{"id":3224,"date":"2016-02-04T23:44:43","date_gmt":"2016-02-05T04:44:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/moises\/"},"modified":"2016-02-04T23:44:43","modified_gmt":"2016-02-05T04:44:43","slug":"moises","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/moises\/","title":{"rendered":"MOISES"},"content":{"rendered":"<p>Exo 2:1-Deu 34:12;<br \/>\nAct 7:20-44. Nace, Exo 2:1-4;<br \/>\nadoptado por la hija de Fara\u00f3n, Exo 2:3-10;<br \/>\neducado en la corte egipcia, Act 7:22;<br \/>\nmata a un egipcio, Exo 2:11-12;<br \/>\nhuye a Madi\u00e1n, Exo 2:15-20;<br \/>\nse casa con S\u00e9fora, Exo 2:21-22;<br \/>\nllamado por Dios, Exo 3:1-4:17;<br \/>\nvuelve a Egipto, Exo 4:18-31;<br \/>\nMois\u00e9s y Fara\u00f3n, Exo_5-11;<br \/>\ncruza el Mar Rojo, Exo 14:1-31;<br \/>\nsu c\u00e1ntico de triunfo, Exo 15:1-18;<br \/>\nnombra jefes, Exo 18:13-26;<br \/>\nhabla con Dios en Sina\u00ed, Exo 19:3-13;<br \/>\nExo_ 24:9-18;<br \/>\nconstruye el tabern\u00e1culo, Exo_25-31;<br \/>\nExo_ 36-40;<br \/>\nairado por la idolatr\u00eda del pueblo, Exo_32;<br \/>\nhabla con Jehov\u00e1, Exo_33-34;<br \/>\nhace un censo del pueblo, Num_1;<br \/>\ncriticado por Aar\u00f3n y Mar\u00eda, Num 12:1-8;<br \/>\nmanda esp\u00edas a Cana\u00e1n, Num 13:1-20;<br \/>\nconsagra a Josu\u00e9 como su sucesor, Num 27:18-23;<br \/>\nDeu 31:23;<br \/>\nrelata la historia de Israel, Deu_1-3;<br \/>\nexhorta a Israel a la obediencia, Deu 4:1-40;<br \/>\nc\u00e1ntico de Mois\u00e9s, Deu 32:1-43;<br \/>\nve la tierra de Cana\u00e1n, Deu 3:25-27;<br \/>\nDeu_ 32:48-52;<br \/>\nDeu_ 34:1-4;<br \/>\nbendice a cada tribu, Deu 33:1-29;<br \/>\nmuere y es enterrado en Moab, Deu 34:5-7.<br \/>\nJos 1:5 como estuve con M, estar\u00e9 contigo; no te<br \/>\nPsa 77:20 condujiste a tu pueblo .. mano de M<br \/>\nPsa 103:7 sus caminos notific\u00f3 a M, y .. sus obras<br \/>\nPsa 105:26 envi\u00f3 a su siervo M, y a Aar\u00f3n, al cual<br \/>\nPsa 106:23 no haberse interpuesto M su escogido<br \/>\nJer 15:1 M y Samuel se pusieran delante de mi<br \/>\nMic 6:4 envi\u00e9 delante de ti a M, a Aar\u00f3n y a<br \/>\nMat 17:3; Mar 9:4; Luk 9:30 M y El\u00edas, hablando<br \/>\nLuk_ 19:8; Mar 10:4 M os permiti\u00f3 repudiar a<br \/>\nLuk 16:29 Abraham le dijo: A M y a los .. tienen<br \/>\nLuk 16:31 dijo: Si no oyen a M y a los profetas<br \/>\nLuk 24:27 comenzando desde M, y siguiendo por<br \/>\nJoh 1:17 la ley por medio de M fue dada, pero la<br \/>\nJoh 3:14 como M levant\u00f3 la serpiente en el desierto<br \/>\nJoh 5:46 si creyeseis a M, me creer\u00edais a m\u00ed<br \/>\nJoh 6:32 no os dio M el pan del cielo, mas mi<br \/>\nJoh 9:29 sabemos que Dios ha hablado a M; pero<br \/>\nAct 3:22 porque M dijo a los padres: El Se\u00f1or<br \/>\nAct 7:22 fue ense\u00f1ado M en .. la sabidur\u00eda de los<br \/>\nAct 21:21 ense\u00f1as a .. jud\u00edos .. a apostatar de M<br \/>\nRom 5:14 rein\u00f3 la muerte desde Ad\u00e1n hasta M<br \/>\nRom 10:5 justicia que es por la ley M escribe as\u00ed<br \/>\n1Co 10:2 y todos en M fueron bautizados en la<br \/>\n2Co 3:7 no pudieron fijar la vista en el .. de M<br \/>\n2Co 3:15 cuando se lee a M, el velo est\u00e1 puesto<br \/>\n2Ti 3:8 que Janes y Jambres resistieron a M, as\u00ed<br \/>\nHeb 3:3 de tanto mayor gloria que M es estimado<br \/>\nHeb 7:14 Jud\u00e1, de la cual nada habl\u00f3 M tocante<br \/>\nHeb 9:19 anunciando M .. mandamientos de la ley<br \/>\nHeb 11:23 por la fe M, cuando naci\u00f3 .. escondido<br \/>\nJud 1:9 disputando con \u00e9l por el cuerpo de M<br \/>\nRev 15:3 y cantan el c\u00e1ntico de M, siervo de Dios<\/p>\n<hr>\n<p>Mois\u00e9s    (heb. y aram. M\u00f4sheh [tal vez del verbo heb. m\u00e2sh\u00e2h, \u00absacar fuera\u00bb], \u00abuno sacado\u00bb [de las aguas]; quiz\u00e1 basado en el egip. m\u00ed\u2018 o m\u00ed\u2018w, \u00abni\u00f1o\u00bb, \u00abhijo\u00bb, \u00abel nacido de\u00bb ; gr. M\u00ed\u2021uses).  Los egipcios incorporaron la palabra m\u00ed\u2018w, \u00abmosis\u00bb, en nombres reales como Amosis, \u00abel nacido de Ah\u00bb (la diosa luna); Kamosis, \u00abel nacido de(l alma deificada de) Ka\u00bb; Tutmosis, \u00abel nacido de Tot\u00bb (dios escriba); y el nombre com\u00fan Ramosis (m\u00e1s tarde Rams\u00e9s), \u00abel nacido de Ra\u00bb (el dios sol).  En la vida diaria, estos nombres se abreviaban con frecuencia: \u00abMosis\u00bb.  En forma similar, el nombre original que la hija de Fara\u00f3n le dio a Mois\u00e9s habr\u00ed\u00ada incluido el de alguna deidad del pa\u00ed\u00ads.  Como los egipcios adoraban al Nilo, que deificaban como \u00abHapi\u00bb (Hpy; y que com\u00fanmente llamaban &#8216;trw, m\u00e1s tarde &#8216;Irw), la princesa lo habr\u00ed\u00ada llamado Hapimosis o Irumosis, pues ambos significan \u00abel nacido (o sacado) del Nilo\u00bb.  Cuando Mois\u00e9s \u00abrehus\u00f3 llamarse hijo de la hija de Fara\u00f3n\u00bb (Heb 1:24), naturalmente elimin\u00f3 la referencia a un dios egipcio.  El libertador del pueblo hebreo de la esclavitud egipcia, su l\u00ed\u00adder durante la peregrinaci\u00f3n por el desierto, su gran legislador y el autor del Pentateuco.  Mois\u00e9s pas\u00f3 los primeros 40 a\u00f1os de su vida muy posiblemente bajo los reyes de la dinast\u00ed\u00ada 18\u00c2\u00aa; Tutmosis I (c 1542-c 1524 a.C.) y Tutmosis II (c 1524-c 1504 a.C.), y la reina Hatshepsut (c 1504-c 1486 a.C.), una hija de Tutmosis I, que, sobre la base de la cronolog\u00ed\u00ada sugerida aqu\u00ed\u00ad, sin duda es la \u00abhija de Fara\u00f3n\u00bb mencionada en Exo 2:5-10  En ese caso, Mois\u00e9s habr\u00ed\u00ada presenciado el ascenso de Egipto a la cumbre de su poder pol\u00ed\u00adtico.  Bajo 799 Tutmosis III, cuyo reinado (c 1486-c 1450 a.C.) habr\u00ed\u00ada abarcado los 40 a\u00f1os durante los cuales Mois\u00e9s peregrin\u00f3 en Madi\u00e1n, el Imperio Egipcio se extend\u00ed\u00ada desde las mesetas abisinias en el sur hasta el Eufrates en el noreste.  Se desarroll\u00f3 un extenso comercio, y las riquezas flu\u00ed\u00adan de los pa\u00ed\u00adses extranjeros para sostener los grandes proyectos de los faraones.  La vida cultural lleg\u00f3 un alto nivel, las artesan\u00ed\u00adas y la arquitectura estaban muy avanzadas, y la astronom\u00ed\u00ada, las matem\u00e1ticas y la medicina florec\u00ed\u00adan.  Egipto ten\u00ed\u00ada raz\u00f3n para jactarse de ser el pa\u00ed\u00ads m\u00e1s poderoso y civilizado de su \u00e9poca.  360. Mois\u00e9s y la zarza ardiente, una pintura mural encontrada en la sinagoga de Dura Europos (s III d. C.; v\u00e9ase el Mapa XIII, C-5).  Mois\u00e9s fue hijo de Amram y Jocabed, descendiente de Lev\u00ed\u00ad, de la 4\u00c2\u00aa generaci\u00f3n (Exo 6:16-20), de la familia de Coat (vs 18-20).  Su hermano Aar\u00f3n ten\u00ed\u00ada 3 a\u00f1os m\u00e1s que \u00e9l (7:7), y una hermana, Mar\u00ed\u00ada, tambi\u00e9n era mayor (15:20; c\u00c6\u2019 2:6, 7). Cuando naci\u00f3 Mois\u00e9s los hijos de Israel ya estaban en Egipto unos 135 a\u00f1os (v\u00e9ase Gen 12:4; 21:5; 25:26; 47:9; Deu 2:7; 34:7; Act 7:30; c\u00c6\u2019 Exo 7:7; 12:40, 41; G\u00e1. 3:16, 17).  Jacob hab\u00ed\u00ada muerto hacia unos 118 a\u00f1os (Gen 47:28), y Jos\u00e9, unos 64 a\u00f1os (50:22; 41:46, 47, 54; 45:6; 47:9).  Con el criterio de un \u00e9xodo en el 1445 a.C., Mois\u00e9s debi\u00f3 haber nacido en el 1525 a.C. (c\u00c6\u2019 Exo 7:7). Sobre la misma base, cuando los hebreos entraron en Egipto, los reyes hicsos, racialmente emparentados y amistosos, gobernaban el pa\u00ed\u00ads.  Sin embargo, a comienzos del s XVI a.C., unos 50 \u00f3 60 a\u00f1os antes del nacimiento de Mois\u00e9s, fueron expulsados por una dinast\u00ed\u00ada egipcia nativa, la 17\u00c2\u00aa.  Alrededor del 1590 a.C. surgi\u00f3 la poderosa dinast\u00ed\u00ada 18\u00c2\u00aa, uno de cuyos primeros reyes, tal vez Amosis o Amenhotep I, fue probablemente el \u00abnuevo rey que no conoc\u00ed\u00ada a Jos\u00e9\u00bb mencionado en  Exo 1:8  Los hebreos se hab\u00ed\u00adan multiplicado r\u00e1pidamente hasta que \u00abse llen\u00f3 de ellos la tierra\u00bb y llegaron a ser un pueblo \u00abmayor y m\u00e1s fuerte\u00bb que los egipcios, o por lo menos as\u00ed\u00ad pensaron \u00e9stos (1:7-9).  Como los hebreos eran num\u00e9ricamente fuertes, y porque los egipcios necesitaban con urgencia mano de obra barata para sus enormes proyectos de construcci\u00f3n, no es extra\u00f1o que los reyes de esta nueva dinast\u00ed\u00ada establecieran la pol\u00ed\u00adtica de mantenerlos sujetos con trabajos forzados (vs 10-14).  No se sabe cu\u00e1nto antes del nacimiento de Mois\u00e9s fueron puestos a construir \u00ablas ciudades de almacenaje, Pit\u00f3n y Rames\u00e9s\u00bb (v 11) y les \u00abhicieron servir&#8230; con dureza\u00bb (vs 12-14).  Pero cuanto m\u00e1s los oprim\u00ed\u00adan, \u00abtanto m\u00e1s se multiplicaban y crec\u00ed\u00adan\u00bb (v 12), y los esfuerzos para frenar el r\u00e1pido aumento de poblaci\u00f3n fueron totalmente ineficaces.  Al principio, los egipcios se propusieron amargar \u00absu vida con dura servidumbre\u00bb (v 14), pero cuando esto no dio el resultado esperado, ordenaron a las parteras hebreas que mataran a todos los hijos varones que nacieran (vs 15, 16).  Sin embargo, ellas no cumplieron estas \u00f3rdenes de Fara\u00f3n, dando como excusa que las mujeres israelitas eran m\u00e1s vigorosas que las egipcias y que no necesitaban los servicios de las parteras (v 19).  Entonces Fara\u00f3n orden\u00f3 que los egipcios tomaran en sus manos la exterminaci\u00f3n de los mitos hebreos y los arrojaran al Nilo para ahogarlos (v 22).  Pero en vista de la cantidad de hombres f\u00ed\u00adsicamente capaces que hubo 80 a\u00f1os m\u00e1s tarde, parecer\u00ed\u00ada que esta cruel medida no entr\u00f3 en vigor o no estuvo en vigencia por mucho tiempo.  V\u00e9ase Cronolog\u00ed\u00ada (II, B).  Al nacer Mois\u00e9s, los padres reconocieron que \u00abera hermoso\u00bb (Exo 2:2).  Sus esfuerzos por conservarlo con vida se mencionan como un acto de fe (Heb 11:23), lo que tal vez implique una percepci\u00f3n de que Dios ten\u00ed\u00ada previsto para \u00e9l un importante papel.  Al acostar a Mois\u00e9s en un arca de juncos y ponerlo en el Nilo, Jocabed estaba cumpliendo con la letra de la ley que exig\u00ed\u00ada que los hijos varones fueran ofrecidos como sacrificio al r\u00ed\u00ado, al que los egipcios adoraban como dios, en la suposici\u00f3n de que sus aguas ten\u00ed\u00adan poder para impartir fertilidad y garantizar una larga vida.  La visita de la hija de Fara\u00f3n para \u00ablavarse\u00bb en 800  361. Estatua de Mois\u00e9s esculpida por Miguel \u00ed\u0081ngel (Iglesia de San Pedro in Vincoli, Roma).  801 sus aguas habr\u00ed\u00ada estado motivada por el deseo de hacer abluciones rituales destinadas a obtener los supuestos beneficios para s\u00ed\u00ad misma.  La aparici\u00f3n de Mois\u00e9s flotando en su peque\u00f1a cesta como si fuera un don del dios Nilo en respuesta a sus oraciones, aparentemente la impresionaron como un feliz augurio.  La princesa tom\u00f3 al ni\u00f1o como hijo propio, y contrat\u00f3 a la propia madre de Mois\u00e9s como su nodriza.  