{"id":2960,"date":"2016-02-04T23:36:26","date_gmt":"2016-02-05T04:36:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/luna\/"},"modified":"2016-02-04T23:36:26","modified_gmt":"2016-02-05T04:36:26","slug":"luna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/luna\/","title":{"rendered":"LUNA"},"content":{"rendered":"<p>v. Estrella, Sol<br \/>\nGen 37:9 la l y once estrellas se inclinaban a m\u00ed<br \/>\n1Sa 20:5 ma\u00f1ana ser\u00e1 nueva l, y yo acostumbro<br \/>\nJob 31:26 si he mirado .. la l cuando iba hermosa<br \/>\nPsa 74:16 tuyo es el d\u00eda .. estableciste la l y el sol<br \/>\nPsa 89:37 como la l ser\u00e1 firme para siempre, y<br \/>\nPsa 104:19 hizo la l para los tiempos; el sol conoce<br \/>\nPsa 121:6 no te fatigar\u00e1 de d\u00eda, ni la l de noche<br \/>\nPsa 136:9 la l y las estrellas para .. en la noche<br \/>\nIsa 1:14 vuestras l nuevas .. aborrecida mi alma<br \/>\nIsa 13:10 el sol se .. y la l no dar\u00e1 su resplandor<br \/>\nIsa 24:23 la l se avergonzar\u00e1, y el sol se confundir\u00e1<br \/>\nIsa 30:26 la luz de la l ser\u00e1 como la luz del sol<br \/>\nIsa 60:19 ni el resplandor de la l te alumbrar\u00e1<br \/>\nJoe 2:31; Act 2:20 el sol .. y la l en sangre, antes<br \/>\nMat 24:29 la l no dar\u00e1 su resplandor .. estrellas<br \/>\n1Co 15:41 otra la gloria de la l, y otra la gloria<br \/>\nCol 2:16 en cuanto a .. l nueva o d\u00edas de reposo<br \/>\nRev 6:12 sol .. y la l se volvi\u00f3 toda como sangre<br \/>\nRev 12:1 una mujer .. con la l debajo de sus pies<br \/>\nRev 21:23 no tiene necesidad de sol ni de l que<\/p>\n<hr>\n<p>Luna    (heb. y\u00e2r\u00eaaj, j\u00f4desh, kese&#8217;, leb\u00e2n\u00e2h; gr. selen&#8217;).  Luminaria principal que Dios dispuso para que \u00abse\u00f1orease en la noche\u00bb (Gen 1:16; Psa 136:9) y marcara los tiempos (Gen 1:14, 16).  En tiempos antiguos, la adoraci\u00f3n a la Luna era practicada casi universalmente por la gente de Mesopotamia, Egipto y Palestina.  En Babilonia, los astr\u00f3logos intentaban predecir eventos futuros bas\u00e1ndose en las fases de la Luna (Isa 47:13); probablemente las \u00ablunetas\u00bb de Isa 3:18 estuvieran asociadas de alguna manera con su adoraci\u00f3n.  Hacia el fin del reino dividido, el pueblo de Jud\u00e1 adopt\u00f3 el culto a ella (cf 2Ki 21:5; Jer 8:1, 2) y se designaron a ciertos sacerdotes id\u00f3latras para quemarle incienso (2Ki 23:5).  En tiempos de Job, la luna era adorada con un beso en la mano (Job 31:26, 27).  El antiguo calendario hebreo, como el de la mayor\u00ed\u00ada de las naciones, estaba basado en las repetidas rotaciones de la Luna alrededor de la Tierra y se\u00f1aladas por las sucesivas lunas nuevas.  Entre los hebreos, el d\u00ed\u00ada de la Luna Nueva (heb. r\u00f4&#8217;\u00ed\u2018 j\u00f4desh; gr. neom&#8217;n\u00ed\u00ada, \u00abneomenia\u00bb [Col 2:16]) o 1\u00c2\u00ba del mes era se\u00f1alado 727 como un d\u00ed\u00ada de adoraci\u00f3n y fiesta especiales (1Sa 20:5).  Se tocaban las trompetas para anunciar el d\u00ed\u00ada (Psa 81:3; cf  Num 10:10), se suspend\u00ed\u00adan los trabajos comunes (Amo 8:5) y se prescrib\u00ed\u00adan sacrificios adicionales (Num 28:11-14).  La Luna Nueva del mes 7\u00c2\u00ba era el d\u00ed\u00ada de A\u00f1o Nuevo del calendario civil.  V\u00e9anse A\u00f1o; Mes; Trompetas, Fiesta de las.  Luna nueva.    V\u00e9anse Luna; Mes.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>hebreo yareaj, mes. Astro creado por Dios para el dominio de la noche, Gn 1, 16, y para que junto con el sol sirviera de se\u00f1al para las estaciones, los d\u00ed\u00adas y los a\u00f1os, Gn 1, 14.<\/p>\n<p>La l. era considerada objeto de culto en Oriente  era una divinidad masculina. El culto a la l. estaba prohibido a los israelitas, al igual que a los dem\u00e1s dioses celestes, Dt 4, 19. Los antiguos fijaban los meses y los d\u00ed\u00adas festivos dependiendo de la l., Sal 104, 9, como en el calendario, que reconoc\u00ed\u00adan por la l. la fiesta de novilunio. Las peque\u00f1as lunas o lunetas que se colgaban del cuello de los camellos, eran s\u00ed\u00admbolo de fertilidad, Jc 8, 21,  al igual que las lunas que las mujeres sol\u00ed\u00adan llevar como adorno, Is 3, 18.   