City 1968-1974 [Jerusal\u00e9n revelada: Arqueolog\u00ed\u00ada en la Santa Ciudad. 1968-1974] (Jerusal\u00e9n, 1975); O. Bar-Yosef, B. Mazar, K. Kenyon, M. Avi-Yonah y N. Avigad, \u00abJerusalem\u00bb, EAEHL 2:579-647.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>hebreo Yerushalayim, ciudad de paz. La ciudad m\u00e1s importante de Tierra Santa, considerada, asimismo, santa por las tres las grandes religiones monote\u00ed\u00adstas del mundo: el juda\u00ed\u00adsmo, porque all\u00ed\u00ad estuvo el Templo de Salom\u00f3n; el cristianismo, porque en ella transcurrieron los \u00faltimos momentos de Jes\u00fas en la tierra; y el Islam,  porque en ella ascendi\u00f3 a los cielos el profeta Mahoma desde la Roca del monte del Templo, Har\u00e1m al-Sarif. La ciudad ha tenido varios nombres: Urusahalim, que quiere decir, \u2020\u0153fundaci\u00f3n de Shalem\u2020\u009d, Sahlem era el dios de la paz para los amorreos, y en Ez 16, 3, se lee que de J. dice Yahv\u00e9h: \u2020\u0153Tu padre era amorreo y tu madre hitita\u2020\u009d; de Shalem, tambi\u00e9n, se deriva shal\u00f4m, paz. El primer nombre que encontramos en la Escritura para esta ciudad es Salem, ciudad de paz, Gn 14, 18; Sal 76 (75), 3; En tiempo de los jueces era llamada Jeb\u00fas, por sus habitantes los jebuseos, Jc 19, 1011; 1 Cro 11, 4-5. Su nombre en \u00e1rabe es al-Quds, que significa el \u2020\u0153Santuario\u2020\u009d. Despu\u00e9s que David fue ungido rey de Israel en Hebr\u00f3n,  subi\u00f3 a J. y la conquist\u00f3 y desde entonces se llama as\u00ed\u00ad, aunque tambi\u00e9n se le dice Si\u00f3n, Moriah, Ciudad de David, Ariel, ciudad del Gran Rey,  Ciudad Santa. La ciudad estuvo poblada desde el paleol\u00ed\u00adtico. Los primeros habitantes fueron expulsados entre el 5000 y el 4000 a. C. por  los cananeos, en la edad del bronce. Estos invasores eran una mezcla de pueblos, entre los cuales sobresal\u00ed\u00adan los jebuseos. En el siglo XV a. C.,  durante las conquistas del fara\u00f3n Tutmosis III, pasaron a ser vasallos de Egipto. En las cartas de Amarna, descubiertas en 1887, que contienen parte de la correspondencia del fara\u00f3n de la dinast\u00ed\u00ada XVIII, Amenofis IV  o Ajenat\u00f3n, 1374-1347 a. C., con los gobernadores de sus provincias, se menciona este vasallaje de J.<\/p>\n<p>Por las Escrituras  se sabe que estaba habitada en tiempos del patriarca Abraham; Salem se llamaba la ciudad, y all\u00ed\u00ad el patriarca se encontr\u00f3 con el rey y sacerdote Melquisedec, en el valle de Sav\u00e9, Gn 14, 17-20; este valle, tambi\u00e9n llamado del Rey, se menciona en 2 S 18, 18, y, seg\u00fan el historiador Josefo, estaba muy cerca de la ciudad.<\/p>\n<p>Cuando los israelitas conquistaron Palestina  ca. 1220 a 1200, Jeb\u00fas,  nombre de la ciudad en ese entonces, no pudo ser tomada, Jos 15, 63.<\/p>\n<p>David  despu\u00e9s de ser ungido rey de Israel, ya hab\u00ed\u00ada sido proclamado de Jud\u00e1, tom\u00f3 hacia el a\u00f1o 1000 a. C. la ciudad, cuya fortaleza jebusita de Si\u00f3n hab\u00ed\u00ada sido inexpugnable hasta entonces. David se instal\u00f3 en la fortaleza y la llam\u00f3 Ciudad de David. \u2020\u0153Edific\u00f3 una muralla en derredor,  desde el Mil.l\u00f3 hacia el interior\u2020\u009d, 2 S 5, 6-9; 1 Cro 11, 4-9. As\u00ed\u00ad, David hizo de J. la capital pol\u00ed\u00adtica y religiosa del reino. Llev\u00f3 el Arca desde Baal\u00e1, o sea, Quiryat Yearim, y la instal\u00f3 en un nuevo tabern\u00e1culo, 2 S 6.<\/p>\n<p>Posteriormente  Salom\u00f3n, hijo y sucesor de David, llev\u00f3 a cabo grandes obras que embellecieron como nunca la ciudad, construy\u00f3 el Templo, el palacio real, para lo cual import\u00f3 maderas del L\u00ed\u00adbano, levant\u00f3 murallas, 1 R 6; 7; 1 Cro 3; 4.   A la muerte de Salom\u00f3n, ca. 931 a. C., el reino se dividi\u00f3 en el reino del Norte, Israel, y el del Sur, Jud\u00e1, con capital en J. Los reyes posteriores a Salom\u00f3n llevaron a cabo varias obras en la ciudad, as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n sufri\u00f3 muchos da\u00f1os tanto por las luchas con el reino de Israel como con los extranjeros. El rey Oz\u00ed\u00adas de Jud\u00e1, 781-740 a. C., hubo de reconstruir los \u2020\u0153cuatrocientos codos de la muralla de Jerusal\u00e9n desde la puerta de Efra\u00ed\u00adm hasta la puerta de Angulo\u2020\u009d, que hab\u00ed\u00adan sido destruidos por Jo\u00e1s, rey de Israel, 2 R 14, 13; 2 Cro 25, 23; igualmente, la fortaleci\u00f3, 2 Cro 26, 9 y 15. El rey Ezequ\u00ed\u00adas, 716-687 a. C., hizo un t\u00fanel a trav\u00e9s de la colina para  llevar el agua desde la fuente de Guij\u00f3n hasta el estanque de Silo\u00e9, obra de ingenier\u00ed\u00ada avanzada para la \u00e9poca, 2 R 20, 20; 2 Cro 32, 30.<\/p>\n<p>Ca.  922-921 a. C.  Sosaq, rey de Egipto, siendo rey de Jud\u00e1 Roboam,  saque\u00f3 el Templo y el palacio real, y se llev\u00f3 los escudos de oro que hab\u00ed\u00ada hecho el rey Salom\u00f3n, 1 R 14, 26. En el reinado de Joram, 848-841  a. C., los filisteos y los \u00e1rabes conquistaron J., saquearon la casa del rey y se llevaron a sus hijos y a sus mujeres, dejando s\u00f3lo a Ocoz\u00ed\u00adas, el menor,  2 Cro 21, 17. Bajo el reinado de Jo\u00e1s 835-796 a. C., los arameos invadieron Jud\u00e1, mataron gente importante de J. y se llevaron un gran bot\u00ed\u00adn, 2 Cro 24, 23-24. En el 701 a. C., Senaquerib, rey de Asiria, le arrebat\u00f3 cuarenta y seis ciudades al rey Ezequ\u00ed\u00adas, menos J., y lo someti\u00f3 a tributo; en la segunda campa\u00f1a, el monarca asirio debi\u00f3 suspender el asedio a J. a causa de una epidemia, 2 R 18, 17-37; 19; 2 Cro 32, 1-22; Is 36; 37. En 609 a. C., Nek\u00f3, rey de Egipto, destron\u00f3 al rey de Jud\u00e1 Joacaz,  y lo sustituy\u00f3 por su hermano Yoyaquim, 2 R 23, 33-35. Entre el a\u00f1o 598 y el 597 a. C., Nabucodonosor II, rey de Babilonia, asedia a J., el rey Joaqu\u00ed\u00adn se rinde y es sustituido por Sedec\u00ed\u00adas, muchos de los habitantes de J. son deportados a Babilonia. Ca. 589-588, Sedec\u00ed\u00adas se rebela; entre junio y julio del 587 \u00f3 586, J. es tomada y Sedec\u00ed\u00adas hecho prisionero. Un mes despu\u00e9s, Nabuzarad\u00e1n, jefe de la guardia del rey Nabucodonosor,  arrasa la ciudad y el Templo, y hay nueva deportaci\u00f3n a Babilonia,  dejando s\u00f3lo a la gente m\u00e1s pobre, 2 R 24: 25; 2 Cro 36, 17-21.<\/p>\n<p>Sin embargo  a pesar del desastre de la ciudad y del Templo, J. sigui\u00f3 siendo el centro de la vida religiosa, y el profeta Jerem\u00ed\u00adas dice que mientras dur\u00f3 el cautiverio en Babilonia, los jud\u00ed\u00ados que no hab\u00ed\u00adan sido deportados y gentes del Norte iban en peregrinaci\u00f3n a la Casa de Dios en J., con \u2020\u0153la barba ra\u00ed\u00adda, harapientos y ara\u00f1ados\u2020\u009d, en se\u00f1al de luto y penitencia, llevando oblaciones e incienso Jr 41, 5.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 539 a. C.  Ciro el Grande, rey de Persia, se toma la ciudad de Babilonia. En el a\u00f1o 538 a. C., dicta un decreto que autoriza a los jud\u00ed\u00ados volver a su tierra, con el alto comisario Sesbasar, reconstruir la ciudad de J. y el Templo; el rey devolvi\u00f3 los objetos del culto robados por Nabucodonosor, Esd 1, 1-11. En este mismo a\u00f1o se restaur\u00f3 el altar de   los holocaustos, Esd 3, 3. Entre el 520 y el 515, se levant\u00f3 el llamado  \u2020\u0153segundo Templo\u2020\u009d, bajo el alto comisario Zorobabel, Esd 6, 15; Ag 2, 15.<\/p>\n<p>Entre el a\u00f1o 445 y 443  en la primera misi\u00f3n de Nehem\u00ed\u00adas, se reconstruy\u00f3 la muralla de J., Ne 3.<\/p>\n<p>En 332 a. C.  la conquista de Alejandro Magno y el dominio de los l\u00e1gidas o tolomeos de Egipto no cambiaron demasiado a J. Lo que s\u00ed\u00ad sucedi\u00f3 cuando cay\u00f3 en manos de los sel\u00e9ucidas, en el 193 a. C., y la ciudad cambi\u00f3 por la influencia cultural helenizante de estos monarcas y se presentaron divisiones y conflictos entre los mismos jud\u00ed\u00ados. El mayor impacto lo sufri\u00f3 J. bajo Ant\u00ed\u00adoco IV Ep\u00ed\u00adfanes, quien saque\u00f3 el Templo y lo profan\u00f3 erigiendo un altar a Zeus, en el 169 a. C., adem\u00e1s de desatar una persecuci\u00f3n a todo aquel que se rigiera por la Ley, 1 M 1, 21-64. Esto hizo que Matat\u00ed\u00adas, con sus cinco hijos, iniciara la guerra santa contra el r\u00e9gimen sel\u00e9ucida, lo que se conoce como la rebeli\u00f3n de los Macabeos.<\/p>\n<p>Muerto Matat\u00ed\u00adas    \u00c2\u00ae Judas Macabeo tom\u00f3 el mando de la guerra de liberaci\u00f3n, conquist\u00f3 el monte del Templo y restableci\u00f3 el santuario. Sin embargo, Judea se libr\u00f3 de los sel\u00e9ucidas, s\u00f3lo con Sim\u00f3n, el \u00faltimo de los cinco hermanos Macabeos, quien logr\u00f3 el reconocimiento como sumo sacerdote y en el a\u00f1o 141 a. C. finaliz\u00f3 la ocupaci\u00f3n sel\u00e9ucida. Bajo los macabeos la ciudad se convirti\u00f3 en la ciudad santa del juda\u00ed\u00adsmo y en lugar de peregrinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 63 a. C.  el general romano Cneo Pompeyo Magno tom\u00f3 a J.,  con lo que se inici\u00f3 el dominio romano de la ciudad. Pompeyo nombr\u00f3 sumo sacerdote a  \u00c2\u00ae Hircano. De aqu\u00ed\u00ad en adelante, la \u00e9poca de mayor prosperidad se vivi\u00f3 bajo  \u00c2\u00ae Herodes el Grande, quien reconstruy\u00f3 de manera fastuosa el Templo.<\/p>\n<p>Ya desde la \u00e9poca de Herodes el Grande comenzaron a formarse grupos  de oposici\u00f3n al dominio de Roma, como los zelotes, y debido a las sublevaciones jud\u00ed\u00adas, Tito, hijo del emperador Vespasiano, destruy\u00f3 en el a\u00f1o 70, la ciudad de J. y el Templo, sobreviviendo algunas fortificaciones de la parte occidental, con lo que finaliz\u00f3 la historia de la J. antigua.<\/p>\n<p>Entre el 132 y el 135  se llev\u00f3 a cabo la rebeli\u00f3n jud\u00ed\u00ada contra Roma,  comandada por Bar Kokeb\u00e1, la cual fue sofocada sangrientamente e hizo que el emperador Adriano reconstruyera la ciudad, pero una ciudad pagana, prohibida para los jud\u00ed\u00ados, a la que dio el nombre de Aelia  Capitolina, y J. qued\u00f3 convertida en colonia romana.<\/p>\n<p>En \u00e9poca del emperador Constantino I el Grande  306-337, convertido al cristianismo, se le devolvi\u00f3 el nombre de J. a la ciudad. A instancias de Santa Elena, madre de Constantino, se construy\u00f3 la iglesia del Santo Sepulcro y muchos otros edificios religiosos, con lo que volvi\u00f3 a ser la ciudad santa. J. fue conquistada en el a\u00f1o 637 por los musulmanes, bajo el califato de Omar  I. En el a\u00f1o 691 se construy\u00f3 la c\u00fapula de la Roca, o mezquita de Omar, en el lugar donde se cree estaba el altar del Templo de Salom\u00f3n.<\/p>\n<p>Los turcos sely\u00facidas tomaron la ciudad en el a\u00f1o 1071  y su maltrato a los cristianos as\u00ed\u00ad como la destrucci\u00f3n de la iglesia del Santo Sepulcro fueron algunas de las causas que llevaron al papa Urbano II a convocar las Cruzadas. En 1099, bajo el mando del noble franc\u00e9s Godofredo de Bouillon, los cruzados conquistaron J., y se instaur\u00f3 el llamado reino latino, y en el a\u00f1o 1100, Balduino I, conde de Bolonia, hermano de Godofredo, fue coronado rey de J. En 1187, fue reconquistada por los musulmanes bajo el mando de Saladino I.<\/p>\n<p>Desde el siglo XIII  cuando J. fue conquistada por los mamelucos egipcios,  hasta el reinado de los turcos otomanos, que comenz\u00f3 en 1517, la importancia de la ciudad decay\u00f3. Muchos jud\u00ed\u00ados que hu\u00ed\u00adan de las persecuciones que padec\u00ed\u00adan en Europa regresaron a su ciudad, y ya terminando el siglo XIX formaban un grupo significativo entre los habitantes de la ciudad. En el a\u00f1o 1917, J. fue ocupada por los brit\u00e1nicos, y desde 1922 hasta 1948 form\u00f3 parte del mandato brit\u00e1nico de Palestina como capital.<\/p>\n<p>Desde 1949  J. es la capital del Estado de Israel fundado en 1948.<\/p>\n<p>En el N. T.  se habla de la J. terrenal y la J. nueva, la celestial, figura de la Iglesia triunfante y s\u00ed\u00admbolo escatol\u00f3gico de la consumaci\u00f3n de los tiempos,  ciudad de los elegidos, Gl 4, 26; Hb 12, 22 ss; Ap 3, 12-21; 21, 2-4.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Esta es la ciudad m\u00e1s importante sobre la faz de la tierra en relaci\u00f3n con la obra de Dios y, a trav\u00e9s de la cual, el Se\u00f1or ha mostrado su redenci\u00f3n al mundo. Era la ciudad real, la capital del \u00fanico reino que (hasta ahora) Dios ha establecido sobre la tierra. Aqu\u00ed\u00ad se construy\u00f3 el templo donde se ofrec\u00ed\u00adan leg\u00ed\u00adtimamente los sacrificios prescritos por Dios. Esta fue la ciudad de los profetas y de los reyes del linaje de David. Aqu\u00ed\u00ad fue donde ocurrieron la muerte, la resurrecci\u00f3n y la ascensi\u00f3n de Jesucristo, el Hijo m\u00e1s importante de David. El Esp\u00ed\u00adritu Santo descendi\u00f3 en el Pentecost\u00e9s sobre un grupo reunido en esta ciudad, dando nacimiento a la iglesia cristiana; y aqu\u00ed\u00ad tambi\u00e9n se llev\u00f3 a cabo el primer gran concilio de la iglesia. El cronista ten\u00ed\u00ada raz\u00f3n al decir que Jerusal\u00e9n era la ciudad que Jehovah hab\u00ed\u00ada elegido de entre todas las tribus de Israel para poner all\u00ed\u00ad su nombre (1Ki 14:21). Aun Plinio, un historiador romano del primer siglo, se refiri\u00f3 a Jerusal\u00e9n como la ciudad m\u00e1s famosa del antiguo oriente. Por casi 2.000 a\u00f1os esta ciudad ha sido el objeto principal de las peregrinaciones de hombres y mujeres devotos, y fue con el intento de recuperar la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusal\u00e9n que se organizaron las cruzadas.<\/p>\n<p>Ning\u00fan otro sitio en las Escrituras recibe tanta y continua alabanza como Jerusal\u00e9n; y a ning\u00fan otro lugar en el mundo se le han hecho tantas promesas de una gloria final y una paz permanente.<\/p>\n<p>Pero aunque la palabra Jerusal\u00e9n es semita en su origen, aparentemente este no fue el nombre original que los hebreos le dieron a dicha ciudad. Mucho antes, en la \u00e9poca de las Cartas de Amarna (1400 a. de J.C.), se la conoc\u00ed\u00ada con el nombre de Urusalim; es decir, la ciudad de Salem, com\u00fanmente considerada como queriendo significar ciudad de paz. En la Biblia hebrea la palabra aparece por primera vez en Jos 10:1. Los rabinos dicen que en la Biblia hay 60 diferentes nombres para Jerusal\u00e9n, lo cual puede ser una exageraci\u00f3n, aunque realmente si hay una buena cantidad de nombres. El nombre Jerusal\u00e9n ocurre como 600 veces en el AT.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del libro de los Hechos en el NT, Jerusal\u00e9n se menciona muy poco: cuatro veces casi al final de la carta a los Romanos (Rom 15:19, Rom 15:25-26, Rom 15:31), una vez al final de la primera carta a los Corintios, y otra vez en Gal 1:17-18; Gal 2:1. El nombre que m\u00e1s se usa para referirse a esta ciudad, aparte de Jerusal\u00e9n, es Sion, el cual ocurre como 100 veces en el AT.<\/p>\n<p>a menudo se denomina a Jerusal\u00e9n como la ciudad de David (2Sa 5:7, 2Sa 5:9; 2Sa 6:10-16; Neh 3:15; Neh 12:37; Isa 22:9). M\u00e1s tarde se aplica este mismo t\u00ed\u00adtulo a Bel\u00e9n (Luk 2:4, Luk 2:11).<\/p>\n<p>En contraste con la mayor\u00ed\u00ada de ciudades que han sido centros de grandes eventos hist\u00f3ricos a trav\u00e9s de los siglos, Jerusal\u00e9n siempre ha permanecido en el mismo sitio. Est\u00e1 situada a 55 km. al este del Mediterr\u00e1neo y a 23 km. al oeste del mar Muerto; a una elevaci\u00f3n de 797 m. sobre el nivel del mar. La ciudad descansa sobre tres montes. En el monte sudoeste, la ciudad original de los jebuseos, la ciudad que David captur\u00f3 y la cual m\u00e1s tarde fue llamada Sion, ocupaba cerca de cuatro o cinco hect\u00e1reas. En contraste, el \u00e1rea de la ciudad de Meguido (una fortaleza) ten\u00ed\u00ada como 15 hect\u00e1reas. Sobre el monte Ofel, en la parte norte, fue donde Salom\u00f3n edific\u00f3 el gran templo y su palacio. Al este de estos dos montes hab\u00ed\u00ada un valle bastante pronunciado conocido con el nombre de Quedr\u00f3n. Al sur de la ciudad estaba otro valle tambi\u00e9n un tanto profundo conocido como el valle de Hinom. En la parte m\u00e1s remota del monte al oeste se encontraba situado el valle de Gehenna; realmente una continuaci\u00f3n del valle de Hinom. Actualmente no se pueden establecer con toda precisi\u00f3n las profundidades originales de estos valles ya que los desechos los han cubierto en algunos lugares hasta una altura de 16 a 19 m. La ciudad nunca ocup\u00f3 un \u00e1rea grande. Inclusive en el tiempo de Herodes el Grande, el \u00e1rea dentro de los muros no sobrepasaba el km. y medio de largo por un km. de ancho. La ciudad estaba ubicada fuera de lo que era la ruta com\u00fan de las grandes carava nas y, en contraste con la mayor\u00ed\u00ada de las capitales del mundo, no estaba cerca de un r\u00ed\u00ado navegable o algo por el estilo. Por lo tanto, su tama\u00f1o era m\u00e1s o menos algo exclusivo. Por el otro lado, estando a 32 km. al norte de Hebr\u00f3n y 50 km. al sur de Samaria, Jerusal\u00e9n estaba centralmente localizada para servir como la capital del reino de Israel.<\/p>\n<p>Hay una referencia a los jebuseos que habitaban Jerusal\u00e9n (Gen 10:15-19). Realmente, la primera referencia a Jerusal\u00e9n como tal se encuentra en la narraci\u00f3n de Abraham entrevist\u00e1ndose con Melquisedec, el rey de Salem (Gen 14:17-24). Muchos creen, y la tradici\u00f3n es un\u00e1nime en este punto, que el lugar donde Abraham iba a sacrificar a Isaac en el monte Moriah (Gen 22:2; 2Ch 3:1) es el sitio exacto sobre el cual, siglos despu\u00e9s, Salom\u00f3n edific\u00f3 el templo.<\/p>\n<p>El nombre actual de Jerusal\u00e9n ocurre por primera vez en Jos 10:5, donde se relata el hecho de que el rey de la ciudad se confeder\u00f3 con otros cuatro reyes en un intento in\u00fatil por derrotar a Josu\u00e9. En este mismo libro se confiesa francamente que los israelitas fueron incapaces de expulsar a los jebuseos (Jos 15:8, Jos 15:63; Jos 18:28). Los israelitas tomaron control de la ciudad por un tiempo breve, pero no pudieron conservarla (Jdg 1:7, Jdg 1:21). No se sabe nada sobre la historia de Jerusal\u00e9n, sea de fuentes b\u00ed\u00adblicas o extrab\u00ed\u00adblicas, desde el tiempo de la muerte de Josu\u00e9 hasta su captura por parte de David (2Sa 5:6-10).<\/p>\n<p>Con la muerte de Salom\u00f3n comenz\u00f3 a opacarse la gloria de Israel as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n la de Jerusal\u00e9n. En el quinto a\u00f1o del reinado de Roboam, 917 a. de J.C., Sisac, el rey de Egipto, vino contra Jerusal\u00e9n sin ning\u00fan problema y tom\u00f3 los tesoros de la casa de Jehovah y los tesoros de la casa del rey; todo lo tom\u00f3. Tambi\u00e9n tom\u00f3 todos los escudos de oro que hab\u00ed\u00ada hecho Salom\u00f3n (1Ki 14:26; 2Ch 12:9). Este fue el primero de ocho diferentes saqueos que sufri\u00f3 el templo de Jerusal\u00e9n dentro de un lapso de un poco m\u00e1s de 300 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 701 a. de J.C., ocurri\u00f3 un evento al que se le presta m\u00e1s atenci\u00f3n y del cual se proveen mayores detalles en el AT, que aun a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por Nabucodonosor. La ciudad estaba bajo la amenaza de Senaquerib (704-681) quien pronunciaba insulto tras insulto en contra del rey Ezequ\u00ed\u00adas (715-687), record\u00e1ndole que \u00e9l, Senaquerib, ya hab\u00ed\u00ada capturado pr\u00e1cticamente cada una de las ciudades de Jud\u00e1, \u00bfy c\u00f3mo pod\u00ed\u00ada pensar el rey que Jerusal\u00e9n se escapar\u00ed\u00ada? Pero por una intervenci\u00f3n divina, como cumplimiento a la promesa de Dios de que esta vez el rey se salvar\u00ed\u00ada de la invasi\u00f3n, el ej\u00e9rcito de Senaquerib sufri\u00f3 una destrucci\u00f3n misteriosa y \u00e9l tuvo que regresarse a Asiria sin haber podido cumplir su amenaza (2 Reyes 18\u201419; 2 Cr\u00f3nicas 32; Isa\u00ed\u00adas 36).<\/p>\n<p>Jes\u00fas pronunci\u00f3 cuatro declaraciones principales sobre la ciudad, todas ellas con una nota de tristeza (Mat 23:37; Mat 24:2; Luk 13:33; Luk 19:42; comparar Mar 13:2; Luk 21:24). El libro de Hechos se inicia haciendo menci\u00f3n de un grupo de los seguidores de Jes\u00fas que estaban reunidos en un aposento alto en Jerusal\u00e9n. La iglesia naci\u00f3 en Jerusal\u00e9n el dia de Pentecost\u00e9s (Hechos 2). Las primeras persecuciones ocurrieron en esa ciudad. Fue aqu\u00ed\u00ad donde se celebr\u00f3 el primer concilio de la iglesia y \u00e9xitosamente se hizo frente a la primera gran crisis de la iglesia, decidiendo de una vez por todas el hecho de que la salvaci\u00f3n es completamente por gracia, aparte de las obras (cap. 15).<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, en esta misma ciudad, el ap\u00f3stol Pablo fue arrestado, arrastrado dentro del templo por una muchedumbre y falsamente acusado (cap\u00ed\u00adtulos 21\u201422).<\/p>\n<p>La destrucci\u00f3n de la ciudad, despu\u00e9s de un sitio de 143 d\u00ed\u00adas por el ej\u00e9rcito romano bajo el liderazgo de Tito, aunque predicho en los Evangelios, no est\u00e1 registrado en ninguna parte del NT. Antes de que concluyera este espantoso evento, 600.000 jud\u00ed\u00ados fueron muertos y miles m\u00e1s fueron llevados al cautiverio. Un in\u00fatil y tr\u00e1gico intento de los jud\u00ed\u00ados por obtener su libertad de los romanos estuvo concentrado en la rebeli\u00f3n de 134 d. de J.C., liderados por el falso mes\u00ed\u00adas Bar Kokhba. Esta rebeli\u00f3n fue abrumadoramente controlada y lo que qued\u00f3 de la ciudad lo pusieron a ras de la tierra; inclusive los cimientos fueron arados. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde los romanos comenzaron a reedificar la ciudad, pero ahora bajo el nombre de Aelia Capitolina. Todos los jud\u00ed\u00ados fueron estrictamente excluidos de esta nueva ciudad por cerca de dos siglos, hasta el reinado de Constantino. En la primera parte del siglo IV, por la ferviente devoci\u00f3n de Helena, la madre del Emperador, se construy\u00f3 la famosa Iglesia del Santo Sepulcro, llamada Anastasis (la palabra gr. para resurrecci\u00f3n). De aqu\u00ed\u00ad en adelante, Jerusal\u00e9n vino a ser m\u00e1s y m\u00e1s el objeto de peregrinajes y ricas donaciones.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 614 d. de J.C., un general persa bajo el mandato del rey Chosroes II captur\u00f3 la ciudad y asesin\u00f3 a 60.000 cristianos, tomando como esclavos a 35.000 m\u00e1s. En 688 la primera C\u00fapula de la Roca fue edificada.<\/p>\n<p>Mahoma, m\u00e1s o menos familiarizado con el AT y el NT, crey\u00f3 necesario estar de alguna manera identificado con esta ciudad; una ciudad santa tanto para los jud\u00ed\u00ados como para los cristianos. El Islam muy pronto interpret\u00f3 un pasaje en el Cor\u00e1n como implicando que Mahoma hab\u00ed\u00ada sido llevado milagrosamente a Jerusal\u00e9n para ser divinamente ordenado ah\u00ed\u00ad; pero realmente no hay evidencia de dicho viaje. En 1009, el califa Hakim, hijo de una mujer cristiana, inici\u00f3 su devastadora obra en Jerusal\u00e9n ordenando la destrucci\u00f3n de la Iglesia del Santo Sepulcro. Para 1014 hab\u00ed\u00adan sido quemadas y saqueadas unas 30.000 iglesias.<\/p>\n<p>El 14 de julio de 1099 d. de J.C., el ej\u00e9rcito cristiano de la Primera Cruzada captur\u00f3 Jerusal\u00e9n, pero la horrenda matanza llevada a cabo por estos llamados caballeros cristianos es algo que los musulmanes nunca han olvidado ni perdonado. Saladin, despu\u00e9s de su indiscutible victoria sobre los cruzados en los Cuernos de Hatin, acamp\u00f3 frente a la ciudad el 20 de septiembre de 1187.<\/p>\n<p>Entr\u00f3 a la ciudad el 2 de octubre y orden\u00f3 a sus soldados que no se involucraran en ning\u00fan acto violento o conquista bacanal, como la llevada a cabo por los cruzados cristianos casi un siglo antes. En 1229, Federico II recuper\u00f3 la ciudad pero por medio de negociaciones. En 1244 cay\u00f3 bajo el dominio de los t\u00e1rtaros. En 1247 fue nuevamente capturada por los egipcios.<\/p>\n<p>En 1260 la recapturaron los t\u00e1rtaros. En 1517 la tomaron los turcos otomanos.<\/p>\n<p>El 9<br \/>\nde diciembre de 1917, el general brit\u00e1nico Allenby entr\u00f3 caminando a la ciudad; el 31 de octubre de 1918 se firm\u00f3 el armisticio, y se dio por terminado 400 a\u00f1os del gobierno ilegal de los turcos.<\/p>\n<p>El 24 de abril de 1920, se firm\u00f3 el mandato de que la Gran Breta\u00f1a gobernara sobre Palestina y la transjordania, y por cerca de 30 a\u00f1os sufri\u00f3 un rev\u00e9s tras otro en su intento de gobernar el pa\u00ed\u00ads. El 14 de mayo de 1948 termin\u00f3 el mandato dado a los brit\u00e1nicos y el Concilio Nacional en Tel-Aviv proclam\u00f3 el Estado de Israel. A esto sigui\u00f3 la amarga y a menudo brutal guerra por el territorio de Palestina. Como resultado de la misma casi un mill\u00f3n de \u00e1rabes fueron expulsados de sus hogares. Para la primavera de 1949, 45 gobiernos ya reconoc\u00ed\u00adan a Israel como un Estado. Lamentablemente la batalla con el bloque de pa\u00ed\u00adses \u00e1rabes ha continuado. Una serie de esos enfrentamientos hostiles concluy\u00f3 en 1967 cuando la administraci\u00f3n \u00e1rabe en la antigua ciudad termin\u00f3 y los israelitas asumieron el control sobre toda la ciudad de Jerusal\u00e9n. La ciudad hab\u00ed\u00ada sido proclamada la capital del pa\u00ed\u00ads en 1950, pero las Naciones Unidas no la hab\u00ed\u00adan reconocido como tal. Ya en 1980 la poblaci\u00f3n de la ciudad (despu\u00e9s de una cifra baja de 350.000 en 1785), hab\u00ed\u00ada aumentado a 448.200; en 1987 hab\u00ed\u00ada declinado a 400.000.<\/p>\n<p>a continuaci\u00f3n se presenta un resumen general de las profec\u00ed\u00adas concernientes a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>1. En Deuteronomio 12, aunque no se menciona ning\u00fan nombre, hay seis referencias al lugar donde en el futuro estar\u00ed\u00ada el santuario: el lugar que Jehovah vuestro Dios haya escogido (ver tambi\u00e9n 1Ki 8:29, 1Ki 8:48).<\/p>\n<p>2. La promesa de que el intento de Senaquerib por capturar la ciudad ser\u00ed\u00ada frustrado (2Ki 19:32-34; Isa 29:7; Isa 30:19; Isa 31:4-5).<\/p>\n<p>3. La destrucci\u00f3n de la ciudad por Nabucodonosor (2Ki 22:16-17; 2Ch 34:24-25; Isa 4:3-5; Isa 10:11-12; Isa 22:9-11; Eze 24:1 ss.).<\/p>\n<p>4. La profanaci\u00f3n de la ciudad por Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes (Dan 8:11-14; Dan 11:30-32).<\/p>\n<p>5. La destrucci\u00f3n de la ciudad por los romanos bajo el mando de Tito (Dan 9:26; Mat 24:2; Mar 13:2; Luk 13:33-35; Luk 19:41-44; Luk 21:6, Luk 21:20, Luk 21:24).<\/p>\n<p>6. Una profec\u00ed\u00ada relacionada con esta ciudad en la era presente (Dan 9:26; Zec 12:3; Luk 21:24).<\/p>\n<p>7. Los jud\u00ed\u00ados retornar\u00e1n a Palestina al final de la presente era; algunas veces se menciona espec\u00ed\u00adficamente a Jerusal\u00e9n (Joe 3:1). Tambi\u00e9n se profetiza la construcci\u00f3n de alg\u00fan tipo de templo en la Ciudad Santa (Isa 55:11; Isa 60:1-3; Jer 31:8-9; Dan 9:27; Dan 12:11; Mat 24:15; Mar 13:14; 2Th 2:3-4).<\/p>\n<p>8. El episodio de los dos testigos que ser\u00e1n martirizados en esta ciudad (Apocalipsis 11).<\/p>\n<p>9. Un asalto final sobre la ciudad por las naciones de la tierra (Isa 29:1-7; Isa 29:31\u201434; Joe 3:9-12; Zec 14:1-3).<\/p>\n<p>10. La purificaci\u00f3n de la ciudad de sus impurezas espirituales (Isa 1:25-26; Isa 4:3-4; Joe 3:17; Zec 14:1-3).<\/p>\n<p>11.<\/p>\n<p>Una ciudad que final y permanentemente conocer\u00e1 la presencia de la gloria de Dios (Isa 62:2; Eze 43:1-2), la paz (Psa 122:6-9; Isa 60:17; Isa 66:12) y el gozo (Psa 53:6).<\/p>\n<p>12. La ciudad a la cual todas las naciones de la tierra acudir\u00e1n para instrucci\u00f3n y bendici\u00f3n (Psa 102:21-22; Isa 2:2-4).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>La ciudad de Jerusal\u00e9n se desarroll\u00f3 a partir de la ciudad yebusea de Urusalim (o algo similar, con el significado de \u2020\u0153ciudad del dios Salim\u2020\u009d) que David conquist\u00f3 y convirti\u00f3 en su ciudad (la \u2020\u0153ciudad de David\u2020\u009d). Salom\u00f3n ampli\u00f3 el recinto urbano hacia el norte, a\u00f1adiendo a la colina de la ciudad dav\u00ed\u00addica, que descend\u00ed\u00ada en direcci\u00f3n este hacia el valle del Cedr\u00f3n, otra parte de dicha colina, con un total de unas 9 hect\u00e1reas. Sobre dicha colina construy\u00f3 la ciudad del palacio y del templo y la rode\u00f3 de un muro. As\u00ed\u00ad pues, aquella Jerusal\u00e9n de los reyes limitaba por el este con el valle del Cedr\u00f3n, y por el oeste con un valle que, seg\u00fan un informe tard\u00ed\u00ado de Josefo, se llam\u00f3 Tirope\u00f3n (\u2020\u0153Valle de los queseros\u2020\u009d). Este valle cortar\u00ed\u00ada la actual ciudad antigua de Jerusal\u00e9n de norte a sur, de no haberse colmatado en parte.<br \/>\nDel tiempo del rey Ezequ\u00ed\u00adas (721-693 a.C.), o anterior es la \u2020\u0153ciudad nueva\u2020\u009d (misneh, es decir, la \u2020\u0153ciudad segunda\u2020\u009d), sita al oeste de la ciudad del palacio y del templo, y por tanto al oeste del Tirope\u00f3n, y as\u00ed\u00ad mismo amurallada; quiz\u00e1s el muro se construy\u00f3 antes que la ciudad. Por el mismo tiempo debe de haberse amurallado tambi\u00e9n la parte sur de la colina occidental, como resulta de la instalaci\u00f3n de Silo\u00e9. Jerusal\u00e9n quedaba as\u00ed\u00ad circunscrita entre el valle del Cedr\u00f3n al este y el Ge-Hinnom, que rodea la colina suroccidental; un tercer valle, el Tirope\u00f3n, la atravesaba de norte a sur. Los tres valles conflu\u00ed\u00adan por debajo de la punta meridional de la ciudad alargada de los yebuseos (la ciudad de David) en el actual wadi en-Nar.<br \/>\nEl territorio de la ciudad a derecha e izquierda del Tirope\u00f3n no hay que represent\u00e1rselo sin m\u00e1s como una meseta. Tanto la alargada colina oriental (la ciudad de David y la ciudad del palacio con el templo) como la colina as\u00ed\u00ad mismo longitudinal del oeste con los nuevos barrios estaban cruzadas por numerosos y peque\u00f1os pliegues y fallas transversales, de modo que Jerusal\u00e9n no era s\u00f3lo una ciudad sobre el monte sino tambi\u00e9n una ciudad monta\u00f1osa.<br \/>\nEl a\u00f1o 586 a.C. la ciudad fue destruida por el babilonio Nebukadnezzar II; la ciudad de David y la ciudad nueva pronto debieron de quedar escasamente habitadas; el templo y el palacio, as\u00ed\u00ad como las murallas, debieron de ser reducidos a escombros con toda seguridad por orden de Babilonia; el servicio de los sacrificios en el altar se mantuvo al principio, como ofrendas tambi\u00e9n por el rey babilonio y seguramente que en honor tambi\u00e9n (\u00bfo exclusivamente?) de los dioses babil\u00f3nicos. La restauraci\u00f3n empez\u00f3 lo m\u00e1s pronto en el 536 a.C., despu\u00e9s de que Ciro n permitiese el retorno de los jud\u00ed\u00ados de Babilonia y la construcci\u00f3n de un nuevo templo.<br \/>\nLas guerras subsiguientes da\u00f1aron sin duda la ciudad en gran medida, pero no la destruyeron. Heredes el Grande levant\u00f3 construcciones suntuosas en su ciudad regia; pero ese esplendor de Jerusal\u00e9n dur\u00f3 muy poco. Al terminar la guerra judeo-romana, el a\u00f1o 70 d.C., fue arrasada hasta los cimientos, y por orden de Tito s\u00f3lo quedaron en pie algunos lienzos de muralla y las torres junto al palacio herodiano.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Geograf\u00eda de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Sagrada para los jud\u00ed\u00ados, los cristianos y los musulmanes, Jerusal\u00e9n ha sidon un gran centro religioso desde el tiempo en que David estableci\u00f3 all\u00ed\u00ad su capital alrededor del a\u00f1o 1000  a. de J.C.  Probablemente fue un importante lugar de adoraci\u00f3n cananea por 800 a\u00f1os antes de David porque Abraham ador\u00f3 all\u00ed\u00ad y pag\u00f3 los diezmos a Melquisedec (Gn. 14:18\u201320). Las excavaciones de 1961 indican que la ciudad conanea de 1800  a. de J.C. , ten\u00ed\u00ada murallas hasta la falda oriental de la colina sudoriental y se extend\u00ed\u00ada tanto como la ciudad de David. De modo que en los \u00faltimos 1750 a\u00f1os, Jerusal\u00e9n ha sido un centro religioso y en los tiempos b\u00ed\u00adblicos lleg\u00f3 a ser la ciudad principal de israel.<br \/>\nI. Nombres. Uno de los textos egipcios de execraci\u00f3n del siglo XIX  a. de J.C. , menciona primeto un nombre equivalente a Urushalim. Cuatrocientos a\u00f1os m\u00e1s tarde el nombre aparece en las tabletas de Tell el-Amarna como Urusalim. En los registros asirios de un per\u00ed\u00adodo posterior se usa el nombre de Urushalim. En la Biblia la ciudad se menciona primero como Salem o Shalem, el reino sacerdotal de Melquisedec (Gn. 14:18). Durante el per\u00ed\u00adodo de los jueces fue Jebus de los jebuseos (Jue. 19:10, 11), despu\u00e9s de su captura por David (2 S. 5:6\u20139) el nombre primario era Jerusal\u00e9n hasta que fue reconstruida en el 135  d. de J.C. , por el emperador romano Aelius Hadrianus (Adriano) como Aelia Capitolina. El nombre Jerusal\u00e9n fue restaurado en el siglo IV por Constantino, cuya madre, Helena, hizo una peregrinaci\u00f3n a la ciudad en el 326  d. de J.C.  Hoy los musulmanes la llaman El Kuds (la santa), pero para cristianos y jud\u00ed\u00ados es Jerusal\u00e9n.<br \/>\nEl nombre hebreo Yerushalaim que se traduce Jerusal\u00e9n se deriva del cananeo Urushalim que significa \u2020\u0153el dios Shalem fund\u00f3 (la ciudad)\u2020\u009d. Shalem era una deidad de los amorreos y su asociaci\u00f3n con Jerusal\u00e9n apoya el dicho de Ezequiel 16:3; \u2020\u0153 \u2020\u00a6 As\u00ed\u00ad ha dicho Jehov\u00e1 el Se\u00f1or sobre Jerusal\u00e9n: tu origin, tu nacimiento, es de la tierra de Cana\u00e1n; tu padre fue amorreo, y tu madre hetea\u2020\u009d. Los nombres de los hijos de David, Absal\u00f3n y Salom\u00f3n reflejan el nombre de la deidad de Jerusal\u00e9n.<br \/>\nII. Localidad y Clima. Apretada entre las Colinas de la meseta central, Jerusal\u00e9n yaca en el centro mismo de la antigua ruta que conduc\u00ed\u00ada desde Siquem hasta Hebr\u00f3n. Esta a  ca.  800  mts.  sobre el nivel del mar y ubicada  ca.  a 310 de latitud norte, alrededor de 23  kms.  al occidente de la costa del Mediterr\u00e1neo. Altas monta\u00f1as la circundan y al alcanzar la cresta del monte Scopus o el monte de los Olivos el viajero se siente embargado moment\u00e1neamente por la repentina vista del panorama de la populosa ciudad y el \u00e1rea vasta del templo que se extiende ante sus ojos.<br \/>\nGeogr\u00e1ficamente, Jerusal\u00e9n no es el centro natural del terreno monta\u00f1oso. Las principales rutas internacionales conduc\u00ed\u00adan a lo largo de la regi\u00f3n costera en el oeste hacia Egipto y hacia el oriente la ruta del rey conduc\u00ed\u00ada a trav\u00e9s de la Transjordania hasta Arabia. Hasta el tiempo de David, Siquem era un centro m\u00e1s importante que Jerusal\u00e9n tanto pol\u00ed\u00adtica, comercial como religiosamente. La preeminencia de Jerusal\u00e9n como la primera ciudad de Biblia se deriva del significado religioso dado por David y Salom\u00f3n al establecer el primer templo.<br \/>\nSituada sobre el espinoso curse de la vertiente que corre de norte a sur y que divide la regi\u00f3n monta\u00f1osa entre el mar Muerto y el Mediterr\u00e1neo, Jerusal\u00e9n sufre a veces de caprichosos cambios de temperatura. Caen aproximadamente sesenta cent\u00ed\u00admetros de lluvia entre octubre y mayo. Ocasionalmente, en enero y febrero, la lluvia es tra\u00ed\u00adda por el viento en forma tan torrencial que parece inundar la tierra. Entre mayo y octubre normalmente no llueve y el calor del verano por la noche llega a ser intolerable en algunas ocasiones. Generalmente soplan vientos tibios moderadamente h\u00famedos a trav\u00e9s de las estrechas calles, como cuando Nicdemo vino a ver a Jes\u00fas (Jn. 3:1 y sigtes.). Pero ocasionalmente, el viento durante per\u00ed\u00adodos de 3 a 5 d\u00ed\u00adas y el fuerte calor as\u00ed\u00ad como la sequedad marchita las hojas de los \u00e1rboles, y hace que tanto los hombres como los animales se sientan inc\u00f3modos y f\u00e1cilmente irritables.<br \/>\nIII. Topograf\u00ed\u00ada. Jerusal\u00e9n es una ciudad edificada sobre una serie de mont\u00ed\u00adculos estrechamente unidos. Valles profundos rodean la ciudad por todos lados excepto al norte constituyendo fosos naturals lo cual hizo m\u00e1s f\u00e1cil la edificaci\u00f3n de defenses en los tiempos antiguos. Un valle central divide a ciudad del noroeste hasta el sureste y hondonadas laterales cortan a trav\u00e9s de un valle central hasta los profundos valles que limitan la ciudad del noroeste hasta el sureste y hondonadas laterales cortan a trav\u00e9s de un valle central hasta los profundos valles que limitan la ciudad en el oriente y el occidente creando colinas aisladas pero estrechamente unidas en el terreno original. Sin embargo, la ocupaci\u00f3n del sitio durante siglos ha causado alteraciones radicals en la topograf\u00ed\u00ada de la ciudad interior.<br \/>\nA. Los Valles. En el oriente, el valle del Cedr\u00f3n limita a Jerusal\u00e9n a lo largo de su entera longitud con las faldas que alcanzan una inclinaci\u00f3n de cuarenta grados. Rodeando el lado occidental alrededor del l\u00ed\u00admite sur del la ciudad est\u00e1 el valle de Hinom con sus lados igualmente pendientes. Este se une al Cedr\u00f3n en la esquina suroriental de la ciudad cerca del Bir Ayyub o pozo de Jacob, conocido en los tiempos b\u00ed\u00adblicos como En-rogel (1 R. 1:9).