{"id":2907,"date":"2016-02-04T23:34:35","date_gmt":"2016-02-05T04:34:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lepra\/"},"modified":"2016-02-04T23:34:35","modified_gmt":"2016-02-05T04:34:35","slug":"lepra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lepra\/","title":{"rendered":"LEPRA"},"content":{"rendered":"<p>Lev 13:2 en la piel de su cuerpo como llaga de l<br \/>\nLev 14:34 pusiere yo plaga de l en alguna casa<br \/>\nDeu 24:8 en cuanto a la plaga de la l, ten cuidado<br \/>\n2Ki 5:3 si rogase mi se\u00f1or .. lo sanar\u00eda de su l<br \/>\n2Ki 5:27 la l de Naam\u00e1n se te pegar\u00e1 a ti y a tu<br \/>\n2Ch 26:20 he aqu\u00ed la l estaba en su frente; y le<br \/>\nMat 8:3; Mar 1:42 al instante su l desapareci\u00f3<br \/>\nLuk 5:12 se present\u00f3 un hombre lleno de l, el cual<\/p>\n<hr>\n<p>Lepra    (heb. ts\u00e2ra&#8217;ath; gr. l\u00e9pra).  Enfermedad infecciosa cr\u00f3nica del hombre, tambi\u00e9n llamada enfermedad de Hansen, que prevalece en ciertas partes del mundo y afecta hoy a unos 20 millones de personas.  Aunque ha sido reconocida por m\u00e1s de 2.000 a\u00f1os, reci\u00e9n en 1871 Gerhard Hansen descubri\u00f3 que es producida por el Microbacterium leprae; todav\u00ed\u00ada no se conoce bien la enfermedad.  Los s\u00ed\u00adntomas enumerados en Lev_13 incluyen hinchaz\u00f3n, llaga y\/o mancha blanca (v 2); en t\u00e9rminos m\u00e9dicos modernos, esto ser\u00ed\u00ada una p\u00e1pula, una \u00falcera y una mancha sin pigmentaci\u00f3n.  Los diversos s\u00ed\u00adntomas descriptos en Lev_13 dan a entender que el t\u00e9rmino lepra se usaba evidentemente en un sentido m\u00e1s general que hoy.  Algunos han sugerido que Lev_13 abarca  7 enfermedades diferentes bajo el vocablo \u00ablepra\u00bb.  Ciertos s\u00ed\u00adntomas se parecer\u00ed\u00adan a condiciones que incluyen infecciones mic\u00f3ticas (hongos) psoriasis o vitiligo en vez de lepra, aunque ciertamente est\u00e1 incluida.  La lepra de la ropa (Lev 13:47-59) y de las casas (Lev 14:34-48), que aparecen como franjas rojo verdosas, probablemente eran una forma de mildi\u00fa o de hongos, que las convert\u00ed\u00adan en insalubres.  Los principios de atenci\u00f3n de las enfermedades infecciosas de la piel, por su sencillez y eficacia (como est\u00e1n descriptas en Lev_13), no  han sido superados desde que Mois\u00e9s los dio: 1.  Inspecci\u00f3n visual de la piel para el diagn\u00f3stico.  2.  Criterios definidos de evaluaci\u00f3n: nivel de la piel, pelo, pigmento e integridad de la superficie.  3.  Per\u00ed\u00adodo de cuarentena y nuevos ex\u00e1menes seriados; dar tiempo al desarrollo de las caracter\u00ed\u00adsticas de la enfermedad.  4.  Precauciones sanitarias: lavarse, quemar, aislamiento.  5.  Cubrirse la boca para minimizar la difusi\u00f3n de las gotitas de saliva.  6.  Notificaci\u00f3n obligatoria y una inspecci\u00f3n de  las enfermedades infecciosas por una autoridad central.  La clasificaci\u00f3n de la lepra depende de la diversidad de respuestas del cuerpo al mismo agente.  Estas forman un espectro que refleja el estado del poder entre las defensas del cuerpo y el ataque de las bacterias.  Tres segmentos de este espectro son clasificados como lepra lepromatosa en un extremo, y lepra tuberculoide en el otro, con una franja en el medio.  Una cuarta clasificaci\u00f3n se llama lepra indeterminada, en la que ninguna de las caracter\u00ed\u00adsticas definitorias se ha desarrollado a\u00fan.  La lepra lepromatosa est\u00e1 en un extremo del espectro donde el Cuerpo tiene poca resistencia aparente contra las bacterias: la tuberculoide est\u00e1 en el otro extremo, donde es evidente 707 una resistencia muy fuerte del cuerpo.  313. Leprosos al costado de un camino en Palestina.  Hay 3 caracter\u00ed\u00adsticas de la lepra que la separan de otras enfermedades: 1. Per\u00ed\u00adodo de incubaci\u00f3n, excepcionalmente largo: de 2 a 20 a\u00f1os. con un promedio de 2 a 3 a\u00f1os.  Esto se debe a la larga vida de cada generaci\u00f3n de bacterias que en promedio es de 3 semanas (comparado con minutos para muchas otras bacterias).  2.  Esto oscurece el m\u00e9todo de dispersi\u00f3n de la enfermedad por causa del largo per\u00ed\u00adodo de silencio entre el contagio y la eclosi\u00f3n de la infecci\u00f3n.  Hoy se cree que la lepra se difunde primariamente por infecci\u00f3n, v\u00ed\u00ada gotitas en el aire.  3.  Su caracter\u00ed\u00adstica m\u00e1s notable es lo anest\u00e9sico, la p\u00e9rdida de la sensibilidad.  El resultado es la destrucci\u00f3n de las manos, la cara y los pies por desgaste y atrici\u00f3n.  Esto da lugar a una creencia incorrecta de que las partes se caen y que la enfermedad no es curable.  La infecci\u00f3n bacteriana puede ser detenida; con las medicinas y la terapia modernas, los terribles resultados arriba mencionados no son inevitables y no se necesita aislamiento en una leproser\u00ed\u00ada.  Una vez desarrollada la falta de sensibilidad, \u00e9sta no se recupera.  Si bien la infecci\u00f3n se puede curar, las cicatrices derivadas de la p\u00e9rdida de sensibilidad permanecen toda la vida.  Leproso.  V\u00e9ase Lepra.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>ver ENFERMEDADES<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(castigo de Dios).<\/p>\n<p> En el Antiguo Testamento, el leproso deb\u00ed\u00ada ser expulsado, s\u00f3lo el sacerdote pod\u00ed\u00ada declarar a uno leproso: (Lev 13:1-59, Lev 14:1-32, Job 2:8).<\/p>\n<p> &#8211; Mois\u00e9s: (lepra temporal), Exo 4:6-7.<\/p>\n<p> &#8211; Mirian, Num 12:10-15.<\/p>\n<p> &#8211; Naam\u00e1n, 2 R.S.<\/p>\n<p> &#8211; Azar\u00ed\u00adas, 2Re 15:5; y Job.<\/p>\n<p> En el Nuevo Testamento: Mar 1:40, Mat 8:2, Luc 17:12 : (los 10 leprosos), Lc-Luc 7:22 Mar 14:3 : (en casa de Sim\u00f3n el leproso).<\/p>\n<p> Jesus di\u00f3 a sus disc\u00ed\u00adpulos el poder de sanar la lepra: Mat 10:8, Mar 16:18.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Cuando en la Biblia se utiliza esta palabra, tanto en hebreo (zara\u2020\u2122at) como en griego (lepra), la referencia no se limita a la llamada enfermedad de Hansen. Abarca una serie de dolencias de la piel, algunas contagiosas, otras no. En algunos casos se trata de afecciones transitorias, como el ejemplo de \u2020\u00a2Mar\u00ed\u00ada, la hermana de Mois\u00e9s (Num 12:10-15). Hab\u00ed\u00ada algunos tipos de padecimiento que no imped\u00ed\u00adan que el afectado viviera una vida normal entre sus cong\u00e9neres. \u2020\u00a2Naam\u00e1n era \u2020\u0153general del ej\u00e9rcito del rey de Siria\u2020\u009d (2Re 5:1).<\/p>\n<p>Incluso fen\u00f3menos en objetos materiales, que no eran los seres humanos, pod\u00ed\u00adan ser catalogados como l., como era el caso de filtraciones, precipitados minerales o desperfectos en las paredes de las viviendas (\u2020\u0153&#8230; si pusiere yo plaga de l. en alguna casa&#8230;\u2020\u009d [Lev 14:34]), o deterioro de alguna ropa causada posiblemente por hongos (\u2020\u0153Cuando en un vestido hubiere plaga de l&#8230;.