{"id":2840,"date":"2016-02-04T23:32:29","date_gmt":"2016-02-05T04:32:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juramento\/"},"modified":"2016-02-04T23:32:29","modified_gmt":"2016-02-05T04:32:29","slug":"juramento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juramento\/","title":{"rendered":"JURAMENTO"},"content":{"rendered":"<p>v. Alianza, Pacto, Promesa, Voto<br \/>\nGen 26:3 confirmar\u00e9 el j que hice a Abraham tu<br \/>\nExo 22:11 j de Jehov\u00e1 habr\u00e1 entre ambos, de que<br \/>\nDeu 7:8 Jehov\u00e1 .. quiso guardar el j que jur\u00f3 a<br \/>\nDeu 29:12 entres en .. su j, que Jehov\u00e1 tu Dios<br \/>\nJos 2:17 nosotros quedaremos libres de este j con<br \/>\nJos 6:26 en aquel tiempo hizo Josu\u00e9 un j .. Maldito<br \/>\nJos 9:20 les dejaremos vivir .. por causa del j que<br \/>\n1Ki 2:43 \u00bfpor qu\u00e9, pues, no guardaste el j de<br \/>\n1Ch 16:16; Psa 105:9 del pacto .. de su j a Isaac<br \/>\nEcc 8:2 que guardes .. la palabra del j de Dios<br \/>\nJer 11:5 que confirme el j que hice a vuestros<br \/>\nEze 16:59 menospreciaste el j para invalidar el<br \/>\nEze 17:18 menospreci\u00f3 el j y quebrant\u00f3 el pacto<br \/>\nZec 8:17 ni am\u00e9is el j falso; porque todas estas<br \/>\nMat 5:33 no perjurar\u00e1s .. cumplir\u00e1s al Se\u00f1or tus j<br \/>\nMat 14:9; Mar 6:26 a causa del j, y de los que<br \/>\nMat 26:72 \u00e9l neg\u00f3 otra vez con j; No conozco al<br \/>\nLuk 1:73 j que hizo a Abraham nuestro padre<br \/>\nHeb 6:17 mostrar la inmutabilidad .. interpuso j<br \/>\nHeb 7:20 y esto no fue hecho sin j<\/p>\n<hr>\n<p>Juramento    (heb. &#8216;\u00e2l\u00e2h, \u00abexecraci\u00f3n [maldici\u00f3n]\u00bb, \u00abjuramento\u00bb [literalmente, \u00ab\u00c2\u00a1tal me haga Dios si no cumplo!\u00bb]; sheb\u00fb\u00e2h, \u00abuna blasfemia\u00bb, \u00abun juramento\u00bb; gr. h\u00f3rkos y hork\u00ed\u2021mos\u00ed\u00ada, \u00abjuramento\u00bb).  Tambi\u00e9n aparece en frase, verbales que traducen una forma del heb. sh\u00e2ba,\u00bbtomar un juramento\u00bb, y del gr. anathemat\u00ed\u00adz\u00ed\u2021, \u00abatar con un juramento\u00bb (un vocablo relacionado es kat\u00e1thema, \u00abalgo bajo la maldici\u00f3n de Dios\u00bb).  Apelaci\u00f3n a Dios para que testifique de la veracidad de una afirmaci\u00f3n, o la solemne intenci\u00f3n de cumplir una promesa, implicando una sumisi\u00f3n voluntaria a los juicios divinos como alternativa.  Sheb\u00fb\u00e2h se relaciona probablemente con sheba, \u00absiete\u00bb, el n\u00famero sagrado que aparece con frecuencia en el rito del juramento.  &#8216;=l\u00e2h es una palabra m\u00e1s fuerte que sheb\u00fb\u00e2h, porque invoca una maldici\u00f3n sobre quien quebranta el juramento (Neh 10:29; Dan 9:11).  Esto es evidente de Num 5:21, donde aparecen ambas palabras: \u00abjuramento\u00bb [sheb\u00fb\u00e2h] de maldici\u00f3n [&#8216;\u00e2l\u00e2h]\u00bb.  Tanto &#8216;\u00e2l\u00e2h (Gen 24:41; 26:28) como sheb\u00fb&#8217;\u00e2h (Gen 26:3; Deu 7:8; Psa 105:9) se usan para certificar una verdad.  El juramento desempe\u00f1aba una parte importante en las acciones judiciales (Exo 22:11), ya que, en realidad, un juramento llamaba a Dios como testigo.  En armon\u00ed\u00ada con esto, los juramentos falsos o la violaci\u00f3n de un juramento eran considerados como una grave ofensa contra Dios (2Ch 36:13; Eze 17:13), y jurar falsamente invocando el nombre de Dios profanaba el nombre (Lev 6:3; 19:12).  Se prescrib\u00ed\u00adan penas y restituciones en caso de intentos deliberados de enga\u00f1ar bajo juramento (5:1; 6:1-7).  La ley prohib\u00ed\u00ada estrictamente los falsos juramentos (Exo 20:7; Lev 19:12) o jurar por dioses falsos (Jer 12:16; Amo 8:14), lo que necesariamente implicaba la realidad de los falsos dioses y su capacidad para intervenir en el caso.  El perjurio era considerado correctamente como el crimen m\u00e1s vil, porque tend\u00ed\u00ada a pervertir la justicia. En ninguna circunstancia pod\u00ed\u00ada un hombre \u00abquebrantar su palabra\u00bb una vez que se hab\u00ed\u00ada comprometido a algo con un juramento a Dios, porque se le ped\u00ed\u00ada que hiciera \u00abconforme a todo lo que sali\u00f3 de su boca\u00bb (Num 30:2, 3; Deu 23:22, 23).  En consecuencia, se consideraba meritorio que un hombre cumpliera su promesa a pesar de que hacerlo le produjera una p\u00e9rdida (Psa 15:4).  Adaptando su trato con el hombre a la comprensi\u00f3n humana y a las costumbre de la \u00e9poca, Dios se comprometi\u00f3 con un juramento a cumplir sus promesas (Gen 22:16-18; Heb 6:13-20).  Un juramento se pronunciaba corrientemente con una mano levantada hacia el cielo (Gen 14:22, 23; Eze 20:5, 6), o poniendo una mano bajo el muslo de la persona a la que se le hac\u00ed\u00ada la promesa (Gen 24:2, 3).  Era costumbre jurar por la persona a la que se hablaba (1Sa 1:26; 2Ki 2:2), por la vida del rey (2Sa 11:11), por su propia vida (Mat 5:36), por el cielo -es decir, por Dios mismo- (v 34), y por el templo o partes de \u00e9l (23:16).  La f\u00f3rmula a menudo era: \u00abDios es testigo entre nosotros dos\u00bb (Gen 31:50), \u00abVive Jehov\u00e1\u00bb (Rth 3:13), \u00abJehov\u00e1 sea entre nosotros testigo de la verdad y de la lealtad\u00bb (Jer 42:5), etc.  Nuestro Se\u00f1or cit\u00f3 la Ley de Mois\u00e9s con respecto al perjurio y al conjuro de una promesa (Mat 5:33-37), pero rechaz\u00f3 las f\u00f3rmulas complicadas de tomar juramento que eran costumbre en su \u00e9poca, declarando que un S\u00ed\u00ad o un No deber\u00ed\u00adan tener el mismo peso que un juramento.  Aqu\u00ed\u00ad Cristo estaba tratando, no tanto acerca de los juramentos judiciales sino de las promesas solemnes de la vida diaria.  Lo que importa, dice, es la forma en que se cumplen las promesas, no tanto la forma en que se las hace.  Adem\u00e1s, la pr\u00e1ctica de invocar el nombre de Dios en ciertas circunstancias implica que un hombre puede hablar con falsedad cuando no est\u00e1 bajo juramento.  La Biblia aprueba espec\u00ed\u00adficamente los juramentos judiciales (Exo 22:11).  Nuestro Se\u00f1or hizo un juramento ante el Sanedr\u00ed\u00adn (Mat 26:63-65), y el ap\u00f3stol Pablo puso a Dios por testigo de la verdad de las cosas que escrib\u00ed\u00ada (2Co 1:23; 11:31; G\u00e1. 1:20).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>afirmaci\u00f3n o negaci\u00f3n de una cosa que se hace tomando por testigo o juez a Dios, invoc\u00e1ndolo, Gn 21, 23; 31, 50 y 53; 1 S 14, 39 y 45; 20, 23; 28, 10; 1 R 1, 30; Jr 42, 5. El j., a veces, se hac\u00ed\u00ada acompa\u00f1ado de un gesto, que lo reafirmaba, como poner la mano debajo del muslo,  Gn 24, 2-3 y 9; 47, 29; otro antiguo rito de alianza, de compromiso,  consist\u00ed\u00ada en que los que se compromet\u00ed\u00adan a algo part\u00ed\u00adan un animal,  pasaban por entre las carnes e invocaban sobre s\u00ed\u00ad la suerte de la v\u00ed\u00adctima,  si incumpl\u00ed\u00adan el j., Gn 24, 17; Jr 34, 18. El que serv\u00ed\u00ada de fiador, chocaba la mano con el acreedor, rito \u00e9ste jur\u00ed\u00addico, Pr 6, 1; 17, 18; 22, 26; Job pide a Dios que sea su fiador, Jb 17, 3. Se juraba para maldecir, como Josu\u00e9 cuando destruy\u00f3 la ciudad de Jeric\u00f3, maldijo a quien se atreviera a reconstruirla, Jos 6, 26.