<br \/>\nEl valle central, conocido en los tiempos romanos como el Tiropeon o el valle de los fabricantes de queso, recorre desde un punto cerca de la puerta de Damasco hacia el sur hasta el estanque de silo\u00e9 donde se une al Cedr\u00f3n. Un brazo lateral de Tiropeon en los tiempos antiguos cortaba a trav\u00e9s del extremo norte del \u00e1rea del templo hasta el Cedr\u00f3n y un segundo brazo probablemente conduc\u00ed\u00ada al Cedr\u00f3n en un punto debajo del ofel, aislando en algo el monte del templo y el mont\u00ed\u00adculo suroriental. Otra depresi\u00f3n desciende hacia el oeste desde el valle central a lo largo de la l\u00ed\u00adnea general de la Calle de David hasta un punto cercano a la puerta de Jafa.<br \/>\nLos valles dentro de las murallas de la antigua ciudad han sido llenados con escombros a trav\u00e9s de los siglos hasta que s\u00f3lo permanecen algunos rastros de ellos. Sin embargo, el curse del valle central puede discernirse en las calles escalonadas de la antigua ciudad o mirando hacia abajo la ciudad desde un punto alto como la torre de la Iglesia Luterana del Redentor.<br \/>\nB. Monta\u00f1as. El relativamente bajo mont\u00ed\u00adculo suroriental conocido en los tiempos b\u00ed\u00adblicos como el monte Sion fue el sitio de la Jerusal\u00e9n cananea. Es un borde estrecho y agudo limitado por el Cedr\u00f3n y el Tiropeon que posiblemente fue cortado desde Ofel por una peque\u00f1a hondonada en los tiempos de David. Opuesta a la fuente de Gih\u00f3n al pie de la falda oriental, el monte de Sion apenas alcanza cincuenta y cinco metros en su cima. Sus lados escalonados fueron hechos en forma de terraza para ampliar el \u00e1rea de la ciudad a fin de incluir una parte de las laderas del \u00e1rea fortificada. Aun incluyendo kas terrazas, el \u00e1rea fortificada del monte de Sion cubre solamente unas 2, 40 a 3, 20  ha.<br \/>\nInmediatamente al norte del monte de Sion est\u00e1 el monte del templo dominado por la roca sagrada sobre la cual se encuentra ahora la c\u00fapula musulmana de la roca. El monte del templo es mucho m\u00e1s alto que el mont\u00ed\u00adculo suroriental. En los tiempos b\u00ed\u00adblicos era m\u00e1s apretado que lo que indica la presente \u00e1rea amurallada. Herodes el Grande ampli\u00f3 el \u00e1rea del templo artificialmente y fortific\u00f3 el pavimento de la esquina suroriental, inmediatamente al oriente de la mezquita Al-Aksa, con arcos que formaron los llamados establos de Salom\u00f3n debajo del patio. El lomo sur redondeado del monte del templo es probablemente el Ofel de los tiempos b\u00ed\u00adblicos. Es com\u00fan hoy d\u00ed\u00ada llamar al monte del templo, los que yacen fuera de la presente ciudad amurallada, por el nombre de Ofel.<br \/>\nLa alta colina sudoccidental ha llegado a ser conocida en tiempos postrromanos como monte de Sion y se cre\u00ed\u00ada hasta finales del siglo XIX que la ciudad cananea original estaba situada all\u00ed\u00ad. Es todav\u00ed\u00ada el mont\u00ed\u00adculo dominante en la ciudad teniendo lados escalonados hacia el occidente y el sur los que caen hacia el valle de Hinom. El Tirope\u00f3n separ\u00f3 la colina sudoccidental de los mont\u00ed\u00adculos m\u00e1s bajos del oriente y una hondonada casi la aislaba de las colinas del norte. Las excavaciones recientes indican que este sitio fue ocupado mucho despu\u00e9s que las monta\u00f1as orientales y que su extremidad sur fue primero fortificada durante el reinado de Herodes Agripa I,  ca.  42  d. de J.C. , estando conectada con los mont\u00ed\u00adculos sudorientales a trav\u00e9s de la boca del Tiropeon.<br \/>\nLa Iglesia del Santo Sepulcro est\u00e1 construida sobre un mont\u00ed\u00adculo al norte de la colina sudoccidental. Est\u00e1 en el coraz\u00f3n de la presente ciudad amurallada, pero seg\u00fan la tradici\u00f3n estaba fuera de la ciudad en los tiempos de Cristo y fue el sitio de su crucifixi\u00f3n y sepultura. La ciudad de Herodes Agripa I encerr\u00f3 esta \u00e1rea convirti\u00e9ndose as\u00ed\u00ad en parte de la ciudad amurallada desde  ca.  42  d. de J.C.<br \/>\nC. Fuentes. Jerusal\u00e9n ha tenido siempre problemas con el suministro de agua. S\u00f3lo la fuente de Gih\u00f3n al pie de la ladera oriental de monte Sion y Enrogel cercana al extreme sur del mont\u00ed\u00adculo son fuentes constantes. Gih\u00f3n es la fuente mayor. Esta brota intermitentemente entre tres a cinco veces al d\u00ed\u00ada en una acci\u00f3n vertiente provocada por las cavidades en las depresiones de la fuenta, las cuales se llenan e inician el proceso de sif\u00f3n. T\u00faneles y canales fueron excavados para dar acceso a Gih\u00f3n en las \u00e9pocas de sitio, y es posible que Joab entrara en la ciudad jebusea a trav\u00e9s de estos t\u00faneles y capturara la ciudad a nombre de David (2 S. 5:8; 1 Cr. 11:6). El t\u00fanel de Silo\u00e9 fue cortado a trav\u00e9s de 548  mts.  de piedra caliza a fin de traer las agues de Gih\u00f3n a trav\u00e9s del monte Sion hasta el estanque de Silo\u00e9 durante el reinado de Ezequ\u00ed\u00adas (2 R. 20:20; 2 Cr. 32:30).<br \/>\nIV. Excavaciones. Jerusal\u00e9n ha sido objeto de m\u00e1s excavaciones arqueol\u00f3gicas que cualquier otra ciudad de Palestina y probablemente ha producido los resultados m\u00e1s pobres tanto en objetos como en informaci\u00f3n. La pobreza de objetos se debe parcialmente al hecho de que Jerusal\u00e9n ha sido sitiada m\u00e1s de veinte veces y en parte a su pobreza como una ciudad capital. Se ha recogido poca informaci\u00f3n de los cientos de a\u00f1os de excavaci\u00f3n llegaron a Jerusal\u00e9n mucho m\u00e1s que a las dem\u00e1s ciudades de Palestina.<br \/>\nA. Antes de la Primera Guerra Mundial. El capit\u00e1n Charles Warren, un ingeniero de minas, excav\u00f3 primero alrededor del \u00e1rea del monte del templo en 1867\u201370 con apoyo limitado por parte del Fondo de Exploraci\u00f3n Palestino. Warren investig\u00f3 los 4 lados del Haram esh-Sharif con su sistema de pasajes verticals y t\u00faneles, pero no fue capaz de penetrar el \u00e1rea prohibida del templo y conocer lo que exist\u00ed\u00ada debajo del santuario musulm\u00e1n. Una pintura de su famos columna vertical de 2.4  mts.  de profundidad de la esquina sudoriental del Haram adorna la p\u00e1gina de t\u00ed\u00adtulo del Palestine Exploration Quarterly.<br \/>\nEl m\u00e9todo de excavaci\u00f3n de t\u00faneles fue usado tambi\u00e9n por H. Guthe en el mont\u00ed\u00adculo sudoriental en 1881 pero casi no se consigui\u00f3 ninguna informaci\u00f3n confiable. J. Bliss y A. C. Dickie exploraron el l\u00ed\u00admite sur del mont\u00ed\u00adculo occidental entre 1894 y 1897 con sondas y t\u00faneles. Una inmensa pared que conectaba los mont\u00ed\u00adculos sudoriental y sudoccidental se encontr\u00f3 frente a la boca del valle del Tiropeon, pero debido a que se desconocieron o no se tuvieron en cuenta la cer\u00e1mica y la estratificaci\u00f3n en el m\u00e9todo de excavaci\u00f3n no pudo ser fechada con precisi\u00f3n. Las excavaciones de la misma \u00e1rea en 1961 y 1962 indicaron que Bliss y Dickie planearon cuidadosamente la exploraci\u00f3n de las paredes y puertas por medio de t\u00faneles, una haza\u00f1a destacada en verdad.<br \/>\nMontague Parker reanud\u00f3 el trabajo en el mont\u00ed\u00adculo sudoriental entre 1909 y 1911, con el mismo m\u00e9todo de pasaje vertical que Warren hab\u00ed\u00ada usado. Sus exploraciones encima del manantial Gih\u00f3n de los t\u00faneles que proven\u00ed\u00adan de la fuente produjeron una informaci\u00f3n precisa en cuanto al sistema de canales de la fuente, gracias al padre H. Vincent quien interpret\u00f3 y public\u00f3 los resultados de la excavaci\u00f3n. Esta expedici\u00f3n fue la que descubri\u00f3 las tumbas de los primeros habitants del mont\u00ed\u00adculo sudoriental que datan del siglo XXI  a. de J.C.<br \/>\nRaymond Weill en 1913\u201314 comenz\u00f3 una excavaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la parte Sur del mont\u00ed\u00adculo sudoriental y tuvo \u00e9xito, en la \u00e9poca en que la Primera Guerra Mundial estall\u00f3, en demostrar que el mont\u00ed\u00adculo sudoriental fue el sitio original del monte de Sion.<br \/>\nB. Primera Guerra Mundial a Segunda Guerra Mundial. Weill condujo la segunda temporada de excavaciones en la parte sur del mont\u00ed\u00adculo sudoriental en 1923\u201324, mientras que J. Garrow Duncan y R. A. S. Macalister excavaron en 1923\u201325 sobre la fuente Gih\u00f3n en los campos 5, 7 y 9 sobre la cima del cerro. Fue excavada un \u00e1rea grande hasta la roca firme sobre el cerro y las as\u00ed\u00ad llamadas \u2020\u0153torre de Salom\u00f3n\u2020\u009d y \u2020\u0153falda jebusea\u2020\u009d fueron identificadas en la cresta del declive oriental. Las excavaciones de 1961 indicaron que estas estructuras eran del segundo siglo  a. de J.C. , pero que las estructuras de la edad del bronce superior yac\u00ed\u00adan profundas en la tierra debajo de ellas.<br \/>\nJ. W. Crowfoot y G. M. Fitzgerald, trabajando con la Escuela Brit\u00e1nica de Arqueolog\u00ed\u00ada en Jerusal\u00e9n y el Fondo de Exploraci\u00f3n Palestino como lo hicieron Duncan y Macalister, empezaron en 1927 un foso desde la cresta del mont\u00ed\u00adculo sudoriental a trav\u00e9s del Tiropeon. Una puerta y una pared de la ciudad fueron descubiertas en el lado occidental del mont\u00ed\u00adculo, demostrando que el mont\u00ed\u00adculo hab\u00ed\u00ada estado rodeado de paredes. Sin embargo, la evidencia para fechar la pared y la puerta en el tiempo de David, como los excavadores informaron, es insuficiente.<br \/>\nAl norte de la antigua ciudad amurallada, E. L. Sukenik y L. A. Mayer excavaron durante tres temporadas (1925\u201327) descubriendo secciones de una muralla atribuida a Herodes Agripa I (40\u201344  d. de J.C. ), presumiblemente construida antes del sitio de Tito en el 70  d. de J.C.  La l\u00ed\u00adnea de esta muralla ha sido trazada hacia el oriente pasando la propiedad de la Escuela Americana de Investigaci\u00f3n Oriental, pero su relaci\u00f3n con las murallas de m\u00e1s al sur es todav\u00ed\u00ada incierta. Una excavaci\u00f3n m\u00e1s, posiblemente la mejor conducida antes de la Segunda Guerra Mundial, fue dirigida por C. N. Johns con el Departamento de Antig\u00fcedades en 1934\u201340 en la ciudadela del lado occidental de la antigua ciudad. Una historia digna de confianza de las torres de la ciudadela del per\u00ed\u00adodo hel\u00e9nico fue establecida pero ninguna arquitectura trazable a la ciudad preex\u00ed\u00adlica fue identificada con seguridad.<br \/>\nC. Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial. A causa de la lucha entre los jud\u00ed\u00ados y los \u00e1rabes que sigui\u00f3 a la Segunda Guerra Mundial no se iniciaron excavaciones a gran escala en Jerusal\u00e9n sino hasta 1961. Bajo el liderazgo de Kathleen M. Kenyon de la Escuela Brit\u00e1nica de Arqueolog\u00ed\u00ada de Jerusal\u00e9n y el padre R. de Vaux de la Escuela B\u00ed\u00adblica de Arqueolog\u00ed\u00ada de St. Etienne, un proyecto que dur\u00f3 7 temporadas se comenz\u00f3 en 1961. La celebraci\u00f3n del centenario de las primeras excavaciones en Jerusal\u00e9n patrocinado por el Fondo de Exploraciones Palestino bajo Warren en 1867, coincide con las \u00faltimas fases de esta significativa exploraci\u00f3n. Las t\u00e9cnicas cient\u00ed\u00adficas usadas por Kenyon en Jeric\u00f3 ya est\u00e1n arrojando informaci\u00f3n en cuanto a las murallas y las secuencias de ocupaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n lo cual es una revisi\u00f3n radical del conocimiento de la historia de la ciudad. Las \u00e1reas principales bajo excavaci\u00f3n son el mont\u00ed\u00adculo sudoriental sobre la fuente Gih\u00f3n, el \u00e1rea alrededor de la boca del valle del Tirope\u00f3n, un sitio dentro de las murallas de la antigua ciudad contiguas al sur del \u00e1rea de Haram y el \u00e1rea de los jardines armenios justo dentro de la muralla occidental de la antigua ciudad y al sur de la ciudadela sobre el mont\u00ed\u00adculo sudoccidental. Esta \u00faltima \u00e1rea est\u00e1 en la vecindad del campo de la d\u00e9cima regi\u00f3n romana y posiblemente en los jardines del palacio de Herodes.<br \/>\nV. Jerusal\u00e9n en la Edad del Bronce Inferior. Alrededor del a\u00f1o 3000  a. de J.C. , aigunas tribus n\u00f3madas acamparon en el mont\u00ed\u00adculo sudoriental y llegaron a ser los primeros habitantes conocidos del sitio. Tres de sus tumbas fueron descubiertas en 1909\u201311 en una cueva cerca de la cresta oriental de la colina sobre la fuente Gih\u00f3n. Una cultura similar a la de ellos fue encontrada en el tell en-Nasbeh, *Ai, Gezer y en Jeric\u00f3 donde Kenyon la llam\u00f3 protourbana B.<br \/>\nLa cer\u00e1mica del bronce inferior II y III ha sido encontrada sobre la roca firme de la falda oriental del mont\u00ed\u00adculo sudoriental, pero no hay restos de arquitectura. Una cueva profunda fue encontrada cerca de la base del declive en 1962, y las exploraciones preliminares indican que el pueblo del bronce inferior us\u00f3 la cueva, posiblemente para entierros.<br \/>\nVI. Abraham y Jerusal\u00e9n de la Edad del Bronce Intermedio. La ciudad que Abram visit\u00f3 cuando pag\u00f3 los diezmos al rey Melquisedec de Salem (Gn. 14) fue probablemente el Urushalim mencionado en uno de los *textos egipcios de execraci\u00f3n del siglo XIX  a. de J.C.  Una secci\u00f3n de la muralla de la ciudad de ese tiempo fue excavada en 1961\u201362. Sorpresivamente \u00e9sta yac\u00ed\u00ada a 49  mts.  bajo la cresta del lomo de la monta\u00f1a y fuera de la muralla m\u00e1s hacia el oriente de la Jerusal\u00e9n del Antiguo Testamento. No se han hallado m\u00e1s restos fechables del tiempo de Abraham excepto cer\u00e1mica, pero la muralla maciza de piedra de la falda oriental del monte Sion indica que la ciudad era tan extensa en la edad del bronce intermedio como lo fue durante el tiempo de los jebuseos, 800 a\u00f1os m\u00e1s tarde.<br \/>\nEl \u00e1rea sagrada de Jerusal\u00e9n en los tiempos de Abraham no se ha encontrado, pero probablemente es el \u00e1rea del monte del templo cercana al norte del monte Sion. Ahora es casi seguro que las \u00e1reas sagradas de Siquem y Betel fueron altares al aire libre que estaban fuera de las murallas de la ciudad. 2 Cr\u00f3nicas 3:1 identifica el monte Mor\u00ed\u00adah donde Abraham ofreci\u00f3 a Isaac (Gn. 22:1-19) con el monte del templo. Hay otras tradiciones las que son menos precisas en la identificaci\u00f3n, pero en el tiempo de la composici\u00f3n de 2 Cr\u00f3nicas 3:1 se cre\u00ed\u00ada que el sitio del templo fue el lugar donde Isaac estuvo a punto de ser sacrificado. Esta \u00e1rea estaba fuera de las murallas de la ciudad hasta que Salom\u00f3n la cerc\u00f3 cuando construy\u00f3 el primer templo.<br \/>\nEn la ocasi\u00f3n cuando Abram pag\u00f3 los diezmos a Melquisedec, se registra que se encontr\u00f3 con el rey de Sodoma y Melquisedec en el Valle de Save o el Valle del Rey (Gn. 14:17-20). El Valle de Save estaba aparentemente cerca de la ciudad de Jerusal\u00e9n, ya que Melquisedec trajo pan y vino (Gn. 14:18) para la ocasi\u00f3n. Puede haber sido el espacio abierto situado donde se juntan los valles del Cedr\u00f3n e Hinom, posiblemente cerca de la fuente de Enrogel. De todas maneras no parece haber sido el lugar principal de adoraci\u00f3n asociado con Jerusal\u00e9n. La tradici\u00f3n da la prioridad al \u00e1rea del monte del templo paraesta afirmaci\u00f3n ya en los tiempos de Abram.<br \/>\nVII. La Edad del Bronce Superior. Entre las cartas del Tell el-Amarna de Egipto que datan del siglo XIV  a. de J.C. , hay 5 apelaciones de Abdi-Hiba, rey de Jerusal\u00e9n, al fara\u00f3n pidi\u00e9ndole ayuda militar. Tribus guerreras conocidas como los habiru estaban tomando la regi\u00f3n monta\u00f1osa asaltando las ciudades y entrando en pactos con los gobernadores locales como Lab\u2020\u2122ayu de Siquem. Se cree que los habiru estaban asociados con los hebreos, aunque los dos no pueden ser los mismos ni puede identificarse la revoluci\u00f3n habiru del siglo XIV  a. de J.C. , con la invasi\u00f3n israelita dirigida por Josu\u00e9.<br \/>\nDurante el siglo XIV  a. de J.C. , bajo Abdi-Hiba o sus sucesores jebuseos, se hicieron cambios radicales en la topograf\u00ed\u00ada del mont\u00ed\u00adculo sudoriental. Hab\u00ed\u00ada una profunda bah\u00ed\u00ada en la base rocosa de la cresta oriental de la colina sobre la fuente de Gih\u00f3n. Fue iniciado un ambicioso proyecto para llenar la bah\u00ed\u00ada con una serie de terrazas artificiales elevando la superficie hasta el nivel de la cima de la colina. Se construyeron plataformas que sirvieron como sost\u00e9n para el inmenso relleno que estaba escalonado hacia abajo en la falda de la fuente Gih\u00f3n. Tambi\u00e9n se construyeron casas sobre las terrazas. Muy profundo, debajo del as\u00ed\u00ad llamado terrapl\u00e9n jebuseo, una estructura posterior sobre la cima de la ladera de la monta\u00f1a err\u00f3neamente fechada en la edad del bronce superior por Duncan y Macalister y una serie de murallas se entrelazaban con el relleno en \u00e1ngulos rectos que miraban hacia la secci\u00f3n oriental. A cada lado del dorso central, una serie de paredes ligeramente inclinadas hacia adentro fortalec\u00ed\u00adan la estructura.<br \/>\nLa estructura fue obviamente una operaci\u00f3n mayor en el planeamiento de la ciudad, tal como se requer\u00ed\u00ada en los edificios reales. De este modo se extend\u00ed\u00ada el ancho del \u00e1rea de la ladera de la monta\u00f1a en 18  mts.  hacia el oriente siendo as\u00ed\u00ad apropiado para la construcci\u00f3n por niveles. El inmenso peso del relleno y lo inclinado de la ladera hacia la fuente Gih\u00f3n hicieron a la estructura vulnerable a terremotos y deslizamientos de tierra causados por excesivas lluvias. A finales de las excavaciones de 1962, cuatro fases de reedificaci\u00f3n resultaron evidentes como resultados de colapsos. El \u00faltimo ocurri\u00f3 en el siglo VII  a. de J.C. , y las casas destruidas por los ej\u00e9rcitos de Babilonia bajo Nabucodonosor en 587  a. de J.C. , fueron levantadas sobre las reparaciones del \u00faltimo derrumbe. Estas casas desaparecieron por la erosi\u00f3n de la ladera despu\u00e9s del 587  a. de J.C. , pero las terrazas permanecieron hasta que fueron excavadas en 1961\u201362.<br \/>\nVIII. La Edad del Hierro I y la Ciudad de David. Aunque Adonisedec, rey de Jerusal\u00e9n, fue derrotado en la batalla de Ajal\u00f3n con Josu\u00e9 (Jos. 10:1-26), la ciudad no fue tomada por los israelitas. Jueces 1:1-8 indica que Jud\u00e1 tom\u00f3 a Jerusal\u00e9n y quem\u00f3 la ciudad; pero aparentemente los jebuseos la recapturaron ya que Josu\u00e9 15:63 indica que los jebuseos permanecieron en Jerusal\u00e9n, presumiblemente hasta el tiempo de David.<br \/>\nA. El reinado de David. La captura de Jerusal\u00e9n por David es de inter\u00e9s para los arque\u00f3logos porque \u00e9l us\u00f3 una estratagema que incluy\u00f3 la fuente Gih\u00f3n de la ladera oriental del monte Sion. Los relatos de 2 Samuel 5:6-9 y 2 Cr\u00f3nicas 11:4-8 son concisos y oscuros. Jerusal\u00e9n es llamada la \u2020\u0153fortaleza de Sion\u2020\u009d, lo cual implica una ciudad fuerte. Y la mofa de los Jebuseos de que los \u2020\u0153ciegos y los cojos\u2020\u009d pod\u00ed\u00adan defender la ciudad implica que la fortaleza era segura en contra de un ataque frontal. \u00bfC\u00f3mo fue que David captur\u00f3 la ciudad entonces<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Arqueol\u00f3gico<\/b><\/p>\n<p>(ciudad de la paz).<\/p>\n<p> La ciudad santa de la Biblia: (Neh.11: l), y de las tres religiones monote\u00ed\u00adstas: Jud\u00ed\u00ada, Cristiana y Musulman. Y, a pesar de su nombre, es la ciudad que m\u00e1s veces ha sido conquistada y reconquistada, destru\u00ed\u00adda y constru\u00ed\u00adda, por ser el centro religioso de estas tres religiones en la Biblia.<\/p>\n<p> &#8211; Es la Salem, donde Abraham pag\u00f3 diezmos a Melquisedec o Melchisedec, 1.000 a\u00f1os a.C.<\/p>\n<p> (Gn.14). Edificada en una meseta rocosa, limitada por los valles de Hinon: (Gehenna) y del Cedr\u00f3n. Tiene varias colinas famosas: El templo estaba situado en el monte Si\u00f3n: (roca de Moriah), y, en las afueras est\u00e1n el Monte Calvario, Getseman\u00ed\u00ad y el Monte de los Olivos.<\/p>\n<p> &#8211; En ese Monte Moriah, Abraham fue a sacrificar a Isaac: (Gen 22:2).<\/p>\n<p> &#8211; El Rey David traslad\u00f3 la capital del reino de Hebr\u00f3n a Jerusal\u00e9n, y llevo all\u00ed\u00ad el Arca. Y Salom\u00f3n construy\u00f3 el templo.<\/p>\n<p> &#8211; En la divisi\u00f3n del reino, en 981, qued\u00f3 como capital de Jud\u00e1, el reino del sur, lindando con el norte, con Israel, por lo que tuvo muchos ataques.<\/p>\n<p> &#8211; En 609 fue conquistada por los egipcios.<\/p>\n<p> &#8211; En 605, Nabucodonosor la reconquist\u00f3 de nuevo, y en 586 los babilonios quemaron el templo, destruyeron la ciudad, y llevaron cautivos a los habitantes.<\/p>\n<p> &#8211; En 520, Nehem\u00ed\u00adas comenz\u00f3 la reedificaci\u00f3n del templo y la ciudad.<\/p>\n<p> &#8211; En 332 la conquista Alejandro Magno.<\/p>\n<p> &#8211; Ant\u00ed\u00adoco saque\u00f3 el templo y lo convirti\u00f3 en santuario de Zeus, lo que provoc\u00f3 la rebeli\u00f3n de los Macabeos.<\/p>\n<p> &#8211; Los romanos la conquistaron en el 63 a.C., y Tito la destruy\u00f3 el a\u00f1o 70 d.C., no quedando piedra sobre piedra, como hab\u00ed\u00ada profetizado Jes\u00fas.<\/p>\n<p> &#8211; Adriano la reconstruy\u00f3 en 135.<\/p>\n<p> &#8211; En 636 cay\u00f3 en manos de los musulmanes, y el Rey Omar construy\u00f3 su Mezquita donde estaba el Templo, y donde Abraham hab\u00ed\u00ada ofrecido ef sacrificio de Isaac, de Gn.22. La Mezquita de Omar existe hoy.<\/p>\n<p> &#8211; Durante las Cruzadas, fue conquistada por los cristianos, y reconquistada por los musulmanes.<\/p>\n<p> &#8211; Estuvo dividida hasta 1967, en que fue capturada en su totalidad por el actual gobierno del Israel moderno.<\/p>\n<p> Jesucristo predic\u00f3 muchas veces en Jerusal\u00e9n, e hizo muchos milagros. All\u00ed\u00ad nos dio el Serm\u00f3n de la \u00daltima Cena (Jn.13-17), y el Serm\u00f3n de los \u00daltimos Tiempos (Mt.24-25). y all\u00ed\u00ad se realiz\u00f3 la Pasi\u00f3n, Muerte, Sepultura, Resurrecci\u00f3n y Ascensi\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p> &#8211; All\u00ed\u00ad comenz\u00f3 tambi\u00e9n la Iglesia de Cristo. Los Hechos nos describen desde Pentecost\u00e9s, en el piso alto de Jerusalen, en el mismo lugar donde Jesus instituy\u00f3 la Eucarist\u00ed\u00ada. y nos exponen la expansi\u00f3n del cristianismo, desde Jerusal\u00e9n, hasta Roma, los \u00faltimos confines de la tierra conocidos en aquellos tiempos.<\/p>\n<p> &#8211; Jerusal\u00e9n es tambi\u00e9n objeto de importantes profec\u00ed\u00adas de los \u00daltimos Tiempos: Los jud\u00ed\u00ados volver\u00e1n a Israel, recuperar\u00e1n Jerusalen: (que ocurri\u00f3 en 1967). y queda una profec\u00ed\u00ada de por cumplir: Que reconstruir\u00e1n el Templo, donde est\u00e1 ahora la Mezquita de Omar.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>La Ciudad Santa se encuentra en los montes de Judea, entre \u2020\u00a2Bet-el al N y \u2020\u00a2Hebr\u00f3n, al S. Al E est\u00e1 el desierto de Judea, que desciende hacia el mar Muerto. Al O las laderas de los montes de Judea. La situaci\u00f3n geogr\u00e1fica de J. le otorga mucha importancia estrat\u00e9gica, puesto que se encuentra en el mismo centro del territorio y por all\u00ed\u00ad deb\u00ed\u00adan pasar las rutas que un\u00ed\u00adan a Asia y \u00ed\u0081frica, as\u00ed\u00ad como las que conectaban el mar Mediterr\u00e1neo con las tierras hacia el desierto.<\/p>\n<p>La ciudad jebusea. J. se menciona en textos egipcios fechados aproximadamente en los siglos XIX y XVIII a.C., as\u00ed\u00ad como en las cartas de Tell \u2020\u00a2Amarna (siglo XIV a.C.). La primera menci\u00f3n b\u00ed\u00adblica aparece en Gen 14:18, cuando se habla de \u2020\u00a2Melquisedec, que era un sacerdote-rey de la ciudad. Como otras ciudades en el Oriente Medio en esa \u00e9poca, J. era considerada como propiedad de un dios determinado, en este caso El Eli\u00f3n, el Alt\u00ed\u00adsimo. El gobernante ejerc\u00ed\u00ada sus funciones como representante y sacerdote de la deidad. M\u00e1s tarde, en tiempos de Josu\u00e9, encontramos a otro rey de J., \u2020\u00a2Adonisedec, cuyo nombre, en su \u00faltima parte, indica esa misma pol\u00ed\u00adtica de gobierno. Aunque este rey fue derrotado y muerto, la ciudad no fue conquistada en ese momento, y continu\u00f3 en manos de los jebuseos. Pero el hecho de que Adonisedec encabezara una liga de ciudades para oponerse a las conquistas de Josu\u00e9 demuestra ya la importancia de la ciudad en la regi\u00f3n (Jos 10:1-26). La J. jebusea ocupaba las laderas orientales de dos colinas, en una de ellas exist\u00ed\u00ada un manantial, el \u2020\u00a2Gih\u00f3n. Los arque\u00f3logos han logrado ubicar restos de las cuatro puertas que ten\u00ed\u00adan las murallas jebuseas, han encontrado tambi\u00e9n un t\u00fanel que permit\u00ed\u00ada el acceso seguro al agua en caso de sitio, pues se pod\u00ed\u00ada llegar al manantial por esa v\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>La ciudad de David. Cuando David fue coronado rey de todas las tribus, quiso eliminar ese enclave no israelita en medio de todo el territorio. Adem\u00e1s, pens\u00f3 que no estando en manos de ninguna de las tribus, era ideal para convertirla en capital. Por eso, alrededor del a\u00f1o 1000 a.C., busc\u00f3 y logr\u00f3 conquistarla (2Sa 5:6-9; 1Cr 11:4-8). La toma de la ciudad fue hecha por Joab, con los hombres de David. Al parecer, utilizaron el t\u00fanel que se hab\u00ed\u00ada construido muchos a\u00f1os antes por el problema de abastecimiento de agua. David no extermin\u00f3 a los habitantes de la ciudad, sino que los someti\u00f3 a servidumbre. Muchos opinan que \u2020\u00a2Arauna, el due\u00f1o del lugar donde despu\u00e9s se erigir\u00ed\u00ada el \u2020\u00a2templo, fue el \u00faltimo rey jebuseo (2Sa 24:18-25). David proclam\u00f3 a J. como capital del reino. Para confirmar aun m\u00e1s esa decisi\u00f3n, traslad\u00f3 el arca a J. y comenz\u00f3 los planes del templo, a fin de hacer de la ciudad el centro de toda la vida religiosa de Israel. Esto vino a consumarse en el reinado de Salom\u00f3n, quien ejecut\u00f3 los planes de David construyendo el templo y el palacio real adyacente. El templo fue construido sobre la colina oriental, quedando el palacio al S de \u00e9ste. Para esas y otras obras de Salom\u00f3n fue necesario ampliar el per\u00ed\u00admetro de las murallas. Las actividades comerciales de Salom\u00f3n, su numerosa burocracia, el har\u00e9n real y el tr\u00e1fico de las caravanas que pasaba por J. le dieron un per\u00ed\u00adodo de gran riqueza.<\/p>\n<p>La capital del reino de Jud\u00e1. Esa prosperidad disminuye cuando el reino es dividido. Se produjo, adem\u00e1s, una invasi\u00f3n del fara\u00f3n Sisac que amenaz\u00f3 la ciudad. \u00e9sta se libr\u00f3 pagando un tributo enorme. Todos los tesoros del templo y los escudos de oro que hab\u00ed\u00ada hecho Salom\u00f3n fueron entregados al rey egipcio (2Cr 12:1-9). Pero por otro lado, la posici\u00f3n religiosa de J. se vio enriquecida por el \u00e9xodo de los levitas que habitaban en el Reino del Norte, a los cuales \u2020\u00a2Jeroboam excluy\u00f3 del servicio a Jehov\u00e1. \u00ed\u02c6stos se refugiaron en J., junto con otros israelitas que decidieron mantenerse fieles al pacto. \u2020\u0153As\u00ed\u00ad fortalecieron el reino de Jud\u00e1\u2020\u009d (2Cr 11:13-17). Cuando en el Norte gobernaba el rey Omri (siglo IX a.C.), se firm\u00f3 una paz entre los dos reinos, pero eso trajo como consecuencia alianzas que inclu\u00ed\u00adan reinas extranjeras que introdujeron las costumbres de sus dioses. En tiempos de Joram de Jud\u00e1, J. fue atacada por tribus \u00e1rabes y por los filisteos, que lograron tomar la ciudad, y mataron a los hijos del rey y se llevaron su familia y gran bot\u00ed\u00adn (2Cr 21:16-17). El culto a \u2020\u00a2Baal se hizo m\u00e1s popular, hasta la revoluci\u00f3n de \u2020\u00a2Joiada, que destituy\u00f3 a la regente \u2020\u00a2Atal\u00ed\u00ada. En otra guerra entre los dos reinos, el rey de Jud\u00e1 Amas\u00ed\u00adas fue derrotado por \u2020\u00a2Jo\u00e1s, quien tom\u00f3 a J. y destruy\u00f3 buena parte de sus murallas, las cuales reparar\u00ed\u00ada m\u00e1s tarde el rey \u2020\u00a2Uz\u00ed\u00adas. Este rey reforz\u00f3 las defensas de J. y realiz\u00f3 obras de embellecimiento de la ciudad.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2Acaz, hijo de Uz\u00ed\u00adas, quiso busc\u00f3 la alianza con Asiria y lleg\u00f3 incluso a construir un altar asirio en el templo. Pero su sucesor, \u2020\u00a2Ezequ\u00ed\u00adas, a cuyo lado aconsejaba el profeta \u2020\u00a2Isa\u00ed\u00adas, purific\u00f3 el templo, lo repar\u00f3 e hizo preparativos para un posible ataque asirio. Ampli\u00f3 las murallas, para incluir parte de la colina occidental, \u2020\u0153la segunda parte de la ciudad\u2020\u009d (2Re 22:14). Asimismo, \u2020\u0153cubri\u00f3 los manantiales de Gih\u00f3n la de arriba, y condujo el agua hacia el occidente de la ciudad de David\u2020\u009d, a trav\u00e9s de un t\u00fanel, para asegurar el abastecimiento de agua a Jerusal\u00e9n y negarla a los atacantes (2Cr 32:30). Los asirios, efectivamente, hicieron acampar un gran ej\u00e9rcito alrededor de la ciudad en el a\u00f1o 701 a.C., pero Dios produjo un desastre en las tropas y tuvieron que retirarse. No hay que dudar que la falta de agua tuviera alguna relaci\u00f3n con ello.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2Manas\u00e9s, hijo de Ezequ\u00ed\u00adas, se distingui\u00f3 por su idolatr\u00ed\u00ada, construyendo altares a deidades paganas en J. Pero fue hecho preso por los asirios, que le llevaron cautivo. M\u00e1s tarde le permitieron regresar a la ciudad. La historia cuenta de su arrepentimiento y de c\u00f3mo hizo obras para reparar los da\u00f1os que hab\u00ed\u00ada causado, incluyendo otra ampliaci\u00f3n y fortificaci\u00f3n de las murallas (2Cr 33:14-16). La gloria religiosa de la ciudad se vio parcialmente restaurada en tiempos de \u2020\u00a2Jos\u00ed\u00adas. El Reino del Norte hab\u00ed\u00ada sido destruido y J. volvi\u00f3 a ser el centro espiritual de la naci\u00f3n. Despu\u00e9s de esto, una serie de reyes desarrollaron una pol\u00ed\u00adtica exterior que vacilaba entre las alianzas con los caldeos o con los egipcios, hasta que, finalmente, la ciudad cay\u00f3 en manos de Nabucodonosor en el a\u00f1o 587 a.C. (\u2020\u0153Quem\u00f3 la casa de Jehov\u00e1, y la casa del rey, y todas las casas de Jerusal\u00e9n&#8230;\u2020\u009d [2Re 25:10]). Los caldeos se llevaron las riquezas de la ciudad, y la destruyeron. Nabucodonosor dej\u00f3 un gobernador jud\u00ed\u00ado, pero \u00e9ste fue asesinado. Por temor a represalias por parte de Nabucodonosor, el pueblo que quedaba se refugi\u00f3 en Egipto, y el pa\u00ed\u00ads qued\u00f3 desolado.<\/p>\n<p>La Sion del retorno. Durante el exilio, los jud\u00ed\u00ados a\u00f1oraban su ciudad (\u2020\u0153Junto a los r\u00ed\u00ados de Babilonia, all\u00ed\u00ad nos sent\u00e1bamos y aun llor\u00e1bamos, acord\u00e1ndonos de Sion\u2020\u009d [Sal 137:1]). Cuando se produce el retorno de los exiliados, encabezados por \u2020\u00a2Zorobabel, \u2020\u00a2Esdras y \u2020\u00a2Nehem\u00ed\u00adas, despu\u00e9s del decreto del rey persa Ciro, la ciudad estaba en deplorables condiciones. Poco a poco, se fueron reconstruyendo edificios, comenzando con los necesarios para morada de los que regresaron. El templo vino a ser terminado en tiempos del rey \u2020\u00a2Dar\u00ed\u00ado I, en el 515 a.C. Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde \u2020\u00a2Nehem\u00ed\u00adas, gobernando a nombre de \u2020\u00a2Artajerjes, vino y reconstruy\u00f3 las murallas, repobl\u00f3 la ciudad y estableci\u00f3 un impuesto para el mantenimiento del templo. En este per\u00ed\u00adodo, la labor de Esdras fue estrat\u00e9gica en los esfuerzos por el levantamiento espiritual de J.<\/p>\n<p>El per\u00ed\u00adodo hel\u00e9nico. \u2020\u00a2Alejandro Magno, en su lucha contra el imperio persa y la serie de conquistas que realiz\u00f3 mientras sal\u00ed\u00ada vencedor de ellas, se hizo due\u00f1o de todos los pa\u00ed\u00adses de la zona, llegando hasta Egipto. J. no fue destruida, sino ocupada pac\u00ed\u00adficamente. \u2020\u00a2Josefo dice que Alejandro lleg\u00f3 a visitarla. A la muerte de \u00e9ste rey griego en el 323 a.C., quedando su imperio dividido entre sus cuatro principales generales, J. estaba en la frontera entre Siria, gobernada por la dinast\u00ed\u00ada sel\u00e9ucida y Egipto, gobernado por los Ptolomeos. Eso dio motivo a frecuentes guerras territoriales. Ptolomeo I, rey de Egipto conquist\u00f3 a J. El estar la ciudad integrada al imperio egipcio fue beneficioso desde el punto de vista comercial. J. era gobernada de manera aut\u00f3noma por un consejo o gerus\u00ed\u00ada, a cuya cabeza estaba el sumo sacerdote como l\u00ed\u00adder religioso y administrativo de J. y de Jud\u00e1. Pero en el a\u00f1o 198 a.C. los sel\u00e9ucidas la tomaron, con la ayuda de los mismos habitantes de la ciudad. El rey Ant\u00ed\u00adoco III les otorg\u00f3 el derecho de vivir de acuerdo con la ley de sus padres y les concedi\u00f3 exoneraci\u00f3n de impuestos por tres a\u00f1os. Pero comenz\u00f3 entonces un proceso de culturizaci\u00f3n en el cual los jud\u00ed\u00ados, incluyendo a muchos sacerdotes, adoptaban las formas de vida de los griegos. Se produjo una divisi\u00f3n entre los que quer\u00ed\u00adan la helenizaci\u00f3n y los que se opon\u00ed\u00adan a ella. A la cabeza de estos \u00faltimos estaba el sumo sacerdote On\u00ed\u00adas. La otra tendencia la encabezaba su hermano Jas\u00f3n. La situaci\u00f3n se agrav\u00f3 a causa de la derrota que sufri\u00f3 la dinast\u00ed\u00ada sel\u00e9ucida a manos de los romanos. Esto produjo una gran necesidad de recursos financieros. Alguien inform\u00f3 al rey Ant\u00ed\u00adoco que en el templo hab\u00ed\u00ada una gran cantidad de dinero que no se usaba para fines religiosos. El rey mand\u00f3 a investigar y quiso apoderarse de esos fondos. On\u00ed\u00adas se neg\u00f3, porque se trataba de dinero dejado en custodia en el templo. Se produjeron encontronazos entre las autoridades reales y las religiosas, que incluyeron algunos disturbios.<br \/>\nel a\u00f1o 175 a.C. subi\u00f3 al trono Ant\u00ed\u00adoco IV Ep\u00ed\u00adfanes. Este rey quiso implantar por la fuerza una pol\u00ed\u00adtica de helenizaci\u00f3n general. Jas\u00f3n, que deseaba la hegemon\u00ed\u00ada en J., pidi\u00f3 al rey que lo designara sumo sacerdote en lugar de On\u00ed\u00adas, prometiendo conseguir m\u00e1s fondos a trav\u00e9s de subir los impuestos. Jas\u00f3n llev\u00f3 a cabo sus prop\u00f3sitos, construy\u00f3 un gimnasio en J. y la trasform\u00f3 en una ciudad al estilo griego, llam\u00e1ndola \u2020\u0153Ant\u00ed\u00adoca\u2020\u009d. El gimnasio, que estaba bajo la protecci\u00f3n de Hermes y H\u00e9rcules seg\u00fan la costumbre griega, vino a convertirse en un competidor del templo como centro social. En los libros ap\u00f3crifos de los \u2020\u00a2Macabeos se nos dice que hasta los sacerdotes abandonaban el culto para ir a ver los juegos. Cuando se celebraron unos juegos en Tiro, la ciudad de Ant\u00ed\u00adoca (Jerusal\u00e9n) envi\u00f3 representantes a participar en ellos. M\u00e1s tarde, Jas\u00f3n fue sustituido por Menelao. En el a\u00f1o 169 a.C., Ant\u00ed\u00adoco se llev\u00f3 de J. el altar de oro, el candelero y otros utensilios valiosos, cuando regresaba de una guerra contra Egipto. Poco despu\u00e9s, Jas\u00f3n encabez\u00f3 una rebeli\u00f3n, pero \u00e9sta fue sofocada por el rey, que hizo entonces construir una fortaleza frente al templo, llamada el Acra, y dej\u00f3 all\u00ed\u00ad una guarnici\u00f3n. Ant\u00ed\u00adoco profan\u00f3 el templo, acab\u00f3 de llevarse sus tesoros, lo convirti\u00f3 en un santuario dedicado a Dionisos y puso una estatua de Zeus Ol\u00ed\u00admpico en \u00e9l. Esto provoc\u00f3 una rebeli\u00f3n. Los helenizantes se quedaron en la ciudad, pero los que se opon\u00ed\u00adan la abandonaron.<\/p>\n<p>Jerusal\u00e9n asmonea. Esta rebeli\u00f3n dirigida por la familia de los Macabeos tuvo \u00e9xito, despu\u00e9s de varios a\u00f1os de lucha. El templo fue purificado, se reconstruy\u00f3 el altar y comenzaron de nuevo los sacrificios en el a\u00f1o 164 a.C. Al morir Ant\u00ed\u00adoco IV, su sucesor otorg\u00f3 autonom\u00ed\u00ada a los jud\u00ed\u00ados y nombr\u00f3 como sumo sacerdote a Alquimos. De manera que volvi\u00f3 la autoridad sel\u00e9ucida a J. por varios a\u00f1os. Pero los asmoneos volvieron a ella poco despu\u00e9s. Jonat\u00e1n fue nombrado sumo sacerdote, pero no fue posible expulsar la guarnici\u00f3n sel\u00e9ucida del Acra. Lo que se hizo, entonces, fue construir un muro que separaba la fortaleza de la ciudad. Finalmente, en el a\u00f1o 141 a.C. los jud\u00ed\u00ados pudieron tomar tambi\u00e9n esa plaza.