{"id":3091,"date":"2016-02-04T23:40:43","date_gmt":"2016-02-05T04:40:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mediador\/"},"modified":"2016-02-04T23:40:43","modified_gmt":"2016-02-05T04:40:43","slug":"mediador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mediador\/","title":{"rendered":"MEDIADOR"},"content":{"rendered":"<p>Job 33:23 alg\u00fan elocuente m muy escogido, que<br \/>\nGal 3:20 el m no lo es de uno solo, pero Dios es<br \/>\n1Ti 2:5 y un solo m entre Dios y los hombres<br \/>\nHeb 8:6 el suyo, cuanto es m de un mejor pacto<br \/>\n9:15<\/p>\n<hr>\n<p>Mediador    (heb. una forma de l\u00eets, \u00abser un portavoz\u00bb; gr. mes\u00ed\u00adt&#8217;s [de m\u00e9sos (\u00abmedio\u00bb) + eim\u00ed\u00ad (\u00abir\u00bb); as\u00ed\u00ad, \u00abmediador\u00bb, \u00ab\u00e1rbitro\u00bb], literalmente \u00abun intermediario\u00bb).  Alguien, un 3\u00c2\u00ba, que act\u00faa entre 2 que est\u00e1n en disputa con miras a efectuar una reconciliaci\u00f3n o acuerdo, ya sea por lograr armonizar los puntos de vista o intereses divergentes, o por establecer un acuerdo que ambos puedan aceptar. El t\u00e9rmino aparece una vez en el AT (Job 33:23, BJ, RVR; \u00abint\u00e9rprete\u00bb en la LPD), donde se sugiere la idea de un portavoz.  El NT presenta a Jes\u00fas como el \u00absolo mediador entre Dios y los hombres\u00bb (1 Tit 2:5).  Representa a Dios ante los hombres, y a los hombres ante Dios con el fin de salvar al hombre.  Esto requiere que el as\u00ed\u00ad designado tenga una relaci\u00f3n \u00ed\u00adntima con ambas partes, y para esto debe poseer la naturaleza y los atributos de ambos; es decir, la divinidad y la humanidad.  Jesucristo es el \u00fanico que es capaz de cumplir este papel singular: como Dios, puede representar correctamente a la 765 Deidad; como hombre, puede ministrar con simpat\u00ed\u00ada en su favor.  Pareciera que en Heb 8:6; 9:15; 12:24 mes\u00ed\u00adt&#8217;s se usa en el sentido de uno que act\u00faa como garante. En esta relaci\u00f3n particular, se presenta a Jesucristo como el \u00abgarante\u00bb del \u00abmejor pacto\u00bb, es decir, del \u00abnuevo pacto\u00bb.  Hay diferencia de opini\u00f3n entre los comentadores acerca de si mes\u00ed\u00adt&#8217;s en G\u00e1. 3:19, 20 ata\u00f1e a Mois\u00e9s (la mayor\u00ed\u00ada de los ex\u00e9getas modernos) o a Jesucristo (Or\u00ed\u00adgenes, Agust\u00ed\u00adn, la mayor\u00ed\u00ada de los Padres, Calvino).  La referencia de Pablo es al que hizo de mediador cuando el cuerpo de leyes fue dado a Israel en el Sina\u00ed\u00ad.  En contraste, no hab\u00ed\u00ada mediador cuando se dio la promesa a Abrah\u00e1n. Todas las obligaciones fueron asumidas por Dios.  Medicina.  V\u00e9ase M\u00e9dico.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>(gr., mesites, un intermediario).<\/p>\n<p>Una persona que hace posible relaciones amistosas entre dos o m\u00e1s personas distanciadas o separadas.<\/p>\n<p>Corresponde al \u00e1rbrito de Job 9:33. El NT utiliza mesites dos veces en relaci\u00f3n con Mois\u00e9s como el mediador de la ley (Gal 3:19-20) y cuatro veces refiri\u00e9ndose a Jes\u00fas (1Ti 2:5; Heb 8:6; Heb 9:15; Heb 12:24).<\/p>\n<p>En el AT, Jonat\u00e1n fue el intercesor de David ante Sa\u00fal (1Sa 19:4).<\/p>\n<p>Abraham intercedi\u00f3 en nombre de Abimelec (G\u00e9nesis 20) y Sodoma (Gen 18:23-33). Mois\u00e9s fue un mediador en nombre de fara\u00f3n (Exo 8:8-13; Exo 9:28-33) y de Israel (Exo 33:12-17). Samuel fue un intermediario cuando Israel recibi\u00f3 un rey (1Sa 9:15-27) y cuando se volvi\u00f3 corrupta (1Sa 12:19).<\/p>\n<p>Los \u00e1ngeles actuaron como mediadores a trav\u00e9s de los cuales la voluntad de Dios se dio a conocer al hombre (Gen 22:15; Gen 24:40; Gen 32:1; Jdg 6:11). A veces Dios apareci\u00f3 en forma humana (Gen 12:7; Gen 17:1; Gen 35:7, Gen 35:9; Dan 8:17). En algunos casos, el \u00e1ngel de Jehovah parece haber sido una manifestaci\u00f3n de Dios, quiz\u00e1 una aparici\u00f3n temporaria del Mes\u00ed\u00adas (Gen 16:7-13). Luego, la clase sacerdotal actu\u00f3 como mediadores entre el hombre y Dios (Lev\u00ed\u00adtico 1\u20147).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(hombre del medio).<\/p>\n<p> &#8211; En el A.T. Dios actuaba por \u00abmediadores\u00bb: Abraham, Mois\u00e9s, Sans\u00f3n, David, Isa\u00ed\u00adas. Dios hizo surgir primero los \u00abpatriarcas\u00bb, luego los \u00abjueces\u00bb, los \u00abreyes\u00bb y los \u00abprofetas\u00bb.<\/p>\n<p> &#8211; En la Nueva Alianza, Jesucristo es el \u00abmediador\u00bb entre Dios y los hombres: ( 1Ti 2:5, Heb 8:6, Heb 9:15, Heb 12:24, Hec 4:12).<\/p>\n<p> Por la Sangre de Jesucristo se borran todos los pecados, \u00c2\u00a1y nada m\u00e1s que por su Sangre!: &#8211; Pero entre Cristo y los hombres hay muchos \u00abmediadores\u00bb; Dios ha hecho surgir los \u00abap\u00f3stoles\u00bb: A ti y a m\u00ed\u00ad no nos bautiz\u00f3 Cristo, ni nos llev\u00f3 a la Iglesia Cristo, sino nuestros padres o amigos .ese \u00abamigo\u00bb, es un \u00abap\u00f3stol\u00bb que te llev\u00f3 a Cristo, y es \u00abmediador\u00bb entre ti y Cristo.<\/p>\n<p> &#8211; La Virgen Mar\u00ed\u00ada es la \u00abMediadora Universal de todas las Gracias\u00bb, porque Dios la us\u00f3 para darnos a Cristo, fue la \u00abmediadora\u00bb, y a trav\u00e9s de Ella todos hemos recibido a Cristo son todas sus gracias, \u00c2\u00a1alabado sea el Senor!<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>En el hebreo b\u00ed\u00adblico no existe una palabra equivalente a m. Pero en el griego, la palabra mesites viene de mesos, que quiere decir \u2020\u0153medio\u2020\u009d. Mesites es el que est\u00e1 en el medio. Por lo tanto, el t\u00e9rmino se aplica a una persona que se pone en medio de otras dos para contribuir de alguna manera a las buenas relaciones de ambas. En el AT el concepto de m. se presenta con frecuencia. Abraham intercedi\u00f3 ante Dios por Sodoma (Gen 18:23-33). \u2020\u00a2Mardoqueo anim\u00f3 a \u2020\u00a2Ester a que hablara con el rey \u2020\u00a2Asuero para \u2020\u0153interceder delante de \u00e9l por su pueblo\u2020\u009d (Est 4:8). Muchas veces Mois\u00e9s intercedi\u00f3 por Israel, delante de Dios (\u2020\u0153Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado &#8230; que perdones ahora su pecado\u2020\u009d [Exo 32:31-32]). La funci\u00f3n de los sacerdotes era, precisamente, de m., representando a los hombre delante de Dios (\u2020\u0153Ellos ense\u00f1ar\u00e1n tus juicios a Jacob, y tu ley a Israel; pondr\u00e1n incienso delante de ti, y el holocausto sobre tu altar\u2020\u009d [Deu 33:10]; \u2020\u0153Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehov\u00e1, y digan: Perdona, oh Jehov\u00e1, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad [Joe 2:17]). Tambi\u00e9n una parte de la funci\u00f3n de los profetas ten\u00ed\u00ada car\u00e1cter de m. entre Dios y los hombres. Dios dijo a Jerem\u00ed\u00adas: \u2020\u009dT\u00fa, pues, no ores por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oraci\u00f3n, ni me ruegues, porque no te oir\u00e9\u00bb (Jer 7:16).<\/p>\n<p>En el NT es de notar que el t\u00e9rmino no se utiliza en los Evangelios. Nace, pues, dentro de la Iglesia primitiva. En el lenguaje corriente, un m. era una persona que serv\u00ed\u00ada de intermediario en una operaci\u00f3n comercial. La Iglesia adapt\u00f3 el concepto y lo aplic\u00f3 espiritualmente. Se compara a Mois\u00e9s como m. del viejo pacto frente a Cristo que es m. del nuevo. \u2020\u0153Pero ahora tanto mejor ministerio\u2020\u009d es el del Se\u00f1or Jes\u00fas, \u2020\u0153[por] cuanto es m. de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas\u2020\u009d (Heb 8:6). Cristo \u2020\u0153es m. de un nuevo pacto\u2020\u009d (Heb 9:15; Heb 12:24). La \u2020\u00a2intercesi\u00f3n es su ocupaci\u00f3n constante, ahora que est\u00e1 exaltado en los cielos, donde representa a todos sus redimidos. Las Escrituras ense\u00f1an que esa funci\u00f3n de m. el Se\u00f1or Jes\u00fas no la comparte con nadie, \u2020\u0153porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre\u2020\u009d (1Ti 2:5). \u2020\u00a2Intercesi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, DOCT TIPO<\/p>\n<p>ver, JUSTIFICACI\u00ed\u201cN, ENCARNACI\u00ed\u201cN, MAR\u00ed\u008dA, INTERCESI\u00ed\u201cN, EXPIACI\u00ed\u201cN, JESUCRISTO, MES\u00ed\u008dAS, PROPICIACI\u00ed\u201cN, PROFETAS, REDENCI\u00ed\u201cN, RECONCILIACI\u00ed\u201cN, SACRIFICIO, SALVACI\u00ed\u201cN<\/p>\n<p>vet, Este t\u00e9rmino se puede definir de una manera amplia como aquel que act\u00faa entre dos partes, bien para reconciliarlas, bien entre partes en las que no se d\u00e9 hostilidad, con el prop\u00f3sito de que concierten un acuerdo o pacto. Evidentemente, el mediador debe estar en relaci\u00f3n con ambas partes. En su sentido b\u00ed\u00adblico, el mediador es aquella persona que interviene entre Dios y el hombre, con el fin de comunicar la mente de Dios al hombre, y con el fin de representar al hombre a Dios abogando por su causa. Todos los mediadores del AT son tipos que se\u00f1alan al Mediador \u00fanico y definitivo, el Se\u00f1or Jesucristo. Desde la Ca\u00ed\u00adda, el hombre ha estado moralmente separado de Dios; la distancia es infinita. Esta distancia ha sido cubierta por Cristo, como revelaci\u00f3n de Dios, en su encarnaci\u00f3n, y reconciliando al hombre con Dios, mediante su sacrificio expiatorio en la cruz. (a) La mediaci\u00f3n en el AT. En el AT hallamos una rica expresi\u00f3n de mediaci\u00f3n en diversos tipos: No\u00e9 (Gn. 8:20), Abraham (Gn. 12:7, 8; 15:9-11), Isaac (Gn. 26:24 ss), Jacob (Gn. 31:54; 33:20) actuaron como mediadores por sus familias ante Dios, y tambi\u00e9n dando a sus familias, en ocasiones, mensajes y proclamaciones prof\u00e9ticas de parte de Dios. Melquisedec, el rey-sacerdote de Salem, nos es presentado como el tipo del rey teocr\u00e1tico ideal y verdadero tipo del sacerdocio de Jesucristo (Sal. 110; cfr. He. 7). Mois\u00e9s vino a ser el primer mediador nacional entre Dios e Israel. Su misi\u00f3n fue la de ser el portavoz del Se\u00f1or ante el pueblo, y el representante del pueblo ante Dios. S\u00f3lo \u00e9l pod\u00ed\u00ada acercarse a Dios, y fue con \u00e9l con quien el Se\u00f1or habl\u00f3 directamente, cara a cara (cfr. Ex. 33:11). Y \u00e9l se present\u00f3 a Dios para comunicarle las palabras del pueblo a El, como a un soberano a quien s\u00f3lo puede tener acceso su ministro designado (cfr. Ex. 19:8). Su mediaci\u00f3n intercesora queda dram\u00e1ticamente ejemplificada en el episodio del becerro de oro. Dios estaba dispuesto a destruir a todo el pueblo de Israel, pero Mois\u00e9s se interpuso, orando a Dios para que mostrara misericordia en el juicio (Ex. 32:12-14). Otros ejemplos de mediaci\u00f3n los tenemos en el sacerdocio lev\u00ed\u00adtico, y que ten\u00ed\u00ada su mayor \u00e9nfasis en su funci\u00f3n de representar al hombre ante Dios (esp. Lv. 16), aunque se daba tambi\u00e9n el ministerio prof\u00e9tico (la representaci\u00f3n de Dios ante el hombre), puesto que el pueblo pod\u00ed\u00ada consultar al sumo sacerdote, que conoc\u00ed\u00ada la voluntad de Dios por medio del Urim y Tumim (Ex. 28:30; 1 S. 28:6; Esd. 2:63; Neh. 7:65). Otros mediadores cuya principal funci\u00f3n era representar a Dios ante el pueblo y dar a conocer su voluntad y prop\u00f3sitos fueron los profetas. El advenimiento de la monarqu\u00ed\u00ada llev\u00f3 del reinado directo de Jehov\u00e1 sobre Israel al reinado por mediaci\u00f3n de un rey, responsable ante Jehov\u00e1 del recto gobierno de su pueblo (1 S. 8:4-9 ss.). A partir de entonces el rey es considerado como \u00abel ungido de Jehov\u00e1\u00bb. El rey teocr\u00e1tico tuvo su realizaci\u00f3n m\u00e1s aproximada en David, el hombre seg\u00fan el coraz\u00f3n de Jehov\u00e1 (cfr. 1 S. 13:14), y de cuya dinast\u00ed\u00ada surgir\u00ed\u00ada Aquel que reunir\u00ed\u00ada en S\u00ed\u00ad el oficio de Mediador de un Nuevo Pacto, \u00faltimo y definitivo, en el triple aspecto de Sacerdote, Profeta y Rey. Como Sacerdote, prefigurado por Melquisedec (Sal. 110); como Profeta, preanunciado por el mismo Mois\u00e9s (Dt. 18:15); y como Rey teocr\u00e1tico, prefigurado por David (conquistador) y Salom\u00f3n (rey de paz), y prometido por Dios al mismo David (cfr. 1 Cr. 17:11-14, que evidentemente van m\u00e1s all\u00e1 de Salom\u00f3n, y contempla ya al Rey mesi\u00e1nico; cfr. asimismo Jer. 30 y 31). Otro aspecto de gran importancia en la figura del Mediador es el de \u00abSiervo