{"id":2766,"date":"2016-02-04T23:29:49","date_gmt":"2016-02-05T04:29:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/job\/"},"modified":"2016-02-04T23:29:49","modified_gmt":"2016-02-05T04:29:49","slug":"job","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/job\/","title":{"rendered":"JOB"},"content":{"rendered":"<p>Job 1:1-42:17<\/p>\n<hr>\n<p>Job    (heb. Y\u00f4b [1]; &#8216;Iyy\u00f4b [2], \u00ab\u00bfd\u00f3nde est\u00e1 [mi] Padre?\u00bb o \u00abperseguido [aborrecido]\u00bb; Cartas de Amarna, Ayy\u00e2b; textos de Mari, &#8216;Ayy\u00e2bum; gr. Iob).  1.  Hijo de Isacar (Gen 46:13).  V\u00e9ase Jasub 1.  2.  Piadoso creyente en el verdadero Dios que vivi\u00f3 en la tierra de Uz;* el personaje central del libro de Job (Job 1:9).  Ezequiel (14:14, 16, 20) y Santiago (5:11) se refieren a \u00e9l como un ejemplo ideal de paciencia y rectitud.  Sin duda, Job vivi\u00f3 en la \u00e9poca patriarcal, como lo sugiere el marco social, hist\u00f3rico y cultural del libro.  Parece que Job era un hacendado muy rico (1:3, 4; 42:12), un l\u00ed\u00adder honrado y respetado por sus vecinos a causa de su sabidur\u00ed\u00ada y buenos consejos, y alguien preocupado en forma pr\u00e1ctica por el bienestar de todos los que necesitaran su ayuda (29:7-17).  Viv\u00ed\u00ada en una \u00abciudad\u00bb y aparentemente era uno de sus ancianos (v 7).  Desde un punto de vista humano no hab\u00ed\u00ada explicaci\u00f3n razonable acerca de por qu\u00e9 un hombre recto como Job ten\u00ed\u00ada que sufrir las terribles calamidades que cayeron sobre \u00e9l (1:13-21).  Tampoco \u00e9l entend\u00ed\u00ada por qu\u00e9 le hab\u00ed\u00adan sucedido esas desgracias; sin embargo, mantuvo su confianza en Dios (cp 23).  A pesar del razonamiento equivocado de su esposa y de Elifaz, Bildad, Zofar y Eli\u00fa (2:9, 11; 32:2), no se quebr\u00f3 su \u00abintegridad\u00bb. Al final Dios reprendi\u00f3 severamente la filosof\u00ed\u00ada errada de sus amigos: que las calamidades eran una retribuci\u00f3n divina por sus errores (42:7).  El punto crucial en la experiencia de Job fue su oraci\u00f3n por sus amigos, y Jehov\u00e1 le \u00abaument\u00f3 al doble todas las cosas que\u00bb hab\u00ed\u00ada tenido antes (v 10).  Bib.: FJ-AJ i.6.4.  Job, Libro de.  Dram\u00e1tico poema de la experiencia humana.  En las Biblias hebreas impresas, el libro de Job est\u00e1 en la 3\u00c2\u00aa secci\u00f3n (Hagi\u00f3grafos o Escritos), y se ubica entre Salmos y Proverbios.  En la LXX, la Vulgata y las traducciones modernas aparece como el primero de los Po\u00e9ticos.  Desde tiempos antiguos el libro fue y es tenido en alta estima, puesto que el sufrimiento y los chascos inexplicables han sido y son siempre la suerte del hombre, y el ejemplo de Job le ha servido de esperanza, solaz y \u00e1nimo en la desgracia.  La dram\u00e1tica forma dialogada y las im\u00e1genes gr\u00e1ficas del libro son fascinantes, aun en las traducciones.  Como pieza literaria f\u00e1cilmente merece un lugar entre los grandes cl\u00e1sicos de todos los tiempos.  I. Autor.  Una antigua tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada, no un\u00e1nime, atribuye el libro a Mois\u00e9s, aunque los eruditos modernos han sugerido a Eli\u00fa, a Salom\u00f3n y a Esdras como posibles autores.  Para asignar la autor\u00ed\u00ada del libro a Mois\u00e9s 647 se sugieren las siguientes razones.  1. Mois\u00e9s peregrin\u00f3 en Madi\u00e1n (Exo 2:15), que tal vez se hallaba cerca de la tierra de Uz; \u00e9sta parece haber estado en la tierra de Edom o cerca de ella (Lam 4:21).  As\u00ed\u00ad, durante su peregrinaje por Madi\u00e1n, Mois\u00e9s se habr\u00ed\u00ada familiarizado con Job, con sus descendientes o con quienes lo conocieron personalmente.  2. Siendo versado en \u00abtoda la sabidur\u00ed\u00ada de los egipcios\u00bb y \u00abpoderoso en sus palabras y obras\u00bb (Act 7:22), Mois\u00e9s indudablemente pose\u00ed\u00ada la capacidad literaria para escribir esta obra maestra de la poes\u00ed\u00ada.  En a\u00f1os recientes han aparecido textos en escritura* alfab\u00e9tica sem\u00ed\u00adtica del mismo per\u00ed\u00adodo de Mois\u00e9s en la regi\u00f3n por donde \u00e9ste anduvo, destruyendo la posici\u00f3n cr\u00ed\u00adtica de que la escritura no era conocida en sus tiempos.  El fuerte sabor \u00e1rabe que satura la narraci\u00f3n de Job, unida a las alusiones a la vida y costumbres egipcias que resaltan en el libro, se\u00f1alan a un autor que estuvo personalmente al corriente de ambas culturas.  3. El concepto de Dios como Creador, reflejado en los cps 38-41, armoniza con la narraci\u00f3n del G\u00e9nesis escrita por Mois\u00e9s.  4. Adem\u00e1s, ciertas palabras que se encuentran en el libro de Job aparecen tambi\u00e9n en el Pentateuco, pero muy raramente en otros libros del AT.  Una ilustraci\u00f3n notable es Shaddai , \u00abel Todopoderoso\u00bb, que aparece 31 veces en Job y 6 veces en G\u00e9nesis, y s\u00f3lo 8 veces en todo el resto del AT. Palabras que aparecen en Job y el Pentateuco, pero en ninguna otra parte son: \u00e2j\u00fb, \u00bb pradera\u00bb; ten\u00fb&#8217;\u00e2h, \u00aboposici\u00f3n\u00bb, \u00abasombro\u00bb; n\u00eats, un ave inmunda, p\u00e2l\u00eel, \u00abjuez\u00bb; y\u00e2rat, \u00abarrojar\u00bb.  V\u00e9ase Antiguo Testamento.  Los argumentos contra la autor\u00ed\u00ada mosaica de Job, sobre la base de diferencias de estilo al compararlo con otros escritos de Mois\u00e9s, no pueden ser tomados en serio en vista de la gran diferencia de contenido.  El argumento de que Job se parece a la as\u00ed\u00ad llamada \u00abliteratura sapiencial\u00bb de un per\u00ed\u00adodo posterior de ning\u00fan modo impide que pudiera existir ese tipo de escritos en \u00e9pocas muy anteriores.  Los datos hist\u00f3ricos en el libro, aunque muy escasos, implican claramente que Job fue una persona real, a cuya experiencia se ha a\u00f1adido un informe inspirado del trasfondo sobrenatural de la tragedia que le ocurri\u00f3.  II. Tema.  Siguiendo un sencillo esquema-registro hist\u00f3rico, el libro prescrita la soluci\u00f3n al problema del sufrimiento en una serie de di\u00e1logos entre Job y sus amigos; y m\u00e1s tarde, entre Job y Dios.  Luego se a\u00f1ade un breve ep\u00ed\u00adlogo hist\u00f3rico que informa de la culminaci\u00f3n de su experiencia.  La pregunta clave es: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 sufren los justos?\u00bb Su respuesta: Satan\u00e1s es el autor del sufrimiento, como tambi\u00e9n el de la teor\u00ed\u00ada de que es un castigo divino por el pecado.  El dolor es el resultado de la operaci\u00f3n del genio del mal que act\u00faa en el universo, y no necesariamente de los actos equivocados del sufriente.  El papel de Dios en el sufrimiento humano se limita a permitir que exista.  Esto no significa una negaci\u00f3n de la ley de la recompensa y del castigo (por ejemplo, el diluvio, la destrucci\u00f3n de Sodoma y Gomorra y de los ej\u00e9rcitos asirios, etc.; v\u00e9ase G\u00e1. 6:7-9).  Es cierto que el persistente rechazo de aceptar la voluntad divina producir\u00e1 desgracias (Exo 23:30-33; Deu_28; Psa_1; Jer 31:29, 30; Eze_18), pero que el dolor sea un resultado natural del pecado que opera en el universo, no necesariamente implica que se lo pueda atribuir a un pecado particular.  En un mundo en el que prevalece el pecado, a menudo los justos sufren junto con los culpables, mientras que algunas veces los imp\u00ed\u00ados parecen prosperar por un tiempo (cf Psa 37:7; Jer 12:1).  Cuando se abre la narraci\u00f3n, Job est\u00e1 en la cumbre de la prosperidad: es un hombre \u00abperfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal\u00bb (Job 1:1).  Pero repentinamente, y sin causa aparente, se lo reduce a la situaci\u00f3n en que la muerte parece m\u00e1s deseable que la vida (1:13-21 2:9; 3:1-3, 20, 21): sin embargo, \u00aben todo esto no pec\u00f3 Job, ni atribuy\u00f3 a Dios desprop\u00f3sito alguno\u00bb (1:22).  En base a la tradici\u00f3n de que el sufrimiento es castigo por el pecado, la esposa de Job juzga la situaci\u00f3n como desesperada (2:9), y sus mejores amigos, que presumiblemente vinieron a consolarlo (v 11), s\u00f3lo logran profundizar su miseria (16:2).  A Job le parece que aun Dios ya no lo entiende ni se interesa por \u00e9l (cp 23).  Aparentemente abandonado, tanto por Dios como por los hombres, y postrado en un profundo y oscuro abismo de des\u00e1nimo, sin embargo mantiene encendida, aunque vacilante, la llama de la fe.  No pretende estar sin pecado, pero protesta porque no conoce ninguna explicaci\u00f3n racional de su sufrimiento, basado en la premisa de que el castigo es la retribuci\u00f3n por un supuesto crimen.  En un supremo acto de fe entrega su camino a Dios, aun en la muerte, confiado de que a su tiempo Dios tendr\u00e1 \u00abafecto a la hechura\u00bb de sus manos (14:12-15).  Su fe en que Dios es bueno lo lleva a triunfar sobre las circunstancias m\u00e1s abrumadoras.  Lenta, pero segura, su fe lo levanta del abismo en el que Satan\u00e1s lo hab\u00ed\u00ada arrojado, hasta que finalmente Dios le aclara la visi\u00f3n como para ver al problema en su verdadera perspectiva: desde el punto de vista 648 de la filosof\u00ed\u00ada divina.  La paciencia e integridad de Job, a pesar de las tragedias abrumadoras, vindica la justicia de Dios en su trato con los hombres y refuta la teor\u00ed\u00ada de que el sufrimiento es una retribuci\u00f3n divina por la mala conducta humana.  III. Bosquejo.  El poema est\u00e1 compuesto por 3 partes: 1. Job debate el problema con sus amigos: Elifaz, Bildad y Zofar (cps 3-31).  2. Job lo discute con Eli\u00fa (32:1-37:24). 3. Dios interviene y le explica el problema a Job (cps 38-42).  El debate con Elifaz, Bildad y  Zofar consta de 3 ciclos, cada uno de los cuales tiene 3 discursos de Job y 1 de cada uno de sus 3 amigos como respuesta (excepto en el 3er ciclo, donde no hay discurso de Zofar).  Los discursos de los 3 amigos han sido comparados con ruedas que giran en el mismo eje, porque todos intentan demostrar que la desgracia es el castigo divino por el pecado.  IV. Contenido.  Despu\u00e9s del pr\u00f3logo en prosa (Job 1:1-2:13) -que presenta el escenario en el que se encuentra a Job postrado sobre un mont\u00f3n de ceniza y rodeado de sus 3 bienintencionados aunque equivocados amigos- comienza el 1er, ciclo de discusi\u00f3n (3:1-11:20).  Job pronuncia 3 discursos y, por turno, le responden Elifaz, Bildad y Zofar; en ellos cuenta su aflicci\u00f3n y expresa su incapacidad de comprender por qu\u00e9 Dios permiti\u00f3 que todo eso le aconteciera.  Sus amigos afirman que debi\u00f3 haber cometido alg\u00fan pecado horrendo para merecer un castigo semejante, y lo llaman a arrepentirse.  En el 2\u00c2\u00ba ciclo Job sostiene su integridad: \u00e9l no es culpable de tal pecado (12:1-20:29).  Luego lamenta las injustas e inmisericordes acusaciones de sus presuntos \u00abconsoladores\u00bb, y afirma su creencia de que Dios alg\u00fan d\u00ed\u00ada vindicar\u00e1 su causa.  Otra vez responden por turno los amigos reprendi\u00e9ndolo por sostener una integridad que, a causa de su concepto errado del sufrimiento como castigo por pecados espec\u00ed\u00adficos, es crasa impiedad.  El 3er ciclo (21:1-31:40) presenta otra vez 3 discursos de Job en los que acota que los malvados a veces prosperan, as\u00ed\u00ad como  los justos a veces sufren.  Apela a Dios a prestar atenci\u00f3n a su caso, repasa su experiencia y sostiene su inocencia.  Elifaz responde al 1er,  discurso de Job; Bildad, al 2\u00c2\u00ba.  Lo llaman a arrepentirse, y procuran demostrar que es necio al desear que Dios lo justifique.  Silenciados, Elifaz, Bildad y Zofar se retiran del escenario.  Luego aparece Eli\u00fa, un joven que ha estado observando la escena, quien ofrece otro enfoque filos\u00f3fico del tema (cps 32-37): el razona que el sufrimiento no es tanto castigo divino como disciplina correctiva.  Despu\u00e9s que Eli\u00fa habla por alg\u00fan tiempo, Dios interviene (cps 38-41), y en 3 discursos enfatiza su preocupaci\u00f3n por el bienestar del hombre.  Dirige la atenci\u00f3n de Job a innumerables aspectos del mundo natural, los cuales revelan a Dios como el creador y sustentador de todas las cosas.  Si Dios se interesa por todas ellas, \u00bfpuede dejar de interesarse por Job en su abyecta miseria?  El cl\u00ed\u00admax llega en una declaraci\u00f3n de la omnisciencia y omnipotencia de Dios (41:34).  Por tanto, Job puede tener confianza impl\u00ed\u00adcita en \u00e9l.  En el ep\u00ed\u00adlogo en prosa (cp 42), Job reconoce el gran poder y la sabidur\u00ed\u00ada del Creador.  Por medio de su experiencia ha obtenido una apreciaci\u00f3n m\u00e1s rica y profunda de Dios y por las formas en que trata con el hombre.  Luego el Se\u00f1or denuncia la falsa filosof\u00ed\u00ada de Elifaz y de sus compa\u00f1eros y lo llama a orar por ellos (42:7), pero no incluye a Eli\u00fa en su censura.  Luego quita \u00abla aflicci\u00f3n de Job\u00bb y le da el \u00abdoble de todas las cosas que hab\u00ed\u00adan sido de Job\u00bb (v 10).  Una rica recompensa aguarda a todos los que soportan las vicisitudes de la vida con paciencia y valor, una retribuci\u00f3n que los compensar\u00e1 con creces por todo lo que tuvieron que soportar por causa del pecado, \u00abcien veces m\u00e1s ahora en este tiempo&#8230; y en el siglo venidero la vida eterna\u00bb (Mar 10:30; v\u00e9ase CBA 3:493-497).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>personaje central del libro sapiencial del A. T., del mismo nombre.<\/p>\n<p>Los escasos datos que se conocen de J. son de su mismo libro  donde se dice que era del pa\u00ed\u00ads de Us, tal vez, al sur de Edom, mencionado en Gn 36, 28; Lm 4, 21; adem\u00e1s de dos alusiones, una en Ez 14, 14, nombrado al lado de No\u00e9 y Daniel; otra en St 9, 11, donde se le pone como ejemplo de paciencia. Algunos creen que J. fue redactado desde muy antiguo,  hasta se le atribuy\u00f3 a Mois\u00e9s; pero, la mayor parte de los estudiosos lo sit\u00faan en la \u00e9poca postex\u00ed\u00adlica, 500 al 250 a. C. Posiblemente, su autor se inspir\u00f3 en una historia popular, en una epopeya israelita o edomita de los comienzos de la monarqu\u00ed\u00ada en Israel. El libro de J. tiene cinco secciones:  1. Un pr\u00f3logo en prosa, cap\u00ed\u00adtulos 1 y 2. Job era un hombre justo, recto, piadoso, temeroso de Dios y apartado del mal. Tambi\u00e9n un hombre  acaudalado, padre de una numerosa familia. Un d\u00ed\u00ada, los Hijos de Dios se presentaron ante Yahv\u00e9h, y entre ellos Sat\u00e1n. Dios pregunta a Sat\u00e1n si se hab\u00ed\u00ada fijado en J., pues nadie en la tierra como \u00e9l, \u00ed\u00adntegro, temeroso de Dios, apartado del mal. Sat\u00e1n respondi\u00f3 que su conducta se deb\u00ed\u00ada a que hab\u00ed\u00ada sido rodeado de toda clase de comodidades y riquezas; que bastaba poner la mano sobre sus posesiones para que maldijese a Dios. Dios convino en que J. fuera probado y Sat\u00e1n procedi\u00f3 a quitarle a J. sus riquezas y sus hijos; sin embargo J. no maldijo a Dios, dijo: \u2020\u0153Yahv\u00e9h me lo ha dado y Yahv\u00e9h me lo ha quitado. Bendito sea el nombre de Yahv\u00e9h\u2020\u009d, 1, 21. Posteriormente, Sat\u00e1n hiri\u00f3 a J. con \u00falceras malignas,  que invadieron toda su humanidad. Con todo, J. se neg\u00f3 a maldecir a Dios. Su mujer le insisti\u00f3 en que maldijera a Dios y le recrimin\u00f3 que aun as\u00ed\u00ad persistiera en su integridad. J. le dijo: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Resulta que estamos dispuestos a recibir de Dios lo bueno y no lo estamos para recibir lo malo!\u2020\u009d, 2, 10. Tres amigos de J., Elifaz de Tem\u00e1n, Bildad de S\u00faaj y Sofar de Naamat, conocieron de su desgracia y fueron a consolarlo. Ante el terrible sufrimiento de J., sus amigos lloraron, rasgaron sus mantos,  echaron ceniza en sus cabezas y se sentaron al lado de su amigo, durante siete d\u00ed\u00adas y siete noches sin pronunciar palabra.  2. Un ciclo de discursos, di\u00e1logo entre J. y los tres de amigos, cap\u00ed\u00adtulos 3 al 31. J. comienza por maldecir el d\u00ed\u00ada de su nacimiento, dice: \u2020\u0153\u00bfPor qu\u00e9 no mor\u00ed\u00ad antes de nacer o sal\u00ed\u00ad del vientre ya cad\u00e1ver? \u00bfPor qu\u00e9 me acogieron dos rodillas, dos pechos para amamantarme?\u2020\u009d, 3, 12-13. Los amigos, entonces, intervienen por turnos. Elifaz habla moderadamente; Sofar, por su juventud, habla vehementemente; y Bildad se mantiene en el t\u00e9rmino medio. Pero los tres coinciden en el concepto de la retribuci\u00f3n terrestre, lo que quiere decir que si J. es castigado con tal sufrimiento es porque ha pecado. J., en su interior puede juzgarse justo, pero no lo es a los ojos de Dios. J. proclama firmemente su inocencia, se irrita ante sus amigos, que endurecen su posici\u00f3n. J. busca una explicaci\u00f3n a su dolor y choca con el misterio de Dios justo que atormenta al justo. Forcejea entre la rebeld\u00ed\u00ada y la sumisi\u00f3n. En esta oscilaci\u00f3n, J. llega a dos puntos culminantes, su fe inquebrantable, 19: \u2020\u0153Yo s\u00e9 que vive mi Defensor, que  se alzar\u00e1 el \u00faltimo sobre el polvo, que despu\u00e9s que me dejen sin carne,   ver\u00e9 a Dios\u2020\u009d, 19, 25-26; y la apolog\u00ed\u00ada de su inocencia, en la que pide ser pesado en una balanza fiel, 31.  3. Di\u00e1logo entre Job y Elih\u00fa, un cuarto amigo, cap\u00ed\u00adtulos 32 al 37; esta parte a\u00f1adida por otro escritor o por el editor del libro. Elih\u00fa, menor que los dem\u00e1s, refuta tanto a J. como a sus tres amigos. A J. \u2020\u0153porque pretend\u00ed\u00ada tener raz\u00f3n frente a Dios\u2020\u009d, 32, 2; y a los tres magos de J. \u2020\u0153por no haber encontrado respuesta y haber dejado as\u00ed\u00ad culpable a Dios\u2020\u009d, 32, 3.<\/p>\n<p>Elih\u00fa termina diciendo: \u2020\u0153No podemos llegar hasta Shadday  sublime por su fuerza y equidad, maestro de justicia que no oprime\u2020\u009d, 37, 23. 4. Los discursos de Yahv\u00e9h, 38, 1 a 42, 6. Yahv\u00e9h interviene \u2020\u0153desde el seno de la tormenta\u2020\u009d, 38, 1. Yahv\u00e9h ataca a J. y lo reta a que se defienda. Parece que Yahv\u00e9h ignora la petici\u00f3n de J. de una explicaci\u00f3n a su dolor. Por el contrario, lo increpa por su presunci\u00f3n de querer comprender los caminos y la omnipotencia de Dios, y, podr\u00ed\u00ada decirse, acudiendo a una expresi\u00f3n b\u00ed\u00adblica, \u2020\u0153con los ojos de la carne\u2020\u009d: \u2020\u0153\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste que denigra mi designio diciendo tales desatinos?\u2020\u009d, 38, 2; lo llama \u2020\u0153el censor de Shadday\u2020\u009d, 40, 2.<\/p>\n<p>Yahv\u00e9h habla y revela su trascendencia  sus misterios y designios y J. queda en silencio. J., entonces, reconoce que ha hablado neciamente: \u2020\u0153Habl\u00e9 a la ligera, \u00bfqu\u00e9 replicar\u00e9? Mejor si me tapo la boca con la mano\u2020\u009d,  40, 4. J., al fin, capta el misterio de Dios y se inclina ante su omnipotencia.<\/p>\n<p>Sus preguntas quedan sin respuesta  pero comprende que Dios no tiene por qu\u00e9 dar explicaciones, que su sabidur\u00ed\u00ada puede dar sentido a realidades como el dolor humano, como la muerte. J. dice, en este sentido: \u2020\u0153S\u00f3lo de o\u00ed\u00addas te conoc\u00ed\u00ada, pero ahora te han visto mis ojos\u2020\u009d, 42, 5. 5. Ep\u00ed\u00adlogo, 42, 7-17. En este final, en prosa, Yahv\u00e9h dice a los tres amigos de J. que est\u00e1 enfadado con ellos \u2020\u0153pues no hab\u00e9is hablado bien de m\u00ed\u00ad, como mi siervo J.\u2020\u009d, 42, 7; y que no los castigar\u00e1 por consideraci\u00f3n a su siervo J. Yahv\u00e9h, entonces, cambi\u00f3 la suerte de J., duplic\u00f3 sus posesiones, le bendijo con siete hijos y tres hijas. J. muri\u00f3 de ciento cuarenta a\u00f1os, habiendo conocido a sus nietos y bisnietos.<\/p>\n<p> Jobab, hijo de Reuel el madianita, suegro de Mois\u00e9s, Nm 10, 29. En Jc 1,  16 y 4, 11 J. aparece como suegro de Mois\u00e9s, pero, lo m\u00e1s seguro es que era hijo de  \u00c2\u00ae Jetr\u00f3, suegro de Mois\u00e9s. Los descendientes de J. se   asentaron en Jud\u00e1, al sur de Arad.  Jod\u00e1, bisnieto de Zorobabel que aparece en la genealog\u00ed\u00ada de Jes\u00fas, Lc 3, 26.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>1.  El personaje principal en el libro de Job (ver JOB, LIBRO DE; ver tambi\u00e9n Eze 14:14, Eze 14:20; Jam 5:11).<br \/>\n2.  Uno de los hijos de Isacar (Gen 46:13).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(santidad, paciencia).<\/p>\n<p> El personaje del \u00abLibro de Job\u00bb, que no pertenece al pueblo de Israel, sino a los \u00abhijos de Oriente\u00bb: (1:3), contempor\u00e1neo de los Patriarcas.<\/p>\n<p> El Libro es uno de los m\u00e1s grandiosos del Antiguo Testamento, trata de la justicia de Dios en su trato con los seres humanos; es una c\u00e1tedra para comprender el \u00abdolor\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Nombre de personas del AT.<\/p>\n<p>1.     Hijo de Isacar. \u2020\u00a2Jasub (Gen 46:13).<\/p>\n<p>.     Protagonista del libro que lleva su nombre. Se desconoce exactamente qui\u00e9n y de d\u00f3nde era. La Biblia dice que era \u2020\u0153var\u00f3n m\u00e1s grande que todos los orientales\u2020\u009d (Job 1:3). \u00bfA cu\u00e1l regi\u00f3n se alude as\u00ed\u00ad? \u00bfA Mesopotamia o Arabia? Algunos piensan que fue un edomita, pero otros alegan que la tierra de Uz, donde viv\u00ed\u00ada Job, debe buscarse hacia el \u00e9ufrates. Lo que sabemos es que se trataba de un \u2020\u0153hombre perfecto y recto\u2020\u009d, que agradaba a Dios hasta el punto de que \u00e9ste se sinti\u00f3 en la confianza de permitirle a Satan\u00e1s que lo probara, porque sab\u00ed\u00ada que J. le ser\u00ed\u00ada fiel.<\/p>\n<p>Las pruebas de J. consistieron en la p\u00e9rdida de todos los bienes materiales, su familia y su salud. Unos amigos vinieron para consolarle, pero al ver su estado llegaron a la conclusi\u00f3n de que algo muy malo hab\u00ed\u00ada hecho J. para merecer el castigo que estaba frente a sus ojos. Surge entonces la discusi\u00f3n entre ellos, que es objeto del libro. Finalmente, Dios se revela a J., le habla \u2020\u0153desde un torbellino\u2020\u009d y el hombre de Dios se arrepiente hasta de haberse quejado. Dios le premia devolvi\u00e9ndole sus bienes multiplicados, su salud y su familia, despu\u00e9s que Job or\u00f3 por los mismos amigos que le hab\u00ed\u00adan criticado.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG HOMB HOAT<\/p>\n<p>ver, LEVIAT\u00ed\u0081N, BEHEMOT<\/p>\n<p>vet, (heb. \u00ab&#8216;Iyyob\u00bb; etim. incierta). Hombre \u00ed\u00adntegro y piadoso del AT. Vivi\u00f3 en el pa\u00ed\u00ads de Uz (Jb. 1:1). La primera menci\u00f3n de Job en cualquier otro libro del AT se halla en Ez. 14:14, 16, 20. Este patriarca vivi\u00f3 en alguna parte al este de Palestina, en las proximidades del desierto, en una \u00e9poca en la que los caldeos hac\u00ed\u00adan incursiones hacia occidente (Jb. 1:17). No existe raz\u00f3n alguna para dudar de la historicidad del libro de Job ni de la autenticidad de sus experiencias notables, que se describen, con una gran audacia po\u00e9tica, en el libro que lleva su nombre. El tema es el siguiente: \u00bfPor qu\u00e9 permite Dios los sufrimientos al justo? Estas experiencias han dado ocasi\u00f3n a un espl\u00e9ndido poema filos\u00f3fico. Bibliograf\u00ed\u00ada: Heavenor, E. S. P.: \u00abJob\u00bb, en Nuevo Comentario B\u00ed\u00adblico (Casa Bautista de Publicaciones, El Paso, 1977); Kelly, W.: \u00abEleven Lectures on Job\u00bb, en Bible Treasury, ene.-dic. 1916; \u00abNotes on the Book of Job\u00bb, ibid., ene. 1877-dic. 1878, y \u00abLectures on the Book of Job\u00bb, ibid., mar.-dic. 1908; Kline, M. G.: \u00abJob\u00bb, en the Wycliffe Bible Commentary (Moody Press, 1962); Zuck, R.: \u00abJob\u00bb (Pub. Portavoz Evang\u00e9lico, Barcelona, 1981).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[014]<\/p>\n<p>     Personaje m\u00ed\u00adtico de la Escritura y protagonista el libro de poemas y reflexiones \u00e9ticas que lleva su nombre.  En la Escritura se le presente como el modelo de paciencia y de fidelidad a Dios, en medio de las desgracias y pruebas divinas, valor especialmente significativo en la sabidur\u00ed\u00ada oriental.<\/p>\n<p>     No era israelita, sino hijo del Oriente. Era probablemente un mito en las leyendas semita, que el autor sagrado propon\u00ed\u00ada como modelo a los israelitas.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(-> justicia, sufrimiento). Personaje y libro del Antiguo Testamento. El libro consta de un principio y de una conclusi\u00f3n narrativa, donde se cuenta la historia de un justo probado por Dios, que responde de un modo paciente y que al final es rehabilitado (Job 1-2; 42), y de un conjunto de fuertes poemas donde se recogen las discusiones de Job con Dios y con unos \u00abamigos\u00bb que quieren ofrecerle su en  se\u00f1anza sobre el sufrimiento (Job 3-41). La tradici\u00f3n, fij\u00e1ndose en la parte narrativa, le ha hecho s\u00ed\u00admbolo de paciencia piadosa (\u00c2\u00a1Dios me lo ha dado, Dios me lo ha quitado!: 1,21). Pero el conjunto del poema ofrece uno de los discursos m\u00e1s fuertes de la historia humana sobre el valor de la vida y el sentido del sufrimiento.<\/p>\n<p>(1) Presentaci\u00f3n. Un hombre paradigm\u00e1tico. Job sufre en plano externo (corporal), pero sobre todo le tortura la falta de justicia: le han colocado en el mundo sin permiso y quiere saber por qu\u00e9 lo han hecho y por qu\u00e9 le han condenado a una vida de dolores. Por eso grita, protesta. Quiz\u00e1 en otro tiempo a un buen israelita le bastaba el consuelo de su pueblo (de su familia y amigos). Pero Job no tiene pueblo o, mejor dicho, tiene el pueblo en contra, pues los sabios vienen y le acusan, en nombre del Dios del sistema. Est\u00e1 solo, arrojado en el basurero de la ciudad, condenado por los buenos que habitan dentro de ella. Esta soledad se hace pregunta. Lc dijeron que hay un Dios que es la bondad, que protege al oprimido, que es amigo de los pobres y les salva. Sin embargo, su experiencia le ha hecho ver las cosas de manera diferente: el poder que llaman Dios se vuelve adverso, como un destino que se r\u00ed\u00ade, se alegra en destruir a los hombres, sin contar con el dolor o los valores de aquellos que sufren, especialmente de los m\u00e1s pobres. Los sabios que argumentan sobre su dolor lo aumentan al afirmar que es resultado del pecado.<\/p>\n<p>(2)  Trama de fondo. Dios y Sat\u00e1n. El libro comienza en forma de par\u00e1bola. All\u00e1 en oriente, en una tierra misteriosa, de sabios de leyenda, hubo un hombre rico y justo. Dios mismo se gloriaba de tenerle por amigo ante sus siervos o sus hijos (los \u00e1ngeles del cielo). \u00abUn d\u00ed\u00ada, cuando los hijos de Dios ven\u00ed\u00adan a presentarse ante Yahv\u00e9, se present\u00f3 tambi\u00e9n con ellos el Sat\u00e1n&#8230; Y dios le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde vienes? De recorrer la tierra y pasearla&#8230;\u00bb (Job 1,6-12). Dios celebra consejo de gobierno. Lc rodea el misterio de los \u00e1ngeles que el texto llama hijos de Dios. Uno de ellos es Sat\u00e1n, Tentador, que discurre por el mundo escudri\u00f1ando sus rincones. No es a\u00fan el enemigo abierto de los buenos, no es el Diablo de la tradici\u00f3n posterior. Pero ya viene a mostrarse como acusador. Vive en la trama de la tierra y sabe que no es f\u00e1cil ser agradecido en la desdicha. Por eso desconf\u00ed\u00ada de aquellos que se dicen fieles de Dios: duda de Job y de su virtud gratuita. Este Dios sorprende ya al principio. \u00bfPor qu\u00e9 asiente a la propuesta de Sat\u00e1n, el Tentador? \u00bfDeb\u00ed\u00adan convencerle sus dudas maliciosas? Por otra parte, \u00bfes justo probar de esa manera a un hombre s\u00f3lo porque el tentador no est\u00e1 conforme con su fama de justicia? Quiz\u00e1 podamos a\u00f1adir: \u00bfSe hubiera comportado as\u00ed\u00ad el Se\u00f1or del Exodo, la Alianza y las promesas? Evidentemente no: Dios no probaba y tentaba a sus fieles de esa forma. La historia (par\u00e1bola) de Job nos ha venido a colocar donde la vida parece m\u00e1s perversa, m\u00e1s sangrante. Pudi\u00e9ramos decir que el libro de Job va \u00abdeconstruyendo\u00bb la figura de Dios, va deshaciendo hilo tras hilo la trama en que \u00e9l ha venido a presentarse. Parece un Dios diab\u00f3lico, un doble de Sat\u00e1n, dominado por un fuerte deseo destructor, alguien que goza en ver c\u00f3mo sufrimos.<\/p>\n<p>(3) Los sufrimientos de Job. El libro va trazando los diversos niveles del sufrimiento de Job: (a) Pobreza: Job pierde sus bienes y padece, despojado de su protecci\u00f3n externa, sobre el suelo duro de los hombres, sin m\u00e1s ayuda o posesi\u00f3n que el sufrimiento, (b) Carencia afectiva: Job pierde el cari\u00f1o y confianza de todos, de forma que queda a solas, a espaldas de la gente, como un condenado que espera la muerte en el estercolero de la ciudad, donde se pudren en vida las basuras, (c) Enfrentamiento social: los responsables de la buena sociedad le destruyen moralmente, empe\u00f1ados en acusarle y hacerle responsable de todos sus dolores. (4) Lucha con Dios. Pero el mayor sufrimiento de Job es su combate con Dios, ante quien presenta su protesta y sus razones: \u00abEsta es mi firma; responda Dios omnipotente\u00bb (31,35). Se ha defendido honestamente; honestamente quiere que Dios hable y le presente sus razones. Job no niega la existencia de Dios. Tampoco le condena de antemano. Ciertamente, ha proferido acusaciones duras, pero Dios le ha tratado duramente. Job ha venido a ponerse ante Dios porque sabe que Dios no ha dicho a\u00fan su palabra m\u00e1s profunda, pues est\u00e1 manipulado por los falsos sabios del sistema. Job ha entre  visto un rostro sat\u00e1nico de Dios: el poder opresivo de su fuerza, su injusticia. Ha descubierto la violencia que est\u00e1 en el fondo de un tipo de \u00abmisterio de Dios\u00bb y quiere superar esa violencia, ese falso misterio. Por eso sale en busca de un rostro nuevo de Dios: presiente que, en el fondo de todo, Dios tiene que ser diferente y por eso no se rinde en el camino de dureza y sufrimiento que amenaza con destruirle. Miles de hombres y mujeres, lectores de la Biblia, guiados por Job, representados en su mismo dolor y en sus preguntas, han querido entender su vida con las razones y protestas de ese libro fascinante, una de las cumbres de la literatura y pensamiento universal.<\/p>\n<p>Cf. L. ALONSO SCHOKEL y J. L. SICRE, Job. Comentario literario y teol\u00f3gico, Cristiandad, Madrid 2002; J. M. ASURMENDI, Job. Experiencia del mal, experiencia de Dios, Verbo Divino, Estella 2001; R. GIRARD, La ruta antigua de los hombres perversos, Anagrama, Barcelona 1989; C. G. JUNG, Respuesta a Job, FCE, M\u00e9xico 1973.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Job es el nombre del protagonista del libro b\u00ed\u00adblico hom\u00f3nimo, colocado por la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada y cristiana entre los textos po\u00e9ticos y sapienciales.<\/p>\n<p>Algunos elementos narrativos que recuerdan el estilo de los relatos patriarcales Y que caracterizan a Job como un hombre \u00ed\u00adntegro (1,1; cf. Gn 6,9; 17 1; 25,27) y temeroso de Dios (cf. Gn 22,12), que dispone de enormes riquezas (1,3; cf. Gn 12,16; 26,14. 30,43; 46,32), van unidos a un desarrollo inesperado de los acontecimientos.<\/p>\n<p>En efecto, por iniciativa de Satan\u00e1s y con el consentimiento de Dios, Job es probado duramente con la p\u00e9rdida de sus riquezas, la destrucci\u00f3n de su familia y la amenaza de su propia vida, Sin embargo, se mantiene \u00ed\u00adntegro ante Dios, sin pecar. Por eso mismo, no s\u00f3lo se le devolvieron sus bienes, sino que prosper\u00f3 m\u00e1s todav\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Este relato popular antiguo se difundi\u00f3 en el ambiente semita, tal como se deduce de los testimonios literarios extrab\u00ed\u00adblicos. Lo que es peculiar de la elaboraci\u00f3n hebrea es la densidad de la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica que consigui\u00f3 fusionar la tradici\u00f3n antigua con otras cuestiones que se debat\u00ed\u00adan en el per\u00ed\u00adodo posterior al destierro, en el que hay que colocar las diversas redacciones d~ este libro entre el siglo 1V Y el 11 a.C.<\/p>\n<p>El pr\u00f3logo (cc. 1-2) y el ep\u00ed\u00adlogo (42, 7- 17), que contienen los elementos antiguos del relato, describen con sobriedad los acontecimientos externos de la vida de Job: las adversidades que caen sobre \u00e9l y la prosperidad multiplicada despu\u00e9s de la superaci\u00f3n de la prueba.<\/p>\n<p>El cuerpo del libro est\u00e1 constituido por tres series de discursos (3-27) entre Job X sus amigos Elifaz, Bildad y Sofar. Estos urgen a Job para que reconozca su culpa delante de Dios, dado que ning\u00fan mortal es justo. Sigue un himno espl\u00e9ndido sobre la sabidur\u00ed\u00ada inaccesible de Dios (c. 28). Finalmente, despu\u00e9s de una acongojada apelaci\u00f3n de Job a Dios (cc. 29-31) y de la larga intervenci\u00f3n de un nuevo personaje, Elih\u00fa (cc. 32-37), tiene lugar la teofan\u00ed\u00ada (38,1-40,2.6-41,26), que determina un giro decisivo en el relato: Job (42,16) accede entonces a una nueva dimensi\u00f3n de fe, personal, abierta, capaz de reconocer a Yahveh y de adherirse a \u00e9l, vencido por su pres\u00e9ncia.<\/p>\n<p>En el libro de Job aparecen diversos modelos literarios que, ampliados en su uso, se funden h\u00e1bilmente a nivel redaccional. Podemos percibir en \u00e9l (cc. 3-27) el g\u00e9nero de la \u00abdisputa de los sabios\u00bb, que se basa en la b\u00fasqueda de argumentos convincentes, capaces de probar un punto de vista establecido y que va progresando con insistencia hasta que una de las partes no tiene ya nada que decir.<\/p>\n<p>La controversia entre Job y Dios puede comprenderse dentro del esquema de los \u00absalmos de lamentaci\u00f3n\u00bb (cf. Sal 69), pero puede ser tambi\u00e9n un modo singular de expresar el rfb y el miSpat (9-10; 13-14; 31), donde realmente la acusaci\u00f3n y la apelaci\u00f3n de Job a un juicio invocan la intervenci\u00f3n decisiva de Dios en el asunto, de aquel Dios que todo lo penetra y que ha creado al hombre para la vida.<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n teol\u00f3gica predominante ha captado en el problema del mal Y en el sentido del sufrimiento en relaci\u00f3n con la justicia de Dios, la cuesti\u00f3n fundamental del libro de Job. Mirando bien las cosas, no cabe duda de que se tocan estos argumentos, pero en el horizonte de los problemas \u00faltimos de la existencia humana. El sufrimiento de Job se presenta as\u00ed\u00ad como la acentuaci\u00f3n del problema de la existencia humana, de las tinieblas que envuelven el sendero de la vida del hombre ante Dios (3,23; 19,8). El problema es ante todo de tipo gnoseol\u00f3gico. La sabidur\u00ed\u00ada humana se ve evidentemente comprometida; le es inaccesible la organizaci\u00f3n y el sentido del universo. Adem\u00e1s, e\u00ed\u00ad conocimiento que el hombre tiene de Dios, si se basa en la concepci\u00f3n de la acci\u00f3n retributiva divina (Ex 20,5-6; Dt 5,9-10), por la que el justo y el imp\u00ed\u00ado son retribuidos cada uno por lo que merece, se siente desconcertado ante la tragedia de Job que sufre sin culpa alguna (27,1 -6). As\u00ed\u00ad pues, el problema pasa a ser de orden teol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Ante el l\u00ed\u00admite del conocimiento humano se celebra en el libro la absoluta e inescrutable sabidur\u00ed\u00ada de Dios que lo dispone todo m\u00e1s all\u00e1 de las esperanzas del hombre. No se trata de verdades nuevas para Israel; la novedad est\u00e1 en la reafirmaci\u00f3n de Yahveh como Se\u00f1or del universo despu\u00e9s del destierro, per\u00ed\u00adodo en el que Israel hab\u00ed\u00ada tenido que enfrentarse con otras culturas y cuando, por otra parte, dentro de Israel hab\u00ed\u00ada ido madurando con firmeza la conciencia de la responsabilidad individual del creyente (Jr 31,29-30: Ez 18).<\/p>\n<p>De esta manera la cuesti\u00f3n de Job insiste en la incongruencia y en la necesidad de superar la aplicaci\u00f3n r\u00ed\u00adgida del principio de retribuci\u00f3n. La manifestaci\u00f3n de Dios en la historia concreta del hombre no puede someterse a la l\u00f3gica humana, y una religi\u00f3n basada en esos criterios se resquebraja ante los acontecimientos. Efectivamente Job, hombre \u00ed\u00adntegro, sufre no por verse castigado, sino por sentirse probado en la fe.<\/p>\n<p>M. P. Scanu<\/p>\n<p>Bibl.: L, Alonso Schokel &#8211; J. L, Sicre, Job. Comentario teol\u00f3gico y literario, Cristiandad, Madrid 1983; G, Guti\u00e9rrez, Hablar de Dios desde el sufrimiento del inocente, Una reflexi\u00f3n sobre el libro de Job, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 19S8; J, Lev\u00e9que, Job, El libro y el mensaje, Verbo Divino, Estella 1986:VV , Job y el silencio de Dios, en Concilium 189 (1983): J. M, Cabodevilla, La impaciencia de Job, BAC, Madrid 1967, Y Morla, Libros sapienciales y otros escritos, Verbo Divino, Estella 1994.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. \u00abC\u00f3mo tener en las manos una anguila\u00bb: II. \u00abLa lengua del poeta m\u00e1s grande\u00bb: 1. Los estratos de la obra; 2. La estructura final; 3. El g\u00e9nero literario; 4. El esplendor de la lengua; 5. Los antecesores de Job. III. \u00abJob todo entero es el nombre de Dios\u00bb. 1. El misterio del hombre; 2. El misterio del mal; 3. El misterio de Dios.<\/p>\n<p>I. \u00abC\u00ed\u201cMO TENER EN LAS MANOS UNA ANGUILA\u00bb. Son famosas las palabras de Jer\u00f3nimo: \u00abExplicar a Job es como intentar tener en las manos una anguila o una peque\u00f1a morena: cuanto m\u00e1s se la aprieta, m\u00e1s velozmente se escapa de la mano\u00bb. Es dif\u00ed\u00adcil hablar del libro de Job, de su poes\u00ed\u00ada, de su mensaje, del esplendor de sus s\u00ed\u00admbolos, de los mil matices de su composici\u00f3n, de su insomne presencia en la conciencia de la humanidad, de las m\u00faltiples y a menudo aberrantes hermen\u00e9uticas a las que ha estado sometido. Reducido demasiadas veces a un canto de la miseria humana y de la \u00abpaciencia\u00bb con que se la debe aceptar, Job es en realidad un canto de la miseria del existir, pero tambi\u00e9n del estupor de la fe; es un grito continuo de impaciencia, pero tambi\u00e9n la celebraci\u00f3n de un aterrizaje realizado en ese terreno en el que suelen registrarse las derrotas y las apostas\u00ed\u00adas: el terreno del mal. Si cada vez que se redacta la \u00abvoz\u00bb de un diccionario es indispensable una profesi\u00f3n de humildad ante los l\u00ed\u00admites a los que hay que ce\u00f1irse, dado el g\u00e9nero y las fronteras que se imponen, en el caso presente, en que Job ocupa la escena, la profesi\u00f3n de humildad tiene que transformarse en una invitaci\u00f3n al conocimiento absolutamente necesario del texto en su integridad. Un conocimiento paciente y lento, dada la complejidad de los problemas que plantea, la riqueza de sus palabras, la maravilla inalcanzable de su poes\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Y como premisa a este \u00abimposible\u00bb perfil sint\u00e9tico del libro, nos gustar\u00ed\u00ada citar tan s\u00f3lo el testimonio de un gran lector de Job, S. Kierkegaard, que en el Evangelio de los sufrimientos y, sobre todo, en la Reanudaci\u00f3n se aliment\u00f3 sin cesar espiritualmente de esta obra b\u00ed\u00adblica maestra. En la Reanudaci\u00f3n leemos estas palabras: \u00ab\u00c2\u00a1Si no tuviese a Job&#8230;! No puedo explicaros detenida y sutilmente qu\u00e9 y cu\u00e1ntos significados tiene para m\u00ed\u00ad. No lo leo con los ojos, como se lee cualquier otro libro; me lo meto, por as\u00ed\u00ad decirlo, en el coraz\u00f3n, y en un estado de clairvoyance interpreto cada uno de sus pasajes de la forma m\u00e1s diversa. Como el ni\u00f1o que pone el libro debajo de la almohada para estar seguro de que no ha olvidado la lecci\u00f3n al despertar por la ma\u00f1ana, tambi\u00e9n yo me llevo a la cama por la noche el libro de Job. Cada una de sus palabras es alimento, vestido y b\u00e1lsamo para mi pobre alma. Unas veces, al despertarme de mi letargo, su palabra me da una nueva inquietud, otras aplaca la furia est\u00e9ril que hay en m\u00ed\u00ad, otras pone fin a lo que hay de atroz en los mudos espasmos de la pasi\u00f3n\u00bb (Ripresa, vers. it. de A. Zucconi, Mil\u00e1n 1963, 117).<\/p>\n<p>Job es realmente una estrella polar -como dec\u00ed\u00ada P\u00e9guy- en la historia del pensamiento y de la literatura humana. Lo es incluso en formas descoloridas, como aparece ya en el NT en Stg 5:11, que acu\u00f1a el estereotipo (por otra parte, ya conocido en el juda\u00ed\u00adsmo) del \u00abpaciente Job\u00bb: \u00abMirad c\u00f3mo tenemos por dichosos a los que fueron pacientes. Hab\u00e9is o\u00ed\u00addo la paciencia de Job y hab\u00e9is visto el designio del Se\u00f1or, porque el Se\u00f1or es compasivo y misericordioso\u00bb. Esta tipolog\u00ed\u00ada es la que dominar\u00e1 en la tradici\u00f3n patr\u00ed\u00adstica: baste pensar en los 35 libros de los Moralia in Job, de Gregorio Magno (PL 75-76), compuestos entre el 579 y el 585, que tanta parte tuvieron en la tradici\u00f3n medieval. Job recostado en un estercolero, paciente y orante, es el m\u00f3dulo dominante de casi todo el arte cristiano.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es superficial la consideraci\u00f3n de los pr\u00f3logos en el cielo y en la tierra del Fausto, de Goethe. Es distinta, en cambio, como se ha visto, la meditaci\u00f3n de Kierkegaard, que se acerca cada vez m\u00e1s al verdadero coraz\u00f3n de la b\u00fasqueda de Job. El monstruo leviat\u00e1nico del mal pasa de Job a la alegr\u00ed\u00ada del Moby Dick, de Melville (1851), mientras que la discusi\u00f3n entre Iv\u00e1n el incr\u00e9dulo y su hermano el monje Aliocha sobre el misterio del mal en Los hermanos Karamazof, de Dostoyevski (1879-1880), recorre algunos itinerarios de la b\u00fasqueda de Job. La respuesta que Jung dirige a Job (La respuesta a Job, 1952) intenta dar la vuelta parad\u00f3jicamente al sentido del libro b\u00ed\u00adblico: es Dios, el inmoral, el que ha de ser educado por el \u00abmoral\u00bb, el hombre Job. El episodio b\u00ed\u00adblico es la filigrana de la \u00abhistoria de un hombre sencillo\u00bb, el Job del escritor jud\u00ed\u00ado centroeuropeo J. Roth (1930), y a Job aluden con frecuencia los personajes de otro escritor jud\u00ed\u00ado yiddish, el No-bel 1978, I. B. Singer. Sin Job resulta incomprensible la reflexi\u00f3n de La pes-te (1947), de Camus, y es imposible leer Ate\u00ed\u00adsmo en el cristianismo, de E. Bloch; sin Job es dif\u00ed\u00adcil comprender todos los meandros del Proceso, de Kafka; es arduo penetrar por completo en Barth y en Jaspers.<\/p>\n<p>Podr\u00ed\u00adamos seguir enumerando un cat\u00e1logo muy largo de obras con frecuencia fundamentales de la literatura, a menudo imprevistas (el C\u00e1ndido, de Voltaire, es un \u00abJob revestido de ropajes modernos\u00bb, como dec\u00ed\u00ada Federico II); de obras teatrales modernas, como el J.B., de A. McLeish (1956), o el God&#8217;s Favorite, de N. Simon (1974); de obras pict\u00f3ricas como el Job de O. Kokoschka (1917), etc. Escrib\u00ed\u00ada el poeta franc\u00e9s A. de Lamartine: \u00abHe le\u00ed\u00addo hoy todo el libro de Job. No es la voz de un hombre, es la voz de un tiempo. El acento nace de lo m\u00e1s profundo de los siglos, y es el primero y \u00faltimo quejido del alma, de todas las almas\u00bb.