{"id":2776,"date":"2016-02-04T23:30:08","date_gmt":"2016-02-05T04:30:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/joel\/"},"modified":"2016-02-04T23:30:08","modified_gmt":"2016-02-05T04:30:08","slug":"joel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/joel\/","title":{"rendered":"JOEL"},"content":{"rendered":"<p>Joel    (heb. Y\u00f4&#8217;\u00eal, \u00abYahweh es [su] Dios\u00bb; tambi\u00e9n aparece en una impresi\u00f3n de un antiguo sello heb.; gr. I\u00ed\u2021el).  1.  Hijo mayor de Samuel (1Sa 8:2) y padre de Hem\u00e1n, el cantor del tiempo de David (1Ch 6:33; 15:17).  El primog\u00e9nito de Samuel es llamado Vasni.*  El nombre Joel fue probablemente omitido por negligencia por alg\u00fan escriba.  Con la ayuda de la versi\u00f3n griega de Luciano y la Sir\u00ed\u00adaca, el texto se puede reconstruir del siguiente modo: \u00abY los hijos de Samuel; el primog\u00e9nito Joel y el segundo Ab\u00ed\u00adas\u00bb.  2.  Pr\u00ed\u00adncipe de Sime\u00f3n que tom\u00f3 ricas tierras de pastoreo en Gedor (1Ch 4:35-41).  3.  Descendiente de Rub\u00e9n (1Ch 5:4, 8).  4.  Jefe gadita en Bas\u00e1n (1Ch 5:12).  5.  Levita coatita, antepasado de Samuel (1Ch 6:36), que algunos consideran id\u00e9ntico con el Sa\u00fal del v 24.  V\u00e9ase Sa\u00fal 4.  6.  Jefe de la tribu de Isacar (1Ch 7:3).  7.  Valiente de David, hermano de Nat\u00e1n (1Ch 11:38), considerado por algunos como id\u00e9ntico a Igal 2, o emparentado con \u00e9l (2Sa 23:36).  8.  Levita gersonita que con otros 130 levitas ayud\u00f3 a David a traer el arca de la casa de Obed-edom hasta Jerusal\u00e9n (1Ch 15:7, 11, 12).  9.  Levita gersonita.  El y su hermano fueron puestos a cargo de los tesoros dedicados a Dios en tiempos de David (1Ch 23:8; 26:21, 22).  10.  Jefe de la media tribu occidental de Manas\u00e9s en tiempos de David (1Ch 27:20).  11.  Levita coatita que ayud\u00f3 a limpiar el templo en tiempos de Ezequ\u00ed\u00adas (2Ch 29:12).  12.  Hombre de la familia de Nebo; se hab\u00ed\u00ada casado con una mujer extranjera en tiempos de Esdras (Ezr 10:43).  13.  Prefecto benjamita que viv\u00ed\u00ada en Jerusal\u00e9n (Neh 11:9).  14.  Profeta, autor del libro que lleva su nombre (Jl 1:1).  V\u00e9ase Joel, Libro de.  Joel, Libro de.  Segundo de los as\u00ed\u00ad llamados Profetas Menores.  En las Biblias hebreas, Joel se encuentra, al igual que en las espa\u00f1olas, entre Oseas y Am\u00f3s, aunque en la LXX se halla como 4\u00c2\u00ba entre los Profetas Menores, y sigue a Miqueas, Oseas y Am\u00f3s.  I. Autor.  Nada se sabe del autor, ni de su historia, fuera de que era hijo de Petuel (Jl. 1:1).  II. Ambientaci\u00f3n.  La obra no contiene informaci\u00f3n hist\u00f3rica ni cronol\u00f3gica que ayude a definir la fecha de su composici\u00f3n.  Los estudiosos conservadores de la Biblia atribuyen el libro a los ss IX o VII a.C.  Los que sugieren el s IX a.C. se\u00f1alan que ni Asiria ni Babilonia son mencionadas como enemigas de Jud\u00e1 (cf 3:4-6, 19), lo que se esperar\u00ed\u00ada si el libro se hubiera escrito \u00e9n el s VIII o m\u00e1s tarde.  Que Joel no mencione alg\u00fan rey de la \u00e9poca en que profetiz\u00f3 es citado como evidencia de que fue escrito durante la regencia de Joiada, mientras Jo\u00e1s era todav\u00ed\u00ada muy ni\u00f1o (2Ki 11:17-12:2), c 825 a.C.  Tambi\u00e9n se resalta de que no tiene alguna denuncia severa por los pecados que son caracter\u00ed\u00adsticos en tiempos de los profetas posteriores, en realidad, no semenciona ning\u00fan pecado nacional.  Los defensores de que fue escrito en el s VII a.C. asignan el ministerio de Joel a los primeros d\u00ed\u00adas del reinado de Jos\u00ed\u00adas (c 635 a.C.), cuando el poder de Asiria estaba desapareciendo y el de Babilonia todav\u00ed\u00ada no se hac\u00ed\u00ada notar.  Por cuanto Jos\u00ed\u00adas lleg\u00f3 al trono siendo ni\u00f1o, se conjetura que debi\u00f3 haber vivido bajo un regente.  Se cita en apoyo de este punto de vista el hecho de que Tiro y Sid\u00f3n (Jl. 3:4-6) no aparecen en la historia como enemigos de Jud\u00e1 650 hasta las d\u00e9cadas finales de su historia.  Presumiblemente, tambi\u00e9n, los jud\u00ed\u00ados tuvieron poco contacto con los griegos en el s IX a.C. (v 6).  III.  Estilo literario.  El libro es una obra maestra de la forma po\u00e9tica hebrea, se\u00f1alada por una organizaci\u00f3n sistem\u00e1tica, un h\u00e1bil uso del lenguaje, una sintaxis bien equilibrada y v\u00ed\u00advidas figuras literarias.  Es un cl\u00e1sico de la literatura prof\u00e9tica hebrea, que no ha sido sobrepasado en la vitalidad de sus descripciones y lo pintoresco de su dicci\u00f3n.  En la sublimidad de su estilo se encuentra junto a Isa\u00ed\u00adas y Habacuc.  IV. Tema.  El mensaje del profeta aparece en la forma de un serm\u00f3n o una serie de sermones dirigidos a todo Israel (2:19-21; 3:4, 9, 11, 13).  El tema es la reforma.  El mensaje se inicia con un severo cuadro de lobreguez, pero se cierra con una breve vislumbre de gloria.  El profeta explica por qu\u00e9 se necesita una conversi\u00f3n, llama la atenci\u00f3n a las calamidades que Dios envi\u00f3 para recordarle su necesidad a su pueblo, enfatiza la urgencia de la reforma y destaca que eso implicar\u00e1 que sea genuina, y luego enfoca sus resultados.  V. Bosquejo y Contenido.  El libro se puede dividir en 2 secciones: 1. La adversidad y el  llamado al arrepentimiento (1:1-2:17).  2. La  promesa de liberaci\u00f3n y restauraci\u00f3n (2:18-3:21).  Primero, Joel hace una v\u00ed\u00advida descripci\u00f3n de la angustia causada por una severa plaga de langostas, que describe bajo el s\u00ed\u00admbolo de un ej\u00e9rcito invasor (1:4-6).  La plaga es m\u00e1s severa que cualquier otra de las \u00faltimas 5 generaciones (vs 2, 3), y, como resultado, el pa\u00ed\u00ads ha quedado privado de verdor (vs 6, 7); cosecha tras cosecha ha quedado arruinada (vs 11, 12), y no queda suficiente ni siquiera para las ofrendas de la casa de Dios (vs  9, 10).  En vista de la crisis que afronta la naci\u00f3n, Joel llama a un per\u00ed\u00adodo de ayuno y cita a los habitantes de la tierra al templo para una solemne asamblea (1:14). Acompa\u00f1ando la plaga de langostas hay una severa sequ\u00ed\u00ada (vs 15-20), tan severa que la naci\u00f3n est\u00e1 amenazada de extinci\u00f3n, y con ello, \u00abel d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1\u00bb* (1:14, 15; 2:1).  La calamidad presente presagia un tiempo de retribuci\u00f3n divina.  En  2:2 el profeta repite lo que ya ha dicho en 1:2 y 3 con respecto a la severidad de la plaga y al sufrimiento sin precedente que ha tra\u00ed\u00addo consigo.  A\u00fan entonces la tierra de la apariencia de haber sido arrasada con fuego (2:3).  En los vs 4-11 las langostas son llamadas el \u00abej\u00e9rcito\u00bb de Jehov\u00e1, cuya venida nadie puede soportar, a menos que Dios intervenga (v 11).  Aqu\u00ed\u00ad Joel compara las langostas con una horda de jinetes invasores que cubren el campo como una marea.  En los vs 12-17 el profeta dirige su atenci\u00f3n a lo que el pueblo de Dios debe hacer en vista de la crisis que afronta.  Nada menos que un arrepentimiento de todo coraz\u00f3n, de hecho y no s\u00f3lo aparente, ser\u00e1 suficiente para evitar la completa aniquilaci\u00f3n, y se amonesta a la gente a rasgar los corazones y no la vestimenta cuando se re\u00fanan ante Jehov\u00e1.  Para enfatizar la urgencia de la reforma, el profeta cita a los ancianos, a los ni\u00f1os y a los que maman para que acompa\u00f1en a los hombres y mujeres de Israel en asamblea solemne de la naci\u00f3n; incluso deber\u00e1n posponerse las festividades matrimoniales (v 16; cf 1:8).  A partir del cp 2:18 se da por sentado que la gente ha respondido a la citaci\u00f3n del profeta.  Se han reunido ante Jehov\u00e1, se arrepintieron de todo coraz\u00f3n, y ahora esperan la bondadosa respuesta de Dios.  El primer efecto de su arrepentimiento es la eliminaci\u00f3n de la plaga de langostas.  Dios promete granos, vino y aceite suficientes para satisfacer las necesidades de todos, pero tiene a\u00fan mayores bendiciones preparadas para su pueblo (v 21).  No s\u00f3lo enviar\u00e1 las esperadas lluvias temprana y tard\u00ed\u00ada -en el oto\u00f1o y la primavera respectivamente-, sino que el suelo ser\u00e1 tan productivo como para reponer las p\u00e9rdidas ocasionadas por la plaga de langostas: \u00abComer\u00e9is hasta  saciaros\u00bb (vs 23-26).  La bendici\u00f3n de Dios no s\u00f3lo se limitar\u00e1 a satisfacer sus necesidades materiales.  As\u00ed\u00ad como derrama la lluvia temprana y la tard\u00ed\u00ada sobre el suelo, derramar\u00e1 su Esp\u00ed\u00adritu sobre los corazones de la gente (vs 28, 29).  Luego, se\u00f1ales extraordinarias en el mundo natural anunciar\u00e1n la venida del \u00abd\u00ed\u00ada grande y espantoso de Jehov\u00e1\u00bb (vs 30, 31), pero el pueblo de Dios no necesita temer, porque todo el que \u00abinvocare el nombre de Jehov\u00e1 ser\u00e1 salvo\u00bb (2:32).  En lugar de ser un d\u00ed\u00ada de juicio sobre Israel (cf 1:15; 2:1), el d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1 ser\u00e1 un tiempo de juicio sobre las naciones paganas que oprimieron al pueblo de Dios (3:1-17).  Como aparece en repetidas ocasiones entre los profetas del AT (Eze 38:8, 23; Sof. 3:8, 9; Zec 12:2-10; 14:2-13; etc.), se presenta a Dios como reuniendo a las naciones paganas en las cercan\u00ed\u00adas de Jerusal\u00e9n, donde ejecutar\u00e1 juicios sobre ellos.  Los fenicios (Jl. 3:4) y los griegos (v 6), que se reunir\u00e1n en el \u00abvalle de Josafat\u00bb con el prop\u00f3sito de tomar la ciudad de Jerusal\u00e9n (v 2), representan aqu\u00ed\u00ad a todos los opresores de Israel.  Una vez que los paganos reunidos est\u00e9n a punto de capturar la ciudad, Dios hace venir a los \u00abfuertes\u00bb (v 11).  Libera a su pueblo y aniquila 651 a sus enemigos (vs 1, 16).  Nunca m\u00e1s las naciones oprimir\u00e1n a Israel, y la tierra de Jud\u00e1 ser\u00e1 de perpetua fertilidad y belleza.  De generaci\u00f3n en generaci\u00f3n el Se\u00f1or habitar\u00e1 en medio de su pueblo (vs 20, 21; v\u00e9ase CBA 4:961, 962).  Para un an\u00e1lisis de las profec\u00ed\u00adas de esta \u00ed\u00adndole, v\u00e9ase Profeta.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>hebreo Y\u00f4\u2020\u2122el, Yahv\u00e9h es Dios. Nombre propio de var\u00f3n.  1. Hijo primog\u00e9nito del profeta Samuel, a quien \u00e9ste, ya viejo, puso, junto con su otro hijo, Ab\u00ed\u00adas, como juez de Israel en Berseba, 1 S 8, 1-2. Los hijos de Samuel torcieron el derecho, atra\u00ed\u00addos por el lucro, lo que tuvo como consecuencia que los ancianos de Israel pidieran a Samuel que les diera un rey que los gobernara, como en las dem\u00e1s naciones, 1 S 8, 3-5. 2. Profeta en Jerusal\u00e9n, postex\u00ed\u00adlico, el segundo de los Profetas Menores.<\/p>\n<p>En el libro de J. no se encuentran datos biogr\u00e1ficos sobre el autor ni sobre  la fecha de su composici\u00f3n; s\u00f3lo se dice al comienzo: \u2020\u0153Palabra de Yahv\u00e9h que fue dirigida a J., hijo de Petuel\u2020\u009d, 1, 1. Se le considera un profeta cultual. La obra consta de dos partes. En la primera se habla de una plaga de langostas que arrasa los cultivos de Jud\u00e1, y el profeta pide que se lleve a cabo a cabo una liturgia de duelo y de s\u00faplica; exhorta a la penitencia,  al ayuno y a la oraci\u00f3n, con la esperanza de que el castigo se aleje y llegue el perd\u00f3n divino. Yahv\u00e9h, entonces, responde a las s\u00faplicas y anuncia que volver\u00e1 la abundancia. En la segunda parte, en estilo apocal\u00ed\u00adptico, se habla del juicio a las naciones y de la victoria final de Yahv\u00e9h y de Israel. La unidad de las dos partes la constituye el \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Yahv\u00e9h\u2020\u009d, cuyo signo premonitorio son las langostas; el tema de la segunda parte lo constituye ese d\u00ed\u00ada.   Algunos piensan que la obra es de finales de la monarqu\u00ed\u00ada, pero no se menciona en ella a ninguno de los reyes. La mayor\u00ed\u00ada de exegetas se inclinan porque es una obra postex\u00ed\u00adlica, siglo IV a. C., pues se hace alusi\u00f3n al destierro, al Templo reconstruido y hay relaci\u00f3n con los profetas posteriores, entre ellos, Abd\u00ed\u00adas 17, citado en 3, 5. En el cap\u00ed\u00adtulo 3, se habla de la efusi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo en la era escatol\u00f3gica, cuyo anuncio se cumple el d\u00ed\u00ada de Pentecost\u00e9s, cuando desciende en forma de paloma sobre los ap\u00f3stoles, por lo que J. es llamado el profeta de Pentecost\u00e9s, Hch 2, 16-21.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., yo\u2020\u2122el, Jehovah es Dios).<br \/>\n1.  El profeta, hijo de Petuel y autor del segundo libro de los Profetas Menores.<br \/>\n2.  El hijo primog\u00e9nito de Samuel (1Sa 8:2; 1Ch 6:33).<br \/>\n3.  Un pr\u00ed\u00adncipe simeonita (1Ch 4:35).<br \/>\n4.  Un jefe rubenita (1Ch 5:4, 1Ch 5:8).<br \/>\n5.  Un jefe gadita (1Ch 5:12).<br \/>\n6.  Un antepasado de Samuel, de la tribu de Lev\u00ed\u00ad (1Ch 6:36).<br \/>\n7.  Un jefe en la tribu de Isacar (1Ch 7:3).<br \/>\n8.  Uno de los hombres valientes de David (1Ch 11:38).<br \/>\n9.  Un levita (1Ch 15:7, 1Ch 15:11, 1Ch 15:17), probablemente tambi\u00e9n se le menciona en 1Ch 23:8; 1Ch 26:22.<br \/>\n10.  Uno de los oficiales de David sobre la media tribu de Manas\u00e9s (1Ch 27:20). 1<br \/>\n1.  Un levita en la \u00e9poca de Ezequ\u00ed\u00adas (2Ch 29:12). 1<br \/>\n2.  Un jud\u00ed\u00ado que se hab\u00ed\u00ada casado con una mujer extranjera (Ezr 10:43). 1<br \/>\n3.  Un supervisor benjamita (Neh 11:9).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(Jehov\u00e1 es Dios). Nombre de personas del AT.<\/p>\n<p>1.     Primog\u00e9nito de Samuel. Junto con su hermano Ab\u00ed\u00adas, actuaba como juez en Israel, pero \u2020\u0153no anduvieron los hijos por los caminos de su padre, antes se volvieron tras la avaricia, dej\u00e1ndose sobornar y pervirtiendo el derecho\u2020\u009d (1Sa 8:1-3). El pueblo se apoy\u00f3 en esto para pedir un rey, diciendo a Samuel: \u2020\u0153Tus hijos no andan en tus caminos\u2020\u009d (1Sa 8:5). \u2020\u00a2Vasni.<\/p>\n<p>.     Personaje en la descendencia de Sime\u00f3n (1Cr 4:35).<\/p>\n<p>.     Personaje en la descendencia de Rub\u00e9n (1Cr 5:4).<\/p>\n<p>.     Personaje en la descendencia de Gad. \u2020\u0153Fue el principal en \u2020\u00a2Bas\u00e1n\u2020\u009d (1Cr 5:12).<\/p>\n<p>.     Personaje en la ascendencia de Samuel (1Cr 6:36).<\/p>\n<p>.     Personaje en la descendencia de Isacar, considerado como un pr\u00ed\u00adncipe (1Cr 7:3).<\/p>\n<p>.     Uno de los valientes de David. Era hermano de \u2020\u00a2Nat\u00e1n (1Cr 11:38).<\/p>\n<p>.     Levita, principal entre los descendientes de \u2020\u00a2Gers\u00f3n en tiempos de David. Particip\u00f3 en el traslado del arca a Jerusal\u00e9n (1Cr 15:7; 1Cr 23:8). J. y su hermano Zetam \u2020\u0153tuvieron cargo de los tesoros de la casa de Dios\u2020\u009d (1Cr 26:22).<\/p>\n<p>.     Funcionario del rey David que estaba sobre la media tribu de Manas\u00e9s. Era hijo de Peda\u00ed\u00adas (1Cr 27:20).<\/p>\n<p>.     Levita en tiempos del rey Ezequ\u00ed\u00adas. Fue de los que \u2020\u0153se santificaron &#8230; para limpiar la casa de Jehov\u00e1\u2020\u009d (2Cr 29:12, 2Cr 29:15).<\/p>\n<p>.     Uno de aquellos que en tiempos de Esdras se hab\u00ed\u00adan casado con mujeres extranjeras y fueron obligados a separarse de ellas (Esd 10:43).<\/p>\n<p>.     Personaje que desempe\u00f1aba el cargo de \u2020\u0153prefecto\u2020\u009d sobre los descendientes de Benjam\u00ed\u00adn que viv\u00ed\u00adan en Jerusal\u00e9n tras el exilio (Neh 11:9).<\/p>\n<p>.     Profeta, hijo de Petuel. Autor de la profec\u00ed\u00ada que lleva su nombre (Joe 1:1; Hch 2:16).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG PROF HOMB HOAT<\/p>\n<p>vet, = \u00abJehov\u00e1 es Dios\u00bb. Nombre de trece personajes b\u00ed\u00adblicos. Se destacan estos dos: (a) Hijo primog\u00e9nito del profeta Samuel y padre de Hem\u00e1n el cantor (1 S. 8:2; 1 Cr. 6:33; 15:17). Tambi\u00e9n aparece con el nombre de Vasni (1 Cr. 6:28). (b) Hijo de Petuel; su libro es el segundo entre los Profetas Menores (Jl. 1:1). La vida de este profeta no se conoce.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[013]<br \/>\n Profeta que actu\u00f3 en Jerusal\u00e9n y en Jud\u00e1, sin que queden vestigios en el peque\u00f1o libro que le atribuye la autor\u00ed\u00ada de su identidad y sus caracter\u00ed\u00adsticas. El tiempo de su redacci\u00f3n es probablemente anterior a la cautividad.