{"id":2965,"date":"2016-02-04T23:36:36","date_gmt":"2016-02-05T04:36:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lazaro\/"},"modified":"2016-02-04T23:36:36","modified_gmt":"2016-02-05T04:36:36","slug":"lazaro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lazaro\/","title":{"rendered":"LAZARO"},"content":{"rendered":"<p>el mendigo Luk 16:20-25.<\/p>\n<hr>\n<p>L\u00e1zaro    (gr. L\u00e15aros, \u00abayuda de Dios\u00bb; de una abreviatura jud\u00ed\u00ada tard\u00ed\u00ada o una forma popular del heb. &#8216;El&#8217;\u00e25\u00e2r, \u00abDios ha ayudado\u00bb).  1.  Nombre de uno de los personajes en la par\u00e1bola de Cristo del rico y el mendigo (Luk 16:19-31), el \u00fanico caso en que Jes\u00fas us\u00f3 un nombre propio en sus par\u00e1bolas.  Se presenta a L\u00e1zaro como un pobre enfermo y lisiado que cada d\u00ed\u00ada era tra\u00ed\u00addo hasta la puerta del hombre adinerado con la esperanza de encontrar suficientes migajas de comida de la mesa del poderoso para sostener su miserable existencia.  Mientras estaba all\u00ed\u00ad, los perros medio salvajes lam\u00ed\u00adan sus llagas, pero el rico lo ignoraba completamente.  Con el tiempo L\u00e1zaro muri\u00f3, y m\u00e1s tarde  tambi\u00e9n el rico.  La par\u00e1bola presenta entonces sus respectivas condiciones como radicalmente invertidas.  El rico ve a L\u00e1zaro reclinado feliz en el seno* de Abrah\u00e1n, mientras \u00e9l era atormentado en el infierno.* Cuando apel\u00f3 a Abrah\u00e1n para que enviara a L\u00e1zaro para aliviar su agon\u00ed\u00ada, Abrah\u00e1n le record\u00f3 que \u00e9l no hab\u00ed\u00ada ayudado al mendigo cuando tuvo la oportunidad.  El rico entonces pidi\u00f3 que L\u00e1zaro fuera enviado para advertir a sus hermanos que todav\u00ed\u00ada viv\u00ed\u00adan, de que obraran bien para escapar del tormento que \u00e9l sufr\u00ed\u00ada.  Abrah\u00e1n le replic\u00f3 que ten\u00ed\u00adan los escritos de Mois\u00e9s y de los profetas para guiar sus vidas, pero que no les har\u00ed\u00adan caso, como tampoco si alguno se levantara de los muertos para decirles que obedecieran las instrucciones de aqu\u00e9llos. (La tradici\u00f3n cuenta que el rico se llamaba Epul\u00f3n, basado en el endeble argumento de que en esta par\u00e1bola la Vulgata traduce la palabra griega para \u00abbanquetear\u00bb con una latina de la que deriva el nombre Epul\u00f3n.)  2.  Habitante de la aldea de Betania.* Era hermano de Mar\u00ed\u00ada* y de Marta,* Y amado amigo de Jes\u00fas (Joh 11:1-3).  Aparece en la Biblia en relaci\u00f3n con uno de los mayores milagros del Se\u00f1or.  De acuerdo con el relato, L\u00e1zaro cay\u00f3 enfermo, lo que le fue informado a Jes\u00fas, que tal vez estaba trabajando en Perea, a unos 32 km de Betania.  En lugar de apresurarse a socorrer al enfermo, como sin duda esperaban las hermanas, se demor\u00f3 un par de d\u00ed\u00adas, durante el cual L\u00e1zaro muri\u00f3 (Joh 11:6, 7).  Jes\u00fas lo permiti\u00f3 \u00abpara la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella\u00bb (v 4).  Porque por lo que sigui\u00f3 pudo demostrar en forma innegable a sus amigos y enemigos que era el Se\u00f1or de la vida (vs 25, 26).  Cristo y sus disc\u00ed\u00adpulos finalmente llegaron a Betania, pero no antes que L\u00e1zaro ya estuviera enterrado 4 d\u00ed\u00adas (v 17).  Acompa\u00f1ado por Mar\u00ed\u00ada y Marta y muchos curiosos, fue a la tumba.  A su orden, despu\u00e9s de una advertencia de Marta, la piedra que cubr\u00ed\u00ada la entrada fue quitada (vs 39-41).  Luego Jes\u00fas, despu\u00e9s de agradecer al Padre por escucharlo, llam\u00f3 en voz alta a su amigo muerto para que saliera (vs 41- 43).  Ante el llamado, L\u00e1zaro despert\u00f3 y sali\u00f3 de la tumba envuelto en el sudario (v 44).  Este gran milagro condujo a muchos a creer en Jes\u00fas 703 como Mes\u00ed\u00adas, pero confirm\u00f3 a sus enemigos en la convicci\u00f3n de que deb\u00ed\u00adan quitarlo de en medio (vs 45-53).  L\u00e1zaro tambi\u00e9n fue sentenciado a muerte por los enemigos de Jes\u00fas, porque era una demostraci\u00f3n viviente del poder de Cristo (12:10, 11).  L\u00e1zaro m\u00e1s tarde estuvo presente en una cena dada en honor de Jes\u00fas, en la cual su hermana Mar\u00ed\u00ada ungi\u00f3 los pies del Maestro con un ung\u00fcento precioso y caro (Joh 12:1-3).  La resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro fue un factor que contribuy\u00f3 en la entusiasta aclamaci\u00f3n otorgada a Jes\u00fas por el pueblo de Jerusal\u00e9n en su entrada triunfal (Joh 12:12-17).  