A la l. tambi\u00e9n se le atribu\u00ed\u00ada un influjo mal\u00e9fico, Sal 121, 6. A los epil\u00e9pticos les llamaban lun\u00e1ticos y endemoniados, Mt 4, 24 y 17, 15; 4,  23-25, personas afectadas por la influencia de la l.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>ver ASTRONOMIA<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>A este sat\u00e9lite de la tierra se le nombra como \u2020\u0153la lumbrera menor\u2020\u009d en el relato de la \u2020\u00a2creaci\u00f3n (Gen 1:14-18). Los hebreos, viendo \u2020\u0153las leyes de la l. y de las estrellas\u2020\u009d (Jer 31:35-36) y atendiendo a la recurrencia peri\u00f3dica de las fases de la l., usaban un \u2020\u00a2calendario lunar de 354 d\u00ed\u00adas. Se solemnizaba la aparici\u00f3n de la l. nueva avis\u00e1ndole al Sanedr\u00ed\u00adn por medio de testigos. \u00e9ste, a su vez, pasaba la noticia a todo el territorio mediante se\u00f1ales de humo o por el env\u00ed\u00ado de mensajeros. Se encend\u00ed\u00adan fuegos especiales en el monte de los Olivos. El d\u00ed\u00ada de la \u2020\u0153l. nueva\u2020\u009d era, entonces, el primero del mes. Aunque se pod\u00ed\u00ada trabajar en ese d\u00ed\u00ada, se consideraba festivo y no se realizaban transacciones comerciales (Amo 8:5). Era costumbre hacer una comida especial (1Sa 20:5-34). Cuando la sulamita, cuyo hijo hab\u00ed\u00ada enfermado, se preparaba para ir a avisarle a Eliseo, su esposo le pregunt\u00f3: \u2020\u0153\u00bfPara qu\u00e9 vas a verle hoy? No es nueva l., ni d\u00ed\u00ada de reposo?\u2020\u009d (2Re 4:23). Hablando del juicio que traer\u00ed\u00ada sobre el pueblo de Israel, Dios dijo: \u2020\u0153Har\u00e9 cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas l. y sus d\u00ed\u00adas de reposo, y todas sus festividades\u2020\u009d (Ose 2:11). En el NT, Pablo dice a los colosenses: \u2020\u0153&#8230; nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a d\u00ed\u00adas de fiesta, l. nueva o d\u00ed\u00adas de reposo\u2020\u009d (Col 2:16-17)<\/p>\n<p>Entre los caldeos y los semitas en general, exist\u00ed\u00ada la adoraci\u00f3n a la l., como un dios masculino con el nombre de Sin. Dios prohibi\u00f3 terminantemente ese culto a la l., advirti\u00e9ndole al pueblo: \u2020\u0153No os corromp\u00e1is&#8230;. no sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la l. y las estrellas, y todo el ej\u00e9rcito del cielo, seas impulsado, y te inclines a ellos y les sirvas\u2020\u009d (Deu 4:16, Deu 4:19). Sin embargo, el pueblo cay\u00f3 en ese pecado, porque Jos\u00ed\u00adas \u2020\u0153quit\u00f3 a los sacerdotes id\u00f3latras que hab\u00ed\u00adan puesto los reyes de Jud\u00e1 para que quemasen incienso en los lugares altos &#8230; y asimismo a los que quemaban incienso a Baal, al sol y a la l., y a los signos del zod\u00ed\u00adaco, y a todo el ej\u00e9rcito del cielo\u2020\u009d (2Re 23:5).<br \/>\ncataclismos c\u00f3smicos suceder\u00e1n en el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or, seg\u00fan mencionan los profetas y el NT (\u2020\u0153La l. no har\u00e1 resplandecer su luz\u2020\u009d [Eze 32:7]; \u2020\u0153&#8230; el sol y la l. se oscurecer\u00e1n\u2020\u009d [Joe 2:10]; \u2020\u0153&#8230; la l. no dar\u00e1 su resplandor\u2020\u009d [Mat 24:29]).