La educaci\u00f3n hogare\u00f1a inculc\u00f3 en el ni\u00f1o el amor a Dios y el sentido de la misi\u00f3n de su vida (cf Act 7:25).  Bajo los tutores reales egipcios, y sin duda como un pr\u00ed\u00adncipe real y presunto heredero del trono, Mois\u00e9s fue instruido \u00aben toda la sabidur\u00ed\u00ada de los egipcios\u00bb (v 22).  Bajo los sacerdotes lleg\u00f3 a dominar las letras, la literatura, las ciencias y la religi\u00f3n; bajo los comandantes del ej\u00e9rcito obtuvo la habilidad para el mando militar; y de otros oficiales reales el conocimiento de las leyes y de la administraci\u00f3n civil.  Algunos han sugerido que Mois\u00e9s pudo haber dirigido algunas expediciones militares a pa\u00ed\u00adses extranjeros.  Como presunto heredero, sin duda fue popular en la corte, como tambi\u00e9n en el ej\u00e9rcito y entre la poblaci\u00f3n com\u00fan.  Su aspecto exterior, su vestido, su conversaci\u00f3n, su conducta y su cultura pudieron haber sido completamente egipcios, pero su coraz\u00f3n nunca lleg\u00f3 a serlo.  Su car\u00e1cter, su religi\u00f3n y su lealtad siguieron siendo hebreos, como resulta evidente de los incidentes registrados en Exo 2:11-13 (cf Heb 11:24, 25).  Cuando lleg\u00f3 a los 40 (Act 7:23) -c 1485 a.C.- Mois\u00e9s supo que hab\u00ed\u00ada llegado el momento de escoger entre su fe hebrea y el trono de Egipto.  La profunda lealtad a Dios (Heb 11:24-26) y la percepci\u00f3n del prop\u00f3sito divino para su vida (Act 7:25) lo condujeron a echar su suerte con su propio pueblo y ser \u00abmaltratado\u00bb con ellos antes que \u00abgozar de los deleites temporales del pecado\u00bb (Heb 11:25).  En vista de que rehusara adoptar la religi\u00f3n egipcia, sin duda habr\u00e1 despertado preocupaci\u00f3n en la mente de sus benefactores.  Tal vez por miedo a que pudiera tomar el trono, los sacerdotes de Am\u00f3n, en una rebeli\u00f3n del templo varios a\u00f1os antes, hab\u00ed\u00adan puesto en el trono a un hijo ileg\u00ed\u00adtimo de Tutmosis II, el fallecido esposo de Hatshepsut, y hab\u00ed\u00adan obligado a la reina a aceptar a este pr\u00ed\u00adncipe como corregente.  El nuevo rey adopt\u00f3 como nombre real el de su padre y se lo conoce en la historia como Tutmosis III.  En tales circunstancias, habr\u00ed\u00ada odiado en forma especial  a Mois\u00e9s, en quien pod\u00ed\u00ada ver a su mayor rival, lo que tal vez pudo apresurar la decisi\u00f3n de Mois\u00e9s de echar su suerte con sus despreciados, conciudadanos e intentar liberarlos de la opresi\u00f3n egipcia.  Actuando en forma precipitada, mat\u00f3 a un capataz egipcio (Exo 2:11, 12), y por ese acto necio se puso en las manos de sus enemigos, tal vez Tutmosis III en particular, quien ahora ten\u00ed\u00ada una raz\u00f3n leg\u00ed\u00adtima  para llevarlo a juicio y destruirlo.  Es muy posible que \u00e9stas fueran las circunstancias que condujeron a Mois\u00e9s a huir de Egipto y a encontrar refugio en la tierra de Madi\u00e1n,* al este  (v 15).  Como los madianitas eran descendientes de Abrah\u00e1n y Cetura (Gen 25:1, 2), Mois\u00e9s estuvo con parientes durante sus 40 a\u00f1os de peregrinaci\u00f3n, algunos de los cuales todav\u00ed\u00ada adoraban al Dios verdadero.  Entre ellos estaba Jetro, un sacerdote de Jehov\u00e1 (cf Exo 18:1, 12, 23).  Jetro tambi\u00e9n figura con el nombre de Reuel (2:16-18), que significa \u00abamigo de  Dios\u00bb.  Su hospitalaria recepci\u00f3n indujo a Mois\u00e9s a entrar a su servicio, y con el tiempo su hija S\u00e9fora lleg\u00f3 a ser su esposa (vs 18-21).  Jetro era un hombre de buen juicio, como se aprecia por el consejo que m\u00e1s tarde le dio a su yerno (18:12-27).  Durante los 40 a\u00f1os que pas\u00f3 en la regi\u00f3n sur de la Pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad, sin duda Mois\u00e9s se familiariz\u00f3 con la geograf\u00ed\u00ada, los recursos y el clima de esa regi\u00f3n des\u00e9rtica. Al conducir los reba\u00f1os de Jetro en medio de la solemne grandeza de las monta\u00f1as, tuvo tiempo suficiente para reflexionar sobre sus experiencias pasadas.  El Psa_90, que se atribuye a Mois\u00e9s, refleja sus pensamientos, tal vez hacia el fin de su peregrinaci\u00f3n en Madi\u00e1n.  Si es as\u00ed\u00ad, la interpretaci\u00f3n siguiente parecer\u00ed\u00ada apropiada: Los vers\u00ed\u00adculos iniciales de este salmo parecen reflejar la soledad monta\u00f1osa de Sina\u00ed\u00ad y la majestad de Dios, en contraste con la fragilidad humana en general y de los grandes errores de su propia vida (vs 7, 8).  Sabiendo que la Providencia le hab\u00ed\u00ada se\u00f1alado un papel (Act 7:25), sin duda reflexion\u00f3 que su acto impetuoso de matar al egipcio hab\u00ed\u00ada frustrado el prop\u00f3sito de Dios y distorsionado el plan divino para su propia vida.  Ya hab\u00ed\u00ada pasado la marca de los \u00absetenta a\u00f1os\u00bb y  se estaba aproximando a la de \u00abochenta\u00bb (Psa 90:9, 10), pero con su gran chasco en la mente, or\u00f3 a Dios para que le ense\u00f1ara a \u00abcontar\u00bb sus d\u00ed\u00adas para poder aplicar su coraz\u00f3n a la 802 sabidur\u00ed\u00ada (v 12).  Todav\u00ed\u00ada ten\u00ed\u00ada fe en las promesas de Dios a los padres y esperaba su cumplimiento.  Sus pensamientos se volvieron luego a sus hermanos sufrientes en Egipto (vs 13, 14)  y or\u00f3 por su liberaci\u00f3n (vs 15, 16). Finalmente, suplic\u00f3 a Dios que la obra de sus manos fuera confirmada, que su vida no fuese totalmente en vano (v 17).  Probablemente en la \u00e9poca en que se hac\u00ed\u00ada estas reflexiones se le apareci\u00f3 Dios en una zarza ardiendo y le encarg\u00f3 que volviera a Egipto para liberar a los hebreos (Exo 3:1-10).  Recordando la amenaza contra su vida, sintiendo su insuficiencia para esa tarea (v 11), temeroso de que su pueblo no lo aceptara y dudando de su capacidad para persuadir a Fara\u00f3n para que los dejara salir, Mois\u00e9s vacil\u00f3 en aceptar el llamado (vs 11, 13; 4:1).  Pero Dios, con toda paciencia, le elimin\u00f3 esas aparentes dificultades una por una, y Mois\u00e9s finalmente acept\u00f3 la tarea con poco entusiasmo (vs 1-19).  En camino de vuelta a Egipto se encontr\u00f3 con Aar\u00f3n, a quien Dios hab\u00ed\u00ada enviado al desierto para encontrarse con \u00e9l, y juntos regresaron y se reunieron con los ancianos de Israel (vs 20-31) antes de presentarse a Fara\u00f3n (que habr\u00ed\u00ada sido Amenhotep II de acuerdo con la cronolog\u00ed\u00ada sugerida por este Diccionario; v\u00e9ase la fig 214).  Su primera audiencia con Fara\u00f3n (5:1-3) s\u00f3lo consigui\u00f3 empeorar la situaci\u00f3n de los hebreos (vs 4-19). Diez plagas cayeron sobre el pa\u00ed\u00ads antes que el rey cambiara de idea.  Con la \u00faltima, la muerte de los primog\u00e9nitos, Fara\u00f3n llam\u00f3 a Mois\u00e9s de noche y le dio la orden de que los hebreos salieran del pa\u00ed\u00ads (12:29-32).  Bajo la conducci\u00f3n divina, Mois\u00e9s sac\u00f3 a Israel de la tierra de servidumbre (Exo 13:17-22). Despu\u00e9s de varias crisis y liberaciones providenciales, Mois\u00e9s y el pueblo hebreo llegaron al monte Sina\u00ed\u00ad (19:1, 2; fig 471).  Sobre el monte, recibi\u00f3 directamente las instrucciones de Dios para el establecimiento de la naci\u00f3n de los hebreos como una teocracia (Exo 24:9-11; 33:11, 17-23; 34:5-29; etc.), incluyendo la ley b\u00e1sica de los Diez Mandamientos, que tambi\u00e9n fueron presentados en forma oral ante la congregaci\u00f3n (20:1-18) y m\u00e1s tarde escritos sobre 2 tablas de piedra y conservados en el arca (31:18; 34:1-4; Deu 10:1-5).  Como vocero de Dios, dirigi\u00f3 al pueblo a la relaci\u00f3n del pacto que constitu\u00ed\u00ada a Israel como una teocracia (Exo 19:5-8; 24:3-8).  Dios entonces llam\u00f3 a Mois\u00e9s para encontrarse con \u00e9l sobre el monte (24:12), donde le revel\u00f3 los planos completos para la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo, que hab\u00ed\u00ada de ser el lugar de su morada como su Rey (cps 25-31), y al  mismo tiempo le dio las 2 tablas de la Ley (31:18).  En su ausencia el pueblo erigi\u00f3 un becerro de oro, que estaban adorando cuando regres\u00f3 (32:1-6). Viendo su idolatr\u00ed\u00ada, quebr\u00f3 las 2 tablas de piedra (vs 15-19).  El Se\u00f1or le hab\u00ed\u00ada revelado la idolatr\u00ed\u00ada de Israel y le hab\u00ed\u00ada propuesto rechazarlo y cumplir sus prop\u00f3sitos mediante \u00e9l mismo (vs 7-10), pero Mois\u00e9s demostr\u00f3 su estatura como l\u00ed\u00adder intercediendo fervorosamente en favor de Israel, y Dios los perdon\u00f3 (vs 11-14).  Despu\u00e9s de haber castigado adecuadamente al pueblo (vs 30-35), Mois\u00e9s una vez m\u00e1s busc\u00f3 a Dios, quien le prometi\u00f3: \u00abMi presencia ir\u00e1 contigo, y te dar\u00e9 descanso\u00bb (33:12-17).  A su pedido, y como se\u00f1al de la presencia de Dios entre ellos, se le permiti\u00f3 tener una vislumbre de la gloria divina (33:17-34:9).  Durante otros 40 d\u00ed\u00adas en el monte (34:1, 2, 28; Deu 9:18), recibi\u00f3 instrucciones adicionales para el gobierno de Israel y las segundas tablas de piedra (Exo_34).  Al descender al campamento, su rostro estaba radiante de la gloria divina, y la gente tem\u00ed\u00ada acercarse a \u00e9l (vs 29-35). Durante los restantes meses que estuvieron en el Sina\u00ed\u00ad, construyeron el tabern\u00e1culo (cps 36-39), y posiblemente en ese mismo tiempo escribi\u00f3 las instrucciones que Dios le hab\u00ed\u00ada dado.  Despu\u00e9s de aproximadamente un a\u00f1o junto al monte Sina\u00ed\u00ad, durante el cual Israel se constituy\u00f3 en naci\u00f3n, se codificaron sus leyes, se construy\u00f3 el tabern\u00e1culo y se organiz\u00f3 el culto; luego Israel sali\u00f3 hacia Cana\u00e1n (Num 10:11-13).  Poco tiempo despu\u00e9s, Mar\u00ed\u00ada y Aar\u00f3n desafiaron el liderazgo de Mois\u00e9s (12:1, 2) pero el Se\u00f1or lo vindic\u00f3 claramente como su portavoz designado afligiendo con lepra temporaria a Mar\u00ed\u00ada (vs 4-15).  En Cades, por causa de un desalentador informe sobre la tierra de Cana\u00e1n, la gente se rebel\u00f3 contra Mois\u00e9s y propuso regresara Egipto (14:1-4).  Esta era la 10a rebeli\u00f3n desde la salida de Egipto (v 22). Por causa de su fracaso, los hombres de esa generaci\u00f3n fueron condenados a morir en el desierto (vs 29-35), y durante los siguientes 38 a\u00f1os (Deu 2:14) la gente acamp\u00f3 en diversos lugares en la regi\u00f3n de Cades-barnea y el extremo norte del Golfo de Aqaba.  En Cades, casi 38 a\u00f1os m\u00e1s tarde, Mois\u00e9s y Aaron pecaron, golpeando impetuosamente la roca en contra de las indicaciones de Dios, con lo que distorsionaron la lecci\u00f3n que el agua milagrosa deb\u00ed\u00ada ense\u00f1ar.  Como resultado, se les neg\u00f3 el privilegio de introducir a Israel en la tierra prometida (Num 20:7-12).  Mois\u00e9s condujo al  pueblo alrededor de Edom, en la conquista de la Transjordania (vs 14-21), y finalmente al \u00faltimo campamento en Sitim, frente a Jeric\u00f3, que estaba del otro lado del Jord\u00e1n (cf 22:1; 803 25:1).  