310. Entrada de la tradicional tumba de L\u00e1zaro, en Betania.  Lazo.  Traducci\u00f3n del: 1.  Heb. m\u00f4qesh, \u00ablazo\u00bb, \u00abcarnada [para aves]\u00bb (Psa 140:5; 141:9; Amo 3:5).  2.  Heb. paj, \u00abtrampa para aves\u00bb o \u00ablazo\u00bb (Job 18:9; Isa 8:14; etc.).  Los monumentos antiguos muestran varios tipos de trampas o lazos para cazar aves.  3.  Gr. pagu\u00ed\u00ads, \u00ablazo\u00bb, \u00abtrampa\u00bb, \u00absorpresa\u00bb (Luk 21:35; Rom 11:9; 2 Tit 2:26;  Mat 22:15).  4.  Gr. br\u00f3jos (1Co 7:35).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>griego, el humilde.  1. L. de Betania, hermano de Marta y Mar\u00ed\u00ada, que enferm\u00f3 y sus hermanas avisaron a Jes\u00fas. Este les dijo que su enfermedad no era de muerte y que con ella glorificar\u00ed\u00ada a Dios. Pero Jes\u00fas permaneci\u00f3 dos d\u00ed\u00adas m\u00e1s en ese lugar y luego volvi\u00f3 a Jud\u00e1. Entre tanto, L. de B. hab\u00ed\u00ada muerto y cuando Jes\u00fas regres\u00f3 llevaba cuatro d\u00ed\u00adas en el sepulcro. Al ver llorar a las dos hermanas, le resucit\u00f3 de entre los muertos. 2. L. el pobre. Lucas, en la par\u00e1bola del rico malo y L. el p., \u00e9ste \u00faltimo est\u00e1 echado al lado del portal de un rico esperando poder saciar su hambre con los desperdicios de su mesa. Este hombre muri\u00f3 y fue llevado por los \u00e1ngeles al seno de Abraham; y el rico, cuando muri\u00f3 fue arrojado a los infiernos y condenado a sufrir terribles tormentos, Lc 16, 19-31.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(lat. por gr. del heb., Eleazar).<br \/>\n1.  L\u00e1zaro, el hermano de Marta y Mar\u00ed\u00ada, el cual viv\u00ed\u00ada en Betania. Durante una ausencia de Jes\u00fas L\u00e1zaro se enferm\u00f3 y muri\u00f3; despu\u00e9s de una demora Jes\u00fas volvi\u00f3 y lo resucit\u00f3 (Joh 11:1\u2014Joh 12:19). Los siguientes detalles realzan la importancia de este milagro:<br \/>\n( 1 )  La cantidad de d\u00ed\u00adas (cuatro) entre la muerte y la resurrecci\u00f3n, Joh 11:39;<br \/>\n( 2 )  la cantidad de testigos presentes, Joh 11:45; Joh 12:17-18;<br \/>\n( 3 )  la salud evidente de L\u00e1zaro despu\u00e9s del acontecimiento, Joh 12:1-2, Joh 12:9; y<br \/>\n( 4 )  la trascendencia del hecho para los jud\u00ed\u00ados, Joh 11:53; Joh 12:10-11.<br \/>\n2.  L\u00e1zaro, un mendigo que muri\u00f3 y fue al seno de Abraham (Luk 16:19-31). Las verdades que el pasaje ilustra incluyen:<br \/>\n( 1 )  El destino eterno se determina en el momento de la muerte;<br \/>\n( 2 )  no hay un purgatorio esperando al justo; y<br \/>\n( 3 )  el ser humano tiene suficientes advertencias ahora.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(Dios ayud\u00f3).<\/p>\n<p> &#8211; L\u00e1zaro y el rico Epul\u00f3n, Luc 16:20-25.<\/p>\n<p> &#8211; A quien Jes\u00fas resucit\u00f3, Jn.11 a 12:19.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>(Abrev. de Eleazar: Dios ha ayudado). Nombre de personas del NT.<\/p>\n<p>1.     Hermano de Marta y Mar\u00ed\u00ada, de Betania. El Se\u00f1or Jes\u00fas acostumbraba hospedarse en su casa. Habiendo enfermado L., le avisaron al Se\u00f1or: \u2020\u0153He aqu\u00ed\u00ad el que amas est\u00e1 enfermo\u2020\u009d (Jua 11:3). Pero Cristo aclar\u00f3 que la enfermedad no era para muerte, sino \u2020\u0153para gloria de Dios\u2020\u009d (v. 4) y no acudi\u00f3 enseguida. Cuando decidi\u00f3 ir a Betania, dijo a sus disc\u00ed\u00adpulos que L. dorm\u00ed\u00ada y que \u00e9l iba \u2020\u0153a despertarle\u2020\u009d. Luego aclar\u00f3 que hab\u00ed\u00ada muerto. Marta y Mar\u00ed\u00ada, cuando se encontraron con el Se\u00f1or Jes\u00fas, le dijeron que si \u00e9l hubiera venido antes su hermano no hubiera muerto. Pero el Se\u00f1or pregunt\u00f3 por el lugar donde le hab\u00ed\u00adan puesto hac\u00ed\u00ada cuatro d\u00ed\u00adas, fue all\u00ed\u00ad y llam\u00f3 a L., quien sali\u00f3 de la tumba \u2020\u0153atadas las manos y los pies con vendas y el rostro envuelto en un sudario\u2020\u009d (Jua 11:1-44). Este milagro fue causa de que muchos creyeran en el Se\u00f1or Jes\u00fas y motiv\u00f3 los celos de \u2020\u0153los principales sacerdotes y los fariseos\u2020\u009d, que reunieron al Sanedr\u00ed\u00adn para decidir qu\u00e9 har\u00ed\u00adan. Fue entonces que Caif\u00e1s, sumo sacerdote ese a\u00f1o, \u2020\u0153profetiz\u00f3 que Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada de morir por la naci\u00f3n\u2020\u009d. \u2020\u0153As\u00ed\u00ad que, desde aquel d\u00ed\u00ada acordaron matarle\u2020\u009d (Jua 11:1-53). Ese prop\u00f3sito se intensific\u00f3 d\u00ed\u00adas despu\u00e9s, cuando le hicieron al Se\u00f1or Jes\u00fas una cena en Betania, o\u00ed\u00addo lo cual \u2020\u0153gran multitud\u2020\u009d vino para verle y, tambi\u00e9n, para ver a L. Entonces, \u2020\u0153los principales sacerdotes acordaron dar muerte tambi\u00e9n a L.