{"id":2926,"date":"2016-02-04T23:35:16","date_gmt":"2016-02-05T04:35:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/libro\/"},"modified":"2016-02-04T23:35:16","modified_gmt":"2016-02-05T04:35:16","slug":"libro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/libro\/","title":{"rendered":"LIBRO"},"content":{"rendered":"<p>v. Rollo<br \/>\nExo 24:7 tom\u00f3 el l del pacto y lo ley\u00f3 a o\u00eddos del<br \/>\nNum 21:14 dice en el l de las batallas de Jehov\u00e1<br \/>\nDeu 31:26 tomad este l de la ley, y ponedlo al<br \/>\nJos 1:8 nunca se apartar\u00e1 de .. este l de la ley<br \/>\nJos 8:31 est\u00e1 escrito en el l de la ley de Mois\u00e9s<br \/>\n1Sa 10:25 leyes del reino, y las escribi\u00f3 en un l<br \/>\n2Ki 22:8; 2Ch 34:15 he hallado el l de la ley en<br \/>\n2Ki 23:2; 2Ch 34:30 las palabras del l del pacto<br \/>\n2Ch 17:9 ense\u00f1aron .. teniendo consigo el l de la ley<br \/>\nNeh 8:1 dijeron a Esdras .. trajese el l de la ley<br \/>\nJob 19:23 \u00a1qui\u00e9n diese que se escribiesen en un l!<br \/>\nPsa 40:7 en el rollo del l est\u00e1 escrito de m\u00ed<br \/>\nPsa 139:16 en tu l estaban escritas todas .. cosas<br \/>\nEcc 12:12 no hay fin de hacer muchos l; y el mucho<br \/>\nIsa 29:11 os ser\u00e1 .. como palabras de l sellado<br \/>\nIsa 30:8 y reg\u00edstrala en un l, para que quede<br \/>\nIsa 34:4 y se enrollar\u00e1n los cielos como un l<br \/>\nJer 25:13 con todo lo que est\u00e1 escrito en este l<br \/>\nJer 36:2 toma un rollo de l, y escribe en \u00e9l todas<br \/>\nJer 51:60 escribi\u00f3 .. Jerem\u00edas en un l todo el mal<br \/>\nEze 2:9 un mano .. y en ella hab\u00eda un rollo de l<br \/>\nDan 7:10 el Juez se sent\u00f3, y los l fueron abiertos<br \/>\nDan 9:2 mir\u00e9 .. en los l el n\u00famero de los a\u00f1os<br \/>\nDan 10:21 te declarar\u00e9 lo que est\u00e1 escrito en el l<br \/>\nDan 12:1 todos los que se hallen escritos en el l<br \/>\nMal 3:16 fue escrito l de memoria delante de \u00e9l<br \/>\nJoh 21:25 ni aun en el mundo cabr\u00edan los l que<br \/>\nAct 19:19 trajeron los l y los quemaron delante<br \/>\nPhi 4:3 cuyos nombres est\u00e1n en el l de la vida<br \/>\n2Ti 4:13 y los l, mayormente los pergaminos<br \/>\nHeb 9:19 roci\u00f3 el mismo l y tambi\u00e9n a todo el<br \/>\nHeb 10:7 en el rollo del l est\u00e1 escrito de m\u00ed<br \/>\nRev 1:11 escribe en un l lo que ves, y env\u00edalo<br \/>\nRev 3:5 y no borrar\u00e9 su nombre del l de la vida<br \/>\nRev 5:1 vi .. un l escrito por dentro y por fuera<br \/>\nRev 5:2 \u00bfqui\u00e9n es digno de abrir el l y desatar<br \/>\nRev 13:8 nombres no estaban .. en el l de la vida<br \/>\nRev 20:12 l fueron abiertos .. otro l .. l de la vida<br \/>\nRev 20:15; 21:27<\/p>\n<hr>\n<p>Libro    (heb. sef\u00ear [Exo 17:14; Jer 25:13; etc.] y sifr\u00e2h [Psa 56:8]; aram. sefar [Ezr 4:15; etc.], palabras todas que significan \u00abescritura\u00bb* o \u00abrollo\u00bb; gr. b\u00eeblos, \u00abrollo\u00bb, y sus formas diminutivos bibl\u00eeon y biblar\u00ed\u00addion, \u00abrollito\u00bb).  Tambi\u00e9n se usa el heb. d\u00e2b\u00e2r, \u00abpalabra\u00bb en forma oral o escrita y, por transferencia, un documento que contiene palabras (1Ch 29:29; etc.).  Los libros, en el sentido de composiciones escritas de cierta extensi\u00f3n, fueron producidos en la antig\u00fcedad en varias formas y sobre diversos materiales.  En la Mesopotamia escrib\u00ed\u00adan sobre tabletas de arcilla o de madera cubiertas de cera y atadas como las hojas de un biombo japon\u00e9s.  Egipto emple\u00f3 los rollos de papiro temprano en su historia, y de all\u00ed\u00ad se extendi\u00f3 su uso por todo el mundo antiguo.  Un poco m\u00e1s tarde tambi\u00e9n se hicieron de cuero, y despu\u00e9s de pergamino.  Consist\u00ed\u00adan de hojas de m\u00e1s o menos 30 cm de ancho unidas para formar largas tiras, generalmente de no m\u00e1s de 9 m de largo.  No fue hasta los tiempos del cristianismo cuando los rollos cedieron su lugar a los c\u00f3dices, o libros armados con las hojas puestas a la par y cosidas como los nuestros en la actualidad.  El c\u00f3dice m\u00e1s antiguo que se conoce proviene del s II d.C. Hay evidencias de que habr\u00ed\u00adan sido los cristianos quienes popularizaron los c\u00f3dices en el mundo romano.  Los libros escritos por los hebreos se mencionan por 1\u00c2\u00aa vez despu\u00e9s del \u00e9xodo (Exo 17:14), aunque el arte de escribir ya era conocido muchos siglos antes. Desde el tiempo de Mois\u00e9s, por unos 1.000 a\u00f1os, una corriente de libros surgieron de la vers\u00e1til pluma de los profetas o historiadores hebreos y otras personas.  No todos encontraron lugar en el canon del AT. Muchos t\u00ed\u00adtulos que aparecen mencionados en el AT se han perdido (Num 21:14; 1Ch 29:29; etc.). El canon de escritos inspirados en hebreo se cerr\u00f3 hacia el 400 a.C. Los libros religiosos jud\u00ed\u00ados del per\u00ed\u00adodo siguiente est\u00e1n mayormente relegados al \u00e1mbito de los ap\u00f3crifos* o seudoepigr\u00e1ficos.*  La iglesia cristiana acept\u00f3 como inspirados tambi\u00e9n los libros del NT, escritos durante unos 50 a\u00f1os por autores reconocidos de la edad apost\u00f3lica.  En el transcurso de ese mismo per\u00ed\u00adodo y m\u00e1s tarde, los cristianos escribieron muchos otros libros, que no hallaron lugar en el canon del NT.  Sin embargo, aparte del NT y con excepci\u00f3n de la Primera ep\u00ed\u00adstola de Clemente, ning\u00fan libro escrito por un autor cristiano hasta el a\u00f1o 100 d.C. se ha conservado hasta nuestros d\u00ed\u00adas.  Los manuscritos de las Escrituras hebreas que se usaban en los cultos p\u00fablicos jud\u00ed\u00ados y cristianos eran producidos por escribas especializados que escrib\u00ed\u00adan con tinta sobre cuero y  pergamino.  Los Rollos del Mar Muerto son los ejemplos m\u00e1s antiguos que han sobrevivido de estos libros (figs 245, 267, 314, 447).  El com\u00fan del pueblo no pod\u00ed\u00ada darse el lujo de tener esos libros, y si pose\u00ed\u00adan alguno de la Biblia sin duda estaba escrito en papiro, del tipo muy difundido en tiempos griegos y romanos y producidos por copistas profesionales para los negocios comerciales de publicaciones.  Los escritos del NT tambi\u00e9n circularon en papiro; en realidad, todas las copias de libros del NT de los 3 primeros siglos de la era cristiana est\u00e1n escritos sobre rollos o c\u00f3dices de papiro (fig 249).  Pero cuando la iglesia comenz\u00f3 a prosperar, hacia el s IV d.C., se produjeron costosas copias de la Biblia en c\u00f3dices de pergamino, de los cuales son ejemplos destacados los c\u00f3dices Vaticano y Sina\u00ed\u00adtico (figs 84, 85). V\u00e9anse Ap\u00f3crifos del NT; Materiales para escribir.  Bib.: D. Diringer, The Hand-Produced Book [El libro producido a mano] (Londres, 1953); C. C. McCown, BA 6 (1943):20-31; Iraq 17 (1955):3-20.  Libro de la vida.  El concepto de un libro celestial que contiene los nombres de los justos, parece haber sido corriente desde tiempos muy antiguos.  Mois\u00e9s evidentemente ten\u00ed\u00ada tal registro en la mente cuando le pidi\u00f3 a Dios que borrara su nombre de su libro (Exo 32:31-33).  Daniel habl\u00f3 de personas registradas en un libro, que son liberados del tiempo de angustia cuando Miguel se levante (Dan 12:1). Jes\u00fas dijo a sus disc\u00ed\u00adpulos que deb\u00ed\u00adan regocijarse porque estaban anotados en el cielo (Luk 10:20).  Pablo expres\u00f3 que los nombres de sus colaboradores figuraban en el libro de la vida, el registro de los ciudadanos del cielo (Phi 4:3).  En su visi\u00f3n del juicio, Daniel vio ciertos libros que se abrieron (Dan 7:9, 10).  El Apocalipsis identifica uno de los libros que se usan en el juicio final como \u00abel libro de la vida\u00bb (Rev 20:11, 12), y afirma que todos aquellos cuyos nombres no se encuentren en \u00e9l ser\u00e1n arrojados al lago de fuego (v 15). El que soporta con paciencia hasta el fin tiene la certeza de que su nombre ser\u00e1 retenido en el libro de la vida (3:5), pero los que practiquen la maldad ser\u00e1n excluidos de la nueva Jerusal\u00e9n que 716 desciende del cielo (21:10, 27). La bestia de Apocalipsis 13 ser\u00e1 adorada por todos los que est\u00e9n sobre la tierra, cuyos nombres no est\u00e1n escritos en el libro (vs 1, 8).  Este mismo grupo se sorprender\u00e1 cuando vea la bestia que \u00abera, y no es; y est\u00e1 para subir del abismo e ir a perdici\u00f3n\u00bb (17:8).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>hebreo, meguil\u00e1, rollo; sefer, carta o documento; griego biblos o biblion. Nombre con el que la Biblia designa a cualquier documento, sin tomar en cuenta la extensi\u00f3n. Por lo general es un manuscrito sobre piel,  pergamino o papiro enrollado y sellado, Ap 5, 1. El texto pod\u00ed\u00ada estar escrito en columnas, Jer 36, 23, desenroll\u00e1ndolo a partir de la derecha, Lc 4, 20-21, algunas veces se escrib\u00ed\u00ada por ambas caras, Ez 2, 9-10.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Generalmente una producci\u00f3n literaria que tiene m\u00e1s o menos una unidad de prop\u00f3sito. Los libros pueden ser clasificados por sus formas o asuntos, pero m\u00e1s particularmente por la naturaleza y calidad del material escrito en ellos. En la antigua Asiria y Babilonia, mucha de la escritura que se pens\u00f3 ser de valor fue hecha en caracteres en forma de cu\u00f1a sobre barro suave que luego se horneaba, y las \u2020\u0153bibliotecas\u2020\u009d eran, en forma, casi como pilas de ladrillo.