{"id":27308,"date":"2016-02-05T18:25:55","date_gmt":"2016-02-05T23:25:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/virtudes-heroicas\/"},"modified":"2016-02-05T18:25:55","modified_gmt":"2016-02-05T23:25:55","slug":"virtudes-heroicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/virtudes-heroicas\/","title":{"rendered":"VIRTUDES HEROICAS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify\">La noci\u00f3n de heroicidad se deriva de h\u00e9roe, originalmente un guerrero, un semidios; por lo tanto supone un grado de valent\u00eda, fama y distinci\u00f3n que coloca a un hombre muy por encima de sus compa\u00f1eros.  San Agust\u00edn fue el primero que aplic\u00f3 el t\u00edtulo pagano de h\u00e9roe a los m\u00e1rtires cristianos; desde entonces ha prevalecido la costumbre de concederlo no s\u00f3lo a los m\u00e1rtires, sino a todos los confesores cuyas virtudes y buenas obras dejan muy atr\u00e1s las de la gente buena ordinaria.  El Papa Benedicto XIV, cuyos cap\u00edtulos sobre las virtudes heroicas son cl\u00e1sicos, describe la heroicidad en los siguientes t\u00e9rminos: \u201cpara ser heroica una virtud cristiana debe capacitar a su due\u00f1o para realizar acciones virtuosas con extraordinaria prontitud, facilidad y placer, por motivos sobrenaturales y sin razonamientos humanos, con auto-abnegaci\u00f3n y pleno control de las inclinaciones naturales\u201d.  Una virtud heroica es por tanto, un h\u00e1bito de buena conducta que llega a ser como una segunda naturaleza, una nueva fuerza motriz m\u00e1s fuerte que todas las correspondientes inclinaciones innatas, capaz de volver f\u00e1ciles una serie de actos cada uno de los cuales, para el hombre ordinario, hubiesen significado dificultades muy grandes, sino insuperables.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tal grado de virtud pertenece solamente a almas que ya se han purificado de los apegos mundanos, y que se han anclado s\u00f3lidamente en el amor de Dios.  Santo Tom\u00e1s de Aquino (I-II: 61:4) dice:  \u201cla virtud consiste en el seguir o imitar a Dios.  Toda virtud, como toda otra cosa, tiene su tipo (ejemplar) en Dios.  Por tanto la mente divina en s\u00ed misma es el tipo de prudencia; Dios, al utilizar todas las cosas para servir a su Gloria, es el tipo de templanza o temperancia, por el cual el hombre sujeta sus bajos apetitos a la raz\u00f3n; cuando Dios aplica la ley eterna a todas sus obras, se tipifica la justicia; la inmutabilidad divina es el tipo de la fortaleza.  Y, debido a que est\u00e1 en la naturaleza del hombre vivir en sociedad, las cuatro virtudes cardinales son sociales (politicae) en la medida en que mediante ellas, el hombre ordena rectamente su conducta en la vida diaria.  No obstante, el hombre debe levantarse a s\u00ed mismo m\u00e1s all\u00e1 de su vida natural hacia la vida divina:  \u2018Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial.\u2019 (Mateo 5,48).  Por lo tanto, es necesario colocar ciertas virtudes en medio de las virtudes sociales, que son humanas, y las virtudes ejemplares, que son divinas.  Estas virtudes intermedias son de dos grados de perfecci\u00f3n:  las menores en el alma que todav\u00eda luchan por elevarse de la vida de pecado hacia la semejanza con Dios&#8212;estas son las virtudes purificatorias (virtutes purgatoriae); las mayores est\u00e1n en el alma que ya ha logrado la semejanza con Dios&#8212;\u00e9stas son las virtudes de las almas purificadas (virtutes jam purgati animi).  En menor grado, la prudencia, movida por la contemplaci\u00f3n de las cosas Divinas, desprecia todo lo terrenal y dirige todos los pensamientos del alma s\u00f3lo hacia Dios; la templanza renuncia, en tanto lo permite la naturaleza, a las cosas requeridas por las necesidades corporales; la fortaleza quita el temor de abandonar esta vida y se enfrenta la vida del m\u00e1s all\u00e1; la justicia aprueba las disposicones antes mencionadas.  En la suma perfecci\u00f3n de las almas ya purificadas y firmemente unidas a Dios, la prudencia no conoce otra cosa que su pertenencia a Dios; la templanza ignora los deseos terrenales; la fortaleza no conoce pasiones; la justicia se une a la mente divina en un pacto permanente, para hacer las cosas de manera consecuente.  