{"id":27479,"date":"2016-02-05T18:32:59","date_gmt":"2016-02-05T23:32:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juan-de-zumarraga\/"},"modified":"2016-02-05T18:32:59","modified_gmt":"2016-02-05T23:32:59","slug":"juan-de-zumarraga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juan-de-zumarraga\/","title":{"rendered":"JUAN DE ZUMARRAGA"},"content":{"rendered":"<p>\n      Nacido en Durango en las provincias Vascas en 1468, fallecido en M\u00e9xico en 1548. Entr\u00f3 en la Orden Franciscana, y en 1527 fue custodio del convento de Abrojo, donde recibi\u00f3 a Carlos V. Poco despu\u00e9s fue designado como uno de los jueces de la corte para el examen de las brujas en la provincia Vasca. De sus escritos parecer\u00eda que ve\u00eda a las brujas meramente como mujeres pose\u00eddas de alucinaciones. Para esta \u00e9poca comenzaron a recibirse relatos m\u00e1s detallados de la importancia de la conquista de Hern\u00e1n Cortes, y el 20 de Diciembre de 1527, Zum\u00e1rraga fue recomendado por Carlos V para la dignidad de primer obispo de M\u00e9xico. Sin haber sido consagrado y con el s\u00f3lo t\u00edtulo de obispo electo y Protector de los Indios, dej\u00f3 Espa\u00f1a con lo primeros oficiales civiles, auditores (Oidores), hacia fin de Agosto de 1528, y lleg\u00f3 a M\u00e9xico el 6 de Diciembre. Trece d\u00edas despu\u00e9s, dos oidores, Parada y Maldonado, personas de a\u00f1os y experiencia, mueren. Sus compa\u00f1eros, Matienzo y Delgadillo, asumieron su autoridad, la que fue tambi\u00e9n desafortunadamente compartida por Ni\u00f1o de Guzm\u00e1n, quien hab\u00eda venido desde sus territorios en Panuco. Su administraci\u00f3n fue una de las m\u00e1s desastrosas \u00e9pocas en Nueva Espa\u00f1a y una de gran dificultad para el Obispo Zum\u00e1rraga. Cort\u00e9s hab\u00eda regresado a Espa\u00f1a justamente antes de esto y en su ausencia parec\u00eda no haberse fijado l\u00edmites para los abusos de los auditores. Empobrecieron a los Indios mediante impuestos, los vendieron en esclavitud, los marcaron con hierros candentes, enviaron barcos abarrotados a las Antillas, ejercieron violencia sobre las chicas Indias, y persiguieron con incre\u00edble furia a los seguidores de Cort\u00e9s. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El obispo Zum\u00e1rraga, como Protector de los Indios, intent\u00f3 vanamente defenderlos. Su posici\u00f3n era cr\u00edtica; la Corte Espa\u00f1ola no hab\u00eda definido la extensi\u00f3n de su jurisdicci\u00f3n y sus facultades como Protector de los Indios. Adem\u00e1s, no hab\u00eda recibido la consagraci\u00f3n episcopal, y estaba por tanto en desventaja. Los indios apelaron a \u00e9l como protector con toda clase de quejas, a veces grandemente exageradas. Sus propios Franciscanos, quienes hab\u00edan trabajado tan largamente por el bienestar de los Indios, lo presionaron para que pusiera fin a los excesos de los auditores. Estaba claro que deb\u00eda tener un conflicto abierto con las autoridades civiles de la colonia, bas\u00e1ndose solamente en sus prerrogativas espirituales, las que no inspiraban ning\u00fan respeto sobre esos hombres inmorales y sin principios. Desafortunadamente, algunos miembros de otras \u00f3rdenes religiosas, quiz\u00e1 envidiosos de los Franciscanos, apoyaban a los perseguidores de los indios. El obispo Zum\u00e1rraga intent\u00f3 notificar a la Corte Espa\u00f1ola el curso de los acontecimientos, pero los astutos oidores hab\u00edan establecido una exitosa censura de todas las cartas y comunicaciones desde Nueva Espa\u00f1a. Finalmente, un marinero vizca\u00edno ocult\u00f3 una carta en una pastilla de cera que sumergi\u00f3 en un barril de aceite.