Mientras estuvieron acampados all\u00ed\u00ad, present\u00f3 una serie de discursos en los que repas\u00f3 las providencias de Dios durante los pasados 40 a\u00f1os, destacando lecciones de esas  experiencias y repitiendo las leyes que Dios le hab\u00ed\u00ada revelado para el pueblo.  Esos 4 discursos est\u00e1n registrados en el libro de Deuteronomio.* Durante el tiempo que estuvieron acampados en Sitim, Mois\u00e9s design\u00f3 a Josu\u00e9 como su sucesor (Num 27:18-23; Deu 1:38), y poco antes de su muerte lo llev\u00f3 al tabern\u00e1culo para recibir su responsabilidad del Se\u00f1or (Deu 31:14, 23).  Luego, por indicaci\u00f3n de Dios, ascendi\u00f3 el monte Nebo, donde contempl\u00f3 la tierra prometida (fig 378) y muri\u00f3 a la edad de 120 a\u00f1os (Deu 32:48-52; 34:7).  Dios lo enterr\u00f3 all\u00ed\u00ad (v 6), lo llam\u00f3 del lugar donde descansaba (Jud_9), y m\u00e1s tarde lo honr\u00f3 con El\u00ed\u00adas sobre el monte de la Transfiguraci\u00f3n  (Mat 17:3, 4).  La gran capacidad literaria de Mois\u00e9s es evidente por la cantidad y variedad de sus escritos.  En el G\u00e9nesis cont\u00f3 la historia del mundo desde la creaci\u00f3n hasta la muerte de Jos\u00e9.  En Exodo y en partes de N\u00fameros y Deuteronomio conserv\u00f3 un registro del \u00e9xodo de Egipto y de los eventos m\u00e1s importantes en el camino hasta Cana\u00e1n.  En los \u00faltimos cap\u00ed\u00adtulos de Exodo registr\u00f3 los detalles de la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo, y en Lev\u00ed\u00adtico describi\u00f3 los reglamentos del servicio sagrado.  En Exodo (cps 20-24), Lev\u00ed\u00adtico (18-20; 24:10-23) y partes de Deuteronomio escribi\u00f3 las leyes civiles que Dios le hab\u00ed\u00ada dado para Israel. Tambi\u00e9n fue un poeta consumado (Exo 15:1-19; cf Psa_90).  Pero m\u00e1s que un escritor; fue uno de los grandes l\u00ed\u00adderes y administradores de todos los tiempos.  Bajo la direcci\u00f3n de  Dios, organiz\u00f3 a Israel como naci\u00f3n y la gui\u00f3 con seguridad desde Egipto hasta las fronteras de Cana\u00e1n.  Le dio sus instituciones civiles,  judiciales y religiosas.  Como profeta (Deu 18:15) fue favorecido con comunicaciones especiales de Dios durante 40 a\u00f1os y goz\u00f3 de privilegios que ning\u00fan otro hombre tuvo.  En no peque\u00f1o grado los grandes logros de la naci\u00f3n hebrea fueron el resultado del car\u00e1cter, de la personalidad y de la vida consagrada de Mois\u00e9s, que, por sobre todos los dem\u00e1s dirigentes, unific\u00f3 sus familias y tribus para formar el pueblo escogido de Dios.  Abrah\u00e1n fue el padre de Israel, pero Mois\u00e9s fue el fundador y legislador de la naci\u00f3n. Como legislador y l\u00ed\u00adder, Mois\u00e9s sobrepas\u00f3 a todos los hombres de la antig\u00fcedad, pero a pesar de sus talentos superiores fue\u00bbmuy manso, m\u00e1s que todos los hombres que hab\u00ed\u00ada sobre la tierra\u00bb (Num 12:3).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>(heb., moseheh; egipcio, mes, es sacado, engendrado). El h\u00e9roe nacional que libert\u00f3 a los israelitas de la esclavitud egipcia, los estableci\u00f3 como naci\u00f3n independiente y los prepar\u00f3 para entrar en Cana\u00e1n. Si se basa el \u00e9xodo en una fecha temprana, c. de 1440 a. de J.C., entonces Mois\u00e9s naci\u00f3 en 1520 en la tierra de Egipto de padres israelitas (Exo 2:1-10). Escondido entre los juncos cerca de la orilla del r\u00ed\u00ado, la hija de fara\u00f3n lo descubri\u00f3. Le pidi\u00f3 a la madre de Mois\u00e9s que lo criara hasta que hubiera crecido lo suficiente como para llev\u00e1rselo a la corte real, donde pas\u00f3 los primeros 40 a\u00f1os de su vida.<\/p>\n<p>Esteban en su discurso ante el Sanedr\u00ed\u00adn (Act 7:22) afirma que Mois\u00e9s no s\u00f3lo fue instruido en la ciencia y erudici\u00f3n de los egipcios sino que tambi\u00e9n estaba dotado de una habilidad para la oratoria y una cualidad destacada para el liderato.<\/p>\n<p>El primer intento valiente de Mois\u00e9s de ayudar a su gente fue un fracaso. Mat\u00f3 a un egipcio y huy\u00f3 a Madi\u00e1n donde pas\u00f3 un per\u00ed\u00adodo de 40 a\u00f1os en aislamiento. En la tierra de Madi\u00e1n hall\u00f3 gracia en el hogar de un sacerdote llamado Jetro. Se cas\u00f3 con S\u00e9fora, hija de Jetro, y trabaj\u00f3 como pastor de los reba\u00f1os de su suegro. Confrontado por una zarza ardiente, recibi\u00f3 una revelaci\u00f3n de Dios; \u00e9ste le dio una comisi\u00f3n para que libertara a su pueblo Israel de la esclavitud egipcia (\u00e9xodo 3). Dos se\u00f1ales milagrosas \u2014la vara de Mois\u00e9s se convirti\u00f3 en una serpiente y su mano se puso leprosa y luego fue sanada\u2014 fueron otorgadas como prueba para verificar la autoridad divina (Exo 4:1-17).<\/p>\n<p>En una serie de diez plagas Mois\u00e9s y Aar\u00f3n contrarrestaron los intentos de fara\u00f3n de mantener a Israel en esclavitud (\u00e9xodo 7\u201411). En su totalidad, estas plagas fueron dirigidas en contra de los dioses de Egipto, demostrando el poder de Dios tanto a los egipcios como tambi\u00e9n a los israelitas.<\/p>\n<p>En la noche antes de la salida de Israel, la Pascua fue celebrada por primera vez (\u00e9xodo 12). Para cada unidad de familia, que sigui\u00f3 las simples instrucciones de matar un cordero macho o cabrito de un a\u00f1o de vida y de aplicar su sangre sobre los postes de la puerta y el dintel de sus hogares, la ejecuci\u00f3n del juicio divino pasar\u00ed\u00ada de largo.<\/p>\n<p>La ruta exacta por la cual Mois\u00e9s llev\u00f3 a los israelitas, que en ese entonces eran como 600.000 hombres m\u00e1s mujeres y ni\u00f1os, es dif\u00ed\u00adcil de determinar. Los israelitas pudieron cruzar el mar Rojo gracias a la intervenci\u00f3n de Dios, mientras que las tropas egipcias se ahogaron. En Refidim Dios mand\u00f3 a Mois\u00e9s golpear la pe\u00f1a y \u00e9sta produjo una abundancia de agua para su pueblo (Exo 17:1-7). Enfrentado con un ataque amalequita, Mois\u00e9s prevaleci\u00f3 en oraci\u00f3n intercesoria con el apoyo de Aar\u00f3n y Hur, mientras que Josu\u00e9 encabez\u00f3 el ej\u00e9rcito de Israel en una batalla victoriosa (Exo 17:8-16).<\/p>\n<p>En sus tareas administrativas Mois\u00e9s nombr\u00f3 70 ancianos para que sirviesen bajo \u00e9l de acuerdo con el consejo de Jetro. En una jornada desde Egipto de menos de tres meses, los israelitas se establecieron en los alrededores del monte Sina\u00ed\u00ad (Horeb) donde se quedaron por aprox. un a\u00f1o (\u00e9xodo 18\u201419).<\/p>\n<p>Como representante de su pueblo Mois\u00e9s recibi\u00f3 la ley de Dios. Esta ley constitu\u00ed\u00ada el pacto de Dios con su naci\u00f3n recientemente liberada. Por su parte, la congregaci\u00f3n ratific\u00f3 \u00e9ste pacto (\u00e9xodo 20\u201424), el cual incluy\u00f3 los Diez Mandamientos. Para que los israelitas pudieran adorar a su Dios adecuadamente, Mois\u00e9s recibi\u00f3 instrucciones detalladas para la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo, las cuales fueron ejecutadas esmeradamente bajo la supervisi\u00f3n de Mois\u00e9s. Al mismo tiempo la familia de Aar\u00f3n, con la ayuda de los levitas, fue designada para el servicio sacerdotal y cuidadosamente equipada para su ministerio (\u00e9xodo 25\u201440). Mois\u00e9s tambi\u00e9n supervis\u00f3 el censo militar y la organizaci\u00f3n de los israelitas mientras acamparon en la pen\u00ed\u00adnsula de Sina\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s no s\u00f3lo tuvo que hacer frente a la murmuraci\u00f3n de la multitud sino que tambi\u00e9n fue criticado gravemente por Mar\u00ed\u00ada y Aar\u00f3n (N\u00fameros 11\u201412). La multitud que se quej\u00f3 porque ansiaban la carne que hab\u00ed\u00adan comido en Egipto comi\u00f3 codornices hasta que se hasti\u00f3 debido a la abundancia que recibieron.<\/p>\n<p>Aar\u00f3n y Mar\u00ed\u00ada fueron humillados cuando Mar\u00ed\u00ada sufri\u00f3 de una lepra pasajera.<\/p>\n<p>Mientras estaban en Cades, Mois\u00e9s envi\u00f3 a 12 representantes para espiar la tierra de Cana\u00e1n (N\u00fameros 13\u201414). El informe de la mayor\u00ed\u00ada, dado por diez esp\u00ed\u00adas, influy\u00f3 a los israelitas a demostrar su falta de fe. S\u00f3lo Josu\u00e9 y Caleb recomendaron que conquistaran y ocuparan la tierra que se les hab\u00ed\u00ada prometido. Cuando Dios propuso destruir a los israelitas rebeldes, Moises intercedi\u00f3 por su pueblo.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo fue el liderato pol\u00ed\u00adtico de Mois\u00e9s desafiado por Dat\u00e1n y Abiram, sino que Cor\u00e9 y sus seguidores contendieron por el puesto eclesi\u00e1stico de Aar\u00f3n y su familia. Durante el transcurso de estas rebeliones perecieron 14.000 personas en juicio divino.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s perdi\u00f3 la entrada a la Tierra Prometida cuando golpe\u00f3 la roca a la que deber\u00ed\u00ada haber mandado proveer agua para su pueblo (N\u00fameros 20). Cuando un castigo en forma de serpientes caus\u00f3 la muerte de muchos israelitas descontentos, Mois\u00e9s construy\u00f3 una serpiente de bronce que otorgaba sanidad a todos los que la miraban en obediencia (Exo 21:4-9; comparar Joh 3:14-16).<\/p>\n<p>Anticipando que Israel ocupar\u00ed\u00ada la tierra de Cana\u00e1n, Mois\u00e9s amonest\u00f3 al pueblo que destruyeran a los habitantes id\u00f3latras. Nombr\u00f3 a 12 jefes de tribus para distribuir la tierra entre las tribus y les mand\u00f3 proveer para los levitas 48 ciudades con \u00e1reas de pastura adecuada alrededor, diseminadas por toda Cana\u00e1n. Seis de estas ciudades levitas fueron designadas ciudades de refugio adonde la gente pod\u00ed\u00ada huir para protecci\u00f3n en caso de derramamiento accidental de sangre (N\u00fameros 34; 35). Mois\u00e9s tambi\u00e9n provey\u00f3 soluciones a problemas de herencia cuando permiti\u00f3 que ciertas mujeres heredaran las posesiones familiares (N\u00fameros 36).<\/p>\n<p>La grandeza del car\u00e1cter de Mois\u00e9s se establece claramente en sus discursos de despedida a su amado pueblo. Aunque se le neg\u00f3 participar en la conquista y ocupaci\u00f3n de la tierra, dese\u00f3 lo mejor para los israelitas que estaban entrando a Cana\u00e1n. Sus consejos a ellos est\u00e1n resumidos en los discursos que aparecen en el libro de Deuteronomio. El repas\u00f3 la jornada empezando desde el monte Horeb donde Dios hab\u00ed\u00ada hecho el pacto con Israel. Indic\u00f3 especialmente los lugares donde los israelitas hab\u00ed\u00adan murmurado, record\u00e1ndoles de su desobediencia. Con ese trasfondo Mois\u00e9s los amonest\u00f3 a ser obedientes. Las victorias recientes sobre los amorreos que Dios les hab\u00ed\u00ada dado, proveyeron una base razonable que les permit\u00ed\u00ada anticipar m\u00e1s triunfos bajo el liderato de Josu\u00e9 al entrar en la tierra de Cana\u00e1n (Deu 1:1\u2014Deu 4:43).