<\/p>\n<p>   (Ver Profetas 5.3.5.)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Este libro figura en el canon entre los doce profetas menores. No sabemos nada de Joel, hijo de Petruel. Tambi\u00e9n es dif\u00ed\u00adcil establecer la \u00e9poca de su ministerio prof\u00e9tico: puede fecharse en los siglos VI-Y a.C. El profeta toma como punto de partida una cat\u00e1strofe civil: una terrible invasi\u00f3n de langostas en Jud\u00e1, fatal para los cultivos del campo (1,2-12). La invasi\u00f3n de langostas es el s\u00ed\u00admbolo Y el comienzo del d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or. De la cat\u00e1strofe surge una actitud de conversi\u00f3n interior (2,12-17), a la que sigue la respuesta de Dios al pueblo (2,19-27). Los dos cap\u00ed\u00adtulos siguientes representan un desarrollo de 2,17. Yahveh derramar\u00e1 su Esp\u00ed\u00adritu sobre Israel (3,1) y enviar\u00e1 signos c\u00f3smicos premonitorios del d\u00ed\u00ada de Yahveh. Los que confiesen a Yahveh encontrar\u00e1n la salvaci\u00f3n (liberaci\u00f3n de los extranjeros, prosperidad y bienestar en el pa\u00ed\u00ads: 4,17-18). En la batalla escatol\u00f3gica final Yahveh juzgar\u00e1 a los pueblos opresores de Israel (4,1 17).<\/p>\n<p>Puntos capitales del mensaje de Joel son: la providencia de Dios sobre el mundo; el juicio divino que culmina en el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or; la dial\u00e9ctica de la invocaci\u00f3n humana-acogida divina; el anuncio de la efusi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu sobre todo el pueblo de Dios en la era mesi\u00e1nica.<\/p>\n<p>G. Lorusso<\/p>\n<p>Bibl.: L, Alonso SchOkel &#8211; J. L. Sicre D\u00ed\u00adaz, Profetas, 11, Cristiandad, Madrid 1980, 923949: L. Moraldi, Joel, en NDTB, 904-906: G, Denzer, Libros de Ageo, Zacar\u00ed\u00adas, Malaqu\u00ed\u00adas Joel y segundo Zacar\u00ed\u00adas, Sal Terrae, Santander 1969.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. La persona y el tiempo. II. El escrito: Temas propios: a) El d\u00ed\u00ada de Yhwh, b) La efusi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu; c) El valle de Josafat.<\/p>\n<p>I. LA PERSONA Y EL TIEMPO. Joel (en hebreo Y\u00f3 &#8216;el, \u00abYhwh es Dios\u00bb), hijo de Petuel, es uno de los doce profetas menores. De \u00e9l no sabemos nada m\u00e1s que lo que puede deducirse de su escrito. Hoy se piensa que pertenec\u00ed\u00ada a la categor\u00ed\u00ada de los \u00abprofetas cultuales\u00bb, es decir, de aquellos profetas que ejerc\u00ed\u00adan el ministerio dando respuestas y consejos, particularmente con ocasi\u00f3n de las festividades y asambleas de car\u00e1cter cultual, reconocidos y venerados por la comunidad a la que se dirig\u00ed\u00adan. Joel, muy probablemente, vivi\u00f3 y actu\u00f3 en Jerusal\u00e9n, como puede deducirse de algunas observaciones: aprecia mucho los ritos lit\u00fargicos del templo, menciona con agrado la ciudad, al hablar de \u00abla tierra\u00bb se refiere siempre a la regi\u00f3n de Jud\u00e1 (p.ej.,Joe 1:2.14; Joe 2:1; Joe 3:5; etc.).<\/p>\n<p>II. EL ESCRITO. Sobre la fecha de composici\u00f3n del escrito, dado que en el libro no se hace ninguna referencia concreta a acontecimientos hist\u00f3ricos, s\u00f3lo podemos tener en cuenta el contenido: la condenaci\u00f3n de todas las naciones que en los \u00faltimos tiempos atacaron a Jerusal\u00e9n s\u00f3lo era posible en el per\u00ed\u00adodo posterior al destierro; no se menciona nunca la corte real, ni siquiera en los pasajes en los que ser\u00ed\u00ada de esperar, como 1,2 y 2,16; contiene un n\u00famero notable de arame\u00ed\u00adsmos; presupone el ofrecimiento del holocausto cotidiano. Por todos estos motivos el profeta se ubica en el per\u00ed\u00adodo que va del siglo Iv al III a.C. El texto hebreo est\u00e1 dividido en cuatro cap\u00ed\u00adtulos, mientras que las versiones griega y latina tienen tres, ya que unen los cap\u00ed\u00adtulos 2 y 3 del texto hebreo.<\/p>\n<p>Debido a la diferencia de estilo y de contenido entre los cap\u00ed\u00adtulos 1-2 y los cap\u00ed\u00adtulos 3-4, se discute sobre la unidad del libro; la mayor parte de los cr\u00ed\u00adticos piensan, sin embargo, que una serena valoraci\u00f3n de las dos partes hace resaltar la unidad fundamental del libro. Los dos primeros cap\u00ed\u00adtulos describen la llegada al pa\u00ed\u00ads de la plaga de langostas y la actividad desarrollada por el profeta, que se manifiesta verdaderamente como \u00abprofeta cultual\u00bb: pide a los sacerdotes que eleven una lamentaci\u00f3n, que instituyan un gran d\u00ed\u00ada de ayuno, y hace \u00e9l mismo una plegaria caracter\u00ed\u00adstica (1,15-20); invita a dar la alarma en Si\u00f3n, ahora que se aproxima la plaga; exhorta a la penitencia con la esperanza de que el perd\u00f3n divino aleje pronto el castigo. Esta parte es totalmente una alternancia entre el profeta, el pueblo, los sacerdotes, la invitaci\u00f3n urgente a la oraci\u00f3n y al ayuno; todo ello termina con el anuncio de que Dios ha escuchado las s\u00faplicas, alejando la plaga y asegurando una reparaci\u00f3n adecuada de los da\u00f1os producidos.<\/p>\n<p>En los dos primeros cap\u00ed\u00adtulos el profeta habla del \u00abd\u00ed\u00ada de Yhwh\u00bb, presentando las langostas como un signo premonitor de aquel d\u00ed\u00ada. Los dos \u00faltimos cap\u00ed\u00adtulos enumeran los signos que anticipan ese d\u00ed\u00ada, entendido ahora con un valor ejemplar, y el juicio divino que habr\u00e1 de caracterizarlo.<\/p>\n<p>TEMAS PROPIOS. Los temas caratter\u00ed\u00adsticos de este escrito prof\u00e9tico, de tama\u00f1o reducido, pero de gran significado para el AT y el NT, son tres.<\/p>\n<p>a) El d\u00ed\u00ada de Yhwh. La invitaci\u00f3n a tocar la trompeta (hebreo, sofar) que hace el profeta pod\u00ed\u00ada ser la se\u00f1al de una asamblea religiosa, de la inminencia de un peligro o de un castigo, o bien, como en nuestro libro, el anuncio de la llegada del \u00abd\u00ed\u00ada de Yhwh\u00bb, tema de notable inter\u00e9s teol\u00f3gico. En JI tenemos las caracter\u00ed\u00adsticas que marcan la \u00faltima parte de la evoluci\u00f3n de este tema. Confiando en su Dios y en la cualidad de pueblo unido a \u00e9l por una alianza, siempre que se encuentra en dificultades Israel conf\u00ed\u00ada en la intervenci\u00f3n de Dios (cf Dt 7-9): \u00abEn medio de ti est\u00e1 Yhwh, un Dios grande y terrible\u00bb. A esta espera los profetas del per\u00ed\u00adodopreex\u00ed\u00adlico contraponen el \u00abd\u00ed\u00ada de Yhwh\u00bb, como d\u00ed\u00ada negativo para Israel, pertinaz en su comportamiento irreligioso; s\u00f3lo se hace una excepci\u00f3n, y es para el \u00abresto\u00bb de Israel.<\/p>\n<p>Fue sobre todo durante el destierro, despu\u00e9s de la experiencia de la cat\u00e1strofe de los dos reinos, cuando \u00abel d\u00ed\u00ada de Yhwh\u00bb se concibi\u00f3 como un d\u00ed\u00ada de c\u00f3lera y de tinieblas, no ya para Israel, derrotado por completo, sino para las naciones vecinas, mientras que para Israel se convierte en el d\u00ed\u00ada del comienzo de la restauraci\u00f3n, de la esperanza de renacer (cf J13,4-5 y todo el c. 4). Tenemos as\u00ed\u00ad dos elementos fundamentales para extender el d\u00ed\u00ada de Yhwh m\u00e1s all\u00e1 de los estrechos confines anteriores, poni\u00e9ndolo en la perspectiva francamente universalista del triunfo de los justos y de la ruina de los pecadores, de la victoria definitiva de Dios sobre sus enemigos (cf Mal 3:19-23).<\/p>\n<p>Las concepciones fundamentales sobre las que se basa Jl son, por una parte, la representaci\u00f3n de Yhwh como guerrero invencible en defensa de su pueblo, pero tambi\u00e9n en contra suya siempre que se al\u00ed\u00ada con los pecadores; por otra parte, la firme convicci\u00f3n de que Yhwh domina la historia humana, de que a \u00e9l le corresponde la \u00faltima palabra contra los antiguos monstruos del caos y contra el mal (cf Ez c. 38), para reinar a continuaci\u00f3n sobre toda la tierra. En las descripciones imaginarias de los profetas, el d\u00ed\u00ada de Yhwh va acompa\u00f1ado de signos y prodigios c\u00f3smicos ampliados con cierta complacencia: la tierra tiembla, el cielo se conmueve, el sol y la luna se oscurecen, las estrellas se esconden, todo ser\u00e1 tiniebla, sangre, fuego, columnas de humo, etc. (Mal 2:10-11; Mal 3:3-4; Mal 4:15-16).<\/p>\n<p>b) La efusi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu. En el contexto del \u00abd\u00ed\u00ada\u00bb entendido de este modo, el profeta anuncia con mucho \u00e9nfasis el nombre de Dios: \u00abYo derramar\u00e9 mi esp\u00ed\u00adritu sobre todos los hombres. Vuestros hijos y vuestras hijas profetizar\u00e1n&#8230;\u00bb (Mal 3:1). El Esp\u00ed\u00adritu de Yhwh es una fuerza divina, que transforma a las personas investidas de ella; puesto que viene de Dios y orienta hacia \u00e9l, se le llama frecuentemente \u00absanto\u00bb. En el per\u00ed\u00adodo anterior al destierro se habla de la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu sobre cada una de las personas, pero a partir del destierro se anuncia preferentemente su acci\u00f3n sobre todo el pueblo; se trata siempre de una efusi\u00f3n transformadora y renovadora, pero cuya acci\u00f3n es raras veces violenta y puede quedar paralizada por la resistencia de las personas que se rebelan y entristecen al Esp\u00ed\u00adritu (Isa 63:10). En el contexto de la renovaci\u00f3n escatol\u00f3gica entrevista por el profeta, la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu es muy significativa; por eso es del presente texto de Jl de donde san Pedro, el d\u00ed\u00ada de pentecost\u00e9s, toma la cita en que se atestigua la realizaci\u00f3n del d\u00ed\u00ada anunciado por los profetas y del comienzo de una nueva era, que es precisamente la del Esp\u00ed\u00adritu (Heb 2:16-21).<\/p>\n<p>c) El valle de Josafat. \u00abReunir\u00e9 a todas las naciones y las har\u00e9 bajar al valle de Josafat&#8230; Que se pongan en marcha las naciones camino del valle de Josafat. All\u00ed\u00ad me sentar\u00e9 yo para juzgar a todos los pueblos circundantes\u00bb (Heb 4:2.13): Joel es tambi\u00e9n el profeta que habla del juicio en el valle de Josafat (hebreo, Yeh\u00f3.r\u00bbafat). Se trata, en realidad, de un nombre simb\u00f3lico equivalente a \u00abYhwh juzga\u00bb, inventado por el profeta para designar idealmente el lugar en donde Dios reunir\u00e1 a todas las naciones para condenarlas y establecer para Israel una era de paz. Fue sobre todo en el per\u00ed\u00adodo posterior al destierro cuando se acentuaron las esperanzas de una condenaci\u00f3n de las naciones que se hab\u00ed\u00adan levantado contra Israel y de un renacimiento y restablecimiento de la independencia. Estos dos aspectos se ampliaron naturalmente seg\u00fan los principios y las perspectivas del NT, pero sacaron de Jl su inspiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La identificaci\u00f3n del valle de Josafat con un valle en las cercan\u00ed\u00adas de Jerusal\u00e9n pareci\u00f3 sugerirse en 4,11. 16; por eso, en torno al siglo iv d.C. se le dio este nombre a la parte del valle del Cedr\u00f3n situado al sudeste del \u00e1rea del templo. En este sector, ya en tiempos de Jesucristo se hab\u00ed\u00adan levantado algunos monumentos funerarios, todav\u00ed\u00ada c\u00e9lebres, con los nombres err\u00f3neos de tumba de Absal\u00f3n, tumba de Santiago, tumba de Zacar\u00ed\u00adas; hace ya tiempo que es una zona de enterramiento para jud\u00ed\u00ados, cristianos y musulmanes. En realidad, el profeta no alud\u00ed\u00ada a un valle o a una llanura, y mucho menos intentaba darle el nombre de Josafat; en el texto de 4,14 el profeta habla de \u00abvalle de la decisi\u00f3n\u00bb o del juicio, o tambi\u00e9n de la trilla, seg\u00fan la polivalencia de la palabra hebrea har\u00fas.<\/p>\n<p>BIBL.: ALONSO SCH\u00dcKEL L.-SICRE D\u00ed\u008dAZ J.L., Profetas II, Madrid 1980, 923-949;BERNINI G., Sofonia, Gioele, Abdia, Giona, Ed. Paoline, Roma 19833; DEISSLER A.-DELCOR M., Les petits Proph\u00e9tes, Par\u00ed\u00ads 1964; ELLIGER K., Das Buch der zw\u00f3lf kleinen Propheten, Gotinga 19645; RINALDI G., 1 profeti minori 11, Osea, Gioele, Abdia, Giona, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1959; WOLFF H.W., Dodekapropheton: Joel und Amos, Neukirchen 1969.<\/p>\n<p>L. Moraldi<\/p>\n<p>P Rossano &#8211; G. Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>(Jehov\u00e1 Es Dios).<\/p>\n<p>1. Descendiente de Isacar y cabeza de familia en su tribu. (1Cr 7:1-4.)<\/p>\n<p>2. Levita descendiente de Qohat; era \u2020\u0153hijo de Azar\u00ed\u00adas\u2020\u009d y antepasado del n\u00fam. 5. (1Cr 6:36-38.)<\/p>\n<p>3. Rubenita a cuyo descendiente, Beerah, llev\u00f3 al destierro el rey asirio Tilgat-piln\u00e9ser (Tiglat-pil\u00e9ser III). (1Cr 5:3-10.)<\/p>\n<p>4. Cabeza de los gaditas que moraban en Bas\u00e1n. (1Cr 5:11, 12.)<\/p>\n<p>5. Hijo primog\u00e9nito del profeta Samuel; descendiente del n\u00fam. 2 y padre de Hem\u00e1n, el cantor levita. (1Cr 6:28, 33, 36; 15:17.) Joel y su hermano menor, Ab\u00ed\u00adas, hab\u00ed\u00adan sido nombrados jueces por su padre, pero su falta de honradez en el desempe\u00f1o de sus funciones sirvi\u00f3 al pueblo de excusa para pedir un rey humano. (1Sa 8:1-5.)<br \/>\nEn 1 Cr\u00f3nicas 6:28 el texto masor\u00e9tico, as\u00ed\u00ad como ciertas traducciones, dice que \u2020\u0153Vasni\u2020\u009d era el primog\u00e9nito de Samuel. Sin embargo, los eruditos suelen concordar en que en el hebreo original constaba \u2020\u0153Joel\u2020\u009d, y este es el nombre que se ha conservado en la Peshitta siriaca y en la edici\u00f3n de Lagarde de la Versi\u00f3n de los Setenta griega. (Comp\u00e1rese con 1Sa 8:2.) La similitud entre \u2020\u0153Joel\u2020\u009d y el final de una palabra precedente en el texto (\u2020\u0153Samuel\u2020\u009d) posiblemente hizo que un escriba omitiese el nombre \u2020\u0153Joel\u2020\u009d sin darse cuenta. Parece ser que luego confundi\u00f3 la palabra hebrea wehasch\u00c2\u00b7sche\u00c2\u00b7n\u00ed\u00ad, que significa \u2020\u0153y el segundo [hijo]\u2020\u009d, con el nombre propio \u2020\u0153Vasni\u2020\u009d, e insert\u00f3 la letra waw (y) antes del nombre Ab\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>6. Uno de los hombres poderosos de David; era hermano de Nat\u00e1n. (1Cr 11:26, 38.)<\/p>\n<p>7. Levita guersonita de la casa de Lad\u00e1n; era hijo de Jehiel(\u00ed\u00ad). (1Cr 23:7, 8.) Joel, el jefe, y 130 de sus hermanos, se santificaron y ayudaron a llevar el arca del pacto a Jerusal\u00e9n. (1Cr 15:4, 7, 11-14.) Con el tiempo se design\u00f3 a Joel y a su hermano Zetam para que se hicieran cargo de la tesorer\u00ed\u00ada del santuario. (1Cr 26:21, 22.)<\/p>\n<p>8. Hijo de Pedaya que durante el reinado de David fue pr\u00ed\u00adncipe de la secci\u00f3n de Manas\u00e9s que habitaba al O. del Jord\u00e1n. (1Cr 27:20-22.)<\/p>\n<p>9. Profeta de Jehov\u00e1 y escritor del libro b\u00ed\u00adblico que lleva su nombre. Era hijo de Petuel. (Joe 1:1; v\u00e9ase JOEL, LIBRO DE.)<\/p>\n<p>10. Levita qohatita; hijo de Azar\u00ed\u00adas. En el primer a\u00f1o de Ezequ\u00ed\u00adas, Joel ayud\u00f3 a llevar al valle de Cedr\u00f3n los objetos inmundos que los sacerdotes hab\u00ed\u00adan sacado del templo. (2Cr 29:1, 3, 12, 15, 16.)<\/p>\n<p>11. Uno de los principales simeonitas que en el tiempo de Ezequ\u00ed\u00adas se apoderaron de la tierra de ciertos camitas y los meunim para aumentar sus pastos. (1Cr 4:24, 35, 38-41.)<\/p>\n<p>12. Uno de los hijos de Nebo que despidieron a sus esposas e hijos extranjeros en el tiempo de Esdras. (Esd 10:43, 44.)<\/p>\n<p>13. Superintendente de los benjamitas que resid\u00ed\u00adan en Jerusal\u00e9n durante el mandato de Nehem\u00ed\u00adas; era hijo de Zicr\u00ed\u00ad. (Ne 11:4, 7-9.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>JI 1-4<br \/>\nSumario: 1. La persona y el tiempo. II. El escrito: Temas propios: a) El d\u00ed\u00ada de Yhwh, b) La efusi\u00f3n del<br \/>\nEsp\u00ed\u00adritu; c) El valle de Josafat.<br \/>\n1519<br \/>\n1. LA PERSONA Y EL TIEMPO.