Sufriente\u00bb. Como Mediador, buscando abrir el camino a un perd\u00f3n justo por parte de Dios, de manera que \u00ab\u00e9l sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jes\u00fas\u00bb (Ro. 3:26, v\u00e9ase JUSTIFICACI\u00ed\u201cN), para obrar la reconciliaci\u00f3n (2 Co. 18:21). Esta obra la efectu\u00f3 siendo \u00abherido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre \u00e9l, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apart\u00f3 por su camino; mas Jehov\u00e1 carg\u00f3 en \u00e9l el pecado de todos nosotros\u00bb (Is. 53:56). Fue tomando nuestro lugar bajo la ira de Dios contra el pecado, habiendo asumido la naturaleza humana, excepto el pecado, que pudo venir a ser \u00abel Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo\u00bb (Jn. 1:29). Un Hombre capaz, Dios hecho carne, dando satisfacci\u00f3n infinita a Dios Juez por todos los pecados de la humanidad. Es sobre la base de esta redenci\u00f3n efectuada que tiene lugar en el presente la actividad mediadora de Cristo en el cielo. (b) La Mediaci\u00f3n en el Nuevo Testamento. Por su encarnaci\u00f3n (v\u00e9ase ENCARNACI\u00ed\u201cN), Cristo vino a revelarnos al Padre (Jn. 1:49). Por sus palabras de amor, por sus actos de misericordia y poder, podemos conocer el coraz\u00f3n del Padre de una manera entra\u00f1able y directa. Por mediaci\u00f3n de Cristo, Dios el Hijo encarnado, podemos llegar a conocer verdaderamente que el Dios justo del Sina\u00ed\u00ad es asimismo AMOR (1 Jn. 4:8). As\u00ed\u00ad, el concepto de mediaci\u00f3n, que se va desarrollando a trav\u00e9s de las p\u00e1ginas de la Biblia, desde el gemido de Job: \u00abNo hay entre nosotros [Dios y Job] \u00e1rbitro que ponga sus manos sobre nosotros dos\u00bb (Jb. 9:33, cfr. v. 32) y a trav\u00e9s de todos los tipos y sombras, llega hasta su m\u00e1xima y definitiva expresi\u00f3n en Cristo, Dios y Hombre verdadero, aquel que no s\u00f3lo es Redentor capaz en base a su doble naturaleza, humana y divina, sino que tambi\u00e9n es Mediador capaz, en base a la misma raz\u00f3n. Por ello es que Pablo destaca: \u00abHay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre\u00bb (1 Ti. 2:5). En efecto, se trata de Jesucristo como un verdadero hombre individual que asume nuestra representaci\u00f3n ante Dios, de la misma manera que es como verdadero Dios eterno (cfr. Jn. 1:1, etc.), que se nos revela en su Encarnaci\u00f3n y obra de Redenci\u00f3n. Cristo viene a cumplir as\u00ed\u00ad el profundo deseo de Job, poniendo, por as\u00ed\u00ad decirlo, sobre el hombro de Dios y sobre el hombro de cada hombre, y aproximando al hombre enemistado con Dios a un Dios que ha querido obrar y ha obrado la reconciliaci\u00f3n (cfr. Col. 1:20), reconciliaci\u00f3n que ofrece a todos por el Evangelio de Su gracia, con un llamamiento entra\u00f1able en busca de sus enemigos para ofrecerles la salvaci\u00f3n, que alcanza un car\u00e1cter de lo m\u00e1s solemnemente pat\u00e9tico, mostrando lo infinito del amor y de la compasi\u00f3n de Dios hacia sus perdidas y errantes criaturas: \u00abas\u00ed\u00ad que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios\u00bb (2 Co. 20). (c) La singularidad de Cristo como Mediador. Una cuesti\u00f3n de gran importancia a considerar es la afirmaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica de que Cristo es el \u00fanico mediador entre Dios y los hombres. El ap\u00f3stol Pablo lo deja muy claro en su primera carta a Timoteo: \u00abPorque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre\u00bb (1 Ti. 2:5). Cristo mismo ya lo hab\u00ed\u00ada afirmado en diversas maneras y bajo diferentes figuras de lenguaje: \u00abYo soy el camino, y la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por m\u00ed\u00ad\u00bb (Jn. 14:6), \u00abYo soy la puerta; el que por m\u00ed\u00ad entrare, ser\u00e1 salvo\u00bb (Jn. 10:9). \u00abYo soy el buen pastor&#8230; \u00bb (Jn. 10:14). Es solamente por medio de Cristo, y s\u00f3lo Cristo, que podemos llegar a la salvaci\u00f3n, a la vida, y a la comuni\u00f3n con Dios, \u00aby en ning\u00fan otro hay salvaci\u00f3n; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos\u00bb (Hch. 4:12). Por ello mismo, se deben rechazar todas las doctrinas que pretenden que el hombre necesite de la mediaci\u00f3n de otros para llegar a Dios. Ni instituciones, ni hombres, ni santos, ni \u00e1ngeles, ni Mar\u00ed\u00ada la madre del Se\u00f1or, a quien la Iglesia de Roma atribuye el t\u00ed\u00adtulo de \u00abmediadora de todas las Gracias\u00bb, enfrent\u00e1ndose a la clara verdad que nos es presentada en las Escrituras. En efecto, si ponemos a cualquier otro mediador entre nosotros y Dios, o a Mar\u00ed\u00ada para que incline el coraz\u00f3n de su Hijo en nuestro favor, como lo ense\u00f1a la Iglesia de Roma, se contradice la lisa afirmaci\u00f3n de 1 Ti. 2:5 de que hay un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre. (V\u00e9ase MAR\u00ed\u008dA). La intercesi\u00f3n constituye una parte constante de la mediaci\u00f3n. Cristo, el mediador del Nuevo Pacto, est\u00e1 en su ministerio celestial intercediendo por los suyos (v\u00e9ase INTERCESI\u00ed\u201cN; v\u00e9anse tambi\u00e9n los art\u00ed\u00adculos EXPIACI\u00ed\u201cN, JESUCRISTO, MES\u00ed\u008dAS, PROPICIACI\u00ed\u201cN, PROFETAS, REDENCI\u00ed\u201cN, RECONCILIACI\u00ed\u201cN, SACRIFICIO, SALVACI\u00ed\u201cN, etc.).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>(v. Jesucristo, Mar\u00ed\u00ada, mediaci\u00f3n)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nSUMARIO: . Terminolog\u00ed\u00ada: La lengua hebrea; La lengua griega. &#8211; 2. El concepto en el uso israeliticojud\u00ed\u00ado: El antiguo testamento; El juda\u00ed\u00adsmo helen\u00ed\u00adstico. &#8211; 3. El t\u00e9rmino fuera del \u00e1mbito b\u00ed\u00adblico. &#8211; 4. La mediaci\u00f3n en el antiguo testamento: El mediador divino, Los mediadores humanos; La persona del rey; Mois\u00e9s; El siervo de Yhwh. &#8211; 5. La mediaci&#8217;n en el juda\u00ed\u00adsmo: El juda\u00ed\u00adsmo rab\u00ed\u00adnico; El juda\u00ed\u00adsmo griego. &#8211; 6. El concepto de mediador en el nuevo testamento: El uso de los vocablos; El an\u00e1lisis de los textos; La carta a los G\u00e1latas; La carta a los Hebreos.<\/p>\n<p>1. Terminolog\u00ed\u00ada<br \/>\n&#8211; lengua hebrea. La mediaci\u00f3n es una de las caracter\u00ed\u00adsticas fundamentales de toda religi\u00f3n. La uni\u00f3n de la persona con la divinidad se expresa a trav\u00e9s del mediador que es el que garantiza la manifestaci\u00f3n de la divinidad al pueblo. La Biblia, como la religi\u00f3n de la revelaci\u00f3n de Dios en la historia no puede ser una excepci\u00f3n. Dios se manifiesta al hombre, precisamente a trav\u00e9s del lenguaje humano, es decir, Dios habla, se manifiesta con los signos ling\u00fc\u00ed\u00adsticos que usamos los hombres, es decir, a trav\u00e9s de palabras que son las que configuran el lenguaje. Nosotros creemos que es importante para nuestro prop\u00f3sito profundizar en el concepto de mediador, no ya en la Nueva Alianza, donde Cristo es el mediador y el realizador de una Alianza definitiva, sino en el rabinismo y el helenismo y, al mismo tiempo estudiar su contenido sem\u00e1ntico fuera de la Biblia. Pero nos corresponde estudiar tambi\u00e9n el significado de esta expresi\u00f3n en el Antiguo Testamento y en el Juda\u00ed\u00adsmo y sobre todo en el Nuevo Testamento. El t\u00e9rmino \u00abmediador\u00bb (m\u00f3kiah) aparece en lengua hebrea con la acepci\u00f3n de \u00abjuzgar\u00bb, o \u00abllevar a cabo el arbitrio de una realidad\u00bb, aunque es dif\u00ed\u00adcil de definir su contenido sem\u00e1ntico. La palabra est\u00e1 encaminada a establecer en un debate la raz\u00f3n o la sin raz\u00f3n, en un juicio el derecho o la culpa y normalmente busca el reconocimiento de la parte que falla. En el Antiguo Testamento solamente aparece una vez y por lo tanto es un hapax en la versi\u00f3n hebrea de la Biblia y su significado normal es \u00abjuzgar entre\u00bb (Jb 9, 33).<\/p>\n<p>&#8211; lengua griega. El sustantivo tes (mediador) y el verbo correspondiente (arbitrar) existen en lengua griega. El sustantivo es un t\u00e9rmino extra\u00f1o. En los escritores helen\u00ed\u00adsticos, desde Polibio en adelante es muy raro, pero se encuentra muy frecuentemente en los papiros (a partir del siglo III a. d. C.), mientras que en las inscripciones no se ha encontrado todav\u00ed\u00ada. Este vocablo mesites se deriva a su vez de una palabra griega, mesos y designa a aquel que \u00abse encuentra en medio para ejercitar una funci\u00f3n\u00bb, es decir, aquel que se encuentra \u00abentre dos combatientes o partidos\u00bb y es neutral. Este significado est\u00e1 presente en Homero (II 18, 507) y tambi\u00e9n en Jenofonte, sobre todo en la An\u00e1basis (An 3, 1,21). Aunque Homero le da un significado que coincide con la palabra hebrea, es decir, \u00abaquel que juzga entre dos\u00bb, en otro pasaje (II 23, 574). En este sentido se encuentra como \u00ab\u00e1rbitro\u00bb o \u00abintermediario\u00bb de paz. As\u00ed\u00ad se encuentra en Polibio (Polyb 28, 14, 8).El t\u00e9rmino tiene otros significados que enseguida indicamos: \u00ed\u0081rbitro de paz en las causas civiles y tambi\u00e9n \u00abpacificador\u00bb. La expresi\u00f3n griega \u00ab\u00e1rbitro y juez\u00bb nos recuerda la expresi\u00f3n latina, aunque con una diferencia, el \u00e1rbitro aparece en el proceso judicial oficial, mientras que el empe\u00f1o de uno o m\u00e1s mediadores viene en la acci\u00f3n de paz de los conciliadores bajo el control de un estratega. en los procedimientos legales, es decir, viene a ser como el \u00abgarante\u00bb de las ejecuciones en los acuerdos. es la persona neutral, aunque designa la profesi\u00f3n. San Isidoro de Sevilla dice en las \u00ed\u00adas: Se dice del depositario que interviene en medio de los contendientes, es decir, aquel que entre los griegos es llamado \u00abmesos\u00bb que suele deponer entre los contendientes\u00bb. se dice cuando el secuestro y la hipoteca es casi la misma cosa, tambi\u00e9n quiere indicar el empe\u00f1o. Garante es aquel que empe\u00f1a su patrimonio por las obligaciones de otro. se dice de la persona que se serv\u00ed\u00ada el dep\u00f3sito de grano que registraba los env\u00ed\u00ados del grano y devolv\u00ed\u00ada las consignas a cada uno de los participantes. Adem\u00e1s de estos significados deben advertirse otros dos, porque tienen un desarrollo completo. Nos referimos a \u00abel medio\u00bb en el sentido de espacio en general y, el \u00abmediador\u00bb \u00f3 el \u00abintermediario\u00bb. De estos dos sentidos no se tienen pruebas seguras en lenguaje t\u00e9cnico, pero se deducen por el empleo del verbo correspondiente. Y por el contrario a los Santos Padres se le atribuye m\u00e1s tarde el significado de \u00abtransmisor\u00bb o \u00abdador\u00bb. El verbo (mesiteuo) significa en sentido t\u00e9cnico \u00abtratar como \u00e1rbitro\u00bb o intermediario de paz, mientras que en sentido local es \u00abtener el puesto de medio\u00bb, es decir, el que est\u00e1 en igual distancia entre los dos extremos. As\u00ed\u00ad Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada: \u00abla armon\u00ed\u00ada es la mediadora de las bodas del sabio\u00bb (Strom 3, 12; 81, 4).<\/p>\n<p>2. El concepto en el uso israel\u00ed\u00adtico-jud\u00ed\u00ado<br \/>\n&#8211; Antiguo Testamento. La versi\u00f3n griega de los LXX tambi\u00e9n contiene el sustantivo una sola vez, como ya indicamos de la Biblia hebrea (Jb 9, 33). El t\u00e9rmino es la traducci\u00f3n inexacta de la palabra hebrea \u00e9n\u00e9n\u00fa \u00abentre nosotros\u00bb, y en este sentido corresponde m\u00e1s bien al t\u00e9rmino hebreo, traducido por otra palabra griega que viene a significar: convicci\u00f3n, censura, el que provee. Tanto en el Antiguo Testamento en la versi\u00f3n griega, como en su versi\u00f3n hebrea, no existe una expresi\u00f3n \u00fanica para el concepto de \u00abmediador\u00bb, es decir, la expresi\u00f3n hebrea viene a significar, la posici\u00f3n de \u00abun hombre entre dos\u00bb y el combatiente que se presenta entre dos ej\u00e9rcitos y decide la guerra con un duelo (1 Sa 17, 4. 