\u2020\u009d [Lev 13:47-49]).<br \/>\nlas personas afectadas con la enfermedad de Hansen ten\u00ed\u00adan que ser separadas de la comunidad. En los cap\u00ed\u00adtulos 13 y 14 de Lev\u00ed\u00adtico se dan las instrucciones sobre el particular. El sacerdote examinaba al individuo con el prop\u00f3sito de verificar el grado de penetraci\u00f3n cut\u00e1nea que se hubiera efectuado. Si s\u00f3lo afectaba la parte exterior de la epidermis y no produc\u00ed\u00ada cambios patol\u00f3gicos en el pelo del \u00e1rea, se consideraba que \u2020\u0153era erupci\u00f3n\u2020\u009d (Lev 13:6). Pero si el mal hab\u00ed\u00ada penetrado, le declaraba \u2020\u00a2inmundo. Se estableci\u00f3 tambi\u00e9n un procedimiento para examinar a aquellos en los cuales se hubiera presentado una evoluci\u00f3n positiva y pareciera haber curaci\u00f3n.<br \/>\nmedidas que se tomaban con los leprosos eran de car\u00e1cter precautorio y no con el prop\u00f3sito de humillar al afectado por la enfermedad. Ten\u00ed\u00ada que andar \u2020\u0153embozado\u2020\u009d y pregonando: \u2020\u0153Inmundo! \u00c2\u00a1inmundo!\u2020\u009d (Lev 13:45). Ten\u00ed\u00ada que hacer conocida su condici\u00f3n, pues as\u00ed\u00ad cumpl\u00ed\u00ada con su responsabilidad social, evitando contagiar a otras personas. Aun el rey Uz\u00ed\u00adas, desde que enferm\u00f3 de l., tuvo que vivir \u2020\u0153en casa separada\u2020\u009d (2Re 15:5). El Se\u00f1or Jes\u00fas san\u00f3 a varios leprosos (Luc 17:11-19). A uno de ellos incluso le toc\u00f3 (Mar 1:41), cosa que ning\u00fan israelita hubiera hecho jam\u00e1s.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[910]<br \/>\n Enfermedad bacteriana producida por el Mycobacterium leprae, o bacilo de Hansen, que tiene un per\u00ed\u00adodo de incubaci\u00f3n de varios a\u00f1os, entre 2 y 5, y que produce un deterioro muscular y nervioso por necrosis.<\/p>\n<p>    Es la enfermedad maldita de tiempos antiguos que aparece execrada en la Escritura (Lev. 13. 2 y ss; Deut. 17. 8 y ss; Num. 12. 10 y ss.) Tambi\u00e9n aparece 13 veces en el Nuevo Testamento, s\u00f3lo en los tres sin\u00f3pticos, como signo de la enfermedad temida: Mt. 8.3; Mt. 10.8; Mt. 11.5; Lc. 4. 27; Mc. 1. 40.<\/p>\n<p>    Y en la asc\u00e9tica cristiana es la enfermedad contagiosa que frecuentemente se compar\u00f3 con el pecado.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>La lepra es la enfermedad por antonomasia de cuantas est\u00e1n rese\u00f1adas en la Biblia. Abarcaba diversas afecciones de la piel. Seg\u00fan la ley, la lepra era una impureza contagiosa y llevaba consigo la expulsi\u00f3n de la comunidad. El sacerdote diagnosticaba la enfermedad y dictaminaba eventualmente la curaci\u00f3n, con el fin de que el enfermo, ya curado, pudiera reintegrarse a la vida com\u00fan. Jes\u00fas, al curar a los leprosos, termin\u00f3 para siempre con la separaci\u00f3n legal de lo puro y lo impuro (Lev 13-14; Mt 8,2. 3; 10,8; 11,5; 26,6; Mc 1,40. 42; 14,3; Lc 4,27; 5,12. 13; 7,22; 17,12). > enfermedades; curaci\u00f3n<br \/>\nE.M.N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Enfermedad designada con el t\u00e9rmino hebreo tsa\u00c2\u00b7r\u00e1\u00c2\u00b7`ath y la palabra griega l\u00e9\u00c2\u00b7pra. Al que padece esta enfermedad se le llama leproso.<br \/>\nLa \u2020\u0153lepra\u2020\u009d mencionada en las Escrituras no se limita a la enfermedad que actualmente se conoce por ese nombre, pues aquella no solo pod\u00ed\u00ada afectar a los humanos, sino tambi\u00e9n a las vestiduras y las casas. (Le 14:55.) A la lepra de la actualidad se la llama tambi\u00e9n enfermedad de Hansen, debido a que fue el doctor Gerhard A. Hansen quien descubri\u00f3 el agente que causa esta enfermedad. Sin embargo, aunque tsa\u00c2\u00b7r\u00e1\u00c2\u00b7`ath aplica a otras enfermedades adem\u00e1s de la lepra o enfermedad de Hansen, no hay duda de que esta exist\u00ed\u00ada en tiempos b\u00ed\u00adblicos en el Oriente Medio.<\/p>\n<p>Variedades y efectos. La enfermedad de Hansen, que es poco contagiosa, se manifiesta seg\u00fan tres variedades b\u00e1sicas: 1) lepra nodular, que resulta en el engrosamiento de la piel y en que se formen bultos, primero en la piel de la cara y despu\u00e9s en la de otras partes del cuerpo. Tambi\u00e9n produce efectos degenerativos en las membranas mucosas de la nariz y la garganta. Se la conoce como lepra tuberculosa o negra. 2) Lepra anest\u00e9sica, tambi\u00e9n llamada lepra blanca. No es tan grave como la anterior y afecta b\u00e1sicamente a los nervios perif\u00e9ricos. Se puede manifestar en que la piel siente dolor al tacto, aunque a veces tambi\u00e9n resulta en entumecimiento. 3) Lepra mixta, un tipo de lepra en el que se combinan los s\u00ed\u00adntomas de las dos que se acaban de describir.<br \/>\nSeg\u00fan avanza la lepra, las hinchazones que aparecieron inicialmente supuran pus, puede caerse el pelo de la cabeza, as\u00ed\u00ad como el de las cejas, y es posible que las u\u00f1as se aflojen, debiliten y caigan tambi\u00e9n. Posteriormente, los dedos, la nariz y los ojos van consumi\u00e9ndose con lentitud. En los casos m\u00e1s graves, sobreviene la muerte. La \u2020\u0153lepra\u2020\u009d b\u00ed\u00adblica era una enfermedad grave, pues al referirse a ella Aar\u00f3n dijo que la carne estaba \u2020\u0153medio consumida\u2020\u009d. (N\u00fa 12:12.)<br \/>\nEsta descripci\u00f3n ayuda a entender mejor las referencias b\u00ed\u00adblicas a esta enfermedad espantosa, as\u00ed\u00ad como las horribles consecuencias del acto de soberbia que cometi\u00f3 Uz\u00ed\u00adas al intentar indebidamente ofrecer incienso en el templo de Jehov\u00e1. (2Re 15:5; 2Cr 26:16-23.)<\/p>\n<p>Diagn\u00f3stico. En la ley mosaica Jehov\u00e1 dio a Israel informaci\u00f3n con la que el sacerdote pod\u00ed\u00ada diagnosticar la lepra y distinguir entre ella y otras afecciones menos serias de la piel. En Lev\u00ed\u00adtico 13:1-46 se puede ver que la lepra pod\u00ed\u00ada empezar con una erupci\u00f3n, una costra, una mancha, un divieso o una cicatriz causada por una quemadura. A veces los s\u00ed\u00adntomas eran muy claros: en la zona afectada el pelo se volv\u00ed\u00ada blanco y se ve\u00ed\u00ada que la enfermedad era m\u00e1s profunda que la piel. Por ejemplo: una erupci\u00f3n blanca en la piel que en parte quedaba en carne viva y volv\u00ed\u00ada el pelo blanco era se\u00f1al de lepra, y se declaraba inmundo a quien la tuviera. Sin embargo, en otros casos la enfermedad no era m\u00e1s profunda que la piel y se impon\u00ed\u00ada un per\u00ed\u00adodo de cuarentena, con la posterior inspecci\u00f3n del sacerdote, quien determinaba lo que al fin deb\u00ed\u00ada hacerse.