{"id":3195,"date":"2016-02-04T23:43:49","date_gmt":"2016-02-05T04:43:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ministro\/"},"modified":"2016-02-04T23:43:49","modified_gmt":"2016-02-05T04:43:49","slug":"ministro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ministro\/","title":{"rendered":"MINISTRO"},"content":{"rendered":"<p>v. Ap\u00f3stol, Siervo<br \/>\nPsa 103:21 m suyos, que hac\u00e9is su voluntad<br \/>\n104:4<\/p>\n<hr>\n<p>Ministro    (heb. generalmente de una forma del verbo sh\u00e2rath, \u00abservir\u00bb).  Este t\u00e9rmino se aplica a:  1. Los servidores de una corte real, como en el caso de los que atend\u00ed\u00adan a Salom\u00f3n (1Ki 10:5; \u00ablos que le serv\u00ed\u00adan\u00bb, RVR).  2. Quienes ayudaban a una persona de alto rango, sentido en que Josu\u00e9 serv\u00ed\u00ada a Mois\u00e9s (Jos 1:1).  3. Los sacerdotes y levitas, que eran \u00abministros de Jehov\u00e1\u00bb al atender sus tareas en el santuario y el templo (Eze 44:11; Jl. 1:9, 13; etc.).  4. Los \u00e1ngeles (Psa 103:21; 104:4).  En el NT el t\u00e9rmino es traducci\u00f3n del: 1. Gr. hup&#8217;r\u00e9t&#8217;s, literalmente \u00abel que rema debajo\u00bb (de hup\u00f3 [\u00abdebajo\u00bb] + eretes [\u00abremero de una galera\u00bb]) y, por extensi\u00f3n, \u00abun ayudante\u00bb o \u00absubordinado\u00bb que act\u00faa voluntariamente bajo la direcci\u00f3n de otro (como en el caso del ministro de la sinagoga de Nazaret, que llev\u00f3 a Jes\u00fas el rollo del profeta Isa\u00ed\u00adas para la lectura de los profetas [Luk 4:20], y Juan Marcos, que ministraba [era \u00abayudante\u00bb, RVR] a Pablo y Bernab\u00e9 durante su 1er viaje misionero; Act 13:5).  2. Gr. leitourg\u00f3s, \u00abquien cumple un cargo p\u00fablico\u00bb, \u00abservidor p\u00fablico\u00bb.  El t\u00e9rmino se usa principalmente con una connotaci\u00f3n religiosa, como en el caso de: a. Cristo como \u00abministro del santuario\u00bb celestial (Heb 8:2). b. El ap\u00f3stol Pablo como evangelista a los gentiles (Rom 15:16). c. Funcionarios de gobierno que, aunque no act\u00faen conscientemente como representantes de Dios, realizan ciertas funciones ordenadas por Dios, de modo que se los llama \u00abservidores de Dios\u00bb (13:6).  3. Gr. di\u00e1konos, \u00absiervo\u00bb, no como una posici\u00f3n en la sociedad, sino como una actividad, \u00abun ayudante\u00bb, \u00abun servidor\u00bb; como Timoteo (1Th 3:2), Pablo y Apolos (1Co 3:5) y T\u00ed\u00adquico (Eph 6:21), como ministros del evangelio. Di\u00e1konos tambi\u00e9n se usa para los di\u00e1conos de la iglesia, pero \u00e9sta es la palabra que se emplea en esos casos (Phi 1:1; 1 Tit 3:8, 12).  En general, hup&#8217;r\u00e9t&#8217;s se refiere a un ministro en relaci\u00f3n con su superior, leitourg\u00f3s en relaci\u00f3n con sus responsabilidades p\u00fablicas, y di\u00e1konos en relaci\u00f3n con su trabajo.  Los 3 t\u00e9rminos se emplean para los ministros del evangelio.  4. Gr. dun\u00e1st&#8217;s (Act 8:27, \u00abfuncionario\u00bb, RVR), un oficial de la corte.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>(heb., sharath, shareth; gr., diakonos, leiturgos, hyperetes).<\/p>\n<p>Originalmente era un siervo, aunque era diferente de un esclavo que trabaja en contra de su voluntad, o un empleado que trabaja por su salario (Exo 24:13 RVR-1960 servidor, RVA ayudante). La palabra hyperetes, que originalmente se refer\u00ed\u00ada a un remero de abajo, o bajo el mando del timonero, tambi\u00e9n se utiliza para un ministro (Luk 4:20 RVR-1960). La misma palabra se utiliza al referirse a Juan Marcos (Act 13:5). Dios mismo tiene sus ministros, los \u00e1ngeles (Psa 103:21 RVR-1960; Psa 104:4 RVR-1960; RVA sus servidores). Los sacerdotes de Israel tambi\u00e9n son ministros de Dios (Jer 33:21-22). La palabra diakonos, o sea di\u00e1cono, en el NT significa ministro e indica los deberes como tambi\u00e9n los privilegios de este puesto. No se debe confundir di\u00e1conos con ancianos u obispos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>[475]<\/p>\n<p>     T\u00e9rmino con el que se define en muchas agrupaciones religiosas, iglesias y sectas, al encargado de los actos de culto y de los servicios pastorales.<\/p>\n<p>    Implica idea de \u00abservicio\u00bb (ministrare, servir en lat\u00ed\u00adn) y de entrega a la comunidad a la que se pertenece. Y tambi\u00e9n indica sencillez, humildad, disponibilidad y generosidad.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Este t\u00e9rmino traduce la palabra hebrea mescha\u00c2\u00b7r\u00e9th y la griega di\u00c2\u00b7\u00e1\u00c2\u00b7ko\u00c2\u00b7nos. El vocablo hebreo es el participio del verbo scha\u00c2\u00b7r\u00e1th, que significa \u2020\u0153atender\u2020\u009d o \u2020\u0153ministrar\u2020\u009d a un superior, y se emplea tanto en sentido religioso como profano. (G\u00e9 39:4; Dt 10:8.) Con respecto a la palabra di\u00c2\u00b7\u00e1\u00c2\u00b7ko\u00c2\u00b7nos, D. Edmond Hiebert escribi\u00f3 en Bibliotheca Sacra: \u2020\u0153Se ha dicho que el t\u00e9rmino se compone de la preposici\u00f3n [d\u00ed\u00ad\u00c2\u00b7a], que significa \u2020\u02dca trav\u00e9s\u2020\u2122, y el sustantivo [k\u00f3\u00c2\u00b7nis], \u2020\u02dcpolvo\u2020\u2122, de modo que se refiere a alguien que va con prisa a trav\u00e9s del polvo a fin de rendir un servicio. Esta derivaci\u00f3n, sin embargo, no goza de aceptaci\u00f3n general en la actualidad. Es m\u00e1s probable que la ra\u00ed\u00adz verbal fuera [di\u00c2\u00b7e\u00c2\u00b7ko] \u2020\u02dcir de un lugar a otro\u2020\u2122, que est\u00e1 emparentada con el verbo [di\u00c2\u00b7o\u00c2\u00b7ko], \u2020\u02dcir r\u00e1pidamente detr\u00e1s de algo\u2020\u2122 o \u2020\u02dcperseguir\u2020\u2122. De modo que su etimolog\u00ed\u00ada comunica la idea de alguien que se esfuerza con constancia y diligencia por desempe\u00f1ar un servicio a favor de otros\u2020\u009d (1983, vol. 140, p\u00e1g. 153).