{"id":3197,"date":"2016-02-04T23:43:53","date_gmt":"2016-02-05T04:43:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/miqueas\/"},"modified":"2016-02-04T23:43:53","modified_gmt":"2016-02-05T04:43:53","slug":"miqueas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/miqueas\/","title":{"rendered":"MIQUEAS"},"content":{"rendered":"<p>Jer 26:18 M .. profetiz\u00f3 en tiempo de Ezequ\u00edas<\/p>\n<hr>\n<p>Miqueas    (heb. M\u00eek\u00e2h o M\u00eek\u00e2&#8217;, probablemente \u00ab\u00bfqui\u00e9n es como [semejante a]?\u00bb [Yahweh, Dios]).  Profeta del tiempo de los reyes Jotam, Acaz y Ezequ\u00ed\u00adas (Mic 1:1; Jer 26:18). Fue el autor del libro que lleva su nombre.  V\u00e9ase Miqueas, Libro de.  Miqueas, Libro de.  Sexto de los as\u00ed\u00ad llamados Profetas Menores.  I.  Autor.  El libro lleva el nombre del profeta Miqueas,* que se identifica como \u00abde Moreset\u00bb.*  II.  Ambientaci\u00f3n.  Que Miqueas s\u00f3lo mencione a Jotam, Acaz y Ezequ\u00ed\u00adas, reyes de Jud\u00e1 (Mic 1:1), implica que su ministerio estuvo confinado mayormente al reino del sur, aunque su mensaje tambi\u00e9n se aplicaba al pueblo de Samaria (v 1).  Una comparaci\u00f3n de Mic 1:1 con Isa 1:1, 6:1 y Hos 1:1 revela que inici\u00f3 su ministerio prof\u00e9tico poco despu\u00e9s del de Isa\u00ed\u00adas y Oseas, y que fue contempor\u00e1neo de ambos por unos cuantos a\u00f1os.  Por tanto, Miqueas desempe\u00f1\u00f3 su labor entre c 739 y el 686 a.C., tal vez durante la 1a parte de ese per\u00ed\u00adodo.  Mientras Oseas llev\u00f3 su mensaje casi exclusivamente al reino del norte (cf Hos 4:15;11:12) e Isa\u00ed\u00adas al reino del sur, especialmente a Jerusal\u00e9n (ls. 1:1), Miqueas se dirigi\u00f3 a ambos reinos.  Mientras Isa\u00ed\u00adas refleja la cultura 791de la ciudad capital, Miqueas es m\u00e1s un hombre del com\u00fan de la gente, y simpatiza con ellos en sus sufrimientos a manos de se\u00f1ores y jueces opresivos.  Por eso ha sido llamado el profeta de la justicia social, porque ataca los males a los cuales est\u00e1n expuestos los pobres por los arist\u00f3cratas sin misericordia.  III.  Estilo literario.  Combina la severidad con la ternura, el rigor con la simpat\u00ed\u00ada, la osad\u00ed\u00ada con el amor, la sencillez con la elegancia.  Las transiciones abruptas sugieren que el libro representa una colecci\u00f3n de mensajes dados en diversos momentos y lugares, y fueron reunidos sin la intenci\u00f3n de combinarlos como un todo unificado.  El discurso directo, particularmente las preguntas que dirige a la gente (1:5; 2:7; 4:9; 6:3, 6, 7, 10, 11), probablemente reflejan v\u00ed\u00advidamente los mensajes tal como fueron dados originalmente en forma oral.  Con frecuencia emplea recursos literarios como la met\u00e1fora (1:6; 3:2, 3,     6; 4:6-8, 13; 6:10, 11, 14, 15) y la paronomasia, o juegos de palabras, evidentes en el hebreo, como en el uso de los nombres de lugares: Afra (1:10), Marot (v 12), Laquis (v 13), Moresetgat y Aczib (v 14) y Maresa (v 15).  En 7:18 Miqueas aparentemente juega con su propio nombre.  Su familiaridad con la historia est\u00e1 reflejada en 1:13-15; 5; 6:4, 6, 16; 7:20.  IV. Tema.  La influencia de Miqueas sin duda tuvo algo que ver con las profundas reformas realizadas por el rey Ezequ\u00ed\u00adas, cuyo padre Acaz lleg\u00f3 al punto de levantar un altar pagano en el atrio del templo; al igual que en Israel, la idolatr\u00ed\u00ada en Jud\u00e1 no ten\u00ed\u00ada freno.  La injusticia social, contra la que espec\u00ed\u00adficamente habl\u00f3 Miqueas, fue su resultado natural.  A\u00fan los sacerdotes toleraban y apoyaban la idolatr\u00ed\u00ada con el fin de retener su popularidad entre la gente.  Los nobles y las clases sociales m\u00e1s altas se entregaban a una vida de lujo, y eran crueles y sin escr\u00fapulos en su trato con las clases m\u00e1s pobres, a quienes oprim\u00ed\u00adan con exacciones excesivas y privaban de sus derechos morales y legales.  Pero, como ocurre con la mayor\u00ed\u00ada de los profetas del AT, el mensaje de Miqueas ten\u00ed\u00ada un lado oscuro y otro brillante.  Por un lado condenaba los pecados del pueblo y advert\u00ed\u00ada de los resultados de persistir obstinadamente en un camino errado; por el otro, hablaba de la gloria y del gozo del reino mesi\u00e1nico que se establecer\u00ed\u00ada en los \u00abpostreros tiempos\u00bb (4:1).  V. Contenido.  Miqueas ataca el estado corrupto de la sociedad (Mic 1:1-3:12).  La \u00abllaga\u00bb de Jud\u00e1 parece \u00abdolorosa\u00bb (\u00abincurable\u00bb, BJ), una aparente referencia a la invasi\u00f3n de Senaquerib descripta en detalle en Isa_36 y 37.  La dirigencia de Jud\u00e1 est\u00e1 tan sumida en la iniquidad y la opresi\u00f3n de sus conciudadanos que se quedan despiertos de noche inventando nuevos medios de exacci\u00f3n (2:1, 2).  En consecuencia, Dios promete pensar \u00abun mal\u00bb del que no podr\u00e1n escapar (v 3). Miqueas hace una apelaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica a los dirigentes y pr\u00ed\u00adncipes del pueblo, quienes tienen la responsabilidad de proveer justicia para todos, pero que figuradamente estaban comiendo la carne del pueblo com\u00fan, mientras los desollaban vivos (3:1-3).  Los falsos profetas, los jueces deshonestos y los sacerdotes mercenarios hab\u00ed\u00adan llegado a ser la maldici\u00f3n de Israel (vs 5-11), y a menos que la naci\u00f3n se arrepintiera, Jerusal\u00e9n ser\u00ed\u00ada devastada (v 12).  En los cps 4:1-5:15 Miqueas da vuelta la p\u00e1gina de la profec\u00ed\u00ada para mostrar el glorioso futuro cuando el \u00abmonte de la casa\u00bb de Jehov\u00e1, que ser\u00ed\u00ada desolado como consecuencia de los pecados del pueblo (3:12), llegar\u00ed\u00ada ser \u00abestablecido por cabecera de montes\u00bb con gloria y honor (4:1).  Israel entonces cumplir\u00ed\u00ada su papel mesi\u00e1nico al convertir a las naciones a la adoraci\u00f3n del verdadero Dios (v 2) y, con ello, traer paz a la tierra (vs 3, 4, 7; cf 5:7, 8).  El dominio que Dios hab\u00ed\u00ada planificado para su pueblo ser\u00ed\u00ada de ellos (4:8), cuando el Mes\u00ed\u00adas viniera para gobernar a Israel (5:1-5).  En el cp 6 Miqueas vuelve al \u00abpleito de Jehov\u00e1\u00bb con su pueblo (v 2), y proclama en lenguaje sencillo y claro lo que Dios requiere de ellos: hacer justicia, ser bondadosos unos con otros y ser humildes ante Dios (v 8).  La cautividad y el arrepentimiento se predicen en 7:1-13, y la profec\u00ed\u00ada se cierra con una oraci\u00f3n en favor de la reforma y la restauraci\u00f3n (vs 14 -20; v\u00e9ase CBA 4:1035-1037). V\u00e9ase Profeta (II).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>hebreo Mikahay, \u00bfqui\u00e9n es como Yahv\u00e9h? Nombre de var\u00f3n en el A. T.   1. Hijo de Yiml\u00e1, profeta que ejerci\u00f3 su ministerio en el reino de Israel,  en tiempos del rey Ajab, 874-853 a. C. Le predijo a Ajab que ser\u00ed\u00ada derrotado en su campa\u00f1a contra los arameos, en Ramot de Galaad, por lo que fue abofeteado y encarcelado, pero su or\u00e1culo se cumpli\u00f3, Ajab muri\u00f3, 1 R 22, 8-38; 2 Cro 18, 7-34. 2. Uno de los oficiales que envi\u00f3 el rey Josafat, con los levitas, para ense\u00f1ar la Ley a todo Jud\u00e1, 2 Cro 17, 7. 3. Padre de Acbor o Abd\u00f3n, uno de los enviados por el rey Jos\u00ed\u00adas de Jud\u00e1 a consultar a la profetisa Juld\u00e1 sobre el rollo de la Ley, encontrado en la reconstrucci\u00f3n del Templo, 2 R 22, 12; 2 Cro 34, 20.. 4. Padre de Oz\u00ed\u00adas, uno de los jefes de la ciudad jud\u00ed\u00ada de Betulia, Jdt 6, 15. 5. Uno de los Doce Profetas menores, nacido en Mor\u00e9set-Gat, al sudeste de Jerusal\u00e9n. Contempor\u00e1neo de Isa\u00ed\u00adas, ejerci\u00f3 su ministerio durante los reinados de Jotam, 740-736 a. C.; Ajaz, 736-716 a. C.; Ezequ\u00ed\u00adas, 716-687   a. C.; y, tal vez, tambi\u00e9n en parte del reinado de Manas\u00e9s, 687-642 a. C.<\/p>\n<p>El profeta M. era de origen campesino  como Am\u00f3s, con quien, adem\u00e1s del lenguaje fuerte y concreto, tiene en com\u00fan la manera de considerar a las capitales Samar\u00ed\u00ada y Jerusal\u00e9n como centros de iniquidad, y M.   Anuncia la destrucci\u00f3n de \u00e9sta \u00faltima. M. actu\u00f3 antes y despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de Samar\u00ed\u00ada en manos de los asirios, en el a\u00f1o 721 a. C., y, tal vez,  hasta la invasi\u00f3n de Senaquerib en el a\u00f1o 701 a. C.<\/p>\n<p>El libro de M. no es todo de un mismo autor  hay varias interpolaciones.<\/p>\n<p>La mayor\u00ed\u00ada de estudiosos concuerda en que 7  8-20 es de despu\u00e9s del regreso del cautiverio en Babilonia, as\u00ed\u00ad como el or\u00e1culo de 2, 12-13. Los or\u00e1culos de los cap\u00ed\u00adtulos 4 y 5 pueden ser de la \u00e9poca del cautiverio odespu\u00e9s de ella. El libro de M. consta de cuatro partes: I El proceso de Israel. Amenazas y condenas, 1; 2; 3.<\/p>\n<p>II Promesas a Si\u00f3n  4; 5.   III Nuevo proceso de Israel. Reproches y amenazas, 6; 7, 1-7. IV Esperanzas, 7, 8-20.  M. denuncia los pecados religiosos y morales. Les enrostra a los jueces su venalidad y avaricia; a los sacerdotes y profetas, su codicia; la tiran\u00ed\u00ada a los jefes amigos del soborno; denuncia a los comerciantes fraudulentos y a los ricos acaparadores; las familias fragmentadas. Es decir, todo contra el ideal de Yahv\u00e9h: \u2020\u0153practicar la equidad, amar la piedad y caminar humildemente con tu Dios\u2020\u009d, 6, 8. Por lo tanto, Yahv\u00e9h juzgar\u00e1 y castigar\u00e1 a su pueblo, predice la ruina de Samar\u00ed\u00ada, 1, 6-7; la de la Tierra Baja, 1, 815; y la de Jerusal\u00e9n, que parar\u00e1 en \u2020\u0153un mont\u00f3n de ruinas\u2020\u009d, 3, 12. Pero hay esperanza, un Resto se salvar\u00e1, en Efrat\u00e1 nacer\u00e1 el Rey que apacentar\u00e1 el reba\u00f1o de Yahv\u00e9h, 5, 1-5.<\/p>\n<p>El profeta Jerem\u00ed\u00adas lo cita  en su discurso contra el Templo y Jerusal\u00e9n,  Jr 26, 18. En el N. T., su texto mesi\u00e1nico, Mt 2, 6; Jn 7, 42.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Forma acortada del nombre Mica\u00ed\u00adas, o Miguel, que significa \u2020\u0153\u00bfQui\u00e9n es como Jehovah?\u2020\u009d<br \/>\n1.  Un efrateo (Jueces 17\u201418, Mica\u00ed\u00adas en la RVA).<br \/>\n2.  Un rubenita (1Ch 5:5, Mica\u00ed\u00adas en la RVA).<br \/>\n3.  Un nieto de Jonat\u00e1n (1Ch 8:34; 1Ch 9:40, Mica\u00ed\u00adas en la RVA).<br \/>\n4.  Un levita (1Ch 23:20, Mica\u00ed\u00adas en la RVA).<br \/>\n5.  El padre de Abd\u00f3n (2Ch 34:20, Mica\u00ed\u00adas en la RVA); llamado Acbor hijo de Mica\u00ed\u00adas en 2Ki 22:12.<br \/>\n6.  El profeta can\u00f3nico Miqueas de Mor\u00e9set (Mic 1:1; Jer 26:18).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(\u00bfQui\u00e9n como Jehov\u00e1?). Profeta jud\u00ed\u00ado que desarroll\u00f3 su ministerio en tiempos de los reyes \u2020\u00a2Jotam, \u2020\u00a2Acaz y \u2020\u00a2Ezequ\u00ed\u00adas. Fue contempor\u00e1neo de Isa\u00ed\u00adas y Oseas. Pero mientras Isa\u00ed\u00adas era de noble familia,M. era un hombre humilde del campo, como \u2020\u00a2Am\u00f3s. Era nativo de \u2020\u00a2Moreset, o Moreset-gat, cerca de \u2020\u00a2Laquis, una comunidad muy peque\u00f1a. Aunque su predicaci\u00f3n anunciaba juicio contra Jerusal\u00e9n, el resultado fue favorable, porque el rey Ezequ\u00ed\u00adas le puso atenci\u00f3n y decidi\u00f3 auspiciar el avivamiento de su \u00e9poca, lo cual hizo que la destrucci\u00f3n de la ciudad se pospusiera unos cien a\u00f1os. As\u00ed\u00ad lo atestiguan los ancianos que defendieron a Jerem\u00ed\u00adas cuando lo iban a matar, diciendo: \u2020\u0153Miqueas de Moreset profetiz\u00f3 en tiempo de Ezequ\u00ed\u00adas&#8230; As\u00ed\u00ad ha dicho Jehov\u00e1 de los Ej\u00e9rcitos: Sion ser\u00e1 arada como campo&#8230; \u00bfAcaso lo mataron Ezequ\u00ed\u00adas rey de Jud\u00e1 y todo Jud\u00e1? \u00bfNo temi\u00f3 a Jehov\u00e1, y or\u00f3 en presencia de Jehov\u00e1, y Jehov\u00e1 se arrepinti\u00f3 del mal que hab\u00ed\u00ada hablado contra ellos?\u2020\u009d (Jer 26:16-19). Su libro es uno de los llamados profetas menores. \u2020\u00a2Miqueas, Libro de.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG PROF HOMB HOAT<\/p>\n<p>vet, = \u00ab\u00bfQui\u00e9n como Jehov\u00e1?\u00bb Profeta y autor del Libro de Miqueas. Aparentemente originario de Moreset-gat (Mi. 1:14), indudablemente en Jud\u00e1, no lejos de Gat, la ciudad filistea de la que dependi\u00f3 el pueblo natal de Miqueas durante un cierto tiempo. Profetiz\u00f3 durante los reinados de Jotam, Acaz y Ezequ\u00ed\u00adas (Mi. 1:1; Jer. 26:18); inici\u00f3 su carrera poco despu\u00e9s de Oseas e Isa\u00ed\u00adas, contempor\u00e1neos suyos (Mi. 1:1; cfr. Is. 1:1; Os. 1:1). Miqueas, m\u00e1s pr\u00f3ximo a Isa\u00ed\u00adas, trata los mismos grandes temas que \u00e9l, como acertadamente se\u00f1al\u00f3 Calvino.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[013]<br \/>\n Uno de los 12 profetas del Antiguo Testamento llamados Menores. Escribi\u00f3 su libro de forma muy breve. Miqueas vivi\u00f3 en el siglo VIII a.C. tal vez entre el 738 y el 693, al tiempo que Isa\u00ed\u00adas. Comenz\u00f3 a profetizar antes de la ca\u00ed\u00adda de Samaria en el 721 a.C.<\/p>\n<p>    El libro muy breve anuncia el triunfo final del pueblo elegido, a pesar del castigo inmediato que se avecina.<\/p>\n<p>   (Ver Profetas 5.2.3.)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Este libro figura en el canon entre  los doce profetas menores. Contiene probablemente partes que proceden de \u00e9pocas muy diversas. El n\u00facleo b\u00e1sico lo constituyen las palabras del profeta Miqueas, del siglo Vlll, con sucesivas reelaboraciones en el per\u00ed\u00adodo del destierro. Sobre la persona de Miqueas nos da noticias sobre todo el t\u00ed\u00adtulo (1 , 1), que lo presenta como un conten-lpor\u00e1neo algo m\u00e1s joven que Isa\u00ed\u00adas, y del reino de Jud\u00e1 como \u00e9l. A comienzos de su actividad, por el 740-736, todav\u00ed\u00ada exist\u00ed\u00ada el reino del norte: Miqueas conoci\u00f3 su lenta agon\u00ed\u00ada, sufri\u00f3 por la toma de Samar\u00ed\u00ada y por la deportaci\u00f3n de sus habitantes (721); conoci\u00f3 tambi\u00e9n la invasi\u00f3n de Senaquerib sobre Judea. En su mensaje se van alternando los reproches (1 -3; 6-7: procesos a Israel) y los anuncios de salvaci\u00f3n (cc. 4-5: promesas a Si\u00f3n). Los primeros atacan la idolatr\u00ed\u00ada, la avaricia y la codicia de los ricos, la corrupci\u00f3n en la administraci\u00f3n p\u00fablica. Se acusa a todas las categor\u00ed\u00adas sociales, ya que todas ellas act\u00faan contra la orden del Se\u00f1or de cumplir la justicia (6,8), De aqu\u00ed\u00ad el anuncio del castigo. Pero en una situaci\u00f3n tan amenazadora surgen los or\u00e1culos de esperanza, que culminan en los cc. 4-5 con la confirmaci\u00f3n de la doctrina del \u00abresto\u00bb (.7, Am\u00f3s) .1 con el anuncio del nacimiento del M\u00e9s\u00ed\u00adas dav\u00ed\u00addico en Bel\u00e9n (5,1-5).