{"id":3053,"date":"2016-02-04T23:39:27","date_gmt":"2016-02-05T04:39:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mar\/"},"modified":"2016-02-04T23:39:27","modified_gmt":"2016-02-05T04:39:27","slug":"mar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mar\/","title":{"rendered":"MAR"},"content":{"rendered":"<p>v. Lago, Tierra<br \/>\nGen 1:10 llam\u00f3 Dios a .. las aguas llam\u00f3 M<br \/>\nExo 13:18 rodease por el camino .. del M Rojo<br \/>\n14:21<\/p>\n<hr>\n<p>Mar    (heb. y\u00e2m \u00abmar\u00bb, \u00ablago\u00bb; gr. th\u00e1lassa \u00abmar\u00bb, y l\u00ed\u00admn&#8217;, \u00ablago\u00bb).  T\u00e9rmino que se usa para describir: 1.  Las grandes masas de agua para distinguirlas de la tierra seca (Gen 1:22; Psa 72:8).   2.  Las masas espec\u00ed\u00adficas de agua: a. Mar Mediterr\u00e1neo, llamado en la Biblia el \u00abMar Grande\u00bb (Num 34:6; Jos 9:1) o \u00abmar occidental\u00bb (Deu 11:24).  b. Mar Muerto, llamado en la Biblia el \u00abmar salado\u00bb o \u00abmar oriental\u00bb (Num 34:3; Jl. 2:20; Deu 3:17).  c. Mar Rojo (Exo 10:19); d. Mar de Galilea, tambi\u00e9n llamado Mar de Tiberias y Mar de Cincret (Mat 4:18; Joh 6:1; Num 34:11); etc.  3.  Los r\u00ed\u00ados grandes o importantes: a. Nilo (ls. 19:5; cf Nah 3:8); b. Eufrates (Jer 51:36, 63).  4.  El \u00abmar de fundici\u00f3n\u00bb (v\u00e9ase Bronce, Mar de).  747 5.  En las profec\u00ed\u00adas simb\u00f3licas, la gente y las multitudes (Rev 17:15; cf Dan 7:2-7, 17).  En este Diccionario se mencionan los siguientes mares (v\u00e9ase bajo los nombres las explicaciones correspondientes; agr\u00e9guese \u00abMar\u00bb): Adri\u00e1tico (agr\u00e9guese \u00abMar de\/del\/de los\u00bb), Arab\u00e1, Cineret, Egipto, Galilea y Tiberias.  A continuaci\u00f3n de esta entrada v\u00e9anse los siguientes: Grande, Muerto y Rojo.  Mar de los Filisteos.  V\u00e9ase Mar Grande.  Mar Grande.  Ahora conocido como Mar Mediterr\u00e1neo (Num 34:6; Jos 1:4; 15:12); tambi\u00e9n era llamado \u00abmar occidental\u00bb (Deu 11:24; Jl. 2:20; Zec 14:8), \u00abmar de los filisteos\u00bb (Exo 23:31) o simplemente \u00abel mar\u00bb (Num 13:29; Act 10:6), ya que era el principal para los hebreos.  Se encuentra entre Europa, el Asia occidental y el norte de Africa, y tiene unos 3.700 km de largo y una anchura de 160 a 960 km.  Durante gran parte del tiempo del AT este mar era la v\u00ed\u00ada principal de los fenicios, que ten\u00ed\u00adan conexiones con todas las regiones del mundo Mediterr\u00e1neo.  Los hebreos, que viv\u00ed\u00adan en un pa\u00ed\u00ads desprovisto de puertos naturales, no fueron un pueblo marino.  Obten\u00ed\u00adan los productos extranjeros por medio de los fenicios, como muchas otras naciones de entonces.  Mapas VI, A-1, etc.; XIX, D-5, etc.  En tiempos de Jes\u00fas, sin embargo, Palestina estaba en comunicaci\u00f3n directa con el resto del mundo antiguo.  Ten\u00ed\u00ada instalaciones de puertos artificiales en Cesarea y Tolemaida, y el Mediterr\u00e1neo hab\u00ed\u00ada llegado a ser virtualmente un lago romano, puesto que serv\u00ed\u00ada al doble prop\u00f3sito de conectar todas las partes del dilatado imperio y proveer a la capital con los elementos esenciales de alimentos y otros productos de las provincias.  Por causa de las terribles tempestades del noreste que a menudo barr\u00ed\u00adan el mar durante el invierno, y por el gran temor de los marinos antiguos a las partes poco profundas cerca de las costas del Africa, as\u00ed\u00ad como a los estrechos de Mesina entre Sicilia e Italia y al cabo Malia en el extremo sur de Grecia, el tr\u00e1fico mar\u00ed\u00adtimo se deten\u00ed\u00ada pr\u00e1cticamente durante esos meses.  V\u00e9ase Sirte.  Mar Mediterr\u00e1neo.  V\u00e9ase Mar Grande.  Mar Muerto.  Nombre moderno del mayor lago de Palestina.  En la Biblia se lo llama \u00abMar Salado\u00bb (Gen 14:3; Num 34:3, 12; Deu 3:17; Jos 3:16; 12:3; etc.), \u00abmar del Arab\u00e1\u00bb o \u00abmar de la llanura\u00bb (Deu 3:17; Jos 3:16; etc.), y \u00abmar oriental\u00bb (Eze 47:18; Jl. 2:20; etc.).  El Mar Muerto es el cuerpo de agua m\u00e1s bajo del mundo, pues su nivel, no recalculado desde 1837, est\u00e1 a unos 396 m b.n.m.  El lago recibe un promedio diario de unas 6,5 millones de toneladas de agua del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n y otros tributarios.  Sin embargo, la evaporaci\u00f3n es tan grande que el nivel del lago permanece m\u00e1s bien constante, elev\u00e1ndose s\u00f3lo de 3 a 4,5 m sobre su nivel normal despu\u00e9s de una temporada de fuertes lluvias.  La entrada de agua es levemente mayor que la evaporaci\u00f3n, con lo que su nivel sube lentamente, de modo que el lago es ahora considerablemente mayor  que hace 2.000 a\u00f1os (fig 393).  Como el Mar Muerto no tiene salida, retiene todos los minerales que ingresan a \u00e9l, y por lo tanto es tan salado que un ser humano o un animal no pueden hundirse (fig 335); por ello recibe el nombre de \u00abMar Salado\u00bb (Gen 14:3; etc.).  Los escritores griegos lo llamaron Lago Asfaltites porque, ocasionalmente, en el sector sur surgen a la superficie y llegan a la orilla algunos bloques de asfalto.  Y tambi\u00e9n en  el s II d.C. comenzaron a nombrarlo Mar Muerto, un nombre apropiado, aunque no totalmente literal.  Pr\u00e1cticamente nada vive en sus aguas saladas, excepto unos pocos peces cerca de la desembocadura de los arroyos que  fluyen hacia \u00e9l.  Desde el s XI d.C. los \u00e1rabes lo llaman Ba1r L\u00fbt \u00abLago de Lot\u00bb, en memoria de Lot, que una vez vivi\u00f3 all\u00ed\u00ad.  V\u00e9ase Sodoma.  El Mar Muerto tiene aproximadamente unos 75 km de largo por unos 9 a 16 km de ancho, y una superficie de unos 945 km2.  Josefo est\u00e1 equivocado, entonces, al afirmar que su tama\u00f1o era de 580 x 150 estadios, lo que ser\u00ed\u00ada unos 106 x 18.5 km.  En realidad, ten\u00ed\u00ada una superficie menor en tiempos de Josefo  que ahora. La mayor profundidad medida es de 405 m, en el sector norte.  La profundidad disminuye hacia el sur, y es de 200 m un poco al norte de el-Lis~n, \u00abla lengua\u00bb, la pen\u00ed\u00adnsula plana que se proyecta desde el este.  En el estrecho que hay entre el-Lis~n y la orilla occidental, la profundidad es de s\u00f3lo 5 m, y al sur de ese punto var\u00ed\u00ada de 1 a 6 m.  Contiene un 28% de sales, comparado con  el agua de los oc\u00e9anos, que tiene entre el 4 y el 6% de sales.  Esta situaci\u00f3n es provocada  por los dep\u00f3sitos naturales de sal en la orilla  sudoeste (fig 478) y por la ausencia de una salida.  M\u00e1s o menos la mitad de las sales es sal com\u00fan de mesa (cloruro de sodio).  Otras sales que se encuentran en cantidades apreciables son el cloruro de magnesio (que le da al  agua su gusto desagradable) y el cloruro de calcio (que lo hace sentir aceitoso).  La orilla occidental est\u00e1 formada por los grandes barrancos monta\u00f1osos del desierto de Jud\u00e1.  Los pocos lugares habitados que existieron 748 en la regi\u00f3n -como el de la comunidad esenia de Qumr\u00e1n, donde se escribieron los Rollos del Mar Muerto; o Masada, el \u00faltimo foco de resistencia jud\u00ed\u00ada en la guerra judeo-romana antes de caer ante Tito- no estaban directamente en la orilla, sino en cercanas planicies elevadas.  De la misma manera, la meseta oriental se levanta abruptamente a partir de la orilla del agua, pero los arroyos han cortado profundos ca\u00f1ones en la meseta y han provisto peque\u00f1os lugares donde hay tierra cultivable y donde hubo aldeas en tiempos antiguos (fig 396).  Mapa II, C\/D-3.  335. Flotando en el Mar Muerto.  Bib.: FJ-GJ iv.8.4.  Mar Muerto, Rollos del.  V\u00e9ase Rollos del Mar Muerto.  Mar Occidental.  V\u00e9ase Mar Grande.  Mar Oriental.  V\u00e9ase Mar Muerto.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>en el caos primitivo, antes de la creaci\u00f3n, el abismo era el oc\u00e9ano sobre el cual flotaba la tierra, que se cre\u00ed\u00ada estaba poblado en sus profundidades de monstruos, como el leviat\u00e1n, el drag\u00f3n o la serpiente huidiza, al cual venci\u00f3 Yahv\u00e9h antes de la creaci\u00f3n, s\u00ed\u00admbolo de las potencias enemigas de Dios. En la historia de la creaci\u00f3n, el m. es t\u00e9rmino empleado para significar todas lasaguas a diferencia de lo seco, la tierra, Gn 1, 10. Se aplica el t\u00e9rmino,  tambi\u00e9n, a extensiones de agua, salada o dulce.<\/p>\n<p>Geogr\u00e1ficamente  la Biblia conoce el mar Muerto o m. de la Sal ; el m.   de Galilea o el lago de Genesaret; el m. de los Filisteos, m. Grande de Occidente o el Mediterr\u00e1neo; y el m. de Suf a trav\u00e9s del cual, seg\u00fan la tradici\u00f3n, los israelitas huyeron de Egipto.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>1.  El oc\u00e9ano (Gen 1:10; Psa 8:8; Psa 24:2).<br \/>\n2.  Casi cualquier porci\u00f3n de agua, dulce o salada (Exo 13:18; Exo 14:2; Num 34:11; Deu 3:17; Mat 4:18; Act 10:6).<br \/>\n3.  Aun los r\u00ed\u00ados pueden ser llamados mares: el Nilo (Isa 18:2; Isa 19:5) y el Eufrates (Isa 21:1).<br \/>\n4.  