{"id":2966,"date":"2016-02-04T23:36:38","date_gmt":"2016-02-05T04:36:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/libano\/"},"modified":"2016-02-04T23:36:38","modified_gmt":"2016-02-05T04:36:38","slug":"libano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/libano\/","title":{"rendered":"LIBANO"},"content":{"rendered":"<p>L\u00ed\u00adbano    (heb.  Leb\u00e2n\u00f4n, [monta\u00f1a, monte] \u00abblanca\/o\u00bb, llamada as\u00ed\u00ad porque est\u00e1 parcialmente cubierta de nieve la mayor parte del a\u00f1o; ugar. y fen. Leban\u00f4n; ac. Labnana; hit. Lablana).  1.  Cadena occidental de un cord\u00f3n monta\u00f1oso doble.  Los montes L\u00ed\u00adbano corren paralelos a la costa del Mediterr\u00e1neo por unos 240 km, desde el r\u00ed\u00ado Litani (o Leontes) cerca de Tiro, en el sur, hasta el Nahr el-Keb\u00eer cerca de Lataquia, en el norte.  Los 2 cordones paralelos est\u00e1n separados por una valle elevado llamado \u00abllanura del L\u00ed\u00adbano\u00bb en la Biblia (Jos 11:17; 12:7); en los tiempos cl\u00e1sicos, Celesiria (\u00abSiria hueca\u00bb), y en los modernos, Beq~&#8217;, Por ese valle corren los 2 principales r\u00ed\u00ados de Siria: el Orontes, hacia el norte, y el Litani hacia el sur.  316. Un valle entre los montes L\u00ed\u00adbano.  La Biblia parece aplicar el t\u00e9rmino L\u00ed\u00adbano a ambos cordones monta\u00f1osos cuando habla de los \u00abheveos que habitaban en el monte L\u00ed\u00adbano\u00bb; sin embargo los describe como viviendo en un territorio que es el cord\u00f3n oriental o el valle intermedio  (\u00abdesde el monte Baalherm\u00f3n hasta llegar a Hamat\u00bb; Jdg 3:3; cf  1Ch 5:23).  Por otro lado, otros pasajes del AT dan el nombre de Herm\u00f3n* (tambi\u00e9n Siri\u00f3n, Senir) al sector sur del cord\u00f3n oriental, y aplican Amana a los montes adyacentes (Deu 3:8,  9; Son 4:8).  Los autores griegos llamaban L\u00ed\u00adbano al cord\u00f3n occidental, y Antil\u00ed\u00adbano al 713  oriental, nombres que todav\u00ed\u00ada se les aplican.  Mapa XIV, A-4\/5.  Las monta\u00f1as del cord\u00f3n occidental son  m\u00e1s pintorescas que las otras, y las alturas de sus cumbres oscilan entre 2.500 y 3.000 m s.n.m., con pasos de 1.500 m s.n.m. o m\u00e1s entre ellas.  Las laderas occidentales del L\u00ed\u00adbano son f\u00e9rtiles, y en tiempos antiguos estaban cubiertas por cedros y abetos o cipreses de fama mundial.  Adem\u00e1s, hab\u00ed\u00ada pinos y robles, como tambi\u00e9n almendros, moreras, higueras, olivos, nogales, damascos (albaricoqueros), perales, granados y pistachos o alf\u00f3ncigos.  Los cedros eran exportados a Egipto ya en el 3er milenio a.C., y m\u00e1s tarde tambi\u00e9n a Mesopotamia, Palestina y otros pa\u00ed\u00adses. Despu\u00e9s de la conquista \u00e1rabe se dio tan poco cuidado a estos bosques que los cedros pr\u00e1cticamente han desaparecido del L\u00ed\u00adbano, y extensas regiones han perdido su capa de suelo f\u00e9rtil.  Las monta\u00f1as son calc\u00e1reas y de arenisca, y tienen muchos manantiales que dan fertilidad a sus laderas.  La mayor altura del cord\u00f3n oriental, el Antil\u00ed\u00adbano, est\u00e1 en su extremo sur, donde el monte Herm\u00f3n eleva su cumbre hasta los 2.814 m s.n.m. Los montes Antil\u00ed\u00adbano, que reciben menos lluvia que los del cord\u00f3n occidental, son m\u00e1s desolados y menos pintorescos.  Las  laderas orientales descienden hasta la meseta siria, que es una estepa en su parte occidental  y un desierto en la oriental.  La Biblia menciona con frecuencia al L\u00ed\u00adbano, en primer lugar como l\u00ed\u00admite noroeste de la tierra prometida (Deu 1:7; 11:24; Jos 1:4; 11:17; 12:7; 13:5), y en segundo lugar como pa\u00ed\u00ads productor de madera de cedro.  Salom\u00f3n obtuvo del L\u00ed\u00adbano las vigas para el templo y su palacio por medio de Tiro (1Ki 5:6-10; 2Ch 2:8-16),  y Zorobabel hizo lo mismo al reconstruir el templo despu\u00e9s del exilio (Ezr 3:7).  Los poetas y los profetas mencionan el L\u00ed\u00adbano por la nieve (Jer 18:14), por sus animales silvestres ( como leopardos y leones; 2Ki 14:9; Son 4:8), y por sus imponentes cedros y otros \u00e1rboles  ( 2Ki 19:23; Isa 60:13; Zec 11:1, 2 ) con que los fenicios armaban sus embarcaciones y labraban sus m\u00e1stiles (Eze 27:5: fig 120).  317. Inscripci\u00f3n griega de Teodosio, que hab\u00ed\u00ada construido la sinagoga en Jerusal\u00e9n para los jud\u00ed\u00ados de la dispersi\u00f3n.  2.  Torre (heb. migdal ha-Leb\u00e2n\u00f4n) mencionada en Son 7:4  No se sabe si en realidad existi\u00f3 una con ese nombre en los montes L\u00ed\u00adbano o en alguna otra parte.  Puesto que se la menciona s\u00f3lo en un contexto po\u00e9tico, posiblemente era un edificio imaginario, cuyo nombre suger\u00ed\u00ada belleza, elevaci\u00f3n y prominencia, y que le sirvi\u00f3 al poeta para comparar la nariz de su amada.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>blanco. Cordillera con alturas de hasta 3.000 m situada a lo largo de la costa de Siria. Su nombre se debe a que en algunos lugares est\u00e1 cubierta de nieve durante varios meses del a\u00f1o, Jer 18, 14. En ella se destaca el monte Herm\u00f3n, a 2.760 metros de altura.<\/p>\n<p>El L. forma dos cadenas de monta\u00f1as y en la depresi\u00f3n entre ellas se  encuentra la llanura del L., Jos 11, 17; 12, 7. El L. es famoso por sus cedros. La tala para la construcci\u00f3n de palacios, templos y barcos se inici\u00f3 en gran escala bajo el reinado de Salom\u00f3n, 1 R 5, 6-10, tanto as\u00ed\u00ad que una parte del palacio del rey Salom\u00f3n se llama la casa del bosque del L..<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., levanon, blanco). Las cuestas sure\u00f1as del L\u00ed\u00adbano descienden hacia los cerros de Galilea mientras que el ca\u00f1\u00f3n de Letan\u00ed\u00ada demarca una frontera natural al noroeste de Israel (Deu 11:24; 2Ki 19:23). En el sentido estricto de la palabra, L\u00ed\u00adbano queda fuera de Palestina y, aunque incluido en la promesa de Dios, nunca fue ocupado (Jos 13:5; sin embargo comparar su posesi\u00f3n escatol\u00f3gica en Eze 47:15-16). Sus pe\u00f1ascos aislados, en todo caso, permit\u00ed\u00adan la edificaci\u00f3n de torres para los centinelas (Cantar de los Son 7:4) y puntos de refugio (Jer 22:20, Jer 22:23) y llegaron a simbolizar el puesto exaltado del trono de Jud\u00e1 (Jer 22:6; Eze 17:3).