23). Para Or\u00ed\u00adgenes y Luciano, ser\u00ed\u00ada \u00abel hombre mediador\u00bb, seg\u00fan el libro del G\u00e9nesis ser\u00ed\u00ada el \u00abint\u00e9rprete\u00bb (Gn 42, 23) y tambi\u00e9n \u00abel delegado\u00bb (2 Cro 32, 31). El juda\u00ed\u00adsmo rab\u00ed\u00adnico. Solamente en hebreo postb\u00ed\u00adblico y en lengua aramea aparece la expresi\u00f3n t\u00ed\u00adpica que llega a ser despu\u00e9s t\u00e9cnica en el campo religioso. El vocablo corresponde al t\u00e9rmino \u00abmediador\u00bb, en hebreo (sars\u00f3r) y en arameo (sars\u00f3ra), aunque procede del lenguaje comercial y designa \u00abel mediador\u00bb que descubre la ocasi\u00f3n de un asunto y se interpone para concluir el contrato y pone juntas las partes que antes no ten\u00ed\u00adan contactos (Gen r. 8 a 1, 26; Ex r. 6 a 6, 2). El verbo por s\u00ed\u00ad mismo significa solamente \u00abcombinar un asunto\u00bb, \u00abmediar\u00bb y, no \u00abser \u00e1rbitro\u00bb, \u00abgarantizar o transmitir\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; \/ juda\u00ed\u00adsmo helen\u00ed\u00adstico. Flavio Josefo usa el vocablo en un sentido profano. El emperador viene indicado como \u00ab\u00e1rbitro\u00bb supremo y quiz\u00e1s, sin distinci\u00f3n como \u00abgarante\u00bb de un acuerdo (Ant 16, 118). El significado de \u00abgarante\u00bb, \u00abhacer de garante\u00bb (Ant. 4, 133), corresponde al t\u00e9rmino griego mesateia y significa \u00abgarant\u00ed\u00ada\u00bb (Ant. 20, 62). En otro pasaje Flavio Josefo usa el verbo para indicar la acci\u00f3n llevada a cabo por uno que \u00abJoab hizo de garante delante del rey\u00bb (Ant. 7, 193). Por lo tanto Joab hace de \u00abmediador\u00bb e \u00abintercesor\u00bb. Tambi\u00e9n Josefo refiere un pasaje donde Herodes hace de mediador, es decir, hace de garante para entrar en contacto con Agripa, el legado del emperador y hace de \u00abintermediario\u00bb en un sentido no oficial. Fil\u00f3n se basa en el concepto helen\u00ed\u00adstico ya indicado, es decir, usa el sustantivo y el verbo en sentido t\u00e9cnico-religioso.<\/p>\n<p>3. El t\u00e9rmino fuera del \u00e1mbito b\u00ed\u00adblico<br \/>\nLos escritores griegos, desde Jenofonte ponen con frecuencia en boca de los persas la aseveraci\u00f3n: \u00abpor Mitra\u00bb, porque este nombre deriva de la funci\u00f3n de volver sagrados los pactos. Existe una idea primitiva de la tierra y del cosmos, concebidos como el cuerpo viviente del universo y un culto especial de este cuerpo son las divinidades intermedias. Fil\u00f3n conoce una interpretaci\u00f3n del \u00e1rbol de la vida, colocado \u00aben medio\u00bb del para\u00ed\u00adso terrestre que lo identifica con el coraz\u00f3n, porque es la causa de vivir y ocupa la parte central del cuerpo. Fil\u00f3n refiere estas concepciones tambi\u00e9n al Logos, extendi\u00e9ndose del centro del mundo a los extremos y de las puntas m\u00e1s altas al centro. Esto sucede en cuanto que el Logos divino se pone como frontera en medio del cosmos, como voz, por as\u00ed\u00ad decir, de elementos mudos para que todo resuene como una palabra completa, cuando es calma de las amenazas de los elementos hostiles, conciliando y persuadiendo como un mediador.<\/p>\n<p>4. La mediaci\u00f3n en el Antiguo Testamento<br \/>\nA nosotros creyentes cristianos nos sorprende la idea de una falta de \u00abmediaci\u00f3n\u00bb c\u00f3smica de YHWH y la religi\u00f3n veterotestamentaria.<\/p>\n<p>&#8211; mediador divino. Dios es el dominador sublime del mundo, no es el punto central del mundo, sino el regente que est\u00e1 sobre el mundo y manda sobre el universo, omnipotente y con total independencia. YHWH no es un \u00abmediador cosmoteriol\u00f3gico\u00bb absolutamente. Asume, en cierto modo, una posici\u00f3n de mediador en la lucha que Job lleva a cabo, contra el Dios de la doctrina de la retribuci\u00f3n. El hapax que al inicio de nuestro estudio indicamos, es decir, el \u00fanico pasaje en el interior del Antiguo Testamento (Jb 9, 33), aparece con el deseo de tener un \u00ab\u00e1rbitro\u00bb entre Dios y Job. Este deseo crece y llega a ser una voluntad de luchar con Dios (Jb 13, 3). Job lucha por un \u00abmediador\u00bb o \u00ab\u00e1rbitro\u00bb que podr\u00ed\u00ada mediar y decidir la disputa con equidad. As\u00ed\u00ad aparece el uso del verbo en otros pasajes de la Antigua Alianza (Gn 31, 37; Is 2, 4). De otra parte, el libro de Job manifiesta la certeza de que existe el cielo, \u00abel testimonio y garante\u00bb que protege los derechos del hombre y aqu\u00ed\u00ad entrar\u00ed\u00ada el tema del \u00abredentor\u00bb W4 :id) del que Job sabe que vive y se alzar\u00e1 sobre el polvo (Jb 19, 25).<\/p>\n<p>&#8211; Los mediadores . El Antiguo Testamento presenta con frecuencia los mediadores humanos. Nosotros indicamos tres de ellos por la impronta y significaci\u00f3n teol\u00f3gica que poseen, para una comprensi\u00f3n b\u00ed\u00adblica que con el dinamismo de la Tradici\u00f3n incide en la personalidad sublime de Jes\u00fas de Nazaret.<\/p>\n<p>&#8211; persona del rey. El rey en la Vieja Alianza llega a ser importante por la uni\u00f3n que le convierte en persona sagrada y lo habilita para ciertos actos religiosos y hace las veces de salvador, porque libera de los enemigos (2 Sa 19, 10) y es a quien se le pide ayuda (2 Re 6, 26), porque puede salvar de una situaci\u00f3n (2 Re 13, 5). La imagen del rey ser\u00e1 la del futuro Ungido ideal, es decir, el Mes\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s. La historia de la salvaci\u00f3n presenta a Mois\u00e9s como el \u00abmediador\u00bb por excelencia. El es el organizador sin un verdadero poder pol\u00ed\u00adtico, conduce al pueblo y organiza el culto. Es el fundador y mediador de conocimientos nuevos, llamado por Dios (Ex 3, 1) enviado que habla en nombre de YHWH (Ex 4, 29; 5, 1). El es el \u00abmediador\u00bb del que emanan las leyes (Ex 19, 3; 20, 18; 34,1; Dt 5, 5. 23). Y es el \u00abintermediario\u00bb entre YHWH que habla y el pueblo que recibe las palabras divinas, transmitidas por medio de \u00e9l (Ex 33, 5ss).<\/p>\n<p>El siervo de YHWH. El profeta Isa\u00ed\u00adas habla de un personaje hist\u00f3rico lleno de misterio que puede entenderse a la luz del misterio pascual de Cristo, el Se\u00f1or, en quien se cumplen y plenifican perfectamente las caracter\u00ed\u00adsticas del ideal del Siervo del Se\u00f1or. Los cantos del servidor de YHWH muestran de manera clara la universalidad de la salvaci\u00f3n (Is 42, 1-4; 49, 1-6; 50, 4-9; 52, 13-53, 12).<br \/>\n5. La mediaci\u00f3n en el juda\u00ed\u00adsmo<br \/>\n&#8211; \/ juda\u00ed\u00adsmo rab\u00ed\u00adnico. La palabra \u00abmediador\u00bb aparece en sentido teol\u00f3gico en el juda\u00ed\u00adsmo. Los rabinos explican el t\u00e9rmino -meson- por -mesites-. El t\u00e9rmino hebreo \u00absarsor\u00bb lo aplican a Mois\u00e9s, en cuanto encargado de Dios. Un ejemplo claro lo ofrece un pasaje rab\u00ed\u00adnico al libro del Deuteronomio: \u00abComo la rotura de una bota, es el agente el que debe resarcir el vino que se ha perdido, as\u00ed\u00ad Dios dice a Mois\u00e9s: T\u00fa eres el entre m\u00ed\u00ad y mis hijo, t\u00fa has roto y debes sustituirlas\u00bb (Dt. R. 3, 12 a 10, 1). La misma idea en id\u00e9ntico contexto, se esclarece hablando del dep\u00f3sito. Este corresponde al significado helen\u00ed\u00adstico de la palabra mesites. Sin embargo, el concepto de sarsor no aparece en este contexto, viene introducido solo por un cambio de la alegor\u00ed\u00ada. De otra parte, el juda\u00ed\u00adsmo rab\u00ed\u00adnico no demuestra inicialmente ninguna comprensi\u00f3n por un desarrollo profundo que la idea de mediador alcanza en la figura del siervo de Dios sufriente. El juda\u00ed\u00adsmo desarrolla la doctrina del intermediario solo en cuanto que parte de Dn 7, 13 s. El menr\u00e1 Adonai (la palabra del Se\u00f1or) por el contrario no es una hip\u00f3stasis mediadora.<\/p>\n<p>&#8211; juda\u00ed\u00adsmo griego. El pensamiento de Fil\u00f3n considera a los \u00e1ngeles mediadores entre el cielo y la tierra. Ellos son los conciliadores entre Dios y los hombres. Los \u00e1ngeles son palabras y conciliadores. El testamento de los Doce Patriarcas aparece como \u00abel \u00e1ngel que intercede por Israel (Test. D. 6, 2), es el \u00abmediador\u00bb entre Dios y los hombres y est\u00e1 por la paz de Israel ante el reino de Dios\u00bb As\u00ed\u00ad aparece tambi\u00e9n en otro pasaje del Testamento de Lev\u00ed\u00ad (Test. L. 5, 6). El mediador por excelencia es Mois\u00e9s del que Fil\u00f3n habla tratando de los \u00e1ngeles (Som 1, 143). El t\u00e9rmino aparece como sin\u00f3nimo de \u00abotros servidores\u00bb. As\u00ed\u00ad refiri\u00e9ndose al episodio del becerro de oro, Fil\u00f3n dice: Mois\u00e9s turbado y obligado a creer cosas incre\u00ed\u00adbles, no se retir\u00f3 pronto, siendo el mediador y conciliador, sino que antes profiri\u00f3 s\u00faplicas y oraciones para el perd\u00f3n de los pecados del pueblo. Solamente despu\u00e9s que \u00e9l, curador e intercesor como era hab\u00ed\u00ada pacificado al Se\u00f1or, volvi\u00f3 alegre y triste a un tiempo (vit. Mos 2, 166). Fil\u00f3n tiende a aplicar el concepto cosmol\u00f3gico de \u00abmediador\u00bb a Mois\u00e9s, acerc\u00e1ndolo as\u00ed\u00ad al Logos.<\/p>\n<p>6. El concepto de mediador en el Nuevo Testamento<br \/>\nEl uso de los vocablos. El sustantivo mesites (mediador) aparece en los escritos neotestamentarios solamente seis veces (G\u00e1l 3, 19. 20; 1 Tim 2, 5; Hb 8, 6; 9, 15; 12, 24). Por el contrario el verbo teuo (garantizar) s\u00f3lo se encuentra una vez, con lo que es un hapax en el interior del Nuevo Testamento (Hb 6, 17). Como ya hemos indicado, el sustantivo \u00abmediador\u00bb (mesites) no se puede referir a un solo contenido sem\u00e1ntico. La comprensi\u00f3n del t\u00e9rmino tal como se encuentra en los pasajes referidos, hemos de hallarlo en la l\u00ed\u00adnea griego-jud\u00ed\u00ada. Existe un t\u00e9rmino griego en la Carta a los Hebreos \u00abfiador\u00bb eg(Hb 7, 22) que puede ser sin\u00f3nimo del t\u00e9rmino mesites. Pero esto solamente puede ser contemplado en el an\u00e1lisis de los lugares que enseguida explicamos. As\u00ed\u00ad se explicitar\u00e1 el verdadero sentido del t\u00e9rmino (fiador).<\/p>\n<p>&#8211; an\u00e1lisis de los textos. Los pasajes aludidos se comprenden en dos grupos de textos. Unos pertenecen a los escritos paulinos (G\u00e1l 3, 19. 20; 1 Tim 2, 5), los restantes pertenecen a la Carta a los Hebreos (Hb 8, 6; 9, 15; 12, 24), as\u00ed\u00ad como un pasaje que tiene referencia con el concepto de mediador y que va unido a la palabra \u00abalianza\u00bb (Hb 7, 22). El an\u00e1lisis de estos pasajes nos permitir\u00e1 encontrar el sentido y el significado del t\u00e9rmino, sobre todo para que el contexto de cada pasaje, nos de el verdadero alcance de la expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; La Carta los G\u00e1latas. La Carta a los G\u00e1latas presenta el t\u00e9rmino \u00abmediador\u00bb insertada por dos veces en un cap\u00ed\u00adtulo, donde el ap\u00f3stol se dedica a refutar el pensamiento contradictorio de los cristianos de la comunidad de Galacia (G\u00e1l 3, 19. 20). Los cristianos han de contemplar el misterio salvador de Dios, llevado a cabo en la persona de Cristo, Muerto, Sepultado y Resucitado, en quien el ap\u00f3stol, observa todo el ejercicio \u00abmediador\u00bb, entre Dios y los hombres. \u00bfQu\u00e9 quiere decir San Pablo? No es claro, porque la expresi\u00f3n es demasiado breve. La encontramos desarrollada en la carta a los Romanos, sin embargo con nuevos aspectos que quiz\u00e1s San Pablo no tiene todav\u00ed\u00ada en la mente cuando escribe la carta a los G\u00e1latas. San Pablo est\u00e1 convencido de que el hombre se encontraba en una situaci\u00f3n de pecado antes de la Ley y ten\u00ed\u00ada necesidad de la redenci\u00f3n. El fin de la Ley fue transformarlos en transgresiones, con lo que la misma Ley revela la situaci\u00f3n del hombre. Y el pecado merece el castigo, la maldici\u00f3n. En este pasaje de la Carta a los G\u00e1latas, el ap\u00f3stol precisa que esta finalidad de la Ley, es decir, \u00abla Ley fue a\u00f1adida en vista a las transgresiones\u00bb, no corresponde a una situaci\u00f3n definitiva, sino a una etapa provisoria. Y as\u00ed\u00ad el remedio no est\u00e1 en la Ley sino en la promesa. Por ello, la Ley vale solamente hasta la venida del descendiente por el cual se ha hecho la promesa. As\u00ed\u00ad limita San Pablo el tiempo de la finalidad de la Ley.