{"id":27326,"date":"2016-02-05T18:26:46","date_gmt":"2016-02-05T23:26:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/revision-de-la-vulgata\/"},"modified":"2016-02-05T18:26:46","modified_gmt":"2016-02-05T23:26:46","slug":"revision-de-la-vulgata","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/revision-de-la-vulgata\/","title":{"rendered":"REVISION DE LA VULGATA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify\">En la primavera de 1907, la prensa p\u00fablica anunci\u00f3 que P\u00edo X hab\u00eda decidido iniciar los preparativos para una revisi\u00f3n cr\u00edtica de la Biblia en lat\u00edn.   La necesidad de tal revisi\u00f3n hab\u00eda sido ampliamente reconocida y, de hecho, constituy\u00f3 un tema en el programa de la Comisi\u00f3n B\u00edblica establecido por el Papa Le\u00f3n XIII.   A pesar del cuidado que se le hab\u00eda concedido durante cuarenta a\u00f1os al texto de la edici\u00f3n aut\u00e9ntica emitida por el Papa Clemente VIII, en 1592, se hab\u00eda reconocido desde el principio que el texto tendr\u00eda que ser revisado alg\u00fan d\u00eda, y que de cierto modo esta revisi\u00f3n clementina era inferior a la versi\u00f3n sixtina de 1590, a la que hab\u00eda sustituido precipitadamente.   Muchas generaciones han pasado sin la realizaci\u00f3n de esta esperada revisi\u00f3n.   Las \u00faltimas d\u00e9cadas han sido eminentemente un plazo para el examen cr\u00edtico de los textos, cl\u00e1sicos y otros, y \u00faltimamente se ha instado frecuentemente a las autoridades eclesi\u00e1sticas de que ha llegado el tiempo cuando se deben aplicar los principios bien establecidos de la cr\u00edtica textual para determinar el texto latino m\u00e1s correcto de la Sagrada Escritura.   Los individuos privados, como el sabio barnabita Fray Carlo Vercellone,  hab\u00edan hecho algo para preparar el terreno para dicha obra mediante la colecci\u00f3n de variantes de manuscritos, etc, y estas obras hab\u00edan recibido el agradecimiento y otras se\u00f1ales de aprobaci\u00f3n de las autoridades de la \u00e9poca, pero no se tom\u00f3 ninguna acci\u00f3n oficial hasta que el Papa San P\u00edo X anunci\u00f3 su intenci\u00f3n de prepararse para la revisi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En mayo de 1907, los abades presidente de las distintas congregaciones benedictinas reunidos en Roma recibieron una comunicaci\u00f3n del cardenal Rampolla, solicitando a la Orden en nombre del Papa que comenzaran las primeras etapas en el proceso de revisi\u00f3n de los textos de la Vulgata.   Si bien los padres reconocen plenamente que esta obra necesariamente debe ser ardua, largo y costosa, votaron un\u00e1nimemente por la aceptaci\u00f3n de la honrosa tarea que as\u00ed se les encomend\u00f3.  En el oto\u00f1o del mismo a\u00f1o, el que esto escribe (Francis Aidan Cardenal Gasquet), fue nombrado jefe de una peque\u00f1a comisi\u00f3n de benedictinos para organizar el trabajo, para considerar el mejor medio de cumplir con los deseos del Papa, y para determinar los principios sobre los que deb\u00eda proceder el trabajo de las revisiones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Puesto que se ha expresado duda considerable sobre el alcance exacto de la actual Comisi\u00f3n, puede ser \u00fatil aqu\u00ed establecer claramente que su fin no es producir una Biblia Latina, a ser propuesta como un texto oficial para la aprobaci\u00f3n de la Iglesia, sino meramente dar un paso preliminar hacia la versi\u00f3n oficial.  El objeto se establece claramente en el cargo que el Papa da a la Comisi\u00f3n; el cual es determinar lo m\u00e1s exactamente posible el texto de la traducci\u00f3n latina de San Jer\u00f3nimo, hecha en el siglo IV.   En todos lugares se admite que este texto es una necesidad absoluta como base de cualquier revisi\u00f3n m\u00e1s extensa y cr\u00edtica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El texto latino de la Sagrada Escritura hab\u00eda existido desde los primeros tiempos del cristianismo.   San Agust\u00edn y San Jer\u00f3nimo no conocieron al traductor o traductores.  pero el primero dice que la antigua versi\u00f3n latina ciertamente  proven\u00eda \u00abde los primeros d\u00edas de la fe\u201d, y el segundo que \u00abha contribuido a fortalecer la fe de la Iglesia naciente \u00ab.  Hecha y copiada sin supervisi\u00f3n oficial, estos textos occidentales pronto se volvieron corruptos o dudosos y para la \u00e9poca de San Jer\u00f3nimo Hab\u00edan variado tanto que el doctor pudo declarar que hab\u00eda casi \u00abtantas variantes como c\u00f3dices\u00bb. Como declar\u00f3 Richard Bentley en su comunicado al arzobispo Wade, fue esto \u201clo que oblig\u00f3 a D\u00e1maso, obispo de Roma, a emplear a San Jer\u00f3nimo para que ajustara la \u00faltima traducci\u00f3n revisada de cada parte del Nuevo Testamento al griego original, y comenzara una nueva edici\u00f3n tan castigada y corregida.\u201d  Esto mismo hizo San Jer\u00f3nimo, seg\u00fan lo declara en su prefacio  \u00abad Graecam Veritatem, ad exemplaria Graeca sed Vetera.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al presente (1907) los estudiosos est\u00e1n pr\u00e1cticamente de acuerdo en cuanto a la competencia de San Jer\u00f3nimo para la obra que le hab\u00eda encomendado el Papa San D\u00e1maso.  \u00c9l, adem\u00e1s, ten\u00eda acceso a los manuscritos griegos y otros, incluso en ese momento considerados antiguos, que ahora no se sabe si existen; pudo comparar docenas de textos importantes, y ten\u00eda la \u201cHexapla\u201d de Or\u00edgenes y otros medios de determinar el valor de su material, que no poseemos nosotros ahora.   