{"id":2820,"date":"2016-02-04T23:31:46","date_gmt":"2016-02-05T04:31:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juan\/"},"modified":"2016-02-04T23:31:46","modified_gmt":"2016-02-05T04:31:46","slug":"juan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juan\/","title":{"rendered":"JUAN"},"content":{"rendered":"<p>el ap\u00f3stol. Su llamamiento, Mat 4:21; Mar 1:19-20; Luk 5:10; enviado con los doce, Mat 10:2; Mar 3:17; reprendido por su esp\u00edritu vengativo, Luk 9:51-56; Jes\u00fas rechaza su petici\u00f3n ego\u00edsta, Mat 20:20-24; Mar 10:35-41; sana y predica en el templo, Act 3:1-4:22.<\/p>\n<hr>\n<p>Juan<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>Juan    (gr. I\u00ed\u2021\u00e1nn&#8217;s, \u00abgracia [don] de Dios\u00bb; probablemente del heb. Y\u00f4j\u00e2n\u00e2n o Yeh\u00f4j\u00e2n\u00e2n \u00abYahweh es bondadoso [benigno]\u00bb; variante gr. es I\u00ed\u2021n\u00e1s, Jon\u00e1s).  1.  Juan el Bautista, el precursor de Jesucristo e hijo de Zacar\u00ed\u00adas -sacerdote de la \u00abclase de Ab\u00ed\u00adas\u00bb- y de Elisabet (Luk 1:5).  Mientras Zacar\u00ed\u00adas estaba cumpliendo sus funciones sacerdotales de quemar incienso en el templo, Gabriel lo inform\u00f3 del nacimiento de un hijo y le dio instrucciones de llamar su nombre Juan y criarlo como nazareo.  El \u00e1ngel predijo que el ni\u00f1o ser\u00ed\u00ada lleno del Esp\u00ed\u00adritu Santo desde el vientre de su madre, y que saldr\u00ed\u00ada con el esp\u00ed\u00adritu y el poder de El\u00ed\u00adas para \u00abpreparar al Se\u00f1or un pueblo bien dispuesto\u00bb (vs 8-17).  Al recordar su propia edad avanzada como tambi\u00e9n la de su esposa, Zacar\u00ed\u00adas expres\u00f3 dudas acerca de las palabra del \u00e1ngel, y por ello qued\u00f3 mudo (vs 18-22).  A su debido tiempo naci\u00f3 el ni\u00f1o, y 8 d\u00ed\u00adas m\u00e1s tarde fue circuncidado.  Los vecinos y parientes supusieron que el ni\u00f1o se llamar\u00ed\u00ada Zacar\u00ed\u00adas, pero Elisabet, siguiendo las instrucciones del \u00e1ngel (v 13), insisti\u00f3 en el nombre Juan. Cuando Zacar\u00ed\u00adas fue consultado por se\u00f1as, 668 escribi\u00f3 en una tableta que el nombre deb\u00ed\u00ada ser Juan; en ese momento recuper\u00f3 el habla.  Estos sucesos extra\u00f1os asombraron a la gente de la regi\u00f3n, de modo que se preguntaban qu\u00e9 clase de ni\u00f1o ser\u00ed\u00ada el que naci\u00f3 (vs 57-66).  Su padre, lleno del Esp\u00ed\u00adritu Santo, profetiz\u00f3 que su hijo ser\u00ed\u00ada llamado \u00abprofeta del Alt\u00ed\u00adsimo\u00bb y que ir\u00ed\u00ada \u00abdelante de la presencia del Se\u00f1or, para preparar sus caminos\u00bb (vs 67-79).  Era primo de Jes\u00fas y unos 6 meses mayor que \u00e9l (Luk 1:36), por lo que probablemente comenz\u00f3 su ministerio unos 6 meses antes que Cristo, m\u00e1s o menos a los 30 a\u00f1os de su vida.  Era la edad en la que los jud\u00ed\u00ados consideraban que el hombre hab\u00ed\u00ada alcanzado su madurez plena y, por tanto, pod\u00ed\u00ada aceptar las responsabilidades de la vida p\u00fablica (cf 3:23).  Aparentemente, Juan fue un hombre de aspecto y car\u00e1cter rudo.  No vacil\u00f3 en hablar claramente cuando fue necesario (Mat 3:7-12; Luk 3:7-9).  Era austero; hasta parecer\u00ed\u00ada de h\u00e1bitos casi antisociales (Mat 11:19; Luk 7:33): com\u00ed\u00ada alimentos muy sencillos, -como langostas* y \u00abmiel silvestre\u00bb-, su ropa estaba tejida de pelo de camello y usaba un cintur\u00f3n de cuero (Mat 3:4; Mar 1:6; cf Mat 11:8 ).  Creci\u00f3 en el desierto, donde vivi\u00f3 hasta el comienzo de su ministerio.  La Biblia no ofrece informaci\u00f3n con respecto a la vida y educaci\u00f3n temprana de Juan, fuera de decir que \u00abel ni\u00f1o crec\u00ed\u00ada, y se fortalec\u00ed\u00ada en esp\u00ed\u00adritu; y estuvo en lugares desiertos hasta el d\u00ed\u00ada de su manifestaci\u00f3n a Israel\u00bb (Luk 1:80). Parecer\u00ed\u00ada que toda su predicaci\u00f3n se realiz\u00f3 en el \u00abdesierto de Judea\u00bb (Mat 3:1), una regi\u00f3n de cerros est\u00e9riles entre el Mar Muerto y los montes m\u00e1s altos de la regi\u00f3n central de Palestina (fig 161).  Lucas afirma que trabaj\u00f3 en la \u00abregi\u00f3n contigua al Jord\u00e1n\u00bb, y que su predicaci\u00f3n en el desierto era el cumplimiento de la profec\u00ed\u00ada de Isa\u00ed\u00adas (Luk 3:3, 4).  Una raz\u00f3n para predicar cerca del Jord\u00e1n fue sin duda la presencia del r\u00ed\u00ado para los bautismos (cf Joh 3:23).  El poder de su mensaje queda demostrado en que sal\u00ed\u00adan multitudes de las ciudades y de los campos para escucharlo y ser bautizados por \u00e9l (Mat 3:5, 6; Mar 1:4, 5; Luk 3:7).  No s\u00f3lo su palabra llev\u00f3 frutos entre los jud\u00ed\u00ados de Judea, sino que los efectos de su mensaje se esparcieron por regiones m\u00e1s all\u00e1 de Palestina (Act 18:25; 19:3).  El cl\u00ed\u00admax y el comienzo de la declinaci\u00f3n del ministerio de Juan lleg\u00f3 el d\u00ed\u00ada del bautismo de Jes\u00fas (Joh 1:33).  Cuando el Se\u00f1or lo pidi\u00f3, Juan puso objeciones, afirmando que \u00e9l mismo necesitaba ser bautizado por Cristo, pero Jes\u00fas le inst\u00f3 a que realizara la ceremonia, \u00abporque as\u00ed\u00ad conviene que cumplamos toda justicia\u00bb (Mat 3:13-15).  Despu\u00e9s del bautismo, Juan vio al Esp\u00ed\u00adritu Santo en forma de paloma que descend\u00ed\u00ada sobre Jes\u00fas, y oy\u00f3 una voz del cielo que testificaba que era el Hijo de Dios (Mat 3:16, 17; Mar 1:9-11; Luk 3:21, 22; Joh 1:30-34).  \u00abEl d\u00ed\u00ada siguiente\u00bb Juan se\u00f1al\u00f3 a Cristo como el Cordero de Dios a quienes lo rodeaban (Joh 1:29).  M\u00e1s tarde, cuando repiti\u00f3 su declaraci\u00f3n, 2 de sus disc\u00ed\u00adpulos que hab\u00ed\u00adan escuchado sus palabras comenzaron a seguir a Jes\u00fas (vs 36-42), s\u00ed\u00admbolo del cambio que se producir\u00ed\u00ada en las multitudes que abandonar\u00ed\u00adan a Juan para seguir al nuevo Maestro (3:26).  En ning\u00fan momento fue mayor la grandeza de Juan que cuando algunos de sus disc\u00ed\u00adpulos vinieron a \u00e9l con el mensaje de que todos los hombres segu\u00ed\u00adan a Jes\u00fas.  Su respuesta mostr\u00f3 la m\u00e1s completa abnegaci\u00f3n y entrega a Dios: \u00abNo puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo&#8230;  Es necesario que \u00e9l crezca, pero que yo meng\u00fce\u00bb (Joh 3:2) .  Algunos meses, o tal vez un a\u00f1o o m\u00e1s despu\u00e9s del bautismo de Jes\u00fas, Herodes Antipas lo encarcel\u00f3, porque lo hab\u00ed\u00ada reprendido valientemente por abandonar a su esposa y casarse con su sobrina Herod\u00ed\u00adas, que era la esposa de su hermanastro Herodes Felipe (Mat 14:3, 4; Luk 3:19, 20).  Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de su encarcelamiento Juan envi\u00f3 a 2 de sus disc\u00ed\u00adpulos a Jes\u00fas para preguntarle si era el Mes\u00ed\u00adas o no.  Jes\u00fas les pidi\u00f3 que le contaran a Juan lo que hab\u00ed\u00adan visto y o\u00ed\u00addo: c\u00f3mo los enfermos sanaban, los muertos resucitaban y el evangelio era predicado a los pobres (Mat 11:2-6; Luk 7:18-23).  Despu\u00e9s de la partida de los mensajeros, Jes\u00fas pronunci\u00f3 un maravilloso paneg\u00ed\u00adrico de su precursor: Juan no era vacilante ni indeciso, como un junco movido en la direcci\u00f3n en que sopla el viento; no era un hombre de vestimenta y maneras palaciegas, sino un profeta, y mucho m\u00e1s que un profeta, a quien se le dio la tarea de anunciar la venida del Mes\u00ed\u00adas (Mat 11:7-18; Luk 7:24-35).  V\u00e9ase Herodes 3.  Tal vez unos 6 meses despu\u00e9s de este incidente Juan fue decapitado.  Su muerte se debi\u00f3 a las intrigas de Herod\u00ed\u00adas, que odiaba a Juan por haber reprendido los actos de Herodes en relaci\u00f3n con ella (Mar 6:19).  En ocasi\u00f3n del cumplea\u00f1os del gobernante, cuando \u00e9ste atend\u00ed\u00ada a algunos invitados importantes, Salom\u00e9, la hija de Herod\u00ed\u00adas y Felipe, bail\u00f3 ante ellos.  Su actuaci\u00f3n agrad\u00f3 tanto a Herodes que le ofreci\u00f3 lo que pidiera, hasta la mitad de su reino.  Salom\u00e9 consult\u00f3 con su madre, que le indic\u00f3 que pidiera la cabeza de Juan.  Esto turb\u00f3 a Herodes, porque lo respetaba y tem\u00ed\u00ada. 669 Sin embargo, consider\u00f3 que no pod\u00ed\u00ada dejar de cumplir su promesa; de modo que orden\u00f3 que el profeta fuera decapitado.  La orden se cumpli\u00f3 y la cabeza del Bautista fue presentada en una bandeja (Mat 14:3, 6-11; Mar 6:19-28).  El cuerpo de Juan fue sepultado por sus disc\u00ed\u00adpulos (Mat 14:12; Mar 6:29).  Cuando m\u00e1s tarde Herodes oy\u00f3 acerca de Jes\u00fas y de sus obras maravillosas, pens\u00f3 que era Juan resucitado de los muertos (Mat 14:1, 2; Mar 6:14, 16; Luk 9:7).  De acuerdo con Josefo, el encarcelamiento y la muerte de Juan ocurrieron en la fortaleza de Machaeros (Maquero), en Perca, al este del Mar Muerto.  292. Lugar en el r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n donde, de acuerdo con la tradici\u00f3n, Juan el Bautista bautizaba a sus conversos.  Los Rollos del Mar Muerto, descubiertos desde 1947, y las excavaciones en Qumr\u00e1n revelaron varios paralelos estrechos entre las costumbres y ense\u00f1anzas de la secta de Qumr\u00e1n y las de Juan el Bautista.  Como Juan, los miembros de la comunidad de Qumr\u00e1n, probablemente esenios, viv\u00ed\u00adan en el desierto de Jud\u00e1 y se negaban la mayor\u00ed\u00ada de las comodidades de la vida.  Cre\u00ed\u00adan en la separaci\u00f3n del mundo y en una vida de negaci\u00f3n propia para \u00abpreparar el camino del Se\u00f1or\u00bb citando, como lo hizo Juan, Isa 40:3 (1 QS viii.13-16; cf Mat 3:3). Practicaban lavamientos rituales en estanques, r\u00ed\u00ados y en el mar, y los novicios parecen haber sido sometidos a una especie de bautismo.  Sus creencias, reflejadas en sus libros, y sus expectativas del Mes\u00ed\u00adas y otras ense\u00f1anzas tambi\u00e9n muestran paralelismos con las de Juan.  Estos parecidos han sugerido que antes de su ministerio p\u00fablico Juan pudo haber sido miembro de la comunidad de Qumr\u00e1n y que, como tal, compart\u00ed\u00ada muchas de sus convicciones e ideales, pero que se hab\u00ed\u00ada separado de ellos y de su mundo cuando Dios lo llam\u00f3 a la obra p\u00fablica que preparar\u00ed\u00ada el camino para el ministerio de Jes\u00fas.  Bib.: FJ-AJ xviii.5.2; W. H. Brownlee, The Scrolls and the New Testament [Los rollos y el NT] (Nueva York, Harper, 1957), pp 33-35.  2.  Juan el Amado, hermano de Jacobo y uno de los hijos de Zebedeo y aparentemente de Salom\u00e9* (Mat 4:21; 27:56; cf Mar 15:40; 16:1; Joh 19:25; Act 12:1, 2).  El hecho de que 1o se mencione a Jacobo cuando aparecen juntos los nombres de los 2 disc\u00ed\u00adpulos implica que Juan era el menor de los dos.  Zebedeo y sus 2 hijos eran pescadores, y, quiz\u00e1, razonablemente pr\u00f3speros (Mar 1:19, 20).  Parece que Juan ingresa en la narraci\u00f3n de los Evangelios en Joh 1:35-40 como un disc\u00ed\u00adpulo an\u00f3nimo, entre la multitud que escuchaba a Juan el Bautista junto al Jord\u00e1n. En ese caso, \u00e9l y Andr\u00e9s, el hermano de Sim\u00f3n Pedro, fueron los primeros disc\u00ed\u00adpulos de Juan el Bautista en seguir a Jes\u00fas.  Aparentemente Juan fue con Jes\u00fas a Galilea, unos pocos d\u00ed\u00adas m\u00e1s tarde, y asisti\u00f3 a la boda en Cana\u00e1 (2:1-11).  Juan estuvo con Jes\u00fas en forma intermitente durante el a\u00f1o siguiente, el per\u00ed\u00adodo de su ministerio en Judea, pero tambi\u00e9n dedic\u00f3 parte de su tiempo a la pesca; pero cuando Jes\u00fas comenz\u00f3 su ministerio en Galilea, invit\u00f3 a Juan y a su hermano, y tambi\u00e9n a Pedro y a Andr\u00e9s, a ser disc\u00ed\u00adpulos permanentes (Luk 5:1-11).  Algunos meses m\u00e1s tarde, se cont\u00f3 entre los 12 elegidos para ser ap\u00f3stoles (Mat 10:2).  De aqu\u00ed\u00ad en adelante, estuvo asociado \u00ed\u00adntimamente con Jes\u00fas en sus labores.  Con Pedro y Jacobo fue miembro del c\u00ed\u00adrculo \u00ed\u00adntimo de Cristo.  Presenci\u00f3 la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo (Mar 5:37), estuvo presente en la transfiguraci\u00f3n (9:2) y tambi\u00e9n en el Getseman\u00ed\u00ad (14:33).  Demostr\u00f3 un esp\u00ed\u00adritu impetuoso en varias ocasiones, como cuando reprendi\u00f3 a algunos que trabajaban en nombre de Cristo pero no eran disc\u00ed\u00adpulos formales de Jes\u00fas (Luk 9:49), y cuando propuso pedir que bajara fuego del cielo para consumir a los habitantes de una aldea samaritana que no quiso recibir al Se\u00f1or (vs 52-561).  Revel\u00f3 ego\u00ed\u00adsmo al solicitar con su hermano los lugares de honor junto a Jes\u00fas en su reino futuro, pero tambi\u00e9n demostr\u00f3 celo y lealtad al declararse listo para enfrentar la muerte con su Maestro (Mat 20:20-24; Mar 10:35-41).  Durante su relaci\u00f3n con Jes\u00fas, Juan parece haberse entregado plenamente a la influencia suavizante y subyugadora del Salvador, y como resultado su car\u00e1cter fue transformado.  Aparentemente, entr\u00f3 en un compa\u00f1erismo mucho m\u00e1s profundo y rico con el Maestro que los dem\u00e1s ap\u00f3stoles (Joh 21:20).  En la \u00faltima Cena ocup\u00f3 un lugar junto a Cristo (13:23).  Cuando Jes\u00fas fue arrestado en el Getseman\u00ed\u00ad, lo sigui\u00f3 hasta el palacio del sumo sacerdote -donde parece que era conocido- y m\u00e1s tarde al Calvario (18:15; 19:26).  En la cruz, Jes\u00fas le confi\u00f3 a su madre Mar\u00ed\u00ada para que la cuidara con amor (19:27).  Temprano el domingo de ma\u00f1ana, al o\u00ed\u00adr que la tumba de Jes\u00fas estaba vac\u00ed\u00ada, Juan y Pedro 670 corrieron al sepulcro para investigar y llegaron  a ser testigos de que Jes\u00fas realmente hab\u00ed\u00ada resucitado por el orden de los pa\u00f1os mortuorios (20:1-10).  Juan estuvo presente la tarde del d\u00ed\u00ada de la resurrecci\u00f3n, cuando Jes\u00fas se apareci\u00f3 a los disc\u00ed\u00adpulos en el aposento alto, y tambi\u00e9n una semana m\u00e1s tarde (Luk 24:33-43; Joh 20:19-30; 1Co 15:5).  Form\u00f3 parte del grupo que fue a pescar y a quienes Jes\u00fas se les apareci\u00f3 a orillas del Mar de Galilea (Joh 1:1-7).  Despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n, Juan permaneci\u00f3 con los otros 10 disc\u00ed\u00adpulos en el aposento alto en Jerusal\u00e9n (Act 1:13), y posteriormente se uni\u00f3 a Pedro en las actividades misioneras en la ciudad (3:1).  A pesar de su encarcelamiento, ambos ap\u00f3stoles testificaron valientemente de su fe en Jes\u00fas (4:19).  M\u00e1s tarde Juan y Pedro fueron a Samaria para ayudar a Felipe (8:14).  Posiblemente estuvo entre los \u00abap\u00f3stoles y los ancianos que vivieron en Jerusal\u00e9n\u00bb  por muchos a\u00f1os (Act 16:4; G\u00e1. 2:9).  La tradici\u00f3n, apoyada por la implicaci\u00f3n de Rev 1:11 , sugiere que durante los \u00faltimos a\u00f1os de su vida Juan estuvo a cargo de las iglesias en la provincia romana del Asia Menor, con sede en Efeso.  Desde all\u00ed\u00ad fue exiliado por Domiciano a la isla de Patmos (v 9); seg\u00fan la tradici\u00f3n, Juan fue echado en un caldero de aceite hirviente, pero al no morir fue enviado a Patmos, aunque se cree que fue liberado cuando Nerva lleg\u00f3 a ser emperador en el 96 d.C. (v\u00e9anse las figs 402 y 403 con panoramas de Patmos).  De acuerdo con una tradici\u00f3n, Policarpo, Pap\u00ed\u00adas e Ignacio fueron disc\u00ed\u00adpulos de Juan.  Despu\u00e9s de su liberaci\u00f3n, de acuerdo con la tradici\u00f3n, vivi\u00f3 en Efeso y muri\u00f3 de vejez durante el reinado de Trajano (98-117 d.C.).  Hacia el fin de su vida, Juan escribi\u00f3 el Apocalipsis y tambi\u00e9n el Evangelio y las 3 ep\u00ed\u00adstolas que llevan su nombre.  3.  Juan Marcos, el autor del 2\u00c2\u00ba Evangelio, de acuerdo con el testimonio un\u00e1nime y fundamentado de la tradici\u00f3n cristiana temprana.  Tambi\u00e9n se lo llama Marcos* a secas.  Aparentemente, era ciudadano de Jerusal\u00e9n, porque su madre Mar\u00ed\u00ada ten\u00ed\u00ada su hogar en esa ciudad, hogar al que concurr\u00ed\u00adan los cristianos (Act 12:12; se ha conjeturado que el \u00abaposento alto\u00bb donde Jes\u00fas celebr\u00f3 la Pascua con  sus disc\u00ed\u00adpulos, y donde los creyentes se reunieron para esperar el Esp\u00ed\u00adritu Santo, se encontraba en la casa de Juan Marcos; Mt,  26:18; Mar 14:15; Luk 22:12; Act 1:13).  Como no se menciona a su padre, se supone que hab\u00ed\u00ada muerto; adem\u00e1s, era primo de Bernab\u00e9 (Col 4:10, BJ).  Se piensa que el joven que \u00able segu\u00ed\u00ada, cubierto el cuerpo con una s\u00e1bana\u00bb durante el arresto de Jes\u00fas era Juan Marcos (Mar 14: 51), pero no se puede demostrar que sea as\u00ed\u00ad.  Por cuanto Pedro lo llama su \u00abhijo\u00bb (1Pe 5:13), algunos sugieren que era un converso de ese ap\u00f3stol.  V\u00e9ase Mar\u00ed\u00ada 9.  Juan Marcos acompa\u00f1\u00f3 a Pablo y Bemab\u00e9 hasta Antioqu\u00ed\u00ada al regresar de Jerusal\u00e9n, adonde hab\u00ed\u00adan llevado una contribuci\u00f3n para los pobres de la iglesia (Act 11:28-30; 12:25).  Luego los acompa\u00f1\u00f3 como ayudante (Act 13:5) en su 1er viaje misionero.  Este viaje los llev\u00f3 a la isla de Chipre, donde predicaron el evangelio en las sinagogas jud\u00ed\u00adas.  Despu\u00e9s de su experiencia en Pafos con el hechicero Barjes\u00fas y Sergio Paulo, el proc\u00f3nsul romano (vs 6-12), los 3 navegaron hacia Perge, una ciudad en la parte continental del Asia Menor, en direcci\u00f3n noroeste desde Pafos.  En esa ciudad, abrumado por las dificultades y los contratiempos ya soportados, y previendo otros mayores, abandon\u00f3 a los hombres y regres\u00f3 a su casa en Jerusal\u00e9n (v 13).  Cuando Pablo y Bemab\u00e9 hac\u00ed\u00adan planes para un 2\u00c2\u00ba viaje misionero, Bernab\u00e9 insisti\u00f3 en que Juan Marcos los acompa\u00f1ara, pero Pablo no estuvo de acuerdo, sintiendo que, por cuanto los hab\u00ed\u00ada abandonado previamente, no pod\u00ed\u00adan depender de \u00e9l (15:36-38).  El resultado de esta diferencia de opini\u00f3n fue que Pablo y Bemab\u00e9 se separaron; Bernab\u00e9 tom\u00f3 a Marcos y fueron a la isla de Chipre (v 39).  Juan Marcos no aparece otra vez en el relato b\u00ed\u00adblico hasta que Pablo lo menciona en su carta a la iglesia de Colosas y en su carta a Filem\u00f3n, escritas durante su 1er encarcelamiento en Roma.  En ellas lo llama su \u00abcompa\u00f1ero de prisiones\u00bb y \u00abcolaborador\u00bb (Col 4:10; FLam_24); lo menciona otra vez durante su 2\u00c2\u00ba encarcelamiento.  Escribiendo a Timoteo, el ap\u00f3stol dice: \u00abToma a Marcos y tr\u00e1ele contigo, porque me es \u00fatil para el ministerio\u00bb (2 Tit 4:11).  Estas palabras muestran que se hab\u00ed\u00ada vindicado ante Pablo, y que hab\u00ed\u00ada demostrado ser un digno ministro del evangelio.  De acuerdo con una tradici\u00f3n, a Juan Marcos se lo envi\u00f3 m\u00e1s tarde a Egipto, donde fund\u00f3 la iglesia de Alejandr\u00ed\u00ada (de la cual fue su anciano dirigente), y sufri\u00f3 el martirio en ese pa\u00ed\u00ads durante las persecuciones de Ner\u00f3n.  La tradici\u00f3n tambi\u00e9n indica que, en su Evangelio, sirvi\u00f3 como int\u00e9rprete de Pedro.  Pap\u00ed\u00adas de Hier\u00e1polis, escribiendo c 140 d.C., registr\u00f3 una tradici\u00f3n de Juan el presb\u00ed\u00adtero de que \u00abMarcos, int\u00e9rprete de Pedro, escrib\u00ed\u00ada totalmente con diligencia cuantas cosas encomendaba a la memoria; pero, sin embargo, no expon\u00ed\u00ada ordenadamente los dichos y hechos del Se\u00f1or.  Pues \u00e9l nunca hab\u00ed\u00ada o\u00ed\u00addo ni seguido al Se\u00f1or.  Sino que hab\u00ed\u00ada vivido despu\u00e9s con 671 Pedro, como he dicho, el cual predicaba el evangelio para utilidad de los oyentes, no para tejer una historia de los discursos del Se\u00f1or.  Por ese motivo en nada falt\u00f3 Marcos, que escribi\u00f3 algunas cosas tal como las sacaba de la memoria.  Porque una sola cosa deseaba, a saber, no omitir nada de lo que hab\u00ed\u00ada o\u00ed\u00addo, ni agregar a ello alguna falsedad\u00bb.  Bib.: EC-HE iii.39.15.  4.  Dirigente jud\u00ed\u00ado que particip\u00f3 en el juicio contra Pedro y Juan despu\u00e9s de haber sanado al paral\u00ed\u00adtico junto a la Puerta La Hermosa del templo (Act 4:6).  Juan, Ep\u00ed\u00adstolas de.  Tres ep\u00ed\u00adstolas que pertenecen a las 7 ep\u00ed\u00adstolas \u00abgenerales\u00bb o \u00abuniversales\u00bb. En vista de que no est\u00e1 dirigida a ninguna iglesia o persona espec\u00ed\u00adfica, 1 Jn. es llamada \u00abep\u00ed\u00adstola general\u00bb.  Pero, siendo m\u00e1s precisos, 2 y 3 Jn. no son ep\u00ed\u00adstolas \u00abgenerales\u00bb, sino cartas privadas a miembros individuales de las iglesias en las que hab\u00ed\u00ada servido como pastor.  En los manuscritos griegos m\u00e1s antiguos existentes, los t\u00ed\u00adtulos de las 3 ep\u00ed\u00adstolas son sencillamente Io\u00e1nnou A (\u00abDe Juan 1\u00bb), Io\u00e1nnou B (\u00abDe Juan 2\u00bb) y Io\u00e1nnou C (\u00abDe Juan 3\u00bb).  I.  Autor.  El autor no se identifica en ninguna de las ep\u00ed\u00adstolas, pero la autor\u00ed\u00ada juanina ha sido confirmada desde los tiempos m\u00e1s tempranos, y las ep\u00ed\u00adstolas son citadas por muchos de los padres de la iglesia.  Policarpo, que se dice estuvo asociado con Juan, parece citar 1 Joh 4:3 en el cp 7 de su Ep\u00ed\u00adstola a los filipenses (escrita c 115 d.C.).  De acuerdo con el historiador eclesi\u00e1stico Eusebio, Pap\u00ed\u00adas (t c 163 d.C.) \u00abus\u00f3 testimonios de la primera ep\u00ed\u00adstola de Juan\u00bb. Escribiendo entre el 182 y el 188 d.C., Ireneo cita varios pasajes de las primeras 2 ep\u00ed\u00adstolas.  El Fragmento Muratoriano (escrito c 170 d.C.) atribuye tanto 1 Jn. como 2 Jn. al ap\u00f3stol Juan.  As\u00ed\u00ad, desde los tiempos m\u00e1s antiguos, la autenticidad y derecho de estas ep\u00ed\u00adstolas a un lugar en el canon est\u00e1 firmemente fijado.  La antigua tradici\u00f3n de la autor\u00ed\u00ada juanina es fortalecida adicionalmente por el parecido existente entre 1 Jn. y el Evangelio de Jn. en estilo, vocabulario, orden de las palabras, construcci\u00f3n gramatical y el paralelismo de ideas opuestas.  Por ejemplo, ambos comienzan con la designaci\u00f3n singular que Juan da a Cristo, el \u00abverbo\u00bb que procede del Padre (cf 1 Joh 1:1-3 con Joh 1:1-3, 14).  Los 2 expresan el deseo de que el \u00abgozo\u00bb de los receptores \u00absea cumplido\u00bb (cf 1 Joh 1:4 con Joh 16:24).  Ambos hablan de un \u00abmandamiento nuevo\u00bb (cf 1 Joh 2:8 con Joh 13:34) y se refieren a Jesucristo como \u00abla luz verdadera\u00bb (cf 1 Joh 2:8 con Joh 1:9).  Animan a los creyentes a que se amen \u00abunos a otros\u00bb (cf 1 Joh 3:11 con Joh 15:12).  Hablan de que los cristianos pasan \u00abde muerte a vida\u00bb (cf 1 Joh 3:14 con Joh 5:24).  Ambos se refieren al Esp\u00ed\u00adritu Santo como al \u00abEsp\u00ed\u00adritu de verdad\u00bb (cf 1 Joh 4:6 con Joh 14:17). Hablan de Dios como que envi\u00f3 \u00aba  su hijo unig\u00e9nito\u00bb al mundo (cf 1 Joh 4:9 con Joh 3:16), y declaran que la \u00abvida\u00bb se encuentra en \u00e9l (cf 1 Joh 5:11 con Joh 1:4).  Otras similitudes verbales entre las ep\u00ed\u00adstolas y el Evangelio se encuentran comparando 1 Joh 2:1 con Joh 14:16; 1 Joh 2:3 con Joh 14:15; 1 Joh 2:11 con Joh 12:35; 1 Joh 2:17 con Joh 8:35; 1 Joh 2:23 con Joh 15:23; 1 Joh 2:27 con Joh 14:26; 1 Joh 3:22 con Joh 8:29  Para notar los pares de ideas opuestas compare 1 Joh 3:14 con Joh 1:5; 1 Joh 2:9, 10 con Joh 12:25; 1 Joh 2:8 con Joh 5:24  Las pocas diferencias que existen entre el Evangelio y las cartas pueden ser f\u00e1cilmente atribuidas a la disparidad de contenido y de grado de organizaci\u00f3n.  Las semejanzas, por lejos, son mayores que las diferencias, un hecho que da un testimonio silencioso, pero impresionante en favor de la identidad del autor del Evangelio con el de las ep\u00ed\u00adstolas.  Este se identifica como uno de los ap\u00f3stoles que personalmente vio y oy\u00f3 a Cristo durante su ministerio terrenal (1 Joh 1:1; 2; 4:14; cf Joh 1:14), y afectuosamente se dirige a sus conversos como a \u00abhijitos\u00bb (1 Joh 2:1, 12, 18, 28; 3:7, 18; 4:4; 5:21), lo que implica que ten\u00ed\u00ada una edad avanzada cuando escribi\u00f3.  El Evangelio y las ep\u00ed\u00adstolas dan evidencia de haber sido escritas aproximadamente al mismo tiempo.  Aunque algunos cr\u00ed\u00adticos del s XIX d.C. asignaban ambos documentos a la \u00faltima parte del s II d.C., ahora casi todos concuerdan en que la evidencia de los manuscritos se\u00f1alan en forma concluyente al fin del s I d.C. como la \u00e9poca en que escribi\u00f3 las ep\u00ed\u00adstolas.  V\u00e9ase Juan, Evangelio de.  Bib.: EC-HE iii.24; I-AH iii.16.5, 8.  A. Primera ep\u00ed\u00adstola.  A pesar de que 1 Jn. no identifica en forma espec\u00ed\u00adfica a su autor, ni a su audiencia, ni el lugar en que se escribi\u00f3, ni su destino ni el tiempo en que se escribi\u00f3 -con lo que le faltan las caracter\u00ed\u00adsticas usuales de una carta griega-, evidencia una ep\u00ed\u00adstola.  Aparentemente, fue dirigida a creyentes con quienes el autor hab\u00ed\u00ada estado estrechamente asociado (2:1, 12, 18, 28; 3:7, 18; 4:4; 5:21).  Se sabe que el ap\u00f3stol pas\u00f3 los a\u00f1os finales de su ministerio en Efeso, como pastor de las iglesias cristianas de la provincia romana de Asia. Presumiblemente, esta ep\u00ed\u00adstola fue dirigida a esos creyentes.  Temas.  El autor escribe a sus hijos espirituales dando por sentado que est\u00e1n familiarizados 672 con los principios de la salvaci\u00f3n, y los amonesta a ponerlos en pr\u00e1ctica.  Como un pastor, enfatiza el amor -la preocupaci\u00f3n sol\u00ed\u00adcita por el bienestar y la felicidad de los dem\u00e1s- como la primera virtud cristiana.  Tal amor es el atributo b\u00e1sico de Dios (1 Joh 4:8) y  procede de Dios (v 7).  Dios envi\u00f3 a su Hijo para revelar este amor (v 10), y los creyentes deber\u00ed\u00adan amarse unos a otros (v 11).  Al hacerlo, testifican al mundo que conocen a Dios (v 8) y que est\u00e1n verdaderamente convertidos (vs 16, 20). El amor al mundo y el amor al Padre son mutuamente excluyentes (2:15-17).  Juan basa la urgencia de su llamado a poner en pr\u00e1ctica el principio del amor en su convicci\u00f3n ferviente de la inminencia del regreso de Cristo (v 18).  Ya es \u00abel \u00faltimo tiempo\u00bb, como lo demuestra la aparici\u00f3n de muchos \u00abanticristos\u00bb (v 18), que una vez fueron cristianos (v 19), pero que ahora niegan que Jes\u00fas de Nazaret es \u00abel Cristo\u00bb (es decir, el Mes\u00ed\u00adas predicho por los profetas antiguos).  Niegan que Jes\u00fas es el Hijo de Dios (v 22-24) y que la verdadera divinidad y la verdadera humanidad estuvieron unidas en una Persona: Jesucristo (1:1-3; 4:2-5, 14; 5:5, 20; cf Joh 3:16).  Estas ense\u00f1anzas her\u00e9ticas son id\u00e9nticas a las de los docetistas, que ense\u00f1aban que Cristo fue s\u00f3lo un fantasma, sin un cuerpo real; y a las de los seguidores de Cerinto, un protogn\u00f3stico judaizante que ense\u00f1aba que Jes\u00fas era hijo natural de Jos\u00e9 y Mar\u00ed\u00ada, y que el esp\u00ed\u00adritu de Cristo hab\u00ed\u00ada entrado en su cuerpo en ocasi\u00f3n del bautismo y se retir\u00f3 de \u00e9l antes de su muerte en la cruz.  As\u00ed\u00ad, la herej\u00ed\u00ada docetista negaba la verdadera humanidad de Cristo, mientras que la de Cerinto negaba su verdadera divinidad.  Por lo general se acepta que Juan escribi\u00f3 1 Jn. pensando espec\u00ed\u00adficamente en la herej\u00ed\u00ada docetista.  Contenido.  Despu\u00e9s de la introducci\u00f3n (1 Joh 1:1-4) en la que afirma la verdadera divinidad y humanidad de Cristo como la verdad central del evangelio, pasa a la importancia suprema de caminar en la luz, con lo que quiere decir la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de las verdades del evangelio a la vida diaria (1:5-2:6). Cuando el cristiano obedece los mandatos de Cristo puede saber si est\u00e1 \u00aben \u00e9l\u00bb.  En 2:7-14 presenta como evidencia de la obediencia a Cristo un amor abnegado por los hermanos.  Luego advierte contra los falsos maestros (2:15-28).  La \u00fanica seguridad del cristiano es aferrarse del evangelio que ha recibido para tener confianza cuando Cristo aparezca (v 28).  Los que aspiran a ser hijos de Dios procurar\u00e1n ser como Cristo en palabras y hechos, purificando as\u00ed\u00ad sus vidas, como Cristo es puro (2:28-3:24).  El deber para con Dios, dice Juan, se resume en creer en Jesucristo como Hijo de Dios y en amarse unos a otros como \u00e9l orden\u00f3 (3:23).  En 4:1-5:12 explica los principios mediante los cuales los cristianos pueden diferenciar a los maestros que ense\u00f1an la verdad de los que ense\u00f1an el error.  1\u00c2\u00aa prueba: si reconocen o niegan que \u00abJesucristo ha venido en carne\u00bb.  2\u00c2\u00aa prueba: si adhieren al evangelio como fue proclamado originalmente por los ap\u00f3stoles (4:6).  3\u00c2\u00aa prueba: si aman genuinamente a los miembros de la casa de Dios (vs 7, 8, 13, 20).  La vida eterna que Dios ha prometido est\u00e1 en su Hijo, y a menos que los hombres acepten a Jesucristo como tal no tienen acceso a ese don incalculable (5:11, 12).  En su conclusi\u00f3n (vs 13-21) Juan reafirma la importancia de aceptar a Jes\u00fas como el Hijo de Dios que vino a este mundo a dar vida eterna a los que creen en \u00e9l (v\u00e9ase CBA 7:641-644).  B. Segunda ep\u00ed\u00adstola.  Esta ep\u00ed\u00adstola tiene la forma de una carta privada dirigida a la \u00abse\u00f1ora elegida y a sus hijos \u00bb (2 Joh_1).  La semejanza del lenguaje y de las expresiones son evidencia de que 2 Jn. fue escrita por el mismo autor de 1 Jn. N\u00f3tese, por ejemplo, las siguientes expresiones: \u00abanticristo\u00bb en el v 7 (cf 1 Joh 2:18, 22; 4:3); \u00abandando en la verdad\u00bb (2 Joh_4; cf 1 Joh 1:6, 7); \u00abun nuevo mandamiento\u00bb (2 Joh_5; cf  1 Joh 2:8); \u00abque nos amemos unos a otros\u00bb (2 Joh_5; cf 1 Joh 3:11); \u00abtiene al Padre y al Hijo\u00bb (2 Joh_9; cf 1 Joh 5:12).  El pasaje de 2 Joh_5-7, 9, 12 puede estar basado en 1 Joh 1:4; 2:4, 5, 7, 18; 5:10-12; y si fuera as\u00ed\u00ad, indicar\u00ed\u00ada el orden en que fueron escritas las ep\u00ed\u00adstolas.  El autor se identifica sencillamente como \u00abel anciano\u00bb, un t\u00ed\u00adtulo apropiado para el ap\u00f3stol Juan, avanzado en a\u00f1os.  Acerca de la longitud, la 2\u00c2\u00aa ep\u00ed\u00adstola es del largo acostumbrado para una hoja de papiro que entonces se usaba.  En esta carta Juan habla del compa\u00f1erismo que une a los creyentes cristianos entre s\u00ed\u00ad (2 Joh_2), alaba a los receptores de la carta por su fidelidad y los exhorta a seguir en el amor de Cristo (vs 4-6).  Les advierte contra los falsos maestros y sugiere c\u00f3mo tratar a los herejes (vs 7-11).  La ep\u00ed\u00adstola concluye con la esperanza de que el autor y los receptores puedan pronto encontrarse otra vez (vs 12, 13; v\u00e9ase CBA 7:701, 702).  C. Tercera ep\u00ed\u00adstola.  Una comparaci\u00f3n entre esta ep\u00ed\u00adstola y la 2\u00c2\u00aa indica al mismo autor.  Es una carta personal dirigida a cierto Gayo,* un desconocido pero fiel creyente a quien Juan felicita por su hospitalidad hacia los ap\u00f3stoles y otros maestros viajeros.  La carta trata acerca del deber cristiano de ser hospitalarios 673 con los verdaderos maestros y a cuidarse de los falsos.  Como uno que se ha ditinguido por su hospitalidad hacia los predicadores itinerantes, Gayo apreciar\u00ed\u00ada el consejo que le da Juan.  Las tendencias cism\u00e1ticas de Di\u00f3trefes deben ser firmemente rechazadas.  Parece que fue un anciano en la iglesia o tuvo otro cargo importante que le daba la oportunidad de hablar contra Juan (vs 9, 10).  Adem\u00e1s, hab\u00ed\u00ada rehusado recibir a los predicadores visitantes y hab\u00ed\u00ada prohibido a los que estaban a su cargo hacerlo, llegando al punto de privarlos de la feligres\u00ed\u00ada en la iglesia (v 10).  Otras instrucciones que Juan recuerda tendr\u00e1n que aguardar, pues espera visitar pronto la iglesia a la que Gayo pertenece (vs 13, 14; v\u00e9ase CBA 7: 711, 712).  Juan, Evangelio de.  Cuarto de los Evangelios (v\u00e9ase CBA 5:869-872).  I.  Autor y Ambientaci\u00f3n.  Como los autores de los otros Evangelios, el escritor no se identifica directamente.  Se cree que \u00abaquel disc\u00ed\u00adpulo\u00bb de Joh 21:23, que se identifica en el v 20 como \u00abel disc\u00ed\u00adpulo a quien amaba Jes\u00fas\u00bb y en el v 24 como \u00abel disc\u00ed\u00adpulo que da testimonio de estas cosas, y escribi\u00f3 estas cosas\u00bb, se refiere a Juan el ap\u00f3stol; desde tiempos muy remotos la tradici\u00f3n cristiana lo atribuye un\u00e1nimemente a Juan.  Sobre la base de ciertos t\u00e9rminos caracter\u00ed\u00adsticos del gnosticismo como l\u00f3gos (\u00abverbo\u00bb, 1:1) y pler\u00ed\u2021ma (\u00abplenitud\u00bb, v 16), que aparecen en el Evangelio de Juan, algunos cr\u00ed\u00adticos del s XIX d.C. afirmaron que el 4\u00c2\u00ba Evangelio no podr\u00ed\u00ada haber sido escrito hasta la 2\u00c2\u00aa, mitad del s II d.C., en vista de la teor\u00ed\u00ada de que el gnosticismo no floreci\u00f3 hasta ese tiempo.  En consecuencia, los cr\u00ed\u00adticos llegaron a la conclusi\u00f3n de que el ap\u00f3stol Juan, que muri\u00f3 hacia fines del s I d.C., no podr\u00ed\u00ada haber sido su autor.  Adem\u00e1s, algunos cr\u00ed\u00adticos sostuvieron anteriormente que Juan refleja un estado de desarrollo del pensamiento cristiano que no se alcanz\u00f3 hasta mediados del s II o m\u00e1s tarde a\u00fan.  293. Ambos lados del papiro John Rylands que contiene un fragmento del Evangelio de Juan (de la 1\u00c2\u00aa mitad del s II d.C.).  Sin embargo, desde 1935 en adelante, una serie de notables descubrimientos obligaron a los cr\u00ed\u00adticos a abandonar su teor\u00ed\u00ada de una fecha tard\u00ed\u00ada para la composici\u00f3n del Evangelio de Juan.  Ese a\u00f1o se public\u00f3 un trocito de papiro, m\u00e1s peque\u00f1o que la palma de una mano, que conten\u00ed\u00ada porciones de Joh_18 (vs 31-33, 37, 38), conocido como papiro John Rylands 457 (fig 293) y designado com\u00fanmente como P52.  Las principales autoridades en papirolog\u00ed\u00ada concordaron en que ese fragmento debi\u00f3 haber sido escrito c 125 d.C., con lo que result\u00f3 ser una porci\u00f3n del manuscrito del NT m\u00e1s antiguo que se conoce.  El mismo a\u00f1o se descubrieron en Egipto fragmentos de una narraci\u00f3n evang\u00e9lica, desconocida hasta entonces, conocidos como papiro Egerton II.  La narraci\u00f3n conservada en estos fragmentos se parece tanto a los Evangelios can\u00f3nicos que parece obvio que el escritor tom\u00f3 de todos ellos para su trabajo.  Hay varios paralelos muy estrechos con pasajes bien separados del 4\u00c2\u00ba Evangelio como, por ejemplo, su versi\u00f3n de Jn 5:39: \u00abEscudri\u00f1\u00e1is las Escrituras; en ellas pens\u00e1is que ten\u00e9is vida, y ellas son las que dan testimonio de m\u00ed\u00ad\u00bb.  Los eruditos concuerdan en que estos fragmentos de un evangelio desconocido debieron haber sido escritos en Egipto antes de mediados del s II d.C., y que paralelos notables de los Evangelios can\u00f3nicos indican que los 4 circulaban en Egipto durante la 1\u00c2\u00aa mitad del s II d.C. Adem\u00e1s, en 1946 se encontr\u00f3 la gran biblioteca gn\u00f3stica de Nag Hamad\u00ed\u00ad* (Chenobosci\u00f3n*) en el Alto Egipto, con m\u00e1s de 40 obras diferentes en 13 tomos.  Estos manuscritos demostraron concluyentemente que ciertas opiniones anteriores acerca de los gn\u00f3sticos no son v\u00e1lidas, y que los t\u00e9rminos supuestamente gn\u00f3sticos del Evangelio de Juan eran de uso corriente en tiempos apost\u00f3licos.  Con estos descubrimientos todos los argumentos de una composici\u00f3n tard\u00ed\u00ada del Evangelio han desaparecido, y los eruditos cr\u00ed\u00adticos admiten que debi\u00f3 haber sido escrito hacia fines del s I d.C., lo que cae dentro de la \u00e9poca en que vivi\u00f3 el ap\u00f3stol.  Algunos todav\u00ed\u00ada vacilan en reconocer a Juan el ap\u00f3stol como su autor, y prefieren atribuirlo al presb\u00ed\u00adtero Juan o a alguna persona con ese nombre.  Pero queda en pie que los argumentos, que antes se usaron para demostrar que Juan el ap\u00f3stol no pudo haberlo escrito, fueron desacreditados.  La publicaci\u00f3n a partir de 674 1956 del papiro Bodmer II (designado como  P66), que contiene casi todo el 4\u00c2\u00ba Evangelio y  que los eruditos asignan a los a\u00f1os finales del  s II d.C. (es decir, s\u00f3lo unos 100 a\u00f1os despu\u00e9s de haberse escrito el Evangelio), revela un texto casi id\u00e9ntico al que nos ha llegado, lo que es una evidencia adicional del cuidado con que se copiaron las Escrituras.  II.  Tema.  Cuando Juan escribi\u00f3 su Evangelio, 3 grandes peligros acechaban la vida y la pureza de la iglesia.  1. La piedad decreciente (Rev 2:4).  2. La persecuci\u00f3n. 3. Las ense\u00f1anzas her\u00e9ticas acerca de la naturaleza de Cristo (1 Joh 2: 19, 26; v\u00e9ase Juan, Ep\u00ed\u00adstolas de [A Primera ep\u00ed\u00adstola], para una descripci\u00f3n de estas falsas ense\u00f1anzas).  III. Estilo literatio.  El 4\u00c2\u00ba Evangelio difiere de los 3 primeros, com\u00fanmente llamados sin\u00f3pticos, por su manera de tratar la narraci\u00f3n evang\u00e9lica.  Este Evangelio, que ha sido llamado: \u00abEl recuerdo amoroso del Amor encarnado\u00bb, es casi totalmente diferente en espectro y contenido de los Evangelios sin\u00f3pticos, pues es mucho m\u00e1s teol\u00f3gico que hist\u00f3rico en su enfoque.  Juan menciona s\u00f3lo un poco m\u00e1s de la cuarta parte de los incidentes del ministerio de Cristo que los registrados por los 4 Evangelios; y de ellos, casi un tercio no son referidos por los escritores sin\u00f3pticos.  De este modo, para la informaci\u00f3n del primer a\u00f1o y medio del ministerio de Jes\u00fas dependemos casi exclusivamente del 4\u00c2\u00ba Evangelio. La  menci\u00f3n sucesiva de las Pascuas y otras fiestas jud\u00ed\u00adas implica con fuerza que s\u00f3lo Juan, entre los evangelistas, sigue una secuencia estrictamente cronol\u00f3gica desde el principio al  fin, por la cual es posible determinar con razonable exactitud la duraci\u00f3n del ministerio de Jes\u00fas y la secuencia general de los acontecimientos.  Hablando en general, los incidentes de la vida de Cristo que Juan seleccion\u00f3 marcan puntos culminantes y crisis en el desarrollo de la misi\u00f3n divina, pero, en cada caso, muestra un mayor inter\u00e9s en la significaci\u00f3n del evento que en el evento mismo.  Esto se hace evidente en que, al informar de un incidente, dedica la mayor parte de sus comentarios a su significado, como se observa en los discursos del Salvador; informa de varios de ellos con considerable detalle (por ejemplo, Joh_6-8; 14-17).  Estos discursos se ocupan casi exclusivamente de la identidad de Jes\u00fas como el encarnado Hijo de Dios y del prop\u00f3sito de su misi\u00f3n terrenal.  Sobre este s\u00f3lido marco hist\u00f3rico de la vida y del ministerio de Jes\u00fas, del cual elige incidentes apropiados para su objetivo, Juan construye una argumentaci\u00f3n irrebatible destinada a demostrar que Jes\u00fas de Nazaret es en realidad el divino Hijo de Dios, el Mes\u00ed\u00adas de los profetas del AT (1:1-3, 14; 3:13-17; 4:29; 5:17-39; 17:3-5; 19:7. etc.; y  presumiblemente para refutar las ense\u00f1anzas her\u00e9ticas con respecto a la naturaleza de Cristo que hab\u00ed\u00adan ganado aceptaci\u00f3n durante las  \u00faltimas d\u00e9cadas del s I d.C.).  Juan declara francamente que el informe lo escribi\u00f3 para que sus lectores pudieran creer \u00abque Jes\u00fas es  el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo\u00bb tengan \u00abvida en su nombre\u00bb (Joh 20:31).  Podr\u00ed\u00ada haber contado mucho m\u00e1s (v 30) si lo hubiera considerado deseable y \u00fatil.  (Para un an\u00e1lisis del valor del 4\u00c2\u00ba Evangelio al facilitar una cronolog\u00ed\u00ada de la vida de Cristo, v\u00e9ase Jesucristo III.)  IV.  Contenido.  En su pr\u00f3logo, Juan presenta a Cristo como el Verbo de Dios encarnado (Joh 1:1-18).  Luego trata de los primeros d\u00ed\u00adas del ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas, desde su bautismo hasta la 1\u00c2\u00aa Pascua (1:19-2: 12).  Juan trata m\u00e1s extensamente los eventos de este per\u00ed\u00adodo del ministerio de Jes\u00fas (de la 1\u00c2\u00aa a la 2\u00c2\u00aa Pascuas; 2:13-5:47) que los eventos de su ministerio en Galilea (entre la 2\u00c2\u00aa y la 3\u00c2\u00aa Pascuas; cp 6); analiza, con cierto detenimiento, los incidentes de la 1\u00c2\u00aa Pascua (2:13-3:21) y de la 2\u00c2\u00aa Pascua (cp 5).  No dice nada del ministerio en Galilea (que ha sido cubierto muy ampliamente por los escritores sin\u00f3pticos), y s\u00f3lo cuenta el incidente que se\u00f1al\u00f3 su fin (el milagro de los panes y los peces) y el consiguiente an\u00e1lisis de su misi\u00f3n a la tierra (cp 6).  Otra vez Juan pasa por alto el per\u00ed\u00adodo en que Jes\u00fas se retir\u00f3 del ministerio p\u00fablico (que abarca los 6 meses despu\u00e9s de la 3\u00c2\u00aa Pascua, al fin de su ministerio en Galilea), pero anota con gran detalle ciertos hechos que ocurrieron durante su labor en Samaria y Perea (cps 7-11; aunque no dice nada del ministerio en s\u00ed\u00ad en esas provincias).  Los incidentes que eligi\u00f3 sucedieron todos en Jerusal\u00e9n o sus alrededores, y muestran a Jes\u00fas en conflicto con los dirigentes jud\u00ed\u00ados: en la fiesta de los Tabern\u00e1culos (7:2-10:21), la fiesta de la Dedicaci\u00f3n (10:22-42) y la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro (cp 11).  El  prop\u00f3sito obvio es trazar con mucho detalle los pasos mediante los cuales los dirigentes jud\u00ed\u00ados llegaron a condenar a Jes\u00fas y a rechazarlo como el Mes\u00ed\u00adas.  Dedica casi la mitad de su Evangelio a la semana de la crucifixi\u00f3n (12:1-19:42) y al per\u00ed\u00adodo posterior a la resurrecci\u00f3n.  La resurrecci\u00f3n misma es analizada en 20:1-18, y ciertas apariciones posteriores con bastantes detalles en 20:19-21:23.  Un breve ep\u00ed\u00adlogo declara su objetivo al escribir el Evangelio (vs 24, 25).  675<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>Yahv\u00e9h es favorable. Nombre de var\u00f3n.  1. J., por sobrenombre Gadd\u00ed\u00ad, el Afortunado, hijo de Matat\u00ed\u00adas, uno de los cinco hermanos macabeos, 1 M 2, 2. 2. J.  \u00c2\u00ae Hircano. 3. J. Bautista, hijo del sacerdote Zacar\u00ed\u00adas y de su esposa Isabel,  descendientes de Aar\u00f3n. Los esposos eran ancianos, e Isabel est\u00e9ril, cuando a Zacar\u00ed\u00adas se le apareci\u00f3 en el Templo el arc\u00e1ngel Gabriel, quien le dijo que sus ruegos hab\u00ed\u00adan sido o\u00ed\u00addos y le anunci\u00f3 que su esposa Isabel le dar\u00ed\u00ada un hijo al que deb\u00ed\u00adan poner por nombre J., el cual tendr\u00ed\u00ada el don de profec\u00ed\u00ada desde el seno de su madre. Como Zacar\u00ed\u00adas pidi\u00f3 una se\u00f1al, es decir, dud\u00f3 de las palabras del \u00e1ngel, qued\u00f3 mudo hasta el d\u00ed\u00ada en que ni\u00f1o fue circuncidado, a los ocho d\u00ed\u00adas de nacido, cuando se cumpli\u00f3 todo lo anunciado por el \u00e1ngel del Se\u00f1or, Lc 1, 5-25 y 59-66. De la ni\u00f1ez de J. Bautista  el Evangelio s\u00f3lo dice: \u2020\u0153El ni\u00f1o crec\u00ed\u00ada y su esp\u00ed\u00adritu se fortalec\u00ed\u00ada; vivi\u00f3 en los desiertos hasta el d\u00ed\u00ada de su manifestaci\u00f3n a Israel\u2020\u009d, Lc 1, 80.<\/p>\n<p>Esta manifestaci\u00f3n  es decir, la predicaci\u00f3n del Bautista comenz\u00f3, seg\u00fan Lucas, bajo Tiberio C\u00e9sar, emperador romano, bajo las tretarqu\u00ed\u00adas de Herodes Antipas, Filipo y Lisanias, hijos de Herodes el Grande, y el pontificado de Jos\u00e9, llamado Caif\u00e1s, Lc 3, 1-2. Juan recibi\u00f3 la palabra de Dios en el desierto \u2020\u0153y se fue por toda la regi\u00f3n del Jord\u00e1n, proclamando un bautismo de conversi\u00f3n para perd\u00f3n de los pecados\u2020\u009d; las gentes de Judea y de Jerusal\u00e9n, que acud\u00ed\u00adan, eran bautizadas por \u00e9l en el Jord\u00e1n, confesando sus pecados, Mc 1, 4-5. J. se presentaba ante las gentes como el Precursor del Mes\u00ed\u00adas, dec\u00ed\u00ada: \u2020\u0153Detr\u00e1s de m\u00ed\u00ad viene el que es m\u00e1s fuerte que yo; y no soy digno de desatarle, inclin\u00e1ndome, la correa de sus sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero \u00e9l os bautizar\u00e1 con Esp\u00ed\u00adritu Santo\u2020\u009d, Mt 3, 11; Mc 1, 6-8; Jn 1, 26; Hch 1, 5; 11, 16. A J. le fueron enviados, desde Jerusal\u00e9n,  sacerdotes y levitas para indagar qui\u00e9n era; J. respondi\u00f3 que no era ni el Cristo, ni El\u00ed\u00adas, ni ning\u00fan profeta, cit\u00f3 las palabras del profeta Isa\u00ed\u00adas, dijo que era \u2020\u0153la voz del que clama en el desierto: Rectificad el camino del Se\u00f1or\u2020\u009d, Is 40, 3; Mt 3, 3; Lc 3, 4-6; Jn 1, 19-23. Igualmente, se le acercaban los fariseos y los saduceos, a quienes calific\u00f3 de \u2020\u0153raza de v\u00ed\u00adboras\u2020\u009d, Mt 3, 7; Lc 3, 7; expresi\u00f3n despu\u00e9s usada por Jes\u00fas contra los miembros de estas sectas jud\u00ed\u00adas, Mt 12, 34; 23, 33.<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas se acerc\u00f3 a J. Bautista para ser bautizado  \u00e9ste dijo: \u2020\u0153He ah\u00ed\u00ad  el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo\u2020\u009d; y J. repite lo dicho antes, que Jes\u00fas es de quien habl\u00f3 que ven\u00ed\u00ada detr\u00e1s de \u00e9l, y da testimonio de Jes\u00fas: \u2020\u0153\u00e9se es el Elegido de Dios\u2020\u009d, Jn 1, 29-34. Tras el bautizo de Jes\u00fas, Mt 3, 13-17; Mc 1, 9-11; Lc 3, 21; Herodes Antipas hizo prender a J., lo encarcel\u00f3 y fue decapitado, porque le recrimin\u00f3 el haber tomado para s\u00ed\u00ad a Herod\u00ed\u00adas, la mujer de su hermano Filipo, hijo de Herodes el Grande y la princesa asmonea Mariamne II, le dec\u00ed\u00ada: \u2020\u0153No te es l\u00ed\u00adcito tenerla\u2020\u009d, Mt 14, 3-12; Mc 6, 17-29; Lc 3, 19-20.  4. Padre del ap\u00f3stol Sim\u00f3n Pedro, Jn 1, 42; 21, 15-17. En Mt 16, 17, es llamado Jon\u00e1s. 5. J. Evangelista, hijo de Zebedeo y hermano de Santiago el Mayor,  pescadores. En el mar de Galilea, estando en las faenas de pesca, J. fue uno de los primeros cuatro disc\u00ed\u00adpulos llamados por Jes\u00fas, Mc 1, 19-20.<\/p>\n<p>Seg\u00fan  algunas opiniones  su madre podr\u00ed\u00ada ser Salom\u00e9, una hermana de la Virgen Mar\u00ed\u00ada, mujer que le brind\u00f3 sus recursos econ\u00f3micos a Jes\u00fas, junto con otras mujeres, Mc 15, 40-41; Lc 8, 3. J. y su hermano fueron llamados por Jes\u00fas \u2020\u0153Boanerges\u2020\u009d, esto es, hijos de trueno, Mc 3, 17, tal vez por su temperamento fuerte, mostrado en aquel episodio en un pueblo samaritano donde fueron mal recibidos y los dos disc\u00ed\u00adpulos dijeron: \u2020\u0153Se\u00f1or, \u00bfquieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?\u2020\u009d, Lc 9, 51-56.<\/p>\n<p>Con Pedro y Santiago  J. era del grupo \u00ed\u00adntimo de disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas que estuvo en la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo, uno de los jefes de la sinagoga, el texto sagrado dice: \u2020\u0153Y no permiti\u00f3 que nadie lo acompa\u00f1ara,  a no ser Pedro, Santiago y J.\u2020\u009d, Mc 5, 37. Igualmente estos tres disc\u00ed\u00adpulos tuvieron el privilegio de estar en la Transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or, Mt 17, 1; Mc 9, 2; como lo corrobora Pedro en su ep\u00ed\u00adstola, 1 P 1, 16. En Getseman\u00ed\u00ad, cuando Jes\u00fas oraba en su agon\u00ed\u00ada, tambi\u00e9n estaban los tres disc\u00ed\u00adpulos Pedro, Santiago y J., Mt 26, 36-37; Mc 14, 33. En la \u00faltima Cena, en Jn 13, 22-23, se dice que J. estaba al lado de Jes\u00fas, literalmente \u2020\u0153en el seno de Jes\u00fas\u2020\u009d, y es \u2020\u0153el que Jes\u00fas amaba\u2020\u009d, expresi\u00f3n \u00e9sta que se repite cuando, ya en la cruz, Jes\u00fas se dirige a Mar\u00ed\u00ada y a J., \u2020\u0153al disc\u00ed\u00adpulo a quien amaba\u2020\u009d, y les dice, respectivamente: \u2020\u0153Mujer, ah\u00ed\u00ad tienes a tu hijo\u2020\u009d; \u2020\u0153Ah\u00ed\u00ad tienes a tu madre\u2020\u009d; y desde ese momento J. acogi\u00f3 a Mar\u00ed\u00ada en su  casa, Jn 19, 25-27. Cuando Mar\u00ed\u00ada Magdalena va de madrugada el domingo al sepulcro de Jes\u00fas, y ve que han quitado la piedra de la entrada, corre a avisar a Pedro y al otro disc\u00ed\u00adpulo, \u2020\u0153a quien Jes\u00fas quer\u00ed\u00ada\u2020\u009d,  quienes van hasta el sepulcro, pero Juan llega primero y lo encuentra vac\u00ed\u00ado, Jn 20, 1-10; cuando entr\u00f3 en el sepulcro, dice el texto, \u2020\u0153vio y crey\u00f3\u2020\u009d. Despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, cuando Jes\u00fas se aparece a sus disc\u00ed\u00adpulos a orillas del lago Tiber\u00ed\u00adades, tambi\u00e9n se dice de J. que es \u2020\u0153el disc\u00ed\u00adpulo a quien Jes\u00fas amaba\u2020\u009d, Jn 21, 7 y 20. Pedro, en esta oportunidad, le pregunt\u00f3 a Jes\u00fas qu\u00e9 ser\u00ed\u00ada de J., y Jes\u00fas respondi\u00f3: \u2020\u0153Si quiero que se quede hasta que yo venga, \u00bfqu\u00e9 te importa?\u2020\u009d. Entre los hermanos esta respuesta de Jes\u00fas hizo correr la voz de que J. no morir\u00ed\u00ada; pero Jes\u00fas no hab\u00ed\u00ada dicho a Pedro tal cosa, Jn 21, 22-23.