<br \/>\npresi\u00f3n de los sel\u00e9ucidas sobre la ciudad se hizo m\u00e1s fuerte a principios del reinado de Juan Hircano. Gobernaba Siria Ant\u00ed\u00adoco Sidetes VII, quien siti\u00f3 la ciudad. Hubo que llegar a un acuerdo seg\u00fan el cual las murallas fueron rotas en varios lugares, pero se permiti\u00f3 que la ciudad continuara con su propia administraci\u00f3n. As\u00ed\u00ad, el templo volvi\u00f3 a tener una gran influencia en toda la regi\u00f3n, volviendo a ser el centro religioso por excelencia. En el libro ap\u00f3crifo Carta de Aristeas se describe a una ciudad pr\u00f3spera, con su triple muralla, sus mercados llenos de mercanc\u00ed\u00adas y su sistema de abastecimiento de agua. J. vivi\u00f3 un per\u00ed\u00adodo de paz hasta que una guerra civil estall\u00f3 entre dos hermanos, Hircano II y Arist\u00f3bulo II. El general romano Pompeyo aprovech\u00f3 la oportunidad y apoy\u00f3 a Hircano, pero los partidarios de Arist\u00f3bulo se encerraron en el templo. Los romanos lo sitiaron y finalmente lo tomaron en el a\u00f1o 63 a.C. Pompeyo no destruy\u00f3 nada, sino que se fue, dejando el gobierno en manos de Hircano, pero con la asesor\u00ed\u00ada de Ant\u00ed\u00adpater, un idumeo, padre de \u2020\u00a2Herodes.<\/p>\n<p>La ciudad de Herodes. En el a\u00f1o 40 a.C. se produjo una invasi\u00f3n de los partos, que tomaron la ciudad. Herodes, apoyado por tropas romanas, la reconquist\u00f3. Los romanos permitieron a Herodes como rey de Judea durante unos treinta y tres a\u00f1os, del 37 a.C. al 4 d.C. Este rey, que se sab\u00ed\u00ada odiado por los jud\u00ed\u00ados, se dedic\u00f3 a grandes proyectos de construcciones, suministrando as\u00ed\u00ad trabajo a muchas personas y embelleciendo la ciudad. Traslad\u00f3 la sede del gobierno a un nuevo palacio. Nuevas torres y plazas fueron levantadas, as\u00ed\u00ad como hermosos jardines. Unos edificios que hizo construir se llamaron el Vespareum, en honor del emperador Vespasiano, y el Agripeum en honor del general Agripa. En la colina oriental de la ciudad levant\u00f3 un edificio con altas torres al cual denomin\u00f3 Antonia, en honor de Marco Antonio. Agrand\u00f3 el \u00e1rea del templo y lo reconstruy\u00f3 en proporciones dobles a las anteriores. Construy\u00f3, asimismo, un muro alrededor de \u00e9ste con bloques enormes. El \u2020\u0153Muro de los Lamentos\u2020\u009d es lo que queda de esa obra.<br \/>\nla muerte de Herodes, Judea fue convertida en provincia del Imperio Romano en el 6 d.C. El centro administrativo fue trasladado a Cesarea. Los procuradores romanos ven\u00ed\u00adan de vez en cuando a J., sobre todo en tiempos de las festividades religiosas, cuando siempre era posible la presentaci\u00f3n de disturbios. La ciudad era gobernada por el sumo sacerdote y el \u2020\u00a2Sanedr\u00ed\u00adn. <\/p>\n<p>El s\u00ed\u00admbolo. El nombre de J., as\u00ed\u00ad como el de Sion se convirtieron en el arquetipo de ciudad santa, lo cual hace que sus pecados vengan a ser todav\u00ed\u00ada m\u00e1s repugnantes, puesto que se comet\u00ed\u00adan en el lugar donde Dios hab\u00ed\u00ada puesto su nombre. Por otra parte, ambos nombres, J. y Sion, son utilizados como designaciones del pueblo de Israel, tanto para hablar de su gloria como de su pecado y ca\u00ed\u00adda. Se producen as\u00ed\u00ad una serie de expresiones positivas y negativas. Ella es \u2020\u0153la ciudad del gran Rey\u2020\u009d (Sal 48:2), pero Isa\u00ed\u00adas tiene que decirle: \u2020\u0153\u00bfC\u00f3mo te has convertido en ramera, oh ciudad fiel\u2020\u009d (Isa 1:21). En los escritos de los profetas, la esperanza de Israel se sintetizaba con la presentaci\u00f3n de un futuro esplendoroso para Sion cuando, a la llegada del \u2020\u00a2Mes\u00ed\u00adas, los exiliados vuelvan desde todos los puntos de la tierra y J. sea llevada a una situaci\u00f3n de gloria y preminencia en el mundo.<\/p>\n<p>J. levantaba en los corazones de todo israelita, viviera o no en ella o en el extranjero, un sentimiento de amor que iba m\u00e1s all\u00e1 de lo simplemente patri\u00f3tico, porque estaba \u00ed\u00adntimamente vinculado a la fe en el Dios verdadero. El mismo Se\u00f1or Jes\u00fas, expres\u00f3 su fervoroso amor hacia la ciudad cuando \u2020\u0153llor\u00f3 sobre ella\u2020\u009d (Luc 19:41), diciendo: \u2020\u0153 J., J., que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados&#8230;\u2020\u009d (Mat 23:37).<\/p>\n<p>La destrucci\u00f3n. Sin embargo, el mismo Se\u00f1or se vio en la obligaci\u00f3n de profetizar que J. ser\u00ed\u00ada destruida (\u2020\u0153&#8230; cuando vi\u00e9reis a J. rodeada de ej\u00e9rcitos, sabed entonces que su destrucci\u00f3n ha llegado\u2020\u009d [Luc 21:20]). En el a\u00f1o 66 se produjo la rebeli\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados contra los romanos. El gobernador de Siria Cestius Gallus atac\u00f3 a la ciudad, pero fue rechazado en los muros del templo. Durante tres a\u00f1os la ciudad vivi\u00f3 sin el gobierno de Roma. Pero pronto se desarroll\u00f3 una fuerte lucha interna y, al mismo tiempo, vinieron al lugar cuatro legiones romanas comandadas por Tito, hijo y heredero del emperador Vespasiano. Sus primeros asaltos no fueron muy eficientes, por lo cual decidi\u00f3 construir un muro alrededor de la ciudad para cercarla totalmente y evitar su aprovisionamiento. Los defensores, debilitados por el hambre y las luchas, fueron cediendo poco a poco. Finalmente, Tito ocup\u00f3 la ciudad y la destruy\u00f3, quem\u00f3 el templo y se llev\u00f3 a los pocos que quedaron con vida para venderlos como esclavos.<\/p>\n<p>La celestial. La esperanza de gloria de Israel no desaparece con la destrucci\u00f3n de J. en el a\u00f1o 70 d.C. Pero el mensaje del evangelio toma el s\u00ed\u00admbolo de J. y lo eleva a una categor\u00ed\u00ada muy superior. Dios ha prometido una ciudad para los creyentes del antiguo y del nuevo pacto (\u2020\u0153&#8230; por lo cual Dios no se averg\u00fcenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad\u2020\u009d [Heb 11:16]). Eso es lo que contempla Juan en su visi\u00f3n del Apocalipsis (\u2020\u0153Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva J., descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido\u2020\u009d [Apo 21:2]).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, CIUD ARQU<\/p>\n<p>ver, JERUSALEN (Historia), MARDIKH (Tell), AMARNA (TELL EL-AMARNA), GIH\u00ed\u201cN<\/p>\n<p>sit, a3, 359, 76<\/p>\n<p>vet, (para los hebreos, este nombre significa \u00abfundamento de la paz; posesi\u00f3n de la paz\u00bb; su etimolog\u00ed\u00ada es incierta). Ciudad santa; capital de la monarqu\u00ed\u00ada unida bajo David y Salom\u00f3n, del reino de Jud\u00e1, de Judea, y modernamente declarada por el Knesset (Parlamento del Estado de Israel) la \u00abcapital eterna de Israel\u00bb. Plan de este art\u00ed\u00adculo: A. Nombre. B. La ciudad. a. Situaci\u00f3n. b. Suministros de agua. c. Estructuras defensivas. d. Edificios c\u00e9lebres en la \u00e9poca de Cristo. C. Historia de la ciudad. a. La ciudad cananea. b. La ciudad israelita. c. Jerusal\u00e9n a partir de Tito. A. NOMBRE. Muchos han sostenido que la menci\u00f3n m\u00e1s antigua de Jerusal\u00e9n que se tiene en la Biblia es la menci\u00f3n de Salem en Gn. 14:18, en relaci\u00f3n con el encuentro de Abraham con Melquisedec, \u00abrey de Salem\u00bb. En las tabletas cuneiformes de los restos de Ebla (v\u00e9ase MARDIKH [TELL]) aparecen por separado los nombres de Salim y de Urusalima, entre otras ciudades como Hazor, Laquis, Meguido, Gaza, Dor, Sina\u00ed\u00ad, Jope, Sodoma y las otras ciudades de la llanura. Estas ciudades estaban en relaci\u00f3n comercial con Ebla, y estos registros, anteriores a la cat\u00e1strofe que destruy\u00f3 Sodoma y las otras ciudades comarcanas, parecen indicar que Salim o Salem era una ciudad distinta de Jerusal\u00e9n (Urusalima). Estas tabletas est\u00e1n fechadas alrededor del a\u00f1o 2300 a.C. En el relato de la conquista de Cana\u00e1n figura bajo el nombre de Jeb\u00fas y de Jerusal\u00e9n. Despu\u00e9s de ello se encuentra frecuentemente el nombre de Jeb\u00fas mientras los jebuseos poseyeron la ciudad. Al apoderarse David de ella, el antiguo nombre vino a ser su \u00fanica designaci\u00f3n (aunque tambi\u00e9n se us\u00f3 su abreviaci\u00f3n Salem, cf. Sal. 76:2). La pronunciaci\u00f3n Y&#8217;r\u00fb, sh\u00e3l\u00eam se modific\u00f3 posteriormente a fin de darle una forma dual, Y&#8217;r\u00fbsh\u00e3la'(y) im. Esta es la interpretaci\u00f3n de ciertos gram\u00e1ticos. La forma Urusalim se encuentra en las cartas de Tell el-Amarna (v\u00e9ase AMARNA), en las cartas dirigidas a Amenofis IV (o Amenhotep IV), rey de Egipto. Velikovsky y Courville documentan que la asignaci\u00f3n de este rey y de las cartas al siglo XV a.C. no es sostenible, y que se refiere a la \u00e9poca de Acab y Josafat, durante un per\u00ed\u00adodo entre 870 y 840 a.C., aproximadamente (cf. Courville y Velikovsky, v\u00e9ase Bibliograf\u00ed\u00ada bajo articulo AMARNA). As\u00ed\u00ad, se debe reconocer la gran antig\u00fcedad de las menciones de Urusalima en las tabletas de Ebla, en tanto que Tell el-Amarna nos da unos documentos relativamente mucho m\u00e1s recientes, del siglo IX a.C. en la cronolog\u00ed\u00ada revisada, frente a la asignaci\u00f3n al siglo XV a.C. en la cronolog\u00ed\u00ada com\u00fanmente divulgada. B. LA CIUDAD. a. Situaci\u00f3n. Jerusal\u00e9n se halla en una meseta sobre la cordillera central que constituye el eje dorsal de Palestina, en uno de sus puntos m\u00e1s elevados (800 m. sobre el nivel del Mediterr\u00e1neo). Se halla a la misma latitud que la extremidad septentrional del mar Muerto. Excepto en su parte norte, la ciudad est\u00e1 separada del resto de la meseta por profundos barrancos o torrenteras. Este promontorio est\u00e1 cortado a su vez por una depresi\u00f3n llamada Tirope\u00f3n; esta depresi\u00f3n desemboca en el \u00e1ngulo sureste del promontorio, en la uni\u00f3n de los barrancos meridional y oriental (Hinom y Cedr\u00f3n, respectivamente). Subiendo desde all\u00ed\u00ad, el Tirope\u00f3n se extiende hacia el norte en un arco, a lo largo de m\u00e1s de 1,5 Km.; a la mitad, desde la zona c\u00f3ncava, proyecta una ramificaci\u00f3n que se dirige directamente hacia el oeste. Esta era la configuraci\u00f3n original de la localidad; pero, con el curso de los siglos, los trabajos urbanos y las devastaciones de las guerras rebajaron las alturas y terraplenaron las depresiones. Las ramificaciones de estos valles rodean tres colinas principales: una al este, otra al sudeste, y otra al noroeste: (1) La colina oriental es un monte que se extiende de norte a sur a lo largo de casi 1 Km.; dominando desde una altura entre 60 y 90 m. los valles que la rodean, se aplana en su parte meridional. Al norte, una ramificaci\u00f3n del barranco oriental casi aislaba esta colina, en la antigua topograf\u00ed\u00ada, de la meseta de la que forma parte. Su cumbre tiene una altura media superior a los 731 m. Al sur, una ligera depresi\u00f3n de unos 30 m. de longitud y de una profundidad de 12 m. en algunos lugares, sal\u00ed\u00ada de la llamada \u00abfuente de la Virgen\u00bb, y se dirig\u00ed\u00ada al noroeste, en direcci\u00f3n al valle del Tirope\u00f3n. (2) La colina oblonga del suroeste, la m\u00e1s grande de las tres, tiene un contrafuerte que se proyecta hacia el noreste. Esta colina se levanta formando un pico sobre los valles circundantes. Su gran cumbre se detiene al principio a una altura de 731 m. y despu\u00e9s sube hacia el oeste hasta 775 m. (3) La tercera colina es una proyecci\u00f3n de la meseta, m\u00e1s que un cerro aislado. Se halla al norte de la colina anteriormente descrita, a unos 746 m.; se hallaba incluida dentro de la ciudad antes de la era cristiana. Estas tres colinas y sus barrancos protectores hac\u00ed\u00adan de Jerusal\u00e9n una ciudad inexpugnable (2 S. 5:6), rodeada y dominada adem\u00e1s por otras alturas (Sal. 125:2). El barranco oriental es el valle del Cedr\u00f3n. Hacia el este, a partir del valle del Cedr\u00f3n se halla el monte de los Olivos, frente a las colinas de la ciudad. El monte orientado en direcci\u00f3n norte-sur es la colina del Templo, llamada, al menos en la zona donde estaba el santuario, monte de Moria. Su extremidad meridional, m\u00e1s baja, llevaba el nombre de Ofel. El valle situado al Oeste de esta colina es el Tirope\u00f3n, en el que est\u00e1 situado, en el extremo meridional de la colina, el estanque de Silo\u00e9. El valle de Hinom (de donde viene el nombre Gehena) va desde el extremo noroeste de la ciudad hasta el suroeste; de all\u00ed\u00ad, gira hacia el este, y se une con el valle del Cedr\u00f3n. Al norte del Templo se halla el estanque de Betesda. Situaci\u00f3n de la altura llamada \u00abMonte Sion\u00bb. Este problema ha recibido tres soluciones principales: (1) El monte Sion ser\u00ed\u00ada la colina del suroeste. Esta opini\u00f3n ha prevalecido desde el siglo IV: (a) Sion era la ciudad de David (2 S. 5:7-9). Josefo dice que David dio a la ciudad alta el nombre de ciudadela y era indudablemente la colina del suroeste (Guerras 5:4, 1) Por ello es singular que Josefo no le d\u00e9 expl\u00ed\u00adcitamente el nombre de Sion. (b) En Neh. 3, donde tiene tanta importancia la reconstrucci\u00f3n de las murallas, permite ver que Sion no formaba parte de la colina del Templo. (c) El car\u00e1cter sagrado de Sion se explica porque el arca repos\u00f3 muchos a\u00f1os en este lugar del que David cant\u00f3 la santidad (2 S. 6:12-18; 1 R. 8:1-4; Sal. 26). El nombre de Sion vino a ser as\u00ed\u00ad el t\u00ed\u00adtulo de nobleza de Jerusal\u00e9n y serv\u00ed\u00ada para designarla en su conjunto, como ciudad santa (Sal. 48; 87; 133:3); (2) El monte Sion era la colina del noroeste (Warren). Esta eminencia ha sido identificada con el sector de la ciudad que Josefo denomina Acra y que, en griego, significa ciudadela. Si este historiador la denomina ciudad baja es porque hab\u00ed\u00ada venido a serlo en su \u00e9poca; originalmente, la ciudadela se alzaba m\u00e1s elevada. Sim\u00f3n Macabeo la abati\u00f3 porque dominaba el Templo (Ant. 13:6, 7). Primitivamente, esta colina del noroeste hab\u00ed\u00ada sido un lugar adecuado para una fortaleza jebusea. (3) El monte Sion era una parte de la colina del Templo. Los principales argumentos en favor de esta opini\u00f3n: (a) La colina del Templo sigue siendo la m\u00e1s adecuada para una fortaleza. (b) De la Puerta de la Fuente se sub\u00ed\u00ada al Templo en una ascensi\u00f3n gradual desde la ciudad de David, m\u00e1s all\u00e1 de la Puerta de las Aguas (Neh. 12:37). Estas escaleras pueden ser las que se han descubierto que ascienden por la colina a partir del estanque en el extremo meridional. (c) Los t\u00e9rminos que hablan de Sion como lugar santo no son aplicables a toda la ciudad, pero tienen su explicaci\u00f3n si el Templo se levantaba sobre el monte Sion. Este, efectivamente, recibe el nombre de santo monte, morada del Se\u00f1or, monte de Jehov\u00e1 (Sal. 2:6; 9:11; 24:3; 132:13). (d) En 1 Mac. 1:33-38, Sion es el monte del Templo. La distinci\u00f3n constante que se hace entre la ciudad de David y el monte Sion, lugar del santuario, demuestra que el sentido de estas expresiones hab\u00ed\u00ada cambiado desde la \u00e9poca en que eran sin\u00f3nimas (2 S. 5:7). La explicaci\u00f3n m\u00e1s sencilla es que el monte Sion formaba parte de la colina del Templo. Por extensi\u00f3n, se daba frecuentemente el nombre de Sion a toda la colina del Templo, en tanto que la expresi\u00f3n \u00abciudad de David\u00bb hab\u00ed\u00ada tomado tambi\u00e9n un sentido m\u00e1s amplio, designando toda la ciudad de Jerusal\u00e9n (2 S. 5:7; Ant. 7:3, 2), comprendi\u00e9ndose en esta designaci\u00f3n los nuevos suburbios de las colinas vecinas, rodeados de fortificaciones. El t\u00e9rmino \u00abciudad de David\u00bb pod\u00ed\u00ada incluir o excluir el santuario, seg\u00fan la oportunidad. Los sirios construyeron una fortaleza en la ciudad de David, pero Judas Macabeo entr\u00f3, y se apoder\u00f3 del Templo en el monte Sion (1 Mac. 1:33 ss.; 4:36 ss.). Esta tercera soluci\u00f3n tiene todos los visos de verosimilitud. Sion, la ciudadela de los jebuseos, con cuatro puertas, ocupaba la extremidad meridional de la colina oriental al sur del Templo, al sur tambi\u00e9n de la depresi\u00f3n transversal. Ciertas secciones de antiguas murallas han sido exploradas, y se les asignan fechas del tercer milenio a.C. b. Suministros de agua. En el transcurso de asedios largos y terribles, los moradores de Jerusal\u00e9n padecieron hambres atroces, pero no parece que carecieran nunca de agua. Eran m\u00e1s los asediadores que los asediados los que se arriesgaban a carecer de ella. No hay ninguna fuente al norte de la ciudad, y las que se conocen, al este, oeste y sur, se hallaban dentro de las murallas, a excepci\u00f3n de la de En Rogel. Esta \u00faltima se halla al sur, por debajo de la uni\u00f3n de los valles de Hinom y del Cedr\u00f3n, sobre el wadi en-Nar; recibe tambi\u00e9n el nombre de pozo de Job (\u00ab&#8216;Ain&#8217; Ayy\u00fbb\u00bb); es indudable que debe ser identificada con la fuente del Drag\u00f3n o del Chacal (Neh. 2:13). No se han descubierto fuentes que alimenten el estanque de Mamill\u00e3 ni el del Sult\u00e1n al oeste. La colina del suroeste no tiene fuentes, que se sepa. En cambio, el monte del Templo est\u00e1 bien provisto de agua (T\u00e1cito, Hist. 5:21). Al este de la ciudad antigua, en el valle del Cedr\u00f3n, hay una fuente de aguas vivas bien conocida: la fuente de la Virgen (el pozo de Santa Mar\u00ed\u00ada, tambi\u00e9n conocido como Gih\u00f3n [v\u00e9ase GIH\u00ed\u201cN]). Sus abundantes aguas llegaban al estanque de Silo\u00e9, situado en el extremo sur de la colina. Antiguamente, las aguas de la fuente de Gih\u00f3n llegaban a la superficie por el antiguo canal, yendo a parar al estanque Viejo (llamado tambi\u00e9n estanque Inferior). Es identificado con el moderno Birket el-Hamra, por debajo de Ain Silw\u00e3n (Silo\u00e9). Previendo el ataque de Senaquerib, Ezequ\u00ed\u00adas cubri\u00f3 el canal que hab\u00ed\u00ada a cielo abierto, desvi\u00f3 del estanque Viejo (Inferior), las aguas de Gih\u00f3n, y las dirigi\u00f3 subterr\u00e1neamente al estanque Nuevo (Superior). (2 R. 18:17; 20:20; 2 Cr. 32:4, 30; Is. 7:3; 8:6; 22:9, 11; 36:2). El estanque del Rey se puede identificar con Silo\u00e9 (Neh. 2:14). El estanque de Salom\u00f3n se hallaba, seg\u00fan parece, al este de Silo\u00e9 (Guerras 5:4, 2). Al lado occidental de la colina, al oeste del Templo, hay las pretendidas aguas curativas de Hamm\u00e3n eshshif\u00e3, y, al lado norte de la colina, se halla Betesda. A las fuentes acompa\u00f1aban las cisternas. Las torres que dominaban las murallas ten\u00ed\u00adan grandes dep\u00f3sitos de agua de lluvia (Guerras 5:4, 3) numerosas cisternas de las que todav\u00ed\u00ada existen en gran cantidad estaban diseminadas por la ciudad (T\u00e1cito, Hist. 5:12). Adem\u00e1s del aporte de las fuentes y de las cisternas de la ciudad hab\u00ed\u00ada tambi\u00e9n el suministro de agua tra\u00ed\u00adda de lejos. El estanque de Mamill\u00e3 tallado en la roca se halla al principio del wadi er-Rab\u00e3bi, al oeste de la ciudad. M\u00e1s abajo del Hi frente al \u00e1ngulo suroccidental de las murallas actuales, se halla Birket es-Sult\u00e3n (el estanque del Sult\u00e1n), construido en el siglo XII d.C. Algunos arque\u00f3logos identifican el estanque de Mamill\u00e3 con el de la Serpiente, mencionado por Josefo (Guerras 5:3, 2). Un acueducto llevaba el agua de Mamill\u00e3 hasta el estanque del patriarca, al este de la puerta de Jafa. La tradici\u00f3n lo identifica con el estanque de Ezequ\u00ed\u00adas; es probable que se trate del estanque de Amigdal\u00f3n, es decir, del almendro (o de la torre), mencionado por Josefo (Guerras 5:11, 4). En un per\u00ed\u00adodo posterior, se construy\u00f3 un dep\u00f3sito al norte de la zona del templo, en un terreno donde un peque\u00f1o valle se ramifica del Cedr\u00f3n hacia el oeste. Sus aguas ven\u00ed\u00adan del oeste. Este dep\u00f3sito se llama \u00abestanque de Israel\u00bb (Birket&#8217; Isr\u00e3&#8217;\u00een). M\u00e1s hacia el oeste se hallan los estanques gemelos, que Clermont- Ganneau identifica con el estanque Strouthios (del gorri\u00f3n). Este estanque exist\u00ed\u00ada durante el asedio de Tito; se hallaba frente a la torre Antonia (Guerras 5:11, 4). El mayor acueducto era el que, desde m\u00e1s all\u00e1 de Bel\u00e9n, llevaba agua hasta Jerusal\u00e9n. Seg\u00fan el Talmud, sal\u00ed\u00ada un conducto de agua de la fuente de Etam para dar el suministro al templo de Jerusal\u00e9n. Etam se halla en Khirbet el Khoh, cerca de &#8216;Am &#8216;At\u00e1n, en los parajes del pueblo de Urt\u00e3s, a unos 3 Km. al suroeste de Bel\u00e9n. El acueducto es muy antiguo, anterior a la \u00e9poca romana. c. Estructuras defensivas. Inmediatamente despu\u00e9s de haberse apoderado de Jerusal\u00e9n, David hizo construir una muralla alrededor de la ciudad. La antigua ciudadela de los jebuseos, llamada desde entonces \u00abciudad de David\u00bb, ya exist\u00ed\u00ada. David fortific\u00f3 tambi\u00e9n los alrededores de la ciudad, \u00aba partir del Milo\u00bb (2 S. 5:9; 1 Cr. 11:8). El Milo de David era una fortificaci\u00f3n (quiz\u00e1 de tierra) que defend\u00ed\u00ada la antigua ciudad jebusea, al noroeste. Salom\u00f3n \u00abconstruy\u00f3\u00bb Milo y el muro de Jerusal\u00e9n, para cerrar la brecha de la ciudad de David (1 R. 9:15, 24). Los siguientes reyes restauraron y agrandaron Milo, hasta que al final su muralla llegaba a la actual puerta de Jafa al oeste (2 Cr. 26:9), tocaba el valle de Hinom al sur (Jer. 19:2), el estanque de Silo\u00e9 (cf. 2 R. 25:4), englobaba Ofel (2 Cr. 27:3; 33:14) y rodeaba al norte el suburbio que creci\u00f3 sobre la colina del noroeste (2 R. 14:13; 2 Cr. 33:14; Jer. 31:38). Nabucodonosor arras\u00f3 esta muralla (2 R. 25:10). Nehem\u00ed\u00adas reconstruy\u00f3 este antiguo muro, sirvi\u00e9ndose de materiales de la antigua fortificaci\u00f3n (Neh. 2:13-15; 4:2, 7; 6:15). La muralla de Nehem\u00ed\u00adas comenzaba en la puerta de las Ovejas (Neh. 3:1), pr\u00f3xima al estanque de Betesda (Jn. 5:2), que fue descubierta cerca de la iglesia de Santa Ana, a unos 90 m. de la actual puerta de San Esteban. El estanque se hallaba sobre el lado septentrional de esta ramificaci\u00f3n del valle del Cedr\u00f3n que se interpon\u00ed\u00ada entre la colina del Templo y la meseta. As\u00ed\u00ad, la puerta de las Ovejas se hallaba en esta ramificaci\u00f3n del valle o sobre la pendiente que conduc\u00ed\u00ada a la meseta, al norte o al noroeste. Cerca de la puerta de las Ovejas, se hallaban, al alejarse del Templo, las torres de Hamea y de Hananeel (Neh. 3:1; 12:39). Despu\u00e9s hab\u00ed\u00ada la puerta del Pescado, en el barrio nuevo (segundo) de la ciudad (Neh. 3:3; Sof. 1:10), y a continuaci\u00f3n la puerta Vieja (Neh. 3:6; 12:39). A cierta distancia se levantaba el muro ancho (Neh. 3:8; 12:38) y, a\u00fan m\u00e1s lejos, la torre de los Hornos (Neh. 3:11; 12:38). Segu\u00ed\u00ada la puerta del Valle (t\u00e9cnicamente, este t\u00e9rmino designaba el valle al oeste de la ciudad (Neh. 3:13; cf. Neh. 2:13-15). A continuaci\u00f3n: la puerta del Muladar (Neh. 3:14); la puerta de la Fuente; el muro del estanque de Silo\u00e9, cerca del huerto del rey, en el \u00e1ngulo suroriental de la ciudad; y las escalinatas que descend\u00ed\u00adan de la ciudad de David (Neh. 2:15); al este de este lugar se hallaba la puerta de las Aguas (\u00bfquiz\u00e1 de las aguas del Templo?), ante la cual se extend\u00ed\u00ada una gran plaza p\u00fablica (Neh. 8:1-3; 12:37). Despu\u00e9s la fortificaci\u00f3n pasaba delante de los sepulcros de David, del estanque artificial, de la casa de los h\u00e9roes (Neh. 3:16); la subida de la armer\u00ed\u00ada, en una esquina (Neh. 3:19); la casa del sumo sacerdote Eliasib (Neh. 3:20); la fortificaci\u00f3n pasaba despu\u00e9s por diversos sectores, indicados por otras casas (Neh. 3:23, 24); la fortificaci\u00f3n englobaba el \u00e1ngulo de la casa real y la torre que dominaba sobre el muro; esta torre tocaba el patio de la c\u00e1rcel (Neh. 3:25). Los siervos del templo moraban en la colina de Ofel; su sector se extend\u00ed\u00ada desde la puerta de las Aguas, al este, hasta esta torre (Neh. 3:26; cf. 11:21). La parte siguiente de la muralla iba de esta torre al muro de Ofel (Neh. 3:27); segu\u00ed\u00ada la puerta de los Caballos, en la zona donde viv\u00ed\u00adan los sacerdotes (Neh. 3:28). Esta puerta de los Caballos, al este de la ciudad, dominaba el valle del Cedr\u00f3n (Jer. 31:40), pero no era necesariamente una puerta exterior; podr\u00ed\u00ada haber servido de enlace entre el Ofel y la zona norte, donde se hallaban el Templo y el palacio. Una parte del muro llegaba frente a la casa de Sadoc; despu\u00e9s hab\u00ed\u00ada un sector que fue restaurado por el guarda de la puerta Oriental (probablemente al este del Templo) (Neh. 3:29); inmediatamente despu\u00e9s, frente a la puerta del Juicio (probablemente una de las puertas interiores de la zona del Templo, donde se quemaban los sacrificios por el pecado, cf. Ez. 43:21), un sector de la fortaleza sub\u00ed\u00ada hasta la sala de la esquina (Neh. 3:32). Finalmente, la muralla volv\u00ed\u00ada a la puerta de las Ovejas, el lugar donde se ha empezado la descripci\u00f3n (Neh. 3:1, 2). Hay dos importantes puertas de la muralla descrita que no son mencionadas en Neh. 3 a pesar de que una de ellas, al menos, la puerta del \u00ed\u0081ngulo, exist\u00ed\u00ada en aquella \u00e9poca (2 R. 14:13; 2 Cr. 26:9; cf. Zac. 14:10); la otra era la puerta de Efra\u00ed\u00adn (Neh. 8:16; 12:39). La puerta del \u00ed\u0081ngulo parece haber estado situada en el extremo nororiental de la ciudad (Jer. 31:38), a 400 codos de la puerta de Efra\u00ed\u00adn (2 R. 14:13) que daba paso al camino que se dirig\u00ed\u00ada a Efra\u00ed\u00adn; as\u00ed\u00ad, se cree que esta puerta estaba al norte de la ciudad y al este de la puerta del \u00ed\u0081ngulo; en todo caso, se hallaba al oeste de la puerta Vieja (Neh. 12:39). Partiendo de la puerta de las Ovejas, y siguiendo, en direcci\u00f3n oeste, la muralla septentrional, la disposici\u00f3n de las puertas y de las torres era la siguiente: puerta de las Ovejas, torres de Hamea y de Hananeel, puerta de los Peces, puerta Vieja, puerta de Efra\u00ed\u00adn y puerta del \u00ed\u0081ngulo. Un problema dif\u00ed\u00adcil de resolver es si el \u00abmuro ancho\u00bb y la torre de los Hornos se hallaban m\u00e1s all\u00e1 de la puerta del \u00ed\u0081ngulo. Se debe se\u00f1alar que la puerta del \u00ed\u0081ngulo y la de Efra\u00ed\u00adn se encontraban en el sector de la muralla mencionado en Neh. 3:8 como el lugar donde \u00abdejaron reparada a Jerusal\u00e9n hasta el muro ancho\u00bb. Parece que la muralla no precisaba de reparaci\u00f3n en este lugar. Esta frase de 3:8 se puede interpretar de diversas maneras. Hab\u00ed\u00ada tambi\u00e9n una puerta de Benjam\u00ed\u00adn que miraba del lado de esta tribu (Jer. 37:13; 38:7; Zac. 14:10). Es probable que se corresponda con la puerta de las Ovejas. Todav\u00ed\u00ada en la actualidad se debate el problema referente a la situaci\u00f3n de ciertas puertas. Se podr\u00ed\u00ada identificar la puerta de Efra\u00ed\u00adn con la puerta de en medio (Jer. 39:3); se ha intentado tambi\u00e9n asimilarla a la puerta de los Peces. Ciertos comentaristas han pretendido que las expresiones puerta del \u00ed\u0081ngulo y puerta Vieja se refieren a una misma puerta. Desde la \u00e9poca de Nehem\u00ed\u00adas a la de Cristo, las fortificaciones de Jerusal\u00e9n sufrieron numerosas vicisitudes; unos 150 a\u00f1os despu\u00e9s de Nehem\u00ed\u00adas, Sim\u00f3n el Justo, sumo sacerdote, consider\u00f3 necesario volver a fortificar el templo y la ciudad, en previsi\u00f3n de un sitio (Eclo. 50:1-4; cf. Ant. 12:1, 1). En el a\u00f1o 168 a.C., Ant\u00ed\u00adoco Epifanes hizo derribar las murallas de Jerusal\u00e9n, y erigi\u00f3 una fortaleza con fuertes torres \u00aben la ciudad de David\u00bb, expresi\u00f3n con un sentido amplio, que quiz\u00e1 permita diferenciar la ciudad del Templo (1 Mac. 1:31, 33, 39; 2 Mac. 5:2-26). Esta fortaleza, el Acra, se hizo c\u00e9lebre. Dominando el Templo (Ant. 13:67) fue, durante 25 a\u00f1os, una amenaza para los jud\u00ed\u00ados. Unos dos a\u00f1os despu\u00e9s de la demolici\u00f3n de las murallas de la ciudad, Judas Macabeo las repar\u00f3 parcialmente, y fortifico el muro exterior del Templo; pero su obra fue destruida (1 Mac. 4:60; 6:18-27, 62). Jonat\u00e1n, su hermano y sucesor, reanud\u00f3 la obra, propuso la elevaci\u00f3n de nuevas fortificaciones, y restaur\u00f3 las murallas, especialmente alrededor de la colina del Templo (1 Mac. 10:10; 12:36, 37; Ant. 13:5, 11). Su hermano Sim\u00f3n acab\u00f3 la empresa (1 Mac. 13:10; 14:37; Ant. 13:6, 4). Este sumo sacerdote, que ten\u00ed\u00ada la autoridad de un rey, no se conform\u00f3 con construir las murallas de la ciudad, sino que, en el a\u00f1o 142 a.C., oblig\u00f3 a la guarnici\u00f3n extranjera a evacuar el Acra (1 Mac. 13:49-51). Al cabo de un tiempo, hizo demoler la fortaleza y rebajar la colina sobre la que hab\u00ed\u00ada estado elevada, para que fuera m\u00e1s baja que el nivel del Templo (1 Mac. 14:36; 15:28; Ant. 13:6, 7). Aunque Acra significa ciudadela en gr., no debe confundirse este edificio con la Baris, llamada tambi\u00e9n torre Antonia, que se levantaba al norte del \u00e1ngulo noroccidental de la zona del Templo. El Acra estaba al oeste del templo, y dio su nombre a la ciudad baja (Guerras 5:6, 1). Pompeyo descubri\u00f3 que Jerusal\u00e9n era una fortaleza. Cuando al fin se apoder\u00f3 de la ciudad, en el a\u00f1o 63 a.C., destruy\u00f3 las fortificaciones (T\u00e1cito, Hist. 5:9 y ss). C\u00e9sar permiti\u00f3 su reconstrucci\u00f3n (Ant. 14:8, 5; Guerras 1:10, 3 y 4). Al norte, estas fortificaciones, eran dos murallas que Herodes y los romanos, sus aliados, tomaron en el a\u00f1o 37 a.C. sin destruirlas (Ant. 14:6, 2 y 4; cf. 15:1, 2). En la \u00e9poca de Cristo Jerusal\u00e9n ten\u00ed\u00ada, al norte, las dos murallas citadas; pronto adquiri\u00f3 una tercera. Josefo atribuye la primera (una muralla interior) a David, a Salom\u00f3n y a los reyes que les sucedieron. Bas\u00e1ndose en los puntos de referencia que exist\u00ed\u00adan entonces, Josefo describe as\u00ed\u00ad el primer cintur\u00f3n fortificado: partiendo de la torre de Hippicus (inmediatamente al sur de la moderna puerta de Jafa, en el \u00e1ngulo noroccidental de la muralla de la ciudad vieja), se dirig\u00ed\u00ada hacia el este, hacia el p\u00f3rtico occidental del Templo. Al sur y al este de la torre de Hippicus, pasaba cerca del estanque de Silo\u00e9 y, por el Ofel, llegaba al p\u00f3rtico oriental del Templo (Guerras 5:4, 2); rodeaba las colinas del sudoeste y del este. La segunda muralla proteg\u00ed\u00ada el norte y el principal sector comercial de la ciudad (Guerras 5:4, 2; con respecto a los bazares de este sector, v\u00e9ase 8:1; 1:13, 2; Ant. 14:13, 3). Esta segunda muralla comenzaba en la puerta Gennath, esto es, la puerta de los Huertos, que formaba parte del primer cintur\u00f3n levant\u00e1ndose cerca de la torre de Hippicus al este (Guerras 5:4, 2; cf. 3:2 para los huertos); la fortificaci\u00f3n se terminaba en la torre Antonia (llamada al principio Baris), al norte del Templo (Guerras 5:4, 2). Herodes Agripa I, que rein\u00f3 en Judea del a\u00f1o 41 al 44 d.C., emprendi\u00f3 la construcci\u00f3n de una tercera muralla, con el fin de incluir en los limites de la ciudad el suburbio no protegido de Bezetha. Sin embargo, el emperador Claudio orden\u00f3 a Herodes que cesara los trabajos. Al final, los jud\u00ed\u00ados mismos concluyeron las obras. Esta tercera muralla comenzaba en la torre de Hippicus, sub\u00ed\u00ada al norte, llegaba a la torre de Psephino, en el \u00e1ngulo noroccidental de la ciudad (Guerras 5:3, 5; 4:3), se dirig\u00ed\u00ada al este, cerca de la tumba de Elena reina de Adiabene (Guerras 5:4, 2; Ant. 20:4, 3). El muro inclu\u00ed\u00ada el lugar en el que la tradici\u00f3n situaba el campamento asirio (Guerras 5:7, 3); rebasaba las grutas de los reyes; torc\u00ed\u00ada hacia el sur en la torre del \u00ed\u0081ngulo, cerca del edificio del Foul\u00f3n, y se un\u00ed\u00ada con la antigua muralla en el valle del Cedr\u00f3n (Guerras 5:4, 2). El per\u00ed\u00admetro de las murallas era de 33 estadios, o alrededor de 6 Km. (Guerras 5:4, 3). La torre Antonia estaba contigua al Templo, y el palacio de Herodes, con sus torres que dominaban la muralla al oeste, vino a unirse a las fortificaciones ya existentes. Cuando Tito se apoder\u00f3 de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 70 d.C., arras\u00f3 todas estas obras defensivas, preservando s\u00f3lo tres torres: la de Hippicus, de Fasael y de Mariamne. De toda la muralla, este general s\u00f3lo preserv\u00f3 la parte que rodeaba el Oeste de la ciudad, con el fin de proteger la guarnici\u00f3n romana. En cuanto a las tres torres anteriores, Tito quer\u00ed\u00ada que ellas fueran testimonio a las futuras generaciones de la importancia que hab\u00ed\u00ada tenido la ciudad conquistada por el arrojo romano (Guerras 7:1, 1). d. Edificios c\u00e9lebres en la \u00e9poca de Cristo. Adem\u00e1s de las fortificaciones ya descritas, hab\u00ed\u00ada numerosos edificios que suscitaban la emoci\u00f3n en los israelitas piadosos y patriotas. Ante todo, el Templo. La gran colina rocosa sobre la que se levantaba la torre Antonia limitaba parcialmente el lado septentrional de la zona del Templo. Una guarnici\u00f3n romana guardaba la torre Antonia. Al oeste del Templo se levantaba la casa del Concilio; era probablemente donde se reun\u00ed\u00ada el Consejo general de la naci\u00f3n, llamado Sanedr\u00ed\u00adn. Algo m\u00e1s al oeste, al otro extremo del puente que, enlazando con el p\u00f3rtico occidental del Templo, salvaba el Tirope\u00f3n, se hallaba el gimnasio, llamado tambi\u00e9n \u00abxystos\u00bb. Este establecimiento, aborrecido por los jud\u00ed\u00ados, propagaba el paganismo griego. El palacio de los Hasmoneos, que evocaba el hero\u00ed\u00adsmo de los macabeos, dominaba el gimnasio y, m\u00e1s all\u00e1 del valle, miraba al santuario. Un poco m\u00e1s all\u00e1, al norte del Templo y al este de la torre Antonia, se hallaban las aguas curativas del estanque de Betesda. M\u00e1s al oeste, en el distrito situado frente al Templo, se levantaba el magnifico palacio de Herodes, con sus inexpugnables torres. Esta era la residencia de los procuradores cuando visitaban Jerusal\u00e9n. Al sureste de la ciudad se hallaban la piscina de Silo\u00e9 y, en sus cercan\u00ed\u00adas, los sepulcros de los reyes. El inmenso anfiteatro de Herodes el Grande deb\u00ed\u00ada hallarse por estos lugares (Ant. 15:8, 1). Es posible que haya aqu\u00ed\u00ad una confusi\u00f3n con el hip\u00f3dromo situado al sur del Templo (Guerras 2:3, 1), porque parece que se celebraban carreras de carros adem\u00e1s de combates con leones y entre gladiadores (Ant. 15:8, 1). El hip\u00f3dromo sirvi\u00f3 ocasionalmente como c\u00e1rcel (Ant. 17:9, 5; Guerras 1:33, 6). Entre los otros edificios est\u00e1 la casa del sumo sacerdote (Mt. 26:3; Lc. 22:54; Guerras 2:17, 6); la casa de los registros, cerca del Templo (Guerras 2:17, 6; 6:6, 3); el palacio de la reina Elena de Adiabene, que hab\u00ed\u00ada sido pros\u00e9lita (cf. los mismos pasajes de Josefo). C. HISTORIA DE LA CIUDAD. a. La ciudad cananea. Si la Salem de Melquisedec se corresponde con Jerusal\u00e9n, seg\u00fan la opini\u00f3n tradicional, esta ciudad es mencionada por primera vez en la \u00e9poca de Abraham (Gn. 14:18). La menci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en las tabletas de Tell el-Amarna (v\u00e9ase AMARNA) se asigna generalmente al siglo XV a.C. En base a una investigaci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica, estas tabletas resultan corresponder, en realidad, al siglo IX a.C. Cuando los israelitas penetraron en Cana\u00e1n, el rey cananeo de Jerusal\u00e9n fue derrotado, con sus aliados, por Josu\u00e9 en Gaba\u00f3n y en la bajada de Bet-hor\u00f3n (Jos. 10:10). Sin embargo no se lanzaron contra Jerusal\u00e9n; fue atribuida a la tribu de Benjam\u00ed\u00adn. Estando en los confines de Jud\u00e1, la ciudadela dominaba una parte del territorio de las dos tribus (Jos. 15:8; 18:28). Despu\u00e9s de la muerte de Josu\u00e9, durante la guerra que las diversas tribus mantuvieron contra los cananeos que viv\u00ed\u00adan dentro de sus fronteras, Jud\u00e1 atac\u00f3 a Jerusal\u00e9n, tom\u00e1ndola e incendi\u00e1ndola (Jue. 1:8), pero parece que no pudo apoderarse de la ciudadela; tampoco lo consigui\u00f3 Benjam\u00ed\u00adn (Jue. .1:21). Esta es la raz\u00f3n de que la ciudad reconstruida siguiera estando controlada por la fortaleza jebusea, y que sus moradores fueran tambi\u00e9n jebuseos. Los israelitas se sent\u00ed\u00adan avergonzados de que hubiera, en el mismo centro de su pa\u00ed\u00ads, una fortaleza extranjera (Jos. 15:63; Jue. 1:21; 19:11, 12). Y as\u00ed\u00ad se mantuvo la situaci\u00f3n al comenzar la carrera de David. Volviendo del campo de batalla, el vencedor de Goliat pas\u00f3 por Jerusal\u00e9n y dej\u00f3 all\u00ed\u00ad la cabeza del filisteo (1 S. 17:54). Al venir a ser rey de todo Israel, David pudo hacer uso de la unidad, entusiasmo y obediencia del pueblo, as\u00ed\u00ad como la resoluci\u00f3n de la rivalidad existente entre Jud\u00e1 y Benjam\u00ed\u00adn. Dirigi\u00f3, acto seguido, a sus tropas contra la irreductible ciudad. A pesar de las burlas de sus moradores, que consideraban que sus muros eran inexpugnables, se apoder\u00f3 de ella (2 S. 5:6 ss.). b. La ciudad israelita. David hizo de Jerusal\u00e9n la capital del reino, y emprendi\u00f3 la tarea de hacer de ella el centro religioso de la naci\u00f3n. El arca no ten\u00ed\u00ada morada desde que el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada abandonado Silo, y el rey la llev\u00f3 a Jerusal\u00e9n, erigi\u00e9ndole un tabern\u00e1culo decoroso y se dedic\u00f3 a reunir los materiales para la construcci\u00f3n de un santuario (2 S. 