<\/p>\n<p>En su segundo discurso (Deu 4:44\u2014Deu 28:68) Mois\u00e9s enfatiz\u00f3 el hecho de que tanto el amor como la obediencia son fundamentales para tener una relaci\u00f3n saludable con Dios. Despu\u00e9s repiti\u00f3 los Diez Mandamientos del monte Sina\u00ed\u00ad. El amor \u00ed\u00adntegro por Dios en la vida cotidiana representaba la base que manten\u00ed\u00ada esta relaci\u00f3n del pacto de tal manera que pod\u00ed\u00adan gozar de las bendiciones de Dios. Por consiguiente cada generaci\u00f3n ten\u00ed\u00ada la responsabilidad de ense\u00f1ar el temor del Se\u00f1or su Dios a la pr\u00f3xima generaci\u00f3n por medio de preceptos y obediencia.<\/p>\n<p>Al fin de la carrera de Mois\u00e9s, Josu\u00e9, quien ya hab\u00ed\u00ada sido designado el l\u00ed\u00adder de Israel, fue comisionado como sucesor de Mois\u00e9s. En un c\u00e1ntico (Deuteronomio 32). Mois\u00e9s expres\u00f3 su alabanza a Dios, recordando c\u00f3mo Dios hab\u00ed\u00ada rescatado a Israel y c\u00f3mo la hab\u00ed\u00ada mantenido a trav\u00e9s de la jornada por el desierto. Luego, habiendo pronunciado una bendici\u00f3n para cada tribu, Mois\u00e9s se fue en rumbo al monte Nebo donde tuvo el privilegio de observar la tierra prometida de lejos antes de morir.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(rescatado).<\/p>\n<p> &#8211; Naci\u00f3 en Egipto, de padres hebreos en 1440 a.C. Salvado de la muerte y adoptado por la hija del Fara\u00f3n, y educado en Egipto, Exo 2:1-10, Hec 7:22<br \/>\n &#8211; Por la fe, renunci\u00f3 a ser hijo de la hija del Fara\u00f3n, y abandon\u00f3 Egipto, refugi\u00e1ndose en Madian, donde se cas\u00f3 con S\u00e9fora, hija de Jetro, Heb 11:2427, Ex.2.<\/p>\n<p> 11-25.<\/p>\n<p> &#8211; 40 a\u00f1os despu\u00e9s fue llamado por Dios para rescatar a los israelitas de la servidumbre egipcia, Ex. 3 y 4.<\/p>\n<p> &#8211; Sac\u00f3 a los israelitas de Egipto, y los gui\u00f3 hasta Sinai, donde Dios le dio la Ley, Ex.5-25.<\/p>\n<p> &#8211; Despues gui\u00f3 a los israelitas, por 40 a\u00f1os, por el desierto.<\/p>\n<p> &#8211; Hizo muchos milagros, Ver \u00abMilagros\u00bb.<\/p>\n<p> &#8211; Pec\u00f3 en Meriba, Deu 32:51.<\/p>\n<p> &#8211; Escribi\u00f3 el Pentateuco, los 5 primeros libros de la Biblia, Hec 3:22, Heb.3.<\/p>\n<p> &#8211; Murio en el Monte Nebo, sin entrar a la tierra prometida, por su pecado, Deut.34,Hec 32:51.<\/p>\n<p> &#8211; Pero estuvo en la tierra prometida, en la Transfiguraci\u00f3n con Jesus, Mat 17:3.<\/p>\n<p> (Ver tambi\u00e9n Eclesi\u00e1stico 45).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>(Salvado de las aguas). El gran l\u00ed\u00adder del pueblo israelita era hijo de \u2020\u00a2Amram y \u2020\u00a2Jocabed, de la tribu de \u2020\u00a2Lev\u00ed\u00ad (Exo 6:20; Num 26:59). \u2020\u00a2Aar\u00f3n y \u2020\u00a2Mar\u00ed\u00ada eran hermanos mayores de M. (Exo 2:1; Exo 6:16-20). En el momento de su nacimiento se estaba ejecutando la orden de \u2020\u00a2Fara\u00f3n para controlar la poblaci\u00f3n israelita (\u2020\u0153Echad al r\u00ed\u00ado a todo hijo que nazca, y a toda hija preservad la vida\u2020\u009d [Exo 1:22]). Pero la madre de M. pudo esconderlo por unos tres meses y al no poder guardar el secreto por m\u00e1s tiempo \u2020\u0153tom\u00f3 una arquilla de juncos y la calafate\u00f3 con asfalto y brea\u2020\u009d. En ella coloc\u00f3 al ni\u00f1o y lo expuso \u2020\u0153en un carrizal a la orilla del r\u00ed\u00ado\u2020\u009d (Exo 2:3). La hija de Fara\u00f3n lo encontr\u00f3 y decidi\u00f3 criarlo como hijo suyo. Una hermana de M., que presenci\u00f3 la escena, le propuso a la princesa buscarle una nodriza. Al ser aceptada su oferta busc\u00f3 a Jocabed, la madre del ni\u00f1o, que vino as\u00ed\u00ad a criarlo.<\/p>\n<p>M. \u2020\u0153fue ense\u00f1ado &#8230; en toda la sabidur\u00ed\u00ada de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y obras\u2020\u009d (Hch 7:22). Lleg\u00f3 a pensar \u2020\u0153que sus hermanos comprend\u00ed\u00adan que Dios les dar\u00ed\u00ada libertad por mano suya\u2020\u009d (Hch 7:25). Eso le llev\u00f3 a matar a un egipcio que abusaba de un hebreo. Y al otro d\u00ed\u00ada, cuando quiso mediar entre dos hebreos que disputaban, se dio cuenta de que el crimen que hab\u00ed\u00ada cometido era ya cosa p\u00fablica, por lo cual tuvo que huir de Egipto. Fue a \u2020\u00a2Madi\u00e1n, donde conoci\u00f3 a \u2020\u00a2Jetro y cas\u00f3 con \u2020\u00a2S\u00e9fora, hija de \u00e9ste, y se dedic\u00f3 a cuidar los reba\u00f1os de su suegro. Tuvo dos hijos: \u2020\u00a2Gers\u00f3n y \u2020\u00a2Eliezer (Exo 2:22; Exo 18:3-4).<br \/>\nvida cambi\u00f3 cuando tuvo un encuentro personal con Dios, quien se le apareci\u00f3 en la \u2020\u00a2teofan\u00ed\u00ada de la zarza ardiendo. Enviado a liberar a su pueblo de la esclavitud de Egipto a pesar de sus excusas, Dios le dio una se\u00f1al que le servir\u00ed\u00ada para autenticar su misi\u00f3n frente a los ancianos de Israel. As\u00ed\u00ad, viaj\u00f3 a Egipto, fue recibido por Aar\u00f3n su hermano y habl\u00f3 al pueblo israelita, que crey\u00f3 en \u00e9l (Exo 3:1-22; Exo 4:1-31).<br \/>\ncomo Dios le hab\u00ed\u00ada pronosticado a M., Fara\u00f3n se neg\u00f3 a dejar ir al pueblo, por lo cual se produjeron las diez \u2020\u00a2plagas de Egipto. Tras la \u00faltima de ellas, la muerte de los primog\u00e9nitos, concomitante con la celebraci\u00f3n de la \u2020\u00a2Pascua, el pueblo logr\u00f3 finalmente salir, llevando consigo plata y oro que pidieron a los egipcios (\u00e9x. 5 al 12). Fara\u00f3n se arrepinti\u00f3 luego y persigui\u00f3 con su ej\u00e9rcito a los israelitas, pero Dios hizo el milagro de abrir el \u2020\u00a2mar Rojo de manera que ellos pasaran en seco; y cuando los egipcios intentaron hacer lo mismo murieron por las aguas que volvieron a su curso (\u00e9x. 13 al 15).<br \/>\npartir de ese momento comienza la peregrinaci\u00f3n por el desierto, cosa planeada por Dios, que quer\u00ed\u00ada entrenar al pueblo en su nueva relaci\u00f3n con \u00e9l. Durante todo ese per\u00ed\u00adodo, conocido con el nombre del \u00e9xodo, M. tuvo que ir sufriendo los problemas de la incredulidad del pueblo y, al mismo tiempo, confirmando su liderazgo sobre \u00e9l. Continuamente hab\u00ed\u00adan quejas de diversa naturaleza. La primera fue por la falta de agua en \u2020\u00a2Mara, donde Dios mostr\u00f3 un \u00e1rbol que M. ech\u00f3 sobre unas aguas amargas que hab\u00ed\u00adan encontrado, endulz\u00e1ndolas as\u00ed\u00ad y pudiendo el pueblo beber (Exo 15:22-27). Luego \u2020\u0153toda la congregaci\u00f3n &#8230; murmur\u00f3 contra M. y Aar\u00f3n en el desierto\u2020\u009d (Exo 16:2). Esta vez era por la falta de comida. Dios contest\u00f3 d\u00e1ndoles el \u2020\u00a2man\u00e1. Cuando siguieron por el desierto hasta \u2020\u00a2Horeb, volvieron a quejarse por la falta de agua. Dios orden\u00f3 a M. que golpeara una pe\u00f1a, y de all\u00ed\u00ad surgi\u00f3 un manantial que resolvi\u00f3 el problema.<br \/>\npronto el pueblo se vio atacado por los amalecitas. M. subi\u00f3 a un monte desde el cual se dominaba el espect\u00e1culo de la batalla. Ten\u00ed\u00ada en su mano su vara, la cual alz\u00f3. Aar\u00f3n y \u2020\u00a2Hur tuvieron que ayudarle para mantener en alto esa vara, pues cuando eso suced\u00ed\u00ada, Israel prevalec\u00ed\u00ada, hasta que por fin gan\u00f3 la batalla (Exo 17:8-16). Despu\u00e9s de esto, M. recibi\u00f3 la visita de su suegro \u2020\u00a2Jetro, mediante cuyos consejos se form\u00f3 una estructura judicial que permit\u00ed\u00ada que s\u00f3lo los casos m\u00e1s importantes fueran tra\u00ed\u00addos a M. (Exo 18:1-27). Cuando llegaron al \u2020\u00a2monte Sina\u00ed\u00ad, Dios dio a M. sus leyes, especialmente los \u2020\u00a2Diez Mandamientos.<br \/>\nexperiencia de Sina\u00ed\u00ad fue extraordinaria. Mientras por un lado el monte humeaba y se cubr\u00ed\u00ada de \u2020\u0153estruendos &#8230; rel\u00e1mpagos &#8230; sonido de la bocina\u2020\u009d, etc\u00e9tera, M. disfrut\u00f3 de una especial comunicaci\u00f3n con Dios. Luego subieron tambi\u00e9n con \u00e9l Aar\u00f3n y sus hijos, as\u00ed\u00ad como setenta ancianos de Israel \u2020\u0153y vieron al Dios de Israel&#8230;. y comieron y bebieron\u2020\u009d (Exo 24:9-11). Finalmente M. subi\u00f3 solo \u2020\u0153y entr\u00f3 &#8230; en medio de la nube y estuvo &#8230; cuarenta d\u00ed\u00adas y cuarenta noches\u2020\u009d (Exo 24:15-18). Entre las leyes y estatutos que Dios dio a M. estaba la orden de construir el \u2020\u00a2tabern\u00e1culo y las vestiduras sacerdotales, cuyos detalles aparecen descritos en \u00e9x. 25 al 31.<br \/>\nembargo, al descender del monte, M. encontr\u00f3 el espect\u00e1culo de que el pueblo se hab\u00ed\u00ada dado a la idolatr\u00ed\u00ada, construyendo un \u2020\u00a2becerro de oro. Indignado, rompi\u00f3 las piedras que conten\u00ed\u00adan los Diez Mandamientos, destruy\u00f3 el \u00ed\u00addolo, e intercedi\u00f3 en favor del pueblo para que Dios no lo consumiera (\u00e9x. 32). A pesar de eso, construy\u00f3 lo que llam\u00f3 \u2020\u0153el tabern\u00e1culo de Reuni\u00f3n\u2020\u009d y lo puso fuera del campamento (\u00e9x. 35 al 40). \u2020\u0153Y hablaba Jehov\u00e1 a M. cara a cara, como habla cualquiera a su compa\u00f1ero\u2020\u009d (Exo 33:1-11). Su rostro brillaba intensamente despu\u00e9s de esas experiencias. El ap\u00f3stol \u2020\u00a2Pablo explica que el velo que M. puso sobre su cara cuando \u00e9sta le brillaba lo que hac\u00ed\u00ada era indicar la transitoriedad de aquella gloria (\u2020\u0153&#8230; la cual hab\u00ed\u00ada de perecer\u2020\u009d [2Co 3:7]). Luego M. subi\u00f3 de nuevo al monte, donde tuvo otra experiencia especial con Dios y baj\u00f3 trayendo dos nuevas tablas de piedra con los Diez Mandamientos.<br \/>\norganizaci\u00f3n del pueblo fue comenzada en Sina\u00ed\u00ad. M. llev\u00f3 a cabo un censo y puso l\u00ed\u00adderes sobre las tribus, indicando el orden en que marchar\u00ed\u00adan por el desierto y la forma en que acampar\u00ed\u00adan. Las ordenanzas acerca de todos los ritos y sacrificios que se realizaban en la adoraci\u00f3n en el \u2020\u00a2tabern\u00e1culo vinieron acompa\u00f1ados de una serie de estatutos y leyes que hoy llamar\u00ed\u00adamos de car\u00e1cter religioso, civil, penal, sanitario, etc\u00e9tera, que representaban una verdadera revoluci\u00f3n para la \u00e9poca. A pesar de estos privilegiados hechos, el pueblo continuaba quej\u00e1ndose a cada rato, por distintas razones. Una de ellas fue que \u2020\u0153la gente extranjera que se mezcl\u00f3 con ellos tuvo un vivo deseo\u2020\u009d de comer carne. Y se acordaban de \u2020\u0153los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos\u2020\u009d que com\u00ed\u00adan en Egipto, diciendo estar cansados del man\u00e1 (\u2020\u0153&#8230; pues nada sino este man\u00e1 ven nuestros ojos\u2020\u009d [Num 11:1-6]). M. habl\u00f3 con Dios en un estado casi de desesperaci\u00f3n (\u2020\u0153No puedo yo solo soportar a todo este pueblo\u2020\u009d [Num 11:14]). La respuesta fue el env\u00ed\u00ado de millones de \u2020\u00a2codornices. Dios tambi\u00e9n envi\u00f3 su Esp\u00ed\u00adritu sobre los principales varones del pueblo, que profetizaron. \u2020\u00a2Josu\u00e9, que era el ayudante de M. no vio con buenos ojos ese hecho, pero el siervo de Dios le dijo que no deb\u00ed\u00ada sentir celos (\u2020\u0153Ojal\u00e1 todo el pueblo de Dios fuese profeta\u2020\u009d [Num 11:29]). Despu\u00e9s de esta crisis vino otra, cuando \u2020\u0153Mar\u00ed\u00ada y Aar\u00f3n hablaron contra M. a causa de la mujer cusita que hab\u00ed\u00ada tomado\u2020\u009d (Num 12:1). En realidad, era una lucha por el liderazgo (\u2020\u0153\u00bfSolamente por M. ha hablado Jehov\u00e1? \u00bfNo ha hablado tambi\u00e9n por nosotros?