<\/p>\n<p>En el antiguo Egipto, la gente pronto aprendi\u00f3 a prensar y pegar hojas delgadas de la planta de papiro convirti\u00e9ndolas en hojas de \u2020\u0153papel\u2020\u009d; la escritura se hac\u00ed\u00ada en columnas angostas sobre hojas de tama\u00f1o regular que luego se pegaban y enrollaban alrededor de dos varas, formando as\u00ed\u00ad un \u2020\u0153volumen\u2020\u009d o rollo. Las hojas se un\u00ed\u00adan en un \u2020\u0153c\u00f3dice\u2020\u009d, muy similar a nuestros libros modernos. \u2020\u0153Libro\u2020\u009d en la Biblia se refiere siempre a un rollo, palabra que se encuentra 14 veces en Jerem\u00ed\u00adas 36. En P\u00e9rgamo, en el siglo II a. de J.C., debido a la escasez de papel, la gente empez\u00f3 a usar pergamino, la piel de becerros y de cabritos como material de escritura.<\/p>\n<p>En los libros antiguos hechos de papiro o pergamino, la escritura se hac\u00ed\u00ada generalmente sobre un lado de cada hoja, pero ocasionalmente, debido a las ideas que surg\u00ed\u00adan despu\u00e9s, el material se escrib\u00ed\u00ada tambi\u00e9n sobre el reverso (ver Rev 5:1). Cuando se sellaba un libro, el contenido era secreto; y cuando se quitaba el sello, quedaba descubierto (Dan 12:4, Dan 12:9; Rev 5:1-4; comparar Rev 5:5; Rev 22:10).<\/p>\n<p>La Biblia es el libro, la Palabra de Dios, y difiere de todos los otros libros en que es el \u00fanico inspirado (alentado por Dios). La Biblia originalmente ten\u00ed\u00ada 63 libros, ya que la divisi\u00f3n de Samuel, Reyes y Cr\u00f3nicas en \u2020\u0153Primero\u2020\u009d y \u2020\u0153Segundo\u2020\u009d, no era la intenci\u00f3n original. Los libros m\u00e1s grandes fueron escritos por lo general en rollos separados (ver Luk 4:17), pero a veces el megilloth (Rut, Ester, Lamentaciones, Cantar de los Cantares y Eclesiast\u00e9s) estaba junto, como tambi\u00e9n \u2020\u0153Los Doce\u2020\u009d (esto es, los Profetas Menores).<\/p>\n<p>Muchos libros que se han perdido est\u00e1n mencionados en la Biblia: p. ej. el libro de Jaser (Jos 10:13), el libro de los hechos de Salom\u00f3n (1Ki 11:41). La palabra \u2020\u0153libro\u2020\u009d se usa tambi\u00e9n en sentido figurado, como en el libro de la vida del Cordero (Rev 21:27).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>El papel fue introducido en Occidente desde China entre los siglos VII y X d.C. En el Oriente Medio se utilizaban diversos materiales para la \u2020\u00a2escritura, entre ellos el papiro y la piel de animales. De este \u00faltimo material, en forma de \u2020\u00a2pergamino, se hac\u00ed\u00adan grandes rollos cosiendo las piezas una a continuaci\u00f3n de la otra. En cada extremo del rollo se pon\u00ed\u00ada un palo, de manera que el pergamino pudiera enrollarse hacia cualquiera de ellos. Por eso dice el Sal 40:7 : (\u2020\u0153He aqu\u00ed\u00ad, vengo; en el rollo del l. est\u00e1 escrito de m\u00ed\u00ad\u2020\u009d). Tambi\u00e9n se explican as\u00ed\u00ad las palabras \u2020\u0153se enrollar\u00e1n los cielos como un l.\u2020\u009d (Isa 34:4). Y la orden de Dios a Jerem\u00ed\u00adas: \u2020\u0153Toma un rollo de l., y escribe en \u00e9l todas las palabras que te he hablado\u2020\u009d (Jer 36:2).<\/p>\n<p>La escritura se hac\u00ed\u00ada en columnas. As\u00ed\u00ad, el lector desenrollaba el pergamino, dejando frente a su vista solamente la parte que iba a leer. Estando el Se\u00f1or Jes\u00fas en la sinagoga de Nazaret \u2020\u0153se le dio el libro del profeta Isa\u00ed\u00adas\u2020\u009d. Se trataba de un rollo. \u2020\u0153Habiendo abierto el l., hall\u00f3 el lugar donde estaba escrito: El Esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed\u00ad&#8230;\u2020\u009d. Cuando termin\u00f3 la lectura, \u2020\u0153enrollando el l., lo dio al ministro, y se sent\u00f3\u2020\u009d (Luc 4:17; Luc 4:20).<br \/>\ntiempo despu\u00e9s, se utiliz\u00f3 otro m\u00e9todo, que consist\u00ed\u00ada en unir las piezas de pergamino y se cos\u00ed\u00adan s\u00f3lo por un lado, haciendo que quedaran los folios uno encima del otro, form\u00e1ndose as\u00ed\u00ad lo que se llama un c\u00f3dice. El uso b\u00ed\u00adblico del t\u00e9rmino l. no debe entenderse, pues, como refiri\u00e9ndose a una colecci\u00f3n de p\u00e1ginas encuadernadas como las usamos hoy. Cuando vemos que Dios le dice a Mois\u00e9s: \u2020\u0153Escribe esto para memoria en un l\u2020\u009d (Exo 17:14), tenemos que entender que se est\u00e1 hablando de dejar constancia escrita de algo, en una forma que probablemente utilizaba pieles de animales, o papiro, y que despu\u00e9s se pas\u00f3 a pergaminos. M\u00e1s tarde esos pergaminos fueron puestos en forma de rollo, despu\u00e9s como hojas encuadernadas y finalmente se hicieron libros en la forma que los utilizamos hoy corrientemente.<br \/>\nse sabe cu\u00e1l era el contenido de los documentos que Pablo dej\u00f3 \u2020\u0153en Troas en casa de Carpo\u2020\u009d. Le pidi\u00f3 a Timoteo que le trajera \u2020\u0153los libros, mayormente los pergaminos\u2020\u009d (2Ti 4:13). Algunos especulan que entre ellos hab\u00ed\u00ada testimonios escritos sobre la vida del Se\u00f1or Jes\u00fas. Otros suponen que quiz\u00e1s eran documentos legales, entre ellos la certificaci\u00f3n de la ciudadan\u00ed\u00ada romana de Pablo.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, LIBR TIPO ESCA<\/p>\n<p>ver, MARDIKH, AMARNA, UGARIT<\/p>\n<p>vet, La forma de los libros antiguos era la de un largo rollo con una vara a cada extremo. Estas varas serv\u00ed\u00adan para ir enrollando un extremo mientras se desenrollaba el otro en el curso de la lectura del libro. Antes de poder volver a leer el libro ten\u00ed\u00ada que invertirse la operaci\u00f3n. Se hac\u00ed\u00adan de pieles, y por lo general se escrib\u00ed\u00ada solamente sobre un lado. El t\u00e9rmino \u00abescrito por ambos lados\u00bb mostrar\u00ed\u00ada un registro total (Ez. 2:9, 10; Ap. 5:1). La forma de rollo explica que un libro pod\u00ed\u00ada tener varios sellos, arroll\u00e1ndose una porci\u00f3n del libro, y fij\u00e1ndose un sello; arrollando otra secci\u00f3n, otro sello, etc., como aparece con el libro mencionado en Apocalipsis (Ap. 5:1 ss.). En las naciones de la antig\u00fcedad, los registros se guardaban escritos en cilindros o tabletas de piedra, o sobre tabletas de arcilla, que eran despu\u00e9s secadas o cocidas. Se han hallado muchas de estas tabletas en excavaciones llevadas a cabo en N\u00ed\u00adnive, Babilonia y muchos otros lugares. Cuando Esdras estaba trabajando en la reconstrucci\u00f3n de la ciudad y del Templo de Jerusal\u00e9n, sus oponentes escribieron al rey de Persia pidiendo que se buscara en \u00abel libro de las memorias\u00bb como confirmaci\u00f3n de su acusaci\u00f3n de que Jerusal\u00e9n hab\u00ed\u00ada sido una ciudad rebelde (Esd. 4:15). Indudablemente, \u00abel libro de las memorias\u00bb era una colecci\u00f3n de tabletas de piedra o de barro cocido. se han encontrado verdaderas bibliotecas de tabletas en diversas excavaciones por todo Oriente Medio (v\u00e9anse MARDIKH, AMARNA, UGARIT, etc.). El t\u00e9rmino \u00ablibro\u00bb se usa simb\u00f3licamente del contenido del libro, como profec\u00ed\u00adas o predicciones. Ezequiel y Juan recibieron la orden de comerse unos libros que les fueron presentados (Ez. 2:8, 9; 3:1-3; Ap. 10:9; cfr. Jer. 15:16). Tambi\u00e9n se usa simb\u00f3licamente de los registros que se escriben en un libro acerca de los hombres (Sal. 56:8; Dn. 7:10; Mal. 3:16; Ap. 20:12). En la Biblia se mencionan varios libros que han desaparecido: (A) Las batallas de Jehov\u00e1 (Nm. 21:14). La cita dada es po\u00e9tica, de manera que el libro puede haber sido una colecci\u00f3n de odas debida a Mois\u00e9s acerca de las batallas de Jehov\u00e1. (B) Libro de Jaser (Jos. 10:13; 2 S. 1:18). Estas citas son tambi\u00e9n de poes\u00ed\u00ada. (C) Libro de Samuel sobre \u00ablas leyes del reino\u00bb (1 S. 10:25), que fue guardado delante de Jehov\u00e1. (D) El libro de los hechos de Salom\u00f3n (1 R. 11:41), probablemente los registros oficiales del reino. (E) Los libros de Nat\u00e1n, Gad, Ah\u00ed\u00adas e Iddo, acerca de los hechos de David y de Salom\u00f3n, que eran indudablemente registros p\u00fablicos de la naci\u00f3n, con los que estaban asociadas las profec\u00ed\u00adas de Ah\u00ed\u00adas y las visiones de Iddo (1 Cr. 29:29). (F) El libro del profeta Sema\u00ed\u00adas (2 Cr. 12:15). (G) El libro de Jeh\u00fa (2 Cr. 20:34). Estas referencias muestran que cuando se redactaron las partes hist\u00f3ricas del AT, hab\u00ed\u00ada informaci\u00f3n adicional acerca del reino en los libros mencionados, si se hubiera querido obtener, pero que no hab\u00ed\u00ada motivos especiales para incluir en el registro divino.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[552]<\/p>\n<p>     Conjunto de hojas de papel o de otro tipo de superficie escrita, cosidas por un extremo y agrupadas en un \u00abvolumen\u00bb.<\/p>\n<p>    Legalmente se define en cada ambiente el n\u00famero de p\u00e1ginas que precisa para ser considerado como tal y someterse a la legislaci\u00f3n pertinente. Si no cubre los m\u00ed\u00adnimos, recibe otras denominaciones: folleto, op\u00fasculo, prospecto, etc.<\/p>\n<p>    En Espa\u00f1a se entiende usualmente por libro el conjunto encuadernado de m\u00e1s de 100 p\u00e1ginas (aunque el n\u00famero es relativo) y legalmente el impreso, que responde a las normas que cada pa\u00ed\u00ads determina. En Espa\u00f1a, por ejemplo, se requiere (Ley del libro del 12 de Mayo de 1960) la cantidad de al menos 49 p\u00e1ginas, excluidas las cubiertas), impreso y no manuscrito, y que no sea publicaci\u00f3n peri\u00f3dica (diario, semanario, anuario, revista).