<br \/>\nJoel (en hebreo Y\u00f3\u2020\u2122el, \u2020\u0153Yhwh es Dios\u2020\u009d), hijo de Petuel, es uno de los doce profetas menores. De \u00e9l no sabemos nada m\u00e1s que lo que puede deducirse de su escrito. Hoy se piensa que pertenec\u00ed\u00ada a la categor\u00ed\u00ada de los \u2020\u0153profetas cultuales\u2020\u009d, es decir, de aquellos profetas que ejerc\u00ed\u00adan el ministerio dando respuestas y consejos, particularmente con ocasi\u00f3n de las festividades y asambleas de car\u00e1cter cultual, reconocidos y venerados por la comunidad a la que se dirig\u00ed\u00adan. Joel, muy probablemente, vivi\u00f3 y actu\u00f3 en Jerusal\u00e9n, como puede deducirse de algunas observaciones: aprecia mucho los ritos lit\u00fargicos del templo, menciona con agrado la ciudad, al hablar de \u2020\u0153la tierra\u2020\u009d se refiere siempre a la regi\u00f3n de Jud\u00e1 (p.ej., 1,2.14; 2,1; 3,5; etc.).<br \/>\n1520<br \/>\nII. EL ESCRITO.<br \/>\nSobre la fecha de composici\u00f3n del escrito, dado que en el libro no se hace ninguna referencia concreta a acontecimientos hist\u00f3ricos, s\u00f3lo podemos tener en cuenta el contenido: la condenaci\u00f3n de todas las naciones que en los \u00faltimos tiempos atacaron a Jerusal\u00e9n s\u00f3lo era posible en el per\u00ed\u00adodo posterior al destierro; no se menciona nunca la corte real, ni siquiera en los pasajes en los que ser\u00ed\u00ada de esperar, como 1,2 y 2,16; contiene un n\u00famero notable de ara-me\u00ed\u00adsmos; presupone el ofrecimiento del holocausto cotidiano. Por todos estos motivos el profeta se ubica en el per\u00ed\u00adodo que va del siglo iv al III a.C. El texto hebreo est\u00e1 dividido en cuatro cap\u00ed\u00adtulos, mientras que las versiones griega y latina tienen tres, ya que unen los cap\u00ed\u00adtulos 2 y 3 del texto hebreo.<br \/>\nDebido a la diferencia de estilo y de contenido entre los cap\u00ed\u00adtulos 1-2 y los cap\u00ed\u00adtulos 3-4, se discute sobre la unidad del libro; la mayor parte de los cr\u00ed\u00adticos piensan, sin embargo, que una serena valoraci\u00f3n de las dos partes hace resaltar la unidad fundamental del libro. Los dos primeros cap\u00ed\u00adtulos describen la llegada al pa\u00ed\u00ads de la plaga de langostas y la actividad desarrollada por el profeta, que se manifiesta verdaderamente como \u2020\u0153profeta cultual\u2020\u009d: pide a los sacerdotes que eleven una lamentaci\u00f3n, que instituyan un gran d\u00ed\u00ada de ayuno, y hace \u00e9l mismo una plegaria caracter\u00ed\u00adstica (1,15-20); invita a dar la alarma en Si\u00f3n, ahora que se aproxima la plaga; exhorta a la penitencia con la esperanza de que el perd\u00f3n divino aleje pronto el castigo. Esta parte es totalmente una alternancia entre el profeta, el pueblo, los sacerdotes, la invitaci\u00f3n urgente a la oraci\u00f3n y al ayuno; todo ello termina con el anuncio de que Dios ha escuchado las s\u00faplicas, alejando la plaga y asegurando una reparaci\u00f3n adecuada de los da\u00f1os producidos.<br \/>\nEn los dos primeros cap\u00ed\u00adtulos el profeta habla del \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Yhwh\u2020\u009d, presentando las langostas como un signo premonitor de aquel d\u00ed\u00ada. Los dos \u00faltimos cap\u00ed\u00adtulos enumeran los signos que anticipan ese d\u00ed\u00ada, entendido ahora con un valor ejemplar, y el juicio divino que habr\u00e1 de caracterizarlo.<br \/>\nTemas propios.<br \/>\nLos temas caracter\u00ed\u00adsticos de este escrito prof\u00e9tico, de tama\u00f1o reducido, pero de gran significado para el AT y el NT, son tres.<br \/>\n1521<br \/>\na) El d\u00ed\u00ada de Yhwh.<br \/>\nLa invitaci\u00f3n a tocar la trompeta (hebreo, safar) que hace el profeta pod\u00ed\u00ada ser la se\u00f1al de una asamblea religiosa, de la inminencia de un peligro o de un castigo, o bien, como en nuestro libro, el anuncio de la llegada del \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Yhwh\u2020\u009d, tema de notable inter\u00e9s teol\u00f3gico. En JI-tenemos las caracter\u00ed\u00adsticas que marcan la \u00faltima parte de la evoluci\u00f3n de este tema. Confiando en su Dios y en la cualidad de pueblo unido a \u00e9l por una alianza, siempre que se encuentra en dificultades Israel conf\u00ed\u00ada en la intervenci\u00f3n de Dios (Dt 7-9):<br \/>\n\u2020\u0153En medio de ti est\u00e1 Yhwh, un Dios grande y terrible\u2020\u009d. A esta espera los profetas del per\u00ed\u00adodo preex\u00ed\u00adlico contraponen el \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Yhwh\u2020\u009d, como d\u00ed\u00ada negativo para Israel, pertinaz en su comportamiento irreligioso; s\u00f3lo se hace una excepci\u00f3n, y es para el \u2020\u0153resto\u2020\u009d de Israel.<br \/>\nFue sobre todo durante el destierro, despu\u00e9s de la experiencia de la cat\u00e1strofe de los dos reinos, cuando \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada de Yhwh\u2020\u009d se concibi\u00f3 como un d\u00ed\u00ada de c\u00f3lera y de tinieblas, no ya para Israel, derrotado por completo, sino para las naciones vecinas, mientras que para Israel se convierte en el d\u00ed\u00ada del comienzo de la restauraci\u00f3n, de la esperanza de renacer (JI 3,4-5 y todo el c. 4). Tenemos as\u00ed\u00ad dos elementos fundamentales para extender el d\u00ed\u00ada de Yhwh m\u00e1s all\u00e1 de los estrechos confines anteriores, poni\u00e9ndolo en la perspectiva francamente universalista del triunfo de los justos y de la ruina de los pecadores, de la victoria definitiva de Dios sobre sus enemigos (MI 3,19-23).<br \/>\nLas concepciones fundamentales sobre las que se basa JI son, por una parte, la representaci\u00f3n de Yhwh como guerrero invencible en defensa de su pueblo, pero tambi\u00e9n en contra suya siempre que se alia con los pecadores; por otra parte, la firme convicci\u00f3n de que Yhwh domina la historia humana, de que a \u00e9l le corresponde la \u00faltima palabra contra los antiguos monstruos del caos y contra el mal Q, para reinar a continuaci\u00f3n sobre toda la tierra. En las descripciones imaginarias de los profetas, el d\u00ed\u00ada de Yhwh va acompa\u00f1ado de signos y prodigios c\u00f3smicos ampliados con cierta complacencia: la tierra tiembla, el cielo se conmueve, el sol y la luna se oscurecen, las estrellas se esconden, todo ser\u00e1 ti-niebla, sangre, fuego, columnas de humo, etc. (2,10-11; 3,3-4; 4,15-16).<br \/>\n1522<br \/>\nb) La efusi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu.<br \/>\nEn el contexto del \u2020\u0153d\u00ed\u00ada\u2020\u009d entendido de este modo, el profeta anuncia con mucho \u00e9nfasis el nombre de Dios: \u2020\u0153Yo derramar\u00e9 mi esp\u00ed\u00adritu sobre todos los hombres. Vuestros hijos y vuestras hijas profetizar\u00e1n&#8230;\u2020\u009d (3,1). El Esp\u00ed\u00adritu de Yhwh es una fuerza divina, que transforma a las personas investidas de ella; puesto que viene de Dios y orienta hacia \u00e9l, se le llama frecuentemente \u2020\u0153santo\u2020\u009d. En el per\u00ed\u00adodo anterior al destierro se habla de la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu sobre cada una de las personas, pero a partir del destierro se anuncia preferentemente su acci\u00f3n sobre todo el pueblo; se trata siempre de una efusi\u00f3n transformadora y renovadora, pero cuya acci\u00f3n es raras veces violenta y puede quedar paralizada por la resistencia de las personas que se rebelan y entristecen al Esp\u00ed\u00adritu (Is 63,10). En el contexto de la renovaci\u00f3n escatol\u00f3gica entrevista por el profeta, la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu es muy significativa; por eso es del presente texto de JI de donde san Pedro, el d\u00ed\u00ada de pentecost\u00e9s, toma la cita en que se atestigua la realizaci\u00f3n del d\u00ed\u00ada anunciado por los profetas y del comienzo de una nueva era, que es precisamente la del Esp\u00ed\u00adritu (Hch 2,16-21).<br \/>\n1523<br \/>\nc) El valle de Josafat.<br \/>\n\u2020\u0153Reunir\u00e9 a todas las naciones y las har\u00e9 bajar al valle de Josafat&#8230; Que se pongan en marcha las naciones camino del valle de Josafat. All\u00ed\u00ad me sentar\u00e9 yo para juzgar a todos los pueblos circundantes\u2020\u009d (4,2.13): Joel es tambi\u00e9n el profeta que habla del juicio en el valle de Josafat (hebreo, Yeh\u00f3safat). Se trata, en realidad, de un nombre simb\u00f3lico equivalente a \u2020\u0153Yhwh juzga\u2020\u009d, inventado por el profeta para designar idealmente el lugar en donde Dios reunir\u00e1 a todas las naciones para condenarlas y establecer para Israel una era de paz. Fue sobre todo en el per\u00ed\u00adodo posterior al destierro cuando se acentuaron las esperanzas de una condenaci\u00f3n de las naciones que se hab\u00ed\u00adan levantado contra Israel y de un renacimiento y restablecimiento de la independencia. Estos dos aspectos se ampliaron naturalmente seg\u00fan los principios y las perspectivas del NT, pero sacaron de JI su inspiraci\u00f3n.<br \/>\nLa identificaci\u00f3n del valle de Josafat con un valle en las cercan\u00ed\u00adas de Jerusal\u00e9n pareci\u00f3 sugerirse en 4,11. 16; por eso, en torno al siglo iv d.C. se le dio este nombre a la parte del valle del Cedr\u00f3n situado al sudeste del \u00e1rea del templo. En este sector, ya en tiempos de Jesucristo se hab\u00ed\u00adan levantado algunos monumentos funerarios, todav\u00ed\u00ada c\u00e9lebres, con los nombres err\u00f3neos de tumba de Ab-sal\u00f3n, tumba de Santiago, tumba de Zacar\u00ed\u00adas; hace ya tiempo que es una zona de enterramiento para jud\u00ed\u00ados, cristianos y musulmanes. En realidad, el profeta no alud\u00ed\u00ada a un valle o a una llanura, y mucho menos intentaba darle el nombre de Josafat; en el texto de 4,14 el profeta habla de \u2020\u0153valle de la decisi\u00f3n\u2020\u009d o del juicio, o tambi\u00e9n de la trilla, seg\u00fan la polivalencia de la palabra hebrea har\u00fcs.<br \/>\n1524<br \/>\nBIBL.: Alonso Schokel L.-Sicre D\u00ed\u00adaz J.L., Profetas II, Madrid 1980, 923-949;Bernini G., Sofonia, Gioele,<br \/>\nAbdia, Giona, Ed. Paoline, Roma 19833; DeisslerA.-Delcor M., Lespetits Proph\u00e9tes, Par\u00ed\u00ads 1964; Elliger K.,<br \/>\nDas Buch der zwolf kleinen Propheten, Gotinga 1964S; Ri nald i G., 1 pro feti minori II, Osea, Gioele, Abdia,<br \/>\nGiona, Marietti,. Tur\u00ed\u00adn 1959; Wolff H.W., Dodekapropheton:JoelundAmps, Neu-kirchen 1969.<br \/>\nL. Moraldi<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>FECHA<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n en 1:1 no nos da informaci\u00f3n acerca del profeta fuera del nombre de su padre. El mensaje divino, m\u00e1s que el mensajero, es lo que importa. Por tanto, el conocimiento del trasfondo puede obtenerse solamente de la evidencia interna. Es \u00fatil descubrir tanto como sea posible acerca del trasfondo hist\u00f3rico y social de los escritos prof\u00e9ticos. De esa manera podemos entrar inteligentemente en el mensaje del profeta para su propio tiempo, y esto nos ayuda a aplicarlo a nuestra propia situaci\u00f3n.<br \/>\nSol\u00ed\u00ada pensarse que el orden de los libros en los profetas menores era significativo para la fecha de Joel. Ciertamente hay una secuencia hist\u00f3rica im precisa, pero no debemos encerrarnos en una fecha temprana por esa raz\u00f3n. La colocaci\u00f3n del libro de Joel es un tema interesante al que debemos regresar luego (v\u00e9ase tambi\u00e9n gr\u00e1fica en la p\u00e1g. 656).<br \/>\nEl indicio m\u00e1s claro para fechar Joel viene de la informaci\u00f3n hist\u00f3rica provista en las acusaciones de 3:2, 3, 5, 6. Ahora se acepta generalmente que se acomodan mejor a los terribles eventos de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en 586 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo y sus consecuencias. El templo fue destruido en ese tiempo, pero juntamente con sus rituales est\u00e1 conspicuamente presente en los mensajes de Joel (1:9, 13, 14, 16; 2:14, 17; cf.cf. Confer (lat.), compare 3:18). Por eso, es razonable fijar la fecha no s\u00f3lo despu\u00e9s de regresar los jud\u00ed\u00ados del exilio en Babilonia, sino despu\u00e9s de la reconstrucci\u00f3n del templo en 515 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Los sabeos (3:8) fueron desplazados por los mineos como comerciantes \u00e1rabes importantes para el a\u00f1o 400 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo En l\u00ed\u00adnea con este cuadro general del tiempo est\u00e1 la impresi\u00f3n de que Joel cita una cantidad de pasajes b\u00ed\u00adblicos y tradiciones evidentemente escritos antes y bien conocidos por sus oyentes.<\/p>\n<p>OCASION<\/p>\n<p>Sabemos por otros libros posteriores al exilio que este per\u00ed\u00adodo fue muy dif\u00ed\u00adcil pol\u00ed\u00adtica y econ\u00f3micamente para los colonizadores jud\u00ed\u00ados. Hageo menciona una mala cosecha que devast\u00f3 la comunidad cuando los recursos fueron insuficientes (Hag. 1:6, 10, 11; 2:19). Una crisis agr\u00ed\u00adcola fue la carga del ministerio de Joel, tan grave que amenazaba la supervivencia de los esforzados colonizadores. Experi mentaron una severa plaga de langostas que afect\u00f3 la cosecha m\u00e1s de un a\u00f1o (1:4; 2:25). Las langostas son todav\u00ed\u00ada una amenaza seria, notablemente en pa\u00ed\u00adses africanos, aunque la fumigaci\u00f3n con pesticidas, especialmente desde el aire, ha disminuido su nocividad mat\u00e1ndolas antes de que maduren y se reproduzcan. Para este fin, en una sola semana en septiembre de 1986 cuatro aviones DC-7 fumigaron con malathion cerca de un mill\u00f3n de acres en Senegal . Un enjambre puede contener hasta diez mil millones de langostas. En un pie cuadrado pueden caber hasta un millar de saltamontes reci\u00e9n incubados. Una sola langosta puede viajar 5.000 km.km. Kil\u00f3metro(s) du rante su vida, y devastar la vegetaci\u00f3n donde quiera que aterrice junto con su enjambre. Un enjambre puede devorar en un d\u00ed\u00ada lo que 40.000 personas comen en un a\u00f1o. En una invasi\u00f3n de 1958 Etiop\u00ed\u00ada perdi\u00f3 167.000 metros c\u00fabicos de grano, suficiente para alimentar a un mill\u00f3n de personas por un a\u00f1o. (La mayor parte de estos datos fueron tomados de World Vision, dic. 1986-enero 1987.)<br \/>\nUna infestaci\u00f3n as\u00ed\u00ad signific\u00f3 que hab\u00ed\u00ada una grande duda respecto a la supervivencia de la comunidad jud\u00ed\u00ada. \u00bfQu\u00e9 pod\u00ed\u00adan hacer? La religi\u00f3n ju gaba un papel muy importante en la sociedad antigua, y Jud\u00e1 no era la excepci\u00f3n. Los profetas eran figuras aceptadas en la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada. Por eso la funci\u00f3n de Joel fue interpretar la plaga de langostas en t\u00e9rminos religiosos y dirigir a la comunidad a tomar medidas religiosas adecuadas para enfrentar el problema. Parece que Joel era un profeta oficial del templo. El papel crucial desempe\u00f1ado por tales profetas en tiempos de crisis na cional lo ilustra la narraci\u00f3n de 2 Cr\u00f3n. 20:1\u201320. All\u00ed\u00ad el profeta ten\u00ed\u00ada autoridad para contestar en el nombre de Jehovah, el Dios de Israel, una oraci\u00f3n nacional de lamento, y prometer liberaci\u00f3n de la crisis. Ese mismo poder fue reclamado por Joel. Los Salmos tambi\u00e9n pro veen evidencia del ministerio de los profetas de advertir a la gente para que enderezara sus caminos (Sal. 81:8\u201316; 95:7\u201311). Este papel es evidente en la primera parte del libro de Joel.<\/p>\n<p>PROPOSITO<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significado religioso encontr\u00f3 Joel en la plaga? El lo interpret\u00f3 como una advertencia de Dios para regresar a \u00e9l, as\u00ed\u00ad como Am\u00f3s lo hizo en un per\u00ed\u00adodo anterior: \u2020\u0153 \u2020\u2122La langosta comi\u00f3 vuestros muchos huertos, vuestras vi\u00f1as, vuestras higueras y vuestros olivos. Pero no os volvisteis a m\u00ed\u00ad\u2020\u2122, dice Jehovah\u2020\u009d (Am\u00f3s 4:9). \u2020\u0153Volver\u2020\u009d se refiere a la relaci\u00f3n de pacto entre Jehovah y su pueblo. Este concepto subyace en todo el ministerio prof\u00e9tico de Joel. Es evidente en frases tales como \u2020\u0153vuestro Dios\u2020\u009d (2:13, 26, 27; 3:17), \u2020\u0153mi pueblo\u2020\u009d (2:27; 3:2, 3) y \u2020\u0153su pueblo\u2020\u009d (2:18; 3:16). Adem\u00e1s, aunque el nombre pol\u00ed\u00adtico de la comunidad era Jud\u00e1 (3:1, etc.), Joel tambi\u00e9n usa su nombre de pacto, Israel (2:27; 3:2, 16).<br \/>\nEn el ATAT Antiguo Testamento el pacto es un concepto trilateral que incluye la tierra. El tri\u00e1ngulo se expresa claramente en 2:18: \u2020\u0153Entonces Jehovah tuvo celo por su tierra y se apiad\u00f3 de su pueblo.