<\/p>\n<p>En el lenguaje antropom\u00f3rfico de la Biblia  Dios jura por s\u00ed\u00ad mismo, Gn 22, 16; 24, 7; 50, 24; Is 45, 23; Is 45, 23; Jr 22, 5; 51, 14; Ez 5, 11; 20,  39; 36, 7. El perjurio y jurar en falso por el nombre de Dios estaba severamente condenado, Ex 20, 7; Lv 5, 24; 19, 12; Nm 14, 30; 30, 3; 32,  10-11; Dt 1, 34-35; 5, 11; 23, 22; Si 23, 9; igualmente, lo condenan los profetas, Ez 16, 59; 17, 13 ss.<\/p>\n<p>Jes\u00fas dice sin atenuantes: \u2020\u0153No jur\u00e9is en modo alguno&#8230; Sea vuestro  lenguaje: S\u00ed\u00ad, s\u00ed\u00ad; no, no: que lo que pasa de aqu\u00ed\u00ad viene del Maligno\u2020\u009d, Mt 5,  33-37; es decir, no es necesario el j., basta la veracidad, la sinceridad,  esto es, que en todo debe haber acuerdo entre lo que se dice y lo que hay en el coraz\u00f3n. Esto mismo se lee en St 5, 12.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Una apelaci\u00f3n a Dios para ser testigo de la veracidad de una afirmaci\u00f3n o del car\u00e1cter obligatorio de una promesa (Gen 21:23; Gen 31:53; Gal 1:20; Heb 6:16). Es posible encontrar en el AT dos clases de juramentos: uno m\u00e1s sencillo, de uso corriente, y otro m\u00e1s solemne. Los juramentos desempe\u00f1aban un papel muy importante no s\u00f3lo en asuntos jur\u00ed\u00addicos y de estado sino en temas relacionados con la vida diaria.<\/p>\n<p>Exist\u00ed\u00adan diversas f\u00f3rmulas para la toma de un juramento, como ser Jehovah es testigo entre t\u00fa y yo para siempre (1Sa 20:23) y Vive Jehovah que libra a Israel (1Sa 14:39). En la toma de un juramento se observaban varios aspectos protocolares: en casos comunes el elevar la mano hacia el cielo (Gen 14:22; Deu 32:40) y en casos excepcionales el colocar la mano debajo del muslo de aquel a quien se hac\u00ed\u00ada el juramento (Gen 24:2; Gen 47:29). En ciertas ocasiones, el que juramentaba mataba un animal, lo divid\u00ed\u00ada en dos partes y caminaba entre las partes (Gen 15:8-18). El jurar se hac\u00ed\u00ada por la vida de la persona con quien se hablaba (1Sa 1:26), por la vida del rey (1Sa 17:55), por la propia cabeza de la persona (Mat 5:36), por los \u00e1ngeles, por el templo (Mat 23:16), por Jerusal\u00e9n (Mat 5:35) y por Dios. Estaba prohibido jurar por un dios falso (Jos 23:7). Ya para el tiempo de Cristo, las disposiciones del AT con respecto a los juramentos (Exo 22:11) hab\u00ed\u00adan sido en gran medida desvirtuadas por los escribas, por lo cual Jes\u00fas conden\u00f3 el jurar liviana e indiscriminadamente. La legalidad de los juramentos fue reconocida por los ap\u00f3stoles, que invocaron a Dios para ser testigo de la veracidad de lo que dec\u00ed\u00adan (2Co 11:31; Gal 1:20).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Apelaci\u00f3n solemne a Dios, a una persona, u objeto, para testificar una verdad, o la obligaci\u00f3n del cumplimiento de una promesa: (Ge. 21.23, 42:15, Mat 5:33). Algunos eran con f\u00f3rmulas y ceremonias: (Gen 14:22, Gen 24:2-3, Jer 34:18-19).<\/p>\n<p> La Ley de Dios: \u00abNo jurar\u00e1s en vano\u00bb: Deu 5:11, Mat 5:33.<\/p>\n<p> Cristo lo proh\u00ed\u00adbe con m\u00e1s firmeza: Mat 5:33-37. Los ap\u00f3stoles \u00abjuraban\u00bb: 2Co 11:31, Gal 1:20.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Para asegurar los pactos, las promesas entre personas, o para atestiguar sobre la veracidad de un hecho, o como castigo para alguien que cometiera un hecho no deseado, los hebreos acostumbraban utilizar un j., que es una f\u00f3rmula mediante la cual se invoca una maldici\u00f3n sobre el que jura para el caso de que la promesa no se cumpla, o no fuera cierto lo dicho, o si se hac\u00ed\u00ada el hecho inconveniente (Heb 6:16). El j. supon\u00ed\u00ada una maldici\u00f3n invocada por el jurante sobre s\u00ed\u00ad mismo en caso de no cumplir con lo prometido o de faltar a la verdad. En el caso de una mujer sospechosa de adulterio, el sacerdote la conjuraba \u2020\u0153con j. de maldici\u00f3n\u2020\u009d, aplicable en caso de que fuera culpable (Num 5:19, Num 5:22).<\/p>\n<p>El j. supone la existencia de una autoridad superior a la cual uno se remite en el momento de jurar, poni\u00e9ndola como testigo y garante del cumplimiento. Dios dijo a Israel: \u2020\u0153A Jehov\u00e1 tu Dios temer\u00e1s, y a \u00e9l solo servir\u00e1s, y por su nombre jurar\u00e1s\u2020\u009d (Deu 6:13). Por eso, se hac\u00ed\u00ada el j. poniendo a Dios como testigo (Gen 21:23; 1Sa 30:15). En el caso de las promesas a Abraham Dios, para enfatizar que ellas eran ciert\u00ed\u00adsimas, jur\u00f3 por s\u00ed\u00ad mismo, puesto que no existe una instancia superior a \u00e9l (Gen 22:16-17; Heb 6:13-14). Abraham hizo jurar a su siervo que le buscar\u00ed\u00ada esposa a Isaac entre sus parientes en Mesopotamia (Gen 24:3-9). Los israelitas juraron no dar sus hijas por mujeres a los de la tribu de Benjam\u00ed\u00adn (Jue 21:18). Nehem\u00ed\u00adas hizo jurar a jud\u00ed\u00ados que devolver\u00ed\u00adan ciertas heredades que hab\u00ed\u00adan quitado a sus hermanos (Neh 5:12-13).<br \/>\nque \u2020\u0153hiciere j. ligando su alma con obligaci\u00f3n, no quebrantar\u00e1 su palabra\u2020\u009d (Num 30:2). Esta era la ordenanza divina. Pero los israelitas incumpl\u00ed\u00adan este mandamiento, por lo cual vino a ser in\u00fatil para ellos. Adem\u00e1s, se acostumbraron a jurar continuamente y por diversas cosas. El Se\u00f1or Jes\u00fas se opuso a este defecto del pueblo y prohibi\u00f3 a sus seguidores esa mala costumbre, dici\u00e9ndoles que su hablar deb\u00ed\u00ada ser \u2020\u0153S\u00ed\u00ad, s\u00ed\u00ad; no, no\u2020\u009d (Mat 5:33-37). Algunos han entendido que esto incluye a las f\u00f3rmulas de j. que se utilizan en los tribunales. Pero otros piensan que el mandamiento del Se\u00f1or ten\u00ed\u00ada relaci\u00f3n con la conversaci\u00f3n corriente de los cristianos y su actitud firme en el cumplimiento de su palabra empe\u00f1ada o en la veracidad de sus afirmaciones.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, LEYE COST<\/p>\n<p>vet, El juramento b\u00ed\u00adblico era una solemne apelaci\u00f3n a Dios para ser testigo de un pacto o confirmar la verdad de un dicho (Gn. 21:23; G\u00e1. 1:20) y su violaci\u00f3n era una gran ofensa a Dios (2 Cr. 36:13). El juramento se hac\u00ed\u00ada: ante el rey o ciertos objetos sagrados (Gn. 42:15; Mt. 23:16-22), levantando la mano a Dios (Gn. 14:22), poniendo la mano sobre el muslo del otro (Gn. 24:2), ante el altar (1 R. 8:31), pasando por en medio del holocausto dividido (Gn. 15:21). La Biblia parece autorizar el juramento judicial como l\u00ed\u00adcito (Ex. 22:11; Nm. 5:19-22; Mt. 26:63; Ro. 9:1; G\u00e1. 12:20; Fil. 1:8), pero condena el perjurio, la menci\u00f3n profana del nombre de Dios y otros malos usos del juramento (Lv. 19:12; Jos. 23:7; Mt. 14:3-12. Cristo prohibi\u00f3 el juramento (Mt. 5:33-37), pero seg\u00fan se infiere, se refer\u00ed\u00ada al hecho entre individuos en particular o en conversaci\u00f3n ordinaria, y no al judicial, o sea a requerimiento de las autoridades debidamente constituidas.