{"id":3002,"date":"2016-02-04T23:37:51","date_gmt":"2016-02-05T04:37:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/magia\/"},"modified":"2016-02-04T23:37:51","modified_gmt":"2016-02-05T04:37:51","slug":"magia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/magia\/","title":{"rendered":"MAGIA"},"content":{"rendered":"<p>v. Encantamiento, Hechicer\u00eda<br \/>\nAct 8:9 pero .. Sim\u00f3n, que antes ejerc\u00eda la m en<br \/>\nAct 19:19 muchos de los que hab\u00edan practicado la m<\/p>\n<hr>\n<p>Magia    (heb. &#8216;\u00f4n\u00ean; gr. per\u00ed\u00adergos).  El secreto arte de magos,* adivinos, encantadores, brujos y hechiceros.  Por lo general, en la pr\u00e1ctica de la magia se utilizan ritos y f\u00f3rmulas mediante los cuales se cree que fuerzas sobrenaturales se ponen a disposici\u00f3n del que act\u00faa en ella, de modo que pueda producir beneficios o da\u00f1os a las personas o cosas. Tales artes eran ampliamente conocidas en el mundo antiguo, y estaban profundamente arraigadas en Egipto y Babilonia (Gen 41:8; Exo 7:11; Dan 1:20; 2:2; etc.), los 2 pa\u00ed\u00adses m\u00e1s poderosos del pasado y con los cuales Israel tuvo estrechas conexiones durante varios per\u00ed\u00adodos de su historia.  Sin embargo, la magia tambi\u00e9n se practicaba entre los cananeos y otras naciones, como lo indican varas, amuletos y otros objetos relacionados encontrados en las excavaciones de Palestina.  Los israelitas adoptaron muchas pr\u00e1cticas m\u00e1gicas de los pueblos entre los cuales viv\u00ed\u00adan, a pesar de que la ley de Mois\u00e9s las condenaba bajo pena de muerte (Lev 20:27; Deu 18:10, 11).  En momentos de estr\u00e9s, con frecuencia se dirigieron a quienes las ejerc\u00ed\u00adan (1Sa 28:7), y ellos mismos practicaron toda clase de magia como lo indican diversas declaraciones de severa reprensi\u00f3n de los profetas del AT (ls. 8:19; Eze 13:18, 20; etc.).  En tiempos del NT, los magos o adivinos jud\u00ed\u00ados estaban esparcidos por todo el mundo 736 greco-romano (Act 8:9-11; 13:6-8).  Muchos de los conversos jud\u00ed\u00ados y gentiles de Pablo en Efeso hab\u00ed\u00adan practicado la magia y pose\u00ed\u00adan costosos manuales sobre este arte, que echaron al fuego despu\u00e9s de su conversi\u00f3n (Act 19:18, 19).  Pablo enumera la farmak\u00e9ia, \u00abmagia\u00bb, \u00abhechicer\u00ed\u00ada\u00bb (G\u00e1. 5:20), entre los principales pecados de la carne, coloc\u00e1ndola inmediatamente despu\u00e9s de la idolatr\u00ed\u00ada.  Bib.: Juvenal vi.542-546; Or\u00ed\u00adgenes, Against Celsus [Contra Celso] iv.33.  Magistrado.  Funcionario p\u00fablico que representa y ejerce la autoridad de la ley en un distrito local.  El t\u00e9rmino es traducci\u00f3n del: 1. Aram. tiftay (Dan 3:2, 3), \u00abmagistrado\u00bb, \u00aboficial de polic\u00ed\u00ada\u00bb, \u00abcomisario\u00bb.  Nabucodonosor convoc\u00f3 a los magistrados de su reino, junto con otros funcionarios, a la llanura de Dura para que adoraran la estatua de oro que hab\u00ed\u00ada erigido (Dan 3:1-7).  2. Gr. \u00e1rj\u00ed\u2021n (Luk 12:58; Rom 13:3), \u00abgobemante\u00bb, \u00abmagistrado\u00bb.  3. Gr. strat&#8217;g\u00f3s (Act 16:20-38), \u00abpretor\u00bb, \u00abmagistrado principal\u00bb.  La forma plural se usaba para los oficiales de mayor rango de la colonia romana de Filipos.  Mago.  Este t\u00e9rmino se aplica a 2 actividades bien diferenciadas:  1.  Heb. generalmente mekashsh\u00eaf (del verbo k\u00e2shaf, \u00abpracticar la brujer\u00ed\u00ada [hechicer\u00ed\u00ada]\u00bb); jartumm\u00eem (aram. jartumm\u00een) y &#8216;ashsh\u00e2f\u00eem (en Daniel); gr. m\u00e1gos, f\u00e1rmak\u00e9us, f\u00e1rmakon, f\u00e1rmakos.  Alguien que echa mano de la brujer\u00ed\u00ada o emplea poderes logrados gracias al auxilio y el control de los esp\u00ed\u00adritus malignos; aunque en algunos casos, ciertos t\u00e9rminos traducidos as\u00ed\u00ad pueden referirse a alguien que posee cierto conocimiento de qu\u00ed\u00admica y f\u00ed\u00adsica, lo que lo capacita para hacer demostraciones que los ignorantes consideran proezas sobrenaturales.  Estas palabras tambi\u00e9n han sido traducidas por \u00abhechiceros\u00bb, y se nos dice que eran muy activos en Egipto (Exo 7:11), Babilonia (Dan 2:2; c\u00c6\u2019 Isa 47:9; etc.), Israel (2Ki 9:22), Jud\u00e1 (2Ch 33:1, 6; Jer 27:1, 9) y entre los jud\u00ed\u00ados del tiempo de Nehem\u00ed\u00adas (Mal 3:5; v\u00e9ase CBA 4:1152).  En Egipto, los hechiceros imitaron los milagros de Mois\u00e9s delante de Fara\u00f3n (Exo 7:11; etc.). En Israel se condenaba a muerte a los que practicaban la magia o la hechicer\u00ed\u00ada (Exo 22:18; c\u00c6\u2019 Lev 20:6, 27; Deu 18:9-12).  Cierto Sim\u00f3n practicaba la magia en Samaria en tiempos de los ap\u00f3stoles (Act 8:4-11), como tambi\u00e9n Elimas en Pafos, en la isla de Chipre (Act 13:6, 8).  Para Dios, la magia y la brujer\u00ed\u00ada se encuentran entre los pecados m\u00e1s viles (G\u00e1. 5:20), y amenaza que los que las practiquen ser\u00e1n totalmente destruidos en el lago de fuego (Rev 21:8). V\u00e9ase Magia.  Otros t\u00e9rminos originales relacionados con \u00abmago\u00bb, \u00abmagia\u00bb, etc., son las heb. najash, &#8216;\u00f4b\u00f4th, yidd&#8217; \u00f4n\u00eem, q\u00f4s\u00eam, me&#8217;\u00f4n\u00ean, menaj\u00eash, h\u00f4br\u00ea; y las gr. manteu\u00f3menos, kl&#8217;doni5\u00f3menos, oi\u00ed\u2021ni5\u00f3menos, ep\u00e1eid\u00ed\u2021n.  2.  Gr. m\u00e1gos.  Definidamente, los \u00abmagos de oriente\u00bb que le trajeron regalos a Jes\u00fas (Mat 2:1; c\u00c6\u2019 vs 7, 16).  Nuestros vocablos \u00abmago\u00bb y \u00abmagia\u00bb derivan de este t\u00e9mino griego, y \u00e9ste, a su vez, es una palabra que originalmente se aplicaba a los miembros de una cierta clase de sacerdotes medos (y m\u00e1s tarde tambi\u00e9n de persas): la casta o profesi\u00f3n de los Magi, o Magios, sabios que luego ejercieron funciones sacerdotales entre los pueblos iranios.  Con el tiempo, la palabra adquiri\u00f3 el sentido de alguien versado en las \u00abciencias\u00bb de la astrolog\u00ed\u00ada y otras.  Una leyenda que no tiene fundamento afirma que fueron 3 los sabios -llamados Melchor, Gaspar y Baltasar- que le llevaron obsequios a Jes\u00fas.  Que se dice que fueron 3 probablemente se debe a la clase de donativos que llevaron, a saber, oro, incienso y mirra (cp 2:11).  Los magos estaban sin duda al tanto de la creencia jud\u00ed\u00ada relativa al advenimiento del Mes\u00ed\u00adas, creencia que muchos conoc\u00ed\u00adan en el Oriente (v\u00e9ase CBA 5: 61-63).  Los magos evidentemente eran sinceros buscadores del verdadero Dios.  Bib.: Herodoto i.102.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>Originalmente la palabra significaba la ciencia o arte de los magos, la casta sacerdotal persa, la cual, tal como los levitas, estaba dedicada a la pr\u00e1ctica de la religi\u00f3n. Con la gran extensi\u00f3n del t\u00e9rmino magos la palabra magia tambi\u00e9n adquiri\u00f3 una trascendencia m\u00e1s amplia. Lleg\u00f3 a abarcar todos los ritos o procesos ocultos designados para influir o controlar el rumbo de la naturaleza; para dominar a seres humanos o circunstancias por medio de la alianza, ayuda o uso de poderes supernaturales; y en general para llamar la atenci\u00f3n y emplear las fuerzas del mundo invisible. La adivinaci\u00f3n, el arte de predecir el futuro para poder evitar sus peligros y riesgos, podr\u00ed\u00ada estar incluido bajo esta misma clasificaci\u00f3n. Sus m\u00e9todos eran frecuentemente magia. La Biblia da serias prohibiciones en contra de toda forma de brujer\u00ed\u00ada y hechicer\u00ed\u00ada (Exo 22:18; Lev 19:26; Lev 20:27; Deu 18:10-11), tomando precauciones como las que rodearon la visita real a la espiritista de Endor (1 Samuel 28). El contacto con la magia y sus practicantes estaba estrictamente prohibido (ver Deu 18:9-14).<\/p>\n<p>La magia es la forma en que el ser humano intenta hacer el futuro seguro, tratando de averiguar de antemano acerca del futuro o por medio de hechizos que hagan pasar las cosas de una manera predeterminada y favorable para uno.<\/p>\n<p>Lo que el Se\u00f1or desea para su pueblo es que se den cuenta que su soberan\u00ed\u00ada ya ha planeado el futuro y que nuestra parte es caminar confiadamente en \u00e9l. Lo que es m\u00e1s, la voz de profec\u00ed\u00ada nos trae toda la gu\u00ed\u00ada inmediata y conocimiento del futuro que Dios piensa que necesitamos, y nuestra tarea es confiar que Dios es digno de nuestra confianza.<\/p>\n<p>La magia era practicada extensamente en Egipto (Exo 7:11; Exo 8:7, Exo 8:18-19; Exo 9:11) y en Babilonia (Dan 1:20; Dan 2:2). La intrusi\u00f3n de tales creencias insalubres se puede detectar en la historia hebrea (Gen 30:14; y quiz\u00e1 Gen 30:37). Jacob crey\u00f3 que su conocimiento de la gen\u00e9tica animal estaba determinando la tendencia reproductiva, pero Dios le revel\u00f3 en un sue\u00f1o que era el Se\u00f1or, no su propia manipulaci\u00f3n, que estaba causando los resultados favorables (Gen 30:10-12). La familia de Jacob estaba remotamente lejos del noble monote\u00ed\u00adsmo de Abraham y las aldeas del valle del Eufrates veneraban la magia, por eso se ven los terafim o \u00ed\u00addolos dom\u00e9sticos m\u00e1s adelante en el relato (Gen 31:19; ver tambi\u00e9n Jdg 17:5; 1Sa 19:13; Eze 21:21-26; Zec 10:2). Estas eran deidades caseras, talladas toscamente, como los \u2020\u0153Lares y Penates\u2020\u009d romanos.<\/p>\n<p>Muy similar en concepto era el culto de los baales de los campos, cuya adoraci\u00f3n corrupta en ritos de fertilidad y magia favorable fue intensamente condenado por los profetas. En cada avivamiento de la adoraci\u00f3n pura los terafines fueron arrastrados con todas las otras formas de paganismo despiadado (p. ej., 2Ki 23:24).<\/p>\n<p>En el NT puede ser que las citas a las vanas repeticiones de los paganos (Mat 6:7; p. ej., ver 1Ki 18:26 y Act 19:28) se refieran a las creencias en la repetici\u00f3n m\u00e1gica de formulas establecidas tal como la repetici\u00f3n sin sentido de los tibetanos om mani padme hum (\u00c2\u00a1Salud a la joya en la flor de loto!). Sim\u00f3n (Act 8:9) y Elimas (Act 13:8) practicaban la magia. Hay evidencia de que tales tribus de charlatanes se encontraban en todas partes y frecuentemente eran jud\u00ed\u00ados de nacionalidad (p.ej. ., los hijos de Esceva en Efeso, Act 19:14). La historia del impacto de los primeros cristianos en la ciudad de Efeso revela la tremenda influencia de la magia entre las masas. Con la propagaci\u00f3n de la doctrina cristiana, los que practicaban artes curiosas trajeron sus libros de conjuros de f\u00f3rmulas m\u00e1gicas a ser quemados. El estimado valor de esos fue 50.000 monedas de plata donde cada moneda representaba el salario promedio de un d\u00ed\u00ada de trabajo en la Palestina de los Evangelios. La iglesia primitiva no desech\u00f3 a la magia como una mera ilusi\u00f3n, sino que atribuy\u00f3 sus resultados a la obra de seres malignos y malvados, pero que no ten\u00ed\u00adan poder contra el creyente. El concilio de Ancira (315 d. de J.C.) fue el primero en dictar una ley en contra de la magia.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Actividad ritual. El nombre \u00abmagia\u00bb proviene de \u00abmago\u00bb con el que se designaba a ciertos sacerdotes de la antigua Persia y cuyo significado original pudiera haber sido el de \u00absabidur\u00ed\u00ada\u00bb. En realidad pudiera tratarse, en muchos casos, de m\u00e9todos para controlar o manipular la naturaleza y el medio. La antig\u00fcedad de estas pr\u00e1cticas es muy remota y parece haber estado presente en casi todas las culturas de una manera o de la otra. Muchos la consideran una de las ramas del \u00c2\u00ae OCULTISMO.