<br \/>\nSe sab\u00ed\u00ada que la lepra pod\u00ed\u00ada alcanzar una etapa en la que no era contagiosa. Cuando se extend\u00ed\u00ada por todo el cuerpo, de modo que este se volv\u00ed\u00ada blanco, y no hab\u00ed\u00ada rastros de carne viva, era un indicio de que la enfermedad hab\u00ed\u00ada terminado y solo quedaban las se\u00f1ales de sus estragos. En ese caso, el sacerdote pod\u00ed\u00ada declarar limpia a la v\u00ed\u00adctima, pues la enfermedad no supon\u00ed\u00ada ya ning\u00fan peligro para nadie. (Le 13:12-17.)<br \/>\nSi el leproso se curaba, hab\u00ed\u00ada unas disposiciones para purificarse ceremonialmente, una de las cuales era que el sacerdote ofreciese un sacrificio a su favor. (Le 14:1-32.) Pero cuando el sacerdote declaraba inmundo al leproso que no se hab\u00ed\u00ada curado, este deb\u00ed\u00ada rasgarse las vestiduras y dejarse la cabeza desaseada, taparse el bigote o el labio superior y clamar \u2020\u0153\u00c2\u00a1Inmundo, inmundo!\u2020\u009d. Tambi\u00e9n se decretaba que ten\u00ed\u00ada que morar aislado fuera del campamento (Le 13:43-46), con el fin de que no contaminase a \u2020\u02dcaquellos en medio de quienes Jehov\u00e1 estaba residiendo\u2020\u2122. (N\u00fa 5:1-4.) Parece ser que en los tiempos b\u00ed\u00adblicos los leprosos se asociaban unos con otros o viv\u00ed\u00adan en grupos, lo que facilitaba la ayuda mutua. (2Re 7:3-5; Lu 17:12.)<\/p>\n<p>En las prendas de vestir y en las casas. La lepra tambi\u00e9n pod\u00ed\u00ada afectar las prendas de lana o lino, as\u00ed\u00ad como un art\u00ed\u00adculo de cuero. La plaga pod\u00ed\u00ada desaparecer una vez lavado el art\u00ed\u00adculo, despu\u00e9s de lo cual se pon\u00ed\u00ada en cuarentena. Pero cuando esta plaga de color verde amarillento o rojizo persist\u00ed\u00ada, era lepra maligna y hab\u00ed\u00ada que quemar el art\u00ed\u00adculo. (Le 13:47-59.) Si aparec\u00ed\u00adan manchas verde amarillentas o rojizas en el muro de una casa, el sacerdote decretaba una cuarentena. Tal vez fuese necesario arrancar las piedras afectadas, raspar el interior de la casa y deshacerse de las piedras y del mortero raspado en un lugar inmundo fuera de la ciudad. Si la plaga volv\u00ed\u00ada, se declaraba inmunda la casa, se demol\u00ed\u00ada y se tiraban los materiales en un lugar inmundo. Cuando se pronunciaba limpia una casa, deb\u00ed\u00ada purificarse seg\u00fan una disposici\u00f3n de la Ley. (Le 14:33-57.) Se ha dicho que la lepra que afectaba las prendas de vestir y las casas era un tipo de moho, pero no puede asegurarse.<\/p>\n<p>Como se\u00f1al. Una de las se\u00f1ales que Mois\u00e9s pudo realizar por el poder de Dios para probar a los israelitas que Jehov\u00e1 le hab\u00ed\u00ada enviado estuvo relacionada con la lepra. Como se le hab\u00ed\u00ada mandado, Mois\u00e9s meti\u00f3 su mano en el pliegue superior de su prenda de vestir y cuando la sac\u00f3, \u2020\u0153[\u00c2\u00a1]su mano estaba herida de lepra como la nieve!\u2020\u009d. Cuando la volvi\u00f3 a introducir en el pliegue superior de su prenda de vestir y la sac\u00f3, qued\u00f3 limpia \u2020\u0153como el resto de su carne\u2020\u009d. (Ex 4:6, 7.) Dios hiri\u00f3 a M\u00ed\u00adriam de una \u2020\u0153lepra tan blanca como la nieve\u2020\u009d debido a que habl\u00f3 contra Mois\u00e9s. Este rog\u00f3 a Dios para que la sanase, y fue sanada, pero tuvo que estar en cuarentena fuera del campamento por siete d\u00ed\u00adas. (N\u00fa 12:1, 2, 9-15.)<\/p>\n<p>En el tiempo de Eliseo. El sirio Naam\u00e1n era un \u2020\u0153hombre valiente y poderoso, aunque leproso [o: herido con una enfermedad de la piel]\u2020\u009d. (2Re 5:1, nota.) Su orgullo casi impidi\u00f3 su curaci\u00f3n, pero finalmente hizo lo que Eliseo le mand\u00f3: se zambull\u00f3 en el Jord\u00e1n siete veces y \u2020\u0153su carne se volvi\u00f3 como la carne de un muchachito, y qued\u00f3 limpio\u2020\u009d. (2Re 5:14.) Como consecuencia, lleg\u00f3 a ser adorador de Jehov\u00e1. Sin embargo, Guehaz\u00ed\u00ad \u2014el servidor de Eliseo\u2014, movido por la codicia, consigui\u00f3 un regalo de Naam\u00e1n en el nombre del profeta, dej\u00e1ndole en mal lugar y aprovech\u00e1ndose de la bondad inmerecida de Dios en beneficio propio. Por esta mala acci\u00f3n, Dios hiri\u00f3 a Guehaz\u00ed\u00ad, haciendo que se convirtiera en un \u2020\u0153leproso, blanco como la nieve\u2020\u009d. (2Re 5:20-27.)<br \/>\nEl que hubiese cuatro leprosos israelitas fuera de las puertas de Samaria mientras Eliseo estaba dentro de la ciudad muestra que en tiempos del mencionado profeta hab\u00ed\u00ada leprosos en Israel. (2Re 7:3.) Tambi\u00e9n es cierto que hab\u00ed\u00ada una falta de fe general entre los israelitas con relaci\u00f3n a este hombre del Dios verdadero, como la hubo con respecto a Jes\u00fas en el territorio donde este se cri\u00f3. Por esta raz\u00f3n, Cristo dijo: \u2020\u0153Tambi\u00e9n, hab\u00ed\u00ada muchos leprosos en Israel en tiempo de Eliseo el profeta; sin embargo, ninguno de ellos fue limpiado, sino Naam\u00e1n el hombre de Siria\u2020\u009d. (Lu 4:27.)<\/p>\n<p>Sanados por Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos. Durante su ministerio en Galilea, Jes\u00fas san\u00f3 a un leproso que, seg\u00fan la narraci\u00f3n de Lucas, era \u2020\u0153un var\u00f3n lleno de lepra\u2020\u009d. Jes\u00fas le orden\u00f3 que no se lo dijese a nadie, y a\u00f1adi\u00f3: \u2020\u0153Mas vete y mu\u00e9strate al sacerdote, y haz una ofrenda relacionada con tu limpieza, as\u00ed\u00ad como prescribi\u00f3 Mois\u00e9s, para testimonio a ellos\u2020\u009d. (Lu 5:12-16; Mt 8:2-4; Mr 1:40-45.)<br \/>\nCuando Cristo envi\u00f3 a los doce ap\u00f3stoles, entre otras cosas les dijo: \u2020\u0153Limpien leprosos\u2020\u009d. (Mt 10:8.) Despu\u00e9s, pasando por Samaria y Galilea, Jes\u00fas cur\u00f3 a diez leprosos en cierta aldea. Solo uno de ellos, un samaritano, \u2020\u0153volvi\u00f3 atr\u00e1s, glorificando a Dios en alta voz\u2020\u009d, y cay\u00f3 sobre su rostro a los pies de Jes\u00fas, d\u00e1ndole gracias por lo que hab\u00ed\u00ada hecho a su favor. (Lu 17:11-19.) En Betania, en casa de Sim\u00f3n el leproso, a quien posiblemente hab\u00ed\u00ada curado, Mar\u00ed\u00ada ungi\u00f3 a Cristo con costoso aceite perfumado poco antes de su muerte. (Mt 26:6-13; Mr 14:3-9; Jn 12:1-8.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Con la lepra propiamente dicha (negas&#8217;, palabra que significa en primer lugar \u00abllaga, golpe\u00bb) re\u00fane la Biblia bajo diferentes nombres diversas afecciones cut\u00e1neas particularmente contagiosas e incluso el moho de los vestidos y de las paredes (Lev 13, 47&#8230;; 14,33&#8230;).<\/p>\n<p>1. La lepra, impureza y castigo divino. Para la ley es la lepra una impureza contagiosa; as\u00ed\u00ad el.leproso es excluido de la comunidad hasta su curaci\u00f3n y su *purificaci\u00f3n ritual, que exige un sacrificio por el *pecado (Lev 13-14). Esta lepra es la \u00abplaga\u00bb por excelencia con que Dios hiere (naga&#8217;) a los pecadores. A Israel se le amenaza con ella (Dt 28, 27.35). Los egipcios son v\u00ed\u00adctimas de la misma (Ex 9,9ss), as\u00ed\u00ad como Miriam (N\u00fam 12,10-15) y Oz\u00ed\u00adas (2Par 26,19-23). Es,, pues, en principio signo del pecado. Sin embargo, si el siervo doliente es herido (nagua&#8217;); Vulg. leprosum) por Dios de modo que las gentes se apartan de \u00e9l como de un leproso, es que, aunque inocente, carga con los pecados de los hombres, que ser\u00e1n sanados por sus llagas (Is 53,3-12).