{"id":2992,"date":"2016-02-04T23:37:33","date_gmt":"2016-02-05T04:37:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/madianitas\/"},"modified":"2016-02-04T23:37:33","modified_gmt":"2016-02-05T04:37:33","slug":"madianitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/madianitas\/","title":{"rendered":"MADIANITAS"},"content":{"rendered":"<p>Madianitas    (heb. midy\u00e2n).  Descendientes de Madi\u00e1n, hijo de Abrah\u00e1n y de Cetura (Gen 25:2, 6).  Fueron un pueblo n\u00f3made del desierto que ten\u00ed\u00adan gran n\u00famero de camellos  (Num 10:29-31; Isa 60:6; Hab 3:7).  Cinco familias tribales descendieron de Madi\u00e1n (Gen 25:4; cf Num 31:8).  La caravana a la que los hermanos de Jos\u00e9 lo vendieron estaba formada por ismaelitas y madianitas, que ven\u00ed\u00adan de Galaad con mercader\u00ed\u00ada para Egipto (Gen 37:25, 28, 36).  El suegro de Mois\u00e9s y su cu\u00f1ado eran madianitas (Exo 3:1; Num 10:29-31).  Cuando los israelitas acamparon cerca del Jord\u00e1n, antes de cruzar a Palestina occidental, los madianitas se unieron con los moabitas para seducir a los israelitas y llevarlos a la idolatr\u00ed\u00ada y a la licencia.  En consecuencia, Mois\u00e9s hizo guerra contra ellos, y mat\u00f3 a sus 5 reyes y a muchos de su pueblo (Num 22:4-6; 25:1-18; 31:1-12).  De Jos 13:21 sabemos que los reyes madianitas hab\u00ed\u00adan sido aliados de Sih\u00f3n, el rey amorreo de Hesb\u00f3n, que tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada sido derrotado por los israelitas bajo Mois\u00e9s.  En el per\u00ed\u00adodo de los jueces, los madianitas, los amalecitas y otros pueblos orientales invadieron Palestina y cubrieron el pa\u00ed\u00ads con sus reba\u00f1os y carpas. Oprimieron a los hebreos por 7 a\u00f1os, apropi\u00e1ndose de sus cosechas y produciendo mucha miseria en la poblaci\u00f3n.  Finalmente, Dios levant\u00f3 a Gede\u00f3n, que, con un peque\u00f1o grupo de hombres valientes, destroz\u00f3 a sus opresores en una batalla en la llanura de Jezreel.  Persigui\u00f3 al resto 735 hasta muy al interior de Transjordania, su patria.  Sus pr\u00ed\u00adncipes -Oreb, Zeeb, Zeba y Zalmuna- fueron capturados y muertos (Jdg_6-8; Psa 83:9-11; Isa 9:4; 10:26).  Aunque los madianitas siguieron existiendo, puesto que m\u00e1s adelante se los menciona nuevamente (ls. 60:6: Hab 3:7), nunca m\u00e1s volvieron a ser una amenaza para los israelitas. V\u00e9ase Rag\u00fcel.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>tip, TRIB<\/p>\n<p>ver, MADI\u00ed\u0081N<\/p>\n<p>vet, Moradores del desierto (Gn. 25:2, 6; Nm. 10:29-31; Is. 60:6; Hab. 3:7; Jdt. 2:26). Cinco familias surgieron de Madi\u00e1n (v\u00e9ase MADI\u00ed\u0081N), el padre de todas ellas (Gn. 25:4). Mercaderes madianitas compraron a Jos\u00e9 y lo llevaron a Egipto; acompa\u00f1aban la caravana de ismaelitas que ven\u00ed\u00ada de Galaad (Gn. 37:25, 28, 36). El suegro de Mois\u00e9s era madianita (Ex. 3:1). Los madianitas, aliados con los moabitas, sedujeron a Balaam a fin de que maldijera a Israel y los atrajo a un culto id\u00f3latra e inmoral (Nm. 22:4, 6; 25). Jehov\u00e1 orden\u00f3 a Mois\u00e9s, por ello, que combatiera contra Madi\u00e1n. Los israelitas dieron muerte a los cinco reyes de esta naci\u00f3n, a todos los hombres y a todas las mujeres casadas, que hab\u00ed\u00adan sido las instigadoras de toda la disoluci\u00f3n en la que hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo Israel (Nm. 31:3-18; cfr. v. 16). Los reyes de Madi\u00e1n eran aliados, o vasallos, de Seh\u00f3n, rey de los amorreos (Jos. 13:21). En la \u00e9poca de los Jueces, los madianitas, los amalecitas y los hijos del Oriente invadieron Cana\u00e1n como una nube de langostas. All\u00ed\u00ad llevaron sus animales, sus tiendas, apoder\u00e1ndose tambi\u00e9n de las cosechas de los israelitas, que quedaron