{"id":2744,"date":"2016-02-04T23:29:07","date_gmt":"2016-02-05T04:29:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jezabel\/"},"modified":"2016-02-04T23:29:07","modified_gmt":"2016-02-05T04:29:07","slug":"jezabel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jezabel\/","title":{"rendered":"JEZABEL"},"content":{"rendered":"<p>1Ki 16:31-2Ki 9:37; Rev 2:20.<\/p>\n<hr>\n<p>Jezabel    (heb. &#8216;\u00ed\u017dzebel, quiz\u00e1 \u00abcasta  [no casada; entera]\u00bb; fen. Bl &#8216;zbl [con el nombre Baal prefijado]; en un antiguo sello heb., &#8216;zbl; gr. &#8216;lez\u00e1bel).  La infame esposa del rey Acab de Israel.  Era hija de Etbaal (rey de Tiro y Sid\u00f3n; 1Ki 16:31) y fue sacerdotisa de Astart\u00e9.  Como pagana de voluntad muy fuerte, hizo un decidido y exitoso esfuerzo para introducir su religi\u00f3n en Israel.  Mat\u00f3 a los adoradores de Yah-weh, persigui\u00f3 a los profetas y mantuvo a centenares de profetas de Baal, a quienes Acab construy\u00f3 un templo en Samaria (1Ki 16:32; 18:4, 13, 19).  Cuando el profeta El\u00ed\u00adas, quien hab\u00ed\u00ada provocado la ira de ella por su activa y tenaz oposici\u00f3n a la adoraci\u00f3n de Baal, mat\u00f3 a todos los profetas de Baal en el monte Carmelo (18:40), incremento su ira a\u00fan m\u00e1s (19:1-3).  Jezabel fue responsable de la muerte de Nabot, el due\u00f1o de la vi\u00f1a que su esposo Acab deseaba poseer (1Ki 21:1-16).  El\u00ed\u00adas predijo un seguro y cruel castigo por su crimen (vs 17-24), profec\u00ed\u00ada que se cumpli\u00f3 11 a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Acab, cuando Jeh\u00fa usurp\u00f3 el trono.  Al llegar a Jezreel despu\u00e9s de asesinar a Joram, Jeh\u00fa vio a Jezabel que miraba por la ventana de su palacio.  Desafio a sus eunucos a arrojarla a la calle, lo que ellos hicieron tir\u00e1ndola por la ventana.  Cay\u00f3 frente al carro de Jeh\u00fa y \u00e9ste pas\u00f3 por sobre su cuerpo.  M\u00e1s tarde dio orden de sepultarla por cuanto era de sangre real, pero s\u00f3lo encontraron la cabeza, los pies y las manos; el resto del cuerpo hab\u00ed\u00ada sido comido por ciertos perros basureros del Oriente (2Ki 9:7, 30-37).  Por haber seducido a los israelitas en seguir la idolatr\u00ed\u00ada, el nombre Jezabel aparece en Rev 2:20 como un s\u00ed\u00admbolo de esa forma de seducci\u00f3n en per\u00ed\u00adodos posteriores.  Bib.: FJ-AJ viii.13.1; FJ-AA i.18.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>nombre femenino. 1. Hija de Itobaal, sacerdote de Astart\u00e9, quien usurp\u00f3 el trono de los  sidonios, en Tiro, al tiempo que lo hac\u00ed\u00ada Omr\u00ed\u00ad en el reino de Israel. Estos dos usurpadores entablaron relaciones fortalecidas por la alianza matrimonial de J., hija del primero y del rey Ajab de Israel, hijo del segundo,  quien rein\u00f3 del 874 al 853 a. C. A Ajab no le bast\u00f3 continuar con las costumbres religiosas de su antepasado Jeroboam, sino que, bajo el influjo de su mujer J., edific\u00f3 un santuario a Baal, en Samar\u00ed\u00ada, la capital del reino, 1 R 16, 29-32; 21, 25-26.  J. quiso exterminar los profetas de Yahv\u00e9h, de los cuales salv\u00f3 cien Abd\u00ed\u00adas, escondi\u00e9ndolos en una cueva, 2 R 18, 4. J. hab\u00ed\u00ada llevado de Tiro cuatrocientos cincuenta profetas de Aser\u00e1, a los cuales ella manten\u00ed\u00ada, y que el profeta El\u00ed\u00adas degoll\u00f3 en el torrente de Quis\u00f3n, tras el juicio de Dios en el monte Carmelo, 1 R 18, 19 y 40. Cuando J. supo por su esposo, el rey Ajab, lo que hab\u00ed\u00ada hecho El\u00ed\u00adas con los profetas de Baal,  mand\u00f3 decir a El\u00ed\u00adas que lo matar\u00ed\u00ada, y el profeta debi\u00f3 huir, 1 R 19, 1-3.  J. hizo que su esposo, el rey Ajab, cometiera un crimen de sangre. Nabat ten\u00ed\u00ada una vi\u00f1a junto al palacio de Ajab, en Yisreel, por la que el rey le ofreci\u00f3 una suma de dinero u otra vi\u00f1a mejor a cambio. Como el campo era herencia de familia, Nabat se neg\u00f3. J., entonces, mediante cartas a los ancianos de la ciudad acus\u00f3 a Nabat de haber blasfemado contra Dios y contra el rey, para lo cual present\u00f3 los dos testigos de ley, pero venales, tras lo cual el hombre fue condenado a muerte y lapidado fuera de la ciudad.   Ajab tom\u00f3, de esta manera, posesi\u00f3n de la vi\u00f1a de Nabat, 1 R 21, 1-16.<\/p>\n<p>El profeta El\u00ed\u00adas fue enviado a Ajab por Yahv\u00e9h y le dijo: \u2020\u0153En el mismo  lugar donde los perros han lamido la sangre de Nabat, lamer\u00e1n tambi\u00e9n los perros tu propia sangre\u2020\u009d, as\u00ed\u00ad como que su casa y toda su descendencia ser\u00ed\u00adan barridas de la tierra. De J. dijo, tambi\u00e9n, el profeta El\u00ed\u00adas que morir\u00ed\u00ada y los perros la devorar\u00ed\u00adan en el campo de Yisreel, 1 R 21, 17-23.