{"id":2830,"date":"2016-02-04T23:32:09","date_gmt":"2016-02-05T04:32:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/judio\/"},"modified":"2016-02-04T23:32:09","modified_gmt":"2016-02-05T04:32:09","slug":"judio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/judio\/","title":{"rendered":"JUDIO"},"content":{"rendered":"<p>Jud\u00ed\u00ado    (heb. yeh\u00fbd\u00ee, \u00abhombre de Jud\u00e1\u00bb; aram. yeh\u00fbd\u00e2 [&#8216;] y; ac. ya\u00fbdai; gr. ioud\u00e1ios).  T\u00e9rmino que aparece por 1\u00c2\u00aa vez en el tiempo del rey Acaz para designar a los ciudadanos o s\u00fabditos del reino de Jud\u00e1 (2Ki_16, NBE; 25:25, BJ; Jer 32:12; 34:9; etc.; a veces traducido \u00abde Jud\u00e1\u00bb).  Pero el t\u00e9rmino derivado Yeh\u00fbd\u00eeth aparece mucho antes, en los d\u00ed\u00adas del rey Ezequ\u00ed\u00adas, para designar la lengua hebrea (2Ki 18:26 DHH; Isa 36:11, DHH; traducido en la RVR como \u00ablengua de Juda\u00bb).  La mayor parte de los exiliados que regresaban era de la tribu de Jud\u00e1, ya que a esta comunidad pertenec\u00ed\u00adan los cautivos del reino de Jud\u00e1 que fueron llevados a Babilonia unos 70 a\u00f1os antes.  Sin embargo el decreto de Ciro se aplicaba a los miembros de todas las tribus, puesto que inclu\u00ed\u00ada a \u00abquien haya entre vosotros de su pueblo\u00bb (Ezr 1:3).  Por esto, el nombre \u00abjud\u00ed\u00ado\u00bb lleg\u00f3 a aplicarse en general a todos los que regresaron (Ezr 4:12, 23; Neh 1:2; etc.), y, obviamente, incluye a otros, adem\u00e1s de los descendientes de Jud\u00e1; tambi\u00e9n es claro que Jud\u00e1 inclu\u00ed\u00ada a los habitantes de otras tribus (1Ch 9:3).  En realidad, desde el tiempo de la divisi\u00f3n, muchos ciudadanos del separado reino del norte se hab\u00ed\u00adan establecido en Jud\u00e1 con el fin de adorar al verdadero Dios (2Ch 11:13-6; 15:9).  Tanto \u00abJud\u00e1\u00bb como \u00abIsrael\u00bb estaban incluidos en el Jud\u00e1 postex\u00ed\u00adlico (Zec 8:3-5, 13), y los \u00abjud\u00ed\u00ados\u00bb que reconstruyeron el templo probablemente inclu\u00ed\u00adan a \u00abtodo Israel\u00bb (por lo menos sacrificaron 12 cabras por las 12 tribus; Ezr 6:14-17).  M\u00e1s tarde, el t\u00e9rmino \u00abjud\u00ed\u00ado\u00bb incluy\u00f3 a todas las personas de raza hebrea en cualquier pa\u00ed\u00ads en que viviesen (Act 2:10; etc).  Estos se distingu\u00ed\u00adan de los gentiles (Mar 7:3; Joh 2:6; etc.) y de los samaritanos (Joh 4:9).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>(heb., yehudi, gr., Ioudaios, lat., Judaeus). Este t\u00e9rmino no aparece en la literatura del AT antes de la \u00e9poca de Jerem\u00ed\u00adas. Originalmente denotaba a uno que pertenec\u00ed\u00ada a la tribu de Jud\u00e1, o a las dos tribus del reino del sur (2Ki 16:6; 2Ki 25:25). Despu\u00e9s se aplic\u00f3 a cualquier persona de la raza hebrea que hab\u00ed\u00ada regresado del exilio. Dado que la mayor\u00ed\u00ada de los exiliados eran de la tribu de Jud\u00e1, y como ellos eran los principales representativos, hist\u00f3ricamente hablando del antiguo Israel, el t\u00e9rmino jud\u00ed\u00ado lleg\u00f3 finalmente a incluir a todos los de la raza hebrea esparcidos por todo el mundo (Est 2:5; Mat 2:2). Desde el tiempo de Ezequ\u00ed\u00adas la lengua de Jud\u00e1 se conoc\u00ed\u00ada como jud\u00ed\u00ada (hebrea en RVA).