{"id":3078,"date":"2016-02-04T23:40:17","date_gmt":"2016-02-05T04:40:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mateo\/"},"modified":"2016-02-04T23:40:17","modified_gmt":"2016-02-05T04:40:17","slug":"mateo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mateo\/","title":{"rendered":"MATEO"},"content":{"rendered":"<p>v. Lev\u00ed<br \/>\nMat 9:9 Jes\u00fas .. vio a un hombre llamado M<br \/>\n10:3<\/p>\n<hr>\n<p>Mateo  \u00ed\u008dNDICE DE LA ARMON\u00ed\u008dA DE LOS EVANGELIOS<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>Mateo    (gr. Matth\u00e1ios o Mathth\u00e1ios; quiz\u00e1 del aram. Mattay o Matta&#8217; y, \u00abdon [d\u00e1diva] de Yahweh\u00bb).  Publicano que lleg\u00f3 a ser disc\u00ed\u00adpulo de Jes\u00fas.  La comparaci\u00f3n entre Mat 9:9 y 10:3 (Mateo) con Mar 2:14 y Luk 5:27 (Lev\u00ed\u00ad) claramente identifica a Lev\u00ed\u00ad y a Mateo como una misma persona.  Puede ser que Jes\u00fas lo nombrara \u00abMateo\u00bb al llamarlo al discipulado (cf Mar 3:16; Jn 1:42).  Que en las 4 listas de los Doce se lo llame Mateo antes que Lev\u00ed\u00ad (Mat 0:3; Mar 3:18; Luk 6:15; Act 1:13) implica que ese era su nombre como disc\u00ed\u00adpulo.  Mateo era hijo de Alfeo (Mar 2:14), pero tal vez no era hermano de Jacobo hijo de Alfeo (Mat 10:3), porque los escritores de los Evangelios lo habr\u00ed\u00adan mencionado, como lo hicieron con Pedro y Andr\u00e9s, y con Jacobo y Juan (v 2).  Era un \u00abpublicano\u00bb, o cobrador de impuestos, establecido en Capernaum (Mat 9:9), probablemente 760 al servicio de Herodes Antipas.  Aparentemente, hab\u00ed\u00ada escuchado con inter\u00e9s el mensaje que proclamaba Jes\u00fas y, cuando fue llamado a ser disc\u00ed\u00adpulo, inmediatamente renunci\u00f3 a su ocupaci\u00f3n.  No mucho despu\u00e9s fue designado como uno de los Doce (10:2, 3).  Por ser cobrador de impuestos habr\u00e1 tenido cierta educaci\u00f3n y buen conocimiento del griego, adem\u00e1s de su arameo natal.  En alg\u00fan tiempo posterior a su llamamiento, Mateo tuvo a Jes\u00fas como hu\u00e9sped de honor en una fiesta en que invit\u00f3 a sus anteriores asociados (Mar 2:14-1 7).  La modesta alusi\u00f3n a s\u00ed\u00ad mismo en relaci\u00f3n con la fiesta (Mat 9:10; cf Luk 5:29) nos recuerda la forma discreta en que Juan se refiere tambi\u00e9n a s\u00ed\u00ad mismo (Joh 21:24).  Nada m\u00e1s se sabe de su vida y labores posteriores a la resurrecci\u00f3n de Cristo.  Mateo, Evangelio de.  Primero de los 4 Evangelios.  En la mayor\u00ed\u00ada de los manuscritos griegos que nos han llegado aparece bajo el sencillo t\u00ed\u00adtulo: \u00abSeg\u00fan Mateo\u00bb.  Se basa mayormente en una colecci\u00f3n de dichos de Jes\u00fas, posiblemente anotados por el mismo ap\u00f3stol, m\u00e1s el material que se encuentra en Marcos.  I. Autor  Los escritores cristianos primitivos, en forma un\u00e1nime, se\u00f1alan a Lev\u00ed\u00ad Mateo como su autor, y la evidencia interna indica que fue escrito por un jud\u00ed\u00ado cristiano.  Se cree generalmente que fue escrito en Palestina, probablemente unos pocos a\u00f1os antes de la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n ante los ej\u00e9rcitos romanos (70 d.C.).  Habiendo servido como cobrador de impuestos, y con ello, acostumbrado a llevar informes escritos (Mat 9:9), Mateo estaba bien capacitado para preparar esta narraci\u00f3n de la vida y las ense\u00f1anzas del Se\u00f1or.  Alrededor del 140 d.C., Pap\u00ed\u00adas de Hier\u00e1polis, en el Asia Menor, menciona que Mateo escribi\u00f3 un relato con ese contenido; medio siglo m\u00e1s tarde, Ireneo hace un comentario similar. De acuerdo con estos informes, el Evangelio apareci\u00f3 originalmente en \u00abhebreo\u00bb, es decir, arameo, la lengua corriente en Palestina.  Algunos han entendido estas afirmaciones en el sentido de que el Evangelio fue escrito originalmente en esa lengua y luego traducido al griego.  Pero sobre la base de la evidencia actual no se puede establecer si el que conocemos hoy fue escrito originalmente en griego, o traducido de un Evangelio anterior en arameo.  Se han sugerido las siguientes razones para rechazar la teor\u00ed\u00ada de un origen arameo: 1.  El texto griego de Mateo no revela las caracter\u00ed\u00adsticas de una obra traducida.  La uniformidad de lenguaje y de estilo trasmiten la impresi\u00f3n clara de que el libro fue escrito originalmente en griego.  Como la mayor\u00ed\u00ada de los otros escritores del NT, Mateo sin duda pensaba en arameo mientras escrib\u00ed\u00ada en griego, y \u00e9ste refleja, inconscientemente, ciertas expresiones idiom\u00e1ticas arameas.  2.  La gran semejanza ling\u00fc\u00ed\u00adstica con el griego de Marcos, en particular, y algo menos con el de Lucas, parecen eliminar la posibilidad de que Mateo pueda ser una traducci\u00f3n griega de un original atameo.  3.  Las frecuentes citas de pasajes del AT de la traducci\u00f3n griega.  Si Mateo hubiera estado escribiendo en arameo habr\u00ed\u00ada citado de las Escrituras hebreas del AT. V\u00e9ase Marcos,   Evangelio de.  II. Tema  Que el prop\u00f3sito del Evangelio haya sido convencer a sus connacionales de que las profec\u00ed\u00adas mesi\u00e1nicas del AT hab\u00ed\u00adan encontrado su cumplimiento en Jes\u00fas de Nazaret, resulta evidente por las frecuentes citas de pasajes adecuados (Mat 1:23; 2:6, 15, 17, 18; 3:3; 12:17-21; 13:35; 26:56; 27:3-10; etc.); Mateo cita cerca de 40 de tales predicciones.  Adem\u00e1s, el libro refleja una fuerte conciencia nacional (Mat 2:2; 8:11; 15:24; 19:28; 21:4, 5).  La genealog\u00ed\u00ada de Jes\u00fas pone de manifiesto su preocupaci\u00f3n desde del punto de vista jud\u00ed\u00ado, pues lleva la l\u00ed\u00adnea de antepasados de nuestro Se\u00f1or hasta David, el rey ideal, y hasta Abrah\u00e1n, el padre de la naci\u00f3n jud\u00ed\u00ada (1:1, 6, 17).  Mateo enfatiza que Jes\u00fas era, en realidad, \u00abel hijo de David\u00bb (v 1), porque el AT visualiza repetidamente al Mes\u00ed\u00adas como quien restaurar\u00ed\u00ada a Israel a la gloria del reinado de David (2Sa 7:12, 13; Psa 132:11; Jer 23:5, 6; cf Act 2:29, 30).  Como descendiente de \u00e9ste, aparentemente en l\u00ed\u00adnea directa a trav\u00e9s de los reyes, Jes\u00fas tiene antecedentes para que se lo considere seriamente como aquel a quien anunciaron los profetas.  Con el hecho de que Mateo llega s\u00f3lo hasta Abrah\u00e1n, y no m\u00e1s all\u00e1, quiere demostrar que Jes\u00fas era quien cumpl\u00ed\u00ada las promesas dadas a Abrah\u00e1n y a los padres (Gen 12:3; 22:18; cf G\u00e1. 3:16).  M\u00e1s que todos los dem\u00e1s Evangelios combinados, presenta a Cristo como aquel a quien se\u00f1alaban los s\u00ed\u00admbolos del AT y en quien encontraban su cumplimiento.  Enfatiza que Jes\u00fas no vino para poner a un lado la \u00abley\u00bb, sino a cumplirla (Mat 5:17); de hecho, todo el Serm\u00f3n del Monte es una ampliaci\u00f3n y clarificaci\u00f3n de los principios impl\u00ed\u00adcitos y expl\u00ed\u00adcitos en las Escrituras del AT: \u00abla ley y los profetas\u00bb.  En forma similar, s\u00f3lo Mateo indica que Jes\u00fas confirm\u00f3 la autoridad de los escribas y fariseos cuando se sientan \u00aben la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s\u00bb, y ordena a sus seguidores que guarden y hagan todo lo que estos dirigentes, desde \u00abla c\u00e1tedra de Mois\u00e9s\u00bb, les ped\u00ed\u00adan que hicieran.  Al mismo tiempo, registra fielmente 761 las denuncias que hizo Jes\u00fas de los fariseos y sus ense\u00f1anzas (5:20; 8:12; 9:11, 13, 34; 12:1, 24, 27; 15:1-9; 16:1-4; 21:43; 23:23).  III. Bosquejo  Como Lucas, Mateo enfatiza  la verdadera humanidad de Jes\u00fas, m\u00e1s que Marcos o Juan, que destaca su verdadera divinidad.  La caracter\u00ed\u00adstica distintiva del primer Evangelio es la fidelidad con que el autor registra los sermones y otras ense\u00f1anzas del Salvador.  Presenta a Cristo como el gran Maestro, y ofrece 6 discursos mayores, bastante largos, que los otros Evangelios mencionan brevemente u omiten: 1.  Serm\u00f3n del Monte  (cps 5-7).  2.  Discurso acerca del discipulado (cp 10).  3.  Serm\u00f3n junto al mar, que consiste mayormente de par\u00e1bolas (cp 13).  4.  Discurso sobre la humildad y la fraternidad (cp 18). 5.  Discurso sobre la hipocres\u00ed\u00ada (cp 23).  6.  Discurso sobre el regreso de Cristo (cps 24 y 25).  Los otros escritores sin\u00f3pticos generalmente citan las mismas verdades y usan las mismas ilustraciones de Jes\u00fas bajo otras circunstancias. Muchas de las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas seleccionadas por Mateo consisten de principios de conducta \u00e9tica, en un esfuerzo aparente para enfatizar que la verdadera religi\u00f3n es primariamente un asunto de c\u00f3mo el hombre trata a sus semejantes.  Aunque Mateo sigue un esquema cronol\u00f3gico general, frecuentemente informa de incidentes fuera de lo que parecer\u00ed\u00ada su verdadero marco, y a menudo los agrupa en orden tem\u00e1tico (cf 8:2-9:8).  Por ejemplo, al leer los incidentes del ministerio de Jes\u00fas en Galilea, registrados en los cps 4-15 en orden cronol\u00f3gico, ser\u00ed\u00ada necesario buscarlos en esos cap\u00ed\u00adtulos en el siguiente orden: 4, 8, 4, 8, 9, 12, 5-7, 8,  9, 12, 13, 8, 9, 11, 9-10, 13-15.  Mateo se desv\u00ed\u00ada de la secuencia cronol\u00f3gica m\u00e1s que los otros evangelistas.  Considera su registro narrativo principalmente como un marco dentro del cual puede ubicar las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas.  No es un cronista que registra los acontecimientos a medida que ocurren, sino un historiador que reflexiona sobre el significado de los eventos en su ubicaci\u00f3n en el trasfondo de la historia del pueblo escogido y la voluntad de Dios para ellos.  IV. Contenido  Despu\u00e9s de indicar los antepasados humanos de Jes\u00fas y de relatar ciertos incidentes relacionados con su infancia y  juventud (Mat_1, 2), Mateo relata los acontecimientos preparatorios de su ministerio: bautismo y tentaci\u00f3n en el desierto (cps 3 y 4).  Como los otros Evangelios sin\u00f3pticos, desarrolla el ministerio en Galilea con considerable detalle (cps 4:12-15:20).  Casi la mitad de ese espacio lo dedica al Serm\u00f3n del Monte (cps 5-7), el serm\u00f3n junto al mar (cp 13) y la instrucci\u00f3n sobre m\u00e9todos de evangelizaci\u00f3n (cp 10).  Considera en forma m\u00e1s bien completa el per\u00ed\u00adodo del retiro de Jes\u00fas del ministerio p\u00fablico (15:21-18:35), y narra ciertos incidentes de su labor en Samaria y Perea (19:1-20:34).  Finalmente, cubre con gran detalle los acontecimientos de la semana que condujeron a la crucifixi\u00f3n (21:1-27:66), y cierra su registro con la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y sus apariciones posteriores (cp 28; v\u00e9ase CBA 5:265-269).  Para un bosquejo m\u00e1s detallado de los incidentes de la vida de Jes\u00fas, v\u00e9ase Evangelios, Armon\u00ed\u00ada de los.  Bib.: EC-HE iii.39; v.8.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>don de Yahv\u00e9h. Publicano recaudador de impuestos en Cafarna\u00fam, bien puede ser de los romanos o de Herodes Antipas; tambi\u00e9n llamado Lev\u00ed\u00ad, hijo de Alfeo, por Marcos, y solamente Lev\u00ed\u00ad, por Lucas, a quien Cristo vio sentado en el despacho de impuestos, lo llam\u00f3 y le dijo que dejara su oficio y le siguiera, Mt 9, 9; Mc 2, 13-14; Lc 5,  27-28. Pertenec\u00ed\u00ada a una clase considerada de pecadores, los publicanos,  por lo que Jes\u00fas fue criticado por los escribas y fariseos, cuando estuvo en casa de Lev\u00ed\u00ad comiendo, Lc 5, 29.  Mateo evangelio seg\u00fan, atribuido al ap\u00f3stol, uno de los doce, del mismo    nombre. Algunos exegetas son de la opini\u00f3n de que este texto fue el primero escrito de los tres evangelios sin\u00f3pticos, y as\u00ed\u00ad aparece en el orden tradicional del N. T. Tambi\u00e9n piensan que el ap\u00f3stol lo redact\u00f3 en Palestina poco antes de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, por Tito, en el a\u00f1o 70. Sin     embargo, la opini\u00f3n mayoritaria asegura que el Evangelio de San Marcos es el m\u00e1s antiguo. Estos exegetas dicen que Marcos es una de las fuentes de M. as\u00ed\u00ad como que hay una segunda, la llamada fuente Q, inicial de la palabra alemana Quelle, fuente, los dichos de Jes\u00fas. Adem\u00e1s, creen que su redacci\u00f3n est\u00e1 entre los a\u00f1os 75 y 90, despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, de la que se habla en 22, 7: \u2020\u0153Se enoj\u00f3 el rey y, enviando tropas,  dio muerte a aquellos homicidas y prendi\u00f3 fuego a la ciudad\u2020\u009d, sin que esto se haya podido establecer con certeza. B\u00e1sicamente, los grandes rasgos de la vida de Jes\u00fas en Lucas son los que se narran en M. Pero M. alterna los discursos con los relatos, es decir, el texto est\u00e1 estructurado en torno a los discursos, a la ense\u00f1anza, de Jes\u00fas. M. insiste en su texto, sobre todo, en la venida del Reino de los Cielos, 3, 2; 4, 17; Reino que debe restablecer la autoridad soberana de Dios como Rey, anunciado en las Escrituras; enfatiza sobre el car\u00e1cter mesi\u00e1nico de Jes\u00fas. De donde se deduce que el evangelista escribi\u00f3 para una comunidad judeocristiano, y de ah\u00ed\u00ad la pol\u00e9mica con los rabinos, a quienes, mediante abundantes citas veterotestamentarias, que indican el conocimiento de las Escrituras, les muestra que en Jes\u00fas se cumplen todas las profec\u00ed\u00adas, entre otras: su estirpe dav\u00ed\u00addica, 1, 1-17; que ser\u00ed\u00ada concebido por una virgen, 1, 23; que nacer\u00ed\u00ada en Bel\u00e9n, Efrat\u00e1, 2, 6; la huida a Egipto hasta la muerte de Herodes y su vuelta a vivir en Cafarna\u00fam, 4, 14-16; la entrada triunfal en Jerusal\u00e9n y el recibimiento que le dio la ciudad como el Mes\u00ed\u00adas, 21, 5-16; la traici\u00f3n de Judas Iscariote por una pocas monedas, 27, 9-10; y el consecuente prendimiento en el huerto de Getseman\u00ed\u00ad, 26, 54; la sepultura y los tres d\u00ed\u00adas que permanecer\u00ed\u00ada en ella, 12, 40. Aunque los otros evangelistas tambi\u00e9n recurren a citas del A. T., \u00e9sta es una caracter\u00ed\u00adstica de M. Por otra parte, es el \u00fanico de los cuatro evangelistas que habla de Pedro instituido por Jes\u00fas como cabeza de la Iglesia, despu\u00e9s que el disc\u00ed\u00adpulo reconoci\u00f3 a Jes\u00fas como el Cristo, el Mes\u00ed\u00adas, el Hijo de Dios. Jes\u00fas le dijo: \u2020\u0153T\u00fa eres Pedro y sobre  esta piedra edificar\u00e9 mi Iglesia\u2020\u009d, 16, 19.<\/p>\n<p>Mat\u00ed\u00adas, llen\u00f3 el puesto dejado por Judas Iscariote, entre los doce ap\u00f3stoles. Fue presentado junto con Jos\u00e9 Barsab\u00e1s para escoger en la asamblea al sustituto del traidor, que se hab\u00ed\u00ada suicidado, y la suerte lo   favoreci\u00f3. Anduvo con los ap\u00f3stoles y conoci\u00f3 a Jes\u00fas, Hch 1, 21-26.<\/p>\n<p>Matrimonio, uni\u00f3n legal del hombre y la mujer. En el G\u00e9nesis se narra que, habiendo Dios creado al hombre y habiendo puesto a su disposici\u00f3n la naturaleza, los animales, vio que estaba solo y que necesitaba de un ayuda apropiada, Gn 2, 18. Dios hizo caer al hombre en un profundo sue\u00f1o, le sac\u00f3 una costilla de la que form\u00f3 a la mujer y se la present\u00f3 al hombre, Gn 2, 21-22. Estas im\u00e1genes nos muestran que la mujer no es extra\u00f1a la hombre, que son dos seres complementarios, iguales, en cuanto son capaces de amor. Cuando Dios le presenta la mujer al hombre, \u00e9ste enton\u00f3,  lo que se ha considerado como el primer canto nupcial de la humanidad: \u2020\u0153Esta s\u00ed\u00ad que es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta ser\u00e1 llamada mujer, porque del var\u00f3n ha sido tomada\u2020\u009d, Gn 2 , 22-23. El hebreo juega con la palabra `is, var\u00f3n, y su femenino `issah, varona, hembra, con lo que se indica la atracci\u00f3n y uni\u00f3n de los dos sexos. No se trata s\u00f3lo de atracci\u00f3n, pues el texto sagrado, a continuaci\u00f3n, le da sentido: \u2020\u0153Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne\u2020\u009d, Gn 2, 24. Con esto expresa el texto la unidad e indisolubilidad de la relaci\u00f3n entre el hombre y la mujer, con fines procreativos, es decir,  que la funci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica es la transmisi\u00f3n de la vida: \u2020\u0153sed fecundos y multiplicaos\u2020\u009d, Gn 1, 28. Esto no excluye el amor y la afectividad, por esa raz\u00f3n se dice que ser\u00e1n una sola carne. Como Dios los cre\u00f3 macho y hembra, a su imagen y semejanza, por amor, esto implica necesariamente,  adem\u00e1s de la atracci\u00f3n sexual, la fuerza atractiva del amor.   Aunque no existe en hebreo un t\u00e9rmino con el cual se pueda expresar el t\u00e9rmino conocido por nosotros como m., podemos decir que lo anterior es el ideal de m. planteado en el texto sagrado del G\u00e9nesis y m\u00e1s adelante en el Cantar de los Cantares, pero diferente en la realidad hist\u00f3rica del pueblo de Israel. Desde L\u00e1mek, quien tom\u00f3 dos mujeres, Gn 4, 19,  pasando por los patriarcas, la poligamia fue el com\u00fan denominador de la sociedad hebrea, la cual se acentu\u00f3 en \u00e9poca de la monarqu\u00ed\u00ada, cuando los  reyes ten\u00ed\u00adan verdaderos harenes, al mejor estilo de las cortes paganas de    la \u00e9poca. Sin embargo, se encuentran ejemplos de fidelidad, de monogamia, como el de No\u00e9, a quien Dios salv\u00f3 del diluvio con toda su familia, que fue el germen del repoblamiento de la tierra y s\u00ed\u00admbolo de   una nueva humanidad, tras la cat\u00e1strofe, a quien le renov\u00f3 Yahv\u00e9h la    alianza hecha a los patriarcas y tambi\u00e9n lo bendijo, como a Ad\u00e1n y Eva, y tambi\u00e9n le dijo: \u2020\u0153Sed fecundos, multiplicaos y llenad la tierra\u2020\u009d, Gn 9, 1.<\/p>\n<p>En cuanto a la manera como se llevaba a cabo la uni\u00f3n matrimonial entre  los israelitas, siendo una sociedad patriarcal, la elecci\u00f3n de la pareja era un asunto que incumb\u00ed\u00ada, por lo general, al padre de familia, Gn 24, 24   67. En muy raros casos los hijos iban en contra de la voluntad del padre en cuanto a la escogencia de pareja, como sucedi\u00f3 con Esa\u00fa, Gn 26, 34.<\/p>\n<p>Cuando un padre escog\u00ed\u00ada pareja para su hijo  se deb\u00ed\u00ada pagar la dote,  mohar, por la novia, Gn 29, 15-30; 34, 12; Ex 22, 16; 1 S 18, 25. La instituci\u00f3n del desposorio fue com\u00fan en Israel, el cual ten\u00ed\u00ada un valor jur\u00ed\u00addico igual al contrato de m., Dt 22, 23-29.   Aunque en los primeros tiempos b\u00ed\u00adblicos se dieron las uniones con parejas extranjeras, como la de Jos\u00e9 con una egipcia, Gn 41, 45; la de Mois\u00e9s con una kusita, Nm 12, 1; posteriormente, la Ley lo prohibi\u00f3, para conservar la pureza de la religi\u00f3n, Dt 7, 3.<\/p>\n<p>Por las mismas razones de ser una sociedad patriarcal  para las uniones matrimoniales se deb\u00ed\u00ada escoger pareja del mismo linaje, endogamia, a fin de mantener el patrimonio familiar y la pureza religiosa, Gn 24; 27,  46; 29, 12; Tb 7, 2 y 12. Por estas mismas razones, las hijas no heredaban, excepci\u00f3n hecha del caso de las hermanas narrado en Nm 36, 5-12, las cuales debieron casarse con los de su mismo linaje.<\/p>\n<p>Igualmente  esta es la raz\u00f3n de la ley del levirato, del lat\u00ed\u00adn levir,  cu\u00f1ado, seg\u00fan la cual si una mujer quedaba viuda y sin hijos, el cu\u00f1ado deb\u00ed\u00ada tomarla por mujer, y el primer hijo era considerado como del difunto y recib\u00ed\u00ada su parte de herencia. Con esta ley se perpetuaba la descendencia y se garantizaba la estabilidad del patrimonio familiar, Dt 25, 5-10; tal como los dos casos conocidos en la Biblia, el de Tamar,  Gn 38; y el de Rut, Rt 4. Basados en esta ley, los saduceos, que no cre\u00ed\u00adan en la resurrecci\u00f3n, hicieron una pregunta capciosa a Jes\u00fas, quien les respondi\u00f3 que en la resurrecci\u00f3n ni los hombres tomar\u00e1n mujer nilas mujeres marido, Mt 22, 23-33.   Aunque en los primeros tiempos se dieron las uniones entre consangu\u00ed\u00adneos, Gn 11, 29; 20, 12; la Ley las prohibi\u00f3, y defini\u00f3 los   l\u00ed\u00admites de la familia, Lv 18; 20, 8-21. En cuanto a la ceremonia de la uni\u00f3n matrimonial, \u00e9sta era de car\u00e1cter civil, se usaban vestidos especiales, los novios se aderezaban con joyas,  Is 61, 10; lo mismo que los acompa\u00f1antes, las doncellas y los amigos del novio; se hac\u00ed\u00ada una procesi\u00f3n a la casa de la novia y luego a la del esposo; y la fiesta de bodas, por lo general, se extend\u00ed\u00ada durante siete d\u00ed\u00adas, en la cual se daba un banquete, hab\u00ed\u00ada m\u00fasica y danzas, Gn 29, 22; Jc 14, 10; Mt 22, 1-10.<\/p>\n<p>El m. es tomado aleg\u00f3ricamente por los profetas  para describir las relaciones de Dios con su pueblo de Israel, la Alianza, a la vez que es la exaltaci\u00f3n de la fidelidad en el m., as\u00ed\u00ad como de la monogamia. El primero en usar esta imagen fue Oseas, fruto de su propia experiencia,  pues Gomer, su mujer, fue prostituta. Dios es el esposo fiel e Israel la esposa infiel, que se prostituy\u00f3 y se entreg\u00f3 a la adoraci\u00f3n de dioses extranjeros; sin embargo, Dios dice: \u2020\u0153Pero yo la atraer\u00e9 y la guiar\u00e9 al desierto, donde hablar\u00e9 a su coraz\u00f3n\u2020\u0153, Os 2, 16; y despu\u00e9s: \u2020\u0153Entonces me casar\u00e9 contigo en la justicia y el derecho, en la ternura y el amor; me casar\u00e9 contigo en la fidelidad, y t\u00fa conocer\u00e1s al Se\u00f1or\u2020\u009d, Os 2, 21-22; esta imagen nupcial, tambi\u00e9n es tomada por otros profetas, Is 50, 1; 54, 4-6; Jr 2, 2; Ez 16, 8. El profeta Malaqu\u00ed\u00adas ve en el m. la encarnaci\u00f3n de la Alianza entre Dios y su pueblo, y reprocha a \u00e9ste la infidelidad conyugal,  por lo cual Dio no lo oye: \u2020\u0153Porque el Se\u00f1or es testigo entre ti y la esposa de tu juventud, a la que t\u00fa fuiste infiel, siendo as\u00ed\u00ad que ella era tu compa\u00f1era y la mujer de tu alianza\u2020\u009d, Ml 2, 14-15.<\/p>\n<p>En el N. T. Jes\u00fas fue tajante en cuanto a la indisolubilidad del v\u00ed\u00adnculo  conyugal, \u2020\u0153lo que Dios uni\u00f3 no lo separe el hombre\u2020\u009d; lo mismo que en cuanto a la fidelidad que se debe la pareja, Mt 5, 27-32; 19, 3-12; Mc 10,  2-12; de igual manera se expres\u00f3 Pablo, 1 Co 7, 10.<\/p>\n<p>El Ap\u00f3stol  como los profetas, usa el s\u00ed\u00admil de m., Cristo el esposo y la Iglesia la esposa, para decir a los esposos de Efeso: \u2020\u0153Maridos, amad a vuestras  mujeres como Cristo am\u00f3 a la Iglesia\u2020\u009d, Ef 5, 25-33.  \u00c2\u00ae esposo.  \u00c2\u00ae mujer.<\/p>\n<p>Mattan\u00e1, lugar en territorio de los moabitas donde los israelitas hicieron escala al final de la traves\u00ed\u00ada por el desierto, antes de pasar el Jord\u00e1n, Nm 21, 18-19.   Mattan\u00ed\u00adas, don de Dios. Nombre de var\u00f3n. 1. Hijo de Jos\u00ed\u00adas, rey de Jud\u00e1, y de Jamital. Nabucodonosor, rey de Babilonia, lo puso como rey de Jud\u00e1, en lugar de su t\u00ed\u00ado Joaqu\u00ed\u00adn, y le cambi\u00f3 su nombre de M por el de  \u00c2\u00ae Sedec\u00ed\u00adas, Yahv\u00e9h es mi justicia, 2 R 24, 17. 2. Hijo de Mik\u00e1, levita que dirig\u00ed\u00ada los coros, tras la vuelta del destierro, 1 Cro 11, 17. 3. Cantor en el reinado de David, descendiente de Hem\u00e1n, 1 Cro 25, 4. 4. Levita, descendiente de Asaf, que ayud\u00f3 en la purificaci\u00f3n del Templo en tiempos del rey Ezequ\u00ed\u00adas, 2 Cro 29, 13. 5. Descendiente de Elam, de los casados con mujeres extranjeras a las que abandonaron, despu\u00e9s del destierro en Babilonia, Esd 10, 26. 6. Descendiente de Zatt\u00fa, en las mismas condiciones del anterior, Esd 10, 27. 7. Descendiente de Pajat Moab, en las mismas condiciones del anterior,  Esd 10, 30. 8. Descendiente de Ban\u00ed\u00ad, en las mismas condiciones del anterior, Esd 10, 37. 9. Portero en tiempos de Nehem\u00ed\u00adas, Ne 12, 25.   10. Abuelo de Jan\u00e1n, ayudante \u00e9ste en los almacenes del Templo, Ne 13, 13.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(gr. maththaios, como teodoro, don de Dios). Hijo de Alfeo (Mar 2:14), un publicano (telones), tambi\u00e9n llamado Lev\u00ed\u00ad (Mar 2:14; Luk 5:27), al cual Jes\u00fas conoci\u00f3 en la oficina de tributos p\u00fablicos y lo llam\u00f3 para que fuera uno de sus disc\u00ed\u00adpulos (Mat 9:9; Mar 2:14; Luk 5:27).<\/p>\n<p>El origen y los talentos de Mateo llegar\u00ed\u00adan a ser de gran valor para Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Como publicano Mateo era muy habilidoso para escribir y mantener registros.<\/p>\n<p>El invit\u00f3 a sus ex colegas a una cena con Jes\u00fas como invitado de honor en su propia casa (Mat 5:29-32). Sin duda su prop\u00f3sito fue de ganar a estos hombres para Cristo. Aparte de estar mencionado en las listas de ap\u00f3stoles (Mat 10:3; Mar 3:18; Act 1:13), no aparece en el resto del NT.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(don de Dios).<\/p>\n<p> Escritor del Primer Evangelio, dirigido especialmente a los Jud\u00ed\u00ados. Ver \u00abEvangelios\u00bb.<\/p>\n<p> &#8211; Llamado tambien \u00abLev\u00ed\u00ad\u00bb, era un cobrador de impuestos, hijo de Alfeo, Mar 2:14, Luc 5:27.<\/p>\n<p> &#8211; Jes\u00fas lo llam\u00f3 a ser disc\u00ed\u00adpulo, Mat 9:9, Mar 2:14, Luc 5:27.<\/p>\n<p> &#8211; Ofreci\u00f3 una fiesta a Jes\u00fas, a la que asistieron publicanos y pecadores, Mat 9:10-17.<\/p>\n<p> &#8211; Designado Ap\u00f3stol, Mat 10:3, Mar 3:18, Luc 6:15, Hec 1:13.<\/p>\n<p> &#8211; La tradici\u00f3n cuenta que predic\u00f3 en Etiop\u00ed\u00ada, Persia y Macedonia, y muri\u00f3 en Myrna: (la ciudad de los can\u00ed\u00adbales), donde le cortaron la cabeza con un hacha: (el \u00abhacha\u00bb es su atributo).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>(Contracci\u00f3n de Matat\u00ed\u00adas [Regalo de Jehov\u00e1]). Llamado tambi\u00e9n Lev\u00ed\u00ad (Luc 5:27). Era \u2020\u0153hijo de Alfeo\u2020\u009d (Mar 2:14) y uno de los ap\u00f3stoles (Mat 10:3; Mar 3:18). Se le atribuye la autor\u00ed\u00ada del Evangelio que lleva su nombre. Era \u2020\u00a2publicano, es decir, recolector de impuestos para los romanos, en la ciudad de \u2020\u00a2Capernaum, en los d\u00ed\u00adas que gobernaba \u2020\u00a2Herodes Antipas. En esa ciudad se hab\u00ed\u00ada establecido una aduana, la cual posiblemente estaba bajo su responsabilidad. El Se\u00f1or Jes\u00fas le encontr\u00f3 \u2020\u0153sentado al banco de los tributos p\u00fablicos\u2020\u009d y le llam\u00f3. M. obedeci\u00f3 inmediatamente, lo cual sugiere que quiz\u00e1s ya hab\u00ed\u00ada o\u00ed\u00addo o conocido antes al Se\u00f1or. M. llev\u00f3 al Se\u00f1or a su casa, donde le hizo \u2020\u0153gran banquete\u2020\u009d (Luc 5:29), al cual acudieron \u2020\u0153muchos publicanos y pecadores\u2020\u009d (Mat 9:10). \u2020\u0153Los escribas y fariseos, vi\u00e9ndole comer con los publicanos\u2020\u009d, criticaron al Se\u00f1or Jes\u00fas por juntarse con ellos, lo cual motiv\u00f3 su respuesta: \u2020\u0153No he venido a llamar a justos, sino a pecadores\u2020\u009d (Mar 2:14-17). Aparte de las listas de los ap\u00f3stoles, no se le menciona m\u00e1s hasta el d\u00ed\u00ada en el \u2020\u0153aposento alto\u2020\u009d, cuando se dice que los ap\u00f3stoles \u2020\u0153perseveraban un\u00e1nimes en oraci\u00f3n y ruego, con las mujeres, y con Mar\u00ed\u00ada la madre de Jes\u00fas, y con sus hermanos\u2020\u009d (Hch 1:13-14). Se desconocen los detalles de la vida posterior de M. Una tradici\u00f3n dice que tras predicar en Judea sali\u00f3 a la obra misionera.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se atribuye a M. otro evangelio ap\u00f3crifo, el del \u2020\u0153Pseudo Mateo\u2020\u009d. \u2020\u00a2Ap\u00f3crifos del NT.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG EVAN APOS HOMB HONT<\/p>\n<p>vet, (gr. del NT: \u00abMaththaios\u00bb, o \u00abMatthaios\u00bb, del heb. \u00abMattithy\u00e3h\u00bb: \u00abdon de Jehov\u00e1\u00bb). Cobrador de impuestos (publicano). Jud\u00ed\u00ado al servicio de Roma o de Herodes. Llamado por Cristo, en Capernaum, para que fuera su disc\u00ed\u00adpulo, lo obedeci\u00f3 de inmediato, abandonando sus funciones (Mt. 9:9; Mr. 2:14; Lc. 5:27). Jes\u00fas lo eligi\u00f3 pronto como uno de los doce (Mt. 10:3; Mr. 3:18; Lc. 6:15). En Mr. 2:14 y Lc. 5:27 figura bajo el nombre de Lev\u00ed\u00ad hijo de Alfeo. La raz\u00f3n de los dos nombres es que, en primer lugar, no era cosa infrecuente que los jud\u00ed\u00ados los tuvieran. Adem\u00e1s, es posible que Lev\u00ed\u00ad recibiera el nombre de Mateo al venir a ser disc\u00ed\u00adpulo. En las listas de los doce, y como autor del primer Evangelio, este Lev\u00ed\u00ad es siempre llamado Mateo. Su admisi\u00f3n al grupo de los disc\u00ed\u00adpulos llev\u00f3 a otros miembros de esta despreciada clase a que siguieran a Jes\u00fas, atray\u00e9ndose con ello la hostilidad de los fariseos; esta hostilidad se manifest\u00f3 durante el banquete que Mateo, reci\u00e9n convertido, ofreci\u00f3 a Jes\u00fas. \u00abPublicanos\u00bb y \u00abpecadores\u00bb acudieron a este convite. El Se\u00f1or respondi\u00f3 a los escandalizados fariseos: \u00abNo he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento\u00bb (Lc. 5:29-32; Mr. 2:15-17; Mt. 9:10-13). Mateo dice sencillamente que la cena tuvo lugar \u00aben la casa\u00bb (Mt. 9:10); pero por Mr. 2:15 y Lc. 5:29 el lugar de este gran fest\u00ed\u00adn fue su propia mansi\u00f3n. Se ha intentado identificar a Alfeo, padre de Mateo, con el padre de Santiago el Menor. Pero Mateo y este ap\u00f3stol no figuran juntos en la enumeraci\u00f3n de los otros hermanos, en tanto que esto es lo que sucede con los otros hermanos. Despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, Mateo se encuentra junto con los otros ap\u00f3stoles (Hch. 1:13), y despu\u00e9s de ello ya no es mencionado m\u00e1s en el NT. La tradici\u00f3n afirma que predic\u00f3 al principio entre los jud\u00ed\u00ados, lo que es plausible, en vista del car\u00e1cter marcadamente judaico de su Evangelio.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>(v. Evangelio, mandato misionero)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>1. Evangelio<\/p>\n<p>(-> evangelios, genealog\u00ed\u00ada, anunciaci\u00f3n, concepci\u00f3n por el Esp\u00ed\u00adritu, Pedro). Ap\u00f3stol de Jes\u00fas (Mc 3,18; Mt 10,3; Le6,15), a quien Mt 9,9 parece identificar con Lev\u00ed\u00ad, el publicano de Mc 2,14-15. La tradici\u00f3n de la Iglesia le ha tomado como autor del primer evangelio, que lleva su nombre. Pero los t\u00ed\u00adtulos actuales de los evangelios son tard\u00ed\u00ados, de manera que, seg\u00fan la costumbre antigua, el verdadero t\u00ed\u00adtulo del evangelio que lleva hoy el nombre de Mateo son sus primeras palabras: \u00abLibro de la genealog\u00ed\u00ada (o las generaciones) de Jes\u00fas, el Cristo, hijo de David, hijo de Abrah\u00e1n\u00bb (Mt 1,1). Este t\u00ed\u00adtulo evoca los or\u00ed\u00adgenes del pueblo de Israel (y del conjunto de la humanidad), que el Antiguo Testamento expone trazando las genealog\u00ed\u00adas* de sus personajes principales (cf. Gn 2,4; 5,1; 6,9; 10,1; 11,10; etc.). Mateo ha querido situar a Jes\u00fas en la l\u00ed\u00adnea de la genealog\u00ed\u00ada y las promesas de Abrah\u00e1n y David, de manera que, estrictamente hablando, no ha escrito un evangelio, a la manera de Me,  sino un libro de la historia de Jes\u00fas, a quien concibe como cumplimiento de la promesa israelita. Asume para ello dos motivos o fuentes principales: la historia mesi\u00e1nica del Cristo, tal como ya ha sido presentada por Me; y la tradici\u00f3n de las palabras (logia) de Jes\u00fas tal como se hallaban contenidas en el llamado documento Q. Estos son sus rasgos principales.<\/p>\n<p>(1) El origen del evangelio. Mateo proviene de una comunidad judeocristiana que ha querido reinterpretar el evangelio de la vida y muerte de Jes\u00fas en los moldes de la ley israelita. Conserva as\u00ed\u00ad elementos de la vida de las comunidades galileas y, de un modo especial, de la iglesia de Jerusal\u00e9n. Pero, a trav\u00e9s de un proceso doloroso (y luminoso), la comunidad de Mateo ha descubierto que el mensaje de Jes\u00fas, sin perder su base jud\u00ed\u00ada, debe abrirse a todos los pueblos, partiendo para ello de los mismos elementos b\u00e1sicos del mensaje de Jes\u00fas: gratuidad, amor al enemigo&#8230; El garante de ese cambio y de esa interpretaci\u00f3n universal del mensaje de Jes\u00fas ha sido para Mateo Pedro*, el primero de los Doce (cf. Mt 16,1620). Guiados por el magisterio de Pedro, los cristianos de la iglesia de Mateo (\u00bfen Antioqu\u00ed\u00ada?) han terminado elaborando y aceptando una visi\u00f3n universal de Jes\u00fas, que conserva muchos elementos jud\u00ed\u00ados y que los actualiza, en l\u00ed\u00adnea de fidelidad \u00e9tica, abri\u00e9ndolos a todos los pueblos. La redacci\u00f3n del evangelio puede fijarse entre el 70 y el 80 d.C., una vez que han muerto los grandes l\u00ed\u00adderes de la iglesia antigua (Pedro, Santiago, Pablo), en el momento en que resulta necesario fijar por escrito, de un modo normativo, los aspectos distintivos del camino de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>(2) Elementos b\u00e1sicos. Mateo ha querido recoger y superar por dentro, en la l\u00ed\u00adnea del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, algunas tradiciones judeocristianas antiguas, vinculadas a la iglesia de Jerusal\u00e9n (quiz\u00e1 a Santiago) y reelaboradas desde la memoria de Pedro. Por eso plantea de nuevo el tema de la Ley, que Mc parec\u00ed\u00ada haber resuelto y superado desde una perspectiva paulina, dej\u00e1ndola a un lado. Mt no ha querido dejar a un lado la Ley, sino reinterpretarla desde el mensaje de la vida y muerte de Jes\u00fas. Esto le ha permitido destacar aspectos eclesiales que Mc (y por supuesto Pablo) hab\u00ed\u00adan dejado en penumbra. Desde ah\u00ed\u00ad ha querido recrear la vida de Jes\u00fas, insertando en la narraci\u00f3n de Mc elementos propios de la tradici\u00f3n de Q, con pasajes m\u00e1s particularistas (en l\u00ed\u00adnea jud\u00ed\u00ada) y otros m\u00e1s universalistas, dejando que el mismo despliegue del evangelio, que responde a la historia de su iglesia, vaya resolviendo las tensiones, de un modo m\u00e1s pr\u00e1ctico que te\u00f3rico. En el fondo de su texto va expres\u00e1ndose una Iglesia conflictiva y rica, en la que se han enfrentado nomistas (defensores de la ley) y antinomistas (partidarios de su abrogaci\u00f3n). Como resultado de ese enfrentamiento, los seguidores de Jes\u00fas, que se hab\u00ed\u00adan mantenido dentro de las sinagogas (como movimiento intrajud\u00ed\u00ado), han empezado a distanciarse definitivamente del judaismo nacional, abriendo su comunidad a las naciones. Ha sido un proceso doloroso y Mt quiere interpretarlo y avalarlo fielmente, partiendo de las tradiciones de Mc y Q y de su propia experiencia de Jes\u00fas, reuniendo textos de diversos momentos y tendencias, para mostrar que la iglesia ha de ser fiel a la Ley y a las instituciones b\u00ed\u00adblicas (es aut\u00e9ntico Israel), siendo, al mismo tiempo, portadora de la libertad universal del Evangelio.<\/p>\n<p>(3) Influjo de Marcos y de Q. Para interpretar as\u00ed\u00ad la historia y mensaje de Jes\u00fas, Mateo ha reescrito el evangelio de Marcos, recogiendo y reelaborando pr\u00e1cticamente todo su material: conserva su mismo despliegue narrativo (mensaje en Galilea y ascenso a Jerusal\u00e9n), insiste en la entrega de la vida, valora la cruz como revelaci\u00f3n de Dios; mira a Jes\u00fas como maestro y terapeuta y pone de relieve su amor hacia los pobres y excluidos de la ley, con lo que ello implica de universalidad. Finalmente, Mateo divide su obra en las dos partes b\u00e1sicas de Marcos: origen y mensaje en Galilea (1,1-16,20) y camino de entrega pascual con retorno a Galilea (16,21-28,20). Partiendo de ese fondo de Mc y reelaborando las tradiciones del Q, Mt ha introducido una serie de innovaciones de gran valor cristol\u00f3gico. De esa manera ha recreado el mensaje y vida de Jes\u00fas dentro de una comunidad judeocristiana que quiere ser fiel a sus ra\u00ed\u00adces israelitas, aceptando y destacando, sin embargo, la novedad mesi\u00e1nica, universal del Cristo. Eso le permite asumir gran parte de los dichos de Jes\u00fas, que suelen atribuirse a Q, cumpliendo con ello dos objetivos:  por un lado conserva y transmite ese material, que la Iglesia atribuye al Jes\u00fas hist\u00f3rico y\/o al Cristo pascual; por otro, al insertar esos dichos dentro de la trama narrativa de Me, Mt los interpreta en clave cristol\u00f3gica, como despliegue del propio mesianismo de Jes\u00fas. Los dichos que provienen de Q no aparecen ya como palabra independiente, v\u00e1lida por siempre, sino como expresi\u00f3n profunda de la vida de Jes\u00fas, de manera que se encuentran b\u00e1sicamente incluidos en cinco grandes sermones donde, conforme a las t\u00e9cnicas literarias de su tiempo, Jes\u00fas va expresando el sentido m\u00e1s hondo de su vida y mensaje. Esos cinco sermones (Mt 5-7; 10; 13; 18; 23-25), con sus correspondientes partes narrativas que les sirven de encuadre, pueden entenderse, desde la perspectiva de Mt 5,1 (subida de Jes\u00fas a la monta\u00f1a) y de Mt 5,21-48 (ant\u00ed\u00adtesis), como una nueva versi\u00f3n de la ley del Pentateuco. De esa manera, Jes\u00fas viene a presentarse como el Mois\u00e9s verdadero, que descubre la voluntad de Dios y la expresa para siempre: no ha venido a destruir la Ley, sino a cumplirla y culminarla de una forma radical (cf. Mt 5,17-20). M\u00e1s a\u00fan, siendo aut\u00e9ntico Mois\u00e9s, Jes\u00fas se muestra en las ant\u00ed\u00adtesis por encima de Mois\u00e9s, como presencia del mismo Dios que revela sus misterios.<\/p>\n<p>(4) Mateo, evangelio de universalidad y gratuidad. El evangelio de Mateo es el resultado de un proceso de reinterpretaci\u00f3n del mensaje de Jes\u00fas que, partiendo de la ley jud\u00ed\u00ada, desemboca en una apertura universal (ratificada en Mt 28,16-20). Esa universalidad implica una transformaci\u00f3n de la ley nacional jud\u00ed\u00ada, en l\u00ed\u00adnea de gratuidad, de amor al enemigo y de superaci\u00f3n de un tipo de juicio o tali\u00f3n por el que cada uno recibe seg\u00fan sus obras (cf. Mt 5,21-26.38-48; 7,1-6). El judaismo normal conceb\u00ed\u00ada la Ley como expresi\u00f3n de un Dios que sanciona, controla y divide a los hombres. Pues bien, en contra de eso, Jes\u00fas ha revelado la verdad de Dios como gracia, abierta a todos los hombres. De esta forma ha destacado Mt algo que estaba en el fondo de Me, pero que s\u00f3lo llega a explicitarse plenamente ahora: el poder supremo de la gratuidad entendida como revelaci\u00f3n de Dios. Significativamente, Mc se hallaba m\u00e1s liberado respecto de la ley jud\u00ed\u00ada, de manera que en alg\u00fan sentido ofrec\u00ed\u00ada una cristolog\u00ed\u00ada m\u00e1s mesi\u00e1nica, m\u00e1s abierta y universal, sin sentirse obligado a reelaborar la ley jud\u00ed\u00ada. Mt, en cambio, ha incluido elementos que parecen de tipo regresivo, pues vuelve a confirmar la validez de la ley jud\u00ed\u00ada (5,17-20), comenzando por cerrar la misi\u00f3n cristiana en los l\u00ed\u00admites del pueblo israelita (10,5-15) y ratificando una serie de normas o costumbres jud\u00ed\u00adas que parec\u00ed\u00adan superadas de ra\u00ed\u00adz por Me: el tributo al templo (17,24-27), las discusiones minuciosas sobre el diezmo y los diversos juramentos (23,1321), etc. Pero, llegando hasta el final en esa l\u00ed\u00adnea, descubrimos que, desde el mismo fondo jud\u00ed\u00ado, Mt ha superado en Cristo el particularismo de su ley nacional, abriendo la misi\u00f3n cristiana a todas las naciones.<\/p>\n<p>(5) Tradiciones propias. Mt utiliza adem\u00e1s tradiciones y motivos propios, que le sirven para definir su propia perspectiva, dentro de una Iglesia que ya ha recorrido un largo camino de profundizaci\u00f3n cristiana, partiendo de posturas muy cerradas (de un cristianismo judaizante; cf. Mt 5,17-20; 10,5-6), hasta llegar a una visi\u00f3n universal y misionera de Jes\u00fas (cf. 28,16-20). Entre las tradiciones propias de Mt destaca la del nacimiento de Jes\u00fas, como Mes\u00ed\u00adas de Israel, Dios con nosotros. Situado en una perspectiva pascual (en la l\u00ed\u00adnea de 1 Cor 15,1-11), Marcos no hab\u00ed\u00ada tenido la necesidad de hablar del nacimiento de Jes\u00fas; as\u00ed\u00ad pasaba directamente de la promesa de Dios en Isa\u00ed\u00adas al mensaje del Bautista y al bautismo de Jes\u00fas (cf. Mc 1,1-11). Mateo, en cambio, tiene que hablar del nacimiento, para mostrar el sentido de la genealog\u00ed\u00ada israelita de Jes\u00fas. De esta forma, quiz\u00e1 sin pretenderlo, Mt se sit\u00faa en la l\u00ed\u00adnea de aquella perspectiva que san Pablo ha recogido en Rom 1,2-3: el Evangelio trata del Hijo de Dios que ha nacido como descendiente de David seg\u00fan la carne y que ha sido constituido Hijo de Dios en poder por la resurrecci\u00f3n de entre los muertos. Entre el nacimiento mesi\u00e1nico de Jes\u00fas, como Dios con nosotros (Mt 1,20-23), y su constituci\u00f3n como se\u00f1or universal por medio de la pascua (Mt 28,26-20), se extiende y se despliega a juicio de Mt todo el Evangelio.<\/p>\n<p>Cf. P. Bonnard, El evangelio segi&#8217;in san Mateo, Cristiandad, Madrid 1976; W. D. Davies, y D. C. Allison Jr., Mattliew I-III, ICC, Clark, Edimburgo 1991ss; I. Gom\u00e1, El evangelio segi&#8217;in san Mateo I-II, Facultad de Teolog\u00ed\u00ada, Barcelona 1980; U. Luz, El evangelio  segi&#8217;in san Mateo I-IV, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 2001-2005; X. PIKAZA, Hermanos de Jes\u00fas y servidores de los m\u00e1s peque\u00f1os, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1984; W. TRILLING, El verdadero Israel. La teolog\u00ed\u00ada de Mateo, Actualidad B\u00ed\u00adblica, Fax, Madrid 1974.<\/p>\n<p>MATEO<br \/>\n2. Jes\u00fas Emmanuel<\/p>\n<p>(-> Emmanuel, anunciaci\u00f3n). Uno de los elementos b\u00e1sicos del evangelio de Mateo es la presentaci\u00f3n de Jes\u00fas como Emmanuel, Dios con nosotros, en perspectiva de pacto.<\/p>\n<p>(1) Mateo, evangelio del Emmanuel. La visi\u00f3n del \u00abDios con nosotros\u00bb atraviesa todo el evangelio, desde Mt 1,1820, donde Jes\u00fas recibe el nombre de Emmanuel, hasta 28,16-60, donde el mismo Jes\u00fas habla como Emmanuel y promete \u00abyo estar\u00e9 con vosotros hasta el final de los tiempos\u00bb. Como introducci\u00f3n al evangelio presentamos aqu\u00ed\u00ad el primero de los textos: \u00abSu madre Mar\u00ed\u00ada estaba desposada con Jos\u00e9; y antes de que se unieran, se hall\u00f3 que ella hab\u00ed\u00ada concebido del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Jos\u00e9, su marido, como era justo y no quer\u00ed\u00ada difamarla, se propuso dejarla secretamente. Mientras \u00e9l pensaba en esto, he aqu\u00ed\u00ad que un \u00e1ngel del Se\u00f1or se le apareci\u00f3 en sue\u00f1os y le dijo: Jos\u00e9, hijo de David, no temas recibir a Mar\u00ed\u00ada, tu mujer, porque lo que ha sido engendrado en ella es del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Ella dar\u00e1 a luz un hijo; y le pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas, porque \u00e9l salvar\u00e1 a su pueblo de sus pecados. Todo esto aconteci\u00f3 para que se cumpliese lo que habl\u00f3 el Se\u00f1or por medio del profeta, diciendo: He aqu\u00ed\u00ad que la virgen concebir\u00e1 y dar\u00e1 a luz un hijo, y llamar\u00e1n su nombre Emmanuel, que traducido quiere decir: Dios con nosotros\u00bb (Mt 1,18-23). El texto y contexto de Isa\u00ed\u00adas 7,14 ha servido a Mateo para interpretar el nacimiento de Jes\u00fas. En Is 7,14 el profeta hablaba al rey de una mujer encinta y del nacimiento del Emmanuel. En Mt 1,18-25 el \u00e1ngel de Dios habla a Jos\u00e9 sobre Mar\u00ed\u00ada, su esposa, con la que a\u00fan no ha convivido, dici\u00e9ndole que ella ha engendrado un hijo del Esp\u00ed\u00adritu Santo, a\u00f1adiendo que \u00e9l debe acoger a la madre y al ni\u00f1o, a quien debe poner el nombre de Jes\u00fas (Mt 1,18-21). Sigue una nota en la que el mismo evangelista afirma que se cumpli\u00f3 as\u00ed\u00ad la profec\u00ed\u00ada del Emmanuel (Mt 1,22-23). Despu\u00e9s, el texto a\u00f1ade que Jos\u00e9 cumpli\u00f3 lo que le hab\u00ed\u00ada pedido el \u00e1ngel (1,24-25). Mar\u00ed\u00ada, la madre de Jes\u00fas, aparece silenciosa, acogiendo en su seno (en su vida) el fruto del Esp\u00ed\u00adritu, como ha dicho ya el narrador. Da la impresi\u00f3n de que el texto supone que hay cierta connaturalidad entre ella y el Esp\u00ed\u00adritu Santo. El silencio de Mar\u00ed\u00ada no es por falta de palabras, sino porque ella acoge el misterio y lo expresa en un fondo de amor que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de todas las palabras. La obra del Esp\u00ed\u00adritu en Mar\u00ed\u00ada es un misterio apof\u00e1tico, que no puede decirse y de esa forma se realiza dentro de ella. Pero la acci\u00f3n de Dios en Jos\u00e9 necesita la palabra clarificadora del \u00fangelos kyrioti, del Angel o Enviado del Se\u00f1or, que le habla en sue\u00f1os, penetrando con su luz en la noche de su duda y de su decisi\u00f3n anterior (abandonar a Mar\u00ed\u00ada). El Esp\u00ed\u00adritu act\u00faa por dentro; el Angel habla desde fuera (como enviado y mediador), sin identificarse con Jos\u00e9, a quien dirige su palabra. Significativamente, la palabra del Angel a Jos\u00e9 est\u00e1 al servicio de la obra del Esp\u00ed\u00adritu en Mar\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>(2) Mar\u00ed\u00ada, Jos\u00e9, el Emmanuel. En ese contexto se sit\u00faan Mar\u00ed\u00ada y Jos\u00e9, (a) Mar\u00ed\u00ada aporta la experiencia esperanzada de la vida, abierta al Esp\u00ed\u00adritu de Dios. Por eso, ampliando el nivel israelita, ella simboliza la humanidad entera, como lo ha sentido y expresado pronto la fe de la Iglesia cat\u00f3lica: ella est\u00e1 antes que todas las divisiones que han introducido en el mundo las naciones y las religiones; ella es simplemente mujer y madre y as\u00ed\u00ad puede ser signo de Dios, representante del conjunto de los pueblos. (b) Jos\u00e9 empieza siendo israelita, hijo de David, pero debe superar ese nivel. Por eso, el Angel le pide que acoja a Mar\u00ed\u00ada, es decir, que se ponga al servicio del despliegue de la vida. El mismo Dios de Israel ha pedido a Jos\u00e9 que abandone su actitud de superioridad y se ponga al servicio de la Mujer que engendra y da a luz; que supere su Ley israelita, para abrirse de esa forma al servicio de la vida que se expande a todas las naciones. Quedan en segundo lugar todas las leyes sacrales del pueblo, las instituciones religiosas o sociales. La Palabra del Angel de Dios pone a Jos\u00e9 ante el signo de Mar\u00ed\u00ada, una mujer que va a dar a luz. (c) La Virgen y el Emmanuel. El texto no cuenta ni supone ninguna virtud de Mar\u00ed\u00ada en el plano moral, sino que se limita a presentarla como parthenos, es decir, como virgen o, mejor dicho, como doncella\/joven  que puede dar a luz, conforme al sentido original de la palabra hebrea de Is 7,14 (falmah). El evangelio de Mateo supone que la profec\u00ed\u00ada del Emmanuel se ha cumplido en el nacimiento de Jes\u00fas, engendrado de Mar\u00ed\u00ada y acogido por Jos\u00e9, que le pone un nombre y le introduce as\u00ed\u00ad dentro de la historia israelita. Al llamarle Jes\u00fas, Jos\u00e9 impone al ni\u00f1o un t\u00ed\u00adtulo mesi\u00e1nico, pues eso es lo que significa el t\u00e9rmino en hebreo: Yehoshua. Yahv\u00e9 Salva.   (3) El evangelio del Emmanuel. El contenido y alcance de ese t\u00ed\u00adtulo se definir\u00e1 a lo largo del evangelio y, de un modo especial, en las \u00faltimas palabras del Jes\u00fas pascual que ofrece su salvaci\u00f3n a todos los pueblos, a\u00f1adiendo que \u00e9l mismo, como Emmanuel (Dios con nosotros), estar\u00e1 con los mensajeros del evangelio hasta la consumaci\u00f3n de los tiempos (Mt 28,19-20). De esa manera, al identificar el sentido de Jes\u00fas (= Dios salva) con el de Emmanuel (= Dios est\u00e1 con nosotros), pasamos del actuar\/salvar (Jes\u00fas) al de estar presente (Emmanuel). Antes de hacer nada, Jes\u00fas es presencia universal de Dios, abierta a todos los hombres. La Ley de Israel les divide y distingue conforme a su origen y a sus obras. El nacimiento de Dios en Jes\u00fas les unifica. De esa forma, siendo israelita (cumpliendo la palabra de Is 7,14), Jes\u00fas es presencia universal de Dios. De esa manera pasamos de la cristolog\u00ed\u00ada de Jos\u00e9 (que acoge y da nombre al ni\u00f1o) a la cristolog\u00ed\u00ada de la Iglesia, expresada por la cita de cumplimiento de Mt 1,22-23: el mismo autor del evangelio reflexiona, desde la base de la Escritura israelita, y resume todo lo anterior presentando a Jes\u00fas como Emmanuel y abriendo de esa forma un arco (o puente) que se cerrar\u00e1 al final del evangelio: s\u00f3lo este Dios-connosotros podr\u00e1 decir sobre el monte de la Pascua Yo-estar\u00e9-con-vosotros (con misioneros y pueblos humanos) hasta el final de los tiempos (28,16-29).<\/p>\n<p>Cf. H. Frankemolle, Yahwebnnd und Kirche Christi, NA 10, M\u00fcnster 1974; J. P. Meier, The Vision of Mattliew: Christ, Church, and Morality in the First Cospel, Crossroad, Nueva York 1991.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Desde comienzos de la era cristiana, y de manera m\u00e1s penetrante que los otros sin\u00f3pticos, el evangelio de Mateo ha ejercido un influjo consistente en la teolog\u00ed\u00ada, en la liturgia y en los otros \u00e1mbitos de la vida eclesial. Entre otras muchas razones podemos mencionar el car\u00e1cter did\u00e1ctico y catequ\u00e9tico de este escrito, la densidad de vida eclesial que all\u00ed\u00ad se refleja, el equilibrio constante entre el pasado y el presente, el car\u00e1cter sistem\u00e1tico y esmerado de sus ense\u00f1anzas.<\/p>\n<p>1. Cuestiones sobre el autor , la fecha y el lugar de composici\u00f3n.- Los problemas relativos al autor se entrecruzan con los de su retrato teol\u00f3gico. Mateo, a diferencia de Lc 11,1-4 y sobre todo de Pablo, no utiliza nunca el pronombre de primera persona en singular para presentarse a s\u00ed\u00ad mismo.<\/p>\n<p>El testimonio de Pap\u00ed\u00adas que recoge Eusebio (Hist. eccl. 3, 39, 16) est\u00e1 en la base de las posteriores especulaciones sobre la identidad del evangelista con la persona mencionada en la lista de los Doce (Mt 10,3; cf. Mc 3,18; Lc 6,15; Hch 1,13). En todo caso, el hecho de que Mateo haya querido esconderse detr\u00e1s de su escrito nos mueve a considerar sus connotaciones teol\u00f3gicas y literarias como m\u00e1s importantes que sus datos biogr\u00e1ficos. Desde este punto de vista, la atenci\u00f3n que se reserva a Israel y al cumplimiento de las Escrituras, &#8211; la ordenaci\u00f3n literaria de la obra, la sensibilidad lingU\u00ed\u00adstica y algunos otros elementos revelan la mano de un escritor judeocristiano, plasmado en el ambiente greco-helenista de la di\u00e1spora, que ha reconocido al Mes\u00ed\u00adas en Jes\u00fas de Nazaret.<\/p>\n<p>En cuanto a la fecha del evangelio, podemos trazar el l\u00ed\u00admite temporal inferior en la \u00e9poca de las cartas de Pablo, obligado a defender y a justificar su misi\u00f3n entre los paganos, mientras que para Mateo esto parece ser un dato ya adquirido (cf. 28,16-20). Por arriba, el l\u00ed\u00admite temporal puede establecerse sobre la base del evangelio de Juan, en el que \u00ablos jud\u00ed\u00ados\u00bb constituyen un frente compacto y los que se han hecho cristianos han sido va expulsados de la sinagoga (cf. Jn-9,22), mientras que en Mateo la situaci\u00f3n parece ser todav\u00ed\u00ada h\u00ed\u00adbrida y fluctuante (cf. 10,5b-6). Mt 22,7, con su noticia sobre el incendio de la ciudad, insin\u00faa una fecha posterior a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n el a\u00f1o 70, mientras que el episodio de la excomuni\u00f3n de los judeocristianos, referida por Jn 9,22, sugiere una fecha anterior al 90. Adem\u00e1s, una cierta organizaci\u00f3n eclesial, que conoce profetas y escribas cristianos (Mt 10,41; 23,34), pero no los ministerios de las llamadas \u00abcartas apost\u00f3licas\u00bb, sugiere una \u00e9poca alrededor del a\u00f1o 85.<\/p>\n<p>El lugar de la composici\u00f3n sigue siendo problem\u00e1tico. No hay pruebas apod\u00ed\u00adcticas en favor de una de las localidades que se han propuesto con el correr de los siglos: Jerusal\u00e9n y Palestina, Cesarea, Fenicia y Alejandr\u00ed\u00ada son los posibles pa\u00ed\u00adses de origen, aunque Antioqu\u00ed\u00ada de Siria parece ser la que goza de m\u00e1s probabilidad.<\/p>\n<p>2. Unidad y estructura del evangelio.Uno de los planes propuestos se basa sobre todo en dos cesuras que se encuentran en 4,17 y 16,21 : Apo tote erxato ho Ieso,(s (\u00abdesde entonces comenz\u00f3 Jes\u00fas&#8230;,,). Esto nos permite dividir la obra en tres partes:<br \/>\n1) 1,1 -4,16: presentaci\u00f3n de Jes\u00fas; 11) 4,17-16,20: la misi\u00f3n de Jes\u00fas; III) 16,21-28,20: pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Este modelo es el que hoy siguen muchos autores, pero deber\u00ed\u00ada profundizarse m\u00e1s mediante la b\u00fasqueda de un n\u00famero mayor de indicios convergentes. El esquema que proponemos sigue fundamentalmente el plan se\u00f1alado, pero desarrollando sus l\u00ed\u00adneas esenciales.<\/p>\n<p>III-4,16: Preludio 1,1-2,23: generaci\u00f3n de Jes\u00fas 3,1-4,16: manifestaci\u00f3n de Jes\u00fas II 4,16-16,20: proclamaci\u00f3n del Reino y reacciones.<\/p>\n<p>A. 4,1 7- 1 1 ,1 : la proclamaci\u00f3n del Reino 4,17-9,35: palabras y obras 9,35-1 1,1 : encargo de misi\u00f3n a los disc\u00ed\u00adpulos<br \/>\nB. 11,2: da serie de preguntas y respuestas III i6,2i-2820: Pasi\u00f3n, muerte y resurecci\u00f3n de Jes\u00fas A. 16,21-25,46: Anuncio y comienzo de la pasi\u00f3n 16,21-20,34; Anuncio de la pasi\u00f3n 21,1-25,46: Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n B. 26,1-28,20: pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n 26,1-28,15. pasi\u00f3n de Jes\u00fas, muerte y resurrecci\u00f3n 28,16-20: conclusi\u00f3n: la misi\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos.<\/p>\n<p>3. L\u00ed\u00adneas teol\u00f3gicas fundamentales: Jes\u00fas y la Iglesia de los disc\u00ed\u00adpulos.- La historia de Jes\u00fas se sit\u00faa en un contexto que va desde Abrah\u00e1n (Mt 1,2) hasta la consumaci\u00f3n de los tiempos (Mt 28,20). La frase: \u00abYo estoy con vosotros todos los d\u00ed\u00adas hasta el final de los tiempos\u00bb (Mt 28,20) pone en contacto a los protagonistas de esta historia: \u00abYo\u00bb y \u00abvosotros\u00bb, Jes\u00fas y la comunidad d\u00e9 los disc\u00ed\u00adpulos; en ellos es donde se concentra esencialmente el inter\u00e9s teol\u00f3gico del escrito mateano.<\/p>\n<p>En primer lugar se presenta a Jes\u00fas como el \u00abHijo de Dios,,-\u00abDios con nosotros\u00bb, Las llamadas \u00bb citas de cumplimiento\u00bb, dispersas por todo el evangelio (Mt 1,22-23; 2,15.17-18.23: 4,14-16; 8,17. 12,18-21; 13,35: 21,4-5: 279), tienen la funci\u00f3n de demostrar que en \u00e9l se realiza todo lo que hab\u00ed\u00ada sido anunciado de antemano por la ley y los profetas, La primera de estas citas es la de Mt 1,22-23 sobre el Enmanuel anunciado por 1s 7,14: de este modo se ha querido crear intencionadamente una inclusi\u00f3n con la frase final: \u00abYo-estoy-con-vosotros\u00bb (28,20). As\u00ed\u00ad pues, para Mateo, Jes\u00fas es el Enmanuel, el Dioscon-nosotros, la Shekinah de Yahveh en la tierra: una presencia en la historia de la comunidad, a quien le toca vivir las vicisitudes de los tiempos escatol\u00f3gicos (cf Mt 8,23-27). Mt 1,1 presenta adem\u00e1s a Jes\u00fas como \u00bb Mes\u00ed\u00adas, hijo de David, hijo de Abrah\u00e1n\u00bb. En la l\u00ed\u00adnea dav\u00ed\u00addica, Jes\u00fas es el que lleva a su cumplimiento la historia de Israel que hab\u00ed\u00ada comenzado con Abrah\u00e1n (1, 1 17); el que ten\u00ed\u00ada que venir (cf 3,1 1 ) para reconstituir en la unidad al pueblo disperso de Israel (15,24). Pero en Jes\u00fas-Mes\u00ed\u00adas se cumple tambi\u00e9n la promesa antigua, que ve\u00ed\u00ada a todas las gentes bendecidas en Abrah\u00e1n (cf Gn 12,3). Con su muerte y resurrecci\u00f3n quedaron suprimidas las barreras que separaban a Israel de \u00ablos pueblos\u00bb (ta ethne: cf. Gn lS,lS; 1s 2,2; 40,17. 52,10); efectivamente, en Mt 2S,19 son llamados a ser disc\u00ed\u00adpulos de Cristo hombres de toda raza y de toda lengua (cf. tambi\u00e9n Mt 24,14)- La mesianidad de Jes\u00fas se revela en su ense\u00f1anza y en sus obras (cf. Mt 5-7. S-9. 11,4.6)- El anuncio de la buena nueva da un significado a las obras; las obras dan una ejecuci\u00f3n al anuncio.<\/p>\n<p>\u00daltima observaci\u00f3n: Marcos acent\u00faa fuertemente el motivo de Jes\u00fas \u00abmaestro\u00bb; Mateo parece ser de otra opini\u00f3n, ya que no permite a los disc\u00ed\u00adpulos que se dirijan a Jes\u00fas llam\u00e1ndolo didaskale (nmaestron), sino siempre y s\u00f3lo Kyrie (\u00abse\u00f1or\u00bb) (cf., por ejemplo, Mc 4,28; Mt S,25), mientas que solamente Judas, el traidor, se dirige en dos ocasiones a Jes\u00fas como rabbi (Mt 26,25.49. cf., por su parte, Mc 9,5; 11,21). Sin embargo, es interesante ver c\u00f3mo el mismo Jes\u00fas habla de s\u00ed\u00ad en tercera persona, usando la expresi\u00f3n to didaskalos (23,8). As\u00ed\u00ad pues, \u00e9l es \u00abel Maestro\u00bb.<\/p>\n<p>No un simple rabino que gu\u00ed\u00ada a sus disc\u00ed\u00adpulos a la Tor\u00e1, sino su int\u00e9rprete autorizado (Mt 5,17-4S). Su magisterio en la tierra, en el tiempo pospascual, se convierte en el \u00abmandamiento\u00bb (2S,19) del Kyrios a su Iglesia.<\/p>\n<p>Por lo que se refiere a la Iglesia de los disc\u00ed\u00adpulos, es sabido que en los escritos evang\u00e9licos ekkles\u00ed\u00ada s\u00f3lo aparece en dos ocasiones: en Mt 16,lS y 18,17 Mathet\u00e9s (disc\u00ed\u00adpulo) aparece &#8216;\u00ed\u008d3 veces en Mateo, 46 en Marcos y 37 en Lucas. Relacionado con el uso del substantivo mathet\u00e9s, aparece solamente en Mateo el verbo matheteuo (hacer disc\u00ed\u00adpulos):<br \/>\n13,52; 25,57; 2S,19. En 28,19 matheteuo define la misi\u00f3n de \u00ablos once disc\u00ed\u00adpulos\u00bb (2S,16). Esta es la \u00fanica vez en que el verbo se encuentra en imperativo activo. El mandato de evangelizar en todos los tiempos a todas las gentes es recogido por Lc 24,47 con un t\u00e9rmino que parecer\u00ed\u00ada m\u00e1s apropiado : kerysso (proclamar). El uso de matheteuo en Mt 28,19 resalta fuertemente el car\u00e1cter paradigm\u00e1tico y la estilizaci\u00f3n de la figura del mathetes, ya que el verbo participa de la ejemplaridad del substantivo correspondiente. A diferencia del modelo rab\u00ed\u00adnico, en cuyo centro est\u00e1 la Tor\u00e1, el modelo cristiano descubre en la relaci\u00f3n con Jes\u00fas y con su reino el elemento decisivo del seguimiento de los disc\u00ed\u00adpulos (cf. Mt l3-52; 27,57). La vida de los mathetai se caracteriza por el bautismo y por la observancia de los mandamientos (28,1 8-20). La constante apelaci\u00f3n a una fe m\u00e1s madura (cf. oligopistoi en Mt 6,30; 8,26; 14,31; 16,S y tambi\u00e9n 1720) no desea ser m\u00e1s que una urgente llamada a vivir plenamente la propia condici\u00f3n de mathetai. Otro rasgo de la Iglesia es el que nos ofrece la teolog\u00ed\u00ada sobre \u00ablos doce y Pedro'\u00bb. En Mt 10,1 se encuentra por primera vez la expresi\u00f3n hoi dodeka mathetai (\u00ablos doce disc\u00ed\u00adpulos\u00bb). La peculiaridad de Mateo consiste precisamente en designar a \u00ablos doce\u00bb como mathetai. En 10,1 y 11,1 integra el hoy dodeka de Marcos (Mc 6,7 cf tambi\u00e9n 3,14) con el a\u00f1adido mathetai.<\/p>\n<p>En 13,10 (cf. Mc 4,10) elimina el primer t\u00e9rmino enunciando s\u00f3lo el segundo. Pero, a pesar de tener los rasgos de la \u00abejemplaridad\u00bb, los Doce no han perdido la peculiaridad que proviene de su colocaci\u00f3n hist\u00f3rica: son \u00ablos doce ap\u00f3stoles\u00bb (10,2), En Mt 2S,16-20 reciben la investidura de \u00bb delegados plenipotenciarios \u00ab. La exous\u00ed\u00ada del colegio de los Doce se extiende as\u00ed\u00ad en la actividad de los misioneros.<\/p>\n<p>Dentro de este grupo se le reconoce a Pedro un lugar de preeminencia especial. Mateo subraya el papel de Pedro m\u00e1s que los otros evangelistas. En la lista estructurada de los Doce, contenida en 10,2-4, se califica a \u00abSim\u00f3n llamado Pedro\u00bb como el \u00abprimero'\u00bb (protos 10,2). Y el evangelista, a pesar de que no cuenta el cambio de nombre hasta 16,18, desde su encuentro inicial con Jes\u00fas, acompa\u00f1a el nombre de \u00abSim\u00f3n\u00bb con la locuci\u00f3n ho legomenos Petros (\u00abel llamado Pedron. 4,18; cf 10,2), Este ap\u00e9ndice tiene la funci\u00f3n de establecer una l\u00ed\u00adnea de continuidad, por la que Pedro constituye \u00abla roca\u00bb, el punto de referencia, desde el comienzo de la vida de Jes\u00fas (4,18) hasta el tiempo de la Iglesia (cf 16,18). El es tambi\u00e9n \u00abel hombre de poca fe\u00bb (14,31); pero, a pesar de ello, es elegido: al como el destinatario de una revelaci\u00f3n especial de Dios (16,17); b) como el fundamento del edificio formado por los creyentes en Cristo (16,18); c) como el administrador jur\u00ed\u00addico plenipotenciario (16,19).<\/p>\n<p>Los lectores perciben que, mediante la instituci\u00f3n de los ministerios, nos adherimos a la voluntad y a la actividad de Jes\u00fas y de los ap\u00f3stoles. A sus ojos, Pedro y los Doce desempe\u00f1an la funci\u00f3n de garant\u00ed\u00ada de la transmisi\u00f3n fiel del mensaje a las generaciones de los tiempos futuros.<\/p>\n<p>M. Grilli<\/p>\n<p>Bibl.: P. Bonnard, El evangelio seg\u00fan san Mateo, Cristiandad, Madrid 1976; P Le Poittevin &#8211; E, Charpentier El evangelio seg\u00fan san Mateo, Verbo Divino, Estella 1994. J. Zumstein, Mateo, el te\u00f3logo, Verbo Divino, Estella 31993; W Trilling, El verdadero Israel. La teolog\u00ed\u00ada de Mateo. FAX, Madrid 1974; M. Quesnel, Jesucristo seg\u00fan san Mateo, Verbo Divino, Estella 1993; R. Aguirre A. R, Carmona, Evangelios Sin\u00f3pticos y Hechos de los Ap\u00f3stoles, Verbo Divino, Estella 1994.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Notas sobre la historia de la interpretaci\u00f3n. II. La estructura narrativa: 1. Jes\u00fas en el fondo de la historia de la salvaci\u00f3n; 2. Desde Israel a la Iglesia. III. La acentuaci\u00f3n \u00e9tica: Jes\u00fas como maestro, legislador y juez: 1. Los cinco grandes discursos; 2. El compromiso \u00e9tico como tema dominante en Mt. IV. Mt como evangelio: 1. Pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n como acontecimiento de salvaci\u00f3n; 2. La acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Jes\u00fas en la \u00abtransparencia\u00bb de los episodios narrativos. V. Conclusiones.<\/p>\n<p>I. NOTAS SOBRE LA HISTORIA DE LA INTERPRETACI\u00ed\u201cN. En la Iglesia antigua Mt ocup\u00f3 siempre una posici\u00f3n privilegiada, muy superior a la de los otros sin\u00f3pticos y no inferior siquiera a la de Jn; de todos los evangelios, es el m\u00e1s comentado, el m\u00e1s citado y el m\u00e1s usado en los leccionarios lit\u00fargicos.<\/p>\n<p>No es dif\u00ed\u00adcil comprender las razones de este \u00e9xito. A Mc le aventajaba por una mayor riqueza de las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas, una mayor extensi\u00f3n incluso en el aspecto narrativo, una eclesiolog\u00ed\u00ada m\u00e1s expl\u00ed\u00adcita y una cristolog\u00ed\u00ada m\u00e1s evolucionada, con una imagen de Jes\u00fas m\u00e1s trascendente y majestuosa. A Le, que en realidad es m\u00e1s amplio, le aventajaba por una mayor organicidad -aquel \u00aborden\u00bb que ya destacaban los padres-y una m\u00e1s esmerada distribuci\u00f3n de las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas en los cinco grandes discursos.<\/p>\n<p>Solamente fuera de la Iglesia fue Mt objeto de cr\u00ed\u00adticas: el fuerte acento \u00e9tico, expresado sobre todo en el serm\u00f3n de la monta\u00f1a, provoc\u00f3 contra \u00e9l la hostilidad de los gn\u00f3sticos, para quienes Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada venido a abolir la ley, pero tambi\u00e9n, por el lado contrario, el reproche de los jud\u00ed\u00ados de que presentaba preceptos irrealizables, superiores a las posibilidades del hombre (Justino, Dial. c. Tryph. 10). Sin embargo, la Iglesia nunca alberg\u00f3 la menor duda sobre su \u00abrealizabilidad\u00bb: incluso los m\u00e1s arduos, como el amor a los enemigos, hay que tomarlos al pie de la letra, si uno quiere ser cristiano. Pero, al mismo tiempo, la Iglesia antigua manten\u00ed\u00ada vivo un sentido de finitud, de tensi\u00f3n escatol\u00f3gica; y espont\u00e1neamente integraba a Mateo con Pablo, la necesidad de las obras con la prioridad de la gracia y de la fe. Ser\u00e1n solamente los pelagianos quienes interpreten la llamada a la perfecci\u00f3n (5,48) en t\u00e9rminos de puro esfuerzo humano y se apliquen a s\u00ed\u00ad mismos ya en esta vida la bienaventuranza de los limpios de coraz\u00f3n (5,8), que para los padres conserva siempre un matiz escatol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Lutero, a su vez, percibi\u00f3 fuertemente el problema del radicalismo \u00e9tico del serm\u00f3n de la monta\u00f1a, m\u00e1s exigente a\u00fan que la ley antigua (Mosissimus Moses: \u00c2\u00a1un Mois\u00e9s m\u00e1s riguroso todav\u00ed\u00ada!); pero cree que puede resolverlo aplic\u00e1ndole tambi\u00e9n a \u00e9l la interpretaci\u00f3n paulina de la ley: el serm\u00f3n de la monta\u00f1a se nos habr\u00ed\u00ada dado no para que lo pusi\u00e9ramos en pr\u00e1ctica, sino para hacernos experimentar nuestra impotencia, nuestra pecaminosidad innata y para que nos abri\u00e9ramos a la acogida de una salvaci\u00f3n gratuita mediante la fe. El problema estaba destinado a replantearse en la ex\u00e9gesis protestante moderna, primero como relaci\u00f3n Pablo-Jes\u00fas y m\u00e1s tarde -con la Redaktionsgeschichte [\/ Evangelios II, 3]- tambi\u00e9n como relaci\u00f3n Pablo-Mateo.<\/p>\n<p>En el siglo xix se da por sentado que Mt es un evangelio m\u00e1s tard\u00ed\u00ado, que combin\u00f3 la narraci\u00f3n de Mc con las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas recogidas por la fuente Q [\/ Evangelios II, 1]; pero se recurre ampliamente a estas ense\u00f1anzas para reconstruir el mensaje de Jes\u00fas, que la teolog\u00ed\u00ada liberal interpreta en t\u00e9rminos puramente \u00e9tico-religiosos y contrapone a la teolog\u00ed\u00ada de Pablo. Muy pronto, sin embargo, caen en la cuenta los autores de que aquella \u00e9tica hay que encuadrarla en el horizonte escatol\u00f3gico; surge entonces el problema de si este \u00e9sjaton toca al presente s\u00f3lo como amenaza inminente que hace m\u00e1s urgente la conversi\u00f3n (A. Schweitzer: \u00e9tica del \u00ed\u00adnterim) o tambi\u00e9n como experiencia de salvaci\u00f3n ya en acto, don de vida nueva que ya irrumpe (J. Schniewind).<\/p>\n<p>Con la aparici\u00f3n de la Redaktionsgeschichte, que en el campo mateano est\u00e1 representada por los estudios ya cl\u00e1sicos de G. Bornkamm y sus disc\u00ed\u00adpulos, de G. Strecker y del cat\u00f3lico W. Trilling, el radicalismo \u00e9tico de Mt no se mira ya solamente como eco del de Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n como una respuesta del evangelista a los problemas de la Iglesia de su tiempo. Se abre camino la hip\u00f3tesis de que con esta radicalizaci\u00f3n \u00e9tica el autor, adem\u00e1s de contraponerse a la interpretaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada de la ley, hab\u00ed\u00ada tenido ante la vista un segundo frente dentro de la Iglesia: una ca\u00ed\u00adda de tensi\u00f3n moral (24,11s: el enfriamiento de la caridad); m\u00e1s a\u00fan, probablemente, tuvo que oponerse a ciertas herej\u00ed\u00adas de tipo \u00ablibertinista\u00bb que, extrapolando las afirmaciones de Pablo sobre el fin de la ley y sobre la gratuidad de la salvaci\u00f3n, minaban por su base el compromiso \u00e9tico de los cristianos (7,21-23).<\/p>\n<p>Prescindiendo de estas hip\u00f3tesis hist\u00f3ricas, el problema de fondo de Mt es sin duda alguna el de las relaciones entre la fe y las obras, el compromiso \u00e9tico del hombre y la gracia, el \u00abimperativo\u00bb moral y el \u00abindicativo\u00bb que proclama la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios realizada en el Cristo crucificado y resucitado. La teolog\u00ed\u00ada protestante, tan sensible desde siempre a este problema, se ve obligada a preguntarse si en Mt queda salvaguardada todav\u00ed\u00ada, aunque con categor\u00ed\u00adas distintas de las de Pablo, la prioridad de este \u00abindicativo\u00bb (G. Barth), o bien si ha quedado ya totalmente absorbido en el \u00abimperativo\u00bb (G. Strecker); \u00faltimamente se le discute a Mt la calificaci\u00f3n de \u00abevangelio\u00bb, ya que el Jes\u00fas de Mt ser\u00ed\u00ada solamente el Jes\u00fas del pasado, el maestro que nos ha dejado unas ense\u00f1anzas que practicar, y no una presencia salv\u00ed\u00adfica siempre actual (W. Marxsen).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, el problema de fondo para la interpretaci\u00f3n de Mt es captar correctamente la relaci\u00f3n que existe entre el Jes\u00fas que ense\u00f1a en los cinco grandes discursos y el Jes\u00fas que act\u00faa, presente en toda la trama narrativa, que desemboca en la pasi\u00f3n y en la resurrecci\u00f3n. Examinemos primero por separado estos dos aspectos, para preguntarnos luego sobre su relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>II. LA ESTRUCTURA NARRATIVA. 1. JES\u00daS EN EL FONDO DE LA HISTORIA DE LA SALVACI\u00ed\u201cN. La vida de Jes\u00fas que nos narra Mt se presenta como el segmento central y decisivo de una historia m\u00e1s amplia, que comenz\u00f3 ya en el pasado y que est\u00e1 destinada a cumplirse en el futuro.<\/p>\n<p>El enlace con el pasado se realiza desde el principio con la genealog\u00ed\u00ada (1,1-17) y se reitera continuamente con las citas veterotestamentarias (50, contra 23 en Mc y 23 en Lc), entre las que destacan las que se comentan con la f\u00f3rmula: \u00abTodo esto sucedi\u00f3 para que se cumpliera lo que el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada dicho por medio del profeta&#8230;\u00bb (1,22; 2,5s.15.18.23; 3,3; 4,12-16; 8,17; 12,17-21; 13,35; 21,4; 27,9s). No solamente la muerte y la resurrecci\u00f3n (como en 1Co 15:3-5), sino toda la vida terrena del mes\u00ed\u00adas, incluso a veces en los m\u00e1s peque\u00f1os detalles, est\u00e1 bajo el signo del cumplimiento de las Escrituras. Como muestran tambi\u00e9n las construcciones mateanas evangelio del reino (1Co 4:23; 1Co 9:35; 1Co 24:14), palabra del reino ( 1Co 13:19), doctrina del reino (1Co 13:52), Mt subraya que el gran tema que unifica toda la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas es el reino de Dios, epicentro de las esperanzas salv\u00ed\u00adficas de Israel.<\/p>\n<p>A este enlace retrospectivo con que se abre el libro recapitulando toda la historia de Israel corresponde el enlace con el futuro que concluye el libro, preanunciando la acci\u00f3n de la Iglesia entre todos los pueblos hasta el fin del mundo presente (1Co 28:16-20). Tambi\u00e9n este aspecto asomaba ya a trav\u00e9s de todo el relato, que puede leerse como una reconstrucci\u00f3n del itinerario, altamente dram\u00e1tico, que llev\u00f3 desde Israel hasta la Iglesia (W. Trilling, El verdadero Israel, 107-139.202-208).<\/p>\n<p>2. DESDE ISRAEL A LA IGLESIA. Jes\u00fas se presenta a Israel reserv\u00e1ndole todo su ministerio terreno (10,5s; 15,24); manifiesta su autoridad a trav\u00e9s de la ense\u00f1anza (cc. 5-7) y a trav\u00e9s de las obras (cc. 8-9), y asocia a su misi\u00f3n tambi\u00e9n a los doce (c. 10). Pero Israel lo rechaza (cc. 11-12), exceptuando el peque\u00f1o grupo de los creyentes, a los que Dios ha concedido el don de comprender los misterios del reino (c. 13); el rechazo se verifica tambi\u00e9n simb\u00f3licamente en la tierra misma de Jes\u00fas, Nazaret (13,53-58). Jes\u00fas entonces, a su vez, empieza a distanciarse de la masa, dedic\u00e1ndose cada vez m\u00e1s al grupo de disc\u00ed\u00adpulos: la \u00absecci\u00f3n de los panes\u00bb (cc. 14-16) culmina en Cesarea de Filipo, no simplemente con el reconocimiento de la mesianidad de Jes\u00fas, como en Mc, sino con la respuesta de Jes\u00fas a Pedro y la promesa de la Iglesia; lo que en Mc era un itinerario cristol\u00f3gico, y s\u00f3lo impl\u00ed\u00adcitamente eclesiol\u00f3gico, en Mt -aunque sobre el fondo del interrogante cristol\u00f3gico- se convierte en un itinerario hacia la Iglesia. Tambi\u00e9n la secci\u00f3n del camino a Jerusal\u00e9n (16,21-20,16), que ya en Mc ten\u00ed\u00ada un aspecto eclesial, lo asume m\u00e1s decididamente en Mt por la inserci\u00f3n del \u00abdiscurso comunitario\u00bb (c. 18). Llegado finalmente a Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas sostiene in\u00fatilmente la \u00faltima confrontaci\u00f3n con los adversarios, mientras que conf\u00ed\u00ada a sus disc\u00ed\u00adpulos sus ense\u00f1anzas sobre los acontecimientos futuros (20,17-25,46). Se encamina as\u00ed\u00ad hacia la pasi\u00f3n (cc. 26-27) y la resurrecci\u00f3n (c. 28), donde Mt subraya por una parte la cima de la incredulidad de Israel (cf 27,15-26; 28,11-15), y por otra el comienzo de la nueva comunidad abierta a todos los pueblos (28,16-20).<\/p>\n<p>En esta reconstrucci\u00f3n, en que el paso desde Israel a la Iglesia asume a veces el aspecto de una \u00absustituci\u00f3n\u00bb (cf 21,43), es innegable una sistematizaci\u00f3n pol\u00e9mica, que corre el peligro de simplificar en demas\u00ed\u00ada una realidad mucho m\u00e1s compleja tanto hist\u00f3rica como teol\u00f3gicamente, seg\u00fan aparece en Lc-Hechos y en Pablo. Pero no es justo hablar de \u00abantisemitismo\u00bb, ya que se trata de una confrontaci\u00f3n no racial, sino exclusivamente cristol\u00f3gica y eclesiol\u00f3gica, centrada en la mesianidad de Jes\u00fas y en el derecho de la Iglesia a colocarse en la continuidad de las promesas veterotestamentarias.<\/p>\n<p>III. LA ACENTUACI\u00ed\u201cN ETICA: JES\u00daS COMO MAESTRO, LEGISLADOR Y JUEZ. 1. LOS CINCO GRANDES DISCURSOS. La caracter\u00ed\u00adstica m\u00e1s inconfundible de Mt son, sin embargo, los cinco grandes discursos de Jes\u00fas. La tradici\u00f3n le ofrec\u00ed\u00ada ya n\u00facleos (cf Luc 6:17-49; Mar 4:1-34; Mar 6:7-13; Mar 9:33-50; Mar 13:1-37); pero fue Mt el que valor\u00f3 hasta el m\u00e1ximo esta idea, complet\u00e1ndolos con otro material, introduci\u00e9ndolos dentro de una solemne escenograf\u00ed\u00ada (5,1-2; 13,1-3) y concluy\u00e9ndolos con una f\u00f3rmula fija, que recalca el car\u00e1cter especial de estas secciones y su distinci\u00f3n de las narrativas: \u00abCuando acab\u00f3 Jes\u00fas estos discursos&#8230;\u00bb (7,28 y 19,1), \u00ab&#8230; estas instrucciones\u00bb (11,1), `&#8230; estas par\u00e1bolas\u00bb (13,53), \u00ab&#8230; todos estos razonamientos\u00bb (26,1).<\/p>\n<p>Salta inmediatamente a la vista, en cada uno de los discursos, el contenido eminentemente \u00e9tico, sostenido por el anuncio amenazador del juicio final, en el cual culminan los cinco (G. Bornkamm, Uberlieferung, 13-212). La alternativa hacer\/no hacer, a la que corresponde la de la salvaci\u00f3n\/condenaci\u00f3n, resuena como un martilleo constante, hasta llegar al grandioso fresco del juicio universal, centrado todo \u00e9l en el amor efectivo a los hermanos (25,31-36; W. Trilling, El verdadero Israel, 182ss; J. Zumstein, La condition, 284-350).<\/p>\n<p>No es posible subrayar m\u00e1s fuertemente el aspecto \u00e9tico. A esta luz se comprende en qu\u00e9 sentido vino Jes\u00fas a \u00abdar cumplimiento\u00bb a la ley, y no a abolirla (5,17-19). En concreto, esto puede implicar tambi\u00e9n la superaci\u00f3n de ciertas normas mosaicas (5,21-48; 15,1-20; 19,1-9); pero no para atenuar, sino para realizar m\u00e1s plenamente la voluntad de Dios en su intenci\u00f3n original (19,8). Condensada en el amor, que ya era central en el AT (7,12; 9,13; 12,7; 22,34-40; 23,23; 25,31-46), la ley no queda disminuida, sino que manifiesta ahora, en la interpretaci\u00f3n que le da Jes\u00fas, toda la radicalidad de sus exigencias.<\/p>\n<p>2. EL COMPROMISO ETICO COMO TEMA DOMINANTE DE MT. El aspecto \u00e9tico se presenta subrayado de manera tan en\u00e9rgica que subordina a s\u00ed\u00ad todos los dem\u00e1s temas.<\/p>\n<p>En la escatolog\u00ed\u00ada, m\u00e1s a\u00fan que el \u00abya\u00bb, se subraya el \u00abtodav\u00ed\u00ada no\u00bb, el inminente juicio futuro. El premio y el castigo se ilustran con gran riqueza de formulaciones y de im\u00e1genes, que hacen de Mt el evangelio m\u00e1s rico en material para una catequesis sobre los nov\u00ed\u00adsimos: recompensa, paling\u00e9nesis, gozo, vida eterna&#8230;, castigo, gehenna, fuego eterno, expulsi\u00f3n a las tinieblas, llanto y rechinar de dientes.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la eclesiolog\u00ed\u00ada se contempla desde esta perspectiva. Este juicio riguroso cae en primer lugar sobre la misma Iglesia. Si ella ha sustituido a Israel, es para que a su vez d\u00e9 los frutos que el propietario espera de su vi\u00f1a (21,43). Se le exige una justicia m\u00e1s radical todav\u00ed\u00ada que la que so\u00f1aban los fariseos (5,20), una perfecci\u00f3n que refleje la perfecci\u00f3n misma del Padre (5,48). La pertenencia a la Iglesia no garantiza ni mucho menos la salvaci\u00f3n: muchos entraron en la sala del banquete, pero el que no est\u00e9 vestido con el traje nupcial ser\u00e1 echado fuera (22,1-14: obs\u00e9rvese la \u00faltima escena, totalmente nueva respecto a Lev 14:15-24). No basta la fe, aun formulada de la manera m\u00e1s ortodoxa: no entrar\u00e1 en el reino el que invoca a Jes\u00fas como Kyrios, sino s\u00f3lo el que haga la voluntad del Padre (Lev 7:21). El cristiano debe sentirse un \u00abllamado\u00bb, y no un \u00abelegido\u00bb (Lev 20:16; Lev 22:14). En definitiva, de la pertenencia a la Iglesia parece derivarse m\u00e1s bien un incremento de responsabilidad que una prenda de salvaci\u00f3n. La Iglesia de Mt aparece como una Iglesia sub specie judicii, corpus mixtum m\u00e1s que corpus mysticum (G. Bornkamm): su relaci\u00f3n con el reino, m\u00e1s que en t\u00e9rminos de continuidad -y mucho menos de identificaci\u00f3n y de posesi\u00f3n-se ve en t\u00e9rminos de distancia, que se traduce en tensi\u00f3n \u00e9tica.<\/p>\n<p>La misma cristolog\u00ed\u00ada asume este especial colorido \u00e9tico. Aunque se recoge ampliamente toda la lista de t\u00ed\u00adtulos tradicionales (mes\u00ed\u00adas, Hijo del hombre, Hijo de Dios&#8230;), el Jes\u00fas de Mt se presenta sobre todo como maestro, no tanto por la aparici\u00f3n de este nuevo t\u00ed\u00adtulo (Lev 23:8), como por la imagen en su conjunto. Es verdad que no se trata de un maestro puramente humano; pero los rasgos majestuosos y divinos, lejos de oponerse a esta fisonom\u00ed\u00ada del maestro, lo refuerzan todav\u00ed\u00ada m\u00e1s. Se trata de un maestro superior a todos los dem\u00e1s maestros de Israel (Lev 7:28s); superior al mismo Mois\u00e9s (cf 5,21-48: \u00abSab\u00e9is que se dijo a los antiguos&#8230; Pero yo os digo&#8230;\u00bb; se presenta incluso como legislador definitivo; m\u00e1s a\u00fan, deja que se vislumbre su identidad con el juez eterno, cuyo tono asume de forma imprevista (cf 7,23: \u00abEntonces yo les dir\u00e9: Nunca os conoc\u00ed\u00ad. Apartaos de m\u00ed\u00ad, agentes de injusticias&#8230;\u00bb).<\/p>\n<p>De aqu\u00ed\u00ad el aspecto m\u00e1s majestuoso, que se obtiene incluso eliminando algunas de las indicaciones de Mc sobre la psicolog\u00ed\u00ada humana de Jes\u00fas: dolor e ira, admiraci\u00f3n, desconcierto (cf Mat 12:12 con Mar 3:5; Mat 16:1 con Mar 8:12; Mat 13:58 con Mar 6:6; Mat 26:37 con Mar 14:33), y a\u00f1adiendo, por el contrario, indefectiblemente tres peque\u00f1os elementos que transforman todo contacto con Jes\u00fas en un peque\u00f1o ceremonial cortesano: el acercarse, es decir, detenerse a cierta distancia esperando ser admitidos (52 veces, contra cinco en Mc y 10 en Le), la inclinaci\u00f3n profunda (13 veces, contra dos y tres), el tratamiento con el t\u00ed\u00adtulo de \u00abSe\u00f1or\u00bb (44 veces, contra seis y 23), tres elementos que originalmente son posibles incluso como forma de cortes\u00ed\u00ada, pero que en Mt s\u00f3lo se reservan a los creyentes, mientras que los extra\u00f1os lo llaman Rabbi (cf Mat 20:20 con Mar 10:35; Mat 8:25 con Mar 4:38); ellos hacen que resplandezca m\u00e1s fuertemente ya en el Jes\u00fas terreno el Kyrios glorioso.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en la pasi\u00f3n se subraya el aspecto \u00e9tico: la pasi\u00f3n es la tentaci\u00f3n \u00faltima (cf 27,40.42 con 4,3.6), a la que responde Jes\u00fas con una extrema obediencia a la voluntad del Padre (26,42). Y hasta el resucitado conserva la fisonom\u00ed\u00ada del maestro: no env\u00ed\u00ada a los doce, como en los paralelos, a dar testimonio de su resurrecci\u00f3n, a proclamar el evangelio o a comunicar el Esp\u00ed\u00adritu Santo para el perd\u00f3n de los pecados (cf Mar 16:15; Lev 24:47; Heb 1:8; Jua 20:21-23), sino a hacer disc\u00ed\u00adpulos suyos (mathet\u00e9uein: no simplemente instruir, sino hacer disc\u00ed\u00adpulos) a todos los hombres, ense\u00f1\u00e1ndoles a observar todo lo que en su tiempo hab\u00ed\u00ada mandado Jes\u00fas (Jua 28:19s). El verbo, en pasado, remite a las ense\u00f1anzas del Jes\u00fas terreno: en concreto, los cinco grandes discursos recogidos en Mt. Se dir\u00ed\u00ada entonces que para Mt la resurrecci\u00f3n misma, m\u00e1s que colocar a Jes\u00fas en una funci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica, no hab\u00ed\u00ada hecho otra cosa m\u00e1s que recalcar la imagen de maestro-legislador, integr\u00e1ndola de forma m\u00e1s expl\u00ed\u00adcita en la imagen regia del juez eterno.<\/p>\n<p>Estos dos aspectos se compenetran en una sola imagen, coherente y compacta, que en la iconograf\u00ed\u00ada cristiana recuerda sobre todo al Pantokr\u00e1tor sentado en su trono de los \u00e1bsides bizantinos o de los p\u00f3rticos de las catedrales rom\u00e1nicas: una figura llena de majestad, que es posible ciertamente reconocer como Jes\u00fas; pero un Jes\u00fas con rasgos regios, un tanto severos, que tiene abierto en una mano el libro de los evangelios, mientras que levanta la otra en un gesto que no es s\u00f3lo de ense\u00f1anza o de bendici\u00f3n, sino tambi\u00e9n -al menos en parte- de juicio soberano.<\/p>\n<p>IV. MATEO COMO EVANGELIO. 1. PASI\u00ed\u201cN Y RESURRECCI\u00ed\u201cN COMO ACONTECIMIENTO DE SALVACI\u00ed\u201cN. Ahora se comprende f\u00e1cilmente que esta en\u00e9rgica acentuaci\u00f3n \u00e9tica de Mt plantee aquellos grandes interrogantes teol\u00f3gicos que advert\u00ed\u00ada sobre todo la ex\u00e9gesis protestante. \u00bfQu\u00e9 trae en definitiva a los hombres el Jes\u00fas de Mt? \u00bfEl don de la salvaci\u00f3n o solamente una radicalizaci\u00f3n de las exigencias expresadas ya por la ley? \u00bfQu\u00e9 ocurre con el valor de redenci\u00f3n de su muerte y de su resurrecci\u00f3n?<br \/>\nEl problema viene a entrelazarse de manera muy estrecha con el de la estructura de la obra. Hoy parece estar en v\u00ed\u00adas de superaci\u00f3n la hip\u00f3tesis de una estructura esencialmente doctrinal, basada en los cinco discursos, con las partes narrativas reducidas simplemente a premisas o ap\u00e9ndices o ilustraciones de las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas. Las secciones narrativas, como ya hemos indicado, resultan din\u00e1micamente encadenadas entre s\u00ed\u00ad en una sola secuencia, altamente dram\u00e1tica, que reconstruye la transici\u00f3n desde Israel hasta la Iglesia. Actualmente, el problema es m\u00e1s bien el de aclarar cu\u00e1l es el sentido que asumen en esta estructura narrativa la pasi\u00f3n y la resurrecci\u00f3n. \u00bfSe\u00f1alan \u00fanicamente la ruptura definitiva con Israel? \u00bfNo a\u00f1aden nada m\u00e1s para los creyentes que una mayor insistencia en la autoridad de Jes\u00fas maestro-legislador-juez y una exigencia m\u00e1s honda de poner en pr\u00e1ctica sus \u00abmandamientos\u00bb (cf 28,18-20)?<br \/>\nMir\u00e1ndolo bien, no es as\u00ed\u00ad. Despu\u00e9s del imperativo de observar sus mandamientos, el resucitado a\u00f1ade: \u00ab&#8230; Y sabed que yo estoy con vosotros todos los d\u00ed\u00adas hasta el fin del mundo\u00bb (Mat 28:20). Es la f\u00f3rmula que se repite en el AT cada vez que Yhwh, al confiar una misi\u00f3n arriesgada, quer\u00ed\u00ada asegurar tambi\u00e9n su presencia operante, salv\u00ed\u00adfica. El acento de la conclusi\u00f3n de Mt recae en estas palabras de promesa, que desean infundir confianza. Y su importancia queda confirmada por el hecho de que ya en el principio del libro resonaban ciertas expresiones an\u00e1logas (Mat 1:23 : \u00abLe pondr\u00e1n por nombre Emanuel, que significa `Dios con nosotros \u00ab&#8216;), formando as\u00ed\u00ad una inclusi\u00f3n que abarca toda la obra (H. Frankem6lle, Jahwebund, 7-83). La promesa veterotestamentaria del Dios-con-nosotros, que resonaba en el anuncio del nacimiento de Jes\u00fas, encuentra as\u00ed\u00ad su realizaci\u00f3n en la presencia salv\u00ed\u00adfica del resucitado en su Iglesia hasta el fin de los tiempos. Esta misma promesa es la que afloraba ya en el discurso comunitario, dentro de una conexi\u00f3n muy significativa con el poder de perdonar los pecados (18,15-20).<\/p>\n<p>Pero, a su vez, este aspecto salv\u00ed\u00adfico de la resurrecci\u00f3n no puede separarse del aspecto salv\u00ed\u00adfico de la cruz. Desde el principio Jes\u00fas es anunciado como el que habr\u00ed\u00ada de salvar a su pueblo de sus pecados (1,21); y esta salvaci\u00f3n se lleva a cabo a trav\u00e9s de su muerte, como se proclama durante el viaje a Jerusal\u00e9n (20,28), y luego en la \u00faltima cena (26,28), que sirve de premisa a todo el relato de la pasi\u00f3n. El car\u00e1cter decisivo, escatol\u00f3gico, de la muerte de Jes\u00fas se subraya luego con la inserci\u00f3n del episodio de la apertura de los sepulcros (27,51 b-54): el final del viejo mundo y la irrupci\u00f3n del nuevo se cumplen no ya en el momento de la resurrecci\u00f3n, sino en el de la muerte de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>No cabe duda de que, en comparaci\u00f3n con el continuo martilleo sobre el \u00abhacer\u00bb del hombre, estas indicaciones sobre la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios resultan m\u00e1s discretas, apenas perceptibles. Es f\u00e1cil suponer que Mt, a diferencia de Pablo y en analog\u00ed\u00ada con Stg 2:14-26, ten\u00ed\u00ada que contraponerse no a los que exaltaban las obras a costa de la fe, sino a los que exaltaban la fe a costa de las obras. La urgencia de contraponerse a este error no lo llev\u00f3, sin embargo, a arrinconar la prioridad de la obra salv\u00ed\u00adfica de Dios; las indicaciones, aunque no numerosas desde un punto de vista cuantitativo, resultan bastante fuertes desde un punto de vista estructural; la ense\u00f1anza moral de Jes\u00fas no es independiente de lo dem\u00e1s, sino que se inserta en una estructura narrativa profundamente cristol\u00f3gica, que culmina en la pasi\u00f3n y en la resurrecci\u00f3n, en correspondencia con el \u00abindicativo\u00bb salv\u00ed\u00adfico que proclama Pablo. Aunque Mt no presenta, como Pablo, la tem\u00e1tica de la impotencia de la ley para sanar al hombre de su pecaminosidad, sin embargo tambi\u00e9n \u00e9l distingue en el AT dos elementos: no solamente la ley, sino tambi\u00e9n los profetas, las promesas de salvaci\u00f3n; pues bien, tanto la ley como las promesas de salvaci\u00f3n encuentran su cumplimiento en Jes\u00fas. Es \u00e9sta la perspectiva de fondo que le permite contraponerse eficazmente a las desviaciones libertinas, pero sin caer por ello en una posici\u00f3n de tipo jud\u00ed\u00ado o farisaico.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios no s\u00f3lo se indica con unas afirmaciones expl\u00ed\u00adcitas. En una lectura m\u00e1s atenta se percibe que el misterio de la salvaci\u00f3n que se ha realizado en la pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas no es solamente una parte del relato, por muy culminante y decisiva que \u00e9sta sea, sino que es el contenido m\u00e1s profundo de toda la narraci\u00f3n, ya desde las primeras p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>2. LA ACCI\u00ed\u201cN SALV\u00ed\u008dFICA DE JES\u00daS EN LA  \u00abTRANSPARENCIA\u00bb DE LOS EPISODIOS NARRATIVOS. Todo Mt ha de leerse no \u00fanicamente en la dimensi\u00f3n del pasado ni \u00fanicamente en la dimensi\u00f3n del presente, sino simult\u00e1neamente en ambas dimensiones: como reconstrucci\u00f3n de aquel momento dram\u00e1tico que marc\u00f3 la manifestaci\u00f3n de Jes\u00fas a Israel y como presentaci\u00f3n de lo que Jes\u00fas pide -\u00c2\u00a1y da!- ahora a su Iglesia.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo en los cinco discursos resuena la voz del Se\u00f1or, que autorizadamente se dirige a su comunidad y le indica el camino que tiene que seguir ahora. Tambi\u00e9n en las secciones narrativas, particularmente en los milagros, el relato se hace \u00abtransparente\u00bb, es decir, deja vislumbrar la experiencia actual de la Iglesia, totalmente pendiente de la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de su Se\u00f1or. La redacci\u00f3n mateana de los milagros tiende a un m\u00e1ximo de transparencia: caen los detalles tan vivaces de Mc, desaparecen los personajes secundarios, se disipan las circunstancias de tiempo y de lugar, vuelven al anonimato los protagonistas; s\u00f3lo queda en primer plano el encuentro de salvaci\u00f3n, las palabras que el enfermo dirige a Jes\u00fas y las que Jes\u00fas dirige al enfermo: el encuentro de salvaci\u00f3n en la fe, en el que cada uno de los lectores se siente llamado a reconocer su propio encuentro con Cristo, su experiencia actual de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De esta manera adquiere un valor ejemplar la descripci\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos. Mientras que en Mc se les reprochaba seguir siendo ciegos, en Mt se les reprocha su poca fe. Y es significativo que este tema salga a relucir siempre en situaciones cargadas de alusiones eclesiales: la tempestad calmada (8,26), Pedro que se hunde (14,31), la incapacidad para dar de comer a la gente (16,8) o echar los demonios (17,20). De aqu\u00ed\u00ad se deduce toda una eclesiolog\u00ed\u00ada, toda una visi\u00f3n de la existencia cristiana, en la cual lo que se pide a los disc\u00ed\u00adpulos no es solamente que \u00abhagan\u00bb, sino ante todo que tengan fe: una fe humilde, orante, a trav\u00e9s de la cual la debilidad humana puede revestirse de la fuerza misma de Dios.<\/p>\n<p>V. CONCLUSIONES. De todas estas indicaciones, tanto expl\u00ed\u00adcitas como alusivas, surge la que podr\u00ed\u00adamos llamar la \u00abotra cara\u00bb del Jes\u00fas de Mateo. Y con ella, la \u00abotra cara\u00bb del reino, de la Iglesia, de Israel, de cada cristiano.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no es solamente el que pas\u00f3 un d\u00ed\u00ada entre los hombres como maestro-legislador, para reaparecer luego a su debido tiempo como juez, sino que es ante todo el salvador, el que lleva a cumplimiento el AT no s\u00f3lo como ley, sino como promesa, como esperanza de salvaci\u00f3n; el que en su muerte y resurrecci\u00f3n nos salva del pecado y, presente en la comunidad reunida en su nombre, nos da tambi\u00e9n hoy la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El reino no es s\u00f3lo juicio que nos acecha, sino tambi\u00e9n misteriosa presencia salv\u00ed\u00adfica ya incipiente, como se subraya adem\u00e1s en el discurso en par\u00e1bolas (c. 13).<\/p>\n<p>La Iglesia, aun en su condici\u00f3n peregrinante y penitente, no vive una situaci\u00f3n repetitiva de la situaci\u00f3n veterotestamentaria, sino una situaci\u00f3n nueva. No es solamente lugar de tensi\u00f3n \u00e9tica, sino realidad \u00absacramental\u00bb, presencia indefectible de la vida y de la salvaci\u00f3n, que su Se\u00f1or no dejar\u00e1 nunca de darle momento a momento, preserv\u00e1ndola de la victoria de las potencias enemigas (16,16-20; 18,15-20).<\/p>\n<p>El mismo Israel, a pesar de la aspereza de la contraposici\u00f3n, no aparece eliminado para siempre de la historia de la salvaci\u00f3n; tambi\u00e9n Mt conserva aquella alusi\u00f3n misteriosa: \u00ab&#8230; Os digo que ya no me ver\u00e9is hasta que dig\u00e1is: \u00c2\u00a1Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or!\u00bb (23,39).<\/p>\n<p>El cristiano, finalmente, no es el que se salva por s\u00ed\u00ad solo a trav\u00e9s de sus buenas obras, sino el que en Jes\u00fas ha experimentado el perd\u00f3n gratuito e inesperado, y precisamente por eso llega a encontrarse con un compromiso m\u00e1s radical con los hermanos (cf 18,21-35).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, no es posible reducir a Mt a una simple colecci\u00f3n de ense\u00f1anzas y de normas, como la Regla de Qumr\u00e1n o la Didaj\u00e9. La analog\u00ed\u00ada con el \/ Pentateuco, en la que han hecho pensar los cinco discursos, podr\u00ed\u00ada ser v\u00e1lida s\u00f3lo con la condici\u00f3n de subrayar que los cinco libros de Mois\u00e9s, a su vez, son esencialmente narraci\u00f3n, historia de la intervenci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios para Israel, en la que llegan a insertarse tambi\u00e9n las secciones legislativas que describen la respuesta humana a la alianza.<\/p>\n<p>En la fusi\u00f3n entre Mc y Q ha prevalecido, pues, Mc. Mt no \u00abrejudaiz\u00f3\u00bb la fe cristiana ni se limit\u00f3 a conservar tan s\u00f3lo la ense\u00f1anza \u00e9tica de Jes\u00fas, como si no hubiera tenido lugar el giro pascual proclamado por el kerigma. Pero el kerigma, la pascua, remite a su vez al Jes\u00fas terreno; la fe en el Kyrios glorioso se realiza en el seguimiento del Jes\u00fas terreno, humillado y crucificado, en la obediencia a sus ense\u00f1anzas. Para este estrecho entramado de pasado y de presente, de memoria y de proclamaci\u00f3n, el t\u00ed\u00adtulo m\u00e1s adecuado sigue siendo el de \u00abevangelio\u00bb, que la Iglesia le atribuy\u00f3 sin vacilaci\u00f3n alguna desde la antig\u00fcedad.<\/p>\n<p>BIBL.: AA.VV., L&#8217;\u00e9vangile de Matthieu (Cahiers bibliques Foi et Vie), en \u00abFoi et Vie\u00bb 78 (1979) n. 3; BONNARD P., Evangelio seg\u00fan san Mateo, Cristiandad, Madrid 1976; BORNKAMM G.-BARTH G.-HELD H.J., \u00dcberlieferung und Auslegung im Matthdusevangelium, Neukirchener Verlag, Neukirchen 19685; BovER J.M., El Evangelio de san Mateo, CSIC-Balmes, Madrid 1946; BROER I., Freiheit vom Gesetz und Radikalisierung des Gesetzes nach Matthdus, Katholisches Bibelwerk, Stuttgart 1980; DANIELI G., Matteo, Queriniana, Brescia 1980; DIDIER M. (ed.), L&#8217;Evangile selon Matthieu. 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Era hijo de un tal Alfeo, y fue recaudador de impuestos antes de llegar a ser uno de los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas. (Mt 10:3; Mr 2:14; v\u00e9ase RECAUDADOR DE IMPUESTOS.) Las Escrituras no revelan si Lev\u00ed\u00ad ten\u00ed\u00ada tambi\u00e9n el nombre de Mateo antes de hacerse disc\u00ed\u00adpulo de Jes\u00fas, si lo recibi\u00f3 en aquel tiempo o si Jes\u00fas se lo dio cuando lo nombr\u00f3 ap\u00f3stol.<br \/>\nPoco despu\u00e9s de comenzar Jes\u00fas su ministerio en Galilea (30 o principios de 31 E.C.), llam\u00f3 a Mateo, que estaba en \u2020\u0153la oficina de los impuestos\u2020\u009d de Capernaum o de sus inmediaciones. (Mt 9:1, 9; Mr 2:1, 13, 14.) \u2020\u02dcDej\u00e1ndolo todo atr\u00e1s, Mateo se levant\u00f3 y se fue siguiendo a Jes\u00fas.\u2020\u2122 (Lu 5:27, 28.) Quiz\u00e1s para celebrar que le hab\u00ed\u00adan llamado para seguir a Cristo, \u2020\u0153hizo un gran banquete de recepci\u00f3n\u2020\u009d, al que asistieron Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos, as\u00ed\u00ad como muchos recaudadores de impuestos y pecadores. Este hecho molest\u00f3 a los fariseos y los escribas, quienes murmuraron debido a que Cristo com\u00ed\u00ada y beb\u00ed\u00ada con los recaudadores de impuestos y los pecadores. (Lu 5:29, 30; Mt 9:10, 11; Mr 2:15, 16.)