<\/p>\n<p>II. \u00abLA LENGUA DEL POETA M\u00ed\u0081S GRANDE\u00bb. Tambi\u00e9n es de De Lamartine esta frase: \u00abJob tiene la lengua del poeta m\u00e1s grande que haya articulado jam\u00e1s palabra humana\u00bb. Efectivamente, Job constituye por s\u00ed\u00ad solo una compleja aventura literaria y un documento po\u00e9tico de alt\u00ed\u00adsimo valor. Es imposible captar su mensaje sin pasar antes a trav\u00e9s de un paciente trabajo de an\u00e1lisis literario, sin trazar la g\u00e9nesis de la obra, su estructura, su calidad, el rigor y la libertad de su simbolismo, la riqueza multiforme de su lengua.<\/p>\n<p>1. LOS ESTRATOS DE LA OBRA. Job no es un producto que haya florecido en un \u00fanico per\u00ed\u00adodo creativo de la mente y de la fe de un \u00fanico escritor, aun cuando existe un poeta primario y decisivo a quien hay que atribuir la sustancia po\u00e9tica y religiosa de la obra final que hoy poseemos. El punto de partida se lo ofreci\u00f3 probablemente a este gran artista un \u00abfolktale\u00bb, un relato popular, que ten\u00ed\u00ada como protagonista a un ex\u00f3tico Job, \u00abhijo del Oriente\u00bb. Podemos afirmar con bastante fiabilidad que el pr\u00f3logo (cc. 1-2) y el ep\u00ed\u00adlogo (42,7ss) en prosa son el n\u00facleo preexistente de esta par\u00e1bola, asumida por el poeta como base y como primer estrato de su poema. En el relato antiguo (2,11-13) la \u00abmoraleja\u00bb del protagonista era citada por los amigos, cuyas palabras serv\u00ed\u00adan para remachar la tesis fundamental que presid\u00ed\u00ada toda la narraci\u00f3n: la retribuci\u00f3n \u00abdelito-castigo\u00bb y \u00abbien-premio\u00bb puede tener excepciones transitorias, pero muy pronto en el horizonte de la historia vuelve a aparecer intacta e indestructible (ep\u00ed\u00adlogo).<\/p>\n<p>El poeta recogi\u00f3 esta escena \u00abdram\u00e1tica\u00bb y en el estrato segundo y fundamental de la obra introdujo un debate entre Job y los tres amigos seg\u00fan un esquema de intervenciones (3 X 3) conocido ya en la tradici\u00f3n (est\u00e1 presente, p.ej., en la Protestas de un campesino charlat\u00e1n, texto egipcio arcaico, que tiene algunas afinidades con Job). El panorama de este estrato es especialmente accidentado y desemboca en una monumental intervenci\u00f3n final de Dios (cc. 38-41), aut\u00e9ntico \u00abtoque\u00bb del drama.<\/p>\n<p>El tercer estrato es, en cambio, bien reconocible: son los discursos de un amigo inesperado, Elih\u00fa, que en los cap\u00ed\u00adtulos 32-37 aparece y desaparece rompiendo el di\u00e1logo entre Dios y Job y sin dejar m\u00e1s huellas en el resto de la obra. Su funci\u00f3n es de complemento: frente a la ineficacia de las argumentaciones de los tres amigos precedentes, un nuevo autor ha introducido a este sabio, expresi\u00f3n de una teolog\u00ed\u00ada m\u00e1s refinada.<\/p>\n<p>Un cuarto estrato (m\u00e1s sutil) es el que representa el himno a la sabidur\u00ed\u00ada del cap\u00ed\u00adtulo 28, texto noble pero aut\u00f3nomo, que en cierto sentido anticipa la soluci\u00f3n de los cap\u00ed\u00adtulos 38ss y que en la estructura actual del volumen tiene una funci\u00f3n de \u00abintermezzo\u00bb.<\/p>\n<p>No faltan los que se\u00f1alan en el texto un quinto estrato, encarnado por el segundo discurso de Dios (cc. 40-41), centrado en las dos admirables descripciones de Beemot y Leviat\u00e1n (el hipop\u00f3tamo y el cocodrilo). Una p\u00e1gina nueva, original, de distinto estilo, pero tambi\u00e9n de dif\u00ed\u00adcil colocaci\u00f3n en la estructura general de la obra, que quiz\u00e1 conoci\u00f3 un sexto estrato, el de la \u00abcensura\u00bb: la situaci\u00f3n ca\u00f3tica en que se encuentra el texto en el tercer ciclo del debate entre Job y los amigos (cc. 21-27) parece nacer de ciertos recortes introducidos por un corrector del texto, preocupado por la tonalidad tan dura alcanzada por la protesta de Job, que tocaba su cima m\u00e1s alta en este punto.<\/p>\n<p>Si la opini\u00f3n predominante de los exegetas coloca la redacci\u00f3n del segundo estrato, el estrato central, en torno al 400 a.C., es inevitable que sobre esta arquitectura textual tan maravillosa se haya trabajado al menos durante otro siglo, ciertamente antes del 190 a.C., a\u00f1o de la composici\u00f3n del Sir\u00e1cida, que en 49,9 (texto hebreo) menciona la conducta de Job.<\/p>\n<p>2. LA ESTRUCTURA FINAL. A pesar de la compleja estratigraf\u00ed\u00ada que acabamos de se\u00f1alar, Job sigue revelando su propia planimetr\u00ed\u00ada estructural, que hay que tener ante la vista mientras se recorre este mundo po\u00e9tico encantador. La primera \u00e1rea est\u00e1 representada por el pr\u00f3logo en prosa (cc. 1-2), articulado en seis peque\u00f1as escenas distribuidas entre el cielo y la tierra (1,1-5; 1,6-12; 1,13-22; 2,1-6; 2,7-10; 2,11-13) y que tienen como tema el sufrimiento, pero considerado como prueba de la fe. La segunda \u00e1rea se despliega en el di\u00e1logo po\u00e9tico entre Job y los amigos (cc. 3-27). Las nueve intervenciones de Job y las tres series de tres discursos de los amigos se desarrollan en un \u00abcrescendo\u00bb de tres ciclos (cc. 3-11; 12-20; 21-27), seg\u00fan un procedimiento t\u00ed\u00adpicamente semita formado por repeticiones, expansiones, digresiones, alt\u00ed\u00adsima poes\u00ed\u00ada y ret\u00f3rica, s\u00ed\u00admbolos y protestas, teolog\u00ed\u00ada y humanidad. El primer amigo, Elifaz, tiene ciertos rasgos que lo asemejan al \u00abvidente\u00bb (4,12-5,7), es decir, al profeta; Bildad hace pensar en el jurista, el tutor del derecho de la alianza, mientras que Sofar es el \u00absabio\u00bb que se refiere a la sabidur\u00ed\u00ada tradicional emp\u00ed\u00adrica de Israel. Pero todos coinciden en un punto teol\u00f3gico fundamental, reiterado hasta la esclerosis ideol\u00f3gica: el de la retribuci\u00f3n. La tragedia existencial y religiosa de Job es comprendida por sus amigos dentro del esquema fr\u00ed\u00ado de una receta teol\u00f3gica, de un dogma codificado por la tradici\u00f3n, contra el que se subleva la humanidad de Job, contra el que se desencadena la autenticidad de la pregunta religiosa de Job. El ansia de \u00abracionalidad\u00bb de los amigos al final no destruye solamente la tr\u00e1gica realidad del mal, sino incluso el misterio mismo de Dios. Y es esto lo que Job no consigue aceptar ni suscribir. As\u00ed\u00ad pues, el coraz\u00f3n de la obra se revela como una vigorosa pol\u00e9mica contra la rigidez de las teolog\u00ed\u00adas religiosas. Y, como se ha dicho [supra, \/ II, 1], el punto neur\u00e1lgico de la pol\u00e9mica hace intervenir en una sucesiva \u00e9poca redaccional la mano de correctores que truncan la estructura del tercer ciclo, en donde no es f\u00e1cil recomponer el esquema que hasta ese momento hab\u00ed\u00ada dirigido la evoluci\u00f3n del di\u00e1logo: Job\/ Elifaz; Job\/ Bildad; Job\/ Sofar.<\/p>\n<p>Llegamos as\u00ed\u00ad a la cumbre de la obra original: Dios, \u00abprovocado\u00bb continuamente por Job y citado a juicio como el \u00fanico que tiene una palabra que decir sobre el abismo tenebroso del mal, acepta presentar su deposici\u00f3n. Es la tercera \u00e1rea, la de los cap\u00ed\u00adtulos 29-31 y 38,1-42,6, entretejida sobre un di\u00e1logo entre Job y Dios. En los cap\u00ed\u00adtulos 29-31 Job, a trav\u00e9s de una evocaci\u00f3n nost\u00e1lgica del pasado, un \u00abjuramento de inocencia y una confesi\u00f3n negativa, cita a Dios para que se decida a depositar su respuesta. Y, finalmente, interviene Yhwh; pero en vez de replicar con una autoapolog\u00ed\u00ada, interroga a Job sobre el misterio del ser a trav\u00e9s de dos discursos. El primero (cc. 38-39) est\u00e1 estructurado en cuatro series de cuatro estrofas interrogativas, en las que va desfilando toda la gama de las maravillas y de los secretos del ser. Job es como un peregrino maravillado ante esta escenograf\u00ed\u00ada asombrosa, de la que no llega a captar la trama general ni las estructuras escondidas, aunque \u00e9stas evidentemente existen, y debe conocerlas, por tanto, el \u00fanico Se\u00f1or y Creador. El segundo discurso (cc. 40-41), tras una balbuceante y brev\u00ed\u00adsima intervenci\u00f3n de Job, convoca a dos monstruos c\u00f3smicos, Beemot y Leviat\u00e1n (s\u00ed\u00admbolo de las energ\u00ed\u00adas negativas de lo creado, que parecen atentar contra el esplendor del ser o, seg\u00fan otros, s\u00ed\u00admbolos de las dos potencias planetarias, Mesopotamia y Egipto, y por tanto de todos los dinamismos de la historia): s\u00f3lo Dios puede controlar y dar sentido a toda esta masa que amenaza al hombre. As\u00ed\u00ad pues, Job descubre que Dios no puede reducirse a un esquema \u00abracional\u00bb y que a \u00e9l siguen estando confiados esos que para la mente humana resultan verdaderos misterios; s\u00f3lo \u00e9l puede y sabe encuadrarlos en un proyecto (esah) ligado a su l\u00f3gica infinita y trascendente. Por eso mismo la confesi\u00f3n final de Job no es tanto el reconocimiento de una explicaci\u00f3n para el misterio del mal como m\u00e1s bien una proclamaci\u00f3n teol\u00f3gica: \u00abS\u00f3lo te conoc\u00ed\u00ada de o\u00ed\u00addas; pero ahora, en cambio, te han visto mis ojos\u00bb (42,5). El ep\u00ed\u00adlogo (42,7ss) es realmente secundario y, con su \u00abhappy end\u00bb, no hace m\u00e1s que cerrar el pr\u00f3logo (cc. 1-2) y recomponer la trama de la antigua par\u00e1bola popular sobre Job.<\/p>\n<p>La cuarta \u00e1rea de la estructura de la obra puede comprender sint\u00e9ticamente todas las maxiadiciones del himno de la sabidur\u00ed\u00ada del cap\u00ed\u00adtulo 28, que, en definitiva, se encuentra en una buena situaci\u00f3n como anticipaci\u00f3n del desenlace final, junto con el bloque de los cuatro discursos de Elih\u00fa (cc. 32-33; 34; 35; 36-37), cuya originalidad consiste sobre todo en la proposici\u00f3n de la teor\u00ed\u00ada \u00abpedag\u00f3gica\u00bb del sufrimiento. El dolor es visto como una paid\u00e9ia, como una educaci\u00f3n que Dios lleva a cabo respecto a los imp\u00ed\u00ados y los justos, para que se liberen cada vez m\u00e1s de sus escorias y de sus limitaciones y contemplen el proyecto divino acogi\u00e9ndolo y am\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>El trazado de este panorama, aunque s\u00f3lo sea de forma muy simplificada y casi esquel\u00e9tica, nos permite vislumbrar ya el verdadero n\u00facleo ideol\u00f3gico de la obra. Una obra no tanto de \u00e9tica o de teodicea, sino m\u00e1s bien de teolog\u00ed\u00ada pura. Como escrib\u00ed\u00ada S. Terrien, con Job estamos en busca del verdadero rostro de Dios, demoliendo los lugares comunes, las explicaciones f\u00e1ciles y por tanto in\u00fatiles, el Dios hecho a imagen del hombre, al que Lutero llamaba \u00absimia Dei\u00bb, una caricatura de Dios.<\/p>\n<p>3. EL GENERO LITERARIO. La gran poes\u00ed\u00ada se sirve ciertamente de la aportaci\u00f3n de los diversos g\u00e9neros codificados, de los esquemas expresivos, de las constelaciones simb\u00f3licas, pero al mismo tiempo es irreconocible en un solo g\u00e9nero, en un esquema, en una constelaci\u00f3n. Tal es el caso de Job, que se basa naturalmente en el g\u00e9nero sapiencial [\/ Sabidur\u00ed\u00ada IV, 1], muy conocido en todo el pr\u00f3ximo Oriente y en la Biblia bajo sus dos formas ideol\u00f3gicas fundamentales: la proverbial, optimista, tradicional y retribucionista, y la forma m\u00e1s pol\u00e9mica, pesimista, cr\u00ed\u00adtica y original. Pero, naturalmente, Job es algo m\u00e1s. Desde 1918 (H.M. Kallen) en adelante, en modelos diferentes, se intenta definir tambi\u00e9n la \u00abcalidad dram\u00e1tica\u00bb presente en el libro: los personajes que recitan su papel, los actos y escenas distintas, el golpe de escena final, etc. Efectivamente, Job es tambi\u00e9n un texto casi \u00abteatral\u00bb, una tragedia o \u00abcomedia\u00bb (en sentido amplio).<\/p>\n<p>En el ambiente cultural del antiguo Oriente estaba tambi\u00e9n en vigor un g\u00e9nero conocido como disputa entre sabios (v\u00e9ase m\u00e1s tarde la diatriba estoico-c\u00ed\u00adnica), una especie de tabla redonda en la que se pon\u00ed\u00adan sobre el tapete los argumentos favorables o contrarios a una tesis determinada. Job les parece a algunos una expresi\u00f3n muy viva de este modelo. Pero -observan otros- el debate supone la obra y el mismo l\u00e9xico utilizado parecen remitir m\u00e1s bien a un debate procesual, en donde el protagonista lanza numerosas citas judiciales, se practican instrucciones, se aducen testigos y se apela, finalmente, a la suprema casaci\u00f3n de la justicia divina. Respecto a esta posici\u00f3n, que pusieron de realce los Studien zu Hiob, de H. Richter (Berl\u00ed\u00adn 1959), present\u00f3 una alternativa C. Westermann en Der Aufbau des Buches Hiob: Job es una grandiosa lamentaci\u00f3n dramatizada. Efectivamente, en el centro del libro hay un ser desgraciado que se expresa con el g\u00e9nero del \u00ablamento\u00bb en todos sus diversos matices (\u00ablamento-yo\u00bb, \u00ablamento-enemigo\u00bb, \u00ablamento-Dios\u00bb) y, como en los lamentos de los salmos, el desenlace se abre hacia un horizonte de luz y de liberaci\u00f3n (el himno final).<\/p>\n<p>Podr\u00ed\u00adamos continuar se\u00f1alando otras propuestas m\u00e1s parciales y discutibles, pero que a menudo captan una dimensi\u00f3n bastante menos brillante que este inmenso arco iris literario que es el libro de Job. Fohrer ha intentado incluso una recensi\u00f3n parte por parte de todas las variaciones de registro que se encuentran en el desarrollo po\u00e9tico de la obra. Job es un libro sorprendente, con variaciones continuas que van desde el grito de \u00abuna esperanza desarraigada\u00bb (L\u00e9v\u00e9que) hasta la iron\u00ed\u00ada refinada, desde la protesta por una tragedia hasta la celebraci\u00f3n de un triunfo, desde la tonalidad \u00e1spera de un proceso hasta la serenidad apaciguada de una reflexi\u00f3n sapiencial. Un libro que requiere un o\u00ed\u00addo literario y espiritual siempre atento, dispuesto a ponerse en sinton\u00ed\u00ada con esta m\u00fasica y esta poes\u00ed\u00ada tan sensible y variable.<\/p>\n<p>4. EL ESPLENDOR DE LA LENGUA. Escrib\u00ed\u00ada el cr\u00ed\u00adtico literario F. Flora: \u00abEn comparaci\u00f3n con esta l\u00ed\u00adrica del dolor del hombre parece caer y desaparecer a veces como una p\u00e1lida oleograf\u00ed\u00ada cualquier otra l\u00ed\u00adrica posterior\u00bb. Job posee un talento particular a la hora de objetivar a trav\u00e9s de la lengua hebrea, a pesar de su pobreza, que obliga al escritor a tensarla todo lo posible, su panorama interior y sus instancias teol\u00f3gicas. El empaste crom\u00e1tico de los sonidos, propio de la m\u00e9trica cualitativa hebrea, alcanza en Job unos niveles imposibles de traducir; el uso de vocablos rar\u00ed\u00adsimos y de hapax, que muchas veces han hecho dif\u00ed\u00adcil la transmisi\u00f3n del texto, seg\u00fan C.D. Ginsberg deja incierto el sentido exacto de al menos un 30 por 100 del texto, a pesar de que en los \u00faltimos a\u00f1os se han dado pasos notables con el uso de la filolog\u00ed\u00ada comparada, sobre todo cananeo-ugar\u00ed\u00adtica.<\/p>\n<p>El uso de los s\u00ed\u00admbolos, triunfal en Job, adquiere a veces una fragancia y una luminosidad que hacen inolvidable el mensaje subyacente. Pongamos tan s\u00f3lo alg\u00fan ejemplo significativo, utilizando nuestra propia versi\u00f3n del texto. La ilusi\u00f3n de una amistad meramente exterior y consolatoria est\u00e1 representada en 6,15ss a trav\u00e9s de un boceto esencial de la vida del desierto: \u00abMis hermanos me han defraudado como un wadi seco, se han alejado de la vista como los torrentes de su lecho: en el momento del deshielo son turbulentos, cuando se derrite la nieve, pero con los primeros calores se evaporan sus aguas y en el ardor del est\u00ed\u00ado desaparecen de su cauce. Las caravanas se salen de sus pistas, se adentran en el desierto y se pierden; las caravanas de Tem\u00e1n escrutan a su alrededor para encontrarlas, los convoyes de Sab\u00e1 cuentan con ellas, pero su esperanza es bald\u00ed\u00ada y, una vez llegados al lugar, se quedan confundidos\u00bb. El \u00abmal de vivir\u00bb se describe en varias ocasiones con p\u00e1ginas de verdad profundamente humana: \u00abEl hombre vive en la tierra sometido a un pesado servicio, sus d\u00ed\u00adas transcurren como los de un jornalero. Lo mismo que el esclavo suspira por la sombra, lo mismo que el jornalero sue\u00f1a con su salario, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n mi herencia son meses vac\u00ed\u00ados y se me paga con noches de dolor&#8230; La noche es demasiado larga y no hago m\u00e1s que dar vueltas agitado hasta el amanecer\u00bb (7,1-4). Bildad describe la fragilidad del bienestar del imp\u00ed\u00ado con tres im\u00e1genes inolvidables, la del papiro que brota fuera del pantano y que enseguida se seca, la de la tela de ara\u00f1a que pronto se rompe y la de una planta trepadora trasladada de su terreno, donde estaba bien agarrada, a las paredes de una casa (8,11ss). Tambi\u00e9n es c\u00e9lebre la descripci\u00f3n tan delicada (pero muy semita) de la formaci\u00f3n del feto: \u00abFueron tus manos las que me plasmaron y me dieron forma. \u00bfY quieres destruirme ahora? Recuerda que me amasaste como arcilla, \u00bfy quieres devolverme al polvo? \u00bfNo me derramaste como leche y me coagulaste como la cuajada? \u00bfNo me revestiste de piel y de carne? \u00bfNo me tejiste de huesos y de nervios?\u00bb (10,8-11). Es terrible, por el contrario, la experiencia de la hostilidad implacable de Dios, representado como un general s\u00e1dico: \u00abViv\u00ed\u00ada yo tranquilo y \u00e9l me sacudi\u00f3, me agarr\u00f3 de la nuca para despedazarme, me ha hecho blanco suyo. Sus flechas me acorralan, traspasa mis entra\u00f1as sin piedad y derrama por tierra mi hiel. Abre en m\u00ed\u00ad brecha sobre brecha, me asalta lo mismo que un guerrero\u00bb (16,12-14).<\/p>\n<p>Cuadros deliciosos se suceden ininterrumpidamente en esta poes\u00ed\u00ada desgarradora, pero siempre bien trazada, confiada habitualmente al metro cl\u00e1sico de los 3 + 3 acentos. He aqu\u00ed\u00ad un nocturno: \u00abHay otros imp\u00ed\u00ados que reniegan de la luz, que no quieren conocer sus sendas ni mantenerse en sus senderos. Antes del d\u00ed\u00ada se levanta el asesino, mata al m\u00ed\u00adsero y al pobre, y por la noche merodea el ladr\u00f3n. El ojo del ad\u00faltero el crep\u00fasculo esp\u00ed\u00ada. Dice: `\u00c2\u00a1Nadie me ver\u00e1!&#8217;, y se pone una m\u00e1scara en la cara. Por la noche perforan las casas que de d\u00ed\u00ada se hab\u00ed\u00adan se\u00f1alado los que no quieren saber nada de la luz. Para todos ellos la ma\u00f1ana es sombra espesa, la luz del d\u00ed\u00ada les aterra\u00bb (24,13-17). Habr\u00ed\u00ada que citar \u00ed\u00adntegramente el cuadro en 16 escenas del primer discurso de Dios: desde el mar, descrito como un ni\u00f1o violento envuelto en las fajas de las nubes o como un criminal aprisionado en una c\u00e1rcel de m\u00e1xima seguridad, hasta la aurora, que, al amanecer, sacude fuera de la alfombra del mundo los par\u00e1sitos de los pecadores; desde el avestruz rid\u00ed\u00adculo y veloz como una saeta hasta el asno silvestre, libre en la estepa; hasta el caballo fiero, con su cuello adornado de tremolante crin, terrible en su relincho, que piafa en el valle, se alboroza y con br\u00ed\u00ado va al encuentro de las armas enemigas: \u00abse r\u00ed\u00ade del miedo, nada lo amedrenta ni ante la espada retrocede; con impaciente estr\u00e9pito va sorbiendo la tierra, y no se contiene al toque del clar\u00ed\u00adn. A cada toque del clar\u00ed\u00adn grita: `\u00c2\u00a1Ah!&#8217;, olfatea de lejos la batalla, los gritos de los jefes y el estr\u00e9pito\u00bb (39,21-25). 0 bien, en el segundo discurso de Dios, la monstruosa representaci\u00f3n del Leviat\u00e1n (cocodrilo), que con su salto poderoso entre los remolinos del mar transforma el oc\u00e9ano en una caldera en ebullici\u00f3n o un pebetero que lanza hacia arriba chispas de fuego y borbotones de agua, o que con los chasquidos de su cola alborota el abismo y convierte el mar en la melena blanca alborotada de un anciano\u00bb (41, 22ss). Y, sin embargo, Dios \u00abjuega con \u00e9l cual si fuera un pajarillo que deja atado un hombre para que sus ni\u00f1as se diviertan\u00bb (40,29).<\/p>\n<p>5. Los ANTECESORES DE JOB. Si la sabidur\u00ed\u00ada tradicional hab\u00ed\u00ada puesto el acento ante todo en la armon\u00ed\u00ada c\u00f3smica, en el sentido de la vida y en la moralidad de la retribuci\u00f3n, es igualmente cierto que muy pronto apareci\u00f3 en el horizonte una sabidur\u00ed\u00ada m\u00e1s sofisticada, atenta a registrar las contradicciones de la realidad, la oscuridad de la existencia, el misterio del mal, la necesidad de una teodicea. Job, aunque no con mucha libertad, se alinea en esta corriente \u00abpesimista\u00bb y cr\u00ed\u00adtica, pero desemboca en un resultado sorprendentemente positivo (aludimos, naturalmente, no tanto al ep\u00ed\u00adlogo, sino a los discursos de Dios). Los predecesores de Job en este camino cr\u00ed\u00adtico son muchos y pertenecen a todo el arco del pr\u00f3ximo medio Oriente; su conocimiento sirve para ubicar correctamente el experimento de Job, que, sin embargo, permanece \u00fanico y original en su g\u00e9nero. Efectivamente, para los productos anteriores a Job, el problema es eminentemente antropol\u00f3gico; consiste en el esfuerzo por encontrar una respuesta al mal y un camino para evadirse de \u00e9l. Para Job la cuesti\u00f3n es eminentemente teol\u00f3gica y estriba en definir la legitimidad de la b\u00fasqueda humana dentro del misterio de Dios.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed\u00ad una alusi\u00f3n a los textos orientales, cuya confrontaci\u00f3n con Job puede resultar fructuosa (tambi\u00e9n es interesante la comparaci\u00f3n con la mitolog\u00ed\u00ada \u00abprometeica\u00bb griega -el Prometeo encadenado, de Esquilo-, a pesar de las evidentes distancias culturales). Del mundo sum\u00e9rico proviene El hombre y su Dios, 133 l\u00ed\u00adneas que son muchas veces una detenida fenomenolog\u00ed\u00ada del sufrimiento. El paralelismo m\u00e1s estudiado entre este escrito sumerio y Job se refiere a la cuesti\u00f3n del \u00abdios personal\u00bb, abogado del hombre que sufre ante la asamblea de los grandes dioses. Tendr\u00ed\u00ada unas connotaciones parecidas al go`el que Job desea tener a su lado como mediador entre \u00e9l y Dios (9,33; 16,19.21; 19,25-27). De Babilonia procede a su vez Ludlul bel nemeqi (\u00abQuiero celebrar al se\u00f1or de la sabidur\u00ed\u00ada\u00bb), peque\u00f1o poema del a\u00f1o 1500 a.C., en cuyo centro est\u00e1n no tanto las desgracias del protagonista cuanto los incomprensibles proyectos de los dioses. Son interesantes los paralelos con Job incluso a nivel de las im\u00e1genes, a pesar de las fuertes diferencias de perspectiva. Tambi\u00e9n es significativa la llamada Teodicea babilonia, poema acr\u00f3stico de 27 estrofas, que puede fecharse en torno al a\u00f1o 1000. Introduce un debate entre el que sufre y un amigo te\u00f3logo, fiel a la religi\u00f3n tradicional, precisamente sobre el misterio de la voluntad irracional de los dioses y sobre la arbitrariedad del destino humano. M\u00e1s ir\u00f3nico, pero igualmente amargo, es el Di\u00e1logo pesimista, que nos ha llegado en una versi\u00f3n de comienzos del primer milenio; sus dos protagonistas son un amo y un esclavo, el primero expresi\u00f3n de la sabidur\u00ed\u00ada tradicional dispuesta a saborear la vida, y el segundo lector desencantado y sin malicia de la desgracia del vivir.<\/p>\n<p>No faltan tampoco contactos con la literatura cananea (p.ej., dos tablillas de Ugarit publicadas por J. Nougayrol en el 1968), pero se encuentran relaciones mucho m\u00e1s sugestivas con el mundo egipcio. Una posici\u00f3n de prestigio ocupa ciertamente el c\u00e9lebre Di\u00e1logo de un suicida con su alma (Papiro de Berl\u00ed\u00adn 3024): 156 l\u00ed\u00adneas de un texto del 2200 a.C., expresi\u00f3n de un dram\u00e1tico di\u00e1logo interior y \u00abdesdoblado\u00bb de un suicida con su ba, con su alma, que intenta convencerle para que siga viviendo. Aunque la cuesti\u00f3n del mal recibe una exposici\u00f3n muy simplificada respecto a la de Job, es visible el contacto con ciertos m\u00f3dulos del grito de dolor del autor b\u00ed\u00adblico. Es famosa la estrofa: \u00abLa muerte est\u00e1 hoy ante m\u00ed\u00ad como la curaci\u00f3n para un enfermo, como la liberaci\u00f3n despu\u00e9s de una prisi\u00f3n. La muerte est\u00e1 hoy ante m\u00ed\u00ad como el perfume de la mirra, como el placer de tumbarse bajo una sombrilla en un d\u00ed\u00ada de suave brisa\u00bb (I1,131-133). Las Protestas de un campesino locuaz, obra egipcia del 2000 a.C., ofrecen, por u parte, un paralelismo estructural con Job: un marco compuesto de pr\u00f3logo y ep\u00ed\u00adlogo enmarca nueve apelaciones en prosa r\u00ed\u00adtmica seg\u00fan el modelo citado de 3 X 3 intervenciones. El protagonista, habitante de un oasis egipcio, choca con la injusticia y con el mal, del que s\u00f3lo puede ser liberado a trav\u00e9s de la acci\u00f3n del dios Anubis. Aludamos, finalmente, a un texto arameo, la Oraci\u00f3n de Nab\u00f3nides, presente tambi\u00e9n en Qumr\u00e1n (4Q OrNab), pero que es posible datar en torno al siglo vi a.C. En ella el \u00faltimo rey neobabilonio, Nob\u00f3nides, expone a la divinidad su sufrimiento debido a una inflamaci\u00f3n maligna, buscando un sentido y su liberaci\u00f3n. Pero las comparaciones hacen resaltar la originalidad de Job, su coherencia l\u00f3gica, su genialidad po\u00e9tica, su pureza teol\u00f3gica. El terreno com\u00fan de donde parte es abandonado muy pronto para alcanzar su propia meta, que es exquisitamente teol\u00f3gica. Adem\u00e1s, la fuerza cr\u00ed\u00adtica de Job respecto a la sabidur\u00ed\u00ada tradicional es absolutamente \u00fanica: \u00abNo sois m\u00e1s que charlatanes, m\u00e9dicos de quimeras todos juntos\u00bb (13,4). Y en otro lugar: \u00abLo s\u00e9 tan bien como vosotros; en nada me aventaj\u00e1is. Pero quiero hablar con el todopoderoso, quiero discutir con Dios\u00bb (13,2-3).<\/p>\n<p>III. \u00abJOB TODO ENTERO ES EL NOMBRE DE DIOS\u00bb. El fil\u00f3sofo franc\u00e9s Ph. Nemo, en su libro Job ou l&#8217;exc\u00e9s du mal (Par\u00ed\u00ads 1978, 111), ha dado esta feliz definici\u00f3n del libro de Job: \u00abJob todo entero es el nombre de Dios\u00bb. En efecto, la meta del itinerario no es la soluci\u00f3n de una cuesti\u00f3n humana, sino que est\u00e1 en el \u00abver a Dios con mis ojos\u00bb, rechazando todas las explicaciones de segunda mano, todo lo que se sabe de o\u00ed\u00addas (42,5). Por esto el mensaje de la obra, aunque se va desarrollando en el entramado del hombre, del mundo, del mal, de la sociedad y de Dios, tiene como meta \u00faltima a Dios, su palabra, su teofan\u00ed\u00ada, su contemplaci\u00f3n.<\/p>\n<p>1. EL MISTERIO DEL HOMBRE. Job es en primer lugar la historia de un hombre, de un creyente, de una persona que sufre. Es la historia de un hombre: de este volumen se pueden sacar muchos materiales antropol\u00f3gicos confiados a menudo a la fuerza de los s\u00ed\u00admbolos. Hay un sentido muy fuerte y existencial del l\u00ed\u00admite humano: \u00abEl hombre, nacido de mujer, corto es de d\u00ed\u00adas y harto de miserias: como la flor brota y se marchita luego, y huye como una sombra sin pararse\u00bb (14,1-2). Habita \u00aben estas casas de arcilla, que apoyan sus cimientos en el polvo\u00bb (4,19); \u00abel hombre, este gusano, el hijo de hombre, esta larva\u00bb (25,6). No es s\u00f3lo un l\u00ed\u00admite metaf\u00ed\u00adsico, sino tambi\u00e9n moral: \u00ab\u00bfPuede ante Dios ser justo el hombre? \u00bfAnte su hacedor es puro alg\u00fan mortal?\u00bb (4,17). \u00ab\u00bfQui\u00e9n puede sacar lo puro de lo impuro? Nadie\u00bb (14,4). Efectivamente, el hombre es nit`ab y ne&#8217;elah (15,16): estos dos adjetivos evocan dos s\u00ed\u00admbolos m\u00e1s bien realistas, de los que el primero alude a la reacci\u00f3n instintiva psicof\u00ed\u00adsica frente a algo repugnante y desagradable, mientras que el segundo significa \u00ab\u00e1cido\u00bb, alterado, se\u00f1alando, por tanto, una corrupci\u00f3n o deformaci\u00f3n a\u00f1adida (v\u00e9anse los argumentos a fortiori sobre la corrupci\u00f3n del hombre en 4,17-19 y 15,14-16 \u00f3 25,4-6).<\/p>\n<p>Pero Job es adem\u00e1s la historia de un creyente. En cada instante de su historia dram\u00e1tica, incluso frente a su m\u00e1s oscura desesperaci\u00f3n y sus m\u00e1s duras blasfemias, Job no deja de ser un creyente. M\u00e1s a\u00fan; su historia es por excelencia la de la b\u00fasqueda de Dios, evitando todas las escapatorias de la teolog\u00ed\u00ada codificada y simplificada. El no abandona nunca este hilo, incluso en el silencio m\u00e1s total de Dios, incluso en el abismo del absurdo; por eso al final \u00absus ojos lo ven\u00bb; y por eso al final Dios, ignorando las blasfemias y las protestas, prefiere la fe desnuda de Job a la vistosa religiosidad de sus abogados defensores, los te\u00f3logos: \u00abMi ira se ha encendido contra vosotros, porque no hab\u00e9is hablado de m\u00ed\u00ad como mi siervo Job\u00bb (42,7). Un fuerte sentido de Dios impregna todo el libro: \u00abEn sus manos est\u00e1 el alma de todo ser viviente y el esp\u00ed\u00adritu de toda carne de hombre&#8230; Si \u00e9l destruye, nadie puede reconstruir; si encierra a alguno, nadie le abrir\u00e1. Si retiene las aguas, viene la sequ\u00ed\u00ada; si las suelta, arrasan la tierra\u00bb (12,10.14-15). As\u00ed\u00ad pues, el camino de Job es el de un creyente que a trav\u00e9s de la oscuridad quiere llegar hasta la luz y el di\u00e1logo con su Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Pero Job es adem\u00e1s e ininterrumpidamente la historia de un hombre que sufre. Es \u00e9sta la dimensi\u00f3n evidente que no tiene necesidad de ser ilustrada. Por otro lado, el dolor es para todas las teolog\u00ed\u00adas maduras la piedra de toque de la confianza en Dios y en la vida. Es famoso el status quaestionis planteado por Epicuro en un fragmento que nos ha conservado el De ira Dei, de Lactancio (c. 13: PL 7,121); si Dios quiere quitar el mal y no puede, entonces es d\u00e9bil (y por tanto, no es Dios); si puede y no quiere, entonces es radicalmente hostil respecto al hombre; si no quiere y no puede, entonces es d\u00e9bil y hostil; si quiere y puede, \u00bfpor qu\u00e9 el mal no es eliminado por Dios? Las tentaciones dualistas, las propuestas monistas o pesimistas u optimistas, las soluciones existencialistas, etc., van jalonando toda la aventura del pensamiento humano. La misma Biblia nos ofrece un espectro muy variado de soluciones que intentan circunscribir alg\u00fan aspecto de este misterio. Job utiliza este campo de batalla, el m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil para la fe, precisamente para exaltar la necesidad de la fe. Su fenomenolog\u00ed\u00ada del sufrimiento no es, por tanto, rom\u00e1ntica o existencial, sino que est\u00e1 sustancialmente canalizada hacia el misterio de Dios.<\/p>\n<p>2. EL MISTERIO DEL MAL. A este gran interrogante se aferra ciertamente Job, pero no con la finalidad de plantearlo ni mucho menos de resolverlo \u00abracionalmente\u00bb. En la Biblia, como se ha dicho y como se indica adem\u00e1s en este Diccionario (p.ej., \/ Mal\/ Dolor II), se hace un esfuerzo por penetrar en esa ciudadela inexpugnable: hay una propuesta propia de la historiograf\u00ed\u00ada, sobre todo deuteronomista; hay una visi\u00f3n prof\u00e9tica, hay una lectura caracter\u00ed\u00adstica del Dt, hay una interpretaci\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica, hay una interpretaci\u00f3n s\u00e1lmica ligada a las s\u00faplicas; hay, finalmente, una gran propuesta neotestamentaria vinculada a la muerte de Cristo y a su pascua. Job tiene ante sus ojos sobre todo la propuesta sapiencial codificada en la teor\u00ed\u00ada de la retribuci\u00f3n, que tan amplio espacio ocupar\u00e1 igualmente en el resto de la teolog\u00ed\u00ada de Israel. Seg\u00fan esta teor\u00ed\u00ada, todo sufrimiento es sanci\u00f3n de unos pecados personales. Su aplicaci\u00f3n puede revestir formas diferentes: retribuci\u00f3n terrena y personal (Pro 11:21-31; Pro 19:17; Job 22:2), retribuci\u00f3n colectiva (Sir 11:20-28; Qo 9,5), retribuci\u00f3n inmediata, retribuci\u00f3n diferida (Sal 37:10; Sal 49:17; Sal 73:18-19; Job 8:8ss; Sir 11:26-28), retribuci\u00f3n escatol\u00f3gica (Sab 3). Job rechaza toda esta \u00abtecnolog\u00ed\u00ada\u00bb moral como insuficiente para explicar la historia y la existencia. Adopta la realidad del mal dej\u00e1ndola en su fuerza de esc\u00e1ndalo, en su provocaci\u00f3n bruta cubierta vanamente por los velos retributivos.<\/p>\n<p>Pero su pol\u00e9mica y su sinceridad respecto a la soluci\u00f3n sapiencial cl\u00e1sica tienen el objetivo de desbrozar el terreno de toda soluci\u00f3n hip\u00f3crita y simplificatoria. Sobre este terreno del mal, \u00abla roca del ate\u00ed\u00adsmo\u00bb, como escrib\u00ed\u00ada B\u00fcchner, Job quiere abrir una nueva reflexi\u00f3n que envuelva a Dios de una forma positiva. En cierto sentido podr\u00ed\u00adamos decir que para Job el misterio del mal, que \u00e9l manifiesta en toda su tr\u00e1gica violencia y verdad, tiene que conducir a Dios de un modo mucho m\u00e1s genuino de como lo hace la existencia del bien. El poeta b\u00ed\u00adblico est\u00e1 firmemente convencido de que el mal, precisamente porque es misterio, no puede ser \u00abracionalizado\u00bb, domesticado a trav\u00e9s de un f\u00e1cil teorema teol\u00f3gico. El mal y el dolor chocan con toda su fuerza contra la mente humana. Pero el poeta b\u00ed\u00adblico est\u00e1 igualmente convencido hasta el fondo de su ser de que existe una &#8216;esah (38,2), una \u00abracionalidad\u00bb misteriosa, es decir, superior y totalizante que lo abarca todo, la de Dios; ella consigue colocar en un proyecto lo que para el hombre, en cambio, parece m\u00e1s bien desbordar de todo proyecto.<\/p>\n<p>3. EL MISTERIO DE Dios. Hemos llegado as\u00ed\u00ad al verdadero coraz\u00f3n del libro. Job es un escrito \u00abteol\u00f3gico\u00bb en el sentido pleno de la palabra. Es fundamental la oscilaci\u00f3n entre la b\u00fasqueda espasm\u00f3dica de Dios de los cap\u00ed\u00adtulos 3-27 y la exaltante experiencia de Dios de los cap\u00ed\u00adtulos 38-39\/40-42. Job sigue estando simult\u00e1neamente tenso hacia la desesperaci\u00f3n y la blasfemia, adonde le conduce \u00abl\u00f3gicamente\u00bb su inteligencia, y hacia la esperanza y el himno de alabanza, adonde lo lleva el descubrimiento de Dios. En efecto, Dios quiere demostrar la imposibilidad de reducir su \u00abproyecto\u00bb a un simple esquema. Job, ante el desfile de los secretos c\u00f3smicos de la requisitoria de Dios, reconoce que no es capaz de sondear m\u00e1s que alguna part\u00ed\u00adcula microsc\u00f3pica de los mismos, mientras que Dios sabe penetrarlos con su omnisciencia y su omnipotencia. Dios, el desafiado, se convierte a su vez en el que desaf\u00ed\u00ada al hombre, haci\u00e9ndole intuir que la \u00abl\u00f3gica\u00bb de Dios es omnicomprensiva y mucho m\u00e1s aut\u00e9ntica que la l\u00f3gica de la criatura, que se siente continuamente \u00abinsensata\u00bb y torpe en su caminar. Por eso al final, a los ojos de Job, no aparece el encaje perfecto del mal en la trama de la historia y del ser, sino el rostro de aquel que realiza ese entramado, no seg\u00fan lo que nosotros supon\u00ed\u00adamos, sino seg\u00fan su designio trascendente. Y en este punto Job se entrega al designio de Dios: \u00abPor mucho que corra por mares extranjeros, siempre vendr\u00e9 a naufragar en el tuyo, Se\u00f1or\u00bb (M. Pomilio).<\/p>\n<p>Bajo esta luz, Job se convierte en una gran catequesis sobre la fe pura y sobre el verdadero rostro de Dios contra todo compromiso y contra toda adulteraci\u00f3n, incluso apolog\u00e9tica. Como se ha dicho, para Job es insuficiente toda lectura antropol\u00f3gica, ya que el an\u00e1lisis del misterio del hombre y del mal se realiza de modo funcional respecto al aut\u00e9ntico v\u00e9rtice tem\u00e1tico, que es teol\u00f3gico. La centralidad del \u00abverdadero Dios desconocido para el hombre viejo\u00bb (D. Barth\u00e9lemy) puede justificarse en Job a nivel literario y tem\u00e1tico. A nivel externo, literario, porque Dios est\u00e1 siempre presente en el libro como esperado, como interlocutor deseado, aunque ausente como parte en litigio: \u00ab\u00c2\u00a1Oh, si supiera yo c\u00f3mo alcanzarle, c\u00f3mo llegar hasta su trono! Depondr\u00ed\u00ada delante de \u00e9l mi causa, llenar\u00ed\u00ada mi boca de argumentos. Sabr\u00ed\u00ada cu\u00e1l era su respuesta, comprender\u00ed\u00ada lo que me dijera\u00bb (23,3-5). La misma estructura del libro revela esta tensi\u00f3n de fondo; la teofan\u00ed\u00ada y los discursos finales de Yhwh son la consecuencia l\u00f3gica y el \u00e9xito resolutivo del di\u00e1logo y del desaf\u00ed\u00ado que el hombre-Job lanza en el cap\u00ed\u00adtulo 31. El mismo \u00abmediador\u00bb so\u00f1ado por Job para que sirva de \u00e1rbitro neutral en el litigio entre el hombre y Dios no puede ser m\u00e1s que Dios mismo. Pero la centralidad de la cuesti\u00f3n \u00abteol\u00f3gica\u00bb se revela sobre todo en la estructura interna e ideol\u00f3gica de la obra. Se puede decir con J. L\u00e9v\u00e9que que Job vive su prueba \u00abcomo una pregunta sobre Dios y que s\u00f3lo a Dios quiere plantearla\u00bb. Y, como se ha repetido, el sentido \u00faltimo de este itinerario en delta ramificado no es el de dar raz\u00f3n del misterio del dolor tomado en s\u00ed\u00ad mismo, sino m\u00e1s bien el de decir \u00abcosas rectas\u00bb sobre Dios (42,7). En otras palabras, la cuesti\u00f3n central de la obra no es el mal de vivir, sino el c\u00f3mo poder creer y en qu\u00e9 Dios creer a pesar de lo absurdo de la vida. En contra del racionalismo \u00e9tico de la teor\u00ed\u00ada retributiva, en contra del racionalismo teol\u00f3gico de sus amigos, Job insiste en la necesidad de \u00abtemer a Dios desinteresadamente\u00bb (1,9), es decir, de la gratuidad de la fe, de la exigencia del \u00abver\u00bb a trav\u00e9s de una aut\u00e9ntica experiencia de fe (cf Sal 73:17).<\/p>\n<p>BIBL.: AA.VV., Job y el silencio de Dios, en \u00abCon\u00bb 189 (1983) 325-455; ALONSO SCHOKEL L.-SICRE DIAZ J.L., Job. Comentario teol\u00f3gico y literario, Cristiandad, Madrid 1983; HONORA A., II contestatore di Dio, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1978; DHORME P., Le livre de Job, Gabalda, Par\u00ed\u00ads 1924; FEDRIZZI P., II libro di Giobbe, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1972; FOHRER G., Studien zum Buche Hiob (1956-1979), Berl\u00ed\u00adn-Nueva York 19832; ID, Das Buch Hiob, G. Mohn, G\u00fctersloh 1963; GORDIS R., The Book of God and Man, The University of Chicago Press, Chicago-Londres 1965; GUALANDI D., Giobbe. 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Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>(Objeto de Hostilidad).<br \/>\nPersonaje que vivi\u00f3 en la tierra de Uz, ubicada en lo que hoy se conoce como Arabia. (Job 1:1.) Dios dijo de \u00e9l: \u2020\u0153No hay ninguno como \u00e9l en la tierra, un hombre sin culpa y recto, temeroso de Dios y apartado del mal\u2020\u009d. (Job 1:8.) Esto indicar\u00ed\u00ada que Job vivi\u00f3 en Uz m\u00e1s o menos durante el tiempo en que sus primos lejanos, las doce tribus de Israel, se hallaban en esclavitud en la tierra de Egipto. Para ese entonces, Jos\u00e9, el hijo de Jacob (Israel), hab\u00ed\u00ada muerto (1657 a. E.C.) tras haber aguantado injustamente mucho sufrimiento, pese a lo cual permaneci\u00f3 sin culpa ante Jehov\u00e1 Dios. Mois\u00e9s a\u00fan no hab\u00ed\u00ada surgido como profeta de Jehov\u00e1 para sacar a las doce tribus de Israel de la esclavitud de Egipto. Entre la muerte de Jos\u00e9 y el tiempo en que Mois\u00e9s demuestra por su conducta su inculpabilidad y rectitud, ning\u00fan otro ser humano manifest\u00f3 una integridad semejante a la de Job. Probablemente fue durante este per\u00ed\u00adodo cuando tuvieron lugar las conversaciones sobre Job entre Jehov\u00e1 y Satan\u00e1s. (Job 1:6-12; 2:1-7.)<br \/>\nPor lo general el relato de las experiencias de Job se atribuye a Mois\u00e9s. El pudo haber sabido de Job durante los cuarenta a\u00f1os que pas\u00f3 en Madi\u00e1n, y pudo haber o\u00ed\u00addo de los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, as\u00ed\u00ad como de su muerte, cuando Israel estaba cerca de Uz, hacia el fin del per\u00ed\u00adodo que pas\u00f3 en el desierto. Si Mois\u00e9s termin\u00f3 la escritura del libro de Job hacia el tiempo en que Israel entr\u00f3 en la Tierra Prometida, en 1473 a. E.C. (probablemente poco despu\u00e9s de la muerte de Job), la prueba de Job se situar\u00ed\u00ada alrededor de 1613 a. E.C., pues Job vivi\u00f3 otros ciento cuarenta a\u00f1os. (Job 42:16, 17.)<br \/>\nJob era pariente de Abrah\u00e1n y, al igual que \u00e9l, descendiente de Sem. Aunque no era israelita, adoraba a Jehov\u00e1. Era \u2020\u0153el m\u00e1s grande de todos los orientales\u2020\u009d y pose\u00ed\u00ada abundantes riquezas. Su familia la compon\u00ed\u00adan su esposa, siete hijos y tres hijas. (Job 1:1-3.) Ofici\u00f3 de sacerdote para su familia y present\u00f3 sacrificios a Dios a favor de ella. (Job 1:4, 5.)<br \/>\nJob era un hombre de gran prestigio en la puerta de la ciudad, respetado por ancianos y pr\u00ed\u00adncipes. (Job 29:5-11.) Juzgaba con imparcialidad, hac\u00ed\u00ada justicia en defensa de las viudas y era como un padre para el hu\u00e9rfano, el afligido y cualquiera que no tuviera quien le ayudara. (Job 29:12-17.) Se mantuvo limpio de inmoralidad, materialismo codicioso e idolatr\u00ed\u00ada, y era generoso con los pobres y necesitados. (Job 31:9-28.)<\/p>\n<p>La integridad de Job. Satan\u00e1s desafi\u00f3 la integridad de Job, pero Jehov\u00e1, que confiaba en su integridad y era consciente de que pod\u00ed\u00ada restablecerlo y recompensarlo, permiti\u00f3 que Satan\u00e1s lo probase hasta el l\u00ed\u00admite, sin dejar que lo matase. Pese a que por diversos m\u00e9todos, Satan\u00e1s primero le quit\u00f3 el ganado y los servidores y despu\u00e9s sus hijos (Job 1:13-19), Job nunca acus\u00f3 a Dios de desatino o maldad. Tampoco se apart\u00f3 de Dios, aun cuando su propia esposa y otros le presionaron para que lo hiciese. (Job 1:20-22; 2:9, 10.) Habl\u00f3 la verdad respecto a Dios. (Job 42:8.) Acept\u00f3 la reprensi\u00f3n por conceder demasiada importancia a declararse justo a s\u00ed\u00ad mismo y descuidar la vindicaci\u00f3n de Jehov\u00e1 (Job 32:2), y reconoci\u00f3 sus pecados ante Dios. (Job 42:1-6.)<br \/>\nJehov\u00e1 am\u00f3 a Job. Al final de la prueba que Job afront\u00f3 tan fielmente, Dios lo utiliz\u00f3 como sacerdote en beneficio de los tres compa\u00f1eros que hab\u00ed\u00adan contendido contra \u00e9l y le volvi\u00f3 a poner en su condici\u00f3n anterior. De nuevo tuvo una buena familia (al parecer por medio de la misma esposa) y lleg\u00f3 a tener el doble de las riquezas que hab\u00ed\u00ada pose\u00ed\u00addo antes. Todos sus familiares y anteriores amigos volvieron para honrarle y le llevaron regalos. (Job 42:7-15.) Vivi\u00f3 para ver a sus hijos y nietos hasta cuatro generaciones. (Job 42:16.)