{"id":2827,"date":"2016-02-04T23:32:04","date_gmt":"2016-02-05T04:32:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/judit\/"},"modified":"2016-02-04T23:32:04","modified_gmt":"2016-02-05T04:32:04","slug":"judit","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/judit\/","title":{"rendered":"JUDIT"},"content":{"rendered":"<p>Judit    (heb. Yeh\u00fbd\u00ee, \u00abjud\u00ed\u00ada\u00bb o \u00abla alabada\u00bb [forma Femenina de Yeh\u00fbd\u00e2h, Jud\u00e1).  Hija de Beeri el heteo y una de las esposas de Esa\u00fa (Gen 26:34).  Jueces.  V\u00e9ase Juez.  Jueces, Libro de los.  Compilaci\u00f3n de la historia del pueblo hebreo desde la muerte de Josu\u00e9 (1375 a.C.) hasta el establecimiento de la monarqu\u00ed\u00ada (1050 a.C.), un per\u00ed\u00adodo de aproximadamente 300 a\u00f1os.  El libro recibe su t\u00ed\u00adtulo del nombre con que se conocieron a los hombres designados por Dios para gobernar Israel en ese per\u00ed\u00adodo (Jdg 3:15; 4:6; 6:12; etc.).  El cargo de juez concentraba la autoridad civil y militar, pero el libro enfatiza principalmente la conducci\u00f3n de la milicia para liberar a Israel de la opresi\u00f3n extranjera.  Como sus haza\u00f1as eran mayormente guerreras, el t\u00e9rmino \u00abcaudillo\u00bb describir\u00ed\u00ada m\u00e1s exactamente su funci\u00f3n.  La necesidad de esos l\u00ed\u00adderes surgi\u00f3 por causa de la apostas\u00ed\u00ada, la anarqu\u00ed\u00ada y la opresi\u00f3n extranjera.  Los jueces m\u00e1s ilustres -como Gede\u00f3n, D\u00e9bora y Sans\u00f3n- llegaron a ser h\u00e9roes nacionales por esto, el registro del libro de Jueces es mayormente de operaciones militares.  I. Autor y Ambientaci\u00f3n.  La antigua tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada afirma que Samuel fue el autor del libro (Talmud Babil\u00f3nico, Baba Bathra 14b, 15a).  La expresi\u00f3n repetida: \u00abEn aquellos d\u00ed\u00adas no hab\u00ed\u00ada rey en Israel\u00bb (Jdg 17:6), indica que el libro fue escrito despu\u00e9s que se estableci\u00f3 la monarqu\u00ed\u00ada bajo Sa\u00fal.  Sin embargo, deber\u00ed\u00ada fecharse antes de la victoria de David sobre los jebuseos y la torna de Jerusal\u00e9n a comienzos de su reinado (2Sa 5:6-9; cf Jdg 19:10, 11).  La ocupaci\u00f3n de Cana\u00e1n por los hebreos fue un proceso gradual (Jdg 2:3).  La conquista preliminar, que se complet\u00f3 en 6 o 7 a\u00f1os despu\u00e9s del cruce del Jord\u00e1n, proporcion\u00f3 espacio suficiente para proveer hogares permanentes para todos y tierra para las diferentes tribus (Jos 11:16, 23).  Pero a\u00fan despu\u00e9s que \u00abJosu\u00e9 [tom\u00f3] toda la tierra\u00bb, le dijo al pueblo: \u00abQueda a\u00fan mucha tierra por poseer\u00bb (13:1).  Al principio, los hebreos ocuparon mayormente la regi\u00f3n monta\u00f1osa del centro del pa\u00ed\u00ads, mientras que las tribus cananeas siguieron viviendo en los valles y las llanuras.  \u00abY sirvi\u00f3 Israel a Jehov\u00e1 todo el tiempo de Josu\u00e9, y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josu\u00e9\u00bb (Jos 24:31), pero despu\u00e9s que pas\u00f3 la generaci\u00f3n que hab\u00ed\u00ada presenciado el poder de Dios en el cruce del Jord\u00e1n y la conquista preliminar de la tierra, el pueblo adopt\u00f3 las costumbres y pr\u00e1cticas religiosas de los cananeos.  La apostas\u00ed\u00ada creciente fue acompa\u00f1ada por el deterioro de la vida social, civil y militar, hasta el punto que fueron incapaces de defenderse de las tribus cananeas que los rodeaban y, mucho menos, extender sus conquistas.  Sin un gobierno central permanente, y de no ser por la conducci\u00f3n de los jueces que se levantaban de tiempo en tiempo, \u00abcada uno hac\u00ed\u00ada lo que bien le parec\u00ed\u00ada\u00bb (Jdg 17:6; 21:25; etc.).  De modo que las tribus, separadas como estaban unas de otras por pueblos cananeos fortificados, estaban muy expuestas a los ataques, y s\u00f3lo con dificultad pod\u00ed\u00adan unir sus fuerzas para aferrarse a la tierra que ya hab\u00ed\u00adan quitado a la poblaci\u00f3n 683 local hostil.  La gran lecci\u00f3n del libro es que el  pecado y la apostas\u00ed\u00ada dan como resultado el retiro de la mano protectora de Dios, pero que el verdadero arrepentimiento trae liberaci\u00f3n y la justicia exalta a la naci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>la Jud\u00ed\u00ada. Libro del Antiguo Testamento, deuterocan\u00f3nico, que no es admitido como inspirado en la Biblia hebrea como tampoco en la protestante. La Iglesia cat\u00f3lica lo admiti\u00f3 en el canon oficial a partir del S\u00ed\u00adnodo romano del a\u00f1o 382; y la Iglesia de Oriente, desde el Concilio de Constantinopla, en el a\u00f1o 692. El original hebreo del libro de J. se perdi\u00f3 y \u00fanicamente se conocen de \u00e9l las versiones griegas. Fue redactado en Palestina, a mediados del siglo II a. C., en plena ebullici\u00f3n nacionalista jud\u00ed\u00ada en tiempos de la rebeli\u00f3n macabea contra los sel\u00e9ucidas helenizantes. J. es una obra de autor an\u00f3nimo, escrito con intenci\u00f3n  did\u00e1ctica, en la cual una mujer, que representa la causa de Dios y, por tanto, de la naci\u00f3n, triunfa sobre los enemigos de Dios y del pueblo, las fuerzas del mal representadas por el rey Nabucodonosor y su general Holofernes, gracias a su piedad, a la observancia estricta de la Ley y de los mandamientos de Dios. Es una ficci\u00f3n literaria, raz\u00f3n por la cual el autor se toma una serie de libertades, la historia aparece distorsionada lo mismo que la geograf\u00ed\u00ada, de suerte que el autor quiere que el lector se concentre \u00fanicamente en el drama y en la ense\u00f1anza que se sigue de \u00e9l.<\/p>\n<p>Por ejemplo  la narraci\u00f3n la sit\u00faa el autor en \u00e9poca de Nabucodonosor,  rey asirio en la ciudad de N\u00ed\u00adnive, 1, 1, cuando \u00e9ste fue soberano de Babilonia, 604-652 a. C., adem\u00e1s de que N\u00ed\u00adnive fue destruida por Nabopolasar, el padre de este rey, en el a\u00f1o 612 a. C. Los mismos nombres geogr\u00e1ficos del libro son invenci\u00f3n del autor, no se pueden identificar, incluida la misma ciudad de Betulia, centro en el que se desarrolla la parte principal de la narraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El libro de J. cuenta la historia de la victoria del peque\u00f1o pueblo jud\u00ed\u00ado  sobre un enemigo fuerte y peligroso, gracias a la acci\u00f3n valiente de una viuda, J. El rey Nabucodonosor quiere extender su poder al mundo entero,  destruir toda religi\u00f3n que no sea el culto al rey, para lo cual env\u00ed\u00ada a su general Holofernes, quien le pone cerco a Betulia, cortando los suministros de agua de la poblaci\u00f3n que est\u00e1 a punto de sucumbir y entregarse. Aqu\u00ed\u00ad aparece J., la bella y piadosa viuda, quien les enrostra a los jefes y habitantes de Betulia su desconfianza en Dios. Tras orar y embellecerse, va al campamento de Holofernes, a cuya presencia se hace llevar. Ante el general, J. emplea sus hermosos atributos y su habilidad para seducir y enga\u00f1ar al militar, dici\u00e9ndole que le ense\u00f1ar\u00e1 el camino para que se adue\u00f1e de todo el pa\u00ed\u00ads. El general le brinda un banquete a la viuda, y, ya borracho el militar, a solas con J. en la tienda, \u00e9sta lo decapita. Enterados los asirios del hecho, entran en p\u00e1nico, abandonan el campamento, y el pueblo jud\u00ed\u00ado saquea el campamento. J., entonces, se convierte en un s\u00ed\u00admbolo de la resistencia y de la liberaci\u00f3n de la naci\u00f3n jud\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(jud\u00ed\u00ada).<\/p>\n<p> 1- Esposa de Esa\u00fa, Gen 26:34.<\/p>\n<p> 2- Hero\u00ed\u00adna del \u00abLibro de Judit\u00bb: Consigui\u00f3 la victoria de su pueblo cortando la cabeza del general enemigo Holofernes.<\/p>\n<p> El \u00abCanto de Judit\u00bb, del cap.16, tiene algunos parecidos con el \u00abCanto del Magnificat\u00bb de la Virgen Mar\u00ed\u00ada, de Luc 1:46-56. Judit aplast\u00f3 la cabeza del enemigo: (Jud 13:18), la Virgen Mar\u00ed\u00ada aplast\u00f3 la cabeza de Satan\u00e1s: (Gen 3:15, Ap.12).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>(La jud\u00ed\u00ada). Una de las mujeres heteas que tom\u00f3 Esa\u00fa, que \u2020\u0153fueron amargura de esp\u00ed\u00adritu para Isaac y Rebeca\u2020\u009d (Gen 26:34). Su nombre es el femenino de \u2020\u0153Jud\u00e1\u2020\u009d.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG LIBR MUJE MUAT<\/p>\n<p>vet, (hebreo, \u00abjud\u00ed\u00ada, la alabada\u00bb). (a) Una de las esposas de Esa\u00fa (Gn. 26:34), llamada tambi\u00e9n Aholibama (\u00abmi tienda del lugar alto\u00bb) (Gn. 26:2). (b) Es tambi\u00e9n el nombre de la hero\u00ed\u00adna del libro ap\u00f3crifo que lleva su nombre, escrito entre el siglo V y II a.C.; est\u00e1 en la versi\u00f3n de los LXX, pero no en el canon hebreo de las Escrituras.