<br \/>\nM\u00e1s tarde, despu\u00e9s de la Pascua de 31 E.C., Jes\u00fas seleccion\u00f3 a los doce ap\u00f3stoles, y Mateo fue uno de ellos. (Mr 3:13-19; Lu 6:12-16.) Aunque la Biblia hace varias referencias a los ap\u00f3stoles como grupo, no vuelve a mencionar por nombre a Mateo hasta despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n de Cristo al cielo. Mateo vio al resucitado Jesucristo (1Co 15:3-6), recibi\u00f3 sus instrucciones de despedida y presenci\u00f3 c\u00f3mo ascend\u00ed\u00ada al cielo. Luego, \u00e9l y los otros ap\u00f3stoles volvieron a Jerusal\u00e9n. All\u00ed\u00ad, en un aposento alto, estaban alojados los ap\u00f3stoles, y se dice espec\u00ed\u00adficamente que Mateo se encontraba entre ellos. De manera que debi\u00f3 ser uno de los aproximadamente ciento veinte disc\u00ed\u00adpulos que recibieron el esp\u00ed\u00adritu santo en el d\u00ed\u00ada del Pentecost\u00e9s del a\u00f1o 33 E.C. (Hch 1:4-15; 2:1-4.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>MATEO EL MAESTRO<\/p>\n<p>Mat. ha sido llamado \u2020\u0153el Evangelio para el maestro\u2020\u009d porque el material se presenta en forma muy adecuada para ser usado en la ense\u00f1anza. Probablemente, por esta raz\u00f3n este Evangelio fue el m\u00e1s ampliamente usado de los cuatro en la iglesia primitiva. Mientras que Mar. ofrece una narraci\u00f3n v\u00ed\u00advida y fluida, Luc. un estudio sensible del trato de Jes\u00fas con las personas, y Juan un cuadro m\u00e1s expl\u00ed\u00adcitamente teol\u00f3gico de Jes\u00fas, Mat. coleccion\u00f3 relatos y dichos de Jes\u00fas que se enfocan particularmente so bre los intereses normales en la vida de la iglesia, y los arregla de tal manera que un maestro en la iglesia podr\u00ed\u00ada valerse de ellos. Muy probablemente Mat. mismo era un maestro e incluy\u00f3 en su Evan gelio el material que estaba acostumbrado a presentar a los miembros de su propia congregaci\u00f3n.<br \/>\nObvios son los cinco grandes \u2020\u0153discursos\u2020\u009d, o colecciones de las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas, y todos terminan con la siguiente f\u00f3rmula: \u2020\u0153Cuando Jes\u00fas hubo terminado estos dichos\u2020\u009d, o algo parecido (una formula que en el gr. es mucho m\u00e1s llamativa que en nuestras versiones). Los mencionados discursos abarcan los caps. 5\u20137, 10, 13, 18, y 24\u201325. Cada uno parece tener base en un \u2020\u0153discurso\u2020\u009d mucho m\u00e1s breve en alguno de los otros Evangelios sin\u00f3pticos (Mar. y Luc.), y cada uno tiene una unidad de tema que lo atraviesa. Muchos de estos dichos recogidos aparecen en otros lugares entre los Evangelios sin\u00f3pticos, dando a saber que Mateo cuidadosamente prepar\u00f3 cinco \u2020\u0153antolog\u00ed\u00adas\u2020\u009d de las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas sobre ciertos temas.<br \/>\nTanto dentro de estos discursos como a lo largo del resto del Evangelio, a Mat. le gustaba presentar divisiones claramente estructuradas del material, lo que las hace relativamente f\u00e1ciles de memorizar. Ejemplos obvios son las tres secciones equilibradas de la genealog\u00ed\u00ada (1:1\u201317; n\u00f3tese el resumen en el v. 17), las ocho bienaventuranzas (5:3\u201310, n\u00f3tese la misma conclusi\u00f3n a la primera y a la \u00faltima); las seis \u2020\u0153ant\u00ed\u00adtesis\u2020\u009d (5:21\u201348, n\u00f3tese la recurrente f\u00f3rmula introductora), los tres tipos de observancias religiosas (6:1\u201318, con una estructura casi id\u00e9ntica, aparte de una expansi\u00f3n de la secci\u00f3n sobre la oraci\u00f3n) y los siete ayes sobre los maestros de la ley y los fariseos (23:13\u201336). Algunas secciones m\u00e1s largas son compiladas con una estructura balanceada, de notar es la colecci\u00f3n de los milagros en los caps. 8, 9 y el discurso de par\u00e1bolas en el cap. 13.<br \/>\nComparado con el estilo vivaz y narrativo de Mar., la manera como Mat. relata las historias de Jes\u00fas puede parecer apagada. Aunque Mat. contiene mucho m\u00e1s material que Mar., donde relatan la misma historia, t\u00ed\u00adpicamente Mat. es m\u00e1s conciso. Por ejemplo, los relatos que se presentan en el cap. 5 de Mar. (43 vers\u00ed\u00adculos) s\u00f3lo ocupan 16 vers\u00ed\u00adculos en Mat. El ha omitido todos los detalles v\u00ed\u00advidos y eliminado toda \u2020\u0153redundancia\u2020\u009d en la narraci\u00f3n, enfocando de esa manera la ense\u00f1anza principal. Pero donde el punto principal de un relato est\u00e1 dentro de alg\u00fan dicho de Jes\u00fas, Mateo a menudo puede, mientras reduce la narraci\u00f3n, ofrecer los dichos en una forma m\u00e1s amplia (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 8:5\u201313 y Luc. 7:1\u201310).<br \/>\nDe estas maneras, Mateo ha arreglado su material para que fuera m\u00e1s adecuado para ense\u00f1ar en la iglesia. Sigue sirviendo as\u00ed\u00ad, admirablemente, como muchos pastores pueden afirmar.<br \/>\nLOS INTERESES ESPECIALES DE MATEO<\/p>\n<p>Jes\u00fas el Mes\u00ed\u00adas<\/p>\n<p>Mateo escribe como un jud\u00ed\u00ado que ha encontrado en Jes\u00fas el cumplimiento de todo lo que es precioso en su herencia jud\u00ed\u00ada. \u2020\u0153Cumplimiento\u2020\u009d es un tema central del Evangelio.<br \/>\nSube a la superficie muy obviamente en su aseveraci\u00f3n repetida: \u2020\u0153Todo esto aconteci\u00f3 para que se cumpliera lo que el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada dicho por medio del profeta\u2020\u009d (1:22; 2:15, 17, 23; 4:14; 8:17; 12:17; 13:35; 21:4; 27:9); las palabras var\u00ed\u00adan levemente, pero estas \u2020\u0153citas-f\u00f3rmulas\u2020\u009d, como se las ha llamado, son una caracter\u00ed\u00adstica distintiva del Evangelio de Mat. Otras citas similares, sin hacer uso de la misma f\u00f3rmula, refuerzan el argumento de que aun en los detalles de la vida de Jes\u00fas hay un formato anunciado en las Escrituras que encuentra su propia revelaci\u00f3n. Los pasajes del ATAT Antiguo Testamento no son los que frecuentemente se asocian con los textos \u2020\u0153mesi\u00e1nicos\u2020\u009d, sino que son vers\u00ed\u00adculos bien oscuros, algunos de los cuales ni aparentemente tuvieron la intenci\u00f3n de ser predicciones. Pero a Mateo le encanta bus car los formatos de la obra de Dios en el ATAT Antiguo Testamento y seguir su pista hasta hallar su \u2020\u0153cumplimiento\u2020\u009d en Jes\u00fas.<br \/>\nLos primeros dos cap\u00ed\u00adtulos del Evangelio (donde ocurre una alta concentraci\u00f3n de citas-f\u00f3rmulas) se dedican principalmente a establecer las bases escriturales para poder reconocer a Jes\u00fas como el Mes\u00ed\u00adas de Israel. Su misi\u00f3n era la de cumplir la ley y los profetas (5:17), y el resto del cap. 5 explora lo que significa ese cumplimiento. Una serie de referencias al ministerio de Jes\u00fas como \u2020\u0153mayor que\u2020\u009d personas e instituciones clave del ATAT Antiguo Testamento en el cap. 12 (vv. 6, 41, 42) desarrolla un argumento a favor de su cumplimiento no s\u00f3lo de profec\u00ed\u00adas particulares, sino de las din\u00e1micas esenciales de la vida y religi\u00f3n del ATAT Antiguo Testamento. De \u00e9sta y otras maneras Mateo se \u2020\u0153apropia\u2020\u009d de toda la revelaci\u00f3n del ATAT Antiguo Testamento como la base de la misi\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Israel y la iglesia<\/p>\n<p>Correctamente, se ve el Evangelio de Mat. como uno de los libros m\u00e1s jud\u00ed\u00ados del NTNT Nuevo Testamento, con su enfoque en el cumplimiento del ATAT Antiguo Testamento, su referencia frecuente a los asuntos de debate rab\u00ed\u00adnico, su suposici\u00f3n de que sus lectores conocen los ritos jud\u00ed\u00ados, y su uso de la terminolog\u00ed\u00ada jud\u00ed\u00ada (\u2020\u0153reino de los cielos\u2020\u009d, \u2020\u0153hijo de David\u2020\u009d) y, ocasionalmente, un t\u00e9rmino arameo sin traducir. Solamente en el Evangelio de Mat. la misi\u00f3n de Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos se limita a \u2020\u0153las ovejas perdidas de Israel\u2020\u009d (10:6; 15:24), y que aparentemente se toma en serio la autoridad de los maestros de la ley jud\u00ed\u00ada (23:3, 23).<br \/>\nA pesar de todo, este mismo Evangelio es visto por muchos como violentamente antijud\u00ed\u00ado. Denuncia a los dirigentes jud\u00ed\u00ados (en especial a los fariseos) como hip\u00f3critas y gu\u00ed\u00adas ciegos, y advierte que \u2020\u0153el reino de Dios ser\u00e1 quitado de vosotros y ser\u00e1 dado a un pueblo que producir\u00e1 \u2020\u00a6 frutos\u2020\u009d (21:43). Vislumbra a los no jud\u00ed\u00ados llegando del oriente y del occidente al banquete mesi\u00e1nico jud\u00ed\u00ado, a la vez que los \u2020\u0153hijos (jud\u00ed\u00ados) del reino\u2020\u009d ser\u00e1n echados fuera (8:11, 12; cf.cf. Confer (lat.), compare 22:1\u201310). Con esto Jes\u00fas declara que la rebeli\u00f3n del pueblo de Dios ha llegado al punto de que el juicio de Dios debe caer sobre \u2020\u0153esta generaci\u00f3n\u2020\u009d; en particular, el templo de Jerusal\u00e9n, s\u00ed\u00admbolo de la presencia de Dios en su pueblo, ser\u00ed\u00ada destruido sin dejar una piedra sobre otra. Mateo es el \u00fanico que registra el lloro terrible de \u2020\u0153todo el pueblo\u2020\u009d en 27:25: \u2020\u0153Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos.\u2020\u009d Algunos comenta ristas han ido al extremo al decir que Mateo hab\u00ed\u00ada perdido la esperanza de que Israel respondiera, y que estaba urgiendo a sus lectores a concentrar su misi\u00f3n hacia las dem\u00e1s naciones.<br \/>\nEs verdad ciertamente que este Evangelio m\u00e1s jud\u00ed\u00ado sostiene la expectativa de que los gentiles ser\u00ed\u00adan incluidos de all\u00ed\u00ad en adelante al verdadero pueblo de Dios. Los magos extranjeros de 2:1\u201312 dan m\u00e1s que una indirecta de esto, y a medida que Jes\u00fas se encuentra con gentiles a lo largo del relato (8:5\u201313; 15:21\u201328), la extensi\u00f3n amplia de su misi\u00f3n se aclara m\u00e1s y m\u00e1s. Por lo tanto, no causa sorpresa que su libro concluya con Jes\u00fas enviando a sus seguidores a hacer disc\u00ed\u00adpulos de todas las naciones.<br \/>\nLa \u2020\u0153relaci\u00f3n amor-odio\u2020\u009d que sostuvo Mateo con Israel es la actitud natural de un jud\u00ed\u00ado fiel que hab\u00ed\u00ada encontrado en Jes\u00fas el cumplimiento de sus ideales nacionales, pero a la vez hallaba que la mayor\u00ed\u00ada de su propia gente no quer\u00ed\u00ada reconocer dicho cumplimiento. En el Evangelio de Mat. podemos sentir con claridad el dolor de la tensi\u00f3n que finalmente condujo a la iglesia, a pesar de sus ra\u00ed\u00adces jud\u00ed\u00adas, a verse como la rival, en vez de la hermana, del juda\u00ed\u00adsmo que continuaba. Para Mateo dicha separaci\u00f3n a\u00fan no era completa, pero era inevitable, y su naturaleza jud\u00ed\u00ada no pod\u00ed\u00ada aceptarla con un desinter\u00e9s tranquilo. Mateo tuvo que meditarlo teol\u00f3gicamente, y en su Evangelio, con mayor claridad que en los otros, presenta el punto de vista que Jes\u00fas mismo era el verdadero Israel, y que aquellos que han respondido a su mensaje son el verdadero remanente del pueblo de Dios en quienes su prop\u00f3sito eterno es continuado. Para ser el verdadero pueblo de Dios ya no es asunto de nacionalidad, sino de relaci\u00f3n con Jes\u00fas, y dicha relaci\u00f3n est\u00e1 abierta tanto al gentil como al jud\u00ed\u00ado, como fue ilustrado por el centuri\u00f3n de Caperna\u00fam (8:5\u201313). Israel en su totalidad durante los tiempos del ATAT Antiguo Testamento hab\u00ed\u00ada sido la asamblea (ekkles\u00e9\u00c2\u0081a) del pueblo de Dios. Pero aun en esos d\u00ed\u00adas con frecuencia hab\u00ed\u00ada sido por medio del \u2020\u0153remanente\u2020\u009d fiel que el prop\u00f3sito de Dios hab\u00ed\u00ada sido continuado, mientras que la naci\u00f3n como un todo se hab\u00ed\u00ada alejado de \u00e9l. Ahora ese remanente se enfoca en la ekkles\u00e9\u00c2\u0081a (\u2020\u0153iglesia\u2020\u009d) de Jes\u00fas (16:18). Dicha ekkles\u00e9\u00c2\u0081a ya no es un cuerpo nacional, sino ha de formarse de disc\u00ed\u00adpulos bautizados de todas las naciones en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00ed\u00adritu Santo y que sigue todo lo que Jes\u00fas ha ense\u00f1ado (28:19, 20).<\/p>\n<p>Jes\u00fas el Rey<\/p>\n<p>El Evangelio comienza con una genealog\u00ed\u00ada que se enfoca en Jes\u00fas, el verdadero rey de la l\u00ed\u00adnea de David, en quien la monarqu\u00ed\u00ada de Israel hall\u00f3 su cumplimiento, y en 1:18\u201325 explica c\u00f3mo lleg\u00f3 a ser \u2020\u0153adoptado\u2020\u009d, oficialmente, por Jos\u00e9, \u00e9l mismo un \u2020\u0153hijo de David\u2020\u009d (v. 20), as\u00ed\u00ad confirmando su condici\u00f3n de rey. Se le busc\u00f3, por parte de extranjeros, como \u2020\u0153el rey de los jud\u00ed\u00ados\u2020\u009d (2:2).<br \/>\nComo lo aclara 22:42\u201345, sin embargo, el papel de Jes\u00fas es m\u00e1s que nacionalista como \u2020\u0153hijo de David\u2020\u009d. Vino a proclamar y a efectuar la condici\u00f3n de la realeza de Dios, pero \u00e9l mismo tambi\u00e9n tiene un papel como rey universal. Solamente en el Evangelio de Mat. es que o\u00ed\u00admos del reino del Hijo del Hombre (13:41; 16:28; 19:28; 25:31\u201334), en un idioma no menos exaltado que lo que el ATAT Antiguo Testamento usa pa ra designar la condici\u00f3n de rey de Dios mismo. Al comenzar su ministerio Jes\u00fas recibi\u00f3 la oferta, por Satan\u00e1s, de los reinos de todo el mundo (4:8, 9); pero \u00e9l los rechaz\u00f3, y siguiendo el camino de la obedien cia a su Padre por fin lleg\u00f3 al punto donde pudo declarar: \u2020\u0153Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra\u2020\u009d (28:18). Parad\u00f3jicamente, fue cuando lo injuriaban en la cruz como el (fracasado) \u2020\u0153Rey de Israel\u2020\u009d que estaba logrando su verdadero destino como el rey de los cielos y la tierra.<br \/>\nLa verdadera dignidad de este rey parad\u00f3jico se revela en dos frases que sirven de \u2020\u0153marco\u2020\u009d al Evangelio de Mat. Su nombre es declarado al principio como \u2020\u0153Emanuel\u2020\u009d, que significa \u2020\u0153Dios con nosotros\u2020\u009d (1:23), y Jes\u00fas mismo declara al final: \u2020\u0153Yo estoy con vosotros todos los d\u00ed\u00adas, hasta el fin del mundo\u2020\u009d (28:20). De esta manera Mateo nos permite ver en Jes\u00fas a uno que nunca fue menos que el Mes\u00ed\u00adas de Israel, sino uno que es mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p>PATERNIDAD LITERARIA Y FECHA<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n primitiva del cristianismo un\u00e1nimemente atribuy\u00f3 a Mateo el ap\u00f3stol su condici\u00f3n de autor, ex recolector de impuestos de Caperna\u00fam, cuyo llamamiento se registra en 9:9 (Mar. y Luc. le llaman Lev\u00ed\u00ad). Tambi\u00e9n hubo una tradici\u00f3n persistente que afirmaba que fue escrito originalmente, no en gr., sino en heb. o arameo. Ambas tradiciones son el objeto de duda de parte de la mayor\u00ed\u00ada de los estudiosos modernos.<br \/>\nEl gr. del Evangelio, como lo conocemos nosotros, no se lee como una \u2020\u0153traducci\u00f3n al gr.\u2020\u009d, y la cercan\u00ed\u00ada literaria en gr. de Mat. con los Evangelios de Mar. y Luc. hace que su origen en alg\u00fan otro idioma sea poco probable. Resulta posible que los creyentes de los primeros pocos siglos d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo conociesen una obra heb. o aramea tradicionalmente asociada con Mat., pero es improbable que ha ya sido nuestro Evangelio. Papias, el escritor m\u00e1s primitivo que menciona los escritos de Mat., le atribuye una compilaci\u00f3n de \u2020\u0153dichos\u2020\u009d en heb. o arameo, y algunos opinan que \u00e9l se estaba refiriendo no al Evangelio que nosotros conocemos, sino a una de sus fuentes (posiblemente la \u2020\u0153Q\u2020\u009d que muchos piensan fue usada por Mat. y Luc.; v\u00e9ase la secci\u00f3n relevante bajo el t\u00ed\u00adtulo \u2020\u0153Leyendo los Evangelios\u2020\u009d). Sin embargo, lo dicho por Papias es demasiado breve para ser claro, y su contexto original es desconocido.<br \/>\nSi es improbable que el Evangelio de Mat. fuera escrito en heb. o arameo, \u00bfpodremos aceptar el otro aspecto de la tradici\u00f3n primitiva, la identidad del autor como Mateo el ap\u00f3stol, con mayor seriedad? O \u00bfser\u00e1 que la declaraci\u00f3n de Papias sugiere que esta tradici\u00f3n surgi\u00f3 en relaci\u00f3n con alg\u00fan otro documento que no fuera nuestro Evangelio? No podemos tener seguridad, pero los escritores de los primeros siglos del cristianismo no nos ofrecen ning\u00fan otro candidato como autor, y una tradici\u00f3n que es primitiva y un\u00e1nime no debe descartarse como falsa a menos que la naturaleza del libro mismo la hiciese inapropiada.<br \/>\nRealmente, esta asignaci\u00f3n tradicional cuadra bastante bien, ya que un recolector de impuestos, jud\u00ed\u00ado transformado en dirigente cristiano, ser\u00ed\u00ada de esperar que exhibiera el tipo de tensi\u00f3n en su actitud al juda\u00ed\u00adsmo que ya hemos visto m\u00e1s arriba. Adem\u00e1s, los recolectores de impuestos, en virtud de su oficio, estaban acostumbrados al manejo de datos y documentos, a tal grado que el grupo apost\u00f3lico le habr\u00e1 permitido funcionar a Mateo como tipo de \u2020\u0153secretario\u2020\u009d.<br \/>\nSin embargo, tales sugerencias no llegan a ser una comprobaci\u00f3n. De los cristianos primitivos cuyos nombres conocemos, el Mateo a quien la tradici\u00f3n primitiva atribuye el Evangelio no es un candi dato improbable. Pero el texto del Evangelio propiamente no dice qui\u00e9n es el autor, y el asunto bien puede quedar abierto.<br \/>\nHasta el siglo XIX se cre\u00ed\u00ada universalmente que Mat. fue el primer evangelio en ser escrito. Luego, con el aumento de creencia en la prioridad de Mar., Mat. comenz\u00f3 a ser fechado m\u00e1s tarde, y generalmente ahora se lo coloca en el \u00faltimo cuarto del siglo I. Sin embargo, en discusiones recientes tanto la prioridad de Mar. como todo el esquema de fechas adoptado por los estudiosos modernos han sido cuestionados en forma creciente, y resulta m\u00e1s sabio buscar indicaciones de fecha dentro del Evangelio mismo. (V\u00e9ase el art\u00ed\u00adculo introductor \u2020\u0153Leyendo los evangelios\u2020\u009d para ver las opiniones acerca de la relaci\u00f3n cambiante entre Mat., Mar. y Luc.)<br \/>\nLa destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y el templo en el a\u00f1o 70 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo es una preocupaci\u00f3n prominente en Mat. Pero siempre se menciona como un evento futuro (naturalmente, dado que es Jes\u00fas el que lo men ciona). Algunos comentaristas creen que el lenguaje usado (p. ej.p. ej. Por ejemplo en 22:6, 7) refleja el conocimiento que Mateo ten\u00ed\u00ada del evento, no solamente su predicci\u00f3n por Jes\u00fas, por lo tanto, se da la fecha despu\u00e9s del a\u00f1o 70 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo Otros no tienen problema con predicciones algo \u2020\u0153circunstanciales\u2020\u009d, y se\u00f1alan que el lenguaje usado es similar al de otras profec\u00ed\u00ada del ATAT Antiguo Testamento y de otras partes, de modo que no es necesario que dependa de la observaci\u00f3n del evento. Tambi\u00e9n hay pasajes en Mat. que presuponen que el templo estaba intacto (5:23, 24; 17:24\u201327; 23:16\u201322); y tales lugares no han sido suprimidos por editores en la manera que los autores posteriores al a\u00f1o 70 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo lo hubieran hecho.<br \/>\nOtros argumentos dependen del sistema relativo de fechar tanto en los escritos del NTNT Nuevo Testamento como en los desarrollos de las relaciones judeo-cristianas que se presuponen. En esto hay poco lugar para ser dogm\u00e1ticos, y algunos estudiosos consideran una fecha de los primeros a\u00f1os del 60 como una alternativa atractiva en comparaci\u00f3n con la fecha propuesta como alrededor del a\u00f1o 80 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>EL PLAN DEL EVANGELIO<\/p>\n<p>LA ESTRUCTURA DEL EVANGELIO HA SIDO ANALIZADA DE DIFERENTES MANERAS, PERO NINGUNA HA SIDO GENERALMENTE ACEPTADA. ALGUNOS USAN LOS CINCO DISCURSOS CON SUS F\u00ed\u201cRMULAS DE CONCLUSI\u00ed\u201cN COMO \u00abMARCADORES\u00bb Y SUGIEREN QUE MATEO ESCRIBI\u00ed\u201c SU EVANGELIO EN \u00abCINCO LIBROS\u00bb. OTROS SUGIEREN QUE LA CL\u00ed\u0081USULA REPETIDA \u00abDESDE ENTONCES JES\u00daS COMENZ\u00ed\u201c&#8230;\u00bb EN 4:17 Y 16:21 TIENE LA INTENCI\u00ed\u201cN DE SE\u00ed\u2018ALAR EL COMIENZO DE UNA NUEVA SECCI\u00ed\u201cN PRINCIPAL DE LA NARRACI\u00ed\u201cN. OTROS NOTAN QUE LA HISTORIA TIENE EL MISMO BOSQUEJO GENERAL QUE MAR., CON UN MOVIMIENTO GEOGR\u00ed\u0081FICO DESDE EL COMIENZO DE SU MINISTERIO EN GALILEA HASTA LA CONFRONTACI\u00ed\u201cN FINAL EN JERUSALEN, Y VEN ESTA TRAMA COMO SIRVIENDO DE BASE ESTRUCTURAL AL LIBRO. EL SIGUIENTE AN\u00ed\u0081LISIS EN TERMINOS GENERALES ASUME ESTE \u00daLTIMO CONCEPTO COMO SU PUNTO DE PARTIDA, AUNQUE RECONOCIENDO QUE LOS PUNTOS CLAVE DE 4:17 Y 16:21 CABEN MUY BIEN. NOTAREMOS M\u00ed\u0081S DIVISIONES DETALLADAS DEL TEXTO EN EL COMENTARIO.<\/p>\n<p>1:1\u20144:16\tPresentaci\u00f3n de Jes\u00fas<br \/>\n1:1-17\tLos antepasados de Jes\u00fas el Mes\u00ed\u00adas<br \/>\n1:18\u20142:23\tLa Escritura se cumple con el nacimiento y la ni\u00f1ez de Jes\u00fas el Mes\u00ed\u00adas<br \/>\n3:1-17\tJuan el Bautista y Jes\u00fas<br \/>\n4:1-16\tPruebas y preparaci\u00f3n<\/p>\n<p>4:17\u201416:20\tMinisterio p\u00fablico en Galilea y sus alrededores<br \/>\n4:17-25\tIntroducci\u00f3n al ministerio p\u00fablico<br \/>\n5:1\u20147:29\tPrimer discurso: discipulado<br \/>\n8:1\u20149:34\tUna selecci\u00f3n de los milagros de Jes\u00fas<br \/>\n9:35\u201410:42\tSegundo discurso: la misi\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos<br \/>\n11:1\u201412:50\tReacciones diversas al ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas<br \/>\n13:1-52\tTercer discurso: las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas por medio de par\u00e1bolas<br \/>\n13:53\u201416:20\tOtras reacciones al ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas<\/p>\n<p>16:21\u201418:35\tMinisterio privado en Galilea: preparando a los disc\u00ed\u00adpulos<br \/>\n16:21\u201417:27\tEnse\u00f1anza sobre la misi\u00f3n de Jes\u00fas<br \/>\n18:1-35\tCuarto discurso: relaciones entre los disc\u00ed\u00adpulos<\/p>\n<p>19:1\u201425:46\tMinisterio en Judea<br \/>\n19:1\u201420:34\tEn camino a Jerusal\u00e9n<br \/>\n21:1-22\tSu llegada a Jerusal\u00e9n<br \/>\n21:23\u201423:39\tControversias con los dirigentes jud\u00ed\u00ados<br \/>\n24:1\u201425:46\tQuinto discurso: el juicio<\/p>\n<p>26:1\u201428:20\tLa muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas<br \/>\n26:1-46\tPreparaci\u00f3n para la pasi\u00f3n<br \/>\n26:47\u201427:26\tEl arresto y el juicio de Jes\u00fas<br \/>\n27:27-56\tLa crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas<br \/>\n27:57\u201428:20\tLa sepultura, resurrecci\u00f3n y comisi\u00f3n de Jes\u00fas<br \/>\nComentario<\/p>\n<p>1:1-4:16 PRESENTACION DE JESUS<br \/>\nEl relato de las ense\u00f1anzas y actividades p\u00fablicas de Jes\u00fas comienza en Galilea y conduce inexorablemente hacia el desenlace final en Jerusal\u00e9n, antes de que vuelva a Galilea para la escena triunfante final. Antes de que se pueda empezar ese relato, sin embargo, hace falta que seamos introducidos al personaje principal. Esto se consigue dando una serie de escenas ubicadas mayormente en la parte sur de Israel, conduciendo a un cambio deliberado de Jes\u00fas hacia Galilea en 4:12. En esta mudanza, como en lo dem\u00e1s que se esboza en estos cap\u00ed\u00adtulos introductorios, Mateo traza el cumplimiento del plan de Dios revelado en las Escrituras.<\/p>\n<p>1:1-17 Los antepasados de Jes\u00fas el Mes\u00ed\u00adas (cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 3:23\u201338)<\/p>\n<p>Al lector moderno le parece pesado encontrarse con una lista de nombres para empezar un libro. Para Mateo y sus lectores, sin embargo, de ninguna manera era pe sado: trataba del cumplimiento de la historia de Israel con la llegada de su verdadero rey. Registro de la genealog\u00ed\u00ada es, en gr., el t\u00ed\u00adtulo del \u2020\u0153libro de G\u00e9n.\u2020\u009d, lo que hace que el lector piense en un nuevo comienzo. La lista empieza con Abraham (el h\u00e9roe del libro de G\u00e9n. y el patriarca de donde Israel trazaba sus or\u00ed\u00adgenes), conduce hacia David (el verdadero primer rey de Israel), y contin\u00faa por la l\u00ed\u00adnea real de Jud\u00e1 hasta el momento donde dicha monarqu\u00ed\u00ada fue destruida con la deportaci\u00f3n a Babilonia. La divisi\u00f3n en tres juegos de catorce generaciones (17) remarca estos puntos de partida (y \u00c2\u00a1posiblemente para el lector jud\u00ed\u00ado la idea cobra fuerza por el hecho de que las tres letras heb. que forman el nombre David, al ser usadas como numerales suman catorce!).<br \/>\nLa repetici\u00f3n prominente del t\u00ed\u00adtulo Cristo o Jesucristo (1, 16, 17, 18) extrae las implicaciones teol\u00f3 gicas de esta lista. Para los lectores modernos \u2020\u0153Cristo\u2020\u009d no es m\u00e1s que un \u2020\u0153apellido\u2020\u009d de Jes\u00fas, pero Mateo claramente lo usa aqu\u00ed\u00ad con el pleno impacto de un t\u00ed\u00adtulo, \u2020\u0153Mes\u00ed\u00adas\u2020\u009d, el verdadero rey de Israel en la l\u00ed\u00adnea de David, cuya llegada todos esperaban con anhelo.<br \/>\nLos nombres desde Abraham hasta el exilio son bien conocidos en el ATAT Antiguo Testamento, pero la mayor\u00ed\u00ada de los que aparecen en la tercera secci\u00f3n son, generalmente, desconocidos. La lista presentada por Lucas de los antepasados de Jos\u00e9 (que tambi\u00e9n incluye a su propio padre) es diferente. Probablemente, Lucas nos ofrece un \u00e1rbol geneal\u00f3gico \u2020\u0153f\u00ed\u00adsico\u2020\u009d, mientras que Mateo da la lista oficial de la sucesi\u00f3n al trono (la que no necesariamente pasar\u00ed\u00ada de padre a hijo, sino que quedar\u00ed\u00ada en la familia). Su inter\u00e9s es mostrar el derecho que Jes\u00fas tiene (a trav\u00e9s de Jos\u00e9) al t\u00ed\u00adtulo de \u2020\u0153Rey de los jud\u00ed\u00ados\u2020\u009d.<br \/>\nEl v. 16 indica sin ambig\u00fcedades que Jes\u00fas no fue el hijo f\u00ed\u00adsico de Jos\u00e9 (de la cual, femenino). La relevancia de la genealog\u00ed\u00ada de Jes\u00fas tendr\u00e1 que ser establecida en la secci\u00f3n que sigue.<br \/>\nNotas. 3\u20136 La menci\u00f3n de cuatro madres no es usual. Todas probablemente eran no jud\u00ed\u00adas, y en cada caso hab\u00ed\u00ada alguna irregularidad o aun alg\u00fan esc\u00e1ndalo. Posiblemente, Mateo haya pensado que el nacimiento de Jes\u00fas de una madre soltera y socialmente insignificante requer\u00ed\u00ada mayor apoyo de las Escrituras. 8 Tres de los reyes de Jud\u00e1 (Ocoz\u00ed\u00adas, Jo\u00e1s, Amaz\u00ed\u00adas) se omiten (al igual que Eliaquim en el v. 11) para mantener el n\u00famero de generaciones en 14. La lista, en todo caso, es selectiva, ya que las trece generaciones despu\u00e9s del exilio abarcan 600 a\u00f1os.<\/p>\n<p>1:18-2:23 La Escritura se cumple con el nacimiento y la ni\u00f1ez de Jes\u00fas el Mes\u00ed\u00adas<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n del Evangelio, conocida com\u00fanmente como las narraciones de la infancia, en realidad no es un relato del nacimiento y ni\u00f1ez como tal (su naci miento no se narra directamente), sino una serie de escenas dise\u00f1adas para mostrar c\u00f3mo el prop\u00f3sito de Dios, declarado en el ATAT Antiguo Testamento, se estaba cumpliendo. Cada una de las subdivisiones discutidas m\u00e1s abajo enfoca una cita prominente con una f\u00f3rmula de cumplimiento. Otros temas escriturales corren subyacentemente en la narraci\u00f3n; en particular, la hostilidad de Herodes nos hace recordar el intento del Fara\u00f3n para destruir al infante Mois\u00e9s, mientras que la llegada de los magos nos recuerda la visita de una dignataria oriental, la reina de Saba, al hijo de David en Jerusal\u00e9n.<br \/>\nN\u00f3tese que estos relatos se dan desde el punto de vista de Jos\u00e9, mientras que los de Luc. 1\u20132 se relatan desde el punto de vista de Mar\u00ed\u00ada. Esto puede re flejar la fuente que obtuvo cada escritor para la informaci\u00f3n de ese periodo.<br \/>\n1:18\u201325 Jos\u00e9 acepta a Jes\u00fas como su hijo. La secci\u00f3n previa daba a Jos\u00e9 como descendiente de David; pero Jes\u00fas no era hijo de Jos\u00e9, seg\u00fan lo aclara aun m\u00e1s esta secci\u00f3n. Solamente si Jos\u00e9 formalmente \u2020\u0153adoptara\u2020\u009d a Jes\u00fas podr\u00ed\u00ada \u00e9l tambi\u00e9n ser \u2020\u0153hijo de David\u2020\u009d (20). Requiri\u00f3 una revelaci\u00f3n divina para persuadir a Jos\u00e9 de que lo hiciera, aceptando a Mar\u00ed\u00ada como su esposa estando ella encinta y luego d\u00e1ndole un nombre a la criatura.<br \/>\nEn estos vers\u00ed\u00adculos no se discute ni se explica la concepci\u00f3n de Jes\u00fas sin un padre humano (m\u00e1s all\u00e1 de la doble menci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo), sino que se asume que el lector lo sabe, aunque no Jos\u00e9 al prin cipio. Sin embargo, tiene base en la primera cita-f\u00f3rmula de Mateo, un pasaje que sugestivamente combina a una madre virgen y un nombre, Emanuel, el cual tiene implicaciones marcadas acerca de qui\u00e9n es esta criatura.<br \/>\nNotas. 18 El nacimiento de Jes\u00fas en realidad no es el tema de esta secci\u00f3n; la palabra gr. ge\u00c5\u2019nesis (usada tambi\u00e9n en el v. 1) significa \u2020\u0153origen\u2020\u009d o \u2020\u0153comienzo\u2020\u009d. 19 El desposamiento era un contrato fir me, que para deshacerlo se requer\u00ed\u00ada el \u2020\u0153divorcio\u2020\u009d. El castigo del ATAT Antiguo Testamento para la falta de castidad antes del matrimonio era la muerte, pero para estas fechas el divorcio hab\u00ed\u00ada sido permitido en su lugar, y un di vorcio privado ante testigos era una opci\u00f3n humanitaria. 21 Jes\u00fas es la forma gr. del nombre Josu\u00e9 del ATAT Antiguo Testamento, y significa \u2020\u0153Dios salva\u2020\u009d. 23 Virgen es el significado del t\u00e9rmino empleado en la traducci\u00f3n gr. de Isa. 7:14, aunque el heb. es menos expl\u00ed\u00adcito. La profec\u00ed\u00ada se relacionaba con los eventos de fines del siglo XVIII a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, pero Mateo ve en el nombre Emanuel y en el tema desarroll\u00e1ndose acerca de un ni\u00f1o especial en Isa. 7\u201312 una vislumbre de un mayor cumplimiento en el futuro.<br \/>\n2:1-12 La visita de los magos. Los magos eran astr\u00f3logos que tuvieron una participaci\u00f3n prominente en las cortes en muchos pa\u00ed\u00adses orientales, como consejeros de los reyes. Su discernimiento se derivaba de observaciones astron\u00f3micas sofisticadas combinadas con algo as\u00ed\u00ad como \u2020\u0153interpretaci\u00f3n\u2020\u009d, como proveen los hor\u00f3scopos de nuestros d\u00ed\u00adas. Por medio de tales c\u00e1lculos hechos en el oriente (probablemente Mesopotamia, la moderna Iraq) hab\u00ed\u00adan concluido que un importante nacimiento real hab\u00ed\u00ada ocurrido en Palestina, lo que exigi\u00f3 una \u2020\u0153visita de Estado\u2020\u009d. Mateo vio esto como una respuesta gentil aceptable ante la revelaci\u00f3n genuina, a pesar del origen dudoso.<br \/>\nEl marcado contraste entre estos extranjeros bien motivados y el celo inescrupuloso de Herodes, el rey de los jud\u00ed\u00ados oficialmente (y toda Jerusal\u00e9n con \u00e9l), anuncia la respuesta que el juda\u00ed\u00adsmo oficial dar\u00ed\u00ada a Jes\u00fas, al igual que la bienvenida a los creyentes gentiles dentro del verdadero pueblo de Dios.<br \/>\nEn todo el episodio Mat. halla abundante material para su meditaci\u00f3n sobre el cumplimiento de las Escrituras. La cita formal de Miq. 5:2 muestra c\u00f3mo el lugar donde naci\u00f3 Jes\u00fas le otorga la posici\u00f3n del gobernante por llegar, y la estrella probablemente hace eco de la profec\u00ed\u00ada de Balaam de una \u2020\u0153estrella \u2020\u00a6 saldr\u00e1 de Jacob\u2020\u009d (N\u00fam. 24:17). La llegada de los dignatarios extranjeros del oriente hacia Jerusal\u00e9n nos recuerda la visita de la reina de Saba a Salom\u00f3n, el hijo de David, tray\u00e9ndole dones de oro y especias (1 Rey. 10:1\u201313), como tambi\u00e9n de las profec\u00ed\u00adas acerca de visitas similares del futuro en Sal. 72:10, 11, 15 y en Isa. 60:1\u20136 (v. 6 \u2020\u0153oro e incienso\u2020\u009d).<br \/>\nNotas. 1 El rey Herodes (\u2020\u0153el Grande\u2020\u009d) muri\u00f3 en el a\u00f1o 4 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Este episodio no necesariamente ocurri\u00f3 en forma inmediata despu\u00e9s del nacimiento de Jes\u00fas, sino dentro de unos dos a\u00f1os (16), de mane ra que el nacimiento de Jes\u00fas fue probablemente alrededor del a\u00f1o 6 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo 2 Muchas explicaciones naturales de la estrella han sido expresadas, inclusive la de un cometa (el de Halley que apareci\u00f3 en el a\u00f1o 12 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo), o una nova o supernova (hubo una de prominencia entre el a\u00f1o 5 y 4 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo seg\u00fan datos chinos), o de una uni\u00f3n planetaria en el a\u00f1o 7 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo (la de Saturno y J\u00fapiter hubiera sugerido a los astr\u00f3nomos babil\u00f3nicos la idea de un rey en el \u2020\u0153pa\u00ed\u00ads occidental\u2020\u009d, como ellos llamaban a la Palestina). Uno o m\u00e1s de estos fen\u00f3menos pueden haber contribuido a la b\u00fasqueda hecha por los magos, sin embargo, el v. 9 sugiere algo fuera de lo com\u00fan. 6 La cita adapta el texto de Miq. 5:2, entretejiendo palabras tomadas de 2 Sam. 5:2, sobre las que la profec\u00ed\u00ada de Miqueas est\u00e1 basada. 12 Dios se comunica por medio de un sue\u00f1o con otro gentil en 27:19; como la estrella, era un medio de comunicaci\u00f3n familiar en esa cultura. Las \u00fanicas otras revelaciones en sue\u00f1os que Mateo registr\u00f3 fueron dadas a Jos\u00e9 (1:20; 2:13, 19, 22).<br \/>\n2:13\u201323 Viajes de su ni\u00f1ez. Lo que resta del cap. 2 se enfoca en los movimientos geogr\u00e1ficos del infante Mes\u00ed\u00adas, desde su lugar de nacimiento hasta Egipto, y luego de regreso a Judea y adelante hacia Galilea, lugar donde se establece y que le da su t\u00ed\u00adtulo, Jes\u00fas de Nazaret. Esta secci\u00f3n es especial tanto por la frecuencia de las citas-f\u00f3rmulas (15, 17, 18, 23) como por los sue\u00f1os recurrentes por medio de los cuales Jos\u00e9 fue guiado de un lugar a otro (13, 19, 22). Ambas caracter\u00ed\u00adsticas sugieren que la primordial consideraci\u00f3n de Mat. era hacer ver que es tos cambios de lugar no eran al azar, sino que fueron dirigidos por Dios y predichos en las Escrituras (n\u00f3tese que cada una de las citas formales en el cap. 2 contiene el nombre de un lugar: Bel\u00e9n, Egipto, Ram\u00e1, Nazaret). \u00c2\u00a1Claramente, la geograf\u00ed\u00ada importa!<br \/>\n\u00bfY esto por qu\u00e9 es as\u00ed\u00ad? Se podr\u00e1 encontrar la clave en la reacci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados a la sugerencia de que el Mes\u00ed\u00adas podr\u00ed\u00ada ser de Galilea (Juan 7:41, 52), o peor a\u00fan, de Nazaret (Juan 1:46). Todos sab\u00ed\u00adan que el Mes\u00ed\u00adas provendr\u00ed\u00ada de Bel\u00e9n, una aldea de Judea, por lo tanto \u00bfc\u00f3mo podr\u00ed\u00ada tomarse en serio a Jes\u00fas de Nazaret? A esta objeci\u00f3n Mat. 2 da la respuesta. Jes\u00fas por cierto naci\u00f3 en Bel\u00e9n, como era re querido por las Escrituras, pero por medio de unos movimientos dirigidos divinamente y justificados por las Escrituras, al fin, hall\u00f3 su camino a Galilea, para que el Mes\u00ed\u00adas pudiera ser llamado nazareno.<br \/>\nNotas. 13 Egipto era un lugar tradicional para asilo de los jud\u00ed\u00ados cuando \u00e9stos peligraban pol\u00ed\u00adticamente. 15 Ose. 11:1 habla del \u00e9xodo del hijo de Dios, Israel, fuera de Egipto. Mat. as\u00ed\u00ad lo emplea aqu\u00ed\u00ad en base a su convicci\u00f3n de que el mismo Jes\u00fas era el verdadero Israel. 16 En sus \u00faltimos a\u00f1os, la defensa paranoica de Herodes de su trono lo condujo a ejecutar a muchos pretendientes imagina rios, entre los cuales estuvieron tres de sus hijos y su esposa favorita. La muerte de los infantes en Bel\u00e9n estaba dentro del mismo marco. 18 El lugar de sepultura tradicional de Raquel cerca de Bel\u00e9n ha ce que la cita sea apropiada; los hijos en Jer. 31:15 fueron los jud\u00ed\u00ados llevados al exilio (desde Ram\u00e1, otro lugar tradicional de la sepultura de Raquel), pero el cap. prosigue a prometer su regreso. 22 Arquelao result\u00f3 ser peor que su padre y fue depuesto en el a\u00f1o 6 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo, y reemplazado por un prefecto romano. 23 Hab\u00ed\u00ada de ser llamado nazareno no es una cita de un texto espec\u00ed\u00adfico (como lo indica la f\u00f3rmula con una referencia general a los profetas), pero probablemente resume el hilo prof\u00e9tico de un Mes\u00ed\u00adas humilde y despreciado (cf.cf. Confer (lat.), compare Juan 1:46).<\/p>\n<p>3:1-17 Juan el Bautista y Jes\u00fas<\/p>\n<p>3:1\u201312 La proclamaci\u00f3n de Juan (ver Mar. 1:2\u20138; Luc. 3:1\u201318). Juan el Bautista era el l\u00ed\u00adder de un significativo movimiento religioso. Su llamamiento al arrepentimiento a la luz del juicio que se avecinaba era un llamado claro de que Israel, como hab\u00ed\u00ada sucedido tantas veces en tiempos anteriores, no llevaba una conducta conforme a su llamado como pueblo de Dios. Sus palabras acerca de ser hijos de Abraham (9) se\u00f1alan que s\u00f3lo el ser jud\u00ed\u00ados no era una protecci\u00f3n suficiente en contra del juicio. Su pr\u00e1ctica de bautizar a aquellos que respond\u00ed\u00adan, tal como los gentiles que quer\u00ed\u00adan unirse a Israel ten\u00ed\u00adan que bautizarse, los marc\u00f3 como el \u2020\u0153remanente\u2020\u009d que representaba al verdadero pueblo de Dios.<br \/>\nMateo se esfuerza por demostrar la continuidad entre la misi\u00f3n de Juan y la de Jes\u00fas. La proclamaci\u00f3n de Juan en el v. 2 es la misma que la de Jes\u00fas en 4:17 (y la de sus disc\u00ed\u00adpulos en 10:7). Ecos de las palabras de Juan ocurren m\u00e1s adelante en la ense\u00f1anza de Jes\u00fas (v\u00e9ase 7:16, 19; 12:34; 13:30; 23:33), mientras que 8:10\u201312 respalda la palabra de precauci\u00f3n de Juan de no apoyarse en los or\u00ed\u00adgenes raciales jud\u00ed\u00ados solamente. Juan no fue s\u00f3lo uno que descorr\u00ed\u00ada el tel\u00f3n para la llegada de Jes\u00fas; \u00e9l ya estaba lanzando la misi\u00f3n que Jes\u00fas desarrollar\u00ed\u00ada. (Cf. 11:7\u201319; 21:23\u201332 para m\u00e1s detalles de esta \u00ed\u00adntima conexi\u00f3n.)<br \/>\nJuan, sin embargo, s\u00f3lo era el precursor, como la cita de Isa. 40:3 (v. 3) lo indica y como sus propias palabras acerca del venidero que es m\u00e1s poderoso lo confirman. El contraste entre el agua y el Esp\u00ed\u00adritu Santo (11) sin lugar a duda la verdadera renovaci\u00f3n espiritual se hallar\u00ed\u00ada en el ministerio de Jes\u00fas.<br \/>\nNotas. 1 El desierto de Judea es el \u00e1rea no habitada cerca del Jord\u00e1n. Pasajes como Isa. 40:3; Jer. 2:2, 3 y Oseas 2:14, 15 se\u00f1alan el desierto como un lugar de los nuevos comienzos. 2 El reino de los cielos es la versi\u00f3n de Mateo del \u2020\u0153reino de Dios\u2020\u009d en los otros Evangelios. Significa el gobierno eficaz de Dios sobre la tierra. Se ha acercado es virtualmente un anuncio de su llegada. 4 El ropaje de Juan lo marcan como un segundo El\u00ed\u00adas (v\u00e9ase 2 Rey. 1:8), como 11:14 y 17:10\u201313 explicar\u00e1n.<br \/>\n3:13\u201317 Jes\u00fas es bautizado (ver Mar. 1:9\u201311; Luc. 3:21, 22). En vista del v. 11, el titubeo de Juan era natural. La explicaci\u00f3n de Jes\u00fas (15) es cr\u00ed\u00adptica, pero se relaciona con la necesidad del cumplimiento de su misi\u00f3n, la que involucraba su identificaci\u00f3n con el pueblo renovado de Dios. (La justicia puede ser un eco de Isa. 53:11, donde la palabra \u2020\u0153justo\u2020\u009d se repite en forma llamativa.) La revelaci\u00f3n siguiente (16, 17) remarc\u00f3 a Jes\u00fas como el Mes\u00ed\u00adas, ungido por el Esp\u00ed\u00adritu, seg\u00fan lo predicho en Isa. 11:2; 42:1 y 61:1, mientras que la declaraci\u00f3n de los cielos emplea el idioma del Sal. 2:7 e Isa. 42:1. De esta manera Jes\u00fas fue comisionado como el rey mesi\u00e1nico, y su condici\u00f3n de Hijo de Dios fue declarada sobre la base de una autoridad no menos que la de Dios mismo.<\/p>\n<p>4:1-16 Pruebas y preparaci\u00f3n<\/p>\n<p>4:1\u201311 Jes\u00fas es probado en el desierto (ver Mar. 1:12, 13; Luc. 4:1\u201313). \u2020\u0153Tentaci\u00f3n\u2020\u009d parece sugerir una experiencia puramente negativa; sin embargo, \u00e9sta era una preparaci\u00f3n determinada divinamente (1) para la misi\u00f3n de Jes\u00fas. La palabra m\u00e1s com\u00fanmente significa \u2020\u0153prueba\u2020\u009d.<br \/>\nEl enfoque est\u00e1 en la condici\u00f3n de Hijo de Dios que acaba de declararse referente a Jes\u00fas (3:17; 4:3, 6): \u00bfcu\u00e1les son sus implicaciones para su relaci\u00f3n con su Padre? Las tres pruebas examinan los diversos aspectos de dicha relaci\u00f3n, y las maneras en que el mal uso de esa condici\u00f3n podr\u00ed\u00ada arruinar el ministerio de Jes\u00fas. El tiene que estar listo para aceptar las privaciones al cumplir su tarea dada por Dios sin apelar a su \u2020\u0153autoridad divina\u2020\u009d (2\u20134); confiando en el cuidado de Dios sin tener que obligarlo en cada situaci\u00f3n (5\u20137); y rechazando el \u2020\u0153atajo\u2020\u009d al cumplimiento de su misi\u00f3n que se al canzar\u00ed\u00ada al precio de comprometer su lealtad hacia su Padre (8\u201310).<br \/>\nCada sugerencia es rebatida por unas citas de las Escrituras, las cuales provienen totalmente de Deut. 6\u20138. Este pasaje relata la experiencia de Israel cuando fue probado en el desierto (\u2020\u0153como un hombre corrige a su hijo\u2020\u009d, Deut. 8:5;  cf.cf. Confer (lat.), compare 8:2), y los textos citados enfocan sobre las lecciones que Israel debiera haber aprendido con esa experiencia. Ahora se est\u00e1 preparando a un nuevo \u2020\u0153hijo de Dios\u2020\u009d para el papel que \u00e9l ha de desempe\u00f1ar, y los mismos principios de obediencia, imperfectamente aprendidos por Israel, deben servir de base para el ministerio de Jes\u00fas, el \u2020\u0153nuevo Israel\u2020\u009d.<br \/>\nNotas. 1 El diablo fue el agente y tent\u00f3 a Jes\u00fas a que usara mal su posici\u00f3n; pero el prop\u00f3sito hostil del diablo fue empleado por Dios para probar a su Hijo. 2 El ayuno y el hambre de Jes\u00fas muestran que el Hijo de Dios no estaba libre del verdadero sufrimiento humano. 6 La cita que el diablo us\u00f3 provino del Sal. 91:11, 12 y fue bien certera (y, sin duda, al ser probada, hubiera demostrado ser confia ble), sin embargo, una cita correcta de las Escrituras puede ser aplicada incorrectamente. 8 Ahora contr\u00e1stese con 28:18, donde, por el sendero de la obediencia, \u00c2\u00a1Jes\u00fas ha recibido toda autoridad no s\u00f3lo en la tierra, sino tambi\u00e9n en el cielo!<br \/>\n4:12\u201316 Jes\u00fas se muda a Galilea (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 1:14; Luc. 4:14). El encarcelamiento de Juan dej\u00f3 a Jes\u00fas, como su asociado, en peligro en el sur, y a la vez dej\u00f3 el campo abierto para que Jes\u00fas iniciara su propia misi\u00f3n. Galilea resulta ser el escenario de las actividades de Jes\u00fas hasta su \u00faltimo viaje a Jerusal\u00e9n en el cap. 21. Ser\u00ed\u00ada en Galilea que la luz resplandecer\u00ed\u00ada (como fue predicho en Isa. 9:1, 2), y all\u00ed\u00ad la misi\u00f3n de Jes\u00fas crecer\u00ed\u00ada y prosperar\u00ed\u00ada. Jerusal\u00e9n, por el otro lado, llegar\u00ed\u00ada a ser el lugar de rechazo y muerte. Este contraste se destaca cuidadosamente a trav\u00e9s de todo el Evangelio, culminando en el regreso de Jerusal\u00e9n a Galilea para lanzar la misi\u00f3n cristiana posterior a la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n del cap. 28.<br \/>\nGalilea (de los gentiles) estaba geogr\u00e1fica y pol\u00ed\u00adticamente separada de Judea y ten\u00ed\u00ada una poblaci\u00f3n predominantemente menos jud\u00ed\u00ada. Los habitantes de Judea consideraban a los de Galilea co mo gente inculta y no religiosa, y existe amplia evidencia de relaciones tirantes entre las dos provincias en los tiempos del NTNT Nuevo Testamento. Como galileo en Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas era virtualmente un extranjero.<br \/>\n4:17-16:20 MINISTERIO PUBLICO EN GALILEA Y SUS ALREDEDORES<\/p>\n<p>4:17-25 Introducci\u00f3n al ministerio p\u00fablico<\/p>\n<p>4:17 La proclamaci\u00f3n de Jes\u00fas (ver Mar. 1:14, 15). V\u00e9ase el bosquejo del contenido para observar la funci\u00f3n de este vers\u00ed\u00adculo, donde se marca una nueva fase de su ministerio; y ver 3:2 para el eslab\u00f3n con Juan el Bautista. En la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas el reino de los cielos ser\u00ed\u00ada un tema central: Dios es Rey, y su gobierno estaba llegando a ser eficaz.<br \/>\n4:18\u201322 El llamamiento de los primeros disc\u00ed\u00adpulos (ver Mar. 1:16\u201320; cf.cf. Confer (lat.), compare Luc 5:1\u201311). Los asociados de Jes\u00fas en esta misi\u00f3n no s\u00f3lo apoyar\u00ed\u00adan, sino que ellos mismos llegar\u00ed\u00adan a ser pescadores de hombres, ganando a nuevos s\u00fabditos para el reinado de Dios. Estos vers\u00ed\u00adculos muestran la dedicaci\u00f3n completa que su participaci\u00f3n con Jes\u00fas demandar\u00ed\u00ada.<br \/>\nSim\u00f3n, Jacobo y Juan (y en un grado menor Andr\u00e9s) formaron el n\u00facleo central del grupo de disc\u00ed\u00adpulos. Su llamamiento y respuesta inmediata pueden considerarse como t\u00ed\u00adpicos de todo el grupo.<br \/>\n4:23\u201325 Resumen del ministerio de Jes\u00fas (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 1:39; 3:7\u201312; Luc. 4:44; 6:17\u201319). Este resumen muestra que Jes\u00fas era aceptado en las sinagogas (en contraste con la hostilidad posterior) y am pliamente popular como maestro y especialmente como sanador; la misi\u00f3n en Galilea fue, esencialmente, todo un \u00e9xito. Mientras su ministerio estaba localizado en Galilea, Jes\u00fas atra\u00ed\u00ada la atenci\u00f3n en \u2020\u0153toda la Palestina\u2020\u009d (que formaba parte de la provincia romana de Siria). La prominencia de las sanidades establece un avance significativo sobre el ministerio de Juan: el poder del reino de los cielos, cosa que Juan preve\u00ed\u00ada, ahora se estaba viendo en acci\u00f3n.<\/p>\n<p>5:1-7:29 Primer discurso: discipulado<\/p>\n<p>Este, el primer gran \u2020\u0153discurso\u2020\u009d que asienta Mat. (v\u00e9ase la Introducci\u00f3n), es conocido generalmente como el \u2020\u0153Serm\u00f3n del monte\u2020\u009d. Tiene el mismo bosquejo general que el serm\u00f3n que se halla en Luc. 6:20\u201349, pero es mucho m\u00e1s extenso, incluyendo tanto material que se encuentra en otros lugares de Luc. como bastante material que se halla solamente en Mat. El tema predominante en todo este material es el del discipulado, o sea \u2020\u0153la vida en el reino de los cielos\u2020\u009d. Despu\u00e9s de escoger a sus primeros disc\u00ed\u00adpulos, Jes\u00fas les dio un vistazo panor\u00e1mico de los privilegios y los requisitos de su nueva situaci\u00f3n.