<\/p>\n<p>En los Hechos de los Ap\u00f3stoles  a J. se le nombra tres veces al lado de Pedro: cuando se habla de la estancia donde viv\u00ed\u00adan los disc\u00ed\u00adpulos en Jerusal\u00e9n, Hch 1, 13; en los cap\u00ed\u00adtulos 3 y 4, cuando fueron al Templo, a la hora nona, donde encontraron un tullido al que curaron y Pedro dijo un discurso, tras el cual fueron detenidos y al d\u00ed\u00ada siguiente liberados; Pedro y J. fueron enviados a Samar\u00ed\u00ada, donde sus habitantes creyeron en el Se\u00f1or y se bautizaron por la predicaci\u00f3n de Felipe, para que recibieran el Esp\u00ed\u00adritu Santo, tras lo cual volvieron a Jerusal\u00e9n, habiendo evangelizado muchos pueblos de esta regi\u00f3n, Hch 8, 14-25. Pablo, en Ga 2, 9, dice que Santiago, Cefas y J. son las columnas de la Iglesia en Jerusal\u00e9n.   Al ap\u00f3stol J. se le considera como el autor del Evangelio que lleva su nombre, del Apocalipsis y de tres Ep\u00ed\u00adstolas. Al ap\u00f3stol J. se le llama com\u00fanmente el \u2020\u0153disc\u00ed\u00adpulo amado\u2020\u009d, \u2020\u0153el disc\u00ed\u00adpulo predilecto\u2020\u009d, por las razones ya anotadas antes; su s\u00ed\u00admbolo es el \u00e1guila.  6. J., por sobrenombre  \u00c2\u00ae Marcos, compa\u00f1ero de Pablo y de su primo Bernab\u00e9, en el primer viaje misionero del Ap\u00f3stol, a quien la tradici\u00f3n considera como el autor del segundo Evangelio.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(gr., Ioannes; heb., Yohanan, Jehovah ha sido misericordioso).<br \/>\n1.  El padre de Sim\u00f3n Pedro, seg\u00fan BA (Joh 1:42; Joh 21:15, Joh 21:17. En la mayor\u00ed\u00ada de las Biblias en castellano es Jon\u00e1s, as\u00ed\u00ad en RVA).<br \/>\n2.  Un familiar de An\u00e1s, uno de los sacerdotes que interrogaron a Pedro y a Juan sobre el porqu\u00e9 estaban predicando acerca de Jes\u00fas (Act 4:6). Ver JUAN EL APOSTOL; Ver JUAN EL BAUTISTA; Ver MARCOS, JUAN.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(Yahweh ha sido propicio).<\/p>\n<p> 1- Juan el Ap\u00f3sto: Hijo de Zebedeo y de Salom\u00e9: (Mat 4:21, Mat 27:56, Mar 15:40, Hec 12:1).<\/p>\n<p> &#8211; Escribi\u00f3 3 Ep\u00ed\u00adstolas, el Apocalipsis, y el Cuarto Evangelio, el \u00faltimo Libro escrito de la Biblia, cuando ten\u00ed\u00ada unos 100 a\u00f1os, hacia el a\u00f1o 100.<\/p>\n<p> &#8211; De Galilea, hermano de Santiago, era pescador, Mar 1:19-20.<\/p>\n<p> &#8211; El Bautista lo mando a que fuera con Cristo, Jua 1:35.<\/p>\n<p> &#8211; Llamado a ser Ap\u00f3stol, Mar 1:19-20.<\/p>\n<p> &#8211; Uno de los 3 \u00ed\u00adntimos de Jes\u00fas, con Pedro y Santiago; en la resurreci\u00f3n de la hija de Jairo: (Mar 5:37), en la Transfiguraci\u00f3n: (Mt.17); en Getseman\u00ed\u00ad: (Mat 26:37).<\/p>\n<p> &#8211; Apoy\u00f3 su cabeza sobre Jes\u00f3s, en la \u00faltima cena, Jua 13:25.<\/p>\n<p> &#8211; Estuvo junto a la cruz, Jn.19.<\/p>\n<p> &#8211; Recibi\u00f3 a Mar\u00ed\u00ada en su casa, despu\u00e9s de muerto Jes\u00fas, Jua 19:27.<\/p>\n<p> &#8211; Con Pedro, en Hec 3:1 a 4:22, 8:14.<\/p>\n<p> 2- Juan el Bautista: Hijo de Zacar\u00ed\u00adas e Isabe: (Lc. 1).<\/p>\n<p> &#8211; Fue el precursor de Jes\u00fas: (Is.40, Lc.3).<\/p>\n<p> &#8211; El m\u00e1s grande de los profetas,  Luc 7:38.<\/p>\n<p> &#8211; Bautiz\u00f3 a Jesus, Mt.3, Mc.l, Lc.3.<\/p>\n<p> &#8211; Anunci\u00f3 a Jes\u00fas como el Mes\u00ed\u00adas, el Cordero de Dios, Jn.124-42.<\/p>\n<p> &#8211; Encarcelado y ejecutado por Herodes Agripa, Mat 14:6-12, Mar 6:17-28.<\/p>\n<p> 3- Juan Marcos: San Marcos, el autor del segundo Evangelio: (Firm\u00f3 Marcos en su Evangelio, porque era un nombre romano, y su Evangelio iba dirigido especialmente a los romanos).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>(Derivado griego del hebreo Yohanan -\u2020\u0153Jehov\u00e1 ha hecho gracia\u2020\u009d). Nombre de personas del NT.<\/p>\n<p>1.     Juan el Bautista. El Se\u00f1or Jesucristo evalu\u00f3 la persona de J. el B. diciendo que \u2020\u0153entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro profeta mayor\u2020\u009d que \u00e9l (Mat 11:11). Hijo del sacerdote \u2020\u00a2Zacar\u00ed\u00adas y su mujer \u2020\u00a2Elisabet, J. el B. se cri\u00f3 \u2020\u0153en lugares desiertos hasta el d\u00ed\u00ada de su manifestaci\u00f3n a Israel\u2020\u009d (Luc 1:80). Esto, junto con otros factores, hacen especular a muchos que quiz\u00e1s J. el B. fue criado por la secta de los \u2020\u00a2esenios, que floreci\u00f3 especialmente en el desierto de Judea. Su forma de vida posterior, sus ense\u00f1anzas y pr\u00e1cticas asc\u00e9ticas y el uso que hizo del bautismo contribuyen a esta especulaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Como sus padres eran de edad avanzada, algunos piensan que quiz\u00e1s sus padres murieron cuando J. el B. era todav\u00ed\u00ada muy ni\u00f1o. Era de la l\u00ed\u00adnea sacerdotal y eso le hac\u00ed\u00ada un candidato potencial para la secta, que ten\u00ed\u00ada la costumbre de criar ni\u00f1os hu\u00e9rfanos. No existe ninguna prueba para adoptar como definitiva esa teor\u00ed\u00ada. Josefo, que conoc\u00ed\u00ada bien a los esenios porque anduvo entre ellos, da testimonio hist\u00f3rico de la vida de J. el B., pero no lo menciona espec\u00ed\u00adficamente en relaci\u00f3n con la secta. Sin embargo, cuando este historiador comenta los acontecimientos alrededor de la muerte de J. el B. dice de \u00e9l: \u2020\u0153Juan era un hombre bueno y exhortaba a los jud\u00ed\u00ados a vivir vidas justas&#8230;. Juan ense\u00f1aba que el bautismo no debe ser empleado para obtener el perd\u00f3n por los pecados cometidos, sino como una consagraci\u00f3n del cuerpo, implicando que el alma ya quedaba purificada por una conducta apropiada&#8230;\u2020\u009d Hay que entender que con estas palabras Josefo trata de interpretar la doctrina de J. el B. Y si tenemos en cuenta que quien habla es un historiador y no un te\u00f3logo debemos concluir que lo que Josefo entendi\u00f3, aunque no exacto, fue una aproximaci\u00f3n bastante buena a lo que realmente ense\u00f1\u00f3 J. el B., quien se preocupaba por decir \u2020\u0153a las multitudes que sal\u00ed\u00adan para ser bautizadas por \u00e9l\u2020\u009d que lo importante era hacer \u2020\u0153frutos dignos de arrepentimiento\u2020\u009d (Luc 3:7-8). Esos frutos ten\u00ed\u00adan consecuencias sociales inmediatas: \u2020\u0153El que tiene dos t\u00fanicas, d\u00e9 al que no tiene; y el que tiene qu\u00e9 comer, haga lo mismo\u2020\u009d, dec\u00ed\u00ada a todos (Luc 3:11). A los empleados p\u00fablicos requer\u00ed\u00ada: \u2020\u0153No exij\u00e1is m\u00e1s de lo que os est\u00e1 ordenado\u2020\u009d (Luc 3:13). Y a los soldados: \u2020\u0153No hag\u00e1is extorsi\u00f3n a nadie, ni calumni\u00e9is; y contentaos con vuestro salario\u2020\u009d (Luc 3:14).<\/p>\n<p>J. el B. andaba \u2020\u0153vestido de pelo de camello, y ten\u00ed\u00ada un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y com\u00ed\u00ada langostas y miel silvestre\u2020\u009d (Mar 1:6). De su vida asc\u00e9tica el mismo Se\u00f1or Jes\u00fas dio testimonio cuando dijo: \u2020\u0153Porque vino Juan, que ni com\u00ed\u00ada ni beb\u00ed\u00ada, y dicen: Demonio tiene\u2020\u009d (Mat 11:18). Dijo tambi\u00e9n que la gente no hab\u00ed\u00ada salido al desierto para ver \u2020\u0153a un hombre cubierto de vestiduras delicadas\u2020\u009d (Mat 11:8). Este ascetismo fue continuado por sus disc\u00ed\u00adpulos (Mar 2:18). Mar\u00ed\u00ada, la madre del Se\u00f1or y la madre de J. el B. eran parientes (Luc 1:36), pero \u00e9l no conoci\u00f3 al Se\u00f1or Jes\u00fas hasta el momento en que se encuentran a orillas del Jord\u00e1n cuando ya J. el B. ten\u00ed\u00ada alg\u00fan tiempo ejerciendo su ministerio y el Se\u00f1or Jes\u00fas estaba a punto de comenzar el suyo (Jua 1:33). Lo principal del ministerio de J. el B. no era el bautismo, sino el anuncio de aquel que vendr\u00ed\u00ada detr\u00e1s de \u00e9l. No pretende en ning\u00fan momento saber todas las implicaciones espirituales de su ministerio. En efecto, cuando le preguntaron si \u00e9l era \u2020\u00a2El\u00ed\u00adas, dijo que no. Sin embargo, m\u00e1s tarde el Se\u00f1or dijo que J. el B. era el El\u00ed\u00adas cuyo advenimiento se hab\u00ed\u00ada prometido (Mar 9:11-13; Mal 4:5). Pero J. el B. anuncia que serv\u00ed\u00ada de heraldo al \u2020\u0153Cordero de Dios que quita el pecado del mundo\u2020\u009d (Jua 1:29), y que \u00e9se bautizar\u00ed\u00ada \u2020\u0153en Esp\u00ed\u00adritu Santo y fuego\u2020\u009d (Mat 3:11). En ning\u00fan momento ofrece una explicaci\u00f3n sobre una forma de conjunci\u00f3n de ambas cosas. La orden que hab\u00ed\u00ada recibido de Dios era que cuando viera descender el Esp\u00ed\u00adritu \u2020\u0153y que permanece sobre \u00e9l\u2020\u009d, ese es \u2020\u0153el que bautiza con el Esp\u00ed\u00adritu Santo\u2020\u009d. Por eso, cuando el Se\u00f1or Jes\u00fas viene a \u00e9l y ve al Esp\u00ed\u00adritu descender en forma de paloma, dio testimonio de que \u00e9ste era \u2020\u0153el Hijo de Dios\u2020\u009d (Jua 1:19-34). Pero J. el B. no ten\u00ed\u00ada toda la luz. No lo sab\u00ed\u00ada todo. Y cuando Herodes lo hace preso, en un momento de confusi\u00f3n envi\u00f3 \u2020\u0153dos de sus disc\u00ed\u00adpulos\u2020\u009d a preguntar al Se\u00f1or: \u2020\u0153\u00bfEres t\u00fa el que hab\u00ed\u00ada de venir, o esperaremos a otro?\u2020\u009d (Luc 7:18-20).<br \/>\nJosefo dice que la prisi\u00f3n y muerte de J. el B. se debi\u00f3 a que Herodes se alarm\u00f3 porque su elocuencia podr\u00ed\u00ada llevar a una rebeli\u00f3n, los Evangelios dan testimonio de que la verdadera raz\u00f3n fue otra. Ciertamente \u2020\u0153 \u2020\u00a2Herodes tem\u00ed\u00ada a Juan, sabiendo que era hombre justo y santo, y le guardaba a salvo; y oy\u00e9ndole, se quedaba muy perplejo, pero le escuchaba de buena gana\u2020\u009d (Mar 6:16-29). Lo hab\u00ed\u00ada encarcelado en la fortaleza de Macaronte para protegerle de la persecuci\u00f3n de \u2020\u00a2Herod\u00ed\u00adas. La causa del odio de \u00e9sta era que J. el B. le dec\u00ed\u00ada a Herodes: \u2020\u0153No te es l\u00ed\u00adcito tener la mujer de tu hermano\u2020\u009d (Mar 6:18). Herod\u00ed\u00adas se hab\u00ed\u00ada divorciado de \u2020\u00a2Felipe, para casarse con su medio hermano Herodes. J. el B. le dec\u00ed\u00ada que eso no estaba permitido, seguramente bas\u00e1ndose en Lev 18:16 (\u2020\u0153La desnudez de la mujer de tu hermano no descubrir\u00e1s; es la desnudez de tu hermano\u2020\u009d). Desafortunadamente, en medio de una fiesta Herodes prometi\u00f3 a la hija de Herod\u00ed\u00adas complacerle en cualquier petici\u00f3n que hiciera. \u00e9sta, aconsejada por su madre, pidi\u00f3 la cabeza de J. el B. Herodes, \u2020\u0153se entristeci\u00f3\u2020\u009d (Mat 14:9), pero cumpli\u00f3 la promesa. M\u00e1s tarde, cuando oy\u00f3 la fama del Se\u00f1or Jes\u00fas dijo: \u2020\u0153Este es J. el B.; ha resucitado de los muertos, y por eso act\u00faan en \u00e9l estos poderes\u2020\u009d (Mat 14:2).<\/p>\n<p>2.     Juan, el ap\u00f3stol. \u2020\u0153El disc\u00ed\u00adpulo a quien [Jes\u00fas] amaba\u2020\u009d (Jua 13:23; Jua 19:26) era natural de Betsaida. Hijo de \u2020\u00a2Zebedeo (Mat 4:21), un empresario de la pesca en el mar de Galilea. Su madre se llamaba \u2020\u00a2Salom\u00e9 (Mat 27:55-56). Junto con su hermano \u2020\u00a2Jacobo y otros obreros trabajaba en el negocio de su padre (Mar 1:19-20). Pertenec\u00ed\u00ada a una clase acomodada, pues su madre era una de las que, cuando el Se\u00f1or Jes\u00fas \u2020\u0153estaba en Galilea, le segu\u00ed\u00adan y le serv\u00ed\u00adan\u2020\u009d (Mar 15:40-41), junto con \u2020\u0153otras muchas que le serv\u00ed\u00adan de sus bienes\u2020\u009d (Luc 8:3). El hecho de que fuera un \u2020\u0153conocido del sumo sacerdote\u2020\u009d y que pudiera entrar en el patio de su casa y hacer pasar a Pedro la noche del juicio del Se\u00f1or, parece confirmar esa idea (Jua 18:15).<\/p>\n<p>Antes de conocer al Se\u00f1or Jes\u00fas, J. fue disc\u00ed\u00adpulo de \u2020\u00a2Juan el Bautista. El Se\u00f1or le encontr\u00f3, junto con Jacobo, en la barca de su padre, mientras \u2020\u0153remendaban las redes\u2020\u009d y les llam\u00f3 (Mar 1:19-20). De todos los disc\u00ed\u00adpulos de Cristo, tres eran los que formaban el c\u00ed\u00adrculo \u00ed\u00adntimo: Pedro, Jacobo y J. A estos tres permiti\u00f3 el Se\u00f1or que presenciaran la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo (Mar 5:37-43). De igual manera, fueron ellos quienes le acompa\u00f1aron en el monte de la transfiguraci\u00f3n (Mar 9:2-9) y en el huerto de Getseman\u00ed\u00ad (Mar 14:33-40). Estos privilegios quiz\u00e1s llevaron a Salom\u00e9, la madre de J. y Jacobo, a quienes el Se\u00f1or llamaba \u2020\u0153Boanerges, esto es, hijos del trueno\u2020\u009d (Mar 3:17), a pedir al Se\u00f1or que en su reino sus dos hijos se sentaran en lugares de honor (\u2020\u0153&#8230; uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda\u2020\u009d). El Se\u00f1or respondi\u00f3 que eso no lo pod\u00ed\u00ada dar \u00e9l, pues era decisi\u00f3n del Padre. Al o\u00ed\u00adr las pretensiones de la familia de Zebedeo, los otros disc\u00ed\u00adpulos \u2020\u0153se enojaron contra los dos hermanos\u2020\u009d ( Mat 20:20-24). El Se\u00f1or encomend\u00f3 a Pedro y a J. que prepararan el cordero de lo que ser\u00ed\u00ada la \u00faltima pascua (Luc 22:8) y en la cena, J. \u2020\u0153estaba recostado cerca del pecho de Jes\u00fas\u2020\u009d, por lo cual Pedro le hizo se\u00f1as para que preguntara al Maestro qui\u00e9n era el que le iba a entregar. El Se\u00f1or le dijo: \u2020\u0153A quien yo diere el pan mojado, aqu\u00e9l es\u2020\u009d, y as\u00ed\u00ad se\u00f1al\u00f3 a \u2020\u00a2Judas (Jua 13:23-26).<br \/>\nla hora de la crucifixi\u00f3n, el \u00fanico disc\u00ed\u00adpulo que se menciona como cerca de la cruz fue J., a quien Cristo encomend\u00f3 que cuidara de su madre (\u2020\u0153He ah\u00ed\u00ad tu madre\u2020\u009d [Jua 19:26-27]). Pedro y J., tras o\u00ed\u00adr el testimonio de Mar\u00ed\u00ada Magdalena, que hab\u00ed\u00ada encontrado vac\u00ed\u00ado el sepulcro, se dirigieron all\u00ed\u00ad corriendo. J. \u2020\u0153corri\u00f3 m\u00e1s aprisa que Pedro, y lleg\u00f3 primero al sepulcro\u2020\u009d (Jua 20:1-8). Tambi\u00e9n estuvo cuando el Se\u00f1or se manifest\u00f3 en el mar de Galilea con una pesca milagrosa (Jua 21:1-25). Nuevamente aparecen juntos Pedro y J. en Hch 3:1-11 cuando, subiendo al \u2020\u00a2templo a orar, curaron a un cojo de nacimiento. \u2020\u0153Jacobo, Cefas y J&#8230;. eran considerados como columnas\u2020\u009d de la iglesia de Jerusal\u00e9n, seg\u00fan dice Pablo en Gal 2:9.<br \/>\nvivi\u00f3 una larga vida, y termin\u00f3 sus d\u00ed\u00adas en la ciudad de \u00e9feso. Ireneo, que fue obispo de Lyon en el a\u00f1o 177 d.C., da testimonio de que escribi\u00f3 o hizo escribir su Evangelio durante su estancia en la mencionada ciudad asi\u00e1tica. En tiempos de Domiciano, fue deportado a la isla de \u2020\u00a2Patmos, donde escribi\u00f3 el \u2020\u00a2Apocalipsis. En la tradici\u00f3n cristiana se llama a J. \u2020\u0153el divino\u2020\u009d, o \u2020\u0153el te\u00f3logo\u2020\u009d.<\/p>\n<p>3.     Juan el sacerdote. Uno de los que interrogaron a Pedro y Juan despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s (Hch 4:6).<\/p>\n<p>.     Juan Marcos. \u2020\u00a2Marcos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG HOMB HONT<\/p>\n<p>ver, EL\u00ed\u008dAS, SANTIAGO, MARCOS<\/p>\n<p>vet, (gr. \u00ab&#8216;loannes\u00bb, del heb. \u00abY\u00f5h\u00e3n\u00e3n\u00bb: \u00abJehov\u00e1 ha hecho gracia\u00bb). Dignatario jud\u00ed\u00ado. Junto con An\u00e1s, Caif\u00e1s, Alejandro y todas las otras personalidades de la familia del sumo sacerdote, a la que posiblemente pertenec\u00ed\u00ada, hizo comparecer a Pedro y Juan, que tuvieron que dar cuentas de su predicaci\u00f3n (Hch. 4:6).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>Del hebreo yohanan (Yahveh es -o ha dado- gracia) es el \u00abevangelio espiritual\u00bb (Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada), representado en las artes figurativas por el \u00e1guila (cf. Ez 1,10. 10,14 y &#8211; Ap 4,6b7), para expresar su peculiar penetraci\u00f3n teol\u00f3gica y m\u00ed\u00adstica del mensaje cristiano. El vocabulario es limitado, pero denso y eficaz. La lengua griega, correcta y de f\u00e1cil lectura. El estilo, fluido y convincente, gracias entre otras cosas a sus numerosos di\u00e1logos. El texto del cuarto evangelio goza del testimonio manuscrito m\u00e1s antiguo que poseemos del Nuevo Testamento: el papiro Ryland (PS2 , conservado en la John Ryland&#8217;s Library de Manchester descubierto en Egipto y publicado por C. H. Roberts en 193-5); contiene Jn 18,31-33.37-38 y se remonta a los a\u00f1os 120- 130 de nuestra era. Esto permite datar la redacci\u00f3n definitiva de nuestro texto no m\u00e1s tarde del \u00faltimo decenio del siglo 1.<\/p>\n<p>Seg\u00fan recientes estudios hist\u00f3ricocr\u00ed\u00adticos, el libro se fue formando dentro de una \u00abescuela jo\u00e1nea\u00bb (a la que pertenecen tambi\u00e9n 1 -3 Jn y Ap); en su origen estar\u00ed\u00ada el ap\u00f3stol Juan, uno de los dos hijos de Zebedeo y pescador del lago de Tiber\u00ed\u00adades, inspirador original y autorizado de la tradici\u00f3n jo\u00e1nea (m\u00e1s que su autor literario, como quiere la tesis tradicional que se remonta a Ireneo, en el siglo n). De esta escuela eran miembros tanto el evangelista como el redactor final (cc. 15-17 y 21; cf. 14,31c y 20,30-31), que trabajaron ordinariamente con un material propio.<\/p>\n<p>Su ambiente cultural-teol\u00f3gico de origen parece estar ligado a una tradici\u00f3n cristiana m\u00e1s bien marginal (respecto a la petrina, 20,1-10), cerca de las corrientes gn\u00f3stico-bautistas del juda\u00ed\u00adsmo palestino y samaritano del finales del siglo 1. Escrito en Asia Menor (en Efeso, seg\u00fan la tradici\u00f3n), nuestro evangelio parece estar destinado a unos judeocristianos en crisis de identidad en medio de aquel ambiente (20,30-31), perseguidos adem\u00e1s por el juda\u00ed\u00adsmo oficial (9,22; 16,2).<\/p>\n<p>El cuarto evangelio se presenta inmediatamente como muy original respecto a los otros tres, los sin\u00f3pticos: por su cronolog\u00ed\u00ada (tres fiestas pascua les, en vez de una; la crucifixi\u00f3n-muerte de Jes\u00fas el 14 de Nis\u00e1n, en vez de la \u00faltima cena), por la geograf\u00ed\u00ada (predominio del ambiente judeojerosolimitano, en lugar del galileo), por las obras (pocos milagros-signos en vez de muchos milagros-prodigios) y por la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas (revelaci\u00f3n de s\u00ed\u00ad mismo como Hijo de Dios, m\u00e1s bien que anuncio del Reino de Dios; largos discursos construidos en torno a im\u00e1genes, en vez de discursos generalmente breves y de par\u00e1bolas). Los puntos en com\u00fan con los sin\u00f3pticos o con cada uno de ellos (en particular con Lucas), tanto por los relatos como por los dichos o las im\u00e1genes, se explican por contactos a nivel de tradici\u00f3n oral, as\u00ed\u00ad como porque el cuarto evangelista consigue a menudo insertar detalles in\u00e9ditos.<\/p>\n<p>La composici\u00f3n del cuarto evangelio  ha sido elaborada de maneras distintas seg\u00fan los criterios que se han seguido : num\u00e9ricos, simb\u00f3licos, tem\u00e1ticos, dram\u00e1ticos, cronol\u00f3gicos, geogr\u00e1ficos, estructuralistas&#8230; De todas formas parece imponerse una distribuci\u00f3n global en dos partes, con un pr\u00f3logo y un ep\u00ed\u00adlogo. El Pr\u00f3logo (11,1-18), un contrapunto r\u00ed\u00adtmico entre las figuras de Jes\u00fas y del Bautista en beneficio de Jes\u00fas-Hijo, que da su vida a los creyentes haci\u00e9ndoles participar de su filiaci\u00f3n divina (cf. los vers\u00ed\u00adculos centrales 12-13; este tema se repite en forma de inclusi\u00f3n en 20,30-31). El Libro de los signos (1,1912,50), en donde Jes\u00fas lleva a cabo el juicio entre los que creen en \u00e9l como Cristo e Hijo del Padre y reciben el don de la vida nueva (1,19-6,71) y los que se niegan a creer y se ponen de parte de la muerte (cc. 7-12). La Hora de Jes\u00fas (cc. 13-20) presenta su muerte como obediencia al Padre, obra redentora y fuente de amor para la vida de los disc\u00ed\u00adpulos (cc. 13- 17; los \u00abdiscursos de despedida\u00bb) y narra la \u00abmuerte gloriosa\u00bb de Jes\u00fas, dador de su Esp\u00ed\u00adritu vivificante (cc. 18-20). El Ep\u00ed\u00adlogo (c. 21) habla de la misi\u00f3n en acto de los disc\u00ed\u00adpulos que pueden obrar eficazmente s\u00f3lo gracias a la presencia en medio de ellos del Crucificado-Resucitado, modelo de servicio hasta el don de s\u00ed\u00ad. La reflexi\u00f3n teol\u00f3gica de conjunto gira de este modo en tomo a dos grandes temas: el misterio de la persona de Jes\u00fas y &#8211; el misterio de su muerte gloriosa. En su articulaci\u00f3n<br \/>\n Jes\u00fas es el verdadero Cristo\/Mes\u00ed\u00adas Y el  Hijo unig\u00e9nito del Padre, que da a quienes creen en \u00e9l su misma vida filial, fundamento de toda vida entre hermanos.<\/p>\n<p>La teolog\u00ed\u00ada del cuarto evangelio se  centra en la figura de Jesucristo, Hijo del Padre. Dios es el origen y el fin del ser Y del obrar de Jes\u00fas: el Padre lo envi\u00f3 al mundo y \u00e9l vino a cumplir su voluntad hasta la muerte, para que el Padre fuera glorificado. Jes\u00fas es \u00abuna sola cosa con el Padre\u00bb (10,30); es \u00abel Hijo\u00bb (14,13); en \u00e9l es glorificado el Padre (13, 3 1 ; 14,13) y en \u00e9l los disc\u00ed\u00adpulos encuentran al Padre (14,6). El Esp\u00ed\u00adritu es la prolongaci\u00f3n de la presencia salv\u00ed\u00adfica de Cristo despu\u00e9s de su muerte (14,16). Se trata esencialmente de una cristolog\u00ed\u00ada filiol\u00f3gica, en funci\u00f3n de la salvaci\u00f3n universal (3,16). La \u00fanica condici\u00f3n para acceder a esta salvaci\u00f3n es la fe en Jes\u00fas-Hijo (3,18); para estimular esta opci\u00f3n Juan no tiene reparo alguno en usar un lenguaje dualista (3,19): un dualismo moral o decisional. La importancia de esta decisi\u00f3n siempre actual supone la necesidad de subrayar la dimensi\u00f3n cr\u00ed\u00adstica de la escatolog\u00ed\u00ada, privilegiando por tanto las expresiones en presente \u00ab\u00bbel que cree en el Hijo tiene la vida eterna\u00bb: 3,36: 5,24; 6,47. 11,26) m\u00e1s bien que las expresiones en futuro (5,28; 6,39. 12,48), Tambi\u00e9n es cristoc\u00e9ntrica la dimensi\u00f3n eclesial de la vida cristiana: Jes\u00fas es el verdadero pastor del reba\u00f1o (c 10), la verdadera vid que alimenta a los sarmientos (15,1 -60; en los sacramentos (19,34; bautismo: 3,5. eucarist\u00ed\u00ada: 6,51-58; perd\u00f3n de los pecados: 20,2223); Jes\u00fas da el mandamiento nuevo del amor-entrega (13,34-35, 15,12-17),  reza por la unidad de sus disc\u00ed\u00adpulos (1721-23) y convierte a Pedro en el fundamento de su Iglesia (21,15-23).<\/p>\n<p> S. Migliasso<\/p>\n<p> Bibl.: O. Tu\u00f1\u00ed\u00ad &#8211; X. Alegre, Escritos jo\u00e1nicos  y Cartas Cat\u00f3licas, Verbo Divino, Estella 1995: R. E, Brown, El evangelio seg\u00fan Juan, 2 vols.. Cristiandad, Madrid 1979: R Schnackenburg, El evangelio de Juan, 3 vols., Herder Barcelona 1980: J Mateos &#8211; J. Barreto, El evangelio de Juan, An\u00e1lisis ling\u00fc\u00ed\u00adstico y comentario exeg\u00e9tico, Cristiandad, Madrid 1979: Ch. H. Dodd, Interpretaci\u00f3n del cuarto evangelio, Cristiandad, Madrid 1978: \u00ed\u008dd\u00bb Tradici\u00f3n hist\u00f3rica del cuarto evangelio, Cristiandad, Madrid 1978; A. Jaubert, El evangelio seg\u00fan san Juan, Verbo Divino, Estella II 1993: X, L\u00e9on-Dufour Lectura del evangelio de Juan, 3 vols., S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1988-1994 (el cuarto y &#8211; \u00faltimo en preparaci\u00f3n).<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>(equivalente en espa\u00f1ol del nombre Jehohan\u00e1n, que significa: \u2020\u0153Jehov\u00e1 Ha Mostrado Favor; Jehov\u00e1 Ha Sido Ben\u00e9volo\u2020\u009d).<\/p>\n<p>1. Juan el Bautista, hijo de Zacar\u00ed\u00adas y Elisabet; fue el precursor de Jes\u00fas. Tanto el padre como la madre de Juan pertenec\u00ed\u00adan a la casa sacerdotal de Aar\u00f3n. Zacar\u00ed\u00adas era un sacerdote de la divisi\u00f3n de Ab\u00ed\u00adas. (Lu 1:5, 6.)<\/p>\n<p>Nacimiento milagroso. En el a\u00f1o 3 a. E.C., durante el tiempo de servicio asignado a la divisi\u00f3n de Ab\u00ed\u00adas, le lleg\u00f3 el turno a Zacar\u00ed\u00adas de disfrutar del excepcional privilegio de ofrecer incienso en el santuario. Mientras estaba de pie ante el altar de incienso, se le apareci\u00f3 el \u00e1ngel Gabriel con el anuncio de que tendr\u00ed\u00ada un hijo que se habr\u00ed\u00ada de llamar Juan. Este hijo ser\u00ed\u00ada nazareo toda su vida, como Sans\u00f3n. Llegar\u00ed\u00ada a ser grande a los ojos de Jehov\u00e1 e ir\u00ed\u00ada delante de El \u2020\u0153para alistar para Jehov\u00e1 un pueblo preparado\u2020\u009d. El nacimiento de Juan se deber\u00ed\u00ada a un milagro de Dios, ya que Zacar\u00ed\u00adas y Elisabet eran de edad avanzada. (Lu 1:7-17.)<br \/>\nMientras Elisabet estaba en su sexto mes de embarazo, recibi\u00f3 la visita de su parienta Mar\u00ed\u00ada, que para entonces se hallaba encinta por obra del esp\u00ed\u00adritu santo. Tan pronto como Elisabet oy\u00f3 el saludo de su parienta, el ni\u00f1o que estaba en su matriz salt\u00f3, y ella, llena de esp\u00ed\u00adritu santo, reconoci\u00f3 al ni\u00f1o que nacer\u00ed\u00ada de Mar\u00ed\u00ada como su \u2020\u0153Se\u00f1or\u2020\u009d. (Lu 1:26, 36, 39-45.)<br \/>\nCuando naci\u00f3 el hijo de Elisabet, los vecinos y parientes quer\u00ed\u00adan llamarlo por el nombre de su padre, pero ella dijo: \u2020\u0153\u00c2\u00a1No, por cierto!, sino que ser\u00e1 llamado Juan\u2020\u009d. Luego le preguntaron a su padre c\u00f3mo quer\u00ed\u00ada que se llamase el ni\u00f1o. Como hab\u00ed\u00ada dicho el \u00e1ngel, Zacar\u00ed\u00adas no hab\u00ed\u00ada podido hablar desde que Gabriel le hizo el anuncio, de modo que escribi\u00f3 en una tablilla: \u2020\u0153Juan es su nombre\u2020\u009d. A continuaci\u00f3n la boca de Zacar\u00ed\u00adas se abri\u00f3 y empez\u00f3 a hablar. Al ver esto, todos reconocieron que la mano de Jehov\u00e1 estaba con el ni\u00f1o. (Lu 1:18-20, 57-66.)<\/p>\n<p>Principio de su ministerio. Juan pas\u00f3 los primeros a\u00f1os de su vida en la serran\u00ed\u00ada de Judea, donde viv\u00ed\u00adan sus padres. \u2020\u0153Sigui\u00f3 creciendo y haci\u00e9ndose fuerte en esp\u00ed\u00adritu, y continu\u00f3 en los desiertos \u00e1ridos hasta el d\u00ed\u00ada de mostrarse abiertamente a Israel.\u2020\u009d (Lu 1:39, 80.) Seg\u00fan Lucas, Juan inici\u00f3 su ministerio en el a\u00f1o decimoquinto del reinado de Tiberio C\u00e9sar. Para entonces, tendr\u00ed\u00ada unos treinta a\u00f1os de edad. Aunque no hay registro de que participase en el servicio sacerdotal en el templo, esa era la edad en la que los sacerdotes emprend\u00ed\u00adan de lleno sus deberes. (N\u00fa 4:2, 3.) Augusto muri\u00f3 el 17 de agosto del a\u00f1o 14 E.C., y el senado romano nombr\u00f3 emperador a Tiberio el 15 de septiembre del mismo a\u00f1o. Por lo tanto, su decimoquinto a\u00f1o abarcar\u00ed\u00ada desde finales del a\u00f1o 28 E.C. hasta agosto o septiembre del a\u00f1o 29 E.C. Dado que Jes\u00fas se present\u00f3 para bautizarse en el oto\u00f1o (tambi\u00e9n hacia los treinta a\u00f1os de edad), Juan, que era seis meses mayor, debi\u00f3 comenzar su ministerio en la primavera de 29 E.C. (Lu 3:1-3, 23.)<br \/>\nJuan dio comienzo a su predicaci\u00f3n en el desierto de Judea diciendo: \u2020\u0153Arrepi\u00e9ntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado\u2020\u009d. (Mt 3:1, 2.) Llevaba ropa de pelo de camello y un cintur\u00f3n de cuero alrededor de sus lomos, una vestidura semejante a la del profeta El\u00ed\u00adas. El alimento de Juan consist\u00ed\u00ada en langostas (saltamontes) y miel silvestre. (2Re 1:8; Mt 3:4; Mr 1:6.) Era un maestro, de modo que sus disc\u00ed\u00adpulos le llamaban \u2020\u0153Rab\u00ed\u00ad\u2020\u009d. (Jn 3:26.)<\/p>\n<p>Prop\u00f3sito de su obra. Juan predic\u00f3 el bautismo para perd\u00f3n de pecados para aquellos que se arrepintiesen, y limit\u00f3 su bautismo a los jud\u00ed\u00ados y pros\u00e9litos de la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada. (Mr 1:1-5; Hch 13:24.) El que se enviase a Juan fue muestra de la bondad de Dios para con los jud\u00ed\u00ados. Ellos estaban en una relaci\u00f3n de pacto con Jehov\u00e1, pero eran culpables de pecados cometidos contra el pacto de la Ley. Juan les mostr\u00f3 que hab\u00ed\u00adan roto el pacto, e inst\u00f3 a los de coraz\u00f3n honrado a que se arrepintieran. Su bautismo en agua simbolizaba este arrepentimiento y fue el primer paso para que reconocieran al Mes\u00ed\u00adas. (Hch 19:4.) A Juan acudieron toda clase de personas para ser bautizadas, entre ellas prostitutas y recaudadores de impuestos (Mt 21:32), as\u00ed\u00ad como fariseos y saduceos, contra quienes Juan dirigi\u00f3 un mensaje sever\u00ed\u00adsimo del juicio que se avecinaba. No los perdon\u00f3, sino que les llam\u00f3 \u2020\u0153prole de v\u00ed\u00adboras\u2020\u009d y les mostr\u00f3 que su confianza en que eran descendientes de Abrah\u00e1n no ten\u00ed\u00ada ning\u00fan valor. (Mt 3:7-12.)<br \/>\nJuan ense\u00f1aba a los que acud\u00ed\u00adan a \u00e9l a que compartieran sus bienes, a no cometer extorsi\u00f3n, a estar satisfechos con lo que ten\u00ed\u00adan y a no hostigar a nadie. (Lu 3:10-14.) Tambi\u00e9n ense\u00f1\u00f3 a sus seguidores bautizados a orar a Dios. (Lu 11:1.) En aquel tiempo \u2020\u0153el pueblo [estaba] en expectaci\u00f3n, y todos [razonaban] en sus corazones acerca de Juan: \u2020\u02dc\u00bfAcaso ser\u00e1 \u00e9l el Cristo?\u2020\u2122\u2020\u009d. Juan neg\u00f3 serlo, y declar\u00f3 que el que llegar\u00ed\u00ada despu\u00e9s de \u00e9l ser\u00ed\u00ada mucho mayor. (Lu 3:15-17.) Cuando los sacerdotes y los levitas hablaron con \u00e9l en Betania, al otro lado del Jord\u00e1n, y le preguntaron si era El\u00ed\u00adas o \u2020\u0153El Profeta\u2020\u009d, \u00e9l confes\u00f3 que no lo era. (Jn 1:19-28.)<br \/>\nAunque Juan no hizo milagros como El\u00ed\u00adas (Jn 10:40-42), vino con el esp\u00ed\u00adritu y poder de aquel profeta. Llev\u00f3 a cabo una obra poderosa al \u2020\u0153volver los corazones de padres a hijos, y los desobedientes a la sabidur\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica de los justos\u2020\u009d. Cumpli\u00f3 el prop\u00f3sito para el que se le hab\u00ed\u00ada enviado: \u2020\u0153Alistar para Jehov\u00e1 un pueblo preparado\u2020\u009d. En efecto, a \u2020\u02dcmuchos de los hijos de Israel los volvi\u00f3 a Jehov\u00e1 su Dios\u2020\u2122. (Lu 1:16, 17.) Fue el precursor del representante de Jehov\u00e1: Jesucristo.<\/p>\n<p>Juan presenta al \u2020\u0153Cordero de Dios\u2020\u009d. En el oto\u00f1o de 29 E.C., Jes\u00fas fue a Juan para ser bautizado. Al principio, Juan objet\u00f3, consciente de que era pecador y de la justicia de Jes\u00fas, pero este insisti\u00f3. Dios le hab\u00ed\u00ada prometido a Juan una se\u00f1al que le permitiese identificar al Hijo de Dios. (Mt 3:13; Mr 1:9; Lu 3:21; Jn 1:33.) Cuando Jes\u00fas fue bautizado, se cumpli\u00f3 la se\u00f1al: Juan vio el esp\u00ed\u00adritu de Dios descender sobre Jes\u00fas y oy\u00f3 la propia voz de Dios reconocerle como su Hijo. Por lo visto, nadie m\u00e1s estuvo presente en aquel acto. (Mt 3:16, 17; Mr 1:9-11; Jn 1:32-34; 5:31, 37.)<br \/>\nJes\u00fas estuvo en el desierto durante unos cuarenta d\u00ed\u00adas despu\u00e9s de su bautismo. A su regreso, Juan se\u00f1al\u00f3 a Jes\u00fas ante sus disc\u00ed\u00adpulos como \u2020\u0153el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo\u2020\u009d. (Jn 1:29.) Al d\u00ed\u00ada siguiente, Andr\u00e9s y otro disc\u00ed\u00adpulo, probablemente Juan el hijo de Zebedeo, fueron presentados al Hijo de Dios. (Jn 1:35-40.) De ese modo, Juan el Bautista, como \u2020\u0153portero\u2020\u009d fiel del \u2020\u0153aprisco\u2020\u009d israelita, empez\u00f3 a ceder sus disc\u00ed\u00adpulos al \u2020\u0153pastor excelente\u2020\u009d. (Jn 10:1-3, 11.)<br \/>\nMientras los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas bautizaban en el pa\u00ed\u00ads de Judea, Juan bautizaba en En\u00f3n, cerca de Salim. (Jn 3:22-24.) Por entonces le informaron que Jes\u00fas estaba haciendo muchos disc\u00ed\u00adpulos, pero Juan no tuvo celos, sino que respondi\u00f3: \u2020\u0153Este gozo m\u00ed\u00ado se ha hecho pleno. Aquel tiene que seguir aumentando, pero yo tengo que seguir menguando\u2020\u009d. (Jn 3:26-30.)<\/p>\n<p>\u00daltimos d\u00ed\u00adas de su ministerio. Esta declaraci\u00f3n de Juan quedar\u00ed\u00ada confirmada. Despu\u00e9s de un a\u00f1o o m\u00e1s de ministerio activo, fue apartado a la fuerza de su campo de actividad. Herodes Antipas lo encarcel\u00f3 porque Juan hab\u00ed\u00ada censurado su matrimonio ad\u00faltero con Herod\u00ed\u00adas, la mujer que hab\u00ed\u00ada arrebatado a su hermano Filipo. Antipas, que era un jud\u00ed\u00ado pros\u00e9lito nominal y estaba obligado a cumplir la Ley, tem\u00ed\u00ada a Juan, pues sab\u00ed\u00ada que era un var\u00f3n justo. (Mr 6:17-20; Lu 3:19, 20.)<br \/>\nMientras se hallaba en prisi\u00f3n, Juan oy\u00f3 de las obras poderosas de Jes\u00fas y que hasta hab\u00ed\u00ada resucitado al hijo de una viuda en Na\u00ed\u00adn. Deseando que Jes\u00fas mismo se lo confirmase, envi\u00f3 a dos de sus disc\u00ed\u00adpulos para que le preguntaran: \u2020\u0153\u00bfEres t\u00fa Aquel Que Viene, o hemos de esperar a uno diferente?\u2020\u009d. Jes\u00fas no contest\u00f3 directamente, sino que, ante los disc\u00ed\u00adpulos de Juan, san\u00f3 a muchas personas, e incluso expuls\u00f3 demonios. Luego les dijo que le informasen que los ciegos, los sordos y los cojos eran sanados, y que las buenas nuevas se estaban predicando. As\u00ed\u00ad que el testimonio de las obras de Jes\u00fas, no simples palabras, confort\u00f3 a Juan y le dio la seguridad de que Jes\u00fas era verdaderamente el Mes\u00ed\u00adas (Cristo). (Mt 11:2-6; Lu 7:18-23.) Despu\u00e9s de que se marcharon los mensajeros de Juan, Jes\u00fas revel\u00f3 a las muchedumbres que Juan era m\u00e1s que un profeta; de hecho, era aquel de quien hab\u00ed\u00ada escrito Malaqu\u00ed\u00adas, el profeta de Jehov\u00e1. Tambi\u00e9n aplic\u00f3 a Juan la profec\u00ed\u00ada de Isa\u00ed\u00adas 40:3, como previamente hab\u00ed\u00ada hecho Zacar\u00ed\u00adas, el padre de Juan. (Mal 3:1; Mt 11:7-10; Lu 1:67, 76; 7:24-27.)<br \/>\nJesucristo tambi\u00e9n explic\u00f3 a sus disc\u00ed\u00adpulos que la venida de Juan cumpl\u00ed\u00ada la profec\u00ed\u00ada de Malaqu\u00ed\u00adas 4:5, 6, en la que se anunciaba que Dios enviar\u00ed\u00ada a El\u00ed\u00adas el profeta antes de la venida del d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1, grande e inspirador de temor. Sin embargo, a pesar de la importancia que tuvo Juan (\u2020\u0153Entre los nacidos de mujer no ha sido levantado uno mayor que Juan el Bautista\u2020\u009d), no llegar\u00ed\u00ada a formar parte de la clase de la \u2020\u0153novia\u2020\u009d que participar\u00ed\u00ada con Cristo en su Reino celestial (Rev 21:9-11; 22:3-5), pues Jes\u00fas dijo: \u2020\u0153El que sea de los menores en el reino de los cielos es mayor que \u00e9l\u2020\u009d. (Mt 11:11-15; 17:10-13; Lu 7:28-30.) Jes\u00fas tambi\u00e9n impl\u00ed\u00adcitamente defendi\u00f3 a Juan contra la acusaci\u00f3n de que ten\u00ed\u00ada demonio. (Mt 11:16-19; Lu 7:31-35.)<br \/>\nAlg\u00fan tiempo despu\u00e9s, Herod\u00ed\u00adas desat\u00f3 su furia contra Juan. Durante la celebraci\u00f3n del cumplea\u00f1os de Herodes, la hija de Herod\u00ed\u00adas deleit\u00f3 a Herodes con su danza, de tal modo que jur\u00f3 darle cualquier cosa que pidiese. Influida por su madre, pidi\u00f3 la cabeza de Juan. Herodes, obligado por su juramento y debido a los que estaban presentes, accedi\u00f3 a su petici\u00f3n. Juan fue decapitado en prisi\u00f3n y su cabeza le fue entregada a la muchacha en una bandeja, que llev\u00f3 a su madre. M\u00e1s tarde, los disc\u00ed\u00adpulos de Juan se llevaron su cuerpo y lo enterraron, e informaron del asunto a Jes\u00fas. (Mt 14:1-12; Mr 6:21-29.)<br \/>\nTras la muerte de Juan, Herodes oy\u00f3 del ministerio de Jes\u00fas: su predicaci\u00f3n, curaciones y expulsi\u00f3n de demonios. Estaba asustado, pues tem\u00ed\u00ada que Jes\u00fas fuese realmente Juan resucitado. Por eso estaba muy interesado en verle, no para o\u00ed\u00adr su predicaci\u00f3n, sino para asegurarse de qui\u00e9n era. (Mt 14:1, 2; Mr 6:14-16; Lu 9:7-9.)<\/p>\n<p>Termina el bautismo de Juan. El bautismo de Juan continu\u00f3 hasta el d\u00ed\u00ada del Pentecost\u00e9s de 33 E.C., cuando se derram\u00f3 el esp\u00ed\u00adritu santo. A partir de entonces se predic\u00f3 el bautismo \u2020\u0153en el nombre del Padre y del Hijo y del esp\u00ed\u00adritu santo\u2020\u009d. (Mt 28:19; Hch 2:21, 38.) Por tanto, los que despu\u00e9s se bautizaron en el bautismo de Juan ten\u00ed\u00adan que volverse a bautizar en el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas con el fin de recibir el esp\u00ed\u00adritu santo. (Hch 19:1-7.)<\/p>\n<p>2. Padre del ap\u00f3stol Sim\u00f3n Pedro. En Juan 1:42 y 21:15-17 se le llama Juan seg\u00fan el Manuscrito Sina\u00ed\u00adtico y las versiones antiguas en lat\u00ed\u00adn, mientras que otros manuscritos y versiones le dan el nombre de \u2020\u0153Jon\u00e1\u2020\u009d. Jes\u00fas le llam\u00f3 Jon\u00e1s en Mateo 16:17.<\/p>\n<p>3. El ap\u00f3stol Juan, hijo de Zebedeo y Salom\u00e9 (comp\u00e1rese con Mt 27:55, 56; Mr 15:40), y hermano del ap\u00f3stol Santiago. Es probable que Juan fuese m\u00e1s joven que Santiago, ya que a este se le suele nombrar en primer lugar cuando se les menciona a los dos. (Mt 10:2; Mr 3:14, 16, 17; Lu 6:14; 8:51; 9:28; Hch 1:13.) Zebedeo se cas\u00f3 con Salom\u00e9, de la casa de David, que posiblemente era hermana carnal de Mar\u00ed\u00ada, la madre de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Antecedentes. Parece que Juan proven\u00ed\u00ada de una familia acomodada. Su padre Zebedeo ten\u00ed\u00ada empleados en un negocio de pesca, del que Sim\u00f3n era socio. (Mr 1:19, 20; Lu 5:9, 10.) Salom\u00e9, la esposa de Zebedeo, estuvo entre las mujeres que acompa\u00f1aron y sirvieron a Jes\u00fas mientras estaba en Galilea (comp\u00e1rese con Mt 27:55, 56; Mr 15:40, 41), y fue una de las que llev\u00f3 especias con el fin de preparar el cuerpo de Jes\u00fas para su entierro. (Mr 16:1.) Del relato b\u00ed\u00adblico se desprende que Juan debi\u00f3 tener casa propia. (Jn 19:26, 27.)<br \/>\nZebedeo y Salom\u00e9 eran hebreos fieles, y debieron criar a Juan en la ense\u00f1anza de las Escrituras. Por lo general, se da por sentado que Juan era el disc\u00ed\u00adpulo de Juan el Bautista que se hallaba con Andr\u00e9s cuando aquel les anunci\u00f3: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Miren, el Cordero de Dios!\u2020\u009d. El hecho de que aceptase r\u00e1pidamente a Jes\u00fas como el Cristo revela su conocimiento de las Escrituras Hebreas. (Jn 1:35, 36, 40-42.) Aunque no se dice que Zebedeo se hiciera disc\u00ed\u00adpulo de Juan el Bautista o de Cristo, no parece que se haya opuesto a que sus dos hijos fuesen predicadores de tiempo completo con Jes\u00fas.<br \/>\nCuando Juan y Pedro fueron llevados ante los gobernantes jud\u00ed\u00ados, se les consider\u00f3 \u2020\u0153iletrados y del vulgo\u2020\u009d. Sin embargo, esta expresi\u00f3n no quiere decir que fuesen incultos o analfabetos, sino que no hab\u00ed\u00adan estudiado en las escuelas rab\u00ed\u00adnicas. Se dice, m\u00e1s bien, que \u2020\u0153empezaron a reconocer, acerca de ellos, que sol\u00ed\u00adan estar con Jes\u00fas\u2020\u009d. (Hch 4:13.)<\/p>\n<p>Llega a ser disc\u00ed\u00adpulo de Cristo. Despu\u00e9s de ser presentado a Jesucristo en el oto\u00f1o de 29 E.C., Juan debi\u00f3 seguir a Jes\u00fas hasta Galilea y ser testigo ocular de su primer milagro en Can\u00e1. (Jn 2:1-11.) Puede que haya acompa\u00f1ado a Jes\u00fas desde Galilea a Jerusal\u00e9n, y de nuevo cuando regres\u00f3 a Galilea por Samaria; lo v\u00ed\u00advido del relato que escribi\u00f3 parece indicar que fue testigo ocular de los acontecimientos narrados. No obstante, el registro no lo especifica. (Jn 2\u20135.) Sin embargo, Juan continu\u00f3 con su negocio de pesca durante alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de conocer a Jes\u00fas. Al a\u00f1o siguiente, mientras Jes\u00fas caminaba junto al mar de Galilea, Santiago y Juan estaban en la barca con su padre Zebedeo remendando sus redes. El los llam\u00f3 a un servicio de tiempo completo para que fuesen \u2020\u0153pescadores de hombres\u2020\u009d, y el relato de Lucas informa: \u2020\u0153De modo que volvieron a traer las barcas a tierra, y abandonaron todo y le siguieron\u2020\u009d. (Mt 4:18-22; Lu 5:10, 11; Mr 1:19, 20.) M\u00e1s tarde, se les seleccion\u00f3 para ser ap\u00f3stoles del Se\u00f1or Jesucristo. (Mt 10:2-4.)<br \/>\nJuan fue uno de los tres disc\u00ed\u00adpulos m\u00e1s allegados a Jes\u00fas. El se llev\u00f3 a Pedro, Santiago y Juan a la monta\u00f1a de la transfiguraci\u00f3n. (Mt 17:1, 2; Mr 9:2; Lu 9:28, 29.) Tambi\u00e9n fueron los \u00fanicos ap\u00f3stoles a los que se permiti\u00f3 entrar con Jes\u00fas en la casa de Jairo. (Mr 5:37; Lu 8:51.) Los tres tuvieron el privilegio de ser aquellos con los que Jes\u00fas se adentr\u00f3 m\u00e1s en el jard\u00ed\u00adn de Getseman\u00ed\u00ad durante la noche en que fue traicionado, aunque entonces no captaron el significado pleno de la ocasi\u00f3n, pues hasta se quedaron dormidos tres veces y Jes\u00fas tuvo que despertarlos. (Mt 26:37, 40-45; Mr 14:33, 37-41.) Juan ocup\u00f3 el lugar que quedaba al lado de Jes\u00fas en su \u00faltima Pascua, en la que instituy\u00f3 la Cena del Se\u00f1or (Jn 13:23), y fue el disc\u00ed\u00adpulo que recibi\u00f3 el honor excepcional de que se le confiara el cuidado de la madre de Jes\u00fas cuando este muri\u00f3. (Jn 21:7, 20; 19:26, 27.)<\/p>\n<p>Juan en su evangelio. En su evangelio, Juan nunca se refiere a s\u00ed\u00ad mismo por nombre, sino como uno de los hijos de Zebedeo o como el disc\u00ed\u00adpulo a quien Jes\u00fas amaba. Cuando habla de Juan el Bautista, le llama simplemente \u2020\u0153Juan\u2020\u009d, a diferencia de los otros evangelistas. Lo m\u00e1s natural es que esto lo hiciese alguien del mismo nombre, ya que no crear\u00ed\u00ada ninguna confusi\u00f3n en cuanto a la persona de quien estaba hablando. Los dem\u00e1s tendr\u00ed\u00adan que usar un sobrenombre, t\u00ed\u00adtulo u otros t\u00e9rminos descriptivos para distinguir a qui\u00e9n se refer\u00ed\u00adan, como hace el propio Juan cuando habla de una de las Mar\u00ed\u00adas. (Jn 11:1, 2; 19:25; 20:1.)<br \/>\nAl examinar el escrito de Juan desde este punto de vista, resulta evidente que \u00e9l era quien estaba con Andr\u00e9s cuando Juan el Bautista les present\u00f3 a Jesucristo, aunque su nombre no se menciona. (Jn 1:35-40.) Despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, Juan adelant\u00f3 a Pedro mientras corr\u00ed\u00adan hacia la tumba para investigar si efectivamente hab\u00ed\u00ada resucitado. (Jn 20:2-8.) Tuvo el privilegio de ver al resucitado Jes\u00fas aquella misma noche (Jn 20:19; Lu 24:36) y de nuevo a la semana siguiente. (Jn 20:26.) Fue uno de los siete que volvieron a la pesca y a quienes Jes\u00fas se apareci\u00f3. (Jn 21:1-14.) Juan tambi\u00e9n estaba presente en la monta\u00f1a de Galilea donde Jes\u00fas se apareci\u00f3 a los disc\u00ed\u00adpulos tras su resurrecci\u00f3n y oy\u00f3 personalmente el mandato: \u2020\u0153Hagan disc\u00ed\u00adpulos de gente de todas las naciones\u2020\u009d. (Mt 28:16-20.)<\/p>\n<p>Historia posterior de Juan. Despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n de Jes\u00fas, Juan estaba en Jerusal\u00e9n reunido con unos 120 disc\u00ed\u00adpulos cuando se escogi\u00f3 a Mat\u00ed\u00adas por sorteo y se le cont\u00f3 con los otros once ap\u00f3stoles. (Hch 1:12-26.) Tambi\u00e9n estaba presente cuando se derram\u00f3 el esp\u00ed\u00adritu en el d\u00ed\u00ada del Pentecost\u00e9s y vio c\u00f3mo aquel d\u00ed\u00ada se a\u00f1adieron 3.000 personas a la congregaci\u00f3n. (Hch 2:1-13, 41.) El y Pedro declararon ante los gobernantes jud\u00ed\u00ados el principio que sigui\u00f3 la congregaci\u00f3n del pueblo de Dios: \u2020\u0153Si es justo a vista de Dios escucharles a ustedes m\u00e1s bien que a Dios, j\u00fazguenlo ustedes mismos. Pero en cuanto a nosotros, no podemos dejar de hablar de las cosas que hemos visto y o\u00ed\u00addo\u2020\u009d. (Hch 4:19, 20.) Y se uni\u00f3 a los ap\u00f3stoles cuando dijeron al Sanedr\u00ed\u00adn: \u2020\u0153Tenemos que obedecer a Dios como gobernante m\u00e1s bien que a los hombres\u2020\u009d. (Hch 5:27-32.)<br \/>\nTras la muerte de Esteban a manos de jud\u00ed\u00ados enfurecidos, surgi\u00f3 gran persecuci\u00f3n contra la congregaci\u00f3n en Jerusal\u00e9n, y se esparci\u00f3 a los disc\u00ed\u00adpulos. Pero Juan y los dem\u00e1s ap\u00f3stoles permanecieron en Jerusal\u00e9n. Cuando la predicaci\u00f3n de Felipe el evangelizador hizo que muchos aceptaran la palabra de Dios en Samaria, el cuerpo gobernante despach\u00f3 a Pedro y a Juan para que ayudasen a estos nuevos disc\u00ed\u00adpulos a recibir el esp\u00ed\u00adritu santo. (Hch 8:1-5, 14-17.) Pablo dijo posteriormente que Juan era uno de los \u2020\u0153que parec\u00ed\u00adan ser columnas\u2020\u009d de la congregaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. En su calidad de miembro del cuerpo gobernante, Juan dio a Pablo y Bernab\u00e9 \u2020\u0153la mano derecha de la coparticipaci\u00f3n\u2020\u009d cuando se les envi\u00f3 con la misi\u00f3n de predicar a las naciones gentiles. (G\u00e1l 2:9.) Juan estaba presente en la conferencia del cuerpo gobernante sobre la cuesti\u00f3n de la circuncisi\u00f3n para los conversos gentiles celebrada en 49 E.C. (Hch 15:5, 6, 28, 29.)<br \/>\nJesucristo, a\u00fan sobre la Tierra, hab\u00ed\u00ada dejado entrever que Juan sobrevivir\u00ed\u00ada a los dem\u00e1s ap\u00f3stoles. (Jn 21:20-22.) Y as\u00ed\u00ad fue, pues Juan sirvi\u00f3 fielmente a Jehov\u00e1 por unos setenta a\u00f1os. Hacia el fin de su vida, estuvo exiliado en la isla de Patmos \u2020\u0153por hablar acerca de Dios y por dar testimonio de Jes\u00fas\u2020\u009d. (Rev 1:9.) Este hecho demuestra que se manten\u00ed\u00ada muy activo en predicar las buenas nuevas, incluso a una edad muy avanzada (alrededor del a\u00f1o 96 E.C.).<br \/>\nMientras estuvo en Patmos, fue favorecido con la maravillosa visi\u00f3n de la Revelaci\u00f3n, que puso por escrito con absoluta fidelidad. (Rev 1:1, 2.) Por lo general se cree que el emperador Domiciano lo exili\u00f3 y que su sucesor, el emperador Nerva (96-98 E.C.), lo liber\u00f3. Seg\u00fan la tradici\u00f3n, Juan fue a Efeso, donde escribi\u00f3 su evangelio y sus tres cartas, llamadas la Primera, la Segunda y la Tercera de Juan, alrededor del a\u00f1o 98 E.C., y, tambi\u00e9n seg\u00fan la tradici\u00f3n, se cree que muri\u00f3 en Efeso cerca del a\u00f1o 100 E.C., durante la gobernaci\u00f3n del emperador Trajano.<\/p>\n<p>Su personalidad. Los eruditos suelen llegar a la conclusi\u00f3n de que Juan era una persona pasiva, sentimental e introspectiva. Cierto comentarista dice: \u2020\u0153Juan, con su mente contemplativa, majestuosa e idealista, pas\u00f3 por la vida como un \u00e1ngel\u2020\u009d. (Commentary on the Holy Scriptures, de Lange, traducci\u00f3n y edici\u00f3n de P. Schaff, 1976, vol. 9, p\u00e1g. 6) Basan su evaluaci\u00f3n de la personalidad de Juan en el hecho de que habla mucho acerca del amor y que no se le da tanta importancia en Hechos de Ap\u00f3stoles como a Pedro y Pablo. Tambi\u00e9n indican que al parecer dej\u00f3 a Pedro llevar la delantera al hablar cuando estaba con \u00e9l.<br \/>\nEs verdad que cuando Pedro y Juan estaban juntos, Pedro siempre se destaca como el vocero. Pero los relatos no dicen que Juan se mantuviera en silencio. Al contrario, cuando estuvieron ante los gobernantes y los ancianos, tanto Pedro como Juan hablaron sin temor. (Hch 4:13, 19.) Asimismo, Juan habl\u00f3 con denuedo ante el Sanedr\u00ed\u00adn, al igual que hicieron los dem\u00e1s ap\u00f3stoles, aunque solo se menciona a Pedro por nombre. (Hch 5:29.) Y en cuanto a ser una persona activa y en\u00e9rgica, \u00bfno demostr\u00f3 gran vitalidad al correr con m\u00e1s rapidez que Pedro para llegar a la tumba de Jes\u00fas? (Jn 20:2-8.)<br \/>\nJes\u00fas les dio a Juan y a su hermano Santiago el sobrenombre Boanerges (que significa \u2020\u0153Hijos del Trueno\u2020\u009d) cuando comenzaron su ministerio como ap\u00f3stoles. (Mr 3:17.) Este t\u00ed\u00adtulo denota que Juan no era un sentimentalista blando o pasivo, sino, m\u00e1s bien, que ten\u00ed\u00ada una personalidad din\u00e1mica. Cuando una aldea samaritana rehus\u00f3 recibir a Jes\u00fas, estos \u2020\u0153Hijos del Trueno\u2020\u009d estuvieron dispuestos a hacer bajar fuego del cielo para aniquilar a sus habitantes. Con anterioridad, Juan hab\u00ed\u00ada intentado impedir que un hombre expulsara demonios en el nombre de Jes\u00fas. En ambos casos, Jes\u00fas lo censur\u00f3 y corrigi\u00f3. (Lu 9:49-56.)