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[332]<\/p>\n<p>    Acto verbal, escrito o gestual por el que se invoca el nombre de Dios para refrendar la verdad de una palabra dada o expresada. Se apoya la verdad que se afirma expresa en la verdad divina misma y para ello se invoca el nombre divino: juro por Dios, afirmo ante Dios que me ve, pongo a Dios por testigo&#8230;<\/p>\n<p>    En cuanto invocaci\u00f3n del nombre de Dios y de la verdad, es un acto religioso y por lo tanto es ofensa, indignidad y perjurio blasfemo, el invocar tan sagrado nombre para expresar falsedad.<\/p>\n<p>    Por el segundo mandamiento de la Ley de Dios proh\u00ed\u00adbe el juramento en falso, es decir faltar al respeto al nombre divino. El mismo texto b\u00ed\u00adblico del Dec\u00e1logo lo expresa con contundencia: \u00abAl Se\u00f1or tu Dios temer\u00e1s, a \u00e9l le servir\u00e1s, por su nombre jurar\u00e1s\u00bb (Deut. 6. 13).<\/p>\n<p>    En sentido positivo, cuando el motivo lo requiere por su importancia, es acto de religi\u00f3n el \u00abjurar por Dios\u00bb. Es reconocerle como Creador y Se\u00f1or, como Soberano, como fuente y espejo de la Verdad. En consecuencia, es acto religiosamente meritorio. M\u00e1s si el nombre de Dios se toma en vano (por rutina, por ligereza), entonces ya no es acto de respeto, sino de irreverencia.<\/p>\n<p>    Y sobre todo si es falso el juramento y se pone a Dios, Suprema Verdad, como base de una mentira, entonces la acci\u00f3n es pecaminosa y blasfema.<\/p>\n<p>    El Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica ense\u00f1a: \u00abEs perjuro quien, bajo juramento, hace una promesa que no tiene intenci\u00f3n de cumplir, o que, despu\u00e9s de haber prometido bajo juramento, no mantiene. El perjurio constituye una grave falta de respeto hacia el Se\u00f1or que es due\u00f1o de toda palabra. Comprometerse mediante juramento a hacer una obra mala es contrario a la santidad del Nombre divino\u00bb (N\u00c2\u00ba 2152).<\/p>\n<p>    En el Evangelio Jes\u00fas da la norma del uso del juramento cuando dice: \u00abHab\u00e9is o\u00ed\u00addo que se dijo a los antepasaos: \u00abno perjurar\u00e1s, sino que cumplir\u00e1s al Se\u00f1or tus juramentos\u00bb. Pues yo os digo que no jur\u00e9is en modo alguno&#8230; Sea vuestro lenguaje: s\u00ed\u00ad, s\u00ed\u00ad; no, no: que lo que pasa de aqu\u00ed\u00ad viene del Maligno\u00bb (Mt. 5. 33-34. 37).<\/p>\n<p>    En los usos sociales de tiempos antiguos el juramento se exig\u00ed\u00ada con frecuencia bajo legislaciones coercitiva, por ejemplo en los juicios por delitos, en la toma de posesi\u00f3n de cargos p\u00fablicos, en los reclamos de autoridades. En la sociedad secular y laicista de los tiempos actuales las formulas que conservan vestigios de esa invocaci\u00f3n divina en acciones o compromisos humanos ha ca\u00ed\u00addo en desuso o ha perdido su antigua valor religioso.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. Dios, votos)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\n1. En los Evangelios las alusiones al sustantivo \u00abjuramento\u00bb y al verbo \u00abjurar\u00bb se concentran principalmente en Mateo, en el marco del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a y en la dura pol\u00e9mica contra los gu\u00ed\u00adas jud\u00ed\u00ados que est\u00e1n ciegos. El sustantivo \u00abjuramento\u00bb aparece cuatro veces y el verbo jurar, catorce, en todo el evangelio: (Mt 5, 33; 14, 7, 9; 26, 72 = juramento); igualmente el verbo jurar: (5, 34, 36, 33; 23, 16 (bis), 18 (bis), 22 (bis), 21 (bis), 20 (bis), 26, 74). Tambi\u00e9n Marcos 6, 23, 26 y Lucas 1, 73 emplean la palabra juramento.<br \/>\n. Definici\u00f3n: Juramento (orkos) originariamente designaba el bast\u00f3n que se ten\u00ed\u00ada en la mano al pronunciar un juramento. En algunos textos se emplea el vocablo quiz\u00e1s en el sentido de \u00abvoto\u00bb, es decir, como corroboraci\u00f3n de la palabra de una persona mediante la invocaci\u00f3n de Dios como testigo de la verdad (Mt 14, 7; Lc 1, 73). Se usa, pues, para corroborar las palabras que una persona dice a otra persona (negaci\u00f3n de Pedro Mt 26, 72) elevando el grado de obligatoriedad de una promesa: (Herodes Antipas a Salom\u00e9 Mt 14, 7, 9; Mc 6, 26). No s\u00f3lo los hombres, sino tambi\u00e9n Dios emplea el juramento para corroborar sus palabras (Lc 1, 73). Se hace referencia al pacto con Abraham; el juramento acent\u00faa la obligatoriedad y la validez eterna de la promesa divina.<\/p>\n<p>\u00abEl juramento, como fen\u00f3meno de la historia de las religiones, es una seguridad dada en forma solemne de que un enunciado corresponde a la verdad o de que se ha de cumplir una promesa (as\u00ed\u00ad aparece ya Hes\u00ed\u00adodo, Homero y en los juramentos de dioses y de reyes que aparecen en los papiros\u00bb (A. Kretzer, DENT, col. 531) A menudo el Antiguo Testamento menciona juramentos hechos con gestos simb\u00f3licos, por ejemplo, poniendo la mano sobre el muslo, para indicar que el juramento obligaba tambi\u00e9n a los descendientes (Gen 24, 2; 47, 29, muslo es eufemismo para indicar las partes sexuales o vitales, con cuyo contacto se da firmeza inquebrantable al juramento). A veces se pone un objeto como testigo (Gen 21, 30; 31, 48). El que jura levanta la mano (Job 14, 22&#8230;).<\/p>\n<p>) Empleo del juramento: a) En el Viejo Testamento: Uno de los diez mandamientos del V. T. dice: \u00abNo tomar\u00e1s el nombre de Yahv\u00e9, tu Dios, \u00e1w, porque Yahv\u00e9 no dejar\u00e1 sin castigo a quien toma su nombre \u00ablas\u00e1w\u00bb (Ex 20, 7). El t\u00e9rmino hebreo \u00e1w se ha traducido generalmente por \u00abfalso\u00bb. En otro lugar se lee: \u00abNo levantes testimonio \u00e1w, ni ayudes al malvado dando testimonio falso\u00bb (Ex 23, 1). En este pasaje \u00e1w significa claramente \u00abfalso\u00bb (o en \u00abfalso\u00bb). Pero, como veremos luego, no es \u00e9ste el \u00fanico sentido del t\u00e9rmino en el per\u00ed\u00adodo intertestamentario y en el Nuevo Testamento. Mateo conserva en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, una antigua tradici\u00f3n. El nombre de Dios era para los jud\u00ed\u00ados de entonces objeto de gran respeto y veneraci\u00f3n; por eso el juramento falso constitu\u00ed\u00ada un crimen imperdonable. Jurar \u00e1w es profanar el nombre de Dios. El que jura \u00e1w ejerce coacci\u00f3n sobre la persona con el fin de alterar la verdad y el juicio de aqu\u00e9lla. La cuesti\u00f3n es \u00e9sta: \u00bfLa idea de jurar en falso agota el sentido de la expresi\u00f3n? Pueden clasificarse las opiniones de los exegetas en dos grupos: -algunos dicen que la expresi\u00f3n \u00e1w no significa \u00aben vano\u00bb o en falso, sino que implica la idea de \u00abmagia mal\u00e9fica\u00bb, poder m\u00e1gico-. Para un segundo grupo de exegetas, encierra la idea de falsedad y magia, pero complet\u00e1ndolo con el m\u00e1s amplio de \u00aben vano\u00bb o \u00abin\u00fatilmente\u00bb. Por lo tanto, la prohibici\u00f3n del Tercer mandamiento del Dec\u00e1logo consistir\u00ed\u00ada en utilizar el nombre de Dios motivo suficiente. &#8211; b) los Evangelios: El Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a prohibe, como luego veremos, todo juramento, con lo cual va m\u00e1s lejos que la ley farisaica, pero tal prohibici\u00f3n tiene paralelos en algunos grupos de jud\u00ed\u00ados contempor\u00e1neos. Fil\u00f3n dice que \u00abjurar no es el modo mejor y m\u00e1s provechoso de vivir&#8230; pero si tuvieras necesidad de jurar, considera detenidamente a lo que compromete un juramento, puesto que no es asunto peque\u00f1o, aunque a fuerza de costumbre se jura a la ligera\u00bb (De Dec\u00e1logo XVII, 84s). En resumen: la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada aconsejaba no jurar, pero no lo prohib\u00ed\u00ada. La cuesti\u00f3n de los juramentos se estudia de manera m\u00e1s pormenorizada en la cuarta ant\u00ed\u00adtesis del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a (Mt 5, 33, 37). Se recoge la prohibici\u00f3n viejo testamentaria del perjurio (Lv 19, 12) y el mandamiento que obliga a cumplir los juramentos (N\u00fam 30, 3). Luego, se contrasta lo antiguo con la postura nueva de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>4) \u00f3n de las cl\u00e1usulas sobre el juramento (Mt 5, 33-37; 23, 16-22). El esquema en que se mueve la estructura de las ant\u00ed\u00adtesis nos orienta para matizar el contenido del pasaje. Dos contrastes observamos: Por una parte, se establece un principio general que indica la pretensi\u00f3n de continuidad con la ley antigua: \u00abNo pens\u00e9is que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido a abolirla, sino a cumplirla\u00bb (5, 17). Por otra parte, un segundo principio que manifiesta la pretensi\u00f3n clara de ruptura (\u00ab&#8230;pero yo os digo&#8230;\u00bb): \u00abPorque os aseguro que si vuestra justicia no supera a la de los escribas y fariseos, no entrar\u00e9is en el Reino de los cielos\u00bb (5, 20). Mateo contrapone en una primera parte el pensamiento de Jes\u00fas a la justicia de los escribas (las seis ant\u00ed\u00adtesis de 5, 21-48); luego, una segunda parte, la oposici\u00f3n de Jes\u00fas a las pr\u00e1cticas de los fariseos (limosna, oraci\u00f3n y ayuno) (6, 1-18); finalmente, la tercera parte, la \u00abjusticia\u00bb superior del disc\u00ed\u00adpulo (6, 19-7, 27). La ant\u00ed\u00adtesis esencial son los vers. 33-34s donde Jes\u00fas pronuncia autoritativamente su palabra frente a la Ley: \u00abNo jur\u00e9is de ninguna manera\u00bb. Este es el mandato b\u00e1sico de la cuarta ant\u00ed\u00adtesis y todo lo dem\u00e1s ha de ser iluminado con su luz. Por tanto, la enumeraci\u00f3n de las cuatro f\u00f3rmulas (cielo, tierra, Jerusal\u00e9n, cabeza) no es comprensiva, sino ilustrativa. Los tres primeros tienen en com\u00fan su referencia indirecta a Dios. Evitan la menci\u00f3n directa del nombre de Dios, pero al mismo tiempo lo comprometen como testigo de la veracidad de una afirmaci\u00f3n. El vers\u00ed\u00adculo 36 da un paso m\u00e1s: jurar por la propia cabeza, es decir, por la vida de uno. Los que empe\u00f1an su propia existencia por la veracidad de una afirmaci\u00f3n pretenden ser due\u00f1os de su propia vida, pero en realidad no pueden cambiar ni siquiera el color de uno solo de los cabellos de su cabeza. Se proh\u00ed\u00adbe jurar por la propia cabeza, por deferencia a Dios que es el \u00fanico que orienta nuestra vida y nuestro destino final.<\/p>\n<p>Pero la prohibici\u00f3n del juramento es algo m\u00e1s que un \u00abno categ\u00f3rico a la mentira\u00bb; a Jes\u00fas le preocupa el juramento porque en \u00e9l se apela al nombre de Dios, intentando controlar su poder y obligarle a ser testigo de una afirmaci\u00f3n. Est\u00e1 en juego la \u00absantidad y majestad del nombre de Dios\u00bb presentes en muchos textos del Antiguo Testamento y de los cuales hallamos un eco significativo en la oraci\u00f3n del Padrenuestro (\u00absantificado sea tu nombre\u00bb). Jes\u00fas est\u00e1 en la l\u00ed\u00adnea de la reflexi\u00f3n jud\u00ed\u00ada, pero es m\u00e1s radicalmente jud\u00ed\u00ado que sus contempor\u00e1neos, porque rechaza absolutamente el juramento. No se puede oponer a esta interpretaci\u00f3n el pasaje, en ciertos aspectos similar (Mt 23, 16-22), donde Jes\u00fas parece suponer la legitimidad del juramento. Lo que se condena es la hip\u00f3crita y sutil estrategia con que los fariseos intentan, mediante circunloquios, profanar el nombre de Dios.<\/p>\n<p>Todo esto debe tenerse en cuenta a la hora de calibrar la afirmaci\u00f3n del vers. 37: \u00abSea, pues, vuestra palabra s\u00ed\u00ad, s\u00ed\u00ad; no, no\u00bb. Bas\u00e1ndose en algunos textos jud\u00ed\u00ados se ha pretendido a veces que el doble s\u00ed\u00ad y el doble no han de considerarse como equivalentes a un juramento. Ser\u00ed\u00ada ya una expresi\u00f3n de una atenuaci\u00f3n incipiente de la prohibici\u00f3n del juramento. Pero la mayor\u00ed\u00ada de los autores no admite esta explicaci\u00f3n: duplicar la palabra es en griego, como en las lenguas semitas, un elemento intensivo. \u00abS\u00ed\u00ad, s\u00ed\u00ad\u00bb significa un \u00abs\u00ed\u00ad\u00bb real, un \u00abs\u00ed\u00ad\u00bb que es v\u00e1lido y tiene consistencia. Mateo tiene un paralelo instructivo en Santiago 5, 12s. En el transfondo se halla una tradici\u00f3n com\u00fan, que con su exigencia absoluta de que se diga la verdad se remonta a los tiempos de Jes\u00fas. La ant\u00ed\u00adtesis, presentada como sentencia de Jes\u00fas, con toda probabilidad fue elaborada redaccionalmente y plasmada catequ\u00e9ticamente por Mateo. Jes\u00fas exige veracidad no s\u00f3lo en beneficio de la propia conciencia y de la conciencia individual, sino en beneficio de la comunidad humana. \u00abLa exigencia de que se diga absolutamente la verdad en todo lo que uno hable, hace que todo juramento sea superfluo\u00bb. De la desconfianza, de la falta de sinceridad nace la necesidad de los juramentos (\u00abLo que pasa de esto, viene del esp\u00ed\u00adritu del mal\u00bb).<\/p>\n<p>A la pregunta de si las palabras de Jes\u00fas proh\u00ed\u00adben absolutamente los juramentos, hay que responder que Jes\u00fas no es un legislador, sino un liberador; no entra en la casu\u00ed\u00adstica, ni en las consecuencias dentro del entramado diario de las relaciones interhumanas. Propone el no uso de los juramentos y votos como situaci\u00f3n ideal en una comunidad que intenta vivir seg\u00fan la \u00abjusticia mayor del Reino\u00bb. Y este ideal viene expresado con las apremiantes palabras: \u00abno jur\u00e9is en modo alguno\u00bb (5, 34). La comunidad cristiana interpret\u00f3 la prohibici\u00f3n de los juramentos en diversas direcciones y practic\u00f3 la prohibici\u00f3n del juramento con muchas limitaciones. Sin embargo, la cuesti\u00f3n de los juramentos debe interpretarse en el esp\u00ed\u00adritu con que se interpretan y viven las restantes ant\u00ed\u00adtesis: \u00abEl precepto del ayuno, la norma de la no violencia y tambi\u00e9n la prohibici\u00f3n del divorcio muestran que en el cristianismo primitivo se matizan y adaptan -en sentido positivo o negativo-los preceptos de Jes\u00fas\u00bb (U. Luz). \u00bfPor qu\u00e9 no puede suceder esto mismo con la prohibici\u00f3n del juramento? el dicho de Jes\u00fas no puede usarse para exigir la abolici\u00f3n del juramento que la sociedad exige en su intento de esclarecer la verdad. \u00abSin embargo, vale la pena recordar que en la Iglesia se usan los juramentos en un grado que a veces excede la pr\u00e1ctica del Estado. Realmente se puede dudar de que los repetidos juramentos y votos en la vida actual de la Iglesia corresponden a la norma directiva del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a. Junto a otros muchos juramentos de su vida sacerdotal, a algunos sacerdotes se les ha obligado a jurar contra el modernismo m\u00e1s de cincuenta veces. Tales pr\u00e1cticas ciertamente no crean una atm\u00f3sfera en la que un simple s\u00ed\u00ad se entiende realmente como tal\u00bb (H. HENDRICKX, serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, 108).