{"id":2828,"date":"2016-02-04T23:32:05","date_gmt":"2016-02-05T04:32:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juda\/"},"modified":"2016-02-04T23:32:05","modified_gmt":"2016-02-05T04:32:05","slug":"juda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juda\/","title":{"rendered":"JUDA"},"content":{"rendered":"<p>v. Israel, Judea<br \/>\nNace, Gen 29:35; salva la vida a Jos\u00e9, Gen 37:26-28; Jud\u00e1 y Tamar, Gen_38; intercede por Benjam\u00edn, Gen 44:14-34; bendecido por Jacob, Gen 49:8-12.<br \/>\nDeu 33:7 esta bendici\u00f3n profiri\u00f3 para J. Dijo as\u00ed<br \/>\nJdg 1:2 Jehov\u00e1 respondi\u00f3: J subir\u00e1; he aqu\u00ed que<br \/>\n2Sa 19:15 J vino a Gilgal para recibir al rey y para<br \/>\n1Ki 14:22 J hizo lo malo ante los ojos de Jehov\u00e1<br \/>\n2Ki 25:21 fue llevado cautivo J de sobre su tierra<br \/>\nJer 52:27 as\u00ed J fue transportada de su tierra<br \/>\nAmo 2:4 por tres pecados de J, y por el cuarto, no<br \/>\nHeb 7:14 nuestro Se\u00f1or vino de la tribu de J, de la<br \/>\nRev 5:5 el Le\u00f3n de la tribu de J .. ha vencido para<\/p>\n<hr>\n<p>Jud\u00e1    (heb. Yeh\u00fbd\u00e2h, \u00abalabanza\u00bb; aram. Yeh\u00fbd; cun. Yaudu, Yahudu, y Yakudu; gr. l\u00f3udas e lod\u00e1 [tal vez de una variante del heb.]).  Por lo general, sobre la base de Gen 29:35, el nombre se explica como \u00absea El (Dios) alabado\u00bb, pero la etimolog\u00ed\u00ada es incierta.  El nombre aparece en un contrato entre documentos no b\u00ed\u00adblicos de los Rollos del Mar Muerto; en su forma aramea aparece en los papiros arameos de Elefantina del s V a.C.; tambi\u00e9n en antiguas monedas hebreas y asas de vasijas que se encontraron en Palestina.  1.  Cuarto hijo de Jacob con su esposa Lea (Gen 29:32-35).  Se cas\u00f3 con una se\u00f1orita cananea.  S\u00faa, con quien se hab\u00ed\u00ada relacionado por medio de un amigo cananeo (38:1, 2).  Ella le dio 3 hijos: Er, On\u00e1n y Sela (vs 3-5).  Tom\u00f3 como esposa para su hijo Er a Tamar, otra se\u00f1orita cananea (v 6).  Cuando Er muri\u00f3 sin hijos, Jud\u00e1 dio a Tamar a su hijo On\u00e1n, en armon\u00ed\u00ada con la costumbre de la \u00e9poca (vs 7, 8).  Cuando On\u00e1n muri\u00f3 sin dejar heredero (vs  9, 10), Tamar volvi\u00f3 a la casa de su padre, con la promesa de Jud\u00e1 de que cuando Sela llegara a la madurez le ser\u00ed\u00ada dado por esposo (v 11).  Como Jud\u00e1 no cumpli\u00f3 su palabra, Tamar lleg\u00f3 a tener descendientes de Jud\u00e1 con enga\u00f1o; tuvo 2 hijos: Fares y Zara (vs 12-30).  Aunque Jud\u00e1 se revela como moralmente aberrante en ciertos aspectos, en muchas otras facetas de su car\u00e1cter parece haber sido m\u00e1s ejemplar que sus hermanos.  No tom\u00f3 parte en la masacre de Siquem, que realizaron Sime\u00f3n  y Lev\u00ed\u00ad (cp 34), y fue \u00e9l, en un intento por salvar a Jos\u00e9, quien propuso a sus hermanos que Jos\u00e9 fuera vendido y no asesinado (37:26-28).  M\u00e1s tarde, en Egipto, mostr\u00f3 mucha nobleza de car\u00e1cter cuando Jos\u00e9, sin que fuera reconocido por sus hermanos, quiso detener a Benjam\u00ed\u00adn por haber supuestamente robado la copa de plata.  Jud\u00e1 suplic\u00f3 elocuentemente en favor de su hermano menor y se ofreci\u00f3 como prisionero a Jos\u00e9 para obtener la liberaci\u00f3n de Benjam\u00ed\u00adn (cp 44). Cuando Jacob y su familia emigraron a Egipto, Jud\u00e1 fue elegido para preceder al grupo y anunciar a Jos\u00e9 la llegada de Jacob (46:28).  Cuando Jacob bendijo a sus hijos en su lecho de muerte, dio a Jud\u00e1 las bendiciones que correspond\u00ed\u00adan al primog\u00e9nito (49:8-12), pasando por alto a Rub\u00e9n por su pecado de incesto (v 4), y a Sime\u00f3n y Lev\u00ed\u00ad por su matanza de los siquemitas (vs 5-7).  Las profec\u00ed\u00adas pronunciadas en ese momento se cumplieron m\u00e1s tarde.  La tribu de Jud\u00e1 lleg\u00f3 a ser la m\u00e1s importante de todas las de Israel, y Fares, uno de los hijos de Jud\u00e1 fue el antepasado de David y de la casa real del reino del sur (Rth 4:18-22; 1Ch 2:3-15; 3:1-6), y de Jes\u00fas, el Salvador de la humanidad (Mat 1:3-6, 16).  2.  Monte\/s y cadena monta\u00f1osa ubicada en la regi\u00f3n de Jud\u00e1 (Jos 11:21; 15:1-19; 21:11; etc.).  3.  Desierto (heb. midbar Yeh\u00fbd\u00e2h; gr. he\u00e9r&#8217;mos tes Ioud\u00e1ias), aparentemente localizado 676 en el Neguev; o mejor a\u00fan, entre el Mar Muerto y los montes de Jud\u00e1 (Jdg 1:16; Psa_63; etc.).  4.  Levita cuyo descendiente Cadmiel con sus hijos fueron destacados en los d\u00ed\u00adas de Zorobabel (Ezr 3:9). Se lo llama Hodav\u00ed\u00adas en 2:40 y Neh 7:43 Posiblemente sea Jud\u00e1 7.  5.  Levita que se cas\u00f3 con una mujer extranjera en los d\u00ed\u00adas de Esdras (Ezr 10:23).  6.  Benjamita que era el 2\u00c2\u00ba administrador de Jerusal\u00e9n en los d\u00ed\u00adas de Nehem\u00ed\u00adas (Neh 11:9).  7.  Levita que regres\u00f3 de Babilonia con Zorobabel (Neh 12:8); posiblemente sea Jud\u00e1 4.  8.  Jud\u00ed\u00ado destacado que tom\u00f3 parte en la dedicaci\u00f3n del muro de Jerusal\u00e9n en tiempos de Nehem\u00ed\u00adas (Neh 12:34).  9.  Sacerdote y m\u00fasico que particip\u00f3 en la dedicaci\u00f3n del muro de Jerusal\u00e9n en tiempo de Nehem\u00ed\u00adas (Neh 12:36).  10 y 11.   Dos antepasados de Jesucristo en la genealog\u00ed\u00ada que registra Lucas (Luk 3:26, 30).  Jud\u00e1, Tribu\/Reino\/Provincia de    (para la etimolog\u00ed\u00ada, v\u00e9ase Jud\u00e1; nombre oficial de la provincia persa que estableci\u00f3 Ciro [Ezr 5:8, BJ]).  El t\u00e9rmino \u00abJud\u00e1\u00bb en la Biblia -aparte del nombre personal- corresponde a 3 etapas de la historia hebrea: 1. La tribu que descend\u00ed\u00ada de uno de los 12 hijos de Jacob.  2. El reino compuesto principalmente por esta tribu.  3. El pueblo jud\u00ed\u00ado repatriado despu\u00e9s del exilio.  Hist\u00f3ricamente, esta 3\u00c2\u00aa etapa era la continuaci\u00f3n del reino de Jud\u00e1 compuesto por el remanente del pueblo hebreo -ahora llamados jud\u00ed\u00ados- que viv\u00ed\u00ada en Palestina.  Sin embargo, ya no era una naci\u00f3n independiente, sino que estaba bajo la dominaci\u00f3n persa.  I. Tribu.  Los descendientes de Jud\u00e1, el 4\u00c2\u00ba hijo de Jacob (Gen 29:32-35).  Se divid\u00ed\u00ada en 5 familias principales, 3 de las cuales descend\u00ed\u00adan de los hijos de Jud\u00e1, y 2 de sus nietos (Num 26:19-22; 1Ch 2:3-6).  Naas\u00f3n es mencionado como el pr\u00ed\u00adncipe de la tribu de Jud\u00e1 bajo Mois\u00e9s en el desierto (Num 1:7, 2:3; 7:12-17; 10:14). Otro l\u00ed\u00adder notable durante la peregrinaci\u00f3n por el desierto fue Caleb, el hijo de Jefone, quien tambi\u00e9n fue uno de los esp\u00ed\u00adas en representaci\u00f3n de su tribu (13:6; 34:19).  Jud\u00e1 fue la 1\u00c2\u00aa tribu en tomar posesi\u00f3n del territorio que le fue asignado despu\u00e9s de la muerte de Josu\u00e9.  Con la ayuda de la tribu de Sime\u00f3n, los hombres de Jud\u00e1 fueron a la regi\u00f3n monta\u00f1osa de la parte sur de Palestina occidental, expulsaron a los cananeos de muchas ciudades y las ocuparon junto con sus alrededores (Jdg 1:1-20).  V\u00e9ase Jud\u00e1 1.  El territorio asignado a la tribu estaba en la porci\u00f3n sur de Cana\u00e1n.  Jos 15:1-12 describe sus fronteras, afirmando que el l\u00ed\u00admite sur comenzaba en el extremo sur del Mar Muerto, pasaba por el desierto de Zin, rodeaba Cadesbarnea por el sur, y luego llegaba hasta el \u00abr\u00ed\u00ado de Egipto\u00bb, el W\u00e2d\u00c2\u00a7 el-Ar\u00eesh, que segu\u00ed\u00ada hasta su desembocadura en el Mar Mediterr\u00e1neo.  La frontera oriental estaba formada por el Mar Muerto.  El borde norte comenzaba con el extremo norte del Mar Muerto: primero iba hacia el norte, pero al sur de Jeric\u00f3 giraba al oeste, sub\u00ed\u00ada por la cuesta de Adumim, probablemente el W\u00e2d\u00c2\u00a7 Qelt, y llegaba hasta En-rogel y el valle de Hinom al sur de Jerusal\u00e9n.  De all\u00ed\u00ad giraba hacia el noroeste hacia Quiriat-jearim, luego hacia el sudeste hacia Bet-semes, y finalmente por Jabne (m\u00e1s tarde Jamnia) hasta el Mar Mediterr\u00e1neo, que constitu\u00ed\u00ada el l\u00ed\u00admite occidental.  Sin embargo, Jud\u00e1 nunca fue due\u00f1a de la llanura costera, que estuvo mayormente ocupada por los filisteos.  El territorio de Jud\u00e1 se divid\u00ed\u00ada geogr\u00e1ficamente en: 1. La regi\u00f3n monta\u00f1osa (Jos 15:48), densamente poblada en la parte occidental, pero pr\u00e1cticamente sin habitantes en la secci\u00f3n oriental, privada de lluvias, que constitu\u00ed\u00ada el desierto de Jud\u00e1 (v 61).  2. La Sefela, una planicie baja entre la regi\u00f3n monta\u00f1osa y la llanura costera (v 33; cf R. 10:27) en la que se encontraban algunas de las ciudades m\u00e1s fuertes del pa\u00ed\u00ads.  3. El Neguev (Jos 10:40), un desierto \u00e1rido y casi est\u00e9ril entre Beerseba y Cades-barnea.  Aunque la mayor parte del territorio de Jud\u00e1 era monta\u00f1oso, estaba bien adaptado para el cultivo de la vid (cf Gen 49:10-12); ten\u00ed\u00ada dentro de su territorio el valle de Escol, al norte de Hebr\u00f3n (Num 13:23, 24), que hasta el d\u00ed\u00ada de hoy produce un excelente tipo de uvas.  La Sefela, por otra parte, era el granero de Jud\u00e1; como su posesi\u00f3n era de gran importancia, sus ciudades estaban bien fortificadas.  Mapa VI E\/G-1\/3.  Jud\u00e1 era la tribu de la que provino Otoniel, el primer juez, quien libr\u00f3 a la naci\u00f3n de la opresi\u00f3n de Cusan-risataim, rey de Mesopotamia, al comienzo del per\u00ed\u00adodo de los jueces (Jdg 3:8-11).  Jud\u00e1 se uni\u00f3 con las otras tribus contra Benjam\u00ed\u00adn (20:1, 18) aparentemente temprano en el per\u00ed\u00adodo (v 28).  En un sentido ,Geogr\u00e1fico, Jud\u00e1, Sime\u00f3n y Dan formaban una unidad, y estas tribus fueron las que m\u00e1s sufrieron la opresi\u00f3n de los filisteos despu\u00e9s que esa naci\u00f3n lleg\u00f3 a ser dominante en el s XII a.C. (10:7; 13:1).  Pero Jud\u00e1 parece haber tomado muy poca ingerencia en las guerras de las otras tribus contra las diversas opresiones que afligieron a Israel durante el tiempo de los jueces. 677  Cuando Samuel estableci\u00f3 el 1er reino, Jud\u00e1 apoy\u00f3 a Sa\u00fal.  Sin embargo, el hecho de que sus fuerzas son mencionadas en forma separada de las de las otras tribus (1Sa 11:8; 15:4; 17:52) parecen implicar que, posiblemente como resultado de eventos hist\u00f3ricos no suficientemente conocidos por nosotros, o por causa del aislamiento geogr\u00e1fico, Jud\u00e1 se consideraba como algo diferente de las otras, las que habr\u00ed\u00adan formado una unidad.  Despu\u00e9s de la muerte de Sa\u00fal, David, el h\u00e9roe de la tribu de Jud\u00e1, fue hecho rey en Hebr\u00f3n, mientras que las tribus del norte siguieron a Is-boset, hijo de Sa\u00fal.  Esta divisi\u00f3n dur\u00f3 hasta la muerte de Is-boset, 7 a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando los seguidores de la casa de Sa\u00fal se volvieron a David (2Sa 2:4; 5:1-3) y lo pusieron como rey de las 12 tribus.  Por m\u00e1s de 7 d\u00e9cadas el reino permaneci\u00f3 bajo una casa real. David fue prudente al mudar su capital de Hebr\u00f3n a Jerusal\u00e9n (5:5), una ciudad que no hab\u00ed\u00ada pertenecido a ninguna tribu hasta ese tiempo, y que por lo tanto era territorio neutral, ya que los celos entre las tribus siempre estaban presentes.  II.  Reino.  La unidad de las tribus entre el sur y el norte era artificial, y se mantuvo s\u00f3lo mientras los Gobernantes en el trono tuvieron  personalidades fuertes, como las de David y de Salom\u00f3n.  Cuando ascendi\u00f3 un rey m\u00e1s d\u00e9bil despu\u00e9s de la muerte de Salom\u00f3n, las tribus del norte se separaron de inmediato de Jud\u00e1. Excepto la tribu sacerdotal de los levitas, que se habr\u00ed\u00ada mudado en su mayor parte al territorio de Jud\u00e1 (2Ch 11:5-14), s\u00f3lo la de Benjam\u00ed\u00adn permaneci\u00f3 en el sur (1Ki 12:1-21).  Desde entonces, y por unos 345 a\u00f1os (c 931-586 a.C.), la historia de la tribu de Jud\u00e1 es, en su mayor parte, la historia del reino de Jud\u00e1.  En este per\u00ed\u00adodo gobernaron el reino del  sur 19 reyes (todos descendientes de David) y una reina (la malvada Atal\u00ed\u00ada).  El reino comprend\u00ed\u00ada los territorios de Jud\u00e1 y Benjam\u00ed\u00adn, y, por un tiempo, el de Edom. Repetidamente hubo guerras con el reino del norte (1Ki 14:30; 15:7, 16; 2Ki 14:11, 12; 16:5) y tuvo que afrontar ocasionales invasiones de naciones vecinas.  El 1er invasor fue el rey Sisac de Egipto, en tiempos de Roboam (1Ki 14:25-28; 2Ch 12:1-12).  M\u00e1s tarde, en el reinado de Asa, Zera de Etiop\u00ed\u00ada atac\u00f3 Jud\u00e1 (2Ch 14:9-15); finalmente, Asiria y Babilonia (2Ki 18:14; 24:10; etc.).  Bajo el rey Joram, Edoni se perdi\u00f3 definitivamente (2Ch 21:8-10), con el resultado de que Jud\u00e1 lleg\u00f3 a ser un estado m\u00e1s bien insignificante. Posteriormente, debi\u00f3 su supervivencia a la debilidad de Egipto y a la existencia del reino de Israel como un estado intermedio contra los enemigos del norte: los sirios y los asirios.  Durante los \u00faltimos a\u00f1os del reino de Israel, Jud\u00e1, bajo el rey  Acaz, fue un estado vasallo de Asiria (2Ki 16:7-10); y despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de Samaria en el 723\/22 a.C., su l\u00ed\u00admite norte daba con una provincia asiria.  