<\/p>\n<p>El\u00ed\u00adas envi\u00f3 a uno de los disc\u00ed\u00adpulos de los profetas donde Jeh\u00fa  jefe del ej\u00e9rcito de Ajab, quien se encontraba en Ramot de Galaad, para ungirlo rey de Israel, a quien le dijo, de parte de Yahv\u00e9h: \u2020\u0153Te unjo rey del pueblo de Yahv\u00e9h, de Israel. Derrotar\u00e1s a la casa de Ajab, tu se\u00f1or. As\u00ed\u00ad vengar\u00e9 sobre J. la sangre de mis siervos los profetas y la sangre de todos los siervos de Yahv\u00e9h. Y a J. la comer\u00e1n los perros en el campo de Yisreel, sin que nadie la entierre\u2020\u009d, 2 R 9, 4-10. Jeh\u00fa asesin\u00f3 al rey Ajab, usurp\u00f3 el trono de Israel y se  fue a Yisreel, donde estaba J. en el balc\u00f3n del palacio con los eunucos,  quienes a la se\u00f1al de Juh\u00fa la arrojaron de all\u00ed\u00ad y los caballos la pisotearon.<\/p>\n<p>Jeh\u00fa entr\u00f3 a comer y al cabo de un rato, envi\u00f3 a que enterraran a J., pues era hija de rey. Sin embargo, s\u00f3lo encontraron el cr\u00e1neo, los pies y las palmas de las manos, con lo que se cumpli\u00f3 lo dicho por el profeta El\u00ed\u00adas, 2 R 9, 30-37.  2. Falsa profetisa, de la secta de los nicola\u00ed\u00adtas, que enga\u00f1aba e incitaba a los fieles de la Iglesia de Tiatira, ciudad asi\u00e1tica, a la fornicaci\u00f3n; a ella y a sus seguidores se les anuncia la muerte, si no se arrepienten, Ap 2, 20-24.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., \u2020\u2122izevel, quiz\u00e1 signifique no exaltada, no manejable).<br \/>\n1.  Hija de Etbaal, rey de los sidonios, y reina de Acab, rey de Israel (c. 874-853 a. de J.C.). Jezabel fue criada como una celosa adoradora de Baal y, cuando se cas\u00f3 con Acab, no s\u00f3lo continu\u00f3 su religi\u00f3n ancestral sino que tambi\u00e9n trat\u00f3 de imponerla sobre el pueblo de Israel. Para complacerla, Acab construy\u00f3 un templo y un altar a Baal en Samaria (1Ki 16:32) y 450 profetas de Baal com\u00ed\u00adan de su mesa (1Ki 18:19). Jezabel mat\u00f3 a todos los profetas del Se\u00f1or que pudo encontrar (1Ki 18:4-13). Cuando se le inform\u00f3 que El\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00ada matado a los profetas de Baal, lo amenaz\u00f3 de muerte y \u00e9l se vio obligado a huir. La muerte de la familia de Acab fue como castigo por la persecuci\u00f3n de los profetas del Se\u00f1or por parte de Jezabel (2Ki 9:7). M\u00e1s tarde ella obtuvo la vi\u00f1a de Nabot para Acab haciendo que su due\u00f1o fuera ejecutado injustamente (1 Reyes 21). Cuando El\u00ed\u00adas supo de este crimen, le dijo a Acab que la venganza de Dios caer\u00ed\u00ada sobre \u00e9l y que los perros se comer\u00ed\u00adan el cuerpo de Jezabel en los muros de Jezreel. La profec\u00ed\u00ada se cumpli\u00f3 (2Ki 9:7, 2Ki 9:30-37).<br \/>\n2.   En Rev 2:20, en la carta a Tiatira, leemos de la mujer Jezabel, que dice ser profetisa. Dicha mujer influy\u00f3 para que algunos miembros de la iglesia cristiana cometieran fornicaci\u00f3n espiritual. Este pudiera ser un nombre simb\u00f3lico, dada la semejanza entre ella y la esposa id\u00f3latra de Acab.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Nombre de una mujer del AT y otra del NT.<\/p>\n<p>1.     Esposa del rey Acab. Era \u2020\u0153hija de \u2020\u00a2Et-baal, rey de los sidonios\u2020\u009d (1Re 16:30-31). Este matrimonio confirmaba una alianza entre Israel y Tiro. Acab edific\u00f3 un templo a Baal e hizo una imagen de \u2020\u00a2Asera, evidentemente instigado por J., que promovi\u00f3 el culto de su tierra natal, lo cual imitaron muchos en Israel, especialmente los nobles. En los relatos del ministerio del profeta \u2020\u00a2El\u00ed\u00adas, J. aparece como la gran enemiga de Jehov\u00e1 y sus profetas. Desat\u00f3 una persecuci\u00f3n contra estos \u00faltimos, de la que se salvaron algunos s\u00f3lo porque \u2020\u00a2Abd\u00ed\u00adas, mayordomo del rey, los escondi\u00f3 (1Re 18:3-4, 1Re 18:13). Tras el incidente del monte Carmelo, donde El\u00ed\u00adas mat\u00f3 a los profetas de Baal, J. le amenaz\u00f3 de muerte. El\u00ed\u00adas huy\u00f3 al desierto \u2020\u0153para salvar su vida\u2020\u009d (1Re 19:1-3). Cuando Acab no pudo conseguir que \u2020\u00a2Nabot le vendiera su vi\u00f1a J. arregl\u00f3 una conspiraci\u00f3n mediante un juicio ama\u00f1ado para que \u00e9ste fuera condenado y as\u00ed\u00ad Acab pudiera adquirir la propiedad (1Re 21:1-16). La condena de Dios por este acto incluy\u00f3 una profec\u00ed\u00ada de El\u00ed\u00adas de que \u2020\u0153los perros comer\u00e1n a J. en el muro de Jezreel\u2020\u009d (1Re 21:23). Muerto Acab reinaron sucesivamente sus hijos \u2020\u00a2Ocoz\u00ed\u00adas y \u2020\u00a2Joram, en cuyos reinados J. mantuvo una gran influencia como reina-madre. Toc\u00f3 al profeta \u2020\u00a2Eliseo ordenar el ungimiento de Jeh\u00fa como rey de Israel en lugar de la casa de Acab, acto en el cual se orden\u00f3 venganza por \u2020\u0153la sangre de todos los siervos de Jehov\u00e1, de la mano de J.