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>En el comienzo de la historia de Israel se elevan, adem\u00e1s de las matriarcas (Sara, Rebeca, Raquel), unas mujeres activas y emprendedoras (Rajab*, Yael*, D\u00e9bora*). Tambi\u00e9n en los tiempos finales de la Biblia israelita aparecen otras como Ester* y Judit. El autor de la historia de Judit, libro que no ha sido incluido en la Biblia hebrea, sino s\u00f3lo en la edici\u00f3n griega de los LXX y en la traducciones cat\u00f3licas, vive en los tiempos de gran crisis pol\u00ed\u00adtico-religiosa de la naci\u00f3n (siglo II a.C.), que \u00e9l interpreta como lucha universal de Nabucodonosor y Holofernes (el gran imperio) en contra todos los pueblos de la tierra, entre los cuales se encuentran los jud\u00ed\u00ados. Por eso, este relato pone enjuego la estabilidad y sentido de la historia entera y puede entenderse como una inversi\u00f3n (y confirmaci\u00f3n) del relato de la creaci\u00f3n (escatolog\u00ed\u00ada y protolog\u00ed\u00ada se vinculan), pues, en nombre de Dios, Judit decapita al monstruo del caos.<\/p>\n<p>(1) Judit, la mujer. Parece que la obra de Dios va a pervertirse, triunfando en su lugar el rey perverso (Nabucodonosor) y su general Holofernes. Es como si el mundo entero amenazara ruina. En esta situaci\u00f3n, all\u00ed\u00ad donde los restantes pa\u00ed\u00adses han cedido y todos los reinos de la tierra se han postrado ante el falso dios de la guerra y del imperio antidivino, se mantienen los jud\u00ed\u00ados, peque\u00f1a comunidad de monta\u00f1eses, representantes de la verdadera humanidad, portadores de una salvaci\u00f3n distinta. Pero tambi\u00e9n ellos se encuentran a punto de rendirse. No se pueden defender en plano militar; deciden someterse al triunfador guerrero, con lo que esa sumisi\u00f3n implica de aceptaci\u00f3n del dios perverso (idolatr\u00ed\u00ada pol\u00ed\u00adtica de Nabucodonosor, avalada por la fuerza militar de Holofernes). En esa circunstancia, cuando todo se encuentra perdido, emerge Judit, la jud\u00ed\u00ada, protagonista de esta novela (ficci\u00f3n ut\u00f3pica) de esperanza nacional (cf. Jdt 1-7). Ella ser\u00e1 signo de gracia de Dios (de su existencia salvadora) para el pueblo elegido y, de una forma m\u00e1s extensa, para el conjunto de la humanidad (que podr\u00e1 librarse de esa forma de Holofernes). Su figura tiene ciertas semejanzas con Yael*. Pero Judit no puede ser una extranjera aliada, sino que ha de ser aut\u00e9ntica jud\u00ed\u00ada, encarnaci\u00f3n limpia del m\u00e1s limpio y antiguo pueblo de la alianza; por eso el texto empieza presentando su genealog\u00ed\u00ada, a partir de Sime\u00f3n*, patriarca violento y vengador de la honra de su estirpe (Jdt 8,1; 9,2). Tampoco puede ser casada (su marido no le habr\u00ed\u00ada permitido actuar de forma independiente, arriesgando su honor), ni soltera o virgen no casada (seguir\u00ed\u00ada sometida a su padre). Para hacer lo que hace, ella ha de ser viuda independiente y rica (8,23). Es, sin duda, viuda bella y deseable (s\u00f3lo as\u00ed\u00ad puede atraer a Holofernes, guerrero hambriento de mujeres). Tiene que ser y es, al mismo tiempo, muy piadosa (8,4-8). Esta es la situaci\u00f3n ideal de una mujer independiente para el judaismo naciente: una viuda rica, independiente y hermosa. No se cumple en ella la ley del levirato* (cf. Dt 25,5-10); ning\u00fan hermano del difunto la requiere como esposa para sembrar recuerdo o descendencia. Ella tampoco busca nuevo matrimonio: por encima del marido y de los hijos quiere su propia independencia, poni\u00e9ndola al servicio del pueblo israelita. La viudez es para ella un celibato activo, libertad para la seducci\u00f3n y la muerte (y tambi\u00e9n para la vida). Yael actuaba como independiente (recib\u00ed\u00ada en su tienda a quien quisiera, sin contar con su marido, si lo hubiere). Tambi\u00e9n Judit act\u00faa con independencia, en nombre del pueblo israelita, atrayendo sexualmente y matando al perverso Holofernes.<\/p>\n<p>(2) Libro de Judit. La trama. El libro de Judit es casi una trama de intrigas y aventura. Lo que en Yael era insinuaci\u00f3n (al lector no se le cuenta su relaci\u00f3n \u00ed\u00adntima con Sisara) se vuelve en Judit relato detallado de seducci\u00f3n mortal, sin que haya relaciones sexuales entre la jud\u00ed\u00ada y el pagano (Jdt 10-12). Es evidente que ella, buena israelita, pura en su comida, limpia en su cuerpo de viuda, no puede compartir la misma mesa de Holofernes, ni acostarse en su cama, porque se lo impide la misma ley sagrada de su pueblo. Pero le puede atraer, enga\u00f1ar, emborrachar y matar, en novela ejemplar donde los elementos dram\u00e1ticos acent\u00faan la moralidad jud\u00ed\u00ada de la hero\u00ed\u00adna y destacan la torpeza funesta del adversario. De esa forma, en intriga vengadora, Judit mata y deg\u00fcella en la intimidad de una tienda preparada para el  amor (de nuevo como Yael) al general opresor, mientras vigilan in\u00fatiles los guardas y duermen los soldados. De esa forma, ella aparece como nuevo David* (que derrota y decapita a Goliat) y como verdadero Macabeo* (Judas, que decapita a Nicanor, general perverso). Ella pertenece, seg\u00fan eso, al arquetipo israelita, como luchadora escatol\u00f3gica que derrota y corta la cabeza al representante del mal sobre la tierra. Realizada su tarea mortal, llevando en su zurr\u00f3n la cabeza enemiga, sale de la tienda, con la excusa de cumplir sus ritos religiosos, atraviesa las l\u00ed\u00adneas de frontera y entra en la ciudad jud\u00ed\u00ada, con el trofeo cortado de Holofernes (cf. Jdt 10-13). Donde han fallado los soldados (y sacerdotes) triunfa ella, encarnaci\u00f3n femenina del pueblo israelita que recibe la ayuda de Dios y perdura a trav\u00e9s de esta guerra supramilitar, venciendo con la ayuda de Dios a los enemigos del pueblo. L\u00f3gicamente, la victoria se traduce en canto, en palabra de bendici\u00f3n que entona Oz\u00ed\u00adas, jefe de Betulia, que enaltece a Judit con palabras que anuncian las de Lc 1,42: \u00abBendita Judit entre todas las mujeres y bendito el Se\u00f1or Dios\u00bb (Jdt 13,18). Dios y Judit se vinculan en una acci\u00f3n salvadora. Dios se ha manifestado como fuente de bendici\u00f3n por Judit. Ella es bendecida como mujer, pues como tal ha realizado su obra militar, poniendo al servicio de la victoria de Dios (del pueblo israelita) sus armas femeninas de seducci\u00f3n y enga\u00f1o. All\u00ed\u00ad donde fracasan los ej\u00e9rcitos de Israel, all\u00ed\u00ad donde magistrados y cl\u00e9rigos estaban a punto de rendirse, ha realizado ella su gesta, matando al enemigo del pueblo. Por eso es gloria de Jerusal\u00e9n, honor de Israel, orgullo de nuestra raza (15,5), encarnaci\u00f3n del pueblo israelita.<\/p>\n<p>(3) Judit, la oraci\u00f3n al Dios de la venganza. Es s\u00f3lo una pobre mujer que tiene que enfrentarse al poder absoluto. No tiene m\u00e1s ayuda que Dios, a quien eleva su oraci\u00f3n (Jdt 9,2-14), de la que escogemos algunos pasajes: \u00abSe\u00f1or Dios de mi padre Sime\u00f3n a quien pusiste en su mano la espada, para vengar a los extranjeros que violaron la matriz de una virgen para mancharla. \u00c2\u00a1Oh Dios, Dios m\u00ed\u00ado, escucha tambi\u00e9n a esta viuda! T\u00fa dispones lo de ahora y lo que va a venir&#8230; \u00c2\u00a1Dios eterno&#8230;! Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1n los asirios, crecidos en su fuerza, orgullosos por sus caballos y jinetes, ufanos con el vigor de su infanter\u00ed\u00ada, confiados en sus escudos, lanzas, arcos y hondas; no reconocen que t\u00fa eres el Se\u00f1or que pones fin a las guerras. Tu nombre es el Se\u00f1or: destruye su poder\u00ed\u00ado con tu fuerza, aplasta con tu c\u00f3lera su dominio. Porque han decidido profanar tu santuario, manchar el tabern\u00e1culo, donde mora tu nombre glorioso, echar abajo con la espada los cuernos de tu altar. Aplasta por la seducci\u00f3n de mis labios al esclavo con el se\u00f1or y al se\u00f1or con su criado; quebranta su altivez por mano de una mujer&#8230; S\u00ed\u00ad, s\u00ed\u00ad, oh Dios de mi padre y due\u00f1o de la heredad de Israel. Haz que mi palabra y enga\u00f1o sean lesi\u00f3n y herida para aquellos que han tramado planes crueles contra tu alianza, tu Santa Morada, el monte Si\u00f3n y la Casa que ocupan tus hijos. Haz que todo tu pueblo y todas las tribus conozcan y sepan que t\u00fa eres el \u00fanico Dios, Dios de toda fuerza y poder, y que no hay nadie que proteja a la raza de Israel fuera de ti\u00bb (Jdt 9,2-14). (a) El Dios de mi padre Sime\u00f3n. Judit podr\u00ed\u00ada acudir a otros testigos y ejemplos: Fin\u00e9s, con su acci\u00f3n de celoso al servicio del yahvismo, los hebreos cautivados en Egipto (cf. Nm 25,7-11 y a Ex 2,23). Pero su inspiraci\u00f3n fundamental proviene de Gn 34, donde aparece Dina, mujer israelita, amenazada como ella, pero vengada por Sime\u00f3n. Por eso, ella quiere ser un nuevo Sime\u00f3n (su antepasado y patrono: cf. Jdt 8,1) y por eso pide la ayuda de Dios para enga\u00f1ar y destruir a los contrarios, como hizo su antepasado en otro tiempo: \u00abDos de los hijos de Jacob, Sime\u00f3n y Lev\u00ed\u00ad, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada, y vinieron contra la ciudad, que estaba desprevenida, y mataron a todo var\u00f3n. Y a Hamor y a Siquem su hijo los mataron a filo de espada; y tomaron a Dina de casa de Siquem, y se fueron\u00bb (Gn 34,25-26). El Dios de Sime\u00f3n ayudar\u00e1 a Judit como Se\u00f1or celoso que protege el honor de su pueblo (de Dina, del conjunto de Israel), (b) El Dios de la venganza. Los asirios, enemigos de Israel, son para Judit el \u00ed\u00addolo supremo, signo del hombre que se eleva contra Dios y de esa forma oprime a los restantes hombres y mujeres, en este caso a los israelitas. Los asirios se colocan en el lugar de Dios y quieren destruir su santuario\/tabern\u00e1culo\/altar, tres  signos privilegiados de su Presencia en Israel. Pues bien, en contra de ellos se eleva el verdadero Dios de Si\u00f3n, que es el Se\u00f1or, Kyrios de la historia, el Dios vencedor de toda guerra santa. Al orar a ese Dios y realizar su obra (matar a Holofernes), Judit viene a presentarse como mediadora de su obra. Ella es la encarnaci\u00f3n del pueblo jud\u00ed\u00ado: una mujer d\u00e9bil, una simple viuda (Jdt 9,9); pero cuenta con la protecci\u00f3n de Dios y de esa forma, sin espada ni ej\u00e9rcito, ha vencido a los enemigos de Dios, que son los opresores de su pueblo.<\/p>\n<p>Cf. A. LACOQUE, Subversives ou un Pentateuqne de femmes, Cerf, Par\u00ed\u00ads 1992, 45-62; C. A. MOORE, Judith, Doubleday, Nueva York 1985; G. W. E. NICKELSBURG, Jewisli Literature Between the Bible and the Mishnah, SCM, Londres 1981, 105-109; J. V\u00ed\u008dLCHEZ, Tob\u00ed\u00adas y Jndit, Verbo Divino, Estella 2000.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Es la protagonista de un libro que s\u00f3lo se nos ha conservado en lengua griega y ha sido acogido en el canon cat\u00f3lico. En una \u00e9poca de grave crisis pol\u00ed\u00adtica, motivada por la invasi\u00f3n del ej\u00e9rcito asirio, la agraciada viuda Judit consigue acabar con su habilidad el asedio al que estaba sometida la ciudad de Betulia por obra del ej\u00e9rcito enemigo capitaneado por el general Holofernes. Se nos presenta a Judit como una devota jud\u00ed\u00ada, fiel a la ley; es precisamente su fe inquebrantable en la asistencia divina la que le inspira \u00e1nimos para proponer un plan y ofrecerse ella misma a resolver el conflicto en el momento m\u00e1s crucial de la crisis.<\/p>\n<p>Se dirige con su esclava al campamento de los enemigos y consigue con sus gracias abrir brecha en el coraz\u00f3n del general enemigo. Al final de un banquete, cuando va se han retirado todos para dejar solos a Holofernes y a la be1la extranjera, Judit, aprovech\u00e1ndose de la embriaguez del enemigo, toma su cimitarra y le corta la cabeza, que se lleva luego a la ciudad.<\/p>\n<p>El relato, aunque se presenta como una exposici\u00f3n hist\u00f3rica, plagado de fechas, de nombres de personajes y de localidades, y sobre todo constituido sobre una trama cre\u00ed\u00adble, es sin embargo una composici\u00f3n fant\u00e1stica con una finalidad edificante. Ya en 1,1 encontramos dos de las inexactitudes m\u00e1s palpables del libro: se llama a Nabucodonosor rey de Asiria, a pesar de que fue rey de Babilonia y &#8211; de que N\u00ed\u00adnive no exist\u00ed\u00ada ya en la \u00e9poca de Nabucodonosor, puesto que hab\u00ed\u00ada sido destruida el 612 a.C. (siete u ocho a\u00f1os antes de que este rey &#8211; subiera al trono).<\/p>\n<p>Pero este hecho no excluye que el autor tuviera en la mente -unos hechos hist\u00f3ricos que pudieron ofrecer el material narrativo de su relato y que permiten hacerlo veros\u00ed\u00admil. Las actuaciones hist\u00f3ricas a las que apelan en general los autores para buscar una base hist\u00f3rica a la narraci\u00f3n son la revuelta de los magos del 522 a.C., durante la cual Aracas, un usurpador que se hac\u00ed\u00ada pasar por Nabucodonosor, parece ser que emprendi\u00f3 una acci\u00f3n militar contra Siria y Egipto, o bien una de las campa\u00f1as de Artajerjes III Oco contra Fenicia y &#8211; Egipto por el 350 a.C, De todas formas, el narrador no debi\u00f3 tener a su disposici\u00f3n nada m\u00e1s que una informaci\u00f3n confusa sobre estos hechos y quiz\u00e1s una lista de los territorios y de las ciudades que se vieron envueltas en aquella calamidad.<\/p>\n<p>Respecto al g\u00e9nero literario se han avanzado varias hip\u00f3tesis: novela hist\u00f3rica, relato popular, novela, escrito edificante, alegor\u00ed\u00ada, apocalipsis. Sin entrar en discusiones sobre las diversas propuestas, creemos que se puede ver en Judit una novela de evidente cariz teol\u00f3gico, en la que los diversos personajes adquieren el car\u00e1cter de \u00abtipos\u00bb: por una parte los enemigos de Yahveh (capitaneados por Nabucodonosor que se arroga prerrogativas divinas), por otra el Israel fiel (que encuentra su s\u00ed\u00admbolo en Judit, la viuda d\u00e9bil y devota que con su confianza en Dios derrota al enemigo). En el fondo se puede ver la historia del Exodo, rele\u00ed\u00adda y reinterpretada: lo mismo que en otros tiempos Dios derrot\u00f3 al fara\u00f3n y a su ej\u00e9rcito por manos de Mois\u00e9s, as\u00ed\u00ad ahora derriba el poder de Nabucodonosor por manos de Judit. En el centro del mensaje teol\u00f3gico est\u00e1 la voluntad de demostrar que la fidelidad de Dios permite al pueblo experimentar la liberaci\u00f3n de Yahveh incluso en medio de las circunstancias m\u00e1s adversas.<\/p>\n<p>La composici\u00f3n de la obra se remonta probablemente a la segunda mitad del siglo 11 a.C.; el autor ser\u00ed\u00ada un jud\u00ed\u00ado de Palestina, quiz\u00e1s un exponente del primitivo movimiento fariseo.<\/p>\n<p>No hay que excluir, sin embargo, la hip\u00f3tesis de los que piensan que se escribi\u00f3 durante la sublevaci\u00f3n de los Macabeos, como incitaci\u00f3n a la resistencia y a la lucha pol\u00ed\u00adtico-religiosa contra la opresi\u00f3n de los sel\u00e9ucidas.<\/p>\n<p>F. Dalla Vecckia<\/p>\n<p>Bibl.: L. Alonso Schokel, Rut, Tobit, Judit Ester, Cristiandad, Madrid 1973; R, T Siebeneck, Judit y Ester Mensajero Sal Terrae, Bilbao, Santander 1972.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Judit, \u00abla jud\u00ed\u00ada\u00bb por excelencia. II. Las coordenadas de la obra: 1. El fondo hist\u00f3rico; 2. La estructura literaria. III. Medio literario y mensaje.<\/p>\n<p>I. JUDIT, \u00abLA JUD\u00ed\u008dA\u00bb POR EXCELENCIA. El c\u00e1ntico de la protagonista de este escrito (quiz\u00e1 del siglo n a.C.), af\u00ed\u00adn en su atm\u00f3sfera yen sus personajes al de I Ester, se cierra con una explosi\u00f3n de indignaci\u00f3n nacionalista que puede servir de lema a toda la obra: \u00ab\u00c2\u00a1Ay de las naciones que se enfrentan a mi raza! El Se\u00f1or omnipotente las castigar\u00e1 en el d\u00ed\u00ada del juicio, pondr\u00e1 fuego y gusanos en sus cuerpos y llorar\u00e1n atormentados para siempre\u00bb (Jdt 16:17). Efectivamente, Jdt es el documento de un juda\u00ed\u00adsmo perseguido, pero tambi\u00e9n \u00absion\u00ed\u00adsticamente\u00bb orgulloso de sus capacidades y de sus ansias de libertad. Por eso precisamente su hero\u00ed\u00adna se llama Judit, en hebreo \u00abla jud\u00ed\u00ada\u00bb por excelencia, verdadera madre de la patria, como D\u00e9bora, Jael y Ester. El mismo fondo topogr\u00e1fico es tambi\u00e9n ejemplar: Betulia equivale pr\u00e1cticamente a Betel, es decir, \u00abla casa de Dios\u00bb. Y tambi\u00e9n es ejemplar la tesis dominante del relato, la de la inversi\u00f3n de las situaciones: el d\u00e9bil es exaltado y el poderoso humillado.<\/p>\n<p>El texto de Jdt ha llegado hasta nosotros en griego a trav\u00e9s de cuatro recensiones diferentes, que corresponden a los c\u00f3dices A, B, S y a un cuarto grupo homog\u00e9neo de c\u00f3dices. Pero el documento m\u00e1s antiguo sigue siendo un \u00f3strakon egipcio del Faiy\u00fcm (siglo nI d.C.), que contiene Jdt 15:2-7. El fuerte colorido sem\u00ed\u00adtico de la narraci\u00f3n ha hecho sospechar desde siempre un original hebreo o arameo (Dubarle). La Vulgata, como ocurre siempre con los deuterocan\u00f3nicos, ofrece una versi\u00f3n muy suelta y libre, fruto de una revisi\u00f3n de la Vetus Latina sobre un texto arameo que se ha perdido, y una quinta parte m\u00e1s breve que el texto griego.