Durante los siguientes 100 a\u00f1os Jud\u00e1 tuvo que pagar un fuerte tributo a Asiria o sufrir invasiones, como la del tiempo del rey Ezequ\u00ed\u00adas (18:13-16).  Uno de sus reyes, Manas\u00e9s, fue llevado a Mesopotamia como reh\u00e9n y pas\u00f3 alg\u00fan per\u00ed\u00adodo en prisi\u00f3n (2  Cr. 33:11-13).  Durante el tiempo de la declinaci\u00f3n de Asiria, que sigui\u00f3 a la muerte de Asurbanipal, y hasta su total destrucci\u00f3n poco antes de la captura de N\u00ed\u00adnive por medos y babilonios, Jud\u00e1 tuvo un respiro, y bajo el rey Jos\u00ed\u00adas extendi\u00f3 su dominio sobre algunas partes del anterior reino de Israel (34:6, 7).  Sin embargo, pronto Jos\u00ed\u00adas se encontr\u00f3 entre Egipto (que, bajo el rey Necao, aspiraba reconquistar su dominio sobre Palestina) y Babilonia (que se consideraba heredera del Imperio Asirio).  Jos\u00ed\u00adas, evidentemente, eligi\u00f3 ponerse del lado de Babilonia, porque perdi\u00f3 su vida en una batalla contra Necao (2Ki 23:29, 30; 2Ch 35:20-24).  Durante las 2 d\u00e9cadas de su existencia despu\u00e9s de la muerte de Jos\u00ed\u00adas, Jud\u00e1 vacil\u00f3 entre su lealtad a Egipto y a Babilonia, vio su territorio invadido en repetidas ocasiones por ej\u00e9rcitos enemigos, experiment\u00f3 3 capturas de Jerusal\u00e9n, su capital, Y finalmente sufri\u00f3 la destrucci\u00f3n de su soberan\u00ed\u00ada y de sus ciudades, y presenci\u00f3 la deportaci\u00f3n del grueso de su poblaci\u00f3n a Babilonia (2Ki 23:31-25:21; 2Ch 36:1-20).  Algunos de los jud\u00ed\u00ados que dejaron los babilonios en el pa\u00ed\u00ads emigraron a Egipto para escapar de la ira de Nabucodonosor despu\u00e9s que algunos fan\u00e1ticos asesinaron a Gedal\u00ed\u00adas y a la guarnici\u00f3n caldea (2Ki 25:22-26).  Parece que s\u00f3lo qued\u00f3 un grupo peque\u00f1o y sin importancia.  Mapas VIII-X; XI, C-4.  Durante los 4 siglos de la historia de Jud\u00e1, la adoraci\u00f3n de Dios estuvo con frecuencia acompa\u00f1ada por la de dioses paganos, para quienes se hab\u00ed\u00adan levantado de tiempo en tiempo santuarios y lugares de culto desde Salom\u00f3n hasta el fin del reino (1Ki 11:4-8; 14:22-24; 2Ki 21:1-7; etc.).  Aunque el pa\u00ed\u00ads no experiment\u00f3 la profundidad de la idolatr\u00ed\u00ada que se vio en el reino del norte, Jud\u00e1 era pr\u00e1cticamente una naci\u00f3n semipagana durante el per\u00ed\u00adodo de los reyes. Algunos de \u00e9stos, como Asa (1Ki 15:11-14), Josafat (22:22-46), Ezequ\u00ed\u00adas (2Ki 18:1-4) y Jos\u00ed\u00adas (22:1-20), hicieron esfuerzos serios por eliminar la idolatr\u00ed\u00ada y los cultos paganos.  Sin embargo,estas reformas 678 fueron temporarias, y la gente reca\u00ed\u00ada en el paganismo.  Esta fue la raz\u00f3n principal de la ca\u00ed\u00adda de la naci\u00f3n (2Ch 36:14-16; Jer 22:6-9; etc.).  III. Provincia.  Las tribus del norte perdieron su identidad nacional en el exilio y se confundieron con las naciones entre las que hab\u00ed\u00adan sido establecidas por los asirios, pero el reino sure\u00f1o de Jud\u00e1 y Benjam\u00ed\u00adn la retuvo durante el exilio babil\u00f3nico.  Esto fue el resultado del liderazgo de hombres de fuerte conciencia nacional y espiritual como Jerem\u00ed\u00adas, Daniel y Ezequiel.  Cuando Ciro, el rey persa, dio permiso a los jud\u00ed\u00ados para regresar a Palestina, unos 50.000 estuvieron listos para retornar.  Bajo l\u00ed\u00adderes religiosos y seculares en\u00e9rgicos reconstruyeron el templo y reanudaron la vida pol\u00ed\u00adtica como naci\u00f3n bajo el Imperio Persa.  En realidad, el exilio hab\u00ed\u00ada servido como un proceso refinador, porque el pueblo de Jud\u00e1 descart\u00f3 el paganismo y la idolatr\u00ed\u00ada a tal punto que nunca m\u00e1s llegaron a ser pecados nacionales.  Durante este per\u00ed\u00adodo postex\u00ed\u00adlico Jud\u00e1 aparece en la historia como una provincia del Imperio Persa, y retuvo sus antiguos nombres hebreo y arameo: Yeh\u00fbd\u00e2h, Yeh\u00fbd, (\u00abJud\u00e1\u00bb).  Mapa XII, D-5\/6.  La capital de la provincia y el asiento del gobernador fue Jerusal\u00e9n (Neh 3:7, 8).  Constituy\u00f3 una de las muchas que pertenec\u00ed\u00adan a la gran satrap\u00ed\u00ada de &#8216;Abar Nahara&#8217;, \u00abM\u00e1s all\u00e1 del  r\u00ed\u00ado\u00bb, que llegaba desde el Eufrates en el norte hasta Egipto en el sur.  Los l\u00ed\u00admites de Jud\u00e1 pueden ser establecidos con aproximaci\u00f3n por la listas de las ciudades que se dieron a Esdras y Nehem\u00ed\u00adas.  El norte corr\u00ed\u00ada desde el Jord\u00e1n v\u00ed\u00ada Jeric\u00f3 y Betel (que estaban incluidas en el territorio de Jud\u00e1), hasta Ono en el oeste.  El occidental parece haber bordeado la llanura costera al oeste de la Sefela, y el borde sur comenzaba al sur de Bet-pelet y despu\u00e9s de pasar Beerseba terminaba en el Mar Muerto. Durante el per\u00ed\u00adodo persa, la provincia fue administrada por un gobernador designado por la corona.  Conocernos algunos gobernadores jud\u00ed\u00ados: Sesbasar (Ezr 1:8, 11; 5:14), que algunos eruditos identifican con Zorobabel (Ezr 3:8; Hag. 1:1; etc.), y Nehem\u00ed\u00adas (Neh 1:1; 5:14); quienes fueron gobernadores hebreos de los primeros tiempos.  Adem\u00e1s de \u00e9stos, se mencionan en 5:15 y Mal 1:8 (BJ) otros gobernantes sin dar los nombres; un gobernador persa, Bigvai, que estaba en el cargo en el 407 a.C., aparece en los papiros de Elefantina. Los habitantes de la provincia eran juda\u00ed\u00adtas, benjamitas, levitas y otros miembros de diversas tribus que hab\u00ed\u00adan constituido el anterior reino de Jud\u00e1 y que hab\u00ed\u00adan sido llevados cautivos, y tal vez algunos restos de las 10 tribus que hab\u00ed\u00adan ido a la cautividad con anterioridad (2Ch 11:1-17; cf Ezr 2:36-40; 4:1; Neh, 11:20; Jer 50:4; Eze 37:15-19; Zec 8:13).  Despu\u00e9s de llegar a su patria (536 a.C.) bajo la direcci\u00f3n de Zorobabel, los jud\u00ed\u00ados reocuparon sus antiguas ciudades, reconstruyeron sus casas (Hag. 1:4) y completaron el templo de Jerusal\u00e9n (515 a.C.; Ezr 4:2; 6:15), a pesar de la oposici\u00f3n de las naciones vecinas.  Sin embargo, las fortificaciones de Jerusal\u00e9n no se completaron hasta casi un siglo despu\u00e9s de Zorobabel bajo el liderazgo de Nehem\u00ed\u00adas (Neh 6:15).  En el tiempo de Artajerjes I, la Ley de Mois\u00e9s volvi\u00f3 a ser la ley del pa\u00ed\u00ads, y Esdras, un escriba, fue puesto a cargo de la reorganizaci\u00f3n de la provincia en conformidad con el nuevo decreto (Ezr 7:11-26).  Durante los 2 siglos que dur\u00f3 el Imperio Persa, el pueblo de Jud\u00e1 parece haber practicado su propia religi\u00f3n con poca interferencia de las autoridades persas, aunque bajo Artajerjes II hubo un intento de obligar a los jud\u00ed\u00ados a adorar a Anahita, una diosa persa.  Cuando los jud\u00ed\u00ados demostraron hostilidad a la introducci\u00f3n de este culto extranjero, se desat\u00f3 la persecuci\u00f3n y muchos jud\u00ed\u00ados fueron desterrados a Hircania.  Cuando Alejandro Magno destruy\u00f3 el Imperio Persa y fund\u00f3 el suyo, la provincia persa de Jud\u00e1 lleg\u00f3 a ser parte del mundo helen\u00ed\u00adstico.  Despu\u00e9s de la muerte de Alejandro, Jud\u00e1 cay\u00f3 en manos de sus sucesores helen\u00ed\u00adsticos, los Tolomeos, que fueron seguidos por los Sel\u00e9ucidas.  Despu\u00e9s de un breve per\u00ed\u00adodo de independencia y expansi\u00f3n bajo los Macabeos,fue tomada por los romanos, convertida en un reino vasallo y m\u00e1s tarde dada a Herodes el Grande.  Despu\u00e9s de eso, la regi\u00f3n experiment\u00f3 una existencia muy variada, bajo los descendientes de Herodes o bajo procuradores romanos, hasta su ca\u00ed\u00adda final durante las guerras jud\u00ed\u00ado-romanas del s I y del s II d.C.  Para el per\u00ed\u00adodo de Alejandro Magno en adelante, v\u00e9ase Judea.  Juda\u00ed\u00adsmo.  T\u00e9rmino poco usado en el NT.  S\u00f3lo aparece en G\u00e1. 1:13, 14, como traducci\u00f3n del gr. Iouda\u00efsm\u00f3s, \u00abjuda\u00ed\u00adsmo\u00bb, donde Pablo recuerda a los g\u00e1latas su anterior celo extremista por las tradiciones, leyes y ceremonias de la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>alabanza. Cuarto hijo de Jacob y L\u00ed\u00ada, nacido en Padd\u00e1n Aram, Gn 29,  35; 35, 23; de \u00e9l desciende la tribu del mismo nombre. Cuando a Jos\u00e9 lo echaron sus hermanos en un pozo, fue J. quien insinu\u00f3 venderlo a unos mercaderes ismaelitas que pasaban por el lugar, Gn 37, 26-27; posteriormente, estuvo en Egipto, siendo Jos\u00e9 funcionario del Fara\u00f3n, con sus hermanos, comprando v\u00ed\u00adveres, Gn 43, 3-10; 44, 16-34; as\u00ed\u00ad como cuando Jacob se fue a ese pa\u00ed\u00ads a vivir en Gosen con su familia, Gn 46, 28; Ex 1, 2.<\/p>\n<p>J. habi\u00e9ndose separado de su familia, se fue a vivir Adl-lam, donde un individuo llamado Jir\u00e1. All\u00ed\u00ad tom\u00f3 por esposa a una mujer cananea, hija de un tal S\u00faa, quien le dio tres hijos, Er, On\u00e1n y Sel\u00e1, Gn 38, 1-5. J. escogi\u00f3 para su primog\u00e9nito Er una mujer llamada Tamar. Er muri\u00f3 y J. le pidi\u00f3 a su otro hijo On\u00e1n que la tomara por mujer, seg\u00fan la ley del levirato, Dt 25,  5; On\u00e1n tuvo relaciones con Tamar, pero derramaba el semen en tierra, para no dar descendencia a su hermano, y muri\u00f3, Gn 38, 6-10. J. pidi\u00f3 a Tamar que se quedara como viuda en casa de su padre hasta que Sel\u00e1, el menor,  tuviese la edad para unirse a ella; esto no lo cumpli\u00f3 J. Habiendo muerto la mujer de J., pasado el duelo, J. fue a Timn\u00e1 a trasquilar su reba\u00f1o, y su nuera, disfrazada de prostituta, se sent\u00f3 en Petaj En\u00e1yim, con el rostro cubierto. J., al verla, la invit\u00f3 a acostarse con \u00e9l y le ofreci\u00f3 por paga mandarle un cabrito; pero la mujer le exigi\u00f3 en prenda, mientras le enviaba el animal, su sello, el cord\u00f3n y el bast\u00f3n. Cuando J. mand\u00f3 el cabrito,  Tamar hab\u00ed\u00ada desaparecido con la prenda. Pasados tres meses, J. fue avisado del embarazo de su nuera, hab\u00ed\u00ada fornicado, y \u00e9ste, como jefe de familia bajo cuya autoridad estaba Tamar, ordena quemarla por adulterio. Cuando se iba a cumplir la sentencia, Tamar le envi\u00f3 los objetos que J. le hab\u00ed\u00ada dejado en prenda, y reconoci\u00f3 su culpa por no haberle entregado a su hijo Sel\u00e1 como marido, Gn 38, 11-26.<\/p>\n<p>Tamar pari\u00f3 dos mellizos  Peres y S\u00e9raj, Gn 38, 27-30. De Peres procede la estirpe de David y, por tanto, Jes\u00fas, 1 Cro 2, 3-16. Cuando Jacob estaba para morir bendijo a cada uno de sus hijos, y a J. le  anuncia la hegemon\u00ed\u00ada y la fuerza de su tribu con un or\u00e1culo mesi\u00e1nico,  pues del linaje dav\u00ed\u00addico nacer\u00e1 el Mes\u00ed\u00adas, Gn 49, 8-10.<\/p>\n<p>La tribu de J. fue la m\u00e1s numerosa  setenta y cuatro mil seiscientos hombres de veinte a\u00f1os para arriba, aptos para la guerra, se contaron en el primer censo en el desierto, Nm 1, 27; y setenta y seis mil quinientos,  en el recuento hecho en las estepas de Moab, Nm 26, 22. La heredad de la tribu de J. era la m\u00e1s extensa, Jos 15. La tribu de J. se desarroll\u00f3 independiente de las dem\u00e1s, por lo monta\u00f1oso de su territorio y porque entre J. y las tribus del norte hubo pueblos no jud\u00ed\u00ados, que fueron una barrera en sus relaciones, como los gabaonitas, Jos 9. Cuando D\u00e9bora y Baraq derrotaron a S\u00ed\u00adsara, la tribu de J. no particip\u00f3 en esta batalla, por lo que no aparece mencionada en el c\u00e1ntico de D\u00e9bora, Jc 5.  Los reyes de Jud\u00e1  Roboam 931-913 Abiyyam 913-911 As\u00e1 911-870 Josafat 870-848 Joram 848-841 Ocoz\u00ed\u00adas 841 Atal\u00ed\u00ada 841-835 Jo\u00e1s 835-796 Amas\u00ed\u00adas 796-781  Oz\u00ed\u00adas 781-740 Jotam 740-736 Ajaz 736-716  Ezequ\u00ed\u00adas 716-687 A la muerte de Sa\u00fal, primer rey panisraelita, la tribu de J. asegur\u00f3 su preeminencia sobre las dem\u00e1s, David fue ungido rey de todos los israelitas, aunque con amagos de divisi\u00f3n, pues primero fue proclamado por Jud\u00e1 y despu\u00e9s por las tribus del Norte, tras la muerte de Isbaal,  \u00fanico hijo superviviente de Sa\u00fal. El hijo y sucesor de David, Salom\u00f3n,  logr\u00f3 mantener la unidad del reino; pero tras su muerte, las tribus del Norte se quitaron el \u2020\u0153pesado yugo\u2020\u009d de J., 1 R 12, 4. Surgieron, entonces, el reino del Norte, Israel, con diez tribus, y el peque\u00f1o reino del Sur, J.  En Israel se sucedieron diferentes dinast\u00ed\u00adas reales, hasta su desaparici\u00f3n,  con la ca\u00ed\u00adda de Samar\u00ed\u00ada, en el a\u00f1o 722 a. C. Mientras que en el reino de J. se mantuvo en el trono la estirpe de David, hasta la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n a manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, en el a\u00f1o 587 a. C.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., yehudhah, alabado).<br \/>\n1.  El cuarto hijo de Jacob; su madre era Lea (Gen 29:35). Le salv\u00f3 la vida a Jos\u00e9 al persuadir a sus hermanos a venderlo a los madianitas en Dot\u00e1n (Gen 37:26-28). Sus actos ignominiosos tambi\u00e9n han sido registrados (G\u00e9nesis 38). Aparentemente, poco a poco obtuvo una posici\u00f3n de liderato entre sus hermanos (Gen 43:3; Gen 46:28; Gen 49:8-12) y durante el transcurso de su vida surgieron las rivalidades entre ellos que luego ser\u00ed\u00adan responsables por la divisi\u00f3n del reino. A trav\u00e9s de su hijo Fares, Jud\u00e1 lleg\u00f3 a ser un ascendiente de David (Rth 4:18-22) y de Jesucristo (Mat 1:3-16). La bendici\u00f3n que Jacob le dio a Jud\u00e1 antes de morir (Gen 49:9-12) es interpretada generalmente como una profec\u00ed\u00ada mesi\u00e1nica.