6-7). Su hijo Salom\u00f3n erigi\u00f3 el espl\u00e9ndido Templo, rode\u00e1ndolo de murallas, que le dieron el aspecto de una fortaleza, y se construy\u00f3 adem\u00e1s un palacio que igualaba al Templo en esplendor(1 R. 6-7). Pero, bajo el reinado siguiente, Sisac, rey de Egipto (identificado por Velikovsky y Courville como Tutmose III, en la cronolog\u00ed\u00ada revisada de Egipto) penetr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, llev\u00e1ndose los tesoros del Templo y del palacio real (1 R. 14:25-27); despu\u00e9s de algo m\u00e1s de 80 a\u00f1os, hordas \u00e1rabes y filisteas tomaron por poco tiempo la ciudad y la saquearon (2 Cr. 21:17). A pesar de estas vicisitudes, la poblaci\u00f3n fue en aumento; se empez\u00f3 a diferenciar entre los diversos distritos de Jerusal\u00e9n (2 R. 20:4; 22:14). Antes del inicio del siglo VIII a.C., una prolongaci\u00f3n de la muralla englobaba un suburbio de la colina del noroeste. Se trataba del distrito comercial, que sigui\u00f3 si\u00e9ndolo a\u00fan despu\u00e9s del exilio y hasta la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por Tito (Guerras 5:8, 1). La puerta de las Ovejas y la del Pescado se hallaban en este sector, que estaba situado a lo largo del valle llamado Tirope\u00f3n (de los comerciantes del queso). Bajo el reinado de Amas\u00ed\u00adas, rey de Jud\u00e1, los israelitas del reino del norte destruyeron una parte de las fortificaciones al norte de la ciudad, y se apoderaron de los tesoros del Templo y del palacio (2 R. 14:13, 14). Uz\u00ed\u00adas y Jotam, reyes de Jud\u00e1, repararon las destrucciones y aumentaron las defensas, erigiendo nuevos torreones (2 Cr. 26:9; 27:3). Es posible que tuvieran que reparar muchos otros desastres adem\u00e1s de los causados por la guerra, porque bajo Uz\u00ed\u00adas Jerusal\u00e9n sufri\u00f3 los efectos de una fuerte convulsi\u00f3n tect\u00f3nica (Am. 11; Zac. 14:5; Ant. 9:10, 4). Los israelitas del reino del norte aliados con los sirios asediaron la ciudad durante el reinado de Acaz, pero en vano (2 R. 16:5). Este rey de Jud\u00e1 entregado a la idolatr\u00ed\u00ada hizo, poco despu\u00e9s del asedio, extinguir las l\u00e1mparas del santuario y detener los holocaustos, ordenando el cierre del Templo (2 R. 16:14 ss.; 2 Cr. 28:24; 29:7). Ezequ\u00ed\u00adas volvi\u00f3 a abrir el Templo, restableciendo el culto; sin embargo, para detener el ataque de los asirios, les tuvo que entregar el tesoro real, el del santuario, y las planchas de oro de que estaban revestidas las puertas del Templo. Pero esto s\u00f3lo fue un alivio pasajero, porque al final los ej\u00e9rcitos de Asiria pusieron sitio a Jerusal\u00e9n (2 Cr. 29:3; 2 R. 18:15, 16) Sin embargo el \u00e1ngel del Se\u00f1or azot\u00f3 al ej\u00e9rcito enemigo librando a Jerusal\u00e9n de una manera prodigiosa (2 R. 19:35). Cuando Manas\u00e9s volvi\u00f3 de su breve cautiverio en Babilonia construy\u00f3 murallas y mejor\u00f3 las fortificaciones (2 Cr. 33:14) Durante los reinados del hijo y nieto de Jos\u00ed\u00adas varios reveses abrumaron la ciudad. Bajo Joacim, Nabucodonosor asedi\u00f3 Jerusal\u00e9n y entr\u00f3 en ella, encaden\u00f3 al rey, y termin\u00f3 liber\u00e1ndolo, pero se llev\u00f3 consigo a una buena cantidad de j\u00f3venes pr\u00ed\u00adncipes y de objetos de gran precio del Templo (2 R. 24:1; 2 Cr. 36:6; Dn. 1:1). Despu\u00e9s Nabucodonosor volvi\u00f3, vaci\u00f3 el tesoro real y el del Templo, se apoder\u00f3 del resto de los utensilios de oro y de plata del santuario, llev\u00f3 cautivo al rey Joaqu\u00ed\u00adn a Babilonia, deportando asimismo a los m\u00e1s \u00fatiles de los moradores de Jerusal\u00e9n, soldados, artesanos, herreros, etc. (2 R. 24:10-16). Nueve a\u00f1os m\u00e1s tarde, bajo Sedec\u00ed\u00adas, Nabucodonosor atac\u00f3 Jerusal\u00e9n por tercera vez; la asedi\u00f3 durante dos a\u00f1os, provocando una terrible hambre. Finalmente, los atacantes consiguieron abrir una brecha en las murallas; incendi\u00f3 el Templo, los palacios, demoli\u00f3 las murallas, y deport\u00f3 al resto de los habitantes, excepto a los indigentes (2 R. 25). Jerusal\u00e9n estuvo en ruinas durante cincuenta a\u00f1os. Zorobabel, acompa\u00f1ado de 50.000 israelitas, volvi\u00f3 en el a\u00f1o 538 a.C. Al inicio del a\u00f1o siguiente, ech\u00f3 los cimientos del Templo (Esd. 2:64, 65; 3:8). Hacia el a\u00f1o 444 a.C., Nehem\u00ed\u00adas reconstruy\u00f3 la muralla. Los persas ten\u00ed\u00adan entonces el dominio, que recay\u00f3 a continuaci\u00f3n en los macedonios, bajo Alejandro Magno. En el a\u00f1o 203 a.C., Ant\u00ed\u00adoco Epifanes se apoder\u00f3 de Jerusal\u00e9n, que cay\u00f3 en manos de Egipto en el a\u00f1o 199 a.C. En el a\u00f1o 198 a.C., la ciudad abri\u00f3 sus puertas a Ant\u00ed\u00adoco, que se presentaba como amigo. En el a\u00f1o 170 a.C., Ant\u00ed\u00adoco se hizo el due\u00f1o de Jerusal\u00e9n, profanando el Templo acto seguido; los macabeos se alzaron en armas en el a\u00f1o 165 a.C. Judas volvi\u00f3 a tomar la ciudad y purific\u00f3 el Templo. Los reyes de la dinast\u00ed\u00ada hasmonea erigieron cerca del Templo una ciudadela que recibi\u00f3 el nombre de Baris, es decir, \u00abla Torre\u00bb (v\u00e9ase ANTONIA). Pompeyo se apoder\u00f3 de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 63 a.C., demoliendo una parte de las murallas. Craso saque\u00f3 el Templo en el a\u00f1o 54 y los partos entraron a saco en la ciudad el a\u00f1o 40. Herodes el Grande se apoder\u00f3 de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 37 a.C., repar\u00f3 las murallas, construy\u00f3 diversos edificios para embellecer la ciudad, reconstruy\u00f3 el Templo, y le dio un esplendor que contrastaba con el car\u00e1cter relativamente humilde del Templo de Zorobabel. Comenzado entre el a\u00f1o 20 y 19 a.C., el Templo no qued\u00f3 totalmente acabado durante la vida terrenal de nuestro Se\u00f1or. Herodes fortific\u00f3 la ciudadela, llam\u00e1ndola Antonia. Al morir, Jerusal\u00e9n ten\u00ed\u00ada dos murallas que la rodeaban, totalmente o en parte, en tanto que en la \u00e9poca de Salom\u00f3n s\u00f3lo habla tenido una. Herodes Agripa comenz\u00f3 una tercera l\u00ed\u00adnea de murallas, hacia el a\u00f1o 42 o 43 d.C., unos doce a\u00f1os despu\u00e9s de la crucifixi\u00f3n. En el a\u00f1o 70 d.C., los romanos, conducidos por Tito, ocuparon Jerusal\u00e9n, despu\u00e9s de haber destruido o incendiado, durante el asedio, el Templo y casi toda la ciudad. El general romano demoli\u00f3 las murallas, excepto una parte de la l\u00ed\u00adnea occidental, y las tres torres de Hippicus, Fasael y Mariamne (Guerras 7:1, 1). c. Jerusal\u00e9n despu\u00e9s de Tito. Bajo el emperador Adriano, los romanos emprendieron la reconstrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n como ciudad pagana, que manten\u00ed\u00adan frente y contra los jud\u00ed\u00ados; \u00e9sta parece haber sido la causa principal de la revuelta jud\u00ed\u00ada dirigida por Bar-Kokeba, entre los a\u00f1os 132-135 d.C. El alzamiento fue aplastado, y se reemprendi\u00f3 y finaliz\u00f3 la construcci\u00f3n de la ciudad. El nombre de Jerusal\u00e9n fue reemplazado por el de Colonia Aelia Capitolina: Colonia, porque se trataba de una colonia romana; Aelia, en honor de Adriano, cuyo nombre propio era Aelio; Capitolina, porque la ciudad fue dedicada a J\u00fapiter Capitolino. Se erigi\u00f3 un templo a esta divinidad pagana, sobre el emplazamiento de los antiguos templos de Salom\u00f3n, Zorobabel y Herodes. Les qued\u00f3 prohibido a los jud\u00ed\u00ados, bajo pena de muerte, que entraran en la ciudad. Esta prohibici\u00f3n no afectaba a los cristianos que, sin duda alguna, ya se distingu\u00ed\u00adan netamente de los jud\u00ed\u00ados por aquel entonces. El nombre de Aelia persisti\u00f3 durante muchos siglos. El emperador Constantino levant\u00f3, al principio de una manera parcial, y despu\u00e9s total, la prohibici\u00f3n que exclu\u00ed\u00ada a los jud\u00ed\u00ados de la ciudad santa. En el a\u00f1o 326 Elena, la madre del emperador, erigi\u00f3 un santuario sobre el monte de los Olivos. En el a\u00f1o 333 se comenz\u00f3, por orden de Constantino, la construcci\u00f3n de la iglesia de la An\u00e1stasis, se\u00f1alando el supuesto emplazamiento del Santo Sepulcro (v\u00e9ase CALVARIO). En el a\u00f1o 614, conducidos por su rey Cosro\u00e9s II, los persas asaltaron Jerusal\u00e9n. Dieron muerte a gran n\u00famero de sus moradores, y deportaron a Persia a los supervivientes, e incendiaron la iglesia del Santo Sepulcro. A la muerte de Cosro\u00e9s, en el a\u00f1o 628, el emperador romano Heraclio recuper\u00f3 Jerusal\u00e9n. En el a\u00f1o 638, la ciudad se rindi\u00f3 a los \u00e1rabes, liderados por Omar (&#8216;Umar). &#8216;Abd-al-Malik erigi\u00f3, en el a\u00f1o 691, la magn\u00ed\u00adfica C\u00fapula de la Roca (que los europeos llaman, err\u00f3neamente, la \u00abmezquita de Omar\u00bb). Este edificio se halla sobre el emplazamiento del Templo, encima de las rocas de Moria, el posible emplazamiento del sacrificio no consumado de Isaac (Gn. 22:2; 2 Cr. 3:1). Cerca de la c\u00fapula, en el sector meridional de la zona sagrada, &#8216;Abd-al-Malik construy\u00f3 otra mezquita, quiz\u00e1 sobre el lugar de una iglesia anterior. Esta mezquita se llama al-Masjid al-Aksa (la mezquita m\u00e1s alejada), pero esta expresi\u00f3n designa tambi\u00e9n el conjunto de edificios sagrados de esta zona. Al-Haram al-Shar\u00eef (el noble santuario) es otro nombre aplicado a este grupo de construcciones. Durante la \u00e9poca en que los musulmanes de raza \u00e1rabe reinaron sobre Jerusal\u00e9n, los peregrinos cristianos que iban a visitar los lugares santos fueron tratados de diversas maneras. En una ocasi\u00f3n, un soberano fatimita incendi\u00f3 la iglesia del Santo Sepulcro; pero, por lo general, los \u00e1rabes se mostraron tolerantes. Cuando, en el a\u00f1o 1077 d.C., los turcos (seldy\u00facidas) remplazaron a los \u00e1rabes, la situaci\u00f3n cambi\u00f3. Los ultrajes y la opresi\u00f3n de estos \u00faltimos provocaron la reacci\u00f3n de los reinos de la Europa occidental y central, lo que provoc\u00f3 las Cruzadas. El 15 de julio de 1099, durante la primera de estas expediciones pol\u00ed\u00adtico-religiosas, Jerusal\u00e9n fue tomada por asalto; se fund\u00f3 entonces un reino cristiano que dur\u00f3 88 a\u00f1os. Durante la ocupaci\u00f3n cristiana, los edificios adyacentes al Santo Sepulcro fueron agrandados y hermoseados, en tanto que iban surgiendo nuevos edificios por la ciudad. En el a\u00f1o 1187, el reino de Jerusal\u00e9n cay\u00f3 en manos de Saladino, sult\u00e1n de Egipto y de Siria; en 1192, este \u00faltimo repar\u00f3 las murallas, pero el sult\u00e1n de Damasco las hizo desmantelar en 1219. Federico II, emperador de Alemania, obtuvo la posesi\u00f3n de la ciudad santa, en 1229, por un tratado que estipulaba que las murallas no ser\u00ed\u00adan restauradas. Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, sus moradores infringieron esta condici\u00f3n. En 1443, la ciudad se rindi\u00f3 incondicionalmente a los cristianos. Al a\u00f1o siguiente, los turcos (Khw\u00e3rizim) se apoderaron de Jerusal\u00e9n y restablecieron el Islam. Al cabo de unos tres a\u00f1os, los egipcios echaron a los invasores de Palestina y se hicieron con Jerusal\u00e9n hasta 1517, a\u00f1o en el que Jerusal\u00e9n cay\u00f3 en manos de los turcos otomanos. El m\u00e1s grande de sus sultanes, Solim\u00e1n el Magn\u00ed\u00adfico, construy\u00f3 en 1542 la l\u00ed\u00adnea de murallas que sigue todav\u00ed\u00ada en pie. Durante la Primera Guerra Mundial, los ingleses y la Legi\u00f3n Jud\u00ed\u00ada, encuadrada en el ej\u00e9rcito ingl\u00e9s bajo las \u00f3rdenes del general Allenby, conquistaron Palestina. Jerusal\u00e9n se rindi\u00f3 el 9 de diciembre de 1917. Despu\u00e9s de la primera guerra judeo-\u00e1rabe (1947-48) y del renacimiento del Estado de Israel, Jerusal\u00e9n qued\u00f3 dividida entre los jud\u00ed\u00ados y los \u00e1rabes. El Reino de Transjordania consigui\u00f3 conservar la Ciudad Vieja incluida dentro de las murallas, gracias a la acci\u00f3n de la Legi\u00f3n \u00ed\u0081rabe, dirigida por oficiales brit\u00e1nicos y encabezada por el asimismo brit\u00e1nico Sir John Bagot Glubb (\u00abGlubb Pach\u00e1\u00bb), mientras que los jud\u00ed\u00ados conservaban los suburbios nuevos fuera del recinto amurallado, en una lucha tenaz. As\u00ed\u00ad qued\u00f3 la situaci\u00f3n hasta el 7 de junio de 1967, durante la Guerra de los Seis D\u00ed\u00adas, en que el ej\u00e9rcito israelita, venciendo la encarnizada resistencia jordana, logr\u00f3 conquistar el sector oriental de Jerusal\u00e9n y reunificar la ciudad, capital del actual Estado de Israel.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[023]<\/p>\n<p>      Es la ciudad sagrada por excelencia de las tras grandes religiones monote\u00ed\u00adstas del universo: hebreos, cristianos y mahometanos.<\/p>\n<p>   Para los jud\u00ed\u00ados, que la llaman en hebreo Yerushalayim, es la santa ciudad convertida en capital del Reino unificado por David y en la que Salom\u00f3n edific\u00f3 el templo en el mismo lugar en que Abraham hab\u00ed\u00ada ofrecido simb\u00f3licamente a su hijo primog\u00e9nito en sacrificio.<\/p>\n<p>    Para los cristianos es el lugar donde Jes\u00fas muri\u00f3 y resucit\u00f3.<\/p>\n<p>    Para los mahometanos, que la llaman en \u00e1rabe, al-Quds, es la ciudad santa desde donde Mahoma ascendi\u00f3 al cielo.<\/p>\n<p>    Es la urbe m\u00e1s grande del Israel moderno, convertido en Estado desde 1948, despu\u00e9s de casi dos milenios de exilio y persecuciones por la tierra, desde la destrucci\u00f3n de Judea por los romanos el a\u00f1o 70 hasta el holocausto nazi.<\/p>\n<p>   1. Datos y referencias<br \/>\n    Se halla situada entre el mar Mediterr\u00e1neo y el mar Muerto, a 93 kms. al Este de Tel Aviv-Yafo. Jerusal\u00e9n es una ciudad santa y disputada durante siglos. Ha sido destruida 17 veces a lo largo de los siglos y de nuevo ha resurgido de sus ruinas.<\/p>\n<p>    En ella quedan restos del templo judaico construido por Herodes (Muro de las lamentaciones) y queda sepulcros arcaicos (Valle de los reyes). Quedan restos de edificios cristianos como la Iglesia del Santo Sepulcro o los lugares santos de Getseman\u00ed\u00ad. Y queda la explanada de las mezquitas, con la joya arquitect\u00f3nica a La Roca.  Es un s\u00ed\u00admbolo innegociable para las tres religiones y, por lo tanto, eje de conflicto y centro de irremediables confluencias .<\/p>\n<p>   2. Ciudad religiosa<\/p>\n<p>    La cl\u00e1sica e hist\u00f3rica distribuci\u00f3n de la ciudad qued\u00f3 alterada como efecto de las cuatro guerras ganadas por los jud\u00ed\u00ados a los palestinos desde 1948. La ciudad antigua se divide en sectores: armenio, cristiano, jud\u00ed\u00ado y musulm\u00e1n. Se halla rodeada por hermosas murallas con siete puertas. Las murallas actuales son construcciones turcas del siglo XVI.<\/p>\n<p>   &#8211;   El sector cristiano, al noroeste, contiene la Puerta Nueva y comparte la Puerta de Yafo con los armenios en el suroeste. Tambi\u00e9n comparten los cristianos la Puerta de Damasco con el sector musulm\u00e1n al norte.<\/p>\n<p>   &#8211;  El sector musulm\u00e1n, en la parte nororiental de la ciudad antigua, contiene la Puerta de Herodes, la de San Esteban y la Puerta Dorada. Al este de la cual, se encuentra el monte de los Olivos y de Gethseman\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>   &#8211; El sector jud\u00ed\u00ado ocupa la parte suroriental, contiene la Puerta de Si\u00f3n junto al monte del mismo nombre y en donde se halla la tumba del rey David. En este sector tambi\u00e9n se encuentra la Puerta Dung, por la que se accede a la nueva Jerusal\u00e9n. La ciudad que el Estado de Israel pretende designar como \u00abcapital eterna\u00bb sigue siendo objeto de discordia. El resto de los pa\u00ed\u00adses del mundo no reconoce la anexi\u00f3n israelita de Jerusal\u00e9n y mantiene sus embajadas en Tel Aviv.<\/p>\n<p>     En torno a la ciudad antigua se ha desarrollado desde el siglo XIX una zona pr\u00f3spera y comercial. El turismo religioso (peregrinaciones y encuentros internacionales) y los donativos a las instituciones religiosas y templos originan la mayor parte de sus ingresos, sobre todo en tiempos de paz.<\/p>\n<p>    En la actualidad Jerusal\u00e9n cuenta con m\u00e1s de un mill\u00f3n de habitantes en amplios y modernos edificios que cubren las colinas cercanas y los suburbios, barrios residenciales y zonas ajardinadas, que llegan hasta el desierto y engloban ya localidades simb\u00f3licas de otros tiempos como Bel\u00e9n y Betania.<\/p>\n<p>    Entre los monumentos m\u00e1s notables de la ciudad se encuentran la iglesia cristiana del Santo Sepulcro, que se construy\u00f3 sobre una bas\u00ed\u00adlica del siglo IV, la cual, a su vez, se erigi\u00f3 sobre lo que tradicionalmente se considera la tumba de Cristo. No menos resonancia religiosa tiene el Muro Occidental el antiguo Templo reedificado por Herodes, tambi\u00e9n llamado el Muro de las Lamentaciones. Es un resto del muro de contenci\u00f3n de la explanada que albergaba el gran templo israelita. Y desde cualquier rinc\u00f3n de la regi\u00f3n se admira la c\u00fapula met\u00e1lica de la mezquita de la Roca (tambi\u00e9n conocida como la mezquita de Omar, su constructor, o la mezquita de al-Aqsa La Roca), tercer lugar sagrado del mahometismo.<\/p>\n<p>    Hay otros monumentos antiguos con resonancias religiosas: la v\u00ed\u00ada dolorosa, la tumba de David, la fortaleza de Herodes en la ciudadela, el monte Sion, los templos del Gethseman\u00ed\u00ad, la iglesia de la Santa Cena o Santa Si\u00f3n, la iglesia de Santa Ana, la fuente de Mar\u00ed\u00ada, la piscina de Silo\u00e9, la tumba de Absal\u00f3n, la de Santiago, la de Mar\u00ed\u00ada, la de Zacar\u00ed\u00adas, el t\u00fanel de Ezequ\u00ed\u00adas, etc. Son varias docenas de construcciones de diverso signo, \u00e9poca y dominaci\u00f3n que recogen datos o leyendas de diversa veracidad.<\/p>\n<p>    Al lado de los ecos antiguos, han surgido otras realidades modernas admirables: el museo arqueol\u00f3gico, la universidad hebrea de Jerusal\u00e9n (1918) y los edificios de la Kneset (Parlamento) israel\u00ed\u00ad, los edificios mercantiles, etc.<\/p>\n<p>    3. Valor de Jerusal\u00e9n<br \/>\n    El lugar de Jerusal\u00e9n estuvo habitado desde el paleol\u00ed\u00adtico. Entre el 5000 y el 4000 a.C. domin\u00f3 all\u00ed\u00ad uno de los grupos que se denominan cananeos. Fueran o no id\u00e9nticos a los jebusitas (o jebuseos), depend\u00ed\u00ada de Egipto en el siglo XV a.C., durante las expediciones del fara\u00f3n Tutmosis III. Al dominar Israel la \u00abTierra prometida\u00bb, hacia el 1250 a. C., los habitantes de la fortaleza de Jerusal\u00e9n se mantuvieron firmes. Hubo que esperar a la llegada del guerrero David para que cayera bajo el imperio, el culto y la hegemon\u00ed\u00ada de su realeza empe\u00f1ada en hacer all\u00ed\u00ad una corte que dominara por igual a las tribus del Norte y a las del Sur. Desde que David la ocup\u00f3 al ser ungido rey de Israel (2 Sam. 5. 6-9; 1 Cr\u00f3. 11. 4-7), fue la ciudad sagrada en la que se experimentaba la presencia de Yaweh, primero con el Arca de la Alianza y luego con el Templo (2 Sam. 6. 1-17).<\/p>\n<p>    Salom\u00f3n la fortaleci\u00f3 con muralla y la dot\u00f3 con magnificencia. Desde entonces Jerusal\u00e9n fue una ciudad singular. La ciudad creci\u00f3 y se embelleci\u00f3 de forma portentosa durante el reinado de Salom\u00f3n y en las monarqu\u00ed\u00adas siguientes, hasta que lleg\u00f3 la campa\u00f1a de Nabucodonosor II, rey de Babilonia, quien la destruy\u00f3 en el 587 a. C.<\/p>\n<p>    Pero, al llegar los persas victoriosos de los asirios, Ciro autoriz\u00f3 su reconstrucci\u00f3n. De nuevo el Templo  cobr\u00f3 vigor inusitado: se reanudaron los sacrificios, se escribi\u00f3 la Biblia tal como hoy la conocemos, se organiz\u00f3 la vida social. Vio en sus calles a los griegos y macedonios de Alejandro Magno, a los reyes asmoneos que siguieron a los Macabeos, quienes edificaron sus palacios, y luego a los romanos  cuando el general Pompeyo el a\u00f1o 63 la declar\u00f3 colonia romana y la puso en la \u00f3rbita de los due\u00f1os del mundo.<\/p>\n<p> 4. La Jerusal\u00e9n de Jes\u00fas<br \/>\n    Herodes, idumeo de naci\u00f3n y raza, no jud\u00ed\u00ado, hijo de un general (Antipatro) del \u00faltimo rey asmoneo Arist\u00f3bulo II, la engrandeci\u00f3 para congraciarse con el pueblo que le rechazaba. Esa Jerusal\u00e9n fue la que Jes\u00fas de Nazaret, galileo de pobre aldea del norte, conoci\u00f3 cuando comenz\u00f3 a recorrer las tierras elegidas para anunciar su Evangelio.<\/p>\n<p>    El templo de Herodes result\u00f3 fastuoso y magn\u00ed\u00adficamente dotado. Pero con el templo surgieron tambi\u00e9n edificios paganos: palacios hermosos, gimnasio, hip\u00f3dromo y teatro helenistas, todo lo cual reclam\u00f3 una mejora de las calles y de las conducciones de aguas, el reforzamiento de las murallas y todo lo que precisaba una capital romana de importancia.<\/p>\n<p>    Lo \u00fanico que no gan\u00f3 Herodes fue el coraz\u00f3n de los israelitas, que siguieron odiando a los invasores que hollaban con sus pies sucios y sus estandartes sacr\u00ed\u00adlegos la ciudad en la que segu\u00ed\u00ada habitando el \u00fanico Dios del cielo, Yaweh.<\/p>\n<p>    Como buen israelita, Jes\u00fas amaba a Jerusal\u00e9n y la miraba como signo de aquel profetismo que en El culminaba: \u00abNing\u00fan profeta puede morir fuera de Jerusal\u00e9n\u00bb (Lc. 13.33 ) y \u00abJerusal\u00e9n, Jerusal\u00e9n, cu\u00e1ntas veces he querido acoger a tus hijos como la gallina protege a sus pollitos bajos las alas\u00bb (Mt. 23. 37; Lc. 13.34). Pero supo poner las cosas en su sitio: \u00abCree, mujer, ni en este templo (Garizim) ni en Jerusal\u00e9n se adorar\u00e1 ya a Dios, sino en todo lugary se har\u00e1  en esp\u00ed\u00adritu y en verdad\u00bb (Jn. 4.21). En la mente cristiana Jerusal\u00e9n dej\u00f3 de ser centro y el pensamiento evang\u00e9lico se orient\u00f3 al mundo entero.<\/p>\n<p>     El eco misterioso de la ciudad santa late en todo el texto evang\u00e9lico. De las 140 veces que aparece el t\u00e9rmino Jerusal\u00e9n en los 27 libros del Nuevo Testamento, 85 est\u00e1n en los cuatro textos evang\u00e9licos. Y son 17 las que aparecen en los labios del mismo Jes\u00fas. Ese amor qued\u00f3 en el Nuevo Testamento como signo de predilecci\u00f3n a lo largo de los siglos. Sin embargo Jerusal\u00e9n habr\u00ed\u00ada de ser destruida por su infidelidad: \u00abYo te digo que tu casa va a quedar desierta\u00bb (Mt. 23. 39). La rebeli\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados entre el 66 y el 70 arras\u00f3 la ciudad, el templo, el pueblo, el mito, la historia.<\/p>\n<p>    Tito, hijo del emperador romano Vespasiano, quiso conservar el Templo. Pero un soldado lo prendi\u00f3 fuego, en el asalto, acaso \u00abinspirado por Dios\u00bb (seg\u00fan Flavio Josefo). S\u00f3lo sobrevivieron unas fortalezas en la zona occidental, restos de la fortaleza Antonia mandada edificar por Herodes. Esta cat\u00e1strofe puso fin a la historia de la Jerusal\u00e9n antigua.<\/p>\n<p>    El emperador Adriano visit\u00f3 la ciudad el 130 d.C. y decidi\u00f3 su reconstrucci\u00f3n, pero como ciudad romana centro de la colonia de Judea. Pero sobrevino una nueva rebeli\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados (bajo el mando de Barcochebas, el hijo de la estrella) los a\u00f1os 132 a 135.<\/p>\n<p>    El emperador determin\u00f3 entonces una ciudad limpia de jud\u00ed\u00ados. En la nueva poblaci\u00f3n prohibi\u00f3 bajo pena de muerte la entrada de los jud\u00ed\u00ados. Desde entonces muchos de ellos llegaban hasta sus puertas para llorar su desgracia. Naci\u00f3 el muro de las lamentaciones.<\/p>\n<p>    La ciudad se rebautiz\u00f3 con el nombre de Aelia Capitolina. La muralla se mantuvo como antes, por la orograf\u00ed\u00ada del terreno. Los romanos siguieron mandando en la regi\u00f3n de forma excluyente, desde Adriano hasta Constantino I el Grande, es decir durante tres siglos. Pero el Imperio se hizo cristiano y en Jerusal\u00e9n tambi\u00e9n fueron dominando los cristianos desde el siglo IV. Surgi\u00f3 en muchos el deseo de peregrinar a la tierra donde vivi\u00f3 y muri\u00f3 Jes\u00fas: Bel\u00e9n, Nazaret, el santo Sepulcro, cuyo templo mando edificar y dotar el mismo Constantino. Surgieron los \u00absantos lugares cristianos\u00bb con olvido de los lugares jud\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p>    El 614 el persa Cosroes II tom\u00f3 la ciudad en su campa\u00f1a sobre Palestina y la arras\u00f3. Pero pronto fue recobrada por el bizantino Heraclio en el 628.<\/p>\n<p>    La hora de los musulmanes lleg\u00f3 el  637, bajo el califa Omar I. Una capilla, la c\u00fapula de la Roca, surgi\u00f3 sobre el lugar del altar del Templo de Salom\u00f3n. Los cristianos se vieron alejados de la ciudad y su situaci\u00f3n fue tan variable como los tiempos y los gobernantes que se sucedieron: los gobernadores de los califas fatim\u00ed\u00ades egipcios se impusieron en el 969 y los turcos sely\u00facidas llegaron en el 1071. La persecuci\u00f3n de los cristianos, residentes o peregrinos, y la destrucci\u00f3n de la iglesia del Santo Sepulcro desencadenaron las Cruzadas.<\/p>\n<p>    En 1099 las armas cristianas, bajo el mando del franc\u00e9s Godofredo de Bouillon, se apoderaron de la ciudad. Jerusal\u00e9n volvi\u00f3 a ser cristiana y se mantuvo as\u00ed\u00ad hasta 1187, cuando fue reconquistada por los musulmanes bajo Saladino I. En 1517 Jerusal\u00e9n fue conquistada por los turcos otomanos, pero la importancia de la ciudad decreci\u00f3 notablemente. Desde entonces sigui\u00f3 bloqueada hasta el siglo XIX<\/p>\n<p>    5. La Jerusal\u00e9n actual<br \/>\n    En el siglo XIX muchos jud\u00ed\u00ados se fueron desplazando hacia Palestina y hacia Jerusal\u00e9n, huyendo de diversas persecuciones contra su raza en Europa cristiana y en Medio Oriente mahometano. Termino \u00e9l siglo con una importante cantidad de ellos establecida en la zona y pr\u00f3spera en sus negocios. Al mismo tiempo las influencias francesas en el L\u00ed\u00adbano y las inglesas en Egipto fomentaron la reacci\u00f3n a favor de los cristianos.<\/p>\n<p>    Al desmembrarse el imperio turco, Jerusal\u00e9n fue ocupada por las fuerzas militares brit\u00e1nicas en 1917. Desde 1922 a 1948 form\u00f3 parte del mandato brit\u00e1nico de Palestina. Los pueblos del entorno: jordanos, palestinos, sirios, libaneses vivieron una paz precaria y se pudo mantener el equilibrio racial, religioso y pol\u00ed\u00adtico.<\/p>\n<p>    Pero la segunda guerra mundial y el exterminio jud\u00ed\u00ado en Centroeuropa aceleraron y propiciaron los proyectos de los crecientes movimientos sionistas internacionales (Rusia, USA, Inglaterra, Francia) y en 1948 surgi\u00f3 el Estado de Israel despu\u00e9s de sangrienta lucha entre jud\u00ed\u00ados y \u00e1rabes. Varios millones de palestinos fueron desplazados de sus hist\u00f3ricas posesiones. Oleadas de emigrantes jud\u00ed\u00ados llegaron a la nueva naci\u00f3n durante decenios. La Asamblea General de las Naciones Unidas, aceptando su plan de divisi\u00f3n del 29 de noviembre de 1947, quiso hacer de Jerusal\u00e9n un enclave internacionalizando, al menos en cuanto centro de peregrinaciones religiosas para jud\u00ed\u00ados, isl\u00e1micos y cristianos. No pudo conseguirlo.<\/p>\n<p>    En la primavera de 1948 los ej\u00e9rcitos de Israel y Jordania lograron apoderarse cada uno de la mitad de la ciudad: Israel tomo la parte occidental y Jordania ocup\u00f3 la parte oriental, donde se encuentra la ciudad antigua. Jerusal\u00e9n qued\u00f3 unida a Tel Aviv (Yafo) por un simple pasillo. En el armisticio de 3 de Abril de 1949 entre Israel y Jordania, ambas partes reconocieron la divisi\u00f3n de la ciudad.<\/p>\n<p>    En 1950 se convirti\u00f3 en la capital de Israel, al menos nominalmente. Y durante la guerra de los Seis D\u00ed\u00adas, en junio de 1967, Israel tomo la parte antigua y la Knesset (Parlamento) israel\u00ed\u00ad decret\u00f3 la reunificaci\u00f3n de la ciudad ante la protesta del mundo \u00e1rabe. En 1980 la Knesset declar\u00f3 a la ciudad capital eterna de Israel.<\/p>\n<p>    Desde entonces hasta los comienzos del siglo XXI, la tensi\u00f3n no ha cesado. En 1996 Yasir Arafat, presidente de la Autoridad Nacional Palestina, intent\u00f3 amortiguar unas veces y de acelerar otras la situaci\u00f3n de la ciudad santa. La insolencia del militar y gobernante israel\u00ed\u00ad Ariel Sharon profan\u00f3 con su visita a la explanada los sentimientos religiosos isl\u00e1micos y se desencaden\u00f3 la Intifada con la que termin\u00f3 un siglo y comenz\u00f3 otro, siendo Jerusal\u00e9n el centro de los \u00abm\u00e1rtires de Al\u00e1\u00bb, suicidas manipulados pol\u00ed\u00adticamente y que hicieron de toda la zona ocupada de Palestina todo menos un lugar sagrado.<\/p>\n<p>    Jerusal\u00e9n sigue viva en la conciencia de millones de hombres como ciudad emblema, que bien podr\u00ed\u00ada haber sido un v\u00ed\u00adnculo de paz y unidad y no lo es.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. historia de salvaci\u00f3n, Israel, Mes\u00ed\u00adas, Pascua)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Etimol\u00f3gicamente significa \u00abfundaci\u00f3n del dios Salem\u00bb o acaso \u00abde paz\u00bb. Jerusal\u00e9n ocupa un lugar central en la historia b\u00ed\u00adblica. David la conquist\u00f3, arrebat\u00e1ndosela a los jebuseos (2 Sam 5, 6-9). Hizo de ella la capital del reino y fue su gobernador. Por eso se llam\u00f3 la \u00abciudad de David\u00bb. Fue la sede del Arca de la Alianza (2 Sam 6, 1-23) y luego del templo construido por Salom\u00f3n (1 Re 7-8); fue, por tanto, el centro pol\u00ed\u00adtico y religioso de la naci\u00f3n. Ciudad santa, querida y elegida por Dios para morada suya, para que se le diera culto en ella (Dt 12, 5; 14, 23. 25; 15, 20; 16, 5. 7-11; 18, 6; 26, 2). Jerusal\u00e9n, con todas sus vicisitudes de gracias y castigos, sintetiza la historia del pueblo entero. Por eso en la orientaci\u00f3n escatol\u00f3gica se hace casi sin\u00f3nimo del Reino de Dios, centro de la Nueva Alianza; que anudar\u00e1 en s\u00ed\u00ad a todas las naciones (Is 2, 2-5; 12, 6; 23, 20; 40, 1-11; 60, 1-22). As\u00ed\u00ad aparece en el N. T. como teatro de los acontecimientos de la Redenci\u00f3n -all\u00ed\u00ad predica y muere Jes\u00fas: Mt 21-28; Mc 11-16; Lc 19-24; Jn 12-21- y del nacimiento de la Iglesia (Act 2) y es punto de partida de la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica (Lc 24, 44-53; Act 1, 8). Con esto ha cesado el sentido geogr\u00e1fico de Jerusal\u00e9n para pasar al teol\u00f3gico. La nueva Jerusal\u00e9n, como el nuevo Israel, es ya la Iglesia, edificada sobre los doce ap\u00f3stoles, representantes de las doce tribus, sobre el cimiento, que es Jes\u00fas, nuestro David. A trav\u00e9s de la historia prosigue su desarrollo interno y oculto, hasta que aparezca al fin del mundo en toda su gloria; precisamente con esta visi\u00f3n de la Jerusal\u00e9n celeste termina la Biblia (Ap 21-22).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>1. Ciudad israelita<br \/>\n(-> Si\u00f3n, templo, monarqu\u00ed\u00ada). La historia de Jerusal\u00e9n se hallaba en el principio desligada de la federaci\u00f3n de las tribus de Israel. Era una ciudad pagana, habitada por los jebuseos, bien defendida sobre una colina, rodeada de tierras que hab\u00ed\u00adan ido conquistando los hebreos. Por su misma importancia estrat\u00e9gica o por pacto con los israelitas, como recordar\u00ed\u00adan las relaciones de su rey Melquisedec con Abrah\u00e1n (Gn 14,18), los jebuseos conservaron su ciudad, mientras crec\u00ed\u00adan hacia el sur los habitantes de Jud\u00e1 y hacia el norte iban triunfando los grupos israelitas de las tribus de Benjam\u00ed\u00adn y Efra\u00ed\u00adn.<\/p>\n<p>(1) Ciudad de David. Pero un d\u00ed\u00ada, hacia el 1000 a.C., David uni\u00f3 a sus hombres y conquist\u00f3 la ciudad, convirti\u00e9ndola en centro de su nuevo reino: \u00abEntonces march\u00f3 el rey con sus hombres a Jerusal\u00e9n contra los jebuseos que moraban en aquella tierra, los cuales hablaron a David, diciendo: T\u00fa no entrar\u00e1s ac\u00e1, pues aun los ciegos y los cojos te echar\u00e1n&#8230; Pero David tom\u00f3 la fortaleza de Si\u00f3n, la cual es la ciudad de David\u00bb (cf. 2 Sm 5,6). Era una ciudad bien protegida, pero parece que los soldados de David entraron por el canal del agua (cf. 2 Sm 5,8) y David la conserv\u00f3 bajo su poder. En general, el territorio de Palestina iba cayendo en manos de las tribus de Israel, que formaban un tipo de federaci\u00f3n social y religiosa. En contra de eso, David conquist\u00f3 la ciudad de Jerusal\u00e9n, pero no para las tribus, sino para \u00e9l mismo, convirti\u00e9ndola en propiedad de la monarqu\u00ed\u00ada, ciudad real. L\u00f3gicamente, David quiso sacralizar su capital, d\u00e1ndole un valor religioso, a fin de que las tribus, que hasta entonces no ten\u00ed\u00adan capital, vinieran a centrarse en \u00e9sta, que ser\u00e1 desde entonces el signo de unidad de los israelitas, especialmente de los que formar\u00ed\u00adan parte del reino del Sur. La sacralidad de Jerusal\u00e9n se funda en dos motivos, (a) Hay un factor israelita, expresado en el traslado del Arca* de la alianza (cf. 2 Sm 6) y en la construcci\u00f3n posterior del templo* de Jerusal\u00e9n. (b) Hay un factor no israelita. Todo nos permite suponer que Jerusal\u00e9n era una ciudad sagrada ya antes de la conquista de David; en ella se veneraba al Dios Alt\u00ed\u00adsimo (El Elyon), \u00abcreador del cielo y de la tierra\u00bb (Gn 14,19). Como buen pol\u00ed\u00adtico, David quiso unificar las dos tradiciones religiosas. Por un lado, se declar\u00f3 protector de la religi\u00f3n israelita, representada por el Arca de la Alianza. Pero, al mismo tiempo, quiso ser continuador de los valores sacrales anteriores, centrados en el Dios de la ciudad, creador de cielo y tierra. De esa forma, el mismo Dios Yahv\u00e9, propio de Israel, vino a  identificarse con el Dios de la ciudad, de manera que se podr\u00e1 afirmar que \u00abreside en el monte Si\u00f3n, que aparece as\u00ed\u00ad como \u00abmonta\u00f1a de la casa de Yahv\u00e9\u00bb (cf. Is 1,21; 2,2-4; 9,19; Miq 4,1).<\/p>\n<p>(2) Ciudad prof\u00e9tica, madre divina. Jerusal\u00e9n cay\u00f3 en manos de los invasores babilonios (587 a.C.), pero fue reconstruida y vino a convertirse para los profetas postex\u00ed\u00adlicos en lugar privilegiado de presencia y promesa de Dios, apareciendo, incluso, como signo de la nueva humanidad: \u00abAlegraos con Jerusal\u00e9n, gozad con ella, todos los que la am\u00e1is; alegraos de su alegr\u00ed\u00ada, todos los que por ella llevasteis duelo y mamar\u00e9is de sus pechos, os saciar\u00e9is de sus consolaciones, chupar\u00e9is las delicias de sus senos abundantes&#8230;\u00bb (Is 66,10-13). El orante israelita se siente as\u00ed\u00ad como un ni\u00f1o que anhela y busca la ternura de la Madre, representada por Jerusal\u00e9n (Hija Si\u00f3n, Ciudad engendradora, de pechos abundantes). Esta es la necesidad suprema, \u00e9ste el primero de todos los deseos de los fieles: saciarse de leche, sentir la dulzura de unos pechos maternos, recibir el sustento firme de unas rodillas donde asentarse. Pues bien, en el fondo de esa Madre Jerusal\u00e9n viene a revelarse el mismo Dios Yahv\u00e9, que recibe ya rasgos maternos. Es como si hubieran terminado las duras experiencias de la historia, las normas religiosas impuestas desde arriba. Los creyentes se saben peque\u00f1os y as\u00ed\u00ad quieren sentirse ante Dios, como hijos de la ciudad sagrada, que les ofrece la promesa de la vida.<\/p>\n<p>(3) Jerusal\u00e9n, ciudad del fin de los tiempos. As\u00ed\u00ad la ha descubierto, por ejemplo, el vidente de 1 Henoc, cuando dice que \u00abdesde all\u00ed\u00ad fui andando por el centro de la tierra y vi un lugar bendito\u00bb (1 Hen 26,1), que es Jerusal\u00e9n donde hay \u00abun \u00e1rbol cortado de v\u00e1stagos vigorosos\u00bb, que parecen evocar el \u00abresto de Israel\u00bb (cf. Is 4,3; 6,13; Miq 5,6). Este es el lugar donde vuelve a florecer el tronco de Jes\u00e9, el \u00e1rbol de David (cf. Is 11,1), de manera que all\u00ed\u00ad donde la vida parec\u00ed\u00ada ya truncada (pueblo roto, \u00e1rbol cortado), surge por la acci\u00f3n de Dios la vida, en esperanza escatol\u00f3gica. En ese contexto se habla de una tierra bendita, vinculada al \u00abmonte santo\u00bb (Si\u00f3n) del que brota hacia el oriente el agua* de la que hablaron los profetas (cf. Ez 47). Fuera de la ciudad quedar\u00e1 el valle maldito (gehenna, infierno*) donde \u00abser\u00e1n reunidos todos los que profieran por sus bocas palabras inconvenientes contra Dios y digan cosas contrarias a su gloria\u00bb. En el entorno de Jerusal\u00e9n se realizar\u00e1 por tanto el juicio: \u00aben los \u00faltimos tiempos tendr\u00e1 lugar el espect\u00e1culo del justo juicio contra ellos (los condenados de la gehenna), ante los justos, por la eternidad. Los que han obtenido misericordia del Dios de la gloria le bendecir\u00e1n all\u00ed\u00ad todos los d\u00ed\u00adas&#8230;\u00bb (1 Hen 26,1-27,4). Avanzando en esa l\u00ed\u00adnea, la visi\u00f3n de la nueva Jerusal\u00e9n constituye el culmen y sentido del libro del Apocalipsis cristiano: \u00abYo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusal\u00e9n, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su esposo&#8230; Y me llev\u00f3 en el Esp\u00ed\u00adritu a un monte grande y alto, y me mostr\u00f3 la gran ciudad santa de Jerusal\u00e9n, que descend\u00ed\u00ada del cielo, de Dios, teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra precios\u00ed\u00adsima, como piedra de jaspe, di\u00e1fana como el cristal\u00bb (Ap 21,2.10). Esta es la ciudad* perfecta, en la que Dios habita con los hombres, el verdadero para\u00ed\u00adso. \u00abMc mostr\u00f3 entonces un R\u00ed\u00ado de agua viva, transparente como el cristal, que sal\u00ed\u00ada del Trono de Dios y del Cordero. En medio de la plaza de la ciudad, a uno y otro lado del r\u00ed\u00ado, hab\u00ed\u00ada un Arbol de vida que daba doce cosechas, una cosecha cada mes, cuyas hojas serv\u00ed\u00adan para curaci\u00f3n a las naciones. Y no habr\u00e1 all\u00ed\u00ad nada maldito. Y en ella estar\u00e1 el Trono de Dios y del Cordero y sus siervos le rendir\u00e1n culto; y contemplar\u00e1n su rostro y llevar\u00e1n su nombre escrito en la frente. Ya no habr\u00e1 noche; no necesitar\u00e1n luz de l\u00e1mpara ni luz de sol; el Se\u00f1or Dios les alumbrar\u00e1 y reinar\u00e1n por los siglos de los siglos\u00bb (Ap 22,1-5). Jerusal\u00e9n, Ciudad de las Piedras Preciosas, aparece as\u00ed\u00ad como Jard\u00ed\u00adn y Para\u00ed\u00adso de Dios, con el R\u00ed\u00ado y la alameda del \u00e1rbol de la vida.