<br \/>\nEn varios lugares del discurso Jes\u00fas se enfoca a s\u00ed\u00ad mismo como el que ha de recibir la lealtad de ellos; no es solamente un c\u00f3digo de conducta para los disc\u00ed\u00adpulos, sino una revelaci\u00f3n de la autoridad del Mes\u00ed\u00adas, como nos lo recuerda 7:28, 29. Una colecci\u00f3n paralela de los actos milagrosos de Jes\u00fas en los caps. 8 y 9 completa un poderoso escrito sobre la autoridad del Mes\u00ed\u00adas.<br \/>\n5:1, 2 Introducci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 3:13; Luc. 6:20). Sus oyentes son claramente sus disc\u00ed\u00adpulos, en contraste con la multitud. Estos \u00faltimos reaparecen como una audiencia m\u00e1s amplia en 7:28, pero claramente no son el principal enfoque de su ense\u00f1anza, el cual contrasta \u2020\u0153vosotros\u2020\u009d (los disc\u00ed\u00adpulos) con la dem\u00e1s gente (v\u00e9ase especialmente 5:11\u201316).<br \/>\n5:3\u201310 La buena vida (cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 6:20\u201322). El discurso se inicia con un cuadro completo del verdadero disc\u00ed\u00adpulo que son las ocho \u2020\u0153bienaventuranzas\u2020\u009d. Ni la palabra bienaventurados ni \u2020\u0153felices\u2020\u009d traducen adecuadamente makarios, que viene a ser, m\u00e1s bien, un t\u00e9rmino de felicitaci\u00f3n o recomendaci\u00f3n. Estas cualidades deben ser envidiadas e imitadas; son las que componen \u2020\u0153la buena vida\u2020\u009d. Cada una es seguida con una raz\u00f3n, se\u00f1alando que nadie ser\u00e1 perdedor siguiendo este camino de vida, por m\u00e1s que parezca poco prometedor a corto plazo. Las recompensas se hallan en la experiencia al nivel espiritual y en la relaci\u00f3n con Dios en vez de las recompensas materiales. La frase clave, que abre y cierra las series, es porque de ellos es el reino de los cielos. Esto se refiere a aquellos que reconocen a Dios como Rey y quienes, por lo tanto, ven con anticipaci\u00f3n el cumplimiento de su prop\u00f3sito en sus vidas.<br \/>\nLuc. 6:20\u201322 contiene s\u00f3lo cuatro bienaventuranzas, balanceadas por cuatro \u2020\u0153ayes\u2020\u009d. Est\u00e1n expresadas en la segunda persona y tratan de las condiciones materiales y sociales de los disc\u00ed\u00adpulos, en vez de las cualidades espirituales presentadas aqu\u00ed\u00ad.<br \/>\nNota. 3 Pobres en esp\u00ed\u00adritu se parece a las expresiones del ATAT Antiguo Testamento acerca de los \u2020\u0153pobres\u2020\u009d o los \u2020\u0153mansos\u2020\u009d, las gentes de Dios oprimidas quienes, a pesar de todo, conf\u00ed\u00adan en \u00e9l para su liberaci\u00f3n. Este vers\u00ed\u00adculo y el que sigue hacen eco de Isa. 61:1, 2, mientras que el v. 5 se basa en el Sal. 37:11, otro pasaje que contrasta a los \u2020\u0153pobres\u2020\u009d con los \u2020\u0153malos\u2020\u009d.<br \/>\n5:11\u201316 Lo especial de los disc\u00ed\u00adpulos (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 9:50; 4:21; Luc. 6:22, 23; 14:34, 35; 8:16). El cambio a la segunda persona le da una aplicaci\u00f3n directa a los oyentes de Jes\u00fas. La \u00faltima bienaventuranza recalca la persecuci\u00f3n que resulta de seguir a Jes\u00fas y que coloca a sus disc\u00ed\u00adpulos en la sucesi\u00f3n de los fieles siervos de Dios. Lo distintivo que los hace objeto de la persecuci\u00f3n se ilustra con dos objetos: sal y luz; cada uno es esencial, pero tiene su efecto necesario en el ambiente s\u00f3lo si se mantiene distinto de \u00e9l y, a la vez, plenamente involucrado en \u00e9l. As\u00ed\u00ad que los disc\u00ed\u00adpulos deben funcionar en la sociedad como una comunidad alternativa y retadora. Es por la bondad visible que tienen que dar\u00e1n gloria a Dios quien los ha hecho buenos.<br \/>\nNotas. 13 Cualquiera de las dos funciones de la sal, como sabor o como preservativo, cumple la figura. Los rabinos usaban la sal como un s\u00ed\u00admbolo de la sabidur\u00ed\u00ada (si pierde su sabor, lit.lit. Literalmente, \u2020\u0153se vuelve necio\u2020\u009d). 14 Da la figura de una ciudad bien iluminada sobre una monta\u00f1a, y representa el efecto unido de la combinaci\u00f3n de \u2020\u0153luces\u2020\u009d de los disc\u00ed\u00adpulos individuales. 16 Cf. 6:1. La diferencia est\u00e1 entre una ostentaci\u00f3n deliberada para el prestigio de uno mismo del cap. 6, y el testimonio natural de una vida piadosa aqu\u00ed\u00ad.<br \/>\n5:17\u201348 Jes\u00fas y la ley (cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 16:17; 12:58, 59; 16:18; 6:27\u201336). Esta secci\u00f3n larga trata un solo tema; lo importante es que sus partes no deben interpretarse aisladamente de las dem\u00e1s. El tema es el \u2020\u0153cumplimiento\u2020\u009d de la ley por Jes\u00fas, lo que se expresa por medio de declaraciones generales (17\u201320) seguidas de una serie de seis ejemplos contrastando las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas con lo que se acepta ba como la ley del ATAT Antiguo Testamento (21\u201347), terminando con un resumen final (48).<br \/>\nEn los vv. 17\u201320 Jes\u00fas coloca la Ley lado a lado con los Profetas hallando el cumplimiento en \u00e9l (para entender este sentido de la ley como \u2020\u0153profetizando\u2020\u009d hasta la llegada de Jes\u00fas, cf.cf. Confer (lat.), compare 11:13; y Rom. 10:4; G\u00e1l. 3:24). El cumplir es realizar aquello a que las Escrituras se\u00f1alan, y eso es lo que \u00e9l ya ha hecho. Pero el cumplimiento de la ley no significa su abolici\u00f3n; sigue siendo totalmente autoritativa y requiere el respeto total del disc\u00ed\u00adpulo (18, 19). Sin embargo, sigue en pie la pregunta de c\u00f3mo su funci\u00f3n para con el disc\u00ed\u00adpulo es afectada por su cumplimiento en Jes\u00fas. El v. 20 indica que el legalismo meticuloso de los fariseos y los escribas es inadecuado en el contexto nuevo del reino de los cielos. Hace falta una interpretaci\u00f3n superior, y eso es lo que aclaran los vv. 21\u201347, mostrando c\u00f3mo la demanda de Jes\u00fas sobrepasa las ense\u00f1anzas \u00e9ticas contempor\u00e1neas basadas en la ley del ATAT Antiguo Testamento. Lo realiza, no por ser m\u00e1s escrupuloso en las observancias sino por penetrar la verdadera voluntad de Dios entronizada en la ley.<br \/>\nAs\u00ed\u00ad en los dos primeros ejemplos (21\u201330) meramente evitando lit.lit. Literalmente el homicidio y el adulterio no llega a la m\u00e9dula del problema. Subyaciendo estos actos exteriores est\u00e1n las actitudes fundamentales del odio y la lujuria. Donde el coraz\u00f3n no est\u00e9 limpio, hace falta una acci\u00f3n dr\u00e1stica para corregirlo antes que resulte en pecado abierto.<br \/>\nEn tercer lugar (31, 32), una apelaci\u00f3n lit.lit. Literalmente a Deut. 24:1\u20134 hab\u00ed\u00ada llevado a sancionar el divorcio con tal de que la certificaci\u00f3n correcta se observara, pero Jes\u00fas reafirma el prop\u00f3sito original de Dios en cuanto a la permanencia del matrimonio (v\u00e9ase 19:3\u201312 para una discusi\u00f3n m\u00e1s amplia).<br \/>\nEn cuarto lugar (33\u201337), Jes\u00fas descarta la intrincada discusi\u00f3n acerca del peso relativo que tienen diversos juramentos (cf.cf. Confer (lat.), compare 23:16\u201322) a favor del ideal de una veracidad sencilla, lo que hace que los juramentos y votos sean innecesarios. Aqu\u00ed\u00ad, como con el asunto del divorcio, Jes\u00fas se niega a permitir que los reglamentos de la ley, que estaban dise\u00f1ados para controlar la pecaminosidad humana, pudieran tener precedencia sobre la intenci\u00f3n original de Dios. Las normas \u00e9ticas deben edificarse no en las concesiones de la ley, sino en los prop\u00f3sitos positivos de Dios.<br \/>\nEn quinto lugar (38\u201342), el deseo natural de venganza y retribuci\u00f3n podr\u00ed\u00ada ser justificado convenientemente por los reglamentos del ATAT Antiguo Testamento, que ten\u00ed\u00adan el dise\u00f1o original de limitar los alcances de la retribuci\u00f3n legal (ojo por ojo, etc.). Pero el extender este principio a la \u00e9tica personal le da carta magna a los intereses ego\u00ed\u00adstas. Por medio de una serie de ejemplos v\u00ed\u00advidos (39\u201342), Jes\u00fas, en su lugar, demanda una actitud generosa que no s\u00f3lo reh\u00fasa al desquite, sino que no resiste, aunque legalmente estuviese permitido. Dicha actitud es la que subordina los derechos personales de uno en beneficio de los de otras personas.<br \/>\nFinalmente (43\u201347), la inferencia natural de que el mandato del ATAT Antiguo Testamento de amar al pr\u00f3jimo conlleva el corolario de odiar a su enemigo es reemplazado por la orden extraordinaria de amar a nuestros enemigos. Nuevamente Jes\u00fas sobrepasa con mucho la ense\u00f1anza expl\u00ed\u00adcita de la ley del ATAT Antiguo Testamento y ofrece una \u00e9tica en contraste agudo con los valores humanos naturales.<br \/>\nAs\u00ed\u00ad, en todos estos ejemplos, una observancia superficial de la letra de la ley ha cedido a la b\u00fasqueda radical de la verdadera voluntad de Dios. Esto sobrepasa la interpretaci\u00f3n lit.lit. Literalmente de la ley y, en realidad en algunos casos, la deja a un lado, como la autoridad soberana de Jes\u00fas (pero yo os digo) revela una escala de valores alternativa radical que el discipulado debe involucrar. Asombroso, pero apro piadamente, queda resumido en el vers\u00ed\u00adculo final: Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos es perfecto. Con esto el legalismo ha quedado muy atr\u00e1s, y la ley ha sido \u2020\u0153cumplida\u2020\u009d.<br \/>\nNotas. 19 Quebranta no es una buena traducci\u00f3n de la palabra gr. que significa desata, eso es, anula; es asunto de la ense\u00f1anza en vez de la pr\u00e1ctica. 22 Necio y fatuo eran t\u00e9rminos cotidianos de abu so. Las tres partes del vers\u00ed\u00adculo ilustran paralelamente las consecuencias de las malas relaciones; no se las califica en cuanto a seriedad.  23, 24; 25, 26 Estos dos camafeos desconectados ilustran la necesidad urgente de tomar medidas preventivas donde las relaciones est\u00e1n tirantes. El altar estaba en Jerusal\u00e9n, un viaje largo desde el hogar de los oyentes galileos de Jes\u00fas. 29, 30 Cf. 18:8, 9. Jes\u00fas estaba hablando de una acci\u00f3n correctiva dr\u00e1stica, no una mutilaci\u00f3n literal. 31 Deut. 24:1\u20134 legislaba para lo que debe seguir un divorcio certificado (no un nuevo casamiento de la pareja original si la esposa se ha vuelto a casar desde aquella fecha); el permiso para un divorcio legal se asume en lugar de declararse. 33 Este es un resumen de varios reglamentos del ATAT Antiguo Testamento que gobiernan juramentos y votos. 39\u201341 Las siguientes ilustraciones tienen un sabor legal: un golpe sobre la mejilla derecha era un insulto serio castigable con una pesada multa; la capa estaba protegida de confiscaci\u00f3n por Exo. 22:25\u201327; y el derecho que ten\u00ed\u00ada el soldado romano de reclutar a un cargador civil (te obliga a es un t\u00e9rmino t\u00e9cnico para esta acci\u00f3n) era limitado. Todo implica no insistir en los derechos de uno. 43 Aborrecer\u00e1s a tu enemigo no es una cita de la ley del ATAT Antiguo Testamento, pero se infer\u00ed\u00ada f\u00e1cilmente de tales pasajes como Deut. 23:3\u20136 y Sal. 139:21, 22.<br \/>\n6:1\u201318 La religi\u00f3n y sus recompensas. El resumen general del v. 1 es seguido por tres ilustraciones paralelas de lo errado y de lo correcto en cuanto a pr\u00e1cticas religiosas. Las d\u00e1divas a los pobres, las oraciones y los ayunos eran elementos centrales en la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada, y se asume que todos sean v\u00e1lidos para los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas. El asunto no es si se deben practicar, sino c\u00f3mo y por qu\u00e9. El enfo que est\u00e1 en el asunto de la recompensa; la recompensa para una religi\u00f3n de ostentaci\u00f3n es el reconocimiento humano que se busca; pero ah\u00ed\u00ad termina (ellos ya tienen su recompensa). La religi\u00f3n intima, por otro lado, que se hace para Dios y no para la aprobaci\u00f3n humana, puede esperar una recompensa celestial. N\u00f3tese que no hay turbaci\u00f3n en la idea de recompensa.<br \/>\nLa simetr\u00ed\u00ada prolija de las tres ilustraciones (2\u20134; 5, 6; 16\u201318) se interrumpe con una discusi\u00f3n extensa sobre la oraci\u00f3n, lo que aclara la manera incorrecta (7, 8) y la manera correcta (9\u201315). El Padre Nuestro aparece no como una forma lit\u00fargica prescrita, sino como un modelo de lo que la verdadera oraci\u00f3n debiera ser.<br \/>\nNotas. 1 V\u00e9ase arriba sobre 5:16. 3 \u00c2\u00a1Esta no es una recomendaci\u00f3n de dar al azar! 6 Habitaci\u00f3n se refiere a un lugar de almacenaje, probablemente sin ventanas, y el \u00fanico cuarto que puede cerrarse con llave; representa el lugar menos p\u00fablico. 7 Por su palabrer\u00ed\u00ada traduce una \u2020\u0153palabra sin sentido\u2020\u009d desconocida en el idioma gr., sugiriendo lo que nosotros conocemos como \u2020\u0153jerigonza\u2020\u009d. El enfoque no est\u00e1 sobre la \u2020\u0153repetici\u00f3n\u2020\u009d (seg\u00fan algunas versiones sugieren), sino en lo que no tiene significado alguno y en ruido, sobre la actitud de oraci\u00f3n que piensa que Dios tiene que ser amenazado para tomar nota. La verdadera oraci\u00f3n no es una t\u00e9cnica ni un desempe\u00f1o, sino una relaci\u00f3n. 9\u201313 La versi\u00f3n de Mat. del Padrenuestro es m\u00e1s larga que la de Luc. 11:2\u20134. Nuestra versi\u00f3n com\u00fan es aun m\u00e1s larga, pero la doxolog\u00ed\u00ada familiar s\u00f3lo ocurre en mss.mss. Manuscritos posteriores de Mat. 14, 15 Estos vers\u00ed\u00adculos parecer\u00ed\u00adan sugerir que el perd\u00f3n es algo que se gana por perdonar nosotros a otros. Sin embargo, v\u00e9ase 18:21\u201335 donde se aclara el eslab\u00f3n entre el perdonar y el ser perdonado. La palabra deudas en el v. 12 nos hace recordar esa par\u00e1bola.<br \/>\n6:19\u201334 Las posesiones y la seguridad (ver Luc. 11:34, 35; 12:22\u201334; 16:13). Una colecci\u00f3n de dichos breves (19\u201324) y una discusi\u00f3n m\u00e1s prolongada (25\u201334) est\u00e1n ligadas por el tema de las posesio nes. En contraste con los intereses materiales que ocupan nuestra atenci\u00f3n la mayor parte del tiempo, Jes\u00fas llama a sus disc\u00ed\u00adpulos a que pongan primero a Dios tanto por medio de dar prioridad a los asuntos eternos, como tambi\u00e9n por confiar en nuestro Padre celestial para suplir nuestras necesidades materiales aqu\u00ed\u00ad sobre la tierra.<br \/>\nLos vv. 19\u201321 enfocan nuestro sentido de prioridades, y se\u00f1alan que el tener nuestro principal inter\u00e9s en las posesiones materiales no s\u00f3lo hace ver una perspectiva equivocada sino que es necio, ya que tales posesiones no pueden perdurar.<br \/>\nLos vv. 22, 23 podr\u00ed\u00adan parecer estar fuera de lugar aqu\u00ed\u00ad, pero dependen de un juego de palabras sutil. La palabra traducida sano es, lit.lit. Literalmente, \u2020\u0153singular\u2020\u009d, pero tambi\u00e9n significa generosidad, y el ojo \u2020\u00a6 malo del v. 23 es una met\u00e1fora de mezquindad y celo. Por lo tanto, estos vers\u00ed\u00adculos tambi\u00e9n atacan el materialismo ego\u00ed\u00adsta y nos invitan a una devoci\u00f3n de todo coraz\u00f3n hacia Dios.<br \/>\nEl v. 24 refuerza el mismo punto. Riquezas es la traducci\u00f3n del t\u00e9rmino arameo mam\u00f3n, que se refiere a las posesiones materiales (no necesariamente obtenidas por medios il\u00ed\u00adcitos).<br \/>\nHay una simplicidad hermosa en los vv. 25\u201333, con su apelaci\u00f3n al ejemplo de las aves y a las flores para ilustrar el cuidado pr\u00f3digo de Dios por todas sus criaturas. Lo que aqu\u00ed\u00ad se proh\u00ed\u00adbe es la preocupaci\u00f3n, no la provisi\u00f3n responsable para las necesidades de uno mismo y las de su familia; \u00c2\u00a1Dios provee alimento para las aves, pero \u00e9stas tienen que buscarlo! La base de la confianza del disc\u00ed\u00adpulo, en contraste con la preocupaci\u00f3n de los gen tiles, reside en reconocer a Dios como vuestro Padre celestial (32). La actitud correcta es poner a Dios en primer lugar (33) y confiar en \u00e9l para nuestras necesidades pr\u00e1cticas.<br \/>\nEn el mundo actual muchos (de los cuales algunos son disc\u00ed\u00adpulos cristianos) no tienen todas sus necesidades satisfechas. Este pasaje no resuelve el problema, pero necesitamos entender c\u00f3mo la provisi\u00f3n de Dios se relaciona con el mal uso humano de lo que Dios ha provisto.<br \/>\nNotas. 22 La descripci\u00f3n curiosa de que el ojo es la l\u00e1mpara del cuerpo significa o que la luz entra al cuerpo por el ojo, o aun m\u00e1s probable, que el ojo capacita al cuerpo a hallar su camino. 27 Codo es una medida de longitud f\u00ed\u00adsica, como nuestra palabra \u2020\u0153lapso\u2020\u009d, y puede servir de met\u00e1fora para lapso de tiempo. 33 Dar prioridad al reino de Dios significa dar nuestra primera lealtad a \u00e9l como rey; la justicia es el modo de vivir que resulta de esta decisi\u00f3n. 34 Esta m\u00e1xima prudente, pero algo pesimista, nos advierte que los vers\u00ed\u00adculos anteriores prometen las provisiones necesarias, pero no de que estaremos exentos de problemas.<br \/>\n7:1\u20136 El juzgar a otros (ver Luc. 6:37, 38; 41, 42). 1\u20135 advierte en contra de la cr\u00ed\u00adtica de otras personas sin considerar lo vulnerables que nosotros mismos podemos ser ante la cr\u00ed\u00adtica; se\u00e1is juzgados bien puede referirse al juicio de Dios, al igual que al de otras personas. Pero el v. 6 indica que existe el juicio correcto que al disc\u00ed\u00adpulo le toca ejercer (cf.cf. Confer (lat.), compare adem\u00e1s 15\u201320).<br \/>\nNotas. 6 Las cosas santas y valiosas se dan solamente a aquellos que saben apreciarlas. No se indica una aplicaci\u00f3n definida, pero recordemos que hay tiempo para hablar y tiempo para estar en si lencio (Ecl. 3:7). La verdad de Dios no debe ser sometida al abuso y a la burla innecesariamente.<br \/>\n7:7\u201311 Alentados a orar (v\u00e9ase Luc. 11:9\u201313). La persistencia en la oraci\u00f3n (los imperativos est\u00e1n todos en el tiempo presente, lo que sugiere un continuo solicitar, buscar, golpear, y no una sola vez) puede esperar una respuesta no por la t\u00e9cnica que se haya usado, sino por el Dios a quien se le habla. Aun si a los padres humanos, quienes son malos (un reconocimiento de la pecaminosidad esencial de la humanidad), se les puede confiar que har\u00e1n lo mejor que puedan para sus hijos, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s podr\u00e1 Dios? Por supuesto esto no es una garant\u00ed\u00ada de que cualquier oraci\u00f3n que pudi\u00e9ramos ofrecer tendr\u00e1 \u00e9xito; Dios da s\u00f3lo buenas d\u00e1divas, \u00c2\u00a1que no siempre han de corresponder con nuestras ideas de lo que debi\u00e9ramos tener!<br \/>\n7:12 La regla de oro (v\u00e9ase Luc. 6:31). Este vers\u00ed\u00adculo concluye y resume las instrucciones de Jes\u00fas para vivir como disc\u00ed\u00adpulo. La Ley y los Profetas contin\u00faa lo que iniciamos en 5:17. V\u00e9ase 22:37\u201340 para otro re sumen de la Ley y los Profetas. Otros maestros hab\u00ed\u00adan dado instrucciones similares en formas negativas: no traten a otros como no quisieran ser tratados; la forma positiva de Jes\u00fas demanda m\u00e1s.<br \/>\n7:13\u201327 Discipulado verdadero o falso (cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 13:24; 6:43\u201346; 13:25\u201327; 6:47\u201349). Estos cuatro contrastes entre lo verdadero y lo falso concluyen el discurso. La divisi\u00f3n entre lo verdadero y lo falso se hace en puntos diferentes de las cuatro escenas, de manera que todo el complejo forma una ba-se penetrante para la autoevaluaci\u00f3n.<br \/>\nPrimero (13, 14), dan un franco contraste entre los que son salvos y los perdidos; las dos puertas y los dos caminos conducen respectivamente a la perdici\u00f3n y a la vida. El verdadero discipulado es una posici\u00f3n de minor\u00ed\u00adas, es un asunto de deliberadamente tomar la opci\u00f3n de no andar con la corriente, sino que es un asunto de vida o muerte.<br \/>\nSegundo (15\u201320), sigue una divisi\u00f3n m\u00e1s sutil, que cae dentro del grupo de los que profesan ser disc\u00ed\u00adpulos. Los falsos profetas se presentan como aquellos que pertenecen al grupo (est\u00e1n vestidos de ovejas), sin embargo, su intenci\u00f3n es destruir (lobos rapaces). As\u00ed\u00ad que no toda la supuesta profec\u00ed\u00ada puede aceptarse seg\u00fan su apariencia; debe ser probada. La prueba no es lo que dice el profeta sino su fruto. El significado de fruto no se especifica, pero la met\u00e1fora ocurre varias veces en Mat. para indicar una conducta que es genuinamente agradable a Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:8\u201310; 12:33\u201337; 21:43).<br \/>\nTercero (21\u201323), y merecedores de mayor escrutinio, se nos presentan a aquellos que aparentemente se creen disc\u00ed\u00adpulos genuinos y que apelan a sus actividades carism\u00e1ticas para comprobarlo, pero que resultan no tener una verdadera relaci\u00f3n con el Se\u00f1or ante quien apelan. Los profetas falsos del v. 15 eran enga\u00f1adores, pero \u00e9stos se enga\u00f1an a s\u00ed\u00ad mismos. Su aceptaci\u00f3n no depende de su profesi\u00f3n, ni siquiera de su aparente actividad cristiana, sino de si Jes\u00fas los conoce. N\u00f3tese la extraordinaria autoridad que \u00e9l asume como juez; entrar al reino de los cielos depende de su reconocimiento y consiste en estar con \u00e9l.<br \/>\nFinalmente (24\u201327), sale otra divisi\u00f3n basada en la conducta. Tanto los prudentes como los insensatos se describen como el que oye mis palabras; la diferencia est\u00e1 en hacerlas (cf.cf. Confer (lat.), compare el fruto de los vv. 16\u201320). Adem\u00e1s, esta divisi\u00f3n abarca a los que pertenecen al c\u00ed\u00adrculo de Jes\u00fas. Toda esta secci\u00f3n final del discurso nos deja inc\u00f3modos ante la demanda de considerar no s\u00f3lo lo que profesamos, sino si se basa en una relaci\u00f3n genuina con Jes\u00fas que re sulta en una vida de verdadero disc\u00ed\u00adpulo.<br \/>\nNotas. 15 Los falsos profetas son conocidos tanto en el ATAT Antiguo Testamento como el NTNT Nuevo Testamento. Cf. Deut. 13:1\u20135; Jer. 23:9\u201332; Mat. 24:11, 24; 1 Juan 4:1\u20133. 21 Se\u00f1or traduce kyrios, hasta aqu\u00ed\u00ad usado s\u00f3lo como un t\u00ed\u00adtulo para Dios. En el vocabulario diario gr. era un t\u00e9rmino normal para saludar cort\u00e9smente y as\u00ed\u00ad se usa com\u00fanmente en los Evangelios. Aqu\u00ed\u00ad, sin embargo, se usa claramente como una se\u00f1al de lealtad, aun de adoraci\u00f3n. 22 En aquel d\u00ed\u00ada se refiere al juicio final.<br \/>\n7:28, 29 Conclusi\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 1:21, 22). La f\u00f3rmula regular para concluir los discursos en Mat. se extiende aqu\u00ed\u00ad para notar la reacci\u00f3n de los oyentes. El contraste entre Jes\u00fas y los escribas nos hace re cordar los contrastes de 5:21\u201347, donde la autoridad de Jes\u00fas se ve\u00ed\u00ada en su disposici\u00f3n, en contraste con los escribas, de declarar sencillamente \u2020\u0153mas yo os digo\u2020\u009d. Las demandas finales de su discurso han reforzado esta impresi\u00f3n. Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada que ser notado y demandaba una respuesta. Los siguientes dos cap\u00ed\u00adtulos siguen destacando esta misma autoridad ejercitada en acci\u00f3n y no s\u00f3lo en palabras.<\/p>\n<p>8:1-9:34 Una selecci\u00f3n de los milagros de Jes\u00fas<\/p>\n<p>Aqu\u00ed\u00ad Mateo ha coleccionado nueve relatos de milagros (uno de los cuales contiene dos milagros entretejidos; 9:18\u201326). Est\u00e1n organizados en tres grupos de a tres (8:1\u201317; 8:23\u20139:8; 9:18\u201334), con breves pasajes intercalados enfocando sobre las demandas de seguir a Jes\u00fas (8:18\u201322; 9:9\u201317). Mateo relata las historias mucho m\u00e1s brevemente que Marcos, dejando a un lado la mayor\u00ed\u00ada de los de talles pintorescos y enfocando la atenci\u00f3n en Jes\u00fas mismo. La impresi\u00f3n que deja es una de autoridad irresistible, vista tanto en el poder de Jes\u00fas sobre la enfermedad, el poder demon\u00ed\u00adaco y las fuerzas natu rales, y en la respuesta radical que \u00e9l requer\u00ed\u00ada de aquellos que le segu\u00ed\u00adan. Todo esto complementa la autoridad que \u00e9l demostr\u00f3 durante su ense\u00f1anza en el primer discurso.<br \/>\n8:1\u201317 Tres milagros de sanidad (ver Mar. 1:40\u201345, 29\u201334; Luc. 5:12\u201316; 7:1\u201310; 4:38\u201341). Estos tres relatos se agrupan como para conducir a la f\u00f3rmula-cita que aclara su significado en el v. 17. Adem\u00e1s, se ligan por el hecho de que los que han sido sanados pertenecen a un grupo excluido de una vida plena en esa sociedad: \u00c2\u00a1un leproso, un gentil, y una mujer!<br \/>\nEl hecho de que Jes\u00fas toc\u00f3 a un leproso era una demostraci\u00f3n poderosa de buena voluntad al poner su inter\u00e9s cari\u00f1oso por encima del tab\u00fa social. La orden de v\u00e9, mu\u00e9strate al sacerdote (como Lev. 14:10\u201332 requer\u00ed\u00ada) sirvi\u00f3 como testimonio a ellos tanto del respeto que Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada de la ley como de su poder sanador como Mes\u00ed\u00adas. La orden equilibrante de no lo digas a nadie nos recuerda el peligro de atraer el entusiasmo popular por razones erradas.<br \/>\nEl centuri\u00f3n y su criado eran soldados no jud\u00ed\u00ados en el ej\u00e9rcito de ocupaci\u00f3n. Detr\u00e1s de la actitud vacilante del hombre de ser visitado por Jes\u00fas estaba el problema de las relaciones entre jud\u00ed\u00ados y gentiles: no se pod\u00ed\u00ada esperar que un maestro jud\u00ed\u00ado se contaminase entrando en una casa de gentiles. Su sencilla aceptaci\u00f3n, sin embargo, en jerga militar, de la autoridad pr\u00e1ctica de Jes\u00fas sobre la enfermedad es evidencia de una fe mayor que la de ninguno en Israel. Al haber incluido este dicho admirable de Jes\u00fas en los vv. 11, 12 (cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 13:28, 29), Mateo saca a relucir las implicaciones del contraste para el desarrollo futuro del pueblo de Dios. Muchos vendr\u00e1n del oriente y del occidente (y este creyente gentil sirve de prototipo de estos) y se re\u00fanen con los patriarcas jud\u00ed\u00ados en el banquete mesi\u00e1nico, que todos los jud\u00ed\u00ados esperaban disfrutar por derecho. Al mismo tiempo, sin embargo, los jud\u00ed\u00ados hijos del reino, que no compart\u00ed\u00adan esta fe de los gentiles, se encontrar\u00ed\u00adan excluidos, en el lugar donde por costumbre popular se asignaba a los gen tiles. La base para ser aceptos en el reino de los cielos ya no ser\u00ed\u00ada cuesti\u00f3n de origen racial sino de fe. La sanidad no usual a la distancia (cf.cf. Confer (lat.), compare 15:21\u201328, tambi\u00e9n involucrando a un \u2020\u0153enfermo\u2020\u009d gentil) fue una respuesta apropiada ante la fe del gentil (13).<br \/>\nLa historia sencilla de la sanidad de la suegra de Pedro nos introduce a un resumen general del ministerio de sanidad de Jes\u00fas en Caperna\u00fam (base de operaciones de Jes\u00fas durante su ministerio en Galilea; 4:13). N\u00f3tese la distinci\u00f3n clara entre la posesi\u00f3n por el demonio y alguna enfermedad, y los diferentes t\u00e9rminos usados para su curaci\u00f3n. En la descripci\u00f3n de este ministerio de liberaci\u00f3n como un cumplimiento de Isa. 53:4, Mateo nos re cuerda que abarca m\u00e1s la misi\u00f3n del siervo de Dios que la expiaci\u00f3n del pecado que es el principal enfoque de Isa. 53; adem\u00e1s abarca nuestra necesidad f\u00ed\u00adsica.<br \/>\nNotas. 2 \u2020\u0153Lepra\u2020\u009d se usaba para designar una variedad de enfermedades de la piel; no todas eran igualmente serias o contagiosas. 14 La casa de Pedro probablemente sirvi\u00f3 de hogar para Jes\u00fas en Caperna\u00fam. 17 Los sustantivos heb. en Isa. 53:4 se refieren, lit.lit. Literalmente, al sufrimiento f\u00ed\u00adsico, aunque el contexto sugiere que fueron usados principalmente en sentidos metaf\u00f3ricos.<br \/>\n8:18\u201322 El costo del discipulado (v\u00e9ase Luc. 9:57\u201360). Mateo hace una distinci\u00f3n entre la multitud de los que ten\u00ed\u00adan inter\u00e9s, pero sin compromiso, y los disc\u00ed\u00adpulos cuya dedicaci\u00f3n a Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada la prio ridad. Estos compart\u00ed\u00adan su falta de hogar al viajar por Galilea, y aun las responsabilidades familiares ten\u00ed\u00adan que tomar el segundo lugar. Asombra el que Jes\u00fas rehusara permiso para que primero vaya y entierre a mi padre; esto era un deber sagrado que preced\u00ed\u00ada a todo otro asunto regular. Los muertos es una descripci\u00f3n r\u00ed\u00adgida de los que no pertenec\u00ed\u00adan al grupo de los disc\u00ed\u00adpulos como faltos de vida espi ritual. El lenguaje, y no menos que la demanda, no permit\u00ed\u00ada acomodo aun al extremo de ser ofensivo.<br \/>\n8:23\u201327 Autoridad sobre los elementos naturales (ver Mar. 4:36\u201341; Luc. 8:22\u201325). Este es el primer \u2020\u0153milagro en la naturaleza\u2020\u009d registrado en Mat., demostrando que Jes\u00fas ejerc\u00ed\u00ada el mismo poder sobre la naturaleza que Sal. 107:23\u201330 asigna a Dios. La reacci\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 107:31, 32) le agrega un nuevo nivel al relato que Mateo da de la autoridad de Jes\u00fas. Pero mientras que el relato se registra mayormente con este fin, el que Ma teo haya mencionado que sus disc\u00ed\u00adpulos le siguieron (23), retomando el lenguaje de la secci\u00f3n precedente, sugiere que \u00e9l puede haberlo visto como una ilustraci\u00f3n del discipulado: cuando llegan las tormentas, la fe en el poder salvador de Jes\u00fas ser\u00e1 premiada. Mateo advierte frecuentemente del peligro de la poca fe (26; cf.cf. Confer (lat.), compare 6:30; 14:31; 16:8; 17:20).<br \/>\n8:28\u201334 Un exorcismo espectacular (ver Mar. 5:1\u201320; Luc. 8:26\u201339). Aunque los exorcismos ya han sido mencionados en t\u00e9rminos generales, esta primera menci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica de uno le agrega otra dimensi\u00f3n a la autoridad de Jes\u00fas: su dominio sobre los seres sobrenaturales. La versi\u00f3n abreviada dr\u00e1sticamente por Mateo omite la mayor\u00ed\u00ada de los detalles personales y se concentra en el conflicto entre Jes\u00fas y los demonios. Dado su discernimiento sobrehumano \u00e9stos reconocen a Jes\u00fas como el Hijo de Dios, pero este testimonio, aunque verdadero, no es recibido bien de tal fuente.<br \/>\nMarcos y Lucas mencionan solamente a un hombre pose\u00ed\u00addo de los demonios, pero Mateo aqu\u00ed\u00ad (como en 20:30; cf.cf. Confer (lat.), compare 9:27) dice que hab\u00ed\u00ada dos, posiblemente porque el relato se escribe como un testimonio al poder de Jes\u00fas, y en la ley jud\u00ed\u00ada hac\u00ed\u00ada falta tener dos testigos.<br \/>\nEste era territorio gentil (por esto la presencia de cerdos). Mateo no menciona otra reacci\u00f3n que el deseo de la gente de \u00c2\u00a1deshacerse de este visitante destructor! Tampoco se interesa en la muerte de los cerdos ni en la p\u00e9rdida econ\u00f3mica para sus due\u00f1os. Supuestamente, la liberaci\u00f3n de dos hombres se consideraba de mayor importancia. Pero el relato se da primordialmente para mostrar a Jes\u00fas en un conflicto victorioso contra una fuerza demon\u00ed\u00adaca sumamente poderosa.<br \/>\nNotas. 28 Gadara era una poblaci\u00f3n griega que controlaba el territorio del lado oriental del mar de Galilea. 29 Antes de tiempo se refiere a la creencia de que los demonios ser\u00ed\u00adan castigados en el juicio final.<br \/>\n9:1\u20138 Sanidad y perd\u00f3n (ver Mar. 2:1\u201312; Luc. 5:17\u201326). Mateo no menciona la casa abarrotada de gente y el hueco en el techo; su inter\u00e9s est\u00e1 en el di\u00e1logo. El eslab\u00f3n entre la enfermedad y el pe cado no se dice ser causal; pero el poder para dar la sanidad f\u00ed\u00adsica se usa como evidencia de una autoridad mayor que da liberaci\u00f3n espiritual. De esta manera se agrega otra dimensi\u00f3n del relato acerca de la autoridad de Jes\u00fas. La acusaci\u00f3n de blasfemia se oye porque s\u00f3lo Dios puede perdonar pecados; el reclamar la autoridad para hacerlo ser\u00ed\u00ada ponerse a s\u00ed\u00ad mismo en el lugar de Dios. Sin embargo, Jes\u00fas lo hace como el Hijo del Hombre, que es un t\u00ed\u00adtulo que parad\u00f3jicamente combina su humanidad con la autoridad suprema trazada en Dan. 7:13, 14.<br \/>\nNotas. 5 Es obvio que es m\u00e1s f\u00e1cil decir: \u2020\u0153Tus pecados te son perdonados\u2020\u009d, ya que no requiere ning\u00fan resultado visible; pero si la palabra de Jes\u00fas \u2020\u0153Lev\u00e1ntate y anda\u2020\u009d tiene resultados eficaces, sus oyentes pueden asumir que su primer dicho tampoco fue un enga\u00f1o. 8 El plural hombres sorprende, ya que es la autoridad \u00fanica de Jes\u00fas la que ha sido demostrada. Probablemente, significa \u2020\u0153a Jes\u00fas como hombre\u2020\u009d.<br \/>\n9:9\u201317 Quebrando el molde (ver Mar. 2:14\u201322; Luc. 5:27\u201338). El v. 3 fue la primera vez que se registra una oposici\u00f3n contra Jes\u00fas por parte de los maestros de la ley jud\u00ed\u00ada. Aqu\u00ed\u00ad vemos bases adicio nales para la hostilidad en aumento de las autoridades religiosas (en este caso los fariseos). Tanto por las compa\u00f1\u00ed\u00adas dudosas con las que andaba (9\u201313) y en la aparente relajada actitud ante el deber tradicional de ayunar (14\u201317), Jes\u00fas les ofend\u00ed\u00ada el sentido de lo que era correcto. Pero en esto \u00e9l deliberadamente retaba y sobrepasaba la comprensi\u00f3n anticuada que ellos ten\u00ed\u00adan de la voluntad de Dios.<br \/>\nLos publicanos no s\u00f3lo eran notorios por su explotaci\u00f3n, pero eran condenados al ostracismo religioso y pol\u00ed\u00adtico como colaboradores con el gobierno pagano romano. El que un jud\u00ed\u00ado p\u00ed\u00ado comiera con ellos era, por lo tanto, inconcebible. La respuesta de Jes\u00fas en los vv. 12 y 13 expresa la perspectiva contraria: un sanador debe \u2020\u0153ensuciarse las manos\u2020\u009d, y una misi\u00f3n de salvaci\u00f3n no se consigue frecuentando solamente compa\u00f1\u00ed\u00ada respetable. Su cita de Ose. 6:6 (usada otra vez en 12:7) indica que la prioridad de Dios es un amor costoso en vez de un ritual cuidadoso.<br \/>\nLa respuesta a la pregunta acerca del ayuno (que Jes\u00fas no desaprob\u00f3 en s\u00ed\u00ad mismo; 6:16\u201318) hace resaltar el mismo cambio de perspectiva. Los reglamentos formales de la antigua religi\u00f3n ten\u00ed\u00adan que ceder al regocijo de lo nuevo. El parche y el vino nuevo son figuras de una nueva relaci\u00f3n poderosa y efervescente con Dios que revienta los confines secos de una religi\u00f3n formal.<br \/>\nNotas. 9 Mateo es la misma persona que Lev\u00ed\u00ad en Mar. y Luc. Ser\u00ed\u00ada algo as\u00ed\u00ad como un oficial de aduana en la poblaci\u00f3n fronteriza de Caperna\u00fam. 15 Esta es una temprana indirecta a la muerte venidera de Jes\u00fas.<br \/>\n9:18\u201326 Resucitando a los muertos (ver Mar. 5:21\u201343; Luc. 8:40\u201356). Aqu\u00ed\u00ad encontramos otra intensificaci\u00f3n de la autoridad de Jes\u00fas; aun la muerte est\u00e1 sujeta a \u00e9l. La abreviatura radical del relato por Mat. (\u00c2\u00a123 vers\u00ed\u00adculos en Mar., 9 en Mat.!) sugiere que la hija del principal ya estaba muerta cuando le pidi\u00f3 a Jes\u00fas su ayuda, en vez de pensar que falleci\u00f3 durante la llegada de Jes\u00fas. Si es as\u00ed\u00ad, su solicitud era por dem\u00e1s asombrosa. Mateo claramente no tiene la intenci\u00f3n de que se tomen lit.lit. Literalmente las palabras de Jes\u00fas en el v. 24, como indicaci\u00f3n de un diagn\u00f3stico falso (como se entender\u00ed\u00ada en el relato de Mar.); habr\u00e1 querido decir que su muerte, aunque real, no era permanente.<br \/>\nEscondido en ese relato hay otro milagro de sanidad, el de un desorden menstrual incurable. El deseo de la mujer de tocar su vestido podr\u00ed\u00ada sugerir un punto de vista mec\u00e1nico del poder sanador de Jes\u00fas, sin embargo, surgi\u00f3 de una fe suficiente para que Jes\u00fas la elogiara, y la sanara.<br \/>\nNotas. 20 El flujo menstrual la hac\u00ed\u00ada impura ceremonialmente; por lo tanto, aun el tocar el borde de su manto le acarrear\u00ed\u00ada una reprimenda por parte de alg\u00fan jud\u00ed\u00ado piadoso. Como con el leproso (8:3), Jes\u00fas hizo a un lado el tab\u00fa. 23 Los que tocaban las flautas formaban parte com\u00fan del ritual f\u00fanebre.<br \/>\n9:27\u201331 Dos ciegos. Este breve relato tiene paralelo con 20:29\u201334. La apelaci\u00f3n a Jes\u00fas como hijo de David, eso es, el Mes\u00ed\u00adas, ocurre frecuentemente en los escritos de sanidad de Mat. Se\u00f1ala una fe que Jes\u00fas pone a prueba con su pregunta en el v. 28 y que sirve de base para su sanidad. La orden de mantener en silencio la sanidad (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:4) era mucho pedir: \u00bfC\u00f3mo se esconde la sanidad de un hombre ciego? Pero, aparentemente, \u00e9stos ni siquiera intentaron callarse. Hay una tensi\u00f3n inevitable entre el deseo de Jes\u00fas de evitar una publicidad inapropiada y el poderoso testimonio que ofrec\u00ed\u00adan sus milagros acerca de qui\u00e9n era \u00e9l (cf.cf. Confer (lat.), compare 11:2\u20135).<br \/>\n9:32\u201334 Un exorcismo causa una acusaci\u00f3n. Este peque\u00f1o episodio tambi\u00e9n tiene un paralelo m\u00e1s extenso m\u00e1s adelante (12:22\u201324), donde la acusaci\u00f3n de colusi\u00f3n con Satan\u00e1s se desarrolla y se contesta. Aqu\u00ed\u00ad, meramente se menciona este nuevo giro siniestro en la hostilidad oficial contra Jes\u00fas. Mat., por lo general, distingue entre la posesi\u00f3n de un demonio y una incapacidad f\u00ed\u00adsica; aqu\u00ed\u00ad una parece ser el resultado de la otra, pero el len guaje es aun el del exorcismo. La reacci\u00f3n de la multitud en el v. 33 resume las impresiones que los milagros en los caps. 8, 9 han estado creando.<\/p>\n<p>9:35-10:42 Segundo discurso: la misi\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos<\/p>\n<p>9:35\u201338 Obreros para la mies (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 6:34; Luc. 10:2). Este breve pasaje sirve de puente entre el relato del ministerio de Jes\u00fas en los caps. 5\u20139 (resumido en el v. 35) y la extensi\u00f3n de ese ministerio a sus disc\u00ed\u00adpulos en el cap. 10. La necesidad era demasiado grande para cumplirla Jes\u00fas solo, as\u00ed\u00ad que pidi\u00f3 ayuda a algunos de sus seguidores m\u00e1s \u00ed\u00adntimos. La base de esta misi\u00f3n era la compasi\u00f3n, una palabra fuerte para una respuesta emotiva que siempre da como resultado una acci\u00f3n de cuidado. Las im\u00e1genes de la palabra mies (como la de pescar en 4:19) sugieren tambi\u00e9n el llamamiento a ganar nuevos disc\u00ed\u00adpulos. Este es el inter\u00e9s de Dios, como Se\u00f1or de la mies, y as\u00ed\u00ad que se puede apelar a \u00e9l l\u00f3gicamente para recibir a los obreros necesarios. Vale la pena notar que \u00c2\u00a1los que recibieron el llamado a orar aqu\u00ed\u00ad, son enviados ellos mismos en el cap\u00ed\u00adtulo siguiente!<br \/>\n10:1\u20134 Los doce ap\u00f3stoles (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 6:7; 3:13\u201319; Luc. 9:1; 6:13\u201316; Hech. 1:13). Ap\u00f3stoles significa \u2020\u0153enviados\u2020\u009d y as\u00ed\u00ad es apropiado aqu\u00ed\u00ad. Esta es la \u00fanica vez que Mat. emplea esta palabra; normalmente \u00e9l llama a los seguidores de Jes\u00fas \u2020\u0153disc\u00ed\u00adpulos\u2020\u009d o \u2020\u0153los doce\u2020\u009d. La autoridad que se les dio sobre los esp\u00ed\u00adritus inmundos y las enfermedades era una extensi\u00f3n de la que pose\u00ed\u00ada Jes\u00fas mismo, y en el v. 7 se les agrega el encargo de predicar su mensaje. Son cinco los de este grupo que ya han aparecido en este relato (4:18\u201322; 9:9). Poco se sabe de los dem\u00e1s como individuos, excepto Judas Iscariote. Aun Tadeo aparece bajo un nombre diferente (Judas, hijo de Santiago) en la lista de Luc. Era como un grupo, no como individuos, que desempe\u00f1aron papeles clave en los primeros d\u00ed\u00adas del movimiento de Jes\u00fas.<br \/>\n10:5\u201316 Instrucciones para la misi\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 6:8\u201311; Luc. 9:2\u20135; 10:3\u201312). Aqu\u00ed\u00ad es donde comienza el \u2020\u0153discurso\u2020\u009d. Es un encargo espec\u00ed\u00adfico para realizar una misi\u00f3n limitada, y debemos tener cautela de aplicarla sencillamente a la misi\u00f3n cristiana en todas las circunstancias.<br \/>\nLa restricci\u00f3n asombrosa en los vv. 5, 6 hace paralelo con la propia misi\u00f3n limitada de Jes\u00fas a las ovejas perdidas de Israel en 15:24. Es obvio que no se quiso que esta restricci\u00f3n fuera permanente, tanto en base de la franqueza propia de Jes\u00fas hacia los no jud\u00ed\u00ados en 8:5\u201313 y 15:21\u201328 y en base a sus instrucciones expl\u00ed\u00adcitas en 28:19, 20. Sin embargo, era un encargo urgente especialmente para el pue blo de Dios, Israel, que era el prop\u00f3sito primario de la misi\u00f3n de Jes\u00fas durante su tiempo sobre la tierra . Despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n las cosas ser\u00ed\u00adan diferentes.<br \/>\nEl mensaje de los disc\u00ed\u00adpulos en el v. 7 es como el de Jes\u00fas en 4:17, y el ministerio de ellos en el v. 8 hace paralelo con sus hechos registrados en los caps. 8 y 9 (\u00c2\u00a1aun incluyendo la resurrecci\u00f3n de muertos!).<br \/>\nLos vv. 8b\u201310 aplican el principio de 6:25\u201334 a la misi\u00f3n. Si los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas est\u00e1n ocupados en la obra de Dios, pueden esperar su provisi\u00f3n (el obrero es digno de su alimento) y no necesitan ha cer preparativos elaborados en cuanto a sus necesidades materiales para el camino; la tarea es demasiado urgente. Ellos y nosotros debemos tener cuidado de no albergar una raz\u00f3n mercenaria ante el ministerio cristiano (8b).<br \/>\nLos alimentos necesarios (en vez de recibir paga por los servicios prestados) ser\u00ed\u00adan provistos, no por medio de un milagro, sino por una hospitalidad apropiada (11\u201315). El saludo normal de paz (todav\u00ed\u00ada en uso en heb. y \u00e1rabe hoy d\u00ed\u00ada) no ser\u00ed\u00ada una formalidad somera, sino que servir\u00ed\u00ada para discernir si un anfitri\u00f3n era digno. Donde se encontraran con una recepci\u00f3n hostil se les devolver\u00ed\u00ada (\u00c2\u00a1como un cheque no hecho efectivo!). El rechazo, en algunas ocasiones, ser\u00ed\u00ada de esperarse y deber\u00ed\u00ada aceptarse; pero el sacudir el polvo de sus pies ten\u00ed\u00ada el prop\u00f3sito de marcar dicha casa o ciudad como una que hab\u00ed\u00ada rechazado a los mensajeros del Mes\u00ed\u00adas, y por lo tanto estaba maduro para el juicio.<br \/>\nLos disc\u00ed\u00adpulos en una sociedad hostil son tan vulnerables como ovejas en medio de lobos. Para sobrevivir y poder cumplir su misi\u00f3n ten\u00ed\u00adan que ser astutos sin ser da\u00f1inos; sencillos sin ser tontos.<br \/>\nNotas. 10 Mar. 6:8, 9 permit\u00ed\u00ada tanto sandalias como bord\u00f3n. El verbo que se traduce llevar aqu\u00ed\u00ad en Mat., por lo general, significa \u2020\u0153obtener\u2020\u009d. \u00bfSer\u00ed\u00ada que la prohibici\u00f3n, por lo tanto, no era la de usar equipo normal y esencial para viajar, sino la de no comprar nada extra?<br \/>\n10:17\u201339 Advertencias con relaci\u00f3n a conflictos y persecuciones (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 13:9\u201313; 4:22; Luc. 21:12\u201319; 12:2\u201312, 51\u201353; 6:40; 14:25\u201327). Sigue el enfoque sobre la misi\u00f3n galilea de los doce (v\u00e9ase v. 23), pero el discurso contin\u00faa con principios que se aplicar\u00ed\u00adan m\u00e1s generalmente a disc\u00ed\u00adpulos que enfrentaban oposici\u00f3n.<br \/>\nDicha oposici\u00f3n puede tener respaldo oficial (17, 18), pero dado que ocurrir\u00ed\u00ada por mi causa, provee una oportunidad para testimonio. En circunstancias amenazantes as\u00ed\u00ad, los disc\u00ed\u00adpulos contar\u00ed\u00adan con la ayuda del Esp\u00ed\u00adritu de vuestro Padre y, por lo tanto, no tendr\u00ed\u00adan que preocuparse (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:25\u201334). (\u00c2\u00a1Sin embargo, \u00e9sta no es una autorizaci\u00f3n para una preparaci\u00f3n inadecuada de sermones!) Las relaciones familiares ser\u00e1n afectadas, y el v. 22 hace que la oposici\u00f3n provenga de todos los hombres. El seguir a Jes\u00fas no es la ruta de la popularidad y la influencia; conduce a una vida de carrera (23a). Pero en el v. 23b afirma a los doce que su misi\u00f3n no quedar\u00ed\u00ada completa antes que venga el Hijo del Hombre (v\u00e9ase nota, abajo). Sin importar las veces que fueran rechazados, seguir\u00ed\u00ada habiendo m\u00e1s ciudades de Israel a donde llevar el mensaje.<br \/>\nLos vv. 26\u201333 tratan el tema de las maneras equivocadas y las acertadas en cuanto a tener temor. Temer la oposici\u00f3n humana es perder la perspectiva correcta, ya que lo \u00fanico que pueden hacer es matar el cuerpo. Pero Dios puede destruir tanto el alma como el cuerpo en el infierno. Por lo tanto, los disc\u00ed\u00adpulos deben temer m\u00e1s el fallarle al Se\u00f1or escondiendo la verdad ya que debe, a la postre, ser inevitablemente proclamada en p\u00fablico (26, 27). El mismo Dios, sin embargo, no s\u00f3lo puede destruir, sino tambi\u00e9n preservar; dentro de su voluntad no hay lugar para temor (29\u201331). Al final de todo, viene a ser asunto de escoger la lealtad, la cual tiene consecuencias eternas (32, 33).<br \/>\nEn los vv. 34\u201339 el precio del discipulado se muestra en t\u00e9rminos r\u00ed\u00adgidos. El v. 34 est\u00e1 en contraste marcado con el 5:9; hay algunas cosas que son m\u00e1s importantes aun que la paz. La lealtad a Jes\u00fas algunas veces puede causar conflicto aun dentro de la familia (ver Miq. 7:6), y si as\u00ed\u00ad fuere, el derecho del Se\u00f1or sobre nosotros debe ser primero. El lenguaje acerca de llevar la cruz para seguir a Jes\u00fas se comprender\u00e1 m\u00e1s claramente en 16:21\u201328; es el lenguaje del martirio, como est\u00e1 se\u00f1alado en el v. 39.<br \/>\nTodo esto parece bastante extremado al leerse en la seguridad confortable de una sociedad que, por lo menos, tolera la dedicaci\u00f3n cristiana. Sin embargo, en algunas partes del mundo aun hoy es lit.lit. Literalmente demasiado relevante. El conflicto y la divisi\u00f3n de los cuales Jes\u00fas advierte son suficientemente reales para sus seguidores aun cuando sus vidas no corran riesgo. Uno no puede seguir a Jes\u00fas sin tener que tomar decisiones cruciales que demuestran d\u00f3nde est\u00e1 su lealtad final.<br \/>\nNotas. 18 Gobernadores, reyes, gentiles se\u00f1alan hacia una dimensi\u00f3n m\u00e1s amplia de la misi\u00f3n cristiana, no s\u00f3lo la de los doce en Galilea.  23 El lenguaje acerca del Hijo del Hombre que \u2020\u0153viene\u2020\u009d se deriva de Dan. 7:13, 14, donde \u00e9l llega a Dios para recibir el poder soberano; en ese lugar no se refiere a una venida a la tierra, y mucho menos a la Segunda Venida espec\u00ed\u00adfica de Jes\u00fas. Aqu\u00ed\u00ad, entonces, tal lenguaje mira hacia adelante a la entronizaci\u00f3n del Hijo del Hombre con poder (lo que nosotros encontramos cumplido en la resurrecci\u00f3n en 28:18); la misi\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos a Israel no se terminar\u00ed\u00ada antes. 25 Acerca de Beelzebul cf.cf. Confer (lat.), compare 12:24 ss., (y ya mencionado en 9:34). 29\u201331 Estos vers\u00ed\u00adculos no prometen protecci\u00f3n contra la muerte (los pajaritos todav\u00ed\u00ada mueren, pero solamente con el consentimiento de vuestro Padre), con la seguridad de que aun all\u00ed\u00ad Dios tiene el dominio.