<br \/>\nEn esas ocasiones los dos hermanos mostraron falta de entendimiento y que a\u00fan estaban lejos de mostrar el equilibrio y el esp\u00ed\u00adritu misericordioso y amoroso que desarrollaron m\u00e1s tarde. Sin embargo, en ambas ocasiones manifestaron su lealtad y una personalidad decidida y vigorosa, que, una vez bien encauzada, los convirti\u00f3 en testigos fuertes, en\u00e9rgicos y fieles. Santiago muri\u00f3 como m\u00e1rtir a manos de Herodes Agripa I (Hch 12:1, 2), y Juan, el \u00faltimo ap\u00f3stol en morir, aguant\u00f3 como una columna \u2020\u0153en la tribulaci\u00f3n y reino y aguante en compa\u00f1\u00ed\u00ada con Jes\u00fas\u2020\u009d. (Rev 1:9.)<br \/>\nLa petici\u00f3n que la madre de Santiago y Juan le hizo a Cristo de que concediera a sus hijos sentarse junto a \u00e9l en su Reino, provoc\u00f3 la indignaci\u00f3n de los dem\u00e1s ap\u00f3stoles por el esp\u00ed\u00adritu ambicioso que ambos demostraron. No obstante, Jes\u00fas aprovech\u00f3 la oportunidad para explicar que el mayor entre ellos ser\u00ed\u00ada el que sirviese a los dem\u00e1s. Luego se\u00f1al\u00f3 que incluso \u00e9l hab\u00ed\u00ada venido a servir y a dar su vida como rescate por muchos. (Mt 20:20-28; Mr 10:35-45.) Sin embargo, aun cuando el deseo de ambos hermanos fuese ego\u00ed\u00adsta, el incidente revela su fe en la realidad del Reino.<br \/>\nPor supuesto, si la personalidad de Juan hubiese sido como la pintan los comentaristas religiosos \u2014d\u00e9bil, poco pr\u00e1ctica, pusil\u00e1nime, introvertida\u2014, probablemente Jesucristo no lo hubiese escogido para escribir el conmovedor y poderoso libro de Revelaci\u00f3n, en el que Cristo estimula repetidas veces a los cristianos a ser vencedores del mundo, habla de las buenas nuevas que se predicar\u00ed\u00adan por todo el mundo y pronuncia los juicios atronadores de Dios.<br \/>\nEs verdad que Juan habla acerca del amor m\u00e1s que los otros evangelistas, pero esto no prueba que fuese un sentimentalista blando. Al contrario, el amor es una cualidad poderosa. Toda la Ley y los Profetas se basaban en el amor. (Mt 22:36-40.) \u2020\u0153El amor nunca falla.\u2020\u009d (1Co 13:8.) El amor \u2020\u0153es un v\u00ed\u00adnculo perfecto de uni\u00f3n\u2020\u009d. (Col 3:14.) La clase de amor que Juan recomend\u00f3 se adhiere a los principios y es capaz de reprender con fuerza, corregir y disciplinar, as\u00ed\u00ad como de ejercer bondad y misericordia.<br \/>\nDondequiera que aparece en los tres relatos sin\u00f3pticos del Evangelio, as\u00ed\u00ad como en todos sus propios escritos, Juan siempre manifiesta el mismo amor y lealtad firmes a Jesucristo y su Padre, Jehov\u00e1. Su lealtad y odio por lo que es malo se hacen patentes cuando menciona los malos motivos o rasgos que hay tras las acciones de otros. Solo \u00e9l especifica que Judas fue quien se quej\u00f3 y por qu\u00e9 lo hizo cuando Mar\u00ed\u00ada us\u00f3 un ung\u00fcento caro para ungir los pies de Jes\u00fas: porque llevaba la caja del dinero y era ladr\u00f3n. (Jn 12:4-6.) El se\u00f1ala que Nicodemo fue a Jes\u00fas \u2020\u02dcal amparo de la noche\u2020\u2122. (Jn 3:2.) Tambi\u00e9n indica la seria falta de Jos\u00e9 de Arimatea: \u2020\u0153Era disc\u00ed\u00adpulo de Jes\u00fas, pero secreto por su temor a los jud\u00ed\u00ados\u2020\u009d. (Jn 19:38.) Juan no pod\u00ed\u00ada aprobar el hecho de que alguien profesara ser un disc\u00ed\u00adpulo de su Maestro y, sin embargo, se avergonzara de ello.<br \/>\nJuan hab\u00ed\u00ada cultivado los frutos del esp\u00ed\u00adritu a un grado mucho mayor cuando escribi\u00f3 su Evangelio y las cartas que cuando era un joven reci\u00e9n asociado con Jes\u00fas. Obviamente, ya no era la misma persona que hab\u00ed\u00ada pedido un puesto especial en el Reino. En sus escritos podemos hallar la expresi\u00f3n de su madurez y buen consejo para ayudarnos a imitar su proceder fiel, leal y en\u00e9rgico.<\/p>\n<p>4. Juan Marcos. Uno de los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas y escritor de \u2020\u0153Las buenas nuevas seg\u00fan Marcos\u2020\u009d. A menudo se le llama Marcos el evangelista, pero este era su sobrenombre. La casa que su madre, Mar\u00ed\u00ada, ten\u00ed\u00ada en Jerusal\u00e9n fue un lugar de reuni\u00f3n para los disc\u00ed\u00adpulos. (Hch 12:12.) Marcos acompa\u00f1\u00f3 a Pablo y Bernab\u00e9 en la primera gira misional de Pablo (Hch 12:25; 13:5), pero los dej\u00f3 en Perga de Panfilia y regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n. (Hch 13:13.) Por esta raz\u00f3n Pablo rehus\u00f3 m\u00e1s tarde llevarlo en su siguiente viaje, de modo que Bernab\u00e9 fue en otra direcci\u00f3n, llev\u00e1ndose a Marcos. (Hch 15:36-41.) No obstante, es obvio que con el tiempo Marcos demostr\u00f3 que era un trabajador confiable y diligente, porque cuando Pablo escribi\u00f3 a Timoteo desde Roma, donde estaba encarcelado, le dijo: \u2020\u0153Toma a Marcos y tr\u00e1elo contigo, porque me es \u00fatil para ministrar\u2020\u009d. (2Ti 4:11; v\u00e9ase MARCOS.)<\/p>\n<p>5. Gobernante jud\u00ed\u00ado (posiblemente emparentado con el sacerdote principal An\u00e1s) que junto con An\u00e1s y Caif\u00e1s hizo detener a los ap\u00f3stoles y que se les llevara a su presencia. Aunque ten\u00ed\u00adan la prueba de que Pedro hab\u00ed\u00ada efectuado un milagro al sanar a un cojo, ordenaron a Pedro y a Juan que dejaran de predicar y los amenazaron. Pero como no ten\u00ed\u00adan base para tomar acci\u00f3n contra los ap\u00f3stoles y adem\u00e1s tem\u00ed\u00adan al pueblo, los pusieron en libertad. (Hch 3:1-8; 4:5-22.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>PATERNIDAD LITERARIA<\/p>\n<p>Ha habido mucha discusi\u00f3n sobre qui\u00e9n escribi\u00f3 este Evangelio. Aqu\u00ed\u00ad s\u00f3lo hay espacio para un breve bosquejo de los principales puntos.<br \/>\na) Hay una muy fuerte tradici\u00f3n, apoyada por evidencia temprana de fuentes patr\u00ed\u00adsticas de que el autor fue el ap\u00f3stol Juan. En el Evangelio mismo no hay referencias espec\u00ed\u00adficas a la identidad del autor, de modo que la pregunta es hasta d\u00f3nde es posible confiar en la tradici\u00f3n. Por lo menos en fecha tan temprana como Ireneo (c. 130\u2013200) se cre\u00ed\u00ada en la autor\u00ed\u00ada apost\u00f3lica. Ireneo pudo haber tenido acceso a la tradici\u00f3n aut\u00e9ntica por medio de su relaci\u00f3n previa con Policarpo (c. mediados del siglo II), quien conoci\u00f3 al Ap\u00f3stol. El hecho de que Poli carpo no se refiera al cuarto Evangelio al escribir su carta a los filipenses no tiene por qu\u00e9 llevarnos a la conclusi\u00f3n de que lo desconoc\u00ed\u00ada. La \u00fanica oposici\u00f3n a la autor\u00ed\u00ada apost\u00f3lica provino de un grupo conocido como los alogoi, que parece haber sido un peque\u00f1o grupo que se separ\u00f3 de Roma. Su criterio fue rechazado por Hip\u00f3lito, quien escribi\u00f3 una defensa del Evangelio. La historia del libro antes de Ire neo no es f\u00e1cil de determinar, pero debe haber sido considerado como una autoridad por alg\u00fan tiempo considerable, como para haber sido colocado en un nivel sin discusi\u00f3n junto con los otros tres como parte de un Evangelio cu\u00e1druple.<br \/>\nb) Algunas consideraciones internas dirigen hacia la confiabilidad de la tradici\u00f3n (p. ej.p. ej. Por ejemplo 1:14; 19:35; 21:24). Aunque todas estas referencias han sido entendidas de otra manera por algunos estudiosos, lo m\u00e1s natural es verlas como evidencia del reclamo del autor mismo de haber sido testigo presencial.<br \/>\nEn ninguna parte es mencionado por nombre Juan el hijo de Zebedeo, mientras que Juan el Bautista es mencionado simplemente como Juan, sin una descripci\u00f3n adicional. Esto ser\u00ed\u00ada m\u00e1s comprensible si el mismo autor fuese el otro Juan.<br \/>\nOtra consideraci\u00f3n es la menci\u00f3n an\u00f3nima del \u2020\u0153disc\u00ed\u00adpulo al cual Jes\u00fas amaba\u2020\u009d, que bien puede ser una referencia a Juan el ap\u00f3stol. Algunos han dudado de que Juan se hubiera descripto a s\u00ed\u00ad mismo de esa manera y han llegado a la conclusi\u00f3n de que esto muestra que no era el autor. Es imposible estar seguros de qui\u00e9n era \u2020\u0153el disc\u00ed\u00adpulo a quien Jes\u00fas amaba\u2020\u009d, pero su estrecha asociaci\u00f3n con Pedro apoyar\u00ed\u00ada el criterio de que era Juan. Su misma relaci\u00f3n \u00ed\u00adntima con Jes\u00fas se\u00f1ala hacia la misma conclusi\u00f3n.<br \/>\nc) Pareciera que el autor tiene conocimiento detallado de Palestina y de las costumbres jud\u00ed\u00adas. Esto ser\u00ed\u00ada m\u00e1s comprensible si fuera un jud\u00ed\u00ado palestino.<br \/>\nd) Muchos detalles incidentales tambi\u00e9n sugieren un testigo ocular detr\u00e1s del relato, como el n\u00famero de tinajas en la boda de Can\u00e1 y la cantidad de peces capturados en el mar de Galilea. Tales detalles no son esenciales en la narraci\u00f3n, pero agregan cierta vivacidad al relato.<br \/>\ne) Los aspectos helen\u00ed\u00adsticos (griegos) de este Evangelio, sin embargo, se dice que militan contra lo correcto de la tradici\u00f3n primitiva, dado que Juan el ap\u00f3stol no era un jud\u00ed\u00ado helenista. M\u00e1s aun, los paralelos con los tratados filos\u00f3ficos no cristianos conocidos como la Hermetica, se dice que sostienen ese argumento. Ciertamente hay paralelos en la terminolog\u00ed\u00ada tanto en Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada como en Hermes, pero ese factor no muestra concluyentemente que el autor fuera un helenista. Algunos paralelos similares se encuentran en la literatura jud\u00ed\u00ada de Qumr\u00e1n y esta evidencia tiende a disminuir la fuerza del argumento helenista.<br \/>\nf) La estrecha relaci\u00f3n del autor con los m\u00e9todos rab\u00ed\u00adnicos de argumentaci\u00f3n son otra raz\u00f3n por la cual algunos han rechazado la autor\u00ed\u00ada apost\u00f3lica, dado que Juan era s\u00f3lo un pescador galileo. Pero de be darse cabida al hecho de que los argumentos rab\u00ed\u00adnicos se encuentran en la ense\u00f1anza de Jes\u00fas y no en los comentarios del autor mismo. Sin embargo, debe admitirse que es dif\u00ed\u00adcil en este Evangelio diferenciar entre el estilo del autor y las palabras de Jes\u00fas.<br \/>\ng) Pareciera que el autor adopta una actitud casi hostil hacia algunos de los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas, como si fueran de una raza distinta que la de \u00e9l, refiri\u00e9ndose a ellos como \u2020\u0153los jud\u00ed\u00ados\u2020\u009d. Esto pue de ser evidencia de un profundo sentimiento cristiano frente a la amarga hostilidad de su propio pueblo hacia Jes\u00fas.<br \/>\nh) Las teor\u00ed\u00adas alternativas en cuanto a la paternidad literaria generalmente intentan retener alguna conexi\u00f3n entre el Evangelio y Juan el ap\u00f3stol consider\u00e1ndolo como el testigo, aunque proponiendo a alg\u00fan otro como autor. La teor\u00ed\u00ada m\u00e1s difundida es que el autor era otro Juan, conocido como Juan el anciano. Si hab\u00ed\u00ada dos \u2020\u0153Juan\u2020\u009d tan estrechamente asociados en la producci\u00f3n del Evangelio, no es imposible que haya surgido una confusi\u00f3n entre ellos en la tradici\u00f3n primitiva. Pero la existencia de Juan el anciano depende de una afirmaci\u00f3n m\u00e1s bien ambigua de Papias, quien no hace menci\u00f3n alguna de que el Evangelio haya sido escrito por \u00e9l.<br \/>\ni) Algunos niegan toda conexi\u00f3n entre Juan el ap\u00f3stol y el Evangelio y suponen que se le atribuy\u00f3 su autor\u00ed\u00ada para dar autoridad a la obra.<br \/>\nFrente a todas estas opiniones diversas es dif\u00ed\u00adcil ser dogm\u00e1tico, pero es razonable sostener que las evidencias internas y externas se\u00f1alan a Juan el ap\u00f3stol como autor.<\/p>\n<p>PROPOSITO<\/p>\n<p>Lo mejor que podemos hacer es examinar la propia declaraci\u00f3n del autor en 20:31, que era espec\u00ed\u00adficamente evangel\u00ed\u00adstica. El Evangelio ten\u00ed\u00ada la finalidad de producir la fe en Jes\u00fas como Cristo e Hijo de Dios. El registro de las varias se\u00f1ales ten\u00ed\u00ada por fin producir ese resultado y, con eso en mente, adquieren significado las muchas referencias que hay a lo largo del Evangelio para creyentes e incr\u00e9dulos. Tanto los relatos hist\u00f3ricos como los discursos de ense\u00f1anza fueron elegidos por su poder de enfocar la atenci\u00f3n en los reclamos espec\u00ed\u00adficos de Jes\u00fas. Por lo tanto, Juan no ten\u00ed\u00ada la intenci\u00f3n de hacer una biograf\u00ed\u00ada o estudio psicol\u00f3gico. Por supuesto, un prop\u00f3sito evangel\u00ed\u00adstico no debilita la base hist\u00f3rica. Juan puede haber considerado que parte de su material ten\u00ed\u00ada un significado simb\u00f3lico, pero debe repetirse que eso no significa que no fuera hist\u00f3rico o aut\u00e9ntico.<br \/>\nPuede haber habido algunos prop\u00f3sitos subsidiarios, como la presentaci\u00f3n de la verdadera relaci\u00f3n entre Jes\u00fas y Juan el Bautista o una refutaci\u00f3n de los conceptos doc\u00e9ticos sobre Jes\u00fas (o sea las teor\u00ed\u00adas que hac\u00ed\u00adan una distinci\u00f3n entre el Cristo celestial y el Jes\u00fas humano).<br \/>\nMuchos creen que el Evangelio es una presentaci\u00f3n del cristianismo en forma helenizada. El pr\u00f3logo (1:1\u201318) parece dar apoyo a esa teor\u00ed\u00ada. Pero el elemento crucial es el grado en el que el pr\u00f3logo determina el prop\u00f3sito del Evangelio en su conjunto. Es mejor suponer que el cuerpo del Evangelio aporta la clave para la comprensi\u00f3n del pr\u00f3logo y no viceversa. La ense\u00f1anza de Jes\u00fas fue suficientemente inclusiva como para ser entendida tanto por griegos como por jud\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p>RELACION CON LOS EVANGELIOS SINOPTICOS<\/p>\n<p>Una comparaci\u00f3n con los otros Evangelios muestra una marcada diferencia en Juan en cuanto a la esencia y el m\u00e9todo de presentaci\u00f3n. Una gran par te del material incluido en los otros falta en Juan, a la vez que un monto considerable del material juanino est\u00e1 ausente en los Sin\u00f3pticos. De hecho, hay poco material com\u00fan en los cuatro Evangelios, aparte del relato de la pasi\u00f3n. La mayor diferencia es que, mientras que los Sin\u00f3pticos se concentran en el ministerio galileo, Juan fija su atenci\u00f3n en el ministerio en Jerusal\u00e9n. Este hecho podr\u00ed\u00ada explicar la diferencia en el estilo de ense\u00f1anza de Jes\u00fas: el \u00e9nfasis en par\u00e1bolas en los Sin\u00f3pticos cediendo al estilo de di\u00e1logo y discurso en Juan. Ciertas diferencias hist\u00f3ricas tambi\u00e9n han sido se\u00f1aladas, como la ubicaci\u00f3n de la limpieza del templo, los he chos que llevaron al arresto de Jes\u00fas, la duraci\u00f3n del ministerio y la fecha de la \u00faltima cena. De all\u00ed\u00ad algunos han deducido que Juan intenta corregir y reemplazar a los Sin\u00f3pticos. Esto es dif\u00ed\u00adcil de sos tener, porque en muchas ocasiones da por sentado el conocimiento de la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica como base para la propia. Es mejor considerar a Juan como complemento de los Sin\u00f3pticos. La diferencia m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil entre ellos es la cronolog\u00ed\u00ada de los hechos de la pasi\u00f3n. La soluci\u00f3n puede estar en el uso de diferentes calendarios, pero no sabemos lo suficiente como para llegar a una respuesta completamente satisfactoria.<br \/>\nAl principio, puede parecer que la presentaci\u00f3n que Juan hace de Jes\u00fas difiere tan completamente de la de los Sin\u00f3pticos que ambos retratos no pueden ser de la misma persona. Pero \u00e9sta ser\u00ed\u00ada una deducci\u00f3n errada. Cuando consideramos los diferentes prop\u00f3sitos de los Evangelios y los diferentes tipos de personas a los cuales Jes\u00fas habl\u00f3, el contraste es m\u00e1s comprensible. Es como si Juan mis mo hubiera sido llevado a un estilo m\u00e1s reflexivo en los discursos.<\/p>\n<p>FECHA Y LUGAR DE REDACCION<\/p>\n<p>No es claro si se pueden encontrar rastros del Evangelio de Juan en autores antes del tiempo de Ireneo (c. 130\u2013200). Pero hay buena base para suponer que Justino (c. 150) conoc\u00ed\u00ada y usaba el Evangelio, y una posibilidad de que Ignacio (c. 115) tambi\u00e9n lo conociera. Al margen de referencias en los Padres primitivos hay dos papiros de principios del siglo II que muestran la existencia y circulaci\u00f3n de este Evangelio. Uno contiene un trozo del Evangelio de Juan, y el otro refleja el lenguaje de \u00e9ste y de los dem\u00e1s Evangelios. Por lo tanto, es imposible datar a Juan m\u00e1s all\u00e1 del fin del primer siglo. Si el Ap\u00f3stol fue el autor, una fecha de unos a\u00f1os antes del fin del siglo ser\u00ed\u00ada ciertamente necesaria como la m\u00e1s tard\u00ed\u00ada posible. Como el Evangelio debe haber sido posterior a los Sin\u00f3pticos, una fecha relativamente tard\u00ed\u00ada en el primer siglo es la preferida en general (c. 90) aunque algunos han sugerido una anterior. S\u00f3lo se puede ser aproximado.<br \/>\nEn cuanto al lugar de origen, la tradici\u00f3n es que Juan vivi\u00f3 en Efeso y no parece haber base para negarlo. Algunos sugieren que esta tradici\u00f3n sobre Efeso no es confiable, y tambi\u00e9n que Juan no vivi\u00f3 hasta edad tan avanzada. La evidencia que pretende sostener este criterio consiste en menciones aisladas y no muy confiables de que Juan muri\u00f3 en el martirio mucho antes de que el Evangelio pudiera haber sido escrito. Pero la tradici\u00f3n de esta larga vida y de que \u00e9l haya escrito el Evangelio es mucho m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p>TEOLOGIA<\/p>\n<p>El hecho m\u00e1s significativo de la teolog\u00ed\u00ada de Juan es su presentaci\u00f3n de Cristo. Ya ha sido se\u00f1alado que su prop\u00f3sito principal era teol\u00f3gico y ciertamente cristol\u00f3gico. El foco de atenci\u00f3n est\u00e1 en el mesianismo de Jes\u00fas y su condici\u00f3n de Hijo. El car\u00e1cter mesi\u00e1nico de Jes\u00fas m\u00e1s de una vez fue el tema de discusi\u00f3n entre los jud\u00ed\u00ados (7:26, 27; 10:24). Adem\u00e1s, tres veces en el Evangelio se registran confesiones del mesianismo de Jes\u00fas (1:41; 4:29; 11:27). Para el autor Jes\u00fas era el cumplimiento de todas las esperanzas mesi\u00e1nicas del pueblo jud\u00ed\u00ado. En total armon\u00ed\u00ada con esto se encuentra la frecuente apelaci\u00f3n al testimonio del ATAT Antiguo Testamento.<br \/>\nAun m\u00e1s caracter\u00ed\u00adstico del Evangelio es Jes\u00fas como Hijo de Dios. Muchas veces Jes\u00fas presenta su propia relaci\u00f3n filial con el Padre. Si bien este aspecto no est\u00e1 ausente en los Sin\u00f3pticos, es especialmente notable en Juan por la frecuente aparici\u00f3n del t\u00e9rmino \u2020\u0153Hijo\u2020\u009d sin mayor descripci\u00f3n. El plan de salvaci\u00f3n fue efectuado por el Padre por me dio del Hijo. Motivado por su amor al mundo, Dios envi\u00f3 a su Hijo (3:16). El Hijo es el agente por medio del cual el Padre se revela a s\u00ed\u00ad mismo (1:18). El reclamo de Jes\u00fas de ser el Hijo de Dios fue la base para la acusaci\u00f3n ante Pilato que, de acuerdo con la ley jud\u00ed\u00ada, \u00e9l deber\u00ed\u00ada morir (19:7).<br \/>\nEl hecho m\u00e1s caracter\u00ed\u00adstico de los Evangelios sin\u00f3pticos es que Jes\u00fas era Hijo del Hombre. Aunque esto no es tan prominente en Juan, a\u00fan es algo b\u00e1sico en su presentaci\u00f3n. Era el Hijo del Hombre que no s\u00f3lo revel\u00f3 al Padre sino que ser\u00ed\u00ada exaltado (3:13, 14). Este proceso de exaltaci\u00f3n culminar\u00ed\u00ada en la glorificaci\u00f3n del Hijo del Hombre (12:23). Adem\u00e1s, hay muchas indicaciones de la perfecta humanidad de Jes\u00fas en este Evangelio. Experiment\u00f3 emociones humanas, hambre, sed y cansancio. Nunca la exaltada cristolog\u00ed\u00ada debe disminuir la perfecta humanidad de Jes\u00fas.<br \/>\nEn el pr\u00f3logo, la preexistencia y divinidad de Cristo est\u00e1n expresadas expl\u00ed\u00adcitamente. El Verbo (gr. logos ), o \u2020\u0153Palabra\u2020\u009d, no s\u00f3lo estaba con Dios desde el principio, sino que era Dios (1:1) y fue es te Verbo el que se hizo carne y se identifica como el Cristo. Cualquiera que sea el origen de la idea del Verbo para el autor, su propia cristolog\u00ed\u00ada es clara. Su tema no es el de un simple hombre sino del Hijo preexistente que comparti\u00f3 con el Padre la creaci\u00f3n del mundo (1:3).<br \/>\nOtro aspecto de la cristolog\u00ed\u00ada juanina es la cantidad de afirmaciones de Jes\u00fas que comienzan con la significativa frase \u2020\u0153Yo soy\u2020\u009d. De esa manera, \u00e9l se describe a s\u00ed\u00ad mismo como \u2020\u0153el camino\u2020\u009d, \u2020\u0153la verdad\u2020\u009d, \u2020\u0153la vida\u2020\u009d, \u2020\u0153la resurrecci\u00f3n\u2020\u009d, \u2020\u0153el pan\u2020\u009d, \u2020\u0153el pastor\u2020\u009d, \u2020\u0153la puerta\u2020\u009d, \u2020\u0153la vid\u2020\u009d. Todos estos t\u00ed\u00adtulos explican diferentes aspectos de lo que Jes\u00fas vino a ser y hacer por la humanidad.<br \/>\nHay muchas figuras de lenguaje que se usan para describir la naturaleza de la obra de Cristo: el cor dero del sacrificio (1:29), el templo de su cuerpo (2:21), la serpiente en el desierto (3:14), el pastor dando su vida por las ovejas (10:11), el grano de trigo (12:24). La muerte de Jes\u00fas fue reconocida co mo inevitable aun por el sumo sacerdote, pero Juan ve un significado m\u00e1s profundo en ello que Caif\u00e1s (11:51). A lo largo del Evangelio hay un sentido de lo inevitable de la \u2020\u0153hora\u2020\u009d de Jes\u00fas que se iba acercando.<br \/>\nOtro factor importante en la teolog\u00ed\u00ada juanina es la frecuente menci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Su obra de regeneraci\u00f3n (3:5\u20138), su prometido derramamiento despu\u00e9s de la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas (7:37\u201339) y los cinco dichos sobre \u00e9l en los discursos de despedida (cap. 14\u201316) se encuentran todos s\u00f3lo en el Evangelio de Juan. Se describe como consejero, como quien mora en el creyente, como maestro, como testigo de Cristo, como quien convence al mundo y como gu\u00ed\u00ada a toda verdad de los seguidores del Se\u00f1or. De entre todos los Evangelios, Juan muestra m\u00e1s claramente que la continuaci\u00f3n del ministerio de Jes\u00fas ser\u00ed\u00ada por medio de la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu.<br \/>\nAdem\u00e1s, podemos notar varios otros aspectos que aparecen en el pensamiento de Juan. Hay un fuerte fondo del ATAT Antiguo Testamento. No hay una referencia espec\u00ed\u00adfica a la cena del Se\u00f1or, pero hay una ense\u00f1anza relacionada (cap. 6). Tambi\u00e9n hay una combinaci\u00f3n de \u00e9nfasis en la acci\u00f3n de Dios al elegir y la responsabilidad humana al responder. Este Evangelio contribuye en forma muy rica a la teolog\u00ed\u00ada del NTNT Nuevo Testamento en su conjunto. Aunque a menudo su lenguaje es simple, su pensamiento es profundo. Su uso de un poderoso simbolismo y su car\u00e1cter reflexivo hacen que el Evangelio de Juan apele a muchos cristianos modernos.<br \/>\nVer tambi\u00e9n el art\u00ed\u00adculo \u2020\u0153Leyendo los Evangelios\u2020\u009d.<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1:1-18\tEl pr\u00f3logo<br \/>\n1:1-5\tEl Verbo preexistente<br \/>\n1:6-8\tEl testimonio de Juan el Bautista<br \/>\n1:9-13\tLa luz que vino al mundo<br \/>\n1:14-18\tLa encarnaci\u00f3n del Verbo<\/p>\n<p>1:19\u20142:11\tHechos introductorios<br \/>\n1:19-34\tEl testimonio de Juan el Bautista referente a Jes\u00fas<br \/>\n1:35-51\tEl llamado de los primeros disc\u00ed\u00adpulos<br \/>\n2:1-11\tRevelaci\u00f3n por medio de una se\u00f1al<\/p>\n<p>2:12\u20144:54\tPrimeros encuentros en Jerusal\u00e9n, Samaria y Galilea<br \/>\n2:12-25\tLa limpieza del templo<br \/>\n3:1-21\tEl nuevo nacimiento<br \/>\n3:22\u20144:3\tJes\u00fas y Juan el Bautista<br \/>\n4:4-42\tJes\u00fas en Samaria<br \/>\n4:43-54\tUn segundo milagro en Galilea<\/p>\n<p>5:1-47\tSanidad y discurso en Jerusal\u00e9n<br \/>\n5:1-18\tLa curaci\u00f3n de un paral\u00ed\u00adtico<br \/>\n5:19-47\tLa revelaci\u00f3n del Padre y el Hijo<\/p>\n<p>6:1-71\tOtras se\u00f1ales y discursos en Galilea<br \/>\n6:1-15\tLa alimentaci\u00f3n de las multitudes<br \/>\n6:16-24\tJes\u00fas camina sobre el agua<br \/>\n6:25-59\tLa discusi\u00f3n sobre el pan de vida<br \/>\n6:60-71\tLa reacci\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos a la ense\u00f1anza y obra de Jes\u00fas<\/p>\n<p>7:1\u20148:59\tJes\u00fas en la fiesta de los tabern\u00e1culos<br \/>\n7:1-9\tJes\u00fas va de Galilea a Jerusal\u00e9n<br \/>\n7:10-52\tLa ense\u00f1anza de Jes\u00fas en la fiesta<br \/>\n7:53\u20148:11\tLa mujer tomada en adulterio<br \/>\n8:12-59\tJes\u00fas como la luz del mundo<\/p>\n<p>9:1\u201410:42\tM\u00e1s sanidades y ense\u00f1anzas<br \/>\n9:1-41\tJes\u00fas sana a un hombre que naci\u00f3 ciego<br \/>\n10:1-18\tJes\u00fas como el pastor<br \/>\n10:19-21\tLos resultados de su ense\u00f1anza<br \/>\n10:22-42\tEl di\u00e1logo en la fiesta de la Dedicaci\u00f3n<\/p>\n<p>11:1-57\tMuerte y resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro<br \/>\n11:1-44\tJes\u00fas vencedor de la muerte<br \/>\n11:45-57\tLos resultados del milagro<\/p>\n<p>12:1-50\tClausura del ministerio p\u00fablico en Jerusal\u00e9n<br \/>\n12:1-8\tLa devoci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada<br \/>\n12:9-11\tReacciones a la presencia de Jes\u00fas en Betania<br \/>\n12:12-19\tLa entrada a Jerusal\u00e9n<br \/>\n12:20-26\tLa b\u00fasqueda de los griegos<br \/>\n12:27-36\tAfirmaci\u00f3n y retiro<br \/>\n12:37-50\tIncredulidad persistente<\/p>\n<p>13:1\u201417:26\tJes\u00fas con sus disc\u00ed\u00adpulos<br \/>\n13:1-38\tAcci\u00f3n simb\u00f3lica de Jes\u00fas lavando los pies y su secuela<br \/>\n14:1-31\tSeguridades y mandamientos a los disc\u00ed\u00adpulos<br \/>\n15:1-17\tLa alegor\u00ed\u00ada de la vi\u00f1a<br \/>\n15:18\u201416:33\tOtras ense\u00f1anzas para los disc\u00ed\u00adpulos<br \/>\n17:1-26\tLa oraci\u00f3n de Jes\u00fas<\/p>\n<p>18:1\u201421:25\tRelatos de la pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n<br \/>\n18:1-11\tLa traici\u00f3n<br \/>\n18:12\u201419:16\tEl juicio<br \/>\n19:17-37\tLa crucifixi\u00f3n<br \/>\n19:38-42\tLa sepultura<br \/>\n20:1-29\tLa resurrecci\u00f3n<br \/>\n20:30\u201421:25\tEl ep\u00ed\u00adlogo<br \/>\nComentario<\/p>\n<p>1:1-18 EL PROLOGO<\/p>\n<p>Este Evangelio, a diferencia de los otros, no comienza con el Jes\u00fas hist\u00f3rico. Al contrario, el lector es presentado de inmediato al Verbo (gr. logos) que no es identificado con Jes\u00fas hasta el fin del pr\u00f3logo. Es de gran importancia considerar el significado del Verbo como clave para entender todo el Evangelio. El t\u00e9rmino era ampliamente usado en la literatura gr. y muchos eruditos han supuesto que su significado para Juan puede ser entendido s\u00f3lo de acuerdo con ese trasfondo. Era usado entre los estoicos para describir el principio de la raz\u00f3n divi na que hizo crecer la creaci\u00f3n natural. Esta idea fue mucho m\u00e1s desarrollada en los escritos de Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada, que la us\u00f3 como para hablar del instrumento por medio del cual fue creado el mundo. Aunque puede parecer que hay ciertos paralelos con el uso juanino del t\u00e9rmino, tambi\u00e9n hay diferencias cruciales. Fil\u00f3n nunca pens\u00f3 en el Verbo como una persona, ni sostuvo su preexistencia con relaci\u00f3n al mundo. Pero la diferencia m\u00e1s nota ble y significativa entre Fil\u00f3n y Juan es que el primero negaba la encarnaci\u00f3n del Verbo, mientras que Juan manten\u00ed\u00ada espec\u00ed\u00adficamente que el Verbo se hab\u00ed\u00ada hecho carne. Algunos estudiosos han encontra do paralelos entre el uso de Juan y la literatura sincretista filos\u00f3fica en los primeros siglos de la era cristiana conocida como Hermetica, pero el pensamiento esencial es totalmente distinto. El pen samiento gr. puede haber suplido alguna de la terminolog\u00ed\u00ada usada por Juan, pero las ideas b\u00e1sicas deben ser buscadas en otro lugar.<br \/>\nSe podr\u00ed\u00ada decir mucho m\u00e1s sobre la similitud del pensamiento entre el uso de Juan y el de ciertas ideas del ATAT Antiguo Testamento. El pensamiento jud\u00ed\u00ado contribuy\u00f3 con una mayor proporci\u00f3n para la idea del Verbo. En la literatura de sabidur\u00ed\u00ada encontramos un \u00e9nfasis en la actividad creadora de Dios por medio de su palabra de sabidur\u00ed\u00ada (cf.cf. Confer (lat.), compare Prov. 8). Estrechamente ligado con ello est\u00e1 la pr\u00e1ctica rab\u00ed\u00adnica de atribuir a la Torah (la ley) alguna acci\u00f3n en la creaci\u00f3n. El descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto ha llevado a una apreciaci\u00f3n m\u00e1s cercana de la contribuci\u00f3n del pensamiento jud\u00ed\u00ado para la comprensi\u00f3n del Evangelio de Juan.<br \/>\nSin embargo, el pr\u00f3logo debe ser considerado en base a sus m\u00e9ritos propios. Es esencialmente cristiano, destinado a preparar el camino para el registro de las actividades de una persona \u00fanica. El Evan gelio mismo debe proveer la clave para la comprensi\u00f3n del pr\u00f3logo y no viceversa. Un cuidadoso an\u00e1lisis del Evangelio mostrar\u00e1 la medida en que el pr\u00f3logo es integral con los temas recurrentes del Evangelio.<\/p>\n<p>1:1-5 El Verbo preexistente<\/p>\n<p>Las palabras iniciales de este Evangelio tienen un notable paralelo con las iniciales de G\u00e9n. La contribuci\u00f3n particular de Juan es para mostrar que el Verbo exist\u00ed\u00ada desde antes de la creaci\u00f3n. Esto est\u00e1 impl\u00ed\u00adcito en las palabras iniciales: En el principio era el Verbo. Aunque se usa un tiempo verbal pasado, la idea es de continuidad. El Verbo que existe ahora es el que exist\u00ed\u00ada antes de que el mundo co menzara. De inmediato, introduce un tema profundo, que es hecho aun m\u00e1s profundo por las dos afirmaciones siguientes. La preposici\u00f3n gr. que se traduce con sugiere la idea de comuni\u00f3n. El pensamiento es lit.lit. Literalmente \u2020\u0153hacia Dios\u2020\u009d, lo que requiere alguna distinci\u00f3n entre Dios y el Verbo. Pero la frase siguiente agrega un aspecto m\u00e1s, dado que afirma que el Verbo era Dios. Esto no puede ser entendido en sentido adjetival (que el Verbo era divino), lo que debilitar\u00ed\u00ada la afirmaci\u00f3n. Dado que en gr. no hay un art\u00ed\u00adculo delante de Dios, el t\u00e9rmino debe ser tomado como estableciendo una caracter\u00ed\u00adstica del Ver bo. Como Dios es un sustantivo, Juan debe estar afirmando la deidad del Verbo. No s\u00f3lo implica divinidad sino deidad.<br \/>\nDe inmediato Juan procede a declarar la actividad creativa del Verbo. En gr. se enfoca la atenci\u00f3n en la acci\u00f3n del Verbo. Esta idea se subraya aun m\u00e1s por la exclusi\u00f3n de toda posibilidad de creaci\u00f3n aparte del Verbo. La estrecha relaci\u00f3n entre Dios y el Verbo en el v. 1 tambi\u00e9n se ve en su participaci\u00f3n en la creaci\u00f3n. La parte tomada por Cristo en la creaci\u00f3n es un tema que se reitera muchas veces en el NTNT Nuevo Testamento. Tal \u00e9nfasis excluye las ideas gn\u00f3sticas de intermediarios en el proceso de la creaci\u00f3n que hubieran sido designados para proteger a Dios de contaminaci\u00f3n con un mundo esencialmente malo. La siguiente afirmaci\u00f3n de Juan de que el Verbo era vida es una secuencia l\u00f3gica de su actividad creadora. Esta idea es b\u00e1sica para este Evangelio y se destaca en la afirmaci\u00f3n del prop\u00f3sito en 20:31, o sea que el lector puede tener vida por medio de \u00e9l.<br \/>\nLa estrecha relaci\u00f3n entre vida y luz no es inesperada. En el mundo f\u00ed\u00adsico la vida depende de la luz, y esta idea aqu\u00ed\u00ad es transferida al mundo espiritual. La afirmaci\u00f3n del v. 5 debe ser interpretada por la menci\u00f3n de la luz en el v. 4. Hay una iluminaci\u00f3n que llega a todos en general, lo que podr\u00ed\u00ada referirse a la luz de la conciencia y la raz\u00f3n. En el v. 5, sin embargo, el foco recae en el ambiente que se describe como tinieblas. La luz, que est\u00e1 estrechamente ligada con el Verbo, debe ser vista como personal. Debe significar la iluminaci\u00f3n espiritual que la humanidad ha recibido exclusivamente por la venida del Verbo. La siguiente afirmaci\u00f3n, y las tinieblas no la vencieron, subraya la idea de que no pudieron contra ella. Algunas traducciones dicen \u2020\u0153no la comprendieron\u2020\u009d. Ambas interpretaciones expresan una verdad y son ilustradas en el cuerpo del Evangelio. Pero la primera se adecua mejor al contexto, a la luz de los vv. 10, 11.<\/p>\n<p>1:6-8 El testimonio de Juan el Bautista<br \/>\nLa l\u00ed\u00adnea de pensamiento se mueve ahora m\u00e1s cerca de los hechos hist\u00f3ricos que rodearon la venida de la luz mencionando el ministerio de Juan el Bautista. De inmediato se nos asegura que este ministerio hab\u00ed\u00ada sido elegido divinamente (6). El verbo enviado es caracter\u00ed\u00adstico en este Evangelio para describir el ministerio de Jes\u00fas. Es correcto que tambi\u00e9n se aplique al heraldo. Es posible que algunos de los lectores del Evangelio estuvieran poniendo un \u00e9nfasis excesivo en la importancia de Juan el Bautista (cf.cf. Confer (lat.), compare Hech. 19:3, 4) y que Juan ten\u00ed\u00ada la intenci\u00f3n de rectificar cualquier malentendido desde el comienzo (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n vv. 15, 26, 27). No s\u00f3lo se niega expresamente que Juan mismo sea la luz, sino que se afirma dos veces su funci\u00f3n como testigo de la luz (7, 8). El prop\u00f3sito era dar testimonio de la luz, para que todos creyesen por medio de \u00e9l, lo que expresa la funci\u00f3n de todos los verdaderos testigos cristianos, desde ese d\u00ed\u00ada hasta hoy.<\/p>\n<p>1:9-13 La luz que vino al mundo<\/p>\n<p>El autor cambia del testigo al tema de ese testigo como lo m\u00e1s importante. La luz verdadera (9) es el Verbo, que a\u00fan no ha sido identificado con Jes\u00fas. Cuando dice que vino, se refiere a su encarnaci\u00f3n. Esto es m\u00e1s inteligible que otra posible traducci\u00f3n, que relaciona su venida a cada persona, lo que dar\u00ed\u00ada la impresi\u00f3n de que cada uno recibe esta luz al tiempo de su nacimiento. Antes de la venida de Cristo, ciertamente la luz exist\u00ed\u00ada, pero era luz derivada. Cristo es la principal fuente de luz como \u00e9l mismo lo declar\u00f3 (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:12).<br \/>\nDebe notarse que cuando Juan usa la palabra mundo, est\u00e1 queriendo decir algo m\u00e1s que el mundo creado. El t\u00e9rmino es usado con amplitud para abarcar tanto a la gente como a los seres creados que se oponen a Dios. De hecho, en este Evangelio hay una distinci\u00f3n entre los que creen y el mundo que no cree. La afirmaci\u00f3n de que el mundo no le conoci\u00f3 (10) muestra que en la mente de Juan no hay cuesti\u00f3n de dualismo. La responsabilidad moral recae en aquellos que rechazan la luz.<br \/>\nLa traducci\u00f3n del v. 11 ha llevado a diversas ideas. Una es que el Verbo vino a lo que por derecho le pertenec\u00ed\u00ada. Otra es que el Verbo vino a su propio hogar, o sea a su propio pueblo de Israel. Ambas son verdaderas pero, dado que las palabras son masculinas, lo m\u00e1s probable es que debe preferirse la segunda traducci\u00f3n. Para el autor, creer y recibir es id\u00e9ntico.<br \/>\nLos vv. 12 y 13 deben verse como una modificaci\u00f3n de los anteriores. Hay algunos que han recibido al Verbo y ahora Juan pone su mira en ellos. Los creyentes reciben el poder de llegar a ser hijos de Dios en el sentido de ser el pueblo del pacto de Dios. Juan no est\u00e1 hablando de la descendencia natural (13). Aqu\u00ed\u00ad hay una alusi\u00f3n al nuevo nacimiento, que aparece m\u00e1s expl\u00ed\u00adcitamente en el cap. 3. Como el nacimiento espiritual es distinto del f\u00ed\u00adsico, Juan excluye los medios sexuales (la decisi\u00f3n humana, la voluntad del esposo).<\/p>\n<p>1:14-18 La encarnaci\u00f3n del Verbo<\/p>\n<p>Esta parte final del pr\u00f3logo lleva al relato de la vida hist\u00f3rica de Jes\u00fas, por lo cual se dice que el Verbo se hizo carne. Lo m\u00e1s significativo sobre esta afirmaci\u00f3n es el \u00e9nfasis en la palabra carne, que se usa como sin\u00f3nimo de humanidad. La afirmaci\u00f3n, sin embargo, es m\u00e1s impactante que si Juan hubiera escrito \u2020\u0153el Verbo tom\u00f3 la forma de humanidad\u2020\u009d. Carne atrae la atenci\u00f3n al ingreso del Verbo en el pleno devenir de los hechos humanos. El Verbo divino se convirti\u00f3 en el Jes\u00fas humano. La frase habit\u00f3 entre nosotros usa una palabra que est\u00e1 relacionada con el tabern\u00e1culo (algo as\u00ed\u00ad como \u2020\u0153tabernaculiz\u00f3\u2020\u009d) y trae reminiscencias de Dios morando entre su pueblo en el tabern\u00e1culo en el desierto. La idea de \u2020\u0153habitar\u2020\u009d es claramente algo que se considera temporario. Pero Juan se esfuerza para aclarar que la estupenda venida del Verbo a la vida humana tuvo una plena certificaci\u00f3n testimonial. Juan hab\u00ed\u00ada sido testigo ocular de la gloria de la vida terrenal de Jes\u00fas (14b). Esto es m\u00e1s probable que suponer que nosotros se refiera a los cristianos en general y que la gloria sea la gloria de Jes\u00fas despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n. El contexto requiere que haya habido algunos que realmente vieron la gloria del Verbo encarnado. Puede suponerse una alusi\u00f3n a la transfiguraci\u00f3n, pero lo m\u00e1s probable es que la gloria se refiera a todo el ministerio de Jes\u00fas. La particularidad de la gloria se ve en la descripci\u00f3n del \u00fanico que ha recibido ese tipo de gloria que podr\u00ed\u00ada ser otorgada s\u00f3lo por un Padre amoroso a un Hijo amado. El car\u00e1cter \u00fanico de Cristo se ve as\u00ed\u00ad desde el comienzo del Evangelio. Pero no se trata s\u00f3lo de su venida del Padre sino de que \u00e9l es la fuente de gracia y de verdad que es lo m\u00e1s significativo. Juan quiere que veamos en el ministerio de Jes\u00fas una expresi\u00f3n de la gracia de Dios y una revelaci\u00f3n de su verdad.<br \/>\nAunque el v. 16 sigue naturalmente al 14, el que aparece en medio debe ser visto claramente como un par\u00e9ntesis intencional. Las palabras sobre Juan el Bautista agregan gran fuerza a su testimonio sobre Jes\u00fas. Hay una alusi\u00f3n indirecta sobre la preexistencia de Jes\u00fas que ya ha sido afirmada en el v. 1. El v. 16 muestra claramente la importancia de la gracia que los cristianos (todos nosotros) hemos recibido. Una vez m\u00e1s, se subraya el pensamiento de una experiencia directa. La versi\u00f3n de la Biblia DHHDHH Dios Habla Hoy ha presentado bien el significado de la cr\u00ed\u00adptica frase gracia sobre gracia, traduciendo \u2020\u0153bendici\u00f3n sobre bendici\u00f3n\u2020\u009d. La plenitud no viene a todos nosotros de repente sino en una progresi\u00f3n de experiencia de gracia. Puede haber un contraste entre Mois\u00e9s y Jesucristo en cuanto a un m\u00e9todo diferente de acercarnos a Dios, porque las observancias legales son inferiores a la aceptaci\u00f3n de un don de la gracia. Pero el texto no requiere un contraste. Es mejor ver una comparaci\u00f3n entre la entrega divina de la ley por medio de Mois\u00e9s y la gracia por medio de Jes\u00fas.<br \/>\nLa culminaci\u00f3n de este pr\u00f3logo en el v. 18 tiene el prop\u00f3sito de recordar al lector el v. 1. No hay otra posibilidad de conocer a Dios sino por medio de Jesucristo, el Verbo. La afirmaci\u00f3n a Dios nadie le ha visto jam\u00e1s es un reflejo del ATAT Antiguo Testamento. Ni siquiera a Mois\u00e9s se le permiti\u00f3 verlo. Por lo tanto, en esto la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas es infinitamente superior dado que \u00e9l es el \u00fanico que ha hecho conocer a Dios. La RVARVA Reina-Valera Actualizada sigue lo que es ciertamente la lectura m\u00e1s firmemente asegurada cuando traduce el Dios \u00fanico, que es una afirmaci\u00f3n de la deidad de Jes\u00fas. Pero teniendo en cuenta las palabras siguientes, que est\u00e1 en el seno del Padre, la lectura alternativa \u2020\u0153el unig\u00e9nito Hijo\u2020\u009d (RVR) o \u2020\u0153el Hijo \u00fanico\u2020\u009d (DHHDHH Dios Habla Hoy) se ajusta m\u00e1s al contexto.<br \/>\n1:19-2:11 HECHOS INTRODUCTORIOS<\/p>\n<p>1:19-34 El testimonio de Juan el Bautista referente a Jes\u00fas<\/p>\n<p>Las referencias a Juan el Bautista en el pr\u00f3logo tienen la intenci\u00f3n de llevarnos al registro hist\u00f3rico de la relaci\u00f3n de Juan con Jes\u00fas. El tema es introducido por una investigaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados de Jerusal\u00e9n. El t\u00e9rmino los jud\u00ed\u00ados aparece con frecuencia en este Evangelio pero no siempre de la misma manera. Algunas veces se usa para distinguir a los habitantes de Judea de los de Galilea; a veces se refiere a los jud\u00ed\u00ados que no cre\u00ed\u00adan en Jes\u00fas y m\u00e1s a menudo se\u00f1ala a los l\u00ed\u00adderes jud\u00ed\u00ados en su oposici\u00f3n a Jes\u00fas. Aqu\u00ed\u00ad estos l\u00ed\u00adderes est\u00e1n representados por los sacerdotes y levitas. El punto principal de este pasaje es el de distinguir entre el heraldo y la persona anunciada. El autor registra la pregunta sobre la identidad de Juan el Bautista porque esto tiene un peso claro sobre la validez de su testimonio. La pregunta sobre El\u00ed\u00adas es una alusi\u00f3n a Mal. 4:5. Algunos ven aqu\u00ed\u00ad una correcci\u00f3n de la tradici\u00f3n de los Sin\u00f3pticos donde Jes\u00fas identific\u00f3 al El\u00ed\u00adas que era esperado con Juan el Bautista (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 11:14; 17:12). Pero Juan mismo no tuvo esa pretensi\u00f3n. La pregunta sobre el profeta se refiere a Deut. 18:15\u201318, que generalmente era considerado como una referencia a una figura del fin de los tiempos. Este t\u00ed\u00adtulo general no parece haber sido mesi\u00e1nico (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:40, 41). El reclamo del mismo Juan era de ser la voz a que se refiere en Isa. 40:3 (23). En los Sin\u00f3pticos, estas palabras se aplican a Juan el Bautista pero \u00e9l mismo no se las aplica. Le bastaba ser la voz que anunciaba al Cristo.<br \/>\nEn vista de las negativas de Juan el Bautista, la cuesti\u00f3n del porqu\u00e9 de sus bautismos surgi\u00f3 naturalmente (24\u201328), y as\u00ed\u00ad surgi\u00f3 una nueva oportunidad para distinguir entre su propio ministerio y el de Cristo. La forma de la pregunta sugiere que el rito estaba siendo entendido en el sentido de una se\u00f1al oficial de autoridad. Juan no contest\u00f3 la pregunta sino que se\u00f1al\u00f3 a Jes\u00fas de una manera que ser\u00e1 ilustrada en el pasaje siguiente. El bautismo en agua de Juan se contrasta con el bautismo en Esp\u00ed\u00adritu de Cristo en el v. 33, lo que muestra la superioridad del segundo. Pero aqu\u00ed\u00ad la humildad de Juan en relaci\u00f3n con Jes\u00fas recibe una fuerte luz. La ubicaci\u00f3n del bautismo de Juan es cuidadosamente diferenciada de la otra Betania mencionada en 11:1.<br \/>\nN\u00f3tese que en el v. 29 el autor introduce una secuencia de seis d\u00ed\u00adas, que puede ser comparada con la conclusi\u00f3n del ministerio de Jes\u00fas, cuando se registran otros seis d\u00ed\u00adas. La primera presentaci\u00f3n por Juan el Bautista de Jes\u00fas como el Cordero de Dios es sorprendente. Para los oyentes originales, la idea de un cordero de inmediato debe haber sugerido el cordero de los sacrificios. La ofrenda de sacrificios en el templo era tan familiar a la mente jud\u00ed\u00ada que ser\u00ed\u00ada dif\u00ed\u00adcil pensar en el concepto de Cordero de Dios al margen de esto. Pero la verdadera dificultad se presenta en la transferencia de la imagen del cordero a una persona. Es dudoso si los oyentes habr\u00e1n conectado la idea con Isa. 53, pero no es imposible que Juan el Bautista mismo pueda haberlo hecho. Por el otro lado, puede no haber entendido la afirmaci\u00f3n siguiente de que quita el pecado del mundo en un contexto de sacrificio, sino de juicio. No hay raz\u00f3n por la cual Jes\u00fas no la haya entendido en el sentido de Exo. 29:38\u201346 e Isa. 53:4\u201312, aun cuando Juan el Bautista no comprendi\u00f3 todo su significado. Ciertamente, el evangelista habr\u00ed\u00ada entendido la declaraci\u00f3n en todo su significado en relaci\u00f3n con los sacrificios. Hay cierta discusi\u00f3n sobre el significado del verbo traducido quita. Si hemos de interpretar esto a la luz de Isa. 53, la idea de un sufrimiento vicario es inescapable. Se ha objetado que la noci\u00f3n de quitar el pecado no podr\u00ed\u00ada ser presentada aqu\u00ed\u00ad porque el cordero pascual no era una ofrenda por el pecado. Pero la declaraci\u00f3n de Juan no necesita ser interpretada en t\u00e9rminos r\u00ed\u00adgidamente pascuales. En todo lo que concierne al autor, Jes\u00fas como cordero es una importante clave para su ministerio puesto que en este Evangelio ese ministerio comienza en este punto. El bautismo de Jes\u00fas, que Juan no relata, ya hab\u00ed\u00ada tenido lugar (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 32). Las palabras de Juan el Bautista expresan algo del alcance universal del ministerio de Jes\u00fas.<br \/>\nAlgunos eruditos han encontrado dif\u00ed\u00adcil creer que Juan el Bautista dijera las palabras del v. 29, en especial porque en un momento posterior expres\u00f3 dudas sobre el mesianismo de Jes\u00fas. Se sugiere que el concepto de Jes\u00fas como Cordero de Dios es la opini\u00f3n del autor del Evangelio que estaba leyendo retrospectivamente la vida de Jes\u00fas. Pero hay mucho en este Evangelio que se\u00f1ala la obra de Cristo en bien de otros. En cuanto a Juan el Bautista y su posterior duda sobre la identidad de Jes\u00fas, no hay necesidad de suponer que en esta etapa tan temprana la comprensi\u00f3n de Juan fuera clara. La met\u00e1fora del cordero no lo reclama.<br \/>\nEl v. 30 es una repetici\u00f3n del v. 15 y liga esta secci\u00f3n con el pr\u00f3logo y vuelve a enfatizar la superioridad de Jes\u00fas sobre el Bautista. Cuando Juan dijo que no conoc\u00ed\u00ada a Jes\u00fas debe haber querido decir que no lo conoc\u00ed\u00ada como \u2020\u0153aquel que ha de venir\u2020\u009d. En este Evangelio hay una distinci\u00f3n entre el uso de \u2020\u0153jud\u00ed\u00ados\u2020\u009d y de Israel, t\u00e9rmino \u00e9ste que nunca se usa en sentido negativo. En gr., el verbo traducido le ha visto (32) tiene la idea de una convicci\u00f3n firme. La referencia al descenso del Esp\u00ed\u00adritu sobre Jes\u00fas en este Evangelio difiere del relato de los Sin\u00f3pticos. Aqu\u00ed\u00ad Juan mismo vio la forma f\u00ed\u00adsica de una paloma, mientras que en los Sin\u00f3pticos fue Jes\u00fas quien la vio. La paloma puede simbolizar un car\u00e1cter grato y suave, o como un s\u00ed\u00admbolo del vuelo para mostrar la realidad del descenso del Esp\u00ed\u00adritu. El contraste entre esto y la demostraci\u00f3n visible en Pentecost\u00e9s es llamativa (cf.cf. Confer (lat.), compare Hech. 2:2, 3). Es claro que ambos descensos ten\u00ed\u00adan el prop\u00f3sito de ser testimonios excepcionales sobre la misi\u00f3n de Jes\u00fas. Juan recibi\u00f3 alguna revelaci\u00f3n especial (33) que le capacitaba para identificar a Jes\u00fas con aquel que bautiza en el Esp\u00ed\u00adritu Santo. El bautismo en el Esp\u00ed\u00adritu es contrastado v\u00ed\u00advidamente con el bautismo en agua y es superior a \u00e9ste. Tenemos otro eco del pr\u00f3logo en la afirmaci\u00f3n de que Jes\u00fas es el Hijo de Dios y esto se relaciona con el prop\u00f3sito del Evangelio que se declara en 20:31.<\/p>\n<p>1:35-51 El llamado de los primeros disc\u00ed\u00adpulos<\/p>\n<p>La repetida afirmaci\u00f3n sobre el Cordero de Dios (35) tiene el prop\u00f3sito de dar a entender que los dos disc\u00ed\u00adpulos que siguieron a Jes\u00fas hab\u00ed\u00adan captado algo del significado en cuanto a aquel a quien Juan hab\u00ed\u00ada se\u00f1alado. No hay nada en la narraci\u00f3n que sugiera que Juan el Bautista esperara que alguno de sus disc\u00ed\u00adpulos lo dejara; al contrario, lo que se deduce es que vio que esto era parte de su propia misi\u00f3n al anunciar a Jes\u00fas. El hecho de que se d\u00e9 s\u00f3lo el nombre de uno de los disc\u00ed\u00adpulos, puede significar que el otro era Juan el autor. La idea de siguieron en el v. 37 sin duda no tiene el sentido pleno que adquirir\u00ed\u00ada despu\u00e9s como discipulado. Su respuesta a la pregunta de Jes\u00fas y el que se hayan dirigido a \u00e9l como rab\u00ed\u00ad muestran sus serias intenciones al seguirle. El t\u00ed\u00adtulo \u2020\u0153rab\u00ed\u00ad\u2020\u009d era de respeto y no se refiere (como fue m\u00e1s adelante) a alguien que ha sido capacitado en una escuela rab\u00ed\u00adnica. Se puede preguntar por qu\u00e9 en el v. 39 se menciona la hora d\u00e9cima. Si Juan estaba usando el m\u00e9todo normal jud\u00ed\u00ado de calcular la hora, ser\u00ed\u00ada al atardecer y de eso se infiere que fue una visita hasta el fin del d\u00ed\u00ada.