\u2020\u009d [Num 12:2]). Dios castig\u00f3 a Mar\u00ed\u00ada con lepra, que s\u00f3lo san\u00f3 por la intercesi\u00f3n de M.<br \/>\nestas alturas, M. envi\u00f3 esp\u00ed\u00adas a reconocer la tierra. Al regreso, el informe de \u00e9stos fue contradictorio. S\u00f3lo Josu\u00e9 y \u2020\u00a2Caleb recomendaron que entraran en \u2020\u00a2Cana\u00e1n, pero los otros diez esp\u00ed\u00adas dec\u00ed\u00adan lo contrario. \u2020\u0153Entonces toda la congregaci\u00f3n grit\u00f3, y dio voces; y el pueblo llor\u00f3 aquella noche\u2020\u009d (Num 14:1). Por la intercesi\u00f3n de M. Dios perdon\u00f3 al pueblo, pero decidi\u00f3 no permitir que entraran en Cana\u00e1n los que hab\u00ed\u00adan sido incr\u00e9dulos (\u2020\u0153&#8230; no ver\u00e1n la tierra de la cual jur\u00e9 a sus padres\u2020\u009d [Num 14:23]). Otra rebeli\u00f3n se present\u00f3 despu\u00e9s cuando \u2020\u00a2Cor\u00e9, \u2020\u00a2Dat\u00e1n y Abiram intentaron desconocer la autoridad de M. y Aar\u00f3n, y termin\u00f3 el asunto con un juicio terrible de Dios, en el cual los rebeldes fueron tragados vivos por la tierra (Num 16:1-50).<br \/>\npesar de todos los precedentes, en otra ocasi\u00f3n el pueblo volvi\u00f3 a quejarse por la falta de agua, esta vez en el desierto de \u2020\u00a2Zin. Dios orden\u00f3 a M. que hablara a una pe\u00f1a, pero \u00e9ste perdi\u00f3 la paciencia y en vez de hablar, lo que hizo fue que \u2020\u0153golpe\u00f3 la pe\u00f1a con su vara dos veces\u2020\u009d (Num 20:11). Salieron aguas de la pe\u00f1a, pero Dios consider\u00f3 que M. y Aar\u00f3n no hab\u00ed\u00adan obedecido sus instrucciones, por lo cual les dijo que no entrar\u00ed\u00adan en la Tierra Prometida. Es triste recordar que la Biblia misma da testimonio de que \u2020\u0153aquel var\u00f3n M. era muy manso, m\u00e1s que todos los hombres que hab\u00ed\u00ada sobre la tierra\u2020\u009d (Num 12:3). Y, sin embargo, perdi\u00f3 la paciencia y, por ello, un gran privilegio. Otro momento dif\u00ed\u00adcil fue cuando al rodear la tierra de \u2020\u00a2Edom el pueblo \u2020\u0153se desanim\u00f3 por el camino\u2020\u009d. Dios envi\u00f3 una plaga de \u2020\u0153serpientes ardientes\u2020\u009d. Pero ante la intercesi\u00f3n de M. orden\u00f3 a \u00e9ste que hiciera una serpiente de metal. Todo aquel que al ser mordido miraba a la serpiente de metal que estaba sobre un asta, era sanado (Num 21:4-9; Jua 3:14-15).<\/p>\n<p>M. dirigi\u00f3 a su pueblo en diversas luchas contra naciones que se opusieron al avance de Israel. Entre ellos el rey cananeo de \u2020\u00a2Arad (Num 21:1-3), \u2020\u00a2Seh\u00f3n, rey amorreo, \u2020\u00a2Og, rey de Bas\u00e1n y varios reyes madianitas (Num 21:21-35; Num 31:1-8). Tuvo que hacer frente tambi\u00e9n a la astucia de \u2020\u00a2Balaam, cuando \u2020\u0153el pueblo empez\u00f3 a fornicar con las hijas de Moab\u2020\u009d (Num 25:1). Un segundo censo fue hecho por M. y \u2020\u00a2Eleazar, hijo de Aar\u00f3n (Num 26:1-65). M. acept\u00f3 el deseo de las tribus de \u2020\u00a2Rub\u00e9n y \u2020\u00a2Gad para ocupar la Transjordania (Num 32:1-42).<br \/>\nDios decidi\u00f3 que hab\u00ed\u00ada llegado la hora para la muerte de Mois\u00e9s, le dio \u00f3rdenes a \u00e9ste para que invistiera a Josu\u00e9 como su sucesor (Num 27:18-23). Tambi\u00e9n dijo a M. que subiese a la cumbre del monte \u2020\u00a2Abarim, para que desde all\u00ed\u00ad viera la Tierra Prometida antes de morir (Deu 32:48-52). Tras bendecir al pueblo de Israel, M. muri\u00f3. Dios mismo busc\u00f3 un lugar secreto donde enterrarlo (Deu 34:6).<br \/>\nel NT, M. es citado frecuentemente. Los israelitas dec\u00ed\u00adan que trataban de vivir de acuerdo a \u2020\u0153la ley de M.\u2020\u009d Por lo cual son frecuentes las frases \u2020\u0153lo que orden\u00f3 M.\u2020\u009d o \u2020\u0153lo que mand\u00f3 M.\u2020\u009d (Mat 8:4; Mat 19:7; Mar 1:44; Mar 7:10; Luc 2:22; Jua 8:5). El mismo Se\u00f1or Jes\u00fas expuso en sus sermones el verdadero sentido de lo que M. hab\u00ed\u00ada ense\u00f1ado y orden\u00f3 que se cumpliera lo dicho por \u00e9l (Mat 23:2-3), diciendo: \u2020\u0153&#8230; si crey\u00e9reis a M., me creer\u00ed\u00adas a m\u00ed\u00ad, porque de m\u00ed\u00ad escribi\u00f3 \u00e9l. Pero si no cre\u00e9is a sus escritos, \u00bfc\u00f3mo creer\u00e9is a mis palabras?\u2020\u009d (Jua 5:46-47). De manera que el Se\u00f1or traza la pauta de interpretaci\u00f3n de todo lo que se expresa en el \u2020\u00a2Pentateuco. As\u00ed\u00ad lo repiti\u00f3 cuando, tras resucitar, explic\u00f3 a los disc\u00ed\u00adpulos de \u2020\u00a2Ema\u00fas, \u2020\u0153comenzando desde M., y siguiendo por todos los profetas &#8230; lo que de \u00e9l dec\u00ed\u00adan\u2020\u009d (Luc 24:27). El autor de \u2020\u00a2Hebreos hizo una comparaci\u00f3n entre el ministerio de M. y el de Cristo, probando que el de este \u00faltimo es much\u00ed\u00adsimo mejor (\u2020\u0153Porque de tanto mayor gloria que M. es estimado digno \u00e9ste&#8230;\u2020\u009d [Heb 3:3]). De manera especial, el mismo autor enfatiza que las grandes obras realizadas por M. surgieron por causa de su fe (\u2020\u0153Por la fe M&#8230;.\u2020\u009d [Heb 11:23-29]).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[011]<br \/>\n   Figura central en la Historia de la Salvaci\u00f3n, fue el Legislador de Israel, el que recibi\u00f3 el dec\u00e1logo en el Sina\u00ed\u00ad, despu\u00e9s de haber liberado al Pueblo elegido de la esclavitud de Egipto.<\/p>\n<p>    Es dif\u00ed\u00adcil deslindar en la m\u00ed\u00adtica figura de Mois\u00e9s, (el salvado de la aguas, en hebreo: Mo, agua, y useh, salvar), lo que hay de leyenda y lo que pueda haber de historia. Pero al margen de ello, la figura de Mois\u00e9s fue siempre la referencia central de un pueblo elegido y protegido por Dios para preparar la llegada del Mes\u00ed\u00adas. Es el eje del Antiguo Testamento, como legislador por excelencia y como origen y s\u00ed\u00admbolo de la esperanza y de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Y fue el elemento de referencia y enlace con el Nuevo Testamento cuando se cumplieron las promesas divinas. Por eso es el nombre m\u00e1s citado en los libros del Nuevo Testamento. El mismo Jes\u00fas record\u00f3 que El mismo \u00abno vino a destruir la ley de Mois\u00e9s, sino a darla cumplimiento\u00bb (Mt. 5.17),<\/p>\n<p>     Las 80 veces que su nombre sale en los textos neotestamentarios, son reflejo de su importancia y gu\u00ed\u00ada de lo que representa en el mensaje cristiano.<\/p>\n<p>    Por eso fue Mois\u00e9s, receptor de la Ley divina, junto a El\u00ed\u00adas, ideal del profetismo mesi\u00e1nico,  la figura que en el Tabor \u00abhablaba con Jes\u00fas\u00bb cuando aconteci\u00f3 el signo de la transfiguraci\u00f3n del Maestro. (Mc. 9.4)<\/p>\n<p>    Lo interesante de esta figura b\u00ed\u00adblica primordial es su valor mesi\u00e1nico. Por eso hay que saber presentarla en todos los planes de educaci\u00f3n religiosa en la misma clave en que se presenta en el Nuevo Testamento<br \/>\n   &#8211; Es un profeta y mucho m\u00e1s que un profeta. \u00abA mi siervo Mois\u00e9s le hablo cara a cara, porque es el hombre de confianza en la casa, mientras que a los dem\u00e1s profetas me comunico por visiones\u00bb (Num. 12.6.8)<br \/>\n   &#8211; Es un mensajero de Jes\u00fas que prepar\u00f3 la venida del Salvador. \u00abY debe cumplirse todo lo que est\u00e1 escrito acerca de mi en la Ley de Mois\u00e9s y en los Profetas\u00bb (Jn. 1.45 y 5.45; Lc. 24. 44 )<br \/>\n   &#8211; Jes\u00fas vino a completar el mensaje de Mois\u00e9s, a decir \u00abm\u00e1s que Mois\u00e9s\u00bb. Repetidamente Jes\u00fas dijo \u00abMois\u00e9s os dijo&#8230; Yo son digo m\u00e1s\u00bb (Mt. 5. 21-47 y 19.7)<\/p>\n<p>    Si la figura de Mois\u00e9s aparece as\u00ed\u00ad en el Evangelio, no debe ser entendida como contradictoria. No se debe presentar el Antiguo Testamento, la Ley, como contraria, al Esp\u00ed\u00adritu, sino como preparaci\u00f3n y camino hacia \u00e9l. Por eso es tan importante la asimilaci\u00f3n del Antiguo Testamento.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. Alianza, Antiguo Testamento, hebra\u00ed\u00adsmo, Israel)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Natural de Egipto, perteneciente a la tribu de Lev\u00ed\u00ad; su madre se llamaba Yokebed (Yahv\u00e9 es trascendente). Fue salvado de las aguas por la hija del Fara\u00f3n (Ex 2,10) y educado en la corte egipcia, lo que no fue para \u00e9l obst\u00e1culo para mantener relaciones \u00ed\u00adntimas con los de su pueblo esclavizado. Fue elegido por Dios para ser el gran libertador de su pueblo y luego el gran fundador y legislador de Israel, desde el momento mismo en que Israel entra en la historia como pueblo independiente. La tradici\u00f3n le constituye como el mediador a trav\u00e9s del cual Dios da la Ley a su pueblo; como autor, por tanto, del Pentateuco (Mt 22,24; Mc 7,10; 10,3-4; Lc 20,28; Jn 1,17; 7,19.22) Sabemos que Mois\u00e9s no escribi\u00f3 el Pentateuco, pero lo que s\u00ed\u00ad sabemos es que \u00e9l estableci\u00f3 las leyes fundamentales y las cl\u00e1usulas de la Alianza, a las que las dem\u00e1s leyes deb\u00ed\u00adan ajustarse. Durante la marcha por el desierto, Mois\u00e9s no ejerci\u00f3 nunca el mando militar ni desempe\u00f1\u00f3 las funciones religiosas; fue siempre el gran amigo de Dios (Ex 24,9-18; 33,18-34,9), transmisor al pueblo de la voluntad divina, el personaje m\u00e1s importante de todo el A. T.<\/p>\n<p>El N. T. considera que Mois\u00e9s prefiguraba a Jesucristo: Mois\u00e9s es el tipo y Jesucristo el antitipo, con la singularidad de que el antitipo es muy superior al tipo (Mt 17,30; Jn 1,17.45; 6,32; Act 7,35; 13,38).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> \u00e9xodo, alianza, ley, Yahv\u00e9). En el comienzo de la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica hallamos la figura de Mois\u00e9s, fundador de Israel, hombre del Exodo y la Alianza. Mois\u00e9s ha sido y sigue siendo la personificaci\u00f3n del judaismo y aparece, junto a Jes\u00fas y Mahoma, como uno de los hombres clave de la religi\u00f3n y cultura de Occidente.