\u2020\u009d (2Re 9:7, 2Re 9:10). Jeh\u00fa, en su conspiraci\u00f3n, mat\u00f3 a Joram (2Re 9:14-24) y luego fue a \u2020\u00a2Jezreel. Cuando J. lo supo se puso sus ropas reales y recibi\u00f3 a Jeh\u00fa desde una ventana del palacio tratando de impresionarlo, pero \u00e9ste consigui\u00f3 el apoyo de dos o tres de los eunucos de la misma J. y les orden\u00f3 que la lanzaran por la ventana. \u2020\u0153Parte de su sangre salpic\u00f3 en la pared y en los caballos; y \u00e9l la atropell\u00f3\u2020\u009d. Despu\u00e9s de un tiempo orden\u00f3 que le dieran sepultura, puesto que era hija de rey. Pero los que fueron a buscarla s\u00f3lo encontraron \u2020\u0153la calavera, y los pies, y las palmas de las manos\u2020\u009d, pues el resto lo hab\u00ed\u00adan comido los perros, cumpli\u00e9ndose as\u00ed\u00ad la profec\u00ed\u00ada (2Re 9:30-37). J. naci\u00f3 aproximadamente en la primera d\u00e9cada del siglo IX a.C. y muri\u00f3 por el a\u00f1o 841 a.C. En las tradiciones jud\u00ed\u00adas J. aparece como una mujer perversa que incitaba a su marido a cometer toda clase de impurezas sexuales.<\/p>\n<p>.     Nombre que se utiliza en la carta a la iglesia de Tiatira para se\u00f1alar a una mujer, que se dec\u00ed\u00ada profetisa, que ense\u00f1aba a los creyentes \u2020\u0153a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los \u00ed\u00addolos\u2020\u009d (Apo 2:20). Es probable que se escogiera este nombre como un paralelismo con J. #1, la esposa de Acab, rey de Israel.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG SACE REYE MUJE MUAT TIPO<\/p>\n<p>ver, JEH\u00da<\/p>\n<p>vet, Hija de Et-baal rey de los sidonios, y sacerdotisa de Astart\u00e9 antes de casarse con Acab rey de Israel (1 R. 16:31; Contra Api\u00f3n, 1:18). Dotada de un en\u00e9rgico car\u00e1cter, hac\u00ed\u00ada lo que quer\u00ed\u00ada de su marido. Jezabel era una ferviente adoradora de Baal, por lo que su esposo construy\u00f3 para ella en Samaria un templo y un altar consagrados a Baal, y una asera, estatua que representaba a la Astart\u00e9 fenicia (1 R. 16:32, 33). Aunque era s\u00f3lo la esposa del rey, Jezabel hizo dar muerte a todos los profetas de Jehov\u00e1 que pudo hacer apresar (1 R. 18:4-13) y se propuso dar muerte al profeta El\u00ed\u00adas (1 R. 19 :1, 2). Promovi\u00f3 el asesinato legal de Nabot para conseguir su vi\u00f1a para su marido (1 R. 21:16-22). Los perros se la comieron conforme a la profec\u00ed\u00ada de El\u00ed\u00adas. Jezabel muri\u00f3 defenestrada durante el golpe de Jeh\u00fa (v\u00e9ase JEH\u00da) y fue atropellada por el carro de Jeh\u00fa lanzado a toda velocidad. Al cabo de poco tiempo, al dar Jeh\u00fa la orden de \u00abenterrar aquella maldita\u00bb, descubrieron que casi nada quedaba de su cad\u00e1<\/p>\n<p>ver, que hab\u00ed\u00ada sido comido por los perros (2 R. 9:7, 30-37). Su acci\u00f3n de introducir en Israel el culto idol\u00e1trico a Baal y de dar muerte a los siervos del Se\u00f1or, ha hecho recordar su nombre como bald\u00f3n de infamia y como tipo de un sistema seductor dentro de la iglesia profesante, que atrae a otros a la idolatr\u00ed\u00ada (Ap. 2:20).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>(p prostituci\u00f3n, Balaam, idolocitos). Princesa fenicia, casada con Ajab, hijo de Omr\u00ed\u00ad, que fue rey de Israel entre el 874-853 a.C. La tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica la presenta no s\u00f3lo como id\u00f3latra (adoradora de Baal), sino como impulsora del culto de Baal en el reino de Samar\u00ed\u00ada, y como asesina de ciudadanos honrados y profetas (cf. 1 Re 16,31; 18,4-19; 21,5-2; 2 Re 9,3-37).<\/p>\n<p>(1) Jezabel de Tiatira. Juan, el autor del Apocalipsis, presenta con ese sobrenombre de Jezabel a una profetisa poderosa de la iglesia en Tiatira, a la que llama \u00abla mujer\u00bb (t\u00e9n gynaika: 2,20), con art\u00ed\u00adculo definido, en terminolog\u00ed\u00ada que parece situarla entre la madre de Ap 12,1 y la prostituta de Ap 17,3. No sabemos c\u00f3mo se llamaba, pero sabemos que actuaba como profetisa (2,20), en t\u00ed\u00adtulo que Juan rechaza, pues s\u00f3lo admite como aut\u00e9nticos profetas a los que se muestran fieles a Jes\u00fas, en la l\u00ed\u00adnea que \u00e9l defiende, estando dispuestos a morir antes que prostituirse con Roma (cf. Ap 11,18; 16,6; 18,24). Es evidente que Jezabel goza de fuerte autoridad dentro de su iglesia: Juan profeta ha querido hacer que cambie de ense\u00f1anza sin lograrlo y por eso la amenaza. Ella parece la fi  gura dominante de la comunidad en Tiatira (2,21-23). Para rechazar su influjo y