<\/p>\n<p>La costa del L\u00ed\u00adbano fue habitada primeramente por los fenicios (Jos 13:5-6), habilidosos en el uso de sus cedros en construcciones civiles y mar\u00ed\u00adtimas (Eze 27:4-5), mientras que la poblaci\u00f3n m\u00e1s escasa del interior era hevea (Jos 11:3; Jdg 3:3). El nombre L\u00ed\u00adbano aparece en antiguos escritos ugaritos, heteos, egipcios y babil\u00f3nicos. La primera menci\u00f3n b\u00ed\u00adblica es en los libros de Mois\u00e9s, 1406 a. de J.C. (Deu 1:7). Hay una cita en la f\u00e1bula de Jotam contra Siquem, c. 1130 (Jdg 9:15; comparar la referencia al peligro de fuego), como tambi\u00e9n en la f\u00e1bula de Jo\u00e1s contra Amas\u00ed\u00adas unos 300 a\u00f1os m\u00e1s tarde (2Ki 14:9; 2Ch 25:18). El rey Salom\u00f3n hizo un contrato con Hiram de Tiro para utilizar los cedros del L\u00ed\u00adbano en el templo de Jerusal\u00e9n, 966-959 (1Ki 5:6-18; comparar Ezr 3:7 que tiene que ver con el segundo templo tambi\u00e9n) con 10.000 obreros por mes tallando vigas y haci\u00e9ndolas flotar en grandes balsas a lo largo de la costa del Mediterr\u00e1neo. Salom\u00f3n tambi\u00e9n construy\u00f3 edificios de gobierno y palacios en su capital incluyendo una sala y arsenal llamado la Casa del Bosque del L\u00ed\u00adbano debido a sus filas de pilares de cedro y paneles (1Ki 7:2-7; 1Ki 10:17, 1Ki 10:21; Isa 22:8). Los proyectos de edificaci\u00f3n libanenses del rey (comparar 1Ki 10:27) lo llevaron a construir proyectos en partes del mismo L\u00ed\u00adbano, las cuales cayeron bajo su dominio (1Ki 9:19; Cantar de los Son 4:8). Otros avances de imperios paganos de la antig\u00fcedad siguieron la conquista y explotaci\u00f3n despiadada de los recursos del L\u00ed\u00adbano (Isa 33:9). Los egipcios, los asirios y los griegos dejaron inscripciones sucesivamente en la desembocadura del r\u00ed\u00ado del Perro (Nahr el-Kelb); y Ezequiel compara la destrucci\u00f3n del rey de Asiria al derribamiento de los cedros del L\u00ed\u00adbano (Eze 31:3, Eze 31:15-16; comparar Zec 11:1).<\/p>\n<p>Habacuc lamenta la violencia cometida por Babilonia al cortar estos gigantes del bosque (Hab 2:17; comparar Isa 14:8).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(blanco).<\/p>\n<p> L\u00ed\u00admite norte de Palestina, con una gran cordillera, y el Monte Herm\u00f3n lindando con Palestina.<\/p>\n<p> (Deu 1:7). Regi\u00f3n sumamente boscosa, conocida especialmente por sus famosos cedros: (Jue 9:15, 1Re 5:6).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>(Blanco). Pa\u00ed\u00ads del Oriente Medio que deriva su nombre de una cordillera que corre paralela a la costa del Mediterr\u00e1neo, siendo su mayor altura el monte \u2020\u00a2Herm\u00f3n, con unos 2.800 km. Sus ciudades principales eran Tiro y Sid\u00f3n, en la parte sur de esa costa, y en tiempos modernos Tr\u00ed\u00adpoli, m\u00e1s al norte. Los habitantes del L. eran cananeos, pero desde tiempos de los griegos se les conoce como los fenicios. Generalmente se cree que la designaci\u00f3n L. naci\u00f3 a causa de las nieves que coronan sus picos, pues la palabra viene del hebreo lavan, que quiere decir \u2020\u0153blanco\u2020\u009d (Jer 18:14). Era famoso por la abundancia de cedros y otras plantas con\u00ed\u00adferas, tal como lo alaba Isa\u00ed\u00adas: \u2020\u0153La gloria del L. vendr\u00e1 a ti, cipreses, pinos y bojes juntamente, para decorar el lugar de mi santuario\u2020\u009d (Isa 60:13). Tal era la belleza y majestad de los cedros del L. que son utilizados como modelo de tales cosas en varios lugares en la Escritura (Jue 9:15; 1Re 4:33; Sal 92:12). Pa\u00ed\u00adses que no ten\u00ed\u00adan esa abundancia de madera, como Egipto, codiciaban su posesi\u00f3n, lo cual les permit\u00ed\u00ada abastecerse para barcos, muebles y otros prop\u00f3sitos. Dios prometi\u00f3 a Israel \u2020\u0153desde el desierto y el L. hasta el gran r\u00ed\u00ado \u00e9ufrates\u2020\u009d (Jos 1:4). Los israelitas no conquistaron el L., pero hicieron alianza con sus habitantes. David la hizo, e Hiram le envi\u00f3 embajadores, junto con materiales y expertos en construcci\u00f3n que fabricaron la casa del rey israelita (2Sa 5:11). Como \u2020\u0153Hiram siempre hab\u00ed\u00ada amado a David\u2020\u009d (1Re 5:1), la alianza continu\u00f3 con Salom\u00f3n, quien solicit\u00f3 ayuda para la construcci\u00f3n del \u2020\u00a2templo. Hiram envi\u00f3 madera de cedro y madera de cipr\u00e9s por v\u00ed\u00ada mar\u00ed\u00adtima. Lo mismo pas\u00f3 para la construcci\u00f3n del segundo templo, cuando el L. estaba bajo el dominio persa y se trajo \u2020\u0153madera de cedro desde el L. por mar a Jope\u2020\u009d (Esd 3:7).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, MONT<\/p>\n<p>sit, a1, 463, 29<\/p>\n<p>vet, = \u00abblanco\u00bb. Cadena de montes nevados (Jer. 18:14), de la que parten en todas direcciones sierras menos elevadas (Os. 14:5). Sus valles deb\u00ed\u00adan su gran fertilidad a sus numerosos cursos de agua. La zona baja estaba cubierta de vi\u00f1edos (Os. 14:6, 7), pero los montes mismos eran famosos por sus bosques de gigantescos cedros. Abundaban tambi\u00e9n los cipreses y los enebros (1 R. 56:10; 2 R. 19:23; Is. 40:16; 60:13; Zac. 11:1). Leones y leopardos infestaban estos bosques (2 R. 14:9; Cnt. 4:8). Los \u00e1rboles abatidos prove\u00ed\u00adan maderos para la construcci\u00f3n de palacios y edificios religiosos. Salom\u00f3n los hac\u00ed\u00ada transportar por mar, en balsas, para el Templo de Jerusal\u00e9n (2 Cr. 2:8-9, 16). Los fenicios tambi\u00e9n los suministraron para la reconstrucci\u00f3n del Templo despu\u00e9s del retorno de jud\u00ed\u00ados del exilio babil\u00f3nico (Ez. 27:5; Esd. 3:7). El rey de Asirla tom\u00f3 de esta madera para sus m\u00e1quinas de guerra (Is. 14:8; 37:24; Ez. 31:16), y los egipcios se sirvieron tambi\u00e9n en abundancia