{"id":3023,"date":"2016-02-04T23:38:33","date_gmt":"2016-02-05T04:38:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/malaquias\/"},"modified":"2016-02-04T23:38:33","modified_gmt":"2016-02-05T04:38:33","slug":"malaquias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/malaquias\/","title":{"rendered":"MALAQUIAS"},"content":{"rendered":"<p>Malaqu\u00ed\u00adas    (heb. Mal&#8217; \u00e2k\u00ee, \u00abmi mensajero\u00bb; tal vez sea una contracci\u00f3n de Mal&#8217; \u00e2kiyy\u00e2h, \u00abmensajero de Yahweh\u00bb).  Autor del \u00faltimo libro de nuestro AT y el \u00faltimo profeta del AT (Mal 1:1). Nada se sabe de su vida y ministerio fuera de lo que surge del libro en relaci\u00f3n con las circunstancias bajo las cuales llev\u00f3 su mensaje.  Algunos han sugerido que Malaqu\u00ed\u00adas no es el nombre del autor, sino simplemente un t\u00ed\u00adtulo basado en el cp 3:1 (c\u00c6\u2019 4:5, 6).  Sin embargo, el hecho de que otros libros prof\u00e9ticos llevan como t\u00ed\u00adtulo el nombre de sus respectivos autores sugiere que Malaqu\u00ed\u00adas habr\u00ed\u00ada sido un nombre personal.  V\u00e9ase Malaqu\u00ed\u00adas, Libro de.  Malaqu\u00ed\u00adas, Libro de.  Ultimo libro de los Profetas Menores, y el \u00faltimo en la secci\u00f3n de \u00abLos Profetas\u00bb en la Biblia hebrea.  I. Autor.  El profeta Malaqu\u00ed\u00adas.*  II. Ambientaci\u00f3n.  Malaqu\u00ed\u00adas no hace alusiones a su vida personal ni fecha su ministerio como la mayor\u00ed\u00ada de los otros profetas; tampoco hay referencias a \u00e9l en otra parte del AT. Su menci\u00f3n del gobernador como el m\u00e1s alto funcionario del pa\u00ed\u00ads (1:8) apunta al per\u00ed\u00adodo persa como la \u00e9poca de su actividad, pues s\u00f3lo en ese tiempo estuvo Judea dirigida por un administrador designado por el rey de Persia.  De los datos cronol\u00f3gicos dados por Hageo (Hag. 1:1) y Zacar\u00ed\u00adas (Zec 1:1), que precedieron inmediatamente a Malaqu\u00ed\u00adas, es evidente que escribieron despu\u00e9s del cautiverio babil\u00f3nico, y es razonable suponer que Malaqu\u00ed\u00adas present\u00f3 su mensaje aun despu\u00e9s que ellos.  En vista de que condena abusos similares a los que surgieron durante el tiempo de ausencia de Nehem\u00ed\u00adas* -despu\u00e9s de su 1er per\u00ed\u00adodo como gobernador-, es posible que Malaqu\u00ed\u00adas presentara su mensaje prof\u00e9tico en esa \u00e9poca y el libro se pueda fechar en el momento anterior al regreso de Nehem\u00ed\u00adas para su 2\u00c2\u00ba per\u00ed\u00adodo (c 425 a.C.), m\u00e1s o menos un siglo despu\u00e9s del regreso de los jud\u00ed\u00ados de Babilonia con Zorobabel.  III. Tema.  En agudo contraste con el inspirador resumen de Zacar\u00ed\u00adas acerca de las gloriosas posibilidades que ten\u00ed\u00adan los jud\u00ed\u00ados que regresaron del exilio, las palabras de Malaqu\u00ed\u00adas reflejan una l\u00fagubre escena de declinaci\u00f3n espiritual progresiva.  Dirige su mensaje a los sacerdotes en particular, a los l\u00ed\u00adderes espirituales de Israel (Mal 1:6).  Su severa denuncia de la indiferencia negligente de los sacerdotes en la realizaci\u00f3n de sus sagrados deberes, refleja el triste estado moral y espiritual del pueblo de Dios.  Las cosas hab\u00ed\u00adan ca\u00ed\u00addo tan bajo que hasta los sacerdotes despreciaban la adoraci\u00f3n a Dios y su servicio; es decir, estaban cansados de la religi\u00f3n (vs 6, 13).  Dios, por su parte, tambi\u00e9n estaba hastiado de la infidelidad y encontraba totalmente inaceptables los servicios del templo (1:10, 13; 2:13, 17).  Aunque en la pr\u00e1ctica el pacto entre Dios e Israel hab\u00ed\u00ada fracasado, miscricordiosamente Dios les envi\u00f3 mensajes adicionales para que regresaran a \u00e9l y le fueran fiel hasta que viniera el \u00ab\u00e1ngel del pacto\u00bb (Mal 3:1) -el Mes\u00ed\u00adas- y llegara \u00abel d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1, grande y terrible\u00bb (4:5).  Malaqu\u00ed\u00adas record\u00f3 a los jud\u00ed\u00ados su relaci\u00f3n especial con Dios y los invit\u00f3 a volverse a \u00e9l y a asumir una vez m\u00e1s sus deberes del pacto.  En s\u00ed\u00adntesis, mediante 8 discursos el Se\u00f1or bondadosa y pacientemente llama la atenci\u00f3n a un aspecto tras otro de su apostas\u00ed\u00ada, y 8 veces 739 el pueblo en forma petulante niega tener faltas (Mal 1:2, 6, 7; 2:13, 14, 17; 3:7, 8, 13 y 14).  La paciencia de Dios, que trata de conseguir que el pueblo reconozca sus errores y los remedie, y la negaci\u00f3n de \u00e9ste, progresivamente vehemente de sus errores, constituye el tema del libro.  IV. Contenido.  Su mensaje se puede dividir en 2 partes:  A. El di\u00e1logo entre Dios y su pueblo, en el que el Se\u00f1or revela la naturaleza y la extensi\u00f3n de su apostas\u00ed\u00ada (Mal 1:1-3:15).  En el 1\u00c2\u00ba de estos 8 encuentros, Dios reafirma su eterno amor por su pueblo escogido, pero ellos niegan conocer alguna evidencia de que \u00e9l los ama (1:2-5).  En el 2\u00c2\u00ba encuentro (v 6), Dios declara que en lugar del honor que un siervo debe a su amo o un hijo a su padre, ellos, en especial los sacerdotes, en realidad lo desprecian.  Con actitud ofendida, contestan: \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 hemos menospreciado tu nombre?\u00bb En el 3er encuentro (1:7-2:2) Dios responde la pregunta acus\u00e1ndolos de tratar sus sagrados deberes como si fuera una ocupaci\u00f3n com\u00fan, no esencialmente diferente de otros medios de ganarse la vida.  Los sacerdotes, insensibles, preguntan: \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 te hemos deshonrado?\u00bb Dios se\u00f1ala que han despreciado su servicio, como lo demuestran los sacrificios con imperfecciones que le ofrecen. \u00ab\u00bfAceptar\u00e9 yo eso de vuestra mano?\u00bb, pregunta; y luego repasa el prop\u00f3sito de su pacto con ellos (2:5-7) y los acusa de apartarse del camino ellos mismos y de hacer que otros tambi\u00e9n tropiecen (v 8). En el 4\u00c2\u00ba encuentro (vs 14-16), el Se\u00f1or les dice que \u00e9sta es la raz\u00f3n por la que \u00e9l ha dejado que aparezcan despreciables ante las naciones (v 9) y por la que reh\u00fasa aceptar sus ofrendas (v 13).  Los culpables piensan que Dios es injusto al no aceptar sus ofrendas, pero \u00e9l les se\u00f1ala la relaci\u00f3n de pacto, que han violado.  En el 5\u00c2\u00ba (2:17-3:6) Dios protesta que est\u00e1 cansado de su hip\u00f3crita profesi\u00f3n de lealtad.  En forma petulante, el pueblo responde preguntando en qu\u00e9 lo fatigaron, a lo cual les se\u00f1ala su difuso sentido del bien y del mal, y anuncia la venida del \u00e1ngel del pacto, desafi\u00e1ndolos a ver qui\u00e9n de ellos piensa sobrevivir al d\u00ed\u00ada de su venida (3:1, 2).  En el 6\u00c2\u00ba encuentro (v 7), el Se\u00f1or toma nota de su apostas\u00ed\u00ada y suplica a su pueblo que regrese a \u00e9l, pero como ni\u00f1os malcriados otra vez preguntan: \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 hemos de volvemos?\u00bb Esto introduce el 7\u00c2\u00ba encuentro (vs 8-12), en el que Dios contesta la pregunta anterior acus\u00e1ndolos de ladrones. Una vez m\u00e1s niegan tener culpa, preguntando: \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 te hemos robado?\u00bb El Se\u00f1or les responde: \u00abEn vuestros diezmos y ofrendas\u00bb.  Aun en esta hora tard\u00ed\u00ada le asegura a Israel que si regresan a \u00e9l, todav\u00ed\u00ada les abrir\u00e1 las ventanas de los cielos y los bendecir\u00e1.  El 8\u00c2\u00ba y \u00faltimo encuentro se abre con la afirmaci\u00f3n de Dios: \u00abVuestras palabras contra m\u00ed\u00ad han sido violentas\u00bb, a lo que la gente responde: \u00ab\u00bfQu\u00e9 hemos hablado contra ti?\u00bb La respuesta es que han llegado a ver sus deberes religiosos como una molesta carga que no les produce \u00abganancias\u00bb. El pueblo demuestra as\u00ed\u00ad que su visi\u00f3n espiritual est\u00e1 totalmente fuera de foco.  Poco es de extra\u00f1ar que con Malaqu\u00ed\u00adas cesaran las voces de los profetas: la gente rehus\u00f3 escuchar, y Dios no les habl\u00f3 m\u00e1s.  B. Un ep\u00ed\u00adlogo que expresa el aprecio del Se\u00f1or por los pocos fieles, y donde advierte que \u00ablos soberbios y todos los que hacen maldad\u00bb sufrir\u00e1n una justa retribuci\u00f3n por sus pecados (Mal 3:16-4:6).  Esta secci\u00f3n visualiza el d\u00ed\u00ada del juicio, cuando Dios recompensar\u00e1 a cada hombre de acuerdo con sus obras.  En vista de ello, amonesta a la gente: \u00abAcordaos de la ley de Mois\u00e9s\u00bb (4:4).  El mensaje se cierra con una promesa de que Dios enviar\u00e1 otro mensajero -el profeta El\u00ed\u00adas- \u00abantes que venga el d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1, grande y terrible\u00bb (v 5; v\u00e9ase CBA 4:1143-1145).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>hebreo Mal\u2020\u2122akiyah, \u00e1ngel de Yahv\u00e9h, mi mensajero. \u00daltimo de los Profetas Menores, nombre del autor del librito hom\u00f3nimo, tres cap\u00ed\u00adtulos, escrito en la \u00e9poca postex\u00ed\u00adlica, despu\u00e9s del restablecimiento del culto en el Templo reconstruido, 515 a. C., y anterior a la prohibici\u00f3n de los matrimonios mixtos, 445 a. C.; es decir entre Ageo-Zacar\u00ed\u00adas y Esdras-Nehem\u00ed\u00adas. Del autor nadas se conoce, el nombre seguramente fue tomado de 3, 1, \u2020\u0153yo enviar\u00e9 mi mensajero\u2020\u009d, mal\u2020\u2122aki, que fue tomado como nombre propio. El impulso dado a la comunidad por los profetas Ageo y Zacar\u00ed\u00adas ha deca\u00ed\u00addo. Se presentan deficiencias en el culto tanto por parte de los sacerdotes como tambi\u00e9n por parte de los fieles; as\u00ed\u00ad mismo se presenta el problema de los matrimonios mixtos y los divorcios. El or\u00e1culo del profeta anuncia el d\u00ed\u00ada de Yahv\u00e9h, que purificar\u00e1 a los sacerdotes, que acabar\u00e1 con los malvados y dar\u00e1 el triunfo a los justos. Inspirado en el Deuteronomio y en el profeta Ezequiel, el profeta   M. dice que no es posible burlarse de Dios y, por lo tanto, pide al pueblo una religi\u00f3n interior y pureza de coraz\u00f3n. Espera la era mesi\u00e1nica, al \u00ed\u0081ngel de la Alianza, precedida por un enviado misterioso, 3, 1, en el que los evangelistas ven a Juan Bautista, el Precursor del Mes\u00ed\u00adas, Mt 11, 10;Mc 1, 2; Lc 7, 27. En esta era mesi\u00e1nica se restablecer\u00e1 la moral y el culto, cuando todas las naciones ofrecer\u00e1n a Yahv\u00e9h sacrificios puros.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., mal\u2020\u2122akhi, mensajero de Jehovah o mi mensajero). El \u00faltimo libro del AT y el profeta cuyas profec\u00ed\u00adas el libro contiene (Mal 1:1). Malachi es la expresi\u00f3n heb. que quiere decir mi mensajero (Mal 3:1;<br \/>\ncomparar Eze 3:8-9). El libro del profeta Malaqu\u00ed\u00adas fue escrito despu\u00e9s de la cautividad. El templo ya hab\u00ed\u00ada sido construido y ya se ofrec\u00ed\u00adan los holocaustos (Mal 1:7-10; Mal 3:8). Un gobernador persa (Mal 1:8) estaba a cargo de Jerusal\u00e9n. Esto indica una fecha m\u00e1s tarde que la de Hageo y Zacar\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>Es obvio que el primer entusiasmo por la reconstrucci\u00f3n del templo se hab\u00ed\u00ada desvanecido y la situaci\u00f3n presente era una de deterioro moral y religioso. Los matrimonios mixtos (Mal 2:10-12), la falta de pago del diezmo (Mal 3:8-10) y la ofrenda de sacrificios impuros (Mal 1:6-14) son condiciones no tan diferentes de las que se describen en la \u00e9poca de Esdras y Nehem\u00ed\u00adas (Esdras 7\u2014Nehem\u00ed\u00adas 13). Parecer\u00ed\u00ada que la profec\u00ed\u00ada de Malaqu\u00ed\u00adas fue dada cerca del mismo tiempo, o posiblemente un poquito despu\u00e9s, alrededor de la mitad o final del siglo V a. de J.C.