{"id":27294,"date":"2016-02-05T18:25:25","date_gmt":"2016-02-05T23:25:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/francisco-de-paula-gonzalez-vigil\/"},"modified":"2016-02-05T18:25:25","modified_gmt":"2016-02-05T23:25:25","slug":"francisco-de-paula-gonzalez-vigil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/francisco-de-paula-gonzalez-vigil\/","title":{"rendered":"FRANCISCO DE PAULA GONZALEZ VIGIL"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Introducci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Su formaci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Vigil y el sacerdocio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Vigil y la pol\u00edtica<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Sus obras\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">5.1 a)La Iglesia, el Papa, los obispos y la religi\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">5.2 b) Las asociaciones, la educaci\u00f3n y el republicanismo<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">6 Su muerte y la significaci\u00f3n de sus funerales<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">7 Francisco de Paula Gonz\u00e1lez Vigil en la historia del Per\u00fa<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>  Francisco de Paula Gonz\u00e1lez VigilFrancisco de Paula Gonz\u00e1lez Vigil naci\u00f3 en Tacna el 13 de septiembre de 1792, en una etapa en la que esa ciudad sure\u00f1a crec\u00eda en importancia y gozaba de cierta prosperidad econ\u00f3mica, sobre todo porque su ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica la convert\u00eda en punto de paso en diversas rutas comerciales, principalmente en lo referido a la producci\u00f3n minera y textil. Fue el hijo primog\u00e9nito de Joaqu\u00edn Gonz\u00e1lez Vigil, administrador de correos y tabacos, y de Mar\u00eda Micaela Y\u00e1\u00f1ez, perteneciente ella a una familia de antigua raigambre tacne\u00f1a.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para entender su vida resulta \u00fatil distinguir seis grandes periodos: el primero fue el de su formaci\u00f3n personal y acad\u00e9mica, que se desarroll\u00f3 entre Tacna, Arequipa y el Cuzco; el segundo transcurre entre 1815 y 1826, durante el cual abraz\u00f3 el sacerdocio y se dedic\u00f3 a tareas educativas en diversas localidades, pero fundamentalmente en Arequipa; el tercer periodo se desarrolla entre 1826 y 1840, que est\u00e1 caracterizado por su intensa actuaci\u00f3n pol\u00edtica, al igual que por su crisis religiosa; el cuarto periodo es el de su mayor producci\u00f3n intelectual, entre 1840 y 1851;  el quinto, que abarca las d\u00e9cadas de 1850 y de 1860, caracterizado tambi\u00e9n por la aparici\u00f3n de muchas de sus publicaciones, tuvo sin embargo como caracter\u00edstica fundamental la abierta rebeld\u00eda contra el Papa; y el sexto periodo comprende los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, durante los cuales sigui\u00f3 publicando incansablemente .\n<\/p>\n<h2>Su formaci\u00f3n<\/h2>\n<p>  Curs\u00f3 en Tacna los estudios elementales, traslad\u00e1ndose a Arequipa en julio de 1803, donde ingres\u00f3 como pensionista en el Seminario Conciliar de San Jer\u00f3nimo, el cual ten\u00eda por entonces notable prestigio, a ra\u00edz de la reforma que en \u00e9l emprendi\u00f3 el c\u00e9lebre obispo Pedro Jos\u00e9 Ch\u00e1vez de la Rosa. Tuvo all\u00ed entre sus maestros a Francisco Javier de Luna Pizarro y a Mariano Melgar .  No consta que su primera intenci\u00f3n hubiera sido la de dedicarse a la vida sacerdotal, ya que numerosos eran los alumnos que cursaban estudios all\u00ed sin el objetivo de la ordenaci\u00f3n. En sus varios a\u00f1os de formaci\u00f3n acad\u00e9mica en Arequipa estudi\u00f3 Latinidad, Matem\u00e1ticas, Filosof\u00eda y Teolog\u00eda, y no tard\u00f3 en ser considerado el alumno m\u00e1s brillante del Seminario. En 1811 se le otorg\u00f3 en la misma instituci\u00f3n la c\u00e1tedra de Gram\u00e1tica y la prosecretar\u00eda. Al a\u00f1o siguiente se traslad\u00f3 al Cuzco, en cuya Universidad de San Antonio Abad le fueron aceptados sus estudios anteriores, optando all\u00ed, el 12 de septiembre de 1812, el doctorado en Teolog\u00eda. Regres\u00f3 luego a su Tacna natal, pero en 1815 se traslad\u00f3 nuevamente a Arequipa. Asumi\u00f3 en el Seminario de San Jer\u00f3nimo la c\u00e1tedra de Filosof\u00eda y Matem\u00e1ticas. En 1819 recibi\u00f3 la ordenaci\u00f3n sacerdotal, continuando paralelamente su vida acad\u00e9mica, ya que poco despu\u00e9s asumi\u00f3 la c\u00e1tedra de Teolog\u00eda y el vicerrectorado. Dej\u00f3 su dedicaci\u00f3n acad\u00e9mica en el Seminario en 1823, volviendo a Tacna .<\/p>\n<h2>Vigil y el sacerdocio<\/h2>\n<p>  Jos\u00e9 Sebasti\u00e1n de Goyeneche y BarredaHan sido muchas las opiniones vertidas con respecto a Vigil y el sacerdocio. Algunos autores han se\u00f1alado que no tuvo una verdadera vocaci\u00f3n sacerdotal; otros han afirmado que s\u00ed la tuvo, y que las dudas con respecto a su estado, y con respecto a la propia fe, le surgieron varios a\u00f1os despu\u00e9s de su ordenaci\u00f3n, cuando ya estaba dedicado a actividades pol\u00edticas. El mismo Vigil relata que cuando en 1815 se le propuso recibir el diaconado, \u201caterrado a la vista de lo que iba a hacer, me fugu\u00e9 la v\u00edspera de la ordenaci\u00f3n\u201d . Se ha interpretado que fue su respeto a la fe y al estado sacerdotal el que le habr\u00eda hecho tomar esa decisi\u00f3n, al sentirse indigno de tal ordenaci\u00f3n . En ese sentido, Jorge Guillermo Legu\u00eda supone que por entonces Vigil no habr\u00eda tenido ninguna duda de fe, y que su negativa a ordenarse en ese momento habr\u00eda sido fruto de su delicadeza de esp\u00edritu, al no creerse digno del sacerdocio . Posteriormente