<\/p>\n<p>II. LAS COORDENADAS DE LA OBRA. El fondo espacio-temporal de la obra es ficticio y est\u00e1 cargado de imprecisiones falsamente arcaizantes.<\/p>\n<p>1. EL FONDO HIST\u00ed\u201cRICO. La base hist\u00f3rica es asirio-babil\u00f3nica; pero en ella Nabucodonosor se convierte en \u00abasirio\u00bb (!) y residente en N\u00ed\u00adnive, que en realidad hab\u00ed\u00ada sido ya destruida por su padre, Nabopolasar. Irrumpen adem\u00e1s los posteriores (cronol\u00f3gicamente) medos y persas (Jdt 1:1; Jdt 1:16; Jdt 2:5.7; Jdt 7:2-4; Jdt 16:3); surgen personajes casi m\u00ed\u00adticos, como Arioc (Jdt 1:6; cf G\u00e9n 10:22), Put y Lidia (G\u00e9n 2:23; cf G\u00e9n 10:6. 13.22) y todos los enemigos cl\u00e1sicos de Israel: Ismael, Moab, Cana\u00e1n, Ed\u00f3n. De esta manera se va preparando la alegor\u00ed\u00ada del triunfo de Israel, d\u00e9bil e insignificante, sobre una especie de hostilidad planetaria.<\/p>\n<p>El fondo hist\u00f3rico real del relato es, sin embargo, macabeo-helen\u00ed\u00adstico-jud\u00ed\u00ado. Es macabeo debido a sus referencias a la purificaci\u00f3n del templo (4,3), realizada por Judas Macabeo en el a\u00f1o 164 a.C. (lMac 4,36-59) y debido a los contactos ling\u00fc\u00ed\u00adsticos con el Daniel griego, obra de la \u00e9poca de los Macabeos. El fondo es tambi\u00e9n helenista, debido a las estructuras socio-pol\u00ed\u00adticas que ofrece el volumen (los arcontes: 5,2; 6,14; la gerous\u00ed\u00ada: 4,6.8; 15,8; las coronas de olivo: 15,13; los instrumentos musicales: 16,1; la persecuci\u00f3n de Ant\u00ed\u00adoco IV Ep\u00ed\u00adfanes), pero tambi\u00e9n debido al tema b\u00e1sico del relato. En efecto, el helenismo hab\u00ed\u00ada intentado deshacer la identidad del juda\u00ed\u00adsmo, provocando formas de sincretismo, pero tambi\u00e9n dur\u00ed\u00adsimas reacciones jud\u00ed\u00adas de cu\u00f1o casi integrista. Por eso mismo el fondo de la obra es igualmente jud\u00ed\u00ado, ya que se resuelve en una llamada a la fidelidad literal a la ley y a sus prescripciones rituales (8,6; 10, 5; 11,13; 12,2-7.9-19) y en una invitaci\u00f3n a la guerra santa (16,17).<\/p>\n<p>2. LA ESTRUCTURA LITERARIA. Sobre este fondo hist\u00f3rico se van desarrollando tres cuadros h\u00e1bilmente trenzados entre s\u00ed\u00ad con m\u00faltiples escenas y pausas (cc. 1; 3; 4; 6; 9; 12), y de un comp\u00e1s lento, majestuoso y amplio, interrumpido solamente por el \u00abpresto\u00bb final, la muerte de Holofernes (v\u00e9ase el paralelo Jue 5).<\/p>\n<p>En el acto de apertura (cc. 1-7) se introducen en la escena los personajes principales, la ciudad y el coro de los jud\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p>En el acto central (cc. 8-13) el drama est\u00e1 dominado por la figura egregia de Judit. El centro lo ocupa el fest\u00ed\u00adn de Holofernes y la audacia sanguinaria de la viuda que le corta la cabeza al general. Una escena predilecta del arte cristiano.<\/p>\n<p>En el acto final (cc. 14-16) tenemos la celebraci\u00f3n de la hero\u00ed\u00adna. Todo se cierra con un himno nacional articulado en tres dimensiones: hist\u00f3rica (16,1-12), c\u00f3smica (16,13-16), escatol\u00f3gica (16,17).<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n cristiana ha simplificado los humores y las pasiones de la obra haciendo que se convirtiera en una alegor\u00ed\u00ada mariol\u00f3gica. Pero Jdt es un texto literario vivaz e interesante, donde los cuadros corales y el gusto por la enumeraci\u00f3n triunfal van acompa\u00f1ados arm\u00f3nicamente por la atenci\u00f3n a cada uno de los actores y por algunas escenas-miniatura (v\u00e9ase, p.ej., 10, 10). El \u00e9nfasis nacionalista se templa mediante la tensi\u00f3n dram\u00e1tica. Los personajes, como Nabucodonosor engre\u00ed\u00addo de s\u00ed\u00ad mismo (2,2.7), Holofernes vulgar y sensual o el coro de pol\u00ed\u00adticos t\u00ed\u00admidos y cobardes de Betulia, est\u00e1n esbozados con gran finura psicol\u00f3gica. Pero sobre todos est\u00e1 ella, Judit, espl\u00e9ndida (10,4.7.14.19.23; 11,21.23; 12,13; 16,6.9), inteligente y libre (9,10; 10,13-14; 11,5-6.16-17; 12, 4.14-15). \u00abT\u00fa eres la gloria de Jerusal\u00e9n, la gloria de Israel, el orgullo de nuestra raza\u00bb, se dice en la ant\u00ed\u00adfona de 15,9.<\/p>\n<p>III. MEDIO LITERARIO Y MENSAJE. Nunca como en este caso la definici\u00f3n de medio literario (el g\u00e9nero de la obra) favorece la comprensi\u00f3n del mensaje que sirve de sost\u00e9n a la obra. Jdt es ante todo un escrito antol\u00f3gico; parece un resumen aut\u00e9ntico de alusiones, de temas y de modelos b\u00ed\u00adblicos. Si el lenguaje historiogr\u00e1fico es el de Jos, de Jue y de 1-2Sam, la tesis dominante es la tesis cl\u00e1sica de inversi\u00f3n de las situaciones (Pro 16:18; Sab 11:16; Job 1-2; 42; Ester): el d\u00e9bil es defendido por Dios (Sab 9:11); por eso la mujer, s\u00ed\u00admbolo de debilidad, prevalece sobre el guerrero violento. Tenemos la tipolog\u00ed\u00ada del Israel perseguido y desesperado, pero salvado finalmente (Sal 44:18; Dan; 1-2Mac). El tema igualmente cl\u00e1sico del herem est\u00e1 sintetizado simb\u00f3licamente por la cimitarra de Judit. Otros testimonios de esta referencia a la Biblia pueden ser la concepci\u00f3n pedag\u00f3gica del dolor (Sal 8:11-27; Job 32-37; Tob), la consideraci\u00f3n de la astucia femenina (Rebeca, Tamar, Dalila); la soberbia de Senaquerib descrita en 2Re 18-19, que puede compararse con la del rey \u00abasirio\u00bb Nabucodonosor; igualmente, la inesperada alusi\u00f3n al universalismo en la conversi\u00f3n de Ajior el amonita nos hace recordar a Bala\u00e1n, Rajab, Is 56, Jon\u00e1s, Tob 14:6, etc. No falta tampoco una referencia concreta al tema del \u00e9xodo tanto en el esquema narrativo (la escena nocturna, el descubrimiento del cad\u00e1ver del enemigo y la liberaci\u00f3n al amanecer, la danza y el c\u00e1ntico de victoria de la protagonista), como a nivel del l\u00e9xico (Israel \u00abherencia\u00bb:Tob 4:12; Tob 8:22; \u00abhijo de Dios\u00bb:Tob 9:4; \u00abpueblo de la alianza\u00bb:Tob 9:13; liberaci\u00f3n \u00abpor la mano de&#8230;\u00bb; etc\u00e9tera).<\/p>\n<p>Podemos sostener entonces que la obra se coloca en la l\u00ed\u00adnea tradicional jud\u00ed\u00ada del midras, una l\u00ed\u00adnea atestiguada adem\u00e1s por el proceso de tipificaci\u00f3n que han sufrido los personajes: Judit, la jud\u00ed\u00ada-Israel fiel; Betulia-casa de Dios-Jerusal\u00e9n; la viuda-Israel doliente (Isa 54:4-5); Nabucodonosor-anti-Dios (Isa 3:8; Isa 6:2); Holofernes-opresor, signo del orgullo y de la concupiscencia; la vida de Judit, expresi\u00f3n de la vida jud\u00ed\u00ada de fe, de oraci\u00f3n y de penitencia. As\u00ed\u00ad pues, estamos en presencia de una meditaci\u00f3n teol\u00f3gica, que utiliza una par\u00e1bola con elementos hist\u00f3ricos y literarios veterotestamentarios, para lanzar un mensaje antiguo y siempre nuevo que hab\u00ed\u00ada que encarnar en la historia de Israel. La confianza en Dios, la observancia de la ley, la fidelidad a la alianza son el escudo de Israel: Dios interviene junto a su pueblo dirigiendo personalmente la lucha y llevando a los justos a la victoria triunfal contra las superpotencias y sus \u00ed\u00addolos inertes.