<\/p>\n<p>Hay dos temas principales en el libro:<\/p>\n<p>( 1 )  El pecado y apostas\u00ed\u00ada del pueblo de Israel (cap\u00ed\u00adtulos 1 y 2), y<br \/>\n( 2 )  el juicio que caer\u00e1 sobre los infieles y la bendici\u00f3n guardada para los que se arrepientan (cap\u00ed\u00adtulos 3 y 4). Un an\u00e1lisis m\u00e1s detallado sigue:<br \/>\nI. Contenidos<br \/>\n\t1. T\u00ed\u00adtulo, Mal 1:1.<\/p>\n<p>\t2. Un argumento a favor del amor de Dios para con Israel demostrado en las experiencias contrastadas de Edom e Israel, Mal 1:2-5.<\/p>\n<p>\t3. Una protesta en contra de la negligencia del culto por los sacerdotes, Mal 1:6\u2014Mal 2:9.<\/p>\n<p>\t4. Una condenaci\u00f3n de los que se divorcian de sus esposas para casarse con mujeres extranjeras, Mal 2:10-16.<\/p>\n<p>\t5. Una respuesta para los que se quejan de que Dios es indiferente a la injusticia: un d\u00ed\u00ada de juicio se aproxima, Mal 2:17\u2014Mal 3:5.<\/p>\n<p>\t6. Una amonestaci\u00f3n por la negligencia del diezmo y las ofrendas, Mal 3:6-12.<\/p>\n<p>\t7. Una respuesta a los que dudan y una promesa a los fieles, Mal 3:13\u2014Mal 4:3.<\/p>\n<p>\t8. Un llamado a volver a la ley y profec\u00ed\u00ada de la venida de El\u00ed\u00adas, Mal 4:4-6.<\/p>\n<p>II. Caracter\u00ed\u00adsticas sobresalientes<br \/>\n\t1. El uso de preguntas y respuestas ret\u00f3ricas como m\u00e9todo de comunicaci\u00f3n. Este artificio comienza la mayor\u00ed\u00ada de las ocho secciones mencionadas anteriormente.<\/p>\n<p>\t2. Malaqu\u00ed\u00adas contiene asuntos de inter\u00e9s prof\u00e9ticos y sacerdotales. Se le ha llamado profec\u00ed\u00ada dentro de la ley. Generalmente los profetas muestran poco inter\u00e9s en holocaustos y leyes ceremoniales, prefiriendo enfatizar los aspectos m\u00e1s internos de la vida religiosa. En cambio, Malaqu\u00ed\u00adas ve la apostas\u00ed\u00ada del pueblo manifestada en el descuido de las ofrendas sacrificiales (Mal 1:6-14), la negligencia de los sacerdotes de sus tareas (Mal 2:1-9), y la falta del pueblo en pagar sus diezmos y otras ofrendas (Mal 3:7-12). Este libro refuta la opini\u00f3n muy com\u00fan hoy en d\u00ed\u00ada de que los profetas no cre\u00ed\u00adan en la necesidad de la ley ritual.<\/p>\n<p>\t3. En el anuncio del mensajero del pacto de Dios, vemos un testimonio del desarrollo de la expectaci\u00f3n mesi\u00e1nica en el AT. El advenimiento de este profeta resultar\u00e1 en la purificaci\u00f3n y juicio de Israel (Mat 3:1-5; comparar Mat 11:10). El otro testimonio tiene que ver con el profeta El\u00ed\u00adas quien anunciar\u00e1 el d\u00ed\u00ada de Jehovah (Mat 4:5-6; comparar Mat 17:9-13).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>tip, LIBR BIOG PROF ESCA HOMB HOAT LIAT<\/p>\n<p>ver, EL\u00ed\u008dAS<\/p>\n<p>vet, = \u00abmi mensajero\u00bb. Profeta y autor del \u00faltimo libro del AT (Mal. 1:1); s\u00f3lo se le conoce por este escrito. Como Malaqu\u00ed\u00adas significa \u00abmi mensajero\u00bb, ciertos comentaristas han pensado que no es un nombre propio, sino un t\u00ed\u00adtulo de un escriba, quiz\u00e1 del mismo Esdras. Sin embargo, por cuanto cada uno de los libros de los profetas mayores y de los once menores dan en el encabezamiento el nombre de su autor, lo plausible es que \u00e9ste sea tambi\u00e9n el caso en este libro. A. Contenido: (a) El amor que Dios manifest\u00f3 a Israel al escoger a Jacob y no a Esa\u00fa (Mal. 1:2-5) no es correspondido: (A) Los sacerdotes en las ofrendas (Mal. 1:6-14); amenaza de castigo sobre los sacerdotes que infringen la Ley de Dios, observada en el pasado (Mal. 2:1-9). (B) Denuncia de la perfidia, de los matrimonios mixtos con paganos, del repudio de las esposas leg\u00ed\u00adtimas, de la violencia (Mal. 2:10-17). (b) Inminencia del juicio, de la venida del precursor, y del mismo Se\u00f1or, mensajero del Pacto, quien purificar\u00e1 a los levitas y castigar\u00e1 a los imp\u00ed\u00ados (Mal. 3:1-6; cfr. Ex. 23:20-23; Mt. 11:10). (c) Llamamiento al arrepentimiento, por cuanto el Se\u00f1or vendr\u00e1 para bendecir, para juzgar, para destruir los argumentos falaces de los incr\u00e9dulos que dicen: \u00abPor dem\u00e1s es servir a Dios.\u00bb Aquellos que, apart\u00e1ndose del pecado, hayan servido a Jehov\u00e1, ser\u00e1n para El especial tesoro; los pecadores ser\u00e1n abrasados (Mal. 3:7-4:3). Exhortaci\u00f3n a recordar la Ley de Mois\u00e9s; anuncio de la venida de El\u00ed\u00adas, que preparar\u00e1 el grande y terrible d\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1 (Mal. 4:4-6; Mt. 17:10-13; Lc. 1:17). Cuando la profec\u00ed\u00ada de Malaqu\u00ed\u00adas fue proclamada, los jud\u00ed\u00ados no ten\u00ed\u00adan rey, sino un gobernador (Mal. 1:8), indudablemente nombrado por el rey de Persia (Neh. 5:14). El templo de Zorobabel exist\u00ed\u00ada ya, y se ofrec\u00ed\u00adan holocaustos sobre el altar, como en los tiempos antiguos (Mal. 1:7-10). As\u00ed\u00ad, Malaqu\u00ed\u00adas es evidentemente posterior a Hageo y a Zacar\u00ed\u00adas. Despu\u00e9s de volver de Babilonia, hubo un nuevo vigor en la vida religiosa, pero no result\u00f3 en nada m\u00e1s que en la reconstrucci\u00f3n del Templo y de las murallas de Jerusal\u00e9n. La corrupci\u00f3n de los sacerdotes y de los miembros del pueblo fue cosa caracter\u00ed\u00adstica en la \u00e9poca de Nehem\u00ed\u00adas (Neh. 13). Aunque hay exegetas que sit\u00faan a Malaqu\u00ed\u00adas antes del retorno de Esdras (458 a.C.) o antes del 444 a.C., es indudablemente adecuado situarlo m\u00e1s tarde. En el a\u00f1o 433 a.C. Nehem\u00ed\u00adas fue llamado a la corte de Persia. Es posible que Malaqu\u00ed\u00adas redactara entonces su profec\u00ed\u00ada, porque dif\u00ed\u00adcilmente hubiera podido ser escrita mientras Nehem\u00ed\u00adas era gobernador (Mal. 1:8; cfr. Neh. 5:15, 18). As\u00ed\u00ad, la fecha de redacci\u00f3n se sit\u00faa probablemente alrededor del a\u00f1o 433 o 432 a.C. B. La unidad y genuinidad: de esta obra es reconocida incluso por parte de la cr\u00ed\u00adtica. El NT da pleno testimonio de la autoridad can\u00f3nica y doctrina de Malaqu\u00ed\u00adas (cfr. Mal. 4:5-6 y Mt. 11:10, 14; 17:11-12; Mr. 9:11-12; Lc. 1:17; cfr. Mal. 3:1 y Mt. 11:10; Mr. 1:2; cfr. Mal. 1:2-3 y Ro. 9:13). Este \u00faltimo libro del AT finaliza con una recomendaci\u00f3n a observar la ley de Mois\u00e9s (Mal. 4:4), una referencia a los profetas (representados por El\u00ed\u00adas, v. 5) y el anuncio claro de un Mes\u00ed\u00adas, que juzgar\u00e1 al pueblo seg\u00fan la ley divina y salvar\u00e1 a aquellos que temen a Jehov\u00e1 (Mal. 3:1-3; 4:1-2, 6). El NT comienza donde acaba el Antiguo. El precursor, en la persona de Juan el Bautista (Mal. 3:1; Mr. 1:2; Lc. 1:76), aparece, y tras \u00e9l la verdadera luz resplandece y trae curaci\u00f3n en sus rayos (Mal. 4:2; Jn. 8:12; 9:5; 1 Jn. 2:8). Sobre el monte de la Transfiguraci\u00f3n aparecieron Mois\u00e9s y El\u00ed\u00adas para dar testimonio de que la antigua dispensaci\u00f3n quedaba cumplida en la cruz del Calvario (Mal. 4:4-5; Lc. 9:30-31). La profec\u00ed\u00ada de Malaqu\u00ed\u00adas tendr\u00e1 un cumplimiento pleno y definitivo; el mismo El\u00ed\u00adas ser\u00e1 el precursor de la Segunda Venida del Mes\u00ed\u00adas, cuando El venga para el d\u00ed\u00ada grande y terrible de Jehov\u00e1 (Mal. 3:2-5; 4:1, 5-6; Mr. 9:12). (V\u00e9ase EL\u00ed\u008dAS.) Bibliograf\u00ed\u00ada: Adamson, J. T. H.: \u00abMalaqu\u00ed\u00adas\u00bb en Nuevo Comentario B\u00ed\u00adblico (Casa Bautista de Publicaciones, El Paso, 1977) Dennet, E.: \u00abZechariah and Malachi\u00bb (Bible Truth Publishers, Oak Park, Ill 1888, reimpr s\/f), Goddard, B. L.: \u00abMalaqu\u00ed\u00adas\u00bb, en Comentario Moody del Antiguo Testamento (Ed. Portavoz, Grand Rapids, 1993); Kelly, W.: \u00abThe Minor Prophets\u00bb (C. A. Hammond, Londres s\/f); Wolf, H.: \u00abHageo-Malaquias\u00bb (Pub. Portavoz Evang\u00e9lico, Barcelona, 1980).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[013]<\/p>\n<p>     Nombre gen\u00e9rico (Malaqu\u00ed\u00adas es \u00abmi mensajero\u00bb) con el que se designa a uno de los profetas, el \u00faltimo que probablemente escribi\u00f3. Sea nombre propio o s\u00f3lo una denominaci\u00f3n posteriormente personalizada, la profec\u00ed\u00ada breve que el libro encierra es una aviso a los israelitas sobre la seguridad de que Dios protege si se cumple su Ley.<\/p>\n<p>    El libro tiene seis partes, con un com\u00fan denominador de que es Dios el que est\u00e1 presente en el Pueblo, para proteger o para castigar. Con toda seguridad el texto se escribi\u00f3 en tiempo de Esdras, en el siglo IV, tiempo de exaltaci\u00f3n nacionalista y rezuma juda\u00ed\u00adsmo excluyente.<\/p>\n<p>    (Ver Profetas 5.3.3)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Es un nombre desconocido en todo el A. T. El libro b\u00ed\u00adblico que lleva el t\u00ed\u00adtulo de Malaqu\u00ed\u00adas, por la palabra que lo encabeza (mal aki), y que tradicionalmente se ha venido atribuyendo al profeta menor del mismo nombre, es probablemente de un autor an\u00f3nimo. En Mt 11,10 se hace una cita del libro de Malaqu\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Es el \u00faltimo libro de los doce profetas menores y probablemente an\u00f3nimo. Se podr\u00ed\u00ada pensar que el redactor final de los doce libros puso este nombre como titular de los tres cap\u00ed\u00adtulos sac\u00e1ndolo de 3,1 : \u00abHe aqu\u00ed\u00ad que yo env\u00ed\u00ado a mi mensajero (mal&#8217;aki)\u00bb, como si se tratara de un nombre propio. La \u00e9poca de la actividad del profeta es posterior a la recuperaci\u00f3n posex\u00ed\u00adlica del culto en el santuario ya reconstruido (a\u00f1o 515 a.C.) y anterior a la prohibici\u00f3n de los matrimonios mixtos, que tuvo lugar bajo Nehem\u00ed\u00adas (445 a.C.).<\/p>\n<p>Los temas son dos: los pecados cultuales del sacerdocio y de los fieles (1,62,9 y 3,6-12), y el esc\u00e1ndalo de los matrimonios mixtos y de los divorcios (2,10-16). El mensaje es una apelaci\u00f3n a una religi\u00f3n interior y renovada; la promesa de la venida del \u00e1ngel de la alianza, precedido de un enviado misterioso; el anuncio de una era mesi\u00e1nica que ver\u00e1 la restauraci\u00f3n del orden cultual y moral, que culmina en el sacrificio perfecto, ofrecido a Dios por todos los pueblos (3,3).<\/p>\n<p>G. Lorusso<\/p>\n<p>Bibl.: L. Alonso Schokel &#8211; J L. Sicre, Los profetas, 11, Cristiandad, Madrid 1980, 1205- 1220; G. Denzer Libros de Ageo, Zacarias, Malaquias, Joel y segundo Zacarias, Sal Terrae, Santander 1969; L. Moraldi, Malaquias, en DTB, 1 1 10-11 12; J L. Sicre. Profetismo en Israel, Verbo Divino. Estella 1992.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. El mensajero. II. El libro y su mensaje.