<br \/>\nMientras tanto llegaron noticias a M\u00e9xico de que Cort\u00e9s hab\u00eda sido bien recibido en la Corte Espa\u00f1ola y estaba pr\u00f3ximo a volver a Nueva Espa\u00f1a. Temeroso de las consecuencias, Guzm\u00e1n dej\u00f3 M\u00e9xico el 22 de Diciembre de 1529, y comenz\u00f3 su famosa expedici\u00f3n a Michoac\u00e1n, Jalisco y Sinaloa. Los otros dos oidores permanecieron en el poder y continuaron sus atropellos. A principios de 1530 arrastraron desde su iglesia a un sacerdote y antiguo servidor de Cort\u00e9s, lo descuartizaron y torturaron a su sirviente. El obispo Zum\u00e1rraga puso la ciudad bajo interdicto, y los Franciscanos se retiraron a Texcoco. En Pascua el interdicto fue levantado, pero lo oidores fueron excomulgados por un a\u00f1o m\u00e1s. El 15 de Julio de 1530 Cort\u00e9s, investido con el t\u00edtulo de Capit\u00e1n General de Nueva Espa\u00f1a, lleg\u00f3 a Vera Cruz. La Corte design\u00f3 nuevos oidores, entre ellos Sebasti\u00e1n Ram\u00edrez de Fuenleal, Obispo de Santo Domingo, y el abogado Vasco de Quiroga, m\u00e1s tarde primer obispo de Michoac\u00e1n. En Diciembre del mismo a\u00f1o la nueva Audiencia lleg\u00f3 a M\u00e9xico, y con su llegada comenz\u00f3 una era de paz tanto para el Obispo Zum\u00e1rraga como para los Indios. Matienzo y Delgadillo fueron enviados como prisioneros a Espa\u00f1a, pero Nu\u00f1o de Guzm\u00e1n escap\u00f3, al estar en ese momento ausente en Sinaloa. De acuerdo con una antigua y constante tradici\u00f3n fue en esos momentos (12 de Diciembre de 1531) que tuvo lugar la aparici\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe.<br \/>\nMientras tanto las calumnias desparramadas por los enemigos de Zum\u00e1rraga y los partidarios del primer oidor hab\u00eda sacudido la confianza de la Corte Espa\u00f1ola y el obispo recibi\u00f3 la orden ir a Espa\u00f1a. Se embarc\u00f3 en Mayo de 1532. A su arribo se encontr\u00f3 con su implacable enemigo Delgadillo, quien, aunque todav\u00eda estaba bajo proceso continu\u00f3 con sus calumnias. Sin duda debido a estas, Carlos V hab\u00eda retenido la Bula de Clemente VII. Fechada el 2 de Setiembre de 1530, designando a Zum\u00e1rraga obispo. Zum\u00e1rraga tuvo, sin embargo, poca dificultad en reivindicar su buen nombre y fue solemnemente consagrado en Valladolid el 27 de Abril de 1533. Despu\u00e9s de otro a\u00f1o en Espa\u00f1a, ocupado con temas relativos al bienestar de la colonia y concesiones favorables a los Indios, lleg\u00f3 a M\u00e9xico en Octubre de 1534, acompa\u00f1ado por un grupo de mec\u00e1nicos y seis maestras mujeres para la chicas Indias. No fue m\u00e1s Protector de los Indios, ya que la paternal administraci\u00f3n de los nuevos oidores convirti\u00f3 este puesto en innecesario. El 14 de Noviembre de 1535, con la llegada del primer virrey, Antonio de Mendoza, el gobierno de los nuevos oidores finaliz\u00f3, pero Mendoza fue no menos paternal en su tratamiento a los Indios. De acuerdo con Fray Toribio de Motolin\u00eda el n\u00famero de indios bautizados en M\u00e9xico en 1536 ascendi\u00f3 a cinco millones.<br \/>\nEran una floreciente comunidad, pero puede uno hacerse una idea de las dificultades de la situaci\u00f3n a los efectos de apreciar la tarea que confrontaba el primer Obispo de M\u00e9xico. La gran multitud de indios que ped\u00edan el bautismo, que se dice se hab\u00edan incrementado much\u00edsimo despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe en 1531, forz\u00f3 a los misioneros a adoptar una forma especial en la administraci\u00f3n de este sacramento. Los catec\u00famenos eran puestos en orden, los chicos al frente, las oraciones eran recitadas entre todos, y sobre todo la sal, saliva, etc., aplicadas a unos pocos y, entonces, el agua derramada sobre la cabeza de cada uno sin usar los santos \u00f3leos ni el crisma, porque ellos no se pod\u00edan conseguir.