{"id":2823,"date":"2016-02-04T23:31:54","date_gmt":"2016-02-05T04:31:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jubileo\/"},"modified":"2016-02-04T23:31:54","modified_gmt":"2016-02-05T04:31:54","slug":"jubileo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/jubileo\/","title":{"rendered":"JUBILEO"},"content":{"rendered":"<p>Lev 25:11 a\u00f1o cincuenta os ser\u00e1 j; no sembrar\u00e9is<br \/>\nLev 25:50 har\u00e1 la cuenta con .. hasta el a\u00f1o del j<br \/>\nEze 46:17 ser\u00e1 de \u00e9l hasta el a\u00f1o del j, y volver\u00e1<\/p>\n<hr>\n<p>Jubileo    (heb. y\u00f4b\u00eal, quiz\u00e1 \u00abtorrentoso\u00bb o \u00abruido alegre\u00bb).  El 50\u00c2\u00ba a\u00f1o, al fin de 7 cielos de a\u00f1os sab\u00e1ticos (Lev 25:8, 10), en los que se prohib\u00ed\u00adan sembrar y cosechar (v 11); todos los esclavos hebreos deb\u00ed\u00adan ser liberados (v 10) y la tierra volv\u00ed\u00ada a sus due\u00f1os originales (vs 24-28).  Esta \u00faltima provisi\u00f3n imped\u00ed\u00ada que unas pocas personas ricas crearan un pequeno grupo de terratenientes y una mayor\u00ed\u00ada de personas sin tierra.  La venta de la tierra en realidad ser\u00ed\u00ada s\u00f3lo un alquiler por un tiempo largo.  Sin embargo, una casa en una ciudad amurallada (con excepci\u00f3n de las ciudades de los levitas) estaba exentas de esta provisi\u00f3n; su transferencia era permanente a menos que fuera redimida dentro del a\u00f1o de la venta (Lev 25:29-34).  Existen diferencias de opini\u00f3n acerca de si el a\u00f1o del jubileo coincid\u00ed\u00ada con el 7\u00c2\u00ba a\u00f1o sab\u00e1tico del ciclo (es decir, el a\u00f1o 49\u00c2\u00ba), lo que har\u00ed\u00ada que fuera el \u00aba\u00f1o cincuenta\u00bb por c\u00f3mputo inclusivo, o si era el que segu\u00ed\u00ada despu\u00e9s del a\u00f1o 49\u00c2\u00ba.  En este \u00faltimo caso, habr\u00ed\u00ada 2 a\u00f1os consecutivos sin cosechas.  No hay registros en la Biblia, ni fuera de ella, de que realmente se observara el jubileo; por eso no se puede resolver la duda.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>(heb., yovel, corneta de cuerno de carnero, trompeta). Cada quincuag\u00e9simo a\u00f1o en Israel (Lev\u00ed\u00adtico 25). Tres rasgos distintivos daban su caracter\u00ed\u00adstica esencial a este a\u00f1o. Primeramente, se proclamaba libertad a todo israelita bajo servidumbre de cualquier compatriota. La ley prove\u00ed\u00ada que el precio de los esclavos variara de acuerdo a la proximidad del a\u00f1o de jubileo.<\/p>\n<p>En segundo lugar, todos tendr\u00ed\u00adan que devolver las posesiones de los antepasados a los que tuvieron que venderlas debido a la pobreza. Esto evitaba, entonces, la posibilidad de vender una parcela en perpetuidad. Esta ley se aplicaba a tierras y casas fuera de las ciudades amuralladas y tambi\u00e9n a todas las casas que pertenec\u00ed\u00adan a los levitas ya sea que estuviesen adentro o fuera de las ciudades amuralladas. As\u00ed\u00ad como en el caso del precio de los esclavos, la ley estipulaba que el precio de las propiedades variar\u00ed\u00ada de acuerdo con la proximidad del a\u00f1o de jubileo. El tercer rasgo distintivo de este a\u00f1o era el hecho de que ser\u00ed\u00ada un a\u00f1o de reposo para la tierra. La tierra quedar\u00ed\u00ada sin ser arada, aun si hubiera quedado as\u00ed\u00ad en el a\u00f1o previo al sab\u00e1tico. El pueblo jud\u00ed\u00ado vivir\u00ed\u00ada simplemente de lo que los campos hab\u00ed\u00adan producido durante el sexto a\u00f1o y de lo que creciera espont\u00e1neamente. Es imposible decir si el pueblo jud\u00ed\u00ado verdaderamente guard\u00f3 el a\u00f1o de jubileo alguna vez.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(trompeta).<\/p>\n<p> Ano especial que celebraban cada 50 a\u00f1os, en el que se liberaba a todos los esclavos jud\u00ed\u00ados, se devolv\u00ed\u00adan las tierras a sus duenos originales: (Lev.25). Los Cat\u00f3licos lo celebran cada 25 a 50 a\u00f1os. El \u00faltimo fue al Jubileo 2000<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[484]<br \/>\n Tiempo de conmemoraci\u00f3n jubilosa y alegre de un acontecimiento. La Iglesia cat\u00f3lica, siguiendo el esp\u00ed\u00adritu celebrativo reclamado en el Antiguo Testamento, tambi\u00e9n lo proclama peri\u00f3dicamente. Los israelitas (Lev. 25. 