<\/p>\n<p>I. EL MENSAJERO. Malaqu\u00ed\u00adas (en hebreo, Mal&#8217;akiyah, \u00ab\u00e1ngel de Yhwh\u00bb) es el nombre del \u00faltimo librito (tres cap\u00ed\u00adtulos) numerado entre los doce profetas menores; pero es opini\u00f3n com\u00fan que nunca existi\u00f3 un profeta con este nombre; en ning\u00fan otro sitio de la Biblia se lee el nombre propio mal aki. El redactor de los libros de los doce profetas menores lo puso al frente de estos \u00faltimos cap\u00ed\u00adtulos, tom\u00e1ndolo de 3,1: \u00abYo enviar\u00e9 mi mensajero (mal&#8217;ak\u00ed\u00ad)\u00bb, como si fuera un nombre propio. El motivo de este comportamiento del redactor es muy probablemente su voluntad dellegar al n\u00famero de \u00abdoce\u00bb profetas menores. La versi\u00f3n griega lleva este t\u00ed\u00adtulo: \u00abOr\u00e1culo de la palabra del Se\u00f1or por mano de su \u00e1ngel\u00bb; as\u00ed\u00ad entendi\u00f3 tambi\u00e9n el t\u00ed\u00adtulo hebreo el targum, que a\u00f1ade: \u00ab&#8230; cuyo nombre es Esdras, el escriba\u00bb. Seg\u00fan una tradici\u00f3n, que sigue tambi\u00e9n Jer\u00f3nimo, el libro se le atribu\u00ed\u00ada realmente a Esdras; algunos padres de la Iglesia conocen adem\u00e1s al autor del libro como \u00abAngel\u00bb (as\u00ed\u00ad, p.ej., Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada, Tertuliano, etc.). La verdad es que del autor no se sabe nada. Dada esta constataci\u00f3n, dado el hecho de que el libro comienza: \u00abOr\u00e1culo. Palabra del Se\u00f1or&#8230;\u00bb, es decir, lo mismo que Zac 9:1 y 12,1, se piensa ordinariamente -y con raz\u00f3n- que los tres cap\u00ed\u00adtulos eran un librito an\u00f3nimo, lo mismo que los otros dos libritos con que termina el librito de Zacar\u00ed\u00adas (es decir, los cc. 9-11 y 12-14) \/ Zacar\u00ed\u00adas III].<\/p>\n<p>Este libro no presenta problemas literarios de especial inter\u00e9s. La inmensa mayor\u00ed\u00ada de los autores coloca cronol\u00f3gicamente el libro en la primera mitad del siglo v, es decir, entre Ageo-Zacar\u00ed\u00adas y Esdras-Nehem\u00ed\u00adas, entre el 520 y el 400; este per\u00ed\u00adodo est\u00e1 indicado, entre otras cosas, por el hecho de que el templo ya se ha erigido y se practica all\u00ed\u00ad el culto a pleno ritmo, porque en la vida de la comunidad jud\u00ed\u00ada y en el ejercicio del culto se han se\u00f1alado ciertas deficiencias que ser\u00e1n duramente combatidas por Esdras y Nehem\u00ed\u00adas y porque en este per\u00ed\u00adodo se encuadra bastante bien el contenido positivo del mensaje de Malaqu\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>II. EL LIBRO Y SU MENSAJE. En el original hebreo el librito tiene tres cap\u00ed\u00adtulos; pero en la versi\u00f3n griega y en la latina consta de cuatro, que se han obtenido dividiendo en dos el cap\u00ed\u00adtulo 3 (el texto del hebreo 3,19-24 es presentado por las versiones como 4,1-6). La divisi\u00f3n en siete secciones corresponde tanto al contenido como a la presentaci\u00f3n estil\u00ed\u00adstica. La primera (1,2-5) trata del amor de Dios a Jacob (Israel) y de su diferente comportamiento con Esa\u00fa (Ed\u00f3n): \u00abYo am\u00e9 a Jacob y odi\u00e9 a Esa\u00fa\u00bb (texto citado por san Pablo en Rom 9:13). La segunda (,9) va dirigida a los sacerdotes, a quienes se reprocha el\u2020\u00a2que ofrecen sacrificios de poco valor y con muy poco cuidado, y termina lanzando contra ellos terribles amenazas: \u00abLos labios del sacerdote deben guardar la ciencia y de su boca se viene a buscar la ense\u00f1anza, porque \u00e9l es el mensajero del Se\u00f1or todopoderoso. Pero vosotros os hab\u00e9is apartado del camino, hab\u00e9is servido de tropiezo a muchos&#8230;\u00bb (Rom 2:7-8). La tercera (Rom 2:10-16) es una condenaci\u00f3n de la costumbre, que se va extendiendo cada vez m\u00e1s entre los jud\u00ed\u00ados, de divorciarse de las mujeres hebreas para casarse con mujeres paganas del lugar: \u00abEl Se\u00f1or es testigo entre ti y la esposa de tu juventud, a la que t\u00fa fuiste infiel, siendo as\u00ed\u00ad que ella era tu compa\u00f1era, tu elegida\u00bb. En la cuarta (2,17-3,5) el profeta responde a los que dudaban del inminente \u00abd\u00ed\u00ada de Yhwh\u00bb: el Se\u00f1or vendr\u00e1 ciertamente como juez para castigar (a los ad\u00falteros, a los adivinos, a los falsarios, a los injustos con los obreros, las viudas, los hu\u00e9rfanos y los forasteros) y para recompensar y purificar; el profeta es el que tiene la misi\u00f3n de hacer que sea agradable su venida: \u00abYo enviar\u00e9 mi mensajero a preparar el camino delante de m\u00ed\u00ad; pronto vendr\u00e1 a su templo el Se\u00f1or, a quien vosotros busc\u00e1is; el \u00e1ngel de la alianza, por quien tanto suspir\u00e1is, ya est\u00e1 para llegar&#8230;\u00bb La quinta (3,6-12) llama la atenci\u00f3n del pueblo sobre el hecho de que la invasi\u00f3n de las langostas y la escasez de las cosechas, que afectan a todos, se deben a una causa mlty concreta, es decir: no se pagan por entero los diezmos al templo, sino solamente en parte. La secci\u00f3n sexta (3,13-21) es una protesta contra el desaliento de los justos: \u00abEs in\u00fatil servir a Dios; \u00bfqu\u00e9 hemos ganado con guardar sus mandamientos o con andar en duelo ante el Se\u00f1or todopoderoso? Por eso llamamos felices a los orgullosos, que, aun haciendo el mal, progresan, provocan a Dios y quedan sin castigo\u00bb. \u00c2\u00a1No!, responde el profeta: aquel d\u00ed\u00ada se les pagar\u00e1 la recompensa a los justos y quedar\u00e1n destruidos los imp\u00ed\u00ados; los arrogantes ser\u00e1n quemados por el fuego que ya est\u00e1 llegando; \u00aben cambio, para vosotros, los que respet\u00e1is mi nombre, brillar\u00e1 el sol de justicia con la salvaci\u00f3n en sus rayos&#8230;\u00bb El librito termina con la exhortaci\u00f3n a observar la ley de Mois\u00e9s y todo lo que habr\u00e1 de proclamar el profeta El\u00ed\u00adas, cuya venida es inminente, antes de que sobrevenga el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or, \u00abgrande y terrible\u00bb: \u00abRecordad la ley de Mois\u00e9s, mi siervo&#8230; Yo os enviar\u00e9 al profeta El\u00ed\u00adas&#8230;\u00bb Este texto, que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la escatolog\u00ed\u00ada jud\u00ed\u00ada posterior, es citado por Jes\u00fas (Mat 17:10-13) cuando hace el elogio del Bautista, se\u00f1alando en \u00e9l precisamente al El\u00ed\u00adas que era objeto de las esperanzas del pueblo (y es concretamente el presente texto el \u00fanico que recuerda la esperanza en la vuelta de El\u00ed\u00adas); la \u00faltima frase es citada en el evangelio de Lucas, cuando se describe la misi\u00f3n del Bautista que est\u00e1 a punto de nacer (Luc 1:17). Puesto que la \u00faltima frase -que es significativa en un semejante contexto- suena: \u00abPara que cuando&#8217; yo venga no tenga que exterminar la tierra\u00bb, en la lectura sinagogal, a fin de evitar que la Biblia termine con una amenaza, se repite el vers\u00ed\u00adculo anterior: \u00abYo os enviar\u00e9 al profeta El\u00ed\u00adas&#8230;\u00bb<br \/>\nEl mensaje del \u00faltimo de los profetas menores tiene un significado doble y denso que lo relaciona con los anteriores: humildad delante de Dios, observancia escrupulosa de las normas de culto, deber de mantener en toda su pureza la sangre de la raza hebrea, la inminencia del \u00abd\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u00bb (cf Jl, Sof y Ag). Tiene, adem\u00e1s, la acentuaci\u00f3n mesi\u00e1nico-escatol\u00f3gica que caracteriza a los dem\u00e1s profetas posteriores al destierro, y que en Malaqu\u00ed\u00adas se manifiesta con m\u00e1s claridad. Quiz\u00e1 por eso mismo, a pesar de su brevedad, en el NT se le llega a citar hasta doce veces; y el concilio de Trento vio en un texto suyo (\u00abEn todo lugar se ofrece a mi nombre un sacrificio desde oriente a occidente&#8230;\u00bb: 1,11) la visi\u00f3n prof\u00e9tica del sacrificio mesi\u00e1nico y de la misma eucarist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>BIBL.: ALONSO SCH\u00ed\u201cKEL L.-SICRE D\u00ed\u008dAZ .I.L., Profetas II, Cristiandad, Madrid 1980, 1205-1220; BERNINI G., Aggeo, Zaccaria, Malachia, Ed. Paoline, Roma 19853; CHARY Th., Agg\u00e9e, Zacharie, Malachie, Par\u00ed\u00ads 1969; DISSLER A.-DELCOR M., Les petits Proph\u00e9tes, Par\u00ed\u00ads 1964; DENZER G., Ageo, Zacar\u00ed\u00adas, Malaqu\u00ed\u00adas, Sal Terrae-Mensajero, Bilbao 1970; ELLIGER K., Das Buch der zw\u00f3df kleinen Propheten, Gotinga 19645; RINALDI G.-LUCIANI F., I profeti minori 111. Michea, Nahum, Abacuc, Sofonia, Aggeo, Zaccaria, Malachia, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1969.<\/p>\n<p>L. Moraldi<\/p>\n<p>P Rossano &#8211; G. Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Profeta hebreo y escritor b\u00ed\u00adblico. (Mal 1:1.) Las Escrituras no proveen ninguna informaci\u00f3n en cuanto a su linaje y vida personal. Solo se sabe acerca de \u00e9l lo que dice el libro que lleva su nombre. En este se le representa como un hombre que ten\u00ed\u00ada un gran celo por el nombre y la adoraci\u00f3n de Jehov\u00e1.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Ml 1-3<br \/>\nSumario: 1. El mensajero. II. ? libro y su mensaje.<br \/>\n1891<br \/>\n1. EL MENSAJERO.<br \/>\nMalaqu\u00ed\u00adas (en hebreo, MaI\u2020\u2122akiyah, \u2020\u0153\u00e1ngel de Yhwh\u2020\u009d) es el nombre del \u00faltimo libri-to (tres cap\u00ed\u00adtulos) numerado entre los doce profetas menores; pero es opini\u00f3n com\u00fan que nunca existi\u00f3 un profeta con este nombre; en ning\u00fan otro sitio de la Biblia se lee el nombre propio mal\u2020\u2122aki. El redactor de los libros de los doce profetas menores lo puso al frente de estos \u00faltimos cap\u00ed\u00adtulos, tom\u00e1ndolo de 3,1: \u2020\u0153Yo enviar\u00e9 mi mensajero (mal\u2020\u2122aki\/\u2020\u2122, como si fuera un nombre propio. El motivo de este comportamiento del redactor es muy probablemente su voluntad de llegar al n\u00famero de \u2020\u0153doce\u2020\u009d profetas menores. La versi\u00f3n griega lleva este t\u00ed\u00adtulo: \u2020\u0153Or\u00e1culo de la palabra del Se\u00f1or por mano de su \u00e1ngel\u2020\u009d; as\u00ed\u00ad entendi\u00f3 tambi\u00e9n el t\u00ed\u00adtulo hebreo el tar-gum, que a\u00f1ade: \u2020\u0153&#8230; cuyo nombre es Esdras, el escriba\u2020\u009d. Seg\u00fan una tradici\u00f3n, que sigue tambi\u00e9n Jer\u00f3nimo, el libro se le atribu\u00ed\u00ada realmente a Esdras; algunos padres de la Iglesia conocen adem\u00e1s al autor del libro como \u2020\u0153Angel\u2020\u009d (as\u00ed\u00ad, p.ej., Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada, Tertuliano, etc.). La verdad es que del autor no se sabe nada. Dada esta constataci\u00f3n, dado el hecho de que el libro comienza: \u2020\u0153Or\u00e1culo. Palabra del Se\u00f1or&#8230;\u2020\u009d, es decir, lo mismo que Za 9,1 y 12,1, se piensa ordinariamente -y con raz\u00f3n- que los tres cap\u00ed\u00adtulos eran un librito an\u00f3nimo, lo mismo que los otros dos libritos con que termina el librito de Zacar\u00ed\u00adas (es decir, los ce. 9-11 y 12-14) [1 Zacar\u00ed\u00adas III].<br \/>\nEste libro no presenta problemas literarios de especial inter\u00e9s. La inmensa mayor\u00ed\u00ada de los autores coloca cronol\u00f3gicamente el libro en la primera mitad del siglo y, es decir, entre Ageo-Zacar\u00ed\u00adas y EsdrasNehem\u00ed\u00adas, entre el 520 y el 400; este per\u00ed\u00adodo est\u00e1 indicado, entre otras cosas, por el hecho de que el templo ya se ha erigido y se practica all\u00ed\u00ad el culto a pleno ritmo, porque en la vida de la comunidad jud\u00ed\u00ada y en el ejercicio del culto se han se\u00f1alado ciertas deficiencias que ser\u00e1n duramente combatidas por Esdras y Nehem\u00ed\u00adas y porque en este per\u00ed\u00adodo se encuadra bastante bien el contenido positivo del mensaje de Malaqu\u00ed\u00adas.<br \/>\n1892<br \/>\nII. EL LIBRO Y SU MENSAJE.