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, ESPA CALE<\/p>\n<p>vet, La principal lumbrera nocturna (Gn. 1:16; Sal. 136:9), que sirve de pauta para la medici\u00f3n del tiempo, y su divisi\u00f3n en meses, para la fijaci\u00f3n de la fecha de la Pascua y de las fiestas anuales (Gn. 1:14; Sal. 104:19; Eclo. 43:6, 7; Ant. 3:10, 5). La mayor parte de las naciones con las que entraron los hebreos en contacto eran adoradoras de la luna. Ur de los caldeos, de donde sali\u00f3 Abraham; Har\u00e1n, donde se detuvo por un tiempo, y donde Jacob vivi\u00f3 durante veinte a\u00f1os, eran centros conocidos de este culto. En Cana\u00e1n, los vecinos de Abraham lo practicaban, y los egipcios sacrificaban un cerdo durante la luna llena (Herodoto 2:47). Cuando los asirios y babilonios invadieron Palestina, los hebreos entraron de nuevo en contacto con pueblos que pon\u00ed\u00adan a la luna entre sus principales deidades. En este momento, la adoraci\u00f3n de la luna y de los astros se infiltr\u00f3 profundamente en Israel (2 R 21:3; 23:4, 5; Jer. 7:18; 8:2). Se enviaban besos a la luna (Jb. 31:26, 27), se le ofrec\u00ed\u00ada incienso (2 R. 23:5). En los templos paganos era frecuentemente representada bajo el s\u00ed\u00admbolo del Creciente, o mediante una estatua de aspecto humano. La espiritualidad sublime de la religi\u00f3n de Jehov\u00e1 mantuvo este paganismo en jaque. El sol y la luna hab\u00ed\u00adan sido creados por el Dios de Israel para proveer de luz a la tierra y eran \u00fatiles a los hombres para la medida de los tiempos. Los paganos cre\u00ed\u00adan, por su parte, que los diversos aspectos de la luna debidos a circunstancias atmosf\u00e9ricas y a las leyes de la astronom\u00ed\u00ada, presagiaban acontecimientos pol\u00ed\u00adticos Los profetas demostraron la insensatez de tales predicciones (Is. 47:13). Por otra parte, los hebreos parecen haber cre\u00ed\u00addo en la influencia de la luna sobre el cuerpo y la salud. Son muchos los pueblos de las zonas del tr\u00f3pico que mantienen esta opini\u00f3n. En todo caso el vers\u00ed\u00adculo 6 del salmo 121 da certidumbre al creyente de que Dios est\u00e1 por encima de todo lo creado, de que su voluntad sobrepasa toda posible influencia externa. Luna nueva. Siendo que los meses eran lunares, la luna nueva marcaba su comienzo. Aquel d\u00ed\u00ada no parece que hubiera asamblea, pero no hac\u00ed\u00adan ofrendas adicionales (Nm. 28:11-14), se tocaban las trompetas (Nm. 10:10; Sal. 81:3), cesaba el trabajo (Am. 8:5), el tiempo pod\u00ed\u00ada ser consagrado a la ense\u00f1anza religiosa (2 R. 4:23, Ez. 46:1, 3); era puesto aparte con gozo (1 S. 20:5; Jdt. 8:6). Al igual que el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada, el s\u00e9ptimo mes era santo y ca\u00ed\u00ada bajo la ley sab\u00e1tica. Adem\u00e1s de todas las otras fiestas se celebraba tambi\u00e9n su primer d\u00ed\u00ada la luna nueva (Lv. 23:24, 25, Nm. 29:1-6). Despu\u00e9s del exilio, esta fiesta vino a ser la del A\u00f1o Nuevo. El a\u00f1o religioso comenzaba en primavera (Abib o Nis\u00e1n, marzo\/abril), y su s\u00e9ptimo mes coincid\u00ed\u00ada con el primer mes del a\u00f1o civil, que comenzaba en Oto\u00f1o (Tisri septiembre\/octubre). La fecha de la luna nueva se computaba ya desde una \u00e9poca temprana (1 S. 20:5, 18). Los astr\u00f3logos babilonios se manten\u00ed\u00adan a la espera de la aparici\u00f3n del astro para determinar su aspecto. Seg\u00fan el Talmud, el sanedr\u00ed\u00adn se reun\u00ed\u00ada siete veces por a\u00f1o en el d\u00ed\u00ada 30 de un mes. Situados sobre las alturas de los alrededores de Jerusal\u00e9n, unos observadores oteaban y se\u00f1alaban la aparici\u00f3n del tenue filo de la luna nueva justo creciente. El sanedr\u00ed\u00adn pronunciaba entonces la palabra \u00abM&#8217;kuddash\u00bb (consagrado); as\u00ed\u00ad comenzaba el d\u00ed\u00ada primero del nuevo mes, que segu\u00ed\u00ada a los 29 d\u00ed\u00adas del mes anterior. Si hab\u00ed\u00ada nubes o nieblas aquel d\u00ed\u00ada contaba como 30 y el nuevo mes empezaba al d\u00ed\u00ada siguiente. Se anunciaba la aparici\u00f3n de la nueva luna mediante una fogata sobre el monte de los Olivos; a continuaci\u00f3n, se encend\u00ed\u00adan fogatas en otras cumbres, con lo que se propagaba el pronunciamiento del sanedr\u00ed\u00adn con gran velocidad, Se dice que los samaritanos encend\u00ed\u00adan fuegos por adelantado, a fin de inducir a los jud\u00ed\u00ados a error. Por ello, se empez\u00f3 a reemplazar las fogatas por mensajeros.