8-10) celebraban un a\u00f1o especial, sin sembrar, sin exigir deudas, liberando esclavos. Era el que segu\u00ed\u00ada a las siete veces siete a\u00f1os, es decir el quincuag\u00e9simo. Desde la Edad Media se sigui\u00f3 en la Iglesia cat\u00f3lica esa costumbre y se proclam\u00f3 cada cierto tiempo un a\u00f1o jubilar para incrementar plegarias, limosnas, peregrinaciones, obras de piedad.<\/p>\n<p>    La Bula \u00abAntiquorum habet\u00bb de Bonifacio VIII en 1300 es el primer documento conocido que habla del jubileo del a\u00f1o 1300 y de los comienzos de cada siglo. Pero luego se redujo a 50 a\u00f1os, a 33 y las normas fueron variando hasta quedar los a\u00f1os jubilares a las m\u00e1s diversas oscilaciones seg\u00fan las preferencias de cada pont\u00ed\u00adfice.<\/p>\n<p>    Ni que decir tiene que esas conmemoraciones son pr\u00e1cticas piadosas. En nada debe entenderse como ritos m\u00e1gicos de perd\u00f3n y liberaci\u00f3n de obligaciones \u00e9ticas o religiosas fundamentales.<\/p>\n<p>    Son simples recuerdos para que los creyentes eleven el coraz\u00f3n a Dios y por eso la Iglesia los conserva en su liturgia y en su actividad pastoral.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Tiempo de gracia<\/p>\n<p>\t\u00abJubileo\u00bb es tiempo de \u00abj\u00fabilo\u00bb, por ser d\u00ed\u00ada o tiempo de gracia del Se\u00f1or. En el Antiguo Testamento, en el a\u00f1o sab\u00e1tico o s\u00e9ptimo s\u00e1bado (Ex 21,2-6; Lv 25,2-5) se dejaba reposar la tierra, dejando sus frutos para toda la comunidad. Pero el a\u00f1o jubilar (Lev 25,8-31) ten\u00ed\u00ada que celebrarse cada cincuenta a\u00f1os, para que la tierra volviera a sus primeros propietarios, como recordando que el verdadero Se\u00f1or de la tierra es Dios. Los a\u00f1os de \u00abjubileo\u00bb se anunciaban a toque de trompa (\u00abjobel\u00bb) hecha de cuerno de carnero.<\/p>\n<p>\tEl tiempo de \u00abjubileo\u00bb era, pues, tiempo de \u00abliberaci\u00f3n\u00bb y de \u00abrescate\u00bb, no s\u00f3lo en cuanto a los bienes materiales, sino tambi\u00e9n en cuanto a la libertad personal, recordando la liberaci\u00f3n de Egipto y la llegada a la tierra prometida, que era propiedad del Se\u00f1or. As\u00ed\u00ad se recuperaba la dignidad e igualdad fundamental de todo miembro del pueblo de Israel. Hab\u00ed\u00ada que fomentar la justicia, de acuerdo con la ley, liberando a los pobres (Sal 71). El ideal de los jubileos se cumplir\u00ed\u00ada en el tiempo mesi\u00e1nico, tiempo de gracia del Se\u00f1or y de paz universal (cfr. Is 11).<\/p>\n<p>\tJes\u00fas personifica el jubileo<\/p>\n<p>\tEn la sinagoga de Nazaret, Jes\u00fas anunci\u00f3 que, con \u00e9l, \u00abungido para anunciar la buena nueva a los pobres\u00bb, se proclamaba \u00abel a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or\u00bb (Lc 4,18-19), cumpli\u00e9ndose la profec\u00ed\u00ada de Isa\u00ed\u00adas (cfr. 61,1-2). \u00abEl jubileo es una caracter\u00ed\u00adstica de la actividad de Jes\u00fas\u00bb (TMA 11). En Jes\u00fas, como Cristo o \u00abMes\u00ed\u00adas\u00bb, tienen cumplimiento todos los jubileos del Antiguo Testamento, porque apuntan a \u00abla plenitud de los tiempos\u00bb (Gal 4,4; cfr. Ef 1,10). Por esto, \u00abtodos los jubileos se refieren a este \u00abtiempo\u00bb y aluden a la misi\u00f3n mesi\u00e1nica de Cristo\u00bb (TMA 11).<\/p>\n<p>\tEl mismo Jes\u00fas personifica de modo permanente \u00abel tiempo\u00bb del jubileo, puesto que, en \u00e9l, Hijo de Dios hecho nuestro hermano, descubrimos que \u00abDios, con la Encarnaci\u00f3n, se ha introducido en la historia del tiempo\u00bb (TMA 9). Toda la historia humana es historia salv\u00ed\u00adfica de modo permanente. En Jes\u00fas, ya podemos recobrar, con creces y de modo permanente, el rostro del primer hombre y reestrenar la gracia bautismal.