<\/p>\n<p>En el AT este adjetivo se aplica \u00fanicamente a la lengua o habla de los jud\u00ed\u00ados (2Ki 18:26, 2Ki 18:28; Neh 13:24; Isa 36:11, Isa 36:13). En los Evangelios, jud\u00ed\u00ados (siempre en plural, excepto en Joh 4:9; Joh 18:35) es el t\u00e9rmino com\u00fan para referirse a los israelitas; y el NT a veces sugiere un marcado contraste entre los jud\u00ed\u00ados (israelitas) y los gentiles (Mar 7:3; Joh 2:6; Act 10:28). Pablo previene en contra de los mitos jud\u00ed\u00ados (Tit 1:14) y hace menci\u00f3n de la religi\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados (Gal 1:13-14; lit. juda\u00ed\u00adsmo).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>ver, HISTORIA, ISRAEL<\/p>\n<p>vet, (lat. \u00abIudaeus\u00bb, gr. \u00abIoudaios\u00bb, heb. \u00abY&#8217;h\u00fbd\u00ee\u00bb). Miembro de la tribu de Jud\u00e1 o del reino de Jud\u00e1 (2 R. 16:6; 25:25). Este nombre tom\u00f3 r\u00e1pidamente un sentido m\u00e1s extenso, designando a todos los hebreos que volvieron de la cautividad. Finalmente, vino a designar a todas las personas de esta raza dispersadas por todo el orbe (Est. 2:5; Mt. 2:2). Su lengua era el hebreo, que m\u00e1s tard\u00ed\u00adamente recibi\u00f3 el nombre de judaico (2 R. 18:26; Neh. 13:24). Para su historia en Palestina, v\u00e9ase HISTORIA. En el NT este t\u00e9rmino ocurre con mayor frecuencia en el Evangelio de Juan, donde se aplica a los de Jerusal\u00e9n y Judea, en contraste con el \u00abpueblo\u00bb, que hubiera podido ser galileo o visitantes de lejos. Juan habla de \u00ablos jud\u00ed\u00ados\u00bb, de \u00abla Pascua de los jud\u00ed\u00ados\u00bb, etc., como si \u00e9l no fuera jud\u00ed\u00ado. Ellos hab\u00ed\u00adan rechazado al Se\u00f1or y, espiritualmente, Juan estaba separado de ellos. Los jud\u00ed\u00ados residentes en Judea en la \u00e9poca de la insurrecci\u00f3n contra los romanos bajo el procurador Floro, en mayo del a\u00f1o 66, fueron, en su mayor parte, muertos. Despu\u00e9s de la conquista de Jerusal\u00e9n, tras enconada resistencia, en el a\u00f1o 70 d.C., los pocos supervivientes fueron o vendidos como esclavos o hechos pasto de los gladiadores y las fieras. Los jud\u00ed\u00ados dispersos por todo el imperio se encontraron sin centro nacional, sin Templo, sin sacrificios. Sin embargo, mantuvieron su personalidad distintiva en medio de las m\u00e1s tenebrosas circunstancias. Establecidos desde China hasta Espa\u00f1a, desde \u00ed\u0081frica hasta el norte de Rusia, fueron objeto de feroces persecuciones por parte de poblaciones \u00abcristianas\u00bb ignorantes de las Escrituras y azuzadas por dirigentes llenos de codicia y prejuicios, cumpli\u00e9ndose sobre esta desventurada naci\u00f3n la terrible invocaci\u00f3n pronunciada por sus antecesores (cfr. Mt. 27:25; Jn. 19:15). El juda\u00ed\u00adsmo ha persistido siempre en el rechazamiento de Jes\u00fas, a quien aceptar\u00e1n nacionalmente s\u00f3lo en su retorno sobre el monte de los Olivos cuando El venga para