reducidos a la m\u00e1s grande extremidad. Al cabo de siete a\u00f1os, el Se\u00f1or, apiadado de su pueblo necesitado, le dio un libertador, Gede\u00f3n. Este aplast\u00f3 a los opresores en la batalla de la llanura de Jezreel, dando muerte a los dos pr\u00ed\u00adncipes Oreb y Zeeb, y despu\u00e9s a los reyes Zeba y Zalmuna. A partir de entonces el pa\u00ed\u00ads tuvo cuarenta a\u00f1os de paz (Jue. 6-8; 9:17; Sal. 83:9-12; Is. 9:3; 10:26). Despu\u00e9s de ello, los madianitas no son vueltos a mencionar en la Biblia, excepto como reminiscencia hist\u00f3rica (Is. 60:6; Hab. 3:7). Es probable que, estando mezclados tempranamente con los ismaelitas, quedaran finalmente absorbidos por los n\u00f3madas del norte del desierto de Arabia, designados por el nombre general de \u00ed\u0081rabes.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[012]<br \/>\n  Pueblo n\u00f3mada de la Arabia superior, citado con frecuencia en la Biblia con cierto desprecio y agresividad por su car\u00e1cter violento y su propensi\u00f3n al pillaje y a la violencia: Gen. 25.2; Is. 60.6; Jue. 6-8; Hab. 3.7. Aunque aparecen emparentados con Mois\u00e9s (Ex. 18. 1-12; Ex. 18.13-27), no lograron el apreci\u00f3 normal entre los jud\u00ed\u00ados. Despu\u00e9s de la victoria de Gede\u00f3n sobre ellos, no se vuelve a citar este pueblo como adversario de Israel.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Estaban constituidos por cinco familias relacionadas con Abraham por Madi\u00e1n, hijo de la concubina Cetura. Abraham los despach\u00f3 hacia el E junto con los otros hijos que hab\u00eda tenido con concubinas (Gn. 25.1\u20136). Es por esto que los madianitas habitaban los lugares des\u00e9rticos fronterizos en la Transjordania, desde Moab hasta m\u00e1s all\u00e1 de Edom.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Eran habitantes del desierto, relacionados con los ismaelitas y los medanitas (Gn. 37.28, 36) cuando *Jos\u00e9 fue vendido a Egipto; para la superposici\u00f3n parcial de estos tres t\u00e9rminos, <etiqueta id=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\" title=\"\">cf.<\/etiqueta> Jue. 8.24, donde se dice que los madianitas derrotados por Gede\u00f3n eran ismaelitas porque usaban zarcillos de oro.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Mois\u00e9s tuvo una esposa madianita, S\u00e9fora; como as\u00ed tambi\u00e9n un suegro, Jetro\/Reuel (Ex. 2.21; 3.1, etc.), y un cu\u00f1ado, Hobab (Nm. 10.29; Jue. 4.11), de esa nacionalidad. Como hombre del desierto Mois\u00e9s le pidi\u00f3 a Hobab que guiara a Israel en su traves\u00eda de la estepa (o \u201cdesierto\u201d) (Nm. 10.29\u201332).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>M\u00e1s tarde, en las llanuras de Moab, los jefes de Madi\u00e1n y Moab se combinaron para llamar a Balaam a fin de que maldijera a Israel (Nm. 22ss), y los madianitas y los moabitas hicieron caer a Israel en la idolatr\u00eda y la inmoralidad (Nm. 25), por lo que tuvieron que ser heridos (Nm. 25.16\u201318; 31). Los cinco pr\u00edncipes de Madi\u00e1n estaban aliados con el rey amorreo Sih\u00f3n (Jos. 13.21). En la \u00e9poca de los jueces, por intermedio de Gede\u00f3n y su peque\u00f1a banda (Jue. 6\u20138; 9.17), Dios liber\u00f3 a Israel del azote de los pueblos que montaban camellos, o sea de los madianitas, los amalecitas, y otros \u201cHijos del este\u201d, acontecimiento que inmortalizan el salmista y el profeta Isa\u00edas (Sal. 83.9; Is. 9.4; 10.26). Hasta ahora esta es la referencia m\u00e1s antigua que conocemos sobre el uso en gran escala de camellos para la guerra (W. F. Albright, <i>Archaeology and the Religion of Israel<\/i>, 1953, <etiqueta id=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\" title=\"\">pp. 132\u2013133), pero no es por cierto la primera referencia a camellos domesticados (* <\/etiqueta><span