<br \/>\nEn el libro de Ezequiel Dios distingue a Job como ejemplo de rectitud. (Eze 14:14, 20.) Su paciencia y aguante frente al sufrimiento son un modelo para los cristianos, y el resultado feliz que \u00e9l experiment\u00f3 realza el afecto y la misericordia de Jehov\u00e1. (Snt 5:11.) El relato de su penosa experiencia proporciona gran consuelo y fortaleza a los cristianos, y en el libro que lleva su nombre se destacan y aclaran muchos principios b\u00ed\u00adblicos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Jb 1-41<br \/>\nSumario: 1. \u2020\u0153C\u00f3mo tener en las manos una anguila \u2020\u02dc II. \u2020\u0153La lengua del poeta m\u00e1s grande\u2020\u009d: 1. Los estratos de la obra; 2. La estructura final; 3. El g\u00e9nero literario; 4. El esplendor de la lengua; 5. Los antecesores de Jb. III. \u2020\u0153Jb todo entero es el nombre de Dios \u2020\u0153: 1. El misterio del hombre; 2. El misterio del mal; 3. El misterio de Dios.<br \/>\n1505<br \/>\n1. \u2020\u0153COMO TENER EN LAS MANOS UNA ANGUILA\u2020\u009d.<br \/>\nSon famosas las palabras de Jer\u00f3nimo: \u2020\u0153Explicar a Jb es como intentar tener en las manos una anguila o una peque\u00f1a morena: cuanto m\u00e1s se la aprieta, m\u00e1s velozmente se escapa de la mano\u2020\u009d. Es dif\u00ed\u00adcil hablar del libro de Jb, de su poes\u00ed\u00ada, de su mensaje, del esplendor de sus s\u00ed\u00admbolos, de los mil matices de su composici\u00f3n, de su insomne presencia en la conciencia de la humanidad, de las m\u00faltiples y a menudo aberrantes hermen\u00e9uticas a las que ha estado sometido. Reducido demasiadas veces a un canto de la miseria humana y de la \u2020\u0153paciencia\u2020\u009d con que se la debe aceptar, Jb es en realidad un canto de la miseria del existir, pero tambi\u00e9n del estupor de la fe; es un grito continuo de impaciencia, pero tambi\u00e9n la celebraci\u00f3n de un aterrizaje realizado en ese terreno en el que suelen registrarse las derrotas y las apostas\u00ed\u00adas: el terreno del mal. Si cada vez que se redacta la \u2020\u0153voz\u2020\u009d de un diccionario es indispensable una profesi\u00f3n de humildad ante los l\u00ed\u00admites a los que hay que ce\u00f1irse, dado el g\u00e9nero y las fronteras que se imponen, en el caso presente, en que Jb ocupa la escena, la profesi\u00f3n de humildad tiene que transformarse en una invitaci\u00f3n al conocimiento absolutamente necesario del texto en su integridad. Un conocimiento paciente y lento, dada la complejidad de los problemas que plantea, la riqueza de sus palabras, la maravilla inalcanzable de su poes\u00ed\u00ada.<br \/>\nY como premisa a este \u2020\u0153imposible\u2020\u009d perfil sint\u00e9tico del libro, nos gustar\u00ed\u00ada citar tan s\u00f3lo el testimonio de un gran lector de Jb, 5. Kierkegaard, que en el Evangelio de los sufrimientos y, sobre todo, en la Reanudaci\u00f3n se aliment\u00f3 sin cesar espiritualmente de esta obra b\u00ed\u00adblica maestra. En la Reanudaci\u00f3n leemos estas palabras: \u2020\u0153iSi no tuviese a Jb&#8230;! No puedo explicaros detenida y sutilmente qu\u00e9 y cu\u00e1ntos significados tiene para m\u00ed\u00ad. No lo leo con los ojos, como se lee cualquier otro libro; me lo meto, por as\u00ed\u00ad decirlo, en el coraz\u00f3n, y en un estado de clairvoyance interpreto cada uno de sus pasajes de la forma m\u00e1s diversa. Como el ni\u00f1o que pone el libro debajo de la almohada para estar seguro de que no ha olvidado la lecci\u00f3n al despertar por la ma\u00f1ana, tambi\u00e9n yo me llevo a la cama por la noche el libro de Jb. Cada una de sus palabras es alimento, vestido y b\u00e1lsamo para mi pobre alma. Unas veces, al despertarme de mi letargo, su palabra me da una nueva inquietud, otras aplaca la furia est\u00e9ril que hay en m\u00ed\u00ad, otras pone fin a lo que hay de atroz en los mudos espasmos de la pasi\u00f3n\u2020\u009d (Ripresa, vers. it. de A. Zuc-coni, Mil\u00e1n 1963, 117).<br \/>\nJb es realmente una estrella polar -como dec\u00ed\u00ada P\u00e9guy- en la historia del pensamiento y de la literatura humana. Lo es incluso en formas descoloridas, como aparece ya en el NT en Jc 5,11, que acu\u00f1a el estereotipo (por otra parte, ya conocido en el judaismo) del \u2020\u0153paciente Jb\u2020\u009d: \u2020\u0153Mirad c\u00f3mo tenemos por dichosos a los que fueron pacientes. Hab\u00e9is o\u00ed\u00addo la paciencia de Jb y hab\u00e9is visto el designio del Se\u00f1or, porque el Se\u00f1or es compasivo y misericordioso\u2020\u009d. Esta tipolog\u00ed\u00ada es la que dominar\u00e1 en la tradici\u00f3n patr\u00ed\u00adstica: baste pensaren los 35 libros de los Moralia in Jb, de Gregorio Magno (PL 75-76), compuestos entre el 579 y el 585, que tanta parte tuvieron en la tradici\u00f3n medieval. Jb recostado en un estercolero, paciente y orante, es el m\u00f3dulo dominante de casi todo el arte cristiano.<br \/>\nTambi\u00e9n es superficial la consideraci\u00f3n de los pr\u00f3logos en el cielo y en la tierra del Fausto, de Goethe. Es distinta, en cambio, como se ha visto, la meditaci\u00f3n de Kierkegaard, que se acerca cada vez m\u00e1s al verdadero coraz\u00f3n de la b\u00fasqueda de Jb. El monstruo leviat\u00e1nico del mal pasa de Jb a la alegr\u00ed\u00ada del Moby Dick, de Mel-ville (1851), mientras que la discusi\u00f3n entre Iv\u00e1n el incr\u00e9dulo y su hermano el monje Aliocha sobre el misterio del mal en Los hermanos Kara -mazof de Dostoyevski (1879-1 880), recorre algunos itinerarios de la b\u00fasqueda de Jb. La respuesta que Jung dirige a Jb (La respuesta a Jb, 1952) intenta dar la vuelta parad\u00f3jicamente al sentido del libro b\u00ed\u00adblico: es Dios, el inmoral, el que ha de ser educado por el \u2020\u0153moral\u2020\u009d, el hombre Jb. El episodio b\u00ed\u00adblico es la filigrana de la \u2020\u0153historia de un hombre sencillo\u2020\u009d, el Jb del escritor jud\u00ed\u00ado cen-troeuropeoJ. Roth (1930), y a Jb aluden con frecuencia los personajes de otro escritor jud\u00ed\u00ado yiddish, el Nobel 1978,1. B. Singer. Sin Jb resulta incomprensible la reflexi\u00f3n de La peste (1947), de Camus, y es imposible leer Ate\u00ed\u00adsmo en el cristianismo, de E. Bloch; sin Jotres dif\u00ed\u00adcil comprender todos los meandros del Proceso, de Kafka; es arduo penetrar por completo en Barth y en Jaspers.<\/p>\n<p>Podr\u00ed\u00adamos seguir enumerando un cat\u00e1logo muy largo de obras con frecuencia fundamentales de la literatura, a menudo imprevistas (el C\u00e1ndido, de Voltaire, es un \u2020\u0153Jb revestido de ropajes modernos\u2020\u2122, como dec\u00ed\u00ada Federico II) de obras teatrales modernas, como el J.B., de A. McLeish (1956), o el<br \/>\nGod\u2020\u2122s Favorite, de N. Sim\u00f3n (1974); de obras pict\u00f3ricas como el Jb de O. Kokoschka(1917), etc. Escrib\u00ed\u00ada el poeta franc\u00e9s A. de Lamartine: \u2020\u0153Ac le\u00ed\u00addo hoy todo el libro de Jb. No es la voz de un hombre, es la voz de un tiempo. El acento nace de lo m\u00e1s profundo de los siglos, y es el primero y \u00faltimo quejido del alma, de todas las almas\u2020\u009d.<br \/>\n1506<br \/>\nII. \u2020\u0153LA LENGUA DEL POETA MAS GRANDE\u2020\u009d.<br \/>\nTambi\u00e9n es de De Lamartine esta frase: \u2020\u0153Jb tiene la lengua del poeta m\u00e1s grande que haya articulado jam\u00e1s palabra humana\u2020\u009d. Efectivamente, Jb constituye por s\u00ed\u00ad solo una compleja aventura literaria y un documento po\u00e9tico de alt\u00ed\u00adsimo valor. Es imposible captar su mensaje sin pasar antes a trav\u00e9s de un paciente trabajo de an\u00e1lisis literario, sin trazar la g\u00e9nesis de la obra, su estructura, su calidad, el rigor y la libertad de su simbolismo, la riqueza multiforme de su lengua.<br \/>\n1507<br \/>\n1. LOS ESTRATOS DE LA OBRA.<br \/>\nJb no es un producto que haya florecido en un \u00fanico per\u00ed\u00adodo creativo de la mente y de la fe de un \u00fanico escritor, aun cuando existe un poeta primario y decisivo a quien hay que atribuir la sustancia po\u00e9tica y religiosa de la obra final que hoy poseemos. El punto de partida se loo ofreci\u00f3 probablemente a este gran artista un \u2020\u0153folktale\u2020\u009d, un relato popular, que ten\u00ed\u00ada como protagonista a un ex\u00f3tico Jb, \u2020\u0153hijo del Oriente\u2020\u009d. Podemos afirmar con bastante fiabilidad que el pr\u00f3logo (cc. 1-2) y el ep\u00ed\u00adlogo (42,7ss) en prosa son el n\u00facleo preexistente de esta par\u00e1bola, asumida por el poeta como base y como primer estrato de su poema. En el relato antiguo (2,11-1 3) la \u2020\u0153moraleja\u2020\u009d del protagonista era citada por los amigos, cuyas palabras serv\u00ed\u00adan para remachar la tesis fundamental que presid\u00ed\u00ada toda la narraci\u00f3n: la retribuci\u00f3n \u2020\u0153delito- castigo\u2020\u009d y \u2020\u0153bien-premio\u2020\u009dpuede tener excepciones transitorias, pero muy pronto en el horizonte de la historia vuelve a aparecer intacta e indestructible (ep\u00ed\u00adlogo).<br \/>\nEl poeta recogi\u00f3 esta escena \u2020\u0153dram\u00e1tica\u2020\u009d y en el estrato segundo y fundamental de la obra introdujo un debate entre Jb y los tres amigos seg\u00fan un esquema de intervenciones (3 X 3) conocido ya en la tradici\u00f3n (est\u00e1 presente, p.ej., en la Protestas de un campesino charlat\u00e1n, texto egipcio arcaico, que tiene algunas afinidades con Jb). El panorama de este estrato es especialmente accidentado y desemboca en una monumental intervenci\u00f3n final de Dios (cc. 38-41), aut\u00e9ntico \u2020\u0153toque\u2020\u009d del drama.<br \/>\nEl tercer estrato es, en cambio, bien reconocible: son los discursos de un amigo inesperado, Elih\u00fa, que en los cap\u00ed\u00adtulos 32-37 aparece y desaparece rompiendo el di\u00e1logo entre Dios y Jb y sin dejar m\u00e1s huellas en el resto de la obra. Su funci\u00f3n es de complemento: frente a la ineficacia de las argumentaciones de los tres amigos precedentes, un nuevo autor ha introducido a este sabio, expresi\u00f3n de una teolog\u00ed\u00ada m\u00e1s refinada.<br \/>\nUn cuarto estrato (m\u00e1s sutil) es el que representa el himno a la sabidur\u00ed\u00ada del cap\u00ed\u00adtulo 28, texto noble pero aut\u00f3nomo, que en cierto sentido anticipa la soluci\u00f3n de los cap\u00ed\u00adtulos 38ss y que en la estructura actual del volumen tiene una funci\u00f3n de \u2020\u0153intermezzo\u2020\u009d.<br \/>\nNo faltan los que se\u00f1alan en el texto un quinto estrato, encarnado por el segundo discurso de Dios (cc. 40- 41), centrado en las dos admirables descripciones de Beemot y Leviat\u00e1n (el hipop\u00f3tamo y el cocodrilo). Una p\u00e1gina nueva, original, de distinto estilo, pero tambi\u00e9n de dif\u00ed\u00adcil colocaci\u00f3n en la estructura general de la obra, que quiz\u00e1 conoci\u00f3 un sexto estrato, el de la \u2020\u0153censura\u2020\u009d: la situaci\u00f3n ca\u00f3tica en que se encuentra el texto en el tercer ciclo del debate entre Jb y los amigos (cc. 21-27) parece nacer de ciertos recortes introducidos por un corrector del texto, preocupado por la tonalidad tan dura alcanzada por la protesta de Jb, que tocaba su cima m\u00e1s alta en este punto.<br \/>\nSi la opini\u00f3n predominante de los exegetas coloca la redacci\u00f3n del segundo estrato, el estrato central, en torno al 400 a.C, es inevitable que sobre esta arquitectura textual tan maravillosa se haya trabajado al menos durante otro siglo, ciertamente antes del 190 a.C, a\u00f1o de la composici\u00f3n del Sir\u00e1cida, que en 49,9 (texto hebreo) menciona la conducta de Jb.<br \/>\n1508<\/p>\n<p>2. La estructura final.<\/p>\n<p>A pesar de la compleja estratigraf\u00ed\u00ada que acabamos de se\u00f1alar, Jb sigue revelando su propia planimetr\u00ed\u00ada estructural, que hay que tener ante la vista mientras se recorre este mundo po\u00e9tico encantador. yAaprimera \u00e1rea est\u00e1 representada por el pr\u00f3logo en prosa (cc. 1-2), articulado en seis peque\u00f1as escenas<br \/>\ndistribuidas entre el cielo y la tierra (1,1-5; 1,6-12; 1,13-22; 2,1-6; 2,7-10; 2,11-13) y que tienen como tema el sufrimiento, pero considerado como prueba de la fe. La segunda \u00e1rea se despliega en el di\u00e1logo po\u00e9tico entre Jb y los amigos (cc. 3-27). Las nueve intervenciones de Jb y las tres series de tres discursos de los amigos se desarrollan en un \u2020\u0153crescendo\u2020\u009d de tres ciclos (cc. 3-11; 12-20; 21-27), seg\u00fan un procedimiento t\u00ed\u00adpicamente semita formado por repeticiones, expansiones, digresiones, alt\u00ed\u00adsima poes\u00ed\u00ada y ret\u00f3rica, s\u00ed\u00admbolos y protestas, teolog\u00ed\u00ada y humanidad. El primer amigo, Elifaz, tiene ciertos rasgos que lo asemejan al \u2020\u0153vidente\u2020\u009d (4,12-5,7), es decir, al profeta; Bildad hace pensar en el jurista, el tutor del derecho de la alianza, mientras que Sofar es el \u2020\u0153sabio\u2020\u009d que se refiere a la sabidur\u00ed\u00ada tradicional emp\u00ed\u00adrica de Israel. Pero todos coinciden en un punto teol\u00f3gico fundamental, reiterado hasta la esclerosis ideol\u00f3gica: el de la retribuci\u00f3n. La tragedia existencial y religiosa de Jb es comprendida por sus amigos dentro del esquema fr\u00ed\u00ado de una receta teol\u00f3gica, de un dogma codificado por la tradici\u00f3n, contra el que se subleva la humanidad de Jb, contra el que se desencadena la autenticidad de la pregunta religiosa de Jb. El ansia de \u2020\u0153racionalidad\u2020\u009d de los amigos al final no destruye solamente la tr\u00e1gica realidad del mal, sino incluso el misterio mismo de Dios. Y es esto lo que Jb no consigue aceptar ni suscribir. As\u00ed\u00ad pues, el coraz\u00f3n de la obra se revela como una vigorosa pol\u00e9mica contra la rigidez de las teolog\u00ed\u00adas religiosas. Y, como se ha dicho (supra, \u00c2\u00a1II, 1], el punto neur\u00e1lgico de la pol\u00e9mica hace intervenir en una sucesiva \u00e9poca re-daccional la mano de correctores que truncan la estructura del tercer ciclo, en donde no es f\u00e1cil recomponer el esquema que hasta ese momento hab\u00ed\u00ada dirigido la evoluci\u00f3n del di\u00e1logo: Jb\/Elifaz; Jb\/Bildad; Jb\/Sofar. Llegamos as\u00ed\u00ad a la cumbre de la obra original: Dios, \u2020\u0153provocado\u2020\u009d continuamente por Jb y citado ajuicio como el \u00fanico que tiene una palabra que decir sobre el abismo tenebroso del mal, acepta presentar su deposici\u00f3n. Es la tercera \u00e1rea, la de los cap\u00ed\u00adtulos 29-31 y 38,1-42,6, entretejida sobre un di\u00e1logo entre Jb y Dios. En los cap\u00ed\u00adtulos 29-31 Jb, a trav\u00e9s de una evocaci\u00f3n nost\u00e1lgica del pasado, un \u2020\u0153juramento de inocencia y una confesi\u00f3n negativa, cita a Dios para que se decida a depositar su respuesta. Y, finalmente, interviene Yhwh; pero en vez de replicar con una autoapolog\u00ed\u00ada, interroga a Jb sobre el misterio del ser a trav\u00e9s de dos discursos. El primero (cc. 38-39) est\u00e1 estructurado en cuatro series de cuatro estrofas interrogativas, en las que va desfilando toda la gama de las maravillas y de los secretos del ser. Jb es como un peregrino maravillado ante esta escenograf\u00ed\u00ada asombrosa, de la que no llega a captar la trama general ni las estructuras escondidas, aunque \u00e9stas evidentemente existen, y debe conocerlas, por tanto, el \u00fanico Se\u00f1or y Creador. El segundo discurso (cc. 40-41), tras una balbuceante y brev\u00ed\u00adsima intervenci\u00f3n de Jb, convoca a dos monstruos c\u00f3smicos, Bee-mot y Leviat\u00e1n (s\u00ed\u00admbolo de las energ\u00ed\u00adas negativas de lo creado, que parecen atentar contra el esplendor del ser o, seg\u00fan otros, s\u00ed\u00admbolos de las dos potencias planetarias, Mesopo-tamia y Egipto, y por tanto de todos los dinamismos de la historia): s\u00f3lo Dios puede controlar y dar sentido a toda esta masa que amenaza al hombre. As\u00ed\u00ad pues, Jb descubre que Dios no puede reducirse a un esquema \u2020\u0153racional\u2020\u009d y que a \u00e9l siguen estando confiados esos que para la mente humana resultan verdaderos misterios; s\u00f3lo \u00e9l puede y sabe encuadrarlos en un proyecto \u2020\u02dc(\u2020\u02dcesah) ligado a su l\u00f3gica infinita y trascendente. Por eso mismo la confesi\u00f3n final de Jb no es tanto el reconocimiento de una explicaci\u00f3n para el misterio del mal como m\u00e1s bien una proclamaci\u00f3n teol\u00f3gica:<br \/>\n\u2020\u0153S\u00f3lo te conoc\u00ed\u00ada de o\u00ed\u00addas; pero ahora, en cambio, te han visto mis ojos\u2020\u009d (42,5). El ep\u00ed\u00adlogo (42,7ss) es realmente secundario y, con su \u2020\u0153happy end\u2020\u009d, no hace m\u00e1s que cerrar el pr\u00f3logo (cc. 1-2) y recomponer la trama de la antigua par\u00e1bola popular sobre Jb.<br \/>\n1509<br \/>\nLa cuarta \u00e1rea de la estructura de la obra puede comprender sint\u00e9ticamente todas las maxiadiciones del himno de la sabidur\u00ed\u00ada del cap\u00ed\u00adtulo 28, que, en definitiva, se encuentra en una buena situaci\u00f3n como anticipaci\u00f3n del desenlace final, junto con el bloque de los cuatro discursos de Eli-h\u00fa (cc. 32-33; 34; 35; 36- 37), cuya originalidad consiste sobre todo en la proposici\u00f3n de la teor\u00ed\u00ada \u2020\u0153pedag\u00f3gica\u2020\u009d del sufrimiento. El dolor es visto como una paid\u00e9ia, como una educaci\u00f3n que Dios lleva a cabo respecto a los imp\u00ed\u00ados y los justos, para que se liberen cada vez m\u00e1s de sus escorias y de sus limitaciones y contemplen el proyecto divino acogi\u00e9ndolo y am\u00e1ndolo.<br \/>\nEl trazado de este panorama, aunque s\u00f3lo sea de forma muy simplificada y casi esquel\u00e9tica, nos permite vislumbrar ya el verdadero n\u00facleo ideol\u00f3gico de la obra. Una obra no tanto de \u00e9tica o de teodicea, sino m\u00e1s bien de teolog\u00ed\u00ada pura. Como escrib\u00ed\u00ada 5. Terrien, con Jb estamos en busca del verdadero rostro de Dios, demoliendo los lugares comunes, las explicaciones f\u00e1ciles y por tanto in\u00fatiles, el Dios hecho a imagen del hombre, al que Lutero llamaba \u2020\u0153simia Dei\u2020\u009d, una caricatura de Dios.<br \/>\n1510<br \/>\n3. El g\u00e9nero literario.<\/p>\n<p>La gran poes\u00ed\u00ada se sirve ciertamente de la aportaci\u00f3n de los diversos g\u00e9neros codificados, de los esquemas expresivos, de las constelaciones simb\u00f3licas, pero al mismo tiempo es irreconocible en un solo g\u00e9nero, en un esquema, en una constelaci\u00f3n. Tal es el caso de Jb, que se basa naturalmente en el g\u00e9nero sapiencial [1 Sabidur\u00ed\u00ada IV, 11, muy conocido en todo el pr\u00f3ximo Oriente yen la Biblia bajo sus dos formas ideol\u00f3gicas fundamentales: la proverbial, optimista, tradicional y retribucionista, y la forma m\u00e1s pol\u00e9mica, pesimista, cr\u00ed\u00adtica y original. Pero, naturalmente, Jb es algo m\u00e1s. Desde 1918 (H.M. Kallen) en adelante, en modelos diferentes, se intenta definir tambi\u00e9n la \u2020\u0153calidad dram\u00e1tica\u2020\u2122 presente en el libro: los personajes que recitan su papel, los actos y escenas distintas, el golpe de escena final, etc. Efectivamente, Jb es tambi\u00e9n un texto casi \u2020\u0153teatral\u2020\u2122, una tragedia o \u2020\u0153comedia\u2020\u009d (en sentido amplio).<br \/>\nEn el ambiente cultural del antiguo Oriente estaba tambi\u00e9n en vigor un g\u00e9nero conocido como disputa entre sabios (v\u00e9ase m\u00e1s tarde la diatriba estoico-c\u00ed\u00adnica), una especie de tabla redonda en la que se pon\u00ed\u00adan sobre el tapete los argumentos favorables o contrarios a una tesis determinada. Jb les parece a algunos una expresi\u00f3n muy viva de este modelo. Pero -observan otros- el debate supone la obra y el mismo l\u00e9xico utilizado parecen remitir m\u00e1s bien a un debate procesual, en donde el protagonista lanza numerosas citas judiciales, se practican instrucciones\u2020\u2122, se aducen testigos y se apela, finalmente, a la suprema casaci\u00f3n de la justicia divina. Respecto a esta posici\u00f3n, que pusieron de realce los Studien zu Hiob, de H. Richter (Berl\u00ed\u00adn 1959), present\u00f3 una alternativa C. Westermann en DerAufbau des Buches Hiob Jb es una grandiosa lamentaci\u00f3n dramatizada. Efectivamente, en el centro del libro hay un ser desgraciado que se expresa con el g\u00e9nero del \u2020\u0153lamento\u2020\u009d en todos sus diversos matices (\u2020\u0153lamento-yo\u2020\u009d, \u2020\u0153lamento-enemigo\u2020\u009d,\u2020\u2122 \u2020\u0153lamento-Dios\u2020\u009d) y, como en los lamentos de los salmos, el desenlace se abre hacia un horizonte de luz y de liberaci\u00f3n (el himno final).<br \/>\nPodr\u00ed\u00adamos continuar se\u00f1alando otras propuestas m\u00e1s parciales y discutibles, pero que a menudo captan una dimensi\u00f3n bastante menos brillante que este inmenso arco iris literario que es el libro de Jb. Fohrer ha intentado incluso una recensi\u00f3n parte por parte de todas las variadones de registro que se encuentran en el desarrollo po\u00e9tico de la obra. Jb es un libro sorprendente, con variaciones continuas que van desde el grito de \u2020\u0153una esperanza desarraigada\u2020\u009d (L\u00e9v\u00e9que) hasta la iron\u00ed\u00ada refinada, desde la protesta por una tragedia hasta la celebraci\u00f3n de un triunfo, desde la tonalidad \u00e1spera de un proceso hasta la serenidad apaciguada de una reflexi\u00f3n sapiencial. Un libro que requiere un o\u00ed\u00addo literario y espiritual siempre atento, dispuesto a ponerse en sinton\u00ed\u00ada con esta m\u00fasica y esta poes\u00ed\u00ada tan sensible y variable.<br \/>\n1511<br \/>\n4. El esplendor de la lengua.<br \/>\nEscrib\u00ed\u00ada el cr\u00ed\u00adtico literario F. Flora: \u2020\u0153En comparaci\u00f3n con esta l\u00ed\u00adrica del dolor del hombre parece caer y desaparecer a veces como una p\u00e1lida oleograf\u00ed\u00ada cualquier otra l\u00ed\u00adrica posterior\u2020\u2122. Jb posee un talento particular a la hora de objetivar a trav\u00e9s de la lengua hebrea, a pesar de su pobreza, que obliga al escritor a tensarla todo lo posible, su panorama interior y sus instancias teol\u00f3gicas. El empaste crom\u00e1tico de los sonidos, propio de la m\u00e9trica cualitativa hebrea, alcanza en Jb unos niveles imposibles de traducir; el uso de vocablos rar\u00ed\u00adsimos y de hapax, que muchas veces han hecho dif\u00ed\u00adcil la transmisi\u00f3n del texto, seg\u00fan C.D. Ginsberg deja incierto el sentido exacto de al menos un 30 por 100 del texto, a pesar de que en los \u00faltimos a\u00f1os se han dado pasos notables con el uso de la filolog\u00ed\u00ada comparada, sobre todo cananeo-ugar\u00ed\u00adtica.<br \/>\nEl uso de los s\u00ed\u00admbolos, triunfal en Jb, adquiere a veces una fragancia y una luminosidad que hacen inolvidable el mensaje subyacente. Pongamos tan s\u00f3lo alg\u00fan ejemplo significativo, utilizando nuestra propia versi\u00f3n del texto. La ilusi\u00f3n de una amistad meramente exterior y consolatoria est\u00e1 representada en 6,l5ss a trav\u00e9s de un boceto esencial de la vida del desierto: \u2020\u02dcMis hermanos me han defraudado como un wadi seco, se han alejado de la vista como los torrentes de su lecho: en el momento del deshielo son turbulentos, cuando se derrite la nieve, pero con los primeros calores se evaporan sus aguas y en el ardor del est\u00ed\u00ado desaparecen de su cauce. Las caravanas se salen de sus pistas, se adentran en el desierto y se pierden; las caravanas de Teman escrutan a su alrededor para encontrarlas, los convoyes de Sab\u00e1 cuentan con ellas, pero su esperanza es bald\u00ed\u00ada y, una vez llegados al lugar, se quedan confundidos\u2020\u009d. El \u2020\u02dcmal de vivir\u2020\u2122 se describe en varias ocasiones con p\u00e1ginas de verdad profundamente humana: \u2020\u0153El hombre vive en la tierra sometido a un pesado servicio, sus d\u00ed\u00adas transcurren como los de un jornalero. Lo mismo que el esclavo suspira por la sombra, lo mismo que el jornalero sue\u00f1a con su salario, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n mi herencia son meses vac\u00ed\u00ados y se me paga con noches de dolor&#8230; La noche es demasiado larga y no hago m\u00e1s que dar vueltas agitado hasta el amanecer\u2020\u009d (7,1-4). Bildad describe la fragilidad del bienestar del imp\u00ed\u00ado con tres im\u00e1genes inolvidables, la del papiro que brota fuera del pantano y que enseguida se seca, la de la tela de ara\u00f1a que pronto se rompe y la de una planta trepadora trasladada de su terreno, donde estaba bien agarrada, a las paredes de una casa (8,1 lss). Tambi\u00e9n es c\u00e9lebre la descripci\u00f3n tan delicada (pero muy semita) de la formaci\u00f3n del feto: \u2020\u0153Fueron tus manos las que me plasmaron y me dieron forma.<\/p>\n<p>\u00bfY quieres destruirme ahora? Recuerda que me amasaste como arcilla, \u00bfy quieres devolverme al polvo? \u00bfNo me derramaste como leche y me coagulaste como la cuajada? \u00bfNo me revestiste de piel y de carne? \u00bfNo me tejiste de huesosyde nervios?\u2020\u009d (10,8-11). Es terrible, por el contrario, la experiencia de la hostilidad implacable de Dios, representado como un general s\u00e1dico: \u2020\u0153Viv\u00ed\u00ada yo tranquilo y \u00e9l me sacudi\u00f3, me agarr\u00f3 de la nuca para despedazarme, me ha hecho blanco suyo. Sus flechas me acorralan, traspasa mis entra\u00f1as sin piedad y derrama por tierra mi hi\u00e9l. Abre en m\u00ed\u00ad brecha sobre brecha, me asalta lo mismo que un guerrero\u2020\u009d (16,12-14). Cuadros deliciosos se suceden ininterrumpidamente en esta poes\u00ed\u00ada desgarradora, pero siempre bien trazada, confiada habitualmente al metro cl\u00e1sico de los 3 + 3 acentos. Ac aqu\u00ed\u00ad un nocturno: \u2020\u0153Hay otros imp\u00ed\u00ados que reniegan de la luz, que no quieren conocer sus sendas ni mantenerse en sus senderos. Antes del d\u00ed\u00ada se levanta el asesino, mata al m\u00ed\u00adsero y al pobre, y por la noche merodea el ladr\u00f3n. El ojo del ad\u00faltero el crep\u00fasculo esp\u00ed\u00ada. Dice: iNadie me ver\u00e1!\u2020\u2122, y se pone una m\u00e1scara en la cara. Por la noche perforan las casas que de d\u00ed\u00ada se hab\u00ed\u00adan se\u00f1alado los que no quieren saber nada de la luz. Para todos ellos la ma\u00f1ana es sombra espesa, la luz del d\u00ed\u00ada les aterra\u2020\u009d (24,13-1 7). Habr\u00ed\u00ada que citar \u00ed\u00adntegramente el cuadro en 16 escenas del primer discurso de Dios: desde el mar, descrito como un ni\u00f1o violento envuelto en las fajas de las nubes o como un criminal aprisionado en una c\u00e1rcel de m\u00e1xima seguridad, hasta la aurora, que, al amanecer, sacude fuera de la alfombra del mundo los par\u00e1sitos de los pecadores; desde el avestruz rid\u00ed\u00adculo y veloz como una saeta hasta el asno silvestre, libre en la estepa; hasta el caballo fiero, con su cuello adornado de tremolante crin, terrible en su relincho, que piafa en el valle, se alboroza y con br\u00ed\u00ado va al encuentro de las armas enemigas: \u2020\u0153se r\u00ed\u00ade del miedo, nada lo amedrenta ni ante la espada retrocede; con impaciente estr\u00e9pito va sorbiendo la tierra, y no se contiene al toque del clar\u00ed\u00adn. A cada toque del clar\u00ed\u00adn grita: Ah!, olfatea de lejos la batalla, los gritos de los jefes y el estr\u00e9pito\u2020\u009d (39,21-25). 0 bien, en el segundo discurso de Dios, la monstruosa representaci\u00f3n del Leviat\u00e1n (cocodrilo), que con su salto poderoso entre los remolinos del mar transforma el oc\u00e9ano en una caldera en ebullici\u00f3n o un pebetero que lanza hacia arriba chispas de fuego y borbotones de agua, o que con los chasquidos de su cola alborota el abismo y convierte el mar en la melena blanca alborotada de un anciano\u2020\u009d (41, 22ss). Y, sin embargo, Dios \u2020\u0153juega con \u00e9l cual si fuera un pajarillo que deja atado un hombre para que sus ni\u00f1as se diviertan\u2020\u009d (40,29).<br \/>\n1512<br \/>\n5. LOS ANTECESORES DE JOB.<br \/>\nSi la sabidur\u00ed\u00ada tradicional hab\u00ed\u00ada puesto el acento ante todo en la armon\u00ed\u00ada c\u00f3smica, en el sentido de la vida y en la moralidad de la retribuci\u00f3n, es igualmente cierto que muy pronto apareci\u00f3 en el horizonte una sabidur\u00ed\u00ada m\u00e1s sofisticada, atenta a registrar las contradicciones de la realidad, la oscuridad de la existencia, el misterio del mal, la necesidad de una teodicea. Jb, aunque no con mucha libertad, se almea en esta corriente \u2020\u0153pesimista\u2020\u2122 y cr\u00ed\u00adtica, pero desemboca en un resultado sorprendentemente positivo (aludimos, naturalmente, no tanto al ep\u00ed\u00adlogo, sino a los discursos de Dios). Los predecesores de Jb en este camino cr\u00ed\u00adtico son muchos y pertenecen a todo el arco del pr\u00f3ximo medio Oriente; su conocimiento sirve para ubicar correctamente el experimento de Jb, que, sin embargo, permanece \u00fanico y original en su g\u00e9nero. Efectivamente, para los productos anteriores a Jb, el problema es eminentemente antropol\u00f3gico; consiste en el esfuerzo por encontrar una respuesta al mal y un camino para evadirse de \u00e9l. Para Jb la cuesti\u00f3n es eminentemente teol\u00f3gica y estriba en definir la legitimidad de la b\u00fasqueda humana dentro del misterio de Dios.<br \/>\nAc aqu\u00ed\u00ad una alusi\u00f3n a los textos orientales, cuya confrontaci\u00f3n con Jb puede resultar fructuosa (tambi\u00e9n es interesante la comparaci\u00f3n con la mitolog\u00ed\u00ada \u2020\u0153prometeica\u2020\u009d griega -el Prometeo encadenado, de Esquilo-, a pesar de las evidentes distancias culturales). Del mundo su-m\u00e9rico, proviene El hombre y su Dios, 133 l\u00ed\u00adneas que son muchas veces una detenida fenomenolog\u00ed\u00ada del sufrimiento. El paralelismo m\u00e1s estudiado entre\u2020\u2122 este escrito sumerio y Jb se refiere a la cuesti\u00f3n del \u2020\u0153dios personal, abogado del hombre que sufr\u00ed\u00adante la asamblea de los grandes dioses,. Tendr\u00ed\u00ada unas connotaciones parecidas al g\u00f3\u2020\u2122elque Jb desea tener a su ladoAomo mediador entre \u00e9l y Dios (9,33; 16,19.21; 19,25-27). De Babilonia procede a su vez Ludlulbelnemeqi\u00ed\u2021Quiero celebrar al se\u00f1or de la sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d), peque\u00f1o poema del a\u00f1o 1500 a.C, en cuyo centro est\u00e1n no tanto las desgracias del protagonista cuanto los incomprensibles proyectos de los dioses. Son interesantes los paralelos con Jb incluso a nivel de las im\u00e1genes, a pesar de las fuertes diferencias de perspectiva. Tambi\u00e9n es significativa la llamada Teodicea babilonia, poema acr\u00f3stico de 27 estrofas, que puede fecharse en torno al a\u00f1o 1000. Introduce un debate entre el que sufre y un amigo te\u00f3logo, fiel a la religi\u00f3n tradicional, precisamente sobre el misterio de la voluntad irracional de los dioses y sobre la arbitrariedad del destino humano. M\u00e1s ir\u00f3nico, pero igualmente amargo, es el Dialogo pesimista, que nos ha llegado en una versi\u00f3n de comienzos del primer milenio; sus dos protagonistas son un amo y un esclavo, el primero expresi\u00f3n de la sabidur\u00ed\u00ada tradicional dispuesta a saborear la vida, y el segundo lector desencantado y sin malicia de la desgracia del vivir.<\/p>\n<p>No faltan tampoco contactos con la literatura cananea (p.ej., dos tablillas de Ugarit publicadas por J. Nougayrol en el 1968), pero se encuentran relaciones mucho m\u00e1s sugestivas con el mundo egipcio. Una posici\u00f3n de prestigio ocupa ciertamente el c\u00e9lebre Di\u00e1logo de un suicida con su alma (Papiro de Berl\u00ed\u00adn 3024): 156 l\u00ed\u00adneas de un texto del 2200 a.C, expresi\u00f3n de un dram\u00e1tico di\u00e1logo interior y \u2020\u0153desdoblado\u2020\u009d de un suicida con su ba, con su alma, que intenta convencerle para que siga viviendo. Aunque la cuesti\u00f3n del mal recibe una exposici\u00f3n muy simplificada respecto a la de Jb, es visible el contacto con ciertos m\u00f3dulos del grito de dolor del autor b\u00ed\u00adblico. Es famosa la estrofa: \u2020\u0153La muerte est\u00e1 hoy ante m\u00ed\u00ad como la curaci\u00f3n para un enfermo, como la liberaci\u00f3n despu\u00e9s de una prisi\u00f3n. La muerte est\u00e1 hoy ante m\u00ed\u00ad como el perfume de la mirra, como el placer de tumbarse bajo una sombrilla en un d\u00ed\u00ada de suave brisa\u2020\u009d (11,131-133). Las Protestas de un campesino locuaz, obra egipcia del 2000 a.C, ofrecen, por \u00ed\u00ad-u parte, un paralelismo estructural con Jb: un marco compuesto de pr\u00f3logo y ep\u00ed\u00adlogo enmarca nueve apelaciones en prosa r\u00ed\u00adtmica seg\u00fan el modelo citado de 3 X 3 intervenciones. El protagonista, habitante de un oasis egipcio, choca con la injusticia y con el mal, del que s\u00f3lo puede ser liberado a trav\u00e9s de la acci\u00f3n del dios Anubis. Aludamos, finalmente, a un texto arameo, la Oraci\u00f3n de Nab\u00f3ni-des, presente tambi\u00e9n en Qumr\u00e1n (4Q OrNab), pero que es posible datar en torno al siglo vi a.C. En ella el \u00faltimo rey neobabilonio, Nob\u00f3nides, expone a la divinidad su sufrimiento debido a una inflamaci\u00f3n maligna, buscando un sentido y su liberaci\u00f3n. Pero las comparaciones hacen resaltar la originalidad de Jb, su coherencia l\u00f3gica, su genialidad po\u00e9tica, su pureza teol\u00f3gica. El terreno com\u00fan de donde parte es abandonado muy pronto para alcanzar su propia meta, que es exquisitamente teol\u00f3gica. Adem\u00e1s, la fuerza cr\u00ed\u00adtica de Jb respecto a la sabidur\u00ed\u00ada tradicional es absolutamente \u00fanica: \u2020\u0153No sois m\u00e1s que charlatanes, m\u00e9dicos de quime-rastodos juntos\u2020\u009d (13,4). Y en otro lugar: \u2020\u0153Lo s\u00e9 tan bien como vosotros; en nada me aventaj\u00e1is. Pero quiero hablar con el todopoderoso, quiero discutir con Dios\u2020\u009d (13,2-3).<br \/>\n1513<br \/>\nIII. \u2020\u0153JOB TODO ENTERO ES EL NOMBRE DE DIOS\u2020\u009d.<br \/>\nEl fil\u00f3sofo franc\u00e9s Ph. Nemo, en su libro Jb ou Vexc\u00e9s du mal (Par\u00ed\u00ads 1978, 111), ha dado esta feliz definici\u00f3n del libro de Jb: \u2020\u0153Jb todo entero es el nombre de Dios\u2020\u009d. En efecto, la meta del itinerario no es la soluci\u00f3n de una cuesti\u00f3n humana, sino que est\u00e1 en el \u2020\u0153ver a Dios con mis ojos\u2020\u009d, rechazando todas las explicaciones de segunda mano, todo lo que se sabe de o\u00ed\u00addas (42,5). Por esto el mensaje de la obra, aunque se va desarrollando en el entramado del hombre, del mundo, del mal, de la sociedad y de Dios, tiene como meta \u00faltima a Dios, su palabra, su teofan\u00ed\u00ada, su contemplaci\u00f3n.<br \/>\n1514<br \/>\n1. El misterio del hombre.<br \/>\nJb es en primer lugar la historia de un hombre, de un creyente, de una persona que sufre. Es la historia de un hombre:, de este volumen se pueden sacar muchos materiales antropol\u00f3gicos confiados a menudo a la fuerza de los s\u00ed\u00admbolos. Hay un sentido muy fuerte y existencial del l\u00ed\u00admite humano: \u2020\u0153El hombre, nacido de mujer, corto es de d\u00ed\u00adas y harto de miserias: como la flor brota y se marchita luego, y huye como una sombra sinpararse\u2020\u009d(14,1-2). ? abita \u2020\u0153en estas casas de arcilla, que apoyan sus cimientos en el polvo\u2020\u009d (4,19); \u2020\u0153el hombre, este gusano, el hijo de hombre, esta larva\u2020\u009d (25,6). No es s\u00f3lo un l\u00ed\u00admite metaf\u00ed\u00adsico, sino tambi\u00e9n moral: \u2020\u0153,Puede ante Dios ser justo el hombre? \u00bfAnte su hacedores puro alg\u00fan mortal?\u2020\u009d (4,17). \u2020\u0153,Qui\u00e9n puede sacar lo puro de lo impuro? Nadie\u2020\u009d (14,4).<br \/>\nEfectivamente, el hombre es nit\u2020\u2122ab y ne\u2020\u2122elah (15,16): estos dos adjetivos evocan dos s\u00ed\u00admbolos m\u00e1s bien realistas, de los que el primero alude a la reacci\u00f3n instintiva psicof\u00ed\u00adsica frente a algo repugnante y desagradable, mientras que el segundo significa \u2020\u0153\u00e1cido\u2020\u009d, alterado, se\u00f1alando, por tanto, una corrupci\u00f3n o deformaci\u00f3n a\u00f1adida (v\u00e9anse los argumentos afortio-ri sobre la corrupci\u00f3n del hombre en 4,17-19 y 15,14-<br \/>\n16 \u00f3 25,4-6).<br \/>\nPero Jb es adem\u00e1s la historia de un creyente. En cada instante de su historia dram\u00e1tica, incluso frente a su m\u00e1s oscura desesperaci\u00f3n y sus m\u00e1s duras blasfemias, Jb no deja de ser un creyente. M\u00e1s a\u00fan; su historia es por excelencia la de la b\u00fasqueda de Dios, evitando todas las escapatorias de la teolog\u00ed\u00ada codificada y simplificada. El no abandona nunca este hilo, incluso en el silencio m\u00e1s total de Dios, incluso en el abismo del absurdo; por eso al final \u2020\u0153sus ojos lo ven\u2020\u009d; y por eso al final Dios, ignorando las blasfemias y las protestas, prefiere la fe desnuda de Jb a la vistosa religiosidad de sus abogados defensores, los te\u00f3logos: \u2020\u0153Mi ira se ha encendido contra vosotros, porque no hab\u00e9is hablado de m\u00ed\u00ad como mi siervo Jb\u2020\u009d (42,7). Un fuerte sentido de Dios impregna todo el libro: \u2020\u0153En sus manos est\u00e1 el alma de todo ser viviente y el esp\u00ed\u00adritu de toda carne de hombre&#8230; Si \u00e9l destruye, nadie puede reconstruir; si encierra a alguno, nadie le abrir\u00e1. Si retiene las aguas, viene la sequ\u00ed\u00ada; si las suelta, arrasan la tierra\u2020\u009d (12,10.14-1 5).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, el camino de Jb es el de un creyente que a trav\u00e9s de la oscuridad quiere llegar hasta la luz y el di\u00e1logo con su Se\u00f1or.<br \/>\nPero Jb es adem\u00e1s e ininterrumpidamente la historia de un hombre que sufre. Es \u00e9sta la dimensi\u00f3n evidente que no tiene necesidad de ser ilustrada. Por otro lado, el dolor es para todas las teolog\u00ed\u00adas maduras la piedra de toque, de la confianza en Dios y en la vida. Es famoso el status quaestionis planteado por Epicuro en un fragmento que nos ha conservado el De ira Dei, de Lactancio (c. 13: PL 7,121); si Dios quiere quitar el mal y no puede, entonces es d\u00e9bil (y por tanto, no es Dios); si puede y no quiere, entonces es radicalmente hostil respecto al hombre; si no quiere y no puede, entonces es d\u00e9bil y hostil; si quiere y puede, \u00bfpor qu\u00e9 el mal no es eliminado por Dios? Las tentaciones dualistas, las propuestas monistas o pesimistas u optimistas, las soluciones existencia-listas, etc., van jalonando toda la aventura; del pensamiento humano. La misma Biblia nos ofrece un espectro muy vanado de soluciones que intentan circunscribir alg\u00fan aspecto de este misterio. Jb utiliza este campo de batalla, el m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil para la fe, precisamente para exaltar la necesidad de la fe. Su fenomenolog\u00ed\u00ada del sufrimiento no es, por tanto, rom\u00e1ntica o existencial, sino que est\u00e1 sus-tancialmente canalizada hacia el misterio de Dios.<br \/>\n1515<br \/>\n2. El misterio del mal.<br \/>\nA este gran interrogante se aferra ciertamente Jb, pero no con la finalidad de plantearlo ni mucho menos de resolverlo \u2020\u0153racionalmente\u2020\u009d. En la Biblia, como se ha dicho y como se indica adem\u00e1s en este Diccionario (p.ej., \u00c2\u00a1Mal\/Dolor II), se hace un esfuerzo por penetrar en esa ciudade-la inexpugnable: hay una propuesta propia de la historiograf\u00ed\u00ada, sobre todo deuteronomista; hay una visi\u00f3n prof\u00e9tica, hay una lectura caracter\u00ed\u00adstica del Dt, hay una interpretaci\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica, hay una interpretaci\u00f3n s\u00e1lmica ligada a las s\u00faplicas; hay, finalmente, una gran propuesta neo-testamentaria vinculada a la muerte de Cristo y a su pascua. Jb tiene ante sus ojos sobre todo la propuesta sapiencial codificada en la teor\u00ed\u00ada de la retribuci\u00f3n, que tan amplio espacio ocupar\u00e1 igualmente en el resto de la teolog\u00ed\u00ada de Israel. Seg\u00fan esta teor\u00ed\u00ada, todo sufrimiento es sanci\u00f3n de unos pecados personales. Su aplicaci\u00f3n puede revestir formas diferentes:<br \/>\nretribuci\u00f3n terrena y personal (Pr 11,21-31; Pr 19,17; Jb 22,2), retribuci\u00f3n colectiva (Si 11,20-28; Qo 9,5), retribuci\u00f3n inmediata, retribuci\u00f3n diferida (SaI 37,10; SaI 49,17; SaI 73,18-19 Jb 8,8ss; Si 11,26-28), retribuci\u00f3n escatol\u00f3gica (Sb 3). Jb rechaza toda esta \u2020\u0153tecnolog\u00ed\u00ada\u2020\u009d moral como insuficiente para explicar la historia y la existencia. Adopta la realidad del mal dej\u00e1ndola en su fuerza de esc\u00e1ndalo, en su provocaci\u00f3n bruta cubierta vanamente por los velos retributivos.<br \/>\nPero su pol\u00e9mica y su sinceridad respecto a la soluci\u00f3n sapiencial cl\u00e1sica tienen el objetivo de desbrozar el terreno de toda soluci\u00f3n hip\u00f3crita y simplificatoria. Sobre este terreno del mal, \u2020\u0153la roca del ate\u00ed\u00adsmo\u2020\u2122, como escrib\u00ed\u00ada B\u00fcchner, Jb quiere abrir una nueva reflexi\u00f3n que envuelva a Dios de una forma positiva. En cierto sentido podr\u00ed\u00adamos decir que para Jb el misterio del mal, que \u00e9l manifiesta en toda su tr\u00e1gica violencia y verdad, tiene que conducir a Dios de un modo mucho m\u00e1s genuino de como lo hace la existencia del bien. El poeta b\u00ed\u00adblico est\u00e1 firmemente convencido de que el mal, precisamente porque es misterio, no puede ser \u2020\u0153racionalizado\u2020\u009d, domesticado a trav\u00e9s de un f\u00e1cil teorema teol\u00f3gico. El mal y el dolor chocan con toda su fuerza contra la mente humana. Pero el poeta b\u00ed\u00adblico est\u00e1 igualmente convencido hasta el fondo de su ser de que existe una \u2020\u02dcesah (38,2), una \u2020\u0153racionalidad\u2020\u009d misteriosa, es decir, superior y totalizante que lo abarca todo, la de Dios; ella consigue colocar en un proyecto lo que para el hombre, en cambio, parece m\u00e1s bien desbordar de todo proyecto.<br \/>\n1516<br \/>\n3. El misterio de Dios.<br \/>\nHemos llegado as\u00ed\u00ad al verdadero coraz\u00f3n del libro. Jb es un escrito \u2020\u0153teol\u00f3gico\u2020\u009d en el sentido pleno de la palabra. Es fundamental la oscilaci\u00f3n entre la b\u00fasqueda espasm\u00f3dica de Dios de los cap\u00ed\u00adtulos 3-27 y la exaltante experiencia de Dios de los cap\u00ed\u00adtulos 38-39\/40-42. Jb sigue estando simult\u00e1neamente tenso hacia la desesperaci\u00f3n y la blasfemia, adonde le conduce \u2020\u0153l\u00f3gicamente\u2020\u009d su inteligencia, y hacia la esperanza y el himno de alabanza, adonde lo lleva el descubrimiento de Dios. En efecto, Dios quiere demostrar la imposibilidad de reducir su \u2020\u0153proyecto\u2020\u009d a un simple esquema. Jb, ante el desfile de los secretos c\u00f3smicos de la requisitoria de Dios, reconoce que no es capaz de sondear m\u00e1s que alguna part\u00ed\u00adcula microsc\u00f3pica de los mismos, mientras que Dios sabe penetrarlos con su omnisciencia y su omnipotencia. Dios, el desafiado, se convierte a su vez en el que desaf\u00ed\u00ada al hombre, haci\u00e9ndole intuir que la \u2020\u0153l\u00f3gica\u2020\u009d de Dios es om-nicomprensiva y mucho m\u00e1s aut\u00e9ntica que la l\u00f3gica de la criatura, que se siente continuamente \u2020\u0153insensata\u2020\u009d y torpe en su caminar. Por eso al final, a los ojos de Jb, no aparece el encaje perfecto del mal en la trama de la historia y del ser, sino el rostro de aquel que realiza ese entramado, no seg\u00fan lo que nosotros supon\u00ed\u00adamos, sino seg\u00fan su designio trascendente. Y en este punto Jb se entrega al designio de Dios: \u2020\u0153Por mucho que corra por mares extranjeros, siempre vendr\u00e9 a naufragar en el tuyo, Se\u00f1or\u2020\u009d (M.