<\/p>\n<p> G. Lorusso<\/p>\n<p> Bibl.: L, Alonso Schokel &#8211; J L. Sicre. Prof\u00e9tas. 11, Cristiandad, Madrid 1980, 10331072; N. Flanagan, Am\u00f3s, Oseas y Miqueas, Mensajero\/Sal Terrae, Bilbao y Santander 1969; J. L. Sicre, Profetismo en Israel, Verbo Divino. Estella 1992.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. El profeta. II. El libro.<\/p>\n<p>I. EL PROFETA. Miqueas, en hebreo Mikah (forma abreviada de Mikahay, Mikayahu, \u00ab\u00bfqui\u00e9n es como Yhwh?\u00bb), uno de los doce profetas menores, natural de Mor\u00e9set (o Mor\u00e9set-Gat), la actual Tell el-Giudeideh, a 35 km al sudoeste de Jerusal\u00e9n, fue contempor\u00e1neo del profeta Isa\u00ed\u00adas; en efecto, ejerci\u00f3 su misi\u00f3n durante los reinados de Ezequ\u00ed\u00adas, rey de Jud\u00e1 (716-687), de Jot\u00e1n (740-736) y de Acaz (736-716), actuando quiz\u00e1 tambi\u00e9n durante parte del reinado de Manas\u00e9s (687-642). En el libro de Jerem\u00ed\u00adas, en un pasaje fechado el a\u00f1o 609 a.C., leemos: \u00abMiqueas de Mirasti, que profetizaba en tiempos de Ezequ\u00ed\u00adas, rey de Jud\u00e1, dijo tambi\u00e9n a todo el pueblo de Jud\u00e1&#8230;\u00bb (Jer 26:17-18). De esta cita se deduce que estaba ya en circulaci\u00f3n una profec\u00ed\u00ada que leemos en Miq 3:12, y que era bien conocido el hecho de que Miqueas de Mor\u00e9set hab\u00ed\u00ada actuado como profeta bajo el reinado de Ezequ\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>El profeta proced\u00ed\u00ada del campo, como Am\u00f3s, lo cual contribuye quiz\u00e1 a explicar el motivo de que vea en las capitales Samaria y Jerusal\u00e9n dos centros de iniquidad, prediciendo la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, mientras que su contempor\u00e1neo (pero hombre de ciudad) Isa\u00ed\u00adas da un juicio distinto de ellas (Isa 1:26). Quiz\u00e1 su resentimiento contra Jerusal\u00e9n resulte m\u00e1s comprensible si se tiene presente que la regi\u00f3n de donde proced\u00ed\u00ada fue la primera en sufrir las consecuencias de la alocada pol\u00ed\u00adtica de la capital, pues fue invadida en el 701 por el rey asirio Senaquerib, que lleg\u00f3 a saquear hasta cuarenta peque\u00f1as ciudades.<\/p>\n<p>II. EL LIBRO. Desde el punto de vista literario, el libro se presenta como una recopilaci\u00f3n pues parece que algunos pasajes se pueden reconocer como del profeta, mientras que otros son dudosos y otros ciertamente posteriores. La mayor parte del texto de la primera parte se reconoce como aut\u00e9ntica del profeta. Dado que la segunda parte est\u00e1 formada por textos que se siguen sin ning\u00fan v\u00ed\u00adnculo l\u00f3gico aparente, se discute su atribuci\u00f3n al profeta. La tercera parte es considerada generalmente como aut\u00e9ntica. Las objeciones de algunos cr\u00ed\u00adticos proceden especialmente de la claridad con que el texto habla de una esperanza en la salvaci\u00f3n cercana, lo cual se juzga m\u00e1s adecuado al per\u00ed\u00adodo posex\u00ed\u00adlico.<\/p>\n<p>La primera parte (cc. 1-3) es un elocuente mensaje social, muy amargo por las reflexiones que ocupan la mente de Miqueas, testigo de la realidad cotidiana que se vive en los dos reinos de Jud\u00e1 y de Israel. El profeta ve en los jefes, en los profetas (falsos) y en los sacerdotes infieles a los responsables de las injusticias sociales (opresi\u00f3n de los d\u00e9biles, hurtos de las propiedades de tierras), mientras que ellos ni siquiera quieren reconocer las injusticias cometidas. Miqueas acude para ello a unas palabras memorables: \u00abOdi\u00e1is el bien y am\u00e1is el mal&#8230; Devor\u00e1is la carne de mi pueblo, desoll\u00e1is su piel, quebrant\u00e1is sus huesos, le hac\u00e9is trozos como carne en la olla&#8230; Luego clamar\u00e1n al Se\u00f1or, pero \u00e9l no les responder\u00e1\u00bb (3,2-4).<\/p>\n<p>La segunda parte (cc. 4-5) es una colecci\u00f3n de or\u00e1culos proyectados todos ellos hacia el futuro; constituye uno de los textos literariamente m\u00e1s delicados y profundos de las p\u00e1ginas de los profetas: \u00abSuceder\u00e1 en el futuro&#8230;\u00bb que el monte de Si\u00f3n constituir\u00e1 la meta de los pueblos; a \u00e9l se volver\u00e1n las naciones, \u00abpues la ley saldr\u00e1 de Si\u00f3n y la palabra de Dios de Jerusal\u00e9n\u00bb, las espadas se transformar\u00e1n en azadas, los pueblos caminar\u00e1n en nombre del Se\u00f1or y la paz reinar\u00e1 por doquier: el Se\u00f1or recoger\u00e1 a los que cojean y a todos los que hasta entonces hab\u00ed\u00ada \u00abmaltratado\u00bb; Jerusal\u00e9n alcanzar\u00e1 la soberan\u00ed\u00ada de los tiempos antiguos y la realeza. Estos acentos serenos quedan interrumpidos por un triste recuerdo del destierro, de las humillaciones y sufrimientos, a las que pone fin, sin embargo, la reivindicaci\u00f3n de Israel. En este contexto leemos algunos pasajes memorables, que consideran mesi\u00e1nicos los hagi\u00f3grafos del NT: \u00abY t\u00fa, Bel\u00e9n, Efrata, la m\u00e1s peque\u00f1a entre los clanes de Jud\u00e1, de ti me saldr\u00e1 el que ha de reinar en Israel. Sus or\u00ed\u00adgenes vienen de antiguo&#8230;\u00bb (5,1), or\u00e1culo que el evangelista Mateo dice cumplido con el nacimiento de Jes\u00fas en Bel\u00e9n. La continuaci\u00f3n del mismo cap\u00ed\u00adtulo 5 tiene un claro sentido mesi\u00e1nico (liberaci\u00f3n de los opresores, alejamiento de toda forma de idolatr\u00ed\u00ada y de soberbia humana): la persona percibida por el profeta \u00abextender\u00e1 su poder hasta los confines de la tierra. El mismo ser\u00e1 la paz\u00bb (5,3-4).<\/p>\n<p>La tercera parte (cc. 6-7) comienza con una apasionada requisitoria de Yhwh contra Israel. Fue acogida en parte y desarrollada tambi\u00e9n en la liturgia latina. Las estrofas comienzan dirigi\u00e9ndose expresamente al pueblo: \u00abEscuchad&#8230; Escuchad, montes&#8230; Pueblo m\u00ed\u00ado, \u00bfqu\u00e9 te he hecho? \u00bfEn qu\u00e9 te he molestado? Resp\u00f3ndeme&#8230; Pueblo m\u00ed\u00ado, recuerda&#8230; Acu\u00e9rdate&#8230;\u00bb (6,1-5). Vienen luego seis vers\u00ed\u00adculos, en donde el profeta desarrolla las preguntas anteriores en forma de \u00abproceso\u00bb, subrayando con una intensidad conmovedora cu\u00e1n profundo, \u00ed\u00adntimo y personal es su concepto de la religi\u00f3n (6,6-12); en esta misma l\u00ed\u00adnea de una religi\u00f3n vinculada a la justicia social, v\u00e9ase adem\u00e1s, por ejemplo: Isa 1:10-16; Isa 58:1-8; Sal 50:1-15; Sal 51:18-19).<\/p>\n<p>La \u00faltima parte no es menos apasionada: el profeta recalca el estado de confusi\u00f3n moral en que ha ca\u00ed\u00addo el pueblo (,7); pero concluye con la promesa de exaltaci\u00f3n de Si\u00f3n por encima de todo el mundo pagano, en forma de una lamentaci\u00f3n individual (Sal 6:8-10), de una profec\u00ed\u00ada (Sal 6:11-13) y de una oraci\u00f3n por la restauraci\u00f3n, que termina con la certeza del perd\u00f3n divino: \u00abVolver\u00e1 a compadecerse de nosotros, pisotear\u00e1 nuestros pecados&#8230;\u00bb (Sal 7:19).<\/p>\n<p>BIBL.: ALONSO SCH\u00d6KEL L.-SICRE DIAZ J.L., Profetas II, Cristiandad, Madrid 1980, 1033-1072; BERNINI G., Osea, Michea, Nahum, Abacuc, Ed. Paoline, Roma 19833; DEISSLER A.-DELCOR M., Les petits Proph\u00e9tes, Par\u00ed\u00ads 1964; ELLICER K., Das Buch der zwdlf kleinen Propheten, Gotinga 19645; RINALDI G.-LUCIANI F., 1 Profeti minori III. Michea, Nahum, Abacuc, Sofonia, Aggeo, Zaccaria, Malachia, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1969; WOLFF H.W., Dodekapropheton: Micha, Neukirchen 1980.<\/p>\n<p>L. Moraldi<\/p>\n<p>P Rossano &#8211; G. Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>(forma abreviada de Miguel o Micaya).<\/p>\n<p>1. Hombre de Efra\u00ed\u00adn. En violaci\u00f3n del octavo de los Diez Mandamientos (Ex 20:15), Miqueas le quit\u00f3 a su madre 1.100 piezas de plata. Cuando lo confes\u00f3 y las devolvi\u00f3, ella dijo: \u2020\u0153Sin falta tengo que santificar la plata a Jehov\u00e1 de mi mano por mi hijo, para hacer una imagen tallada y una estatua fundida; y ahora te la devolver\u00e9\u2020\u009d. Luego llev\u00f3 200 piezas de plata a un platero, quien hizo una \u2020\u0153imagen tallada y una estatua fundida\u2020\u009d que despu\u00e9s estuvo en la casa de Miqueas. Este ten\u00ed\u00ada una \u2020\u0153casa de dioses\u2020\u009d, hizo un efod y un terafim, y autoriz\u00f3 a uno de sus hijos para que actuara como sacerdote a su favor. Aunque todo esto se hizo con la intenci\u00f3n de honrar a Jehov\u00e1, fue un grave error, pues viol\u00f3 el mandamiento que prohib\u00ed\u00ada la idolatr\u00ed\u00ada (Ex 20:4-6) y pas\u00f3 por alto el tabern\u00e1culo y el sacerdocio de Jehov\u00e1. (Jue 17:1-6; Dt 12:1-14.) Tiempo despu\u00e9s Miqueas llev\u00f3 a su casa a Jonat\u00e1n, un descendiente de Guersom, el hijo de Mois\u00e9s, y contrat\u00f3 a este joven levita como su sacerdote. (Jue 18:4, 30.) Sinti\u00e9ndose satisfecho por ello, aunque equivocadamente, Miqueas entonces dijo: \u2020\u0153Ahora s\u00ed\u00ad s\u00e9 que Jehov\u00e1 me har\u00e1 bien\u2020\u009d. (Jue 17:7-13.) Pero Jonat\u00e1n no era del linaje de Aar\u00f3n, as\u00ed\u00ad que ni siquiera satisfac\u00ed\u00ada los requisitos para ser sacerdote, lo que solo aument\u00f3 el error de Miqueas. (N\u00fa 3:10.)<br \/>\nEn aquellos d\u00ed\u00adas, los danitas, que buscaban un territorio en el que morar, enviaron cinco esp\u00ed\u00adas a Efra\u00ed\u00adn, \u2020\u0153hasta la casa de Miqueas, y consiguieron pasar la noche all\u00ed\u00ad\u2020\u009d. Mientras estaban cerca de la casa de Miqueas, reconocieron la voz de Jonat\u00e1n, averiguaron qu\u00e9 hac\u00ed\u00ada en aquel lugar y le pidieron que inquiriese de Dios para saber si tendr\u00ed\u00adan \u00e9xito. El sacerdote les dijo: \u2020\u0153Vayan en paz. Delante de Jehov\u00e1 est\u00e1 su camino en que van\u2020\u009d. (Jue 18:1-6.) Despu\u00e9s espiaron Lais y volvieron para comunicar a sus hermanos lo que vieron. Luego, los cinco esp\u00ed\u00adas y seiscientos hombres de Dan, ce\u00f1idos con armas de guerra, se dirigieron hacia aquella ciudad. En el camino, seg\u00fan pasaban por la casa de Miqueas, los esp\u00ed\u00adas hablaron a sus hermanos de los objetos religiosos que aquel hombre ten\u00ed\u00ada y propusieron tomarlos. No solo los tomaron, sino que tambi\u00e9n convencieron al levita de que ser\u00ed\u00ada mejor para \u00e9l ser sacerdote de una tribu y familia de Israel que serlo solo de un hombre. De modo que se lo llevaron a \u00e9l, el efod, el terafim y la imagen tallada, y prosiguieron su camino. (Jue 18:7-21.)<br \/>\nPoco despu\u00e9s, Miqueas persigui\u00f3 a los danitas acompa\u00f1ado de una partida de hombres. Una vez los hubo alcanzado, los hombres de Dan le preguntaron qu\u00e9 pasaba, a lo que Miqueas respondi\u00f3: \u2020\u0153Mis dioses que yo hice, ustedes los han tomado, al sacerdote tambi\u00e9n, y ustedes se van, \u00bfy qu\u00e9 me queda ya?\u2020\u009d. Ante eso, los hijos de Dan le advirtieron que pod\u00ed\u00adan volverse contra \u00e9l si continuaba sigui\u00e9ndoles y dando voces. Como Miqueas vio que los danitas eran mucho m\u00e1s fuertes que su grupo, regres\u00f3 a su casa. (Jue 18:22-26.) Posteriormente los danitas derribaron y quemaron Lais, y sobre su ubicaci\u00f3n edificaron la ciudad de Dan. Jonat\u00e1n y sus hijos fueron sacerdotes de los danitas, que \u2020\u0153mantuvieron erigida para s\u00ed\u00ad la imagen tallada de Miqueas, que \u00e9l hab\u00ed\u00ada hecho, todos los d\u00ed\u00adas que la casa del Dios verdadero [el tabern\u00e1culo] continu\u00f3 en Sil\u00f3\u2020\u009d. (Jue 18:27-31.)<\/p>\n<p>2. Levita de la familia qohatita de Uziel, de la que \u00e9l era cabeza y su hermano Is\u00ed\u00adas el segundo cuando David distribuy\u00f3 las asignaciones de servicio levitas. (1Cr 23:6, 12, 20; 24:24, 25.)<\/p>\n<p>3. Descendiente del rey Sa\u00fal. Era hijo de Merib-baal (Mefib\u00f3set), el hijo de Jonat\u00e1n. Tambi\u00e9n se le llama Mic\u00e1. (1Cr 8:33-35; 9:39-41; 2Sa 9:12.)<\/p>\n<p>4. Rubenita que fue hijo de Sime\u00ed\u00ad y padre de Reay\u00e1. Su descendiente Beerah fue un principal de la tribu de Rub\u00e9n, y fue llevado al destierro por el rey de Asiria Tilgat-piln\u00e9ser (Tiglat-pil\u00e9ser III). (1Cr 5:1, 3-6; 2Re 15:29.)<\/p>\n<p>5. Padre de Abd\u00f3n (Acbor). Tambi\u00e9n se le llama Micaya, que es su nombre sin abreviar. (2Cr 34:20; 2Re 22:12.)<\/p>\n<p>6. Levita descendiente de Asaf. (Ne 11:15, 17.) Tambi\u00e9n se le llama Mic\u00e1 y Micaya. (1Cr 9:15; Ne 11:22; 12:35.)<\/p>\n<p>7. Escritor del libro b\u00ed\u00adblico que lleva su nombre y profeta de Jehov\u00e1 durante los reinados de Jot\u00e1n, Acaz y Ezequ\u00ed\u00adas de Jud\u00e1 (777-717 a. E.C.). Fue contempor\u00e1neo de los profetas Oseas e Isa\u00ed\u00adas, pero no se sabe con certeza cu\u00e1nto tiempo profetiz\u00f3. Parece ser que termin\u00f3 de profetizar a finales del reinado de Ezequ\u00ed\u00adas, cuando se termin\u00f3 la escritura del libro que lleva el nombre del profeta. (Miq 1:1; Os 1:1; Isa 1:1.)<br \/>\nMiqueas era natural de la aldea de Mor\u00e9set, al SO. de Jerusal\u00e9n. (Jer 26:18.) Por residir en la f\u00e9rtil Sefel\u00e1, conoc\u00ed\u00ada bien la vida rural, en la que se inspir\u00f3 para sus elocuentes ilustraciones. (Miq 2:12; 4:12, 13; 7:1, 4, 14.) Profetiz\u00f3 durante tiempos turbulentos en que la adoraci\u00f3n falsa y la corrupci\u00f3n moral florec\u00ed\u00adan en Israel y Jud\u00e1, y tambi\u00e9n cuando el rey Ezequ\u00ed\u00adas empez\u00f3 reformas religiosas. (2Re 15:32\u201320:21; 2Cr 27\u201332.) Con buena raz\u00f3n, \u2020\u0153la palabra de Jehov\u00e1 que le ocurri\u00f3 a Miqueas\u2020\u009d advirti\u00f3 que Dios har\u00ed\u00ada de Samaria \u2020\u0153un mont\u00f3n de ruinas del campo\u2020\u009d y se profetiz\u00f3 que \u2020\u02dcSi\u00f3n ser\u00ed\u00ada arada como un simple campo, y Jerusal\u00e9n misma llegar\u00ed\u00ada a ser simples montones de ruinas\u2020\u2122. (Miq 1:1, 6; 3:12.) Aunque la devastaci\u00f3n de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n en 607 a. E.C. aconteci\u00f3 muchos a\u00f1os despu\u00e9s de los d\u00ed\u00adas de Miqueas, probablemente vivi\u00f3 para ver la predicha destrucci\u00f3n de Samaria, en 740 a. E.C. (2Re 25:1-21; 17:5, 6.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Mi 1-7<br \/>\nSumario: 1. El profeta. II. El libro.<\/p>\n<p>1. EL PROFETA.<br \/>\nMiqueas, en hebreo M\u00ed\u00adkah (forma abreviada de M\u00ed\u00adkahay, Mikayahu, \u2020\u0153qui\u00e9n es como Yhwh?