<\/p>\n<p>Cf. J. GONZ\u00ed\u0081LEZ ECHEGARAY, Pisando sus umbrales Jerusal\u00e9n. Historia antigua de la ciudad, Verbo Divino, Estella 2005; R. J. Z. WERBLOWSKY, El significado de Jerusalem para jud\u00ed\u00ados, cristianos y musidmanes, Jerusal\u00e9n 1994.<\/p>\n<p>JERUSALEN<br \/>\n2. Ciudad de Jes\u00fas<\/p>\n<p>(muerte). La relaci\u00f3n de Jes\u00fas con Jerusal\u00e9n forma parte de su destino prof\u00e9tico. En un primer momento, Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada dejado el desierto de Juan Bautista y de las tentaciones (cf. Mc  1,1-13), para anunciar el reino en Galilea (Mc 1,14-15), cumpliendo el or\u00e1culo antiguo: \u00ab\u00c2\u00a1Zabul\u00f3n y Neftal\u00ed\u00ad, camino del mar, al otro lado del Jord\u00e1n, Galilea de los gentiles! El pueblo que moraba en tinieblas vio una luz grande\u00bb (Mt 4,13-16; cf. Is 9,1-2). Pero despu\u00e9s, en otro cambio decisivo, Jes\u00fas dej\u00f3 Galilea para anunciar su mensaje en Jerusal\u00e9n, como ha puesto de relieve toda la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica, a partir de Mc 8,31 par.<\/p>\n<p>(1) Un profeta debe morir en Jerusal\u00e9n. A pesar de haber anunciado el mensaje del Reino en Galilea (o precisamente por ello), Jes\u00fas sabe que su vida de profeta debe culminar en Jerusal\u00e9n, ciudad donde ha de manifestarse el rey Mes\u00ed\u00adas. \u00abVinieron algunos fariseos y le dijeron: sal y marcha de aqu\u00ed\u00ad, porque Herodes quiere matarte. Y les respondi\u00f3: id y decidle a esa zorra que yo expulso demonios y realizo curaciones hoy y ma\u00f1ana y al tercer d\u00ed\u00ada acabar\u00e9 mi obra. De todas formas, es preciso que hoy, y ma\u00f1ana y el tercer d\u00ed\u00ada yo vaya avanzando, porque no conviene que un profeta perezca fuera de Jerusal\u00e9n\u00bb (Lc 13,31-33). Herodes, tetrarca de Galilea, se siente molesto con Jes\u00fas y busca el modo de matarle (como ha matado a Juan* Bautista). Los fariseos, que aqu\u00ed\u00ad parecen amigos, le indican el peligro y Jes\u00fas contesta rechazando la pretensi\u00f3n de Herodes (\u00c2\u00a1zorra!) y manteniendo su camino mesi\u00e1nico; pero a\u00f1ade que Herodes no tiene que preocuparse, pues su destino final no se juega en Galilea sino en Jerusal\u00e9n, donde quiere subir como profeta, para presentar all\u00ed\u00ad su mensaje.<\/p>\n<p>(2) Entrar en Jerusal\u00e9n. No viene simplemente a predicar y a curar, como un sencillo predicador moralista, sino para llevar hasta el final su destino y tarea de Mes\u00ed\u00adas, poni\u00e9ndose \u00e9l mismo y poniendo a Jerusal\u00e9n en manos de Dios. Este es el momento decisivo de la historia. Como nuevo y aut\u00e9ntico David (cf. 2 Sm 4,6-9,1 Re 3,1; 2 Re 16,20), Jes\u00fas viene a tomar Jerusal\u00e9n (Ciudad del gran Rey: Mt 5,36), para ofrecerle su Reino. Acerc\u00e1ndose la pascua*, fiesta jud\u00ed\u00ada de la libertad, sale de su ocultamiento y sube a Jerusal\u00e9n, abiertamente, como profeta mesi\u00e1nico del Reino. Lc acompa\u00f1an algunos disc\u00ed\u00adpulos y\/o amigos, que despu\u00e9s le abandonar\u00e1n, porque esperaban quiz\u00e1 un prodigio externo, aunque han dicho: \u00abSubamos tambi\u00e9n nosotros y muramos con \u00e9l\u00bb (Jn 11,16). Esta subida no es el impulso ingenuo de un simple campesino galileo que viene emocionado a la ciudad sagrada, ni un gesto violento, como el de los soldados de liberaci\u00f3n que, pocos a\u00f1os despu\u00e9s (el 66-67 d.C.), tomar\u00e1n la ciudad expulsando a los romanos. Muchos jud\u00ed\u00ados hab\u00ed\u00adan so\u00f1ado conquistarla y liberarla para siempre, con la ayuda de un Dios entendido a veces como fuente de violencia. Pues bien, en nombre del Dios de la paz entr\u00f3 Jes\u00fas en la ciudad de las promesas, no para conquistarla, sino para ofrecer all\u00ed\u00ad su mensaje y camino de liberaci\u00f3n universal: \u00abEntonces trajeron el asno y echaron encima sus mantos y Jes\u00fas se sent\u00f3 sobre el asno. Y muchos tendieron sus mantos en el camino y otros pusieron las ramas que hab\u00ed\u00adan cortado de los campos. Los que iban delante y los que le segu\u00ed\u00adan gritaban: \u00c2\u00a1Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or. Bendito el reino de nuestro padre David que viene. \u00c2\u00a1Hosanna en las alturas!\u00bb (Mc 11,7-10, cf. Mt 21,5). No necesita soldados, ni instituciones de violencia. Unos cantan, otros callan, los jerarcas se inquietan.<\/p>\n<p>(3) Como rey de paz. Jes\u00fas entra en la ciudad del reino y las promesas sobre un asno prestado. No cabalga en caballo victorioso, no conduce un ej\u00e9rcito que avanza puesto en pie para la guerra. Trae un mensaje de paz y como signo regio escoge su cabalgadura. Evidentemente, se trata de un asno de rey; por eso deja que lo cubran con mantos y \u00e9l se monta, como en un trono solemne de realeza (as\u00ed\u00ad lo destaca Mt 21,5, citando a Zac 9,9). De esa forma avanza, rodeado por la muchedumbre que le aclama y canta, cantando la llegada del Reino prometido. Esta es la verdadera toma de la ciudad. Jes\u00fas viene en son de paz, mientras sus acompa\u00f1antes cantan la gloria de Dios que se revela como salvador sobre la tierra (\u00c2\u00a1Hosanna!). Significativamente, la palabra del canto ha vinculado dos venidas: por un lado, viene Jes\u00fas en nombre de Dios; por otro lado, con Jes\u00fas viene el reino de David, se cumplen las promesas. Dif\u00ed\u00adcilmente se podr\u00ed\u00ada haber hallado un signo m\u00e1s potente y denso de esperanza. Viene Jes\u00fas como rey de paz ante las puertas de la gran ciudad. Antes que \u00e9l han venido miles y millones de guerreros, con aire de conquistadores. Despu\u00e9s vendr\u00e1n tambi\u00e9n muchos miles. Quieren conquistar la ciudad, cambiar el mundo  por la fuerza. En medio de ellos, como Mes\u00ed\u00adas de Dios y rey de paz, sigue viniendo Jes\u00fas, montado sobre un asno de fraternidad. Viene rodeado por un grupo de amigos que le cantan porque siguen esperando el verdadero reino de Dios en el camino y meta de la historia. De esa forma conquista simb\u00f3licamente la ciudad: como Mes\u00ed\u00adas sin soldados, como alguien a quien pueden apresar o matar, ha entrado en Jerusal\u00e9n, sobre un asno, no en caballo o con carros de combate, para ofrecer su proyecto a los marginados y excluidos de la tierra. Va con unos amigos que cantan la gloria de Dios y de su Reino.<\/p>\n<p>(4) Jerusal\u00e9n rechaza a su Rey. La tradici\u00f3n cristiana sabe que Jerusal\u00e9n no ha querido recibir a su Cristo, no ha cre\u00ed\u00addo en su mensaje, y de esa forma sigue optando por un mesianismo victorioso con leyes de represi\u00f3n, soldados y c\u00e1rceles. El Dios de su templo necesita violencia y c\u00e1rcel para mantenerse. Jes\u00fas responde llorando, no por \u00e9l, sino por la ciudad que, al rechazar la llamada de la paz, se entrega en manos de los profesionales de la muerte: \u00abllegar\u00e1n los d\u00ed\u00adas en que tus enemigos te rodear\u00e1n de trincheras, te sitiar\u00e1n, apretar\u00e1n el cerco y te arrasar\u00e1n, a ti y a tus hijos, no dejando piedra sobre piedra, porque no reconociste el tiempo de Dios&#8230;\u00bb (Lc 19,43-44). Para los cristianos, Jerusal\u00e9n aparece as\u00ed\u00ad, ante todo, como la ciudad donde Jes\u00fas fue crucificado, bajo el poder de los sacerdotes del templo y del procurador romano. Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada venido para anunciar la llegada del reino de Dios, pero los poderes de este mundo le condenan a muerte y le entierran. De ahora en adelante, la ciudad de Jerusal\u00e9n ser\u00e1 la ciudad de la cruz y del sepulcro vac\u00ed\u00ado. El evangelio de Marcos y de Mateo piden a los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas que dejen Jerusal\u00e9n (con la tumba vac\u00ed\u00ada) y que vuelvan a Galilea, para iniciar all\u00ed\u00ad de nuevo el camino de la Iglesia (Mc 16,78; Mt 28,16-20). Pero Lucas ha insistido en el valor de Jerusal\u00e9n, de manera que tanto al final del evangelio como al principio del libro de los Hechos ha situado en Jerusal\u00e9n la experiencia pascual, la venida del Esp\u00ed\u00adritu Santo (Pentecost\u00e9s*) y el comienzo de la Iglesia.<\/p>\n<p>Cf. F. DE LA Calle, Situaci\u00f3n al servicio del kerigma. Cuadro geogr\u00e1fico del evangelio de Marcos, Universidad Pontificia, Salamanca 1975; F. D\u00ed\u008dez, El Calvario y la Cueva de Ad\u00e1n, Verbo Divino, Estella 2004; D. JUEL, Messiah and Temple: The Trial of Jes\u00fas in the Cospel of Mark, Scholars Press, Missoula MO 1977; W. R. TELFORD, The Barren Temple and the Withered Tree, JSNTSup II, Sheffield 1980; J. WILKINSON, La Jerusal\u00e9n que Jes\u00fas conoci\u00f3, Destino, Barcelona 1990.<\/p>\n<p>JERUSALEN<br \/>\n3.Ciudad cristiana<\/p>\n<p>(-> Iglesia 1, Pedro, Esteban, Santiago). En un momento dado, tras la experiencia pascual, Pedro y los Doce se instalaron en Jerusal\u00e9n, para formar all\u00ed\u00ad una comunidad escatol\u00f3gica, esperando la cercana manifestaci\u00f3n de Jes\u00fas resucitado, que inaugurar\u00ed\u00ada el Reino. Pero las cosas sucedieron de otra manera.<\/p>\n<p>(1)  Pedro y los Doce. Ellos elevaron en Jerusal\u00e9n su propio signo mesi\u00e1nico (inspirado en Jes\u00fas), como hicieron otros grupos jud\u00ed\u00ados (especialmente esenios), que esperaban tambi\u00e9n la llegada del tiempo final, bas\u00e1ndose en diversos signos o escrituras. Pues bien, esta funci\u00f3n intrajud\u00ed\u00ada de la iglesia de Pedro y de los Doce fue decayendo por varios motivos: surgieron nuevos movimientos interiores (como el de los helenistas), hubo un rechazo exterior (con persecuciones dirigidas por la autoridad del templo), el conjunto de los habitantes de Jerusal\u00e9n no respondieron a la llamada mesi\u00e1nica de los seguidores de Jes\u00fas&#8230; Por otra parte, la esperanza que anunciaban y simbolizaban se atrasaba y Jes\u00fas no llegaba para retomar su obra, reinstaurando en Jerusal\u00e9n el pueblo de las doce tribus con su Reino. Pues bien, aquello mismo que en un plano pudo parecer fracaso vino a presentarse, en otro plano, como triunfo, pues permiti\u00f3 el surgimiento y despliegue de dos (tres) iglesias o tendencias eclesiales.<\/p>\n<p>(2)  Helenistas y hermanos de Jes\u00fas. De manera parad\u00f3jica (pero consecuente), en poco tiempo, los Doce perdieron su importancia y fueron desapareciendo, sin haber cumplido externamente su misi\u00f3n, sin que el conjunto de Israel hubiera aceptado el mensaje de Jes\u00fas y de su pascua. En lugar de ellos se elevaron estos grupos o tendencias: (a) Los helenistas (cf. Hch 6-8) que abrieron el mensaje de Jes\u00fas a los gentiles, suscitando el rechazo de algunos \u00abcelosos\u00bb de la Ley, como Saulo, que m\u00e1s tarde se unir\u00e1 a este grupo y ser\u00e1 su portador m\u00e1s significativo; (b) Santiago y los hermanos de Jes\u00fas, partidarios de una iglesia judeocristiana, que ir\u00e1 desarrollando una profunda interpretaci\u00f3n moral y universal de la Ley, para transformar desde dentro el judaismo, como parecen indicar los estadios m\u00e1s antiguos de Mateo y Juan, con la carta de Santiago. (c) Pedro deja de actuar pronto como cabeza del grupo, pues cuando abandona Jerusal\u00e9n, hacia el a\u00f1o 43 d.C. (cf. Hch 12), el grupo de los Doce (vinculados de un modo mesi\u00e1nico con la Ciudad del Templo) ha dejado de ser el n\u00facleo cristiano, para convertirse en referencia simb\u00f3lica de los or\u00ed\u00adgenes jud\u00ed\u00ados de la Iglesia. Cesan los Doce y Pedro se suma de alg\u00fan modo a la misi\u00f3n de los helenistas, vincul\u00e1ndose con ellos en Antioqu\u00ed\u00ada, donde le hallaremos (cf. Hch 15; Gal 4). De esa forma, prescindiendo de las mujeres y los galileos, quedan en la iglesia dos l\u00ed\u00adneas principales: los judeocristianos de Jerusal\u00e9n, centrados en Santiago, pariente de Jes\u00fas, ocupan de alg\u00fan modo el espacio de Pedro y de los Doce, como representantes de la esperanza israelita; los helenistas, entre quienes hallamos a Esteban y Felipe y luego a Pablo, reinterpretan la muerte y pascua de Jes\u00fas como principio de salvaci\u00f3n universal.<\/p>\n<p>(3) Santiago. La iglesia judeocristiana de Jerusal\u00e9n. No tenemos datos suficientes para precisar mejor los itinerarios, pero lo cierto es que, al final de un proceso que parece haber sido muy r\u00e1pido, descubrimos que en Jerusal\u00e9n se alz\u00f3 (y permaneci\u00f3) Santiago, el hermano de Jes\u00fas, con otros parientes, que fundaron ya una Iglesia estrictamente dicha, es decir, una comunidad judeocristiana fiel al templo de Jerusal\u00e9n, pero vinculada a la memoria rnesi\u00e1nica de Jes\u00fas, a quien conciben como heredero de las promesas de Israel. Santiago y su grupo, centrado en los hermanos de Jes\u00fas, no son dependientes de Pedro y los Doce, sino portadores de una experiencia pascual propia (que Pablo y Lucas suponen v\u00e1lida: cf. en 1 Cor 15,7; Hch 1,13-14). Ellos \u00abhan visto a Jes\u00fas\u00bb, esperan su venida rnesi\u00e1nica en Jerusal\u00e9n y se sienten portadores de una misi\u00f3n que les vincula a la ciudad sagrada, con sus tradiciones y su templo, su ley y su esperanza, pues all\u00ed\u00ad deb\u00ed\u00adan reunirse, conforme a la promesa prof\u00e9tica m\u00e1s honda, todas las naciones. Santiago y su grupo aparecen as\u00ed\u00ad como \u00abcristianos\u00bb aut\u00f3nomos, al lado de Pedro con los Doce y de Pablo con los helenistas. Los de Santiago tienen su propia visi\u00f3n de Jes\u00fas y de su relaci\u00f3n con Jerusal\u00e9n, como \u00abciudad del Gran Rey\u00bb (cf. Mt 35). Son aut\u00f3nomos, pero no est\u00e1n separados, ni forman una secta, sino que mantienen la comuni\u00f3n no s\u00f3lo con Pedro, sino con el mismo Pablo, como sabe Hch 15 y Gal 4. De esa forma se elevan como testigos de la variedad y riqueza de la herencia de Jes\u00fas, en la l\u00ed\u00adnea del mesianismo prof\u00e9tico jud\u00ed\u00ado, que interpretaba a Jerusal\u00e9n como Ciudad del Gran Rey, es decir, como lugar donde se mostrar\u00ed\u00ada Jes\u00fas, Luz de Dios, con un resplandor de gloria universal, para confirmar la esperanza jud\u00ed\u00ada y recibir despu\u00e9s a todos los gentiles, abiertos, al fin, a la gloria del Mes\u00ed\u00adas. Como testigos y garantes de esa fe rnesi\u00e1nica jud\u00ed\u00ada, se alzaron, en gesto de pobreza radical, Santiago y sus hermanos, creando una ekklesia o comunidad rnesi\u00e1nica en el mismo Jerusal\u00e9n, en los a\u00f1os cruciales del cristianismo naciente (entre el 40 y el 70 d.C.).<\/p>\n<p>(4) Iglesia de Jerusal\u00e9n, autoridad central. Esta iglesia mantuvo un tipo de autoridad de referencia o arbitraje sobre el resto de las comunidades, como supone Hechos 15 (y algunos textos pol\u00e9micos de Pablo). No intent\u00f3 extender directamente su jerarqu\u00ed\u00ada (obispado o papado de Santiago), sobre otros posibles obispos, como har\u00e1 la iglesia posterior de Roma, ni dominar a las iglesias helenistas (como sabe Hch 15), pero quiso mantener y mantuvo su propia experiencia de evangelio, en l\u00ed\u00adnea de pobreza y radicalidad moral (como supone la carta de Santiago). Pablo acept\u00f3 el valor de esta iglesia y la entendi\u00f3 como principio y casi como modelo de las otras (cf. 1 Tes 2,14-16), ofreci\u00e9ndole incluso un tributo monetario, como signo de reconocimiento (cf. 1 Cor 16,1-4; 2 Cor 8,9; Rom 15,22-33; etc.), aunque se opuso a los que, en nombre del \u00abgrupo de Santiago\u00bb, quisieron imponerle su visi\u00f3n de evangelio. En ning\u00fan lugar se dice que Santiago y Pablo se opusieron, pero pudieron haberse dado choques entre los partidarios de uno y otro grupo, aunque los campos eclesiales est\u00e1n delimitados en Gal 2 y Hch 15. Sea como fuere, la iglesia de Jerusal\u00e9n,  centrada ya en torno a Santiago y definida como iglesia de los pobres, de un modo real y simb\u00f3lico (cf. Gal 2,10; Rom 15,26), tuvo una aguda conciencia, sagrada y mesi\u00e1nica, organizativa y legal, hall\u00e1ndose animada (presidida) por los hermanos de Jes\u00fas (cf. Mc 3,31-35). Los miembros de ella habr\u00ed\u00adan supuesto que el aut\u00e9ntico int\u00e9rprete del Cristo y gu\u00ed\u00ada de la Iglesia no era Pedro (como dir\u00e1 Mateo 16,18-20, contestando quiz\u00e1 a las pretensiones de los judeocristianos), sino Santiago, como suponen diversos estratos del Nuevo Testamento e incluso el EvTom 12, que asume y transforma tradiciones de este grupo (uni\u00e9ndolas quiz\u00e1 con otras de origen galileo).<\/p>\n<p>(5) Fracaso de la iglesia de Jerusal\u00e9n. Fue la Gran Iglesia del principio, el primer \u00abexperimento cristiano\u00bb a gran escala (despu\u00e9s del que pudieron haber representado Pedro y los Doce). De todas formas, tambi\u00e9n esta iglesia fracas\u00f3, por razones que pueden resumirse as\u00ed\u00ad. (a) Por conflictos internos, como los que aparecen en otros grupos judeocristianos posteriores, representados por los evangelios de Mt y Jn. (b) Por la persecuci\u00f3n del judaismo oficial, que culmin\u00f3 cuando el Sumo Sacerdote hizo matar a Santiago, el a\u00f1o 62 (como hab\u00ed\u00ada hecho matar antes a Jes\u00fas), (c) Por la situaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtico-social, que desembocar\u00e1 en la guerra del 67-70 d.C., sin que Jes\u00fas viniera a revelarse desde el cielo como Hijo de Hombre glorioso, (d) Porque aquellos que lograron extender el mensaje y movimiento de Jes\u00fas fueron otros grupos cristianos (helenistas y Pablo, con Pedro) que desligaron el evangelio de la esperanza mesi\u00e1nica inmediata de la ciudad de Jerusal\u00e9n. Posiblemente, esta iglesia de Jerusal\u00e9n, muy centrada en la Ley de Israel (reinterpretada desde Jes\u00fas y formulada de manera radical por Santiago, su hermano), careci\u00f3 de capacidad de adaptaci\u00f3n o creatividad. Era una iglesia austera de pobres israelitas, pero no supo o no quiso abrir con sus llaves la puerta de la Ley a los gentiles, recre\u00e1ndola por dentro (como har\u00e1n los helenistas y ratificar\u00e1 Pedro seg\u00fan Mt 16,17-19). Tambi\u00e9n ella fracas\u00f3 y comenz\u00f3 a desaparecer tras el 70 d.C. A pesar de su fuerte organizaci\u00f3n (o quiz\u00e1 por causa de ella) no fue capaz de mantenerse, pero muchos de sus testimonios (recogidos en diversas tradiciones de los evangelios sin\u00f3pticos) han influido en el cristianismo posterior.<\/p>\n<p>(6) Pervivencia de la iglesia de Jerusal\u00e9n. Sus restos se mantuvieron durante casi dos siglos, en grupos judeocristianos de tipo ultra-legalista y en gn\u00f3sticos antilegalistas (los extremos suelen vincularse) que terminaron por agotarse y desaparecer, fuera de la Gran Iglesia. De todas maneras, su intenci\u00f3n m\u00e1s honda, vinculada a la ra\u00ed\u00adz israelita del evangelio, no se ha cumplido todav\u00ed\u00ada y queda a\u00fan pendiente (como la intenci\u00f3n de los Doce): no se ha cumplido a\u00fan la esperanza de las tribus de Israel o de la ciudad de Jerusal\u00e9n, que, conforme a los profetas, ser\u00e1, como su nombre indica, ciudad de paz, lugar de concordia para todos los pueblos de la tierra. Aquellos judeocristianos fracasaron, pero el ideal de Jes\u00fas, a quien veneraban como Mes\u00ed\u00adas de la esperanza mesi\u00e1nica, sigue vivo. No se cumpli\u00f3 lo que quer\u00ed\u00adan, no vino el Mes\u00ed\u00adas de la forma en que le estaban aguardando y algunos fueron perseguidos por los sacerdotes oficiales, otros perecieron en la guerra del 67-70 d.C. y otros se dispersaron o buscaron caminos distintos (incluso de tipo gn\u00f3stico, quiz\u00e1 por reacci\u00f3n intimista ante el fracaso de su identidad externa). Fracas\u00f3 su modelo de mesianismo, pero su tarea b\u00e1sica sigue siendo importante: el evangelio de Jes\u00fas debe mantener sus conexiones con el pueblo jud\u00ed\u00ado, cuya esperanza mesi\u00e1nica comparte, asumiendo, al mismo tiempo, la suerte de los crucificados de la historia.<\/p>\n<p>(7) Interpretaci\u00f3n m\u00ed\u00adstica. L\u00f3gicamente, para asumir e interpretar viejos or\u00e1culos prof\u00e9ticos, algunos seguidores de Jes\u00fas distinguieron dos ciudades de Jerusal\u00e9n: una del mundo, otra del cielo. As\u00ed\u00ad lo dice Pablo: \u00abExisten dos alianzas. La primera sobre el monte Sina\u00ed\u00ad, que se realiza en clave de servidumbre; ella corresponde a la actual Jerusal\u00e9n, que vive como sierva, con todos sus hijos. En cambio, la Jerusal\u00e9n de arriba es libre; ella es nuestra madre\u00bb (Gal 4,24-26). Esta Jerusal\u00e9n superior es la que viene a manifestarse a trav\u00e9s de la Iglesia: es la ciudad de los que viven animados por la fuerza del Esp\u00ed\u00adritu, conforme a la promesa de la gracia. Dentro de esa misma perspectiva, aunque en clave teol\u00f3gica diversa, se sit\u00faa la carta a los Hebreos.  \u00abNo os hab\u00e9is acercado a un monte tangible y a un fuego ardiente [Sina\u00ed\u00ad, Jerusal\u00e9n antigua, Antiguo Testamento], Os hab\u00e9is acercado al monte Si\u00f3n, a la ciudad del Dios vivo, la Jerusal\u00e9n celeste; a los millares de \u00e1ngeles en fiesta, a la asamblea de los primog\u00e9nitos inscritos en el cielo&#8230;, al mediador de una nueva alianza, que es Jes\u00fas\u00bb (Heb 12,18-24). Los cristianos se han acercado, por tanto, a la nueva Jerusal\u00e9n, de la que trata de manera extensa el Apocalipsis: \u00abMc mostr\u00f3 la ciudad santa, Jerusal\u00e9n, que bajaba del cielo, de junto a Dios, radiante con la gloria de Dios&#8230;\u00bb (cf. Ap 21,2). Del camino que lleva de la vieja ciudad de este mundo a la nueva ciudad esperada trata el conjunto del Nuevo Testamento. Mientras tanto, la Jerusal\u00e9n de este mundo ha seguido existiendo, bajo el dominio de romanos y bizantinos, de \u00e1rabes y turcos y, finalmente, en manos de los jud\u00ed\u00ados sionistas que la han convertido, por su enfrentamiento con otros musulmanes islamistas, en uno de los focos mayores de conflicto de todo el planeta.<\/p>\n<p>Cf. R. AGUIRRE, La iglesia de Jerusal\u00e9n, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1989; J. L. LE\u00ed\u201cN AzC\u00ed\u0081RATE, Santiago, el hermano del Se\u00f1or, Verbo Divino, Estella 1998; L. SCHENKE, La comunidad primitiva, BEB 88, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1999; E. W. STEGEMANN y W. STEGEMANN, Historia social del cristianismo primitivo. Los inicios en el judaismo y las comunidades cristianas en el mundo mediterr\u00e1neo, Verbo Divino, Estella 2001; G. THEISSEN, Teor\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n cristiana primitiva, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 2002; S. VIDAL, Los tres proyectos de Jes\u00fas y el cristianismo naciente, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 2003; F. VOUGA, Los primeros pasos del cristianismo. Escritos, protagonistas, debates, Verbo Divino, Estella 2001.<\/p>\n<p>JERUSALEN<br \/>\n4. Apocalipsis<\/p>\n<p>(-> salvaci\u00f3n, pecado, exclusi\u00f3n, cielo). Tras el juicio de Dios vendr\u00e1 a manifestarse la Nueva Jerusal\u00e9n, como signo de cumplimiento de las promesas.<\/p>\n<p>(1) Ciudad Santa (Ap 21,1-4). La vieja tierra ha estado dominada por la guerra de las bestias y la perversi\u00f3n de la Prostituta; el mismo cielo parec\u00ed\u00ada sede del Drag\u00f3n perverso. Ahora ha cambiado: \u00abY vi un cielo nuevo y una tierra nueva&#8230; Y yo, Juan, vi la santa ciudad, la Nueva Jerusal\u00e9n, descender del cielo, de Dios, ataviada como una esposa\u00bb (21,1). Hay un Cielo sin Drag\u00f3n, una Tierra sin bestias ni prostitutos\/as. Llega la ciudad perfecta de la gloria de Dios, ciudad esposa, adornada de vida. Este es el Tabern\u00e1culo de Dios, el Templo universal donde habita con los hombres en alianza de gozo: por eso, enjugar\u00e1 todas las l\u00e1grimas, destruir\u00e1 todos los llantos, como aquellos que se o\u00ed\u00adan en las tierras de opresi\u00f3n del mundo. Esta ser\u00e1 la ciudad de la intimidad amiga, de la presencia amante de Dios en los hombres, de los hombres entre s\u00ed\u00ad. As\u00ed\u00ad se lo muestran al profeta: \u00ab\u00c2\u00a1Ven, te mostrar\u00e9 a la Novia (mujer: gvnaika) del Cordero!: Y me llev\u00f3 en el Esp\u00ed\u00adritu a un monte grande y alto, y me mostr\u00f3 la gran ciudad santa de Jerusal\u00e9n, que descend\u00ed\u00ada del cielo, de Dios, teniendo la gloria de Dios\u00bb (Ap 21,9-11). Este es el tiempo de las bodas o fiestas finales, cuando cese la guerra de las bestias y la mentira de la Prostituta (Ap 12\u201413; 17), cuando el Esposo, Cordero degollado, y la Esposa, ciudad santa, se unir\u00e1n para siempre.<\/p>\n<p>(2). Ciudad amurallada, pero de puertas abiertas (Ap 21,9-27). Tiene los muros m\u00e1s bellos, m\u00e1s altos, como un cubo sagrado, territorio de vida universal. Esos muros no se elevan para encerrar a los de dentro, como en las c\u00e1rceles del viejo mundo, rodeadas de fuertes sistemas de vigilancia y seguridad, sino para expresar la fortaleza de Dios y la vida que \u00e9l ofrece a todos. En otro tiempo daba la impresi\u00f3n de que Dios se hab\u00ed\u00ada reservado una verdad y una vida que era s\u00f3lo suya, tras unos muros que nadie pod\u00ed\u00ada atravesar; ahora, en cambio, ha creado la Ciudad de los hombres en el interior de s\u00ed\u00ad mismo. Por eso, los muros de esa Ciudad son el signo visible de su amor y su vida, que se abre para todos, en gesto de comuni\u00f3n, abri\u00e9ndose al espacio amoroso del encuentro universal. Es una ciudad de inmensos portones que jam\u00e1s se cierran. Las c\u00e1rceles del viejo mundo se defin\u00ed\u00adan por sus puertas permanentemente cerradas, blindadas, vigiladas. Pues bien, la ciudad celeste tiene puertas abiertas, presididas por \u00e1ngeles de Dios que dan la bienvenida a los que vienen, en nombre de las doce tribus de Israel y de los doce ap\u00f3stoles del Cordero, en las cuatro direcciones de los vientos.<\/p>\n<p>(3). Ciudad de curaci\u00f3n, para\u00ed\u00adso eterno (Ap 22,1-4). Por eso se dice que dis  currir\u00e1 por medio de ella, brotando del trono de Dios y del Cordero, el r\u00ed\u00ado de la vida y se a\u00f1ade que, en medio de la gran Plaza donde todos pueden comunicarse, a un lado y otro de ese r\u00ed\u00ado, brotar\u00e1n todos los meses las hojas y frutos del \u00e1rbol de la vida, que servir\u00e1n de curaci\u00f3n para las gentes. As\u00ed\u00ad se recupera y se mantiene para siempre el para\u00ed\u00adso del principio (cf. Gn 2), pero ahora sin serpientes y sin prohibiciones. Ser\u00e1 el jard\u00ed\u00adn de la presencia permanente de Dios cuyo rostro ver\u00e1n los hombres, en contemplaci\u00f3n infinita, sin miedos ni imposiciones. Ese mismo Dios de la contemplaci\u00f3n es Agua* creadora, creaci\u00f3n infinita. Por eso se a\u00f1ade que \u00aben medio de su plaza y de su r\u00ed\u00ado, a un lado y a otro\u00bb, iba surgiendo, \u00fanico y multiplicado, sin fin, el \u00e1rbol de la vida, que ahora, tras la lucha de la historia, debe presentarse como \u00e1rbol de terapia, es decir, de curaci\u00f3n y cambio personal y social para todos y de transformaci\u00f3n especial para los encarcelados (casi siempre heridos y enfermos).<\/p>\n<p>(4) Ciudad de Exclusi\u00f3n. As\u00ed\u00ad lo indica el mismo texto, al menos de manera negativa: \u00abNo se encontrar\u00e1 en la Ciudad nada maldito\u00bb (Ap 22,3). En un sentido, debemos afirmar que no se trata de una exclusi\u00f3n por rechazo o castigo, sino por plenitud: deben quedar fuera aquellos que destruyen a los otros, arruin\u00e1ndose a s\u00ed\u00ad mismos, pues no puede haber en la ciudad violencia alguna (cf. Ap 11,40). Dios cura a quienes pueden y\/o quieren ser curados, en gesto sanador que se abre a todos, pero aquellos que intentaban excluir a los dem\u00e1s (y no quieren curarse) se excluyen a s\u00ed\u00ad mismos, y de esa forma quedan fuera. Este parece ser el l\u00ed\u00admite de toda salvaci\u00f3n, el conf\u00ed\u00adn teol\u00f3gico de un Dios que no puede imponer su curaci\u00f3n por la fuerza, de manera que aquellos que niegan a Dios (niegan la vida) y quieren destruir a los dem\u00e1s se destruyen a s\u00ed\u00ad mismos, sin necesidad de que nadie les arroje fuera o les encierre en un tipo de c\u00e1rcel que teol\u00f3gicamente se suele presentar como infierno. Este parece el final, el l\u00ed\u00admite de Dios, mirado desde una perspectiva humana, en l\u00ed\u00adnea de autotali\u00f3n que sobreviene y destruye por dentro (sin violencia exterior), a pesar de todos los amores de Dios, a los que quieren destruir a los dem\u00e1s. Este es el infierno de   aquellos que se encarcelan a s\u00ed\u00ad mismos, enroll\u00e1ndose en una espiral de destrucci\u00f3n sin fin. El Apocalipsis deja claro el aspecto positivo del tema, pero el negativo contin\u00faa en una especie de penumbra, sabiendo que s\u00f3lo puede hablarse de superaci\u00f3n de los males del mundo (que desembocan en la exclusi\u00f3n final) a trav\u00e9s de una especie de explosi\u00f3n de bondad gratuita, que es la \u00fanica capaz de construir una ciudad de amor, plaza abierta para todos, ciudad de curaciones. Pero queda este signo de la posible exclusi\u00f3n final que plantea el mayor problema teol\u00f3gico, social y pastoral del cristianismo y de cualquier religi\u00f3n, un problema vinculado a la exclusi\u00f3n y violencia del mundo, que necesita c\u00e1rceles para que los \u00abpac\u00ed\u00adficos\u00bb puedan vivir en paz. S\u00f3lo podr\u00e1n limitarse y al fin suprimirse las c\u00e1rceles del mundo all\u00ed\u00ad donde se suscita, por la esperanza de la Vida (expresada para los cristianos en la Jerusal\u00e9n celeste), un camino distinto, m\u00e1s hondo y gozoso, de vida universal, en ternura y cari\u00f1o no violento, en acogida sin fin, luminosa, curativa, para todos.<\/p>\n<p>Cf. A. \u00ed\u0081LVAREZ VALDES, La nueva Jerusal\u00e9n \u00bfCiudad celeste o terrestre?, Verbo Divino, Estella 2005; F. CONTRERAS, La nueva Jerusal\u00e9n, esperanza de la iglesia, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1998; X. PIKAZA, Apocalipsis, Verbo Divino, Estella 1999.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>En el tiempo de Abraham se llamaba Salem o ciudad de paz (G\u00e9nesis 14:18). Antes que David la conquistara era una ciudad amorrea llamada Jeb\u00fas (G\u00e9nesis<br \/>\n15:21; Jueces 19:10, 11). Isa\u00ed\u00adas la llam\u00f3 Ariel o Sion de Dios (Isa\u00ed\u00adas 29:1,<br \/>\n2). Otros nombres b\u00ed\u00adblicos son Sion o monte de Sion, Ciudad de David, Ciudad del Gran Rey, Ciudad Santa, El Santuario, Ciudad de Justicia, etc\u00e9tera. El nombre mismo significa posesi\u00f3n de paz.<br \/>\nEst\u00e1 a unos 762 ms. sobre el nivel del mar, en la cima de un monte de la cordillera de Judea; se dice que fue edificada sobre cuatro montes, dos de los cuales, Sion y Moria, se discuten en otro lugar. Est\u00e1 como a 53 Kms. al este de Jaffa en el mar Mediterr\u00e1neo, y a 28 \u00f3 32 Kms. al oeste del punto m\u00e1s al norte del mar Muerto, donde desemboca el r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n. Est\u00e1 situada en la l\u00ed\u00adnea fronteriza entre las tribus de Jud\u00e1 y Benjam\u00ed\u00adn como a 225 Kms. al sur de Damasco.<br \/>\nEl abastecimiento del agua natural es muy escaso, pues hay solamente un manantial intermitente en el valle de Cedr\u00f3n, que es insuficiente para la poblaci\u00f3n; de modo que desde tiempos antiguos se han usado cisternas, y el agua ha sido llevada a la ciudad por conductos externos, como los estanques de Salom\u00f3n.<br \/>\nParece que no fue conquistada por Josu\u00e9, pues continu\u00f3 en manos de los jebuseos hasta que David, en el a\u00f1o octavo de su reinado en Hebr\u00f3n, la atac\u00f3 y la subyug\u00f3. Con la ayuda del rey Hiram de Tiro, quien provey\u00f3 material y obreros h\u00e1biles, David la repar\u00f3, la ensanch\u00f3 y la fortific\u00f3, y entonces lleg\u00f3 a ser el centro pol\u00ed\u00adtico y religioso del reino de los jud\u00ed\u00ados. Salom\u00f3n (970-931 a. de J.C.) la convirti\u00f3 en una de las ciudades m\u00e1s importantes y hermosas del mundo. Extendi\u00f3 y fortaleci\u00f3 los muros, edific\u00f3 el templo y varios palacios, incluyendo uno muy hermoso y costoso para su esposa egipcia, y reuni\u00f3 grandes tesoros dentro de los muros de la ciudad.<br \/>\nDespu\u00e9s de la divisi\u00f3n del Reino, del establecimiento de una capital rival en el norte, y centros religiosos rivales en Betel y Dan, Jerusal\u00e9n lleg\u00f3 a ser solamente la capital de Jud\u00e1, y desde entonces su condici\u00f3nfue muy variada. Floreci\u00f3 bajo buenos reyes y sufri\u00f3 bajo malos. Durante el reinado de Roboam fue capturada, y los tesoros del templo fueron llevados por Sisac de Egipto; en el tiempo de Amas\u00ed\u00adas, Jo\u00e1s rey de Israel la venci\u00f3, destruy\u00f3 parte del muro y tom\u00f3 todo el oro, la plata y los vasos del templo. Fue fortificada por Uzz\u00ed\u00adas, Jotam y Ezequ\u00ed\u00adas, pero pronto fue tomada por los asirios y tuvo que pagar un tributo pesado.<br \/>\nAqu\u00ed\u00ad empez\u00f3 un per\u00ed\u00adodo de cambios frecuentes. Pronto fue conquistada por los babilonios (607-587 a. de J.C.), quienes despojaron y quemaron la ciudad y el templo, destruyeron los muros y llevaron en cautiverio a todos, menos a los ciudadanos m\u00e1s pobres y a los incapacitados.<br \/>\nDespu\u00e9s de 70 a\u00f1os vino la restauraci\u00f3n con la reedificaci\u00f3n del muro y el templo, y la instituci\u00f3n de ciertas grandes reformas y el establecimiento de nuevo de su adoraci\u00f3n antigua. La historia de la restauraci\u00f3n se encuentra en los libros de Esdras y Nehem\u00ed\u00adas.<br \/>\nLuego cay\u00f3 bajo el poder de Alejandro el Grande, 332 a. de J. C.; despu\u00e9s de Egipto hasta 204 a. de J. C, despu\u00e9s bajo los seleucidas de Siria, hasta 167 a. de J. C; y por fin los macabeos la independizaron hasta que cay\u00f3 bajo el gobierno de Roma en 63 a. de J. C.<br \/>\nEsto marc\u00f3 el comienzo de otro per\u00ed\u00adodo largo que estuvo lleno de calamidades. Durante este tiempo fue cuando Cristo naci\u00f3, vivi\u00f3, ense\u00f1\u00f3, muri\u00f3 y resucit\u00f3, y tambi\u00e9n surgi\u00f3 y creci\u00f3 el cristianismo.<br \/>\nJerusal\u00e9n fue destruida por Tito en 70 d. de J.C.; reedificada por Adriano en 138; conquistada por los musulmanes en 637; cay\u00f3 en las manos de los turcos en 1077; sufri\u00f3 muchas calamidades durante el per\u00ed\u00adodo de las cruzadas; y de 1517 hasta que fue tomada por el general Allenby en 1917, estuvo casi continuamente en manos de los turcos o \u00e1rabes. Durante este tiempo sus muros han sido parcialmente destruidos y reedificados muchas veces, y se dice que, desde el tiempo de los jebuseos, la ciudad fue vencida en diecisiete grandes guerras que virtualmente la destruyeron, sin mencionar las muchas derrotas menos destructivas.<br \/>\nDurante su larga historia su importancia como centro religioso fue sobresaliente, especialmente durante el reinado de David. La edificaci\u00f3n del templo por Salom\u00f3n, seguida por la construcci\u00f3n de santuarios y templos a otros dioses, parece ser un esfuerzo para concentrar toda la adoraci\u00f3n all\u00ed\u00ad. Se esperaba que tal condici\u00f3n la har\u00ed\u00ada m\u00e1s segura, porque otras naciones no estar\u00ed\u00adan dispuestas a atacarla por temor a pelear contra sus propios dioses. El templo de Jehov\u00e1 ha sido siempre el asiento de inter\u00e9s principal para jud\u00ed\u00ados y cristianos, y su gloria antigua era una de las maravillas sobresalientes de todos los tiempos.<br \/>\nDespu\u00e9s de la I Guerra Mundial Jerusal\u00e9n era la capital del territorio de Palestina bajo el gobierno de Inglaterra por acuerdo de la Sociedad de las Naciones Unidas. El nuevo estado de Israel fue sacado de Palestina en1948, y en 1949 Jerusal\u00e9n fue dividida por un acuerdo entre Israel y Jord\u00e1n, en dos partes: la ciudad vieja que era \u00e1rabe y la nueva que pertenec\u00ed\u00ada a Israel, y que era la capital de ese pa\u00ed\u00ads. La ciudad tiene ahora m\u00e1s de 164.000 habitantes.<br \/>\nEn 1956 hubo guerra entre los israelitas y los \u00e1rabes, y bajo la presi\u00f3n de las<br \/>\nNaciones Unidas, los Estados Unidos y Rusia, se termin\u00f3 la guerra.<br \/>\nOtra vez en 1967 las naciones \u00e1rabes procuraron destruir a Israel, pero Israel en<br \/>\nuna guerra rel\u00e1mpago de seis d\u00ed\u00adas obtuvo la victoria sobre sus enemigos; el resultado fue que Israel se qued\u00f3 con territorio que antes era de los \u00e1rabes, parte del cual es<br \/>\nla antigua ciudad de Jerusal\u00e9n que pertenec\u00ed\u00ada a los \u00e1rabes, y ahora toda la ciudad est\u00e1 en manos de los jud\u00ed\u00ados.