\u2020\u009d (Jua 12:1-11).<\/p>\n<p>.     Personaje de un relato que el Se\u00f1or Jes\u00fas hizo y utiliz\u00f3 como par\u00e1bola, que es conocida como \u2020\u0153la par\u00e1bola del rico y L\u00e1zaro\u2020\u009d. Se sabe que el relato alude a hechos reales porque las par\u00e1bolas nunca narran acontecimientos que no pudieran haber pasado y, adem\u00e1s, porque este es el \u00fanico caso en que el Se\u00f1or se preocupa de ofrecer el nombre de uno de los personajes. En un evangelio ap\u00f3crifo se dice que el rico se llamaba Epul\u00f3n.<\/p>\n<p>L. era un mendigo que acostumbraba echarse a la puerta de un hombre rico. \u00e9ste hac\u00ed\u00ada \u2020\u0153cada d\u00ed\u00ada banquete con esplendidez\u2020\u009d. Cuando ambos murieron fueron a lugares distintos. En el Hades, el rico, en medio de tormentos, vio de lejos a L. en el seno de Abraham y pidi\u00f3 que \u00e9ste enviara a L. a casa de sus hermanos para que les advirtiera, \u2020\u0153a fin de que no vengan ellos tambi\u00e9n a este lugar de tormento\u2020\u009d. Pero Abraham contest\u00f3 que deb\u00ed\u00adan o\u00ed\u00adr a Mois\u00e9s y a sus profetas, porque si no \u2020\u0153tampoco se persuadir\u00e1n aunque alguno se levantare de los muertos\u2020\u009d (Luc 16:19-31).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG HOMB HONT<\/p>\n<p>ver, SEOL<\/p>\n<p>vet, (del heb. \u00ab&#8216;El&#8217;azar\u00bb: \u00abDios ha socorrido\u00bb). Habitante de Betania, hermano de Marta y de Mar\u00ed\u00ada. Muy amado por sus hermanas y por Jes\u00fas, L\u00e1zaro tuvo el gran honor de ser resucitado. Sus hermanas hab\u00ed\u00adan pasado aviso a Jes\u00fas, que estaba a la saz\u00f3n allende del Jord\u00e1n, que el hermano de ellas estaba gravemente enfermo; el Maestro no actu\u00f3 de manera inmediata. Dos d\u00ed\u00adas m\u00e1s tarde, L\u00e1zaro mor\u00ed\u00ada, y Jes\u00fas se pon\u00ed\u00ada en camino hacia Betania, donde Marta fue a su encuentro. Declar\u00e1ndose a s\u00ed\u00ad mismo la resurrecci\u00f3n y la vida, el Se\u00f1or apel\u00f3 a la fe de Marta. Acompa\u00f1ado de las dos hermanas y de sus amigos, se dirigi\u00f3 a la gruta que serv\u00ed\u00ada de sepulcro, seg\u00fan la costumbre de los jud\u00ed\u00ados. Jes\u00fas orden\u00f3 que quitaran la piedra que cerraba la entrada y dirigi\u00f3 una acci\u00f3n de gracias a Dios, para mostrar a los asistentes que su Padre lo hab\u00ed\u00ada enviado a llevar a cabo aquel milagro. Despu\u00e9s clam\u00f3 en alta voz: \u00ab\u00c2\u00a1L\u00e1zaro, ven fuera!\u00bb Y el que hab\u00ed\u00ada estado muerto sali\u00f3 (Jn. 14:1-44). La grandeza de este milagro fue a\u00fan mayor para los jud\u00ed\u00ados, pues seg\u00fan su concepci\u00f3n el alma de los difuntos quedaba cerca del cuerpo hasta el tercer d\u00ed\u00ada. L\u00e1zaro fue resucitado en el cuarto d\u00ed\u00ada de su muerte, lo que har\u00ed\u00ada que incluso los m\u00e1s cerriles de entre los espectadores quedaran conscientes de la realidad y del origen del poder de Jesucristo. Este milagro desencaden\u00f3 el entusiasmo hasta la misma Jerusal\u00e9n, pero sirvi\u00f3 tambi\u00e9n para que los miembros del sanedr\u00ed\u00adn se decidieran de una manera irrevocable por Su muerte, a quien el pueblo quer\u00ed\u00ada proclamar rey. El sanedr\u00ed\u00adn no deseaba este reino espiritual, y adem\u00e1s tem\u00ed\u00ada una sublevaci\u00f3n contra los romanos, a quienes deb\u00ed\u00adan las principales autoridades jud\u00ed\u00adas los puestos que ostentaban. Los jefes de la naci\u00f3n estimaron preferible suprimir a Jes\u00fas, culpable o no, para salvar la naci\u00f3n (Jn. 11:45-53; 12:9-19). L\u00e1zaro asisti\u00f3 en Betania a la cena que Sim\u00f3n el leproso dio en honor de Jes\u00fas, seis d\u00ed\u00adas antes de la Pascua (Jn. 12:1, 2). Los jud\u00ed\u00ados, fuera de s\u00ed\u00ad al ver que aquel hecho hab\u00ed\u00ada servido para aumentar la popularidad de Jes\u00fas, urdieron asimismo la muerte de L\u00e1zaro; indudablemente escap\u00f3 al atentado, y muri\u00f3 de muerte natural. Sin embargo, se ignora su vida posterior.