\u2020\u009d), uno de los doce profetas menores, natural de Mor\u00e9set (o Mor\u00e9set-Gat), la actual TelI el-Giudeideh, a 35 km al sudoeste de Jerusal\u00e9n, fue contempor\u00e1neo del profeta Isa\u00ed\u00adas; en efecto, ejerci\u00f3 su misi\u00f3n durante los reinados de Eze-qu\u00ed\u00adas, rey de Jud\u00e1 (716-687), de Jot\u00e1n (740-736) y de Acaz (736-716), actuando quiz\u00e1 tambi\u00e9n durante parte del reinado de Manases (687-642). En el libro de Jerem\u00ed\u00adas, en un pasaje fechado el a\u00f1o 609 a.C, leemos: \u2020\u0153Miqueas de Mirasti, que profetizaba en tiempos de Ezequ\u00ed\u00adas, rey de Jud\u00e1, dijo tambi\u00e9n a todo el pueblo de Jud\u00e1&#8230;\u2020\u009d (Jr26,17-18). De esta cita se deduce que estaba ya en circulaci\u00f3n una profec\u00ed\u00ada que leemos en Miq 3,12, y que era bien conocido el hecho de que Miqueas de Mor\u00e9set hab\u00ed\u00ada actuado como profeta bajo el reinado de Ezequ\u00ed\u00adas.<br \/>\nEl profeta proced\u00ed\u00ada del campo, como Amos, lo cual contribuye quiz\u00e1 a explicar el motivo de que vea en las capitales Samar\u00ed\u00ada y Jerusal\u00e9n dos centros de iniquidad, prediciendo la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, mientras que su contempor\u00e1neo (pero hombre de ciudad) Isa\u00ed\u00adas daunjuicio distinto de ellas (Is 1,26). Quiz\u00e1 su resentimiento contra Jerusal\u00e9n resulte m\u00e1s comprensible si se tiene presente que la regi\u00f3n de donde proced\u00ed\u00ada fue la primera en sufrir las consecuencias de la alocada pol\u00ed\u00adtica de la capital, pues fue invadida en el 701 por el rey asirio Senaquerib, que lleg\u00f3 a saquear hasta cuarenta peque\u00f1as ciudades.<\/p>\n<p>2088<br \/>\nII. EL LIBRO.<br \/>\nDesde el punto de vista literario, el libro se presenta como una recopilaci\u00f3n pues parece que algunos pasajes se pueden reconocer como del profeta, mientras que otros son dudosos y otros ciertamente posteriores. La mayor parte del texto de la primera parte se reconoce como aut\u00e9ntica del profeta. Dado que la segunda parte est\u00e1 formada por textos que se siguen sin ning\u00fan v\u00ed\u00adnculo l\u00f3gico aparente, se discute su atribuci\u00f3n al profeta. La tercera parte es considerada generalmente como aut\u00e9ntica. Las objeciones de algunos cr\u00ed\u00adticos proceden especialmente de la claridad con que el texto habla de una esperanza en la salvaci\u00f3n cercana, lo cual se juzga m\u00e1s adecuado al per\u00ed\u00adodo posex\u00ed\u00adlico.<br \/>\nLa primera parte (cc. 1-3) es un elocuente mensaje social, muy amargo por las reflexiones que ocupan la mente de Miqueas, testigo de la realidad cotidiana que se vive en los dos reinos de Jud\u00e1 y de Israel. El profeta ve en los jefes, en los profetas (falsos) y en los sacerdotes infieles a los responsables de las injusticias sociales (opresi\u00f3n de los d\u00e9biles, hurtos de las propiedades de tierras), mientras que ellos ni siquiera quieren reconocer las injusticias cometidas. Miqueas acude para ello a unas palabras memorables: \u2020\u0153Odi\u00e1is el bien y am\u00e1is el mal&#8230; Devor\u00e1is la carne de mi pueblo, desoll\u00e1is su piel, quebrant\u00e1is sus huesos, le hac\u00e9is trozos como carne en la olla&#8230; Luego clamar\u00e1n al Se\u00f1or, pero \u00e9l no les responder\u00e1\u2020\u009d (3,2-4).<br \/>\nLa segunda parte (cc. 4-5) es una colecci\u00f3n de or\u00e1culos proyectados todos ellos hacia el futuro; constituye uno de los textos literariamente m\u00e1s delicados y profundos de las p\u00e1ginas de los profetas:<br \/>\n\u2020\u0153Suceder\u00e1 en el futuro&#8230;\u2020\u009d que el monte de Si\u00f3n constituir\u00e1 la meta de los pueblos; a \u00e9l se volver\u00e1n las naciones, \u2020\u0153pues la ley saldr\u00e1 de Si\u00f3n y la palabra de Dios de Jerusal\u00e9n\u2020\u009d, las espadas se transformar\u00e1n en azadas, los pueblos caminar\u00e1n en nombre del Se\u00f1or y la paz reinar\u00e1 por doquier: el Se\u00f1or recoger\u00e1 a los que cojean y a todos los que hasta entonces hab\u00ed\u00ada \u2020\u0153maltratado\u2020\u009d; Jerusal\u00e9n alcanzar\u00e1 la soberan\u00ed\u00ada de los tiempos antiguos y la realeza. Estos acentos serenos quedan interrumpidos por un triste recuerdo del destierro, de las humillaciones y sufrimientos, a las que pone fin, sin embargo, la reivindicaci\u00f3n de Israel. En este contexto leemos algunos pasajes memorables, que consideran me-si\u00e1nicos los hagi\u00f3grafos del NT: \u2020\u0153Y t\u00fa, Bel\u00e9n, Efrata, la m\u00e1s peque\u00f1a entre los clanes de Jud\u00e1, de ti me saldr\u00e1 el que ha de reinar en Israel. Sus or\u00ed\u00adgenes vienen de antiguo&#8230;\u2020\u009d (5,1), or\u00e1culo que el evangelista Mateo dice cumplido con el nacimiento de Jes\u00fas en Bel\u00e9n. La continuaci\u00f3n del mismo cap\u00ed\u00adtulo 5 tiene un claro sentido me-si\u00e1nico (liberaci\u00f3n de los opresores, alejamiento de toda forma de idolatr\u00ed\u00ada y de soberbia humana): la persona percibida por el profeta \u2020\u0153extender\u00e1 su poder hasta los confines de la tierra. El mismo ser\u00e1 la paz\u2020\u009d (5,3-4).<br \/>\n2089<br \/>\nLa tercera parte (cc. 6-7) comienza con una apasionada requisitoria de Yhwh contra Israel. Fue acogida en parte y desarrollada tambi\u00e9n en la liturgia latina. Las estrofas comienzan dirigi\u00e9ndose expresamente al pueblo: \u2020\u0153Escuchad&#8230; Escuchad, montes&#8230; Pueblo m\u00ed\u00ado, \u00bfqu\u00e9 te he hecho? \u00bfEn qu\u00e9 te he molestado? Resp\u00f3ndeme&#8230; Pueblo m\u00ed\u00ado, recuerda&#8230; Acu\u00e9rdate.. \u2020\u0153(6,1-5). Vienen luego seis vers\u00ed\u00adculos, en donde el profeta desarrolla las preguntas anteriores en forma de \u2020\u0153proceso\u2020\u009d, subrayando con una intensidad conmovedora cuan profundo, \u00ed\u00adntimo y personal es su concepto de la religi\u00f3n (6,6-12); en esta misma l\u00ed\u00adnea de una religi\u00f3n vinculada a la justicia social, v\u00e9ase adem\u00e1s, por ejemplo: lsl,10-16; 58,1-8; Ps 50,1-15; 51,18-19).<br \/>\nLa \u00faltima parte no es menos apasionada: el profeta recalca el estado de confusi\u00f3n moral en que ha ca\u00ed\u00addo el pueblo (6,16-7,7); pero concluye con la promesa de exaltaci\u00f3n de Si\u00f3n por encima de todo el mundo pagano, en forma de una lamentaci\u00f3n individual (6,8-10), de una profec\u00ed\u00ada (6,11-13) y de una oraci\u00f3n por la restauraci\u00f3n, que termina con la certeza del perd\u00f3n divino: \u2020\u0153Volver\u00e1 a compadecerse de nosotros, pisotear\u00e1 nuestros pecados&#8230;\u2020\u009d (7,19).<br \/>\n2090<br \/>\nBIBL.: Alonso SchOkel L.-Sicre D\u00ed\u00adaz J.L., Profetas II, Cristiandad, Madrid 1980, 1033-1 072; Bernini G.,<br \/>\nOsea, Michea, Nahum, Aba-cuc, Ed. Paoline, Roma 19833; DeisslerA.-Delcor M., Les petits Proph\u00e9tes,<br \/>\nPar\u00ed\u00ads 1964; Elliger K., Das Buch derzwolfkleinen Pro-pheten, Gotinga 19645; Rinaldi G.-Luciani F., \/<br \/>\nProfeti minori III. Michea, Nahum, Abacuc, Sofonia, Aggeo, Zacear\u00ed\u00ada, Malachia, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1969; Wolff<br \/>\nH.W., Dodekapropheton: Micha, Neukirchen 1980.<br \/>\nL. Moraldi<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>EL HOMBRE MIQUEAS<\/p>\n<p>A diferencia de Isa\u00ed\u00adas, de Jerem\u00ed\u00adas y de Ezequiel, Miqueas no describe su llamamiento inicial al ministerio (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 6; Jer. 1; Eze. 2). La introducci\u00f3n del libro (1:1), sin embargo, declara que \u2020\u0153la palabra de Jehovah\u2020\u009d vino a \u00e9l en \u2020\u0153visi\u00f3n\u2020\u009d (eso es, vista y\/u o\u00ed\u00addo sobrenaturales), convirti\u00e9ndolo a \u00e9l en mensajero del Se\u00f1or (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 21:10). En su libro el Dios invisible se vuelve audible.<br \/>\nMiqueas vino de Mor\u00e9set-gat (1:1, 14), la moderna Tell el-Judeidah, un mont\u00ed\u00adculo algo imponente que se eleva a 400 m.m. Metro (1.240 pies) sobre el nivel del mar en las estribaciones del sudoeste de Judea. Daba a la ondulante planicie costera al occidente, salpicada de ciudades fortificadas. A unos 35 km.km. Kil\u00f3metro(s) (22 millas) al sureste de Jerusal\u00e9n, estaba conectada con una red de fortificaciones levantadas a lo largo de la orilla oriental de la falda de las colinas. Estas fortificaciones proteg\u00ed\u00adan a Jerusal\u00e9n (en el espinazo de la cordillera central de Ju dea) de los ataques lanzados por invasores del camino costero que conectaba a Egipto y Mesopotamia.<br \/>\nSu nombre significa \u2020\u0153\u00bfQui\u00e9n es como Jehovah?\u2020\u009d. Con su nombre sus padres celebraban lo incomparable del Dios de Israel. Miqueas a\u00f1ad\u00ed\u00ada al lustre de Dios asociando este nombre con su incomparable perd\u00f3n y fidelidad (7:18\u201320), el tema del libro de Miqueas.<\/p>\n<p>SU MENSAJE<\/p>\n<p>La irregularidad de estilo del libro se debe a la compilaci\u00f3n de or\u00e1culos independientes previos en un todo coherente. Esas profec\u00ed\u00adas originalmente aisladas var\u00ed\u00adan en forma, pero en general pueden ser clasificadas como or\u00e1culos de juicio y de esperanza. Miqueas las arregl\u00f3 en tres series (caps. 1, 2, 3\u20135, 6, 7), y las inici\u00f3 con el imperativo que se traduce como \u2020\u0153o\u00ed\u00add\u2020\u009d (1:2; 6:1) o \u2020\u0153escuchad\u2020\u009d (3:1), y movi\u00e9ndose del juicio a la esperanza. Los or\u00e1culos de esperanza, todos los cuales se refieren al remanente (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:12, 13; 4:6, 7; 5:6, 7; 7:18), se comparan con los temas de juicio y as\u00ed\u00ad resuelven la crisis. Los austeros mensajes de juicio de Mi queas se apoyan en las elevadas leyes \u00e9ticas del pacto de Dios entregado en el Sina\u00ed\u00ad (6:1\u20138); sus mensajes consoladores de esperanza se apoyan en el invariable pacto de Dios con los antepasados de Israel (7:20).<br \/>\nEn la primera serie Israel es enviado al exilio y su tierra santa es dislocada por causa de su pecado (1:2\u20132:11). El Se\u00f1or, sin embargo, promete reunir a su remanente escogido en Jerusal\u00e9n para sobrevivir el asedio asirio y para llegar a ser su rey (2:12, 13). En la segunda serie, despu\u00e9s del desmantelamiento de Jerusal\u00e9n por su liderazgo fracasado (3:1\u201312), el Se\u00f1or exaltar\u00e1 a Jerusal\u00e9n muy por encima de las naciones (4:1\u20135), y all\u00ed\u00ad reunir\u00e1 de nuevo al afligido remanente, el que restaurar\u00e1 el dominio de Dios sobre la tierra (4:6\u20138). Esa profec\u00ed\u00ada encuentra cumplimiento hoy en Jesucristo, quien gobierna corazones humanos desde el monte Sion celestial (Hech. 2:32\u201336; Heb. 12:22). Adem\u00e1s, en el tiempo de Miqueas Israel era afligido por naciones invasoras y no pod\u00ed\u00ada salvarse a s\u00ed\u00ad mismo (4:9\u20135:1), pero Dios prometi\u00f3 el nacimiento y el reinado del Mes\u00ed\u00adas, el que volver\u00ed\u00ada a reunir al depurado remanente y lo dirigir\u00ed\u00ada a la victoria (5:2\u201315). Esto tambi\u00e9n se cumpli\u00f3 en la iglesia de Cristo (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Cor. 2:14\u201316). En la tercera serie, de la naci\u00f3n espiritualmente depravada (6:1\u20136) y en proceso de desintegraci\u00f3n (7:1\u20137), un remanente elegido del pueblo escogido ser\u00ed\u00ada perdonado y salvado por Dios (7:8\u201320). Ese remanente ahora cons tituye una parte de la iglesia de Cristo (Rom. 11). No importa lo sucio y harapiento que se vuelva el mundo, prevalecer\u00e1n los prop\u00f3sitos de Dios de triunfar sobre Satan\u00e1s y sus esbirros (Rom. 16:20).<br \/>\nEn sus or\u00e1culos de juicio Miqueas no vuelve atr\u00e1s en su siempre impopular mensaje de que la paga del pecado es muerte. El simpatizaba intensamente con la clase media de Jud\u00e1, que era oprimida por la clase alta de Jerusal\u00e9n (2:1\u20135, 8, 9). Los terratenientes ricos eran defendidos por magistrados corruptos (3:1\u20134) y alentados por profetas (2:6\u201311; 3:5\u20138) y sacerdotes (3:11) oportunistas. Miqueas, sin embargo, lleno del Esp\u00ed\u00adritu de justicia, no pod\u00ed\u00ada ser comprado (3:8). El no era un poeta moralizador, sino un reformador din\u00e1mico que llamaba a la naci\u00f3n a volver a su herencia espiritual (3:8; cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 26:18).<\/p>\n<p>TRASFONDO HISTORICO<\/p>\n<p>Muchos comentaristas atribuyen la mayor parte de los caps. 1\u20133 a Miqueas y al resto a sucesores an\u00f3nimos durante los per\u00ed\u00adodos de exilio y posexilio. La inspirada introducci\u00f3n (1:1), sin embargo, identifica a Miqueas como el autor de todas las profec\u00ed\u00adas del libro. El comentario editorial en 3:1 sugiere que Miqueas mismo edit\u00f3 el libro. Ning\u00fan dato ling\u00fc\u00ed\u00adstico o hist\u00f3rico refuta la propia declaraci\u00f3n del libro.<br \/>\nMiqueas profetiz\u00f3 desde el tiempo de Joram (740\u2013732 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo) hasta el de Ezequ\u00ed\u00adas (715\u2013686), un per\u00ed\u00adodo cuando el imperio neoasirio estaba ascendiendo al poder (ver la gr\u00e1fica en la p\u00e1g. 656). Tiglat-pileser III, el determinado rey asirio (744\u2013727), lanz\u00f3 a Asiria en una ambiciosa pol\u00ed\u00adtica de expansi\u00f3n imperial. Asalt\u00f3 la llanura costera de Israel en 734 y anex\u00f3 el norte de Israel en 733 (2 Rey. 16; 2 Cr\u00f3n. 28; Isa. 7, 8). Salmanasar V (726\u2013722) atac\u00f3 a Samaria de 725 a 722, y \u00e9sta cay\u00f3 ante Sarg\u00f3n II (721\u2013705; 1:2\u20137; cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Rey. 17). Rebe liones peri\u00f3dicas de las naciones en Siria-Palestina contra los tributos imperiales asirios impuestos sobre ellos las manten\u00ed\u00adan en constante temor de represalias de Asiria. Los invencibles y crueles asirios invadieron la zona en 721\u2013720 y de 714 a 701. La \u00faltima result\u00f3 m\u00e1s devastadora para Jud\u00e1. Senaquerib (704\u2013681) se apoder\u00f3 de todas las fortificaciones en las faldas de las colinas de Judea. S\u00f3lo Jerusal\u00e9n sobrevivi\u00f3 milagrosamente (1:8\u201316; 2:12, 13; 2 Rey. 18\u201320; 2 Cr\u00f3n. 32; Isa. 36\u201339) porque Ezequ\u00ed\u00adas se arrepinti\u00f3 en respuesta a la predicaci\u00f3n de Miqueas (Jer. 26:18).<br \/>\n El lenguaje de Miqueas, aunque derivado de su trasfondo hist\u00f3rico, es po\u00e9tico y abstracto, de manera que el pueblo de Dios bajo circunstancias simi lares pudiera identificarse con sus mensajes.