establecer su reino (cfr. Zac. 12:1-10; 14:3-4 ss.). El juda\u00ed\u00adsmo se preserv\u00f3 a lo largo de los siglos, con muchos vaivenes, en el seno de una comunidad sumamente cerrada, despose\u00ed\u00adda sistem\u00e1ticamente de privilegios, aunque con respiros temporales que paliaban la situaci\u00f3n. En per\u00ed\u00adodos de tolerancia los jud\u00ed\u00ados florecieron, y llegaron a gozar de hermosas sinagogas, gran prosperidad material y prestigio en muchos campos del comercio, medicina y ciencia. Pero su situaci\u00f3n nunca era segura. Expulsados de Espa\u00f1a en 1492 por los Reyes Cat\u00f3licos, Isabel y Fernando, despu\u00e9s de haber sido despose\u00ed\u00addos de sus bienes y de sistem\u00e1ticas matanzas por toda la Pen\u00ed\u00adnsula, hechos objeto de matanzas populares, o \u00abprogroms\u00bb en numerosos lugares de Europa Central; sometidos al capricho de cualquier autoridad en los pa\u00ed\u00adses \u00e1rabes, tanto en \u00ed\u0081frica del Norte como en Oriente Medio, vieron c\u00f3mo, en pleno siglo XX, se desataba contra ellos una fr\u00ed\u00ada campa\u00f1a de matanzas sistem\u00e1ticas bajo el r\u00e9gimen nazi en Alemania, Polonia y numerosos otros territorios ocupados, en bien estudiados campos de exterminio, donde hallaron la muerte seis millones de ellos, v\u00ed\u00adctimas del odio sat\u00e1nico expresado en la teor\u00ed\u00ada racista de \u00abla superioridad de la raza aria\u00bb. Esta estremecedora matanza a escala continental, met\u00f3dicamente planeada y ejecutada, y no llegada a consumar totalmente gracias a la victoria aliada sobre el Reich alem\u00e1n en 1945, dio nuevo impulso a las tesis sionistas, llevando a la fundaci\u00f3n, contra viento y marea, del moderno estado de Israel el 14 de mayo de 1948. All\u00ed\u00ad, seg\u00fan las profec\u00ed\u00adas, los jud\u00ed\u00ados deber\u00e1n afrontar a\u00fan una tribulaci\u00f3n sin paralelo, \u00abel d\u00ed\u00ada de la angustia de Jacob\u00bb, antes de la venida del Se\u00f1or y de la implantaci\u00f3n de su reinado de paz y justicia sobre el mundo (Jer. 30:3-8). A lo largo de toda su tr\u00e1gica historia, a partir de 1776 pudieron los jud\u00ed\u00ados contar con un pa\u00ed\u00ads en el que eran considerados como ciudadanos con plenitud de derechos y deberes, sin diferencia: los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica. Pocos a\u00f1os despu\u00e9s, la Rep\u00fablica Francesa seguir\u00ed\u00ada el mismo camino, y otros estados modernos de Europa. Sin embargo, el holocausto alem\u00e1n muestra hasta d\u00f3nde puede llegar el odio sat\u00e1nico contra el Pueblo de Dios, ahora rechazado y sometido a disciplina, pero amado por causa de los patriarcas (cfr. Ro. 11:28) y objeto de promesas de bendici\u00f3n que han de ser cumplidas nacionalmente (cfr. Jer. 31:27-40; cfr. Ro. 9-11). (V\u00e9anse HISTORIA, ISRAEL, etc\u00e9tera). Bibliograf\u00ed\u00ada: Josefo, F.: \u00abLas Guerras de los Jud\u00ed\u00ados\u00bb (Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1983); Keller, W.: \u00abHistoria del pueblo jud\u00ed\u00ado\u00bb (Ediciones Omega, Barcelona, 1969).