<br \/>\nLa llamada \u00abmagia negra\u00bb se utiliza para perjudicar a otras personas y su uso es frecuente entre los grupos sat\u00e1nicos. Muchas brujas afirman practicar la \u00abmagia blanca\u00bb, a la que algunos consideran \u00abbuena\u00bb y que no incluye, como en el caso de la \u00abmagia negra\u00bb, ciertos elementos m\u00e1s definidos de superstici\u00f3n, como el uso de ritos, invocaciones, sustancias y otros elementos destinados a la obtenci\u00f3n de resultados sobrenaturales o de cierto dramatismo. Tambi\u00e9n se habla de una \u00abmagia neutral\u00bb. Por otra parte, algunos estudiosos afirman que en esta forma de magia prevalece la operaci\u00f3n \u00abmec\u00e1nica\u00bb sobre la invocaci\u00f3n de esp\u00ed\u00adritus o de poderes sobrenaturales, pero se trata de una materia en la cual mucho queda pendiente de definici\u00f3n.<br \/>\nEn pr\u00e1cticas de este tipo prevalece cierto simbolismo, tal y como el representado por los colores, ciertos animales y aves, etc. La magia no puede separarse totalmente de ciertos ritos religiosos donde el simbolismo ayuda a la evocaci\u00f3n de actitudes y sentimientos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>Arte o ciencia oculta con que se pretende producir, vali\u00e9ndose de ciertos actos o palabras, o con la intervenci\u00f3n de esp\u00ed\u00adritus, genios o demonios, efectos o fen\u00f3menos extraordinarios, contrarios a las leyes naturales. \u2014 Diccionario de la Lengua Espa\u00f1ola<\/p>\n<p>Magia y hechicer\u00ed\u00ada: pr\u00e1cticas por las que se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el pr\u00f3jimo \u2014 aunque sea para procurar la salud \u2014, son gravemente contrarias a la virtud de la religi\u00f3n. Estas pr\u00e1cticas son m\u00e1s condenables a\u00fan cuando van acompa\u00f1adas de una intenci\u00f3n de da\u00f1ar a otro, recurran o no a la intervenci\u00f3n de los demonios.<\/p>\n<p>La magia, utilizada para ejercer un maleficio, se llama \u2020\u0153hechicer\u00ed\u00ada.\u2020\u009d Pero se debe aclarar que, aunque se pretenda distinguir entre \u2020\u0153magia buena\u2020\u009d (blanca) y \u2020\u0153magia mala\u2020\u009d (negra), en realidad, todo uso de magia ofende a Dios por ser una forma de idolatr\u00ed\u00ada. Es por eso que la magia est\u00e1 condenada por el Primer Mandamiento de Dios.<\/p>\n<p>La magia busca sobrepasar las limitaciones de la naturaleza humana, el orden de la creaci\u00f3n establecido por Dios y la autoridad de Dios. La magia busca obtener poder sobre la creaci\u00f3n y sobre la voluntad de otras personas por medio de la manipulaci\u00f3n de los sobrenatural. La magia tiene un concepto errado de la autoridad y busca controlar por medio de poderes ocultos.<\/p>\n<p>No hablamos aqu\u00ed\u00ad de la magia en cuanto a un juego de meros trucos, como los que hac\u00ed\u00ada San Juan Bosco para atraer a los j\u00f3venes. En ese caso todos sab\u00ed\u00adan que se trataba de un juego ameno.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Apolog\u00e9tico<\/b><\/p>\n<p>Ver \u00abEspiritismo\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, RELI LEYE ESCA<\/p>\n<p>ver, ADIVINACI\u00ed\u201cN, ASTROLOG\u00ed\u008dA, ASTR\u00ed\u201cLOGOS, MAGOS<\/p>\n<p>vet, Pr\u00e1ctica del ocultismo y relaci\u00f3n con los malos esp\u00ed\u00adritus. El t\u00e9rmino heb. \u00abhart\u00f5m\u00bb, que se traduce como mago, significa frecuentemente: escriba, sacerdote instruido (Dn. 1:20), versado en los encantamientos, en las pr\u00e1cticas ocultas (Ex. 7:11), en la interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os (Dn. 2:10). Estas pr\u00e1cticas estaban muy difundidas: en Egipto (Gn. 41:8; en Ti. 3:8 se dan los nombres de Janes y Jambres, que se opusieron a Mois\u00e9s), en Asiria (Nah. 3:4), en Babilonia (Is. 47:9; Dn. 2:2), en Cana\u00e1n y en los otros pa\u00ed\u00adses paganos (Dt. 18:10). Hay otro t\u00e9rmino heb., \u00ab&#8216;ahsh\u00e3ph\u00bb, que se traduce generalmente como encantador. Designa a los hechiceros y a los exorcistas que empleaban f\u00f3rmulas m\u00e1gicas para que los malos esp\u00ed\u00adritus les ayudaran o para hacer que dejaran de atormentar a sus pretendidas v\u00ed\u00adctimas. Los efectos sobrenaturales buscados concern\u00ed\u00adan a los hombres, a los animales o a las fuerzas de la naturaleza. Los textos no distinguen siempre de una manera clara los encantamientos y la adivinaci\u00f3n (Nm. 23:23; 24:1; 2 R. 17:17; Jer. 27:9) y otras formas de ocultismo, todas ellas prohibidas formalmente por la ley de Mois\u00e9s (Dt. 18:9-14). En ella se legislaba la pena de muerte para magos y evocadores de muertos (Ex. 22:18; Lv. 20:6, 27). Los profetas predijeron su castigo (Mi. 5:11; Mal. 3:5; etc.; cfr. Josefo, Vida 31; Ant. 17:4, 1; Sab. 12:4-6). El NT revela la existencia de las mismas pr\u00e1cticas y nos presenta a: Sim\u00f3n el mago (Hch. 8:9, 11); Barjes\u00fas (Hch. 13:6, 8); en Efeso, los exorcistas jud\u00ed\u00ados y los adeptos a las \u00abartes m\u00e1gicas\u00bb, y sus libros de gran precio (Hch. 19:13, 19). La magia es manifiestamente una de las obras de la carne (G\u00e1. 5:20). En Ap. 9:21 el t\u00e9rmino traducido \u00abhechicer\u00ed\u00adas\u00bb es \u00abpharmakeia\u00bb, lo que sugiere la utilizaci\u00f3n de drogas y de filtros misteriosos; el castigo de esta diab\u00f3lica \u00abfarmacia\u00bb es la perdici\u00f3n eterna (Ap. 18:23; 21:8; 22:15). (V\u00e9anse ADIVINACI\u00ed\u201cN, ASTROLOG\u00ed\u008dA, ASTR\u00ed\u201cLOGOS, MAGOS.) El arte de encantar a las serpientes, lo que previene la mordedura, no se contaba entre los encantamientos (Ez. 10:11; cfr. Sal. 58:5; Jer. 8:17).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[329]<\/p>\n<p>      Arte o t\u00e9cnica de producir efectos admirables, aparentemente rompiendo las normas o leyes naturales y obteniendo beneficios para quienes la realizan.<\/p>\n<p>      En la Escritura se habla de la magia y de lo que va anexo a ella: adivinaci\u00f3n, sortilegios, espiritismo, etc.<\/p>\n<p>      En el Antiguo Testamento se advierte el reflejo procedente de los pueblos del entorno, dado a ella, y siempre con un sentido de rechazo: Deut. 18. 9-13; Miq. 5.11; Jer. 27.9; Ex. 13. 18-20; Salm. 30.14. Se castiga con la muerte a quien se entrega a ella, a la hechicera: Ex. 22.17; Lev. 20.27; 1 Sam. 28.3. Esa actitud pas\u00f3 al Nuevo Testamento, aunque en los textos del Evangelio no se alude al tema, Pablo la rechaza rotundamente: Hech. 19.18; Gal. 5.20.<\/p>\n<p>    Para juzgar moral y religiosamente las artes m\u00e1gicas, hay que diferenciar con claridad: el espiritismo diab\u00f3lico, si es posible o existe; y el juego de trucos.<\/p>\n<p> La magia negra alude a procedimientos por influencia diab\u00f3lica. Mediante ellos se podr\u00ed\u00ada superar las fuerzas naturales y ocasionar prodigios extranaturales: elevaci\u00f3n, volar por el aire, producir males (maleficio). Es rara la acci\u00f3n bajo estas fuerzas, si es que alguna vez se ha dado, ya que el demonio \u00abno est\u00e1 para jugar\u00bb y s\u00f3lo act\u00faa si Dios lo permite. En todo caso esta magia es contraria al respeto divino y se asocia moralmente a los pecados contra el primero y el segundo mandamiento.<\/p>\n<p>      La magia blanca, ilusionismo o prestidigitaci\u00f3n, se usa como diversi\u00f3n y se logra con trucos y habilidades o incluso con el aprovechamiento de determinadas fuerzas especiales que algunas personas poseen y no tienen nada de sobrenaturales. Es evidente que esa magia, o habilidad para mover los dedos (prestidigitaci\u00f3n) o para suscitar ilusiones \u00f3pticas o sensoriales (ilusionismo), nada tiene de anormal o inmoral, por espectaculares que sean sus manifestaciones.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Aunque originariamente el t\u00e9rmino \u00abmagia\u00bb se aplic\u00f3 a las doctrinas de los \u00abmagos\u00bb de Persia (que pod\u00ed\u00adan versar sobre diversos campos del saber humano, tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con los astros), posteriormente el t\u00e9rmino ha adquirido el significado de un \u00abpoder\u00bb sobre los fuerzas de la naturaleza por medio de t\u00e9cnicas m\u00e1s o menos ocultas. A veces se habla de \u00abocultismo\u00bb o de \u00abbrujer\u00ed\u00ada\u00bb. Ese poder o magia puede ser ben\u00e9fica (magia blanca) o mal\u00e9fica (magia negra). A veces significa un cierto poder de fascinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\tEn algunos pueblos, la magia tiene ra\u00ed\u00adces culturales muy fuertes, en la l\u00ed\u00adnea de describir la relaci\u00f3n entre el hombre y la naturaleza. A veces existen f\u00f3rmulas m\u00e1gicas (problema psicol\u00f3gico del lenguaje) o tambi\u00e9n el pensamiento m\u00e1gico (cuesti\u00f3n de mentalidad). A veces la magia est\u00e1 ligada a la adivinaci\u00f3n, el espiritismo, los hor\u00f3scopos y astrolog\u00ed\u00ada, la quiromancia, las \u00absuertes\u00bb, etc. La astrolog\u00ed\u00ada, con cierta tendencia religiosa o pseudoreligiosa, intenta leer la \u00abescritura del cielo\u00bb para adivinar los acontecimientos. Tiene cierto sentido fatalista. El \u00abespiritismo\u00bb puede incluir la adivinaci\u00f3n por medio de los esp\u00ed\u00adritus o tambi\u00e9n bas\u00e1ndose en los \u00abmedium\u00bb (personas con gran capacidad de intuici\u00f3n y de telepat\u00ed\u00ada).<\/p>\n<p>\tAunque en la magia se usan, a veces, conceptos y f\u00f3rmulas religiosas, en realidad la religi\u00f3n tiene una orientaci\u00f3n totalmente diversa la de admitir la realidad divina o sobrenatural sin querer dominarla. No obstante, existe en ambientes populares una cierta mentalidad subjetivista de querer conseguir un objetivo religioso por medios t\u00e9cnicos o tambi\u00e9n ocultos. Entonces ser\u00ed\u00ada una pr\u00e1ctica pseudoreligiosa.<\/p>\n<p>\tLa \u00absuperstici\u00f3n\u00bb consiste en creencias o pr\u00e1cticas rituales provenientes de la mentalidad m\u00e1gica. Indica un cierto miedo a lo sagrado o divino, que puede dar lugar a dos tendencias evitar lo sagrado (como \u00abtab\u00fa\u00bb) o manipularlo y dominarlo por medio de la magia. La religi\u00f3n aut\u00e9ntica se basa m\u00e1s en la relaci\u00f3n personal, sin excluir el santo temor de Dios.<\/p>\n<p>\tLa revelaci\u00f3n del Antiguo y del Nuevo Testamento resumen la historia como salvaci\u00f3n, por encima y m\u00e1s all\u00e1 de las fuerzas de la naturaleza. El cristianismo anuncia el mensaje evang\u00e9lico de amor y de temor filial respecto a Dios Amor que ha enviado a su Hijo, Se\u00f1or de la creaci\u00f3n y de la historia por medio de su misterio pascual. Los sacramentos no son signos m\u00e1gicos, sino signos de la presencia activa de Cristo Salvador.<\/p>\n<p>Referencias Espiritismo, religiones tradicionales, religiosidad popular, sagrado.<\/p>\n<p>Lectura de documentos CEC 1852, 2111, 2115-2117.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada J. CARO BAROJA, De la superstici\u00f3n al ate\u00ed\u00adsmo (Madrid, Taurus, 1974); J. GUITON, La superstici\u00f3n superado (Salamanca, CEME, 1973); G. HERZENBERGER, Lo m\u00e1gico en nuestra Iglesia (Bilbao, Descl\u00e9e, 1971); L. MALDONADO, Religiosidad popular. Nostalgia de lo m\u00e1gico (Madrid, Cristiandad, 1975); B. MALINOWSKI, Magia, ciencia, religi\u00f3n (Espluga de Llobregat, Ariel, 1974); P. SIWEK, Herej\u00ed\u00adas y supersticiones de hoy (Barcelona, Herder, 1965).