\u2020\u009d Tambi\u00e9n se revela en la descripci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados como \u2020\u0153todos los habitantes de la tierra\u2020\u009d (1:2. 14; 2:1; cf.cf. Confer (lat.), compare Ose. 4:3). El don de Dios de la tierra era un instrumento sensible que registraba el estado espiritual del pueblo. Era f\u00e9rtil en tiempos de comuni\u00f3n y obediencia, pero est\u00e9ril y sin vida en tiempos de deslealtad. Ciertamente las plagas de langosta se presentan como una de las maldiciones del pacto en Deut. 28:38, 42, mientras que la prosperidad agr\u00ed\u00adcola se acredita a las bendiciones de Jehovah (Deut. 28:4, 8, 11, 12).<br \/>\nEsta dependencia \u00ed\u00adntima de la fortuna material por hacer la voluntad de Dios subyace en los mensajes de Joel. Otras partes del ATAT Antiguo Testamento, notablemente el libro de Job, la limitan y en el NTNT Nuevo Testamento no se apela a menudo a ella (v\u00e9ase Mat. 6:33; 2 Cor. 9:6\u201311; Fil. 4:15\u201319). Sin embargo, permanece una afinidad b\u00e1sica entre la humanidad y el resto de la creaci\u00f3n que ignoramos a nuestro riesgo. El ambiente es una preocupaci\u00f3n humana y, por tanto, cristiana.<br \/>\nEl sistema del pacto, con su delicado equilibrio de bendici\u00f3n y maldici\u00f3n, estaba condicionado (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 14:21). De hecho, Dios ten\u00ed\u00ada el derecho de anularlo si el pueblo rehusaba cumplir su parte, aunque depend\u00ed\u00ada de \u00e9l si ejerc\u00ed\u00ada ese derecho. Hab\u00ed\u00ada grados obvios de maldici\u00f3n, cuya intenci\u00f3n era tanto castigar como advertir, como en Am\u00f3s 4:6\u201311. El \u00faltimo juicio se expresa en Am\u00f3s 4:12 como \u2020\u0153venir al encuentro de tu Dios\u2020\u009d, en una siniestra confrontaci\u00f3n que trascender\u00ed\u00ada previos castigos providenciales (pero v\u00e9ase Am\u00f3s 4:12).<br \/>\nAdem\u00e1s, la confrontaci\u00f3n se describe en Am\u00f3s 5:18\u201320 como \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada de Jehovah\u2020\u009d que ir\u00f3nicamente ser\u00ed\u00ada \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de tinieblas y no de luz\u2020\u009d. Este concepto, que Am\u00f3s relacionaba hist\u00f3ricamente con la destrucci\u00f3n permanente del reino de Israel en el norte en 721 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, tuvo una fuerte influencia en profetas posteriores. Joel hizo gran uso de \u00e9l, pero mientras que para Am\u00f3s Dios iba a emplear fuerzas humanas para hacer la guerra a su pueblo, para Joel una fuerza natural iba a ser el instrumento. El, sorprendentemente, interpretaba la plaga de langosta en t\u00e9rminos de \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada de Jehovah\u2020\u009d, como la primera etapa en la aniquilaci\u00f3n del pueblo del pacto (1:15; 2:1, 11). El tuvo precedentes en Ezequiel y Abd\u00ed\u00adas, que entendieron la destrucci\u00f3n del estado de Jud\u00e1, junto con su monarqu\u00ed\u00ada y el templo, en 586 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, en t\u00e9rminos del \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Je hovah\u2020\u009d (Eze. 7; 34:12; Abd. 8\u201314; cf.cf. Confer (lat.), compare Lam. 2:21, 22). Sin embargo, Joel present\u00f3 una oportunidad de detener el castigo para el Jud\u00e1 posterior al exilio si se realizaban ritos de servicio p\u00fa blico de duelo, sincero arrepentimiento y oraci\u00f3n que honraran a Dios (1:14; 2:16, 17). Evidentemente esos pasos fueron dados, y a trav\u00e9s de Joel se comunic\u00f3 una respuesta favorable. Promet\u00ed\u00ada un fin a la plaga de langosta y tambi\u00e9n promet\u00ed\u00ada bendiciones agr\u00ed\u00adcolas (2:18\u201327).<br \/>\nAll\u00ed\u00ad podr\u00ed\u00ada haber terminado el libro, pero no fue as\u00ed\u00ad. En el per\u00ed\u00adodo posexilio hab\u00ed\u00ada una fuerte expectaci\u00f3n de una futura edad de bendiciones fina les. El juicio divino del exilio se consideraba como un momento decisivo en la relaci\u00f3n del pueblo con Dios. La restauraci\u00f3n de la tierra significaba la restauraci\u00f3n al favor divino y a la venida de una edad de oro prometida por Jerem\u00ed\u00adas y Ezequiel y en Isa\u00ed\u00adas 40\u201355. Una tarea principal de los profetas del posexilio fue la de explicar por qu\u00e9 esas esperanzas no se hab\u00ed\u00adan materializado todav\u00ed\u00ada. El concepto del d\u00ed\u00ada de Jehovah estaba entretejido en esas esperanzas, que inclu\u00ed\u00adan vindicaci\u00f3n y por tanto adelanto pol\u00ed\u00adtico para Jud\u00e1 a costa de los vecinos nacionales a cuyas manos hab\u00ed\u00ada sufrido. Lam. 1:21 y Abd. 15\u201321 son expresiones de este desarrollo que hered\u00f3 Joel. De esta manera, el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or cubr\u00ed\u00ada el juicio y tambi\u00e9n la salvaci\u00f3n para el pueblo de Dios, y esta \u00faltima significaba juicio para otras naciones (cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 30:2\u20134). En su forma m\u00e1s compleja tambi\u00e9n inclu\u00ed\u00ada salvaci\u00f3n para otras naciones (Sof. 3:9; cf.cf. Confer (lat.), compare Sof. 1:14\u201318; 3:8), pero, como en el caso de Joel, no siempre era pastoralmente sabio pensarlo o decirlo.<br \/>\nMuy l\u00f3gicamente, entonces, una vez que el tema del d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada sido aplicado a las langostas, se precipit\u00f3 en 2:28\u20133:21 para incluir otros aspectos \u00ed\u00adntimamente asociados con \u00e9l.<\/p>\n<p>POSICION EN EL CANON<br \/>\nEn los Sal. algunas veces hay parejas con temas relacionados, como los Salmos 105 y 106, 111 y 112. Entre los profetas menores, que en el canon jud\u00ed\u00ado representan un solo libro, Joel y Am\u00f3s parecen haber sido colocados juntos por razones literarias. Los v\u00ed\u00adnculos entre los dos libros son los temas compartidos de Joel 3:16 y Am\u00f3s 1:2, y de Joel 3:18 y Am\u00f3s 9:13. Un terremoto, mencionado en Joel 2:10 y 3:16, reaparece en Am\u00f3s 1:1; 8:8; 9:5. Las langostas de Am\u00f3s 4:9 recuerdan a Joel 1 y 2, mientras que el tema del d\u00ed\u00ada de Jehovah en Am\u00f3s 5:18\u201320 se conecta con el todo de Joel. El colocar los libros juntos sirvi\u00f3 para arrojar luz sobre cada uno, aunque los separaban m\u00e1s de 300 a\u00f1os de historia.<\/p>\n<p>SIGNIFICADO<\/p>\n<p>Necesitamos captar el mensaje que Joel trajo a sus contempor\u00e1neos antes de que podamos escucharlo para nosotros. Eso incluye el apreciar la propia espiritualidad del libro. Joel recibi\u00f3 una visi\u00f3n de la experiencia humana que lo capacit\u00f3 para relacionarla con los prop\u00f3sitos de Dios. Detr\u00e1s del infortunio humano no siempre est\u00e1 el disgusto de Dios, como en el ATAT Antiguo Testamento lo muestra claramente el libro de Job. Pero el NTNT Nuevo Testamento algunas veces ve a Joel relacionando los infortunios de los creyentes con el juicio divino (1 Cor. 11:30\u201332; Heb. 12:5\u201311). Los pasa jes de advertencia en Heb. (p. ej.p. ej. Por ejemplo Heb. 10:26\u201331) y las cartas a las iglesias en Apocalipsis, especialmente la de Laodicea (Apoc. 2:5; 3:3, 14\u201322), se parecen a Joel cuando hablan en fuertes t\u00e9rminos de los peligros de la traici\u00f3n es piritual. Sin embargo, si Joel tuvo que hablar \u00e1speramente a los pecadores endurecidos, \u00e9l tambi\u00e9n supo cu\u00e1ndo hablar elocuentemente del amor de Dios (2:13), en forma muy parecida al caso de Heb. 6:9\u201312 (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Ped. 3:9).<br \/>\nJoel funcionaba como maestro, citando pasajes de la Biblia y tradiciones religiosas y aplic\u00e1ndolas a su propio tiempo. Por ejemplo, en 2:13 \u00e9l cit\u00f3 la hermosa descripci\u00f3n de Dios que se encuentra en la adoraci\u00f3n israelita (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 34:6; Sal. 86:15) y la us\u00f3 como un incentivo para el arrepentimiento. El tambi\u00e9n tuvo cuidado de preparar el camino para los or\u00e1culos divinos, como cuando comunicaba sus desaf\u00ed\u00ados a diferentes grupos de gente (1:2\u201318) y ofrec\u00ed\u00ada una muestra de oraci\u00f3n (1:19\u201320) antes que Dios convocara al pueblo a una asamblea para adoraci\u00f3n de arrepentimiento en Jerusal\u00e9n (2:1). Adem\u00e1s, \u00e9l explicaba or\u00e1culos cuando eran dados: en 2:13 (\u2020\u0153volved a Jehovah \u2020\u00a6 \u2020\u009d) el llamado divino de 2:12 es reforzado con razones para obedecerlo, y en 2:32 se aclara el significado de la intenci\u00f3n de Dios para su pueblo (vv. 30, 31).<br \/>\nEl ministerio prof\u00e9tico de Joel inclu\u00ed\u00ada el papel de pastor. En el nombre de Dios \u00e9l era sensible a las frustraciones y angustias de una minor\u00ed\u00ada \u00e9tnica. El remplazaba la desesperaci\u00f3n con esperanza, y una pobre autoimagen con confianza en los prop\u00f3sitos positivos de Dios. Dios reconocer\u00ed\u00ada y revertir\u00ed\u00ada el sufrimiento de su pueblo a manos de las naciones (3:2, 3, 5, 6, 19), vindic\u00e1ndolos y bendici\u00e9ndolos. Siempre que la iglesia se sienta insegura y amenazada por un mundo hostil, puede volverse a Joel en busca de sost\u00e9n.<br \/>\nEl int\u00e9rprete cristiano de Joel debe preguntar si el NTNT Nuevo Testamento hizo uso directo del libro. Como veremos en el curso del comentario, hab\u00ed\u00ada un doble uso del material que mira hacia adelante al fin de los tiempos. Primero, en una manera directa la venida del d\u00ed\u00ada de Jehovah era relacionada con la segunda venida de Cristo, cuando Dios preparar\u00ed\u00ada un ataque final sobre las fuerzas del mal. Segundo, la promesa del derramamiento del Esp\u00ed\u00adritu en 2:28, 29 y el lenguaje del d\u00ed\u00ada de Jehovah en 2:30\u201332 recibieron una interpretaci\u00f3n sofisticada en el discurso de Pedro en Pentecost\u00e9s en Hech. 2:16\u201321, 33 y 38\u201340. El uso doble refleja una convicci\u00f3n de que para la iglesia los \u00faltimos d\u00ed\u00adas ya han comenzado, pero no se han completado, mientras que para el mundo todav\u00ed\u00ada est\u00e1n en el futuro.<br \/>\nAlgunos consideran que la bendici\u00f3n nacional y material para Jud\u00e1 en 3:17\u201321 ser\u00e1 un d\u00ed\u00ada disfrutada por el pueblo jud\u00ed\u00ado. Sin embargo, hay muy poco apoyo en el NTNT Nuevo Testamento para este reclamo (v\u00e9ase Luc. 21:24). El tenor general de su ense\u00f1anza reclama para la iglesia, compuesta de jud\u00ed\u00ados y gentiles, una versi\u00f3n espiritualizada de las promesas del ATAT Antiguo Testamento. Sin embargo, hay indicios de que una tierra renovada es parte del prop\u00f3sito final de Dios (Rom. 8:21; 2 Ped. 3:13).<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1:1\tIntroducci\u00f3n<\/p>\n<p>1:2\u20142:17\tLlamados a la oraci\u00f3n<br \/>\n1:2-4\tLa seriedad de la situaci\u00f3n<br \/>\n1:5-12\tDesaf\u00ed\u00ados a grupos diferentes<br \/>\n1:13-20\tUn llamado a la oraci\u00f3n p\u00fablica<br \/>\n2:1-11\tPredicando por un veredicto<br \/>\n2:12-17\tLa \u00fanica oportunidad<\/p>\n<p>2:18\u20143:21\tRespuestas a la oraci\u00f3n<br \/>\n2:18-27\tVictoria sobre las langostas<br \/>\n2:28-32\tRenovaci\u00f3n y protecci\u00f3n para el pueblo de Dios<br \/>\n3:1-17\tTribulaci\u00f3n para las naciones y seguridad para Israel<br \/>\n3:18-21\tBendiciones para el pueblo de Dios<br \/>\nComentario<\/p>\n<p>1:1 INTRODUCCION<br \/>\nLa introducci\u00f3n a un libro prof\u00e9tico puede ser una mina de informaci\u00f3n hist\u00f3rica, como lo es el caso de Oseas (Ose. 1:1). Aqu\u00ed\u00ad se provee apenas lo m\u00ed\u00adnimo, que se concentra en el hecho de la revelaci\u00f3n prof\u00e9tica y se\u00f1ala m\u00e1s all\u00e1 del agente humano a Dios mismo. Joel significa \u2020\u0153Jehovah es Dios\u2020\u009d: representa la afirmaci\u00f3n de fe de sus padres en el Dios de Israel. El hecho de que se provee el nombre de su padre en vez de su lugar de residencia (cf.cf. Confer (lat.), compare Miq. 1:1) sugiere que \u00e9l era nativo de Jerusal\u00e9n, como Isa\u00ed\u00adas (Isa. 1:1). La expresi\u00f3n La palabra de Jehovah que vino a es una f\u00f3rmula que m\u00e1s que nada introduce un mensaje individual de Dios a un profeta, como en Jer. 1:4. Aqu\u00ed\u00ad se refiere a una colecci\u00f3n de or\u00e1culos dados a trav\u00e9s de Joel, como en Ose. 1:1.<\/p>\n<p>1:2-2:17 LLAMADOS A LA ORACION<br \/>\nLa primera parte del libro es una serie de intentos de parte del profeta para alentar al pueblo de Dios a volverse a \u00e9l en piadoso arrepentimiento, como reacci\u00f3n al lamentable evento de una plaga de langostas. En la oraci\u00f3n de Salom\u00f3n en 1 Rey. 8:37, 38 se provee el procedimiento para una emergencia semejante: que el pueblo venga al templo como la casa de oraci\u00f3n y se pare en sus atrios levantando las manos en s\u00faplica hacia el Dios identificado con ese lugar. Tal reacci\u00f3n es la que Joel intentaba despertar. El profeta prepar\u00f3 a sus oyentes en 1:2\u20132:11 para el corto or\u00e1culo de Dios en 2:12. Enseguida \u00e9l respald\u00f3 el or\u00e1culo con una apelaci\u00f3n adicional en 2:13\u201317. Como lo implica la introducci\u00f3n en 1:1, sea que el profeta hable o que Jehovah hable a trav\u00e9s de \u00e9l, el todo consiste de comunicaci\u00f3n divina. El profeta estaba expresando la men te de Dios.<\/p>\n<p>1:2-4 La seriedad de la situaci\u00f3n<br \/>\nJoel principia con un llamado general a los ancianos, los representantes pol\u00ed\u00adticos del pueblo, y al resto de los habitantes de Judea. Los desaf\u00ed\u00ada a ad mitir la singularidad de su experiencia. El la presenta como algo sin precedente; un hito hist\u00f3rico para generaciones futuras. Para los que ten\u00ed\u00adan o\u00ed\u00addos para escuchar, el profeta usa el lenguaje de la educaci\u00f3n religiosa: cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 10:2; Sal. 48:13; 78:4, 6. Era un indicio de que Dios de alguna manera estaba en acci\u00f3n en la situaci\u00f3n humana y que ellos necesitaban relacionarse con \u00e9l. La situaci\u00f3n se describe en el v. 4 como una severa plaga de langos tas, una serie de siegas hasta que la vegetaci\u00f3n es totalmente destruida. Se acumulan varios t\u00e9rminos para langostas, en vez de presentar su desarrollo biol\u00f3gico; en 2:25 se da un orden diferente. El segundo t\u00e9rmino (langosta) representa la palabra heb. general para langostas, y se traduce mejor como \u2020\u0153enjambre de langostas\u2020\u009d. Los t\u00e9rminos primero y cuarto tienen relaci\u00f3n con su poder destructivo. La tercer palabra (pulg\u00f3n) significa \u2020\u0153salta montes\u2020\u009d.<\/p>\n<p>1:5-12 Desaf\u00ed\u00ados a grupos diferentes<\/p>\n<p>El llamamiento general de los vv. 2\u20134 se divide ahora en una serie de llamados a varios sectores de la sociedad. Joel alienta a cada uno en particular a interpretar la plaga espiritualmente, concentr\u00e1ndose sobre su punto particular de necesidad. El quiere convocarlos a un servicio p\u00fablico de lamentaci\u00f3n, como lo aclarar\u00e1 el v. 14.<br \/>\n1:5\u20137 Borrachos. Ordinariamente los borrachos son las \u00faltimas personas en ser conscientes de lo que pasa a su alrededor. Ir\u00f3nicamente Joel les ad vierte de la consecuencia de la plaga que los sacudir\u00e1 aun a ellos: su provisi\u00f3n de vino ha sido cortada. En los vv. 6 y 7 \u00e9l parece hablar apasionadamente de su propio dolor para estimular a la audiencia a sentir que ellos tambi\u00e9n estaban comprometidos personalmente. Las langostas eran virtualmente un ej\u00e9rcito invasor: Joel desarrollar\u00e1 esta idea teol\u00f3gicamente en 2:1\u201311. Su cantidad les ha dado el poder de grandes bestias de presa. Hab\u00ed\u00adan atacado a las vides, entre otros \u00e1rboles frutales, y hasta sus ramas han quedado blancas, garantizando la muerte de las plantas. No es de sorprender que los borrachos deban llorar y gemir.