<br \/>\nLa forma en que se dice que Andr\u00e9s encontr\u00f3 a su hermano Sim\u00f3n Pedro primero (DHHDHH Dios Habla Hoy: \u2020\u0153antes que nada\u2020\u009d) sugiere que hab\u00ed\u00ada captado el gran significado del encuentro con Jes\u00fas. Juan da otros dos indicios sobre el car\u00e1cter de Andr\u00e9s en este Evangelio (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:8; 12:22). El t\u00e9rmino Mes\u00ed\u00adas (40) es traducido por Juan para beneficio de sus lectores no jud\u00ed\u00ados. Tanto el heb. Mes\u00ed\u00adas como el gr. Cristo se derivan de una ra\u00ed\u00adz que significa \u2020\u0153el Ungido\u2020\u009d. Aunque en el ATAT Antiguo Testamento la idea de ungir estaba principalmente relacionada con la elecci\u00f3n de los reyes, en el NTNT Nuevo Testamento el concepto se aplica a Jes\u00fas en un sentido ampliado para incluir la idea de un profeta, un sacerdote y un rey ungidos. Se ha supuesto que hay una contradicci\u00f3n entre este anuncio y los relatos sin\u00f3pticos que sugieren que Jes\u00fas no fue reconocido como Mes\u00ed\u00adas hasta la confesi\u00f3n de Pedro en Cesarea de Filipos. Pero no hay necesidad de suponer que aqu\u00ed\u00ad los disc\u00ed\u00adpulos ten\u00ed\u00adan m\u00e1s que una idea muy general de lo que realmente significaba el mesianismo. En el v. 42 hay un marcado \u00e9nfasis sobre las relaciones personales que abarcaban a Andr\u00e9s, Sim\u00f3n y Jes\u00fas. Nuevamente hay una diferencia entre Juan y los Sin\u00f3pticos sobre el momento en que el nombre Pedro fue dado a Sim\u00f3n. Aqu\u00ed\u00ad es dado al comienzo del ministerio, mientras que en Mat. 16:18 es confirmado despu\u00e9s de la confesi\u00f3n de Pedro. Vale la pena notar que aqu\u00ed\u00ad Jes\u00fas usa el tiempo futuro que indica lo acontecido seg\u00fan Mat. 16:18. Tanto Pedro como Cefas significa \u2020\u0153roca\u2020\u009d, lo que sugiere que Jes\u00fas estaba pensando en el car\u00e1cter \u2020\u0153rocoso\u2020\u009d que se propon\u00ed\u00ada formar en Sim\u00f3n.<br \/>\nHasta aqu\u00ed\u00ad, se dice que por lo menos tres disc\u00ed\u00adpulos han seguido a Jes\u00fas. Pero Juan menciona a otros dos, antes de comenzar su relato del ministerio de Jes\u00fas en el cap. 2. En el caso de Felipe, Jes\u00fas tom\u00f3 la iniciativa de decirle que lo siguiera. Felipe vuelve a ser mencionado varias veces en este Evangelio (6:5; 12:21; 14:8). Parece haber sido un hombre de mente pr\u00e1ctica. Aunque se dice que Felipe, Andr\u00e9s y Pedro eran de Betsaida, estaban viviendo en Caperna\u00fam (Mar. 1:21, 29). Un nuevo ejemplo de testimonio personal que llev\u00f3 a otro a Jes\u00fas se menciona aqu\u00ed\u00ad cuando Felipe busc\u00f3 a Natanael. Como el tema del testimonio es tan importante en el Evangelio, el m\u00e9todo por el cual Pedro y Natanael fueron llevados a Jes\u00fas es muy significativo. El testimonio personal siempre ha sido uno de los m\u00e9todos m\u00e1s fruct\u00ed\u00adferos para llevar a quienes pueden ser disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas. Hay una diferencia en la forma en que Felipe present\u00f3 a Jes\u00fas en comparaci\u00f3n con la de Andr\u00e9s, ya que \u00e9l no mencion\u00f3 al Mes\u00ed\u00adas, sino a aquel de quien Mois\u00e9s escribi\u00f3 en la Ley, y tambi\u00e9n los Profetas. Es lo mismo. La referencia a Jes\u00fas de Nazaret dio lugar a una expresi\u00f3n esc\u00e9ptica de Natanael (46). Evidentemente Nazaret ten\u00ed\u00ada alg\u00fan tipo de mala reputaci\u00f3n y la forma en que sus habitantes rechazaron a Jes\u00fas concuerda con esa fama.<br \/>\nEl encuentro entre Jes\u00fas y Natanael es muy instructivo. Primero, notamos la elevada opini\u00f3n que Jes\u00fas expres\u00f3 sobre \u00e9l (47). El pensamiento de un verdadero israelita, en quien no hay enga\u00f1o puede haber sido causado por la historia de Jacob que sin duda estaba en mente en el v. 51. Segundo, notamos su mente inquisitiva: \u00bfDe d\u00f3nde me conoces? Aqu\u00ed\u00ad hay un elemento de sorpresa que sugiere que Natanael no se hab\u00ed\u00ada encontrado antes con Jes\u00fas. Tercero, notamos el conocimiento previo de Jes\u00fas que habr\u00e1 impresionado mucho a Natanael. No hay manera para saber qu\u00e9 hac\u00ed\u00ada Natanael debajo de la higuera, pero el punto principal aqu\u00ed\u00ad es la perspicacia poco com\u00fan de Jes\u00fas, que fue reconocida claramente por Natanael. Su respuesta ten\u00ed\u00ada gran alcance. No s\u00f3lo reconoci\u00f3 a Jes\u00fas como rab\u00ed\u00ad, sino tambi\u00e9n como Hijo de Dios y rey de Israel. Una vez m\u00e1s, aun en esta etapa temprana, hab\u00ed\u00ada una comprensi\u00f3n de Jes\u00fas como Hijo de Dios, aunque fuera rudimentaria. Juan hab\u00ed\u00ada presentado las referencias iniciales del car\u00e1cter divino del Hijo del Hombre en el pr\u00f3logo hasta llevarlo aqu\u00ed\u00ad al mismo n\u00facleo del ministerio de Jes\u00fas que emerg\u00ed\u00ada. Las cosas mayores del v. 50 se explican en el 51, que habla del desarrollo de la visi\u00f3n espiritual. La idea de ver \u00e1ngeles subiendo y descendiendo sobre el Hijo del Hombre parece ser un eco de la historia de Jacob (G\u00e9n. 28:12). El significado de la afirmaci\u00f3n es que el cielo ahora est\u00e1 abierto para una comunicaci\u00f3n continua con aquellos cuyo representante es Cristo mismo con el t\u00ed\u00adtulo de Hijo del Hombre. Es notable que Natanael haya sustituido este t\u00ed\u00adtulo por el de Hijo de Dios, porque esto muestra que el aspecto humano de Jes\u00fas es tan importante como el divino.<\/p>\n<p>2:1-11 Revelaci\u00f3n por medio de una se\u00f1al<\/p>\n<p>En este Evangelio hay un cierto n\u00famero de se\u00f1ales y la transformaci\u00f3n del agua en vino es la primera. La mayor\u00ed\u00ada de las se\u00f1ales mencionadas por Juan lleva a un discurso sobre un tema relacionado. Estas se\u00f1ales son claramente una parte integral de la estructura del Evangelio. Como resultado de la primera, Juan menciona especialmente que la gloria de Cristo fue vista y esto se\u00f1ala el camino para una comprensi\u00f3n del resto. Debe notarse que tanto esta se\u00f1al como la siguiente (4:54) fueron realizadas en Can\u00e1 de Galilea. Esta poblaci\u00f3n estaba a unos tres d\u00ed\u00adas de camino desde donde Juan bautizaba. La referencia en el v. 1 al tercer d\u00ed\u00ada es significativa porque junto con las dem\u00e1s referencias a d\u00ed\u00adas en el cap. 1 es posible ver el milagro en Can\u00e1 como algo que ocurri\u00f3 al final de un per\u00ed\u00adodo de siete d\u00ed\u00adas. Quiz\u00e1 Juan est\u00e1 pensando en los hechos de la primera semana del ministerio de Jes\u00fas.<br \/>\nEn la conversaci\u00f3n entre Jes\u00fas y su madre (3, 4) debe recordarse que Mar\u00ed\u00ada vio el hecho de que se agotara la provisi\u00f3n de vino como un motivo serio de verg\u00fcenza para los due\u00f1os de la casa, mientras que Jes\u00fas se concentr\u00f3 en su principal misi\u00f3n, que aqu\u00ed\u00ad se indica en el t\u00e9rmino hora, o sea su tiempo. El tema de la \u2020\u0153hora\u2020\u009d de Jes\u00fas corre a lo largo de todo el Evangelio, culminando en la historia de la pasi\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:30; 8:20; 12:23, 27; 13:1; 17:1). La forma en que Jes\u00fas habl\u00f3 a su madre puede parecer extra\u00f1a, pero su intenci\u00f3n fue claramente la de corregir cualquier malentendido de que \u00e9l pudiera recibir \u00f3rdenes de cualquiera que no fuera el Padre (cf.cf. Confer (lat.), compare 5:30; 8:29). La conexi\u00f3n entre la observaci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada y el comentario de Jes\u00fas probablemente se encuentra en el concepto de que Jes\u00fas estaba mirando m\u00e1s all\u00e1 del casamiento mismo y hacia la venidera fiesta mesi\u00e1nica. Jes\u00fas tambi\u00e9n distingui\u00f3 entre el concepto humano de tiempo y el de Dios. Las palabras sugieren una comprensi\u00f3n de la crisis y el cl\u00ed\u00admax que se acercaban. La intenci\u00f3n es que, desde el primer momento, los lectores tengan un atisbo de esto aunque deb\u00ed\u00adan esperar hasta m\u00e1s adelante para captar todo su significado.<br \/>\nLa descripci\u00f3n de las seis tinajas de piedra para agua en el v. 6 como usadas en los ritos de los jud\u00ed\u00ados para la purificaci\u00f3n, sugiere que se quiere representar alg\u00fan significado simb\u00f3lico m\u00e1s bien que lit.lit. Literalmente para demostrar la superioridad del cristianismo sobre el juda\u00ed\u00adsmo, caso en el que el agua representa la Torah y el vino el evangelio. Pero es mejor ver el episodio como un tema de una boda dom\u00e9stica con implicaciones de significado simb\u00f3lico. Puede haber alguna alusi\u00f3n al hecho de que Jes\u00fas proveer\u00e1 abundantemente para la fiesta mesi\u00e1nica, pero no dej\u00f3 de resolver las necesidades inmediatas del novio. La capacidad de las tinajas era de m\u00e1s de 450 litros. No se aclara si fue cambiada en vino toda el agua o s\u00f3lo la que hab\u00ed\u00ada sido extra\u00ed\u00adda para la fiesta. El encargado del banquete puede haber sido uno de los invitados que hab\u00ed\u00ada sido designado para actuar como maestro de ceremonias, pero que habr\u00ed\u00ada sido la responsabilidad del novio de proveer el vino y la comida. Esto puede explicar por qu\u00e9 \u00e9l no sab\u00ed\u00ada el origen del vino (9). La costumbre general era servir primero el mejor vino. El texto sugiere que esta costumbre era debido a que algunos de los invitados pod\u00ed\u00adan embriagarse un tanto y no reconocer\u00ed\u00adan el vino de menor calidad. Pero en este relato el punto principal parece ser la superioridad del vino que provey\u00f3 Jes\u00fas como precursor de lo que ser\u00e1 provisto en la fiesta mesi\u00e1nica. El episodio se concluye subrayando el hecho de que \u00e9ste era el principio de se\u00f1ales (11). N\u00f3tese que Juan usa la palabra se\u00f1ales, mientras que los Evangelios sin\u00f3pticos prefieren hablar de maravillas y obras poderosas. Una se\u00f1al siempre apunta hacia alguna verdad m\u00e1s profunda que la trasciende. El comentario de que esta se\u00f1al fue para que Jes\u00fas revelara su gloria sugiere que los seguidores de Jes\u00fas vieron en las se\u00f1ales m\u00e1s que los observadores en general, y los cristianos no han sido lerdos en ver el contraste entre el agua ins\u00ed\u00adpida de la vieja vida y la riqueza de la nueva vida en Cristo. Se necesita fe para discernir la gloria.<br \/>\n2:12-4:54 PRIMEROS ENCUENTROS EN JERUSALEN, SAMARIA Y GALILEA<\/p>\n<p>2:12-25 La limpieza del templo<\/p>\n<p>2:12\u201317 Jes\u00fas echa fuera a los mercaderes del templo. El v. 12 es un v\u00ed\u00adnculo entre este episodio y el anterior. Caperna\u00fam fue la ciudad que Jes\u00fas eligi\u00f3 para vivir durante su ministerio en Galilea. El hecho de que \u00e9l se quedara all\u00ed\u00ad s\u00f3lo unos pocos d\u00ed\u00adas muestra que la Pascua estaba cerca. Algunos ven en la menci\u00f3n de la Pascua de los jud\u00ed\u00ados (13) una distinci\u00f3n de ella con la fiesta cristiana. Pero lo m\u00e1s probable es que la expresi\u00f3n se use para indicar d\u00f3nde fue celebrada la Pascua, eso es, en Judea, para beneficio de los lectores que no sab\u00ed\u00adan por qu\u00e9 Jes\u00fas iba a Jerusal\u00e9n. La expulsi\u00f3n de los animales del \u00e1rea del templo (el patio exterior) sirvi\u00f3 como un acto simb\u00f3lico. Se implica as\u00ed\u00ad que los animales no deber\u00ed\u00adan haber estado para nada en el templo y \u00e9se es el sentido en que debe ser entendida la denuncia sobre el ambiente de mercado que all\u00ed\u00ad hab\u00ed\u00ada. El l\u00e1tigo (15) era necesario para controlar los animales m\u00e1s que para castigarlos. Los cambistas de dinero lo convert\u00ed\u00adan en moneda tiria que era requerida para el impuesto del templo que todos los jud\u00ed\u00ados deb\u00ed\u00adan pagar. En s\u00ed\u00ad misma la pr\u00e1ctica no era mala pero se abusaba con tipos exorbitantes de cambio.<br \/>\nHa habido mucha discusi\u00f3n de si hubo una o dos limpiezas, dado que los Sin\u00f3pticos colocan el hecho al final del ministerio de Jes\u00fas. Generalmente se supone que Juan lo puso antes por motivos simb\u00f3licos. Pero no es imposible que haya habido otra limpieza despu\u00e9s de dos o tres a\u00f1os. Las referencias espec\u00ed\u00adficas al tiempo aqu\u00ed\u00ad favorecen eso. Pero Juan parece m\u00e1s preocupado con los significados profundos en los hechos del ministerio de Jes\u00fas y ordena su material para echar luz sobre ellos; en este caso, la misi\u00f3n de Jes\u00fas era limpiar los abusos del juda\u00ed\u00adsmo. El v. 17 muestra que s\u00f3lo despu\u00e9s los disc\u00ed\u00adpulos vieron la importancia del pasaje del Sal. 69:9 en relaci\u00f3n con este episodio.<br \/>\n2:18\u201322 Un nuevo tipo de templo. La se\u00f1al requerida (18) era de un tipo diferente de la que se menciona en el v. 11. Los jud\u00ed\u00ados quer\u00ed\u00adan alg\u00fan tipo espectacular de milagros. No sorprende que hayan entendido mal la afirmaci\u00f3n del v. 19, ya que el 22 sugiere que s\u00f3lo despu\u00e9s entendieron los mismos disc\u00ed\u00adpulos. Es claro que Jes\u00fas estaba hablando de s\u00ed\u00ad mismo como el templo, un nuevo tipo de templo. Aunque el templo de aquella \u00e9poca hab\u00ed\u00ada estado en construcci\u00f3n cuarenta y seis a\u00f1os, no fue terminado sino treinta y seis a\u00f1os despu\u00e9s. El contraste entre ese lapso y los tres d\u00ed\u00adas debiera haber alertado a los jud\u00ed\u00ados sobre el hecho de que las palabras de Jes\u00fas no eran para ser tomadas lit.lit. Literalmente<br \/>\nLa referencia al cuerpo de Jes\u00fas es una alusi\u00f3n a su resurrecci\u00f3n si aqu\u00ed\u00ad cuerpo se entiende en sentido lit.lit. Literalmente Esto tendr\u00ed\u00ada sentido por el hecho de que Jes\u00fas resucit\u00f3 tres d\u00ed\u00adas despu\u00e9s de morir. Algunos interpretan que el cuerpo es la iglesia, pero esto hace m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil ver el significado de los tres d\u00ed\u00adas y en ning\u00fan caso la iglesia fue destruida antes de ser levantada. Una distorsi\u00f3n de esta declaraci\u00f3n fue usada en el juicio de Jes\u00fas (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 14:58). Juan admite (22) que fue s\u00f3lo m\u00e1s tarde que los disc\u00ed\u00adpulos se acordaron de que Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada dicho aquello y creyeron entonces. Es significativo que aqu\u00ed\u00ad la palabra de Jes\u00fas se coloca al mismo nivel que la Escritura. No parece que haya en mente ning\u00fan pasaje espec\u00ed\u00adfico, sino m\u00e1s bien varias alusiones.<br \/>\n2:23\u201325 La visi\u00f3n de Jes\u00fas. En la parte final de este cap\u00ed\u00adtulo, el \u00e9nfasis recae en la estrecha relaci\u00f3n entre las se\u00f1ales y la fe. En su declaraci\u00f3n de prop\u00f3sitos en 20:30, 31, Juan relaciona las se\u00f1ales con la fe. Aqu\u00ed\u00ad la fe no era suficiente; se dio cuenta de ello y no confi\u00f3 en la fe de ellos. El v. 25 dirige la atenci\u00f3n al conocimiento sobrenatural de Jes\u00fas. Juan inserta este comentario aqu\u00ed\u00ad como un preludio al episodio de Nicodemo, que lo ilustra.<\/p>\n<p>3:1-21 El nuevo nacimiento<\/p>\n<p>La importancia de la entrevista de Jes\u00fas y Nicodemo aumenta por el hecho de que se trataba de un miembro del Sanedr\u00ed\u00adn jud\u00ed\u00ado. Un hombre as\u00ed\u00ad deber\u00ed\u00ada estar bien informado de las ense\u00f1anzas jud\u00ed\u00adas y haber entendido las alusiones hechas por Jes\u00fas. Aunque a menudo Juan menciona a los fariseos en sentido negativo, aqu\u00ed\u00ad se concentra en un fariseo que ten\u00ed\u00ada un motivo serio al buscar a Jes\u00fas. No es seguro por qu\u00e9 fue a verlo de noche. Puede haber sido para eludir la publicidad. Por el otro lado, el comentario puede ser una nota incidental de la hora sin ning\u00fan significado especial, o puede haber sido simb\u00f3lico y relacionado con el estado espiritual de Nicodemo. La primera es la explicaci\u00f3n m\u00e1s simple. Las palabras iniciales de Nicodemo en el v. 2 se relacionan con el comentario de 2:23\u201325. Aqu\u00ed\u00ad aparece un hombre que hab\u00ed\u00ada visto las se\u00f1ales y est\u00e1 dispuesto a hacer preguntas. Sin embargo, es claro que el criterio de Nicodemo sobre Jes\u00fas no iba m\u00e1s all\u00e1 de ver a un maestro con el sello de Dios sobre \u00e9l. Por lo menos, aquello era un principio pero muy lejos de una real comprensi\u00f3n. El comentario de Jes\u00fas en el v. 3 va m\u00e1s all\u00e1 de la pregunta impl\u00ed\u00adcita de Nicodemo. La necesidad del nuevo nacimiento era un desaf\u00ed\u00ado al derecho de Nicodemo de hacer una afirmaci\u00f3n sobre Jes\u00fas en un plano puramente humano. Las palabras a menos que uno nazca de nuevo podr\u00ed\u00adan ser entendidas en el sentido de ser nacido de arriba o de dirigir la atenci\u00f3n al car\u00e1cter espiritual del nacimiento. Como es claro Nicodemo las entendi\u00f3 en el primer sentido, y rechaz\u00f3 la posibilidad de un nuevo nacimiento. Pero Jes\u00fas se refer\u00ed\u00ada a ello en el segundo sentido, o sea a un tipo totalmente distinto de nacimiento. Muchos de los Padres de la iglesia primitiva entendieron que esa afirmaci\u00f3n se refer\u00ed\u00ada al bautismo a la luz del v. 5, pero la interpretaci\u00f3n m\u00e1s natural es la de una regeneraci\u00f3n espiritual.<br \/>\nEl reino de Dios es una expresi\u00f3n que se encuentra m\u00e1s en los Sin\u00f3pticos que en Juan. Se relaciona primariamente con la soberan\u00ed\u00ada ejercida por Dios. Aqu\u00ed\u00ad el hecho de \u2020\u0153ver el reino\u2020\u009d parece ser equivalente a la expresi\u00f3n m\u00e1s habitual en Juan sobre la vida eterna. En el v. 5 es citada como \u2020\u0153entrar en el reino\u2020\u009d. La pregunta de Nicodemo en el v. 4 es sorprendente, ya que tom\u00f3 las palabras de Jes\u00fas tan lit.lit. Literalmente Su rechazo de la idea de volver al seno materno refleja esa confusi\u00f3n. No pod\u00ed\u00ada captar que el reino requiere un acto de regeneraci\u00f3n. Hay un elemento de incredulidad en su comentario. La repetici\u00f3n de la necesidad de un nuevo nacimiento en el v. 5 se fortalece por el contraste entre el nacimiento en agua y el en Esp\u00ed\u00adritu. Ha habido mucha discusi\u00f3n sobre el significado de este vers\u00ed\u00adculo. Algunos entienden que la referencia al agua se\u00f1ala el bautismo y piensan que Nicodemo habr\u00ed\u00ada entendido que era una alusi\u00f3n al bautismo de arrepentimiento practicado por Juan el Bautista. Pero no hay indicio de eso en el pasaje. Otros han supuesto que es una referencia al bautismo cristiano, caso en el cual no hab\u00ed\u00ada posibilidad de que Nicodemo entendiera y Juan deber\u00ed\u00ada haber interpuesto la idea en la historia para sus propios contempor\u00e1neos cuando \u00e9l escrib\u00ed\u00ada. Sin embargo, si las palabras de Jes\u00fas tuvieron alg\u00fan sentido para Nicodemo, debemos tomar juntos al agua y al esp\u00ed\u00adritu y relacionarlos con un nacimiento como en el v. 3. El uso del ATAT Antiguo Testamento introduce el agua y el esp\u00ed\u00adritu con el significado de que Dios actuar\u00ed\u00ada para la limpieza de su pueblo (ver, p. ej.p. ej. Por ejemplo, Eze. 36:25\u201327). En este caso, Nicodemo estaba recibiendo la ense\u00f1anza de que alg\u00fan tipo de experiencia espiritual de regeneraci\u00f3n era necesario para una apreciaci\u00f3n adecuada del reino de Dios. Se discute si se debiera usar una may\u00fascula al hablar de Esp\u00ed\u00adritu (como hace la RVARVA Reina-Valera Actualizada y casi todas las versiones, pero no Besson) o si debe ser entendido b\u00e1sicamente para indicar una experiencia espiritual en contraste con una limpieza ritual. En cuanto a lo que concierne a Nicodemo, lo m\u00e1s probable es lo \u00faltimo, pero a la luz de las referencias posteriores al Esp\u00ed\u00adritu en este Evangelio, posiblemente Juan quiso que sus lectores entendieran que era el Esp\u00ed\u00adritu Santo. En realidad en el v. 6 el contraste entre carne y Esp\u00ed\u00adritu tiene m\u00e1s sentido si se tiene en mente el Esp\u00ed\u00adritu Santo. Carne apunta aqu\u00ed\u00ad a la naturaleza humana, que s\u00f3lo puede producir m\u00e1s naturaleza humana, pero no hijos de Dios. Nacer del Esp\u00ed\u00adritu requiere un cambio radical, un nuevo comienzo. En efecto, Jes\u00fas dice que el car\u00e1cter de los que nacen es determinado por la fuente que les da la vida.<br \/>\nEs una l\u00e1stima que en el lenguaje com\u00fan la expresi\u00f3n \u2020\u0153nacido de nuevo\u2020\u009d se haya convertido, en algunos pa\u00ed\u00adses, en una sarc\u00e1stica descripci\u00f3n de alguna secta extremista, o aun se refiriere a viejas ideas renovadas o nuevas versiones de motores de autom\u00f3vil. Ser\u00ed\u00ada muy desafortunado permitir que tal desprecio nos prive de un concepto tan vital y central a la fe cristiana.<br \/>\nEl v. 7 subraya el car\u00e1cter imperativo del nuevo nacimiento. No tiene nada de optativo. La ilustraci\u00f3n del viento (8) se hace m\u00e1s inteligible cuando nos damos cuenta de que en gr. la misma palabra se puede traducir como \u2020\u0153viento\u2020\u009d o \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d. Lo que Jes\u00fas estaba diciendo aqu\u00ed\u00ad era que, aunque haya falta de conocimiento sobre el origen tanto del viento como del Esp\u00ed\u00adritu, los efectos de ambos pueden ser observados. Nuestro conocimiento de los movimientos del viento ha aumentado notablemente en los tiempos modernos, pero en aquellos tiempos, el viento era impredecible. Lo que expresa es la acci\u00f3n soberana del Esp\u00ed\u00adritu de Dios. Relaciona todo con la afirmaci\u00f3n de 1:13.<br \/>\nEs claro que Jes\u00fas esperaba que un hombre como Nicodemo entendiera su ilustraci\u00f3n y lo reprendi\u00f3 porque no fue as\u00ed\u00ad. Su pregunta estaba te\u00f1ida de incredulidad y el v. 11 muestra que Jes\u00fas lo reconoci\u00f3. Nicodemo a\u00fan no hab\u00ed\u00ada logrado captar el significado de lo que Jes\u00fas estaba diciendo. El uso de la primera persona plural en el v. 11, en la respuesta de Jes\u00fas, ha sido interpretado de distintas maneras. \u00bfEstaba incluyendo a los disc\u00ed\u00adpulos? A esa altura, ellos sab\u00ed\u00adan muy poco. \u00bfEstaba incluyendo al Padre y al Esp\u00ed\u00adritu? Esto es posible, aunque es dudoso que Nicodemo lo haya reconocido. \u00bfO estaba reiterando el uso de \u2020\u0153nosotros\u2020\u009d que hab\u00ed\u00ada hecho Nicodemo en el v. 2? Es claro que presenta un contraste con el cambio de primera a tercera persona plural al fin del mismo vers\u00ed\u00adculo, lo cual parece referirse a los jud\u00ed\u00ados en general que no alcanzaban a creer en el mensaje de Jes\u00fas.<br \/>\nLas cosas terrenales del v. 12 deben referirse a lo que ya ha sido dicho, y por lo tanto deben incluir el nuevo nacimiento. Este ocurre en la tierra, mientras que las cosas celestiales se relacionan con las revelaciones del futuro cuando el reino alcanzar\u00e1 su cumplimiento. El v. 13 probablemente se refiere al estado del cual Jes\u00fas descendi\u00f3 y al cual volver\u00ed\u00ada despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n. Como el cielo era su hogar, estaba en condiciones de hablar con autoridad sobre las cosas espirituales. Al principio, no parece ser muy claro que haya alguna conexi\u00f3n entre el v. 14 y el vers\u00ed\u00adculo previo. La acci\u00f3n de Mois\u00e9s de levantar la serpiente en el desierto era un s\u00ed\u00admbolo bien conocido de la provisi\u00f3n divina de vida para su pueblo, pero era tambi\u00e9n una conexi\u00f3n m\u00e1s profunda con el simbolismo del levantamiento en la cruz, el punto central de la obra del Hijo del Hombre en la tierra. Las palabras as\u00ed\u00ad es necesario muestran la naturaleza inevitable de la cruz si la vida eterna ha de ser compartida con los creyentes, punto que es fuertemente presentado en el v. 15.<br \/>\nGeneralmente en este Evangelio, el autor distingue entre las palabras de Jes\u00fas y las propias, pero en este caso no lo ha hecho. Los vv. 31\u201336 aparentemente son un comentario de Juan. La declaraci\u00f3n del v. 16 expresa concisamente estas tres verdades: el car\u00e1cter universal del amor de Dios, su naturaleza de sacrificio y su prop\u00f3sito eterno. No nos maravilla que se haya descripto como \u2020\u0153el evangelio en miniatura\u2020\u009d. Como el verbo usado (tenga) est\u00e1 en tiempo presente, significa que la intenci\u00f3n es que la vida eterna sea una posesi\u00f3n actual. Esta afirmaci\u00f3n ser\u00ed\u00ada un desaf\u00ed\u00ado para los oyentes jud\u00ed\u00ados que estaban acostumbrados a pensar en Dios como alguien que amaba s\u00f3lo a Israel, pero es acorde con la idea del amor universal que se encuentra en todo en NTNT Nuevo Testamento. La palabra mundo se usa en el sentido habitual en este Evangelio de un lugar necesitado de la gracia salvadora de Dios. Esto explica por qu\u00e9 Jes\u00fas vino a salvar y no a condenar (17). El hecho es que el mundo ya estaba en un estado de condenaci\u00f3n, aunque eso se acentu\u00f3 por la falta de fe en el Hijo de Dios. El v. 18 pone en claro que Jes\u00fas como Hijo de Dios es el recurso final que divide el mundo en dos grupos, los creyentes y los incr\u00e9dulos. Aqu\u00ed\u00ad la referencia a la fe en el Hijo de Dios se relaciona con la afirmaci\u00f3n del prop\u00f3sito del autor al escribir su Evangelio seg\u00fan 20:30, 31.<br \/>\nLos vv. 19\u201321 contienen un eco del pr\u00f3logo (1:5) en el contraste entre luz y tinieblas. Los que est\u00e1n en tinieblas son aquellos cuyas obras eran malas. Esto implica una decisi\u00f3n deliberada para realizar actos que son malos a la vista de Dios. Esto explica por qu\u00e9 tales personas odian la luz, ya que ella significa que la verdadera naturaleza de sus hechos ser\u00e1 manifestada (20). Hay un fuerte contraste con aquellos que viven en la luz, que se describen aqu\u00ed\u00ad como aquel que hace la verdad. Su prop\u00f3sito es completamente diferente, porque quieren que sus acciones se vean claramente a fin de que la obra de Dios en ellos sea manifiesta. Se puede entender el v. 21 en dos maneras: o expresando el contenido de lo que se ve; o la raz\u00f3n por la que cualquier persona viene a la luz. La primera cabe mejor en el contexto. El prop\u00f3sito de esta secci\u00f3n es el de animar la fe en Jes\u00fas.<\/p>\n<p>3:22-4:3 Jes\u00fas y Juan el Bautista<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n puede dividirse en tres partes. El testimonio de Juan el Bautista sobre Jes\u00fas (3:22\u201330); el comentario del autor sobre el ministerio de Jes\u00fas (3:31\u201336) y el informe sobre la decisi\u00f3n de los fariseos y de Jes\u00fas de dejar Judea (4:1\u20133).<br \/>\nAqu\u00ed\u00ad Juan vuelve a la relaci\u00f3n hist\u00f3rica entre el ministerio de Juan el Bautista y el de Jes\u00fas. No hace menci\u00f3n precisa del intervalo que separa esta secci\u00f3n de la anterior, pero hay una nota sobre la ubicaci\u00f3n. Aunque Jes\u00fas ya estaba en Judea, fue desde Jerusal\u00e9n a la zona alrededor. La circunstancia m\u00e1s significativa era que tanto Jes\u00fas como Juan el Bautista estaban bautizando en el mismo distrito (23). La disputa entre los disc\u00ed\u00adpulos de Juan el Bautista y un jud\u00ed\u00ado provoc\u00f3 la oportunidad para un di\u00e1logo entre Juan y sus disc\u00ed\u00adpulos. El jud\u00ed\u00ado desconocido estaba preocupado por asuntos rituales y esto produjo la distinci\u00f3n entre el bautismo de Juan y los ritos ceremoniales jud\u00ed\u00ados (25, 26). El factor esencial en el bautismo de Juan era el requisito previo del arrepentimiento, y los Sin\u00f3pticos muestran que Jes\u00fas continu\u00f3 el mismo tema. Por lo tanto, ambos estaban fuera del ceremonial jud\u00ed\u00ado. Pero, \u00bfqu\u00e9 fue lo que confundi\u00f3 a los disc\u00ed\u00adpulos de Juan? Pareciera que estaban envidiosos del mayor \u00e9xito del ministerio de Jes\u00fas.<br \/>\nEsto llev\u00f3 a la respuesta de Juan en los vv. 27\u201330. Primero estableci\u00f3 un principio: que la verdad s\u00f3lo puede recibirse y no fabricarse. Entonces aplic\u00f3 el principio a su persona, apelando a su anterior negativa de ser el Cristo. Ese no era el papel que el cielo (o sea Dios) le hab\u00ed\u00ada asignado. Estaba satisfecho con un papel inferior. La ilustraci\u00f3n del novio lo subraya (29). El amigo es el padrino, que organizaba los detalles de una boda jud\u00ed\u00ada. La met\u00e1fora de una novia aparece en las ense\u00f1anzas del mismo Jes\u00fas (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 22:1\u201314; 25:1\u201313). Fue usada m\u00e1s adelante en la ense\u00f1anza apost\u00f3lica (2 Cor. 11:2; Ef. 5:22\u201324; Apoc. 21:2, 9; 22:17). Juan el Bautista volvi\u00f3 a se\u00f1alar la superioridad de Jes\u00fas como ya lo hab\u00ed\u00ada hecho en el cap. 1. No se trataba s\u00f3lo de que Juan deb\u00ed\u00ada decrecer sino tambi\u00e9n el viejo orden que \u00e9l representaba. Esta \u00faltima secci\u00f3n del cap. 3 provee un resumen de lo que se quiere decir cuando se destaca que Jes\u00fas debe crecer (30). Hay muchos puntos que se\u00f1alan su superioridad:<br \/>\na) El es de arriba y est\u00e1 por encima de todos (31). Debe ser diferenciado de aquellos cuyo origen es terreno. No puede ser puesto a prueba por m\u00e9todos terrenos. Por lo tanto, es diferente de Juan el Bautista.<br \/>\nb) Hablaba por su experiencia personal (32).<br \/>\nc) Aunque su testimonio era rechazado por algunos, cuando lo aceptaban daban testimonio de que Dios es veraz (33).<br \/>\nd) La validez del mensajero divino es su posesi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu (34). Siendo \u00e9ste un principio general, se lo aplica principalmente al Hijo, en particular como muestran las palabras por medida (DHHDHH Dios Habla Hoy \u2020\u0153abundantemente\u2020\u009d; BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n \u2020\u0153sin medida\u2020\u009d; Besson, \u2020\u0153no es por medida\u2020\u009d). Los profetas del ATAT Antiguo Testamento recibieron el Esp\u00ed\u00adritu de acuerdo con la medida de misi\u00f3n, pero en el caso de Jes\u00fas no hab\u00ed\u00ada l\u00ed\u00admites.<br \/>\ne) El punto clave de la misi\u00f3n de Jes\u00fas era que el Padre ama al Hijo y tiene plena confianza en \u00e9l (35). Como evidencia de lo que el Padre ha confiado al Hijo, cf.cf. Confer (lat.), compare 5:22, 27; 12:49; 17:2, 24. En el v. 36 Juan resume la ense\u00f1anza de todo el cap\u00ed\u00adtulo. La prueba final es la fe, que es contrastada con el rechazo. La ira de Dios no debe ser considerada como algo impersonal, sino como un principio activo de la santidad de Dios. El \u00fanico medio de evitar esa ira es por el camino de la fe. La idea de \u2020\u0153ver la vida\u2020\u009d es una expresi\u00f3n idiom\u00e1tica que expresa lo que es experimentar la vida. El resultado de la ira de Dios es una falta de la verdadera vida.<br \/>\nLos vers\u00ed\u00adculos iniciales (1\u20133) del cap. 4 son un v\u00ed\u00adnculo con el discurso siguiente. La referencia previa a Juan el Bautista lleva al autor a hacer notar las reacciones de los fariseos a la actividad paralela de bautizar de Juan y Jes\u00fas. Hab\u00ed\u00adan tolerado el bautismo de Juan, pero si Jes\u00fas estaba bautizando m\u00e1s gente, presumiblemente se alarmaron. La decisi\u00f3n de Jes\u00fas de seguir adelante fue la ocasi\u00f3n para el traslado de su ministerio desde Judea a Galilea. El par\u00e9ntesis de que Jes\u00fas mismo no bautizaba es para corregir el informe que hab\u00ed\u00adan o\u00ed\u00addo los fariseos.<\/p>\n<p>4:4-42 Jes\u00fas en Samaria<\/p>\n<p>4:4\u201326 Jes\u00fas y la mujer samaritana. Hab\u00ed\u00ada dos rutas posibles desde Judea a Galilea. La m\u00e1s larga era a trav\u00e9s de territorio gentil por el lado oriental del Jord\u00e1n; la m\u00e1s corta era a trav\u00e9s de Samaria y era la m\u00e1s usada a pesar de la animosidad entre jud\u00ed\u00ados y samaritanos. El v. 4 sugiere que esta \u00faltima fue una elecci\u00f3n necesaria. Quiz\u00e1 Juan est\u00e1 dando a entender que hab\u00ed\u00ada una raz\u00f3n divina en cuanto concern\u00ed\u00ada a Jes\u00fas. Generalmente se supone que Sicar es la moderna Askar, cerca de la antigua Siquem. A\u00fan existe un profundo pozo, que de acuerdo con la tradici\u00f3n es el original. El v. 12 muestra que Jacob era de especial importancia para los samaritanos. Jes\u00fas estaba cansado (6); esto parece ser una nota intencional para subrayar la verdadera humanidad de Jes\u00fas y tambi\u00e9n aporta un marco para el comienzo de la conversaci\u00f3n. La hora sexta deb\u00ed\u00ada ser el mediod\u00ed\u00ada, la m\u00e1s calurosa de la jornada.<br \/>\nEra poco com\u00fan que una mujer fuera sola al pozo. Puede haber sido considerada como una marginada social. Juan agrega el detalle de que los disc\u00ed\u00adpulos estaban ausentes (8) para llamar atenci\u00f3n al di\u00e1logo entre la mujer y Jes\u00fas. La acci\u00f3n de \u00e9ste hizo a un lado dos prejuicios jud\u00ed\u00ados: la conversaci\u00f3n con alguien samaritano y con una mujer. El prejuicio racial se intensifica por la observaci\u00f3n de la mujer (9). Jes\u00fas debe haber previsto su perplejidad porque la us\u00f3 para continuar la conversaci\u00f3n. La idea de beber por una necesidad f\u00ed\u00adsica llev\u00f3 naturalmente al comentario sobre el don de Dios (10), que se convirti\u00f3 en un tema espiritual. La mujer pensaba en Jes\u00fas como en un jud\u00ed\u00ado t\u00ed\u00adpico, y Jes\u00fas procedi\u00f3 en base a este concepto. Si ella hubiera conocido su identidad, le habr\u00ed\u00ada pedido agua viva. Esta expresi\u00f3n ten\u00ed\u00ada un doble significado, o sea el de agua corriente o de manantial y el de agua espiritual, o sea conectada con el Esp\u00ed\u00adritu. Los rabinos pensaban en la Torah como agua viva, lo que demostraba su uso metaf\u00f3rico. Sin embargo, no llama la atenci\u00f3n que la mujer a\u00fan pensara solamente en el nivel humano, como muestra el v. 11. Parec\u00ed\u00ada necio pensar en sacar agua de un pozo profundo sin tener los medios para hacerlo. Su visi\u00f3n no era mayor que un balde. La comparaci\u00f3n con Jacob, que hab\u00ed\u00ada cavado el pozo, le sugiri\u00f3 que Jes\u00fas era inferior. Por lo tanto, ella hizo un par de juicios errados. No pod\u00ed\u00ada concebir que alguien fuera mayor que el venerado Jacob (cf.cf. Confer (lat.), compare la misma incapacidad de los jud\u00ed\u00ados para concebir que alguien fuera mayor que Abraham, 8:53). La verdadera superioridad de Jes\u00fas estaba en el hecho de que el agua era viva cuando \u00e9l la prove\u00ed\u00ada. El pozo de Jacob podr\u00ed\u00ada saciar la sed s\u00f3lo provisoriamente (13). Hay muchos pasajes del ATAT Antiguo Testamento que relacionan las promesas de Dios con la ilustraci\u00f3n del agua (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 12:3; Eze. 36:25\u201327). La conexi\u00f3n entre el agua y el Esp\u00ed\u00adritu tambi\u00e9n es una idea del ATAT Antiguo Testamento (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 44:3). La referencia a la vida eterna (14) est\u00e1 conectada claramente con la actividad del Esp\u00ed\u00adritu, como se ve en 6:63.<br \/>\nHay similitudes entre esta narraci\u00f3n y el episodio de Nicodemo, ya que ambos relatos muestran que los malentendidos llevaban a mayores explicaciones. La mujer del v. 15 aun pensaba en el agua en sentido literal. Imaginaba una provisi\u00f3n continua que evitar\u00ed\u00ada sus visitas al pozo. A\u00fan no hab\u00ed\u00ada captado la dimensi\u00f3n espiritual. Hay m\u00e1s significado de lo que es evidente en la respuesta de Jes\u00fas a la mujer (16). De hecho, hab\u00ed\u00ada un bloqueo moral. Ella no hab\u00ed\u00ada captado la naturaleza de su propia necesidad. Estaba obligada a enfrentar la realidad de admitir que no ten\u00ed\u00ada marido, aunque escondi\u00f3 el hecho de que estaba viviendo con un hombre. Jes\u00fas estaba demostrando esa mayor visi\u00f3n que Juan hizo notar en 2:25 y que la misma mujer comenz\u00f3 a reconocer (19). La ense\u00f1anza jud\u00ed\u00ada desaprobaba que una mujer tuviera m\u00e1s de tres maridos y la idea de concubinato de hecho no ten\u00ed\u00ada apoyo religioso. Por lo tanto, la mujer estaba en gran necesidad moral y espiritual. Notamos el modo gentil en el cual Jes\u00fas no s\u00f3lo la alab\u00f3 y tambi\u00e9n la critic\u00f3 (17, 18).<br \/>\nCuando ella comprendi\u00f3 que Jes\u00fas era un profeta (19), probablemente pens\u00f3 en una persona inspirada. Este era al menos cierto avance sobre su punto de vista anterior. Aunque la introducci\u00f3n que ella hizo del tema sobre el lugar de adoraci\u00f3n puede parecer un desv\u00ed\u00ado para evitar un tema desagradable, es m\u00e1s probable que ella se diera cuenta de que Jes\u00fas era alg\u00fan tipo de profeta jud\u00ed\u00ado y entonces quisiera demostrar su conocimiento de las diferencias entre jud\u00ed\u00ados y samaritanos sobre el principal lugar de culto (20). La adoraci\u00f3n estaba directamente relacionada con un lugar sagrado. En el pasado, hab\u00ed\u00ada habido un templo edificado en el monte Gerizim para rivalizar con el de Jerusal\u00e9n. Aun despu\u00e9s que el templo de aquel monte fue destruido por Juan Hircano, los samaritanos continuaron adorando en el monte. No es claro hasta qu\u00e9 punto a la mujer le interesaban esas diferencias, pero ella asumi\u00f3 que era un asunto digno de ser discutido. Jes\u00fas us\u00f3 su respuesta para hacer una declaraci\u00f3n profunda que trascend\u00ed\u00ada la discusi\u00f3n sobre la ubicaci\u00f3n. Primero hizo a un lado el tema del lugar para plantear el del objeto de adoraci\u00f3n (22). Aunque ni Jerusal\u00e9n ni el monte Gerizim ten\u00ed\u00adan importancia en este asunto, sin embargo, los jud\u00ed\u00ados ten\u00ed\u00adan al respecto una comprensi\u00f3n superior de Dios. Dado que los samaritanos se limitaban al Pentateuco, les faltaba la riqueza teol\u00f3gica de la revelaci\u00f3n de Dios del resto del ATAT Antiguo Testamento. Cuando Jes\u00fas dijo que la salvaci\u00f3n procede de los jud\u00ed\u00ados (22) no estaba diciendo que todos los jud\u00ed\u00ados ser\u00ed\u00adan salvos, sino que por medio de los jud\u00ed\u00ados lleg\u00f3 el conocimiento de esa salvaci\u00f3n en las Escrituras. Como en ambos casos se usa el neutro lo que, eso dirige la atenci\u00f3n m\u00e1s a la esencia del culto que a la persona adorada. La referencia de que la hora viene (23), modificada por y ahora es, muestra claramente que fue el ministerio de Jes\u00fas lo que transform\u00f3 radicalmente la adoraci\u00f3n. El modo de hacerlo ahora es en esp\u00ed\u00adritu y en verdad, lo que trasciende todas las consideraciones de raza y lugar.<br \/>\nAqu\u00ed\u00ad el principal \u00e9nfasis es en el esp\u00ed\u00adritu como muestra el v. 24. Dios es esp\u00ed\u00adritu puede compararse con \u2020\u0153Dios es luz\u2020\u009d y \u2020\u0153Dios es amor\u2020\u009d. Hay formas por las cuales \u00e9l puede ser conocido. La espiritualidad de Dios no era una idea extra\u00f1a a los jud\u00ed\u00ados, pero ellos no hab\u00ed\u00adan reconocido la necesidad de alguna correspondencia entre el que es adorado y los adoradores. Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 que los adoradores deben compartir algo de la naturaleza de la persona adorada. La relaci\u00f3n entre esp\u00ed\u00adritu y verdad aqu\u00ed\u00ad se\u00f1ala la necesidad de un culto genuino. Dios desea adoradores que est\u00e1n en armon\u00ed\u00ada con \u00e9l (23). Todo esto probablemente dej\u00f3 a la mujer un tanto desubicada. Capt\u00f3 algunas conexiones mesi\u00e1nicas, aunque no es claro lo que ella quiso decir al mencionar al Mes\u00ed\u00adas (25). Hasta donde sepamos, los samaritanos no usaban esa palabra. La mujer puede haberla usado porque estaba hablando con un jud\u00ed\u00ado. Ciertamente, los samaritanos estaban esperando a un profeta (Deut. 18:15\u201319) quien revelar\u00ed\u00ada la verdad, y esto echa luz a las palabras de la mujer. Dieron a Jes\u00fas pie para declararse como el Mes\u00ed\u00adas esperado. Estaba dispuesto a hacerlo a una samaritana, pero no a los jud\u00ed\u00ados cuyas esperanzas mesi\u00e1nicas no se conformaban con su misi\u00f3n.<br \/>\n4:27\u201338 Los disc\u00ed\u00adpulos se reunen con Jes\u00fas. Como resultado del regreso de los disc\u00ed\u00adpulos de su tarea de comprar comida, la mujer volvi\u00f3 al pueblo (28). Juan comenta la sorpresa de los disc\u00ed\u00adpulos de que Jes\u00fas estuviera hablando con una mujer, lo que refleja el prejuicio jud\u00ed\u00ado general (27). Los rabinos jud\u00ed\u00ados no estaban autorizados a conversar con una mujer en la calle y consideraban cualquier conversaci\u00f3n con mujeres como un obst\u00e1culo al estudio de la Torah. La reticencia de los disc\u00ed\u00adpulos de hacer preguntas muestra su grado de avergonzamiento por las acciones de Jes\u00fas. Por el otro lado, la mujer parece haber perdido sus inhibiciones en su apuro por contar a otros acerca de Jes\u00fas. Su comprensi\u00f3n a\u00fan era limitada y tentativa. \u00bfSer\u00e1 posible que \u00e9ste sea el Cristo? (29) sugiere que ella no hab\u00ed\u00ada aceptado plenamente la declaraci\u00f3n de Jes\u00fas en el v. 26, porque podr\u00ed\u00ada entenderse en el sentido de: \u2020\u0153\u00bfSeguramente \u00e9ste no puede ser el Cristo?\u2020\u009d Sin embargo, ella despert\u00f3 un inter\u00e9s considerable en particular porque Jes\u00fas conoc\u00ed\u00ada su vida anterior.<br \/>\nLos vv. 31\u201334 preservan un cl\u00e1sico caso de malentendido de la verdad espiritual por parte de aquellos que s\u00f3lo pod\u00ed\u00adan pensar en t\u00e9rminos lit.lit. Literalmente Los disc\u00ed\u00adpulos estaban preocupados por la comida material pero Jes\u00fas volvi\u00f3 la conversaci\u00f3n a un tema espiritual. Ellos llegaron a la conclusi\u00f3n de que alguien debi\u00f3 haberle llevado comida, ya que \u00e9l no estaba interesado en comer (33). En efecto Jes\u00fas respondi\u00f3 en el v. 34 que el hacer la voluntad de Dios es algo que importa m\u00e1s que la comida f\u00ed\u00adsica. Pero estas palabras no pueden significar que Jes\u00fas estaba abogando por un descuido de la alimentaci\u00f3n material. M\u00e1s bien, como es tan frecuente en el Evangelio de Juan, aqu\u00ed\u00ad Jes\u00fas se est\u00e1 concentrando en su principal tarea, o sea la de completar la obra que el Padre le hab\u00ed\u00ada mandado a cumplir. La ilustraci\u00f3n de la cosecha tiene el prop\u00f3sito de relacionarse inmediatamente con el cumplimiento de su misi\u00f3n (34, 35). Pero, \u00bfa qu\u00e9 obedec\u00ed\u00ada la referencia a los cuatro meses? Es posible que, al aludir a la cosecha natural, para la que a\u00fan faltaban cuatro meses, Jes\u00fas quer\u00ed\u00ada presentar un contraste con la cosecha espiritual que deb\u00ed\u00ada ser inmediata. Cuando urgi\u00f3 a sus disc\u00ed\u00adpulos a mirar, puede haber estado pensando en los samaritanos que estaban en camino hacia \u00e9l como resultado de la semilla sembrada en la mente de la mujer. La cosecha espiritual estaba relacionada con la vida eterna, un tema favorito en el Evangelio de Juan (36). Aunque no se presenta un intervalo en el v. 35, en los 36 y 37 se introduce una distinci\u00f3n entre sembrar y cosechar. En la cosecha espiritual, el intervalo entre la siembra y la cosecha es indeterminado (cf.cf. Confer (lat.), compare la met\u00e1fora usada en Am\u00f3s 9:13). El principio que hay en ello se resume en el v. 38. Lo que ya hab\u00ed\u00adan recogido los disc\u00ed\u00adpulos se deb\u00ed\u00ada al trabajo que hab\u00ed\u00adan hecho otros antes que ellos. Ning\u00fan individuo en particular puede reclamar el cr\u00e9dito por el \u00e9xito de una misi\u00f3n espiritual. La cosecha corresponde al sembrador tanto como al cosechador. Es posible que los otros se refiere a la larga l\u00ed\u00adnea de profetas que hab\u00ed\u00adan preparado el camino, de los cuales Juan el Bautista era el \u00faltimo.<br \/>\nLa conclusi\u00f3n de la misi\u00f3n de Jes\u00fas en Samaria se ve en un ejemplo espec\u00ed\u00adfico de cosecha espiritual. Esto ocurri\u00f3 en dos etapas. Muchos creyeron por lo que la mujer hab\u00ed\u00ada dicho, pero aun m\u00e1s por medio del testimonio del mismo Jes\u00fas. Debemos asumir que la fe de los primeros estaba necesariamente limitada por la experiencia de la mujer. Su testimonio se relacionaba con la notable percepci\u00f3n de Jes\u00fas, pero el contacto personal con \u00e9l debe haber profundizado su fe, de aqu\u00ed\u00ad viene la fuerza del v. 42. El hecho de que los samaritanos quer\u00ed\u00adan que Jes\u00fas se quedara con ellos era extraordinario ya que se trataba de un jud\u00ed\u00ado, pero mostraba el despertar de su convicci\u00f3n de que \u00e9l era un Salvador, no s\u00f3lo de los jud\u00ed\u00ados sino del mundo. Es imposible saber qu\u00e9 contenido atribuir a ese concepto. No hubiera tenido el alcance de la reflexi\u00f3n cristiana posterior sobre la salvaci\u00f3n, pero presumiblemente Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada compartido con ellos algo de los prop\u00f3sitos salvadores de su misi\u00f3n. El t\u00ed\u00adtulo completo usado aqu\u00ed\u00ad en el NTNT Nuevo Testamento vuelve a aparecer s\u00f3lo en 1 Jn. 4:14. Sin embargo, era usado en el mundo contempor\u00e1neo de varios dioses, incluyendo a Zeus y aun al emperador romano Adriano. Pero Juan entend\u00ed\u00ada el t\u00e9rmino en un sentido que inclu\u00ed\u00ada toda la humanidad.<\/p>\n<p>4:43-54 Un segundo milagro en Galilea<\/p>\n<p>La mayor parte de lo registrado por Juan se centra en Jerusal\u00e9n, pero los pocos relatos de Galilea son de gran significado. Las primeras dos se\u00f1ales ocurrieron en Galilea, como tambi\u00e9n la multiplicaci\u00f3n de los panes en el cap. 6. Pero la mayor parte de las se\u00f1ales que Juan registra ocurrieron en Judea. Juan hace notar que Jes\u00fas mismo hab\u00ed\u00ada reconocido que un profeta no recib\u00ed\u00ada honor en su propio pa\u00ed\u00ads (44). Se discute qu\u00e9 significa su propia tierra. En los Sin\u00f3pticos el dicho se refiere a Nazaret, pero aqu\u00ed\u00ad es m\u00e1s probable que Juan lo entienda como la patria de los jud\u00ed\u00ados a diferencia de Samaria. Hay un punto en particular al comparar la pronta recepci\u00f3n que los samaritanos dieron a Jes\u00fas viendo qui\u00e9n era y la bienvenida de los galileos en funci\u00f3n de los milagros que hizo. Por el otro lado, la propia tierra podr\u00ed\u00ada ser considerada como una referencia a Jerusal\u00e9n, donde el relato de este Evangelio muestra que Jes\u00fas no fue bien recibido. En este caso, la recepci\u00f3n en Galilea habr\u00ed\u00ada resultado un contraste.<br \/>\nLa primera opci\u00f3n es la m\u00e1s probable. Los galileos estaban claramente impresionados por los informes de se\u00f1ales realizadas en Jerusal\u00e9n en la Pascua (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:23).<br \/>\nSin embargo, la segunda se\u00f1al significativa que Jes\u00fas hizo fue realizada en Galilea, en Can\u00e1, o sea el mismo lugar que vio la primera. El oficial mencionado en el v. 46 sin duda era del servicio de Herodes Antipas. Este ten\u00ed\u00ada el t\u00ed\u00adtulo de tetrarca y, aunque realmente nunca fue rey, como popularmente era considerado. Aqu\u00ed\u00ad hay similitudes con el relato de la curaci\u00f3n del siervo del centuri\u00f3n (Mat. 8:5\u201310; Luc. 7:2\u201310), pero hay suficientes diferencias como para no hacer una identificaci\u00f3n de los dos episodios. La m\u00e1s significativa de ellas est\u00e1 en el cargo diferente del padre y la posici\u00f3n diferente de la persona sanada (hijo en vez de siervo). El v. 47 muestra el grado de desesperaci\u00f3n del padre por su hijo. Pero la respuesta de Jes\u00fas resulta inesperada. Las palabras del v. 48 fueron dirigidas a los galileos en su conjunto. La bienvenida que hab\u00ed\u00adan dado a Jes\u00fas se basaba en las se\u00f1ales, pero no indicaba fe. Probablemente hasta que Jes\u00fas no le asegur\u00f3 que su hijo vivir\u00ed\u00ada (50) el hombre no hab\u00ed\u00ada cre\u00ed\u00addo. Hasta entonces quiz\u00e1 no era m\u00e1s que un tipo de creencia en lo m\u00e1gico. Cuando lleg\u00f3 la fe, actu\u00f3 r\u00e1pidamente. La conclusi\u00f3n de este episodio es significativa porque Juan menciona el tiempo preciso de la curaci\u00f3n como el de la declaraci\u00f3n de Jes\u00fas (52). Esto llev\u00f3 a una fe m\u00e1s profunda, no s\u00f3lo del hombre sino tambi\u00e9n de toda la casa. Puede hacerse una comparaci\u00f3n con la menci\u00f3n en Hechos de similares conversiones familiares (cf.cf. Confer (lat.), compare Hech. 10:2; 11:14; 16:15, 31; 18:8). La hora s\u00e9ptima mencionada en el v. 52 debe haber sido la una de la tarde.<br \/>\n5:1-47 SANIDAD Y DISCURSO EN JERUSALEN<\/p>\n<p>5:1-18 La curaci\u00f3n de un paral\u00ed\u00adtico<\/p>\n<p>No se especifica cu\u00e1l es la fiesta de los jud\u00ed\u00ados mencionada en el v. 1. Si era la Pascua, esto podr\u00ed\u00ada indicar que el lapso total del ministerio sobrepas\u00f3 los tres a\u00f1os. Parece que la raz\u00f3n para mencionar una fiesta es para explicar el porqu\u00e9 de la presencia de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n, aunque Juan menciona varias fiestas en el ministerio del Se\u00f1or. Se ha excavado un doble estanque en el sector noroeste de la ciudad que se piensa que puede ser el que se describe aqu\u00ed\u00ad ubicado junto a la puerta de las Ovejas. Hay variaciones en el nombre, pero Betesda es el m\u00e1s seguro. El detalle m\u00e1s importante es el n\u00famero de cinco p\u00f3rticos, cuya existencia ha sido confirmada por la arqueolog\u00ed\u00ada. Estas \u00e1reas contendr\u00ed\u00adan una gran cantidad de personas esperando aprovechar las aguas medicinales. El texto adicional que aparece en los vv. 3, 4 no tiene buena base y ha sido correctamente omitido en la RVARVA Reina-Valera Actualizada y otras versiones. Sin embargo, el v. 7 confirma que hab\u00ed\u00ada algunos movimientos en las aguas, posiblemente debido a manantiales. El hecho mencionado por Juan de que el paral\u00ed\u00adtico hab\u00ed\u00ada estado all\u00ed\u00ad treinta y ocho a\u00f1os sugiere que esto era conocido generalmente. Probablemente era un hombre bien conocido por el tiempo que hab\u00ed\u00ada estado mendigando all\u00ed\u00ad. La palabra supo (6) implica que Jes\u00fas fue informado por quienes estaban cerca. La pregunta \u00bfquieres ser sano? puede haber tenido la intenci\u00f3n de sacar al hombre de su apat\u00ed\u00ada, pero la respuesta no revela fe alguna de parte del hombre. Es claro que pensaba en t\u00e9rminos m\u00e1s bien m\u00e1gicos, como muestra el v. 7, porque cre\u00ed\u00ada como los dem\u00e1s que el primero que entrara al agua ten\u00ed\u00ada alguna oportunidad de curarse. Parece haber pensado que la pregunta de Jes\u00fas no merec\u00ed\u00ada una respuesta. Sin embargo, hay que conceder que su respuesta inmediata a la orden de caminar que le dio Jes\u00fas fue sorprendentemente r\u00e1pida.