<\/p>\n<p>\tLa celebraci\u00f3n actual de los jubileos<\/p>\n<p>\tLa Iglesia celebra jubileos ordinarios, especialmente desde el a\u00f1o 1300 (Papa Bonifacio VIII), cada veinticinco a\u00f1os, aparte de otros a\u00f1os santos extraordinarios. El Jubileo es tiempo de \u00abindulgencia\u00bb o perd\u00f3n y salvaci\u00f3n. As\u00ed\u00ad peri\u00f3dicamente se anuncia, con palabras y testimonio, que estamos en el \u00abhoy\u00bb de la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Jes\u00fas. La doctrina social de la Iglesia es una continuaci\u00f3n en el tiempo del anuncio jubilar de Jes\u00fas en Nazaret. De modo especial, al inicio del tercer milenio (a los dos mil a\u00f1os de la Encarnaci\u00f3n), anuncia a todos los hombres \u00abcon fuerza renovada la proclamaci\u00f3n de la verdad Nos ha nacido el Salvador del mundo\u00bb (TMA 38).<\/p>\n<p>Referencias Antiguo Testamento, gozo, historia de salvaci\u00f3n, indulgencia, perd\u00f3n, tercer milenio.<\/p>\n<p>Lectura de documentos EN 81-82; RMi 86, 92; TMA.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada AA.VV., Tertio millennio adveniente. Comentario teol\u00f3gico-pastoral (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1995); (Comit\u00e9 para el Jubileo del a\u00f1o 2000) Jesucristo, Salvador del mundo ( BAC, Madrid, 1996); F. GLIGORA, B. CARTANZARO, Anni Santi. I Iubilei dal 1300 al 2000 (Lib. Edit. Vaticana 1996); J.B. LOBATO, El jubileo en la Sagrada Escritura ( BAC, Madrid, 1997).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>(-> [a\u00f1o] sab\u00e1tico, expiaci\u00f3n). La palabra jubileo deriva presumiblemente de yobel, cuerno de carnero que los sacerdotes hac\u00ed\u00adan sonar al comienzo del a\u00f1o de liberaci\u00f3n y comuni\u00f3n (cf. Lv 25,8-9) en el que Dios ven\u00ed\u00ada a manifestarse como garante de justicia y de restituci\u00f3n econ\u00f3mica para los israelitas.<\/p>\n<p>(1) Origen y sentido. La ley sacerdotal del Jubileo se funda en textos y costumbres anteriores, que aparecen en el C\u00f3digo de la Alianza (Ex 21-23) y en el Deuteronomio (Dt 12-26). Pero s\u00f3lo tras el exilio los nuevos sacerdotes de Jerusal\u00e9n, empe\u00f1ados en recrear la vida israelita en la tierra prometida, hacia finales del siglo VI a.C., transformaron una norma sab\u00e1tica en ley del Jubileo (Lv 25) y la colocaron al final del C\u00f3digo de la Santidad (Lv 17-26). Hab\u00ed\u00ada en aquel tiempo, tras la ca\u00ed\u00adda del dominio babilonio y el principio del dominio persa (del 539 a.C. en adelante), otros grupos sacerdotales y prof\u00e9ticos, tanto en el exilio, como en Palestina, empe\u00f1ados en fundar las condiciones sociales y espirituales, legales y econ\u00f3micas, para la restauraci\u00f3n del pueblo en la tierra prometida. Entre ellos estaba la escuela de Isa\u00ed\u00adas (Segundo Isa\u00ed\u00adas), centrada en la esperanza rnesi\u00e1nica del retomo israelita, y la escuela de Ezequiel (cf. Ez 4CM-8), con su proyecto de recreaci\u00f3n ut\u00f3pica y sacral del pueblo de las doce tribus, que deb\u00ed\u00adan ocupar de nuevo la tierra, en tomo al santuario de Jerusal\u00e9n. Eran tambi\u00e9n influyentes los profetas Ageo y Zacar\u00ed\u00adas y la misma escuela o tradici\u00f3n deuteronomista (Pentateuco*)&#8230; Pues bien, por su fidelidad al pasado y por su realismo ante el futuro, destaca el grupo sacerdotal (llamado a veces P, de Priester, sacerdo te), responsable de gran parte de la codificaci\u00f3n del Pentateuco. Los miembros de este gmpo, que hab\u00ed\u00adan rele\u00ed\u00addo la historia de Israel en claves de pecado y castigo, quisieron trazar para el pueblo un tiempo nuevo de fidelidad a Dios y convivencia humana en la tierra prometida. Eran conscientes de las dificultades de su empe\u00f1o, pues el pueblo se encontraba dividido entre aquellos que hab\u00ed\u00adan quedado en Palestina (actuando de hecho como due\u00f1os de la tierra) y los exiliados de Babilonia, que quer\u00ed\u00adan volver y convertirse nuevamente en propietarios de la tierna. Estos sacerdotes conoc\u00ed\u00adan las tradiciones anteriores (C\u00f3digo de la Alianza y Deuteronomio), pero sab\u00ed\u00adan que ellas no bastaban, pues los tiempos y condiciones hab\u00ed\u00adan cambiado.