<\/p>\n<p>&#8211; La Carta a los Hebreos. La Carta a los Hebreos presenta a Cristo como el de la Nueva Alianza en su sangre (Hb 8, 6; 9, 15; 12, 24). De esta manera la persona y la obra de Jesucristo es el cumplimiento de la promesa de la Nueva Alianza. Jes\u00fas es la gran promesa cumplida y, as\u00ed\u00ad sustituye y supera la Vieja Alianza. mediador de una Alianza mejor (Hb 8, 6). El autor de la Carta a los Hebreos no ha acu\u00f1ado el t\u00e9rmino mesites porque se encuentra ya en la Biblia griega (L)0), sino que lo ha tomado de la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada y cristiana. El contenido de este verso est\u00e1 centrado sobre la idea de la Alianza de la que Cristo es \u00abmediador\u00bb (Hb 8, 6). La mediaci\u00f3n viene realzada en cuanto que esta Nueva Alianza est\u00e1 fundada en promesas mejores, porque tiene un car\u00e1cter definitivo, en relaci\u00f3n con la Antigua que era transitoria. El autor subraya este ministerio mediador de Cristo con la palabra \u00abliturgo\u00bb (leiturgos) que se encuentra al inicio de la secci\u00f3n (Hb 8, 2) y \u00abliturgia\u00bb (leitourg\u00ed\u00adas) que est\u00e1 al final (Hb 8, 6). Esto hace que los lectores que somos nosotros, pasemos de la liturgia, es decir, del culto, a la Alianza, sellada por Cristo de manera definitiva, como Sumo Sacerdote. Cristo de una alianza nueva (Hb 9, 15). El autor de la Carta a los Hebreos establece una comparaci\u00f3n entre el sacrificio de expiaci\u00f3n veterotestamentario y la muerte de Cristo. En este lugar el autor recoge sustancialmente lo que ya se ha explicado antes (Hb 8, 6).<\/p>\n<p>Nueva Alianza realizada por la sangre de Cristo (Hb 12, 24). El autor de Hebreos es amigo de \u00ablas palabras gancho\u00bb y tambi\u00e9n de las \u00abanticipaciones tem\u00e1ticas\u00bb, para que el lector no se pierda en la narraci\u00f3n de este gran discurso, acerca de las excelencias del Sumo Sacerdocio de Cristo. Por ello, la Carta a los Hebreos, de nuevo recuerda con im\u00e1genes la alianza sina\u00ed\u00adtica (Ex 19, 12. 16-21; Dt 4, 11 ss; 5, 22 ss; 9, 19) y describe al mismo tiempo los dones de la salvaci\u00f3n concedidos en la era escatol\u00f3gica por Jesucristo que sale como el \u00abfiador\u00bb y es el cumplimiento y la plenitud de la promesa divina. Su sangre derramada por medio de su muerte \u00aby a la aspersi\u00f3n purificadora de una sangre que habla mejor que la de Abel\u00bb. Con lo que el autor explica de manera definitiva que Cristo supera la Antigua Alianza y la antigua Ley por su sangre y nos concede la filiaci\u00f3n divina. La superaci\u00f3n de la antigua econom\u00ed\u00ada de la salvaci\u00f3n, es una realidad que aclara de manera nueva el autor de la Carta a los Hebreos, atestiguando el valor definitivo del sacrificio de Cristo. La Eucarist\u00ed\u00ada es el memorial de la sangre de Cristo, derramada por todo para el perd\u00f3n de los pecados. ->; siervo.<\/p>\n<p>BIBL. \u2014 D. CRUMP, the Intercessor. Prayer and Christology in Luke-Acts, Michigan , 204-236; D. SANGER, mesithj, mesiteuw en: H. BALz \/ G. SCHNEIDER, Exeg\u00e9tico del Nuevo Testamento, II, Salamanca 1998, -236; \u00ed\u008dDEM, -239; VANHOYE, \u00abLa notion de m\u00e9diation et son d\u00e9passement dans le Nouveau Testament\u00bb en: 21 (1972) 245-264; \u00ed\u008dDEM, \u00abUn m\u00e9diateur des anges en Gal , 19-20\u00bb en: i 59 (1978) 403-411.<\/p>\n<p>Llamas<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Del t\u00e9rmino latino mediator, que tiene el correspondiente griego en la palabra mes\u00ed\u00adtes. Se trata de un concepto utilizado en el \u00e1mbito civil, pol\u00ed\u00adtico y religioso de la sociedad y de la cultura helenista, as\u00ed\u00ad como de la &#8211; tradici\u00f3n religiosa israelita (Mois\u00e9s, mediador de la alianza), sacado de las fuentes neotestamentarias para expresar la funci\u00f3n y misi\u00f3n de Jesucristo de reconciliar al mundo con Dios (cf. 2 Cor 5,18-21) y de apaciguar el cielo y la tierra (Col 1,19-20). El Nuevo TeStamento aplica expresamente esta categor\u00ed\u00ada\/t\u00ed\u00adtulo (mes\u00ed\u00adtes) a Jes\u00fas en tres ocasiones: en Heb 8,6: \u00abEl es mediador de una alianza mejor&#8217;; en Heb 9,15: \u00e9l es mediador de una nueva alianza&#8217;; en 1 Tim 2,5-6, donde se dice: \u00abPorque Dios es \u00fanico, como \u00fanico es tambi\u00e9n el mediador entre Dios y los hombres: un hombre, Jesucristo, que se entreg\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo para redimir a todos\u00bb,. Sin embargo, la funci\u00f3n y la misi\u00f3n que contiene e implica este t\u00ed\u00adtulo se expresan en perspectivas y maneras distintas. La fe pospascual confiesa que Jesucristo es mediador ya en el momento y en el plano de la creaci\u00f3n: Dios Padre ha creado y lleva a su cumplimiento al mundo por medio de \u00e9l (a&#038;), en \u00e9l y con vistas a \u00e9l (cf 1 Cor 8,6; Col 1,1~17; Heb 1,1-3; Jn 1,3). Por otra parte, lo proclama tambi\u00e9n como mediador de la ofrenda de reconciliaci\u00f3n (cf. 2 Cor 5,18-21), de la gracia como sentencia y ofrecimiento de perd\u00f3n por parte de Dios a la humanidad (es toda la tem\u00e1tica paulina de la justificaci\u00f3n sobre la base de la gracia y por la fe en Jesucristo, justicia de Dios, su eje, su forma y tambi\u00e9n su causa instrumental, corno se deduce de Rom 3,21-26; 5,1-2.<\/p>\n<p>12-21. G\u00e1l 2,16; etc.); del nuevo pacto con alcance universal que Dios establece con la humanidad pecadora en su sangre: este pensamiento est\u00e1 claramente presente en los textos evang\u00e9licos de la \u00faltima cena y de manera especial en la Carta a los-Hebreos, donde se presenta a Jes\u00fas como el \u00absumo sacerdote&#8217; de los \u00faltimos tiempos, que ha reconducido a la humanidad a Dios con su sacrificio, ofrecido en la cruz una vez para siempre y de valor perenne, y que contin\u00faa ej\u00e9rciendo eternamente su funci\u00f3n de intercesor y de mediador para toda la humanidad (cf. Heb 10).<\/p>\n<p>En las fuentes neotestamentarias la funci\u00f3n mediadora de Jesucristo se expresa de otras muchas maneras. Recordemos dos. En varios pasajes, sobre todo paulinos, aparece el tema del intercambio entre Dios y los hombres.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad en 2 Cor 8,9 se dice: Pues ya conoc\u00e9is la generosidad de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el cual, siendo rico. se hizo pobre por vosotros, para enriqueceros con su pobreza&#8217; (cf. adem\u00e1s 2 Cor 13,4; Ef 3,19). Esta misma idea se expresa con afirmaciones de este tenor: \u00ab,A quien no conoci\u00f3 pecado, Dios lo trat\u00f3 por nosotros como al propio pecado, para que, por medio de \u00e9l, nosotros sintamos la fuerza salvadora de Dios, (2 Cor 5,21); Cristo nos ha rescatado de la maldici\u00f3n de la ley haci\u00e9ndose a s\u00ed\u00ad mismo maldici\u00f3n por nosotros (G\u00e1l 3,13; Rom 8,2-4).<\/p>\n<p> La tradici\u00f3n de Juan se distingue  por sus propios acentos: Jes\u00fas es el camino por el cual se va al Padre (cf Jn 14,6); es la puerta que introduce en la comuni\u00f3n con Dios (cf. Jn 10,9); la verdadera vid que nos da savia vital (cf. Jn 15,1 ss); la luz que conduce al hombre de las tinieblas al resplandor de Dios (cf Jn 1,4; 8,12); el pan que da la vida del Esp\u00ed\u00adritu divino al hombre (Jn 6,22s). Con estas im\u00e1genes tan senci11as y elementales se expresa la funci\u00f3n mediadora de Jesucristo de la manera m\u00e1s eficaz y profunda, Todas ellas pueden considerarse como explicitaciones de la afirmaci\u00f3n fundamental de Jn 1,17-18: \u00abLa ley fue dada por medio de Mois\u00e9s, pero la gracia y la verdad vinieron por Cristo Jes\u00fas. A Dios nadie lo vio jam\u00e1s; el Hijo \u00fanico, que est\u00e1 en el seno del Padre, nos lo ha dado a conocer\u00bb.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n mediadora de Cristo en  el Nuevo Testamento se le atribuye al hombre Jes\u00fas, como se dice claramente en 1 Tim 2,5-6, concretamente a su ofrecimiento por los hombres. Sin embargo, se dice expresamente de \u00e9l que esta funci\u00f3n la ha recibido de Dios, del Padre (cf 2 Cor 5,18-21 : es Dios\/Padre el que ha enviado a Jesucristo para reconciliar consigo al mundo); por obra de Dios\/Padre (apO tou Theon), \u00e9l se ha hecho para nosotros sabidur\u00ed\u00ada, justicia, santificaci\u00f3n y redenci\u00f3n (1 Cor 1,30). Ejerce luego esta funci\u00f3n de alcance universal porque en su humanidad es el Hijo mismo de Dios, que cumpli\u00f3 la ley y hace a los hombres capaces de cumplirla (cf. Rom 8,3); es el Hijo, y por consiguiente es muy superior a Mois\u00e9s, el mediador de la primera alianza (cf. Heb 3,3-6; tambi\u00e9n 1,2ss).<\/p>\n<p>En estos pasajes el Nuevo Testamento se\u00f1ala la ra\u00ed\u00adz \u00faltima de la mediaci\u00f3n de Jesucristo de manera bastante expl\u00ed\u00adcita; en otros se refiere a ella de manera m\u00e1s bien impl\u00ed\u00adcita, pero siempre de una forma m\u00e1s que suficiente para ofrecer un fundamento s\u00f3lido a la explicitaci\u00f3n que ir\u00e1n haciendo progresivamente la reflexi\u00f3n de los padres y toda la tradici\u00f3n teol\u00f3gica hasta nuestros d\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p> El tema de la mediaci\u00f3n de Jesucristo tuvo gran importancia en la \u00e9poca patr\u00ed\u00adstica. Estuvo relacionada en gran parte con la reflexi\u00f3n sobre la funci\u00f3n mediadora del Logos respecto a la creaci\u00f3n, que algunos te\u00f3logos  prenicenos no siempre distingu\u00ed\u00adan con claridad de la mediaci\u00f3n cosmol\u00f3gica del Logos del medio-platonismo, en el que \u00e9ste era considerado como un ser intermedio entre Dios y el mundo. Sin embargo, desde que el concilio de Nicea (325) defini\u00f3 con claridad la pertenencia de Cristo como Logos a la esfera divina, y el concilio de Calcedonia (451), confirmando a Nicea, a\u00f1adi\u00f3 por su parte que Jesucristo es tambi\u00e9n \u00abconsubstancial a nosotros\u00bb, (omoo\u00fasios em\u00ed\u00adn) (cf. DS 301), se 11&#8217;azaron a la reflexi\u00f3n sobre su mediaci\u00f3n unos cauces en los cuales ten\u00ed\u00ada que moverse y de hecho se movi\u00f3. As\u00ed\u00ad, la mayor parte de los Padres profundiz\u00f3 en el tema del intercambio entre lo divino y lo humano que se verific\u00f3 en Jesucristo y que hace posible su funci\u00f3n mediadora. Sin embargo, los Padres, especialmente los griegos, meditando sobre ella, se detuvieron sobre todo en su arraigo en la encarnaci\u00f3n del Logos\/Hijo y en el sacrificio de la cruz, y no tanto en la funci\u00f3n mediadora del Cristo resucitado y del Jes\u00fas de la historia. En la tradici\u00f3n teol\u00f3gica latina, que hunde sus ra\u00ed\u00adces en Tertuliano, Cipriano y Agust\u00ed\u00adn, la funci\u00f3n mediadora de Cristo se puso prevalentemente en la muerte reparadora de Jes\u00fas en la cruz, que recibe una validez universal gracias a la encarnaci\u00f3n como acontecimiento constitutivo del Dios-hombre, capaz de ejercer la funci\u00f3n mediadora entre la humanidad pecadora y el Dios infinitamente ofendido por \u00e9l pecado, pero misericordioso y dispuesto al perd\u00f3n. Este planteami\u00e9nto, caracter\u00ed\u00adstico de la obra de san Anselmo de Aosta (siglos XI-Xll), Cur Deus homo?, constituye el marco dentro del cual los grandes te\u00f3logos Tom\u00e1s, Buenaventura y otros muchos, hasta los \u00faltimos decenios, han elaborado substancialmente su reflexi\u00f3n sobre Jesucristo mediador. La teolog\u00ed\u00ada de la Reforma exalt\u00f3 la unicidad de la mediaci\u00f3n de Cristo (solus Christus), excluyendo cualquier otra forma de mediaci\u00f3n (de Mar\u00ed\u00ada, de los santos), que consideran ofensiva y perjudicial para la mediaci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>La teolog\u00ed\u00ada contempor\u00e1nea, tanto  cat\u00f3lica como protestante, ha concedido gran importancia al tema del Cristo mediador, bien sea porque constituye el art\u00ed\u00adculo fundamental de la fe cristiana, bien por el hecho de que se  trata de un punto en el que convergen plenamente las dos confesiones cristianas.<\/p>\n<p>No obstante, en esta atenci\u00f3n se dan  ciertas acentuaciones que distinguen con bastante claridad a la teolog\u00ed\u00ada reciente de la teolog\u00ed\u00ada patr\u00ed\u00adstica y de la posterior hasta hoy En particular, la funci\u00f3n mediadora de Cristo se extiende con decisi\u00f3n a todo el acontecimiento Jes\u00fas de Nazaret, el Cristo, \u00ed\u00adntegramente, profundizando en su sentido y en el modo en que ha actuado y sigue actuando en la historia humana, y en particular en las experiencias religiosas de la humanidad (presencia de Cristo salvador en las religiones del mundo, cristianismo an\u00f3nimo, etc.).