<br \/>\nEn hebreo y en griego estas palabras y otras afines se aplican tanto a varones como a mujeres. (2Sa 13:17, 18; 1Re 1:4, 15; 2Co 3:6; Ro 16:1.) Josu\u00e9 fue el ministro (o, servidor) de Mois\u00e9s \u2020\u0153desde su mocedad en adelante\u2020\u009d. (N\u00fa 11:28; Jos 1:1, nota.) Al servidor de Eliseo se le llam\u00f3 su ministro y criado. (2Re 4:43; 6:15.) Los reyes y los pr\u00ed\u00adncipes ten\u00ed\u00adan sus servidores o ministros de la realeza (2Cr 22:8; Est 2:2; 6:3), algunos de los cuales serv\u00ed\u00adan la mesa real. (1Re 10:4, 5; 2Cr 9:3, 4.)<\/p>\n<p>Ministros ang\u00e9licos de Jehov\u00e1. Jehov\u00e1 Dios cre\u00f3 decenas de millones de \u00e1ngeles, a todos los cuales controla y puede llamar por nombre, como en el caso de las incontables estrellas. (Sl 147:4.) Son ministros suyos y cumplen con Su voluntad en el universo. (Sl 103:20, 21.) El salmista dice que Jehov\u00e1 \u2020\u0153hace a sus \u00e1ngeles esp\u00ed\u00adritus, a sus ministros un fuego devorador\u2020\u009d. (Sl 104:4.) Se dice que son \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritus para servicio p\u00fablico, enviados para servir a favor de los que van a heredar la salvaci\u00f3n\u2020\u009d. (Heb 1:13, 14.) Algunos \u00e1ngeles ministraron a Jes\u00fas en el desierto, despu\u00e9s que venci\u00f3 los intentos de Satan\u00e1s de desviarlo de la obediencia a Jehov\u00e1 (Mt 4:11); tambi\u00e9n se le apareci\u00f3 un \u00e1ngel que lo fortaleci\u00f3 mientras oraba en Getseman\u00ed\u00ad. (Lu 22:43.) En la visi\u00f3n del profeta Daniel en la que se da a \u2020\u0153alguien como un hijo del hombre\u2020\u009d gobernaci\u00f3n de duraci\u00f3n indefinida sobre todos los pueblos y lenguajes, se ve a millones de \u00e1ngeles ministrando delante del trono del Anciano de D\u00ed\u00adas. (Da 7:9-14.)<\/p>\n<p>La tribu de Lev\u00ed\u00ad. Despu\u00e9s que se libr\u00f3 a los israelitas de Egipto, y cuando la naci\u00f3n estaba organizada bajo el pacto de la Ley, Jehov\u00e1 escogi\u00f3 a los varones de la tribu de Lev\u00ed\u00ad como sus ministros especiales. (N\u00fa 3:6; 1Cr 16:4.) Algunos de ellos, la familia de Aar\u00f3n, ser\u00ed\u00adan sacerdotes. (Dt 17:12; 21:5; 1Re 8:11; Jer 33:21.) Los levitas ten\u00ed\u00adan varias responsabilidades en su ministerio: algunos cuidaban el santuario con todos sus utensilios, otros eran ministros en el canto, etc. (N\u00fa 3:7, 8; 1Cr 6:32.)<\/p>\n<p>Profetas. Adem\u00e1s de utilizar a todos los varones de la tribu de Lev\u00ed\u00ad, Jehov\u00e1 us\u00f3 a otros para ministrar a su pueblo Israel de una manera especial. Estos fueron los profetas, a quienes Jehov\u00e1 nombr\u00f3 y comision\u00f3 individualmente. Aunque los hubo del linaje o descendencia sacerdotal, muchos pertenecieron a otras tribus de Israel. (V\u00e9ase PROFETA.) Fueron mensajeros de Jehov\u00e1; se les envi\u00f3 para advertir a la naci\u00f3n cuando se desviaba de la Ley, e intentaron hacer volver a los reyes y al pueblo a la adoraci\u00f3n verdadera. (2Cr 36:15, 16; Jer 7:25, 26.) Sus profec\u00ed\u00adas ayudaron, animaron y fortalecieron a los de coraz\u00f3n justo, en especial durante tiempos de decadencia espiritual y moral, y cuando Israel estaba amenazada por los enemigos que la rodeaban. (2Re 7; Isa 37:21-38.)<br \/>\nSus profec\u00ed\u00adas tambi\u00e9n se\u00f1alaron a Jesucristo y al Reino mesi\u00e1nico. (Rev 19:10.) Juan el Bautista hizo una obra sobresaliente de volver \u2020\u0153el coraz\u00f3n de padres hacia hijos, y el coraz\u00f3n de hijos hacia padres\u2020\u009d, a fin de preparar el camino para el representante de Jehov\u00e1, el Se\u00f1or Jesucristo. (Mal 4:5, 6; Mt 11:13, 14; Lu 1:77-79.) Los profetas no solo ministraron a sus contempor\u00e1neos, sino que, como escribe el ap\u00f3stol Pedro a los cristianos, \u2020\u0153a ellos les fue revelado que, no para s\u00ed\u00ad mismos, sino para ustedes, ministraban las cosas que ahora han sido anunciadas a ustedes mediante los que les han declarado las buenas nuevas con esp\u00ed\u00adritu santo enviado desde el cielo. En estas mismas cosas los \u00e1ngeles desean mirar con cuidado\u2020\u009d. (1Pe 1:10-12.)<\/p>\n<p>Jesucristo. Jesucristo es el principal ministro (di\u00c2\u00b7\u00e1\u00c2\u00b7ko\u00c2\u00b7nos) de Jehov\u00e1. \u2020\u0153Lleg\u00f3 a ser ministro de los circuncisos a favor de la veracidad de Dios, para confirmar las promesas que El hizo a los antepasados de ellos, y para que las naciones glorificaran a Dios por su misericordia.\u2020\u009d Por ello, \u2020\u0153en \u00e9l cifrar\u00e1n su esperanza naciones\u2020\u009d. (Ro 15:8-12.)