<br \/>\n10:40\u201342 En representaci\u00f3n de Jes\u00fas (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 9:37, 41; Luc. 9:48; 10:16). Despu\u00e9s de las siniestras advertencias de los vers\u00ed\u00adculos precedentes, \u00e9ste es un verdadero alivio; el representar a Jes\u00fas es un gran privilegio como tambi\u00e9n un peligro. En contraste con la oposici\u00f3n ya expresada est\u00e1 la grata recepci\u00f3n de los mensajeros de Jes\u00fas y la certeza de la recompensa para los que cumplen. La expresi\u00f3n peque\u00f1itos volver\u00e1 a verse en 18:1\u201314 (cf.cf. Confer (lat.), compare 11:25; 25:40, 45); no alude a ni\u00f1os como tales, sino a los disc\u00ed\u00adpulos en general, ya que comparten la vulnerabilidad y la condici\u00f3n humilde de ni\u00f1os.<br \/>\nNota. 42 El dar un vaso de agua fr\u00ed\u00ada es un acto de hospitalidad b\u00e1sica oriental y no requiere recompensa; pero la gracia de Dios sobrepasa lo que merecemos.<\/p>\n<p>11:1-12:50 Reacciones diversas al ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed\u00ad lo narrado por Mat. ha enfocado su atenci\u00f3n principalmente sobre Jes\u00fas mismo, aunque se ha notado el asombro de tanto los disc\u00ed\u00adpulos como las multitudes. Ahora Mateo mira m\u00e1s plenamente la reacci\u00f3n de la poblaci\u00f3n ante el ministerio de Jes\u00fas, abarcando desde el reconocimiento feliz de los \u2020\u0153ni\u00f1os\u2020\u009d (11:25) hasta la acusaci\u00f3n siniestra de pacto con Satan\u00e1s (12:24). Entre estos ex tremos se asientan varios niveles diferentes de entusiasmo, hostilidad o profunda perplejidad, de tal suerte que para el momento que llegamos al tercer discurso (con su \u00e9nfasis sobre la divisi\u00f3n que resulta del ministerio de Jes\u00fas), Mateo ha preparado muy bien el terreno.<br \/>\n11:1\u201319 Juan el Bautista y Jes\u00fas (ver Luc. 7:18\u201335). La \u00faltima referencia a Juan el Bautista fue su encarcelamiento (4:12). Parece que desde la prisi\u00f3n \u00e9l segu\u00ed\u00ada el progreso de aqu\u00e9l para quien \u00e9l hab\u00ed\u00ada preparado el camino. En esta secci\u00f3n no s\u00f3lo vemos el veredicto de Juan acerca del ministerio de Jes\u00fas (2\u20136), sino tambi\u00e9n el veredicto de Jes\u00fas acerca de Juan (7\u201315) y sus comentarios acerca de c\u00f3mo ambos hab\u00ed\u00adan sido recibidos por la poblaci\u00f3n en general (16\u201319).<br \/>\nLa pregunta de Juan (3) sugiere que \u00e9ste estaba sorprendido por el estilo del ministerio de Jes\u00fas. El juicio feroz que Juan mismo hab\u00ed\u00ada predicado (3:11, 12) todav\u00ed\u00ada no era obvio, y el inter\u00e9s de Jes\u00fas por los destituidos y los no importantes resultaba en una figura \u2020\u0153menos ostentosa\u2020\u009d de la que hubiera previsto Juan. Como respuesta, el Se\u00f1or entreteji\u00f3 textos del ATAT Antiguo Testamento (mayormente Isa. 35:5, 6 y 61:1, 2), que se vieron cumplidos clara y visiblemente en sus acciones escritas en los caps. 8 y 9 de Mat. Por m\u00e1s que a Juan le hubiera parecido inesperado, estos actos de misericordia eran en verdad los \u2020\u0153actos del Mes\u00ed\u00adas\u2020\u009d (el significado lit.lit. Literalmente de esta expresi\u00f3n es los hechos de Cristo; v. 2). Aquellos que no los reconocen como tales siempre han tenido problema para aceptar a Jes\u00fas (6; no toma ofensa en m\u00ed\u00ad, lit.lit. Literalmente, significa \u2020\u0153no ser escandalizados por\u2020\u009d).<br \/>\nA pesar de este reproche inferido, sin embargo, Jes\u00fas prosigui\u00f3 a felicitar a Juan como un verdadero profeta, y m\u00e1s. A su manera tosca, no convencional de predicaci\u00f3n, las gentes mismas hab\u00ed\u00adan reconocido la voz aut\u00e9ntica del mensajero de Dios. Pero, por m\u00e1s grande que fuera, Juan segu\u00ed\u00ada siendo el precursor (10, citando Mal. 3:10), el \u00faltimo y mayor de los profetas, el El\u00ed\u00adas que volv\u00ed\u00ada para inaugurar los \u00faltimos d\u00ed\u00adas (Mal. 4:5, 6). La nueva iniciativa decisiva de Dios, el reino de los cielos, se hab\u00ed\u00ada iniciado con Jes\u00fas, y Juan s\u00f3lo estaba sobre el umbral (como su respuesta ambivalente al Se\u00f1or lo indicaba). N\u00f3tese en el v. 13 el sentido fuerte de toda la revelaci\u00f3n del ATAT Antiguo Testamento, la Ley, y no menos los Profetas, como apuntando hacia adelante a Jes\u00fas y encontrando el cumplimiento en \u00e9l (cf.cf. Confer (lat.), compare 5:17).<br \/>\nPero, diferentes como Juan y Jes\u00fas eran en su estilo y mensaje, no hab\u00ed\u00ada forma de complacer a algunas personas, como la par\u00e1bola juguetona de los vv. 16\u201319 se\u00f1ala. Por el estilo asc\u00e9tico de vida de Juan lo denominaban fan\u00e1tico, y la manera de compartir de Jes\u00fas se calificaba de escandalosa. Pero la sabidur\u00ed\u00ada de Dios es mayor que el prejuicio humano y es justificada (queda vindicado) por los mismos hechos que esta generaci\u00f3n aborrece.<br \/>\nNotas. 7 La ca\u00f1a sacudida por el viento puede referirse sencillamente a la escena en el desierto, \u00c2\u00a1pero es m\u00e1s probable que sea una figura de la persona acomodadiza que Juan enf\u00e1ticamente no era! 12 Algunos dicen que esto se parece a Luc. 16:16. Pero el lenguaje es muy diferente y significa m\u00e1s naturalmente \u2020\u0153el reino de los cielos ha sido sometido a la violencia, y los hombres violentos lo atacan\u2020\u009d. La referencia aqu\u00ed\u00ad es a la oposici\u00f3n violenta que siempre ha despertado la obra verdadera de Dios, vista ya en la prisi\u00f3n de Juan y pronto por verse en el rechazo oficial y la ejecuci\u00f3n de Jes\u00fas.<br \/>\n11:20\u201324 Aquellos que rechazan la misi\u00f3n de Jes\u00fas (ver Luc. 10:12\u201315). La respuesta hostil a la que se alude en los vv. 16\u201319 ahora se especifica. Las tres poblaciones mencionadas estaban cercanas unas a otras al extremo norte del lago de Galilea, la zona donde hasta ese momento se hab\u00ed\u00ada enfocado la misi\u00f3n de Jes\u00fas. Aun las ciudades paganas con notoriedad de maldad cuyo juicio figura en el ATAT Antiguo Testamento (Tiro, Sido\u00c5\u2019n y Sodoma) hubieran sido m\u00e1s receptivas a lo que era tan obviamente la obra de Dios. N\u00f3tese que Jes\u00fas esperaba que sus hechos poderosos solos har\u00ed\u00adan que las gentes se arrepintieran. \u00c2\u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s su predicaci\u00f3n de las buenas nue vas, cosa que estas poblaciones hab\u00ed\u00adan disfrutado!<br \/>\n11:25\u201330 Aquellos que aceptan la misi\u00f3n de Jes\u00fas (ver Luc. 10:21, 22). Los que respondieron no fueron las personas importantes, sino los ni\u00f1os peque\u00f1os y los fatigados y cargados. La raz\u00f3n radica ba en la relaci\u00f3n especial de Jes\u00fas con Dios, como Hijo con Padre. Es una relaci\u00f3n exclusiva y, sin embargo, una a la cual nosotros podemos ser admitidos, no por astucia, sino por revelaci\u00f3n. La iniciativa est\u00e1 de parte del Padre, quien revela el significado del ministerio de Jes\u00fas (25, 26), y con el Hijo, quien revela al Padre (27).<br \/>\nEl yugo ten\u00ed\u00ada el prop\u00f3sito de aliviar la incomodidad al llevar una carga pesada. Pero tambi\u00e9n simbolizaba la obediencia y la aceptaci\u00f3n de la responsabilidad. Los rabinos con frecuencia hablaban de asumir \u2020\u0153el yugo de la ley\u2020\u009d, y bajo la direcci\u00f3n de \u00e9stos la carga se pod\u00ed\u00ada hacer pesada. El yugo de Jes\u00fas, en cambio, es f\u00e1cil, no porque su llamamiento al discipulado sea menos exigente (como hemos visto en el cap. 5), sino porque nos hace disc\u00ed\u00adpulos de uno que es manso y humilde de coraz\u00f3n. La clave radica en la invitaci\u00f3n personal: Venid a m\u00ed\u00ad.<br \/>\n12:1\u201314 Los fariseos y el s\u00e1bado (ver Mar. 2:23\u20133:6; Luc. 6:1\u201311). Estos dos relatos aclaran el porqu\u00e9 algunos de los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas pensaron que la misi\u00f3n de Jes\u00fas era inaceptable. Como lo ve\u00ed\u00adan ellos, \u00e9l era un elemento radical peligroso, socavando la obediencia a la ley que estaba en la m\u00e9dula de la religi\u00f3n de ellos. Como tal, ser\u00ed\u00ada mejor eliminarlo (14).<br \/>\nAmbos relatos enfocan en la ley del s\u00e1bado. El mandamiento sencillo del ATAT Antiguo Testamento de \u2020\u0153santificar el s\u00e1bado\u2020\u009d hab\u00ed\u00ada sido cercado con legislaciones subsidiarias masivas para determinar lo que era permitido y lo que no lo era. Los actos prohibidos inclu\u00ed\u00adan segar y sanar donde no hab\u00ed\u00ada peligro inmediato de vida. Los relatos enfocan en el hecho de que Jes\u00fas no observaba estos reglamentos espec\u00ed\u00adficos; no hay una sugerencia de que \u00e9l se opon\u00ed\u00ada al principio del s\u00e1bado como tal. El asunto era c\u00f3mo se deber\u00ed\u00ada interpretarlo y qui\u00e9n ten\u00ed\u00ada el derecho de realizarlo.<br \/>\nEn los vv. 3\u20138 Jes\u00fas hace de esto un asunto de su autoridad personal y reclama el derecho de hacer a un lado reglamentos como David hab\u00ed\u00ada hecho (1 Sam. 21:1\u20136) y como los sacerdotes del templo estaban obligados a hacer en el cumplimiento de sus tareas. Al ubicarse en la misma compa\u00f1\u00ed\u00ada, Jes\u00fas en efecto reclama ser por lo menos igual a David y mayor que el templo; el mismo argumento se desarrollar\u00e1 en los vv. 41, 42. Si \u00e9sta es su categor\u00ed\u00ada, entonces con toda seguridad \u00e9l es el Se\u00f1or del s\u00e1bado tambi\u00e9n. Luego, su acto de marginar la tradici\u00f3n farisaica se halla en l\u00ed\u00adnea con el principio de Oseas que a Dios le interesa el amor antes que el ritual (7; v\u00e9ase tambi\u00e9n 9:13).<br \/>\nLa sanidad de la mano paralizada podr\u00ed\u00ada haber esperado hasta un d\u00ed\u00ada entre semana. Sin embargo, Jes\u00fas puso al descubierto la doble actitud de las personas que estaban dispuestas a hacer excepciones para el alivio del sufrimiento animal (o \u00bfevitar p\u00e9rdida econ\u00f3mica?), pero no para aliviar al ser humano. Su declaraci\u00f3n por dem\u00e1s general, es l\u00ed\u00adcito hacer bien en s\u00e1bado, estaba en un marcado contraste con la tendencia de los fariseos a multiplicar reglamentos. Con raz\u00f3n ten\u00ed\u00adan que oponerse a un hombre que, tan abiertamente, les echaba en cara su autoridad y los principios que ellos sosten\u00ed\u00adan.<br \/>\nNotas. 5 Esta referencia puede basarse en el \u2020\u0153trabajo\u2020\u009d del sacrificio de los s\u00e1bados, o aun de m\u00e1s relevancia, su cosechar de la ofrenda de las primeras gavillas, cosa que los fariseos (pero no los saduceos) permit\u00ed\u00adan en s\u00e1bado. 6 Uno mayor es \u2020\u0153algo mayor\u2020\u009d (igualmente en 12:41, 42) y posiblemente sea una referencia a la totalidad del ministerio de Jes\u00fas (\u00bfy su comunidad de disc\u00ed\u00adpulos?) como reemplazando el templo como el enfoque de la presencia de Dios entre su pueblo.<br \/>\n12:15\u201321 La respuesta de Jes\u00fas ante la oposici\u00f3n. La respuesta de Jes\u00fas ante la violencia fue la de retirarse temporariamente de la escena p\u00fablica y procurar contener esa publicidad. En esto Mateo ve el cumplimiento del cuadro del siervo de Dios que se describe en Isa. 42:1\u20134, como manso, sin violencia y por fin victorioso. Este es el primer c\u00e1ntico as\u00ed\u00ad denominado \u2020\u0153c\u00e1nticos del siervo\u2020\u009d que se repiten a trav\u00e9s de Isa. 40\u201355, y del \u00faltimo del cual Mateo ya ha ilustrado otro aspecto del ministerio total de Jes\u00fas en 8:17.<br \/>\n12:22\u201337 Se acusa a Jes\u00fas de estar en liga con Satan\u00e1s (ver Mar. 3:22\u201330; Luc. 11:14\u201323; 12:10; 6:43\u201345). Con esto la oposici\u00f3n se vuelve m\u00e1s \u2020\u0153teol\u00f3gica\u2020\u009d. Reconociendo en Jes\u00fas su poder sobrenatural, la oposici\u00f3n se le atribuye no a Dios sino a Satan\u00e1s. Primeramente, Jes\u00fas responde haciendo ver la inconsecuencia del cargo, y luego remarca lo serio que era, como blasfemia contra el Esp\u00ed\u00adritu. Esto conduce a unos comentarios sobre lo significativo y lo condenatorio que las palabras pueden ser.<br \/>\nEl encuentro surgi\u00f3 por un exorcismo similar al de 9:32\u201334, donde Mateo ya ha registrado la misma acusaci\u00f3n de que Jes\u00fas se estaba valiendo de poderes demon\u00ed\u00adacos. El poder evidente de Jes\u00fas condujo a los observadores neutrales a la sugerencia de que \u00e9l era el Hijo de David, el Mes\u00ed\u00adas, obrando por el poder de Dios. Ya que los fariseos hab\u00ed\u00adan rechazado esa explicaci\u00f3n (12:14), ten\u00ed\u00adan que hallar otra que, de igual manera, pudiera explicar su autoridad sobrehumana, y la hallaron en la supuesta colusi\u00f3n con Satan\u00e1s.<br \/>\nEn la primera contestaci\u00f3n Jes\u00fas (25, 26) sencillamente se\u00f1al\u00f3 lo rid\u00ed\u00adculo de tal idea: \u00c2\u00a1Satan\u00e1s no atacar\u00ed\u00ada a sus propias tropas! Segundo (27), \u00e9l les recuerda que no era la \u00fanica persona que estaba exorcizando; \u00bfestar\u00ed\u00adan todos ellos en liga con Satan\u00e1s? Tercero, y aun m\u00e1s positivamente (28, 29), \u00e9l demostr\u00f3 que, al contrario, su ataque contra la maldad espiritual era una marca de la llegada del reino de Dios y la derrota de Satan\u00e1s, el hombre fuerte. Por lo tanto, no es una se\u00f1al del poder diab\u00f3lico, sino de la obra del Esp\u00ed\u00adritu de Dios en acci\u00f3n. Exist\u00ed\u00ada, pues, una divisi\u00f3n radical entre aquellos que reconoc\u00ed\u00adan a Dios en acci\u00f3n, y que, por lo tanto, estaban con \u00e9l (30), y aquellos que al atribuir la obra de Dios a su gran enemigo se comprobaban estar en contra de \u00e9l. Por medio de esta blasfemia contra el Esp\u00ed\u00adritu se pon\u00ed\u00adan deliberadamente del lado contrario y fuera del alcance del perd\u00f3n.<br \/>\nEs importante leer los terribles vv. 31 y 32 en su contexto. La aplicaci\u00f3n insensible de estas palabras en situaciones que en nada se asemejan a la perversi\u00f3n deliberada de los fariseos ante la verdad ha causado desasosiego a muchas personas vulnerables. Jes\u00fas estaba hablando no de un lapso temporario, sino de una decisi\u00f3n resuelta de oposici\u00f3n a la obra de Dios.<br \/>\nLos vv. 32\u201337 nos dan la voz de alarma, sin embargo, en una serie de cuadros vivos, contra la actitud de no hacer caso a \u2020\u0153meras palabras\u2020\u009d. Nuestras palabras revelan c\u00f3mo somos en verdad, y de esta manera una palabra ociosa puede servir de base para el juicio.<br \/>\nNotas. 24 Beelzebul, \u2020\u0153el Se\u00f1or de las moscas\u2020\u009d, fue originalmente el nombre de un dios cananeo (2 Rey. 1:2). Pero para la \u00e9poca de Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada llegado a usarse, con la ortograf\u00ed\u00ada Beelzebul, como un nombre para el jefe de los demonios, o sea Satan\u00e1s. 27 Para saber de otros exorcistas jud\u00ed\u00ados cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 9:38; Hech. 19:13. Algunas fuentes jud\u00ed\u00adas mencionan a varios. 28 Esta es una de las declaraciones m\u00e1s claras de que en el ministerio de Jes\u00fas el reino de Dios no s\u00f3lo era inminente, sino ya presente y visiblemente activo. 29 Esta es una par\u00e1bola: para poder saquear a un rufi\u00e1n, primero ser\u00e1 necesario dominarlo. Los exorcismos de Jes\u00fas, por lo tanto, comprobaban que Jes\u00fas ya hab\u00ed\u00ada dominado a Satan\u00e1s. 30 Comp\u00e1rese Mar. 9:40, \u2020\u0153el que no es contra nosotros, por nosotros es\u2020\u009d; ambas versiones no admiten terreno \u2020\u0153neutral\u2020\u009d. 32 Este contraste sorprendente posiblemente refleja el hecho de que aun los propios disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas tomaron tiempo para reconocerlo como el Hijo del Hombre, en su inc\u00f3gnita terrenal.<br \/>\n12:38\u201345 Una advertencia para \u2020\u0153esta generaci\u00f3n\u2020\u009d (ver Luc. 11:16, 24\u201326, 29\u201332). La demanda de tener una se\u00f1al reaparece en 16:1\u20134. Aqu\u00ed\u00ad sigue con toda naturalidad del debate anterior; si Jes\u00fas pretende que su poder es de Dios, tiene que comprobarlo. El escepticismo que subyace a esta demanda es la caracter\u00ed\u00adstica de esta generaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 11:16\u201319), y el hecho de que recurre esta frase en los vv. 39, 41, 42, 45 hace mantener unido a este peque\u00f1o pasaje.<br \/>\nEl hecho de que Jes\u00fas rehusara dar una se\u00f1al hecha a medida se basa en un concepto m\u00e1s amplio de su autoridad como uno mayor que Jon\u00e1s o Salom\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 6 para ver el mismo argumento en relaci\u00f3n con el templo y sus sacerdotes). Si aun los paganos pod\u00ed\u00adan reconocer la presencia de Dios en los grandes hombres del ATAT Antiguo Testamento, \u00bfpor qu\u00e9 no pod\u00ed\u00ada esta generaci\u00f3n (jud\u00ed\u00ada) aceptar la autoridad de uno en quien todas las fibras de la autoridad (profeta, sa-cerdote, rey, sabio) hallaban su cumplimiento? El rechazar el llamado de un portavoz tal conducir\u00ed\u00ada s\u00f3lo al juicio.<br \/>\nLa par\u00e1bola humor\u00ed\u00adstica del esp\u00ed\u00adritu inmundo sin hogar (43\u201345) comunica una advertencia seria en contra de una respuesta a medias. Aun si las advertencias de Jes\u00fas provocan el \u2020\u0153arrepentimiento\u2020\u009d, a menos que esto conduzca a una reorientaci\u00f3n positiva de seguirle, quedar\u00e1 meramente como un vac\u00ed\u00ado que el diablo sabr\u00e1 explotar.<br \/>\nNotas. 39, 40 El escape milagroso de Jon\u00e1s autentic\u00f3 su predicaci\u00f3n; la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas har\u00e1 lo mismo. Tres d\u00ed\u00adas y tres noches era un modismo jud\u00ed\u00ado para expresar un periodo que abarcaba partes de tres \u2020\u0153d\u00ed\u00adas y noches\u2020\u009d de 24 horas (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Sam. 30:12, 13; Est. 4:16\u20135:1).<br \/>\n12:46\u201350 La familia de Jes\u00fas (ver Mar. 3:31\u201335; Luc. 8:19\u201321). Mateo no nos dice c\u00f3mo la madre y los hermanos de Jes\u00fas respondieron a su ense\u00f1anza, pero describi\u00e9ndolos como fuera del c\u00ed\u00adrculo de los disc\u00ed\u00adpulos sugiere que, por lo menos, no estaban comprometidos. Al contrastar los lazos naturales de familia con la \u2020\u0153familia\u2020\u009d mayor de aquellos que hacen la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en los cielos, Jes\u00fas recalca la demanda radical de su llamamiento al discipulado, como tambi\u00e9n su recompensa. La gama amplia de respuestas hacia Jes\u00fas dada en los caps. 11 y 12 concluye con un vistazo animador de su \u2020\u0153familia\u2020\u009d nueva que ahora se hab\u00ed\u00ada establecido en su derredor.<\/p>\n<p>13:1-52 Tercer discurso: las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas por medio de par\u00e1bolas<\/p>\n<p>Los caps. 11 y 12 nos han mostrado una profunda divisi\u00f3n entre aquellos que oyeron las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas y una amplia variedad de respuestas. Las par\u00e1bolas que forman el grueso del cap. 13 nos explicar\u00e1n el porqu\u00e9 la predicaci\u00f3n de la palabra de Dios produce respuestas tan variadas, y remarcar\u00e1 la naturaleza radical de la elecci\u00f3n que presenta.<br \/>\nEl discurso est\u00e1 estructurado cuidadosamente. Primero, est\u00e1 la par\u00e1bola introductoria del sembrador (3\u20139). Esta es seguida por un interludio que enfoca sobre el prop\u00f3sito que tienen las par\u00e1bolas (10\u201317) y una explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola del sembrador (18\u201323). Luego hay tres par\u00e1bolas de crecimiento: la ciza\u00f1a (24\u201330); el grano de mostaza (31, 32); y la levadura en la harina (33). Esto es seguido por otro interludio, que trata el prop\u00f3sito de las par\u00e1bolas (34, 35) y una explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a (36\u201343), y luego tres par\u00e1bolas m\u00e1s: el tesoro (44); la perla (45, 46); y la red (47\u201350). Finalmente, est\u00e1 la par\u00e1bola de conclusi\u00f3n acerca del padre de familia (51, 52).<br \/>\nLa secci\u00f3n combina ocho par\u00e1bolas con sus explicaciones, tanto del prop\u00f3sito de las par\u00e1bolas en general como de dos par\u00e1bolas en particular.<br \/>\nTenemos la tendencia a pensar en par\u00e1bolas como relatos ilustrativos, pero la palabra gr. parabole es m\u00e1s amplia: transmite, adem\u00e1s, el sentido de expresiones misteriosas que no llevan su significado en la superficie. Una par\u00e1bola requiere interpretaci\u00f3n. Como una caricatura, en s\u00ed\u00ad misma no es m\u00e1s que un relato o cuadro; el reto est\u00e1 en poder penetrar en su significado. Por esa raz\u00f3n la misma par\u00e1bola, sin explicaci\u00f3n, para algunos da luz y para otros los deja en oscuridad. Este es el tema que se explora especialmente en los vv. 10\u201317, que son cruciales, donde el entendimiento de los disc\u00ed\u00adpulos y la ceguera de las multitudes insensibles son contrastadas.<br \/>\nCada par\u00e1bola expl\u00ed\u00adcitamente trata acerca del reino de los cielos. Aclaran las demandas y las paradojas del nuevo orden que Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada venido a establecer, y en relaci\u00f3n a las cuales las personas estaban reaccionando en forma tan diferente.<br \/>\n13:1\u20139, 18\u201323 La par\u00e1bola del sembrador (y su explicaci\u00f3n) (ver Mar. 4:1\u20139, 13\u201320; Luc. 8:4\u20138, 11\u201315). Los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas, sin duda, hallaron muy dif\u00ed\u00adcil entender c\u00f3mo la proclamaci\u00f3n de Jes\u00fas acerca del reino de Dios, ante la cual ellos hab\u00ed\u00adan respondido con tanto entusiasmo, no recib\u00ed\u00ada la misma acogida por todos los que la escuchaban. Esta par\u00e1bola, con sus cuatro \u2020\u0153escenas\u2020\u009d, indica que la respuesta no s\u00f3lo depende del mensaje (es la misma semilla en cada caso), sino tambi\u00e9n en el grado de una buena disposici\u00f3n de los oyentes para recibirla. Las tres \u00e1reas improductivas (el camino, los pedregales y los espinos) son interpretadas en los vv. 19\u201322 como representando diferentes tipos de escuchas: aquellos que simplemente no quieren escuchar, aquellos cuya respuesta es sencillamente superficial, y aquellos que est\u00e1n preocupados con otros intereses. Las tres son situaciones familiares a todo predicador del evangelio, en aquel entonces y ahora. Los disc\u00ed\u00adpulos, por lo tanto, no debieran estar sorprendidos por las respuestas divididas ante la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas.<br \/>\nLa culpa radica en los que oyen y no en el mensaje. Cuando la semilla cae en buena tierra, dar\u00e1 su fruto. En esta manera Jes\u00fas asegur\u00f3 a sus disc\u00ed\u00adpulos que, a pesar de las hostilidades y las respuestas inadecuadas, habr\u00ed\u00ada una cosecha. Aun en la buena tierra, sin embargo, hay lugar para alguna variaci\u00f3n en el grado de productividad, a ciento, a sesenta o a treinta. En otras palabras, los disc\u00ed\u00adpulos no pertenecen a un solo tipo o tama\u00f1o, y en el reino de Dios hay lugar para lo ordinario como tambi\u00e9n para lo espectacular.<br \/>\nComo en 7:24\u201327 no es meramente el o\u00ed\u00adr la palabra lo que importa, sino la comprensi\u00f3n (19, 23). De esta manera la par\u00e1bola del sembrador se prepara para los vv. 10\u201317, donde se hace una distinci\u00f3n aguda entre los oidores que no comprenden las par\u00e1bolas y aquellos que poseen el \u2020\u0153secreto\u2020\u009d para resolverlas. En un sentido, es como una par\u00e1bola acerca de par\u00e1bolas. Por lo tanto, es apropiado que concluya en el v. 9 con una apelaci\u00f3n a todos nosotros a que nos demos cuenta; la forma en que o\u00ed\u00admos determinar\u00e1 si nuestro discipulado es fruct\u00ed\u00adfero.<br \/>\nNotas. 1 El contraste entre lo privado de la casa (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 36) y las multitudes al lado del lago simboliza la distinci\u00f3n, que cuidadosamente se aclara en todo este cap\u00ed\u00adtulo, entre las multitudes a las que Jes\u00fas ense\u00f1aba solamente en par\u00e1bolas y los disc\u00ed\u00adpulos a quienes \u00e9l las explicaba en privado.<br \/>\n13:10\u201317 C\u00f3mo operan las par\u00e1bolas (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 4:10\u201312, 25; Luc. 8:9, 10, 18; 10:23, 24). Como lo indica el v. 12, lo que uno saca de cualquier cosa depende de lo que uno le pone. Igualmente con par\u00e1bolas: el mismo mensaje, como lo ha indicado la par\u00e1bola del sembrador, ha de recibir respuestas diferentes dependiendo de la receptividad del oyente. Al explicar las par\u00e1bolas a sus disc\u00ed\u00adpulos Jes\u00fas les abri\u00f3 los misterios del reino de los cielos. Tiene su propia l\u00f3gica, que el razonamiento humano no puede penetrar; su verdad debe ser revelada. El ser un disc\u00ed\u00adpulo significa asistir a la escuela de la revelaci\u00f3n.<br \/>\nLos que no tienen este don, como lo hab\u00ed\u00ada predicho claramente Isa. 6:9, 10, nunca recibir\u00e1n m\u00e1s que un o\u00ed\u00adr superficial del mensaje de Dios, y no les har\u00e1 ning\u00fan bien. Pero el formar parte del grupo de los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas es un privilegio mayor que el que disfrutaron los m\u00e1s grandes del pueblo de Dios del pasado (profetas y justos), que tuvieron un indicio preliminar del reino de los cielos, pero que a\u00fan no conoc\u00ed\u00adan su realidad.<br \/>\nJes\u00fas no est\u00e1 diciendo aqu\u00ed\u00ad que las par\u00e1bolas est\u00e1n dise\u00f1adas para esconder la verdad, y de esa manera cerrar la entrada a tales personas al reino de los cielos, sino que en realidad no todos tienen la habilidad de penetrar su significado. Dicha habilidad es algo dado a los disc\u00ed\u00adpulos, en vez de ser el resultado de la perspicacia humana. Pero este pasaje no explica el asunto de c\u00f3mo llegar a ser disc\u00ed\u00adpulo. Se presume que los disc\u00ed\u00adpulos a los que estaba hablando Jes\u00fas en un tiempo no fueron iluminados; si ellos pudieron aprender estos misterios por medio del ministerio de Jes\u00fas, otros tambi\u00e9n podr\u00ed\u00adan. Pero ya que que las divisiones existen y hay diferentes tierras donde puede caer la semilla, las par\u00e1bolas seguir\u00e1n revelando esa divisi\u00f3n.<br \/>\n13:24\u201330, 36\u201343 La par\u00e1bola de la ciza\u00f1a (y la explicaci\u00f3n). Con frecuencia es dif\u00ed\u00adcil discernir la divisi\u00f3n entre verdaderos disc\u00ed\u00adpulos y otros, como ya lo ha aclarado 7:15\u201327. Esta par\u00e1bola nos advierte que la prueba final no son las apariencias presentes, sino en el juicio final. Hasta esa fecha, los disc\u00ed\u00adpulos deben tener paciencia y no esperar colocar a todos en n\u00ed\u00adtidos compartimientos. La iglesia aqu\u00ed\u00ad siempre ser\u00e1 una comunidad mezclada.<br \/>\nEn la explicaci\u00f3n de los vv. 36\u201343 el enfoque est\u00e1 particularmente en aquella divisi\u00f3n del juicio final y en los destinos de los inicuos, contrastados con los justos. Sean cuales fueren las ambig\u00fcedades en esta vida, al fin del mundo no habr\u00e1 incertidumbre.<br \/>\nNotas. 25 La ciza\u00f1a tiene un aspecto muy similar al trigo en sus primeras etapas de crecimiento; despu\u00e9s est\u00e1n tan estrechamente mezclados que no puede separarse sin da\u00f1ar al trigo. 41 Al referirse al reino del Hijo del Hombre, Jes\u00fas, por inferencia, estaba reclamando algo extraordinario acerca de su propia autoridad (cf.cf. Confer (lat.), compare 16:28; 19:28; 25:31\u201346).<br \/>\n13:31\u201335 M\u00e1s par\u00e1bolas de crecimiento (ver Mar. 4:30\u201334; Luc. 13:18\u201321). Ambas par\u00e1bolas, la del grano de mostaza y la de la levadura, son de peque\u00f1os comienzos. El grano de mostaza, proverbialmente, era algo diminuto (cf.cf. Confer (lat.), compare 17:20), sin embargo, la planta madura podr\u00ed\u00ada alcanzar hasta 3 m.m. Metro Un pu\u00f1ado de levadura pod\u00ed\u00ada leudar una gran cantidad de harina (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153tres medidas\u2020\u009d, \u00c2\u00a1suficiente para hacer pan para 100 personas!). As\u00ed\u00ad que la obra de Dios, el reino de los cielos, puede parecer poco impresionante al principio, pero las apariencias pueden enga\u00f1ar, y al fin de todo nadie podr\u00e1 ignorarla. Entretanto los disc\u00ed\u00adpulos deben ser pacientes. Las valorizaciones humanas yerran el blanco; lo peque\u00f1o se hace grande cuando Dios hace la obra.<br \/>\nEl v. 34 refuerza la ense\u00f1anza de los vv. 10\u201317 acerca del uso que Jes\u00fas hac\u00ed\u00ada de las par\u00e1bolas, y en el v. 35 Mateo ofrece otra f\u00f3rmula-cita, esta vez sacada de un Salmo (78:2), para mostrar c\u00f3mo con este m\u00e9todo de ense\u00f1anza Jes\u00fas tambi\u00e9n estaba cumpliendo un modelo dado en el ATAT Antiguo Testamento.<br \/>\n13:44-52 M\u00e1s par\u00e1bolas. Las par\u00e1bolas del tesoro y de la perla est\u00e1n estrechamente relacionadas, e ilustran la respuesta de todo coraz\u00f3n que el reino de los cielos requiere; ning\u00fan sacrificio es demasiado grande, y ning\u00fan otro asunto debe interponerse. Pero el \u00e9nfasis no es negativo, el privarse de algo, sino el tener el regocijo del cumplimiento. El reino de los cielos tiene algo que hace que una acci\u00f3n extravagante sea la \u00fanica respuesta aceptable.<br \/>\nLa par\u00e1bola de la red se acerca mucho a la de la ciza\u00f1a, y se explica en palabras similares (comp\u00e1rense los vv. 49, 50 con los vv. 40\u201342).<br \/>\nEl v. 51 muestra que, como Jes\u00fas lo hab\u00ed\u00ada prometido (11), los disc\u00ed\u00adpulos comprendieron el prop\u00f3sito de las par\u00e1bolas (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 13\u201315, 19, 23 con relaci\u00f3n a la importancia del \u2020\u0153entendimiento\u2020\u009d). En ese caso, ellos eran para el reino de los cielos lo que los escribas eran para Israel: capacitados para ense\u00f1ar a otros el camino de Dios. La par\u00e1bola del \u2020\u0153amo de casa\u2020\u009d los ret\u00f3 a cumplir esta responsabilidad. Las verdades que ense\u00f1ar\u00ed\u00adan inclu\u00ed\u00adan tanto los nuevos tesoros de las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas y las verdades antiguas que los escribas jud\u00ed\u00ados pod\u00ed\u00adan ofrecer; las mismas ense\u00f1anzas \u2020\u0153nuevas\u2020\u009d de Jes\u00fas se remontan a \u2020\u0153la fundaci\u00f3n del mundo\u2020\u009d (35), trayendo las verdades eternas de Dios a la luz.<\/p>\n<p>13:53-16:20 Otras reacciones al ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas<\/p>\n<p>Esta parte del relato de Mateo llega a su cl\u00ed\u00admax en el reconocimiento que hizo Pedro de Jes\u00fas como el Mes\u00ed\u00adas, el Hijo de Dios. Llegando a ese punto hay una serie de relatos conectados vagamente que siguen ilustrando la variedad de maneras en que las gentes respond\u00ed\u00adan al ministerio de Jes\u00fas. Estos incluyen tanto la oposici\u00f3n en aumento por parte de los escribas, fariseos y saduceos, como tambi\u00e9n un despliegue continuo del poder milagroso de Jes\u00fas; que conduce a algunos, por lo menos, a anticipar la gran confesi\u00f3n de Pedro (14:33).<br \/>\n13:53\u201358 Incredulidad en Nazaret (ver Mar. 6:1\u20136; cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 4:16\u201330). Desde 4:13 Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada tenido su base en Caperna\u00fam y en derredor del lago y hab\u00ed\u00ada llegado a ser famoso. El regreso a su tierra, la remota aldea sobre la monta\u00f1a de Nazaret, provoc\u00f3 una reacci\u00f3n previsible al \u2020\u0153joven local que hab\u00ed\u00ada tenido \u00e9xito\u2020\u009d. A igual que su propia familia (12:46\u201350), sus conciudadanos no lo pod\u00ed\u00adan aceptar en serio. El v. 57 recoge un estribillo como si fuera un proverbio: \u2020\u0153Lo familiar provoca menosprecio.\u2020\u009d<br \/>\nNotas. 55, 56 El carpintero era un contratista local para construcciones, y su hijo mayor hab\u00ed\u00ada compartido su negocio. Sus hermanos y hermanas (hijos de Jos\u00e9 y Mar\u00ed\u00ada despu\u00e9s de nacer Jes\u00fas) son mayormente desconocidos a no ser por sus nombres, aunque Jacobo  (Santiago) lleg\u00f3 a ser un l\u00ed\u00adder de la iglesia. 58 Para la conexi\u00f3n entre los milagros y la fe cf.cf. Confer (lat.), compare 8:10\u201313; 9:2, 22, 28, 29.<br \/>\n14:1\u201312 La reacci\u00f3n de Herodes Antipas (ver Mar. 6:14\u201329; Luc. 9:7\u20139; 3:19, 20). Herodes el tetrarca es Herodes Antipas, gobernador de Galilea e hijo del Herodes que era rey cuando Jes\u00fas naci\u00f3 (cap. 2). Los informes acerca de los milagros de Je-s\u00fas, junto con los remordimientos de conciencia por la ejecuci\u00f3n de Juan el Bautista, que hubiera querido evitar, lo condujeron a la idea extra\u00f1a de que Jes\u00fas era Juan resucitado de los muertos.<br \/>\nHab\u00ed\u00adamos o\u00ed\u00addo acerca de Juan cuando estaba en la prisi\u00f3n (4:12; 11:2) y Mateo ahora completa la informaci\u00f3n. No solamente el casarse con la esposa de un [medio] hermano era en contra de la ley jud\u00ed\u00ada (Lev. 18:6), sino que Herodes y Herod\u00ed\u00ada se hab\u00ed\u00adan divorciado de sus c\u00f3nyuges anteriores con el fin de casarse. No s\u00f3lo fue un casamiento pol\u00ed\u00adticamente imprudente, sino que religiosamente era un esc\u00e1ndalo, y la condenaci\u00f3n en voz alta de Juan habr\u00ed\u00ada sido da\u00f1ina para la reputaci\u00f3n de Herodes entre sus s\u00fabditos jud\u00ed\u00ados. Juan, por ello, no s\u00f3lo puso en verg\u00fcenza a Herodes (como lo confirma Josefo en su historia), sino que tambi\u00e9n era una amenaza para su seguridad pol\u00ed\u00adtica.<br \/>\nAl informar a Jes\u00fas de la muerte de Juan, los disc\u00ed\u00adpulos de Juan mostraron que en Jes\u00fas reconoc\u00ed\u00adan al verdadero \u2020\u0153sucesor\u2020\u009d como 11:7\u201319 ya ha indicado y como lo reafirmar\u00ed\u00ada Jes\u00fas en 21:23\u201332. La retirada subsecuente de Jes\u00fas (13) sugiere que \u00e9l se daba cuenta del peligro de esta asociaci\u00f3n a los ojos de Herodes.<br \/>\n14:13\u201321 La alimentaci\u00f3n milagrosa de una gran multitud (ver Mar. 6:32\u201344; Luc. 9:10\u201317). Luc. nos relata que ese lugar desierto y apartado estaba cerca de Betsaida, del otro lado de la extremidad norte del lago y fuera del territorio de Herodes Antipas. La gran multitud que estaba ansiosa de seguir a Jes\u00fas puede inferir, seg\u00fan Juan 6:14, 15 lo aclara, que \u00e9sta no era una reuni\u00f3n casual, sino un movimiento popular deliberado para obligar a Jes\u00fas a tomar alguna acci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica (v\u00e9ase el comentario m\u00e1s abajo del v. 21).<br \/>\nSin embargo, Mateo no llama la atenci\u00f3n a esto. Para \u00e9l, este relato era una expresi\u00f3n viva de la compasi\u00f3n y el poder milagroso de Jes\u00fas. Los lectores jud\u00ed\u00ados no pod\u00ed\u00adan menos que notar el paralelo con dos alimentaciones milagrosas del ATAT Antiguo Testamento: la provisi\u00f3n del man\u00e1 en el desierto (Exo. 16) y la multiplicaci\u00f3n similar de los panes de Eliseo (2 Rey. 4:42\u201344). Aqu\u00ed\u00ad nuevamente Jes\u00fas se ve como \u2020\u0153uno mayor\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare 12:6, 41, 42) que los profetas antiguos.<br \/>\nEl acto de comer juntos era un s\u00ed\u00admbolo de unidad. Jes\u00fas era el anfitri\u00f3n en una gran reuni\u00f3n familiar, y de esa manera daba la bienvenida a la multitud a una comunidad nueva. Aunque el men\u00fa no era algo fuera de lo com\u00fan, posiblemente debi\u00e9ramos ver esta comida como un anticipo del banquete mesi\u00e1nico (v\u00e9ase 8:11, 12); se recostara (19) es una palabra relativamente formal para el acto de reclinarse en un banquete. Tampoco se podr\u00e1 pensar que sea accidental que los verbos en el v. 19 (\u2020\u0153tom\u00f3\u2020\u009d, \u2020\u0153bendijo\u2020\u009d, \u2020\u0153partirlos\u2020\u009d, \u2020\u0153dio\u2020\u009d) sean los mismos que se usaron en el NTNT Nuevo Testamento hablando de la \u00faltima cena. La comida, naturalmente, satisfac\u00ed\u00ada el hambre (20), pero Mateo aparentemente lo ve como un acto simb\u00f3lico de la comuni\u00f3n en el reci\u00e9n establecido reino de los cielos.<br \/>\nPor medio de este desaf\u00ed\u00ado del v. 16, Jes\u00fas deliberadamente involucr\u00f3 a los disc\u00ed\u00adpulos en la acci\u00f3n, y utiliz\u00f3 las provisiones que ellos pudieron suplir. Por medio de su participaci\u00f3n (y posiblemente en manera especial \u00c2\u00a1por la incre\u00ed\u00adble experiencia de recoger mucho m\u00e1s de lo que se hab\u00ed\u00ada tra\u00ed\u00addo en primera instancia!) ellos recordar\u00ed\u00adan y aprender\u00ed\u00adan de la ocasi\u00f3n; ese aprendizaje ser\u00ed\u00ada probado m\u00e1s adelante (16:5\u201312).<br \/>\nNotas. 19 Los panes y los pescados eran la dieta b\u00e1sica de los campesinos de Galilea. 20 Las doce canastas eran m\u00e1s memorables que deliberadamente simb\u00f3licas; se presupone que cada uno de los doce us\u00f3 una canasta. 21 Sin contar las mujeres y los ni\u00f1os se podr\u00ed\u00ada traducir \u2020\u0153excluyendo a las mujeres y a los ni\u00f1os\u2020\u009d, eso es, que s\u00f3lo estaban presentes los hombres, indicando un sabor \u2020\u0153militar\u2020\u009d a la reuni\u00f3n. Pero es m\u00e1s probable que esto hiciera eco de Exo. 12:37, donde la misma expresi\u00f3n se usa para pasar lista al antiguo pueblo de Dios.<br \/>\n14:22, 23 Caminando sobre el agua (v\u00e9ase Mar. 6:45\u201352). El milagro p\u00fablico de los panes fue seguido por otro visto s\u00f3lo por los disc\u00ed\u00adpulos, el que tambi\u00e9n revel\u00f3 la autoridad de Jes\u00fas sobre las cosas materiales. El efecto combinado fue el de conducirlos a tener una nueva apreciaci\u00f3n del poder m\u00e1s que humano de Jes\u00fas (33).<br \/>\nEn el temporal sobre el lago en las horas antes del amanecer (la cuarta vigilia es de las 3 a las 6 de la ma\u00f1ana) no es de sorprender que la reacci\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos ante la repentina aparici\u00f3n de Jes\u00fas a su lado caus\u00f3 terror y se oy\u00f3 el grito: \u00c2\u00a1Un fantasma! Lo que es aun mucho m\u00e1s extraordinario es la propuesta de Pedro de llegar a Jes\u00fas caminando sobre las aguas.<br \/>\nPedro aparece algunas veces en los Evangelios como una persona impulsiva, dada a reacciones poco consideradas. Es posible que en esto la intenci\u00f3n sea que veamos un ejemplo, no de gran fe, sino de fatuidad, presuntuosamente deseando compartir el poder de Jes\u00fas sobre la naturaleza. Pero el hecho de que Jes\u00fas animara el intento, y que al principio haya tenido \u00e9xito, sugiere que Mateo lo ve como un genuino acto de fe, aunque no fue suficiente para sobrevivir la crisis.<br \/>\nSea como fuere, al terminar el relato Pedro hab\u00ed\u00ada llegado a ser un ejemplo de poca fe y de duda, como lecci\u00f3n objetiva para los disc\u00ed\u00adpulos que eran tentados a quitar sus ojos de Jes\u00fas y prestar m\u00e1s atenci\u00f3n a las circunstancias que les rodeaban.<br \/>\nNotas. 22 Puede ser que el sentido de urgencia se deba al peligro de que tanto los disc\u00ed\u00adpulos como las multitudes intentar\u00ed\u00adan obligar a Jes\u00fas a alguna acci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica (Juan 6:14, 15). 33 Esta reacci\u00f3n instintiva ante una experiencia m\u00ed\u00adstica prepar\u00f3 el camino para la deliberada declaraci\u00f3n teol\u00f3gica de Pedro en 16:16.<br \/>\n14:34\u201336 Jes\u00fas el sanador (ver Mar. 6:53\u201356). De regreso al territorio de Herodes, Jes\u00fas nuevamente fue el centro de atenci\u00f3n. Su atractivo popular era el enfoque en su ministerio de sanidad, y el resumen general de Mateo revela que era mucho m\u00e1s extenso de lo que las sanidades individuales registradas hasta ahora pudieran sugerir. El deseo de tocar el borde de su manto suena casi mec\u00e1nico, pero ver 9:20\u201322 para una sanidad por este medio que fue de hecho un encuentro muy personal.<br \/>\n15:1\u201320 La limpieza y la santidad (ver Mar. 7:1\u201323; cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 11:37\u201341; 6:39). La oposici\u00f3n nunca estaba muy lejos. Nuevamente (como en 9:3, 11, 34; 12:2, 14, 24, 38) el problema surgi\u00f3 de los fariseos y los escribas, pero esta vez tiene un agregado siniestro: hab\u00ed\u00adan venido de Jerusal\u00e9n. Esta podr\u00ed\u00ada haber sido una delegaci\u00f3n oficial enviada para investigar a este maestro controversial que no pertenec\u00ed\u00ada al clero rab\u00ed\u00adnico. Ser\u00e1 cada vez m\u00e1s claro desde ahora en adelante que es de Jerusal\u00e9n que Jes\u00fas debe esperar problemas (16:21; 20:18, etc.).<br \/>\nEl lavar las manos cuando comen pan no era s\u00f3lo un asunto de higiene, sino un deber religioso. La ley del ATAT Antiguo Testamento no ten\u00ed\u00ada tal mandamiento, excepto para los sacerdotes cuando realizaban sus tareas de culto (Exo. 30:17\u201321). La tradici\u00f3n farisaica, sin embargo, hab\u00ed\u00ada adaptado el principio a la vida diaria, y se esperaba que Jes\u00fas, como l\u00ed\u00adder religioso, impusiera la pureza ritual entre sus disc\u00ed\u00adpulos.<br \/>\nLa contestaci\u00f3n de Jes\u00fas a tales cargos aparece en los vv. 10, 11. Primero, lanz\u00f3 un contraataque a la actitud de ellos referente a la autoridad religiosa. Al insistir en su tradici\u00f3n ellos en efecto hac\u00ed\u00adan a un lado el mandamiento de Dios. Jes\u00fas traz\u00f3 una marcada distinci\u00f3n entre la ley del ATAT Antiguo Testamento (la palabra de Dios; v. 6) y todas las normas y reglas humanas, y al citar Isa. 29:13 indica que una religi\u00f3n basada en esto \u00faltimo es vac\u00ed\u00ada y no agrada a Dios.<br \/>\nPara ilustrar este punto \u00e9l se refiri\u00f3 a la manera que el principio del ATAT Antiguo Testamento del respeto por los padres (Exo. 20:12; 21:17) estaba siendo socavado por las legislaciones rab\u00ed\u00adnicas que permit\u00ed\u00adan al hombre retener su propiedad fuera del alcance de sus padres al dedicarla nominalmente a Dios (mientras que en la pr\u00e1ctica la reten\u00ed\u00ada para su propio uso). Por medio de este fraude piadoso, la provisi\u00f3n del ATAT Antiguo Testamento para los juramentos era torcida c\u00ed\u00adnicamente para realizar un prop\u00f3sito que infring\u00ed\u00ada uno de los mandamientos m\u00e1s b\u00e1sicos de la ley. (\u00c2\u00a1N\u00f3tese que el quinto mandamiento se presenta como lo dicho por Dios, no solamente como la ley de Mois\u00e9s!)<br \/>\nJes\u00fas luego fue m\u00e1s all\u00e1 de meramente defender la ley del ATAT Antiguo Testamento. Al volver al asunto espec\u00ed\u00adfico de lo limpio y lo sucio en el v. 11, estableci\u00f3 un principio radical que, a la larga, condujo a sus seguidores a abandonar del todo las leyes del alimento seg\u00fan el ATAT Antiguo Testamento. El declar\u00f3 que lo \u2020\u0153sucio\u2020\u009d no se transmite por lo que se come, sino que proviene de adentro. Esta fue la lecci\u00f3n que a Pedro le fue tan dif\u00ed\u00adcil aprender (Hech. 10:9\u201315), pero hasta que se aprendiera, las leyes de la comida de Israel impedir\u00ed\u00adan a la iglesia dar la bienvenida a los no jud\u00ed\u00ados sobre t\u00e9rminos iguales. Mateo no detalla estas implicaciones aqu\u00ed\u00ad (aunque Marcos s\u00ed\u00ad; Mar. 7:19), pero el principio es bastante claro, y en los vv. 17\u201320 lo explican con mayor claridad.<br \/>\nEsto iba directamente en contra del sentido de prioridades religiosas de los fariseos. Jes\u00fas, sin embargo, no se disculpaba por esto, y francamente empeor\u00f3 las cosas relegando a los fariseos a la posici\u00f3n de una planta que no fue plantada por Dios, y que deb\u00ed\u00ada ser arrancada como maleza, y como gu\u00ed\u00adas ciegos cuyo celo mal dirigido resultar\u00ed\u00ada en desastre para ellos mismos y para todos aquellos que depend\u00ed\u00adan de ellos. Este lenguaje fuerte refleja no tanto animosidad personal como un repudio total del sistema de religi\u00f3n que enfatizaba lo externo e ignoraba lo que era una persona en verdad.<br \/>\nAqu\u00ed\u00ad encontramos una inconsecuencia innegable que empieza por acusar a los opositores de Jes\u00fas de socavar la ley de Dios, y luego sigue repudiando el principio de lo \u2020\u0153sucio\u2020\u009d sobre el cual parte de la ley se basaba. Pero aqu\u00ed\u00ad, como en el cap. 5, a Jes\u00fas le interesaba menos el nivel superficial de la ley que su principio esencial: si la pureza externa importa, cu\u00e1nto m\u00e1s vale la interna. Al fin, este enfoque dejar\u00ed\u00ada sin valor pr\u00e1ctico esas leyes particulares en la nueva comunidad del pueblo de Dios formado por gentiles al igual que jud\u00ed\u00ados. Para ese momento, sin embargo, se aplicaba el principio s\u00f3lo al asunto del lavado de las manos, cosa que no formaba parte de la ley del ATAT Antiguo Testamento (20).<br \/>\nNotas. 15 Aqu\u00ed\u00ad par\u00e1bola se usa en un sentido m\u00e1s amplio de un \u2020\u0153dicho oscuro\u2020\u009d, requiriendo interpretaci\u00f3n. 16 La expresi\u00f3n carec\u00e9is de entendimiento es, lit.lit. Literalmente, \u2020\u0153no comprendiendo\u2020\u009d; cf.cf. Confer (lat.), compare el \u00e9nfasis en la necesidad de comprender las par\u00e1bolas en 13:13\u201315, 19, 23. Nuevamente, los disc\u00ed\u00adpulos recibieron una explicaci\u00f3n privada de un dicho que qued\u00f3 sin interpretar ante la multitud.<br \/>\n15:21\u201328 La fe de una mujer gentil (ver Mar. 7:24\u201330). El tema de la contaminaci\u00f3n surge nuevamente en una forma m\u00e1s pr\u00e1ctica. Jes\u00fas, el maestro jud\u00ed\u00ado, hab\u00ed\u00ada arribado al territorio gentil y fue confrontado por una mujer gentil que ten\u00ed\u00ada una hija pose\u00ed\u00adda por el demonio. El di\u00e1logo que result\u00f3 enfoc\u00f3 sobre la cuesti\u00f3n de hasta qu\u00e9 grado un gentil podr\u00ed\u00ada esperar cualquier beneficio proveniente del Mes\u00ed\u00adas jud\u00ed\u00ado (el Hijo de David).<br \/>\nEl relato se parece mucho al del siervo del centuri\u00f3n (8:5\u201313), no s\u00f3lo en que la fe fue recompensada por la sanidad con la palabra dada a la distancia, pero tambi\u00e9n en la tensi\u00f3n racial que puso dicha fe a prueba. Al describir a la mujer como una cananea, Mateo agrava el asunto. Los cananeos eran los enemigos tradicionales de Israel en el ATAT Antiguo Testamento.<br \/>\nEl silencio desalentador de Jes\u00fas (23) fue seguido por una declaraci\u00f3n sorprendente del enfoque jud\u00ed\u00ado de su misi\u00f3n (24; cf.cf. Confer (lat.), compare 10:5, 6). Sus palabras parec\u00ed\u00adan no dejar lugar para alguna esperanza, pero la mujer persisti\u00f3 con una apelaci\u00f3n sencilla para recibir ayuda, s\u00f3lo para ser confrontada por un dicho aun m\u00e1s ofensivo, comparando a los gentiles con perritos (para los jud\u00ed\u00ados los perros eran animales inmundos).<br \/>\nEl lenguaje parece incre\u00ed\u00adblemente \u00e1spero, especialmente cuando es expresado por el mismo Jes\u00fas, quien un poco antes hab\u00ed\u00ada dado la bienvenida a la fe del centuri\u00f3n gentil como primicia para los gentiles en el futuro para gozar de las bendiciones de Israel. Es posible que la fr\u00ed\u00ada p\u00e1gina impresa esconda un elemento de iron\u00ed\u00ada, aun juguet\u00f3n en el tono de Jes\u00fas. Como fuere, \u00e9l estaba confront\u00e1ndole con el tipo de lenguaje que un gentil podr\u00ed\u00ada esperar de un jud\u00ed\u00ado, y su fe se elev\u00f3 a la altura de la prueba. La respuesta de ella en el v. 27 reconoc\u00ed\u00ada la prioridad de la misi\u00f3n de Jes\u00fas hacia Israel pero, a pesar de eso, reclam\u00f3 una extensi\u00f3n de esa misi\u00f3n para los gentiles. Ella se hab\u00ed\u00ada dado cuenta del plan que Dios hab\u00ed\u00ada estado realizando desde el llamamiento de Abraham en (Gen. 12:1\u20133), y que, a su tiempo, extender\u00ed\u00ada la iglesia fuera de los li\u00ed\u00admites de Israel. Por esta fe fue premiada apropiadamente.