<\/p>\n<p> G. Iammarrone<\/p>\n<p> Bibl.: p\u00ed\u00ado XII, Mediator Dei, en MPC, 1, 630 680: J Moller Mediaci\u00f3n. en CFT 11, 614619&#8242; F J Schierse, Mediador en CFT 11, 620:623; W Pannenberg, Fundamentos de cristolog\u00ed\u00ada, S\u00ed\u00adgueme. Salamanca 1974: B. Sesbou\u00e9, Jesucristo, el \u00fanico mediador, Secretariado Trinitario, 2 vols., Salamanca 1990-1993.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>Alguien que se interpone entre dos o m\u00e1s partes en desacuerdo a fin de reconciliarlas; intercesor; agente intermediario o medianero. En las Escrituras el t\u00e9rmino se aplica a Mois\u00e9s y a Jesucristo, mediadores del pacto de la Ley y del nuevo pacto, respectivamente. (G\u00e1l 3:19; 1Ti 2:5.)<\/p>\n<p>Sangre para dar validez a los pactos. El escritor inspirado de la carta a los Hebreos considera dos pactos principales, el pacto de la Ley y el nuevo pacto, y se refiere a Cristo como el mediador de este \u00faltimo. (Heb 9:15.) Sus palabras de Hebreos 9:16 han sido objeto de controversia entre los eruditos b\u00ed\u00adblicos. Por ello el texto se ha traducido de diferentes maneras: \u2020\u0153Pues donde hay testamento se requiere que conste la muerte del testador\u2020\u009d (BJ). \u2020\u0153Para que un testamento surta efecto es preciso comprobar que ha muerto quien lo otorg\u00f3\u2020\u009d (BI). \u2020\u0153Porque donde hay un pacto, necesario es que sea causada la muerte del que lo hizo\u2020\u009d (BAS, 1973, nota). \u2020\u0153Porque donde hay un pacto, es necesario que se suministre la muerte del humano que hace el pacto\u2020\u009d (NM). \u2020\u0153Porque donde [hay] pacto, [es] necesario que intervenga la muerte de la [v\u00ed\u00adctima mediadora] que lo ratifica\u2020\u009d (ENP). \u2020\u0153Porque donde (hay) pacto, muerte (hay) necesidad de ser reportada de lo pactado\u2020\u009d (NTI). \u2020\u0153Para que un pacto entre en vigor, tiene que comprobarse primero la muerte de la persona que lo hizo\u2020\u009d (VP, nota).<br \/>\nEl texto griego dice al pie de la letra: \u2020\u0153Donde pues pacto, muerte necesidad de ser tra\u00ed\u00adda del que ha pactado para s\u00ed\u00ad\u2020\u009d. (Heb 9:16, Int.) \u2020\u0153Porque donde un pacto (es), una muerte (es) necesaria que sea introducida del que concierta el pacto.\u2020\u009d (Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento, de W. E. Vine, 1987, vol. 4, p\u00e1g. 149.)<br \/>\nLa traducci\u00f3n de di\u00c2\u00b7a\u00c2\u00b7the\u00c2\u00b7ke por \u2020\u0153pacto\u2020\u009d expresa con exactitud el significado del t\u00e9rmino original. La traducci\u00f3n \u2020\u0153testamento\u2020\u009d, que utilizan muchas versiones, no es consecuente con el uso del t\u00e9rmino en la Septuaginta griega y en muchos lugares de las Escrituras Griegas Cristianas. (Lu 1:72; Hch 3:25; 7:8; Ro 9:4; 11:27; Heb 8:6-10; 12:24.) La palabra \u2020\u0153testamento\u2020\u009d tampoco concuerda con el contexto, pues Pablo considera el pacto de la Ley y el nuevo pacto, ninguno de los cuales eran \u2020\u0153testamentos\u2020\u009d.<br \/>\nEn Hebreos 9:16 el ap\u00f3stol Pablo explica que los pactos entre Dios y el hombre (no entre seres humanos) exigen sacrificios. Debe notarse, adem\u00e1s, que, en particular en el caso de los hebreos, el acercamiento a Dios y los pactos con El normalmente se basaban en sacrificios, y a las v\u00ed\u00adctimas a veces se las cortaba en pedazos con motivo de la validaci\u00f3n de un pacto. Es obvio que el pacto de la Ley y el nuevo pacto necesitaron del derramamiento de sangre para su validaci\u00f3n ante Dios. De otro modo El no hubiera reconocido su validez ni hubiera mantenido con los implicados una relaci\u00f3n basada en pacto. (Heb 9:17.) Para dar validez al pacto de la Ley, se utilizaron v\u00ed\u00adctimas animales \u2014toros y cabras\u2014 que tomaron el lugar de Mois\u00e9s, el mediador. (Heb 9:19.) Para validar el nuevo pacto, se sacrific\u00f3 la vida humana de Jesucristo. (Lu 22:20; v\u00e9ase ap\u00e9ndice de NM, p\u00e1gs. 1584, 1585.)<\/p>\n<p>El mediador del pacto de la Ley. Mois\u00e9s era el mediador del pacto de la Ley entre Jehov\u00e1 Dios y la naci\u00f3n de Israel. Jehov\u00e1 habl\u00f3 con \u00e9l \u2020\u0153boca a boca\u2020\u009d (N\u00fa 12:8), aunque en realidad fue el \u00e1ngel de Jehov\u00e1 quien habl\u00f3 en representaci\u00f3n de Dios. (Hch 7:38; G\u00e1l 3:19; Heb 2:2.) Mois\u00e9s fue para Israel un vocero intermediario de Jehov\u00e1. (Ex 19:3, 7, 9; 24:9-18.) En su calidad de mediador, ten\u00ed\u00ada \u2020\u0153confiada a \u00e9l toda [la] casa\u2020\u009d de Jehov\u00e1. (N\u00fa 12:7.) Al mediar el pacto de la Ley, ayud\u00f3 a la naci\u00f3n de Israel a guardar el pacto y recibir sus beneficios.<\/p>\n<p>Validaci\u00f3n del pacto de la Ley. El ap\u00f3stol Pablo dice: \u2020\u0153Ahora bien, no hay mediador cuando se trata de una sola persona, mas Dios es uno solo\u2020\u009d. (G\u00e1l 3:20.) En el pacto de la Ley, Dios era uno de los pactantes y la naci\u00f3n de Israel el otro. Debido a su condici\u00f3n pecaminosa, los israelitas no pod\u00ed\u00adan pactar por s\u00ed\u00ad solos con Dios, sino que necesitaban un mediador. Esta carencia se manifest\u00f3 en su petici\u00f3n a Mois\u00e9s: \u2020\u0153Habla t\u00fa con nosotros, y escuchemos nosotros; pero no hable Dios con nosotros, por temor de que muramos\u2020\u009d. (Ex 20:19; Heb 12:18-20.) Por consiguiente, como expresi\u00f3n de su misericordia, Jehov\u00e1 design\u00f3 a Mois\u00e9s mediador del pacto de la Ley y dispuso que se sacrificasen animales con el fin de dar validez al pacto. Por supuesto, Mois\u00e9s tambi\u00e9n era imperfecto y pecador, pero ten\u00ed\u00ada el reconocimiento de Dios, como lo hab\u00ed\u00ada tenido Abrah\u00e1n tiempo atr\u00e1s. (Heb 11:23-28; v\u00e9ase DECLARAR JUSTO [C\u00f3mo se \u2020\u02dccuenta\u2020\u2122 como justo a alguien].) Con motivo de la inauguraci\u00f3n del pacto, Mois\u00e9s supervis\u00f3 el sacrificio de los animales. Acto seguido, roci\u00f3 la sangre sobre el rollo o el \u2020\u0153libro del pacto\u2020\u009d, ley\u00f3 el libro al pueblo, expuso los t\u00e9rminos recogidos en el pacto y el pueblo accedi\u00f3 a obedecer. Posteriormente, Mois\u00e9s roci\u00f3 al pueblo (l\u00f3gicamente a los ancianos que lo representaban) con la sangre, diciendo: \u2020\u0153Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 la sangre del pacto que Jehov\u00e1 ha celebrado con ustedes tocante a todas estas palabras\u2020\u009d. (Ex 24:3-8; Heb 9:18-22.)<\/p>\n<p>Inauguraci\u00f3n del sacerdocio. Los sacerdotes designados de la casa de Aar\u00f3n no pod\u00ed\u00adan empezar a ejercer sus funciones como sacerdotes por su cuenta. Ten\u00ed\u00adan que tomar posesi\u00f3n de su puesto bajo la direcci\u00f3n del mediador de Dios, Mois\u00e9s. Cuando esto tuvo lugar, del 1 al 7 de Nis\u00e1n de 1512 a. E.C., Mois\u00e9s ungi\u00f3 el tabern\u00e1culo, su mobiliario y utensilios, as\u00ed\u00ad como a Aar\u00f3n, con un aceite de composici\u00f3n especial. Despu\u00e9s de llenar las manos de Aar\u00f3n y sus hijos con ofrendas, meci\u00f3 sus manos llenas ante Jehov\u00e1 a fin de consagrarlos o \u2020\u02dcllenar sus manos de poder\u2020\u2122 para el sacerdocio. Luego los salpic\u00f3 con el aceite de la unci\u00f3n y la sangre del altar. De modo que una funci\u00f3n de Mois\u00e9s como mediador fue dirigir la instalaci\u00f3n y entrada en vigor del sacerdocio, uno de los aspectos del pacto de la Ley. (Le 8; Heb 7:11; v\u00e9ase INSTALACI\u00ed\u201cN.)<br \/>\nMois\u00e9s tambi\u00e9n desempe\u00f1\u00f3 un papel importante el 8 de Nis\u00e1n de 1512 a. E.C. en relaci\u00f3n con los primeros servicios del sacerdocio reci\u00e9n instalado, pues dirigi\u00f3 los actos y, junto con Aar\u00f3n, bendijo al pueblo. (Le 9.) En la instituci\u00f3n de todo lo relacionado con el pacto de la Ley, Mois\u00e9s actu\u00f3 en calidad oficial de mediador.<\/p>\n<p>Otros trabajos de mediador. Por medio de Mois\u00e9s se le dio a Israel un c\u00f3digo de m\u00e1s de 600 leyes, que inclu\u00ed\u00adan tambi\u00e9n los estatutos sacerdotales. Mois\u00e9s ejecut\u00f3 muchos milagros a favor del pueblo por el poder de Dios. Adem\u00e1s, intercedi\u00f3 por ellos, suplicando a Jehov\u00e1 que los librase por causa de Su nombre. (Ex 32:7-14; N\u00fa 14:11-20; 16:20-22; 21:7; Dt 9:18-20, 25-29; 10:8-11.) El inter\u00e9s principal de Mois\u00e9s era el nombre de Jehov\u00e1 y el pueblo, lo que incluso estaba por encima de la preocupaci\u00f3n por su propio bienestar. (Ex 32:30-33; N\u00fa 11:26-29; 12:9-13.)<\/p>\n<p>Semejanzas entre dos mediaciones. Con respecto a los que son introducidos en el nuevo pacto, hallamos una situaci\u00f3n similar a la del antiguo Israel. Los cristianos tambi\u00e9n son pecadores. Como la sangre de animales en realidad no puede quitar los pecados (Heb 10:4), es necesario un sacrificio mejor. Jesucristo es ese sacrificio mejor. (Heb 10:5-10.) El escritor de Hebreos lo explica de la siguiente manera. Despu\u00e9s de mencionar los sacrificios ofrecidos bajo la Ley, dice: \u2020\u0153\u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s la sangre del Cristo, [&#8230;] limpiar\u00e1 nuestra conciencia de obras muertas para que rindamos servicio sagrado al Dios vivo? Por eso \u00e9l es mediador de un nuevo pacto, para que, habiendo ocurrido una muerte para la liberaci\u00f3n de ellos por rescate de las transgresiones bajo el pacto anterior, los que han sido llamados reciban la promesa de la herencia eterna. Porque donde hay un pacto, es necesario que se suministre la muerte del humano que hace el pacto. Porque el pacto es v\u00e1lido sobre v\u00ed\u00adctimas muertas, puesto que no est\u00e1 en vigor en ning\u00fan tiempo mientras vive el humano que ha hecho el pacto\u2020\u009d. (Heb 9:11-17.)<br \/>\nPablo contin\u00faa se\u00f1alando que el pacto anterior no se inaugur\u00f3 sin sangre. Cuando Mois\u00e9s ofici\u00f3 en este pacto, se encarg\u00f3 de que se hiciesen los sacrificios y roci\u00f3 la sangre sobre el \u2020\u0153libro del pacto\u2020\u009d. (Heb 9:18-28.) De igual manera, Jesucristo, el mediador de Dios para el nuevo pacto, compareci\u00f3 ante Jehov\u00e1 con el valor de su sangre despu\u00e9s de su sacrificio. Otra semejanza es que del mismo modo que el pacto de la Ley se hizo con una naci\u00f3n, no con personas (Ex 24:7, 8), as\u00ed\u00ad el nuevo pacto se hizo con la \u2020\u0153naci\u00f3n santa\u2020\u009d de Dios, \u2020\u0153el Israel de Dios\u2020\u009d. (1Pe 2:9; G\u00e1l 6:15, 16.)<\/p>\n<p>Beneficiarios de la mediaci\u00f3n de Cristo. El ap\u00f3stol Pablo dice que hay \u2020\u0153un solo mediador entre Dios y los hombres, un hombre, Cristo Jes\u00fas, que se dio a s\u00ed\u00ad mismo como rescate correspondiente por todos\u2020\u009d, tanto jud\u00ed\u00ados como gentiles. (1Ti 2:5, 6.) El sirve de mediador del nuevo pacto entre Dios y aquellos a quienes se introduce en este pacto: la congregaci\u00f3n del Israel espiritual. (Heb 8:10-13; 12:24; Ef 5:25-27.) Cristo lleg\u00f3 a ser el Mediador para que los llamados \u2020\u0153reciban la promesa de la herencia eterna\u2020\u009d (Heb 9:15); presta ayuda, no a los \u00e1ngeles, sino a la \u2020\u0153descendencia de Abrah\u00e1n\u2020\u009d. (Heb 2:16.) Ayuda a los que han de ser introducidos en el nuevo pacto a ser \u2020\u02dcadoptados\u2020\u2122 en la casa de Jehov\u00e1, compuesta por sus hijos espirituales, quienes finalmente estar\u00e1n en el cielo como hermanos de Cristo y llegar\u00e1n a formar parte con \u00e9l de la descendencia de Abrah\u00e1n. (Ro 8:15-17, 23-25; G\u00e1l 3:29.) Les ha transmitido el prometido esp\u00ed\u00adritu santo, con el que se les sella y se les ha dado una prenda de lo que ha de venir, su herencia celestial. (2Co 5:5; Ef 1:13, 14.) En Revelaci\u00f3n 7:4-8 se da a conocer que la cantidad total de los que al fin son sellados de manera permanente asciende a 144.000 personas.<\/p>\n<p>Inauguraci\u00f3n del nuevo pacto. Despu\u00e9s de su muerte y resurrecci\u00f3n, Jes\u00fas entr\u00f3 en el cielo para comparecer ante la persona de Dios con el fin de presentar su ofrenda, de la que se benefician primero los que han sido introducidos en el nuevo pacto. (Heb 9:24.) Luego intervino como Sumo Sacerdote y Mediador. En armon\u00ed\u00ada con la pauta que se sigui\u00f3 en la inauguraci\u00f3n del pacto de la Ley, Jesucristo present\u00f3 el valor de su sacrificio ante Jehov\u00e1 en el cielo (tal como Mois\u00e9s roci\u00f3 la sangre sobre el libro de la Ley [pues Dios no estaba all\u00ed\u00ad en persona]). En el d\u00ed\u00ada del Pentecost\u00e9s de 33 E.C., Jes\u00fas derram\u00f3 el esp\u00ed\u00adritu santo de Dios sobre los primeros a los que se introdujo en el nuevo pacto, unas 120 personas. M\u00e1s tarde, en aquel mismo d\u00ed\u00ada, unos 3.000 jud\u00ed\u00ados y pros\u00e9litos fueron a\u00f1adidos a la congregaci\u00f3n. (Hch 1:15; 2:1-47; Heb 9:19.) Y tal como Mois\u00e9s ley\u00f3 la Ley al pueblo, as\u00ed\u00ad Jesucristo enuncia claramente las condiciones del nuevo pacto y sus leyes a los que tienen parte en \u00e9l. (Ex 24:3-8; Heb 1:1, 2; Jn 13:34; 15:14; 1Jn 5:1-3.)