<br \/>\nLa ciudad tiene muchos edificios hermosos, residencias, hoteles, tiendas, escuelas, hospitales y templos. Es muy moderna, es la ciudad m\u00e1s sagrada de todo el mundo, y sin disputa es la m\u00e1s importante de la historia b\u00ed\u00adblica. Se menciona m\u00e1s de 800 veces en la Biblia en 36 diferentes libros.<br \/>\nEn el Nuevo Testamento, en las Ep\u00ed\u00adstolas y Apocalipsis hay referencias a la Nueva Jerusal\u00e9n. La ciudad hab\u00ed\u00ada sido el orgullo, el gozo, la paz y la esperanza de Israel, y pronto lleg\u00f3 a ser un tipo de la esperanza espiritual para los cristianos. En este sentido nuestro hogar futuro celestial se llama \u00abla Jerusal\u00e9n de arriba\u00bb (G\u00e1latas 4:26), \u00abJerusal\u00e9n la celestial\u00bb (Hebreos 12:22), y \u00abla nueva Jerusal\u00e9n\u00bb<br \/>\n(Apocalipsis 3:12; 12:2). Estos vers\u00ed\u00adculos la describen como la ciudad de nuestro Dios, la esposa de Cristo el Cordero, y como nuestro futuro hogar en el cielo. Est\u00e1 descrita de manera muy hermosa en Apocalipsis 21-22, como la habitaci\u00f3n final y gloriosa de los redimidos. Muchos piensan que la idea descansa sobre la profec\u00ed\u00ada de la gloria futura de Jerusal\u00e9n (Isa\u00ed\u00adas 52), que parece nunca fue cumplida en la ciudad terrestre.<br \/>\nEra la ciudad de Melquisedec, a quien Abraham pag\u00f3 su diezmo, G\u00e9nesis 14:17-28.<br \/>\nAll\u00ed\u00ad Josu\u00e9 mat\u00f3 a su rey, quien juntamente junto con otros cuatro reyes hizo un complot en contra de \u00e9l, Josu\u00e9 10:1-27.<br \/>\nLa tribu de Jud\u00e1 la conquist\u00f3, Jueces 1:1-8.<br \/>\nFue capturada, fortificada y embellecida por David, 2 Samuel 5:6-16.<br \/>\nEl Arca fue trasladada a esta ciudad por David, 2 Samuel 6:1; 1 Cr\u00f3nicas 13-<br \/>\n16; Salmo 24. David hizo planes para el templo, 2 Samuel 7; 1 Cr\u00f3nicas 17:22-29.<br \/>\nFue Preservada de la pestilencia, 2 Samuel 24.<br \/>\nLas empresas de edificaci\u00f3n por Salom\u00f3n, 1 Reyes 6-9.<br \/>\nFue saqueada por Sisac y otros, 1 Reyes 14:25-28; 11:23, 24; 2 Reyes 14:13, 14.<br \/>\nFortalecida por Uz\u00ed\u00adas, 2 Cr\u00f3nicas 26:9-15; 1 Cr\u00f3nicas 21. Salvada de Asiria, 2 Reyes 18:13-20, 36-39: Salmo 46, 48.<br \/>\nSufri\u00f3 muchas guerras, 2 Reyes 25; 2 Cr\u00f3nicas 12, 25, 36; Jerem\u00ed\u00adas 39, 52. Fue capturada por Babilonia, 2 Reyes 24-25.<br \/>\nFue lamentada por los desterrados, Lamentaciones 1-2; Salmo 130, 137.<br \/>\nEl retorno de los desterrados fue predicho, Isa\u00ed\u00adas 40:1-11; 43:1-21; 35:10; 52:2-6.<br \/>\nLos muros de la ciudad reedificados, Nehem\u00ed\u00adas 1-4; Salmo 126, 147.<br \/>\nCristo estuvo all\u00ed\u00ad cuando era un nene, Lucas 2:22; a la edad de doce a\u00f1os,<br \/>\nLucas 2:41-52; en la entrada triunfal, Mateo 21:1 en adelante.<br \/>\nCristo llor\u00f3 sobre la ciudad y predijo su fin, Mateo 23:37; 24; Marcos 13. Cristo fue crucificado (Relato de los Evangelios).<br \/>\nEl Esp\u00ed\u00adritu Santo descendi\u00f3 en el d\u00ed\u00ada de Pentecost\u00e9s, Hechos 2.<br \/>\nINTERIOR DE LA CIUDAD DE JERUSALEN<br \/>\nEn la ciudad hay muchos lugares de inter\u00e9s, por ejemplo la Iglesia de Santo<br \/>\nSepulcro, que conmemora la sepultura de Jes\u00fas; la Iglesia del Redentor; la V\u00ed\u00ada<br \/>\nDolorosa; el Muro de las Lamentaciones; la tumba de David; la calle de David; escuelas; hospitales; talleres; los establos de Salom\u00f3n bajo el \u00e1rea del templo y las praderas de \u00e9l debajo de la ciudad; la mezquita de Omar; los muros de la ciudad; las puertas, etc\u00e9tera. Junto con estos lugares hay otros que deben llamarnos la atenci\u00f3n porque son de importancia especial para el estudiante de la Biblia y del cristianismo. A continuaci\u00f3n veremos algunos de los m\u00e1s importantes:<br \/>\nEl \u00ed\u0081rea del Templo<br \/>\nEl templo de Salom\u00f3n estaba situado en la cumbre del monte Moriah, uno de los montes de la ciudad. El sitio fue hecho sagrado por primera vez cuando Abraham ofreci\u00f3 a Isaac ah\u00ed\u00ad. Es un \u00e1rea cubierta con piedra (como 300 ms.2). En su centro hay una gran piedra de cerca de 9.14 ms. de largo sobre la cual se cree que Abraham ofreci\u00f3 a Isaac. Sobre esta piedra fue construida la costosa y hermosa Mezquita de Omar. Esta piedra se hace inaccesible por una tapia circular en donde solamente pueden entrar los sacerdotes y esto muy raras veces.<br \/>\nAqu\u00ed\u00ad David dio su encargo a Salom\u00f3n, 1 Reyes 2:1-9; 1 Cr\u00f3nicas 28:1-29:22.<br \/>\nSalom\u00f3n construy\u00f3 el templo, 1 Reyes 5-8; 2 Cr\u00f3nicas 2:1-7:10. Reconstruido por Zorobabel. Esdras 1-3.<br \/>\nZacar\u00ed\u00adas vio una visi\u00f3n acerca del nacimiento de Juan el Bautista, Lucas 1:5-25. Ah\u00ed\u00ad Sime\u00f3n pudo ver a Jes\u00fas, Lucas 2:22-38.<br \/>\nJes\u00fas visit\u00f3 la ciudad a la edad de doce a\u00f1os, Lucas 2:41-51. Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 ah\u00ed\u00ad durante las fiestas, Juan 7:1-52; 10:22-42.<br \/>\nLimpi\u00f3 el templo, Juan 2:13-16; Mateo 21:12, 13; Marcos 11:15-17;<br \/>\nLucas 19:45, 46.<br \/>\nJes\u00fas y la mujer hallada en adulterio, Juan 8:2-11. Jes\u00fas y la ofrenda de la viuda, Marcos 12:41-44. Pedro y Juan sanan al hombre cojo. Hechos 3:1-4:4. Pablo arrestado, Hechos 21:15; 22:29.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Geogr\u00e1fico de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>(Posesi\u00f3n [o: Fundamento] de Paz Doble).<br \/>\nCiudad que fue capital de la antigua naci\u00f3n de Israel a partir del a\u00f1o 1070 a. E.C. Despu\u00e9s de la divisi\u00f3n de la naci\u00f3n en dos reinos (997 a. E.C.), continu\u00f3 siendo la capital del reino meridional de Jud\u00e1. En las Escrituras aparecen m\u00e1s de 800 referencias a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Nombre. El nombre m\u00e1s antiguo de esta ciudad que se registra es \u2020\u0153Salem\u2020\u009d. (G\u00e9 14:18.) Aunque hay quien relaciona el significado del nombre de Jerusal\u00e9n con un dios semita occidental llamado Salem, el ap\u00f3stol Pablo muestra que el verdadero significado de la segunda mitad del nombre es \u2020\u0153Paz\u2020\u009d. (Heb 7:2.) La graf\u00ed\u00ada hebrea de la segunda parte del nombre parece estar en n\u00famero dual, es decir \u2020\u0153Paz Doble\u2020\u009d. En los textos acadios (asirobabilonios) se le da el nombre de Urusalim (o Ur-sa-li-im-mu), por lo que algunos doctos traducen el nombre: \u2020\u0153Ciudad de Paz\u2020\u009d. Pero la forma hebrea, que es la que l\u00f3gicamente deber\u00ed\u00ada contar, parece significar \u2020\u0153Posesi\u00f3n (o: Fundamento) de Paz Doble\u2020\u009d.<br \/>\nEn las Escrituras se usaron otros muchos t\u00ed\u00adtulos o expresiones para referirse a esta ciudad. En una ocasi\u00f3n el salmista utiliza su nombre primitivo \u2020\u0153Salem\u2020\u009d (Sl 76:2), mientras que en otros pasajes se usan los siguientes nombres: \u2020\u0153ciudad de Jehov\u00e1\u2020\u009d (Isa 60:14), \u2020\u0153pueblo del gran Rey\u2020\u009d (Sl 48:2; comp\u00e1rese con Mt 5:35), \u2020\u0153Ciudad de Justicia\u2020\u009d y \u2020\u0153Poblaci\u00f3n Fiel\u2020\u009d (Isa 1:26), \u2020\u0153Si\u00f3n\u2020\u009d (Isa 33:20) y \u2020\u0153ciudad santa\u2020\u009d (Ne 11:1; Isa 48:2; 52:1; Mt 4:5). El nombre \u2020\u0153al-Quds\u2020\u009d, que significa \u2020\u0153la [Ciudad] Santa\u2020\u009d, es a\u00fan la denominaci\u00f3n popular que se le da en \u00e1rabe. En los mapas modernos de Israel se usa el nombre Yerushalayim.<\/p>\n<p>Ubicaci\u00f3n. Se encontraba en los l\u00ed\u00admites de un desierto \u00e1rido (el desierto de Jud\u00e1), relativamente apartada de las principales rutas comerciales internacionales, y su suministro de agua era limitado. No obstante, hab\u00ed\u00ada dos rutas comerciales nacionales que se cruzaban cerca de la ciudad: una iba de N. a S. a lo largo de la meseta, formando la \u2020\u0153columna vertebral\u2020\u009d de la antigua Palestina, y un\u00ed\u00ada las ciudades de Dot\u00e1n, Siquem, Betel, Bel\u00e9n, Hebr\u00f3n y Beer-seba; la segunda ruta iba de E. a O. desde Rab\u00e1 (la moderna `Amman), pasaba a trav\u00e9s de valles torrenciales hasta la cuenca del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n, sub\u00ed\u00ada por las escarpadas faldas de las monta\u00f1as de Judea y luego bajaba serpenteando por las laderas occidentales hasta la costa mediterr\u00e1nea y el puerto de Jope. Adem\u00e1s, Jerusal\u00e9n estaba ubicada casi en el centro de la Tierra Prometida, lo que la hac\u00ed\u00ada adecuada como el centro administrativo de la naci\u00f3n.<br \/>\nJerusal\u00e9n est\u00e1 entre las colinas de la cadena monta\u00f1osa central, a unos 55 Km. de la costa del Mediterr\u00e1neo y a unos 25 Km. al O. del extremo N. del mar Muerto. (Comp\u00e1rese con el Sl 125:2.) Su altitud, de unos 750 m. sobre el nivel del mar, la convirti\u00f3 en una de las capitales m\u00e1s elevadas del mundo. En las Escrituras se hace referencia a su \u2020\u0153encumbramiento\u2020\u009d y se dice que los viajeros ten\u00ed\u00adan que \u2020\u02dcsubir\u2020\u2122 desde las llanuras costeras para llegar a la ciudad. (Sl 48:2; 122:3, 4.) Tiene un clima agradable, con noches frescas y una temperatura media anual de 17 \u00c2\u00b0C. La precipitaci\u00f3n anual es de 630 mm. y se produce sobre todo entre noviembre y abril.<br \/>\nA pesar de su altitud, Jerusal\u00e9n no sobresale de sus alrededores, por lo que el viajero solo consigue tener una vista completa de la ciudad cuando se encuentra muy cerca. Al E., el monte de los Olivos se eleva a unos 800 m.; al N., el monte Escopus alcanza una altura de 820 m., y las colinas que circundan la ciudad por el S. y el O. llegan a 835 m. Por consiguiente, desde estas elevaciones puede divisarse el monte del Templo (c. 740 m.).<br \/>\nPodr\u00ed\u00ada parecer que esta situaci\u00f3n constitu\u00ed\u00ada una seria desventaja en tiempos de guerra. No obstante, ten\u00ed\u00ada la ventaja de que por tres de sus lados estaba rodeada de valles con laderas empinadas: al E., el valle torrencial de Cedr\u00f3n; al S. y al O., el valle de Hin\u00f3n. Tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada un valle central \u2014al que al parecer hace referencia Josefo como valle de Tirope\u00f3n (o \u2020\u0153valle de los queseros\u2020\u009d)\u2014, que divid\u00ed\u00ada la ciudad en dos colinas, una oriental y otra occidental. (La Guerra de los Jud\u00ed\u00ados, libro V, cap. IV, sec. 1.) Este valle central se ha rellenado considerablemente a trav\u00e9s de los siglos, pero los visitantes todav\u00ed\u00ada tienen que bajar a una depresi\u00f3n central y luego subir al otro lado para cruzar la ciudad. Hay indicios de que adem\u00e1s del valle central que iba de N. a S., hab\u00ed\u00ada otros dos valles menores que divid\u00ed\u00adan las colinas de E. a O.: uno que divid\u00ed\u00ada la colina oriental, y el otro, la occidental.<br \/>\nParece ser que las laderas inclinadas del valle siempre se aprovecharon para formar parte de los muros defensivos de la ciudad. El \u00fanico lado de la ciudad que no ten\u00ed\u00ada una defensa natural era el flanco N., por lo que en esa parte los muros se construyeron especialmente fuertes. Seg\u00fan Josefo, cuando el general Tito atac\u00f3 la ciudad en 70 E.C., por ese lado tuvo que enfrentarse a tres diferentes muros dispuestos uno detr\u00e1s de otro.<\/p>\n<p>Suministro de agua. Los habitantes de Jerusal\u00e9n padecieron escaseces de alimentos severas cuando sitiaban la ciudad, pero parece ser que no tuvieron gran problema con el agua. A pesar de que la ciudad est\u00e1 cerca del \u00e1rido desierto de Judea, ten\u00ed\u00ada acceso a un constante suministro de agua dulce, y adem\u00e1s dispon\u00ed\u00ada de instalaciones adecuadas para almacenarla dentro de los muros de la ciudad.<br \/>\nHab\u00ed\u00ada dos manantiales cerca de la ciudad: En-roguel y Guih\u00f3n. El primero estaba un poco al S. de la confluencia de los valles de Cedr\u00f3n e Hin\u00f3n. Aunque era un valioso abastecimiento de agua, su ubicaci\u00f3n lo hac\u00ed\u00ada inaccesible durante tiempos de ataque o sitio. El manantial de Guih\u00f3n estaba en el lado O. del valle de Cedr\u00f3n, junto a lo que lleg\u00f3 a llamarse la Ciudad de David. Aunque se encontraba fuera de los muros de la ciudad, estaba lo bastante cerca como para que se pudiera excavar un t\u00fanel y perforar un pozo a fin de que los habitantes de la ciudad pudieran extraer agua del manantial sin salir de los muros protectores. Seg\u00fan los testimonios arqueol\u00f3gicos, estas obras se remontan a los inicios de la historia de la ciudad. En 1961 y 1962 las excavaciones descubrieron una pared primitiva situada debajo del extremo superior o entrada del t\u00fanel, con lo que dicha entrada quedaba dentro de la ciudad. Se cree que era el muro de la antigua ciudad jebusea.<br \/>\nCon el paso de los a\u00f1os se hicieron otros t\u00faneles y canales para encauzar las aguas de Guih\u00f3n. Uno de estos canales, que sal\u00ed\u00ada de la boca de la cueva del manantial de Guih\u00f3n, bajaba por el valle y rodeaba el extremo de la colina sudoriental hasta un estanque ubicado en la confluencia del valle de Hin\u00f3n con el valle central de Tirope\u00f3n. A juzgar por lo que se ha hallado, era como una zanja cubierta con piedras planas, y algunos de sus tramos estaban perforados a trav\u00e9s de la ladera de la colina. A intervalos hab\u00ed\u00ada aberturas que permit\u00ed\u00adan sacar el agua para el riego de las terrazas del valle que estaban m\u00e1s abajo. El desnivel del canal, de 4 a 5 mm. por metro, hac\u00ed\u00ada que el agua fluyera con lentitud, como \u2020\u0153las aguas del Silo\u00e9, que est\u00e1n yendo apaciblemente\u2020\u009d. (Isa 8:6.) Se piensa que este canal, desprotegido y vulnerable, se construy\u00f3 durante el reinado de Salom\u00f3n, cuando predominaban la paz y la seguridad.<br \/>\nLos hogares y edificios de Jerusal\u00e9n estaban provistos de cisternas subterr\u00e1neas para complementar el suministro de agua de los manantiales. El agua de lluvia que se recog\u00ed\u00ada de los tejados se almacenaba en estos aljibes, que la manten\u00ed\u00adan limpia y fresca. Al parecer, el recinto del templo ten\u00ed\u00ada cisternas de tama\u00f1o considerable. Los arque\u00f3logos han encontrado restos de 37 cisternas en esa zona, y afirman que su capacidad total era de unos 38.000 Kl. Se calcul\u00f3 que una sola cisterna ten\u00ed\u00ada un volumen de 7.600 Kl.<br \/>\nA lo largo de los siglos se construyeron varios acueductos para suministrar agua a Jerusal\u00e9n. La tradici\u00f3n atribuye a Salom\u00f3n la construcci\u00f3n de un conducto que iba desde los \u2020\u0153estanques de Salom\u00f3n\u2020\u009d (tres embalses situados al SO. de Bel\u00e9n) hasta el recinto del templo de Jerusal\u00e9n. En Eclesiast\u00e9s 2:6 Salom\u00f3n dice: \u2020\u0153Me hice estanques de agua, para regar con ellos el bosque\u2020\u009d. La empresa de construir estanques bien pudo incluir la construcci\u00f3n de un acueducto que suministrara la cantidad de agua adicional que se necesitar\u00ed\u00ada en Jerusal\u00e9n una vez que se iniciaran los servicios en el templo. No obstante, no hay m\u00e1s pruebas que la tradici\u00f3n para atribuir a Salom\u00f3n la construcci\u00f3n del citado acueducto. Entre los acueductos descubiertos se encuentra el que llevaba el agua desde los manantiales de Wadi el-`Arrub, a unos 20 Km. al SSO. de Jerusal\u00e9n, hasta los estanques de Salom\u00f3n, que posiblemente es el que Josefo dice que construy\u00f3 Poncio Pilato con los fondos del tesoro del templo. (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro XVIII, cap. III, sec. 2; La Guerra de los Jud\u00ed\u00ados, libro II, cap. IX, sec. 4.) Dos acueductos iban desde los estanques de Salom\u00f3n hasta Jerusal\u00e9n; el inferior es el m\u00e1s antiguo, posiblemente del tiempo de Herodes o de los asmoneos. Pasaba por debajo de Bel\u00e9n y llegaba al monte del Templo cruzando el \u2020\u0153Arco de Wilson\u2020\u009d.<\/p>\n<p>Investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica. Aunque se han hecho muchas excavaciones, se han podido determinar pocos hechos concretos sobre la ciudad de tiempos b\u00ed\u00adblicos. Varios factores han condicionado las investigaciones o limitado su valor. La historia de Jerusal\u00e9n muestra que en nuestra era la ciudad ha sufrido una serie de ocupaciones casi ininterrumpida, lo que ha dejado muy poco espacio donde excavar. Adem\u00e1s, la ciudad fue destruida varias veces y se levantaron nuevas ciudades sobre las ruinas de las anteriores. Las sucesivas capas superpuestas de escombros, que en algunos lugares alcanzan hasta los 30 m. de espesor, han ocultado los l\u00ed\u00admites primitivos de la ciudad y dificultado en gran manera la interpretaci\u00f3n de los hallazgos. Se han desenterrado algunas partes del muro, estanques, t\u00faneles de agua y tumbas antiguas, pero muy poca documentaci\u00f3n escrita. Los principales descubrimientos arqueol\u00f3gicos proceden de la colina SE., que ahora se encuentra fuera de los muros de la ciudad.<br \/>\nLas principales fuentes de informaci\u00f3n sobre la ciudad antigua, por lo tanto, siguen siendo la Biblia y la descripci\u00f3n de la ciudad del primer siglo que da el historiador jud\u00ed\u00ado Josefo.<\/p>\n<p>Historia primitiva. La primera menci\u00f3n hist\u00f3rica de la ciudad se remonta a la d\u00e9cada de 1943 a 1933 a. E.C., cuando se encontraron Abrah\u00e1n y Melquisedec. Melquisedec era \u2020\u0153rey de Salem\u2020\u009d y \u2020\u0153sacerdote del Dios Alt\u00ed\u00adsimo\u2020\u009d. (G\u00e9 14:17-20.) Sin embargo, el origen de la ciudad y de su poblaci\u00f3n sigue tan oscuro como el origen de su rey-sacerdote Melquisedec. (Comp\u00e1rese con Heb 7:1-3.)<br \/>\nParece ser que en las inmediaciones de Jerusal\u00e9n ocurri\u00f3 otro acontecimiento de la vida de Abrah\u00e1n. Se le mand\u00f3 que ofreciera a su hijo Isaac en \u2020\u0153una de las monta\u00f1as\u2020\u009d de la \u2020\u0153tierra de Moria\u2020\u009d. El templo de Salom\u00f3n se construy\u00f3 sobre el \u2020\u0153monte Moria\u2020\u009d, en un lugar que antes hab\u00ed\u00ada sido una era. (G\u00e9 22:2; 2Cr 3:1.) Por lo tanto, la Biblia relaciona el lugar donde Abrah\u00e1n estuvo a punto de efectuar el sacrificio con la regi\u00f3n monta\u00f1osa de los alrededores de Jerusal\u00e9n. (V\u00e9ase MORIA.) No se menciona si Melquisedec a\u00fan viv\u00ed\u00ada entonces, pero es probable que Salem nunca fuera un territorio enemigo para Abrah\u00e1n.<br \/>\nLas tablillas de el-Amarna, escritas por gobernantes cananeos a su jefe supremo egipcio, incluyen siete cartas procedentes del rey o gobernador de Jerusal\u00e9n (Urusalim). Estas se escribieron antes de que los israelitas conquistasen la tierra de Cana\u00e1n. As\u00ed\u00ad que en los aproximadamente cuatrocientos sesenta y cinco a\u00f1os transcurridos entre el encuentro de Abrah\u00e1n con Melquisedec y la conquista israelita, Jerusal\u00e9n hab\u00ed\u00ada llegado a ser posesi\u00f3n de los cananeos camitas paganos y estaba bajo la dominaci\u00f3n del Imperio egipcio, tambi\u00e9n camita.<br \/>\nEn el relato de la conquista rel\u00e1mpago de Cana\u00e1n que llev\u00f3 a cabo Josu\u00e9, se menciona a Adoni-z\u00e9deq, rey de Jerusal\u00e9n, entre los reyes confederados que atacaron Gaba\u00f3n. Su nombre (que significa \u2020\u0153[Mi] Se\u00f1or Es Justicia\u2020\u009d) se asemeja mucho al del anterior rey de Jerusal\u00e9n, Melquisedec (\u2020\u0153Rey de Justicia\u2020\u009d), pero Adoni-z\u00e9deq no era adorador del Dios Alt\u00ed\u00adsimo, Jehov\u00e1. (Jos 10:1-5, 23, 26; 12:7, 8, 10.)<br \/>\nCuando se repartieron por suertes los territorios tribales, Jerusal\u00e9n qued\u00f3 en el l\u00ed\u00admite entre Jud\u00e1 y Benjam\u00ed\u00adn, siendo el valle de Hin\u00f3n el verdadero l\u00ed\u00admite. Esto colocar\u00ed\u00ada dentro del territorio de Benjam\u00ed\u00adn al menos lo que m\u00e1s tarde lleg\u00f3 a ser la \u2020\u0153Ciudad de David\u2020\u009d, situada en las colinas que est\u00e1n entre los valles de Cedr\u00f3n y Tirope\u00f3n. Sin embargo, parece ser que la ciudad cananea ten\u00ed\u00ada poblados anexos o \u2020\u0153suburbios\u2020\u009d, que tal vez se extend\u00ed\u00adan al O. y al S. del valle de Hin\u00f3n, ya dentro del territorio de Jud\u00e1. En Jueces 1:8 se le atribuye a Jud\u00e1 la conquista inicial de Jerusal\u00e9n, pero despu\u00e9s que las fuerzas invasoras siguieron adelante, los habitantes jebuseos se quedaron (o volvieron) con una fuerza suficiente como para formar un foco de resistencia que ni Jud\u00e1 ni Benjam\u00ed\u00adn pudieron reducir. As\u00ed\u00ad que tanto de Jud\u00e1 como de Benjam\u00ed\u00adn se dice que \u2020\u02dclos jebuseos continuaron morando con ellos en Jerusal\u00e9n\u2020\u2122. (Jos 15:63; Jue 1:21.) Esta situaci\u00f3n continu\u00f3 por unos cuatro siglos, y a veces se hac\u00ed\u00ada referencia a la ciudad como \u2020\u0153Jeb\u00fas\u2020\u009d, una \u2020\u0153ciudad de extranjeros\u2020\u009d. (Jue 19:10-12; 1Cr 11:4, 5.)<\/p>\n<p>Antes de la divisi\u00f3n del reino. El centro de operaciones del rey Sa\u00fal estaba en Guibeah, en el territorio de Benjam\u00ed\u00adn. La ciudad capital del rey David fue en un principio Hebr\u00f3n, de la tribu de Jud\u00e1, a unos 30 Km. al SSO. de Jerusal\u00e9n. Despu\u00e9s de gobernar all\u00ed\u00ad un total de siete a\u00f1os y medio (2Sa 5:5), decidi\u00f3 transferir la capital a Jerusal\u00e9n. Hizo este cambio por direcci\u00f3n divina (2Cr 6:4-6), pues Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada hablado siglos antes del \u2020\u02dclugar que escoger\u00ed\u00ada para colocar all\u00ed\u00ad su nombre\u2020\u2122. (Dt 12:5; 26:2; comp\u00e1rese con 2Cr 7:12.)<br \/>\nParece ser que para entonces los jebuseos ten\u00ed\u00adan su ciudad hacia el extremo S. de la colina oriental. Confiaban en que su ciudad fortificada era inexpugnable, con las laderas empinadas de los valles por tres de sus lados como defensas naturales y probablemente fortificaciones especiales en el lado N. Se la conoc\u00ed\u00ada como \u2020\u0153el lugar de dif\u00ed\u00adcil acceso\u2020\u009d (1Cr 11:7), y los jebuseos se burlaron de David diciendo que \u2020\u02dclos ciegos y los cojos de la ciudad\u2020\u2122 podr\u00ed\u00adan repeler sus ataques. No obstante, David conquist\u00f3 la ciudad con Joab al frente del ataque, quien probablemente entr\u00f3 en la ciudad a trav\u00e9s del \u2020\u0153t\u00fanel del agua\u2020\u009d. (2Sa 5:6-9; 1Cr 11:4-8.) Los eruditos no est\u00e1n seguros del significado del t\u00e9rmino hebreo traducido \u2020\u0153t\u00fanel del agua\u2020\u009d (BAS, NM, RH), pero por lo general aceptan esta expresi\u00f3n u otras similares (\u2020\u0153canal\u2020\u009d, BJ; \u2020\u0153zanja [acueducto subterr\u00e1neo]\u2020\u009d, MK) como el significado m\u00e1s probable. El breve relato no especifica c\u00f3mo se superaron las defensas de la ciudad. Desde que se descubri\u00f3 el t\u00fanel y el pozo que llevan al manantial de Guih\u00f3n, muchos creen que Joab y sus hombres escalaron este pozo vertical, pasaron por el t\u00fanel inclinado hasta entrar en la ciudad y luego la atacaron por sorpresa. (GRABADO, vol. 2, p\u00e1g. 951.) En cualquier caso, David tom\u00f3 la ciudad y traslad\u00f3 all\u00ed\u00ad su capital (1070 a. E.C.). La fortaleza jebusea lleg\u00f3 a ser conocida entonces como \u2020\u0153la Ciudad de David\u2020\u009d, llamada tambi\u00e9n \u2020\u0153Si\u00f3n\u2020\u009d. (2Sa 5:7.)<br \/>\nDavid empez\u00f3 un programa de edificaci\u00f3n en esa zona, y al parecer mejor\u00f3 las defensas de la ciudad. (2Sa 5:9-11; 1Cr 11:8.) \u2020\u0153El Mont\u00ed\u00adculo\u2020\u009d (heb. ham\u00c2\u00b7Mil\u00c2\u00b7l\u00f3h\u00c2\u00b4) al que se hace referencia aqu\u00ed\u00ad (2Sa 5:9) y en otros relatos posteriores (1Re 9:15, 24; 11:27) era un accidente geogr\u00e1fico o una estructura de la ciudad que era bien conocido entonces, pero imposible de identificar hoy. Cuando alg\u00fan tiempo despu\u00e9s David traslad\u00f3 la sagrada \u2020\u0153arca de Jehov\u00e1\u2020\u009d de la casa de Obed-edom a Jerusal\u00e9n, la ciudad lleg\u00f3 a ser el centro religioso y administrativo de la naci\u00f3n. (2Sa 6:11, 12, 17; v\u00e9anse DAVID, CIUDAD DE; MONT\u00ed\u008dCULO; SEPULTURA.)<br \/>\nNo hay registro de que se produjera alg\u00fan ataque a Jerusal\u00e9n durante el reinado de David mientras \u00e9l luchaba contra sus enemigos. (Comp\u00e1rese con 2Sa 5:17-25; 8:1-14; 11:1.) Sin embargo, en una ocasi\u00f3n David crey\u00f3 conveniente abandonar la ciudad ante el avance de fuerzas rebeldes conducidas por su propio hijo Absal\u00f3n. Es posible que el rey se retirara para evitar una sangrienta guerra civil en este lugar donde descansaba el nombre de Jehov\u00e1. (2Sa 15:13-17.) Cualquiera que hubiera sido el motivo de la retirada, desencaden\u00f3 el cumplimiento de la profec\u00ed\u00ada inspirada de Nat\u00e1n. (2Sa 12:11; 16:15-23.) David no permiti\u00f3 que el arca del pacto fuera con \u00e9l, y orden\u00f3 que sacerdotes fieles la devolvieran a la ciudad, el lugar escogido por Dios. (2Sa 15:23-29.) La descripci\u00f3n del inicio de la huida de David, seg\u00fan se registra en el cap\u00ed\u00adtulo 15 de Segundo de Samuel, perfila bien los accidentes geogr\u00e1ficos de la parte oriental de la ciudad.<br \/>\nHacia el final de su gobernaci\u00f3n, David se puso a preparar los materiales de construcci\u00f3n para el templo. (1Cr 22:1, 2; comp\u00e1rese con 1Re 6:7.) Es posible que las piedras labradas se obtuvieran de esa misma zona, puesto que la roca del subsuelo de Jerusal\u00e9n se puede cortar y cincelar con facilidad seg\u00fan la forma y el tama\u00f1o deseados, y cuando se expone a la intemperie, se endurece y se convierte en piedras de construcci\u00f3n duraderas y vistosas. Se han encontrado vestigios de una antigua cantera cerca de la actual Puerta de Damasco; de all\u00ed\u00ad se han extra\u00ed\u00addo grandes cantidades de piedra en el transcurso del tiempo.<br \/>\nEl relato del ungimiento de Salom\u00f3n por orden del anciano rey David da una idea de la configuraci\u00f3n del terreno al E. y al S. de Jerusal\u00e9n. Otro hijo de David, Adon\u00ed\u00adas, estaba en el manantial de En-roguel, donde conspiraba para apoderarse del trono, mientras se ung\u00ed\u00ada a Salom\u00f3n en el manantial de Guih\u00f3n. Estos dos lugares estaban lo suficientemente cerca uno del otro (c. 700 m.) como para que Adon\u00ed\u00adas y los que conspiraban con \u00e9l oyeran el sonido del cuerno y de las celebraciones que se llevaban a cabo en Guih\u00f3n. (1Re 1:5-9, 32-41.)<br \/>\nDurante el reinado de Salom\u00f3n, la ciudad se ampli\u00f3 y quiz\u00e1s se renov\u00f3. (1Re 3:1; 9:15-19, 24; 11:27; comp\u00e1rese con Ec 2:3-6, 9.) El templo, su obra de construcci\u00f3n m\u00e1s sobresaliente, con sus edificios anexos y patios, se construy\u00f3 sobre el monte Moria, en la loma oriental, pero al N. de \u2020\u0153la Ciudad de David\u2020\u009d, probablemente en el lugar donde en la actualidad est\u00e1 la C\u00fapula de la Roca. (2Cr 3:1; 1Re 6:37, 38; 7:12.) Otros edificios cercanos importantes eran la propia casa o palacio de Salom\u00f3n; la Casa del Bosque del L\u00ed\u00adbano, donde se utiliz\u00f3 mucha madera de cedro; el P\u00f3rtico de las Columnas, y el P\u00f3rtico del Trono, donde el rey juzgaba. (1Re 7:1-8.) Al parecer, este complejo de edificios estaba al S. del templo, en la pendiente que descend\u00ed\u00ada hacia \u2020\u0153la Ciudad de David\u2020\u009d. (MAPA, vol. 1, p\u00e1g. 752; GRABADO, vol. 1, p\u00e1g. 748.)<\/p>\n<p>Reino dividido (997-607 a. E.C.). La rebeli\u00f3n de Jerobo\u00e1n dividi\u00f3 la naci\u00f3n en dos reinos, y Jerusal\u00e9n qued\u00f3 como la capital del reino de dos tribus, Benjam\u00ed\u00adn y Jud\u00e1, con Rehoboam, el hijo de Salom\u00f3n, como rey. Los levitas y los sacerdotes tambi\u00e9n se trasladaron a la ciudad que llevaba el nombre de Jehov\u00e1, y de este modo fortalecieron el reinado de Rehoboam. (2Cr 11:1-17.) Entonces Jerusal\u00e9n ya no estaba en el centro geogr\u00e1fico del reino, sino solo a unos cuantos kil\u00f3metros de la frontera con el hostil reino septentrional de diez tribus. Casi cinco a\u00f1os despu\u00e9s de morir Salom\u00f3n, la ciudad sufri\u00f3 la primera invasi\u00f3n. El rey Sisaq de Egipto atac\u00f3 al reino de Jud\u00e1, probablemente porque lo vio vulnerable al haberse dividido. Debido a la infidelidad de la naci\u00f3n, pudo entrar en Jerusal\u00e9n y llevarse los tesoros del templo y otros objetos valiosos. Pero como el pueblo se arrepinti\u00f3, Dios les concedi\u00f3 cierta medida de protecci\u00f3n, e impidi\u00f3 que la ciudad fuera destruida por completo. (1Re 14:25, 26; 2Cr 12:2-12.)<br \/>\nDurante el reinado del fiel rey As\u00e1, el rey Baas\u00e1, del reino septentrional, intent\u00f3 sin \u00e9xito reforzar su posici\u00f3n en la frontera N. del reino de Jud\u00e1 para aislarlo e impedir toda comunicaci\u00f3n con Jerusal\u00e9n (y posibles expresiones de lealtad por parte de sus s\u00fabditos al reino de Jud\u00e1). (1Re 15:17-22.) La continuidad de la adoraci\u00f3n pura bajo el gobierno de Jehosafat, hijo de As\u00e1, trajo la protecci\u00f3n divina y grandes beneficios a la ciudad, entre estos, mejores medios para atender las causas judiciales. (2Cr 19:8-11; 20:1, 22, 23, 27-30.)<br \/>\nDurante el resto de la historia de Jerusal\u00e9n como capital del reino de Jud\u00e1, sigui\u00f3 vigente esta misma pauta: practicar la adoraci\u00f3n verdadera resultaba en la bendici\u00f3n y protecci\u00f3n de Jehov\u00e1; la apostas\u00ed\u00ada resultaba en graves problemas que hac\u00ed\u00adan a la ciudad vulnerable a los ataques. Cuando reinaba Jehoram (913-c. 907 a. E.C.), el hijo infiel de Jehosafat, la ciudad fue invadida y saqueada por segunda vez, en esta ocasi\u00f3n por una coalici\u00f3n \u00e1rabe-filistea, aun a pesar de los fuertes muros defensivos. (2Cr 21:12-17.) Al siglo siguiente, el rey Jeho\u00e1s se apart\u00f3 del proceder recto, lo que result\u00f3 en que las fuerzas sirias \u2020\u02dcempezaran a invadir a Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n\u2020\u2122; el contexto indica que pudieron entrar en la ciudad. (2Cr 24:20-25.) Durante la apostas\u00ed\u00ada de Amas\u00ed\u00adas, el reino septentrional de Israel invadi\u00f3 Jud\u00e1, y derrumb\u00f3 unos 180 m. del estrat\u00e9gico muro septentrional, entre la Puerta de la Esquina (en el \u00e1ngulo NO.) y la Puerta de Efra\u00ed\u00adn (al E. de la Puerta de la Esquina). (2Cr 25:22-24.) Es posible que antes de ese hecho la ciudad se hubiera extendido a trav\u00e9s del valle central hasta la colina occidental.<br \/>\nEl rey Uz\u00ed\u00adas (829-778 a. E.C.) mejor\u00f3 notablemente las defensas de la ciudad, fortificando con torres la Puerta de la Esquina (NO.) y la Puerta del Valle (en el \u00e1ngulo SO.); adem\u00e1s, construy\u00f3 otra torre en \u2020\u0153el Contrafuerte\u2020\u009d (\u2020\u0153el \u00ed\u0081ngulo\u2020\u009d, BJ; \u2020\u0153la Esquina\u2020\u009d, CI), que pudo ser una parte del muro oriental, no lejos de los edificios reales, ya sea los de David o los de Salom\u00f3n. (2Cr 26:9; Ne 3:24, 25.) Tambi\u00e9n equip\u00f3 las torres y las esquinas con \u2020\u0153m\u00e1quinas de guerra\u2020\u009d, quiz\u00e1s catapultas que disparaban flechas y rocas. (2Cr 26:14, 15.) Su hijo Jot\u00e1n continu\u00f3 el programa de construcci\u00f3n. (2Cr 27:3, 4.)<br \/>\nEl fiel rey Ezequ\u00ed\u00adas, que sucedi\u00f3 a su padre, el ap\u00f3stata rey Acaz, limpi\u00f3 y repar\u00f3 el recinto del templo, y convoc\u00f3 una gran celebraci\u00f3n de la Pascua, que atrajo a Jerusal\u00e9n adoradores de todo el pa\u00ed\u00ads, incluso del reino septentrional. (2Cr 29:1-5, 18, 19; 30:1, 10-26.) No obstante, poco despu\u00e9s que la adoraci\u00f3n verdadera recibi\u00f3 este impulso, los asirios invadieron el pa\u00ed\u00ads y se burlaron del Dios verdadero cuyo nombre llevaba Jerusal\u00e9n. En 732 a. E.C., ocho a\u00f1os despu\u00e9s que Asiria conquist\u00f3 el reino norte\u00f1o de Israel, el rey asirio Senaquerib atraves\u00f3 Palestina, devast\u00e1ndola a su paso, y envi\u00f3 algunas tropas para intimidar a Jerusal\u00e9n. (2Cr 32:1, 9.) Ezequ\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00ada preparado la ciudad para que pudiera enfrentarse a un sitio. Hab\u00ed\u00ada cegado las aguas de los manantiales que estaban fuera de la ciudad, a fin de esconderlos y dificultar la tarea al enemigo, y hab\u00ed\u00ada fortificado las murallas. (2Cr 32:2-5, 27-30.) Parece ser que \u2020\u0153el conducto\u2020\u009d para llevar el agua dentro de la ciudad desde el manantial de Guih\u00f3n ya estaba construido para ese tiempo. Tal vez fuera un proyecto realizado en tiempo de paz. (2Re 20:20; 2Cr 32:30.) Si, tal como se cree, este conducto inclu\u00ed\u00ada el t\u00fanel que se perfor\u00f3 en un lado del valle de Cedr\u00f3n y que terminaba en el estanque de Siloam, en el valle de Tirope\u00f3n, no ser\u00ed\u00ada un proyecto de poca envergadura como para que se acabara en unos cuantos d\u00ed\u00adas. (V\u00e9anse ARQUEOLOG\u00ed\u008dA [Palestina y Siria]; GUIH\u00ed\u201cN n\u00fam. 2.) En todo caso, la fortaleza de la ciudad no depend\u00ed\u00ada de sus sistemas defensivos y suministros, sino del poder protector de Jehov\u00e1 Dios, quien dijo: \u2020\u0153Y ciertamente defender\u00e9 esta ciudad para salvarla por causa de m\u00ed\u00ad mismo y por causa de David mi siervo\u2020\u009d. (2Re 19:32-34.) La aniquilaci\u00f3n milagrosa de 185.000 soldados asirios oblig\u00f3 a Senaquerib a huir de regreso a Asiria. (2Re 19:35, 36.) El registro de esta campa\u00f1a militar en los anales asirios alardea de que Senaquerib encerr\u00f3 a Ezequ\u00ed\u00adas en Jerusal\u00e9n como \u2020\u02dcun p\u00e1jaro en una jaula\u2020\u2122, pero no menciona que tomara la ciudad. (V\u00e9ase SENAQUERIB.)<br \/>\nEn el reinado de Manas\u00e9s (716-662 a. E.C.) se ampliaron las murallas de la ciudad a lo largo del valle de Cedr\u00f3n. Durante ese mismo per\u00ed\u00adodo la naci\u00f3n se apart\u00f3 a\u00fan m\u00e1s de la adoraci\u00f3n verdadera. (2Cr 33:1-9, 14.) Su nieto Jos\u00ed\u00adas detuvo por un tiempo esta decadencia, y durante su gobernaci\u00f3n el valle de Hin\u00f3n \u2014que los id\u00f3latras hab\u00ed\u00adan utilizado para practicar ritos abominables\u2014 fue hecho \u2020\u0153inservible para adoraci\u00f3n\u2020\u009d, probablemente siendo profanado y convertido en un basurero de la ciudad. (2Re 23:10; 2Cr 33:6.) Parece ser que \u2020\u0153la Puerta de los Montones de Ceniza\u2020\u009d es la que daba a ese valle. (Ne 3:13, 14; v\u00e9anse GEHENA; HIN\u00ed\u201cN, VALLE DE.) En el tiempo de Jos\u00ed\u00adas se menciona por primera vez \u2020\u0153el segundo barrio\u2020\u009d (\u2020\u0153la ciudad nueva\u2020\u009d, BJ) de la ciudad. (2Re 22:14; 2Cr 34:22.) Por lo general se cree que este \u2020\u0153segundo barrio\u2020\u009d era la secci\u00f3n de la ciudad que quedaba al O. o NO. del recinto del templo. (Sof 1:10.)<br \/>\nTras la muerte de Jos\u00ed\u00adas, Jerusal\u00e9n decay\u00f3 en seguida, pues se sucedieron en el trono cuatro reyes infieles. En el octavo a\u00f1o del rey Jehoiaquim, Jud\u00e1 lleg\u00f3 a ser tributaria de Babilonia. La sublevaci\u00f3n de Jehoiaquim tres a\u00f1os m\u00e1s tarde hizo que los babilonios sitiaran Jerusal\u00e9n, saquearan los tesoros de la ciudad y deportaran al que entonces gobernaba como rey, Joaqu\u00ed\u00adn, as\u00ed\u00ad como a otros ciudadanos. (2Re 24:1-16; 2Cr 36:5-10.) El rey nombrado por Babilonia, Sedequ\u00ed\u00adas, intent\u00f3 librarse del yugo babilonio, y en el a\u00f1o noveno de su reinado (609 a. E.C.) Jerusal\u00e9n volvi\u00f3 a ser sitiada. (2Re 24:17-20; 25:1; 2Cr 36:11-14.) Una fuerza militar egipcia enviada para liberar Jerusal\u00e9n tuvo \u00e9xito en hacer que los sitiadores se retiraran, aunque solo temporalmente. (Jer 37:5-10.) En conformidad con la profec\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1 dada por medio de Jerem\u00ed\u00adas, los babilonios volvieron y reanudaron el sitio. (Jer 34:1, 21, 22; 52:5-11.) Jerem\u00ed\u00adas pas\u00f3 la \u00faltima parte del sitio preso en \u2020\u0153el Patio de la Guardia\u2020\u009d (Jer 32:2; 38:28), que estaba conectado con \u2020\u0153la Casa del Rey\u2020\u009d. (Ne 3:25.) Finalmente, al cabo de dieciocho meses de sitio, con sus secuelas de hambre, enfermedad y muerte, en el a\u00f1o und\u00e9cimo de Sedequ\u00ed\u00adas los babilonios abrieron una brecha en los muros de Jerusal\u00e9n y tomaron la ciudad. (2Re 25:2-4; Jer 39:1-3.)<\/p>\n<p>Desolaci\u00f3n y restauraci\u00f3n. La brecha en los muros se abri\u00f3 el 9 de Tamuz de 607 a. E.C. Un mes m\u00e1s tarde, el 10 de Ab, Nebuzarad\u00e1n, el representante de Nabucodonosor, entr\u00f3 en la ciudad conquistada y empez\u00f3 el trabajo de demolici\u00f3n, de modo que incendi\u00f3 el templo y otros edificios, y derruy\u00f3 los muros de la ciudad. Se llev\u00f3 al exilio en Babilonia al rey de Jerusal\u00e9n junto con la mayor parte del pueblo, y los tesoros de la ciudad fueron tomados como bot\u00ed\u00adn. (2Re 25:7-17; 2Cr 36:17-20; Jer 52:12-20; GRABADO, vol. 2, p\u00e1g. 326.)