sufri\u00f3 una enfermedad, y tras superarla pidi\u00f3 ser ordenado, sin que exista evidencia de coacci\u00f3n en esa decisi\u00f3n. Recibi\u00f3 la ordenaci\u00f3n de manos del obispo Jos\u00e9 Sebasti\u00e1n de Goyeneche. Ejerci\u00f3 su ministerio, celebrando misa, confesando y dedic\u00e1ndose a otras actividades pastorales. Dado que su fr\u00e1gil salud le hac\u00eda dif\u00edcil el dirigir una parroquia, postul\u00f3 -sin \u00e9xito- a la canonj\u00eda magisterial en el cabildo eclesi\u00e1stico de Arequipa en 1822. Al a\u00f1o siguiente \u2013como ya se ha referido- volvi\u00f3 a Tacna, dejando el vicerrectorado del Seminario de Arequipa, al igual que su c\u00e1tedra . Dos a\u00f1os despu\u00e9s viaj\u00f3 a Chile por razones de salud, volviendo luego a Tacna. En 1831 recibi\u00f3 el doctorado en Derecho en la Universidad de Arequipa, en raz\u00f3n de haberse contado entre los miembros fundadores de la Academia Lauretana. En la misma ciudad asumi\u00f3 el rectorado del colegio de la Independencia, cargo que ejerci\u00f3 durante tres a\u00f1os, combin\u00e1ndolo con sus tareas parlamentarias en Lima. En 1832 vot\u00f3 a favor de la ley que disminuy\u00f3 ciertas contribuciones de los p\u00e1rrocos a sus obispos, lo cual caus\u00f3 especial desagrado a monse\u00f1or Goyeneche, obispo de Arequipa y anterior protector de Vigil. Adem\u00e1s, durante la Convenci\u00f3n de 1834 se cont\u00f3 Vigil entre los que promovieron una resoluci\u00f3n legislativa que dispusiera el destierro y la confiscaci\u00f3n de bienes de Goyeneche , con lo cual se manifest\u00f3 de modo m\u00e1s rotundo su distanciamiento de la jerarqu\u00eda de la Iglesia .  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si bien manten\u00eda su condici\u00f3n sacerdotal, debe destacarse en Vigil la coherencia de sus posiciones, ya que en varias oportunidades rechaz\u00f3 funciones y dignidades eclesi\u00e1sticas que le fueron ofrecidas por los gobiernos, a pesar de las dificultades econ\u00f3micas que tuvo que afrontar. Como \u00e9l mismo afirm\u00f3, desde esos a\u00f1os qued\u00f3 simplemente como \u201chombre y ciudadano\u201d; o, al decir de Gonz\u00e1lez Prada, como un \u201ccl\u00e9rigo laico\u201d .\n<\/p>\n<h2>Vigil y la pol\u00edtica<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">La otra faceta fundamental de Vigil es la pol\u00edtica. Fue un hombre de clara vocaci\u00f3n pol\u00edtica, la cual fue demostrada incluso antes de su ordenaci\u00f3n sacerdotal: en 1813 pronunci\u00f3 en la iglesia de Tacna una arenga popular con ocasi\u00f3n del establecimiento del primer ayuntamiento de esa ciudad. Esa actuaci\u00f3n le dio cierta fama, al igual que estima entre sus paisanos. Sin embargo, por esas fechas no manifest\u00f3 Vigil ninguna simpat\u00eda por la causa separatista frente a la autoridad virreinal. Al contrario, consider\u00f3 que podr\u00edan ser muy graves las consecuencias de una separaci\u00f3n de Espa\u00f1a, manifest\u00e1ndose partidario de reclamar importantes reformas a las autoridades metropolitanas, sin cambios en la estructura pol\u00edtica . Al igual que muchos otros personajes de esos convulsionados a\u00f1os, el temor frente a los posibles riesgos de una eventual emancipaci\u00f3n hizo que Vigil se alineara en la defensa del rey. Sin embargo, cuando a\u00f1os despu\u00e9s la Independencia fue ya un hecho, termin\u00f3 siendo un convencido republicano, y un tenaz defensor de los derechos del Per\u00fa como Estado soberano. Esta evoluci\u00f3n personal en cuanto a sus concepciones pol\u00edticas no puede verse como manifestaci\u00f3n de oportunismo, sino como prueba del drama interior que muchos peruanos vivieron ante la incertidumbre del cambio pol\u00edtico. Su propio testimonio -escrito mucho despu\u00e9s- es muy revelador:\n<\/p>\n<p>  Agust\u00edn Gamarra\u00bbYo no tuve la gloria de a\u00f1adir mis esfuerzos a los Padres de la Patria, a los de los hombres del a\u00f1o 21, por el logro de la Independencia. Dedicado enteramente a los estudios, bajo la direcci\u00f3n de hombres de buena fe y recto coraz\u00f3n pero de conciencia extraviada en este punto, que extraviaban tambi\u00e9n otras conciencias, predicando el derecho divino de los Reyes, yo no pensaba (por ese tiempo) en otra cosa ni me fue permitido ver la luz .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Su dedicaci\u00f3n mayor a la vida pol\u00edtica se inici\u00f3 en 1826, cuando se traslad\u00f3 a Lima, por haber sido elegido el a\u00f1o anterior, junto con Hip\u00f3lito Unanue, diputado por Arica. La llegada a la capital y su participaci\u00f3n en el Congreso supusieron el inicio de una nueva etapa en su vida, y la aparici\u00f3n de muchas de sus posteriores inquietudes. El mismo Vigil lo recordaba del modo siguiente:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u201c(\u2026) desde que vine a la capital de la Rep\u00fablica, despu\u00e9s de conseguida la independencia, nuevo teatro, nuevas ideas me iban transformando poco a poco. Mi esp\u00edritu recorr\u00eda otros espacios: dej\u00e9 en libertad mi raz\u00f3n, este inapreciable don de Dios, pens\u00e9 y vi, medit\u00e9, me desenga\u00f1\u00e9, y no quise apagar la luz que a muchos servir\u00eda\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Durante treinta a\u00f1os casi ininterrumpidos fue representante en el Congreso. En 1826 se aline\u00f3 con Francisco Javier de Luna Pizarro \u2013sacerdote y liberal, como Vigil- y con otros liberales en la reacci\u00f3n contraria a la Constituci\u00f3n vitalicia de Bol\u00edvar, sufriendo deportaci\u00f3n. Integr\u00f3 un grupo minoritario de diputados liberales que de modo valiente se opuso a Bol\u00edvar en uno de sus momentos de mayor gloria .