<br \/>\nEn el original hebreo el librito tiene tres cap\u00ed\u00adtulos; pero en la versi\u00f3n griega y en la latina consta de cuatro, que se han obtenido dividiendo en dos el cap\u00ed\u00adtulo 3 (el texto del hebreo 3,19-24 es presentado por las versiones como 4,1-6). La divisi\u00f3n en siete secciones corresponde tanto al contenido como a la presentaci\u00f3n estil\u00ed\u00adstica. La primera (1,2-5) trata del amor de Dios a Jacob (Israel) y de su diferente comportamiento con Esa\u00fa (Ed\u00f3n): \u2020\u0153Yo am\u00e9 a Jacob y odi\u00e9 a Esa\u00fa\u2020\u009d (texto citado por san Pablo en Rm 9,13 ). La segunda (1,6-2,9) va dirigida a los sacerdotes, a quienes se reprocha el que ofrecen sacrificios de poco valor y con muy poco cuidado, y termina lanzando contra ellos terribles amenazas: \u2020\u0153Los labios del sacerdote deben guardar la ciencia y de su boca se viene a buscar la ense\u00f1anza, porque \u00e9l es el mensajero del Se\u00f1or todopoderoso. Pero vosotros os hab\u00e9is apartado del camino, hab\u00e9is servido de tropiezo amuchos&#8230;\u2020\u009d(2,7-8). La tercera (2,10-1 6) es una condenaci\u00f3n de la costumbre, que se va extendiendo cada vez m\u00e1s entre los jud\u00ed\u00ados, de divorciarse de las mujeres hebreas para casarse con mujeres paganas del lugar: \u2020\u0153El Se\u00f1or es testigo entre ti y la esposa de tu juventud, a la que t\u00fa fuiste infiel, siendo as\u00ed\u00ad que ella era tu compa\u00f1era, tu elegida\u2020\u009d. En la cuarta (2,17-3,5) el profeta responde a los que dudaban del inminente \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Yhwh\u2020\u009d: el Se\u00f1or vendr\u00e1 ciertamente como juez para castigar (a los ad\u00falteros, a los adivinos, a los falsarios, a los injustos con los obreros, las viudas, los hu\u00e9rfanos y los forasteros) y para recompensar y purificar; el profeta es el que tiene la misi\u00f3n de hacer que sea agradable su venida: \u2020\u0153Yo enviar\u00e9 mi mensajero a preparar el camino delante de m\u00ed\u00ad; pronto vendr\u00e1 a su templo el Se\u00f1or, a quien vosotros busc\u00e1is; el \u00e1ngel de la alianza, por quien tanto suspir\u00e1is, ya est\u00e1 para llegar&#8230;\u2020\u009d La quinta (3,6-12) llama la atenci\u00f3n del pueblo sobre el hecho de que la invasi\u00f3n de las langostas y la escasez de las cosechas, que afectan a todos, se deben a una causa muy concreta, es decir: no se pagan por entero los diezmos al templo, sino solamente en parte. La secci\u00f3n sexta (3,13-21)es una protesta contra el desaliento de los justos: \u2020\u0153Es in\u00fatil servir a Dios; \u00bfqu\u00e9 hemos ganado con guardar sus mandamientos o con andar en duelo ante el Se\u00f1or todopoderoso? Por eso llamamos felices a los orgullosos, que, aun haciendo el mal, progresan, provocan a Dios y quedan sin castigo. \u00c2\u00a1 No!, responde el profeta: aquel d\u00ed\u00ada se les pagar\u00e1 la recompensa a los justos y quedar\u00e1n destruidos los imp\u00ed\u00ados; los arrogantes ser\u00e1n quemados por el fuego que ya est\u00e1 llegando; \u2020\u0153en cambio, para vosotros, los que respet\u00e1is mi nombre, brillar\u00e1 el sol de justicia con la salvaci\u00f3n en sus rayos&#8230;\u2020\u009d El librito termina con la exhortaci\u00f3n a observar la ley de Mois\u00e9s y todo lo que habr\u00e1 de proclamar el profeta Elias, cuya venida es inminente, antes de que sobrevenga el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or, \u2020\u0153grande y terrible\u2020\u2122: \u2020\u0153Recordad la ley de Mois\u00e9s, mi siervo&#8230; Yo os enviar\u00e9 al profeta Elias&#8230;\u2020\u009d Este texto, que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la escatolog\u00ed\u00ada jud\u00ed\u00ada posterior, es citado por Jes\u00fas (Mt 17,10-13) cuando hace el elogio del Bautista, se\u00f1alando en \u00e9l precisamente al Elias que era objeto de las esperanzas del pueblo (y es concretamente el presente texto el \u00fanico que recuerda la esperanza en la vuelta de Elias); la \u00faltima frase es citada en el evangelio de Lucas, cuando se describe la misi\u00f3n del Bautista que est\u00e1 a punto denacer (Lc 1,17). Puesto que la \u00faltima frase<br \/>\n-que es significativa en un semejante contexto- suena: \u2020\u0153Para que cuando yo venga no tenga que exterminar la tierra\u2020\u2122, en la lectura sinagogal, a fin de evitar que la Biblia termine con una amenaza, se repite el vers\u00ed\u00adculo anterior: \u2020\u0153Yo os enviar\u00e9 al profeta Elias&#8230;\u2020\u009d<br \/>\nEl mensaje del \u00faltimo de los profetas menores tiene un significado doble y denso que lo relaciona con los anteriores: humildad delante de Dios, observancia escrupulosa de las normas de culto, deber de mantener en toda su pureza la sangre de la raza hebrea, la inminencia del \u2020\u0153d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u2020\u009d (cf JI, So y Ag). Tiene, adem\u00e1s, la acentuaci\u00f3n mesi\u00e1nico-escatol\u00f3gi-ca que caracteriza a los dem\u00e1s profetas posteriores al destierro, y que en Malaqu\u00ed\u00adas se manifiesta con m\u00e1s claridad. Quiz\u00e1 por eso mismo, a pesar de su brevedad, en el NT se le llega a citar hasta doce veces; y el concilio de Trento vio en un texto suyo (\u2020\u0153En todo lugar se ofrece a mi nombre un sacrificio desde oriente a occidente&#8230;\u2020\u009d: 1,11) la visi\u00f3n prof\u00e9tica del sacrificio mesi\u00e1nico y de la misma eucarist\u00ed\u00ada.<br \/>\n1893<br \/>\nBIBL.: Alonso Schokel L.-Sicre D\u00ed\u00adaz J.L., Profetas II, Cristiandad, Madrid 1980, 1205-1220; Bernini G.,<br \/>\nAggeo, Zacear\u00ed\u00ada, Malachia, Ed. Paoline, Roma 19853; Chary Th., Agg\u00e9e, Zacharie, Malachie, Par\u00ed\u00ads 1969;<br \/>\nDissler A.-Delcor M., Les petits Proph\u00e9ies, Par\u00ed\u00ads 1964; Denzer G., Ageo, Zacar\u00ed\u00adas, Malaqu\u00ed\u00adas, Ps TerraeMensajero, Bilbao 1970; Elliger K., Das Buch derzwolfkleinen Propheten, Gotinga 19645; Rinaldi G.Luciani F., Iprofeti minori III. Michea, Nahum, Abacuc, Sofonia, Aggeo, Zacear\u00ed\u00ada, Malachia, Marietti, Tur\u00ed\u00adn<br \/>\n1969.<br \/>\nL. Moraldi<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>AUTOR<br \/>\nEl nombre heb. Malaqu\u00ed\u00adas significa \u2020\u0153mi mensajero\u2020\u009d o, si Malaqu\u00ed\u00adas es un ap\u00f3cope de \u2020\u0153Malaquiah\u2020\u009d, posiblemente \u2020\u0153mensajero de [el Se\u00f1or]\u2020\u009d. En base a la LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT) algunos estudiosos han discutido que Malaqu\u00ed\u00adas 1:1 debiera considerarse como un t\u00ed\u00adtulo, \u2020\u0153mi mensajero\u2020\u009d, en vez de un nombre propio. Parece m\u00e1s cierto, sin embargo, que es el nombre de un hombre, ya que as\u00ed\u00ad se interpreta en otras fuentes antiguas. Si as\u00ed\u00ad es, el libro de Mal. sigue el modelo de cada uno de los otros 14 profetas escritores, donde se presenta el nombre del autor al principio, usando lenguaje similar al que se ha usado en 1:1 (cf.cf. Confer (lat.), compare especialmente Hag. 1:1). Por consi guiente, 3:1 presenta un juego importante de palabras sobre el nombre del profeta: \u2020\u0153He aqu\u00ed\u00ad yo env\u00ed\u00ado mi mensajero, el cual preparar\u00e1 el camino delante de m\u00ed\u00ad.\u2020\u009d Lo que se implica de este juego de palabras es que el ministerio de Malaqu\u00ed\u00adas ten\u00ed\u00ada la intenci\u00f3n de prefigurar al mensajero venidero, al que se identifica en el NTNT Nuevo Testamento como Juan el Bautista (v\u00e9ase sobre 3:1 y 4:5, 6). Tambi\u00e9n v\u00e9ase el cuadro de la p. 656.<\/p>\n<p>FECHA<br \/>\nEn contraste con la mayor\u00ed\u00ada de los dem\u00e1s libros prof\u00e9ticos del ATAT Antiguo Testamento Mal. no ofrece indicadores claros a la fecha de su composici\u00f3n. Sin embargo, la mayor\u00ed\u00ada de los estudiosos concuerda en que Malaqu\u00ed\u00adas probablemente fue contempor\u00e1neo de Nehem\u00ed\u00adas a mediados del siglo V a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo La existencia inferida del templo en 1:10; 3:1, 8, dando una fecha posterior a la reconstrucci\u00f3n en 515 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, apoya esto. La evidencia m\u00e1s convincente para dar fecha a Malaqu\u00ed\u00adas, sin embargo, es el paralelo substancial que existe entre los pecados mencionados en Malaqu\u00ed\u00adas y los mencionados por Esdras y Nehem\u00ed\u00adas. Hay inquietudes compartidas acerca de la corrupci\u00f3n de los sacerdotes (1:6\u20132:9; Neh. 13:4\u20139, 29, 30); matrimonios de fe mixta (2:10\u201312; Esd. 9\u201310; Neh. 10:30; 13:1\u20133, 23\u201327); abuso de los marginados (3:5; Neh. 5:1\u201313); y el no pagar los diezmos (3:8\u201310; Neh. 10:32\u201339; 13:10\u201313).<\/p>\n<p>MARCO<\/p>\n<p>El ministerio de Malaqu\u00ed\u00adas tuvo lugar como 100 a\u00f1os despu\u00e9s del fin del cautiverio babil\u00f3nico y el decreto inspirado de Ciro en 538 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, lo que permiti\u00f3 que los jud\u00ed\u00ados volvieran a su patria y reedificaran el templo (2 Cr\u00f3n. 36:23). Esto ocurri\u00f3 unos 80 a\u00f1os despu\u00e9s de que los profetas Hageo y Zacar\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00adan animado a reconstruir aquel templo con promesas gloriosas de la bendici\u00f3n de Dios, el injerto de las naciones, la prosperidad, la expansi\u00f3n, la paz y el retorno de la gloriosa presencia de Dios mismo (cf.cf. Confer (lat.), compare, p. ej.p. ej. Por ejemplo, Hag. 2; Zac. 1:16, 17; 2; 8; 9). Para los desilusionados contempor\u00e1neos de Malaqu\u00ed\u00adas, sin embargo, estas predicciones malentendidas deben haber parecido una burla cruel. En contraste con las promesas halagadoras, la \u00e1spera realidad era la de privaci\u00f3n econ\u00f3mica, el fracaso de las cosechas, la sequ\u00ed\u00ada prolongada y la pestilencia (3:10, 11).<br \/>\nDespu\u00e9s de regresar del exilio Jud\u00e1 sigui\u00f3 siendo un territorio insignificante con una superficie de 30 x 40 km.km. Kil\u00f3metro(s), habitado por una poblaci\u00f3n de 150.000 m\u00e1s o menos. Aunque disfrutaban los beneficios de una iluminada pol\u00ed\u00adtica persa de tolerancia religiosa y una autodeterminaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica limitada, el pueblo sent\u00ed\u00ada la subyugaci\u00f3n palpable de un poder extranjero (Neh. 1:3; 9:36, 37), y sufrieron la persistente oposici\u00f3n y oprobio de las naciones vecinas (Esd. 4:23; Dan. 9:25). Jud\u00e1 ya no era una naci\u00f3n independiente, y de mayor importancia, tampoco era gobernada m\u00e1s por un rey ungido de la l\u00ed\u00adnea real de David.<br \/>\nPosiblemente lo peor de todo, a pesar de las promesas del Mes\u00ed\u00adas venidero y de la misma presencia gloriosa de Dios (p. ej.p. ej. Por ejemplo Zac. 1:16, 17; 2:4, 5, 10\u201313; 8:3\u201317, 23; 9:9\u201313), Israel experiment\u00f3 s\u00f3lo destituci\u00f3n espiritual. A diferencia de los datos hist\u00f3ricos de periodos anteriores, Est., Esd. y Neh. describen con franqueza el per\u00ed\u00adodo del posexilio de Jud\u00e1 como desprovisto de las evidencias milagro sas de la presencia de Dios. En contraste, tanto con el templo de Salom\u00f3n, como con la promesa prof\u00e9tica del templo restaurado (como en Eze. 40\u201343), el templo del posexilio fue f\u00ed\u00adsica y espiritualmente inferior. Como se revela en 3:1, el lugar sant\u00ed\u00adsimo en este segundo templo no conten\u00ed\u00ada ninguna manifestaci\u00f3n visible de la gloria de Dios. Aunque Dios ciertamente estaba bien y sano, como revelado, p. ej.p. ej. Por ejemplo, por sus providencias sobresalientes en el libro de Est., era definitivamente un periodo de vida \u2020\u0153posterior a la dureza de los acontecimientos\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n Miq. 5:3). En otras palabras, era un periodo muy parecido al nuestro, en el cual el pueblo de Dios tiene que vivir m\u00e1s por fe que por vista (Juan 20:29; 2 Cor. 5:7; 1 Ped. 1:8; 2 Ped. 3:3\u201313).