<br \/>\nMientras los Franciscanos estuvieron a cargo de las misiones no hubo cuestionamientos, pero tan pronto como arribaron miembros de otras ordenes religiosas y algunos religiosos seglares, comenz\u00f3 a derramarse duda sobre la validez de esos bautismos. Para poner un fin a la disputa, el Obispo Zum\u00e1rraga someti\u00f3 el caso a Roma y el 1 de Junio de 1537, Pablo III emiti\u00f3 la Bula \u00abAltitudo divini consilii\u00bb, que declar\u00f3 de los Frailes no hab\u00edan pecado administrando bautismo de esta forma, que no deb\u00eda decirse nada con relaci\u00f3n a su validez ya que no pod\u00eda haber duda en sus resultados, pero decret\u00f3 que en el futuro no deb\u00eda ser administrado as\u00ed, salvo en caso de urgente necesidad.<br \/>\nOtras dificultades aparecieron a prop\u00f3sito del matrimonio. En su condici\u00f3n pagana los indios ten\u00edan muchas mujeres y concubinas, y cuando se convirtieron apareci\u00f3 la cuesti\u00f3n sobre cuales eran esposas y cuales concubinas, y si quiz\u00e1 hab\u00eda habido alg\u00fan matrimonio v\u00e1lido con alguna de estas mujeres. Los Franciscano sab\u00edan que eran observados ciertos ritos para ciertas uniones; que en algunos casos en que era deseada la separaci\u00f3n o el divorcio, era necesario el consentimiento de las autoridades, y en otros casos el consentimiento de las partes interesadas era suficiente; que por tanto hab\u00eda matrimonios v\u00e1lidos entre los indios. Otros negaban que fuera este el caso. El Obispo Zum\u00e1rraga particip\u00f3 en todas esas discusiones hasta que el caso fue sometida a la Santa Sede y Pablo III en la misma Bula \u201cAltitudo\u201d decret\u00f3 que los Indios convertidos deb\u00edan conservar a la primera mujer que hubieran tomada como esposa.<br \/>\nUna tercera dificultad era la concerniente a la posici\u00f3n de los regulares y sus privilegios. Adriano VI, el 9 de Mayo de 1522, dirigi\u00f3 a Carlos V la famosa Bula \u00abExponi nobis fecisti\u00bb, mediante la cual transfer\u00eda a los Franciscanos y otras ordenes mendicantes su propia autoridad Apost\u00f3lica en todos los temas en que ellos lo juzgaran necesario para la conversi\u00f3n de los Indios, exceptuando aquellos para los cuales era requerida consagraci\u00f3n episcopal. Esta provisi\u00f3n afectaba regiones donde no hab\u00eda obispo, o donde se requiriese de dos o m\u00e1s d\u00edas de viaje para alcanzarlo. Pablo III confirm\u00f3 esta Bula el 15 de Enero de 1535. Los obispos vieron su autoridad muy limitada, y siguieron una serie de asambleas en las cuales Zum\u00e1rraga, con su acostumbrada prudencia trato de llegar a un entendimiento con los regulares sin enfrentarse abiertamente con ellos. Se adoptaron varias modificaciones con el consentimiento de los regulares a condici\u00f3n de que esto \u201cno deb\u00eda afectar los privilegios de los regulares\u201d. Por tanto, la cuesti\u00f3n qued\u00f3 abierta. En 1535 el Obispo Zum\u00e1rraga recibi\u00f3 del Inquisidor General, \u00c1lvaro Manrique, Arzobispo de Sevilla, el t\u00edtulo de Inquisidor Apost\u00f3lico de la ciudad de M\u00e9xico y de toda la di\u00f3cesis con amplias facultades, incluida la de entregar criminales a las cortes seculares. Nunca aprovech\u00f3 de ese t\u00edtulo ni estableci\u00f3 el tribunal, aunque acus\u00f3 y entreg\u00f3 a las cortes seculares a un residente de Tezcoco que fuera acusado de haber revertido hacia la idolatr\u00eda y de ofrecer sacrificios humanos.