{"id":27301,"date":"2016-02-05T18:25:39","date_gmt":"2016-02-05T23:25:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/virgen-de-la-o\/"},"modified":"2016-02-05T18:25:39","modified_gmt":"2016-02-05T23:25:39","slug":"virgen-de-la-o","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/virgen-de-la-o\/","title":{"rendered":"VIRGEN DE LA O"},"content":{"rendered":"<p>\n          Para calmar el la impaciencia de nuestro esp\u00edritu, la Iglesia ha establecido la fiesta de la Expectaci\u00f3n del parto o la espera del divino alumbramiento. Esta fiesta fijada en el 18 de diciembre (Nota del Director: antguamente el 16), contin\u00faa hasta Navidad. Desde el d\u00eda precedente la Iglesia canta en las V\u00edsperas las grandes ant\u00edfonas. Se llaman vulgarmente ant\u00edfonas de la O, o las O de Navidad, porque principian con esta invocaci\u00f3n. Imposible es tener fe y no entrar al recitarlas en los sentimientos que expresan, y unirse a los suspiros y gemidos de los Patriarcas. Estas ant\u00edfonas expresan por su variedad las diferentes cualidades del Mes\u00edas y las diversas necesidades del linaje humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El hombre es desde su ca\u00edda un insensato privado casi de raz\u00f3n y sin gusto hacia los verdaderos bienes; su conducta inspira horror y compasi\u00f3n y necesita la sabidur\u00eda. La Iglesia la pide para \u00e9l con la primera ant\u00edfona: O Sapientia: \u00a1Oh Sabidur\u00eda que saliste de la boca del Alt\u00edsimo, que alcanzas tu fin con fuerza, y dispones todas las cosas con dulzura! Ven a ense\u00f1arnos la senda de la prudencia\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El hombre es desde su ca\u00edda esclavo del demonio, y tiene necesidad de un poderoso Libertador. La Iglesia lo pide para \u00e9l con la segunda ant\u00edfona: O Adonai: \u00ab\u00a1Oh Dios poderoso y gu\u00eda de la casa de Israel, que te mostraste a Mois\u00e9s en la zarza encendida y le diste a ley del Sina\u00ed!\u00bbVen a rescatarnos con el poder de tu brazo\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El hombre desde su ca\u00edda est\u00e1 vendido a la iniquidad, y necesita un Redentor. La Iglesia lo pide para \u00e9l en la tercera Ant\u00edfona: O radix Jes\u00e9: \u201c\u00a1Oh ra\u00edz de Jes\u00e9, que est\u00e1 expuesta como una bandera a los ojos de las naciones, ante la cual guardar\u00e1n silencio los reyes, y a la que ofrecer\u00e1n los gentiles sus oraciones! ven a rescatarnos, no tardes\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El  hombre es desde su ca\u00edda un preso encerrado en la c\u00e1rcel tenebrosa del error y de la muerte, y necesita una llave para salir. La Iglesia la pide con la cuarta ant\u00edfona: O clavis David: \u201c\u00a1Oh llave de David, que abres y nadie cierra, que cierras y nadie abre! Ven y saca al preso de la c\u00e1rcel, al desgraciado que yace en las tinieblas a la sombra de la muerte\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El es ciego desde su ca\u00edda, y necesita un sol que le ilumine. La Iglesia lo pide para \u00e9l con co la quinta ant\u00edfona: O Oriens; \u00a1Oh Oriente, esplendor de la luz eterna y sol de justicia! Ven y alumbra a los que yacen en las tinieblas y en la sombra de la muerte.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El hombre desde su ca\u00edda est\u00e1 enteramente mancillado, y necesita un santificador. La Iglesia lo pide por \u00e9l con la sexta ant\u00edfona: O Sancte Sanctorum: \u00a1Oh Santo de los Santos, espejo sin mancha de la majestad de Dios e imagen de su bondad! Ven a destruir la iniquidad y traer la justicia eterna\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El hombre es desde su ca\u00edda como una gran ruina, y necesita un restaurador. La Iglesia lo pide para \u00e9l con la s\u00e9ptima ant\u00edfona: O Rex gentium: \u00a1Oh Rey de las naciones, Dios y Salvador de Israel, piedra angular que unes en un solo edificio a los Jud\u00edos y a los gentiles! Ven y salva al hombre que has formado del barro de la tierra\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El hombre desde su ca\u00edda  ha doblegado la cabeza bajo el yugo de todas las tiran\u00edas, y tiene necesidad de un legislador equitativo. La Iglesia lo pide para \u00e9l con le octava ant\u00edfona: O Emmanuel: \u201c\u00a1Oh Emmanuel, nuestro rey y Legislador, expectaci\u00f3n de las naciones y objeto de sus deseos! Ven a salvarnos, Se\u00f1or Dios nuestro\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El hombre desde su ca\u00edda es una oveja descarriada y expuesta al furor de los lobos, y necesita un Pastor que le defienda y le gu\u00ede a buenos pastos. La Iglesia lo pide para \u00e9l con la novena ant\u00edfona: O Pastor Israel: \u201c\u00a1Oh Pastor y dominador de la casa de David! T\u00fa que eras en el principio desde el d\u00eda de la eternidad, ven a apacentar a tu pueblo en toda la extensi\u00f3n de tu poder, y reina sobre \u00e9l en la justicia y la sabidur\u00eda!