de esta madera. As\u00ed\u00ad es como aquellos magn\u00ed\u00adficos bosques de cedro se convirtieron en algunos bosquecillos. Notable por su grandeza y por la hermosura de sus paisajes, el L\u00ed\u00adbano suministr\u00f3 frecuentemente im\u00e1genes notables a los escritores sagrados (Sal. .72:16; 104:16-18; Cnt. 4:15; Is. 2:13; 35:2; 60:13; Os. 14:5). Con frecuencia simboliza aquello que es fuerte y magn\u00ed\u00adfico (Is. 10:34; 29:17; Jer. 22:6, 23; Hab. 2:17). El L\u00ed\u00adbano constitu\u00ed\u00ada el limite noroccidental de la Tierra Prometida (Dt. 1:7; 11:24; Jos. 1:4; 11:17; 12:7; 13:5). Es de formaci\u00f3n calc\u00e1rea, y se compone de dos cadenas paralelas que se extienden de norte a sur, separadas por el valle del Litani y del Orontes. En la \u00e9poca del imperio griego, el nombre L\u00ed\u00adbano s\u00f3lo designaba la cadena m\u00e1s occidental; la cadena oriental recib\u00ed\u00ada el de Antil\u00ed\u00adbano. Esta distinci\u00f3n subsiste en la actualidad. El valle intermedio recibe el nombre actual de Bekaa. Cerca se hallan las importantes ruinas de Baalbek. El L\u00ed\u00adbano empieza a unos 24 Km. al sureste de Sid\u00f3n, y se prolonga hasta 20 Km. al norte-noroeste de Homs-Tr\u00ed\u00adpoli, con una longitud total de algo m\u00e1s de 160 Km. El pico m\u00e1s elevado del L\u00ed\u00adbano es Jebel Makmal (3.048 m.), en su extremo norte; la cumbre m\u00e1s elevada del Antil\u00ed\u00adbano es el Herm\u00f3n, al sur (2.759 m.). Sobre el L\u00ed\u00adbano, al sur, se levanta el gran cono truncado del Jebel Sannin (2.608 m.).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>([Monta\u00f1a] Blanca).<br \/>\nNombre de la cordillera m\u00e1s occidental de las dos que forman el sistema monta\u00f1oso del L\u00ed\u00adbano. Su nombre quiz\u00e1s se derive del color de sus cimas y de sus pe\u00f1ascos de piedra caliza, o de sus c\u00faspides cubiertas de nieve durante la mayor parte del a\u00f1o. (Jer 18:14.) La cordillera del L\u00ed\u00adbano, que se extiende a lo largo del mar Mediterr\u00e1neo por unos 160 Km. de NNE. a SSO., corre paralela a la del Antil\u00ed\u00adbano unos 100 Km. Las separa un valle largo y f\u00e9rtil (Celesiria o la Bekaa) que tiene entre 10 y 16 Km. de ancho. (Jos 11:17; 12:7.) Por este valle, fluye hacia el N. el r\u00ed\u00ado Orontes, mientras que el Litani (cuyo curso m\u00e1s bajo se llama Nahr el-Kasimiye) fluye hacia el S. y bordea el extremo meridional de la cordillera del L\u00ed\u00adbano. M\u00e1s all\u00e1 del extremo septentrional de la cadena monta\u00f1osa del L\u00ed\u00adbano, pasa otro r\u00ed\u00ado, el Nahr el-Kebir (Eleutherus).<br \/>\nCon pocas excepciones, las estribaciones de la cordillera del L\u00ed\u00adbano se elevan pr\u00e1cticamente desde el mismo mar Mediterr\u00e1neo, y solo dejan una estrecha llanura costera. Las cumbres de esta cordillera oscilan entre los 1.800 m. y los 2.100 m. de altura, y solo dos de ellas sobrepasan los 3.000 m. Las laderas del L\u00ed\u00adbano, tanto las de la vertiente oriental como las de la occidental, son escarpadas.<br \/>\nSus laderas orientales son bastante \u00e1ridas y pr\u00e1cticamente no tienen ninguna corriente de agua importante; sin embargo, las laderas occidentales est\u00e1n bien regadas, pues las surcan arroyos y desfiladeros. (Comp\u00e1rese con Can 4:15.) La parte m\u00e1s baja de las laderas occidentales forma terrazas escalonadas donde crecen vi\u00f1as, grano, \u00e1rboles frutales, moreras, nogales y olivos. (Comp\u00e1rese con Os 14:5-7.) En el rico suelo de la capa de piedra arenisca hay pinos, y en las zonas m\u00e1s altas se encuentran algunas peque\u00f1as arboledas de majestuosos cedros, que antiguamente cubr\u00ed\u00adan la cordillera y cuya madera se us\u00f3 para diversos prop\u00f3sitos. (1Re 6:9; Can 3:9; Eze 27:5; v\u00e9ase CEDRO.) Los fresnos, los cipreses y los enebros tambi\u00e9n son originarios de la cordillera del L\u00ed\u00adbano. (1Re 5:6-8; 2Re 19:23; Isa 60:13.) Entre los animales que habitan esta regi\u00f3n est\u00e1n el chacal, la gacela, la hiena, el lobo y el oso. En tiempos antiguos hab\u00ed\u00ada muchos m\u00e1s bosques y una mayor abundancia de animales salvajes, entre los que se contaban el le\u00f3n y el leopardo. (Can 4:8; Isa 40:16.) Es posible que la expresi\u00f3n \u2020\u0153fragancia del L\u00ed\u00adbano\u2020\u009d tenga su origen en la fragancia de esos grandes bosques. (Can 4:11.)<br \/>\nLos israelitas no conquistaron la regi\u00f3n del L\u00ed\u00adbano durante el tiempo de Josu\u00e9, pero lleg\u00f3 a ser el l\u00ed\u00admite NO. de la tierra. (Dt 1:7; 3:25; 11:24; Jos 1:4; 9:1.) Los habitantes paganos de esta regi\u00f3n fueron una prueba para la fidelidad de Israel a Jehov\u00e1. (Jue 3:3, 4.) Siglos m\u00e1s tarde, el rey Salom\u00f3n gobern\u00f3 sobre una parte del L\u00ed\u00adbano, donde efectu\u00f3 algunas obras de construcci\u00f3n. (1Re 9:17-19; 2Cr 8:5, 6.) Posiblemente una de estas obras fue \u2020\u0153la torre del L\u00ed\u00adbano, que mira hacia Damasco\u2020\u009d. (Can 7:4; no obstante, hay quien cree que esta expresi\u00f3n se refiere a uno de los picos del L\u00ed\u00adbano.) En ese tiempo, Hiram, el rey de Tiro, dominaba otra secci\u00f3n del L\u00ed\u00adbano, desde donde suministr\u00f3 a Salom\u00f3n maderas de cedro y de enebro. (1Re 5:7-14.)<\/p>\n<p>Uso ilustrativo. Muchas de las referencias b\u00ed\u00adblicas al L\u00ed\u00adbano tienen que ver con su productividad (Sl 72:16; Isa 35:2) y sus exuberantes bosques, en particular sus majestuosos cedros. (Sl 29:5.) A menudo se habla del L\u00ed\u00adbano en sentido figurado. Se dice que se ha quedado avergonzado, compadeci\u00e9ndose de la tierra de Jud\u00e1, que las fuerzas asirias hab\u00ed\u00adan \u2020\u02dcdespojado\u2020\u2122. (Isa 33:1, 9.) Sin embargo, el ej\u00e9rcito asirio ten\u00ed\u00ada que experimentar calamidad, ser\u00ed\u00ada talado como si fueran \u00e1rboles del L\u00ed\u00adbano. (Isa 10:24-26, 33, 34.) Para indicar los efectos desastrosos que resultar\u00ed\u00adan del juicio de Jehov\u00e1, se dice que \u2020\u0153la flor misma del L\u00ed\u00adbano se ha marchitado\u2020\u009d. (Na 1:4.) No obstante, en una profec\u00ed\u00ada de restauraci\u00f3n, se dice que los bosques del L\u00ed\u00adbano se convierten en huertos fruct\u00ed\u00adferos, lo que ilustra un cambio completo de la situaci\u00f3n. (Isa 29:17, 18.)