<br \/>\n1:8\u201310 Jerusal\u00e9n. El femenino singular de los verbos en heb., la menci\u00f3n de los sacerdotes y la individualizaci\u00f3n de los \u2020\u0153hijos de Sion\u2020\u009d en 2:23 en la lista complementaria de grupos invocados sugiere que Jerusal\u00e9n, una entidad femenina en el heb., est\u00e1 en la mira. En la exhortaci\u00f3n a suspirar se refiere a los ciudadanos o a una reuni\u00f3n religiosa del pueblo en la capital. El s\u00ed\u00admil del intenso duelo co munica la forma altamente emocional que el duelo debe tener como un reflejo de la crisis. La traducci\u00f3n alternativa \u2020\u0153prometido\u2020\u009d (8) es m\u00e1s probable. En el antiguo Israel el compromiso era un lazo le gal, como la firma moderna de un contrato antes de la terminaci\u00f3n de un trato de negocios. La muerte inesperada de la pareja antes de la ceremonia nupcial final, y de la consumaci\u00f3n del matrimonio, hubieran causado un frenes\u00ed\u00ad de decepci\u00f3n y desesperaci\u00f3n. Un golpe as\u00ed\u00ad debiera sentirse ahora en Jerusal\u00e9n. La raz\u00f3n dada es que el templo que estaba en su coraz\u00f3n hab\u00ed\u00ada sido privado de las ofrendas diarias de cereal y de libaciones de vino que acompa\u00f1aban los sacrificios animales (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 29:38\u201340; N\u00fam. 28:3\u20138). El reloj de adoraci\u00f3n perenne hab\u00ed\u00ada cesado repentinamente de funcionar. El ciclo de bendiciones divinas sobre las cosechas y las ofrendas humanas de adoraci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:14) hab\u00ed\u00adan sido rotas. Como en los vv. 6, 7 el profeta se\u00f1al\u00f3 su propio dolor, ahora \u00e9l se refiere para confirmaci\u00f3n a la angustia de los sacerdotes que trabajaban en el templo. Su conciencia de que hab\u00ed\u00ada ocurrido una crisis los hab\u00ed\u00ada empujado a emprender ritos de duelo. La causa de la crisis era la destrucci\u00f3n de la materia prima para la adoraci\u00f3n. El aceite se usaba para mezclarlo con la harina para las ofrendas de cereal.<br \/>\n1:11, 12 Labradores. De manera natural, despu\u00e9s del v. 10, los labradores y vi\u00f1adores son el siguiente grupo que es desafiado. Ellos, de entre toda la gente, ten\u00ed\u00adan raz\u00f3n para la lamentaci\u00f3n. Las cosechas de cereal hab\u00ed\u00adan sido destruidas; tambi\u00e9n las vides y los \u00e1rboles frutales estaban desolados y marchitos. La palabra heb. para secar tiene asociaciones con el duelo. Era como si las plantas en su estado deplorable dieran una idea del duelo huma no. De nuevo el profeta est\u00e1 respaldando su llamado con un ejemplo motivador. As\u00ed\u00ad como el profeta en los vv. 6 y 7 habl\u00f3 de su propio dolor para alentar a otros a considerar el suyo, aqu\u00ed\u00ad apoya su llamado al lamento al se\u00f1alar el \u2020\u0153duelo\u2020\u009d de las plantas como un ejemplo. Este a\u00f1o no habr\u00ed\u00ada festivales de cosecha, que eran sin\u00f3nimos de alegr\u00ed\u00ada y regocijo (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 4:7; Isa. 16:10).<br \/>\nJoel ha organizado una serie de argumentos para persuadir a la gente, con sus diferentes puntos de vista, a unirse en una empresa religiosa com\u00fan. La funci\u00f3n de cada sector del pueblo hab\u00ed\u00ada sido socavada. Sus preocupaciones deb\u00ed\u00adan volverse oraciones: s\u00f3lo Dios pod\u00ed\u00ada satisfacer sus necesidades. Joel ha trabajado para comunicar estas verdades a cada grupo en particular y para mostrarles que la experiencia humana tiene un significado es piritual. Todo predicador puede aprender de estos esfuerzos.<\/p>\n<p>1:13-20 Un llamado a la oraci\u00f3n p\u00fablica<\/p>\n<p>En vez de una fiesta de cosecha era tiempo para un servicio sombr\u00ed\u00ado. Joel alienta a los sacerdotes a continuar en sus ritos de duelo del v. 9, pero sostiene que se necesitan medidas adicio nales para la tragedia de la interrupci\u00f3n de las ofrendas regulares. En primer lugar, el duelo deber\u00ed\u00ada ser intensificado con vestido apropiado y una vigilia de toda la noche. El cilicio se usaba en tiempos de dolor (cf.cf. Confer (lat.), compare Am\u00f3s 8:10). Hay una cuidadosa distinci\u00f3n en las referencias a mi y vuestro Dios. Los sacerdotes ten\u00ed\u00adan su funci\u00f3n de servir a Dios, una funci\u00f3n que en su expresi\u00f3n usual estaba bajo amenaza. Joel reclama su propio cargo prof\u00e9tico como autorizaci\u00f3n para dirigirlos a un aspecto diferente de su funci\u00f3n, a comprometerse en oraci\u00f3n ardiente expresando su sentido de p\u00e9rdida.<br \/>\nEn segundo lugar, \u00e9l los alienta a extender sus esfuerzos organizando un servicio de lamentaci\u00f3n para la naci\u00f3n. Deb\u00ed\u00adan declarar un d\u00ed\u00ada de fiesta p\u00fablica para ese prop\u00f3sito (asamblea es lit.lit. Literalmente \u2020\u0153alto al trabajo\u2020\u009d) y proclamar el rito del ayuno que acompa\u00f1aba la oraci\u00f3n y probaba su sinceridad (cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 20:26; Jer. 14:1, 2, 12). Con la autoridad de la que estaban revestidos como sacerdotes, ellos eran exhortados a convocar a la oraci\u00f3n, tanto a los ancianos como a los que ellos representaban. La referencia a ancianos y a todos los habitantes del pa\u00ed\u00ads recuerda al v. 2 y revela el prop\u00f3sito de Joel en los vv. 2\u201313 de preparar el camino para su demanda de un per\u00ed\u00adodo de oraci\u00f3n nacional.<br \/>\n15\u201320. Como l\u00ed\u00adder de la espiritualidad del pueblo, Joel provee una oraci\u00f3n modelo. Su constante preocupaci\u00f3n es se\u00f1alar a la gente m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed\u00ad mismos, d\u00e1ndoles un ejemplo a seguir. En los vv. 6, 7 \u00e9l se hab\u00ed\u00ada referido a sus propios sentimientos de p\u00e9rdida, y en el v. 9 al duelo de los sacerdotes, mientras que en el v. 12 \u00e9l hab\u00ed\u00ada aludido al duelo de las plantas. La oraci\u00f3n corresponde al lamento na cional que se encuentra en los Sal. donde, sin embargo, com\u00fanmente es una respuesta a la invasi\u00f3n militar (p. ej.p. ej. Por ejemplo Sal. 44; 74; 80). El v. 15 principia con una cita de Isa. 13:6, un grito de angustia que da prominencia al d\u00ed\u00ada de Jehovah. Esta es la primera menci\u00f3n de una frase que domina el libro. Se refiere a la intervenci\u00f3n din\u00e1mica de Jehovah en los asuntos humanos. Hab\u00ed\u00ada aparecido por primera vez en Am\u00f3s 5:18\u201320, donde sus asociaciones popu lares de salvaci\u00f3n nacional y de bendici\u00f3n fueron reemplazadas con juicio para Israel. Los profetas la usaron de juicio divino sobre las naciones extranjeras, y tiene este sentido en Isa. 13:6. Joel, en forma notable, la volvi\u00f3 a aplicar al pueblo de Dios como v\u00ed\u00adctimas de su juicio. La menci\u00f3n era en s\u00ed\u00ad misma una poderosa declaraci\u00f3n por causa de su juego de palabras en heb., sod (ruina) y Shadai (todopoderoso). El o\u00ed\u00addo israelita estaba extrema damente bien afinado para los juegos de palabras; era un medio de despertar la emoci\u00f3n que los profetas explotaban a menudo. Ya Joel hab\u00ed\u00ada hablado de ruina (10, devastado, destruido: heb. suddad). Ahora \u00e9l impresionantemente la traza hasta Dios como su fuente, interpretando la plaga de langosta como la misma obra de Dios. [Aquel d\u00ed\u00ada es lit.lit. Literalmente \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada\u2020\u009d; \u2020\u0153vendr\u00e1\u2020\u009d o \u2020\u0153est\u00e1 viniendo\u2020\u009d, como en 2:1, cuadra mejor en el contexto que vendr\u00e1.] Impl\u00ed\u00adcitamente era la consecuencia de una maldici\u00f3n del pacto (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 28:38). La plaga era el principio del fin para el pueblo del pacto.<br \/>\n16\u201318. Era costumbre en una oraci\u00f3n de lamentaci\u00f3n dar una descripci\u00f3n de los hechos de la crisis, para mover a Dios a intervenir del lado de la v\u00ed\u00adctima. Esto se provee ahora, aunque la primera oraci\u00f3n del v. 17 es de significado incierto. La inanici\u00f3n era inminente para la gente indefensa. Ahora que las cosechas de cereales hab\u00ed\u00adan fracasado, ya no eran capaces de cumplir su sagrada obligaci\u00f3n de presentar ofrendas regulares a Dios en adoraci\u00f3n gozosa. Los endebles edificios de almacenamiento, ahora innecesarios y por tanto dejados sin reparar, eran ostentosos monumentos a ese fracaso. Las manadas y los reba\u00f1os sin pastos eran evidencia adicional de la crisis.<br \/>\n19, 20.  Hay una vuelta a la oraci\u00f3n directa conforme ahora se dirigen a Dios mismo. Era permisible que el director de la oraci\u00f3n en un lamento nacional introdujera una nota personal (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 44:4, 6, 15, 16; 74:12). Si Dios era la causa, \u00e9l tambi\u00e9n era la cura. Un lamento obraba t\u00ed\u00adpicamente con una doble imagen de Dios: como juez providencial y como potencial salvador (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 22:11, 15). El pro feta puso ante Dios la tragedia de la tierra herida. Si significaba tanto para Joel (6, 7), seguramente deb\u00ed\u00ada tocar el coraz\u00f3n de Dios. La referencia al fuego implica condiciones de sequ\u00ed\u00ada. La plaga de langosta y la sequ\u00ed\u00ada no coinciden: evidentemente la sequ\u00ed\u00ada sigui\u00f3 a la destrucci\u00f3n causada por las langostas y la agrav\u00f3. Jadean probablemente debe significar \u2020\u0153braman\u2020\u009d (BABA Biblia de las Am\u00e9ricas). Los lastimo sos ruidos de las bestias agotadas son sorprendentemente interpretadas en t\u00e9rminos de oraci\u00f3n a su creador (cf.cf. Confer (lat.), compare Job 38:41; Sal. 104:21; Rom. 8:22). Seguramente \u00e9l los escuch\u00f3 como tal y ser\u00ed\u00ada compasivo de su sufrimiento (cf.cf. Confer (lat.), compare Jon. 4:11).<\/p>\n<p>2:1-11 Predicando por un veredicto<\/p>\n<p>La presi\u00f3n emocional aumenta en preparaci\u00f3n para la apelaci\u00f3n divina del v. 12. De nuevo hay un llamado nacional, como en 1:2 y 14. La \u00fanica esperanza del pueblo es volverse a Dios en servicio de lamentaci\u00f3n. Para alentarlos a hacerlo, Joel suena sensacionalmente una alarma militar y luego describe las langostas como un enemigo nacional. Sugestiones siniestras que hab\u00ed\u00adan sido mezcladas en el mensaje anterior, en referencia a una \u2020\u0153naci\u00f3n\u2020\u009d invasora y al \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Jehovah\u2020\u009d, ahora son desarrolladas, conforme Joel entra en un tipo de predicaci\u00f3n de pesadilla y de fuego del infierno. En ocasiones las apelaciones a la raz\u00f3n no son suficientes y solamente un temor \u00ed\u00adntimo de terribles consecuencias puede dar un sentido de la realidad de Dios (cf. Heb. 10:26\u201331).<br \/>\nAlgunos comentaristas interpretan el pasaje en t\u00e9rminos de un ej\u00e9rcito lit.lit. Literalmente, pero esto es menos natural. El uso de s\u00ed\u00admiles en los vv. 4, 5 y 7 implica que las declaraciones militares que los acompa\u00f1an tienen el sentido de met\u00e1foras. Adem\u00e1s, las referencias claras a las langostas y al da\u00f1o hecho por ellas en los vv. 19\u201326 sugieren el desarrollo de un tema consistente a lo largo de 2:1\u201317. El profeta interpreta la plaga de langosta con un lenguaje bien conocido para su audiencia de conocimiento religioso: \u00e9l le a\u00f1ade pavorosas figuras asociadas con el d\u00ed\u00ada de Jehovah.  Las referencias tem\u00e1ticas a \u00e9l en los vv. 1 y 11 y las citas relacionadas de Isa. 13:6 y 10 en los vv. 1 y 10 proveen el cuadro y el pensamiento clave del pasaje.<br \/>\n1, 2. El grito de advertencia en la primera oraci\u00f3n del v. 1 evidentemente vino de Dios mismo (mi santo monte). El sonido de una alarma les advirti\u00f3 que una fuerza enemiga estaba invadiendo (cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 33:2\u20134). De hecho la corneta tambi\u00e9n era tocada para anunciar los servicios del templo (cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 10:1\u201310), y hay un juego de ideas aqu\u00ed\u00ad, que finalmente aclarar\u00e1 el v. 15. Dios estaba realmente llamando por el cuidado del templo, no de los muros. Joel explica el peligro en t\u00e9rminos del d\u00ed\u00ada de Jehovah, citando primero Isa. 13:6 una vez m\u00e1s. Aspectos diferentes de la intervenci\u00f3n de Dios son presentados luego en t\u00e9rminos de las langostas. La masa negra de millones de insectos que cubren las monta\u00f1as es descrita en el pavoroso lenguaje de otro pasaje de los profetas en Sof. 1:15. Es mejor la traducci\u00f3n \u2020\u0153alba\u2020\u009d de RVR, puesto que el evidente intento es justificar la aplicaci\u00f3n del lenguaje prof\u00e9tico tradicional a las langostas. \u2020\u0153Aurora\u2020\u009d y \u2020\u0153alba\u2020\u009d presumiblemente se refieren al reflejo del sol en las alas de las langostas. Aqu\u00ed\u00ad estaba el d\u00ed\u00ada del juicio para el pueblo de Dios. Joel recoge de 1:6 las im\u00e1genes de un gigantesco ej\u00e9rcito antes de desarrollarlo despu\u00e9s en este pasaje. Luego, en una intensificaci\u00f3n de 1:2, \u00e9l toma del lenguaje de Exo. 10:14, que describ\u00ed\u00ada las langostas en las plagas de Egipto. Ahora, sin embargo, las v\u00ed\u00adctimas eran los del pueblo de Dios.<br \/>\n3\u20135. El v. 3 contiene una h\u00e1bil alusi\u00f3n al Sal. 97:3, que describe una teofan\u00ed\u00ada, una aparici\u00f3n dram\u00e1tica del poderoso Dios en la tierra, envuelto en gloria ardiente. Las langostas eran los representantes de Dios, y el fuego consumidor era la aridez que ellas le causaron a la tierra. Con su \u2020\u0153pol\u00ed\u00adtica de tierra agostada\u2020\u009d la belleza verde (cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 36:35) la convirtieron en un desierto desolado. Joel explota el raro parecido de la cabeza de una langosta a la de un caballo. Ellas eran la caballer\u00ed\u00ada de Dios lanz\u00e1ndose a atacar. El ruido que hac\u00ed\u00adan mientras com\u00ed\u00adan, que los observadores modernos han descrito como \u2020\u0153el crepitar de un matorral ardiendo\u2020\u009d, se describe con analog\u00ed\u00adas militares y destructivas. Las langostas eran un verdadero ej\u00e9rcito llevando a cabo una campa\u00f1a de terror. Se usan met\u00e1foras y s\u00ed\u00admiles para abrir un nuevo horizonte de comprensi\u00f3n, para revelar el significado subyacente de la plaga como la obra misma de Dios.<br \/>\n6\u20139. La figura del ej\u00e9rcito atacante (v. 5) se desarrolla ahora, pero primero se hace otra alusi\u00f3n a la teofan\u00ed\u00ada del juicio. El heb. para las expresiones Delante de \u00e9l tiemblan \u2020\u00a6  corresponde a \u2020\u0153tiemble ante su presencia\u2020\u009d del Sal. 96:9. Las langostas representaban el poder mismo de Dios contra su pueblo. El plural pueblos intensifica su impacto aterrador. Los profetas describ\u00ed\u00adan a menudo a los enemigos de Israel como los agentes providenciales de Dios a trav\u00e9s de cuyos ataques \u00e9l castigaba a un pueblo pecaminoso (p. ej.p. ej. Por ejemplo Isa. 10:5, 6; Am\u00f3s 2:13\u201316). Joel aplica el concepto a las langostas. Ellas marchaban invenciblemente adelante, infiltr\u00e1ndose, sin freno, hasta Jerusal\u00e9n y sus casas.<br \/>\n10, 11. Este es el cl\u00ed\u00admax. Si en el v. 6 el t\u00e9rmino \u2020\u0153pueblos\u2020\u009d intensific\u00f3 la descripci\u00f3n que Joel hace de las langostas, ahora las referencias c\u00f3smicas lo hacen todav\u00ed\u00ada m\u00e1s. De nuevo el profeta habla en t\u00e9rminos de teofan\u00ed\u00ada. En el ATAT Antiguo Testamento un terremoto es una reacci\u00f3n normal del mundo a una visitaci\u00f3n de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 18:7; 77:18). Las referencias c\u00f3smicas eran rasgos del d\u00ed\u00ada de Jehovah, como lo prueban Isa. 13:10 y 13, pasajes que los oyentes de Joel indudablemente asociaban. Cuando las olas de langostas se arrastraban sobre la tierra, \u00e9sta parec\u00ed\u00ada estar sacudi\u00e9ndose al ritmo de su movimiento ondu lante. Cuando las incontables mir\u00ed\u00adadas alzaban el vuelo a pastos frescos, obscurec\u00ed\u00adan el sol de d\u00ed\u00ada y la luna y las estrellas de noche.<br \/>\nA los ojos de Joel, sin embargo, esos fen\u00f3menos naturales eran eclipsados por su significado sobrenatural. Con visi\u00f3n prof\u00e9tica \u00e9l presenta al mismo Jehovah como comandante de las langostas, cuyas legiones marchaban a sus \u00f3rdenes. Era Isa. 13:4 de nuevo, sin embargo, ahora los enemigos de Dios no eran extranjeros sino su propio pueblo. La pregunta final intenta evocar desesperaci\u00f3n impotente. A trav\u00e9s de la crisis Israel fue puesto frente a frente con su juez divino.<br \/>\nDeliberadamente Joel estaba forzando los sentimientos de sus oyentes al punto de romperse. El cre\u00f3 un sentido de completo presagio y de tensi\u00f3n intolerable. En tono e intenci\u00f3n los vv. 1\u201311 pudie ran compararse a las malas noticias de Rom. 1:18\u20133:20 antes de las buenas noticias de 3:21\u201326.