<br \/>\nEn primer lugar, el problema para los jud\u00ed\u00ados no era la curaci\u00f3n, sino el hecho de que hubiera tenido lugar en s\u00e1bado. Transportar la cama era considerado un trabajo. De acuerdo con la Mishna, s\u00f3lo pod\u00ed\u00ada trasladarse si ten\u00ed\u00ada a alguien encima. En ese punto, fue el hombre quien fue descubierto en falta, pero en los vv. 16\u201318 fue Jes\u00fas. La discusi\u00f3n entre el hombre sanado y los jud\u00ed\u00ados echa luz sobre la ignorancia de aqu\u00e9l, que no ten\u00ed\u00ada idea de la identidad de su sanador (13) y la obstinaci\u00f3n de las autoridades, cuya principal preocupaci\u00f3n era que se hubiera hecho caso omiso de sus reglas. Hay un amplio contraste entre la compasi\u00f3n de Jes\u00fas por los pobres y la falta de inter\u00e9s en el hombre por parte de los jud\u00ed\u00ados. Al apartarse (13), Jes\u00fas mostr\u00f3 su constante actitud en este Evangelio de evitar la aclamaci\u00f3n popular.<br \/>\n\u00bfSugieren las palabras de Jes\u00fas (14) que la enfermedad del hombre era producto de alg\u00fan pecado espec\u00ed\u00adfico? Aunque la respuesta sea que s\u00ed\u00ad, esto no implica que toda enfermedad f\u00ed\u00adsica tenga una causa moral espec\u00ed\u00adfica. Sin embargo, puede ser que Jes\u00fas estaba advirtiendo sobre una par\u00e1lisis moral que ser\u00ed\u00ada peor que una f\u00ed\u00adsica de la cual reci\u00e9n hab\u00ed\u00ada sido librado. El imperativo est\u00e1 en tiempo presente con el sentido de \u2020\u0153No sigas pecando\u2020\u009d. \u00bfPor qu\u00e9 el hombre fue en seguida a informar a los jud\u00ed\u00ados, sabiendo de su hostilidad? Mostr\u00f3 poco aprecio por el beneficio que Jes\u00fas le hab\u00ed\u00ada hecho, pero refleja un sentido ciego del deber.<br \/>\nEl episodio llev\u00f3 a una afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas en cuanto a su relaci\u00f3n con el Padre. La actitud de los jud\u00ed\u00ados se convirti\u00f3 en persecuci\u00f3n (16). Pero Jes\u00fas us\u00f3 las circunstancias para testificar de la obra del Padre. La conexi\u00f3n en el pensamiento parece ser que la curaci\u00f3n era un acto divino y que, por lo tanto, no estaba sujeto a reglas humanas. En este Evangelio se encuentra la m\u00e1s estrecha relaci\u00f3n entre las obras de Jes\u00fas y las obras de Dios. El v. 17 resume concisamente la misi\u00f3n de Jes\u00fas. Para la mente jud\u00ed\u00ada la idea de que alguien se hiciera igual a Dios hubiera sido una falta m\u00e1s seria que cuando quebrantaba el s\u00e1bado (18), porque hubiera desafiado la fe b\u00e1sica en el monote\u00ed\u00adsmo.<br \/>\nEl debate popular de hoy tiende a enfocarse en la evidencia de la sanidad f\u00ed\u00adsica m\u00e1s bien que en su fuente. Del mismo modo, los jud\u00ed\u00ados de los tiempos de Jes\u00fas y los medios de difusi\u00f3n actuales evitan la pregunta central al ocuparse de detalles de importancia secundaria.<\/p>\n<p>5:19-47 La revelaci\u00f3n del Padre y el Hijo<\/p>\n<p>Los vv. 19\u201323 dan la respuesta de Jes\u00fas al reclamo de los jud\u00ed\u00ados de que pretend\u00ed\u00ada ser igual a Dios. Las palabras de cierto os digo destacan la especial importancia de las que siguen (como tambi\u00e9n el v. 24). La forma en que Jes\u00fas us\u00f3 el t\u00ed\u00adtulo Hijo resulta de su costumbre de dar a Dios el nombre de Padre. Muestra una relaci\u00f3n particularmente \u00ed\u00adntima. Jes\u00fas da cuatro razones para apoyar su pretensi\u00f3n: el Hijo act\u00faa precisamente como el Padre (19); el Padre muestra sus planes al Hijo (20); el Hijo, como el Padre, tiene poder de dar vida (21); el Hijo ha recibido del Padre autoridad para juzgar (22). Esta secuencia de razones que apoyan la posici\u00f3n del Hijo tiene dos prop\u00f3sitos principales. En primer lugar, que los oyentes se sorprendieran (20), y en segundo lugar, que pudieran honrar al Hijo como honran al Padre. Por s\u00ed\u00ad misma, la primera hubiera llevado a honrar a un hacedor de maravillas, pero la segunda corrige esto y se\u00f1ala la verdadera posici\u00f3n del Hijo. De las cuatro razones dadas antes, la m\u00e1s significativa es la que enfoca el amor del Padre por el Hijo (20). Da la base por la cual el Padre revela todo por medio del Hijo.<br \/>\nLa convicci\u00f3n de que el Padre resucita a los muertos (21) es apoyada tanto por el ATAT Antiguo Testamento como por la literatura rab\u00ed\u00adnica. Si bien la referencia primaria puede ser a la resurrecci\u00f3n f\u00ed\u00adsica final, tambi\u00e9n involucra la idea de la resurrecci\u00f3n espiritual. El v. 25 sugiere que los muertos que oir\u00e1n al Hijo de Dios son aquellos que responden espiritualmente hoy, aunque los vv. 28, 29 se refieren al fin de los tiempos. El verdadero punto aqu\u00ed\u00ad es que el Hijo tiene el poder de dar vida en la misma forma en que lo tiene el Padre. No hay oposici\u00f3n entre el v. 22 y 3:17. Las palabras de 3:17 excluyen el juicio como la principal raz\u00f3n para la misi\u00f3n de Jes\u00fas, si bien esta afirmaci\u00f3n apunta a la autoridad del Hijo para juzgar cuando lo crea apropiado.<br \/>\nLa segunda afirmaci\u00f3n de importancia contenida en los vv. 24\u201329 se introduce por un comentario que vincula o\u00ed\u00adr con creer. La relaci\u00f3n es esencial para recibir la vida eterna. Tambi\u00e9n hay una estrecha relaci\u00f3n entre lo que Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 y lo que Dios le hab\u00ed\u00ada mandado hacer. La vida eterna aqu\u00ed\u00ad se define como una traslado de la muerte a la vida. La idea de la vida es aqu\u00ed\u00ad una esfera diferente de aquella en que opera la muerte. Es posible que el v. 25 pueda incluir a quienes fueron levantados f\u00ed\u00adsicamente de la muerte a la vida durante el ministerio de Jes\u00fas, pero las palabras y ahora es parecen oponerse a esa interpretaci\u00f3n. Vale la pena notar que cuando se habla de la resurrecci\u00f3n (25), Jes\u00fas us\u00f3 el t\u00ed\u00adtulo Hijo de Dios, pero cuando habla del juicio (27) habl\u00f3 del Hijo del Hombre. El segundo t\u00ed\u00adtulo, a diferencia del primero, no tiene art\u00ed\u00adculo en gr. y en general debe ser interpretado sobre su condici\u00f3n de verdadero hombre. El juicio ser\u00e1 hecho por alguien que conoce realmente la humanidad. La hora mencionada en el v. 28 es diferente de la que se menciona en el v. 25, porque aqu\u00ed\u00ad se tiene en mente la resurrecci\u00f3n final. El contraste entre el levantamiento de los que hicieron el bien y el de los que hicieron el mal significa que, aunque los creyentes han sido juzgados antes, pueden mirar hacia adelante esperando la realizaci\u00f3n plena de la resurrecci\u00f3n f\u00ed\u00adsica, mientras que aquellos que han hecho el mal (y presumiblemente son los incr\u00e9dulos) no tienen por delante sino una condenaci\u00f3n que esperar. En el v. 30 Jes\u00fas afirm\u00f3 la justicia de su juicio sobre la base de que estaba en armon\u00ed\u00ada con aquel que lo envi\u00f3. Aunque el juicio se concede al Hijo, est\u00e1 totalmente de acuerdo con la voluntad del Padre. La secci\u00f3n siguiente (31\u201347) se ocupa del testimonio de Jes\u00fas.<br \/>\nJes\u00fas no ten\u00ed\u00ada necesidad de testificar de s\u00ed\u00ad mismo dado que su voluntad era id\u00e9ntica a la del Padre (31, 32). En su caso, el testimonio sobre s\u00ed\u00ad mismo ser\u00ed\u00ada falso porque indicar\u00ed\u00ada que necesitaba distinguir entre \u00e9l mismo y el Padre. Esto no est\u00e1 en conflicto con 8:14, donde Jes\u00fas no estaba considerando la hip\u00f3tesis imposible de su testimonio en conflicto con el del Padre. Aqu\u00ed\u00ad el otro que testifica es el Padre cuyo testimonio siempre es verdadero.<br \/>\nEl testimonio de Juan el Bautista era valioso pero inadecuado (33\u201335). Ciertamente el testimonio de Juan llev\u00f3 a algunos a Cristo, pero era inconcebible que Jes\u00fas necesitara descansar en tal testimonio. El testimonio de Juan es comparado con una l\u00e1mpara, pero \u00e9l mismo no era la luz, aunque se\u00f1alaba a la luz. Se dice que el prop\u00f3sito de todo testimonio es que la gente sea salva, lo que s\u00f3lo es posible por la fe en Jes\u00fas (24).<br \/>\nJes\u00fas apela luego al testimonio de sus obras. Son de un tipo especial porque el Padre las hab\u00ed\u00ada comisionado. Por esa raz\u00f3n, el testimonio de las obras de Jes\u00fas es mayor que el testimonio de las palabras de Juan. Pero ese testimonio hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo en tierra improductiva. Aunque el Padre hab\u00ed\u00ada dado testimonio de Jes\u00fas, los oyentes no hab\u00ed\u00adan o\u00ed\u00addo su voz o reconocido su presencia (37). El hecho simple era que debido a la incredulidad la palabra de Dios (primordialmente las Escrituras) no habitaba en ellos y esta consideraci\u00f3n llevaba a la secci\u00f3n siguiente.<br \/>\nAquellos que no cre\u00ed\u00adan en Jes\u00fas no descuidaban las Escrituras. De hecho, el v. 39 se\u00f1ala la bien conocida diligencia entre los jud\u00ed\u00ados en el estudio de la Torah. El problema estaba en su idea de que eso era suficiente para la salvaci\u00f3n. Pero perdieron la partida cuando no admitieron que deb\u00ed\u00adan aceptar el testimonio de la Escritura sobre Jes\u00fas, que era su principal prop\u00f3sito. El v. 40 expresa fuertemente el tema en cuanto a que era un deliberado rechazo de Jes\u00fas, quien es la fuente de vida. En efecto esto quiere decir que estaban espiritualmente muertos. Jes\u00fas no aceptaba ni testimonio ni alabanza humanos (41). No ten\u00ed\u00ada una confirmaci\u00f3n oficial para su misi\u00f3n. Los oyentes jud\u00ed\u00ados perdieron por completo la confirmaci\u00f3n de Dios mismo sobre la misi\u00f3n de Jes\u00fas (43).<br \/>\nLa referencia en el v. 42 al amor de Dios podr\u00ed\u00ada significar el amor de la gente hacia Dios o el amor de Dios por la gente, o ambos. Lo m\u00e1s probable es que se refiere a su falta de amor a Dios, teniendo en cuenta el contexto. Estaban m\u00e1s preocupados por la alabanza humana que por la de Dios (44). Eran muy distintos de los verdaderos jud\u00ed\u00ados a quienes se refiere Pablo en Rom. 2:29. Cuando Jes\u00fas apel\u00f3 a Mois\u00e9s, estaba tocando un punto sensible para aquellos jud\u00ed\u00ados amantes de la Torah. En el gran juicio final Mois\u00e9s mismo los condenar\u00ed\u00ada. Aunque hay pocas referencias espec\u00ed\u00adficas al Mes\u00ed\u00adas en la Torah, su l\u00ed\u00adnea general era la de preparar el camino para el liberador que vendr\u00ed\u00ada (46). En todo su estudio de la Escritura, hab\u00ed\u00adan errado el punto esencial. Jes\u00fas fue directamente al grano al decirles (47) que no cre\u00ed\u00adan lo que Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada escrito. Con toda su devoci\u00f3n al estudio de la Escritura, no cre\u00ed\u00adan realmente lo que dec\u00ed\u00ada. Habr\u00ed\u00ada sido dif\u00ed\u00adcil para los jud\u00ed\u00ados devotos captar esta distinci\u00f3n, pero sin ella quedaban sin posibilidad de creer la verdad que Jes\u00fas estaba presentando.<br \/>\n6:1-71 OTRAS SE\u00ed\u2018ALES Y DISCURSOS EN GALILEA<\/p>\n<p>6:1-15 La alimentaci\u00f3n de las multitudes<\/p>\n<p>Este milagro es el \u00fanico que est\u00e1 registrado en los cuatro Evangelios. Por esa raz\u00f3n, s\u00f3lo los aspectos especiales en el relato de Juan ser\u00e1n mencionados aqu\u00ed\u00ad. Juan se refiere al mar de Galilea, o sea de Tiberias (1), nombre que posiblemente no se usaba para referirse al mar de Galilea en \u00e9poca tan temprana como la de Jes\u00fas, pero que era com\u00fan en el tiempo en que Juan escribi\u00f3. Las multitudes respondieron a la evidencia de las se\u00f1ales, que aqu\u00ed\u00ad se refieren a curaciones (2). Juan las denomina \u2020\u0153se\u00f1ales\u2020\u009d porque llevaban a la gente a buscar a Jes\u00fas. Como hab\u00ed\u00adan cruzado al lado oriental del lago, el monte mencionado (3) ser\u00ed\u00ada lo que ahora se conoce como alturas del Gol\u00e1n. Juan menciona que la Pascua estaba cerca porque relaciona la discusi\u00f3n siguiente sobre el pan celestial con la fiesta (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 51, que se hace m\u00e1s comprensible con el trasfondo de la Pascua). Una comparaci\u00f3n con el relato en los Sin\u00f3pticos muestra que, mientras que \u00e9stos presentan a los disc\u00ed\u00adpulos tomando la iniciativa, Juan indica que Jes\u00fas mismo la tom\u00f3 (5). Juan tambi\u00e9n nombra a Felipe y a Andr\u00e9s, comparados con la menci\u00f3n m\u00e1s general de \u2020\u0153los disc\u00ed\u00adpulos\u2020\u009d en los Sin\u00f3pticos. En el v. 6 Juan agrega un comentario destinado a remover cualquier duda en la mente de los lectores en cuanto a que Jes\u00fas no supiera qu\u00e9 hacer. La respuesta de Felipe a la pregunta de Jes\u00fas muestra un sentido natural pero muy humano de la ocasi\u00f3n. Era sumamente pr\u00e1ctico en sus c\u00e1lculos (7). Andr\u00e9s estuvo algo mejor, al informar a Jes\u00fas de los recursos disponibles, desesperadamente inadecuados. Tambi\u00e9n enfoc\u00f3 las cosas lit.lit. Literalmente Pero ninguno de los disc\u00ed\u00adpulos pod\u00ed\u00ada saber lo que hab\u00ed\u00ada en la mente de Jes\u00fas.<br \/>\nTodos los registros relatan que Jes\u00fas dio gracias antes de distribuir la comida (11). El verbo que usa Juan es el mismo de los Sin\u00f3pticos en el relato de la \u00faltima cena. Esto es digno de notarse frente al hecho de que Juan no incluye la \u00faltima cena en su Evangelio. Juan subraya que todos quedaron satisfechos (12), lo que significa que se trat\u00f3 de una verdadera comida y no meramente de un acto simb\u00f3lico. Es dudoso si las doce canastas de trozos ten\u00ed\u00adan un sentido simb\u00f3lico para referirse a la provisi\u00f3n de Dios para las tribus de Israel. Cabe mejor en el contexto el verlo como una prueba de la desbordante provisi\u00f3n de Dios. Juan describe el milagro como una se\u00f1al (14) y lo relaciona con la referencia del pueblo al profeta, que es una alusi\u00f3n a la predicci\u00f3n de Deut. 18:15. Este pasaje algunas veces ha sido interpretado como mesi\u00e1nico. A la luz del v. 15 parecer\u00ed\u00ada que este episodio fue entendido as\u00ed\u00ad. S\u00f3lo en este Evangelio se menciona el prop\u00f3sito de hacer rey a Jes\u00fas. Esto explicar\u00ed\u00ada por qu\u00e9 en Mat. y Mar. Jes\u00fas urgi\u00f3 a los disc\u00ed\u00adpulos a subir al barco. Pareciera que el principal prop\u00f3sito de la multitud era asegurarse por medio de Jes\u00fas una provisi\u00f3n continua de comida gratis, m\u00e1s bien que cualquier cuidadoso enfoque de su posibilidad mesi\u00e1nica.<\/p>\n<p>6:16-24 Jes\u00fas camina sobre el agua<br \/>\nJuan no describe este milagro como una se\u00f1al. Podemos preguntarnos por qu\u00e9 incluye este episodio aqu\u00ed\u00ad, ya que no hace comentarios sobre sus efectos. Como tanto en Mar. y en Mat. se relaciona con la alimentaci\u00f3n de las multitudes, no ser\u00ed\u00ada irrazonable suponer que estaba ligado de ese modo en la tradici\u00f3n cristiana. Pero quiz\u00e1 Juan quiso usarlo para demostrar la dependencia que los ap\u00f3stoles ten\u00ed\u00adan de Jes\u00fas. La discusi\u00f3n que sigui\u00f3 al milagro de los panes tuvo lugar en Caperna\u00fam (24), que explica el viaje de los disc\u00ed\u00adpulos en barco de la orilla este a la oeste. La menci\u00f3n de la distancia en el v. 19 sugiere el informe de un testigo ocular. No puede haber dudas de que Juan quiere que sus lectores entiendan que hubo un milagro cuando Jes\u00fas camin\u00f3 sobre el agua. La sugerencia de que los disc\u00ed\u00adpulos vieron a Jes\u00fas caminando por la orilla y pensaron que estaba sobre el agua debe ser rechazada, porque eso no les hubiera dado motivos para aterrorizarse. Las palabras: \u00c2\u00a1Yo soy; no tem\u00e1is! (20) no deben considerarse con el valor que comunican otros grandes dichos en Juan que comienzan con un \u2020\u0153Yo soy\u2020\u009d. Aqu\u00ed\u00ad el mensaje es que el temor fue desterrado ante la presencia de Jes\u00fas. La explicaci\u00f3n m\u00e1s razonable del v. 21 es que la barca estaba mucho m\u00e1s cerca de la orilla de lo que imaginaban los ap\u00f3stoles. Los vv. 23 y 24 explican c\u00f3mo muchos de los que fueron testigos de la alimentaci\u00f3n de las multitudes estaban presentes en Caperna\u00fam para o\u00ed\u00adr las discusiones. Juan quiere que sus lectores conecten estas discusiones con el milagro de la alimentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>6:25-59 La discusi\u00f3n sobre el pan de vida<\/p>\n<p>La gente qued\u00f3 perpleja de c\u00f3mo Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada llegado al otro lado del lago (25) y su pregunta muestra el nivel puramente humano en que estaban pensando. La respuesta de Jes\u00fas a su pregunta es m\u00e1s profunda. Se\u00f1al\u00f3 su fallo en darse cuenta del significado de las se\u00f1ales, ya que s\u00f3lo vieron comida y no el significado verdadero del acto de Jes\u00fas. Estaban convencidos de su capacidad para satisfacer lo que se requer\u00ed\u00ada, pero Jes\u00fas tuvo que recordarles que la vida eterna es un don. El sello es la marca de autenticaci\u00f3n de Dios. Por eso la importancia de Jes\u00fas como agente de Dios, pues quien tiene el sello act\u00faa en nombre de Dios. Aqu\u00ed\u00ad Jes\u00fas se llama Hijo del Hombre, t\u00ed\u00adtulo que atrae la atenci\u00f3n a su humanidad. La afirmaci\u00f3n del v. 27 debe haber parecido extra\u00f1a, porque la gente buscaba c\u00f3mo evitar el trabajo, pero con estas palabras Jes\u00fas estaba rechazando gentilmente su pedido de pan meramente f\u00ed\u00adsico. Es claro que el v. 28 implica que pensaban en trabajar para ganar m\u00e9ritos, pero de inmediato Jes\u00fas les record\u00f3 la necesidad de la fe, no de las obras.<br \/>\nLa pregunta del v. 30 revela lo superficial de su pensamiento, porque \u00bfqu\u00e9 nueva se\u00f1al esperaban m\u00e1s all\u00e1 de la alimentaci\u00f3n de una multitud con recursos insignificantes? La referencia al man\u00e1 en el desierto (31) da la clave de c\u00f3mo funcionaban sus mentes. Probablemente estaban pensando que aquella provisi\u00f3n era superior a la que Jes\u00fas les hab\u00ed\u00ada dado, meramente en raz\u00f3n de su cantidad. Su concepto de se\u00f1al parece haber estado limitado a la reproducci\u00f3n de la experiencia de los israelitas en el desierto. En efecto significa que esperaban que el Mes\u00ed\u00adas hiciera cosas que impresionaran m\u00e1s que las obras de Mois\u00e9s. La referencia al pan del cielo probablemente es una cita del Sal. 78:24, aunque hay otros paralelos. Jes\u00fas tom\u00f3 el mismo tema (32), primero negando que Mois\u00e9s haya provisto el pan celestial y luego identificando el pan consigo mismo. En comparaci\u00f3n con el man\u00e1, que estuvo limitado a los israelitas y por un tiempo determinado, Jes\u00fas como pan da continuamente vida al mundo (33). Pero el v. 34 muestra que los oyentes no pod\u00ed\u00adan elevarse del nivel de la provisi\u00f3n material. En la secci\u00f3n siguiente Jes\u00fas afirm\u00f3 su reclamo de ser el verdadero pan.<br \/>\nEl v. 35 registra el primero de los grandes \u2020\u0153Yo soy\u2020\u009d de Jes\u00fas, y los vers\u00ed\u00adculos siguientes (35\u201351) son una extensi\u00f3n del comentario al respecto. Es una respuesta directa a la demanda de pan de la gente, porque era necesario que entendieran que Jes\u00fas estaba hablando de pan espiritual y no f\u00ed\u00adsico. El significado de la frase pan de vida es el de un pan que da vida, pero ese pan s\u00f3lo lo pueden obtener aquellos que creen en Jes\u00fas, una condici\u00f3n que no hab\u00ed\u00adan cumplido sus oyentes (36). Si la misi\u00f3n de Jes\u00fas depend\u00ed\u00ada de la fe del pueblo, \u00bfno sugiere esto un fracaso? El v. 37 da la respuesta. El resultado final est\u00e1 en las manos del Padre. El que a m\u00ed\u00ad viene muestra un \u00e9nfasis en la respuesta individual. La enf\u00e1tica declaraci\u00f3n negativa jam\u00e1s lo echar\u00e9 fuera debe entenderse como una seguridad de que Jes\u00fas los preservar\u00e1. No hay posibilidad de un desacuerdo entre el Padre y el Hijo como muestran los vv. 38, 39. Lo que el Padre da el Hijo lo recibir\u00e1: Que yo no pierda nada. N\u00f3tese que todo en el v. 39 es neutro (como en el v. 37) y resume cuanto haya sido dado por el Padre al Hijo. Las dos referencias al d\u00ed\u00ada final (40) muestran que Jes\u00fas estaba pensando por adelantado en el fin de la era, cuando todo ser\u00e1 consumado.<br \/>\nEn este punto de la discusi\u00f3n las objeciones jud\u00ed\u00adas salieron a la luz. El punto que molestaba era el pan que descendi\u00f3 del cielo (41). No pod\u00ed\u00adan reconciliar esto con su propio conocimiento de los or\u00ed\u00adgenes humildes de Jes\u00fas (42). El no respondi\u00f3 a su objeci\u00f3n, m\u00e1s bien los reprendi\u00f3 por sus protestas (43), aunque se\u00f1al\u00f3 la necesidad del Padre de tomar la iniciativa, con lo cual virtualmente les dec\u00ed\u00ada que estaban fuera de la voluntad del Padre (44). Necesitaban una revelaci\u00f3n espiritual para entender las palabras de Jes\u00fas. Esto se enfatiza m\u00e1s con una apelaci\u00f3n a los profetas (45). El pasaje citado es el de Isa. 54:13, que describe el triunfo del Siervo en su Reino. Apoya el criterio de que la iniciativa corresponde a Dios. Sin embargo, la revelaci\u00f3n llega s\u00f3lo por medio de Jes\u00fas, ya que s\u00f3lo \u00e9l ha visto a Dios (46). Una vez m\u00e1s se enfatiza la necesidad de la fe. El v. 47 es un eco del lenguaje de 3:15.<br \/>\nEl tema del pan vuelve a introducirse y el reclamo del mismo Jes\u00fas se repite (48). La superioridad del pan celestial sobre el man\u00e1 se ve en que el primero lleva a la vida mientras que el segundo no pod\u00ed\u00ada prevenir la muerte (49, 50). En la importante afirmaci\u00f3n en el v. 51, Jes\u00fas declar\u00f3 ser el pan vivo, que aunque es sin\u00f3nimo de pan de vida presenta aun m\u00e1s v\u00ed\u00advidamente el contraste con el man\u00e1. Pero hay aun otra extensi\u00f3n del pensamiento en la identificaci\u00f3n del pan con la carne. Tambi\u00e9n hay una diferencia entre la primera afirmaci\u00f3n en que ahora es Jes\u00fas mismo quien da, mientras que antes era el Padre. La palabra carne se refiere a la vida humana de Jes\u00fas. Fue completamente mal entendida por los jud\u00ed\u00ados (52). Difiere de la palabra usada en la cena del Se\u00f1or (\u2020\u0153cuerpo\u2020\u009d y no \u2020\u0153carne\u2020\u009d) lo que demuestra que esta afirmaci\u00f3n no debe leerse a la luz de la Cena sino vice versa. La palabra mundo en el v. 51 debe entenderse como la humanidad.<br \/>\nDebido a que los jud\u00ed\u00ados hicieron una interpretaci\u00f3n lit.lit. Literalmente de las palabras de Jes\u00fas es que \u00e9l dio una nueva explicaci\u00f3n en los vv. 53\u201358. Es dif\u00ed\u00adcil creer que los jud\u00ed\u00ados no pod\u00ed\u00adan ver a trav\u00e9s de un significado metaf\u00f3rico; su objeci\u00f3n parece poco menos que rid\u00ed\u00adcula. No es tan sorprendente que los jud\u00ed\u00ados no penetraran en el significado espiritual de las palabras de Jes\u00fas ya que la comprensi\u00f3n s\u00f3lo es posible por medio de la fe que, como se ha hecho notar antes, ellos no ten\u00ed\u00adan. El comer y beber la carne y la sangre de Jes\u00fas claramente es un acto de fe (53). El lenguaje metaf\u00f3rico puede ser entendido a la luz del futuro sacrificio de Jes\u00fas. Por lo tanto, la dependencia sobre lo que Jes\u00fas ha hecho se describe v\u00ed\u00advidamente en los t\u00e9rminos de comer y beber. El resultado de esa dependencia se ve en los vv. 56, 57, en una identificaci\u00f3n rec\u00ed\u00adproca. La morada de Jes\u00fas en los creyentes significa que \u00e9l se identifica con ellos, pero el morar en \u00e9l significa que ellos segu\u00ed\u00adan dependiendo de \u00e9l. Toda la discusi\u00f3n se cierra con otra comparaci\u00f3n entre el man\u00e1 y el pan celestial. El v. 58 de hecho es un eco del 49. Juan deja hasta el final de la discusi\u00f3n cualquier referencia al lugar en que ocurri\u00f3. Como la discusi\u00f3n surgi\u00f3 del milagro de la alimentaci\u00f3n, no es posible decir qu\u00e9 parte de ella precedi\u00f3 a la entrada en la sinagoga. Juan no cree que tenga importancia explicarlo, pero no es imposible que todo el discurso haya ocurrido dentro. Algunos servicios de la sinagoga habr\u00e1n dado lugar para ello.<\/p>\n<p>6:60-71 La reacci\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos a la ense\u00f1anza y obra de Jes\u00fas<\/p>\n<p>Las protestas de muchos de los disc\u00ed\u00adpulos (60, 61) muestran que la palabra \u2020\u0153disc\u00ed\u00adpulo\u2020\u009d es usada aqu\u00ed\u00ad en un sentido general para los seguidores marginales de Jes\u00fas. No eran verdaderos creyentes porque les resultaba duro aceptar aquella ense\u00f1anza (60). Ni siquiera pod\u00ed\u00adan imaginar que alguien la aceptara. Jes\u00fas sab\u00ed\u00ada cu\u00e1l era su verdadera posici\u00f3n y procedi\u00f3 a aconsejarlos. Sab\u00ed\u00ada que el dicho sobre la carne les hab\u00ed\u00ada perturbado. La afirmaci\u00f3n sobre el Hijo del Hombre ascendiendo (62) implicaba que en ello habr\u00ed\u00ada una causa aun mayor para escandalizarse por la forma en que el Hijo del Hombre ascender\u00ed\u00ada al cielo, ya que ser\u00ed\u00ada precedida por sufrimiento y muerte. La afirmaci\u00f3n siguiente de que la carne no aprovecha para nada tiene el fin de dirigir sus pensamientos m\u00e1s all\u00e1 de lo f\u00ed\u00adsico a lo espiritual. Aqu\u00ed\u00ad la afirmaci\u00f3n es relativa. Juan ya ha declarado que el Verbo se hizo carne (1:14). Jes\u00fas no estaba desestimando la importancia de su vida terrenal, sino que estaba se\u00f1alando la necesidad de cada uno para captar el significado espiritual de su ense\u00f1anza. El v. 64 es otro ejemplo en Juan donde Jes\u00fas demostr\u00f3 su conocimiento de los pensamientos ajenos. Sab\u00ed\u00ada que la fe estaba ausente en algunos de ellos. Y una vez m\u00e1s la iniciativa del Padre es subrayada en el v. 65.<br \/>\nEl contraste entre la reacci\u00f3n de los doce y la de quienes se volvieron atr\u00e1s se presenta en los vv. 66\u201371. La primera, con Sim\u00f3n Pedro como vocero, afirm\u00f3 una fe que se profundizaba. La frecuente menci\u00f3n de la vida eterna en la ense\u00f1anza de Jes\u00fas los hab\u00ed\u00ada llevado a describir su ense\u00f1anza de ese modo (68). Su creencia estaba centrada en una convicci\u00f3n de que Jes\u00fas era alguien especial, descripto aqu\u00ed\u00ad como el Santo de Dios. Hay algunas lecturas textuales alternativas, pero la que se sigue aqu\u00ed\u00ad es la preferida por su car\u00e1cter \u00fanico. En Mar. 1:24 y Luc. 4:34 la frase es usada por los demonios que se dirig\u00ed\u00adan a Jes\u00fas. Esta confesi\u00f3n de Pedro no va tan lejos como consta en Mat. 16:16. Es claro que el uso del plural en la confesi\u00f3n de Pedro necesitaba ser aclarado en vista de la referencia al traidor en el v. 64. No se dice nada del efecto perturbador de esta informaci\u00f3n de que uno del grupo era diablo (70). Al escribir, Juan lo identifica como Judas.<br \/>\n7:1-8:59 JESUS EN LA FIESTA DE LOS TABERNACULOS<\/p>\n<p>7:1-9 Jes\u00fas va de Galilea a Jerusal\u00e9n<br \/>\nEsta secci\u00f3n es una exposici\u00f3n de las relaciones de Jes\u00fas con su familia y con los jud\u00ed\u00ados en general a esta altura de su ministerio. Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada conciencia de la hostilidad y el complot en su contra (1) y Juan menciona esto para dar cuenta de su retraso al ir a la fiesta. La fiesta de los Tabern\u00e1culos era una fiesta popular y nadie que quisiera entrar en contacto con el mayor n\u00famero posible de gente pod\u00ed\u00ada hacer algo mejor que aparecer en Jerusal\u00e9n en aquel momento. Ese fue el razonamiento de los hermanos de Jes\u00fas (3). Quiz\u00e1 hab\u00ed\u00adan o\u00ed\u00addo que recientemente muchos de los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas lo hab\u00ed\u00adan abandonado (6:66). Pero el v. 4 muestra que no alcanzaban a captar el car\u00e1cter de la misi\u00f3n de Jes\u00fas. Su prop\u00f3sito no era el de estar a la vista del p\u00fablico. Para \u00e9l no era m\u00e1s probable que el mundo creyera en \u00e9l que sus hermanos. La respuesta que dio Jes\u00fas en el v. 6 muestra su comprensi\u00f3n de que sus movimientos estaban gobernados por un ritmo que otros encontraban dif\u00ed\u00adcil de entender. Para sus hermanos el tiempo siempre est\u00e1 a la mano, o sea que cualquiera es bueno. La palabra tiempo aqu\u00ed\u00ad indica un tiempo oportuno y debe distinguirse de cualquier menci\u00f3n previa a la \u2020\u0153hora\u2020\u009d, aunque est\u00e9 relacionado. Pareciera que Jes\u00fas estaba comentando el uso que hicieron sus hermanos de la palabra mundo (7) porque ellos no se hab\u00ed\u00adan dado cuenta de que era hostil a Jes\u00fas (en el sentido en que se usa en el Evangelio). Aqu\u00ed\u00ad se emplea espec\u00ed\u00adficamente con un sentido moral (porque sus obras son malas). Algunos textos en el v. 8 incluyen un \u2020\u0153no\u2020\u009d y otros \u2020\u0153a\u00fan no\u2020\u009d. La segunda lectura puede haber sido un intento de evitar una dificultad dado que Jes\u00fas s\u00ed\u00ad fue a Jerusal\u00e9n, pero la primera es la m\u00e1s probable. En ese caso, Jes\u00fas no estaba negando que ir\u00ed\u00ada a la fiesta, sino que estaba neg\u00e1ndose a hacerlo tal como quer\u00ed\u00adan sus hermanos en una demostraci\u00f3n p\u00fablica. Esto es apoyado por la afirmaci\u00f3n en el v. 10.<\/p>\n<p>7:10-52 La ense\u00f1anza de Jes\u00fas en la fiesta<\/p>\n<p>7:10\u201325 La autoridad que respaldaba la ense\u00f1anza de Jes\u00fas. Cuando Jes\u00fas decidi\u00f3 ir a la fiesta, lo hizo en una atm\u00f3sfera de especulaciones por parte de los jud\u00ed\u00ados (10, 11). Esto llev\u00f3 a alg\u00fan debate entre la gente en cuanto a d\u00f3nde estaban (11) y su car\u00e1cter (12). La bondad y el enga\u00f1o se excluyen mutuamente lo que demuestra la naturaleza arbitraria de la evaluaci\u00f3n popular. En esta etapa, ni Jes\u00fas ni el populacho en general pod\u00ed\u00adan actuar abiertamente (10, 13), aunque sus razones eran diferentes. Jes\u00fas estaba siguiendo el plan de su Padre, pero la gente actuaba por temor. Esto explica por qu\u00e9 Jes\u00fas no temi\u00f3 ir al templo cuando ya hab\u00ed\u00ada pasado la mitad de la fiesta (14). Fue claramente con un prop\u00f3sito espec\u00ed\u00adfico. Lo que confund\u00ed\u00ada a los jud\u00ed\u00ados era la naturaleza autoritativa de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, aunque no ten\u00ed\u00ada educaci\u00f3n formal (15). Respondiendo, Jes\u00fas se\u00f1al\u00f3 la verdadera naturaleza de su ense\u00f1anza. No era suya propia sino de Dios (16); pod\u00ed\u00ada ser verificada por cualquiera que deseara hacer la voluntad de Dios (17); no estaba basada en mi propia cuenta (17); se basaba en buscar la honra de Dios y, por lo tanto, era verdadera (18). La conclusi\u00f3n de la respuesta de Jes\u00fas fue abrupta. Apel\u00f3 a Mois\u00e9s y a la Ley (19). Cuando dijo que ninguno de ellos guardaba la ley, debe significar que no captaban el verdadero prop\u00f3sito de la ley, porque ciertamente no la descuidaban. Era algo central en el pensamiento religioso com\u00fan. Jes\u00fas vio claramente m\u00e1s all\u00e1 de su profesi\u00f3n de honrar la ley y los desafi\u00f3 a partir del hecho de que estaban maquinando matarle, al tiempo que la ley condenaba el asesinato (Exo. 20:13). En su propia defensa, los jud\u00ed\u00ados acusaron a Jes\u00fas de posesi\u00f3n demon\u00ed\u00adaca (20). No hab\u00ed\u00adan reconocido sus propias intenciones malignas para con \u00e9l. Respondiendo Jes\u00fas se\u00f1al\u00f3 su incoherencia al interpretar la ley permitiendo la circuncisi\u00f3n en s\u00e1bado, pero no la sanidad (21\u201323). La relaci\u00f3n del pensamiento en el v. 23 es que la interpretaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada permit\u00ed\u00ada la circuncisi\u00f3n en s\u00e1bado, a pesar de la ley contra el trabajo, porque ello perfeccionaba al ni\u00f1o, y Jes\u00fas declar\u00f3 que el hacer que una persona fuera sana ten\u00ed\u00ada el mismo fin. En el v. 24 Jes\u00fas critic\u00f3 los criterios que ellos estaban usando, pues la verdadera fe no aparec\u00ed\u00ada en su evaluaci\u00f3n.<br \/>\n7:25\u201336 La identidad de Jes\u00fas. La discusi\u00f3n que sigui\u00f3 sobre el Cristo surgi\u00f3 directamente de los comentarios previos. Algunos estaban perplejos porque las autoridades no tomaron medidas. En consecuencia, se preguntaban si las autoridades estaban llegando a la conclusi\u00f3n de que Jes\u00fas era el Cristo (26). Pero esto provoc\u00f3 una nueva dificultad, porque se supon\u00ed\u00ada generalmente que el Mes\u00ed\u00adas vendr\u00ed\u00ada en secreto. La respuesta de Jes\u00fas fue la de clamar en el templo en la forma m\u00e1s p\u00fablica. Desafi\u00f3 la presunci\u00f3n de que conoc\u00ed\u00adan su verdadero origen. Lo que sab\u00ed\u00adan sobre \u00e9l era s\u00f3lo parcial. Lo m\u00e1s importante \u2014que \u00e9l hab\u00ed\u00ada sido enviado\u2014 se les hab\u00ed\u00ada escapado por completo. Jes\u00fas afirm\u00f3 que no conoc\u00ed\u00adan al que le hab\u00ed\u00ada enviado (28). No hab\u00ed\u00adan relacionado la misi\u00f3n de Jes\u00fas con Dios. Juan destaca en su relato la impotencia de cualquier agente para impedir los tiempos de los prop\u00f3sitos de Dios; hace notar que su hora a\u00fan no hab\u00ed\u00ada llegado. Los vv. 30, 31 presentan la divisi\u00f3n entre los que se opon\u00ed\u00adan y los que cre\u00ed\u00adan. La pregunta hecha en el v. 31 no requiere suponer que aquellos que cre\u00ed\u00adan necesariamente hab\u00ed\u00adan captado el significado m\u00e1s profundo de las se\u00f1ales portentosas. Aunque las se\u00f1ales no eran asociadas generalmente con el Mes\u00ed\u00adas esperado, la opini\u00f3n popular aqu\u00ed\u00ad parece haber pensado as\u00ed\u00ad.<br \/>\nLa acci\u00f3n de los fariseos y los principales sacerdotes da un sello m\u00e1s oficial al deseo de arrestar a Jes\u00fas que fue se\u00f1alado en el v. 30. El comentario de Juan en el v. 32 sugiere que se hab\u00ed\u00ada realizado una reuni\u00f3n informal del Sanedr\u00ed\u00adn. Pero espera hasta el v. 45 para decirnos cu\u00e1l fue el resultado de la tentativa de los guardias del templo para prender a Jes\u00fas. Se concentra m\u00e1s bien en la enigm\u00e1tica respuesta de Jes\u00fas frente a esa situaci\u00f3n (33, 34). Su mente estaba en la cruz y su misi\u00f3n divina. Miraba m\u00e1s all\u00e1 de esto a su gloria, experiencia a trav\u00e9s de la cual sus oyentes no pod\u00ed\u00adan seguirle. Como es frecuente en el Evangelio, las palabras de Jes\u00fas fueron mal entendidas por haber sido tomadas demasiado lit.lit. Literalmente La perplejidad de los jud\u00ed\u00ados es comprensible (35, 36), pero muestra su incapacidad para pensar en t\u00e9rminos espirituales. Sus mentes estaban en la dispersi\u00f3n, o sea en los jud\u00ed\u00ados que viv\u00ed\u00adan entre los griegos. La iron\u00ed\u00ada de la situaci\u00f3n estaba en que Juan m\u00e1s tarde (12:20\u201322) registra que algunos griegos buscaron a Jes\u00fas y sus lectores deben de haber sabido c\u00f3mo el evangelio se hab\u00ed\u00ada esparcido por el mundo gentil.<br \/>\n7:37\u201344 La promesa del Esp\u00ed\u00adritu. En los \u00faltimos d\u00ed\u00adas de la fiesta de los Tabern\u00e1culos hab\u00ed\u00ada un ritual del agua y esto form\u00f3 parte claramente del trasfondo del dicho de Jes\u00fas sobre el Esp\u00ed\u00adritu. El ritual est\u00e1 relacionado con la necesidad de agua el a\u00f1o siguiente. Cuando Jes\u00fas dijo: Si alguno tiene sed (37), puede haber estado pensado en Isa. 55:1, pero lo m\u00e1s probable es que estuviera dando una mejor alternativa al ritual del agua. La idea de la sed tiene aqu\u00ed\u00ad un sentido espiritual, como es frecuente en su ense\u00f1anza. El v. 38 deja en claro que esta agua espiritual est\u00e1 disponible s\u00f3lo para los creyentes. Hay un problema en la referencia a las Escrituras aqu\u00ed\u00ad, dado que ning\u00fan pasaje espec\u00ed\u00adfico se adecua al texto, aunque puede ser una referencia general a pasajes como Isa. 58:11; Eze. 47:1; Zac. 14:8.<br \/>\nLas palabras de su interior lit.lit. Literalmente dicen \u2020\u0153de su vientre\u2020\u009d y surge la pregunta de si son una referencia a Cristo o al creyente. Como el agua viva se identifica con el Esp\u00ed\u00adritu, \u00bfen qu\u00e9 sentido puede decirse que el creyente comunica el Esp\u00ed\u00adritu? Es dif\u00ed\u00adcil que \u00e9ste sea el sentido y es mejor entender que es Cristo quien comunica el Esp\u00ed\u00adritu, idea que se enfatiza por la \u00faltima parte del v. 39. Puede encontrarse un paralelo a la idea del agua que fluye de una persona en la roca metaf\u00f3rica (o sea Cristo) en 1 Cor. 10:4. El v. 39 vincula la venida del Esp\u00ed\u00adritu con el periodo siguiente a la muerte, resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n de Jes\u00fas, que Juan describe como la glorificaci\u00f3n. Sea lo que fuere que el sacrificio de agua pueda ha-ber significado para la mente investigadora, no hab\u00ed\u00ada forma de que los oyentes conocieran el significado de las palabras de Jes\u00fas hasta que el Esp\u00ed\u00adritu aportara su propia iluminaci\u00f3n.<br \/>\nEl resultado inmediato de estos dichos de Jes\u00fas fue una nueva discusi\u00f3n sobre su identidad. Hab\u00ed\u00ada tres criterios: un profeta, el Cristo y que no era el Cristo. El \u00faltimo punto de vista se pretend\u00ed\u00ada que estaba apoyado por la Escritura, pero pareciera que los jud\u00ed\u00ados ignoraban el nacimiento de Jes\u00fas en Bel\u00e9n (cf.cf. Confer (lat.), compare Miq. 5:2). Por tercera vez, en este cap\u00ed\u00adtulo aparece un deseo de arrestar a Jes\u00fas, que termin\u00f3 en fracaso.<br \/>\n7:45\u201352 Incredulidad de los l\u00ed\u00adderes jud\u00ed\u00ados. En este punto Juan registra el regreso de los guardias del templo. El luego del v. 45 no capta la verdadera fuerza del gr., que simplemente apunta a una secuencia respecto al vers\u00ed\u00adculo precedente. Ya exist\u00ed\u00ada una orden de b\u00fasqueda. Los guardias eran levitas entrenados y esto explicar\u00ed\u00ada su reacci\u00f3n a la ense\u00f1anza de Jes\u00fas. Era claro que se trataba de hombres que razonaban. Sus palabras en el v. 46 pueden haber sido una forma de ocultar su temor de que un arresto llevara a un levantamiento popular. Por el otro lado, no es imposible que fuera la ense\u00f1anza misma la que cre\u00f3 una impresi\u00f3n tan profunda. Los vv. 47\u201349 revelan el desprecio de los fariseos no s\u00f3lo por las multitudes sino tambi\u00e9n por los propios guardias del templo. La protesta de Nicodemo muestra que la entrevista anterior (cap. 3) no hab\u00ed\u00ada sido en vano (50, 51). Se atrevi\u00f3 a se\u00f1alar la incoherencia de sus colegas en su enfoque de la ley. Su actitud no estaba en armon\u00ed\u00ada con el verdadero esp\u00ed\u00adritu de aqu\u00e9lla. La burla sobre Galilea que se lanz\u00f3 a Nicodemo revela el desprecio de las autoridades de Jerusal\u00e9n sobre los provincianos (52).<\/p>\n<p>7:53-8:11 La mujer tomada en adulterio<\/p>\n<p>Los eruditos, en su mayor\u00ed\u00ada, concuerdan en que esta secci\u00f3n no pertenece en este lugar en Juan. Los mss.mss. Manuscritos antiguos, en su mayor\u00ed\u00ada, la omiten o la se\u00f1alan con asteriscos para indicar su duda. Unos pocos la colocan al fin del Evangelio y otros despu\u00e9s de Luc. 21:38. Al mismo tiempo, tiene apoyo antiguo y no hay raz\u00f3n para suponer que no represente una tradici\u00f3n genuina.<br \/>\nEl episodio tuvo lugar cuando Jes\u00fas estaba ense\u00f1ando en el templo (2). Los maestros de la ley y los fariseos buscaron a Jes\u00fas en un momento en que estaba rodeado por una multitud. Su intenci\u00f3n era la de tenderle una trampa que le desacreditara ante las autoridades (6). El punto crucial era en realidad la actitud de Jes\u00fas frente a la ley mosaica. Los l\u00ed\u00adderes religiosos perdieron tiempo en dirigir la atenci\u00f3n al mandamiento de Mois\u00e9s para el caso de un adulterio flagrante. \u00bfCondenar\u00ed\u00ada Jes\u00fas a la mujer y sostendr\u00ed\u00ada la ley de Mois\u00e9s? Si lo hac\u00ed\u00ada, los maestros de la ley y los fariseos sab\u00ed\u00adan que las autoridades civiles no permitir\u00ed\u00adan que la sentencia fuera ejecutada. O \u00bfeludir\u00ed\u00ada \u00e9l el tema y, al hacerlo, condonar\u00ed\u00ada el pecado de la mujer? No hizo ninguna de las dos cosas (7), sino que devolvi\u00f3 el desaf\u00ed\u00ado a sus acusadores. Al invitar que aquel que estuviera sin pecado tirara la primera piedra, Jes\u00fas dej\u00f3 el asunto a sus propias conciencias. Transform\u00f3 un enredo legal en un tema moral. La retirada de sus acusadores (9) desde el m\u00e1s anciano hasta el m\u00e1s joven hace destacar la lecci\u00f3n de la historia. No hay necesidad de discutir qu\u00e9 fue lo que Jes\u00fas escribi\u00f3 con su dedo en el suelo. Su presencia era suficiente como para que sus acusadores se sintieran inc\u00f3modos, hasta que al final s\u00f3lo quedaron \u00e9l y la mujer.<br \/>\nLas palabras finales de Jes\u00fas a la mujer (11) muestran su compasi\u00f3n vinculada con un en\u00e9rgico mandamiento. Es claro por la actitud de Jes\u00fas hacia la mujer que no condonaba el adulterio. Esta combinaci\u00f3n de estricta justicia y profunda compasi\u00f3n no es f\u00e1cil de lograr, pero es un fino ejemplo de c\u00f3mo la iglesia debe tratar con la gente.<\/p>\n<p>8:12-59 Jes\u00fas como la luz del mundo<\/p>\n<p>8:12\u201330 Desaf\u00ed\u00ados al testimonio de Jes\u00fas. Esta secci\u00f3n es una continuaci\u00f3n del cap. 7; por eso el v. 12 sigue directamente de 7:52 y la met\u00e1fora de la luz debe ser vista como derivada de las figuras de la fiesta de los Tabern\u00e1culos. N\u00f3tese que aqu\u00ed\u00ad la luz est\u00e1 relacionada con la vida como en el pr\u00f3logo (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:4, 5, 9, 10). Este es uno de los bien conocidos dichos de \u2020\u0153Yo soy\u2020\u009d que se\u00f1ala el car\u00e1cter personal de la verdadera luz. La oportunidad fue posiblemente el encenderse de los candelabros en el patio de las mujeres que simbolizaban la columna de fuego. El simbolismo se intensifica por la referencia a un sendero oscuro por el cual estaba andando el pueblo con la ayuda de una luz brillante. Cualquiera que se alejara de la luz se encontrar\u00ed\u00ada en tinieblas. Este uso figurado de estar andando es una caracter\u00ed\u00adstica particular de los escritos de Juan.<br \/>\nLos fariseos objetaron el tono de autoridad en las palabras de Jes\u00fas (13), pero \u00e9l se\u00f1al\u00f3 que un testimonio propio no es necesariamente falso. Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada afirmado previamente la validez de su testimonio (cf.cf. Confer (lat.), compare cap. 5) y ahora reiteraba el mismo tema. Todo testimonio se debe juzgar de acuerdo con su base, y aqu\u00ed\u00ad Jes\u00fas reclama un conocimiento de su misi\u00f3n que sus oyentes ignoraban (14). La implicaci\u00f3n es que el juicio de ellos era superficial (15). Cuando Jes\u00fas dice: Yo no juzgo a nadie, esto puede significar que el prop\u00f3sito de su misi\u00f3n no era el de juzgar, o que no juzgaba al estilo de sus cr\u00ed\u00adticos. Este se adecua mejor al contexto como muestra el v. 16. El juicio de Jes\u00fas no es algo aislado, sino un proceso dentro del prop\u00f3sito total de su vida y por lo tanto es v\u00e1lido. La ley reconoc\u00ed\u00ada que dos testimonios ten\u00ed\u00adan m\u00e1s fuerza que uno (17). Cuando Jes\u00fas se refiere a vuestra ley no se est\u00e1 distanciando a s\u00ed\u00ad mismo de sus opositores jud\u00ed\u00ados en cuanto a la ley. M\u00e1s bien, estaba apelando a un principio que sus cr\u00ed\u00adticos deb\u00ed\u00adan aceptar. La apelaci\u00f3n de Jes\u00fas al testimonio corroborante del Padre vuelve a mostrar la estrecha relaci\u00f3n entre el que lo envi\u00f3 y el que hab\u00ed\u00ada sido enviado. La pregunta del v. 19 introduce claramente un malentendido al confundir la referencia de Jes\u00fas a la paternidad divina con la paternidad natural. No ten\u00ed\u00adan percepci\u00f3n de la misi\u00f3n divina de Jes\u00fas y por lo tanto no sorprende que no estuvieran convencidos de la pretensi\u00f3n de Jes\u00fas de que su testimonio era corroborado por el Padre. A sus ojos, un testigo ausente ser\u00e1 inv\u00e1lido.<br \/>\nLa forma de su pregunta es \u00bfd\u00f3nde? m\u00e1s bien que \u00bfqui\u00e9n?, pero Jes\u00fas contest\u00f3 la segunda cuesti\u00f3n. En esa respuesta, las palabras si a m\u00ed\u00ad me hubierais conocido muestran que los cr\u00ed\u00adticos hab\u00ed\u00adan fallado totalmente en entender a Jes\u00fas. Tambi\u00e9n les faltaba una verdadera comprensi\u00f3n de Dios mismo. Jes\u00fas no pudo usar un camino m\u00e1s claro para mostrar que \u00e9l mismo era el medio para alcanzar un verdadero conocimiento de Dios.<br \/>\nEl v. 20 explica el marco de esta parte del di\u00e1logo. El lugar de las ofrendas (el tesoro) estaba probablemente en el patio de las mujeres, un lugar de reuni\u00f3n p\u00fablica. Pero el principal inter\u00e9s de Juan est\u00e1 en la raz\u00f3n teol\u00f3gica por la cual Jes\u00fas no fue arrestado, o sea que todav\u00ed\u00ada no hab\u00ed\u00ada llegado su hora. Muchas veces Juan se\u00f1ala que las fuerzas humanas fueron impedidas en sus intentos de interrumpir el ministerio de Jes\u00fas porque sus planes no se adaptaban al programa divino para \u00e9l (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:44). Jes\u00fas ya hab\u00ed\u00ada hablado de irse (7:34) y una vez m\u00e1s confundi\u00f3 a sus oyentes. Las palabras en vuestro pecado morir\u00e9is (21) puede parecer que tienen poca conexi\u00f3n con la afirmaci\u00f3n previa, pero si damos peso pleno a pecado en singular, debe referirse al rechazo del Mes\u00ed\u00adas. Debido a ello, no se beneficiar\u00ed\u00adan de su obra redentora. Si esta es la interpretaci\u00f3n correcta del pasaje, la b\u00fasqueda debe interpretarse en sentido espiritual, y de all\u00ed\u00ad la afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas de que ellos no pod\u00ed\u00adan ir adonde iba \u00e9l. Hay un dicho similar en 13:33, pero en este caso con un significado diferente porque fue dirigido a los disc\u00ed\u00adpulos. Aqu\u00ed\u00ad lo \u00fanico en que los oyentes jud\u00ed\u00ados pod\u00ed\u00adan pensar era el suicidio (22). El abismo entre ellos y Jes\u00fas se destaca en los vv. 23, 24. Era la diferencia entre una visi\u00f3n terrenal de las cosas y una celestial.<br \/>\nLas palabras a menos que cre\u00e1is que yo soy muestran la importancia de la fe en la plena revelaci\u00f3n de Jes\u00fas. El texto gr. dice simplemente \u2020\u0153yo soy\u2020\u009d, en forma similar a las grandes afirmaciones de \u2020\u0153Yo soy\u2020\u009d en el ATAT Antiguo Testamento (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 3:14). Esto implica la existencia propia del Mes\u00ed\u00adas y muestra el reclamo de Jes\u00fas por una visi\u00f3n amplia de su persona (llega a ser aun m\u00e1s clara en el v. 58). No sorprende que el dicho de \u2020\u0153yo soy\u2020\u009d estuviera m\u00e1s all\u00e1 de la comprensi\u00f3n de sus oyentes, como se ve en la pregunta siguiente: \u00bfQui\u00e9n eres? Una comprensi\u00f3n de la persona de Cristo es un componente crucial de la fe cristiana. La respuesta de Jes\u00fas a su pregunta es enigm\u00e1tica (25). La RVARVA Reina-Valera Actualizada traduce lo mismo que os vengo diciendo desde el principio. DHHDHH Dios Habla Hoy dice \u2020\u0153en primer lugar\u2020\u009d, como otras traducciones; Besson aclara en una nota: \u2020\u0153Principalmente; no es desde el principio.