<\/p>\n<p>    La terminolog\u00ed\u00ada relacionada con el libro: tomo, obra, ejemplar, volumen, compendio, manual, texto, tratado, etc. o con sus partes: portada, prologo, cap\u00ed\u00adtulos, \u00ed\u00adndice, ap\u00e9ndice, etc., indica la abundancia de conceptos relacionados con esta plataforma de cultura que ha resultado b\u00e1sica en la cultura occidental desde los tiempos griegos.<\/p>\n<p>    En cuanto veh\u00ed\u00adculo de cultura, el libro supone estabilidad o permanencia. Fue manual hasta el siglo XV e impreso desde la difusi\u00f3n de la imprenta por Juan Gutenberg en 1455.<\/p>\n<p>    Constituy\u00f3 en Occidente una fuente b\u00e1sica de informaci\u00f3n y documentaci\u00f3n y las cantidades de libros que se publicaron y se publican en todos los pa\u00ed\u00adses e idiomas resulta portentosa, cont\u00e1ndose por decenas de millones los que anualmente surten el \u00abmercado del libro\u00bb y los se almacenan en las grandes bibliotecas del mundo y los que surten de ideas a todos los hogares del universo, a los centros educativos, a la sociedad.<\/p>\n<p>    En ese terreno interminable de t\u00ed\u00adtulos, materias y colecciones, hay una sector de libros religiosos que son importante instrumento para el cultivo de la fe y para la formaci\u00f3n de la conciencia. El libro religioso, dada la importancia de la cultura escrita, se extiende tambi\u00e9n con profusi\u00f3n y llega a ser necesario el seleccionar el que es valioso, oportuno y ortodoxo, en la selva de los se publica por intereses comerciales o incluso es heterodoxo. La Iglesia tuvo durante siglos un \u00ed\u00adndice de \u00ablibros prohibidos\u00bb, que se\u00f1alaba aquellos que, por her\u00e9ticos o por inmorales\u00bb prohib\u00ed\u00ada leer a sus adeptos. Comenz\u00f3 con Paulo IV en 1557, pues orden\u00f3 a la \u00abCongregaci\u00f3n del Santo Oficio\u00bb el publicarlo. Y se suprimi\u00f3 por decreto fechado el 14 de Junio de 1966 por EL mismo \u00abSanto Oficio\u00bb, ya convertido en \u00abCongregaci\u00f3n Romana para la Doctrina y defensa de la fe\u00bb. Con todo, los libros \u00abinconvenientes\u00bb quedan aludidos en la misma Ley de la Iglesia (C.D.C. cc. 831 y 832) y en el sentido com\u00fan, que demanda prudencia y motivaci\u00f3n responsable al leerlos y sobre todo al propagarlos.<\/p>\n<p>    Ni que decir tiene que el libro de los libros, el libro por excelencia, en el terreno religioso, la Biblia (plural de biblos, libro), es el centro primordial de referencia para la fe. M\u00e1s que un libro es una colecci\u00f3n con 45 (o 46, si se separa de Jerem\u00ed\u00adas el de las Lamentaciones) en el Antiguo Testamento y con 27 del Nuevo.<\/p>\n<p>    Pero tambi\u00e9n son importantes los libros estrictamente eclesiales, que recogen y publican decisiones magisteriales universales o locales:<br \/>\n   &#8211; El C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico es el libro que publica las leyes de la Iglesia, para todo el mundo; y el C\u00f3digo de Derecho can\u00f3nico oriental para las iglesias cat\u00f3licas de Oriente.<\/p>\n<p>   &#8211; Los libros lit\u00fargicos son especialmente importantes: el \u00abmisal\u00bb para la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00ed\u00ada, los \u00ableccionarios\u00bb con las lecturas lit\u00fargicas de cada tiempo o fiesta, los \u00abrituales\u00bb que recogen los modos de celebrar cada sacramento, los \u00ablibros de las horas\u00bb o de oficio divino, los \u00abantifonarios\u00bb o libros de canto gregoriano o de otro tipo propio de cada rito.<\/p>\n<p>   &#8211; Especial referencia merece el libro del catecismo, que se publica y divulga por la autoridad competente y conlleva la autoridad del Obispo o Conferencia episcopal que lo ofrece a los fieles. Es libro oficial en la comunidad en la que se autoriza o se concede. Y el catecismo es universal si procede de la autoridad m\u00e1xima de la Iglesia, como dos veces ha ocurrido en la historia eclesial: con el Catecismo Romano de S. P\u00ed\u00ado V, ordenado por el Concilio de Trento; y con el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica ordenado por Juan Pablo II en 1992. Los catecismos no son libros piadosos, sino \u00abmagisteriales\u00bb.<\/p>\n<p>   &#8211; Los libros especiales, como son los que contienen documentos conciliares, pontificios o episcopales, tambi\u00e9n resultan importantes para instrucci\u00f3n y formaci\u00f3n de los cristianos.<\/p>\n<p>   &#8211; Adem\u00e1s existe inmensa gama de libros que tratan diversos asuntos de \u00ed\u00adndole religiosa o espiritual. Algunos de ellos resultan de importancia para la formaci\u00f3n de los cristianos:<\/p>\n<p>    + El libro devocionario o de plegarias.<\/p>\n<p>    + El libro de piedad o espiritualidad.<\/p>\n<p>    + El libro de teolog\u00ed\u00ada, doctrinal y moral.<\/p>\n<p>    + Las hagiograf\u00ed\u00adas o vidas de santos.<\/p>\n<p>    + Los cantorales y antifonarios.<\/p>\n<p>    + Los libros de arte sacro.<\/p>\n<p>    + Los libros de historia religiosa.<\/p>\n<p>    Basta pensar lo que en el orden cultural representar\u00ed\u00ada la desaparici\u00f3n de los libros, diccionarios, enciclopedias, manuales, tratados, textos, colecciones, etc. para darnos tambi\u00e9n idea de lo que los libros religiosos aportan a la cultura cristiana. Ellos son dep\u00f3sitos de informaciones y plataformas de evangelizaci\u00f3n. El educador de la fe debe ser consciente de su importancia y ante el inmenso panorama de su abundancia debe ponerse en disposici\u00f3n de elegir los mejores y m\u00e1s oportunos en cada caso, para cada persona y seg\u00fan la peculiar necesidad.<\/p>\n<p>   Tardar\u00e1n mucho los instrumentos tecnol\u00f3gicos modernos en desplazar y reemplazar su acci\u00f3n ben\u00e9vola en las personas y en la cultura, dado caso que alguna vez lo consigan. Sobre todo en el terreno de formaci\u00f3n cristiana y de educaci\u00f3n de la fe.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>El material utilizado por los antiguos para escribir fue el papiro, ya desde el tercer milenio. El pa\u00ed\u00ads que m\u00e1s produc\u00ed\u00ada era Egipto. El egipcio Wenamon cuenta que hacia el a\u00f1o 1100 dej\u00f3 m\u00e1s de 500 rollos en Biblos. El papiro era de poca resistencia, y por eso se escrib\u00ed\u00ada solamente por la parte interna. En Egipto se empleaban desde antiguo para escribir las pieles de animales, materia m\u00e1s consistente, pero m\u00e1s cara. La escritura sobre pieles, que se hac\u00ed\u00ada en ambas partes, se llama pergamino, por haberse destacado Eumeno, rey de P\u00e9rgamo (a\u00f1o 197-159 a. de C.), en la fabricaci\u00f3n de las mismas. El formato del libro entre los hebreos era el rollo (megillah). Era una tira larga de papiro o piel reforzada en los extremos por dos listones de madera que serv\u00ed\u00adan para enrollarlo. Cuando la obra era extensa se utilizaban varios rollos o tomos. En la baja Edad Media se llam\u00f3 al rollo \u00abteujos\u00bb; de ah\u00ed\u00ad Pentateuko: cinco rollos. El c\u00f3dice se compon\u00ed\u00ada de hojas plegadas o fasc\u00ed\u00adculos. El fasc\u00ed\u00adculo constaba de cuatro folios (cuaderno), ocho p\u00e1ginas y diecis\u00e9is caras; apenas se usaba, y los jud\u00ed\u00ados lo utilizaron tard\u00ed\u00adamente para los documentos privados.<\/p>\n<p>En sentido propio los evangelios tienen referencias al libro de Isa\u00ed\u00adas (Lc 3,4; 4,17), al libro de los Salmos (Lc 20,42), al libro del evangelio de Juan (Jn 20,30). En sentido metaf\u00f3rico se habla del \u00ablibro de la vida\u00bb, expresi\u00f3n tomada del A. T., donde aparece seguramente bajo la influencia de las listas geneal\u00f3gicas; ser \u00abborrado del libro de la vida\u00bb es simplemente morir (Ex 32,32). Por evoluci\u00f3n, el libro de la vida es el registro donde est\u00e1n apuntados todos los que son fieles a Dios, los destinados a gozar de Dios en la vida eterna (Ex 32,32; Sal 69,29; Dan 12,1; Lc 10,20). Y, por contraposici\u00f3n, el que es condenado no est\u00e1 escrito en el libro de la vida (Ap 13,8; 17,8). >escrituras; literatura.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> revelaci\u00f3n, cr\u00ed\u00adtica b\u00ed\u00adblica). Las religiones c\u00f3smicas o paganas, propias de tiempos en que la escritura no se conoc\u00ed\u00ada o ten\u00ed\u00ada menos importancia, sol\u00ed\u00adan transmitirse por tradici\u00f3n oral de manera que sus libros, aun en el caso de que existieran y contuvieran rituales lit\u00fargicos y mitos, sol\u00ed\u00adan ser secundarios. Hasta hace poco tiempo, muchas grandes culturas (y muchos hombres cultos, entre ellos la mayor\u00ed\u00ada de nuestros antepasados) no sab\u00ed\u00adan leer. Por eso transmit\u00ed\u00adan su saber y tradici\u00f3n de un modo oral. Pod\u00ed\u00adan tener una Revelaci\u00f3n de Dios, pero no la ha b\u00ed\u00adan fijado en un texto. En esa l\u00ed\u00adnea, suele suponerse que las religiones del libro son m\u00e1s modernas y profundas que las que carecen de libro, pero esa afirmaci\u00f3n no puede tomarse de un modo absoluto, pues las grandes experiencias religiosas de la humanidad estaban ya fijadas antes de que pudieran escribirse en libros.