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>1. Antiguo Testamento<\/p>\n<p>(-> profetas, milagros). Suele entenderse por magia el intento de manipulaci\u00f3n de unos poderes sagrados. Ella parece vinculada a un tipo de religiosidad sacra, de manera que son muchos los que identifican al mago con el sacerdote y hechicero. Otros interpretan la misma profec\u00ed\u00ada como magia, distinguiendo tres grandes actitudes y respuestas ante el mundo: magia\/religi\u00f3n, filosof\u00ed\u00ada, ciencia (A. Comte). Sin embargo, en sentido estricto, los magos se dis  tinguen de los sacerdotes y m\u00ed\u00adsticos, de los profetas y sabios porque tienden a situarse en una l\u00ed\u00adnea de manipulaci\u00f3n del misterio.<\/p>\n<p>(1) Religi\u00f3n y magia. En principio, la religi\u00f3n es encuentro personal del hombre con Dios, en l\u00ed\u00adnea de gratuidad. La magia, en cambio, tiende a ser un intento de dominio, un medio (o t\u00e9cnica) para utilizar en favor propio los poderes misteriosos que dirigen el curso y ritmo oculto de las cosas. En ese sentido, la religi\u00f3n b\u00ed\u00adblica se distingue de la magia, porque no quiere influir sobre Dios, sino escuchar su Palabra. La magia se sit\u00faa en la l\u00ed\u00adnea de la ciencia: quiere penetrar en el secreto de las cosas, dirigir y dominar el mundo, controlando para servicio del hombre sus poderes m\u00e1s ocultos. En ese aspecto, mago es quien posee (o dice poseer) fuerzas secretas, especiales: un hombre que utiliza el poder de dioses o demonios para influir en la vida de los otros. La Biblia contiene una dura condena contra la magia, aunque, como es natural, pueden encontrarse en ella muchos elementos m\u00e1gicos. Ciertamente, el hombre b\u00ed\u00adblico, desde Abrah\u00e1n hasta Jesucristo, no pretende conseguir por la fuerza favores especiales de Dios, ni controlar con su poder las fuerzas de los dioses, sino ponerse en manos de Dios: quiere adorar su misterio y dejar que Dios mismo transfigure y enriquezca la vida con su gracia. Pero una y otra vez aparecen en ella rasgos de magia, sobre todo en los diversos tipos de rituales y sacrificios, lo mismo que en las normas sobre los alimentos.<\/p>\n<p>(2) Magia y profec\u00ed\u00ada. Despu\u00e9s de haber puesto de relieve los peligros de la magia cananea, la Biblia a\u00f1ade: \u00abUn profeta como t\u00fa les suscitar\u00e9, de en medio de ellos, de entre sus hermanos; y pondr\u00e9 mis palabras en su boca y les hablar\u00e1 todo lo que yo le ordene\u00bb (Dt 18,18). Seg\u00fan eso, todos aquellos que evocan y cultivan el poder sacral del cosmos, los que quieren escuchar la voz de lo divino en las voces de este mundo se equivocan, en la medida en que quieren imponerse por ellas sobre el mismo Dios. En contra de los magos, los profetas no han querido explorar la sacralidad de la naturaleza; no se han puesto a explicar voces de esp\u00ed\u00adritus o muertos, no han investigado en nubes o serpientes, sino que han escuchado en su propia vida la Palabra de vida de Dios. Los israelitas han contado a lo largo de su historia con hombres especiales, de gran visi\u00f3n teol\u00f3gica, capaces de hablarles de Dios: han tenido a los profetas, que han seguido realizando la tarea de Mois\u00e9s (Dt 18,15). As\u00ed\u00ad, frente a la magia, que pretende controlar la sacralidad c\u00f3smica para provecho propio, los israelitas han puesto de relieve el valor de la profec\u00ed\u00ada, en una l\u00ed\u00adnea que une a Mois\u00e9s (ley primordial) con los profetas (hombres de Palabra en la historia). De todas formas, esta diferencia entre magia y religi\u00f3n no puede trazarse de un modo absoluto y s\u00f3lo resulta clara all\u00ed\u00ad donde el hombre ha trazado de una forma sistem\u00e1tica y precisa sus posibilidades humanas, en perspectiva cient\u00ed\u00adfica y religiosa, sin confundirlas, y\/o donde ha renunciado religiosamente a todo intento de influir sobre Dios. S\u00f3lo se puede superar la magia all\u00ed\u00ad donde la ciencia es ciencia, es decir, donde ella renuncia a imponer unos deseos sacrales sobre el conjunto de la realidad. Por su parte, la religi\u00f3n s\u00f3lo es religi\u00f3n donde ella renuncia a dominar tambi\u00e9n sobre la realidad, de tal forma que s\u00f3lo busca el encuentro con Dios en un nivel de gracia.<\/p>\n<p>(3) Formas de magia. Exposici\u00f3n cr\u00ed\u00adtica (Dt 18,9-22). La Biblia israelita ha condenado la magia, entendida como pecado de los cananeos, en dos lugares principales: Lv 18,21; 20,2-5 y Dt 18,922. Estos son los ejemplos m\u00e1gicos principales del texto del Deuteronomio. (a) Sacrificio del hijo o la hija (Dt 18,10) a quien se quema (cf. Gn 22) para obedecer a un duro Dios y para conseguir determinados fines (aplacar la violencia, someterse a las fuerzas del destino). Dt 12,31 ha condenado esa pr\u00e1ctica, aunque sabemos por la historia israelita que ha sido normal en tiempo antiguo (cf. 2 Re 21,5-6; 23,10). (b) Evocaci\u00f3n de muertos (Dt 18,11) o necromancia. Es bien conocida dentro de la Biblia (cf. Sa\u00fal y la pitonisa de Endor: 1 Sm 28,325). Est\u00e1 cerca del gesto anterior: hay en ambos casos una misma obsesi\u00f3n de muerte: se sacraliza a un ser humano al ofrecerlo a Dios (o a los poderes demon\u00ed\u00adacos), se lo diviniza al evocarlo, (c) Invocaci\u00f3n y observaci\u00f3n de los esp\u00ed\u00adritus (Dt 18,11). Esta pr\u00e1ctica est\u00e1 cerca de la anterior, pues entre muertos (metim) y esp\u00ed\u00adritus (\u2020\u2122obim) hay una gran continuidad (casi identidad) para los esot\u00e9ricos  antiguos y modernos. Los evocadores de esp\u00ed\u00adritus eran y son hombres-mujeres que se dicen expertos en las fuerzas profundas y sagradas de la naturaleza, a la que ponen (= dicen poner) al servicio de la vida humana, (d) Adivino (qosern qesamim: Dt 18,10b) es alguien que descubre lo oculto o predice el futuro por suertes, por el son del viento o por los sue\u00f1os&#8230; Adivino es el mago en general, en cuanto distinto del profeta israelita (o cristiano y musulm\u00e1n), (e) Observador de nubes (me&#8217;onen: Dt 18,10b) es el que estudia y evoca las nubes para descubrir all\u00ed\u00ad el destino. En sentido m\u00e1s amplio le podemos llamar astr\u00f3logo: establece conexiones entre el ser humano y los fen\u00f3menos c\u00f3smico-atmosf\u00e9ricos. (f) Encantador de serpientes (menahes: Dt 18,10b). Sabe descubrir y manejar las fuerzas ocultas que se manifiestan en ellas (nhs), conforme a una asociaci\u00f3n que parece estar en el fondo de Gn 3,1. (g) Brujo (rnekassep: Dt 18,10b) es alguien que puede influir en los dem\u00e1s de forma ante todo destructiva, evocando o causando sobre \u00e9l alg\u00fan maleficio. Tiene capacidad de da\u00f1ar a los dem\u00e1s, destruyendo los v\u00ed\u00adnculos comunitarios, (h) Hechicero (hober haber: Dt 10,11): experto en crear relaciones, tanto positivas como destructivas, entre personas. Tiene el poder de vincular, de suscitar uniones que llevan al amor o al odio. Parece influir sobre todo en las relaciones afectivas.<\/p>\n<p>(4) Fen\u00f3menos y seres vinculados a veces con la magia. La magia es un fen\u00f3meno muy extenso, que puede influir en otros elementos religiosos. Entre los personajes, poderes y signos que pueden estar cerca de la magia, en un entorno b\u00ed\u00adblico (y tambi\u00e9n en nuestro tiempo), queremos citar los siguientes. (a) Profetas o videntes de la Apocal\u00ed\u00adptica. Son hombres superiores, que entran en contacto con sabios y genios del pasado (Henoc, No\u00e9, Melquisedec, Daniel&#8230;), que les abren las puertas ocultas y les desvelan el misterio de Dios y de la historia. Entre ellos destaca Henoc*, a quien la tradici\u00f3n parab\u00ed\u00adblica presenta muchas veces como un hombre cercano a los magos, y de un modo especial Daniel*, capaz de resolver los temas que los magos de Babilonia no pueden resolver, (b) Angeles. Ciertamente, ellos no son magos, pero pueden presentarse como iniciadores de un tipo de magia: \u00abEstos son los nombres de los santos \u00e1ngeles que vigilan: Uriel, \u00e1ngel del trono y del temblor; Rafael, encargado de los esp\u00ed\u00adritus de los humanos; Rag\u00fcel, el que castiga al universo y las luminarias (los \u00e1ngeles ca\u00ed\u00addos); Miguel, encargado de la mejor parte de los humanos y de la naci\u00f3n (Israel); Saraquel, encargado de los esp\u00ed\u00adritus del genero humano que hacen pecar a los \u00e1ngeles; Gabriel, encargado del para\u00ed\u00adso, las serpientes y los querubines&#8230;\u00bb (1 Hen 20). El conocimiento de los nombres y propiedades de los \u00e1ngeles ha constituido uno de los elementos b\u00e1sicos de la magia israelita. (c) Demonios. Al lado de los \u00e1ngeles buenos, que gu\u00ed\u00adan y sostienen por mandato de Dios el universo, est\u00e1n los demonios, \u00e1ngeles ca\u00ed\u00addos, pecadores, que pervierten en su mayor\u00ed\u00ada a los humanos. Para gran parte del judaismo de tiempos de Jes\u00fas la magia se identifica con un tipo de manipulaci\u00f3n demon\u00ed\u00adaca (exorcismos*), (d) Hermes, hermeneuta. Hermes, Dios griego del conocimiento y la interpretaci\u00f3n profunda de las cosas aparece, tambi\u00e9n como maestro y gu\u00ed\u00ada de los magos. Conforme al testimonio de una tradici\u00f3n antigua, el Hermes griego se identifica con el egipcio Thot, Dios psicopompo, es decir, gu\u00ed\u00ada y conductor de los humanos a quienes va llevando tras la muerte hasta el lugar originario de la vida. Magia y hermetismo han estado muy cerca del entorno b\u00ed\u00adblico, (e) Magos zoroastristas y gn\u00f3sticos. Dentro del mundo b\u00ed\u00adblico, los magos han estado especialmente vinculados a la religi\u00f3n de Persia, con su dualismo* y con su visi\u00f3n de los esp\u00ed\u00adritus en lucha. En esa l\u00ed\u00adnea se sit\u00faa un tipo de gnosticismo posterior, con su distinci\u00f3n de dos figuras divinas: una es buena, esp\u00ed\u00adritu perfecto, origen primigenio, m\u00e1s all\u00e1 de la materia, Padre en el pl\u00e9roma divino; otra es mala, una especie de divinidad perversa, que los gn\u00f3sticos presentan con rasgos y figura del Yahv\u00e9 ( = Yaldabaot, Yabaot) del Antiguo Testamento; es el Dios de la materia, pr\u00ed\u00adncipe y regente de este mundo de muerte, cabeza de los \u00e1ngeles. Los magos saben entrar en esa lucha de dioses, colaborando en el triunfo del Dios bueno, (f) Astr\u00f3logos. La astrolog\u00ed\u00ada toma a las estrellas (especialmente planetas) como libro donde se descubre y pronostica el sentido y futuro de la vida: formamos parte de un universo sagrado y  nuestras almas est\u00e1n emparentadas con las almas de los astros, dentro de la rueda de transmigraci\u00f3n de los esp\u00ed\u00adritus. Por eso se acude al hor\u00f3scopo (= mirar el horizonte estelar), para fijar as\u00ed\u00ad la suerte astral de los diversos individuos, influyendo en ella, (g) Alquimistas. La alquimia (del \u00e1rabe al-kimiya, es decir, la-qu\u00ed\u00admica) vive todav\u00ed\u00ada en el nivel de la magia participativa. No es ciencia, sino un tipo de m\u00ed\u00adtica c\u00f3smica, adornada con pretensiones cient\u00ed\u00adficas. Seg\u00fan ella, en el fondo de la realidad hay un misterio, de manera que todo puede transmutarse en todo. El universo entero tiene rasgos y matices de car\u00e1cter espiritual (de pensamiento, de unidad entre los seres). Por eso puede darse un tipo de transmutaci\u00f3n material, que est\u00e1 en la l\u00ed\u00adnea de la transmigraci\u00f3n de los esp\u00ed\u00adritus, de forma que podemos cambiar la materia y cambiarnos en ella, descubriendo nuestro propio ser eterno, reflejado en la bebida del elixir de la vida.