<br \/>\nPomilio).<br \/>\nBajo esta luz, Jb se convierte en una gran catequesis sobre la fe pura y sobre el verdadero rostro de Dios contra todo compromiso y contra toda adulteraci\u00f3n, incluso apolog\u00e9tica. Como se ha dicho, para Jb es insuficiente toda lectura antropol\u00f3gica, ya que el an\u00e1lisis del misterio del hombre y del mal se realiza de modo funcional respecto al aut\u00e9ntico v\u00e9rtice tem\u00e1tico, que es teol\u00f3gico. La centralidad del \u2020\u0153verdadero Dios desconocido para el hombre viejo\u2020\u009d (D. Barth\u00e9lemy) puede justificarse en Jb a nivel literario y tem\u00e1tico. A nivel externo, literario, porque Dios est\u00e1 siempre presente en el libro como esperado, como interlocutor deseado, aunque ausente como parte en litigio: \u2020\u0153iOh, si supiera yo c\u00f3mo alcanzarle, c\u00f3mo llegar hasta su trono! Depondr\u00ed\u00ada delante de \u00e9l mi causa, llenar\u00ed\u00ada mi boca de argumentos. Sabr\u00ed\u00ada cu\u00e1l era su respuesta, comprender\u00ed\u00ada lo que me dijera\u2020\u009d (23,3-5). La misma estructura del libro revela esta tensi\u00f3n de fondo; la teofan\u00ed\u00ada y los discursos finales de Yhwh son la consecuencia l\u00f3gica y el \u00e9xito resolutivo del di\u00e1logo y del desaf\u00ed\u00ado que el hombre-Jb lanza en el cap\u00ed\u00adtulo 31. El mismo \u2020\u0153mediador\u2020\u009d so\u00f1ado por Jb para que sirva de arbitro neutral en el litigio entre el hombre y Dios no puede ser m\u00e1s que Dios mismo. Pero la centralidad de la cuesti\u00f3n \u2020\u0153teol\u00f3gica\u2020\u009d se revela sobre todo en la estructura interna e ideol\u00f3gica de la obra. Se puede decir con J. L\u00e9v\u00e9que que Jb vive su prueba \u2020\u0153como una pregunta sobre Dios y que s\u00f3lo a Dios quiere plantearla\u2020\u009d. Y, como se ha repetido, el sentido \u00faltimo de este itinerario en delta ramificado no es el de dar raz\u00f3n del misterio del dolor tomado en s\u00ed\u00ad mismo, sino m\u00e1s bien el de decir \u2020\u0153cosas rectas\u2020\u009d sobre Dios (42,7). En otras palabras, la cuesti\u00f3n central de la obra no es el mal de vivir, sino el c\u00f3mo poder creer y en qu\u00e9 Dios creer a pesar de lo absurdo de la vida. En contra del racionalismo \u00e9tico de la teor\u00ed\u00ada retributiva, en contra del racionalismo teol\u00f3gico de sus amigos, Jb insiste en la necesidad de \u2020\u0153temer a Dios desinteresadamente\u2020\u009d (1,9), es decir, de la gratuidad de la fe, de la exigencia del \u2020\u0153ver\u2020\u009d a trav\u00e9s de una aut\u00e9ntica experiencia de fe (Sal 73,17).<br \/>\n1517<br \/>\nBIBL.: AA.VV., Jb yel silencio de Dios, en \u2020\u0153Con\u2020\u009d 189 (1983) 325-455; Alonso SchOkel L.-Sicre D\u00ed\u00adaz J.L.,<br \/>\nJb. 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Ravasi<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>TEMA DEL LIBRO<\/p>\n<p>Todos sabemos, al leer este magn\u00ed\u00adfico libro, que su tema es el problema del sufrimiento. Pero, \u00bfqu\u00e9 es exactamente el problema del sufrimiento? Para muchos, es la pregunta: \u00bfPor qu\u00e9 sucede el sufrimiento? \u00bfCu\u00e1l es su origen y su causa? O, para decirlo en una forma m\u00e1s personal: \u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n me ha sucedido a m\u00ed\u00ad este sufrimiento en particular? Quiz\u00e1 estas maneras de expresar la pregunta reflejan principalmente nuestra obsesi\u00f3n, en el mundo moderno, por descubrir el origen de todas las cosas, como si esa fuera la \u00fanica manera de arribar a una comprensi\u00f3n valedera.<br \/>\nPara la pregunta sobre los or\u00ed\u00adgenes del sufrimiento, por m\u00e1s seria que sea, el libro de Job no tiene ninguna respuesta satisfactoria. Es verdad que la pre gunta surge y los amigos de Job dan sus respuestas parciales. El sufrimiento, dicen, es por lo general un castigo por el pecado y a veces una ad vertencia para no cometerlo en el futuro. El libro en general agrega que a veces, como en el caso del propio Job, el sufrimiento no viene por ninguna raz\u00f3n, sino simplemente a fin de justificar la premisa de Dios de que los seres humanos pueden servirle sin pensar en recompensas. Pero simplemente porque el libro ofrezca estas distintas razones del origen del sufrimiento, sus lectores no pueden aprender del libro cu\u00e1l es la causa de su propio sufrimiento; est\u00e1n pues, en la misma posici\u00f3n que el propio Job, quien nunca descubre el origen de su sufrimiento. Para \u00e9l, sigue siendo un misterio hasta el final. Podemos llegar a la conclusi\u00f3n de que el libro no considera esta pregunta sobre los or\u00ed\u00adgenes como la pregunta m\u00e1s importante sobre el sufrimiento.<br \/>\nExiste un segundo problema relacionado con el sufrimiento: \u00bfSufren los inocentes o es el sufrimiento siempre merecido? Ahora s\u00ed\u00ad, esta es una pregunta que el libro hace y que contesta convincen temente. Refuta claramente la idea de que el sufrimiento sea siempre un castigo por algo malo que uno haya hecho, cuando insiste en que Job, que sufre, es un hombre justo. No es s\u00f3lo el relator (1:1), y tampoco s\u00f3lo el propio Job (p. ej.p. ej. Por ejemplo 6:30; 9:15) sino tambi\u00e9n Dios (42:7, 8) quien afirma que Job es un hombre inocente. Pero de todas maneras, es una tendencia humana muy natural, cuando uno sufre, preguntarse: \u2020\u0153\u00bfQu\u00e9 hice para merecer esto?\u2020\u009d El li bro de Job admite que el sufrimiento puede alguna vez ser bien merecido, pero su respuesta principal a esta pregunta es que dice que quiz\u00e1 no necesita uno echarse la culpa; el sufrimiento no siempre es lo que debiera pasarle a uno. Pero tampoco es esta pregunta y su respuesta la ense\u00f1anza principal que este libro quiere dejar sobre el problema del sufrimiento.<br \/>\nEl tercer, y esencial, problema del sufrimiento que enfoca el libro de Job es m\u00e1s bien uno personal. Es as\u00ed\u00ad: \u00bfC\u00f3mo puede ser que yo sufra? \u00bfQu\u00e9 he de hacer cuando estoy sufriendo? \u00bfEn qu\u00e9 esp\u00ed\u00adri tu puedo seguir sufriendo? En comparaci\u00f3n con esta pregunta, la primera (sobre el origen del sufrimiento) parece ser puramente acad\u00e9mica, y la segunda (si acaso los inocentes sufren) puede ser contestada f\u00e1cilmente. Esta tercera pregunta es la m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil; se necesita todo el libro de Job para contestarla.<br \/>\nEl libro de Job da dos respuestas diferentes, pero complementarias, a la pregunta al expresar las reacciones de Job a su sufrimiento. La primera respuesta se expresa en la introducci\u00f3n en prosa que aparece en los dos primeros cap\u00ed\u00adtulos del libro. Job reacciona a los desastres que le suceden con una tranquila aceptaci\u00f3n de la voluntad de Dios; bendice a Dios tanto por lo que le ha dado como por lo que le ha quitado (1:21), tanto por lo bueno como por lo malo (2:10). Si quienes sufren pueden identificarse con la actitud de aceptaci\u00f3n de Job, afortunados son. Si, como \u00e9l, no tratan de ignorar la realidad de su sufrimiento enterr\u00e1ndose en los recuerdos del pasado, y no est\u00e1n tan obsesionados con su sufrimiento presente que olvidan las bendiciones que en el pasado han disfrutado, entonces se han beneficiado de la historia de Job. Pero muchas personas que sufren no consiguen aceptar tan f\u00e1cilmente lo que les pasa; son m\u00e1s bien una mezcla de Job el paciente y Job el impaciente.<br \/>\nLa segunda respuesta a la pregunta: \u00bfQu\u00e9 he de hacer cuando estoy sufriendo? surge de la angustia y confusi\u00f3n de la mente de Job como las revela en sus discursos po\u00e9ticos (entre los caps. 3 y 31). Cuan do simplemente ya no puede aceptar lo que le est\u00e1 pasando, y surge la amargura y la ira al so- breco gerlo un sentido de encontrarse aislado de Dios, y hasta siente que Dios lo persigue, Job hace lo que tiene que hacer. No trata de reprimir su hostilidad hacia Dios por lo que le ha sucedido; dice que hablar\u00e1 en \u2020\u0153la angustia de [su] esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d y se \u2020\u0153[quejar\u00e1] en la amargura de [su] alma\u2020\u009d (7:11). Y no se queja y vocifera en el aire para expresar su ira y frustraci\u00f3n; su amargura va dirigida hacia Dios.<br \/>\nAunque Job sea a veces impulsivo e injusto en la forma en que le habla a Dios, sus protestas son dichas a quien corresponde protestar; porque sabe que es con el propio Dios con quien tiene que contender. Es \u00fanicamente porque se dirige a Dios que al final Dios se le revela (caps. 39\u201341). El sufrimiento de Job no cesa porque Dios le responda. Descubre que ha juzgado mal a Dios, pero su an gustia de alguna manera se ha calmado debido a su encuentro con \u00e9l. Y, a pesar de las amargas palabras de Job contra Dios a lo largo del libro, al final, sorprendentemente, Dios lo elogia por haber \u2020\u0153hablado lo recto\u2020\u009d de \u00e9l (42:7, 8). Eso puede significar s\u00f3lo que Job se ha dirigido a Dios en su sufrimiento y le ha demandado una explicaci\u00f3n.<br \/>\nSi pudiera considerarse que el libro habla a personas que sufren como Job (esto es, quienes sufren por ninguna raz\u00f3n que ellos mismos pueden discernir), lo que les dir\u00ed\u00ada es: En cuanto sea posible, sea Job, el paciente hombre que sufre, tu modelo. Pero cuando ya no puedas aguantar, dir\u00ed\u00adgete a Dios, porque al final de cuentas \u00e9l es origen del sufrimiento, y es \u00fanicamente por medio de un encuentro con \u00e9l que puede aliviarse tu angustia.<br \/>\nJob es, por supuesto, el personaje central del libro, pero no es el \u00fanico. \u00bfQu\u00e9 tienen los amigos de Job para ofrecerle en su sufrimiento? \u00bfQu\u00e9 ayuda para ellos mismos pueden encontrar otros que su fren al leer las palabras de ellos? Elifaz afirma que si uno es inocente, su sufrimiento s\u00f3lo puede ser temporario, y pregunta: \u2020\u0153\u00bfQui\u00e9n ha perecido por ser inocente?\u2020\u009d (4:7). Si Job es b\u00e1sicamente un hombre p\u00ed\u00ado, tiene derecho a confiar en que no sufrir\u00e1 por mucho tiempo. Bildad, creyente firme en la doctrina de la retribuci\u00f3n, ve una confirmaci\u00f3n de su teolog\u00ed\u00ada en la muerte de los hijos de Job, quie nes han de haber sido grandes pecadores (8:4). Job mismo todav\u00ed\u00ada vive, as\u00ed\u00ad que su pecado, por el cual est\u00e1 siendo castigado, no ha de haber sido tan grave, y puede consolarse con el hecho de que se le perdon\u00f3 la vida. Zofar cree que el sufrimiento siempre es el resultado del pecado, pero cree tambi\u00e9n que Dios es misericordioso, puede suponer \u00fanicamente que el sufrimiento de Job es menor de lo que realmente se merece de un Dios justo (11:5, 6). Elih\u00fa quiere valorar el sufrimiento como un canal de comunicaci\u00f3n divina, advirtiendo contra pecados futuros.<br \/>\nNadie en el libro de Job dice que sus amigos est\u00e1n totalmente equivocados. Aun cuando Dios los recrimina (42:7), es porque no han \u2020\u0153hablado lo recto acerca de m\u00ed\u00ad\u2020\u009d, es decir, en el caso de Job, porque Job no era pecador y su sufrimiento de nin guna manera era castigo de Dios. Lo que los amigos dicen del sufrimiento en general puede ser verdad bajo otras circunstancias. Pero donde decepcionan a Job es en el hecho de que se basan en su propia doctrina en lugar de la evidencia de sus ojos y sus o\u00ed\u00addos. Saben que Job es un hombre bueno, y le hacen una injusticia al pensar que su sufrimiento es un testimonio contra su bondad. El libro de Job no est\u00e1 contra esos amigos, sino que quiere expresar que el sufrimiento les sucede a personas buenas que no lo merecen tanto como a personas que merecen lo que les pasa.<\/p>\n<p>ORIGENES DEL LIBRO<\/p>\n<p>No podemos adjudicar una fecha a la composici\u00f3n del libro de Job, excepto dentro de ampl\u00ed\u00adsimos par\u00e1metros, quiz\u00e1 entre el los siglos VII y II a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Es probable que existiera el relato folcl\u00f3rico del sufrimiento de un hombre justo mucho antes de que naciera el presente poema. El tema del sufrimiento de los inocentes se encuentra tambi\u00e9n en pasajes de Jer. e Isa. escritos en el siglo VI a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo As\u00ed\u00ad que es posible que el sufrimiento de Job tuviera la intenci\u00f3n de ser un s\u00ed\u00admbolo de los jud\u00ed\u00ados en la \u00e9poca del exilio.<br \/>\nEl autor del libro era sin duda israelita. La patria de Job se describe como en el norte de Arabia; su historia se ubica en el contexto de una era patriarcal distante; y Job mismo no conoce a Dios por su nombre distintivo israelita, Yahweh. Por otra parte, el autor quiere sugerir el car\u00e1cter universal de las pre guntas de Job, aun cuando sea obvio que las influencias sobre su pensamiento y estilo literario son enteramente hebreas.<br \/>\nEntre los estudiosos modernos de la Biblia el libro de Job es considerado como perteneciente al grupo conocido como \u2020\u0153Literatura sapiencial\u2020\u009d. Es dudoso que haya un fondo social com\u00fan de lo \u2020\u0153sa bio\u2020\u009d del que estos libros (Prov., Job y Ecl.) se hayan originado, pero resulta \u00fatil compararlos teol\u00f3gicamente. Prov. es un firme defensor de la doctrina de retribuci\u00f3n. Su principio b\u00e1sico es que la sabidur\u00ed\u00ada lleva a la vida y la necedad a la muerte, y da por sentado en todo el contenido del libro que la justicia y piedad son recompensadas y que el pecado es castigado. Ecl. no duda del valor de buscar la sabidur\u00ed\u00ada, pero en realidad pone un signo de pregunta desafiante en el margen de Prov. al preguntar qu\u00e9 pasa con la sabidur\u00ed\u00ada cuando uno muere. La muerte cancela todos los valores, incluyendo la sabidur\u00ed\u00ada, y el significado de la vida no puede radicar en lograr algo que luego se perder\u00e1. Es mejor, dice Ecl., ver la vida como una oportunidad para gozarse (Ecl. 2:4); porque la alegr\u00ed\u00ada no es una posesi\u00f3n que se acumula y que al fin pueda ser destruida, se usa y se gasta en el proceso de vivir. El libro de Job tambi\u00e9n encara la ideolog\u00ed\u00ada de Prov. pero de una manera distinta. En el pensamiento de Prov. un hombre como Job es un imposible. Si es verdaderamente justo, tendr\u00e1 vida, riqueza y buena salud. Pero el libro de Job presenta a alguien que es justo y a la vez sufre. Y al mismo tiempo muestra que una actitud aut\u00e9nticamente religiosa no es la de pasiva resignaci\u00f3n a los pesares, sino que incluye la valent\u00ed\u00ada de comenzar una disputa con Dios.<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1:1\u20142:13\tPr\u00f3logo<br \/>\n1:1-5\tEscena 1: Job y su integridad<br \/>\n1:6-12\tEscena 2: La reuni\u00f3n celestial<br \/>\n1:13-22\tEscena 3: La primera prueba<br \/>\n2:1-6\tEscena 4: Nuevamente la reuni\u00f3n celestial<br \/>\n2:7-13\tEscena 5: La segunda prueba<\/p>\n<p>3:1\u201431:40\tEl di\u00e1logo<br \/>\n3:1-26\tPrimer discurso de Job en el que expresa su dolor.<br \/>\n4:1\u20145:27\tPrimer discurso de Elifaz: \u00abS\u00e9 paciente; todo se solucionar\u00e1.\u00bb<br \/>\n6:1\u20147:21\tSegundo discurso de Job: \u00abDios, d\u00e9jame tranquilo.\u00bb<br \/>\n8:1-22\tPrimer discurso de Bildad: \u00abSi eres inocente no morir\u00e1s.\u00bb<br \/>\n9:1\u201410:22\tTercer discurso de Job, en el que reconoce que no puede obligar a Dios a ser justo.<br \/>\n11:1-20\tPrimer discurso de Zofar: \u00ab\u00c2\u00a1Arrepi\u00e9ntete!\u00bb<br \/>\n12:1\u201414:22\tCuarto discurso de Job: La \u00absabidur\u00ed\u00ada\u00bb de sus amigos y la justicia de Dios.<br \/>\n15:1-35\tSegundo discurso de Elifaz: \u00abCu\u00ed\u00addate del destino del imp\u00ed\u00ado.\u00bb<br \/>\n16:1\u201417:16\tQuinto discurso de Job: \u00ab\u00bfMorir\u00e9 sin vindicaci\u00f3n?\u00bb<br \/>\n18:1-21\tSegundo discurso de Bildad: M\u00e1s sobre el terrible destino del imp\u00ed\u00ado.<br \/>\n19:1-29\tSexto discurso de Job, en el que reacciona con ira.<br \/>\n20:1-29\tSegundo discurso de Zofar: \u00abTienes que arrepentirte o ser\u00e1s destruido.\u00bb<br \/>\n21:1-34\tS\u00e9ptimo discurso de Job: \u00abLos imp\u00ed\u00ados prosperan y los justos sufren.\u00bb<br \/>\n22:1-30\tTercer discurso de Elifaz: La gran maldad de Job.<br \/>\n23:1\u201424:25\tOctavo discurso de Job: \u00abDios deber\u00ed\u00ada estar siempre a disposici\u00f3n.\u00bb<br \/>\n25:1-6\tTercer discurso de Bildad: \u00ab\u00bfC\u00f3mo puede el hombre ser justo delante de Dios?\u00bb<br \/>\n26:1-14\tNoveno discurso de Job: \u00abVuestro consejo no ha servido para nada.\u00bb<br \/>\n27:1\u201428:28\tD\u00e9cimo discurso de Job: La sabidur\u00ed\u00ada de Dios.<br \/>\n29:1\u201431:40\tUnd\u00e9cimo discurso de Job, en que reflexiona sobre sus males<\/p>\n<p>32:1\u201437:24\tDiscursos de Elih\u00fa<br \/>\n32:1\u201433:33\tPrimer discurso de Elih\u00fa: \u00abEl sufrimiento es una advertencia de Dios.\u00bb<br \/>\n34:1-37\tSegundo discurso de Elih\u00fa: \u00abJob se equivoca al acusar a Dios de ser injusto.\u00bb<br \/>\n35:1-16\tTercer discurso de Elih\u00fa: \u00abJob no debi\u00f3 quejarse sino clamar a Dios.\u00bb<br \/>\n36:1\u201437:24\tCuarto discurso de Elih\u00fa: En alabanza del poder y la sabidur\u00ed\u00ada de Dios.<\/p>\n<p>38:1\u201442:6\tDiscursos del Se\u00f1or<br \/>\n38:1\u201440:2\tPrimer discurso de Dios: \u00abConsidera el misterio de la creaci\u00f3n.\u00bb<br \/>\n40:3-5\tPrimera respuesta de Job: No tiene nada que objetar.<br \/>\n40:6\u201441:34\tSegundo discurso de Jehovah: \u00abConsidera el poder de la creaci\u00f3n.\u00bb<br \/>\n42:1-6\tSegunda respuesta de Job: Sus demandas se convierten en adoraci\u00f3n.<\/p>\n<p>42:7-17\tEp\u00ed\u00adlogo<br \/>\n42:7-9\tReivindicaci\u00f3n delante de los amigos<br \/>\n42:10-17\tReivindicaci\u00f3n p\u00fablica<br \/>\nComentario<\/p>\n<p>1:1-2:13 PROLOGO<br \/>\nEste pr\u00f3logo en prosa incluye cinco escenas, art\u00ed\u00adsticamente ordenadas; la primera, tercera y quinta (1:1\u201315, 13\u201322; 2:7\u201313) se desarrollan en la tierra; la segunda y cuarta (1:6\u201312; 2:1\u20136) en el cielo. Job y los dem\u00e1s personajes en la tierra ignoran lo que sucede en el plano celestial; es \u00fanicamente a nosotros, los lectores, que se nos revela el secreto de por qu\u00e9 sufre Job.<\/p>\n<p>1:1-5 Escena 1: Job y su integridad<br \/>\nJob no es israelita, es uno del \u2020\u0153pueblo del oriente\u2020\u009d (ver nota de la RVARVA Reina-Valera Actualizada), es decir, al oriente del Jord\u00e1n (Uz es Edom, al sudeste de Israel). Es, sin embargo, un adorador del Dios verdadero, aunque lo llama Elohim (Dios), no Jehovah, el nombre personal de Dios. Job es un hombre \u00ed\u00adntegro; esto significa que era sin reproche, no que fuera impecablemente perfecto. Una consecuencia de su integridad es que tiene una familia ideal: los n\u00fameros siete y tres, que suman diez, simb\u00f3licamente sugieren lo completo (los mismos n\u00fameros simb\u00f3licos aparecen en el recuento de sus posesiones). En el mundo de los patriarcas, las asnas, valiosas por su leche, y sus cr\u00ed\u00adas eran m\u00e1s preciadas que los asnos. Pero, \u00c2\u00a1qu\u00e9 distinto el caso de hijos e hijas! Cada uno de los hijos varones de Job vive en su propia casa; teniendo un padre tan rico como Job, pueden vivir como pr\u00ed\u00adncipes. Cuando se re\u00fanen para celebrar sus cumplea\u00f1os, Job se asegura de que nada incorrecto suceda entre los participantes. Como cabeza de la familia, Job act\u00faa como sacerdote, ofreciendo sacrificios en caso de que sus hijos accidentalmente hayan dicho o hecho algo irreligioso. Toda la escena es de armon\u00ed\u00ada y tranquilidad dom\u00e9stica, pero la figura de extrema riqueza, extrema comodidad y extremos escr\u00fapulos ya sugiere alguna violencia que pronto interrumpir\u00e1 esta perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>1:6-12 Escena 2: La reuni\u00f3n celestial<\/p>\n<p>En contraste con esas inocentes celebraciones familiares, en el cielo se desarrolla una reuni\u00f3n mucho m\u00e1s trascendental, la de los hijos de Dios. Son los cortesanos de Dios, los \u00e1ngeles (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n Isa. 6:1; Jer. 23:18, 22), y entre ellos se encuentra \u2020\u0153el Satan\u00e1s\u2020\u009d (no s\u00f3lo \u2020\u0153Satan\u00e1s\u2020\u009d). No es el diablo personal sino uno de los siervos de Dios (el nombre significa \u2020\u0153adversario\u2020\u009d). El Satan\u00e1s es ciertamente el adversario de Job, pero en esta escena no es un enemigo de Dios; porque todo lo que hace es aprobado por Dios, y no puede actuar sin su autorizaci\u00f3n. Su tarea normal es actuar como los ojos y o\u00ed\u00addos de Dios sobre la tierra.<br \/>\nJob es alguien de quien Dios puede jactarse; pocos son los que en el ATAT Antiguo Testamento son llamados por el t\u00ed\u00adtulo de dignidad mi siervo ( p. ej.p. ej. Por ejemplo 2 Sam. 7:5; Isa. 42:1). El Satan\u00e1s no duda de lo bueno que es Job; lo que pone en tela de juicio es si Job es justo por amor a la justicia o por amor a la recompensa que se obtiene por ser justo.<\/p>\n<p>1:13-22 Escena 3: La primera prueba<\/p>\n<p>En esta escena central, cuatro mensajeros se acercan a Job, anunci\u00e1ndole cuatro desastres. Los desastres (dos naturales, dos causados por seres humanos) atacan desde todas partes: los sabeos (15) vienen del sur (Seba); los caldeos (17) del norte; el rel\u00e1mpago (fuego de Dios, 16) viene de las tormentas que entran del Mediterr\u00e1neo al oeste; y el fuerte viento (19) viene del desierto al este. Vemos a Job tan abrumado por las calamidades que no tiene tiempo de recobrarse de una antes de que llegue el pr\u00f3ximo mensajero.<br \/>\nLa reacci\u00f3n de Job no es echar la culpa de los eventos naturales ni de los enemigos humanos (el Se\u00f1or quit\u00f3), ni olvidar las bendiciones de Dios (el Se\u00f1or dio), ni cerrar los ojos a la realidad (quit\u00f3), sino alabar al Se\u00f1or tanto por lo bueno como por lo malo (21). La confianza de Jehovah en Job prueba ser justificada.<br \/>\nEl vientre de la madre de Job a quien volver\u00e1 al morir ha de entenderse probablemente como la madre tierra, de la cual fueron creados los humanos.<\/p>\n<p>2:1-6 Escena 4: Nuevamente la reuni\u00f3n celestial<br \/>\nEl informe de Dios sobre Job es que todav\u00ed\u00ada se aferra a su integridad, o sea que su vida sigue siendo tan justa como siempre. Satan\u00e1s ahora acepta que Job puede sufrir cualquier dificultad externa piadosamente siempre y cuando no sea \u00e9l afligido en lo f\u00ed\u00adsico; dice que ser\u00ed\u00ada una cuesti\u00f3n muy distinta si fuera perjudicado personalmente. \u00c2\u00a1Piel por piel! (4) puede significar que Job ha salvado su propio pellejo debido a que acept\u00f3 en forma p\u00ed\u00ada la muerte de sus hijos; pero es m\u00e1s probable que si Dios ataca ahora a Job mismo, se encontrar\u00e1 con que \u00e9ste le atacar\u00e1 a \u00e9l, maldici\u00e9ndolo.<\/p>\n<p>2:7-13 Escena 5: La segunda prueba<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n llega r\u00e1pidamente a su cl\u00ed\u00admax, al disolverse la cuarta escena en la quinta. Cuando Satan\u00e1s se retira de la presencia de Dios finaliza la cuarta escena, y el afligir a Job inicia la quinta; no hay un intervalo de tiempo entre la autorizaci\u00f3n que Dios da del sufrimiento y la aflicci\u00f3n de Satan\u00e1s sobre Job.<br \/>\nJob hab\u00ed\u00ada ido a sentarse sobre las cenizas fuera de la ciudad para cumplir con los ritos de duelo. Para expresar su sentido de desolaci\u00f3n y aislamiento, se aparta de la sociedad y se identifica con la basura. Mientras se encuentra all\u00ed\u00ad sentado es afligido por llagas malignas (7), y usa pedazos de vasijas de barro rotas que saca de la basura para rascarse y aliviar su comez\u00f3n. Estas llagas son obviamente alguna enfermedad de la piel (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:5; 30:30), no puede probarse que fueran espec\u00ed\u00adficamente elefantiasis o lepra. Job tiene a la vez muchos otros s\u00ed\u00adntomas, como p\u00e9rdida de peso (19:20), fiebre (30:30), pesadillas (7:14) e insomnio (7:4), pero \u00e9stos bien pueden ser expresiones psicosom\u00e1ticas de su depresi\u00f3n m\u00e1s bien que los efectos de la enfermedad de la piel. Otras referencias a su sufrimiento son probablemente metaf\u00f3ricas, como cuando se queja de que se le est\u00e1n pudriendo los huesos (30:17) o que se est\u00e1 quemando (30:30).<br \/>\nLa esposa de Job ha de haberse sentido v\u00ed\u00adctima de la injusticia de su marido, porque el resultado de toda la piedad de \u00e9l ha sido exclusivamente para quitarle a sus diez hijos, su posici\u00f3n social y sus medios de vida. Y se espera que ella mantenga su lealtad a \u00e9l a pesar de su culpabilidad por asociaci\u00f3n que ahora le adjudican. Sea por su odio a Dios por lo que le ha hecho a Job, o por su anhelo de que el sufrimiento de su esposo acabe pronto, urge a Job a que maldiga a Dios (9) causando as\u00ed\u00ad su propia muerte. Job no la reprocha por sugerir que blasfeme, sino por hablar como una mujer insensata. Con esto, probablemente se refiere a las mujeres de clase baja, irreligiosas, incapaces de comprender la verdad sobre la que se basan los hechos. Job tiene cierta aristocracia, y aunque en este momento no cuenta con su riqueza, poco entiende de la situaci\u00f3n de los permanentemente pobres (cf.cf. Confer (lat.), compare 30:2\u20138). La respuesta de Job a su esposa es que Dios tiene la libertad de enviar el bien y el mal ya que da y tambi\u00e9n quita (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:21). No es \u00e9sta una resignaci\u00f3n fatalista a la voluntad de un Dios imposible de conocer, sino una especie de confianza de que Dios sabe lo que est\u00e1 haciendo. Al decir que Job no pec\u00f3 con sus labios (10), el relator no quiere significar que pecara en lo que pensaba; quiere decir que ha retrucado el reclamo del Satan\u00e1s de que pecar\u00ed\u00ada con sus labios maldiciendo a Dios si era atacado f\u00ed\u00adsicamente.<br \/>\nJob, siendo un se\u00f1or de gran importancia (1:3), tiene amigos en varios pa\u00ed\u00adses, aunque no podemos con certeza identificar sus procedencias. Sus intenciones hacia Job son buenas, no lo dudemos; pero es extra\u00f1o que cuando ven lo mucho que sufre no le ofrecen ning\u00fan consuelo. No le dirigen para nada la palabra, sino que empiezan a tratarlo como si ya estuviera muerto. Creen que est\u00e1n expresando sus condolencias (y nuestro silencio receptivo hacia alguien con problemas puede ser beneficioso), pero su duelo por siete d\u00ed\u00adas y siete noches (13) inevitablemente produjo separaci\u00f3n. Como lo demuestran las palabras m\u00e1s adelante, no pueden creer que Job no merece, en cierto grado, el sufrimiento que ahora est\u00e1 pasando. Aceptan sin cr\u00ed\u00adticas la teolog\u00ed\u00ada ortodoxa que atribuye todo el sufrimiento a la pecaminosidad humana.<br \/>\n3:1-31:40 EL DIALOGO<\/p>\n<p>3:1-26 Primer discurso de Job en el que expresa su dolor<\/p>\n<p>Con este mon\u00f3logo de Job nos encontramos de pronto lanzados de la grandeza \u00e9pica y lo premeditado del pr\u00f3logo (caps. 1, 2) a la dram\u00e1tica desesperaci\u00f3n de la poes\u00ed\u00ada (3:1\u201342:6); de las descripciones externas del sufrimiento a la experiencia interior de Job. En el discurso se nota un movimiento desde el pasado (3\u201310) hacia el futuro (20\u201326), y de la experiencia del hombre Job (3\u201319) proyect\u00e1ndose hacia afuera para abarcar la experiencia de la humanidad en general (20\u201322).<br \/>\nEn este discurso no hay menci\u00f3n alguna al significado del sufrimiento, ni pregunta sobre si es merecido o no, ni cavilaciones sobre su origen. Job no se adjudica la culpa, ni culpa a Dios. Eso vendr\u00e1 m\u00e1s adelante, pero aqu\u00ed\u00ad tenemos sencillamente al hombre Job en la violencia de su dolor.<br \/>\n3:3\u201310 Maldice el d\u00ed\u00ada en que fue concebido y en que naci\u00f3. Una maldici\u00f3n por lo general va dirigida al futuro, pero tal es la desesperaci\u00f3n de Job que expresa su maldici\u00f3n hacia el pasado. Es, sin dudas una maldici\u00f3n completamente in\u00fatil, porque el pasado no puede ser cambiado. Desea que el d\u00ed\u00ada de su nacimiento y concepci\u00f3n (considerado po\u00e9ticamente como un solo evento) pudiera ser borrado (4\u20136a) de manera que ni hubiera aparecido en el calendario del a\u00f1o (6b, c); desea que los hechiceros que ponen una maldici\u00f3n sobre los d\u00ed\u00adas pudieran haberlo convertido en uno de los d\u00ed\u00adas de mala suerte, en que a sus padres les hubiera resultado imposible concebirlo o que su madre lo diera a luz (8a, 10a). 8 Ciertos hechiceros de la antig\u00fcedad por lo visto cre\u00ed\u00adan que pod\u00ed\u00adan instigar al Leviat\u00e1n, el monstruo marino (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 104:26; Isa. 27:1) y drag\u00f3n del caos, que pod\u00ed\u00ada tragarse el sol, causando as\u00ed\u00ad la oscuridad de un eclipse.<br \/>\n3:11\u201319 Desea haber podido morir al nacer. Job pasa en este discurso de la desesperaci\u00f3n a las preguntas. Ya que la maldici\u00f3n sobre el d\u00ed\u00ada de su nacimiento obviamente nunca hab\u00ed\u00ada sido echada, pasa a preguntar por qu\u00e9, ya que tuvo que nacer, no pudo haber muerto al nacer (11a) o, por lo menos nacer muerto (16). La muerte ahora se ha convertido en algo m\u00e1s dulce que la vida, y compara la paz silenciosa y el descanso del mundo subterr\u00e1neo (Seol) con su presente destino lleno de aflicciones y ansiedad (13\u201319).<br \/>\n14 Los reyes del Oriente con frecuencia hac\u00ed\u00adan alarde de haber reconstruido las ruinas de ciudades famosas del pasado.<br \/>\n3:20\u201326 El enigma del sufrimiento en la existencia. Job sigue con una pregunta m\u00e1s amplia. Ahora no s\u00f3lo pregunta por qu\u00e9, ya que naci\u00f3, \u00e9l mismo tiene que seguir viviendo, sino tambi\u00e9n por qu\u00e9 las personas en general no pueden sencillamente morir cuando est\u00e1n listas (20\u201323). En los \u00faltimos vers\u00ed\u00adculos (24\u201326) nuevamente habla directamente de s\u00ed\u00ad mismo. Todo el poema termina con la nota que ha resonado a lo largo del mismo: A diferencia del descanso del mundo subterr\u00e1neo, que es lo que anhela, la vida de Job no tiene tranquilidad, quietud ni sosiego, sino s\u00f3lo desesperaci\u00f3n.<br \/>\n23 Anteriormente, el cerco protector de Dios alrededor de su vida (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:10) le hab\u00ed\u00ada asegurado su bienestar; pero ahora que quiere morir, piensa en la preservaci\u00f3n de su vida por parte de Dios \u00fanicamente como una prolongaci\u00f3n de su miseria; el cerco se ha convertido en una prisi\u00f3n en lugar de un muro de defensa. 25 El temor anterior de Job sobre desastres futuros explica su gran cuidado de asegurar que no se adjudique ning\u00fan pecado a su familia (1:5; cf.cf. Confer (lat.), compare 15:20\u201326).<\/p>\n<p>4:1-5:27 Primer discurso de Elifaz: \u2020\u0153S\u00e9 paciente, todo se solucionar\u00e1.\u2020\u009d<\/p>\n<p>Elifaz, como todos los amigos de Job, tiene la intenci\u00f3n de ofrecerle su apoyo en su sufrimiento, y ninguno trae un mensaje m\u00e1s reconfortante que este amigo. Pero hay aqu\u00ed\u00ad una iron\u00ed\u00ada, como en todos los discursos de los amigos: Porque el autor no acepta su concepto dogm\u00e1tico de que el sufrimiento siempre es merecido, y se propone mostrar que el supuesto consuelo es una crueldad.<br \/>\nLa esencia del primer discurso de Elifaz a Job es: Como todos bien sabemos, eres un hombre piadoso. No tienes, entonces, raz\u00f3n para desesperarte, porque los inocentes no terminan sufriendo. Sufres ahora porque no eres perfecto y necesitas alguna \u2020\u0153correcci\u00f3n\u2020\u009d o \u2020\u0153disciplina\u2020\u009d (5:17); pero eso pronto acabar\u00e1 porque eres b\u00e1sicamente un buen hombre (4:6). En resumen, el mensaje a Job es: \u2020\u0153S\u00e9 paciente, todo se solucionar\u00e1.\u2020\u009d<br \/>\n4:2\u20136 \u2020\u0153Eres un hombre piadoso.\u2020\u009d La aut\u00e9ntica preocupaci\u00f3n de Elifaz por Job se nota en sus primeras palabras; es respetuoso, casi pidiendo disculpas (2a). No es despreciativo cuando recuerda a Job cu\u00e1nto ha reconfortado a otros en circunstancias similares (3, 4); es el m\u00e1s suave de los reproches cuando le dice: Pero ahora te sucede a ti y te impacientas (5). El aliento que Job daba a otros, como un acto de verdadera piedad, es una buena raz\u00f3n de por qu\u00e9 puede esperar que Dios pronto lo restaurar\u00e1.<br \/>\n4:7\u201311 \u2020\u0153Los inocentes nunca mueren.\u2020\u009d Al describir a los imp\u00ed\u00ados, Elifaz no quiere sugerir que Job fuera uno de ellos. Al contrario, le est\u00e1 diciendo a Job que no hay raz\u00f3n para su ansiedad ya que no es uno de los malos, que siembran sufrimiento y cosechan lo mismo (8; cf.cf. Confer (lat.), compare Os. 10:13; G\u00e1l. 6:7).<br \/>\n4:12\u201321 \u2020\u0153A pesar de ello, aun los p\u00ed\u00ados no son perfectos.\u2020\u009d Para apoyar su argumento de que aun los justos no son perfectos, Elifaz relata su visi\u00f3n nocturna (12\u201316) y de ella saca conclusiones (17\u201321). Elifaz se cree muy audaz por tener esta percepci\u00f3n prof\u00e9tica. El autor quiz\u00e1 quiera que nos haga cierta gracia la declaraci\u00f3n de Elifaz de haber recibido una revelaci\u00f3n divina de lo que la mayor\u00ed\u00ada de las personas normales, sin haber recibido educaci\u00f3n teol\u00f3gica, ya dan por sentado: \u00bfSer\u00e1 el mortal m\u00e1s justo que Dios? (17). Aunque las palabras debieran traducirse: \u2020\u0153\u00bfPuede un mortal ser justo [es decir absolutamente sin pecado] a los ojos de Dios?\u2020\u009d, la idea es todav\u00ed\u00ada obvia y trivial. Lo que es m\u00e1s, no es apropiada para el caso de Job. No est\u00e1 sufriendo alguna leve aflicci\u00f3n por no ser absolutamente perfecto en lo moral; ha sido totalmente devastado. Y aunque no ha sido muerto (no ha perecido por la mano de Dios como los malos del v. 9), en cierta forma su condici\u00f3n es peor que la de los inicuos; porque desea estar muerto, pero Dios insiste en mantenerlo vivo (3:20\u201323).<br \/>\n14 El sue\u00f1o o visi\u00f3n que lo despert\u00f3, asust\u00f3 a Elifaz porque percibi\u00f3 la presencia de lo sobrenatural. 18 Ni los siervos celestiales de Dios, sus \u00e1ngeles, son infaliblemente perfectos (no hay aqu\u00ed\u00ad la idea de \u00e1ngeles \u2020\u0153malos\u2020\u009d); cuanto menos lo son los mortales quienes, a diferencia de los \u00e1ngeles, pueden morir en un solo d\u00ed\u00ada (20a), y pueden ser tan insignificantes (comparados con los \u00e1ngeles) que pueden morir sin que nadie lo note (20b) y sin lograr la clase de sabidur\u00ed\u00ada que rige la vida de Elifaz y sus amigos (21).<br \/>\n5:1\u20137 \u2020\u0153Es de esperarse que uno sufra.\u2020\u009d Elifaz no puede creer que Job realmente quiera morir (como lo expresara en el cap. 3), y supone ahora que Job ha de estar buscando alguna manera de ser liberado de su sufrimiento. Elifaz dice que si esto es lo que busca Job, mejor que lo olvide, porque no hay poder, ni siquiera entre los seres celestiales, que pueda librar a Job de su sufrimiento. El sufrimiento es algo natural para los seres humanos; siempre se est\u00e1n creando problemas para ellos mismos (el v. 7 debiera quiz\u00e1 traducirse: \u2020\u0153Es el hombre quien concibe sufrimiento para s\u00ed\u00ad\u2020\u009d).<br \/>\nEste ciclo de causa y efecto resulta especialmente claro en el caso del necio (2) cuyo apasionamiento y angustia lo llevan a la ruina. Elifaz no est\u00e1 queriendo decir que Job sea un necio, \u00c2\u00a1pero nos sorprende la insensibilidad de Elifaz hacia la desgracia de Job cuando habla de que la casa del necio recibe maldici\u00f3n (3; cf.cf. Confer (lat.), compare 25)! Lo que est\u00e1 queriendo expresar es que ni el justo Job puede esperar escapar totalmente de dicho sufrimiento; la aflicci\u00f3n no se produce a s\u00ed\u00ad misma (6) sino que es producida por la gente (7).<br \/>\n5:8\u201316 \u2020\u0153Lo \u00fanico que puedes hacer es entregar tu caso a Dios.\u2020\u009d Elifaz vuelve a enfocar su tema anterior de que Job es esencialmente un hombre p\u00ed\u00ado por lo que no debe desanimarse (4:2\u20136), y ahora le recomienda que tenga paciencia: Si fuera yo, dice, dejar\u00ed\u00ada mi causa en las manos de Dios (8), porque es el gran transformador de los destinos (11\u201316). En esta poderosa descripci\u00f3n de las obras de Dios, Elifaz se entusiasma un poco con su propia ret\u00f3rica. Mucho de su contenido no se aplica para nada a Job; el \u00fanico punto de conexi\u00f3n es que Job, como los humillados y los pobres (11, 15), puede tener esperanza de que Dios transforme dram\u00e1ticamente sus desgracias actuales.<br \/>\n8 Elifaz dice por lo menos una cosa sensible: Yo \u2020\u00a6 apelar\u00ed\u00ada a Dios. Esta es la parte del consejo de los amigos que Job s\u00ed\u00ad sigue, aunque es dudoso que necesite que Elifaz le anime a hacerlo. Su causa se refiere tanto a su desgracia presente como a su \u2020\u0153causa\u2020\u009d en un sentido m\u00e1s legal, que varias veces escucharemos a Job presentando ante Dios en discursos futuros (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:20, 21; 10:18\u201322; 13:20\u201323). 11\u201316 Aqu\u00ed\u00ad los hechos destructores de Dios (12\u201314) se encuentran dentro del marco de sus hechos redentores (10, 11, 15), por lo que el principal efecto de esta figura de Dios en acci\u00f3n es dar esperanza al necesitado (16; cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 1:51\u201353).<br \/>\n5:17\u201327 \u2020\u0153Si as\u00ed\u00ad lo haces, Dios te restaurar\u00e1.\u2020\u009d Elifaz aconseja a Job que si s\u00f3lo espera con paciencia para que Dios obre, descubrir\u00e1 que el sufrimiento que est\u00e1 viviendo es un sufrimiento disciplinario (17) y que \u00e9l \u2020\u0153es el que hiere y el que venda la herida\u2020\u009d (18, BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n). Elifaz se ha propuesto terminar su discurso con una nota positiva. \u00c2\u00a1Piensa (y esto tambi\u00e9n es ir\u00f3nico) que le est\u00e1 haciendo un favor a Job al decirle lo bien que en realidad est\u00e1! \u00c2\u00a1Bienaventurado es el hombre a quien Dios disciplina! (17), como si tuviera derecho a decirle a Job qu\u00e9 bendici\u00f3n es estar sufriendo la p\u00e9rdida de su familia y de su sustento.<br \/>\nPero la imagen que presenta no es totalmente color de rosas: Existen condiciones que Job debe cumplir. No debe menospreciar la correcci\u00f3n del Todopoderoso (17) y debe escuchar el consejo de Elifaz y aplicarlo a su propio caso (27). Vistas superficialmente, estas no parecen ser condiciones dif\u00ed\u00adciles de cumplir, pero sin duda es imposible que Job las acepte. \u00bfC\u00f3mo puede aceptar la \u2020\u0153disciplina\u2020\u009d de Dios si no considera a su sufrimiento como una disciplina sino como una cruel injusticia? \u00bfY c\u00f3mo puede aplicar el consejo de Elifaz a su propio caso cuando sabe que es el producto de una reflexi\u00f3n teol\u00f3gica y que no tiene nada que ver con la experiencia vivida?<\/p>\n<p>6:1-7:21 Segundo discurso de Job: \u2020\u0153Dios, d\u00e9jame tranquilo.\u2020\u009d<\/p>\n<p>El discurso de Elifaz no ha tocado para nada el problema de Job. As\u00ed\u00ad que, en general, Job no le hace ning\u00fan caso. Esta es una caracter\u00ed\u00adstica muy t\u00ed\u00adpica del libro, con los diversos contribuyentes hablando sin que los dem\u00e1s presten atenci\u00f3n, y es obviamente algo que el libro est\u00e1 queriendo expresar sobre las dificultades al procurar que la teolog\u00ed\u00ada concuerde con la vida real.<br \/>\nEn este poderoso discurso aparecen tres movimientos. En el primero (6:1\u201313), que es un soliloquio dirigido a nadie en particular, Job va mucho m\u00e1s all\u00e1 de su posici\u00f3n en el cap. 3. En aqu\u00e9l, hab\u00ed\u00ada deseado no haber nacido, y preguntaba por qu\u00e9, ya que hab\u00ed\u00ada nacido, es obligado a seguir viviendo. Pero ahora, anhela una muerte inmediata (6:8, 9). En el segundo movimiento (6:14\u201330), Job se dirige a sus amigos quej\u00e1ndose de que lo han privado de lo \u00fanico que esperaba de ellos: su simpat\u00ed\u00ada comprensiva. En el tercer movimiento del discurso (7:1\u201321), sorprendentemente se dirige a Dios. Por ahora no le pide nada a Dios excepto que lo deje tranquilo para poder vivir el resto de sus d\u00ed\u00adas libre de dolor. Pero por supuesto aqu\u00ed\u00ad hay algo m\u00e1s que lo que se nota a primera vista; porque el propio acto de rogar a Dios que se aparte de \u00e9l es en realidad el acto de acercarse a \u00e9l.<br \/>\n6:1\u201313 \u2020\u0153\u00c2\u00a1Que Dios me quite la vida!\u2020\u009d Al principio de este discurso en realidad no se est\u00e1 dirigiendo a Dios sino expresando un melanc\u00f3lico anhelo de que Dios diera un r\u00e1pido fin a su sufrimiento. El pasaje clave de esta secci\u00f3n lo constituyen los vv. 8, 9: \u00c2\u00a1Qui\u00e9n hiciera que se cumpliese mi petici\u00f3n, y que Dios me concediese mi anhelo; que Dios se dignara aplastarme \u2020\u00a6 ! Job siente que si pudiera morir en ese momento, antes de que su sufrimiento lo llevara a blasfemar, por lo menos podr\u00ed\u00ada tener el consuelo de no haber negado las palabras, los mandamientos, del Santo.<br \/>\nElifaz ha instado a Job a ser paciente, pero la paciencia requiere una fuerza que Job no tiene (11\u201313). Elifaz no ha reconocido qu\u00e9 carga lleva Job. Si sus miserias pudieran pesarse pesar\u00ed\u00adan m\u00e1s que la arena de los mares (3); con raz\u00f3n pues, sus palabras han sido apresuradas (o sea, \u2020\u0153desesperadas\u2020\u009d). Job por nada se disculpa, nada confiesa. Como en el pr\u00f3logo (1:21; 2:10), reconoce que en el fondo su sufrimiento procede de Dios; en este poema sus dolores son los resultados de las venenosas flechas del Todopoderoso (Shaddai) mientras que los terrores de Dios, su enemigo, han sido preparados para librar la batalla en su contra (4). No es el dolor f\u00ed\u00adsico ni el tormento mental lo que le pesa hasta vencerlo; es el tener conciencia de que se ha convertido en el enemigo de Dios.<br \/>\n5, 6 Los clamores de Job tienen su raz\u00f3n de ser, as\u00ed\u00ad como los tienen las quejas del asno o el buey cuando sus necesidades no son satisfechas. Las necesidades de Job no han sido satisfechas; al menos no por Elifaz, cuyas palabras son ins\u00ed\u00adpidas y cuyo consejo no se puede tragar mejor que la \u2020\u0153clara del huevo\u2020\u009d (6, BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n).