<br \/>\nPor medio de Jerem\u00ed\u00adas, Jehov\u00e1 dijo \u2020\u0153respecto a la casa del rey de Jud\u00e1\u2020\u009d: \u2020\u0153T\u00fa eres para m\u00ed\u00ad como Galaad, la cabeza del L\u00ed\u00adbano\u2020\u009d. (Jer 22:6.) Parece ser que \u2020\u0153la casa\u2020\u009d designa el complejo del palacio (Jer 22:1, 5), que al estar emplazado en un alto, ten\u00ed\u00ada una posici\u00f3n ensalzada y magn\u00ed\u00adfica, como el L\u00ed\u00adbano. Adem\u00e1s, en la construcci\u00f3n de varios de aquellos edificios reales se hab\u00ed\u00ada usado mucha madera de cedro. (1Re 7:2-12.) El rey Jehoiaquim, que oy\u00f3 las palabras registradas en Jerem\u00ed\u00adas 22:6, hab\u00ed\u00ada hecho revestir de cedro su lujoso palacio. (Jer 22:13-15.) Por todo ello, el recinto del palacio era como un bosque magn\u00ed\u00adfico de edificios hechos de madera de cedro, y apropiadamente se le pod\u00ed\u00ada comparar al L\u00ed\u00adbano y a la regi\u00f3n de Galaad, que estaba densamente poblada de \u00e1rboles. Jehov\u00e1 advirti\u00f3 a Jud\u00e1 que si el rey Jehoiaquim, sus siervos y el pueblo no hac\u00ed\u00adan justicia, la \u2020\u02dccasa llegar\u00ed\u00ada a ser un mero lugar devastado\u2020\u2122 (Jer 22:1-5) y los que moraran en el figurativo L\u00ed\u00adbano (Jerusal\u00e9n), anidados en los simb\u00f3licos cedros, tendr\u00ed\u00adan que pasar calamidades. (Jer 22:23; v\u00e9ase tambi\u00e9n Eze 17:2, 3.)<br \/>\nDe manera similar, el deseo del rey asirio Senaquerib de \u2020\u0153[ascender] a la altura de regiones monta\u00f1osas, las partes m\u00e1s remotas del L\u00ed\u00adbano\u2020\u009d y \u2020\u0153[cortar] sus cedros encumbrados\u2020\u009d, parece aludir a sus intenciones con respecto a Jerusal\u00e9n. (Isa 37:21-24.) Las palabras prof\u00e9ticas: \u2020\u0153La violencia hecha al L\u00ed\u00adbano\u2020\u009d (Hab 2:17), pueden referirse a la calamidad reservada a Jerusal\u00e9n o, si se entiende literalmente, a la disminuci\u00f3n de los bosques del L\u00ed\u00adbano debido a los estragos de la guerra. (Comp\u00e1rese con Isa 14:5-8.)<br \/>\nLa profec\u00ed\u00ada de Zacar\u00ed\u00adas (10:10) habl\u00f3 del tiempo en que Jehov\u00e1 llevar\u00ed\u00ada a su pueblo de regreso a la tierra de Galaad y al L\u00ed\u00adbano. En este caso, el L\u00ed\u00adbano puede referirse al territorio que quedaba al O. del Jord\u00e1n, tal como Galaad era la tierra que quedaba al E. de dicho r\u00ed\u00ado.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Cadena de monta\u00f1as en Siria. El t\u00e9rmino se aplica tamb. en forma m\u00e1s libre a las regiones linderas (Jos. 13.5), y tambi\u00e9n a la rep\u00fablica actual.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Nombre<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El heb. <\/span><span style=''>l<sup>e<\/sup>&#7687;&#257;n\u00f4n<\/span><span lang=ES style=''> se deriva de la ra\u00edz <i>lbn<\/i>, \u2018blanco\u2019. La cadena monta\u00f1osa recibi\u00f3 este nombre por dos factores: la caliza blanca en la elevada cresta del L\u00edbano, y especialmente la nieve brillante que corona sus picos durante seis meses del a\u00f1o; cf. Jer. 18.14. En documentos antiguos la palabra L\u00edbano aparece por lo menos desde el ss. XVIII a.C.; v\u00e9ase la parte hist\u00f3rica, <etiqueta id=\"#_ftn200\" name=\"_ftnref200\" title=\"\">inf. Los asirios lo llamaban <\/etiqueta><\/span><span style=' '>Lab&#722;an<\/span><span lang=ES style=''>, luego <\/span><span style=''>Labnanu<\/span><span lang=ES style=''>; los hititas, <\/span><span style=''>Niblani<\/span><span lang=ES style=''>; los egipcios, <\/span><span style=''>rmnn o rbn<\/span><span lang=ES style=''>; y los cananeos mismos, p. ej. en Ugarit, <\/span><span style=' '>Lbnn<\/span><span lang=ES style=' '>, como en hebreo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Topograf\u00eda<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El extremo meridional de la cadena del L\u00edbano es continuaci\u00f3n directa de las monta\u00f1as del N de Galilea, y est\u00e1 separado de estas solamente por la profunda garganta (orientada de <etiqueta id=\"#_ftn201\" name=\"_ftnref201\" title=\"\">E a O) de la parte baja del r\u00edo Litani, que desemboca en el mar pocos <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn202\" name=\"_ftnref202\" title=\"\">km al N d<\/etiqueta>e Tiro. La cadena del L\u00edbano, de casi 160 km de longitud, sigue la direcci\u00f3n general <etiqueta id=\"#_ftn203\" name=\"_ftnref203\" title=\"\">SO a <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn204\" name=\"_ftnref204\" title=\"\">NE de la costa fenicia, desde detr\u00e1s de Sid\u00f3n hacia el N hacia el valle E-O del r\u00edo de Nahr el-Kebir (el Eleutero de la antig\u00fcedad), que divide al L\u00edbano de la pr\u00f3xim<\/etiqueta>a cadena monta\u00f1osa N-S que se extiende aun m\u00e1s al N (mtes. Nuseiri o Ansariya).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Esta cadena est\u00e1 se\u00f1alada por una serie de picos. De <etiqueta id=\"#_ftn205\" name=\"_ftnref205\" title=\"\">S a N los principales son Y\u00e9bel Rihan, Tomat y Y\u00e9bel Niha (de m\u00e1s de 1.630 hasta cerca de 1.909 <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn206\" name=\"_ftnref206\" title=\"\">m) por detr\u00e1s de Sid\u00f3n; Y\u00e9b<\/etiqueta>el Baruk, Y\u00e9bel Kuneiyiseh y Y\u00e9bel Sunnin (aprox. 2.200, 2.100 y 2.600 m de altura, respectivamente) por detr\u00e1s de Beirut; Qurnet es-Sauda, el m\u00e1s elevado, de aprox. 3.000 m al ESE de Tr\u00edpoli; al N est\u00e1 Qurnet Aruba, de unos 2.230 m de altura. Estas elevadas monta\u00f1as y la franja costera gozan de buenas lluvias, pero en la zona de \u201csombra de lluvia\u201d, Damasco y la mitad septentrional de la llanura de la Biq\u00e1 se recibe menos de 25 <etiqueta id=\"#_ftn207\" name=\"_ftnref207\" title=\"\">cm. anuales y hay que depender del agua de los arroyos.