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[915]<br \/>\n Forma griega del b\u00ed\u00adblico Eleazar. Figura evang\u00e9lica, citada s\u00f3lo en el cuarto Evangelio (Jn. 11. 1-14), a quien Jes\u00fas resucit\u00f3 despu\u00e9s de cuatro d\u00ed\u00adas de muerto y sepultado. No existen m\u00e1s datos sobre este hombre, cabeza de la familia en la que Jes\u00fas se aposentaba, aunque existen indicios de ser especialmente afecto al Se\u00f1or seg\u00fan el mensaje enviado: \u00abEl que amas esta enfermo\u00bb.<\/p>\n<p>    Fue el milagro que aprovecharon los adversarios para decidir la muerte del Maestro. Era habitante de Betania. Las hermanas Marta y Mar\u00ed\u00ada, eran \u00abtrabajadoras\u00bb, no ten\u00ed\u00adan servidumbre para \u00ablas faenas de la casa\u00bb. Jes\u00fas iba con frecuencia a su casa al ir a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>    Una tradici\u00f3n cristiana antigua, sin ning\u00fan fundamento hist\u00f3rico, considera que lleg\u00f3 luego al sur de Francia y se dedic\u00f3 a predicar en la regi\u00f3n de Marsella. All\u00ed\u00ad fue Obispo y pastor de los muchos cristianos que hab\u00ed\u00adan surgido en la regi\u00f3n. Muri\u00f3 \u00abdefinitivamente\u00bb en la persecuci\u00f3n de Domiciano, a fines del siglo I.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\n1.\u00c2\u00b0 Nombre del pobre en la par\u00e1bola del rico y del pobre (Lc 16,19-31).<\/p>\n<p>2.\u00c2\u00b0 Oriundo de Betania, hermano de Marta y Mar\u00ed\u00ada, amigo de Jes\u00fas, es la \u00fanica persona cuyo nombre conocemos de la que se afirma que era amado por el Se\u00f1or (Jn 11,3). Enferm\u00f3 gravemente y Jes\u00fas retras\u00f3 intencionadamente su visita hasta que \u00abse durmi\u00f3\u00bb (Jn 11,11). El sue\u00f1o es un eufemismo al que se recurre para designar la muerte. Lo encontramos tambi\u00e9n a prop\u00f3sito de la hija de Jairo (Mc 5,35. 39).<\/p>\n<p>El nombre de L\u00e1zaro (= azar), significa \u00abDios ha ayudado\u00bb. El ampl\u00ed\u00adsimo relato que nos ofrece el evangelio de Juan (11,1-46) es una escenificaci\u00f3n impresionante que sit\u00faa en el centro del cuadro dos mentalidades contrapuestas: la jud\u00ed\u00ada, representada por la reacci\u00f3n de Marta ante las palabras de Jes\u00fas que le promet\u00ed\u00adan la resurrecci\u00f3n de su hermano: S\u00e9 resucitar\u00e1 la resurrecci\u00f3n, en \/ \u00faltimo d\u00ed\u00ada (v. 24). Frente a dicha mentalidad jud\u00ed\u00ada, que esperaba la resurrecci\u00f3n al final de los tiempos, Juan pone de relieve, en abierta contraposici\u00f3n a dicha concepci\u00f3n, el pensamiento de Jes\u00fas: Jes\u00fas afirm\u00f3: Yo soy la \u00f3n y la vida. El que cree m\u00ed\u00ad, aunque muera, vivir\u00e1. Y todo el que vive y cree m\u00ed\u00ad, no morir\u00e1 para siempre (v. 25). Dicho de otro modo, el \u00faltimo d\u00ed\u00ada es hoy; el \u00faltimo d\u00ed\u00ada tiene lugar en el momento del \u00faltimo encuentro con el Se\u00f1or; la fe o la aceptaci\u00f3n de Jes\u00fas convierte el momento de la muerte en la vida resucitada.<\/p>\n<p>El evangelista pone de relieve el sentido de su historia y concepci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n. El relato de la resurrecci\u00f3n corporal de L\u00e1zaro es una imagen de la resurrecci\u00f3n espiritual de los hombres que acogen la llamada de Jes\u00fas en la fe.<\/p>\n<p>En cuanto la historicidad del relato, puede ser cuestionada e incluso negada, no desde la posibilidad o no posibilidad del poder de Dios o de Jes\u00fas en relaci\u00f3n con los milagros, sino desde la narraci\u00f3n misma en cuanto tal. Llama la atenci\u00f3n que el milagro sea presentado por Juan como la ocasi\u00f3n que desencaden\u00f3 en los jud\u00ed\u00ados la decisi\u00f3n de eliminar a Jes\u00fas. En los evangelios sin\u00f3pticos dicha decisi\u00f3n est\u00e1 provocada por las pretensiones de Jes\u00fas sobre el templo. Llama la atenci\u00f3n que un acontecimiento tan importante sea absolutamente desconocido en el resto del N. T. Llama la atenci\u00f3n que L\u00e1zaro sea presentado como un habitante de Betania, como un amigo de Jes\u00fas (11,1; 12,1) sin relaci\u00f3n con Marta y Mar\u00ed\u00ada, aunque, posteriormente, la narraci\u00f3n los convierta en hermanos. La tradici\u00f3n sin\u00f3ptica no los presenta