<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1:1\tEncabezamiento<\/p>\n<p>1:2\u20142:13\tPrimera serie de profec\u00ed\u00adas: Dios re\u00fane el remanente escogido en Jerusal\u00e9n<br \/>\n1:2-16\tDios castiga a Samaria y a Jud\u00e1<br \/>\n2:1-11\tAy sobre los opresores<br \/>\n2:12, 13\tDios preserva a un remanente en Sion<\/p>\n<p>3:1\u20145:15\tSegunda serie de profec\u00ed\u00adas: Dios restaura el antiguo dominio de Jerusal\u00e9n al remanente purificado<br \/>\n3:1-12\tCa\u00ed\u00adda de la antigua Jerusal\u00e9n y de sus l\u00ed\u00adderes corruptos<br \/>\n4:1-8\tLa nueva Jerusal\u00e9n exaltada sobre las naciones<br \/>\n4:9-13\tLos dolores presentes de Sion dar\u00e1n a luz una nueva era<br \/>\n5:1-6\tEl nacimiento y exaltaci\u00f3n del Mes\u00ed\u00adas<br \/>\n5:7-9\tEl remanente gobierna a las naciones<br \/>\n5:10-15\tDios protege su reino purificado<\/p>\n<p>6:1\u20147:20\tTercera serie de profec\u00ed\u00adas: Dios perdona al remanente de su pueblo pecaminoso<br \/>\n6:1-8\tIsrael acusado de romper el pacto<br \/>\n6:9-16\tLas maldiciones del pacto cumplidas sobre Jerusal\u00e9n<br \/>\n7:1-7\tLas estructuras sociales de Jerusal\u00e9n se deshacen<br \/>\n7:8-20\tCanto de victoria: \u00bfQui\u00e9n como el Dios perdonador del remanente?<br \/>\nComentario<\/p>\n<p>1:1 ENCABEZAMIENTO<br \/>\nPara m\u00e1s detalles acerca de Miqueas, su mensaje y su escenario hist\u00f3rico, ver la Introducci\u00f3n.<br \/>\n1:2-2:13 PRIMERA SERIE DE PROFECIAS: DIOS REUNE EL REMANENTE ESCOGIDO EN JERUSALEN<\/p>\n<p>1:2-16 Dios castiga a Samaria y a Jud\u00e1<\/p>\n<p>Aqu\u00ed\u00ad se han unido dos or\u00e1culos de juicio contra Samaria (2\u20137) y Jud\u00e1 (8\u201316). N\u00f3tese por tanto en el v. 8: la ca\u00ed\u00adda de la primera se\u00f1ala a la ca\u00ed\u00adda del \u00faltimo. La paga del pecado es muerte, y la recompensa de la justicia es vida (Rom. 6:23; G\u00e1l. 6:7\u201310). 1:2\u20137 Dios desciende del cielo a la tierra para arrasar a Samaria. El or\u00e1culo consiste de cuatro partes: un discurso a las naciones para escuchar el testimonio de Dios contra ellos (2); el Se\u00f1or desciende desde su palacio celestial (3) para convulsionar la tierra (4); Samaria y Jud\u00e1 son acusados de romper el pacto de Dios (5); y Dios sentencia a Samaria a la aniquilaci\u00f3n (6, 7).<br \/>\n2 Miqueas pronunci\u00f3 este or\u00e1culo contra Samaria y Jerusal\u00e9n antes de 722 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, cuando cay\u00f3 Samaria. El convoca a los pueblos todos como acusados a un juicio (el Se\u00f1or \u2020\u00a6 sea testigo contra vosotros).<br \/>\n3, 4 Miqueas ve detr\u00e1s de las tropas asirias la venida de Jehovah desde su santo templo. Bajo el calor de su ira resplandeciente y de sus fuertes pisadas las resistentes monta\u00f1as se derretir\u00e1n y correr\u00e1n como cera caliente. Las monta\u00f1as de Israel eran cr\u00ed\u00adticas para la defensa de la tierra. El que controlara esas alturas controlar\u00ed\u00ada la tierra. Se hendir\u00e1n sus f\u00e9rtiles valles como las aguas arrojadas por una pendiente. El descenso punitivo de Dios (4) est\u00e1 ligado con el arrasamiento de Samaria (6, 7) por la misma palabra heb. traducida arrojadas en el v. 4 y rodar en el v. 6, y como fuego (4, 7). 5 Esta visitaci\u00f3n es por la transgresi\u00f3n de Jacob (eso es, el reino del norte) y por los pecados de la casa de Israel (eso es, el reino del sur). El reino del sur se llama \u2020\u0153la casa de Israel\u2020\u009d porque Jerusal\u00e9n, no Samaria, representaba a la naci\u00f3n. Los l\u00ed\u00adderes en las dos capitales de Samaria y Jerusal\u00e9n son responsables principalmente de este quebrantamiento del pacto.<br \/>\n6, 7 Pues muestra que la sentencia, dada por Dios mismo, va de acuerdo con la acusaci\u00f3n. El convertir\u00e1 a Samaria en un mont\u00f3n de ruinas; har\u00e1 ro dar sus piedras magn\u00ed\u00adficamente labradas por la pendiente de la acr\u00f3polis de la capital (ver v. 4). Sus \u00ed\u00addolos en los que ella confiaba de hecho le traer\u00e1n su destrucci\u00f3n. El oro y la plata de esos \u00ed\u00addo los, reunidos de los obsequios de prostitutas (del templo) volver\u00e1n a ser usados por los conquistadores asirios para contratar a las prostitutas del templo en su capital, N\u00ed\u00adnive. Esta conducta deplorable de gente depravada demanda el fuego purificador de Dios.<br \/>\n1:8\u201316 Miqueas lamenta el exilio de Jud\u00e1. 8, 9 Por tanto liga el juicio de Samaria con el de Jud\u00e1; los dos han pecado (5), y por tanto los dos deben ser castigados. Miqueas introduce su or\u00e1culo de jui cio por medio de dramatizar tristemente a los exiliados que lamentar\u00e1n y gemir\u00e1n y andar\u00e1n descalzos y desnudos hacia la cautividad (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 20:2\u20134). Detr\u00e1s de la llaga \u2020\u00a6 incurable causada por los asirios, Miqueas ve de nuevo la mano de Dios. El ha llegado hasta Jud\u00e1; ha alcanzado hasta la puerta \u2020\u00a6 hasta Jerusal\u00e9n, pero la capital misma es librada.<br \/>\n10\u201315 Miqueas predice la ca\u00ed\u00adda de los pueblos de Jud\u00e1 por medio de un juego de palabras en sus nombres que se convierte en un presagio de su destrucci\u00f3n. Todos los pueblos identificables est\u00e1n dentro de un radio de 14 km.km. Kil\u00f3metro(s) (9 millas) de la ciudad de Miqueas y eran visibles desde all\u00ed\u00ad, pero muchos de ellos no pueden ser identificados hoy en d\u00ed\u00ada. Miqueas hace un uso elaborado de juegos de palabras en cada uno de los nombres mencionados. Por ejemplo, Bet-le-ofra (10), que significa \u2020\u0153casa de polvo\u2020\u009d, se resume en revu\u00e9lcate en el polvo, que simboliza su abyecta y humillante derrota (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 3:14; Sal. 44:25; Jer. 6:26; Eze. 27:30). Los juegos de palabras y la simetr\u00ed\u00ada literaria del cap\u00ed\u00adtulo corresponden al orden moral de Dios de todos los tiempos. Dentro de ese orden el pecado trae castigo, tan seguramente como el descuido lleva a la p\u00e9rdida. Una naci\u00f3n que vive para el placer morir\u00e1 de enfermedades ven\u00e9reas y de drogas, y una naci\u00f3n que adora el dinero se encontrar\u00e1 en la bancarrota.<\/p>\n<p>2:1-11 Ay sobre los opresores<\/p>\n<p>Los or\u00e1culos de reproche contra los codiciosos terratenientes de Jerusal\u00e9n que amaban el dinero (1\u20135) y sus igualmente codiciosos falsos profetas (6\u201311) est\u00e1n ligados por la acusaci\u00f3n de codicia y robo a la clase media (2, 8, 9).<br \/>\n2:1\u20135 Ay sobre los terratenientes codiciosos. Los ricos hab\u00ed\u00adan arrebatado los campos de la gente ordinaria de Jud\u00e1 (1, 2), Por tanto \u2020\u00a6 Jehovah enviar\u00e1 un ej\u00e9rcito hostil para arrebatar de ellos la tierra prometida (3\u20135). Los acusados, que planean iniquidad, est\u00e1n relacionados con el acusador que piensa o \u2020\u0153planea\u2020\u009d desastre y por la repetici\u00f3n de la palabra campos (2, 4).<br \/>\n1 Miqueas introduce su or\u00e1culo de juicio con trueno prof\u00e9tico: \u00c2\u00a1Ay de \u2020\u00a6 ! En sus camas, de noche, planean sus malas acciones. Con la luz de la ma\u00f1ana (el tiempo en que se re\u00fane el tribunal) estos tiburones legales lo realizan, probablemente pervirtiendo los juicios (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:3) y luego echando a sus v\u00ed\u00adctimas de sus tierras. Ir\u00f3nicamente, cuando la clase media oprimida (ver 2:8, 9) esperaba justicia, solamente encontraba fraude y anulaciones del derecho de redimir sus hipotecas de parte de los funcionarios y de la elite militar que ten\u00ed\u00adan en su mano el poder. 2 Esos hombres poderosos codician los campos. \u2020\u0153No codiciar\u00e1s\u2020\u009d es el \u00fanico mandamiento que se repite dos veces en el Dec\u00e1logo (Exo. 20:17) y es la ra\u00ed\u00adz de los otros males contra el pr\u00f3jimo. La ley salvaguardaba cuidadosamente los campos de un hombre, su heredad permanente, porque en una sociedad agr\u00ed\u00adcola la libertad y la vida de un hombre dependen de ella.<br \/>\n3, 4 As\u00ed\u00ad como la elite poderosa planeaba el mal contra los campos (2a) y las casas (2b) de sus v\u00ed\u00adctimas, as\u00ed\u00ad Jehovah est\u00e1 pensando traer un mal sobre esta familia (3) y su campo (4). 3 Como un amo esclaviza a un animal con un yugo, as\u00ed\u00ad Dios, mediante los apresadores asirios, dominar\u00e1 a la codiciosa clase alta, de manera que no podr\u00e1n sacar sus cuellos. 4 Su castigo se expresa como una endecha sat\u00ed\u00adrica puesta en boca de sus enemigos: Hemos (los terratenientes malvados) sido destruidos. De la manera como ellos arruinaban a otros quit\u00e1ndoles sus campos, as\u00ed\u00ad otros, usando la misma \u00e9tica de que el poder tiene raz\u00f3n, les quitaban los suyos (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 26:52). Hip\u00f3critamente, ellos se refer\u00ed\u00adan a la tierra como la posesi\u00f3n de mi pueblo (eso es, de Dios). As\u00ed\u00ad como ellos hab\u00ed\u00adan redistribuido entre ellos mismos campos robados, as\u00ed\u00ad ahora sus campos ser\u00e1n repartidos por el enemigo (cf.cf. Confer (lat.), compare Am\u00f3s 7:17). El v. 4b ser\u00ed\u00ada mejor traducido como \u2020\u0153De qu\u00e9 manera ellos [los enemigos] se llevan [lo que] me pertenece a m\u00ed\u00ad [el rico terrateniente]. Ellos asignan nuestros campos a rebeldes [asirios].\u2020\u009d Dios dio a los israelitas la tierra en dep\u00f3sito (Lev. 25:23) para que la disfrutaran siempre que la usaran de acuerdo con los prop\u00f3sitos del pacto, pero \u00e9l se reserv\u00f3 el derecho de quit\u00e1rsela si dejaban de cumplir el pacto y de d\u00e1rsela a sus enemigos (Lev. 26:33; Deut. 28:49\u201368).<br \/>\n5 Por tanto relaciona la p\u00e9rdida inmediata de la tierra por los terratenientes (4) con su futura y eterna p\u00e9rdida de la tierra, el juicio m\u00e1s severo de todos. Cuando Dios regrese el remanente a la tierra (4:7), esos traidores codiciosos no tendr\u00e1n quien aplique cordel para echar suertes en la congregaci\u00f3n de Jehovah, para representarlos cuando \u00e9l de nuevo divida la tierra por sorteo sagrado como lo hizo al principio por medio de sacerdotes (N\u00fam. 26:55).<br \/>\n2:6\u201311 Profetas falsos apoyan a los terratenientes codiciosos. 6 \u00c2\u00a1No prediqu\u00e9is! es plural. Los profetas falsos, los te\u00f3logos liberales del tiempo de Miqueas, se dirigen a \u00e9l y a otros profetas verdaderos, dici\u00e9ndoles que no prediquen sobre tales cosas, eso es, del juicio predicho en los vv. 3\u20135.<br \/>\n7 Jehovah reprende a la casa de Jacob citando su doble y falsa teolog\u00ed\u00ada de que \u2020\u0153Jehovah nunca se impacienta\u2020\u009d y nunca hace estas obras (eso es, traer juicio). Por el contrario, las palabras de Dios s\u00ed\u00ad hacen bien solamente a los que caminan rectamente.<br \/>\n8, 9 Dios detalla la acusaci\u00f3n de Miqueas del v. 2. Los agricultores libres de Israel debieran haberse sentido tan seguros como volviendo de la guerra. En lugar de eso, esos agricultores indefensos, dice el Se\u00f1or, encuentran a mi pueblo (una referencia ir\u00f3nica a los poderosos, como el resto del vers\u00ed\u00adculo lo muestra) levantado \u2020\u00a6 como enemigo contra ellos. Vosotros, presumiblemente refiri\u00e9ndo se a los terratenientes que, apoyados por los profetas falsos, destruyen las anteriormente pr\u00f3speras familias de Israel, hombres, mujeres y ni\u00f1os. Despoj\u00e1is del manto a los hombres inadvertidos (8), a las mujeres de mi pueblo ech\u00e1is fuera de las casas de sus delicias, y a sus ni\u00f1os despoj\u00e1is de mi gloria (9). La riqueza del Se\u00f1or, en un tiempo distribuida a trav\u00e9s de toda la naci\u00f3n, ahora est\u00e1 concentrada en las manos de ricos rapaces.<br \/>\n10 Ahora Dios entrega la sentencia contra los terratenientes, usando probablemente las mismas palabras que ellos usaron para despojar a los inocentes de sus tierras: \u00c2\u00a1Levantaos e idos \u2020\u00a6 ! Deb\u00ed\u00adan dejar su lugar de reposo, el lugar de su bienestar f\u00ed\u00adsico y espiritual. Y da la raz\u00f3n. Por su idolatr\u00ed\u00ada e inmoralidad la tierra ser\u00e1 destruida y as\u00ed\u00ad ella los vomita (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 18:25), pues se ha vuelto una ruina destruida con dolorosa destrucci\u00f3n. 11 En respuesta a la sentencia del Se\u00f1or, Miqueas se mofa amarga y sarc\u00e1sticamente de los terratenientes. Ellos est\u00e1n dispuestos a aceptar como profeta a cual quiera que se una a ellos en su codicia. Tal profeta no es solamente enga\u00f1ado, tambi\u00e9n es falso y mentiroso. Vino y licor eran temas favoritos de esos gobernantes carnales, que complac\u00ed\u00adan sus hinchados apetitos con una codicia condenada por los profetas verdaderos (Isa. 5:11, 12; 28:7, 8; cf.cf. Confer (lat.), compare Am\u00f3s 4:1) y advertida por los sabios (Prov. 20:1; 23:20, 21; 31:4\u20137). Un profeta falso que predica un evangelio de \u2020\u0153riqueza y prosperidad\u2020\u009d, y no de santidad, \u00c2\u00a1este s\u00ed\u00ad ser\u00ed\u00ada profeta para este pueblo! \u00c2\u00a1El mismo profeta que ellos merecen!<\/p>\n<p>2:12, 13 Dios preserva a un remanente en Sion<\/p>\n<p>La primera secci\u00f3n del libro termina con un or\u00e1culo de esperanza que consiste de dos partes: La promesa de Dios (12) y la profec\u00ed\u00ada de Miqueas (13). 12 El Rey-Pastor de Israel recoger\u00e1 al remanente de Israel \u2020\u00a6 y pondr\u00e1 juntos a los que sobrevivieron la invasi\u00f3n asiria (ver 1:8\u201316) en el corral (una figura de la seguridad de Sion). La realidad detr\u00e1s de la figura es el bloqueo de Jerusal\u00e9n por Senaquerib en 701 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo El dif\u00ed\u00adcil texto heb. detr\u00e1s de la segunda mitad del vers\u00ed\u00adculo debe traducirse: \u2020\u0153Como un reba\u00f1o en su pastadero ellos [el remanente] ser\u00e1n arrojados a la confusi\u00f3n sin un hombre [eso es, el rey] que los proteja.\u2020\u009d<br \/>\n13 Miqueas desarrolla las tres etapas siguientes de la salvaci\u00f3n del remanente. Primera, el que abre camino (un t\u00ed\u00adtulo para el Pastor-Rey de Israel) subir\u00e1 delante de ellos. Segunda, abrir\u00e1n brecha \u2020\u00a6  por las puertas bloqueadas de Jerusal\u00e9n (ver. 1:9, 12). Tercera, su rey (mejor \u2020\u0153Rey\u2020\u009d) pasar\u00e1 delante de ellos, asumiendo su debida posici\u00f3n a la cabeza. Las primeras dos etapas se cumplieron en la maravillosa liberaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n de los invasores asirios por el Se\u00f1or (v\u00e9ase la Introducci\u00f3n). La tercera etapa, como se ver\u00e1 m\u00e1s claramente, tan to dentro del libro (ver, p. ej.p. ej. Por ejemplo 5:1\u20136) como en la revelaci\u00f3n del NTNT Nuevo Testamento (ver, p. ej.p. ej. Por ejemplo Col. 1:18\u201320), encuentra su cumplimiento en Cristo y en su iglesia.