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Particip\u00f3 en la elaboraci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1828, promulgada por el presidente La Mar. En realidad, durante las d\u00e9cadas de 1820 y de 1830 fueron Vigil y Luna Pizarro los principales dirigentes liberales del pa\u00eds, aunque sus discrepancias con los \u201chombres del orden\u201d \u2013los conservadores- estuvieron fundamentalmente referidas al respeto de los derechos constitucionales .\n<\/p>\n<p>  Luis Jos\u00e9 de Orbegoso y MoncadaFue importante la actuaci\u00f3n de Vigil en la acusaci\u00f3n que plante\u00f3 contra Agust\u00edn Gamarra \u2013en noviembre de 1832- alegando que no hab\u00eda respetado determinadas garant\u00edas constitucionales. Siendo un tiempo en el que a\u00fan no se hab\u00eda establecido la irresponsabilidad del presidente por actos de administraci\u00f3n, Vigil lo acus\u00f3 de haber expatriado a un ciudadano sin contemplar el debido proceso, de haber doblado la tasa del papel sellado y de haber disuelto la Junta Departamental de Lima . Si bien la acusaci\u00f3n a Gamarra, seg\u00fan Basadre, const\u00f3 de \u201ccargos que una experiencia posterior vuelve irrisorios\u201d, el propio historiador de la Rep\u00fablica destaca que \u201cel discurso de Vigil fue un modelo de altivez e independencia, de elevaci\u00f3n y serenidad, de precisi\u00f3n y sobriedad\u201d, trat\u00e1ndose de \u201cun verdadero serm\u00f3n c\u00edvico\u201d . Con el c\u00e9lebre \u201cYo debo acusar, yo acuso\u201d, Vigil \u2013que entonces era presidente de la C\u00e1mara de Diputados- concluy\u00f3 su intervenci\u00f3n, que fue una ardiente defensa de los preceptos constitucionales, en el curso de la cual refut\u00f3 a quienes sosten\u00edan que las infracciones eran de car\u00e1cter menor, se\u00f1alando que nada era peque\u00f1o en la Constituci\u00f3n, y que el gobernante que no respetaba las normas legales se convert\u00eda en tirano. Basadre califica este famoso discurso parlamentario como brillante e inolvidable, y considera que todo amante de la democracia debe considerarlo como la pieza oratoria que redime a esa \u00e9poca, caracterizada por la anarqu\u00eda: \u201cla generaci\u00f3n de la primera anarqu\u00eda republicana debe presentarse ante el juicio final pidiendo la absoluci\u00f3n con ese texto en la mano\u201d .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esa pieza oratoria signific\u00f3 para Vigil el alcanzar su mayor fama pol\u00edtica. Pocos d\u00edas despu\u00e9s de esa intervenci\u00f3n se descubri\u00f3 una conspiraci\u00f3n contra el presidente Gamarra. Por la notoriedad que hab\u00eda adquirido, Vigil se apresur\u00f3 a publicar un texto negando su participaci\u00f3n en dicha conspiraci\u00f3n: \u201cEntienda el Presidente de la Rep\u00fablica que mi campo de batalla es la tribuna, y que fuera de ella soy lo que siempre he sido, lo que debe ser un ciudadano pac\u00edfico\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">M\u00e1s adelante, al terminar las labores de la Convenci\u00f3n Nacional, Vigil volvi\u00f3 a Tacna. En 1835 fue elegido nuevamente diputado, aunque la turbulencia pol\u00edtica impidi\u00f3 que funcionara el Congreso ese a\u00f1o. Se traslad\u00f3 a Arequipa para asumir nuevamente el rectorado del colegio de la Independencia, y public\u00f3 all\u00ed una serie de art\u00edculos period\u00edsticos sobre el federalismo. Regres\u00f3 nuevamente a Tacna, ya que la anarqu\u00eda pol\u00edtica hab\u00eda afectado los bienes y rentas del colegio, con lo cual no pudo ejercer all\u00ed sus funciones. En su ciudad natal continu\u00f3, de uno u otro modo, en la actividad pol\u00edtica. As\u00ed, por ejemplo, en 1836 tom\u00f3 la palabra en una junta p\u00fablica para pronunciarse contra el intento de ciertos sectores de separar del Per\u00fa la provincia de Tacna para ponerla bajo la protecci\u00f3n de Andr\u00e9s de Santa Cruz, presidente de Bolivia .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el mismo a\u00f1o de 1836 se traslad\u00f3 nuevamente a Lima, requerido por el presidente Orbegoso, pero dos a\u00f1os despu\u00e9s volvi\u00f3 a Tacna, se\u00f1alando que en Lima ve\u00eda continuamente turbada su tranquilidad. Basadre ha planteado la hip\u00f3tesis de que la raz\u00f3n de fondo pudo ser su desacuerdo frente al rumbo que iba tomando la Confederaci\u00f3n Per\u00fa-Boliviana . En efecto, esta origin\u00f3 una divisi\u00f3n entre los liberales peruanos: un sector de estos apoy\u00f3 decididamente ese proyecto pol\u00edtico hasta su derrota final, mientras que otro grupo \u2013integrado, entre otros, por el propio Vigil y por Francisco Javier Mari\u00e1tegui-, consider\u00f3 que respaldarlo pod\u00eda suponer traicionar la integridad del territorio peruano .\n<\/p>\n<p>  Mapa de la Condeferaci\u00f3n peruano-bolivianaSufri\u00f3 destierro en Chile tras la ca\u00edda de la Confederaci\u00f3n, volviendo a Tacna en 1840. Al a\u00f1o siguiente fue elegido diputado por la provincia de Tarapac\u00e1, aunque el Congreso no lleg\u00f3 a reunirse, y Vigil se mantuvo retirado por unos a\u00f1os de la vida pol\u00edtica. En realidad, a partir de ese momento su vinculaci\u00f3n con la pol\u00edtica activa fue haci\u00e9ndose menos intensa, a pesar de seguir resultando elegido por los tacne\u00f1os como su representante en las legislaturas de 1851 y de 1853, al igual que en la Convenci\u00f3n Nacional de 1855 . Se dedic\u00f3 sobre todo a defender sus ideas a trav\u00e9s de la pluma. Fue notable la protesta que dirigi\u00f3 al presidente Castilla en 1859, por medio de un art\u00edculo publicado en El Comercio el 28 de julio de ese a\u00f1o, oponi\u00e9ndose al decreto por el cual, d\u00edas antes, se hab\u00eda puesto fin al Congreso y se convocaban elecciones para constituir una nueva representaci\u00f3n nacional . <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Gonz\u00e1lez Prada vincula las reservas de Vigil a participar en la vida pol\u00edtica activa a la posible desilusi\u00f3n que habr\u00eda de sentir por entonces al comprobar que se estaba cumpliendo la predicci\u00f3n de Bol\u00edvar en el sentido de que las rep\u00fablicas hispanoamericanas caer\u00edan en el desorden pol\u00edtico y en la tiran\u00eda. Como liberal y republicano, escribi\u00f3 en defensa de la libertad de conciencia, de la tolerancia de cultos, del matrimonio civil y del divorcio .