nunca como tales. En ella son conocidas Marta y Mar\u00ed\u00ada \u00fanicamente por Lucas, que sit\u00faa su lugar de residencia en \u00abuna\u00bb aldea de Samar\u00ed\u00ada (Lc 10,38-42), y no tienen relaci\u00f3n alguna con L\u00e1zaro. Llama sorprendentemente la atenci\u00f3n que Juan no mencione para nada la reacci\u00f3n de Jes\u00fas, ni la de Marta y Mar\u00ed\u00ada ante la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro. Todo el mundo queda paralizado, cuando antes de la misma se describen detallada y casi anecd\u00f3ticamente los sentimientos psicol\u00f3gicos de cada uno: de los jud\u00ed\u00ados presentes, de las hermanas de L\u00e1zaro y del mismo Jes\u00fas (Jn 11,33. 35. 38). L\u00e1zaro sale del sepulcro con toda la mortaja, vendas y ataduras. Llama la atenci\u00f3n que sea Jes\u00fas el que tenga que intervenir de nuevo para liberar a L\u00e1zaro de su inmovilizaci\u00f3n mortal (v. 44). \u00bfSe justifica esta nueva intervenci\u00f3n de Jes\u00fas diciendo que L\u00e1zaro hab\u00ed\u00ada sido reanimado y no resucitado?<br \/>\nA veces los milagros se hallan provocados por una par\u00e1bola. Tenemos un caso t\u00ed\u00adpico en Marcos (11,12-14. 20-25). La higuera \u00abseca\u00bb es una elaboraci\u00f3n o escenificaci\u00f3n del evangelista sobre la base de la maldici\u00f3n de la higuera, y m\u00e1s en particular, sobre la par\u00e1bola que Lucas nos cuenta teniendo como referencia \u00abla higuera est\u00e9ril\u00bb (Lc 13,6-9). En nuestro caso ha podido haber influido la par\u00e1bola que nos cuenta Lucas sobre el hombre rico y el pobre L\u00e1zaro (Lc 16,19-31). El haber sido llevado al seno de Abrah\u00e1n daba pie para hablar de su vida despu\u00e9s de muerto. Para ello deb\u00ed\u00ada resucitar. A su vez, la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro se convertir\u00ed\u00ada en una par\u00e1bola en acci\u00f3n. Pretender\u00ed\u00ada iluminar la afirmaci\u00f3n m\u00e1s importante de todo el relato: soy la resurrecci\u00f3n y la vida.<\/p>\n<p>que m\u00e1s llama nuestra atenci\u00f3n es que la validez del signo y de su contenido no se ven cuestionados por la historicidad del mismo. El an\u00e1lisis de la narraci\u00f3n demuestra que los motivos determinantes de la misma no son los hist\u00f3ricos. El relato pretende ser predicaci\u00f3n, anuncio del evangelio. El \u00faltimo de los signos narrados, no simplemente aludidos, deb\u00ed\u00ada ser un cuadro de excepcional belleza y atracci\u00f3n. El evangelista ha logrado su objetivo. Nos ha ofrecido un audiovisual tan cautivador que dif\u00ed\u00adcilmente puede encontrarse otro mejor sobre el tema. Todo el mundo debe quedar embelesado en la contemplaci\u00f3n del centro del cuadro: soy la \u00f3n y la vida. Es la gran noticia, el mensaje m\u00e1s sublime que el artista ha querido dejar plasmado en su cuadro.<\/p>\n<p>Las dem\u00e1s pinceladas, m\u00faltiples y magistralmente utilizadas, tienen la finalidad de llevar a la comprensi\u00f3n del centro del cuadro a todo aquel que se detenga ante \u00e9l para contemplar su belleza. Quedarse en la materialidad del hecho significar\u00ed\u00ada el empobrecimiento radical del mismo; no haber llegado a descubrir la belleza del cuadro; desconocer que el hecho milagroso tiene toda la raz\u00f3n de ser en su categor\u00ed\u00ada de \u00absigno\u00bb&#8230;<\/p>\n<p>E Ramos<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> pecado, exclusi\u00f3n). Dos personajes del evangelio llevan ese nombre. (1) Uno es L\u00e1zaro, el pobre, de la par\u00e1bola de Lc 16,19-31, que no tiene m\u00e1s m\u00e9rito que el de ser pobre, un mendigo con llagas a la puerta de un rico que no es capaz de advertir su presencia. La par\u00e1bola nos sit\u00faa ante el tema cl\u00e1sico de la inversi\u00f3n* escatol\u00f3gica: L\u00e1zaro muere y le reciben en el seno de Abrah\u00e1n, que es lugar de promesa cumplida (cielo); al rico, en cambio, le entierran y sufre el tormento de la condena. Aqu\u00ed\u00ad, en este mundo, pod\u00ed\u00adan haberse encontrado con facilidad, siempre que el rico se hubiera fijado en el pobre al salir de su casa. Tras la muerte, en cambio, ya no pueden encontrarse, pues la suerte final les separa, coloc\u00e1ndole a uno en la gloria, al otro en los tormentos. La par\u00e1bola no quiere centrarse en el tema del m\u00e1s all\u00e1, sino del m\u00e1s ac\u00e1, invitando a los ricos a que vean a L\u00e1zaro a la puerta de su casa. Este L\u00e1zaro de la par\u00e1bola