<\/p>\n<p>(2) Nuevo comienzo. Para restaurar la vida israelita, de manera que el pueblo exiliado pudiera elevarse de sus minas, estos sacerdotes pensaron que se deb\u00ed\u00ada trazar un nuevo comienzo, estableciendo un tiempo de remisi\u00f3n universal o Jubileo, que en principio deb\u00ed\u00ada celebrarse cada siete semanas de a\u00f1os, es decir, al s\u00e9ptimo a\u00f1o sab\u00e1tico (a los 49 o 50 a\u00f1os, seg\u00fan se lea el texto). Las condiciones laborales y sociales in\u00e9ditas y los c\u00f3digos antiguos no estaban pensados para aplicarse tras cincuenta a\u00f1os de mina nacional y exilio, sino en a\u00f1os de relativa continuidad, sobre la tierra nacional. Por eso, la propuesta deb\u00ed\u00ada ser distinta. Por otra parte, los sacerdotes que legislaron sobre el jubileo conoc\u00ed\u00adan las costumbres jur\u00ed\u00addicas de Babilonia, centro cultural del Oriente antiguo, donde se recordaban edictos de remisi\u00f3n (deror), que sol\u00ed\u00adan promulgarse en momentos de fuerte conflictividad social, cuando un rey nuevo quer\u00ed\u00ada imponer su prestigio perdonando las deudas anteriores. En ese contexto se entiende el Gran Jubileo israelita, que, conforme al texto actual (Lv 25), puede y debe cumplirse c\u00ed\u00adclicamente cada 4950 a\u00f1os. Pero, en principio, los legisladores pensaban en un Jubileo \u00fanico, que marcar\u00ed\u00ada la restauraci\u00f3n del pueblo de Dios en Palestina, a la vuelta del exilio. No bastaba una simple Remisi\u00f3n (.Shemitta) o un perd\u00f3n parcial, como el que hab\u00ed\u00ada propuesto Dt 15 (a\u00f1o sab\u00e1tico*), sino que era necesario un Jubileo, iniciado por el toque del cuerno (Yobel), a fin de instaurar un tiempo de reconciliaci\u00f3n o nueva creaci\u00f3n para el con  junto de Israel, desde la perspectiva de los exiliados que vuelven a la tierra de Palestina y quieren recobrar los derechos que sus antepasados hab\u00ed\u00adan tenido sobre ella. Esta ley expresa el ideal de retorno y reconciliaci\u00f3n (posesi\u00f3n igualitaria de la tierra), pero desde la perspectiva de los exiliados que retornan a la tierra de sus antepasados. Ellos quieren que el tiempo de opresi\u00f3n termine, que el exilio acabe y que su historia empiece de nuevo, volviendo a poseer la tierra que antes hab\u00ed\u00adan tenido, tras 49-50 a\u00f1os de alejamiento. Por eso establecen esta ley, que vale para una vez, pero que despu\u00e9s puede y debe aplicarse en intervalos semejantes (simb\u00f3licos y reales), cada vez que empieza una semana de a\u00f1os sab\u00e1ticos. De esa manera proclaman una norma muy peculiar, que quiere detener la dureza de la historia humana (que tiende a la desigualdad econ\u00f3mica, a la posesi\u00f3n ego\u00ed\u00adsta, a la esclavitud mutua), de manera que cada 49-50 vuelvan a repartirse los bienes de la tierra, a fin de que comience otra vez el tiempo original de concordia, el para\u00ed\u00adso de Gn 1-2.<\/p>\n<p>(3) Restauraci\u00f3n m\u00e1s que creaci\u00f3n. La ley de los a\u00f1os sab\u00e1ticos* (descanso de la tierra, perd\u00f3n de las deudas y liberaci\u00f3n de los esclavos) resultaba insuficiente tras la crisis del exilio, que ha durado unas siete semanas de a\u00f1os (los 49-50 que van del 487 al 539 a.C.). Pasado ese tiempo, cumplido el castigo, los israelitas pueden tocar solemnemente el Cuerno (Yobel, Jubileo) de la remisi\u00f3n, que no se llama Shemitta (como en Dt 15), sino Deror, que puede traducirse como Indulto de Libertad, centrada en el Reparto (devoluci\u00f3n) de tierras. Al situarse en ese momento de vuelta del exilio, Lv 25 asume y recrea el ideal de Jos 13-24, que narra el primer reparto de la tierra, cuando los conquistadores de Israel la echaron a suertes entre las familias, clanes y tribus, seg\u00fan una costumbre atestiguada en otros pueblos de Oriente: \u00abDespu\u00e9s contar\u00e1s siete semanas de a\u00f1os, es decir, siete veces siete a\u00f1os, de modo que ser\u00e1n cuarenta y nueve a\u00f1os. Entonces har\u00e1s resonar el Cuerno el d\u00ed\u00ada d\u00e9cimo del mes s\u00e9ptimo. En el d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n [= Kippurim] har\u00e9is resonar el Cuerno por todo vuestro pa\u00ed\u00ads. Santificar\u00e9is el a\u00f1o cincuenta y pregonar\u00e9is en el pa\u00ed\u00ads un