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se desempe\u00f1\u00f3 como director de la Biblioteca Nacional de Lima durante muchos a\u00f1os: en una primera etapa, dirigi\u00f3 la Biblioteca durante el tiempo de la Confederaci\u00f3n Per\u00fa-Boliviana; y en 1845 el presidente Castilla lo elev\u00f3 a ese puesto, que Vigil mantuvo hasta su muerte .\n<\/p>\n<h2>Sus obras<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Fue Vigil un escritor sumamente prol\u00edfico, publicando libros sobre temas muy variados, y difundiendo su pensamiento tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la prensa. En efecto, peri\u00f3dicos como El Comercio y El Correo del Per\u00fa \u2013entre otros- contaron con sus colaboraciones. Adem\u00e1s, en sus a\u00f1os de mayor vinculaci\u00f3n con la pol\u00edtica activa Vigil promovi\u00f3 el peri\u00f3dico liberal El Genio del R\u00edmac .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<h3>a)La Iglesia, el Papa, los obispos y la religi\u00f3n<\/h3>\n<p>  P\u00edo IV (Mascarilla mortuoriaEn 1836 inici\u00f3 Vigil la elaboraci\u00f3n de su famosa obra en defensa de los gobiernos y de los obispos frente a la autoridad de la Curia Romana. La concluy\u00f3 en 1843, aunque la publicaci\u00f3n fue de 1849. Se trat\u00f3 de una primera parte, titulada Defensa de la autoridad de los gobiernos contra las pretensiones de la Curia Romana, y que const\u00f3 de seis tomos, con un total de 2,400 p\u00e1ginas. La segunda parte se titul\u00f3 Defensa de la autoridad de los obispos contra las pretensiones de la Curia Romana, que se public\u00f3, a\u00f1os despu\u00e9s, en cuatro vol\u00famenes. Previamente, en 1847, Vigil public\u00f3 el \u201cProspecto\u201d de su obra, con la finalidad de conseguir suscriptores. Constaba de veintisiete p\u00e1ginas, y en \u00e9l present\u00f3 un resumen de sus ideas. Se difundi\u00f3 no solo en el Per\u00fa sino tambi\u00e9n en varios pa\u00edses latinoamericanos e incluso en Europa. Su publicaci\u00f3n fue seguida de pol\u00e9micas y discusiones period\u00edsticas, y al a\u00f1o siguiente se public\u00f3 en Ayacucho un An\u00e1lisis teol\u00f3gico dogm\u00e1tico del Prospecto del se\u00f1or Vigil, cuyo autor fue el sacerdote Juli\u00e1n C\u00e1ceres . En realidad, Vigil public\u00f3 prospectos o compendios de varias de sus obras, atendiendo a la complejidad y densidad de los temas tratados, y con el fin de presentar sus posiciones de modo m\u00e1s esquem\u00e1tico .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En su Defensa de la autoridad de los gobiernos estudi\u00f3 de modo amplio una serie de cuestiones vinculadas con las relaciones entre las autoridades civiles y la Santa Sede, empezando con una explicaci\u00f3n de las diferencias entre la potestad civil y la eclesi\u00e1stica. El prop\u00f3sito fundamental de su obra fue el de separar y distinguir claramente esas dos potestades. No pretendi\u00f3 discutir el significado de la religi\u00f3n, ni el contenido de las verdades de fe. Insisti\u00f3 en el car\u00e1cter distinto e independiente de las esferas de ambas potestades, y en cuanto a la potestad temporal y su justificaci\u00f3n defendi\u00f3 la idea de la soberan\u00eda popular, manifest\u00e1ndose contrario a las tesis pol\u00edticas de Bartolom\u00e9 Herrera. Sobre las relaciones entre ambas potestades, punto importante fue el relativo al Patronato, referido a las facultades que se reconoc\u00edan al poder pol\u00edtico en los asuntos eclesi\u00e1sticos, y que desarroll\u00f3 largamente. Por otro lado, reconoci\u00f3 que el clero ten\u00eda derecho a recibir del Estado los fondos para su sostenimiento econ\u00f3mico, pero critic\u00f3 el diezmo eclesi\u00e1stico, se\u00f1alando que el gobierno era el que deb\u00eda fijar su monto. Distingui\u00f3 entre la Curia Romana y la Santa Sede: entend\u00eda esta como una autoridad espiritual, mientras que conceptuaba que aquella reun\u00eda una serie de intereses de car\u00e1cter terrenal, por lo cual las autoridades eclesi\u00e1sticas americanas pod\u00edan resistirse frente a sus disposiciones.  En otro orden de asuntos, se manifest\u00f3 contrario al celibato eclesi\u00e1stico, al igual que al combate a la herej\u00eda por medio del Tribunal del Santo Oficio. Plante\u00f3 no solo la tolerancia de cultos, sino tambi\u00e9n \u2013reiteramos- la separaci\u00f3n entre la Iglesia y el Estado .\n<\/p>\n<p>  P\u00edo IXSus planteamientos generaron gran pol\u00e9mica. Diversos prelados \u2013tanto del Per\u00fa como de otros pa\u00edses- denunciaron la publicaci\u00f3n de Vigil ante el Papa P\u00edo IX, el cual promulg\u00f3 un \u201cbreve\u201d excomulgando a nuestro personaje y a cuantos leyeran su obra. Cuando dicho documento pontificio se recibi\u00f3 en Lima, el arzobispo Francisco Javier de Luna Pizarro \u2013tan cercano a Vigil en sus tiempos juveniles- solicit\u00f3 al gobierno la condena de la Defensa de la autoridad de los gobiernos. Bartolom\u00e9 Herrera, ministro en el gobierno del presidente Echenique, y contra cuyas ideas Vigil se hab\u00eda pronunciado en esa obra, solicit\u00f3 del Senado la adhesi\u00f3n al documento papal y la condena de la obra. El Senado no se pronunci\u00f3 sobre el asunto, y Vigil public\u00f3 el texto del \u201cbreve\u201d en un folleto, refut\u00e1ndolo. Adem\u00e1s, public\u00f3 una Carta al Papa, que fue tambi\u00e9n condenada por Roma .