<br \/>\nEl nombramiento de Jes\u00fas provino del propio Jehov\u00e1. Cuando se present\u00f3 para bautizarse, \u2020\u0153los cielos se abrieron \u2014dice el relato\u2014, y [Juan el Bautista] vio descender como paloma el esp\u00ed\u00adritu de Dios que ven\u00ed\u00ada sobre \u00e9l [Jes\u00fas]. \u00c2\u00a1Mire! Tambi\u00e9n hubo una voz desde los cielos que dec\u00ed\u00ada: \u2020\u02dcEste es mi Hijo, el amado, a quien he aprobado\u2020\u2122\u2020\u009d. (Mt 3:16, 17.) Durante su existencia prehumana Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada servido a Jehov\u00e1 desde tiempo inmemorial, pero emprendi\u00f3 un nuevo ministerio. Al servir tanto a Dios como a sus semejantes, prob\u00f3 que era realmente ministro de Dios. Por consiguiente, en la sinagoga de Nazaret, el pueblo donde se cri\u00f3, Jes\u00fas pudo tomar el rollo de Isa\u00ed\u00adas y leer lo que en la actualidad corresponde al cap\u00ed\u00adtulo 61, vers\u00ed\u00adculos 1 y 2: \u2020\u0153El esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or Soberano Jehov\u00e1 est\u00e1 sobre m\u00ed\u00ad, por raz\u00f3n de que Jehov\u00e1 me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los mansos. Me ha enviado para vendar a los quebrantados de coraz\u00f3n, para proclamar libertad a los que han sido llevados cautivos y la apertura ancha de los ojos aun a los prisioneros; para proclamar el a\u00f1o de la buena voluntad de parte de Jehov\u00e1\u2020\u009d. Luego sigui\u00f3 diciendo a los que all\u00ed\u00ad estaban reunidos: \u2020\u0153Hoy se cumple esta escritura que acaban de o\u00ed\u00adr\u2020\u009d. (Lu 4:16-21.)<br \/>\nCuando Pedro predic\u00f3 a Cornelio, el primer converso gentil, le habl\u00f3 del proceder de Jes\u00fas durante sus tres a\u00f1os y medio de ministerio terrestre, explic\u00e1ndole que \u2020\u0153era de Nazaret, c\u00f3mo Dios lo ungi\u00f3 con esp\u00ed\u00adritu santo y poder, y fue por la tierra haciendo bien y sanando a todos los que eran oprimidos por el Diablo; porque Dios estaba con \u00e9l\u2020\u009d. (Hch 10:38.) Jes\u00fas recorri\u00f3 literalmente todo su territorio asignado en el servicio de Jehov\u00e1 y del pueblo. No solo eso, sino que incluso entreg\u00f3 su mism\u00ed\u00adsima alma como rescate por otros. El mismo dijo: \u2020\u0153El Hijo del hombre no vino para que se le ministrara, sino para ministrar y para dar su alma en rescate en cambio por muchos\u2020\u009d. (Mt 20:28.)<\/p>\n<p>Ministros cristianos. Jes\u00fas quiso que sus ap\u00f3stoles y disc\u00ed\u00adpulos se asociaran con \u00e9l en su obra ministerial, y los prepar\u00f3 para continuar con la misma obra ministerial. Al principio envi\u00f3 a los doce, despu\u00e9s, a otros setenta. La fuerza activa de Dios tambi\u00e9n estuvo sobre ellos, y los capacit\u00f3 para realizar muchos milagros. (Mt 10:1, 5-15, 27, 40; Lu 10:1-12, 16.) No obstante, el trabajo principal que ten\u00ed\u00adan que realizar era el de predicar y ense\u00f1ar las buenas nuevas del reino de Dios. De hecho, el prop\u00f3sito principal de los milagros fue demostrar p\u00fablicamente que ten\u00ed\u00adan el nombramiento y la aprobaci\u00f3n de Jehov\u00e1. (Heb 2:3, 4.)<br \/>\nJes\u00fas ense\u00f1\u00f3 a sus disc\u00ed\u00adpulos de palabra y mediante el ejemplo. Ense\u00f1\u00f3 en p\u00fablico y en hogares privados, llevando las buenas nuevas directamente a las personas. (Mt 9:10, 28; Lu 7:36; 8:1; 19:1-6.) Los relatos de los evangelios permiten ver que los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas estuvieron con \u00e9l en muchas ocasiones cuando dio testimonio a diferentes clases de personas, pues registraron esas conversaciones. Seg\u00fan el libro de Hechos, los disc\u00ed\u00adpulos siguieron su ejemplo y visitaron a la gente de casa en casa para declarar el mensaje del Reino. (Hch 5:42; 20:20; v\u00e9ase PREDICADOR, PREDICAR [\u2020\u0153De casa en casa\u2020\u009d].)<br \/>\nJes\u00fas explic\u00f3 a sus disc\u00ed\u00adpulos en qu\u00e9 consist\u00ed\u00ada ser un verdadero ministro de Dios: \u2020\u0153Los reyes de las naciones se ense\u00f1orean de ellas, y a los que tienen autoridad sobre ellas se les llama Benefactores. Ustedes, sin embargo, no han de ser as\u00ed\u00ad. Antes, el que sea mayor entre ustedes h\u00e1gase como el m\u00e1s joven, y el que act\u00fae como principal, como el que ministra. Porque, \u00bfcu\u00e1l es mayor?: \u00bfel que se reclina a la mesa, o el que ministra? \u00bfNo es el que se reclina a la mesa?\u2020\u009d. Luego, vali\u00e9ndose del ejemplo de su propio proceder y conducta, a\u00f1adi\u00f3: \u2020\u0153Mas yo estoy en medio de ustedes como el que ministra\u2020\u009d. (Lu 22:25-27.) En aquella ocasi\u00f3n demostr\u00f3 cabalmente estos principios, uno de los cuales era el de la humildad, lavando los pies a sus disc\u00ed\u00adpulos. (Jn 13:5.)<br \/>\nAdem\u00e1s, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00ed\u00adpulos que los ministros de Dios no aceptan t\u00ed\u00adtulos religiosos aduladores ni los otorgan a otros: \u2020\u0153No sean llamados Rab\u00ed\u00ad, porque uno solo es su maestro, mientras que todos ustedes son hermanos. Adem\u00e1s, no llamen padre de ustedes a nadie sobre la tierra, porque uno solo es su Padre, el Celestial. Tampoco sean llamados \u2020\u02dccaudillos\u2020\u2122, porque su Caudillo es uno, el Cristo. Pero el mayor entre ustedes tiene que ser su ministro [o, siervo]. El que se ensalce ser\u00e1 humillado, y el que se humille ser\u00e1 ensalzado\u2020\u009d. (Mt 23:8-12.)