Se llama as\u00ed\u00ad a las pilas o fuentes del templo de Salom\u00f3n (ver FUENTE DE BRONCE). Los antiguos hebreos no eran gente de mar. El mar en la Biblia llega a ser un s\u00ed\u00admbolo de inquietud o ansiedad, inestabilidad y pecado (Isa 57:20; Jer 49:23; Jam 1:6; Jud 1:13; Rev 13:1).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Se aplica en la Biblia al Oc\u00e9ano, a r\u00ed\u00ados, como el Nilo o el Eufr\u00e1tes: (Isa 18:2, Isa 21:1), a la gran vasija que construyeron en el Templo de Salomon para lavar los sacrificios y las manos llamado, \u00abmar de bronce\u00bb: (2Re 25:13).<\/p>\n<p> Mar de vidrio: Frente al Trono de Dios: (Rev 4:6, Rev 15:2), simbolizando muchedumbre de gentes.<\/p>\n<p> Mar Adri\u00e1tico: Entre Italia y Macedonia, Hec 27:27.<\/p>\n<p> Mar de Galilea o Mar Cineret: (Num. 34.<\/p>\n<p> 11), o Mar de Tiberias, o Lago de Genesaret, o Mar de Tiber\u00ed\u00adades Jua 6:1, Jua 21:1. Se llama as\u00ed\u00ad porque est\u00e1 en GaIilea, en la llanura de Tiberias, junto a la ciudad de Tiber\u00ed\u00adades. y de \u00abCineret\u00bb por tener la forma de lira. Tiene 21 kms. largo y 12 de ancho, con agua dulce y muchos peces. Como est\u00e1 entre montanas, se forman tempestades violentas con frecuencia. Fue testigo de gran parte del ministerio de Jesucristo.<\/p>\n<p> Mar Grande: Es el Mar Mediterr\u00e1neo, Num 34:6. En la Biblia se llama tambi\u00e9n \u00abel mar\u00bb, \u00abmar de los filisteos\u00bb, \u00abmar occidental\u00bb y \u00abel gran mar\u00bb: (Num 13:29, Exo 23:31, Deu 11:24, Jos 1:4).<\/p>\n<p> Mar Muerto: Se llama tambi\u00e9n Mar Salado, Mar Oriental, Mar de Arabia,: (Eze 47:18, Gen 14:3, J12Cr 2:20, 2Re 14:25). Mide 75 kms largo y 16 de ancho. Est\u00e1 a 400 m. por debajo det nivel del mar, y su parte m\u00e1s profunda es de 400 m. de hondo. No tiene salida, por lo que su concentraci\u00f3n de sal es 4 veces superior a la del Oc\u00e9ano, haciendo imposible cualquier clase de vida. Ver \u00abManuscritos del Mar Muerto\u00bb.<\/p>\n<p> Mar Rojo: Golfo oce\u00e1nico de 2.200 klm. desde el Oc\u00e9ano \u00ed\u008dndico hasta e: Golfo de Suez. \u00abTiene 2 brazos: El Golfo de Suez y el Golfo de Aquabah o Elan\u00ed\u00adtico. Por donde pas\u00f3 Mois\u00e9s es el \u00abMar de las Algas\u00bb, una extensi\u00f3n del Mar Rojo cerca de Gosen: (Exo 13:17).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>El t\u00e9rmino hebreo yam se utilizaba para se\u00f1alar el O y al mar Mediterr\u00e1neo, que queda al O de Israel. \u2020\u00a2Mar Grande. Cuando un r\u00ed\u00ado es muy ancho y caudaloso, tambi\u00e9n se le llama m., como es el caso del \u2020\u00a2Nilo (\u2020\u0153\u00bfEres t\u00fa mejor que Tebas, que estaba asentada junto al Nilo, rodeada de aguas, cuyo baluarte era el m., y aguas por muro?\u2020\u009d [Nah 3:8]). El \u00e9ufrates es llamado m. en Jer 51:36 (\u2020\u0153He aqu\u00ed\u00ad yo juzgo tu causa y har\u00e9 tu venganza; y secar\u00e9 su mar, y har\u00e9 que su corriente quede seca\u2020\u009d). Salom\u00f3n aument\u00f3 las dimensiones de la \u2020\u0153fuente de bronce\u2020\u009d que hab\u00ed\u00ada en el \u2020\u00a2tabern\u00e1culo (Exo 30:18-20) y construy\u00f3 otra fuente que llam\u00f3 \u2020\u0153m. de bronce\u2020\u009d (1Re 7:23-25).<\/p>\n<p>Dios es el creador del m. (\u2020\u0153&#8230; y a la reuni\u00f3n de las aguas llam\u00f3 Mares\u2020\u009d [Gen 1:9-10]) y puso sus l\u00ed\u00admites (Sal 104:6-9). Se toma el cruce del mar Rojo como demostraci\u00f3n del control de Dios sobre las aguas, evidencia de su gran poder (\u2020\u0153\u00bfNo eres t\u00fa el que sec\u00f3 el m., las aguas del gran abismo; el que transform\u00f3 en camino las profundidades del m. para que pasaran los redimidos?\u2020\u009d [Isa 51:10]). Sin embargo, los israelitas ve\u00ed\u00adan el m. con temor y no fueron grandes marineros.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, MARA<\/p>\n<p>ver, ADRI\u00ed\u0081TICO, BRONCE, MEDITERR\u00ed\u0081NEO, SODOMA, GOMORRA<\/p>\n<p>vet, (a) Vasta extensi\u00f3n de agua, que contrasta con la tierra seca (Gn. 1:10; Sal. 8:9; Ap. 7:1-3; 21:1). (b) Una parte de esta vasta extensi\u00f3n (Gn. 49:13; Hch. 10:6); tambi\u00e9n reciben este nombre grandes masas de agua lacustres (Nm. 34:11, 12; Mt. 4:18). Los principales mares que los israelitas conocieron fueron el Mediterr\u00e1neo, el mar Rojo, el mar Muerto y el mar de Galilea (lago de Genesaret). Son diversos los nombres b\u00ed\u00adblicos que se refieren al Mediterr\u00e1neo: el mar grande, el mar de los filisteos, el mar occidental (Zac. 14:8, v\u00e9ase MEDITERR\u00ed\u0081NEO). El mar Muerto se llama tambi\u00e9n: mar Salado, mar oriental, mar del Arab\u00e1 o de la llanura (v\u00e9ase MAR MUERTO m\u00e1s adelante). El mar de Galilea se llamaba asimismo: mar de Cineret, y mar o lago de Tiberias (v\u00e9ase MAR DE GALILEA m\u00e1s adelante (i)). (c) El sistema de canales de irrigaci\u00f3n derivados de grandes cursos de agua, como el sistema del valle del Eufrates (Jer. 51:36, 42), y del Nilo (Nah. 3:5).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>El cielo, la tierra y el mar son las tres regiones del universo (Act 4,24; 14,15). La Biblia llama al mar Mediterr\u00e1neo \u00abel mar Grande\u00bb (N\u00fam 34,6), \u00abel mar de los Filisteos\u00bb, puesto que los filisteos ocupaban la llanura colindante con \u00e9l (Ex 33,31); \u00abel mar Occidental\u00bb, porque de hecho estaba en el Occidente (Dt 11,24). Mar es tambi\u00e9n el mar Muerto (Ex 47,18; Dt 3,17), el mar Rojo (Ex 10,19; Jue 11,16); incluso el r\u00ed\u00ado Nilo es un mar (Is 19,5) y el r\u00ed\u00ado Eufrates (Is 27,1; Jer 51,36). El mar es el lugar donde habitan los lugares demon\u00ed\u00adacos (Mt 8,32; Ap 7,2; 13,1). Jesucristo camina sobre el mar, pero Pedro, por falta de fe, se hunde (Mt 8,24-27; 14,25-27; Mc 4,37-41; 6,47-50; Lc 8,23-25; Jn 6,17-20).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>A diferencia de sus vecinos fenicios, los israelitas no fueron un pueblo de navegantes, sino de agricultores de monta\u00f1a y estepa. Sin embargo, ellos entraron pronto en contacto con el mar, como lo indican dos de sus relatos m\u00e1s antiguos y significativos: el texto de la creaci\u00f3n (Gn 1), que se centra en la separaci\u00f3n de las aguas superiores e inferiores, en la divisi\u00f3n de los mares y la tierra firme; y el canto del paso por el mar Rojo en el \u00e9xodo (Ex 14-15). En los relatos de los evangelios resulta central el mar de Galilea, en cuyo entorno realiza Jes\u00fas su acci\u00f3n misionera. El mar recibe un sentido simb\u00f3lico especial en los textos del Apocalipsis, donde empieza apareciendo como un elemento esencial de la creaci\u00f3n de Dios y como espacio necesario para la vida de los hombres (Ap 5,13; 7,1-2; 12,2; 20,13): l\u00f3gicamente, los diversos momentos del juicio de la destrucci\u00f3n del Ap se van reflejando en la muerte del mar (8,8-9; 16,3). El Ap distingue, adem\u00e1s, varios tipos de mares. (1) El mar de los comerciantes y marinos, que se han enriquecido de manera injusta con la Prostituta (Ap 18,17.21). (2) El mar de la Bestia, potencia mal\u00e9fica, signo ca\u00f3tico de perversi\u00f3n (12,18; 13,1), que desaparecer\u00e1 cuando llegue el nuevo cielo y nueva tierra (21,1). (3) El mar cristalino de la gloria que forma parte del sal\u00f3n de Dios en el cielo, apareciendo como base del Trono de Dios donde cantan los vencedores de la Bestia (4,5; 15,2).<\/p>\n<p>Cf. AA.W., La Biblia i el Mediterrani I-II, Montserrat, Barcelona 1996.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: Camino hist\u00f3rico del Apostolado del Mar: 1. Primeras disposiciones y normas can\u00f3nicas. 2. P\u00ed\u00ado Xll:: Primera regulaci\u00f3n general del Apostolado del Mar.. 3.- El Concilio Vaticano II y la legislaci\u00f3n postconciliar. 4. Motu Proprio \u2020\u00a2Stella Maris- y consideraciones finales. 5. Nuestras primeras ra\u00ed\u00adces. &#8211; La Iglesia y el mundo del mar hoy: 1. El mundo de la pesca. 2. El mundo de la marina mercante. 3. La familia. El hombre de mar. 4. Planteamiento y respuesta del Apostolado del Mar.<\/p>\n<p>\u00abLa Obra del Apostolado del Mar, es la organizaci\u00f3n que promueve la acci\u00f3n pastoral espec\u00ed\u00adfica dirigida a las gentes del mar y est\u00e1 orientada a sostener el esfuerzo de los fieles llamados a dar testimonio en ese ambiente con su vida cristiana.\u00bb (Motu Proprio \u00abStella Maris\u00bb T\u00ed\u00adtulo 1).<\/p>\n<p>Este Motu Proprio del Papa Juan Pablo II fue promulgado el 31.1.1997 y constituye el \u00faltimo gran documento emanado de la Santa Sede hasta el t\u00e9rmino del siglo XX.<\/p>\n<p>Camino hist\u00f3rico del Apostolado del Mar<br \/>\n1. Primeras disposiciones y normas can\u00f3nicas<br \/>\nLa actual organizaci\u00f3n formal del Apostolado del Mar (AM) fue fundada el a\u00f1o 1920 en la ciudad escocesa de Glasgow por un grupo de laicos cat\u00f3licos encabezados por Petar F. Anson.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os despu\u00e9s, el obispo de la di\u00f3cesis, que estaba vivamente interesado en los objetivos del grupo, obtuvo la bendici\u00f3n y aprobaci\u00f3n del Papa P\u00ed\u00ado XI, quien dijo entonces estas hist\u00f3ricas palabras: \u00ab1 marittimi apostoli dei marittimi\u00bb.