<\/p>\n<p>Cf. A. CASTIGIIONI, Encantamiento y magia, FCE, M\u00e9xico 1972; B. J. MALINA, On the Genre and Nlessage of Revelation. Star Visions and Sky Jounieys, Hendrickson, Peabody MA 1985; J. NEUSNER (ed.), Religi\u00f3n, Science and Magic: I11 concert and in conflict, Oxford University Press 1989; W. O. E. OESTERLEY y Th. H. ROBINSON, Hebrew Religi\u00f3n. Its Origin and Development, SCPK, Londres 1966, I-I24; A. OHLER, Elementi mitologici nell\u2020\u2122Antico Testamento, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1970; X. PIKAZA, Hombre y mujer en las religiones, Verbo Divino, Estella 1996; El fen\u00f3meno religioso, Trotta, Madrid 1999; D. SALADO, La religiosidad m\u00e1gica, San Esteban, Salamanca 1980; G. WIDENGREN, Fenomenolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n, Cristiandad, Madrid 1976.<\/p>\n<p>MAGIA<br \/>\n2. Jes\u00fas<\/p>\n<p>(-> Jes\u00fas, curaciones, exorcismos). Jes\u00fas fue sin duda un carism\u00e1tico, un exorcista: hombre de fe, capaz de curar a muchos enfermos y de liberar a muchos endemoniados de su opresi\u00f3n interna. Siguiendo en esa l\u00ed\u00adnea, algunos exegetas como M. Smith han pensado que era un mago helenista, injertado de forma secundaria en un \u00e1mbito de religiosidad jud\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>(1) Tiempo de magos. Aqu\u00e9l era, sin duda, un tiempo propicio para magos. Mutuamente se mezclaban especulaciones filos\u00f3ficas de Grecia y experiencias religiosas; el dualismo persa ofrec\u00ed\u00ada espacios de vivencia para muchos, que estaban preocupados por el fin del mundo; el monote\u00ed\u00adsmo hebreo gozaba de mucho prestigio, pero algunos paganos lo mezclaban con mitos y ritos, recreados dentro del contexto sincretista del Imperio romano. Las antiguas concepciones de la vida se mezclaban y cambiaban mutuamente. Triunfaba por un lado el optimismo racional unido a la paz romana. Pero, al mismo tiempo, se extend\u00ed\u00adan creencias y personajes antes ignorados: fil\u00f3sofos, santones, magos, charlatanes recorr\u00ed\u00adan los caminos, ofreciendo soluciones aparentemente nuevas a los viejos problemas de la vida. Se expand\u00ed\u00adan los cultos del misterio, con su salvaci\u00f3n ritual, lo mismo que las especulaciones gn\u00f3sticas, pero la mayor\u00ed\u00ada de la gente sufr\u00ed\u00ada bajo el miedo de la muerte. En ese contexto, la magia estaba unida al sufrimiento: era consuelo de muchos a quienes la religi\u00f3n oficial no lograba consolar, signo del dolor y la protesta de los m\u00e1s amenazados. Para algunos de nosotros, racionalistas poscristianos, bien situados en el mundo, aquella magia nos puede parecer superstici\u00f3n: una manera de evadimos de la tierra y sus problemas. Para muchos pobres de entonces (y de ahora) era m\u00e1s bien una protesta contra el mal, era un deseo de dar sentido a una vida sin sentido. Ciertamente, algunos magos pod\u00ed\u00adan parecer embaucadores, personas que se aprovechaban de la ingenuidad de los dem\u00e1s para enga\u00f1arles y medrar a costa de ellos. Pero esa acusaci\u00f3n no vale para todos: muchos eran hombres y mujeres respetables, expertos en poderes sacrales.<\/p>\n<p>(2) La internacional m\u00e1gica. La magia constitu\u00ed\u00ada una experiencia extendida casi por todas partes, al menos en las tierras del oriente del Imperio romano, que conocemos mejor a trav\u00e9s de papiros m\u00e1gicos (como los de Egipto entre los siglos I-IV d.C.). L\u00f3gicamente, la magia ha jugado un papel fuerte con relaci\u00f3n a los enfermos. No hace falta insistir en el car\u00e1cter misterioso de muchas enfermedades, que obedec\u00ed\u00adan a causas desconocidas y pod\u00ed\u00adan curarse por medios que hoy nos parecen psicosom\u00e1ticos, atribuidos a esp\u00ed\u00adritus y dioses. En el mundo griego se conocen, sobre todo, los relatos de curaciones del dios Esculapio en Epidauro (en incubaci\u00f3n o sue\u00f1o sagrado). En \u00e1mbito jud\u00ed\u00ado se recuerdan nombres de carism\u00e1ticos como Honi y  Janina ben Dosa, que curaban con la ayuda de su Dios (Yahv\u00e9). Hab\u00ed\u00ada tambi\u00e9n en otros pa\u00ed\u00adses del Imperio curanderos, santones y hechiceros, como Apolonio de Tiana, a quien algunos han relacionado con Jes\u00fas, aunque el origen y sentido de sus curaciones resulte muy distinto, pues Apolonio \u00abcuraba\u00bb imponiendo su violencia contra los pretendidos culpables o chivos emisarios, no por gratuidad y perd\u00f3n, como Jes\u00fas. En ese contexto ha situado M. Smith a Jes\u00fas: \u00abParece que Jes\u00fas se hizo famoso y atrajo a sus seguidores como milagrero, especialmente como exorcista y sanador&#8230; Sus milagros atrajeron enormes multitudes e hicieron que muchos pensaran que \u00e9l era el Mes\u00ed\u00adas. Tanto aquellas masas como las especulaciones mesi\u00e1nicas ampliamente extendidas entre ellas inquietaron a los sacerdotes que reg\u00ed\u00adan el templo y la ciudad de Jerusal\u00e9n&#8230; Los romanos estaban pendientes del templo como de un posible centro de dificultades y no perd\u00ed\u00adan de vista el resto del pa\u00ed\u00ads, interviniendo con su fuerza militar para dispersar a las asambleas que consideraban peligrosas&#8230; Las autoridades de la ciudad (sacerdotes) prendieron a Jes\u00fas y lo entregaron a Pilato (gobernador romano); \u00e9ste lo crucific\u00f3 como a un pretendido Mes\u00ed\u00adas\u00bb.<\/p>\n<p>(3) El auge de Jes\u00fas mago. L\u00f3gicamente, la gente le segu\u00ed\u00ada, como siempre ha seguido a los sanadores de fama. Pero a Jes\u00fas no le bastaba con curar, sino que vincul\u00f3 sus curaciones con una doctrina nueva sobre un Dios que sana a los enfermos. Su misma capacidad de hacer milagros le llev\u00f3 a pensar que era Mes\u00ed\u00adas, enviado de Dios, y as\u00ed\u00ad le entendieron muchos de sus disc\u00ed\u00adpulos y seguidores. Animado por ese convencimiento, en nombre del Dios de la salud, subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n, donde fracas\u00f3 como mago, no siendo capaz de evitar su condena y muerte. Los evangelios habr\u00ed\u00adan contado, seg\u00fan eso, la historia de Jes\u00fas, un mago fuerte, que ofreci\u00f3 salud a enfermos de diverso tipo, pero que acab\u00f3 juzgado por los sacerdotes y pol\u00ed\u00adticos, que ten\u00ed\u00adan miedo de su influjo sobre el pueblo. A pesar de ese fracaso, su recuerdo se mantuvo y creci\u00f3, suscitando un tipo de nueva religi\u00f3n, de fondo m\u00e1gico. Dentro del judaismo estricto hubiera sido dif\u00ed\u00adcil (por no decir imposible) tomarle como un ser divino. Pero Jes\u00fas no era un jud\u00ed\u00ado de observancia estricta, si vale ese lenguaje, sino un galileo, que pertenec\u00ed\u00ada a una zona de paganos reci\u00e9n convertidos (o reconvertidos) por la fuerza al judaismo (hacia el 104-75 a.C.). As\u00ed\u00ad le presenta M. Smith.<\/p>\n<p>(4) La condena de Jes\u00fas mago. Las afirmaciones anteriores no son nuevas, sino que aparecen en uno de los testimonios jud\u00ed\u00ados m\u00e1s antiguos sobre Jes\u00fas: \u00abEn la vigilia de la Pascua colgaron a Jes\u00fas. A lo largo de cuarenta d\u00ed\u00adas, el heraldo hab\u00ed\u00ada proclamado: Ser\u00e1 llevado a lapidar porque se ha dedicado a la hechicer\u00ed\u00ada: ha seducido a Israel, les ha hecho apostatar. Cualquiera que tenga algo que decir en su defensa, que venga y que lo diga&#8230; Sucedi\u00f3 que nadie vino a decir nada en su defensa; por eso se le colg\u00f3 en la vigilia de la Pascua\u00bb (Talmud de Bab, Sanedr\u00ed\u00adn 43). El Talmud cita aqu\u00ed\u00ad una antigua bara\u00ed\u00adta (tradici\u00f3n no contenida en la Misn\u00e1) sobre la ejecuci\u00f3n de Jes\u00fas, situada en la vigilia de Pascua (como en Jn 19,31). Las razones de la condena de Jes\u00fas como mago reflejan con nitidez la concepci\u00f3n de algunos rabinos que acusan a Jes\u00fas de hechicero, pues realizaba curaciones empleando m\u00e9todos religiosamente sospechosos, con poderes que desbordan la sacralidad israelita y que, por tanto, provienen de Sat\u00e1n (cf. Mc 3,21-30). N\u00f3tese que el texto no ha querido disculpar a Jes\u00fas, sino confirmar la validez de la condena. Si le hubieran tomado como un simple hechicero, es posible que no hubiera sido ajusticiado (cf. Dt 18,10-12); pero le han tomado como hechicero seductor y por eso le juzgan digno de muerte (como exig\u00ed\u00ada Dt 13,1-19). En ese contexto, los maestros rab\u00ed\u00adnicos han debido afirmar que Jes\u00fas era digno de condena. Pues bien, la presentaci\u00f3n de Jes\u00fas como mago puede contener algunos elementos v\u00e1lidos, pero olvida otros rasgos b\u00e1sicos del mensaje de Jes\u00fas: la experiencia de Dios como Padre y la exigencia de gratuidad (amor al enemigo, no juicio), la forma de ense\u00f1ar (par\u00e1bolas) y la superaci\u00f3n de los rituales de pureza israelita&#8230; Ciertamente, mirado desde fuera, Jes\u00fas pudo ser considerado un mago; pero en el fondo de esa magia vino a darse la m\u00e1s honda experiencia de gratuidad de la historia humana. Se puede decir que Jes\u00fas fue un mago, pero su magia nos obligar\u00ed\u00ada a reelaborar todos los ele  mentos de una visi\u00f3n m\u00e1gica del mundo. Por eso, la interpretaci\u00f3n puramente m\u00e1gica de Jes\u00fas resulta insostenible.<\/p>\n<p>(5) Jes\u00fas entre los magos (Mt 2). El evangelio de Lucas evocaba la presencia de unos pastores* ante el pesebre de Jes\u00fas. El de Mateo evoca a unos magos gentiles, que buscan a Dios en las se\u00f1ales del cielo y de la historia (quiz\u00e1 en los mismos astros). Ellos han estado esperando por siglos, mirando a las estrellas como signos de la vida. Ahora han visto el signo de Jes\u00fas y quieren adorarle. Por eso se ponen en camino. \u00abViendo la estrella se alegraron con un gozo inmenso. Y llegando a la casa vieron al ni\u00f1o con Mar\u00ed\u00ada su madre y, postr\u00e1ndose en el suelo, le adoraron; y abriendo sus tesoros le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra. Y habiendo recibido en sue\u00f1os la advertencia de no dirigirse a Herodes volvieron a su tierra por otro camino\u00bb (Mt 2,10-13). Ellos son los sabios de este mundo, buscadores del bien, hombres religiosos de los pueblos de oriente, no de occidente (Roma), donde se extender\u00e1 el evangelio de Pablo; son los magos de oriente, es decir, de las tierras donde hab\u00ed\u00adan surgido los grandes imperios antiguos (Babilonia, Persia), tierras que se extienden todav\u00ed\u00ada m\u00e1s, hacia la India y China. Todas ellas aparecen aqu\u00ed\u00ad para Mateo como tierras abiertas al Evangelio. De all\u00ed\u00ad vienen los que buscan a Dios en la estrellas, buscando lo inaudito, lo que nunca se ha visto ni pensado. Han llegado recorriendo los caminos de los grandes or\u00e1culos y libros de la tierra, para descubrir al fin lo m\u00e1s sencillo, aquello que pod\u00ed\u00adan haber visto y venerado en su lugar de origen: un ni\u00f1o con su madre. Esta es la paradoja de Dios, \u00e9sta la poes\u00ed\u00ada verdadera y m\u00e1s profunda de la historia: despu\u00e9s de mil extra\u00f1as invenciones venimos a lo m\u00e1s normal y simple. Un ni\u00f1o con su madre, \u00e9ste es el culmen, es la meta de las iniciaciones sabias de la tierra. Parece que la madre est\u00e1 pasiva: no hace nada; silenciosa y muda espera en la casa donde ella misma tiene y ofrece al ni\u00f1o. Sin embargo, si miramos mejor, como en el caso previo de la fe de Jos\u00e9 (Mt 1,18-25), descubrimos que en su aparente inactividad ella es muy activa. Los sabios vienen buscando de lejos lo que ella ya tiene: su ni\u00f1o que es Hijo, Mes\u00ed\u00adas de Dios en la tierra. Por eso, descubren al ni\u00f1o con ella; no lo encuentran solo, perdido sobre el campo (alimentado por los animales como en muchas f\u00e1bulas antiguas); no lo ven aislado, sabio y prodigioso, capaz de vivir y triunfar por