<\/p>\n<p>2:12-17 La \u00fanica oportunidad<\/p>\n<p>Joel hab\u00ed\u00ada descrito a Jehovah en el uniforme de un general enemigo. Sin embargo, cuando trae de esta aterradora figura el mensaje para que Jud\u00e1 se rinda a \u00e9l, parece ser su antiguo aliado el que habla. Como el profeta explica, una vez que el se\u00f1or\u00ed\u00ado de Jehovah se reconoce, \u00e9l puede revelarse como un Dios de amor. Pero primero en el v. 12 el profeta transmite un or\u00e1culo divino que es un llamado al arrepentimiento (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 3:22; 7:3; 18:11; Am\u00f3s 5:4, 5). Es la culminaci\u00f3n a la que las propias apelaciones de Joel han estado dirigiendo en el cap. 1. Volveos evoca la relaci\u00f3n de pacto, como Joel comenta en el v. 13 (vuestro Dios; cf.cf. Confer (lat.), compare 2:26, 27; 3:17). El pueblo de Dios eran hijos e hijas pr\u00f3digos que necesitaban regresar al hogar a su padre celestial. Deb\u00ed\u00adan hacerlo ahora: este era el mo mento psicol\u00f3gico para actuar. La nota de inmediatez pertenece a los llamados del ATAT Antiguo Testamento al arrepentimiento (Jos. 24:14; Jer. 26:13; cf.cf. Confer (lat.), compare Hech. 17:30; 2 Cor. 6:2) y ha pasado a la predicaci\u00f3n y a los himnos evangel\u00ed\u00adsticos. Todo vendedor sabe de esta necesidad si un trato va a ser cerrado.<br \/>\nLa espiritualidad siempre tiene sus formas religiosas visibles. En este caso el compromiso total de la voluntad (coraz\u00f3n), una cualidad que aparece en Deut. (p. ej.p. ej. Por ejemplo Deut. 11:13), deb\u00ed\u00ada ser expresada por el ritual normal de un servicio p\u00fablico de lamentaci\u00f3n. Los desaf\u00ed\u00ados del profeta a llorar, estar de duelo y ayunar en 1:5, 13 y 14 est\u00e1n aqu\u00ed\u00ad reunidos en el llamado divino.<br \/>\n13\u201317 Joel proporciona un comentario interpretativo del mensaje de Dios. Hay un paralelo en el Sal. 85:8\u201313, donde un or\u00e1culo de \u2020\u0153paz\u2020\u009d de una palabra (shalom) es interpretada en detalle por el profeta del templo en respuesta a un lamento nacional. Primero, Joel subraya la necesidad de arrepentimiento sincero, llamando a la consistencia entre las formas de espiritualidad internas y externas. El Israel antiguo tend\u00ed\u00ada a ser completamente sincero y por eso indudablemente ganaba un descargo psicol\u00f3gico m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil de obtener en culturas menos extrovertidas. Hab\u00ed\u00ada el peligro, sin embargo, de que las emocio nes externas pudieran ser una cubierta para voluntades relativamente impasibles. La costumbre de desgarrarse la ropa era parte de la reacci\u00f3n cultural a las crisis (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Rey. 19:1), que todav\u00ed\u00ada sobrevive en la pr\u00e1ctica jud\u00ed\u00ada de romper la solapa de los sacos en un funeral. Los corazones tambi\u00e9n ten\u00ed\u00adan que ser rotos o quebrantados: la respuesta de Israel deb\u00ed\u00ada ser m\u00e1s que apariencia. No es usado idiom\u00e1ticamente en el sentido de \u2020\u0153no solamente\u2020\u009d. Joel no se detuvo para analizar el pecado de la gente. \u2020\u0153En el calor de la emergencia, la cura y no el diagn\u00f3stico, es su preocupaci\u00f3n\u2020\u009d (Hubbard). Era responsa bilidad de ellos \u2020\u0153examinar e investigar\u2020\u009d sus caminos, como parte del proceso de regreso a Jehovah (Lam. 3:40).<br \/>\nSegundo, Joel comenta sobre \u2020\u0153volver\u2020\u009d y hace ver sus asociaciones con el pacto. Prosigue citando la lealtad del pacto de Dios (\u00e9l es clemente y compasivo) como motivaci\u00f3n para el llamado al arrepentimiento, y como incentivo para que Jud\u00e1 responda. El usa lenguaje bien conocido de su fe (\u00e9l es clemente y compasivo [13]: cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 86:15; 103:8; 145:8) que irremediablemente los hace evocar la renovaci\u00f3n misericordiosa del Dios del pacto con la generaci\u00f3n del \u00e9xodo, despu\u00e9s que ellos lo hab\u00ed\u00adan quebrantado en el desierto (Exo. 34:6). As\u00ed\u00ad pues, esta declaraci\u00f3n de fe est\u00e1 asociada con otra oportunidad que Dios est\u00e1 dispuesto a dar a su pueblo pecador.<br \/>\nAlgunas veces Dios tiene que castigar a su pueblo como parte de su papel de padre (cf.cf. Confer (lat.), compare Heb. 12:5\u201311), pero su prop\u00f3sito final es renovar la comuni\u00f3n. Por eso, argumenta Joel, aunque el castigo puede ser su primera y justa respuesta al pecado de ellos, su anhelo m\u00e1s profundo era compadecerse. Fue por esta raz\u00f3n que el profeta pod\u00ed\u00ada cambiar del cuadro de Jehovah como enemigo de Israel a la proclamaci\u00f3n de la apelaci\u00f3n de Jehovah al arrepentimiento. La palabra desiste (tambi\u00e9n en el v. 14) a menudo se usa para el arrepentimiento hu mano, pero en el caso de Dios no implica pesar por haber hecho mal. El ATAT Antiguo Testamento negaba la posibilidad de arrepentimiento de Dios cuando hab\u00ed\u00ada una probabilidad de que sus advertencias no hubieran sido tomadas en serio (p. ej.p. ej. Por ejemplo 1 Sam. 15:29). Pero de otra manera podr\u00ed\u00ada significar que Dios ser\u00e1 flexible para conseguir un prop\u00f3sito m\u00e1s alto (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 18:5\u201311).<br \/>\nSin embargo, Joel se retra\u00ed\u00ada de una promesa franca de que Jehovah ten\u00ed\u00ada que ser misericordioso. El no pod\u00ed\u00ada ofrecer garant\u00ed\u00adas. La respuesta de Dios no era autom\u00e1tica (\u00bfQui\u00e9n sabe \u2020\u00a6 ? en el v. 14). Que \u00e9l demostrara su naturaleza amorosa en un caso particular solamente a Dios le tocaba decidir. Su libertad personal es, por tanto, salvaguardada: en su misterio soberano \u00e9l no puede ser manipulado por los humanos. La oraci\u00f3n es rendirse a su vo luntad, no insistencia en nuestra propia voluntad. No hay palabras m\u00e1gicas, solamente pedir humildemente y esperar. La advertencia de Joel sirve para subrayar el llamado de Dios para un cambio de coraz\u00f3n y de h\u00e1bitos, como en todos los profetas (Am\u00f3s 5:15; Sof. 2:3; cf.cf. Confer (lat.), compare Hech. 8:22, 2 Tim. 2:25).<br \/>\nUna respuesta positiva de Dios significar\u00ed\u00ada volverse de una campa\u00f1a de juicio. El profeta traza un lazo org\u00e1nico entre la vuelta humana y la divina: volveos en el v. 12 y desiste en el v. 14 representan el mismo verbo heb. Tan central era la relaci\u00f3n entre Dios y su pueblo que su vuelta era la se\u00f1al de lo que \u00e9l buscaba: dar\u00ed\u00ada lugar a su propia vuelta (cf.cf. Confer (lat.), compare Zac. 1:3; Mal. 3:7). En t\u00e9rminos pr\u00e1cticos significaba que \u00e9l dejar\u00ed\u00ada tras s\u00ed\u00ad unas cuantas trazas de vida vegetal en las vides y en los sembrados de cereal, como muestra de bendici\u00f3n (contr\u00e1stese con el v. 3). En respuesta agradecida, Joel sugiere, cuando este remanente madure, parte de \u00e9l debe ser usado como base para las ofrendas, de modo que Israel cumpla su obligaci\u00f3n de adorar una vez m\u00e1s.<br \/>\nAntes de que esto pudiera suceder deb\u00ed\u00adan efectuarse actos rituales de naturaleza diferente. Joel alude al vocabulario religioso del v. 12 \u2014ayuno, llanto y lamento\u2014 y lo traduce en un llamamiento renovado a los sacerdotes para organizar un servicio p\u00fablico de lamentaci\u00f3n (15, cf.cf. Confer (lat.), compare 1:14). Un servicio as\u00ed\u00ad se presenta en el relato de 2 Cr\u00f3n. 20:1\u201313. Como all\u00ed\u00ad, se buscaba una respuesta de todo el pueblo: amplia, tanto como profunda, era la cualidad necesaria de la reacci\u00f3n. La ausencia normal de los deberes p\u00fablicos concedida al esposo reci\u00e9n casado para permitir la concepci\u00f3n (16, cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 24:5) ten\u00ed\u00ada que ser suspendida temporalmente, tan seria era la situaci\u00f3n. Todos ten\u00ed\u00adan que reunirse en los atrios del templo para elevar sus voces en oraci\u00f3n. Hasta el lloro de los ni\u00f1os de pecho pod\u00ed\u00ada agregarse al volumen de la s\u00faplica.<br \/>\n17 Los sacerdotes deb\u00ed\u00adan tomar su posici\u00f3n tradicional en las gradas del edificio del templo (cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 8:16; Mat. 23:35) y recitar en favor del pueblo un lamento nacional t\u00ed\u00adpico. Deb\u00ed\u00adan apelar a Jehovah como Dios del pacto para que viniera a rescatar a su pueblo por amor de su propio nombre (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 79:1\u20134, 8\u201310). La frase tu pueblo (BABA Biblia de las Am\u00e9ricas, RVR-1960) complementa \u2020\u0153vuestro Dios\u2020\u009d en los vv. 13 y 14. La combinaci\u00f3n expresa la naturaleza bilateral del pacto (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 6:7). Heredad, significando pueblo, se refiere a los que pertenec\u00ed\u00adan a Dios. Arrepentimiento significa restauraci\u00f3n a la armon\u00ed\u00ada del pac to: si el pueblo estuviera alerta a sus responsabilidades del pacto, podr\u00ed\u00ada pedir que se levantara la maldici\u00f3n de langostas del pacto. El desprestigio, que era agudamente sentido en la cultura israelita, encuentra aqu\u00ed\u00ad una referencia doble. Jud\u00e1 lo hab\u00ed\u00ada sufrido ante los vecinos extranjeros como un resultado de la devastaci\u00f3n de las langostas, y tambi\u00e9n Jehovah como su protector divino. Su mismo honor estaba en peligro. Israel en oraci\u00f3n no ten\u00ed\u00ada escr\u00fapulo en persuadir a Dios por medio del argumento de dar su ayuda.<\/p>\n<p>2:18-3:21 RESPUESTAS A LA ORACION<br \/>\nDios da una respuesta doble. La primera est\u00e1 en 2:18\u201327 y la segunda, m\u00e1s larga, en 2:28\u20133:21. Las dos culminan en f\u00f3rmulas que prometen la seguridad de la presencia protectora de Jehovah como su Dios, con su pueblo (As\u00ed\u00ad sabr\u00e9is en 2:27; 3:17). Las f\u00f3rmulas sirven para cancelar con certeza gloriosa los cautelosos \u2020\u0153\u00bfQui\u00e9n sabe?\u2020\u009d de 2:14. La primera respuesta trata con la situaci\u00f3n inmediata de la plaga de langosta. La segunda se bifurca en tiempo (ver 2:28; 3:1) y en tema para demostraciones adicionales de la liberaci\u00f3n y bendici\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>2:18-27 Victoria sobre las langostas<\/p>\n<p>Los verbos del v. 18 y el verbo introductor del v. 19 han sido traducidos correctamente en el tiempo pasado porque es una peque\u00f1a narraci\u00f3n introductora. Si los vv. 15\u201317 encontraron un paralelo en la narraci\u00f3n de 2 Cr\u00f3n. 20:1\u201313, ahora hay correspondencia con 2 Cr\u00f3n. 20:14\u201317. Entre los vv. 17 y 18 ocu rre un retraso. Se implica que los sacerdotes y la gente tomaron en serio a Joel, cumplieron debidamente un servicio de lamentaci\u00f3n y alcanzaron en realidad la etapa hipot\u00e9tica del v. 17. En ese punto Joel pudo cambiar su papel de diagn\u00f3stico de juicio a proclamaci\u00f3n de salvaci\u00f3n. En el nombre de Jehovah \u00e9l ten\u00ed\u00ada el poder para emitir un or\u00e1culo de salvaci\u00f3n. Dios podr\u00ed\u00ada haber dicho que \u2020\u0153no\u2020\u009d en contestaci\u00f3n a la oraci\u00f3n; pero de hecho \u00e9l contesta con un glorioso \u2020\u0153s\u00ed\u00ad\u2020\u009d. Los celos, como un atributo divino, denotan inter\u00e9s apasionado y amor celoso cuando el objeto de ese inter\u00e9s amoroso es amenazado (cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 36:5, 6). Apiad\u00f3 es el mismo verbo que \u2020\u0153perdonar\u2020\u009d en el v. 17. Repite la petici\u00f3n como una respuesta espec\u00ed\u00adfica a la oraci\u00f3n. Por eso el v. 18 presenta el or\u00e1culo siguiente como un ejemplo de la fidelidad de Dios. Lo que el arre pentimiento humano hizo posible, la gracia divina lo realiz\u00f3.<br \/>\n19, 20. El mensaje inicial est\u00e1 lleno de inter\u00e9s pastoral. Es sensible a las necesidades f\u00ed\u00adsicas y psicol\u00f3gicas del pueblo de Dios. Jehovah promete restaurar el alimento b\u00e1sico destruido por las langostas (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:10), a un nivel mucho mayor que el de la mera subsistencia, y de esa manera quitar la burla de los extranjeros paganos (19, cf.cf. Confer (lat.), compare v. 17). El asunto de salvar el prestigio es tan crucial que em pieza y termina la primera respuesta a la oraci\u00f3n (19, 26, 27). Jehovah ahora se presenta como aliado de su pueblo en la guerra contra las langostas. Ellas ser\u00e1n empujadas lejos del territorio jud\u00ed\u00ado y destruidas, indudablemente por medio de fuertes vientos (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 10:19). Repitiendo el lenguaje militar de 1:6 y 2:1\u201311, las langostas son descritas como lo que viene del norte (BABA Biblia de las Am\u00e9ricas al ej\u00e9rcito del norte). El t\u00e9rmino recuerda el tema de Jerem\u00ed\u00adas de \u2020\u0153del norte se ve venir el mal\u2020\u009d, con el que \u00e9l describ\u00ed\u00ada el ej\u00e9rcito enemigo lanzado providencialmente contra Israel por Dios (p. ej.p. ej. Por ejemplo Jer. 6:1). Al fin del v. 20 \u2020\u0153ello\u2020\u009d debe ser el sujeto del verbo. El ej\u00e9rcito de langostas hab\u00ed\u00ada actuado demasiado salvajemente, y esto era la garant\u00ed\u00ada de su juicio. Hay reminiscencia del or\u00e1culo de Isa\u00ed\u00adas acerca del doble papel de Asiria, primero el instrumento del juicio de Dios contra su pueblo y luego su v\u00ed\u00adctima, por sobrepasar los l\u00ed\u00admites de Dios (Isa. 10:5\u201312). La menci\u00f3n de la hediondez de sus restos putrefactos sirve para sellar la promesa de destrucci\u00f3n.<br \/>\n21\u201324. Una serie de llamados ret\u00f3ricamente dirigidos a la tierra, a los animales del campo y a los hijos de Sion se presenta en los vv. 21\u201323. Los hijos de Sion son la congregaci\u00f3n de Israel, reunida en los atrios del templo de Jerusal\u00e9n. Los llamados son una feliz contraparte a la serie de desaf\u00ed\u00ados temibles del cap. 1. Hay v\u00ed\u00adnculos de vocabulario entre los dos pasajes. La correspondencia expresa la reversi\u00f3n del juicio y ense\u00f1a que Dios satisface las necesidades de su pueblo. La seguridad de que no hay necesidad de temer es t\u00ed\u00adpica en una promesa divina que sigue a un clamor de lamento (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Cr\u00f3n. 20:15, 17; Lam. 3:57). Tambi\u00e9n t\u00ed\u00adpico en tales promesas es el uso de seis tiempos verbales pasados, dos de los cuales la RVARVA Reina-Valera Actualizada los ha traducido lit.lit. Literalmente (ha hecho, ha dado). El tiempo pasado se usa para acci\u00f3n futura, que es como decir que la promesa de Dios es tan buena como si ya estuviera cumplida. Los llamados funcionan como himnos prof\u00e9ticos de alabanza que invitan al pueblo de Dios a confiar en lo que \u00e9l har\u00e1 y a regocijarse aun ahora (cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 5:2). Como en el Sal. 35:26, 27 los que (lit.lit. Literalmente) \u2020\u0153dicen grandes cosas contra\u2020\u009d Dios encuentran su rival en el gran Dios, de modo que aqu\u00ed\u00ad en los vv. 20, 21 el poder negativo de las langostas pierde ante el poder positivo de Jehovah. El pueblo de Dios pod\u00ed\u00ada esperar (23) su don de las lluvias sanadoras de finales de oto\u00f1o y de la primavera y as\u00ed\u00ad el reverdecimiento del desolado paisaje. Por consiguiente, disfrutar\u00ed\u00adan de una cosecha de higos y uvas, en marcado contraste con 1:7, 12. Hay alborozo por la perspectiva de la lluvia, que solamente los que viven en climas c\u00e1lidos pueden apreciar.<br \/>\n La BAtraduce el v. 23b: \u2020\u0153Porque \u00e9l os ha dado la lluvia temprana para vuestra vindicaci\u00f3n\u2020\u009d, con la acotaci\u00f3n: \u2020\u0153El os ha dado maestro para justicia.\u2020\u009d Esta acotaci\u00f3n se relaciona con un malentendido extendido en el antiguo juda\u00ed\u00adsmo, del que la secta de Qumram deriv\u00f3 el t\u00ed\u00adtulo de su fundador, el \u2020\u0153Maestro de Justicia\u2020\u009d o \u2020\u0153maestro verdadero\u2020\u009d, por asociaci\u00f3n con Ose. 10:12. En el siglo IV a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Jer\u00f3nimo lo aprendi\u00f3 de sus maestros rab\u00ed\u00adnicos y lo incorpor\u00f3 a la Vulgata Latina como una promesa mesi\u00e1nica. Sin embargo, tanto el contexto como la apelaci\u00f3n fundamental a las bendiciones del pacto de Lev. 26:4 y de Deut. 11:14, con referencia a la lluvia, favorecen la interpretaci\u00f3n usual. Aqu\u00ed\u00ad justicia se refiere a la armon\u00ed\u00ada del pacto: la lluvia significar\u00ed\u00ada una relaci\u00f3n correcta entre Dios y su pueblo. El v. 24 mira hacia atr\u00e1s al v. 19 y detalla las consecuencias de esta bendici\u00f3n, un exceso bien recibido de trigo, vino nuevo y aceite.