\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00bfHan o\u00eddo cosa m\u00e1s interesante y completa que estas magnificas invocaciones? Nos parece que una de las mejores preparaciones para la fiesta de Navidad es el repetir con frecuencia estas bellas ant\u00edfonas, empap\u00e1ndonos en los sentimientos que expresan. \u00a1Oh! S\u00ed; si queremos pasar santamente el tiempo del Adviento, unamos nuestros suspirosa los de la Iglesia, los Patriarcas, los Profetas y justos d la antigua Ley; adoptemos alguna de sus ardientes palabras; que sea nuestra oraci\u00f3n jaculatoria de cada d\u00eda, y si es posible, de cada hora del d\u00eda, para que Dios pueda decir de nosotros: He aqu\u00ed un hombre de deseo, y nos atender\u00e1. Si lo preferimos, elijamos entre las oraciones siguientes que son igualmente propias para formar en nosotros las disposiciones que pide la Iglesia: Te suplico, Se\u00f1or, que env\u00edes al que has de enviar, Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas, y no tardes; cielos \u00e1branse y dejen que baje su roc\u00edo. Divino Ni\u00f1o Jes\u00fas, ven a nacer en mi coraz\u00f3n para desterrar de \u00e9l al pecado y colocar tus virtudes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Unamos a la oraci\u00f3n u recogimiento mayor, una vigilancia mas continua; descendamos con m\u00e1s frecuencia al fondo de nuestra alma, a fin de purificarla y embellecerla pensando que debe ser la cuna del Ni\u00f1o divino. Sin embargo, la grande preparaci\u00f3n  es renunciar al pecado, al pecado mortal especialmente, pues \u00bfqu\u00e9 puede haber de com\u00fan entre el Hijo de Mar\u00eda y un coraz\u00f3n manchado de iniquidades?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Escuchemos a san Carlos exhortando a su pueblo a santificar el Adviento, y apropi\u00e9monos de las palabras del gran Arzobispo: \u201cDurante el Adviento debemos prepararnos para recibir al Hijo de Dios que abandona el seno de su Padre para hacerse hombre, y platicar nosotros; es preciso destinar un poco del tiempo que consagramos a nuestras ocupaciones a meditar en silencio sobre las preguntas siguientes: \u00bfQui\u00e9n es el que viene? \u00bfDe d\u00f3nde viene? \u00bfC\u00f3mo viene? \u00bfCu\u00e1les son los hombres para los que viene? \u00bfCu\u00e1les son los motivos y cu\u00e1l debe ser el fruto de su venida? Cifremos en \u00e9l nuestras aspiraciones todas a imitaci\u00f3n de los justos y Profetas del Antiguo Testamento que por tanto tiempo le esperaron, y para abrirle el camino de nuestro coraz\u00f3n purifiqu\u00e9monos por medio de la confesi\u00f3n, el ayuno y de la comuni\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No olvidemos que antiguamente se ayunaba durante todo el Adviento, como vigilia de Navidad, y los que tal cosa practican lo carec\u00eda de raz\u00f3n, pues la grandeza y la santidad de la fiesta exigen indudablemente tan dilatada vigila y tan grande preparaci\u00f3n; ya que no lo hagamos como ellos, ayunemos al menos un d\u00eda o muchos por semana seg\u00fan la devoci\u00f3n de cada uno. En un tiempo en que el Padre eterno nos dio y nos da todos los a\u00f1os a su propio Hijo como una inmensa limosna, y como un tesoro de gracias y de misericordia, es necesario derramar m\u00e1s abundantes limosnas en el seno de los pobres y aplicarse m\u00e1s que nunca a la pr\u00e1ctica de buenas obras y a la lectura de libros piadosos. Finalmente, debemos disponernos para el primer advenimiento del Hijo de Dios, de un modo que podamos esperar su segundo advenimiento sin temor y con la confianza y alegr\u00eda que son inseparables compa\u00f1eras  de una conciencia tranquila\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Motivos poderos\u00edsimos nos obligan a seguir los consejos del grande Ap\u00f3stol de los tiempos modernos; y a santificar el Adviento, y son:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">1\u00ba La obediencia al precepto de la Iglesia. \u201cYo soy la voz que clama en el desierto: preparan los caminos del Se\u00f1or, enderezcan sus senderos; la hoz llega ya a la ra\u00edz del \u00e1rbol\u201d. Esta es la excitaci\u00f3n del santo Precursor dirig\u00eda a los Jud\u00edos hace referencia todos los hombres de todos los siglos; Jesucristo vino al mundo por todos, luego, todos tenemos el deber de recibirle, y por miedo de que descuidemos punto tan esencial, la Iglesia, siempre ocupada de la felicidad espiritual de sus hijos, y fiel int\u00e9rprete de los divinos or\u00e1culos cuyo dep\u00f3sito le est\u00e1 confiado, proclama del modo m\u00e1s solemne y obligatorio la excitaci\u00f3n del santo Precursor durante todo el tiempo del Adviento. La Judea se conmovi\u00f3 a los acentos de la voz prof\u00e9tica que resonaba a orillas del Jord\u00e1n; los sacerdotes, los levitas, los militares, los publicanos, los pecadores de toda clase acud\u00edan en tropel pidiendo el bautismo de de la penitencia; la misma resuena en nuestros templos, y \u00bfpor ventura tenemos nosotros menos necesidad de conversi\u00f3n y de penitencia? \u00bfAcaso debemos temer menos al Dios que viene ahora como Salvador, y vendr\u00e1 un d\u00eda como Juez? Dejaremos que la Iglesia nos repita en vano: \u201cPreparen sus corazones; pues su carne evr\u00e1 en breve al Salvador enviado de Dios\u201d?