<br \/>\n3:1-5:15 SEGUNDA SERIE DE PROFECIAS: DIOS RESTAURA EL ANTIGUO DOMINIO DE JERUSALEN AL REMANENTE PURIFICADO<\/p>\n<p>3:1-12 Ca\u00ed\u00adda de la antigua Jerusal\u00e9n y de sus l\u00ed\u00adderes corruptos<\/p>\n<p>Tres or\u00e1culos de juicio comparten un tema com\u00fan (justicia; ver vv. 1, 8, 9), una longitud com\u00fan (cuatro vv.) y una forma com\u00fan que consiste en nombrar a los que se dirige (1, 5, 9, 10). Los primeros dos or\u00e1culos avanzan hasta el cl\u00ed\u00admax del tercero. Esos a los que se dirige avanzan desde los magistrados injustos (1) a los profetas injustos (5), a estos dos m\u00e1s a los sacerdotes injustos (11). Las sentencias judiciales se desarrollan desde el silencio de Dios (4) a su silencio m\u00e1s obscuridad (6, 7), a su ausencia cuando el templo es destruido (12). Jerusal\u00e9n cae porque sus dirigentes fracasaron.<br \/>\n3:1\u20134 Los pastores convertidos en can\u00ed\u00adbales. 1 Con un enf\u00e1tico \u00c2\u00a1Escuchad \u2020\u00a6 !, Miqueas trae primero al banquillo de los acusados a los jefes \u2020\u00a6 y magistrados (ambos t\u00e9rminos significan jueces) de Jacob y \u2020\u00a6 de Israel (con el significado de la naci\u00f3n). Esos jueces ten\u00ed\u00adan la responsabilidad de conocer el derecho tanto en su cabeza como en sus corazones. Este estaba basado en las leyes recopiladas en la ley mosaica (Exo. 21:1\u201323:19; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 17:8\u201311) y, a su luz, los jueces deb\u00ed\u00adan formular nuevas leyes y decidir justamente los casos (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Rey. 3:28; 7:7). 2 Sin embargo, sin corazones regenerados los jueces depravados de hecho aborrec\u00ed\u00adan lo bueno y amaban lo malo (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 1:17, 21\u201323, 26; 5:7; y ver Sal. 1:2; 19:7\u201311). Miqueas, en un cuadro grotesco y sostenido, describe a los magistrados como can\u00ed\u00adbales. Al reducir a sus s\u00fabditos (mi [de Miqueas] pueblo) a la pobreza y al quitarles sus campos y labores (ver 2:1, 2, 8, 9) los estaban enviando como esqueletos a una tumba prematura. 3 Al repetir el horrible cuadro, Dios subraya su verdad.<br \/>\n4 As\u00ed\u00ad como los insensibles gobernantes rehusaban ablandarse cuando sus s\u00fabditos clamaban a ellos por misericordia, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n en el tiempo del juicio (ver 2:3\u20135) ellos clamar\u00ed\u00adan a Jehovah, pero \u00e9l no \u2020\u00a6 responder\u00e1; m\u00e1s bien, esconder\u00e1 su rostro de ellos, se\u00f1al de que no hay misericordia. La forma peor de juicio no es la aflicci\u00f3n, sino la ausencia de Dios en \u00e9l (cf.cf. Confer (lat.), compare Heb. 12:15\u201317).<br \/>\n3:5\u20138 Profetas codiciosos. En lugar de rugir contra los soberanos codiciosos, los profetas (que deb\u00ed\u00adan ser los guardianes morales de la naci\u00f3n de Dios) \u2020\u0153meneaban la cola\u2020\u009d y se un\u00ed\u00adan a los can\u00ed\u00adbales para satisfacer sus propios apetitos hinchados (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 2:26; Eze. 22:25\u201329; Sof. 3:3, 4). \u2020\u0153El comer\u2020\u009d indica el amor al dinero de ambas partes.<br \/>\n5 As\u00ed\u00ad ha dicho Jehovah: la autoridad de Miqueas est\u00e1 en Dios, no en s\u00ed\u00ad mismo (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 8). Los cl\u00e9rigos profesionales hacen errar a mi pueblo del pacto de Dios, recompensando el mal y castigando el bien (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 13:1\u20135), invirtiendo el orden moral. A esos que satisfacen sus apetitos solemnemente les proclaman: \u2020\u0153Paz\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:11). Al que no les da de comer (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153al que no les da lo que demandan\u2020\u009d), le declaran (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153consagran\u2020\u009d) guerra santa. Los gobernantes buscaban direcci\u00f3n divina de los profetas, ya fuera para mantener la paz o para hacer la guerra (1 Rey. 22:1\u201329). El dinero les hablaba m\u00e1s alto que Dios a esos profetas falsos.<br \/>\n6 Por tanto Dios les quitar\u00e1 su clarividencia, la fuente de su ganancia il\u00ed\u00adcita. Ellos experimentar\u00e1n noche sin visi\u00f3n y oscuridad en vez de visi\u00f3n (revelaciones) y predicci\u00f3n (presagios prohibidos del ocultismo; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 18:10; Eze. 21:21, 22). El sol que se pone y el d\u00ed\u00ada que se oscurece es un cuadro de la p\u00e9rdida del don de visiones de los profetas. 7 Privados de revelaciones divinas ser\u00e1n avergonzados y considerados como inmundos (cf.cf. Confer (lat.), compare Lam. 4:13\u201315). Como leprosos inmundos se cubrir\u00e1n hasta sus labios (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153bigotes\u2020\u009d = bocas) (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 13:45; Eze. 24:17\u201322), la misma parte de sus talentos mal usados. Miqueas habla aqu\u00ed\u00ad de Dios, no de Jehovah, para que no se relacione su actividad imp\u00ed\u00ada con el nombre sagrado.<br \/>\n8 En contraste con sus disminuidos oponentes, Miqueas dice de s\u00ed\u00ad mismo: estoy lleno (eso es, dotado) del poder (eso es, dinamismo del Esp\u00ed\u00adritu de Jehovah; cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 2:2; 3:12, 14, 24) y valor (eso es, valor triunfante), lo que lo hace igual a sus adversarios que tambi\u00e9n declaran guerra contra \u00e9l (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:6) conforme \u00e9l se envuelve en la causa de juicio.<br \/>\n3:9\u201312 Jerusal\u00e9n ser\u00e1 arrasado. 9 Miqueas de nuevo llama a los depravados jefes \u2020\u00a6 y magistrados (ver 3:1) y los acusa de hacer abominable (eso es, considerar como detestable) el juicio y pervertir todo lo que es recto en asuntos legales. 10 Ellos edifican a Sion con sangre (eso es, a trav\u00e9s de sus tribunales corruptos que quitan la vida a sus v\u00ed\u00adctimas indefensas). 11 En un aparte Miqueas elabora sobre su acusaci\u00f3n. Jefes (magistrados civiles que deb\u00ed\u00adan ejecutar la ley), sacerdotes (los que se supon\u00ed\u00ada que deb\u00ed\u00adan ense\u00f1arla; Deut. 17:8\u201310; 33:10; Ose. 4:6) y profetas (que deb\u00ed\u00adan aplicarla mediante revelaci\u00f3n) eran las redes de seguridad de Israel contra la injusticia, pero ellos se doblegaron bajo el peso del amor al dinero (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Tim. 6:3\u201310) y de la falsa teolog\u00ed\u00ada de que debido a que ellos con blasfemia profesaban apoyarse en Jehovah estaban seguros (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:7). El pacto de Dios, sin embargo, est\u00e1 basado en \u00e9tica y verdad.<br \/>\n12 Por tanto: la sentencia de Dios se compara con el delito (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 26:18). Por causa de vosotros (los magistrados; cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 9, 10), sus edificios orgullosos profanos ser\u00e1n convertidos en un mont\u00f3n de ruinas; y el monte del templo [ya no m\u00e1s del Se\u00f1or] ser\u00e1 convertido en cumbres boscosas (o espinosas) donde vagar\u00e1n los animales.<\/p>\n<p>4:1-8 La nueva Jerusal\u00e9n exaltada sobre las naciones<\/p>\n<p>Los siguientes cuatro or\u00e1culos se refieren a la renovada Sion (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 2, 7, 8, 10, 11). As\u00ed\u00ad como la antigua Jerusal\u00e9n cay\u00f3 por causa de sus jefes corruptos, la nueva Jerusal\u00e9n triunfar\u00e1 porque ser\u00e1 gobernada por el Mes\u00ed\u00adas sobre el remanente salvo.<br \/>\n4:1\u20135 Jerusal\u00e9n exaltada sobre las naciones convertidas. (Cf. Isa. 2:2\u20134.) Las promesas de los caps. 4 y 5 se cumplir\u00e1n en los \u00faltimos d\u00ed\u00adas (mejor \u2020\u0153en los d\u00ed\u00adas venideros\u2020\u009d) comenzando con la restauraci\u00f3n del remanente de Babilonia (6, 7), cumplida en la iglesia hoy en d\u00ed\u00ada (Hech. 2:17; Heb. 1:2), y consumada en los nuevos cielos y nueva tierra al final del tiempo (2 Ped. 3:12; Apo. 21\u201322). En un impresionante cambio Miqueas se mueve de la destrucci\u00f3n del \u2020\u0153monte del templo\u2020\u009d (heb. har) (3:12) a la exaltaci\u00f3n del monte (Heb. har) de la casa de Jehovah, la r\u00e9plica terrenal del cielo mismo (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 25:9; Heb. 9:23, 24) como cabeza (la misma palabra heb. para \u2020\u0153jefes\u2020\u009d en 3:1, 9) de los montes (los centros paganos, pol\u00ed\u00adticos y religiosos). Limitado al lenguaje y sociedad de su propio tiempo, Miqueas exagera el simbolismo del ATAT Antiguo Testamento para predecir el futuro glorioso cuando todas las naciones adorar\u00e1n al Dios de Israel en la Jerusal\u00e9n celestial a trav\u00e9s de Jesucristo (cf.cf. Confer (lat.), compare Heb. 12:22). Mientras que las gentes sol\u00ed\u00adan correr a lo largo del Eufrates para adorar a Bel en Babilonia (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 51:44), ahora correr\u00e1n a la Jerusal\u00e9n celestial. 2 Ya que anteriormente solamente los israelitas iban a adorar en Jerusal\u00e9n, en este glorioso reino mesi\u00e1nico, muchas (o \u2020\u0153grandes\u2020\u009d) naciones subir\u00e1n a la Jerusal\u00e9n celestial a adorar en esp\u00ed\u00adritu y en verdad (Juan 4:21\u201324). Ellas ir\u00e1n de modo que Dios, por medio de \u2020\u0153sacerdotes\u2020\u009d verdaderos, les ense\u00f1e sus caminos (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 5:17; 28:18\u201320; 1 Ped. 2:9). Cuando saldr\u00e1 la ley \u2020\u00a6 y de Jerusal\u00e9n (la celestial) la palabra prof\u00e9tica, seguir\u00e1n los beneficios de los vv. 3 y 4.<br \/>\n3 Dios juzgar\u00e1 (ver 3:11) mediante individuos dotados que ministrar\u00e1n su palabra y as\u00ed\u00ad arbitrar\u00e1 entre naciones poderosas y entre muchos pueblos. 4 Sin necesidad de instrumentos de guerra los pue blos pacificados convertir\u00e1n sus espadas en rejas de arado (mejor \u2020\u0153azadones\u2020\u009d). Ya no m\u00e1s llenos de codicia (ver 2:2) ni viviendo por la espada (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 26:52), las personas convertidas (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 31:31\u201334) vivir\u00e1n sin temor a represalias y estar\u00e1n contentas sentadas debajo de su higuera. La f\u00f3rmula concluyente, porque la boca de Jehovah de los Ej\u00e9rcitos ha hablado, garantiza que la visi\u00f3n se realizar\u00e1. Hoy la iglesia consiste en creyentes verdaderos de todas las naciones, que saben que es m\u00e1s bienaven turado dar que recibir (Hech. 20:35), que tienen la ley escrita en sus corazones y que experimentan la gracia y la paz prometidas por Dios el Padre y por el Se\u00f1or Jesucristo.<br \/>\n5 En espera de que Dios cumpla su promesa, el fiel remanente promete andar en el nombre de Jehovah (eso es, de conformidad con este pacto) eternamente y para siempre (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 40:31). Ellos son los heraldos de la paz futura.<br \/>\n4:6, 7 El remanente cojo se vuelve fuerte. 6 En aquel d\u00ed\u00ada se refiere a \u2020\u0153los \u00faltimos d\u00ed\u00adas\u2020\u009d del v. 1. Dice Jehovah garantiza la inspiraci\u00f3n divina de esta profec\u00ed\u00ada, y de esta manera su autoridad y verdad. El Rey-Pastor de nuevo juntar\u00e1 a la oveja que cojea y recoger\u00e1 a la rechazada (mejor, \u2020\u0153las dispersadas\u2020\u009d), esperando a los jud\u00ed\u00ados restaurados de Babilonia.<br \/>\n7 Despu\u00e9s de restaurarlos a Jerusal\u00e9n Dios \u2020\u0153har\u00e1\u2020\u009d (mejor \u2020\u0153transformar\u00e1\u2020\u009d) de ellos un remanente, que ahora se convierte en la meta de la historia sagrada. Otras naciones del tiempo de Miqueas no sobrevivieron a los r\u00e1pidos cambios de la historia, porque Dios no preserv\u00f3 un remanente de ellos (cf.cf. Confer (lat.), compare Am\u00f3s 1:8; Rom. 11). De la agobiada por causa de su pecado, ahora restaurada y purificada, har\u00e9 una naci\u00f3n poderosa (1 Ped. 2:9). Miqueas reflexiona entonces sobre este or\u00e1culo imaginativo. Cuando Jehovah reine sobre ellos, sobre el remanente restaurado por medio del Mes\u00ed\u00adas, desde su trono celestial en el monte Sion (cf.cf. Confer (lat.), compare 5:2\u20134; Hech. 2:32\u201336), su reinado durar\u00e1 desde ahora y para siempre (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 9:6, 7).<br \/>\n4:8 El dominio de Jerusal\u00e9n restaurado. Dios comunic\u00f3 esta profec\u00ed\u00ada acerca de Sion directamente a ella. El llama torre a la capital restaurada (eso es, una torre fortificada en una vi\u00f1a desde la cual los pastores vigilan las bestias y los ladrones) del (\u2020\u0153en favor del\u2020\u009d) reba\u00f1o (los s\u00fabditos del reino; cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 6, 7). Los antiguos jefes los robaban (cap. 3), pero en la nueva era Dios los proteger\u00e1 mediante el Mes\u00ed\u00adas (ver 5:1\u20136). Se dirige a ella tambi\u00e9n como colina (v\u00e9ase 2 Rey. 5:24), la colina oriental de Jerusal\u00e9n fuertemente defendida (originalmente llamada \u2020\u0153Ofel\u2020\u009d). Este antiguo t\u00ed\u00adtulo, asociado con la grandeza de David, da al remanente una visi\u00f3n de su gloria futura cuando su gobierno de anta\u00f1o ser\u00e1 restaurado, \u2020\u0153un reino perteneciente a la Hija de Jerusal\u00e9n\u2020\u009d.<\/p>\n<p>4:9-13 Los dolores presentes de Sion dar\u00e1n a luz una nueva era<\/p>\n<p>El profeta contin\u00faa sobre la pista de la restauraci\u00f3n de Sion. El or\u00e1culo se desarrolla en dos etapas (9, 10, 11\u201313) se\u00f1alando en forma similar a un significado coherente. Las dos se mueven desde ahora (eso es, la angustia presente de la situaci\u00f3n de Miqueas; 9, 11) hasta el glorioso futuro por medio de un vocativo, oh hija de Sion (eso es, Jerusal\u00e9n y sus ciudadanos), con mandamientos: sufre dolor (10) y lev\u00e1ntate y trilla (13), seguida por porque y una descripci\u00f3n del futuro.