<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; E. LEVINE, jud\u00ed\u00ado lee el Nuevo Testamento, Madrid, 1980, 256-260; H. HENDRICKX, Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, Madrid, 1987, 104-109; U. Luz, Evangelio seg\u00fan San Mateo (Mt 1-7), vol. 1., Salamanca, 1993; A. KRITZER, \u00abJurar\u00bb, DENT y F. ANNEN, \u00abJuramento\u00bb, DENT, vol. II., Salamanca, 1998, 930-934; 598-600.<\/p>\n<p>de Villapadierna<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Frase con la que se asegura o promete algo solemnemente y que con frecuencia implica poner a Dios por testigo o garante de lo que se dice o promete.<br \/>\nEn las Escrituras Hebreas se utilizan dos palabras para indicar lo que nosotros entendemos por juramento. Schevu\u00c2\u00b7`\u00e1h significa \u2020\u0153juramento o declaraci\u00f3n jurada\u2020\u009d. (G\u00e9 24:8; Le 5:4.) El verbo hebreo relacionado scha\u00c2\u00b7v\u00e1`, que significa \u2020\u0153jurar\u2020\u009d, viene de la misma ra\u00ed\u00adz que la palabra hebrea para \u2020\u0153siete\u2020\u009d. De modo que \u2020\u0153jurar\u2020\u009d significaba originalmente \u2020\u0153estar bajo el influjo de siete cosas\u2020\u009d. (Diccionario Teol\u00f3gico del Nuevo Testamento, edici\u00f3n de Mario Sala y Araceli Herrera, Salamanca, 1985, vol. 2, p\u00e1g. 398.) Abrah\u00e1n y Abim\u00e9lec juraron sobre siete corderas cuando hicieron el pacto en el pozo de Beer-seba, que significa \u2020\u0153Pozo del Juramento, o: Pozo de Siete\u2020\u009d. (G\u00e9 21:27-32; v\u00e9ase tambi\u00e9n G\u00e9 26:28-33.) Schevu\u00c2\u00b7`\u00e1h se refiere a una declaraci\u00f3n jurada por parte de una persona en cuanto a si har\u00e1 o no cierta cosa. El t\u00e9rmino en s\u00ed\u00ad mismo no implica maldici\u00f3n alguna sobre el que jura si no cumpliese con el juramento. Esta palabra es la que Jehov\u00e1 usa en el caso del juramento o declaraci\u00f3n jurada a Abrah\u00e1n, pues Jehov\u00e1 nunca deja de cumplir su palabra y a El no le puede sobrevenir ninguna maldici\u00f3n. (G\u00e9 26:3.)<br \/>\nLa otra palabra usada es \u00c2\u00b4a\u00c2\u00b7l\u00e1h, que significa \u2020\u0153juramento, maldici\u00f3n\u2020\u009d. (G\u00e9 24:41, nota.) Tambi\u00e9n se puede traducir \u2020\u0153juramento de obligaci\u00f3n\u2020\u009d. (G\u00e9 26:28.) El l\u00e9xico hebreo-arameo de Koehler y Baumgartner (p\u00e1g. 49) define el t\u00e9rmino como una \u2020\u0153maldici\u00f3n (amenaza de calamidad en caso de delito) proferida contra una p[ersona], bien por s\u00ed\u00ad misma o por otros\u2020\u009d. En tiempos b\u00ed\u00adblicos se consideraba que hacer un juramento era un asunto de m\u00e1xima importancia. Un juramento se ten\u00ed\u00ada que cumplir, incluso si resultaba en perjuicio para el que lo hab\u00ed\u00ada hecho. (Sl 15:4; Mt 5:33.) A la persona que hablaba irreflexivamente en una declaraci\u00f3n jurada se la consideraba culpable ante Jehov\u00e1 (Le 5:4), y el violar un juramento acarrear\u00ed\u00ada un grav\u00ed\u00adsimo castigo de parte de Dios. Entre las naciones m\u00e1s antiguas, especialmente entre los hebreos, un juramento era en cierto modo un acto religioso que ten\u00ed\u00ada que ver con Dios. El uso que los hebreos hac\u00ed\u00adan del t\u00e9rmino \u00c2\u00b4a\u00c2\u00b7l\u00e1h implicaba que Dios era part\u00ed\u00adcipe del juramento y manifestaba su disposici\u00f3n de aceptar cualquier juicio que quisiera infligir por su incumplimiento. Dios nunca utiliz\u00f3 este t\u00e9rmino para referirse a sus propios juramentos.<br \/>\nLos t\u00e9rmino griegos correspondientes son h\u00f3r\u00c2\u00b7kos (juramento) y o\u00c2\u00b7mn\u00fd\u00c2\u00b7o (jurar), ambos usados en Santiago 5:12. El verbo hor\u00c2\u00b7k\u00ed\u00ad\u00c2\u00b7zo significa \u2020\u0153poner bajo juramento\u2020\u009d u \u2020\u0153ordenar solemnemente\u2020\u009d. (Mr 5:7; Hch 19:13.) Otros t\u00e9rminos emparentados con h\u00f3r\u00c2\u00b7kos significan \u2020\u0153firme juramento\u2020\u009d (Heb 7:20), \u2020\u0153imponer la solemne obligaci\u00f3n o juramento\u2020\u009d (1Te 5:27) \u2020\u0153perjuro o incumplidor de un juramento\u2020\u009d (1Ti 1:10) y \u2020\u0153jurar y no cumplir, o perjurar\u2020\u009d (Mt 5:33). La palabra griega a\u00c2\u00b7na\u00c2\u00b7the\u00c2\u00b7ma\u00c2\u00b7t\u00ed\u00ad\u00c2\u00b7zo se traduce \u2020\u0153comprometer con maldici\u00f3n\u2020\u009d en Hechos 23:12, 14 y 21.<\/p>\n<p>Expresiones utilizadas en juramentos. El juramento sol\u00ed\u00ada hacerse por Dios o en Su nombre. (G\u00e9 14:22; 31:53; Dt 6:13; Jue 21:7; Jer 12:16.) Jehov\u00e1 jur\u00f3 por s\u00ed\u00ad mismo o por su propia vida. (G\u00e9 22:16; Eze 17:16; Sof 2:9.) A veces los hombres utilizaban f\u00f3rmulas como la siguiente: \u2020\u0153Que Jehov\u00e1 me [o: te] haga as\u00ed\u00ad y a\u00f1ada a ello si [&#8230;]\u2020\u009d yo [o: t\u00fa] no act\u00fao [o: act\u00faas] seg\u00fan lo jurado. (Rut 1:17; 1Sa 3:17; 2Sa 19:13.) El juramento cobraba m\u00e1s fuerza si la persona pronunciaba su propio nombre. (1Sa 20:13; 25:22; 2Sa 3:9.)<br \/>\nLos paganos tambi\u00e9n apelaban a sus dioses falsos. Jezabel, la adoradora de Baal, no invoc\u00f3 a Jehov\u00e1, sino a \u2020\u0153los dioses\u2020\u009d (\u00c2\u00b4elo\u00c2\u00b7h\u00ed\u00adm, con el verbo en plural), como lo hizo Ben-hadad II, rey de Siria. (1Re 19:2; 20:10.) Debido a la universalidad de estas expresiones, la frase \u2020\u02dcjurar por alg\u00fan dios falso\u2020\u2122 o por lo que \u2020\u0153no es Dios\u2020\u009d lleg\u00f3 a ser sin\u00f3nima de idolatr\u00ed\u00ada en la Biblia. (Jos 23:7; Jer 5:7; 12:16; Am 8:14.)<br \/>\nEn unos pocos casos muy serios o cuando la declaraci\u00f3n solemne iba acompa\u00f1ada de una fuerte carga emocional, se especificaban las maldiciones o castigos que resultar\u00ed\u00adan de no cumplir con el juramento. (N\u00fa 5:19-23; Sl 7:4, 5; 137:5, 6.) En su defensa, Job repasa su vida y dice que est\u00e1 dispuesto a sufrir el peor castigo si se demuestra que ha violado las leyes de Jehov\u00e1 de lealtad, rectitud, justicia y moralidad. (Job 31.)<br \/>\nCuando se juzgaba a una mujer por los celos de su esposo, ella ten\u00ed\u00ada que contestar \u2020\u0153\u00c2\u00a1Am\u00e9n! \u00c2\u00a1Am\u00e9n!\u2020\u009d cuando el sacerdote le\u00ed\u00ada el juramento y la maldici\u00f3n, y de este modo juraba que era inocente. (N\u00fa 5:21, 22.)