style='text-transform:uppercase'>Animales<\/span>, Camello; y W. G. Lambert, <etiqueta id=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\" title=\"\"><i>BASOR <\/i><\/etiqueta>160, 1960, pp. 42\u201343, para una referencia babil\u00f3nica antigua indirecta). Los dromedarios de Madi\u00e1n vuelven a aparecer en Is. 60.6. En Hab. 3.7 aparece Madi\u00e1n paralelamente a Cus\u00e1n, t\u00e9rmino antiguo que probablemente proviene del <\/span><span style=''>Kushu<\/span><span lang=ES style=''> que mencionan los textos <etiqueta id=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\" title=\"\">egp. de <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\" title=\"\">ca. <\/etiqueta>1800 <etiqueta id=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\" title=\"\">a.C. (v\u00e9ase W. F. Albright, <\/etiqueta><i>BASOR<\/i> 83, 1941, pp. 34, <etiqueta id=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\" title=\"\">n. 8; cf. G. Posener, <\/etiqueta><i>Princes et Pays d\u2019Asie et de Nubie<\/i>, 1940, pp. 88, y B. Maisler, <i>Revue d\u2019Histoire Juive en Egypte<\/i> 1, 1947, pp. 37\u201338; * <span style='text-transform:uppercase'>Cusita, Mujer<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> W. F. Albright, <i>De la edad de piedra al cristianismo<\/i>, 1959, pp. 136\u2013138; M. Noth, <i>El mundo del Antiguo Testamento<\/i>, 1976, pp. 99; R. S\u00e1nchez, \u201cMadi\u00e1n\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\" title=\"\"><i>\u00b0EBDM<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\" title=\"\">t(t). IV, cols. 1161\u20131165; R. de Vaux, <\/etiqueta><i>Historia antigua de Israel<\/i>, 1975, t(t). I, pp. 322ss.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>K.A.K.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(En Versi\u00f3n Autorizada Midianitas).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tribu \u00e1rabe (Los Setenta Madiena\u00eeoi y Madiane\u00eetai, Lat\u00edn Madianit\u00e6).  La comparaci\u00f3n de G\u00e9nesis 36,35, con 37,28-36 prueba que los autores b\u00edblicos emplean indiferentemente la forma simple Madi\u00e1n (Set. Madi\u00e1n, Lat. Madian) en lugar del plural tribal.  El nombre colectivo Madi\u00e1n aparece en los cap\u00edtulos 6 a 8 de Jueces, y parece que fue preferido luego (cf. Is. 9,3; 10,26; Sal. 83(82),10).  En 1 Ry. 11,18 y Habacuc 3,7, por ejemplo, si Madi\u00e1n denota un pa\u00eds, es por una transposici\u00f3n del nombre de la gente, que no era el uso primitivo.  Por un argumento enga\u00f1oso, pero poco convincente P. Haupt (\u00abMidian und Sinai\u00bb en \u00abZeitschrift der Deutschen morgenl\u00e4ndischen Gesellschaft\u00bb, LXIII, 1909, p. 506) incluso ha intentado probar recientemente que Madi\u00e1n era un t\u00e9rmino abstracto que denotaba una asociaci\u00f3n religiosa tal como los griegos llamaban una anfiction\u00eda (\u2019amphiktuon\u00eda). En ese caso, el t\u00e9rmino madianitas debe haber sido usado algo as\u00ed como decir musulmanes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los madianitas fueron introducidos a la historia en los textos del Gn. 25,1-4 y 1 Cr\u00f3n. 1,32ss. que le asigna a sus ancestros un ep\u00f3nimo llamado Madi\u00e1n, el hijo de Abraham y Quetur\u00e1 (D. V. Cetura), que significa incienso o conlleva la idea de incienso y arom\u00e1ticos (cf. Dt. 33,10).  De los otros cinco hijos que Abraham tuvo con Quetur\u00e1 el \u00fanico que puede ser identificado es S\u00faaj ( B.D. V. Sue). Por largo tiempo Delitzsch sugiri\u00f3 una conexi\u00f3n entre este nombre y el de Suhu, un pa\u00eds, mencionado en los documentos asirios (\u00abWo lag das Paradies\u00bb, Leipzig, 1881, 297 ss.), el cual es la regi\u00f3n des\u00e9rtica entre el \u00c9ufrates y Siria (vea Ed. Meyer* \u00abDie Israeliter und ihre Nachbarst\u00e4mme\u00bb, Halle, 1906, 314.