<\/p>\n<p>(1) Mois\u00e9s de la historia y de la fe. Hist\u00f3ricamente no es mucho lo que sabemos de \u00e9l, de manera que algunos incluso han dudado de su existencia, diciendo que no es m\u00e1s que un s\u00ed\u00admbolo creado por la fe de los israelitas, para condensar en un personaje los rasgos b\u00e1sicos del comienzo de la historia nacional: salida de Egipto, proclamaci\u00f3n de la Ley, paso a trav\u00e9s del desierto&#8230; En contra de eso, parece que no hay duda razonable de su existencia y de su aportaci\u00f3n al nacimiento de Israel: todo nos permite suponer que era un hebreo de origen egipcio que tuvo una labor importante en el proceso de salida de algunos hebreos de Egipto, en el siglo XIII-XI a.C. La tradici\u00f3n israelita le recuerda como vidente: ha descubierto a Dios en la monta\u00f1a (Sina\u00ed\u00ad) y ha escuchado su nombre (Ex 3-4). Lc ve como caudillo que organiza la marcha de los liberados, iniciando as\u00ed\u00ad la historia de la nueva humanidad (Ex 5-18). Tambi\u00e9n es legislador: establece la norma de vida de su pueblo, concretada en leyes por siempre valiosas; por eso, toda la ley posterior de Israel viene a entenderse como Ley de Mois\u00e9s, transmitida por la Escritura (Pentateuco) o por la tradici\u00f3n oral (Ex 19-34). Tambi\u00e9n es sacerdote, iniciador de la liturgia y fundador del culto sagrado (cf. Ex 35-40; Lv), aunque despu\u00e9s lo ejerza en concreto su \u00abhermano\u00bb Aar\u00f3n*. Es hagi\u00f3grafo, escritor del Pentateuco. Sabemos por an\u00e1lisis cient\u00ed\u00adfico que los libros del Pentateuco son posteriores a Mois\u00e9s, pero de un modo simb\u00f3lico se los podemos atribuir, present\u00e1ndole como inspirador la Biblia israelita.<\/p>\n<p>(2) Principio: el liberado de las aguas. La historia b\u00ed\u00adblica de Mois\u00e9s es una historia de fe. Por eso, ella no puede entenderse en sentido literal, sino como expresi\u00f3n y signo de valores religiosos. Seguimos por tanto ante un \u00abMois\u00e9s de la fe\u00bb (no ante un Mois\u00e9s de la historia), ante una figura paradigm\u00e1tica, cuyo nacimiento ha sido ya ejemplar, como son los nacimientos de los h\u00e9roes religiosos. Estrictamente hablando, no deber\u00ed\u00ada haber nacido (pues el Fara\u00f3n hab\u00ed\u00ada decretado la muerte de los ni\u00f1os hebreos varones). Pero el sistema tambi\u00e9n falla y nunca logra controlar del todo el mundo de la vida, como recuerda la acci\u00f3n de las buenas comadronas (Ex 1,15-21), que, en contra de la mala ley egipcia, ayudaban a nacer a los ni\u00f1os hebreos. El Fara\u00f3n insiste y busca otra manera de matar a  los hebreos: \u00abA todo ni\u00f1o que nazca le echar\u00e9is al Nilo, pero a las ni\u00f1as las dejar\u00e9is con vida\u00bb (Ex 1,22). El r\u00ed\u00ado de Egipto, que deb\u00ed\u00ada ser fuente de vida, se convierte por ley econ\u00f3mico-social en ci\u00e9naga de muerte para los hebreos. Pero el sistema sigue teniendo fallos y la Biblia nos dice que una mujer de la tribu israelita de Lev\u00ed\u00ad \u00abconcibi\u00f3 y dio a luz un hijo. Y viendo que era hermoso lo tuvo escondido durante tres meses. Pero no pudiendo ocultarlo ya por m\u00e1s tiempo, tom\u00f3 una cesta de papiro y la calafate\u00f3 con bet\u00fan; meti\u00f3 en ella al ni\u00f1o y lo puso entre juncos, a la orilla del r\u00ed\u00ado\u00bb, mientras Mar\u00ed\u00ada, hermana mayor de Mois\u00e9s, vigilaba junto al r\u00ed\u00ado (Ex 2,13). Las aguas fueron favorables y llevaron al ni\u00f1o al lugar donde se ba\u00f1aba la hija del Fara\u00f3n, que lo vio balancearse y lo adopt\u00f3 como hijo propio, confiando su cuidado a una nodriza hebrea (precisamente a la madre del ni\u00f1o), de manera que pudo llamarse Mois\u00e9s, nombre egipcio que en hebreo podr\u00ed\u00ada significar \u00abde las aguas lo he sacado\u00bb.<\/p>\n<p>(3) Las tres mujeres del comienzo. El libertador naci\u00f3 del Nilo, uniendo as\u00ed\u00ad la herencia hebrea con la cultura de Egipto. Lc amamant\u00f3 su nodriza hebrea (madre carnal) y le educ\u00f3 la madre adoptiva (hija del Fara\u00f3n), y as\u00ed\u00ad fue hombre de dos mundos (hebreo y egipcio), pudiendo emplear las posibilidades del sistema (Egipto) para liberar a los excluidos del sistema (hebreos), creando con ellos un pueblo nuevo de liberados. En este contexto podemos recordar a las tres mujeres del principio de su historia, (a) La madre hebrea era ante todo una creyente: puso en manos de Dios la vida del ni\u00f1o y luego lo aliment\u00f3, para entregarlo a la hija del Fara\u00f3n. Ella se arriesg\u00f3, manteniendo vivo y oculto al ni\u00f1o, en contra de la ley del Fara\u00f3n, poniendo la experiencia y gracia de la maternidad y de la vida por encima de las leyes. De esa forma, en el principio de toda libertad est\u00e1 la madre, (b) La hermana (Mar\u00ed\u00ada*) fue la primera salvadora de Mois\u00e9s: vigil\u00f3 su lugar entre las aguas, para ser luego mediadora entre la madre hebrea y la egipcia. Ella es la figura de la mujer hermana, que sabe mantenerse en el lugar del riesgo y as\u00ed\u00ad arriesga su vida por la vida del hermano. La tradici\u00f3n la identifica con Mar\u00ed\u00ada, compa\u00f1era posterior de Mois\u00e9s, la primera profetisa de la liberaci\u00f3n (cf. Ex 15). (c) La hija del Fara\u00f3n pertenece al mundo de los dominadores. Sin embargo, como mujer, ella se apiada del ni\u00f1o abandonado y, por eso, lo acoge como propio, poniendo las leyes divinas de la vida por encima de la ley pol\u00ed\u00adtica del padre. Ella representa el lado d\u00e9bil del sistema: va en contra de la ley de su padre y, escuchando la voz de su coraz\u00f3n (como una Ant\u00ed\u00adgona de Egipto), adopta al ni\u00f1o y lo educa como propio. Descubrimos as\u00ed\u00ad que, a pesar de todos sus esfuerzos, el Fara\u00f3n no ha conseguido imponer su ley de muerte sobre el reino. Dentro de su misma casa y sangre halla mujeres que desobedecen, aunque para ello deban actuar de forma oculta o escondida. Estas mujeres reflejan el sentido primigenio de lo humano y superan las leyes opresoras del sistema.<\/p>\n<p>(4) Violento y fugitivo. Educado por la hija de Fara\u00f3n, Mois\u00e9s pod\u00ed\u00ada haberse olvidado de los suyos, pero no lo ha hecho. Lleva en su sangre el recuerdo de los hebreos y as\u00ed\u00ad act\u00faa: \u00abEn aquellos d\u00ed\u00adas, cuando Mois\u00e9s ya fue mayor, sali\u00f3 a visitar a sus hermanos y comprob\u00f3 sus penosos trabajos. Vio tambi\u00e9n c\u00f3mo un capataz egipcio golpeaba a un hebreo, a uno de sus hermanos. Mir\u00f3 a uno y otro lado y, no viendo a nadie, mat\u00f3 al egipcio y lo escondi\u00f3 en la arena\u00bb (Ex 2,11-12). Ha visto la opresi\u00f3n y responde con violencia, matando al opresor, como si quisiera iniciar una guerra de liberaci\u00f3n, contra todos los opresores del entorno. \u00abSali\u00f3 Mois\u00e9s al d\u00ed\u00ada siguiente y vio a dos hebreos que se enfrentaban entre s\u00ed\u00ad y re\u00f1\u00ed\u00adan. Y dijo al culpable: \u00bfPor qu\u00e9 ri\u00f1es a tu hermano? Este respondi\u00f3: \u00bfQui\u00e9n te ha hecho jefe y juez sobre nosotros? \u00bfAcaso quieres matarme como mataste al egipcio?\u00bb (Ex 2,13-14). Mois\u00e9s ha salido por segunda vez para ver y o\u00ed\u00adr, para aprender y actuar, llevando en su entra\u00f1a el doble impulso del hebreo solidario (hermano de los oprimidos) y del egipcio fuerte (hombre de violencia). Cuando mat\u00f3 al egipcio, sus hermanos (los hebreos) no le criticaron, pero le critican y rechazan cuando quiere hacer de mediador entre ellos. De esa manera descubre Mois\u00e9s el riesgo y contaminaci\u00f3n de la violencia, dentro de un sistema donde todos son violentos, a partir del Fara\u00f3n que lo preside. Inserto en esa trama, Mois\u00e9s ha matado a un egipcio, servidor del Fara\u00f3n, y tiene que escapar de Egipto porque tiene miedo: \u00abMois\u00e9s,  lleno de temor, se dijo: la cosa ciertamente se sabe. Y ciertamente, supo el Fara\u00f3n lo sucedido y buscaba a Mois\u00e9s para matarle. Pero \u00e9l huy\u00f3 de la presencia del Fara\u00f3n y se fue a vivir al pa\u00ed\u00ads de Madi\u00e1n\u00bb (cf. Ex 2,14-15). As\u00ed\u00ad escapa el libertador violento derrotado, conforme a un modelo que se repite en muchas revoluciones, (a) Huye como fracasado, despu\u00e9s de sus dos primeras salidas, sin haber podido ayudar a sus hermanos cautivados; pero huye sabiendo algo nuevo: no se puede liberar a los hebreos matando a los egipcios, pues los egipcios resultan en este nivel muy superiores (tienen un ej\u00e9rcito m\u00e1s grande), (b) Huye como perseguido, porque el Fara\u00f3n quiere matarle. El poder del imperio es inflexible; nadie puede vencerle utilizando sus armas de violencia. Para poder vivir, Mois\u00e9s ha de escapar, buscando un lugar protegido, fuera del espacio controlado por el imperio, donde deja a su madre adoptiva, (c) Mois\u00e9s huye, en fin, como buscador de nuevos caminos. Ciertamente escapa: no puede enfrentarse con la fuerza brutal del Fara\u00f3n, ni puede superar el rechazo de sus hermanos, hebreos oprimidos; pero Dios le est\u00e1 esperando.<\/p>\n<p>(5) Hombre de Dios, liberador y legislador. Huye de Egipto y se refugia en Madi\u00e1n, entre los pastores semin\u00f3madas, que le acogen en su grupo (Ex 2,11-25), y all\u00ed\u00ad descubre a Dios en la monta\u00f1a, como fuego ardiente, recibiendo la revelaci\u00f3n de su nombre (Yahv\u00e9*); ha conversado con \u00e9l a rostro descubierto y asume la misi\u00f3n de liberar a los hebreos (Ex 3-4). De esa forma se convierte en un hombre de acci\u00f3n: no queda en la monta\u00f1a, para mantenerse en di\u00e1logo de intimidad con Dios, sino que desciende y se introduce en el horno de opresi\u00f3n de Egipto, iniciando desde la gran C\u00e1rcel del Fara\u00f3n un camino de libertad para los hebreos oprimidos (Ex 5-18). Mois\u00e9s interpreta el conocimiento y la ley de Dios (que ha mirado el sufrimiento de su pueblo) de una forma creadora y as\u00ed\u00ad viene a presentarse como portador de una tarea m\u00faltiple de Dios entre los hombres. El ha sido el liberador de los hebreos (\u00e9xodo*), pero, al mismo tiempo, ha sido su legislador: ha trazado para siempre la verdad para el judaismo (Ley*, alianza*, mandamientos*). Los jud\u00ed\u00ados han puesto la Ley de Mois\u00e9s (entendida de alg\u00fan modo co mo profec\u00ed\u00ada) en el principio de todas las manifestaciones de Dios. Los profetas posteriores (Isa\u00ed\u00adas y Jerem\u00ed\u00adas, Ezequiel y hasta Daniel&#8230;) han venido para confirmar esa Ley nacional de Mois\u00e9s, en el Sina\u00ed\u00ad, v\u00e1lida por siempre. En alg\u00fan sentido se puede afirmar que para los jud\u00ed\u00ados la historia se ha parado (ha culminado) en Mois\u00e9s: lo que viene despu\u00e9s confirma lo anterior, pues Dios lo ha dicho todo al revelar su Nombre (Yahv\u00e9) desde el fuego de la zarza ardiente, al manifestar a Mois\u00e9s su Nombre y su Verdad (\u00c2\u00a1Soy el que Soy!) y pedirle que libere al pueblo hebreo cautivado (Ex 3,14). En ese sentido podemos a\u00f1adir que Mois\u00e9s ha sido el fundador del judaismo, como muestra la historia del \u00e9xodo que aqu\u00ed\u00ad no presentamos.