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">2\u00ba La gratitud hacia el Salvador. \u00bfQu\u00e9 era el hombre antes de la encarnaci\u00f3n del Salvador? \u00bfQu\u00e9 somos sin \u00e9l? Pobres, ciegos, esclavos, v\u00edctimas del demonio, del pecado y del infierno, \u00a1cu\u00e1nto le debemos! Y \u00bfqu\u00e9 no hizo el Hijo de Dios para iluminarnos, para librarnos, para rescatarnos, para devolvernos nuestros perdidos derechos? Un Dios que reviste la forma de esclavo, que se resigna a todas las miserias de la miserable humanidad; un Dios pobre, un Dios ni\u00f1o; \u00bfnada dir\u00e1 esto a nuestro Coraz\u00f3n? Nosotros que somos agradecidos al menor beneficio, \u00a1no lo seremos por un Dios que se da \u00e9l mismo a nosotros!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">3\u00ba Nuestro inter\u00e9s espiritual. La fuente de gracia es inagotable y mana en todos tiempos; mas las grandes fiestas son d\u00edas m\u00e1s propicios, d\u00edas en que se derraman las gracias con mayor abundancia; pues la Iglesia, animada entonces del mismo esp\u00edritu, ofrece a Dios un m\u00e1s solemne homenaje, le dirige oraciones m\u00e1s fervientes, y le conmueve con sus sinceras l\u00e1grimas. Jesucristo naci\u00f3 para conseguir nuestra salvaci\u00f3n, mas no concede sus gracias sino a los que se presentan con un coraz\u00f3n preparado para recibirlas; y las disposiciones que hallo en nosotros son la medida de sus favores. Pues bien, \u00bfno tenemos algo, mucho o poco que pedirle? Descendamos al fondo de nuestro coraz\u00f3n, interroguemos nuestra vida pasada, nuestro estado presente, nuestro porvenir, y el abismo de nuestras miserias contestar\u00e1 por nosotros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Oraci\u00f3n<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dios m\u00edo, que eres todo amor, gracias te doy por haber establecido el santo tiempo del Adviento con el fin de prepararme para la fiesta de Navidad; conc\u00e9deme la gracias de que lo pase santamente.<br \/>\nMe propongo amar a Dios sobre todas cosas, y a mi pr\u00f3jimo como a m\u00ed mismo por amor a Dios; y en testimonio de este amor, repetir\u00e9 mientras dure el Adviento la siguiente oraci\u00f3n: Divino Ni\u00f1o Jes\u00fas, ven a nacer en mi coraz\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Ant\u00edfonas O<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se ha notado que las iniciales de las grandes ant\u00edfonas O dan por orden inverso estas dos palabras Ero cras, que significa: Ma\u00f1ana estar\u00e9, es decir estar\u00e9 con vosotros:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es&#8212;&#8212;-E&#8212; O Emmanuel\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026Veni!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">ta&#8212;&#8212;-r&#8211;  O Rex\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026Veni!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">r\u00e9&#8212;&#8212;-o&#8211; -O Oriens\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026Veni!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ma&#8212;&#8212;-C&#8212; O Clavis David\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026Veni!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00f1a&#8212; &#8212;r&#8212;-O Radix\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026Veni!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">na&#8212;&#8212;-a&#8212;-O Adonai\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026Veni!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">aqu\u00ed&#8212;&#8211;s&#8212;-O Sapientia\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026Veni!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Recopilaci\u00f3n Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para calmar el la impaciencia de nuestro esp\u00edritu, la Iglesia ha establecido la fiesta de la Expectaci\u00f3n del parto o la espera del divino alumbramiento. Esta fiesta fijada en el 18 de diciembre (Nota del Director: antguamente el 16), contin\u00faa hasta Navidad. 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