<br \/>\nUna f\u00f3rmula semejante a un juramento consist\u00ed\u00ada en asegurar algo no solo por el nombre de Jehov\u00e1, sino tambi\u00e9n por la vida del rey o un superior. (1Sa 25:26; 2Sa 15:21; 2Re 2:2.) \u2020\u0153Tan ciertamente como que Jehov\u00e1 vive\u2020\u009d era una frase com\u00fan que a\u00f1ad\u00ed\u00ada seguridad a un testimonio de determinaci\u00f3n o a la veracidad de una declaraci\u00f3n. (Jue 8:19; 1Sa 14:39, 45; 19:6; 20:3, 21; 25:26, 34.) Una frase que ten\u00ed\u00ada menos fuerza y que posiblemente no se consideraba un juramento, pero que tambi\u00e9n confer\u00ed\u00ada seriedad a lo que se dec\u00ed\u00ada, era la que apelaba a la vida de la persona con la que se hablaba, como en el caso de Ana y El\u00ed\u00ad (1Sa 1:26) o de Ur\u00ed\u00adas y David. (2Sa 11:11; tambi\u00e9n 1Sa 17:55.)<\/p>\n<p>Formas o acciones que se empleaban. Parece ser que el adem\u00e1n que se utilizaba con m\u00e1s frecuencia al hacer un juramento era levantar la mano derecha hacia el cielo. Se dice simb\u00f3licamente que Jehov\u00e1 mismo pronuncia un juramento de esta manera. (G\u00e9 14:22; Ex 6:8; Dt 32:40; Isa 62:8; Eze 20:5.) En la visi\u00f3n de Daniel, el \u00e1ngel alz\u00f3 ambas manos hacia los cielos al expresar un juramento. (Da 12:7.) Se dice de los perjuros que su \u2020\u0153diestra es diestra de falsedad\u2020\u009d. (Sl 144:8.)<br \/>\nCuando se requer\u00ed\u00ada un juramento de otra persona, se le pod\u00ed\u00ada pedir que colocase su mano bajo su muslo o cadera. Cuando Abrah\u00e1n envi\u00f3 a su mayordomo para conseguir una esposa para Isaac, le dijo: \u2020\u0153Pon tu mano, por favor, debajo de mi muslo\u2020\u009d, tras lo cual el mayordomo jur\u00f3 que conseguir\u00ed\u00ada la muchacha de entre los parientes de Abrah\u00e1n. (G\u00e9 24:2-4, 9.) De la misma manera, Jacob exigi\u00f3 en juramento a Jos\u00e9 que no lo enterrase en Egipto. (G\u00e9 47:29-31.) Con respecto al significado de esta pr\u00e1ctica, v\u00e9ase POSTURAS Y ADEMANES.<br \/>\nLos pactos sol\u00ed\u00adan celebrarse con alg\u00fan tipo de juramento. Una expresi\u00f3n com\u00fan en tales casos era: \u2020\u0153Dios es testigo entre yo y t\u00fa\u2020\u009d. (G\u00e9 31:44, 50, 53.) Estas palabras tambi\u00e9n se utilizaban para dar fuerza a una declaraci\u00f3n de hecho o verdad. Mois\u00e9s tom\u00f3 como testigos a los cielos y la tierra cuando habl\u00f3 de la relaci\u00f3n de Israel con Jehov\u00e1 basada en un pacto jurado. (Dt 4:26.) Una persona o varias, un documento escrito, una columna o un altar pod\u00ed\u00adan servir de testigos y recordatorios de un juramento o de un pacto. (G\u00e9 31:45-52; Dt 31:26; Jos 22:26-28; 24:22, 24-27; v\u00e9ase PACTO.)<\/p>\n<p>Bajo la Ley. Bajo la ley mosaica hab\u00ed\u00ada algunos casos en los que se requer\u00ed\u00ada un juramento de ciertas personas: de una esposa en un juicio por celos (N\u00fa 5:21, 22), de un depositario cuando faltaba la propiedad que se hab\u00ed\u00ada dejado a su cuidado (Ex 22:10, 11) o de los ancianos de una ciudad en el caso de un asesinato no resuelto (Dt 21:1-9). Tambi\u00e9n estaban permitidos los juramentos voluntarios de abstinencia. (N\u00fa 30:3, 4, 10, 11.) En algunas ocasiones, las autoridades pusieron bajo juramento solemne a los siervos de Dios y estos dijeron la verdad. De igual manera, un cristiano que estuviera bajo juramento no mentir\u00ed\u00ada, sino que dir\u00ed\u00ada toda la verdad o, posiblemente, rehusar\u00ed\u00ada responder si pusiese en peligro los justos intereses de Dios o de sus compa\u00f1eros cristianos, en cuyo caso deber\u00ed\u00ada estar dispuesto a afrontar las consecuencias que resultaran de esta postura. (1Re 22:15-18; Mt 26:63, 64; 27:11-14.)<br \/>\nEn Israel se consideraba que el voto ten\u00ed\u00ada la fuerza de un juramento, que era sagrado y que deb\u00ed\u00ada cumplirse, aunque resultase en p\u00e9rdida para el que lo hab\u00ed\u00ada hecho. Se consideraba que Dios vigilaba el que se llevasen a cabo los votos, y que castigaba en caso de que no se cumpliesen. (N\u00fa 30:2; Dt 23:21-23; Jue 11:30, 31, 35, 36, 39; Ec 5:4-6.) El esposo o el padre pod\u00ed\u00ada respaldar o anular los votos de las esposas y de las hijas solteras, pero tanto las viudas como las mujeres divorciadas estaban obligadas a cumplir con sus votos. (N\u00fa 30:3-15.)<br \/>\nJesucristo corrigi\u00f3 a los jud\u00ed\u00ados en el Serm\u00f3n del Monte por su costumbre de jurar a la ligera o hacerlo por cualquier cosa. Hab\u00ed\u00ada llegado a ser com\u00fan el que jurasen por el cielo, la tierra, Jerusal\u00e9n e incluso sus propias cabezas. Pero como el cielo era \u2020\u0153el trono de Dios\u2020\u009d; la tierra, su \u2020\u0153escabel\u2020\u009d; Jerusal\u00e9n, su ciudad real, y la cabeza (o vida) de la persona depende de Dios, jurar por tales cosas equivaldr\u00ed\u00ada a hacerlo por el nombre de Dios. No pod\u00ed\u00ada tomarse a la ligera. Por ello Jes\u00fas dijo: \u2020\u0153Simplemente signifique su palabra S\u00ed\u00ad, S\u00ed\u00ad, su No, No; porque lo que excede de esto proviene del inicuo\u2020\u009d. (Mt 5:33-37.)<br \/>\nCon estas palabras Jesucristo no prohibi\u00f3 que se hiciesen juramentos, pues \u00e9l mismo estaba bajo la Ley de Mois\u00e9s, que requer\u00ed\u00ada jurar en ciertas circunstancias. De hecho, cuando a Jes\u00fas lo juzgaron, el sumo sacerdote lo puso bajo juramento, y \u00e9l no objet\u00f3 al juramento, sino que procedi\u00f3 a responder. (Mt 26:63, 64.) Lo que Jes\u00fas quer\u00ed\u00ada ense\u00f1ar es que no deber\u00ed\u00adan tenerse dos criterios. El obrar en armon\u00ed\u00ada con la palabra dada deber\u00ed\u00ada considerarse como un deber sagrado y tendr\u00ed\u00ada que cumplirse como si fuese un juramento; uno sinceramente deber\u00ed\u00ada querer decir lo que dice. Jes\u00fas aclar\u00f3 a\u00fan m\u00e1s el significado de sus palabras cuando expuso la hipocres\u00ed\u00ada de los escribas y fariseos al decirles: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Ay de ustedes, gu\u00ed\u00adas ciegos!, que dicen: \u2020\u02dcSi alguien jura por el templo, no es nada; pero si alguien jura por el oro del templo, queda obligado\u2020\u2122. \u00c2\u00a1Necios y ciegos! \u00bfCu\u00e1l, de hecho, es mayor?: \u00bfel oro, o el templo que ha santificado el oro?\u2020\u009d. Y luego: \u2020\u0153El que jura por el cielo jura por el trono de Dios y por el que est\u00e1 sentado sobre \u00e9l\u2020\u009d. (Mt 23:16-22.)<br \/>\nLos escribas y fariseos, a quienes Jes\u00fas pone al descubierto en esta ocasi\u00f3n, justificaban el incumplimiento de ciertos juramentos con razonamientos falsos y sutilezas, pero Jes\u00fas mostr\u00f3 que este modo de jurar era falsedad para con Dios y en realidad acarreaba oprobio a su nombre (pues los jud\u00ed\u00ados eran un pueblo dedicado a Jehov\u00e1). Jehov\u00e1 manifiesta claramente que odia un juramento falso. (Zac 8:17.)<br \/>\nSantiago corrobora las palabras de Jes\u00fas. (Snt 5:12.) Pero las advertencias de ambos contra tales pr\u00e1cticas irreflexivas no suponen que el cristiano deba evitar prestar un juramento cuando sea necesario asegurar a otros la seriedad de sus intenciones o la veracidad de lo que dice. El modo de actuar de Jes\u00fas ante el sumo sacerdote jud\u00ed\u00ado ilustra que un cristiano no deber\u00ed\u00ada objetar a prestar juramento en un tribunal, pues va a decir la verdad, tanto si est\u00e1 bajo juramento como si no. (Mt 26:63, 64.) La misma resoluci\u00f3n de servir a Dios es un juramento a Jehov\u00e1, que introduce al cristiano en una relaci\u00f3n sagrada. Jes\u00fas puso al mismo nivel el juramento y el voto. (Mt 5:33.)