ha dado nombre a muchas instituciones cristianas de asistencia o incluso de separaci\u00f3n temporal de los enfermos: los lazaretos. (2) Otro es L\u00e1zaro, hermano de Marta y Mar\u00ed\u00ada, a quien Jes\u00fas resucita, en un relato lleno de simbolismo (Jn 11,1-44). Posiblemente, el texto tiene un fondo hist\u00f3rico; pero, en su forma actual, este L\u00e1zaro es un signo de Jes\u00fas resucitado. M\u00e1s que de la suerte de un posible muerto, que estuvo tres d\u00ed\u00adas enterrado, habla de Jes\u00fas, resucitado al \u00abtercer d\u00ed\u00ada\u00bb (tiempo de plenitud), y habla de todos los creyentes que encuentran la resurrecci\u00f3n en Cristo, como el mismo Jes\u00fas dice a Marta: \u00abYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida\u00bb (Jn 11,25).<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>(probablemente, la forma gr. del nombre hebreo Eleazar, que significa: \u2020\u0153Dios Ha Ayudado\u2020\u009d).<\/p>\n<p>1. Hermano de Marta y Mar\u00ed\u00ada. Su resurrecci\u00f3n fue uno de los milagros m\u00e1s sobresalientes que Jesucristo realiz\u00f3. (Jn 11:1, 2.) Jes\u00fas sent\u00ed\u00ada un amor profundo por esta familia que viv\u00ed\u00ada en Betania, \u2020\u0153como a tres kil\u00f3metros\u2020\u009d de Jerusal\u00e9n, en el camino a Jeric\u00f3. (Jn 11:5, 18, nota.) Es probable que se hospedara en su casa con bastante frecuencia. (Lu 10:38-42.)<br \/>\nLas dos hermanas le enviaron recado a Jes\u00fas, que para entonces estaba al otro lado del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n, de que su hermano L\u00e1zaro estaba muy enfermo. Sin duda abrigaban la esperanza de que Jes\u00fas le curar\u00ed\u00ada. (Jn 11:3, 21, 32.) Sin embargo, en lugar de ir a Betania inmediatamente \u2014o curar a L\u00e1zaro por medios indirectos, como en el caso del criado de un oficial del ej\u00e9rcito (Mt 8:5-13)\u2014 Jes\u00fas permaneci\u00f3 dos d\u00ed\u00adas m\u00e1s en el lugar donde estaba. Cuando lleg\u00f3 a las inmediaciones de Betania, lo recibi\u00f3 Marta y, m\u00e1s tarde, Mar\u00ed\u00ada. Para ese tiempo, L\u00e1zaro llevaba muerto cuatro d\u00ed\u00adas. (Jn 11:6, 17, 20, 30-32.)<br \/>\nJes\u00fas aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n cuando habl\u00f3 con Marta para mencionar la resurrecci\u00f3n. (Jn 11:23-27.) Pronto iba a dar m\u00e1s significado a sus palabras. Cuando lleg\u00f3 a la tumba o cueva donde L\u00e1zaro hab\u00ed\u00ada sido enterrado, orden\u00f3 que quitaran la piedra que sellaba la entrada. Luego, en oraci\u00f3n a su Padre celestial, revel\u00f3 uno de los prop\u00f3sitos del milagro que iba a realizar: \u2020\u0153Que [los presentes] crean que t\u00fa me has enviado\u2020\u009d. (Jn 11:38-42.) Despu\u00e9s llam\u00f3 al difunto L\u00e1zaro, y este sali\u00f3 fuera de la tumba, ante el asombro y el gozo de los all\u00ed\u00ad presentes. (Jn 11:43, 44.)<br \/>\nEste milagro hizo que muchos pusieran fe en Jes\u00fas, pero tambi\u00e9n que los fariseos y los principales sacerdotes tramaran su muerte. La c\u00f3lera de estos \u00faltimos se encendi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s cuando una gran muchedumbre de jud\u00ed\u00ados fueron a ver, no solo a Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n al resucitado L\u00e1zaro. A causa de \u00e9l, muchos jud\u00ed\u00ados pon\u00ed\u00adan fe en Jes\u00fas; por lo tanto, los principales sacerdotes entraron en consejo para matar tambi\u00e9n a L\u00e1zaro. (Jn 11:45-53; 12:1-11.) Sin embargo, la Biblia no dice que estos enemigos religiosos materializaran sus malvados planes contra L\u00e1zaro.<br \/>\nAlgunos cr\u00ed\u00adticos de la Biblia han atacado el relato de Juan sobre la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro. Dicen que este acontecimiento no se menciona en ninguno de los dem\u00e1s evangelios. Sin embargo, hay que se\u00f1alar que ni siquiera los escritores de los evangelios sin\u00f3pticos registraron todos ellos cada una de las obras de Jes\u00fas. Por ejemplo: solo Lucas narra la resurrecci\u00f3n del hijo de la viuda de Na\u00ed\u00adn. (Lu 7:11-15.) Juan no acostumbraba a repetir lo que otros ya hab\u00ed\u00adan narrado, y la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro es un ejemplo notable.