<\/p>\n<p>Los or\u00ed\u00adgenes del AM radican en las asociaciones que surgieron a\u00f1os antes por iniciativa de laicos y sacerdotes; en un principio para acompa\u00f1ar con la oraci\u00f3n a los que trabajaban en la mar, despu\u00e9s tambi\u00e9n con el fin de promover entre ellos la formaci\u00f3n religiosa y espiritual, a semejanza de los grupos an\u00e1logos ya existentes en los \u00e1mbitos protestantes.<\/p>\n<p>El objetivo preferente de estas asociaciones fue unificar, impulsar y apoyar el apostolado de los marinos en sus propios ambientes a trav\u00e9s de los centros cat\u00f3licos llamados clubs \u00abStella Maris\u00bb, creados en los principales puertos mar\u00ed\u00adtimos.<\/p>\n<p>Antes del \u00abApostolatus Maris\u00bb hay que destacar instituciones de pastoral mar\u00ed\u00adtima tales como la \u00abSocietas Apostolatus Catholici\u00bb y la \u00abSt. Raphaelverein\u00bb de Alemania.<\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n de la personalidad jur\u00ed\u00addica del AM tiene sus antecedentes en la regulaci\u00f3n de algunos asuntos relacionados con la administraci\u00f3n de los sacramentos en situaciones peculiares, durante los viajes mar\u00ed\u00adtimos, ya desde 1869 y hasta seis disposiciones en la primera d\u00e9cada de este siglo.<\/p>\n<p>La iniciativa apost\u00f3lica surgida en Glasgow se extendi\u00f3 a otros pa\u00ed\u00adses y se apresuraron a afiliarse varios clubes de marinos. En el espacio de 10 a\u00f1os se implant\u00f3 el AM en Barcelona con el P. Brugada y en Bilbao con D. Trinidad Garc\u00ed\u00ada bajo el nombre de Patronato del Apostolado del Mar.<\/p>\n<p>En 1928 fue establecido un Consejo Conjunto del AM y la Sociedad de San Vicente de Pa\u00fal y la direcci\u00f3n pas\u00f3 a Londres. En 1931 se celebr\u00f3 el primer encuentro internacional de sacerdotes y laicos en Londres, del que naci\u00f3 el \u00abApostolatus Maris Internationale Concilium\u00bb (AMIC). Durante la II Guerra Mundial la sede central volvi\u00f3 a Glasgow. Pero desde aqu\u00ed\u00ad se ped\u00ed\u00ada el traslado de la direcci\u00f3n a Roma con el fin de conseguir los criterios que garantizaran la continuidad y una mejor coordinaci\u00f3n de la labor apost\u00f3lica. Al mismo tiempo se solicitaba la formalizaci\u00f3n del status jur\u00ed\u00addico. La respuesta de la Santa Sede fue inicialmente limitada s\u00f3lo a Italia; all\u00ed\u00ad se instituy\u00f3 la Consulta General del \u00abApostolatus Maris\u00bb, sometida a la alta direcci\u00f3n de la Sgda. Congregaci\u00f3n Consistorial y desde la cual se asesoraba a los Ordinarios en su tarea de dirigir este trabajo.<\/p>\n<p>2. P\u00ed\u00ado Xll: Primera regulaci\u00f3n general del Apostolado del Mar<br \/>\nEl 1.VI11.1952 se promulga la Constituci\u00f3n Apost\u00f3lica Exsul Familia, documento ya cl\u00e1sico por su decisiva importancia en la historia de la pastoral que llamamos de la movilidad: pr\u00f3fugos, emigrantes, navegantes, etc. Las exigencias pastorales ocasionadas por la segunda guerra mundial exigieron estructuras flexibles que llevaran a una necesaria organizaci\u00f3n y coordinaci\u00f3n supradiocesana. La Exsul Familia constituy\u00f3 el primer documento de gran solemnidad formal que afrontaba de modo global y sistem\u00e1tico, especialmente desde el punto de vista can\u00f3nico, la pastoral de los emigrantes y navegantes. Entre otras obras de apostolado se nombraba al \u00abOpus Apostolatus Maris\u00bb. Hay que destacar aqu\u00ed\u00ad que por medio de este documento la Iglesia asumi\u00f3 algunas iniciativas apost\u00f3licas de los fieles, otorg\u00e1ndoles la cobertura legal y organizaci\u00f3n adecuada, con el fin de mejorar la eficacia del apostolado especializado. La Iglesia asum\u00ed\u00ada la responsabilidad y la alta direcci\u00f3n de los esfuerzos de car\u00e1cter privado. As\u00ed\u00ad, dentro de la Sgda. Congregaci\u00f3n Consistorial se cre\u00f3 un comit\u00e9 especial para dirigir la pastoral mar\u00ed\u00adtima y luego, en 1953, el Secretariado General Internacional \u00abad moderandum Opus Apostolatus Maris\u00bb.<\/p>\n<p>A esto sigui\u00f3 la promulgaci\u00f3n en 1954 de las Normae et facultates por parte de la misma Congregaci\u00f3n para los sacerdotes dedicados a la pastoral mar\u00ed\u00adtima.<\/p>\n<p>Las continuas gestiones con el fin de obtener el reconocimiento internacional del Apostolado, conseguir el arreglo de su posici\u00f3n jur\u00ed\u00addica en la Iglesia y la determinaci\u00f3n clara de competencias, un estatuto peculiar acorde con las caracter\u00ed\u00adsticas de la Obra que permitiera la armonizaci\u00f3n de las ideas fundacionales de la asociaci\u00f3n con las exigencias pr\u00e1cticas de la realizaci\u00f3n de su labor pastoral, lograron finalmente la legalizaci\u00f3n formal de su actividad. El 21.X1.1957 se aprobaron y promulgaron las Legas \u00abOperis Apostolatus Maris\u00bb, lo cual fue considerado con satisfacci\u00f3n como el t\u00e9rmino del proceso jur\u00ed\u00addico del AM.<\/p>\n<p>3. El Concilio Vaticano II y la legislaci\u00f3n postconciliar<br \/>\nLa concepci\u00f3n eminentemente pastoral del Concilio y la profundizaci\u00f3n en la misi\u00f3n propia de la Iglesia incidieron en una mayor sensibilidad a la hora de discernir las necesidades de los fieles, conforme a las condiciones en que se desenvuelve su vida en cada lugar y tiempo hist\u00f3rico. Se destaca el aspecto ministerial de los pastores de la Iglesia. La autoridad en la Iglesia es un aut\u00e9ntico servicio respecto a los fieles, los cuales tienen derecho \u00abde recibir con abundancia de los sagrados Pastores los auxilios de los bienes de la Iglesia, en particular de la Palabra de Dios y los sacramentos.\u00bb En este contexto de ense\u00f1anza conciliar, la especializaci\u00f3n pastoral se muestra como una exigencia que fluye de la misma misi\u00f3n de la Iglesia entendida en su sentido m\u00e1s radical y pleno, correspondiendo al derecho de los fieles a ser atendidos seg\u00fan sus necesidades propias y espec\u00ed\u00adficas, en conformidad con la llamada universal a la santidad solemnemente proclamada en el Concilio.<\/p>\n<p>El decreto \u00abChristus Dominus\u00bb insta a los obispos a manifestar su preocupaci\u00f3n especial en esta materia; as\u00ed\u00ad lo hace tambi\u00e9n de manera gen\u00e9rica el Nuevo C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico en el canon 383.<\/p>\n<p>Vuelve a tratar este tema el Motu Proprio de Pablo VI Pastorales migratorum (1969) con la Instrucci\u00f3n de la Sgda. Congregaci\u00f3n de los Obispos Nemo est del mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>A partir del Motu Proprio Apostolicae Caritatis deI 19.111.1970 el Secretariado de la Obra del Apostolado del Mar pas\u00f3 a depender de la Pontificia Comisi\u00f3n para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes, constituida en el seno de la Congregaci\u00f3n para los Obispos. El Decreto Apostolatus Maris dictado por la nueva Comisi\u00f3n el 24.IX.1977 se\u00f1al\u00f3 que se hab\u00ed\u00ada procedido a examinar de nuevo toda la materia (pastoral y legislativa) \u00abad mentem novissimi Oecumenici Concilii\u00bb. El deber principal de ofrecer la asistencia pastoral a todos los mar\u00ed\u00adtimos y navegantes correspond\u00ed\u00ada al ordinario del lugar en cuyo territorio resid\u00ed\u00adan aquellos, aunque fuera por un tiempo limitado (art.6). Los capellanes recib\u00ed\u00adan el nombramiento del ordinario del lugar y no de la Santa Sede como antes.<\/p>\n<p>La mentalidad propiciada por el Concilio abr\u00ed\u00ada paso a soluciones flexibles y \u00e1giles, constituyendo la respuesta de la Iglesia a la movilidad humana, seg\u00fan las palabras de Paulo VI:<\/p>\n<p>\u00abA la movilidad del mundo moderno debe corresponder la movilidad pastoral de la Iglesia\u00bb.<\/p>\n<p>En 1978 la Comisi\u00f3n Pontificia para las Migraciones y el Turismo dirige una Carta a las Conferencias Episcopales sobre la \u00abIglesia y la Movilidad Humana\u00bb en la que se recogen reflexiones e instrucciones espec\u00ed\u00adficas sobre el AM. En el art. 6 se lee: El Ordinario del lugar tiene el derecho y el deber de ofrecer con celo sol\u00ed\u00adcito la asistencia pastoral a todos los marinos que, aunque sea por un tiempo limitado, viven en el \u00e1mbito de su jurisdicci\u00f3n.<\/p>\n<p>A partir de la Constituci\u00f3n Apost\u00f3lica Pastor Bonus del 28.VI.1988 la citada pas\u00f3 a llamarse el actual Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes. Este Consejo pas\u00f3 a convertirse en Dicasterio aut\u00f3nomo y dej\u00f3 de depender de la Congregaci\u00f3n de los Obispos.<\/p>\n<p>4. Motu Proprio \u00abStella Maris\u00bb y consideraciones finales<br \/>\nEl cambio de clima que se puede observar a trav\u00e9s del recorrido hist\u00f3rico del AM est\u00e1 tambi\u00e9n en las bases del \u00faltimo Motu Proprio del Papa Juan Pablo II Stella Maris, promulgado el 31.1.1997, que ha actualizado las normas emanadas por la Sede Apost\u00f3lica a lo largo de este siglo, para salir al encuentro de las exigencias de la peculiar asistencia religiosa que necesitan los hombres de mar y sus familias.