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>\u2020\u0153Lumbrera menor para dominar la noche\u2020\u009d que Dios hizo como medio para indicar los \u2020\u0153tiempos se\u00f1alados\u2020\u009d. (G\u00e9 1:16; Sl 104:19; Jer 31:35; 1Co 15:41.) La palabra hebrea para \u2020\u0153luna\u2020\u009d (ya\u00c2\u00b7r\u00e9\u00c2\u00b7aj) est\u00e1 relacionada estrechamente con el t\u00e9rmino hebreo y\u00e9\u00c2\u00b7raj, que significa \u2020\u0153mes lunar\u2020\u009d. Como el mes lunar siempre empezaba con la aparici\u00f3n de la luna nueva (heb. j\u00f3\u00c2\u00b7dhesch), el t\u00e9rmino \u2020\u0153luna nueva\u2020\u009d tambi\u00e9n lleg\u00f3 a significar \u2020\u0153mes\u2020\u009d. (G\u00e9 7:11; Ex 12:2; Isa 66:23.) La palabra griega se\u00c2\u00b7le\u00c2\u00b7ne se traduce \u2020\u0153luna\u2020\u009d, mientras que men, otro t\u00e9rmino griego, transmite la idea de per\u00ed\u00adodo lunar. (Lu 1:24; G\u00e1l 4:10; tambi\u00e9n Col 2:16, donde aparece ne\u00c2\u00b7o\u00c2\u00b7me\u00c2\u00b7n\u00ed\u00ad\u00c2\u00b7a [luna nueva].)<br \/>\nLa palabra leva\u00c2\u00b7n\u00e1h, que significa \u2020\u0153blanco\u2020\u009d, aparece tres veces en el texto hebreo para referirse po\u00e9ticamente al brillo blanco de la luna llena, tan notable en las tierras b\u00ed\u00adblicas. (Can 6:10; Isa 24:23; 30:26.) La palabra k\u00e9\u00c2\u00b7se\u00c2\u00b4 o k\u00e9\u00c2\u00b7seh, que significa \u2020\u0153luna llena\u2020\u009d, tambi\u00e9n aparece dos veces. (Sl 81:3; Pr 7:20, NM; Val, 1989.)<br \/>\nDado que el promedio de lunaci\u00f3n entre luna nueva y luna nueva es de 29 d\u00ed\u00adas, 12 horas y 44 minutos, algunos meses lunares antiguos ten\u00ed\u00adan 29 d\u00ed\u00adas, y otros, 30. Es probable que originalmente determinasen las lunaciones al observar que aparec\u00ed\u00ada la luna creciente; pero hay indicios que muestran que en el tiempo de David se calculaba de antemano. (1Sa 20:5, 18, 24-29.) Sin embargo, seg\u00fan la Misn\u00e1 (Rosh ha-shana 1:3\u20132:7), despu\u00e9s del exilio el Sanedr\u00ed\u00adn jud\u00ed\u00ado se reun\u00ed\u00ada muy de ma\u00f1ana el d\u00ed\u00ada trig\u00e9simo de siete de los meses del a\u00f1o para determinar el tiempo de la luna nueva. Se apostaban atalayas en lugares estrat\u00e9gicos elevados alrededor de Jerusal\u00e9n, y en cuanto observaban la luna nueva, transmit\u00ed\u00adan el informe al tribunal jud\u00ed\u00ado. Una vez recibido suficiente testimonio, el tribunal anunciaba: \u2020\u0153Santificado\u2020\u009d, lo que se\u00f1alaba oficialmente el comienzo de un nuevo mes. Si las nubes o la niebla imped\u00ed\u00adan la visibilidad, se declaraba que el mes anterior hab\u00ed\u00ada tenido 30 d\u00ed\u00adas y el nuevo mes empezaba el d\u00ed\u00ada siguiente al que se hab\u00ed\u00ada reunido el tribunal. Tambi\u00e9n se dice que se daba otro anuncio por medio de una fogata que se encend\u00ed\u00ada a modo de se\u00f1al en el monte de los Olivos, y se repet\u00ed\u00ada en otros puntos elevados por todo el pa\u00ed\u00ads. M\u00e1s tarde este m\u00e9todo debi\u00f3 reemplazarse por el de mensajeros que se enviaban para llevar las noticias.<br \/>\nEn el siglo IV E.C. se empez\u00f3 a utilizar un calendario normalizado, en el que los meses jud\u00ed\u00ados ten\u00ed\u00adan un n\u00famero fijo de d\u00ed\u00adas, con la excepci\u00f3n de Hesv\u00e1n, Kislev y Adar, que segu\u00ed\u00adan oscilando entre 29 y 30 d\u00ed\u00adas, dependiendo de ciertos c\u00e1lculos.<\/p>\n<p>La observancia de la luna nueva. De acuerdo con el pacto de la Ley, los jud\u00ed\u00ados acostumbraban a recibir la luna nueva con toques de trompeta y la presentaci\u00f3n de sacrificios. (N\u00fa 10:10; 2Cr 2:4; Sl 81:3; comp\u00e1rese con Isa 1:13, 14.) De hecho, las ofrendas prescritas en la Ley para esta ocasi\u00f3n eran mayores que las que se presentaban en los d\u00ed\u00adas de s\u00e1bado. (N\u00fa 28:9-15.) Si bien la Ley no indicaba que debiera descansarse en el d\u00ed\u00ada de luna nueva, de la lectura de Am\u00f3s 8:5 se desprende que cesaba el trabajo. Al parecer, se tom\u00f3 como d\u00ed\u00ada festivo (1Sa 20:5) y ocasi\u00f3n id\u00f3nea para reunirse y recibir instrucci\u00f3n de la ley de Dios. (Eze 46:1-3; 2Re 4:22, 23; Isa 66:23.)