<br \/>\nA los seguidores ungidos del Se\u00f1or Jesucristo se les llama \u2020\u02dcministros de las buenas nuevas\u2020\u2122, como en el caso de Pablo (Col 1:23); tambi\u00e9n son \u2020\u0153ministros de un nuevo pacto\u2020\u009d, estando en esa relaci\u00f3n de pacto con Jehov\u00e1 Dios mediante Cristo como Mediador. (2Co 3:6; Heb 9:14, 15.) De esta manera son ministros de Dios y de Cristo. (2Co 6:4; 11:23.) Este nombramiento procede de Dios mediante Jesucristo, no de ning\u00fan hombre u organizaci\u00f3n. La prueba de su ministerio no est\u00e1 en ning\u00fan papel o certificado, como una carta de recomendaci\u00f3n o autorizaci\u00f3n. Su \u2020\u0153carta\u2020\u009d de recomendaci\u00f3n se halla en las personas a quienes han ense\u00f1ado y preparado para que sean como ellos, ministros de Cristo. El ap\u00f3stol Pablo escribi\u00f3 al respecto: \u2020\u0153[\u00bf]Acaso necesitamos, como algunos hombres, cartas de recomendaci\u00f3n para ustedes o de ustedes? Ustedes mismos son nuestra carta, inscrita en nuestros corazones y conocida y le\u00ed\u00adda por toda la humanidad. Porque queda mostrado que ustedes son carta de Cristo escrita por nosotros como ministros, no inscrita con tinta, sino con esp\u00ed\u00adritu de un Dios vivo, no en tablas de piedra, sino en tablas de carne, en corazones\u2020\u009d. (2Co 3:1-3.) El ap\u00f3stol muestra con estas palabras el amor y la intimidad, el afecto y la preocupaci\u00f3n del ministro cristiano por aquellos a quienes ministra, que tiene \u2020\u02dcinscritos en su coraz\u00f3n\u2020\u2122.<br \/>\nAs\u00ed\u00ad que, despu\u00e9s de ascender al cielo, Cristo dio \u2020\u0153d\u00e1divas en hombres\u2020\u009d a la congregaci\u00f3n cristiana. Algunos de ellos serv\u00ed\u00adan de ap\u00f3stoles, profetas, evangelizadores, pastores y maestros, y hab\u00ed\u00adan sido dados \u2020\u0153con miras al reajuste de los santos, para obra ministerial, para la edificaci\u00f3n del cuerpo del Cristo\u2020\u009d. (Ef 4:7-12.) De modo que el que estos ministros estuviesen capacitados proven\u00ed\u00ada de Dios. (2Co 3:4-6.)<br \/>\nLa Revelaci\u00f3n dada al ap\u00f3stol Juan presenta a \u2020\u0153una gran muchedumbre, que ning\u00fan hombre pod\u00ed\u00ada contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas\u2020\u009d. Este pasaje no dice que la gran muchedumbre, al igual que los hermanos ungidos de Jesucristo, est\u00e9 en el nuevo pacto, de modo que sus miembros sean ministros de ese pacto; pero s\u00ed\u00ad muestra que gozan de una condici\u00f3n limpia ante Dios y le rinden \u2020\u0153servicio sagrado d\u00ed\u00ada y noche en su templo\u2020\u009d, lo que significa que ministran y que es propio que se les llame ministros de Dios. Como muestran la visi\u00f3n de la Revelaci\u00f3n y una ilustraci\u00f3n del propio Jes\u00fas, en el tiempo de la presencia de Cristo sobre su glorioso trono, habr\u00ed\u00ada personas que ministrar\u00ed\u00adan amorosamente a favor de los hermanos de Jesucristo, prest\u00e1ndoles ayuda, cuidado y apoyo. (Rev 7:9-15; Mt 25:31-40.)<\/p>\n<p>Siervos ministeriales en la congregaci\u00f3n. Despu\u00e9s de enumerar los requisitos para los que sirven de \u2020\u0153superintendentes\u2020\u009d (e\u00c2\u00b7p\u00ed\u00ad\u00c2\u00b7sko\u00c2\u00b7poi) en las congregaciones, el ap\u00f3stol Pablo enumera los que se requer\u00ed\u00adan de los \u2020\u0153siervos ministeriales\u2020\u009d nombrados (di\u00c2\u00b7\u00e1\u00c2\u00b7ko\u00c2\u00b7noi). (1Ti 3:1-10, 12, 13.) La palabra griega di\u00c2\u00b7\u00e1\u00c2\u00b7ko\u00c2\u00b7nos se traduce en algunos lugares simplemente \u2020\u0153ministro\u2020\u009d (Mt 20:26) y \u2020\u0153sirviente\u2020\u009d. (Mt 22:13.) Como todos los cristianos eran \u2020\u0153ministros\u2020\u009d (siervos) de Dios, es evidente que el t\u00e9rmino di\u00c2\u00b7\u00e1\u00c2\u00b7ko\u00c2\u00b7noi adquiere en esa cita un sentido particular que tiene relaci\u00f3n con el orden y la estructura de la congregaci\u00f3n. As\u00ed\u00ad que hab\u00ed\u00ada dos grupos de hombres que ocupaban puestos de responsabilidad en la congregaci\u00f3n: los \u2020\u0153superintendentes\u2020\u009d o \u2020\u0153ancianos\u2020\u009d y los \u2020\u0153siervos ministeriales\u2020\u009d. En cada congregaci\u00f3n sol\u00ed\u00ada haber varios superintendentes y siervos ministeriales. (Comp\u00e1rese con Flp 1:1; Hch 20:17, 28.)<br \/>\nUna comparaci\u00f3n de la lista de los requisitos para los siervos ministeriales con la de los requisitos para los superintendentes, as\u00ed\u00ad como las designaciones de ambos puestos, revela que a los siervos ministeriales no se les asignaba la tarea de ense\u00f1ar o pastorear (un pastor es un superintendente de las ovejas). La capacidad para ense\u00f1ar no era un requisito para su asignaci\u00f3n. La denominaci\u00f3n di\u00c2\u00b7\u00e1\u00c2\u00b7ko\u00c2\u00b7nos en s\u00ed\u00ad misma indica que estos hombres serv\u00ed\u00adan de ayudantes del cuerpo de superintendentes de la congregaci\u00f3n. Su responsabilidad b\u00e1sica era atender los asuntos de naturaleza no pastoral a fin de que los superintendentes pudieran concentrar su tiempo y atenci\u00f3n en su actividad de ense\u00f1anza y pastoreo.