<\/p>\n<p>En este documento se designa por primera vez a todo el amplio grupo humano del mar de la siguiente manera:<\/p>\n<p>&#8211; Navegantes. Los que se encuentran en barcos mercantes o de pesca, y los que, por cualquier motivo, han emprendido un viaje por mar.<\/p>\n<p>&#8211; Hombres de mar. a) Los navegantes. b) Los que, por raz\u00f3n de oficio, se encuentran de ordinario en un barco. c) Los que trabajan en las plataformas petrol\u00ed\u00adferas. d) Los jubilados que proceden de los oficios citados en los n\u00fameros anteriores. e) Los alumnos de los institutos na\u00faticos. f) Los que trabajan en los puertos.<\/p>\n<p>&#8211; Gentes del mar. a) Los navegantes y los hombres de mar. b) El c\u00f3nyuge, los hijos menores de edad y todas las personas que habitan en la misma casa de un hombre de mar, aunque ya no sea un navegante (por ejemplo, un jubilado). c) Los que colaboran de forma estable con la Obra del Apostolado del Mar.<\/p>\n<p>La gente de mar forma un pueblo determinado, el \u00abpopulus maris\u00bb, cuyo concepto se ha ido perfilando a lo largo de los a\u00f1os. Lo que une esta gente son los valores y su patrimonio propio, con tradiciones peculiares, mentalidad, cultura y problemas espec\u00ed\u00adficos. Todos estos factores piden un trato pastoral peculiar y adecuado.<\/p>\n<p>La naturaleza del apostolado especializado del mundo mar\u00ed\u00adtimo no se reduce a satisfacer las exigencias b\u00e1sicas de la asistencia espiritual, ofreciendo unos \u00abm\u00ed\u00adnimos\u00bb, sino que ha de orientarse hacia el desarrollo integral de la persona humana, \u00abconseguir la madurez de la persona humana y al mismo tiempo conocer y vivir el misterio de la salvaci\u00f3n\u00bb (canon 217).<\/p>\n<p>El caso del Apostolado del Mar demuestra claramente que el fen\u00f3meno asociativo y las iniciativas de origen privado o carism\u00e1tico, por muy ardiente que sea el fervor apost\u00f3lico que las acompa\u00f1e y por mucha eficacia, hist\u00f3ricamente demostrada, que tengan en la vida eclesial, son insuficientes para abarcar las labores apost\u00f3licas que reclama la naturaleza misma del apostolado especializado, con mayor motivo si su amplitud requiere una actuaci\u00f3n a escala mundial. La Iglesia, acogiendo estas iniciativas, que superan los fines y posibilidades de las estructuras asociativas, les ofrece una organizaci\u00f3n jer\u00e1rquica para que puedan prestar su servicio con mayor eficacia.<\/p>\n<p>La legislaci\u00f3n en la Iglesia tiene un rasgo destacado y es el de la llamada universal a la santidad. Pues es aqu\u00ed\u00ad donde se centran, hacia ella se orientan, y en ella encuentran su justificaci\u00f3n y raz\u00f3n \u00faltima todas las leyes de la Iglesia. Es la llamada divina a participar activamente, seg\u00fan la propia condici\u00f3n, en la misi\u00f3n redentora de Jesucristo. Toda la actividad pastoral de la Iglesia est\u00e1 dirigida a hacer posible la realizaci\u00f3n plena de la vocaci\u00f3n cristiana. De esta manera el objetivo primordial de la Obra del Apostolado Mar\u00ed\u00adtimo (\u00abApostolatus Maritimi Opera\u00bb) es el apoyo al compromiso de los fieles llamados a dar testimonio de su vida cristiana en el ambiente mar\u00ed\u00adtimo (Art. 1 del Motu Proprio Stella Maris).<\/p>\n<p>5. Nuestras primeras ra\u00ed\u00adces<br \/>\nMuchos siglos antes de que el nombre \u00abStella Maris\u00bb estuviera asociado en todo el mundo mar\u00ed\u00adtimo al de los centros cat\u00f3licos de marinos, la Iglesia design\u00f3 as\u00ed\u00ad a la Virgen Mar\u00ed\u00ada en el canto lit\u00fargico con ant\u00ed\u00adfonas como \u00abAlma Redemptoris Matar\u00bb e himnos como \u00abAve, maris stella\u00bb. Si hay un nombre mariano popular en nuestro litoral (y fuera del mismo) es, sin duda, el de Mar\u00ed\u00ada del Carmen. Este nombre (Carmen &#8211; Carmelo) nos lleva hasta Palestina, al monte Carmelo, que (lodo un s\u00ed\u00admbolo!) se adentra en el mar y all\u00ed\u00ad hasta el gran profeta El\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>Las primeras frases del Motu Proprio \u00abStella Maris\u00bb nos recuerdan la estrecha relaci\u00f3n de Jes\u00fas con los pescadores Pedro, Andr\u00e9s, Juan y Santiago. Con ellos sali\u00f3 a la mar, utiliz\u00f3 sus barcas para ir a la otra orilla del lago Tiber\u00ed\u00adades, les acompa\u00f1o y ayud\u00f3 en sus afanes, calm\u00f3 la tempestad y les anunci\u00f3, adem\u00e1s, que ser\u00ed\u00adan con el tiempo \u00abpescadores de hombres\u00bb.<\/p>\n<p>Si los ap\u00f3stoles citados representan el mundo de la pesca bien podemos decir que S. Pablo, el ap\u00f3stol de los Gentiles, representa el mundo de la navegaci\u00f3n mercante por los muchos viajes que realiz\u00f3 en barco. Baste recordar la II Corintios (v. 25): \u00abtres veces naufragu\u00e9; un d\u00ed\u00ada y una noche pas\u00e9 en el mar&#8230;\u00bb<br \/>\nLa Iglesia sigue el ejemplo del Maestro y quiere estar cerca de este mundo de la mar. El pueblo cristiano marinero honra la memoria de santos como San Telmo (Beato Pedro Gonz\u00e1lez) del que recuerdan su ejemplo y milagros y al que veneran como a su patr\u00f3n. Nuestras cofrad\u00ed\u00adas de pescadores, algunas de ellas muy antiguas, se inspiraron en valores cristianos.<\/p>\n<p>El papel hist\u00f3rico del mar en la propagaci\u00f3n de la fe es evidentemente fundamental.<\/p>\n<p>Toda nuestra costa est\u00e1 llena de iglesias y santuarios dedicados a la Virgen y es en ellos donde grandes navegantes nuestros quisieron que se celebraran misas en sufragio de sus almas.<\/p>\n<p>La Iglesia y el mundo del mar hoy<br \/>\nEl Apostolado del Mar tiene el reto de evangelizar un mundo mar\u00ed\u00adtimo de enorme, compleja y grave problem\u00e1tica. La actividad del AM se desarrolla especialmente en dos campos: la Pesca y la Marina Mercante. La marina de guerra tiene su propia pastoral y la marina de recreo no entra tampoco dentro de la actividad ordinaria del AM.<\/p>\n<p>1. El mundo de la pesca<br \/>\nEste mundo de la pesca ha sufrido en los \u00faltimos 50 a\u00f1os unas dram\u00e1ticas convulsiones sin parang\u00f3n en la historia. De una pesca en gran parte artesanal se ha pasado a una pesca industrial de ampl\u00ed\u00adsima capacidad tecnol\u00f3gica, cuya ambici\u00f3n y falta de control ha originado una temible crisis global de los recursos pesqueros.<\/p>\n<p>En este tiempo los pa\u00ed\u00adses ribere\u00f1os se han cre\u00ed\u00addo amenazados por la pesca de otros pa\u00ed\u00adses y se han adue\u00f1ado por ello de una extensa zona mar\u00ed\u00adtima (200 millas de zona econ\u00f3mica exclusiva) sobre la que ejercen un riguroso control.<\/p>\n<p>Pa\u00ed\u00adses como el nuestro se enfrentan a la paradoja de tener una gran capacidad pesquera y de no poder acceder a los caladeros tradicionales que la manten\u00ed\u00adan. La flota de altura no es hoy ni la tercera parte de lo que era hace veinte a\u00f1os.<\/p>\n<p>La crisis mundial de los caladeros de pesca, muchos de ellos ya agotados, reclama urgentemente un cambio radical de actitud. El pescador-cazador debe dar pa-so al pescador-agricultor. Ya no se puede pescar todo lo que se quiera y pueda, sino lo que permita la renovaci\u00f3n y conservaci\u00f3n de los recursos pesqueros, que, respet\u00e1ndolos como a un ser vivo, servir\u00e1n para alimentar un mundo cada vez m\u00e1s necesitado de comida y, m\u00e1s a\u00fan, de una justa distribuci\u00f3n de la misma.<\/p>\n<p>En nuestro mundo de la pesca tenemos una problem\u00e1tica humana digna de menci\u00f3n. La legislaci\u00f3n pesquera es a menudo inadecuada o inefectiva.<\/p>\n<p>El trabajo se prolonga sin control y sin la retribuci\u00f3n debida. El riesgo y el cansancio laboral son causa de un elevado n\u00famero de accidentes y muertes en la mar. La asistencia sanitaria es muy deficiente. El pescador alega con pasi\u00f3n que el pescado vale m\u00e1s que una vida humana.<\/p>\n<p>La convivencia a bordo es en algunos barcos dif\u00ed\u00adcil: se realiza en espacios reducidos, no pensados para largas campa\u00f1as de pesca, con meses sin ver tierra, con camarotes insalubres, unas relaciones laborales \u00e1speras, con el recuerdo constante del propio hogar, del que no se tienen noticias. Todo ello puede llevar por acumulaci\u00f3n a desequilibrios psicol\u00f3gicos, a la soledad moral, a actitudes claustrof\u00f3bicas y agresivas.<\/p>\n<p>Estas situaciones var\u00ed\u00adan seg\u00fan barcos y circunstancias, pero hay una gran base real que pesa sobre los pescadores hasta el punto de que la gran mayor\u00ed\u00ada de ellos ni quiere ni permite que sus hijos sigan sus pasos.<\/p>\n<p>2. El mundo de la marina mercante<br \/>\nLos pa\u00ed\u00adses industrializados utilizan \u00abbanderas de conveniencia\u00bb, es decir, de pa\u00ed\u00adses extra\u00f1os con poca carga fiscal y menor control laboral. Estos barcos (\u00abpiratas\u00bb, en la jerga marinera) permiten contratar marineros m\u00e1s baratos y manejables, mezclar diferentes nacionalidades y culturas dentro del mismo barco, incumplir normas internacionales de seguridad, etc. Todo ello ha hecho cambiar el panorama humano del mar. Hoy en d\u00ed\u00ada la inmensa mayor\u00ed\u00ada de los marinos lo son de pa\u00ed\u00adses del Tercer Mundo. Muchos de estos barcos son viejos e inseguros y causan un desproporcionado n\u00famero de tragedias humanas. Los gigantescos petroleros actuales, muchos de ellos con estas banderas de conveniencia pueden originar cat\u00e1strofes naturales de enorme impacto ecol\u00f3gico, como las famosas \u00abmareas negras\u00bb.