Es evidente que el texto puro de San Jer\u00f3nimo debe formar la base de cualquier versi\u00f3n cr\u00edtica de la Biblia Latina, y, lo que es m\u00e1s, que debe tenerse en cuenta en cualquier edici\u00f3n cr\u00edtica de la versi\u00f3n griega de Los Setenta del Antiguo Testamento y los diversos textos griegos del Nuevo Testamento, cuyas copias manuscritas no son m\u00e1s antiguas que la traducci\u00f3n al lat\u00edn de San Jer\u00f3nimo hecha sobre copias antiguas en ese entonces.  Ya en 1716 Richard Bentley, el gran erudito, vio la importancia de la traducci\u00f3n de San Jer\u00f3nimo.   \u201cEra evidente para m\u00ed \u00ab, escribe, \u00abque cuando dicha copia vino primero de la mano de ese gran Padre, debe coincidir exactamente con los ejemplares griegos m\u00e1s aut\u00e9nticos; y si ahora pudiese ser recuperado, ser\u00eda el mejor texto y garant\u00eda para la verdadera interpretaci\u00f3n de los varios supuestos\u201d.  Sustancialmente, sin duda, el actual texto clementino aut\u00e9ntico representa al que produjo San Jer\u00f3nimo en el siglo IV, pero no es menos cierto que el texto impreso necesita un examen m\u00e1s cuidadoso y mucha correcci\u00f3n mucho para hacerlo concordar con la traducci\u00f3n de San Jer\u00f3nimo.  No se sabe si existe alguna copia del texto actual; y las corrupciones introducidas por los escribas, etc, en los siglos posteriores a San Jer\u00f3nimo, e incluso el trabajo bien intencionado de los diversos correctores, han hecho muy dif\u00edciles y delicadas las labores de tratar de recuperar el texto exacto de los manuscritos existentes.  Esto, sin embargo, es el trabajo que debe hacerse como el primer paso en la revisi\u00f3n de la Vulgata.   En consecuencia, es el objetivo de la actual Comisi\u00f3n para determinar con toda exactitud posible el texto latino de San Jer\u00f3nimo y no producir una nueva versi\u00f3n de las Escrituras en lat\u00edn.  Por supuesto, es completamente otra cuesti\u00f3n el determinar en qu\u00e9 medida San Jer\u00f3nimo estuvo correcto en su traducci\u00f3n: resolver esto sin duda ser\u00e1 obra de alguna comisi\u00f3n futura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el oto\u00f1o de 1907, el autor de este art\u00edculo lleg\u00f3 a Roma para los preparativos para el comienzo de la obra as\u00ed confiadas a la Orden Benedictina.   Desde el principio P\u00edo X manifest\u00f3 su inter\u00e9s personal en el trabajo, y discuti\u00f3 varios puntos de detalle.   Dej\u00f3 en claro que deseaba que el trabajo de revisi\u00f3n se realizar\u00e1 sobre los m\u00e9todos cient\u00edficos m\u00e1s autorizados de los tiempos modernos y que no se escatimara en gastos para garantizar un trabajo minucioso y preciso en la recopilaci\u00f3n y comparaci\u00f3n de manuscritos.  El 3 de diciembre de 1907 le dirigi\u00f3 una carta a la Comisi\u00f3n a fin de dejar claro, de forma tan p\u00fablica como fuese posible, su propio y personal inter\u00e9s en la obra.  Expres\u00f3 su deseo de que se hiciese un examen exhaustivo de las bibliotecas p\u00fablicas y privadas de Europa para arrojar luz sobre cualquier manuscrito desconocido hasta el momento y para proporcionar copias fidedignas y colaciones de los m\u00e1s importantes textos antiguos.   Inst\u00f3 a todos los que de alguna manera podr\u00edan ayudar en la promoci\u00f3n de este trabajo a as\u00ed hacerlo, ya fuese por servicio personal o por ayudar a sufragar los gastos con sus limosnas, y les concedi\u00f3 a todos su bendici\u00f3n apost\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Antes del inicio del a\u00f1o 1908, la peque\u00f1a Comisi\u00f3n hab\u00eda iniciado sus sesiones en Roma, que se ocuparon principalmente durante algunos meses en considerar la mejor manera de comenzar el trabajo.   Con el fin de reunir a las intercalaciones de los varios manuscritos, se determin\u00f3 imprimir una edici\u00f3n del texto clementino para ser usada por los implicados en el trabajo.   Tres m\u00e9todos parec\u00edan abiertos: las variantes pod\u00edan ser escritas en hojas de papel con referencia a un texto ya impreso; o por este medio el texto elegido podr\u00eda ser impreso para trabajarlos de tal modo que las variantes de manuscritos pudiesen ser entradas a las hojas seg\u00fan preparadas.  El Papa mismo escogi\u00f3 este \u00faltimo m\u00e9todo, quien deseaba que se adoptara el mejor sistema a pesar del gran gasto que esto conllevaba al imprimir la Biblia completa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La impresi\u00f3n de esta Biblia tom\u00f3 un tiempo considerable, y no fue hasta el oto\u00f1o de 1908 que estuvo lista para su distribuci\u00f3n.   La edici\u00f3n se ha impreso de tal manera que la impresi\u00f3n ocupa aproximadamente un tercio de cada p\u00e1gina, y el resto se deja en blanco; no hay letras may\u00fasculas ni paradas; y ninguna palabra se divide entre dos l\u00edneas.   De este modo se corrige m\u00e1s f\u00e1cilmente el texto impreso de acuerdo con cualquier manuscrito con el que se compare.   Si hay una letra may\u00fascula en los manuscritos, se indica con dos rayas debajo de la letra impresa; si una palabra o letra, etc., es diferente en los manuscritos, se corrige en la hoja impresa del modo usual que se corrige una hoja de prueba.  Las adiciones de palabras o frases o su ausencia en el manuscrito se muestran en la forma habitual.   Cuando las hojas impresas han sido plenamente cotejadas, si esto se hizo correctamente, el resultado es que la copia corregida de la Biblia o cualquier libro de la Biblia representan, o deber\u00eda representar, exactamente el manuscrito.   