<\/p>\n<p>EL MENSAJE DE MALAQUIAS<\/p>\n<p>Los contempor\u00e1neos de Malaqu\u00ed\u00adas bien pueden haber sido relativamente ortodoxos en sus creencias y libres de una idolatr\u00ed\u00ada descarada (aunque cf.cf. Confer (lat.), compare 2:11), pero la ortodoxia de ellos hab\u00ed\u00ada llegado a estar muerta. Estaban muy propensos a hacer acomodos \u00e9ticos y diluir las demandas exigentes de una verdadera adoraci\u00f3n. Respondiendo al cinismo y al malestar de sus compa\u00f1eros israelitas, la profec\u00ed\u00ada de Malaqu\u00ed\u00adas llega como una clarinada para una renovada fidelidad para con el pacto.<br \/>\nEn 1:2\u20135, la primera de las seis \u2020\u0153disputas\u2020\u009d, Malaqu\u00ed\u00adas comienza defendiendo la realidad del amor electivo de Dios por Israel, un amor que evoca una obediencia robusta del pacto y una adoraci\u00f3n sincera como respuesta apropiada. Pero lejos de esto, el pueblo estaba deshonrando a Dios con sus ofrendas d\u00e9biles y el formalismo hip\u00f3crita de su adoraci\u00f3n.<br \/>\nEn 1:6\u20132:9, la segunda disputa, Malaqu\u00ed\u00adas expone estas ofensas y reprende a los sacerdotes por haberlas disculpado y as\u00ed\u00ad violado el pacto del Se\u00f1or con Lev\u00ed\u00ad.<br \/>\nEn 2:10\u201316, la tercera disputa, Malaqu\u00ed\u00adas condena los casamientos mixtos como una infidelidad en contra del pacto de Israel con el Se\u00f1or, y el divorcio il\u00ed\u00adcito como infidelidad contra el pac to matrimonial entre un marido y su esposa, del cual el Se\u00f1or es testigo. Malaqu\u00ed\u00adas advierte que este comportamiento no s\u00f3lo hace que las ofrendas sean inaceptables, sino que colocan la vida del pecador en peligro ante un Dios santo.<br \/>\nEn 2:17\u20133:5, la cuarta disputa, Malaqu\u00ed\u00adas ampl\u00ed\u00ada el foco de su acusaci\u00f3n mientras que promete que el Se\u00f1or vindicar\u00e1 su justicia. Esto ocurrir\u00e1 cuando \u2020\u0153el mensajero del pacto\u2020\u009d venga para juzgar a los inicuos (cuando el Se\u00f1or servir\u00e1 de testigo no s\u00f3lo en contra de los ad\u00falteros, como en 2:10\u201316, sino tambi\u00e9n en contra de otros pecadores) y para purificar a su pueblo para que sus ofrendas sean aceptables al fin.<br \/>\nEn 3:6\u201312, la quinta disputa, Malaqu\u00ed\u00adas vuelve al tema de las ofrendas que Israel da de mala gana. El pueblo hab\u00ed\u00ada experimentado adversidad material y estaba bajo una maldici\u00f3n, no a pesar de su conducta, sino en base a ella. Por lo tanto, Malaqu\u00ed\u00adas lo reta al diezmo en conciencia, que ser\u00e1 premiado con bendici\u00f3n divina.<br \/>\nEn 3:13\u20134:3, la sexta disputa, Malaqu\u00ed\u00adas asegura a sus quejumbrosos contempor\u00e1neos que los malhechores, quienes parecen evitar la justicia divina dada su prosperidad, a\u00fan ser\u00e1n juzgados, mientras que el Se\u00f1or libertar\u00e1 a aquellos que le temen.<br \/>\nFinalmente, en 4:4\u20136 Malaqu\u00ed\u00adas hace un resumen de los puntos principales de su profec\u00ed\u00ada: recordar la ley de Mois\u00e9s (el enfoque de las disputas 1\u20133) y la promesa de El\u00ed\u00adas y el d\u00ed\u00ada venidero del Se\u00f1or (el enfoque de las disputas 4\u20136).<br \/>\nEl mensaje de Malaqu\u00ed\u00adas tiene el arreglo de un modelo estructurado tipo \u2020\u0153imagen y espejo\u2020\u009d, ABCCBA, lo que se refleja en las secciones en las cuales el comentario ha sido dividido.<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1:1\tEncabezado<\/p>\n<p>1:2-5\tA  Los buenos y los malos arrogantes: el amor de Dios es vindicado por juicio<\/p>\n<p>1:6\u20142:9\tB  Las ofrendas de Israel, dadas de mala gana, son condenadas<\/p>\n<p>2:10-16\tC  El testimonio del Se\u00f1or en contra de los matrimonios con extranjeros                        y los divorcios<\/p>\n<p>2:17\u20143:5\tC  El testimonio del Se\u00f1or en contra del adulterio y otros pecados<\/p>\n<p>3:6-12\tB  Las ofrendas de Israel, dadas de mala gana, son condenadas<\/p>\n<p>3:13\u20144:3\tA  Los buenos y los malos arrogantes: el amor de Dios es vindicado por juicio<\/p>\n<p>4:4-6\tConclusi\u00f3n<br \/>\nComentario<\/p>\n<p>1:1 ENCABEZADO<\/p>\n<p>Malaqu\u00ed\u00adas, al igual que otros profetas, hace hincapi\u00e9 sobre la autoritativa palabra de Jehovah. En este encabezado, a manera de resumen, Malaqu\u00ed\u00adas reconoce su propio papel como un intermediario y expl\u00ed\u00adcitamente identifica su obra como la palabra de Jehovah. De acuerdo con esta identificaci\u00f3n, casi la mitad de los 54 vers\u00ed\u00adculos restantes de este libro conciso y profundo son enfatizados con expresiones como \u2020\u0153dice Jehovah\u2020\u009d, \u2020\u0153dice Jehovah de los Ej\u00e9rcitos\u2020\u009d etc.<br \/>\n Seg\u00fan algunas versiones 1:1, en forma similar a los encabezados dados en Zac. 9:1 y 12:1 (cf.cf. Confer (lat.), compare Hab. 1:1), describe esta obra como \u2020\u0153profec\u00ed\u00ada\u2020\u009d, \u2020\u0153or\u00e1culo\u2020\u009d o, aun mejor, \u2020\u0153una carga\u2020\u009d, implicando una responsabilidad urgente y aun de terror (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 23:33\u201340). Malaqu\u00ed\u00adas, al dirigir su mensaje al peque\u00f1o Estado \u2020\u0153insignificante\u2020\u009d de Jud\u00e1 despu\u00e9s del exilio, osadamente confiere a esta poblaci\u00f3n la antigua y comprensiva designaci\u00f3n de Israel, identific\u00e1ndolos, de esta manera, con aquellos que dar\u00e1n cuenta por todas las obligaciones del pacto y herederos de todas las promesas del mismo pacto de Dios.<\/p>\n<p>1:2-5 LOS BUENOS Y LOS MALOS ARROGANTES: EL AMOR DE DIOS ES VINDICADO POR JUICIO<\/p>\n<p>Cuando los justos sufren y los malvados parecen prosperar somos capaces de cuestionar el amor de Dios. En esta primera disputa Malaqu\u00ed\u00adas expone y responde a las dudas de sus contempor\u00e1neos. Dada su destituci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica, econ\u00f3mica y especialmente la espiritual, hab\u00ed\u00adan llegado a cuestionar el amor de Dios. En un texto cl\u00e1sico, que el ap\u00f3stol Pablo cita en Rom. 9:13, Malaqu\u00ed\u00adas responde apelando al amor electivo e incondicional de Dios hacia Jacob y su ira correspondiente contra Esa\u00fa. En esto el \u2020\u0153amor\u2020\u009d se usa para expresar elecci\u00f3n, e \u2020\u0153ira\u2020\u009d el rechazo, m\u00e1s bien que animosidad personal (la que era expl\u00ed\u00adcitamente prohibida ante los edomitas, los descendientes de Esa\u00fa, en Deut. 23:7). Para usos similares v\u00e9ase Luc. 14:26; 16:13.<br \/>\nJacob y Esa\u00fa son individuos de la historia patriarcal de Israel. Aunque eran hermanos, Jacob fue objeto del favor soberano de Dios, lo que le permiti\u00f3 disfrutar un papel de privilegio en la historia de redenci\u00f3n como portador de la promesa mesi\u00e1nica, mientras que Esa\u00fa experiment\u00f3 el rechazo en t\u00e9rminos del mismo papel. El inter\u00e9s de Malaqu\u00ed\u00adas, sin embargo, era primordialmente con las naciones de Israel y Edom, de las cuales Jacob y Esa\u00fa eran los representantes y patriarcas fundadores (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 25:21\u201323). Por consiguiente, no es m\u00e1s posible concluir que todo edomita era rechazado o conde nado, que concluir que todo israelita era salvo.<br \/>\nA los contempor\u00e1neos de Malaqu\u00ed\u00adas les debe haber parecido que el profeta hab\u00ed\u00ada cometido una terrible equivocaci\u00f3n al apelar a los destinos nacionales contrastantes de Israel y Edom como prueba de la condici\u00f3n favorecida de Israel. Si Dios hab\u00ed\u00ada escogido a Jacob\/Israel sobre Esa\u00fa\/Edom, \u00bfpor qu\u00e9 permiti\u00f3 que su pueblo sufriera la devastaci\u00f3n de su pa\u00ed\u00ads en 587 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo por Nabucodonosor, seguido de 70 a\u00f1os de cautiverio en Babilonia, mientras que Edom qued\u00f3 intacta y, aparentemente, parec\u00ed\u00ada seguir prosperando por la p\u00e9rdida de Israel? No s\u00f3 lo se jactaron los edomitas de la ruina ocurrida a sus hermanos israelitas, sino que ayudaron activamente a los invasores babilonios sirviendo de informantes y cerrando rutas de escape (Sal. 137:7; Eze. 25:12\u201314; 35:15; Abd. 8\u201316).<br \/>\nMalaqu\u00ed\u00adas afirma su declaraci\u00f3n, sin embargo, citando Jer. 9:11. Jerem\u00ed\u00adas, 200 a\u00f1os antes de Malaqu\u00ed\u00adas, hab\u00ed\u00ada anunciado lo que en esa \u00e9poca ser\u00ed\u00ada el inminente juicio contra Jud\u00e1: \u2020\u0153Yo convertir\u00e9 a Jerusal\u00e9n en montones de piedras y en guarida de chacales. Convertir\u00e9 las ciudades de Jud\u00e1 en una desolaci\u00f3n, sin habitantes.\u2020\u009d Al aplicar esta misma amenaza a Edom, Malaqu\u00ed\u00adas aclara que, al igual que Jud\u00e1, Edom no escapar\u00ed\u00ada del justo juicio de Dios. Parece probable que Edom pas\u00f3 por este juicio en el que intervinieron \u00e1rabes nabateos quienes gradualmente obligaron a los edomitas a dejar su patria durante el periodo entre 550 y 400 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, oblig\u00e1ndoles a asentarse en la parte sur de Palestina en el \u00e1rea llamada m\u00e1s tarde Idumea. Los nabateos, siendo semin\u00f3mades, permitieron que las ciudades de Edom quedaran en la ruina ya que sus reba\u00f1os se comieron toda la vegetaci\u00f3n, destruyendo as\u00ed\u00ad la tierra antes arable. Si bien Jud\u00e1 ser\u00ed\u00ada restaurada generosamente, reflejando el amor del Se\u00f1or por su pueblo, el juicio sobre Edom ser\u00ed\u00ada permanente e irreversible. Edomitas individuales seguir\u00ed\u00adan existiendo (como se sugiere en 1:4; cf.cf. Confer (lat.), compare los idumeos que posteriormente llegaron a Jesucristo en Mar. 3:8), sin embargo, hab\u00ed\u00adan perdido su identidad nacional.<br \/>\nLa primera disputa termina con una confesi\u00f3n de la soberan\u00ed\u00ada universal del Se\u00f1or. Esta perspectiva universal, que con frecuencia se malentiende como si implicara un universalismo donde las religiones de otras naciones se consideran aceptables a Dios, es un subtema de Malaqu\u00ed\u00adas, al que el profeta regresa en 1:11, 14 y 3:12.<\/p>\n<p>1:6-2:9 LAS OFRENDAS DE ISRAEL, DADAS DE MALA GANA, SON CONDENADAS<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00e1 cierto que amamos a Dios por sobre todas las cosas? \u00bfSe podr\u00ed\u00ada saber por la calidad de nuestra adoraci\u00f3n y servicio a \u00e9l? En la segunda disputa, Malaqu\u00ed\u00adas \u2020\u0153da vuelta\u2020\u009d a la queja que se trat\u00f3 en la primera disputa. No es el amor de Dios por Israel el que ha de ser cuestionado, sino el amor de Israel por Dios. Reconociendo que todo el pueblo era culpable de deshonrar a Dios, como se revelaba en las ofrendas dadas de mala gana (1:14), Malaqu\u00ed\u00adas enfoca su ataque sobre los sacerdotes de Israel. Esto era as\u00ed\u00ad porque la responsabilidad de \u00e9stos era cui dar el santuario de toda profanaci\u00f3n, e inspeccionar todos los sacrificios a fin de evitar que se ofrecieran animales ciegos, cojos o enfermizos (Lev. 22:17\u201325; Deut. 15:21; 17:1).