ense\u00f1anza ha escrito Juan su Apocalipsis, present\u00e1ndola como ad\u00faltera (moikheuein: 2,22). Juan afirma que Jezabel deb\u00ed\u00ada haber mantenido la fidelidad a Dios, separ\u00e1ndose de un tipo de prostituci\u00f3n religiosa, pero ha buscado alianzas falsas, como Israel en tiempo antiguo, ense\u00f1ando a los cristianos a seguirla. Ser\u00ed\u00ada bueno que conoci\u00e9ramos su punto de vista. Posiblemente empleaba argumentos cercanos a ciertos discursos de Juan evangelista y de Pablo, entendiendo el Evangelio en clave de fidelidad interior, m\u00e1s que de batalla contra Roma. Pero el Apocalipsis la acusa, diciendo que vive de su pomeia o prostituci\u00f3n (2,21), lo mismo que la Prostituta de Ap 17-19, incluyendo en su ense\u00f1anza un tipo de pacto con Roma (comer idolocitos y prostituirse: Ap 2,20).<\/p>\n<p>(2) Las razones de Jezabel. Posiblemente, ella dirige una escuela cristiana y se siente capaz de penetrar en las profundidades de Satan\u00e1s (cf. 2,24), conociendo y superando su peligro de un modo que Juan profeta interpreta como prostituci\u00f3n (ella hace a sus hijos o disc\u00ed\u00adpulos prostitutos: 2,23; cf. 17,5). Esta batalla entre Juan y Jezabel constituye uno de los momentos importantes de la historia del cristianismo primitivo. Los dos dirigentes de la iglesia disputan no s\u00f3lo por razones dogm\u00e1ticas, sino tambi\u00e9n por cuesti\u00f3n de poder. Parece claro que ella ha empezado venciendo: Juan no ha logrado cambiarla (2,21) ni impedir su influjo y magisterio dentro de la iglesia y por eso la amenaza en su libro, caricaturiz\u00e1ndola de forma insultante (al llamarla Jezabel). Pienso que Juan no ha criticado a Jezabel porque es mujer, sino porque es partidaria de un pacto con Roma. Es m\u00e1s, al llamarla profetisa est\u00e1 suponiendo que existe (y es buena) la profec\u00ed\u00ada femenina. Pero la forma en que Juan ha presentado esta imagen de una mujer-prostituta ha sido funesta para la sensibilidad antifemenista posterior de la Iglesia oficial. Ir\u00f3nicamente, la Iglesia oficial ha defendido formalmente a Juan, pero en la pr\u00e1ctica ha seguido muchas veces la doctrina de Jezabel, desde la altura de una jerarqu\u00ed\u00ada masculina que asume y sacraliza el poder a costa del Evangelio. Esta Jezabel est\u00e1 en las ant\u00ed\u00adpodas de aquellas mujeres-sexo que, conforme al PseudoFil\u00f3n, bailaban desnudas ante los israelitas hambrientos de pasi\u00f3n. Es una mujer que ense\u00f1a: tiene una doctrina que, a los ojos de Juan, sigue en la l\u00ed\u00adnea de la vieja reina fenicio-israelita y tiene un gran influjo entre los cristianos. Ella es la \u00fanica persona de su entorno a la que Juan ha honrado, fijando en ella su atenci\u00f3n y haci\u00e9ndola s\u00ed\u00admbolo para la posteridad. Tuvo que ser importante, persona de ideas y experiencias, experta en las honduras de Sat\u00e1n o de Dios (2,25). Pero, a los ojos de Juan, ella representa el doble juego: decirse cristiana y pactar con Roma. As\u00ed\u00ad aparece como expresi\u00f3n de una cultura oficial de la interioridad sagrada que se alia con el imperio, mientras los verdaderos testigos de Jes\u00fas siguen muriendo por \u00e9l, como \u00e9l (cf. 18,24), mientras Roma contin\u00faa dominando con su prostituci\u00f3n la vida econ\u00f3mica y social. Ella es profundidad: su ense\u00f1anza prof\u00e9tica conduce a honduras que Juan y los suyos parecen ignorar; mira a Dios como misterio superior que rompe las fronteras viejas entre judaismo e imperio. Juan, en cambio, es profeta de la fidelidad \u00e9tica, enraizado en la experiencia de Israel, experto en resistencias (como el viejo Elias, enemigo de la vieja Jezabel). Este nuevo Juan no quiere la m\u00ed\u00adstica de su adversaria profetisa; no quiere pactar, pero conserva y elabora la pasi\u00f3n por la justicia israelita; en ella se mantiene, desde ella entiende a Jesucristo. La Iglesia posterior ha rechazado la funci\u00f3n ministerial de esta mujer (ha sofocado el profetismo femenino) y su intimismo gnostizante, pero posiblemente ha aceptado (al menos con el tiempo) su idea central de estrechar un pacto con Roma, inmunizando el Evangelio frente a la persecuci\u00f3n sangrienta.<\/p>\n<p>(3) La raz\u00f3n de Juan. Desde esa base queremos y debemos exponer tambi\u00e9n la raz\u00f3n apasionada de Juan, profeta de la resistencia cristiana contra Roma. Es posible que exagere, criticando a Jezabel y desfigurando su postura. Pero hay un hecho clave: Juan se encuentra en el exilio y ella sigue, al parecer, tranquila en Tiatira; Juan defiende el martirio, ella parece haber buscado componendas con el poder de Roma. No sabemos c\u00f3mo ha terminado la disputa en plano externo. Juan ha recogido en su libro las razones (y la  ira condenatoria) de un perdedor. Es posible que los \u00abhijos\u00bb (disc\u00ed\u00adpulos) de Jezabel hayan terminado siendo gn\u00f3sticos* (\u00bfo monta\u00f1istas?). La Gran Iglesia ha dado la raz\u00f3n oficial a Juan, pero posiblemente no ha aceptado el car\u00e1cter radical de su doctrina. M\u00e1s a\u00fan, ella ha condenado a Jezabel, pero (dejando a un lado su condici\u00f3n de mujer-profeta) parece haber aceptado (desde un plano de poder) su deseo de pactar con Roma.