Este grado de perfecci\u00f3n pertenece a los bienaventurados en el cielo o a unos pocos de los m\u00e1s perfectos en esta vida.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Estos pocos \u201cperfectissimi\u201d son los h\u00e9roes de la virtud, los candidatos para los honores del altar, los santos de la tierra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Conjuntamente con las cuatro virtudes cardinales, el santo cristiano debe estar dotado de las tres virtudes teologales, especialmente con el amor divino (caridad); la virtud que forma, bautiza y consagra, por decirlo as\u00ed, todas las dem\u00e1s virtudes, la que las asocia y unifica en un esfuerzo poderoso para participar en la vida divina.  Algunos comentarios sobre las \u201cpruebas de heroicidad\u201d requeridas en el proceso de beatificaci\u00f3n servir\u00e1n para ilustrar en detalle los principios generales expuestos arriba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">As\u00ed como el amor est\u00e1 en la cima de todas las virtudes, la fe est\u00e1 en su base.  Es por la fe que se aprehende primeramente a Dios y que el alma es levantada a la vida sobrenatural.  La fe es el secreto de la propia conciencia; se manifiesta al mundo en las buenas obras en las cuales se vive, \u201cla fe sin obras es fe muerta\u201d (Stgo. 2,26).  Tales obras son:  la profesi\u00f3n externa de la fe, la estricta observancia de los Mandamientos Divinos, la oraci\u00f3n, la devoci\u00f3n filial a la Iglesia, el temor de Dios, el horror al pecado, la penitencia por los pecados cometidos, la paciencia en la adversidad, etc.  Todas o algunas de \u00e9stas alcanzan el grado de heroicidad cuando son practicadas con absoluta perseverancia, durante un largo per\u00edodo de tiempo, o bajo circunstancias tan irritantes en las cuales hombres de perfecci\u00f3n ordinaria se hubiesen abstenido de actuar.  Los m\u00e1rtires que mueren en los tormentos por la fe, los misioneros que dedican sus vidas a propagarla, los pobres humildes que con su paciencia infinita arrastran su miserable existencia a fin de hacer la voluntad de Dios y cosechar su recompensa posteriormente:  todos ellos son h\u00e9roes de la fe.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La esperanza es la confianza firme de que Dios nos dar\u00e1 la vida eterna y todos los medios necesarios para obtenerla; alcanza heroicidad cuando asciende a una inquebrantable confianza y seguridad en la ayuda de Dios en todos los eventos adversos de la vida, cuando est\u00e1 dispuesta a abandonar y sacrificar todos los dem\u00e1s bienes, a fin de obtener la prometida felicidad del cielo.  Tal grado de esperanza tiene sus ra\u00edces en una fe igualmente perfecta.  Abraham, el modelo de los fieles, es tambi\u00e9n el modelo de los esperanzados \u201cel cual, esperando contra toda esperanza\u2026 y no vacil\u00f3 en su fe al considerar su cuerpo ya sin vigor\u2026 ni el vientre de Sara, igualmente est\u00e9ril\u201d. (Rom. 4,18-22).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La caridad inclina al hombre a amar a Dios sobre todas las cosas con amor de amistad. El amigo perfecto de Dios dice con San Pablo: \u201ccon Cristo estoy crucificado; y no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en m\u00ed.\u201d (G\u00e1l. 2,19-20).  Porque amor significa uni\u00f3n.  Su tipo celestial es la Sant\u00edsima Trinidad en Unidad; su grado m\u00e1ximo en las criaturas de Dios es la visi\u00f3n beat\u00edfica, es decir, la participaci\u00f3n en la vida de Dios.  En la tierra es la fruct\u00edfera madre de la santidad, la \u00fanica cosa necesaria, la \u00fanica posesi\u00f3n totalmente satisfactoria.  Se exalta en 1 Cor. 13, en el Evangelio seg\u00fan San Juan y las Ep\u00edstolas; el disc\u00edpulo amado y el feroz misionero de la cruz son los mejores int\u00e9rpretes del misterio de amor revelado a ellos en el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.  