<\/p>\n<p>Pero esta dimensi\u00f3n midr\u00e1sica, que sustancialmente enlaza a Jdt con Tob y Est, no agota todos los matices literarios e ideol\u00f3gicos de la obra. En efecto, hay adem\u00e1s un aspecto nacionalista-paren\u00e9tico, que se manifiesta como una calurosa invitaci\u00f3n a la resistencia y a la rebeli\u00f3n contra Ant\u00ed\u00adoco IV Ep\u00ed\u00adfanes y su \u00abnormalizaci\u00f3n\u00bb helenizante, impuesta a Israel. Jdt se convierte entonces en una llamada camuflada bajo el pasado remoto de una narraci\u00f3n hist\u00f3rica y bajo las referencias b\u00ed\u00adblicas. En esta perspectiva es inevitable el recurso al tono oratorio que brilla en la colecci\u00f3n de discursos teol\u00f3gicos distribuidos en el interior de la obra. Revisten una funci\u00f3n hermen\u00e9utica: tienen la finalidad de interpretar la historia, incluso cuando \u00e9sta parece opaca y contradictoria. Es significativa la intervenci\u00f3n del convertido Ajior (c. 5); se trata de una aut\u00e9ntica s\u00ed\u00adntesis de la historia sagrada, estructurada sobre el eje deuteronomista de la retribuci\u00f3n. Tambi\u00e9n es estupenda la reflexi\u00f3n de Judit (c. 8), que celebra a Dios como creador sabio y poderoso, insondable en sus designios: \u00abPero vosotros no forc\u00e9is la voluntad del Se\u00f1or, nuestro Dios, pues Dios no es como un hombre, al que se puede amenazar y presionar\u00bb (Isa 8:16).975<br \/>\nEl clima de crisis que supone la epopeya de los Macabeos hace que el libro de Jdt est\u00e9 adem\u00e1s impregnado de un tono apocal\u00ed\u00adptico (cf Dan). La historia est\u00e1 distribuida claramente en dos sectores dial\u00e9cticos: el bien y el mal, Israel y los enemigos, Dios y las potencias terrenales, el siglo presente y el siglo futuro, con un triunfo inevitable del bien. Los dos ej\u00e9rcitos absolutamente desiguales, presentes en el relato, y el \u00e9xito absolutamente inesperado de la confrontaci\u00f3n (1,16; 2,5.7; 7,2.4; 16,3) son el compendio simb\u00f3lico de toda esta interpretaci\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica de la historia. Una historia dominada por Dios, cuyas intervenciones son decisivas. Se trata, por tanto, de una visi\u00f3n trascendente, que hace surgir espont\u00e1neamente la oraci\u00f3n como remedio a todas las situaciones dram\u00e1ticas y como petici\u00f3n de la aparici\u00f3n triunfal y liberadora de Dios. Afloran entonces en el texto himnos de alabanza (8,25ss; 15,13ss; 16), s\u00faplicas (19,12-14; 12,8; 13,7), plegarias (6,19; 7,19; 13,4-5.7), liturgias (11,12ss; 12,2), ritos penitenciales (4,9-12). En el centro de la escena, sobre la aportaci\u00f3n de las astucias y del esfuerzo humano (16,5-6), domina el Kyrios Pantokr\u00e1t\u00f3r (4, 13; 8,13; 15,10; 16,5.17), celebrado en una intensa letan\u00ed\u00ada de atributos, como Dios alt\u00ed\u00adsimo (13,18), Dios del cielo (5,8; 6,19; 11,17), creador del cielo y de la tierra (13,18), rey de la creaci\u00f3n (9,12), vencedor de las guerras (16,2), Dios de los padres (9,12; 10,8).<\/p>\n<p>BIBL.: ALONSO SCHOKEL L., Rut, Tobit, Judit, Ester, col. Los libros sagrados, Cristiandad, Madrid 1973; BARUCQ A., Judith-Esther, Cerf, Par\u00ed\u00ads 19592; DURARLE A.M., Judith. Formes et sens des divers traditions, 2 vols., Biblical Institute Press, Roma 1966; ID, L&#8217;authenticit\u00e9 des textes h\u00e9breux de Judith, en \u00abBib\u00bb 50 (1969) 187-211; ID, Les textes h\u00e9breux de Judith: un nouveau signe d&#8217;originalit\u00e9, en \u00abBib\u00bb 56 (1975) 503-511; ENSLIN M.S.-ZEITLIN S., The Book of Judith, Brill, Leiden 1972; HAAG E., Judith als Typus der Gottesmutter Maria, en \u00abBibel und Kirche\u00bb 19 (1964) 46-50; ID, Studien zum Buche Judith, Paulinus-Verlag, Tr\u00e9veris 1963; PRIERO G., Giuditta, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1959; SKEHAN P.W., The Hand of Judith, en \u00abCBQ\u00bb 25 (1963) 94-109; In, Why Leave out Judith, en \u00abCBQ\u00bb 24 (1962) 147-154; VIRGULIN S., Giuditta, Ed. Paoline, Roma 19792; ZENGER E., Der Judithroman als Traditionsmodell des Jahveglaubens, en \u00abTTZ\u00bb 83 (1974) 65-80.<\/p>\n<p>G. Ravasi<\/p>\n<p>P Rossano &#8211; G. Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>(forma femenina de Jehud\u00ed\u00ad).<br \/>\nEsposa de Esa\u00fa; era hija de Beer\u00ed\u00ad el hitita y fue una constante fuente de amargura para Isaac y Rebeca. (G\u00e9 26:34, 35.) Puede que sea la misma persona que la Oholibam\u00e1 mencionada en G\u00e9nesis 36:2.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Sumario: 1. Judit, \u2020\u0153la jud\u00ed\u00ada\u2020\u009d por excelencia. II. Las coordenadas de la obra: 1. El fondo hist\u00f3rico. La estructura literaria. III. Medio literario y mensaje.Jdt 1-16<br \/>\n1641<br \/>\n1. JUDIT, \u2020\u0153LA JUDIA\u2020\u009d POR EXCELENCIA.<br \/>\nEl c\u00e1ntico de la protagonista de este escrito (quiz\u00e1 del siglo II a.C), af\u00ed\u00adn en su atm\u00f3sfera y en sus personajes al de \/ Ester, se cierra con una explosi\u00f3n de indignaci\u00f3n nacionalista que puede servir de lema a toda la obra: \u2020\u0153iAy de las naciones que se enfrentan a mi raza! El Se\u00f1or omnipotente las castigar\u00e1 en el d\u00ed\u00ada del juicio, pondr\u00e1 fuego y gusanos en sus cuerpos y llorar\u00e1n atormentados para siempre\u2020\u009d (Jdt 16,17). Efectivamente, Jdt es el documento de un judaismo perseguido, pero tambi\u00e9n\u2020\u009dsion\u00ed\u00adsticamente\u2020\u009d orgulloso de sus capacidades y de sus ansias de libertad. Por eso precisamente su hero\u00ed\u00adna se llama Judit, en hebreo \u2020\u0153la jud\u00ed\u00ada\u2020\u009d por excelencia, verdadera madre de la patria, como D\u00e9bora, Jael y Ester. El mismo fondo topogr\u00e1fico es tambi\u00e9n ejemplar: Betulia equivale pr\u00e1cticamente a Betel, es decir, \u2020\u0153la casa de Dios\u2020\u009d. Y tambi\u00e9n es ejemplar la tesis dominante del relato, la de la inversi\u00f3n de las situaciones: el d\u00e9bil es exaltado y el poderoso humillado. El texto de Jdt ha llegado hasta nosotros en griego a trav\u00e9s de cuatro recensiones diferentes, que corresponden a los c\u00f3dices A, B, 5 y a un cuarto grupo homog\u00e9neo de c\u00f3dices. Pero el documento m\u00e1s antiguo sigue siendo un \u00f3strakon egipcio del Fai-y\u00fam (siglo ni d.C), que contiene Jdt 15,2-7. El fuerte colorido sem\u00ed\u00adtico de la narraci\u00f3n ha hecho sospechar desde siempre un original hebreo o arameo (Dubarle). La Vulgata, como ocurre siempre con los deuterocan\u00f3-nicos, ofrece una versi\u00f3n muy suelta y libre, fruto de una revisi\u00f3n de la Vetus Latina sobre un texto arameo que se ha perdido, y una quinta parte m\u00e1s breve que el texto griego.<br \/>\n1642<br \/>\nII. LAS COORDENADAS DE LA OBRA.<br \/>\nEl fondo espacio-temporal de la obra es ficticio y est\u00e1 cargado de imprecisiones falsamente arcaizantes.<br \/>\n1643<br \/>\n1. El fondo hist\u00f3rico.<br \/>\nLa base hist\u00f3rica es asirio-babil\u00f3nica; pero en ella Nabucodonosor se convierte en \u2020\u0153asirio\u2020\u009d (!) y residente en N\u00ed\u00adnive, que en realidad hab\u00ed\u00ada sido ya destruida por su padre, NabopDIASar. Irrumpen adem\u00e1s los posteriores (cronol\u00f3gicamente) medos y persas (Jdt 1,1; Jdt 1,16; Jdt 2,5; Jdt 7; Jdt 7,2-4; Jdt 16,3); surgen personajes casi m\u00ed\u00adticos, como Arioc (Jdt 1,6; Gn 10,22), Put y Lidia (Jdt 2,23; Gn 10,6; Gn 10,13; Gn 10,22) y todos los enemigos cl\u00e1sicos de Israel: Ismael, Moab, Cana\u00e1n, Ed\u00f3n. De esta manera se va preparando la alegor\u00ed\u00ada del triunfo de Israel, d\u00e9bil e insignificante, sobre una especie de hostilidad planetaria.<br \/>\nEl fondo hist\u00f3rico real del relato es, sin embargo, macabeo-helen\u00ed\u00adsti-co-jud\u00ed\u00ado. Es macabeo debido a sus referencias a la purificaci\u00f3n del templo (4,3), realizada por Judas Macabeo en el a\u00f1o 164 a.C. (IM 4,36-59 y debido a los contactos ling\u00fc\u00ed\u00adsticos con el Daniel griego, obra de la \u00e9poca de los Macabeos. El fondo es tambi\u00e9n helenista, debido a las estructuras socio-pol\u00ed\u00adticas que ofrece el volumen (los arcontes: 5,2; 6,14; la gerous\u00ed\u00ada: 4,6.8; 15,8; las coronas de olivo: 15,13; los instrumentos musicales: 16,1; la persecuci\u00f3n de Ant\u00ed\u00ado-co IV Ep\u00ed\u00adfanes), pero tambi\u00e9n debido al tema b\u00e1sico del relato. En efecto, el helenismo hab\u00ed\u00ada intentado deshacer la identidad del judaismo, provocando formas de sincretismo, pero tambi\u00e9n dur\u00ed\u00adsimas reacciones jud\u00ed\u00adas de cu\u00f1o casi integrista. Por eso mismo el fondo de la obra es igualmente jud\u00ed\u00ado, ya que se resuelve en una llamada a la fidelidad literal a la ley y a sus prescripciones rituales (Jdt 8,6; Jdt 10,5; Jdt 11,13; Jdt 12,2-7;Jdt 12,9-19)yen una invitaci\u00f3n a la guerra santa(Jdt 16,17).<br \/>\n1644<br \/>\n2. La estructura literaria.<br \/>\nSobre este fondo hist\u00f3rico se van desarrollando tres cuadros h\u00e1bilmente trenzados entre s\u00ed\u00ad con m\u00faltiples escenas y pausas (cc. 1; 3; 4; 6; 9; 12), y de un comp\u00e1s lento, majestuoso y amplio, interrumpido solamente por el \u2020\u0153presto\u2020\u009d final, la muerte de Holo-fernes (v\u00e9ase el paralelo Jc 5).<br \/>\nEn el acto de apertura (Jdt 1-7) se introducen en la escena los personajes principales, la ciudad y el coro de los jud\u00ed\u00ados.<br \/>\nEn el acto central (Jdt 8-13) el drama est\u00e1 dominado por la figura egregia de Judit. El centro lo ocupa el fest\u00ed\u00adn de Holofernes y la audacia sanguinaria de la viuda que le corta la cabeza al general. Una escena predilecta del arte cristiano.<br \/>\nEn el acto final (Jdt 14-16) tenemos la celebraci\u00f3n de la hero\u00ed\u00adna. Todo se cierra con un himno nacional articulado en tres dimensiones: hist\u00f3rica (16,1-12), c\u00f3smica (16,13-16), esca-tol\u00f3gica (16,17).