<br \/>\nEl ap\u00f3stol Pablo utiliza una f\u00f3rmula equivalente a un juramento en 2 Corintios 1:23 y G\u00e1latas 1:20 para dar fuerza a su testimonio. Adem\u00e1s, se refiere al juramento como una manera acostumbrada y apropiada de poner fin a una disputa, y llama la atenci\u00f3n al hecho de que Dios, \u2020\u0153cuando se propuso demostrar m\u00e1s abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, intervino con un juramento\u2020\u009d, jurando por s\u00ed\u00ad mismo, pues no pod\u00ed\u00ada hacerlo por nadie mayor. Esto a\u00f1adi\u00f3 a su promesa una garant\u00ed\u00ada legal y dio una seguridad doble por medio de \u2020\u0153dos cosas inmutables en las cuales es imposible que Dios mienta\u2020\u009d: la palabra de promesa de Dios y su juramento. (Heb 6:13-18.) Adem\u00e1s, Pablo se\u00f1ala que Cristo fue hecho sumo sacerdote por el juramento de Jehov\u00e1 y ha sido dado en fianza de un pacto mejor. (Heb 7:21, 22.) En las Escrituras hay m\u00e1s de cincuenta ocasiones en las que se indica que Jehov\u00e1 mismo hace un juramento.<br \/>\nLa noche que detuvieron a Jes\u00fas, el ap\u00f3stol Pedro neg\u00f3 tres veces conocerlo, y finalmente empez\u00f3 a maldecir y a jurar. Leemos con respecto a la tercera negaci\u00f3n: \u2020\u0153Entonces [Pedro] empez\u00f3 a maldecir y a jurar: \u2020\u02dc\u00c2\u00a1No conozco al hombre [Jes\u00fas]!\u2020\u2122\u2020\u009d. (Mt 26:74.) Pedro, atemorizado, intentaba convencer a los que estaban con \u00e9l que era verdad que no conoc\u00ed\u00ada a Jes\u00fas. Con el juramento estaba diciendo que sus palabras eran verdaderas y que pod\u00ed\u00ada acontecerle una calamidad si no lo eran. (V\u00e9ase tambi\u00e9n MALDICI\u00ed\u201cN.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La Escritura atribuye juramentos a Dios y al hombre. De parte de Dios, un juramento es la aseveraci\u00f3n m\u00e1s santa y solemne de la verdad absoluta de su divina palabra (Nm. 23:19) con el fin de que su pueblo conf\u00ede mucho m\u00e1s en sus promesas (Is. 45:20\u201324). Dado que Dios no puede jurar por ninguno m\u00e1s grande que \u00e9l (Heb. 6:13), tal como lo hacen los hombres (Heb. 6:16), jura por s\u00ed mismo (Heb. 6:13), por su santidad (Sal. 89:13), por su gran nombre (Je. 44:26), por su vida (Ez. 33:11). No obstante, el Dios inmutable no s\u00f3lo jura a los hombres para asegurarles su amor paternal y su misericordia, sino tambi\u00e9n para recalcarles que su castigo y disciplina es algo que de seguro caer\u00e1n sobre aquellos que reh\u00fasan obedecer su divina palabra y aceptar su salvaci\u00f3n de gracia en Cristo (Sal. 110:4\u20136). En particular, Dios ha confirmado con el juramento m\u00e1s solemne la segura esperanza de la salvaci\u00f3n del hombre por medio de la fe en Jes\u00fas, el Salvador de los pecadores (Heb. 7:20\u201328). Esta representaci\u00f3n antropom\u00f3rfica de Dios, jurando a favor de la salvaci\u00f3n eterna del hombre, debe ser tenida como la m\u00e1s amorosa condescendencia de su parte, la cual exige nuestra m\u00e1s extrema confianza y obediencia fiel a su palabra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un juramento hecho por los hombres es poner a Dios como testigo en la forma m\u00e1s solemne a fin de que \u00e9l confirme la verdad de sus palabras con la implicaci\u00f3n expresa de que \u00e9l los castigar\u00e1 en el caso de que no est\u00e9n hablando la verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Escritura ilustra con el ejemplo de muchos santos (cf. Gn. 24:2\u20139; 47:31; 50:5, 25; Ex. 13:19; Jos. 2:17; 9:19, 20) que se hac\u00edan juramentos en favor de la gloria de Dios y la confirmaci\u00f3n de la verdad (Dt. 6:13; Is. 45:23b; Heb. 6:16). Tenemos tambi\u00e9n el ejemplo de Cristo mismo (Mt. 26:63s.) y de su ap\u00f3stol inspirado, Pablo (2 Co. 1:23; G\u00e1. 1:20). Por eso las palabras de nuestro divino Se\u00f1or: \u00abNo jur\u00e9is en ninguna manera\u00bb (Mt. 5:34) se dirigen contra todo juramento falso, blasfemo y fr\u00edvolo como tambi\u00e9n contra todo juramento sobre cosas inciertas. El hecho de que Cristo en Mt. 5:33\u201337 estaba advirtiendo a sus oyentes que no juraran fr\u00edvola y pecaminosamente como lo hac\u00edan los jud\u00edos, queda aclarado por los modificativos que se a\u00f1aden, \u00abpor el cielo\u00bb, \u00abpor Jerusal\u00e9n\u00bb, \u00abpor tu cabeza\u00bb, como tambi\u00e9n por su mandamiento: \u00abNo perjurar\u00e1s\u00bb (v. 33). Sin embargo, a\u00f1ade de inmediato, \u00absino cumplir\u00e1s al Se\u00f1or tus juramentos\u00bb, con lo cual aprueba todos los juramentos que promuevan la gloria y la verdad de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Escritura cita un n\u00famero de juramentos groseramente pecaminosos. As\u00ed, el juramento de Pedro fue blasfemo en la ocasi\u00f3n en que neg\u00f3 al Se\u00f1or (Mt. 26:72). El descuidado juramento de Herodes fue impulsado por la pasi\u00f3n, y lo llev\u00f3 de inmediato al asesinato de Juan el bautista (Mt. 14:6\u201310). El imp\u00edo juramento por el que los enemigos de Pablo se pusieron a s\u00ed mismos bajo obligaci\u00f3n de no comer hasta que lo hubieran matado fue motivado por el odio (Hch. 23:12\u201315). Adem\u00e1s, no sab\u00edan si podr\u00edan lograrlo. Igualmente malo fue el juramento de Sa\u00fal con el que puso en peligro la vida de Jonat\u00e1n (1 S. 14:24\u201345).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">LC<\/a><\/em>; <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">ISBE<\/a><\/em>; <em>NESBD<\/em>; <em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">WDB<\/a><\/em>.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Theodore Mueller<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>LC <\/em><\/a><em>Lutheran Cyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>ISBE <\/em><\/a><em>International Standard Bible Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><em>WDB <\/em><\/a><em>Westminster Dictionary of the Bible<\/em> (Davis\u2014Gehman)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (341). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><h2>Concepto y Divisiones<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un juramento es una invocaci\u00f3n a Dios para que testifique la verdad de una afirmaci\u00f3n. Puede ser expl\u00edcito y directo, como cuando uno jura por Dios mismo; o impl\u00edcito y t\u00e1cito, como cuando juramos por criaturas, ya que guardan una relaci\u00f3n especial con el Creador y manifiestan su majestad y la verdad suprema en forma especial: por ejemplo, si uno jura por el cielo, el trono de Dios (Mt. 5,34), la Santa Cruz o los Evangelios.   Los juramentos imprecatorios tambi\u00e9n son t\u00e1citos (ver m\u00e1s adelante). Para hacer un juramento in foro interno debe existir la intenci\u00f3n, por lo menos impl\u00edcita, de invocar el testimonio de Dios, as\u00ed como una palabra o signo mediante el cual se manifieste dicha intenci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los juramentos pueden ser:\n<\/p>\n<ul>\n<li> (1) asertivos (o afirmativos) si llamamos a Dios para que atestig\u00fce la declaraci\u00f3n de un hecho pasado o presente; promisorios, si lo llamamos para atestiguar una decisi\u00f3n mediante la cual nos obligamos a realizar algo (un voto hecho ante \u00c9l, un pacto con nuestro pr\u00f3jimo, o un voto hecho a Dios en favor de un tercero).  