<\/p>\n<p>2. La curaci\u00f3n de los leprosos. Puede ser natural, pero puede tambi\u00e9n producirse por milagro, como la de Naam\u00e1n en las aguas del Jord\u00e1n (2Re 5), signo de la benevolencia divina y del poder prof\u00e9tico. Cuando Jes\u00fas cura a los leprosos (Mt 8,1-4 p; Le 17,11-19), triunfa de la llaga por excelencia ; cura de ella a los hombres, cuyas *enfermedades toma sobre s\u00ed\u00ad (Mt 8,17). Purificando a los leprosos y reintegr\u00e1ndolos a la comunidad, cancela con un gesto milagroso la separaci\u00f3n entre puro e impuro. Si todav\u00ed\u00ada prescribe las ofrendas legales, lo hace a t\u00ed\u00adtulo de testimonio: de esta manera los sacerdotes comprobar\u00e1n su respeto a la ley al mismo tiempo que su poder milagroso. Junto con otras curaciones, la de los leprosos es, por tanto, un signo de que \u00e9l es sin duda \u00abel que ha de venir\u00bb (Mt 11,5 p). As\u00ed\u00ad los doce, enviados por \u00e9l en misi\u00f3n, reciben la orden y el poder de mostrar con este signo que el reino de Dios est\u00e1 presente (Mt 10,8).<\/p>\n<p>-> Enfermedad, curaci\u00f3n &#8211; Pecado &#8211; Puro.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La lepra, o mas propiamente lepra tuberculosa, a diferencia de otras enfermedades de la piel com\u00fanmente designadas por la palabra Griega lepra (psoriasis, etc), es una enfermedad infecciosa cr\u00f3nica causada por el bacillus leprae, caracterizada por la formaci\u00f3n de crecimientos de la piel, membranas mucosas, nervios perif\u00e9ricos, huesos, y v\u00edsceras internas, produciendo varias deformidades y mutilaciones del cuerpo humano,\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Historia de la Enfermedad<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Patolog\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Lepra en la Biblia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Lepra en la Edad Media<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Historia de la Enfermedad<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lepra no fue rara en la India, tan lejos como en el siglo XV antes de Cristo (Ctesias, Pers., xli; Herodian, I, i, 38), y en Jap\u00f3n durante el siglo X antes de Cristo. De su origen en estas regiones poco es lo que se conoce, pero Egipto siempre ha sido estimado como el lugar desde donde la enfermedad alcanzo el mundo Occidental. Es bien conocido en el pa\u00eds, evidenciado por documentos del siglo XVI antes de Cristo (Papiro de Eber); antiguos escritos atribuyen la infecci\u00f3n a las aguas del Nilo (Lucretius, \u201cDe Nat. Rer.\u201d, VI, 1112) y de la insalubre dieta de la gente (Galen). Varias causas ayudaron a diseminar la enfermedad mas all\u00e1 de Egipto. Primero entre las causas, Manetho pone a los hebreos, que de acuerdo con el, eran una masa de leprosos, de los cuales los Egipcios se los desembarazaron de su territorio (\u201cHist. Gr\u00e6c. Fragm.\u00bb, ed. Didot, II, pp. 578-81). Aunque es un romance, no hay duda que al \u00c9xodo, la contaminaci\u00f3n hab\u00eda afectado a los Hebreos. Desde los marinos egipcios fenicios que trajeron la lepra a Siria y los pa\u00edses con los cuales ellos han tenido relaciones comerciales, de all\u00ed el nombre de \u201cenfermedad Fenicia\u201d dada por Hip\u00f3crates, esto parece haber nacido por el hecho que se encontraron rastros a lo largo de la costa oeste de Grecia (Ionian) alrededor del siglo XVIII antes de Cristo (Hesiodo, remarcado por Eustaquio en \u201cComentarios de la Odisea.\u201d, pagina 1746), y en Persia hacia el siglo V antes de Cristo (Herodoto). La dispersi\u00f3n de los jud\u00edos luego de la Restauraci\u00f3n (siglo quinto) y de las campa\u00f1as de la armada Romana (Plinio, \u201cHisto. Nat.\u201d, XXXVI) son sostenidos como los responsables de la propagaci\u00f3n de la enfermedad en Europa Occidental: as\u00ed en las colonias de Romanos en Espa\u00f1a, Galia y Breta\u00f1a r\u00e1pidamente fueron infectados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los tiempos Cristianos los c\u00e1nones de los primeros concilios (Ancyra, 314), las regulaciones de los Papas (por ejemplo la famosa carta de Gregorio II a San Bonifacio), la ley promulgada por el Rey Lombardo Rotar (siglo s\u00e9ptimo), por Pepin y Carlomagno (siglo octavo), el levantamiento de las casas de leprosos en Verdun, Metz, Masstricht (siglo s\u00e9ptimo), San Gall (siglo octavo), y Canterbury (1096) dan testimonio de la existencia de la enfermedad en Europa Occidental durante la Edad Media. La invasi\u00f3n de los \u00e1rabes y, luego en las Cruzadas se agravo grandemente el flagelo, que no respetaba ninguna etapa de la vida y atacaba aun a las familias reales. Los leprosos estaban sujetos a las mas astringentes regulaciones. Ellos estaban excluidos de la Iglesia por una Misa funeral y una inhumaci\u00f3n simb\u00f3lica.( Mart\u00e8ne, \u00abDe Rit. ant.,\u00bb III, x). En cada comunidad importante de los asilos, la mayor\u00eda dedicados a San L\u00e1zaro y atendidos por religiosos, fueron levantados por las infortunadas victimas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mateo Paris (1197 \u2013 1259) apenas estimo el numero de casas de leprosos en Europa en 19.000, Francia solo tenia cerca de 2000, e Inglaterra mas de cien. Estos leprosos como no estaban confinados dentro de asilos ten\u00edan que vestir un atuendo especial, y acarrear \u201cun palmoteador de madera para dar aviso a los que se acercaban. Ellos ten\u00edan prohibido entrar a las posadas, iglesias, molinos, o panader\u00edas, para tocar personas sanas o comer con ellos, de lavarse en riachos, o caminar en estrechos senderos \u201c (Creighton).(ver debajo: IV. Lepra en la Edad Media.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respondiendo a estrictas legislaciones, los leprosos gradualmente desaparecieron, al extremo que en el siglo XVII se convirtieron en una rara excepci\u00f3n, salvo en algunas escasas localidades. Al mismo tiempo se comenz\u00f3 a diseminar en las colonias de Am\u00e9rica y en la isla de Ocean\u00eda. \u201cEsta es end\u00e9mica en \u00c1frica del Norte y Oriental, Madagascar, Arabia, Persia, India, China y Jap\u00f3n, Rusia, Noruega y Suecia, Italia, Grecia, Francia, Espa\u00f1a, en las islas de los Oc\u00e9anos Indico y Pacifico. Es prevalente en Am\u00e9rica Central y del Sur, M\u00e9xico, en las Indias Occidentales, las islas de Filipinas y Hawai, Australia y Nueva Zelanda. Fue encontrado adem\u00e1s en Brunswick, Canad\u00e1. En los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica, la mayor\u00eda de los casos ocurrieron en Luisiana y California, mientras que desde otros Estados casos de leprosos, son ocasionalmente reportados, notablemente desde Nueva Cork, Ohio Pensilvania, Minessota, Missouri, las Carolinas y Texas. La lepra en Luisiana hizo pie desde 1758, cuando fue introducida por los Acadians\u201d (Dyer). De acuerdo a las estad\u00edsticas provistas por delegados a la segunda conferencia internacional de lepra (en Bergen, Noruega, Setiembre, 1909), estos eran aproximadamente 200.000 casos de la enfermedad a trav\u00e9s del mundo: India, como lo puso de manifiesto, ocupaba el primer lugar con 97.340 casos; los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica contribuyeron con 146 casos, y la zona del Canal de Panam\u00e1 con el m\u00ednimo de 7 casos.