<br \/>\nEste milagro de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro como parte del ministerio de Jes\u00fas sirvi\u00f3 tanto para ilustrar el poder del Hijo de Dios como para aumentar la fe en \u00e9l y en la resurrecci\u00f3n. (Jn 11:4, 41, 42.) Este hecho debi\u00f3 ocurrir a principios del a\u00f1o 33 E.C. Las Escrituras no dan informaci\u00f3n alguna acerca de las circunstancias, el lugar o la fecha en que muri\u00f3 L\u00e1zaro tras su resurrecci\u00f3n. (V\u00e9ase RESURRECCI\u00ed\u201cN [Resurrecciones anteriores al rescate].)<br \/>\nNo hay declaraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica ni ninguna otra raz\u00f3n para vincular al L\u00e1zaro hist\u00f3rico con el mendigo de la ilustraci\u00f3n de Jes\u00fas concerniente al hombre rico y L\u00e1zaro.<\/p>\n<p>2. Nombre que se da al mendigo de la ilustraci\u00f3n de Jes\u00fas conocida generalmente como la par\u00e1bola del hombre rico y L\u00e1zaro. (Lu 16:19-31.) El nombre \u2020\u0153Epul\u00f3n\u2020\u009d, que se atribuye popularmente al rico, carece de fundamento b\u00ed\u00adblico. Su origen est\u00e1, seg\u00fan algunos, en epulari (banquetear), palabra que emplea el texto latino de la Vulgata en vez de \u2020\u0153gozar\u2020\u009d (NM); por otra parte, el nombre jud\u00ed\u00ado L\u00e1zaro era com\u00fan en tiempos antiguos, como lo confirman algunas inscripciones de osarios.<br \/>\nEn la par\u00e1bola, el mendigo L\u00e1zaro, lleno de \u00falceras, se coloc\u00f3 a la puerta del hombre rico, pues deseaba alimentarse de lo que cayera de su suntuosa mesa. Posteriormente, L\u00e1zaro muri\u00f3 y los \u00e1ngeles lo llevaron a la posici\u00f3n del seno de Abrah\u00e1n (un lugar comparable al que ocupaba una persona en tiempos antiguos cuando se reclinaba delante de otra en el mismo lecho durante una comida). Abrah\u00e1n tuvo una conversaci\u00f3n con el hombre rico, quien tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada muerto, hab\u00ed\u00ada sido sepultado y se hallaba en el Hades, existiendo en tormentos. Una \u2020\u0153gran sima\u2020\u009d que no se pod\u00ed\u00ada cruzar separaba al hombre rico de Abrah\u00e1n y de L\u00e1zaro. La solicitud del hombre rico de que Abrah\u00e1n enviase a L\u00e1zaro a sus cinco hermanos para \u2020\u0153que [se les diese] un testimonio cabal\u2020\u009d, con la esperanza de librarles de la misma experiencia, fue rechazada sobre la base de que ten\u00ed\u00adan \u2020\u0153a Mois\u00e9s y a los Profetas\u2020\u009d, y si no estaban dispuestos a escucharles a ellos, \u2020\u02dctampoco ser\u00ed\u00adan persuadidos si se levantase alguien de entre los muertos\u2020\u2122. (V\u00e9ase ILUSTRACIONES.)<\/p>\n<p>\u00bfSe inspir\u00f3 Jes\u00fas en creencias rab\u00ed\u00adnicas respecto a los muertos en su ilustraci\u00f3n del hombre rico y L\u00e1zaro?<br \/>\nEn algunas ocasiones, profesores y estudiantes de religi\u00f3n comparada han apuntado que Jesucristo bas\u00f3 esta ilustraci\u00f3n en la antigua ense\u00f1anza y concepto rab\u00ed\u00adnicos sobre el m\u00e1s all\u00e1. Josefo nos suministra la siguiente informaci\u00f3n acerca del punto de vista com\u00fan que en aquel entonces ten\u00ed\u00adan los fariseos a este respecto: \u2020\u0153Creen [&#8230;] que al alma le pertenece un poder inmortal, de tal modo que, m\u00e1s all\u00e1 de esta tierra, tendr\u00e1 premios o castigos, seg\u00fan que se haya consagrado a la virtud o al vicio; en cuanto a los que practiquen lo \u00faltimo, eternamente estar\u00e1n encerrados en una c\u00e1rcel; pero los primeros gozar\u00e1n de la facultad de volver a esta vida\u2020\u009d. (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro XVIII, cap. I, sec. 3.) Sin embargo, Jes\u00fas rechaz\u00f3 rotundamente las ense\u00f1anzas falsas, entre ellas las farisaicas. (Mt 23.) De modo que habr\u00ed\u00ada sido totalmente inconsecuente que hubiera concebido la ilustraci\u00f3n del hombre rico y L\u00e1zaro seg\u00fan las directrices del concepto rab\u00ed\u00adnico falso sobre el m\u00e1s all\u00e1. Por lo tanto, se puede concluir que Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada presente el cumplimiento de la ilustraci\u00f3n, y elabor\u00f3 los detalles y la acci\u00f3n de acuerdo con los hechos que iban a cumplirse, no seg\u00fan ninguna ense\u00f1anza extrab\u00ed\u00adblica.<br \/>\nEl contexto y los t\u00e9rminos del relato muestran con claridad que es una par\u00e1bola y no un hecho hist\u00f3rico real. No se ensalza la pobreza ni se condenan las riquezas; m\u00e1s bien, se destacan claramente la fe, la conducta, las recompensas finales y un cambio en el estado o condici\u00f3n espiritual de los representados por L\u00e1zaro y por el hombre rico. El hecho de que los hermanos del hombre rico rechazaran a Mois\u00e9s y a los profetas tambi\u00e9n muestra que la ilustraci\u00f3n ten\u00ed\u00ada un significado y prop\u00f3sito m\u00e1s trascendentes que el de contrastar la pobreza y la posesi\u00f3n de riquezas.