<br \/>\nComo si fuera una terapia de choque para hacer entrar en raz\u00f3n a los sacerdotes, Malaqu\u00ed\u00adas contrasta el honor que abiertamente prodigan a las personas a quienes respetan con el deshonor atroz que le han demostrado a Dios. Malaqu\u00ed\u00adas reta a sus conciudadanos a probar la calidad de sus sacrificios ofreci\u00e9ndolos al gobernador persa. La l\u00f3gica de Malaqu\u00ed\u00adas es incontrovertible. Aun un simple gobernador humano, se\u00f1or o padre merece y recibe mayor honor del que Israel estaba ofreciendo a su Dios, quien era el Padre, Se\u00f1or y Gran Rey (1:6, 14; en su uso secular el t\u00ed\u00adtulo de gran rey se reserva t\u00ed\u00adpicamente para el emperador o el rey feudal, como en 2 Rey. 18:19, 28).<br \/>\nCuando los sacerdotes eran retados por Malaqu\u00ed\u00adas quedaban at\u00f3nitos. Aparentemente, se hab\u00ed\u00adan enga\u00f1ado a s\u00ed\u00ad mismos al grado que pensaban que cuando se trataba de adoraci\u00f3n u ofrendas, algo era mejor que nada, tibieza era mejor que fr\u00ed\u00ado. Al contrario, el Se\u00f1or hubiera preferido que cesara del todo la adoraci\u00f3n descuidada, irreverente e hip\u00f3crita (v. 10; cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 1:11\u201315; 29:13; y Apoc. 3:15, 16).<br \/>\nDado que los sacerdotes hab\u00ed\u00adan fracasado en guardar la pureza del templo, el Se\u00f1or amenaz\u00f3 con castigarlos de una manera que ir\u00ed\u00ada de acuerdo con su crimen. Ya que \u2020\u0153han menospreciado\u2020\u009d (\u2020\u0153despreciado\u2020\u009d; 1:6) y deshonrado el nombre del Se\u00f1or (2:2), ser\u00e1n despreciados y humillados delante de todo el pueblo (2:9). Ya que han profanado a Dios (1:7), figurativamente \u00e9l los profanar\u00e1 a ellos y los descalificar\u00e1 para servir ante el altar y pondr\u00e1 en sus rostros los desperdicios tomados de sus sacrificios desechados. Ya que dicho desperdicio deb\u00ed\u00ada ser retirado del santuario y quemado (Lev. 4:11, 12), igualmente ellos ser\u00ed\u00adan expulsados (2:3). Por que hab\u00ed\u00adan presumido bendecir al pueblo de Dios como si los sacrificios de Israel hubiesen sido aceptados y la propiciaci\u00f3n obtenida, Dios ahora maldecir\u00ed\u00ada sus bendiciones (2:2). Como Matthew Henry, un renombrado comentarista, escribi\u00f3: \u2020\u0153Nada profana tanto el nombre de Dios como la mala conducta de aquellos cuya responsabilidad es honrarle.\u2020\u009d<br \/>\nEl vers\u00ed\u00adculo m\u00e1s discutido de este libro ha probado ser 1:11. De especial perturbaci\u00f3n es el hecho de que Malaqu\u00ed\u00adas hace alusi\u00f3n a la presentaci\u00f3n de incienso y ofrenda pura en muchos lugares, en vez de exclusivamente en el templo de Jerusal\u00e9n, como hubiera sido requerido por Deut. 12 en los d\u00ed\u00adas de Malaqu\u00ed\u00adas (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:3, 4; 4:4). Una clave para la interpretaci\u00f3n de 1:11 es comprender la expresi\u00f3n desde donde nace el sol hasta donde se pone como escatol\u00f3gica (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 50:1; 113:3; Isa. 45:6; 59:19). Los dos \u00faltimos vers\u00ed\u00adculos de Isa. incluyen una referencia al injerto de las naciones, sugiriendo una referencia similar en Malaqu\u00ed\u00adas. Esta esperanza encuentra una definici\u00f3n mayor en pasajes como Isa. 19:19\u201325 y 66:19\u201321, donde las naciones son hechas \u2020\u0153levitas\u2020\u009d y presentar\u00e1n ofrendas aceptas sobre altares aprobados al verdadero Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare adem\u00e1s Sal 47; Jer. 4:1, 2; Sof. 2:11; Zac. 2:11; 8:23).<br \/>\nMalaqu\u00ed\u00adas puede haber pensado que estas promesas estaban siendo cumplidas en su propio d\u00ed\u00ada con la conversi\u00f3n de gentiles al juda\u00ed\u00adsmo. El lenguaje osado de 1:11, sin embargo, en contraste con el modesto n\u00famero de convertidos que probablemente exist\u00ed\u00ada en esa \u00e9poca, parecer\u00ed\u00ada sugerir que dicha referencia por Malaqu\u00ed\u00adas se\u00f1alaba un cumplimiento aun futuro y m\u00e1s completo.<br \/>\nEste recordatorio del prop\u00f3sito de Dios en la conversi\u00f3n de las naciones, un plan incluyendo el llamamiento de Israel para serles una bendici\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:12 y G\u00e9n. 12:2, 3), destaca el templo como el foco (p. ej.p. ej. Por ejemplo Isa. 2:1\u20135). Esto es t\u00ed\u00adpico del inter\u00e9s prominente de Malaqu\u00ed\u00adas en los \u00faltimos tiempos (cf.cf. Confer (lat.), compare, p. ej.p. ej. Por ejemplo, 3:1\u20135, 17; 4:1\u20136) y da fuerza a la condenaci\u00f3n que \u00e9l hace de los ap\u00e1ticos cultos de sacrificios de sus contempor\u00e1neos. Habiendo expuesto la hipocres\u00ed\u00ada de los sacerdotes contrastando la manera en que \u00e9stos honraban a meras autoridades humanas con la manera en que ellos deshonraban a Dios, Malaqu\u00ed\u00adas contin\u00faa la reprimenda de dicha hipocres\u00ed\u00ada de 1:11 por contrastar su deshonra con aquel honor y ofrendas aceptables que un d\u00ed\u00ada llegar\u00e1n a Dios por parte de aquellos que en realidad son redimidos. (Cf. Mat. 8:10\u201312, cuando Jes\u00fas usa argumentos similares para reprender a sus contempor\u00e1neos.)<\/p>\n<p>2:10-16 EL TESTIMONIO DEL SE\u00ed\u2018OR EN CONTRA DE LOS MATRIMONIOS CON EXTRANJEROS Y LOS DIVORCIOS<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1 que Dios requiere que un casamiento tenga buenas bases antes de que \u00e9l escuche la oraci\u00f3n de un esposo (v\u00e9ase 1 Ped. 3:7; cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 5:23, 24)? Malaqu\u00ed\u00adas da la respuesta: el casamiento no es solamente un contrato, una relaci\u00f3n de dos v\u00ed\u00adas entre el esposo y la esposa, sino que es un pacto, una relaci\u00f3n de tres v\u00ed\u00adas de responsabilidades y privilegios que incluyen a Dios como testigo y ante quien la pareja debe rendir cuentas permanentemente.<br \/>\nEn el v. 10 Malaqu\u00ed\u00adas presenta su tercera disputa con una descripci\u00f3n general de la infidelidad en Israel de unos contra otros, lo que profana su pacto con Dios, el Padre y Creador de Israel (Deut. 32:6; cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 27:11; 43:15; Jer. 31:9). Malaqu\u00ed\u00adas condena dos pecados maritales paralelos, aunque no necesariamente relacionados. El primero es el de los casamientos con paganos (11, 12; cf.cf. Confer (lat.), compare Neh. 13:29, donde los casamientos con extranjeros por los sa cerdotes profanan el pacto del sacerdocio), y el segundo es el divorcio basado meramente en alguna aversi\u00f3n o incompatibilidad (13\u201316).<br \/>\nMalaqu\u00ed\u00adas expresa un punto de vista sobre el matrimonio que es radical conceptualmente (identificando el matrimonio como un pacto entre el marido y la esposa). Las demandas que coloca sobre el marido son iguales a las exigidas por nuestro Sal vador y los ap\u00f3stoles del NTNT Nuevo Testamento. En realidad, esta perspectiva exaltada del matrimonio ha causado que muchos int\u00e9rpretes duden si Malaqu\u00ed\u00adas se refer\u00ed\u00ada a casamientos lit.lit. Literalmente o no. Algunos dicen que Malaqu\u00ed\u00adas s\u00f3lo hablaba del matrimonio como una met\u00e1fora para la relaci\u00f3n de Israel con el Se\u00f1or. Contra esto, sin embargo, est\u00e1 la observaci\u00f3n de que en todos los otros lugares donde las Escrituras mencionan esta met\u00e1fora Dios se presenta uniformemente como el marido, no la esposa, como ser\u00ed\u00ada el presente caso. Otros sugieren que la expresi\u00f3n y la mujer de tu pacto (14) simplemente significa una esposa jud\u00ed\u00ada, eso es, una esposa que comparte el mismo pacto espiritual con el Se\u00f1or como su esposo. El punto de vista tradicional es que Malaqu\u00ed\u00adas se refiere a un matrimonio de pacto.<br \/>\nLos contempor\u00e1neos de Malaqu\u00ed\u00adas estaban afligidos porque Dios estaba rechazando sus ofrendas (13), realidad que ellos percib\u00ed\u00adan, supuestamente, ya que \u00e9l no les bendec\u00ed\u00ada. Malaqu\u00ed\u00adas explica que Dios estaba siendo un testigo en contra de aquellos maridos que estaban siendo infieles a sus esposas. Ya que el matrimonio es un pacto, la fidelidad al c\u00f3nyuge es parecida a la relaci\u00f3n de uno mismo con Dios.<br \/>\nEl v. 15a puede ser una referencia a G\u00e9n. 2:24. Si es as\u00ed\u00ad, es posible que Malaqu\u00ed\u00adas deriv\u00f3 su entendimiento del casamiento como un pacto, y por lo tanto su insistencia en la primac\u00ed\u00ada de la tarea del marido, del casamiento modelo de Ad\u00e1n y Eva. La traducci\u00f3n y el significado de este vers\u00ed\u00adculo son oscuros, pero responde ante las serias advertencias en los vv. 15b y 16b. Estas advertencias demuestran que para un marido infiel el divorcio es un pecado en contra de la propia vida de uno. (Guardad, pues, vuestro esp\u00ed\u00adritu podr\u00ed\u00ada traducirse \u2020\u0153Por lo tanto, cuidado con vuestras vidas\u2020\u009d.) En otras palabras, el inter\u00e9s por la vida de uno y la fi delidad con su esposa leg\u00ed\u00adtima son virtualmente lo mismo (cf.cf. Confer (lat.), compare Ef. 5:28). Esto sugiere la comuni\u00f3n profunda de la vida que Dios efect\u00faa entre un hombre y una mujer dentro del matrimonio, seg\u00fan lo establecido en G\u00e9n. 2:24. Interpretado de esta manera hay un parecido asombroso entre la l\u00f3gica de 2:15 y la ense\u00f1anza de Jes\u00fas en Mat. 19:5\u20139.<br \/>\nAdem\u00e1s, este vers\u00ed\u00adculo declara que el Se\u00f1or espera que el matrimonio produzca descendencia consagrada a Dios (\u2020\u0153semilla de Dios\u2020\u009d). En la opini\u00f3n de Malaqu\u00ed\u00adas el divorcio puede haber frustrado este prop\u00f3sito en forma similar como los matrimonios con personas de otras religiones (cf.cf. Confer (lat.), compare Neh. 13:23\u201327; Esd. 10:3, 44). La expresi\u00f3n \u2020\u0153semilla de Dios\u2020\u009d refleja la figura establecida en el v. 10 (y 1:6) de Dios como nuestro \u00fanico Padre, es decir, Dios como un padre para su pueblo en virtud de sus actos redentores y el pacto, y sirve de contraste intencional ante la frase, la hija de un dios extra\u00f1o del v. 11.<br \/>\nS\u00f3lo con dificultad y algunos cambios al texto es que el heb. subyacente del v.16 puede decir yo aborrezco el divorcio. Esta aparente condenaci\u00f3n de todo divorcio parece contradecir el punto de vista misericordioso del divorcio en Deut. 24:1\u20134. De igual manera, un derecho m\u00e1s general al divorcio puede sugerirse en Deut. 22:19, 29, es decir, el divorcio figurado entre Israel y el Se\u00f1or en Jer. 3 y ciertos pasajes del NTNT Nuevo Testamento (Mat. 1:19; 5:32; 19:8, 9; 1 Cor. 7:15). Puede ser preferible, por lo tanto, comprender el v. de la siguiente manera: \u2020\u0153Si un hombre siente odio y se divorcia (eso es, divorcio meramente en base a su aversi\u00f3n o incompatibilidad, en vez de causa, como ser una falta sexual), dice el Se\u00f1or, Dios de Israel, \u00e9l cubre su manto de violencia (es decir, se contamina a s\u00ed\u00ad mismo visiblemente con violencia; para este uso metaf\u00f3rico de manto (v\u00e9ase Sal. 73:6; 109:18; Jer. 2:34) dice el Se\u00f1or de las huestes. Por lo tanto, cu\u00ed\u00addese a s\u00ed\u00ad mismo y no sea infiel [en contra de su esposa].