Con el mandamiento de amar a Dios sobre todas las cosas, Jes\u00fas pare\u00f3 uno m\u00e1s:  \u201cel segundo es parecido al primero: amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo.  No existe otro mandamiento mayor que \u00e9stos\u201d (Mc. 12,31).  La semejanza o v\u00ednculo entre ambos mandamientos se basa en esto:  que en nuestro semejante amamos la imagen y semejanza de Dios, sus hijos adoptivos y herederos de su Reino.  Por tanto, servir a nuestro pr\u00f3jimo es servir a Dios.  Y las obras de misericordia espirituales y temporales realizadas en este mundo decidir\u00e1n nuestro destino en el pr\u00f3ximo: \u201cVenid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino&#8230; porque tuve hambre y me disteis de comer&#8230; En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed me lo hic\u00edsteis\u201d. (Mt. 25,34-40).  Por esta raz\u00f3n, las obras de caridad en grado heroico han sido, desde el principio hasta la actualidad, una marca distintiva de la Iglesia Cat\u00f3lica, el compromiso de santidad en incontables n\u00fameros de sus hijos e hijas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La prudencia, que nos permite conocer qu\u00e9 desear y qu\u00e9 evitar, alcanza la heroicidad cuando coincide con el \u201cdon de consejo\u201d, es decir, un discernimiento claro ayudado por Dios sobre cu\u00e1l es la conducta correcta y la incorrecta.  Los Bolandistas dicen de San Pascasio Radberto:  \u201cFue tan grande su prudencia que un manantial de prudencia parec\u00eda brotar de su mente.  Pues contemplaba juntos el pasado, el presente y el futuro y era capaz de decir, por el consejo de Dios, que se deb\u00eda hacer en cada caso\u201d (2 de enero, c. V, n.16).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La justicia, que da a cada uno lo debido, es el eje alrededor del cual gravitan las virtudes religiosas de la piedad, obediencia, gratitud, veracidad, amistad y muchas m\u00e1s.  Actos de justicia heroica se vieron en Jes\u00fas, quien sacrific\u00f3 su vida para dar gloria a Dios, y en Abraham, dispuesto a sacrificar a su propio hijo en obediencia a la voluntad de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La fortaleza, la que nos alienta cuando la dificultad se interpone en el camino de nuestra obligaci\u00f3n, es en s\u00ed misma el elemento heroico en la pr\u00e1ctica de la virtud; alcanza su pin\u00e1culo cuando supera obst\u00e1culos que hubiesen sido invencibles para la virtud ordinaria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La templanza o temperancia, que nos mantiene alejados de las pasiones cuando \u00e9stas nos inclinan a actuar incorrectamente, comprende la buena conducta, la modestia, la abstinencia, la castidad, la sobriedad y otras.  Ejemplos de templanza heroica son  San Jos\u00e9 y San Juan el Bautista.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En fin, se debe se\u00f1alar que casi todo acto de virtud que procede del principio divino dentro de nosotros posee en s\u00ed mismo los elementos de todas las virtudes; s\u00f3lo el an\u00e1lisis mental visualiza el mismo acto desde varios aspectos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Bibliograf\u00eda:<\/b>  BENEDICTO XIV, De servorum Dei beatificatione et beatorum canonizatione, chs. XXXI-XXXVIII, en Opera omnia, III (Prato, 1840); DEVINE, Manual de Teolog\u00eda M\u00edstica (Londres, 1903); SLATER, Manual de Teolog\u00eda Moral (Londres, 1908); WILHELM AND SCANNELL, Manual de Teolog\u00eda Cat\u00f3lica (Londres, 1906).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Fuente<\/b>:  Wilhelm, Joseph. \u00abHeroic Virtue.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 7. New York: Robert Appleton Company, 1910.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/07292c.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Giovanni E. Reyes.  L H M\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La noci\u00f3n de heroicidad se deriva de h\u00e9roe, originalmente un guerrero, un semidios; por lo tanto supone un grado de valent\u00eda, fama y distinci\u00f3n que coloca a un hombre muy por encima de sus compa\u00f1eros. 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