<br \/>\nLa s\u00e9ptima luna nueva del a\u00f1o (que correspond\u00ed\u00ada al primer d\u00ed\u00ada del mes de Etanim o Tisri) era sab\u00e1tica, y en el pacto de la Ley se dispuso que fuese un d\u00ed\u00ada de completo descanso. (Le 23:24, 25; N\u00fa 29:1-6.) Era el d\u00ed\u00ada \u2020\u0153del toque de trompeta\u2020\u009d, pero con un car\u00e1cter m\u00e1s significativo que el de las otras lunas nuevas del a\u00f1o. Anunciaba la proximidad del D\u00ed\u00ada de Expiaci\u00f3n, que se celebraba el d\u00ed\u00ada 10 del mismo mes. (Le 23:27, 28; N\u00fa 29:1, 7-11.)<\/p>\n<p>El culto a la Luna. Aunque los israelitas se guiaban por la Luna como un indicador del tiempo para determinar sus meses y sus \u00e9pocas de fiestas, ten\u00ed\u00adan que abstenerse de adorar la Luna, pr\u00e1ctica muy com\u00fan en las naciones que los rodeaban. El dios-luna Sin era el dios de la ciudad de Ur, la capital de Sumer, de donde partieron Abrah\u00e1n y su familia para dirigirse a la Tierra Prometida. Aunque los habitantes de Ur eran polite\u00ed\u00adstas, el dios-luna Sin, una deidad masculina, era el dios supremo a quien principalmente dedicaban tanto su templo como sus altares. Abrah\u00e1n y los suyos viajaron de Ur a Har\u00e1n, otro centro importante de adoraci\u00f3n a la Luna. Parece ser que el padre de Abrah\u00e1n, Tar\u00e9, quien muri\u00f3 en Har\u00e1n, practic\u00f3 ese tipo de adoraci\u00f3n idol\u00e1trica. (G\u00e9 11:31, 32.) Estas circunstancias explican por qu\u00e9 Josu\u00e9 dio a Israel antes de entrar en la Tierra Prometida la advertencia que se registra en Josu\u00e9 24:2, 14: \u2020\u0153Esto es lo que ha dicho Jehov\u00e1 el Dios de Israel: \u2020\u02dcFue al otro lado del R\u00ed\u00ado [Eufrates] donde hace mucho moraron sus antepasados, Tar\u00e9 padre de Abrah\u00e1n y padre de Nacor, y ellos sol\u00ed\u00adan servir a otros dioses\u2020\u2122. Y ahora teman a Jehov\u00e1 y s\u00ed\u00adrvanle exentos de falta y en verdad, y quiten los dioses a quienes sus antepasados sirvieron al otro lado del R\u00ed\u00ado y en Egipto, y sirvan a Jehov\u00e1\u2020\u009d.<br \/>\nJob tambi\u00e9n vivi\u00f3 entre personas que rend\u00ed\u00adan culto a la Luna, y por su fidelidad a Dios manifest\u00f3 su repulsa por costumbres como la de tirar besos a la Luna con la mano. (Job 31:26-28.) Los vecinos madianitas sol\u00ed\u00adan usar ornamentos con forma de Luna hasta para adornar sus camellos. (Jue 8:21, 26.) En Egipto, donde residieron Abrah\u00e1n y alg\u00fan tiempo despu\u00e9s el pueblo de Israel, era notorio el culto al dios-luna Thot, el dios de las medidas. En d\u00ed\u00adas de luna llena los egipcios le sacrificaban un cerdo. Lleg\u00f3 a ser adorado en Grecia con el t\u00ed\u00adtulo de Hermes Trimegisto (Hermes Tres Veces M\u00e1ximo). De hecho, el culto a la Luna se extendi\u00f3 por todo el hemisferio occidental, hasta M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica, donde se han encontrado templos dedicados al culto lunar. El nombre lunes, del lat\u00ed\u00adn dies lunae, o d\u00ed\u00ada consagrado a la Luna, es un vestigio del antiguo culto lunar.