<\/p>\n<p>Nuestra flota mercante ha bajado enormemente estos a\u00f1os y con ella el n\u00famero de los profesionales de la mar. Todo ello ha incidido, asimismo, de manera muy negativa en la industria naval.<\/p>\n<p>En este mundo de la mercante se da el caso peculiar de los grandes buques trasatl\u00e1nticos que han pasado de ser buques de pasajeros (de \u00abpasaje\u00bb trasatl\u00e1ntico) a buques de crucero tur\u00ed\u00adstico. Esta industria es, actualmente, muy floreciente y mira con optimismo el futuro. Sin embargo, debajo de las relucientes cubiertas de pasajeros hay todo un mundo abigarrado de tripulantes del tercer mundo en condiciones laborales muy penosas, aislados entre s\u00ed\u00ad y cuya situaci\u00f3n, muy poco rom\u00e1ntica, pasa desapercibida totalmente a los ojos de la sociedad \u00abtur\u00ed\u00adstica\u00bb.<\/p>\n<p>Muchas de las situaciones se\u00f1aladas arriba para la pesca se dan tambi\u00e9n en la mercante. La permanencia en la mar hace imposible la participaci\u00f3n del marino en los \u00f3rganos decisorios de la vida comunitaria (ayuntamiento, parroquia, asociaciones, etc..) lo cual le lleva a una actitud indiferente respecto a la sociedad, sabedor que se piensa y se decide sin \u00e9l. El marino est\u00e1 \u00abde paso\u00bb en tierra y no se integra ni se compromete en acciones responsables y duraderas que no puede asumir.<\/p>\n<p>3. La familia. El hombre de mar<br \/>\nLa relaci\u00f3n con la familia adolece tambi\u00e9n de falta de integraci\u00f3n, debido a las largas ausencias y cortas estancias en el hogar del marido y padre, con todo lo que ello supone de negativo para la vida matrimonial: falta de relaci\u00f3n conyugal, soledad, infidelidad&#8230;<\/p>\n<p>En lo que ata\u00f1e a la relaci\u00f3n con los hijos, el marino se encara con el dilema de ser el \u00abogro\u00bb que viene a castigar (\u00abya ver\u00e1s cuando venga tu padre&#8230;\u00bb) o el \u00abpadrazo\u00bb que todo lo consiente (\u00abno voy a amargarme los pocos d\u00ed\u00adas que estoy en casa\u00bb). Las esposas (\u00abviudas de vivos\u00bb al tener que asumir el doble papel de madre y padre en la ausencia de \u00e9ste \u00faltimo, pueden terminar por anular o inhibir en gran medida la acci\u00f3n paterna cuando \u00e9ste vuelve a casa. El marino, hecho ya a una vida tan distinta como es la de un barco, puede encontrarse como un extra\u00f1o en su propia casa, lo que trae consigo problemas que a veces pueden ser muy graves.<\/p>\n<p>La personalidad del hombre de mar queda indeleblemente marcada por su vida en la mar, que le da un profundo sentido de identidad de clase. Los marinos clasifican corrientemente a las personas en dos clases fundamentales: \u00ablos de la mar\u00bb y \u00ablos de tierra\u00bb. No toleran f\u00e1cilmente las complicadas reglas de \u00e9stos \u00faltimos. Su lenguaje, en la mar sobre todo, es directo y rotundo. Lo mismo que es su valoraci\u00f3n de las personas. Hay pocos entre ellos que sean fr\u00ed\u00ados de car\u00e1cter, pero s\u00ed\u00ad muchos que son impulsivos, emocionales y generosos. (\u00bfNo era as\u00ed\u00ad S. Pedro?).<\/p>\n<p>4. Planteamiento y respuesta del Apostolado del Mar<br \/>\nLa dif\u00ed\u00adcil situaci\u00f3n del mundo mar\u00ed\u00adtimo ha tenido un reflejo en la propia marcha del AM. La transici\u00f3n socio-pol\u00ed\u00adtica y eclesial que hemos padecido tras el Concilio ha herido al AM con un largo per\u00ed\u00adodo de tensi\u00f3n interna, radicalismo social y de sensaci\u00f3n de ir a la deriva.<\/p>\n<p>Sin embargo, en nuestra memoria quedan encomiables servicios que recibieron los marinos. En tiempos nada f\u00e1ciles ocup\u00f3 primeros puestos en el campo social a trav\u00e9s de sus hombres y publicaciones; luch\u00f3, como nadie, apoyado en equipos de esposas de marinos, por hacer verdad el lema \u00abmenos d\u00ed\u00adas de mar y m\u00e1s de hogar\u00bb. Agentes del AM fueron los creadores del \u00abSindicato Libre de la Marina Mercante\u00bb. A destacar igualmente la presencia cristiana a bordo de los marinos militantes de la JMC (Juventud Mar\u00ed\u00adtima Cristiana) y la labor realizada por el AM en puertos lejanos donde recalaban nuestros pesqueros de gran altura, sobre todo los 30 a\u00f1os (1961-1990) de presencia continua en Terranova, especialmente en la diminuta isla de St. Pierre et Miquelon. Sin olvidar la numerosa presencia, hoy a\u00f1orada, de los capellanes que, en n\u00famero cercano a los 20, embarcaron en pesqueros y mercantes de todo tipo.<\/p>\n<p>Actualmente el AM es un movimiento que, dentro de su debilidad, va creciendo. Escasean personas, capellanes o laicos, comprometidas y liberadas. Falta no poca sensibilizaci\u00f3n en muchas di\u00f3cesis costeras, que apenas han secundado los deseos y mandatos expl\u00ed\u00adcitos de la Iglesia. Demasiadas parroquias costeras, que incluyen en su seno a familias marineras, llevan una pastoral que ignora al marino, que en sus cortas estancias en tierra frecuenta poco o nada la iglesia.<\/p>\n<p>La presencia m\u00e1s conocida del AM en todas partes es, sin duda, la de los bien conocidos clubes \u00abStella Maris\u00bb. Su labor tiene varias facetas: asistencia social y laboral (\u00e9sta \u00faltima muy bien organizada en Barcelona), actividades culturales varias: servicio de biblioteca, juegos de mesa, deportes, excursiones, etc.<\/p>\n<p>Menci\u00f3n especial merece el servicio del tel\u00e9fono. El ansia de todo marino por hablar de manera privada con los suyos, que est\u00e1n lejos, es algo que hay que vivirlo para poder apreciarlo. Recuerdo en los a\u00f1os que estuve en Terranova que bastaba la entrada de una pareja de bacaladeros (unos 50 hombres) para que el gasto del tel\u00e9fono pasara de las cien mil pesetas en un solo d\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Pero no se puede poner en cifras la acogida humana y fraterna de los \u00abStella Maris\u00bb que se dispensa a todo marino, sin distinci\u00f3n alguna.<\/p>\n<p>La asistencia espec\u00ed\u00adficamente religiosa se realiza de diversa forma: las visitas a los barcos en puerto, distribuci\u00f3n de material religioso, celebraciones lit\u00fargicas a bordo y en el Stella, que se convierte en la parroquia misionera del puerto y el \u00abcoraz\u00f3n\u00bb humano del mismo.<\/p>\n<p>El Apostolado del Mar cuenta desde hace una docena de a\u00f1os con un magn\u00ed\u00adfico \u00abProyecto Evangelizador del Apostolado del Mar\u00bb, editado por la Comisi\u00f3n Episcopal de Migraciones, que constituye un documento excepcional de referencia de nuestro AM.<\/p>\n<p>No hay duda (la misma experiencia ya nos lo ha demostrado) de que siempre tenemos que volver a las ra\u00ed\u00adces s\u00f3lidas de la fe para que no perdamos el rumbo y andemos al garete, desvirtuando nuestro proyecto evangelizador por una descafeinada organizaci\u00f3n humanitaria o en un da\u00f1ino radicalismo socio-pol\u00ed\u00adtico.<\/p>\n<p>S\u00ed\u00ad, podemos decir como los ap\u00f3stoles que \u00abhemos estado bregando toda la noche\u00bb, nos hemos afanado desplegando una gran actividad, pero \u00abno hemos pescado nada\u00bb, no salimos de este marasmo pagano, apenas vemos resultados raqu\u00ed\u00adticos. Y es que fallamos en la segunda parte de las palabras de Sim\u00f3n (Lucas, 10, 5: \u00abpero, en tu palabra, echar\u00e9 las redes\u00bb), cambiando de lado: \u00abechad la red a la derecha de la barca (a estribor, dir\u00ed\u00adamos, porque trabajaban por el lado izquierdo, por babor) y encontrar\u00e9is\u00bb (Juan, 21, 6).<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Beobide<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Masa de agua salada que cubre la mayor parte de la superficie de la Tierra; generalmente significa masa de agua salada m\u00e1s peque\u00f1a que un oc\u00e9ano, aunque a veces puede referirse a un lago. El agua cubre m\u00e1s de un 70% de la superficie terrestre.<\/p>\n<p>Jehov\u00e1, su Creador y el que lo domina. La Biblia llama a Jehov\u00e1 repetidas veces Creador de los mares, que fueron separados de la tierra seca en el tercer d\u00ed\u00ada creativo. (G\u00e9 1:9, 10, 13; Ne 9:6; Hch 4:24; 14:15; Rev 14:7.) Tambi\u00e9n menciona que El tiene poder sobre el mar y lo controla. (Job 26:12; Sl 65:7; 89:9; Jer 31:35.) Cuando su Hijo estuvo en la Tierra, Dios le dio autoridad para dominar el mar. (Mt 8:23-27; Mr 4:36-41; Jn 6:17-20.) El control que Dios tiene de los mares se demuestra por la manera como las costas y las mareas hacen que el mar se mantenga dentro de sus l\u00ed\u00admites establecidos como si hubiese unas puertas que le sirviesen de barricada. (Job 38:8-11; Sl 33:7; Pr 8:29; Jer 5:22; v\u00e9ase ARENA.) Tanto este hecho como el papel que el mar desempe\u00f1a en el ciclo del agua de la Tierra (Ec 1:7; Am 5:8) lo convierten en un ejemplo de las obras maravillosas de Jehov\u00e1. (Sl 104:24, 25.) Hablando de manera po\u00e9tica, hasta los mares toman parte en alabar a su Creador. (Sl 96:11; 98:7.)