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los flancos occidentales de esta cadena llegan al Mediterr\u00e1neo, dejando solamente una angosta llanura costera para las ciudades cananeas\/fenicias, y a veces llegan directamente al mar y es necesario construir las carreteras rodeando estos promontorios. T\u00edpico es el promontorio del nahr el-Kelb, un poco al N de Beirut. Los flancos orientales del L\u00edbano descienden a la Biq\u00e1. Esta planicie, o ancho valle, alcanza su altitud m\u00e1xima en las proximidades de Baalbek, y es la \u201cllanura (\u201cvalle\u201d, <\/span><span style=''>biq\u2019a&#7791;<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn208\" name=\"_ftnref208\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0nbe<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>) del L\u00edbano\u201d de Jos. 11.17. Desciende hacia el N con el Orontes, y hacia el S con el Litani y los cursos de agua que forman el Jord\u00e1n. Es la cl\u00e1sica *Celesiria (\u201cSiria hueca\u201d), y al E est\u00e1 limitada por la correspondiente cadena del Antil\u00edbano. Esta \u00faltima cadena tambi\u00e9n corre del SO al NE, y est\u00e1 cortada en dos por la meseta de la que el r\u00edo Barada desciende hacia el E, para regar el incre\u00edblemente rico oasis de Damasco. El pico m\u00e1s elevado es el mte. Herm\u00f3n (de m\u00e1s de 2.800 m) en la mitad meridional de esta cadena. La estructura de toda la regi\u00f3n est\u00e1 claramente expresada en el diagrama de D. Baly, <i>Geography of the Bible<\/i>, 1957, pp. 11, <etiqueta id=\"#_ftn209\" name=\"_ftnref209\" title=\"\">fig(s). 3. Para las rutas que unen la Biq\u00e1, el Antil\u00edbano, y Damasco, v\u00e9ase <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn210\" name=\"_ftnref210\" title=\"\">ibid pp. 110\u2013111.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los sidonios (e. d. los fenicios) llamaron Siri\u00f3n al mte. Herm\u00f3n en el Antil\u00edbano, y los amorreos Senir (Dt. 3.9). Ambos nombres figuran independientemente en la antig\u00fcedad. Senir fue mencionado como Saniru por Salmanasar III de Asiria en el 841 a.C. (<etiqueta id=\"#_ftn211\" name=\"_ftnref211\" title=\"\"><i>ANET<\/i><\/etiqueta>, pp. 280b; <etiqueta id=\"#_ftn212\" name=\"_ftnref212\" title=\"\"><i>DOTT<\/i><\/etiqueta>, pp. 48). Adem\u00e1s de una menci\u00f3n hitita de Siri\u00f3n como Sariyana alrededor de 1320 a.C. (<i>ANET<\/i>, pp. 205a), el uso del nombre Siri\u00f3n en lugar de Herm\u00f3n por los cananeos\/fenicios est\u00e1 conformado por los textos ugar\u00edticos de los ss. XIV\/XIII a.C. que indican que de Siri\u00f3n y L\u00edbano se sacaba madera para el templo de Baal (<i>ANET<\/i>, pp. 134a, \u00a7 vi). Frecuentemente se piensa que Herm\u00f3n es el \u201cmonte alto el de Bas\u00e1n\u201d del Sal. 68.15; pero Baly (op.. cit., pp. 194, 220, 222) sugiere que podr\u00eda tratarse tambi\u00e9n de los impresionantes picos del Y\u00e9bel Druze (* <span style='text-transform:uppercase'>Bas\u00e1n<\/span>; * <span style='text-transform: uppercase'>Herm\u00f3n<\/span>; * <span style='text-transform:uppercase'>Senir<\/span>; * <span style='text-transform:uppercase'>Sir\u00edon<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los escritores b\u00edblicos a veces definen la tierra prometida en t\u00e9rminos generales como si se extendiese \u201cdesde el desierto hasta el L\u00edbano, desde el r\u00edo Eufrates hasta el mar occidental\u201d (Dt. 11.24; Jos. 2.4), e. d. dentro de estos l\u00edmites S-N y E-O. Para las ciudades costeras fenicias, la cadena monta\u00f1osa del L\u00edbano formaba una barrera natural contra los invasores procedentes de tierra adentro. El rey asirio Samsi-adad I lleg\u00f3 a Lab\u00e1n en el ss. XVIII a.C. (<i>ANET<\/i>, pp. 274b), y el emperador hitita Suppiluliuma la hizo su frontera SO en el ss. XIV a.C. (mte. Niblani, <i>ANET<\/i>, pp. 318b), sin molestar a las ciudades costeras en absoluto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Recursos<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El L\u00edbano era famoso por sobre todo por los densos bosques que lo caracterizaron. Las abundantes lluvias de noviembre y marzo, y los montes de caliza dieron lugar al nacimiento de muchos arroyos y manantiales que flu\u00edan hacia el E y el O (Cnt. 4.15; Jer. 18.14). Las tierras costeras, la Biq\u00e1, y las laderas inferiores de los montes permiten el cultivo de huertas, olivares, vi\u00f1edos, plantaciones frutales (moras, higos, manzanas, damascos, nueces) y peque\u00f1os trigales (Rawlinson, <i>Phoenicia<\/i>, pp. 17). M\u00e1s arriba todav\u00eda se encuentran los bosques de mirtos y con\u00edferas, que culminan en los bosques de los robustos cedros, de los cuales lamentablemente s\u00f3lo sobrevivieron uno o dos bosques aislados (a causa de la excesiva tala), el principal de los cuales se encuentra en Besharreh, al <etiqueta id=\"#_ftn213\" name=\"_ftnref213\" title=\"\">SE de Tripoli (ilustraci\u00f3n en L. H. Grollenberg, <\/etiqueta><i>Shorter Atlas of the Bible<\/i>, 1959., pp. 13 [en <etiqueta id=\"#_ftn214\" name=\"_ftnref214\" title=\"\">cast. <\/etiqueta><i>Atlas de la Biblia<\/i>, 1959]). El car\u00e1cter f\u00e9rtil y ub\u00e9rrimo de la regi\u00f3n del L\u00edbano est\u00e1 reflejado en pasajes tales como Sal. 72.16; Cnt. 4.11; Os. 14.5\u20137, como as\u00ed tambi\u00e9n en primitivas inscripciones (Tutmosis III, 5\u00aa y 7\u00aa campa\u00f1as, ss. XV a.C., <i>ANET<\/i>, pp. 239a, b). Tambi\u00e9n rondaban por all\u00ed animales salvajes (p. ej. 2 R. 14.9; Cnt. 4.8).