<\/p>\n<p>Cf. X Pikaza, Apocalipsis, Verbo Divino, Estella 1999.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>\u00abA la verdad, ninguno fue como Acab, que se vendi\u00f3 para hacer lo malo ante los ojos de Jehov\u00e1; porque Jezabel, su mujer, lo incitaba\u00bb. 1 de Reyes 21:25.<\/p>\n<p>L\u00e9ase: 1.A Reyes 21. A los ojos de Jes\u00fas, Sid\u00f3n y Tiro fueron calibradas como equivalentes a Sodoma y Gomorra. Eran ciudades dedicadas al comercio, ricas y pr\u00f3speras, centros de vicio y de impiedad. Jezabel proced\u00ed\u00ada de Sid\u00f3n. Era una princesa, la hija del rey de Sid\u00f3n. Ya se puede comprender su reacci\u00f3n, acostumbrada a una vida licenciosa y refinada, cuando se traslad\u00f3 a un ambiente rural, Jezreel, ciudad en que la vida era simple y austera en comparaci\u00f3n, donde se hac\u00ed\u00adan esfuerzos para vivir al servicio de Jehov\u00e1.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada no era pura. Jeroboam hab\u00ed\u00ada vuelto a organizar el servicio al becerro de oro pero tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada el culto a Jehov\u00e1. Samaria era intolerable para Jezabel, tal como era. Por ello, al ver que Acab, su marido, era un hombre sin car\u00e1cter, ni voluntad, decidi\u00f3 tomar las cosas bajo mano. Sustituy\u00f3 poco a poco el culto de Jehov\u00e1 por el culto a Baal. Suprimi\u00f3 el primero, simplemente, eliminando a los profetas. Y con ello empez\u00f3 la lucha a muerte entre El\u00ed\u00adas y Jezabel. Jezabel era la que instigaba el mal que Acab permit\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Aparecieron templos a Baal por todas partes, con sacerdotes vestidos en preciosos atuendos. Banquetes, festividades, y el pueblo segu\u00ed\u00ada \u00e1vidamente todos estos festejos. Entretanto, el culto de Jehov\u00e1 qued\u00f3 pr\u00e1cticamente suprimido. Los profetas fueron asesinados. El\u00ed\u00adas tuvo que huir, y no cre\u00ed\u00ada que hubiera en Israel ning\u00fan hombre que no hubiera doblado su rodilla ante Baal, excepto \u00e9l mismo.<\/p>\n<p>La lucha inexorable contra Jezabel llevada a cabo por El\u00ed\u00adas, que culmin\u00f3 con el milagro del Carmelo, es bien conocida y ahora no nos afecta. Pero si podemos decir unas palabras m\u00e1s sobre Jezabel. Era una mujer sin conciencia y sin coraz\u00f3n. Su arrogancia y su sensualidad no conoc\u00ed\u00adan l\u00ed\u00admites; hab\u00ed\u00adan acallado la voz de su conciencia. Persigui\u00f3 a muerte sistem\u00e1ticamente los profetas de Jehov\u00e1. Puso a muerte a Nabot para apoderarse de su vi\u00f1a, con acusaciones falsas. Y cuando Acab fue herido mortalmente por una flecha y Jeh\u00fa se dirigi\u00f3 a Jezreel se pos\u00f3 indiferente a la ventana (2.a Reyes 9:30) con aires seductores. Jeh\u00fa orden\u00f3 que la echaran ventana abajo.<\/p>\n<p>Jezabel se nos aparece como una mujer repulsiva. Todo su refinamiento s\u00f3lo le sirvi\u00f3 para comportarse de modo m\u00e1s brutal. Para hundirse m\u00e1s en el pecado. Incluso el malvado Acab queda p\u00e1lido ante la perversidad de Jezabel. El eterno juicio ser\u00e1 sobre ella peor que el que recibi\u00f3 en la tierra: defenestrada, pisoteada por los caballos y comida por los perros. Cuando intentaron sepultarla no hallaron de ella m\u00e1s que los huesos de la calavera, los pies y las palmas de las manos.<\/p>\n<p>Preguntas Sugeridas Para Estudio Y Discusi\u00f3n:<br \/>\n1. \u00bfEn qu\u00e9 ambiente se cri\u00f3 Jezabel?<br \/>\n2. \u00bfQu\u00e9 planes hizo y llev\u00f3 a cabo?<br \/>\n3. \u00bfAfect\u00f3 su vida el curso de la historia de Israel?<\/p>\n<p><b>Fuente: Mujeres de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>(del fenicio, posiblemente significa: \u2020\u0153\u00bfD\u00f3nde Est\u00e1 El Ensalzado [es decir, el pr\u00ed\u00adncipe]?\u2020\u009d).<\/p>\n<p>1. Esposa de Acab, rey de Israel durante la \u00faltima mitad del siglo X a. E.C. Fue una reina dominante y una en\u00e9rgica defensora del baalismo en oposici\u00f3n a la adoraci\u00f3n de Jehov\u00e1. En este aspecto era como su padre Etbaal (Itobalo), rey de Sid\u00f3n, por lo visto el mismo de quien el historiador Menandro (seg\u00fan la obra Contra Api\u00f3n, de Flavio Josefo, libro I, sec. 18) dice que era un sacerdote de Astart\u00e9 (Astoret) que asesin\u00f3 a su propio rey a fin de conseguir el trono. (1Re 16:30, 31.)