<br \/>\n2.   La tribu hebrea es descendiente del hombre Jud\u00e1 que se acaba de describir.<\/p>\n<p>Caleb  fue uno de los miembros de esta tribu (Num 13:6; Num 34:19).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la muerte de Josu\u00e9, parece que esta tribu fue la primera en ocupar su territorio asignado en la regi\u00f3n monta\u00f1osa al sur de Cana\u00e1n, y hasta que ocuparon por un tiempo la ciudad de Jerusal\u00e9n (Jdg 1:1-20).<\/p>\n<p>Durante el per\u00ed\u00adodo de gobierno de los jueces, Jud\u00e1 ten\u00ed\u00ada una tendencia a quedarse separada del resto de las tribus hebreas del norte por raz\u00f3n de los pueblos paganos que viv\u00ed\u00adan entre ellos (habitantes de Gaba\u00f3n, Josu\u00e9 9; jebuseos, Jdg 19:10-13) y tambi\u00e9n por raz\u00f3n del terreno escabroso y salvaje con sus profundos valles orientales, de este a oeste. Los simeonitas que viv\u00ed\u00adan en ciudades en el sur de Jud\u00e1 sol\u00ed\u00adan ser asimilados a Jud\u00e1 y as\u00ed\u00ad perdieron la identidad de su tribu.<\/p>\n<p>Otoniel, el juez que libr\u00f3 al pueblo del dominio de Mesopotamia, era de Jud\u00e1 (Jdg 3:8-11). La amenaza presentada por los filisteos debe de haber sido problem\u00e1tica para esta tribu porque la llanura filistea era en realidad el llano costero de Jud\u00e1. La historia de Rut y Boaz ocurri\u00f3 durante la \u00e9poca de los jueces y puso por primera vez a la ciudad de Bel\u00e9n en lugar de prominencia en la historia hebrea. Sa\u00fal, cuyo reino puso fin al per\u00ed\u00adodo de los jueces, rein\u00f3 desde Jud\u00e1; y tambi\u00e9n fueron habitantes de Jud\u00e1 quienes ungieron a David, su compatriota de tribu, como rey en Hebr\u00f3n (2Sa 2:1-4).<\/p>\n<p>3.  Jud\u00e1 es tambi\u00e9n el nombre de cuatro personas mencionadas en Esdras y Nehem\u00ed\u00adas. Tres eran levitas (Ezr 3:9; Ezr 10:23; Neh 12:8), uno benjamita (Neh 11:9) y el quinto era probablemente un principal de Jud\u00e1 (Neh 12:34). La versi\u00f3n RVA emplea Hodav\u00ed\u00adas en Ezr 3:9 (ver nota de la RVA). Otro Jud\u00e1, diferente del hijo de Jacob, aparece nombrado en Luk 3:30 como ascendiente de Jes\u00fas.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>El t\u00e9rmino Jud\u00e1 puede referirse a (1) un hijo de Jacob y Lea (Gn. 29:35), (2) la tribu de Jud\u00e1, una de las doce tribus israelitas, de la que David y su dinast\u00ed\u00ada de reyes vinieron, o (3) el reino del sur que permaneci\u00f3 fiel a la dinast\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica en el tiempo en que Jeroboam lleg\u00f3 a ser rey del reino rival de *Israel en el norte.<br \/>\nDespu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de *Damasco y *Samaria, Jud\u00e1 fue amenazada por el poder asirio. *Senaquerib,  ca.  701  a. de J.C. , ocup\u00f3 la mayor parte del territorio de Jud\u00e1, pero no tuvo \u00e9xito en tomar a Jerusal\u00e9n. Con la ca\u00ed\u00adda de *N\u00ed\u00adnive, el imperio asirio declin\u00f3 y el imperio *caldeo o neobabil\u00f3nico tom\u00f3 su lugar como la gran potencia en el Asia occidental. Jud\u00e1 cay\u00f3 ante los ej\u00e9rcitos de *Nabucodonosor, el rey caldeo, en 587  a. de J.C.  V\u00e9 tambi\u00e9n JUDEA.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Arqueol\u00f3gico<\/b><\/p>\n<p>(alabado).<\/p>\n<p> 1- Hijo de Jacob, del que descender\u00ed\u00ada el Mes\u00ed\u00adas: (Gen 49:9-10). iY as\u00ed\u00ad fue! Antepasado de David: (Rut 4:18-22), y de Jesucristo: (Mat 1:3, Luc 3:33).<\/p>\n<p> 2- Reino de Jud\u00e1, el del Sur, con capital Jerusal\u00e9n, a la muerte de Salom\u00f3n y divisi\u00f3n del Reino, en 912, hasta la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n, en 587. S\u00f3lo reinaron de la Tribu de Juda, 19 reyes.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>(Alabanza, acci\u00f3n de gracias). Nombre de personas, una tribu, y el reino de \u00e9sta en el AT.<\/p>\n<p>1.     Cuarto de los hijos de \u2020\u00a2Jacob y \u2020\u00a2Lea (Gen 29:35). Es uno de los hijos de Jacob de cuya vida y car\u00e1cter se ofrecen algunos detalles en el Pentateuco. Se dice que \u2020\u0153se apart\u00f3 de sus hermanos\u2020\u009d y se cas\u00f3 con una cananea cuyo padre se llamaba \u2020\u00a2S\u00faa, con la cual tuvo tres hijos (Gen 38:1-5). Dos de esos hijos, \u2020\u00a2Er y \u2020\u00a2On\u00e1n, murieron sin dejar descendencia. Sela, en cambio, tuvo muchos hijos y nietos (1Cr 4:21-23).<\/p>\n<p>J. procre\u00f3 a los mellizos \u2020\u00a2Fares y \u2020\u00a2Zara, con \u2020\u00a2Tamar, que era viuda de Er y On\u00e1n. Tamar enga\u00f1\u00f3 a J. porque \u00e9ste no hab\u00ed\u00ada cumplido con la promesa de darla por esposa a Sela (Gen 38:11-30). Antes de estos hechos, J. desempe\u00f1\u00f3 un papel de importancia en la historia de \u2020\u00a2Jos\u00e9, convenciendo a sus hermanos que en vez de matar a Jos\u00e9 lo vendieran como esclavo (Gen 37:26-27). Por la manera en que sirve de vocero de sus hermanos ante Jacob (Gen 43:3-10) y frente a Jos\u00e9, como virrey de Egipto (Gen 44:16-34), se ve que hab\u00ed\u00ada llegado a ocupar un puesto de cierta preponderancia en la familia.<\/p>\n<p>2.     Tribu de los descendientes del #1. Inicialmente esta tribu ocupaba un lugar bajo en relaci\u00f3n con las otras. Fue, adem\u00e1s, la que m\u00e1s se mezcl\u00f3 con otros grupos no hebreos, comenzando por el mismo Jud\u00e1, que cas\u00f3 con una cananea. Luego, los \u2020\u00a2cenezeos se identificaron tanto con la tribu de J. que vinieron a ser considerados como parte de \u00e9sta. El gran l\u00ed\u00adder \u2020\u00a2Caleb era un cenezeo. Sin embargo, es contado como uno de los pilares de esta tribu. \u2020\u00a2Otoniel, sobrino de Caleb, fue uno de los jueces de Israel (Jue 3:8-11). En el libro de los \u2020\u00a2Jueces no se menciona esta tribu, con excepci\u00f3n del caso de Otoniel. La tribu de \u2020\u00a2Efra\u00ed\u00adn era considerada como m\u00e1s importante. Sin embargo, la tribu de J. estaba destinada a desarrollar un papel de preponderancia en la historia de Israel, como se refleja en la bendici\u00f3n de Jacob (\u2020\u0153 J., te alabar\u00e1n tus hermanos &#8230; los hijos de tu padre se inclinar\u00e1n a ti. Cachorro de le\u00f3n, J&#8230;. No ser\u00e1 quitado el cetro de J&#8230;.\u2020\u009d [Gen 49:8-12]). El Se\u00f1or Jes\u00fas era de esa tribu (\u2020\u0153Porque manifiesto es que nuestro Se\u00f1or vino de la tribu de J&#8230;.\u2020\u009d [Heb 7:14]).<\/p>\n<p>Los miembros de esta tribu se asentaron en las monta\u00f1as, en la Sefela y en las tierras semides\u00e9rticas al S de Cana\u00e1n. Sus fronteras aparecen descritas en Jos 15:1-12. La expresi\u00f3n \u2020\u0153tierra de J.\u2020\u009d en Deu 34:2 se\u00f1ala la parte S del territorio monta\u00f1oso al O del Jord\u00e1n, en contraste con la Galilea, los montes de Efra\u00ed\u00adn y el Neguev. Incluye toda esa zona entre el Jord\u00e1n y el mar Mediterr\u00e1neo. En otras porciones, sin embargo, es una referencia al territorio que ocupaba la tribu de J. (Rut 1:7; 1Sa 22:5). Al dividirse el reino de Israel, la tribu de J., junto con la de Benjam\u00ed\u00adn, constituyeron el reino de Jud\u00e1, con Jerusal\u00e9n como capital. Despu\u00e9s del retorno del exilio, se usaba la expresi\u00f3n para se\u00f1alar a la provincia de J. (Zac 1:21).<\/p>\n<p>3.     Levita de tiempos de Esdras y Nehem\u00ed\u00adas (Esd 10:23; Neh 12:8).<\/p>\n<p>.     Benjamita de tiempos de Esdras. Fue \u2020\u0153el segundo en la ciudad\u2020\u009d de Jerusal\u00e9n (Neh 11:9).<\/p>\n<p>.     Personaje en la ascendencia de \u2020\u00a2Peta\u00ed\u00adas hijo de Mesezabeel, de la tribu de Jud\u00e1 (Neh 11:24).<\/p>\n<p>.     Uno de los \u2020\u0153pr\u00ed\u00adncipes de Jud\u00e1\u2020\u009d en tiempos de Esdras y Nehem\u00ed\u00adas. Particip\u00f3 en la celebraci\u00f3n por la restauraci\u00f3n del muro (Neh 12:34).<\/p>\n<p>.     Sacerdote de tiempos de Esdras y Nehem\u00ed\u00adas. Particip\u00f3 en la celebraci\u00f3n por la restauraci\u00f3n del muro (Neh 12:36).<\/p>\n<p>.     Personaje en la genealog\u00ed\u00ada del Se\u00f1or Jes\u00fas (Luc 3:26).<\/p>\n<p>.     Personaje en la genealog\u00ed\u00ada del Se\u00f1or Jes\u00fas (Luc 3:30).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG HOMB HOAT SACE<\/p>\n<p>ver, ISRAEL, REY, MACABEOS, JERUSALEN, HISTORIA, JUD\u00ed\u008dO<\/p>\n<p>vet, \u00abque El (Dios) sea alabado\u00bb. (A) Cuarto hijo de Jacob y Lea, y el cabeza de la tribu que lleva su nombre. Fue Jud\u00e1 el que aconsej\u00f3 a sus hermanos la venta de Jos\u00e9 en lugar de quitarle la vida (Gn. 37:26). Pec\u00f3 en el asunto de su nuera Tamar (Gn. 38). No ten\u00ed\u00ada reparo alguno en castigar con la muerte a Tamar, hasta que qued\u00f3 comprobado que \u00e9l era tambi\u00e9n culpable (Gn. 38:26). As\u00ed\u00ad se se\u00f1ala la terrible corrupci\u00f3n en la historia de la familia en la que, por elecci\u00f3n de gracia, Cristo nacer\u00ed\u00ada (Mt. 1:2). Aunque no era el hijo mayor, pronto empez\u00f3 a tener el primer lugar en la familia. Pudo persuadir a su padre que dejara ir a Benjam\u00ed\u00adn a Egipto (Gn. 43:8), y cuando se tuvo que hablar a Jos\u00e9, fue Jud\u00e1 quien tom\u00f3 la palabra (Gn. 44:14-18 ss). En la bendici\u00f3n de Jacob a sus hijos, las predicciones muestran que la l\u00ed\u00adnea real queda centrada en Jud\u00e1. El cetro no se apartar\u00ed\u00ada de Jud\u00e1, ni el legislador de entre sus pies hasta que viniera Siloh, etc. (Gn. 49:8-12). De Jud\u00e1 descendieron David y una larga sucesi\u00f3n de reyes. Cristo, nacido de la tribu de Jud\u00e1, es llamado \u00abel Le\u00f3n de la tribu de Jud\u00e1\u00bb (Ap. 5:5). (B) Levita, antepasado de algunos de los que ayudaron a reconstruir el templo (Esd. 3:9). Posiblemente el mismo que Hodav\u00ed\u00adas (Esd. 2:40; Neh. 7:43). (C) Levita que hab\u00ed\u00ada tomado una mujer extranjera (Esd. 10:23). (D) Hijo de Sen\u00faa, supervisor de Jerusal\u00e9n (Neh. 11:9). (E) Levita que volvi\u00f3 del exilio (Neh. 12:8). (F y G) Un pr\u00ed\u00adncipe de Jud\u00e1 y un sacerdote y m\u00fasico que asistieron a la dedicaci\u00f3n del muro de Jerusal\u00e9n (Neh. 12:34, 36).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[011]<\/p>\n<p>    Fue el nombre del cuarto hijo de Jacob y el gentilicio de una de las 12 tribus de Israel. En la Historia de Israel adquiri\u00f3 cierto predominio posterior por haber sido la tribu del gran del rey que fue David. Luego quedar\u00ed\u00ada como el \u00e1mbito racial anunciado por los Profetas en el que habr\u00ed\u00ada de venir el Mes\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>    La tribu de Jud\u00e1, especialmente guerrera y dominante, ocup\u00f3 junto con Benjam\u00ed\u00adn la parte sur de la tierra conquistada. (Ex. 35. 38). Despu\u00e9s de Salom\u00f3n se dividi\u00f3 el Reino y el sur form\u00f3 el reino de Jud\u00e1, en el cual se mantuvo la genealog\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica.<\/p>\n<p>    Las diez del norte formaron el Reino de Israel con varias dinast\u00ed\u00adas. Cuando las tribus del norte fueron llevadas cautivas por N\u00ed\u00adnive el a\u00f1o 721, y las del sur lo fueron a Babilonia el 685, todas se diseminaron. Las del norte ya nunca volvieron como pueblo. Las del sur regresaron al llegar los persas. Formaron de nuevo el Reino de Jud\u00e1 y siguieron fieles al culto del Templo de Salom\u00f3n.<\/p>\n<p>    Por el nombre de Jud\u00e1, y el de sus habitantes los jud\u00ed\u00ados, se mantuvieron hasta la llegada del Mes\u00ed\u00adas y luego se prolong\u00f3 en las historia hasta nuestro d\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>    (Ver Patriarcas 8)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(Elogiado; [Objeto de] Elogio).<\/p>\n<p>1. Cuarto hijo de Jacob y de su esposa Lea. (G\u00e9 29:35; 1Cr 2:1.) Despu\u00e9s de haber vivido unos nueve a\u00f1os en Har\u00e1n (Pad\u00e1n-aram), Jud\u00e1 parti\u00f3 junto con toda la casa de Jacob hacia Cana\u00e1n. (Comp\u00e1rese con G\u00e9 29:4, 5, 32-35; 30:9-12, 16-28; 31:17, 18, 41.) Posteriormente residi\u00f3 con su padre en Sucot y m\u00e1s tarde en Siquem. Despu\u00e9s que el hijo de Hamor viol\u00f3 a su hermana Dina y que Sime\u00f3n y Lev\u00ed\u00ad la vengaron matando a todos los varones de Siquem, Jud\u00e1 particip\u00f3 en saquear la ciudad. (G\u00e9 33:17, 18; 34:1, 2, 25-29.)<\/p>\n<p>Relaciones con Jos\u00e9. Con el transcurso del tiempo, Jud\u00e1 y sus otros medio hermanos le cobraron odio a Jos\u00e9 debido a que gozaba del favor de Jacob. Este odio se intensific\u00f3 cuando Jos\u00e9 les cont\u00f3 dos sue\u00f1os que indicaban que llegar\u00ed\u00ada a ser superior a ellos. Por consiguiente, cuando Jacob envi\u00f3 a Jos\u00e9 para comprobar c\u00f3mo estaban sus medio hermanos mientras cuidaban de los reba\u00f1os, estos, al verle a distancia, tramaron matarle. No obstante, a instancias de Rub\u00e9n, que pretend\u00ed\u00ada salvarle la vida, lo arrojaron en una cisterna vac\u00ed\u00ada. (G\u00e9 37:2-24.)