Para garantizar un trabajo preciso se estableci\u00f3 la norma de que no se aceptar\u00eda como definitivo ning\u00fan cotejo de cualquier manuscrito a menos que la recopilaci\u00f3n hecha por un trabajador fuese revisado por otra persona.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Biblia impresa de esta manera ocup\u00f3 casi 5,000 p\u00e1ginas; el Antiguo Testamento ocup\u00f3 aproximadamente 4000; los Salmos, 299 p\u00e1ginas y las Ep\u00edstolas de San Pablo, 278 p\u00e1ginas.   La versi\u00f3n de los Salmos preparada para los trabajadores se organiz\u00f3 de una nueva forma, que ha demostrado ser muy \u00fatil en la pr\u00e1ctica.  San Jer\u00f3nimo fue el responsable de tres versiones de los Salmos.   Su primera recensi\u00f3n se hizo sobre la versi\u00f3n latina en uso en este tiempo.   La compar\u00f3 con el griego de la Versi\u00f3n de los Setenta, y emiti\u00f3 sus correcciones, que fueron aceptadas y pasaron al uso, especialmente en Italia, llegando a ser conocida como la \u201cversi\u00f3n romana\u00bb.  Sin embargo, al poco tiempo San Jer\u00f3nimo descubri\u00f3 que las correcciones que hab\u00eda hecho no eran adecuadas, e hizo una segunda recensi\u00f3n con m\u00e1s correcciones del griego, que posteriormente fue aceptada en Francia, y fue la versi\u00f3n m\u00e1s usada en la Galia cristiana, etc., y se lleg\u00f3 a conocer como la \u00abgalicana\u00bb.  Poco a poco esta recensi\u00f3n sustituyo la \u201cversi\u00f3n romana\u00bb, que, sin embargo, permaneci\u00f3 en uso en Roma durante un tiempo considerable, y en la actualidad (1907) todav\u00eda se utiliza en el Oficio Divino que se canta en la Bas\u00edlica de San Pedro.   La \u201cversi\u00f3n romana\u00bb fue la que San Agust\u00edn de Canterbury trajo a Inglaterra cuando vino de Roma, y al parecer sigui\u00f3 siendo la versi\u00f3n m\u00e1s com\u00fan en ese pa\u00eds hasta la conquista normanda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las dos versiones que hizo San Jer\u00f3nimo, al corregir la antigua versi\u00f3n en lat\u00edn a la vista de la versi\u00f3n griega, naturalmente conten\u00eda muchas cosas que eran iguales.  Para demostrar esto de un vistazo la parte com\u00fan ha sido impresa en el centro del texto y las variantes a cada lado, en uno las variantes de la \u00abRomana\u00bb, en el otro las de la \u00abGalicana\u00bb.   Con la ayuda de este impreso es posible ver de una vez qu\u00e9 versi\u00f3n hay que cotejar, y el espacio vac\u00edo en la p\u00e1gina sirve para el cotejo de cualquier versi\u00f3n.   La tercera versi\u00f3n hecha por San Jer\u00f3nimo en un per\u00edodo posterior de su vida se tradujo directamente del hebreo.  Aunque San Jer\u00f3nimo consider\u00f3 que esta versi\u00f3n representaba realmente el verdadero sentido del salmista, nunca fue aceptada por la Iglesia para uso pr\u00e1ctico.  Se encuentran en algunas Biblias, especialmente de origen espa\u00f1ol, ya sea como una adici\u00f3n a la \u201cversi\u00f3n galicana\u201d usual, o en lugar de ella.   A los efectos de cotejar este salterio de San Jer\u00f3nimo A partir del hebreo era necesario imprimir el mejor texto del mismo por separado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La impresi\u00f3n de esta Biblia dur\u00f3 casi doce meses, y la preparaci\u00f3n del texto y las correcciones de las hojas de prueba por s\u00ed solos no fueron tarea f\u00e1cil.  Se imprimieron cien copias en el mejor papel de tina para ser utilizado en el cotejo de los manuscritos m\u00e1s importantes; doscientas en papel ordinario para libros para los menos importantes; y cien en papel fino para llevarlo a varias bibliotecas con mayor facilidad de lo que habr\u00eda sido el caso con Biblias impresas en papel m\u00e1s pesado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Estas hojas para cotejo han estado en uso desde principios de 1909, y ya las copias cotejadas, que han sido devueltas a San Anselmo, Roma, forman una considerable colecci\u00f3n de unos sesenta y cinco vol\u00famenes.   Cuando se reciben las hojas terminadas se encuadernan fuertemente en vol\u00famenes que contienen porciones de la Biblia que ocupan quiz\u00e1s seis o siete vol\u00famenes.   As\u00ed, cuando se termine el cotejo completo del manuscrito ya comenzado, habr\u00e1 m\u00e1s de un centenar de vol\u00famenes encuadernados en las estanter\u00edas de la sala de trabajo en Roma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para determinar la importancia de cualquier texto, obviamente, es de valor poder determinar de qu\u00e9 lugar o pa\u00eds provino originalmente el manuscrito.  Esto a veces es muy dif\u00edcil, y cualquier ayuda en la soluci\u00f3n de esta cuesti\u00f3n es de gran utilidad, ya que con frecuencia muestra la influencia de que fue objeto el manuscrito en el proceso de preparaci\u00f3n.  Se entiende ahora que \u00abcap\u00edtulos\u00bb o \u00abbreves\u00bb, o, como podr\u00edamos llamarlos, \u00abtablas de contenido\u00bb, que en las Biblias m\u00e1s antiguas se encuentran antes de cada libro de la Sagrada Escritura y son de gran valor para determinar el lugar o pa\u00eds de origen.    Puesto que estos \u201ccapitula\u201d no eran parte del texto sagrado, a menudo variaba en n\u00famero y forma de expresi\u00f3n, de acuerdo con el deseo de la autoridad dedicada a la copia de un manuscrito.   El escriba ordinario, sin duda, copiaba exactamente lo que estaba ante \u00e9l, incluso los \u00abcapitula\u00bb del volumen particular.   