Indulto de Libertad [= Deror] para todos sus habitantes. Este se r\u00e1 a\u00f1o de Jubileo (= Yobel): retornar\u00e9is cada uno a su propiedad y cada uno de vosotros volver\u00e1 a su familia&#8230; En este a\u00f1o de Jubileo recobrar\u00e1 cada uno su propiedad\u00bb (Lv 25,8-13). El a\u00f1o jubilar establece as\u00ed\u00ad el tiempo de Gran Retomo y vuelta a la tierra familiar para todos aquellos que la hab\u00ed\u00adan perdido. Por medio de esa ley, los sacerdotes fundan y justifican la necesidad de un nuevo comienzo para los exiliados, que pueden rescatar las tierras de sus antepasados: \u00abVolver\u00e9is cada uno a su Propiedad\u00bb (Lv 25,10.13), cada individuo a su familia, cada familia a su tierra. Este es un ideal de restauraci\u00f3n, m\u00e1s que de recreaci\u00f3n, como el que hallamos, por ejemplo, en los textos en parte paralelos de la tradici\u00f3n de Isa\u00ed\u00adas (cf. Is 61,1-2).<\/p>\n<p>(4) Tierra de Dios, tierra inalienable. El jubileo quiere garantizar el derecho de cada familia a su tierra. Los israelitas no pueden vender la propiedad, sino el uso de la tierra, pues ella ha sido regalada por Dios, como bendici\u00f3n, para cada una de las familias del pueblo (cf. 1 Re 21). \u00abConforme al n\u00famero de a\u00f1os transcurridos despu\u00e9s del jubileo, comprar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo, y conforme al n\u00famero de cosechas anuales, te vender\u00e1 tu pr\u00f3jimo a ti\u00bb (Lv 25,15). Se venden seg\u00fan ley las cosechas o frutos de la tierra, no su propiedad, que permanece vinculada para siempre a la familia. Esta ley protege al peque\u00f1o propietario campesino, impidiendo que los especuladores o afortunados se apoderen para siempre de su tierra. \u00abLa tierra no se vender\u00e1 a perpetuidad, pues m\u00ed\u00ada es la tierra y vosotros sois ante m\u00ed\u00ad extranjeros y hu\u00e9spedes [= gerim y toshbim]. Por eso, en todas vuestras posesiones, dar\u00e9is derecho a rescatar la tierra. Si tu hermano se empobrece y vende algo de su posesi\u00f3n, vendr\u00e1 su pariente [= goel] m\u00e1s cercano y rescatar\u00e1 lo que su hermano haya vendido&#8230; Pero si no consigue lo suficiente para rescatarla, la propiedad quedar\u00e1 en poder del comprador hasta el a\u00f1o del jubileo. Entonces quedar\u00e1 libre en el jubileo y volver\u00e1 a su posesi\u00f3n\u00bb (Lv 25,23-28).<\/p>\n<p>(5) Tierra de Dios, tierra de los pobres. \u00abM\u00ed\u00ada es la tierra&#8230;\u00bb. De esa forma habla Yahv\u00e9, estableciendo un dogma o principio que podr\u00ed\u00adamos hallar en otros pueblos del entorno: muchas sociedades han pensado que la tierra cultivada (y no cultivada) es propiedad de un ser divino que la dona a sus amigos. Por  eso, es sagrada, pertenece a Dios, y, como tal, no puede convertirse en mercanc\u00ed\u00ada: no se puede vender; ella s\u00f3lo se hipoteca o presta por un tiempo, de manera que puede recuperarse o rescatarse siempre. Decir que la tierra es de Dios significa afirmar que ella es un bien universal y que todos, cada clan, cada familia, tiene derecho a la suya, de forma que no se puede comprar ni vender seg\u00fan ley de mercado. Ciertamente, el texto sabe que hay conflictos, pero supone que esos conflictos deben superarse, cuando fuere posible, pero, sobre todo, el a\u00f1o del Jubileo. Mirada as\u00ed\u00ad, la ley del Jubileo define el car\u00e1cter transitorio de las conquistas y cambios econ\u00f3micos, de manera que la tierra pueda volver y vuelva siempre a sus propietarios. Ella, la tierra madre, es signo de Dios: no puede ser manipulada ni vendida. Conforme a la ley de Dt 15 (a\u00f1o sab\u00e1tico*), cada siete a\u00f1os se perdonaban las deudas, quedaban nuevamente libres los esclavos&#8230; Pero esa ley no afectaba en su ra\u00ed\u00adz al dominio de la tierra, de manera que los campesinos, que hab\u00ed\u00adan sido propietarios de ella, no volv\u00ed\u00adan a recuperarla, a no ser por la antigua ley del rescate* o por la nueva del jubileo, que redime y resuelve aquello que no pod\u00ed\u00ada lograrse de otra forma. Esa situaci\u00f3n afectaba a muchos israelitas al final del exilio: hab\u00ed\u00adan