<br \/>\nLos adoradores de la Luna cre\u00ed\u00adan que influ\u00ed\u00ada en la fertilidad, por lo que acud\u00ed\u00adan a ella para que hiciese crecer sus cosechas y animales. En la tierra de Cana\u00e1n, donde los israelitas por fin se asentaron, el culto lunar que practicaban los cananeos iba acompa\u00f1ado de ritos y ceremonias inmorales. A la Luna a veces se la ador\u00f3 bajo el s\u00ed\u00admbolo de la diosa Astoret (Astart\u00e9), deidad de la que se dec\u00ed\u00ada que era consorte del dios Baal. Durante la \u00e9poca de los jueces, el culto a ambas deidades lleg\u00f3 a ser con frecuencia un lazo para los israelitas. (Jue 2:13; 10:6.) Las esposas extranjeras del rey Salom\u00f3n contaminaron a los habitantes de Jud\u00e1 con el culto a la Luna, y los sacerdotes de deidades extranjeras indujeron a Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n a ofrecer humo de sacrificio al Sol, la Luna y las estrellas, una costumbre vigente hasta el reinado de Jos\u00ed\u00adas. (1Re 11:3-5, 33; 2Re 23:5, 13, 14.) Cuando Jezabel, la hija de Etbaal, el rey pagano de los sidonios, se cas\u00f3 con el rey israelita Acab, llev\u00f3 consigo el baalismo y, al parecer, el culto a Astoret, la diosa-luna. (1Re 16:31.) Los israelitas tropezaron de nuevo con el culto lunar durante el exilio en Babilonia, donde se pensaba que las lunas nuevas eran ocasiones propicias para que los astr\u00f3logos predijesen el futuro. (Isa 47:12, 13.)<br \/>\nLa Palabra de Dios deber\u00ed\u00ada haberles servido de protecci\u00f3n contra esas pr\u00e1cticas, pues ya dec\u00ed\u00ada que la Luna era tan solo una de las luminarias celestes y un medio de medir el tiempo, de modo que estaba desprovista de personalidad. (G\u00e9 1:14-18.) Poco antes de la entrada de la naci\u00f3n de Israel en Cana\u00e1n, Jehov\u00e1 les advirti\u00f3 que no adoraran los cuerpos celestes como si fuesen una representaci\u00f3n de El; cualquiera que lo hiciese ser\u00ed\u00ada lapidado. (Dt 4:15-19; 17:2-5.) Posteriormente, Dios dijo por boca de su profeta Jerem\u00ed\u00adas que los huesos de los habitantes id\u00f3latras de Jerusal\u00e9n que hubiesen muerto \u2014entre ellos reyes, sacerdotes y profetas\u2014 ser\u00ed\u00adan exhumados y quedar\u00ed\u00adan \u2020\u0153como esti\u00e9rcol sobre la haz del suelo\u2020\u009d. (Jer 8:1, 2.)<br \/>\nHay quienes han querido ver en Deuteronomio 33:14 indicios de influencia pagana o cuando menos de una actitud supersticiosa hacia la Luna. Si bien algunas traducciones, como la Versi\u00f3n Valera de 1960, leen en este texto el \u2020\u0153rico producto de la luna\u2020\u009d, otras (BAS, LT, NBE, SA, Str, VP) muestran que el sentido del t\u00e9rmino hebreo traducido aqu\u00ed\u00ad por \u2020\u0153luna\u2020\u009d (yera\u00c2\u00b7j\u00ed\u00adm) es \u2020\u0153meses\u2020\u009d o \u2020\u0153meses lunares\u2020\u009d, y aplica primariamente a las temporadas del a\u00f1o en las que el fruto madura.<br \/>\nOcurre algo parecido con el Salmo 121:6. Algunos opinan que de este texto se desprende la idea de que la exposici\u00f3n a la luz lunar pod\u00ed\u00ada ser causa de enfermedad. Sin embargo, una lectura de todo el salmo demuestra que esa es una suposici\u00f3n infundada, pues solo se intenta decir en lenguaje po\u00e9tico que Dios garantiza a sus siervos protecci\u00f3n de la calamidad en cualquier circunstancia, bien durante las horas de luz solar o las de luz lunar.<br \/>\nIncluso hay quienes han cuestionado el t\u00e9rmino \u2020\u0153lun\u00e1tico\u2020\u009d que aparece en Mateo 4:24 y 17:15 en muchas versiones. Este t\u00e9rmino viene del griego se\u00c2\u00b7le\u00c2\u00b7ni\u00c2\u00b7\u00e1\u00c2\u00b7zo\u00c2\u00b7mai, cuyo significado literal es \u2020\u0153estar afectado por la Luna\u2020\u009d. Otras versiones lo traducen por \u2020\u0153epil\u00e9ptico\u2020\u009d o comunican esta idea (BAS, LT, NBE, NVI, Sd). El que Mateo empleara en dos ocasiones esta palabra griega para designar a un epil\u00e9ptico no significa que atribuyese dicha enfermedad a la influencia de la Luna ni que la Biblia apoye ese punto de vista, sino simple y llanamente que Mateo emple\u00f3 el t\u00e9rmino com\u00fan en el mundo griego de entonces para referirse a un epil\u00e9ptico. De hecho, hoy se emplea el t\u00e9rmino \u2020\u0153lunatismo\u2020\u009d para aludir a cierto grado de perturbaci\u00f3n mental que nada tiene que ver con la Luna. As\u00ed\u00ad mismo, los cristianos del mundo hispanohablante siguen llamando \u2020\u0153lunes\u2020\u009d a uno de los siete d\u00ed\u00adas de la semana, pero eso no significa que lo consideren un d\u00ed\u00ada consagrado a la Luna.