&#8212;Dadan, tambi\u00e9n, probablemente puede ser considerado como un nombre geogr\u00e1fico en la regi\u00f3n de Teima).  La continuaci\u00f3n de la genealog\u00eda establece su car\u00e1cter y permite una mejor identificaci\u00f3n de los madianitas: Madi\u00e1n debi\u00f3 haber tenido cinco hijos, \u00c9fa, \u00c9fer, Henoc, Abid\u00e1 y Elda\u00e1. Los \u00faltimos dos se usan como nombres propios en las inscripciones sabeo-mineas, pero de otro modo son desconocidos.   Los primeros tres, que aparecen en genealog\u00edas israelitas posteriores (vea Nm. 26,5; 1 Cr\u00f3n. 2,47; 4,17), han sido correctamente comparados con designaciones locales y etnol\u00f3gicas en el sur de Arabia (vea las muy importantes citas de autores \u00e1rabes recopiladas en Dillmann, \u00abDie Genesis erkl\u00e4rt\u00bb, 6ta ed., Leipzig, 1892, 308 ss.). Para Ef\u00e1 en particular est\u00e1 el valioso testimonio de los textos asirios.  Los anales de Tiglat-Pileser III (D. V. Theglathphalasar); (m. 727 a.C.) mencionan entre las tribus de Teima y Saba a una tribu llamada Hayapa.  Se puede inferir de estas indicaciones que la genealog\u00eda de Madi\u00e1n es un proceso literario por el cual la Biblia conecta a las tribus \u00e1rabes de las regiones que ahora se llaman Nejd y  J\u00e1\u00fbf con la historia del pueblo hebreo.  Por lo tanto, madianitas se debe considerar el nombre gen\u00e9rico de una inmensa tribu dividida en varios clanes de los cuales conocemos por lo menos algunos de los nombres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Establecida esta noci\u00f3n, apenas habr\u00e1 dificultad en trazar a trav\u00e9s de la historia sagrada el rol que jugaron los madianitas, sin recurrir, como se ha hecho a menudo, a las alegadas contradicciones en las fuentes.  Algunas de \u00e9stas&#8212;por ejemplo, G\u00e9n. 37,28-36 (cf. Is. 60,6), los representa como mercaderes ocupados principalmente en la transportaci\u00f3n de arom\u00e1ticos en caravanas de camellos. Otros, por ejemplo Ex. 2,15ss. y 3,1 los describe como pastores, pero algo sedentarios.  En un lugar (por ejemplo, Ex. 18,6-12 y Jc. 1,16; vea los comentarios de Moore, Lagrange, etc., para la interpretaci\u00f3n exacta) los madianitas en general, o el clan especial de los quenitas aparecen como los amigos y aliados de Israel; en otro (Jc. 6 \u2013 8 y N\u00fam. 25,32) son enemigos irreconciliables; Hab. 3,7 manifiestamente los localiza en el sur de Arabia, por el paralelo con un nombre hebreo que designa un pa\u00eds en el oriente de Kish, m\u00e1s ciertamente distinto de la Nubia et\u00edope.  (Esta distinci\u00f3n, primero establecida por Glaser, luego por Winckler y Hommel, ha sido discutida por Lagrange en Les inscriptions du sud de l&#8217;Arabie et l&#8217;ex\u00e9g\u00e8se biblique\u00bb en \u00abRevue Biblique\u00bb, 1902, 269 ss. Ed. Meyer, quien niega la diferencia, en \u00abDie Israeliten\u00bb, 315 ss., no aporta ning\u00fan argumento s\u00f3lido contra ella.)  N\u00fam. 22,4, y especialmente G\u00e9n. 36,25, los coloca sin contradicci\u00f3n en una relaci\u00f3n casi inmediata con Moab, de modo que Winckler (\u00abGeschichte Israels en Einzeldarstellungen\u00bb, I, Leipzig, 1895, 47 ss.) le asigna como h\u00e1bitat, seg\u00fan la muy antigua tradici\u00f3n, el pa\u00eds ocupado m\u00e1s tarde por los moabitas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evidentemente es un asunto para la cr\u00edtica b\u00edblico examinar la opini\u00f3n particular de varios relatos en los cuales aparecen los madianitas, y explicar, por ejemplo, por qu\u00e9 los madianitas e ismaelitas se usan en aparente equivalencia en G\u00e9n. 37,25-28, y Jueces 8,24.26.  Para el resto, las analog\u00edas con lo que conocemos sobre las grandes tribus \u00e1rabes, su constituci\u00f3n, su divisi\u00f3n, su h\u00e1bitat, sus relaciones con tribus vecinas o pueblos sedentarios arrojan mucha luz sobre la historia de esta antigua y poderosa tribu.  