\n<\/p>\n<h2>Patolog\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se origino la lepra es desconocido: mala nutrici\u00f3n, mala higiene, condiciones constitucionales (tuberculosis, alcoholismo, probablemente hereditaria, etc.) parece favorecer su producci\u00f3n y propagaci\u00f3n. La enfermedad es inmediatamente causada por la infecci\u00f3n del bacillus lepr\u0153, un peque\u00f1o bacilo en bast\u00f3n de 0.003 mm a 0.007 de largo y 0,0005 mm de di\u00e1metro, recto o ligeramente curvo, con extremidades puntiagudas, redondeados, o en grupos, usualmente encontrados en cadenas cortas o cuentas. Este bacilo descubierto en 1868 por Hansen, ha sido descrito desde 1880 por varios especialistas, particularmente por Byron, quien tuvo \u00e9xito en cultivar en agar \u2013 agar (musgo de Ceylon). Esta presente en todos los tejidos leprosos y en las secreciones (excepto la orina; K\u00f6bner afirma haberlo tenido en la sangre), y ha sido repetidamente observado en la tierra de los sepulcros de leprosos (Brit. Lepr. Comision de Indias). Esta registrado un solo caso, &#8211; aunque es dudoso- de lepra comunicada por inoculaci\u00f3n artificial. As\u00ed tanto como fue contagiosa de persona a persona, esta fue por a\u00f1os una cuesti\u00f3n muy discutida entre los especialistas; aunque la demostraci\u00f3n cient\u00edfica de contagiosidad es imposible \u2013 el modo de contagio aun permanece , as\u00ed como tambi\u00e9n el periodo de incubaci\u00f3n del bacilo- hasta ahora son irrecusables pruebas practicas de contagio, as\u00ed como el efecto de aislamiento en la diseminaci\u00f3n de la enfermedad, y casos de personas sanas contrayendo la enfermedad cuando eran expuestos (Padre Dami\u00e1n y Boglioli, enfermeras y asistentes), aun accidentalmente , como en momentos de estudios m\u00e9dicos quienes sufren cortes mientras realizan estudios post mortem en leprosos. En la conferencia internacional de Bergen, estas evidencias fueron profundamente convincentes para lograr la declaraci\u00f3n que la enfermedad se declarara contagiosa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El periodo de incubaci\u00f3n se \u201cestima de unas pocas semanas hasta entre veinte y cuarenta a\u00f1os\u201d (Dyer). Como la mayor\u00eda de las infecciones, la lepra tiene una etapa preliminar, incierta en su car\u00e1cter: se presenta con perdida de apetito, dispepsia, y nausea, neuralgia, dolores reum\u00e1ticos y articulares, fiebre intermitente o irregular, inexplicable laxitud y ansiedad. Estos s\u00edntomas premonitorios, los cuales pueden durar meses, son seguidos por erupciones peri\u00f3dicas. Manchones primero rojizos, luego marrones con un borde blanco, aparecen y desaparecen en varias partes del cuerpo; tarde o temprano aparecen peque\u00f1os tumores, que adem\u00e1s no son espec\u00edficamente leprosos, rellenos de una sustancia amarillenta que r\u00e1pidamente vira a un matiz oscuro, apareciendo a veces en las articulaciones, pero mas suavizados en las articulaciones de los dedos y en la punta del pie. Estos tumores, adem\u00e1s, no son espec\u00edficamente leprosos; al final ellos pueden dejar maculas permanentes, p\u00e1lidas o marrones, o n\u00f3dulos. Luego la enfermedad, , manifestada por formaciones espec\u00edficamente leprosas, diverge en diferentes variedades, de acuerdo a su afecci\u00f3n sobre la piel y membranas mucosas (lepra cut\u00e1nea), o los nervios (an\u00e6sthetic), o ambas (mixta o completa); cada una de estas variedades, adem\u00e1s, confluye frecuentemente en otras, y algunas veces es dificultoso separar las l\u00edneas de casos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lepra cut\u00e1nea puede ser macular o tubercular. La primer variedad esta caracterizada por maculas oscuras (L. maculosa nigra), o blanquecinas (L. m. alba), usualmente formados en el lugar de los viejos manchones; la erupci\u00f3n, al principio solo intermitentemente, para finalmente dentro de una ulcera contumaz, con destrucci\u00f3n constante del tejido; la ulceraci\u00f3n usualmente comienza en las articulaciones de los dedos y punta del pie, las cuales van tomando articulaci\u00f3n por articulaci\u00f3n , dejando mu\u00f1ones curados (L. mutilans); algunas veces este precedido por, y manifestado con anestesia ordinariamente, la cual, comienza en las extremidades, se extiende a las piernas, dej\u00e1ndolas insensibles al calor y fri\u00f3, dolor, y aun al tacto. En el tipo tubercular, nudosidades, de tejido leproso, las cuales alcanzar el tama\u00f1o de una nuez, son formados fuera de los manchones. Ellos pueden ocurrir en cualquier parte del organismo, pero usualmente afectan la cara (frente, parpados, nariz, labios, mejillas y orejas), engrosando todas las formas y d\u00e1ndoles una apariencia leonina (leontiasis, satyriasis). La lepra tubercular se desarrolla r\u00e1pidamente, y, cuando ataca las extremidades, en un proceso destructivo tiene el mismo efecto de ulceraci\u00f3n, mutilaci\u00f3n, y deformidad que ha sido mencionado encima.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apenas diferente de las precedentes en el periodo de invasi\u00f3n es el curso anest\u00e9sico de la lepra, diferente del periodo precedente de invasi\u00f3n es el curso de lepra anest\u00e9sica, un de los s\u00edntomas caracter\u00edsticos de los cuales es la anestesia del dedo peque\u00f1o, la cual puede ocurrir aun antes de que aparezcan las lesiones. La ulcera, primero se localiza usualmente en un dedo, ataca uno a uno los otros dedos, luego la otra mano; en algunos casos el pie es afectado al mismo tiempo, en otros la ulceraci\u00f3n sigue hasta las manos. Dolor neur\u00e1lgico acompa\u00f1a la invasi\u00f3n, y el engrosamiento de ciertos nervios puede observarse; par\u00e1lisis motora gradual invade la cara, las manos y los pies. De este modo, los m\u00fasculos de la cara se vuelven contracturados y distorsionados por la atrofia; ectropion de los parpados inferiores previene al paciente de lastimar sus ojos; los labios se vuelven fl\u00e1ccidos y el inferior se cae. El sentido del tacto y el control muscular, se pierden, las manos son incapaces de asir, y la contracci\u00f3n de los m\u00fasculos del antebrazo producen la mano en garra. En las extremidades inferiores, se producen efectos an\u00e1logos, resultando primero en una marcha