<br \/>\n11-13 La debilidad que vuelve a sentir Job no es tanto una debilidad f\u00ed\u00adsica como psicol\u00f3gica. Ya no le quedan recursos interiores; el sentido de su propio valor ha sido socavado porque comprende que no existe raz\u00f3n en s\u00ed\u00ad mismo para que Dios lo est\u00e9 tratando con tanta crueldad.<br \/>\n6:14\u201330 \u2020\u0153Hab\u00e9is sido amigos en quienes no he podido confiar.\u2020\u009d Job acaba de quejarse de que no le quedan fuerzas (13), pero ahora procede a un ataque amargo y sarc\u00e1stico contra sus amigos. Su depresi\u00f3n se ha convertido en ira. Empieza con indirectas, con la imagen de un arroyo o torrente temporal que nunca tiene agua cuando se necesita. Acusa a sus amigos de no haber pagado su deuda de amistad que ser\u00ed\u00ada su lealtad, la lealtad de la amistad y aceptaci\u00f3n sin reservas pase lo que pase. Los amigos interpretan la \u2020\u0153lealtad\u2020\u009d como algo distinto. Ofrecen su simpat\u00ed\u00ada y su apoyo, pero s\u00f3lo en lo que sea realista. No pueden decir \u2020\u0153mi amigo, est\u00e9s o no en lo correcto\u2020\u009d, cuando los sufrimientos de Job prueban claramente que ha actuado mal y est\u00e1 siendo disciplinado por Dios por alg\u00fan pecado. \u00bfC\u00f3mo pueden ignorar la evidencia ante sus ojos y lo que han aprendido y alentar a Job en lo que ellos creen ser\u00ed\u00ada una posici\u00f3n falsa, farisaica?<br \/>\n21 Los amigos, dice Job, tienen miedo de identificarse demasiado con \u00e9l, no sea que caigan ellos tambi\u00e9n bajo el juicio de Dios. Lo tratan no como un amigo sino como a alguien que les ha pedido un pr\u00e9stamo; \u00c2\u00a1le dan abundancia de consejos pero nada de dinero (22, 23)! Job les pide a los amigos que identifiquen el crimen por el cual \u00e9l est\u00e1 sufriendo. Eso ser\u00ed\u00ada todo lo que se necesitar\u00ed\u00ada para aquietarlo.<br \/>\n7:1-21 \u2020\u0153\u00bfPor qu\u00e9, oh Dios, me dejas seguir viviendo?\u2020\u009d Otra vez el deseo de morir se apodera de Job, pero esta vez entrelazado con su experiencia de lo in\u00fatil y miserable de la vida humana en general y con una apelaci\u00f3n a Dios para que lo deje tranquilo a fin de poder morir en paz.<br \/>\n1\u201310 Job proyecta aqu\u00ed\u00ad su propia desesperaci\u00f3n sobre la existencia humana en general: El destino que en com\u00fan tiene la humanidad es una milicia (1). Su depresi\u00f3n lleva ahora no tanto a la ira sino a un lamento sobre el trabajo pesado y est\u00e9ril de la vida. Sus d\u00ed\u00adas que son m\u00e1s veloces que la lanzadera del tejedor (6) son iguales a los d\u00ed\u00adas de la humanidad en general; la vida que es apenas un soplo (7) es el destino humano y el hecho de que el que desciende al Seol no volver\u00e1 a subir (9) es universal para la humanidad. Sin embargo, parad\u00f3jicamente, la vida que es tan breve puede ser tan tediosa: El suceso singular que Job anhela, la muerte, parece demorarse infinitamente, por lo que es como el esclavo que anhela la sombra (2). Los \u00fanicos cambios que nota son en la condici\u00f3n de sus costras, que un d\u00ed\u00ada se endurecen y otro, se resquebrajan con pus que supura (5).<br \/>\n11\u201316 Job ha tenido dos razones para hacer su sorprendente pedido de que Dios lo deje tranquilo (16). La primera ha sido la miseria de su vida llena de dolor (1\u20135); la segunda, la certidumbre de su pr\u00f3xima muerte (6\u201310). No tiene ya nada que perder. Pero de lo que tiene que quejarse es de que Dios, lejos de dejarlo tranquilo, lo trata como si fuera uno de los monstruos legendarios de las profundidades, Yam (el mar) o Tannin (monstruo marino) que tuvo que ser frenado por Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 38:8\u201311; Isa. 51:9). Es rid\u00ed\u00adculo que Dios imagine que Job pueda representar una amenaza a su universo, pero igualmente recibe la misma atenci\u00f3n que las fuerzas del caos (12).<br \/>\n17, 18 En esta amarga parodia del Sal. 8, Job vuelve al tema de lo desproporcionado (12). En el Salmo: \u2020\u0153\u00bfQu\u00e9 es el hombre?\u2020\u009d expresa la maravilla de que el ser humano, aparentemente insignificante en la escala del universo, es objeto del inter\u00e9s del Dios Todopoderoso. En Job: \u2020\u0153\u00bfQu\u00e9 es el hombre?\u2020\u009d empieza con una reprimenda a Dios de que la preocupaci\u00f3n de Dios por los seres humanos no ha sido para el beneficio de ellos sino para realizar un escrutinio cruel, un examen perpetuo, una crueldad inexplicable, un tormento s\u00e1dico.<br \/>\n19-21 Job no es m\u00e1s que uno de estos insignificantes seres humanos. Supongamos que realmente ha pecado. \u00bfPuede eso haber perjudicado tanto a Dios que lo tiene que castigar tan severamente? De cualquier manera, Job pronto morir\u00e1. \u00bfQu\u00e9 mal le puede resultar a Dios si difiere la ejecuci\u00f3n del castigo por un poquito de tiempo? No que el pecado humano sea trivial, pero el supuesto pecado por el cual est\u00e1 sufriendo no puede merecer tanta atenci\u00f3n de Dios. \u00bfPor qu\u00e9 no \u2020\u0153pasa por alto\u2020\u009d (m\u00e1s bien que perdonas) cualquier ofensa que se supone que Job haya hecho? Note que Job no confiesa nada.<\/p>\n<p>8:1-22 Primer discurso de Bildad: \u2020\u0153Si eres inocente no morir\u00e1s.\u2020\u009d<\/p>\n<p>Bildad, como los dem\u00e1s amigos, cree que el sufrimiento es castigo y que la muerte de los hijos de Job es prueba del pecado de ellos. Elifaz dio por hecho que Job era esencialmente un hombre justo, aunque temporariamente castigado por Dios debido a alguna falta como las que los mortales no pueden evitar. Pero Bildad tiene menos confianza en la justicia de Job. Todo su aliento a Job depende de la condici\u00f3n si fueras limpio y recto (6). Bildad no se muestra hostil hacia Job, pero le recomienda que examine su conciencia; porque es \u00fanicamente por medio de su inocencia que Job podr\u00e1 ser librado de sus calamidades.<br \/>\nLa mayor parte del discurso de Bildad (8\u201319) desarrolla el tema de que no hay efecto sin causa; la muerte de los imp\u00ed\u00ados ilustra el tema. El discurso concluye con una nota comparativamente alegre (20\u201323), y su mensaje a Job es: \u2020\u0153Si eres inocente no morir\u00e1s.\u2020\u009d<br \/>\n8:2\u20137 \u2020\u0153La muerte de tus hijos y la tuya.\u2020\u009d El concepto b\u00e1sico de Bildad es que no pervertir\u00e1 Dios el derecho (3). Si Dios ha enviado sufrimiento, entonces hubo alg\u00fan pecado que lo mereciera. El caso de los hijos de Job prueba la premisa de Bildad: Cuando tus hijos pecaron contra \u00e9l, \u00e9l los entreg\u00f3 en mano de su transgresi\u00f3n (4). En contraste, Job mismo no ha muerto, as\u00ed\u00ad que ha de ser inocente de cualquier cosa que merezca la muerte. Lo \u00fanico que tiene que hacer Job es buscar a Dios en oraci\u00f3n (5) y si fuera limpio y recto su oraci\u00f3n ser\u00e1 escuchada. Todo es claro para Bildad: Los destinos humanos concuerdan totalmente con los m\u00e9ritos humanos.<br \/>\n8:8\u201319 \u2020\u0153No hay efecto sin causa, como lo demuestra el caso de los malos.\u2020\u009d Bildad apela a la tradici\u00f3n (como lo hace Elifaz en 5:27) porque su propia experiencia no puede dilucidar el problema teol\u00f3gico del sufrimiento de Job. En dos escenas (11\u201313, 14\u201319), cada una concluyendo con su propio resumen, presenta el destino de los que viven sin Dios con una imagen del mundo de la naturaleza, queriendo decir que donde hay castigo tiene que haber tambi\u00e9n culpabilidad. En la primera, la planta de papiro que se seca por falta de agua prueba su premisa, y es tambi\u00e9n a la vez una met\u00e1fora del destino del imp\u00ed\u00ado. En la segunda, aparece la imagen de una telara\u00f1a como s\u00ed\u00admbolo de lo pasajero y de que no se puede depender de la confianza del imp\u00ed\u00ado (14, 15), que el arrancar una planta es una met\u00e1fora de la destrucci\u00f3n de la persona sin Dios.<br \/>\n8:20\u201322 \u2020\u0153Todav\u00ed\u00ada hay esperanza para ti.\u2020\u009d Bildad termina con una nota de esperanza: Dios no rechaza al \u00ed\u00adntegro (20). Y es obvio que cree que Job a\u00fan puede dar pruebas de ser un hombre tal. Pero la sabidur\u00ed\u00ada de Bildad es demasiado superficial para la situaci\u00f3n de Job. Y aqu\u00ed\u00ad tambi\u00e9n hay una cruel iron\u00ed\u00ada. Porque si Job hace lo que Bildad recomienda e \u2020\u0153implora la gracia del Todopoderoso\u2020\u009d (5) y aprovecha su piedad para obtener la salida de su sufrimiento, \u00bfno estar\u00e1, sin querer, probando que el Satan\u00e1s tiene raz\u00f3n, que Job no teme a Dios sin intenci\u00f3n de recibir recompensa?<\/p>\n<p>9:1-10:22 Tercer discurso de Job, en el que reconoce que no puede obligar a Dios a ser justo<\/p>\n<p>En estos cap\u00ed\u00adtulos alcanzamos un nivel m\u00e1s profundo de intensidad. En ellos escuchamos la declaraci\u00f3n m\u00e1s fuerte que Job haya hecho hasta ahora sobre su sentido de impotencia ( p. ej.p. ej. Por ejemplo 9:3, 4, 14\u201320, 30, 31) y de sentirse atrapado (9:15, 20, 27\u201331). Sobre todo vemos su creencia de que toda la aparente preocupaci\u00f3n de Dios por \u00e9l a lo largo de su vida no ha sido realmente para su beneficio sino a fin de adjudicarle culpa: Estas cosas ten\u00ed\u00adas escondidas en tu coraz\u00f3n \u2020\u00a6  [que] si peco, entonces me vigilas (10:13, 14). No sorprende que Job concluya este discurso repitiendo su deseo de no haber nacido (10:18, 19; cf.cf. Confer (lat.), compare 3:3\u201313) y clamando a Dios que lo deje tranquilo durante los pocos d\u00ed\u00adas que le quedan antes de su muerte (10:20\u201322; cf.cf. Confer (lat.), compare 17:16).<br \/>\nPero este discurso no es mera repetici\u00f3n, porque aqu\u00ed\u00ad Job tambi\u00e9n empieza a considerar la pregunta de c\u00f3mo ser\u00e1 vindicado, o que sea demostrado p\u00fablicamente que despu\u00e9s de todo \u00e9l ten\u00ed\u00ada raz\u00f3n. Admite que es un esfuerzo sin esperanza lograr que Dios lo declare inocente (9:2), y la desesperanza de ello lo sume, hacia el final del discurso, en una negra desesperaci\u00f3n (10:15, 16). Pero se ha convertido en una ambici\u00f3n que ahora no rechazar\u00e1, y su atractivo para \u00e9l se hace m\u00e1s fuerte al avanzar el libro (cf.cf. Confer (lat.), compare 13:13\u201323; 16:18\u201321; 19:23\u201327; 23:2\u201314).<br \/>\nJob no quiere significar que Dios sea injusto, aunque algunas l\u00ed\u00adneas podr\u00ed\u00adan leerse as\u00ed\u00ad (9:16, 20, 22, 24, 30, 31; 10:15). M\u00e1s bien quiere decir que es in\u00fatil tratar de obligar a Dios a hacer algo, aunque le d\u00e9 la vindicaci\u00f3n que se le debe. Su sufrimiento presente es una prueba silenciosa ante sus vecinos de que debe ser \u00e9l un terrible pecador, porque ellos, como los amigos, creen en la doctrina de la retribuci\u00f3n, que el sufrimiento se debe a la culpa. As\u00ed\u00ad que la vindicaci\u00f3n que Job necesita, y anhela, no es alguna proclamaci\u00f3n oral de que despu\u00e9s de todo es inocente, sino una restauraci\u00f3n p\u00fablica de su lugar en la sociedad, la sanidad de su enfermedad y la devoluci\u00f3n de sus posesiones.<br \/>\n9:2\u201313 \u2020\u0153No puedo obligar a Dios a vindicarme.\u2020\u009d Al preguntar \u00bfc\u00f3mo se ha de justificar un hombre ante Dios? Job no est\u00e1 hablando como lo har\u00ed\u00ada Pablo, de c\u00f3mo el pecador es \u2020\u0153justificado\u2020\u009d o declarado recto ante Dios, sino c\u00f3mo una persona recta puede ser \u2020\u0153justificada\u2020\u009d o vindicada p\u00fablicamente por Dios. Esto es porque Dios es Dios y no un ser humano; tiene sabidur\u00ed\u00ada y poder sin l\u00ed\u00admite (4), como lo demuestra su control sobre el universo. Job enfoca los aspectos m\u00e1s negativos del poder de Dios \u2014arranca las monta\u00f1as de su lugar, sacude la tierra, pone un sello a las estrellas (5\u20137)\u2014 no a fin de presentarlo como un Dios de caos sino para enfatizar su libertad de actuar, sea para bien o para mal. La libertad de Dios lo hace incomprensible (sus maravillas son inescrutables; 10), inexplicable (\u00bfQui\u00e9n le dir\u00e1: \u2020\u0153\u00bfQu\u00e9 haces?\u2020\u009d; 12) e incontrolable (no detendr\u00e1 su ira, si tal es su decisi\u00f3n; 13). 3 La escena aqu\u00ed\u00ad es de un tribunal de justicia, donde el demandante hace sus acusaciones y el acusado responde con preguntas. Si Job trajera a Dios ante el tribunal, metaf\u00f3ricamente hablando, teme que no podr\u00ed\u00ada hacer frente a las contrapreguntas de Dios y a sus argumentos.<br \/>\n9 Los grupos de cuatro estrellas que aqu\u00ed\u00ad se mencionan no pueden ser identificados con certeza, pero resulta obvio que se encuentran entre las m\u00e1s espl\u00e9ndidas de las estrellas. 13 Rahab es un nombre (como Leviat\u00e1n) dado al legendario monstruo marino del caos con quien (seg\u00fan alg\u00fan folclore heb. que no se encuentra en la Biblia) Dios luch\u00f3 en el momento de la creaci\u00f3n (ver tambi\u00e9n 26:12; Sal. 89:10; Isa. 51:9).<br \/>\n9:14\u201324 \u2020\u0153Aun ante el tribunal, Dios no me vindicar\u00ed\u00ada.\u2020\u009d Job se imagina traer a Dios ante un tribunal a fin de forzarlo a darle un veredicto p\u00fablico de \u2020\u0153Inocente\u2020\u009d. Pero eso en realidad es imposible, porque \u00bfc\u00f3mo podr\u00ed\u00ada un mero mortal escoger palabras o \u2020\u0153argumentos\u2020\u009d contra Dios? \u00bfY c\u00f3mo, si uno pudiera llevar a cabo un argumento legal con Dios, podr\u00ed\u00ada estar seguro de que Dios realmente estar\u00ed\u00ada escuchando, ya que en este preciso momento est\u00e1 aplastando a Job con una tormenta (16, 17)? Aunque es inocente, Job est\u00e1 seguro de que de alguna manera hablar\u00e1 incorrectamente, y as\u00ed\u00ad, su propia boca lo condenar\u00ed\u00ada (20).<br \/>\n9:25\u201335 \u2020\u0153\u00bfTiene que llegar al punto de un juicio legal?\u2020\u009d Ahora el mon\u00f3logo se convierte en un discurso a Dios. Comenzando con una reflexi\u00f3n sobre la miseria de sus d\u00ed\u00adas (25, 26), Job reconoce que sus sufrimientos son un constante recordatorio de que Dios lo considera culpable (27, 28) y seguir\u00e1 consider\u00e1ndolo as\u00ed\u00ad, a pesar de lo que pueda hacer Job para probar su inocencia (29\u201331). Entonces, \u00bfqu\u00e9 puede hacer? Puede tratar de desterrar de su mente el sufrimiento que siente (27), o puede tratar de demostrar que no es culpable declarando bajo juramento su inocencia (28\u201331). Pero ninguna de estas opciones ofrece esperanza de triunfo, y se ve obligado a volver a la idea de una disputa legal con Dios (32\u201335).<br \/>\n32\u201335 El problema con el enfrentamiento legal con Dios es que las dos partes no pueden estar al mismo nivel (32). Lo que Job necesita es un \u00e1rbitro que pueda mediar entre los dos, que ponga su mano sobre ambas partes en un gesto de reconciliaci\u00f3n (o quiz\u00e1, como s\u00ed\u00admbolo de su poder sobre ambos). Pero, por supuesto, no existe tal \u00e1rbitro. \u2020\u0153Muy bien\u2020\u009d, dice Job, \u2020\u0153tendr\u00e9 que dirigir yo mismo la demanda. Pero no tengo la valent\u00ed\u00ada de iniciar tal disputa con Dios a menos que me prometa no aterrorizarme con su fuerza superior\u2020\u009d (34, 35). En el cap. 10 Job pronuncia las palabras que usar\u00ed\u00ada (o m\u00e1s bien las palabras que efectivamente usa) en la disputa que aqu\u00ed\u00ad imagina.<br \/>\n10:1\u201322 \u2020\u0153Hablar\u00e9 en la amargura de mi alma.\u2020\u009d Como tantos de los discursos de Job, \u00e9ste termina con un reclamo apasionado y directo a Dios. Job no se contenta con hablar de Dios en tercera persona, sino que sabe que como est\u00e1 tratando con el propio Dios, es a Dios a quien debe dirigirse. El discurso consta de cuatro partes: su intenci\u00f3n (1, 2); el repaso de las motivaciones de Dios para tratar a Job como lo ha hecho (3\u20137); la contradicci\u00f3n entre los prop\u00f3sitos reales y aparentes de Dios al crear a Job y al mantenerlo con vida (8\u201317); y su apelaci\u00f3n para ser liberado de la presencia opresiva de Dios (18\u201322).<br \/>\n1, 2 Job piensa hacer de esto una controversia legal con Dios. Como el acusado en un caso ante un tribunal, pide un informe de los cargos en su contra (2).<br \/>\n3\u20137 En tres preguntas, Job especula sobre los motivos de la conducta de Dios hacia \u00e9l. \u00bfLe ha sido de alg\u00fan beneficio a Dios (3)? Seguramente Dios no habr\u00e1 tenido ninguna ganancia del maltrato a Job. \u00bfEs la visi\u00f3n de Dios la de un hombre que act\u00faa con tanta miop\u00ed\u00ada en su trato con Job (4)? \u00bfLe queda tan poco tiempo a Dios para vivir que tiene que actuar con tanta urgencia contra Job (5, 6)?<br \/>\n8\u201317 Tenemos aqu\u00ed\u00ad una hermosa descripci\u00f3n de la creaci\u00f3n de Job por la mano de Dios y de c\u00f3mo lo preservara (8\u201312); ha sido formado como el barro, lo ha derramado como la leche cuaj\u00e1ndolo hasta convertirlo en queso, lo entreteji\u00f3 como la obra de un telar y le dio vida. Pero en medio de todo, parece, Dios ha tenido un prop\u00f3sito muy diferente y totalmente siniestro (13): Adjudicarle culpa a Job. Job no est\u00e1 admitiendo que sea culpable; quiere expresar que, sea \u00e9l imp\u00ed\u00ado o inocente (15), el \u2020\u0153cuidado\u2020\u009d de Dios por \u00e9l ha sido convertirlo en el blanco de su ataque (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:20).<br \/>\n18\u201322 \u00bfFue para esto que naci\u00f3 Job? Ahora est\u00e1 doblemente desesperado; no puede encontrar la manera de acercarse a Dios para ganarse una vindicaci\u00f3n de su parte (9:11), y siente que est\u00e1 en las garras de un Dios airado que lo har\u00e1 sufrir sea o no inocente (10:7). No sorprende, entonces, que Job caiga nuevamente en su desesperaci\u00f3n que ya vimos en el cap. 3, mezclado con el ruego de que Dios lo dejara, lo cual le\u00ed\u00admos en 7:16, 19.<\/p>\n<p>11:1-20 Primer discurso de Zofar: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Arrepi\u00e9ntete!\u2020\u009d<\/p>\n<p>Zofar es el menos comprensivo de los tres amigos. Su mensaje a Job es sencillo: Est\u00e1s sufriendo porque Dios sabe que eres un pecador secreto (6), por lo tanto, \u00c2\u00a1arrepi\u00e9ntete (13, 14)!<br \/>\n11:1\u20136 \u2020\u0153Dios sabe que eres un pecador secreto.\u2020\u009d Zofar es un hombre de principios, quien concuerda con Job en que la verdadera cuesti\u00f3n tiene que ver con el pecado. No es obvio que Job sea pecador, pero seguramente es un pecador secreto, a quien Dios ha descubierto. Job argumenta que su doctrina es pura y que es limpio ante Dios (4), pero Dios sabe que no es as\u00ed\u00ad \u2014y Zofar de alguna manera ha llegado a saberlo\u2014 que Job es en realidad un malvado. Es probable que su pecado sea tan grande que aun con todo este castigo Dios ha pasado por alto u olvidado parte de tu iniquidad (6). \u00c2\u00a1Bien pudiera ser que el castigo de Job es leve!<br \/>\n11:13\u201320 \u2020\u0153\u00c2\u00a1Por lo tanto debes arrepentirte!\u2020\u009d Zofar trata ahora de persuadir a Job de las bendiciones del arrepentimiento. En lo que Elifaz era tentativo, Zofar es perentorio. Y pone muy en claro que la restauraci\u00f3n depende exclusivamente del arrepentimiento total de Job; solamente si Job sigue su consejo puede tener alguna esperanza. Job debe buscar en su coraz\u00f3n a Dios, dirigir su mente hacia Dios con total concentraci\u00f3n y no contentarse con s\u00ed\u00admbolos externos de arrepentimiento, y debe orar (13) y dejar a su conducta inicua actual.<br \/>\nEl resultado ser\u00e1 una conciencia tranquila (levantar\u00e1s tu cara libre de mancha) y un sentido de seguridad (estar\u00e1s firmemente fundado). Pero el lector puede notar la iron\u00ed\u00ada en todo esto; porque todo lo que Zofar recomienda a Job ha sido toda su vida la pr\u00e1ctica constante de Job (1:1).<\/p>\n<p>12:1-14:22 Cuarto discurso de Job: La \u2020\u0153sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d de sus amigos y la justicia de Dios<\/p>\n<p>Este importante discurso de Job aparece al final del primer ciclo de discursos, despu\u00e9s de que cada uno de sus amigos le ha hablado. Contiene dos secciones principales: En la primera, Job se dirige a sus amigos (12:2\u201313:18) y, en la segunda, a Dios (13:19\u201314:22). El fluir del pensamiento, aun dentro de la primera secci\u00f3n, se aparta constantemente de sus amigos y se acerca a Dios. La esencia de todo el discurso es: No quiero saber nada de ustedes m\u00e9dicos in\u00fatiles (13:4); yo hablar\u00e9 al Todopoderoso (13:3).<br \/>\n12:2\u201413:19 La sabidur\u00ed\u00ada de los amigos comparada con la de Dios. Job aqu\u00ed\u00ad se dirige a todos sus amigos, no s\u00f3lo a Zofar, el \u00faltimo en hablar. Niega que sus amigos sean m\u00e1s sabios que \u00e9l (2\u201312), y contrasta la sabidur\u00ed\u00ada de ellos con la de Dios (13\u201325). Por primera vez muestra desprecio hacia ellos. Ciertamente, empieza con sarcasmo, vosotros sois el pueblo a cuya muerte cesar\u00e1 la sabidur\u00ed\u00ada, pero en nada soy inferior a vosotros (3). Eso significa realmente que se cree superior, y as\u00ed\u00ad es debido a que por su experiencia ha logrado una sabidur\u00ed\u00ada mayor que la de ellos. Sabe \u00e9l algo que ellos no saben: Que es posible que un hombre recto sea afligido, que los hechos de los imp\u00ed\u00ados pueden no recibir castigo (4\u20136).<br \/>\n7\u201312 Aqu\u00ed\u00ad Job no se dirige a sus amigos sino que imagina con iron\u00ed\u00ada lo que ellos le dir\u00ed\u00adan a \u00e9l. Dice que tienen un concepto muy simplista de las maneras como obra Dios; creen que todo lo que tiene que ver con el pecado es tan sencillo que aun los animales lo saben. Son los amigos los que dicen las palabras insulsas y obvias de los vv. 10, 11, y son ellos los que afirman que en los ancianitos hay sabidur\u00ed\u00ada (12).<br \/>\n13\u201325 Este himno al poder destructor del Todopoderoso presenta la nueva sabidur\u00ed\u00ada de Job (3). El Dios que ahora ha experimentado no es un tranquilo gobernador de un universo bien ordenado, sino una deidad exc\u00e9ntrica; no puede ser comprendido y no puede ser domado. Lo m\u00e1s caracter\u00ed\u00adstico de este Dios es su reversi\u00f3n del orden estable. En otros himnos (como el de Elifaz en 5:9\u201316) el prop\u00f3sito de tales reversiones es traer salvaci\u00f3n y corregir injusticias. Pero aqu\u00ed\u00ad no existe ning\u00fan prop\u00f3sito moral o beneficioso en estos trastornos realizados por Dios.<br \/>\n13:1\u20133 Lo que Job anhela por sobre todas las cosas es argumentar con Dios; usa el lenguaje del tribunal de justicia. Pero su meta no es tanto ganar el caso contra Dios sino resolver el desacuerdo. No propone un juicio en el cual acusar\u00ed\u00ada a Dios de injusticia al negarse a vindicarlo; m\u00e1s bien, invita a Dios a acusarle, para poder o\u00ed\u00adr qu\u00e9 es lo que Dios tiene en su contra (13:23).<br \/>\n4\u201312 Pero todav\u00ed\u00ada tiene algo que decir a los amigos. El modo como se han estado comportando, dice, todav\u00ed\u00ada usando un lenguaje legal, como falsos testigos a favor de Dios. Y aunque Job tiene muchas dudas sobre la justicia de Dios, no duda que Dios castigar\u00e1 a los amigos por su parcialidad hacia \u00e9l mismo (13:10) y su falta de objetividad. Mejor ser\u00ed\u00ada que lo escucharan a \u00e9l (6), no tanto a las palabras que les dirigir\u00e1 a ellos personalmente (7\u201312) sino a las palabras de su disputa con Dios (13:13\u201314:22). Pero antes de empezar dicha disputa en serio, quiere que ellos sepan que Dios no se alegrar\u00e1 al enterarse (9) de que, tratando de justificar sus caminos ante Job, se han valido de mentiras sobre pecado y castigo. Cualquier teolog\u00ed\u00ada que no admite la experiencia de Job, la del hombre recto que sufre, es una mentira, y es escandaloso que se digan mentiras de Dios. Con preguntas ret\u00f3ricas (7\u20139, 11) Job expresa su desacuerdo en que alguien se valga de mentiras en pro de la verdad.<br \/>\n13\u201319 Finalmente, Job quiere explicar a sus amigos el significado de su nuevo discurso a Dios (13:20\u201314:22). En el cap. 7 le hab\u00ed\u00ada pedido a Dios que ya no le prestara atenci\u00f3n, igualmente en los caps. 9 y 10. Pero aqu\u00ed\u00ad emprende un camino m\u00e1s arriesgado y deliberadamente clama a Dios para disputar con \u00e9l (22). Es peligroso (14), suicida, en realidad (15); pero Job est\u00e1 seguro de que la raz\u00f3n est\u00e1 de su parte (18).<br \/>\n13:20\u201414:22 \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 Dios en contra de Job? Hay dos \u00e9nfasis en este discurso a Dios. El primero (13:19\u201327) es una demanda de que Dios haga p\u00fablico qu\u00e9 tiene en contra de Job; el segundo (13:28\u201314:22) es, parad\u00f3jicamente, que deje tranquilo a Job para que pueda morir en paz. Job ha expresado anteriormente estas dos plegarias.<br \/>\n19\u201327 Job primero convoca a Dios a participar en un juicio con \u00e9l con el prop\u00f3sito de pronunciar un veredicto de \u2020\u0153inocente\u2020\u009d en favor de Job (19). Establece dos condiciones para que sea justo (20): Primero, Dios debe apartar de \u00e9l su mano y, segundo, debe dejar de espantarlo con su terror (21). S\u00f3lo entonces puede Dios empezar el juicio o, si lo prefiere, puede hacerlo Job (22). En el lenguaje del tribunal de justicia, Job pide una lista de las acusaciones contra \u00e9l (23). Por supuesto, no es que admita ning\u00fan crimen sino que quiere decir \u2020\u0153lo que t\u00fa pretendes que son mis pecados\u2020\u009d. Le parece a Job que Dios est\u00e1 haciendo mucho esc\u00e1ndalo por nada (25), castig\u00e1ndolo por errores de su ni\u00f1ez (26) y, como ya lo hemos escuchado antes (p. ej.p. ej. Por ejemplo 3:23), constri\u00f1\u00e9ndolo y confin\u00e1ndolo (27).<br \/>\n14:1\u201322 El enfoque cambia aqu\u00ed\u00ad de Job mismo (como en 13:20\u201328) a la humanidad en general. Job est\u00e1, por supuesto, todav\u00ed\u00ada habl\u00e1ndose a s\u00ed\u00ad mismo, pero, como lo hiciera antes, proyecta sus propios sentimientos y experiencias para incluir a toda la humanidad (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:20; 7:1\u201310). Lo que este cap\u00ed\u00adtulo puntualiza es que los seres humanos son demasiado insignificantes como para merecer la clase de escrutinio divino que Job mismo est\u00e1 experimentando. Dado que la vida humana es tan breve, Dios podr\u00ed\u00ada razonablemente pasar por alto sus pecados; dif\u00ed\u00adcilmente pueden \u00e9stos desafiar el orden del mundo (4).<br \/>\n7\u201312 El contraste entre la esperanza del \u00e1rbol y la esperanza de la humanidad de una vida despu\u00e9s de la muerte subraya el pensamiento del v. 5. La vida humana tiene un final fijo y no puede ser extendida. El \u00e1rbol puede tener esperanza de una vida nueva (7); para los seres humanos no la hay hasta que no haya m\u00e1s cielos (12), lo cual significa nunca, hasta donde Job sepa. El pensamiento de Job vacila al borde de una esperanza de resurrecci\u00f3n; si el Seol al menos pudiera ser un lugar de descanso final del cual no hay salida sino un lugar para esconderse del escrutinio y la ira de Dios (13), \u00c2\u00a1un lugar de milicia que un d\u00ed\u00ada finalizar\u00ed\u00ada (14)! Si al menos pudiera ser un lugar del cual Dios, complacido, trajera de vuelta a los seres humanos, habiendo dejado de buscar cualquier pecado que pudieran haber cometido, y habiendo sellado sus transgresiones en una bolsa (16, 17). Pero esa esperanza es vac\u00ed\u00ada, dice Job y pregunta: Si el hombre muere, \u00bfvolver\u00e1 a vivir? (14). \u00c2\u00a1No! As\u00ed\u00ad como las monta\u00f1as se erosionan y el polvo de la tierra es arrastrado por el agua, as\u00ed\u00ad la esperanza humana m\u00e1s firme es erosionada por la amarga realidad de la muerte (18, 19). Los seres humanos no tienen m\u00e1s esperanza que ser \u2020\u0153vencidos\u2020\u009d finalmente por Dios (20) y llevados al Seol en soledad, ni siquiera sabiendo qu\u00e9 est\u00e1 pasando sobre la tierra, ni siquiera si sus hijos alcanzan honra (21). En su aislamiento sienten s\u00f3lo dolores de su propio cuerpo (22). La esperanza cristiana de la resurrecci\u00f3n, a su manera, cumple el tembloroso deseo de Job. Aunque Job hubiera estado preparado para esperar una eternidad a fin de recibir su vindicaci\u00f3n, en su relato, lo que sucede en esta vida es lo que cuenta.<br \/>\nHa sucedido algo dram\u00e1tico en este discurso. Despu\u00e9s de todas las demandas de Job de que todo terminar\u00e1 para \u00e9l lo antes posible, y despu\u00e9s de toda su afirmaci\u00f3n de que es in\u00fatil disputar con Dios, hace lo peligroso e imposible. Job ahora formalmente insta a Dios a que le d\u00e9 un informe de los cr\u00ed\u00admenes por los cuales est\u00e1 siendo castigado. Y esa demanda, ahora que ha sido presentada, no puede ser retractada. Job no ha aparecido ante el tribunal para rogar por su vida o pedir misericordia, sino para demostrar su inocencia. No tiene fe en la bondad de Dios y poca fe en su justicia, pero tan seguro se siente de su inocencia que est\u00e1 convencido de que tarde o temprano ser\u00e1 vindicado.<br \/>\nTodo este lenguaje legal es metaf\u00f3rico, por supuesto, pero eso no significa que sea meramente un lenguaje decorativo. Es el lenguaje del sentimiento, del sentimiento de c\u00f3mo es no estar en armon\u00ed\u00ada con Dios. Despu\u00e9s de toda una vida piadosa, Job se ha visto destruido, y ha aprendido un lenguaje nuevo y m\u00e1s amargo para expresar la discordia en su universo. Ahora tiene que ser el lenguaje de la compulsi\u00f3n y divisi\u00f3n, de contenci\u00f3n y fracaso.<\/p>\n<p>15:1-35 Segundo discurso de Elifaz: \u2020\u0153Cu\u00ed\u00addate del destino del imp\u00ed\u00ado.\u2020\u009d<\/p>\n<p>En la primera parte de este discurso (2\u201316), Elifaz habla directamente a Job; en la segunda (17\u201335), habla m\u00e1s indirectamente del destino de los imp\u00ed\u00ados. En esta segunda secci\u00f3n Elifaz sugiere que Job no es un hombre as\u00ed\u00ad, por lo que no tiene raz\u00f3n para temer. Todo el discurso, por lo tanto, tiene la intenci\u00f3n de ser un aliento para Job, y la posici\u00f3n de Elifaz es la misma de su primer discurso (caps. 4, 5).<br \/>\nSeg\u00fan el concepto de Elifaz, Job tiene dos faltas: una intelectual y una moral. El error intelectual es no ver que aun el m\u00e1s perfecto de los seres humanos est\u00e1 manchado a los ojos de Dios (14\u201316). Job hace mal en creerse superior a lo ordinario (9) y en socavar la teolog\u00ed\u00ada tradicional a favor de su propia experiencia (4). La falta moral consiste en no soportar su sufrimiento con valent\u00ed\u00ada y paciencia. Sea cual fuere la falta que para empezar le produjo su sufrimiento, es menor comparada con el mal que est\u00e1 haciendo ahora al conducirse de la manera en que lo hace. Es un pecado contra s\u00ed\u00ad mismo (6) y contra Dios (13) hablar tan parcial y amargamente de Dios. La pasi\u00f3n misma del discurso de Job es prueba de que est\u00e1 equivocado (12, 13); la persona verdaderamente sabia habla con calma. Elifaz no rechaza a Job como persona, pero no puede aceptar que Job no sea un hombre con el cual es posible razonar. Job es una persona lastimada y llena de ira; invitarle a ser paciente es exigirle que sea falso. Si Job sufriera en silencio, estar\u00ed\u00ada aceptando el juicio de Dios en su contra, y podr\u00ed\u00ada hacerlo \u00fanicamente si renunciara a su integridad.<br \/>\n15:2\u201316 La necedad de Job y su discurso pecaminoso. Job no se est\u00e1 comportando como un hombre sabio con una gran acumulaci\u00f3n de vano conocimiento (2). Lo que es m\u00e1s, al demandar que Dios lo vindique y al hablar del poder destructivo de Dios como lo ha hecho (quiz\u00e1 Elifaz est\u00e9 pensando en 12:13\u201325), Job es irreligioso (anulas la devoci\u00f3n; 4). Es este error (tu iniquidad; 5) m\u00e1s bien que una teolog\u00ed\u00ada verdadera, lo que determina lo que Job est\u00e1 diciendo.<br \/>\n7\u201316 Elifaz dice nuevamente que Job no se est\u00e1 comportando sabiamente al dejar que su lengua lo haga pecar. A pesar de que reclama que es sabio (p. ej.p. ej. Por ejemplo 12:3; 13:1), no es ni sabio como el primer hombre, Ad\u00e1n (ver referencias al primer hombre sabio en el monte santo de Dios en Eze. 28:12\u201314). Tampoco Job ha escuchado el secreto de Dios (8) como los profetas que conocen los planes secretos de Dios (Jer. 23:18, 22); tampoco tiene la sabidur\u00ed\u00ada que tienen sus amigos porque son mayores que \u00e9l (10). No es causa de verg\u00fcenza ser un poquito imperfecto; ni siquiera los \u00e1ngeles (sus santos) son perfectos (15); pero porque no puede ser absolutamente perfecto, Job tiene que esperar cierta cantidad de sufrimiento. 16 Elifaz no est\u00e1 insultando a Job personalmente cuando se refiere al ser humano como abominable y corrupto; es sencillamente una generalizaci\u00f3n, aunque extrema, sobre la raza humana comparada con la pureza de Dios.<br \/>\n15:17\u201335 La vida miserable y el temible destino de los malos. En este retrato de la historia de la vida del imp\u00ed\u00ado, la primera secci\u00f3n (20\u201326) trata de su ansiedad al vivir temiendo la muerte, y la segunda secci\u00f3n (27\u201335) se ocupa de su destino final, que morir\u00e1 antes de tiempo (31\u201333). En todo momento Elifaz ha sostenido que Job no es uno de los verdaderos imp\u00ed\u00ados, por lo que esta descripci\u00f3n es precisamente lo que no se aplica a \u00e9l. Job no ha sufrido dolor todos los d\u00ed\u00adas (20), y no est\u00e1, como ellos, concibiendo y dando a luz afanes, iniquidad y enga\u00f1o (35). El debiera reconocer, entonces, que no pertenece a la compa\u00f1\u00ed\u00ada de los imp\u00ed\u00ados (34) y debe cuidarse de no sumarse a ellos por su hostilidad hacia Dios (25). Esta descripci\u00f3n contiene conceptos ilusorios de ambos temas principales.<\/p>\n<p>16:1-17:16 Quinto discurso de Job: \u2020\u0153\u00bfMorir\u00e9 sin vindicaci\u00f3n?\u2020\u009d<\/p>\n<p>Este es, hasta ahora, el m\u00e1s desorganizado de los discursos de Job. Sus discursos anteriores hab\u00ed\u00adan avanzado hasta un cl\u00ed\u00admax en los caps. 12\u201314, y desde ese punto en adelante realmente no tiene nada novedoso que decir. En este discurso escuchamos nuevamente varios temas que ya hemos visto: Se dirige a sus amigos critic\u00e1ndoles sus discursos (16:2\u20136); luego habla en un soliloquio, lamentando los ataques de Dios (16:7\u201317); imagina su posible vindicaci\u00f3n (6:18\u201322); expresa un lamento acerca de los amigos (17:1\u201310) y lamenta que probablemente morir\u00e1 sin ser vindicado (17:11\u201316). A diferencia de los caps. 12\u201314, el tema aqu\u00ed\u00ad es siempre Job mismo y no la humanidad en general.<br \/>\n16:2\u20136 El tema central aqu\u00ed\u00ad es palabras y su falta de poder. Hubo un comienzo similar en el cap. 12, pero el \u00e1nimo es ahora menos agresivo, y es principalmente el sentido de desilusi\u00f3n por las palabras que dicen los amigos.<br \/>\n7\u201317 El \u00e1nimo cambia de un mero sentido de injusticia a un sentido de opresi\u00f3n al repasar Job los hechos hostiles de Dios en su contra. Piensa en los embates de Dios como si fueran ataques de varias clases de enemigos: un animal salvaje (9, 10), un traidor (11), un luchador (12), un arquero (12c\u201313a) y un espadach\u00ed\u00adn (13b, 14). Es como una r\u00e1pida sucesi\u00f3n de fotos fijas en una pel\u00ed\u00adcula, donde una escena se funde en la siguiente.<br \/>\n18\u201322 Dios, por supuesto, no ha respondido a la demanda de Job de que le diga las acusaciones que tiene en su contra (13:23). Job todav\u00ed\u00ada espera, pero mientras tanto intenta una nueva l\u00ed\u00adnea de argumento. Ha sido atacado injustamente por Dios, y probablemente morir\u00e1 en el ataque. Por eso, apela al polvo de la tierra para que cuando ya est\u00e9 muerto se \u00c2\u00a1vengue de Dios por su sangre! \u00c2\u00a1Oh tierra, no encubras mi sangre! (18), es una clamor del mismo tipo que el de Abel quien fue asesinado (G\u00e9n. 4:10). El polvo puede responder \u00fanicamente despu\u00e9s de que Job haya muerto, es claro; pero aun ahora, mientras todav\u00ed\u00ada vive, cuenta con un testigo, un defensor y un intercesor en el cielo (19, 20). Esta no puede ser una referencia a Dios porque Job cree que Dios no ha sido m\u00e1s que su enemigo (7\u201314). Lo que permanece en el cielo a su favor es su protesta de inocencia, junto con su demanda de que Dios deber\u00ed\u00ada dar cuenta de las razones por las cuales lo est\u00e1 atacando (13:18, 19, 22, 23). Aunque no espera una respuesta en vida, la verdad de su inocencia ha sido asentada en el registro del tribunal celestial. Su asesinato a mano de Dios, cuando suceda, ser\u00e1 la \u00faltima evidencia de que ha sido v\u00ed\u00adctima de una injusticia.<br \/>\n17:1-16 Job est\u00e1 seguro de que tiene raz\u00f3n, pero no cree que vivir\u00e1 para ver reconocida su inocencia. Como en sus discursos anteriores, pasa aqu\u00ed\u00ad a considerar finalmente su muerte; porque es un suceso cierto en su futuro, y siente que se va acercando. Todo este cap\u00ed\u00adtulo gira alrededor del contraste entre \u2020\u0153esperanza\u2020\u009d y \u2020\u0153muerte\u2020\u009d. Pero tambi\u00e9n, entremezcladas con estas expresiones de desesperanza, aparecen agudas cr\u00ed\u00adticas para sus amigos.<br \/>\n1 Job no se encuentra lit.lit. Literalmente a las puertas de la muerte (cf.cf. Confer (lat.), compare 16:22), pero psicol\u00f3gicamente ya est\u00e1 en las garras de la muerte; se siente como si ya hubieran cavado su fosa. 2 Es por la burla que lo rodea que se encuentra sumido en la depresi\u00f3n. La burla es espec\u00ed\u00adficamente la acusaci\u00f3n de que merece lo que est\u00e1 sufriendo. 3 Ya que nadie se presta a garantizar su inocencia, le pide a Dios que acepte a su propia persona como garant\u00ed\u00ada (deposita, fianza). 5 Esta oraci\u00f3n poco clara parece describir a Dios como un jactancioso que invita a sus amigos a un banquete mientras sus hijos (en este caso Job) se mueren de hambre.<br \/>\n8-10 El punto de vista aqu\u00ed\u00ad es el de los amigos. Por ser hombres rectos, est\u00e1n horrorizados ante la condici\u00f3n presente de Job, y se sienten impulsados a denunciar a los imp\u00ed\u00ados (Job).<br \/>\n11\u201316 Job cae nuevamente en la desesperaci\u00f3n, pero no es una que le quita su creencia en su propia inocencia; es una desesperaci\u00f3n causada por el hecho de que cree que nunca ser\u00e1 demostrada su inocencia. \u00bfQu\u00e9 puede esperar para el futuro? Ha perdido a su familia y puede esperar sumarse a la familia de gusanos en \u00e9l m\u00e1s all\u00e1 (14). Si esa es su expectativa, no se puede llamar esperanza, \u00bfverdad? La raz\u00f3n de su depresi\u00f3n no es que est\u00e9 sufriendo una enfermedad fatal, sino que no ve se\u00f1ales de la reivindicaci\u00f3n que demanda.<\/p>\n<p>18:1-21 Segundo discurso de Bildad: M\u00e1s sobre el terrible destino del imp\u00ed\u00ado<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un discurso inicial dirigido a Job, \u00e9ste contiene \u00fanicamente una descripci\u00f3n del destino que espera a los imp\u00ed\u00ados. Esto podr\u00ed\u00ada interpretarse como la predicci\u00f3n que Bildad hace del futuro de Job; pero es m\u00e1s probable que el segundo discurso de Bildad debiera interpretarse a la luz del primero y considerar que est\u00e1 describiendo la clase de persona que Job no es. Sigue afirmando la ense\u00f1anza popular, pero su descripci\u00f3n es tan extrema, tan blanca y negra, que seguramente se espera que no encontremos nada convincente ni en \u00e9l ni en su doctrina. Bildad quiere que el mundo sea predecible y ordenado. Puede ver en Job, quien libra una batalla entre doctrina y experiencia, \u00fanicamente a alguien que se est\u00e1 destrozando. Y considera la demanda de Job de una nueva teolog\u00ed\u00ada muy inquietante: \u00bfSer\u00e1 removida la pe\u00f1a de su lugar? (4).<br \/>\nElifaz, en su descripci\u00f3n del destino de los imp\u00ed\u00ados (15:20\u201335), hab\u00ed\u00ada enfocado el tema de c\u00f3mo el imp\u00ed\u00ado experimenta terror e inseguridad a lo largo de su vida. Aqu\u00ed\u00ad Bildad se concentra en los \u00faltimos d\u00ed\u00adas del imp\u00ed\u00ado, describiendo c\u00f3mo es atrapado por la muerte (8\u201310), arrancado de su vivienda y llevado a comparecer ante el se\u00f1or de las tinieblas (14). 13, 14 La muerte era presentada en la mitolog\u00ed\u00ada antigua como un rey se\u00f1oreando sobre el mundo de los muertos. El primog\u00e9nito de la muerte ser\u00e1 uno de sus hijos, as\u00ed\u00ad como la enfermedad y los terrores son sus agentes que arrastran a la gente desde la vida hacia abajo a su reino.<br \/>\nA lo largo de la descripci\u00f3n de Bildad del imp\u00ed\u00ado aparecen varios paralelos a la experiencia de Job (p. ej.p. ej. Por ejemplo, 13, 15, 19, 20). Aunque estos paralelos son de mal gusto, su prop\u00f3sito no es recalcar que Job sea un pecador, sino m\u00e1s bien advertirle de lo que le suceder\u00e1 si no cambia su conducta (como Bildad le aconsejara en 8:5\u20137). Job puede elegir si esta descripci\u00f3n del destino de los imp\u00ed\u00ados se aplicar\u00e1 o no a \u00e9l.<\/p>\n<p>19:1-29 Sexto discurso de Job, en el que reacciona con ira<\/p>\n<p>En este discurso hay una alocuci\u00f3n dirigida a los amigos al principio, en el medio y al final (2\u20136, 21, 22, 28, 29). Entre estas alocuciones aparece una queja (7\u201320) y una expresi\u00f3n de deseo, conocimiento y anhelo (23\u201327).<br \/>\n19:1\u20136 \u2020\u0153Lo que necesit\u00e1is saber, mis amigos, mis enemigos.\u2020\u009d Job habla aqu\u00ed\u00ad menos de su dolor que de su ira. No quiere decir tanto que se siente \u2020\u0153triturado\u2020\u009d por los amigos (2), sino que empieza a reconocerlos como sus enemigos, que est\u00e1n tratando de aplastarlo con sus argumentos. Han estado tratando de humillarlo (o de injuriarlo seg\u00fan la RVARVA Reina-Valera Actualizada) sin \u00e9xito (3). No admite ning\u00fan pecado, pero protesta que, si hubiera pecado, su pecado habr\u00ed\u00ada sido contra ellos; as\u00ed\u00ad que es injusto que lo ataquen (4). Si tienen la intenci\u00f3n de tratarlo como un enemigo arguyendo que su oprobio por su sufrimiento es prueba de su pecado (5), deben saber que no es \u00e9l quien est\u00e1 en el error, sino Dios quien lo ha agraviado (6).<br \/>\n19:7\u201320 \u2020\u0153El oprobio que me ha causado Dios.\u2020\u009d 7\u201312 Job describe el mal que Dios le ha hecho con una sorprendente variedad de im\u00e1genes que representan asaltos: El ciudadano a quien han robado pero que no encuentra a nadie que lo ayude cuando clama (7); el viajero que encuentra su camino bloqueado y cae sobre \u00e9l la noche (8); el pr\u00ed\u00adncipe que es humillado por un rey extranjero (9); la planta arrancada de la tierra (10); la persona que descubre que su amigo se ha convertido en su enemigo (11) y el rey o ciudad sitiada por sus enemigos (12).