<\/p>\n<p>(6) Muerte prematura. Tres interpretaciones. Mois\u00e9s liberador no ha conseguido llegar a la meta: ha muerto antes de introducir al pueblo en la tierra prometida. El texto explica este dato aludiendo a un tipo de pecado, que impidi\u00f3 que Mois\u00e9s y los hombres de su generaci\u00f3n entraran en la tierra (cf. Dt 32,49-52). Hay otra raz\u00f3n m\u00e1s general: los libertadores mueren ordinariamente sin lograr la meta. \u00abMois\u00e9s subi\u00f3 de la estepa de Moab al monte Nebo, frente a Jeric\u00f3. Y Yahv\u00e9 le fue mostrando desde all\u00ed\u00ad toda la tierra prometida&#8230; Y despu\u00e9s le dijo: \u00e9sta es la tierra que promet\u00ed\u00ad a vuestros padres. Te dejo verla con tus ojos, pero no pasar\u00e1s a ella. All\u00ed\u00ad muri\u00f3 Mois\u00e9s, siervo de Yahv\u00e9, en el pa\u00ed\u00ads de Moab&#8230; Lc enterraron en el valle, en tierra de Moab. Pero nadie hasta hoy ha conocido su tumba\u00bb (Dt 34,1-6). Nadie ha podido venerar su memoria en un sepulcro, pues su memoria verdadera est\u00e1 en el Libro de la Ley que \u00e9l ha transmitido al pueblo. As\u00ed\u00ad decimos que el recuerdo de Mois\u00e9s no es un sepulcro (como tampoco habr\u00e1 recuerdo de Jes\u00fas de Nazaret en un sepulcro). La religi\u00f3n de Israel no es un culto funerario, sino esperanza y tarea de libertad por encima de los sistemas de opresi\u00f3n. Desde ah\u00ed\u00ad se pueden trazar tres l\u00ed\u00adneas de interpretaci\u00f3n, (a) Los jud\u00ed\u00ados afirman que la herencia de Mois\u00e9s es un Camino de Presencia liberadora: la Ley que \u00e9l promulg\u00f3, de parte de Dios, para conducir a los hebreos, esclavos del sistema, hacia la tierra prometida. En un sentido, el sucesor de Mois\u00e9s ha sido Josu\u00e9 (= Jes\u00fas), con  quistador de Palestina (cf. Dt 34,9; Jos 1-2). Pero, en otro sentido, el verdadero Josu\u00e9-Salvador a\u00fan no ha llegado y por eso los jud\u00ed\u00ados se mantienen siempre en \u00e9xodo, separados y amenazados, pero manteniendo ante los nuevos faraones la protesta de sus gritos y el testimonio de su opci\u00f3n de libertad, que quieren ofrecer un d\u00ed\u00ada a todos los hombres. En tiempos de crisis, tras la desintegraci\u00f3n de la identidad nacional sagrada (finales del siglo I, principios del II d.C.), los jud\u00ed\u00ados rab\u00ed\u00adnicos dejaron otros elementos de su historia y volvieron al Mois\u00e9s de la Ley, que ellos fueron recopilando de forma meticulosa y ejemplar, para recogerla en la Misn\u00e1 y el Talmud, creando de esa forma el judaismo rab\u00ed\u00adnico (federaci\u00f3n* de sinagogas) que sigue existiendo, (b) Los cristianos suponen que el aut\u00e9ntico heredero de Mois\u00e9s es Josu\u00e9-Cristo (cf. Heb 1,1-3) y a\u00f1aden que \u00e9l muri\u00f3 por su fidelidad a Dios y por su opci\u00f3n liberadora, no por sus pecados (que no los ha tenido, a diferencia de lo que se dice de Mois\u00e9s). Ha muerto porque le han matado los que no aceptaban su tarea sanadora a favor de los nuevos hebreos (impuros, enfermos, oprimidos). Se ha mantenido hasta el fin, sobre el monte de la Cruz, no en el Nebo de Moab, y sus fieles conocen su sepulcro pero saben que est\u00e1 vac\u00ed\u00ado (cf. Mc 16,18). No ha dejado una Ley y un pueblo separado; se ha dejado a s\u00ed\u00ad mismo para todos los que quieran aceptar su mensaje y tarea de Reino. En base a esto, algunos han podido pensar que las leyes de Mois\u00e9s eran secundarias, diciendo que tras ellas ha venido la gracia y la verdad de Jesucristo, el aut\u00e9ntico Mois\u00e9s (cf. Jn 1,17). Pero otros cristianos afirman que s\u00f3lo ellos conocen al verdadero Mois\u00e9s, que puede quitarse ya el velo, a fin de que todos puedan contemplar a Dios de un modo directo (cf. 2 Cor 3,13-15). M\u00e1s a\u00fan, desde la experiencia pascual de Jes\u00fas, los cristianos han podido recuperar algunos de los rasgos b\u00e1sicos de la historia y figura de Mois\u00e9s, relacionados con el Exodo, (c) Los musulmanes afirman que la historia de Mois\u00e9s profeta ha culminado en Mahoma de forma que el Exodo se vuelve H\u00e9gira. Pero, en contra de Mois\u00e9s, Mahoma no sali\u00f3 de La Meca (de Egipto) para siempre, sino para retornar y transformar el mismo sistema de opresi\u00f3n en pueblo de fieles liberados.<\/p>\n<p>Cf. M. BUBER, Mois\u00e9s, Lumen, Buenos Aires 1994; A. CHOURAQUI, Mois\u00e9s, Herder, Barcelona 1997; A. NEHER, Mois\u00e9s y la vocaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada, Villagray, Madrid 1963; X. PIKAZA, Monote\u00ed\u00adsmo y globalizaci\u00f3n. Mois\u00e9s, Jesils, Muhammad, Verbo Divino, Estella 2003.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. El nombre. II. Las fuentes. III. La vida: 1. En Egipto; 2. En Madi\u00e1n; 3. Las plagas y la pascua; 4. El camino del desierto; 5. Intercesor; 6. Mediador de la \u00abt\u00f3rah\u00bb; 7. La estancia en Cades; 8. En las estepas de Moab; 9. La muerte; 10. Redactor del Pentateuco. IV. En el Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>I. EL NOMBRE. El nombre de Mois\u00e9s, lo mismo que el de otros exponentes de la tribu de Lev\u00ed\u00ad (cf, p.ej., Merar\u00ed\u00ad: G\u00e9n 46:11; Exo 6:16; Jofn\u00ed\u00ad y Fine\u00e9s: 1Sa 1:3; Exo 6:25; N\u00fam 25:7), es de origen egipcio. El hebreo Moseh se considera como la trasliteraci\u00f3n de la palabra egipcia mesu: \u00abha nacido&#8230;\u00bb, \u00abhijo\u00bb (de la ra\u00ed\u00adz msy, dar a luz), que aparece en algunos nombres faraones, como Tutmosis, Rams\u00e9s, Amosis. Mois\u00e9s ser\u00ed\u00ada entonces un fragmento del nombre original, muy probablemente con la ca\u00ed\u00adda de la parte que indicaba un nombre de alguna antigua divinidad egipcia (p.ej., Thot o Ra).<\/p>\n<p>Por su parte, la etimolog\u00ed\u00ada popular propuesta por el libro del Ex (2,10) hace derivar el nombre de la ra\u00ed\u00adz hebrea msh, sacar. La hija del fara\u00f3n \u00able puso el nombre de Mois\u00e9s, diciendo: `Lo he sacado de las aguas\u00bb&#8216;. La forma pasiva de este verbo bastante raro (en la Biblia s\u00f3lo aparece otra vez: 2Sa 22:17 =2Sa 18:17) es, sin embargo, mas uy, no moseh, que es participio activo: \u00abuno que saca fuera\u00bb. Precisamente en esta ambig\u00fcedad de forma se ha le\u00ed\u00addo la misi\u00f3n peculiar de Mois\u00e9s: \u00abuno que saca fuera de las aguas a Israel, liber\u00e1ndolo\u00bb (M. Buber, Mos\u00e9, 31; cf Midras ha-gadol 2,14). No es casual que este nombre en la Escritura se reserve s\u00f3lo a \u00e9l (para algunas abreviaciones particulares, \/ Lectura jud\u00ed\u00ada de la Biblia VIII).<\/p>\n<p>II. LAS FUENTES. Lo que se ha dicho de su nombre y de su condici\u00f3n de cruce de un fondo egipcio y del recuerdo de ciertos episodios y significados conservados s\u00f3lo en el pueblo de Israel, representa una muestra significativa del problema de las fuentes. Como ocurrir\u00e1 tambi\u00e9n en gran parte con Jes\u00fas y con Mahoma, las fuentes de nuestro conocimiento sobre Mois\u00e9s est\u00e1n todas ellas dentro de la tradici\u00f3n que \u00e9l preside. Debido a esto, en cada uno de los detalles de la figura de Mois\u00e9s est\u00e1n indisolublemente presentes el hombre y el pueblo, Mois\u00e9s y quienes conservaron su recuerdo interpretando su figura y su misi\u00f3n. Las investigaciones arqueol\u00f3gicas, los descubrimientos antiguos, el estudio de la literatura del antiguo Oriente ayudan a colocar mejor los sucesos que nos narra la Biblia, pero nada de todo esto se presenta como fuente directa. No existen inscripciones palestinas en piedra, ni tablillas cuneiformes, ni textos egipcios sobre piedra o sobre papiro que mencionen a Mois\u00e9s.<\/p>\n<p>Por eso mismo la reconstrucci\u00f3n de su figura depende casi exclusivamente de las fuentes que se conservan -a lo largo de siglos de transmisi\u00f3n oral y de complejos procesos redaccionales- en los libros del \/ Pentateuco. Sin embargo, ni siquiera estos \u00faltimos, por su estilo y su g\u00e9nero literario, ofrecen a este prop\u00f3sito un cuadro homog\u00e9neo. Las referencias b\u00ed\u00adblicas fuera del Pentateuco no son numerosas (cf, p.ej., Sal 105 y 106; Jer 15:1; Miq 6:4; Neh 9:14; Sir 45:1-5; etc.) y est\u00e1n de ordinario desprovistas de una importancia interpretativa particular (si se excluye la interpretaci\u00f3n tan problem\u00e1tica de E. Sellin, 1922, a Ose 12:15; Ose 13:1-2, seg\u00fan la cual estos pasajes aludir\u00ed\u00adan a la muerte violenta de Mois\u00e9s, ocurrida en medio de una revuelta, tesis que divulg\u00f3 m\u00e1s tarde Freud).<\/p>\n<p>Las otras fuentes no b\u00ed\u00adblicas, tanto helenistas como palestinas, son muy tard\u00ed\u00adas y siempre dependientes del texto del Pentateuco. La naturaleza de las fuentes, sin embargo, no debe inducirnos a considerar como dudosa la existencia hist\u00f3rica de Mois\u00e9s; lo cierto es que sin ella toda la historia hebrea (y cristiana) posterior resultar\u00ed\u00ada casi incomprensible. M\u00e1s a\u00fan, en un sentido muy distinto del original hay que repetir con Freud que \u00abfue Mois\u00e9s el que cre\u00f3 al hebreo\u00bb (Opere, vol. 11, 332). Adem\u00e1s, a los que sostienen que a menudo las p\u00e1ginas del Pentateuco hablan el lenguaje de la \u00absaga\u00bb se les puede replicar que \u00abla saga y la historiograf\u00ed\u00ada parten del mismo punto: lo sucedido\u00bb (M. Buber, Mos\u00e9, 8) [1 Mito].<\/p>\n<p>III. LA VIDA. 1. EN EGIPTO. Las peripecias de la vida de Mois\u00e9s y el consiguiente \u00e9xodo de Egipto suelen situarse hoy en la primera mitad del siglo xnI a.C., pero existen tambi\u00e9n hip\u00f3tesis que tienden a desplazarlas a la segunda mitad, mientras que otras, menos frecuentes y fiables, tienden a retrasarlas: bas\u00e1ndonos en I Apo 6:1, deber\u00ed\u00adamos incluso colocarlas en la segunda mitad del siglo xv.<\/p>\n<p>A menudo, la simpat\u00ed\u00ada inicial de que gozaban los hebreos en la corte egipcia se relaciona con el predominio de los hicsos, que formaron la XV y la XVI dinast\u00ed\u00ada, y el empeoramiento sucesivo de la situaci\u00f3n (cf Exo 1:8-11) con la reacci\u00f3n en contra de ellos por parte de los faraones de la XVII dinast\u00ed\u00ada. Las poblaciones de origen semita, especialmente cuando el control egipcio se extendi\u00f3 a la tierra de Cana\u00e1n (dinast\u00ed\u00adas XVIII y XIX), eran utilizadas para realizar trabajos pesados y en parte como funcionarios (escribas) destinados a mantener el contacto con las provincias que se extend\u00ed\u00adan por las tierras de Cana\u00e1n (todo esto encaja bien en lo que se nos dice en ,10).<\/p>\n<p>Mois\u00e9s, seg\u00fan la genealog\u00ed\u00ada que se nos ha conservado en Exo 6:20, atribuida a P, tuvo por padre a Amr\u00e1 y por, madre a Yak\u00e9bet (t\u00ed\u00ada del padre: Exo 6:20; N\u00fam 26:59 : g\u00e9nero de matrimonio que prohibir\u00e1 la t\u00f3rah: cf Lev 18:13) y naci\u00f3 en la \u00e9poca en que un decreto real (del que no existen testimonios extrab\u00ed\u00adblicos) prescrib\u00ed\u00ada la muerte de los varones hebreos reci\u00e9n nacidos. Para librarlo de la muerte lo pusieron en una cesta dejada sobre las aguas, en donde luego fue encontrado y salvado por la hija del fara\u00f3n (Exo 2:3-10). El relato tiene un gran parecido con la leyenda que se ha conservado a prop\u00f3sito de Sarg\u00f3n de Akad (a mitad del tercer milenio), cuya historia se ha descubierto, junto con otros hallazgos arqueol\u00f3gicos, en Tell el Amarna, lugar de las ruinas de Akhetaton, ciudad real del fara\u00f3n Amenofis IV (siglo xiv).