<br \/>\nLa tradici\u00f3n cristiana ha simplificado los humores y las pasiones de la obra haciendo que se convirtiera en una alegor\u00ed\u00ada mariol\u00f3gica. Pero Jdt es un texto literario vivaz e interesante, donde los cuadros corales y el gusto por la enumeraci\u00f3n triunfal van acompa\u00f1ados arm\u00f3nicamente por la atenci\u00f3n a cada uno de los actores y por algunas escenas-miniatura (v\u00e9ase, p.ej., 10, 10). El \u00e9nfasis nacionalista se templa mediante la tensi\u00f3n dram\u00e1tica. Los personajes, como Nabucodonosor engre\u00ed\u00addo de s\u00ed\u00ad mismo (2,2.7), Holofernes vulgar y sensual o el coro de pol\u00ed\u00adticos t\u00ed\u00admidos y cobardes de Betulia, est\u00e1n esbozados con gran finura psicol\u00f3gica. Pero sobre todos est\u00e1 ella, Judit, espl\u00e9ndida (Jdt 10,4; Jdt 10,7; Jdt 10,14; Jdt 10,19; Jdt 10,23; Jdt 11,21; Jdt 11,23; Jdt 12,13; Jdt 16,6; Jdt 16,9), inteligente y libre (Jdt 9,10; Jdt 10,13-14; Jdt 11,5-6; Jdt 11,16-17; Jdt 12,4; Jdt 12,14-15). \u2020\u0153T\u00fa eres la gloria de Jerusal\u00e9n, la gloria de Israel, el orgullo de nuestra raza\u2020\u009d, se dice en la ant\u00ed\u00adfona de Jdt 15,9.<br \/>\n1645<br \/>\nIII. MEDIO LITERARIO Y MENSAJE.<br \/>\nNunca como en este caso la definici\u00f3n de medio literario (el g\u00e9nero de la obra) favorece la comprensi\u00f3n del mensaje que sirve de sost\u00e9n a la obra. Jdt es ante todo un escrito antol\u00f3gico; parece un resumen aut\u00e9ntico de alusiones, de temas y de modelos b\u00ed\u00adblicos. Si el lenguaje historiogr\u00e1fico es el de Jos, de Jg y de l-2S, la tesis dominante es la tesis cl\u00e1sica de inversi\u00f3n de las situaciones (Pr 16,18; Sb 11,16; Jb 1-2; Jb 42 Ester): el d\u00e9bil es defendido por Dios (9,11); por-eso la mujer, s\u00ed\u00admbolo de debilidad, prevalece sobre el guerrero violento. Tenemos la tipolog\u00ed\u00ada del Israel perseguido y desesperado, pero salvado finalmente (S\u00e1T44,18; Dan; l-2M). El tema igualmente cl\u00e1sico del herem est\u00e1 sintetizado simb\u00f3licamente por la cimitarra de Judit. Otros testimonios de esta referencia a la Biblia-pueden ser la concepci\u00f3n pedag\u00f3gica del dolor (8,11-27; Jb 32-37 Tob), la consideraci\u00f3n de la astucia femenina (Rebeca, Tamar, Dalila); la soberbia de Senaquerib descrita en 2R 18-19, que puede compararse con la del rey \u2020\u0153asirio\u2020\u009d Nabucodonosor; igualmente, la inesperada alusi\u00f3n al universalismo en la conversi\u00f3n de Ajior el amonita nos hace recordar a Bala\u00e1n, Rajab, Is 56, Jo\u00f1as, Tob 14,6, etc. No falta tampoco una referencia concreta al tema del \u00e9xodo tanto en el esquema narrativo (la escena nocturna, e\u00ed\u00ad descubrimiento del cad\u00e1ver del enemigo y la liberaci\u00f3n al amanecer, la danza y el c\u00e1ntico de victoria de la protagonista), como a nivel del l\u00e9xico (Israel \u2020\u0153herencia\u2020\u009d: 4,12; 8,22; \u2020\u0153hijo de Dios\u2020\u009d: 9,4; \u2020\u0153pueblo de la alianza\u2020\u009d: 9,13; liberaci\u00f3n \u2020\u0153por la mano de&#8230;\u2020\u009d; etc\u00e9tera).<br \/>\nPodemos sostener entonces que la obra se coloca en la l\u00ed\u00adnea tradicional jud\u00ed\u00ada del midras, una l\u00ed\u00adnea atestiguada adem\u00e1s por el proceso de tipificaci\u00f3n que han sufrido los personajes: Judit, la jud\u00ed\u00ada-Israel fiel; Betulia-casa de Dios-Jerusal\u00e9n; la viuda-Israel doliente (Is 54,4-5); Nabucodonosor-anti-Dios (3,8; 6,2); Holofernes-opresor, signo del orgullo y de la concupiscencia; la vida de Judit, expresi\u00f3n de la vida jud\u00ed\u00ada de fe, de oraci\u00f3n y de penitencia. As\u00ed\u00ad pues, estamos en presencia de una meditaci\u00f3n teol\u00f3gica, que utiliza una par\u00e1bola con elementos hist\u00f3ricos y literarios vetero-testamentarios, para lanzar un mensaje antiguo y siempre nuevo que hab\u00ed\u00ada que encarnar en la historia de Israel. La confianza en Dios, la observancia de la ley, la fidelidad a la alianza son el escudo de Israel: Dios interviene junto a su pueblo dirigiendo personalmente la lucha y llevando a los justos a la victoria triunfal contra las superpotencias y sus \u00ed\u00addolos inertes.<br \/>\nPero esta dimensi\u00f3n midr\u00e1sica, que sustancialmente enlaza a Jdt con Tob y Est, no agota todos los matices literarios e ideol\u00f3gicos de la obra. En efecto, hay adem\u00e1s un aspecto nacio-nalista-paren\u00e9tico, que se manifiesta como una calurosa invitaci\u00f3n a la resistencia y a la rebeli\u00f3n contra An-t\u00ed\u00adoco IV Ep\u00ed\u00adfanes y su \u2020\u0153normalizaci\u00f3n\u2020\u009d helenizante, impuesta a Israel. Jdt se convierte entonces en una llamada camuflada bajo el pasado remoto de una narraci\u00f3n hist\u00f3rica y bajo las referencias b\u00ed\u00adblicas. En esta perspectiva es inevitable el recurso al tono oratorio que brilla en la colecci\u00f3n de discursos teol\u00f3gicos distribuidos en el interior de la obra. Revisten una funci\u00f3n hermen\u00e9utica: tienen la finalidad de interpretar la historia, incluso cuando \u00e9sta parece opaca y contradictoria. Es significativa la intervenci\u00f3n del convertido Ajior (c. 5); se trata de una aut\u00e9ntica s\u00ed\u00adntesis de la historia sagrada, estructurada sobre el eje deuteronomista de la retribuci\u00f3n. Tambi\u00e9n es estupenda la reflexi\u00f3n de Judit (c. 8), que celebra a Dios como creador sabio y poderoso, insondable en sus designios: \u2020\u0153Pero vosotros no forc\u00e9is la voluntad del Se\u00f1or, nuestro Dios, pues Dios no es como un hombre, al que se puede amenazar y presionar\u2020\u009d (8,16).<br \/>\nEl clima de crisis que supone la epopeya de los Macabeos hace que el libro de Jdt est\u00e9 adem\u00e1s impregnado de un tono apocal\u00ed\u00adptico (cf Dan). La historia est\u00e1 distribuida claramente en dos sectores dial\u00e9cticos: el bien y el mal, Israel y los enemigos, Dios y las potencias terrenales, el siglo presente y el siglo futuro, con un triunfo inevitable del bien. Los dos ej\u00e9rcitos absolutamente desiguales, presentes en el relato, y el \u00e9xito absolutamente inesperado de la confrontaci\u00f3n (1,16; 2,5.7; 7,2.4; 16,3) son el compendio simb\u00f3lico de toda esta interpretaci\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica de la historia. Una historia dominada por Dios, cuyas intervenciones son decisivas. Se trata, por tanto, de una visi\u00f3n trascendente, que hace surgir espont\u00e1neamente la oraci\u00f3n como remedio a todas las situaciones dram\u00e1ticas y como petici\u00f3n de la aparici\u00f3n triunfal y liberadora de Dios. Afloran entonces en el texto himnos de alabanza (8,25ss; 15,l3ss; 16), s\u00faplicas (19,12-14; 12,8; 13,7), plegarias (6,19; 7,19; 13,4-5.7), liturgias (ll,l2ss; 12,2), ritos penitenciales (4,9-12). En el centro de la escena, sobre la aportaci\u00f3n de las astucias y del esfuerzo humano (16,5-6), domina el Kyrios Pantokr\u00e1t\u00f3r(4, 13; 8,13; 15,10; 16,5.17), celebrado en una intensa letan\u00ed\u00ada de atributos, como Dios alt\u00ed\u00adsimo (13,18), Dios del cielo (5,8; 6,19; 11,17), creador del cielo y de la tierra (13,18), rey de la creaci\u00f3n (9,12), vencedor de las guerras (16,2), Dios de los padres (9,12; 10,8).<br \/>\n1646<br \/>\nBIBL.: Alonso Schokel L., Rt, Tobit, Judit, Ester, col. Los libros sagrados, Cristiandad, Madrid 1973; Barucq ?., Judith-Esther, Cerf, Par\u00ed\u00ads 19592; Dubarle A.M., Judith. Formes et sens des divers traditions, 2 vols., Biblical Institute  Press, Roma 1966; Id, L\u2020\u2122authenticit\u00e9 des textes h\u00e9breuxde Judith, en \u2020\u0153Bib\u2020\u009d 50 (1969) 187-211; Id, Les textes h\u00e9breux de Judith: un nouveau signe d\u2020\u2122originalit\u00e9, en \u2020\u0153Bib\u2020\u009d 56 (1975) 503-511; Enslin M.S.-Zeitlin 5., The Book of Judith, BrilI, Leiden 1972; Haag E., Judith ais Typus der Gottesmutter Ma\u00f1a, en \u2020\u0153Bibel und Kirche\u2020\u009d 19(1964)46-50; Id, S\u00ed\u00adudien zum Buche Judith, Paulinus-Verlag, Tr\u00e9veris 1963; Priero G., Giu-ditta, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1959; Skehan P.W., The HandofJudith, en \u2020\u0153CBQ\u2020\u009d 25 (1963) 94-1 09; Id, WhyLeave outJudith, en \u2020\u0153CBQ\u2020\u009d 24(1962)147-154; Virgulin 5., Giuditta, Ed. Paoline, Roma 19792; Zenoer E., Der Judithroman ais Tradi-tionsmodeli des Jahveglaubens, en \u2020\u0153TTZ\u2020\u009d 83 (1974) 65- 80. G. Ravasi<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Historia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 El texto<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Historicidad<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Estatus en el Canon<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Historia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nabucodonosor, rey de N\u00ednive, env\u00eda a su general Holofernes para someter a los jud\u00edos.   