<br \/>\n15:29\u201331 La respuesta gentil a Jes\u00fas (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 7:31\u201337). As\u00ed\u00ad como Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada sanado a gran n\u00famero de jud\u00ed\u00ados (14:34\u201336), ahora \u00e9l hizo lo mismo en territorio gentil. Marcos nos relata que esto sucedi\u00f3 en Dec\u00e1polis, el costado gentil al sudeste del mar de Galilea, y se sigue apropiadamente del hecho de que Jes\u00fas aceptara el reclamo de los gentiles sobre sus poderes sanadores en los vv. 21\u201328. La aclamaci\u00f3n al Dios de Israel confirma que las multitudes no eran jud\u00ed\u00adas.<br \/>\n15:32\u201339 Segunda alimentaci\u00f3n de una multitud (ver Mar. 8:1\u201310). Siguiendo tan de cerca despu\u00e9s de 14:13\u201321 esto puede parecer una repetici\u00f3n innecesaria. Los n\u00fameros involucrados indican, sin embargo, que \u00e9ste es un incidente distinto. Su significado puede verse en el contexto en que ocurri\u00f3, como parte de la extensi\u00f3n del ministerio de Jes\u00fas en territorio gentil (15:21; y no vuelve a la orilla jud\u00ed\u00ada del lago hasta el v. 39). Por lo tanto, tenemos aqu\u00ed\u00ad una repetici\u00f3n deliberada del milagro de la alimentaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados, s\u00f3lo que esta vez era para la multitud gentil que acababa de alabar al Dios de Israel. Si el alimentar a los 5.000 era un anticipo de aquel banquete mesi\u00e1nico, entonces este relato indica (como se predijo en 8:11, 12) que los gentiles tambi\u00e9n compartir\u00ed\u00adan las grandes bendiciones de Israel.<br \/>\nLos detalles del relato son diferentes, pero su car\u00e1cter esencial es el mismo (ver en el comentario sobre 14:13\u201321).<br \/>\nNotas. 37 Una indicaci\u00f3n incidental de un contexto no jud\u00ed\u00ado es la palabra cestas, que en este caso es un t\u00e9rmino general, mientras que en 14:20 se refiere espec\u00ed\u00adficamente a un tipo jud\u00ed\u00ado de canasta.<br \/>\n16:1\u201312 Los fariseos y los saduceos (ver Mar. 8:11\u201321; cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 11:16; 12:1, 54\u201356). Durante una breve vuelta al territorio jud\u00ed\u00ado, Jes\u00fas se encontr\u00f3 otra vez con la oposici\u00f3n oficial. En cuanto al pedido de una se\u00f1al del cielo y la negaci\u00f3n de todas excepto la se\u00f1al de Jon\u00e1s v\u00e9ase m\u00e1s arriba sobre 12:38\u201342. El contraste entre el escepticismo jud\u00ed\u00ado y la respuesta entusiasta de la multitud gentil es notable.<br \/>\nLos que hac\u00ed\u00adan las preguntas eran una combinaci\u00f3n extra\u00f1a de fariseos y saduceos. Los puntos de vista teol\u00f3gicos y normas de estos grupos eran radicalmente diferentes entre s\u00ed\u00ad, pero ten\u00ed\u00adan que cooperar como miembros de la corte suprema jud\u00ed\u00ada, el Sanedr\u00ed\u00adn. Esta combinaci\u00f3n de partidos en oposici\u00f3n a Jes\u00fas llegar\u00ed\u00ada a conocerse claramente m\u00e1s adelante (ver sobre 16:21), pero ya estaba lo suficientemente marcado como para que Jes\u00fas haya comentado sobre los dos grupos como una oposici\u00f3n unida en los vv. 15\u201321.<br \/>\nAunque Jes\u00fas anteriormente hab\u00ed\u00ada usado la levadura como s\u00ed\u00admbolo de crecimiento del reino de Dios (13:33), era tambi\u00e9n una met\u00e1fora del poder del mal para extender su influencia (1 Cor. 5:6\u20138; G\u00e1l. 5:9). Aqu\u00ed\u00ad la petici\u00f3n de una se\u00f1al indicaba una resistencia insidiosa a la misi\u00f3n de Jes\u00fas, y \u00e9ste no quer\u00ed\u00ada que sus disc\u00ed\u00adpulos fueran contagiados con el escepticismo de sus opositores.<br \/>\nLos pensamientos de los disc\u00ed\u00adpulos, sin embargo, estaban fijos sobre cosas m\u00e1s materiales, \u00c2\u00a1ellos pensaban que hablaba acerca de pan propiamente! Tener esta clase de inter\u00e9s era se\u00f1al de poca fe (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:25\u201334), especialmente ya que sus propios ojos hab\u00ed\u00adan sido testigos de c\u00f3mo Jes\u00fas pod\u00ed\u00ada suplir sus necesidades f\u00ed\u00adsicas.<br \/>\nNotas. 2, 3 El pasaje acerca de las se\u00f1ales del clima no aparece en muchos de los primeros textos, y puede haber sido un agregado posterior basado en Luc. 12:54\u201356.<br \/>\n16:13\u201320 La confesi\u00f3n de Pedro (ver Mar. 8:27\u201330; Luc. 9:18\u201321). Aqu\u00ed\u00ad llegamos al cl\u00ed\u00admax de la primera parte del Evangelio, donde hemos visto muy variadas reacciones al ministerio y autoridad de Jes\u00fas. Se resumen los puntos de vista de otras personas en el v. 14, donde a Jes\u00fas se le coloca en la categor\u00ed\u00ada de profeta. Pedro hace la declaraci\u00f3n definitiva por la cual todo el relato se ha estado dirigiendo: Jes\u00fas es el Mes\u00ed\u00adas, el Hijo del Dios viviente.<br \/>\nLa sorprendente reacci\u00f3n de Jes\u00fas en los tres Evangelios sin\u00f3pticos era decir a sus disc\u00ed\u00adpulos que guardaran su identidad en secreto. La raz\u00f3n queda clara en los vv. 22 y ss. S\u00f3lo Mateo incluye en los vv. 17\u201319 una respuesta m\u00e1s positiva, que aclara que lo que Pedro hab\u00ed\u00ada dicho era verdad, a pesar de lo abierto que estaba a la mala interpretaci\u00f3n. En realidad era una revelaci\u00f3n de Dios, y el hecho de que fuera Pedro la persona que la hab\u00ed\u00ada recibido indicaba el importante papel que \u00e9ste iba a desempe\u00f1ar en el desarrollo de la misi\u00f3n del Mes\u00ed\u00adas.<br \/>\nEl nombre Pedro significa \u2020\u0153roca\u2020\u009d, y Jes\u00fas us\u00f3 esta semejanza para designar a Pedro como fundamento del nuevo pueblo de Dios. Su liderazgo involucrar\u00ed\u00ada autoridad como la de un mayordomo, cuyas llaves simbolizar\u00ed\u00adan su responsabilidad de administrar los asuntos de toda la casa. Pedro ejercer\u00ed\u00ada su liderazgo con su autoridad para declarar lo que se permite y no se permite en el reino de los cielos (atar y desatar tienen este significado en los escritos rab\u00ed\u00adnicos). El relato de los primeros a\u00f1os de la iglesia en Hech. hace ver que Pedro cumpli\u00f3 su papel. Pero la misma autoridad la compartieron los dem\u00e1s disc\u00ed\u00adpulos en 18:18 (donde es plural; aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 en singular). Por lo tanto, Pedro era un dirigente representativo en vez de tener un mando supremo.<br \/>\nLa iglesia ser\u00ed\u00ada edificada por Jes\u00fas, no por Pedro. \u00c2\u00a1Hacer alusi\u00f3n a ella como mi iglesia era reclamar algo extraordinario, ya que el gr. ekkles\u00e9\u00c2\u0081a (\u2020\u0153iglesia\u2020\u009d) es la palabra del ATAT Antiguo Testamento para el pueblo de Dios! Las puertas del Hades es una expresi\u00f3n po\u00e9tica para muerte; esta nueva comunidad de los que siguen a Jes\u00fas nunca morir\u00e1.<br \/>\nNotas. 16 Esta es la primera vez que, en el relato de Mat., alguien haya dado a Jes\u00fas el t\u00ed\u00adtulo de Cristo (\u2020\u0153el Mes\u00ed\u00adas\u2020\u009d), aunque Mateo mismo ha usado este t\u00e9rmino en 1:1, 16\u201318; 2:4; 11:2. 18 Se sugiere a veces que por el hecho de que la palabra para \u2020\u0153roca\u2020\u009d (petra) difiere del nombre Petros, que la \u2020\u0153roca\u2020\u009d a la que se refiere no es Pedro propiamente, sino que es la confesi\u00f3n que \u00e9l acaba de hacer de Jes\u00fas como el Mes\u00ed\u00adas. En arameo, sin embargo, el mismo t\u00e9rmino kefa aparecer\u00ed\u00ada en ambos lugares; el cambio en gr. se debe a que petra, la palabra normal para piedra, es de g\u00e9nero femenino, y por lo tanto, \u00c2\u00a1no es un nombre adecuado para Sim\u00f3n! El eco del nombre de Pedro permanece obvio, aun en gr.; \u00e9l es la roca, en el sentido bosquejado m\u00e1s arriba. El texto, naturalmente, no dice nada acerca de la iglesia en Roma, ni de ninguna sucesi\u00f3n del papel fundamental \u00fanico de Pedro mismo. Los verbos en el futuro perfecto (\u2020\u0153habr\u00e1n sido atados\u2020\u009d, \u2020\u0153habr\u00e1n sido desatados\u2020\u009d; v\u00e9ase la versi\u00f3n Bover Cantera) sugieren que la decisi\u00f3n celestial precedi\u00f3 a la declaraci\u00f3n de Pedro sobre la tierra.<\/p>\n<p>16:21-18:35 MINISTERIO PRIVADO EN GALILEA: PREPARANDO A LOS DISCIPULOS<br \/>\nDurante el tiempo que Jes\u00fas permanece en el norte, el enfoque del relato cambia hacia Jerusal\u00e9n, mientras Jes\u00fas advierte a sus disc\u00ed\u00adpulos de lo que vendr\u00ed\u00ada y los prepar\u00f3 para ser seguidores, no de un Mes\u00ed\u00adas triunfante, sino de uno cuya misi\u00f3n se completar\u00ed\u00ada por medio del sufrimiento y la muerte. Esto requerir\u00ed\u00ada una reorientaci\u00f3n radical en sus pensamientos, y as\u00ed\u00ad desde este momento hasta que \u00e9l lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n (cap. 21), la atenci\u00f3n de Jes\u00fas estaba enfocada en la ense\u00f1anza de los disc\u00ed\u00adpulos en lugar de un ministerio p\u00fablico m\u00e1s amplio.<\/p>\n<p>16:21-17:27 Ense\u00f1anza sobre la misi\u00f3n de Jes\u00fas<\/p>\n<p>16:21\u201328 Muerte y gloria (ver Mar. 8:31\u20139:1; Luc. 9:22\u201327). Mientras que el escenario sigue cerca de Cesarea de Filipo y el relato es continuo desde los vv. 13\u201320, la f\u00f3rmula: Desde entonces, Jes\u00fas comenz\u00f3 (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:17) marca el comienzo de una fase nueva y decisiva de la misi\u00f3n de Jes\u00fas. El enfoque geogr\u00e1fico ser\u00ed\u00ada Jerusal\u00e9n, y su car\u00e1cter ser\u00ed\u00ada dominado por la cruz. El v. 21 es el primero de tres anuncios formales de lo que vendr\u00ed\u00ada (cf.cf. Confer (lat.), compare 17:22, 23; 20:17\u201319); desde ahora la misi\u00f3n lleg\u00f3 a ser una marcha hacia la muerte, y los disc\u00ed\u00adpulos tuvieron que aprender a vivir con esta nueva perspectiva.<br \/>\nEsto, sin embargo, fue demasiado para Pedro, cuya declaraci\u00f3n del v. 16 llevaba, sin duda, la esperanza de compartir en la gloria del Mes\u00ed\u00adas. Como otros jud\u00ed\u00ados del momento, \u00e9l probablemente entend\u00ed\u00ada la obra del Mes\u00ed\u00adas en t\u00e9rminos primordialmente terrenales o pol\u00ed\u00adticos; la derrota y la muerte (y lo que era peor, el rechazo por parte de los l\u00ed\u00adderes oficiales de Israel) no era parte de su agenda. En esto \u00e9l expres\u00f3 las cosas de los hombres, y en tanto que los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas compart\u00ed\u00adan esta perspectiva puramente humana, la misi\u00f3n de Jes\u00fas (las cosas de Dios) nunca tendr\u00ed\u00adan sentido para ellos. Por esta raz\u00f3n Jes\u00fas estaba deseoso de frenar el entusiasmo popular del v. 20. De ah\u00ed\u00ad su reacci\u00f3n notablemente fuerte en el v. 23. \u00c2\u00a1La piedra fundamental se hab\u00ed\u00ada tornado en piedra de tropiezo!<br \/>\nCualquier idea de compartir la gloria del Mes\u00ed\u00adas tuvo que dar lugar a la de compartir la humillaci\u00f3n y el rechazo de Jes\u00fas. El que tome su cruz significa emprender el camino hacia la ejecuci\u00f3n, no el sufrir pacientemente alguna irritaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 27:32). Para el disc\u00ed\u00adpulo, tanto como para el Maestro, esto podr\u00ed\u00ada conducir a una muerte lit.lit. Literalmente Pero por medio de un poderoso juego de palabras en los vv. 25, 26 (la misma palabra significa vida y alma) Jes\u00fas planteaba la pregunta de lo que era la verdadera vida de todos modos; hay consideraciones m\u00e1s importantes que meramente la supervivencia f\u00ed\u00adsica.<br \/>\nPara el Hijo del Hombre la muerte era el camino a la gloria. El tendr\u00ed\u00ada la \u00faltima palabra, y aquellos que le fueran fieles ser\u00ed\u00adan recompensados. Ciertamente, Jes\u00fas deb\u00ed\u00ada morir de veras, pero antes de que algunos de sus compa\u00f1eros terrenales tambi\u00e9n probaran la muerte (\u00bfen martirio?) ver\u00ed\u00adan que \u00e9l hab\u00ed\u00ada conquistado y ya reinaba como rey. C\u00f3mo lo ver\u00ed\u00adan no se especifica. Posiblemente, llegar\u00ed\u00ada a ser aparente, en un sentido preliminar, durante los eventos de la siguiente semana (v\u00e9ase sobre 17:1) y, m\u00e1s plenamente, en la resurrecci\u00f3n, ascensi\u00f3n y reino celestial de Jes\u00fas. Mateo se\u00f1ala el comienzo de este reinado en 28:18. Al crecer el reino de Dios, y al llegar a ser en forma creciente un poder considerable, la dignidad real del Hijo del Hombre ser\u00ed\u00ada establecida para que todos lo vieran.<br \/>\nNotas. 21 Los ancianos \u2020\u00a6 , los principales sacerdotes y \u2020\u00a6 los escribas eran los tres grupos que formaban el Sanedr\u00ed\u00adn, el concilio supremo de los jud\u00ed\u00ados. Esto llegar\u00ed\u00ada a ser, por lo tanto, un repudio de alto relieve del Mes\u00ed\u00adas de Israel por parte de su corte suprema. 28 V\u00e9ase arriba sobre 10:23 para ver el significado del lenguaje acerca de la llegada del Hijo del Hombre, vali\u00e9ndose de las im\u00e1genes de Dan. 7:13, 14. Es lenguaje de entronizaci\u00f3n y no tiene una necesaria referencia a la \u2020\u0153segunda venida\u2020\u009d como tal.<br \/>\n17:1\u201313 Una visi\u00f3n de la gloria de Jes\u00fas (ver Mar. 9:2\u201313; Luc. 9:28\u201336). La referencia al tiempo excepcionalmente preciso (seis d\u00ed\u00adas despu\u00e9s) puede tener la intenci\u00f3n de ligar este episodio \u00ed\u00adntimamente con las palabras de Jes\u00fas en 16:28: aqu\u00ed\u00ad, por unos breves momentos, algunos de los que estaban con Jes\u00fas lo \u2020\u0153vieron\u2020\u009d en su gloria real. Todo el relato se da desde el punto de vista de los disc\u00ed\u00adpulos como una revelaci\u00f3n para ellos de qui\u00e9n era de verdad Jes\u00fas. Como tal, forma un contrapeso a los anuncios deprimentes de 16:21 ss. M\u00e1s all\u00e1 de la muerte est\u00e1 la gloria y ya estos tres disc\u00ed\u00adpulos tienen el privilegio de ver el tel\u00f3n corrido. Son tres los elementos que se suman para dar una afirmaci\u00f3n extraordinaria de Jes\u00fas como m\u00e1s que un Mes\u00ed\u00adas meramente humano.<br \/>\nPrimero, su aspecto cambiado (transfigurado), en una luz brillante (2) y una nube brillante (5), confirma que \u00e9l no es solamente un portavoz de Dios, sino que es diferente en s\u00ed\u00ad mismo de otros profetas.<br \/>\nSegundo, est\u00e1 ligado con Mois\u00e9s y El\u00ed\u00adas, dos de los m\u00e1s grandes por medio de los cuales Dios salv\u00f3 y habl\u00f3 a su pueblo en tiempos pasados (aunque ambos, como Jes\u00fas, sufrieron el rechazo del pueblo de Dios). Se esperaba popularmente que volvieran para inaugurar la edad mesi\u00e1nica, de manera que su aparici\u00f3n aqu\u00ed\u00ad proclama a Jes\u00fas como el Mes\u00ed\u00adas.<br \/>\nTercero, como en el bautismo de Jes\u00fas (3:17), Dios mismo lo confirma como su Hijo. Si esto es cierto, sus disc\u00ed\u00adpulos deben o\u00ed\u00adrle, a pesar de que hubieran encontrado sus palabras intimidantes en 16:21 ss.<br \/>\nEra demasiado para comprenderlo. \u00c2\u00a1La proposici\u00f3n inapropiada de Pedro de construir enrramadas para Jes\u00fas y sus augustos visitantes sobre la monta\u00f1a fue ignorada atinadamente! Los tres disc\u00ed\u00adpulos estaban aterrorizados y se les dijo otra vez que lo tuvieran en secreto (9; cf.cf. Confer (lat.), compare 16:20). Es f\u00e1cil imaginar las consecuencias desafortunadas que pudieran haber resultado de la informaci\u00f3n mal dada acerca de este incidente espectacular.<br \/>\nEn los vv. 10\u201313 los disc\u00ed\u00adpulos segu\u00ed\u00adan tratando de descifrar el significado de lo ocurrido: \u00bfSer\u00ed\u00ada esta breve visi\u00f3n el retorno prometido de El\u00ed\u00adas (Mal. 4:5, 6)? Jes\u00fas se\u00f1al\u00f3 que el verdadero cumplimiento de esa profec\u00ed\u00ada ya hab\u00ed\u00ada ocurrido en la predicaci\u00f3n y sufrimiento de Juan el Bautista. De manera que el tema del sufrimiento requerido, el que los disc\u00ed\u00adpulos esperaban que habr\u00ed\u00ada sido cancelado por la visi\u00f3n de gloria, se reafirma, tanto para Jes\u00fas como para Juan.<br \/>\nNotas. 1 El monte alto no es identificado. El monte Herm\u00f3n, que es el m\u00e1s elevado de la zona, est\u00e1 cerca de Cesarea de Filipo (16:13); pero otros sitios han sido sugeridos. 4 Lo propuesto por Pedro puede haber sido un deseo espont\u00e1neo de ofrecer la hospitalidad que \u00e9l pudiera; pero tambi\u00e9n puede haber sido que \u00e9l quer\u00ed\u00ada asegurar la visi\u00f3n en una forma m\u00e1s s\u00f3lida.<br \/>\n17:14\u201320 El poder de la fe (ver Mar. 9:14\u201329; Luc. 9:37\u201343). Despu\u00e9s de la gloria sobre la monta\u00f1a, Jes\u00fas volvi\u00f3 a la escena del sufrimiento y la incredulidad. El sufrimiento parece ser un caso de epilepsia (lun\u00e1tico se traduce lit.lit. Literalmente \u2020\u0153es afectado por la luna\u2020\u009d, sin embargo, los s\u00ed\u00adntomas se parecen a los de la epilepsia), pero Jes\u00fas lo trat\u00f3 como un caso de posesi\u00f3n por un demonio. La incredulidad era de toda la generaci\u00f3n, pero estaba enfocada en el fracaso de los disc\u00ed\u00adpulos de sanar al paciente, por su poca fe. En realidad, el v. 20 implica que en esta ocasi\u00f3n no ten\u00ed\u00adan fe para nada, dado que \u00c2\u00a1no hay nada m\u00e1s peque\u00f1o que el grano de mostaza! La \u2020\u0153cantidad\u2020\u009d de la fe no era lo importante; aun la m\u00e1s peque\u00f1a fe hubiera sido suficiente. Lo que importa es el Dios en quien esa fe se basa, quien puede realizar lo proverbialmente imposible (mover monta\u00f1as).<br \/>\n17:22, 23 La segunda predicci\u00f3n de la muerte de Jes\u00fas (ver Mar. 9:30\u201332; Luc. 9:43\u201345). El contenido es similar al 16:21, aunque ahora se agrega la nota ominosa de la traici\u00f3n. Como antes, y como en el 17:9, Jes\u00fas habl\u00f3 de la resurrecci\u00f3n tanto como de la muerte, pero la reacci\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos sugiere que sus pensamientos no se concentraron en esa parte de la predicci\u00f3n.<br \/>\n17:24\u201327 El impuesto del templo. Mientras que la mayor\u00ed\u00ada de los jud\u00ed\u00ados se resent\u00ed\u00adan por los impuestos romanos, el pago anual de dos dracmas (ver nota de la RVARVA Reina-Valera Actualizada) de impuesto para el mantenimiento de templo y sus dependencias era un asunto de orgullo nacional. La pregunta del recolector infiere que ahora Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada una reputaci\u00f3n de no ajustarse a las expectativas sociales. Jes\u00fas aqu\u00ed\u00ad ejerci\u00f3 su independencia, en principio: como Hijo de Dios \u00e9l estaba eximido (cf.cf. Confer (lat.), compare 12:5, 6: \u2020\u0153uno mayor que el templo est\u00e1 aqu\u00ed\u00ad\u2020\u009d), pero estaba dispuesto a pagar el impuesto para evitar que se ofendieran. Jes\u00fas era muy capaz de resistirse cuando la causa lo merec\u00ed\u00ada (ver 15:12\u201314 y \u00c2\u00a1en especial el cap. 23!), aunque aqu\u00ed\u00ad no ven\u00ed\u00ada al caso.<br \/>\nNo se nos dice si Pedro sali\u00f3 a pescar, o si tuvo \u00e9xito. La m\u00e9dula del relato no est\u00e1 en el milagro propuesto, sino en la actitud de Jes\u00fas hacia los convencionalismos sociales.<\/p>\n<p>18:1-35 Cuarto discurso: relaciones entre los disc\u00ed\u00adpulos<\/p>\n<p>Ya para esta etapa de su ministerio Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada formado un grupo distintivo de seguidores y hab\u00ed\u00ada hablado de edificar \u2020\u0153su iglesia\u2020\u009d (16:18). En este tipo de grupo hab\u00ed\u00ada un gran potencial para bien, en cuidados e intereses mutuos, pero tambi\u00e9n para mal, si tales relaciones se quebrantaran. Los dichos coleccionados en este discurso enfocan sobre este tema. Tiene tanta relevancia para la iglesia local de hoy como la ten\u00ed\u00ada entre los compa\u00f1eros galileos de Jes\u00fas.<br \/>\n18:1\u20135 Verdadera grandeza (ver Mar. 9:33\u201337; Luc. 9:46\u201348). Toda sociedad humana se interesa en establecer \u2020\u0153la ley del m\u00e1s fuerte\u2020\u009d, y los Evangelios registran varias disputas entre los disc\u00ed\u00adpulos sobre este asunto. En contraposici\u00f3n a todas las ideas convencionales de importancia y posici\u00f3n Jes\u00fas ofreci\u00f3 el modelo del ni\u00f1o peque\u00f1o (cf.cf. Confer (lat.), compare 19:14). La idea no era alguna supuesta calidad de inocencia o generosidad, sino la condici\u00f3n del ni\u00f1o a lo \u00faltimo de la ley del m\u00e1s fuerte, sujeto a la autoridad de una persona mayor, dependiente y sin fuerza. La capacidad de aceptar el m\u00e1s inferior de los rangos (o sea humillarse a s\u00ed\u00ad mismo) es ser grande, y el tratar al menos prominente como el m\u00e1s importante es hacer eco de la actitud de Jes\u00fas (5). Dicha actitud no es natural; requiere un cambio radical (lit.lit. Literalmente, \u2020\u0153un giro de media vuelta\u2020\u009d, una conversi\u00f3n).<br \/>\n18:6\u20139 Piedras de tropiezo (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 9:42\u201348; Luc. 17:1, 2). Este pasaje est\u00e1 ligado por la palabra gr. skandalon (\u2020\u0153piedra de tropiezo\u2020\u009d) y el verbo de relaci\u00f3n skandalizo (\u2020\u0153hago tropezar\u2020\u009d). La versi\u00f3n DHHDHH Dios Habla Hoy usa la expresi\u00f3n \u2020\u0153hacer pecar\u2020\u009d para traducir estas palabras, pero son menos espec\u00ed\u00adficas. Cualquier cosa que se interpone ante un discipulado eficaz es un skandalon: una palabra \u00e1spera, o indiferencia, no menos que una \u2020\u0153ocasi\u00f3n de pecado\u2020\u009d.<br \/>\nTales piedras de tropiezo pueden provenir de otros (6, 7) o aun de nosotros (8, 9). Ambas son igualmente serias. Somos responsables por nuestra salud espiritual (de ah\u00ed\u00ad las im\u00e1genes v\u00ed\u00advidas de los vv. 8, 9 con medidas dr\u00e1sticas de correcci\u00f3n; cf.cf. Confer (lat.), compare 5:29, 30); pero, adem\u00e1s, por la de nuestros compa\u00f1eros en el discipulado, y el ahogo r\u00e1pido ser\u00ed\u00ada m\u00e1s misericordioso que la suerte que merecer\u00ed\u00ada aquella persona que impide a uno de estos peque\u00f1os. Esta \u00faltima expresi\u00f3n alude no principalmente a los ni\u00f1os, sino a los disc\u00ed\u00adpulos en general, que acaban de ser comparados con los p\u00e1rvulos. El reconocerse unos a otros como peque\u00f1os, y, por lo tanto, vulnerables, es saber aceptar nuestra responsabilidad pastoral mutua, como se ha de explicar en los vv. 10\u201320.<br \/>\n18:10\u201314 Atenci\u00f3n pastoral (cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 15:3\u20137). La par\u00e1bola de la oveja extraviada ilustra la atenci\u00f3n pastoral de vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos por sus peque\u00f1os (14). Pero el v. 10 hace ver que fue presentada como un modelo de la atenci\u00f3n que debemos tener tambi\u00e9n unos por otros, como peque\u00f1os. La tentaci\u00f3n de despreciar a los que tienen menos seguridad o menor \u00e9xito entre los condisc\u00ed\u00adpulos, y por lo tanto ignorar sus necesidades pastorales, demuestra una actitud fuera de sinton\u00ed\u00ada con el inter\u00e9s de Dios.<br \/>\nEn la par\u00e1bola seg\u00fan Luc. la oveja ya estaba \u2020\u0153extraviada\u2020\u009d; el enfoque all\u00ed\u00ad es el de alcanzar a los de afuera en vez de, como aqu\u00ed\u00ad, el cuidado pastoral de los disc\u00ed\u00adpulos que peligran.<br \/>\nNotas. 10 La idea de que cada persona tiene un \u00e1ngel que lo represente en los cielos se encuentra solamente aqu\u00ed\u00ad en la Biblia, aunque en otras citas los \u00e1ngeles representan naciones (Dan. 10; 12:1) e iglesias (Apoc. 1:20).<br \/>\n18:15\u201320 \u2020\u0153Si tu hermano peca\u2020\u009d. Este pasaje explica c\u00f3mo debiera funcionar en la pr\u00e1ctica este principio de los vv. 10\u201314. Se dirige a ti (en singular), el disc\u00ed\u00adpulo individual que se da cuenta del pecado de su condisc\u00ed\u00adpulo y acepta (como lo demandan los vv. 10\u201314) que es su responsabilidad hacer algo. Las palabras contra ti (15) probablemente no se encuentran en el texto original y lamentablemente restringen el \u00e1mbito del significado. La respuesta ante alguna ofensa personal se tratar\u00e1 en los vv. 21\u201335; aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 en juego el peligro que corre el hermano, no un efecto de su pecado sobre m\u00ed\u00ad personalmente.<br \/>\nLa meta debe ser ganar a tu hermano, restauraci\u00f3n y no castigo. Para tal efecto se debe usar al m\u00ed\u00adnimo la publicidad. Al hermano que ha errado se le debe acercar uno solo, o a lo sumo con uno o dos m\u00e1s. S\u00f3lo si estos pasos fallan ser\u00e1 necesario llevarlo a la iglesia (la congregaci\u00f3n local); se espera que el ofensor escuche la convicci\u00f3n unida de sus condisc\u00ed\u00adpulos. Si no es as\u00ed\u00ad, el \u00fanico recurso ser\u00e1 el de cortar el compa\u00f1erismo, aunque presumiblemente todav\u00ed\u00ada con la esperanza de que este proceder sacuda al hermano y lo mueva al arrepentimiento y a la restauraci\u00f3n.<br \/>\nEl derecho de la congregaci\u00f3n, y su responsabilidad, de tomar una decisi\u00f3n tan seria descansa sobre el mismo principio de delegaci\u00f3n que se us\u00f3 con Pedro en 16:19, pero ahora toda la congregaci\u00f3n comparte esta autoridad (18:18 est\u00e1 en plural). V\u00e9anse los comentarios sobre 16:19. La idea de que la iglesia sobre la tierra pueda ejercer la autoridad del cielo en tal situaci\u00f3n se contin\u00faa en los vv. 19, 20, donde la presencia constante de Jes\u00fas entre su pueblo garantiza que la oraci\u00f3n unida sea eficaz. En este contexto se hace referencia primordialmente a la oraci\u00f3n por el \u2020\u0153hermano que peca\u2020\u009d, aunque este principio puede aplicarse m\u00e1s ampliamente. Por supuesto, no es una garant\u00ed\u00ada autom\u00e1tica que cualquier petici\u00f3n sea otorgada, sino solamente las que sean compatibles con el congregarse en mi nombre.<br \/>\nNotas. 17 Tenlo por gentil y publicano es un lenguaje algo sorprendente de labios del Jes\u00fas que era conocido como amigo de publicanos y cuya simpat\u00ed\u00ada por los gentiles ya ha sido demostrada. Presumiblemente, era una expresi\u00f3n tradicional jud\u00ed\u00ada de ostracismo. 20 Cf. 28:20. Este tipo de expresi\u00f3n implica una demanda extraordinaria para Jes\u00fas como m\u00e1s que un individuo hist\u00f3rico.<br \/>\n18:21\u201335 Sobre el perdonar a otros (cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 17:4). El enfoque aqu\u00ed\u00ad avanza a c\u00f3mo deben responder los disc\u00ed\u00adpulos ante un condisc\u00ed\u00adpulo cuando \u00e9ste comete alg\u00fan pecado que les afecta personalmente. Se presupone que la respuesta es el perd\u00f3n; la \u00fanica pregunta que queda es si habr\u00e1 alg\u00fan l\u00ed\u00admite. La oferta de Pedro de siete veces parece generosa (\u00c2\u00a1una discusi\u00f3n rab\u00ed\u00adnica posterior sugiere que tres veces es razonable!), pero Jes\u00fas descart\u00f3 tales c\u00e1lculos. Nuestro deseo de perdonar tendr\u00ed\u00ada que ser sin l\u00ed\u00admite y tan extravagante como la venganza de la cual se jactaba Lamec (G\u00e9n. 4:24 hace eco deliberado en las cifras de siete y setenta y siete).<br \/>\nEsta exigencia se explica y se hace memorable en la par\u00e1bola que sigue en los vv. 23\u201334. Perdonamos porque hemos sido perdonados por Dios, y ninguna ofensa en contra de nosotros puede compararse remotamente con la cantidad incalculable de perd\u00f3n con que hemos sido perdonados. Diez mil talentos combina el n\u00famero gr. m\u00e1s grande con la unidad de moneda m\u00e1s grande. Aun un solo talento era una peque\u00f1a fortuna; diez mil estaban fuera del alcance de los sue\u00f1os m\u00e1s locos de las personas ordinarias. Cien denarios no es una cantidad insignificante (el pago de 100 d\u00ed\u00adas laborables), pero es una peque\u00f1a fracci\u00f3n, \u00c2\u00a1uno en 600.000 de la primera suma! Por lo tanto, a la luz de la incalculable gracia de Dios hacia nosotros, es absurdo, tanto como malvado, el que rehusemos perdonar a otros. La amenaza impl\u00ed\u00adcita del v. 34 se hace expl\u00ed\u00adcita en el v. 35; Dios no tratar\u00e1 livianamente a la persona que no perdona. Este fue el mensaje de 6:14, 15 y esa par\u00e1bola nos recuerda de la manera que los pecados eran descritos como \u2020\u0153deudas\u2020\u009d en el Padrenuestro.<br \/>\nNota. 22 Setenta y siete veces es una traducci\u00f3n m\u00e1s natural del gr. que setenta veces siete (490 veces) y es un significado m\u00e1s claro del heb. en G\u00e9n. 4:24.<br \/>\n19:1-25:46 MINISTERIO EN JUDEA<\/p>\n<p>19:1-20:34 En camino a Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>Ahora comenz\u00f3 el fat\u00ed\u00addico viaje a Jerusal\u00e9n, y a su muerte. Jes\u00fas no regresar\u00ed\u00ada a Galilea hasta despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n (28:16). La sombra de la cruz se profundizaba al ir el grupo hacia el sur, y Jes\u00fas continu\u00f3 reeducando a los disc\u00ed\u00adpulos por medio de su ense\u00f1anza, en preparaci\u00f3n a lo que vendr\u00ed\u00ada.<br \/>\n19:1\u201312 Ense\u00f1anza sobre el matrimonio y el divorcio (ver Mar. 10:1\u201312; cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 16:18). En la ley jud\u00ed\u00ada el var\u00f3n ten\u00ed\u00ada el derecho de divorciarse de su mujer (pero no la esposa de su marido) con una declaraci\u00f3n sencilla; no hab\u00ed\u00ada juicio ni apelaci\u00f3n. Esto era lo que se asum\u00ed\u00ada como la intenci\u00f3n de Deut. 24:1\u20134 (sobre lo cual cf.cf. Confer (lat.), compare 5:31, 32), pero \u2020\u0153algo indecente\u2020\u009d que el pasaje daba como base para el divorcio daba lugar para debate. Algunos maestros lo limitaba al adulterio o a alguna otra conducta sexual indecente, pero en la pr\u00e1ctica com\u00fan, apoyada por algunos rabinos, resultaba virtualmente asunto del capricho del esposo, por cualquier raz\u00f3n.<br \/>\nEn vez de entrar en este debate, Jes\u00fas otra vez (como en 5:32) declar\u00f3 que el divorcio, por la raz\u00f3n que fuere, era incompatible con el prop\u00f3sito de Dios para el matrimonio. Al hacerlo, restableci\u00f3 el intento original del Creador, expresado en G\u00e9n. 1:27; 2:24, como superior a la provisi\u00f3n de Deut. 24, que se dio s\u00f3lo ante vuestra dureza de coraz\u00f3n. Las normas del divorcio eran una concesi\u00f3n para tratar con el resultado del pecado, no una expresi\u00f3n de la intenci\u00f3n original de Dios. El divorcio podr\u00ed\u00ada parecer necesario, pero nunca puede ser bueno. El principio de que ser\u00e1n los dos una sola carne se puede cumplir solamente en un matrimonio sin disoluci\u00f3n.<br \/>\nEsta posici\u00f3n firme, sin embargo, es la que Mateo modific\u00f3 aqu\u00ed\u00ad y en 5:32, por la cl\u00e1usula a no ser por causa de fornicaci\u00f3n. Ni Mar. ni Luc. incluyen esta cl\u00e1usula muy debatida, y a veces se piensa que es un esfuerzo por parte de Mateo de ablandar una prohibici\u00f3n total sobre el divorcio que pronto se comprob\u00f3 ser no pr\u00e1ctica en la vida real. Sin embargo, es m\u00e1s probable que Mateo est\u00e9 sencillamente declarando lo que cualquier lector jud\u00ed\u00ado hubiera dado por sabido, que la infidelidad matrimonial (que incluir\u00ed\u00ada no s\u00f3lo el adulterio, sino tambi\u00e9n la promiscuidad antes del matrimonio) autom\u00e1ticamente anular\u00ed\u00ada un matrimonio creando otra uni\u00f3n de \u2020\u0153una sola carne\u2020\u009d. En los tiempos del ATAT Antiguo Testamento la pena de muerte correspond\u00ed\u00ada al adulterio, pero en los tiempos del NTNT Nuevo Testamento una anulaci\u00f3n formal era la respuesta aceptable (cf.cf. Confer (lat.), compare el dilema de Josefo en 1:18, 19). Este no era un \u2020\u0153divorcio\u2020\u009d voluntario, sino el reconocimiento necesario de que el matrimonio ya estaba finalizado.<br \/>\nEl que Jes\u00fas exigiera fidelidad conyugal sin una \u2020\u0153v\u00ed\u00ada de escape\u2020\u009d pasmaba a los disc\u00ed\u00adpulos. \u00bfQui\u00e9n podr\u00ed\u00ada cumplir una demanda tal? No todos, Jes\u00fas estaba de acuerdo. Algunos no tienen el don del matrimonio y son llamados al celibato, ya sea por su condici\u00f3n f\u00ed\u00adsica (fuese cong\u00e9nita o hecha por el hombre), o por su propia decisi\u00f3n a la luz del papel al cual son llamados en el reino de los cielos. En la sociedad jud\u00ed\u00ada era algo excepcional ser soltero (como lo fue Jes\u00fas), as\u00ed\u00ad que esta afirmaci\u00f3n de ser c\u00e9libe voluntariamente es importante. Sin embargo, el matrimonio con todas sus exigencias sigue siendo la intenci\u00f3n divina para aquellos a quienes les est\u00e1 concedido.<br \/>\nNotas. 11 Esta palabra aqu\u00ed\u00ad se refiere a lo que Jes\u00fas pronunci\u00f3 en los vv. 6 y 8, no al comentario mal interpretado del v. 10. 12 \u2020\u0153Renuncian al matrimonio\u2020\u009d es una par\u00e1frasis de la expresi\u00f3n se hicieron eunucos; presupone correctamente que Jes\u00fas no quiso decir que la expresi\u00f3n debe tomarse lit.lit. Literalmente<br \/>\n19:13\u201315 Los ni\u00f1os peque\u00f1os (ver Mar. 10:13\u201316; Luc. 18:15\u201317). Posiblemente, los disc\u00ed\u00adpulos pueden haber sido insensibles y vanidosos, o posiblemente estaban procurando proteger a Jes\u00fas de la excesiva atenci\u00f3n. En todo caso, todav\u00ed\u00ada no hab\u00ed\u00adan absorbido su escala revolucionaria de valores, en la cual \u2020\u0153los peque\u00f1uelos\u2020\u009d eran los m\u00e1s grandes. El decir que de los tales es el reino de los cielos no era declarar la salvaci\u00f3n autom\u00e1tica de todos los ni\u00f1os, sino m\u00e1s bien (como en 18:1\u20135) establecer su estado humilde como el modelo para el discipulado.<br \/>\n19:16\u201326 Un joven rico (ver Mar. 10:17\u201327; Luc. 18:18\u201327). Este era otro choque para la escala de valores de los disc\u00ed\u00adpulos. El hombre era rico, era moral y ansiaba la vida eterna, el recluta ideal para ser disc\u00ed\u00adpulo en el grupo. Verle despachado por Jes\u00fas les asombraba. Si este joven no pod\u00ed\u00ada ser salvo, \u00bfqui\u00e9n podr\u00ed\u00ada serlo (25)?<br \/>\nLa pregunta del var\u00f3n asume que la vida eterna podr\u00ed\u00ada alcanzarse por medio de la realizaci\u00f3n de alguna cosa buena (\u00bfun acto conspicuo de caridad?). Recalcando la bondad de Dios (17) Jes\u00fas pone en tela de duda la idea de la bondad de este hombre; esta se halla en relaci\u00f3n con Dios, pero no por medio de \u2020\u0153buenas obras\u2020\u009d pensadas por nosotros. El obedecer los mandamientos de Dios es reflejar su bondad, y este joven lo hab\u00ed\u00ada intentado. Pero \u00e9l mismo era consciente de que algo le faltaba, y estaba buscando algo adicional para realizar. La respuesta de Jes\u00fas en el v. 21 era realmente algo que deb\u00ed\u00ada hacer, pero algo tan radical que socavar\u00ed\u00ada todo su estilo de vida y dejar\u00ed\u00ada todo a la disposici\u00f3n de Dios.<br \/>\nSin embargo, Jes\u00fas no requer\u00ed\u00ada que todos sus seguidores fuesen derrotados. Sus demandas variaban para diferentes individuos y situaciones. Pero nosotros debemos tener cuidado de no usar esta verdad como una ruta conveniente de escape. \u2020\u0153El hecho de que Jes\u00fas no ped\u00ed\u00ada a todos sus seguidores que vendieran todas sus posesiones s\u00f3lo da paz al tipo de persona a quien \u00e9l har\u00ed\u00ada tal petici\u00f3n\u2020\u009d (R. H. Gundry).<br \/>\nLos vv. 23\u201326 empeoran la cosa. El cuadro lleno de humor de un camello procurando pasar por el ojo de una aguja, significa, como los disc\u00ed\u00adpulos bien lo entendieron, que no s\u00f3lo es dif\u00ed\u00adcil sino imposible que una persona rica sea salva. La respuesta consiste en reconocer que lo imposible humanamente es posible para Dios. La salvaci\u00f3n no se gana con riquezas o propiedades; el reino de Dios da vuelta a todas las evaluaciones y posibilidades humanas.<br \/>\nNotas. 16, 17 En Mar., el var\u00f3n mencionado calific\u00f3 a Jes\u00fas de \u2020\u0153bueno\u2020\u009d, y Jes\u00fas le contest\u00f3: \u2020\u0153\u00bfPor qu\u00e9 me llamas bueno?\u2020\u009d Mateo, al eliminar esta parte del di\u00e1logo, se cuida de la deducci\u00f3n falsa de que Jes\u00fas no sea bueno y no sea Dios. 24 La idea rom\u00e1ntica de que el ojo de una aguja era el nombre de un angosto port\u00f3n en la muralla de la ciudad no tiene fundamento hist\u00f3rico alguno; el cuadro es deliberadamente grotesco.<br \/>\n19:27\u201330 Las recompensas del discipulado (ver Mar. 10:28\u201331; Luc. 18:28\u201330; cf.cf. Confer (lat.), compare 22:28\u201330). Este pasaje describe el \u2020\u0153tesoro en el cielo\u2020\u009d que Jes\u00fas prometi\u00f3 en el v. 21 a aquellos cuyo discipulado los involucra en p\u00e9rdidas econ\u00f3micas. Estos compartir\u00e1n su gloria y autoridad reales, cuando \u00e9l cumpla la visi\u00f3n de Dan. 7:13, 14 (28). Tambi\u00e9n ser\u00e1n compensados cien veces m\u00e1s en esta vida (al compartir con la familia y los recursos materiales de la comunidad de los disc\u00ed\u00adpulos) y heredar\u00e1n la vida eterna (29). Pero aun as\u00ed\u00ad, deben tener cuidado de asumir que su \u2020\u0153sacrificio\u2020\u009d les ha ganado un lugar de honor especial (30); el reino de los cielos est\u00e1 lleno de sorpresas, como lo ilustra la siguiente par\u00e1bola.<br \/>\nNota. 28 La regeneraci\u00f3n sugiere los \u2020\u0153cielos nuevos y la tierra nueva\u2020\u009d de la edad mesi\u00e1nica. Juzgar se ha de comprender en el sentido del ATAT Antiguo Testamento de \u2020\u0153gobernar\u2020\u009d. Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 clara la idea de que la iglesia es el verdadero Israel de la era mesi\u00e1nica (cf.cf. Confer (lat.), compare 16:18).<br \/>\n20:1\u201316 La par\u00e1bola de los sueldos inesperados. Siguiendo una discusi\u00f3n acerca de las recompensas, y enmarcado por dos declaraciones de que \u2020\u0153muchos primeros ser\u00e1n \u00faltimos, y muchos \u00faltimos ser\u00e1n primeros\u2020\u009d (19:30; 20:16), esta par\u00e1bola subraya los valores parad\u00f3jicos del reino de los cielos. En una sociedad donde no hab\u00ed\u00ada asistencia social o sindicatos, donde el no tener trabajo significaba padecer hambre, lo que hizo el due\u00f1o del campo, que ocup\u00f3 trabajadores cuando el d\u00ed\u00ada ya era avanzado, y no le har\u00ed\u00adan falta, fue un acto de generosidad. Pero aun m\u00e1s extraordinario fue la escala de paga, que no ten\u00ed\u00ada sentido econ\u00f3mico, y l\u00f3gicamente provoc\u00f3 murmullo entre aquellos que se sintieron tratados injustamente. Por supuesto, no era injusto. A nadie se le pag\u00f3 de menos; s\u00f3lo algunos fueron tratados con generosidad \u2020\u0153irrazonable\u2020\u009d. As\u00ed\u00ad es el reino de los cielos. La gracia de Dios no est\u00e1 limitada por nuestras ideas de justicia; sus dones sobrepasan mucho lo que podr\u00ed\u00adamos merecer. Pero, como el hermano mayor de la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo, se nos hace dif\u00ed\u00adcil abandonar nuestra escala humana de valores (\u00c2\u00a1especialmente cuando nos comparamos con otros!), y aceptar la grandeza del coraz\u00f3n de Dios hacia aquellos que nosotros consideramos inmerecedores. De esta manera la reeducaci\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos avanz\u00f3 a una etapa m\u00e1s, para abrazar el principio divino de que los primeros ser\u00e1n \u00faltimos y los \u00faltimos primeros.<br \/>\n20:17\u201319 Jes\u00fas predice su muerte por tercera vez (ver Mar. 10:32\u201334; Luc. 18:31\u201334). La menci\u00f3n repetida de Jerusal\u00e9n subraya lo que quedaba por delante, y esta vez la predicci\u00f3n es m\u00e1s detallada, incluyendo el ser condenado a muerte (eso es, una ejecuci\u00f3n oficial), entregado a los gentiles, burlado, azotado y crucificado. Esta es la primera vez que la crucifixi\u00f3n ha sido mencionada expl\u00ed\u00adcitamente (aunque en 16:24 est\u00e1 impl\u00ed\u00adcita). Todo el cat\u00e1logo de humillaci\u00f3n y sufrimiento no deja lugar para visiones de gloria para el Hijo del Hombre.<br \/>\n20:20\u201328 La grandeza en el servicio (ver Mar. 10:35\u201345; cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 22:24\u201327). A la luz del p\u00e1rrafo anterior, el pedido de la madre de los hijos de Zebedeo (Jacobo y Juan) es extraordinario. \u00bfEstar\u00ed\u00ada pensando todav\u00ed\u00ada en un reino terrenal, o estar\u00ed\u00ada previendo la gloria futura predicha en 19:28 (y convenientemente olvidando lo que ten\u00ed\u00ada que preceder a dicha gloria)? En todo caso, Jes\u00fas no dej\u00f3 duda alguna de que el sufrimiento deb\u00ed\u00ada ser primero (22, 23).<br \/>\nEl prop\u00f3sito de este pedido fue el deseo de obtener precedencia entre los doce (y en particular suplantar a Pedro, el otro miembro del c\u00ed\u00adrculo \u00ed\u00adntimo del grupo de tres que fueron testigos de la transfiguraci\u00f3n). Esto fue lo que indign\u00f3 a los dem\u00e1s y provoc\u00f3 que Jes\u00fas diera otra lecci\u00f3n a todos sobre las ideas mundanas de grandeza. Entre vosotros no ser\u00e1 as\u00ed\u00ad muy bien resume el tema de esta secci\u00f3n entera del Evangelio; el reino de los cielos establece una sociedad alternativa que desaf\u00ed\u00ada los valores convencionales.<br \/>\nJes\u00fas mismo es el ejemplo supremo. Su estado de Hijo del Hombre le daba el derecho de ser servido (cf.cf. Confer (lat.), compare Dan. 7:14), pero \u00e9l vino para servir. En esta falta de ego\u00ed\u00adsmo \u00e9l es nuestro modelo, aun cuando la forma de su servicio espec\u00ed\u00adfico nunca podr\u00e1 ser repetida: el de dar su vida en rescate por muchos. En estas palabras, con su eco claro de Isa. 53:10\u201312, es uno de los res\u00famenes m\u00e1s sencillos del NTNT Nuevo Testamento del prop\u00f3sito redentor de la muerte de Jes\u00fas.<br \/>\nNota. 22 El beber la copa es una met\u00e1fora del sufrimiento; cf.cf. Confer (lat.), compare 26:39, 42; adem\u00e1s, p. ej.p. ej. Por ejemplo, Isa. 51:17; Eze. 23:31 ss.<br \/>\n20:29\u201334 Dos hombres ciegos (v\u00e9ase Mar. 10:46\u201352; Luc. 18:35\u201343). Jeric\u00f3 era la \u00faltima poblaci\u00f3n antes de Jerusal\u00e9n en el camino desde Galilea. Al aproximarse a su meta con una multitud de seguidores entusiastas, Jes\u00fas hall\u00f3 una oportunidad para detenerse y \u2020\u0153servir\u2020\u009d (28) a dos hombres necesitados de quienes la multitud pens\u00f3 que no merec\u00ed\u00adan su atenci\u00f3n. Nuevamente, ilustr\u00f3 los valores no convencionales del reino de los cielos. En Mar. y Luc. esta es la historia de un hombre a quien Mar. llama Bartimeo. Posiblemente, como en 8:28, Mateo menciona a dos hombres con el fin de dar mayor peso al testimonio de que Jes\u00fas es verdaderamente el Hijo de David. Cf. 9:27\u201331 para ver otro relato acerca de dos ciegos similar a este. El uso de un t\u00e9rmino po\u00e9tico inusual para ojos en el v. 34 y la declaraci\u00f3n de que le siguieron puede tener la intenci\u00f3n de sugerir que el relato simboliza la curaci\u00f3n de la ceguera espiritual que conduce al discipulado.<\/p>\n<p>21:1-22 Su llegada a Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>Esta es la primera y \u00faltima visita de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n en el relato de Mateo. Desde 16:21 \u00e9sta ha sido la meta, y ahora el relato alcanza su cl\u00ed\u00admax, a medida que el profeta de Galilea se aproxima a la ciudad capital de Israel cuyo templo era el foco de la adoraci\u00f3n terrena del \u00fanico y verdadero Dios. Su llegada fue marcada por tres acciones simb\u00f3licas en los vv. 1\u201322 donde se estableci\u00f3 la escena de los conflictos que seguir\u00ed\u00adan.<br \/>\n21:1\u201311 La llegada del Rey (ver Mar. 11:1\u201311; Luc 19:28\u201338). Entre las multitudes de peregrinos galileos que llegaban a pie a Jerusal\u00e9n para la fiesta de la Pascua, Jes\u00fas eligi\u00f3 entrar conspicuamente sobre un borriquillo de asna. Dado que no tenemos otro caso de Jes\u00fas cabalgando, \u00e9ste debe haber sido un acto deliberado, con el fin de ser notado. Las instrucciones en los vv. 1\u20133 sugieren que todo hab\u00ed\u00ada sido preparado cuidadosamente. Fue, seg\u00fan lo aclara Mateo, una alusi\u00f3n dramatizada de la profec\u00ed\u00ada de Zacar\u00ed\u00adas (Zac. 9:9, 10) de la llegada del Rey mesi\u00e1nico.<br \/>\nLos disc\u00ed\u00adpulos y la multitud galilea reconocieron la alusi\u00f3n, y convirtieron la llegada en una procesi\u00f3n triunfal. Sus gritos en el v. 9 no escond\u00ed\u00adan su creencia de que Jes\u00fas era el Mes\u00ed\u00adas largamente esperado, llegando para establecer su reino en la capital de Israel.<br \/>\nLa poblaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, sin embargo, se asombr\u00f3, y toda la ciudad se conmovi\u00f3, no con entusiasmo, sino con preocupaci\u00f3n: \u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste? Para ellos Jes\u00fas era un campesino desconocido, algo mejor que un extranjero, proveniente de la remota provincia norte\u00f1a. Pero las multitudes respondieron aseverando el reclamo de \u2020\u0153su\u2020\u009d profeta, de Nazaret de Galilea. Con esto vemos la polarizaci\u00f3n de las actitudes hacia Jes\u00fas que durante la semana siguiente contar\u00ed\u00ada con algunos apoyando a Jes\u00fas (21:46) mientras que otros gritaban pidiendo su crucifixi\u00f3n (27:20 ss.).<br \/>\nNotas. 2 S\u00f3lo Mateo menciona el borriquillo y tambi\u00e9n el asna. Mientras que el idioma po\u00e9tico del v. 5 no hace alusi\u00f3n a dos animales, Mateo ve en la presencia del borriquillo un eco alusivo a las palabras. 7 El segundo ellos, por supuesto, no significa que Jes\u00fas cabalg\u00f3 sobre ambos animales, sino que se refiere a los mantos.<br \/>\n21:12\u201317 Demostraci\u00f3n en el templo (ver Mar. 11:11, 15\u201317; Luc. 19:45, 46). La naturaleza provocativa de la llegada de Jes\u00fas a la ciudad hizo paralelo con su llegada a la zona del templo. Era un lugar abierto enorme de 13.5 hect\u00e1reas, dentro de las cuales estaba el templo propiamente y sus edificios contiguos. En los p\u00f3rticos que rodeaban esta \u00e1rea (pero no en el templo mismo) estaban los puestos de los que cambiaban el dinero para las ofrendas del templo y donde se vend\u00ed\u00adan los animales para los sacrificios (incluyendo palomas). Estaban all\u00ed\u00ad con el permiso de las autoridades sacerdotales y rend\u00ed\u00adan un servicio \u00fatil, y aun necesario, para los peregrinos que llegaban de lejos. Sin embargo, todo este asunto se hab\u00ed\u00ada salido de toda proporci\u00f3n, y el culto y la oraci\u00f3n estaban siendo marginados por el comercialismo. El ataque violento de Jes\u00fas contra todos los involucrados (tanto compradores como vendedores) expresaba la convicci\u00f3n de Jes\u00fas de que el templo ya no cumpl\u00ed\u00ada el prop\u00f3sito para el cual hab\u00ed\u00ada sido edificado.<br \/>\nLos observadores conocedores de las Escrituras hubieran recordado Mal. 3:1\u20134, y posiblemente Zac. 14:21. El Mes\u00ed\u00adas estaba purificando el culto de la poblaci\u00f3n en preparaci\u00f3n del gran d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or. Esto, junto a la sanidad de ciegos y cojos, no s\u00f3lo sirvi\u00f3 para provocar la aclamaci\u00f3n popular, sino tambi\u00e9n el resentimiento oficial. Pero Jes\u00fas no ofreci\u00f3 ninguna disculpa y empeor\u00f3 la situaci\u00f3n justificando la griter\u00ed\u00ada de la ni\u00f1ez que lo aclamaba como el Hijo de David citando el Sal. 8:2, \u00c2\u00a1que trata de la alabanza de Dios!<br \/>\n21:18\u201322 La higuera seca (ver Mar. 11:12\u201314, 20\u201324). Esta acci\u00f3n poderosa, aparentemente sin prop\u00f3sito, se comprende generalmente de su contexto (y de la manera que Marcos la entreteje con el relato del incidente en el templo) como teniendo un prop\u00f3sito simb\u00f3lico. La higuera que produce hojas y, por lo tanto, promete fruto sin ofrecer nada para comer es el cuadro del culto sin contenido del templo (cf.cf. Confer (lat.), compare Miq. 7:1; Jer. 8:13). La sequedad del \u00e1rbol es la se\u00f1al visible de la suerte que habr\u00ed\u00ada de correr el templo que Jes\u00fas predijo en 23:38; 24:2.