<br \/>\n25\u201327. Un or\u00e1culo de bendiciones viene directamente de Dios. Como compensaci\u00f3n de gracia por los malos a\u00f1os de cosecha despu\u00e9s de los estragos de las langostas, Dios dar\u00e1 cosechas que compensar\u00e1n por la p\u00e9rdida. Hay un vistazo retrospectivo al vocabulario negativo de 1:4 y 2:11, al principio y al fin de las instancias de Joel, pero s\u00f3lo como una seguridad de que la pesadilla ha terminado. Los gritos de lamento ser\u00e1n reemplazados por ale luyas, en respuesta a la escritura de un nuevo cap. del poder de Dios en acci\u00f3n en Israel (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 15:11; Miq. 6:15). Al terminar, la sanidad del da\u00f1o psicol\u00f3gico mencionado en el v. 19 se repite dos veces. Nunca m\u00e1s o \u2020\u0153ya no\u2020\u009d, funciona en la literatura prof\u00e9tica como un t\u00e9rmino pastoral que suaviza ansiedades asentadas en lo profundo (cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 34:28, 29; 26:30). Tambi\u00e9n viene consuelo del t\u00ed\u00adtulo protector mi pueblo, al que el profeta se refiere orgullosamente en su introducci\u00f3n al v. 18. Dios probar\u00ed\u00ada ser una ayuda bien presente, el campe\u00f3n de su pueblo del pacto. Entonces ellos podr\u00ed\u00adan dar una respuesta positiva a la burlona pregunta del v. 17: \u2020\u0153\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 su Dios?\u2020\u009d Ellos tambi\u00e9n estar\u00ed\u00adan convencidos de su exclusivo reclamo de su lealtad, porque el privilegio nunca viene sin responsabilidad. Las referencias a la finalizaci\u00f3n de la verg\u00fcen za reflejan triunfantemente el mismo verbo heb. usado repetidamente en 1:10\u201312 (\u2020\u0153se seca\u2020\u009d, \u2020\u0153se ha perdido\u2020\u009d, y \u2020\u0153se ha desvanecido\u2020\u009d, y as\u00ed\u00ad trae el problema de la langosta a una conclusi\u00f3n satisfactoria.<br \/>\nLa respuesta de Dios est\u00e1 relacionada con la teolog\u00ed\u00ada del ATAT Antiguo Testamento basada en la tierra, por la cual la tierra es el bar\u00f3metro de la relaci\u00f3n de Israel con Jehovah. El cat\u00e1logo de bendiciones del pacto relacio nadas con la tierra sirve para subrayar la ense\u00f1anza de que la plaga de langosta era el resultado de una maldici\u00f3n del pacto sobre un pueblo rebelde.<\/p>\n<p>2:28-32 Renovaci\u00f3n y protecci\u00f3n para el pueblo de Dios<\/p>\n<p>Joel ha usado el tema del d\u00ed\u00ada de Jehovah para interpretar la plaga de langosta como una visitaci\u00f3n del juicio de Dios. Tradicionalmente ten\u00ed\u00ada que ver con un juicio culminante sobre un mundo pecaminoso, del cual no pod\u00ed\u00ada escapar su propio pueblo (Sof. 1:2, 3, 18; cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 2:6\u201321). Para Joel la plaga hab\u00ed\u00ada iniciado este per\u00ed\u00adodo, como para Abd\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00ada sido inaugurado por la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en 586 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo (Abd. 10\u201321).<br \/>\nEl v. 32 parece ser el comentario de Joel sobre un or\u00e1culo divino adicional citado en los vv. 28\u201331, especialmente en su \u00faltima mitad, vv. 30, 31. (En el v. 31 el d\u00ed\u00ada de Jehovah parece ser una expresi\u00f3n estereotipada en labios de Jehovah: la expresi\u00f3n \u2020\u0153mi d\u00ed\u00ada\u2020\u009d en este sentido nunca ocurre en el ATAT Antiguo Testamento.) Evidentemente Joel toma una idea de la promesa de supervivencia en Sion en Abd. 17 (como ha dicho Jehovah) y la relaciona con el mensaje en los vv. 28\u201331 dado a la gente reunida en el templo de Jerusal\u00e9n (cf.cf. Confer (lat.), compare Sof. 2:1\u20133). El asocia el mensaje con el desenvolvimiento del d\u00ed\u00ada de Jehovah en el resto de sus fases, en las l\u00ed\u00adneas profetizadas por Abd\u00ed\u00adas. El pueblo de Dios ya hab\u00ed\u00ada experimentado su versi\u00f3n del d\u00ed\u00ada y as\u00ed\u00ad estar\u00ed\u00ada exento de su juicio.<br \/>\n28, 29. El or\u00e1culo habla de una nueva era de relaci\u00f3n perfecta entre Dios y su pueblo. Jerem\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00ada descrito esta era en t\u00e9rminos de la ley escrita en sus corazones (Jer. 31:31, 34; cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 40:8) y Ezequiel en t\u00e9rminos del don de nuevos corazones (Eze. 36:26, 27), para comunicar la noci\u00f3n de un pueblo perfectamente obediente a la voluntad de Dios. El lenguaje de la inspiraci\u00f3n prof\u00e9tica se usa para el mismo fin: el Esp\u00ed\u00adritu es aqu\u00ed\u00ad un medio de profec\u00ed\u00ada (cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 12:6; 2 Cr\u00f3n. 20:14). La promesa toma el deseo de Mois\u00e9s de N\u00fam. 11:29: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Ojal\u00e1 que todos fuesen profetas en el pueblo de Jehovah, y que Jehovah pusiese su Esp\u00ed\u00adritu sobre ellos!\u2020\u009d Al principio del ministerio de Joel toda la naci\u00f3n hab\u00ed\u00ada estado fuera del camino de Jehovah. Solamente una persona, el profeta Joel, hab\u00ed\u00ada visto la situaci\u00f3n a trav\u00e9s de los ojos de Dios; con la voz de Dios \u00e9l hab\u00ed\u00ada hablado de juicio y tambi\u00e9n de esperanza. Ahora toda una naci\u00f3n de Joel es visualizada. Cada sector de su sociedad, j\u00f3venes y viejos, hombres y mujeres, esclavos y libres (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e1l. 3:28) participar\u00ed\u00adan del entendimiento de Dios de parte de un profeta (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Cor. 13:9\u201312).<br \/>\nTodo mortal, lit.lit. Literalmente \u2020\u0153toda carne\u2020\u009d, aqu\u00ed\u00ad significa \u2020\u0153todos en Israel\u2020\u009d, como lo muestra la explicaci\u00f3n en t\u00e9rminos de miembros de la comunidad (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:1; para el uso relativo de \u2020\u0153toda carne\u2020\u009d cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 12:12 BABA Biblia de las Am\u00e9ricas; compare el uso relativo de \u2020\u0153todos\u2020\u009d en castellano y \u2020\u0153tout le monde\u2020\u009d en franc\u00e9s). El mensaje que Joel trajo a sus contempor\u00e1neos es que, como Calvino dijo: \u2020\u0153 \u2020\u00a6 toda la gente profetizar\u00ed\u00ada, o que el don de profec\u00ed\u00ada ser\u00ed\u00ada com\u00fan y prevalecer\u00ed\u00ada en todas partes entre los jud\u00ed\u00ados.\u2020\u009d<br \/>\n30\u201332 Contra la fortuna de Israel dram\u00e1ticamente se establece el destino de otras naciones. Como lo explica el v. 32, el pueblo de Dios estar\u00e1 seguro en el ojo de una tormenta furiosa. En respuesta al llamado de Jehovah a trav\u00e9s de Joel ellos hab\u00ed\u00adan invocado su nombre en oraci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:19; 2:17). As\u00ed\u00ad que ser\u00ed\u00adan salvos o escapar\u00ed\u00adan del peligro de la pr\u00f3xima cat\u00e1strofe. Esa estar\u00ed\u00ada reservada para otros, como lo aclara 3:2. Israel apenas hab\u00ed\u00ada sobrevivido la destrucci\u00f3n del d\u00ed\u00ada de JEHOVAH, pero esa destrucci\u00f3n todav\u00ed\u00ada ten\u00ed\u00ada que materializarse en el mundo exterior. Las se\u00f1ales de su venida en el cielo y en la tierra se explican de manera inversa. Primero, sangre, fuego y humo son se\u00f1ales siniestras de la guerra destructiva que Jehovah emprender\u00e1 sobre sus enemigos. Detalles de este despliegue de juicio se proveen en 3:1\u201314. Segundo, el lenguaje que Joel aplic\u00f3 metaf\u00f3ricamente a la langosta en el v. 10 respecto a la experiencia de Israel del d\u00ed\u00ada de Jehovah, grande y temible (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 11) ahora se vuelve a usar en relaci\u00f3n con las naciones. Tiene su sentido tradicional de convulsiones c\u00f3smicas que anuncian una teofan\u00ed\u00ada de juicio (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 13:9\u201313). Estas se\u00f1ales celestiales se reafirmar\u00e1n en 3:15.<br \/>\nEl NTNT Nuevo Testamento tiene un inter\u00e9s intenso en este pasaje, a la luz de los prop\u00f3sitos en desarrollo de Dios en Cristo. Ante todo, vincula el pasaje con el regreso de Cristo (Mar. 13:24; Luc. 21:25; Apoc. 6:12, 17; 9:2). Pero la escatolog\u00ed\u00ada del NTNT Nuevo Testamento (ense\u00f1anza sobre el fin de los tiempos) es compleja. Aparte del criterio cl\u00e1sico heredado del ATAT Antiguo Testamento y del juda\u00ed\u00adsmo, sostiene que los \u00faltimos d\u00ed\u00adas ya han empezado con la primera venida de Cristo y con el establecimiento de la iglesia, mientras que la vieja era todav\u00ed\u00ada est\u00e1 desarroll\u00e1ndose (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Cor. 5:17). As\u00ed\u00ad pues, en se gundo lugar, Joel 2:28\u201332 se interpreta a esta luz, especialmente en el discurso de Pedro en Pentecost\u00e9s (Hech. 2:16\u201321, 33, 38\u201340). Pedro estaba reclamando que la obra final de Cristo hab\u00ed\u00ada empezado con la llenura de los disc\u00ed\u00adpulos con el Esp\u00ed\u00adritu Santo y en la oportunidad de salvaci\u00f3n para el penitente. El texto resumido del discurso no provee una explicaci\u00f3n detallada, pero las se\u00f1ales y prodigios terrenales y celestiales est\u00e1n relacionados con los milagros efectuados por Jes\u00fas, y evidentemente con las tinieblas en la crucifixi\u00f3n (Luc. 23:44, 45). La relaci\u00f3n de \u2020\u0153toda carne\u2020\u009d con Israel se mantiene: se dirige a \u2020\u0153hombres de Israel\u2020\u009d, incluyendo a gentiles convertidos al juda\u00ed\u00adsmo (Hech. 2:11, 22).<br \/>\nM\u00e1s tarde, Pablo argumentaba en Rom. 10:12, 13 que para prop\u00f3sitos cristianos \u2020\u0153toda carne\u2020\u009d debe ser interpretada tanto en sentido m\u00e1s amplio como en m\u00e1s estrecho que la naci\u00f3n jud\u00ed\u00ada (cf.cf. Confer (lat.), compare Hech. 10:45). Para este fin \u00e9l cruz\u00f3 la referencia de Joel 2:32 con Isa. 28:16 y la asoci\u00f3 con la doctrina de la justificaci\u00f3n para todos los creyentes establecida en Rom. 4. Ahora el pueblo escogido de Dios ya no toma la forma de una naci\u00f3n, sino la de una igle sia internacional, cuyos l\u00ed\u00admites son marcados por la fe y no por la raza (cf.cf. Confer (lat.), compare Ef. 2:11\u201322). \u2020\u0153Toda carne\u2020\u009d todav\u00ed\u00ada es Israel, pero un Israel m\u00e1s grande. Tanto jud\u00ed\u00ados y gentiles que no creen en Jes\u00fas se quedan fuera del presente pueblo de Dios. Uno debe pensar no en un nuevo universalismo impuesto en el pasaje, sino de su particularismo que es definido de una manera nueva.<\/p>\n<p>3:1-17 Tribulaci\u00f3n para las naciones y seguridad para Israel<\/p>\n<p>Jud\u00e1 hab\u00ed\u00ada experimentado su versi\u00f3n del d\u00ed\u00ada de Jehovah y sobrevivido a ella, y ciertamente deb\u00ed\u00ada experimentar gran bendici\u00f3n, un cambio de fortuna. Sin embargo, como 2:31 insin\u00faa, el d\u00ed\u00ada tambi\u00e9n iba a ser una cat\u00e1strofe sufrida por las otras naciones. El siguiente pasaje revela su car\u00e1cter: el heb. empieza con \u2020\u0153porque\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare BABA Biblia de las Am\u00e9ricas y BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n) y 2:30\u201332 virtualmente son encabezados para esta secci\u00f3n.<br \/>\nLa ense\u00f1anza acerca del fin de los tiempos en la Biblia no sirve para dar informaci\u00f3n a los curiosos, sino para traer seguridad pastoral al pueblo sufriente de Dios. As\u00ed\u00ad lo hace aqu\u00ed\u00ad, como el v. 2 lo aclara con su referencia al cuidado del pacto de Jehovah. El pasaje palpita con un sentido de queja e injusticia que refleja los propios sentimientos de Jud\u00e1. Su contraparte en el NTNT Nuevo Testamento est\u00e1 en 2 Tes. 1:5\u201310, que de la misma manera mezcla seguridad pastoral, castigo para los perseguidores del pueblo de Dios y el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or. La aplicaci\u00f3n del juicio es un ajuste del equilibrio de la justicia, para vindicar a las v\u00ed\u00adctimas de la opresi\u00f3n y de la violencia, como en la par\u00e1bola de la viuda persistente en Luc. 18:1\u20138. Hay la misma nota de triunfo divino en los vv. 2, 3 (mi heredad, mi pueblo) como la hab\u00ed\u00ada en 2:17, 26, 27.<br \/>\n1\u20133. Se pronuncia un or\u00e1culo de juicio para todas las naciones. No se identifica el valle de Josafat (2, 12); s\u00f3lo se da su prop\u00f3sito, en su nombre que significa \u2020\u0153Jehovah juzga\u2020\u009d, y tambi\u00e9n en su otra descripci\u00f3n en el v. 14, \u2020\u0153valle de la decisi\u00f3n\u2020\u009d. Valle aqu\u00ed\u00ad denota una amplia llanura entre monta\u00f1as, un lugar de reuni\u00f3n adecuado para grandes multitudes. Es claro por los vv. 2, 3 (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 5, 6, 17) que todas las naciones son las que estuvieron implicadas en la invasi\u00f3n y destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en 586 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, especialmente contingentes de vasallos locales del ej\u00e9rcito babilonio y de sus colaboradores. Una versi\u00f3n divina de los procesos de Nuremberg se promete en juicio sobre los que produjeron sufrimiento en la guerra. La campa\u00f1a militar result\u00f3 en deportaci\u00f3n, confiscaci\u00f3n de la tierra y venta a esclavitud de la siguiente generaci\u00f3n de jud\u00ed\u00ados. Dios lleva sobre sus propios hombros su sentido de queja y promete como Se\u00f1or del pacto usar su poder para asegurarles justicia.<br \/>\n4\u20138 La forma cambia a un or\u00e1culo contra naciones extranjeras particulares, lo que significa una seguridad para el propio pueblo de Dios. Los fenicios (Tiro, Sid\u00f3n) y los filisteos, divididos en cinco ciudades-Estados o regiones, son singularizados en un discurso ret\u00f3rico destinado a los o\u00ed\u00addos jud\u00ed\u00ados (cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 25:15\u201317; 28:20\u201324). De manera similar en el libro de Abd., Edom fue objeto particular de ataque. El or\u00e1culo principia con un airado desaf\u00ed\u00ado que advierte que ellos tendr\u00ed\u00adan que contestar a Jehovah. El har\u00e1 que las mesas se inviertan por sus cr\u00ed\u00admenes contra \u00e9l as\u00ed\u00ad como contra Jud\u00e1 (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 25:41\u201345). Son acusados (5, 6) de saquear el tesoro del templo para trofeos para consagrar a sus propios dioses, y tambi\u00e9n de deshumanizar el trato de esclavos de prisioneros de guerra, lo que se mencio na en t\u00e9rminos generales en el v. 3. Jehovah promete el regreso de los esclavos jud\u00ed\u00ados y una retribuci\u00f3n de esclavitud para los tratantes de esclavos. Ir\u00f3nicamente, los jud\u00ed\u00ados son puestos en el papel de intermediarios. Mientras que sus propios ciudadanos fueron vendidos a los griegos en el lejano occidente (cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 27:13), sus opresores iban a desaparecer en el canal comercial al Lejano Orien te, controlado por los sabeos en Arabia. De esta manera el castigo ser\u00ed\u00ada apropiado al crimen. La f\u00f3rmula de or\u00e1culo, Jehovah ha hablado, funciona como la firma final de un documento, aprobando la autoridad y certeza del mensaje.