<\/p>\n<p>Los mares de la zona de Israel. El mar m\u00e1s importante de la zona de Israel era el mar Mediterr\u00e1neo, tambi\u00e9n llamado \u2020\u0153mar Grande\u2020\u009d, \u2020\u0153mar occidental\u2020\u009d o simplemente \u2020\u0153el Mar\u2020\u009d. (Jos 1:4; Dt 11:24; N\u00fa 34:5.) Otros eran el mar Rojo o mar de Egipto (Ex 10:19; Isa 11:15); el mar Muerto, tambi\u00e9n llamado mar Salado, mar del Arab\u00e1 o \u2020\u0153mar oriental\u2020\u009d (Dt 3:17; Eze 47:18), y el mar de Galilea, mar de Kin\u00e9ret o mar de Tiber\u00ed\u00adades. (Mt 4:18; N\u00fa 34:11; Jn 6:1; v\u00e9anse GALILEA, MAR DE; MAR GRANDE; MAR ROJO; MAR SALADO.) Para determinar la masa de agua en particular a la que se alude en cierta referencia b\u00ed\u00adblica con la expresi\u00f3n \u2020\u0153el mar\u2020\u009d, hay que remitirse al contexto. (Ex 14:2 [comp\u00e1rese con 13:18]; Mr 2:13 [comp\u00e1rese con el vs. 1].) A veces el t\u00e9rmino hebreo para \u2020\u0153mar\u2020\u009d tambi\u00e9n se aplica a r\u00ed\u00ados. (Jer 51:36 [hablando del Eufrates]; Isa 19:5 [el Nilo].)<\/p>\n<p>El abismo. Seg\u00fan el Greek and English Lexicon to the New Testament (de Parkhurst, Londres, 1845, p\u00e1g. 2), la palabra griega \u00e1\u00c2\u00b7bys\u00c2\u00b7sos, que significa \u2020\u0153muy o sumamente profundo\u2020\u009d y que a menudo se traduce \u2020\u0153abismo\u2020\u009d, en algunas ocasiones se refiere al mar, o se le compara a \u00e9l, debido a su gran profundidad, a veces casi insondable. (Ro 10:6, 7; comp\u00e1rese con Dt 30:12, 13.) En Revelaci\u00f3n 11:7 se habla de manera simb\u00f3lica de la \u2020\u0153bestia salvaje que asciende del abismo\u2020\u009d, mientras que en Revelaci\u00f3n 13:1 se dice que asciende del \u2020\u0153mar\u2020\u009d. (V\u00e9ase ABISMO.)<\/p>\n<p>Origen de la vida marina. El relato de G\u00e9nesis informa que la vida marina y las criaturas voladoras constituyeron la primera vida animal de la Tierra. Lee as\u00ed\u00ad: \u2020\u0153Y pas\u00f3 Dios a decir: \u2020\u02dcEnjambren las aguas un enjambre de almas vivientes, y vuelen criaturas voladoras por encima de la tierra sobre la faz de la expansi\u00f3n de los cielos\u2020\u2122. Y Dios procedi\u00f3 a crear los grandes monstruos marinos y toda alma viviente que se mueve, los cuales las aguas enjambraron seg\u00fan sus g\u00e9neros, y toda criatura voladora alada seg\u00fan su g\u00e9nero. Y lleg\u00f3 a ver Dios que era bueno. Con eso los bendijo Dios, y dijo: \u2020\u02dcSean fruct\u00ed\u00adferos y h\u00e1ganse muchos y llenen las aguas en las cuencas de los mares, y h\u00e1ganse muchas las criaturas voladoras en la tierra\u2020\u2122. Y lleg\u00f3 a haber tarde y lleg\u00f3 a haber ma\u00f1ana, un d\u00ed\u00ada quinto\u2020\u009d. (G\u00e9 1:20-23.)<br \/>\nCuando Dios dijo \u2020\u0153enjambren las aguas\u2020\u009d, no estaba dejando la formaci\u00f3n de la vida a los mares, para que estos dieran lugar a una forma de vida primigenia de la que evolucionaran todos los animales. El relato tambi\u00e9n dice que \u2020\u0153Dios procedi\u00f3 a crear [criaturas marinas] [&#8230;] seg\u00fan sus g\u00e9neros\u2020\u009d. En la creaci\u00f3n de los animales terrestres durante el \u2020\u02dcsexto d\u00ed\u00ada\u2020\u2122, Dios dijo: \u2020\u0153Produzca la tierra almas vivientes seg\u00fan sus g\u00e9neros\u2020\u009d. Dios no mand\u00f3 al mar que produjera organismos vivos para la tierra, o que estos organismos evolucionaran del mar, sino que \u2020\u0153procedi\u00f3 a hacer\u2020\u009d cada g\u00e9nero especialmente para el h\u00e1bitat que ten\u00ed\u00ada que ocupar. (G\u00e9 1:24, 25.)<\/p>\n<p>Uso ilustrativo. Mientras que la Tierra Prometida habr\u00ed\u00ada de abarcar \u2020\u0153desde el mar Rojo hasta el mar de los filisteos [el mar Mediterr\u00e1neo] y desde el desierto hasta el R\u00ed\u00ado [Eufrates]\u2020\u009d, el dominio del rey mesi\u00e1nico se extender\u00ed\u00ada \u2020\u0153de mar a mar y desde el R\u00ed\u00ado hasta los cabos de la tierra\u2020\u009d, lo que parece referirse al entero orbe. (Ex 23:31; Zac 9:9, 10; comp\u00e1rese con Da 2:34, 35, 44, 45.) Mateo y Juan aplican a Jesucristo la profec\u00ed\u00ada de Zacar\u00ed\u00adas en la que se cita del Salmo 72:8. (Mt 21:4-9; Jn 12:12-16.)<\/p>\n<p>Ej\u00e9rcitos que inundan. Jerem\u00ed\u00adas compar\u00f3 el sonido de los que atacaron Babilonia con \u2020\u0153el mar que est\u00e1 bullicioso\u2020\u009d. (Jer 50:42.) Por consiguiente, cuando predijo que \u2020\u0153el mar\u2020\u009d subir\u00ed\u00ada sobre Babilonia, debi\u00f3 referirse a la inundaci\u00f3n de tropas de ataque bajo los medos y los persas. (Jer 51:42; comp\u00e1rese con Da 9:26.)<\/p>\n<p>Masas alejadas de Dios. Isa\u00ed\u00adas asemej\u00f3 a las personas inicuas de la Tierra, las masas alejadas de Dios, al \u2020\u0153mar que est\u00e1 siendo agitado, cuando no puede calmarse, cuyas aguas siguen arrojando alga marina y fango\u2020\u009d. (Isa 57:20.) En Revelaci\u00f3n 17:1, 15 se dice que las \u2020\u0153aguas\u2020\u009d sobre las que \u2020\u0153est\u00e1 sentada\u2020\u009d Babilonia la Grande significan \u2020\u0153pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas\u2020\u009d. Isa\u00ed\u00adas tambi\u00e9n profetiz\u00f3 en cuanto a la \u2020\u0153mujer\u2020\u009d de Dios, Si\u00f3n, diciendo: \u2020\u0153Porque a ti se dirigir\u00e1 la riqueza del mar; los recursos mismos de las naciones vendr\u00e1n a ti\u2020\u009d. (Isa 59:20; 60:1, 5.) Estas palabras parecen significar que muchas personas de las multitudes de la Tierra se volver\u00ed\u00adan hacia la \u2020\u0153mujer\u2020\u009d simb\u00f3lica de Dios.<br \/>\nDaniel describi\u00f3 cuatro \u2020\u0153bestias\u2020\u009d que salieron \u2020\u0153del mar\u2020\u009d y revel\u00f3 que simbolizaban reyes o reinos pol\u00ed\u00adticos. (Da 7:2, 3, 17, 23.) De manera similar, Juan habl\u00f3 de una \u2020\u0153bestia salvaje que ascend\u00ed\u00ada del mar\u2020\u009d, es decir, de la extensa parte de la humanidad que est\u00e1 separada de Dios; el que mencione, en lenguaje simb\u00f3lico, unas diademas y un trono indica que esta bestia que sale del \u2020\u0153mar\u2020\u009d tambi\u00e9n simboliza una organizaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica. (Rev 13:1, 2.) Juan tambi\u00e9n vio en visi\u00f3n el tiempo en que habr\u00ed\u00ada \u2020\u0153un nuevo cielo y una nueva tierra\u2020\u009d, y el \u2020\u0153mar\u2020\u009d, es decir, las masas turbulentas de personas alejadas de Dios, ya no ser\u00ed\u00adan m\u00e1s. (Rev 21:1.)<\/p>\n<p>Personas sin fe. El disc\u00ed\u00adpulo Santiago compara a la persona sin fe y que tiene dudas cuando ora a Dios a \u2020\u0153una ola del mar impelida por el viento y aventada de una parte a otra\u2020\u009d. No reconoce ni aprecia la maravillosa generosidad y bondad de Jehov\u00e1. \u2020\u0153No vaya a figurarse ese hombre que recibir\u00e1 cosa alguna de Jehov\u00e1; es un hombre indeciso, inconstante en todos sus caminos\u2020\u009d, dice Santiago. (Snt 1:5-8.)<\/p>\n<p>Hombres inmorales. Judas, hermano de Santiago, advierte a sus compa\u00f1eros cristianos del gran peligro al que se enfrentar\u00ed\u00adan por causa de los hombres inicuos que se infiltrar\u00ed\u00adan en la congregaci\u00f3n con el prop\u00f3sito de introducir corrupci\u00f3n moral. Les llama \u2020\u0153olas bravas del mar, que lanzan como espuma sus propias causas de verg\u00fcenza\u2020\u009d. (Jud 4-13.) Judas posiblemente pensaba en una expresi\u00f3n anterior de Isa\u00ed\u00adas (57:20), y puede que estuviera describiendo de manera figurada la indiferencia temeraria y apasionada de tales personas hacia las leyes de Dios y su proceder degradado y lascivo al precipitarse contra las barreras morales constituidas por Dios. La nota del Commentary de Cook sobre Judas 13 explica: \u2020\u0153Arrojan a la vista p\u00fablica el fango y la suciedad de sus excesos [&#8230;]. S\u00ed\u00ad, estos hombres lanzan como espuma sus propias acciones vergonzosas, y las arrojan para que todos las vean y culpen as\u00ed\u00ad a la Iglesia de las maldades de estos cristianos profesos\u2020\u009d. Otro comentarista dice: \u2020\u0153Lo que ellos imparten es tan insustancial y carente de valor como la espuma de las olas del oc\u00e9ano, y no es sino una proclamaci\u00f3n de su propia verg\u00fcenza\u2020\u009d. (Barnes\u2020\u2122 Notes on the New Testament, 1974; comp\u00e1rese con la descripci\u00f3n que Pedro hace de tales hombres en 2Pe 2:10-22.