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De los escritos aparecidos contra la obra de Vigil el m\u00e1s destacado fue el del fraile franciscano catal\u00e1n Pedro Gual, que hab\u00eda llegado al Per\u00fa en 1849, y que tuvo fama de  personaje muy culto, erudito y defensor de la doctrina cat\u00f3lica frente a los ataques de su tiempo. En 1853 se public\u00f3 en Barcelona su obra El equilibrio entre las dos potestades, en defensa de los derechos de la Iglesia frente a los postulados de Vigil. De acuerdo con el prestigio de su autor, fue una obra muy erudita, refutando a Vigil en sus diversas afirmaciones, y encontr\u00e1ndole similitudes con jansenistas y protestantes. Vigil le replic\u00f3 con su Ojeada al Equilibrio entre las dos potestades, publicada el mismo a\u00f1o. Con el Padre Gual protagoniz\u00f3 Vigil otra pol\u00e9mica, en torno al dogma de la Inmaculada Concepci\u00f3n. Este fue definido por el Papa P\u00edo IX en 1854, y cuatro a\u00f1os despu\u00e9s public\u00f3 Vigil \u2013utilizando el seud\u00f3nimo de \u201cUn Americano\u201d- su Defensa de la Iglesia Cat\u00f3lica contra la bula dogm\u00e1tica de P\u00edo IX, frente a la cual public\u00f3 Gual \u2013en 1859- su Triunfo del Catolicismo en la definici\u00f3n dogm\u00e1tica del augusto misterio de la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda. En 1872 public\u00f3 Gual otra obra contra Vigil, en este caso referida a los planteamientos de este con respecto a los bienes que eran de propiedad de la Iglesia. Vigil hab\u00eda sostenido en diversos escritos la conveniencia de proceder a la nacionalizaci\u00f3n de los bienes de la Iglesia, con el fin de hacerlos m\u00e1s productivos, facilit\u00e1ndose as\u00ed el logro del progreso y del bien com\u00fan . Frente a estas ideas, Gual consideraba que la caridad cristiana pod\u00eda aliviar las necesidades de las grandes mayor\u00edas pobres, y no el despojo de los bienes de la Iglesia, viendo en ese planteamiento la amenaza del comunismo .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Su Defensa de la autoridad de los obispos contra las pretensiones de la Curia Romana apareci\u00f3 publicada en 1856. Por ese entonces se desarrollaba en el Per\u00fa una intensa pol\u00e9mica en torno a los asuntos religiosos. Ante ello, Vigil pas\u00f3 de defender una serie de principios generales a aplicarlos espec\u00edficamente al caso peruano, brindando su apoyo a los diputados que planteaban las posturas m\u00e1s radicales. Uno de los puntos m\u00e1s discutidos fue el de la tolerancia de cultos. Vigil public\u00f3 un escrito en refutaci\u00f3n de una carta pastoral del obispo de Arequipa, Jos\u00e9 Sebasti\u00e1n de Goyeneche, en la cual este afirmaba que la tolerancia de cultos conduc\u00eda a la impiedad y al ate\u00edsmo. Sostuvo Vigil que a la impiedad y al ate\u00edsmo conduc\u00edan m\u00e1s bien las actitudes de quienes, debiendo acompa\u00f1ar con su ejemplo la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas, la negaban con sus actos. Fue intensa tambi\u00e9n la pol\u00e9mica que sostuvo, sobre el mismo aspecto, con el sacerdote arequipe\u00f1o Juan Gualberto Valdivia, quien desde un peri\u00f3dico de esa ciudad atac\u00f3 duramente los postulados de Vigil. Este sigui\u00f3 publicando textos contrarios a la Curia Romana y espec\u00edficamente contra el Papa P\u00edo IX, como el op\u00fasculo en el que denunci\u00f3 los supuestos abusos de este con ocasi\u00f3n del c\u00e9lebre \u201ccaso Mortara\u201d, por el que se acusaba al Pont\u00edfice de retener en Roma a un ni\u00f1o, hijo de un jud\u00edo de ese nombre, por el hecho de haber sido bautizado por una criada sin el consentimiento de su padre. A inicios de la d\u00e9cada de 1860 public\u00f3 una extensa obra titulada Los jesuitas presentados en cuadros hist\u00f3ricos, sobre las correspondientes pruebas y con reflexiones al caso, especialmente en sus cosas de Am\u00e9rica, en la que se alineaba entre los m\u00e1s duros cr\u00edticos de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, con ocasi\u00f3n de lo que iba a ser su retorno al Per\u00fa .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En 1864 la Santa Sede conden\u00f3 dos obras publicadas por Vigil el a\u00f1o anterior: el Manual de Derecho P\u00fablico Eclesi\u00e1stico para el uso de la juventud americana y los Di\u00e1logos sobre la existencia de Dios y de la vida futura. A\u00f1os antes ya hab\u00edan sido condenadas otras cuatro obras suyas. A ra\u00edz de la condena de 1864, Vigil envi\u00f3 una carta al Papa subrayando que sus Di\u00e1logos defend\u00edan la existencia de Dios. Sin embargo, se hac\u00eda en esa obra caso omiso a la revelaci\u00f3n cristiana, y adem\u00e1s se afirmaba que no necesariamente exist\u00edan premios ni castigos eternos. Dirigi\u00f3 Vigil, pocos a\u00f1os despu\u00e9s, otra carta al Pont\u00edfice, con ocasi\u00f3n de la proclamaci\u00f3n del dogma de la infalibilidad papal, acontecimiento que gener\u00f3 grandes pol\u00e9micas en el Per\u00fa, al igual que en Europa. En septiembre de 1870 public\u00f3 en El Comercio un art\u00edculo comentando su carta al Papa. Consideraba que la proclamaci\u00f3n del dogma de la infalibilidad iba a alejar a las autoridades eclesi\u00e1sticas de la feligres\u00eda&#160;; criticaba, como en anteriores ocasiones, a la Curia Romana y el poder temporal del Sumo Pont\u00edfice; en definitiva, estableci\u00f3 una posici\u00f3n af\u00edn, en muchos aspectos, al protestantismo, al discrepar adem\u00e1s del celibato eclesi\u00e1stico y de los votos mon\u00e1sticos. Su posici\u00f3n fue refutada nuevamente por el Padre Gual, quien ese mismo a\u00f1o public\u00f3 art\u00edculos period\u00edsticos contra Vigil, al igual que el libro El dogma de la infalibilidad del Romano Pont\u00edfice .