<br \/>\nPosteriormente, al ver una caravana de ismaelitas, Jud\u00e1 al parecer en ausencia de Rub\u00e9n, convenci\u00f3 a los dem\u00e1s de que ser\u00ed\u00ada mejor vender a Jos\u00e9 a los mercaderes que pasaban, en lugar de matarlo. (G\u00e9 37:25-27.) A pesar de que Jos\u00e9 suplicaba compasi\u00f3n, lo vendieron por veinte piezas de plata (si eran siclos, 44 d\u00f3lares [E.U.A.]). (G\u00e9 37:28; 42:21.) Aunque parece que la principal preocupaci\u00f3n de Jud\u00e1 era salvar la vida de Jos\u00e9, y la venta en s\u00ed\u00ad result\u00f3 m\u00e1s tarde en bendici\u00f3n para todos los implicados, \u00e9l, al igual que los dem\u00e1s, fue culpable de un grave pecado que pes\u00f3 durante mucho tiempo sobre su conciencia. (G\u00e9 42:21, 22; 44:16; 45:4, 5; 50:15-21.) (La ley mosaica, que m\u00e1s tarde habr\u00ed\u00adan de recibir los israelitas, castigaba este delito con pena de muerte; Ex 21:16.) Luego, Jud\u00e1, que en aquel entonces ten\u00ed\u00ada unos veinte a\u00f1os, tambi\u00e9n se uni\u00f3 a los dem\u00e1s en enga\u00f1ar a Jacob para que pensase que una bestia salvaje hab\u00ed\u00ada matado a Jos\u00e9. (G\u00e9 37:31-33.)<\/p>\n<p>La familia de Jud\u00e1. Es posible que despu\u00e9s de este incidente Jud\u00e1 dejara a sus hermanos. Asent\u00f3 su tienda cerca de Hir\u00e1, el adulamita, y por lo visto hubo entre ellos una relaci\u00f3n de amistad. Durante este tiempo se cas\u00f3 con la hija de S\u00faa, un cananeo. Con ella tuvo tres hijos: Er, On\u00e1n y Selah. El m\u00e1s joven, Selah, naci\u00f3 en Aczib. (G\u00e9 38:1-5.)<br \/>\nCon el tiempo Jud\u00e1 escogi\u00f3 a Tamar como esposa para Er, su primog\u00e9nito, pero Jehov\u00e1 ejecut\u00f3 a este debido a su maldad. Por tanto Jud\u00e1 mand\u00f3 a su segundo hijo, On\u00e1n, que cumpliese con el matrimonio de cu\u00f1ado y se casara con Tamar. No obstante, aunque On\u00e1n tuvo relaciones con ella, \u2020\u0153desperdici\u00f3 su semen en la tierra para no dar prole a su hermano\u2020\u009d. Por esta acci\u00f3n, Jehov\u00e1 tambi\u00e9n le dio muerte. Luego Jud\u00e1 le recomend\u00f3 a Tamar que volviese a la casa de su padre y esperase hasta que Selah creciese. Sin embargo, cuando Selah creci\u00f3, Jud\u00e1 no se lo dio a Tamar en matrimonio, al parecer porque razon\u00f3 que su hijo m\u00e1s joven pudiera morir. (G\u00e9 38:6-11, 14.)<br \/>\nPor consiguiente, despu\u00e9s que Jud\u00e1 enviud\u00f3, Tamar, que se enter\u00f3 de que su suegro iba a Timnah, se disfraz\u00f3 de prostituta y se sent\u00f3 en la entrada de Enaim, en el camino por el que Jud\u00e1 pasar\u00ed\u00ada. Jud\u00e1 no reconoci\u00f3 a su nuera y supuso que era una prostituta, as\u00ed\u00ad que tuvo relaciones con ella. Cuando m\u00e1s tarde sali\u00f3 a la luz que Tamar estaba encinta, Jud\u00e1 insisti\u00f3 en que la quemaran por ramera. Sin embargo, una vez que qued\u00f3 demostrado que \u00e9l mismo la hab\u00ed\u00ada dejado encinta, exclam\u00f3: \u2020\u0153Ella es m\u00e1s justa que yo, por raz\u00f3n de que yo no la di a Selah mi hijo\u2020\u009d. De esta forma, sin ser consciente de ello, Jud\u00e1 hab\u00ed\u00ada ocupado el lugar de Selah a la hora de engendrar prole legal. Unos seis meses despu\u00e9s, Tamar dio a luz dos gemelos, P\u00e9rez y Z\u00e9rah. Jud\u00e1 no volvi\u00f3 a tener relaciones con ella. (G\u00e9 38:12-30.)<\/p>\n<p>A Egipto por alimento. Con el tiempo llegaron informes a Cana\u00e1n, tierra afligida por el hambre, de que en Egipto hab\u00ed\u00ada suficiente alimento. Por consiguiente, Jacob orden\u00f3 a diez de sus hijos, entre ellos Jud\u00e1, que fueran en busca de v\u00ed\u00adveres. Por aquel entonces, su medio hermano Jos\u00e9 administraba en Egipto el alimento almacenado. Aunque Jos\u00e9 los reconoci\u00f3 inmediatamente, ellos no le reconocieron a \u00e9l. Jos\u00e9 los acus\u00f3 de ser esp\u00ed\u00adas y les advirti\u00f3 que no regresasen a Egipto sin Benjam\u00ed\u00adn, de quien hablaron al negar que eran esp\u00ed\u00adas. Tambi\u00e9n hizo que ataran y retuvieran como reh\u00e9n a Sime\u00f3n, uno de sus medio hermanos. (G\u00e9 42:1-25.)<br \/>\nEs comprensible que habiendo perdido tanto a Jos\u00e9 como a Sime\u00f3n, Jacob se mostrase reacio a dejar que Benjam\u00ed\u00adn acompa\u00f1ase a sus otros hermanos a Egipto. El comentario irreflexivo de Rub\u00e9n de que Jacob pod\u00ed\u00ada dar muerte a sus dos hijos si no llevaba de vuelta a Benjam\u00ed\u00adn no tuvo suficiente peso, quiz\u00e1s porque \u00e9l mismo no hab\u00ed\u00ada sido muy confiable, pues hab\u00ed\u00ada violado a la concubina de su padre. (G\u00e9 35:22.) Por \u00faltimo, Jud\u00e1 consigui\u00f3 el consentimiento de su padre, despu\u00e9s de prometerle ser fiador de Benjam\u00ed\u00adn. (G\u00e9 42:36-38; 43:8-14.)<br \/>\nCuando regresaban a su casa despu\u00e9s de haber comprado cereales en Egipto, el mayordomo de Jos\u00e9 los alcanz\u00f3 y los acus\u00f3 de robo (en realidad, era una treta de Jos\u00e9). Una vez que se encontr\u00f3 en el costal de Benjam\u00ed\u00adn el art\u00ed\u00adculo de cuyo robo se les acusaba, regresaron y entraron en la casa de Jos\u00e9. Jud\u00e1 respondi\u00f3 a la acusaci\u00f3n y, con elocuencia y sinceridad, suplic\u00f3 a favor de Benjam\u00ed\u00adn y de su padre que \u00e9l pasara a ser esclavo en lugar de Benjam\u00ed\u00adn. A Jos\u00e9 le conmovi\u00f3 tanto la sincera solicitud de Jud\u00e1, que no pudo controlar m\u00e1s sus emociones. Ya a solas con sus hermanos, se identific\u00f3, los perdon\u00f3 por haberle vendido en esclavitud y les mand\u00f3 que fuesen a por Jacob y regresasen a Egipto, pues el hambre ten\u00ed\u00ada que continuar por cinco a\u00f1os m\u00e1s. (G\u00e9 44:1\u201345:13.)<br \/>\nM\u00e1s tarde, cuando Jacob y toda su casa se acercaban a Egipto, Jacob \u2020\u0153envi\u00f3 a Jud\u00e1 delante de s\u00ed\u00ad a Jos\u00e9 para impartir informaci\u00f3n antes de \u00e9l a Gos\u00e9n\u2020\u009d. (G\u00e9 46:28.)<\/p>\n<p>Superior entre sus hermanos. Debido a su preocupaci\u00f3n por su padre, ya anciano, y a su noble esfuerzo por proteger la libertad de Benjam\u00ed\u00adn a costa de la suya propia, Jud\u00e1 demostr\u00f3 que era superior a sus hermanos. (1Cr 5:2.) Ya no era aquel Jud\u00e1 que en su juventud hab\u00ed\u00ada participado en saquear a los siquemitas y hab\u00ed\u00ada sido c\u00f3mplice del trato injusto a su medio hermano Jos\u00e9, as\u00ed\u00ad como de enga\u00f1ar despu\u00e9s a su propio padre. Su notable don de mando hizo que Jud\u00e1, como uno de los cabezas de las doce tribus de Israel, pudiese recibir de su moribundo padre una bendici\u00f3n prof\u00e9tica superior. (G\u00e9 49:8-12.) M\u00e1s adelante se considera el cumplimiento de esta profec\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>2. La tribu que descendi\u00f3 de Jud\u00e1. Unos doscientos diecis\u00e9is a\u00f1os despu\u00e9s que Jud\u00e1 fue a Egipto con la casa de Jacob, los hombres robustos de la tribu mayores de veinte a\u00f1os hab\u00ed\u00adan aumentado a 74.600, un n\u00famero mayor que el del resto de las doce tribus. (N\u00fa 1:26, 27.) Pr\u00f3ximo ya el fin de los cuarenta a\u00f1os que Israel vag\u00f3 por el desierto, la cantidad de los varones registrados de Jud\u00e1 hab\u00ed\u00ada aumentado en 1.900. (N\u00fa 26:22.)<br \/>\nEl tabern\u00e1culo, sus accesorios y sus utensilios se construyeron bajo la direcci\u00f3n de Bezalel, de la tribu de Jud\u00e1, y su servidor, Oholiab, de la tribu de Dan. (Ex 35:30-35.) Despu\u00e9s de esta construcci\u00f3n, Jud\u00e1 y las tribus de Isacar y Zabul\u00f3n acamparon en el lado oriental del santuario. (N\u00fa 2:3-8.)<\/p>\n<p>Primeros indicios de liderazgo. La bendici\u00f3n prof\u00e9tica de Jacob hab\u00ed\u00ada asignado a Jud\u00e1 un papel destacado (G\u00e9 49:8; comp\u00e1rese con 1Cr 5:2), que comenz\u00f3 a confirmarse en los albores de la historia de esta tribu. Bajo el mando de su principal, Nahs\u00f3n, Jud\u00e1 encabez\u00f3 la marcha por el desierto. (N\u00fa 2:3-9; 10:12-14.) Adem\u00e1s, Caleb, uno de los dos fieles esp\u00ed\u00adas que tuvieron el privilegio de volver a entrar en la Tierra Prometida, pertenec\u00ed\u00ada a la tribu de Jud\u00e1, y particip\u00f3 activamente en conquistar la tierra asignada a Jud\u00e1, aunque se hallaba ya entrado en a\u00f1os. Por direcci\u00f3n divina, la tribu de Jud\u00e1 llev\u00f3 la iniciativa en la lucha contra los cananeos, con la colaboraci\u00f3n de los simeonitas. (N\u00fa 13:6, 30; 14:6-10, 38; Jos 14:6-14; 15:13-20; Jue 1:1-20; comp\u00e1rese con Dt 33:7.) Nuevamente por direcci\u00f3n divina, Jud\u00e1 encabez\u00f3 m\u00e1s tarde una acci\u00f3n militar de castigo contra Benjam\u00ed\u00adn. (Jue 20:18.)<\/p>\n<p>La herencia de Jud\u00e1. La regi\u00f3n asignada a la tribu de Jud\u00e1 limitaba al N. con el territorio benjamita (Jos 18:11); al E., con el mar Salado (mar Muerto) (Jos 15:5), y al O., con el mar Grande (Mediterr\u00e1neo) (Jos 15:12). Parece que el l\u00ed\u00admite meridional se extend\u00ed\u00ada desde el extremo S. del mar Muerto en direcci\u00f3n SO., hasta la subida de Aqrabim; despu\u00e9s continuaba hasta Zin, luego iba hacia el N., pasando cerca de Qad\u00e9s-barnea, y finalmente llegaba al Mediterr\u00e1neo a trav\u00e9s de Hezr\u00f3n, Addar, Qarq\u00e1, Azm\u00f3n y el valle torrencial de Egipto. (Jos 15:1-4.) La porci\u00f3n de este territorio que se centraba principalmente alrededor de Beer-seba estaba asignada a los simeonitas. (Jos 19:1-9.) Los quenitas, una familia no israelita que estaba emparentada con Mois\u00e9s, tambi\u00e9n se asentaron en el territorio de Jud\u00e1. (Jue 1:16.)<br \/>\nDentro de los l\u00ed\u00admites asignados a Jud\u00e1 hay varias regiones naturales. El N\u00e9gueb, que en su mayor parte es una meseta que oscila entre los 450 y los 600 m. de altura sobre el nivel del mar, se encuentra al S. A lo largo del Mediterr\u00e1neo se extiende la llanura de Filistea, con sus dunas de arena que a veces penetran hasta 6 Km. tierra adentro. En un tiempo esta llanura ondulante fue una regi\u00f3n de vi\u00f1as, olivos y campos de cereales. (Jue 15:5.) Justo al E. de Filistea se eleva una zona de colinas, separadas por numerosos valles, que en la parte meridional alcanzan una altitud de unos 450 m. Es la Sefel\u00e1 (que significa \u2020\u0153Tierra Baja\u2020\u009d), regi\u00f3n que en la antig\u00fcedad estaba cubierta de sic\u00f3moros. (1Re 10:27.) Se puede decir que es una tierra baja al compararla con la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Jud\u00e1, situada m\u00e1s al E., y que tiene elevaciones que van desde unos 600 m. a m\u00e1s de 1.000 m. sobre el nivel del mar. Las colinas \u00e1ridas que ocupan la ladera oriental de las monta\u00f1as de Jud\u00e1 constituyen el desierto de Jud\u00e1.<br \/>\nDurante el mandato de Josu\u00e9, el poder cananeo en el territorio de Jud\u00e1 al parecer se hab\u00ed\u00ada debilitado. Sin embargo, como no se hab\u00ed\u00adan apostado guarniciones, los habitantes originales debieron regresar a algunas ciudades, como Hebr\u00f3n y Debir, mientras los israelitas guerreaban en otra parte. Por consiguiente, hubo que recuperar de nuevo estos lugares. (Comp\u00e1rese con Jos 12:7, 10, 13; Jue 1:10-15.) Sin embargo, a los habitantes de la llanura baja, que ten\u00ed\u00adan carros bien equipados, no se les desposey\u00f3 de la tierra. Entre estos \u00faltimos debieron hallarse los filisteos de Gat y Asdod. (Jos 13:2, 3; Jue 1:18, 19.)<\/p>\n<p>Desde los jueces hasta Sa\u00fal. Durante el per\u00ed\u00adodo turbulento de los jueces, Jud\u00e1, al igual que las otras tribus, cay\u00f3 con frecuencia en la idolatr\u00ed\u00ada. Por lo tanto, Jehov\u00e1 permiti\u00f3 que las naciones circundantes, en particular los ammonitas y los filisteos, hicieran incursiones en su territorio. (Jue 10:6-9.) En los d\u00ed\u00adas de Sans\u00f3n, los juda\u00ed\u00adtas no solo hab\u00ed\u00adan perdido todo control sobre las ciudades filisteas de Gaza, Eqr\u00f3n y Asquel\u00f3n, sino que los filisteos se hab\u00ed\u00adan convertido en sus virtuales amos. (Jue 15:9-12.) Al parecer, no fue posible recuperar el territorio de Jud\u00e1 del control filisteo hasta el tiempo de Samuel. (1Sa 7:10-14.)<br \/>\nUna vez que Samuel ungi\u00f3 por primer rey de Israel al benjamita Sa\u00fal, los juda\u00ed\u00adtas lucharon lealmente bajo su mando. (1Sa 11:5-11; 15:3, 4.) Las batallas m\u00e1s frecuentes se pelearon contra los filisteos (1Sa 14:52), y todo apunta a que estos \u00faltimos comenzaban a imponerse de nuevo sobre los israelitas. (1Sa 13:19-22.) No obstante, su poder disminuy\u00f3 con el tiempo. Ayudados por Jehov\u00e1, Sa\u00fal y su hijo Jonat\u00e1n consiguieron vencerlos en la zona que se extend\u00ed\u00ada desde Micm\u00e1s hasta Ayal\u00f3n. (1Sa 13:23\u201314:23, 31.) Tiempo despu\u00e9s, cuando los filisteos invadieron Jud\u00e1, fueron derrotados de nuevo despu\u00e9s que David, el joven pastor de Jud\u00e1, mat\u00f3 a Goliat, el palad\u00ed\u00adn filisteo. (1Sa 17:4, 48-53.) M\u00e1s adelante, el rey Sa\u00fal coloc\u00f3 a David, que para entonces ya hab\u00ed\u00ada sido ungido por futuro rey, sobre los guerreros israelitas. Mientras desempe\u00f1aba esta funci\u00f3n, David apoy\u00f3 lealmente a Sa\u00fal y consigui\u00f3 nuevas victorias sobre los filisteos. (1Sa 18:5-7.) En aquel tiempo la tribu de Jud\u00e1 era como un \u2020\u0153cachorro de le\u00f3n\u2020\u009d, pues a\u00fan no hab\u00ed\u00ada alcanzado el poder real en la persona de David. (G\u00e9 49:9.)<br \/>\nCuando Sa\u00fal vio en David una seria amenaza para su corona, lo trat\u00f3 como a un proscrito, pero David le guard\u00f3 lealtad porque Sa\u00fal era el ungido de Jehov\u00e1. Nunca se puso al lado de los enemigos de Israel, ni personalmente caus\u00f3 da\u00f1o a Sa\u00fal o permiti\u00f3 que otros lo hiciesen. (1Sa 20:30, 31; 24:4-22; 26:8-11; 27:8-11; 30:26-31.) Muy al contrario, luch\u00f3 contra los enemigos de Israel. En una ocasi\u00f3n salv\u00f3 a Queil\u00e1, una ciudad de Jud\u00e1, de caer en manos de los filisteos. (1Sa 23:2-5.)