arrastrando los pies y finalmente en una completa incapacidad de movimiento. Luego la piel se encoge, el pelo, los dientes, y las u\u00f1as se caen, y el proceso de necrosis puede extenderse a la perdida total de una mano o un pie. La variedad mixta de lepra es la combinaci\u00f3n y el completo desarrollo de los dos tipos descriptos. En todos los casos un aroma peculiar ofensivo, que trae a la memoria el de las morgues, mezclado con el olor de las plumas de ganso- los autores de la Edad Media comparan esto con el de la cabra macho- que es emitido por los Leprosos , y transforma a ellos en objetos de repulsi\u00f3n y a todo aquello que este cerca de ellos. Sumado a la tortura de una inagotable sed en las ultimas etapas de la enfermedad, y, como el paciente usualmente preserva su mente sin afecci\u00f3n hasta el final, la completa postraci\u00f3n resultante de este completo desamparo y la vista de un lento e implacable proceso de descomposici\u00f3n de su cuerpo, y es f\u00e1cil de entender como correctamente , en el libro de Job(xviii,13), la lepra es llamada \u201cel primog\u00e9nito de la muerte\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El curso promedio de la lepra es cerca de ocho a\u00f1os, el tipo mixto es de mas r\u00e1pida conclusi\u00f3n. \u201cLa muerte es la primera conclusi\u00f3n ordinaria de cada caso, el cual puede comenzar (en 38% de los casos) por los agotadores efectos de la enfermedad, de la casi necesaria septicemia, o de alguna intercurrencia de la enfermedad, como la nefritis (en el 22,5% de los casos); de la enfermedad pulmonar, incluyendo la tisis (en el 17% de los casos), diarrea (en el 10% de los casos), anemia (en el 5% de los casos) fiebre remitente (en el 5% de los casos), peritonitis (en el 2,5% de los casos)\u201d. (Dyer).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto como la lepra ha frustrado todos los esfuerzos de la ciencia medica: casi cualquier m\u00e9todo concebible de tratamiento ha sido intentado, aun sin apreciables resultados. Ocasionalmente el tratamiento ha sido seguido por largos periodos de remisi\u00f3n de la enfermedad (quince a veinte a\u00f1os) lo que podr\u00eda asociarse a pensar que la cura esta completa; aun, especialistas contin\u00faan manteniendo que en estas circunstancias la virulencia del bacilo es, a trav\u00e9s de causas desconocidas, meramente suspendida, y pueden romper las defensas otra vez. Esta siendo admitido que la enfermedad es contagiosa y prevenible, por lo que parece que no existen dudas que deben ser provistos medios de protecci\u00f3n publica. Para responder a este prop\u00f3sito, varios pa\u00edses (Noruega y Suecia en particular) han creado legislaci\u00f3n que ordena el aislamiento de los leprosos. En algunos otros pa\u00edses los Gobiernos refuerzan, y, mas o menos generosamente, subsidian establecimientos privados. De todos los estados de la Uni\u00f3n, Luisiana es el \u00fanico que ha tomado pasos definitivos: parcialmente sostienen a las casas de leprosos en Carville, lugar donde setenta pacientes son alojados bajo el cuidado de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul (Emmitsbour). Algunos no neciamente, piensan que si las autoridades federales no estiman correcto interferir, los estados individuales, especialmente aquellos como, California que est\u00e1n expuestos al constante peligro de la infecci\u00f3n, deben tomar los medios de prevenir la diseminaci\u00f3n de la enfermedad.\n<\/p>\n<h2>Lepra en la Biblia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El bosquejo precedente de la patolog\u00eda de la lepra, puede servir para ilustrar algunos de varios pasajes de la Biblia cuando la enfermedad es mencionada. Desde la \u00e9poca de la estad\u00eda de la gente de Dios en el desierto bajo los tiempos de Cristo, la lepra parece haber sido prevalerte en Palestina: no solo fue en algunos particulares casos (Num., xii, 10; IV Kings, v, 27; Is., liii, 4) mirando por encima del castigo Divino, pero de todos los tiempos los Hebreos pensaban que era contagiosa y hereditaria (II Kings, iii, 29); por esto fue considerada como causa de deshonra, que involucraba la exclusi\u00f3n de la comunidad. De estas ideas proceden las actas de regulaci\u00f3n de Lev., xiii, xiv, concernientes al diagnostico de la enfermedad y la restauraci\u00f3n de la vida social y religiosa, de aquellos que fueron curados. Todas la decisiones en esta materia correspond\u00edan al p\u00e1rroco, ante quien se deb\u00eda presentar personalmente aquellos que fueran sospechosos de lepra y aquellos que reclamaban que estaban curados. Si, en el primer examen, los signos- n\u00f3dulos coloreados, las ampollas, las maculas brillantes (xiii,2), la decoloraci\u00f3n del pelo (3) \u2013 fueran manifiestos, el aislamiento era indicado nuevamente; si alguno de estos signos, eran deficientes, una cuarentena de siete d\u00edas era ordenada, al termino de la cual una nueva inspecci\u00f3n tomaba lugar; si luego los s\u00edntomas parec\u00edan mantenerse se les indicaba otra semana de cuarentena. La aparici\u00f3n de \u201ccarne viva\u201d en conexi\u00f3n con manchas blanquecinas fue considerado como un signo claro de infecci\u00f3n (10)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Formaciones blancas cubriendo totalmente el cuerpo, no eran signos de lepra, al menos que aparezca \u201ccarne viva\u201d (ulceraciones) acompa\u00f1\u00e1ndolas; en este ultimo caso, el paciente era aislado como sospechoso, y si las ulceras, las cuales podr\u00edan ser solo p\u00fastulas temporarias, podr\u00edan curar, el tenia que aparecer nuevamente delante del p\u00e1rroco, quien pod\u00eda declararlo sano (12-17). Un n\u00f3dulo blanco o rojizo afectando la cicatriz de una ulcera o de una quemadura pod\u00edan ser consideradas como signo dudoso de lepra, y condenar al paciente a siete d\u00edas de cuarentena, luego de lo cual, de acuerdo a si los signos aparec\u00edan mejor o no, el podr\u00eda ser declarado sano o no (18-28). Otro caso sospechoso, para ser reexaminado luego de unas semanas de reclusi\u00f3n, si la lepra le quita el cuero cabelludo, en la cual, no propiamente lepra, pero si ti\u00f1a pod\u00eda ser reconocida. En todos los casos de reconocimiento de la infecci\u00f3n de lepra, el paciente tenia que \u201ctener sus ropas colgada de la cuerda, su cabeza descubierta, su boca cubierta con una tela\u201d y se le ordenaba pegar gritos diciendo que estaba infectado y enfermo. Tanto como dura la enfermedad, el tenia que \u201cvivir solo sin el campamento\u201d (o la ciudad). Como la presencia de lepra, la recuperaci\u00f3n era objeto de sentencia del p\u00e1rroco, y el reestablecimiento en la comunidad era solemnemente hecho de acuerdo a un elaborado ritual dado en Lev.; xiv.