<br \/>\nEs muy probable que el matrimonio de Acab con esta princesa pagana, Jezabel, se celebrase por razones pol\u00ed\u00adticas, sin tener en consideraci\u00f3n las desastrosas consecuencias religiosas. Despu\u00e9s de una alianza como esta, el paso que l\u00f3gicamente cab\u00ed\u00ada esperar de Acab para satisfacer a su esposa baalita era que edificase un templo y un altar a Baal, erigiese un \u2020\u0153poste sagrado\u2020\u009d f\u00e1lico y se uniese a ella en su culto idol\u00e1trico. De este modo Acab ofendi\u00f3 m\u00e1s a Jehov\u00e1 que todos los reyes de Israel anteriores a \u00e9l. (1Re 16:32, 33.)<br \/>\nNo satisfecha con que la adoraci\u00f3n a Baal contase con la aprobaci\u00f3n oficial del gobierno, Jezabel intent\u00f3 desarraigar del pa\u00ed\u00ads la adoraci\u00f3n a Jehov\u00e1. Con ese fin orden\u00f3 matar a todos los profetas de Jehov\u00e1, pero Dios advirti\u00f3 a El\u00ed\u00adas para que escapase al otro lado del Jord\u00e1n y Abd\u00ed\u00adas, el mayordomo de palacio, escondi\u00f3 a otros cien profetas en cuevas. (1Re 17:1-3; 18:4, 13.) Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s, El\u00ed\u00adas tuvo que volver a huir para salvar su vida, cuando Jezabel, por medio de un mensajero personal, jur\u00f3 matarle. (1Re 19:1-4, 14.)<br \/>\nLleg\u00f3 a haber 450 profetas de Baal y 400 profetas del poste sagrado, y Jezabel los atend\u00ed\u00ada a todos ellos y los alimentaba de su propia mesa real, a expensas del Estado. (1Re 18:19.) No obstante, a pesar de sus fan\u00e1ticos esfuerzos por eliminar la adoraci\u00f3n de Jehov\u00e1, finalmente \u2020\u02dctodas las rodillas que no se hab\u00ed\u00adan doblado a Baal, y toda boca que no lo hab\u00ed\u00ada besado\u2020\u2122 ascend\u00ed\u00adan, seg\u00fan revel\u00f3 Jehov\u00e1, a 7.000 personas. (1Re 19:18.)<br \/>\nPor la manera como Jezabel trat\u00f3 a Nabot, se observan otros rasgos del car\u00e1cter inicuo de esta mujer: era ego\u00ed\u00adsta en grado sumo, sin escr\u00fapulos, arrogante y cruel. Cuando Acab estaba malhumorado y con cara disgustada porque Nabot hab\u00ed\u00ada rehusado venderle su vi\u00f1a hereditaria, esta mujer sin escr\u00fapulos pas\u00f3 por alto la posici\u00f3n de cabeza de su esposo y con arrogancia le dijo: \u2020\u0153Yo misma te dar\u00e9 la vi\u00f1a de Nabot\u2020\u009d. (1Re 21:1-7.) Luego escribi\u00f3 cartas, las firm\u00f3 y las sell\u00f3 en el nombre de Acab, y orden\u00f3 a los ancianos y a los nobles del pueblo natal de Nabot que consiguieran que unos individuos in\u00fatiles lo acusaran sin base alguna de maldecir a Dios y al rey, y que lo lapidasen. De esta manera se dio muerte a Nabot mediante un juicio totalmente injusto. Luego Acab tom\u00f3 posesi\u00f3n de la vi\u00f1a y la convirti\u00f3 en un huerto. (1Re 21:8-16.)<br \/>\nDebido a ese desprecio absoluto por la justicia, Jehov\u00e1 decret\u00f3 que Acab y su l\u00ed\u00adnea de descendencia fuesen destruidos. \u2020\u0153Sin excepci\u00f3n, nadie ha resultado como Acab, que se vendi\u00f3 para hacer lo que era malo a los ojos de Jehov\u00e1, a quien incit\u00f3 Jezabel su esposa.\u2020\u009d Por lo tanto, el juicio de Jehov\u00e1 contra esta mujer fue: \u2020\u0153Los perros mismos se comer\u00e1n a Jezabel\u2020\u009d. (1Re 21:17-26.)<br \/>\nCon el transcurso del tiempo, Acab muri\u00f3 y fue sucedido primero por Ocoz\u00ed\u00adas, hijo de Jezabel, que rein\u00f3 por dos a\u00f1os, y despu\u00e9s por Jehoram, otro de sus hijos, que rein\u00f3 durante los siguientes doce a\u00f1os, despu\u00e9s de lo cual por fin desapareci\u00f3 la dinast\u00ed\u00ada de Acab. (1Re 22:40, 51-53; 2Re 1:17; 3:1.) Durante los reinados de estos hijos, Jezabel, que entonces desempe\u00f1aba el papel de reina madre, continu\u00f3 promoviendo en el pa\u00ed\u00ads sus fornicaciones y hechicer\u00ed\u00adas. (2Re 9:22.) Su influencia llegaba hasta Jud\u00e1, al S., donde su inicua hija Atal\u00ed\u00ada, que se hab\u00ed\u00ada casado con el rey de Jud\u00e1, perpetu\u00f3 el esp\u00ed\u00adritu de Jezabel en el reino meridional por seis a\u00f1os m\u00e1s despu\u00e9s de la muerte de su madre. (2Re 8:16-18, 25-27; 2Cr 22:2, 3; 24:7.)<br \/>\nCuando le llegaron a Jezabel las noticias de que Jeh\u00fa hab\u00ed\u00ada matado a su hijo, el rey Jehoram, y que estaba en camino a Jezreel, astutamente se pint\u00f3 los ojos, se arregl\u00f3 el cabello y se coloc\u00f3 en una ventana superior que daba a la plaza del palacio. Desde all\u00ed\u00ad salud\u00f3 al conquistador en su entrada triunfal, diciendo: \u2020\u0153\u00bfLe fue bien a Zimr\u00ed\u00ad, el que mat\u00f3 a su se\u00f1or?\u2020\u009d. Este sarc\u00e1stico saludo probablemente era una amenaza indirecta, pues Zimr\u00ed\u00ad se hab\u00ed\u00ada suicidado a los siete d\u00ed\u00adas de matar a su rey y usurpar el trono cuando vio su vida amenazada. (2Re 9:30, 31; 1Re 16:10, 15, 18.)