s\u00ed\u00ad mimo, como en tantos mitos de Oriente y Occidente&#8230; Lo encuentran como ni\u00f1o-ni\u00f1o en brazos de su madre, infante (= incapaz de hablar a\u00fan) y sometido a todos los poderes de la tierra. Los magos han venido de la raya oriental de la tierra para descubrir aquello que pod\u00ed\u00adan haber hallado en su lugar de origen. Esto es lo que sucede casi siempre: nos negamos a ver lo que est\u00e1 cerca y s\u00f3lo al fin de un largo camino lo entendemos. Pero, miradas las cosas en otra perspectiva, los magos han hallado en Bel\u00e9n algo absolutamente nuevo: los ni\u00f1os con madre son signo de Dios, pues lo ha sido este Ni\u00f1o de la Estrella, con su madre. Por eso, siendo como todas, su madre es \u00fanica en la historia, es la madre del Hijo de Dios. Aqu\u00ed\u00ad se inscribe la gran paradoja, con sus dos actores principales (de Jos\u00e9 no se habla en este caso): (a) Ni\u00f1o. Siendo presencia de Dios (Emmanuel, Dios con nosotros), ese ni\u00f1o es un ser amenazado al que hace falta el cuidado constante de los otros. De ahora en adelante todo ser humano perseguido, enfermo, cautivado, hambriento o exiliado (cf. Mt 25,31-46) ser\u00e1 signo, humanidad de Dios sobre la tierra, (b) Ni\u00f1o con madre. Es evidente que ella cumple una obra de Dios cuidando al hijo (a quien Mt 25 ha de mostrar como signo del hambriento, el exiliado, etc.). Esta es toda su tarea, \u00e9sta su fortuna: ella recibe, acuna y engrandece a Dios dando cari\u00f1o y ofreciendo espacio de existencia al m\u00e1s peque\u00f1o de la tierra. Por su parte, los magos representan el orden de los sabios (los m\u00e1s sabios) de oriente que han buscado durante siglos el secreto de Dios sobre la tierra. Su larga peregrinaci\u00f3n ha terminado: han aprendido la lecci\u00f3n y depositan lo que tienen, lo que saben (oro, incienso y mirra) ante ese ni\u00f1o. La magia se convierte de esa forma en fe cristiana.<\/p>\n<p>Cf. J. P. Meier, Un jud\u00ed\u00ado marginal. Nueva visi\u00f3n del Jes\u00fas hist\u00f3rico I-IV, Verbo Divino, Estella 1998-2006; M. Smith, Jesi&#8217;is el Mago, Mart\u00ed\u00adnez Roca, Barcelona 1988; X. Pikaza, La nueva figura de Jes\u00fas, Verbo Divino, Estella 2003; G. Theissen y A. Merz, El Jes\u00fas hist\u00f3rico, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 2000.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Este t\u00e9rmino indica una presunta capacidad de influir milagrosamente sobre el curso de los acontecimientos humanos y de dominar las fuerzas naturales (generalmente experimentadas por la mentalidad primitiva como incontrolables y amenazadoras) por medio de varias t\u00e9cnicas ocultas, de tipo ben\u00e9fico (mafia blanca) o de tipo mal\u00e9fico (magia negra). Este \u00faltimo tipo de magia se confundi\u00f3 luego con el concepto de brujer\u00ed\u00ada, que no era id\u00e9ntico en su origen. En nuestros d\u00ed\u00adas las formas m\u00e1gicas son objeto de estudio por parte de etn\u00f3logos, antrop\u00f3logos, psicoanalistas, y se consideran como un tr\u00e1mite de gran importancia para el conocimiento de las relaciones naturaleza-cultura.<\/p>\n<p>La magia y la religi\u00f3n reconocen ambas la existencia y la importancia de una realidad \u00abdistinta\u00bb&#8216;, pero el pensamiento religioso vive esta realidad esencialmente en un contexto relacional, sea cual fuere su forma de concebirse y de mediarse, y sit\u00faa en el centro las actitudes y las opciones del sujeto religioso; el pensamiento m\u00e1gico, por el contrario, cree posible influir en la realidad \u00abdistinta\u00bb por medio de habilidades y de t\u00e9cnicas reservadas. Naturalmente, este concepto no est\u00e1 claro ni mucho menos y, en determinados ambientes y circunstancias, puede resultar surriamente l\u00e1bil. Tambi\u00e9n es posible (como sucedi\u00f3 a lo largo de los tiempos y como quiz\u00e1s sucede todav\u00ed\u00ada hoy) que se usen algunos elementos de la religi\u00f3n cristiana (consciente o inconscientemente) de manera \u00bb m\u00e1gica\u00bb y autotranquilizante.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino griego mag\u00e9ia se refer\u00ed\u00ada originalmente s\u00f3lo a la doctrina de los magos persas; luego conoci\u00f3, por razones hist\u00f3rico-religiosas evidentes, una notable dilataci\u00f3n o degradaci\u00f3n de su significado. Hoy se han recuperado, gracias sobre todo a la literatura y al lenguaje de los medios de comunicaci\u00f3n social y de la publicidad, ciertos valores del t\u00e9rmino m\u00e1s amplias y positivas en su conjunto, aunque banalizadas; en estos sentidos \u00abmagia\u00bb puede indicar diversos tipos de fascinaci\u00f3n secreta, alusiva y sugestiva.<\/p>\n<p>L. Sebastiani<\/p>\n<p>Bibl: G, Silvestri, Superstici\u00f3n, en NDTM, 1747-1762: A. G. Hamman, Magia, en DPAC, 11. 1336-1337; J. G, Frazer, La rama dorada, Magia y religi\u00f3n, Fondo Cultura Econ\u00f3mica, Mexico 1956; L. Maldonado, Religiosidad popular. Nostalgia de lo m\u00e1gico, Cristiandad, Madrid 1975; P Siwek, Herej\u00ed\u00adas y supersticiones de hoy, Herder Barcelona 1965.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>La palabra mago (magus, \u00c2\u00b5\u00e1yos, t\u00e9rmino tomado del Ir\u00e1n, con significado no esclarecido) es primeramente el nombre de una casta sacerdotal m\u00e9dica o de una tribu de sacerdotes (cf. levitas; HERODOTO I 101). Por su enlace con el sacerdocio babil\u00f3nico adquiere despu\u00e9s la significaci\u00f3n de astr\u00f3logo, int\u00e9rprete de sue\u00f1os, encantador. M. es consiguientemente la doctrina de los magos: arte de encantar, arte secreto para apoderarse de fuerzas suprasensibles.<\/p>\n<p>1. En la historia de la religi\u00f3n<br \/>\nLa significaci\u00f3n exacta del concepto, su deslinde de la religi\u00f3n, o su posici\u00f3n dentro de la misma, han sido y son todav\u00ed\u00ada discutidos. Determinadas acciones tienen por objeto forzar inmediatamente, por su propio poder, determinados resultados \u00abo, dicho con m\u00e1s exactitud, deben producirlos directamente&#8230;; con lo cual se ve que tales acciones son simplemente una concepci\u00f3n din\u00e1mica del mundo traducida a la pr\u00e1ctica. Aqu\u00ed\u00ad tenemos ya en su n\u00facleo la definici\u00f3n de la m.\u00bb (A. BERTHOLET: RGG3 Iv 596).<\/p>\n<p>Se trata, pues, en la m. de alcanzar, transmitir o rechazar un poder. La experiencia de este poder en toda la realidad y en entes o fen\u00f3menos especiales en particular, constituye el trasfondo y origen de la teor\u00ed\u00ada y la pr\u00e1ctica m\u00e1gicas, sin que pueda aclararse el origen \u00f3ntico e hist\u00f3rico de la m., y sin que pueda tampoco fundamentarse (cf. despu\u00e9s en 3) un esquema cronol\u00f3gico sobre el tr\u00e1nsito \u00abde la m. a la religi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Tanto la m. defensiva como el hechizo pueden servirse del m\u00e9todo de transmisi\u00f3n de fuerzas m\u00e1gicas por contacto, o del m\u00e9todo de la imitaci\u00f3n en la m. de analog\u00ed\u00ada. Piedras, plantas, animales y sobre todo el hombre, particularmente hombres distinguidos, son portadores de la fuerza que debe ganarse, ya en todo su ser, ya en alguna de sus partes (as\u00ed\u00ad, p. ej., la fuerza radica en el caparaz\u00f3n de la tortuga, en el diente del le\u00f3n, en la sangre, en los cabellos o la saliva del hombre). La fuerza del h\u00e1lito vital aparece sobre todo en la palabra m\u00e1gica, que, particularmente en la bendici\u00f3n y maldici\u00f3n, opera inmediatamente lo que dice. Aqu\u00ed\u00ad adquiere categor\u00ed\u00ada particular el nombre, y en estadios de cultura superior la adquieren tambi\u00e9n la escritura, las letras, las f\u00f3rmulas escritas, los n\u00fameros y las combinaciones num\u00e9ricas, las formas geom\u00e9tricas (cuadrado, cinco estrellas, etc.).<\/p>\n<p>Dada esta indeterminaci\u00f3n de los \u00abl\u00ed\u00admites\u00bb de una persona se confunden tambi\u00e9n los l\u00ed\u00admites entre m. por contacto y m. por analog\u00ed\u00ada (as\u00ed\u00ad; p. ej., cuando el da\u00f1ar las huellas del enemigo ha de da\u00f1ar a \u00e9ste mismo). En la m. de imitaci\u00f3n lo igual produce igual efecto (\u00abmagia homeop\u00e1tica\u00bb). Aqu\u00ed\u00ad merecen citarse las escenas de caza representadas en pintura o en danza, que aseguran el \u00e9xito de la caza; y las figuras de madera o de barro que, como ofrendas sepulcrales, tienen por objeto representar al muerto egipcio en los trabajos que \u00e9l desea; y sobre todo las \u00abmu\u00f1ecas de defixi\u00f3n\u00bb, cuya trasfixi\u00f3n mata al representado mismo.<\/p>\n<p>Ambos m\u00e9todos se ponen al servicio de la m. blanca y de la negra, es decir, de aquella que (en una determinada sociedad) es considerada como auxiliadora, provechosa y permitida, y de aquella que es usada para fines da\u00f1osos y criminales (y en ambas intenciones, como queda dicho, para ganar o para transmitir positivamente el poder, as\u00ed\u00ad como para \u00abdesviar\u00bb una fuerza mala y peligrosa, que ha inficionado al sujeto con enfermedad o pecado). Cuanto m\u00e1s amplio se concibe el respectivo campo de fuerza, cuanto m\u00e1s se extienden las analog\u00ed\u00adas, tanto m\u00e1s amplio y refinado es el sistema de la teor\u00ed\u00ada y la pr\u00e1ctica m\u00e1gicas, desde el humo indio del tabaco, que opera la formaci\u00f3n de nubes de lluvia, hasta las \u00abciencias\u00bb bien desarrolladas de la m\u00e1ntica y la astrolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>2. En la Biblia<br \/>\nEn Israel (como en toda religi\u00f3n, aun en el cristianismo; cf. despu\u00e9s) no faltan pr\u00e1cticas m\u00e1gicas (p. ej., 1 Sam 28, 3-25: Sa\u00fal en la evocaci\u00f3n de los muertos; 2 Re 21, 6); pero la \u00abley y los profetas\u00bb las proh\u00ed\u00adben y combaten expresamente, poni\u00e9ndolas en la m\u00e1s estrecha relaci\u00f3n con la idolatr\u00ed\u00ada (ley: p. ej., Ex 22, 17; Lev 20, 27 [pena de muerte]; Dt 18, 9-12. Profetas: p. ej., Is 44, 25; Jer 27, 9; Ez 13, 18-23). Ni los milagros ni las profec\u00ed\u00adas son m. (Ex 8, 12-15; N\u00fam 23, 23; Dt 13, 2-6). Sobre todo encanto vence la palabra de Dios (Sab 16, 5-14; 17, 7ss). Sin embargo, una y otra vez son necesarias reformas para encauzar los abusos m\u00e1gicos (cf. 2 Re 18, 4: el rey Ezequ\u00ed\u00adas manda hacer pedazos no s\u00f3lo las estelas y afer\u00e1, sino tambi\u00e9n la serpiente de bronce de Mois\u00e9s).<\/p>\n<p>El NT, como llamamiento a la conversi\u00f3n y como mensaje de liberaci\u00f3n (de las \u00abvirtudes y potestades\u00bb) est\u00e1 en la m\u00e1s viva oposici\u00f3n a toda m. (Act 8, 9ss [Sim\u00f3n Mago]; 13, 6-11 [Bar Jes\u00fas]; 19, 19 [de los libros de m. en Efeso] ). Los milagros de Jes\u00fas y de los ap\u00f3stoles (as\u00ed\u00ad precisamente en el \u00abduelo\u00bb con Bar Jes\u00fas) no son el encanto m\u00e1s fuerte, sino obras del poder de Dios (\u00abdedo de Dios\u00bb: Lc 11, 20). En la estructura de servicio y oraci\u00f3n (de di\u00e1logo) de la acci\u00f3n radica la diferencia decisiva frente a la pr\u00e1ctica m\u00e1gica.<\/p>\n<p>3. Aspecto filos\u00f3fico y teol\u00f3gico<br \/>\nLa diferencia radical entre m. y religi\u00f3n est\u00e1 marcada por la diferencia entre el \u00abautomatismo de la acci\u00f3n de una fuerza\u00bb, por una parte, y la referencia a la personalidad y a la libertad, por otra; una referencia que, tambi\u00e9n y precisamente en la voluntad de influir (por conjuro, por el sacrificio, etc.), confiesa la capacidad de decisi\u00f3n del \u00abotro\u00bb. Sin embargo, a la vez es evidente lo dif\u00ed\u00adcil que resulta trazar en concreto esta l\u00ed\u00adnea divisoria.