Seg\u00fan los hallamos en el Pentateuco, los madianitas eran una importante tribu en la cual se juntaban los principales clanes que habitaban en el sur de Arabia.  El \u00e1rea donde se mov\u00edan estos n\u00f3madas con sus reba\u00f1os se extend\u00eda hacia el este, probablemente hacia las fronteras de Egipto, y hacia el norte, sin l\u00edmites definidos a la meseta al este del Mar Muerto, y hacia Haur\u00e2n. (Compare la tribu moderna&#8212;en verdad mucho menos importante&#8212;de los Haweit\u00e2te.)  Fue con ellos que Mois\u00e9s busc\u00f3 refugio cuando hu\u00eda de Egipto (Ex. 2,15), como hizo el oficial egipcio en el bien conocido relato de Sinouhit.  Su bienvenida a la tribu y la alianza que result\u00f3 de eso, cuando Mois\u00e9s y su pueblo marchaban a trav\u00e9s del Sina\u00ed, son como las ocurrencias comunes en la historia de las tribus modernas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero los madianitas no eran todos, ni exclusivamente, pastores.  Amos del desierto oriental, si no tambi\u00e9n de los f\u00e9rtiles pa\u00edses del sur de Arabia, ellos por lo menos monopolizaban el tr\u00e1fico entre Arabia y los pa\u00edses arameos, en el norte, o Egipto en el este.  Sus caravanas comerciales los llevaron a tener contacto con las regiones de cultura, y as\u00ed, como siempre sucede con los n\u00f3madas, el espect\u00e1culo de la prosperidad de los pueblos m\u00e1s establecidos excit\u00f3 su codicia y los tent\u00f3 a hacer incursiones.  Cuando Israel estaba formando sus organizaciones pol\u00edticas y religiosas en el Monte Sina\u00ed, estuvo en relaci\u00f3n pac\u00edfica con uno de los clanes madianitas, los quenitas.  (Una notable escuela en tiempos recientes incluso ha intentado probar que la religi\u00f3n de Israel, y especialmente el culto a Yahveh, fue tomado de los quenitas.  Langrange ha demostrado, en \u00abRevue Biblique\u00bb, 1903, 382 ss., que esta presunci\u00f3n no tiene fundamento.)  Incluso ha sido establecido que una porci\u00f3n de este clan uni\u00f3 su destino con el de Israel y lo sigui\u00f3 a Cana\u00e1n (cf. N\u00fam. 24,21ss; Jc. 1,16; 4,11.17; 5,24: 1 Sam. 15,6ss.).  Sin embargo, otros clanes madianitas desperdigados a trav\u00e9s del desierto oriental estaban al mismo tiempo observando \u00e1vidamente los confines del pa\u00eds arameo.  Los moabitas le pidieron su ayuda para oponerse al paso de Israel (N\u00fam. 21,1ss.).  En cuanto a estas \u201cmonta\u00f1as del este\u201d, (H\u00e1rere Q\u00e9dem) de N\u00fam. 23,7, de donde fue tra\u00eddo el adivinador madianita Balaam, cf. \u00abel pa\u00eds de Oriente\u00bb de G\u00e9n. 25,7, a los cuales Abraham envi\u00f3 a los hijos de su concubina Quetur\u00e1; cf. tambi\u00e9n el uso ling\u00fc\u00edstico moderno de los \u00e1rabes, para quienes \u00abOriente\u00bb (Sherq) indica la regi\u00f3n des\u00e9rtica completa donde vagan las tribus beduinas, entre Siria y Mesopotamia, al norte, y entre el Golfo de Acab\u00e1 y el Golfo P\u00e9rsico al sur.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se puede concluir nada de esta alianza moment\u00e1nea entre los moabitas y una porci\u00f3n de los madianitas, ya sea respecto a un h\u00e1bitat muy definido de la gran tribu en los confines de Moab, o respecto a la contradicci\u00f3n con otros relatos b\u00edblicos.  En tiempos de Gede\u00f3n, quiz\u00e1s dos siglos despu\u00e9s de los sucesos en Moab, los madianitas orientales penetraron a las f\u00e9rtiles regiones donde se hab\u00eda establecido Israel hac\u00eda mucho tiempo.  Esto era m\u00e1s una incursi\u00f3n, que para conquistar la tierra.  Pero los jefes madianitas hab\u00edan exasperado a Gede\u00f3n al asesinar a sus hermanos.  La venganza tomada estaba de acuerdo a la ley de ese tiempo, que es hasta hoy d\u00eda la ley \u00e1rabe.  