\u2020\u009d<br \/>\nJes\u00fas dej\u00f3 sin contestar la pregunta para volver al tema del juicio (26). Les hab\u00ed\u00ada recordado dos veces que ellos morir\u00ed\u00adan en sus pecados, pero ten\u00ed\u00ada aun m\u00e1s que decir. Volvi\u00f3 a afirmar la verdad de su testimonio sobre la base de que el que le hab\u00ed\u00ada enviado era verdadero. Todo lo que \u00e9l declarara al mundo era lo que hab\u00ed\u00ada o\u00ed\u00addo del Padre. El v. 27 vuelve a dar un ejemplo de pat\u00e9tica incomprensi\u00f3n. La respuesta de Jes\u00fas a su perplejidad es sorprendente. Cuando hay\u00e1is levantado al Hijo del Hombre (28) pareciera referirse a la cruz, pero \u00bfc\u00f3mo se relaciona esto con el contexto? Con toda probabilidad, Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada en mente la revelaci\u00f3n del Padre que vendr\u00ed\u00ada por medio de la cruz, lo que en este Evangelio se ve como un proceso de glorificaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 12:23). Como consecuencia, aquellos que ten\u00ed\u00adan ojos para ver reconocer\u00ed\u00adan que la misi\u00f3n de Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada el sello de la autoridad del Padre. El conocimiento de la persona de Jes\u00fas llega como resultado de la resurrecci\u00f3n, que aunque no es mencionada aqu\u00ed\u00ad, debe ser sobreentendida. Una vez m\u00e1s Jes\u00fas plante\u00f3 la estrecha relaci\u00f3n entre el Padre y el Hijo. Esta declaraci\u00f3n debe ser contrarrestada con el clamor por el abandono (Mat. 27:46; Mar. 15:34). No hay conflicto, porque aqu\u00ed\u00ad el \u00e9nfasis est\u00e1 sobre una relaci\u00f3n permanente, y en el otro caso en una experiencia temporaria. Al decir que \u00e9l siempre agrad\u00f3 al Padre (29), Jes\u00fas mostraba nuevamente la medida de la unidad entre \u00e9l mismo y el Padre. Al notar la fe de muchos en respuesta a la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, Juan da una ilustraci\u00f3n de lo que \u00e9l espera que sea la consecuencia de su Evangelio (cf.cf. Confer (lat.), compare 20:31).<br \/>\n8:31\u201341 La naturaleza de la libertad. Aquellos que hab\u00ed\u00adan cre\u00ed\u00addo deb\u00ed\u00adan avanzar hasta una plena consagraci\u00f3n a la ense\u00f1anza de Jes\u00fas a fin de alcanzar la verdad (31, 32). Es probable que los \u2020\u0153creyentes\u2020\u009d hab\u00ed\u00adan alcanzado el estadio de profesar la fe, pero en el discurso siguiente se ve que no hab\u00ed\u00adan llegado a ser creyentes plenos. La conexi\u00f3n entre verdad y libertad aqu\u00ed\u00ad es importante. La verdad nunca lleva a la esclavitud. Toda la idea era causa de perplejidad para los fariseos, porque no estaban convencidos de su necesidad de libertad (33). Otros sent\u00ed\u00adan el peso de su ense\u00f1anza, pero nunca reconocieron que la sumisi\u00f3n a su complejo sistema de reglas llevaba a la esclavitud. Al apelar a su descendencia de Abraham (33), esta gente mostr\u00f3 que su idea de ser hijos de Abraham carec\u00ed\u00ada de contenido moral. En su respuesta, Jes\u00fas hizo una importante afirmaci\u00f3n (de cierto de cierto os digo), en la que se\u00f1al\u00f3 la aut\u00e9ntica naturaleza de la esclavitud moral a fin de subrayar la verdadera naturaleza de la libertad (34). Como nadie est\u00e1 exento de pecado, todos deben ser esclavos del pecado. Esto se aplica a la descendencia de Abraham. Hay un contraste obvio entre un esclavo y un hijo en los derechos que cada uno posee (35), y eso sirve para subrayar el abismo entre la esclavitud y la libertad. Las palabras ser\u00e9is verdaderamente libres (36) muestran que la verdadera libertad s\u00f3lo puede llegar por medio del Hijo. Jes\u00fas entonces volvi\u00f3 la mirada al pasado, al reclamo de Abraham, y se\u00f1al\u00f3 lo extra\u00f1o de aquellos que pretend\u00ed\u00adan ser descendientes de Abraham y que trataron de matar a quien hab\u00ed\u00ada hablado la palabra de Dios (37). La l\u00ed\u00adnea b\u00e1sica de este pasaje es que la descendencia f\u00ed\u00adsica, que tanto significaba para los jud\u00ed\u00ados, no es una gu\u00ed\u00ada para la verdadera afinidad moral o espiritual. El dicho no pod\u00e9is o\u00ed\u00adr mis palabras muestra lo cerradas que estaban las mentes de sus oyentes. La implicaci\u00f3n es que los verdaderos descendientes de Abraham recibir\u00e1n las palabras de Jes\u00fas. El contraste entre el Padre y vuestro padre se hace m\u00e1s claro a la luz del v. 44.<br \/>\nLos jud\u00ed\u00ados no pod\u00ed\u00adan hacer a un lado la importancia de declarar que Abraham era su padre (39). Eso refleja la difundida idea de que los grandes m\u00e9ritos de Abraham eran accesibles a sus descendientes. La respuesta de Jes\u00fas corrigi\u00f3 la base de esta idea. La verdadera descendencia se basaba en un fundamento moral y no de descendencia racial. Los verdaderos hijos de Abraham deben actuar en armon\u00ed\u00ada con lo que aqu\u00e9l hizo, lo que excluir\u00ed\u00ada el deseo que ten\u00ed\u00adan los jud\u00ed\u00ados de matar a Jes\u00fas (40). La segunda referencia a vuestro padre (41) ten\u00ed\u00ada el prop\u00f3sito de desafiarlos aun m\u00e1s y provocar una protesta indignada. Como su descendencia de Abraham hab\u00ed\u00ada sido cuestionada, recurrieron a reclamar a Dios mismo como su Padre. Algunos han pensado que las palabras nosotros no hemos nacido de fornicaci\u00f3n pueden ser una referencia indirecta a rumores sobre el nacimiento de Jes\u00fas. Pero lo m\u00e1s probable es que estuvieran objetando la negativa de Jes\u00fas de dar lugar a su reclamo como descendientes de Abraham, lo que les har\u00ed\u00ada espiritualmente bastardos.<br \/>\n8:42\u201347 Los hijos del diablo. Luego Jes\u00fas se\u00f1al\u00f3 otro resultado de la verdadera descendencia espiritual de Abraham: me amar\u00ed\u00adais (42). Los verdaderos hijos de Dios no pod\u00ed\u00adan dejar de amar al Hijo de Dios. Jes\u00fas volvi\u00f3 a afirmar que su misi\u00f3n proven\u00ed\u00ada de Dios. No permitir\u00ed\u00ada que sus oyentes lo olvidaran. Sus ideas preconcebidas hac\u00ed\u00ada que fueran incapaces de o\u00ed\u00adr (43). Esta idea de la imposibilidad moral se subraya luego en la acusaci\u00f3n de que el diablo era su padre. Las implicaciones de esto eran de largo alcance. Aqu\u00ed\u00ad se presentan tres etapas de pensamiento: el diablo es un asesino; ustedes tratan de matarme; por lo tanto, ustedes son sus hijos. La caracter\u00ed\u00adstica m\u00e1s evidente del diablo que se subraya aqu\u00ed\u00ad es su odio a la verdad. N\u00f3tese la expresi\u00f3n no se basaba en la verdad, no hay verdad en \u00e9l, es mentiroso y padre de mentira (44). La \u00faltima expresi\u00f3n podr\u00ed\u00ada significar \u2020\u0153es padre de un mentiroso\u2020\u009d, lo que lo har\u00ed\u00ada m\u00e1s personal. La secuencia en el v. 45 sugiere que el rechazo de los oyentes a la verdad mostraba su inclinaci\u00f3n a la falsedad. Jes\u00fas hizo que su actitud hacia \u00e9l fuera la prueba crucial: \u00bfPor qu\u00e9 vosotros no me cre\u00e9is? Como \u00e9l hablaba la verdad, todo lo contrario a \u00e9l deb\u00ed\u00ada ser falso. La actitud de sus opositores de incredulidad no s\u00f3lo implicaba que \u00e9l no hablaba la verdad, sino que era culpable de pecado (46). La secuencia del pensamiento en el v. 47 es as\u00ed\u00ad: cualquiera que oye las palabras de Dios es de Dios; ustedes no oyen las palabras de Dios; por lo tanto, ustedes no son de Dios. Fue el segundo paso de su argumento lo que contradijeron sus oyentes porque la estimaci\u00f3n de Jes\u00fas sobre su condici\u00f3n espiritual era distinta de la que ellos ten\u00ed\u00adan.<br \/>\n8:48\u201359 Reclamos de Jes\u00fas sobre s\u00ed\u00ad mismo. El \u00faltimo p\u00e1rrafo de este cap\u00ed\u00adtulo est\u00e1 enfocado en las declaraciones hechas por Jes\u00fas sobre s\u00ed\u00ad mismo y la fuerza de la oposici\u00f3n a esos reclamos. La doble acusaci\u00f3n del v. 48 de que Jes\u00fas era tanto un samaritano como un pose\u00ed\u00addo del demonio revelan un fuerte desprecio de parte de sus acusadores. La primera probablemente expresa su odio a Jes\u00fas de la misma manera que odiaban a los samaritanos. La \u00faltima acusaci\u00f3n era m\u00e1s seria y proven\u00ed\u00ada de las palabras de Jes\u00fas en el v. 44. En respuesta, Jes\u00fas les se\u00f1al\u00f3 lo absurdo de que una persona pose\u00ed\u00adda por el demonio hiciera algo en honor del Padre y luego se\u00f1al\u00f3 que Dios era quien juzgaba sobre ese asunto (50). Esto sac\u00f3 la discusi\u00f3n de la esfera de la opini\u00f3n de ellos contra la de Jes\u00fas. El concepto de Jes\u00fas estaba respaldado por Dios.<br \/>\nLas palabras del v. 51, nunca ver\u00e1 la muerte para siempre, se deben entender en el sentido de no experimentar los terrores de la muerte. Esto se relaciona con la promesa de Jes\u00fas de dar vida eterna a los creyentes. Una vez m\u00e1s, sus opositores entendieron mal sus palabras, tomando lit.lit. Literalmente su referencia a la muerte (52). El hecho de que Abraham y los profetas murieran convert\u00ed\u00ada, en el juicio de ellos, en necedad la afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas. Es significativo que cambiaron las palabras de Jes\u00fas (ver\u00e1 por gustar\u00e1) lo que demuestra que entendieron que Jes\u00fas hablaba de la muerte f\u00ed\u00adsica. La pregunta directa: \u00bfEres t\u00fa acaso mayor que nuestro padre Abraham? (53), implica que los jud\u00ed\u00ados consideraban que se trataba de un imposible. Estaban dispuestos a dar mayor honor a los profetas que a Jes\u00fas. La pregunta siguiente: \u00bfQui\u00e9n pretendes ser?, m\u00e1s lit.lit. Literalmente es: \u00bfQu\u00e9 te haces a ti mismo? La respuesta a eso fue que Jes\u00fas no se glorificaba a s\u00ed\u00ad mismo (54); era la obra del Padre. Una vez m\u00e1s Jes\u00fas reclam\u00f3 una relaci\u00f3n especial con, y conocimiento de, el Padre (55) en contraste con sus oyentes.<br \/>\nEn el v. 56 tenemos una notable afirmaci\u00f3n (Abraham, vuestro Padre, se regocij\u00f3 de ver mi d\u00ed\u00ada) que provoca la pregunta de cu\u00e1ndo pudo haber ocurrido esto. Jes\u00fas debe haber tenido en mente alg\u00fan tipo de visi\u00f3n. Una tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada sosten\u00ed\u00ada que Abraham vio los secretos de la era venidera. Algunos ven una referencia a Abraham goz\u00e1ndose por el nacimiento de Isaac (G\u00e9n. 17:17). Esto es posible, particularmente si el nacimiento de Isaac es visto como la promesa de bendici\u00f3n a todas las naciones (cf.cf. Confer (lat.), compare la interpretaci\u00f3n paulina en Rom. 4 y G\u00e1l. 3). Esto fue cumplido plenamente en Cristo. El lo vio y se goz\u00f3 parece indicar un preconocimiento de Abraham, lo que era un resultado de su fe, aunque algunos lo han vinculado con la atadura de Isaac. Los jud\u00ed\u00ados distorsionaron las palabras de Jes\u00fas preguntando: Aun no tienes ni cincuenta a\u00f1os \u00bfy has visto a Abraham? (57) pero Jes\u00fas respondi\u00f3 con una declaraci\u00f3n enf\u00e1tica. Las palabras antes que Abraham existiera, Yo Soy deben se\u00f1alar su preexistencia. El Yo Soy aqu\u00ed\u00ad se debe entender como una afirmaci\u00f3n de divinidad y de ese modo fue tomado por los jud\u00ed\u00ados (59). Jes\u00fas no pudo haber usado un camino m\u00e1s dram\u00e1tico para se\u00f1alar su superioridad sobre Abraham. Los jud\u00ed\u00ados no pod\u00ed\u00adan pensar en otra forma de actuar que apedrear a quien tan indiscutiblemente pretend\u00ed\u00ada una existencia anterior a Abraham. El hecho de que Jes\u00fas se ocult\u00f3 (Juan no nos dice c\u00f3mo) subraya el constante tema del Evangelio de que sus tiempos estaban en manos de Dios.<br \/>\n9:1-10:42 MAS SANIDADES Y ENSE\u00ed\u2018ANZAS<\/p>\n<p>9:1-41 Jes\u00fas sana a un hombre que naci\u00f3 ciego<\/p>\n<p>9:1\u201312 Encuentro con el ciego. Hay una clara conexi\u00f3n entre este cap. y el 8, porque tanto en 8:12 como en 9:5 Jes\u00fas declar\u00f3 que \u00e9l era la luz del mundo. Ahora Juan menciona una ocasi\u00f3n espec\u00ed\u00adfica en la cual Jes\u00fas fue visto como luz, dando la vista a un ciego. Los otros Evangelios registran casos de curaciones de ciegos por Jes\u00fas, pero lo caracter\u00ed\u00adstico en Juan es la discusi\u00f3n que provoc\u00f3 la curaci\u00f3n que se centr\u00f3 en la persona de Jes\u00fas.<br \/>\nNo es claro en base al texto cu\u00e1ndo ocurri\u00f3 este episodio, pero fue en alg\u00fan momento entre la fiesta de los Tabern\u00e1culos y la de la Dedicaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 10:22). El hombre nunca hab\u00ed\u00ada visto (1). El hecho de que \u00e9l hab\u00ed\u00ada nacido en esa condici\u00f3n realz\u00f3 la discusi\u00f3n teol\u00f3gica que sigui\u00f3. Hay menos dificultad en ver alguna conexi\u00f3n entre el pecado y el sufrimiento como un principio general, que en aplicarlo a casos concretos (2). La suposici\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos de que el hombre mismo o sus padres debieron haber cometido alguna falta estaba de acuerdo con las teor\u00ed\u00adas de la \u00e9poca. Algunos rabinos pensaban que era posible pecar antes del nacimiento. Pero Jes\u00fas se neg\u00f3 a contestar la pregunta de \u00bfqui\u00e9n pec\u00f3 \u2020\u00a6 ? y prefiri\u00f3 poner la atenci\u00f3n m\u00e1s bien en la gloria de Dios. Que el sufrimiento se pudiera usar para la gloria de Dios era un concepto dif\u00ed\u00adcil de creer, aunque sea inherente en el enfoque cristiano del problema. Puede demostrar el poder iluminador de Cristo, no s\u00f3lo en la esfera f\u00ed\u00adsica sino tambi\u00e9n en la espiritual. En el v. 4 Jes\u00fas estaba incluyendo a sus disc\u00ed\u00adpulos en la realizaci\u00f3n de su propia misi\u00f3n, aunque no estaban involucrados en la realizaci\u00f3n inmediata del milagro de sanidad. El contraste entre d\u00ed\u00ada y noche parece ser simb\u00f3lico si se refiere a la misi\u00f3n de Jes\u00fas, caso en el cual la noche representar\u00ed\u00ada el fin de esa misi\u00f3n. La creciente hostilidad e incredulidad de los jud\u00ed\u00ados se pod\u00ed\u00adan representar por las tinieblas de la noche, pero el primer criterio parece ser m\u00e1s aceptable.<br \/>\nLa observaci\u00f3n de Jes\u00fas en el v. 5 muestra que estaba pensando en su vida terrenal. El uso de saliva para curar la ceguera tiene alg\u00fan paralelo en Mar. 7:33; 8:23, aunque en estos casos la saliva fue aplicada directamente, mientras que aqu\u00ed\u00ad se la mezcl\u00f3 con lodo. Hab\u00ed\u00ada una idea com\u00fan de que la saliva era buena para los ojos enfermos. Pero si bien Jes\u00fas us\u00f3 los medios que se aceptaban corrientemente, no les dio ning\u00fan valor supersticioso. De hecho, la curaci\u00f3n ocurri\u00f3 s\u00f3lo cuando el hombre se lav\u00f3 en el estanque de Silo\u00e9, como le indic\u00f3 Jes\u00fas. No es claro por qu\u00e9 Juan dice que Silo\u00e9 significa enviado, pero quiz\u00e1 ve\u00ed\u00ada alguna conexi\u00f3n con Jes\u00fas, que era el enviado. Por supuesto, puede ser solamente una ayuda para sus lectores griegos, como en otros casos con los nombres hebreos (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:42). El v. 7 implica cierto retardo en la curaci\u00f3n, quiz\u00e1 para probar la fe del hombre. La conversaci\u00f3n posterior entre el hombre y sus vecinos se cuenta con vivacidad excepcional (8\u201312). La discusi\u00f3n sobre la identidad del hombre, su vaguedad en cuanto al conocimiento de Jes\u00fas y la certeza de la curaci\u00f3n son elementos presentados claramente.<br \/>\n9:13\u201334 Criterio de los fariseos sobre la curaci\u00f3n. En el v. 13 no es claro qui\u00e9n llev\u00f3 al hombre a los fariseos. Pueden haber sido los vecinos del v. 8 u otros que eran hostiles a Jes\u00fas. El comentario de Juan de que era s\u00e1bado el d\u00ed\u00ada en que tuvo lugar el milagro da la clave para lo ocurrido. Obviamente, los que pon\u00ed\u00adan objeciones eran los que se aferraban a la ley jud\u00ed\u00ada. La producci\u00f3n de lodo en s\u00e1bado habr\u00ed\u00ada sido suficiente como para perturbarlos a pesar de que fue hecho como acto de misericordia. El inter\u00e9s de los fariseos muestra una divisi\u00f3n de opiniones similar entre los vecinos (16). La disputa del caso era entre los legalistas estrictos, cuya principal preocupaci\u00f3n era las reglas sab\u00e1ticas, y los otros que estaban tan impresionados con las se\u00f1ales que no pod\u00ed\u00adan imaginar que las realizara un pecador, por lo cual llegaban a la conclusi\u00f3n de que el juicio de los legalistas era errado. La declaraci\u00f3n del ciego de que Jes\u00fas era un profeta (17) era un progreso sobre el v. 11 cuando se refiri\u00f3 al hombre que se llama Jes\u00fas.<br \/>\nLa secci\u00f3n siguiente (18\u201323) demuestra la pertinaz obstinaci\u00f3n de incredulidad. Los jud\u00ed\u00ados no cre\u00ed\u00adan las propias palabras del hombre y no pod\u00ed\u00adan admitir que hab\u00ed\u00ada nacido ciego. La demanda de requerir que los padres del hombre verificaran su testimonio no parece haber sido hecha por un deseo imparcial de examinar la evidencia. Es claro su prejuicio contra la idea de que un hombre nacido ciego pudiera recibir la vista. S\u00f3lo los padres pod\u00ed\u00adan confirmar que hab\u00ed\u00ada nacido ciego, pero ellos mismos dif\u00ed\u00adcilmente estaban en condiciones de poder explicar el milagro. El relato muestra que su respuesta estuvo inhibida por su miedo a los fariseos. La amenaza de la excomuni\u00f3n era un arma poderosa. Al mismo tiempo, era justificable que los padres pasaran la pregunta al hijo. Se discute en cuanto al v. 22 ya que algunos estudiosos piensan que era improbable que, durante la vida de Jes\u00fas, la sinagoga hubiera introducido un mandato relacionado con que Jes\u00fas fuera llamado el Cristo. Pero hubiera sido muy natural que circularan informes afirmando que Jes\u00fas fuera el Mes\u00ed\u00adas esperado, aunque fue mucho despu\u00e9s que esa verdad se aclar\u00f3 plenamente a los cristianos.<br \/>\nLas palabras del v. 24 (\u00c2\u00a1Da gloria a Dios!) no pueden significar que los fariseos estaban instando al hombre a alabar a Dios por su curaci\u00f3n. Se trataba de un juramento com\u00fan entre los jud\u00ed\u00ados que exhortaba a la persona a declarar la verdad. Los jud\u00ed\u00ados estaban convencidos de que Jes\u00fas era pecador porque violaba el s\u00e1bado. El propio conocimiento que el hombre ten\u00ed\u00ada de Jes\u00fas se basaba en la experiencia personal (25). No ten\u00ed\u00ada comentarios que hacer sobre el aspecto t\u00e9cnico, pero estaba muy seguro en la afirmaci\u00f3n de su vista restaurada. Los opositores quedaron confundidos por el hecho de la curaci\u00f3n y cambiaron el m\u00e9todo usado (26). Los hechos pueden ser dif\u00ed\u00adciles de manejar, pero los aspectos t\u00e9cnicos son m\u00e1s maleables. En la respuesta del hombre hab\u00ed\u00ada tanto irritaci\u00f3n como iron\u00ed\u00ada (27). Suger\u00ed\u00ada que su ansiedad por una repetici\u00f3n de la evidencia pod\u00ed\u00ada derivar s\u00f3lo de un deseo de llegar a ser disc\u00ed\u00adpulos de Cristo. En respuesta a su iron\u00ed\u00ada, los opositores optaron por el desprecio. Su menci\u00f3n del discipulado les llev\u00f3 a decir que ellos eran disc\u00ed\u00adpulos de Mois\u00e9s. Aparentemente \u00e9sta era una descripci\u00f3n usada raramente, pero ilumina el lugar elevado que se daba a Mois\u00e9s en sus pensamientos por encima del que daban a Jes\u00fas. Este contraste resume el conflicto de \u2020\u0153largo metraje\u2020\u009d entre el juda\u00ed\u00adsmo y el cristianismo. Aqu\u00ed\u00ad hay una negaci\u00f3n de considerar el origen verdadero de Jes\u00fas. No s\u00f3lo era as\u00ed\u00ad, sino que se negaban a dar cr\u00e9dito al testimonio de cualquiera cuyo origen ellos no conocieran (29). Para ellos ninguna experiencia personal, por notable que fuera, ser\u00ed\u00ada de alg\u00fan valor.<br \/>\nObviamente hay campo para pensar aqu\u00ed\u00ad en relaci\u00f3n con todos los debates sobre la sanidad sobrenatural. Los fariseos del tiempo de Jes\u00fas usaron argumentos notoriamente similares a los que emplean algunas autoridades m\u00e9dicas hoy en d\u00ed\u00ada.<br \/>\nNo sorprende que el hombre fuera cada vez m\u00e1s agudo en sus observaciones (30\u201333). La discusi\u00f3n sobre los or\u00ed\u00adgenes de Jes\u00fas no ten\u00ed\u00ada lugar en el concepto pr\u00e1ctico de la experiencia. Sin embargo, el hombre arguy\u00f3 sobre el asunto en una serie de pasos: su visi\u00f3n hab\u00ed\u00ada sido restaurada; sugiri\u00f3 que Dios s\u00f3lo oye a aquellos que hacen su voluntad y no a los pecadores; por lo tanto, como estaba convencido de que su curaci\u00f3n era obra de Dios, el sanador no pod\u00ed\u00ada ser un pecador; no hab\u00ed\u00ada precedente de que se abrieran los ojos de un hombre nacido ciego; por lo tanto, el sanador deb\u00ed\u00ada venir de Dios. Los jud\u00ed\u00ados de mente teol\u00f3gica al fin vieron que no pod\u00ed\u00adan adelantar con un hombre que argumentaba de esa manera, de modo que le echaron (34), posiblemente por la excomuni\u00f3n, pero despreci\u00e1ndolo antes. Le acusaron de haber nacido en pecado, admisi\u00f3n t\u00e1cita de su ceguera de nacimiento que antes hab\u00ed\u00adan puesto en duda. Estaban m\u00e1s preocupados por mostrar desprecio de su condici\u00f3n anterior que placer por su restauraci\u00f3n presente.<br \/>\n9:35\u201341 Comentarios de Jes\u00fas sobre la ceguera espiritual. Esta secci\u00f3n final del relato describe la conversaci\u00f3n de Jes\u00fas con el hombre y alcanza su cl\u00ed\u00admax en su declaraci\u00f3n de fe. Jes\u00fas tom\u00f3 la iniciativa de buscarlo. En seguida, \u00e9l pronunci\u00f3 un desaf\u00ed\u00ado a su fe, lo que es una conexi\u00f3n con los milagros como se\u00f1ales que se encuentra en otras partes en el Evangelio de Juan. Pero lo m\u00e1s significativo sobre la pregunta es el uso del t\u00ed\u00adtulo Hijo del Hombre. En todo el Evangelio aparece la idea de la fe en el Hijo del Hombre (3:14, 15). Cada vez que Juan introduce ese t\u00ed\u00adtulo, evidencia la falta de comprensi\u00f3n humana. La pregunta del v. 36 probablemente se debe a que no hab\u00ed\u00ada visto antes a Jes\u00fas. Tan pronto \u00e9ste le explic\u00f3 qui\u00e9n era el Hijo del Hombre, el hombre sanado crey\u00f3 de inmediato, lo que sugiere que la semilla de la fe ya hab\u00ed\u00ada sido sembrada en \u00e9l. De hecho, todo el relato muestra un desarrollo progresivo de la comprensi\u00f3n que lleva a la fe. Las palabras \u00c2\u00a1creo, Se\u00f1or! pueden no haber alcanzado un pleno reconocimiento del se\u00f1or\u00ed\u00ado de Cristo. La palabra Se\u00f1or pudo haber sido s\u00f3lo una forma cort\u00e9s de dirigirse a \u00e9l, pero cuando se la relaciona con la fe lo m\u00e1s probable es que indique una apreciaci\u00f3n que se profundizaba del car\u00e1cter de Jes\u00fas. Este hecho es especialmente evidente en su acto de adoraci\u00f3n. A primera vista el v. 39 se contradice con 3:17. Sin embargo, 3:18 habla del juicio, por lo que debe ser entendido m\u00e1s bien como un efecto inevitable de la venida de Jes\u00fas, pero no su prop\u00f3sito principal. La misi\u00f3n de Jes\u00fas llev\u00f3 a la gente a un punto de crisis. La del hombre sanado hab\u00ed\u00ada sido encarada en su excomuni\u00f3n, pero fue sellada por su acto de adoraci\u00f3n a Jes\u00fas.<br \/>\nLas ant\u00ed\u00adtesis (ver y no ver, ver y quedar ciego) son una de las caracter\u00ed\u00adsticas del Evangelio de Juan. La noci\u00f3n de vista se usa en diferentes maneras. El ciego recibi\u00f3 tanto la visi\u00f3n f\u00ed\u00adsica como espiritual. Los fariseos ten\u00ed\u00adan la visi\u00f3n natural y cre\u00ed\u00adan tener la espiritual, pero su reacci\u00f3n ante Jes\u00fas mostr\u00f3 que ellos realmente eran ciegos. En este sentido, la venida de Jes\u00fas trajo el juicio. Juan comenta la falta total de discernimiento en los fariseos (40, 41). La pregunta: \u00bfAcaso somos nosotros tambi\u00e9n ciegos? subraya su incredulidad. La respuesta de Jes\u00fas (Si fuerais ciegos) puede ser entendida de dos maneras. Puede significar \u2020\u0153si tuvierais conciencia realmente de vuestra ceguera\u2020\u009d, o sea en el sentido espiritual, porque si lo eran, hubieran deseado una iluminaci\u00f3n que claramente no buscaban. En este sentido, las palabras siguientes (no tendr\u00ed\u00adais pecado) significar\u00ed\u00adan que entonces ellos se habr\u00ed\u00adan abierto a la misi\u00f3n redentora de Jes\u00fas. Esto es m\u00e1s probable que suponer que Jes\u00fas quiso decir: \u2020\u0153Si fuerais realmente ciegos, ser\u00ed\u00adais sin pecado porque no habr\u00ed\u00adais podido ver.\u2020\u009d Jes\u00fas estaba declarando que la ceguera voluntaria conlleva culpa; en ese caso, el rechazo del mensajero de Dios. Juan considera esto como un importante desaf\u00ed\u00ado aplicable a sus lectores, lo que por supuesto nos incluye a nosotros.<\/p>\n<p>10:1-18 Jes\u00fas como el pastor<\/p>\n<p>La ilustraci\u00f3n del pastor en esta secci\u00f3n es en forma de alegor\u00ed\u00ada en la cual se aplican varios aspectos de una manera espiritual. Es similar a las par\u00e1bolas de los Sin\u00f3pticos, pero en una forma m\u00e1s desarrollada. Es importante no poner \u00e9nfasis en los detalles.<br \/>\n1\u20136 El punto principal de esta secci\u00f3n es el medio por el cual se distingue lo verdadero de lo falso. La met\u00e1fora del pastor es familiar en el ATAT Antiguo Testamento (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 23; Eze. 34; Zac. 9). En esta secci\u00f3n el pensamiento est\u00e1 fuertemente influido por Eze. 34, donde los pastores de Israel son criticados. Probablemente se quiere establecer una conexi\u00f3n estrecha entre el tema del cap. 9 y la ilustraci\u00f3n del pastor y esto se enfatiza en las palabras de cierto, de cierto os digo del v. 1. El contraste es entre el mal pastoreo de los fariseos (como se vio en su actitud hacia el ciego) y el buen pastor. Los rediles orientales ten\u00ed\u00adan una sola puerta, que el mismo pastor cuidaba cuando hab\u00ed\u00ada un solo reba\u00f1o, o un portero cuando estaban encerrados varios reba\u00f1os. En el \u00faltimo caso, el portero conoc\u00ed\u00ada a los pastores. Los ladrones se ve\u00ed\u00adan obligados a entrar por otros medios. Es probable que no se quiera mostrar una diferencia entre un ladr\u00f3n y un asaltante. No hay necesidad de atribuir una interpretaci\u00f3n particular al portero (3). Es meramente un detalle de la ilustraci\u00f3n para asegurar la entrada del pastor. Lo que es importante es la relaci\u00f3n entre las ovejas y el pastor. La caracter\u00ed\u00adstica de un verdadero pastor es que \u00e9l no s\u00f3lo reconoce sus ovejas sino que las llama por su nombre y las gu\u00ed\u00ada a las pasturas (4). Es claro que tal relaci\u00f3n personal no podr\u00ed\u00ada existir entre un extra\u00f1o y las ovejas (5). Los oyentes eran incapaces de entender la verdad que hab\u00ed\u00ada tras aquella figura de expresi\u00f3n.<br \/>\n7\u201310 Ahora cambia la met\u00e1fora, pues Jes\u00fas mismo se ve como la puerta. Declar\u00f3 su derecho exclusivo de permitir la entrada. El v. 8 ha presentado dificultades si se supone que ninguno de los que vino antes de Jes\u00fas fuera sino ladr\u00f3n o asaltante, lo que claramente ser\u00ed\u00ada incompatible con el ATAT Antiguo Testamento. Algunos mss.mss. Manuscritos omiten las palabras antes de m\u00ed\u00ad, pero lo m\u00e1s probable es que sean originales. El significado m\u00e1s l\u00f3gico es que los que vinieron antes de Jes\u00fas y declaraban ser el \u00fanico camino de entrada eran falsos; una referencia a los muchos falsos mes\u00ed\u00adas que abundan en la historia de ese per\u00ed\u00adodo. Ciertamente el cap\u00ed\u00adtulo anterior muestra lo desastroso de los reclamos de los fariseos. En el v. 9 el reclamo del mismo Jes\u00fas se repite en una forma m\u00e1s extensa. Ahora promete tanto la salvaci\u00f3n como el sost\u00e9n.<br \/>\nEstos dos beneficios se resumen entonces como vida en abundancia (10). El contraste entre lo verdadero y lo falso aqu\u00ed\u00ad es especialmente notorio. Jes\u00fas trae vida; los falsos pastores traen muerte. La abundancia de la vida que Jes\u00fas da es un tema caracter\u00ed\u00adstico de Juan.<br \/>\n11\u201318 Ahora se introduce otro contraste entre el buen pastor y el asalariado. La primera cualidad del pastor es la disposici\u00f3n a sacrificarse por las ovejas. Habiendo prometido antes vida abundante a otros, Jes\u00fas habla de dar la suya propia. A la luz de esto parecer\u00ed\u00ada que las ovejas est\u00e1n expuestas a un peligro inmediato, pero Jes\u00fas va m\u00e1s all\u00e1 de la met\u00e1fora para se\u00f1alar una verdad espiritual profunda. Atrae la atenci\u00f3n a un acto voluntario de sacrificio que beneficiar\u00ed\u00ada a las ovejas (11). La muerte del pastor se ve como un acto en beneficio de otros. El contraste entre esto y la acci\u00f3n del asalariado que huye (12) presenta en forma v\u00ed\u00advida la naturaleza del sacrificio de Jes\u00fas. La falta de cuidado se nota particularmente (13). Los vv. 14\u201318 forman una especie de comentario sobre la afirmaci\u00f3n del v. 11. Comienza con un \u00e9nfasis sobre el mutuo conocimiento del pastor y las ovejas que es como el conocimiento mutuo del Padre y el Hijo (14, 15). No puede haber una intimidad m\u00e1s estrecha que \u00e9sa. Coloca completamente fuera de cuadro al asalariado. Tal intimidad entre el pastor y las ovejas ya ha sido insinuada en los vv. 3\u20135.<br \/>\nEl v. 16 introduce otra l\u00ed\u00adnea de pensamiento, esta vez basada en la idea de diferentes reba\u00f1os. Las otras ovejas a que se refer\u00ed\u00ada Jes\u00fas tienen que ser los gentiles. Pero aunque hay rediles diferentes, s\u00f3lo hay un reba\u00f1o, as\u00ed\u00ad como hay un solo pastor. Esta afirmaci\u00f3n da testimonio de la variedad en la comunidad del pueblo de Dios, aunque su unidad esencial es en Cristo mismo. Por esto (17) puede referirse al vers\u00ed\u00adculo anterior con el significado de \u2020\u0153el Padre me ama porque yo soy el buen pastor\u2020\u009d o de acuerdo con el vers\u00ed\u00adculo siguiente, caso en el cual el amor del Padre se basa en el sacrificio del Hijo. Pero no se puede suponer que el amor del Padre depend\u00ed\u00ada de la acci\u00f3n del Hijo, sino m\u00e1s bien que se demostraba por medio de ella. La cl\u00e1usula final en el v. 17 muestra que el sacrificio no se consideraba como un fin en s\u00ed\u00ad mismo. La resurrecci\u00f3n estaba en mente como conclusi\u00f3n triunfante. El car\u00e1cter plenamente voluntario de la ofrenda de s\u00ed\u00ad mismo y la autoridad investida en Jes\u00fas son los puntos subrayados.<\/p>\n<p>10:19-21 Los resultados de su ense\u00f1anza<br \/>\nEs muy probable que la palabra jud\u00ed\u00ado aqu\u00ed\u00ad sea gen\u00e9rica, incluyendo tanto las multitudes como los l\u00ed\u00adderes. En 7:43 y 9:16 se encuentran ejemplos de reacciones divididas que son similares. Encontramos de nuevo la acusaci\u00f3n de una posesi\u00f3n demon\u00ed\u00adaca, similar a las de 7:20 y 8:48. Una vez m\u00e1s se consideraba que hab\u00ed\u00ada una estrecha relaci\u00f3n entre la posesi\u00f3n demon\u00ed\u00adaca y la locura. Para algunos, la curaci\u00f3n del ciego del cap. 9, as\u00ed\u00ad como la sabidur\u00ed\u00ada de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, eliminan tal teor\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>10:22-42 El di\u00e1logo en la fiesta de la Dedicaci\u00f3n<\/p>\n<p>Juan vincula hechos con fiestas cuando es apropiado. Esta fiesta fue establecida primero por Judas Macabeo para se\u00f1alar la rededicaci\u00f3n del templo despu\u00e9s de su profanaci\u00f3n por Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes en 164 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo La menci\u00f3n en el v. 22 de que era invierno tiene que ver con el hecho de que Jes\u00fas estaba caminando por el p\u00f3rtico de Salom\u00f3n. La pregunta del v. 24 traducida \u00bfhasta cu\u00e1ndo nos tendr\u00e1s en suspenso? sugiere que los jud\u00ed\u00ados no eran completamente hostiles, aunque claramente estaban perplejos. Jes\u00fas dijo que \u00e9l ya les hab\u00ed\u00ada respondido en el sentido del testimonio general de sus palabras y hechos. Lo que \u00e9l criticaba especialmente aqu\u00ed\u00ad era su falta de fe aun en los milagros. Jes\u00fas vuelve a la figura del pastor para recordar a los jud\u00ed\u00ados que si fueran sus verdaderas ovejas hubieran o\u00ed\u00addo su voz. Entonces destac\u00f3 en especial su relaci\u00f3n con aquellas ovejas (28). La fuerza de las palabras muestra que ellos ya hab\u00ed\u00adan entrado a la vida eterna, pues se usa el tiempo verbal presente. Jes\u00fas tambi\u00e9n hizo una inconfundible promesa en cuanto a su seguridad. Los que estaban familiarizados con los varios enemigos de un reba\u00f1o de ovejas en el Oriente apreciar\u00ed\u00adan el tono absoluto de esa seguridad. Se refuerza por la acci\u00f3n del padre (29). Esto lleva a la importante declaraci\u00f3n del v. 30: Yo y el Padre una cosa somos. El Padre y el Hijo est\u00e1n tan estrechamente identificados en la misi\u00f3n de Jes\u00fas que hay cierta idea de unidad de esencia, aunque haya separaci\u00f3n de identidad. Tal comprensi\u00f3n de estas palabras est\u00e1 en completo acuerdo con la afirmaci\u00f3n de 1:1.<br \/>\nLos opositores decidieron evitar m\u00e1s palabras por medio de un enfoque m\u00e1s tangible, o sea el apedreamiento (31). Sin embargo, Jes\u00fas continu\u00f3 con m\u00e1s preguntas sobre sus motivos (32, 33) y ellos respondieron con acusaciones de blasfemia. Su definici\u00f3n de blasfemia se basaba en la presuposici\u00f3n de que Jes\u00fas era un mero hombre, pero sus acciones demostraban que era m\u00e1s que un simple hombre y es evidente la falacia de su acusaci\u00f3n. Una imputaci\u00f3n similar fue hecha por los opositores de Jes\u00fas en 5:18. La ley lev\u00ed\u00adtica (Lev. 24:16) prescrib\u00ed\u00ada la muerte por apedreamiento como castigo de la blasfemia. Cuando Jes\u00fas apel\u00f3 a la ley en el v. 34, estaba usando el t\u00e9rmino para incluir las tres partes de las Escrituras jud\u00ed\u00adas, dado que la cita es del Sal. 82:6. Hay varios criterios sobre a qui\u00e9n se dirige Dios en este Salmo: los jueces de Israel que hab\u00ed\u00adan fallado en sus deberes; los \u00e1ngeles que abusaron de su autoridad sobre las naciones; o Israel como un todo en la entrega de la ley. Cualquiera que sea la interpretaci\u00f3n correcta, aqu\u00ed\u00ad se implica que aquellos que eran llamados \u2020\u0153dioses\u2020\u009d eran inferiores a aquel que hab\u00ed\u00ada sido enviando por el Padre, el Hijo de Dios. \u00bfC\u00f3mo se pod\u00ed\u00ada acusar de blasfemia a Jes\u00fas? Cuando declar\u00f3 que la Escritura no puede quebrantarse (35), us\u00f3 una palabra en singular y se refiri\u00f3 primariamente al pasaje que estaba citando, pero el principio es sostenido por la Escritura en su conjunto. La palabra santific\u00f3 en el v. 36 se usa con frecuencia en el ATAT Antiguo Testamento para la separaci\u00f3n de una persona para una funci\u00f3n especial (cf.cf. Confer (lat.), compare un uso similar en Juan 17:19).<br \/>\nLa discusi\u00f3n concluye con una afirmaci\u00f3n sobre las obras y la fe (37, 38). Las acciones de Jes\u00fas estaban relacionadas tan estrechamente con las obras del Padre que \u00e9l pod\u00ed\u00ada invitar a la fe sobre esa base. Las obras de Jes\u00fas son el medio por el cual la gente puede llegar a entender la relaci\u00f3n entre Jes\u00fas y el Padre. La fe basada en obras es inferior a la fe basada en lo que Jes\u00fas dijo. Las obras (o se\u00f1ales) tienen un prop\u00f3sito teol\u00f3gico: producir comprensi\u00f3n de la relaci\u00f3n entre Jes\u00fas y el Padre. Los que hayan llegado a comprender esta relaci\u00f3n \u00ed\u00adntima no tropezar\u00e1n por la afirmaci\u00f3n del v. 30, como claramente hicieron los oyentes de Jes\u00fas. Jes\u00fas estaba afirmando que es imposible diferenciar entre el Hijo y el Padre en el cumplimiento de las obras.<br \/>\nEl regreso de Jes\u00fas al lugar del bautismo de Juan puede ser simb\u00f3lico. Su ministerio p\u00fablico estaba llegando al final. Los vv. 41, 42 repiten el testimonio de Juan sobre Jes\u00fas y la superioridad del ministerio de \u00e9ste. Un fuerte contraste se ve entre la falta de respuesta en Jerusal\u00e9n y los muchos que creyeron al otro lado del Jord\u00e1n.<br \/>\n11:1-57 MUERTE Y RESURRECCION DE LAZARO<\/p>\n<p>11:1-44 Jes\u00fas vencedor de la muerte<\/p>\n<p>Este relato de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro ha sido objetado sobre dos bases: su car\u00e1cter extraordinario y el silencio de los otros Evangelios. Su car\u00e1cter extraordinario es una objeci\u00f3n \u00fanicamente si se supone que los milagros no ocurren. M\u00e1s aun, a la luz de la realidad de la resurrecci\u00f3n de Jesucristo no puede decirse que la de L\u00e1zaro sea incre\u00ed\u00adble. Aunque los Evangelios sin\u00f3pticos no registran este milagro, el de Luc. contiene la historia del levantamiento del hijo de la viuda (Luc. 11:25). Algunos han sugerido que esta historia es un desarrollo de la de Luc. sobre el rico y L\u00e1zaro, pero hay pocos paralelos fuera de la coincidencia del nombre. No hay una raz\u00f3n v\u00e1lida para negar el car\u00e1cter hist\u00f3rico del hecho.<br \/>\nJuan aclara la identidad de L\u00e1zaro y especialmente su relaci\u00f3n con Mar\u00ed\u00ada quien ungi\u00f3 a Jes\u00fas, aunque no relata este episodio sino m\u00e1s adelante (cap. 12). Asume que sus lectores est\u00e1n familiarizados con aquello o bien que leer\u00ed\u00adan el Evangelio m\u00e1s de una vez. Cuando registra el pedido de las hermanas usa la palabra fileo para \u2020\u0153amor\u2020\u009d, pero en el v. 5 se usa la m\u00e1s fuerte agapao. Algunos eruditos han deducido de esto y de evidencia similar que L\u00e1zaro era el \u2020\u0153disc\u00ed\u00adpulo amado\u2020\u009d, quien escribi\u00f3 el Evangelio. Esto significar\u00ed\u00ada que estaba en el aposento alto con los ap\u00f3stoles, pero eso es sumamente improbable. Las palabras de Jes\u00fas esta enfermedad no es para muerte (4) significan que el prop\u00f3sito de la enfermedad no era la muerte sino la glorificaci\u00f3n del Hijo de Dios. Esto puede compararse con otras se\u00f1ales en este Evangelio (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:11; 9:3). La gloria de Dios es m\u00e1s significativa que la enfermedad.<br \/>\nEl informe enviado a Jes\u00fas y la discusi\u00f3n que sigui\u00f3 entre \u00e9l y sus disc\u00ed\u00adpulos provoca un importante problema teol\u00f3gico. El v. 6 afirma que Jes\u00fas se retard\u00f3 dos d\u00ed\u00adas. \u00bfPor qu\u00e9? En el contexto hay una clara conexi\u00f3n entre esta demora y el amor de Jes\u00fas por la familia de Betania. Por lo tanto, no se la puede considerar como una falta de cuidado. La respuesta surge de la secuela, pues Jes\u00fas quer\u00ed\u00ada que la experiencia de L\u00e1zaro fuera para glorificar a Dios (4) y un medio de guiar a los disc\u00ed\u00adpulos a la fe (15). Estos se presentan primero como temerosos por la seguridad de Jes\u00fas si volv\u00ed\u00ada a Judea (7, 8). El v. 8 se relaciona con 10:31, mostrando la estrecha relaci\u00f3n entre los caps. 10 y 11. A la luz de 10:39, las aprensiones de los disc\u00ed\u00adpulos son comprensibles. El distrito donde estaban entonces era menos hostil que Judea. No hay duda de que los disc\u00ed\u00adpulos se sintieron aliviados cuando Jes\u00fas retras\u00f3 su viaje y esperaban que lo abandonar\u00ed\u00ada por completo. La referencia de Jes\u00fas a las doce horas del d\u00ed\u00ada a primera vista no responde la objeci\u00f3n del v. 8. Pero la conexi\u00f3n de pensamiento es que las horas del d\u00ed\u00ada no son afectadas por las circunstancias externas. Est\u00e1n para ser usadas. La hora de Jes\u00fas a\u00fan no hab\u00ed\u00ada llegado (o sea la hora doce) y, hasta que Dios quisiera que llegara, el \u00fanico curso de acci\u00f3n a adoptar era seguir esa misi\u00f3n.<br \/>\nTanto los jud\u00ed\u00ados como los romanos divid\u00ed\u00adan las horas del d\u00ed\u00ada en 12 partes. Por lo tanto, esas horas no eran todas de 60 minutos sino que variaban en su duraci\u00f3n de acuerdo con la \u00e9poca del a\u00f1o. La met\u00e1fora de la luz y las tinieblas, y las ideas de caminar y tropezar tienen el fin de contrastar el progreso continuo de Jes\u00fas con los esfuerzos torpes de los jud\u00ed\u00ados para detenerlo (9, 10).<br \/>\nEn el v. 11 encontramos otro caso, tan com\u00fan en este Evangelio, de malentendidos al tomar demasiado lit.lit. Literalmente una met\u00e1fora. La idea de la muerte como sue\u00f1o (12, 13) tiene paralelos en fuentes helen\u00ed\u00adsticas y en el ATAT Antiguo Testamento. No sorprende que los disc\u00ed\u00adpulos tomaran lit.lit. Literalmente las palabras de Jes\u00fas en vista del hecho de que el mensaje referente a L\u00e1zaro ten\u00ed\u00ada que ver con su enfermedad, no con su muerte. El sue\u00f1o hubiera sido una buena se\u00f1al en cualquier enfermedad. Cuando Jes\u00fas anunci\u00f3 que se recuperar\u00ed\u00ada no debe haber ocurrido en sus mentes que hab\u00ed\u00ada necesidad de levantarlo de los muertos. De acuerdo con la explicaci\u00f3n de Juan sobre c\u00f3mo surgi\u00f3 la confusi\u00f3n (13), Jes\u00fas declar\u00f3 firmemente que L\u00e1zaro hab\u00ed\u00ada muerto, y el tiempo verbal subraya su car\u00e1cter evidentemente final. A primera vista, la afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas de que se alegraba de no haber estado all\u00ed\u00ad (14) debe haber confundido a los disc\u00ed\u00adpulos. Pero Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada una raz\u00f3n para alegrarse aparte de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro. De acuerdo con el prop\u00f3sito del Evangelio Juan se\u00f1ala la posibilidad del desarrollo de la fe en los disc\u00ed\u00adpulos. Es casi como si Jes\u00fas se estuviera concentrando m\u00e1s espec\u00ed\u00adficamente en la capacitaci\u00f3n de los doce que en la necesidad de las dos hermanas de L\u00e1zaro. Su misi\u00f3n estaba ligada a la necesidad de producir fe en los disc\u00ed\u00adpulos. Debe suponerse que Jes\u00fas buscaba una fe de tipo m\u00e1s pleno que la que hab\u00ed\u00adan demostrado los disc\u00ed\u00adpulos. Aunque m\u00e1s tarde se pone atenci\u00f3n en la duda de Tom\u00e1s, su reacci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad no surge de la duda sino de la resignaci\u00f3n (16).<br \/>\nLos vv. 17\u201327 enfocan una conversaci\u00f3n entre Jes\u00fas y Marta y son la parte m\u00e1s teol\u00f3gica de todo el relato. Evidentemente Jes\u00fas fue encontrado en las afueras de Betania (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 30) y le informaron que L\u00e1zaro hab\u00ed\u00ada muerto cuatro d\u00ed\u00adas antes (17). Esta afirmaci\u00f3n no contradice el hecho de que Jes\u00fas sab\u00ed\u00ada previamente de la muerte de L\u00e1zaro (ver v. 14). La proximidad de Betania a Jerusal\u00e9n se menciona aqu\u00ed\u00ad para explicar de la presencia de tantos jud\u00ed\u00ados que hab\u00ed\u00adan venido a consolar a las hermanas (18, 19). El acto de Marta de salir a encontrar a Jes\u00fas concuerda con el relato de ella como una persona activa en Luc. 10:38\u201342. Mar\u00ed\u00ada que se qued\u00f3 en casa es la misma persona m\u00e1s reflexiva que activa que encontramos en el relato de Luc. Las palabras de Marta en el v. 21 son id\u00e9nticas a las de Mar\u00ed\u00ada en el v. 32, lo que sugiere que las hermanas hab\u00ed\u00adan llegado a esa conclusi\u00f3n despu\u00e9s de discutir las distintas posibilidades. Era claro que exist\u00ed\u00ada una gran fe en el poder sanador de Jes\u00fas. Pero la fe de Marta fue m\u00e1s lejos como lo muestra el v. 22. Pareciera que estaba alcanzando un rayo de fe al afirmar que cre\u00ed\u00ada que Dios responder\u00ed\u00ada a cualquier pedido de Jes\u00fas. Tu hermano resucitar\u00e1 (23) tiene un doble significado. Marta lo tom\u00f3 como una seguridad convencional de la resurrecci\u00f3n en el d\u00ed\u00ada final, pero Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada otra intenci\u00f3n. Causa poca sorpresa que Marta no haya captado la implicaci\u00f3n de una resurrecci\u00f3n inmediata de entre los muertos.<br \/>\nEl punto sobresaliente del relato es el \u2020\u0153Yo soy\u2020\u009d, que aparece en el v. 25. Jes\u00fas se identific\u00f3 tanto con la resurrecci\u00f3n como con la vida, que son aspectos complementarios de una misma cosa. Sin embargo, el prop\u00f3sito de la misi\u00f3n del Cristo resucitado es el de traer vida en el sentido m\u00e1s pleno. La resurrecci\u00f3n precede a la vida porque la nueva vida es el producto de la resurrecci\u00f3n. El camino a esa vida es por medio de la fe y Jes\u00fas desafi\u00f3 a Marta al respecto. No estaba pidiendo una confesi\u00f3n de fe en \u00e9l mismo sino en su afirmaci\u00f3n; el \u00e9nfasis aqu\u00ed\u00ad recae en el contenido de la fe. La respuesta de Marta (27) presenta una notable similitud con la declaraci\u00f3n del prop\u00f3sito de Juan (20:31), como si esa confesi\u00f3n fuera el modelo sobre el cual se quiere apoyar todo el Evangelio. Es imposible decir cu\u00e1nto entendi\u00f3 Marta del car\u00e1cter mesi\u00e1nico de Jes\u00fas o de que era Hijo de Dios. Pero no hay duda de que para Juan el contenido de su declaraci\u00f3n fuera de la mayor importancia. La fe que no alcanza a un concepto tan elevado de Cristo es inadecuada.<br \/>\nLos vv. 28\u201337 retratan primero la reacci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada y luego la de los jud\u00ed\u00ados que hab\u00ed\u00adan ido a compartir el duelo de las hermanas. La parte de Mar\u00ed\u00ada en la historia puede resumirse as\u00ed\u00ad: Jes\u00fas mand\u00f3 a Marta que la llamara (28); ella respondi\u00f3 inmediatamente (29); cay\u00f3 a los pies de Jes\u00fas y repiti\u00f3 la afirmaci\u00f3n que hab\u00ed\u00ada hecho Marta; sus l\u00e1grimas produjeron conmoci\u00f3n en Jes\u00fas, quien tambi\u00e9n llor\u00f3 (33\u201335). Aqu\u00ed\u00ad se ve a Mar\u00ed\u00ada como una persona m\u00e1s emocional que Marta. Aun los dolientes jud\u00ed\u00ados agregaron un sentido pat\u00e9tico a la escena. Se los muestra como deseosos de consolar a Mar\u00ed\u00ada por lo cual la siguieron a la tumba (31); como tocados por las l\u00e1grimas de Jes\u00fas (36); y como reflexionando por qu\u00e9 \u00e9l no hab\u00ed\u00ada impedido el triste acontecimiento. El cl\u00ed\u00admax aparece en las palabras se conmovi\u00f3 en esp\u00ed\u00adritu y se turb\u00f3 (33). El significado de la expresi\u00f3n que se traduce se conmovi\u00f3 en esp\u00ed\u00adritu (DHHDHH Dios Habla Hoy profundamente) implica ira e indignaci\u00f3n, e inclusive ofensa. Surge un problema sobre la causa de esta reacci\u00f3n. Algunos han sugerido una indignaci\u00f3n moral ante el pecado que produce la muerte y tambi\u00e9n la tristeza que se origina en ella. Pero esa indignaci\u00f3n debe haber estado siempre en la mente de Jes\u00fas, mientras que aqu\u00ed\u00ad parece que hubo una ocasi\u00f3n especial para tal expresi\u00f3n. \u00bfFue causada por la simpat\u00ed\u00ada de Jes\u00fas hacia las hermanas? La fuerza del verbo no parece indicar eso. \u00bfFue porque la expresi\u00f3n de dolor de los jud\u00ed\u00ados no era real? Esto es al menos una posibilidad, dado que cualquier demostraci\u00f3n de hipocres\u00ed\u00ada hubiera provocado su enojo. Bien puede ser que algo del patetismo del sufrimiento humano estaba pesando sobre Jes\u00fas sabiendo que su copa de amargura estaba tan cerca. La perturbaci\u00f3n de su esp\u00ed\u00adritu surgi\u00f3 de dentro. Quiz\u00e1 fue su conocimiento de la fuerza de la incredulidad de algunos de ellos que se opondr\u00ed\u00adan a \u00e9l despu\u00e9s de presenciar el levantamiento de L\u00e1zaro. La pregunta del v. 37 relaciona esta se\u00f1al con la del ciego del cap. 9. Conceb\u00ed\u00adan la posibilidad de impedir que un hombre muriera, pero no pod\u00ed\u00adan concebir que se levantara a alguien de los muertos.<br \/>\nEl relato del milagro es relativamente breve y est\u00e1 marcado por la reserva, pero todos los detalles tienen el aire de algo verdadero. Las palabras \u00bfno te dije \u2020\u00a6 ? (40) se relacionan con lo que Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada dicho a los disc\u00ed\u00adpulos y no a Marta. Pero sus palabras a Marta implicaban la misma intenci\u00f3n. O si no, pueden ser tomadas como algo dirigido a los ap\u00f3stoles m\u00e1s que una respuesta a Marta. La oraci\u00f3n de Jes\u00fas (41, 42) es significativa por el \u00e9nfasis en la fe en su misi\u00f3n. La reserva del relato se ve particularmente en la sencilla descripci\u00f3n de L\u00e1zaro saliendo de la tumba.<\/p>\n<p>11:45-57 Los resultados del milagro<\/p>\n<p>Juan presenta varias diferentes reacciones a esa se\u00f1al. Algunos creyeron (45); otros informaron del hecho a las autoridades (46); los fariseos discutieron el tema en el Sanedr\u00ed\u00adn y decidieron complotarse para matar a Jes\u00fas (47\u201353); mientras que el mismo Jes\u00fas se retir\u00f3 a la regi\u00f3n que est\u00e1 junto al desierto (54). Aun una se\u00f1al tan notable como \u00e9sta no convencer\u00ed\u00ada a quienes estaban decididos a no creer. La decisi\u00f3n del Sanedr\u00ed\u00adn se centr\u00f3 en las se\u00f1ales milagrosas. No cuestionaban si Jes\u00fas las estaba realizando o no; su temor era que todos (o sea excepto ellos) creer\u00ed\u00adan en Jes\u00fas. La pregunta \u00bfqu\u00e9 hacemos? (47) era ret\u00f3rica; ante ella la respuesta era \u2020\u0153nada\u2020\u009d. Pero el temor m\u00e1s profundo era de los romanos (48). Su concepto sobre el pueblo que creyera en Jes\u00fas estaba dominado por consideraciones pol\u00ed\u00adticas. El lugar pod\u00ed\u00ada ser el templo o la ciudad y la naci\u00f3n se mencion\u00f3 para referirse a la administraci\u00f3n, parte de la cual estaba todav\u00ed\u00ada en manos jud\u00ed\u00adas. Juan atribuye gran importancia al hecho de que Caif\u00e1s era sumo sacerdote ese a\u00f1o, ya que lo menciona dos veces (49, 51). Esto se debe al significado de haber declarado lo que consta en el v. 50. Que era mejor que muriera un hombre y no que pereciera toda la naci\u00f3n pareciera ser un consejo prudente, pero Juan lo ve como un principio de que un hombre podr\u00ed\u00ada ser un sustituto por el pueblo, lo que es fundamental para la doctrina de la expiaci\u00f3n en el NTNT Nuevo Testamento. Es aun m\u00e1s notable porque fue dicho por la autoridad religiosa que ayud\u00f3 a que se concretara. El comentario de Juan (51) muestra que \u00e9l entend\u00ed\u00ada que la declaraci\u00f3n ten\u00ed\u00ada implicaciones m\u00e1s all\u00e1 de la limitada comprensi\u00f3n de Caif\u00e1s, porque el principio habr\u00ed\u00ada de tener consecuencias universales. Juan ve el prop\u00f3sito unificador de la muerte de Cristo en reunir a los hijos de Dios, palabra usada aqu\u00ed\u00ad para todos los que creer\u00ed\u00adan en Jes\u00fas (52).