Este \u00faltimo los asedia en Betulia, una ciudad al borde sur de la llanura de Esdrel\u00f3n.   Ajior, el amonita, que habla en defensa de los jud\u00edos, es maltratado por \u00c9l y enviado a la ciudad sitiada a la espera de su castigo cuando Holofernes la haya tomado.  El hambre socava el valor de los sitiados y contemplan la entrega, pero Judit, una viuda, les increpa y les dice que ella entregar\u00e1 la ciudad.   Entra al campamento de los asirios y cautiva a Holofernes con su belleza, y finalmente toma ventaja de la intoxicaci\u00f3n del general para cortarle la cabeza.  Regresa inviolada a la ciudad con la cabeza de \u00e9l como trofeo, y una salida de parte de los jud\u00edos resulta en la hu\u00edda de los asirios.  El libro cierra con el himno de celebraci\u00f3n de la victoria que hace Judit al Todopoderoso\n<\/p>\n<h2>El texto<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro existe en diferentes versiones griegas y latinas, de las cuales la primera contiene al menos ochenta y cuatro vers\u00edculos m\u00e1s que la segunda.   San Jer\u00f3nimo (Praef. in Lib.) dice que \u00e9l lo tradujo del caldeo en una noche, magis sensum e sensu, quam ex verbo verbum transferens (tratando de dar sentido por el sentido en lugar de ce\u00f1irse a la redacci\u00f3n).   A\u00f1ade que sus c\u00f3dices difer\u00edan mucho, y que \u00e9l expresa en lat\u00edn s\u00f3lo lo que \u00e9l pod\u00eda entender con claridad del caldeo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad se conocen dos versiones en hebreo: una larga pr\u00e1cticamente id\u00e9ntica con el texto griego, y una corta que es totalmente diferente; regresaremos a la \u00faltima cuando discutamos el origen del libro.   La caldea, a partir de la cual San Jer\u00f3nimo hizo nuestra actual versi\u00f3n de la Vulgata, no es recuperable a menos que se identifique con la antedicha versi\u00f3n hebrea m\u00e1s larga.  Si este fuese el caso, podemos medir el valor de la obra de San Jer\u00f3nimo, comparando la Vulgata con el texto griego.   Nos encontramos enseguida que San Jer\u00f3nimo no exager\u00f3 cuando dijo que \u00e9l hizo su traducci\u00f3n a toda prisa.   As\u00ed, una comparaci\u00f3n entre los vers\u00edculos 6,11 y 8,9 nos muestra una cierta confusi\u00f3n respecto a los nombres de los ancianos de Betulia&#8212;una confusi\u00f3n que no existe en los Setenta, donde tambi\u00e9n se puede comparar con el 10,6.   De nuevo en 4,6 el sumo sacerdote es Eliaquiim, cuyo nombre se cambi\u00f3 m\u00e1s adelante a Yoyaquim (15,9)&#8212;un cambio permisible, pero algo enga\u00f1oso, los LXX es consistente en el uso de la forma Yoyaquim.   Algunas de las afirmaciones hist\u00f3ricas en los LXX est\u00e1n en oposici\u00f3n con las de la Vulgata; por ejemplo, el a\u00f1o d\u00e9cimo tercero (Vulgata) de Nabucodonosor se convierte en el d\u00e9cimo octavo en los LXX, la cual tambi\u00e9n a\u00f1ade un largo discurso del rey a Holofernes.  San Jer\u00f3nimo tambi\u00e9n con frecuencia condensaba el original&#8212; siempre sobre la suposici\u00f3n que los LXX y la versi\u00f3n jud\u00eda m\u00e1s larga realmente representaban el original.  Para dar s\u00f3lo un ejemplo:\n<\/p>\n<p>Los LXX (2,27):  \u201c\u2026descendi\u00f3 hacia la llanura de Damasco al tiempo de la siega del trigo, incendi\u00f3 todos sus cultivos, extermin\u00f3 sus reba\u00f1os de ovejas y bueyes, saque\u00f3 sus ciudades, devast\u00f3 sus campos y pas\u00f3 a cuchillo a todos sus j\u00f3venes.\u201d<br \/>\nVulgata (2,17):  \u201cY luego de estas cosas baj\u00f3 a la llanura en los d\u00edas de la cosecha, e incendi\u00f3 la cosecha de granos y cort\u00f3 todos los \u00e1rboles y vi\u00f1edos.!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a la versi\u00f3n de Judit en los LXX, se debe notar que nos ha llegado en dos recensiones:  C\u00f3dice B o Vaticano por un lado, y el C\u00f3dice Alejandrino con el C\u00f3dice Sina\u00edtico por el otro.\n<\/p>\n<h2>Historicidad<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con muy pocas excepciones, los cat\u00f3licos aceptan el Libro de Judit como una narraci\u00f3n de hechos, no como una alegor\u00eda.  Incluso Jahn considera que la genealog\u00eda de Judith es inexplicable sobre la hip\u00f3tesis de que la historia es una mera ficci\u00f3n (\u00abIntroductio\u00bb, Viena, 1814, p. 461).   \u00bfPor qu\u00e9 llevar la genealog\u00eda de una persona ficticia a trav\u00e9s de quince generaciones?  Los Padres siempre consideraron el libro como hist\u00f3rico.  San Jer\u00f3nimo, que excluy\u00f3 a Judit del Canon, no obstante, acept\u00f3 la persona de la mujer valiente como hist\u00f3rica (Ep. LXV, 1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contra este punto de vista tradicional, se debe confesar, hay dificultades muy graves, debido, como Calmet insiste, a la condici\u00f3n dudosa y controvertida del texto.  Las declaraciones hist\u00f3ricas y geogr\u00e1ficas en el libro, como lo tenemos ahora, son dif\u00edciles de entender: as\u00ed\n<\/p>\n<ul>\n<li> (a) Aparentemente Nabucodonosor nunca fue rey de N\u00ednive, pues \u00e9l lleg\u00f3 al trono en el 605, mientras que N\u00ednive fue destruida ciertamente no m\u00e1s tarde del 606, y despu\u00e9s de que los asirios dejaron de existir como pueblo; <\/li>\n<li> (b) la alusi\u00f3n, en 1,6, a Arioj, rey de Elam, es sospechosa; se nos recuerda al Aryok de G\u00e9nesis 14,1.  Los LXX lo pone como rey de los elumeos, presumiblemente de los elamitas;<\/li>\n<li> (c)  el car\u00e1cter de Nabucodonosor es apenas el que se nos pinta en los monumentos; en la Inscripci\u00f3n de la Casa de India, por ejemplo, sus sentimientos son notables por la modestia de su tono.  Por otro lado, debemos recordar que, como dice Sayce, los \u201creyes asirios fueron los mentirosos m\u00e1s cara dura en sus monumentos.\u201d  <\/li>\n<li> (d)  el nombre Vagao, o Bagoas en los LXX, para el eunuco de Holofernes es sugestivo del Bagoses, quien, seg\u00fan Josefo (Antiq. XI, VII, 1), contamin\u00f3 el Templo y de quien aparentemente tenemos una referencia en los reci\u00e9n descubiertos papiros de Assuan;<\/li>\n<li> (e)  se debe notar la mezcla de nombres babil\u00f3nicos, griegos y persas en el libro;<\/li>\n<li> (f)  la genealog\u00eda de Judit seg\u00fan dada en la Vulgata es una mezcla; la que figura en los tres principales c\u00f3dices griegos es tal vez mejor, pero var\u00eda en cada uno.  A\u00fan as\u00ed es una genealog\u00eda hist\u00f3rica, aunque mal conservada; <\/li>\n<li> (g)  la Vulgata presenta un rompecabezas geogr\u00e1fico en 2,12-16; la variante de los LXX es muy superior, y hay que se\u00f1alar que a lo largo de esta versi\u00f3n, especialmente en el C\u00f3dice B, se nos suministran los detalles m\u00e1s interesantes (cf. especialmente 1,9; 2,13.28-9).  Los LXX tambi\u00e9n nos da informaci\u00f3n acerca de Akior que falta en la Vulgata, la cual es aparentemente insinuada en 6,2.5, que era un efrainita y un mercenario contratado por Moab;<\/li>\n<li> (h)  Betulia misma es un misterio.  Seg\u00fan los LXX, era grande, ten\u00eda calles y torres (7,22.32), y soportaba un largo sitio a manos de un vasto ej\u00e9rcito.  Su posici\u00f3n, tambi\u00e9n, es establecida con minuciosidad; estaba situada en el borde de la llanura de Esdrel\u00f3n y guardaba el paso hacia Jerusal\u00e9n; a\u00fan as\u00ed no se han hallado rastros de la existencia de tal lugar (a menos que aceptemos la teor\u00eda de Conder, \u201cHandbook\u201d, 5ta ed., p. 239);<\/li>\n<li> (i)  los nombres, Judit (jud\u00eda), Akior (hermano de luz), y Betulia (\u00bfBetel, es decir \u00bfJerusal\u00e9n?, o quiz\u00e1s del hebreo que significa \u201cvirgen)&#8212;en la versi\u00f3n hebrea m\u00e1s corta es llamada no \u201cla viuda\u201d sino \u201cla virgen\u201d, es decir, Betulia), suenan m\u00e1s bien como nombres simb\u00f3licos que lugares hist\u00f3ricos o personas;<\/li>\n<li> (j)  en el discurso de Judit a Holofernes hay (11,12.15) alguna confusi\u00f3n aparente entre Betulia y Jerusal\u00e9n;<\/li>\n<li> (k) mientras que se refieren los eventos al tiempo de Nabucodonosor, y por lo tanto al final de la monarqu\u00eda hebrea, parece que tenemos en 5,22, y 8,18-19, una alusi\u00f3n al tiempo siguiente a la Restauraci\u00f3n;  <\/li>\n<li> (l)  no hay rey en Palestina (4,5), sino s\u00f3lo un sumo sacerdote, Yoyaquim o Eliaquim; y en 4,8; 11,14; 15,8 (LXX) aparentemente se menciona al Sanedr\u00edn;<\/li>\n<li> (m)  el libro tiene un colorido persa e incluso griego, como lo evidencia la recurrencia de nombres tales como Bagoas y Holofernes.