perdido las tierras o las ten\u00ed\u00adan en manos de parientes, de manera que s\u00f3lo pod\u00ed\u00adan recuperarla por la ley del Jubileo, que sirve para resolver unos problemas que de otra manera resultaban insolubles. Esta ley del Jubileo ha sido pensada para unas circunstancias muy especiales de opresi\u00f3n y nuevo nacimiento; pero, una vez formulada, sobre la base simb\u00f3lica de siete semanas de a\u00f1os, ella puede convertirse y se convierte en garant\u00ed\u00ada jur\u00ed\u00addica de justicia para el pueblo. Seg\u00fan eso, en momentos graves (seg\u00fan ley, cada 49-50 a\u00f1os) debe instaurarse la experiencia primera del reparto igualitario de las tierras. Este modelo tiene grandes valores, pero tambi\u00e9n grandes l\u00ed\u00admites: \u00bfQu\u00e9 hacer con los pobres\/pobres, que no tienen ni t\u00ed\u00adtulo de propiedad de una tierra, para recuperarla a los 49-50 a\u00f1os? \u00bfQu\u00e9 sucede con los que hab\u00ed\u00adan tenido la tierra durante esos 49 a\u00f1os? \u00bfC\u00f3mo se resuelve el tema cuando los herederos son muchos y la tierra peque\u00f1a, de manera que no puede ya repartirse? La ley de Lv 25 no ha tenido en cuenta estos casos, por eso resulta insuficiente. El Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a (Mt 5-7 y de un modo especial Lc 4,18-19) apelar\u00e1 a un principio m\u00e1s hondo de comunicaci\u00f3n de bienes, superando los t\u00ed\u00adtulos de propiedad y la ley del Jubileo, que termina favoreciendo siempre a un tipo de propietarios en contra de otros. Para que la ley del Jubileo fuera \u00abjusta\u00bb en el sentido de Jes\u00fas deber\u00ed\u00ada abrirse a todos los pobres del mundo y no s\u00f3lo a algunos.<\/p>\n<p>Cf. R. DE VAUX, Instituciones del Antiguo Testamento, Herder, Barcelona 1985; R. NORTH, Sociology ofthe Biblical Jubilee, AnBib 4, Roma 1954; A. TROCME, Je&#8217;sus-Christ et la R\u00e9volution non Violente, Labor et Fides, Ginebra 1961; M. ZAPELLA (ed.), Lc origini degli anni giubilari, Piemme, Casale Monferrato 1998.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>A\u00f1o que segu\u00ed\u00ada a cada ciclo de siete per\u00ed\u00adodos de siete a\u00f1os, contando desde la entrada de Israel en la Tierra Prometida. La palabra hebrea yoh\u00c2\u00b7v\u00e9l (o yo\u00c2\u00b7v\u00e9l) significa \u2020\u0153cuerno de carnero\u2020\u009d, y se refiere al toque del cuerno de carnero durante el a\u00f1o quincuag\u00e9simo para proclamar libertad por toda la tierra. (Le 25:9, 10, nota; v\u00e9ase CUERNO.)<br \/>\nUna vez en la Tierra Prometida, la naci\u00f3n de Israel ten\u00ed\u00ada que contar seis a\u00f1os, durante los cuales la tierra se sembraba, cultivaba y segaba, pero el s\u00e9ptimo a\u00f1o ten\u00ed\u00ada que ser un a\u00f1o sab\u00e1tico, durante el cual la tierra deb\u00ed\u00ada dejarse en barbecho. En el s\u00e9ptimo a\u00f1o no se pod\u00ed\u00ada sembrar ni podar. Ni siquiera se pod\u00ed\u00ada segar lo que crec\u00ed\u00ada de los granos ca\u00ed\u00addos durante la cosecha del a\u00f1o anterior ni recoger las uvas de una vid sin podar. El grano y la fruta que creciesen por s\u00ed\u00ad solos estar\u00ed\u00adan disponibles para el due\u00f1o, sus esclavos, sus trabajadores asalariados, los residentes forasteros y los pobres. Tambi\u00e9n los animales dom\u00e9sticos y las bestias salvajes pod\u00ed\u00adan comer de ello. (Le 25:2-7; Ex 23:10, 11.) Hab\u00ed\u00ada que contar siete per\u00ed\u00adodos de siete a\u00f1os (7 \u00d7 7 = 49), y el a\u00f1o siguiente, el quincuag\u00e9simo, ser\u00ed\u00ada un a\u00f1o de Jubileo.<br \/>\nEl Jubileo ten\u00ed\u00ada las mismas caracter\u00ed\u00adsticas que el a\u00f1o sab\u00e1tico. La tierra recib\u00ed\u00ada de nuevo un descanso completo. Aplicaban las mismas reglas al producto de la tierra. (Le 25:8-12.) Esto significaba que la producci\u00f3n del a\u00f1o cuarenta y ocho de cada ciclo de cincuenta a\u00f1os ser\u00ed\u00ada la principal fuente de alimento para aquel a\u00f1o, para los dos a\u00f1os siguientes y para alg\u00fan tiempo m\u00e1s, hasta la cosecha del a\u00f1o cincuenta y uno, el a\u00f1o despu\u00e9s del Jubileo. Debido a la bendici\u00f3n especial de Jehov\u00e1, en el a\u00f1o sexto se recog\u00ed\u00ada una cosecha suficiente para suministrar alimento a lo largo del a\u00f1o sab\u00e1tico. (Le 25:20-22.) De igual manera, Dios prove\u00ed\u00ada una cosecha abundante y suficiente en el a\u00f1o cuarenta y ocho para abastecer a la naci\u00f3n durante todo el a\u00f1o sab\u00e1tico, el Jubileo que llegaba al a\u00f1o siguiente y hasta la cosecha del pr\u00f3ximo a\u00f1o, siempre y cuando los jud\u00ed\u00ados observasen su Ley.