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los inmensos cedros fueron adecuados s\u00edmbolos de majestad y fortaleza en las im\u00e1genes b\u00edblicas; cf. Jue. 9.15; 1 R. 4.33; 2 R. 14.9) = 2 Cr. 25.18) ; Sal. 92.12; 104.16; Cnt. 5.15; Is. 35.2; 60.13. Tambi\u00e9n fueron s\u00edmbolo de orgullo terrenal sujeto a la ira divina; cf. Sal. 29.5\u20136; Is. 2.13; 10.34; Jer. 22.6; Ez. 31.3\u201314; Zac. 11.1\u20132. Estos bosques constitu\u00edan lugar de refugio (Jer. 22.28). Pero por sobre todo, los cedros y las con\u00edferas del L\u00edbano (abetos, cipreses, etc.) proveyeron la mejor madera de construcci\u00f3n en el Oriente antiguo, y la buscaban los gobernantes de Egipto, Mesopotamia, y Siropalestina por igual. Las m\u00e1s celebradas entregas de madera fueron las que envi\u00f3 Hiram I de Tiro a Salom\u00f3n para el templo de Jerural\u00e9n (1 R. 5.6, 9, 14 (= 2 Cr. 2.8, 16); 7.2; 10.17, 21 (= 2 Cr. 9.20). Para el precio en comestibles que pag\u00f3 Salom\u00f3n por esta madera, etc., v\u00e9ase * <span style='text-transform: uppercase'>Alimentos<\/span> (la provisi\u00f3n de alimentos para el palacio de Salom\u00f3n). Los abetos del L\u00edbano y el Antil\u00edbano (Siri\u00f3n) permitieron la construcci\u00f3n de barcos para Tiro (Ez. 27.5), de barcazas sagradas para Egipto (<i>ANET<\/i>, pp. 25b, 27a; ca. 1090 a.C.), y de muebles (Cnt. 3.9). Tambi\u00e9n se sac\u00f3 del L\u00edbano la madera para el segundo templo de Jerusal\u00e9n (Esd. 3.7).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. Historia<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La historia del L\u00edbano es esencialmente la de las ciudades fenicias en su litoral, y la de la explotaci\u00f3n de su magn\u00edfica madera. Desde el S hasta el N, las ciudades cananeas\/fenicias de Tiro, Ahlab, Sarepta, Sid\u00f3n, Beirut, Biblos (Gebal, la moderna Jebad) y Simira (al N de Tr\u00edpoli) ten\u00edan toda la riqueza del L\u00edbano a su disposici\u00f3n, adem\u00e1s de su comercio mar\u00edtimo. Para las respectivas historias detalladas (excepto Beirut y Simira) v\u00e9anse los art\u00edculos correspondientes; ve\u00e1nse tamb. * <span style='text-transform:uppercase'>Cana\u00e1n<\/span> y * <span style='text-transform:uppercase'>Fenicia<\/span>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El comercio de maderas del L\u00edbano data desde los tiempos m\u00e1s remotos. El fara\u00f3n Snofru de la 4\u00aa dinast\u00eda mand\u00f3 cargar 40 barcos con cedros ya en 2600 a.C. aprox. (<i>ANET<\/i>, pp. 227a), como lo hicieron varios de sus sucesores en los siglos posteriores. Biblos, en particular, se convirti\u00f3 virtualmente en dependencia egipcia, y sus pr\u00edncipes se asimilaron tan completamente a la cultura egipcia que hasta llegaron a escribir sus nombres sem\u00edticos en jerogl\u00edficos (cf. <i>ANET<\/i>, pp. 229a). A cambio de madera recib\u00edan hermosas alhajas de oro de los faraones de la 12\u00aa dinast\u00eda (ca. 1900\u20131800 a.C.).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Cuando los faraones del reino nuevo conquistaron Siria exigieron un tributo anual regular de \u201cgenuinos cedros del L\u00edbano\u201d (<i>ANET<\/i>, pp. 240b: Tutmosis III, ca. 1460 a.C.), y un relieve de Setos I (ca. 1300 a.C.) muestra a los pr\u00edncipes sirios en persona cortando madera del L\u00edbano para el fara\u00f3n (<etiqueta id=\"#_ftn215\" name=\"_ftnref215\" title=\"\"><i>ANEP<\/i><\/etiqueta>, pp. 110, fig(s). 331, o Grollenberg, <i>Shorter Atlas of the Bible<\/i>, pp. 14 [cast. <i>Atlas de la Biblia<\/i>, 1959]; cf. <i>ANET<\/i>, pp. 254, \u00a7 c, final). En \u00e9pocas posteriores (20\u00aa dinast\u00eda) los faraones tuvieron que pagar a buen precio la madera de esa clase (cf. Salom\u00f3n), como Wenam\u00fan, enviado de Rams\u00e9s XI descubri\u00f3 en detrimento suyo (<i>ANET<\/i>, pp. 27a).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>De Cana\u00e1n mismo, en el 2\u00ba milenio a.C., las \u00e9picas ugar\u00edticas sobre Baal, Anat y Acat aluden al \u201cL\u00edbano y sus \u00e1rboles; Siri\u00f3n, sus cedros escogidos\u201d que prove\u00edan madera para la casa (e. d. el templo) de Baal (<i>ANET<\/i>, pp. 134a, \u00a7 vi; C. H. Gordon, <i>Ugaritic literature,<\/i> 1949, pp. 34), y material para un arco (<i>ANET<\/i>, pp. 151b, \u00a7 vi; Gordon, op. cit., pp. 90).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Tambi\u00e9n los asirios recibieron tributo en madera del L\u00edbano para la construcci\u00f3n de templos\u2014as\u00ed Tiglat-pileser I, ca. 1100 a.C. (<i>ANET<\/i>, pp. 275a) y Esar-had\u00f3n alrededor de 675 a.C. (<i>ANET<\/i>, pp. 219b\u2014pero, adem\u00e1s, se surtieron a menudo de los bosques de Amano m\u00e1s al N (<i>ANET<\/i>, pp. 276b, 278a); cf. aqu\u00ed, 2 R. 19.23; Is. 37.24. Nabucodonosor sigui\u00f3 su ejemplo (<i>ANET<\/i>, pp. 307; <i>DOTT<\/i>, pp. 87). Habacuc (2.17) menciona el despojo babil\u00f3nico del L\u00edbano, tambi\u00e9n profetizado por Isa\u00edas (14.8).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> R. S\u00e1nchez, \u201cL\u00edbano\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). IV, cols. 1002\u20131005; C. F. Pfeiffer, \u201cUgarit\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn216\" name=\"_ftnref216\" title=\"\"><i>\u00b0DBA<\/i><\/etiqueta>, pp. 691\u2013696; S. Moscati, <i>Las antiguas civilizaciones sem\u00edticas<\/i>, 1960, pp. 91ss.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Adem\u00e1s de las obras ya citadas en el art\u00edculo en relaci\u00f3n con puntos particulares, v\u00e9ase tamb. P. K. Hitti, <i>Lebanon in History<\/i>, 1957, y su <i>History of Syria with Lebanon and Palestine<\/i>, 1951, y J. P. Brown, <i>The Lebanon and Phoenicia<\/i>, 1, 1969 (sobre fuentes antiguas).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn217\" name=\"_ftnref217\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>K.A.K.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn218\" name=\"_ftnref218\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>A.K.C.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p>\n  Columnas romanas en BalbeekEl L\u00edbano (Labn nu, en asirio; Leban\u00f4n en hebreo; posiblemente Ramunu en egipcio; Libanos  en griego), hoy d\u00eda Jebel Libn\u00e2n, o \u00abMonta\u00f1a Blanca\u00bb (ra\u00edz sem\u00edtica laban), llamado as\u00ed por la nieve que cubre las cumbres m\u00e1s altas durante casi el a\u00f1o entero, o por la piedra caliza cuya blancura resplandece en la distancia.