\n<\/p>\n<p>  Escudo de P\u00edo IXTeniendo en cuenta todo lo escrito por Vigil contra la autoridad del Papa y contra la Curia Romana, no sorprendi\u00f3 que se pronunciara con ocasi\u00f3n de la invasi\u00f3n de Roma por las fuerzas italianas en septiembre de 1870, con lo cual se puso fin al poder temporal del Sumo Pont\u00edfice. Tan pronto como en 1871, public\u00f3 su op\u00fasculo titulado Roma, en el que negaba que la p\u00e9rdida del poder temporal del Papa hubiera significado un despojo o una usurpaci\u00f3n, y manifestaba su satisfacci\u00f3n por el logro de la unidad italiana. Los sucesos de 1870 en Roma generaron grandes pol\u00e9micas en Lima, y tambi\u00e9n en diversas ciudades del interior del Per\u00fa. A las voces favorables a la unidad de Italia se enfrentaron muchas otras contrarias, que lamentaban la invasi\u00f3n de Roma, consider\u00e1ndola como un despojo sacr\u00edlego en perjuicio del Papa y de la Iglesia universal .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Junto con el Padre Gual y Bartolom\u00e9 Herrera, otro notable adversario p\u00fablico de Vigil fue Manuel Tovar, quien a lo largo de 1870 public\u00f3 once cartas p\u00fablicas dirigidas a Vigil. Sacerdote \u2013m\u00e1s adelante llegar\u00eda a ser arzobispo de Lima-, Tovar era por entonces profesor de Filosof\u00eda en el Seminario de Santo Toribio, y en sus cartas se propuso refutar \u2013haciendo gala de gran erudici\u00f3n y elocuencia- los planteamientos contrarios a la infalibilidad papal, al igual que las cr\u00edticas de Vigil contra la Curia Romana y el poder temporal del Papa .\n<\/p>\n<h3>b) Las asociaciones, la educaci\u00f3n y el republicanismo<\/h3>\n<p>  Alegor\u00eda de la Rep\u00fablica del Per\u00faEn sus escritos, Vigil no solo se ocup\u00f3 de discutir temas vinculados con la religi\u00f3n, o con la Iglesia y el Estado. En este sentido, un punto importante que defendi\u00f3 fue el de la paz continental y el de la unidad de los pa\u00edses americanos, en su obra Paz perpetua en Am\u00e9rica o federaci\u00f3n americana, que se public\u00f3 en 1856 en Bogot\u00e1, y posteriormente en Lima. Sin pretender la disminuci\u00f3n de la soberan\u00eda de cada rep\u00fablica, propuso la constituci\u00f3n de una confederaci\u00f3n de las naciones independientes de Hispanoam\u00e9rica, aunque sin descartar la posibilidad de que incluyera tambi\u00e9n a los Estados Unidos. Paralelamente, plante\u00f3 el arbitraje obligatorio en las disputas entre Estados, para alejar del escenario la posibilidad de conflictos armados. En otros trabajos publicados en la misma d\u00e9cada de 1850 se refiri\u00f3 a las desastrosas consecuencias de las guerras, se\u00f1alando que los ej\u00e9rcitos estatales constitu\u00edan un freno para el progreso, y denunciando los oscuros intereses de ciertos sectores sociales empe\u00f1ados en mantenerlos .    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Particular importancia tuvo el Catecismo patri\u00f3tico escrito por el Dr. Dn. Francisco de Paula Gonzales Vigil. Para el uso de las escuelas municipales de la Rep\u00fablica, publicado en 1859 por encargo de la Municipalidad del Callao, con el prop\u00f3sito de tener a su disposici\u00f3n un texto did\u00e1ctico, en forma de di\u00e1logos, que fomentara el esp\u00edritu patri\u00f3tico en la juventud. Fue considerado por muchos como una obra fundamental para la educaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda, y tuvo reediciones en 1862 y en 1878. Bajo la forma de di\u00e1logos entre un padre y un hijo, la obra buscaba difundir los valores solidarios, entendidos como el fundamento del sistema democr\u00e1tico y republicano, dando especial importancia al desarrollo de las asociaciones. Conden\u00f3 la riqueza exagerada \u2013manifestaci\u00f3n de ego\u00edsmo-, al igual que la pobreza extrema \u2013expresi\u00f3n de la miseria de los oprimidos-, como fen\u00f3menos que eran producto de la falta de solidaridad social. Afirmaba que la patria era tambi\u00e9n una forma de asociaci\u00f3n, en la cual sus integrantes ten\u00edan derechos y deberes, siendo el de la solidaridad uno fundamental. Por eso afirmaba que ni \u201clos opulentos arist\u00f3cratas\u201d ni \u201clos infelices\u201d ten\u00edan patria, porque los primeros cre\u00edan que no ten\u00edan deberes para con los pobres, y estos no ten\u00edan en la pr\u00e1ctica ning\u00fan derecho. Elogiaba adem\u00e1s el sistema republicano, que consideraba facilitador de la educaci\u00f3n moral, que aproximaba a los hombres entre s\u00ed, sin distinci\u00f3n de clases ni de jerarqu\u00edas. En definitiva, fue gran defensor de la vigencia de una sociedad civil democr\u00e1tica . En otro ensayo insisti\u00f3 en la importancia de las asociaciones, manifestando su opini\u00f3n adversa al individualismo exagerado. Preocupado por la consecuci\u00f3n del bien com\u00fan, busc\u00f3 promover est\u00edmulos para que las personas particulares formaran asociaciones \u2013aut\u00f3nomas y privadas-, que pudieran ayudar, junto con las instituciones p\u00fablicas ya establecidas, en el logro de ese bien com\u00fan. Planteando ideas que d\u00e9cadas despu\u00e9s adquirir\u00edan mayor fuerza, entendi\u00f3 que las asociaciones podr\u00edan constituirse en un nivel intermedio entre el gobierno y los individuos, contribuyendo as\u00ed a desterrar la idea \u2013que consideraba sumamente nociva- de que la ciudadan\u00eda deb\u00eda esperar todo del gobierno. As\u00ed, las asociaciones podr\u00edan promover actividades educativas y sociales de diverso tipo, y formando progresivamente al grueso de la poblaci\u00f3n en el marco de los valores republicanos, se conseguir\u00eda a la vez crear un ambiente en el que ser\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil el establecimiento de gobiernos desp\u00f3ticos . Planteaba Vigil un asociacionismo laico, sosteniendo una postura influida por los sucesos revolucionarios europeos de 1848, los cuales a su vez fueron frutos del liberalismo democr\u00e1tico y del pensamiento socialista pre-marxista. Ese asociacionismo se enfrentaba a la concepci\u00f3n cat\u00f3lica de las comunidades innatas, y pon\u00eda de relieve la importancia de las asociaciones \u201c\u00fatiles\u201d, entendiendo la utilidad en funci\u00f3n de su papel en el proceso de secularizaci\u00f3n .