Pero cualquier hombre especialmente erudito o alguien interesado en el texto sagrado por alguna raz\u00f3n u otra, no dudar\u00eda en hacer sus propias divisiones y expresar el contenido a su propio modo.  Estos ser\u00edan probablemente copias posteriores por escribas locales, y las variaciones posiblemente determinar\u00edan ahora la localidad donde se realiz\u00f3 el manuscrito.  A los efectos de la recopilaci\u00f3n y organizaci\u00f3n de las diferentes versiones de estos \u201ccapitula\u201d, se elaboraron tablas, en las que se pod\u00eda observar f\u00e1cilmente los cambios.   Ya la recopilaci\u00f3n de estas porciones extra-b\u00edblicas de los manuscritos m\u00e1s antiguos es tan considerable que se ha hecho posible organizarlas provisionalmente en un volumen que se est\u00e1 imprimiendo para ayudar a los investigadores en las diversas bibliotecas para clasificar, al menos en primera instancia, los manuscritos que pasan por sus manos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Otra obra que ha sido necesario emprender de inmediato, a fin de ayudar al trabajador en las bibliotecas de Europa, es una lista a mano provisional de los manuscritos b\u00edblicos latinos, biblias enteras, partes o fragmentos de Biblias.   En esta se espera dar indicaciones de d\u00f3nde, si todos, se han registrado o publicado estos manuscritos, y que gradualmente la Comisi\u00f3n sea capaz de recolectar y publicar un cuerpo de todos los manuscritos y fragmentos b\u00edblicos latinos.  La preparaci\u00f3n de esta lista manual no est\u00e1 muy avanzada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el curso de las investigaciones de los manuscritos de la Vulgata era probable que salieran a la luz muchos fragmentos de la antigua versi\u00f3n latina y otros documentos importantes.   Como, por otra parte, era necesario, a fin de determinar el texto de San Jer\u00f3nimo, conocer las versiones de la Escritura qu\u00e9 el tuvo para trabajar, la Comisi\u00f3n determin\u00f3 publicar de tiempo en tiempo el m\u00e1s importante de ellas bajo el t\u00edtulo general de \u00abCollectanea Biblica Latina\u00bb.   En esta colecci\u00f3n aparecer\u00edan dos antiguos salterios casinenses, editados por el abad Amalle; fragmentos de la antigua Biblia latina, desde el margen de la Biblia Le\u00f3n, y un manuscrito encontrado por Dom Donatien de Bruyne en Espa\u00f1a; el Pentateuco de Tours, editado por Dom Henre Quentin, etc.  Pronto se le hizo evidente a la Comisi\u00f3n que era necesario utilizar la fotograf\u00eda en la labor de cotejo.  Era obvia la utilidad de una gran colecci\u00f3n de representaciones fotogr\u00e1ficas de manuscritos b\u00edblicos.  Nadie es absolutamente exacto en el cotejo, y cuando se comparan los diferentes cotejos, algunas veces deben surgir dudas sobre la variante correcta.   Si la colaci\u00f3n es una que se ha hecho de una transcripci\u00f3n en alguna biblioteca muy distante, es imposible al momento resolver la duda y sin gran dificultad y el gasto de mucho tiempo y problemas.   La posesi\u00f3n de una copia fotogr\u00e1fica del manuscrito permite que se verifique la variante en pocos minutos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por otra parte, las copias fotogr\u00e1ficas ayudan considerablemente en el proceso de cotejo.   Si la fotograf\u00eda es realmente buena, es m\u00e1s f\u00e1cil trabajar con ella que con el manuscrito, y el trabajador no est\u00e1 atado a las horas y d\u00edas de la biblioteca en la que se preserva.   Por otra parte, las fotograf\u00edas se pueden enviar a personas dispuestas y capaces de hacer el trabajo, que no pueden ir al lugar donde est\u00e1 el manuscrito.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se resolvi\u00f3 adquirir el mejor aparato posible, y Dom Henri Quentin se encarg\u00f3 de velar por el departamento de la comisi\u00f3n.   Mons. Graffin, que ten\u00eda una larga experiencia con el proceso de negro y blanco en la copia de manuscritos orientales, puso sus conocimientos a disposici\u00f3n de la Comisi\u00f3n, y los resultados obtenidos han sido incluso mejores de lo previsto.  La m\u00e1quina utilizada es capaz de producir copias en cualquier tama\u00f1o deseado, y hay ahora vol\u00famenes encuadernados de fotograf\u00edas desde tama\u00f1o folio a octavo peque\u00f1o.  Copias de muchos de los manuscritos b\u00edblicos m\u00e1s importantes ya han sido tomadas en Par\u00eds, Londres, Roma y otros lugares, y recientemente se a\u00f1adi\u00f3 a la creciente colecci\u00f3n de la Comisi\u00f3n una reproducci\u00f3n fotogr\u00e1fica completa del C\u00f3dice Amiatino, con sus varios cientos de folios.  La lista hecha en noviembre de 1911 produjo alguno ciento de vol\u00famenes encuadernados de fotograf\u00edas.  Muchos de \u00e9stos ya han sido comparados, y otros esperan ser despachados a colaboradores para someterse al proceso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Debido a los defectos de los manuscritos mismos, y, a veces, por supuesto, en las fotograf\u00edas, ha sido necesario cotejar la copia con el texto original.  Cuando hay alg\u00fan defecto o lugar de duda en cuanto a la variante de la fotograf\u00eda, la interpretaci\u00f3n se consigna en el margen de la fotograf\u00eda montada.  Cuando esto se ha hecho, el resultado es que la copia es una reproducci\u00f3n tan perfecta del texto original como es posible obtener, y las colecciones de fotocopias y manuscritos cotejados con los textos impresos de la Biblia preparada por la Comisi\u00f3n, forman como una masa de material para fines de trabajo tan bueno como es posible adquirir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Adem\u00e1s del material para la revisi\u00f3n del texto actual, la Comisi\u00f3n se ha esforzado durante los \u00faltimos dos a\u00f1os por reunir una colecci\u00f3n de todos los textos b\u00edblicos ya en imprenta.  