<br \/>\n13\u201320 En los vv. 7\u201312 no hab\u00ed\u00ada m\u00e1s que im\u00e1genes de violencia f\u00ed\u00adsica; aqu\u00ed\u00ad nadie levanta una mano ni siquiera la voz. Esta es la verdad lit.lit. Literalmente de lo que Job est\u00e1 experimentando; los vv. 7\u201312 son su expresi\u00f3n de c\u00f3mo se siente lit.lit. Literalmente esa verdad. Job mira a su alrededor, a los que lo conocen; su visi\u00f3n se desplaza desde sus inmediaciones, de sus familiares y conocidos (13, 14) a los siervos de su casa (15, 16) y su esposa y hermanos (17), y hacia afuera nuevamente a los ni\u00f1os del vecindario (18) y todos los que lo conocen (19). Dondequiera que mira se encuentra aislado y enajenado. Y es Dios quien ha causado esto, no directamente sino por medio de hacerlo sufrir. Porque el sufrimiento de Job significa para todos los que lo conocen que, a pesar de todo lo que pensaban y sab\u00ed\u00adan de \u00e9l, Job es un vergonzoso pecador. Es peligroso asociarse con una persona tan malvada. El resultado de todos los ataques de Dios contra \u00e9l es que mis huesos se pegan a mi piel y mi carne (20). Normalmente los huesos son el armaz\u00f3n del cuerpo humano, y la carne y piel \u2020\u0153cuelgan\u2020\u009d de \u00e9l; pero Job se encuentra tan emocionalmente debilitado que est\u00e1 en un estado de colapso, como si a sus huesos ya no les quedaran m\u00e1s fuerzas.<br \/>\n19:21, 22 \u2020\u0153\u00c2\u00a1Compadeceos de m\u00ed\u00ad, oh amigos m\u00ed\u00ados!\u2020\u009d Resulta extra\u00f1o que ahora Job pida a sus amigos que lo compadezcan, despu\u00e9s de haberlos atacado tanto antes (p. ej.p. ej. Por ejemplo 6:15\u201317; 12:2, 3; 13:2). Tiene m\u00e1s sentido si comprendemos que no les est\u00e1 pidiendo compasi\u00f3n en general, sino sencillamente que dejen de perseguirlo con sus discursos.<br \/>\n19:23\u201327 El deseo, conocimiento y anhelo de Job. El \u00e9nfasis principal de estas famosas palabras de Job es su anhelo de que mientras todav\u00ed\u00ada vive (en mi carne, 26) pueda ver a Dios cara a cara, como su contrincante legal en alg\u00fan tribunal de justicia para poder reclamar que sea escuchada la reivindicaci\u00f3n de su buen nombre.<br \/>\nJob no cree que Dios aceptar\u00e1 su ruego de comparecer ante el tribunal, as\u00ed\u00ad que su deseo es que su reclamo de inocencia sea asentado en alguna manera permanente que dure m\u00e1s all\u00e1 de su muerte y que pueda ser quiz\u00e1 satisfecho alg\u00fan d\u00ed\u00ada. Pero es un deseo in\u00fatil, que sus palabras, sus reclamos legales, pudieran ser cincelados en una inscripci\u00f3n con cincel de hierro (24); porque el \u00fanico registro permanente de sus reclamos es su juramento de inocencia que ha emitido a los o\u00ed\u00addos del cielo (cf.cf. Confer (lat.), compare 16:19, 20).<br \/>\nLo que Job sabe es que Dios es su enemigo (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:4; 10:8\u201314; 13:24; 16:7\u201314; 19:7\u201312), que nunca volver\u00e1 a ver el bien (7:7), que pronto estar\u00e1 muerto (7:21; 10:20; 16:22), que ser\u00e1 asesinado por Dios (12:15; 16:18) y etc. Pero lo que anhela es poder entablar una disputa con Dios (13:3, 22) con la esperanza de ganarse su reivindicaci\u00f3n antes de su muerte. Esta es la raz\u00f3n por la que su coraz\u00f3n se consume dentro de \u00e9l (27). Nunca antes crey\u00f3 que ser\u00ed\u00ada reivindicado al final; pero ahora dice yo s\u00e9 (15), aunque la reivindicaci\u00f3n llegue despu\u00e9s de su muerte.<br \/>\n25\u201327 Estos vers\u00ed\u00adculos clave debieran quiz\u00e1 traducirse: \u2020\u0153Pero s\u00e9 que mi campe\u00f3n vive y que se levantar\u00e1 al final para hablar por m\u00ed\u00ad sobre la tierra, aun despu\u00e9s que mi piel me haya sido quitada. Pero, ver a Dios mientras todav\u00ed\u00ada estoy en mi piel ese es mi anhelo, verlo por m\u00ed\u00ad mismo, verlo con mis propios ojos, no como un extra\u00f1o.\u2020\u009d El \u2020\u0153campe\u00f3n\u2020\u009d de Job dif\u00ed\u00adcilmente sea Dios, quien ha sido su enemigo; ha de ser su propia afirmaci\u00f3n de su inocencia que testifica por \u00e9l en el cielo (16:17). Al igual que en un tribunal de justicia terrenal, donde el \u00faltimo en hablar logra la victoria en la disputa, cree que su propio juramento tendr\u00e1 la \u00faltima palabra decisiva. Pero eso, es claro, s\u00f3lo pasar\u00e1 despu\u00e9s que hayan deshecho esta mi piel (26), o sea, despu\u00e9s de su muerte. Eso es lo que Job espera. Pero lo que anhela es recobrar su buen nombre mientras todav\u00ed\u00ada vive. [Nota del Editor: A pesar de los argumentos de este autor, la mayor\u00ed\u00ada de los comentaristas opina que \u2020\u0153el campe\u00f3n\u2020\u009d, o \u2020\u0153vindicador\u2020\u009d se refiere a Dios mismo. Cf. Nuevo Comentario B\u00ed\u00adblico, Casa Bautista de Publicaciones, 1978.]<br \/>\n19:28, 29 \u2020\u0153Por qu\u00e9 vosotros, amigos m\u00ed\u00ados, deber\u00ed\u00adais tener miedo.\u2020\u009d Hay un dejo de exasperaci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad, no distinta a su impaciencia en 25\u201327. Job no ha ido a la deriva llegando a un pac\u00ed\u00adfico refugio de confianza en Dios sino que ha estado afirmando vigorosamente su creencia, una vez m\u00e1s, en la justicia de su causa. No sorprende que hable fuertemente en contra de los que dudan de \u00e9l. Los amigos lo siguen \u2020\u0153persiguiendo\u2020\u009d (acos\u00e1ndolo, RVARVA Reina-Valera Actualizada) lo cual debe significar que lo acusan de haber pecado, diciendo que la ra\u00ed\u00adz del asunto se halla en \u00e9l, o sea que es el responsable de sus desgracias. Estas son mentira, por lo que sus amigos deben temer la espada ellos mismos; Job nada ha hecho que merezca castigo, \u00c2\u00a1pero los amigos s\u00ed\u00ad! Lo han acusado injustamente, y eso es un crimen; corren el peligro de descubrir ellos mismos que hay un juicio.<\/p>\n<p>20:1-29 Segundo discurso de Zofar: \u2020\u0153Tienes que arrepentirte o ser\u00e1s destruido.\u2020\u009d<\/p>\n<p>Al igual que el segundo discurso de Bildad, el segundo de Zofar se dedica mayormente al tema de la perdici\u00f3n de los imp\u00ed\u00ados (4\u201328). Pero a diferencia de Elifaz (para quien el destino de los imp\u00ed\u00ados es un retrato de lo que Job no es), o de Bildad (para quien es un retrato de lo que Job puede llegar a ser), para Zofar es un retrato de lo que Job no podr\u00e1 evitar a menos que cambie radicalmente.<br \/>\n20:1-3 Una respuesta a los reclamos de Job. Zofar alega que se siente inquietado por Job; y aun cuando su lenguaje es s\u00f3lo convencional, su alegato suena aut\u00e9ntico. Porque si Job tiene raz\u00f3n, todo lo que Zofar representa es un error.<br \/>\n20:4\u201311 \u2020\u0153\u00c2\u00a1Qu\u00e9 completa es la destrucci\u00f3n que espera a los imp\u00ed\u00ados!\u2020\u009d Job argumentaba que sus amigos trataban de humillarlo (19:3) y ahora Zofar se declara humillado o deshonrado (3) por lo que \u00e9l llama una reprensi\u00f3n de Job dirigida a \u00e9l. Responde con un llamado a razonar, pero de hecho su argumento es una apelaci\u00f3n \u00fanicamente a la tradici\u00f3n, como lo mostrar\u00e1n sus pr\u00f3ximas palabras (4).<br \/>\nLa imagen b\u00e1sica aqu\u00ed\u00ad es de \u2020\u0153ausencia\u2020\u009d o \u2020\u0153desaparici\u00f3n\u2020\u009d (especialmente en los vv. 7\u20139). El hombre malo deja de existir, como el combustible usado para el fuego (7a), como un sue\u00f1o que nunca se puede encontrar (8), o como alguien que desaparece de la presencia de su familia y de sus amigos (7b, 9). No importa lo prominente y visible que haya sido el hombre malo, ni siquiera si era tan alto como el cielo (6). Los malvados en este cap\u00ed\u00adtulo son los que obran mal contra otros en su comunidad, especialmente contra alguien que no es tan moral ni religioso como ellos.<br \/>\n20:12\u201323 \u2020\u0153No hay recompensa duradera para la perversidad.\u2020\u009d La imagen clave aqu\u00ed\u00ad es \u2020\u0153el comer\u2020\u009d. Se mencionan: boca, lengua, paladar, est\u00f3mago, entra\u00f1as, vientre; menciona saborear, tragar, vomitar, chupar y comer, y tambi\u00e9n incluye alimento, dulzura, aceite, miel y crema. Pero todos los objetos que el malvado pone dentro de s\u00ed\u00ad no le dan beneficio duradero. El alimento que come no da como resultado su nutrici\u00f3n sino su muerte. Una imagen es de alimento que es rico al gusto pero que se agr\u00ed\u00ada en el est\u00f3mago y es vomitado (12\u201315). La otra es de alimento que resulta ser un veneno mortal (16\u201319). En una tercera imagen, el malvado es tan avaro que consume toda la comida que hay y luego se muere de hambre (20\u201322).<br \/>\n20:24\u201329 \u2020\u0153El malo no puede escapar de la perdici\u00f3n final.\u2020\u009d Aqu\u00ed\u00ad se juntan varias im\u00e1genes, como en una pesadilla, para ilustrar qu\u00e9 imposible es que el hombre malo escape a su perdici\u00f3n final. Aparece una imagen militar (si escapa de un arma, caer\u00e1 sobre otra, una m\u00e1s fatal, 24\u201325b), una legal (es sentenciado a muerte por el testimonio combinado de cielo y tierra; 27). Es consumido por la ira de Dios (26); y una inundaci\u00f3n se los llevar\u00e1 a \u00e9l y a su familia (28).<br \/>\n\u00bfTodav\u00ed\u00ada est\u00e1 pensando Zofar en Job al ir acabando su discurso o se ha dejado llevar por su propia ret\u00f3rica? Por cierto que tiene el don de presentar un dram\u00e1tico retrato, \u00bfpero cree acaso que est\u00e1 aterrorizando a Job con todas estas im\u00e1genes? Job ha estado viviendo una pesadilla tan horripilante como las escenas descritas por Zofar, y no necesita que le digan que \u00e9ste es el destino convencional del imp\u00ed\u00ado que el justo puede esperar. No necesita que le digan tampoco, aunque Zofar lo hace, que este retrato no concuerda mucho con la vida real.<\/p>\n<p>21:1-34 S\u00e9ptimo discurso de Job: \u2020\u0153Los imp\u00ed\u00ados prosperan y los justos sufren.\u2020\u009d<\/p>\n<p>Los tres discursos de los amigos en el segundo ciclo se concentraron en el tema del destino del imp\u00ed\u00ado, y Zofar, en su \u00faltimo discurso, aun alega que los malos disfrutan por muy poco tiempo los frutos de sus pecados. \u2020\u0153No\u2020\u009d, dice Job, \u2020\u0153los malos pasan sus d\u00ed\u00adas en la prosperidad, y con tranquilidad descienden al Seol\u2020\u009d (13). La posici\u00f3n de Job es igualmente extrema, pero se acerca m\u00e1s a la realidad.<br \/>\n21:2\u20136 \u2020\u0153Escuchadme, amigos m\u00ed\u00ados.\u2020\u009d Job tiene que hacerse o\u00ed\u00adr sobre este tema; porque los amigos se han puesto de acuerdo contra \u00e9l. Ser o\u00ed\u00addo una vez siquiera ser\u00e1 mejor consolaci\u00f3n para Job que un mont\u00f3n de discursos (2). Sin duda se seguir\u00e1n burlando (3); porque su queja no es ante alg\u00fan hombre sino contra Dios, y no puede esperar ninguna simpat\u00ed\u00ada de los justos cuando tal es el caso. Si realmente escuchan lo que tiene que decir (volved la cara hacia m\u00ed\u00ad, 5), tanto se escandalizar\u00e1n de lo que les dir\u00e1 sobre c\u00f3mo est\u00e1 siendo manejado el universo que pondr\u00e1n la mano sobre sus bocas en un gesto silencioso de sorpresa. Bastante malo es para el propio Job contemplar esta verdad, que en el mundo de Dios a los malos se les permite prosperar (6).<br \/>\n21:7\u201316 \u2020\u0153Los malos prosperan, \u00bfpor qu\u00e9?\u2020\u009d Job niega todo lo que los amigos han dicho. Los malos viven hasta la vejez (7), ven que sus descendientes se establecen (8), sus animales no sufren accidente alguno (10) y hasta blasfeman a Dios (14, 15) y subsisten. Job cruelmente parodia el retrato de la prosperidad de los justos presentado por Elifaz (5:17\u201327). En tres vers\u00ed\u00adculos Job contradice a Zofar (7; cf.cf. Confer (lat.), compare 20:11), a Bildad (8; cf.cf. Confer (lat.), compare 18:19) y a Elifaz (9; cf.cf. Confer (lat.), compare 5:24). Job no quiere una prosperidad como la de los malos (16), y con cada frase que dice sobre ella, quiere significar: \u2020\u0153\u00bfPor qu\u00e9 se permite que esto suceda?\u2020\u009d<br \/>\n21:17\u201321 \u2020\u0153\u00bfCon qu\u00e9 frecuencia sufren los imp\u00ed\u00ados?\u2020\u009d \u2020\u0153Rara vez sufre el imp\u00ed\u00ado\u2020\u009d, dice Job (7), contradiciendo a Zofar (20:5). Imagina a los amigos respondiendo: \u2020\u0153Bueno, si los imp\u00ed\u00ados mismos no sufren, sufrir\u00e1n sus hijos.\u2020\u009d Pero Job responde: \u2020\u0153Si hubiera un principio de retribuci\u00f3n, \u00c2\u00a1caer\u00ed\u00ada sobre quienes lo merecen!\u2020\u009d<br \/>\n21:22\u201326 \u2020\u0153No importa si uno es bueno o malo.\u2020\u009d Quiz\u00e1 el v. 22 sea (como el v. 19) otra cita no identificada de sus amigos, quienes infieren que Job est\u00e1 criticando la sabidur\u00ed\u00ada y justicia de Dios. Job responde que en realidad parece que no importa si uno es bueno o malo; todos tienen el mismo destino. No pareciera aqu\u00ed\u00ad estar haciendo un contraste entre la prosperidad del malvado (23, 24) con el alma amargada del justo (25). M\u00e1s bien, parece estar diciendo que as\u00ed\u00ad como en la muerte no hay diferencias morales entre los seres humanos que explique su destino com\u00fan, tampoco en la vida son dichas diferencias de alg\u00fan significado.<br \/>\n21:27\u201334 La experiencia humana demuestra que Job tiene raz\u00f3n. Job sabe lo que han estado pensando sus amigos (27) mientras que describ\u00ed\u00adan el destino de los malos: Los malos sufren \u2014Job est\u00e1 sufriendo\u2014 por lo tanto a Job hay que incluirlo entre los malos. Pero lo que los amigos creen es falso seg\u00fan lo demuestra la experiencia que es com\u00fan a todos los humanos. Job dice que si uno preguntara a cualquier viajero, escuchar\u00ed\u00ada que el malo es preservado en el d\u00ed\u00ada de la calamidad (30). Nadie le denuncia su camino ante su misma cara (31), nadie le paga por sus hechos. En la muerte como en la vida, miles le honran y su tumba es vigilada contra robadores de tumbas.<\/p>\n<p>22:1-30 Tercer discurso de Elifaz: La gran maldad de Job<\/p>\n<p>En el primer ciclo de discursos, los amigos ten\u00ed\u00adan sus propios puntos de vista; en el segundo, todos se concentraron en el destino de los malos; ahora en el tercer ciclo (22:1\u201331:40), resulta m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil encontrar una l\u00f3gica en sus discursos. Elifaz aparentemente contradice su posici\u00f3n original, Bildad presenta \u00fanicamente el prefacio de un discurso (25:1\u20136) y Zofar no hace ning\u00fan discurso. Quiz\u00e1 se haya perdido algo del texto original, pero hasta donde se sabe ahora, parece que los amigos tienen poco nuevo que decir.<br \/>\n22:2\u201311 \u2020\u0153\u00bfNo es grande tu iniquidad?\u2020\u009d En un sentido el mensaje de Elifaz aqu\u00ed\u00ad es igual a su primer discurso (caps. 4 y 5): Cree que Job se librar\u00e1 \u2020\u0153por causa de la limpieza de sus manos\u2020\u009d (30). Su consejo es que debe llevarse \u2020\u0153bien con Dios\u2020\u009d (21). Pero en otro asunto, Elifaz parece variar mucho de su posici\u00f3n anterior: Aparentemente acusa a Job de un sin fin de iniquidades (5), principalmente injusticia social (8, 9). Estas son las palabras m\u00e1s espec\u00ed\u00adficas, m\u00e1s duras y m\u00e1s injustas dichas contra Job en todo el libro, y es extra\u00f1o encontrarlas, entre todos los amigos, en la boca de Elifaz. Ahora Elifaz no puede haber hablado los caps. 4 y 5 si cre\u00ed\u00ada que Job realmente sin raz\u00f3n tomaba prenda [pagar\u00e9s] y despojaba de sus ropas a los desnudos (6), negaba agua y pan al cansado y al hambriento (7), rechazaba los ruegos de las viudas y de los hu\u00e9rfanos (9). Lo que querr\u00e1 significar Elifaz es que, ya que Job est\u00e1 sufriendo por alguna raz\u00f3n, y dado que la raz\u00f3n no puede ser encontrada en ning\u00fan mal que Job haya hecho, su pecado debe ser lo que no hizo. No es que Job le haya quitado la ropa al pobre, sino que no le ofreci\u00f3 ropa a alguna persona necesitada; y as\u00ed\u00ad sucesivamente. No es por la rectitud (de la cual Elifaz no duda) que Dios reprende a Job (4), sino por haber dejado de hacer las cosas que debi\u00f3 haber hecho.<br \/>\n22:12\u201320 \u2020\u0153Dios puede ver tu pecado secreto.\u2020\u009d Fue originalmente Zofar quien acus\u00f3 a Job de ser un pecador secreto (11:5, 6), pero ahora nos encontramos a Elifaz advirtiendo a Job que Dios ha de saber sus pecados de omisi\u00f3n que Elifaz acaba de mencionar. Job no puede esperar escapar de la mirada penetrante de Dios (13). No ha sido posible para los imp\u00ed\u00ados escapar al juicio de Dios, aunque temporariamente sus casas las hayan llenado \u2020\u00a6 de bienes (18), fueron arrebatados antes de tiempo (16), para satisfacci\u00f3n de los rectos (19, 20). Sus pecados fueron detectados por Dios, de la misma manera tambi\u00e9n los de Job.<br \/>\n22:21\u201330 \u2020\u0153Como puedes ser librado.\u2020\u009d Elifaz vuelve a hablar como en los caps. 4 y 5. Est\u00e1 b\u00e1sicamente del lado de Job y espera que Job pueda llevarse bien con Dios. Tomando prestado el tema del primer discurso de Bildad (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:5, 6), Elifaz llama a Job a volverse al Todopoderoso (23), o sea, arrepentirse, a deleitarse en el Todopoderoso (26), a orar a \u00e9l y pagar sus votos (27). Entonces todo lo que Job haga prosperar\u00e1 (28), y ser\u00e1 de bendici\u00f3n a otros, como lo fue en el pasado (4:3, 4). A diferencia de los recientes discursos de los amigos, este discurso termina con una nota positiva, a la que Job responde con una desesperaci\u00f3n aun m\u00e1s profunda.<\/p>\n<p>23:1-24:25 Octavo discurso de Job: \u2020\u0153Dios deber\u00ed\u00ada estar regularmente a disposici\u00f3n.\u2020\u009d<\/p>\n<p>Dos son los temas principales en este discurso. El primero es la repetici\u00f3n de la apelaci\u00f3n de Job a Dios para que lo reivindique, junto con un renovado sentido de cu\u00e1n in\u00fatil es tratar de ganar acceso a Dios (cap. 23). El segundo es el aprieto en que se encuentran los inocentes pobres, comparados con la prosperidad de los ricos, una situaci\u00f3n a la cual Dios parece hacer caso omiso (cap. 24). En suma, aunque Job crea que podr\u00ed\u00ada ganar acceso a Dios y que ser\u00ed\u00ada reivindicado, se desespera de recibir alguna vez dicha reivindicaci\u00f3n, ya que Dios claramente no observa horas regulares para juzgar en que las injusticias son solucionadas.<br \/>\n23:2\u201317 \u2020\u0153Oh, que supiera yo d\u00f3nde encontrarlo.\u2020\u009d Si pudiera al menos ganar acceso a Dios, el problema de su reivindicaci\u00f3n ser\u00ed\u00ada solucionado, cree Job. Dios no ser\u00ed\u00ada violento con \u00e9l sino que escuchar\u00ed\u00ada sus protestas de inocencia (6) y lo absolver\u00ed\u00ada (7). Pero Dios es inaccesible, no est\u00e1 ni atr\u00e1s ni adelante, ni a su mano izquierda ni a su mano derecha (8, 9). Y aun as\u00ed\u00ad, si Job no puede encontrar a Dios, sabe que Dios puede encontrarlo a \u00e9l (conoce el camino en que ando, 10) y que si Dios lo pone a prueba saldr\u00e1 como oro, reivindicado como inocente (10, 11). Pero Dios no est\u00e1 actuando justa o legalmente; lo que su alma desea, \u00e9l lo hace (13), y eso es \u00fanicamente para sufrimiento de Job. Est\u00e1 luchando en la oscuridad contra un contrincante inatacable e inaccesible, pero seguir\u00e1 luchando (17).<br \/>\n24:1\u201325 \u2020\u0153\u00bfPor qu\u00e9 Dios no observa horarios para juicio?\u2020\u009d Job nota que no es la \u00fanica persona con problemas sobre la tierra. Observando a su alrededor a la gente en general, tanto inocente como culpable, se pregunta por qu\u00e9 Dios no aparta d\u00ed\u00adas regulares para sesiones judiciales (los tiempos, 1), cuando las injusticias en la manera como es gobernado el mundo pudieran aclararse.<br \/>\nPrimero, \u00bfpor qu\u00e9 se permite que la injusticia del sufrimiento de los pobres inocentes contin\u00fae tanto tiempo? A los pobres les son quitados los linderos (2; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 19:14) y sus reba\u00f1os les son robados (2b, 3); se les insulta (4), tienen que buscar su alimento en los rincones del campo (6), duermen sin suficientes frazadas (7, 8), trabajan por menos de lo necesario para vivir (11). Es un retrato conmovedor; pero aparentemente no conmueve a Dios porque no presta ninguna atenci\u00f3n al clamor de los pobres (12c).<br \/>\nSegundo, \u00bfpor qu\u00e9 se permite que la injusticia del pecador exitoso contin\u00fae (13\u201317)? A los homicidas y ad\u00falteros que aman las tinieblas en lugar de la luz se les permite vivir, aunque sus amigos son \u00fanicamente los terrores de la densa oscuridad (17) y por derecho deber\u00ed\u00adan estar con ellos en el mundo de los muertos. Con estas preguntas, Job no est\u00e1 pensando sencillamente en s\u00ed\u00ad mismo sino en c\u00f3mo el mundo en general es gobernado por Dios.<br \/>\n18\u201325 Parte de esta secci\u00f3n es tan distinta al argumento de Job que hemos de pensar que en realidad deben ser sus amigos los que hablan aqu\u00ed\u00ad. Son los amigos los que dicen que los culpables no son m\u00e1s que espuma veloz sobre la superficie de las aguas (18), que el mundo de los muertos pronto los arrebata (19), que pronto son olvidados (20), que por m\u00e1s importantes que parezcan, ser\u00e1n pronto cortados como las espigas (24). Quiz\u00e1 estos vers\u00ed\u00adculos hayan sido el final que le falta al discurso de Bildad (cap. 25), o quiz\u00e1 Job aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 citando a sus amigos (cf.cf. Confer (lat.), compare la BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n transpone los vv. 18\u201325 coloc\u00e1ndolos en el cap. 27 como parte del discurso de Zofar).<\/p>\n<p>25:1-6 Tercer discurso de Bildad: \u2020\u0153\u00bfC\u00f3mo puede el hombre ser justo delante de Dios?\u2020\u009d<br \/>\nA estas alturas, algo parece no andar bien con el texto. El discurso de Bildad comienza sin la introducci\u00f3n usual e incluye s\u00f3lo cinco vers\u00ed\u00adculos. No hay ning\u00fan discurso de Zofar, y aparecen tres discursos de Job, uno tras otro (caps. 26\u201329), sin ninguna palabra de sus amigos. Algunos de los pasajes de estos discursos de Job no parecen ser de \u00e9l. Quiz\u00e1 el discurso de Bildad fuera originalmente 25:2\u20136 m\u00e1s 26:5\u201315. As\u00ed\u00ad como aparece ahora el discurso de Bildad, se asemeja bastante a algunos de los pensamientos de Elifaz, especialmente la idea de que comparado con Dios no hay nada en el mundo que sea absolutamente limpio (4\u20136; cf.cf. Confer (lat.), compare 4:17\u201319). La gran distancia que separa a los humanos de Dios es recalcada en las palabras iniciales de Bildad sobre el poder de Dios, cuyos ej\u00e9rcitos son innumerables (2, 3). El mismo tema del gobierno omnipotente de Dios sigue en 26:5\u201314, si acaso tambi\u00e9n estos vers\u00ed\u00adculos sean realmente de Bildad.<\/p>\n<p>26:1-14 Noveno discurso de Job: \u2020\u0153Vuestro consejo no ha servido para nada.\u2020\u009d<\/p>\n<p>Pareciera que tenemos en el cap. 26 s\u00f3lo el fragmento inicial de un discurso de Job, una mofa contra Bildad que expresa que no ha sido de ayuda. La respuesta es m\u00e1s apropiada si el discurso anterior de Bildad hubiera incluido 26:5\u201314, enfatizando el poder de Dios. Est\u00e1 muy bien, querr\u00ed\u00ada decir entonces Job, que me digas de la majestad de Dios, pero \u00bfde qu\u00e9 le sirve a alguien como yo que no tiene poder (2)? \u00bfY c\u00f3mo tu alabanza de la sabidur\u00ed\u00ada de Dios (7, 12) puede ser de alguna ayuda a alguien como yo que se supone no tiene sabidur\u00ed\u00ada (3)? Quiz\u00e1 el discurso de Job sigue en el cap. 27.<br \/>\n5\u201314 Quiz\u00e1 estos vers\u00ed\u00adculos sean en realidad parte del tercer discurso de Bildad. Son una reflexi\u00f3n de la sabidur\u00ed\u00ada y del poder de Dios. Dios es el que pudo crear el universo colgando la tierra de la nada (7). Se mencionan varios aspectos de la creaci\u00f3n: muchos de ellos no aparecen en G\u00e9n., p. ej.p. ej. Por ejemplo la construcci\u00f3n de columnas del cielo (11) y trazando el horizonte en un c\u00ed\u00adrculo (sobre la faz de las aguas, 10). Aparecen tambi\u00e9n referencias a otras historias de la creaci\u00f3n, en que se habla de la misma como una victoria de Dios sobre los monstruos del caos (Rahab, 12;  la serpiente furtiva Leviat\u00e1n, 13). Es indudable que el poder creativo de Dios sigue a\u00fan ahora. El encierra las aguas en sus nubes (8), las vasijas de cuero del cielo, y cubre la faz de la luna (9) durante sus distintas fases. Pero el punto principal es que estas pruebas de la grandeza visible a los hombres y conocidas por \u00e9l son apenas los bordes de sus caminos y expresan apenas un leve murmullo del trueno de su poder\u00ed\u00ado (14). Los humanos no pueden esperar comprender al verdadero Dios, pero pueden captar un leve vistazo de \u00e9l.<\/p>\n<p>27:1-28:28 D\u00e9cimo discurso de Job: La sabidur\u00ed\u00ada de Dios<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s enfrentamos el problema de qui\u00e9n realmente est\u00e1 hablando en estos cap\u00ed\u00adtulos. No cabe duda de que en 27:2\u201312 tenemos la aut\u00e9ntica voz de Job, pero quiz\u00e1 el resto de los caps. 27 y 28 no son de \u00e9l. Seguramente no est\u00e1 repitiendo las mismas ideas trilladas sobre el destino de los malos que han expresado sus amigos (27:13\u201323). Quiz\u00e1 27:13\u201328:28 fuera originalmente el tercer discurso de Zofar; porque los temas que aqu\u00ed\u00ad encontramos: El destino de los malvados (27:13\u201323), la sabidur\u00ed\u00ada secreta de Dios (28:1\u201327) y el deber de los seres humanos de hacer lo recto y evitar el mal (28:28), han sido expresados anteriormente por Zofar en 11:7\u201320.<br \/>\n27:2\u201312 \u2020\u0153Nunca abandonar\u00e9 mi integridad.\u2020\u009d Dios le ha negado la justicia a Job (2), y aunque sus amigos sigan juzgando que est\u00e1 equivocado (5), Job tiene la intenci\u00f3n de mantener que \u00e9l es recto (6). Cualquiera que ataca la inocencia de Job cae bajo su maldici\u00f3n y sufrir\u00e1 el destino de los imp\u00ed\u00ados (7\u201310). Job sabe tanto ahora sobre los caminos del Todopoderoso que puede ense\u00f1ar a quien sea lo que ha aprendido por experiencia. Por otro lado, los amigos mismos debieran haber ya aprendido por haber escuchado todo lo que Job tiene para ense\u00f1arles (12). Considerando lo que han o\u00ed\u00addo hasta ahora, lo que sorprende es que los discursos de ellos hayan sido tan vanos (12).<br \/>\n27:13\u201323 El destino del hombre imp\u00ed\u00ado. Despu\u00e9s de la autodefensa apasionada de Job, esta secci\u00f3n parece m\u00e1s aburrida. Contiene \u00fanicamente las ideas tradicionales que ya hemos visto sobre el destino de los imp\u00ed\u00ados. Esto sugiere que ya no se trata del discurso de Job sino quiz\u00e1 de Zofar. El destino del hombre imp\u00ed\u00ado se retrata aqu\u00ed\u00ad en lo que sucede con su familia, su riqueza y su propia persona. Sus hijos son destinados a morir por la espada o por una plaga (14, 15), su riqueza pasa a otras personas m\u00e1s rectas que \u00e9l (16\u201319), mientras que \u00e9l mismo es arrastrado por una inundaci\u00f3n, o un torbellino o el devastador viento del este (20\u201323). Resulta obvio que una buena parte del destino del imp\u00ed\u00ado le ha sucedido ya a Job. Esto concuerda con la actitud de Zofar a lo largo del libro: \u2020\u0153Dios \u2020\u00a6 ha pasado por alto parte de tu iniquidad\u2020\u009d (11:6).<br \/>\n28:1\u201328 \u2020\u0153\u00bfD\u00f3nde puede encontrarse la sabidur\u00ed\u00ada?\u2020\u009d El tema de esta majestuosa poes\u00ed\u00ada es que la \u2020\u0153sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d es inalcanzable para el ser humano. No se trata del tipo de sabidur\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica ense\u00f1ada en el libro de Prov. sino la comprensi\u00f3n absoluta del mundo y el orden en que funciona. Este uso de \u2020\u0153sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d ser\u00ed\u00ada comprensible para el autor de Ecl., que recalca que el ser humano \u2020\u0153no alcanza a comprender la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin\u2020\u009d (Ecl. 3:11; cf.cf. Confer (lat.), compare 8:17). Esta poes\u00ed\u00ada parece extra\u00f1a viniendo de Job, ya que es s\u00f3lo despu\u00e9s que Dios le ha hablado extensamente (caps. 38\u201341) que llega a aceptar estas ideas (cf.cf. Confer (lat.), compare 42:3). Esta es otra raz\u00f3n por la cual se piensa que originalmente fue parte del discurso de Zofar.<br \/>\nExiste una gran diferencia entre la sabidur\u00ed\u00ada humana y la divina, pero no tenemos que rebajar la sabidur\u00ed\u00ada humana para poder magnificar la sabidur\u00ed\u00ada de Dios. La poes\u00ed\u00ada comienza con un himno de alabanza al ingenio de la humanidad (1\u201311) y s\u00f3lo entonces sigue diciendo que aun as\u00ed\u00ad, la verdadera sabidur\u00ed\u00ada est\u00e1 fuera de su alcance y es conocida \u00fanicamente por Dios (12\u201327). Lo que es dado a los humanos no es \u2020\u0153sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d, sino el conocimiento de la ley de Dios: Sabidur\u00ed\u00ada para los humanos es vivir en el temor del Se\u00f1or (28).<br \/>\n1\u201311 Se ha escogido s\u00f3lo un ejemplo de la sabidur\u00ed\u00ada de los seres humanos: Su habilidad de extraer metales escondidos bajo la superficie de la tierra. Menciona cuatro metales que se extraen (1, 2). Se usan l\u00e1mparas debajo de la tierra (3). La de los mineros es una tarea peligrosa y aislada: se descuelgan y se balancean (4) al descender por el pozo. Existe una paradoja en el trabajo de las minas: En la superficie se trabaja tranquilamente el campo, mientras que debajo puede haber obst\u00e1culos violentos que vencer para llegar al metal (5, 9). Por medio de su sabidur\u00ed\u00ada, los humanos han creado debajo de la tierra senderos que los p\u00e1jaros y las bestias no conocen (7, 8) y se han adue\u00f1ado de la tierra (11).<br \/>\n12\u201328 Resulta claro que la \u2020\u0153sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d que no puede ser hallada por el hecho de buscarla es algo diferente de la sabidur\u00ed\u00ada tecnol\u00f3gica humana. El poeta no nos dice inmediatamente lo que quiere significar sino que avanza paulatinamente hacia un cl\u00ed\u00admax que va mostrando m\u00e1s y m\u00e1s la imposibilidad de obtener esta sabidur\u00ed\u00ada. Su lugar es desconocido (12), y tambi\u00e9n lo es el camino para llegar a ella (13); no puede ser valuada con oro o plata o piedras preciosas (15\u201319). El mundo mismo no sabe d\u00f3nde puede ser encontrada (14). Aun los poderes sobrenaturales de Abado\u00c5\u2019n (Destructor) y la Muerte apenas la conocen como un rumor (22). Pero Dios la conoce totalmente (23); porque es su propia sabidur\u00ed\u00ada, la que utiliz\u00f3 para establecer la creaci\u00f3n (24\u201327). Este conocimiento sobrenatural del universo y su prop\u00f3sito y las leyes que lo rigen es inaccesible a los humanos. Por otra parte, lo que ha sido dado a los seres humanos es otro tipo de sabidur\u00ed\u00ada, una que es m\u00e1s manejable y practicable. Es una sabidur\u00ed\u00ada que consiste en el hacer: Temer al Se\u00f1or, o sea la aut\u00e9ntica religi\u00f3n, y apartarse del mal (28) es lo que constituye la sabidur\u00ed\u00ada para los humanos. Asumiendo que este cap\u00ed\u00adtulo es el discurso final de Zofar a Job, su significado es negar la pretensi\u00f3n de Job de comprender \u2020\u0153lo que concierne al Todopoderoso\u2020\u009d (27:11) y recomendar a Job no una b\u00fasqueda de sabidur\u00ed\u00ada sino de rectitud.<\/p>\n<p>29:1-31:40 Und\u00e9cimo discurso de Job, en el que reflexiona sobre sus males<\/p>\n<p>El poderoso discurso final de Job tiene tres secciones. En la primera repasa, en un tono nost\u00e1lgico, su vida pasada feliz antes de que la mano de Dios cayera sobre \u00e9l (cap. 29). En la segunda, describe, en un tono pat\u00e9tico, su aislamiento y degradaci\u00f3n presente (cap. 30). En la tercera expresa, en un tono desafiante, una serie de maldiciones de s\u00ed\u00ad mismo que llegan a un cl\u00ed\u00admax con un ruego desesperado de ser o\u00ed\u00addo y reivindicado (cap. 31). Ignora completamente a los amigos, y no se dirige a Dios. Job est\u00e1 hablando totalmente de s\u00ed\u00ad mismo, y es su concentraci\u00f3n en este \u00fanico tema que hace que \u00e9sta sea una de las partes m\u00e1s impresionantes y emocionantes del libro.<br \/>\n29:2\u201325 \u2020\u0153\u00c2\u00a1Cu\u00e1nto a\u00f1oro los meses pasados!\u2020\u009d Este nost\u00e1lgico vistazo del pasado nos da algunos detalles de la vida de Job que no aparecen en el pr\u00f3logo. Tambi\u00e9n proyecta el ambiente de la vida que ya ha pasado, una vida de relaciones afectuosas y dignas. Eran los d\u00ed\u00adas cuando Dios lo cuidaba (2), los d\u00ed\u00adas cuando se encontraba en su vigor (4), cuando sus reba\u00f1os eran abundantes y sus pasos se ba\u00f1aban en leche, los olivos daban tanto fruto que los lagares en la roca vert\u00ed\u00adan corrientes de aceite (6). En aquellos d\u00ed\u00adas era respetado como el hombre principal, o jeque, de su aldea, cuyas opiniones eran de mayor peso en la reuni\u00f3n de los ancianos en la plaza (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153la puerta\u2020\u009d) (7\u201310). En aquellos d\u00ed\u00adas pod\u00ed\u00ada ayudar a los menesterosos, al pobre y al hu\u00e9rfano (12), al moribundo (13), a la viuda (13b), al ciego y al cojo (15), a los que necesitaban protecci\u00f3n legal (16b). Los mismos dos temas de su propia seguridad y de su prominencia y papel positivo en la sociedad se vuelven a repetir luego en los vv. 18\u201320 y 21\u201325. Notamos que para Job las bendiciones de su vida pasada no inclu\u00ed\u00adan s\u00f3lo prosperidad material y honra social sino que, de igual importancia, era la posibilidad de hacer el bien a los necesitados (contraste con Elifaz en 22:6\u20139). Indudablemente no hay nadie que pueda ser llamado recto comparado con Dios (Rom. 3:10), pero es incorrecto pretender que la gente sea todo lo mala que pudiera ser o que nunca se pueda referir a ella como inocente y recta.<br \/>\n30:1\u201331 \u2020\u0153Pero ahora se burlan de m\u00ed\u00ad.\u2020\u009d Cuando Job compara su presente con su vida pasada, el contraste no podr\u00ed\u00ada ser m\u00e1s extremo. Su vida pasada consist\u00ed\u00ada en una red de relaciones armoniosas (con Dios, sus semejantes y los necesitados), pero ahora todas esas relaciones han sido destruidas. La gente lo trata con desprecio (1\u201315, 24\u201331) y Dios lo ha rechazado (16\u201323). Pero en cierto modo \u00e9stas son una y la misma experiencia; porque es obra de Dios el hecho de que \u00e9l sufra el desprecio de los humanos.<br \/>\n1\u20138 Tres veces leemos Pero ahora, o ahora (1, 9, 16); porque el contraste en la vida de Job es extremo. La actitud de Job hacia quienes lo desprecian pa rece ser condescendiente: Son insensatos, gente sin nombre (8), los pobres de la tierra que se alimentan de hojas y ra\u00ed\u00adces. \u00bfNo son \u00e9stas las personas que en el pasado Job hubiera cuidado? S\u00ed\u00ad, y es precisamente por esa raz\u00f3n que \u00e9l se burla de su desprecio ahora. Aun aquellos a quienes anteriormente trat\u00f3 con generosidad se han vuelto en contra de \u00e9l y lo consideran inferior a ellos. Es la ingratitud de ellos lo que le hace enojar.<br \/>\n9\u201315 Job es ahora objeto de burla por parte de los mismos a quienes hab\u00ed\u00ada ayudado, y lo atacan (12, 14). No es un asalto f\u00ed\u00adsico, pero el trato que recibe de ellos lo hace sentir como una ciudad sitiada (14).<br \/>\n16\u201323 Sumado a la verg\u00fcenza que ahora soporta est\u00e1 el propio sufrimiento f\u00ed\u00adsico que lo ha atormentado desde el principio. Lo ataca de d\u00ed\u00ada y de noche como si fuera un animal salvaje (16, 17). To do esto es obra de Dios (19), sin embargo, todos sus reclamos a \u00e9l caen en o\u00ed\u00addos sordos (20); porque Dios tambi\u00e9n, como los hombres, se ha vuelto cruel contra \u00e9l (21) y sin duda lo llevar\u00e1 a la muerte (23).<br \/>\n24\u201331 Aunque est\u00e1 convencido de que nada bueno resultar\u00e1, Job tiene que clamar pidiendo ayuda (24). Merece esa ayuda, ya que \u00e9l mismo la ha dado tan generosamente (25), pero cuando esperaba el bien le vino el mal (26). Esta parte de su discurso termina con una repetici\u00f3n de su verg\u00fcenza ante los ojos humanos, tema con el cual comenz\u00f3. Es rechazado por la asamblea de su pueblo (28) y dejado a merced de animales salvajes (29). Su piel se pone negra por su enfermedad (28, 30) y la m\u00fasica de su vida pasada se ha convertido en llanto (31).<br \/>\n31:1\u201340 \u2020\u0153\u00c2\u00a1Oh que tuviera los cargos de mi opositor!\u2020\u009d La secci\u00f3n final del discurso de Job es en el estilo de una \u2020\u0153confesi\u00f3n negativa\u2020\u009d: Niega cualquier crimen de que se le haya acusado. Puede expresar estas maldiciones de s\u00ed\u00ad mismo \u00fanicamente si est\u00e1 totalmente convencido de su inocencia y no es de sorprender que el cap\u00ed\u00adtulo llegue a un cl\u00ed\u00admax (35\u201337) con el ruego audaz de Job pidiendo a Dios que lo escuche y lo castigue por cualquier cosa que se me rece. Le pide a Dios que por lo menos le haga saber los cargos que tiene en su contra ya que estar\u00ed\u00ada muy orgulloso de llevar con \u00e9l una lista de las acusaciones a las cuales \u00e9l podr\u00ed\u00ada dar respuestas tan convincentes. En cada caso excepto uno (el de idolatr\u00ed\u00ada; 26\u201328) los cr\u00ed\u00admenes que Job imagina son pecados contra su pr\u00f3jimo, pero a la vez son tambi\u00e9n pecados contra Dios.<br \/>\n1\u20134 Aunque m\u00e1s adelante se menciona el pecado de adulterio (9\u201312), aqu\u00ed\u00ad Job dice que no ha pecado en desear a una virgen, una costumbre muy conocida de los due\u00f1os de muchos siervos como Job. Ha hecho un pacto con sus ojos; el pecado radica en las intenciones interiores del coraz\u00f3n, no \u00fanicamente en el acto externo.<br \/>\n5\u20138 Nuevamente, el pecado es algo que ocurre primero en el coraz\u00f3n (7). La referencia a la balanza (6) y a la p\u00e9rdida de sus cosechas como castigo por su deshonestidad (8) sugieren que Job est\u00e1 pen sando principalmente en la falsedad y el enga\u00f1o (5) en las transacciones comerciales.<br \/>\n9-12 El adulterio era juzgado en sociedades patriarcales como un crimen grave (una infamia, \u2020\u00a6 un delito digno de castigo) ya que hac\u00ed\u00ada caso omiso de los derechos de propiedad del hombre y pod\u00ed\u00ada crear problemas relacionados con la herencia. El texto demuestra su antig\u00fcedad al considerar el adulterio masculino como resultado de ser seducido por una mujer (y por ende en cierta forma es culpa de la mujer) y en hacer que la degradaci\u00f3n de la esposa sea de alguna manera un castigo para el ad\u00faltero. Nosotros mismos preferir\u00ed\u00adamos enfatizar los valores de la lealtad y demandar\u00ed\u00adamos que s\u00f3lo el culpable fuera castigado.<br \/>\n13-15 Job aduce que ha ido m\u00e1s all\u00e1 de las costumbres de su \u00e9poca y que ha tratado a sus sirvientes como si tuvieran derechos como seres humanos, de la misma familia, cuando la sociedad contempor\u00e1nea le hubiera permitido tratarlos como posesiones.<br \/>\n16\u201323 Job ya ha hecho una presentaci\u00f3n de su simpat\u00ed\u00ada por el pobre, la viuda, el hu\u00e9rfano y el extra\u00f1o, o sea, las t\u00ed\u00adpicas personas necesitadas de la sociedad en la antig\u00fcedad (29:12\u201316). Aqu\u00ed\u00ad dice que hasta ha acogido a hu\u00e9rfanos en su propia casa (18) y pregunta si alguna vez ha levantado su mano contra los hu\u00e9rfanos, creyendo que la injusticia contra ellos no se notar\u00ed\u00ada, que la retribuci\u00f3n caiga so bre la mano levantada injustamente y que su brazo se desgaje de su coyuntura y se rompa (22).<br \/>\n24\u201328 Job ahora enfoca otros pecados interiores (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 1\u20134): El amor secreto por las riquezas (24, 25), la adoraci\u00f3n del sol y la luna (26, 27), la satisfacci\u00f3n de ver caer a sus enemigos (29, 30), delibera damente cerrar los ojos a cualquier necesidad ajena (31, 32) o a cualquier otra hipocres\u00ed\u00ada (33, 34). Emite una maldici\u00f3n contra s\u00ed\u00ad mismo si fuere culpable en cualquiera de estas cosas. Aunque ha si do excesivamente rico, reclama que su riqueza nunca se convirti\u00f3 en un \u00ed\u00addolo que remplazara a Dios.<br \/>\n26, 27 La idolatr\u00ed\u00ada es el \u00fanico pecado religioso en el cat\u00e1logo de cr\u00ed\u00admenes de Job. Era normal en el mundo de la antig\u00fcedad adorar los cuerpos celestiales, pero para Job tal adoraci\u00f3n hubiera sido ser vir a lo creado en lugar del Creador.<br \/>\n29, 30 No era falta de \u00e9tica en la \u00e9poca de Job que uno se alegrara por el infortunio del que lo aborrece. Los salmistas a veces se muestran contentos an te el castigo de los malos (p. ej.p. ej. Por ejemplo: Sal. 54:7; 118:7; 137:8, 9), pero Job ha seguido el esp\u00ed\u00adritu de la ley que recomienda ayudar al enemigo (Ex. 23:4, 5; cf.cf. Confer (lat.), compare Prov. 20:22; 24:17, 18; 25:21, 22).<br \/>\n31, 32 Job parece estar pensando aqu\u00ed\u00ad en ocasiones cuando hubiera podido pretender no saber de casos de necesidad. Ha sido generoso con los necesitados no s\u00f3lo en casos de necesidad obvia (16\u201321), sino tambi\u00e9n en casos cuando \u00e9l era el \u00fanico que sab\u00ed\u00ada de ella.<br \/>\n33, 34 Job no admite ning\u00fan pecado de hipocres\u00ed\u00ada. \u2020\u0153Si alguna vez he pecado y tratado de encubrirlo\u2020\u009d (como lo hizo Ad\u00e1n).<br \/>\n35\u201337 Job termina su juramento formal de inocencia diciendo: He aqu\u00ed\u00ad mi firma, como si fuera un documento escrito. Anhela contar con la lista de cargos que Dios tiene contra \u00e9l, para compararla con su propia declaraci\u00f3n de inocencia. No ser\u00ed\u00ada humillado por los cargos de su acusador, tan seguro est\u00e1 de que probar\u00ed\u00adan su inocencia que se la ce\u00f1ir\u00ed\u00ada cual corona (36). No se acercar\u00ed\u00ada a Dios como un criminal sino como un hombre inocente que puede responder a aquello de la que se le acusa (37).<br \/>\n38\u201340 La automaldici\u00f3n final de Job viene, extra\u00f1amente, despu\u00e9s del resumen y el cl\u00ed\u00admax de su discurso en los vv. 35\u201337. En ella reclama castigo si ha adquirido sus tierras por haber oprimido a los que eran due\u00f1os por derecho (39).<br \/>\n32:1-37:24 DISCURSOS DE ELIHU<\/p>\n<p>32:1-33:33 Primer discurso de Elih\u00fa: \u2020\u0153El sufrimiento es una advertencia de Dios.