<br \/>\n9 La pregunta ret\u00f3rica, \u00bfPor qu\u00e9 gritas tanto?, reprende a Sion por su incredulidad como el remanente (sobre el cual Dios deposita el futuro de la his toria) que va hasta el exilio babil\u00f3nico. La segunda pregunta, \u00bfEs que no hay rey en ti?, explica la primera. El \u2020\u0153rey\u2020\u009d es Dios, como sugieren los paralelos en el v. 12 y en Jer. 8:19. Su consejero (me jor \u2020\u0153Consejero\u2020\u009d) que los est\u00e1 enviando al exilio tiene una estrategia secreta detr\u00e1s de sus dolores de parto: mediante el dolor ellos dar\u00e1n a luz una nueva era. 10 Para llevar la historia de Sion a su cum plimiento, al remanente que sobreviva a la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n se le ordena sufrir dolor y gemir como una mujer que da a luz. Los dolores de parto ahora indican que el remanente debe salir de la ciudad (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Rey. 25:2\u20137; Jer. 52:7), habitar en el campo (Jer. 6:25; 14:18), y llegar hasta Babilonia el ejemplo m\u00e1ximo de tinieblas espirituales. Pero all\u00ed\u00ad (repetido dos veces para darle \u00e9nfasis) te redimir\u00e1 Jehovah de la mano de tus enemigos; el primer vislumbre del amanecer de una nueva era (ver 4:1). En 705 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Isa\u00ed\u00adas predijo la cautividad babil\u00f3nica en conexi\u00f3n con la visita de la embajada de Merodac-Baladam, rey de Babilonia (2 Rey. 20:12\u201319 = Isa. 39:1\u20138). La profec\u00ed\u00ada de que el remanente preservado regresar\u00ed\u00ada a Jerusal\u00e9n se cumpli\u00f3 bajo Zorobabel y Jes\u00faa en 538 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo<br \/>\n11 Por cuanto el ahora de los vv. 9 y 10 se refiere al exilio babil\u00f3nico, el ahora del v. 11 se refiere al bloqueo de Jerusal\u00e9n por los asirios (ver la Introducci\u00f3n). El ej\u00e9rcito imperial asirio consist\u00ed\u00ada de mer cenarios de muchas naciones (Isa. 29:7), pagados con el odioso tributo cobrado sobre los pueblos subyugados. En orgullo, los ej\u00e9rcitos provocadores (cada uno bajo su propia bandera) se han reunido contra Sion con el resultado de que la ciudad santa ser\u00e1 profanada por ellos, derribando las murallas que protegen sus recintos sagrados, especialmente del lugar sant\u00ed\u00adsimo. Tambi\u00e9n se jactar\u00e1n sobre la ciudad que dec\u00ed\u00ada ser la verdadera representaci\u00f3n del cielo sobre la tierra y as\u00ed\u00ad los condenaron. 12 Pero ellos no conocen los planes de batalla de Jehovah; a saber, que \u00e9l los ha juntado alrededor de las murallas como a gavillas en la era (una figura com\u00fan del juicio; Isa. 21:10; Jer. 51:33; Ose. 13:3). Ellos son las herramientas inconscientes de su propia derrota, as\u00ed\u00ad como Dios burl\u00f3 a Satan\u00e1s en la cruz de Jesucristo (1 Cor. 2:7, 8). 13 As\u00ed\u00ad ordena Miqueas que el remanente reunido con \u00e9l dentro de las murallas bloqueadas de Jerusal\u00e9n salga (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:13), \u00c2\u00a1Lev\u00e1ntate y trilla \u2020\u00a6 ! porque Dios les ha dado un cuerno invencible de hierro para acornear a sus enemigos y u\u00f1as \u2020\u00a6 de bronce para desmenuzar (como c\u00e1scaras y desperdicio) a muchos pueblos. El remanente tomar\u00e1 el bot\u00ed\u00adn de los asirios (el bot\u00ed\u00adn tomado a Jud\u00e1 que todav\u00ed\u00ada no hab\u00ed\u00ada sido enviado a Asiria) y lo consagrar\u00e1 a Jehovah en su templo protegido (cf.cf. Confer (lat.), compare el destino de Samaria en 1:6, 7). La estrategia secreta, que empez\u00f3 a cumplirse en 701 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo (2 Rey. 19), contin\u00faa cumpli\u00e9ndose en la historia sagrada (Jer. 51:33; 1 Cor. 2:7, 8).<\/p>\n<p>5:1-6 El nacimiento y exaltaci\u00f3n del Mes\u00ed\u00adas<\/p>\n<p>El enfoque ahora se cambia del Sion renovado a la casa renovada de David. El or\u00e1culo est\u00e1 formado por una referencia a Miqueas y al remanente con \u00e9l en primera persona del plural (\u2020\u0153nosotros\u2020\u009d y \u2020\u0153nos\u2020\u009d) mientras resisten las invasiones asirias.<br \/>\n1 Ahora liga este or\u00e1culo con el precedente (9, 11); todos los cuales empiezan con la angustia presente (1) y se mueven hacia la salvaci\u00f3n (2\u20136). Para fortalecer espiritualmente a la ciudad bloqueada, Miqueas ordena: \u00c2\u00a1Re\u00fane ahora tus tropas, ciudad de tropas! La frase \u00c2\u00a1Nos han sitiado! se refiere al bloqueo de Senaquerib en 701 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:9, 12; 2:12, 13; 4:11). La horda asiria con vara (\u2020\u0153cetro\u2020\u009d) herir\u00e1n en la mejilla al juez de Israel (Ezequ\u00ed\u00adas), mostrando que \u00e9l no tiene defensas propias, tal como los enemigos de Dios golpearon m\u00e1s tarde al hijo m\u00e1s importante de David para humillarlo (Mat. 26:67; 27:26, 30).<br \/>\n2 La palabra pero cambia la escena de la sitiada Jerusal\u00e9n a Bel\u00e9n, futura esperanza de Israel. Como la personificaci\u00f3n en 4:8, Dios habla directamente a Bel\u00e9n. Los nombres Bele\u00c5\u2019n Efrata y Juda\u00c5\u2019 recuerdan los d\u00ed\u00adas de Isa\u00ed\u00ad, el padre de David (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Sam. 17:12). Dios est\u00e1 a punto de empezar todo de nuevo. La l\u00ed\u00adnea decadente de David ser\u00e1 cortada como un \u00e1rbol muerto, como Isa\u00ed\u00adas lo expres\u00f3, \u2020\u0153un reto\u00f1o [el Mes\u00ed\u00adas] brotar\u00e1 del tronco de Isa\u00ed\u00ad\u2020\u009d (Isa. 11:1). Aunque Bel\u00e9n era peque\u00f1a (\u2020\u0153la m\u00e1s peque\u00f1a\u2020\u009d; cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 6:15; 1 Sam. 9:21) entre las familias de Jud\u00e1 (y hasta omitida de las extensas listas de pueblos de Jud\u00e1 en Jos. 15:33\u201360), hoy ha alcanzado aclamaci\u00f3n universal por el nacimiento de Cristo, que en s\u00ed\u00ad mismo era tan poco favorable como lo era Bel\u00e9n antes de su nacimiento (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Sam. 16:1\u201313). Mateo (2:6) interpreta el vers\u00ed\u00adculo para subrayar a Jesucristo como gobernante, no como uno de los descendientes de Isa\u00ed\u00ad. El omite \u2020\u0153Efrata\u2020\u009d y cambia \u2020\u0153familias\u2020\u009d por \u2020\u0153gobernadores\u2020\u009d, formando as\u00ed\u00ad un mejor contraste con \u2020\u0153gobernante de Israel\u2020\u009d, explica correctamente la intenci\u00f3n del texto a\u00f1adiendo \u2020\u0153de ninguna manera eres la m\u00e1s peque\u00f1a\u2020\u009d y reemplaza el fin del vers\u00ed\u00adculo con 2 Sam. 5:2.<br \/>\nEn contraste con los gobernantes aprovechadores de Israel (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:1\u20134), el Mes\u00ed\u00adas me saldr\u00e1 (eso es, para ventaja de Dios, no para la suya propia). La referencia velada a las ra\u00ed\u00adces hist\u00f3ricas del Mes\u00ed\u00adas, mediante las alusiones a Isa\u00ed\u00ad en los nombres al principio del vers\u00ed\u00adculo, se revela al fin del vers\u00ed\u00adculo: cuyo origen es antiguo, desde los d\u00ed\u00adas de la eternidad.  D\u00ed\u00adas de la eternidad tambi\u00e9n puede traducirse \u2020\u0153desde tiempos antiguos\u2020\u009d, lo cual lo referir\u00ed\u00ada a los tiempos de Isa\u00ed\u00ad. En heb. desde los d\u00ed\u00adas de la eternidad significa desde \u2020\u0153los tiempos m\u00e1s remotos\u2020\u009d, desde \u2020\u0153tiempo inmemorial\u2020\u009d (\u2020\u0153antiguamente\u2020\u009d en Jos. 24:2; Jer. 2:20) cuando se usa con referencia a alg\u00fan evento hist\u00f3rico; cuando se usa en relaci\u00f3n con Dios, que exist\u00ed\u00ada antes de la creaci\u00f3n, eternidad es una traducci\u00f3n apropiada (p. ej.p. ej. Por ejemplo Sal. 90:2). La adici\u00f3n de d\u00ed\u00adas muestra que esta es una referencia hist\u00f3rica. La frase completa se traduce \u2020\u0153como en los tiempos antiguos\u2020\u009d en 7:14, 20.<br \/>\n3 Por la promesa de que la nueva era de Sion ser\u00e1 iniciada con el nacimiento del Mes\u00ed\u00adas en Bel\u00e9n, Miqueas concluye que Dios los abandonar\u00e1 sin un rey humano hasta el tiempo en que d\u00e9 a luz la que ha de dar a luz (ver 4:9, 10) al Mes\u00ed\u00adas. La profec\u00ed\u00ada encontr\u00f3 cumplimiento como 700 a\u00f1os despu\u00e9s mediante el fiel Zacar\u00ed\u00adas y Elisabet, Sime\u00f3n y Ana, Jos\u00e9 y, sobre todo, Mar\u00ed\u00ada (Luc. 1:5\u20132:40; cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 7:14). El n\u00facleo del nuevo reino de Sion centrado en el Mes\u00ed\u00adas consiste en el resto de sus hermanos, que est\u00e1n emparentados con \u00e9l no solamente por sangre e historia, sino en esp\u00ed\u00adritu. Vuelva (una palabra que significa conversi\u00f3n) de su cautividad de pecado y juicio para reunirse con los hijos de Israel verdaderos (un t\u00e9rmino que tiene un significado religioso). Habiendo reunido al remanente escogido, Cristo inaugur\u00f3 su reino desde la Sion celestial cuando envi\u00f3 al Esp\u00ed\u00adritu Santo sobre los hermanos reunidos en el aposento alto, y ellos dieron vuelta al mundo (Luc. 3:16; Hech. 2).<br \/>\n4 El Mes\u00ed\u00adas reinante se levantar\u00e1 (eso es, perdurar\u00e1 para siempre; cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 33:11; Isa. 14:24) y los apacentar\u00e1, satisfaciendo cada una de sus necesidades, incluyendo el alimento espiritual, y protegi\u00e9ndolos (Juan 10; Heb. 13:20; 1 Ped. 5:4). Mediante la fe \u00e9l gobernar\u00e1 con el poder de Jehovah, no a trav\u00e9s de ingenio y manipulaci\u00f3n humanas (cf.cf. Confer (lat.), compare 5:10\u201315). Sus s\u00fabditos se establecer\u00e1n porque, ha biendo conquistado a Satan\u00e1s (Mat. 12:22\u201329; Rom. 16:20), \u00e9l extender\u00e1 su reino hasta los fines de la tierra (4:3, 4; Mat. 28:18\u201320; Juan 17:2). Cristo da a su pueblo escogido vida eterna y nadie puede arrebatarlos de sus manos (Juan 10:28).<br \/>\n5, 6 Ahora se elabora el tema del gobierno universal de Cristo que asegura la paz de su reino. Miqueas usa nuestra, nuestro y nos (ver arriba) para identificarse y a los fieles con \u00e9l como partes de ese reino triunfante (ver 5:1). Termina su conclusi\u00f3n con las promesas de que el Mes\u00ed\u00adas ser\u00e1 la paz (5a) y nos librar\u00e1 (6b). El Mes\u00ed\u00adas defender\u00e1 su reino del ataque enemigo (5b) y tambi\u00e9n gobernar\u00e1 sobre sus enemigos (6a).<br \/>\n5 Miqueas se refiere a ataques futuros contra el reino del Mes\u00ed\u00adas, perpetrados por Asiria, que fue destruida en 612 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, siglos antes del advenimiento de Cristo. Los profetas no ve\u00ed\u00adan los siglos que los separaban del cumplimiento de sus predicciones, sino que ve\u00ed\u00adan acontecimientos futuros como eventos inminentes sobre un retablo. M\u00e1s aun, describ\u00ed\u00adan el futuro en t\u00e9rminos derivados de su propia experiencia (v\u00e9ase 4:1; Isa. 25:10; Am\u00f3s 9:12). Bajo el gobierno del Mes\u00ed\u00adas la comunidad fiel levantar\u00e1 siete (el n\u00famero perfecto) pastores (una figura de los protectores) y hasta ocho (eso es, m\u00e1s que suficiente) hombres principales (una palabra rara que se encuentra en los anales de Sarg\u00f3n para referirse a sus comandantes). 6 Los pastores subordinados (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Ped. 5:1\u20134) gobernar\u00e1n a espada la tierra de Asiria, que representa a todos los enemigos del reino de Dios, especialmente las fuerzas espirituales organizadas contra \u00e9l bajo su archienemigo Satan\u00e1s (Ef. 4:7\u201312; 6:10\u201318). La tierra de Nimrod es Babilonia (G\u00e9n. 10:8\u201312), la Ro ma y la Meca del mundo pagano de Miqueas. La menci\u00f3n de Babilonia despu\u00e9s de Asiria apoya la fecha en el pr\u00f3logo del libro (1:1). En el tiempo de Miqueas Babilonia estaba subordinada a Asiria. El imperio neobabil\u00f3nico posterior destruy\u00f3 a Asiria en 612 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo y a su vez fue destruido en 539. A la luz del ATAT Antiguo Testamento la \u2020\u0153espada\u2020\u009d simboliza la palabra de Dios ministrada en el Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>5:7-9 El remanente gobierna a las naciones<br \/>\n7, 8 Ser\u00e1 (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153y \u00e9l ser\u00e1\u2020\u009d) introduce otra profec\u00ed\u00ada en la secuencia de profec\u00ed\u00adas acerca de los \u00faltimos d\u00ed\u00adas (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:1) e indica su tiempo de cumplimiento despu\u00e9s de la venida del Mes\u00ed\u00adas. El remanente (ver 4:7) de Jacob, t\u00e9rmino de Miqueas para todo Israel (ver 1:5), ahora se ha vuelto una naci\u00f3n fuerte en medio de muchos (mejor, \u2020\u0153poderosos\u2020\u009d; ver 4:2, 3) pueblos, trayendo vida a los creyentes y muerte a los incr\u00e9dulos. La construcci\u00f3n similar de los vv. 7 y 8 contrasta el efecto entre las naciones. 7 Por otra parte, el remanente es como \u2020\u00a6 roc\u00ed\u00ado y como \u2020\u00a6 lluvia extendidos y penetrantes (siempre se\u00f1ales de vida y de bendiciones) que se originan misteriosamente en la iniciativa de Jehovah en el cielo, y no aguardar\u00e1 (mejor, \u2020\u0153esperar\u00e1 con expectaci\u00f3n\u2020\u009d) a nadie ni pondr\u00e1 su esperanza en (mejor, \u2020\u0153depender\u00e1 de\u2020\u009d) los hijos de los hombres para enviar su refrigerio a la tierra. 8 Por otra parte, el remanente ser\u00e1 entre las naciones \u2020\u00a6 como el le\u00f3n entre las fieras salvajes (eso es, sobrepasando a todos en orgullo, proezas y ferocidad). Ser\u00e1 como el cachorro de le\u00f3n en busca de presas entre las manadas de ovejas (eso es, pisotea y arrebata y no habr\u00e1 quien escape). Esta profec\u00ed\u00ada se ha cumplido en la iglesia. Entre esos que se salvan, el pueblo de Dios es la fragancia de la vida, pero entre los que perecen, ellos son un sabor a muerte (2 Cor. 2:14\u201316). 9 Miqueas y\/o el remanente respondi\u00f3 a la visi\u00f3n con una oraci\u00f3n: Levanta tu mano sobre tus enemigos (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 26:11). Nadie quedar\u00e1 exento cuando esta regla sea establecida sobre toda su creaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 5:4).<\/p>\n<p>5:10-15 Dios protege su reino purificado<\/p>\n<p>La gran s\u00e9ptima profec\u00ed\u00ada de esperanza en los caps. 4 y 5 tambi\u00e9n se refiere a aquel d\u00ed\u00ada (ver 4:1, 6), el d\u00ed\u00ada en que el remanente bajo el Mes\u00ed\u00adas conquista las naciones. La adici\u00f3n, dice Jehovah (ver 4:6), garantiza su cumplimiento. Se refiere a la protecci\u00f3n de Israel en dos maneras: La purificaci\u00f3n de Israel por dentro (10\u201314) y el castigo de las naciones desobedientes por fuera (15).