<\/p>\n<p>La bendici\u00f3n prof\u00e9tica de Jacob se cumple en David. Finalmente lleg\u00f3 el debido tiempo de Dios para transferir el poder real de la tribu de Benjam\u00ed\u00adn a la de Jud\u00e1. Los hombres de Jud\u00e1 ungieron a David por rey en Hebr\u00f3n despu\u00e9s de la muerte de Sa\u00fal. No obstante, las otras tribus se adhirieron a la casa de Sa\u00fal e hicieron rey sobre ellos a su hijo Is-b\u00f3set. A partir de ese momento, se produjeron repetidos choques entre estos dos reinos, hasta que Abner, hombre fuerte de Is-b\u00f3set, se pas\u00f3 al bando de David. Al poco tiempo, Is-b\u00f3set fue asesinado. (2Sa 2:1-4, 8, 9; 3:1\u20134:12.)<br \/>\nCuando David rein\u00f3 sobre todo Israel, los \u2020\u02dchijos de Jacob\u2020\u2122, es decir, todas las tribus de Israel, aclamaron a Jud\u00e1 y reconocieron la gobernaci\u00f3n de su representante. Por lo tanto, David pudo ir tambi\u00e9n contra Jerusal\u00e9n, aunque esta estaba principalmente en territorio benjamita, y despu\u00e9s de capturar la fortaleza de Si\u00f3n, convertirla en su capital. En l\u00ed\u00adneas generales, David se comport\u00f3 de manera encomiable. De hecho, su comportamiento hizo que se elogiase a la tribu de Jud\u00e1 por cualidades como la rectitud y la justicia, as\u00ed\u00ad como por sus servicios a la naci\u00f3n. Uno de estos servicios fue salvaguardar la seguridad nacional, como Jacob hab\u00ed\u00ada predicho en la bendici\u00f3n que pronunci\u00f3 en su lecho de muerte. En realidad, la mano de Jud\u00e1 estuvo sobre la cerviz de sus enemigos cuando David sojuzg\u00f3 a los filisteos (que por dos veces hab\u00ed\u00adan intentado derrocarle en Si\u00f3n), moabitas, sirios, edomitas, amalequitas y ammonitas. Por consiguiente, con David, las fronteras de Israel se extendieron al fin hasta los l\u00ed\u00admites que Dios hab\u00ed\u00ada se\u00f1alado. (G\u00e9 49:8-12; 2Sa 5:1-10, 17-25; 8:1-15; 12:29-31.)<br \/>\nEn virtud del pacto eterno para un Reino hecho con David, la tribu de Jud\u00e1 posey\u00f3 el cetro y el bast\u00f3n de mando durante cuatrocientos setenta a\u00f1os. (G\u00e9 49:10; 2Sa 7:16.) Sin embargo, \u00fanicamente hubo un reino unido, con todas las tribus de Israel bajo la gobernaci\u00f3n de Jud\u00e1, durante los reinados de David y Salom\u00f3n. Debido a la apostas\u00ed\u00ada de Salom\u00f3n hacia el final de su reinado, Jehov\u00e1 le arranc\u00f3 diez tribus al siguiente rey de Jud\u00e1, Rehoboam, y se las dio a Jerobo\u00e1n. (1Re 11:31-35; 12:15-20.) Tan solo los levitas y las tribus de Benjam\u00ed\u00adn y Jud\u00e1 permanecieron leales a la casa de David. (1Re 12:21; 2Cr 13:9, 10.)<\/p>\n<p>3. El reino de Jud\u00e1, integrado por Jud\u00e1 y Benjam\u00ed\u00adn. (2Cr 25:5.) Despu\u00e9s de la muerte de Salom\u00f3n, las otras diez tribus formaron un reino independiente bajo el efraimita Jerobo\u00e1n.<br \/>\nPoco tiempo despu\u00e9s, en el quinto a\u00f1o de Rehoboam, el rey Sisaq de Egipto invadi\u00f3 el reino de Jud\u00e1 y lleg\u00f3 hasta Jerusal\u00e9n, capturando a su paso las ciudades fortificadas que hall\u00f3. (1Re 14:25, 26; 2Cr 12:2-9.)<br \/>\nPor un per\u00ed\u00adodo de unos cuarenta a\u00f1os, en el transcurso de los reinados de los reyes de Jud\u00e1 Rehoboam, Abiyam (Ab\u00ed\u00adas) y As\u00e1, estallaron numerosos conflictos entre los reinos de Jud\u00e1 e Israel. (1Re 14:30; 15:7, 16.) No obstante, Jehosafat, el sucesor de As\u00e1, concert\u00f3 una alianza matrimonial con Acab, el inicuo rey de Israel. Aunque esta acci\u00f3n supuso paz entre los dos reinos, el matrimonio de Jehoram, hijo de Jehosafat, con Atal\u00ed\u00ada, hija de Acab, fue desastroso para Jud\u00e1. Bajo la influencia de Atal\u00ed\u00ada, Jehoram apostat\u00f3 gravemente. Durante su reinado, invadieron Jud\u00e1 los filisteos y los \u00e1rabes, que tomaron cautivos y mataron a todos sus hijos, excepto a Jehoacaz (Ocoz\u00ed\u00adas), el m\u00e1s joven. Cuando Ocoz\u00ed\u00adas ascendi\u00f3 al trono, sigui\u00f3 tambi\u00e9n las directrices de la inicua Atal\u00ed\u00ada. Despu\u00e9s de la muerte violenta de Ocoz\u00ed\u00adas, Atal\u00ed\u00ada mat\u00f3 a toda la prole real. Sin embargo, seguramente por direcci\u00f3n divina, se escondi\u00f3 al joven Jeho\u00e1s, heredero leg\u00ed\u00adtimo del trono de David, de modo que sobrevivi\u00f3. Mientras tanto, la usurpadora Atal\u00ed\u00ada gobern\u00f3 como reina hasta que el sumo sacerdote Jehoiad\u00e1 orden\u00f3 su ejecuci\u00f3n. (2Cr 18:1; 21:1, 5, 6, 16, 17; 22:1-3, 9-12; 23:13-15.)<br \/>\nAunque Jeho\u00e1s empez\u00f3 bien su reinado, despu\u00e9s de la muerte del sumo sacerdote Jehoiad\u00e1, se apart\u00f3 de la adoraci\u00f3n verdadera. (2Cr 24:2, 17, 18.) Amas\u00ed\u00adas, hijo de Jeho\u00e1s, tampoco observ\u00f3 un proceder justo. Durante su reinado, el reino de diez tribus y el reino de Jud\u00e1 se enfrentaron de nuevo despu\u00e9s de a\u00f1os de coexistencia pac\u00ed\u00adfica: Jud\u00e1 sufri\u00f3 una derrota humillante. (2Cr 25:1, 2, 14-24.) El siguiente rey de Jud\u00e1, Uz\u00ed\u00adas (Azar\u00ed\u00adas) hizo lo justo a los ojos de Jehov\u00e1, si bien irrumpi\u00f3 en el santuario. Su sucesor, Jot\u00e1n, tambi\u00e9n fue un rey fiel. Pero Acaz, hijo de Jot\u00e1n, se hizo notorio por practicar la idolatr\u00ed\u00ada a gran escala. (2Cr 26:3, 4, 16-20; 27:1, 2; 28:1-4.)<br \/>\nEn el transcurso del reinado de Acaz, Jud\u00e1 sufri\u00f3 invasiones edomitas y filisteas, y tambi\u00e9n incursiones del reino septentrional y de Siria. La coalici\u00f3n siroisraelita lleg\u00f3 a amenazar con derrocar a Acaz y poner como rey de Jud\u00e1 a un hombre que no era del linaje dav\u00ed\u00addico. Aunque el profeta Isa\u00ed\u00adas le asegur\u00f3 que esto no suceder\u00ed\u00ada, el infiel Acaz soborn\u00f3 al rey sirio Tiglat-pil\u00e9ser III para que le ayudase. Esta acci\u00f3n imprudente trajo sobre Jud\u00e1 el pesado yugo de Asiria. (2Cr 28:5-21; Isa 7:1-12.)<br \/>\nEzequ\u00ed\u00adas, hijo de Acaz, restableci\u00f3 la adoraci\u00f3n verdadera y se rebel\u00f3 contra el rey de Asiria. (2Re 18:1-7.) En consecuencia, Senaquerib invadi\u00f3 Jud\u00e1 y tom\u00f3 muchas ciudades fortificadas. Sin embargo, no logr\u00f3 ocupar Jerusal\u00e9n, pues en una noche el \u00e1ngel de Jehov\u00e1 derrib\u00f3 a 185.000 soldados del campamento de los asirios. Humillado, Senaquerib volvi\u00f3 a N\u00ed\u00adnive. (2Re 18:13; 19:32-36.) Unos ocho a\u00f1os antes, en 740 a. E.C., hab\u00ed\u00ada llegado el fin del reino de las diez tribus con la ca\u00ed\u00adda de su capital, Samaria, ante los asirios. (2Re 17:4-6.)<br \/>\nEl siguiente rey de Jud\u00e1, Manas\u00e9s, hijo de Ezequ\u00ed\u00adas, restableci\u00f3 la idolatr\u00ed\u00ada. No obstante, despu\u00e9s que el rey de Asiria lo llev\u00f3 cautivo a Babilonia, se arrepinti\u00f3, y a su regreso a Jerusal\u00e9n emprendi\u00f3 reformas religiosas. (2Cr 33:10-16.) Sin embargo, su hijo Am\u00f3n volvi\u00f3 a caer en la idolatr\u00ed\u00ada. (2Cr 33:21-24.)<br \/>\nLa \u00faltima gran campa\u00f1a contra la idolatr\u00ed\u00ada se produjo en el reinado de Jos\u00ed\u00adas, hijo de Am\u00f3n. Sin embargo, en ese tiempo ya era demasiado tarde para que el pueblo en general se arrepintiera de manera genuina. Por lo tanto, Jehov\u00e1 decret\u00f3 la desolaci\u00f3n completa de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n. Pero Jos\u00ed\u00adas muri\u00f3 intentando repeler a las fuerzas egipcias en Meguid\u00f3, cuando estas se encontraban en camino para ayudar al rey de Asiria en Carquemis. (2Re 22:1\u201323:30; 2Cr 35:20.)<br \/>\nLos \u00faltimos cuatro reyes de Jud\u00e1 \u2014Jehoacaz, Jehoiaquim, Joaqu\u00ed\u00adn y Sedequ\u00ed\u00adas\u2014 fueron malos gobernantes. El fara\u00f3n Nekoh destron\u00f3 a Jehoacaz, impuso un pesado tributo sobre la tierra de Jud\u00e1 e hizo rey a Jehoiaquim, hermano de Jehoacaz. (2Re 23:31-35.) M\u00e1s tarde, al parecer despu\u00e9s de ocho a\u00f1os de reinado, Nabucodonosor, el rey de Babilonia, que anteriormente hab\u00ed\u00ada derrotado a los egipcios en Carquemis, hizo de Jehoiaquim un rey vasallo. Jehoiaquim sirvi\u00f3 por tres a\u00f1os al rey de Babilonia, y despu\u00e9s se rebel\u00f3. (2Re 24:1; Jer 46:2.) Pasado alg\u00fan tiempo, Nabucodonosor, que al parecer ten\u00ed\u00ada la intenci\u00f3n de llevar como prisionero a Babilonia al rey rebelde, fue contra Jerusal\u00e9n. (2Cr 36:6.) Sin embargo, Jehoiaquim nunca fue a Babilonia, pues muri\u00f3 de una manera que la Biblia no indica. A su muerte, lleg\u00f3 a ser rey Joaqu\u00ed\u00adn. Despu\u00e9s de gobernar tan solo tres meses y diez d\u00ed\u00adas, se rindi\u00f3 voluntariamente a Nabucodonosor, que le condujo al exilio en Babilonia junto con otros miembros de la familia real, as\u00ed\u00ad como con miles de sus s\u00fabditos. Luego Nabucodonosor coloc\u00f3 en el trono de Jud\u00e1 a Sedequ\u00ed\u00adas, t\u00ed\u00ado de Joaqu\u00ed\u00adn. (2Re 24:6, 8-17; 2Cr 36:9, 10.)<br \/>\nEn su noveno a\u00f1o como rey vasallo, Sedequ\u00ed\u00adas se rebel\u00f3 y busc\u00f3 ayuda en la fuerza militar de Egipto contra Babilonia. (2Re 24:18\u201325:1; 2Cr 36:11-13; Eze 17:15-21.) En consecuencia, Nabucodonosor se dirigi\u00f3 con sus ej\u00e9rcitos contra Jud\u00e1. El asedio a Jerusal\u00e9n dur\u00f3 dieciocho meses, hasta que finalmente se abri\u00f3 brecha en sus muros. Aunque Sedequ\u00ed\u00adas huy\u00f3, fue capturado, se degoll\u00f3 a sus hijos en su presencia y a \u00e9l se le ceg\u00f3. Al mes siguiente, condujeron a la mayor\u00ed\u00ada de los supervivientes al exilio. A Guedal\u00ed\u00adas se le nombr\u00f3 gobernador sobre los pocos habitantes que quedaron en Jud\u00e1 \u2014en su mayor parte gente humilde\u2014, pero despu\u00e9s de su asesinato la poblaci\u00f3n huy\u00f3 a Egipto. Por lo tanto, en el s\u00e9ptimo mes de 607 a. E.C. la tierra de Jud\u00e1 qued\u00f3 completamente desolada. (2Re 25:1-26; v\u00e9anse m\u00e1s detalles en los art\u00ed\u00adculos sobre cada rey.)<\/p>\n<p>La gobernaci\u00f3n no se perdi\u00f3. Sin embargo, este fin calamitoso del reino de Jud\u00e1 no signific\u00f3 que el cetro y el bast\u00f3n de mando se hab\u00ed\u00adan apartado para siempre de la tribu. Seg\u00fan la profec\u00ed\u00ada de Jacob en su lecho de muerte, la tribu de Jud\u00e1 ten\u00ed\u00ada que producir al heredero real permanente, Sil\u00f3 (que significa \u2020\u0153Aquel de Quien Es; Aquel a Quien Pertenece\u2020\u009d). (G\u00e9 49:10.) Por consiguiente, antes de que se acabara con el reino de Jud\u00e1, Jehov\u00e1 le dirigi\u00f3 las siguientes palabras a Sedequ\u00ed\u00adas por medio de Ezequiel: \u2020\u0153Remueve el turbante, y quita la corona. Esta no ser\u00e1 la misma. P\u00f3ngase en alto aun lo que est\u00e1 bajo, y p\u00f3ngase bajo aun al alto. Ruina, ruina, ruina la har\u00e9. En cuanto a esta tambi\u00e9n, ciertamente no llegar\u00e1 a ser de nadie hasta que venga aquel que tiene el derecho legal, y tengo que dar esto a \u00e9l\u2020\u009d. (Eze 21:26, 27.) El que tiene el derecho legal, como lo indic\u00f3 en su anuncio el \u00e1ngel Gabriel a la virgen jud\u00ed\u00ada Mar\u00ed\u00ada unos seiscientos a\u00f1os despu\u00e9s, no es otro que Jes\u00fas, el Hijo de Dios. (Lu 1:31-33.) Por lo tanto, es apropiado que Jesucristo lleve el t\u00ed\u00adtulo: \u2020\u0153el Le\u00f3n que es de la tribu de Jud\u00e1\u2020\u009d. (Rev 5:5.)<\/p>\n<p>Comparado con el reino septentrional. El reino de Jud\u00e1 disfrut\u00f3 de mucha m\u00e1s estabilidad que el reino septentrional y tambi\u00e9n dur\u00f3 unos ciento treinta y tres a\u00f1os m\u00e1s. A esto contribuyeron varios factores: 1) En armon\u00ed\u00ada con el pacto que Dios hizo con David, el linaje real permaneci\u00f3 intacto, mientras que en el reino septentrional menos de la mitad de los reyes tuvieron a sus propios hijos como sucesores. 2) La continuidad del sacerdocio aar\u00f3nico en el templo de Jerusal\u00e9n tuvo la bendici\u00f3n de Jehov\u00e1 y facilit\u00f3 mucho el que la naci\u00f3n infiel volviese a su Dios. (2Cr 13:8-20.) Por otro lado, el reino septentrional consideraba que la adoraci\u00f3n de becerros era necesaria para mantener su independencia de Jud\u00e1, y esta debi\u00f3 ser la raz\u00f3n por la que nunca se intent\u00f3 erradicarla. (1Re 12:27-33.) 3) Cuatro de los diecinueve reyes de Jud\u00e1 \u2014As\u00e1, Jehosafat, Ezequ\u00ed\u00adas y Jos\u00ed\u00adas\u2014 se destacaron por su apego a la adoraci\u00f3n verdadera y llevaron a cabo importantes reformas religiosas.<br \/>\nSin embargo, la historia de los dos reinos ilustra lo insensato que es pasar por alto los mandamientos de Jehov\u00e1 y buscar seguridad en las alianzas militares. Tambi\u00e9n se resalta la gran paciencia de Jehov\u00e1 con su pueblo desobediente. En repetidas ocasiones envi\u00f3 a sus profetas con el fin de que su pueblo se arrepintiese, pero muchas veces no se prest\u00f3 atenci\u00f3n a sus advertencias. (Jer 25:4-7.) Entre los profetas que sirvieron en Jud\u00e1 se cuentan Semaya, Id\u00f3, Azar\u00ed\u00adas, Oded, Hanan\u00ed\u00ad, Jeh\u00fa, Eliezer, Jahaziel, Miqueas, Oseas, Isa\u00ed\u00adas, Sofon\u00ed\u00adas, Habacuc y Jerem\u00ed\u00adas. (V\u00e9ase ISRAEL n\u00fams. 2 y 3.)