<br \/>\nLa respuesta de Jeh\u00fa a este hostil recibimiento fue: \u2020\u0153\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 conmigo? \u00bfQui\u00e9n?\u2020\u009d. Cuando dos o tres oficiales de la corte se asomaron, les orden\u00f3: \u2020\u0153\u00c2\u00a1D\u00e9jenla caer!\u2020\u009d. Con el peso de la ca\u00ed\u00adda, su sangre salpic\u00f3 la pared y los caballos, y probablemente los caballos la pisotearon. Poco despu\u00e9s, cuando fueron los hombres para enterrar a esta \u2020\u0153hija de rey\u2020\u009d, vieron que los perros, que se alimentaban de carro\u00f1a, ya casi se hab\u00ed\u00adan deshecho de ella, como hab\u00ed\u00ada predicho \u2020\u0153la palabra de Jehov\u00e1 que \u00e9l habl\u00f3 por medio de su siervo El\u00ed\u00adas\u2020\u009d, y solo hab\u00ed\u00adan dejado el cr\u00e1neo, los pies y las palmas de sus manos como demostraci\u00f3n de que todo lo que Jehov\u00e1 dice se realiza. (2Re 9:32-37.)<\/p>\n<p>2. Aquella \u2020\u0153mujer\u2020\u009d de la congregaci\u00f3n de Tiatira \u2020\u0153que a s\u00ed\u00ad misma se llama profetisa\u2020\u009d. Dicha \u2020\u0153mujer\u2020\u009d debi\u00f3 recibir el nombre Jezabel por su comportamiento inicuo parecido al de la esposa de Acab. No solo ense\u00f1\u00f3 religi\u00f3n falsa y enga\u00f1\u00f3 a muchos para que cometieran fornicaci\u00f3n e idolatr\u00ed\u00ada, sino que adem\u00e1s fr\u00ed\u00adamente rehus\u00f3 arrepentirse. Por esta raz\u00f3n, \u2020\u0153el Hijo de Dios\u2020\u009d declar\u00f3 que se la echar\u00ed\u00ada en un lecho de enfermo y que a sus hijos se les dar\u00ed\u00ada muerte, para mostrar que cada uno recibe seg\u00fan sus hechos. (Rev 2:18-23.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>1. Hija de Et-baal, rey-sacerdote de Tiro y Sid\u00f3n. Se cas\u00f3 con Acab para ratificar la alianza entre Tiro e Israel, mediante la cual Omri, padre de Acab, trat\u00f3 de equilibrar la hostilidad de Damasco hacia Israel (<etiqueta id=\"#_ftn330\" name=\"_ftnref330\" title=\"\">ca.<\/etiqueta> 880 <etiqueta id=\"#_ftn331\" name=\"_ftnref331\" title=\"\">a.C.). Se arregl\u00f3 que ella continuar\u00eda adorando a su Dios nativo Baal en Samaria, su nuevo hogar (1 R. 16.31\u201333).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Era de car\u00e1cter fuerte y dominante, pose\u00eda una gran terquedad, y una personalidad vigorosa. Devota fan\u00e1tica de Melcart, el Baal de Tiro, entre su s\u00e9quito se encontraban 450 profetas de dicho dios, y 400 profetas de la diosa Asera, en la \u00e9poca en que Acab fue rey (1 R. 18.19). Clam\u00f3 para que su Dios estuviera, por lo menos, en igualdad de condiciones con Yahv\u00e9h, el Dios de Israel. Esto trajo conflictos entre ella y el profeta El\u00edas. Se produjo una batalla entre Yahv\u00e9h y Baal en el <etiqueta id=\"#_ftn332\" name=\"_ftnref332\" title=\"\">mte. Carmelo, en la que Yahv\u00e9h triunf\u00f3 gloriosamente (1 R. 18.17\u201340). Aun as\u00ed, esto y la matanza de sus profetas, aumentaron su celo en lugar de d<\/etiqueta>isminuirlo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Su concepci\u00f3n de una monarqu\u00eda absoluta estaba en desacuerdo con la relaci\u00f3n <etiqueta id=\"#_ftn333\" name=\"_ftnref333\" title=\"\">heb. establecida en el pacto entre Yahv\u00e9h, el rey, y el pueblo. Tuvo un papel preponderante en el incidente de la vi\u00f1a de Nabot con una acci\u00f3n inescrupulosa y arbitrar<\/etiqueta>ia, que afect\u00f3 a toda la comunidad y min\u00f3 el trono de Acab. A causa de ello se produjo la revoluci\u00f3n prof\u00e9tica y la exterminaci\u00f3n de la casa de Acab. Ella hab\u00eda escrito cartas utilizando el sello de su esposo (1 R. 21.8), pero el que ten\u00eda su propio sello lo sugiere e ilustra N. Avigad, <etiqueta id=\"#_ftn334\" name=\"_ftnref334\" title=\"\"><i>IEJ <\/i><\/etiqueta>14, 1964, <etiqueta id=\"#_ftn335\" name=\"_ftnref335\" title=\"\">pp. 274\u2013276.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Despu\u00e9s de la muerte de Acab, el poder de Jezabel continu\u00f3 en Israel durante 10 a\u00f1os en su papel de reina madre, a trav\u00e9s del reinado de Ocoz\u00edas, y despu\u00e9s durante la vida de Joram. Cuando este fue muerto por Jeh\u00fa, la reina se visti\u00f3 regiamente (2 R. 9.30), y lo esper\u00f3. Se burl\u00f3 de Jeh\u00fa y march\u00f3 hacia su destino con coraje y dignidad (842 a.C.).