<br \/>\nMientras tanto Bartolom\u00e9 de las Casas hab\u00eda ido a Espa\u00f1a y obtenido de la famosa Junta de Valladolid (1541 \u2013 1542) la aprobaci\u00f3n de las celebradas \u201cNuevas Leyes\u201d. Estas leyes concluyente y decisivamente prohibieron la esclavizaci\u00f3n de los Indios, derogaron todas las concesiones a todo tipo de corporaciones, eclesi\u00e1sticas o seculares, y de aquellos que eran o hab\u00edan sido virreyes, gobernadores o empleados de cualquier descripci\u00f3n; las concesiones previas fueron reducidas; los indios les fueron quitados a los propietarios que los hubieran maltratado: todos los gobernadores fueron privados de la facultad de \u201cencomendar\u201d (un sistema de patentes que significaba a una virtual esclavitud de los Indios); los propietarios fueron obligados a vivir sobre sus propias posesiones; y no podr\u00edan hacerse nuevas concesiones en los territorios que se descubrieran en adelante. Francisco Tello de Sandoval, comisionado para hacer cumplir las nuevas leyes, lleg\u00f3 a M\u00e9xico el 8 de Marzo de 1544. Debi\u00f3 enfrentar grav\u00edsimas dificultades. Aquellos afectados por las nuevas leyes eran casi todos los Espa\u00f1oles de la colonia, muchos de ellos de edad muy avanzada, quienes hab\u00edan pasado el dif\u00edcil per\u00edodo de la conquista, y a quienes las nuevas leyes los dejar\u00edan en abyecta pobreza. Estos hab\u00edan recurrido al Obispo Zum\u00e1rraga para que intercediera con Tello para obtener la suspensi\u00f3n de la orden hasta que pudieran ser o\u00eddos por la Corte Espa\u00f1ola. Los representantes de los colonialistas encontraron al emperador, Carlos V, en Mechlin, el 20 de Octubre de 1545. En virtud de c\u00f3mo le fue explicada la situaci\u00f3n, modific\u00f3 el tenor general de las leyes de modo que si bien mantuvieran la correcci\u00f3n de los principales abusos, no fueran llevadas tan pesadamente por los Espa\u00f1oles de la colonia. A trav\u00e9s de la prudente intervenci\u00f3n de Obispo Zum\u00e1rraga con la aprobaci\u00f3n de Tello, M\u00e9xico fue sin duda salvado de una sangrienta lucha civil tal como la que envolvi\u00f3 a Per\u00fa debido a la imposici\u00f3n de estas mismas leyes y tras de la cual los Indios emergieron peor de lo que estaban antes.<br \/>\nLos \u00faltimos a\u00f1os de la vida del Obispo Zum\u00e1rraga estuvieron dedicados a llevar a cabo numerosas obras que hab\u00eda emprendido para el bienestar de su di\u00f3cesis. Entre los principales de estos deben ser mencionados: la escuela para ni\u00f1as Indias; su famoso Colegio Tlatelolco, la introducci\u00f3n de la primera imprenta en el Nuevo Mundo; la fundaci\u00f3n de varios hospitales, especialmente los de M\u00e9xico y Vera Cruz; el \u00edmpetu que dio a las industrias, agricultura y manufacturas, para los que trajo mec\u00e1nicos y trabajadores entrenados desde Espa\u00f1a; y la impresi\u00f3n de muchos libros. A instancias del emperador, Pablo III separ\u00f3 (11 de Febrero de 1546) la Sede de M\u00e9xico de la Sede metropolitana de Sevilla, designando al Obispo Zum\u00e1rraga primer arzobispo y designando las di\u00f3cesis de, Michoacan, Tlaxcala, Guatemala, y la Ciudad Real de Chiapas, como sufragantes. La Bula de designaci\u00f3n fue enviada el 8 de Julio de 1548, pero el obispo Zum\u00e1rraga hab\u00eda muerto un mes antes.<br \/>\nICAZBALCETA, Biograf\u00eda de D. Fray Juan de Zum\u00e1rraga (M\u00e9xico, 1897); M\u00e9xico a trav\u00e9s de los siglos, II (Barcelona); MENDIETA, Historia eclesi\u00e1stica Indiana (M\u00e9xico, 1870).<br \/>\nCAMILLUS CRIVELLI Transcripto por Thomas M. Barrett Dedicado a los pueblos Cristianos nativos de M\u00e9xico<br \/>\nTraducido por Luis Alberto Alvarez Bianchi\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nacido en Durango en las provincias Vascas en 1468, fallecido en M\u00e9xico en 1548. Entr\u00f3 en la Orden Franciscana, y en 1527 fue custodio del convento de Abrojo, donde recibi\u00f3 a Carlos V. 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