<br \/>\nLa declaraci\u00f3n del arque\u00f3logo Conder en cuanto a que \u2020\u0153se desconoce la historia de la ciudad arruinada hasta el tiempo de Ciro\u2020\u009d es cierta, no solo en lo que respecta a Jerusal\u00e9n, sino tambi\u00e9n a toda la regi\u00f3n del reino de Jud\u00e1. El rey de Babilonia no repobl\u00f3 \u2014como hab\u00ed\u00adan hecho los asirios\u2014 la regi\u00f3n conquistada. De manera que comenz\u00f3 un per\u00ed\u00adodo de setenta a\u00f1os de desolaci\u00f3n, como se hab\u00ed\u00ada profetizado. (Jer 25:11; 2Cr 36:21.)<br \/>\nEn \u2020\u0153el primer a\u00f1o\u2020\u009d que Ciro el persa fue gobernante de Babilonia (538 a. E.C.), se emiti\u00f3 el decreto real que liberaba a los jud\u00ed\u00ados exiliados para que \u2020\u02dcsubieran a Jerusal\u00e9n, que est\u00e1 en Jud\u00e1 y reedificaran la casa de Jehov\u00e1 el Dios de Israel\u2020\u2122. (Esd 1:1-4.) El pueblo que hizo el largo viaje de regreso a Jerusal\u00e9n, que llevaba consigo los tesoros del templo, se compon\u00ed\u00ada de 42.360 varones, adem\u00e1s de esclavos y cantores profesionales. Llegaron a tiempo para celebrar la fiesta de las caba\u00f1as en el mes de Tisri (que cae entre septiembre y octubre) de 537 a. E.C. (Esd 2:64, 65; 3:1-4.) Se comenz\u00f3 la reconstrucci\u00f3n del templo bajo la direcci\u00f3n del gobernador Zorobabel, y a pesar de serias interferencias y de que se infiltr\u00f3 cierta apat\u00ed\u00ada entre los jud\u00ed\u00ados repatriados, finalmente se termin\u00f3 para marzo de 515 a. E.C. Por autorizaci\u00f3n del rey Artajerjes Longimano, en el a\u00f1o 468 a. E.C. volvieron con el sacerdote y escriba Esdras otros exiliados que llevaban m\u00e1s cosas para \u2020\u0153hermosear la casa de Jehov\u00e1, la cual est\u00e1 en Jerusal\u00e9n\u2020\u009d. El valor de los tesoros que llevaron consigo debi\u00f3 superar los 43.000.000 de d\u00f3lares (E.U.A.). (Esd 7:27; 8:25-27.)<br \/>\nAproximadamente un siglo y medio despu\u00e9s de la conquista de Nabucodonosor, los muros y las puertas de la ciudad permanec\u00ed\u00adan derruidos. Nehem\u00ed\u00adas obtuvo permiso de Artajerjes para ir a Jerusal\u00e9n y remediar esta situaci\u00f3n. (Ne 2:1-8.) El registro de la inspecci\u00f3n nocturna que hizo Nehem\u00ed\u00adas y la distribuci\u00f3n del trabajo de construcci\u00f3n a diferentes grupos familiares es una fuente de informaci\u00f3n muy importante acerca del trazado de la ciudad en ese tiempo, y en especial de sus puertas. (Ne 2:11-15; 3:1-32; v\u00e9ase PUERTA, PASO DE ENTRADA.) Esa reconstrucci\u00f3n cumpli\u00f3 la profec\u00ed\u00ada de Daniel y marc\u00f3 el principio de las setenta \u2020\u0153semanas\u2020\u009d prof\u00e9ticas con respecto a la venida del Mes\u00ed\u00adas. (Da 9:24-27.) A pesar del hostigamiento a que tuvieron que hacer frente los israelitas, en el a\u00f1o 455 a. E.C. edificaron un muro y puertas alrededor de Jerusal\u00e9n en tan solo cincuenta y dos d\u00ed\u00adas. (Ne 4:1-23; 6:15; 7:1; v\u00e9ase SETENTA SEMANAS [\u2020\u0153La salida de la palabra\u2020\u009d].)<br \/>\nJerusal\u00e9n era entonces \u2020\u0153ancha y grande, [pero] hab\u00ed\u00ada pocas personas dentro de ella\u2020\u009d. (Ne 7:4.) Despu\u00e9s de la lectura p\u00fablica de las Escrituras y las celebraciones que se llevaron a cabo en la \u2020\u0153plaza p\u00fablica que estaba delante de la Puerta del Agua\u2020\u009d, al E. de la ciudad (Ne 3:26; 8:1-18), se hizo que uno de cada diez israelitas entrase a morar en Jerusal\u00e9n a fin de aumentar la poblaci\u00f3n de la ciudad. Se echaron suertes para tomar esta decisi\u00f3n, aunque hubo quienes se ofrecieron voluntarios. (Ne 11:1, 2.) Se efectu\u00f3 una obra de limpieza espiritual para que la poblaci\u00f3n de la ciudad tuviera un buen fundamento en lo que respecta a la adoraci\u00f3n pura. (Ne 12:47\u201313:3.) La gobernaci\u00f3n de Nehem\u00ed\u00adas dur\u00f3 unos doce a\u00f1os, en el curso de los cuales hizo un viaje a la corte del rey persa. Despu\u00e9s de volver a Jerusal\u00e9n, vio necesario realizar otra limpieza. (Ne 13:4-31.) El registro de las Escrituras Hebreas termina con las medidas en\u00e9rgicas que tom\u00f3 Nehem\u00ed\u00adas para desarraigar la apostas\u00ed\u00ada poco despu\u00e9s de 443 a. E.C.<\/p>\n<p>Control hel\u00e9nico y macabeo. Con el paso de Alejandro Magno por Jud\u00e1 en el a\u00f1o 332 a. E.C., el dominio pas\u00f3 de los medopersas a los griegos. Los historiadores griegos no mencionan que Alejandro entrase en Jerusal\u00e9n. A pesar de eso, la ciudad lleg\u00f3 a estar bajo el dominio griego, y es razonable concluir que Alejandro debi\u00f3 entrar en ella. En el siglo I E.C. Josefo registra una tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada que dice que cuando Alejandro se acerc\u00f3 a Jerusal\u00e9n, lo recibi\u00f3 el sumo sacerdote jud\u00ed\u00ado y se le mostraron las profec\u00ed\u00adas inspiradas divinamente que hab\u00ed\u00ada registrado Daniel, las cuales predec\u00ed\u00adan las conquistas rel\u00e1mpago que Grecia realizar\u00ed\u00ada. (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro XI, cap. VIII, secs. 4, 5; Da 8:5-7, 20, 21.) En cualquier caso, parece ser que Jerusal\u00e9n no se vio afectada por este cambio de dominio.<br \/>\nDespu\u00e9s de la muerte de Alejandro, Jerusal\u00e9n y Judea quedaron bajo el dominio de los tolomeos, que gobernaron desde Egipto. En el a\u00f1o 198 a. E.C., Ant\u00ed\u00adoco el Grande \u2014que gobernaba en Siria\u2014 tom\u00f3 la ciudad fortificada de Sid\u00f3n y a continuaci\u00f3n captur\u00f3 Jerusal\u00e9n. Finalmente Jud\u00e1 lleg\u00f3 a formar parte de los dominios del Imperio sel\u00e9ucida (comp\u00e1rese con Da 11:16), y la ciudad de Jerusal\u00e9n permaneci\u00f3 bajo ese dominio por treinta a\u00f1os. El deseo del rey sirio Ant\u00ed\u00adoco IV Ep\u00ed\u00adfanes de helenizar por completo a los jud\u00ed\u00ados le llev\u00f3 a dedicar el templo de Jerusal\u00e9n a Zeus (J\u00fapiter) y en el a\u00f1o 168 a. E.C., a realizar un sacrificio inmundo a fin de profanar el altar. (1 Macabeos 1:57, 62; 2 Macabeos 6:1, 2, 5; GRABADOS, vol. 2, p\u00e1g. 335.) Esto provoc\u00f3 la sublevaci\u00f3n macabea (o asmonea). Despu\u00e9s de tres a\u00f1os de lucha, Judas Macabeo consigui\u00f3 el control de la ciudad y del templo, y volvi\u00f3 a dedicar el altar de Jehov\u00e1 a la adoraci\u00f3n verdadera en el aniversario de su profanaci\u00f3n, el 25 de Kislev del a\u00f1o 165 a. E.C. (1 Macabeos 4:52-54; 2 Macabeos 10:5; comp\u00e1rese con Jn 10:22.)<br \/>\nLa guerra contra los gobernantes sel\u00e9ucidas no hab\u00ed\u00ada terminado. Los jud\u00ed\u00ados solicitaron ayuda a Roma, de modo que sobre el a\u00f1o 160 a. E.C. una nueva potencia se present\u00f3 en el escenario de Jerusal\u00e9n. (1 Macabeos 8:17, 18.) De este modo Jerusal\u00e9n cay\u00f3 bajo la influencia del Imperio romano en expansi\u00f3n. Cerca de 142 a. E.C., Sim\u00f3n Macabeo pudo hacer de Jerusal\u00e9n la capital de una regi\u00f3n aparentemente libre de sumisi\u00f3n o vasallaje a una naci\u00f3n gentil. Arist\u00f3bulo I, sumo sacerdote de Jerusal\u00e9n, incluso asumi\u00f3 el t\u00ed\u00adtulo de rey en el a\u00f1o 104 a. E.C., aunque no era de la l\u00ed\u00adnea de David.<br \/>\nJerusal\u00e9n no fue una \u2020\u02dcciudad de paz\u2020\u2122 durante este per\u00ed\u00adodo. De hecho, se vio afectada por luchas internas propiciadas por ambiciones ego\u00ed\u00adstas y empeoradas por facciones religiosas rivales, como los saduceos, los fariseos o los celotes. Una violenta disputa entre Arist\u00f3bulo II y su hermano Hircano result\u00f3 en que se llamara a Roma para que arbitrara esta querella. En el a\u00f1o 63 a. E.C. las fuerzas romanas bajo el general Pompeyo asediaron Jerusal\u00e9n durante tres meses, a fin de entrar en la ciudad y resolver la disputa. Seg\u00fan los registros hist\u00f3ricos, murieron 12.000 jud\u00ed\u00ados, muchos de ellos a manos de sus compa\u00f1eros israelitas.<br \/>\nEn el relato de Josefo sobre la conquista de Pompeyo se menciona por primera vez el puente que cruzaba el valle de Tirope\u00f3n. Serv\u00ed\u00ada para unir las mitades oriental y occidental de la ciudad y permit\u00ed\u00ada que los que estaban en la mitad occidental tuvieran acceso directo al recinto del templo.<br \/>\nEn este tiempo se nombr\u00f3 gobernador romano de Judea a Ant\u00ed\u00adpatro II, un idumeo, y se dej\u00f3 a un macabeo como sumo sacerdote y etnarca de Jerusal\u00e9n. Posteriormente Roma nombr\u00f3 rey de Judea al hijo de Ant\u00ed\u00adpatro, Herodes el Grande, pero este no consigui\u00f3 el control de Jerusal\u00e9n hasta el a\u00f1o 37 \u00f3 36 a. E.C., fecha a partir de la cual empez\u00f3 su gobierno efectivo.<\/p>\n<p>Herodes el Grande gobierna. El gobierno de Herodes se caracteriz\u00f3 por un ambicioso programa de construcci\u00f3n, y la ciudad disfrut\u00f3 de bastante prosperidad. Se construy\u00f3 un teatro, un gimnasio, un hip\u00f3dromo (GRABADO, vol. 2, p\u00e1g. 535) y otros edificios p\u00fablicos. Herodes tambi\u00e9n edific\u00f3 un palacio real bien fortificado (GRABADO, vol. 2, p\u00e1g. 538), probablemente en la parte O. de la ciudad, al S. de la actual puerta de Jaffa, donde los arque\u00f3logos creen haber encontrado el fundamento de una de las torres. Otra fortaleza, la Fortaleza Antonia, estaba cerca del templo, con el que se conectaba por medio de un pasadizo. (GRABADO, vol. 2, p\u00e1g. 535; Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro XV, cap. XI, sec. 7.) De este modo la guarnici\u00f3n romana ten\u00ed\u00ada un r\u00e1pido acceso al recinto del templo, como tal vez ocurri\u00f3 cuando los soldados rescataron a Pablo de una chusma en el mencionado recinto. (Hch 21:31, 32.)<br \/>\nSin embargo, la obra m\u00e1s importante de Herodes fue la reconstrucci\u00f3n del templo y de su complejo de edificios, que comenz\u00f3 en el a\u00f1o decimoctavo de su reinado. (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro XV, cap. XI, sec. 1.) La casa santa se termin\u00f3 en un a\u00f1o y medio, pero los trabajos en los edificios y los patios adyacentes prosiguieron hasta mucho despu\u00e9s de su muerte. (Jn 2:20.) La superficie total era aproximadamente el doble de la del templo anterior. Se cree que el Muro de las Lamentaciones es una parte de la muralla occidental del patio del templo que a\u00fan se mantiene en pie. Los arque\u00f3logos afirman que las hiladas inferiores de enormes bloques \u2014de unos 90 cm. de alto cada uno\u2014 pertenecen al tiempo de la construcci\u00f3n de Herodes.<\/p>\n<p>Del a\u00f1o 2 a. E.C. al 70 E.C. Ahora son las Escrituras Griegas Cristianas las que nos siguen hablando de Jerusal\u00e9n. Jes\u00fas no naci\u00f3 en Jerusal\u00e9n, sino en la cercana Bel\u00e9n, \u2020\u0153la ciudad de David\u2020\u009d. (Lu 2:10, 11.) No obstante, el informe posterior de los astr\u00f3logos sobre el nacimiento del \u2020\u0153rey de los jud\u00ed\u00ados\u2020\u009d hizo que Herodes y \u2020\u0153toda Jerusal\u00e9n junto con \u00e9l\u2020\u009d se agitaran. (Mt 2:1-3.) Herodes muri\u00f3 poco despu\u00e9s de emitir su infame decreto de matar a todos los ni\u00f1itos de Bel\u00e9n, probablemente en el a\u00f1o 1 a. E.C. (V\u00e9ase HERODES n\u00fam. 1.) Su hijo Arquelao recibi\u00f3 el gobierno de Jerusal\u00e9n, Judea y otras regiones. M\u00e1s tarde Roma lo destituy\u00f3 por su mala conducta, y a partir de entonces nombr\u00f3 directamente a los gobernadores, como a Poncio Pilato durante el ministerio de Jes\u00fas. (Lu 3:1.)<br \/>\nCuarenta d\u00ed\u00adas despu\u00e9s de su nacimiento, Jes\u00fas fue llevado a Jerusal\u00e9n, y se le present\u00f3 en el templo como el primog\u00e9nito de Mar\u00ed\u00ada. Sime\u00f3n y Ana, ya envejecidos, se regocijaron por ver al Mes\u00ed\u00adas prometido, y Ana habl\u00f3 de \u00e9l \u2020\u0153a todos los que esperaban la liberaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n\u2020\u009d. (Lu 2:21-38; comp\u00e1rese con Le 12:2-4.) No se dice cu\u00e1ntas veces m\u00e1s se llev\u00f3 a Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n durante su ni\u00f1ez; solo hay registro espec\u00ed\u00adfico de una visita cuando ten\u00ed\u00ada doce a\u00f1os. En esa ocasi\u00f3n convers\u00f3 con los maestros en el recinto del templo, y as\u00ed\u00ad se mantuvo ocupado en la \u2020\u02dccasa de su Padre\u2020\u2122, en la ciudad que El hab\u00ed\u00ada escogido. (Lu 2:41-49.)<br \/>\nDespu\u00e9s de su bautismo y durante su ministerio de tres a\u00f1os y medio, Jes\u00fas fue a Jerusal\u00e9n con regularidad. Seguramente estuvo all\u00ed\u00ad para las tres fiestas anuales, pues la asistencia a las mismas era obligatoria para todos los varones jud\u00ed\u00ados. (Ex 23:14-17.) No obstante, pas\u00f3 mucho de su tiempo fuera de la capital, mientras predicaba y ense\u00f1aba en Galilea y otras regiones del pa\u00ed\u00ads.<br \/>\nAparte del recinto del templo, donde Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 con frecuencia, se mencionan pocos puntos espec\u00ed\u00adficos de la ciudad en conexi\u00f3n con su ministerio. Se cree que el estanque que se ha desenterrado justo al N. del recinto del templo era el de Betzata, con sus cinco columnatas. (Jn 5:2; v\u00e9ase BETZATA.) El estanque de Siloam est\u00e1 en una de las laderas de la parte meridional de la loma oriental, y recibe el agua del manantial de Guih\u00f3n a trav\u00e9s del conducto y del t\u00fanel atribuidos a Ezequ\u00ed\u00adas. (Jn 9:11; GRABADO, vol. 2, p\u00e1g. 949.) Se da un cuadro m\u00e1s detallado de la ciudad en el relato de la \u00faltima visita de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n. (MAPA, vol. 2, p\u00e1g. 742; GRABADOS, vol. 2, p\u00e1g. 743.)<br \/>\nSeis d\u00ed\u00adas antes de la fiesta de la Pascua del a\u00f1o 33 E.C., Jes\u00fas fue a Betania, en el lado oriental del monte de los Olivos. Al d\u00ed\u00ada siguiente, el 9 de Nis\u00e1n, en su calidad de rey ungido de Jehov\u00e1, se dirigi\u00f3 hacia la capital montado sobre un pollino, en cumplimiento de la profec\u00ed\u00ada de Zacar\u00ed\u00adas 9:9. (Mt 21:1-9.) Cuando descendi\u00f3 del monte de los Olivos, se detuvo para ver la ciudad, llor\u00f3 por ella y predijo de manera v\u00ed\u00advida el venidero sitio y la desolaci\u00f3n que le sobrevendr\u00ed\u00ada. (Lu 19:37-44.) Cuando entr\u00f3 en la ciudad, tal vez a trav\u00e9s de una puerta del muro oriental, toda la ciudad \u2020\u0153se puso en conmoci\u00f3n\u2020\u009d, pues las noticias correr\u00ed\u00adan con rapidez en esa zona relativamente peque\u00f1a. (Mt 21:10.)<br \/>\nEn las jornadas restantes, pasaba el d\u00ed\u00ada en Jerusal\u00e9n y la noche en Betania. (Lu 21:37, 38.) El d\u00ed\u00ada 10 de Nis\u00e1n limpi\u00f3 de comerciantes el recinto del templo (Mt 21:12, 13), como hab\u00ed\u00ada hecho unos tres a\u00f1os antes. (Jn 2:13-16.) El 11 de Nis\u00e1n llev\u00f3 a cuatro disc\u00ed\u00adpulos al monte de los Olivos, desde donde pod\u00ed\u00adan verse la ciudad y su templo, y all\u00ed\u00ad pronunci\u00f3 su gran profec\u00ed\u00ada con respecto a la venidera destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, su presencia y la \u2020\u0153conclusi\u00f3n del sistema de cosas\u2020\u009d. (Mt 24; Mr 13; Lu 21.) El 13 de Nis\u00e1n Pedro y Juan hicieron los preparativos para la comida de la Pascua en un aposento alto de Jerusal\u00e9n, donde Jes\u00fas celebrar\u00ed\u00ada la cena con sus ap\u00f3stoles aquella noche (el comienzo del 14 de Nis\u00e1n). Despu\u00e9s de la consideraci\u00f3n que tuvo con ellos, salieron de la ciudad, cruzaron el \u2020\u0153torrente invernal de Cedr\u00f3n\u2020\u009d y llegaron al jard\u00ed\u00adn llamado Getseman\u00ed\u00ad, en el monte de los Olivos. (Mt 26:36; Lu 22:39; Jn 18:1, 2.) Getseman\u00ed\u00ad significa \u2020\u0153Prensa de Aceite\u2020\u009d, y a\u00fan se encuentran en la falda del monte olivos milenarios. De todos modos, en la actualidad la ubicaci\u00f3n exacta del jard\u00ed\u00adn es objeto de conjetura. (V\u00e9ase GETSEMAN\u00ed\u008d.)<br \/>\nAquella noche Jes\u00fas fue detenido y llevado a Jerusal\u00e9n ante los sacerdotes An\u00e1s y Caif\u00e1s, y m\u00e1s tarde, al sal\u00f3n del Sanedr\u00ed\u00adn para juzgarlo. (Mt 26:57\u201327:1; Jn 18:13-27.) Al amanecer se le condujo ante Pilato, al \u2020\u0153palacio del gobernador\u2020\u009d (Mt 27:2; Mr 15:1, 16), y luego ante Herodes Antipas, que tambi\u00e9n estaba en Jerusal\u00e9n entonces. (Lu 23:6, 7.) Finalmente, fue devuelto a Pilato para el juicio definitivo en \u2020\u0153El Empedrado\u2020\u009d, lugar llamado en hebreo \u2020\u0153G\u00e1b\u00c2\u00b7ba\u00c2\u00b7tha\u2020\u009d. (Lu 23:11; Jn 19:13; v\u00e9ase EMPEDRADO, EL.)<br \/>\nA Jes\u00fas se le fij\u00f3 en un madero en el G\u00f3lgota, que significa \u2020\u0153[Lugar del] Cr\u00e1neo\u2020\u009d. (Mt 27:33-35; Lu 23:33.) Aunque parece obvio que este lugar estaba fuera de los muros de la ciudad, probablemente hacia el N., no se sabe con certeza el sitio exacto. (V\u00e9ase G\u00ed\u201cLGOTHA.) Lo mismo ocurre con el sepulcro de Jes\u00fas. (GRABADOS, vol. 2, p\u00e1g. 948.)<br \/>\nEl \u2020\u0153campo del alfarero para sepultar a los extra\u00f1os\u2020\u009d, comprado con el dinero del soborno que Judas arroj\u00f3 en el templo para devolv\u00e9rselo a los sacerdotes (Mt 27:5-7), se sit\u00faa tradicionalmente en la parte S. del valle de Hin\u00f3n, cerca de su confluencia con el valle de Cedr\u00f3n. En esa zona se encuentran muchas tumbas. (V\u00e9ase AKELDAMA.)<\/p>\n<p>Durante el per\u00ed\u00adodo apost\u00f3lico. Despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n, Jes\u00fas mand\u00f3 a sus disc\u00ed\u00adpulos que no se retiraran de Jerusal\u00e9n en ese tiempo. (Lu 24:49; Hch 1:4.) Este ten\u00ed\u00ada que ser el punto de partida de la predicaci\u00f3n de arrepentimiento para el perd\u00f3n de pecados sobre la base del nombre de Cristo. (Lu 24:46-48.) Diez d\u00ed\u00adas despu\u00e9s de que Jes\u00fas ascendi\u00f3 al cielo, los disc\u00ed\u00adpulos recibieron el ungimiento por esp\u00ed\u00adritu santo mientras se encontraban reunidos en un aposento alto. (Hch 1:13, 14; 2:1-4.) Jerusal\u00e9n estaba abarrotada de jud\u00ed\u00ados y pros\u00e9litos de todas partes del Imperio romano que asist\u00ed\u00adan a la fiesta del Pentecost\u00e9s. El testimonio que dieron aquellos cristianos llenos de esp\u00ed\u00adritu santo result\u00f3 en que miles llegaran a ser disc\u00ed\u00adpulos bautizados. Con miles de personas dando testimonio de su fe, no sorprende que los l\u00ed\u00adderes religiosos airados clamaran: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Miren!, han llenado a Jerusal\u00e9n con su ense\u00f1anza\u2020\u009d. (Hch 5:28.) A\u00f1adieron fuerza al testimonio los milagros que realizaron, como, por ejemplo, la curaci\u00f3n del mendigo cojo en \u2020\u0153la puerta del templo que se llamaba Hermosa\u2020\u009d, probablemente la puerta oriental del atrio de las mujeres. (Hch 3:2, 6, 7.)<br \/>\nIncluso despu\u00e9s que la testificaci\u00f3n empez\u00f3 a esparcirse fuera de Jerusal\u00e9n a \u2020\u0153Samaria, y hasta la parte m\u00e1s distante de la tierra\u2020\u009d (Hch 1:8), Jerusal\u00e9n sigui\u00f3 siendo la sede del cuerpo gobernante de la congregaci\u00f3n cristiana. La persecuci\u00f3n pronto hizo que \u2020\u02dctodos, salvo los ap\u00f3stoles, fueran esparcidos por las regiones de Judea y Samaria\u2020\u2122. (Hch 8:1; comp\u00e1rese con G\u00e1l 1:17-19; 2:1-9.) Desde Jerusal\u00e9n se envi\u00f3 a algunos ap\u00f3stoles y disc\u00ed\u00adpulos para que ayudaran a los nuevos grupos de creyentes, como en el caso de Samaria. (Hch 8:14; 11:19-22, 27.) Saulo de Tarso (Pablo) en seguida crey\u00f3 conveniente abreviar su primera visita como cristiano a Jerusal\u00e9n debido a las maquinaciones contra su vida. (Hch 9:26-30.) No obstante, tambi\u00e9n hubo per\u00ed\u00adodos de calma. (Hch 9:31.) Fue en Jerusal\u00e9n donde Pedro inform\u00f3 a la asamblea cristiana que Dios hab\u00ed\u00ada aceptado a creyentes gentiles, y tambi\u00e9n fue all\u00ed\u00ad donde se zanj\u00f3 la cuesti\u00f3n sobre la circuncisi\u00f3n y otros asuntos relacionados. (Hch 11:1-4, 18; 15:1, 2, 22-29; G\u00e1l 2:1, 2.)<br \/>\nJes\u00fas se hab\u00ed\u00ada referido a Jerusal\u00e9n como \u2020\u0153la que mata a los profetas y apedrea a los que son enviados a ella\u2020\u009d. (Mt 23:37; comp\u00e1rese con los vss. 34-36.) Aunque individualmente muchos de sus ciudadanos mostraron fe en el Hijo de Dios, la ciudad en conjunto mantuvo el proceder del pasado. Por esa raz\u00f3n, \u2020\u02dcsu casa se le dej\u00f3 abandonada a ella\u2020\u2122. (Mt 23:38.) En el a\u00f1o 66 E.C. una sublevaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada hizo que las fuerzas romanas al mando de Cestio Galo fueran a la ciudad, la rodearan y avanzaran hasta los muros del templo. De pronto, Cestio Galo se retir\u00f3 sin ninguna raz\u00f3n aparente, lo que permiti\u00f3 a los cristianos obrar de acuerdo con las instrucciones de Jes\u00fas: \u2020\u0153Entonces los que est\u00e9n en Judea echen a huir a las monta\u00f1as, y los que est\u00e9n en medio de Jerusal\u00e9n ret\u00ed\u00adrense, y los que est\u00e9n en los lugares rurales no entren en ella\u2020\u009d. (Lu 21:20-22.) Eusebio dice en su Historia Eclesi\u00e1stica (III, V, 3) que los cristianos huyeron de Jerusal\u00e9n y de toda Judea a una ciudad de Perea llamada Pela (Pella).<br \/>\nEl alivio que Jerusal\u00e9n experiment\u00f3 cuando se retiraron los romanos dur\u00f3 poco, igual que cuando los babilonios se retiraron por un tiempo para enfrentarse a los egipcios en los \u00faltimos a\u00f1os del reinado de Sedequ\u00ed\u00adas. En 70 E.C. las fuerzas romanas regresaron con muchos m\u00e1s soldados al mando del general Tito, y sitiaron la ciudad, que entonces se encontraba abarrotada con ocasi\u00f3n de la celebraci\u00f3n de la Pascua. En cumplimiento de la profec\u00ed\u00ada de Jes\u00fas (Lu 19:43), los romanos levantaron terraplenes de asedio y una muralla o empalizada continua que rodeaba toda la ciudad, a fin de impedir la huida tanto de d\u00ed\u00ada como de noche. Dentro de la ciudad hab\u00ed\u00ada disputas y luchas entre las facciones rivales, se destruy\u00f3 gran parte del suministro de alimento y se mataba como traidores a los que se aprehend\u00ed\u00ada intentando huir de la ciudad. Josefo, a quien se toma como fuente de esta informaci\u00f3n, relata que el hambre lleg\u00f3 a ser tan grave, que la gente lleg\u00f3 hasta el punto de comer manojos de heno, cuero y hasta a sus propios hijos. (Comp\u00e1rese con Lam 2:11, 12, 19, 20; Dt 28:56, 57.) Los testarudos l\u00ed\u00adderes de la ciudad rechazaron una y otra vez las ofertas de paz de Tito.<br \/>\nPor fin los romanos abrieron sistem\u00e1ticamente brechas en los muros, y sus tropas invadieron la ciudad. (GRABADO, vol. 2, p\u00e1g. 752.) El templo fue quemado por completo, en contra de las \u00f3rdenes que se hab\u00ed\u00adan dado. Seg\u00fan Josefo, este suceso ocurri\u00f3 en el aniversario de la destrucci\u00f3n del primer templo por Nabucodonosor siglos antes. Su relato tambi\u00e9n dice que se quem\u00f3 el archivo donde estaban todos los libros con los registros geneal\u00f3gicos de la descendencia tribal y familiar, as\u00ed\u00ad como los derechos de herencia. (La Guerra de los Jud\u00ed\u00ados, libro VI, cap. IV, sec. 5; libro II, cap. XVII, sec. 6; libro VI, cap. VI, sec. 3.) Por consiguiente, los medios legales para determinar el linaje de los miembros de la tribu mesi\u00e1nica de Jud\u00e1 y la tribu sacerdotal de Lev\u00ed\u00ad llegaron a su fin.<br \/>\nLa conquista se complet\u00f3 en tan solo cuatro meses y veinticinco d\u00ed\u00adas, desde el 3 de abril hasta el 30 de agosto del a\u00f1o 70 E.C. As\u00ed\u00ad que la tribulaci\u00f3n, aunque intensa, fue notablemente corta. La actitud y las acciones irrazonables de los jud\u00ed\u00ados en el interior de la ciudad contribuyeron a esa brevedad. Aunque Josefo calcula que hubo 1.100.000 muertos, tambi\u00e9n quedaron sobrevivientes. (Comp\u00e1rese con Mt 24:22.) Se tomaron 97.000 cautivos, a muchos de los cuales se envi\u00f3 como esclavos a Egipto o murieron a espada o devorados por las bestias en los teatros de las provincias romanas, lo que tambi\u00e9n cumpli\u00f3 la profec\u00ed\u00ada divina. (Dt 28:68.)<br \/>\nToda la ciudad fue demolida. Tan solo se dejaron en pie las torres del palacio de Herodes y una parte del muro occidental, para mostrar a las generaciones futuras lo in\u00fatiles que hab\u00ed\u00adan sido las fuertes defensas. Josefo observa que, aparte de esos restos, \u2020\u0153los encargados de destruirla allanaron de tal manera el \u00e1mbito de la ciudad, que daba la impresi\u00f3n de que ese sitio jam\u00e1s hubiese sido habitado\u2020\u009d. (La Guerra de los Jud\u00ed\u00ados, libro VII, cap. I, sec. 1.) En el Arco de Tito, en Roma, hay un relieve que representa a los soldados romanos llevando los vasos sagrados del templo destruido. (Comp\u00e1rese con Mt 24:2; GRABADO, vol. 2, p\u00e1g. 752.)<\/p>\n<p>Per\u00ed\u00adodos posteriores. Jerusal\u00e9n qued\u00f3 pr\u00e1cticamente desolada hasta el a\u00f1o 130 E.C., cuando el emperador Adriano orden\u00f3 la edificaci\u00f3n de una nueva ciudad llamada Aelia Capitolina. Esta acci\u00f3n desat\u00f3 la revuelta jud\u00ed\u00ada de Bar Kokba (132-135 E.C.), que tuvo un \u00e9xito moment\u00e1neo, pero termin\u00f3 por ser aplastada. No se permiti\u00f3 a los jud\u00ed\u00ados entrar en la ciudad construida por los romanos durante casi dos siglos. En el siglo IV E.C., Elena, la madre de Constantino el Grande, visit\u00f3 Jerusal\u00e9n y dio inicio a la identificaci\u00f3n de muchos de los llamados lugares santos y santuarios. Tiempo despu\u00e9s la ciudad cay\u00f3 en manos de los musulmanes. En la actualidad hay dos edificios musulmanes en el monte del Templo. A finales del siglo VII E.C. el califa `Abd al-Malik ibn Marwan construy\u00f3 la C\u00fapula de la Roca en el lugar donde estaba el templo o cerca de \u00e9l. Aunque tambi\u00e9n se le llama mezquita, en realidad es un santuario. Al S. de la C\u00fapula de la Roca se encuentra la mezquita de al-Aqsa, construida cerca de principios del siglo VII E.C. en el lugar de un edificio anterior.<br \/>\nV\u00e9ase m\u00e1s informaci\u00f3n sobre ubicaciones geogr\u00e1ficas relacionadas con Jerusal\u00e9n en art\u00ed\u00adculos como CEDR\u00ed\u201cN, VALLE TORRENCIAL DE; EN-ROGUEL; MACTES; OFEL; OLIVOS, MONTE DE LOS; SI\u00ed\u201cN; TEMPLO.<\/p>\n<p>Importancia de la ciudad. Jerusal\u00e9n fue mucho m\u00e1s que la capital de una naci\u00f3n terrestre. Fue la \u00fanica ciudad en toda la Tierra sobre la que Jehov\u00e1 Dios puso su nombre. (1Re 11:36.) Cuando se llev\u00f3 a Jerusal\u00e9n el arca del pacto \u2014que simbolizaba la presencia de Dios\u2014 y en especial cuando se construy\u00f3 el santuario del templo o casa de Dios, la ciudad lleg\u00f3 a ser la \u2020\u02dcresidencia\u2020\u2122 figurativa de Jehov\u00e1, su \u2020\u0153lugar de descanso\u2020\u009d. (Sl 78:68, 69; 132:13, 14; 135:21; comp\u00e1rese con 2Sa 7:1-7, 12, 13.) Debido a que los reyes de la l\u00ed\u00adnea de David eran ungidos por Dios y se sentaban en el \u2020\u0153trono de Jehov\u00e1\u2020\u009d (1Cr 29:23; Sl 122:3-5), a Jerusal\u00e9n se la llamaba \u2020\u0153el trono de Jehov\u00e1\u2020\u009d, y, de hecho, a las tribus o naciones que se volv\u00ed\u00adan a ella en reconocimiento de la soberan\u00ed\u00ada de Dios, se las congregaba al nombre de Jehov\u00e1. (Jer 3:17; Sl 122:1-4; Isa 27:13.) Los que eran hostiles o luchaban contra Jerusal\u00e9n en realidad se opon\u00ed\u00adan a la soberan\u00ed\u00ada de Dios. Esa hostilidad ten\u00ed\u00ada que producirse, en vista de las palabras prof\u00e9ticas de G\u00e9nesis 3:15.<br \/>\nPor lo tanto, Jerusal\u00e9n represent\u00f3 la sede del gobierno constituido divinamente o reino t\u00ed\u00adpico de Dios. De ella sal\u00ed\u00ada la ley de Dios, su palabra y su bendici\u00f3n. (Miq 4:2; Sl 128:5.) Los que trabajaban a favor de la paz de Jerusal\u00e9n y su bienestar trabajaban por el \u00e9xito del prop\u00f3sito justo de Dios, por la prosperidad de su voluntad. (Sl 122:6-9.) Aunque Jerusal\u00e9n estaba entre las monta\u00f1as de Jud\u00e1 y su apariencia sin duda era impresionante, su verdadera posici\u00f3n encumbrada y belleza se deb\u00ed\u00ada a c\u00f3mo Jehov\u00e1 la hab\u00ed\u00ada honrado y glorificado para que le sirviera de \u2020\u0153corona de hermosura\u2020\u009d. (Sl 48:1-3, 11-14; 50:2; Isa 62:1-7.)<br \/>\nComo los que alaban a Jehov\u00e1 y hacen su voluntad son principalmente las criaturas inteligentes, los edificios de la ciudad no iban a determinar si se seguir\u00ed\u00ada utilizando Jerusal\u00e9n, sino las propias personas, los gobernantes y gobernados, los sacerdotes y el pueblo. (Sl 102:18-22; Isa 26:1, 2.) Mientras fueron fieles y honraron el nombre de Jehov\u00e1 con sus palabras y modo de vivir, El bendijo y defendi\u00f3 a Jerusal\u00e9n. (Sl 125:1, 2; Isa 31:4, 5.) Sin embargo, debido al proceder ap\u00f3stata que sigui\u00f3 la mayor\u00ed\u00ada, tanto el pueblo como sus reyes pronto cayeron en el disfavor de Jehov\u00e1. Por esa raz\u00f3n Jehov\u00e1 manifest\u00f3 su prop\u00f3sito de rechazar a la ciudad que hab\u00ed\u00ada llevado su nombre. (2Re 21:12-15; 23:27.) Iba a quitar el \u2020\u0153apoyo y sost\u00e9n\u2020\u009d de la ciudad, y como resultado abundar\u00ed\u00ada la tiran\u00ed\u00ada, la delincuencia juvenil y la falta de respeto a los hombres que ocuparan puestos honorables. Jerusal\u00e9n sufrir\u00ed\u00ada degradaci\u00f3n y gran humillaci\u00f3n. (Isa 3:1-8, 16-26.) Aunque Jehov\u00e1 restaur\u00f3 la ciudad setenta a\u00f1os despu\u00e9s de permitir su destrucci\u00f3n a manos de Babilonia, y la hermose\u00f3 de nuevo como el centro gozoso de la adoraci\u00f3n verdadera en la Tierra (Isa 52:1-9; 65:17-19), el pueblo y sus l\u00ed\u00adderes se volvieron una vez m\u00e1s a la apostas\u00ed\u00ada.<br \/>\nJehov\u00e1 conserv\u00f3 la ciudad hasta que envi\u00f3 a su Hijo a la Tierra, para que as\u00ed\u00ad se cumplieran las profec\u00ed\u00adas mesi\u00e1nicas. (Isa 28:16; 52:7; Zac 9:9.) El proceder ap\u00f3stata de Israel alcanz\u00f3 su momento culminante cuando se fij\u00f3 en un madero al Mes\u00ed\u00adas, Jesucristo. (Comp\u00e1rese con Mt 21:33-41.) Esta acci\u00f3n, que ocurri\u00f3 en Jerusal\u00e9n y fue instigada por los l\u00ed\u00adderes de la naci\u00f3n con el apoyo del pueblo, hizo que Dios rechazara completa e irreversiblemente a Jerusal\u00e9n como la ciudad que le representaba y llevaba Su nombre. (Comp\u00e1rese con Mt 16:21; Lu 13:33-35.) Ni Jes\u00fas ni sus ap\u00f3stoles predijeron que Dios restaurar\u00ed\u00ada a la Jerusal\u00e9n terrestre y su templo despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n que Dios hab\u00ed\u00ada decretado y que lleg\u00f3 en el a\u00f1o 70 E.C.<br \/>\nNo obstante, el nombre de Jerusal\u00e9n sigui\u00f3 us\u00e1ndose como s\u00ed\u00admbolo de algo mayor que la ciudad terrestre. El ap\u00f3stol Pablo revel\u00f3 por inspiraci\u00f3n divina la existencia de una \u2020\u0153Jerusal\u00e9n de arriba\u2020\u009d, a la que llam\u00f3 \u2020\u0153madre\u2020\u009d de los cristianos ungidos. (G\u00e1l 4:25, 26.) Este hecho coloca a la \u2020\u0153Jerusal\u00e9n de arriba\u2020\u009d como esposa de Jehov\u00e1 Dios, el gran Padre y Dador de vida. Cuando se escogi\u00f3 a la Jerusal\u00e9n terrestre como ciudad principal de la naci\u00f3n escogida de Dios, tambi\u00e9n se dijo que era una mujer casada con Dios, unida a El con lazos santos en una relaci\u00f3n de pacto. (Isa 51:17, 21, 22; 54:1, 5; 60:1, 14.) De manera que signific\u00f3 o represent\u00f3 a toda la congregaci\u00f3n de siervos humanos de Dios. La \u2020\u0153Jerusal\u00e9n de arriba\u2020\u009d debe representar, por lo tanto, a toda la congregaci\u00f3n de siervos celestiales leales de Jehov\u00e1.<\/p>\n<p>La Nueva Jerusal\u00e9n. En Revelaci\u00f3n el ap\u00f3stol Juan registra informaci\u00f3n concerniente a la \u2020\u0153nueva Jerusal\u00e9n\u2020\u009d. (Rev 3:12.) Juan ve en visi\u00f3n a esta \u2020\u0153santa ciudad\u2020\u009d, que desciende \u2020\u0153del cielo desde Dios y preparada como una novia adornada para su esposo\u2020\u009d. Esto guarda relaci\u00f3n con la visi\u00f3n de \u2020\u0153un nuevo cielo y una nueva tierra\u2020\u009d. Se dice que esta \u2020\u0153novia\u2020\u009d es \u2020\u0153la esposa del Cordero\u2020\u009d. (Rev 21:1-3, 9-27.) Otros escritos apost\u00f3licos aplican el mismo simbolismo a la congregaci\u00f3n cristiana de ungidos. (2Co 11:2; Ef 5:21-32.) En el cap\u00ed\u00adtulo 14 de Revelaci\u00f3n se representa al \u2020\u0153Cordero\u2020\u009d, Cristo, en el monte Si\u00f3n, un nombre que tambi\u00e9n se asocia con Jerusal\u00e9n (comp\u00e1rese con 1Pe 2:6), y con \u00e9l est\u00e1n los 144.000 que tienen su nombre y el nombre de su Padre escritos en sus frentes. (Rev 14:1-5; v\u00e9ase NUEVA JERUSALEN.)<\/p>\n<p>La Jerusal\u00e9n infiel. Como mucho de lo que se dice concerniente a Jerusal\u00e9n en las Escrituras est\u00e1 en tono condenatorio, est\u00e1 claro que solo la Jerusal\u00e9n fiel simboliza o prefigura a la verdadera congregaci\u00f3n cristiana, el \u2020\u0153Israel de Dios\u2020\u009d. (G\u00e1l 6:16.) La Jerusal\u00e9n infiel, representada como una prostituta y una mujer ad\u00faltera, lleg\u00f3 a ser como los amorreos e hititas paganos que en un tiempo controlaron la ciudad. (Eze 16:3, 15, 30-42.) Como ciudad infiel, solo pod\u00ed\u00ada representar a ap\u00f3statas, a los que siguen un proceder de \u2020\u02dcprostituci\u00f3n\u2020\u2122 o infidelidad al Dios cuyo nombre alegan llevar. (Snt 4:4.)<br \/>\nPor consiguiente, se puede ver que el nombre \u2020\u0153Jerusal\u00e9n\u2020\u009d se usa en varios sentidos, y en cada caso debe considerarse el contexto para entender bien su aplicaci\u00f3n. (V\u00e9ase TIEMPOS SE\u00ed\u2018ALADOS DE LAS NACIONES.)<\/p>\n<p>[Fotograf\u00ed\u00adas en la p\u00e1gina 75]<br \/>\nPrut\u00e1 de bronce acu\u00f1ada durante la guerra jud\u00ed\u00ada contra Roma, con la inscripci\u00f3n \u2020\u0153Libertad de Si\u00f3n\u2020\u009d<br \/>\nSestercio de bronce que conmemoraba la conquista romana de Judea; anverso: emperador Vespasiano; reverso: \u2020\u0153IUDAEA CAPTA\u2020\u009d (Judea tomada)<\/p>\n<p>[Mapa en la p\u00e1gina 74]<br \/>\n(V\u00e9ase la publicaci\u00f3n para ver el texto completo)<\/p>\n<p>JERUSALEN y sus ALREDEDORES<br \/>\nJerusal\u00e9n<br \/>\n Bel\u00e9n<br \/>\n Baal-perazim<br \/>\n Betfagu\u00e9<br \/>\n Betania<br \/>\n Nob<br \/>\n Anatot<br \/>\n Guibeah<br \/>\n Gueba<br \/>\n Ram\u00e1 Gaba\u00f3n<br \/>\n Ema\u00fas<br \/>\n Quiryat-jearim<br \/>\n Micmash<br \/>\n Mizp\u00e1 Bet-hor\u00f3n Alta<br \/>\n Bet-hor\u00f3n Baja<br \/>\n Hai<br \/>\n Betel<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">En el reino de David, Dios eligi\u00f3 a Jerusal\u00e9n como el lugar para su templo (2 Cr. 3:1; Sal. 132:13). Sion llega a ser, entonces, \u00abla ciudad de Dios\u00bb (Sal. 46:4); \u00abel gozo de toda la tierra\u00bb (48:2; cf. 97:3), ya que indica su presencia. M\u00e1s aun, \u00abnacer en Sion\u00bb representa la salvaci\u00f3n de aquellos que \u00abconocen a Dios\u00bb (87:4; cf. 9:6) y cuyos nombres est\u00e1n \u00abregistrados para vida en Jerusal\u00e9n\u00bb (Is. 4:3), sea nativo de Babilonia o Etiop\u00eda (Sal. 87:4; <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">IB<\/a><\/em>; cf. <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">ICC<\/a><\/em>, \u00abadopci\u00f3n religiosa\u00bb). La descripci\u00f3n de Sion como una \u00abmonta\u00f1a de santidad\u00bb simboliza la reforma del Israel postex\u00edlico (Jer. 31:23); e Isa\u00edas uso \u00abSion\u00bb (54:1), desolada despu\u00e9s del cautiverio de Senaquerib en 701 a.C. (36:1; 49:14; 50:1) en forma simb\u00f3lica para predecir la iglesia como la novia de Cristo (54:4), perseguida, pero ganando para s\u00ed gentiles convertidos (v. 3) en un n\u00famero mayor del que tuvo antes Israel (G\u00e1. 4:26\u201328, G. Douglas Young, Evangelical Theological Society, <em>Papers<\/em>, 1955: pp. 79\u201380). Pero en la escatolog\u00eda b\u00edblica, \u00abregistrados para vida en Jerusal\u00e9n\u00bb significa vida en la tierra (<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">WC<\/a>; cf. Jl. 3:17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las siguientes profec\u00edas han sido interpretadas tanto literal como figurativamente. Cristo y sus santos descender\u00e1n sobre el monte de los Olivos (Is. 35:10; Zac. 14:4\u20135; Hch. 1:11), y los incr\u00e9dulos atacar\u00e1n a Jerusal\u00e9n (Zac. 12:2; 14:2). Con todo, Cristo rescatar\u00e1 al remanente jud\u00edo purificado (Is. 4:3\u20134; Zac. 12:10; 14:5; Mal. 3:2, 5) y los unir\u00e1 en Sion con la iglesia (Zac. 12:5; Ro. 11:26, Payne, Evangelical Theological Society, <em>Papers<\/em>, 1956: pp. 55\u201368).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se interpreta literalmente, la profec\u00eda describe Jerusal\u00e9n como la capital milenial del Mes\u00edas (Jer. 31:40; 33:16; Zac. 8:4\u20135; 14:20\u201321), con un templo para sacrificios, los cuales no ser\u00e1n expiatorios (Heb. 9:12\u201328; Ez. 43:20\u201321 trata s\u00f3lo de los tiempos despu\u00e9s del destierro vv. 10\u201311), sino de alabanza y acci\u00f3n de gracias (Is. 60:6\u20137; Jer. 17:20). La ley pacificadora de Cristo saldr\u00e1 desde Jerusal\u00e9n (Mi. 4:1\u20134), causando sumisi\u00f3n (Is. 23:18; 45:14) y adoraci\u00f3n (60:3; Zac. 14:16\u201317). Aun la naturaleza ser\u00e1 afectada en Sion (Is. 65:25; Ez. 47:1\u201312; Zac. 14:10). Si estos vers\u00edculos se interpretan figuradamente (amilenarismo), entonces simbolizan la iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ataque de Gog y Magog (Ez. 38\u201339) contra la \u00abciudad amada\u00bb (Ap. 20:9) traer\u00e1 el juicio final de Dios; pero Jerusal\u00e9n continuar\u00e1 eternamente (Is. 33:20; Mi. 4:7; cf. Heb. 12:27) aunque ahora sin un templo (Ap. 21:22) debido a la santidad perfecta de la tierra (Ap. 21:27; Is. 65:17\u201318; Ap. 21:2). En lenguaje sacado tanto de Ed\u00e9n como de Sion (cf. Is. 54:11; Ap. 21:19), el estado eterno de la iglesia se identifica con la santa ciudad, la nueva Jerusal\u00e9n (Ap. 21:9\u201310).