<br \/>\nEl Jubileo era en cierto sentido un a\u00f1o completo de fiesta, un a\u00f1o de libertad. Su observancia demostrar\u00ed\u00ada la fe de Israel en su Dios Jehov\u00e1, y ser\u00ed\u00ada un tiempo de acci\u00f3n de gracias y felicidad por sus provisiones.<br \/>\nEn el d\u00e9cimo d\u00ed\u00ada del s\u00e9ptimo mes (mes de Tisri), el D\u00ed\u00ada de Expiaci\u00f3n, se hac\u00ed\u00ada sonar el cuerno (schoh\u00c2\u00b7f\u00e1r, o scho\u00c2\u00b7f\u00e1r, un cuerno curvo de animal), proclamando libertad por toda la tierra. Esto significaba libertad para los esclavos hebreos, muchos de los cuales se hab\u00ed\u00adan vendido debido a una deuda. Tal liberaci\u00f3n por lo general no llegar\u00ed\u00ada hasta el s\u00e9ptimo a\u00f1o de servidumbre (Ex 21:2), pero el Jubileo daba libertad incluso a los que todav\u00ed\u00ada no hab\u00ed\u00adan servido seis a\u00f1os. Se devolv\u00ed\u00ada toda herencia de tierra que se hubiese vendido, por lo general debido a reveses econ\u00f3micos, y cada hombre volv\u00ed\u00ada a su familia y a su posesi\u00f3n ancestral. Ninguna familia ten\u00ed\u00ada por qu\u00e9 hundirse de forma permanente en la pobreza completa. Toda familia merec\u00ed\u00ada honor y respeto. Incluso aquel que derrochase sus bienes no privar\u00ed\u00ada para siempre de su herencia a su posteridad. Despu\u00e9s de todo, la tierra en realidad era de Jehov\u00e1, y, desde Su punto de vista, los israelitas mismos eran residentes forasteros y pobladores. (Le 25:23, 24.) Si la naci\u00f3n guardaba las leyes de Dios, entonces, como El hab\u00ed\u00ada dicho, \u2020\u0153nadie deber\u00ed\u00ada llegar a ser pobre entre ti\u2020\u009d. (Le 25:8-10, 13; Dt 15:4, 5.)<br \/>\nPor causa de la ley del Jubileo, no se pod\u00ed\u00ada vender a perpetuidad ninguna porci\u00f3n de tierra. Dios dispuso que si un hombre vend\u00ed\u00ada una porci\u00f3n de tierra de su posesi\u00f3n hereditaria, el precio de venta se calculase en armon\u00ed\u00ada con la cantidad de a\u00f1os que quedaban hasta el Jubileo. El mismo procedimiento se aplicaba en el caso de que el due\u00f1o recomprara su porci\u00f3n hereditaria. De hecho, cuando se vend\u00ed\u00ada una parte de la tierra, en realidad solo se ced\u00ed\u00ada el uso de ella, as\u00ed\u00ad como su producto, durante los a\u00f1os que pasasen hasta el a\u00f1o de Jubileo. (Le 25:15, 16, 23-28.) Esto aplicaba a las casas de los poblados que no ten\u00ed\u00adan murallas, a las que se consideraba como campo abierto, pero las casas de las ciudades amuralladas no estaban incluidas en la propiedad que se devolv\u00ed\u00ada en el Jubileo. Las casas de los levitas eran una excepci\u00f3n, ya que sus \u00fanicas posesiones eran las casas y las dehesas alrededor de las ciudades levitas. A ellos se les devolv\u00ed\u00adan sus casas en el Jubileo; las dehesas de las ciudades levitas no se pod\u00ed\u00adan vender. (Le 25:29-34.)<br \/>\nLa maravillosa instituci\u00f3n del a\u00f1o de Jubileo se puede apreciar mejor si se consideran no solo los beneficios que obten\u00ed\u00adan los israelitas individualmente, sino el efecto que ten\u00ed\u00ada en la naci\u00f3n en conjunto. Cuando se observaba debidamente el Jubileo, en ese a\u00f1o la naci\u00f3n quedaba restaurada por completo a la debida condici\u00f3n teocr\u00e1tica que Dios se propuso y estableci\u00f3 en un principio. El gobierno ten\u00ed\u00ada una base s\u00f3lida. La econom\u00ed\u00ada nacional siempre permanecer\u00ed\u00ada estable y la naci\u00f3n no tendr\u00ed\u00ada deudas pesadas. (Dt 15:6.) El Jubileo proporcionaba una norma estable para los valores de la tierra y tambi\u00e9n imped\u00ed\u00ada una gran deuda interna, con la consiguiente falsa prosperidad, que ocasionar\u00ed\u00ada inflaci\u00f3n, deflaci\u00f3n y depresi\u00f3n comercial.