<\/p>\n<p>En todo caso, hay que renunciar aqu\u00ed\u00ad de antemano a una delimitaci\u00f3n entre actitud \u00abm\u00e1gica\u00bb y \u00abracional\u00bb ante el mundo. Y hay que renunciar a ello por la sencilla raz\u00f3n de que la distinci\u00f3n corriente entre \u00abm\u00e1gico\u00bb y \u00abracional\u00bb no coincide en manera alguna con la distinci\u00f3n entre \u00abm.\u00bb y \u00abreligi\u00f3n\u00bb. La m. en contraste con la racionalidad es entendida como cierta oscuridad de la visi\u00f3n del mundo, en la cual todav\u00ed\u00ada no se distingue suficientemente entre sujeto y objeto, entre lo animado y lo inanimado, entre el individuo y lo universal, etc. Una reflexi\u00f3n m\u00e1s penetrante sobre la naturaleza permanente del hombre, a la vez espiritual y corp\u00f3rea, y sobre su historicidad descubre lo condicionado y problem\u00e1tico de esta distinci\u00f3n, que en gran parte ha perdido ya en la ciencia su aparente evidencia. En lugar de tratar del mundo m\u00e1gico de los \u00abprimitivos\u00bb, hay que tratar en investigaciones detalladas de las distintas culturas particulares; y, a la inversa, no es el -> estructuralismo el primero que ha mostrado las analog\u00ed\u00adas de la visi\u00f3n m\u00e1gica del mundo en nuestra civilizaci\u00f3n (pues \u00e9stas sirven de punto de partida a dicho sistema para sus conclusiones). Aqu\u00ed\u00ad no se piensa ya en pr\u00e1cticas supersticiosas, sino en estructuras de articulaci\u00f3n y recapitulaci\u00f3n, en concepciones de la comunidad, de la representaci\u00f3n y del s\u00ed\u00admbolo con car\u00e1cter racional y consciente.<\/p>\n<p>Si, por tanto, resulta problem\u00e1tica la distinci\u00f3n entre \u00abm\u00e1gico\u00bb y \u00abracional\u00bb (y hasta ciertos racionalismos pueden diagnosticarse francamente &#8211; no s\u00f3lo en el psicoan\u00e1lisis individual &#8211; como m. con otros medios), en consecuencia tambi\u00e9n resulta dif\u00ed\u00adcil descalificar determinados actos como m\u00e1gicos en oposici\u00f3n a la verdadera religiosidad. \u00bfCu\u00e1nta \u00abciencia natural\u00bb (err\u00f3nea de hecho) o medicina hay en la as\u00ed\u00ad llamada pr\u00e1ctica m\u00e1gica? Es decir, hay all\u00ed\u00ad una acci\u00f3n (leg\u00ed\u00adtimamente) arreligiosa como medio para un fin. Por el contrario, una acci\u00f3n llena de sentido y de \u00e9xito como medio para un fin puede ser m\u00e1gica a pesar de toda su racionalidad, si quiere y en cuanto quiere representar y sustituir la finalidad espec\u00ed\u00adficamente religiosa (consiguientemente, si pretende, p ej., alcanzar la \u00absalvaci\u00f3n\u00bb del hombre entero). As\u00ed\u00ad, en una objetivaci\u00f3n \u00abm\u00e1gica\u00bb, no racional, puede mantenerse la experiencia del fondo misterioso del mundo y del hombre a pesar de toda su insuficiencia, mientras que esa experiencia en determinadas interpretaciones racionales, lejos de ser m\u00e1s exacta, puede eliminarse y perderse en una mentalidad positivista. Sin embargo, ni lo irracional es en s\u00ed\u00ad religioso, ni lo racional es de suyo irreligioso (pi\u00e9nsese en las distintas formas de la actual m. \u00abprofana\u00bb: amuletos, mascotas, hor\u00f3scopos etc., hasta las doctrinas t\u00e9cnicas y sociol\u00f3gicas sobre la salvaci\u00f3n humana).<\/p>\n<p>\u00abAs\u00ed\u00ad, pues, s\u00f3lo se llamar\u00e1 m\u00e1gica aquella conducta que, si bien ve y toma en consideraci\u00f3n (con raz\u00f3n o sin ella) un poder (real o supuesto) en la existencia del hombre, sin embargo lo concibe como un poder impersonal (y plural\u00ed\u00adstico) y, bajo alg\u00fan aspecto, dominable. Y as\u00ed\u00ad lo desprende de una \u00faltima referencia al Dios uno, libre y soberano (te\u00f3rica o s\u00f3lo pr\u00e1cticamente), y hace independiente su manipulaci\u00f3n de la adoraci\u00f3n personal y de la obediencia absoluta al Dios uno y personal\u00bb (A. DARLAP: LThK2 vr 1275). Ahora bien, puesto que el mundo y el hombre y, por ende, tambi\u00e9n la realidad religiosa son permanentemente plurales (y ser\u00ed\u00ada mera m. de un grado superior el querer unificar sus dimensiones &#8211; aunque fuera para \u00abgloria de Dios\u00bb -, a fin de hacer m\u00e1s dominables las relaciones y la tarea exigida), el peligro de m. entra de manera permanente en la situaci\u00f3n de la libertad del hombre. Eso aparece en la espiritualidad y corporeidad del hombre, lo mismo que en su interpersonalidad en general, donde la personalidad est\u00e1 inserta en la naturaleza (y frecuentemente vinculada a ella; cf. -> concupiscencia). Pi\u00e9nsese en fen\u00f3menos como la propaganda, los anuncios, la sugesti\u00f3n de masas.<\/p>\n<p>Recogiendo las definiciones aducidas, la m. puede describirse ahora m\u00e1s ampliamente como la teor\u00ed\u00ada y pr\u00e1ctica de la inmediata determinaci\u00f3n natural de la libertad. La definimos como determinaci\u00f3n de la libertad, a diferencia de las \u00abciencias naturales\u00bb, comoquiera que \u00e9stas se entendieren; y como inmediata y natural, a diferencia de la referencia de la libertad a la corporalidad, que es tambi\u00e9n natural, pero mediata. Los l\u00ed\u00admites entre la referencia libre de la libertad y la acci\u00f3n natural sobre la libertad, sin duda no pueden trazarse en concreto; por otra parte, lo natural como dimensi\u00f3n de la realidad y realizaci\u00f3n de la libertad no puede rechazarse simplemente como \u00abm\u00e1gico\u00bb, frente al reino de la pura libertad.<\/p>\n<p>Ahora bien, lo dicho vale tambi\u00e9n para el orden religioso de acuerdo con la \u00abestructura encarnada de la gracia\u00bb (K. Rahner). El signo, la instituci\u00f3n, la visibilidad (-> sacramentos, -> sacramentales, ritos) pertenecen ineludiblemente a la totalidad del acto religioso. Tambi\u00e9n la libertad religiosa se pone esencialmente en el s\u00ed\u00admbolo; y la acci\u00f3n de los sacramentos ex opere operato no significa un automatismo m\u00e1gico, sino que se funda en la promesa de fidelidad de Cristo, hist\u00f3rica y libre (por eso su \u00abfirmeza\u00bb garantizada, como apertura de una libre acci\u00f3n interpersonal, no implica sin m\u00e1s su \u00abfertilidad\u00bb). Pero a la vez lo categorial, desde el concepto hasta el culto, se \u00abcosifica\u00bb m\u00e1gicamente y se hace disponible una y otra vez (en la \u00abpeque\u00f1a fe\u00bb; ya sea por un exceso de racionalismo, ya por un exceso de irracionalismo). As\u00ed\u00ad la \u00bb -> discreci\u00f3n de esp\u00ed\u00adritus\u00bb, la critica constante, tan cauta (\u00abpaciente\u00bb) como inexorable de cara a la purificaci\u00f3n de toda m., es tarea siempre nueva de la fe y la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: ERE VIII 245-321; DBS V 732-739 (bibl.); Billerbeck IV 529-535; L. L\u00e9vy-Bruhl, La mentalit\u00e9 primitive (P 1922); W. J. Perry, The Origin of Magic and Religion (Lo 1923); K. Th Preui, Die geistige Kultur der Naturv\u00f6lker (L 21923); Th.-W. Danzel, M. u. Geheimwissenschaft in ihrer Bedeutung f\u00fcr Kultur und Kulturgeschichte (St 1924); idem, Der magische Mensch (Homo divinans) (Potsdam &#8211; Z 1928); F. Graebner, Das Weltbild der Primitiven (Mn 1924); G. Wunderle, Religion und M. (Mergentheim 1926); A. Bertholet, Das Wesen der M. (B 1927); Idem, Die Macht der Schrift in Glauben und Aberglauben (B 1949); Pauly-Wissowa XIV\/l 301-393; G. van der Leeuw, La structure de la mentalit\u00e9 primitive (Str 1928); R. Allier, M. et Religion (P 1935); H. u. H. A. Frankfort -.1. A. Wilson &#8211; Th. Jacobsen, The Intellectual Adventure of Ancient Man (Ch 1946); W. Hellpach, Das Magethos (St 1947); K. H. Ratschow, M. und Religion (G\u00fc 1947, 21955); E. de Martino, Il mondo magico (Tn 1948); H. Webster, Magie (Stanford 1948); L. Chochod, Histoire critique de la magie et de ses dogmes (P 1949); H.J. Schoeps, Aus fr\u00fch-christlicher Zeit (T 1950) 239-254; A. E. Jensen, Mythos und Kult bei Naturv\u00f6lkern (Wie 1951, 21952); K. Sellgmann, Das Weltreich der M. (dt. St 1958); M. Bouisson, La magie (P 1958); RGG3 IV 595-602; M. Vereno, Gnosis und M.: H\u00e4resien der Zeit (Fr 1961) 372-412; LThK2 VI 1274-1281; J. G. Frazer, The Golden Bough. A Study in Magie and Religion 9 vols. (Lo &#8211; NY 31963); G. M. Heredia, Los fraudes espiritistas y los fen\u00f3menos metaps\u00ed\u00adquicos (Herder Ba 21963); S. Golowin, Magische Gegenwart. Forschungsfahrten durch modernen Aberglauben (Berna &#8211; Mn 1964); F. Arnau, Macht und Geheimnis der M. (Han 1965); J. Garinet, Histoire de la magie en France (P 1965); V. Sau, ABC de las ciencias ocultas (Toray Ba); J. Tondrinu, Enigmas del ocultismo (Daimon Ba 1966); J. 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Maple, El oscuro mundo de las brujas (Zig Zag S de Chile 1968); H. G. Andrade, La teor\u00ed\u00ada corpuscular del espirite (Kier B Aires 1968); A. Kardec, El evangelio seg\u00fan el espiritismo (Latino M\u00e9x); C. Rath, El sendero del retorno (Kier B Aires 1967).<\/p>\n<p>J\u00f6rg Splett<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La magia es el arte de conseguir resultados que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 del poder humano por medio de agencias sobrenaturales o demonios. El t\u00e9rmino en todo su significado abarca m\u00e1s que la mera charlataner\u00eda clarividente, el juego de manos o prestidigitaci\u00f3n. A veces, la magia no es m\u00e1s que estas astutas manipulaciones de los fen\u00f3menos naturales. Pero tal como aparece en la historia antigua y en la Biblia, envuelve la actividad de demonios que realizan milagros por un sobrenaturalismo malvado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La adivinaci\u00f3n (v\u00e9ase) es una especie de magia, y se relaciona tanto con la profec\u00eda b\u00edblica como la magia pagana lo hace con los milagros divinos. La pr\u00e1ctica general de las artes m\u00e1gicas en los tiempos b\u00edblicos se puede comprender por el hecho de que s\u00f3lo la Escritura habla que se practicaba en Egipto (Ex. 7:11), Babilonia (Ez. 21:21), Asiria (2R. 17:17), Caldea (Dn. 5:11) Cana\u00e1n (Dt. 18:14, 21), Asia Proconsular (Hch. 19:13, 19) y Macedonia (Hch. 16:16).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Biblia, as\u00ed como reconoce el poder y la realidad de la magia, tambi\u00e9n descubre su ilegitimidad y maldad. Los magos o escribas sagrados\u00bb, <em>\u1e25ar\u1e6dumm\u00eem<\/em>, de Egipto, quienes hicieron milagros delante de Mois\u00e9s (Ex. 7\u201311), pertenec\u00edan a un sacerdocio entendido en ocultismo y experto en la religi\u00f3n controlada por demonios. Como otros agentes de Satan\u00e1s (2 Ti. 3:8), en otras naciones paganas, practicaron las \u00abartes negras\u00bb. Babilonia fue especialmente notoria por su pr\u00e1ctica de lo oculto (Dn. 1:20; 2:2, 27; 4:7, 9; 5:11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas poderosas demostraciones de poder demon\u00edaco ocurr\u00edan al parecer peri\u00f3dicamente, como avivamientos religiosos, y se encuentran hoy en d\u00eda en el espiritismo con sus trances, materializaciones, arrebatos ext\u00e1ticos, clarividencia, dibujos, sanidades f\u00edsicas, y escritura autom\u00e1tica, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los poderes ocultos se revelar\u00e1n en el tremendo \u00faltimo d\u00eda del avivamiento demoniaco bajo el Anticristo (2 Ts. 2:9\u201312), que ir\u00e1 acompa\u00f1ado con se\u00f1ales y milagros tremendos (Ap. 13:13\u201318).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Michelet, <em>Satanism and Witchcraft<\/em>; Edward Langton, <em>Good and Evil Spirits<\/em> y \u00abThe Reality of Evil Powers Further Considered\u00bb, <em>Hibbert Journal<\/em>, (July 1935), pp. 605\u2013615; Merril E. Unger, <em>Biblical Demonology<\/em>, pp. 107\u2013164; Lynn Thorndike, <em>A History of Magic and Experimental Science<\/em>, I\u2013IV.