<br \/>\nUn ejemplo de esta manera de organizar las tareas se puede hallar en c\u00f3mo actuaron los ap\u00f3stoles cuando surgieron problemas en cuanto a la distribuci\u00f3n (literalmente, \u2020\u0153el servicio\u2020\u009d [di\u00c2\u00b7a\u00c2\u00b7ko\u00c2\u00b7n\u00ed\u00ad\u00c2\u00b7a]) de los alimentos que diariamente se efectuaba a favor de los cristianos necesitados de Jerusal\u00e9n. Los ap\u00f3stoles dijeron que \u2020\u02dcno ser\u00ed\u00ada cosa grata el que ellos dejaran la palabra de Dios\u2020\u2122 para encargarse de las dificultades relacionadas con el alimento material, y mandaron a los disc\u00ed\u00adpulos: \u2020\u0153B\u00fasquense siete varones acreditados de entre ustedes, llenos de esp\u00ed\u00adritu y de sabidur\u00ed\u00ada, para que los nombremos sobre este asunto necesario; pero nosotros nos dedicaremos a oraci\u00f3n y al ministerio [di\u00c2\u00b7a\u00c2\u00b7ko\u00c2\u00b7n\u00ed\u00ad\u00c2\u00b7ai] de la palabra\u2020\u009d. (Hch 6:1-6.) Este era el principio; no obstante, no se quer\u00ed\u00ada decir necesariamente que los siete hombres escogidos en este caso no reunieran los requisitos de \u2020\u0153ancianos\u2020\u009d (pre\u00c2\u00b7sb\u00fd\u00c2\u00b7te\u00c2\u00b7roi), pues esta no era una situaci\u00f3n normal o corriente, sino un problema especial que hab\u00ed\u00ada surgido, y de una naturaleza bastante delicada debido al sentimiento de discriminaci\u00f3n que exist\u00ed\u00ada por la cuesti\u00f3n de la nacionalidad. Puesto que este asunto afectaba a toda la congregaci\u00f3n cristiana, exig\u00ed\u00ada \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu y sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d, de modo que los siete hombres escogidos en realidad pod\u00ed\u00adan haber sido \u2020\u0153ancianos\u2020\u009d en un sentido espiritual. En ese momento asum\u00ed\u00adan de manera temporal una asignaci\u00f3n de trabajo como la que normalmente desempe\u00f1ar\u00ed\u00adan los \u2020\u0153siervos ministeriales\u2020\u009d. Era un asunto \u2020\u0153necesario\u2020\u009d, pero no de tanta importancia como el \u2020\u0153ministerio de la palabra\u2020\u009d.<br \/>\nCon esta medida los ap\u00f3stoles demostraron que hab\u00ed\u00adan sopesado bien los asuntos, y es probable que los superintendentes de las congregaciones que se formaron fuera de Jerusal\u00e9n siguieran su ejemplo asignando tareas a los \u2020\u0153siervos ministeriales\u2020\u009d. Sin duda hab\u00ed\u00ada muchos asuntos de naturaleza material, rutinaria o mec\u00e1nica que requer\u00ed\u00adan atenci\u00f3n, como la compra de materiales para copiar las Escrituras o incluso la misma labor de copiarlas.<br \/>\nLos requisitos que ten\u00ed\u00adan que cumplir los ayudantes ministeriales serv\u00ed\u00adan de pauta para proteger a la congregaci\u00f3n de cualquier acusaci\u00f3n leg\u00ed\u00adtima en cuanto a su selecci\u00f3n de hombres para encargarse de responsabilidades especiales, y as\u00ed\u00ad manten\u00ed\u00ada una posici\u00f3n justa ante Dios y una reputaci\u00f3n limpia entre los de afuera. (Comp\u00e1rese con 1Ti 3:10.) Los requisitos regulaban la moralidad, la conducta y la espiritualidad, y la aplicaci\u00f3n de dichos requisitos resultar\u00ed\u00ada en que los que llegasen a ocupar puestos de servicio fuesen hombres sensatos, honrados, concienzudos y confiables. Los que ministraban de una manera excelente adquirir\u00ed\u00adan para s\u00ed\u00ad mismos \u2020\u0153una excelente posici\u00f3n y gran franqueza de expresi\u00f3n en la fe con relaci\u00f3n a Cristo Jes\u00fas\u2020\u009d. (1Ti 3:13.)<\/p>\n<p>Gobernantes terrestres. Dios ha permitido que los gobiernos de este mundo act\u00faen hasta que llegue Su debido tiempo para ponerles fin, despu\u00e9s de lo cual el Reino de Cristo regir\u00e1 la Tierra sin oposici\u00f3n. (Da 2:44; Rev 19:11-21.) Durante el tiempo que Dios les tolera gobernar, realizan muchos servicios, como la construcci\u00f3n de carreteras, la administraci\u00f3n del sistema educativo, servicios de polic\u00ed\u00adas, bomberos y otros. Tambi\u00e9n tienen leyes para castigar a los ladrones, asesinos y otros malhechores. Por lo tanto, al realizar estos servicios y llevar a cabo estas leyes con justicia, son \u2020\u02dcministros\u2020\u2122 (di\u00c2\u00b7\u00e1\u00c2\u00b7ko\u00c2\u00b7noi) de Dios. Si alguien, incluso un cristiano, viola tales leyes, el castigo que recibe de manos del gobierno procede indirectamente de Dios, puesto que El est\u00e1 contra toda iniquidad. El gobierno tambi\u00e9n act\u00faa como ministro de Dios cuando protege al cristiano de los violadores de la ley. De esto se deduce que si un gobernante abusa de su autoridad y act\u00faa contra Dios, es responsable por ello y debe rendir cuentas ante El. En el caso de que intente instigar al cristiano a violar la ley divina, no act\u00faa como ministro de Dios, y recibir\u00e1 el debido castigo de Su parte. (Ro 13:1-4.)<\/p>\n<p>Falsos ministros. Hay hombres que alegan ser ministros de Dios pero que son hip\u00f3critas, ministros de Satan\u00e1s que luchan contra Dios. El ap\u00f3stol Pablo tuvo que contender con personas de esa clase que ocasionaban problemas a la congregaci\u00f3n de Corinto. Dijo de ellos: \u2020\u0153Tales hombres son ap\u00f3stoles falsos, obreros enga\u00f1osos, que se transforman en ap\u00f3stoles de Cristo. Y no es maravilla, porque Satan\u00e1s mismo sigue transform\u00e1ndose en \u00e1ngel de luz. No es, por lo tanto, gran cosa el que sus ministros tambi\u00e9n sigan transform\u00e1ndose en ministros de justicia. Pero su fin ser\u00e1 conforme a sus obras\u2020\u009d. (2Co 11:13-15.)<br \/>\nEn las Escrituras se predijo en repetidas ocasiones que aparecer\u00ed\u00adan esos falsos ministros. Pablo dijo a los superintendentes de la congregaci\u00f3n de Efeso que despu\u00e9s de su partida entrar\u00ed\u00adan en la congregaci\u00f3n lobos opresivos que no tratar\u00ed\u00adan al reba\u00f1o con ternura; hablar\u00ed\u00adan cosas aviesas y arrastrar\u00ed\u00adan a los disc\u00ed\u00adpulos tras s\u00ed\u00ad. (Hch 20:29, 30.) Pablo tambi\u00e9n previno de estos ap\u00f3statas en sus cartas (2Te 2:3-12; 1Ti 4:1-5; 2Ti 3:1-7; 4:3, 4); Pedro habl\u00f3 de ellos (2Pe 2:1-3), y Jes\u00fas mismo predijo su existencia y destrucci\u00f3n. (Mt 13:24-30, 36-43; v\u00e9ase HOMBRE DEL DESAFUERO.