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Es notable que Yahv\u00e9h haya sido honrado en el nombre que le puso a sus tres hijos, Ocoz\u00edas, Joram y Atal\u00eda (si consideramos que realmente fue la madre de Atal\u00eda), pero es posible que hayan nacido antes de que su dominio sobre Acab se hiciera tan absoluto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. En la carta a la iglesia de Tiatira (Ap. 2.20) \u201cesa mujer Jezabel\u201d es la designaci\u00f3n que se da a una profetisa seductora que estimulaba la inmortalidad y la idolatr\u00eda so capa de religi\u00f3n (* <span style='text-transform:uppercase'>Nicol\u00e1s<\/span>). Esto puede referirse a una persona o a un grupo dentro de la iglesia. Indica que el nombre se hab\u00eda convertido en sin\u00f3nimo de apostas\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> G. Camps, \u201cJezabel\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn336\" name=\"_ftnref336\" title=\"\"><i>\u00b0EBDM<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn337\" name=\"_ftnref337\" title=\"\">t(t). IV, cols. 551\u2013552; M. de Money, <\/etiqueta><i>Personajes femeninos de la Biblia<\/i>, s\/f, pp. 181ss.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn338\" name=\"_ftnref338\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>M.B.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(Setenta, &#8216;Iezab\u00e9l,).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esposa de Ajab, rey de Israel.  Era hija de Ittobaal I, rey de los sidonios, quien tambi\u00e9n era gran pont\u00edfice de la diosa Astart\u00e9 (la Istar de los asirios) adorada por dicho pueblo.  Es probable que el matrimonio de esta princesa con Ajab fuese realizado para fortalecer la casa de Omr\u00ed (padre de Ajab) contra los sirios.  Ella introdujo a Samaria varias formas de lujo  fenicio desconocidas hasta ese momento en esa capital del Reino del Norte, y tambi\u00e9n convenci\u00f3 a Ajab de establecer all\u00ed el culto a los dioses y diosas fenicios, de los cuales ella era una devota fan\u00e1tica (1 Ry. 16,31-32).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manten\u00eda 450 sacerdotes para el culto a Baal y 400 para el de Astart\u00e9 (1 Ry. 18,19).  Consistentemente persigui\u00f3 y asesin\u00f3 a los profetas (1 Ry. 18,4), pero para evitar su completa exterminaci\u00f3n Abd\u00edas, gobernador de la casa del rey, hizo que cien de ellos se escondieran en cavernas donde eran mantenidos secretamente.  Despu\u00e9s que El\u00edas degoll\u00f3 a los 450 sacerdotes de Baal en el Monte Carmelo (1 Rey. 18,40), Jezabel buscaba la vida del profeta, y \u00e9l huy\u00f3 al Reino de Jud\u00e1 (1 Rey. 19,1-3).   En 1 Reyes 21 se narra c\u00f3mo ella procur\u00f3 la muerte de Nabot para confiscarle una vi\u00f1a que \u00e9l se neg\u00f3 a venderle a Ajab.    El\u00edas aparece de nuevo en la escena y declara la retribuci\u00f3n divina que caer\u00e1 sobre los perpetradores del crimen.  Los perros lamer\u00e1n la sangre de Ajab en el mismo campo donde lamieron la sangre de Nabot, y los perros se comer\u00e1n a Jezabel en el campo de Yizreel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la muerte de Ajab, Jezabel continu\u00f3 ejerciendo una influencia en\u00e9rgica y funesta sobre sus dos hijos, Ocoz\u00edas y Joram, quienes reinaron sucesivamente en su lugar, y a trav\u00e9s de su hija Atal\u00eda, quien se cas\u00f3 con Joram, rey de Jud\u00e1, la misma mala influencia se extendi\u00f3 incluso al Reino del Sur.  Al final la venganza divina vino sobre Jezabel, y las predicciones de El\u00edas y Eliseo se cumplieron literalmente a principios del reinado de Jeh\u00fa, seg\u00fan se relata en 2 Rey.  9,30-37.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  See LES\u00caTRE in VIGOUROUX, Dictionnaire de la Bible, s.v.; SELBIE in HASTINGS, Dictionary of the Bible, s.v. Jezebel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente:<\/b>  Driscoll, James F. \u00abJezabel.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910. 31 Jan. 2012  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08404a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1Ki 16:31-2Ki 9:37; Rev 2:20. Jezabel (heb. &#8216;\u00ed\u017dzebel, quiz\u00e1 \u00abcasta [no casada; entera]\u00bb; fen. Bl &#8216;zbl [con el nombre Baal prefijado]; en un antiguo sello heb., &#8216;zbl; gr. &#8216;lez\u00e1bel). La infame esposa del rey Acab de Israel. Era hija de Etbaal (rey de Tiro y Sid\u00f3n; 1Ki 16:31) y fue sacerdotisa de Astart\u00e9. Como pagana &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jezabel\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJEZABEL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2744","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2744","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2744"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2744\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2744"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2744"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2744"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}