<br \/>\n  La hermosa geograf\u00eda del L\u00edbanoEl centro de la gran cordillera de Asiria Central, que se extiende desde el N.N.E. al S.S.O. casi paralelamente al mar por alrededor de 95 millas, de 33\u00b020&#8242; a 34\u00b040&#8242;, se separa en el sur por el Q\u00e2simiye desde las colinas rurales de Galilea; en el norte por Nahr el-Keb r de Jebel el-Ansarieh. Consiste de dos cadenas monta\u00f1osas paralelas de la misma formaci\u00f3n: la occidental, o propiamente el L\u00edbano, llamado Jebel el-gharbi; la oriental, conocida como Jebel el-sharqi (el Antil\u00edbano de los griegos). La masa principal fue dividida hacia el final de la formaci\u00f3n Terciaria (Plioceno), formando la parte norte de la fisura del Jord\u00e1n, la cual se extiende hacia el sur al Mar Rojo. Geol\u00f3gicamente hay cuatro estratos, los cuales son f\u00e1cilmente distinguibles en los barrancos profundamente hendidos.   Fortaleza en Sid\u00f3nEl primer estrato, que consiste de una capa de roca caliza (de Araya) de alrededor de 980 pies de grosor, escasamente contiene f\u00f3siles (cidaris glandaria, corales y esponjas) y pertenece al Cenomaniano, el m\u00e1s antiguo del Jur\u00e1sico superior.   Iglesia de San Juan, BiblosSobre este yace un compuesto ricamente fosilizado (cefal\u00f3podos) de arenisca, que var\u00eda de 650 a 1630 pies de grosor, y marga arcillosa, dividido por capas de un dep\u00f3sito calc\u00e1reo (Trigonia o arenisca de Nubia). Masas bas\u00e1lticas de lava aparecen en la arenisca. Turba, mineral de hierro y rastros de cobre tambi\u00e9n est\u00e1n presentes, as\u00ed como resina fosilizada en los esquistos de carb\u00f3n. La tercer capa de piedra caliza del L\u00edbano (de alrededor de 3580 pies de grosor) se caracteriza en la base por los abundantes bancos de ostras o por piedra caliza de hipurita (Cenomaniano-Turon). Una peculiaridad es la pizarra de Hakel, que contiene peces f\u00f3siles, encontrados tambi\u00e9n en la piedra caliza margosa de S\u00e2hil Alma. En el Antil\u00edbano (el Beq\u00e2&#8217;a), y en las orillas externas del L\u00edbano, un cuarto estrato de Senoniano (de no m\u00e1s de 300 pies de grosor) aparece en un pedernal de creta y piedra caliza.<br \/>\n  Anfiteatro en la necr\u00f3polis de BiblosLas cumbres m\u00e1s altas de estas monta\u00f1as estan en la cadena occidental. Se levantan en el Arz Libn\u00e2n a una altura de m\u00e1s de 9,800 pies, como Dahr el-Qodib; Jebel Makmal; Dahr el-Dubab (Qarn Sauda), alrededor de 10,000 pies. No se tienen medidas exactas. Hacia el sur la elevaci\u00f3n no es tan grande: Jebel-el-Muneitira, 9,130; Jebel Sannin, 8,500 pies. En el Antil\u00edbano el Tala&#8217; at M\u00fbsa tiene 8,710 pies de altura; Hermon, 9,300. Se pueden observar en las cimas dep\u00f3sitos debidos a las formaciones glaciares, pero nadie a\u00fan ha llegado a la cota de nieve. Entre el L\u00edbano y el Antil\u00edbano se extiende la meseta de Beq\u00e2&#8217;a, de 5 a 9 millas de anchura, alrededor de 70 millas de longitud, sin elevaci\u00f3n, considerada por varios el verdadero Coelig; lesiria. La llanura del L\u00edbano (D.V. L\u00edbano) mencionada en Josu\u00e9 11, 17 y 12, 7 probablemente es Merj &#8216;Aiyun.   Gradas de\u00f1 hip\u00f3dromo de TiroLas partes del sur y centro son muy f\u00e9rtiles hoy en d\u00eda. Cerca de Baalbek est\u00e1 la cuenca (de alrededor de 3,800 pies) entre el sur y el norte, entre el Nahr el-&#8216;Asi (Orontes) y el Nahr el-L\u00eet\u00e2ni (no el Leontes), la cual, como Nahr el-Q\u00e2simiye, se vac\u00eda al mar un poco al norte de Tiro. La ladera occidental del L\u00edbano tiene muchos manantiales y r\u00edos que atraviesan la piedra caliza despu\u00e9s de un curso parcialmente subterr\u00e1neo, por ejemplo el Nahr el-Kelb. Del sur al norte venimos en sucesi\u00f3n hacia el Nahr el-Zaher\u00e2ni; Nahr el-&#8216;Awali; Nahr D\u00e2m\u00fbr (Tamyras); Nahr Beirut (Magoras); Nahr el-Kelb (Lykus), en cuya embocadura se encuentran inscripciones en egipcio, asirio, griego y lat\u00edn; Nahr Ibr\u00e2h\u00eem (Adonis), en cuya fuente estaba Afga (Apheka), el c\u00e9lebre templo de Venus con su obsceno y sangriento culto, destruido por Constantino; finalmente el Nahr el-Joz y Nahr Qad\u00eesha. La ladera oriental y el Antil\u00edbano son menos favorecidos. En el norte y el este del Antil\u00edbano hay gran escacez de agua. Hacia el sur hay unos pocos afluentes del L\u00eet\u00e2ni, sobre todo el c\u00e9lebre Barad\u00e2, el r\u00edo de Damasco (con &#8216;Ain F\u00eeje), el Abana de las Sagradas Escrituras (2 Reyes 5, 12).  El Papa recibe a la delegaci\u00f3n libanesa que fue a Roma para l ainauguraci\u00f3n de la estatua de San Mar\u00f3n Hermon alimenta las tres fuentes del Jord\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La proximidad con el mar causa humedad y calor proporcionado en el lado occidental. Las monta\u00f1as son frecuentadas como lugares de veraneo por su clima agradable. En el Beq\u00e2&#8217;a el invierno tiende a ser agudo. Durante los duros inviernos la nieve desciende hasta las cordilleras m\u00e1s estrechas del L\u00edbano. A lo largo de la costa las heladas son inusuales. En octubre la temporada de lluvia se inaugura con chubascos repentinos y violentos. Desde diciembre hasta febrero hay, en promedio, doce d\u00edas de lluvia. En mayo la lluvia es poco frecuente. Los efectos de las tormentas, que frecuentemente son de violencia tropical y acompa\u00f1adas de truenos y rel\u00e1mpagos, son vistos en la excesiva erosi\u00f3n de los valles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los puentes naturales son tambi\u00e9n el resultado de la erosi\u00f3n, por ejemplo los de \u00c2q\u00fbra y Jisr el-Hajar (con una amplitud de alrededor de 130 pies, m\u00e1s de 65 sobre el Neba&#8217; el-Leben). En la regi\u00f3n occidental, donde el agua es copiosa, la flora es abundante y de gran variedad. En tiempos prehist\u00f3ricos toda la cadena monta\u00f1osa, hasta la costa, estaba cubierta de bosques. Seg\u00fan el Antiguo Testamento y la literatura profana, el L\u00edbano era conocido por su abundancia de madera. El cedro, pino, arce, tilo y roble hicieron lucrativa la posesi\u00f3n