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>En los umbrales del NT la apelaci\u00f3n de jud\u00ed\u00ado equivale pr\u00e1cticamente a la de *israelita o *hebreo, aunque estos dos \u00faltimos t\u00e9rminos se reservan m\u00e1s especialmente para el uso religioso. Con Pablo y Juan la palabra jud\u00ed\u00ado adquiere verdadero alcance teol\u00f3gico.<\/p>\n<p>I. JUD\u00ed\u008dO Y PAGANO SEG\u00daN SAN PABLO. Para Pablo como para los profetas se divide la humanidad en dos grupos: el pueblo elegido y las *naciones, \u00abel jud\u00ed\u00ado y el griego\u00bb (G\u00e1l 3,28); esta distinci\u00f3n se suprime y se mantiene a la vez en raz\u00f3n de la venida de Cristo.<\/p>\n<p>1. Las ventajas del jud\u00ed\u00ado. El *nombre mismo de jud\u00ed\u00ado es un t\u00ed\u00adtulo de gloria (Rom 2,17), sin duda seg\u00fan la etimolog\u00ed\u00ada del nombre de Jud\u00e1: \u00abdar\u00e9 gloria a Yahveh\u00bb (G\u00e9n 29,35) y en virtud de la bendici\u00f3n de Jacob: \u00abtus hermanos te alabar\u00e1n\u00bb (49,8). En realidad, en \u00e9l recaen los privilegios de la *ley y de la *circuncisi\u00f3n (Rom 2,17-29). T\u00ed\u00adtulo de orgullo que reivindica Pablo: \u00abNosotros somos jud\u00ed\u00ados de nacimiento, no pecadores procedentes de la gentilidad\u00bb (G\u00e1l 2,15); esta exclamaci\u00f3n ayuda a comprender la oraci\u00f3n del jud\u00ed\u00ado piadoso, que cada d\u00ed\u00ada da gracias a Dios por no haberlo hecho goy, pagano. As\u00ed\u00ad Pablo, con todo lo cristiano que es, proclama solemnemente en Jerusal\u00e9n: \u00abYo soy jud\u00ed\u00ado\u00bb (Act 22,3), de la misma manera que se dice israelita (Rom 11,1; F1p 3,5). Apolo, convertido a Cristo, es designado por Lucas como \u00abjud\u00ed\u00ado\u00bb (Act 18,24).<\/p>\n<p>Los dones de Dios son grandes bajo todos los aspectos, pero&#8230; \u00c2\u00a1nobleza obliga! Pablo acusa al jud\u00ed\u00ado de no practicar la ley que ense\u00f1a a los otros y, a fin de cuentas, de hacer que se *blasfeme el nombre de Dios entre las naciones (Rom 2,17-24) en lugar de hacer que se le alabe; el privilegio de la *circuncisi\u00f3n s\u00f3lo vale si es uno circunciso de coraz\u00f3n, como lo reclamaban los profetas (Jer 4,4; Dt 30,6; Lev 26,41). El jud\u00ed\u00ado incr\u00e9dulo es s\u00f3lo jud\u00ed\u00ado en apariencia (Rom 2,28), usurpa este nombre glorioso (Ap 2,9; 3,9). El cristiano es el verdadero circunciso (F1p 3,2), el \u00abjud\u00ed\u00ado por dentro\u00bb (Rom 2,29). Al final de la requisitoria de Pablo parecen abolidos los privilegios del jud\u00ed\u00ado: todos son igualmente pecadores (3,10).<\/p>\n<p>2. El pagano convertido y el jud\u00ed\u00ado incr\u00e9dulo. Sin embargo, es compleja la situaci\u00f3n respectiva de las dos fracciones de la humanidad. Por una parte, toda diferencia queda nivelada, no s\u00f3lo en el plano del pecado, sino tambi\u00e9n en el de la gracia: \u00abYa no hay jud\u00ed\u00ado ni griego\u00bb (G\u00e1l 3,28), pues en Cristo todos formamos un solo ser: la *fe, no la pr\u00e1ctica de la ley, es la fuente de la *justicia (cf. Col 3,11). En estas condiciones la *reconciliaci\u00f3n de las naciones, anunciada por los profetas, puede efectuarse: \u00abDios es tambi\u00e9n Dios de los paganos\u00bb (Rom 3,29; 10,12).