<br \/>\nFue el vivo poder de la palabra de Jes\u00fas que impresion\u00f3 a los disc\u00ed\u00adpulos, y Jes\u00fas us\u00f3 el incidente como un modelo del poder disponible a la fe, como en 17:20.<\/p>\n<p>21:23-23:39 Controversias con los dirigentes jud\u00ed\u00ados<\/p>\n<p>21:23\u201327 \u2020\u0153\u00bfCon qu\u00e9 autoridad?\u2020\u009d (ver Mar. 11:27\u201333; Luc. 20:1\u20138). Despu\u00e9s de las acciones de provocaci\u00f3n de Jes\u00fas, una reacci\u00f3n oficial era inevitable. Esta lleg\u00f3 de los principales sacerdotes y los ancianos, los oficiales responsables del templo, que constitu\u00ed\u00adan la mayor parte del Sanedr\u00ed\u00adn. Jes\u00fas estaba, impl\u00ed\u00adcitamente, atribuy\u00e9ndose una autoridad que amenazaba la supremac\u00ed\u00ada de ellos y que \u00e9l tendr\u00ed\u00ada que justificar si le fuera posible (cf.cf. Confer (lat.), compare las demandas anteriores de tener una \u2020\u0153se\u00f1al\u2020\u009d). Sin embargo, nuevamente rehus\u00f3 involucrarse. Al contestarles con su pregunta acerca de Juan el Bautista los arrincon\u00f3 muy eficazmente. Pero esto no era una evasiva ingeniosa, ya que infer\u00ed\u00ada una continuidad entre la misi\u00f3n de Juan y la de Jes\u00fas (como ya se ha indicado en 11:7\u201319; 17:11\u201313). Si Juan era verdaderamente el mensajero de Dios, lo que ellos no se atrev\u00ed\u00adan a negar, entonces Jes\u00fas no era menos. Jes\u00fas continu\u00f3 (31, 32) se\u00f1alando los resultados del fracaso de ellos de responder a la misi\u00f3n de Juan, y por lo tanto a la de \u00e9l.<br \/>\n21:28\u201422:14 Tres par\u00e1bolas agudas. Es importante considerar estas tres par\u00e1bolas juntas y leerlas en el presente contexto como la respuesta de Jes\u00fas a la hostilidad de las autoridades jud\u00ed\u00adas. Cada par\u00e1bola habla de un grupo de personas que pierde su posici\u00f3n de privilegio y que es reemplazado por aquellos que \u00e9stos habr\u00ed\u00adan despreciado. El tema que corre a trav\u00e9s de ellas es, por lo tanto, el asunto de qui\u00e9nes son el verdadero pueblo de Dios, y las tres sugieren que est\u00e1 ocurriendo un cambio fundamental.<br \/>\n(a) 21:28\u201332 Los dos hijos. Este relato sencillo ilustra la diferencia entre lo que se dice y lo que se hace e indica que a Dios le impresiona m\u00e1s lo que hacemos que lo que prometemos (cf.cf. Confer (lat.), compare el mensaje repetido en 7:15\u201327). Jes\u00fas lo aplic\u00f3 directamente a ellos (los principales sacerdotes y los ancianos, v. 23) e hizo el contraste de su respuesta hacia el mensajero de Dios, Juan, con la de aquellos que ellos m\u00e1s detestaban, los publicanos y las prostitutas. Ya que estas gentes \u2020\u0153sin esperanza\u2020\u009d hab\u00ed\u00adan cre\u00ed\u00addo en Juan, \u00e9stos ser\u00ed\u00adan los primeros en entrar al reino de Dios. Si las autoridades incr\u00e9dulas los seguir\u00ed\u00adan no se detalla, pero la siguiente par\u00e1bola da una contestaci\u00f3n m\u00e1s clara.<br \/>\n(b) 21:33\u201346 Los inquilinos de la vi\u00f1a (ver Mar. 12:1\u201312; Luc. 20:9\u201319). Aqu\u00ed\u00ad el tema de la sustituci\u00f3n est\u00e1 expl\u00ed\u00adcito. El relato habla de un due\u00f1o ausente y unos arrendatarios que tienen la obligaci\u00f3n de pagar al due\u00f1o una proporci\u00f3n fija del producto como renta. Su negaci\u00f3n de hacerlo ser\u00ed\u00ada raz\u00f3n suficiente para reemplazarlos; el asesinato de su hijo hace que las cosas sean mucho m\u00e1s serias.<br \/>\nEl punto del relato era obvio a los principales sacerdotes y los fariseos (45), y lo hubiera sido para cualquiera que conociera el libro de Isa., donde la par\u00e1bola memorable de la vi\u00f1a (Isa. 5:1\u20137) simbolizaba el fracaso de Israel en cumplir las expectativas de Dios. Pero el enfoque aqu\u00ed\u00ad no era sobre Israel en su totalidad, sino en sus l\u00ed\u00adderes, cuya ejecuci\u00f3n del Hijo de Dios estaba por llevar a su cl\u00ed\u00admax los rechazamientos repetidos de los profetas del pasado. Estos ahora s\u00f3lo pod\u00ed\u00adan esperar un fin atroz, mientras que otros ser\u00ed\u00adan acomodados en sus lugares.<br \/>\nLos vv. 42\u201344 elaboran las implicaciones del relato. El v. 42 (cita Sal. 118:22) ilustra el trastrocamiento divino que ocurrir\u00ed\u00ada pronto, cuando el rechazado por los l\u00ed\u00adderes de Israel fuera la persona elegida para el lugar de mayor honor. El v. 44 prosigue con la misma met\u00e1fora haciendo alusiones a las rocas destructivas de Isa. 8:14, 15 y Dan. 2:34, 35, 44, 45. El v. 43 es m\u00e1s directo: el reino simbolizado por la vi\u00f1a pertenece a Dios y no a ellos; y \u00e9l la ha de confiar a alguien m\u00e1s responsable. Un pueblo sugiere no solamente un cambio de liderazgo, sino la misma composici\u00f3n del pueblo de Dios cambiar\u00ed\u00ada (seg\u00fan los lineamientos sugeridos en 8:11, 12). Sin embargo, no ser\u00ed\u00ada un asunto sencillo de reemplazar a los jud\u00ed\u00ados por los gentiles (esto requerir\u00ed\u00ada en la expresi\u00f3n una referencia a \u2020\u0153pueblos\u2020\u009d en el plural, el t\u00e9rmino gr. normal para gentiles); m\u00e1s bien se estaba creando una nueva comunidad del pueblo de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare sobre 16:18), en el cual tanto jud\u00ed\u00ados como gentiles hallar\u00ed\u00adan su lugar. Lo que los caracterizar\u00ed\u00ada no ser\u00ed\u00ada su nacionalidad, sino que producir\u00ed\u00adan frutos (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:8, 10; 7:15\u201320; 12:33\u201337; 13:8, 26; y especialmente 21:18\u201320).<br \/>\n(c) 22:1\u201314 La fiesta de bodas (cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 14:16\u201324). El tema del reemplazo est\u00e1 aun m\u00e1s marcado aqu\u00ed\u00ad. Los que hab\u00ed\u00adan sido invitados, pero que rehusaron repetidas llamadas y aun asesinaron a los mensajeros, corresponden a los primeros arrendatarios en la par\u00e1bola anterior, y a los invitados sustituidos por el \u2020\u0153pueblo nuevo\u2020\u009d de 21:43. Al igual que en 21:31, los nuevos llegados son un grupo que no se hubiera pensado, llegando de las encrucijadas de los caminos, incluyendo tanto a buenos como a malos. Es otra par\u00e1bola donde se vuelcan las mesas, donde los primeros ser\u00e1n postreros y los \u00faltimos ser\u00e1n primeros.<br \/>\nEl relato se vuelve estrafalario, \u00c2\u00a1con el asesinato de los mensajeros y una campa\u00f1a militar ocurriendo al mismo tiempo que se enfr\u00ed\u00ada la cena! El prender fuego a su ciudad es una reacci\u00f3n muy extrema ante una invitaci\u00f3n a cenar rechazada. Pero las par\u00e1bolas son relatos imaginarios, y no se requiere que reflejen la vida real, y el simbolismo tiene la claridad suficiente. El rechazo de Israel (por parte de sus dirigentes) ante el llamado de Dios por medio de Jes\u00fas conducir\u00ed\u00ada a la destrucci\u00f3n de su ciudad, Jerusal\u00e9n, a la que Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada llegado para ser rechazado y muerto (16:21). El prop\u00f3sito se da en 23:38; 24:2.<br \/>\nLos vv. 11\u201314 presentan una nota nueva: aun entre el \u2020\u0153pueblo nuevo\u2020\u009d no hay una garant\u00ed\u00ada autom\u00e1tica de salvaci\u00f3n; se incluyen tanto buenos como malos (cf.cf. Confer (lat.), compare el tema de 7:15\u201327). Aun alguien de las calles debiera haberse vestido las ropas blancas y limpias apropiadas para una boda; el no hacerlo ser\u00ed\u00ada insultar al anfitri\u00f3n. As\u00ed\u00ad, mientras que el reino de los cielos est\u00e1 abierto para cualquiera, les impone una demanda (cf.cf. Confer (lat.), compare la necesidad de \u2020\u0153producir fruto\u2020\u009d en 21:43). No hay lugar para aquellos que no toman en serio su privilegio. El v. 14 resume la situaci\u00f3n no s\u00f3lo para los invitados originales, sino para los reci\u00e9n llegados tambi\u00e9n.<br \/>\nNotas. 3, 4 Era la costumbre enviar invitaciones por adelantado (la que ellos hab\u00ed\u00adan aceptado) y luego un mensajero para avisar que la comida estaba lista. 11 No hay base hist\u00f3rica para la sugerencia de Agust\u00ed\u00adn de que la ropa de bodas era provisto por el anfitri\u00f3n.<br \/>\n22:15\u201322 La tributaci\u00f3n romana (ver Mar. 12:13\u201317; Luc. 20:20\u201326). Las tres siguientes confrontaciones fueron iniciadas por los oponentes de Jes\u00fas, con el fin de enredarle en alguna palabra que pudiera ser usada en su contra. La primera trata el asunto de la tasaci\u00f3n romana, que era algo fieramente resentido por cualquier jud\u00ed\u00ado patri\u00f3tico ya que era un s\u00ed\u00admbolo de su subyugaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica. Unos 25 a\u00f1os antes una revuelta principal en contra de este impuesto fue iniciada por un l\u00ed\u00adder galileo popular llamado Judas (Hech. 5:37), de donde se inspir\u00f3 el grupo de los zelotes. Por lo tanto, era una pregunta capciosa: el apoyar el impuesto ser\u00ed\u00ada no patri\u00f3tico, mientras que el oponerse al impuesto ser\u00ed\u00ada peligroso pol\u00ed\u00adticamente (en especial para un l\u00ed\u00adder popular galileo).<br \/>\nSin embargo, al pedirles que le mostraran un denario, los expuso como hip\u00f3critas, ya que ning\u00fan jud\u00ed\u00ado patri\u00f3tico debiera estar llevando dicha moneda, porque llevaba la imagen \u2020\u0153idol\u00e1trica\u2020\u009d del emperador y la inscripci\u00f3n con el t\u00ed\u00adtulo de \u2020\u0153Hijo de Dios\u2020\u009d. Si estaban usando el dinero del C\u00e9sar, \u00c2\u00a1que le paguen su impuesto! De esta manera Jes\u00fas se distanci\u00f3 decisivamente de la posici\u00f3n de los zelotes, infiriendo que la lealtad a un gobierno pagano no era incompatible con su lealtad hacia Dios. Jes\u00fas no dijo lo que se deber\u00ed\u00ada hacer cuando las dos lealtades estuviesen en conflicto.<br \/>\n22:23\u201333 La resurrecci\u00f3n (ver Mar. 12:18\u201327; Luc. 20:27\u201340). En contraste con los fariseos, quienes hab\u00ed\u00adan iniciado la \u00faltima \u2020\u0153trampa\u2020\u009d, los saduceos no cre\u00ed\u00adan en la vida despu\u00e9s de la muerte, ya que no era expresada en los primeros cinco libros de Mois\u00e9s, las \u00fanicas Escrituras que ellos aceptaban como autoridad. Pensaron que \u00e9sta era un \u00e1rea donde las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas podr\u00ed\u00adan verse ridiculizadas. Su \u2020\u0153pregunta\u2020\u009d, basada en la ley del matrimonio del levirato de Deut. 25:5, 6, no era una indagaci\u00f3n seria, sino un esfuerzo por hacer burla de una idea teol\u00f3gica reci\u00e9n inventada sobre la resurrecci\u00f3n. Pero se\u00f1ala un verdadero asunto pastoral para los que han estado casados m\u00e1s de una vez.<br \/>\nLa respuesta de Jes\u00fas era doble. Sobre el asunto espec\u00ed\u00adfico levantado, \u00e9l se\u00f1al\u00f3 (30) que la vida de resurrecci\u00f3n no es una simple continuaci\u00f3n de la vida terrenal. Sus palabras son, a veces, entendidas como que ofrecen una vida celestial menos feliz que la vida conyugal terrena. Al contrario, es una vida m\u00e1s rica. La exclusividad del matrimonio es apropiada para la vida mortal, dentro de la cual hay una necesidad de procrear ni\u00f1os. Pero los que son levantados a la vida inmortal, como los \u00e1ngeles, pueden seguir disfrutando las relaciones de cari\u00f1o sin las restricciones y los celos que la uni\u00f3n matrimonial terrena correctamente involucra.<br \/>\nSobre la cuesti\u00f3n m\u00e1s fundamental de la resurrecci\u00f3n misma, Jes\u00fas hall\u00f3 una base para esta creencia en las Escrituras de los mismos saduceos, los libros de Mois\u00e9s (31, 32). Para que Dios se describa a s\u00ed\u00ad mismo en relaci\u00f3n con los patriarcas que hab\u00ed\u00adan muerto mucho antes (Exo. 3:6) implica que existe la continuidad de relaciones; el pacto de Dios con su pueblo no se frustra con la muerte.<br \/>\n22:34\u201340 El mandamiento m\u00e1s grande (ver Mar. 12:28\u201331; cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 10:25\u201327). La segunda pregunta de los fariseos era importante y recibi\u00f3 una contestaci\u00f3n tambi\u00e9n importante. Aun as\u00ed\u00ad era una \u2020\u0153prueba\u2020\u009d, dado que una respuesta menos cuidadosa podr\u00ed\u00ada haber permitido que a Jes\u00fas se le hubiera acusado de procurar \u2020\u0153abolir [partes de] la ley\u2020\u009d (5:17). Tanto Deut. 6:5 como Lev. 19:18 eran citados frecuentemente en discusiones \u00e9ticas rab\u00ed\u00adnicas, pero la idea de juntarlos a manera de resumen de toda la Ley y los Profetas (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:12 para ver un resumen optativo) fue una idea creativa brillante. Enfocando las dos mitades de los diez mandamientos (el deber hacia Dios y el deber hacia el pr\u00f3jimo) ofrece el fundamento para toda nuestra vida; y luego resumiendo ese deber con la palabra amor, sobrepasa el requerimiento definido de la ley en una actitud piadosa que los debe subyacer.<br \/>\n22:41\u201346 \u2020\u0153\u00bfHijo de David?\u2020\u009d (ver Mar. 12:35\u201337; Luc. 20:41\u201344). De nuevo Jes\u00fas asume la iniciativa en contra de los fariseos. Su pregunta parece de teolog\u00ed\u00ada acad\u00e9mica: \u00bfSer\u00e1 el t\u00ed\u00adtulo Hijo de David apropiado para el Mes\u00ed\u00adas? Pero \u00e9l mismo ha sido saludado repetidamente con este t\u00ed\u00adtulo, y la ocasi\u00f3n m\u00e1s reciente y en p\u00fablico fue en 21:9, 15, 16 donde \u00e9l mismo lo permiti\u00f3, aun provocando esta respuesta. As\u00ed\u00ad que su propia posici\u00f3n estaba en consideraci\u00f3n.<br \/>\nHijo de David era un t\u00ed\u00adtulo tradicionalmente mesi\u00e1nico, y uno que no solamente ocurre con frecuencia en la narraci\u00f3n de Mateo, sino que fue la base de la presentaci\u00f3n de Jes\u00fas como el Mes\u00ed\u00adas en el cap. 1. Por lo tanto, no es probable que este pasaje tenga el prop\u00f3sito de socavar todo el argumento. M\u00e1s bien la intenci\u00f3n es que el Mes\u00ed\u00adas es m\u00e1s que meramente un hijo de David como se ve en las palabras de David en el Sal. 110:1. Este mismo texto se usa nuevamente en 26:64, reclamando para Jes\u00fas una autoridad sobrehumana.<br \/>\nOtra vez, Jes\u00fas estaba advirtiendo a las personas de no juzgar su misi\u00f3n en t\u00e9rminos tradicionales. Lejos de ser entronizado en Jerusal\u00e9n como un rey parecido a David, pronto ser\u00ed\u00ada rechazado por su pueblo. Aun as\u00ed\u00ad, sobre la cruz, no se le reconocer\u00ed\u00ada como un hijo de David (el t\u00ed\u00adtulo no ocurre nuevamente), sino como \u2020\u0153el Hijo de Dios\u2020\u009d (27:54).<br \/>\nNota. 43 Este argumento depende de la creencia de que David era el autor del Sal. 110 y que estaba hablando del futuro Mes\u00ed\u00adas. Ambas ideas se disputan por la mayor\u00ed\u00ada de los estudiosos del ATAT Antiguo Testamento hoy en d\u00ed\u00ada, pero en los tiempos de Jes\u00fas se hubiera dado por sabido.<br \/>\n23:1\u201312 Una advertencia en contra de los escribas y fariseos (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 12:38, 39; Luc. 20:45, 46). Ahora Jes\u00fas toma la ofensiva; la palabra \u2020\u0153ofensiva\u2020\u009d no es demasiado fuerte al ver el idioma que Jes\u00fas usa en el cap. 23. Mateo solamente incluye este ataque concentrado contra las autoridades religiosas jud\u00ed\u00adas en este momento. Muestra a Jes\u00fas como un controversista feroz, dispuesto a hacer enemigos cuando la causa lo demandara. Y la causa era importante, ya que lo que se trataba era el contraste entre los valores del reino de los cielos y la forma superficial de la religi\u00f3n que ya hab\u00ed\u00ada sido desenmascarada especialmente en 5:17\u201348 y 15:1\u201320.<br \/>\nEl blanco eran los escribas (una clase de int\u00e9rpretes de las Escrituras y de la tradici\u00f3n rab\u00ed\u00adnica), y los fariseos, un \u2020\u0153partido\u2020\u009d religioso al cual pertenec\u00ed\u00ada la mayor\u00ed\u00ada de los escribas, y que se dedicaba a la observancia escrupulosa del \u00e1mbito completo de la legislaci\u00f3n rab\u00ed\u00adnica. Eran, hablando en general, personas sinceras, morales, y el ataque de Jes\u00fas da la impresi\u00f3n de ser \u00e1spero e injusto. Pero su inter\u00e9s no era tanto la actuaci\u00f3n de \u00e9stos como individuos, sino m\u00e1s bien con el sistema de observancias religiosas que sosten\u00ed\u00adan. Al insistir ellos en un enorme y creciente cuerpo de reglas y normas, estaban en peligro de ignorar actitudes y m\u00f3viles internos y de darle mayor adhesi\u00f3n al sistema que a la voluntad de Dios. Fue esto, en vez de un enga\u00f1o consciente (aunque el v. 3 los acusa de esto tambi\u00e9n), lo que los hac\u00ed\u00ada, seg\u00fan una palabra favorita de Mateo, hip\u00f3critas.<br \/>\nEn los vv. 2\u20137, sin embargo, el enfoque est\u00e1 en su deseo de dejar una buena impresi\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:1\u20136, 16\u201318) por ostentar su posici\u00f3n y autoridad. No les importaban los problemas que sus ense\u00f1anzas creaban para la poblaci\u00f3n t\u00e9rmino medio que procuraba observarlas (las cargas pesadas del v. 4 aluden a las demandas pr\u00e1cticas que la legislaci\u00f3n de los escribas impon\u00ed\u00ada sobre la vida diaria; cf.cf. Confer (lat.), compare 11:28\u201330). En contraste (8\u201312), los disc\u00ed\u00adpulos no deben procurar posici\u00f3n, sino sentirse felices de tomar los lugares m\u00e1s humildes y servir a los dem\u00e1s. Esta \u00faltima secci\u00f3n reasume el tema de 20:25\u201328, pero mientras que el contraste all\u00ed\u00ad era con \u2020\u0153los dirigentes de los gentiles\u2020\u009d, aqu\u00ed\u00ad es con los supuestos dirigentes del pueblo de Dios. Un deseo de tener t\u00ed\u00adtulos pretenciosos y cargos de influencia puede se\u00f1alar aun hoy en d\u00ed\u00ada que los disc\u00ed\u00adpulos se est\u00e1n alejando de los valores del reino de los cielos.<br \/>\nNotas. 2 La c\u00e1tedra de Mois\u00e9s representa la autoridad de la ense\u00f1anza de los que ten\u00ed\u00adan la responsabilidad de interpretar las leyes de Mois\u00e9s. 3 Despu\u00e9s de 15:1\u201320 ser\u00ed\u00ada sorprendente creer que Jes\u00fas, pensaba en serio que todas las cosas en las ense\u00f1anzas de los escribas ten\u00ed\u00adan que ser obedecidas. El equilibrio de la frase cae sobre la segunda mitad: \u2020\u0153Haced todo lo que os digan, si dese\u00e1is, pero no hag\u00e1is seg\u00fan sus obras.\u2020\u009d 5 Las filacterias (cajitas que conten\u00ed\u00adan porciones de los rollos atadas en la frente y en el antebrazo cuando oraban) y flecos no son condenados en s\u00ed\u00ad (Jes\u00fas usaba estos \u00faltimos; v\u00e9ase 9:20, donde se usa la misma palabra gr.); pero \u00c2\u00a1daban gran amplitud para ostentaci\u00f3n y granjeaban una reputaci\u00f3n de piedad!<br \/>\n23:13\u201336 Los escribas y fariseos son denunciados (cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 11:39\u201352). Los vers\u00ed\u00adculos anteriores iban dirigidos a las multitudes y a los disc\u00ed\u00adpulos. Jes\u00fas sigui\u00f3 hablando a los escribas y fariseos directamente con siete \u2020\u0153ayes\u2020\u009d, que van en aumento hacia un cl\u00ed\u00admax de repudio en contra de su liderazgo. As\u00ed\u00ad se establece el escenario para la predicci\u00f3n del desastre de Jerusal\u00e9n, con lo que finaliza el cap\u00ed\u00adtulo.<br \/>\nEl primer \u2020\u0153ay\u2020\u009d (13) describe su acercamiento a la religi\u00f3n como un impedimento para aquellos que verdaderamente quer\u00ed\u00adan agradar a Dios. Sin embargo, el segundo (15) reconoce que ellos con marcado inter\u00e9s quer\u00ed\u00adan hacer pros\u00e9litos (al juda\u00ed\u00adsmo). El problema era que su sistema religioso hac\u00ed\u00ada que la gente fuera peor en vez de mejor (hijo del infierno significa uno que pertenece all\u00ed\u00ad; cf.cf. Confer (lat.), compare \u2020\u0153hijos del reino\u2020\u009d, 8:12). El resto de los ayes dan ejemplos de lo perversos que eran sus valores religiosos.<br \/>\nLos juramentos (16\u201322) daban suficiente espacio para las diferencias legalistas y eran objeto de mucha discusi\u00f3n rab\u00ed\u00adnica. Jes\u00fas ya les hab\u00ed\u00ada demostrado que tales discusiones no hac\u00ed\u00adan falta para nada (5:33\u201337). Aqu\u00ed\u00ad agreg\u00f3 que los esfuerzos para distinguir entre juramentos m\u00e1s o menos \u2020\u0153serios\u2020\u009d era f\u00fatil, ya que a la postre todos vuelven a Dios cuyo nombre se invoca.<br \/>\nEl cuarto \u2020\u0153ay\u2020\u009d (23, 24) no condena sus pr\u00e1cticas en cuanto al diezmo como tales (sin omitir aqu\u00e9llas), pero se\u00f1ala la proporci\u00f3n absurda (\u00c2\u00a1 \u2020\u00a6 col\u00e1is el mosquito, pero trag\u00e1is el camello!) al meterse en detalles meticulosos acerca del diezmo de las hierbas alimenticias, olvidando el juicio, la misericordia y la fe. Los profetas, con frecuencia, hab\u00ed\u00adan protestado en contra de una religi\u00f3n que se enfocaba en lo ritual y se olvidaba de las cosas que verdaderamente importaban (cf.cf. Confer (lat.), compare Miq. 6:6\u20138).<br \/>\nLos \u2020\u0153ayes\u2020\u009d cinco y seis (25, 26, 27, 28) en forma similar tratan con la prioridad de la pureza interior en contraste con la limpieza exterior. Este es el tema que Jes\u00fas ya hab\u00ed\u00ada tratado en 15:11, 17\u201320 en relaci\u00f3n con el ritual del lavado de las manos. La referencia en el v. 27 puede aludir a osarios, peque\u00f1os cofres donde se coleccionaban los huesos humanos, y que con frecuencia recib\u00ed\u00adan una mano de cal para cubrirlos para que se vieran hermosos.<br \/>\nEl s\u00e9ptimo \u2020\u0153ay\u2020\u009d (29\u201331) conduce a un p\u00e1rrafo devastador que declara que la rebeli\u00f3n de Israel contra Dios ahora ha llegado a su culminaci\u00f3n en esta generaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare el comentario sobre 12:38\u201345), al grado que el juicio, que por tanto tiempo hab\u00ed\u00ada es-tado germinando, ahora al fin tendr\u00ed\u00ada que caer sobre ellos. Era f\u00e1cil, con el correr del tiempo, que el pueblo se distanciara de la forma en que sus padres hab\u00ed\u00adan tratado a los profetas y a los justos, y levantaran monumentos en su honor, pero en la realidad nada hab\u00ed\u00ada cambiado. Segu\u00ed\u00adan siendo hijos de sus antepasados, tanto en actitud como en genealog\u00ed\u00ada, como lo mostraba el tratamiento que daban a los mensajeros de Dios en su propio d\u00ed\u00ada (34). As\u00ed\u00ad que mientras ellos colmaban la medida de los pecados de Israel, el cl\u00ed\u00admax hab\u00ed\u00ada llegado, y la sangre justa de todos los portavoces de Dios de anta\u00f1o recaer\u00ed\u00ada sobre la generaci\u00f3n de ellos (cf.cf. Confer (lat.), compare 27:25 para ver esta manera de expresar la responsabilidad por la muerte y propensi\u00f3n al castigo).<br \/>\nNotas. 34 Los profetas, sabios y escribas fueron los portavoces de Dios en los tiempos del ATAT Antiguo Testamento. Jes\u00fas describi\u00f3 a sus propios disc\u00ed\u00adpulos en t\u00e9rminos similares; ellos no pod\u00ed\u00adan esperar una suerte mejor que la de su maestro. 35 Abel y Zacar\u00ed\u00adas fueron el primero y el \u00faltimo de los m\u00e1rtires mencionados en el ATAT Antiguo Testamento (ya que 2 Cr\u00f3n. es el \u00faltimo libro del canon heb.), y en ambos relatos se demanda expl\u00ed\u00adcitamente que esas muertes sean vengadas (G\u00e9n. 4:10; 2 Cr\u00f3n. 24:22). El Zacar\u00ed\u00adas de 2 Cr\u00f3n. 24 se describe como el hijo de Joyada, mientras que Berequ\u00ed\u00adas era el padre de un Zacar\u00ed\u00adas diferente (Zac. 1:1). En ninguno de los casos tenemos suficiente informaci\u00f3n sobre las familias para dar una explicaci\u00f3n de confianza ante la confusi\u00f3n (que ocurre en otras partes en los escritos jud\u00ed\u00ados).<br \/>\n23:37\u201339 La suerte de Jerusal\u00e9n (ver Luc. 13:34, 35). El s\u00e9ptimo \u2020\u0153ay\u2020\u009d ensanch\u00f3 el \u00e1mbito de la hipocres\u00ed\u00ada de los escribas y fariseos para abarcar la culpabilidad total de Israel en su rechazo de los mensajeros de Dios. Aqu\u00ed\u00ad sigue la conclusi\u00f3n inevitable. Jerusal\u00e9n hab\u00ed\u00ada rechazado al \u00faltimo y mayor mensajero, y ahora el juicio ten\u00ed\u00ada que caer. En forma particular, vuestra casa (el templo) quedar\u00ed\u00ada desierta, no s\u00f3lo destruida (v\u00e9ase 24:2), sino abandonada por Dios, como hab\u00ed\u00ada sucedido hac\u00ed\u00ada muchos a\u00f1os antes cuando el llamado de Jerem\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00ada sido rehusado (v. 38 hace eco de Jer. 12:7).<br \/>\nJes\u00fas pronuncia esta \u2020\u0153sentencia\u2020\u009d no con el gozo de la venganza, sino con pena doliente (37). El hab\u00ed\u00ada esperado una respuesta mejor: \u00c2\u00a1Bendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or! y, en realidad, as\u00ed\u00ad fue como hab\u00ed\u00ada sido tra\u00ed\u00addo a la ciudad por sus seguidores galileos (21:9). Solamente cuando Jerusal\u00e9n estuviera lista para hacerse eco de esa bienvenida podr\u00ed\u00adan ellos volver a verlo. El no dijo cu\u00e1ndo suceder\u00ed\u00ada esto, o si suceder\u00ed\u00ada, y el gr. para hasta es deliberadamente indefinido (\u2020\u0153si y cu\u00e1ndo\u2020\u009d).<\/p>\n<p>24:1-25:46 Quinto discurso: el juicio<\/p>\n<p>El tema de esta \u00faltima gran colecci\u00f3n de las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas sigue con naturalidad al cap\u00ed\u00adtulo anterior, con su cl\u00ed\u00admax en la predicci\u00f3n de que el juicio estaba por caer sobre Jerusal\u00e9n. Es de este punto que se inicia, con la predicci\u00f3n m\u00e1s expl\u00ed\u00adcita en cuanto a la destrucci\u00f3n total del templo en el v. 2. El discurso que sigue fue en respuesta a la pregunta de los disc\u00ed\u00adpulos: \u00bfCu\u00e1ndo suceder\u00e1n estas cosas? Pero la pregunta que le hicieron en la versi\u00f3n de Mateo (no as\u00ed\u00ad en Mar. o en Luc.) liga la destrucci\u00f3n del templo (que en realidad ocurri\u00f3 en el a\u00f1o 70 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo, cuando los romanos sofocaron una revoluci\u00f3n jud\u00ed\u00ada) con un segundo evento, tu venida (en gr. parous\u00e9\u00c2\u0081a) y el fin del mundo.<br \/>\nEl principal problema en la interpretaci\u00f3n del cap. 24 es saber cu\u00e1l de estos dos eventos est\u00e1 en consideraci\u00f3n en cada punto (ya para el cap. 25 hay un consenso general de que el enfoque ha pasado del templo a la parous\u00ed\u00ada de Jes\u00fas). El comentario que sigue se basa en la opini\u00f3n de que hasta el v. 35 Jes\u00fas estaba hablando (con frecuencia en lenguaje altamente simb\u00f3lico) acerca de la destrucci\u00f3n del templo, que suceder\u00ed\u00ada (como as\u00ed\u00ad sucedi\u00f3) antes de que pasara esta generaci\u00f3n (34). El d\u00ed\u00ada y hora desconocidos que se introducen en el v. 36 inician su contestaci\u00f3n a la segunda pregunta acerca de su parous\u00ed\u00ada (la palabra se usa nuevamente en los vv. 37 y 39). La mayor\u00ed\u00ada de los int\u00e9rpretes piensan que el tema de la parous\u00ed\u00ada comienza antes, incluyendo, por lo menos, los vv. 29\u201331. El espacio no nos permite dar un detalle amplio acerca de lo dicho.<br \/>\n24:1, 2 El templo ser\u00ed\u00ada destruido (ver Mar. 13:1, 2; Luc. 21:5, 6). Cuando Mateo menciona que Jes\u00fas sali\u00f3 \u2020\u00a6 del templo, y fue al monte de los Olivos (al frente) (3), habr\u00e1 tenido en mente no s\u00f3lo el retiro de Jes\u00fas de la vida p\u00fablica jud\u00ed\u00ada, sino tambi\u00e9n la visi\u00f3n de Ezequiel de la gloria de Dios que abandonaba el templo condenado y pasaba a descansar sobre el monte de los Olivos (Eze. 10:18, 19; 11:22, 23).<br \/>\nLos edificios del templo, que hab\u00ed\u00adan sido reconstruidos en tiempos recientes, eran una de las maravillas arquitect\u00f3nicas del mundo antiguo. Pero la profec\u00ed\u00ada de Jes\u00fas de que no quedar\u00e1 piedra sobre piedra ser\u00ed\u00ada cumplida lit.lit. Literalmente; todo lo que qued\u00f3 despu\u00e9s de los asaltos romanos fue parte de la plataforma donde hab\u00ed\u00adan sido construidos dichos edificios (incluyendo el \u2020\u0153Muro de los Lamentos\u2020\u009d).<br \/>\n24:3\u201314 Cuidado con expectaciones prematuras (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 13:3\u201313; Luc. 21:7\u201319). Mientras muchos lectores buscan afanosamente en este cap\u00ed\u00adtulo las \u2020\u0153se\u00f1ales del fin\u2020\u009d, el tema de gran parte del pasaje, y en especial de esta secci\u00f3n, es el peligro de saltar a conclusiones precipitadas de que \u2020\u0153el fin\u2020\u009d (en cualquier sentido) es inminente.<br \/>\nAntes del 70 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo, muchos rebeldes nacionalistas se denominaron a s\u00ed\u00ad mismos l\u00ed\u00adderes del pueblo de Dios (4, 5), usurpando as\u00ed\u00ad el lugar de Jes\u00fas como el Mes\u00ed\u00adas (en mi nombre). De igual manera (6\u20138), hubo guerras y desastres naturales durante ese per\u00ed\u00adodo, como los ha habido en todos los tiempos de la historia. Aunque estas cosas ser\u00ed\u00adan principio de dolores, no deb\u00ed\u00adan ser interpretadas como se\u00f1ales precisas de que el fin hab\u00ed\u00ada llegado.<br \/>\nEn el \u00ed\u00adnterin los disc\u00ed\u00adpulos deb\u00ed\u00adan esperar que ser\u00ed\u00adan perseguidos, como Jes\u00fas ya hab\u00ed\u00ada advertido en 10:17\u201323; pero mientras que en el cap.10 el enfoque de la persecuci\u00f3n ser\u00ed\u00ada por parte de los jud\u00ed\u00ados, hay ahora uno m\u00e1s amplio, incluyendo a todas las naciones. Los vv. 10\u201314 dibujan un cuadro de crisis entre el pueblo de Dios como tambi\u00e9n el caos entre los pueblos del mundo. Estas cosas no deben incitar a hacer c\u00e1lculos de fechas, sino de fidelidad. Los verdaderos disc\u00ed\u00adpulos no permitir\u00e1n que las condiciones adversas afecten su amor (12), su perseverancia (13) y su predicaci\u00f3n fiel de este evangelio del reino (14).<br \/>\nEl v. 14 no especifica a cu\u00e1l de los dos aspectos de la pregunta de los disc\u00ed\u00adpulos se refiere el fin. En el per\u00ed\u00adodo antes del a\u00f1o 70 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo el evangelio, en realidad, fue predicado en gran parte del Mediterr\u00e1neo (lo que la mayor\u00ed\u00ada de los que hablaban gr. hubiera entendido por en todo el mundo de ese d\u00ed\u00ada). (Cf. Rom. 15:19, escrito a mediados de la d\u00e9cada del 50, despu\u00e9s de lo cual la misi\u00f3n de Pablo continu\u00f3 extendi\u00e9ndose, sin mencionar la de los otros ap\u00f3stoles.) Antes de que fuera destruido el templo, la iglesia cristiana ya hab\u00ed\u00ada llegado a ser una comunidad verdaderamente internacional. Desde ese entonces, por supuesto, el evangelio ha sido predicado mucho m\u00e1s ampliamente, a medida que el mundo conocido ha aumentado, aunque resulta cuestionable la extensi\u00f3n a la que el testimonio est\u00e1 disponible lit.lit. Literalmente a todas las razas aun hoy.<br \/>\nNota. 3 La parous\u00ed\u00ada (\u2020\u0153llegada\u2020\u009d) se usa principalmente para designar visitas formales de aquellos en autoridad. En el NTNT Nuevo Testamento, generalmente (pero no siempre) se refiere a la predicha segunda venida de Jes\u00fas. Para lo del fin del mundo cf.cf. Confer (lat.), compare 13:39, 40, 49.<br \/>\n24:15\u201328 La crisis que se avecinaba en Judea (ver Mar. 13:14\u201323; cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 17:23, 24, 37; 21:20\u201324). Los vv. 4\u201314 nos advierten en contra de identificar demasiado f\u00e1cilmente las \u2020\u0153se\u00f1ales del fin\u2020\u009d; ahora la pregunta del v. 3 empieza a ser contestada m\u00e1s directamente. Los vv. 15\u201322 hablan del sitio venidero de Jerusal\u00e9n, el cual preceder\u00ed\u00ada la destrucci\u00f3n del templo; los vv. 23\u201328 advierten de nuevo en contra de asumir que ese per\u00ed\u00adodo terrible ser\u00ed\u00ada la parous\u00ed\u00ada de Jes\u00fas y el fin del mundo.<br \/>\nLa abominaci\u00f3n desoladora es una expresi\u00f3n en Dan. 11:31; 12:11 (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:27) para identificar la estatua pagana que Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes erigi\u00f3 en el templo de Jerusal\u00e9n cuando deliberadamente lo profan\u00f3 en 167 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo (V\u00e9ase la secci\u00f3n apropiada del comentario sobre Dan.) Jes\u00fas predijo alg\u00fan acto similar de sacrilegio como precursor de la destrucci\u00f3n del templo que ser\u00ed\u00ada la se\u00f1al para que el pueblo de Dios saliera escapando como pudiera. La forma que tomar\u00ed\u00ada se deja deliberadamente sin definir (el que lee, entienda). Las sugerencias dadas con percepci\u00f3n retrospectiva incluyen una profanaci\u00f3n del templo hecha por los zelotes en el invierno de 67\/8, mencionada por Josefo, o la llegada de las banderas (idol\u00e1tricas) romanas en 70. Luc. 21:20 habla del \u2020\u0153Jerusal\u00e9n sitiada por ej\u00e9rcitos\u2020\u009d. Este sitio romano marc\u00f3 el comienzo de la profanaci\u00f3n del lugar santo.<br \/>\nA la luz del relato espantoso dado por Josefo de los horrores del sitio en los a\u00f1os 66\u201370 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo, las palabras del v. 21 (haciendo eco de Dan 12:1) no son muy exageradas. Aun as\u00ed\u00ad, Dios no estaba ausente, sino que por causa de los escogidos, aquellos d\u00ed\u00adas ser\u00e1n acortados, eso es, para permitir que su pueblo sobreviva.<br \/>\nUna \u00e9poca de caos renovar\u00ed\u00ada la oportunidad para la clase de impostores ya predichos en el v. 5. El hecho de que \u00e9stos podr\u00ed\u00adan apoyar sus reclamos con grandes se\u00f1ales y maravillas es una advertencia \u00fatil para no precipitar una conclusi\u00f3n basada en esas supuestas se\u00f1ales y maravillas en nuestro d\u00ed\u00ada (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:22, 23).<br \/>\nEn forma similar, los seguidores de Jes\u00fas deber\u00ed\u00adan cuidarse de afirmaciones de que \u00e9l hab\u00ed\u00ada regresado secretamente, como en el desierto o en las habitaciones interiores. Su parous\u00ed\u00ada, cuando llegue, no ser\u00e1 ning\u00fan evento secreto, sino tan obvio como el rel\u00e1mpago. Por lo tanto, es claro que en esta parte del discurso Jes\u00fas no estaba hablando de la parous\u00ed\u00ada, como sugieren algunas interpretaciones; el v. 27 est\u00e1 expresando precisamente que este periodo no es el de la parous\u00ed\u00ada. As\u00ed\u00ad como la presencia de los buitres indica claramente donde hay un cad\u00e1ver, de igual manera no habr\u00e1 nada secreto acerca de la parous\u00ed\u00ada del Hijo del Hombre.<br \/>\nNota. 20 En invierno los caminos ser\u00ed\u00adan intransitables, y en s\u00e1bado los portones estar\u00ed\u00adan cerrados y las provisiones no se podr\u00ed\u00adan obtener.<br \/>\n24:29\u201335 El cl\u00ed\u00admax de la crisis venidera (ver Mar. 13:24\u201331; Luc. 21:25\u201333). Este pasaje con frecuencia se comprende como que se refiere a la parous\u00ed\u00ada y, por lo tanto, avanza a la segunda parte de la pregunta de los disc\u00ed\u00adpulos. Pero la expresi\u00f3n inmediatamente despu\u00e9s no deja lugar para una demora larga, ni tampoco lo hace la expresi\u00f3n de tiempo dada en el v. 34. La palabra parous\u00ed\u00ada no ocurre en esta secci\u00f3n, pero se introduce de nuevo y en forma prominente en el p\u00e1rrafo nuevo que comienza con el v. 36, donde el concepto desconocido del tiempo sale contrastado con la declaraci\u00f3n clara de que el evento de este p\u00e1rrafo ocurrir\u00e1 dentro de esta generaci\u00f3n. Esta secci\u00f3n, por lo tanto, sigue directamente la continuidad de lo que ha precedido, el relato del sitio de Jerusal\u00e9n. Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 el cl\u00ed\u00admax.<br \/>\nLas palabras de los vv. 29\u201331 est\u00e1n casi totalmente entretejidas con los textos prof\u00e9ticos del ATAT Antiguo Testamento. El v. 29 se basa en Isa. 13:10 y 34:4, donde el lenguaje de cataclismo c\u00f3smico simboliz\u00f3 la ca\u00ed\u00adda pol\u00ed\u00adtica de las naciones paganas. El lenguaje acerca del Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes sale de Dan 7:13, 14, como ya lo hemos visto (sobre 10:23; 16:28; 19:28) se\u00f1ala a la vindicaci\u00f3n y la entronizaci\u00f3n de Jes\u00fas (en lugar de su parous\u00ed\u00ada). El v. 31 se basa sobre pasajes que aluden al retorno prometido de los israelitas del exilio.<br \/>\nEn este contexto, por lo tanto, este lenguaje po\u00e9tico se refiere apropiadamente a los grandes cambios que estaban por ocurrir en el mundo, cuando Jerusal\u00e9n y su templo fueran destruidos. Habla del Hijo del Hombre entrando en su majestad real, y sus \u00e1ngeles recogiendo a su pueblo nuevo desde toda la tierra. As\u00ed\u00ad se presenta la ca\u00ed\u00adda del templo, en lenguaje altamente alusivo, como el fin del antiguo orden, para ser sustituido por el r\u00e9gimen nuevo de Jes\u00fas, el Hijo del Hombre, y el crecimiento internacional de su iglesia, el nuevo pueblo de Dios.<br \/>\nTodo esto suceder\u00ed\u00ada muy pronto, una vez que las se\u00f1ales preliminares de los vv. 15\u201321 hubieran ocurrido, as\u00ed\u00ad como el verano inevitablemente sigue de inmediato una vez que las hojas se notan en la higuera. Dentro de esta generaci\u00f3n todo habr\u00ed\u00ada terminado; \u00c2\u00a1para esto tenemos la palabra de Jes\u00fas!<br \/>\nNotas. 30 Se\u00f1al es la traducci\u00f3n de una palabra gr. que en otras partes significa \u2020\u0153bandera\u2020\u009d; esto, co-mo la trompeta del v. 31, son im\u00e1genes militares para el triunfo del Hijo del Hombre. Todas las tribus de la tierra se refiere a Palestina. Estas palabras salen de Zac. 12:10, donde el cuadro es de Israel lamentando, tribu por tribu, \u2020\u0153al que ellos hab\u00ed\u00adan traspasado\u2020\u009d. 31 Los pasajes citados del ATAT Antiguo Testamento salen principalmente de Isa. 27:13; Deut. 30:4; y Zac. 2:6. 34 La versi\u00f3n DHHDHH Dios Habla Hoy dice \u2020\u0153gente\u2020\u009d como alternativa para generaci\u00f3n. \u00c2\u00a1Esta sugerencia se promueve m\u00e1s para la verg\u00fcenza por parte de aquellos que piensan que el v. 30 se refiere a la parous\u00ed\u00ada en vez de alg\u00fan sentido natural de la palabra gr. genea!<br \/>\n24:36\u201351 La llegada inesperada del Hijo del Hombre (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 13:32\u201337; Luc. 17:26, 27, 34, 35; 12:42\u201346). Toda conversaci\u00f3n de se\u00f1ales y tiempos ahora desaparece, al cambiar de los eventos de esta generaci\u00f3n a la parous\u00ed\u00ada. \u00c2\u00a1Lo \u00fanico que se puede decir con convicci\u00f3n acerca del tiempo de la parous\u00ed\u00ada es que llegar\u00e1 inesperadamente!<br \/>\nEl v. 36 es extraordinario no s\u00f3lo como el lugar de la \u00fanica admisi\u00f3n de ignorancia por parte de Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n, parad\u00f3jicamente, coloca a Jes\u00fas como superior a los \u00e1ngeles y segundo s\u00f3lo al Padre. Este concepto de la posici\u00f3n del Hijo tiene paralelo solamente en este Evangelio en 11:27 y 28:19.<br \/>\nSi la fecha es desconocida, las personas se hallar\u00e1n desprevenidas, como en los d\u00ed\u00adas de No\u00e9. Habr\u00e1 s\u00f3lo dos grupos: los preparados (los salvos) y los no preparados (los perdidos). Los vv. 40, 41 ilustran con escenas v\u00ed\u00advidas de la vida diaria c\u00f3mo esta divisi\u00f3n b\u00e1sica ha de separar a aquellos cuya situaci\u00f3n en otras cosas es id\u00e9ntica. La manera de estar preparados no es asunto de saber calcular la fecha, ya que esto es imposible (tal como el ladr\u00f3n no anuncia la hora de su llegada), sino de estar siempre velando.<br \/>\nSin embargo, es imposible vivir la vida en alerta constante. As\u00ed\u00ad que los vv. 45\u201351 explican en una par\u00e1bola lo que significa \u2020\u0153estar listos\u2020\u009d. Cuando el se\u00f1or deja encargado a un siervo durante su ausencia, no piensa que lo encontrar\u00e1 esperando a la puerta cuando regresa, sino ocupado en la tarea encomendada. Ninguno de los dos siervos mencionados tiene conocimiento por adelantado del regreso del due\u00f1o; la diferencia radica en c\u00f3mo los halla ocupados a su regreso. Nuestra disposici\u00f3n para la llegada de Jes\u00fas no se basa en alguna especulaci\u00f3n emocionante de fecha, sino en nuestra fiel mayordom\u00ed\u00ada.<br \/>\nNota. 47 Los temas de recompensas y castigos se repiten constantemente en el Evangelio de Mat. La recompensa del servicio fiel es mayores responsabilidades (cf.cf. Confer (lat.), compare 25:21, 23).<br \/>\n25:1\u201313 La par\u00e1bola de las diez v\u00ed\u00adrgenes. Esta par\u00e1bola sigue con el tema de estar listos, y concluye en el v. 13 con palabras que hacen eco directo de 24:42. Sigue remarcando la divisi\u00f3n entre aquellos que est\u00e1n listos y los que no lo est\u00e1n.<br \/>\nLa escena es la de una boda de pueblo, con las v\u00ed\u00adrgenes (posiblemente \u2020\u0153madrinas de boda\u2020\u009d en nuestro sentido, o amistades, o siervos del novio) esperando para acompa\u00f1ar al novio en una procesi\u00f3n con teas al fin de la ceremonia, al conducir a su novia hacia su hogar. Las l\u00e1mparas son probablemente teas con trapos empapados de aceite enrollados en un palo, que alumbrar\u00ed\u00adan por algunos minutos antes de tener que ser empapados nuevamente con aceite. Sin otra reserva de aceite, se apagar\u00ed\u00adan tan pronto como se las encendiera (8).<br \/>\nUna parte importante del relato es la demora: la iglesia debe estar preparada para esperar la parous\u00ed\u00ada. Las diez v\u00ed\u00adrgenes se quedaron dormidas durante la espera, as\u00ed\u00ad que la lecci\u00f3n (igual que la de los dos siervos en 24:45\u201351) no es que debi\u00e9ramos estar en alerta constante, sino que debemos tener las provisiones necesarias para cuando venga el momento. Esta par\u00e1bola no explica qu\u00e9 provisi\u00f3n ser \u00e1, pero la que sigue s\u00ed\u00ad da una sugerencia.<br \/>\nAl fin de la par\u00e1bola el relato saca la aplicaci\u00f3n, la de la posibilidad de ser excluidos del reino de los cielos; el v. 12 hace eco de las palabras ominosas de 7:23.<br \/>\n25:14\u201330 La par\u00e1bola de los talentos (cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 19:11\u201327). Como la par\u00e1bola de los dos siervos en 24:45\u201351, \u00e9sta presenta a un due\u00f1o que emprende un viaje y deja a sus siervos con responsabilidades para llevar a cabo. De nuevo hay una larga espera (19), y lo que interesa es saber qui\u00e9n estar\u00e1 listo para el retorno de su amo. Esta par\u00e1bola, sin embargo, diferente de la anterior, sugiere la manera de estar listos. No es asunto de una espera pasiva, sino la prosecuci\u00f3n de la tarea aprovechando a lo sumo las oportunidades que se nos han encomendado.<br \/>\nEl talento es, sencillamente, el nombre de una suma (muy grande) de dinero, en t\u00e9rminos modernos equivaldr\u00ed\u00ada a varios miles de d\u00f3lares. Esta es la par\u00e1bola que le ha dado un significado metaf\u00f3rico al t\u00e9rmino, al ser aplicada a los dones y habilidades dados por Dios, y que tenemos la responsabilidad de usar. Probablemente, \u00e9sta sea una aplicaci\u00f3n v\u00e1lida del relato, pero no debemos imaginar que la palabra gr. en s\u00ed\u00ad misma comunica algo m\u00e1s que el significado lit.lit. Literalmente monetario.<br \/>\nA cada siervo le fueron entregadas diferentes cantidades (aunque todas muy grandes), conforme a su capacidad, y el aumento que se esperaba era en proporci\u00f3n a la cantidad encomendada. Dios reconoce que todos somos diferentes y espera recibir de nosotros s\u00f3lo lo que corresponda. Es significante que los dos siervos que tuvieron \u00e9xito recibieron elogios id\u00e9nticos del due\u00f1o (21, 23), aunque la escala de su responsabilidad original, y por lo tanto de sus logros, era diferente. El tener un \u2020\u0153don\u2020\u009d menor no nos disculpa de hacer un esfuerzo apropiado. El error del tercer siervo fue que no reconoci\u00f3 las intenciones de su due\u00f1o, y opt\u00f3 por seguridad en lugar del servicio. Con la esperanza de no equivocarse, termin\u00f3 no haciendo nada correctamente.<br \/>\nMientras que la descripci\u00f3n que hizo el siervo malo del amo como un capitalista acaparador (24) no tiene el prop\u00f3sito de ser una descripci\u00f3n aleg\u00f3rica de Dios, Dios s\u00ed\u00ad espera, y premia, el uso creativo de las oportunidades de servicio que se nos abren. Si por error vemos a Dios como un tirano duro nos ser\u00e1 dif\u00ed\u00adcil responderle de una manera amorosa y abierta. Debemos usar esos dones responsablemente, pero tambi\u00e9n en forma aventurada. De esta manera estaremos listos para la parous\u00ed\u00ada.<br \/>\n25:31\u201346 El juicio final. Como el juicio ha sido el tema a trav\u00e9s de este discurso, concluye apropiadamente con esta magn\u00ed\u00adfica descripci\u00f3n del Hijo del Hombre entronizado en gloria, juzgando a todas las naciones. Aunque con frecuencia se describe como una par\u00e1bola, no es un relato ilustrativo, sino una visi\u00f3n del futuro. El \u00fanico elemento que contiene como \u2020\u0153par\u00e1bola\u2020\u009d es el s\u00ed\u00admil como cuando el pastor separa las ovejas de los cabritos en los vv. 32, 33.<br \/>\nEl lenguaje acerca de la llegada del Hijo del Hombre, su gloria, los \u00e1ngeles, el trono para juzgar, se deriva de Dan. 7:9\u201314. Esta es la realizaci\u00f3n final de su majestad real y su autoridad que dicha profec\u00ed\u00ada vislumbraba del Hijo del Hombre, y a la que Jes\u00fas ya hab\u00ed\u00ada aludido en varias oportunidades (10:23; 16:28; 19:28; 24:30). Todas las naciones ser\u00e1n reunidas delante de \u00e9l para juicio hace recordar la visi\u00f3n en Joel 3:2; pero all\u00ed\u00ad Dios mismo es el juez. Todo el pasaje sencillamente atribuye a Jes\u00fas la autoridad y realeza que en el ATAT Antiguo Testamento s\u00f3lo pertenecen a Dios.<br \/>\nCon frecuencia se entiende que este pasaje ense\u00f1a que la salvaci\u00f3n final se basa sobre actos de bondad solamente, de modo que no queda nada particularmente cristiano acerca de los criterios del juicio. Pero eso ser\u00ed\u00ada ignorar la descripci\u00f3n importante de los recipientes de esta bondad como mis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os (40;  cf.cf. Confer (lat.), compare v. 45). Esta expresi\u00f3n sugiere que no son solamente algunos que hayan sido ayudados por los justos e ignorados por los dem\u00e1s; son, en realidad, los disc\u00ed\u00adpulos necesitados. La expresi\u00f3n m\u00e1s peque\u00f1os nos recuerda a \u2020\u0153los peque\u00f1itos\u2020\u009d en 10:42; 18:6, 10, 14, y m\u00e1s arriba hemos visto que este es un t\u00e9rmino para designar a los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas. Cuando Jes\u00fas dice que al ayudarles a ellos a m\u00ed\u00ad me lo hicisteis, dicha identificaci\u00f3n de Jes\u00fas con sus \u2020\u0153hermanos\u2020\u009d hace recordar el principio en 10:40\u201342, donde el recibir a los disc\u00ed\u00adpulos es recibir a Jes\u00fas, y es un vaso de agua dado a \u2020\u0153uno de estos peque\u00f1os por ser mi disc\u00ed\u00adpulo\u2020\u009d que ser\u00e1 recompensado. En ese caso, el criterio del juicio no es mera filantrop\u00ed\u00ada (a pesar de lo bueno que sea), sino la respuesta de la gente al reino de los cielos como lo han conocido en la persona de los \u2020\u0153hermanos\u2020\u009d de Jes\u00fas.<br \/>\nNotas. 34 El reino que ha sido preparado para vosotros puede referirse, sencillamente, a la entrada al reino de Jes\u00fas, pero el t\u00e9rmino heredad sugiere, m\u00e1s bien, que ellos mismos comparten la condici\u00f3n de reyes (como en 19:28), tal como una porci\u00f3n de la autoridad del maestro fue dada a los siervos fieles de los vv. 21, 23. 