<\/p>\n<p>En la era com\u00fan. En los d\u00ed\u00adas de Cristo Jes\u00fas y los ap\u00f3stoles, el pueblo jud\u00ed\u00ado no practicaba la adoraci\u00f3n a la Luna, aunque, por supuesto, observaban las lunas nuevas conforme al pacto de la Ley. Los jud\u00ed\u00ados ortodoxos todav\u00ed\u00ada observan la luna nueva de cada mes como un secundario D\u00ed\u00ada de Expiaci\u00f3n por los pecados cometidos durante el mes anterior.<br \/>\nEl 14 de Nis\u00e1n, cuando la Luna alcanzaba su plenitud, se celebraba la Pascua. En esta misma fecha Jes\u00fas instituy\u00f3 la cena de Conmemoraci\u00f3n o la Cena del Se\u00f1or en memoria de su muerte. (Mt 26:2, 20, 26-30; 1Co 11:20-26.)<br \/>\nAunque el pacto de la Ley hab\u00ed\u00ada llegado a su fin, algunos de los cristianos jud\u00ed\u00ados y hasta gentiles siguieron celebrando las lunas nuevas y los s\u00e1bados, por lo que fue necesario el consejo correctivo de Pablo registrado en Colosenses 2:16, 17 y G\u00e1latas 4:9-11.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>1. selene (selhvnh, 4582), (de selas, resplandor; los t\u00e9rminos hebreos son iareaj, errante, y lebanah, blanco), se usa en Mat 24:29; Mc 13.24; Luk 21:25; Act 2:20; 1Co 15:41; Rev 6:12; 8.12; 12.1; 21.23. En Rev 12:1, la frase \u00abcon la luna debajo de sus pies\u00bb es sugerente de autoridad delegada, lo mismo que el hecho de estar vestida del sol es sugerente de autoridad suprema; todo en el simbolismo de este pasaje se centra en Israel. En 6.12 el similar simbolismo del sol y de la luna es sugerente de la suprema autoridad sobre el mundo, y de autoridad delegada, en la \u00e9poca de la ejecuci\u00f3n de los juicios divinos sobre las naciones al final de la era presente.\u00c2\u00b6 2. neomenia (neomhniva, 3561), o noumenia, denotando luna nueva (neos, nuevo; men, mes; v\u00e9ase MES), se usa en Col 2:16 de una fiesta jud\u00ed\u00ada.\u00c2\u00b6 La tradici\u00f3n judaica a\u00f1ad\u00ed\u00ada caracter\u00ed\u00adsticas especiales a la liturgia de la sinagoga en relaci\u00f3n con la observancia del primer d\u00ed\u00ada del mes, el momento de la luna nueva. Para la relaci\u00f3n de la luna nueva con fiestas, v\u00e9anse Lev 23:24; Num 10:10; 29.1; Psa 81:3:<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>La creaci\u00f3n de la luna se registra en Gn. 1.16, donde se la menciona como la lumbrera menor\u201d, en contraste con el sol. Fue ubicada en los cielos para que rigiese la noche, y con las dem\u00e1s lumbreras, para que sirviesen de \u201cse\u00f1ales para las estaciones, para d\u00edas y a\u00f1os\u201d (1.14). Su aparici\u00f3n en fases regulares en el cielo nocturno sirvi\u00f3 de base para los primeros *calendarios, y la palabra que se emplea m\u00e1s com\u00fanmente para ella (<\/span><span style=''>y&#257;r&#275;a&#7717;<\/span><span lang=ES style=''>) est\u00e1 muy relacionada con la palabra <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>yera&#7717;<\/span><span lang=ES style=' '>, \u2018mes\u2019. Esta misma palabra aparece en ac\u00e1dico ([<\/span><span style=''>w]ar&#7723;u<\/span><span lang=ES style=''>), ugar\u00edtico (<\/span><span style=''>yr&#7723;<\/span><span lang=ES style=''>), <etiqueta id=\"#_ftn370\" name=\"_ftnref370\" title=\"\">fn. (<\/etiqueta><\/span><span style=''>yr&#7723;<\/span><span lang=ES style=''>) y otras lenguas sem\u00edticas. Otra palabra, que se usaba para ella, aunque con menos frecuencia, es <\/span><span style=''>l<sup>e<\/sup>&#7687;&#257;n\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018blanca\u2019 (Cnt. 6.10; Is. 24.23; 30.26).