<\/p>\n<p>(1) Tiempo eje, la importancia del libro. Conforme a una hip\u00f3tesis bastante com\u00fan, el gran cambio cultural de la humanidad moderna est\u00e1 vinculado a eso que se llama el \u00abtiempo-eje\u00bb, con el despliegue m\u00e1s significativo de las grandes culturas de China, la India, Persia, Israel y Roma. En todas ellas ha jugado el libro una gran importancia; pero algunas no lo han convertido en referencia religiosa fundamental, de tal manera que no han tenido una literatura can\u00f3nica, unos libros normativos. Ciertamente, las religiones de Oriente (como el tao\u00ed\u00adsmo, el hinduismo y el budismo) tienen libros muy importantes, pero no can\u00f3nicos en el sentido de la Biblia o el Cor\u00e1n. S\u00f3lo en Occidente, a partir del judaismo, surgen, en sentido estricto, las religiones en las que el Libro se vuelve un elemento central, religiones can\u00f3nicas, es decir, fijadas para siempre. Ellas suponen que ha llegado el tiempo culminante de la historia y que se pueden codificar unas experiencias b\u00e1sicas, present\u00e1ndolas como normativas para todos. El Libro cumple una funci\u00f3n distinta en cada uno de los casos. Por eso podemos y debemos trazar un breve esquema con las formas de entender los libros en las religiones monote\u00ed\u00adstas.<\/p>\n<p>(2) Judaismo. Al comienzo no hab\u00ed\u00ada libro, sino mitos, tradiciones, leyendas. Pod\u00ed\u00ada haber tambi\u00e9n algunos c\u00f3digos legales de car\u00e1cter m\u00e1s o menos preceptivo: as\u00ed\u00ad puede hablarse de documentos o libros geneal\u00f3gicos (cf. Gn 5,1), de un libro o documento del pacto, vinculado a las leyes que el pueblo ha de cumplir (cf. Ex 24,7; Nm 5,23; Dt 17,18) y que se guardan en el santuario (cf. 1 Sm 10,25); tambi\u00e9n se conserva el recuerdo de un libro de las guerras de Yahv\u00e9 (Nm 21,14) y de otro posible libro donde se recog\u00ed\u00adan las zonas y poblados de la tierra prometida (Jos 18,9)\t; hay tambi\u00e9n un libro de los hechos de Salom\u00f3n (1 Re 11,41) y sobre todo un libro de historias de los reyes  de Israel (1 Re 14,19) y otro de historias de los reyes de Jud\u00e1 (1 Re 15,17), a partir de los cuales se han compuesto los libros actuales de 1-2 Reyes y 12 Cr\u00f3nicas, como el texto b\u00ed\u00adblico repite constantemente. Hab\u00ed\u00ada en Israel esos y otros libros, que, sin duda, formaban parte de la biblioteca real (los reyes ten\u00ed\u00adan escribas: cf. 2 Sm 8,17; 20,25) y de la biblioteca de los templos y, en especial, del templo de Jerusal\u00e9n (cf. Jos 14,26; 2 Re 21,8). Pero s\u00f3lo despu\u00e9s del exilio se puede hablar en el judaismo de un libro sagrado, que sirve de norma para el pueblo y cuyo contenido es m\u00e1s o menos cercano a nuestro Pentateuco, como ha narrado de un modo solemne Neh 8. Antes hab\u00ed\u00ada libros. Pero s\u00f3lo desde este momento se puede hablar de un Libro (de \u00abel Libro\u00bb) que define y determina la vida del pueblo israelita, cuya existencia y rasgos principales no se definen ya por tradici\u00f3n o imperativo social, sino por un libro donde se contiene la Ley de Dios. Hab\u00ed\u00ada adem\u00e1s colecciones de or\u00e1culos pro f\u00f3ticos, transmitidos primero de memoria, que se fueron codificando tras el exilio y que, vinculados con el libro de la Ley (y m\u00e1s tarde con los Escritos, que solemos llamar sapienciales) formaron el principio de identidad del judaismo. En ese sentido, podemos decir que el judaismo ha surgido cuando los israelitas fueron codificando su experiencia en forma de Libro, de tal forma que los diversos momentos de su surgimiento (desde la vuelta del Exodo* hasta el establecimiento de la federaci\u00f3n de sinagogas*, tras el 70 d.C.) se configuran y definen en funci\u00f3n de la emergencia del Libro can\u00f3nico y de la importancia que adquiere. Debemos a\u00f1adir, sin embargo, que el judaismo definitivo, centrado en la Misn\u00e1, no ha nacido s\u00f3lo por un Libro, sino en torno a una Ley, transmitida en doble forma: por el Libro (centrado en el Pentateuco, pero que contiene tambi\u00e9n los or\u00e1culos de los profetas y los Escritos, constando as\u00ed\u00ad de tres partes: Torah o Ley, Nebiim o profetas y Ketubim o Escritos) y la Tradici\u00f3n oral (codificada por la Misn\u00e1). Estrictamente hablando, el judaismo no es religi\u00f3n de libros sino de Ley (presente en Libro y Tradici\u00f3n) y de pueblo (est\u00e1 fundado en la identidad de una naci\u00f3n, que nace de la llamada y elecci\u00f3n de Dios). De todas formas, ya Jes\u00fas ben Sira, autor del libro del Eclesi\u00e1stico, dec\u00ed\u00ada, a comienzos del siglo II a.C., que la Hokhmah o Sophia, es decir, la Sabidur\u00ed\u00ada de Dios, se hizo Libro (Ley de vida) para el pueblo: \u00abLa Sabidur\u00ed\u00ada se alaba a s\u00ed\u00ad misma, se glor\u00ed\u00ada en medio de su pueblo diciendo: Yo sal\u00ed\u00ad de la boca del Alt\u00ed\u00adsimo y como Nube cubr\u00ed\u00ad la tierra&#8230; En el principio, antes de los siglos, me cre\u00f3, por los siglos nunca cesar\u00e9. En el Santo Templo ofrec\u00ed\u00ad culto, en la Ciudad Amada me hizo descansar. Ech\u00e9 ra\u00ed\u00adces en un pueblo glorioso, en la porci\u00f3n del Se\u00f1or, en su heredad&#8230; \u00c2\u00a1Venid a m\u00ed\u00ad todos los que me am\u00e1is, saciaos de mis frutos&#8230;! Todo esto es el Libro de la Alianza del Dios alt\u00ed\u00adsimo, la Ley que nos mand\u00f3 Mois\u00e9s\u00bb (Eclo 24,\u00ed\u008d.3.9-10.19.23). El verdadero Libro de Israel es la Ley, norma de vida para el Pueblo escogido.<\/p>\n<p>(3) Cristianismo. El primer libro sagrado de Jes\u00fas y de sus seguidores fue la Biblia hebrea, pues ellos siguieron siendo jud\u00ed\u00ados. Pero los cristianos interpretaron ese libro desde la experiencia rnesi\u00e1nica de la vida y pascua de Jes\u00fas, que apareci\u00f3 ante sus ojos como verdadera revelaci\u00f3n de Dios. M\u00e1s tarde, ellos a\u00f1adieron al libro anterior de Israel (al que ahora llaman Antiguo Testamento) una segunda parte sobre el mensaje de Jes\u00fas y de la Iglesia (llamada Nuevo Testamento). De esa forma pusieron a Jes\u00fas y al Nuevo Testamento en el lugar donde los jud\u00ed\u00ados situaban al pueblo y a su tradici\u00f3n oral (codificada en la Misn\u00e1 y el Talmud). Hay, sin embargo, una gran diferencia: los jud\u00ed\u00ados ven las dos realidades (Biblia y Tradici\u00f3n del pueblo) de forma paralela, como expresiones de un mismo contenido; por el contrario, los cristianos interpretan la vida y pascua de Jes\u00fas (su Nuevo Testamento) como culminaci\u00f3n y plenitud del Antiguo Testamento, de tal forma que uno (Antiguo Testamento) lleva al otro (Nuevo Testamento) donde se cumple y culmina, recibiendo su aut\u00e9ntico sentido. As\u00ed\u00ad afirman que la Palabra de Dios (que jud\u00ed\u00ados o musulmanes ven como Ley o Recitaci\u00f3n) se hace Hombre, un ser humano concreto, que es el Hijo de Dios. Lo que Dios contempla y ama por toda la eternidad no es un texto sagrado, sino una persona (su Hijo). La revelaci\u00f3n o descenso del misterio de Dios se identifica as\u00ed\u00ad con la Encarnaci\u00f3n hist\u00f3rica del Hijo de Dios (que  forma parte del misterio trinitario). Por eso, la Palabra originaria y creadora, vida y luz de los hombres, no es un Libro, sino el Hijo de Dios encarnado (cf. Jn 1). Como dec\u00ed\u00ada san Ignacio de Antioqu\u00ed\u00ada, en torno al 120 d.C., en contra de los gn\u00f3sticos que hac\u00ed\u00adan interpretaciones extra\u00f1as de la Biblia, \u00abmi libro y archivo de Dios es Jesucristo\u00bb (a los Filadelfios 8). Por eso, m\u00e1s que un libro, la revelaci\u00f3n verdadera de Dios es un Hombre (Jes\u00fas), cuya vida sigue presente en el mundo a trav\u00e9s del amor mutuo de los creyentes, en la Iglesia. La Biblia es importante, pero s\u00f3lo en la medida en que expresa el sentido de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>(4) Los musulmanes tampoco han empezado con un libro sino con una Recitaci\u00f3n, con el mensaje de Mahoma interpretado como compendio de la verdad eterna de los profetas anteriores (especialmente de Mois\u00e9s y de Jesucristo). Esa Recitaci\u00f3n (que eso significa Cor\u00e1n) proviene b\u00e1sicamente de un hombre: Mahoma (Muhammad). El Cor\u00e1n es texto declamado antes que le\u00ed\u00addo, es palabra proclamada antes que escrita. S\u00f3lo tras la muerte de Mahoma, el Cor\u00e1n se convirti\u00f3 en Libro escrito y recibi\u00f3 tal importancia que los musulmanes declararon superadas las revelaciones parciales (y en parte corrompidas) de jud\u00ed\u00ados y cristianos. As\u00ed\u00ad abandonaron la Biblia jud\u00ed\u00ada y cristiana. La Biblia israelita hab\u00ed\u00ada surgido a lo largo de mil a\u00f1os de historia, con textos de diversos autores, escritos en muchas formas literarias. La Biblia cristiana del Nuevo Testamento hab\u00ed\u00ada surgido tambi\u00e9n como obra de tres generaciones de creyentes. Ambos son libros para leer y meditar, para vivir y recrear el camino de la fe, de manera que fueron recibiendo nuevos sentidos a medida que avanzaba la vida del pueblo creyente. Por el contrario, el Cor\u00e1n es texto de un solo hombre, un conjunto de poemas y ense\u00f1anzas recitadas por Mahoma en unos 20 a\u00f1os y recopilados por sus disc\u00ed\u00adpulos inmediatos. De esa forma, el libro contemplado por Mahoma (Libro de la vida y destino de los hombres) se vuelve libro revelado y escrito. Este es el libro que descubri\u00f3 Muhammad el d\u00ed\u00ada de la revelaci\u00f3n primera, cuando Yibril (= Gabriel) se le apareci\u00f3 \u00aba la distancia de dos arcos o a\u00fan m\u00e1s cerca, junto al Loto del l\u00ed\u00admite\u00bb. All\u00e1 donde se encuentra el principio de todas las cosas, contem pl\u00f3 el misterio de Dios como Palabra escrita que deb\u00ed\u00ada recitar (Cor\u00e1n 53,1014). Por eso puede hablar de un Descenso del Libro: \u00abEs cierto que lo hicimos descender en la Noche del Decreto&#8230; La Noche del Decreto es mejor que mil meses. En ella descienden los \u00e1ngeles y el Esp\u00ed\u00adritu (Yibril = Gabriel) con las noticias de tu Se\u00f1or para cada asunto\u00bb (Cor\u00e1n 97). La Madre del Libro, la Escritura protot\u00ed\u00adpica, sigue estando en el cielo, ante Dios, desde siempre (Cor\u00e1n 43,3; 56,77-78). D\u00ed\u00ada a d\u00ed\u00ada, en largo proceso de reconocimiento creador, Mahoma va recibiendo y exponiendo su contenido: \u00abAs\u00ed\u00ad es como te revelamos un Cor\u00e1n \u00e1rabe, para que adviertas a la Madre de las Ciudades [= La Meca] y a los que viven en sus alrededores y para que les pongas en guardia contra el d\u00ed\u00ada indudable del Juicio\u00bb (Cor\u00e1n 42,7).