Este ha sido un proceso dif\u00edcil y costoso, pero ha habido progresos considerables con esta rama de la obra, y la presente colecci\u00f3n en los estantes de la sala de trabajo en Roma, ya ha demostrado cu\u00e1n \u00fatil y necesario es tener todos estos textos a la mano para referencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El proceso de recopilaci\u00f3n de las variantes de los diferentes manuscritos con el prop\u00f3sito de comparaci\u00f3n comenzar\u00e1 casi de inmediato.  A principios de 1911 se prepar\u00f3 un volumen de prueba de un libro del Antiguo Testamento, con columnas para una treintena de variantes de manuscrito, y se han hecho amplios registros para continuar y ampliar el proceso.  La experiencia adquirida por el volumen de prueba muestra que con este m\u00e9todo ser\u00e1 posible dividir los manuscritos comparados por familias, y por otra parte determinar las mejores lecturas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El trabajo de explorar las diversas bibliotecas de Europa se comenz\u00f3 casi de inmediato.  El contenido de la mayor\u00eda de ellos ya estaban organizados y catalogados, pero en su mayor parte los diversos manuscritos b\u00edblicos en lat\u00edn no hab\u00edan sido lo suficientemente estudiados o cotejados como para permitirle a la Comisi\u00f3n prescindir de un examen m\u00e1s completo y una comparaci\u00f3n minuciosa, lo cual se puso en marcha en varios lugares a la vez.  La mejor colecci\u00f3n de tales manuscritos est\u00e1, probablemente, en la Biblioteca Nacional de Par\u00eds.  Desde 1909 a 1912 dos, y a veces tres, benedictinos han estado trabajando en esta preciosa colecci\u00f3n de tesoros b\u00edblicos.  Las autoridades les han dado a los trabajadores todas las facilidades para fotografiar y comparar cualquier manuscrito deseado.  De este modo, la Comisi\u00f3n dispone ahora de fotograf\u00edas completas de varios de los c\u00f3dices m\u00e1s importantes, y la colaci\u00f3n de todos estos ya est\u00e1 terminada, o en proceso de ser realizada por los colaboradores.  En Londres las autoridades del Museo Brit\u00e1nico tambi\u00e9n le permitieron f\u00e1cilmente a la Comisi\u00f3n hacer lo deseado para obtener copias y colaciones.  El verano pasado Dom Henri Quentin viaj\u00f3 con la c\u00e1mara fotogr\u00e1fica en Italia.  En Florencia obtuvo una copia de gran tama\u00f1o de la c\u00e9lebre \u00abBiblia Amiatina\u00bb, ahora en la Biblioteca Laurenciana de esa ciudad.  Puede ser \u00fatil decir unas palabras sobre la historia casi rom\u00e1ntica de este manuscrito, especialmente puesto que puede ser muy posible que se encuentre entre los manuscritos m\u00e1s importantes para el texto de la Vulgata.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El \u00abC\u00f3dice Amiatino\u00bb, llamado as\u00ed porque en alg\u00fan tiempo perteneci\u00f3 al monasterio de Amiata, fue muy utilizado por los revisores del siglo XVI que produjeron la versi\u00f3n sixtina de 1590.  En ese entonces se le consideraba un manuscrito italiano excelente, y fue considerado as\u00ed hasta tiempos muy recientes.  Ahora sabemos que el volumen fue realmente copiado en el norte de Inglaterra hacia el a\u00f1o 700.  En la segunda p\u00e1gina del c\u00f3dice hay una inscripci\u00f3n que dice que cierto abad, Pedro Lombardo, le regal\u00f3 el volumen al monasterio de Amiata de San Salvador.  Algunos a\u00f1os atr\u00e1s el c\u00e9lebre De Rossi, al examinar estas l\u00edneas, se\u00f1al\u00f3 que no eran las l\u00edneas originales, y que, en particular, el nombre del abad Pedro se hab\u00eda escrito sobre una tachadura y que el nombre original era un nombre como \u00abCeolfridas\u00bb.  Esta conjetura fue confirmada por el erudito de Cambridge, el doctor Hort, quien se\u00f1al\u00f3 que estas mismas l\u00edneas con cambios en esos lugares donde se hab\u00edan efectuado cambios en el original aparec\u00edan en las antiguas vidas de los abades de Wearmouth y Jarrow, donde dec\u00eda que hab\u00edan estado en la copia de la Biblia, llevada desde Inglaterra a Roma en el a\u00f1o 715 d.C.  como un regalo al Papa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La historia de este precioso volumen es clara.  San Benito Biscop, el fundador de los monasterios gemelos de Wearmouth y Jarrow, fue varias veces a Roma en el siglo VII y trajo muchos manuscritos.  San Beda, que escribi\u00f3 acerca de los abades de su monasterio, nos dice que en una ocasi\u00f3n Biscop regres\u00f3 con una gran Biblia \u00abde la nueva traducci\u00f3n\u00bb (es decir. La Vulgata de San Jer\u00f3nimo), de la cual el sucesor de San Benito Biscop, Ceolfrido, hab\u00eda hecho tres copias en Wearmouth: una para cada uno de los monasterios y la tercera destinada como regalo para el Papa.  El abad Ceolfrido renunci\u00f3 a su abad\u00eda en 715, y decidi\u00f3 hacer una visita a Roma a fin de llevarle al Papa la Biblia que hab\u00eda preparado para \u00e9l.  San Beda describe la saluda en su viaje con uno de sus monjes y llevando el gran volumen.  San Ceolfrido muri\u00f3 durante el viaje, y es dudoso si la Biblia lleg\u00f3 alguna vez a Roma; de cualquier modo todo rastro de ella se perdi\u00f3 hasta que fue reconocida en el \u201cC\u00f3dice Amiatino\u201d, por medio de la erudici\u00f3n de De Rossi y el Dr. Hort.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El libro en s\u00ed es de gran tama\u00f1o, cada p\u00e1gina mide diecinueve y media x trece y media pulgadas.  