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9stas son dificultades serias, y un estudiante cat\u00f3lico debe estar preparado para hacerles frente.  Hay dos maneras de hacerlo:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(a) De acuerdo con lo que podr\u00edamos llamar cr\u00edtica \u00abconservadora\u00bb, cada una de estas aparentes dificultades puede armonizarse con la opini\u00f3n de que el libro es perfectamente hist\u00f3rico y se refiere a hechos que realmente tuvieron lugar.  As\u00ed, los errores geogr\u00e1ficos se pueden atribuir a los traductores del texto original o a copistas que vivieron mucho tiempo despu\u00e9s de la composici\u00f3n del libro, y en consecuencia, ignorantes de los detalles mencionados.  Calmet insiste que se denota al Nabucodonosor b\u00edblico, mientras que en Arfadax \u00e9l ve a Fraortes, cuyo nombre, como muestra Vigouroux (Les Livres Saints et La Critique Rationaliste, IV, 4ta. ed.) pudo muy f\u00e1cilmente haber sido pervertido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vigouroux, sin embargo, de acuerdo con los \u00faltimos descubrimientos asirios, identifica a Nabucodonosor con Asurbanipal, el contempor\u00e1neo de Fraortes.  Esto le permite referir los eventos a la \u00e9poca del cautiverio de Manas\u00e9s bajo el gobierno de Asurbanipal (2 Cr\u00f3n. 33,11, cf. Sayce, \u00abHigher Criticism and the Verdict of the Monuments\u00bb, 4ta. ed., p. 458).  Adem\u00e1s, se sostuvo que la campa\u00f1a realizada por Holofernes se ilustra bien en los registros de Asurbanipal que nos han llegado.  Y estos hechos, sin duda, brindar\u00e1n una explicaci\u00f3n de la aparente alusi\u00f3n a la cautividad; se trataba efectivamente de una restauraci\u00f3n, pero la de Manas\u00e9s y no la de Esdras.  La referencia, tambi\u00e9n, al Sanedr\u00edn es dudosa; el t\u00e9rmino griego: gerousia se utiliza para designar a los \u201cantiguos\u201d en Lev. 9,3, etc.  Por \u00faltimo, la identificaci\u00f3n que hace Conder de Betulia con Mitilia (loc. Cit. supra) es altamente probable.  Adem\u00e1s, el escritor que describi\u00f3 la posici\u00f3n estrat\u00e9gica en 4,1-6 conoc\u00eda completamente la geograf\u00eda de Palestina. Y se nos dan detalles sobre la muerte del esposo de Judit (8,2-4), los cuales dif\u00edcilmente se pueden atribuir al arte, sino m\u00e1s bien son indicaciones de que Judit representa una hero\u00edna que realmente existi\u00f3.  Con relaci\u00f3n al estado del texto, se debe notar que las extraordinarias variantes presentadas en las distintas versiones son ellas mismas una prueba de que las versiones se derivaron de una copia que data muy anterior al tiempo de sus traductores (cf. Calmet, \u201cIntrod. in Lib. Judit\u201d).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(b)  Algunos pocos escritores cat\u00f3licos no est\u00e1n satisfechos con la soluci\u00f3n de Calmet de las dificultades del Libro de Judit; ellos consideran que los errores de los traductores y de los escribas no son explicaci\u00f3n suficiente en este asunto.  Estos pocos cat\u00f3licos, junto con los no cat\u00f3licos que no les importa lanzar el libro en su totalidad al reino de la ficci\u00f3n, nos aseguran que el Libro de Judit tiene un fundamento hist\u00f3rico s\u00f3lido.  Judit no es un personaje m\u00edtico, ella y su acto heroico viv\u00edan en la memoria del pueblo, pero las dificultades enumeradas anteriormente parecen indicar que la historia como la tenemos ahora fue puesta por escrito en un per\u00edodo muy posterior a los hechos.  La historia, tal como se mantiene, es vaga; el estilo de composici\u00f3n, los discursos, etc, nos recuerdan los Libros de los Macabeos.  Se evidencia un notable conocimiento del Salterio (cf. 7,19 y Sal. 105,6; 7,21 y Sal. 78,10, 113,2; 9,6.9, y Sal. 19,8; 9,16, y Sal. 146,10; 13,21 y Sal. 105,1).    Es casi seguro que algunos de estos Salmos se refieren al per\u00edodo del Segundo Templo.  De nuevo, el sumo sacerdote Yoyaquim presumiblemente deber\u00e1 ser identificado con el padre de Eliasib, y por lo tanto debi\u00f3 haber vivido en la \u00e9poca de Artajerjes el Grande (464-424 a.C. cf. Josefo, \u201cAntiq.\u201d, XI, VI-VII).  Nos referimos arriba a una versi\u00f3n hebrea corta del libro; el Dr. Gaster, su descubridor, asigna este manuscrito al siglo X u XI d.C. (Proceedings of Soc. of Bibl. Archaeol., XVI, p\u00e1gs. 156 ss).  Es sumamente breve, algunas cuarenta l\u00edneas, y nos da s\u00f3lo la esencia de la historia.  Sin embargo, parece ofrecer una soluci\u00f3n a muchas de las dificultades sugeridas anteriormente.  As\u00ed Holofernes, Betulia y Akior, todos desaparecen; hay una explicaci\u00f3n muy natural para la depuraci\u00f3n en 12,7 y, lo m\u00e1s notable de todo, el enemigo ya no es un asirio, sino Seleuco, y su ataque es sobre Jerusal\u00e9n y no sobre Betulia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se pudiese afirmar que tenemos en este manuscrito la historia en su forma original, y que nuestro libro can\u00f3nico es una ampliaci\u00f3n del mismo, estar\u00edamos entonces en condiciones de explicar la existencia de las numerosas versiones divergentes.  La menci\u00f3n de Seleuco nos lleva hasta los tiempos de los Macabeos, el t\u00edtulo de Judith, ya no la \u00abviuda\u00bb, sino la \u00abvirgen\u00bb (BTVLH), pueden explicar la misteriosa ciudad; la coloraci\u00f3n macabea de la historia se vuelve inteligible, y el tema es la eficacia de la oraci\u00f3n (cf. 6,14-21; 7,4; 2 Mac. 15,12-16).\n<\/p>\n<h2>Estatus en el Canon<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de Judit no existe en la Biblia hebrea, y es por tanto excluido del canon protestante de la Sagrada Escritura.  Pero la Iglesia siempre ha mantenido su lugar en el canon.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Jer\u00f3nimo, mientras rechaza en teor\u00eda los libros que no encontr\u00f3 en su manuscrito hebreo, sin embargo, consinti\u00f3 en traducir el Libro de Judit porque \u00abel S\u00ednodo de Nicea dice que lo consider\u00f3 como Sagrada Escritura\u00bb (Praef. in Lib.).  Es cierto que tal declaraci\u00f3n no se encuentra en los c\u00e1nones de Nicea, y es incierto si San Jer\u00f3nimo se refiere a la utilizaci\u00f3n del libro en las discusiones del concilio, o si fue confundido por algunos c\u00e1nones espurios atribuidos a ese concilio, pero s\u00ed es cierto que los Padres de los primeros tiempos han considerado a Judit entre los libros can\u00f3nicos; as\u00ed San Pablo parece citar el texto griego de Judit 8,14 en 1 Cor. 2,10 (cf. tambi\u00e9n 1 Cor. 10,10, con Judit 8,25).  En la Iglesia cristiana primitiva lo encontramos citado como parte de la Escritura en los escritos de San Clemente de Roma (Primera Ep\u00edstola a los Corintios, IV), Clemente de Alejandr\u00eda, Or\u00edgenes y Tertuliano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Consulte los varios diccionarios b\u00edblicos e introducciones; tambi\u00e9n Civilta Cattolica (1887).  El mejor resumen de las diversas opiniones y argumentos sobre el asunto est\u00e1 en GIGOT, Special Introd., I; cf. tambi\u00e9n especialmente SCHURER, The Jewish People in the Time of Christ, div. II, vol. III; VIGOUROUX, La Bible et les Decouvertes Modernes, IV (5ta. ed.), 275-305; BRUENGO, Il Nabucodonosor di Giuditta (Roma, 1888).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente:<\/b>  Pope, Hugh. \u00abBook of Judith.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08554a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Judit (heb. Yeh\u00fbd\u00ee, \u00abjud\u00ed\u00ada\u00bb o \u00abla alabada\u00bb [forma Femenina de Yeh\u00fbd\u00e2h, Jud\u00e1). Hija de Beeri el heteo y una de las esposas de Esa\u00fa (Gen 26:34). Jueces. V\u00e9ase Juez. Jueces, Libro de los. Compilaci\u00f3n de la historia del pueblo hebreo desde la muerte de Josu\u00e9 (1375 a.C.) hasta el establecimiento de la monarqu\u00ed\u00ada (1050 a.C.), &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/judit\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJUDIT\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2827","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2827","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2827"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2827\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2827"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2827"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2827"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}