<br \/>\n10\u201314 La profec\u00ed\u00ada eliminar\u00e9 (10\u201313) es la respuesta de Dios a la oraci\u00f3n del v. 9. El verbo heb. detr\u00e1s de \u2020\u0153eliminar\u2020\u009d frecuentemente se refiere a la remoci\u00f3n de personas que han violado la santidad de Israel (p. ej.p. ej. Por ejemplo \u2020\u0153excluir\u2020\u009d en Lev. 17:10; 20:3\u20136), una medida para preservar a Israel ante la ira de Dios contra el imp\u00ed\u00ado. Los objetos, las obras de sus propias manos consignadas para aniquilaci\u00f3n en medio de ti (10, 13, 14), amenazan la fe de Israel en Dios: fuerza militar (10\u201311; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 17:16\u201317), hechicer\u00ed\u00ada (12; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 18:9\u201313) e idolatr\u00ed\u00ada (13\u201314; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 7:5). Isa\u00ed\u00adas (2:6\u20138) acusa a Israel de poner su confianza en esas mismas cosas. El equipo militar incluye los carros de ataque tirados por caballos (10) y las ciudades fortificadas (11) y todas las fortalezas (11). 12 De tu mano es una frase que hace hincapi\u00e9 en que son fabricaciones humanas. 13 Lo mismo se aplica a tus \u00ed\u00addolos y tus piedras rituales, las representaciones estilizadas de Baal, la deidad masculina.<br \/>\n15  Venganza en la Biblia es un t\u00e9rmino legal con el significado de que un gobernante asegura su reino protegiendo a sus s\u00fabditos y castigando a sus perseguidores. La falta de respeto de las naciones incr\u00e9dulas por su santo reino incurre en su ira y furor. A trav\u00e9s de la historia Dios ha protegido su gobierno contra las naciones que no escucharon (o \u2020\u0153no me obedecieron\u2020\u009d), pero finalmente \u00e9l ejecutar\u00e1 su poder protector en la segunda venida de Cristo (Luc. 18:7, 8; 21:22; 2 Tes. 1:8; Apoc. 6:10).<\/p>\n<p>6:1-7:20 TERCERA SERIE DE PROFECIAS: DIOS PERDONA AL REMANENTE DE SU PUEBLO PECAMINOSO<br \/>\nO\u00ed\u00add, dirigido a la audiencia del libro, introduce la tercera secci\u00f3n del libro. Lo que dice Jehovah confiere a la secci\u00f3n con autoridad celestial. Para ma yor coherencia de esta secci\u00f3n a la luz del libro como un todo, ve\u00e1se la Introducci\u00f3n.<\/p>\n<p>6:1-8 Israel acusado de romper el pacto<\/p>\n<p>Este or\u00e1culo contra Israel se desarrolla como una compleja demanda legal. Dios, el demandante, requiere que Miqueas, su mensajero, llame a las monta\u00f1as como sus testigos del juicio (1), y Mi queas obedece (2a). El resto de la demanda se desenvuelve dram\u00e1ticamente en la forma de un di\u00e1logo, usando la palabra clave qu\u00e9 (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 3, 6, 8).<br \/>\n1, 2 El mandato lev\u00e1ntate da a Miqueas la autoridad y enfatiza la urgencia del mensaje. La palabra heb. detr\u00e1s de pleitea (\u2020\u0153presenta tu caso\u2020\u009d) significa \u2020\u0153hacer acusaci\u00f3n\u2020\u009d. El caso es de Dios, no de Miqueas (ver v. 2b). Como Jacob y Lab\u00e1n levantaron un mont\u00f3n de piedras como testimonio de su pacto (G\u00e9n. 31:43\u201347), y las tribus orientales erigieron un altar de piedra como testimonio de su pac to con Dios (Jos. 22:21\u201328), as\u00ed\u00ad Dios llam\u00f3 \u2020\u0153a los cielos y la tierra\u2020\u009d como un foro c\u00f3smico de testigos de su pacto con Israel (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 4:26). Ahora, como 700 a\u00f1os m\u00e1s tarde, \u00e9l llama a los montes (1\u20132) y a los poderosos fundamentos de la tierra (2) como un foro de testigos de la veracidad de su pleito con su pueblo y su disputa con Israel. Incidentalmente, la apelaci\u00f3n a esos testigos silenciosos debiera haber llevado convicci\u00f3n solamente si las partes asumieran que el tratado hab\u00ed\u00ada sido pasado sin cambio de generaci\u00f3n a generaci\u00f3n.<br \/>\n3\u20135 El demandante toma la iniciativa. 3 El no ha agobiado a su pueblo, como ellos impl\u00ed\u00adcitamente se quejan, sino que hab\u00ed\u00ada tratado con ellos tan bondadosamente desde su fundaci\u00f3n que la \u00fanica res puesta razonable de ellos debiera haber sido un compromiso sincero con \u00e9l. Despu\u00e9s que ellos callaron ante su invitaci\u00f3n a responder (cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 3:19), \u00e9l desarrolla su propia acusaci\u00f3n en dos par tes, cada una introducida dulcemente por pueblo m\u00ed\u00ado (4, 5). 4 El primero presenta sus actos salvadores al principio de su historia, a saber, que Dios los hab\u00ed\u00ada hecho subir de la tierra de Egipto y los hab\u00ed\u00ada redimido (\u2020\u0153liberado\u2020\u009d) de la casa de esclavitud. El tambi\u00e9n les dio liderazgo piadoso y sobrenatural en la persona de Mois\u00e9s, el fundador, de Aar\u00f3n, el sumo sacerdote, y de Mar\u00ed\u00ada, una profetisa y poetisa (Exo. 15:20, 21). La falta posterior de liderazgo de Israel no se debi\u00f3 a la falta de gracia y de poder de Dios, sino al coraz\u00f3n obstinado de Israel. 5 La segunda parte presenta los actos pode rosos de Dios al fin de su per\u00ed\u00adodo formativo, a saber, su protecci\u00f3n de los demon\u00ed\u00adacos l\u00ed\u00adderes pol\u00ed\u00adticos y religiosos, Balac, rey de Moab, y \u2020\u00a6 Balaam hijo de Beor, respectivamente, y a su milagroso viaje desde Sitim en Transjordania a trav\u00e9s del hinchado Jord\u00e1n hasta Gilgal, su primer campamento en la tierra prometida. Esos opositores significan todos los iniciales actos de justicia (\u2020\u0153salvadores\u2020\u009d) de Dios. Si Dios salv\u00f3 milagrosamente a Israel de la aflicci\u00f3n de Egipto y de Moab, \u00bfno podr\u00e1 \u00e9l liberar a sus descendientes de la tiran\u00ed\u00ada de Sat\u00e1n en cualquier disfraz en que \u00e9l apareciera? \u00bfY no podr\u00e1 \u00e9l hacer actos similares para sus siervos a trav\u00e9s de las edades?<br \/>\n6, 7 Tal vez uno de los reyes de Israel, a juzgar por la magnificencia de sus regalos, respondi\u00f3 en tal manera como para condenarse a s\u00ed\u00ad mismo. En lugar de arrepentirse de su ingratitud e infidelidad, \u00e9l trat\u00f3 de ganar acceso a la presencia exaltada de Dios mediante sus propias obras buenas y su ritual, transformando el pacto espiritual (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 6:4, 5) en un contrato comercial. 6 El esperaba presentarse a Jehovah mediante regalos costosos. Este incre\u00ed\u00adble acercamiento a la gracia de Dios nunca puede satisfacer la conciencia por lo que \u00e9l aument\u00f3 la calidad y\/o la cantidad del regalo aun m\u00e1s: holocaustos \u2020\u00a6 becerros de un a\u00f1o (que representan lo mejor), millares de carneros (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Rey. 3:4; 8:63), mir\u00ed\u00adadas de arroyos de aceite (de oliva), que de otro modo se med\u00ed\u00ada en fracciones de litro. El hasta ofreci\u00f3 sacrificar mi primog\u00e9nito, una costumbre pagana obscena (Lev. 18:21). 8 Lo que Dios requiere es fidelidad al pacto, que est\u00e1 basado en la fe en \u00e9l y que se expresa fundamentalmente en una vida recta y s\u00f3lo secundariamente con rituales (ver Exo. 20\u201324); 1 Sam. 15:22; Mat. 5:24). La ignorancia del rey en cuanto a lo que complace a Dios es inexcusable, porque el pacto de Dios ha declarado al hombre lo que es bueno, un t\u00e9rmino que resume los requisitos de la ley: hacer justicia (ver cap. 3), amar misericordia (eso es, de coraz\u00f3n proteger al d\u00e9bil), y caminar humildemente (o \u2020\u0153caminar cuidadosamente\u2020\u009d a la luz de los requisitos del pacto) con tu Dios.<\/p>\n<p>6:9-16 Las maldiciones del pacto cumplidas sobre Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>Este or\u00e1culo de juicio consiste en discurso (9), acusaci\u00f3n (10\u201312) y sentencia (13\u201315). El v. 16 repite la acusaci\u00f3n (16a) y la sentencia (16b).<br \/>\n9 El discurso tiene dos partes. Primera, Miqueas ordena Escucha (o \u2020\u0153He aqu\u00ed\u00ad\u2020\u009d). La voz de Jehovah proclamar\u00e1 a la ciudad (Jerusal\u00e9n). En un aparte a Dios, Miqueas a\u00f1ade: \u00e9l salvar\u00e1 a los que temen su nombre. Segunda, Dios se dirige a la gente. El v. 9 bien puede leerse: \u2020\u0153Escucha, oh tribu y la asamblea de la ciudad.\u2020\u009d<br \/>\n10\u201312 La acusaci\u00f3n de la deshonestidad comercial tambi\u00e9n se desenvuelve en dos etapas: Dios, usando la primera persona, acusa directamente a sus ciudadanos de usar falsas medidas (10) y pesas (11), y luego, hablando de la elite de la ciudad en tercera persona, los acusa de hablar falsamente en los tribunales (12). 10 La primera parte del vers\u00ed\u00adculo dice de hecho: \u2020\u0153\u00bfPerdonar\u00e9 el bato injusto?\u2020\u009d Se trata de la medida de l\u00ed\u00adquidos, en paralelo aqu\u00ed\u00ad con el efa (la medida de \u00e1ridos), cada una de las cuales era una d\u00e9cima de homer o 22 litros (medio bushel). Si Dios fuera a exonerar a los mentirosos y tramposos, ser\u00ed\u00ada c\u00f3mplice de ellos. El apoya las pesas y medidas justas (Lev. 19:35, 36; Deut. 25:13\u201316; Eze. 45:10) y considera que la medida escasa \u2020\u00a6 es detestable (eso es, que traer\u00e1 el juicio de Dios, no bendiciones). 11 El tampoco va a justificar las balanzas de impiedad y \u2020\u00a6 pesas fraudulentas. La injusticia por parte de la elite de Israel (2:1, 2; 3:1\u20134) se hab\u00ed\u00ada extendido tanto a trav\u00e9s de toda la naci\u00f3n de modo que Dios ten\u00ed\u00ada que entenderse con toda la comunidad. 12 Sus ricos se han llenado de explotaci\u00f3n \u2020\u00a6 sus habitantes han hablado mentiras (eso es, ellos abusan de los que no tienen poder en los tribunales, con falsas acusaciones y juicios injustos; v\u00e9ase 2:1, 2; cf.cf. Confer (lat.), compare Salmos 27:12; 55:11; 58:1, 2).<br \/>\n13\u201315 Dios, pues, pronuncia la sentencia que corresponde al crimen. 13 El texto realmente dice: \u2020\u0153En cuanto a m\u00ed\u00ad, voy a enfermarte\u2020\u009d [singular, eso es, al individuo pecador], no dice he comenzado. Arruinarte significa \u2020\u0153devastar f\u00ed\u00adsicamente\u2020\u009d. 14 Dios ahora especifica la enfermedad que arruina: T\u00fa comer\u00e1s, pero no te saciar\u00e1s; \u2020\u0153t\u00fa ser\u00e1s golpeado por la disenter\u00ed\u00ada. Llegar\u00e1s a estar de parto, pero no dar\u00e1s a luz, y aunque tuvieras un hijo yo lo entregar\u00e9 a la espada\u2020\u009d. Los desastres advertidos en las maldiciones del pacto ahora son ejecutados (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 26:26; Deut. 28:15, 18). 15 Adem\u00e1s, perder\u00e1n sus cosechas, tambi\u00e9n de acuerdo con las maldiciones del pacto (Lev. 26:16; Deut. 28:40, 51). Las maldiciones repetidas funcionan como un c\u00f3digo para capacitar a Israel para interpretar estos horrores como provenientes de Dios, quien les hab\u00ed\u00ada advertido de antemano de las consecuencias de abandonar el pacto.<br \/>\n16 En un resumen Dios acusa a Jerusal\u00e9n de seguir los pecados del infame Omri (1 Rey. 16:25) y de su hijo Acab que se hizo legendario por sus fraudes y extorsiones (1 Rey. 21). Por tanto, Dios los entrega a la ruina y a la afrenta (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 28:25).<\/p>\n<p>7:1-7 Las estructuras sociales de Jerusal\u00e9n se deshacen<\/p>\n<p>1 Miqueas comienza su lamento con el revelador indicio de dolor. \u00c2\u00a1Ay de m\u00ed\u00ad! La raz\u00f3n se lee como una acusaci\u00f3n: no hay dirigentes justos (1b\u20134). En una alegor\u00ed\u00ada el profeta, que representa a Dios, entra en su vi\u00f1a en verano (eso es, junio) buscando los racimos maduros y los primeros higos de los \u00e1rboles que crecen entre las vi\u00f1as, pero no queda nada porque los v\u00e1ndalos se han llevado todo. 2 La vi\u00f1a es la casa de Israel (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 5:1\u20137; Sal. 80:8\u201316) y el fruto es el piadoso (eso es, los hombres que guardan el pacto). La alegor\u00ed\u00ada (1) y su interpretaci\u00f3n (2) est\u00e1n relacionadas por no hay y ni uno, pues los dos son la traducci\u00f3n de la misma palabra heb. Miqueas ahora especifica los delitos de todos los hombres (eso es, los jueces decadentes del v. 3 que oprimen a sus v\u00ed\u00adctimas inocentes). El los compara con el cazador que acecha (usa pr\u00e1cticas taimadas) y caza \u2020\u00a6 con una red (son eficazmente mortales; cf.cf. Confer (lat.), compare 2:1, 2; 3:1\u20133, 9\u201311). 3 Explica el tema de la cacer\u00ed\u00ada. Sus manos (los jueces y el rey) han adiestrado \u2020\u00a6 para hacer el mal (eso es, para hacer la red mortal). El gobernante y el juez probablemente se refieren a los magistrados, y el poderoso (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153el grande\u2020\u009d) al rey corrupto sobre ellos. No solamente defraudan al hacerse ciegos al cohecho (Exo. 23:8; Deut. 10:17), sino que conspiran juntos para exprimir a sus hermanos. 4a El mejor de ellos es como la espina; el m\u00e1s co rrecto de ellos es como zarzal. Al obstruir la justicia, estos magistrados obstinadamente complacientes e indiferentes frustran y hieren a los que buscan justicia. \u00c2\u00a1Qu\u00e9 iron\u00ed\u00ada llamarlos correctos!<br \/>\n4b Ahora el lamento abruptamente cambia de la acusaci\u00f3n al juicio. Tus centinelas (eso es, guardianes colocados en los muros de una ciudad para preve nir del peligro que se aproxima; Isa. 21:6) son los profetas verdaderos de Israel que anunciaron un d\u00ed\u00ada de juicio (2:6; 3:8; Am\u00f3s 5:18\u201320). Porque la naci\u00f3n no atendi\u00f3 a esos fieles centinelas (2:6\u201311; 3:5, 6; Isa. 30:10; Ose. 9:7, 8; Am\u00f3s 2:12), su castigo ha venido (Isa. 10:3; Ose. 9:7). La invasi\u00f3n asiria arrojar\u00e1 a la naci\u00f3n al p\u00e1nico y a la confusi\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 22:5). 5, 6 Ahora se dan ilustraciones espec\u00ed\u00adficas de la confusi\u00f3n y de la anarqu\u00ed\u00ada social en la ciudad sitiada (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 3:4\u20137). 5 Los lazos m\u00e1s fuertes de solidaridad social, amigo y compa\u00f1ero (5a), amar a la esposa que duerme en tu seno (5b), se deshar\u00e1n bajo la presi\u00f3n del asedio. Una persona no debe confiarle a su compa\u00f1ero m\u00e1s \u00ed\u00adntimo la manera en que espera enfrentar la crisis, porque de hacerlo, el compa\u00f1ero abusar\u00e1 de ella para su propia supervivencia. 6 Ciertamente, los de su propia casa se levantar\u00e1n desde\u00f1osamente como enemigos unos contra otros para salvar su propio pellejo. La venida de Cristo trajo las mismas divisiones (Mat. 10:35\u201339; Luc. 12:53).<br \/>\n7 El profeta vuelve de su canci\u00f3n de un obscuro lamento a una brillante confianza con un Pero yo \u2020\u00a6 Al contrario de antes cuando esperaba el juicio (4), ahora \u00e9l mirar\u00e1 a Jehovah; esperar\u00e1 que Dios lo salve a \u00e9l y al remanente justo. Bas\u00e1ndose completamente en las promesas del pacto con Abraham (20; G\u00e9n. 17:7, 19; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 30:1\u201310), Miqueas confiadamente esperar\u00e1 en el Dios de su salvaci\u00f3n, porque Dios lo escuchar\u00e1.<\/p>\n<p>7:8-20 Canto de victoria: \u00bfQui\u00e9n como el Dios perdonador del remanente?