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>\n    L\u00e1zaro (Griego, Lazaros, una contracci\u00f3n de Eleazaros &#8212;vea 2 Mac. 6,18&#8212; que significa en hebreo \u201cDios ha ayudado\u201d), el nombre de dos personas en el Nuevo Testamento; un personaje de una de las par\u00e1bolas de Cristo, y el hermano de Marta y Mar\u00eda en Betania.  <\/p>\n<h2>L\u00e1zaro el de la par\u00e1bola<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>La historia<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo presenta la dram\u00e1tica historia del hombre rico y el pordiosero (s\u00f3lo en Lc. 16,19-31) en dos escenas impactantes:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Su condici\u00f3n aqu\u00ed:  El hombre rico vest\u00eda de p\u00farpura y fibra (B.D. lino fino), y se pasaba todo el d\u00eda en alegres juergas.  El mendigo hab\u00eda sido dejado indefenso ante la puerta del rico, y yac\u00eda all\u00ed todo cubierto de llagas; anhelaba las migajas que ca\u00edan de la mesa del rico, pero no le daban nada, y los perros le lam\u00edan las llagas.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Su condici\u00f3n despu\u00e9s:  El primer banquete ya termin\u00f3; el banquete celestial comienza.  L\u00e1zaro toma parte del banquete en un lugar de honor (cf. Jn. 13,23).  \u00c9l se reclina sobre el seno de Abraham.  El hombre rico es ahora el proscrito.  Anhela una gota de agua.  A L\u00e1zaro no se le permite dejar el banquete celestial y ayudar al proscrito.  <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El significado<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ex\u00e9getas cat\u00f3licos aceptan com\u00fanmente la historia como una par\u00e1bola.  Es tambi\u00e9n legendario que las llagas de L\u00e1zaro eran lepra.  El prop\u00f3sito de la par\u00e1bola es ense\u00f1arnos sobre el mal resultado del descuido imprudente de las oportunidades. L\u00e1zaro fue recompensado, no porque fuese pobre, sino por su virtuosa aceptaci\u00f3n de la pobreza; el hombre rico fue castigado, no porque fuera rico, sino por su vicioso descuido de las oportunidades que le daban las riqueza.\n<\/p>\n<h2>L\u00e1zaro el del milagro<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este personaje era hermano de Marta y Mar\u00eda de Betania; los tres eran amigos amados de Jes\u00fas (Jn. 11,5).  A pedido de las dos hermanas Jes\u00fas resucit\u00f3 a L\u00e1zaro de la muerte (Jn. 11,41-44).  Poco despu\u00e9s, el s\u00e1bado antes del Domingo de Ramos L\u00e1zaro tom\u00f3 parte en el banquete que Sim\u00f3n el Leproso le dio a Jes\u00fas en Betania (Mt. 26,6-16; Mc. 14,3-11; Jn. 12,1-11).  Muchos de los jud\u00edos  creyeron en Jes\u00fas debido a L\u00e1zaro, a quien los sumos sacerdotes buscaban para darle muerte.  Los Evangelios no nos dicen nada m\u00e1s sobre L\u00e1zaro (vea tambi\u00e9n San L\u00e1zaro de Betania).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Drum, Walter. \u00abLazarus.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 9. New York: Robert Appleton Company, 1910.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/09096a.htm.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>el mendigo Luk 16:20-25. L\u00e1zaro (gr. L\u00e15aros, \u00abayuda de Dios\u00bb; de una abreviatura jud\u00ed\u00ada tard\u00ed\u00ada o una forma popular del heb. &#8216;El&#8217;\u00e25\u00e2r, \u00abDios ha ayudado\u00bb). 1. Nombre de uno de los personajes en la par\u00e1bola de Cristo del rico y el mendigo (Luk 16:19-31), el \u00fanico caso en que Jes\u00fas us\u00f3 un nombre propio en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lazaro\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLAZARO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2965","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2965","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2965"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2965\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2965"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2965"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2965"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}