<br \/>\nComo Mediador y Sumo Sacerdote, Jesucristo, siendo inmortal, siempre est\u00e1 vivo y puede abogar a favor de los miembros del Israel espiritual que se acercan a Dios por medio de \u00e9l, de manera que puede mediar el nuevo pacto hasta que las personas que reciben su ayuda como mediador se salven completamente. (Heb 7:24, 25.) Puede dirigir los asuntos para que el nuevo pacto consiga todos sus objetivos. A los que tienen parte en el pacto finalmente se les instala en el sacerdocio celestial como sacerdotes con Cristo, su gran Sumo Sacerdote. (Rev 5:9, 10; 20:6.)<\/p>\n<p>Bendiciones para toda la humanidad. Aunque el papel de mediador de Jes\u00fas \u00fanicamente va dirigido hacia los que est\u00e1n en el nuevo pacto, tambi\u00e9n es el Sumo Sacerdote de Dios y la Descendencia de Abrah\u00e1n. Al cumplir con sus responsabilidades en estas dos \u00faltimas posiciones, bendecir\u00e1 a otras personas de la humanidad, puesto que todas las naciones tienen que ser bendecidas por medio de la descendencia de Abrah\u00e1n. Los que est\u00e1n en el nuevo pacto son bendecidos primero por Cristo, la Descendencia principal (G\u00e1l 3:16, 29), y se les introduce como miembros asociados de la descendencia. Constituidos reyes y sacerdotes en virtud del nuevo pacto que \u00e9l media, participar\u00e1n en administrar las bendiciones del sacrificio de Jes\u00fas y de su gobernaci\u00f3n real a todas las naciones de la Tierra. Una vez realizado su prop\u00f3sito al introducir al \u2020\u0153Israel de Dios\u2020\u009d en esta posici\u00f3n, el papel mediador de Cristo resulta por tanto en beneficios y bendiciones para toda la humanidad. (G\u00e1l 6:16; G\u00e9 22:17, 18.)<br \/>\nAdem\u00e1s de los 144.000 \u2020\u0153sellados\u2020\u009d, hay otros que tambi\u00e9n oran a Jehov\u00e1 Dios en el nombre de Cristo y ponen fe en el m\u00e9rito de su sacrificio de rescate. Este sacrificio no es solo para aquellos por quienes Jesucristo media el nuevo pacto, sino tambi\u00e9n para toda la humanidad que expresa fe en Cristo. (1Jn 2:2.) Estas personas que no han sido introducidas en el nuevo pacto tambi\u00e9n reconocen que \u2020\u0153no hay otro nombre debajo del cielo que se haya dado entre los hombres mediante el cual tengamos que ser salvos\u2020\u009d. (Hch 4:12.) Tambi\u00e9n consideran a Jesucristo como su gran Sumo Sacerdote celestial, mediante quien pueden acercarse a Dios y mediante cuyos servicios pueden conseguir el perd\u00f3n de sus pecados. (Heb 4:14-16.) Revelaci\u00f3n 21:22-24 dice que \u2020\u02dclas naciones andar\u00e1n en la luz de la Nueva Jerusal\u00e9n\u2020\u2122, ciudad que tiene a Jehov\u00e1 Dios como su luz y al Cordero Jesucristo como su l\u00e1mpara.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>mesites (mesivth\u00bb, 3316), lit.: uno que va entre (de mesos, medio, y eimi, ir). Se usa en el NT de dos modos: (a) uno que media entre dos partes con vistas a conseguir paz, como en 1Ti 2:5, aunque hay m\u00e1s que la condici\u00f3n de mediaci\u00f3n a la vista, porque la salvaci\u00f3n de los hombres demandaba que el mediador poseyera la naturaleza y atributos de aquel ante quien El act\u00faa, y que asimismo participara de la naturaleza de aquellos en favor de los que El act\u00faa (excepto el pecado). Solo estando a la vez pose\u00ed\u00addo de la deidad y de la humanidad podr\u00ed\u00ada El abarcar las demandas del uno y las necesidades del otro. Adem\u00e1s, las demandas y las necesidades pod\u00ed\u00adan hallar su satisfacci\u00f3n Solo en aquel que, siendo El mismo sin pecado, se ofreciera a s\u00ed\u00ad mismo como sacrificio de expiaci\u00f3n en favor de los hombres; (b) uno que act\u00faa como garante a fin de conseguir algo que de otra manera no podr\u00ed\u00ada ser obtenido. As\u00ed\u00ad, en Heb 8:6; 9.15; 12.24 Cristo es el garante del \u00abmejor pacto\u00bb, \u00abel nuevo pacto\u00bb, garantizando sus estipulaciones para su pueblo. En Gl 3.19 se menciona a Mois\u00e9s como un mediador, y se hace la afirmaci\u00f3n de que \u00abel mediador no lo es de uno solo\u00bb (v. 20), esto es, de una sola parte. Aqu\u00ed\u00ad el contraste se halla entre la promesa dada a Abraham y la promulgaci\u00f3n de la ley; la ley fue un pacto establecido entre Dios y el pueblo de Israel, y que demandaba su cumplimiento por ambas partes. Pero en la promesa a Abraham todas las obligaciones fueron asumidas por Dios, lo que queda implicado en la afirmaci\u00f3n \u00abpero Dios es uno\u00bb.\u00c2\u00b6 En la LXX, Job 9:33, \u00ab\u00e1rbitro\u00bb.\u00c2\u00b6<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n de Jonat\u00e1s para salvar a David, al que quer\u00ed\u00ada matar Sa\u00fal, padre de aqu\u00e9l (1Sa 19, 1-7), es un buen ejemplo de las mediaciones humanas con que nos encontramos en la historia b\u00ed\u00adblica, como en la de toda la humanidad (ISa 25,1-35; Est 7,1-7; Act 12,20), y que a veces logran restablecer las relaciones que est\u00e1n en trance de perturbarse. El mediador va de una parte a otra, intercede cerca de la parte que amenaza en favor de la parte amenazada, a la que aporta la *paz cuando la obtiene. As\u00ed\u00ad la ley de Israel preve\u00ed\u00ada una mediaci\u00f3n arbitral de este g\u00e9nero entre dos partes de igual poder (Ex 21,22; Job 9,33). Fuera de estos casos de conflicto, tambi\u00e9n las relaciones humanas normales pueden comportar el uso de mediador. Un jefe, que no puede decir o hacer todo por s\u00ed\u00ad mismo, conf\u00ed\u00ada misiones ocasionales o funciones permanentes a hombres, que tienen el encargo de transmitir a otros su pensamiento, sus intenciones, su actividad.<\/p>\n<p>En la Biblia no se hallan, por decirlo as\u00ed\u00ad, nunca los t\u00e9rminos de mediaci\u00f3n y mediador; pero la realidad que expresan est\u00e1 presente en todas partes, en la vida profana y en el centro de la vida religiosa. Esta presencia de mediaciones y de mediadores humanos en la vida religiosa del pueblo de Dios puede sorprender a primera vista. No era extra\u00f1o ver .a las antiguas religiones no b\u00ed\u00adblicas colocar entre los seres supremos y la humanidad a toda una serie de divinidades secundarias o de esp\u00ed\u00adritus, y luego tambi\u00e9n a hombres (reyes, sacerdotes, etc\u00e9tera), que eran m\u00e1s o menos mediadores o intercesores. Pero el Dios de la Biblia es \u00fanico, trascendente, todopoderoso. \u00bfPara qu\u00e9 recurrir\u00ed\u00ada, pues, a intermediarios? \u00abNo hay mediador cuando uno est\u00e1 solo\u00bb (G\u00e1l 3,20). Por otra parte, el hombre b\u00ed\u00adblico tiene con frecuencia un sentimiento muy vivo de su responsabilidad personal delante de Dios. Esto era as\u00ed\u00ad aun en la \u00e9poca en que el individuo estaba todav\u00ed\u00ada profundamente absorbido por el grupo: \u00abSi alguno peca contra Dios, dec\u00ed\u00ada el viejo El\u00ed\u00ad, \u00bfqui\u00e9n puede interceder por \u00e9l?\u00bb (lSa 2,25). Estas verdades son innegables. No obstante, las mediaciones humanas desempe\u00f1aron un papel esencial en la historia religiosa del AT, preparando as\u00ed\u00ad la venida del \u00fanico \u00abmediador de una alianza mejor\u00bb (Heb 8,6).<\/p>\n<p>I. LOS MEDIADORES EN LA ANTIGUA ALIANZA. 1. LOS mediadores hist\u00f3ricos. Abraham es aquel por quien \u00abser\u00e1n benditas todas las naciones de la tierra\u00bb (G\u00e9n 12,3); por \u00e9l, el antepasado bendito de Dios, Israel recibir\u00e1 las *bendiciones de la tierra y de la posteridad. Seg\u00fan ciertas tradiciones, Abraham ejerce su papel de profeta intercesor cuando interviene en favor del rey pagano Abimelec (20,7.17s) o de Sodoma (18,22-32).<\/p>\n<p>*Mois\u00e9s es llamado por Yahveh para liberar a Israel, para establecer su *alianza con \u00e9l, darle su *ley y prescribir su *culto. Responsable de su pueblo ante el Se\u00f1or, obra como jefe y legislador en nombre de Dios, intercede con frecuencia en su favor (Ex 32,11-12.31-34).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del Exodo, las funciones asumidas por Mois\u00e9s se reparten entre diversos personajes: el *sacerdocio lev\u00ed\u00adtico es la raza elegida por Dios para el servicio del culto y de la ley. En las liturgias de Israel recuerda al pueblo las altas gestas de Yahveh en la historia sagrada, enuncia sus exigencias, hace descender su bendici\u00f3n (N\u00fam 6,24-27). Presenta a, Dios la alabanza y la s\u00faplica de la comunidad y de los individuos.<\/p>\n<p>El *rey sucede a los Jueces siendo investido del Esp\u00ed\u00adritu (Jue 6,34; lSa 10,6; 16,13). Los profetas le revelan su elecci\u00f3n en beneficio de la raza (1Sa 9-10; 16). Es el Ungido, el *Mes\u00ed\u00adas de Yahveh, que le trata como a *hijo (2Sa 7,14; Sal 2.7). Sus s\u00fabditos le miran como al *\u00e1ngel de Yahveh (2Sa 14,17). Delante de Dios representa a todo su pueblo y, aun cuando no recibe el t\u00ed\u00adtulo de sacerdote, ejerce fun ciones cultuales: lleva el efod, ofrece sacrificios, pronuncia la oraci\u00f3n en nombre de Israel. Finalmente, como el Dios de Israel conduce la entera historia humana, algunos profetas no vacilan en asignar a reyes extranjeros cierto papel en el designio de Dios: Nabucodonosor (Jer 27,6), Ciro (Is 41,2-5; 44,28; 45,1-6).<\/p>\n<p>A diferencia del sacerdote y del rey, cuya funci\u00f3n es hereditaria, el *profeta es suscitado por una vocaci\u00f3n personal. Yahveh interviene directamente en su vida para darle su *misi\u00f3n. Ante todo ha de llevar su *palabra a su pueblo: sus exigencias presentes, su juicio sobre el pecado, sus promesas para los fieles. A cambio, el profeta se siente solidario de sus hermanos a los que Diosle env\u00ed\u00ada e intercede constantemente por ellos; as\u00ed\u00ad Samuel (lSa 7,7-12; 12, 19-23), Am\u00f3s (7,1-6), Jerem\u00ed\u00adas (15, 11; 18,20; 42,2&#8230;, de ah\u00ed\u00ad la prohibici\u00f3n pat\u00e9tica de 7,16; 11,14; 14,11&#8230;, y la visi\u00f3n de Judas Macabeo: 2Mac 15,13-16), finalmente Ezequiel (9,8; 11,13) que incluso se ve como el centinela establecido por Dios para salvaguardar a los hijos de su pueblo (33,1-9; 3,17-21).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad, a todo lo largo de la historia de Israel hace Dios surgir hombres, a los que constituye responsables de su pueblo y que tienen la misi\u00f3n de asegurar el plan normal de la alianza. Por estas funciones no se suprimen las relaciones personales entre Dios y los individuos, pero se sit\u00faan en el marco del pueblo por el que se ejercen las diversas mediaciones.<\/p>\n<p>2. Los mediadores escatol\u00f3gicos. La escatolog\u00ed\u00ada prof\u00e9tica transpone a los \u00faltimos tiempos diversos elementos de las mediaciones hist\u00f3ricas; las desborda aun pintando misteriosas figuras que anuncian a su manera la mediaci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>En las evocaciones del nuevo pueblo se hallan diversos mediadores que desempe\u00f1an un papel an\u00e1logo a los del pasado: unas veces el *Mes\u00ed\u00adas rey, otras el *profeta anunciador de la salvaci\u00f3n (Is 61,1ss; Dt 18,15 interpretado por la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada), m\u00e1s raras veces el *sacerdote de los nuevos tiempos (Zac 4,14, elemento desarrollado en las tradiciones de Qumr\u00e1n).<\/p>\n<p>El *siervo de Dios, en ls 40-55 es una figura ideal que parece personificar al *resto de Israel en su funci\u00f3n de mediador entre Dios y los hombres. Es un profeta llamado por Dios \u00abpara aportar a las naciones el derecho\u00bb (Is 42, 1), reunir a Israel disperso, ser \u00abla luz de las naciones\u00bb (42,6; 49,5-6) y la alianza del pueblo (42,6; 49,8), es decir, para formar el nuevo pueblo que constituyen el Israel rescatado y las *naciones convertidas. Su misi\u00f3n no es s\u00f3lo predicar el mensaje de la salvaci\u00f3n e interceder, como lo hac\u00ed\u00adan los profetas precedentes: debe \u00abcargar con los pecados de las multitudes\u00bb e intervenir en su redenci\u00f3n por su propio *sufrimiento (Is 52,14; 53,12). Representa as\u00ed\u00ad un nuevo tipo de mediaci\u00f3n sacerdotal.