las monta\u00f1as. Salom\u00f3n e Hiram, egipcio y asirio, sacaron provecho de estos recursos. Hoy en d\u00eda, por el saqueo absurdo y el progreso del cultivo, el L\u00edbano ha sido en gran parte despojado de su antiguo esplendor. Se encuentra cedro en algunos pocos lugares, aunque todas las condiciones clim\u00e1ticas condiciones para su pr\u00f3spero crecimiento est\u00e1n presentes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grandes extensiones se utilizan actualmente para el cultivo de plantas; olivos, higueras y moreras constituyen el riqueza de hoy. Granada, durazno y chabacano (en Damasco y alrededores), almendra, nuez, membrillo y otras variedades de frutas florecen. La uva madura a una altitud de casi 5,000 pies. El cultivo de la vid se ha desarrollado ventajosamente. El grano florece a una altitud de 6,200 pies, pero es poco cultivado. Un n\u00famero de arbustos de aroma dulce merecen menci\u00f3n: mirto, adelfa, salvia, lavanda, etc., a cuyas fragrancias el Antiguo Testamento atribuye parte de la fama del L\u00edbano. En el oeste, en general, se encuentra la flora del Mediterr\u00e1neo, y, en las alturas, la flora alpina. En la ladera oriental, en Beq\u00e2&#8217;a del norte y en el Antil\u00edbano, con su clima seco y severo, la flora es la de las estepas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fauna prehist\u00f3rica era muy diferente de la de hoy en d\u00eda; ciervos, bisontes, caballos salvajes, jabal\u00edes, linces, leones, osos y cabras salvajes habitaban los bosques. Tan remotamente como los tiempos asirios y babilonios el L\u00edbano fue c\u00e9lebre como un territorio acotado de cacer\u00eda. Hoy d\u00eda el n\u00famero de ciervos disminuye en gran medida. Son raros los osos, lobos y panteras. Hienas, chacales y jabal\u00edes son m\u00e1s comunes. La aves no est\u00e1n bien representadas. Las cantantes son inusuales. Palomas silvestres, lag\u00f3podos alpinos, \u00e1guilas y halcones se encuentran con mayor frecuencia. Los reptiles son bastante numerosos. Serpientes, usualmente venenosas, abundan, y lagartos tambi\u00e9n (camaleones, lagartijas).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se encuentran rastros de ocupaci\u00f3n humana que datan de tiempos prehist\u00f3ricos. No s\u00f3lo de la boca de la Q\u00e2simiye a Tr\u00edpoli, sino tambi\u00e9n en las monta\u00f1as y en un Beq a han sido descubiertos restos genuinos del neol\u00edtico y paleol\u00edtico. Huesos humanos rotos sugieren canibalismo de los abor\u00edgenes. En tiempos hist\u00f3ricos los amorreos aparecieron, mientras que en el per\u00edodo de los reyes israelitas los fenicios ejercieron dominio sobre el L\u00edbano, y Salom\u00f3n levant\u00f3 edificios ah\u00ed (1 Reyes 5, 6 ss.; 9,19 ). M\u00e1s tarde los itureanos ocuparon el L\u00edbano, y en la era cristiana los maronitas . Las sangrientas persecuciones de 1860 provocaron una ligera mejor\u00eda de las condiciones en parte del pa\u00eds, especialmente por la interferencia de Francia . La provincia independiente del L\u00edbano tiene un gobernador cristiano nombrado por el sult\u00e1n y aprobado por las potencias.<br \/>\nBetedd\u00een, cerca de Deir-el-Qamar, es la sede del gobierno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los habitantes en 1900 eran alrededor de 400,000; la mayor parte son cat\u00f3licos maronitas; aproximadamente el 8 por ciento griegos uniatos; el 13 por ciento ortodoxos griegos; el 12 por ciento drusos; un 4 por ciento chiitas metawiles; 3 por ciento sunnitas. El esp\u00edritu del viaje se ha apoderado de la maronitas, quienes buscan ganancias en Egipto, los Estados Unidos o en Latinoam\u00e9rica, regresando posteriormente a sus monta\u00f1as. Eclesi\u00e1sticamente los maronitas est\u00e1n sujetos a un patriarca que vive en el monasterio de Qannobin. Numerosos conventos, algunos de ellos opulentos, se encuentran dispersos por las colinas. Mantienen las escuelas y han establecido imprentas. La educaci\u00f3n superior se da principalmente por sacerdotes europeos, pero los nativos tambi\u00e9n participan activamente. Las misiones protestantes americanas desde hace mucho tiempo han entrado en competencia. Para la educaci\u00f3n de las ni\u00f1as, hermanas nativas instructoras (mariametas) son empleadas conjuntamente con europeos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tiempos de paz la administraci\u00f3n cristiana ha obtenido buenos resultados. La seguridad y el orden se han establecido, y mucho se ha hecho en favor del comercio. La carretera de Beirut a Damasco (de unas 70 millas) fue construida en 1862, y otros caminos posteriormente, como el que sigue la costa, el de Beirut a Jezz\u00een, de Jezz\u00een a Saida, etc. En 1895 el primer ferrocarril se abri\u00f3 desde Beirut a Damasco (90 millas), el cual en el L\u00edbano alcanza una altitud de 4,850 pies, y en el Antil\u00edbano 4,570 pies. El ramal ferroviario que va de Ray\u00e2q a Haleb fue inaugurado en 1906. M\u00e1s planes est\u00e1n puestos en consideraci\u00f3n, principalmente para una mejor conecci\u00f3n con Beq\u00e2&#8217;a.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Juan Carlos Salinas.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>L\u00ed\u00adbano (heb. Leb\u00e2n\u00f4n, [monta\u00f1a, monte] \u00abblanca\/o\u00bb, llamada as\u00ed\u00ad porque est\u00e1 parcialmente cubierta de nieve la mayor parte del a\u00f1o; ugar. y fen. Leban\u00f4n; ac. Labnana; hit. Lablana). 1. Cadena occidental de un cord\u00f3n monta\u00f1oso doble. Los montes L\u00ed\u00adbano corren paralelos a la costa del Mediterr\u00e1neo por unos 240 km, desde el r\u00ed\u00ado Litani (o Leontes) &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/libano\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLIBANO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2966","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2966","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2966"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2966\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2966"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}