Est\u00e1 escrito en la letra uncial m\u00e1s regular en dos columnas por p\u00e1gina.  No se sab\u00eda que exist\u00eda ni siquiera un fragmento de las otras dos copias que menciona San Beda, hasta hace muy poco.  En 1910 el escritor del art\u00edculo recibi\u00f3, debido a la generosidad de Mr. Cuthbert Turner de Oxford, dos grandes fotograf\u00edas de una p\u00e1gina de una Biblia, la cual es sin duda un fragmento de uno de esos dos manuscritos.  Algunos a\u00f1os antes, Canon Greenwell de Durham hab\u00eda obtenido la hoja de una encuadernaci\u00f3n de un antiguo libro de cuentas que hab\u00eda sido encuadernado en New Castle en el a\u00f1o 1798.  Sin embargo, parecer\u00eda que en ese tiempo exist\u00edan algunas porciones de estos preciosos c\u00f3dices.   Es posible, por supuesto, que se puedan hallas otras partes en otras ataduras.  La hoja que hall\u00f3 Canon Greenwell ha sido adquirido por el Museo Brit\u00e1nico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para los Evangelios otro c\u00e9lebre manuscrito, conocido como los \u00abEvangelios de Lindisfarne\u00bb, escrito tambi\u00e9n en el norte de Inglaterra alrededor del mismo tiempo (700 d.C.), debe se\u00f1alarse aqu\u00ed que provey\u00f3 una bella p\u00e1gina en la historia del texto sagrado.  Este maravilloso manuscrito, que est\u00e1 entre los tesoros del Museo Brit\u00e1nico, fue escrito por el obispo Eadfrith de Lindisfarne (698-721 d.C.) e iluminado por su contempor\u00e1neo, Etewaldo.  Las iluminaciones, que manifiestan caracter\u00edsticas del arte irland\u00e9s, son de una belleza excepcional, y en algunos aspectos no son superadas por ning\u00fan otro manuscrito contempor\u00e1neo.  La historia del volumen merece una breve rese\u00f1a.   Estuvo en Lindisfarne hasta que la invasi\u00f3n de los daneses en 875 oblig\u00f3 a los monjes a llev\u00e1rselo, junto con la urna de San Cutberto.  La tradici\u00f3n dice que mientras los monjes hu\u00edan de los daneses, al llegar a la costa occidental del continente, tuvieron la intenci\u00f3n de llevar sus tesoros a Irlanda.  Al hacer el intento se vieron obligados a regresar, pero no antes de que el volumen de los Evangelios que llevaban hubiese ca\u00eddo al mar.  Fue recuperado de manera maravillosa, la cual es relatada por Sime\u00f3n de Durham en el siglo XII.  Es extra\u00f1o decirlo, algunas de las hojas en blanco al final parecen mostrar signos de manchas de agua.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El gran inter\u00e9s del volumen, adem\u00e1s de sus m\u00e9ritos art\u00edsticos, se encuentra en sus im\u00e1genes de los evangelistas, etc.  Mientras que los bordes de estos cuadros son caracter\u00edsticos de la exquisita labor de patr\u00f3n entrelazado de los escribas irlandeses, las figuras en s\u00ed son muy diferentes y son sugerentes a la vez de los modelos bizantinos.  Ha sido durante mucho tiempo un rompecabezas para los arque\u00f3logos explicar la existencia de esos modelos en el norte de Inglaterra en la primera parte del siglo VIII.  Es raro que tan satisfactoria respuesta pueda darse a un problema de esta naturaleza.  El texto de los Evangelios fue copiado de un volumen tra\u00eddo a Inglaterra por los misioneros romanos, y por lo tanto proviene del sur de Italia, probablemente habr\u00eda tenido iluminaciones hechas siguiendo el estilo bizantino de arte.  Le debemos este conocimiento a las investigaciones del Sr. Edmund Bishop, que fueron publicadas por primera vez por Dom Morin en el \u201cRevue B\u00e9n\u00e9dictine.\u201d  Los \u201ccapitula\u201d del Evangelio (las indicaciones de las porciones de los Evangelios a ser le\u00eddas en las iglesias) siguen el uso de N\u00e1poles, y el calendario del volumen le permiti\u00f3 al se\u00f1or Bishop dar el lugar exacto como la isla de Nisita, en la Bah\u00eda de N\u00e1poles.  Rellenar la historia es f\u00e1cil:  El abad Adriano, quien acompa\u00f1\u00f3 a San Teodoro el Griego a Inglaterra cuando fue enviado como arzobispo de Canterbury, fue abad de Nisita.  San Benito Biscop, que actuaba como su gu\u00eda a Inglaterra, les dio la bienvenida a sus monasterios en el norte, y no puede haber duda de que el abad Adriano llev\u00f3 all\u00ed el volumen con los modelos bizantinos, hecho en el sur de Italia, que fueron copiados por los escribas irlandeses como los vemos hoy en el Libro del Evangelio de Lindisfarne.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En Roma se ha hecho un cotejo parcial y una copia fotogr\u00e1fica completa de la importante Biblia de San Pablo Extramuros.  Esta es una excelente copia de la Biblia de Alcuino, con muchas letras y p\u00e1ginas bellamente iluminadas.  Probablemente el mejor ejemplo de esta Biblia es el c\u00f3dice grande en Zurich, una copia fotogr\u00e1fica que tambi\u00e9n se ha asegurado, junto con una comparaci\u00f3n del Octateuco hecha para la Comisi\u00f3n por el asistente del bibliotecario, el Dr. Werner.  Un tercer ejemplar es el m\u00e1s conocido de los tres, el que est\u00e1 en la Biblioteca Vallecelliana en Roma.  El Padre Bellasis del Oratorio hizo una comparaci\u00f3n del Pentateuco de este \u00faltimo para la Comisi\u00f3n,  pero a\u00fan no ha sido fotografiada, debido a las dificultades puestas por los custodios.  La Comisi\u00f3n lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el cotejo de estos tres manuscritos ser\u00eda suficiente para determinar el tipo de las correcciones realizadas por Alcuino.  