\u2020\u009d<\/p>\n<p>La mayor\u00ed\u00ada de los eruditos cree que los cuatro discursos de Elih\u00fa fueron agregados posteriormente al libro de Job. Resulta extra\u00f1o que Elih\u00fa no fuera mencionado en el pr\u00f3logo, pero el autor quiz\u00e1 haya tenido la intenci\u00f3n de presentarlo sorpresivamente m\u00e1s adelante. Pero resulta aun m\u00e1s extra\u00f1o que no se lo mencione tampoco en el ep\u00ed\u00adlogo (42:7\u201317) como se menciona a los otros amigos. Y es m\u00e1s, los discursos de Elih\u00fa tambi\u00e9n demoran la respuesta de Dios a Job, que hubi\u00e9ramos esperado inmediatamente despu\u00e9s del cap. 31, donde \u2020\u0153Terminaron las palabras de Job\u2020\u009d (31:40). Cuando Dios finalmente responde (caps. 38\u201341) habla como si nada hubiera interrumpido. As\u00ed\u00ad que se cree por lo general que Elih\u00fa es la creaci\u00f3n de un autor p\u00ed\u00ado posterior a quien no le gust\u00f3 que los amigos de Job no con testaran sus argumentos y tampoco la manera en que los discursos divinos no llegaban a ninguna conclusi\u00f3n definitiva.<br \/>\nQuiz\u00e1 se puedan interpretar los discursos de Elih\u00fa como una posici\u00f3n intermedia entre Job y sus amigos. Los amigos han argumentado que Dios es justo y que los sufrimientos de Job prueban que ha pecado y que debido a ello Dios lo est\u00e1 castigan do. Job niega ambos argumentos, insistiendo en que su sufrimiento no es el resultado del pecado y que, por lo tanto, Dios es injusto. Elih\u00fa expresa que no concuerda con Job ni con los amigos (32:10\u201312; 33:1\u201312;  cf.cf. Confer (lat.), compare 32:2, 3), y argumenta que el sufrimiento es disciplina. Significa eso que el sufrimiento no necesariamente es una pena por pecados ya cometidos sino que puede ser una advertencia, dada por adelantado, para prevenir que la persona peque.<br \/>\n32:1\u20135 Elih\u00fa se presenta. Resulta claro que el joven Elih\u00fa est\u00e1 lleno de ira (la palabra se repite cuatro veces en los vv. 2, 3, 5). Est\u00e1 enojado con Job porque \u2020\u0153pretend\u00ed\u00ada tener raz\u00f3n ante Dios\u2020\u009d (2, BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n). Esta es una cr\u00ed\u00adtica mucho m\u00e1s grave que lo que consigna la RVARVA Reina-Valera Actualizada que dice que se justificaba m\u00e1s a s\u00ed\u00ad mismo que a Dios. Elih\u00fa quiere decir que la l\u00f3gica del reclamo de Job \u2014que \u00e9l tiene raz\u00f3n en su disputa con Dios\u2014 sugiere que Dios ha de estar equivocado. Job nunca dijo eso exactamente, pero la conclusi\u00f3n es razonable. Elih\u00fa est\u00e1 tambi\u00e9n enojado con los tres amigos porque no hallaban qu\u00e9 responder a Job (3), o sea que no pudieron conven cer a Job de que Dios no estaba equivocado.<br \/>\n32:6\u201322 El derecho que tiene Elih\u00fa para hablar. Toda esta secci\u00f3n es s\u00f3lo la pesada introducci\u00f3n que Elih\u00fa hace de su persona y la explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 se ha sumado a la conversaci\u00f3n. Elih\u00fa con fiesa que es joven y expresa su respeto por la sabidur\u00ed\u00ada de los a\u00f1os (6, 7) pero lo alienta su creencia de que todos son creados con la misma capacidad de sabidur\u00ed\u00ada (8). Por lo tanto no son \u00fanicamen te los ancianos los que son sabios (9). Por eso no tiene temor de expresar su parecer (10). Tambi\u00e9n lo ha impulsado a intervenir en la conversaci\u00f3n lo d\u00e9bil de los discursos de los amigos (11, 12). Le parece a Elih\u00fa que se est\u00e1n dejando vencer por los argumentos de Job y est\u00e1n empezando a creer que s\u00f3lo Dios le puede refutar (13). Se vuelve a Job (15) y le dice que est\u00e1 listo para hablar (16, 17) porque est\u00e1 lleno de palabras (18) y su mente est\u00e1 lista para explotar con la multitud de sus pensamientos (19) y necesita alivio de su frustraci\u00f3n (20). Finalmente, promete que no tratar\u00e1 a nadie \u2014y es Job quien m\u00e1s puede sufrir por su lengua\u2014 con lisonjas (21); ni siquiera sabe c\u00f3mo lisonjear, as\u00ed\u00ad que mejor ser\u00e1 que Job est\u00e9 preparado para o\u00ed\u00adr unas cuantas verdades dichas sin miramientos (22).<br \/>\n33:1\u201333 \u2020\u0153Por qu\u00e9 Dios da sufrimiento.\u2020\u009d 1\u20137 La pesada introducci\u00f3n que hace Elih\u00fa de s\u00ed\u00ad mismo contin\u00faa. No pretende tener ninguna sabidur\u00ed\u00ada especial aparte de la que puede ser adquirida por cual quiera persona viviente, aquellos que cuentan con el aliento del Todopoderoso (4; cf.cf. Confer (lat.), compare 32:8). Invita a Job a contestarle (5). No ser\u00e1 dif\u00ed\u00adcil, ya que \u00e9l, Elih\u00fa, no usar\u00e1 ninguna de las t\u00e1cticas autoritarias de Dios; tambi\u00e9n \u00e9l es un mero ser humano, formado de un trozo de barro (6). No es que sea condescendiente con Job cuando dice mi terror no te ha de espantar (7) pero est\u00e1 ofreciendo un contraste en tre su propia debilidad con el poder de Dios por el cual Job est\u00e1 sufriendo.<br \/>\n8\u201313 Job ha estado diciendo que Dios le ha negado justicia; se ha negado a aceptar su inocencia y se ha comportado como un enemigo (10, 11) y no como un juez imparcial. Elih\u00fa tiene la intenci\u00f3n de mostrar que Job no tiene raz\u00f3n (12), no por argumentar \u2014como lo hicieron los amigos\u2014 que Job sea pecador, sino mostrando que Dios env\u00ed\u00ada sufrimiento con otros prop\u00f3sitos, principalmente para prevenir que los seres humanos cometan pecados en el futuro. De esta manera, Elih\u00fa cree que puede mantener tanto la justicia de Dios como la inocencia de Job (cf.cf. Confer (lat.), compare 12, 32).<br \/>\n14\u201318 Elih\u00fa ilustra su interpretaci\u00f3n del sufrimiento usando el ejemplo de las pesadillas. Son una manera como Dios habla a la gente, aunque no siempre lo reconozcan (14). Dios utiliza sue\u00f1os pa ra aterrorizar a la gente con advertencias sobre futuros errores y arrogancia (17); son una forma de sufrimiento usada por Dios para prevenir un sufrimiento mayor y la muerte (18).<br \/>\n19\u201328 El sufrimiento f\u00ed\u00adsico (21, 22) tambi\u00e9n es usado por Dios con el mismo prop\u00f3sito: De \u2020\u0153reprender\u2020\u009d o prevenir a la persona contra el pecado (19). Se necesita s\u00f3lo una palabra a favor del que sufre por parte de los muchos \u00e1ngeles intercesores (23, 24) y la persona ser\u00e1 sana y dar\u00e1 las gracias p\u00fablicamente por la restauraci\u00f3n de su salud (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 22:22\u201325). Esa persona hace entonces una confesi\u00f3n de pecado (27), aunque sea s\u00f3lo un pecado que planeaba, no un pecado que realmente hab\u00ed\u00ada cometido.<br \/>\n29\u201333 Elih\u00fa invita a Job a responder (32), en caso contrario tendr\u00e1 que seguir escuchando (31, 33). Su prop\u00f3sito, vuelve a repetir, no es acusar a Job de ser un pecador sino de justificarlo (32b) por medio de explicar su sufrimiento como una disciplina de Dios.<\/p>\n<p>34:1-37 Segundo discurso de Elih\u00fa: \u2020\u0153Job se equivoca al acusar a Dios de ser injusto.\u2020\u009d<\/p>\n<p>Elih\u00fa ya no habla directamente a Job; ahora apela a los sabios (2), que pueden ser sus amigos (en cuyo caso Elih\u00fa hace uso de la iron\u00ed\u00ada) o a un grupo m\u00e1s grande de observadores. Su punto principal en este discurso es que ya que Dios es justo (10), cualquier cr\u00ed\u00adtica de Job en cuanto a lo que Dios hace o deja de hacer es injusta. Elih\u00fa ahora ha pasado por alto la situaci\u00f3n particular de Job y se limita a generalizaciones.<br \/>\n1\u20139 Elih\u00fa enfoca el reclamo de Job: Yo soy justo (5a; cf.cf. Confer (lat.), compare 27:6) pero Dios me ha quitado mi derecho (5b; cf.cf. Confer (lat.), compare 27:2). Pide a sus oyentes que digan si alguna vez han conocido a un hombre como Job que se bebe como agua el desprecio de sus amigos (7) y quien, al afirmar que Dios le niega justicia, se suma a los inicuos quienes tambi\u00e9n acusan a Dios de in justicia. Seg\u00fan Job, dice Elih\u00fa muy injustamente, El hombre no sacar\u00e1 provecho de estar de acuerdo con Dios (9). Job ha dicho que los malos pueden escapar del juicio (21:7\u201334) y que los males caen igualmente sobre buenos y malos (9:22\u201324), pero \u00e9l mismo se ha aferrado a la virtud aun cuando no le ha dado ninguna ganancia.<br \/>\n10\u201315 Aqu\u00ed\u00ad Elih\u00fa est\u00e1 diciendo que Dios no ser\u00e1 injusto (10\u201312) y por lo mismo Job est\u00e1 equivocado al acusar a Dios de cualquier forma de injusticia. La justicia de Dios es, para Elih\u00fa, una consecuencia autom\u00e1tica del hecho de que es el Creador todopoderoso (13, 14). Pero esa es una posici\u00f3n peligrosa, porque es igual que decir que \u2020\u0153poder es rectitud\u2020\u009d.<br \/>\n16\u201330 Elih\u00fa sigue argumentando que el gobernador del universo no puede ser injusto. Dios es justo y poderoso (17). Tiene el poder de juzgar a reyes y nobles (18), de destruirlos sin necesidad de investigarlos (24) ya que \u00e9l conoce sus pasos (21). Puede aplastarlos en la noche (25). Sus obras poderosas guardan estricta relaci\u00f3n con su justicia. No muestra favoritismos a pr\u00ed\u00adncipes ni a los ricos (19), recompensa a la gente de acuerdo con sus obras (28). Entonces si alguna vez Dios guarda silencio y no ofrece reivindicaci\u00f3n cuando se la piden, \u00bfqui\u00e9n puede condenarlo y decir que lo que hace es injusto? (29).<br \/>\n31\u201337 La demanda constante de Job pidiendo reivindicaci\u00f3n agrega rebeli\u00f3n al pecado (37), porque acusa a Dios de no tener raz\u00f3n. Elih\u00fa ahora imagina a alguien que ha sido castigado por su pecado y luego se arrepiente de \u00e9l (31, 32). Seg\u00fan Elih\u00fa, la teolog\u00ed\u00ada de Job no permite que Dios perdone a tal pecador arrepentido, porque Job espera que cualquiera que haya sufrido por causa de Dios demande reivindicaci\u00f3n y rechace el perd\u00f3n (33). Pero esto no le hace justicia a Job, ya que Job no pretende que todo sufrimiento sea inocente.<\/p>\n<p>35:1-16 Tercer discurso de Elih\u00fa: \u2020\u0153Job no debi\u00f3 quejarse sino clamar a Dios.\u2020\u009d<\/p>\n<p>1\u20138 Elih\u00fa aqu\u00ed\u00ad parece volver a referirse al reclamo que puso en boca de Job en 34:9, que \u2020\u0153El hombre no sacar\u00e1 provecho de estar de acuerdo con Dios\u2020\u009d. No es ese el concepto de Job, ni es Job quien pregunta: \u00bfQu\u00e9 te importa a ti la ventaja que yo saque de mi pecado? (3). Elih\u00fa s\u00f3lo imagina que \u00e9sta es la pregunta de Job. No obstante, se la contesta diciendo que est\u00e1 mal esperar una ganancia por ser recto (7). Como Dios es tan grande, lo que sucede sobre la tierra poco le concierne (5), aun cuando lo que pasa es iniquidad (6, 8).<br \/>\n9\u201316 Dado que la queja de Job ha sido que Dios le ha quitado su derecho (27:2), Elih\u00fa pregunta por qu\u00e9 Job no ha sido librado de su aflicci\u00f3n. Toma el caso de pueblos oprimidos que claman a causa de la mucha opresi\u00f3n (9). No siempre son librados. \u00bfPor qu\u00e9 no? Porque algo le falta a su clamor. Ha sido un clamor involuntario y no lo han dirigido a Dios como su Hacedor quien puede revertir la suerte dando canciones en la noche (10), y quien puede dar m\u00e1s sabidur\u00ed\u00ada a los humanos que a las bestias y a los p\u00e1jaros (11). No reciben respuesta porque no han clamado a \u00e9l (12); dichos clamores son vac\u00ed\u00ados y Dios no los tiene en cuenta (13). Lo mismo se aplica a Job, dice Elih\u00fa. Sencillamente se ha estado quejando de su sufrimiento y no se ha dirigido a Dios (14\u201316). Nuevamente, Elih\u00fa no da en el blanco \u00c2\u00a1porque Job ha estado hablando con frecuencia directamente a Dios!<\/p>\n<p>36:1-37:24 Cuarto discurso de Elih\u00fa: En alabanza del poder y la sabidur\u00ed\u00ada de Dios<\/p>\n<p>Aqu\u00ed\u00ad hay dos secciones. En la primera, Elih\u00fa repite que el sufrimiento es disciplina y, en la segunda, alaba el poder y la sabidur\u00ed\u00ada de Dios en la creaci\u00f3n, que es la raz\u00f3n por la cual Dios tiene derecho a ser el gobernador moral del universo.<br \/>\n36:2\u201325 Elih\u00fa todav\u00ed\u00ada quiere hablar en defensa de Dios (2) y adjudicar justicia a su Hacedor (3), o sea, probar que no ha habido injusticia en el caso de Job. Dado que Dios est\u00e1 tan por encima de la humanidad, Elih\u00fa debe buscar muy lejos su conocimiento (3). Esto parece capacitarlo para pretender que es completo en conocimiento, o sea, absolutamente correcto, \u00c2\u00a1no omnisciente!<br \/>\n5\u201316 Elihu comienza declarando la doctrina de retribuci\u00f3n usual (6). Su contribuci\u00f3n llega cuando considera a los rectos que caen presa del sufrimiento, tema que se asemeja mucho a la situaci\u00f3n propia de Job. En tales casos, los rectos (8) est\u00e1n siendo castigados por su transgresi\u00f3n y mandados a volverse de su iniquidad (10). Su sufrimiento es disciplina divina (como lo ha dicho en 33:15\u201330). Si los rectos responden a dichas advertencias, magn\u00ed\u00adfico (11), pero si no lo hacen sufren el destino de los malos y mueren sin conocimiento, es decir sin ha ber aprendido nada del disciplinar divino. Los imp\u00ed\u00ados, cuando son afligidos, est\u00e1n sencillamente airados y no claman a Dios pidi\u00e9ndole ayuda (13); mueren j\u00f3venes y con verg\u00fcenza (14). Los p\u00ed\u00ados, por otro lado, cuyos o\u00ed\u00addos se han abierto a lo que Dios les est\u00e1 ense\u00f1ando por medio de su adversidad, son librados (15, 16).<br \/>\n17\u201325 Elih\u00fa espera que Job se encuentre entre los justos pero teme a la vez que se encuentre entre los que no aprenden de su sufrimiento y que est\u00e1 lleno del juicio que merece el imp\u00ed\u00ado (17). Un mero clamor de desesperaci\u00f3n no traer\u00e1 liberaci\u00f3n a Job (cf.cf. Confer (lat.), compare 35:9, 12); tiene que ir dirigido a Dios, y Job tiene que acordarse de engrandecer la obra de Dios mientras ora pidiendo su liberaci\u00f3n.<br \/>\n36:26\u201437:24 Este es un hermoso himno en cuanto al poder y la sabidur\u00ed\u00ada creativos de Dios. Tiene sentido aqu\u00ed\u00ad \u00fanicamente porque Elih\u00fa cree que es el poder creativo de Dios lo que le da el derecho de ser el juez moral del mundo (cf.cf. Confer (lat.), compare 34:10\u201315).<br \/>\n27\u201333 Las maravillas de la lluvia y los rel\u00e1mpagos son los que constituyen una de las maneras que Dios usa para juzgar entre los pueblos (31a); porque la misma lluvia puede ser a la vez beneficiosa (31b) y destructiva (33b).<br \/>\n37:1-5 El trueno tambi\u00e9n no es s\u00f3lo un fen\u00f3meno natural sino la voz de Dios, misteriosa, imprevisible y aterradora.<br \/>\n6\u201313 Las tormentas invernales, que interrumpen el trabajo de la gente y mantienen a los animales salvajes en sus guaridas (7, 8), no s\u00f3lo revelan el poder de Dios para controlar (12) esas potencias que doman tanto a humanos como a bestias sino que muestran tambi\u00e9n su sabidur\u00ed\u00ada al usar las fuerzas de la naturaleza con diversos prop\u00f3sitos, ya sea para corregir o bendecir (13).<br \/>\n14\u201324 El poder y la sabidur\u00ed\u00ada de Dios tambi\u00e9n se despliegan en los fen\u00f3menos del verano: En los rel\u00e1mpagos de las tormentas de verano (15), las nubes tan delicadamente balanceadas (16), el caluro so viento del sur (17), el cielo arrollador como la dureza del bronce (18) y la luz enceguecedora del sol de verano (21). La sabidur\u00ed\u00ada de Dios es mucho mayor que la de Job, tanto que Job no puede ni siquiera entender c\u00f3mo funcionan estos fen\u00f3menos (15, 16, 18), cuanto menos controlarlos. Tan grandiosa es la terrible majestad (22) de Dios que en efecto, es inalcanzable. Elih\u00fa pide a Job, ir\u00f3nicamente, que nos ense\u00f1e qu\u00e9 hemos de decirle a Dios (19), pero en el mismo instante niega que sea posible hacerlo, pues no podemos organizar nuestras ideas a causa de las tinieblas. Esta es una posici\u00f3n que Job ha negado todo el tiempo al demandar repetidamente que Dios debe contestar personalmente sus quejas. Tambi\u00e9n esa posici\u00f3n es refutada eficazmente por la aparici\u00f3n personal de Dios en justamente el pr\u00f3ximo cap\u00ed\u00adtulo.<\/p>\n<p>38:1-42:6 DISCURSOS DEL SE\u00ed\u2018OR<br \/>\nEstos discursos divinos son importantes, no s\u00f3lo por su contenido sino por el hecho de que fueron pronunciados. La cuesti\u00f3n es que Job, que ha clamado a Dios con determinaci\u00f3n (aun desde su ira y frustraci\u00f3n), se encuentra finalmente conversando con Dios lo cual lleva a la resoluci\u00f3n de su tensi\u00f3n. Pero los discursos son importantes tambi\u00e9n tanto por lo que omiten como por lo que incluyen. Primero, es sorprendente, pero tambi\u00e9n sig nificativo, que Dios no haga referencia a ninguna falta de Job. Resulta claro, entonces, que Dios no tiene nada contra Job; ni siquiera sus palabras \u2020\u0153apresuradas\u2020\u009d (6:3) son motivo de recriminaci\u00f3n. No obstante, en segundo lugar, estos discursos divinos son sorprendentes por lo que contienen. Lejos de justificar los caminos de Dios a los seres humanos, tratan totalmente con el orden natural, el mundo de la creaci\u00f3n. Al hablar del orden c\u00f3smico y la creaci\u00f3n animal, el prop\u00f3sito de Dios no es dar lecciones a Job sobre la naturaleza, y por cierto tampoco deslumbrarlo con las se\u00f1ales de su poder e inteligencia (que Job no ha dudado nunca). Es m\u00e1s bien para re considerar la misteriosa complejidad del mundo que Dios ha creado. El objeto es que Job se d\u00e9 cuenta de que el orden natural es paralelo al orden moral del universo. Mucho de esto escapa del entendimiento humano, parte es odioso, f\u00fatil o aterrador, pero todo es obra de un Dios sabio que ha hecho al mundo como es para cumplir sus propios prop\u00f3sitos.<\/p>\n<p>38:1-40:2 Primer discurso de Dios: \u2020\u0153Considera el misterio de la creaci\u00f3n.\u2020\u009d<\/p>\n<p>La larga serie de preguntas de Dios a Job no tiene la intenci\u00f3n de humillarlo sino de desafiarlo a re considerar lo que ya sabe del mundo que Dios ha hecho y a que medite nuevamente en su misterio. Dios se\u00f1ala a Job diez caracter\u00ed\u00adsticas del orden natural (38:4\u201338) como ejemplos de su misterio y nueve especies de animales (38:39\u201339:30) para ilustrar el misterio de la vida creada. La nota final (40:2) nos recuerda que el di\u00e1logo entre Dios y Job adopta la forma de un caso judicial (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n 38:3), ya que eso es lo que Job ha demandado (ver 31:35). El prop\u00f3sito del di\u00e1logo no es, sin embargo, establecer culpabilidad o inocencia sino inquirir, como una criatura de Dios, la verdad acerca de la vida.<br \/>\n38:1\u20133 Introducci\u00f3n. Job al fin recibe la respuesta que tanto ha anhelado (cf.cf. Confer (lat.), compare 31:35). Job hab\u00ed\u00ada imaginado, sin duda, la escena comparativamente pac\u00ed\u00adfica de un juicio legal, pero Dios le habla desde un torbellino. El torbellino es un antiguo s\u00ed\u00admbolo de revelaci\u00f3n divina (cf.cf. Confer (lat.), compare , p. ej.p. ej. Por ejemplo Sal. 18:7\u201315; Nah. 1:3; Zac. 9:14) y, aunque es aterrador, significa pa ra Job que Dios no piensa seguir ignorando sus reclamos. Dios no desprecia la inteligencia de Job, diciendo que no tiene comprensi\u00f3n del plan divino (el consejo, 2) para gobernar el universo. Tampoco Dios arremete contra Job con desprecio, sino que lo alienta diciendo: C\u00ed\u00ad\u00f1ete \u2020\u00a6 los lomos como un hombre (\u00c2\u00a1se supone que los hombres sean m\u00e1s fuertes que las mujeres!) y que use su fuerza mental para comprender las intenciones de Dios, que ser\u00e1n expresadas s\u00f3lo indirectamente en este discurso.<br \/>\n38:4\u201338 Fen\u00f3menos de la tierra y del cielo. 4\u20137 Aqu\u00ed\u00ad el mundo es retratado como un edificio con cimientos y una piedra angular, construido seg\u00fan un plano extendiendo sobre ella un cordel al acompa\u00f1amiento de la m\u00fasica de las estrellas del alba y los \u00e1ngeles.<br \/>\n8\u201311 El mar es retratado como naciendo del vientre de su madre (8) y vestido de nubes por Dios (9). Pero es tambi\u00e9n una potencia amenazante que debe ser mantenida en su lugar, encerrada con cerrojos y puertas (10).<br \/>\n12\u201315 Aun la llegada de la aurora escapa al entendimiento de Job (12).<br \/>\n16\u201318 Debajo de la tierra existe una parte entera de la creaci\u00f3n desconocida para los humanos: las fuentes del mar, las fuentes de las grandes profundidades (G\u00e9n. 7:11) que alimentan a las aguas del mar, y la morada de los muertos, retratada como una ciudad con puertas (17), \u2020\u0153el pa\u00ed\u00ads de las Sombras\u2020\u009d seg\u00fan la BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n, el mundo subterr\u00e1neo (en lugar de la tierra) con su amplitud (18).<br \/>\n19\u201321 Luz y tinieblas son consideradas aqu\u00ed\u00ad como seres que tienen sus propias moradas a las cuales vuelven en los horarios que les corresponden. Job no sabe c\u00f3mo \u2020\u0153escoltar\u2020\u009d a cada una \u2020\u0153camino a su casa\u2020\u009d (20).<br \/>\n22, 23 Tambi\u00e9n fuera del conocimiento de Job est\u00e1n los dep\u00f3sitos de nieve y granizo (22), reservados para el d\u00ed\u00ada de batalla (23; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 9:22\u201326; Jos. 10:11; Isa. 30:30).<br \/>\n24\u201327 El cauce al aluvi\u00f3n del dep\u00f3sito celestial (25) trae a la mente las \u2020\u0153ventanas\u2020\u009d de los cielos que se abrieron en ocasi\u00f3n del diluvio (G\u00e9n. 7:11). Un nuevo concepto, que ser\u00e1 desarrollado m\u00e1s amplia mente en el cap. 39, se presenta en los vv. 26 y 27: mucho de lo que sucede en el orden creado no sucede para beneficio del hombre sino de otras partes de la creaci\u00f3n de Dios, o sencillamente porque Dios as\u00ed\u00ad lo dispone. Aqu\u00ed\u00ad se trata de la lluvia que cae en tierras deshabitadas (26).<br \/>\n28-30 La lluvia, el roc\u00ed\u00ado y el hielo deben tener un origen, pero Job no lo conoce.<br \/>\n31\u201333 \u00bfC\u00f3mo ha sucedido que las siete estrellas de las Pl\u00e9yades se han juntado? \u00bfPor qu\u00e9 las estrellas de Ori\u00f3n, un cazador con su cinto (cuerdas) y espada, permanecen juntas? (31). Sea cual fuere la in fluencia de las estrellas, Job no tiene ninguna influencia sobre ellas, ni siquiera comprende ninguna de las leyes de la naturaleza que determinan sus movimientos (33).<br \/>\n34\u201338 Job no puede influenciar la aparici\u00f3n de los rel\u00e1mpagos y la lluvia cuando Dios inclina las tinajas de los cielos (37).<br \/>\n38:39\u201439:30 La creaci\u00f3n animal. El enfoque aqu\u00ed\u00ad no es sobre animales bien conocidos y \u00fatiles a los seres humanos (p. ej.p. ej. Por ejemplo ovejas, asnos y camellos), sino sobre los que son m\u00e1s bien in\u00fatiles, misterio sos u hostiles. Estos tambi\u00e9n son parte de la creaci\u00f3n de Dios. Lo mismo sucede con el sufrimiento: A veces puede tener un prop\u00f3sito reconocible, pero otras veces puede ser tan enigm\u00e1tico y perjudicial a los humanos como pueden serlo los animales salvajes. A pesar de ello, es parte del orden de Dios para el mundo, y \u00e9l sabe lo que hace al crearlos.<br \/>\n39\u201341 La cuesti\u00f3n no es que Job no pueda satisfacer el apetito de los cachorros de leones (39), ni tampoco que es Dios quien provee la presa para el cuervo, sino que hay una esfera entera de la creaci\u00f3n de Dios que existe totalmente independiente de los seres humanos.<br \/>\n39:1-4 Las cabras monteses y las gacelas existen sin interferencia humana. Expulsan sus cr\u00ed\u00adas y \u00e9stas luego crecen y maduran sin asistencia ni conocimiento humano.<br \/>\n5\u20138 El asno mont\u00e9s, eximido por Dios del servicio humano (5), vive una vida libre aunque dura y de nada sirve a los humanos. Esto es diferente de su primo domesticado, el asno manso, que es condu cido por las bulliciosas calles de la ciudad (7).<br \/>\n9-12 Existe una diferencia a\u00fan mayor entre el buey domesticado y el toro salvaje (uro), el m\u00e1s poderoso de los animales ungulados (extinto desde el siglo XVII d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo). Es rid\u00ed\u00adculo pensar en \u00e9l como \u00fatil a los seres humanos.<br \/>\n13-18 Algunos animales son salvajes y libres e imposibles de domesticar; otros, como el avestruz, son sencillamente rid\u00ed\u00adculos. Aqu\u00ed\u00ad aparece el concepto popular de que el avestruz es un progenitor cruel y descuidado. En realidad, es \u00fanicamente durante el d\u00ed\u00ada que sus huevos son abandonados; de noche tanto el macho como la hembra se turnan para mantener el nido caliente. Dios ha creado animales cuyo comportamiento no tiene sentido; es decir, seg\u00fan las normas humanas.<br \/>\n19\u201325 El caballo de batalla no es totalmente in\u00fatil para los seres humanos, pero tiene una fuerza y valent\u00ed\u00ada que lo cubre de misterio. Aun una criatura tan cercana a los seres humanos puede serles b\u00e1sicamente incomprensible. \u00bfQui\u00e9n puede decir lo que da al caballo su fuerza (19), c\u00f3mo puede re\u00ed\u00adrse del temor (22) y mostrarse impaciente por ir a la batalla (25)?<br \/>\n26\u201330 El halc\u00f3n y el \u00e1guila son criaturas que ocasionalmente y por un instante son vistos por los seres humanos (30), pero mayormente viven en lugares donde \u00e9stos no pueden llegar (27, 28). Son aves in\u00fatiles, de rapi\u00f1a e inmundas, sin embargo, fueron creadas por Dios y sus instintos naturales (inteligencia; 26) fueron implantados por \u00e9l. Si Job puede aceptar eso, puede aceptar tambi\u00e9n que al me nos algunos casos de sufrimiento humano surgen sencillamente de la sabidur\u00ed\u00ada inescrutable de Dios.<br \/>\n40:1, 2 Conclusi\u00f3n. El Se\u00f1or nunca desprecia a Job, tampoco busca argumentar con \u00e9l hasta lograr que se someta a \u00e9l (cf.cf. Confer (lat.), compare 38:3). Concluye su primer discurso invitando simplemente a Job, su contrincante en el juicio, a que le conteste.<\/p>\n<p>40:3-5 Primera respuesta de Job: No tiene nada que objetar<br \/>\nJob no expresa sumisi\u00f3n, humillaci\u00f3n ni derrota. Acepta que es indigno, ya que comprende las limitaciones de su entendimiento que el discurso de Je hovah ha destacado. Pero hasta el momento, nada tiene que objetar, su caso todav\u00ed\u00ada queda en pie. Dios le ha instado a contestar y Job invita al Se\u00f1or a continuar su discurso. Job pone su mano sobre su boca (4) porque todav\u00ed\u00ada nada tiene que agregar.<\/p>\n<p>40:6-41:34 Segundo discurso de Jehovah: \u2020\u0153Considera el poder de la creaci\u00f3n.\u2020\u009d<\/p>\n<p>40:6\u201314 Introducci\u00f3n. Jehovah no puede estar intimidando a Job con su poder superior; porque Job siempre ha reconocido que Dios es m\u00e1s fuerte que \u00e9l (p. ej.p. ej. Por ejemplo 9:15\u201319), y la cuesti\u00f3n es la justicia de Dios, no su poder. Jehovah quiere decir que Job no puede por s\u00ed\u00ad mismo ganarse una reivindicaci\u00f3n. S\u00f3lo alguien con poder (brazo, 9) como Dios, y en control f\u00ed\u00adsico del universo puede tener la autoridad de emitir juicios tambi\u00e9n en la esfera moral. La reivindicaci\u00f3n de un ser humano es una tarea divina, y Job ha estado tratando de realizar la tarea de Dios al demandar reivindicaci\u00f3n.<br \/>\n40:15\u201324 El Behemot. El tema del cap. 39 contin\u00faa, pero en lugar de breves pantallazos de la creaci\u00f3n animal, aqu\u00ed\u00ad se presentan dos descripciones afectuosas del Behemot, el m\u00e1s feroz de los animales terrestres, y el Leviat\u00e1n, la m\u00e1s temible de las criaturas marinas. Antes el enfoque era m\u00e1s en el misterio de la creaci\u00f3n animal; ahora el tema es el terror y, a la vez, el esplendor de dos criaturas de Dios. El Behemot (\u2020\u0153la gran bestia\u2020\u009d) ha sido identificado como el cocodrilo, el b\u00fafalo salvaje, el hipop\u00f3tamo o una criatura m\u00ed\u00adtica. Las descripciones del Behemot y del Leviat\u00e1n contienen mucha exageraci\u00f3n po\u00e9tica, pero pareciera que su intenci\u00f3n es presentar criaturas reales. Son tambi\u00e9n simb\u00f3licas del caos, y el hecho de que Dios los haya creado demuestra su control sobre las potencias ca\u00f3ticas que pudieran amenazar su universo.<br \/>\nEl Behemot es una obra maestra (19), lit.lit. Literalmente una de las primeras obras de Dios (ver nota de la RVARVA Reina-Valera Actualizada), una referencia a G\u00e9n. 1:21, donde los \u2020\u0153grandes animales acu\u00e1ticos\u2020\u009d son los primeros animales mencio nados. Su alimento principal es la hierba (15); su h\u00e1bitat es el ca\u00f1averal y el pantano junto al r\u00ed\u00ado (21). Resulta un poco extra\u00f1o que las monta\u00f1as produzcan comida para \u00e9l (20), aunque los hipop\u00f3ta mos suben empinadas cuestas en busca de alimento. Su fuerza es legendaria (16\u201318) y no puede ser conquistado por los seres humanos (S\u00f3lo su Hacedor le puede acercar su espada, 19) ni pueden atraparlo con una soga atada a su nariz (24). Un r\u00ed\u00ado inundado no le causa ning\u00fan temor, y \u2020\u0153firme est\u00e1 aunque un Jord\u00e1n le llegue hasta la boca\u2020\u009d (23; BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n). Aun su cola, aunque corta y peque\u00f1a, tiene la fuerza de un cedro (17).<br \/>\n41:1\u201334 El Leviat\u00e1n. Se ha especulado que el Leviat\u00e1n puede ser una referencia al delf\u00ed\u00adn, al at\u00fan o a la ballena, pero la opini\u00f3n general es que se trata de un cocodrilo. Aparece en la mitolog\u00ed\u00ada cana nea como Lotan, el monstruo de siete cabezas que mora en las profundidades y el ATAT Antiguo Testamento hace alusiones a este ser mitol\u00f3gico (p. ej.p. ej. Por ejemplo Sal. 74:13, 14; Isa. 27:1). As\u00ed\u00ad que el Leviat\u00e1n aqu\u00ed\u00ad, como el Behemot, es s\u00ed\u00admbolo de caos.<br \/>\n1\u201311 El Leviat\u00e1n no es de ning\u00fan uso pr\u00e1ctico para los seres humanos. No puede ser atrapado (1) ni domado (2) ni convertido en algo d\u00f3cil y domesticado (3); no puede ser utilizado para servir al ser humano (4) ni como una mascota para entretener a los ni\u00f1os (5). No sirve para comer (6), ya que ni se lo puede atrapar (7). \u00c2\u00a1Cualquiera que sea tan impru dente como para ponerle las manos encima no lo har\u00e1 por segunda vez (8)! Verlo basta para ahuyentar a cazadores esperanzados (9). Los vv. 10 y 11 quiz\u00e1 sugieren que si una persona valiente se atemoriza y huye de la presencia de un cocodrilo, s\u00f3lo un necio ser\u00e1 tan imprudente como para acercarse al propio Dios. Pero quiz\u00e1 sea mejor tomar estas oraciones como referencias al Leviat\u00e1n: \u2020\u0153\u00bfQui\u00e9n le hizo frente y qued\u00f3 salvo? \u00c2\u00a1Ninguno bajo la capa de los cielos!\u2020\u009d (BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n).<br \/>\n12\u201334 El lenguaje aqu\u00ed\u00ad es sumamente po\u00e9tico e imaginativo, y no hemos de buscar descripciones exactas. La doble coraza est\u00e1 formada por duras escamas (13); sus partes inferiores, especialmente de la cola, son como escamas puntiagudas (30), y su movimiento en el agua hace hervir \u2020\u00a6 como caldera (31) al mar. Pero quiz\u00e1 el que lance fuego con su aliento (18\u201320) sea menos lit.lit. Literalmente El punto principal de esta poes\u00ed\u00ada en honor al rey de todas las fieras arrogantes (34) es la maravilla y grandeza de esta criatura que resulta tan repulsiva y hostil a los humanos. Este es el cl\u00ed\u00admax de los discursos del Se\u00f1or a Job, y Job comprende la ense\u00f1anza: El sufri miento es un cocodrilo, un hipop\u00f3tamo aterrador y misterioso y, sin embargo, es tambi\u00e9n parte de la creaci\u00f3n de Dios con su propio esplendor.<\/p>\n<p>42:1-6 Segunda respuesta de Job: Sus demandas se convierten en adoraci\u00f3n<\/p>\n<p>A diferencia de su primera respuesta (40:2\u20135), que en realidad fue una negativa a responder, este discurso resuelve la disputa de Job con Dios. Porque Job reconoce el derecho de Dios de hacer lo que ha ce y, aunque Job no lo dice, aun al extremo de causar sufrimiento a una persona inocente. As\u00ed\u00ad que lo que es nuevo acerca del conocimiento de Job de que todo lo puedes (2) no es que Dios es todopoderoso, sino que tiene un prop\u00f3sito inevitable en cualquier cosa que hace. El sufrimiento de Job tiene sentido para Dios, aunque Dios no se lo ha explicado ni justificado de manera alguna. El error de Job ha sido reclamar una respuesta al problema del sufrimiento, lo que viene a ser meterse en un \u00e1rea que escapa la comprensi\u00f3n humana: dije cosas que no entend\u00ed\u00ada, cosas demasiado maravillosas para m\u00ed\u00ad (3).<br \/>\nJob recibe su reivindicaci\u00f3n de Dios en los vv. 10\u201317, pero m\u00e1s importante para Job es el hecho de que por medio de su clamor pidiendo una confrontaci\u00f3n con Dios se ha encontrado realmente cara a cara con \u00e9l. Que Dios haya roto el silencio y hablado con Job es mejor que cualquier reivindicaci\u00f3n. La experiencia personal de Dios (ahora mis ojos te ven, 5) trasciende el sufrimiento, el aisla miento y el sentido de injusticia tanto como trasciende la mera teor\u00ed\u00ada de Dios (de o\u00ed\u00addas hab\u00ed\u00ada o\u00ed\u00addo de ti, 5).<br \/>\n\u00bfDe qu\u00e9 se \u2020\u0153retracta\u2020\u009d Job (6)? \u00bfDe qu\u00e9 se \u2020\u0153arrepiente\u2020\u009d (6)? No puede ser de alg\u00fan pecado, porque hemos sabido desde el principio que Job no es pecador; puede arrepentirse \u00fanicamente del lenguaje extremo que ha usado por su ignorancia. Quiz\u00e1 sea mejor aun tomar la palabra traducida retracto como \u2020\u0153derrito\u2020\u009d, o sea \u2020\u0153Me derrito hasta la nada\u2020\u009d, el sentimiento de una criatura ante su Creador, y arrepiento como \u2020\u0153reconforto\u2020\u009d, es decir: \u2020\u0153He sido reconfortado, aunque todav\u00ed\u00ada est\u00e9 sentado sobre polvo y cenizas\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:8). Job todav\u00ed\u00ada sufre, todav\u00ed\u00ada se encuentra sobre el mont\u00ed\u00adculo de cenizas, pero su amar gura ha sido aliviada y su tensi\u00f3n resuelta por su encuentro con Dios.<\/p>\n<p>42:7-17 EPILOGO<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 no termina ya la historia de Job? Porque Job ha estado pidiendo reivindicaci\u00f3n, o sea una demostraci\u00f3n p\u00fablica proveniente de Dios de que Job es recto y que no merece ser castigado. Algu nos lectores opinan que el final feliz arruina el libro de Job, porque parece apoyar la antigua doctrina de culpabilidad y castigo. \u00bfAcaso la teolog\u00ed\u00ada de los amigos, que los rectos prosperan, no est\u00e1 demostrada en este ep\u00ed\u00adlogo del libro? No, porque los amigos insisten en que los rectos siempre prosperan y los malos siempre mueren. El caso de Job demuestra que no existe el \u2020\u0153siempre\u2020\u009d. Lo que el ep\u00ed\u00adlogo muestra es la complacencia de Dios en llenar de bendiciones a alguien que le sirve con fidelidad. Esto es como una bonificaci\u00f3n, es una acci\u00f3n de la gracia de Dios y no algo que est\u00e1 obligado a realizar.<\/p>\n<p>42:7-9 Reivindicaci\u00f3n delante de los amigos<br \/>\nEn esta escena encantadoramente ir\u00f3nica, Yahweh recalca a los amigos que es Job, no ellos, quien ha sido verdaderamente mi siervo (\u00c2\u00a1lo repite cuatro ve ces!), y que es Job, y no ellos, quien ha hablado lo recto acerca de m\u00ed\u00ad (7). Es casi un trastrocar c\u00f3mico de sus papeles cuando el castigo por la necedad de los amigos fue descartado por la oraci\u00f3n del recto y todav\u00ed\u00ada sufriente Job (8, 9). Los que se hab\u00ed\u00adan sentido superiores a Job son los que ahora necesitan ser perdonados; y Job no s\u00f3lo es reivindicado delante de ellos sino que se convierte en su defensor. \u00bfC\u00f3mo pueden ser consideradas necias las palabras respetuosas sobre Dios dichas por los amigos? S\u00f3lo puede ser porque los amigos hablaron de Dios totalmente en tercera persona, como un objeto, mientras que Job insisti\u00f3 en dirigirse a Dios personalmente. En el momento del sufrimiento, limitarse a hablar de Dios es una necedad.<\/p>\n<p>42:10-17 Reivindicaci\u00f3n p\u00fablica<\/p>\n<p>Job ya ha sido reivindicado a los ojos de sus amigos, pero a los ojos de sus parientes y conciudadanos la se\u00f1al de su reivindicaci\u00f3n por parte de Dios debe ser la restauraci\u00f3n de sus bienes. Son restaurados en doble porci\u00f3n (10\u201313); quiz\u00e1 eso signifique compensaci\u00f3n por la p\u00e9rdida inmerecida que hab\u00ed\u00ada sufrido Job (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 22:4). El consuelo que Job ha recibido de su encuentro con Dios (ver nota anterior sobre el v. 6) se ve enriquecido por el consuelo que recibe de sus parientes (11). Los regalos de dinero y de pendientes de oro (11) son muestras de estima m\u00e1s que obsequios para restaurar su riqueza, porque \u00e9l ya hab\u00ed\u00ada vuelto a prosperar (10). Tan rico vuelve a ser que hay bastante herencia aun para que la compartan sus hijas (por lo general las hijas heredaban \u00fanicamente cuando no hab\u00ed\u00ada herederos varones; N\u00fam. 27). El ep\u00ed\u00adlogo concluye con una nota t\u00ed\u00adpica de las narraciones patriarcales del G\u00e9n.: Su muerte en la ancianidad, lleno de a\u00f1os, es la bendici\u00f3n final de Dios. Con esta escena volvemos al tono pastoril id\u00ed\u00adlico con que comenz\u00f3 el li bro. Dentro de aquel mundo estilizado, tan distante del nuestro, ha sucedido un drama humano profundo que pertenece a todas las \u00e9pocas.<br \/>\nDavid J. A. Clines<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>(heb. <\/span><span style=''>&#722;iyy\u00f4&#7687;<\/span><span lang=ES style=''>). Aparte del libro que lleva su nombre y de las referencias circunstanciales en Ez. 14.14, 20; Stg. 5.11, no tenemos informaci\u00f3n digna de confianza sobre Job. Es imposible demostrar que las leyendas jud\u00edas, cristianas, y musulmanas sobre Job (estas \u00faltimas resumidas en W. B. Stevenson, <i>The Poem of Job<\/i>, 1947, <etiqueta id=\"#_ftn367\" name=\"_ftnref367\" title=\"\">cap(s). 6) tienen ra\u00edces firmes en alguna forma preb\u00edblica del relato. Excepto la tradici\u00f3n acerca de la ub<\/etiqueta>icaci\u00f3n del lugar de residencia de Job (v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn368\" name=\"_ftnref368\" title=\"\">inf.), que puede no ser m\u00e1s que una inteligente deduccci\u00f3n tomada de la Biblia, nos queda la impresi\u00f3n de que se trata de una fantas\u00eda popular o piadosa.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Si identificamos al Daniel (<\/span><span style=''>d&#257;n&#305;&#772;&#722;&#275;l<\/span><span lang=ES style=''>) de Ez. 14.14, no con el Daniel (<\/span><span style=''>d&#257;niyy&#275;&#722;l<\/span><span lang=ES style=''>) del exilio, sino con la persona mencionada en las inscripciones ugar\u00edsticas, podemos fechar con cierta confianza los tres nombres en Ez. 14.14 en una \u00e9poca muy temprana. Si no aceptamos este indicio, no tenemos indicaci\u00f3n alguna de la fecha. La ubicaci\u00f3n de la tierra de Uz, en la que vivi\u00f3, es incierta. La tendencia moderna se inclina a considerar que se encontraba en las fronteras de Edom, debido a que ciertas indicaciones en el libro se consideran relacionadas con dicho reino; pero la ubicaci\u00f3n tradicional en el Haur\u00e1n (Bas\u00e1n) es m\u00e1s probable. Job era hombre de gran riqueza y elevada posici\u00f3n social, pero el libro se ocupa tanto en hacer resaltar su lugar entre los sabios que no nos da detalles precisos; sin la menor duda podemos, sin embargo, rechazar las leyendas que afirman que era rey.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Con el permiso de Dios, Satan\u00e1s le quita su fortuna, sus diez hijos y, finalmente, su salud. No hay certeza con respecto a la enfermedad que lo aquej\u00f3, pero las sugerencias principales apuntan a la elefantiasis, el eritema, y la viruela. Este gran desacuerdo se debe a que se mencionan los s\u00edntomas en lenguaje altamente po\u00e9tico. Sus parientes y paisanos interpretaron sus desventuras como castigo divino por grandes pecados, y lo arrojaron fuera de la ciudad, de lo que la turba deriv\u00f3 un placer especial. Su esposa acept\u00f3 la opini\u00f3n com\u00fan, y lo inst\u00f3 a acelerar el fin inevitable maldiciendo a Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Job fue visitado por tres amigos, Elifaz, Bildad y Sofar, tambi\u00e9n sabios ellos, ricos y poderosos, como lo hab\u00eda sido \u00e9l. Cuando vieron sus penurias compartieron la opini\u00f3n popular, y lo \u00fanico que pudieron hacer fue sentarse en silencio con Job en el estercolero fuera de las puertas de la ciudad durante los siete d\u00edas de luto por un hombre a quien se daba por muerto. Las expresiones de dolor de Job provocaron una larga y vehemente discusi\u00f3n, que termin\u00f3 con la intervenci\u00f3n verborr\u00e1gica de un hombre m\u00e1s joven, Eli\u00fa. Todo esto revela la falta de validez de la sabidur\u00eda y la teolog\u00eda tradicionales cuando se presenta un caso tan excepcional como el de Job. Aunque la falta de comprensi\u00f3n de sus amigos llev\u00f3 a Job hasta el borde de la desesperaci\u00f3n, tambi\u00e9n lo acerc\u00f3 a Dios y lo prepar\u00f3 para la revelaci\u00f3n de la soberan\u00eda divina que le trajo la paz. La plebe no pudo comprender su curaci\u00f3n, la duplicaci\u00f3n de su fortuna, y el don de los diez hijos adicionales.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn369\" name=\"_ftnref369\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>H.L.E.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p>\n  Uno de los libros del Viejo Testamento, y el personaje principal del mismo. En este art\u00edculo, se trata primordialmente del libro. De todos modos, cuando ocurra oportunamente, y en la medida que sea posible, se considerar\u00e1 a Job en s\u00ed mismo. El tema ser\u00e1 discutido bajo los siguientes t\u00edtulos: <\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Ubicaci\u00f3n del Libro en el Canon<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Autoridad<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Los personajes del poema<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Contenido<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Disposici\u00f3n de la parte principal, po\u00e9tica del Libro<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Dise\u00f1o del Libro<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Ense\u00f1anza sobre la vida futura<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Integridad del Libro<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">9 Condici\u00f3n del Texto<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">10 Habilidad t\u00e9cnica del autor y patr\u00f3n r\u00edtmico<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">11 Fecha de composici\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Ubicaci\u00f3n del Libro en el Canon<\/h2>\n<p>          En la Biblia Hebrea Salmos, Proverbios y Job siempre est\u00e1n juntos, primero los Salmos, mientras que Job se ubica entre los otros dos o, a veces, como \u00faltimo. Los tres libros forman parte de la Hagiografa (1) (Kethubim), teniendo a veces el primer lugar entre la Hagio-grafa, pudiendo ser precedido de nuevo por Ruth, o Paralip\u00f3menos, o Paralip\u00f3menos con Ruth (cf. las listas en Ginsburg, \u201cIntroducci\u00f3n a la Biblia Hebrea\u201d, Londres, 1897, 7). En la Biblia Griega y en la Vulgata Job est\u00e1 ubicado antes de los Salmos y luego de los libros hist\u00f3ricos. Los viejos manuscritos Griegos y Latinos, de todos modos, le asignan las m\u00e1s variadas posiciones; ver, por ejemplo, las listas de Melito de Sardis, y la de Or\u00edgenes como las muestra Eusebio, \u201cHist. Eccle.