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>yam (\u00c2\u00b5y: , 3220), \u00abmar; oc\u00e9ano\u00bb. Este vocablo tiene cognados en arameo, ac\u00e1dico, ugar\u00ed\u00adtico, fenicio y eti\u00f3pico. Se encuentra unas 390 veces en todos los per\u00ed\u00adodos del hebreo b\u00ed\u00adblico. El t\u00e9rmino se refiere a masas de agua a diferencia de las masas de tierra (continentes e islas) y de la extensi\u00f3n del cielo: \u00abPorque en seis d\u00ed\u00adas hizo Jehov\u00e1 los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay\u00bb (Exo 20:11). Cuando se usa en este sentido, yam significa \u00aboc\u00e9ano\u00bb. Este es su significado en Gen 1:10, la primera vez que aparece; se puede escribir tanto en singular como nombre colectivo o en plural, como en este caso: \u00abA la parte seca llam\u00f3 Dios \u00abTierra\u00bb, y al conjunto de las aguas lo llam\u00f3\u00bbMares\u00bb\u00bb (rv 95). Yam puede aplicarse a \u00abmares\u00bb sean estos de aguas dulces o saladas. El Mar Grande es el Mediterr\u00e1neo: \u00abVuestro territorio ser\u00e1 desde el desierto y el L\u00ed\u00adbano hasta el gran r\u00ed\u00ado, el r\u00ed\u00ado Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el mar Grande, donde se pone el sol\u00bb (Jos 1:4 rva). Tambi\u00e9n se le llama mar de los filisteos (Exo 23:31) o \u00abmar occidental\u00bb (Deu 11:24 rvr; \u00abla mar postrera\u00bb rv). El Mar Muerto se llama Mar Salado (Gen 14:3), el Arab\u00e1 (Deu 3:17 rvr; \u00abmar del llano\u00bb rv) y mar oriental (Eze 47:18). Esto indica que yam puede referirse a agua salada en el interior de una masa terrestre. Tambi\u00e9n puede se\u00f1alar un lago o \u00abmar\u00bb de agua dulce como el Mar de Galilea: \u00abLa frontera \u2020\u00a6 descender\u00e1 y se extender\u00e1 sobre el costado oriental del mar Quin\u00e9ret\u00bb (Num 34:11 rva). El vocablo se usa a veces con la acepci\u00f3n de oeste o hacia el oeste, es decir, en direcci\u00f3n al Mar Grande: \u00abAlza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde est\u00e1s hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente\u00bb (Gen 13:14). En Gen 12:8 (rva) yam quiere decir \u00abdel lado oeste\u00bb: \u00abDespu\u00e9s se traslad\u00f3 a la regi\u00f3n monta\u00f1osa al oriente de Betel y extendi\u00f3 all\u00ed\u00ad su tienda, entre Betel al oeste y Hai al este\u00bb. Adem\u00e1s de orientaci\u00f3n, el vocablo se puede usar en t\u00e9rminos de ubicaci\u00f3n: \u00abDio la vuelta hacia el lado occidental\u00bb (Eze 42:19 rva). Exodo 10.19 (rva) usa yam como calificativo de \u00abviento\u00bb: \u00abJehov\u00e1 hizo soplar un fort\u00ed\u00adsimo viento del occidente que llev\u00f3 la langosta y la arroj\u00f3 al mar Rojo\u00bb. Yam se usa tambi\u00e9n para designar la fuente de bronce que estaba precisamente frente al Lugar Sant\u00ed\u00adsimo: \u00abLos caldeos hicieron pedazos las columnas de bronce que estaban en la casa del Se\u00f1or, y las basas y el mar de bronce que estaban en la casa del Se\u00f1or, y llevaron el bronce a Babilonia\u00bb (2Ki 25:13 lba). Tambi\u00e9n se llamaba \u00abmar de metal fundido\u00bb (1Ki 7:23 lba) o simplemente el \u00abmar\u00bb (Jer 27:19). Yam se usa para los grandes r\u00ed\u00ados como el Nilo: \u00abY las aguas del mar faltar\u00e1n, y el r\u00ed\u00ado se agotar\u00e1 y secar\u00e1\u00bb (Isa 19:5). Esta declaraci\u00f3n se encuentra en medio de una profec\u00ed\u00ada sobre Egipto. Por tanto, \u00abel r\u00ed\u00ado\u00bb es el Nilo; y puesto que el t\u00e9rmino \u00abr\u00ed\u00ado\u00bb se encuentra en paralelismo directo con \u00abmar\u00bb, este vocablo tambi\u00e9n se refiere al Nilo. En Eze 32:2 (rva) se usa yam para las afluentes del delta del Nilo: \u00abT\u00fa eres como el monstruo de los mares; irrumpes en tus r\u00ed\u00ados, agitas las aguas con tus pies y enlodas sus corrientes [yam]\u00bb. El mismo t\u00e9rmino se usa en relaci\u00f3n con el r\u00ed\u00ado Eufrates (Jer 51:36). En algunos casos la palabra yam puede referirse al dios cananeo Yamm: \u00abPor s\u00ed\u00ad solo extiende los cielos y camina sobre las ondas del mar\u00bb(Job 9:8 rva). Si esta declaraci\u00f3n se puede entender como una referencia a Yamm, se traducir\u00ed\u00ada: \u00abY pisotea las espaldas de Yamm\u00bb. No obstante, el paralelismo entre \u00abcielos\u00bb y \u00abmar\u00bb nos lleva a concluir que aqu\u00ed\u00ad, al menos, se est\u00e1 hablando literalmente del \u00abmar\u00bb. Hay m\u00e1s posibilidades de encontrar a Yamm en Psa 89:9-10, donde se califica al vocablo como enemigo de Dios, as\u00ed\u00ad como a la diosa Rahab: \u00abT\u00fa tienes dominio sobre la braveza del mar; cuando sus olas se levantan, t\u00fa las sosiegas. T\u00fa quebrantaste a Rahab como a un cad\u00e1ver; con el brazo de tu poder esparciste a tus enemigos\u00bb (rva). N\u00f3tese particularmente Job 7:12 (rva): \u00ab\u00bfAcaso soy yo el mar [yam] o el monstruo marino, para que me pongas bajo guardia?\u00bb (cf. Job 26:12; Psa 74:13).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Antiguo Testamento<\/b><\/p>\n<p>1. thalassa (qavlassa, 2281), se usa: (a) principalmente en sentido literal, p.ej., el Mar Rojo (Act 7:36; 1Co 10:1; Heb 11:29); el mar de Galilea o de Tiberias (Mat 4:18; 15.29; Mc 6.48,49, donde los actos de Cristo constituyeron testimonio de su deidad; Joh 6:1; 21.1); en general (p.ej., Luk 17:2; Act 4:24; Rom 9:27; Rev 16:3; 18.17; 20.8,13; 21.1); en combinaci\u00f3n con el N\u00c2\u00ba 2 (Mat 18:6); (b) metaf\u00f3ricamente, de los hombres imp\u00ed\u00ados descritos en Jud_13 (cf. Isa 57:20); (c) simb\u00f3licamente, en la visi\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica de \u00abun mar de vidrio, semejante al cristal\u00bb (Rev 4:6), emblem\u00e1tico de la pureza y santidad inmutables de todo lo que pertenece a la autoridad y a los tratos judiciales de Dios; en 15.2, lo mismo, \u00abmezclado con fuego\u00bb y, en pie \u00absobre el mar de vidrio\u00bb, aquellos que hab\u00ed\u00adan alcanzado la victoria sobre la bestia (cf. cap. 13); de la condici\u00f3n agitada y desatada de las naciones (Rev 13:1; v\u00e9ase 17.1,15); en 13.1, no es \u00abme par\u00e9\u00bb, referido a Juan (RV, RVR, Besson), sino \u00aby se par\u00f3\u00bb (RVR77, LBA; VM: \u00aby estaba de pie\u00bb), referido al Drag\u00f3n; de hecho, la NVI traduce m\u00e1s libremente: \u00abY el drag\u00f3n se puso de pie sobre la orilla del mar\u00bb; de en medio de este estado surge la bestia, simb\u00f3lica del \u00faltimo poder gentil, dominando las naciones federadas del mundo romano (v\u00e9ase Dn, caps. 2; 7, etc.). Nota: Para el cambio de \u00abel mar\u00bb en Deu 30:13 a \u00abel abismo\u00bb en Rom 10:7, v\u00e9ase ABISMO. 2. pelagos (pevlago\u00bb, 3989), el mar profundo, lo profundo. Se traduce \u00ablo profundo\u00bb en Mat 18:6, y se usa del mar de Cilicia en Act 27:5: V\u00e9ase PROFUNDO.\u00c2\u00b6 Pelagos significa \u00abla gran expansi\u00f3n de mar abierto\u00bb, y thalassa, \u00abel mar en contraste con tierra firme\u00bb (Trench, Synonyms,\u00c2\u00b6xiii). Notas adicionales: (1) Para bathos, traducido \u00abmar adentro\u00bb en Luk 5:4, v\u00e9ase PROFUNDIDAD; (2) buthos, profundidad, se usa en el NT solo en su sentido natural, del mar (2Co 11:25); v\u00e9ase ALTO, B, Nota;\u00c2\u00b6 (3) enalios, \u00aben el mar\u00bb, lit.: de pertenecer a la mar salada (de jals, sal), aparece en Jam 3:7  \u00abde seres del mar\u00bb;\u00c2\u00b6 (4) kuma, propiamente \u00abolas\u00bb, se traduce \u00abcon la violencia del mar\u00bb, lit.: \u00abcon la violencia de las olas\u00bb; cf. VM. V\u00e9anse OLA, ONDA.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>Los israelitas, a diferencia de los griegos y de los fenicios, no eran un pueblo de marinos. Las empresas mar\u00ed\u00adtimas de Salom\u00f3n (lRe 9,26) y de Josafat (22,49) no tuvieron continuidad. Fue necesaria la experiencia de la *dispersi\u00f3n para que las \u00abislas\u00bb entraran en el horizonte geogr\u00e1fico de Israel (Is 41,1: 49,1) y para que los jud\u00ed\u00ados se acostumbraran a los largos viajes mar\u00ed\u00adtimos (Jon 1,3). En la \u00e9poca del NT era ya cosa hecha (Mt 23,15), y Pablo, jud\u00ed\u00ado de la dispersi\u00f3n, hallaba muy natural surcar el Mediterr\u00e1neo para anunciar el Evangelio. Sin embargo, ya en la \u00e9poca m\u00e1s remota, figura el mar en los textos b\u00ed\u00adblicos con una significaci\u00f3n religiosa determinada.<\/p>\n<p>1. Del monstruo m\u00ed\u00adtico a la criatura de Dios. Todo hombre experimenta ante el mar la sensaci\u00f3n de un poder formidable, imposible de domar, terrible cuando se desencadena, amenazador para los marinos (Sal 107.23-30) como para las poblaciones ribere\u00f1as a las que amenaza siempre con anegar (cf. G\u00e9n 7,11s; 9,11.15). A este mar, a este oc\u00e9ano c\u00f3smico que circunda al continente lo personificaba la mitolog\u00ed\u00ada mesopot\u00e1mica bajo la forma de una *bestia monstruosa; con el nombre de Tiamat, este drag\u00f3n representaba a los poderes ca\u00f3ticos y devastadores a los que Marduk, el dios del orden, deb\u00ed\u00ada reducir a la impotencia para organizar el cosmos. La mitolog\u00ed\u00ada de Ugarit opon\u00ed\u00ada asimismo a Yam, el dios-mar, a Baal, en una lucha por la soberan\u00ed\u00ada del mundo divino.