<\/p>\n<p>En Dan 7,13.18, el *Hijo del hombre representa en primer lugar al \u00abpueblo de los santos\u00bb oprimidos por los poderes paganos antes de ser exaltado por el juicio de Dios. Finalmente, reinar\u00e1 sobre las *naciones (7,14.27) y asegurar\u00e1 as\u00ed\u00ad el reinado de Yahveh sobre el mundo. La relaci\u00f3n entre estos diferentes mediadores escatol\u00f3gicos no est\u00e1 establecida claramente en el AT. S\u00f3lo el hecho de Jes\u00fas mostrar\u00e1 c\u00f3mo se confunden en la persona del \u00fanico mediador de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. Los mediadores celestiales. Los paganos hab\u00ed\u00adan sentido desde hac\u00ed\u00ada mucho tiempo la insuficiencia de las mediaciones humanas; por eso recurr\u00ed\u00adan a la intervenci\u00f3n celestial de los dioses inferiores. Israel repudia este polite\u00ed\u00adsmo, pero su doctrina de los *\u00e1ngeles prepara al pueblo de Dios para la revelaci\u00f3n del mediador trascendente. Seg\u00fan un viejo relato,. Jacob ve en sue\u00f1os en Betel a los \u00e1ngeles del santuario establecer el enlace entre cielo y tierra (G\u00e9n 28, 12). Ahora bien, la doctrina de los \u00e1ngeles adquiere despu\u00e9s del exilio un desarrollo cada vez m\u00e1s considerable. Entonces se describe su intercesi\u00f3n por Israel (Zac I,12s), sus intervenciones en su favor (Dan 10,13; 21; 12,1), los socorros que aportan a los fieles (Dan 3,49s; 6,23; 14,34-39; Tob\u00ed\u00adas), cuyas oraciones presentan ante el Se\u00f1or (Tob 12,12). Malaqu\u00ed\u00adas describe incluso a un misterioso mensajero, el \u00e1ngel de la alianza, cuya venida al santuario inaugurar\u00e1 la salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica (Mal 3,1-4). Aqu\u00ed\u00ad no se trata ya de mediaci\u00f3n humana: a trav\u00e9s de este \u00e1ngel enigm\u00e1tico interviene Dios mismo para purificar a su pueblo y salvarlo.<\/p>\n<p>II. EL MEDIADOR DE LA NUEVA ALIANZA. En el umbral del NT, Gabriel, mediador celestial, inaugura entre el hombre y Dios el di\u00e1logo que preludia ya la nueva *alianza (Lc 1,5-38). *Mar\u00ed\u00ada le da la respuesta decisiva. Hablando en nombre de su pueblo como \u00abhija de Si\u00f3n\u00bb, consiente en ser *madre del rey Mes\u00ed\u00adas, Hijo de Dios. Jos\u00e9 (Mt 1,18-25), Isabel (Lc 1,39-56), Sime\u00f3n y Ana (2, 33-38), todos los que \u00abaguardaban la *consolaci\u00f3n de Israel\u00bb nc tienen ya m\u00e1s que acoger \u00abal salvador\u00bb (2, 11) venido por Mar\u00ed\u00ada. As\u00ed\u00ad, a trav\u00e9s de ella comienza Jes\u00fas a adquirir conocimiento de la humanidad. Aunque es el Hijo (2,41-50), est\u00e1 sometido a su voluntad y a la de Jos\u00e9 (2,51s), hasta el d\u00ed\u00ada en que inaugure su ministerio (Jn 2,1-12).<\/p>\n<p>1. El \u00fanico mediador. Jes\u00fas es el mediador de la nueva alianza (Heb 9,15; 12,24) entre Dios y la humanidad, alianza mejor que la antigua (8,6). En adelante, por \u00e9l tendr\u00e1n los hombres acceso a Dios (7,25). Bajo formas diversas se halla esta verdad presente en todas partes en el NT. Jes\u00fas muerto resucita, recibe el Esp\u00ed\u00adritu en nombre y en provecho del resto de Israel y de todos los hombres. Su mediaci\u00f3n se refleja incluso sobre la *creaci\u00f3n (Col 1,16; Jn 1,3) y sobre la historia de la antigua alianza (IPe 1,11). Si Jes\u00fas es mediador, es que ha sido llamado por su Padre (Heb 5,5) y que ha respondido a este llamamiento (10,7ss), como suced\u00ed\u00ada en el caso de los mediadores del AT (cf. 5,4). Pero en su caso llamamiento y respuesta se sit\u00faan en el centro del misterio de su ser: \u00e9l, que era \u00abel Hijo\u00bb (1,2s), \u00abparticip\u00f3 de la sangre y de la carne\u00bb (2,14) y se hizo \u00ab\u00e9l mismo *hombre\u00bb (ITim 2,5). As\u00ed\u00ad pertenece a las dos partes, a las que reconcilia en El.<\/p>\n<p>El Hijo pone fin a las antiguas mediaciones realizando la mediaci\u00f3n escatol\u00f3gica. En \u00e9l, \u00abdescendencia de Abraham\u00bb (G\u00e1l 3,16), Israel y las *naciones heredan las *bendiciones prometidas al padre del pueblo de Dios (G\u00e1l 3,15-18; Rom 4). Es el nuevo Mois\u00e9s, gu\u00ed\u00ada de un nuevo Exodo, mediador de la nueva alianza, cabeza del nuevo pueblo de Dios, pero a t\u00ed\u00adtulo de Hijo, no ya de siervo (Heb 3,1-6). Es al mismo tiempo el rey; hijo de David (Mt 21,4-9 p), el siervo de Dios predicho por Isa\u00ed\u00adas (Mt 12,17-21), el profeta anunciador de la salvaci\u00f3n (Le 4,17-21), el Hijo del hombre, juez del \u00faltimo d\u00ed\u00ada (Mt 26,64), el \u00e1ngel de la alianza que purifica el templo con su venida (cf. Lc 2,22-35; Jn 2,14-17). Opera de una vez para siempre la liberaci\u00f3n, la salvaci\u00f3n, la redenci\u00f3n de su pueblo. Re\u00fane en su persona la realeza, el sacerdocio y la profec\u00ed\u00ada. El mismo es la palabra de Dios. En la historia de las naciones humanas su venida aporta, pues, una novedad radical y definitiva: en el templo \u00abque no est\u00e1 hecho de mano de hombre\u00bb (Heb 9,11), es mediador \u00absiempre vivo para interceder\u00bb en favor de sus hermanos (7,5). En efecto, as\u00ed\u00ad como \u00abDios, es \u00fanico, \u00fanico es tambi\u00e9n el mediador\u00bb (ITim 2,5) de la alianza eterna.<\/p>\n<p>2. El \u00fanico mediador y su Iglesia. El que Cristo sea el \u00fanico mediador no significa que haya terminado el papel de los hombres en la historia de la salvaci\u00f3n. La mediaci\u00f3n de Jes\u00fas reviste ac\u00e1 abajo signos sensibles: son los hombres, a los que Jes\u00fas conf\u00ed\u00ada una funci\u00f3n para con su Iglesia; incluso en la vida eterna asocia Jesucristo, en cierta manera, a su mediaci\u00f3n los miembros de su cuerpo que han entrado en la gloria.<\/p>\n<p>Ya durante su vida terrena llama Jes\u00fas a hombres para trabajar con \u00e9l, para proclamar el Evangelio, para efectuar los signos que muestran la presencia del reino (Mt 10,7s p); los enviados prolongan as\u00ed\u00ad los primeros actos por los que manifiesta su mediaci\u00f3n. Ahora bien, la *misi\u00f3n que les confiere para el tiempo que siga a su muerte y a su resurrecci\u00f3n, extiende al mundo entero y a todos los siglos venideros (Mt 28,19s) la mediaci\u00f3n que ejerce en lo invisible. Sus *ap\u00f3stoles son responsables de su palabra, de su Iglesia, del bautismo, de la eucarist\u00ed\u00ada, del perd\u00f3n de los pecados.<\/p>\n<p>A partir de pentecost\u00e9s \u00e9l mismo comunica a su Iglesia el *Esp\u00ed\u00adritu que ha recibido del Padre; as\u00ed\u00ad pues, \u00abya no hay m\u00e1s que un cuerpo y un Esp\u00ed\u00adritu, como no hay m\u00e1s que un solo Se\u00f1or y un solo Dios\u00bb (Ef 4,4ss). Pero para incorporar nuevos miembros a este cuerpo es preciso que sea administrado el bautismo (Act 2,38), y para comunicar el Esp\u00ed\u00adritu precisa la *imposici\u00f3n de las manos (8,14-17). El Esp\u00ed\u00adritu asegura la vida y el crecimiento del cuerpo de Cristo distribuyendo *carismas. Los unos desempe\u00f1an servicios ocasionales, los otros dan lugar a funciones permanentes prolongando las funciones de los mismos ap\u00f3stoles, en un organismo social que conserva a trav\u00e9s de los tiempos la misma estructura. Los que las desempe\u00f1an no son, propiamente hablando, intermediarios humanos con una misi\u00f3n id\u00e9ntica a la que tuviero: los mediadores del AT; no a\u00f1aden una nueva mediaci\u00f3n a la del \u00fanico mediador: no son sino los medios concretos utilizados por \u00e9ste para llegar a los hombres.<\/p>\n<p>Evidentemente, esta funci\u00f3n cesa una vez que los miembros del Cuerpo de Cristo se han reunido con su cabeza en su gloria. Pero entonces, respecto a los miembros de la Iglesia que luchan todav\u00ed\u00ada en la tierra, los cristianos vencedores ejercen todav\u00ed\u00ada una funci\u00f3n de otra \u00ed\u00adndole. Asociados a la *realeza de Cristo (Ap 2,26s; 3,21; cf. 12,5; 19,15), que es un aspecto de su funci\u00f3n mediadora, presentan a Dios las *oraciones de los santos de ac\u00e1 abajo (5,8; 11,18), que son uno de los factores del fin de la historia (6,9ss; 8,2-5; 9,13). La victoria final ser\u00e1 juntamente la \u00abde la sangre del cordero y de los testimonios de los m\u00e1rtires\u00bb (12,11). De la ascensi\u00f3n a la parus\u00ed\u00ada Jes\u00fas no ejerce, pues, su realeza sin hacer que participe en ella su pueblo, que est\u00e1 a la vez presente en la tierra (12,6; 14; 22,17; cf. 7,1-8) y ya en la gloria (12,1; 21,2; cf. 14,1-5).<\/p>\n<p>Una misi\u00f3n particular corresponde a *Mar\u00ed\u00ada en esta aplicaci\u00f3n de la mediaci\u00f3n de Jes\u00fas. Su funci\u00f3n especial en ocasi\u00f3n de la venida del mediador a la tierra invita a preguntar cu\u00e1l es su misi\u00f3n ante la Iglesia. No es en modo alguno como la funci\u00f3n de los ap\u00f3stoles y de sus sucesores: en la Iglesia naciente aparece Mar\u00ed\u00ada como un miembro entre los otros (Act 1,14), por distinguido que se le considere, y es cierto que toda la gracia que nos ha venido en ella dimana exclusivamente de la mediaci\u00f3n de su Hijo. Pero al morir el Mediador le confi\u00f3 una misi\u00f3n para con los suyos, representados por el disc\u00ed\u00adpulo amado (Jn 19,25ss). Esta es la misi\u00f3n que sigue desempe\u00f1ando en lo invisible, asociada con todos los elegidos a la realeza de Jes\u00fas, pero de una manera eminente, orando con todos los elegidos por la Iglesia de la tierra, pero con una oraci\u00f3n cuya eficacia resalta ya en el episodio de Can\u00e1 (Jn 2,3ss). Madre de la cabeza, es por ello constituida en cierta manera madre de todo el cuerpo.<\/p>\n<p>3. El \u00fanico mediador y los mediadores celestiales. El mediador vino de junto a Dios y a \u00e9l ha retornado; esto le da una aparente afinidad con los mediadores celestiales del AT. Esta afinidad indujo a ciertos cristianos, influenciados a veces por la gnosis pagana de Asia Menor, a poner a Cristo y a los *\u00e1ngeles poco m\u00e1s o menos en el mismo plano. Estos errores exigieron rectificaciones (Col 2,18s; Heb 1,4-14; cf. Ap 19,10). El mediador es \u00abla cabeza de los \u00e1ngeles (Col 2,10), a los que los cristianos juzgar\u00e1n con \u00e9l (1Cor 6, 3). En el NT los \u00e1ngeles contin\u00faan su funci\u00f3n de intercesores y de instrumentos de los designios de Dios (Heb 1,14; Ap), pero lo hacen como \u00ab\u00e1ngeles del Hijo del hombre\u00bb (Mt 24,30s), \u00fanico mediador.<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n. El Dios \u00fanico del AT, \u00fanico en la trascendencia absoluta de su ser, suscit\u00f3 m\u00faltiples mediaciones entre \u00e9l y su pueblo, y prepar\u00f3 y anunci\u00f3 la mediaci\u00f3n que su pueblo ejercer\u00ed\u00ada entre \u00e9l y toda la humanidad. Esta mediaci\u00f3n de Israel se realiza en la mediaci\u00f3n de Cristo, \u00fanico mediador, \u00fanico en la grandeza insondable que le viene del hecho de ser el Hijo. No obstante, siendo cabeza del nuevo Israel, no ejerce su mediaci\u00f3n sino por el cuerpo que \u00e9l se ha suscitado. La paradoja de las mediaciones humanas en la historia de la salvaci\u00f3n llega a su \u00e1pice en la del Verbo, Dios que se hace carne. Qui\u00e9rese decir que es insondable. Su \u00faltima raz\u00f3n est\u00e1 en que Dios es amor (lJn 4,8): queriendo estar con los hombres (Mt 1, 23; Ap 21,3) y compartir con ellos su \u00abnaturaleza divina\u00bb, con ellos trabaja ya en la realizaci\u00f3n de su designio, por la *comuni\u00f3n de hombres con hombres hace don de la comuni\u00f3n con \u00e9l (Un 1,3).<\/p>\n<p>-> Alianza &#8211; Ley &#8211; Ministerios &#8211; Mois\u00e9s &#8211; Profetas &#8211; Sacerdocio.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Este t\u00e9rmino aparece poco frecuentemente en las Escrituras (G\u00e1. 3.19\u201320; 1 Ti. 2.5; He. 8.6; 9.15; 12.24; Job 9.33, <span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span> [ <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''> \u201c\u00e1rbitro\u201d]; <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> tamb. en Job 33.23). Pero en toda la Biblia aparece el concepto de la mediaci\u00f3n, y por lo tanto, de personas que act\u00faan como mediadores. El mediador tiene la funci\u00f3n de intervenir entre dos partes a fin de promover entre ellas relaciones que las partes por s\u00ed solas no pueden lograr. La situaci\u00f3n que requiere los buenos oficios de un mediador a menudo es la desuni\u00f3n y enajenaci\u00f3n, y el mediador lleva a cabo la reconciliaci\u00f3n. En la esfera de las relaciones humanas Joab actu\u00f3 como mediador entre David y Absal\u00f3n (2 S. 14.1\u201323). Job expresa la necesidad con respecto a sus relaciones con Dios cuando dice: \u201cNo hay entre nosotros \u00e1rbitro que ponga su mano entre nosotros dos\u201d (Job 9.33).