<br \/>\nEl marco para el complot de los jud\u00ed\u00ados era la actividad previa a la Pascua, que consist\u00ed\u00ada en los ritos de purificaci\u00f3n. Hab\u00ed\u00adan corrido informes sobre las se\u00f1ales de Jes\u00fas y la maquinaci\u00f3n farisea. Inevitablemente, se especulaba sobre los movimientos de Jes\u00fas. Juan menciona el plan oficial para matar a Jes\u00fas para establecer la escena del ungimiento y la entrada a Jerusal\u00e9n.<br \/>\n12:1-50 CLAUSURA DEL MINISTERIO PUBLICO EN JERUSALEN<\/p>\n<p>12:1-8 La devoci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada<\/p>\n<p>El episodio del ungimiento en Betania es importante por su conexi\u00f3n con el milagro de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro. La referencia espec\u00ed\u00adfica al tiempo (seis d\u00ed\u00adas antes de la Pascua, 1) es significativa para Juan y puede compararse con los seis d\u00ed\u00adas registrados al comienzo de su ministerio. La libra de perfume de nardo puro debe haber sido un monto de ung\u00fcento muy caro, como es claro por el c\u00e1lculo de Judas de que equival\u00ed\u00ada a un a\u00f1o de salario. Probablemente era un perfume l\u00ed\u00adquido. Aunque el procedimiento normal era ungir la cabeza (como se registra en Mat. 26:7 y Mar. 14:3), puede tener importancia que Juan registra el ungimiento de los pies, en vista al episodio del lavamiento de pies narrado en el cap\u00ed\u00adtulo siguiente. En el caso paralelo de ungimiento en Luc. 7:38, tambi\u00e9n fueron ungidos los pies. Sin embargo, a pesar de algunas similitudes entre ambas narraciones, hay suficientes diferencias como para que sea improbable que ambos episodios sean uno solo. En el registro de Luc. la mujer se describe como una pecadora expresando profunda penitencia, mientras que Mar\u00ed\u00ada de Betania se ve como una mujer profundamente consagrada a Jes\u00fas, y el cuadro que Juan traza de ella concuerda con el retrato de Luc. 10:38\u201341 de la misma persona. En ambos casos, la mujer sec\u00f3 los pies de Jes\u00fas con sus cabellos. Ser\u00ed\u00ada contra las convicciones jud\u00ed\u00adas que una mujer se presentara ante un grupo de hombres con el cabello suelto, pero en el caso de Mar\u00ed\u00ada, su amor era m\u00e1s fuerte que las convicciones. La menci\u00f3n de Juan de que el perfume llen\u00f3 toda la casa es un v\u00ed\u00advido detalle que habla de un testigo ocular.<br \/>\nLa queja de Judas contra ese gasto excesivo (5) est\u00e1 de acuerdo plenamente con lo que nos dicen de \u00e9l los Sin\u00f3pticos. No s\u00f3lo era atacado por los pecados mortales de codicia y avaricia, sino tambi\u00e9n de deshonestidad. Juan da aqu\u00ed\u00ad un indicio adelantado de la traici\u00f3n para apoyar lo que est\u00e1 diciendo. La expresi\u00f3n trescientos denarios (5) equival\u00ed\u00ada a un a\u00f1o de salario. La respuesta de Jes\u00fas: D\u00e9jala. Para el d\u00ed\u00ada de mi sepultura ha guardado esto (7) no significa que Mar\u00ed\u00ada retuvo algo del perfume, sino que Jes\u00fas consideraba que lo que hab\u00ed\u00ada hecho era para su entierro. Judas no estaba preocupado por el perfume que quedaba sino por el que se hab\u00ed\u00ada gastado. La declaraci\u00f3n a m\u00ed\u00ad, no siempre me tendr\u00e9is (8) pudo haber sido hecha s\u00f3lo por una persona \u00fanica, sin sonar arrogante.<\/p>\n<p>12:9-11 Reacciones a la presencia de Jes\u00fas en Betania<br \/>\nLa curiosidad mostrada por la multitud estaba en marcado contraste con la hostilidad del partido oficial. Para la primera, L\u00e1zaro era un motivo de atracci\u00f3n; para el segundo, era una amenaza. Fue el volver muchos a la fe, cuyo contenido no se menciona, que movi\u00f3 a los principales sacerdotes a matar a L\u00e1zaro y a Jes\u00fas (11).<\/p>\n<p>12:12-19 La entrada en Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>En este per\u00ed\u00adodo las multitudes reunidas para la Pascua pod\u00ed\u00adan ser inmensas. El deseo de la multitud de saludar a Jes\u00fas estaba en marcado contraste con la l\u00ed\u00adnea oficial. El uso de ramas de palmera ten\u00ed\u00ada su origen en la fiesta de los Tabern\u00e1culos, pero se hab\u00ed\u00ada asociado entonces con otras fiestas (13). Sacudirlas era una se\u00f1al de honor para una persona victoriosa. El canto de Hosanna procede del Sal. 118:25, 26 que era uno de los que cantaban en la subida a Jerusal\u00e9n. El t\u00ed\u00adtulo Rey de Israel muestra claramente el significado mesi\u00e1nico del c\u00e1ntico. En los vv. 14, 15 Juan cita Zac. 9:9 para sustentar la entrada de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n sobre un borriquillo m\u00e1s que sobre un caballo de guerra. Juan vuelve a mencionar una falta de comprensi\u00f3n de parte de los disc\u00ed\u00adpulos. S\u00f3lo despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, que aqu\u00ed\u00ad se describe como la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas, algunos de ellos entendieron.<br \/>\nPareciera que hay dos multitudes diferentes mencionadas en los vv. 17, 18. Un grupo hab\u00ed\u00ada visto el milagro de la restauraci\u00f3n de L\u00e1zaro y el otro hab\u00ed\u00ada o\u00ed\u00addo sobre el hecho. Todo ello hab\u00ed\u00ada causado desesperaci\u00f3n de parte de los fariseos porque no pod\u00ed\u00adan cumplir f\u00e1cilmente su plan. Hay una exageraci\u00f3n, fruto de esa desesperaci\u00f3n, de su parte al anunciar que el mundo se va tras \u00e9l (ver vv. 42, 43). Para un caso paralelo de exageraci\u00f3n cf.cf. Confer (lat.), compare 11:48.<\/p>\n<p>12:20-26 La b\u00fasqueda de los griegos<\/p>\n<p>Estos griegos pueden haber sido pros\u00e9litos; si era as\u00ed\u00ad, habr\u00ed\u00adan estado en condiciones de unirse a los jud\u00ed\u00ados en el culto del templo, pero no es seguro que hayan estado tan integrados. Por lo menos, eran personas que buscaban la verdad religiosa dado que hab\u00ed\u00adan ido a adorar. Muchos gentiles eran atra\u00ed\u00addos a las ideas del juda\u00ed\u00adsmo por su \u00e9nfasis moral m\u00e1s elevado en comparaci\u00f3n con el paganismo. Probablemente estos hombres hab\u00ed\u00adan venido de Dec\u00e1polis y quiz\u00e1 hayan conocido a Felipe que proven\u00ed\u00ada de la cercana Betsaida. Se puede presumir que su intenci\u00f3n de ver a Jes\u00fas fue promovida por un deseo de aprender de \u00e9l, m\u00e1s que mera curiosidad. Quiz\u00e1 Juan los ve como ejemplos del \u2020\u0153mundo\u2020\u009d que estaba yendo tras Jes\u00fas.<br \/>\nEs dif\u00ed\u00adcil imaginar c\u00f3mo pudieron haber entendido las primeras palabras de Jes\u00fas. Dif\u00ed\u00adcilmente podr\u00ed\u00adan haber estado tan bien informados como los lectores de Juan sobre el significado de la hora (23). Los griegos pueden haber pensado en t\u00e9rminos de la entrada triunfal. Pero del contexto se puede ver que para Jes\u00fas su \u2020\u0153hora\u2020\u009d era su cercana pasi\u00f3n. Esto es evidente en el tema de la glorificaci\u00f3n y en la ilustraci\u00f3n del grano de trigo. La f\u00f3rmula de cierto, de cierto os digo (24) se\u00f1ala la importancia del anuncio. El principio natural de que la muerte es esencial para que surja nueva vida fue aplicado por Jes\u00fas a s\u00ed\u00ad mismo por inferencia. El trigo reproduce su propia especie y Jes\u00fas ve\u00ed\u00ada su pasi\u00f3n de la misma manera. Su muerte producir\u00ed\u00ada vida para muchos. El contraste entre amar y odiar (25) destaca, en agudo relieve, la elecci\u00f3n y consecuencia envueltas en la reacci\u00f3n personal hacia Jes\u00fas. Amar y odiar son aqu\u00ed\u00ad t\u00e9rminos relativos, que se presentan en oposici\u00f3n el uno al otro.<\/p>\n<p>12:27-36 Afirmaci\u00f3n y retiro<\/p>\n<p>En este punto Juan registra la comprensi\u00f3n de Jes\u00fas de que la hora a la cual lo llevaba su misi\u00f3n estaba llegando. Hay una clara conexi\u00f3n entre el alma turbada de Jes\u00fas (27) y la agon\u00ed\u00ada en el jard\u00ed\u00adn de Getseman\u00ed\u00ad tal como se registra en los Sin\u00f3pticos (Mat. 26:38; Mar. 14:34). En respuesta a la pregunta \u00bfqu\u00e9 dir\u00e9 \u2020\u00a6 ? se han sugerido dos posibilidades: una oraci\u00f3n de ser salvado de esa hora, lo que es natural pero impensable a la luz de la misi\u00f3n total de Jes\u00fas, o una oraci\u00f3n de que el nombre del Padre sea glorificado. El \u00e9nfasis en lo \u00faltimo est\u00e1 plenamente en l\u00ed\u00adnea con el uso juanino del tema de la glorificaci\u00f3n para describir el resultado triunfal de la misi\u00f3n de Jes\u00fas en la cruz. Esto era tan crucial que fue ratificado por una voz celestial. El contenido del mensaje divino es tanto en pasado como en presente, pues la glorificaci\u00f3n se plantea como la esencia del programa divino para Jes\u00fas (28). Hubo tres reacciones a la voz celestial. Algunos simplemente oyeron un ruido como un trueno (29). Estos no estaban en condiciones de recibir cualquier tipo de revelaci\u00f3n. Otros distinguieron cierto tipo de comunicaci\u00f3n sobrenatural, pero no llegaron m\u00e1s all\u00e1 de una voz angelical. Fue Jes\u00fas \u00fanicamente quien reconoci\u00f3 que la voz era para beneficio de los dem\u00e1s. Pero como no hab\u00ed\u00adan o\u00ed\u00addo el mensaje, Jes\u00fas explic\u00f3 el significado para beneficio de ellos (31, 32).<br \/>\nEl ahora del v. 31 se\u00f1ala m\u00e1s precisamente el comienzo de la \u2020\u0153hora\u2020\u009d. Est\u00e1 identificada inmediatamente con un tiempo de juicio de este mundo. Pareciera que el juicio que ten\u00ed\u00ada en mente era la condenaci\u00f3n general del actual orden mundial por medio de la cruz. Para aquellos que lleguen a la fe por medio de la cruz, el juicio ya ha tenido lugar all\u00ed\u00ad pues por ella alcanzar\u00ed\u00adan la liberaci\u00f3n. El doble resultado se ve claramente en la expulsi\u00f3n del pr\u00ed\u00adncipe de este mundo y en el poder magn\u00e9tico de Jes\u00fas para atraer a la gente hacia s\u00ed\u00ad mismo. El instrumento escogido por Satan\u00e1s para derrotar a Jes\u00fas se convirti\u00f3 en el medio para hacer caer su propio poder. N\u00f3tese que la palabra \u2020\u0153pero\u2020\u009d (que figura en algunas traducciones como DHHDHH Dios Habla Hoy, v. 32) tiende a diferenciar el levantamiento de la expulsi\u00f3n, aunque los dos resultados surgen de la misma acci\u00f3n. Debemos preguntarnos en qu\u00e9 sentido se hace referencia aqu\u00ed\u00ad a ser atra\u00ed\u00addo. La misma palabra aparece en 6:44 refiri\u00e9ndose al Padre que atrae a la gente hacia Cristo. Pero aqu\u00ed\u00ad es el Cristo que ser\u00e1 crucificado quien sirve como polo magn\u00e9tico. La afirmaci\u00f3n deja abierto el resultado de esa atracci\u00f3n. Cierta implicaci\u00f3n de ser atra\u00ed\u00addo a juicio puede haber estado en la mente, pero el hecho predominante es una atracci\u00f3n a Cristo mismo en el m\u00e1s \u00ed\u00adntimo sentido de la fe.<br \/>\nLa reacci\u00f3n de la multitud (34) mostr\u00f3 que lo que entendieron por el hecho de ser levantado era incompatible con el car\u00e1cter eterno del Mes\u00ed\u00adas. La pregunta \u00bfqui\u00e9n es este Hijo del Hombre? puso en acci\u00f3n no s\u00f3lo la mente de los que o\u00ed\u00adan a Jes\u00fas sino tambi\u00e9n de los lectores del tiempo de Juan y ha sido materia de debate desde entonces. En respuesta, Jes\u00fas us\u00f3 la misma met\u00e1fora que se hab\u00ed\u00ada usado para \u00e9l en el pr\u00f3logo, que \u00e9l era la luz (35, 36). Una vez m\u00e1s tenemos el contraste caracter\u00ed\u00adstico entre la luz y las tinieblas. Estas representan al mundo sin Dios. Caminar en la luz significa seguirla. Jes\u00fas habl\u00f3 de sus seguidores como llegando a ser hijos de luz, pero esto llega s\u00f3lo por medio de la fe. Tal confianza ser\u00e1 necesaria despu\u00e9s de la cruz as\u00ed\u00ad como antes. El hecho de que Jes\u00fas al apartarse se escondi\u00f3 de ellos (36) sugiere que era luz no tanto en su presencia como en su ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>12:37-50 Incredulidad persistente<\/p>\n<p>En el p\u00e1rrafo siguiente Juan da el resumen de los efectos del ministerio de Jes\u00fas sobre la gente. Las se\u00f1ales que hab\u00ed\u00ada realizado no hab\u00ed\u00adan llevado en general a la fe, y para dar una base a aquello se cita una profec\u00ed\u00ada de Isa. 53:1. Jes\u00fas estaba experimentando el mismo tipo de rechazo que predijo Isa\u00ed\u00adas. Se enfatiz\u00f3 la iniciativa divina, aunque la LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT) dice que \u2020\u0153ellos cerraron sus propios ojos\u2020\u009d. Juan entend\u00ed\u00ada las palabras de Isa. en el sentido de que ni el mensaje ni los hechos de Dios (el brazo del Se\u00f1or) provocaron la fe de parte del pueblo. Despu\u00e9s de la cita de Isa. 53, Juan se refiere a Isa. 6:10, cuando el profeta tuvo la visi\u00f3n de gloria en el templo. El sorprendente resultado de la incredulidad en el mensaje del profeta (40) se hace m\u00e1s v\u00ed\u00advido en el cumplimiento de esa profec\u00ed\u00ada en el ministerio de Jes\u00fas, aunque las palabras de Isa. no le sean aplicadas espec\u00ed\u00adficamente.<br \/>\nEl comentario de Juan en el v. 41 causa dificultades. \u00bfEn qu\u00e9 sentido quiso decir que Isa\u00ed\u00adas vio la gloria de Jes\u00fas, o de Dios? Considerando el porque en este vers\u00ed\u00adculo, parece que Juan vio una conexi\u00f3n directa entre el mensaje de Isa. y la misi\u00f3n de Cristo. Probablemente Juan tiene en la mente al Siervo sufriente de Isa. como apuntando a Cristo mismo. Lo que \u00e9l vio fue la gloria de aquel que a\u00fan habr\u00ed\u00ada de venir. Por el otro lado, si Isa\u00ed\u00adas realmente previ\u00f3 la gloria de Dios en Jes\u00fas, se debe presuponer que Jes\u00fas tuvo un papel activo en los mensajes de los profetas del ATAT Antiguo Testamento. Pero es preferible la primera explicaci\u00f3n.<br \/>\nDentro de la afirmaci\u00f3n del v. 37 sobre la incredulidad de los jud\u00ed\u00ados, Juan se\u00f1ala algunos casos de fe, aun entre los l\u00ed\u00adderes. Sin embargo, \u00e9l admite que un factor que los inhib\u00ed\u00ada en su fe era motivos de inter\u00e9s propio. Con demasiada frecuencia la fe se ha frenado por el temor de la reacci\u00f3n de los dem\u00e1s. Ser expulsados de la sinagoga (42) significaba la excomuni\u00f3n. En los tiempos de Juan puede haber habido los que segu\u00ed\u00adan a Jes\u00fas de manera secreta. Estas palabras los reprender\u00ed\u00adan.<br \/>\nLos vv. 44\u201350 contienen una afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas sobre la importancia de una respuesta personal a su misi\u00f3n. Es como si Jes\u00fas, habi\u00e9ndose retirado (36), volviera para hacer su \u00faltimo anuncio antes de dedicarse espec\u00ed\u00adficamente a sus disc\u00ed\u00adpulos (caps. 13\u201317). Por otro lado, es posible considerar que las palabras alz\u00f3 la voz (44) presentan un resumen general de su ense\u00f1anza en la parte final de su ministerio. Hay temas conocidos aqu\u00ed\u00ad: la necesidad de la fe, la estrecha relaci\u00f3n entre Jes\u00fas y el que lo envi\u00f3 (aqu\u00ed\u00ad repetida tres veces), la idea de Jes\u00fas como luz , y el contraste entre la luz y las tinieblas (44\u201346). El segundo tema principal es el juicio (47, 48). Aunque el juicio es determinado por la palabra de Jes\u00fas, sin embargo, su misi\u00f3n no era principalmente para este prop\u00f3sito. Su objetivo era la salvaci\u00f3n; el juicio era s\u00f3lo la consecuencia. Se dice que el agente del juicio es la palabra que he hablado (48), que se relaciona con la identificaci\u00f3n inicial de Jes\u00fas como el Verbo (1:1). Es claro que la base de la autoridad es de gran importancia en el tema del juicio y aqu\u00ed\u00ad se basa en el perfecto acuerdo entre el Padre y el Hijo. El tema de la vida eterna mencionado en el v. 50 repite lo que ya se ha dicho antes en el Evangelio. Juan termina el ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas con una afirmaci\u00f3n que subraya la importancia de su ense\u00f1anza. Esto sirve como un v\u00ed\u00adnculo con la siguiente secci\u00f3n, que se concentra en la ense\u00f1anza a los disc\u00ed\u00adpulos.<br \/>\n13:1-17:26 JESUS CON LOS DISCIPULOS<\/p>\n<p>13:1-38 Acci\u00f3n simb\u00f3lica de Jes\u00fas lavando los pies y su secuela<\/p>\n<p>Las palabras iniciales no significan necesariamente que el evento registrado ocurri\u00f3 el d\u00ed\u00ada antes de la fiesta de la Pascua, aunque se supone generalmente que as\u00ed\u00ad fue. Hay mucha discusi\u00f3n sobre la relaci\u00f3n entre el relato de Juan y el de los Sin\u00f3pticos referente a la fecha de la \u00faltima cena. Parecer\u00ed\u00ada que Juan fija la comida pascual un d\u00ed\u00ada antes que la fecha en los Sin\u00f3pticos. La diferencia puede deberse al uso de dos calendarios diferentes, pero esta soluci\u00f3n implica muchas dificultades. Es mejor suponer que la Pascua tuvo lugar el 15 de Nis\u00e1n y mantener que el relato de Juan se puede interpretar de acuerdo con ello.<br \/>\nLa secci\u00f3n inicial prepara el camino para la comprensi\u00f3n del verdadero significado del lavamiento de los pies. N\u00f3tese la profunda comprensi\u00f3n de Jes\u00fas de que llegaba su hora (1), la amplitud de su amor hacia los suyos, la actividad del demonio contra \u00e9l por medio de Judas (2) y la certeza de Jes\u00fas del origen y destino divinos de su obra. Este es un resumen conciso de la esencia de su misi\u00f3n. A lo largo del ministerio hubo antagonismo entre Jes\u00fas y el demonio y ahora eso estaba llegando a su cl\u00ed\u00admax. Hay un fuerte contraste entre el amor del Padre y los malos designios del demonio. Juan comenta (3) que Jes\u00fas sab\u00ed\u00ada que la hora del dolor estaba en las manos del Padre, de acuerdo con el reiterado dicho de Jes\u00fas de que estaba haciendo la voluntad del Padre. El lavamiento que tuvo lugar luego fue motivado por esa comprensi\u00f3n (4, 5). Es claro que ten\u00ed\u00ada el prop\u00f3sito de ser un acto simb\u00f3lico, tanto en cuanto a la limpieza como a la humildad en el servicio. El significado del acto de humildad, totalmente inesperado, se da en los vv. 12\u201317. El quitarse la ropa exterior y envolverse en una toalla alrededor de la cintura era la forma de vestir de un siervo y hubiera sido despreciado tanto por los jud\u00ed\u00ados como por los griegos.<br \/>\nNo hay necesidad de suponer que Jes\u00fas comenz\u00f3 con Sim\u00f3n Pedro (6). Sus reacciones aqu\u00ed\u00ad est\u00e1n plenamente de acuerdo con lo que sabemos de \u00e9l por otros relatos del NTNT Nuevo Testamento. Su pregunta, su enf\u00e1tica negativa y su impetuoso y extravagante cambio de actitud son actos caracter\u00ed\u00adsticos de \u00e9l. Corriendo a trav\u00e9s del relato se ve la perplejidad de los disc\u00ed\u00adpulos que s\u00f3lo se disipa despu\u00e9s (7). Este es un ejemplo de los malentendidos anteriores. La respuesta de Jes\u00fas en el v. 8 no tiene sentido a menos que el acto fuera simb\u00f3lico. Salvo que Jes\u00fas limpie a la gente no hay posibilidad de limpieza. Por lo menos Pedro lo entendi\u00f3 (9).<br \/>\nLas palabras del v. 10 sugieren que el lavamiento fue m\u00e1s que un ejemplo. Fue un medio por el cual los disc\u00ed\u00adpulos pudieron participar en la humillaci\u00f3n del Se\u00f1or. La primera aplicaci\u00f3n de este acto a la limpieza espiritual ahora se relaciona con un ejemplo de servicio humilde. El acto de la expiaci\u00f3n no era algo que necesitara repetirse. El v. 11 muestra que aunque Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada incluido a Judas en el lavamiento ceremonial, la traici\u00f3n a Jes\u00fas lo dejar\u00ed\u00ada impuro.<br \/>\nEn el p\u00e1rrafo siguiente (12\u201317) Jes\u00fas desaf\u00ed\u00ada a los disc\u00ed\u00adpulos sobre la base de lo que acababa de hacer. Conoc\u00ed\u00ada las limitaciones de su comprensi\u00f3n. Al contestar su propia pregunta, Jes\u00fas apel\u00f3 primero a su propia relaci\u00f3n con ellos (Maestro, Se\u00f1or), y luego a su ejemplo (vosotros tambi\u00e9n deb\u00e9is lavaros los pies unos a otros). La naturaleza autoritativa de este enfoque es indiscutible, pero el mandamiento se hace aun m\u00e1s notable cuando se recuerda que la humildad se despreciaba en el mundo antiguo como una se\u00f1al de debilidad. El mandamiento de Jes\u00fas, por lo tanto, fue revolucionario en la esfera de relaciones humanas. Algunos cristianos han practicado el lavamiento de pies como un acto ritual, pero lo m\u00e1s probable es que el mandamiento estaba espec\u00ed\u00adficamente condicionado por el contexto. Si el lavamiento de pies no necesita ser repetido, no hay salida para la humildad que lo destaca. Jes\u00fas cre\u00ed\u00ada que los servicios considerados bajos, hechos a otros, eran un acto honorable. La palabra siervo en el v. 16 traduce la palabra gr. para \u2020\u0153esclavo\u2020\u009d, alguien sin derechos en la casa del amo. Como la palabra \u2020\u0153mensajero\u2020\u009d es lo que significa en gr. apo\u00c5\u2019stol, es un recordatorio de la obligaci\u00f3n que corresponde a aquellos que Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada escogido para proclamar su mensaje. Estas palabras, con su contexto en la necesidad de la humildad, deben haber excluido m\u00e1s tarde cualquier pensamiento de privilegio en la funci\u00f3n de ap\u00f3stol.<br \/>\nSaber sin hacer (17) es algo que no est\u00e1 sancionado en ninguna parte de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas.<br \/>\nEl volvi\u00f3 al tema de la traici\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 11). Pareciera que Judas fue citado como un ejemplo de alguien que no hizo lo que sab\u00ed\u00ada que era correcto. Aunque la traici\u00f3n no ha sido narrada, Juan muestra que Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada plena conciencia de que el tal\u00f3n del traidor se levantar\u00ed\u00ada contra \u00e9l; hab\u00ed\u00ada sido predicho en el Sal. 41:9. Si los disc\u00ed\u00adpulos lo hubieran captado habr\u00ed\u00adan conseguido tener fe en la persona de Jes\u00fas. El Yo soy del v. 19 bien podr\u00ed\u00ada ser una alusi\u00f3n al gran nombre de Dios en Exo. 3:14. El dicho que cierra esta secci\u00f3n aparece en Mat. 10:40 al enviar a los doce. Implica que no deber\u00ed\u00ada darse demasiada importancia a la acci\u00f3n de un hombre que no lo recib\u00ed\u00ada. M\u00e1s bien enfatiza la necesidad de una actitud positiva hacia Jes\u00fas por parte de los dem\u00e1s disc\u00ed\u00adpulos.<br \/>\n21\u201330 Pero una vez m\u00e1s el efecto negativo de la traici\u00f3n pasa al frente. El hecho de que Jes\u00fas se conmovi\u00f3 en esp\u00ed\u00adritu (21) es un eco de la reacci\u00f3n de 11:33 y 12:27, donde se menciona la misma perturbaci\u00f3n. Esto refleja la creciente tensi\u00f3n ante la aproximaci\u00f3n de la pasi\u00f3n. La referencia a la traici\u00f3n en el v. 21 es m\u00e1s espec\u00ed\u00adfica que en las insinuaciones anteriores (uno de vosotros me ha de entregar). El efecto sobre los disc\u00ed\u00adpulos fue m\u00e1s dram\u00e1tico. Se relata aun m\u00e1s v\u00ed\u00advidamente en los Sin\u00f3pticos (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 26:22; Mar. 14:49; Luc. 22:23). Los varios detalles (los disc\u00ed\u00adpulos que se miraban, el disc\u00ed\u00adpulo amado ubicado junto a Jes\u00fas, las se\u00f1as de Pedro, la conversaci\u00f3n en voz baja y la respuesta cuidadosa y simb\u00f3lica de Jes\u00fas) se cuentan tan v\u00ed\u00advidamente que el relato debe provenir de un testigo ocular.<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n era el disc\u00ed\u00adpulo a quien Jes\u00fas amaba (23)? Debido a los v\u00ed\u00advidos detalles, es probable que el autor se est\u00e9 refiriendo a s\u00ed\u00ad mismo. Ten\u00ed\u00ada plena conciencia del amor que Jes\u00fas mostraba hacia sus disc\u00ed\u00adpulos. No se necesita pensar que est\u00e1 implicando que Jes\u00fas lo amaba m\u00e1s que a otros. Se ha pensado por parte de algunos que el autor se debe distinguir de Juan o que, basados en 11:3, 5, la expresi\u00f3n describe a L\u00e1zaro, pero esto parece improbable.<br \/>\nEl remojar un trozo de pan y ofrecerlo a Judas (26), un gesto de honra, debe ser considerado como una apelaci\u00f3n final al traidor. El comentario de Juan es que tan pronto como Judas tom\u00f3 el pan Satan\u00e1s entr\u00f3 en \u00e9l (27), lo que debe ser el resultado de mucha reflexi\u00f3n posterior. Cualquiera que actuara como Judas deb\u00ed\u00ada haber estado bajo influencia sat\u00e1nica. Una vez m\u00e1s, Juan relata una ocasi\u00f3n en que los disc\u00ed\u00adpulos no lograron entenderlo. S\u00f3lo pod\u00ed\u00adan pensar en t\u00e9rminos de comprar comida o dar limosnas como explicaci\u00f3n de las palabras de Jes\u00fas a Judas (29), porque \u00e9l era el tesorero del grupo. Juan ve un significado simb\u00f3lico en el hecho de que ya era de noche cuando Judas sali\u00f3. Hab\u00ed\u00ada una noche espiritual en el alma de aquel hombre.<br \/>\nLos vv. 31\u201338 son el preludio de lo que es conocido como \u2020\u0153discursos de despedida\u2020\u009d (caps. 14\u201316). Contienen dos temas: la relaci\u00f3n de Jes\u00fas con los disc\u00ed\u00adpulos y la predicci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica sobre Pedro. Una vez m\u00e1s Jes\u00fas habl\u00f3 de su pr\u00f3xima glorificaci\u00f3n (31, 32). Es como si la gloria se viera sobre el fondo de las tinieblas que rodeaban la salida de Judas. Estos vers\u00ed\u00adculos muestran el camino triunfal por el cual Jes\u00fas enfrent\u00f3 la pasi\u00f3n. No ten\u00ed\u00ada duda de que la mano de Dios estaba en ello. Hay una mirada hacia atr\u00e1s en el v. 33. Recuerda las palabras de Jes\u00fas a los jud\u00ed\u00ados en 7:33. Jes\u00fas aclar\u00f3 sus palabras en beneficio de los disc\u00ed\u00adpulos. La glorificaci\u00f3n implicar\u00ed\u00ada la separaci\u00f3n. El nuevo mandamiento del v. 34 se repite en la ense\u00f1anza de 15:12. Los mandamientos a amar ya eran conocidos en el sentido de una devoci\u00f3n elevada a Dios, pero el mandato de Jes\u00fas de que se amaran unos a otros era nuevo tanto en alcance como en motivaci\u00f3n, lo que surge del amor que Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada por ellos.<\/p>\n<p>14:1-31 Seguridades y mandamientos a los disc\u00ed\u00adpulos<\/p>\n<p>Las palabras de Jes\u00fas en el cap. 14 fueron pronunciadas contra el fondo del presagio que hab\u00ed\u00ada sobrecogido a los disc\u00ed\u00adpulos luego de la revelaci\u00f3n de la traici\u00f3n. Las palabras consoladoras tuvieron un valor especial en este contexto, sin embargo, hab\u00ed\u00adan sido de consuelo en muchas situaciones diferentes. Hay controversia sobre c\u00f3mo se deben entender los verbos en la segunda parte del vers\u00ed\u00adculo: \u2020\u0153Creed en Dios, creed tambi\u00e9n en m\u00ed\u00ad\u2020\u009d (ambos imperativos); \u2020\u0153Cre\u00e9is en Dios\u2020\u009d (indicativo), \u2020\u0153creed tambi\u00e9n en m\u00ed\u00ad\u2020\u009d (imperativo); \u2020\u0153Cre\u00e9is en Dios, cre\u00e9is tambi\u00e9n en m\u00ed\u00ad\u2020\u009d (ambos indicativos). Lo primero es lo que concuerda mejor con el contexto. La referencia a muchas moradas en la casa del Padre (2) tiene la clara intenci\u00f3n de producir aliento. Es una forma v\u00ed\u00advida de decir que hay una amplia provisi\u00f3n en el cielo para los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas.<br \/>\nLa preparaci\u00f3n de ese lugar es por medio de la pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Vendr\u00e9 otra vez (3) parece ser una clara referencia a la segunda venida, aunque algunos lo han interpretado como Pentecost\u00e9s o aun la visitaci\u00f3n de Jes\u00fas cuando muere un creyente. Aunque las preguntas posteriores de los disc\u00ed\u00adpulos no dan la impresi\u00f3n de mucho entendimiento espiritual, sin embargo, las palabras de Jes\u00fas en el v. 4 muestran que ellos deb\u00ed\u00adan haber conocido el camino al Padre. Tom\u00e1s fue demasiado lit.lit. Literalmente en su pregunta (5). No esperaba que el camino fuera identificado con Jes\u00fas. El es el camino porque es tambi\u00e9n la verdad y la vida. Eso quiere decir que la segunda y la tercera palabras echan luz sobre la primera. El camino personalizado en Jes\u00fas era uno de sufrimiento y triunfo por medio de la humillaci\u00f3n.<br \/>\nSi me hab\u00e9is conocido (\u2020\u0153si me conocieseis\u2020\u009d, RVR-1960, Besson) (7) sugiere que los disc\u00ed\u00adpulos no conoc\u00ed\u00adan a Jes\u00fas. Es mejor tomar las palabras como en la RVARVA Reina-Valera Actualizada, que significan que ya lo conocen y que, por lo tanto, conocer\u00e1n al Padre. Aqu\u00ed\u00ad hay una profunda verdad: el conocimiento de Jes\u00fas lleva al conocimiento del Padre. La falta de comprensi\u00f3n de Felipe es f\u00e1cil de imaginar. Quer\u00ed\u00ada una revelaci\u00f3n directa de Dios como \u00fanico camino satisfactorio (8), pero esto provoc\u00f3 una reprensi\u00f3n de parte de Jes\u00fas. Ninguno de los ap\u00f3stoles hab\u00ed\u00ada captado la profunda verdad de que Dios se ha hecho conocer por medio de Jes\u00fas. Hay dos bases sobre las cuales Jes\u00fas apel\u00f3 a Felipe: lo que \u00e9l hab\u00ed\u00ada dicho y lo que hab\u00ed\u00ada hecho. Por lo menos, los disc\u00ed\u00adpulos debieran haberse dado cuenta de que las mismas obras de Jes\u00fas mostraban que s\u00f3lo pod\u00ed\u00ada tratarse de obras de Dios (10, 11).<br \/>\nLa afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas en el v. 12 es sorprendente. El creyente puede hacer cosas mayores que \u00e9stas. Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada dejado en claro que el creyente continuar\u00ed\u00ada lo que \u00e9l estaba haciendo. Pero mayores s\u00f3lo puede ser entendido a la luz del per\u00ed\u00adodo posterior a la resurrecci\u00f3n cuando el evangelio ser\u00ed\u00ada proclamado. Es claro que las cosas mayores s\u00f3lo podr\u00ed\u00adan ser hechas porque Jes\u00fas estaba y\u00e9ndose al Padre. El libro de Hech. es la evidencia del cumplimiento de esa predicci\u00f3n, y la expansi\u00f3n mundial del cristianismo hoy es una se\u00f1al adicional de esas cosas \u2020\u0153mayores\u2020\u009d. El v\u00ed\u00adnculo final entre la promesa y la actitud de la oraci\u00f3n necesaria para su cumplimiento se muestra en los vv. 13, 14.<br \/>\nLa relaci\u00f3n entre amor y obediencia se subraya dos veces en esta secci\u00f3n (15, 21). Por lo tanto, la obediencia no es una actitud servil sino una conformidad voluntaria. De hecho, es un avance revolucionario frente al enfoque jud\u00ed\u00ado de la ley mosaica. Jes\u00fas sab\u00ed\u00ada que ellos necesitar\u00ed\u00adan ayuda para cumplir su misi\u00f3n y la promesa del Consolador (o Consejero) debe verse en este contexto. La palabra gr. es paraklete, que lit.lit. Literalmente significa alguien que es llamado para estar al lado como ayuda y era usado para referirse a un abogado. El t\u00ed\u00adtulo tiene la idea de un fuerte aliento. El hecho de que se prometa otro Consolador sugiere que el Esp\u00ed\u00adritu har\u00ed\u00ada lo que Jes\u00fas mismo estuvo haciendo durante su ministerio, trayendo a sus mentes las palabras de Jes\u00fas (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 26).<br \/>\nLa identificaci\u00f3n del Paracleto como el Esp\u00ed\u00adritu de verdad sigue a la declaraci\u00f3n de Jes\u00fas de ser la verdad \u00e9l mismo (6). El contraste entre el mundo y los disc\u00ed\u00adpulos se resume en el v. 17 y es desarrollado m\u00e1s en el p\u00e1rrafo siguiente. Jes\u00fas asegur\u00f3 a los disc\u00ed\u00adpulos de su presencia aun cuando el mundo ya no pudiera verlo (18, 19). La palabra hu\u00e9rfanos sugiere a quienes carecen de apoyo. Una vez m\u00e1s, como en el v. 3, hay alguna ambig\u00fcedad sobre la venida (volver\u00e9 a vosotros). Aunque es posible ver esto como una referencia a Pentecost\u00e9s (se menciona el Esp\u00ed\u00adritu), lo m\u00e1s natural es entender que se trata de la venida del Se\u00f1or resucitado. Desde que el Esp\u00ed\u00adritu fue dado cuando Jes\u00fas fue glorificado, es claro que hay una relaci\u00f3n estrecha entre las dos interpretaciones. Esto tiene apoyo en la referencia a la vida en el v. 19. Otra consecuencia es la morada rec\u00ed\u00adproca mencionada en el v. 20, que s\u00f3lo puede alcanzarse por la obra del Esp\u00ed\u00adritu. Para la conexi\u00f3n entre amor y obediencia, cf.cf. Confer (lat.), compare v. 15. La revelaci\u00f3n del Padre es canalizada por medio del amor de Cristo hacia nosotros (21).<br \/>\nEn este punto, Judas (no el Iscariote) vio un problema. \u00bfPor qu\u00e9 el amor de Jes\u00fas no se extend\u00ed\u00ada al mundo? En respuesta, \u00e9l dirigi\u00f3 la atenci\u00f3n al motivo del amor (23, 24) como si evitara ser desviado por la pregunta de Judas. Sin embargo, es una respuesta verdadera, porque dondequiera que haya creyentes el Padre y el Hijo habitan en ellos, mientras que eso no ocurre con los que se niegan a obedecer su ense\u00f1anza (24). La siguiente afirmaci\u00f3n sobre el Esp\u00ed\u00adritu Santo (26) explica que los disc\u00ed\u00adpulos despu\u00e9s recordar\u00ed\u00adan esa ense\u00f1anza. La hab\u00ed\u00adan o\u00ed\u00addo mientras \u00e9l estaba con ellos; ser\u00ed\u00adan ayudados a recordarla cuando \u00e9l se hubiera ido. Este dicho es importante para la preservaci\u00f3n de la tradici\u00f3n de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas. Cualquier criterio de los or\u00ed\u00adgenes del evangelio que no tenga en cuenta la ayuda prometida del Esp\u00ed\u00adritu Santo en preservar y traer a la mente lo que \u00e9l, el Esp\u00ed\u00adritu, quer\u00ed\u00ada que se recordase, debe ser considerado insatisfactorio. La promesa de paz (27) est\u00e1 de acuerdo con los vers\u00ed\u00adculos iniciales del cap. 14, pero se deben considerar una despedida que adquirir\u00ed\u00ada un nuevo significado despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare Juan 20:19, 21, 26). Hay un fuerte aspecto posesivo en este contexto, pues Jes\u00fas habl\u00f3 de mi paz (27). Es una paz que ha sido puesta a prueba. Es fundamentalmente distinta de la paz ofrecida por el mundo. Pablo reitera este concepto cuando se refiere a \u2020\u0153la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento\u2020\u009d (Fil. 4:7).<br \/>\nEl p\u00e1rrafo final (28\u201331) contiene una leve reprensi\u00f3n. Si los disc\u00ed\u00adpulos realmente amaban a Jes\u00fas, se regocijar\u00ed\u00adan de que su misi\u00f3n estaba a punto de ser cumplida. Las palabras voy al Padre dan la clave. Si se hubieran dado cuenta de ello no se habr\u00ed\u00adan perturbado, porque el regreso al Padre significa el cumplimiento pleno de la misi\u00f3n. Pero \u00bfpor qu\u00e9, en este contexto, Jes\u00fas dijo que el Padre mayor es que yo? No se debe aislar del contexto, sino verse a la luz del regreso de Jes\u00fas al Padre. Su actual posici\u00f3n en la tierra era menos que la posici\u00f3n glorificada del Padre en los cielos. Era parte de la misi\u00f3n de Jes\u00fas el aceptar esa posici\u00f3n inferior. Pero las palabras tambi\u00e9n se deben entender a la luz de las reiteradas afirmaciones hechas por Jes\u00fas de que \u00e9l cumpl\u00ed\u00ada la voluntad del Padre. Este vers\u00ed\u00adculo se debe comparar con 10:30. Hay un estrecho paralelismo entre 13:19 y el v. 29, donde nuevamente el fin en vista era el de alentar a los disc\u00ed\u00adpulos a la fe.<br \/>\nEl pr\u00ed\u00adncipe de este mundo (30) se ve como un agente activo en la pasi\u00f3n que se acercaba (aunque cf.cf. Confer (lat.), compare 12:31 para la predicci\u00f3n de su derrota). Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada plena conciencia de las poderosas fuerzas que le acosaban. Pero sab\u00ed\u00ada que el demonio no tiene nada de poder sobre \u00e9l; no podr\u00ed\u00ada alterar los planes del Padre. Parte de la misi\u00f3n de Jes\u00fas era ense\u00f1ar al mundo sobre su amor por el Padre (31). Era dif\u00ed\u00adcil para los disc\u00ed\u00adpulos captar que esto pudiera ser cumplido por medio de la cruz. El vers\u00ed\u00adculo final (31) tiene algo de enigm\u00e1tico, porque parece ser el final del discurso en el aposento alto. Es posible considerar el resto del discurso como teniendo lugar al aire libre, aunque en 18:1 se dice de Jes\u00fas que sali\u00f3 con sus disc\u00ed\u00adpulos y ser\u00ed\u00ada necesario suponer que los caps. 15\u201317 fueron dichos en el camino al valle del Quedr\u00f3n. Algunos han pensado que el cap. 14 debe estar luego del 17, pero no hay evidencia para tal arreglo. La \u00fanica otra alternativa es suponer que 14:31 implica una intenci\u00f3n que s\u00f3lo fue cumplida m\u00e1s tarde. En su conjunto, la primera sugerencia es la que enfrenta menos dificultades.<\/p>\n<p>15:1-17 La alegor\u00ed\u00ada de la vi\u00f1a<\/p>\n<p>No es claro, en la narraci\u00f3n, d\u00f3nde estaba Jes\u00fas cuando dio esta ense\u00f1anza. Si 14:31 marca el punto de partida del aposento alto, es posible que Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos estuvieran pasando junto a una vid que fue usada como ilustraci\u00f3n espiritual. Yo soy la vid (1) es el \u00faltimo de los grandes dichos \u2020\u0153Yo soy\u2020\u009d en el Evangelio de Juan. Su significado puede apreciarse frente al trasfondo de la idea del ATAT Antiguo Testamento de Israel como una vi\u00f1a (Sal. 80:8\u201316; Isa. 5:1\u20137; Eze. 15:1\u20136; 19:10\u201314). Jes\u00fas era la vid verdadera en el sentido de ser genuino en comparaci\u00f3n con Israel que no hab\u00ed\u00ada actuado en armon\u00ed\u00ada con su llamamiento. Jes\u00fas era la realidad de la cual Israel era el tipo. El labrador, identificado con el Padre, ser\u00ed\u00ada responsable del cuidado de la vid. La figura muestra cu\u00e1n estrecha es la relaci\u00f3n entre Jes\u00fas y el Padre. Como el prop\u00f3sito de la vid es producir fruto, el foco de atenci\u00f3n recae en las ramas y lo que necesitan para dar seguridad de una buena cosecha. (2) La operaci\u00f3n m\u00e1s importante para mantener fruct\u00ed\u00adfera una vid es la poda. Una rama completamente infruct\u00ed\u00adfera no es digna de su lugar en la vid y debe ser removida, mientras que las ramas d\u00e9biles pueden ser fortalecidas al ser podadas. Entre los disc\u00ed\u00adpulos, Judas fue removido, mientras que los otros debieron soportar experiencias de \u2020\u0153poda\u2020\u009d antes de producir fruto despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s. Como Jes\u00fas habl\u00f3 de su palabra como medio de poda, pod\u00ed\u00ada hablar como si sus disc\u00ed\u00adpulos ya hubieran sido podados (3), aunque era claro que el proceso estaba lejos de haber sido completado.<br \/>\nPuesto que las ramas no unidas a la vid no tendr\u00e1n posibilidad de producir fruto, es imprescindible que los disc\u00ed\u00adpulos permanezcan en \u00e9l (4). El principal prop\u00f3sito de la alegor\u00ed\u00ada de la vid es el de subrayar la importancia de la dependencia de \u00e9l. El v. 5 subraya la impotencia de los disc\u00ed\u00adpulos separados de Jes\u00fas. El ser \u2020\u0153echado fuera\u2020\u009d del v. 6 es el complemento de la poda del v. 2. No hay necesidad aqu\u00ed\u00ad de considerar que el fuego sea algo m\u00e1s que un v\u00ed\u00advido detalle de la par\u00e1bola. Estas ramas que necesitan ser cortadas est\u00e1n destinadas a la hoguera. Pero la aplicaci\u00f3n de la ilustraci\u00f3n se encuentra en el v. 7, donde la permanencia en la vid est\u00e1 estrechamente ligada a la oraci\u00f3n. Quienes est\u00e9n debidamente cerca de la vid no querr\u00e1n pedir sino aquello que est\u00e9 acorde con la vid misma. Este p\u00e1rrafo termina (8) con un nuevo \u00e9nfasis en la necesidad de fructificar; no es un fin en s\u00ed\u00ad mismo, sino que su raz\u00f3n de ser es traer gloria al Padre.<br \/>\nEl segundo p\u00e1rrafo de esta secci\u00f3n desarrolla algunos de los temas del primero, especialmente la estrecha relaci\u00f3n entre Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos. Primero, el amor del Padre por el Hijo es el modelo para el amor del Hijo por sus disc\u00ed\u00adpulos (9). Segundo, la obediencia del Hijo al Padre es el modelo de la obediencia de los disc\u00ed\u00adpulos al Hijo (10). Tercero, la necesidad de permanecer en su amor se repite tres veces en los vv. 9, 10. Cuarto, el gozo del Hijo es la base para el gozo de los disc\u00ed\u00adpulos (11). Teniendo en cuenta la proximidad de la pasi\u00f3n esto es especialmente agudo (pero cf.cf. Confer (lat.), compare Heb. 12:2).<br \/>\nLuego Jes\u00fas enfoc\u00f3 el poder del amor. Este debe ser mutuo (12); una vez m\u00e1s el modelo es el amor de Jes\u00fas por sus disc\u00ed\u00adpulos. Que Jes\u00fas mismo estaba pensando en su cercana pasi\u00f3n se ve en los dichos sobre el mayor amor en los vv. 13, 14 porque \u00e9l estaba a punto de dar su vida por sus amigos, un acto de sacrificio que ellos no eran capaces de apreciar a\u00fan. El cambio de relaci\u00f3n de siervos a amigos es significativo. La diferencia no est\u00e1 en un cambio de actitud \u2014ambos deben obedecer (14)\u2014 sino en la comunicaci\u00f3n. Mientras que los siervos obedecen ciegamente, los amigos son llevados a la confianza (15). Aunque la afirmaci\u00f3n de que os he dado a conocer todas las cosas que o\u00ed\u00ad de mi Padre aparece como un acto completo, la revelaci\u00f3n no se entendi\u00f3 plenamente hasta despu\u00e9s de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas (cf.cf. Confer (lat.), compare 16:12). El Esp\u00ed\u00adritu habr\u00ed\u00ada de ser el int\u00e9rprete. Para que los disc\u00ed\u00adpulos no pensaran que hab\u00ed\u00adan ganado un favor especial, Jes\u00fas les record\u00f3 que \u00e9l los hab\u00ed\u00ada escogido y no a la inversa. Pero el prop\u00f3sito de esta elecci\u00f3n era de llevar fruto, lo que en este contexto posiblemente ser\u00e1 llevar a otros a Cristo. N\u00f3tese que la promesa de que el Padre contestar\u00e1 la oraci\u00f3n es un resultado de su elecci\u00f3n y no la consecuencia de haber llevado fruto. El v. 17 subraya al 12. Puede parecer extra\u00f1o pensar en el amor como un mandamiento, pero esta idea se destaca en este pasaje.<\/p>\n<p>15:18-16:33 Otras ense\u00f1anzas para los disc\u00ed\u00adpulos<\/p>\n<p>15:18\u201416:3 La hostilidad del mundo. En la secci\u00f3n anterior Jes\u00fas habl\u00f3 del poder del amor. Luego volvi\u00f3 el pensamiento al poder del odio, advirtiendo a sus disc\u00ed\u00adpulos sobre la oposici\u00f3n que vendr\u00ed\u00ada de parte del mundo. El mundo aqu\u00ed\u00ad es el orden moral alejado de Dios, como en el resto del Evangelio. Hay un gran abismo entre el amor del mundo por los suyos y su odio a todos los que se colocan del lado de Jes\u00fas (18, 19). El principio en acci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad es que los semejantes se atraen y los opuestos se rechazan. Jes\u00fas se\u00f1al\u00f3 una raz\u00f3n espiritual para el odio del mundo. En el v. 20 Jes\u00fas record\u00f3 a los disc\u00ed\u00adpulos de una afirmaci\u00f3n que ya hab\u00ed\u00ada hecho antes (cf.cf. Confer (lat.), compare 13:16). Los siervos no pueden esperar mejor trato que su se\u00f1or. El pasaje previo est\u00e1 relacionado con la humildad; aqu\u00ed\u00ad tiene que ver con la manera en que el mundo los tratar\u00e1. La segunda cl\u00e1usula \u2020\u0153si\u2020\u009d (si han guardado mi palabra) introduce una condici\u00f3n no cumplida, por lo tanto, los disc\u00ed\u00adpulos no pod\u00ed\u00adan esperar que el mundo obedeciera sus ense\u00f1anzas. Sin embargo, si el significado es que algunos responder\u00e1n a los disc\u00ed\u00adpulos, se evitar\u00ed\u00ada la conclusi\u00f3n de que es imposible que responda alguien en el mundo.<br \/>\nLa persecuci\u00f3n surge de la ignorancia (21), el fracaso en reconocer que Jes\u00fas estaba cumpliendo la obra del Padre. Sin embargo, no tienen excusa (22). La venida de Jes\u00fas ha echado sobre sus oyentes una responsabilidad moral. Por supuesto, el pecado exist\u00ed\u00ada antes que Jes\u00fas viniera, pero el pecado de no reconocer el prop\u00f3sito del Padre en la misi\u00f3n del Hijo produc\u00ed\u00ada la culpa. La gente se negaba a reconocer la plena revelaci\u00f3n de Dios. El v. 24 vuelve al tema del odio y entonces se\u00f1ala el pecado de ignorar el car\u00e1cter \u00fanico de las obras de Jes\u00fas. De hecho, Jes\u00fas expres\u00f3 con fuerza el rechazo de ellos en t\u00e9rminos de odio (24). Se cita la Escritura (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 25:19; 69:4) para apoyar esta interpretaci\u00f3n.<br \/>\nHay una estrecha relaci\u00f3n entre la referencia siguiente al Esp\u00ed\u00adritu Santo y el contexto previo. Jes\u00fas quer\u00ed\u00ada volver a asegurar a los disc\u00ed\u00adpulos que el Esp\u00ed\u00adritu les testificar\u00ed\u00ada a ellos como ellos testificar\u00ed\u00adan de Jes\u00fas (26, 27). Lo m\u00e1s importante de esta afirmaci\u00f3n es que el Esp\u00ed\u00adritu procede del Padre. Esto debe ser entendido en el contexto de la misi\u00f3n de Jes\u00fas m\u00e1s bien que como una procedencia externa como fue entendido por los Padres griegos. A la luz del v. 27 es claro que esta funci\u00f3n prometida del Esp\u00ed\u00adritu fue primaria y primordial para los disc\u00ed\u00adpulos. Hab\u00ed\u00adan estado con Jes\u00fas y ten\u00ed\u00adan la responsabilidad de ser testigos oculares de los hechos hist\u00f3ricos. Pero la promesa tiene una aplicaci\u00f3n m\u00e1s amplia para todo lugar donde alcance el testimonio cristiano.<br \/>\nLa persecuci\u00f3n venidera (16:1\u20134) se menciona aqu\u00ed\u00ad m\u00e1s espec\u00ed\u00adficamente. La advertencia se dio a fin de preparar a los disc\u00ed\u00adpulos para los hechos futuros. El verbo traducido escandalic\u00e9is (1) signifi-ca lit.lit. Literalmente \u2020\u0153enfrentarse con un obst\u00e1culo\u2020\u009d, o sea la oposici\u00f3n jud\u00ed\u00ada. La expulsi\u00f3n de la sinagoga (2) se refiere a la excomuni\u00f3n, algo que atemorizar\u00ed\u00ada a cualquier jud\u00ed\u00ado piadoso porque significaba ser cortado de una apreciada herencia. Esta era una amenaza que todos los primeros cristianos jud\u00ed\u00ados ten\u00ed\u00adan que enfrentar. La convicci\u00f3n de que para los cristianos la persecuci\u00f3n se ver\u00ed\u00ada como servicio a Dios se ilustra v\u00ed\u00advidamente en el caso de Pablo (Hech. 9:1, 2; 26:9\u201311). La inconsecuencia de tal actitud b\u00e1sicamente es por no conocer al Padre ni al Hijo (3). De hecho, hab\u00ed\u00ada una seria falla en su pensamiento; se estaban enga\u00f1ando a s\u00ed\u00ad mismos. La distinci\u00f3n en el v. 4 entre la primera y la \u00faltima revelaci\u00f3n de Jes\u00fas sobre las persecuciones que se acercaban est\u00e1 ligada con la venida del Esp\u00ed\u00adritu. Esa era la hora mencionada aqu\u00ed\u00ad.<br \/>\n16:5\u201315 La obra del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Pareciera haber una contradicci\u00f3n entre el v. 5 y el 13:36 y 14:5, dado que en esos casos Pedro y Tom\u00e1s s\u00ed\u00ad preguntaron ad\u00f3nde iba Jes\u00fas. Pero debemos considerar los distintos contextos. Aqu\u00ed\u00ad Jes\u00fas estaba preocupado con el cumplimiento pleno de toda su misi\u00f3n. Los disc\u00ed\u00adpulos ten\u00ed\u00adan comprensi\u00f3n insuficiente para inquirir sobre esto. Ni Pedro ni Tom\u00e1s hab\u00ed\u00adan captado antes el pleno significado de su pregunta. Ahora los disc\u00ed\u00adpulos estaban sumergidos en una perplejidad aun mayor por las nuevas revelaciones de Jes\u00fas. Este coment\u00f3 que vuestro coraz\u00f3n se ha llenado de tristeza (6). A fin de aliviarla, Jes\u00fas les asegur\u00f3 que su partida ser\u00ed\u00ada de beneficio para ellos. Una vez m\u00e1s, la respuesta se encuentra en la venida prometida del Esp\u00ed\u00adritu; \u00e9ste es el cuarto dicho sobre el Paracleto. Hay una estrecha relaci\u00f3n entre Jes\u00fas y el Esp\u00ed\u00adritu (7). La alusi\u00f3n es primordialmente a la venida del Esp\u00ed\u00adritu en Pentecost\u00e9s lo que fue posterior a la pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. La acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu ser\u00ed\u00ada la de con vencer. Puesto que la palabra gr. precede a una preposici\u00f3n que significa \u2020\u0153en vista de\u2020\u009d, seguida por tres sujetos diferentes, el acto de convicci\u00f3n se relaciona con los tres (8). El primero, el pecado, es menos dif\u00ed\u00adcil que los otros dos. El significado debe ser que el Esp\u00ed\u00adritu convencer\u00e1 al mundo de pecado, justicia y juicio. El mundo no tiene una verdadera comprensi\u00f3n de la naturaleza del pecado, pero el Esp\u00ed\u00adritu mostrar\u00e1 a la gente que son pecadores debido a su incredulidad frente a Cristo (9). El Esp\u00ed\u00adritu tambi\u00e9n convence de justicia (10), una idea inesperada hasta que se reconozca que la idea del mundo en cuanto a la justicia es muy diferente de la de Dios. S\u00f3lo cuando el mundo sea convencido de lo vac\u00ed\u00ado de su propia justicia apreciar\u00e1 la justicia de Cristo, que ha sido reivindicada por su exaltaci\u00f3n. La tercera actividad del Esp\u00ed\u00adritu es la de convencer de juicio (11). Una vez m\u00e1s, el juicio del mundo es errado, al basarse en el pr\u00ed\u00adncipe de este mundo, pero como \u00e9ste est\u00e1 condenado, el m\u00e9todo de juicio del mundo queda expuesto. El mundo est\u00e1 condenado al mismo tiempo que su pr\u00ed\u00adncipe.