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abJerusalem, New\u00bb, <em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">ISBE<\/a><\/em>; <a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">MSt<\/a>; G.F. Oehler, <em>Theology of the Old Testament<\/em>, pp. 509\u2013521; G.N.H. Peters, <em>Theocratic Kingdom<\/em>; III, pp. 32\u201363.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Barton Payne<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>IB <\/em><\/a><em>Interpreter\u2019s Bible<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>ICC <\/em><\/a><em>International Critical Commentary<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">WC <\/a><em>Westminster Commentaries<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><em>ISBE <\/em><\/a><em>International Standard Bible Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">MSt <\/a>McClintock and Strong, <em>Cyclopaedia of Biblical, Theological and Ecclesiastical Literature<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (334). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Introducci\u00f3n y descripci\u00f3n general<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Jerusal\u00e9n es una de las ciudades famosas del mundo. Bajo ese nombre data de, por lo menos, el 3\u00ba milenio <etiqueta id=\"#_ftn198\" name=\"_ftnref198\" title=\"\">a.C.<\/etiqueta>, y actualmente la consideran sagrada los adherentes de las tres grandes confesiones monote\u00edstas, el juda\u00edsmo, el cristianismo, y el islam. La ciudad se encuentra en un lugar elevado en las monta\u00f1as de Judea, a unos 50 <etiqueta id=\"#_ftn199\" name=\"_ftnref199\" title=\"\">km del Mediterr\u00e1neo, y m\u00e1s de 30 km al <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn200\" name=\"_ftnref200\" title=\"\">O del extremo septentrional del mar Muerto. Est\u00e1 ubicada en una meseta de <\/etiqueta>superficie bastante irregular, que desciende visiblemente hacia el <etiqueta id=\"#_ftn201\" name=\"_ftnref201\" title=\"\">SE. Hacia el <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn202\" name=\"_ftnref202\" title=\"\">E se encuentra el monte de los Olivos. Excepto en el <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn203\" name=\"_ftnref203\" title=\"\">N, el acceso a la ciudad se ve dificultado por tres profundas hondonadas que se juntan en el valle de Silo\u00e9, cerca del pozo<\/etiqueta> de Bir Eyyub, al SE de la ciudad. El valle oriental es Cedr\u00f3n; el occidental se conoce ahora como uadi al-Rababi, y probablemente sea el valle de Hinom; y el tercero corta la ciudad en dos partes antes de dirigirse hacia el <etiqueta id=\"#_ftn204\" name=\"_ftnref204\" title=\"\">S, y ligeramente hacia el E, pa<\/etiqueta>ra encontrarse con los otros dos. Esta \u00faltima hondonada no se menciona o nombra en las Escrituras (aunque el Mactes de Sof. 1.11 bien puede haber sido el nombre de parte de ella), de modo que generalmente se la denonina valle del Tirope\u00f3n, <etiqueta id=\"#_ftn205\" name=\"_ftnref205\" title=\"\">e. d., valle de <\/etiqueta>los queseros, seg\u00fan Josefo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='text-indent:18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>A cada lado del valle del Tirope\u00f3n se levantan eminencias, y la ciudad f\u00e1cilmente puede dividirse en dos mitades, la oriental y la occidental. Si ignoramos alturas menos pronunciadas, podemos subdividir estas dos secciones en cerros septentrionales y meridionales. Cuando consideremos el crecimiento y el desarollo de la ciudad (v\u00e9ase <b>IV<\/b>) ser\u00e1 importante tener presente estos detalles. Al considerar las respectivas alturas y profundidades de estos montes y valles debemos tener en cuenta que han cambiado considerablemente a trav\u00e9s de los siglos. Esto es inevitable en toda ciudad continuamente habitada durante siglos, y particularmente cuando se han producido destrucciones peri\u00f3dicas. Capa tras capa de escombros y cascotes se apilan, las que en partes de Jerusal\u00e9n llegan a m\u00e1s de 30 <etiqueta id=\"#_ftn206\" name=\"_ftnref206\" title=\"\">m. En el caso de Jerusal\u00e9n tambi\u00e9n est\u00e1 el hecho de que en distintos per\u00edodos se ha tratado deliberadamente de rellenar los valles (especialmente el Tirope\u00f3n) y de reducir la altura de los cerros.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La provisi\u00f3n de agua para Jerusal\u00e9n siempre ha presentado problemas. Aparte de Bir Eyyub, el pozo que ya hemos mencionado, s\u00f3lo est\u00e1 el manantial de la Virgen, conectado mediante un acueducto con el estanque de Silo\u00e9. Hay, y siempre ha habido, otros embalses de agua, por supuesto, como Betesda en la \u00e9poca del <etiqueta id=\"#_ftn207\" name=\"_ftnref207\" title=\"\">NT<\/etiqueta>, y el estanque Mamila en el d\u00eda de hoy, pero todos dependen de las lluvias o de acueductos para tener agua. Bir Eyyub y el manantial de la Virgen con toda probabilidad son el En-rogel y el Gih\u00f3n b\u00edblicos, respectivamente. Bir Eyyub se encuentra al <etiqueta id=\"#_ftn208\" name=\"_ftnref208\" title=\"\">SE de la ciudad, en la uni\u00f3n de las tres gargantas mencionadas anteriormente. El manantial de la Virgen se encuentra directamente al <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn209\" name=\"_ftnref209\" title=\"\">N de Bir Eyyub, al <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn210\" name=\"_ftnref210\" title=\"\">E y un poco al <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn211\" name=\"_ftnref211\" title=\"\">S del \u00e1rea del templo. De este <\/etiqueta>modo resulta evidente que solamente la parte suroriental de Jerusal\u00e9n tiene una provisi\u00f3n segura de agua. (V\u00e9ase A. Mazar, \u201cThe Aqueducts of Jerusalem\u201d, en Y. Yadin, <i>Jerusalem Revealed<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn212\" name=\"_ftnref212\" title=\"\">pp. 79\u201384).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Nombre<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El significado del nombre es incierto. La palabra <etiqueta id=\"#_ftn213\" name=\"_ftnref213\" title=\"\">heb. generalmente se escribe <\/etiqueta><\/span><span style=''>y<sup>e<\/sup>r\u00fb\u0161&#257;laim<\/span><span lang=ES style=''> en el <etiqueta id=\"#_ftn214\" name=\"_ftnref214\" title=\"\">AT, pero esta es una forma an\u00f3mala, ya que el heb. no puede tener dos vocales consecutivas. Esta anomal\u00eda qued\u00f3 resuelta en el heb. posterior por la inserci\u00f3n de la letra \u201cy\u201d, quedando as\u00ed <\/etiqueta><\/span><span style=''>y<sup>e<\/sup>r\u00fb\u0161&#257;layim<\/span><span lang=ES style=''>; esta forma efectivamente aparece algunas veces en el AT, <etiqueta id=\"#_ftn215\" name=\"_ftnref215\" title=\"\">p. ej., Jer. 26.18. Esto puede haberse interpretado como un dual (porque la terminaci\u00f3n <\/etiqueta><\/span><span style=' '>-ayim<\/span><span lang=ES style=' '> es dual), y, en consecuencia, haberse considerado a la ciudad en forma doble en alg\u00fan aspecto. (Similarmente, el nombre heb. pan \u201cEgipto\u201d, <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>mi&#7779;rayim<\/span><span lang=ES style=' '>, parece ser dual.) Pero no cabe duda de que la forma original de la palabra en heb. era <\/span><span style=''>y<sup>e<\/sup>ru\u0161&#257;l&#275;m<\/span><span lang=ES style=''>; esto queda evidenciado por la abreviatura <\/span><span style=' '>\u0161&#257;l&#275;m<\/span><span lang=ES style=''> (en <etiqueta id=\"#_ftn216\" name=\"_ftnref216\" title=\"\">cast. \u201cSalem\u201d) en Sal. 76.2, y por la forma <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn217\" name=\"_ftnref217\" title=\"\">arm. del nombre <\/etiqueta><\/span><span style=''>y<sup>e<\/sup>r\u00fb\u0161l&#275;m<\/span><span lang=ES style=''> que encontramos en Esd. 5.14, etc.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Este nombre es preisraelita, y aparece en los textos de execraci\u00f3n <etiqueta id=\"#_ftn218\" name=\"_ftnref218\" title=\"\">egp. (<\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn219\" name=\"_ftnref219\" title=\"\">ss. XIX-XVIII; la forma parecer\u00eda ser Rusalimum) y en documentos <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn220\" name=\"_ftnref220\" title=\"\">as. posteriores (como <\/etiqueta><i>Urusalim<\/i> o <i>Urisalimmu<\/i>). Tambi\u00e9n figura el nombre en el archivo de *Ebla, <etiqueta id=\"#_ftn221\" name=\"_ftnref221\" title=\"\">ca. 2500 <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn222\" name=\"_ftnref222\" title=\"\">a.C. Generalmente se piensa que la primera parte del nombre signfica \u201cfundaci\u00f3n\u201d; el segundo elemento, que esta relacionado con el t\u00e9rmino heb. para \u201cpaz\u201d, probablemente se refer\u00eda a la deidad cananea Salem originalmente. Por <\/etiqueta>lo tanto \u201cfundaci\u00f3n de Salem\u201d es probablemente el sentido original del nombre; con el transcurso del tiempo, sin embargo, se habr\u00e1 comenzado a asociar el segundo elemento con \u201cpaz\u201d (heb. <\/span><span style=''>\u0161&#257;l\u00f4m<\/span><span lang=ES style=''>) en la mente de los jud\u00edos; <etiqueta id=\"#_ftn223\" name=\"_ftnref223\" title=\"\">cf. He. 7.2.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el <etiqueta id=\"#_ftn224\" name=\"_ftnref224\" title=\"\">gr. neotestament<\/etiqueta>ario el nombre se translitera de dos maneras diferentes: <i>Hierosolyma<\/i> (como en Mt. 2.1) y <\/span><span style=''>Hierousal&#275;m<\/span><span lang=ES style=''> (como en Mt. 23.37). Esta \u00faltima forma es evidentemente una buena aproximaci\u00f3n a la pronunciaci\u00f3n heb., y adem\u00e1s una prueba adicional de la existencia de una \u201c<i>e<\/i>\u201d como vocal final originalmente en hebreo. La primera de estas formas ha sido deliberadamente helenizada, a fin de que suene como palabra gr.; la primera parte de la voz nos recuerda inmediatamente el t\u00e9rmino gr. <\/span><span style=''>hieros<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018santo\u2019, y probablemente se le dio a toda la palabra el significado de \u201csanto Salem\u201d. La <etiqueta id=\"#_ftn225\" name=\"_ftnref225\" title=\"\"><span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span><\/etiqueta> s\u00f3lo tiene la forma <\/span><span style=''>Hierousal&#275;m<\/span><span lang=ES style=''>, mientras que los escritores griegos cl\u00e1sicos utilizan <\/span><span style=''>Hierosolyma<\/span><span lang=ES style=''> (p. ej. Polibio; as\u00ed <etiqueta id=\"#_ftn226\" name=\"_ftnref226\" title=\"\">tamb. en <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn227\" name=\"_ftnref227\" title=\"\">lat., p. ej. Plinio).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='text-indent:18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Jerusal\u00e9n se describe en Is. 52.1 como la ciudad santa, y hasta nuestros d\u00edas sigue recibiendo este t\u00edtulo. La frase heb. es <\/span><span style=' '>&#723;&#305;&#770;r haq-q&#333;&#7695;e\u0161<\/span><span lang=ES style=''>, literalmente \u201cla ciudad de la santidad\u201d. Probablemente la raz\u00f3n de este t\u00edtulo es que Jerusal\u00e9n ten\u00eda templo, el santuario en el que Dios se dignaba encontrarse con su pueblo. Por ello el t\u00e9rmino <\/span><span style=' '>q&#333;&#7695;e\u0161<\/span><span lang=ES style=''> adquiri\u00f3 tambi\u00e9n el significado de \u201csantuario\u201d a la vez que \u201csantidad\u201d. Para el juda\u00edsmo, entonces, Jerusal\u00e9n era la ciudad santa, sin rival alguno. Resultaba natural, por lo tanto, que Pablo y Juan, al comprender que la ciudad terrenal distaba de ser perfecta, designaran el lugar en el que Dios mora en verdadera santidad como \u201cla Jerusal\u00e9n de arriba\u201d (G\u00e1. 4.26), y la \u201cnueva Jerusal\u00e9n\u201d (Ap. 21.2).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Para otros nombres aplicados a la ciudad, v\u00e9ase <b>III<\/b>, en secuencia hist\u00f3rica.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Historia<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Se han encontrado rastros de un asentamiento prehist\u00f3rico en Jerusal\u00e9n, pero no se ha podido determinar su historia primitiva. Despu\u00e9s de una leve menci\u00f3n en los textos execratorios egipcios, a principios del 2\u00ba milenio, vuelve a aparecer en el <etiqueta id=\"#_ftn228\" name=\"_ftnref228\" title=\"\">ss.<\/etiqueta> XIV en las cartas de el-Amarna, en las que se indica que era gobernada por un rey de nombre Abd Jiba. En esa \u00e9poca se encontraba bajo el dominio de Egipto, y probablemente no era m\u00e1s que una fortaleza de monta\u00f1a. Posibles referencias pentateucas a ella sean como Salem (Gn. 14.18) y la monta\u00f1a en la \u201ctierra de Mor\u00edah\u201d en Gn. 22.2. Seg\u00fan una tradici\u00f3n muy antigua, este \u00faltimo lugar es donde posteriormente se construy\u00f3 el templo, pero no hay forma de comprobar esto. En lo que respecta a Salem, es casi seguro que se trata de Jerusal\u00e9n (<etiqueta id=\"#_ftn229\" name=\"_ftnref229\" title=\"\">cf. Sal. 76.2); de ser as\u00ed, fue gobernada en los d\u00edas de Abraham por un rey anterior, Melquisedec, que tambi\u00e9n era \u201csacerdote del Dios alt\u00edsimo\u201d (<\/etiqueta><\/span><span style=''>&#722;&#275;l &#723;ely\u00f4n<\/span><span lang=ES style=''>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Cuando los israelitas entraron en Cana\u00e1n Jerusal\u00e9n se encontraba en manos de una tribu semita del lugar, los jebuseos, cuyo rey era Adonisedec. Este gobernante form\u00f3 una alianza de reyes contra Josu\u00e9, pero fueron completamente derrotados; empero Josu\u00e9 no tom\u00f3 la ciudad, sin duda debido a las ventajas que ofrec\u00eda su posici\u00f3n natural. Qued\u00f3 en manos de los jebuseos con el nombre de Jeb\u00fas. Si comparamos Jue. 1.8 con Jue. 1.21 parecer\u00eda que Jud\u00e1 tom\u00f3 la parte de la ciudad por fuera de los muros de la fortaleza, y que Benjam\u00edn ocup\u00f3 esta parte y vivi\u00f3 pac\u00edficamente junto a los jebuseos en la fortaleza.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='text-indent:18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Esta era la situaci\u00f3n cuando David fue coronado rey. Su primera capital fue Hebr\u00f3n, pero pronto comprendi\u00f3 el valor de Jerusal\u00e9n y se dispuso a capturarla. No se trataba solamente de una medida t\u00e1ctica, sino tambi\u00e9n diplom\u00e1tica, porque el uso de una ciudad en la frontera entre Jud\u00e1 y Benjam\u00edn tendr\u00eda la virtud de reducir los celos entre ambas tribus. Los jebuseos se sent\u00edan seguros detr\u00e1s de los muros de la ciudad, pero los hombres de David entraron de manera inesperada y tomaron la ciudadela por sorpresa (2 S. 5.6ss). En este pasaje encontramos un tercer nombre, \u201cSi\u00f3n\u201d. Probablemente era el nombre del cerro sobre el que se encontraba la ciudadela; sin embargo, Vincent piensa que originalmente este nombre se aplicaba m\u00e1s bien al edificio de la fortaleza que al lugar que ocupaba.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Una vez tomada la ciudad, David mejor\u00f3 las fortificaciones y construy\u00f3 un palacio para s\u00ed; tambi\u00e9n instal\u00f3 el arca en su nueva capital. Salom\u00f3n sigui\u00f3 fortificando la ciudad, pero su mayor logro fue la construcci\u00f3n del templo. Despu\u00e9s de su muerte, y de la consiguiente divisi\u00f3n de su reino, Jerusal\u00e9n experiment\u00f3 cierta declinaci\u00f3n, como era de esperar, ya que en adelante ser\u00eda la capital de Jud\u00e1 \u00fanicamente. Ya en el quinto a\u00f1o de su sucesor, Roboam, el templo y el palacio real fueron saqueados por tropas egipcias (1 R. 14.25s). Tambi\u00e9n los merodeadores filisteos y \u00e1rabes saquearon el palacio en el reinado de Joram. Siendo rey Amas\u00edas, parte de los muros de la ciudad fueron destruidos a causa de un pleito con el rey del <etiqueta id=\"#_ftn230\" name=\"_ftnref230\" title=\"\">N<\/etiqueta>, Jo\u00e1s, y nuevamente hubo pillaje en el templo y en el palacio. Uz\u00edas repar\u00f3 el da\u00f1o ocasionado a las fortificaciones, de modo que en el reinado de Acaz la ciudad pudo soportar los ataques de los ej\u00e9rcitos combinados de Siria e Israel. Poco tiempo despu\u00e9s el reino del N sucumbi\u00f3 ante los asirios. Ezequ\u00edas de Jud\u00e1 tambi\u00e9n ten\u00eda buenas razones para temer el poder asirio, pero Jerusal\u00e9n escap\u00f3 providencialmente. Para casos de sitio construy\u00f3 un conducto para mejorar la provisi\u00f3n de agua potable a la ciudad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Nabucodonosor de Babilonia captur\u00f3 la ciudad en 597, y en 587 <etiqueta id=\"#_ftn231\" name=\"_ftnref231\" title=\"\">a.C. destruy\u00f3 la ciudad y el templ<\/etiqueta>o. Al final de ese siglo los jud\u00edos, entonces bajo el dominio de los persas, fueron autorizados a retornar a su tierra y su ciudad, y reconstruyeron el templo, pero los muros de la ciudad permanecieron en ruinas hasta que Nehem\u00edas los restaur\u00f3 a mediados del <etiqueta id=\"#_ftn232\" name=\"_ftnref232\" title=\"\">ss. V a.C. Alejandro Magno liquid\u00f3 el poder del imperio persa a fines del ss. IV, y despu\u00e9s de su muerte su general Tolomeo, fundador de la dinast\u00eda tolemaica en Egipto, entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n y agreg\u00f3 la ciudad a su reino. En 198 a.C. Palestina cay\u00f3 bajo e<\/etiqueta>l poder de Ant\u00edoco II, el rey sel\u00e9ucida de Siria. Alrededor de 30 a\u00f1os m\u00e1s tarde, Ant\u00edoco IV entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, destruy\u00f3 sus muros, y saque\u00f3 y profan\u00f3 el templo, e instal\u00f3 una guarnici\u00f3n siria en la ciudad, en el Acra. Judas Macabeo encabez\u00f3 una revuelta jud\u00eda, y en 165 a.C. se volvi\u00f3 a consagrar el templo. \u00c9l y sus sucesores gradualmente fueron ganando independencia para Judea, y la dinast\u00eda asmonea gobern\u00f3 sobre una Jerusal\u00e9n liberada hasta mediados del ss. I a.C., \u00e9poca en que Roma intervino. Los generales romanos forzaron la entrada de la ciudad en 63 y 54; un ej\u00e9rcito la saque\u00f3 en el a\u00f1o 40; y tres a\u00f1os m\u00e1s tarde Herodes el Grande tuvo que entrar por la fuerza para volver a controlarla. Primero tuvo que reparar el da\u00f1o causado por estas diversas incursiones, luego se embarc\u00f3 en un vasto programa de construcciones, y erigi\u00f3 algunas torres notables. La m\u00e1s renombrada de sus obras fue la reconstrucci\u00f3n del templo, en escala mucho m\u00e1s grandiosa, aunque la tarea no se complet\u00f3 durante la vida de dicho monarca. Una de sus torres fue la Antonia, que dominaba el \u00e1rea del templo (y que posteriormente fue sede de la guarnici\u00f3n romana que acudi\u00f3 en ayuda de Pablo en Hch. 21.34).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La revuelta jud\u00eda contra los romanos en 66 <etiqueta id=\"#_ftn233\" name=\"_ftnref233\" title=\"\">d.C. s\u00f3lo pod\u00eda tener una conclusi\u00f3n; en el <\/etiqueta>70 d.C. el general romano Tito entr\u00f3 por la fuerza en Jerusal\u00e9n y destruy\u00f3 sus fortificaciones y el templo. Dej\u00f3 tres torres en pie; una de ellas, Fasael, todav\u00eda se mantiene, y fue incorporada a la llamada \u201ctorre de David\u201d. Pero mayores desastres ten\u00edan que caer sobre los jud\u00edos: otra revuelta en 132 d.C. dio como resultado la reconstrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (en escala mucho menor) como ciudad pagana, dedicada a J\u00fapiter Capitolino, de la que fueron excluidos todos los jud\u00edos. Esto fue obra del emperador Adriano, quien llam\u00f3 a la ciudad reci\u00e9n reconstruida Aelia Capitolina (nombre que fue incorporado al \u00e1rabe, incluso, como Iliya). S\u00f3lo en el reinado de Constantino (a principios del ss. IV) se permiti\u00f3 a los jud\u00edos entrar nuevamente en la ciudad. Desde entonces la ciudad dej\u00f3 de ser pagana y se volvi\u00f3 cristiana, y se construyeron muchas iglesias y monasterios, entre ellas la iglesia del Santo Sepulcro.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Jerusal\u00e9n sufri\u00f3 muchas vicisitudes despu\u00e9s del ss. II; ha sido capturada, ocupada y administrada, en diversas \u00e9pocas, por tropas persas, \u00e1rabes, turcas, brit\u00e1nicas, e israel\u00edes, como tambi\u00e9n por los cruzados. Los adelantos edilicios m\u00e1s importantes en la ciudad vieja (en oposici\u00f3n a los suburbios modernos de r\u00e1pido crecimiento) se deben a los musulmanes primitivos, los cruzados, y finalmente al sult\u00e1n turco Suleim\u00e1n el Magn\u00edfico, que en 1542 reconstruy\u00f3 los muros de la ciudad en la forma en que podemos verlos actualmente. Los israel\u00edes dieron a la ciudad su antiguo nombre <etiqueta id=\"#_ftn234\" name=\"_ftnref234\" title=\"\">heb. <\/etiqueta><\/span><span style=''>y<sup>e<\/sup>r\u00fb\u0161&#257;layim<\/span><span lang=ES style=''>; generalmente los \u00e1rabes la llaman <\/span><span style=' '>al-Quds (al-Shar&#305;&#770;f)<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018el (noble) santuario\u2019.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. Crecimiento y extensi\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Debemos aclarar desde el comienzo que la historia f\u00edsica de Jerusal\u00e9n es bastante incierta. Esto, por supuesto, se debe en parte a los desastres y destrucciones peri\u00f3dicos, y a las capas de escombros que se han apilado a trav\u00e9s de los siglos. Estos factores han causado dificultades en otras partes tambi\u00e9n, pero a menudo los arque\u00f3logos han podido solucionarlas en gran medida. La dificultad particular con Jerusal\u00e9n es que ha sido continuamente habitada y todav\u00eda lo est\u00e1, de modo que es dif\u00edcil llevar a cabo excavaciones. Los arque\u00f3logos tienen que cavar donde pueden, y no donde piensan que valdr\u00eda la pena hacerlo. Por otra parte, hay una abundancia de tradiciones: cristianas, jud\u00edas, y musulmanas; pero en muchos casos no resulta f\u00e1cil evaluarlas. De modo que subsisten las dudas y la controversia; sin embargo, en el \u00faltimo siglo se han hecho muchos trabajos arqueol\u00f3gicos valiosos, lo que ha permitido resolver algunos problemas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En ninguna parte de la Escritura encontramos una descripci\u00f3n sistem\u00e1tica de la ciudad. Lo m\u00e1s cercano es la narraci\u00f3n de la reconstrucci\u00f3n de los muros por Nehem\u00edas. Pero hay un gran n\u00famero de referencias que ofrecen alguna informaci\u00f3n. Es necesario unirlas y colocarlas dentro del cuadro que nos proporciona la arqueolog\u00eda. Nuestra primera descripci\u00f3n de la ciudad es la de Josefo (<etiqueta id=\"#_ftn235\" name=\"_ftnref235\" title=\"\"><i>GJ<\/i><\/etiqueta> 5.136\u2013141); Josefo ofrece all\u00ed el fondo para su narraci\u00f3n de la captura gradual de la ciudad por Tito y los ej\u00e9rcitos romanos. Tambi\u00e9n es necesario ubicar esto en el cuadro general.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las excavaciones han demostrado concluyentemente que la ciudad m\u00e1s primitiva se encontraba en el cerro al <etiqueta id=\"#_ftn236\" name=\"_ftnref236\" title=\"\">SE, zona que ahora est\u00e1 completamente fuera de los muros de la ciudad (el muro meridional fue ll<\/etiqueta>evado algo hacia el N en el ss. II d.C.). Debemos tener en cuenta que la Si\u00f3n original se hallaba sobre la colina oriental; en la \u00e9poca de Josefo ya se hab\u00eda dado err\u00f3neamente el nombre al cerro del SO.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Poco queda del per\u00edodo anterior a los jebuseos, pero podemos inferir que una peque\u00f1a ciudad creci\u00f3 en la colina <etiqueta id=\"#_ftn237\" name=\"_ftnref237\" title=\"\">SO, cerca del manantial de Gih\u00f3n en el valle hacia el E. Los jebuseos agrandaron la ciudad hasta cierto l\u00edmite, principalmente con la construcci\u00f3n de terrazas hacia el <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn238\" name=\"_ftnref238\" title=\"\">E, de modo que su muro orient<\/etiqueta>al quedaba bastante abajo de la ladera, hacia el manantial. Parecer\u00eda que esta terraza y el muro oriental necesitaron mantenimiento y reparaciones frecuentes, hasta su destrucci\u00f3n final por los babilonios a principios del ss. VI a.C., despu\u00e9s de lo cual el muro oriental fue nuevamente movido hacia la colina. La opini\u00f3n actual se inclina a considerar que el t\u00e9rmino *\u201cMillo\u201d (<etiqueta id=\"#_ftn239\" name=\"_ftnref239\" title=\"\">p. ej. 2 S. 5.9; 1 R. 9.15), que se deriva de una ra\u00edz heb. que significa \u201cllenar\u201d, se refiere a esta terraza.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En tiempos de paz era pr\u00e1ctica com\u00fan construir las casas fuera de los muros, lo que cada tanto requer\u00eda la construcci\u00f3n de nuevos muros y fortificaciones. La ciudad de David y Salom\u00f3n se extend\u00eda hacia el N, en particular, y el templo se encontraba sobre el cerro <etiqueta id=\"#_ftn240\" name=\"_ftnref240\" title=\"\">NE; el palacio r<\/etiqueta>eal probablemente estaba ubicado en la zona entre la ciudad m\u00e1s antigua y el \u00e1rea del templo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La zona intermediaria es probablemente \u201cel Ofel\u201d de pasajes tales romo 2 Cr. 27.3, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn241\" name=\"_ftnref241\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''> (el nombre significa \u201chinchaz\u00f3n\u201d, y fue aplicado a la ciudadela de otras ciudades tambi\u00e9n, p. ej. Samaria, <etiqueta id=\"#_ftn242\" name=\"_ftnref242\" title=\"\">cf. 2 R. 5.24, <\/etiqueta><\/span><etiqueta id=\"#_ftn243\" name=\"_ftnref243\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''> ); pero algunos eruditos aplican el t\u00e9rmino a toda la colina oriental que se encuentra al <etiqueta id=\"#_ftn244\" name=\"_ftnref244\" title=\"\">S del templo. La ciudad jebusea, o quiz\u00e1<\/etiqueta>s m\u00e1s estrictamente su fortaleza central, ya ten\u00eda el nombre de \u201cSi\u00f3n\u201d (cuyo significado es incierto, quiz\u00e1s \u201c\u00e1rea seca\u201d o \u201ceminencia\u201d) en la \u00e9poca de su captura por David, despu\u00e9s de lo cual se llam\u00f3 \u201cciudad de David\u201d (cf. 2 S. 5.6\u201310; 1 R. 8.1). El nombre \u201cSi\u00f3n\u201d se volvi\u00f3, o sigui\u00f3 siendo, sin\u00f3nimo de Jerusal\u00e9n en general.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En los pr\u00f3speros d\u00edas del ss. VIII a.C. la ciudad comenz\u00f3 a extenderse hacia la colina occidental; parecer\u00eda que este nuevo suburbio se conoci\u00f3 como segundo barrio o Misn\u00e9 (2 R. 22.14). Posteriormente un muro lo circund\u00f3, construido ya sea durante el reinado de Ezequ\u00edas (cf. 2 Cr. 32.5) o algo m\u00e1s tarde. Lo que es seguro es que esta ampliaci\u00f3n inclu\u00eda el cerro <etiqueta id=\"#_ftn245\" name=\"_ftnref245\" title=\"\">NO, pero no se ha podido determinar si el cerro SO estaba ocupado en esa \u00e9po<\/etiqueta>ca. Los arque\u00f3logos israel\u00edes han llegado a la conclusi\u00f3n de que s\u00ed lo estaba, y de que el estanque de Silo\u00e9 se hallaba dentro de los muros de la ciudad en el reinado de Ezequ\u00edas; pero K. M. Kenyon sostiene lo contrario.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Jerusal\u00e9n fue saqueada por las tropas de Nabucodonosor en 587 a.C.; la mayor\u00eda de los edificios fueron destruidos, y se demolieron los muros de la ciudad. El templo fue reedificado a fines del siglo, y Jerusal\u00e9n nuevamente tuvo una peque\u00f1a poblaci\u00f3n; pero no fue hasta mediados del ss. V que las autoridades persas permitieron la reconstrucci\u00f3n de los muros de la ciudad por parte de Nehem\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Es indudable que Nehem\u00edas reconstruy\u00f3 los muros anteriores hasta el punto que le fue posible, pero de las excavaciones se desprende claramente que la colina occidental qued\u00f3 abandonada, como as\u00ed tambi\u00e9n las laderas orientales del cerro SE. Las terrazas jebuseas fueron tan completamente demolidas que no fue posible repararlas, y fue por ello que Nehem\u00edas llev\u00f3 el muro oriental hasta la colina.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Lamentablemente la descripci\u00f3n que hace Nehem\u00edas de la Jerusal\u00e9n de sus d\u00edas plantea numerosos problemas. Por un lado, no resulta claro cu\u00e1les puertas se encontraban en los muros de la ciudad, y cu\u00e1les estaban en el templo. Por otra parte, hay numerosas dificultades textuales en los pasajes pertinentes de Nehem\u00edas. Adem\u00e1s, no ofrece ninguna indicaci\u00f3n en cuanto a direcci\u00f3n o en cuanto a cambios de direcci\u00f3n. A esto tenemos que a\u00f1adir el hecho de que los nombres de las puertas cambiaban con cierta frecuencia. Debido a las recientes excavaciones es necesario revisar los intentos anteriores de interpretar los datos de Nehem\u00edas. Resulta bastante claro, sin embargo, que el circuito que se describe en Neh. 3 sigue una direcci\u00f3n contraria a las agujas del reloj, y que comienza al N de la ciudad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Hay pocos indicios de que la ciudad llegara hasta la colina occidental nuevamente hasta el ss. II a.C. Despu\u00e9s de la revuelta de los Macabeos la ciudad comenz\u00f3 a crecer nuevamente. A Herodes el Grande se le debe un considerable programa de construcciones a fines del ss. I a.C., y la ciudad sigui\u00f3 creciendo hasta su destrucci\u00f3n al final de la rebeli\u00f3n jud\u00eda (66\u201370 d.C.). Nuestra principal fuente literaria para todo este per\u00edodo es Josefo; pero su informaci\u00f3n deja sin resolver una cantidad de problemas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El primero de ellos es la posici\u00f3n del \u201cAcra\u201d, la fortaleza siria levantada en Jerusal\u00e9n en 169 a.C. Evidentemente su prop\u00f3sito fue mantener los atrios del templo bajo estrecha vigilancia, pero ni Josefo ni 1 <etiqueta id=\"#_ftn246\" name=\"_ftnref246\" title=\"\">Mac. aclaran si la guarnici\u00f3n est<\/etiqueta>aba ubicada al N, al <etiqueta id=\"#_ftn247\" name=\"_ftnref247\" title=\"\">O, o al S del templo. Las opiniones est\u00e1n divididas, pero las m\u00e1s recientes excavaciones tienden a apoyar la tercera posibilidad (v\u00e9ase <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn248\" name=\"_ftnref248\" title=\"\"><i>BASOR <\/i><\/etiqueta>176, 1964, <etiqueta id=\"#_ftn249\" name=\"_ftnref249\" title=\"\">pp. 10s).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Un segundo problema es la direcci\u00f3n de la \u201csegunda muralla\u201d y la \u201ctercera muralla\u201d mencionadas por Josefo, que nos dice que los romanos penetraron en Jerusal\u00e9n en 70 d.C. atravesando progresivamente tres muros septentrionales. Josefo describe los puntos terminales de los tres muros, pero no ofrece informaci\u00f3n con respecto a la l\u00ednea que segu\u00edan. Las excavaciones han complementado su informaci\u00f3n aqu\u00ed y all\u00ed, pero aun as\u00ed queda mucha incertidumbre.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>K. M. Kenyon identific\u00f3 los restos de una antigua muralla en la actual puerta de Damasco como parte del tercer muro, pero seg\u00fan los arque\u00f3logos israel\u00edes es parte del segundo muro; los descubrimientos mas al N han sido relacionados con el tercer muro por estos \u00faltimos, pero Kenyon afirma que se trata de una muralla de circunvalaci\u00f3n (erigida por Tito durante el sitio de Jerusal\u00e9n). La tercera muralla se comenz\u00f3 bajo Agripa I (41\u201344 d.C.), y estaba reci\u00e9n terminada cuando empez\u00f3 la guerra jud\u00eda del 66 d.C., de modo que poco servir\u00edan los m\u00e9todos estratigr\u00e1ficos para distinguir el muro de Agripa del de Tito.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Un punto de especial inter\u00e9s relacionado con la segunda muralla, que debe haber sido construida en el ss. II o I a.C. (Josefo no da la fecha de su construcci\u00f3n), es su relaci\u00f3n con la iglesia del Santo Sepulcro. Si, en efecto, la iglesia se\u00f1ala el aut\u00e9ntico sitio de la crucifixi\u00f3n y el entierro de Cristo, debe haberse encontrado fuera de los muros de la ciudad; pero durante muchos a\u00f1os se dud\u00f3 de si el lugar se encontraba dentro o fuera de la l\u00ednea del segundo muro (todav\u00eda no exist\u00eda el tercer muro). Actualmente se ha establecido que esta zona est\u00e1 al N de la muralla, y por lo tanto, el lugar puede ser aut\u00e9ntico.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La ciudad qued\u00f3 en ruinas entre 70 d.C. y la revuelta de Barcoqueb\u00e1, 60 a\u00f1os despu\u00e9s. El emperador Adriano reconstruy\u00f3 posteriormente la ciudad y la denomin\u00f3 Aelia Capitolina; esta ciudad fue mucho m\u00e1s peque\u00f1a que la anterior, con la permanente retracci\u00f3n del muro meridional. Durante la era cristiana el tama\u00f1o de Jerusal\u00e9n se ha mantenido constante. El \u00e1rea amurallada actual (\u201cla ciudad vieja\u201d) adquiri\u00f3 su forma definitiva bajo Sulcim\u00e1n el Magn\u00edfico en el ss. XVI.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>V. Significaci\u00f3n teol\u00f3gica<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Por metonimia natural los nombres \u201cSi\u00f3n\u201d y \u201cJerusal\u00e9n\u201d frecuentemente se aplican al conjunto de ciudadanos (incluso cuando estaban en el exilio), a toda Jud\u00e1, a todo Israel, o a todo el pueblo de Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Jerusal\u00e9n representa un papel teol\u00f3gico importante en ambos testamentos; en este sentido tampoco es f\u00e1cilmente distinguible del pa\u00eds en su totalidad. Dos temas predominan: Jerusal\u00e9n es, al mismo tiempo, el lugar de la infidelidad y desobediencia de los jud\u00edos, y tambi\u00e9n el lugar de la elecci\u00f3n, la presencia, la protecci\u00f3n, y la gloria de Dios. La evoluci\u00f3n de la historia ha demostrado la validez del primero de ellos, que inevitablemente provoc\u00f3 la ira divina y su correspondiente castigo; las glorias de la ciudad s\u00f3lo pueden encontrarse en el futuro. (V\u00e9ase especialmente Is. 1.21; 29.1\u20134; Mt. 23.37s; y Sal. 78.68s; Is. 37.35; 54.11\u201317). El contraste entre lo real y lo ideal naturalmente dio lugar al concepto de una Jerusal\u00e9n celestial (cf. Ga. 4.25s; He. 12.22; Ap. 21).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0J. Jerem\u00edas, <i>Jerusal\u00e9n en los tiempos de Jes\u00fas<\/i>, 1977; H. Schultz, \u201cJerusal\u00e9n\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn250\" name=\"_ftnref250\" title=\"\"><i>\u00b0DTNT<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn251\" name=\"_ftnref251\" title=\"\">t(t). II, pp. 373\u2013377; R. de Vaux, <\/etiqueta><i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985, pp. 410ss; A. Parrot, <i>El templo de Jerusal\u00e9n<\/i>, 1962; G. F. Owen, <i>Jerusal\u00e9n<\/i>, 1975; G. E. Wright, <i>Arqueolog\u00eda biblica<\/i>, 1975, pp. 181ss; H. Haag, V. D. Born, S. de Ausejo, \u201cJerusal\u00e9n\u201d, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn252\" name=\"_ftnref252\" title=\"\"><i><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green'>\u00b0db<\/span><\/i><\/etiqueta><span lang=ES style=''>, 1951.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sobre historia y arqueolog\u00eda, v\u00e9ase especialmente K. M. Kenyon,<i> Digging up Jerusalem<\/i>, 1974, y bibliograf\u00eda all\u00ed detallada; Y. Yadin (<etiqueta id=\"#_ftn253\" name=\"_ftnref253\" title=\"\">eds.), <\/etiqueta><i>Jerusalem Revealed<\/i>, 1975; B. Mazar, <i>The Mountain of the Lord<\/i>, 1975; <etiqueta id=\"#_ftn254\" name=\"_ftnref254\" title=\"\"><i>EAEHL<\/i><\/etiqueta>, 2, pp. 579\u2013647. Sobre condiciones econ\u00f3micas y sociales, v\u00e9ase J. Jeremias, <i>Jerusalem in the Time of Jesus<\/i>, 1969. Sobre teolog\u00eda v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn255\" name=\"_ftnref255\" title=\"\"><i>TDNT<\/i><\/etiqueta> 7, pp. 292\u2013338; W. D. Davies, <i>The Gospel and the Land<\/i>, 1974.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn256\" name=\"_ftnref256\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>D.F.P.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Respecto a la Ciudad Santa de Jerusal\u00e9n, vea los siguientes art\u00edculos:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jerusal\u00e9n (antes de 71 d.C.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jerusal\u00e9n (71 &#8211; 1099)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jerusal\u00e9n, Reino Latino de (1099-1291)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jerusal\u00e9n (Despu\u00e9s de 1291)\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Si\u00f3n Jos 15:63 ha quedado el jebuseo en J con los hijos Jdg 1:8 combatieron los hijos de Jud\u00e1 a J y la Jdg 1:21 el jebuseo habit\u00f3 con .. 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