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En conexi\u00f3n propia con la lepra, el Leviticus habla adem\u00e1s de la \u201cvestimenta de la lepra\u201d (xiii, 47 \u2013 59) y \u201c la casa de la lepra\u201d(xiv, 34 \u2013 53). Estos tipos de lepra, probablemente asociada a formaciones fungosas, no ten\u00edan nada que ver con la lepra propiamente dicha, la cual es espec\u00edficamente una enfermedad humana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CHARLES L. SOUVAY.\n<\/p>\n<h2>Lepra en la Edad Media<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como consecuencia de la diseminaci\u00f3n de la lepra en Europa, la legislaci\u00f3n prevista contra la diseminaci\u00f3n de la enfermedad (la cual fue considerada contagiosa) y las regulaciones concernientes al casamiento de personas leprosas, as\u00ed como su segregaci\u00f3n y detenci\u00f3n en instituciones \u2013 las cuales eran mas filantr\u00f3picas y de caridad que medicas \u2013 tomando parte del car\u00e1cter de hospicios o asilos de ancianos \u2013 que gradualmente entraron en operaci\u00f3n. Los investigadores hist\u00f3ricos de Virchow concernientes a casas de leprosos (leprosarios) han establecido el hecho que estas instituciones exist\u00edan en Francia tan temprano como en el siglo siete en Verdun, Metz, Mastricht,, etc., y que la lepra podr\u00eda aun haber sido diseminada. En el siglo ocho, San Othmar en Alemania y San Nicolas de Corbis en Francia, fundaron casas para leprosos, y algunos de estos exist\u00edan en Italia. (ver Virchow en \u201cArchivo de Anatom\u00eda Patol\u00f3gica\u201d, XVIII \u2013 XX, Leipzig, 1860.) El establecimiento de leyes contra el casamiento de leprosos, y proveyendo para su segregaci\u00f3n, eran hechos y reforzados tan temprano como en el siglo s\u00e9ptimo por Rothar Rey de los Lombardos, y por Pepin (757) y Carlomagno (789) para el Imperio de los Francos. La temprana cuenta del hallazgo de casas de leprosos en Alemania, se da en los siglos ocho y nueve; en Irlanda<br \/>\n(Inisfallen), 869; Inglaterra, 950; Espa\u00f1a, 1007 (M\u00e1laga) y 1008 (Valencia); Escocia, 1170 (Aldnestun); los Pa\u00edses Bajos, 1147 (Ghent).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hallazgo de estas casas no tuvo lugar hasta que la enfermedad se hab\u00eda diseminado considerablemente y se hab\u00edan convertido en una amenaza de la salud publica. Se ha dicho que es la mas prevalente en el tiempo de las Cruzadas, asumiendo proporciones epid\u00e9micas en algunas localidades: en Francia solamente, al tiempo de la muerte de Luis IX se computo que fueron cerca de doscientas de estas casas, y en toda la Cristiandad no menos de diecinueve mil (Manual de Patolog\u00eda Geogr\u00e1fica e Hist\u00f3rica\u201d), tr. Creighton, Londres, 1885, p.7, nota Cf. Raymund) \u201cHistoria de la Elefantiasis\u201d, Lausanne, 1767, p. 106) M\u00e9zeray (Historia de Francia, II, 168) dice: \u201cIl y avait ni ville ni bourgade, que ne fust oblig\u00e9e de b\u00e2tir un h\u00f4pital pour les (lepreux) retirer\u00bb. Para Italia tenemos la Declaraci\u00f3n de Muratori (Antiq. Ital. Med. \u00c6vi, III, 53), \u00abVix ulla civitas qu\u00e6 non aliquem locum leprosis destinatum haberet.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es, adem\u00e1s, buena raz\u00f3n para dudar de la seguridad de las figuras anteriores (19.000) como se estimo por nuestros informantes medievales. Excepto, \u201cesto podria ser un error\u201d, escribe Hirsch (op. Cit., p. 7), \u201cpara inferir de la multiplicaci\u00f3n de las casas de leprosos, que esto fue un incremento de casos correspondientes, o tomo el numero de los primeros como la medida de la extensi\u00f3n en la cual la lepra fue prevalente, o concluir, como algunos han hecho, que la coincidencia de la Cruzadas implica alguna conexi\u00f3n intr\u00ednseca entre las dos cosas; o que el aumento del numero de casos fue asociado a la importaci\u00f3n de la lepra a Europa desde el Este. En el juicio de estos temas no debemos dejar fuera de la vista el hecho que la noci\u00f3n de \u201clepra\u201d fue muy comprehensiva en la Edad Media, no solo ente los laicos, sino adem\u00e1s entre los m\u00e9dicos; que la s\u00edfilis fue frecuentemente incluida dentro de ella, as\u00ed como tambi\u00e9n una variedad de enfermedades cr\u00f3nicas de la piel, y que el diagnostico con una visi\u00f3n de segregaci\u00f3n de los leprosos no era hecho por los practicantes de medicina, sino mayoritariamente por los laicos.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Simpson, en su admirable ensayo sobre las casas de leprosos de Breta\u00f1a (Edin. Med. and Surg. Journal, 1841-42),, escribi\u00f3: \u201cHe tenido que referirme a la especial Orden de Caballeros que se hab\u00edan establecido en etapas tempranas para el cuidado y administraci\u00f3n de los leprosos. Conocemos que los Caballeros de San L\u00e1zaro separados de la Orden General de los Caballeros Hospitallers, cerca del final del siglo once o el comienzo del siglo doce (Index. Monast., p. 28). Ellos fueron los primeros designados: Caballeros de San L\u00e1zaro y de Santa Maria de Jerusal\u00e9n. San Luis trajo doce de los Caballeros de San L\u00e1zaro a Francia y les comisiono a ellos la administraci\u00f3n de los Lazarios (u hospitales de leprosos) del Reino. La primera noticia de haber obtenido un asidero en Gran Breta\u00f1a es en el reino de Esteban (1135 \u2013 54) en Burton Lazars (Leicestershire). Encontr\u00e9 en hospitales de Tilton, de los Santos Inocentes en Lincoln, de San Giles (Londres), cercano a Norfolk, y varios otros anexados a Burton Lazar como c\u00e9lulas conteniendo &#8216;fratres leprosos de Sancto Lazaro de Jerusalem&#8217;. Estos [Burton&#8217;s] privilegios y posesiones fueron confirmados por Enrique II, el rey Juan y Enrique VI. Esto fue finalmente disuelto por Enrique VIII (ver Lazarus, St. Orden de.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya ha sido dicho, estas instrucciones fueron principalmente orientadas a casas de aislamiento del infectado, y no mas que hospicios para el tratamiento curativo de la enfermedad, la cual fue considerada luego, como ahora, una enfermedad incurable. Fueron fundados y donados como establecimientos religiosos, y como fueron generalmente puestos bajo el control y manejo de alguna abad\u00eda o monasterio por una Bula Papal, la cual designaba cada casa de leprosos para ser provista con su propio cementerio de iglesia, capilla, y sacerdote &#8211; \u00abcum cimuterio ecclesiam construere et propriis gaudere presbyteris\u00bb (Semler, \u00abHist. Eccles. Select.