Estas ser\u00edan de inter\u00e9s para los ingleses, ya que para prop\u00f3sitos de su revisi\u00f3n Alcuino mand\u00f3 a pedir a las bibliotecas de Inglaterra la mejor evidencia en manuscrito.  La copia de la Biblia de Alcuino en la Bas\u00edlica de San Pablo en Roma tiene un inter\u00e9s especial, ya que en el siglo XIII, el obispo de Gradisson de Exeter orden\u00f3 que se corrigieran todos los ejemplares de las Sagradas Escrituras en su di\u00f3cesis de acuerdo con una copia del texto de la Biblia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Mientras que en Italia Dom Quentin fue al monasterio de La Cara y fotografi\u00f3 la interesante Biblia de origen espa\u00f1ol, que ha estado durante mucho tiempo en posesi\u00f3n del monasterio all\u00ed.  La mayor parte del texto ha sido tambi\u00e9n cotejado en el manuscrito por Dom Cottereau, quien ha pasado muchos meses en el monasterio para ese fin.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se supon\u00eda que ser\u00eda probable hallar una gran cantidad de material importante en la catedral y otras bibliotecas de Espa\u00f1a; y en la primavera de 1909, Dom de Bruyne emprendi\u00f3 un voyage litt\u00e9raire a ese pa\u00eds a nombre de la Comisi\u00f3n.  Su objetivo era examinar los manuscritos b\u00edblicos conocidos existentes y ver si pod\u00eda hallar otros.  \u00c9l dijo en su informe a la Comisi\u00f3n:  \u00abHe tenido una excelente gu\u00eda en las \u2018Handschriftensch\u00e4tz Spaniens\u2019 \u00abde R. Beer. Las dos lacunae m\u00e1s importantes en \u00e9l se refieren a los manuscritos de Roda y Urgel.  Se podr\u00eda pensar que estas dos importantes colecciones han desaparecido o se han perdido. Yo, sin embargo, las hall\u00e9 intactas o casi intactas, la primera en la Catedral de L\u00e9rida, guardada en un librero especial; la segunda en el mismo Urgel.  En la mayor\u00eda de las bibliotecas de Espa\u00f1a se pueden hallar cat\u00e1logos suficientemente buenos.\u201d  Ser\u00eda de inter\u00e9s dar una lista de las bibliotecas de Espa\u00f1a que fueron examinadas por Dom de Bruyne en el curso de su viaje.  Barcelona (Archivo de la Corona de Arag\u00f3n y la catedral); Vich; Tarragona (Bibl. Provincial y el Seminario); Zaragoza (S\u00e9o, N.D. del Pilar; y la universidad); Sig\u00fcenza; Madrid (Bib. Nacional, Academia de la Historia, Museo Arqueol\u00f3gico, Archivo Hist\u00f3rico Nacional, universidad y Bib. Real); Escorial; Toledo; Le\u00f3n (biblioteca catedral y la de San Isidoro); Burgos (catedral, seminario y biblioteca provincial), Urgel, Gerona y Pamplona.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dom de Bruyne resume as\u00ed los resultados de su viaje a Espa\u00f1a:  \u201cTengo descripciones de todas las Biblias, m\u00e1s o menos en general, seg\u00fan su edad e importancia.  Algunos de los vol\u00famenes han sido cotejados, ya sea completamente o en parte.  Todas las hojas de un palimpsesto b\u00edblico (Escorial, R. II, 18, y Le\u00f3n, archivos de la catedral, 15) han sido identificados; el texto de Baruc, hasta ahora s\u00f3lo conocido por el C\u00f3dice Gothicus Legionensis, que hab\u00eda sido publicado por Hoberg a partir de una copia en el Vaticano hecha en el siglo XVI, ha sido cotejado con el manuscrito en Le\u00f3n y comparado con otras copias independientes que descubr\u00ed.  En Sig\u00fcenza hall\u00e9 una copia en \u00e1rabe-lat\u00edn de San Pablo, la cual fue publicada en el \u2018Revue Biblique\u2019 en 1910.  Las interesantes notas marginales de la misma Biblia de Le\u00f3n, publicadas en parte por Carlo Vercellone a partir de una copia del siglo XVI en el Vaticano, fueron revisadas y completadas con el manuscrito original; y encontr\u00e9 otro texto independiente en manuscrito de estas notas en Madrid, de modo que ahora ser\u00e1 posible dar una edici\u00f3n cr\u00edtica de estos importantes fragmentos.\u201d  Dom de Bruyne est\u00e1 preparando la edici\u00f3n de fragmentos del antiguo texto en lat\u00edn, y a su debido tiempo ser\u00e1 publicada en la propuesta serie de textos y estudios llamada la \u201cCollectanea Biblica Latina\u201d, proyectada por la Comisi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Durante el 1911 la Comisi\u00f3n pudo a\u00f1adir a su colecci\u00f3n de comparaciones las de Mr. Pierpont Morgan, quien amablemente permiti\u00f3 que Mr. Hoskier examinara y cotejara esos manuscritos para la Comisi\u00f3n.  La primera es el precioso c\u00f3dice conocido como los \u201cEvangelios Dorados\u201d.  Samuel Berger ha dicho de este volumen:  \u201cEn el importante y antiguo grupo de manuscritos escritos en letras doradas, el m\u00e1s antiguo es m\u00e1s all\u00e1 de toda duda, el famoso manuscrito Hamilton, 251.\u201d  En la venta de la colecci\u00f3n Hamilton en 1890, este volumen fue comprado por un caballero americano llamado Thomas Irwin de Oswego.  A su muerte, fue comprado por Mr. Pierpont Morgan y a\u00f1adido a su colecci\u00f3n.  El cotejo hecho para la Comisi\u00f3n por Mr. Hoskier ha sido publicado recientemente en un magn\u00edfico volumen en folio con varios facs\u00edmiles a color.  Mr. Hoskier le prepar\u00f3 un prefacio con una amplia introducci\u00f3n tanto paleogr\u00e1fica como cr\u00edtica.  En este mismo volumen est\u00e1 el cotejo de un fragmento de los Evangelios, tambi\u00e9n en posesi\u00f3n de Mr. Pierpont Morgan.  Este fragmento de diecisiete hojas est\u00e1 escrito en notable manuscrito uncial fino, y el resto del manuscrito se halla en el \u201cMus\u00e9e Germanique\u201d de Nuremberg.  Un cotejo de esta parte fue hecho en 1881, e impreso por Dombart en el \u00abZeitschrift f\u00fcr Wissenschaftliche Theologie\u00bb (De Codice Cremifanensi Millenariio, Pars. I).