<\/p>\n<p>(5) Excursus. Libros de la Ley, libro de la vida. Las reflexiones anteriores sobre el Libro en el islam nos permiten volver hacia atr\u00e1s y evocar el tema fundamental de la existencia de un Libro del Destino, de unos libros astrales, que ser\u00ed\u00adan el prototipo y verdad de la Escritura revelada y fijada en los libros de los profetas. La tradici\u00f3n de Israel conoce, sin duda, la existencia de un Libro del Destino, vinculado a los astros, que rigen la vida de los hombres, tal como lo atestiguan las religiones del antiguo Oriente, pero no lo ha introducido en su canon, es decir, entre los elementos b\u00e1sicos de su identidad. Dejando a un lado los libros de cr\u00f3nicas, de genealog\u00ed\u00ada o historia, en el plano religioso, el primitivo Israel conoc\u00ed\u00ada b\u00e1sicamente dos o tres libros, (a) Hay un libro de la Ley y del juicio de Dios, donde se escriben las acciones de los hombres y el futuro de su salvaci\u00f3n o condena (cf. Sal 56,9; 139,16; Dn 7,10; Is 65,6; 1 Hen 82,4; 89,61-66). Ese es un libro donde se recogen las obras de los hombres, teniendo como referencia lo que manda el Libro de la Ley (cf. Dt 17,8; 31,26; Jos 24,26; Neh 8,1-8). (b) Libro de la vida. Hay tambi\u00e9n un Libro de registro del pueblo de Dios (= Libro de Vida), que encontramos ya en Ex 32,32-33, donde se supone que Dios recoge los nombres de los israelitas buenos, llamados a la salvaci\u00f3n de Dios, aquellos que han cumplido los mandatos o leyes de la Ley divina; s\u00f3lo quienes est\u00e9n inscritos en ese libro podr\u00e1n salvarse (Dn 12,1; cf. Jub 19,9). Este  \u00abLibro de la Vida\u00bb aparece tambi\u00e9n en Lc 10,20 y Flp 4,3.<\/p>\n<p>(6) Apocalipsis. (1) Libros del juicio, libro de los siete sellos. El \u00faltimo libro de la Biblia cristiana (el Apocalipsis) ofrece una visi\u00f3n fascinante de las relaciones entre el libro (o los libros) del juicio y el libro de la vida, vinculado con el libro de los siete sellos, (a) El libro del jidcio. El libro del juicio puede ser m\u00faltiple: hay muchos libros donde se recogen las obras de los hombres, para que se juzgue seg\u00fan ellas su conducta (Ap 20,12; cf. Dn 7,9-10). As\u00ed\u00ad cre\u00ed\u00adan gran parte de los jud\u00ed\u00ados del tiempo de Jes\u00fas: Dios abrir\u00e1 sus libros para juzgar seg\u00fan ellos a los hombres, seg\u00fan Ley (de un modo forense), no con la violencia externa de la espada. Los libros marcan lo que ha realizado cada uno: son espejo de la vida, principio de juicio universal. As\u00ed\u00ad ha expresado Juan su confianza en la raz\u00f3n moral: todos los humanos deben enfrentarse ante su propia verdad, expresada en ellos. Nadie puede escaparse de lo que ha hecho, ocultar lo que ha sido su vida. En la memoria de los libros de Dios queda todo recogido, puntualmente, dato a dato. En contra de eso, el Libro de la Vida (Ap 20,15) es s\u00f3lo uno, propio de Jes\u00fas. Pues bien, la salvaci\u00f3n est\u00e1 inscrita en el Libro de la Vida (plano de gratuidad) no en los libros del juicio (plano moral). Las razones del juicio son muchas, pero la salvaci\u00f3n no puede encontrarse en ese plano, puesto que ella es gracia, don de Dios. Por eso ha de encontrarse vinculada al \u00fanico Libro de la Vida del Cordero sacrificado desde la fundaci\u00f3n del mundo (Ap 13,8; el tema vuelve en 17,8), que puede y debe identificarse con el mismo Cordero. De esta forma ha resaltado Juan los dos planos o niveles de la racionalidad moral, (b) El libro de los siete sellos. El Apocalipsis es un libro que expone el despliegue y sentido de otro libro, que es el Libro del Cordero (Ap 5,1-5). Este es el libro de un Libro: \u00abY vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un Libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos\u00bb (Ap 5,1). El Dios invisible, sentado sobre el Trono, lleva un Libro en su mano derecha, que es mano de Poder: con ella act\u00faa y libera a su pueblo de Egipto; en ella tiene ahora un rollo de papiro o pergamino, bien sellado, escrito por env\u00e9s y por rev\u00e9s (co mo el de Ez 2,9-10), pero ilegible. La imagen de un Libro sellado evoca el misterio de la historia (y de la revelaci\u00f3n de Dios). Sabemos que el mundo es mensaje, pero no logramos descifrarlo; sabemos que Dios habla pero no entendemos lo que dice (cf. Is 29,11). La tradici\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica conoce libros cerrados, revelaciones que el vidente debe mantener secretas (sellar) hasta el tiempo oportuno (cf. Dn 12,4.9; 1 Lien 89,71). Pues bien, aqu\u00ed\u00ad estamos ante un Libro de Dios bien cerrado, que nadie puede desvelar en cielo, tierra, mar y mundos inferiores, ni siquiera los \u00e1ngeles del cielo, ni los Vivientes y Ancianos del Trono.<\/p>\n<p>(7) Apocalipsis. (2) Libro del Cordero, libro de la Vida. El Libro del Cordero est\u00e1 relacionado con la Escritura de la profec\u00ed\u00ada israelita, pero est\u00e1 sellado y nadie puede conocer su contenido. Eso significa que, a juicio del Apocalipsis, los jud\u00ed\u00ados rab\u00ed\u00adnicos discuten sobre un libro cerrado: han puesto un velo que no deja ver su contenido (cf. 2 Cor 3,12-14); hablan de un Dios al que nadie ha visto (cf. Jn 1,18). S\u00f3lo Jes\u00fas es su hermeneuta. (a) El Libro del Cordero est\u00e1 relacionado con las Tablas Celestiales que contienen el destino de la historia, seg\u00fan la apocal\u00ed\u00adptica jud\u00ed\u00ada (cf. 1 Hen 81,1; 93,1-13; 107,1). Dios ha escrito su verdad en placas o rollos que nadie comprende. S\u00f3lo algunos elegidos como Henoc o Esdras conocen su sentido. Sobre esa base avanza el Apocalipsis, m\u00e1s all\u00e1 de la Escritura israelita y de las Tablas Celestiales, (b) El Libro del Cordero es el sentido y despliegue de la historia, tal como ha venido a desvelarse en Cristo. No es Ley, ni manual de predicciones (en l\u00ed\u00adnea m\u00e1s o menos astrol\u00f3gica), que deben suceder de un modo necesario, sino texto que Dios abre (y escribe) en la historia del Cordero* que lo ir\u00e1\tabriendo (cf. Ap 5,6-14). El Rollo que Dios lleva en la mano es el argumento de la historia humana, la\tverdad\tdel Dios que es principio y fin de las letras, Alfa y Omega universal (cf. 1,8). Es Libro de Dios, lo lleva en su mano y nadie puede descubrir su contenido y realizarlo. En ese plano empieza siendo ambivalente: contiene amenazas y riesgos de fuerte destrucci\u00f3n (como indican Ap 6-7). Es Libro del Cordero que lo toma y abre, desvelando los misterios de la historia. En esa l\u00ed\u00adnea podemos identificario al fin con la Vida del Cordero que se ofrece a los hombres (cf. 20,12; 21,27). Es Libro del profeta (10,1-11), que lo debe comer, para luego proclamarlo (cf. 11,1-13) en el tiempo de la Iglesia, traduciendo lo que ve (Libro celeste) en su mensaje (cf. Ap 1,11; 22,7-19). Todo esto nos permite suponer que el Libro del Cordero acaba identific\u00e1ndose a lo largo del Apocalipsis con el mismo Apocalipsis de Juan. En este contexto vuelven a distinguirle los dos libros antes indicados. Con la tradici\u00f3n israelita (cf. Dn 12,1), Juan sabe que existen unos Libros del jidcio (Ap 20,12) donde se escriben las obras de todos los humanos. Pero en un sentido estricto la salvaci\u00f3n s\u00f3lo se logra por el Libro de la Vida, que es el mismo Cordero sacrificado, donde se inscriben por gracia s\u00f3lo los elegidos (Ap 3,5; 13,8; 17,8; 20,12-15; 21,27).<\/p>\n<p>Cf. L. ALONSO SCHOKEL, La palabra inspirada. La Biblia a la luz de la ciencia del lenguaje, Cristiandad, Madrid 1985; X. PIKAZA, Apocalipsis, Verbo Divino, Estella 1999; Monote\u00ed\u00adsmo y globalizaci\u00f3n. Mois\u00e9s, Jes\u00fas, Muhammad, Verbo Divino, Estella 2002; J. TREBOLLE, La Biblia jud\u00ed\u00ada y la Biblia cristiana. Introducci\u00f3n a la historia de la Biblia, Trotta, Madrid 1998.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>La palabra hebrea s\u00e9\u00c2\u00b7fer (libro; carta; escrito) est\u00e1 relacionada con el verbo sa\u00c2\u00b7f\u00e1r (contar) y el sustantivo so\u00c2\u00b7f\u00e9r (escriba; escribano; copista). (G\u00e9 5:1; 2Sa 11:15; Isa 29:12; 22:10; Jue 5:14; Ne 13:13.) Cuando s\u00e9\u00c2\u00b7fer se emplea en relaci\u00f3n con escritos oficiales, se traduce por \u2020\u0153documento escrito\u2020\u009d, \u2020\u0153certificado\u2020\u009d y \u2020\u0153escritura de compra\u2020\u009d. (Est 9:25; Jer 3:8; 32:11.) El t\u00e9rmino correspondiente en griego es b\u00ed\u00ad\u00c2\u00b7blos, y su diminutivo, bi\u00c2\u00b7bl\u00ed\u00ad\u00c2\u00b7on (librito), se traduce por \u2020\u0153libro\u2020\u009d, \u2020\u0153certificado\u2020\u009d y \u2020\u0153rollo\u2020\u009d. (Mr 12:26; Heb 9:19, Int; Mt 19:7; Lu 4:17.) La palabra \u2020\u0153Biblia\u2020\u009d se deriva de estas palabras griegas. (V\u00e9ase BIBLIA.)