<br \/>\n9\u201313 Un or\u00e1culo divino en los vv. 9\u201311 empieza con un llamado ret\u00f3rico a las naciones a unirse en el campo de batalla donde se har\u00ed\u00ada justicia. En el v. 10 parece haber una inversi\u00f3n deliberada de la promesa de paz de Isa. 2:4 y Miq. 4:3, donde la paz para las naciones sigue evidentemente a la guerra para terminar todas las guerras (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 46:8\u201310; 76:3; Sof. 3:8\u201310). Joel se volvi\u00f3 a una etapa anterior en el calendario divino. Todav\u00ed\u00ada habr\u00e1 injusticias que cobrar, negocios inconclusos de una clase siniestra para que Dios los tramite. El llamado final en el v. 11 apela a que Jehovah traiga sus huestes celestiales (cf.cf. Confer (lat.), compare Zac. 14:5), anticipando el v. 13. Sin embargo, interrumpe el or\u00e1culo divino, como lo reconoce la BABA Biblia de las Am\u00e9ricas al ponerlo separadamente. La antigua versi\u00f3n gr., reflejando principalmente las mismas consonantes heb., tiene \u2020\u0153Que el t\u00ed\u00admido se vuelva h\u00e9roe\u2020\u009d, que est\u00e1 en l\u00ed\u00adnea con el final del v. 10. El v. 12 recapitula el llamado de Jehovah para la reuni\u00f3n de las naciones e identifica el campo de batalla como el asiento de juicio de Jehovah, en explicaci\u00f3n de su nombre en el v. 2 (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 1:15, 16). En el v. 13 Jehovah emite un mandato a sus propias tropas. Las met\u00e1foras agr\u00ed\u00adcolas se refieren a un ba\u00f1o de sangre: encuentra eco en la guerra de Apoc. 14:14\u201320 y 19:15, de modo que el presente pasaje est\u00e1 se\u00f1alando adelante al tiempo, todav\u00ed\u00ada futuro, cuando Dios lleva a su fin la historia del mundo. Las v\u00ed\u00adctimas de la matanza se describen co mo maduras para el juicio. Jehovah ya no puede esperar para castigar la maldad de ellos, un t\u00e9rmino que resume las acusaciones de los vv. 2 y 3.<br \/>\n14\u201317  El profeta vuelve, a manera de resumen, a los temas de 2:30\u201332. Primero, en los vv. 14\u201316a Joel conecta la escena de guerra y juicio con los motivos del d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or mencionados en 2:30, 31. El valle de la decisi\u00f3n o \u2020\u0153veredicto\u2020\u009d es un nombre que explica \u2020\u0153el valle de Josafat\u2020\u009d mencionado en el or\u00e1culo divino en el v. 2. Segundo, mientras tanto, el propio pueblo de Dios estar\u00ed\u00ada seguro, como lo ha afirmado 2:32. La certeza prof\u00e9tica del v. 16b, que es una versi\u00f3n escatol\u00f3gica del Sal. 46:1, se respalda por una promesa divina en el v. 17. Jerusal\u00e9n vivir\u00e1 de acuerdo con su papel como asiento de la santa presencia de Dios, su santo monte (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:1). Ser\u00ed\u00ada colocado fuera del alcance de los infieles extranjeros, que no ten\u00ed\u00adan pretensi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica ni deseo espiritual de estar all\u00ed\u00ad. Esta promesa se ubica en una f\u00f3rmula concluyente que concuerda con la de 2:27. La relaci\u00f3n de pacto se respaldaba por la presencia de Jehovah en el templo de Jerusal\u00e9n (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 29:45; Apoc. 21:3), que arrojaba una aura de santidad sobre toda la ciudad. Su presencia como Se\u00f1or del pacto se manifestar\u00ed\u00ada abiertamente en la seguridad de la Ciudad Santa. Su pueblo conocer\u00ed\u00ada por evidencia visible, no s\u00f3lo por fe. Apoc. 21:1\u20138 traspone la visi\u00f3n de Joel a una nueva Jerusal\u00e9n donde Dios mora, pero donde extra\u00f1os a su voluntad no tendr\u00e1n lugar.<\/p>\n<p>3:18-21 Bendiciones para el pueblo de Dios<\/p>\n<p>Este or\u00e1culo suplementario de bendici\u00f3n se introduce t\u00ed\u00adpicamente con En aquel d\u00ed\u00ada.  Articula para la tierra y para el pueblo las implicaciones de la presencia de Dios en Sion (21b). Mientras que 2:28, 29 predice las bendiciones espirituales que disfrutar\u00e1 Israel, ahora son prometidas las bendiciones materiales que las acompa\u00f1an. En el ATAT Antiguo Testamento lo espiritual y lo material son la doble evidencia de bendici\u00f3n. La presencia de Jehovah traer\u00e1 fertilidad a la tierra mediante una provisi\u00f3n milagrosa de agua del templo (cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 47:1\u201312; Apoc. 22:1, 2). Hasta regar\u00e1 lugares secos donde crecen acacias. La promesa de un vino nuevo recapitula agradablemente un elemento de la respuesta previa a la oraci\u00f3n (2:24). Las bendiciones agr\u00ed\u00adcolas pertenecen a la teolog\u00ed\u00ada del ATAT Antiguo Testamento basada en la tierra como una muestra del pacto de comuni\u00f3n entre Dios y su pueblo. La promesa sigue para incluir la sanidad de sus heridas emocionales, al decretar la aridez para Egipto y Edom como castigo por los cr\u00ed\u00admenes cometidos sobre suelo jud\u00ed\u00ado (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Rey. 23:29\u201334; Abd. 10). Como dos naciones fueron particularizadas en los vv. 1\u20138, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n lo son otras dos aqu\u00ed\u00ad. Esas dos naciones funcionan como enemigos t\u00ed\u00adpicos y de largo tiempo del pueblo de Dios. Su trato con ellos lleva una seguridad de la vindicaci\u00f3n total de su pueblo. La destrucci\u00f3n de ellas sirve como un marco negativo para las bendiciones de Jud\u00e1 en los vv. 18 y 20, 21. La uni\u00f3n entre Dios y Jud\u00e1 se sella con un juramento de ocupaci\u00f3n perpetua. La primera mitad del v. 21 es dif\u00ed\u00adcil. Parece hacer eco a la sangre inocente del v. 19. Una traducci\u00f3n probable es: \u2020\u0153Yo mostrar\u00e9 que es inocente la sangre (que) yo no he (hasta ahora) mostrado que es inocente.\u2020\u009d Promete remediar a la gente sufriente en l\u00ed\u00adneas paralelas a Apoc. 6:10 (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 9:11, 12).<br \/>\nLeslie C. Allen<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El hijo de Petuel, y segundo en la lista de los Doce Profetas Menores.  No se conoce nada de su vida.  El escenario de sus trabajos fue Jud\u00e1, Reino Israelita del Sur, y probablemente su capital Jerusal\u00e9n, pues repetidamente se refiere al Templo y al altar.  Los frecuentes ap\u00f3strofes a los sacerdotes (1,9.13-14; 2,17) tambi\u00e9n llevan a la inferencia de que Joel mismo era de ascendencia sacerdotal.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Contenido de Joel<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Car\u00e1cter Teol\u00f3gico y Literario de Joel<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Fecha de la Profec\u00eda de Joel<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Contenido de Joel<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los setenta y siete vers\u00edculos de este peque\u00f1o libro, en el texto Masor\u00e9tico del Antiguo Testamento, est\u00e1n divididos en cuatro, y en la los Setenta y la Vulgata en tres; en la Masora los cap\u00edtulos segundo y tercero forman un solo cap\u00edtulo y el segundo en los Setenta y la Vulgata.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El contenido de la profec\u00eda de Joel puede ser considerado, tomado en su conjunto, como una presentaci\u00f3n en miniatura t\u00edpica de los principales temas del discurso prof\u00e9tico:  sombr\u00edas advertencias sobre el juicio de Yahveh, dirigidas a despertar al pueblo de su actual letargo moral, y alegres y destellantes noticias sobre la obra de salvaci\u00f3n de Yahveh, dise\u00f1adas para mantener viva la fe en la venida del Reino de Dios.  Estos dos pensamientos fundamentales parecen estar unidos, puesto que los desastres del juicio son un proceso de purificaci\u00f3n para preparar al pueblo para la recepci\u00f3n de la salvaci\u00f3n, y son en realidad un solo aspecto de la obra de redenci\u00f3n de Dios.  En la primera divisi\u00f3n principal del libro de Joel (1,2 &#8211; 2,17) las profec\u00edas son amenazas del d\u00eda del juicio; las profec\u00edas en la segunda divisi\u00f3n, que comprenden el resto del libro (2,18 &#8211; 3,21) son descripciones consoladores del d\u00eda de la gracia.  La primera secci\u00f3n est\u00e1 dividida en dos discursos sobre el juicio:  el cap\u00edtulo 1,2-20 describe un terrible tormento, una plaga de langostas con la cual ha sido visitada la tierra del profeta; estas pestes han devorado los campos tan completamente que ni siquiera exist\u00eda material para las ofrendas de carne y bebida.  Por esta raz\u00f3n los sacerdotes proferir\u00e1n lamentaciones y ordenar\u00e1n un ayuno.  El cap\u00edtulo 2,1-17 repite m\u00e1s enf\u00e1ticamente el mismo pensamiento: todas las plagas son s\u00f3lo precursoras de a\u00fan m\u00e1s grandes tormentos en el d\u00eda del Se\u00f1or, cuando la tierra del profeta se convierta en desierto.   Por lo tanto, el pueblo debe volver a Yahveh y los sacerdotes deben rogar al Se\u00f1or en el lugar santo.  Las profec\u00edas del segundo libro est\u00e1n tambi\u00e9n divididas en dos discursos:  en 2,18-32 el arrepentimiento de las naciones apacigua al Se\u00f1or y da la bendici\u00f3n de cosechas abundantes.  Igual que en la parte anterior, el fracaso de las cosechas fue un tipo y prefiguraci\u00f3n de la calamidad en el d\u00eda de juicio, de modo que ahora la abundancia sirve como una ilustraci\u00f3n de la plenitud de gracia en el reino de la gracia.  El Se\u00f1or derramar\u00e1 su Esp\u00edritu Santo sobre toda carne, y todos los que invoquen su nombre se salvar\u00e1n.  En el cap\u00edtulo 3,1-21 la redenci\u00f3n de Israel es, por otro lado, un juicio sobre las naciones paganas: el Se\u00f1or tomar\u00e1 venganza en los cuatro cuartos de la tierra, sobre los que tiranizaron a su pueblo, sobre los filisteos, los fenicios, edomitas y egipcios porque las naciones est\u00e1n maduras para la cosecha en el valle de Josafat.\n<\/p>\n<h3>Car\u00e1cter Teol\u00f3gico y Literario de Joel<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Examinados en cuanto a conexi\u00f3n l\u00f3gica, los cuatro discursos de Joel muestran un esquema de pensamiento compacto, cercanamente unido.  En cuanto a forma ellos son un modelo b\u00edblico de simetr\u00eda ret\u00f3rica.  La ley del ritmo ret\u00f3rico, la cual como ley de armon\u00eda regula la forma de los discursos, tambi\u00e9n se muestra a s\u00ed misma, particularmente en la alternaci\u00f3n regular de las descripciones en discurso directo o indirecto, como en las secciones dadas en la primera o tercera persona, y en los ap\u00f3strofes en segunda persona singular y plural.  Los primeros dos discursos son similares en construcci\u00f3n:  2,1-11 se parece a 1,2-12, y 2,12-17 es como 1-13-20.  Tambi\u00e9n en los dos \u00faltimos discursos hay una similitud verbal junto con la concordancia en pensamiento; cf. en 3,17 y 2,27, la misma expresi\u00f3n.  El lenguaje de Joel est\u00e1 lleno de color, animado ret\u00f3ricamente y r\u00edtmico.  Los pasajes de 1,13ss. y 2,17 se usan todav\u00eda en la Liturgia de la Iglesia en la Cuaresma.  Su profec\u00eda del derramamiento del Esp\u00edritu sobre toda carne (2,28-32) fue luego adoptado como el primer texto b\u00edblico del primer serm\u00f3n apost\u00f3lico (Hch. 2,16-21).  Los discursos de Joel sobre el d\u00eda del juicio y de la abundancia de la gracia que Yahveh derramar\u00e1 desde Si\u00f3n en la plenitud de los tiempos forman uno de las m\u00e1s bellas p\u00e1ginas en la escatolog\u00eda de los profetas.  Algunas de sus fogosas descripciones parecen incluso haber sido tomadas prestadas por el escritor del Apocalipsis del Nuevo Testamento (cf. Joel 3,13 y Ap. 4,15).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El enjambre de langostas, que ha recibido tan frecuentemente una interpretaci\u00f3n simb\u00f3lica, no es una descripci\u00f3n apocal\u00edptica; ni tampoco es una descripci\u00f3n del progreso de un ej\u00e9rcito hostil bajo la figura de un avance imaginario de langostas.  Los pasajes en 2,4-7, \u201ccorrer\u00e1n como jinetes\u2026 como hombres de guerra escalar\u00e1n la muralla\u201d, hacen absolutamente cierto que un enjambre de langostas hipot\u00e9tico no era tomado como s\u00edmbolo de un ej\u00e9rcito hostil, sino que, por el contrario, se usa un ej\u00e9rcito hostil para tipificar un enjambre de langostas real.  En consecuencia, Joel se refiere a un martirio contempor\u00e1neo, y en un estilo de profec\u00eda ret\u00f3rico pasa de esto a los males del d\u00eda del juicio.\n<\/p>\n<h3>Fecha de la Profec\u00eda de Joel<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema m\u00e1s dif\u00edcil en la investigaci\u00f3n de Joel es la fecha, y las muchas hip\u00f3tesis no han llevado a ning\u00fan resultado convincente.  El primer vers\u00edculo del libro no conlleva, como hacen otros libros prof\u00e9ticos, una fecha definida, ni los discursos contienen ninguna referencia a los eventos del per\u00edodo, los cuales formar\u00edan la base para una cronolog\u00eda del profeta.  La historia general no hizo anotaciones de plagas de langostas que eran de ocurrencia frecuente, y es una suposici\u00f3n arbitraria interpretar el enjambre de langostas como la horda escita que, seg\u00fan Herodoto (I, 103 ss.; IV, I) devastaron los pa\u00edses de Asia Occidental desde Mesopotamia a Egipto durante los a\u00f1os 630-620 a.C.  El libro de Joel ha sido variamente adscrito a casi todos los siglos de la era prof\u00e9tica.  Rothstein incluso va tan lejos como para asignar los discursos a varias fechas, un intento que fracasar\u00e1 debido a la conexi\u00f3n cercana entre los cuatro discursos.  Los comentadores primitivos, en concordancia con San Jer\u00f3nimo, situaban la \u00e9poca de composici\u00f3n en el siglo VIII a.C.; por lo tanto, pon\u00edan a Joel como contempor\u00e1neo de Oseas y Am\u00f3s.  Para justificar esa fecha se\u00f1alaban que en los doce profetas menores Joel est\u00e1 situado entre Oseas y Am\u00f3s; adem\u00e1s, que entre los enemigos de Jud\u00e1 el libro no menciona a los asirios, quienes fueron anatematizados por cada profeta desde que aparecieron como poder en Asia.  Sin embargo, en un libro de tres cap\u00edtulos no se le puede dar mucho peso a un argumento desde el silencio.  Los que concuerdan en situar el libro antes del Exilio con concuerdan en identificar al rey bajo cuyo reinado vivi\u00f3 Joel.  La asignaci\u00f3n al per\u00edodo del rey Jos\u00edas es apoyada por el hecho de que Joel toma para su tema el d\u00eda del Se\u00f1or, como lo hace su profeta contempor\u00e1neo Sofon\u00edas.  A esto se debe a\u00f1adir que el anatema contra los egipcios puede ser influenciado por la batalla de Meguidd\u00f3 (608 a.C.).  Comentadores posteriores asignan el libro al per\u00edodo despu\u00e9s del Exilio, porque el cap\u00edtulo 3 asume la dispersi\u00f3n de los jud\u00edos entre otras naciones, y porque la escatolog\u00eda de Joel presupone el \u00faltimo per\u00edodo de la teolog\u00eda jud\u00eda.  Sin embargo, es imposible que Joel haya sido un contempor\u00e1neo del profeta Malaqu\u00edas, debido a la manera en que el primero ve a los sacerdotes de su per\u00edodo como l\u00edderes perfectos y mediadores por la naci\u00f3n.  Ninguna de las hip\u00f3tesis cronol\u00f3gicas respecto a Joel pueden reclamar tener prueba convincente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vea las introducciones a las Escrituras de  CORNELY, VIGOUROUX, GIGOT, DRIVER, CORNILL, y STRACK.  Para asuntos especiales:  PEARSON, La Profec\u00eda de Joel (Leipzig, 1885); SEB\u00d6K, Die syrische Uebersetzung der XII kleinen Propheten (Leipzig, 1887); KESSNER, Das Zeitalter des Propheten Joel (Leipzig, 1888); SIEVERS, Alttest. Miscellen (Leipzig, 1907). Comentarios sobre Joel.&#8211;Catholic: SCHOLZ (W\u00fcrzburg, 1885); KNABENBAUER (Par\u00eds, 1886); VAN HOONACKER (Par\u00eds, 1908); Protestantes: SMITH (Londres, 1897); DRIVER (Cambridge, 1898); ADAMS (Londres, 1902); NOWACK (2da ed., G\u00f6ttingen, 1903); MARTI (T\u00fcbingen, 1904); EISELEN (Nueva York, 1907); ORELLI (3ra ed., Munich, 1908).  M\u00e1s bibliograf\u00eda en comentarios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente:  Faulhaber, Michael. \u00abJoel.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08419a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Joel (heb. Y\u00f4&#8217;\u00eal, \u00abYahweh es [su] Dios\u00bb; tambi\u00e9n aparece en una impresi\u00f3n de un antiguo sello heb.; gr. I\u00ed\u2021el). 1. Hijo mayor de Samuel (1Sa 8:2) y padre de Hem\u00e1n, el cantor del tiempo de David (1Ch 6:33; 15:17). El primog\u00e9nito de Samuel es llamado Vasni.* El nombre Joel fue probablemente omitido por negligencia por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/joel\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJOEL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2776","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2776","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2776"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2776\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2776"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2776"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2776"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}