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El trabajo de cotejo es necesariamente largo y tedioso.  Requiere gran cuidado y una observaci\u00f3n minuciosa, puesta que nada es demasiado peque\u00f1o para ser pasado por alto, pues se puede hallar la cosa m\u00e1s insignificante que arroje luz sobre el problema o ayuda a identificar un manuscrito.  Unos pocos trozos de unas hojas rotas en un manuscrito de San Pablo en Monza han ayudado a aclarar una un punto importante en discusi\u00f3n.   La adici\u00f3n a mano de un corrector irland\u00e9s del s\u00edmbolo para autem (pero) en un Heptateuco muy antiguo en la Biblioteca del Vaticano es la \u00fanica indicaci\u00f3n cierta de que el volumen hab\u00eda estado en un tiempo bajo las influencias c\u00e9lticas, y esto inmediatamente lo relacion\u00f3 con la colonia de San Columbano en Bobbio.  En los fragmentos de la antigua versi\u00f3n Itala, en los m\u00e1rgenes del C\u00f3dice Toletano y en otro manuscrito en Madrid, aparece la palabra mulecula, la cual no aparece en ning\u00fan diccionario, pero s\u00ed aparece en una de las inscripciones en Pompeya:  mula docet muleculam.  De Rossi conjetur\u00f3 que era una palabra en lat\u00edn b\u00e1rbaro para \u201cmosca\u201d y esta explicaci\u00f3n fue aceptada hasta el presente, cuando, a partir del griego del pasaje de la antigua Itala, evidentemente significa \u201cmula joven\u201d.  As\u00ed la oraci\u00f3n de Pompeyo adquiere claridad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De tiempo en tiempo en el curso de las investigaciones en las bibliotecas, la Comisi\u00f3n se ha encontrado con fragmentos de Biblias que muestran cu\u00e1n preciosos manuscritos han sido destruidos.  Cuando se han hecho otros y m\u00e1s nuevos textos para usarse en alguna iglesia o monasterio, parece que ha habido poca vacilaci\u00f3n en usar las copias m\u00e1s antiguas con prop\u00f3sitos de encuadernaci\u00f3n, o, en aras del pergamino, tachar el escrito original y ponerle otro texto encima.  As\u00ed en las encuadernaciones de los libros en Durham y en Worcester se han hallado algunos preciosos fragmentos de Biblias muy antiguas.   Los fragmentos que se recuperaron en Worcester de este modo posiblemente son hojas de una Biblia presentada a Worcester por el rey Etelredo en el siglo X.  Quiz\u00e1s el fragmento m\u00e1s curioso de un Libro del Evangelio que ha llegado a llegado a la atenci\u00f3n de la Comisi\u00f3n es una porci\u00f3n de un fino manuscrito espa\u00f1ol de gran tama\u00f1o.  \u00c9se, que conten\u00eda todo el Evangelio seg\u00fan San Juan, hab\u00eda sido arrancado de un volumen de tal modo que varios fragmentos del Evangelio seg\u00fan San Lucas hab\u00edan sido dejados en hojas rota de fino pergamino.  La Comisi\u00f3n trat\u00f3 en vano de localizar el resto del texto de donde este fragmento visig\u00f3tico hab\u00eda sido tan cruelmente arrancado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A la Comisi\u00f3n se le ha preguntado frecuentemente c\u00f3mo se sufragan los enormes gastos de esta obra.  Es obvio que fue considerable el costo de imprimir el texto de la Biblia Clementina, as\u00ed como el de reunir las comparaciones, especialmente porque parte de la impresi\u00f3n fue sobre el mejor papel de tina, para evitar el peligro de p\u00e9rdida debido a lo perecedero de un papel de calidad inferior.  El aparato fotogr\u00e1fico fue tambi\u00e9n un gran costo inicial, y aunque las fotos se tomaron al costo menor posible, la producci\u00f3n de Biblias completas ascendi\u00f3 a una gran suma.  Adem\u00e1s de esto, est\u00e1 el costo de montar y encuadernar las fotograf\u00edas en vol\u00famenes, adem\u00e1s de la encuadernaci\u00f3n de vol\u00famenes de cotejos completados.  Esto puede ser llamado la parte mec\u00e1nica del trabajo.  El trabajo de investigaci\u00f3n y colaci\u00f3n es por supuesto hecho gratuitamente, pero hubo que pagar los viajes necesarios para hacer las debidas investigaciones en las bibliotecas de Europa y el apoyo de los eruditos comprometidos en la obra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para sufragar estos gastos el Papa San P\u00edo X le encarg\u00f3 al presente escritor apelar a la generosidad de los cat\u00f3licos y otros a trav\u00e9s del mundo.  \u00c9l pens\u00f3 que era tan obvia la necesidad de tales revisiones del texto latino de la Sagrada Escritura  que los fondos ser\u00edan provistos por lo dispuesto generosamente.  Desde el principio el Papa declar\u00f3 que \u00e9l ser\u00eda responsable como \u00faltimo recurso;  pero hasta aqu\u00ed la generosidad de los fieles, particularmente en Am\u00e9rica, han capacitado al escritor para hallar el dinero requerido para mantener la obra en marcha luego que el Papa incurri\u00f3 en el gasto inicial de imprimir el texto para los cotejos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Fuente<\/b>:  Gasquet, Francis Aidan Cardinal. \u00abRevision of Vulgate.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 15. New York: Robert Appleton Company, 1912.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/15515b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la primavera de 1907, la prensa p\u00fablica anunci\u00f3 que P\u00edo X hab\u00eda decidido iniciar los preparativos para una revisi\u00f3n cr\u00edtica de la Biblia en lat\u00edn. La necesidad de tal revisi\u00f3n hab\u00eda sido ampliamente reconocida y, de hecho, constituy\u00f3 un tema en el programa de la Comisi\u00f3n B\u00edblica establecido por el Papa Le\u00f3n XIII. 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