<br \/>\nLa observancia rigurosa de la ley del Jubileo impedir\u00ed\u00ada que la naci\u00f3n cayera en la triste condici\u00f3n que observamos actualmente en muchos pa\u00ed\u00adses, en los que pr\u00e1cticamente priman dos clases de personas: las extremadamente pobres y las muy adineradas. Estos beneficios para el individuo fortalec\u00ed\u00adan la naci\u00f3n, pues nadie se ver\u00ed\u00ada desvalido y aplastado por la falta de productividad debido a una mala situaci\u00f3n econ\u00f3mica, sino que todos podr\u00ed\u00adan contribuir con sus talentos y habilidades para el bien de la naci\u00f3n. Gracias a las bendiciones de Jehov\u00e1 sobre las cosechas y a la educaci\u00f3n que se proporcionaba, mientras Israel fuese obediente, disfrutar\u00ed\u00ada del gobierno y la prosperidad perfectos que solo una verdadera teocracia podr\u00ed\u00ada lograr. (Isa 33:22.)<br \/>\nEn los a\u00f1os sab\u00e1ticos se le\u00ed\u00ada la Ley al pueblo, en especial durante la fiesta de las caba\u00f1as o de la recolecci\u00f3n. (Dt 31:10-12.) De ese modo se les ayudaba a acercarse m\u00e1s a Jehov\u00e1 y a mantener la libertad que el Jubileo les otorgaba. Jehov\u00e1 advirti\u00f3 a los israelitas que sufrir\u00ed\u00adan calamidad si eran desobedientes y repetidamente pasaban por alto sus leyes, entre las que se contaban la observancia de los a\u00f1os sab\u00e1ticos y de Jubileo. (Le 26:27-45.)<br \/>\nEmpezando a contar los a\u00f1os cuando los israelitas entraron en la Tierra Prometida, su primer a\u00f1o de Jubileo empez\u00f3 en Tisri de 1424 a. E.C. (Le 25:2-4, 8-10.) Desde la entrada en la Tierra Prometida, en 1473 a. E.C., hasta la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n, en 607 a. E.C., los israelitas estaban obligados a celebrar diecisiete Jubileos. Pero es triste observar en su historia que no apreciaron el tener a Jehov\u00e1 como Rey. Con el tiempo violaron sus mandamientos, incluidas las leyes en cuanto al s\u00e1bado, y perdieron las bendiciones que El ten\u00ed\u00ada preparadas para ellos. Debido a su comportamiento, el nombre de Dios se vituper\u00f3 ante las naciones del mundo y no pudieron gozar de la excelencia de su gobierno teocr\u00e1tico. (2Cr 36:20, 21.)<\/p>\n<p>Significado simb\u00f3lico. En las Escrituras Griegas Cristianas se hace referencia a un significado simb\u00f3lico del Jubileo. Jesucristo dijo que vino a \u2020\u0153predicar una liberaci\u00f3n a los cautivos\u2020\u009d. (Lu 4:16-18.) M\u00e1s tarde dijo con respecto a la liberaci\u00f3n de la esclavitud al pecado: \u2020\u0153Si el Hijo los liberta, ser\u00e1n realmente libres\u2020\u009d. (Jn 8:36.) Como a los cristianos ungidos por esp\u00ed\u00adritu se les declar\u00f3 justos para la vida y se les engendr\u00f3 como hijos de Dios a partir del Pentecost\u00e9s de 33 E.C., el ap\u00f3stol Pablo pudo escribir m\u00e1s tarde: \u2020\u0153La ley de ese esp\u00ed\u00adritu que da vida en uni\u00f3n con Cristo Jes\u00fas te ha libertado de la ley del pecado y de la muerte\u2020\u009d. (Ro 8:2.) Durante el reinado de mil a\u00f1os de Cristo, otros tambi\u00e9n \u2020\u02dcser\u00e1n libertados de la esclavitud a la corrupci\u00f3n\u2020\u2122 y, despu\u00e9s de haberse mostrado leales bajo prueba, \u2020\u02dctendr\u00e1n la gloriosa libertad de los hijos de Dios\u2020\u2122. (Ro 8:19-21.) Ser\u00e1n libertados del pecado heredado y de la muerte a la que este conduce. La custodia de la misma Tierra se devolver\u00e1 a los verdaderos adoradores, para que la cuiden en armon\u00ed\u00ada con el prop\u00f3sito original de Jehov\u00e1 para la humanidad. (Rev 21:4; G\u00e9 1:28; Isa 65:21-25.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lev 25:11 a\u00f1o cincuenta os ser\u00e1 j; no sembrar\u00e9is Lev 25:50 har\u00e1 la cuenta con .. hasta el a\u00f1o del j Eze 46:17 ser\u00e1 de \u00e9l hasta el a\u00f1o del j, y volver\u00e1 Jubileo (heb. y\u00f4b\u00eal, quiz\u00e1 \u00abtorrentoso\u00bb o \u00abruido alegre\u00bb). 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