\u2020\u009d Adem\u00e1s de no requerir cambios en el texto heb., esta traducci\u00f3n tiene la ventaja de que entiende que el sujeto del \u2020\u0153aborrecimiento\u2020\u009d es el marido que se quiere divorciar, en vez de ser Dios. Apoyando esta interpretaci\u00f3n se puede decir que este verbo \u2020\u0153aborrecer\u2020\u009d aparece frecuentemente en contextos matrimoniales, donde invariablemente alude a la actitud del marido hacia su mujer (G\u00e9n. 29:31; Deut. 22:13, 16; Jue. 15:2).<\/p>\n<p>2:17-3:5 EL TESTIMONIO DEL SE\u00ed\u2018OR EN CONTRA DEL ADULTERIO Y OTROS PECADOS<\/p>\n<p>El profeta comienza por acusar al pueblo de cansar al Se\u00f1or con sus quejas c\u00ed\u00adnicas (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:13\u201315). Ahora que la poblaci\u00f3n ha regresado a la tierra prometida y el templo hab\u00ed\u00ada sido reconstruido, \u00bfqu\u00e9 hab\u00ed\u00ada pasado con la promesa de la restauraci\u00f3n de la prosperidad, prominencia y riqueza internacionales (cf.cf. Confer (lat.), compare, p. ej.p. ej. Por ejemplo, Hag. 2; Zac. 1:16, 17; 2; 8; 9)? En reali dad, Israel estaba experimentando continuada opresi\u00f3n social y pol\u00ed\u00adtica como tambi\u00e9n la privaci\u00f3n econ\u00f3mica (Neh. 1:3; 9:36, 37). Peor aun, se hab\u00ed\u00ada prometido que Dios volver\u00ed\u00ada a Jerusal\u00e9n y a su templo, donde \u00e9l habitar\u00ed\u00ada con su propia presencia gloriosa (Zac. 1:16, 17; 2:4, 5, 10\u201313; 8:3\u201313). Puesto que el tabern\u00e1culo de Mois\u00e9s y el templo de Salom\u00f3n hab\u00ed\u00adan sido llenados de la gloria visible de Dios tan pronto como fueron terminados, era natural esperar (cf.cf. Confer (lat.), compare Miq. 5:3) que lo mismo suceder\u00ed\u00ada en el templo reconstruido (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 40:34, 35; 1 Rey. 8:10, 11; Eze. 43:1\u201312). En realidad Hag. 2:9 hab\u00ed\u00ada prometido que este segundo templo ser\u00ed\u00ada llenado con una medida mayor de la gloria que el templo de Salom\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 gloria podr\u00ed\u00ada ser mayor que la que se describe en detalles v\u00ed\u00advidos en Eze. 1 y 10? Como revelado en el cumplimiento del tiempo, s\u00f3lo la gloria de Dios en la persona de Jesucristo podr\u00ed\u00ada ser mayor (Juan 1:14). Lejos de disfrutar tal gloria, sin embargo, el templo de los d\u00ed\u00adas de Malaqu\u00ed\u00adas estaba desprovisto de toda manifestaci\u00f3n visible de Dios. Sin embargo, no siempre ser\u00ed\u00ada igual:  \u2020\u00a6 vendr\u00e1 a su templo el Se\u00f1or a quien busc\u00e1is, el \u00e1ngel del pacto a quien vosotros dese\u00e1is \u2020\u00a6 ha dicho Jehovah de los Ej\u00e9rcitos (3:1b). Podemos ver parte del cumplimiento de esta profec\u00ed\u00ada cuando Sime\u00f3n se encontr\u00f3 con el infante Jes\u00fas en el templo y habl\u00f3 de \u00e9l como el que hab\u00ed\u00ada venido para ser \u2020\u0153luz para \u2020\u00a6 gloria de tu pueblo Israel\u2020\u009d (Luc. 2:32).<br \/>\nDesde aquel dese\u00e1is mencionado en 3:1 aparentemente Israel hab\u00ed\u00ada repetido el mismo error de sus antepasados en los d\u00ed\u00adas de Am\u00f3s (Am\u00f3s 5:18), suponiendo que la aparici\u00f3n del Se\u00f1or ser\u00ed\u00ada una fuente inagotable de buenas nuevas. \u00c2\u00a1La contestaci\u00f3n a su queja, \u2020\u0153\u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el Dios de la justicia?\u2020\u009d (2:17b), es que el Dios de justicia ya viene! \u00c2\u00a1Sin embargo, cuando \u00e9l llegue, ser\u00e1 no solamente para bendici\u00f3n, como ellos asum\u00ed\u00adan, sino tambi\u00e9n para juicio: llegar\u00e1 como \u2020\u0153testigo\u2020\u009d (t\u00e9rmino usado en 3:5, como tambi\u00e9n en 2:14) en contra de todos los que hacen lo malo, incluyendo a estos c\u00ed\u00adnicos blasfemos! En preparaci\u00f3n para esta visitaci\u00f3n temible, el Se\u00f1or promete: He aqu\u00ed\u00ad yo env\u00ed\u00ado mi mensajero, el cual preparar\u00e1 el camino delante de m\u00ed\u00ad (3:1).<br \/>\nEl nombre Malaqu\u00ed\u00adas de 1:1 significa \u2020\u0153mi mensajero\/\u00e1ngel\u2020\u009d. El hecho de que este t\u00e9rmino reaparece en 3:1, donde, por lo general se traduce mi mensajero, y el hecho de que en el mismo vers\u00ed\u00adculo aparece el \u00e1ngel del pacto provoca algunas dificultades. \u00bfSer\u00e1n la misma persona estos tres mensajeros, o dos personas, o tres personas diferentes?<br \/>\nEl paralelismo po\u00e9tico en 3:1 demuestra que el \u00e1ngel del pacto que es el deseado y que ha de venir, es una y la misma persona divina como el Se\u00f1or, quien es deseado y que ha de venir. El ministerio descrito en los vv. 2, 3 confirma la naturaleza divina de este Se\u00f1or, quien es el \u00e1ngel [\u2020\u0153mensajero\u2020\u009d] del pacto.<br \/>\nPor otra parte, el v. 1 distingue mi mensajero del divino Jehovah de los Ej\u00e9rcitos, que es el que habla, y donde los pronombres yo, m\u00ed\u00ado, y mi cuadran. El contexto, con una mirada hacia el futuro, y el paralelo entre este vers\u00ed\u00adculo y 4:5, 6 implican que mi mensajero no puede ser Malaqu\u00ed\u00adas (v\u00e9ase sobre 4:4\u20136).<br \/>\nEl NTNT Nuevo Testamento ve a Juan el Bautista como el mensajero prometido que prepara el camino para el Se\u00f1or (Mat. 11:10\u201314; Mar. 1:2; Luc. 1:76; 7:27; cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n Isa. 40:3). Sin embargo, es aparente en el jue go de palabras sobre el nombre de Malaqu\u00ed\u00adas que su propio ministerio de preparaci\u00f3n ten\u00ed\u00ada la intenci\u00f3n de apuntar hacia la obra del mensajero quien hab\u00ed\u00ada de llegar.<br \/>\nCuando llegue el Se\u00f1or, har\u00e1 dos obras complementarias: purificar\u00e1 a algunos pecadores (2\u20134) y juzgar\u00e1 a otros (5). Las figuras usadas para la obra de purificaci\u00f3n, fuego purificador y lej\u00ed\u00ada de lavanderos enfatizan lo completo y lo severo de la acci\u00f3n. El calor del fuego purificador era intenso para poder separar la escoria del metal puro derretido (Isa. 48:10; Eze. 22:18\u201322; 1 Ped. 1:7; cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n Mat. 3:11). De igual manera, el antiguo lavandero lavaba la ropa usando un fuerte jab\u00f3n de lej\u00ed\u00ada, despu\u00e9s de lo cual se colocaban las prendas de ropa sobre las rocas para ser azotadas con palos. Si los pecadores modernos prefieren la obra de purificaci\u00f3n del Se\u00f1or en lugar de su juicio, aqu\u00ed\u00ad tenemos el precio que se habr\u00ed\u00ada de pagar (cf.cf. Confer (lat.), compare Heb. 12:7\u201311).<\/p>\n<p>3:6-12 LAS OFRENDAS DE ISRAEL, DADAS DE MALA GANA, SON CONDENADAS<\/p>\n<p>El profeta vuelve al tema de las ofrendas de Israel dadas de mala gana (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:6\u20132:9). All\u00ed\u00ad, sin embargo, el enfoque era sobre el fracaso de los sacerdotes en este asunto; el inter\u00e9s de Malaqu\u00ed\u00adas se ampl\u00ed\u00ada para incluir a vosotros, la naci\u00f3n entera (9).<br \/>\nAunque la traducci\u00f3n del v. 6 es incierta, Malaqu\u00ed\u00adas habr\u00e1 citado el ejemplo de Jacob como para hacer resaltar el pecado del pueblo. Despu\u00e9s del exilio de Jacob en Padan-aram, \u2020\u0153volvi\u00f3\u2020\u009d tanto a la tierra prometida como al Se\u00f1or, construy\u00f3 un altar en Betel y ofreci\u00f3 el diezmo al Se\u00f1or seg\u00fan su juramento en G\u00e9n. 28:20\u201322 (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n G\u00e9n. 35:1\u20137). Cuando los descendientes de Jacob, en forma simi lar, volvieron de su exilio, reedificaron el altar en Jerusal\u00e9n, pero fueron muy negligentes en presentar sus diezmos y ofrendas (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n Neh. 13:10\u201313). Esta negligencia puede haber parecido justificable dados los fracasos de las cosechas, las sequ\u00ed\u00adas y las pestilencias (10, 11), que hubiera sido raz\u00f3n suficiente para desanimar a tales adoradores complacientes. El Se\u00f1or revela, sin embargo, que tales desastres naturales fueron el resultado, y no la causa, de la desobediencia de la naci\u00f3n (8; cf.cf. Confer (lat.), compare Hag. 1:6, 9\u201311; 2:16\u201319).<br \/>\nSin omitir la necesidad de la santidad (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:13; 3:3, 4), Dios promete en los vv. 10\u201312 que tan pronto como su pueblo llegue a ser fiel en la presentaci\u00f3n de sus diezmos completos, la lluvia desesperadamente requerida llegar\u00ed\u00ada (10), las pestilencias y el fracaso de las cosechas cesar\u00ed\u00adan (11), y la promesa abrah\u00e1mica por medio de la cual todas las naciones os dir\u00e1n: \u2020\u0153Bienaventurados\u2020\u009d (12; G\u00e9n. 12:2, 3; cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n Sal. 72:17; Isa. 61:9; Zac. 8:13) ser\u00e1 cumplida. En breve, Dios prometi\u00f3 satisfacer todas sus necesidades, pero no necesariamente todas sus avaricias. Una traducci\u00f3n m\u00e1s lit.lit. Literalmente del v. 10 podr\u00ed\u00ada ser \u2020\u0153 \u2020\u00a6 y derramar para vosotros una bendici\u00f3n hasta que no haya m\u00e1s necesidad.\u2020\u009d<\/p>\n<p>3:13-4:3 LOS BUENOS Y LOS MALOS ARROGANTES: EL AMOR DE DIOS ES VINDICADO POR JUICIO<\/p>\n<p>La sexta disputa comienza con la queja audaz y blasfema de Israel de que es f\u00fatil servir a Dios. \u00bfQu\u00e9 provecho sacamos de guardar su ley y de andar tristes delante de Jehovah de los Ej\u00e9rcitos? (14). Despu\u00e9s de la lista de pecados ya expuestos por Malaqu\u00ed\u00adas, uno podr\u00ed\u00ada preguntar a cu\u00e1les requisitos se estaban refiriendo. El paralelismo entre guardar su ley y andar tristes sugiere una alusi\u00f3n meramente a requisitos de culto, probablemente el mismo ritual de luto del cual Israel se jactaba en Zac. 7:1\u20136 y que fue un caso de teatro hip\u00f3crita y externo (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:13; Isa. 58:3\u20139).<br \/>\nNo todos los contempor\u00e1neos de Malaqu\u00ed\u00adas eran arrogantes y listos para culpar a Dios de maldad. Un segundo grupo se menciona en el v. 16 y se describe como los que temen a Jehovah y los que toman en cuenta su nombre. As\u00ed\u00ad como el Se\u00f1or habla de las blasfemias despectivas del primer grupo, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n oye las conversaciones fieles del segundo. Parecido a la lista de honor que llevaba el rey Jerjes, donde estaba asentada la fidelidad largamente sin premiar de Mardoqueo (Est. 6:1\u20133), un libro como memorial est\u00e1 escrito en la presencia de Dios concerniente a estos creyentes (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n el Sal. 139:16; Dan. 12:1).<br \/>\nLos insolentes quejumbrosos hab\u00ed\u00adan dicho que son felices los arrogantes y que los que hacen impiedad son prosperados. El Dios todopoderoso promete que ha de llegar un d\u00ed\u00ada cuando ver\u00e1n lo equivocados que estaban (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 2). Para los que est\u00e1n anotados en el libro como memorial (3:16) vendr\u00e1 el d\u00ed\u00ada en que ser\u00e1n el especial tesoro de Dios (17; Exo. 19:5). Ser\u00e1 un d\u00ed\u00ada cuando \u00e9l guardar\u00e1 a estos fieles que le sirven y ser\u00e1 compasivo con ellos. Ser\u00e1 un d\u00ed\u00ada cuando nacer\u00e1 el Sol de justicia, y en sus alas traer\u00e1 sanidad para los que reverencian el nombre de Dios (4:2, cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 60:1\u20133, aunque la figura en Malaqu\u00ed\u00adas pudiera proceder del disco alado del sol que se encuentra a lo largo del antiguo Cercano Oriente; cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n Luc. 1:78), y ellos sujetar\u00e1n a los imp\u00ed\u00ados (4:3). Para los dem\u00e1s ser\u00e1 un d\u00ed\u00ada cuando todos los arrogantes y todos los que hacen maldad ser\u00e1n como paja en el ardiente horno (4:1).