Todo juramento promisorio incluye necesariamente un juramento asertivo (ver m\u00e1s adelante). A un juramento promisorio acompa\u00f1ado de una amenaza contra un tercero se le llama conminatorio.   <\/li>\n<li> (2) sencillo, si consiste en una mera invocaci\u00f3n al testimonio divino; imprecatorio (o execrativo) como en la frase hecha \u00aby que Dios me ayude\u00bb si al mismo tiempo invocamos a Dios como juez y vengador de perjurio, ofreciendo a \u00c9l nuestras propiedades y especialmente nuestra vida y salvaci\u00f3n eterna, o la de nuestros amigos, como garant\u00eda de nuestra sinceridad. As\u00ed la expresi\u00f3n \u00abpor mi alma\u00bb, frecuentemente utilizada sin intenci\u00f3n de jurar, puede ser un juramento sencillo &#8212;pues el alma es de manera especial la imagen de Dios&#8212;, o execrativo, si pedimos que caiga sobre nuestra alma un castigo divino, ya sea temporal o eterno, en caso de que nos falte sinceridad.<\/li>\n<li> (3)  Privado, si se hace entre  individuos privados; p\u00fablico, si lo exige alguna autoridad p\u00fablica. Los juramentos p\u00fablicos se dividen en: (a) doctrinales, mediante los cuales uno declara aceptar cierta doctrina, o promete ser fiel, ense\u00f1ar y defender cierta doctrina en el futuro; (b) pol\u00edticos, los que tienen como objetivo el ejercicio de alguna autoridad, o sumisi\u00f3n a dicha autoridad o ley; (c) judiciales, los que toman las diferentes partes al procesado o a los testigos en los tribunales.<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Legalidad y condiciones<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un juramento es un acto de virtud l\u00edcito bajo ciertas  condiciones. En efecto, es un homenaje de la criatura a la sabidur\u00eda y omnipotencia de su Creador; por lo tanto, es un acto de virtud religiosa. Adem\u00e1s, es una forma excelente de dar seguridad a los hombres en sus relaciones. Est\u00e1 justificado en el Antiguo Testamento; desde la \u00e9poca apost\u00f3lica hasta el presente, los fieles y la Iglesia han empleado juramentos; y el derecho can\u00f3nico y los decretos doctrinales han afirmado su legalidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con frecuencia se hace mal uso de los juramentos, y el h\u00e1bito de jurar puede conducir f\u00e1cilmente a abusos e incluso al perjurio. Al aconsejar a los hombres \u00abno jurar nunca\u00bb (Mt. 5,34) Cristo quiso decir, como explican los Padres de la Iglesia y otros escritores eclesi\u00e1sticos, que fueran sinceros a tal punto que los dem\u00e1s pudieran creerles sin necesidad de jurar para confirmar sus palabras.   No prohibi\u00f3 el uso de juramentos bajo condiciones adecuadas, cuando sean necesarios para garantizar a otros nuestra sinceridad. Dichas condiciones son (Jer. 4,2):\n<\/p>\n<ul>\n<li> (1) buen juicio o consideraci\u00f3n cuidadosa y reverente sobre la necesidad y utilidad del juramento, porque ser\u00eda una falta de respeto a Dios invocarlo como testigo en cuestiones triviales. Por otro lado, jurar sin una buena raz\u00f3n, es decir, usar descuidadamente el nombre de Dios, es un pecado venial.  <\/li>\n<li> (2) verdad, porque nuestras afirmaciones deben conformarse a la verdad.  Por consiguiente, en el caso de un juramento asertivo, nuestra afirmaci\u00f3n debe ser veraz, y en el de un juramento promisorio debemos tener la intenci\u00f3n de hacer lo que estamos prometiendo. Jurar en falso constituye un pecado de perjurio, siempre mortal por naturaleza: porque es un insulto a la Verdad Divina llamar a Dios como testigo de una mentira. Adem\u00e1s, es muy probable que una acci\u00f3n de ese tipo da\u00f1e el bien com\u00fan (ver las proposiciones condenadas por Inocencio XI, prop. XXIV);<\/li>\n<li> (3) justicia, la cual requiere (a) en el caso de un juramento asertivo, que sea l\u00edcito hacer la afirmaci\u00f3n que uno quiere corroborar (no observar esta condici\u00f3n es un pecado venial, como al jactarse de haber hecho una mala obra). Constituye un pecado grave cuando se utiliza el juramento como medio e instrumento del pecado, por lo menos de un pecado mortal, por ejemplo, hacer que una persona crea una  infamia grave.   (b) en el caso de un juramento promisorio, la justicia exige que uno sea capaz de asumir l\u00edcitamente la obligaci\u00f3n de hacer lo prometido. Es pecado mortal prometer que se har\u00e1 una cosa il\u00edcita, y en la opini\u00f3n de San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, es pecado mortal jurar que se va a hacer algo il\u00edcito aunque no sea grave.<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Obligaci\u00f3n originada por un juramento promisorio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un juramento promisorio ponemos a Dios no s\u00f3lo como testigo del deseo que tenemos de cumplir nuestra promesa, sino tambi\u00e9n como garant\u00eda y aval de la futura ejecuci\u00f3n de dicha intenci\u00f3n; porque en el momento adecuado \u00c9l nos exigir\u00e1, so pena de pecado contra la virtud religiosa, que hagamos lo que hemos prometido en su presencia. Por consiguiente, es pecado contra la religi\u00f3n no llevar a cabo, cuando podemos, lo que hemos prometido bajo juramento: pecado mortal, si la cuesti\u00f3n es grave, o pecado venial (seg\u00fan la opini\u00f3n m\u00e1s com\u00fan y probable) si la cuesti\u00f3n no es grave.   Para que un juramento promisorio conlleve la obligaci\u00f3n de cumplirlo, deben darse ciertas condiciones, destacando la intenci\u00f3n de jurar y comprometerse, ponderaci\u00f3n cuidadosa, licitud de la promesa y de la posibilidad de llevarla a cabo, etc. Varias son las causas que pueden dar por terminada esta obligaci\u00f3n: causas intr\u00ednsecas, tales como un cambio notorio ocurrido despu\u00e9s de hacer el juramento, o el cese de la causa decisiva del juramento; causas extr\u00ednsecas, tales como la anulaci\u00f3n, dispensa, conmutaci\u00f3n o relajamiento concedido por una autoridad competente, o el indulto, expl\u00edcito o t\u00e1cito, concedido por la persona en cuyo favor se emprendi\u00f3 la obligaci\u00f3n o por una autoridad competente a quien el beneficiario est\u00e9 sujeto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Vea obras generales sobre teolog\u00eda moral, especialmente: Sto. Tom\u00e1s de Aquino, Sum. Theol., II-II, Q. LXXXIX, Q. XCVIII; San Alfonso Ligorio, Theol. mor., lib. IV, tract. II, cap. II; Noldin, Theol. Mor., II (7ma. ed.), nn. 243 ss.; Lehmkuhl, Theol. mor., I (2da ed.), nn. 552 ss.; Goepfert, Der Eid (Maguncia, 1883); Slater, A Manual of Moral Theology, I (Nueva York, 1909), 240 ss.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Vander Heeren, Achille. \u00abOaths.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 11. New York: Robert Appleton Company, 1911. 24 Nov. 2011 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/11176a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Leonardo Molina D\u00edaz.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. 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