<\/p>\n<p>En la Biblia, por el contrario, el mar queda reducido al rango de mera criatura. En el relato cl\u00e1sico de la *creaci\u00f3n divide Yahveh en dos las aguas del abismo (Tehom) como hac\u00ed\u00ada Marduk con el cuerpo de Tiamat (G\u00e9n I,6s). Pero la imagen est\u00e1 completamente desmitizada, pues ya no hay lucha entre el Dios todopoderoso y el caos acuoso de los or\u00ed\u00adgenes. Yahveh, al organizar el mundo, impuso a las aguas de una vez para siempre un l\u00ed\u00admite que ya no franquear\u00e1n sin orden suya (G\u00e9n 1,9s; Sal 104,6-9; Prov 8,27ss). Los libros de sabidur\u00ed\u00ada se complacen en describir este o:den del mundo, en el que ocupa su lugar el mar, utilizando para ello los datos de una ciencia elemental: la tierra reposa sobre las aguas de un abismo inferior (Sal 24,2), que se elevan a trav\u00e9s de la misma para alimentar las fuentes (G\u00e9n 7,11; 8,2; Job 38,16; Dt 33,13) y que comunican con las del oc\u00e9ano. As\u00ed\u00ad se sit\u00faa al mar en su puesto entre las criaturas y se le invita, con todas las dem\u00e1s, a celebrar a su creador (Sal 69,35; Dan 3,78).<\/p>\n<p>2. El simbolismo religioso del mar. En esta perspectiva doctrinal muy firme pueden los autores sagrados volver sin ning\u00fan peligro a las viejas im\u00e1genes m\u00ed\u00adticas despojadas ya de su veneno. El mar de bronce (lRe 7,23ss) introduce quiz\u00e1s en el culto del templo el simbolismo c\u00f3smico del oc\u00e9ano primordial, si es cierto que tal mar es su representaci\u00f3n. Pero la Biblia utiliza m\u00e1s bien otra categor\u00ed\u00ada de s\u00ed\u00admbolos. Las aguas de la sima marina le proporcionan la imagen m\u00e1s elocuente de un peligro mortal (Sal 69,3), pues su fondo se considera vecino al seol (Jon 2,6s). Finalmente, un aire de fuerza maligna, desordenada, orgullosa, sigue cerni\u00e9ndose en torno al mar y ocasionalmente es representado por la figura de bestias mitol\u00f3gicas. Entonces simboliza los poderes&#8217; adversos, a los que Yahveh debe vencer para hacer que triunfe su designio.<\/p>\n<p>Esta imaginer\u00ed\u00ada \u00e9pica conoc\u00ed\u00ada tres aplicaciones. En primer lugar, la actividad creadora de Dios se evoca a veces po\u00e9ticamente bajo los rasgosde un combate primordial (Is 51,9; Job 7,12; 38,8-11; cf. *bestias). M\u00e1s a menudo el s\u00ed\u00admbolo es historicizado. As\u00ed\u00ad la experiencia hist\u00f3rica del Exodo, en que Yahveh sec\u00f3 el mar Rojo para abrir un camino a su pueblo (Ex 14-15; Sal 77,17.20; 114,43.5) aparece como una victoria divina sobre el drag\u00f3n del gran abismo (Is 51,10); igualmente el rugido de las naciones paganas rebeladas contra Dios se asimila al rumor de los mares (Is 5,30; 17,12). Finalmente, ea los apocalipsis tard\u00ed\u00ados las potencias sat\u00e1nicas con que Dios se enfrentar\u00e1 en un \u00faltimo combate vuelven a asumir rasgos an\u00e1logos a los de la Tiamat babil\u00f3nica : son bestias que suben del gran abismo (Dan 7,2-7). Pero el creador, cuya *realeza c\u00f3smica supo desde los or\u00ed\u00adgenes domar la soberbia del mar (Sal 65,8; 89,10; 93,3s), posee tambi\u00e9n el dominio de la historia, en la que todas las fuerzas del desorden se agitan en vano. 3. Cristo y el mar. El simbolismo religioso del mar no se ha perdido en el NT. Esto se percibe incluso en los Evangelios. El mar sigue siendo el lugar demon\u00ed\u00adaco adonde van a precipitarse los puercos hechizados (Mc 5,13 p). El mar, desencadenado, sigue atemorizando a los hombres; pero Jes\u00fas manifiesta frente a \u00e9l la potencia divina que triunfa de los elementos: se dirige a los suyos caminando sobre el mar (Mc 6,49s; Jn 6,19s), o .tambi\u00e9n lo calma con una palabra que lo exorciza: \u00ab\u00c2\u00a1Calla! \u00c2\u00a1Enmudece!\u00bb (Mc 4,39s), y los disc\u00ed\u00adpulos reconocen en este signo que hay en \u00e9l un poder sobrehumano (4,41).<\/p>\n<p>Finalmente, el Apocalipsis no se contenta con poner en relaci\u00f3n con el mar a los poderes malignos con que Cristo se\u00f1or debe enfrentarse en el transcurso de la historia (Ap 13,1; 17,1). Describiendo la nueva creaci\u00f3n, en la que se ejercer\u00e1 su realeza con plenitud, evoca un d\u00ed\u00ada extraordinario en el que \u00abya no habr\u00e1 mar\u00bb (21, 1). El mar desaparecer\u00e1, pues, en cuanto abismo sat\u00e1nico y fuerza de desorden. Pero all\u00e1 en lo alto subsistir\u00e1 ese mar de cristal (4,6) que se extiende hasta perderse de vista delante del trono divino, s\u00ed\u00admbolo de una paz luminosa en un universo renovado.<\/p>\n<p>-> Anticristo &#8211; Bautismo &#8211; Bestia &#8211; Creaci\u00f3n &#8211; Agua &#8211; Exodo &#8211; Soberbia.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>(heb. <\/span><span style=''>y&#257;m<\/span><span lang=ES style=''>; gr. <\/span><span style=''>thalassa y pelagos<\/span><span lang=ES style=''>; este \u00faltimo t\u00e9rmino, que significa \u201cmar abierto\u201d, solamente aparece una vez, Hch. 27.5).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El mar que predomina en el AT es, naturalmente, el Mediterr\u00e1neo. M\u00e1s aun, la voz <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>y&#257;m<\/span><span lang=ES style=''> quiere decir, tambi\u00e9n, \u201coeste\u201d, \u201chacia el oeste\u201d, o sea \u201crumbo al mar\u201d, por la posici\u00f3n geogr\u00e1fica del Mediterr\u00e1neo en relaci\u00f3n con Palestina. Se llama al Mediterr\u00e1neo \u201cel gran mar\u201d (Jos. 1.4), \u201cel mar occidental\u201d (Dt. 11.24), y \u201cel mar de los filisteos\u201d (Ex. 23.31).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Otros mares que menciona el AT son el mar Rojo, lit. \u201cmar de las ca\u00f1as\u201d (Ex. 13.18); el mar Muerto, lit. \u201cmar de sal\u201d (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> \u201cMar Salado\u201d; Gn. 14.3); el mar de Galilea, lit. \u201cmar de <\/span><span style=''>kinnere&#7791;<\/span><span lang=ES style=''>\u201d (Nm. 34.11). Tambi\u00e9n se emplea la voz <\/span><span style=' '>y&#257;m<\/span><span lang=ES style=' '> para los r\u00edos particularmente anchos, como el \u00c9ufrates (Jer. 51.35s) y el Nilo (Nah. 3.8). Se la usa para el gran recipiente en el atrio del templo (1 R. 7.23).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Como ser\u00eda de esperar, la voz neotestamentaria <\/span><span style=''>thalassa<\/span><span lang=ES style=''> se aplica a los mismos mares mencionados por el AT.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los hebreos mostraron poco inter\u00e9s o entusiasmo por el mar. Probablemente su miedo al oc\u00e9ano se origin\u00f3 en la antigua creencia sem\u00edtica de que la profundidad personificaba el poder que luchaba contra la deidad. Pero para Israel el Se\u00f1or era el creador de los mares (Gn. 1.9s), y por lo tanto el que lo controlaba (Sal. 104.7\u20139; Hch. 4.24). \u00c9l lo obliga a actuar para bien del hombre (Gn. 49.25; Dt. 33.13) y a alabar a Dios (Sal. 148.7). En el lenguaje figurado de Isa\u00edas (17.12) y Jerem\u00edas (6.23), el mar est\u00e1 completamente sujeto a Dios. Muchas de las manifestaciones del poder milagroso del Se\u00f1or estuvieron relacionadas con el mar (Ex. 14\u201315; Sal. 77.16; Jon. 1\u20132). As\u00ed, tambi\u00e9n, cuando Cristo camin\u00f3 sobre el mar y calm\u00f3 la tormenta (Mt. 14.25\u201333); cf. G. Bornkamm, \u201cThe Stilling of the Storm in Matthew\u201d, en G. Bornkamm, G. Barth y H. J. Held, <i>Tradition and Interpretation in Matthew<\/i>, 1963, pp. 52ss). El triunfo final de Dios ver\u00e1 la desaparici\u00f3n del mar en el mundo venidero (Ap. 21.1)<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> C. Westermann, \u201cOc\u00e9ano\u201d, <i>\u00b0DTMAT<\/i>, t(t). II, cols. 1286\u20131292; O. Bocher, \u201cAgua\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>, t(t). I, pp. 67\u201373; G. Camps, \u201cMar\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). IV, cols. 1274\u20131276; W. Kornfeld, \u201cMar\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn238\" name=\"_ftnref238\" title=\"\"><i>\u00b0DTB<\/i><\/etiqueta>, 1967, cols. 614\u2013616; L. Arnaldich, <i>El origen del mundo y del hombre seg\u00fan la Biblia<\/i>, 1958, pp. 40\u201392.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn239\" name=\"_ftnref239\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.G.S.S.T.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Lago, Tierra Gen 1:10 llam\u00f3 Dios a .. las aguas llam\u00f3 M Exo 13:18 rodease por el camino .. del M Rojo 14:21 Mar (heb. y\u00e2m \u00abmar\u00bb, \u00ablago\u00bb; gr. th\u00e1lassa \u00abmar\u00bb, y l\u00ed\u00admn&#8217;, \u00ablago\u00bb). T\u00e9rmino que se usa para describir: 1. Las grandes masas de agua para distinguirlas de la tierra seca (Gen 1:22; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mar\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMAR\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3053","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3053","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3053"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3053\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3053"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3053"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3053"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}