<br \/>\nEl \u2020\u0153libro\u2020\u009d primitivo pod\u00ed\u00ada ser una tablilla o colecci\u00f3n de tablillas hechas de barro, piedra, cera, madera cubierta de cera, metal, marfil o quiz\u00e1s un conjunto de fragmentos de cer\u00e1mica (ostraca). Los rollos escritos a mano estaban hechos de hojas de diferentes materiales unidas entre s\u00ed\u00ad. Entre estos materiales estaban el papiro, el pergamino (la piel de animales, como la oveja y la cabra) y la vitela (un material m\u00e1s fino hecho de piel de becerro), y despu\u00e9s tambi\u00e9n se us\u00f3 el lino y el papel de hilo. Finalmente, recibi\u00f3 el nombre de libro la colecci\u00f3n de pliegos de hojas consecutivas, escritas a mano o impresas, que se juntan con cordeles, hilos, goma, grapas u otro m\u00e9todo a fin de formar un volumen encuadernado.<br \/>\nLos rollos solo se escrib\u00ed\u00adan por un lado (cuando el rollo era de piel, lo hac\u00ed\u00adan en el lado que originalmente estaba cubierto de pelo). Algunas veces el manuscrito se enrollaba alrededor de un palo. El lector empezaba la lectura en un extremo, sosteniendo el rollo con su mano izquierda y enroll\u00e1ndolo en otro palo con su mano derecha (si le\u00ed\u00ada en hebreo; a la inversa, si le\u00ed\u00ada en griego). Si el documento era largo, pod\u00ed\u00ada estar enrollado en dos palos. De ah\u00ed\u00ad que la palabra espa\u00f1ola \u2020\u0153volumen\u2020\u009d venga del vocablo latino volumen, que significa \u2020\u0153rollo\u2020\u009d.<br \/>\nNormalmente, las hojas que se usaban para hacer rollos eran de 23 a 28 cm. de largo y de 15 a 23 cm. de ancho. Estas hojas se un\u00ed\u00adan una a continuaci\u00f3n de la otra con engrudo. Sin embargo, las hojas de los rollos del mar Muerto correspondientes al libro de Isa\u00ed\u00adas, que datan del siglo II a. E.C., estaban cosidas una a la otra con hilo de lino. El rollo estaba hecho de unas diecisiete hojas cosidas entre s\u00ed\u00ad, con una altura por t\u00e9rmino medio de 26,2 cm., y una anchura de entre 25,2 cm. y 62,8 cm., una tira de 7,3 m. de largo tal y como hoy se conserva. En los d\u00ed\u00adas de Plinio, un rollo normal (tal vez preparado as\u00ed\u00ad para la venta) estar\u00ed\u00ada compuesto de unas veinte hojas cosidas entre s\u00ed\u00ad. Un rollo de papiro egipcio que contiene la cr\u00f3nica del reinado de Rams\u00e9s II, llamado Papiro de Harris, tiene 40,5 m. de longitud. Para escribir el evangelio de Marcos, se pudo haber necesitado un rollo de 5,8 m., y para el de Lucas, uno de m\u00e1s o menos 9,5 m.<br \/>\nLos m\u00e1rgenes del rollo se recortaban, se alisaban con piedra p\u00f3mez y se coloreaban, generalmente de negro. Luego se sumerg\u00ed\u00ada el rollo en aceite de cedro para protegerlo de los insectos. Por lo general solo se escrib\u00ed\u00ada sobre el lado interior del rollo, a menos que hubiese m\u00e1s informaci\u00f3n de la que cupiera en ese lado. En ese caso, se escrib\u00ed\u00ada en el lado externo o reverso. Los rollos que conten\u00ed\u00adan juicios y que vieron en visi\u00f3n los profetas Ezequiel y Zacar\u00ed\u00adas y el ap\u00f3stol Juan estaban escritos por ambos lados. Esto indica que los juicios eran importantes, extensos y de peso. (Eze 2:10; Zac 5:1-3; Rev 5:1.)<br \/>\nLos documentos importantes estaban sellados con una pella de arcilla o cera que ten\u00ed\u00ada la impresi\u00f3n del sello del escritor o firmante y que se un\u00ed\u00ada al documento con cordeles. El ap\u00f3stol Juan vio en visi\u00f3n un rollo con siete sellos, que le entreg\u00f3 al Cordero el que estaba en el trono. (Rev 5:1-7.)<br \/>\nAl parecer, los primeros rollos ten\u00ed\u00adan hasta cuatro columnas por p\u00e1gina u hoja, mientras que los posteriores sol\u00ed\u00adan tener una sola columna. El rollo de Jerem\u00ed\u00adas estaba compuesto de \u2020\u0153columnas-p\u00e1ginas\u2020\u009d. Cuando se leyeron tres o cuatro columnas de ese rollo, el rey Jehoiaquim rasg\u00f3 esa porci\u00f3n del rollo y la arroj\u00f3 en el fuego. (Jer 36:23.) Las diecisiete tiras del rollo de Isa\u00ed\u00adas del mar Muerto conten\u00ed\u00adan 54 columnas de texto, y cada una ten\u00ed\u00ada unas 30 l\u00ed\u00adneas.<br \/>\nLos israelitas usaron los rollos hasta el tiempo de la congregaci\u00f3n cristiana. Aunque algunas veces se llamaba libros a los registros que hab\u00ed\u00ada en los antiguos archivos nacionales de Israel y Jud\u00e1, as\u00ed\u00ad como a las escrituras inspiradas de los profetas de Jehov\u00e1, en realidad eran rollos. (1Re 11:41; 14:19; Jer 36:4, 6, 23.)<br \/>\nDespu\u00e9s del exilio en Babilonia, empezaron a abrirse sinagogas. En cada una de ellas se guardaban y utilizaban rollos de las Sagradas Escrituras, y todos los s\u00e1bados se le\u00ed\u00adan en p\u00fablico. (Hch 15:21.) Jes\u00fas mismo ley\u00f3 de uno de ellos, probablemente semejante al rollo de Isa\u00ed\u00adas del mar Muerto. (Lu 4:15-20.)<\/p>\n<p>C\u00f3dices. Parece ser que los cristianos usaron principalmente los libros en forma de rollo, al menos hasta finales del siglo I E.C. El ap\u00f3stol Juan escribi\u00f3 la Revelaci\u00f3n alrededor del a\u00f1o 96 E.C., y en el cap\u00ed\u00adtulo 22 de ese libro, vers\u00ed\u00adculos 18 y 19, se le llama \u2020\u0153rollo\u2020\u009d. Pero el libro en forma de rollo era muy poco manejable. El c\u00f3dice, que primero se cos\u00ed\u00ada por el canto superior de la p\u00e1gina, comenz\u00f3 a encuadernarse por el lomo, tal y como se sigue haciendo hoy, y este nuevo formato demostr\u00f3 ser mucho m\u00e1s pr\u00e1ctico que el tradicional rollo. Por ejemplo, se necesitar\u00ed\u00ada un rollo de 32 m. de longitud para escribir el texto de los cuatro evangelios, mientras que la misma informaci\u00f3n podr\u00ed\u00ada transcribirse en un c\u00f3dice de tama\u00f1o reducido. Adem\u00e1s, el c\u00f3dice era mucho m\u00e1s econ\u00f3mico, pues se pod\u00ed\u00adan aprovechar ambos lados de la p\u00e1gina. Por otra parte, las tapas le daban mayor protecci\u00f3n al contenido y la localizaci\u00f3n de cualquier dato era mucho m\u00e1s r\u00e1pida sin el inc\u00f3modo manejo del rollo.<br \/>\nResultar\u00ed\u00ada inc\u00f3modo, de hecho pr\u00e1cticamente imposible, buscar con rapidez ciertas declaraciones en un rollo extenso. Seg\u00fan todos los indicios, los cristianos adoptaron en seguida el c\u00f3dice o libro de hojas, pues estaban interesados en predicar las buenas nuevas y consultaban y se\u00f1alaban muchas referencias de las Escrituras en su estudio de la Biblia y en su predicaci\u00f3n.<br \/>\nEn cuanto al hecho de que los cristianos fueron precursores en el uso del libro de hojas, si no lo inventaron, el profesor E. J. Goodspeed dice en su libro Christianity Goes to Press (1940, p\u00e1gs. 75, 76): \u2020\u0153Hab\u00ed\u00ada hombres en la Iglesia primitiva que eran sumamente conscientes del papel que desempe\u00f1aba la publicaci\u00f3n en el mundo grecorromano, y en su celo por esparcir el mensaje cristiano por aquel mundo, se valieron de todas las t\u00e9cnicas de publicaci\u00f3n, no solo de las tradicionales, antiguas y trilladas, sino de las m\u00e1s recientes y progresistas, y las usaron al m\u00e1ximo en su propaganda cristiana. Al hacerlo, dieron comienzo al uso a gran escala del libro de hojas, que hoy d\u00ed\u00ada ha adquirido alcance universal. Su evangelio no era un misterio esot\u00e9rico, secreto, sino algo que deb\u00ed\u00ada proclamarse desde las azoteas, y se encargaron de llevar a cabo el antiguo lema de los profetas: \u2020\u02dcPublicar buenas nuevas\u2020\u2122. Escribir cada uno de los evangelios fue un asunto importante, desde luego, pero recopilarlos y publicarlos como una colecci\u00f3n era un hecho completamente distinto, de casi tanta importancia como la escritura de algunos de ellos\u2020\u009d. (V\u00e9ase tambi\u00e9n la Encyclop\u00e6dia Britannica, 1971, vol. 3, p\u00e1g. 922.)<br \/>\nBas\u00e1ndose en un discurso que pronunci\u00f3 el profesor Sanders (publicado en la University of Michigan Quarterly Review, 1938, p\u00e1g. 109), el profesor Goodspeed public\u00f3 en su libro (p\u00e1g. 71) la tabla que aparece a continuaci\u00f3n, en la que se compara la cantidad de obras cl\u00e1sicas y cristianas de los siglos II, III y IV E.C., escritas en rollos o en c\u00f3dices:<br \/>\n           CL\u00ed\u0081SICAS      CRISTIANAS<br \/>\n  Siglo     Rollo     C\u00f3dice     Rollo     C\u00f3dice<br \/>\n   II                            1(?)         4<br \/>\n   III       291        20       9(?)        38<br \/>\n   IV         26        49       6(?)        64<br \/>\nGoodspeed pas\u00f3 a decir de la iniciativa editora de los cristianos primitivos: \u2020\u0153No solo estuvieron al d\u00ed\u00ada con los procedimientos de su tiempo, sino que fueron adelantados en ese campo, de tal modo, que los editores de siglos posteriores han seguido su ejemplo\u2020\u009d (p\u00e1g. 78). Luego a\u00f1ade: \u2020\u0153La publicaci\u00f3n de la Biblia incentiv\u00f3 el desarrollo del c\u00f3dice para fines literarios durante el siglo II, lo que llev\u00f3 a la invenci\u00f3n de la imprenta\u2020\u009d (p\u00e1g. 99).<br \/>\nEn otra parte de su obra (p\u00e1g. 81), Goodspeed hace la siguiente observaci\u00f3n: \u2020\u0153El curioso comentario de Pablo en II Tim. 4:13, \u2020\u02dctrae [&#8230;] los libros, especialmente los pergaminos\u2020\u2122 (los t\u00e9rminos griegos son bibl\u00ed\u00ada, membranas), hace pensar en la posibilidad de que por bibl\u00ed\u00ada se estuviese refiriendo a los rollos jud\u00ed\u00ados y por membranai, a los c\u00f3dices escritos por los cristianos: los evangelios y las ep\u00ed\u00adstolas de Pablo. La explicaci\u00f3n del profesor Sanders insiste en la idea de que al N. del Mediterr\u00e1neo al principio los c\u00f3dices se hicieron de pergamino\u2020\u009d.