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Merril F. Unger<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (372). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>\n  Magos persasEste t\u00e9rmino general incluye varias pr\u00e1cticas a las que la Enciclopedia le ha dedicado art\u00edculos espec\u00edficos:  ANIMISMO, ASTROLOGIA, ADIVINACI\u00d3N, FETICHISMO.  El art\u00edculo siguiente trata sobre la forma del ocultismo conocida como \u00abMagia\u00bb.<br \/>\n  Mago egipcioLa palabra inglesa magic (magia) se deriva a trav\u00e9s del lat\u00edn, griego, persa y asirio de la palabra sumeria o turania imga o emga (\u00abhondo\u00bb, \u00abprofundo\u00bb) como una designaci\u00f3n propiamente de los sacerdotes o magos proto-caldeos.  Magi se convirti\u00f3 en un t\u00e9rmino est\u00e1ndar para el sacerdocio zoroastra -o persa- posterior por medio del que las artes ocultas de oriente se hicieron conocidas a los griegos.  As\u00ed, magos (como tambi\u00e9n las palabras afines magikos , mageia) se refieren a un mago o a una persona dotada con conocimientos secretos y poderes como un magus persa.<br \/>\n  dios ShamashEn un sentido limitado, se dice que la magia es una interferencia con el curso com\u00fan y corriente de la naturaleza f\u00edsica por medios aparentemente inadecuados (recitaci\u00f3n de formularios, gestos, la mezcla de elementos incongruentes y otras acciones misteriosas); conocimiento que es obtenido por medio de la comunicaci\u00f3n secreta con las fuerzas subyacentes del universo (Dios, el demonio, el alma del mundo, etc.).  Es el intento por realizar milagros mediante el uso de fuerzas ocultas m\u00e1s all\u00e1 del control del hombre y no por el poder de Dios gratuitamente conferido a \u00e9ste.  Sus defensores, desesperados por conmover a la Deidad por medio de ruegos, buscan el resultado deseado evocando poderes normalmente reservados a la Deidad.   dios Marduk Es una corrupci\u00f3n de la religi\u00f3n y no un estado preliminar, como lo han sostenido los racionalistas.  Surge como acompa\u00f1amiento de una civilizaci\u00f3n decadente m\u00e1s que de una naciente.  No hay nada que indique que el uso de magia en Babilonia, Grecia y Roma haya disminuido mientras las naciones progresaron.  Al contrario; el uso de la magia se increment\u00f3 mientras \u00e9stas declinaron.  No es cierto que \u00abla religi\u00f3n represente la desesperaci\u00f3n de la magia\u00bb; en realidad la magia no es sino una dolencia de la religi\u00f3n.   Hechicera Circe<br \/>\nEl mal se ha extendido, sin embargo, si hay tierra que se pueda designar como hogar de la magia, lo es Caldea -o el sur de Babilonia-.  Los registros escritos m\u00e1s tempranos sobre magia se encuentran en las inscripciones de encantos cuneiformes que escribas asirios copiaran (800 a.C.) de originales babil\u00f3nicos.  La magia medicinal y la magia natural eran ampliamente practicadas en el \u00faltimo periodo caldeo aun cuando las placas religiosas m\u00e1s antiguas mencionan la adivinaci\u00f3n, y aun cuando la astrolog\u00eda absorbe la energ\u00eda de la jerarqu\u00eda babil\u00f3nica.   Ahura Mazda El sacerdote Baru \u2013 en su papel de adivinador \u2013 parece haber tenido el rango principal.  Sin embargo, el sacerdote Ashipu \u2013 el sacerdote de encantamientos que recitara los formularios m\u00e1gicos del \u00abShurpu\u00bb, \u00abMaklu\u00bb, y \u00abUtukku\u00bb \u2013, apenas era considerado inferior.  \u00abShurpu\u00bb (abrasador) era un hechizo para eliminar una maldici\u00f3n debida a una impureza.  \u00abMaklu\u00bb (que consume, consumidor) era un contra-hechizo contra hechiceros y brujas.   Rigveda El \u00abUtukki limmuti\u00bb (esp\u00edritus malignos) era una serie de diecis\u00e9is f\u00f3rmulas contra esp\u00edritus y demonios.  El \u00abAsaski marsuti\u00bb era una serie de doce f\u00f3rmulas contra fiebres y enfermedades.  La influencia maligna, en este caso, era primeramente transferida a una figura de cera que representaba el cad\u00e1ver del paciente o animal; la f\u00f3rmula se recitaba sobre el sustituto.  Las tablas ti&#8217;I -nueve en total- ofrecen recetas contra el dolor de cabeza.  La repetici\u00f3n de encantamientos \u00abLabartu\u00bb (sobre figurillas) deb\u00eda de alejar tanto a ogros, como brujas de los ni\u00f1os.  Todas estas f\u00f3rmulas, pronunciadas sobre figuras, estaban acompa\u00f1adas por un ritual elaborado, por ejemplo:<br \/>\n  Yajurveda\u201cColocar\u00e1s una mesa tras el incensario que se encuentra delante del Dios-Sol (estatua de Shamash).  Colocar\u00e1s sobre ella 4 jarras de vino de s\u00e9samo.  Colocar\u00e1s encima 3 x 12 barras de pan. A\u00f1adir\u00e1s una mezcla de miel y mantequilla y la espolvorear\u00e1s con sal. Colocar\u00e1s una mesa detr\u00e1s del incensario que se encuentra delante del Dios-Tormenta (estatua de Adad) y detr\u00e1s del incensario que se encuentra delante de Merodach.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los magos mencionados anteriormente estaban autorizados y practicaban la magia \u00abblanca\u00bb, o benevolente. Los \u00abKashshapi\u00bb \u2013 o practicadores no autorizados \u2013 empleaban la magia \u00abnegra\u00bb contra la humanidad. Nadie dudaba que los \u00faltimos tuvieran poderes sobrenaturales para causar da\u00f1o; de ah\u00ed el castigo tan severo que se les impon\u00eda. El c\u00f3digo de Hammurabi (c. 2000 a.C.) estableci\u00f3 la prueba del agua tanto para quien era acusado de hechicero, como para el acusador. Si el acusado se ahogaba, su propiedad pasaba a manos del acusador; si el acusado se salvaba, se le daba muerte al acusador y su propiedad pasaba a manos del acusado. Esto, claro est\u00e1, s\u00f3lo se llevaba a cabo si la acusaci\u00f3n no se pod\u00eda probar satisfactoriamente de otro modo. El dios principal invocado en la magia caldea era Ea &#8211; fuente de toda sabidur\u00eda &#8211; y su hijo Marduk (Merodach) &#8211; quien hered\u00f3 el conocimiento de su padre-. Una escena curiosamente inocente deb\u00eda llevarse a cabo antes de la aplicaci\u00f3n del hechizo medicinal: Marduk fue a la casa de Ea y le dijo: \u00abPadre, el dolor de cabeza del Hades contin\u00faa. El paciente no conoce el motivo. A trav\u00e9s de qu\u00e9 puede ser aliviado?\u00bb Ea contest\u00f3: \u00abOh, Marduk, hijo m\u00edo; qu\u00e9 puedo a\u00f1adir a tu conocimiento? Lo que s\u00e9, lo sabes t\u00fa tambi\u00e9n. Ande y ve, hijo m\u00edo.\u00bb La prescripci\u00f3n le sigue a esta escena. Este cuento era repetido regularmente antes de usar la receta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin sugerir la dependencia de un sistema nacional de magia en otro, hay que notar la similitud de algunas ideas y pr\u00e1cticas en la magia de todos los pueblos: Todos conf\u00edan en el poder de las palabras, en el sonido de un nombre secreto, o en la mera existencia del nombre dado a un amuleto o piedra. La magia deb\u00eda de representar el triunfo del intelecto sobre la materia, la palabra siendo la llave a los misterios del mundo f\u00edsico: Pronuncia el nombre de una influencia maligna y su poder se deshar\u00e1; pronuncia el nombre de una deidad benevolente y fuerza saldr\u00e1 a destruir al adversario. El nombramiento repetido de Gibel-Nusku y de sus atributos destruy\u00f3 la influencia maligna en las figuras de cera que representaban a la persona afectada. La fuerza del Iota-Alpha-Omega gn\u00f3stico era notoria. En la magia egipcia se supon\u00eda que una mera aglomeraci\u00f3n de vocales o de s\u00edlabas sin sentido obraba el bien o el mal. Los sonidos b\u00e1rbaros eran objeto de rid\u00edculo para el hombre con sentido com\u00fan. En muchos casos estos sonidos eran de origen jud\u00edo, babil\u00f3nico o arameo. Como esas palabras sonaban ininteligibles para los egipcios, eran corrompidas normalmente m\u00e1s all\u00e1 de cualquier posible reconocimiento. As\u00ed encontramos en un papiro dem\u00f3tico la siguiente receta: \u00abEn tiempo de tormenta y peligro de naufragio, grita Anuk Adonai y el desastre ser\u00e1 evitado\u00bb; en un papiro griego encontramos el nombre del Ereskihal asirio como Eresgichal . Un nombre es tan potente que poderes sobrenaturales entran en juego si se bebe el agua con la que se lav\u00f3 un amuleto grabado con \u00e9ste, o si se toma el agua en la que se remoj\u00f3 un papiro en el que se hab\u00eda escrito el encanto, o si se come los huevos cocidos en los que se ha escrito la palabra. Otra idea prevalente en la magia es la de la sustituci\u00f3n: a) se reemplaza a la persona -o cosa- a la que se desea hechizar con su imagen; b) las im\u00e1genes sustituyen a los poderes protectores invocados (como con las figuras \u00abushabtiu\u00bb en las tumbas egipcias); c) por \u00faltimo, alguna parte de la persona (cabello, u\u00f1as, vestimentas, etc.) toma su lugar. El \u00abc\u00edrculo m\u00e1gico\u00bb, s\u00edmbolo casi universal, s\u00f3lo imita un muro contra los esp\u00edritus malignos externos y se remonta a la magia caldea donde lo encontramos bajo el nombre usurtu (hecho con una espolvoreada de cal y harina). Si el mago m\u00e9dico o el hechicero indio se rodean a s\u00ed mismo -o a otros- con un parapeto de piedras peque\u00f1as, volvemos a la simulaci\u00f3n del muro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de Babilonia, Egipto fue la tierra principal en cuanto a la magia. La pr\u00e1ctica medieval de la alquimia nos indica su origen egipcio mediante su nombre. Los exorcismos coptos contra toda clase de enfermedades abundan en los papiros referentes a la magia. Esta reclama una gran parte de la literatura egipcia antigua. A diferencia de la magia babilonia, sin embargo, parece haber conservado su car\u00e1cter medicinal y preventivo hasta el final. Sin embargo, a diferencia de Babilonia, parece haber mantenido su car\u00e1cter medicinal y preventivo hasta el fin. Raramente se dio el gusto de caer en astrolog\u00eda o predicci\u00f3n. La leyenda egipcia mencion\u00f3 a un mago Teta quien realiz\u00f3 milagros ante Khufu (Cheops) (c. 3800 a.C.) y la tradici\u00f3n griega menciona a Nectanebus -\u00faltimo rey de Egipto (358 a.C.)- como el m\u00e1s grande de los magos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hecho de que los jud\u00edos eran propensos a la magia queda de manifiesto en las leyes estrictas contra ella y en las advertencias de los profetas (\u00c9xodo 22,18, Deuteronomio 18,10, Isa\u00edas 3,18.20, 57.3, Miqueas 5,11. Cf. 2 Reyes 21,6). Sin embargo, la magia jud\u00eda floreci\u00f3 especialmente justo antes del nacimiento de Cristo, tal y como aparece en el libro de Enoc, en el testamento de los Doce Patriarcas y en el Testamento de Salom\u00f3n. Or\u00edgenes testifica que conjurar demonios, en sus d\u00edas, era considerado como espec\u00edficamente \u00abjud\u00edo\u00bb que estos conjuros ten\u00edan que hacerse en hebreo y de los libros de Salom\u00f3n (In Mt. 26,63, P.G., XIII, 1757). La frecuencia de la magia jud\u00eda tambi\u00e9n est\u00e1 corroborada en la tradici\u00f3n popular talm\u00fadica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las razas arias de Asia parecen un tanto menos adictas a la magia que las sem\u00edticas o turanias. Los Medes y los persas, en el periodo anterior y m\u00e1s puro de su religi\u00f3n Avesta \u2013o Zoroastrismo-, parecen haberle tenido horror a la magia. Cuando los persas, tras la conquista del Imperio Caldeo, finalmente absorben caracter\u00edsticas caldeas, los magi se convierten m\u00e1s bien en astr\u00f3nomos cient\u00edficos que en hechiceros. Del mismo modo, y a juzgar por el Rigveda, los indios estuvieron originalmente libres de esta superstici\u00f3n. En el Yajurveda, sin embargo, sus funciones lit\u00fargicas son pr\u00e1cticamente presentaciones m\u00e1gicas. El Atharvaveda contiene poco m\u00e1s que recitaciones m\u00e1gicas contra cualquier enfermedad y para toda clase de acontecimiento. Los Sutras, finalmente, -especialmente aquellos para los rituales Grihya y Sautra- muestran cu\u00e1n plagados estaban los aspectos superiores de la religi\u00f3n con ceremonias m\u00e1gicas. El Vedanta resiste esta degeneraci\u00f3n vigorosamente e intenta regresar la mente India a su simplicidad y pureza anterior. El budismo, que al principio se mostraba indiferente a la magia, cay\u00f3 presa de este contagio universal sobre todo en China y en el T\u00edbet.