41, 46 Eterno puede significar \u2020\u0153que dura para siempre\u2020\u009d, pero m\u00e1s generalmente significa \u2020\u0153de la era venidera\u2020\u009d; es una declaraci\u00f3n de calidad en vez de duraci\u00f3n. Estos vers\u00ed\u00adculos, por lo tanto, no resuelven la disputa entre aquellos que comprenden el infierno como un tormento consciente que no tiene fin, y aquellos que lo ven como aniquilamiento o la p\u00e9rdida de la existencia.<\/p>\n<p>26:1-28:20 LA MUERTE Y RESURRECCION DE JESUS<br \/>\nLa escena est\u00e1 preparada para el cl\u00ed\u00admax del drama. Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada arrojado el guante al entrar dram\u00e1ticamente a Jerusal\u00e9n, y en la confrontaci\u00f3n que sigui\u00f3 inevitablemente \u00e9l repudi\u00f3 el liderazgo oficial de Israel y declar\u00f3 el juicio de Dios sobre \u2020\u0153esta generaci\u00f3n\u2020\u009d. La reacci\u00f3n fue r\u00e1pida, y los eventos profetizados en 16:21 y 20:18, 19 siguieron. Al centro estaba la cruz, pero eso no ser\u00ed\u00ada el fin de la historia. Jes\u00fas ser\u00ed\u00ada suprimido violentamente y, sin embargo, Mateo no nos permite verlo como v\u00ed\u00adctima indefensa ante las circunstancias. M\u00e1s bien \u00e9l recalca que la suerte de Jes\u00fas fue el cumplimiento del prop\u00f3sito de Dios establecido en las Escrituras; el libro termina con una dram\u00e1tica inversi\u00f3n de la posici\u00f3n, al entrar el Hijo del Hombre en su reinado y lanzar la misi\u00f3n de su iglesia a todas las naciones.<\/p>\n<p>26:1-46 Preparaci\u00f3n para la pasi\u00f3n<\/p>\n<p>26:1\u20135 Se establece la escena (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 14:1, 2; Luc. 22:1, 2). El festival de la Pascua conmemoraba el rescate de la esclavitud en Egipto que Dios obr\u00f3 por su pueblo y en particular el sacrificio del cordero pascual para protegerlos de la muerte (Exo. 12:1\u201330). Hay un simbolismo obvio en el hecho de que Jes\u00fas ser\u00ed\u00ada crucificado en este festival, como lo hacen m\u00e1s expl\u00ed\u00adcito los vv. 11\u201329.<br \/>\nLa presencia de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n (por primera vez en el relato de Mat.) dio a los principales sacerdotes y ancianos la oportunidad de matarle, tal como los fariseos lo hab\u00ed\u00adan propuesto previamente en Galilea (12:14). Sin embargo, Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada bastantes partidarios (ver 21:9, 15, 46), y un alboroto en el pueblo ser\u00ed\u00ada una posibilidad seria si Jes\u00fas fuera arrestado p\u00fablicamente. Surgir\u00ed\u00ada una soluci\u00f3n inesperada a este dilema (14\u201316).<br \/>\n26:6\u201313 Ungimiento en Betania (ver Mar. 14:3\u20139;  cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 7:36\u201350). El ungimiento sugiere el papel de Jes\u00fas como el Mes\u00ed\u00adas (palabra que significa \u2020\u0153el ungido\u2020\u009d), pero, a la vez, presagia su muerte (12). El acto extravagante de la mujer simboliza el sufrimiento mesi\u00e1nico de Jes\u00fas que se avecinaba. Fue un acto de amor y devoci\u00f3n, una buena obra, a pesar de su mensaje horrendo. Pero los disc\u00ed\u00adpulos s\u00f3lo pod\u00ed\u00adan ver el desperdicio. La respuesta de Jes\u00fas no tuvo la intenci\u00f3n de minimizar el cuidado de los pobres; el v. 11 infiere que esto ser\u00ed\u00ada un inter\u00e9s continuo de sus seguidores. Pero aun este inter\u00e9s correcto podr\u00ed\u00ada conducir a errores, si eliminara la extravagancia espont\u00e1nea del amor en las circunstancias especiales del sacrificio del Maestro que se aproximaba. Los actos individuales de caridad pueden ser olvidados pronto, pero lo que esta mujer ha hecho permanecer\u00ed\u00ada como un modelo de devoci\u00f3n dondequiera que este evangelio sea predicado (cf.cf. Confer (lat.), compare 24:14).<br \/>\nNotas. 6 Betania era el hogar de Marta y Mar\u00ed\u00ada, y Juan 12:3 dice que la mujer era Mar\u00ed\u00ada. Este Sim\u00f3n es un desconocido; quiz\u00e1 Jes\u00fas lo hab\u00ed\u00ada curado de su lepra. 7 El perfume era nardo, un aceite importado de la India, que a veces se usaba para ungir a los muertos (por ende v. 12), pero tambi\u00e9n era valorado como un cosm\u00e9tico de lujo.<br \/>\n26:14\u201316 La traici\u00f3n de Judas (ver Mar. 14:10, 11; Luc. 22:3\u20136). El conocimiento \u00ed\u00adntimo que Judas ten\u00ed\u00ada de los movimientos de Jes\u00fas y su grupo durante su estad\u00ed\u00ada en Jerusal\u00e9n le permiti\u00f3 se\u00f1alar a las autoridades cu\u00e1ndo y d\u00f3nde Jes\u00fas podr\u00ed\u00ada ser arrestado discretamente (v\u00e9ase v. 5). Treinta piezas de plata era la cantidad de compensaci\u00f3n a un due\u00f1o por la p\u00e9rdida de un esclavo (Exo. 21:32), y la frase se usa para el \u2020\u0153sueldo\u2020\u009d del pastor rechazado (el Mes\u00ed\u00adas) en Zac. 11:12, al cual alude Mateo en 27:9, 10. Esta era una cantidad considerable (como cuatro meses de sueldo), pero pocos han pensado que s\u00f3lo el dinero caus\u00f3 que Judas cambiara de bandos. Es m\u00e1s probable que \u00e9ste ya estaba por dejar a Jes\u00fas, y decidi\u00f3 hacer efectiva esta oportunidad. Nadie sabe el porqu\u00e9 cambiar\u00ed\u00ada de lados. Probablemente, \u00e9l era el \u00fanico no galileo entre los doce y puede haberse sentido fuera de lugar, especialmente cuando el grupo galileo march\u00f3 al sur hacia Jerusal\u00e9n. Posiblemente, puede haberse sentido desilusionado por el estilo del ministerio de Jes\u00fas, en especial si \u00e9l, al igual que Pedro, hab\u00ed\u00ada tenido esperanzas nacionalistas. El puede haber concluido aun que Jes\u00fas era un Mes\u00ed\u00adas falso, de modo que era su tarea religiosa detenerlo.<br \/>\n26:17\u201330 La \u00faltima cena pascual (ver Mar. 14:12\u201326; Luc. 22:7\u201323). Esta era una cena pascual, con todo el simbolismo hist\u00f3rico y teol\u00f3gico que inclu\u00ed\u00ada. Con esto se le daba un nuevo significado por medio de la muerte de Jes\u00fas, que desde este momento har\u00ed\u00ada de esta cena el modelo para el acto central de la adoraci\u00f3n cristiana.<br \/>\nEl lugar aparentemente hab\u00ed\u00ada sido arreglado de antemano; Jes\u00fas ten\u00ed\u00ada algunos seguidores aun en Jerusal\u00e9n.<br \/>\nEsta es la primera vez que Jes\u00fas present\u00f3 la idea chocante de que uno de vosotros me va a entregar. La alarma de ellos era tal que ninguno osaba confiar en s\u00ed\u00ad mismo. La respuesta de Jes\u00fas en el v. 23 no fue una identificaci\u00f3n directa del traidor, ya que todos compart\u00ed\u00adan los alimentos del mismo plato, y probablemente el di\u00e1logo con Judas en el v. 25 fue en privado. Pero aunque no identific\u00f3 al traidor abiertamente, \u00e9l sab\u00ed\u00ada qui\u00e9n ser\u00ed\u00ada, y la expresi\u00f3n disimulada de Judas \u00bfacaso ser\u00e9 yo? fue contestada con la claridad suficiente. Jes\u00fas, con toda facilidad, podr\u00ed\u00ada haber revelado la identidad del traidor, y los dem\u00e1s disc\u00ed\u00adpulos podr\u00ed\u00adan haber asegurado que Judas no saliera para consumar su trato. Sin embargo, Jes\u00fas ya hab\u00ed\u00ada aceptado que \u00e9l tendr\u00ed\u00ada que padecer tal como est\u00e1 escrito de \u00e9l (24), y \u00e9l no lo impidi\u00f3.<br \/>\nJes\u00fas prosigui\u00f3 usando el pan y el vino de la cena pascual como ayudas visuales para explicar el significado de su pr\u00f3xima muerte. Si el pan partido representaba su cuerpo, la realidad de su pr\u00f3xima muerte qued\u00f3 fuera de duda. Pero al decirles tomad, comed les indicaba que de alguna manera estaban involucrados en su muerte. Las palabras pronunciadas al momento de la copa aclaraban m\u00e1s la idea, ya que su sangre ser\u00ed\u00ada derramada para el perd\u00f3n de pecados para muchos. Estas palabras son eco de algunas frases de Isa. 53:10\u201312, y la idea de una muerte que trae perd\u00f3n de pecados est\u00e1 basada firmemente en ese cap\u00ed\u00adtulo. Al comer y al beber los seguidores de Jes\u00fas ser\u00ed\u00adan identificados con su muerte, y as\u00ed\u00ad experimentar\u00ed\u00adan el perd\u00f3n que \u00e9l otorgar\u00ed\u00ada con su muerte. En esta forma el nuevo pacto profetizado en Jer. 31:31\u201334 (donde el perd\u00f3n del pecado es un elemento esencial) ser\u00ed\u00ada establecido por medio de la sangre de Jes\u00fas. As\u00ed\u00ad como la primera pascua hab\u00ed\u00ada establecido un pacto que se\u00f1alar\u00ed\u00ada a Israel como el pueblo de Dios, as\u00ed\u00ad ahora un nuevo pueblo de Dios se estaba formando. El v. 29 entonces mira hacia adelante, m\u00e1s all\u00e1 de la muerte inminente de Jes\u00fas, a lo que ella lograr\u00ed\u00ada, el banquete mesi\u00e1nico que \u00e9l y sus disc\u00ed\u00adpulos (con el Padre) compartir\u00ed\u00adan.<br \/>\nNotas. 17 El Evangelio de Juan indica que la \u2020\u0153pascua\u2020\u009d de Jes\u00fas fue realizada la noche antes de la pascua oficial (presumiblemente porque \u00e9l sab\u00ed\u00ada que ya habr\u00ed\u00ada muerto para ese momento). Esto explicar\u00ed\u00ada por qu\u00e9 los Evangelios no mencionan un cordero, normalmente el elemento central de la comida pascual, ya que no se podr\u00ed\u00ada sacrificar antes de la fecha oficial. Los Evangelios sin\u00f3pticos supuestamente est\u00e1n en desacuerdo con las fechas dadas por Juan, pero no es cierto necesariamente. Desde que el d\u00ed\u00ada jud\u00ed\u00ado comenzaba al ponerse el sol, una comida servida el primer d\u00ed\u00ada de la fiesta de los panes sin levadura se dar\u00ed\u00ada en la tarde en la que ese d\u00ed\u00ada comenzara; la siguiente tarde, la comida pascual oficial, ser\u00ed\u00ada el \u2020\u0153d\u00ed\u00ada\u2020\u009d siguiente en t\u00e9rminos jud\u00ed\u00ados. 24 N\u00f3tese que lo que se hace seg\u00fan la voluntad revelada de Dios es tambi\u00e9n, a pesar de todo, la responsabilidad de la persona que lo hace.<br \/>\n26:31\u201335 La negaci\u00f3n de Pedro predicha (ver Mar. 14:27\u201331; cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 22:31\u201334). No solamente est\u00e1 escrita la suerte de Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n la de los disc\u00ed\u00adpulos. Pero el v. 32 restaura la esperanza, tanto con otra predicci\u00f3n clara de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, como tambi\u00e9n apuntando en direcci\u00f3n contraria de la condena funesta de la ciudad de Jerusal\u00e9n y hacia Galilea, donde el Mes\u00ed\u00adas resucitado restablecer\u00ed\u00ada su reino (v\u00e9ase 28:7, 16\u201320). Pero, antes que eso, Pedro fracasar\u00ed\u00ada conspicuamente, a pesar de la confianza que ten\u00ed\u00ada en s\u00ed\u00ad mismo. N\u00f3tese, sin embargo, que aunque el fracaso de Pedro fue directamente predicho y escrito (69\u201375), no qued\u00f3 solo en esto: todos los disc\u00ed\u00adpulos compartieron tanto su confianza (35) como su fracaso (31).<br \/>\nNota. 31 Zac. 13:7 corresponde a uno de la serie de pasajes misteriosos que se relacionan con un Mes\u00ed\u00adas rechazado y sufriente; cf.cf. Confer (lat.), compare Zac. 12:10 citado en Mat. 24:30, y Zac. 11:12, 13 citado en Mat. 27:9, 10 (adem\u00e1s Zac. 9:9 en Mat. 21:4, 5).<br \/>\n26:36\u201346 El huerto del Getseman\u00ed\u00ad (ver Mar. 14:32\u201342; cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 22:39\u201346). Esto es tierra santa. Aqu\u00ed\u00ad tenemos una visi\u00f3n moment\u00e1nea y privilegiada de la relaci\u00f3n \u00ed\u00adntima de Jes\u00fas con su Padre y un vislumbre sobrio del precio de su misi\u00f3n.<br \/>\nEl huerto de los Olivos llamado Getseman\u00ed\u00ad, apenas afuera de los l\u00ed\u00admites de la ciudad, era el \u2020\u0153campamento\u2020\u009d regular del grupo durante esta semana en Jerusal\u00e9n. (La mayor\u00ed\u00ada de los peregrinos que ven\u00ed\u00adan a celebrar la Pascua ten\u00ed\u00ada que dormir afuera, ya que la ciudad estaba extremadamente api\u00f1ada durante el festival.) Si hubiesen cambiado de lugar esa noche podr\u00ed\u00adan haber malogrado el plan de Judas, pero nuevamente Jes\u00fas eligi\u00f3 no evadir la suerte que \u00e9l hab\u00ed\u00ada predicho. Este pasaje indica que \u00e9l hab\u00ed\u00ada aceptado todo esto, no como una necesidad penosa, sino como la voluntad de su Padre.<br \/>\nSin embargo, esta no fue una resignaci\u00f3n tranquila y libre de perturbaci\u00f3n. La perspectiva de su sufrimiento venidero (ver sobre 20:22 para el significado de la copa) lo repel\u00ed\u00ada, y \u00e9l rogaba por otra alternativa, si el prop\u00f3sito de Dios lo pod\u00ed\u00ada permitir. Es algo tierno notar que en su aflicci\u00f3n \u00e9l ansiaba el compa\u00f1erismo humano (38), aunque aun eso se le neg\u00f3 por el sue\u00f1o que sent\u00ed\u00adan los disc\u00ed\u00adpulos. Todo el pasaje es un testimonio poderoso de la realidad de la naturaleza humana de Jes\u00fas (como lo aclara Heb. 5:7\u20139). Esto deja una impresi\u00f3n aun mayor de que, a la postre, no hab\u00ed\u00ada ninguna duda de que la voluntad del Padre ten\u00ed\u00ada que ser prioritaria, sin importar el precio.<br \/>\nEl fracaso de sus disc\u00ed\u00adpulos en no apoyar a Jes\u00fas no fue causado por la cobard\u00ed\u00ada (aunque esto seguir\u00e1), sino que fue por cansancio f\u00ed\u00adsico (41). Pronto tendr\u00ed\u00adan que verse cara a cara con la tentaci\u00f3n m\u00e1s seria de negar a Jes\u00fas, cosa que \u00e9l ya les hab\u00ed\u00ada advertido; y el fracaso de ellos en compartir ahora en la preparaci\u00f3n de Jes\u00fas para la pasi\u00f3n venidera los dejar\u00ed\u00ada sin defensa al llegar la prueba.<br \/>\nNotas. 37 Pedro y los dos hijos de Zebedeo hab\u00ed\u00adan sido los compa\u00f1eros de Jes\u00fas sobre el monte (17:1), y los tres se hab\u00ed\u00adan declarado listos para sufrir con \u00e9l (20:22; 26:35); pero cayeron ante la primera valla.  46 El verbo que se traduce vamos no sugiere retroceso, sino avance para encontrarse con el \u2020\u0153enemigo\u2020\u009d que se avecinaba.<\/p>\n<p>26:47-27:26 El arresto y el juicio de Jes\u00fas<\/p>\n<p>26:47\u201356 El arresto (ver Mar. 14:43\u201350; Luc. 22:47\u201353). La mucha gente que Judas trajo a Getseman\u00ed\u00ad era un destacamento de la \u2020\u0153polic\u00ed\u00ada\u2020\u009d provisto por el Sanedr\u00ed\u00adn. Los disc\u00ed\u00adpulos no preparados eran menos en n\u00famero que los atacantes y ofrecieron poco m\u00e1s que una resistencia simb\u00f3lica (51). Pero en todo caso, Jes\u00fas no permitir\u00ed\u00ada resistencia (52; cf.cf. Confer (lat.), compare 5:39); de nuevo permiti\u00f3 que los eventos siguieran su curso seg\u00fan lo predicho. No fue asunto de que no tuviera poder para prevenirlos (53), sino que escogi\u00f3 no resistir, para que se cumpliese la Escritura (54, 56). De all\u00ed\u00ad su estilo de la no violencia, en contraste con los dirigentes de los zelotes (55). As\u00ed\u00ad, mientras que parec\u00ed\u00ada que la iniciativa estaba de parte de Judas y de los hombres armados, en realidad fue Jes\u00fas quien estuvo a cargo de la situaci\u00f3n y el prop\u00f3sito de Dios que se estaba cumpliendo.<br \/>\nNotas. 52 El dicho proverbial, todos los que toman espada, a espada perecer\u00e1n (\u00bfbasado en Isa. 50:11?), repudia la violencia en esta situaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica. Es dudoso si por s\u00ed\u00ad mismo provee bases suficientes para un pacifismo total. 53 Una legi\u00f3n se compon\u00ed\u00ada de 6.000 soldados.<br \/>\n26:57\u201368 El juicio jud\u00ed\u00ado (ver Mar. 14:53\u201365; cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 22:54, 55, 63\u201371). La pena de muerte s\u00f3lo pod\u00ed\u00ada ser pronunciada por el gobernador romano (Juan 18:31), as\u00ed\u00ad que otro juicio, ahora romano, ser\u00ed\u00ada necesario (27:11\u201326). Pero esta audiencia ante el Sanedr\u00ed\u00adn, la corte suprema jud\u00ed\u00ada, era el cl\u00ed\u00admax de la confrontaci\u00f3n que se hab\u00ed\u00ada ido acumulando desde el cap. 21. Durante la audiencia Jes\u00fas declar\u00f3 abiertamente su propia autoridad (64), y los miembros del Sanedr\u00ed\u00adn despreciativamente lo repudiaron (65\u201368), cumpliendo de esta manera la predicci\u00f3n de Jes\u00fas en 16:21.<br \/>\nEl relato de Lucas sugiere que el veredicto se obtuvo por la ma\u00f1ana (cf.cf. Confer (lat.), compare 27:1, 2). Es probable que este p\u00e1rrafo breve simplifica una sesi\u00f3n ca\u00f3tica y compleja que dur\u00f3 casi toda la noche, en vez de ser un juicio formal y bien preparado. El procedimiento normal de testigos con su interrogatorio para comprobar lo dicho anteriormente ocurri\u00f3, pero Mateo indica que la atm\u00f3sfera estaba muy lejos de ser imparcial (59).<br \/>\nNo se nos dice cu\u00e1l fue la acusaci\u00f3n contra Jes\u00fas de parte de los testigos falsos (59, 60). Pero la supuesta expresi\u00f3n de Jes\u00fas: Puedo derribar el templo de Dios y edificarlo en tres d\u00ed\u00adas no se dice que sea falsa y fue dicha por dos testigos, lo que le dio validez (Deut. 17:6). Aunque Jes\u00fas, seg\u00fan Mateo, no hab\u00ed\u00ada amenazado con destruir el templo \u00e9l mismo, las declaraciones como en 23:38; 24:2 (y 12:6), juntamente con la acci\u00f3n violenta en 21:12, 13, le dio credibilidad, y Juan 2:19 registra palabras muy cercanas a \u00e9stas. Una amenaza al templo era amenazar todo lo que era m\u00e1s precioso en la vida y culto de Israel.<br \/>\nEl Mes\u00ed\u00adas restaurar\u00ed\u00ada, aun reconstruir\u00ed\u00ada, el templo, de modo que la pregunta de Caif\u00e1s en el v. 63 sigui\u00f3 l\u00f3gicamente de la acusaci\u00f3n en el v. 61 pero en t\u00e9rminos m\u00e1s expl\u00ed\u00adcitos. Por fin Jes\u00fas quebranta su silencio con una declaraci\u00f3n desafiante de qui\u00e9n era \u00e9l verdaderamente. El es de veras el Cristo, el Hijo de Dios; su respuesta cuidadosa: T\u00fa lo has dicho, sin embargo, sugiere que \u00e9l repudia la construcci\u00f3n que Caif\u00e1s pondr\u00ed\u00ada a esos t\u00ed\u00adtulos. El prefiri\u00f3 usar el t\u00ed\u00adtulo que \u00e9l mismo hab\u00ed\u00ada escogido, el Hijo del Hombre, y al combinar palabras tomadas del Sal. 110:1 y de Dan. 7:13 demostr\u00f3 la verdadera naturaleza de la autoridad del Hijo del Hombre. Se hallar\u00ed\u00ada no en un reinado terrenal, sino por medio de su coronaci\u00f3n a la diestra de Dios en el cielo. Ellos ver\u00ed\u00adan la verdad de todo esto cuando el prisionero que estaban condenando fuera vindicado por Dios en la resurrecci\u00f3n y el triunfo de su evangelio en el mundo.<br \/>\nSi este reclamo extravagante no fuera cierto, ser\u00ed\u00ada blasfemia. Las acciones violentas de los miembros del Sanedr\u00ed\u00adn (65, 67, 68) expresaron su repudio total a este impostor.<br \/>\nNotas. 62, 63 El silencio de Jes\u00fas ante la condena injusta hace recordar Isa. 53:7, 8. 63 Algunos jud\u00ed\u00ados hablaban del Mes\u00ed\u00adas como el Hijo de Dios (basados en 2 Sam. 7:14; Sal. 2:7). El asunto fue motivado por el reclamo impl\u00ed\u00adcito de Jes\u00fas en 21:37\u201339 (y sus ense\u00f1anzas en privado, \u00bfcomunicadas por Judas?). 64 V\u00e9ase el comentario sobre 10:23; 16:28; 24:30 para el significado del idioma (tomado de Dan. 7:13) acerca del Hijo del Hombre \u2020\u00a6 viniendo en las nubes del cielo. Es lenguaje de coronaci\u00f3n, en vez de una referencia a una venida a la tierra. 68 Se pensaba que el Mes\u00ed\u00adas podr\u00ed\u00ada reconocer a las personas aunque tuviera los ojos vendados.<br \/>\n26:69\u201375 El fracaso de Pedro (ver Mar. 14:66\u201372; Luc. 22:55\u201362). En los vv. 31\u201335 Jes\u00fas predijo este fracaso pat\u00e9tico, y en el v. 58 dio la escena. Al entretejer los relatos de Jes\u00fas y Pedro en la casa de Caif\u00e1s, Mateo nos invita a comparar a los dos hombres que estaban bajo presi\u00f3n. Mientras que Jes\u00fas se mantuvo firme, Pedro respondi\u00f3 a la presi\u00f3n en aumento con negaciones violentas crecientes. En esta agrupaci\u00f3n de sure\u00f1os hostiles, \u00e9l repudi\u00f3 a Jes\u00fas el galileo (69), a Jes\u00fas de Nazaret (71), aunque no pudo esconder su acento galileo (73). La historia termina con el remordimiento de Pedro, pero no su restauraci\u00f3n. Mateo no lo menciona m\u00e1s por nombre, aunque existe un amplio indicio en la menci\u00f3n de los \u2020\u0153once disc\u00ed\u00adpulos\u2020\u009d de 28:16.<br \/>\nNota. 74 El verbo usado para maldecir generalmente indica perjurar en contra de alguna otra persona. Pedro, aparentemente, estaba preparado aun a maldecir a Jes\u00fas (como lo hicieron m\u00e1s tarde algunos cristianos obligados para evitar la ejecuci\u00f3n).<br \/>\n27:1, 2 Jes\u00fas llevado ante el gobernador romano (ver Mar. 15:1; Luc. 23:1). El veredicto ya decidido (26:65, 66) fue confirmado en sesi\u00f3n plenaria, pero s\u00f3lo podr\u00ed\u00ada llevarse a cabo por autoridad del gobernador romano, Poncio Pilato. Este ya ten\u00ed\u00ada una mala trayectoria de gobierno insensible y m\u00e1s adelante ser\u00ed\u00ada quitado del cargo por provocaciones innecesarias y brutales de sus s\u00fabditos. Para poder persuadir a tal persona, los dirigentes jud\u00ed\u00ados tendr\u00ed\u00adan que tener una acusaci\u00f3n m\u00e1s substancial que una disputa teol\u00f3gica sobre \u2020\u0153blasfemia\u2020\u009d. Sin duda esta consulta temprana por la ma\u00f1ana fue dedicada a la preparaci\u00f3n de su caso.<br \/>\n27:3-10 La muerte de Judas. Entretanto, Mateo nos presenta otra historia de traici\u00f3n, pero que contrasta con la de Pedro. Ese relato de un fracaso temporario bajo estr\u00e9s culmin\u00f3 con las l\u00e1grimas de Pedro en arrepentimiento, y su restauraci\u00f3n posterior se implica. Pero Judas, por contraste, hab\u00ed\u00ada decidido claramente en contra de Jes\u00fas, y su remordimiento al darse cuenta de su error lo condujo, no a un verdadero arrepentimiento, sino a la desesperaci\u00f3n y el suicidio.<br \/>\nEl tema del precio de sangre recoge la idea de la culpabilidad por la sangre de los profetas en 23:29\u201336, culminando en 27:24, 25. Judas, sin poder quitarse de encima la culpabilidad al devolver el dinero, se ahorc\u00f3; pero los principales sacerdotes, haciendo uso del mismo precio de sangre para comprar el campo del Alfarero, tambi\u00e9n quedaron implicados. El Campo de Sangre (ac\u00e9ldama) tradicionalmente est\u00e1 ubicado en el valle de Hinom (de donde se cavaba la arcilla para el alfarero). Estos y otros vislumbres en las palabras de Mateo sugieren que \u00e9l comprendi\u00f3 todo el relato a la luz de Jer. 19:1\u201313, donde el valle de Hinom est\u00e1 ligado con entierros y \u2020\u0153sangre inocente\u2020\u009d y un alfarero. Otros pasajes en Jer. tambi\u00e9n pueden haber estado incluidos (la casa del alfarero en Jer. 18; la compra de un campo en Jer. 32).<br \/>\nAs\u00ed\u00ad que es apropiado que el relato llegue a su cl\u00ed\u00admax (9, 10) en una cita-f\u00f3rmula, supuestamente de Jer., acerca del uso de dinero de sangre para comprar el campo del alfarero. Las palabras citadas en realidad se basan m\u00e1s \u00ed\u00adntimamente en Zac. 11:12, 13, con su menci\u00f3n de \u2020\u0153treinta monedas de plata\u2020\u009d (ver sobre 26:15) que son arrojadas misteriosamente en la casa de Jehovah \u2020\u0153para el alfarero\u2020\u009d. El dinero en el pasaje de Zac. es el precio del insulto que el pastor dado por Dios (el Mes\u00ed\u00adas) recibe como paga de su reba\u00f1o rebelde (v\u00e9ase sobre 26:31 para otras alusiones a esta profec\u00ed\u00ada extra\u00f1a). Sin embargo, esta no es una cita sencilla de un solo pasaje, sino un entretejido sutil de los temas tomados de Jer. y Zac. a la luz de los hechos aqu\u00ed\u00ad citados. El \u2020\u0153cumplimiento\u2020\u009d que Mateo traza en este lugar es algo mucho m\u00e1s sustancioso que un sencillo hecho predicho.<br \/>\nNota. 5 El relato de la muerte de Judas en Hech. 1:18, 19 es diferente, pero nuevamente lo liga con ac\u00e9ldama.<br \/>\n27:11\u201326 El juicio romano (ver Mar. 15:2\u201315; cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 23:2\u20135, 18\u201325.) El juicio se realiz\u00f3 en p\u00fablico, enfrente de la residencia del gobernador. Unicamente Pilato ten\u00ed\u00ada autoridad para decidir tales casos, sin embargo, el juicio lo muestra manipulado por otros y, a la postre, renunciando a su responsabilidad en favor de los dirigentes jud\u00ed\u00ados. Fueron ellos los que daban la t\u00f3nica y aceptaban la responsabilidad final.<br \/>\nEl rey de los jud\u00ed\u00ados fue el supuesto t\u00ed\u00adtulo que los dirigentes jud\u00ed\u00ados acusaban a Jes\u00fas de asumir. Era un t\u00ed\u00adtulo m\u00e1s cargado pol\u00ed\u00adticamente que el de \u2020\u0153Mes\u00ed\u00adas\u2020\u009d, y por consiguiente uno que el gobernador no pod\u00ed\u00ada ignorar; acusaba al hombre de ser potencialmente el l\u00ed\u00adder de una rebeli\u00f3n. Fue por este cargo que Jes\u00fas fue ejecutado finalmente (37). La respuesta de Jes\u00fas (11), como en 26:64, fue positiva pero con cuidado; \u00e9l se daba cuenta de la connotaci\u00f3n equivocada que el gobernador romano captar\u00ed\u00ada al o\u00ed\u00adrlo. Luego, Jes\u00fas no dijo nada m\u00e1s hasta que estaba sobre la cruz.<br \/>\nEl esfuerzo de Pilato de emplear la amnist\u00ed\u00ada acostumbrada para escapar de la responsabilidad de condenar a un hombre inocente en base a cargos falsos fue mal concebido. Barrab\u00e1s probablemente no era cualquier malhechor, sino un l\u00ed\u00adder nacionalista popular quien tendr\u00ed\u00ada m\u00e1s seguidores en Jerusal\u00e9n que el profeta galileo. Probablemente no fue muy dif\u00ed\u00adcil a las multitudes incitadas a elegir seg\u00fan la opini\u00f3n de los principales sacerdotes y los ancianos. No es necesario asumir que estas personas fueran las mismas como los peregrinos galileos que dieron la bienvenida a Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n en 21:8, 9; m\u00e1s bien \u00e9stos eran habitantes de la ciudad (21:10, 11).<br \/>\nLa escena final en los vv. 24, 25 trata de la responsabilidad. Mientras que Pilato tuvo que dar el veredicto formal, lav\u00e1ndose las manos intent\u00f3 quitarse la responsabilidad de la muerte de Jes\u00fas y transferirla a la multitud; y en las terribles palabras del v. 25 todo el pueblo la acept\u00f3. Al usar esta frase, Mateo indica que, mientras que los principales sacerdotes y los ancianos hab\u00ed\u00adan tomado la iniciativa, el pueblo como un todo tom\u00f3 una responsabilidad corporativa por la muerte de Jes\u00fas. Por supuesto, no hay base para extender este principio a una condenaci\u00f3n a todos los jud\u00ed\u00ados por todos los tiempos (al fin de cuentas, el Mateo que escribi\u00f3 estas palabras era jud\u00ed\u00ado, como tambi\u00e9n todos los miembros fundadores de la iglesia de Jes\u00fas). Fue, como lo hab\u00ed\u00ada ya indicado Jes\u00fas en 23:37\u201339, esa generaci\u00f3n en Jerusal\u00e9n que carg\u00f3 la responsabilidad, y en el a\u00f1o 70 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo se vio el terrible resultado en la destrucci\u00f3n de la ciudad y del templo.<br \/>\nNotas. 16 La palabra famoso es la traducci\u00f3n de una palabra gr. que tambi\u00e9n puede significar \u2020\u0153notorio\u2020\u009d y \u2020\u0153popular\u2020\u009d. 16, 17 Mss. tempranos indican que su nombre era Jes\u00fas Barrab\u00e1s y es probable que esto fue lo que escribi\u00f3 Mat. Jes\u00fas era un nombre muy com\u00fan. El v. 17 en forma aguda da a elegir entre dos \u2020\u0153Jesuses\u2020\u009d. 19 Nada m\u00e1s se sabe de la esposa de Pilato. La convicci\u00f3n de esta mujer gentil acerca de la inocencia de Jes\u00fas est\u00e1 en contraste con el prejuicio de la multitud jud\u00ed\u00ada. 22 La mayor\u00ed\u00ada de los jud\u00ed\u00ados detestaban el acto de crucifixi\u00f3n como un m\u00e9todo b\u00e1rbaro romano de ejecuci\u00f3n. Pero fue la consecuencia inevitable al pedir que Jes\u00fas fuera ejecutado oficialmente como si fuera un rebelde. 25 El gr. dice sencillamente: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos!\u2020\u009d No es tanto un deseo como una aceptaci\u00f3n de responsabilidad; cf.cf. Confer (lat.), compare Jos. 2:19.<\/p>\n<p>27:27-56 La crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas<\/p>\n<p>27:27\u201331 La burla de los soldados romanos (ver Mar. 15:16\u201320). Aunque hubo brutalidad f\u00ed\u00adsica aqu\u00ed\u00ad, el enfoque principal es sobre la burla. Los soldados gentiles ten\u00ed\u00adan a su merced a un \u2020\u0153rey\u2020\u009d jud\u00ed\u00ado, e hicieron teatro con una coronaci\u00f3n par\u00f3dica, usando cualquier cosa que les viniere a la mano: el capote rojo de un soldado como ropaje imperial, una ca\u00f1a como cetro real y una corona hecha de espinas. De esta manera el \u2020\u0153rey de los jud\u00ed\u00ados\u2020\u009d, ya maltratado por su propia gente (26:67, 68), fue deshonrado igualmente por los gentiles.<br \/>\n27:32\u201344 La crucifixi\u00f3n (ver Mar. 15:22\u201332; cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 23:33\u201339). Mateo nos dice muy poco acerca del horror f\u00ed\u00adsico de una crucifixi\u00f3n; el \u00e9nfasis en esta secci\u00f3n vuelve a caer sobre el rechazo y la burla, esta vez por el mismo pueblo de Jes\u00fas. Pero aun dentro de este marco improbable salen a relucir algunos de los t\u00ed\u00adtulos mesi\u00e1nicos m\u00e1s grandes, a pesar de que eran en mofa. Por lo tanto, dentro de la misma burla podemos vislumbrar algo del verdadero significado de la muerte de Jes\u00fas. Y ecos frecuentes de las palabras de los Sal. 22 y 69 nos recuerdan que en el sufrimiento y la muerte de Jes\u00fas las Escrituras se estaban cumpliendo (Los vv. 18, 7 y 8 del Sal. 22 resuenan en los vv. 35, 39, 43, y el v. 46 cita el Sal. 22:1; el Sal. 69:21 hace eco en los vv. 34, 48).<br \/>\nEl G\u00f3lgota era un lugar donde se hac\u00ed\u00adan ejecuciones con regularidad, ubicado prominentemente justo fuera de la ciudad (probablemente donde se halla actualmente la Iglesia del Santo Sepulcro). Los soldados forman una parte importante de la escena ya que durante su turno de guardia ocurri\u00f3 una confesi\u00f3n crucial en el v. 54. Se los ve, no como s\u00e1dicos (el vino mezclado con ajenjo como narc\u00f3tico, para aliviar el dolor), sino como observadores neutrales. Su acusaci\u00f3n escrita daba la raz\u00f3n oficial para la muerte de Jes\u00fas, y era una alerta para otros l\u00ed\u00adderes nacionalistas aspirantes.<br \/>\nLa burla la hicieron los jud\u00ed\u00ados de diversas clases. Los dos ladrones (38, 44) probablemente eran insurgentes pol\u00ed\u00adticos (\u00bfparte de la pandilla de Barrab\u00e1s?), de manera que Jes\u00fas muri\u00f3, ir\u00f3nicamente, en la misma compa\u00f1\u00ed\u00ada de los zelotes que \u00e9l hab\u00ed\u00ada procurado evitar cuidadosamente. Los que pasaban eran jud\u00ed\u00ados t\u00e9rmino medio, que sab\u00ed\u00adan algo de Jes\u00fas y de sus pretensiones concernientes al templo, y que hab\u00ed\u00adan o\u00ed\u00addo de su reclamo de ser el Hijo de Dios. La invitaci\u00f3n de valerse de su condici\u00f3n de \u2020\u0153Hijo de Dios\u2020\u009d hace eco de las tentaciones en 4:3, 6; pero dicha tentaci\u00f3n ya hab\u00ed\u00ada sido conquistada en el Getseman\u00ed\u00ad, y fue precisamente porque era el Hijo de Dios que ahora no pod\u00ed\u00ada descender. Finalmente, los principales sacerdotes junto con los escribas y los ancianos (n\u00f3tese la lista completa de los miembros del Sanedr\u00ed\u00adn, como dada en 16:21) repitieron similar sarcasmo, pero tambi\u00e9n en burla agregaron el precioso t\u00ed\u00adtulo de rey de Israel. El rechazo total de Jes\u00fas por parte de su pueblo no pod\u00ed\u00ada haber sido m\u00e1s obvio.<br \/>\nNotas. 32 Sim\u00f3n fue s\u00f3lo una v\u00ed\u00adctima fortuita; pero el hecho de que se recuerda su nombre sugiere que dicha experiencia lo puede haber introducido al grupo de los disc\u00ed\u00adpulos. 38 La palabra que se traduce ladrones la usa Josefo para designar a los que luchaban por la libertad de los jud\u00ed\u00ados. Se usa en 26:55 (un asaltante) y para Barrab\u00e1s en Juan 18:40.<br \/>\n27:45\u201356 La muerte de Jes\u00fas (ver Mar. 15:33\u201341; cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 23:44\u201349). Hasta este momento Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada guardado silencio, siendo objeto de la burla. Ahora Mateo vuelve a enfocar a Jes\u00fas mismo, y al leer de su muerte, se nos permite observar algo del significado de lo que estaba ocurriendo.<br \/>\nJes\u00fas sigui\u00f3 con vida sobre la cruz desde el mediod\u00ed\u00ada hasta como las 3 de la tarde. La oscuridad de esas horas (no un eclipse, ya que es luna llena en la Pascua) era una se\u00f1al del desagrado de Dios (Am\u00f3s 8:9). El grito extraordinario de Jes\u00fas en la obscuridad (citando Sal. 22:1) revela la profundidad de su sufrimiento al dar su vida en rescate por muchos (20:28). Esta es la \u00fanica vez que Jes\u00fas no llam\u00f3 \u2020\u0153Padre\u2020\u009d a Dios, indicando que por un tiempo aun la \u00ed\u00adntima relaci\u00f3n de Padre e Hijo (11:27) hab\u00ed\u00ada sido quebrantada.<br \/>\nLa supuesta apelaci\u00f3n a El\u00ed\u00adas descansa en el sonido de la palabra El\u00ed\u00ad, \u2020\u0153mi Dios\u2020\u009d. Algunos jud\u00ed\u00ados cre\u00ed\u00adan que El\u00ed\u00adas pod\u00ed\u00ada ser invocado para proveer ayuda en momentos de necesidad. El vinagre (bebida barata del soldado com\u00fan) era un acto de bondad, mencionado como eco del Sal. 69:21.<br \/>\nLos crucificados normal y gradualmente ca\u00ed\u00adan en la inconsciencia despu\u00e9s de muchas horas, aun d\u00ed\u00adas de agon\u00ed\u00ada. Sin embargo, la muerte de Jes\u00fas se describe como si \u00e9l mismo estuviese en control pleno: entreg\u00f3 el esp\u00ed\u00adritu es una expresi\u00f3n inusual, sugiriendo un acto de voluntad.<br \/>\nLos vv. 51\u201353 (juntos con la oscuridad del v. 45) indican que \u00e9sta no era una muerte cualquiera. El enorme velo del templo separaba efectivamente el lugar sant\u00ed\u00adsimo, de modo que su destrucci\u00f3n no fue s\u00f3lo un acto de poder divino (de arriba abajo) presagiando la destrucci\u00f3n mayor por venir, sino que tambi\u00e9n fue un s\u00ed\u00admbolo del acceso a Dios por medio de la muerte de Jes\u00fas. El terremoto tambi\u00e9n ilustraba el poder y el juicio de Dios (Jue. 5:4; Joel 3:16; Nah. 1:5, 6). El efecto de levantar muchos cuerpos de hombres santos que hab\u00ed\u00adan muerto (\u00bfen tiempos del ATAT Antiguo Testamento?) sugiere que la resurrecci\u00f3n de los \u00faltimos d\u00ed\u00adas (Isa. 26:19; Dan. 12:2) hall\u00f3 sus comienzos en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Ahora era el momento para que todas las esperanzas del pueblo de Dios fueran cumplidas.<br \/>\nNo es de sorprender que estos eventos sobrenaturales causaron terror en los soldados gentiles, pero el t\u00ed\u00adtulo Hijo de Dios suena extra\u00f1amente jud\u00ed\u00ado; posiblemente se hab\u00ed\u00adan unido a las burlas de los jud\u00ed\u00ados de los vv. 40, 43. Sea como fuere, sin importar lo poco que los soldados comprend\u00ed\u00adan de lo que dijeron, Mat. tiene la intenci\u00f3n de que sus lectores reconozcan que \u00e9sta era una reacci\u00f3n verdadera a lo sucedido. Una vez m\u00e1s se requiri\u00f3 un gentil para ver lo que los jud\u00ed\u00ados no pod\u00ed\u00adan ver (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:1\u201312; 8:8\u201312; 12:41, 42; 27:19).<br \/>\nNotas. 52, 53 No tenemos otra fuente de este asombroso evento y Mateo no nos da detalles suficientes para que sepamos exactamente lo que \u00e9l pens\u00f3 que hab\u00ed\u00ada ocurrido. Por ejemplo, \u00bfpor qu\u00e9 la demora entre la resurrecci\u00f3n de los cuerpos y su aparici\u00f3n en Jerusal\u00e9n; y qu\u00e9 les ocurri\u00f3 a ellos despu\u00e9s? El simbolismo est\u00e1 bastante claro, pero no contamos con las fuentes necesarias para considerar el relato como historia. 55, 56 Las mismas mujeres fueron testigos de la muerte, sepultura (61) y resurrecci\u00f3n (28:1); por lo tanto, no hay espacio para error en cuanto a la realidad de la muerte de Jes\u00fas o la identificaci\u00f3n de su tumba.<\/p>\n<p>27:57-28:20 La sepultura, resurrecci\u00f3n y comisi\u00f3n de Jes\u00fas<\/p>\n<p>Esta \u00faltima secci\u00f3n del Evangelio est\u00e1 preparada en base a un modelo de imagen-espejo, que muestra v\u00ed\u00advidamente el efecto de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. El punto pivotal es el relato de la tumba vac\u00ed\u00ada y el Se\u00f1or resucitado (28:1\u201310). De cada lado, el establecer la guardia (27:62\u201366) est\u00e1 equilibrado por el informe de la guardia (28:11\u201315), y Jes\u00fas muerto y sepultado (27:57\u201361) se equilibra por Jes\u00fas vivo y soberano (28:16\u201320).<br \/>\n27:57\u201361 Jes\u00fas muerto y sepultado (ver Mar. 15:42\u201347; Luc. 23:50\u201355). Normalmente, a los cuerpos de los crucificados se les daba un entierro deshonroso en un sepulcro p\u00fablico. Pero al sepultar a Jes\u00fas en su sepulcro nuevo, Jos\u00e9 demostr\u00f3 su devoci\u00f3n como disc\u00ed\u00adpulo. Muchos sepulcros familiares de aquella \u00e9poca todav\u00ed\u00ada se pueden ver en los alrededores de Jerusal\u00e9n, labrados en piedra, con una peque\u00f1a entrada (cubierta con una gran piedra) y espacios para varios cuerpos (nuevo en este caso, por lo tanto, probablemente indica que no hab\u00ed\u00adan colocado otros cuerpos all\u00ed\u00ad todav\u00ed\u00ada). S\u00f3lo un hombre rico pod\u00ed\u00ada costearse un sepulcro as\u00ed\u00ad, tan cerca de la capital.<br \/>\n27:62\u201366 La colocaci\u00f3n de la guardia. Solamente Mateo menciona la guardia. Tuvo que hacerlo con el fin de contradecir un informe falso que estaba en circulaci\u00f3n (28:15). La presencia de la guardia tambi\u00e9n aumenta nuestra conciencia de la magnitud del milagro de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.<br \/>\nEl d\u00ed\u00ada siguiente, esto es, despu\u00e9s de la Preparaci\u00f3n significa el s\u00e1bado. Al visitar a Pilato y sellar la tumba los principales sacerdotes y los fariseos (n\u00f3tese que los dos grupos rivales segu\u00ed\u00adan unidos para sofocar el movimiento de Jes\u00fas) estaban quebrantando sus propias leyes del s\u00e1bado en su deseo de estar seguros de que se estaba disponiendo de Jes\u00fas como conven\u00ed\u00ada. Probablemente Judas les hab\u00ed\u00ada advertido de las repetidas predicciones de Jes\u00fas de que despu\u00e9s de tres d\u00ed\u00adas resucitar\u00e9. Una guardia de soldados romanos ofrec\u00ed\u00ada la seguridad m\u00e1xima.<br \/>\nNota. 64 El primer fraude se refiere al reclamo mesi\u00e1nico de Jes\u00fas, el \u00faltimo es una resurrecci\u00f3n inventada para apoyarlo.<br \/>\n28:1\u201310 La tumba vac\u00ed\u00ada y el Se\u00f1or resucitado (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 16:1\u20138; Luc. 24:1\u201311). Este no es un relato de c\u00f3mo resucit\u00f3 Jes\u00fas de los muertos, sino de c\u00f3mo se supo de su resurrecci\u00f3n. La remoci\u00f3n milagrosa de la piedra no fue con el fin de dejar salir a Jes\u00fas, sino para dejar entrar a las mujeres para ver la tumba vac\u00ed\u00ada. Cada uno de los Evangelios presenta un relato diferente acerca de c\u00f3mo se supo del asunto, pero ninguno de estos describe el evento propiamente.<br \/>\nEn contraste con los dirigentes jud\u00ed\u00ados, las mujeres hab\u00ed\u00adan descansado correctamente el s\u00e1bado. Ahora pod\u00ed\u00adan volver a ver el sepulcro; Mateo no menciona ninguna intenci\u00f3n de entrar. Pero la aparici\u00f3n de un \u00e1ngel del Se\u00f1or (descrito en lenguaje apropiado para Dios mismo; Dan. 7:9; 10:6) cambi\u00f3 todo. El \u00e1ngel hab\u00ed\u00ada llegado para mostrarles que Jes\u00fas ya hab\u00ed\u00ada resucitado, y para ese fin \u00e9l hab\u00ed\u00ada removido la piedra y les hab\u00ed\u00ada mostrado el interior de ese ambiente vac\u00ed\u00ado donde estaba puesto. Las mujeres no deb\u00ed\u00adan haberse asombrado, dado que esto era exactamente as\u00ed\u00ad como dijo, y el \u00e1ngel prosigui\u00f3 record\u00e1ndoles (7) de una promesa m\u00e1s espec\u00ed\u00adfica de Jes\u00fas, de encontrarse con los disc\u00ed\u00adpulos nuevamente en Galilea (26:32). La reacci\u00f3n de las mujeres, con temor y gran gozo, es con toda seguridad una reacci\u00f3n muy natural. El \u00e1ngel mismo era aterrador (4), y la ausencia del cuerpo era desconcertante. Pero, por menos que ellas lo entendieran, aqu\u00ed\u00ad ve\u00ed\u00adan esperanza en lugar de desesperaci\u00f3n y la promesa de volver a ver a Jes\u00fas.<br \/>\nSus disc\u00ed\u00adpulos tendr\u00ed\u00adan que esperar hasta Galilea para ver a Jes\u00fas, pero no as\u00ed\u00ad ellas. S\u00f3lo Mateo menciona su encuentro con el Jes\u00fas resucitado en los vv. 9, 10 (abrazaron sus pies, y el mensaje a mis hermanos nos recuerda de Mar\u00ed\u00ada Magdalena en Juan 20:17). En una sociedad en la que las mujeres eran ciudadanas de segunda clase, su prominencia en los relatos de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es notable. Jes\u00fas repiti\u00f3 lo que el \u00e1ngel hab\u00ed\u00ada dicho, pero con la bella frase agregada de mis hermanos: despu\u00e9s del fracaso de los disc\u00ed\u00adpulos en 26:56, esto habr\u00ed\u00ada comunicado un mensaje vital de reafirmaci\u00f3n.<br \/>\n28:11-15 El informe de la guardia. Mientras que nuestra mira est\u00e1 puesta en Galilea y en el triunfo del Se\u00f1or resucitado, aqu\u00ed\u00ad damos un \u00faltimo vistazo a la ciudad, Jerusal\u00e9n, con sus autoridades totalmente desconcertadas, haciendo un desesperado arreglo para encubrir los hechos. De esta manera estamos preparados para la escena final, donde el contraste entre Galilea y Jerusal\u00e9n que se ha sostenido en todo el evangelio llega a su cl\u00ed\u00admax.<br \/>\nRequerir\u00ed\u00ada mucho dinero para persuadir a los soldados a hacer correr el relato del encubrimiento, ya que el dormir durante su turno de guardia ser\u00ed\u00ada un delito capital. Pero la reputaci\u00f3n de Pilato era bien conocida; si el relato llegaba a sus o\u00ed\u00addos, \u00e9l se satisfar\u00ed\u00ada con otro soborno. Justino menciona que tales relatos segu\u00ed\u00adan oy\u00e9ndose en el siglo II para desacreditar el hecho de la tumba vac\u00ed\u00ada.<br \/>\n28:16\u201320 Jes\u00fas vivo y soberano. Es un alivio volver a Galilea. Aqu\u00ed\u00ad la misi\u00f3n cristiana tiene su lugar de comienzo, en una reuni\u00f3n con el Jes\u00fas resucitado, ahora entronizado como rey de todo. El lenguaje del v. 18 hace eco de Dan. 7:14 nuevamente, pero aunque las referencias anteriores miran hacia el cumplimiento futuro de la profec\u00ed\u00ada de Dan. acerca de la autoridad universal del Hijo del Hombre, ahora ese cumplimiento ya se hab\u00ed\u00ada alcanzado.<br \/>\nEn base a esa autoridad, Jes\u00fas ahora env\u00ed\u00ada a sus disc\u00ed\u00adpulos a extender su gobierno entre todas las naciones por medio del hacer m\u00e1s disc\u00ed\u00adpulos. La naturaleza de ese discipulado se ampl\u00ed\u00ada con dos participios m\u00e1s, bautiz\u00e1ndoles y ense\u00f1\u00e1ndoles. Los disc\u00ed\u00adpulos pedir\u00ed\u00adan no una entrega superficial, sino una dedicaci\u00f3n total a la nueva comunidad (simbolizada en el bautismo), y a una vida gobernada por todas las cosas que os he mandado. En esta misi\u00f3n, ellos podr\u00ed\u00adan estar seguros de la presencia continua de aqu\u00e9l que anteriormente hab\u00ed\u00ada dicho que \u2020\u0153donde dos o tres est\u00e1n congregados en mi nombre\u2020\u009d (18:20). Las palabras con vosotros hacen eco poderoso del nombre Emanuel. \u2020\u0153Dios con nosotros\u2020\u009d (1:23); que es justamente lo que Jes\u00fas es.<br \/>\nNotas. 16 La expresi\u00f3n los once disc\u00ed\u00adpulos excluye singularmente a Judas, pero de una manera igualmente singular incluye a Pedro, a pesar de su horrible fracaso en el juicio. 17 Dudaron es la misma palabra que en 14:31, denota no una incredulidad intelectual, sino la indecisi\u00f3n natural de aquellos que son confrontados por un evento \u00fanico e \u2020\u0153imposible\u2020\u009d. 18 Se nota el contraste con 4:8, 9; \u00c2\u00a1lo \u00fanico que Satan\u00e1s pod\u00ed\u00ada ofrecer era la tierra! 19 En el nombre del denota a aquella persona a quien se promete lealtad en el bautismo. La \u2020\u0153f\u00f3rmula\u2020\u009d trinitaria es deslumbrante; no ocurre en ninguna otra parte del NTNT Nuevo Testamento, aunque la \u00ed\u00adntima asociaci\u00f3n del Hijo con el Padre se ha visto en 11:27; 24:36. N\u00f3tese c\u00f3mo las tres personas estaban involucradas en el bautismo de Jes\u00fas propiamente (3:16, 17).<br \/>\nR. T. France<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Mateo aparece en todas las listas de los doce ap\u00f3stoles (Mt. 10.3; Mr. 3.18; Lc. 6.15; Hch. 1.13). En Mt. 10.3 se lo describe, adem\u00e1s, como \u201cpublicano\u201d (<\/span><etiqueta id=\"#_ftn333\" name=\"_ftnref333\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''> \u201cel que cobraba impuestos\u201d). En Mt. 9.9 Jes\u00fas lo encuentra \u201csentado al banco de los tributos p\u00fablicos\u201d y lo invita a seguirlo. En los pasajes paralelos en Marcos y Lucas se designa como Lev\u00ed al publicano que fue llamado del banco de los tributos p\u00fablicos, y Marcos a\u00f1ade que era \u201chijo de Alfeo\u201d. En el <i>Evangelio de Pedro<\/i> tambi\u00e9n se menciona a Lev\u00ed, hijo de Alfeo, como disc\u00edpulo de Jes\u00fas. Posteriormente Jes\u00fas es invitado junto con muchos publicanos y pecadores. Ni Mt. 9.10 ni Mr. 2.15 aclaran en qu\u00e9 casa tuvo lugar la comida, pero Lc. 5.29 informa que \u201cLev\u00ed le hizo un gran banquete en su casa\u201d. Tomando como base estos elementos generalmente se supone que Mateo y Lev\u00ed eran la misma persona.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La declaraci\u00f3n de Pap\u00edas de que Mateo \u201ccompil\u00f3 los or\u00e1culos\u201d (<i>synegrapsato <\/i><\/span><etiqueta id=\"#_ftn334\" name=\"_ftnref334\" title=\"\"><i><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green'>\u00b0ta<\/span><\/i><\/etiqueta><i><span lang=ES style=' '> logia<\/span><\/i><span lang=ES style=''>) en heb. fue tomada por la iglesia primitiva como prueba de que Mateo fue el autor del evangelio que hemos recibido como \u201cseg\u00fan Mateo\u201d. La mayor parte de los estudiosos modernos creen que Pap\u00edas se refer\u00eda a una compilaci\u00f3n por Mateo, ya sea de los dichos de Jes\u00fas o de los textos del <etiqueta id=\"#_ftn335\" name=\"_ftnref335\" title=\"\">AT relativos a la esperanza mesi\u00e1nica. Puede haber ocurrido que la posterior inclusi\u00f3n de algunos de estos dichos o textos probatorios en el Evangelio de Mateo haya sido la raz\u00f3n por la cual el documento comenz\u00f3 a conocerse como \u201cseg\u00fan <\/etiqueta>Mateo\u201d a partir de mediados del <etiqueta id=\"#_ftn336\" name=\"_ftnref336\" title=\"\">ss. II. Para la bibliograf\u00eda correspondiente, v\u00e9ase * <\/etiqueta><span style='text-transform:uppercase'>Mateo, Evangelio de<\/span>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn337\" name=\"_ftnref337\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>R.V.G.T.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Lev\u00ed Mat 9:9 Jes\u00fas .. vio a un hombre llamado M 10:3 Mateo \u00ed\u008dNDICE DE LA ARMON\u00ed\u008dA DE LOS EVANGELIOS Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico Mateo (gr. Matth\u00e1ios o Mathth\u00e1ios; quiz\u00e1 del aram. Mattay o Matta&#8217; y, \u00abdon [d\u00e1diva] de Yahweh\u00bb). Publicano que lleg\u00f3 a ser disc\u00ed\u00adpulo de Jes\u00fas. La comparaci\u00f3n entre Mat 9:9 y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mateo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMATEO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3078","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3078","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3078"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3078\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3078"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3078"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3078"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}