<\/p>\n<p>4:4-6 CONCLUSION<\/p>\n<p>Las apelaciones del cierre de Mal. (4:4\u20136) parecen resumir los puntos principales de su profec\u00ed\u00ada: recuerda la ley de Mois\u00e9s y la promesa de El\u00ed\u00adas y el d\u00ed\u00ada venidero del Se\u00f1or. La dependencia minuciosa en la ley de Mois\u00e9s por parte de Malaqu\u00ed\u00adas y las muchas alusiones a pasajes tomados del Pentateuco a trav\u00e9s de toda su obra preparan al lector para la primera acusaci\u00f3n de cl\u00ed\u00admax. La raz\u00f3n para dar la identificaci\u00f3n del profeta que vendr\u00ed\u00ada como El\u00ed\u00adas en la segunda acusaci\u00f3n es menos obvia. Posiblemente, la necesidad de tener un ministerio como el de El\u00ed\u00adas se suger\u00ed\u00ada por el problema de una sequ\u00ed\u00ada prolongada en 3:10 (1 Rey. 17:1; cf.cf. Confer (lat.), compare Stg. 5:17). Por otro lado, el inter\u00e9s de Malaqu\u00ed\u00adas con los efectos corrosivos de matrimonios entre diferentes religiones (2:10\u201312) puede haberle he cho recordar el casamiento notorio de Acab con Jezabel, que lleg\u00f3 a ser tan problem\u00e1tico para El\u00ed\u00adas y desastroso para Israel (1 Rey. 16:31; 18:4, 19; 19:2). Sin duda Malaqu\u00ed\u00adas hubiera deseado una confrontaci\u00f3n como la de El\u00ed\u00adas con el compromiso y la complacencia religiosos de su propio d\u00ed\u00ada. Parece m\u00e1s probable, sin embargo, que Malaqu\u00ed\u00adas reconociera que de todos los profetas del ATAT Antiguo Testamento, ninguno se ajustaba al cuadro del profeta mesi\u00e1nico \u2020\u0153como Mois\u00e9s\u2020\u009d, seg\u00fan lo predicho en Deut. 18:15, m\u00e1s exactamente que El\u00ed\u00adas (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 34:10\u201312). Como tal, El\u00ed\u00adas est\u00e1 a la par con Mois\u00e9s en 4:4\u20136 como representativo de toda la l\u00ed\u00adnea de profetas del ATAT Antiguo Testamento, algo que se ve operando sobre el monte de la transfiguraci\u00f3n (Mat. 17:3; Mar. 9:4; Luc. 9:30; cf.cf. Confer (lat.), compare adem\u00e1s Apoc. 11:3, donde los dos testigos se asemejan a Mois\u00e9s y El\u00ed\u00adas).<br \/>\nLa promesa de enviar a El\u00ed\u00adas antes de que venga el d\u00ed\u00ada de Jehovah confirma la interpretaci\u00f3n de 3:1 de que el mensajero prometido no es Malaqu\u00ed\u00adas propiamente, pero alg\u00fan profeta futuro (la figura en ambos textos es \u2020\u0153enviada\u2020\u009d por el Se\u00f1or y precede el d\u00ed\u00ada venidero del Se\u00f1or). Es probable que este profeta futuro era identificado con El\u00ed\u00adas no porque El\u00ed\u00adas fuera librado de la muerte, como que esto le permitir\u00ed\u00ada lit.lit. Literalmente volver a esta vida, sino porque el futuro mensajero ser\u00ed\u00ada llamado a llevar un ministerio prof\u00e9tico similar al del hist\u00f3rico El\u00ed\u00adas. Uno podr\u00ed\u00ada comparar las muchas predicciones de la venida de un futuro \u2020\u0153David\u2020\u009d que no por eso implicar\u00ed\u00ada un regreso lit.lit. Literalmente del segundo rey de Israel (Jer. 30:9; Eze. 34:23\u201325; 37:24).<br \/>\nEl NTNT Nuevo Testamento identifica a Juan el Bautista como el cumplimiento de esta predicci\u00f3n (Mat. 11:10\u201314; 17:10\u201313; Mar. 9:11\u201313; Luc. 1:17; pero cf.cf. Confer (lat.), compare Juan 1:21, 25). Aunque separado por m\u00e1s de 400 a\u00f1os, Juan fue el siguiente profeta can\u00f3nico que sigui\u00f3 a Malaqu\u00ed\u00adas a trav\u00e9s de la historia de la redenci\u00f3n. Vistiendo las mismas vestimentas de pelo de camello y un cintur\u00f3n de cuero como El\u00ed\u00adas (2 Rey. 1:8; Mat. 3:4; Mar. 1:6), Juan funcion\u00f3 como El\u00ed\u00adas en su osada denuncia del pecado sin lugar a acomodo. En un ministerio que lo coloc\u00f3 en contraposici\u00f3n con el rey y su malvada esposa (1 Rey. 19; Mar. 6:17, 18), Juan mismo sigui\u00f3 \u2020\u0153delante del Se\u00f1or con el esp\u00ed\u00adritu y el poder de El\u00ed\u00adas, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos \u2020\u00a6 para preparar al Se\u00f1or un pueblo apercibido\u2020\u009d (Luc. 1:17).<br \/>\nGordon P. Hugenberger<\/p>\n<p>LIBROS APOCRIFOS Y APOCALIPTICOS<br \/>\nEste art\u00ed\u00adculo trata parcialmente de libros b\u00ed\u00adblicos (en especial Dan. y Apoc.), pero en parte tambi\u00e9n de una lista de libros no b\u00ed\u00adblicos (t\u00e9cnicamente co nocidos como los libros ap\u00f3crifos y los libros seudoepigr\u00e1ficos), algunos de los cuales reaparecen, al lado de obras parecidas, entre los Rollos del Mar Muerto. El nexo es provisto por la apocal\u00ed\u00adptica, un tipo de literatura que ocurre tanto dentro de la Biblia como fuera de ella. Los ap\u00f3crifos y los seudoepigr\u00e1ficos datan mayormente del per\u00ed\u00adodo intertestamentario y nos relatan algo de la historia jud\u00ed\u00ada y del pensamiento de aquel periodo.<\/p>\n<p>LOS TERMINOS \u2020\u0153APOCRIFO\u2020\u009d Y \u2020\u0153APOCALIPTICO\u2020\u009d<\/p>\n<p>Aunque estos dos t\u00e9rminos t\u00e9cnicos \u2020\u0153ap\u00f3crifo\u2020\u009d y \u2020\u0153apocal\u00ed\u00adptico\u2020\u009d parecen similares, son bastante diferentes en su significado y aplicaci\u00f3n. \u2020\u0153Ap\u00f3crifo\u2020\u009d, de la palabra gr. apokrifos que significa \u2020\u0153escondido\u2020\u009d, es un nombre dado a ciertos libros reconocidos que est\u00e1n fuera del canon de las Sagradas Escrituras. \u2020\u0153Apocal\u00ed\u00adptico\u2020\u009d, t\u00e9rmino que proviene del gr. apokalupsis que significa \u2020\u0153revelaci\u00f3n\u2020\u009d, es un t\u00e9rmino usado para denotar un tipo particular de literatura que comunica, o trata de comunicar, una revelaci\u00f3n de secretos. Algunos de los ap\u00f3crifos pertenecen a la literatura apocal\u00ed\u00adptica, pero no todos, por supuesto. Las principales obras apocal\u00ed\u00adpticas en la Biblia son: Dan. en el ATAT Antiguo Testamento y Apoc. en el NTNT Nuevo Testamento, aunque algunas partes de otros libros tienen un car\u00e1cter similar.<br \/>\nEl t\u00e9rmino \u2020\u0153ap\u00f3crifo\u2020\u009d se aplica normalmente a libros de origen jud\u00ed\u00ado que est\u00e1n fuera del canon del ATAT Antiguo Testamento, y en ese sentido se usa en el presente art\u00ed\u00adculo. La expresi\u00f3n \u2020\u0153Ap\u00f3crifos del NTNT Nuevo Testamento\u2020\u009d se ha adoptado para denotar obras m\u00e1s recientes que imitan la literatura del NTNT Nuevo Testamento. Algunos de los libros ap\u00f3crifos, pero de ninguna manera todos, fueron escritos bajo nombres asumidos, aunque esto es m\u00e1s caracter\u00ed\u00adstico del grupo mayor de libros llamados seudoepigr\u00e1ficos (escritos con nombres ficticios), muchos de los cuales son apocal\u00ed\u00adpticos en su contenido.<br \/>\nYa que la gran mayor\u00ed\u00ada de los libros jud\u00ed\u00ados est\u00e1n afuera del canon de las Sagradas Escrituras, es necesario explicar por qu\u00e9 ciertos libros se se\u00f1alan como \u2020\u0153ap\u00f3crifos\u2020\u009d. Estos eran los que eran m\u00e1s apreciados por los antiguos creyentes como lectura edificante. Por esta raz\u00f3n comenzaron a copiarlos en gr. y lat\u00ed\u00adn y luego en otros idiomas. Esto fue un procedimiento paulatino, incluyendo en la primera parte del si glo IV solamente tres libros (La Sabidur\u00ed\u00ada de Salom\u00f3n, Tob\u00ed\u00adas y Eclesi\u00e1stico), y los estudiosos, por lo menos, siguieron distinguiendo tales libros como no can\u00f3nicos. (El concepto de que ta les libros estaban en los mss.mss. Manuscritos b\u00ed\u00adblicos gr., desde el principio como parte de la LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT), es un error.) Para la \u00e9poca de Jer\u00f3nimo, al final del siglo IV, el procedimiento hab\u00ed\u00ada avanzado lo suficiente para que exis tiera un serio peligro de confusi\u00f3n, y \u00e9l juzg\u00f3 necesario se\u00f1alar tales libros con un nombre especial, y escogi\u00f3 el t\u00e9rmino ap\u00f3crifos. Esta es una expresi\u00f3n que Or\u00ed\u00adgenes, un siglo y medio antes, hab\u00ed\u00ada aseverado que los jud\u00ed\u00ados aplicaban a los m\u00e1s apreciados de entre sus libros no can\u00f3nicos; y dado que Or\u00ed\u00adgenes y Jer\u00f3nimo eran dos de los estudiosos m\u00e1s distinguidos del juda\u00ed\u00adsmo entre los Padres de la iglesia, probablemente ambos estaban usando el t\u00e9rmino en el mismo sentido jud\u00ed\u00ado. Si esto es as\u00ed\u00ad, explica por qu\u00e9 \u2020\u0153escondido\u2020\u009d era un t\u00e9rmino apropiado para usarlo con este prop\u00f3sito. Porque cuando los rabinos eran confrontados con un objeto que no se les permit\u00ed\u00ada usar, pero que, por raz\u00f3n de sus asociaciones religiosas, tampoco se les permit\u00ed\u00ada destruir, lo \u2020\u0153escond\u00ed\u00adan\u2020\u009d y lo dejaban deteriorarse natural mente. Entre los objetos que recib\u00ed\u00adan tal tratamiento hab\u00ed\u00ada libros que ofrec\u00ed\u00adan el peligro de ser confundidos con las Sagradas Escrituras. Parad\u00f3jicamente, fueron los libros m\u00e1s apreciados de los no can\u00f3nicos que ser\u00ed\u00adan \u2020\u0153escondidos\u2020\u009d, ya que cuanto m\u00e1s apreciados eran, tanto m\u00e1s hab\u00ed\u00ada peligro de que fueran err\u00f3neamente tratados como Sagradas Escrituras.<br \/>\nA pesar de las advertencias de Jer\u00f3nimo, sigui\u00f3 la confusi\u00f3n de los ap\u00f3crifos con los libros can\u00f3nicos del ATAT Antiguo Testamento, especialmente en el occidente. Durante la Reforma en el siglo XVI fue necesario que los refor madores reafirmaran la distinci\u00f3n que Jer\u00f3nimo hab\u00ed\u00ada hecho en forma remarcada. La iglesia de Roma, entretanto, procur\u00f3 borrar la distinci\u00f3n, y el Concilio de Trento coloc\u00f3 a los libros ap\u00f3crifos so bre un mismo nivel de paridad completa con los libros can\u00f3nicos (omitiendo 1 y 2 Esdras y La Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s). En la Iglesia Cat\u00f3lica Romana, por consecuencia, se conoce a los ap\u00f3crifos como los libros deuterocan\u00f3nicos. En sus Biblias del vern\u00e1culo, los Reformadores juntaron a los ap\u00f3crifos como una secci\u00f3n separada, pero en las Biblias cat\u00f3licas y romanas (como la Biblia de Jerusal\u00e9n, Dios Habla Hoy [con Deuterocan\u00f3nicos]) siguen mezcl\u00e1ndose con los libros can\u00f3nicos del ATAT Antiguo Testamento.<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Malaqu\u00ed\u00adas (heb. Mal&#8217; \u00e2k\u00ee, \u00abmi mensajero\u00bb; tal vez sea una contracci\u00f3n de Mal&#8217; \u00e2kiyy\u00e2h, \u00abmensajero de Yahweh\u00bb). Autor del \u00faltimo libro de nuestro AT y el \u00faltimo profeta del AT (Mal 1:1). Nada se sabe de su vida y ministerio fuera de lo que surge del libro en relaci\u00f3n con las circunstancias bajo las cuales &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/malaquias\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMALAQUIAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3023","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3023","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3023"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3023\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3023"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3023"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3023"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}