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni los arios de Europa, ni los griegos, ni los romanos, ni los teutones, ni los celtas estuvieron tan plagados como los asi\u00e1ticos. Los romanos eran demasiado autosuficientes y pr\u00e1cticos como para que la magia los aterrorizara. Su pr\u00e1ctica de la adivinaci\u00f3n y sus augurios parecen haber sido tomados prestados de los etruscos y de los Marsi; \u00e9stos \u00faltimos eran considerados expertos en magia incluso durante el imperio (Verg., \u00ab\u00c6n.\u00bb, VII, 750, ss.; Pliny, VII, II; XXI, XII). Los Dii Aurunci usaban poderes m\u00e1gicos a fin de prevenir calamidades pero no eran deidades romanas nativas. Los romanos estaban conscientes de su sentido com\u00fan en cuanto a estas cuestiones sinti\u00e9ndose superiores a los griegos. La magia oriental invade al Imperio Romano en el primer siglo de nuestra era. Plinio, en los cap\u00edtulos iniciales del libro XXX de su \u00abHistoria Natural\u00bb (a.C. 77), ofrece la discusi\u00f3n m\u00e1s importante sobre magia que escritor antiguo alguno haya dado, a fin de tildarla como un fraude. Su libro, sin embargo, es un almac\u00e9n de recetas m\u00e1gicas. Por ejemplo: \u00abLleva como amuleto el cad\u00e1ver de una rama (quit\u00e1ndole las u\u00f1as y envuelta en un pa\u00f1o color rojizo y curar\u00e1 la fiebre\u00bb (libro XXXII, XXXVIII). Tal consejo al menos sostiene una creencia en la magia medicinal pero entre los romanos puede decirse que la magia fue condenada en todas \u00e9pocas por muchas de las mejores mentes de sus d\u00edas: T\u00e1cito, Favorinus, Sextus Empiricus y Cicer\u00f3n (quien incluso objet\u00f3 contra la adivinaci\u00f3n). La magia \u00abmal\u00e9fica\u00bb y \u00abmatem\u00e1tica\u00bb estuvo prohibida oficialmente por medio de muchas leyes del imperio bajo Augusto, Tiberio, Claudio, e incluso Caracalla. Extraoficialmente, sin embargo, los emperadores a veces se interesaron por ella. Se dice que Ner\u00f3n la estudi\u00f3 pero que al no poder realizar milagros la abandon\u00f3, totalmente asqueado. Poco despu\u00e9s los magos encontraron apoyo en Ot\u00f3n, tolerancia bajo Vespasiano, Adriano y Marco Aurelio, e incluso apoyo financiero bajo Alexianus Severus.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los griegos consideraban a Tracia y a Tesalia como naciones especialmente adictas a magia. La diosa Hecate , de quien se cre\u00eda presid\u00eda sobre funciones m\u00e1gicas, fue originalmente una deidad extranjera que probablemente fue presentada a la mitolog\u00eda griega por Hesiodo. Ni La Iliada ni La Odisea la mencionan aun cuando la magia abundaba en tiempos hom\u00e9ricos. La gran hechicera m\u00edtica de La Odisea es Circe, famosa por el famoso truco de transformar a hombres en bestias (Od., X-XII). En tiempos posteriores la hechicera m\u00e1s destacada fue Medea, sacerdotisa de Hecate. Pero los terribles cuentos que se contaban sobre ella no s\u00f3lo expresan el horror griego hacia la magia negra, sino la creencia en \u00e9sta. Las maldiciones o los hechizos m\u00e1gicos contra la vida de cualquier enemigo no parecen haber encontrado nombre m\u00e1s poderoso que Hermes Chthonios. Como dios-tierra era la manifestaci\u00f3n del alma del mundo y controlaba los poderes de la naturaleza. En Egipto se le identific\u00f3 con Thoth, dios de la sabidur\u00eda secreta, donde se convierte en el vigilante de secretos m\u00e1gicos y da su nombre a la literatura trismegista. Grecia, adem\u00e1s, daba la bienvenida y honraba a magos extranjeros. Apuleio, ateniense por educaci\u00f3n, satiriz\u00f3 en \u00abEl Burro de Oro\u00bb (d.C. 150) los fraudes de realizadores de milagros contempor\u00e1neos pero elogi\u00f3 al magi genuino de Persia. Cuando se le acus\u00f3 de practicar magia, se defendi\u00f3 en su \u00abApolog\u00eda\u00bb, la cual demuestra claramente la actitud p\u00fablica de aquel tiempo hacia la hechicer\u00eda. Apuleius cit\u00f3 a Plat\u00f3n y a Arist\u00f3teles quienes dieron cr\u00e9dito a la magia verdadera. San Hip\u00f3lito de Roma presenta un esbozo hechicer\u00eda practicada en el mundo greco parlante (\u00abA Refutation of All Heresies\u00bb, Una Refutaci\u00f3n contra toda Herej\u00eda , Libro IV).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los teutones y los celtas tambi\u00e9n ten\u00edan su magia propia aunque poco se conoce sobre \u00e9sta. El elemento m\u00e1gico en el Edda Po\u00e9tico (o Edda Antiguo) y en el Beowulf (un poema \u00e9pico) es simple y est\u00e1 estrechamente conectado con los fen\u00f3menos de la naturaleza. Woden (Wodan u Odin), quien invent\u00f3 las runas, era el dios de la sanaci\u00f3n y de los amuletos de la buena suerte. Loki era un esp\u00edritu maligno que acosaba a la humanidad y quien, junto con la bruja Thoeck, caus\u00f3 la muerte de Baldur (Balder). La magia del mu\u00e9rdago parece ser una reliquia de los primeros tiempos teut\u00f3nicos. La magia de los celtas parece haber estado en manos de los druidas quienes, tal vez, eran principalmente adivinadores y quienes tambi\u00e9n aparecen como magos en la literatura heroica celta. Como ellos no dejaron nada por escrito, poco se conoce de su tradici\u00f3n m\u00e1gica. Si desea informarse sobre magia entre razas no civilizadas, consulte \u00abMalay Magic\u00bb, La Magia Malay (Londres, 1900).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La magia, como pr\u00e1ctica, no tiene lugar en el cristianismo aun cuando los cristianos creen en la existencia de poderes m\u00e1gicos y hay entre ellos quienes la practican. Hay dos razones principales para esta creencia: Primero, la ignorancia sobre las leyes f\u00edsicas. Se supone que algunos individuos hab\u00edan adquirido control casi ilimitado sobre la naturaleza cuando el l\u00edmite entre lo f\u00edsicamente posible e imposible era incierto. Sus almas estaban en tono con la sinfon\u00eda del universo; ellos sab\u00edan sobre el misterio de los n\u00fameros y sus poderes, en consecuencia, excedieron la comprensi\u00f3n com\u00fan. Esto, sin embargo, era magia natural.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo, la creencia en la frecuencia de la interferencia diab\u00f3lica con las fuerzas de la naturaleza llev\u00f3 a creer en la magia como algo real. A los primeros cristianos se les advirti\u00f3 enf\u00e1ticamente contra su pr\u00e1ctica en el \u00abDidaj\u00e9\u00bb (V, 1) y en la carta a Barnab\u00e1s (S, 1). De hecho, la magia era considerada como un crimen atroz. El peligro, sin embargo, vino no solamente del mundo pagano, sino de los pseudo-cristianos conocidos como los gn\u00f3sticos. Aun cuando Sim\u00f3n el Hechicero y Elimas (Hch.13,6 ss) sirvieron como ejemplos disuasivos para todos los cristianos, tom\u00f3 siglos erradicar la tendencia a practicar magia. San Gregorio el Grande, San Agust\u00edn, San Cris\u00f3stomo y San Efra\u00edn protestaron vehementemente contra ella. Un punto de vista m\u00e1s racional sobre religi\u00f3n y naturaleza apenas hab\u00eda ganado terreno cuando las naciones germanas entraron a la Iglesia, trayendo con ellos una inclinaci\u00f3n hacia la magia heredada de siglos de paganismo. No es de asombrarse que la hechicer\u00eda haya sido practicada durante la Edad Media en muchos lugares en secreto a pesar de innumerables decretos de la Iglesia sobre ella. La creencia en la frecuencia de la magia finalmente llev\u00f3 a tomas medidas severas contra la brujer\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teolog\u00eda cat\u00f3lica define magia como el arte de llevar a cabo acciones m\u00e1s all\u00e1 del poder del hombre con ayuda de poderes que no son Divinos y la condena. Cualquier intento por practicarla es un grave pecado contra la virtud de la religi\u00f3n porque toda pr\u00e1ctica m\u00e1gica, si es llevada a cabo seriamente, se basa en la espera por la interferencia de demonios o almas perdidas. Aun cuando haya sido emprendida por mera curiosidad, la ejecuci\u00f3n de una ceremonia m\u00e1gica es pecaminosa puesto que prueba la falta de fe adem\u00e1s de ser una superstici\u00f3n vana. La iglesia cat\u00f3lica admite, en principio, la posibilidad de que esp\u00edritus benignos o malignos (exceptuando a Dios) interfieran en el curso de la naturaleza pero nunca sin el permiso de Dios. En cuanto a la frecuencia de tal interferencia \u2013especialmente por agentes malignos a petici\u00f3n del hombre- ella guarda la mayor reserva.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  R. CAMPBELL THOMPSON, Semitic Magic, Magia Sem\u00edtica (Londres, 1908); THORNDYKE, The Place of Magic in the intellectual history of Europe in Stud. Hist. Econom. of Columbia University XXIV, El Lugar de la Magia en la Historia Intelectual de Europa en Estudios Historia Econom\u00eda de la Universidad de Columbia XXIV (Nueva York, 1905); BUDGE, Egyptian Magic, Magia Egipcia (Londres, 1899), SCHERMAN Griechische Zauberpapyri, Papiros M\u00e1gicos Griegos (Leipzig, 1909): KIESEWETTER Gesch. des neuren Okkultismus, Historia del Ocultismo Nuevo (Leipzig, 1891); WIEDEMANN Magic und Zauberei im alten Egypten, Magia y Hechicer\u00eda en el Egipto Ant\u00edguo (Leipzig, 1905), LANG, Magic and Religion, Magia y Religi\u00f3n (Londres 1910), HABERT, La religion des peuples non civilizes, La religion de Pueblos no Civilizados (Par\u00eds, 1907) IDEM, La Magic, La Magia (Par\u00eds, 1908); ABT, Die Apologie des Apulejus u.d. antike Zauberei, La Apolog\u00eda de Apulejo y la Hechicer\u00eda ant\u00edgua (1908), WEINEL, Die Wirkung des Geistes . . . bis auf Irendus, El Efecto del Alma . . . exceptuando Irendus (Freiburg, 1899); DU PREL, Magic als Naturwissenschaft, Magia como Ciencia Natural (2 vole., 1899); MATHERS, The Book of Sacred Magic, El Libro de la Magia Sagrada (1458), reimpresi\u00f3n (Londres, 1898); FRASER, The Golden Bough: a Study in Magic and Religion, La Rama Dorada: Un Estudio en Magia y Religi\u00f3n (3 volt., Londres, 1900). Esta \u00faltima obra mencionada es de hecho un c\u00famulo de informaci\u00f3n curiosa, pero debe usarse con la mayor precauci\u00f3n pues est\u00e1 viciada con los prejuicios del autor.  Se advierte a los lectores contra las siguientes obras, las cuales son libros de conjuros o producciones de la Prensa Racionalista.  AGENCY CONYBEARE Myth, Magic and Morals; EVANS, The Old and New Magic; THOMPSON, Magic and Mystery.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Arendzen, John. \u00abOccult Art, Occultism.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 11. New York: Robert Appleton Company, 1911.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/11197b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Marielle Schmitz San Mart\u00edn\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Encantamiento, Hechicer\u00eda Act 8:9 pero .. 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