<\/p>\n<p>Por otra parte, Pablo mantiene celosamente la prioridad del jud\u00ed\u00ado frente al pagano, tanto para el castigo como para la recompensa: \u00abal jud\u00ed\u00ado primero, luego al griego\u00bb (Rom 2,9s; 1,16; Mt 15,24 p ; Act 13,46; 18,6),tribulaci\u00f3n o gloria. La misma prioridad se recuerda al pagano convertido que pudiera verse tentado a pensar que ha asumido la sucesi\u00f3n del jud\u00ed\u00ado en el designio de Dios. La \u00absuperioridad\u00bb del jud\u00ed\u00ado (Rom 3,1) persiste, pues los dones de Dios son irrevocables (11,29). Los jud\u00ed\u00ados convertidos constituyen las \u00abramas naturales\u00bb del olivo, al paso que los cristianos de origen pagano han sido \u00abinjertados contra la naturaleza\u00bb (11,24). *Israel, a\u00fan *endurecido, tiene su papel en la Iglesia de Cristo: es un \u00abfallo\u00bb que debe hacer \u00absentir gran tristeza y un dolor incesante en el coraz\u00f3n\u00bb de todo creyente (9,2).<\/p>\n<p>II. EL JUD\u00ed\u008dO INCREDULO SEG\u00daN SAN JUAN. Los evangelios, el cuarto como los otros, hablan de los jud\u00ed\u00ados contempor\u00e1neos de Jes\u00fas (p. e., Jn 3,1; 12,9). Sin embargo, en el tiempo en que escrib\u00ed\u00ada Juan, la Iglesia y la sinagoga constitu\u00ed\u00adan dos comunidades netamente separadas; el problema de la Iglesia naciente en conflicto con los jud\u00ed\u00ados no existe ya sino en el marco general de la *incredulidad del mundo frente a Jesucristo. Las m\u00e1s de las veces la palabra jud\u00ed\u00ado no es una designaci\u00f3n \u00e9tnica, sino un vocablo teol\u00f3gico con fundamento hist\u00f3rico. Se trata, en primer lugar, de los jud\u00ed\u00ados que crucificaron a Jes\u00fas, pero m\u00e1s profundamente, a trav\u00e9s de ellos, de todos los incr\u00e9dulos. Diversos indicios muestran que Juan tiende a hacer del jud\u00ed\u00ado el \u00abtipo\u00bb del incr\u00e9dulo, una categor\u00ed\u00ada del pensamiento religioso.<\/p>\n<p>En su evangelio se habla de las costumbres y de las fiestas jud\u00ed\u00adas como de las de un pueblo extranjero (Jn 2,6.13; 5,1; 6,4; 7,2&#8230;); a diferencia de Nicodemo (7,51), Jes\u00fas habla a los jud\u00ed\u00ados como a extranjeros (8,17; 10,34; cf. 7,19.22); ordinariamente designa el t\u00e9rmino a adversarios de Jes\u00fas (2,18.20; 5,16.18; 6,41&#8230;); y, viceversa, quienquiera que pertenezca a Jes\u00fas o se interese verdaderamente por \u00e9l es tratado como enemigo de los jud\u00ed\u00ados, aunque sea de origen jud\u00ed\u00ado (5,15; 7,13 comp. con 7,11; 1,19). \u00abLos jud\u00ed\u00ados\u00bb acaban por ser, en los escritos de Juan un tipo de la incredulidad, lo cual implica un peligro de utilizaci\u00f3n antisemita del cuarto evangelio.<\/p>\n<p>Esto, sin embargo, no debiera suceder, pues en la medida en que se trata de los jud\u00ed\u00ados que participaron en la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas, \u00e9stos han sido relevados por el *mundo, que se ha hecho a su vez perseguidor de los disc\u00ed\u00adpulos de Cristo. As\u00ed\u00ad como Jes\u00fas fue constituido juez de los jud\u00ed\u00ados (19,13) que no quisieron reconocerle por su rey (19,14.19-22), as\u00ed\u00ad el cristiano debe juzgar al mundo que quiere juzgarle: para esto oye sin cesar el testimonio del *Par\u00e1clito, defensor de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>&#8211;> Hebreo &#8211; Israel &#8211; Naciones.