Gede\u00f3n, como conquistador, despu\u00e9s de haber asesinado a sus l\u00edderes, extermin\u00f3 la tribu (Jc. 8).  Desde ese tiempo la tribu desapareci\u00f3 casi completamente de la historia de Israel y parece que nunca recuper\u00f3 su importancia.  La instalaci\u00f3n de las tribus israelitas orientales oblig\u00f3 a estos madianitas a regresar al desierto; los clanes sobrevivientes volvieron al sur, a Arabia, a la que hab\u00eda sido su cuna, y donde hab\u00eda vivido siempre una parte de la tribu.  Este era su centro en tiempos de Isa\u00edas (60,6), probablemente tambi\u00e9n en el tiempo de Habacuc (3,7; cerca de 600 a.C.); aqu\u00ed, de cualquier modo, todos los documentos asirios de Teglatpileser (745-27) y Sarg\u00f3n (722-05) mencionan uno de sus clanes. Sin embargo, el conflicto entre las tribus del sur de Arabia aumentaron, y nuevas oleadas de poblaci\u00f3n, circulando hacia el norte a las regiones de la cultura, iba a absorber a los restos de la antigua tribu decadente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan el testimonio de ge\u00f3grafos griegos y de autores \u00e1rabes posteriores, parece que los madianitas fijaron su residencia permanente en las fronteras del Golfo de Acab\u00e1, ya que all\u00ed existi\u00f3 un pueblo llamado Modi\u00e1na (Ptolemy, \u00abGeogr.\u00bb VI, VII, 2; pero de acuerdo a Flavio Josefo y Eusebio, Madian\u00e9), cuyas ruinas han sido descritas por el explorador R\u00fcppel y, m\u00e1s recientemente, por Sir R. Burton (\u00abLas Minas de Oro de Madi\u00e1n\u00bb y \u00abLa Tierra de Madi\u00e1n Revisitada\u00bb, Londres, 1878 y 1879), ahora conocida como M\u00fbgh\u00e2ir Shuaib, no lejos del puerto abandonado de Maqua, en la rivera oriental del Golfo de Acab\u00e1.  Si, como hay toda raz\u00f3n para creer, era a los madianitas a quienes Procopio ten\u00eda en mente bajo el algo distorsionado nombre de Maaddeno\u00ed (Guerra P\u00e9rsica, I, XIX; ed. Niebuhr, Bonn, 1833, p. 100), la tribu todav\u00eda exist\u00eda exactamente en la regi\u00f3n mencionada bajo el reinado de Justiniano.  Pero este documento nos muestra en cierta manera la agon\u00eda de muerte de la tribu que era entonces dependiente de los himiaritas y que sin duda se extingui\u00f3 pronto al ser absorbida por las hordas islamitas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda:<\/b>   WINCKLER y BURTON en las obras citadas arriba en el cuerpo de este art\u00edculo. Tambi\u00e9n BONACCORSI en VIGOUROUX, Dicc. de la Biblia, X. V.; CHAPMAN en HASTINGS, Dicc. De la Biblia, s.v. Midian, Midianites.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Vincent, Hugues. \u00abMadianites.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 9. New York: Robert Appleton Company, 1910. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/09513b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Madianitas (heb. midy\u00e2n). Descendientes de Madi\u00e1n, hijo de Abrah\u00e1n y de Cetura (Gen 25:2, 6). Fueron un pueblo n\u00f3made del desierto que ten\u00ed\u00adan gran n\u00famero de camellos (Num 10:29-31; Isa 60:6; Hab 3:7). Cinco familias tribales descendieron de Madi\u00e1n (Gen 25:4; cf Num 31:8). La caravana a la que los hermanos de Jos\u00e9 lo vendieron &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/madianitas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMADIANITAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2992","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2992","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2992"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2992\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2992"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2992"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2992"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}