<\/p>\n<p>Palimpsestos. Debido al coste o a la escasez del material para escribir, a veces se borraban los manuscritos parcialmente rasp\u00e1ndoles la tinta, usando una esponja h\u00fameda o mediante diversos preparados, a fin de escribir de nuevo sobre ellos. En el caso del papiro, se borraba con una esponja si la tinta era bastante fresca; en otros casos, la escritura se tachaba, o se usaba el reverso del material como superficie para escribir. Debido a la acci\u00f3n atmosf\u00e9rica o a otras razones, en algunos palimpsestos la escritura original a\u00fan puede aparecer lo suficientemente clara como para descifrarla. Esto ocurre en el caso de varios manuscritos de la Biblia, de los que se destaca el C\u00f3dice Ephraemi, que bajo lo que probablemente fue una escritura del siglo XII, contiene una parte de las Escrituras Hebreas y Griegas que, seg\u00fan se cree, data del siglo V E.C.<\/p>\n<p>Otros libros mencionados en la Biblia. En la Biblia se habla de varios libros no inspirados. Algunos sirvieron de fuente de informaci\u00f3n para los escritores inspirados. Otros parecen ser cr\u00f3nicas compiladas de los registros de Estado. Entre ellos est\u00e1n los siguientes:<\/p>\n<p>El libro de las Guerras de Jehov\u00e1. Citado por Mois\u00e9s en N\u00fameros 21:14, 15. Pudo haberse tratado de un registro o historia fidedigna de las guerras del pueblo de Jehov\u00e1, cuya cr\u00f3nica comenzara con la triunfante guerra de Abrah\u00e1n contra los cuatro reyes aliados que capturaron a Lot y su familia. (G\u00e9 14:1-16.)<\/p>\n<p>El libro de Jasar. Se cita en Josu\u00e9 10:12, 13, cuando Josu\u00e9 pide que el Sol y la Luna se detengan durante su lucha contra los amorreos, y en 2 Samuel 1:18-27, donde se registra un poema llamado \u2020\u0153El arco\u2020\u009d, que era una endecha sobre Sa\u00fal y Jonat\u00e1n. Por lo tanto, se cree que se trataba de una colecci\u00f3n de poemas, c\u00e1nticos y otros escritos, que debieron ser de considerable inter\u00e9s hist\u00f3rico y que recibieron amplia circulaci\u00f3n en el mundo hebreo.<\/p>\n<p>Otros escritos hist\u00f3ricos. En los libros de los Reyes y de las Cr\u00f3nicas se mencionan otros escritos hist\u00f3ricos no inspirados: \u2020\u0153el libro de los asuntos de los d\u00ed\u00adas de los reyes de Israel\u2020\u009d (1Re 14:19; 2Re 15:31) y \u2020\u0153el libro de los asuntos de los tiempos de los reyes de Jud\u00e1\u2020\u009d, al que se hace referencia unas quince veces y que trata sobre los reyes del reino meridional a partir de Rehoboam, el hijo de Salom\u00f3n. (1Re 14:29; 2Re 24:5.) En 1 Reyes 11:41 se menciona otro registro de la gobernaci\u00f3n de Salom\u00f3n: \u2020\u0153el libro de los asuntos de Salom\u00f3n\u2020\u009d.<br \/>\nCuando Esdras compil\u00f3 y escribi\u00f3 los libros de las Cr\u00f3nicas despu\u00e9s del cautiverio, hizo referencia por lo menos catorce veces a otras fuentes, como: el \u2020\u0153Libro de los Reyes de Israel\u2020\u009d, la \u2020\u0153relaci\u00f3n de los asuntos de los d\u00ed\u00adas del rey David\u2020\u009d y el \u2020\u0153Libro de los Reyes de Jud\u00e1 y de Israel\u2020\u009d. (1Cr 9:1; 27:24; 2Cr 16:11; 20:34; 24:27; 27:7; 33:18.) Tambi\u00e9n mencion\u00f3 libros de escritores inspirados anteriores (1Cr 29:29; 2Cr 26:22; 32:32) y registros escritos de otros profetas de Jehov\u00e1 que no est\u00e1n en las Santas Escrituras inspiradas. (2Cr 9:29; 12:15; 13:22.) Nehem\u00ed\u00adas, por su parte, se remiti\u00f3 al \u2020\u0153libro de los asuntos de los tiempos\u2020\u009d. (Ne 12:23.) Tambi\u00e9n se hace menci\u00f3n en la Biblia de los registros gubernamentales persas, en los que aparec\u00ed\u00adan relatos de servicios que se hab\u00ed\u00adan rendido al rey, como la revelaci\u00f3n que hizo Mardoqueo de un complot de asesinato. (Esd 4:15; Est 2:23; 6:1, 2; 10:2.)<br \/>\nEl sabio escritor de Eclesiast\u00e9s previene contra la cantidad interminable de libros que no inculcan el temor al Dios verdadero ni animan a guardar sus mandamientos. (Ec 12:12, 13.) Ejemplo de ello es lo que ocurri\u00f3 en Efeso, donde el espiritismo y el demonismo estaban muy difundidos. Despu\u00e9s de predicarse las buenas nuevas acerca de Cristo, los que se hicieron creyentes llevaron sus libros de magia y los quemaron p\u00fablicamente, un conjunto de obras cuyo valor se calcul\u00f3 en 50.000 piezas de plata (si eran denarios, 37.200 d\u00f3lares [E.U.A.]). (Hch 19:19.)<br \/>\nEn Exodo 17:14 se registra el mandato de Jehov\u00e1 de escribir su juicio contra Amaleq en \u2020\u0153el libro\u2020\u009d, lo que indica que ya en 1513 a. E.C. hab\u00ed\u00ada comenzado la compilaci\u00f3n de los escritos de Mois\u00e9s, los primeros que se conocen como inspirados.<br \/>\nOtras maneras de hacer referencia a la Biblia o a partes de ella son: \u2020\u0153el libro del pacto\u2020\u009d, al parecer la legislaci\u00f3n contenida en Exodo 20:22 a 23:33 (Ex 24:7), y \u2020\u0153el rollo del libro\u2020\u009d, las Escrituras Hebreas. (Heb 10:7.)<\/p>\n<p>Uso figurado. En varias ocasiones el t\u00e9rmino \u2020\u0153libro\u2020\u009d se emplea en la Biblia en sentido figurado, en expresiones como \u2020\u02dcel libro [de Dios]\u2020\u2122 (Ex 32:32), \u2020\u0153libro de recuerdo\u2020\u009d (Mal 3:16) y \u2020\u0153libro de la vida\u2020\u009d (Flp 4:3; Rev 3:5; 20:15). Parece ser que todas estas expresiones se refieren a lo mismo: el \u2020\u0153libro\u2020\u009d de la memoria que Dios guarda con el fin de recompensar con vida eterna, en el cielo o en la Tierra, a aquellos cuyos nombres est\u00e9n escritos en \u00e9l. El registro de un nombre en el \u2020\u0153libro\u2020\u009d de Dios es provisional, pues las Escrituras muestran que el nombre de una persona puede \u2020\u02dcborrarse\u2020\u2122 de \u00e9l. (Ex 32:32, 33; Rev 3:5.) Por consiguiente, solo si una persona permanece fiel a Dios puede mantener su nombre escrito en el \u2020\u0153libro\u2020\u009d del Alt\u00ed\u00adsimo. (V\u00e9ase VIDA.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>seper (rp,s, , 5612), \u00ablibro; documento; escritura\u00bb. Seper parece ser prestado del t\u00e9rmino ac\u00e1dico sipru (\u00abmensaje escrito, documento\u00bb). El vocablo aparece 187 veces en el Antiguo Testamento hebreo, y el primer caso est\u00e1 en Gen 5:1  \u00abEste es el libro de los descendientes de Ad\u00e1n: Cuando Dios cre\u00f3 al hombre, lo hizo a semejanza de Dios\u00bb (rva). A excepci\u00f3n de Deuteronomio (11 veces), hay muy pocos ejemplos del t\u00e9rmino en el Pentateuco. Es m\u00e1s frecuente en los libros hist\u00f3ricos tard\u00ed\u00ados (Reyes 60 veces, pero en Cr\u00f3nicas 24 veces; cf. Ester 11 veces y Nehem\u00ed\u00adas 9 veces). La traducci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan de seper es \u00ablibro\u00bb. Un manuscrito se escribe (Exo 32:32; Deu 17:18) y se sella (Isa 29:11) para que lo lea el destinatario (2Ki 22:16). El sentido de seper es semejante al de \u00abrollo o pergamino\u00bb (megillah): \u00abEntra t\u00fa pues, y lee de este rollo que escribiste de mi boca, las palabras de Jehov\u00e1 a los o\u00ed\u00addos del pueblo, en la casa de Jehov\u00e1, el d\u00ed\u00ada del ayuno; y las leer\u00e1s tambi\u00e9n a o\u00ed\u00addos de todos los de Jud\u00e1 que vienen de sus ciudades\u00bb (Jer 36:6). Seper est\u00e1 tambi\u00e9n estrechamente relacionado con sipra (\u00ablibro\u00bb; Psa 56:8). Se mencionan muchos \u00ablibros\u00bb en el Antiguo Testamento: el \u00ablibro\u00bb de memorias (Mal 3:16), \u00ablibro\u00bb de la vida (Psa 69:28), \u00ablibro\u00bb de Jaser (Jos 10:13), \u00ablibro\u00bb de las generaciones (Gen 5:1),\u00bblibro\u00bb del Se\u00f1or, \u00ablibro\u00bb de las cr\u00f3nicas de los reyes de Israel y Jud\u00e1, y las anotaciones del \u00ablibro\u00bb de los reyes (2Ch 24:27). Los profetas escribieron \u00ablibros\u00bb mientras vivieron. La profec\u00ed\u00ada de Nahum comienza con la siguiente introducci\u00f3n: \u00abLa profec\u00ed\u00ada acerca de N\u00ed\u00adnive. Libro de la visi\u00f3n de Nah\u00fam, de Elc\u00f3s\u00bb (1.1 rva). Jerem\u00ed\u00adas escribi\u00f3 varios \u00ablibros\u00bb adem\u00e1s de su carta a los cautivos. Escribi\u00f3 un libro sobre los desastres que caer\u00ed\u00adan sobre Jerusal\u00e9n, pero el \u00ablibro\u00bb lo destruy\u00f3 el rey Joacim (Jer_36). En este contexto aprendemos algo del proceso de escribir un \u00ablibro\u00bb. Jerem\u00ed\u00adas dict\u00f3 a Baruc, quien escribi\u00f3 con tinta sobre el rollo (36.18). Baruc llev\u00f3 el libro a los jud\u00ed\u00ados que fueron al templo a ayunar. Cuando confiscaron y quemaron el \u00ablibro\u00bb, Jerem\u00ed\u00adas escribi\u00f3 en otro rollo un \u00ablibro\u00bb con una fuerte condenaci\u00f3n a Joacim y su familia: \u00abEntonces Jerem\u00ed\u00adas tom\u00f3 otro rollo y lo dio al escriba Baruc hijo de Ner\u00ed\u00adas. Este escribi\u00f3 en \u00e9l, al dictado de Jerem\u00ed\u00adas, todas las cosas del libro que Joacim rey de Jud\u00e1 hab\u00ed\u00ada quemado en el fuego; y adem\u00e1s, fueron a\u00f1adidas muchas otras palabras semejantes\u00bb (Jer 36:32). Ezequiel recibi\u00f3 la orden de comer un \u00ablibro\u00bb (Eze 2:8; 3.1) como un acto simb\u00f3lico del juicio de Dios sobre Jud\u00e1 y su restauraci\u00f3n. Seper puede tambi\u00e9n significar \u00abcarta\u00bb. El profeta Jerem\u00ed\u00adas escribi\u00f3 una carta a los cautivos en Babilonia, indicando que deb\u00ed\u00adan acomodarse, pues permanecer\u00ed\u00adan all\u00ed\u00ad 70 a\u00f1os: \u00abEstas son las palabras de la carta que el profeta Jerem\u00ed\u00adas envi\u00f3 de Jerusal\u00e9n al resto de los ancianos de la cautividad, a los sacerdotes, a los profetas y a todo el pueblo, que Nabucodonosor hab\u00ed\u00ada llevado cautivo de Jerusal\u00e9n a Babilonia\u00bb (Jer 29:1 rva). Es variado el contenido de un seper. Podr\u00ed\u00ada contener una orden escrita, una comisi\u00f3n, una solicitud o un decreto, como en la siguiente cita: \u00abMardoqueo escribi\u00f3 las cartas [seper] en el nombre del rey Asuero, las sell\u00f3 con el anillo del rey y las envi\u00f3 por medio de mensajeros a caballo, que cabalgaban los veloces corceles de las caballerizas reales\u00bb (Est 8:10 rva). Si divorciaba a su mujer, un hombre le presentaba un documento legal conocido como seper de divorcio (Deu 24:1). Aqu\u00ed\u00ad seper significa \u00abcertificado\u00bbo \u00abdocumento legal\u00bb.A algunos otros documentos legales tambi\u00e9n se les podria llamar seper. Como documento legal, el seper pod\u00ed\u00ada publicarse o bien esconderse hasta un tiempo m\u00e1s apropiado: \u00abAs\u00ed\u00ad ha dicho Jehov\u00e1 de los Ej\u00e9rcitos, Dios de Israel: Toma estos documentos (el documento de compra sellado y la copia abierta), y ponlos en una vasija de cer\u00e1mica para que se conserven por mucho tiempo\u00bb (Jer 32:14 rva). La Septuaginta ofrece las siguientes traducciones: biblion (\u00abrollo\u00bb) y gramma (\u00abcarta; documento; escritura; libro\u00bb).