<\/p>\n<p>El himno que concluye la tercera serie de profec\u00ed\u00adas y el libro cae en cuatro estrofas relativamente iguales: La confesi\u00f3n fiel de Sion (8\u201310); la promesa de Miqueas de que todas las naciones encontrar\u00e1n salvaci\u00f3n en la Sion reconstruida (11, 12), seguida por una desolaci\u00f3n mundial (13); su petici\u00f3n de que Dios de nuevo pastoree a su pueblo (14), seguida por la respuesta de Dios (15), y la reflexi\u00f3n de Miqueas sobre la consiguiente salvaci\u00f3n universal (16, 17); y el himno del pueblo para celebrar la fidelidad y la gracia incomparable de Dios (18\u201320).<br \/>\n8 Jerusal\u00e9n personificada ordena a su enemiga (probablemente N\u00ed\u00adnive; ver el v. 12) que no se alegre (eso es, regocije en una victoria). Ella explica que aunque yo habite en tinieblas (la sombr\u00ed\u00ada prisi\u00f3n de la cautividad; Isa. 42:6, 7; 49:9), Jehovah, que se ha comprometido para siempre con Israel (ver vv. 7, 20), ser\u00e1 mi luz (eso es, la librar\u00e1 de la cautividad como de calabozo). 9 Porque su ca\u00ed\u00adda se debi\u00f3 a su pecado, no a la impotencia de Dios ni a la potencia de su enemigo, ella est\u00e1 lista a soportar la ira del Se\u00f1or porque es justa y solamente por un tiempo limitado. Despu\u00e9s que haya sido pagada por completo (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 40:2), Dios abogar\u00e1 su causa como un abogado, no como un fiscal (6:1), porque ella no ha hecho mal contra su enemigo. Entonces Sion ver\u00e1 (o \u2020\u0153contemplar\u00e1\u2020\u009d) su justicia al cumplir sus obligaciones del pacto con ella. 10 Sion ora: \u2020\u0153que mi enemiga vea tu justicia, y que se cubra de verg\u00fcenza\u2020\u009d. Los ojos de Sion la ver\u00e1n (o \u2020\u0153se deleitar\u00e1n\u2020\u009d; el heb. es el mismo que en el v. 9).<br \/>\n11\u201313 El d\u00ed\u00ada, repetido tres veces para referirse al mismo per\u00ed\u00adodo, es tanto un estado como un tiempo escogido por Dios en el futuro cercano. Es un d\u00ed\u00ada para que Sion reconstruya sus muros (los de un redil, no de fortalezas; cf.cf. Confer (lat.), compare 5:11). Es tambi\u00e9n el d\u00ed\u00ada de ampliar sus l\u00ed\u00admites de manera que haya amplio espacio para que vengan todas las naciones (13) bajo la protecci\u00f3n del Rey-Pastor. 12 En aquel d\u00ed\u00ada vendr\u00e1n de todas partes de la tierra, hasta de los tradicionales enemigos de Sion, Asiria en el norte y Egipto en el sur (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 87; Heb. 12:22). 13 Y la tierra llegar\u00e1 a ser una desolaci\u00f3n. Despu\u00e9s que los escogidos (compuestos de jud\u00ed\u00ados y de gentiles) encuentren salvaci\u00f3n dentro de Sion, entonces la desolaci\u00f3n vendr\u00e1 sobre la tierra y sus moradores, como fruto de sus obras pecaminosas. La profec\u00ed\u00ada encuentra su cumplimiento en el juicio final (2 Tes. 1:6\u20139; 2 Ped. 3:12; Apoc. 20:11\u201315).<br \/>\n14 Entonces Miqueas le pide a Dios: Apacienta a tu pueblo, tanto jud\u00ed\u00ados como gentiles (Hech. 15:16\u201318; Ef. 1:3, 4). Ese cuadro se extiende al resto del vers\u00ed\u00adculo: protecci\u00f3n segura (cayado) y provisi\u00f3n abundante (apacentar\u00e1n). Tu posesi\u00f3n se refiere a la tierra antigua y permanente que provee subsistencia a la familia (ver 2:2; cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 26:56). Hoy Dios da a sus escogidos una fuente permanente de vida en Cristo (Juan 10:28). El pueblo escogido habita solitario en libertad. La combinaci\u00f3n de bosque del Carmelo significa \u2020\u0153un jard\u00ed\u00adn parecido a un bosque\u2020\u009d. Basa\u00c5\u2019n y Galaad fueron las primeras tie rras conquistadas por Mois\u00e9s con maravillas poderosas (N\u00fam. 21:33). Bas\u00e1n era bien conocida por sus \u00e1rboles majestuosos (Isa. 2:13; Zac. 11:2) y sus animales dom\u00e9sticos bien alimentados (Deut. 32:14); Galaad era famoso por sus buenos pastizales (N\u00fam. 32:1, 26). Miqueas est\u00e1 pidiendo a Dios que restaure las bendiciones originales de Israel. 15 Dios promete contestar esta oraci\u00f3n de acuerdo con su voluntad.<br \/>\n16, 17 Conforme Miqueas reflexiona sobre las promesas anteriores, comprende que las naciones \u2020\u00a6 ver\u00e1n las maravillas de Dios (15) y quedar\u00e1n confundidas por arriesgar su honra en dioses falsos impotentes. Se pondr\u00e1n la mano sobre la boca significa que \u2020\u0153se callar\u00e1n\u2020\u009d, y sus o\u00ed\u00addos se ensordecer\u00e1n significa que \u2020\u0153pondr\u00e1n o\u00ed\u00addos sordos\u2020\u009d. Cuando Dios realice estas maravillas las naciones dejar\u00e1n de burlarse de Israel y pondr\u00e1n o\u00ed\u00addos sordos a las vanas jactancias de otros y a sus argumentos vac\u00ed\u00ados. 17 Las naciones tambi\u00e9n renunciar\u00e1n a su poder. Los reyes vencidos lamer\u00e1n el polvo como la culebra ante Jehovah. Enfrentados a su poder, saldr\u00e1n temblando desde sus encierros para adorarlo.<br \/>\n18 Miqueas entrelaza diestramente su nombre, \u2020\u0153El que es como Jehovah\u2020\u009d al principiar el himno del pueblo: \u00bfQu\u00e9 Dios hay como t\u00fa \u2020\u00a6 ? Nadie se compara con el que perdona la maldad [la culpa] y olvida el pecado (v\u00e9ase 1:5). La violaci\u00f3n que Israel hizo del pacto fue tan grande que nadie, aparte de Dios, la hubiera perdonado (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Tim. 1:15\u201317). Sin embargo, sin ese perd\u00f3n el ministerio de Miqueas no habr\u00ed\u00ada tenido objeto. El hubiera tenido la satisfacci\u00f3n de desahogar su rencor, pero el pueblo se hubiera endurecido en su pecado (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 130:3, 4). El ahora acumula las cualidades bondadosas de Dios: no ha guardado para siempre su enojo \u2020\u00a6 se complace en la misericordia (dos veces) volver\u00e1 a compadecerse y conceder\u00e1s la verdad (\u2020\u0153fidelidad\u2020\u009d). Dios mostr\u00f3 esas mismas cualidades cuando Israel pec\u00f3 al hacer el becerro de oro y Mois\u00e9s le pidi\u00f3 que mostrara su gloria (Exo. 34:6). 19 Por causa de su misericordia Dios echar\u00e1 nuestros pecados en las profundidades del mar de modo que ya no amenazar\u00e1n la existencia de Israel, de la misma manera en que arroj\u00f3 al ej\u00e9rcito de fara\u00f3n en el mar. 20 Esas cualidades tambi\u00e9n garantizan que \u00e9l conceder\u00e1 la verdad (\u2020\u0153mostrar\u00e1 su fidelidad\u2020\u009d) al mantener su pacto que jur\u00f3 a sus padres desde tiempos antiguos. Todo esto es posible por Jesucristo, quien pag\u00f3 la penalidad por los pecados de su pueblo y porque es el \u2020\u0153Am\u00e9n\u2020\u009d de Dios a sus promesas del pacto.<br \/>\nBruce Waltke<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Miqueas (Hebr. Mikhah; Jer. 26,18: Mikhayah keth.), autor del libro que ocupa el sexto lugar en la colecci\u00f3n de los doce profetas menores; naci\u00f3 en Mor\u00e9\u0161et (Miq. 1,1; Jer. 26,18), una localidad no lejos del pueblo de Gat (Miq. 1,14).  Jerusal\u00e9n fue la escena de su  ministerio, y se realiz\u00f3, como sabemos por el t\u00edtulo de su libro, bajo los reyes Joatam (c. 740-735 a.C.), Ajaz \/735-727?) y Ezequ\u00edas (727-698?).    Sin embargo, no parece que poseamos ninguno de sus discursos anteriores al reinado de Ezequ\u00edas.  Fue, pues, un contempor\u00e1neo del profeta Isa\u00edas.  Su libro consta de tres partes:\n<\/p>\n<h2>Primera Parte (cap\u00edtulos 1 &#8211; 3)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera parte consta de los cap\u00edtulos 1 \u2013 3.  Miqueas comienza con el anuncio de la inminente destrucci\u00f3n de Samaria como castigo por sus pecados, y Jerusal\u00e9n tambi\u00e9n se ve amenazada.  En el cap\u00edtulo 2 el profeta desarrolla sus amenazas contra el Reino de Jud\u00e1 y da sus razones para ello.   En el cap\u00edtulo 3 pronuncia sus reproches con mayor claridad contra los principales culpables: los profetas, los sacerdotes, los pr\u00edncipes y los jueces. A causa de sus transgresiones, Si\u00f3n ser\u00e1 arada como un campo, etc. (3,12). Este pasaje fue citado por los defensores de Jerem\u00edas contra los que quer\u00edan castigar con la muerte  la audacia con que este \u00faltimo hab\u00eda anunciado los castigos de Dios:  Miqueas de Mor\u00e9\u0161et  no fue castigado con la muerte, sino, al contrario, Ezequ\u00edas y el pueblo hicieron penitencia y el Se\u00f1or retir\u00f3 su amenaza contra Jerusal\u00e9n (Jer. 16,18ss).    Existe un consenso general de opini\u00f3n que atribuye al profeta Miqueas la autor\u00eda de esta parte del libro; se han expresado serias dudas \u00fanicamente respecto a 2,11-12.  Los cap\u00edtulos 1-3 deben haber sido compuestos poco antes de la destrucci\u00f3n del Reino de Samaria por los asirios (722 a.C.).\n<\/p>\n<h2>Segunda Parte (cap\u00edtulos 4 &#8211; 5)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la segunda parte (4-5), tenemos un discurso que anuncia la futura conversi\u00f3n de las naciones a la Ley de Yahveh y en el que describe la paz mesi\u00e1nica, una \u00e9poca que ser\u00e1 inaugurada por el triunfo de Israel sobre todos sus enemigos, simbolizados por los asirios.  En 5,1 ss (Hebr. 2ss), el profeta presenta al rey mesi\u00e1nico cuyo lugar de origen ser\u00e1 Bel\u00e9n Efrat\u00e1; Yahveh solo abandonar\u00e1 a su pueblo \u00abhasta el momento en que d\u00e9 a luz la que ha de dar a luz\u00bb, en alusi\u00f3n al conocido pasaje de Is. 7,14.   Varios cr\u00edticos han sostenido que los cap\u00edtulos 4 \u2013 5, ya sea en todo o en parte, son de origen post-exilio. Pero sus argumentos no son convincentes, pues est\u00e1n basados principalmente en consideraciones inspiradas por ciertas teor\u00edas sobre la historia de la doctrina mesi\u00e1nica. Tampoco es necesario suponer que en 4,8, la comparaci\u00f3n de la ciudadela de Si\u00f3n, con la \u00abtorre del reba\u00f1o\u00bb, alude a la ruinosa condici\u00f3n de Judea y de Jerusal\u00e9n en el momento de la composici\u00f3n del discurso; esta comparaci\u00f3n s\u00f3lo se refiere a la situaci\u00f3n moral que la capital sosten\u00eda hacia el resto del pa\u00eds, desde donde se presume que Yahveh vigile.   La conexi\u00f3n de ideas, es cierto, se interrumpe en el vers\u00edculo 4,10, y en 5,4-5 ( Vulg. 5-6), los cuales pueden ser adiciones posteriores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un rasgo caracter\u00edstico del estilo de Miqueas en el cap\u00edtulo 1 se encuentra en los juegos de palabras en los nombres de las localidades, y es notable que un juego de palabras totalmente similar se puede ver en 5,1 (Hebr., 4,14), sobre todo cuando se toma en cuenta la Versi\u00f3n de los Setenta.  La variante sugerida por los Setenta sugiere una interpretaci\u00f3n muy satisfactoria de este dif\u00edcil pasaje:  \u00abY ahora, rod\u00e9ate de una pared (gadher), Beth-Gader.\u00bb La diferencia de tono y el contenido demuestran claramente que 4 &#8211; 5 deben haber sido compuestos en circunstancias distintas que el 1-3.   Probablemente datan de poco despu\u00e9s de la ca\u00edda de Samaria en 722 a.C.  En 1 &#8211; 3 Miqueas hab\u00eda expresado el miedo de que luego de la conquista de Samaria el ej\u00e9rcito asirio invadiese Judea; pero Yahveh retir\u00f3 su amenaza (Jer. 16,19), y el enemigo sali\u00f3 de Palestina sin atacar a Jerusal\u00e9n.  Los cap\u00edtulos 4 &#8211; 5 nos han preservado un eco de la felicidad que la eliminaci\u00f3n del peligro caus\u00f3 en Jerusal\u00e9n.\n<\/p>\n<h2>Tercera Parte (cap\u00edtulos 6-7)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cap\u00edtulos 6-7, que forman la tercera parte, est\u00e1n hechos en una forma dram\u00e1tica.  Yahveh interpela al pueblo y les reprocha su ingratitud (6,3-5).  El pueblo pregunta que con cu\u00e1l ofrenda pueden ellos expiar su pecado (6,6-7).  El profeta contesta que el Se\u00f1or reclama el cumplimiento de la ley moral en lugar de sacrificios (6,8). Sin embargo, esta ley ha sido violada vergonzosamente por la naci\u00f3n, la cual ha tra\u00eddo sobre s\u00ed misma el castigo de Dios (6,9 ss.).  El pasaje 7,2-13 podr\u00eda ser transpuesto para seguir al 7,6; de este modo la justificaci\u00f3n de los castigos asume una forma relacionada en 6,6 a 7,6 y 7,11-13.  El resto del cap\u00edtulo 7 (7-11 + 14ss) contiene una oraci\u00f3n en la cual la ciudad ca\u00edda expresa la esperanza en una restauraci\u00f3n venidera y confianza en Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las opiniones de los cr\u00edticos est\u00e1n muy divididas sobre la composici\u00f3n de estos cap\u00edtulos.  Varios los consideran una mera colecci\u00f3n de fragmentos desprendidos de origen m\u00e1s o menos reciente; pero el an\u00e1lisis que acabamos de dar muestra que existe una relaci\u00f3n satisfactoria entre ellos.   La principal raz\u00f3n por la que a los cr\u00edticos les resulta dif\u00edcil atribuirle a Miqueas la autor\u00eda de los cap\u00edtulos 6 &#8211; 7, o al menos una gran parte, es porque identifican la ciudad ca\u00edda de 7,7 ss. con Jerusal\u00e9n. Pero el profeta nunca menciona a Jerusal\u00e9n, y no hay ninguna prueba de que Jerusal\u00e9n es la ciudad propuesta.   Por el contrario, ciertos rasgos se explican mejor sobre la suposici\u00f3n de que la ciudad en la mente del profeta es Samaria; vea especialmente 6,16, y 7,14. Seg\u00fan esta hip\u00f3tesis, el profeta en el 6 \u2013 7,6 y 7,11-13 arroja una mirada retrospectiva a las causas que provocaron la ca\u00edda de Samaria, y 7,7-11 + 14ss y expresa sus deseos para que vuelva a la gracia del Se\u00f1or.   Puesto que en la situaci\u00f3n hist\u00f3rica as\u00ed supuesta no hay nada que no coincida exactamente con las circunstancias de la \u00e9poca de Miqueas, como no hay desacuerdo en las ideas entre Miqueas 1 ss. y 6 &#8211; 7, como por el contrario existen afinidades reales en estilo y vocabulario existen entre Miqueas 1  ss. y 6 \u2013 7, parece innecesario negarle al profeta Miqueas la autor\u00eda de estos dos cap\u00edtulos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Van Hoonacker, Albin. \u00abBook of Micheas.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 10. New York: Robert Appleton Company, 1911. 23 Nov. 2011 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/10278a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jer 26:18 M .. profetiz\u00f3 en tiempo de Ezequ\u00edas Miqueas (heb. M\u00eek\u00e2h o M\u00eek\u00e2&#8217;, probablemente \u00ab\u00bfqui\u00e9n es como [semejante a]?\u00bb [Yahweh, Dios]). Profeta del tiempo de los reyes Jotam, Acaz y Ezequ\u00ed\u00adas (Mic 1:1; Jer 26:18). Fue el autor del libro que lleva su nombre. V\u00e9ase Miqueas, Libro de. Miqueas, Libro de. 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