<br \/>\nEl quinto dicho sobre el Paracleto, que sigue directamente al cuarto, se enfoca en la obra del Esp\u00ed\u00adritu en la revelaci\u00f3n. Toda la verdad (13) se refiere a la plena revelaci\u00f3n que viene por medio de Jesucristo. El Esp\u00ed\u00adritu gu\u00ed\u00ada s\u00f3lo en armon\u00ed\u00ada con su propia naturaleza, o sea la verdad. El pronombre masculino se usa aqu\u00ed\u00ad para se\u00f1alar la personalidad del Esp\u00ed\u00adritu como gu\u00ed\u00ada. Adem\u00e1s, no habla por su propia autoridad sino s\u00f3lo de lo que oye, una clara alusi\u00f3n a la estrecha relaci\u00f3n entre el Esp\u00ed\u00adritu y aquel que lo env\u00ed\u00ada. \u00bfCu\u00e1les son las cosas que han de venir? No es probable que sean eventos del futuro distante. Es preferible ver aqu\u00ed\u00ad una alusi\u00f3n a la m\u00e1s plena revelaci\u00f3n que seguir\u00ed\u00ada al derramamiento del Esp\u00ed\u00adritu. Su obra es la de glorificar a Cristo (14), una importante comprensi\u00f3n de su obra que excluye cualquier glorificaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu. Esto se subraya en el v. 15 y se ilustra abundantemente en este Evangelio.<br \/>\n16:16\u201324 Dolor transformado en gozo. La afirmaci\u00f3n del v. 16 prosigue con el indicio ya dado en 13:33 de que habr\u00e1 un poquito que tendr\u00e1 un desenlace radical. Como aqu\u00ed\u00ad se menciona un poquito dos veces, es mejor pensar en t\u00e9rminos de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. La perplejidad de los disc\u00ed\u00adpulos en los vv. 17, 18 es comprensible, aunque no es claro por qu\u00e9 no hicieron preguntas directas a Jes\u00fas. Cuando \u00e9l contest\u00f3 a su inexpresada confusi\u00f3n (19), volvi\u00f3 a repetir un poquito. El comentario de Juan sobre la falta de comprensi\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos refleja un conocimiento estrecho de sus pensamientos en aquel momento. En la respuesta a su perplejidad, Jes\u00fas les record\u00f3 nuevamente de la angustia venidera (20), pero esto fue a fin de agregar la promesa del gozo que vendr\u00ed\u00ada des pu\u00e9s. Hay un v\u00ed\u00advido contraste entre el gozo del mundo y el de los disc\u00ed\u00adpulos. La transformaci\u00f3n de la angustia en gozo se ilustra por la met\u00e1fora de la mujer que da a luz. Es una ley universal que los dolores de parto son olvidados una vez que se capta el gozo de un nuevo nacimiento (21). El mismo principio de tristeza que se convierte en gozo se aplic\u00f3 a los disc\u00ed\u00adpulos (22). La principal caracter\u00ed\u00adstica de ese gozo ser\u00e1 la seguridad. El gozo ser\u00e1 tan duradero que ning\u00fan grado de oposici\u00f3n podr\u00e1 destruirlo. En aquel d\u00ed\u00ada (23) se refiere al tiempo cuando la plena implicaci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n se les habr\u00e1 esclarecido; entonces ser\u00e1n innecesarias las preguntas tales como la del significado de las enigm\u00e1ticas afirmaciones de Jes\u00fas sobre su partida. Tambi\u00e9n habr\u00e1 un cambio de procedimiento: se lo pedir\u00e1n al Padre (23). La importancia de esta referencia a la oraci\u00f3n se ve en el uso de la f\u00f3rmula de cierto, de cierto os digo. La oraci\u00f3n lleg\u00f3 a ser m\u00e1s vital despu\u00e9s de la partida de Jes\u00fas. Se ve como el me dio de asegurar una continua plenitud de gozo (24). Lo que sugiere es que hasta entonces los disc\u00ed\u00adpulos no se hab\u00ed\u00adan dirigido al Padre en el nombre de Jes\u00fas como aprender\u00ed\u00adan a hacer despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n.<br \/>\n16:25\u201333 Confusi\u00f3n transformada en fe. La palabra del v. 25 traducida en figuras ya ha sido usada en 10:6 para describir la ilustraci\u00f3n del reba\u00f1o. M\u00e1s que una contradicci\u00f3n, hay un paralelo entre el hecho de que Jes\u00fas hablaba en par\u00e1bolas a las multitudes galileas y en lenguaje directo a los disc\u00ed\u00adpulos (Mar. 4:33, 34), y el hecho de que usara un lenguaje oscuro antes de la pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n y la revelaci\u00f3n m\u00e1s clara que vendr\u00ed\u00ada despu\u00e9s. El lenguaje debe ser adecuado seg\u00fan la capacidad de los oyentes. La hora se refiere a Pentecost\u00e9s, despu\u00e9s de lo cual el Esp\u00ed\u00adritu hablar\u00ed\u00ada claramente a sus disc\u00ed\u00adpulos. Las palabras de los vv. 26, 27 sugieren que Jes\u00fas quer\u00ed\u00ada que los disc\u00ed\u00adpulos supieran que la oraci\u00f3n en su nombre ser\u00ed\u00ada respondida a causa del amor del Padre por ellos. Con tal amor, ellos tendr\u00ed\u00adan un acceso directo al Padre. Es notable que se diga que el amor de los disc\u00ed\u00adpulos por Jes\u00fas es la base del amor del Padre. El hecho es que su amor por Cristo y su fe en \u00e9l es una evidencia llamativa del amor de Dios por ellos. La afirmaci\u00f3n complementa el pasaje de 15:9\u201316. La misi\u00f3n de Jes\u00fas y su consumaci\u00f3n se expresa en forma concisa en el v. 28.<br \/>\nLa secci\u00f3n final de este cap\u00ed\u00adtulo revela un nuevo caso de incomprensi\u00f3n de parte de los disc\u00ed\u00adpulos. Pensaban que entend\u00ed\u00adan (29), pero Jes\u00fas volvi\u00f3 a mostrarles su futuro fracaso para apoyarle. Su fe se basaba en el hecho de que cre\u00ed\u00adan que Jes\u00fas estaba hablando claramente y no necesitaba que nadie le hiciera preguntas. La base era totalmente inadecuada, pero llegaron a una conclusi\u00f3n correcta, o sea que Jes\u00fas vino de Dios (30). Las palabras de Jes\u00fas en el v. 31 \u00bfahora cre\u00e9is?, que podr\u00ed\u00adan ser una afirmaci\u00f3n (Besson) o una exclamaci\u00f3n, lo que podr\u00ed\u00ada dar a entender que, aunque ahora cre\u00ed\u00adan, vendr\u00ed\u00ada un tiempo de prueba. El v. 32 debe haber sido una sacudida despu\u00e9s de su expresi\u00f3n confiada de fe: ellos iban a abandonar a Jes\u00fas. Sin embargo, el Padre no lo abandonar\u00ed\u00ada. De ese modo Jes\u00fas los desafi\u00f3 gentilmente a probar su declaraci\u00f3n de fe. Sin embargo, \u00e9l miraba m\u00e1s all\u00e1 de esa deserci\u00f3n, viendo la restauraci\u00f3n, un tiempo cuando alcanzar\u00ed\u00adan la paz en un mundo hostil por medio de la victoria de Cristo sobre \u00e9l (33).<\/p>\n<p>17:1-26 La oraci\u00f3n de Jes\u00fas<\/p>\n<p>17:1\u20135 Oraci\u00f3n de Jes\u00fas por s\u00ed\u00ad mismo. Las palabras iniciales del v. 1 dejan en claro que hay una estrecha relaci\u00f3n entre la oraci\u00f3n y el discurso precedente. El tema principal de esta parte de la oraci\u00f3n es la gloria. La hora es la de la pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n, que es el camino a la gloria. El proceso de glorificaci\u00f3n se da por sentado pero no declarado. En este Evangelio muchas veces la cruz se relaciona con la gloria. Pero aqu\u00ed\u00ad lo fundamental es la mutua glorificaci\u00f3n del Padre y el Hijo. Anterior mente en el Evangelio se menciona la autoridad que se inviste en el Hijo por el Padre y se repite aqu\u00ed\u00ad (2). Se dice que el prop\u00f3sito es el de dar vida eterna a los que el Padre le ha dado. Aqu\u00ed\u00ad hay un sentido de que el resultado de la misi\u00f3n no puede fallar porque est\u00e1 en manos del Padre. La implicaci\u00f3n de la vida eterna es que Dios y Cristo pueden ser conocidos (3). El t\u00ed\u00adtulo \u00fanico Dios verdadero no se encuentra en otra parte de Juan, y aqu\u00ed\u00ad intenta hacer un contraste con los muchos dioses falsos contempor\u00e1neos. Es la \u00fanica ocasi\u00f3n cuando se registra que Jes\u00fas haya usado el t\u00ed\u00adtulo Jesucristo. Los vv. 4, 5 resumen el tema de la gloria. Cuando Jes\u00fas dijo yo te he glorificado, surge la pregunta de si en su pensamiento estaba incluyendo la gloria que llegar\u00ed\u00ada por medio de la cruz, aun cuando \u00e9sta todav\u00ed\u00ada no hab\u00ed\u00ada tenido lugar. Como ten\u00ed\u00ada muy presente el tiempo apropiado, todo lo que ello implicaba deb\u00ed\u00ada haberse incluido en la afirmaci\u00f3n presente. La obra s\u00f3lo se cumpli\u00f3 despu\u00e9s de tener lugar la pasi\u00f3n. Las palabras la gloria que yo ten\u00ed\u00ada en tu presencia antes que existiera el mundo (5) deben se\u00f1alar a la preexistencia del Hijo y a la realidad de la encarnaci\u00f3n. Jes\u00fas estaba volviendo al Padre donde \u00e9l pertenec\u00ed\u00ada.<br \/>\n17:6\u201319 Oraci\u00f3n de Jes\u00fas por sus disc\u00ed\u00adpulos. El primer tema de esta parte de la oraci\u00f3n es la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas a los disc\u00ed\u00adpulos. Las palabras he manifestado (o revelado) resumen todo el ministerio de Jes\u00fas. El tema de la revelaci\u00f3n en gr. es \u2020\u0153tu nombre\u2020\u009d. Aunque algunas traducciones suprimen nombre es mejor retenerlo por la repetici\u00f3n en el v. 12, aunque reconociendo que la idea de nombre in cluye la naturaleza. Lo m\u00e1s probable es que aqu\u00ed\u00ad el nombre a que se refiere sea el del Padre. El v. 6 sugiere que los disc\u00ed\u00adpulos ya pertenec\u00ed\u00adan al Padre antes de que Jes\u00fas los eligiera. N\u00f3tese el \u00e9nfasis sobre la obe diencia como una caracter\u00ed\u00adstica de los escogidos. El v. 7 tiene un l\u00e9xico extra\u00f1o (todo lo que me has dado procede de ti), pero subraya el prop\u00f3sito so berano de Dios. Un nuevo desarrollo se encuentra en el v. 8, donde el conocimiento lleva a la fe. Por supuesto, esa fe estaba a\u00fan en su infancia, pero Jes\u00fas miraba hacia su desarrollo. Cuando declar\u00f3 no ruego por el mundo (9), se bas\u00f3 sobre el hecho de que el Padre no le hab\u00ed\u00ada dado el mundo. Esta ant\u00ed\u00adtesis entre su propio pueblo y el mundo es un tema dominante en este Evangelio. La idea de don y posesi\u00f3n se subraya nuevamente en el v. 10, como el tema de la gloria presentado desde la secci\u00f3n inicial de la oraci\u00f3n. Debe admitirse que Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada recibido muy poca gloria de los disc\u00ed\u00adpulos hasta entonces, pero una vez m\u00e1s \u00e9l parece estar proyectando su pensamiento al futuro.<br \/>\nLuego sigue una oraci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica por la protecci\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos (11, 12). Jes\u00fas se dirige a Dios como Padre santo, lo que es \u00fanico en este contexto. El pedido por la protecci\u00f3n se basa en la frase en tu nombre que parte de la fuerza que tiene en gr. esa expresi\u00f3n; por eso, DHHDHH Dios Habla Hoy tiene \u2020\u0153por el poder de tu nombre\u2020\u009d, como otras traducciones. Aunque estas pueden ser correctas, la comprensi\u00f3n m\u00e1s natural de en en gr. es el \u2020\u0153en\u2020\u009d castellano en el sentido de los disc\u00ed\u00adpulos estando en \u2020\u0153ti\u2020\u009d, o sea de acuerdo con el car\u00e1cter de Dios.<br \/>\nLa oraci\u00f3n por la unidad establece un nivel elevado, no menos que la unidad entre Dios y Jes\u00fas. Es importante notar que la verdadera unidad es posible s\u00f3lo en el nombre, o sea alineado con el prop\u00f3sito de Dios en Cristo. Habiendo orado para que el Padre protegiera a los disc\u00ed\u00adpulos, Jes\u00fas declar\u00f3 que \u00e9l los hab\u00ed\u00ada protegido (12). Es como si estuviera devolviendo la tarea a Dios. La excepci\u00f3n era Judas, que aqu\u00ed\u00ad se menciona como el hijo de perdici\u00f3n. La expresi\u00f3n vuelve a aparecer en 2 Tes. 2:3, como \u2020\u0153hijo de iniquidad\u2020\u009d. En gr. hay un juego de palabras entre \u2020\u0153perdi\u00f3\u2020\u009d (apoleto) y \u2020\u0153perdici\u00f3n\u2020\u009d (apoleias), destacando el contraste entre Judas y los dem\u00e1s ap\u00f3stoles. La referencia a la Escritura en el v. 12 posiblemente es una alusi\u00f3n al Sal. 41:9.<br \/>\nEn la expresi\u00f3n mi gozo completo, el posesivo \u2020\u0153mi\u2020\u009d es enf\u00e1tico. No se puede concebir una perspectiva mayor. En estos vers\u00ed\u00adculos (13\u201318), hay otro fuerte contraste entre los disc\u00ed\u00adpulos y el mundo. Hay otro contraste entre no son del mundo (14, 16) y no \u2020\u00a6 los quites del mundo (15). El peso de la oraci\u00f3n es pidiendo protecci\u00f3n del maligno. Jes\u00fas menciona dos veces tu palabra (14, 17) como un agente poderoso. Primero, como el medio de desper tar el odio del mundo; segundo, como medio de santificaci\u00f3n. La palabra resume aqu\u00ed\u00ad todo el mensaje de Dios en la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, que los ap\u00f3stoles deb\u00ed\u00adan proclamar al mundo. El v. 19 habla de la consagraci\u00f3n de Jes\u00fas a su tarea a fin de lograr la santificaci\u00f3n de sus disc\u00ed\u00adpulos. Ellos obtendr\u00ed\u00adan fortaleza por medio de su ejemplo.<br \/>\n17:20\u201326 Oraci\u00f3n de Jes\u00fas por la iglesia. Hasta ahora Jes\u00fas se ha concentrado en aquellos a quienes hab\u00ed\u00ada ense\u00f1ado, pero luego pas\u00f3 a aquellos que creer\u00ed\u00adan por el testimonio de los disc\u00ed\u00adpulos (20). No hizo diferencia entre los que le hab\u00ed\u00adan o\u00ed\u00addo personalmente y los que le han o\u00ed\u00addo por medio de otros. Para ambos, el ora por la unidad. Una vez m\u00e1s el modelo para la unidad es la relaci\u00f3n entre el Padre y el Hijo (21), pues la base est\u00e1 en permanecer en el Padre y en el Hijo, y el prop\u00f3sito es evangel\u00ed\u00adstico (21, 23). Aqu\u00ed\u00ad el ciclo es el de la fe que lleva a la unidad que lleva a otros a la fe. Otro aspecto del tema de la unidad es la gloria, tema que se sigue repitiendo desde las palabras iniciales hasta esta oraci\u00f3n. La sugerencia es que la gloria de Cristo engrendra unidad. No s\u00f3lo debe ser completa, sino que debe mostrarse al mundo. Si nos de tenemos a pensar en el historial de desuni\u00f3n de la iglesia, f\u00e1cilmente podemos ver cu\u00e1n lejos hemos ca\u00ed\u00addo de los requerimientos de Jes\u00fas.<br \/>\nJes\u00fas desarroll\u00f3 el tema de la gloria (24), relacion\u00e1ndolo con el amor del Padre hacia \u00e9l desde antes de la fundaci\u00f3n del mundo, un eco del tema de la preexistencia ya visto en el v. 5. Los vers\u00ed\u00adculos finales (24\u201326) contin\u00faan desde el v. 24, pero tambi\u00e9n forman un cl\u00ed\u00admax acertado para toda la oraci\u00f3n. Al dirigirse a Dios como Padre justo, enfatiza la justicia de su visi\u00f3n del mundo. Una vez m\u00e1s observamos el fuerte contraste entre el mundo y los disc\u00ed\u00adpulos. Para que el amor con que me has amado est\u00e9 en ellos significa que ellos puedan reflejar el amor del Padre por medio de su amor a Jes\u00fas y a otros. De ese modo la oraci\u00f3n termina con el pedido de que Cristo more en los creyentes.<br \/>\n18:1-21:25 RELATOS DE LA PASION Y RESURRECCION<\/p>\n<p>18:1-11 La traici\u00f3n<br \/>\nAunque hay ciertos puntos de contacto entre el relato de Juan y el de los Sin\u00f3pticos, este registro de la traici\u00f3n es mayormente peculiar de Juan. S\u00f3lo \u00e9l menciona el nombre del valle donde estaba situado el huerto, mientras que los Sin\u00f3pticos nos dicen que el huerto se llamaba Getseman\u00ed\u00ad. Aunque Juan no menciona la agon\u00ed\u00ada en el huerto, sab\u00ed\u00ada de ella (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 11). Su comentario de que Judas conoc\u00ed\u00ada el lugar porque los disc\u00ed\u00adpulos a menudo hab\u00ed\u00adan estado reunidos all\u00ed\u00ad con Jes\u00fas, parece ser la observaci\u00f3n de un testigo ocular. El intento de la compa\u00f1\u00ed\u00ada de soldados (3) debi\u00f3 ser el de mantener el orden aumentando la polic\u00ed\u00ada del templo. Jes\u00fas no esper\u00f3 a que Jud\u00e1 lo identificara, sino que se adelant\u00f3 y se dirigi\u00f3 a los soldados y polic\u00ed\u00adas (4). El \u2020\u0153Yo soy\u2020\u009d del v. 5 no parece tener las mismas implicaciones de los dichos anteriores, aunque el hecho de que los interrogadores cayeron hacia atr\u00e1s (6) sugiere que quedaron abrumados por algo m\u00e1s que un simple asentimiento de identidad. Sin embargo, su vacilaci\u00f3n fue temporaria. No hubo un reconocimiento duradero del car\u00e1cter extraordinario de Jes\u00fas. Su pedido de que se permitiera que los disc\u00ed\u00adpulos se fueran (8) se encuentra s\u00f3lo en Juan. El v. 9 se ve como un cumplimiento de la afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas en 17:12. Es sorprendente que Pedro estuviera llevando una espada (10). Posiblemente fuera alg\u00fan tipo de daga. El acto de golpear la oreja del siervo fue claramente algo desesperado, valiente pero in\u00fatil. S\u00f3lo Juan menciona el nombre del siervo. La referencia a la copa (11) parece ser una clara alusi\u00f3n a la experiencia de Getseman\u00ed\u00ad registrada por los Sin\u00f3pticos (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 26:39, 40). Pedro no hab\u00ed\u00ada captado la decisi\u00f3n de Jes\u00fas de seguir adelante con su misi\u00f3n.<\/p>\n<p>18:12-19:16 El juicio<\/p>\n<p>18:12\u201327 El juicio jud\u00ed\u00ado. El principal inter\u00e9s de este relato del arresto est\u00e1 en la referencia a Caif\u00e1s como sumo sacerdote de aquel a\u00f1o (13) y el recor datorio de Juan del incidente anterior que involucraba a Caif\u00e1s (11:49\u201351). An\u00e1s, suegro de Caif\u00e1s, hab\u00ed\u00ada ejercido previamente la funci\u00f3n de sumo sacerdote y a\u00fan ten\u00ed\u00ada considerable influencia. Se menciona la reacci\u00f3n de s\u00f3lo dos de los disc\u00ed\u00adpulos: Sim\u00f3n Pedro y otro disc\u00ed\u00adpulo (15). El \u00faltimo bien puede haber sido Juan, aunque su relaci\u00f3n con el sumo sacerdote es dif\u00ed\u00adcil de explicar. Por medio de este disc\u00ed\u00ad pulo Pedro tuvo acceso al patio. En el relato de Juan, la triple negaci\u00f3n de Pedro es puntualizada por el interrogatorio del sumo sacerdote a Jes\u00fas (19\u201324). Adem\u00e1s de la referencia aqu\u00ed\u00ad al fuego, \u00e9ste s\u00f3lo se menciona en Luc. (Luc. 22:56). S\u00f3lo Juan hace notar el fr\u00ed\u00ado (18).<br \/>\nLa respuesta de Jes\u00fas (20) al interrogatorio sugiere que el sumo sacerdote estaba tratando de averiguar alguna ense\u00f1anza secreta que Jes\u00fas hubiera dado a sus disc\u00ed\u00adpulos. El v. 20 ser\u00ed\u00ada un fuerte contraste a tal sugerencia. Si el sumo sacerdote quer\u00ed\u00ada evidencia, hubo amplia oportunidad para buscarla de entre los testigos. Este habr\u00ed\u00ada sido el procedi miento normal en un juicio conducido correctamente. Por cierto, los testigos de la defensa debieron haber sido llamados antes. Puede ser que An\u00e1s no consideraba que su examen era de orden oficial y que, por ello, no estaba obligado por las reglas legales. La bofetada de parte del oficial era otra irregularidad. El comentario de Jes\u00fas en el v. 23 era una tranquila demanda de una audiencia correcta. Pero las intrigas de sus opositores ya estaban en acci\u00f3n en contra de ello. Algunos ven una dificultad en la referencia al sumo sacerdote (An\u00e1s) en el v. 22 y la pos terior en el v. 24 (Caif\u00e1s). Es probable que An\u00e1s retuviera el t\u00ed\u00adtulo aunque no la funci\u00f3n.<br \/>\nLa tercera persona que desafi\u00f3 a Pedro (25\u201327) era un familiar del hombre cuya oreja hab\u00ed\u00ada cortado. Los Sin\u00f3pticos no mencionan esto. Por el otro lado, Juan omite las blasfemias y maldiciones, seguidas por las amargas l\u00e1grimas.<br \/>\n18:28\u201340 El juicio ante Pilato. El relato de Juan sobre Jes\u00fas ante Pilato es m\u00e1s detallado que el de los Sin\u00f3pticos. Destaca la iron\u00ed\u00ada del contraste entre la escrupulosidad de los jud\u00ed\u00ados referente al guardar el s\u00e1bado y su falta de ella para manipular el sistema y para lograr sus propios fines. El primer episodio ocurri\u00f3 fuera del pretorio (la residencia del gobernador). Pilato examin\u00f3 tanto al acusado co mo a los acusadores. Permaneciendo fuera de la columnata, los jud\u00ed\u00ados evitaban la impureza ritual (28). Pero ellos ya estaban impuros en sus corazones por su complot contra Jes\u00fas. El pedido de Pilato de saber las acusaciones era perfectamente razonable (29), pero la respuesta de los acusadores fue meramente evasiva e insolente (30). Aunque el Sanedr\u00ed\u00adn ten\u00ed\u00ada poder para condenar a un hombre a muerte, se requer\u00ed\u00ada que obtuvieran la sanci\u00f3n del gobernador (31). El comentario de Juan en el v. 32 implica que, dado que Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada predicho su muerte por crucifixi\u00f3n, los hechos fueron guiados para dar su cumplimiento.<br \/>\nEl segundo episodio de este juicio, una conversaci\u00f3n entre Pilato y Jes\u00fas, ocurri\u00f3 dentro del Pretorio. La pregunta de Pilato en el v. 33 debe entenderse como que significa: \u2020\u0153\u00bfPretendes ser el rey de los jud\u00ed\u00ados?\u2020\u009d La noci\u00f3n de realeza probablemente estaba en la acusaci\u00f3n del Sanedr\u00ed\u00adn para implicar al gobernador. Pero Jes\u00fas dej\u00f3 en claro que este concepto de realeza difer\u00ed\u00ada del que ten\u00ed\u00ada Pilato. Si su reino fuera realmente una amenaza para el imperio, seguramente Jes\u00fas hubiera organizado una revuelta. El sentido es claro; el reino de Jes\u00fas era de un orden diferente de los reinos de este mundo (36). Un reino espiritual no necesita ser apoyado por la fuerza f\u00ed\u00adsica.<br \/>\nHay un elemento de desprecio en la pregunta de Pilato (37), pero no estaba preparado para la respuesta de Jes\u00fas cuando introdujo el concepto de verdad. Esta es la \u00fanica referencia directa al nacimiento de Jes\u00fas en este Evangelio. Puesto que un reino de este mundo no est\u00e1 generalmente relacionado con la idea de verdad, la pregunta de Pilato \u00bfqu\u00e9 es la verdad? es comprensible, aunque sea claro que no la hizo con inter\u00e9s sincero de saber la respuesta. Sin embargo, no reconoci\u00f3 que hubiera base para la seria acusaci\u00f3n que presentaban contra Jes\u00fas sus acusadores. La debilidad de car\u00e1cter de Pilato se ve en el conflicto entre su juicio sobre la inocencia de Jes\u00fas y sus propuestas a los jud\u00ed\u00ados en el v. 39. En la pregunta \u00bfquer\u00e9is, pues, que os suelte al rey de los jud\u00ed\u00ados?, Pilato us\u00f3 adrede el t\u00ed\u00adtulo rey, sin duda para mostrar su desprecio por los jud\u00ed\u00ados. La palabra usada para describir a Barrab\u00e1s es lit.lit. Literalmente asaltante, como en la RVARVA Reina-Valera Actualizada, pero hab\u00ed\u00ada llegado a incluir a los terroristas pol\u00ed\u00adticos. Un hombre violento era preferible al rey de la verdad.<br \/>\n19:1\u201316 Pilato sentencia a Jes\u00fas. Pilato cedi\u00f3 ante los acusadores y permiti\u00f3 los azotes y las burlas (1\u20133). Aunque probablemente pens\u00f3 que los azotes a Jes\u00fas avergonzar\u00ed\u00adan a los acusadores co mo para desistir de mayores demandas, esa acci\u00f3n era totalmente injustificada. Pero como volvi\u00f3 a afirmar la inocencia de Jes\u00fas despu\u00e9s de ella (4), pareciera que lo consideraba como una alternativa a la crucifixi\u00f3n. El tiempo imperfecto de los verbos en el v. 3 sugiere una sucesi\u00f3n de actos de homenaje burlesco. El fracasado intento de Pilato de apelar a la piedad de la gente (5) es otra pat\u00e9tica evidencia de su inconsistencia y debilidad. No se puede saber qu\u00e9 significado daba a su afirmaci\u00f3n \u00c2\u00a1he aqu\u00ed\u00ad el hombre! (5), pero las palabras ten\u00ed\u00adan mayor significado de lo que \u00e9l sab\u00ed\u00ada, porque en su humillaci\u00f3n Jes\u00fas era el hombre representativo, colocado en lugar de los dem\u00e1s. En todos los relatos el clamor de \u00c2\u00a1crucif\u00ed\u00adcale! (6) sigue a la propuesta de Pilato de liberar a Jes\u00fas. Sus palabras ofrecien do que ellos lo crucificaran eran ir\u00f3nicas, porque sab\u00ed\u00ada que los jud\u00ed\u00ados no ten\u00ed\u00adan poder para hacerlo. Entonces los acusadores introdujeron una acusaci\u00f3n religiosa basada en una apelaci\u00f3n a su propia ley. Pilato se atemoriz\u00f3 ante la referencia a la ley, porque la pol\u00ed\u00adtica romana era la de mantener las costumbres y leyes locales. Sin embargo, el misterioso reclamo de ser el Hijo de Dios debe haberlo confundido m\u00e1s, lo que lo llev\u00f3 a preguntar: \u00bfDe d\u00f3nde eres t\u00fa? (9), pregunta a la que Jes\u00fas contest\u00f3 con el silencio. Era algo irrelevante para la acusaci\u00f3n. Pero la negativa de Jes\u00fas a contestar impuls\u00f3 a Pilato a recordarle de su autoridad (10). Sin embargo, Jes\u00fas corrigi\u00f3 la idea de autoridad de Pilato. Este debe haberla tenido de parte del emperador, pero no alcanzaba para el destino final (11). Jes\u00fas sab\u00ed\u00ada que to da la obra de la redenci\u00f3n no descansaba en la desp\u00f3tica acci\u00f3n del gobernador romano. La mayor culpa era de Caif\u00e1s.<br \/>\nLos nuevos intentos de Pilato para liberar a Jes\u00fas y su capitulaci\u00f3n ante la amenaza de ser desleal al C\u00e9sar llevan el relato del juicio a su fin. La referencia a C\u00e9sar termin\u00f3 el tema para Pilato. Su actuaci\u00f3n hab\u00ed\u00ada sido tal que no pod\u00ed\u00ada arriesgarse a ning\u00fan informe de este tipo que llegara al emperador (cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 13:1). Estaba m\u00e1s preocupado con su propia posici\u00f3n que por la justicia. El Enlosado (13) era una parte empedrada frente al pretorio. Esa condena de Jes\u00fas fue oficial como se ve en la referencia al tribunal. En el v. 14 Juan menciona el d\u00ed\u00ada de la Preparaci\u00f3n de la Pascua y la hora (como la hora sexta), debido a que para \u00e9l la relaci\u00f3n de la muerte de Jes\u00fas con la Pascua jud\u00ed\u00ada era significativa. M\u00e1s tarde Jes\u00fas fue considerado como el verdadero cordero pascual. La pregunta de Pilato: \u00bfHe de crucificar a vuestro rey? (15) fue intencionalmente provocativa. Produjo de parte de los sacerdotes una confesi\u00f3n de lealtad al C\u00e9sar que Pilato no pod\u00ed\u00ada pasar por alto. Aqu\u00ed\u00ad hay una profunda iron\u00ed\u00ada: estaban declarando m\u00e1s lealtad que el mis mo gobernador. Pero su declaraci\u00f3n significaba la rendici\u00f3n final ante Roma de los representantes oficiales de Israel, que no reconoc\u00ed\u00adan a otro se\u00f1or que Dios mismo.<\/p>\n<p>19:17-37 La crucifixi\u00f3n<\/p>\n<p>El hecho de que Jes\u00fas fuera obligado a llevar su propia cruz muestra que fue crucificado como un criminal com\u00fan (17). Juan no menciona que Sim\u00f3n le ayud\u00f3 a llevarla (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 27:32; Mar. 15:21; Luc. 23:26), pero el traspaso debe haber ocurrido en el camino al G\u00f3lgota. Aunque Juan menciona que otros dos fueron crucificados con Jes\u00fas (18), no da detalles de las acusaciones contra ellos. Por otro lado, s\u00f3lo Juan relata que Pilato fue responsable del letrero fijado sobre la cruz. Hay ligeras variaciones en los diferentes registros de las palabras usadas all\u00ed\u00ad, pero todas concuerdan en que la inscripci\u00f3n conten\u00ed\u00ada la expresi\u00f3n REY DE LOS JUDIOS. Esta declaraci\u00f3n caus\u00f3 resentidas protestas entre los sacerdotes, que provocaron la obstinaci\u00f3n de Pilato (21, 22). Cuando Juan se refiere a los principales sacerdotes, la forma de las palabras contrasta fuertemente con el t\u00ed\u00adtulo usado para Jes\u00fas.<br \/>\nLas vestiduras del condenado pertenec\u00ed\u00adan a los soldados de servicio y de all\u00ed\u00ad lo hecho en el v. 23. Juan ve un cumplimiento del Sal. 22:18, pero eso no se menciona en los Sin\u00f3pticos. Hay alguna cuesti\u00f3n sobre si hab\u00ed\u00ada tres o cuatro mujeres junto a la cruz (25). Lo m\u00e1s razonable parece suponer que eran cuatro y que la hermana de su madre era Salom\u00e9. Una comparaci\u00f3n con Mar. 15:40 sugiere que la madre de Jacobo y Juan mencionada all\u00ed\u00ad era la mujer de Cleofas que se menciona aqu\u00ed\u00ad. El acto de Jes\u00fas al dirigirse a su madre y a su disc\u00ed\u00adpulo amado (26, 27) muestra su tierna consideraci\u00f3n por ella en la hora de su m\u00e1s grande tribulaci\u00f3n.<br \/>\nLos momentos finales de la vida terrena de Jes\u00fas fueron marcados por otros dos clamores, uno relacionado con su propia necesidad humana (tengo sed, 28) y el otro sobre la finalizaci\u00f3n de su misi\u00f3n (\u00c2\u00a1consumado es!, 30). Una vez m\u00e1s, Juan se\u00f1ala aqu\u00ed\u00ad un cumplimiento de la Escritura, posiblemente una alusi\u00f3n al Sal. 69:21. Se ha discutido sobre lo improbable de que una rama de hisopo pu diera sostener una esponja empapada en vinagre (29). Una explicaci\u00f3n es que la palabra original haya sido hysso (\u2020\u0153jabalina\u2020\u009d), pero es improbable; no hay evidencia textual y no es f\u00e1cil que los solda dos tuvieran jabalinas alrededor de la cruz. Mar. 15:36 se refiere a una ca\u00f1a, que m\u00e1s probablemente podr\u00ed\u00ada sostener una esponja. El vinagre pudo haber dado m\u00e1s fuerza para el clamor final.<br \/>\nEl deseo de los jud\u00ed\u00ados de cumplir sus requisitos rituales (31) debe haber sido de doble importancia para ellos porque era el s\u00e1bado que ca\u00ed\u00ada dentro de la fiesta de la Pascua. El brutal procedimiento de quebrar las piernas no era parte del castigo de la crucifixi\u00f3n, pero se usaba para acelerar la muerte (32, 33). Sin ello, la muerte pod\u00ed\u00ada retardarse alg\u00fan tiempo, inclusive d\u00ed\u00adas. El acto de perforar su costado y el fluir de sangre y agua (34) ten\u00ed\u00ada gran significado para Juan (35). Se han dado varias explicaciones sobre la sangre y agua pero la intenci\u00f3n de Juan aqu\u00ed\u00ad es la de afirmar la realidad f\u00ed\u00adsica de la muerte de Jes\u00fas, en contraste con el concepto de los docetistas, que pretend\u00ed\u00adan que su muerte fue s\u00f3lo una apariencia. Las palabras el que lo ha visto (35) han sido interpretadas ya como una referencia al autor mismo o a una tercera persona. No ser\u00ed\u00ada antinatural que un autor, que ha escondido cuidado samente su identidad, usara la tercera persona al referirse a su conocimiento personal del hecho. Su deseo de subrayar la verdad del tema era para llevar a otros a la fe. El adjetivo que se usa aqu\u00ed\u00ad para verdadero es el mismo que aparece en 15:1 para la vid. Los dos pasajes que Juan cita aqu\u00ed\u00ad muestran el cumplimiento de la Escritura y probablemente sean Exo. 12:46 y Zac. 12:10, aunque algunos han encontrado trazas de N\u00fam. 9:12 y Sal. 34:20 en relaci\u00f3n con el primer pasaje.<\/p>\n<p>19:38-42 La sepultura<br \/>\nEl relato juanino de la sepultura tiene importancia mayormente por su menci\u00f3n de la parte que le toc\u00f3 a Nicodemo. Tanto \u00e9l como Jos\u00e9 de Arimatea eran muy probablemente miembros del Sanedr\u00ed\u00adn. Como tal, Jos\u00e9 pudo usar su rango para tener acceso al gobernador. Juan hace notar que Jos\u00e9 era un disc\u00ed\u00adpulo secreto, pero lo que \u00e9l hizo no ten\u00ed\u00ada nada de secreto. Lleg\u00f3 a tener el suficiente valor como para solicitar a Pilato el cuerpo de Jes\u00fas. Normalmente los condenados por sedici\u00f3n eran echados en una tumba com\u00fan, pero como Pilato acept\u00f3 el pedido esto puede sugerir que realmente \u00e9l no aceptaba la acusaci\u00f3n de sedici\u00f3n. Al mencionar a Nicodemo por segunda vez (39), Juan recuerda la entrevista anterior entre este hombre y Jes\u00fas (3:1\u201315; cf.cf. Confer (lat.), compare 7:50). En esta referencia, Juan hace notar que fue de noche, como si quisiera atraer la atenci\u00f3n al hecho de que ahora Nicodemo hab\u00ed\u00ada salido de la \u2020\u0153noche\u2020\u009d en su relaci\u00f3n con Jes\u00fas. El monto de las especias llevadas entonces era muy considerable y da un gran testimonio de la devoci\u00f3n de Nicodemo por Jes\u00fas. La menci\u00f3n no s\u00f3lo de un sepulcro nuevo sino tambi\u00e9n de un huerto refleja la riqueza de Jos\u00e9. El significado de la afirmaci\u00f3n en el cual todav\u00ed\u00ada no se hab\u00ed\u00ada puesto a nadie es para demostrar que el cuerpo de Jes\u00fas no entr\u00f3 en contacto con la corrupci\u00f3n, quiz\u00e1 en posible cumplimiento del Sal. 16:10.<\/p>\n<p>20:1-29 La resurrecci\u00f3n<\/p>\n<p>20:1\u201310 La tumba vac\u00ed\u00ada. Juan es claramente selectivo en cuanto a los episodios de la resurrecci\u00f3n que relata. Intenta ilustrar algunas de las lecciones espirituales aprendidas del evento. No es f\u00e1cil combinar los varios sucesos relatados por los cuatro evangelistas, ya que Juan relata que Mar\u00ed\u00ada Mag dalena estaba sola en la tumba (1), mientras que Mat. y Mar. incluyen a otras mujeres. Sin embargo, todos concuerdan en que Mar\u00ed\u00ada Magdalena estaba all\u00ed\u00ad. Puede ser que las dem\u00e1s hubieran dejado a Mar\u00ed\u00ada en la tumba. Lo que le interesa a Juan es su encuentro con Pedro y el disc\u00ed\u00adpulo amado y sus conclusiones sobre la tumba vac\u00ed\u00ada. Esto prepara el camino para la aparici\u00f3n de Jes\u00fas a Mar\u00ed\u00ada. Al usar el plural (2), Mar\u00ed\u00ada estaba incluyendo a las otras mujeres que hab\u00ed\u00adan ido con ella. Todas hab\u00ed\u00adan llegado a la misma conclusi\u00f3n: que alguien hab\u00ed\u00ada robado el cuerpo. Por el otro lado, ella pod\u00ed\u00ada estar expresando lo que supon\u00ed\u00ada que ser\u00ed\u00ada la opini\u00f3n de Pedro y Juan. El autor da un toque v\u00ed\u00advido a la historia cuando recuerda que el otro disc\u00ed\u00adpulo super\u00f3 a Pedro en la carrera, pero no entr\u00f3 en la tumba (3\u20135). Si ese disc\u00ed\u00adpulo era Juan, tenemos aqu\u00ed\u00ad un de talle de un testigo ocular. Presumiblemente Juan corri\u00f3 m\u00e1s r\u00e1pido por ser m\u00e1s joven. Ambos disc\u00ed\u00adpulos \u2020\u0153vieron\u2020\u009d los lienzos pero en gr. se usan verbos diferentes para cada caso. El m\u00e1s fuerte, que im plica intensidad en la mirada es aplicado a Pedro, aunque s\u00f3lo en el caso de Juan se dice que luego lleg\u00f3 la fe (8).<br \/>\nJuan nota especialmente la posici\u00f3n precisa de las ropas en la tumba. La prenda funeraria aislada que se usaba para la cabeza sugiere que Jes\u00fas sali\u00f3 de los lienzos sin desenvolverlos. Juan quiz\u00e1 ten\u00ed\u00ada en mente el contraste con la salida de L\u00e1zaro de la tumba todav\u00ed\u00ada envuelto en los lienzos. La afirmaci\u00f3n de que el otro disc\u00ed\u00adpulo vio y crey\u00f3 (8) se de be interpretar contra el trasfondo de la fe m\u00e1s profunda que sigui\u00f3 a la aparici\u00f3n de Jes\u00fas a sus disc\u00ed\u00adpulos. Era el amanecer de una fe que iba a crecer. El comentario en el v. 9 es caracter\u00ed\u00adstico de este Evangelio. La referencia puede ser a todo el ATAT Antiguo Testamento o a un pasaje en particular (Sal. 16:10 u Ose. 6:2 se han sugerido). S\u00f3lo m\u00e1s tarde los cristianos primitivos apreciaron la importancia del cumplimiento de la Escritura en la misi\u00f3n de Jes\u00fas.<br \/>\n20:11\u201318 Jes\u00fas se aparece a Mar\u00ed\u00ada. La fe a\u00fan no hab\u00ed\u00ada comenzado a aparecer en Mar\u00ed\u00ada. Estaba convencida de que el cuerpo hab\u00ed\u00ada sido robado (13). Los \u00e1ngeles no le dieron palabras de consuelo, sino de suave reproche. No deber\u00ed\u00ada haber estado llorando frente a la tumba vac\u00ed\u00ada, pero no hab\u00ed\u00ada ido m\u00e1s all\u00e1 de la teor\u00ed\u00ada del ladr\u00f3n de tumbas. Primero pens\u00f3 que el jardinero era el culpable (15). Es f\u00e1cil entender que confundi\u00f3 a Jes\u00fas con el jardinero debido a sus l\u00e1grimas. Cuando Jes\u00fas le hizo la misma pregunta que los \u00e1ngeles, abruptamente expres\u00f3 su pedido del cuerpo de Jes\u00fas. En este punto, Jes\u00fas estar\u00ed\u00ada a sus espaldas, pero se dio vuelta inmediatamente al reconocer su voz. El uso de su nombre por parte de Jes\u00fas muestra un toque de ternura. La palabra Raboni (16), que Juan traduce para beneficio de sus lectores gentiles, no es la m\u00e1s elevada confesi\u00f3n, pero demuestra una relaci\u00f3n restaurada.<br \/>\nLo m\u00e1s probable es que el verbo su\u00e9ltame (17), tradicionalmente traducido \u2020\u0153no me toques\u2020\u009d, deba entenderse en el sentido de \u2020\u0153no sigas aferr\u00e1ndote a m\u00ed\u00ad\u2020\u009d. Esto no estar\u00ed\u00ada en contradicci\u00f3n con la invitaci\u00f3n a Tom\u00e1s en el v. 27. Jes\u00fas implicaba que despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n habr\u00ed\u00ada una relaci\u00f3n diferente, pero no indicaba que despu\u00e9s de ese evento se permitir\u00ed\u00ada tocarle, porque es claro que eso no hu biera sido comprensible. El hecho es que \u2020\u0153tocar\u2020\u009d no es la base para una fe permanente. En el caso de Tom\u00e1s, estaba dudando de la realidad de los informes de la resurrecci\u00f3n. Jes\u00fas dijo a Mar\u00ed\u00ada que hiciera saber que subo (m\u00e1s bien que \u2020\u0153vuelvo\u2020\u009d) en el sentido de un proceso continuado que a\u00fan no hab\u00ed\u00ada alcanzado su cl\u00ed\u00admax. La distinci\u00f3n entre mi y vuestro en este vers\u00ed\u00adculo es significativo porque establece la filiaci\u00f3n de Jes\u00fas sobre un nivel diferente que la de los ap\u00f3stoles. Cuando Mar\u00ed\u00ada anunci\u00f3 su experiencia (18), estaba m\u00e1s impresionada con su encuentro con el Se\u00f1or que con el mensaje sobre la ascensi\u00f3n.<br \/>\n20:19\u201331 Jes\u00fas aparece a los disc\u00ed\u00adpulos. En esta secci\u00f3n hay un r\u00e1pido vuelco de la emoci\u00f3n temerosa (19) al gozo (20). La raz\u00f3n fue la declaraci\u00f3n de paz del Se\u00f1or resucitado. Las palabras \u00c2\u00a1paz a vosotros! tienen la forma de un saludo com\u00fan, pero en los labios de Jes\u00fas implicaban el otorgamiento de su propia paz a los disc\u00ed\u00adpulos como hab\u00ed\u00ada prometido previamente (14:27; 16:33). Es significativo que haya mostrado las manos y el costado a los disc\u00ed\u00adpulos porque as\u00ed\u00ad ellos no podr\u00ed\u00adan tener dudas sobre la identidad de Jes\u00fas. Aun su cuerpo levantado llevaba tales pruebas. La repetici\u00f3n del don de la paz aumenta el \u00e9nfasis de su importancia, especialmente como ella se ligaba con una comisi\u00f3n espec\u00ed\u00adfica (21). La implicaci\u00f3n de estas palabras es que el enviar ten\u00ed\u00ada el prop\u00f3sito de cumplir nada menos que la comisi\u00f3n que Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada recibido del Padre.<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre el v. 22 y el descenso del Esp\u00ed\u00adritu en Pentecost\u00e9s? Algunos ven dos venidas distintas del Esp\u00ed\u00adritu, pero tal cosa no es probable. Es mejor considerar esta declaraci\u00f3n como un anticipo de Pentecost\u00e9s, aunque una entrega preliminar se implica en el contexto (el verbo empleado es el que se usa para \u2020\u0153respirar\u2020\u009d o \u2020\u0153exhalar\u2020\u009d). Claramente los disc\u00ed\u00adpulos en este momento no recibieron la plena dotaci\u00f3n, porque todav\u00ed\u00ada les faltaba el poder que vino en Pentecost\u00e9s. La venida del Esp\u00ed\u00adritu aqu\u00ed\u00ad se vinculaba con el perd\u00f3n de pecados (23). La promesa fue dada a todo el grupo de los disc\u00ed\u00adpulos (el verbo est\u00e1 en plural). Aunque per donar pecados no es parte del poder humano, la predicaci\u00f3n del evangelio proclama tal perd\u00f3n. Los verbos est\u00e1n en voz pasiva lo que sugiere que Dios es el que act\u00faa. Quienes no respondan a la predicaci\u00f3n del evangelio son dejados en sus pecados (les han sido retenidos, RVARVA Reina-Valera Actualizada; \u2020\u0153les quedar\u00e1n sin perdonar\u2020\u009d, DHHDHH Dios Habla Hoy). Sobre esta promesa, cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 16:18, 19; 18:18, 19.<br \/>\n20:24\u201329 Jes\u00fas se aparece a Tom\u00e1s. Juan menciona aqu\u00ed\u00ad tanto el nombre arameo como gr. de Tom\u00e1s, aunque ya se ha referido antes a este disc\u00ed\u00adpulo. Este episodio marca el cl\u00ed\u00admax, porque re gistra la incredulidad y luego la llegada a la fe de Tom\u00e1s de una manera que ilumina el principal prop\u00f3sito del Evangelio (vv. 30, 31). No se expresa la raz\u00f3n por la ausencia de Tom\u00e1s (24). Su enf\u00e1tica in credulidad del testimonio de los otros disc\u00ed\u00adpulos intensific\u00f3 su percepci\u00f3n subsecuente de la naturaleza verdadera de Jes\u00fas (25). Quer\u00ed\u00ada una evidencia f\u00ed\u00adsica que le convenciera de que el Cristo resucitado era el mismo Jes\u00fas que \u00e9l hab\u00ed\u00ada conocido. Ocho d\u00ed\u00adas despu\u00e9s (26) era la forma gr. de expresar una semana lo que nos lleva al domingo despu\u00e9s del de la resurrecci\u00f3n. Las puertas cerradas mostraban el continuo temor de los disc\u00ed\u00ad pulos y la segunda declaraci\u00f3n de paz de Jes\u00fas nuevamente se ve como un ant\u00ed\u00addoto.<br \/>\nLa repetici\u00f3n exacta de las palabras de Tom\u00e1s debe haber hecho una profunda impresi\u00f3n en aquel hombre. El Se\u00f1or resucitado estaba mostrando simpat\u00ed\u00ada hacia la incertidumbre de Tom\u00e1s, pero no hay indicaci\u00f3n alguna de que haya tocado realmente las heridas (27). La confesi\u00f3n: \u00c2\u00a1Se\u00f1or m\u00ed\u00ado y Dios m\u00ed\u00ado! (28) es notable por su comprensi\u00f3n teol\u00f3gica. Sea que Tom\u00e1s entendi\u00f3 plenamente o no sus propias pala bras, esta indiscutiblemente elevada concepci\u00f3n de la naturaleza divina aporta una adecuada conclusi\u00f3n al registro de Juan del camino de la fe. Sin embargo, la debilidad de la confesi\u00f3n de Tom\u00e1s se ve en que depend\u00ed\u00ada de la vista. Jes\u00fas tuvo que hacer aqu\u00ed\u00ad una correcci\u00f3n mencionando la mayor bendici\u00f3n de aquellos que hab\u00ed\u00adan cre\u00ed\u00addo sin ver, lo que se aplica a todos los creyentes cristianos desde el tiempo de Jes\u00fas hasta hoy. Dependemos de evidencia segura (la Escritura, el testimonio de la iglesia a trav\u00e9s de las edades, nuestras experiencias) pero no en el hecho de ver realmente a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>20:30-21:25 El ep\u00ed\u00adlogo<\/p>\n<p>20:30, 31 Declaraci\u00f3n de prop\u00f3sito. Es claro que ha habido selectividad en el registro de los hechos en el Evangelio y que ellos llevan a un tipo espec\u00ed\u00adfico de fe en Jes\u00fas. La combinaci\u00f3n de mesianismo y filiaci\u00f3n divina resume el concepto de Jes\u00fas presentado en este Evangelio. La relaci\u00f3n de fe con la vida es un resumen sucinto de la aplicaci\u00f3n del Evangelio.<br \/>\n21:1-14 Jes\u00fas aparece a los disc\u00ed\u00adpulos junto al mar. Algunos eruditos han supuesto que este cap\u00ed\u00adtulo pertenece a otro autor, pero no hay evidencia en los mss.mss. Manuscritos de que el Evangelio haya circulado sin \u00e9l. Aunque parece tener algo de la naturaleza de un pensamiento tard\u00ed\u00ado, puede haber tenido la intenci\u00f3n de corresponder al pr\u00f3logo. No es probable que otro autor escribiera esta secci\u00f3n, dado que hay varios puntos de contacto en ella con el estilo y el lenguaje de los cap\u00ed\u00adtulos previos.<br \/>\nLos disc\u00ed\u00adpulos hab\u00ed\u00adan dejado Jerusal\u00e9n y llegado a Galilea. S\u00f3lo en Juan aparece el nombre del lago como mar de Tiberias. No tenemos que dar un significado simb\u00f3lico al hecho de que se mencionen siete disc\u00ed\u00adpulos en el v. 2. Es digno de notarse que no aparece el nombre de los hijos de Zebedeo, lo que concuerda con la idea de Juan, de que uno de ellos era el autor del Evangelio. Hay varios paralelos interesantes entre el episodio de la pesca y el de Luc. 5:1\u201311. La observaci\u00f3n de Juan aqu\u00ed\u00ad de que hab\u00ed\u00adan pasado una noche sin resultados puede ser una sugerencia simb\u00f3lica (a\u00fan era noche en el sentido espiritual), pero lo m\u00e1s probable es que fuera otra reminiscencia de un testigo ocular. Sin embargo, hay un evidente principio espiritual, porque la situaci\u00f3n fue transformada por la presencia de Jes\u00fas.<br \/>\nEl hecho de que los disc\u00ed\u00adpulos no reconocieran a Jes\u00fas hasta despu\u00e9s de obedecer su mandato de echar la red del lado derecho del barco es sorprendente (4\u20136). Si no conoc\u00ed\u00adan su identidad, \u00bfpor qu\u00e9 res pondieron a su orden? Probablemente estaban desesperados despu\u00e9s de una noche infructuosa y estaban dispuestos a probar cualquier cosa. Pero el resultado fue considerable. El disc\u00ed\u00adpulo amado fue el primero que reconoci\u00f3 a Jes\u00fas, pero no hizo otra cosa que dec\u00ed\u00adrselo a Pedro, quien como siempre actu\u00f3 impulsivamente para llegar cuanto antes a Jes\u00fas.<br \/>\nHay toques v\u00ed\u00advidos que muestran a un testigo ocular en este relato, especialmente en el monto de la recolecci\u00f3n de peces, la distancia desde la costa (8), el fuego con un pez y la orden de Jes\u00fas de que llevaran m\u00e1s (9, 10). La cantidad precisa de peces (11) es una buena informaci\u00f3n por la misma raz\u00f3n de que alguien estaba all\u00ed\u00ad cuando contaron. Sin embargo, muchos eruditos han visto una raz\u00f3n m\u00e1s sutil para este detalle. Se ha hecho una sugerencia matem\u00e1tica ya que 153 es igual a la progresi\u00f3n de 1 + 2 + 3 \u2020\u00a6 + 17 o alg\u00fan significado simb\u00f3lico que relacione este episodio con la alimentaci\u00f3n de los 5.000 (cinco panes m\u00e1s 12 cestas totalizan 17). Pero tales soluciones son mucho menos convincentes que la simple aceptaci\u00f3n de un n\u00famero preciso de peces. Que se trataba de una comida com\u00fan se puede decir en base a la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas a los disc\u00ed\u00adpulos para que se unieran con \u00e9l en el desayuno (12). La tercera vez (14) relaciona este hecho con las dem\u00e1s apariciones de Jes\u00fas a un grupo de disc\u00ed\u00adpulos; los otros casos est\u00e1n relatados en el cap. 20.<br \/>\n21:15\u201325 Jes\u00fas habla con Pedro y Juan. El triple desaf\u00ed\u00ado a Pedro parece dise\u00f1ado como un paralelo a su triple negaci\u00f3n (15\u201319). Hay diferencias en las palabras usadas en las tres preguntas. En la tercera, el verbo que se traduce amas (fileo) es el mismo que us\u00f3 Pedro en sus respuestas, pero es diferente del que aparece en las primeras dos preguntas (agapao). Sin embargo, en el NTNT Nuevo Testamento estos dos verbos a menudo se usan en forma intercambiable y por lo tanto parece que no debe darse un significado especial a la diferencia de las palabras usadas. Tambi\u00e9n hay diferencias en los tres encargos a Pedro. El primero y tercero usan la palabra apacienta, mientras que el segundo dice pastorea (o \u2020\u0153cuida\u2020\u009d), lo que implica la responsabilidad de atender las ovejas. El primero es dirigido a los corderos; mientras que los otros dos a las ovejas. Estas dife rencias no tienen un significado teol\u00f3gico. La tercera respuesta de Pedro (17) era m\u00e1s fuerte que las otras dos, sin duda provocada por su dolor al ser interrogado tres veces.<br \/>\nEl hecho de que Pedro hab\u00ed\u00ada sido claramente perdonado y se le hab\u00ed\u00adan dado nuevas responsabilidades, que llegaban al apostolado, a pesar de su total negaci\u00f3n del Se\u00f1or, puede dar una esperanza genuina a los cristianos de hoy, cuando sienten que han negado a Jes\u00fas y que eso es imperdonable. El no pide otra cosa que nuestro arrepentimiento y amor.<br \/>\nLa predicci\u00f3n del v. 18 fue reclamada por la tradici\u00f3n como algo que se cumpli\u00f3 en el hecho de que Pedro fue crucificado cabeza abajo. Pero esa tradici\u00f3n no se ha confirmado de manera firme y pue de ser una inferencia de este pasaje. Al decir que Pedro glorificar\u00ed\u00ada a Dios en su muerte, Juan lo ve como siguiendo el ejemplo de Jes\u00fas (19). Algunos piensan que Pedro sigui\u00f3 a Jes\u00fas a lo largo de la costa, pero el hecho de seguir implica algo m\u00e1s radical que eso, o sea no menos que la consagraci\u00f3n a su servicio. La preocupaci\u00f3n de Pedro por Juan y la respuesta de Jes\u00fas que virtualmente le dice que se ocupe de sus propias cosas, parece estar dirigida a corregir un malentendido que circulaba en el tiempo de la publicaci\u00f3n del Evangelio. Si despu\u00e9s de una larga vida Juan segu\u00ed\u00ada a\u00fan en este mundo cuando fue escrito el Evangelio (presumiendo que \u00e9l haya sido el autor) era necesario que se rectificara el rumor de que no iba a morir (23).<br \/>\nLa nota adicional en el v. 24 debe considerarse como una continuaci\u00f3n de los vers\u00ed\u00adculos previos. Lo m\u00e1s natural es pensar que este vers\u00ed\u00adculo est\u00e1 dando por sentado que Juan era el autor. En ese caso, las palabras sabemos que su testimonio es verdadero se\u00f1alan el hecho de que otros estaban prepar\u00e1ndose para afirmar la identidad del disc\u00ed\u00adpulo amado. El vers\u00ed\u00adculo final tiene la intenci\u00f3n de enfatizar el car\u00e1cter selectivo de todo el Evangelio, pero tambi\u00e9n se\u00f1alar que Jes\u00fas es mucho m\u00e1s grande que todo lo que se ha dicho sobre \u00e9l en este libro.<br \/>\nDonald Guthrie<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>el ap\u00f3stol. Su llamamiento, Mat 4:21; Mar 1:19-20; Luk 5:10; enviado con los doce, Mat 10:2; Mar 3:17; reprendido por su esp\u00edritu vengativo, Luk 9:51-56; Jes\u00fas rechaza su petici\u00f3n ego\u00edsta, Mat 20:20-24; Mar 10:35-41; sana y predica en el templo, Act 3:1-4:22. Juan Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico Juan (gr. 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