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Antiguo Testamento<\/b><\/p>\n<p>I. LA ESCRITURA Y EL LIBRO. Escritura y libro van juntos, pero no se confunden; el libro es una sucesi\u00f3n coherente de escritos y a\u00f1ade a la escritura la unidad de asunto. Por eso el libro se designa normalmente con un t\u00ed\u00adtulo, aun cuando este t\u00ed\u00adtulo, en el uso b\u00ed\u00adblico, no figure siempre en cabeza del escrito. Si el libro comporta un t\u00ed\u00adtulo y un asunto, es que el libro es una s\u00ed\u00adntesis, no s\u00f3lo una serie material de l\u00ed\u00adneas y de columnas, sino una composici\u00f3n org\u00e1nica que recoge una sucesi\u00f3n de acontecimientos en un relato seguido, reuniendo escritos afines, poemas, cantos, sentencias, par\u00e1bolas, profec\u00ed\u00adas en una colecci\u00f3n \u00fanica.<\/p>\n<p>El libro aparece temprano en Israel: relatos antiguos conocen y utilizan dos viejas colecciones de cantos \u00e9picos y l\u00ed\u00adricos: el \u00abLibro de las guerras de Yahveh\u00bb (N\u00fam 21,14), y el \u00abLibro del Justo\u00bb (Jos 10,13; 2Sa 1,18). La existencia de estas colecciones demuestra que muy pronto adquiri\u00f3 Israel conciencia de la originalidad de su destino, de la continuidad que Dios daba a su historia. Y el n\u00famero de libros fuertemente unificados en tipos tan diversos, que produjo en algunos siglos este pueblo tan peque\u00f1o, atestigua el vigor con que su fe le conduc\u00ed\u00ada a expresar y a dominar las cuestiones que se le planteaban: s\u00ed\u00adntesis hist\u00f3ricas, colecciones jur\u00ed\u00addicas, colecciones po\u00e9ticas y lit\u00fargicas, ,reflexiones sobre los problemas de la existencia humana.<\/p>\n<p>II. EL LIBRO, MEMORIAL Y TESTIMONIO SAGRADO. Entre estos libros hay varios cuyo origen nos es posible captar, y este origen es sagrado: son las colecciones legislativas y prof\u00e9ticas; *ley y *profetas constituyen una estructura esencial de la Sagrada Escritura.<\/p>\n<p>Si es dif\u00ed\u00adcil calificar de libro propiamente dicho a \u00ablas dos tablas del testimonio (Ex 31,18), que contienen \u00abla ley y los mandamientos\u00bb (24,12) que recibi\u00f3 Mois\u00e9s de Dios y que lleva en la mano (32,15) -pues estas tablas parecen, aunque en una materia m\u00e1s noble, an\u00e1logas a las tabletas de arcilla utilizadas por los escribas -, sin embargo, se trata ya de un conjunto destinado a dar *testimonio de la *voluntad de Dios, que es su autor. Es algo as\u00ed\u00ad como el esbozo y el n\u00facleo de los relatos que se constituir\u00e1n y que se desarrollar\u00e1n progresivamente y a los que se llamar\u00e1 el \u00ablibro de la alianza\u00bb (Ex 24,7; 2Re 23,2.21), el \u00ablibro de la ley\u00bb (Dt 28,58,61; 29,20; Jos 1,8; 8,34), el \u00ablibro de Mois\u00e9s\u00bb (2Par 25, 4; 35,12; Esd 6,18; Mc 2,26). El libro se hace para que no se pierda nada de las voluntades de Dios y para que sirva de testimonio permanente contra los prevaricadores (Dt 31,26s; cf. Jos 24,27).<\/p>\n<p>A una necesidad an\u00e1loga responde la formaci\u00f3n de las colecciones prof\u00e9ticas. A Isa\u00ed\u00adas no le basta con reunir disc\u00ed\u00adpulos y sembrar en su coraz\u00f3n su testimonio (Is .8,16) para que subsista en el pueblo como \u00abrevelaci\u00f3n y testimonio\u00bb (8,20); recibe la orden de \u00abinscribirlo en un libro, para que sirva de perpetuo testimonio en el porvenir\u00bb (30,8). Si Jerem\u00ed\u00adas dicta dos veces a Baruc un resumen de todas las palabras quehab\u00ed\u00ada pronunciado desde hac\u00ed\u00ada veinte a\u00f1os, lo hace en la esperanza de que esta s\u00ed\u00adntesis terror\u00ed\u00adfica de \u00abla ira y del furor con que Yahveh ha amenazado a su pueblo\u00bb induzca a \u00e9ste al arrepentimiento (Jer 36,2.7). As\u00ed\u00ad se perfilan los libros de Israel no s\u00f3lo seg\u00fan su fisonom\u00ed\u00ada literaria, sino tambi\u00e9n en su originalidad \u00fanica: no tanto el testimonio que un pueblo recoge sobre su pasado y sobre su propio genio, cuanto el testimonio que Dios da de su propia *justicia y del *pecado del hombre. Tal es exactamente el car\u00e1cter que san Pablo asigna a la Escritura: recluirlo \u00abtodo bajo el pecado\u00bb (G\u00e1l 3,22).<\/p>\n<p>III. LIBROS TERRENALES, LIBROS CELESTIALES. Dado que los libros en que est\u00e1n recogidas las palabras de los profetas contienen la *palabra de Dios, es natural que un visionario como Ezequiel, cuando se pone a profetizar y piensa en su *misi\u00f3n, se vea a s\u00ed\u00ad mismo devorando un volumen celestial y repitiendo en la tierra un texto compuesto en el cielo (Ez 2,8-3,3). Esta visi\u00f3n expresiva traduce en forma viva, y evitando el literalismo miope de tantos comentaristas posteriores, la naturaleza del libro inspirado, totalmente obra de Dios y del todo compuesto por el autor humano.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, hay otros libros m\u00e1s misteriosos cuyo contenido se reserva Dios en forma m\u00e1s o menos exclusiva: tal es el \u00ablibro de ciudadan\u00ed\u00ada\u00bb, donde inscribe a los paganos entre los ciudadanos de Si\u00f3n (Sal 87,5s; Is 4,3) y del que borra a los falsos profetas (Ez 13,19). Pero como estar inscrito en *Jerusal\u00e9n es estar \u00abinscrito para sobrevivir\u00bb (is 4,3), este libro coincide con el \u00abLibro de *vida\u00bb (Sal 69,29), donde Dios inscribe a los suyos para que vivan sobre la tierra (Ex 32,32s) y en los cielos (Dan 12,1; Lc 10,20). Y si existe unlibro en el que est\u00e1n inscritos, antes de que aparezcan, nuestros d\u00ed\u00adas y todos nuestros gestos (Sal 139,16), es, sin embargo, diferente de los libros que se presentar\u00e1n y se abrir\u00e1n a la hora del *juicio (Dan 7,10; Ap 20,12). A trav\u00e9s de todas estas im\u00e1genes se trata mucho menos de contar y de calcular que de proclamar la soberana justeza de la mirada divina y la direcci\u00f3n infalible de su *designio. Si su libro contiene cuentas, son las de nuestras l\u00e1grimas (Sal 56,9).<\/p>\n<p>IV. EL LIBRO SELLADO Y DESCIFRADO. El libro sellado con siete sellos, que tiene en las manos el que est\u00e1 sentado en el trono y que s\u00f3lo el *cordero inmolado es capaz de abrir y de descifrar (Ap 5,1-10), es ciertamente, seg\u00fan la tradici\u00f3n del AT, un libro prof\u00e9tico (cf. Is 8,16; 29, 11s; Ez 2,9) y probablemente la suma de las Escrituras de Israel. Todos estos libros adquieren, en efecto, en Jesucristo un sentido nuevo, insospechado. Hasta entonces aparecen sobre todo como una *ley, una suma de mandamientos divinos indefinidamente violados, un testimonio abrumador de nuestra infidelidad. Pero cuando viene aqu\u00e9l \u00abdel que se trata en el rollo dei libro\u00bb, cuando dice Jesucristo: \u00abHe aqu\u00ed\u00ad que vengo, \u00c2\u00a1oh Dios!, para hacer tu voluntad\u00bb (Heb 10,7 = Sal 40,9), entonces las *voluntades de Dios se revelan *cumplidas hasta la \u00faltima jota (Mt 5, 18) y la colecci\u00f3n de sus *palabras aparece como una inmensa *promesa al fin cumplida, como un *designio \u00fanico llevado a t\u00e9rmino. En Jesucristo todos los diferentes libros (gr. biblia, en plural) se convierten en un solo libro, la \u00fanica Biblia (lat. biblia en singular).<\/p>\n<p>-> Cumplir &#8211; Escritura &#8211; Palabra &#8211; Plenitud &#8211; Promesas &#8211; Profeta &#8211; Revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Rollo Exo 24:7 tom\u00f3 el l del pacto y lo ley\u00f3 a o\u00eddos del Num 21:14 dice en el l de las batallas de Jehov\u00e1 Deu 31:26 tomad este l de la ley, y ponedlo al Jos 1:8 nunca se apartar\u00e1 de .. este l de la ley Jos 8:31 est\u00e1 escrito en el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/libro\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLIBRO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2926","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2926","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2926"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2926\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2926"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2926"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2926"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}