<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del exilio. En 537 a. E.C., el decreto de Ciro permiti\u00f3 a los israelitas volver a la tierra de Jud\u00e1 y reedificar el templo, y en ese tiempo debieron volver a su tierra natal representantes de las diferentes tribus. (Esd 1:1-4; Isa 11:11, 12.) En cumplimiento de Ezequiel 21:27, ning\u00fan rey del linaje de David volvi\u00f3 a administrar al pueblo repatriado. Tambi\u00e9n es digno de notar que no se hace ninguna menci\u00f3n de rivalidades tribales, lo que indica que Efra\u00ed\u00adn y Jud\u00e1 efectivamente se hab\u00ed\u00adan unido. (Isa 11:13.)<\/p>\n<p>4. Al parecer es la misma persona que el levita Hodav\u00ed\u00adas, o Hodev\u00e1, que volvi\u00f3 a Jerusal\u00e9n con Zorobabel. (Esd 2:40; 3:9; Ne 7:43.)<\/p>\n<p>5. Levita mencionado entre los que regresaron con Zorobabel. (Ne 12:1, 8.)<\/p>\n<p>6. Uno de los levitas que despidieron a sus esposas extranjeras e hijos. (Esd 10:23, 44.)<\/p>\n<p>7. Benjamita que trabajaba en Jerusal\u00e9n como supervisor despu\u00e9s del exilio. (Ne 11:7, 9.)<\/p>\n<p>8. Uno de los que se hallaban en la procesi\u00f3n inaugural que prepar\u00f3 Nehem\u00ed\u00adas cuando se termin\u00f3 la construcci\u00f3n del muro de Jerusal\u00e9n. (Ne 12:31, 34.)<\/p>\n<p>9. M\u00fasico sacerdotal de la procesi\u00f3n inaugural. (Ne 12:31, 35, 36.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. El hijo de Jacob<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='line-height:normal'><span lang=ES style=''>Cuarto hijo de Jacob por Lea (Gn. 29.35) llamado Jud\u00e1 (<\/span><span style=''>y<sup>e<\/sup>h\u00fb&#7695;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>); all\u00ed se explica que el significado es \u201calabado\u201d, que se deriva de la ra\u00edz <\/span><span style=''>ydh<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018alabar\u2019. Gn. 49.8 ofrece un juego de palabras tomando como base este significado. La derivaci\u00f3n se rechaza por muchos, pero no se ha sugerido ninguna otra etimolog\u00eda que haya recibido aceptaci\u00f3n general (para la literatura concerniente, v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn639\" name=\"_ftnref639\" title=\"\"><i>KB<\/i><\/etiqueta>). Jud\u00e1 pronto represent\u00f3 un papel preponderante entre sus hermanos, como se evidencia por el relato de Jos\u00e9 (Gn. 37.26\u201327; 43.3\u201310; 44.16\u201334; 46.28). Gn. 38, aun cuando arroja luz sobre los comienzos de la tribu de Jud\u00e1, ocupa sin duda la posici\u00f3n actual para contrastar el car\u00e1cter de Jud\u00e1 con el de Jos\u00e9. Si bien Gn. 49.8\u201312 no es estrictamente una promesa de realeza para Jud\u00e1, sino m\u00e1s bien de liderazgo, victoria, y estabilidad tribal, la promesa de *Siloh comprende la realeza en \u00faltima instancia. Las genealog\u00edas de los descendientes de Jud\u00e1 se encuentran en 1 Cr. 2\u20134.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Otros individuos del mismo nombre<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Despu\u00e9s del exilio babil\u00f3nico Jud\u00e1 se fue convirtiendo crecientemente en uno de los nombres favoritos entre los jud\u00edos. En el <etiqueta id=\"#_ftn640\" name=\"_ftnref640\" title=\"\">AT<\/etiqueta> se mencionan cinco hombres con este nombre, a saber un levita, antecesor de Cadmiel (Esd. 3.9), posiblemente padre o hijo de Hodav\u00edas (Esd. 2.40); un levita del retorno bajo Zorobabel (Neh. 12.8); un contempor\u00e1neo lev\u00edtico de Esdras (Esd. 10.23); un benjamita dirigente bajo Nehem\u00edas (Neh. 11.9) ; un sacerdote bajo Nehem\u00edas (Neh. 12.36). En Neh. 12.34 probablemente se hace referencia a miembros de la tribu en general bajo la denominaci\u00f3n de \u201cJud\u00e1\u201d. En el <etiqueta id=\"#_ftn641\" name=\"_ftnref641\" title=\"\">NT este nombre est\u00e1 representado por su forma heleniza<\/etiqueta>da *Judas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. La tribu de Jud\u00e1<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Desde el \u00e9xodo hasta Sa\u00fal<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Jud\u00e1 no representa ning\u00fan papel especial en la historia del \u00e9xodo, ni de la peregrinaci\u00f3n por el desierto, aun cuando corresponde destacar que era el l\u00edder de la vanguardia (Nm. 2.9). No hay ning\u00fan cambio significativo en las dos cifras del censo de esa \u00e9poca (Nm. 1.27; 26.22).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Ac\u00e1n, miembro de la tribu, provoc\u00f3 la derrota de Israel frente a Hai (Jos. 7). Esta puede ser la raz\u00f3n de la tarea especial encomendada a Jud\u00e1, la de dirigir un ataque independiente contra los cananeos (Jue. 1.1\u20132). No se da ninguna explicaci\u00f3n, pero resulta claro que la porci\u00f3n de Jud\u00e1 le fue asignada no por suertes en Silo (Jos. 18.1\u201310), sino antes de su conquista (Jue. 1.3); <etiqueta id=\"#_ftn642\" name=\"_ftnref642\" title=\"\">cf. el tratamiento similar de Efra\u00edn y la med<\/etiqueta>ia tribu de Manas\u00e9s (Jos. 16\u201317). Estaba limitada al <etiqueta id=\"#_ftn643\" name=\"_ftnref643\" title=\"\">N por las porciones de Dan y Benjam\u00edn, y ten\u00eda direcci\u00f3n aproximadamente de <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn644\" name=\"_ftnref644\" title=\"\">E a <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn645\" name=\"_ftnref645\" title=\"\">O a partir del extremo N del mar Muerto, el <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn646\" name=\"_ftnref646\" title=\"\">S de Jerusal\u00e9n y la tetr\u00e1polis gabaonita al Mediterr\u00e1neo. Sus fronteras occiden<\/etiqueta>tal y oriental las constitu\u00edan el Mediterr\u00e1neo y el mar Muerto, y se extend\u00eda hacia el S hasta donde lo permit\u00edan los cultivos (cf. Jos. 15).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Jud\u00e1 primeramente invadi\u00f3 buena parte de la llanura costera, la que a poco ser\u00eda ocupada por los filisteos (Jue. 1.18), pero evidentemente se retir\u00f3 pronto de la lucha (Jue. 1.19; 3.3; Jos. 11.22; 13.2\u20133). Puesto que la mejor parte de lo que le fue asignado a Jud\u00e1 fue lo que voluntariamente cedi\u00f3 a Sime\u00f3n (Jos. 19.1, 9), es razonable suponer que esperaba contar con Sime\u00f3n como parachoques entre ella y la llanura costera no conquistada.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El relato de la conquista del S en Jue. 1.1\u201317 se ha interpretado ampliamente en el sentido de que Jud\u00e1 (y otras tribus) entraron en la tierra prometida desde el S <i>antes <\/i>de la invasi\u00f3n bajo Josu\u00e9 (cf. H. H. Rowley, <i>From Joseph to Joshua<\/i>, 1950, <etiqueta id=\"#_ftn647\" name=\"_ftnref647\" title=\"\">pp. 4s, 101s, 110ss, con literatura), pero toda la tendencia de los descubrimientos arqueol\u00f3gicos modernos parece ser contraria a esta teor\u00eda, la que es inaceptable tambi\u00e9n por otras razones de tipo<\/etiqueta> general.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La imposibilidad de mantener el dominio de Jerusal\u00e9n (Jue. 1.8, 21), combinada con la existencia de la semiindependiente tetr\u00e1polis gabaonita (Jos. 9; 2 S. 21.1\u20132), cre\u00f3 una frontera psicol\u00f3gica entre Jud\u00e1 y las tribus centrales. Aun cuando no exist\u00eda ninguna barrera para las comunicaciones (cf. Jue. 19.10\u201313), Jud\u00e1 tiene que haber mirado crecientemente hacia el S, hacia Hebr\u00f3n, m\u00e1s bien que al santuario en Silo. Mientras que Jud\u00e1 proporcion\u00f3 el primero de los jueces, Otoniel (Jue. 3.9\u201311), y comparti\u00f3 la acci\u00f3n micial contra Benjam\u00edn (Jue. 20.18), no parece hab\u00e9rsele requerido que se uniera en la lucha contra Jab\u00edn y S\u00edsara (Jue. 5). Como consecuencia, cuando Jud\u00e1 se hizo tributaria de los filisteos (Jue. 15.11), no parecer\u00eda haber apelado a las otras tribus, a las que parecer\u00eda no haberles importado la cuesti\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Parecer\u00eda que el hecho de esta divisi\u00f3n fue aceptada generalmente, porque ya para la \u00e9poca de Sa\u00fal vemos que al contingente de Jud\u00e1 se lo menciona separadamente (1 S. 11.8; 15.4; 17.52; 18.16).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Bajo David y Salom\u00f3n<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Despu\u00e9s de la muerte de Sa\u00fal este cisma creciente se perpetu\u00f3 al ser coronado David como rey de Jud\u00e1 en Hebr\u00f3n (2 S. 2.4). A. Alt probablemente tenga raz\u00f3n al sostener (\u201cThe Formation of the Israelite State in Palestine\u201d, en Essays on Old Testament History and Religion, 1966, pp. 216ss) que la coronaci\u00f3n de David como rey sobre \u201ctodo Israel\u201d (2 S. 5.1\u20135) lo hac\u00eda rey de un reino doble en el que Jud\u00e1 mantuvo su identidad independiente. Por cierto que durante la rebeli\u00f3n de Absal\u00f3n Jud\u00e1 parece haber mantenido su neutralidad, mientras que el N sigui\u00f3 al rebelde.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>No hay pruebas de que Salom\u00f3n haya evidenciado alguna medida de favoritismo para con Jud\u00e1 en comparaci\u00f3n con las dem\u00e1s tribus, por cuanto \u201cun intendente general sobre todo el pa\u00eds\u201d (1 R. 4.19, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn648\" name=\"_ftnref648\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>) tiene que referirse a Jud\u00e1 (<\/span><etiqueta id=\"#_ftn649\" name=\"_ftnref649\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0nbe<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. El reino de Jud\u00e1<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Sus relaciones con Israel<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Si la opini\u00f3n de A. Alt es correcta, Jud\u00e1 e Israel, al aceptar reyes diferentes, obraron de conformidad con sus derechos como entidades pol\u00edticas separadas. Aparte de Jeroboam mismo, los reyes de Israel no parecen haber procurado la destrucci\u00f3n de Jud\u00e1 (cf. 2 R. 14.13\u201314), y los profetas jam\u00e1s cuestionaron el derecho de Israel a existir, aun cuando preve\u00edan que retornar\u00eda a la lealtad a \u201cDavid\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La herencia de las riquezas de Salom\u00f3n parec\u00eda haberle dado a Jud\u00e1 una ventaja en el momento de la separaci\u00f3n, a pesar de que sus tierras eran menos f\u00e9rtiles, y de que ten\u00eda menos poblaci\u00f3n en comparaci\u00f3n con el N. A pesar de las opiniones contrarias, no hay pruebas de que m\u00e1s tarde Roboam haya deso\u00eddo la orden de Sema\u00edas (1 R. 12.22\u201324) y haya atacado a Jeroboam. La sugesti\u00f3n de que el ataque de Sisac contra Jud\u00e1 (1 R. 14.25\u201326) ten\u00eda como fin apoyar a su aliado Jeroboam no ha podido proporcionar pruebas adecuadas en su apoyo. La p\u00e9rdida consiguiente de la riqueza que Salom\u00f3n hab\u00eda logrado acumular, aun cuando Israel pareciera haber sufrido tambi\u00e9n como consecuencia del ataque de Sisac, signific\u00f3 que Jud\u00e1 habr\u00eda de ocupar en forma permanente una posici\u00f3n de inferioridad material en comparaci\u00f3n con Israel. Los elementos de juicio sugieren que Jud\u00e1 requer\u00eda una Israel pr\u00f3spera para lograr su propia prosperidad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Una prueba efectiva de la prosperidad absoluta, m\u00e1s bien que relativa, de Jud\u00e1 es la capacidad que demostr\u00f3 de controlar a Edom, o por lo menos lo suficiente de su territorio como para proteger la ruta comercial al golfo de Acaba. Roboam no hizo ning\u00fan esfuerzo por mantener el dominio precario que tuvo su padre sobre la zona. Evidentemente Josafat subyug\u00f3 completamente al pa\u00eds (1 R. 22.47), pero luego tuvo que instalar a un rey vasallo (2 R. 3.9). Edom reconquist\u00f3 su independencia bajo su hijo Joram (2 R. 8.20\u201322). Amas\u00edas reconquist\u00f3 Edom alrededor de medio siglo m\u00e1s tarde (2 R. 14.7). Esta vez la conquista fue m\u00e1s efectiva, y s\u00f3lo en ocasi\u00f3n de los problemas que hubo durante el reinado de Acaz, 60 a\u00f1os m\u00e1s tarde, Edom pudo finalmente verse libre (2 R. 16.6). Despu\u00e9s de esto Jud\u00e1 ni siquiera parece haber intentado otra conquista.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Cierto grado de paridad entre los reinos s\u00f3lo fue posible tras una decisiva victoria por Ab\u00edas (o Abiam) (2 Cr. 13). Asa, enfrentado al diestro Baasa, pudo mantenerla s\u00f3lo mediante el recurso de aliarse con Ben-hadad, rey de Damasco (1 R. 15.18\u201320). La dinast\u00eda de Omri, perturbada tanto por el creciente poder\u00edo de Damasco, como m\u00e1s todav\u00eda por la amenaza de *Asiria, hizo un tratado de paz con Jud\u00e1, tratado que fue luego sellado por el matrimonio de Atal\u00eda, hija de Acab, o tal vez hermana (2 R. 8.26), con Joram. Sostienen muchos que en esta \u00e9poca Jud\u00e1 era vasalla de Israel. Lejos de ser as\u00ed, sin embargo, las pruebas de que se dispone indican que Josafat us\u00f3 a Israel como parachoques entre \u00e9l y Asiria. Esta es la explicaci\u00f3n m\u00e1s probable de la raz\u00f3n por la cual Jud\u00e1 no figura en la lista de los enemigos de Salmanasar en la batalla de Carcar, como tampoco en el \u201cObelisco negro\u201d. Parece haberse limitado a observar simplemente, con la sola excepci\u00f3n de la batalla de Ramot de Galaad (1 R. 22.1\u201338), mientras Israel y Damasco se despedazaban mutuamente. En consecuencia, hacia el final de su largo reinado, se sinti\u00f3 lo suficientemente fuerte como para rechazar el pedido de Ocoz\u00edas de que se unieran para ir a Ofir despu\u00e9s del fracaso del primero (1 R. 22.48\u201349 comparado con 2 Cr. 20.35\u201337). La relativa igualdad entre los reinos en esta \u00e9poca se ve en el hecho de que Jeh\u00fa, aun cuando hab\u00eda matado a Ocoz\u00edas de Jud\u00e1 (2 R. 9.27), no se aventur\u00f3 a llevar a cabo su campa\u00f1a contra Baal en Jud\u00e1, ni, por otra parte, intent\u00f3 Atal\u00eda vengar la muerte de su hijo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el siglo entre el ascenso de Jeh\u00fa y la muerte de Jeroboam II y de Uz\u00edas la suerte de Jud\u00e1 parece haber seguido pareja con la de Israel, tanto en lo que se refiere a aflicci\u00f3n como a prosperidad. Probablemente lo \u00faltimo lleg\u00f3 m\u00e1s lentamente al S, as\u00ed como la vacuidad de su prosperidad se revel\u00f3 algo m\u00e1s tard\u00edamente all\u00ed que en Israel.