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El primer d\u00eda de cada luna nueva se consideraba sagrado. De all\u00ed la asociaci\u00f3n en el AT de la \u201cluna nueva\u201d mensual con el d\u00eda de reposo semanal (p. ej. Is. 1.13). Este nuevo comienzo se indicaba con sacrificios especiales (Nm. 28.11\u201315), cuando se hac\u00edan sonar las trompetas (Nm. 10.10; Sal. 81.3). Am\u00f3s pinta a los mercaderes de su \u00e9poca esperando ansiosamente el final de la nueva luna y del d\u00eda de reposo a fin de poder reiniciar su comercio fraudulento. Por lo tanto parece haber sido considerado, igual que el d\u00eda de reposo, como un d\u00eda en que no se hac\u00edan los trabajos corrientes. La referencia podr\u00eda ser, sin embargo, a la nueva luna del 7\u00ba mes, con relaci\u00f3n a la cual la ley indicaba espec\u00edficamente que no deb\u00eda cumplirse ninguna tarea servil (Lv. 23.24\u201325; Nm. 29.1\u20136). 2 R. 4.23 sugiere que tanto la luna nueva como el d\u00eda de reposo proporcionan una oportunidad, seg\u00fan se consideraba, para consultar a los profetas, y Ezequiel se\u00f1ala la luna nueva como d\u00eda especial para el culto (Ez. 46.1, 3).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La luna se menciona juntamente con el sol como s\u00edmbolo de permanencia (Sal. 72.5). Se la menciona como maravilla de la creaci\u00f3n (Sal. 8.3), y como que se\u00f1ala con su comportamiento la venida del Mes\u00edas (Mr. 13.24; Lc. 21.25). El Sal. 121.6 sugiere que se consideraba que era capaz de afectar la mente, y en el NT se usan en Mt. 4.24 y 17.15 palabras griegas que significan literalmente \u201cherido por la luna\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Job 31.26 se menciona a la luna como objeto de culto idol\u00e1trico, y la arqueolog\u00eda ha demostrado que se la deificaba en el Asia occidental antigua, desde la \u00e9poca sumeria temprana hasta la isl\u00e1mica. En la Mesopotarnia se adoraba al dios sumerio Nanna, al que los acadios dieron el nombre de *Sin, particularmente en Ur, donde era el dios principal de la ciudad, y tambi\u00e9n en la ciudad de Har\u00e1n en Siria, que manten\u00eda v\u00ednculos estrechos de tipo religioso con Ur. Los textos ugar\u00edticos han puesto de manifiesto que all\u00ed se adoraba a una deidad lunar con el nombre de <\/span><span style=''>yr&#7723;<\/span><span lang=ES style=''>. En los monumentos se representaba al dios mediante el s\u00edmbolo del cuarto de luna creciente (* <span style='text-transform:uppercase'>Amuletos<\/span>). En Hazor, Palestina, se descubri\u00f3 un peque\u00f1o santuario cananeo de la edad del bronce tard\u00eda que conten\u00eda una estela de basalto que representaba dos manos levantadas hacia la luna en actitud de oraci\u00f3n, tal vez como indicaci\u00f3n de que el santuario estaba dedicado al dios luna (v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn371\" name=\"_ftnref371\" title=\"\"><i>IBA<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn372\" name=\"_ftnref372\" title=\"\">fig(s). 112).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> R. de Vaux, <i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985, pp. 255\u2013256, 591ss; A. Pimentel, \u201cLuna\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). IV, cols. 1100\u20131101.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn373\" name=\"_ftnref373\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>T.C.M.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Estrella, Sol Gen 37:9 la l y once estrellas se inclinaban a m\u00ed 1Sa 20:5 ma\u00f1ana ser\u00e1 nueva l, y yo acostumbro Job 31:26 si he mirado .. la l cuando iba hermosa Psa 74:16 tuyo es el d\u00eda .. estableciste la l y el sol Psa 89:37 como la l ser\u00e1 firme para &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/luna\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLUNA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2960","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2960","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2960"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2960\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2960"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2960"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2960"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}