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En otras obras, Vigil exalt\u00f3 la importancia de la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os, al igual que de las mujeres y de los integrantes del clero. En efecto, el aspecto pedag\u00f3gico es de destacar en la obra de Vigil, tal como es puesto de relieve por Basadre . En sus planteamientos pedag\u00f3gicos se reflejan tambi\u00e9n sus cr\u00edticas a la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica y a los sacerdotes: por ejemplo, desconfiaba de la influencia que los sacerdotes pod\u00edan tener en las familias, y afirmaba que los ni\u00f1os no deb\u00edan seguir las indicaciones de sus confesores, sino las de sus padres .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En defensa del sistema republicano de gobierno sigui\u00f3 escribiendo Vigil en la d\u00e9cada de 1860, exaltando las ventajas de dicho sistema frente a los defensores de las ideas mon\u00e1rquicas. En 1867 apareci\u00f3 su Impugnaci\u00f3n de un folleto defensor de la monarqu\u00eda, en el que refutaba los argumentos de una obra aparecida ese mismo a\u00f1o en Lima , que planteaba que la monarqu\u00eda constitucional resultaba el mejor sistema para combinar la autoridad y la libertad, considerando el fracaso de las rep\u00fablicas liberales en el continente americano. En su refutaci\u00f3n, reconoci\u00f3 Vigil que los gobiernos republicanos hab\u00edan experimentado muchos fracasos en Am\u00e9rica. Sin embargo, consider\u00f3 esos fracasos como fruto de circunstancias colaterales, y no del r\u00e9gimen republicano en s\u00ed mismo, que por otra parte hab\u00eda tenido un corto desarrollo en el tiempo. Sostuvo que buena parte de esos fracasos hab\u00edan sido debidos a la mala educaci\u00f3n ofrecida durante largo tiempo por la monarqu\u00eda, y enumer\u00f3 los diversos logros del sistema republicano en Am\u00e9rica, como la abolici\u00f3n de la esclavitud y de las vinculaciones, y la mayor tolerancia en cuanto a la difusi\u00f3n de las ideas .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Uno de los m\u00e1s importantes adversarios dial\u00e9cticos de Vigil fue, sin duda, el ya mencionado Bartolom\u00e9 Herrera. Polemizaron ellos en torno a la soberan\u00eda popular, y tambi\u00e9n en lo referido a las reformas que en materia de asuntos religiosos se plantearon en la Convenci\u00f3n Nacional. Otro asunto que los enfrent\u00f3 fue el de la pena de muerte, sobre cuya abolici\u00f3n hubo grandes debates entre 1856 y 1860. En 1862 Vigil public\u00f3 un op\u00fasculo defendiendo la abolici\u00f3n, que fue replicado por otra publicaci\u00f3n, no firmada, pero de autor\u00eda atribuida a Bartolom\u00e9 Herrera, en la que de manera ir\u00f3nica se atacaban los argumentos de Vigil, sosteniendo que en su esp\u00edritu \u201cla soberbia de la raz\u00f3n se come la raz\u00f3n, de la misma manera que el gusano de una manzana se come la manzana\u201d .\n<\/p>\n<h2>Su muerte y la significaci\u00f3n de sus funerales<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Muri\u00f3 en Lima el 9 de junio de 1875. No se retract\u00f3 de las muchas afirmaciones que le hab\u00edan significado la excomuni\u00f3n, y repiti\u00f3 en sus \u00faltimos momentos que mor\u00eda en los brazos del \u201cbuen Jes\u00fas\u201d. Gonz\u00e1lez Prada ha planteado una contraposici\u00f3n con la figura de Olavide. En efecto, este \u00faltimo se retract\u00f3 al final de su vida de sus posiciones contrarias a la Iglesia; sin embargo, los ortodoxos lo siguieron considerando como un antiguo ap\u00f3stata, y los heterodoxos lo desde\u00f1aban como nuevo prevaricador. Vigil, en cambio, tuvo una vejez en la que goz\u00f3 del respeto de muchos, apreci\u00e1ndose su austeridad y su buena fe .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El 11 de junio se efectu\u00f3 su entierro, que fue apote\u00f3sico, dado que se rend\u00eda homenaje a la figura del radical peruano m\u00e1s importante. El presidente Manuel Pardo orden\u00f3 a la Beneficencia P\u00fablica de Lima que se verificara el entierro de Vigil en el Cementerio General, pero pidiendo a la vez a los familiares del difunto que todas las gestiones se hicieran verbalmente, ya que no deseaba una confrontaci\u00f3n con la jerarqu\u00eda de la Iglesia. En efecto, trat\u00e1ndose de jurisdicci\u00f3n eclesi\u00e1stica, todos los sepelios en el Cementerio General deb\u00edan contar previamente con una boleta parroquial de autorizaci\u00f3n, la cual nunca se expidi\u00f3 para el entierro de nuestro personaje . En ese acto aparecieron por primera vez p\u00fablicamente las logias mas\u00f3nicas peruanas, vestidos sus miembros con los atuendos rituales, al igual que muchas de las asociaciones c\u00edvicas en cuya defensa Vigil hab\u00eda levantado su voz. Fue un sepelio muy significativo, porque con esa ceremonia se pretendi\u00f3 difundir el ideal de la constituci\u00f3n de una sociedad desligada de los factores religiosos, de acuerdo con los postulados liberales. As\u00ed como en vida desat\u00f3 Vigil muchas pol\u00e9micas, ya difunto tambi\u00e9n lo hizo, dado que sus honras f\u00fanebres suscitaron grandes pol\u00e9micas en torno a su figura, manifest\u00e1ndose adem\u00e1s el optimismo de los liberales ante lo que consideraban un triunfo frente a las fuerzas conservadoras .