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Enemigos for\u00e1neos iniciales<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Hasta el momento del colapso de Israel la historia de Jud\u00e1 se vio muy poco expuesta a amenazas externas. La invasi\u00f3n de Sisac representa un \u00faltimo intento por parte del antiguo poder\u00edo Egipcio, hasta que el avance <etiqueta id=\"#_ftn650\" name=\"_ftnref650\" title=\"\">as. lo oblig\u00f3 a adoptar medidas de autodef<\/etiqueta>ensa. Los filisteos hab\u00edan sido debilitados a tal punto que los vemos en el papel de agresores \u00fanicamente cuando Jud\u00e1 se mostraba m\u00e1s d\u00e9bil aun, es decir bajo Joram (2 Cr. 21.16) y Acaz (2 Cr. 28.18). En la c\u00faspide del poder de Hazael, cuando ya pr\u00e1cticamente hab\u00eda destruido a Israel, Jo\u00e1s fue obligado a hacerse tributario de Damasco, pero esta situaci\u00f3n no puede haber durado mucho. En realidad las dos amenazas principales de este per\u00edodo proven\u00edan de los repentinos movimientos de los n\u00f3madas y semin\u00f3madas del desierto que de tiempo en tiempo se daban. Zera, \u201ccusita\u201d (<\/span><etiqueta id=\"#_ftn651\" name=\"_ftnref651\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>; 2 Cr. 14.9) probablemente era <etiqueta id=\"#_ftn652\" name=\"_ftnref652\" title=\"\">\u00e1r. (cf. Gn. 10.7) y no et\u00edope (<\/etiqueta><\/span><etiqueta id=\"#_ftn653\" name=\"_ftnref653\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>), <etiqueta id=\"#_ftn654\" name=\"_ftnref654\" title=\"\">e. d. sudan\u00e9s. El segundo tuvo su origen en un movimiento repentino de los habitantes de las tierras esteparias de la <\/etiqueta>Transjordania (2 Cr. 20.1, 10).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. Jud\u00e1 y Asiria<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Como se ha indicado m\u00e1s arriba, los avances iniciales de Asiria no parecen haber afectado a Jud\u00e1. Cuando Damasco e Israel atacaron a Acaz (2 R. 16.5), se trataba de un \u00faltimo intento desesperado de aglutinar los remanentes del O contra el avance de Tiglat-pileser III. No hay base para pensar que Jud\u00e1 haya sido amenazada por los asirios, porque hasta que quisieron desafiar a Egipto no ten\u00edan por qu\u00e9 alarmarla avanzando prematuramente hacia sus fronteras des\u00e9rticas. Al aceptar la soberan\u00eda de Asiria Acaz sell\u00f3 el destino de Jud\u00e1. Por una parte, sigui\u00f3 siendo vasalla hasta que se hizo evidente la cercana ruina de Asiria (612 <etiqueta id=\"#_ftn655\" name=\"_ftnref655\" title=\"\">a.C.); por otra parte, se vio envuelta en las intrigas iniciadas por Egipto, por las que <\/etiqueta>tuvo que sufrir a su vez. La revuelta de Ezequ\u00edas en el 705 a.C., aniquilada por Senaquerib cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, redujo a Jud\u00e1 a una sombra de lo que hab\u00eda sido; por lo menos dos tercios de la poblaci\u00f3n pereci\u00f3 o fue llevada en cautiverio, y perdi\u00f3 una buena proporci\u00f3n de su territorio. Para mayores detalles, v\u00e9ase J. Bright, A History of Israel\u00b2, 1972, pp. 282\u2013286, 296\u2013308; <etiqueta id=\"#_ftn656\" name=\"_ftnref656\" title=\"\">DOTT, pp. 64\u201370.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. Avivamiento y ca\u00edda<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Bajo el joven Jos\u00edas comenz\u00f3 un avivamiento del fervor religioso y nacionalista poco despu\u00e9s de la muerte de Asurbanipal (631 a.C.), cuando la debilidad de Asiria ya se estaba haciendo evidente. Las etapas de la reforma indicadas en 2 Cr. 34.3, 8 se\u00f1alan cu\u00e1n \u00edntimamente entrelazadas se hab\u00edan vuelto la religi\u00f3n y la pol\u00edtica, ya que cada etapa constitu\u00eda en s\u00ed misma tambi\u00e9n un rechazo del control religioso as., y por consiguiente tambi\u00e9n del pol\u00edtico. Hacia la culminaci\u00f3n de la reforma en el 621 a.C. Jos\u00edas, si bien es probable que todav\u00eda era nominalmente tributario de Asiria, en realidad era independiente. Con o sin la aprobaci\u00f3n de su se\u00f1or nominal se hizo cargo de las provincias as. de Samaria y del E de Galilea (2 Cr. 34.6), e indudablemente recuper\u00f3 el territorio que Ezequ\u00edas hab\u00eda perdido como castigo por su rebeli\u00f3n. No existen pruebas adecuadas de que la incursi\u00f3n escita, que tuvo tanto que ver con la herida mortal que sufri\u00f3 Asiria, haya afectado o siquiera alcanzado a Jud\u00e1.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>No hay indicios que indiquen que Jos\u00edas haya ofrecido oposici\u00f3n a la expedici\u00f3n del fara\u00f3n Sam\u00e9tico en auxilio de Asiria en el 616 a.C., pero cuando el fara\u00f3n Necao repiti\u00f3 la expedici\u00f3n en el 609 a.C., Jos\u00edas evidentemente sinti\u00f3 que ante la nueva posici\u00f3n internacional su \u00fanica posibilidad de mantener la independencia de Jud\u00e1 consist\u00eda en luchar. En la batalla que se libr\u00f3 en Meguido, empero, fue muerto. No hay elementos para apoyar la sugerencia de que actuaba como aliado de la nueva estrella que se levantaba en *Babilonia, aun cuando no se debe descartar la posibilidad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Egipto marc\u00f3 su victoria deponiendo a Joacaz hijo de Jos\u00edas y poniendo en su lugar a su hermano Joacim, el que, no obstante, tuvo que aceptar el se\u00f1or\u00edo babil\u00f3nico poco despu\u00e9s de la victoria de Nabucodonosor en Carquemis (605 a.C.) (Dn. 1.1; 2 R. 24.1). En el 601 a.C. Nabucodonosor fue detenido por Necao en una batalla cerca de la frontera <etiqueta id=\"#_ftn657\" name=\"_ftnref657\" title=\"\">egp., y al retirarse hacia Babilonia Joacim se rebel\u00f3. Jud\u00e1 fue saqueada por tropas <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn658\" name=\"_ftnref658\" title=\"\">bab. y reclutas auxiliares (2 R. 24.2). Joacim muri\u00f3 una muerte oscura en dic. del 598 a.C., antes de poder sufrir la pena total po<\/etiqueta>r la rebeli\u00f3n, y Joaquin, su hijo de 18 a\u00f1os de edad, entreg\u00f3 a Jerusal\u00e9n en manos de Nabucodonosor el 16 de marzo del 597 a.C.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Su t\u00edo Sedequ\u00edas fue el \u00faltimo rey de Jud\u00e1, pero se rebel\u00f3 en el 589 a.C. Ya para enero del 588 a.C. los ej\u00e9rcitos bab. se encontraban a las puertas de Jerusal\u00e9n. En julio del 587 a.C. abrieron una brecha en el muro, Sedequ\u00edas fue capturado, y sufri\u00f3 el destino del traidor (2 R. 25.6\u20137); un mes m\u00e1s tarde la ciudad fue quemada y los muros derrumbados.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>e. La religi\u00f3n bajo la monarqu\u00eda<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La religi\u00f3n popular probablemenente estaba tan degradada por conceptos relacionados con la religi\u00f3n de la naturaleza como en Israel, pero su relativo aislamiento y su apertura al desierto tiene que haber hecho que sufriese menos la influencia de las formas cananeas. La falta de santuarios importantes (s\u00f3lo Hebr\u00f3n y Beerseba nos son conocidos, con Gaba\u00f3n en Benjam\u00edn) aument\u00f3 la influencia de Jerusal\u00e9n y su templo sal\u00f3mico. Es dudoso que alguno de los reyes de Israel hubiese podido siquiera intentar las reformas centralizadoras de Ezequ\u00edas y Jos\u00edas. El pacto dav\u00eddico (2 S. 7.8\u201316), mucho m\u00e1s que la atm\u00f3sfera general de la \u201cmedia luna f\u00e9rtil, hizo que el rey fuese el l\u00edder indiscutido de la religi\u00f3n nacional, aun cuando le estaban vedadas funciones c\u00falticas (2 Cr. 26.16\u201321).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El poder del rey pod\u00eda usarse para el bien, como en las reformas, pero en los casos en que la pol\u00edtica nacional parec\u00eda requerir la aceptaci\u00f3n del culto a Baal, como bajo Joram, Ocoz\u00edas, y Atal\u00eda, o el reconocimiento de las deidades astrales as., como bajo Acaz y Manas\u00e9s, no exist\u00eda poder efectivo alguno que pudiese oponerse a la voluntad real. La autoridad real en materia religiosa tambi\u00e9n tiene que haber contribuido a hacer que el culto oficial no significase para muchos m\u00e1s que una cuesti\u00f3n externa y oficial.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>f. El exilio (597\u2013538 a.C.)<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Aparte de un n\u00famero no especificado de cautivos ordinarios destinados a la esclavitud, Nabucodonosor deport\u00f3 la crema de la poblaci\u00f3n en el 597 a.C. (2 R. 24.14; Jer. 52.28; la diferencia en las cifras se debe indudablemente a que se refieren a diferentes categor\u00edas de cautivos). Unos cuantos, incluida la familia real, se convirtieron en \u201chu\u00e9spedes\u201d de Nabucodonosor en la ciudad de Babilonia; otros, <etiqueta id=\"#_ftn659\" name=\"_ftnref659\" title=\"\">p. ej. Ezequiel, fueron ubicados en comunidades en el terr<\/etiqueta>itorio de Babilonia, donde aparentemente gozaron de plena libertad, salvo el derecho a cambiar de domicilio; los artesanos con experiencia se convirtieron en integrantes de un equipo laboral m\u00f3vil, del que se vali\u00f3 Nabucodonosor en sus proyectos de edificaci\u00f3n. La destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n sirvi\u00f3 para agregarle al total general de cautivos (2 R. 25.11), y Jer. 52.29 muestra que hubo otro grupo m\u00e1s de deportados. El asesinato de Gedal\u00edas, a quien Nabucodonosor hab\u00eda designado gobernador de Jud\u00e1, llev\u00f3 a una huida en gran escala hacia Egipto (2 R. 25.25\u201326; Jer. 41.1\u201343.7). Esta, a su vez, fue seguida en el 582 a.C. por otra deportaci\u00f3n, obviamente punitiva, a Babilonia (Jer. 52.30).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Como consecuencia de las deportaciones y huidas Jud\u00e1 qued\u00f3, y permaneci\u00f3, virtualmente vac\u00eda (v\u00e9ase W. F. Albright, <i>The Archaeology of Palestine<\/i>\u00b2, 1954, pp. 140\u2013142). El territorio al S de una l\u00ednea entre Bet-sur y Hebr\u00f3n parece haber sido separado de Jud\u00e1 en el 597 a.C.; hacia dicho territorio se trasladaron gradualmente los edomitas. Como consecuencia de ello, dicha regi\u00f3n dej\u00f3 de pertenecer a Jud\u00e1 hasta su captura por Juan Hircano despu\u00e9s del 129 a.C. y el judaizamiento forzado de su poblaci\u00f3n. Lo dem\u00e1s fue puesto bajo el dominio del gobernador de Samaria, y se lo mantuvo virtualmente vac\u00edo en forma deliberada; no hay pruebas de su infiltraci\u00f3n por otros pueblos. Puede presumirse que Nabucodonosor pensaba seguir la pr\u00e1ctica corriente as.-bab. de trasladar pobladores de otras zonas conquistadas (cf. 2 R. 17.24), pero que por alguna raz\u00f3n se abstuvo de hacerlo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>V. Jud\u00e1 en la \u00e9poca posex\u00edlica<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Restauraci\u00f3n<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Babilonia cay\u00f3 ante Ciro en el 539 a.C., y al a\u00f1o siguiente este orden\u00f3 la reconstrucci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n (Esd. 6.3\u20135); a esto agreg\u00f3 la autorizaci\u00f3n para que los deportados y sus descendientes pudiesen regresar (Esd. 1.2\u20134). La lista de nombres, que comprend\u00eda un total de unas 43.000 personas, en Esd. 2 bien pudiera abarcar el per\u00edodo 538\u2013522 a.C., pero no hay bases s\u00f3lidas para dudar de que se produjo un movimiento inmediato y considerable ante el decreto de Ciro.