\u00bb). las casas inglesas y escocesas fueron bajo control total de una tutor, can\u00f3nigo, oficial del monasterio, y, en algunos casos \u2013 como en el hospital de San Lorenzo, Canterbury, el cual tenia leprosos de ambos sexos \u2013 por una mujer superior del monasterio. Los oficiales eclesi\u00e1sticos de los hospitales y de los internados de leprosos estaban comprometidos bajo las regulaciones puestas en tierra en los estatutos de las instituciones, las cuales ten\u00edan que observar estrictamente, especialmente las de ofrecer sus plegarias por el reposo de las almas de los fundadores y de sus familias. Los siguientes extractos de las regulaciones de los hospitales de leprosos en Illeford (Essex), en 1346, por Baldock, Obispo de Londres, ilustran el punto: \u201cNosotros adem\u00e1s ordenamos que el leproso no omita la atenci\u00f3n de su iglesia, el escuchar el servicio divino a menos que este impedido por alguna enfermedad previa del cuerpo, y ellos deben preservar silencio y escuchar las plegarias matinales y la misa si son capaces de hacerlo; y mientras ellos est\u00e9n absortos en devoci\u00f3n y plegaria, tanto como se los permita le enfermedad. Recomendamos adem\u00e1s y ordenamos que como esto fue ordenado y dicho por siempre en los hospitales, cada hermano leproso debe cada d\u00eda decir como deber por la ma\u00f1ana, un Padre Nuestro y un Ave Maria trece veces y para las otras horas del d\u00eda&#8230;respectivamente un Padre Nuestro y un Ave Maria siete veces, etc&#8230; Si un hermano leproso secretamente{oculto} falla en la realizaci\u00f3n de estos art\u00edculos, deben consultar al p\u00e1rroco de dicho hospital en el tribunal de penitencia\u201d (Dugdale, \u00abMonasticon Anglicanum\u00bb, II, 390).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubo generalmente un capell\u00e1n debajo del p\u00e1rroco y en algunas ocasiones una capilla libre anexada con los can\u00f3nigos residentes. El hospital de San Giles (Norwich), por ejemplo, tenia un p\u00e1rroco y ocho can\u00f3nigos (actuando como capellanes), dos administrativos, siete coreutas, y dos hermanas (Monast., Index, 55).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mateo Paris dejo una copia de los votos tomados por los hermanos de los hospitales de leprosos de San Juli\u00e1n y San Albano antes de su admisi\u00f3n: \u201cYo, hermano B., prometo y, tomando mi juramento corp\u00f3reo por tocar los mas sagrados Evangelios, afirmo ante Dios y todos los Santos en esta Iglesia la cual es construida en honor de San Juli\u00e1n (el Confesor), en la presencia de Dominus R. el archidi\u00e1cono, que todos los d\u00edas de mi vida yo estar\u00e9 subordinado y obediente a las ordenes del Se\u00f1or Abad de San Albano por lo pronto y de su archidi\u00e1cono, resisti\u00e9ndome en nada, al menos que estas cosas sean ordenadas en militancia contra el Divino placer: Nunca robare, o dar\u00e9 un falso testimonio contra cualquiera de mis hermanos, ni infringir\u00e9 el voto de castidad ni fallare en mi servicio por apropiarme de nada o dejar cualquier cosa por deseo de otros, a menos que la dispensaci\u00f3n beneficie a mis hermanos. Yo har\u00e9 en mi estudio correctamente para evitar todo tipo de usura como cosa monstruosa y odiada por Dios. Yo nunca estar\u00e9 beneficiando ni instigando en palabra o pensamiento, directa o indirectamente en cualquier plan por el cual alguno podr\u00eda ser nominado Tutor o Diacono de los leprosos de San Juli\u00e1n, excepto la persona nominada por el Se\u00f1or Abad de San Albano. Yo estar\u00e9 contento, sin antagonismos ni quejas, con la comida y la bebida y otras cosas dadas y permitidas a mi por el Maestro; de acuerdo al uso y costumbre de la casa. Yo no transgredir\u00e9 los limites impuestos a mi, sin licencia especial de mis superiores, y con su consentimiento y voluntad; y si yo probara una ofensa contra alguno de los art\u00edculos citados arriba, es mi deseo que el Se\u00f1or Abad o su sustituto puedan castigarme acorde la naturaleza y el monto de la ofensa, que sea lo mejor para el, y aun mostrarme en el reparto como un apostata de la congregaci\u00f3n de los hermanos sin esperanza de remisi\u00f3n, excepto a trav\u00e9s de especial gracia del Se\u00f1or Abad. \u201c Es interesante comparar con el pasaje de la usura en esta formula de compromiso de M\u00e9zeray (Hist. De Francia), que durante el siglo doce dos muy crueles diablos (deux maux tr\u00e8s cruels) reinaron en Francia, a saber, lepra y usura, uno de los cuales, el agrega, infecta el cuerpo mientras que el otro arruina las familias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia de este modo, desde un remoto periodo ha tomado una parte activa en promover el bienestar y el cuidado de los leprosos, ambos espiritual y temporalmente. La orden de San L\u00e1zaro fue el resultado de su practica simpat\u00eda por los pobres sufrientes durante las largas centurias cuando la pestilencia fue end\u00e9mica en Europa. Aun en nuestros propios d\u00edas encontramos el mismo esp\u00edritu Apost\u00f3lico viviente. El piadoso Padre Damien, el m\u00e1rtir de Molokai, cuya vida de sacrificio por el mejoramiento de los leprosos de las islas S\u00e1ndwich esta aun fresco en la memoria publica, y sus colaboradores y seguidores en este campo de trabajo misionero han fuertemente manifestado en tiempos recientes el mismo esp\u00edritu apost\u00f3lico con el cual actuaron los seguidores de San L\u00e1zaro en el siglo doce y dos centurias subsiguientes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bennet, Enfermedades de la Biblia (Londres, 1887); DYER, Lepra (Nueva York, 1897); HANSEN AND LOOFT, Lepra en sus aspectos clinicos y patologicos (Londres, 1895); Reporte de la Comison de Lepra de la India (Londres, 1893), THIN, Lepra (Londres, 1891); BARTHOLINUS, De morbis biblicis (Copenhagen 1671); PRUNER, Die Krankheiten des Orients (Erlangen, 1847); TRUSEN, Die Sitten, Gebr\u00e4uche und Krankheiten der alten Hebr\u00e4er (Breslau, 1833); LELOIR, Trait\u00e9 pratique et th\u00e9orique de la l\u00e8pre (Paris, 1886); SAUTON, La L\u00e9prose (Paris, 1901). Vea los trabajos de M\u00c9ZERAY, MURATORI, VIRCHOW, y SEMLER, y el ensayo de SIMPSON in Edinb. Med. and Surg. Journal (1841-42), todos marcados en este articulo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">J. F. DONOVAN.<br \/>\nTranscrito por Douglas J. Potter<br \/>\nDedicado al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.<br \/>\nTraducido por Juan Ram\u00f3n Cifre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ul>\n<li> Histopatolog\u00eda de la lepra [1]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Identificaci\u00f3n de la bacteria de la lepra. [2]<\/li>\n<\/ul>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lev 13:2 en la piel de su cuerpo como llaga de l Lev 14:34 pusiere yo plaga de l en alguna casa Deu 24:8 en cuanto a la plaga de la l, ten cuidado 2Ki 5:3 si rogase mi se\u00f1or .. lo sanar\u00eda de su l 2Ki 5:27 la l de Naam\u00e1n se te pegar\u00e1 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lepra\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLEPRA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2907","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2907","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2907"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2907\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2907"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2907"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2907"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}