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La figura de Vigil es una de las m\u00e1s pol\u00e9micas del siglo XIX peruano. Adem\u00e1s de considerar la brillantez de su pluma, la erudici\u00f3n que mostr\u00f3, al igual que su gran capacidad dial\u00e9ctica, podemos intuir a trav\u00e9s de sus escritos las incertidumbres y sufrimientos por los que pas\u00f3. En este sentido, sin duda un episodio doloroso de su vida fue el producido por el pedido que recibi\u00f3 de su hermana, Sor Mar\u00eda Josefa, religiosa en el convento del Carmen de Arequipa. Enterada de las opiniones de su hermano contrarias al dogma de la Inmaculada Concepci\u00f3n, le dirigi\u00f3 una comunicaci\u00f3n sugiri\u00e9ndole que se arrepintiera, a lo que Vigil le contest\u00f3 se\u00f1al\u00e1ndole que le resultaba imposible mentir, ya que estaba seguro de estar defendiendo los principios aut\u00e9nticos del Cristianismo y los m\u00e1s profundos valores humanos. Sin embargo, manifest\u00f3 su preocupaci\u00f3n por la inquietud de su hermana, insisti\u00e9ndole en que viviera en paz y en que rezara por \u00e9l .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<h2>Francisco de Paula Gonz\u00e1lez Vigil en la historia del Per\u00fa<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Haciendo un balance de lo que signific\u00f3 la figura de Vigil en el Per\u00fa del siglo XIX, Basadre destaca, en primer lugar, el hecho de que en sus obras se advierte una radicalizaci\u00f3n de las doctrinas regalistas propias del siglo XVIII, en lo referido a las relaciones entre la Iglesia y el Estado; en segundo lugar, su adhesi\u00f3n a los postulados racionalistas del siglo XIX, llegando al final de su vida, al parecer, a creer solo en la figura humana de Jesucristo&#160;; y finalmente su cerrada defensa de los ideales democr\u00e1ticos. Los planteamientos liberales de Vigil estuvieron centrados en cuestiones educativas, constitucionales y eclesi\u00e1sticas. Consider\u00f3 que las ciudades eran el centro de la vida p\u00fablica, y en ese sentido valor\u00f3 especialmente la ciudadan\u00eda para los habitantes de las mismas. Reclam\u00f3 una educaci\u00f3n c\u00edvica popular con el fin de que arraigaran en la poblaci\u00f3n los valores ciudadanos y los h\u00e1bitos de trabajo. No consider\u00f3 la inclusi\u00f3n de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena como tal en el sistema, salvo a trav\u00e9s de las posiciones liberales que buscaban occidentalizarla .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Con respecto a sus caracter\u00edsticas personales, e independientemente de los aciertos o de los errores salidos de su pluma, debe destacarse en Vigil su sentido del deber y de la disciplina, as\u00ed como su valent\u00eda en la defensa de sus posiciones. Las enfermedades y la estrechez econ\u00f3mica lo acecharon permanentemente, y para la publicaci\u00f3n de sus obras tuvo que afrontar graves dificultades. \u00c9l mismo lo confes\u00f3:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u201cMucho he sufrido en la impresi\u00f3n de mis escritos, por falta de fondos para costearla. Muchas verg\u00fcenzas he pasado. Escrib\u00eda a sujetos de esta capital y de fuera de ella, para que me hiciesen el favor de buscarme suscripciones; y como \u00e9stas no alcanzaron a los gastos hechos, qued\u00e9 adeudado, y tuve que enajenar, dentro de la familia, la parte que me tocaba entre mis hermanos, para pagar a mis acreedores\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Adem\u00e1s de hombre austero, fue caritativo. Como director de la Biblioteca Nacional destin\u00f3 buena parte de su remuneraci\u00f3n a ayudar a personas necesitadas, de lo cual hay diversos testimonios .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Basadre pone de relieve el car\u00e1cter en cierto modo solitario de Vigil en el contexto del pensamiento del siglo XIX , y a la vez destaca el hecho de que en las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX muchas de sus ideas han revivido de la mano de diversos personajes que dentro de la Iglesia han manifestado, de uno u otro modo, reservas o cr\u00edticas frente a la autoridad del Papa o frente a determinadas verdades de la fe . Sin embargo, los liberales radicales de entonces no aceptaban un mundo sin Dios . El propio Vigil se pronunci\u00f3 contra los ateos y los esc\u00e9pticos, afirmando que \u201cno puede dejar de haber Dios\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Independientemente de las posiciones que puedan adoptarse frente a los planteamientos de Vigil, es lo cierto que fue una persona consecuente con sus ideas, lo cual es sin duda una cualidad digna de ponerse de relieve.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Jos\u00e9 de la Puente Brunke<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pontificia Universidad Cat\u00f3lica\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Introducci\u00f3n 2 Su formaci\u00f3n 3 Vigil y el sacerdocio 4 Vigil y la pol\u00edtica 5 Sus obras 5.1 a)La Iglesia, el Papa, los obispos y la religi\u00f3n 5.2 b) Las asociaciones, la educaci\u00f3n y el republicanismo 6 Su muerte y la significaci\u00f3n de sus funerales 7 Francisco de Paula Gonz\u00e1lez Vigil en la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/francisco-de-paula-gonzalez-vigil\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFRANCISCO DE PAULA GONZALEZ VIGIL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-27294","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27294"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27294\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}