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sesbasar, miembro de la familia real dav\u00eddica, parece haber sido comisionado por Ciro como encargado de vigilar la reedificaci\u00f3n del templo; habr\u00eda regresado (o muerto [?]) despu\u00e9s de poner los cimientos (Esd. 5.14, 16). No hay indicios de que Jud\u00e1 fuera independiente pol\u00edticamente del distrito de Samaria hasta la \u00e9poca de Nehem\u00edas; el t\u00edtulo de \u201cgobernador\u201d que se le da a Sesbasar es demasiado espec\u00edfico como traducci\u00f3n de <\/span><span style=''>p&#275;&#7717;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>. Zorobabel, probablemente heredero forzoso de la casa real, no parece haber ostentado ninguna posici\u00f3n oficial, siendo el t\u00edtulo de <\/span><span style=''>p&#275;&#7717;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> en Hag. 1.1; 2.21 probablemente honor\u00edfico: n\u00f3tese que no aparece en Esd. 5.3\u201317. Otros l\u00edderes jud\u00edos llevaron el t\u00edtulo de <\/span><span style=' '>p&#275;&#7717;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> en las d\u00e9cadas siguientes, siendo designados as\u00ed por los persas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Para la \u00e9poca de Esdras, en la segunda mitad del <etiqueta id=\"#_ftn660\" name=\"_ftnref660\" title=\"\">ss. IV, ya resultaba evidente a la mayor\u00eda que la independencia y la restauraci\u00f3n pol\u00edticas de la monarqu\u00eda dav\u00eddica no eran sino una esperanza para un futuro m\u00e1s leja<\/etiqueta>no. Esdras transform\u00f3 a los jud\u00edos en una \u201ciglesia\u201d a partir del estado nacional, haciendo que el guardar los preceptos de la Tor\u00e1 constituyese su raz\u00f3n de existir. La insigficancia pol\u00edtica de Judea bajo los persas, y las condiciones relativamente pac\u00edficas del pa\u00eds, favorecieron la instrucci\u00f3n ordenada de la masa del pueblo en la Tor\u00e1. La \u00fanica revuelta pol\u00edtica durante este per\u00edodo puede haber sido la deportaci\u00f3n a Babilonia e Hircania, si bien muchos lo ponen en tela de juicio (cf. <etiqueta id=\"#_ftn661\" name=\"_ftnref661\" title=\"\">Jos., <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn662\" name=\"_ftnref662\" title=\"\"><i>Contra Pelag Ap<\/i><\/etiqueta><i>ionem<\/i> 1.194).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. El fin de Jud\u00e1<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Las campa\u00f1as de Alejandro Magno no pueden haber afectado grandemente a Judea, pero al haber fundado Alejandr\u00eda hizo posible una dispersi\u00f3n occidental, y en buena medida voluntaria, que pronto rivaliz\u00f3 con la de Babilonia y Persia en cuanto a cantidad, y la sobrepas\u00f3 en riqueza e influencia. La divisi\u00f3n del imperio de Alejandro entre sus generales signific\u00f3 que Palestina se convirtiera en territorio discutible, reclamado por Siria y Egipto. Hasta el 198 a.C. estuvo generalmente en manos de los Tolomeos egp., pero luego se convirti\u00f3 en parte del imperio sel\u00e9ucida sirio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las extravagancias de las acaudaladas clases altas y helenizadas de Jerusal\u00e9n, en buena proporci\u00f3n sacerdotes, y los desequilibrados esfuerzos de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes (175\u2013163 a.C.) por helenizar su imperio, que lo llevaron a prohibir la circuncisi\u00f3n y la observancia del d\u00eda de reposo, y a exigir el culto a las deidades griegas, provocaron el surgimiento de una alianza movida por el celo religioso y un nacionalismo latentes. Los jud\u00edos obtuvieron primero la autonom\u00eda religiosa y luego la libertad pol\u00edtica (140 a.C.) por primera vez desde Jos\u00edas. Para el 76 a.C. sus fronteras se extend\u00edan virtualmente desde la Dan tradicional hasta Beerseba. Para la historia de este surgimiento mete\u00f3rico, y el repentino colapso, v\u00e9ase * <span style='text-transform: uppercase'>Ismael<\/span>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Cuando los romanos destruyeron los \u00faltimos vestigios de independencia pol\u00edtica en el 70 <etiqueta id=\"#_ftn663\" name=\"_ftnref663\" title=\"\">d.C., y especialmente luego de aplastar el intento revolucionario de Barcoqueb\u00e1 en el 135 d.C., Judea dej\u00f3 d<\/etiqueta>e ser tierra jud\u00eda, pero el nombre de Jud\u00e1 en su forma de jud\u00edo se convirti\u00f3 en el t\u00edtulo de todos los dispersos por el mundo entero que se aferraban a la ley mosaica, cualquiera fuese su origen tribal o nacional.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0J. Bright, <i>La historia de Israel<\/i>, 1966; \u00b0W. F. Albright, <i>Arqueolog\u00eda de Palestina<\/i>, 1962; \u00b0K. F. Bruce, <i>Israel y las naciones<\/i>, 1979; R. de Vaux, <i>Historia antigua de Israel<\/i>, 1975, <etiqueta id=\"#_ftn664\" name=\"_ftnref664\" title=\"\">t(t). I, pp. 61\u201385; H. Cazelles, <\/etiqueta><i>Historia pol\u00edtica de Israel<\/i>, 1984; S. Herrmann, <i>Historia de Israel<\/i>, 1979.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los descubrimientos arqueol\u00f3gicos han hecho que todos los comentarios de otras \u00e9pocas sobre el tema queden en mayor o menor medida desactualizados. John Bright, <i>A History of Israel<\/i>\u00b2, 1972, ofrece una presentaci\u00f3n actualizada y equilibrada con menci\u00f3n de la literatura m\u00e1s importante. V\u00e9ase A. R. Millard, \u201cThe Meaning of the Name Judah\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn665\" name=\"_ftnref665\" title=\"\"><i>ZAW <\/i><\/etiqueta>86, 1974, pp. 246s. Para el texto de <i>Reyes <\/i>v\u00e9ase J. A. Montgomery y H. S. Gehman, <i>The Books of Kings, <etiqueta id=\"#_ftn666\" name=\"_ftnref666\" title=\"\">ICC<\/etiqueta><\/i> 1951. Para textos extrab\u00edblicos que mencionan a Jud\u00e1, v\u00e9ase J. B. Pritchard, <etiqueta id=\"#_ftn667\" name=\"_ftnref667\" title=\"\"><i>ANET<\/i><\/etiqueta>\u00b3, 1969; y <i>DOTT<\/i>. Para el per\u00edodo posex\u00edlico v\u00e9ase W. O. E. Oesterley, <i>A History of Israel<\/i>, 2, 1932; F. F. Bruce, <i>Israel and the Nations<\/i>, 1963.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn668\" name=\"_ftnref668\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>H.L.E.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Jud\u00e1 es el nombre de uno de los patriarcas, el nombre de la tribu considerada su descendencia, el nombre del territorio ocupado por la misma, y tambi\u00e9n el nombre de varias personas mencionadas en el Antiguo Testamento\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>El patriarca<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuarto hijo de Jacob y L\u00eda, cuya exclamaci\u00f3n al momento de su nacimiento: \u201cAhora alabar\u00e9 al Se\u00f1or\u201d, se da como la raz\u00f3n etimol\u00f3gica para el nombre \u201cJud\u00e1\u201d, que se deriva del verbo hebreo \u201calabar\u201d (G\u00e9n. 29,35).  Fue Jud\u00e1 quien intercedi\u00f3 ante sus hermanos para salvar la vida de Jos\u00e9, al proponer que fuese vendido a los ismaelitas (G\u00e9n. 37,26-27).  Aunque no era el hijo mayor de Jacob, se le representa asumiendo un rol importante y predominante en los asuntos familiares.   En ocasi\u00f3n del segundo viaje a Egipto fue \u00e9l quien convenci\u00f3 al afligido Jacob de que dejara partir a Benjam\u00edn (Gn. 43,3-10), por quien ruega conmovedoramente ante Jos\u00e9 despu\u00e9s del incidente de la copa, ofreci\u00e9ndose a ser retenido como esclavo en su lugar (G\u00e9n. 44,18ss.).  Este ruego sincero hace que Jos\u00e9 les descubra su identidad a sus hermanos (G\u00e9n. 45,1ss.).  Jud\u00e1 es el escogido por Jacob para precederlo a Egipto y anunciar su llegada (Gn. 46,28), y m\u00e1s tarde se enfatiza su prestigio en la famosa profec\u00eda enunciada por Jacob (G\u00e9n. 49,8-12).  A Jud\u00e1 le nacieron cinco hijos, a saber, con la hija de S\u00faa tuvo a Er, On\u00e1n y Sel\u00e1; y de Tamar tuvo a Fares y Z\u00e9raj (Gn. 38).  Seg\u00fan el Primer Evangelio, es a trav\u00e9s de Fares que se traza el linaje mesi\u00e1nico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>La tribu de Israel<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nombrada igual que el cuarto hijo de Jacob.  El indiscutible predominio y misi\u00f3n providencial de esta tribu, predichos en G\u00e9n. 49,8-10, aparecen desde el tiempo del \u00c9xodo y a trav\u00e9s de la historia ulterior de los israelitas.  Jud\u00e1 predomin\u00f3 en t\u00e9rminos num\u00e9ricos desde el principio.  Cuando se hizo el primer censo despu\u00e9s de la salida de Egipto, contaba con 74,600 hombres aptos para la guerra, mientras que Dan, la tribu m\u00e1s grande, contaba s\u00f3lo con 62,700, y la m\u00e1s peque\u00f1a, Manas\u00e9s con s\u00f3lo 32,200.  Naas\u00f3n, hijo de Aminadab, fue el jefe de la tribu durante el per\u00edodo de la marcha por el desierto.  Caleb, hijo de Yefunn\u00e9, (N\u00fam. 13,6) represent\u00f3 a la tribu en el grupo de esp\u00edas enviados a explorar la tierra de Cana\u00e1n.  Al tomar el segundo censo de los israelitas en la planicie de Moab, Jud\u00e1 ten\u00eda 76,500 guerreros.  Los nombres de las principales familias de la tribu aparecen en N\u00fam. 26,19-21, y m\u00e1s completamente en 1 Cr\u00f3n. 2.   Caleb fue uno de los jefes seleccionados para establecer la divisi\u00f3n de la tierra entre las tribus, y cuando cruzaron el Jord\u00e1n, la tribu de Jud\u00e1, junto con la de Sime\u00f3n, Lev\u00ed, Isacar, Efra\u00edn y Manas\u00e9s, fue designada para \u201cbendecir al pueblo\u201d desde la cima del Monte Garizim (Dt. 27,12).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la muerte de Josu\u00e9, la tribu de Jud\u00e1 fue escogida para ser la vanguardia en la guerra contra los cananeos.  Este honor no fue tanto un reconocimiento de la fuerza num\u00e9rica de la tribu, sino m\u00e1s bien de las promesas que hab\u00eda recibido (G\u00e9n. 49,8-10) y las esperanzas de su glorioso destinofundado en estas promesas (Jc. 1,1-2).  De nuevo Jud\u00e1 fue escogida por el or\u00e1culo divino para liderar el ataque contra Guibe\u00e1 y los benjaminitas (Jc. 20,18).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las murallas naturales que rodeaban su pa\u00eds salvaron a sus habitantes de muchas de las invasiones que perturbaban a sus hermanos norte\u00f1os; pero los hijos de Am\u00f3n cruzaron el Jord\u00e1n, asolaron a Jud\u00e1, y las monta\u00f1as probaron ser inefectivas para repeler a los filisteos (Jc. 10,9; 1 Sam. 17,1).  Cuando Sa\u00fal persegu\u00eda a David, la tribu de Jud\u00e1 mostr\u00f3 gran lealtad a \u00e9ste, y poco despu\u00e9s de la muerte de Sa\u00fal, David fue c\u00e1lidamente coronado en Hebr\u00f3n (2 Sam. 2,4.7.10) donde rein\u00f3 por siete a\u00f1os (2 Sam. 5,5).   Cuando ocurri\u00f3 el desafortunado cisma bajo Roboam, s\u00f3lo las tribus de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn permanecieron fieles a la Casa de David (1 Ry. 12,20), y desde ese momento el reino del sur fue conocido como el Reino de Jud\u00e1.  Despu\u00e9s del Cautiverio los miembros de Jud\u00e1 estuvieron entre los primeros en regresar a Jerusal\u00e9n y comenzar la reconstrucci\u00f3n del Templo (Es. 1,5; 3,9); en fin, el nombre \u201cjud\u00edos\u201d (Jud\u00e6i), con el cual se designa a los israelitas post-ex\u00edlicos y sus descendientes, es, por supuesto, derivado de Jud\u00e1.    As\u00ed que la historia del Pueblo Escogido es en gran medida la historia de las varias vicisitudes de la tribu predominante de Jud\u00e1.  Su gloria y ascendencia militar lleg\u00f3 a su c\u00faspide en la persona de David, el \u201cle\u00f3n de Jud\u00e1\u201d.  Pero el verdadero le\u00f3n de la tribu de Jud\u00e1 es Cristo, el hijo de David (Apoc. 5,5).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>El territorio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tribu de Jud\u00e1 ocup\u00f3 un territorio bastante extenso en el sur de Palestina.  Colindaba en el norte con Dan y Benjam\u00edn, en el este con el Mar Muerto, en el sur con Sime\u00f3n, y en el oeste con la Sephela o planicie de los filisteos.  En Josu\u00e9 (15,21-62) se mencionan las principales ciudades de Jud\u00e1.   El escritor sagrado divide las ciudades en dos grupos, a saber:  las del sur colindantes con Idumea, las de la planicie occidental, las de la monta\u00f1a, y finalmente las del desierto.  Entre todas cuentan con 134 ciudades, de las cuales la mitad ha sido identificada con cierto grado de certeza.   El ferrocarril construido desde Jaffa a Jerusal\u00e9n pasa a trav\u00e9s de la esquina del territorio de Jud\u00e1, cuyo aspecto es una serie de colinas cubiertas con hierba verde y flores en primavera, pero \u00e1ridas y resecas durante el resto del a\u00f1o.  Un moderno camino para carruajes va de Jerusal\u00e9n a Hebr\u00f3n, el cual yace en un f\u00e9rtil valle entre dos filas de verdes colinas.  Campos cultivados aqu\u00ed y all\u00e1 saludan al viajero.  Las colinas est\u00e1n cubiertas de hileras de jard\u00ednes y vi\u00f1edos, entre los que se hallan grutas y laberintos que antes serv\u00edan de escondites.  El reino de Jud\u00e1, que data del principio del reinado de Roboam, fue llamado as\u00ed en oposici\u00f3n al Reino del Norte, o Israel.  La capital, Jerusal\u00e9n, estaba situada en la l\u00ednea fronteriza entre Jud\u00e1 y Benjam\u00edn.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliogrf\u00eda<\/b>:  LEGENDRE in VIG., Dict. de la Bible, s.v.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Driscoll, James F. \u00abJuda.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08536a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Israel, Judea Nace, Gen 29:35; salva la vida a Jos\u00e9, Gen 37:26-28; Jud\u00e1 y Tamar, Gen_38; intercede por Benjam\u00edn, Gen 44:14-34; bendecido por Jacob, Gen 49:8-12. Deu 33:7 esta bendici\u00f3n profiri\u00f3 para J. Dijo as\u00ed Jdg 1:2 Jehov\u00e1 respondi\u00f3: J subir\u00e1; he aqu\u00ed que 2Sa 19:15 J vino a Gilgal para recibir al rey &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juda\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJUDA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2828","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2828","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2828"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2828\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2828"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2828"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2828"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}