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>v\u00e9ase Servir &#8211; 2<\/p>\n<p>AA. VV., Vocabulario de las ep\u00ed\u00adstolas paulinas, Verbo Divino, Navarra, 1996<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>El t\u00e9rmino heb. <\/span><span style=''>m<sup>e<\/sup>\u0161&#257;r&#275;&#7791;<\/span><span lang=ES style=''> (<span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span> <\/span><span style=' '>leitourgos<\/span><span lang=ES style=' '>) y sus voces correlativas se refieren, normalmente, al servicio del templo, o al ministerio de los \u00e1ngeles (Sal. 104.4); pero en sentido m\u00e1s general, Josu\u00e9 es el <\/span><span style=''>m<sup>e<\/sup>\u0161&#257;r&#275;&#7791;<\/span><span lang=ES style=''>, o \u201cministro\u201d de Mois\u00e9s (Ex. 24.13; Jos. 1.1), y los ministros de Salom\u00f3n (1 R. 10.5) son sus servidores dom\u00e9sticos. La voz caracter\u00edstica en el NT es <\/span><span style=''>diakonos<\/span><span lang=ES style=''>, al principio en sentido no t\u00e9cnico, y luego, en Fil. 1.1 y en las ep\u00edstolas pastorales, como t\u00edtulo de un funcionario eclesi\u00e1stico subalterno. Se refiere al servicio general, temporario o permanente, ya sea como obligaci\u00f3n o por libre decisi\u00f3n; pero tiene la connotaci\u00f3n especial de servir a la mesa (se emplea el verbo correspondiente en este sentido, Lc. 12.37; 17.8, y el problema de Marta era el exceso de <\/span><span style=''>diakonia<\/span><span lang=ES style=''>, Lc. 10.40), Cristo aparece entre sus disc\u00edpulos como <\/span><span style=''>ho diakon&#333;n<\/span><span lang=ES style=''>, \u201cuno que sirve\u201d (Lc. 22.27), y puede describ\u00edrselo como <\/span><span style=' '>diakonos<\/span><span lang=ES style=' '> de la circuncisi\u00f3n (Ro. 15.8); siguiendo el ejemplo de este servicio humilde, el mayor de los cristianos debe ser ministro para los dem\u00e1s (Mt. 20.26; Mr. 10.43).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Vemos que a los ap\u00f3stoles y sus ayudantes se los designa como ministros de Dios (2 Co. 6.4; 1 Ts. 3.2), de Cristo (2 Co. 11.23; Col. 1.7; 1 Ti. 4.6), del evangelio (Ef. 3.7; Col. 1.23), del nuevo pacto (2 Co. 3.6), de la iglesia (Col. 1.25), o absolutamente (1 Co. 3.5; Ef. 6.21; Col. 4.7). Pero debemos notar que tambi\u00e9n Satan\u00e1s puede tener sus ministros (2 Co. 11.15), y que puede haber un ministro del pecado (G\u00e1. 2.17); adem\u00e1s, puede considerarse al poder secular como ministro de Dios (Ro. 13.4). Se nombr\u00f3 a los Siete para servir a las mesas (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>diakonein trapezais<\/span><span lang=ES style=' '>, Hch. 6.2); es poco probable que en este caso se haya usado el t\u00e9rmino para describir un cargo t\u00e9cnico, ya que inmediatamente despu\u00e9s (v. 4) se lo contrasta con la <\/span><span style=''>diakonia<\/span><span style=''> <span lang=ES>de la palabra de los ap\u00f3stoles, y en realidad Esteban y Felipe cumplieron m\u00e1s bien funciones de evangelistas que de di\u00e1conos; adem\u00e1s, parecer\u00eda que la ayuda a los pobres de Jerusal\u00e9n estuvo a cargo de ancianos y no de di\u00e1conos (Hch. 11.30). Sin embargo, en cierto modo los Siete pueden haber servido de prototipo para los posteriores ayudantes de los obispos mencionados en Fil. 1.1, que 1 Ti. 3.8ss caracteriza como hombres honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, y que guardan el misterio de la fe con limpia conciencia. Su obligaci\u00f3n primaria aparentemente no era la ense\u00f1anza, sino la de visitar casa por casa y ayudar a los pobres y los enfermos; en esa forma los di\u00e1conos ven\u00edan a ser los agentes principales por medio de los cuales la iglesia expresaba su confraternidad mutua en el servicio. Parecer\u00eda que tambi\u00e9n ayudaban en el culto colectivo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Resulta dif\u00edcil determinar si 1 Ti. 3.11 se refiere a las esposas de los di\u00e1conos o a diaconisas; se describe a Febe (Ro. 16.1) como <\/span><span style=''>diakonos<\/span><span lang=ES style=''> (g\u00e9nero com\u00fan) de la iglesia en Cencrea, pero esto quiz\u00e1 significa, m\u00e1s bien, que era ayudante, y no que ten\u00eda alg\u00fan cargo oficial; las dos <\/span><span style=' '>ministrae<\/span><span lang=ES style=' '> que menciona Plinio en su carta a Trajano pueden haber sido diaconisas, pero hasta el ss. III no estaba plenamente determinado este cargo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se recalca aun m\u00e1s el car\u00e1cter humilde del servicio cristiano por el uso del t\u00e9rmino <\/span><span style=' '>doulos<\/span><span lang=ES style=' '>, o esclavo. Es la forma de siervo que asumi\u00f3 Cristo (Fil. 2.7), y, siguiendo su ejemplo, se designa a los ap\u00f3stoles y sus compa\u00f1eros de tareas como esclavos (\u201csiervos\u201d) de Dios o de Cristo (Ro. 1.1; G\u00e1. 1.10; Col. 4.12; Tit. 1.1; Stg. 1.1; 2 P. 1.1).