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. En el Antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En el AT era caracter\u00edstico que el profeta y el sacerdote hicieran las veces de mediadores en la instituci\u00f3n que Dios hab\u00eda establecido, en funci\u00f3n de las relaciones emanadas del pacto con su pueblo. El profeta era el portavoz de Dios, y actuaba en su nombre ante los hombres (cf. Dt. 18.18\u201322). El sacerdote representaba a los hombres en la presencia de Dios (Ex. 28.1; Lv. 9.7; 16.6; Nm. 16.40; 2 Cr. 26.18; He. 5.1\u20134; cf. Job 42.8), En el AT, sin embargo, de todos los instrumentos humanos, Mois\u00e9s fue el mediador por excelencia (cf. Ex. 32.30\u201332; Nm. 12.6\u20138; G\u00e1. 3.19; He. 3.2\u20135). \u00c9l fue el mediador del antiguo pacto, debido a que fue por medio de \u00e9l que se aplic\u00f3 y ratific\u00f3 el pacto en Sina\u00ed (cf. Ex. 19.3\u20138; 24.3\u20138; Hch. 7.37\u201339). Es con Mois\u00e9s que se compara y se contrasta a Jes\u00fas como Mediador del nuevo pacto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Cristo como mediador<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La designaci\u00f3n \u201cMediador\u201d pertenece en forma preeminente a Cristo, y aun los que desempe\u00f1an el oficio de mediadores en la instituci\u00f3n veterotestamentaria fueron nombrados solamente porque la instituci\u00f3n en la que se desempe\u00f1aban era la sombra de las realidades arquet\u00edpicas cumplidas en Cristo (cf. Jn. 1.17; He. 7.27\u201328; 9.23\u201324; 10.1). Jes\u00fas es el Mediador del nuevo pacto (He. 9.15; 12.24). Y es un mejor pacto (He. 8.6) porque logra el cumplimiento completo de la gracia que incorpora la administraci\u00f3n del *pacto. Cristo es el \u201c\u00fanico mediador entre Dios y los hombres\u201d (1 Ti. 2.5). Investir a otro con esta prerrogativa significa usurpar el honor exclusivo que le pertenece a \u00e9l, adem\u00e1s de negar la afirmaci\u00f3n expresa del texto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Aunque con poca frecuencia se emplea el t\u00e9rmino \u201cMediador\u201d, la Escritura abunda en referencias a la obra mediadora de Cristo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Mediaci\u00f3n preencarnada<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Como Hijo eterno y preexistente actu\u00f3 como Mediador en la creaci\u00f3n de los cielos y la tierra (Jn. 1.3, 10; Col. 1.16; He. 1.2). Esta actividad en la econom\u00eda de la creaci\u00f3n es correlativa con su mediaci\u00f3n en la econom\u00eda de la redenci\u00f3n. La omnipotencia evidenciada en la primera, y las prerrogativas que le pertenecen como Creador, son indispensables para la ejecuci\u00f3n de la redenci\u00f3n. Es en la redenci\u00f3n, sin embargo, que se deja ver la amplitud de su mediaci\u00f3n. Su mediaci\u00f3n aparece a todo lo largo del proceso redentor, desde el comienzo hasta su consumaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La elecci\u00f3n, como fuente \u00faltima de la salvaci\u00f3n, no se produjo aparte de Cristo. Los electos lo fueron en \u00e9l desde antes de la fundaci\u00f3n del mundo (Ef. 1.4), y fueron predestinados a ser conformados a su imagen (Ro. 8.29).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Mediaci\u00f3n en la salvaci\u00f3n y la redenci\u00f3n<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Es particularmente en el cumplimiento, una vez para siempre, de la salvaci\u00f3n y la redenci\u00f3n que resulta patente su acci\u00f3n mediadora (cf. Jn. 3.17; Hch. 15.11; 20.28; Ro. 3.24\u201325; 5.10\u201311; 7.4; 2 Co. 5.18; Ef. 1.7; Col. 1.20; 1 Jn. 4.9). El \u00e9nfasis recae sobre la muerte, la sangre, y la cruz de Cristo como la acci\u00f3n por medio de la cual se ha obtenido la redenci\u00f3n. En las Escrituras la muerte de Cristo siempre se concibe como un acontecimiento en el que Jes\u00fas act\u00faa intensamente en obediencia al mandato del Padre y en cumplimiento de su comisi\u00f3n (cf. Jn. 10.17\u201318; Fil. 2.8). Es la actividad de Jes\u00fas como Mediador en el derramamiento de su sangre lo que otorga eficacia salvadora a su muerte. Cuando consideramos la salvaci\u00f3n lograda como reconciliaci\u00f3n y propiciaci\u00f3n, vemos aqu\u00ed ilustrada m\u00e1s claramente la funci\u00f3n de mediaci\u00f3n. La reconciliaci\u00f3n presupone alejamiento entre Dios y los hombres, y consiste en la anulaci\u00f3n de ese alejamiento. El resultado es paz con Dios (cf. Ro. 5.1; Ef. 2.12\u201317). La propiciaci\u00f3n est\u00e1 dirigida a la ira de Dios, y Jes\u00fas, como propiciaci\u00f3n, hace que Dios nos sea propicio (cf. 1 Jn. 2.2).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. La mediaci\u00f3n continua<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La mediaci\u00f3n de Cristo no se limita a su obra de redenci\u00f3n terminada. Nunca se suspende su actividad mediadora. En nuestra participaci\u00f3n de los frutos de la redenci\u00f3n dependemos de su continua intervenci\u00f3n como Mediador. Nuestro acceso a Dios y nuestra introducci\u00f3n a la gracia de Dios se realizan por intermedio de \u00e9l; el nos lleva a la presencia del Padre (Jn. 14.6; Ro. 5.2; Ef. 2.18). Es por intermedio de \u00e9l que reina la gracia por medio de la justicia para la vida eterna, y la gracia y la paz se multiplican para el disfrute de la plenitud de Cristo (cf. Ro. 1.5; 5.21; 2 Co. 1.5; Fil. 1.11). Los ejercicios de devoci\u00f3n m\u00e1s caracter\u00edsticos por parte del creyente se ofrecen por intermedio de Cristo. No s\u00f3lo se ejerce la acci\u00f3n de gracias y la oraci\u00f3n en la gracia que imparte Cristo, sino que tambi\u00e9n se presentan a Dios por medio de Cristo (cf. Jn. 14.14; Ro. 1.8; 7.25; Col. 3.17; He. 13.15). La aceptabilidad de la adoraci\u00f3n y el servicio del creyente surge de la virtud y la eficacia de la mediaci\u00f3n de Cristo; y no hay sacrificio espiritual a menos que sea ofrecido por intermedio de \u00e9l (1 P. 2.5). Incluso las intercesiones presentadas a otros para el cumplimiento de sus obligaciones derivan su sanci\u00f3n m\u00e1s solemne del hecho de que se impulsan por medio de Cristo y en su nombre (Ro. 15.30; 2 Co. 10.1; cf. Ro. 12.1).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La mediaci\u00f3n continua de Cristo queda especialmente ejemplificada en su ministerio celestial a la diestra de Dios. Este ministerio se refiere particularmente a su oficio de rey y sacerdote. \u00c9l es Sacerdote para siempre (He. 7.21, 24). Un aspecto importante de este ministerio sacerdotal en los cielos es la intercesi\u00f3n dirigida al Padre, que abarca todas las necesidades del pueblo de Dios. Jes\u00fas ha sido exaltado en su naturaleza humana, y vali\u00e9ndose del dep\u00f3sito de sus sentimientos solidarios, surgidos de las pruebas y tentaciones de su humillaci\u00f3n (He. 2.17\u201318; 4.15), satisface todas las exigencias de las luchas del creyente. Cada gracia concedida llega a trav\u00e9s del canal de la intercesi\u00f3n de Cristo (Ro. 8.34; He. 7.25; cf. 1 Jn. 2.1) hasta que la salvaci\u00f3n que ha asegurado para los suyos alcance su culminaci\u00f3n de conformidad con su imagen. El ministerio sacerdotal de Cristo, empero, no debe restringirse a la intercesi\u00f3n. \u00c9l es el Sumo sacerdote sobre la casa de Dios (He. 3.1\u20136), y esta administraci\u00f3n comprende muchas otras funciones. En su oficio real ha sido exaltado por encima de todo principado y poder (Ef. 1.20\u201323), y reinar\u00e1 con el fin de sujetar a todos sus enemigos a su dominio (1 Co. 15.25). Este es el dominio mediador de Cristo, y comprende toda la autoridad en el cielo y en la tierra (Mt. 28.15; Jn. 3.35; 5.26\u201327; Hch. 2.36; Fil. 2.9\u201311).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La escatolog\u00eda es lo que finalmente manifestar\u00e1 vindicar\u00e1 la actividad mediadora de Cristo; \u00e9l levar\u00e1 a cabo la resurrecci\u00f3n y el juicio. Todos los muertos, justos e injustos, se levantar\u00e1n cuando \u00e9l lo ordene (Jn. 5.28\u201329). Es en \u00e9l que los justos ser\u00e1n resucitados y adquirir\u00e1n inmortalidad e incorrupci\u00f3n (1 Co. 15.22, 52\u201354; 1 Ts. 4.16), y con \u00e9l ser\u00e1n glorificados (Ro. 8.17; cf. Jn. 11.25; Ro. 14.9). El juicio final ser\u00e1 ejecutado por \u00e9l (Mt. 25.31\u201346; Jn. 5.27; Hch. 17.31).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. Conclusi\u00f3n<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La mediaci\u00f3n de Cristo se ejerce, en consecuencia, en todas las fases de la redenci\u00f3n, desde la elecci\u00f3n en el consejo eterno de Dios hasta la consumaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n. \u00c9l es Mediador en humillaci\u00f3n y exaltaci\u00f3n. Por lo tanto, su actividad mediadora es multiforme, y no puede definirse en funci\u00f3n de una sola idea o actividad. Su mediaci\u00f3n tiene tantas facetas como su persona, su oficio y su obra. Y as\u00ed como hay diversidad en los oficios y las tareas que lleva a cabo, y en las relaciones que mantiene con los hombres como Mediador, as\u00ed tambi\u00e9n hay diversidad en las relaciones que mantiene con el Padre y el Esp\u00edritu Santo en la econom\u00eda de la redenci\u00f3n. La fe y el culto de adoraci\u00f3n por parte del hombre requieren que reconozcamos esta diversidad. Y su gloria \u00fanica como Mediador exige que no atribuyamos a otro ni siquiera la sombra de esa prerrogativa, que a \u00e9l le pertenece como \u00fanico Mediador entre Dios y el hombre.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0J. Calvino, <i>Instituci\u00f3n de la religi\u00f3n cristiana<\/i>, 1968; T. Castillo Aguado, <i>Jesucristo Salvador<\/i>, 1957; F. Lacueva, <i>La persona y la obra de Jesucristo<\/i>, 1979; O. Becker, \u201cAlianza\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>, t(t). I, pp. 89\u201393; N. Fuglister, \u201cFundamentos veterotestamentarios de la cristolog\u00eda del Nuevo Testamento\u201d, <i>Mysterium salutis<\/i>, 1971, t(t). III, pp. 94\u2013185; C. Spicq, \u201cMediaci\u00f3n\u201d, <i>\u00b0DTB<\/i>, 1967, cols. 623\u2013631; C. Gancho, \u201cMediaci\u00f3n\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). V, cols. 6\u201315.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>J. Calvin, <i>Institutes of the Christian Religion<\/i>, 2.12; G. Stevenson, <i>Treatise on the Offices of Christ<\/i>, 1845; R. I. Wilberforce, <i>The Doctrine of the Incarnation of Our Lord Jesus Christ<\/i>, 1875, pp. 166\u2013211; P. G. Medd, <i>The One Mediator<\/i>, 584; W. Symington, <i>On the Atonement and Intercession of Christ<\/i>, parte 2, 1839; W. L. Alexander, <i>A System of Biblical Theology<\/i>, 1888, 1, pp. 425, 2, pp. 212; J. S. Candlish, <i>The Christian Salvation<\/i>, 1899, pp. 1\u201312; E. Brunner, <i>The Mediator<\/i>, 1934; H. B. Swete, <i>The Ascended Christ<\/i>, 1916, pp. 87\u2013100; V. Taylor, <i>The Names of Jesus<\/i>, 1954, pp. 110\u2013113; A. Oepke; <i>TDNT<\/i> 4, pp. 598\u2013624; J. Guhrt, O. Becker, <i>NIDNTT<\/i> 1, pp. 365\u2013376.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn376\" name=\"_ftnref376\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.M.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Job 33:23 alg\u00fan elocuente m muy escogido, que Gal 3:20 el m no lo es de uno solo, pero Dios es 1Ti 2:5 y un solo m entre Dios y los hombres Heb 8:6 el suyo, cuanto es m de un mejor pacto 9:15 Mediador (heb. una forma de l\u00eets, \u00abser un portavoz\u00bb; gr. mes\u00ed\u00adt&#8217;s &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mediador\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMEDIADOR\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3091","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3091","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3091"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3091\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3091"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3091"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3091"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}