\u201d, IV, iv, 26, y vi, 25 (en P.G., XX, 398, 582). En la Bi-blia Sir\u00edaca Job es ubicado directamente despu\u00e9s del Pentateuco y antes de Josu\u00e9 (cf. las listas de Hodius, \u201cDe Bibliorum textibus\u201d, Oxford, 1705, 644 ss.; Samuel Berger, \u00abHist. de la Vulgate\u00bb, Paris, 1893, 331-39). <\/p>\n<h2>Autoridad<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Exactitud Hist\u00f3rica<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos miran el contenido completo del libro como una par\u00e1bola libremente inventada que no es ni hist\u00f3rica ni intenta ser considerada hist\u00f3rica; ning\u00fan hombre como Job ha vivido. Los comentadores Cat\u00f3licos, de todos modos, casi sin excepci\u00f3n, sostienen que Job ha existido realmente y que su personalidad ha sido preservada por la tradici\u00f3n popular. Nada en el texto hace necesario dudar de su existencia hist\u00f3rica. Las escrituras aparecen repetidamente para garantizarlo (cf. Ezequiel, xiv, 14; Santiago, v, I 1; Tob\u00edas., ii, 12-15, de acuerdo a la Vulgata \u2014 en el texto Griego de Tob\u00edas no hay menci\u00f3n de Job). Todos los Padres consideran a Job como una persona hist\u00f3rica; algunos de estos testimonios pueden encontrarse en Knabenbauer, \u201cZu Job\u201d (Paris, 1886), 12 \u2013 13. El Martirologio de la Iglesia Latina menciona a Job el 10 de Mayo, el de la Iglesia Griega el 6 de Mayo (cf. Acta SS.&#8217; II, May, 494). El libro de Job, por lo tanto, tiene de hecho un meollo o n\u00facleo de hechos, al cual se han unido muchas adiciones imaginativas que no son estrictamente hist\u00f3ricas. Lo relatado por el poeta en el pr\u00f3logo en prosa y en el ep\u00edlogo es principalmente hist\u00f3rico: las personas del h\u00e9roe y sus amigos; la regi\u00f3n donde vivi\u00f3; su buena fortuna y sus virtudes; la gran desventura que le sobrevino y la paciencia con que la soport\u00f3; la restauraci\u00f3n de su prosperidad. Se debe aceptar que Job y sus amigos discutieron sobre el origen de sus sufrimientos, y mientras lo hac\u00edan, se expresaron puntos de vista similares a los que el poeta pone en boca de sus protagonistas. Los detalles de la ejecuci\u00f3n, la forma po\u00e9tica, el arte demostrado en el arreglo de los argumentos en la discusi\u00f3n son, de todas formas, la creaci\u00f3n libre del autor. Las im\u00e1genes que expresan la salud de Job antes y despu\u00e9s del juicio est\u00e1n rodeadas de imaginaci\u00f3n. Tambi\u00e9n en la narraci\u00f3n del infortunio es imposible no reconocer una concepci\u00f3n po\u00e9tica que no necesita ser considerada como estrictamente hist\u00f3rica. La escena en el Cielo (i, 6; ii, 1) est\u00e1 llena de alegor\u00eda que muestra que la Providencia de Dios gu\u00eda el destino del hombre (cf. Santo Tom\u00e1s, \u201cEn Job\u201d). La manifestaci\u00f3n de Dios (xxxviii, 1) recibe generalmente una interpretaci\u00f3n literaria de los comentadores. De todos modos, Santo Tom\u00e1s remarca que tambi\u00e9n puede ser tomada metaf\u00f3ricamente como una revelaci\u00f3n interna recibida por Job.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Autoridad Divina del Libro<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia ense\u00f1a que el libro fue inspirado por el Esp\u00edritu Santo. Por tanto, todo lo que el autor da como hecho hist\u00f3rico o de otro modo garantiza, posee la infalible verdad Divina. Sin embargo, surge la pregunta: \u00bfQu\u00e9 garantiza el libro? (a) Todo en el pr\u00f3logo o ep\u00edlogo que es comentario del autor es verdad Divina; de todos modos, lo que quiz\u00e1s es ornamentaci\u00f3n po\u00e9tica, no debe ser confundido con verdad hist\u00f3rica o con preceptos dogm\u00e1ticos objetivos. La misma autoridad poseen las expresiones asignadas por el poeta a Dios. Lo mismo son verdaderos los discursos de Eli\u00fa. Algunos piensan que los discursos de Eli\u00fa deben ser juzgados de la misma manera que los de Job y sus amigos. (b) Los discursos de Job y sus tres amigos no tienen autoridad Divina en s\u00ed mismos, sino solo la importancia humana en cuanto a que Job y sus tres amigos son definidos como Personas. Tienen, de todos modos, autoridad Divina cuando, y en cuanto, son aprobados por el autor expresa o t\u00e1citamente. En general, esa aprobaci\u00f3n t\u00e1cita debe entenderse para todos los puntos concernientes al acuerdo entre quienes discuten, salvo que el autor, o Dios., o Eli\u00fa, muestren desaprobaci\u00f3n. Por ello las palabras de Job tiene un alto grado de autoridad Divina, porque los puntos de vista mantenidos contra los tres amigos est\u00e1n claramente caracterizados por el autor como los \u00fanicos relativamente correctos. Aun mucho de lo dicho por los tres amigos es de igual importancia, porque es al menos t\u00e1citamente aprobado. San Pablo arguye (I Cor., iii, 19) a partir del discurso de Elifaz (Job, v, 13) como de un escrito inspirado. (c) En lugares particulares, especialmente cuando se hacen descripciones de la naturaleza u cuando se refiere a otros temas seculares, se deben observar las precauciones prescriptas por las reglas de la hermen\u00e9utica.\n<\/p>\n<h2>Los personajes del poema<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparte del prologo y el ep\u00edlogo, el Libro de Job consiste en una sucesi\u00f3n de discursos asignados a distintas personas. Hay seis expositores: Yahveh, Eli\u00fa, Job, y los tres amigos de Job, Elifaz, Baldad, y Sofar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) <b>Job<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El personaje principal es Job\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(a) Nombre\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es llamado \u201cel perseguido\u201d, esto es, aquel tentado por (personificado) el sufrimiento, aquel duramente castigado, que sufre pacientemente. No es posible hoy en d\u00eda determinar si el nombre original era diferente y posteriormente fue cambiado a la forma expresiva del folklore en vista del destino de Job. Muchos comentaristas no aceptan esta explicaci\u00f3n del nombre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(b) Tiempo en el que Job vivi\u00f3\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo a la asunci\u00f3n usual y bien fundada, Job vivi\u00f3 mucho antes que Mois\u00e9s. Esto se demuestra por la gran edad que alcanz\u00f3. No era joven cuando sobrevino su gran infortunio (xii, 12; xxx, 1); luego de su restauraci\u00f3n, vivi\u00f3 140 a\u00f1os m\u00e1s (xlii, 16). Su patrimonio como el de los Patriarcas, consiste especialmente en reba\u00f1os y ganados (i, 3; xlii, 12). La kesita o pieza de dinero mencionado en xlii, 11, pertenece al tiempo de los patriarcas; las \u00fanicas otra partes donde se nombra esta expresi\u00f3n son G\u00e9n, xxxiii, 19, y Jos., xxiv, 32. Los instrumentos musicales a los que se hace referencia (xxi, 12; xxx, 31) solo son aquellos mencionados en el G\u00e9nesis (Gen iv, 21; xxxi, 27): \u00f3rgano, arpa y pandereta. Job ofrece \u00e9l mismo sacrificios como padre de familia (i, 5), como era la costumbre de los Patriarcas. Una ofrenda real por los pecados en el sentido Mosaico no era conocida; el holocausto ocupaba su lugar (i, 5; xlii, 8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(c) Religi\u00f3n de Job\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Job evidentemente no pertenec\u00eda al pueblo escogido. M\u00e1s a\u00fan, viv\u00eda fuera de Palestina. Tanto \u00e9l como el resto de los personajes demuestran no conocer las instituciones espec\u00edficamente israelitas. A\u00fan el nombre de Dios peculiar al pueblo elegido, Yahveh, es evitado cuidadosamente por los relatores en la parte po\u00e9tica del libro, y s\u00f3lo se encuentra, como accidentalmente, en xii, 9, y de acuerdo con algunos documentos en xxviii, 28. El sacrificio en xlii, 8, recuerda al sacrificio de Balaam (Num., xxiii, 1), por lo tanto, una costumbre fuera de Israel. Para la soluci\u00f3n del problema del sufrimiento, nunca se mencionan las revelaciones hechas a los Patriarcas o aun a Mois\u00e9s. De todas maneras Job y sus amigos veneran al \u00fanico Dios verdadero. Ellos conoc\u00edan tambi\u00e9n el Diluvio (xxii, 16), y al primer hombre (xv, 7, y Hebreos, xxxi 33).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(d) Pa\u00eds en que viv\u00eda Job\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Job pertenece a los \u201cpueblos del Este\u201d (i, 3). Bajo este nombre se incluyen los \u00c1rabes (Gen., xxv, 6) y Arameos (N\u00fam, xxxiii, 7) tribus que viven al Este de la cuenca del Jord\u00e1n y en la regi\u00f3n del \u00c9ufrates (Gen., xxix, 1). Job parece haber sido Arameo, ya que viv\u00eda en la regi\u00f3n de Us (i, I; Ausitis). Us, el nombre de un hombre del G\u00e9nesis, siempre se usa en estrecha conexi\u00f3n con Aram y los Arameos (Gen., x, 23; xxii, 21; xxxvi, 28). Su casa ciertamente estaba cerca de Edom, donde viv\u00eda Elifaz, y debe ubicarse en Palestina del Este, no muy lejos al norte, aunque en la regi\u00f3n habitada por los Arameos. Est\u00e1 ubicada en el borde del desierto Sirio \u2013 \u00c1rabe, ya que estaba expuesto a los ataques de los merodeadores, bandas que asolaban a lo largo de este desierto: los Caldeos (i, 17) del bajo \u00c9ufrates y los Sabeos (i, 15), o \u00c1rabes. Muchos, siguiendo una vieja tradici\u00f3n, ubican la casa de Job en el Auran, en el distrito de Naiwa (o Neve), que est\u00e1 ubicada alrededor de los 36\u00b0 Este de Greenwich y casi en la misma latitud del extremo Norte del Lago de Genesaret. Es posible esta localizaci\u00f3n, pero no hay pruebas positivas. Algunos ubican la casa de Job en Idumea, otros en la tierra de Ausitai, quien, de acuerdo con Ptolomeo (Geogr., V, xix, par. 18, 2), vivi\u00f3 en el Norte de Arabia cerca de Babilonia. La tierra de Us es tambi\u00e9n mencionada en Jer., xxv, 20, y Lam., iv, 21. En la primera referencia se usa en sentido general para todo el Este, y en la \u00faltima se dice que los Edomitas viven all\u00ed.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(e) La situaci\u00f3n de Job\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Job era uno de los hombres m\u00e1s importantes de esa regi\u00f3n (i, 3; xxix, 25) y ten\u00eda muchos bienes (xxxi, 39). Esto tambi\u00e9n es cierto para los amigos que lo visitan; en el Libro de Tob\u00edas ellos son llamados \u201creyes\u201d (Tob., ii, 15, en la Vulgata). En el libro de Job tambi\u00e9n Job parece ser descrito como un rey con muchos vasallos a su cargo (xxix). Que el tiene hermanos y relaciones se ve en xix y en el ep\u00edlogo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(f) Job y Jobab\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un ap\u00e9ndice al Libro de Job en los Setenta identifica a Job con el Rey Jobab de Edom (Gen. xxxvi, 33). Nada en el libro demuestra que Job gobernara Edom; en Hebreo estos dos nombres no tienen nada en com\u00fan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) <b>Elifaz, Bildad y Sofar<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e1s importante de los tres amigos de Job es Elifaz de Tem\u00e1n. Su nombre muestra que es un Edomita (Gen., xxxvi, 11, 15). Los Tamanitas de Edom eran famosos por su sabidur\u00eda (Jer., xlix, 7; Abd., S; Bar., iii, 22 ss.). Elifaz era uno de estos sabios (xv, 9). Estaba muy entrado en a\u00f1os (xv, 10), y mucho mayor que el anciano Job (xxx, 1). El segundo de los amigos de Job era Baibad el Suhita, quien parec\u00eda pertenecer a Arabia del Norte, ya que Sue era un hijo de Abraham por Ketur\u00e1 (Gen., xxv, 2, 6). Deb\u00eda ser de la misma edad que Job. El tercer amigo, Sofar, estaba probablemente tambi\u00e9n en Arabia. Los textos Hebreos lo llaman Naamatita. Naama era un peque\u00f1o pueblo en el territorio que pertenec\u00eda a Jud\u00e1 (Jos., xv, 41), pero Sofar dif\u00edcilmente viviera all\u00ed. Probablemente la lectura preferida sea la de los Setenta que define a Sofar como un Mineano; los mineanos eran una tribu \u00e1rabe. Sofar era mucho m\u00e1s joven que Job (c.f. la r\u00e9plica de Job a Sofar, xii, 11 \u2013 12; xiii, 1 \u2013 2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) <b>Elih\u00fa<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Job, Eli\u00fa el Buzita era un arameo; al menos eso es indicativo de su pa\u00eds de origen, Buz, ya que Buz estaba estrechamente conectada (Gen., xxii, 21) con Us. Eli\u00fa era mucho m\u00e1s joven que Sofar (xxxii, 6)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) <b>Oyentes<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de los relatores hay un gran n\u00famero de oyentes presentes durante la discusi\u00f3n (xxxiv, 2, 34); algunos mantienen una posici\u00f3n neutral, como al principio Eli\u00fa.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Libro de Job consiste en (1) un pr\u00f3logo en prosa (i \u2013 ii), (2) la parte principal, po\u00e9tica (iii \u2013 xlii, 6), y (3) un ep\u00edlogo tambi\u00e9n en prosa (xlii, 7 \u2013 17).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) El pr\u00f3logo narra como, con el permiso de Dios, un santo hombre Job es probado por Satan\u00e1s con severas aflicciones, para probar su virtud. Sucesivamente Job soporta seis grandes tentaciones con paciencia heroica, y sin el menor murmullo contra Dios, y sin debilitar su lealtad a \u00c9l. Luego, tres amigos de Job, Elifaz, Baldad y Sofat, vienen a consolarlo. Su visita se transforma en la s\u00e9ptima y la mayor de las pruebas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) La divisi\u00f3n principal del libro, po\u00e9tica, presenta en una sucesi\u00f3n de discursos el curso de las tentaciones. Los tres amigos est\u00e1n absolutamente convencidos que el problema es siempre el resultado de las malas acciones. Ellos consideran a Job, por lo tanto, como un gran pecador y estigmatizan sus aseveraciones de inocencia como hipocres\u00eda. Job se siente herido por la sospecha de sus amigos. El protesta que no es seguidor del diablo, que Dios no lo castiga por su deserci\u00f3n. En el curso de su discurso falla en reverenciar a Dios, Quien para \u00e9l aparece no como injusto, sino m\u00e1s bien como un severo, duro y en cierto modo desconsiderado gobernante y no como un Padre gentil. Teniendo en cuenta que el lenguaje es po\u00e9tico, es cierto que sus expresiones no pueden llevarse muy lejos, pero la filosa reprobaci\u00f3n de Eli\u00fa (xxxix, 1 \u2013 9, 36 \u2013 37; xxxv, 16) y de Yahveh (xxxviii, 2; xl, 3 \u2013 9) no dejan dudas de su pecado. En respuesta a sus amigos Job enfatiza que Dios est\u00e1 acostumbrado a premiar la virtud y castigar la debilidad (xxvii, 7 \u2013 23; xxxi). A\u00fan amenaza a sus amigos con el juicio de Dios a causa de sus poco amistosas sospechas (vi, 14; xiii, 7-12; xvii, 4; xix, 29). El prueba correctamente, aunque violentamente, que en este mundo la regla tiene muchas excepciones. Casi universalmente, \u00e9l dice, el malvado triunfa y el inocente sufre (ix, 22 \u2013 24, xxi, xxiv). A\u00fan por todo esto Job, como sus amigos, ven a todos los sufrimientos como castigo por los pecados personales, aunque \u00e9l no los considera, a diferencia de sus amigos, como castigo de pecados mortales. Job ve al sufrimiento de los rectos como casi una injusta severidad de Dios, que \u00c9l inflige por el m\u00e1s leve error, y del cual los hombres m\u00e1s virtuosos no pueden escapar (vii, 21; ix 30-21; X, 6, 13-14). Las expresiones de depresi\u00f3n e irreverencia expresadas por Job son, adem\u00e1s, s\u00f3lo pecados veniales, que los seres humanos, nunca pueden evitar completamente. El mismo Job dice que sus palabras no deben tomarse literalmente, ya que son casi la involuntaria expresi\u00f3n de su dolor (vi, 2 \u2013 10, 26 \u2013 27). Muchas de sus expresiones tienen el car\u00e1cter de tentaciones de pensamiento que fuerzan en salir casi en contra de su voluntad, m\u00e1s que voluntarias irreverencias hacia Dios, aunque el error de Job sea mayor que el que \u00e9l quiera reconocer. Por lo tanto, Job supera todas las pruebas triunfalmente, aun aquellas causadas por sus amigos. No importa cu\u00e1n terrible la persecuci\u00f3n de Dios pueda ser, Job se sostiene m\u00e1s firmemente de \u00c9l (vi, 8 \u2013 10) y se manifiesta m\u00e1s pr\u00f3ximo a \u00c9l (xvii, 9). En medio de sus sufrimientos \u00e9l clama al poder (xxvi, 5 \u2013 14) y la sabidur\u00eda de Dios (xxviii). Satan\u00e1s, quien se vanagloriaba que pod\u00eda llevar a Job al pecado contra Dios (I, 11; ii, 5), es desacreditado. El ep\u00edlogo testifica expresamente la fe de Job (xlii, 7 \u2013 9). Luego de mucho discurrir (iii \u2013 xxii) Job finalmente triunfa en silenciar a sus tres amigos, aunque \u00e9l no es capaz de convencerlos de su inocencia. En una serie de mon\u00f3logos (xxiii \u2013 xxxi), interrumpido s\u00f3lo por un corto discurso de Baldad (xxv) \u00e9l renueva sus lamentaciones (xxiii \u2013 xxiv), exalta la grandeza de Dios (xxvi \u2013 xxviii), y cierra con un esforzado llamado al Alt\u00edsimo a que, examine su caso y reconozca su inocencia (xxix \u2013 xxxi). En este punto, Eli\u00fa, un joven que formaba parte de los acompa\u00f1antes que escuchan, es imbuido de Dios con el esp\u00edritu de profec\u00eda (xxxii, 18 \u2013 22; xxxvi, 2 \u2013 4). En un largo discurso \u00e9l soluciona el problema del sufrimiento, que Job y sus amigos han fallado en explicar. El dice que el sufrimiento, ya sea leve o severo, no es siempre resultado del pecado; es un medio por el cual Dios prueba y promueve la virtud (xxxvi, 1 \u2013 21), y es por lo tanto una prueba del amor de Dios hacia sus amigos. Los sufrimientos de Job son tambi\u00e9n este tipo de pruebas (xxxvi, 16 \u2013 21). Al mismo tiempo Eli\u00fa enfatiza el hecho que lo que Dios dispensa permanece inexplicable y misterioso (xxxvi, 22; xxxvii, 24). Yahveh habla el final (xxxviii \u2013 xlii, 6). Confirma lo dicho por Eli\u00fa, llevando los pensamientos \u00faltimos de Eli\u00fa de la inexplicabilidad de los Decretos y trabajos Divinos mediante una referencia a la maravilla de la naturaleza animada e inanimada. Job es severamente reprendido por su irreverencia; \u00e9l confiesa r\u00e1pidamente su culpabilidad y promete enmendarse en el futuro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) En el ep\u00edlogo Yahveh toma en cuenta enf\u00e1ticamente la inocencia de su sirviente, esto es libera a Job de haber cometido faltas graves. Los tres amigos son conminados a obtener la intercesi\u00f3n de Job, de otro modo ellos ser\u00e1n severamente castigados por sus cr\u00edticas no caritativas contra el p\u00edo sufriente. Yahveh perdona a los tres ante los ruegos de Yahveh, a quien le restituye el doble de sus anteriores propiedades. En sus conferencias sobre \u201cBabel und Bibel\u201d Delitzsch dice que el Libro de Job expresa dudas, en un lenguaje cercano a la blasfemia, incluso de la existencia de una justicia de Dios. Estos ataques provienen de una visi\u00f3n extrema de expresiones de desaliento. M\u00e1s a\u00fan, la aseveraci\u00f3n frecuentemente o\u00edda al final, que el libro contiene muchas ideas mitol\u00f3gicas prueba ser mera imaginaci\u00f3n.\n<\/p>\n<h2>Disposici\u00f3n de la parte principal, po\u00e9tica del Libro<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) La parte po\u00e9tica del libro puede ser dividida en dos secciones: caps. iii \u2013 xxii y xxiii \u2013 xlii, 6. La primera secci\u00f3n consiste en coloquios: los tres amigos, por turno, expresan sus puntos de vista, mientras que a cada discurso Job le hace una r\u00e9plica. En la segunda secci\u00f3n, los tres amigos est\u00e1n en silencio, por la intervenci\u00f3n de Baldad (xxv) que es un peque\u00f1o discurso formal as\u00ed como los breves comentarios de Job (xxxix, 34 \u2013 35 y xlii, 2 \u2013 6). Job, Eli\u00fa y Yahveh hablan sucesivamente, y cada uno pronuncia una serie de mon\u00f3logos. La longitud de ambas secciones es exactamente o casi exactamente la misma, aproximadamente 510 l\u00edneas cada una. (cf. Hontheim \u201cDas Buch Job\u201d, Freiburg im Br., 1904, 44). La segunda divisi\u00f3n comienza con las palabras: \u201cCierto que hoy es amarga mi queja\u201d (xxiii, 2; A. V.: \u201cpero m\u00e1s grande que ella es mi carga\u00bb). Con estas palabras no solo se demuestra que comienza otra secci\u00f3n, sino tambi\u00e9n que los mon\u00f3logos no son pronunciados el mismo d\u00eda como los coloquios. El primer mon\u00f3logo es evidentemente la apertura de una nueva secci\u00f3n, y no una r\u00e9plica al discurso previo de Elifaz (xxii).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) Los coloquios est\u00e1n divididos en dos series: caps. iii \u2013 xiv y xv \u2013 xxii. En cada serie Elifaz, Baldad y Sofar hablan por turno en el orden establecido (iv \u2013 v, viii, ix y xv, xviii, xx), mientras Job contesta a cada uno de los discursos (vi-vii, ix-x, xii-xiv, xvi-xvii, xix, xxi). M\u00e1s aun, la primera serie, se abre con el lamento de Job (iii), y la segunda se cierra con el discurso de Elifaz en el cual reprende d\u00e9bilmente a Job (xxii \u2013 se sostiene habitualmente que con este cap\u00edtulo comienza una nueva serie), quien prudentemente deja este punto sin contestar. Cada serie contiene siete discursos. Al comienzo los amigos tratan de convencer a Job de su culpabilidad y de la necesidad y buen resultado de la enmienda. Elifaz apela a la Revelaci\u00f3n (iv, 12 \u2013 21), Baldad a la autoridad de los Padres (8 \u2013 10), Sofar al entendimiento o filosof\u00eda (xi, 5 \u2013 12). Elifaz pone el peso en la bondad de Dios (v, 9 \u2013 27), Baldad en Su justicia (viii, 2 \u2013 7), Sofar en Su poder de ver todo y en Su sabidur\u00eda, para la cual hasta los m\u00e1s secretos pecados de Job son expuestos, aun aquellos que Job mismo casi ha olvidado (xi, 5 \u2013 12). En la segunda serie de discursos los amigos tratan de aterrar a Job: uno despu\u00e9s de otro, y casi en la misma forma de acentuarlo, ellos se\u00f1alan el castigo terri-ble que conllevan los pecados ocultos. Durante la primera serie de discursos la desespera-ci\u00f3n de Job aumenta continuamente, y aun los pensamientos en un futuro no le traen consuelo (xiv, 7 \u2013 22); en la segunda serie el cambio hacia una mejor\u00eda ha comenzado, y una vez m\u00e1s Job se siente feliz y esperanzado en el pensamiento de Dios y en la vida futura (xvi, 18 \u2013 22; xix, 23 \u2013 28).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) Los mon\u00f3logos tambi\u00e9n pueden ser divididos en dos series. El primero incluye los mon\u00f3logos de Job, en n\u00famero de siete. Primero Job repite sus lamentos a Dios (xxiii \u2013 xxiv), de todos modos, remarca en tres discursos su inalterable devoci\u00f3n a Dios alabando en un brillante discurso el poder (xxvi), la justicia (xxvii), y la sabidur\u00eda (xxviii) del Todopoderoso. Finalmente en tres discursos ulteriores plantea su caso frente a Dios, implorando la investigaci\u00f3n y reconocimiento de su inocencia: Cuan feliz fui una vez (xxix), cuan infeliz soy ahora (xxx), y no voy a maldecir por este cambio (xxxi). La segunda serie contiene los discursos de Eli\u00fa y Yahveh, tambi\u00e9n en n\u00famero de siete. En tres discursos Eli\u00fa explica los sufrimientos que recaen sobre los hombres. El problema es con frecuencia una instrucci\u00f3n divina, una advertencia de la divinidad para reformarse (xxxii \u2013 xxxiii, 30), revelando as\u00ed la bondad de Dios; frecuentemente es un simple castigo de los malos que quiz\u00e1s no son mejorados por \u00e9l (xxxiii, 31 \u2013 xxxv), revelando as\u00ed la justicia de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) Finalmente, los problemas pueden sobrepasar al justo como un juicio que purifica y aumenta su virtud (xxxvi \u2013 xxxvii), revelando as\u00ed la incomprensible sabidur\u00eda de Dios. Las siguientes cuatro expresiones de Yahveh ilustran lo inescrutable, ya referido por Eli\u00fa, sobre la Sabidur\u00eda Divina habitando sobre los deseos de la naturaleza inanimada (xxxviii, 1 \u2013 38), del mundo animado (xxxviii, 39 \u2013 xxxix), y especialmente en referencia a los grandes monstruos del mundo animal, el hipop\u00f3tamo y el cocodrilo (xl, 10 \u2013 xli). Luego cierra con una reprimenda a Job por expresarse en forma demasiado desesperanzada e irreverente respecto a sus sufrimientos, a lo cual Job confiesa su culpabilidad y promete enmendarse (xxxix, 31 \u2013 xl, 9 y xlii, 1 \u2013 6); parecer\u00eda que xxxix, 31 \u2013 xl, 9, deber\u00eda insertarse luego de xli.\n<\/p>\n<h2>Dise\u00f1o del Libro<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La intenci\u00f3n del libro de Job es ense\u00f1ar. Remarca especialmente que la sabidur\u00eda de Dios y su Providencia gu\u00edan todos los eventos del mundo (cf. xxviii, xxxviii \u2013 xii). El tema principal de investigaci\u00f3n es el problema del diablo y su relaci\u00f3n con Providencia de Dios; se considera especialmente el sufrimiento de los justos referido a alcanzar los fines en el gobierno del mundo. El libro de Job est\u00e1 m\u00e1s bien escrito para edificarnos, pues Job es para nosotros, un ejemplo de paciencia. Es, finalmente, un libro de consuelo para aquellos que sufren. Aprenden de \u00e9l que el sufrimiento no es unos signos de aborrecimiento, sino frecuentemente una prueba del amor Divino. Para una explicaci\u00f3n m\u00edstica del libro, especialmente de Job como un modelo de Cristo, cf. Knabenbauer, \u201cIn Job\u201d, 28 \u2013 32.\n<\/p>\n<h2>Ense\u00f1anza sobre la vida futura<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su sufrimiento, Job abandona toda esperanza de restaurar la salud y la buena fortuna en este mundo (xvii, 11 \u2013 16; xxi). Si el continuara sosteniendo la esperanza en la recompensa aqu\u00ed, Satan\u00e1s no ser\u00eda derrotado. En el completo fracaso de todas sus esperanzas en la Tierra, Job dirige su mirada hacia el futuro. En el argumento de la primera serie de discursos, Job en su depresi\u00f3n mira al mundo futuro s\u00f3lo como el fin de la existencia presente. M\u00e1s aun, el alma continua viva, pero todas las ataduras con el mundo presente tan querido para nosotros son rotas para siempre. La muerte no solo es el fin de todos los sufrimientos terrenales (ii, 13 \u2013 19), sino tambi\u00e9n de la vida terrenal (vii, 6 \u2013 10), y de todas las alegr\u00edas terrenales (x, 21 \u2013 22), sin ninguna esperanza de retorno a este mundo (xiv, 7 \u2013 22). No es hasta la segunda serie que los pensamientos de Job en la vida futura crecen con mayor esperanza. De todos modos, \u00e9l espera tan poco como en la primera serie de discursos sobre una recuperaci\u00f3n de la vida terrena, aunque espera una mejor vida en el mundo futuro. Tan precozmente como en el cap\u00edtulo xvi (19 \u2013 22) se fortalecen sus esperanzas en el reconocimiento de sus virtudes en el mundo futuro. Es sin embargo en el cap. xix (23 \u2013 28) donde la esperanza inspirada de Job alcanza sus m\u00e1s grandes alturas y donde expresa su famosa declaraci\u00f3n sobre la resurrecci\u00f3n del cuerpo. Independientemente de este jubiloso vistazo del futuro, el dif\u00edcil problema de la vida presente permanece: \u201cAun para esta vida \u00bfc\u00f3mo puede ser tan dura la sabidur\u00eda y bondad de Dios hacia Sus sirvientes?\u201d. La soluci\u00f3n completa de esto, al menos como era posible y estaba incluida en el plan de este libro, no aparece hasta los discursos de Eli\u00fa y de Yahveh. Los cr\u00edticos han hecho grandes esfuerzos para alterar la interpretaci\u00f3n del cap\u00edtulo xix, y para sacar de \u00e9l la resurrecci\u00f3n del cuerpo; el significado natural de las palabras, el argumento del libro, y la opini\u00f3n de todos los comentadores previos le quitan aval a estos intentos (cf. comentarios, como los de Knabenbauer, Hontheim, etc.; tambi\u00e9n el art\u00edculo \u00abEine neue Uebersetzung von Job xix, 25-27\u00bb in the \u00abZeitschrift f\u00fcr kath. Theologie\u00bb, 1907, 376 ss.) . Ver los comentarios sobre las doctrinas de la sabidur\u00eda Divina (xxviii), etc.\n<\/p>\n<h2>Integridad del Libro<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos observan al pr\u00f3logo y al ep\u00edlogo (i \u2013 ii; xlii, 7 sus.) como no pertenecientes al trabajo original. De todos modos, el pr\u00f3logo es absolutamente esencial. Sin \u00e9l, los coloquios ser\u00edan ininteligibles, ni podr\u00eda el lector conocer el final, ni creer en la aseveraci\u00f3n de Job sobre su inocencia o no. Al escuchar las recriminaciones de Eli\u00fa y Yahveh, podr\u00eda estar expuesto al peligro de alinearse en contra de Job. Sin el ep\u00edlogo el cierre del trabajo no ser\u00eda satisfactorio, y una evidente humillaci\u00f3n de los justos. Para un detallado estudio de esto y de preguntas similares ver Hontheim, op. cit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) Muchos ven tambi\u00e9n al cap xxvii, 7 \u2013 23, como un agregado ulterior; en este pasaje Job sostiene que los malos sufren en este mundo, mientras en todo el resto del texto \u00e9l declara o contrario. La respuesta es: Job ense\u00f1a que Dios est\u00e1 inclinado aun en este mundo a premiar a los buenos de alguna manera y de castigar a los malos. En otros pasajes \u00e9l no niega esta regla, sino solo dice que pueden existir excepciones. En consecuencia, no hay contradicciones. (Ver arriba, IV (2).) Adem\u00e1s, puede concederse que Job no siempre es l\u00f3gico. Al comienzo, cuando su depresi\u00f3n es extrema, pone mucho \u00e9nfasis en la prosperidad de los ateos; gradualmente \u00e9l se recupera y corrige sus tempranos exabruptos extremistas. No todo lo que Job dice es la doctrina del libro. Ver arriba, II (2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) Muchos consideran al cap xxviii como dudoso, ya que no tiene conexi\u00f3n con lo que est\u00e1 antes o con lo siguiente y no est\u00e1 relacionado en modo alguno con el sujeto o el asunto del libro. La respuesta a esto es que el poeta debe demostrar como el sufrimiento de Job no lo separa de Dios, sino que, contra los intentos de Satan\u00e1s, lo gu\u00eda a una dependencia m\u00e1s cercana a Dios. En consecuencia, representa a Job, luego de sus lamentos (xxiii \u2013 xxv), como glorificando nuevamente a Dios, como en xxvi \u2013 xxvii, en el que Job alaba el poder y la rectitud de Dios. La alabanza a Dios llega a un cl\u00edmax en xxviii, donde Job exulta el poder y la rectitud de Dios. Luego que Job se ha rendido a s\u00ed mismo a Dios, puede con entera confianza, en xxix \u2013 xxxi, presentar su penosa condici\u00f3n ante Dios para su examen. En consecuencia xxviii est\u00e1 en un lugar apropiado, se conecta perfectamente con lo que lo precede y contin\u00faa y armoniza con el sujeto y el tema del libro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) Muchos observan la descripci\u00f3n del hipop\u00f3tamo y del cocodrilo (xl, 10 \u2013 xli) como agregados posteriores, porque ellos pierden contacto con xxxix, 31 \u2013 xl, 9, perteneciendo m\u00e1s a la descripci\u00f3n de los animales en xxxix. En respuesta se puede decir que a esta objeci\u00f3n no le faltan fuerzas. Quien est\u00e9 de acuerdo con el presente escritor en esta opini\u00f3n solo necesita sostener que xxxix, 31 \u2013 xl, 9, sigue originalmente a xli. La dificultad queda entonces resuelta, y no hay m\u00e1s razones para considerar la espl\u00e9ndida descripci\u00f3n de los dos animales como una inserci\u00f3n ulterior.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(5) Hay mucho desacuerdo respecto a los discursos de Eli\u00fa (xxxii \u2013 xxxvii). Con la excepci\u00f3n de Budde, casi todos los comentaristas Protestantes los ven como una inserci\u00f3n ulterior, mientras que la mayor\u00eda de los investigadores cat\u00f3licos los defienden justamente como correspondientes al trabajo original. Los detalles de esta discusi\u00f3n no pueden ser incluidos aqu\u00ed, y el lector es referido a los comentarios de Budde y Hontheim. \u00c9ste \u00faltimo resume sus largas investigaciones en estas palabras: \u201cLa secci\u00f3n que contiene los discursos de Eli\u00fa ha sido cuidadosamente preparada por el poeta y est\u00e1 estrechamente, y con art\u00edstica correcci\u00f3n conectada con las secciones previas y ulteriores. Est\u00e1 unida al resto del libro por incontables alusiones y relaciones. Est\u00e1 dominada por las mismas ideas que el resto del poema. Usa el mismo lenguaje y el mismo m\u00e9todo de presentaci\u00f3n tanto en lo general como en los detalles. Todas las peculiaridades exhibidas por el autor de los discursos argumentados son reproducidas en los correspondientes a Eli\u00fa. El contenido de esta parte es la salvaci\u00f3n del honor de Job y es esencial como soluci\u00f3n del tema de la discusi\u00f3n. En consecuencia no existe raz\u00f3n alguna para asumir que esta es una interpolaci\u00f3n; todo est\u00e1 claramente en contra de esto\u201d (Hontheim, op. cit., 20-39. Cf. also Budde, \u00abBeitr\u00e4ge zur Kritik des Buches Hiob\u00bb, 1876; Knabenbauer, \u00abIn Job\u00bb). Cualquiera que desee considerar los discursos de Eli\u00fa como una adici\u00f3n ulterior debe sostener, de acuerdo con las ense\u00f1anzas de la Iglesia, que ellas son inspiradas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(6) No existe en general ninguna raz\u00f3n para considerar cualquier parte importante del libro ya sea amplia o peque\u00f1a como no perteneciente al texto original. Igualmente sin sustento es la suposici\u00f3n que importantes porciones de la composici\u00f3n original est\u00e9n perdidas.\n<\/p>\n<h2>Condici\u00f3n del Texto<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El medio m\u00e1s importante para juzgar el Texto Masor\u00e9tico (2) son las viejas traducciones hechas directamente del Hebreo: el Targum, Peschita, la Vulgata, la Setenta, y las otras traducciones Griegas usadas por Or\u00edgenes para suplementar a la Setenta. Con la excepci\u00f3n de la Setenta, el original de todas estas traducciones fue esencialmente id\u00e9ntico al Texto Masor\u00e9tico; solo pueden demostrarse diferencias poco importantes. Como contraparte, la Setenta en la forma que tiene previa a Or\u00edgenes, era de alrededor de cuatrocientas l\u00edneas, esto es un quinto m\u00e1s corto que la del Texto Masor\u00e9tico. Or\u00edgenes complet\u00f3 lo que faltaba en la Setenta de la traducci\u00f3n Griega y marc\u00f3 estos suplementos mediante asteriscos. Los copistas habitualmente omiten estas cr\u00edticas se\u00f1as, y solo un resto de ellos, mezclado con muchos errores, ha sido preservado en unos pocos manuscritos. En consecuencia el cono-cimiento de las viejas formas de los Setenta es muy imperfecto. Hoy en d\u00eda, el mejor medio de restaurarlo es la traducci\u00f3n Copto \u2013 Sah\u00eddica que sigui\u00f3 a la Setenta y que no contiene los suplementos de Or\u00edgenes. Esta traducci\u00f3n fue publicada por Ciasca, \u00abSacrorum Biblio-rum fragments Copto-Sahidica\u00bb (2 vols., Rome, 1889), y por Amelineau in \u00abTransactions of the Society of Biblical Archeology\u00bb, IX (1893), 409-75. Hatch y Bickell sostienen que el texto m\u00e1s corto de la Setenta es en general el m\u00e1s temprano, y en consecuencia que el pre-sente Texto Masor\u00e9tico es una expansi\u00f3n del original m\u00e1s corto. Casi todos los otros inves-tigadores afirman lo opuesto, que la Setenta fue producida acortando el original que ten\u00eda m\u00ednimas variaciones con el Texto Masor\u00e9tico. Esto fue tambi\u00e9n el punto de vista de Bickell en a\u00f1os m\u00e1s tempranos, y es el estado real del caso. Para evitar repeticiones y discursivas afirmaciones, los traductores de la Setenta omitieron mucho, especialmente donde la lectura parece dudosa, la traducci\u00f3n dif\u00edcil, el contenido antropom\u00f3rfico no meritorio para Job, o de alg\u00fan modo cuestionable. Al hacer esto la traducci\u00f3n frecuentemente dejaba de lado los principios fundamentales de la poes\u00eda hebrea, el paralelismo de las l\u00edneas. En resumen el valor cr\u00edtico de la Setenta no es grande; en casi todas las circunstancias el Texto Masor\u00e9tico debe ser preferido. En conjunto el Texto Masor\u00e9tico ha preservado la forma original del texto conson\u00e1ntico bastante bien, y s\u00f3lo necesita un moderado n\u00famero de enmiendas cr\u00edticas. La puntuaci\u00f3n (signos vocales y acentos), es cierto, requiere frecuentes correcciones, ya que los que hicieron las puntuaciones no siempre entend\u00edan acabadamente los textos frecuentemente dif\u00edciles; a veces, tambi\u00e9n las palabras no est\u00e1n divididas en forma apropiada.\n<\/p>\n<h2>Habilidad t\u00e9cnica del autor y patr\u00f3n r\u00edtmico<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Cap\u00edtulos iii \u2013 xlii, 6, son de forma po\u00e9tica. Esta parte del libro consiste en alrededor de 1020 l\u00edneas. Los versos, que no siempre corresponden con los versos Masor\u00e9ticos de nues-tras ediciones, generalmente est\u00e1n divididos en dos oraciones o l\u00edneas que son paralelas en su contenido. Existe tambi\u00e9n un n\u00famero de versos, alrededor de sesenta, de tres oraciones cada uno, los denominados tripletes. Es una violencia injustificada hacia el texto cuando un cr\u00edtico remueve una de estas oraciones y transforma estos tripletes en versos pareados. Los versos forman los veintiocho discursos del libro que, como ya dijimos, hacen cuatro series de siete discursos cada uno. Los discursos est\u00e1n divididos, no directamente en l\u00edneas, sino en estrofas. Es m\u00e1s probable que los discursos formados frecuentemente por estrofas, quiz\u00e1s sigan siempre la ley de \u201cestructuras corales\u201d descubierta por el Padre Zenner. Esto es, los discursos frecuentemente o quiz\u00e1s siempre consisten en pares de estrofas, divididas por estrofas intermedias no en pares. Las dos estrofas formando un par son paralelas en contenido y cada una tiene el mismo n\u00famero de l\u00edneas. Para una discusi\u00f3n m\u00e1s profunda de este tema ver Hontheim, op. cit. Los investigadores no est\u00e1n de acuerdo como para construir la l\u00ednea. Algunos cuentan las s\u00edlabas, otros solo los acentos, otros las palabras acentuadas. Parece que esta \u00faltima postura es una de las preferidas. Existen alrededor de 2100 l\u00edneas en el libro de Job, que contienen en general tres, a veces dos o cuatro, palabras acentuadas. Adem\u00e1s de los comentarios, cf. Gietmann, \u00abParzival, Faust, Job\u00bb (Freiburg im Br., 1887); Baumgartner, \u00abGesch. d. Weltliteratur\u00bb, I (Freiburg im Br., 1901), 24 ss. Una peculiaridad del autor de Job es su gusto por jugar con las palabras; por ejemplo, el cap. xxi contiene un doble sentido continuo.\n<\/p>\n<h2>Fecha de composici\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni el autor del libro es conocido, ni el per\u00edodo en que fue escrito puede ser exactamente determinado. Muchos consideran que el libro es directamente un trabajo de Job o de Mois\u00e9s. No es seguro, ni se sostiene universalmente que el libro no sea anterior al reino de Salom\u00f3n. Por otra parte es anterior a Ezequiel (Ezeq., xiv, 1 \u2013 20). Del mismo proviene la natural suposici\u00f3n que \u00e9ste \u00faltimo obtuvo sus conocimientos de Job a partir del Libro de Job, y no de otras, vagas, fuentes. Se sostiene que se han encontrado alusiones a Job en Isa\u00edas, Am\u00f3s, Lamentaciones, algunos de los Salmos y especialmente Jerem\u00edas. Muchos investigadores cat\u00f3licos incluso del tiempo presente asignan al libro al reino de Salom\u00f3n; la magistral forma po\u00e9tica se\u00f1ala a este brillante per\u00edodo de la poes\u00eda Hebrea. Sin embargo, las pruebas no son convincentes. Otros, especialmente los investigadores Protestantes, asignan este trabajo a un per\u00edodo ulterior a Salom\u00f3n. Sostienen esta posici\u00f3n sobre amplias consideraciones hist\u00f3ricas religiosas que no parecen tener demasiada fuerza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Bibliograf\u00edas m\u00e1s completas se encuentran en CORNELY, Introductio in U. T. libros sacros, II (2nd ed., 1897), ii, 71ss., y en los comentarios de DILLMANN and BUDDE, cf. tambi\u00e9n las varias introducciones a las Escrituras , como GIGOT (1906); TROCHON (1886); KAULEN (4th ed., 1899); CORNELY (2nd ed., Paris, 1897); m\u00e1s aun, los art\u00edculos de Job en las enciclopedias B\u00edblicas y Teol\u00f3gicas. Del amplio n\u00famero de conen-tarios sobre Job pueden mencionarse los siguientes. Cat\u00f3licos: WELTE (1849); KNABENBAUER (Paris, 1886), HONTHEIM (1904). No-Cat\u00f3licos: DELITZSCH (2nd ed., 1876); DILLMANN (4th ed., 1891); DAVIDSON in Cambridge Bible (1895); BUDDE (1896); DUHM (1897); WIGHT AND HIRSCH, A Com-mentary on the Book of Job from a Hebrew Manuscript in the University Library, Cambridge (1905). Entre los trabajos especiales deben mencionarse a: BICKELL, De indole ac ratione versionis Alexandrinae in inter-pretando libro Jobi (1862); IDEM, Carmina Vet. Test. metrice (18S2); GIETMANN, De re Metrica Hebraeo-rum (1880); VETTER, Die Metrik des Buches Job (1897); BEER, Text des Buches Hiob untersucht (1897); ROGER, Eschatologie des Buches Job (1901); POSSELT, Der Verfasser der Eli\u00fareden (1909).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>   Hontheim, Joseph. \u00abJob.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08413a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Angel Nadales\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notas del traductor\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Hagi\u00f3grafa libros de la Biblia escritos por inspiraci\u00f3n divina.<br \/>\n(2) Texto Masor\u00e9tico proveniente del t\u00e9rmino masora, palabra hebrea que significa tradici\u00f3n, y designa el conjunto de observaciones textuales y comentarios cr\u00edticos hechos sobre el A.T. por rabinos jud\u00edos. Estos sabios, o masoretas, elaboraron un sistema para marcar las vocales a base de puntos colocados alrededor de las consonantes, establecieron el silabeo de las palabras, y con su trabajo facilitaron la lectura y reproducci\u00f3n del texto hebreo que, por consiguiente se ha llamado texto masor\u00e9tico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Enlares relacionados con Job<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] El alegorico Job, dibuxado en la paciencia del primero,&#8230;\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Job 1:1-42:17 Job (heb. Y\u00f4b [1]; &#8216;Iyy\u00f4b [2], \u00ab\u00bfd\u00f3nde est\u00e1 [mi] Padre?\u00bb o \u00abperseguido [aborrecido]\u00bb; Cartas de Amarna, Ayy\u00e2b; textos de Mari, &#8216;Ayy\u00e2bum; gr. Iob). 1. Hijo de Isacar (Gen 46:13). V\u00e9ase Jasub 1. 2. Piadoso creyente en el verdadero Dios que vivi\u00f3 en la tierra de Uz;* el personaje central del libro de Job &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/job\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJOB\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2766","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2766","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2766"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2766\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2766"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2766"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2766"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}