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Otro t\u00e9rmino es <\/span><span style=' '>hyp&#275;ret&#275;s<\/span><span lang=ES style=''>, que en realidad significa remero asistente de las galeras, y, en consecuencia, cualquiera que se encuentre en una posici\u00f3n subordinada. Este t\u00e9rmino se aplica al <\/span><span style=''>&#7717;azz&#257;n<\/span><span lang=ES style=''>, especie de sacrist\u00e1n de la sinagoga jud\u00eda, que ten\u00eda la custodia de los libros sagrados (Lc. 4.20); tambi\u00e9n describe a Juan Marcos (Hch. 13.5) cuando actu\u00f3 como ayudante de Pablo y Bernab\u00e9. Pero Pablo mismo se sinti\u00f3 orgulloso de emplear ese t\u00edtulo para s\u00ed en relaci\u00f3n con Cristo (Hch. 26.16; 1 Co. 4.1), y Lucas (1.2) lo emplea como t\u00e9rmino gen\u00e9rico para los siervos de la palabra. Finalmente, el t\u00e9rmino <\/span><span style=''>leitourgos<\/span><span lang=ES style=''> se emplea en el NT en sentido cristiano. Originalmente se refer\u00eda al servicio p\u00fablico, como el que pod\u00edan ofrecer los ciudadanos acaudalados al estado, y posteriormente adquiri\u00f3 un sentido religioso caracter\u00edstico, como en el uso de la <span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span>. Por consiguiente, Cristo aparece como <\/span><span style=''>leitourgos<\/span><span lang=ES style=''> del templo celestial (He. 8.2), y los \u00e1ngeles son lit\u00fargicos, e. d. esp\u00edritus ministradores (He. 1.14). Se utiliza el verbo correspondiente cuando los profetas y maestros ministran al Se\u00f1or en Antioqu\u00eda (Hch. 13.2); igualmente, Pablo se describe como el <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>leitourgos<\/span><span lang=ES style=' '> de Jesucristo que ministra (<\/span><span style=''>hierourg&#333;n<\/span><span lang=ES style=''>) en el servicio sacerdotal del evangelio de Dios (Ro. 15.16). Pero la terminolog\u00eda neotestamentaria se mantiene lo suficientemente fluida como para que se aplique el mismo t\u00e9rmino a Epafrodito, como ministro de las necesidades de Pablo (Fil. 2.25), a la ayuda de los gentiles a los jud\u00edos en cosas materiales (Ro. 15.27), y al poder civil como siervo de Dios (Ro. 13.6). Seg\u00fan la concepci\u00f3n cristiana del *ministerio, sea oficial o no, el ministro presta un humilde pero amoroso servicio a Dios o al hombre.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> V\u00e9ase bajo * <span style='text-transform:uppercase'>Ministerio<\/span>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>G.S.M.W.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>R.T.B.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Desde hace tiempo el t\u00e9rmino <b>ministro<\/b> ha sido asignado de forma distintiva a los cl\u00e9rigos. El lenguaje de 1 Cor. 4,1-2; Heb. 8,2; Mt. 20,26, etc. debe haber ayudado a familiarizar la idea de que los encargados de las funciones espirituales en la Iglesia cristiana fueron llamados a ser los siervos (ministri) de sus hermanos.  Incluso antes de la Reforma la palabra ministro se utilizaba ocasionalmente en ingl\u00e9s para describir a los miembros del clero que realmente tomaban parte en una funci\u00f3n, o el celebrante a diferencia de los asistentes, pero no se utilizaba entonces sine addito para designar a un eclesi\u00e1stico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este uso del t\u00e9rmino data desde Calvino, quien se opuso al nombre sacerdote, etc. porque envolv\u00eda una concepci\u00f3n err\u00f3nea de la naturaleza del oficio sagrado. Estos puntos de vista calvinistas tenido alguna influencia en Inglaterra.   En el Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan la palabra ministro aparece frecuentemente en el sentido de que el oficiante presta un servicio, y en el trig\u00e9simo segundo de los C\u00e1nones Eclesi\u00e1sticos (1603) leemos: \u00abning\u00fan obispo har\u00e1 a una persona di\u00e1cono y ministro ambos en un mismo d\u00eda\u00bb, donde se destaca claramente el ministro como el equivalente de sacerdote.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al uso  moderno el Diccionario de Historia Inglesa dice: \u00abEl uso del t\u00e9rmino ministro para designar a un cl\u00e9rigo anglicano (antes extensamente en boga, a veces con una aplicaci\u00f3n m\u00e1s espec\u00edfica a un cl\u00e9rigo beneficiado) se ha vuelto raro en los \u00faltimos tiempos, y ahora se asocia principalmente con vistas a la Iglesia Inferior, pero sigue siendo la denominaci\u00f3n com\u00fan de uno nombrado para el oficio espiritual en cualquier comuni\u00f3n no episcopal, especialmente de uno que tiene un cargo pastoral\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a su uso cat\u00f3lico, ministro es el t\u00edtulo de algunos superiores en varias \u00f3rdenes religiosas. Al jefe de la Orden Franciscana se le conoce como el ministro general, y al superior de las diferentes provincias de las distintas ramas se le llama ministro provincial.   Lo mismo puede decirse de la Orden de los Trinitarios para la Redenci\u00f3n de Cautivos y de algunas otras \u00f3rdenes. En la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas al segundo al mando en cada casa, que generalmente se encarga de la disciplina interna, la intendencia, etc., se le llama ministro. Carece de fundamento la declaraci\u00f3n hecha en el \u00abDiccionario cat\u00f3lico\u00bb de Addis y Arnold, y de ah\u00ed incorporada al gran Diccionario de la Historia Inglesa, que a cada uno de los cinco ayudantes del general de los jesuitas se les llama ministro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Thurston, Herbert. \u00abMinister.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 10. New York: Robert Appleton Company, 1911. 6 Dec. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/10326a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">__________________________________\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>II.<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del lat\u00edn ministru, servidor. Quien ejerce un ministerio. Los ministerios vienen a ser servicios estables que presta la iglesia a sus fieles.  En la antig\u00fcedad la palabra ministro era empleada para los que ejerc\u00edan los ministerios dentro de las iglesias no episcopales, mientras los que lo ejerc\u00edan dentro de las iglesias episcopales (Cat\u00f3lica, Anglicana, Ortodoxa, Episcopal, etc.) eran y son llamados sacerdotes, pudiendo ser obispos o presb\u00edteros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Actualmente, el uso de esta palabra se ha generalizado a todos aquellos que reciben y ejercen un ministerio.<br \/>\nEl ordinario del lugar, es decir el ep\u00edscopo u obispo de la iglesia particular o di\u00f3cesis; tiene la potestad de administrar los ministerios seg\u00fan la necesidad de la iglesia particular y basado en el derecho.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el marco de una celebraci\u00f3n lit\u00fargica, el obispo instituye los ministerios a los bautizados id\u00f3neos, quienes luego de recibirlo son llamados ministros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ministros pueden clasificarse seg\u00fan su participaci\u00f3n en el sacerdocio bautismal o ministerial:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Ministros Ordenados [1]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre ellos est\u00e1n el obispo y el presb\u00edtero, quienes ejercen el sacerdocio \u201cin persona Christi capitis\u201d [2]; y el di\u00e1cono quien ejerce el ministerio como Jesucristo servidor. \u201cdiakonoi\u201d. Estos ministros son ordenados en rito sacramental y son sellados con car\u00e1cter indeleble.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Ministros Laicos [3]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los laicos que ejercen el sacerdocio com\u00fan no consagrado por el sacramento del orden pero si instituidos o conferidos por el obispo, no imprimen car\u00e1cter indeleble.Instituidos mediante rito sacramental [4].Lector y Ac\u00f3lito.Conferidos en celebraci\u00f3n lit\u00fargica. [5]. Ministro extraordinario de La Palabra Ministro extraordinario de La Sagrada Comuni\u00f3n y Exposici\u00f3n del Sant\u00edsimo y otros ministros creados seg\u00fan necesidades de la di\u00f3cesis.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen otros servicios que no son ejercidos por ministros propiamente dichos, sino por fieles que son escogidos eventualmente por quien preside la celebraci\u00f3n lit\u00fargica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los fieles est\u00e1n llamados a ser \u201cLiturgo\u201d, a participar activamente en la liturgia. [6]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nueva evangelizaci\u00f3n en la Iglesia Cat\u00f3lica ha fomentado el incremento de los ministros laicos, principalmente para la atenci\u00f3n de un mayor n\u00famero de enfermos, para mejorar los servicios lit\u00fargicos dentro de las Celebraciones Eucar\u00edsticas numerosas y para atender a las comunidades que no celebran la Eucarist\u00eda por ausencia de presb\u00edtero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dependiendo de las necesidades de la Di\u00f3cesis, y del discernimiento del obispo, algunos ministros calificados puedes ser seleccionados como candidatos al diaconado permanente, lo que les permite la entrada al estado clerical.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GUSTAVO A. CARRILLO L.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Denominaci\u00f3n empleada en CCE 1120, 1142, 1548. Cf LG 10.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] Cf PO 2,6 CCE 1548.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3] SC 29; CCE 1143; EN 73; Cf CIC 230,1.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4] Se emplea el Pontifical, rito de instituci\u00f3n Lector y Ac\u00f3lito.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5] Celebraci\u00f3n lit\u00fargica donde los laicos reciben el ministerio, se ha acostumbrado realizarla en la Catedral celebrando la palabra de \u201cLa mies es mucha y los obreros pocos\u201d Mt 9,35-10,8 o paralelos asociados a la misma\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6] CCE 1144.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Ap\u00f3stol, Siervo Psa 103:21 m suyos, que hac\u00e9is su voluntad 104:4 Ministro (heb. generalmente de una forma del verbo sh\u00e2rath, \u00abservir\u00bb). Este t\u00e9rmino se aplica a: 1. Los servidores de una corte real, como en el caso de los que atend\u00ed\u00adan a Salom\u00f3n (1Ki 10:5; \u00ablos que le serv\u00ed\u00adan\u00bb, RVR). 2. Quienes ayudaban a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ministro\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMINISTRO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3195","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3195","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3195"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3195\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3195"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3195"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3195"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}