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>(heb. <\/span><span style=''>y<sup>e<\/sup>h\u00fb&#7695;&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''>; <etiqueta id=\"#_ftn705\" name=\"_ftnref705\" title=\"\">arm. <\/etiqueta><\/span><span style=''>y<sup>e<\/sup>h\u00fb&#7695;ai<\/span><span lang=ES style=''>; gr. <\/span><span style=''>joudaios<\/span><span lang=ES style=''>; <etiqueta id=\"#_ftn706\" name=\"_ftnref706\" title=\"\">lat. <\/etiqueta><\/span><span style=''>jodaeaus<\/span><span lang=ES style=''>). Originalmente miembro del estado de *Jud\u00e1 (2 R. 16.6; Neh. 1.2; Jer. 32.12), y as\u00ed fue utilizado por los extranjeros a partir del ss. VIII a.C. (p. ej. as. <i>Yaudaia<\/i>, <i>ANET<\/i>, pp. 287, 301). Los no jud\u00edos emplearon este t\u00e9rmino con respecto a los antiguos habitantes de la provincia de Jud\u00e1, para distinguirlos de otras naciones, en \u00e9pocas posex\u00edlicas (Est. 9.15; Dn. 3.8; Zac. 8.23), o con respecto a los pros\u00e9litos del *juda\u00edsmo (Est. 8.17). \u201cJud\u00eda\u201d aparece en 1 Cr. 4.18; Hch. 16.1; 24.24, y \u201cjudaico\u201d en G\u00e1. 2.14 (gr.); Tit. 1.14. El \u201cidioma de los jud\u00edos\u201d sirve para describir el dialecto sem\u00edtico local hablado en Jud\u00e1, el que, al igual que \u201cjud\u00edo\u201d (Jer. 34.9), es sin\u00f3nimo de \u201chebreo\u201d <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> tiene \u201cJudea\u201d en Dn. 5.13; Lc. 23.5 y Jn. 7.1, como sin\u00f3nimo de Jud\u00e1 (cf. <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=''>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='text-indent:18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el NT, \u201cjud\u00edos\u201d se refiere a los miembros de la fe jud\u00eda o a sus jefes representativos (especialmente en Jn.), pero en \u00e9pocas modernas, y particularmente en el estado de Israel, se emplea a veces para denotar nacimiento \u00e9tnico, y no necesariamente religi\u00f3n. Por lo tanto, actualmente su connotaci\u00f3n precisa es, a menudo, tema de discusi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> <etiqueta id=\"#_ftn707\" name=\"_ftnref707\" title=\"\"><i>EJ<\/i><\/etiqueta>, 10, 1971, <etiqueta id=\"#_ftn708\" name=\"_ftnref708\" title=\"\">pp. 22\u201326.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn709\" name=\"_ftnref709\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>D.J.W.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jud\u00ed\u00ado (heb. yeh\u00fbd\u00ee, \u00abhombre de Jud\u00e1\u00bb; aram. yeh\u00fbd\u00e2 [&#8216;] y; ac. ya\u00fbdai; gr. ioud\u00e1ios). T\u00e9rmino que aparece por 1\u00c2\u00aa vez en el tiempo del rey Acaz para designar a los ciudadanos o s\u00fabditos del reino de Jud\u00e1 (2Ki_16, NBE; 25:25, BJ; Jer 32:12; 34:9; etc.; a veces traducido \u00abde Jud\u00e1\u00bb). 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