<\/p>\n<p>Se puede proponer la hip\u00f3tesis de que Mois\u00e9s recibi\u00f3 la educaci\u00f3n egipcia propia de los escribas (un pasaje del NT dice que \u00abfue instruido en todo el saber de los egipcios\u00bb: Heb 7:22). \u00abYa mayor, fue adonde estaban sus hermanos\u00bb (Exo 2:11), descubriendo as\u00ed\u00ad el yugo que pesaba sobre los hebreos, experiencia decisiva a la que podr\u00ed\u00adan aplicarse (tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad en sentido distinto del original) aquellas palabras freudianas: \u00abLa vida heroica del hombre Mois\u00e9s comenz\u00f3 cuando baj\u00f3 de las alturas en donde se encontraba y se rebaj\u00f3 hasta los hijos de Israel\u00bb (o.c., 344). Veng\u00f3 los malos tratos de un hermano israelita matando a un egipcio, y por ello se vio obligado a huir a Madi\u00e1n (Exo 2:12-15).<\/p>\n<p>2. EN MADI\u00ed\u0081N. La tierra de Madi\u00e1n se localiza hoy con toda certeza en la costa oriental del golfo de Aqaba; estaba habitada por una poblaci\u00f3n que se enumera en G\u00e9n 25:2-4 y en 1Cr 1:32 como descendientes de Abrah\u00e1n a trav\u00e9s de Quetur\u00e1, mientras que en G\u00e9n 37:28-36 figuran como descendientes de Ismael. En Madi\u00e1n Mois\u00e9s se casa con S\u00e9fora, hija del sacerdote Rag\u00fcel (\u00abDios es pastor\u00bb: Exo 2:18; N\u00fam 19:29, atribuido a J), llamado en otro sitio Jetr\u00f3 (\u00abexcelencia\u00bb: Exo 3:1; Exo 4:18; Exo 18:1-12, atribuido a E); de ella tuvo dos hijos: Guers\u00f3n (derivado de ger, extranjero, hu\u00e9sped: Exo 2:22; Exo 18:3) y Eliezer (\u00abmi Dios es ayuda\u00bb: Exo 18:4). A veces se ha querido ver cierta analog\u00ed\u00ada entre este episodio y lo que se narra a prop\u00f3sito de Sinu\u00e9, noble egipcio que vivi\u00f3 unos siglos antes, tambi\u00e9n fugitivo de su patria y esposo de una hija de un jefe de tribu de la regi\u00f3n de Qedem, en Siria.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Exo 18:1-12, Jetr\u00f3 conoc\u00ed\u00ada y bendec\u00ed\u00ada el nombre del Se\u00f1or (Yhwh); incluso se ha avanzado la hip\u00f3tesis de que los israelitas recibieron la fe en Yhwh de los madianitas (cf DTAT I, 610); pero tambi\u00e9n existe la hip\u00f3tesis seg\u00fan la cual los madianitas conservaban la antigua fe de Abrah\u00e1n. Mientras apacentaba el reba\u00f1o de Jetr\u00f3 junto al monte de Dios (Exo 3:1), Mois\u00e9s recibi\u00f3 la revelaci\u00f3n de la zarza, donde el Se\u00f1or se le present\u00f3 como Dios de su padre y como Dios de Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob (Exo 3:6; Exo 15:16); en calidad de tal, le revel\u00f3 su propio nombre (&#8216;ehyeh \u00e1ser &#8216;ehyeh: \u00abYo soy el que soy\u00bb: Exo 3:14; pero el verbo \u00abser\u00bb hay que liberarlo de una concepci\u00f3n est\u00e1tica -como lo indica el t\u00e9rmino ho \u00f3n en Exo 3:14, LXX- para darle el sentido de una actividad din\u00e1mica); y tambi\u00e9n en calidad de tal, el Se\u00f1or envi\u00f3 a Mois\u00e9s a liberar a su pueblo. Por lo dem\u00e1s, el mismo nombre de la madre de Mois\u00e9s (Yak\u00e9bet, \u00abel Se\u00f1or es grandioso\u00bb) es te\u00f3foro, y podr\u00ed\u00ada entonces a\u00f1adirse tambi\u00e9n que el Se\u00f1or -por as\u00ed\u00ad decirlo- es el Dios \u00abde su madre\u00bb. Por otra parte, la tradici\u00f3n veterotestamentaria (a excepci\u00f3n de G\u00e9n 4:26) relaciona el nombre de Yhwh con Mois\u00e9s y con el Sina\u00ed\u00ad; en efecto, el Se\u00f1or se hab\u00ed\u00ada aparecido a los patriarcas, pero no les hab\u00ed\u00ada dado a conocer su propio nombre (Exo 6:3).<\/p>\n<p>La llamada de Mois\u00e9s, a pesar de que tiene analog\u00ed\u00adas con otros modelos b\u00ed\u00adblicos de vocaci\u00f3n, resulta bastante original. Mois\u00e9s no s\u00f3lo se declara, como har\u00e1 luego Jerem\u00ed\u00adas (Jer 1:4-10), inepto para su misi\u00f3n (Exo 3:11), y pide signos (Exo 4:1-9), como har\u00e1 tambi\u00e9n Gede\u00f3n (Jue 6:11-23.36-40), sino que es el \u00fanico que logra imponer una condici\u00f3n a Dios mismo: la asistencia de su hermano Aar\u00f3n (Exo 4:10-16; cf el contraste con Jer 1:9). Despu\u00e9s de la llamada, Mois\u00e9s toma a su mujer y a sus hijos y vuelve a la tierra de Egipto (Exo 4:19). Durante el viaje tiene lugar el oscuro episodio (parecido a la lucha de Jacob-Israel con Dios en el vado del Yaboc: G\u00e9n 32:25-32) en que el Se\u00f1or alcanza a Mois\u00e9s e intenta darle muerte; Mois\u00e9s, sin embargo, se libr\u00f3 en virtud de la circuncisi\u00f3n del hijo realizada por su madre, S\u00e9fora (Exo 4:25-26).<\/p>\n<p>3. LAS PLAGAS Y LA PASCUA. La narraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica hace morir al fara\u00f3n de la opresi\u00f3n (seg\u00fan la opini\u00f3n m\u00e1s difundida en otros tiempos se tratar\u00ed\u00ada de Rams\u00e9s II; hoy -cf, p.ej., H. Cazelles, En busca de Mois\u00e9s, 68- se tiende a ver en \u00e9l a su antecesor Seti) durante la estancia de Mois\u00e9s enMadi\u00e1n (Exo 2:23; Exo 4:19). Mois\u00e9s y Aar\u00f3n, present\u00e1ndose al nuevo fara\u00f3n (Rams\u00e9s II o Merneptah), piden permiso para ir a ofrecer un sacrificio en honor del Se\u00f1or a tres d\u00ed\u00adas de camino en el desierto (Exo 5:3; Exo 8:23; tal como lo hab\u00ed\u00ada hecho Abrah\u00e1n: G\u00e9n 22:4); el fara\u00f3n rechaza esta petici\u00f3n y agrava la condici\u00f3n de los hebreos (Exo 5:4-18).<\/p>\n<p>La negativa por parte del fara\u00f3n, cuyo coraz\u00f3n hab\u00ed\u00ada endurecido el Se\u00f1or (Exo 7:3), provoca el desencadenamiento de las diez plagas (,10 y Exo 12:29-34), a las que incluso los cr\u00ed\u00adticos menos radicales niegan una fiabilidad hist\u00f3rica. En la narraci\u00f3n de la \u00faltima \u00abplaga\u00bb, la muerte de los primog\u00e9nitos, se inserta la instituci\u00f3n de la pascua y de la fiesta de los \u00e1cimos (Exo 12:1-28.43-51; Exo 13:3-10), presentada como memorial (zikkar\u00f3m: Exo 12:14) de la liberaci\u00f3n de Egipto (cf Exo 13:3). Con la celebraci\u00f3n de la \/ pascua comienza el episodio del t \u00e9xodo. El pueblo parte de Sucot, pero en vez de seguir el camino de los filisteos (es decir, la v\u00ed\u00ada costera que lleva a Gaza) emprende el camino m\u00e1s \u00e1spero del desierto (Exo 13:17-18; N\u00fam 33:5-8).<\/p>\n<p>Ante el peligro que representaba la persecuci\u00f3n del ej\u00e9rcito egipcio, Mois\u00e9s extendiendo la mano abre el mar para los hijos de Israel, y extendiendo igualmente la mano lo cierra para los egipcios; pero en aquella mano es el Se\u00f1or el que act\u00faa: \u00abAs\u00ed\u00ad salv\u00f3 el Se\u00f1or aquel d\u00ed\u00ada a Israel de mano de los egipcios\u00bb (Exo 14:30). Es el Se\u00f1or, y s\u00f3lo \u00e9l, el protagonista del gran c\u00e1ntico de victoria gue nos ha conservado el libro del Ex (15,2-21; de fecha incierta, se oscila entre los siglos xIl y v a.C.), c\u00e1ntico que en la tradici\u00f3n hebrea posb\u00ed\u00adblica tiene una especie de correspondencia en la Haggadah de pascua (el texto lit\u00fargico de la cena pascual), en donde no se menciona a Mois\u00e9s ni una sola vez: el verdadero liberador es siempre el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>4. EL CAMINO DEL DESIERTO. A partir de entonces comienza el largo camino de cuarenta a\u00f1os del pueblo por el desierto, camino guiado por la columna de nube durante el d\u00ed\u00ada y la columna de fuego por la noche (cf, p.ej., Exo 13:21-22; Exo 40:36-38; N\u00fam 9:17-23; Deu 1:33), y sostenido por el man\u00e1 que acompa\u00f1\u00f3 al pueblo hasta que lleg\u00f3 a la tierra de Cana\u00e1n (Exo 16:35; Jos 5:12) y por la fuente que man\u00f3 de la roca (Exo 17:4-7; N\u00fam 20:7-11), roca que la tradici\u00f3n rab\u00ed\u00adnica considera m\u00f3vil (cf, p.ej., Tanh, ed. Buber,N\u00fam 4:127), interpretaci\u00f3n que tambi\u00e9n conoce san Pablo (cf 1Co 10:1-4).<\/p>\n<p>El man\u00e1 es presentado como \u00abpan del cielo\u00bb (Exo 16:4; Sal 78:24), que descend\u00ed\u00ada todos los d\u00ed\u00adas (excepto el s\u00e1bado, por lo que el d\u00ed\u00ada anterior hab\u00ed\u00ada que recoger una raci\u00f3n doble), para que el pueblo aprendiera a fiarse del Se\u00f1or: \u00abTe ha humillado y te ha hecho sentir hambre para alimentarte luego con el man\u00e1, desconocido de tus mayores; para que aprendieras que no s\u00f3lo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca del Se\u00f1or\u00bb (Deu 8:3; Mat 4:4; Luc 4:4). Seg\u00fan el evangelio de Jn, Jes\u00fas ante la petici\u00f3n de repetir el signo antiguo haciendo bajar \u00abpan del cielo\u00bb (una tradici\u00f3n rab\u00ed\u00adnica afirmaba, a trav\u00e9s de una referencia al Sal 72:16, que tambi\u00e9n el mes\u00ed\u00adas har\u00ed\u00ada bajar el man\u00e1: cf Qo Rab. 1,28 a 1,9), se declara \u00e9l mismo \u00abpan del cielo\u00bb y \u00abpan de vida\u00bb (Jua 6:26-51).<\/p>\n<p>El aspecto f\u00ed\u00adsico del man\u00e1 se describe como parecido \u00aba la milla del cilandro, blanco, y su sabor como torta de miel\u00bb (Exo 16:31; cf N\u00fam 11:7; pero hay quienes consideran distintos los dos tipos de man\u00e1 descritos en los pasajes b\u00ed\u00adblicos se\u00f1alados). En cierto momento, el pueblo se quej\u00f3 de su inconsistencia, y fue castigado con la aparici\u00f3n de serpientes venenosas (N\u00fam 21:5-6). Con el mismo nombre (\u00e1rabe, mann; egipcio, mennu) se indica una especie de resina que durante dos meses destila de la tamarix mannifera. El pasaje de Ex 16,15 -seg\u00fan el cual los hijos de Israel, al ver sobre el terreno aquella especie de escarcha, dijeron: \u00abMan h\u00fa, \u00ab-mejor que traducirlo por \u00ab\u00bfQu\u00e9 es eso?\u00bb (atribuy\u00e9ndole as\u00ed\u00ad el valor de etimolog\u00ed\u00ada de la palabra \u00abman\u00e1\u00bb), parece ser que hay que entenderlo del modo siguiente: los hebreos, que ya en Egipto conoc\u00ed\u00adan el man\u00e1 natural, al ver en el terreno algo parecido, exclamaron: \u00ab\u00c2\u00a1Pero esto es man\u00e1!\u00bb, o \u00ab\u00bfSer\u00e1 quiz\u00e1 man\u00e1?\u00bb (en efecto, en hebreo no se atestigua en ning\u00fan otro sitio que man signifique \u00ab\u00bfQu\u00e9 cosa es?\u00bb (cf F. Zorell, Lexicon graecum Novi Testamenti, Roma 1978, 795-796).<\/p>\n<p>5. INTERCESOR. Adentr\u00e1ndose en el desierto, Israel choca con Amalec en Rafid\u00ed\u00adn; esta tribu n\u00f3mada se menciona por primera vez en G\u00e9n 14:7, y de ella no tenemos testimonios extrab\u00ed\u00adblicos (Exo 17:8-15; cf Deu 25:17-19). Mois\u00e9s, que en la Escritura no aparece nunca como caudillo militar, deja en Rafid\u00ed\u00adn a Josu\u00e9 el mando de las operaciones b\u00e9licas y, acompa\u00f1ado de Aar\u00f3n y Jur, sube a una colina: s\u00f3lo cuando levantaba las manos prevalec\u00ed\u00ada Israel (Exo 17:11). En otra ocasi\u00f3n, cuando en Jorm\u00e1 el pueblo quiso pelear con los amalecitas contra el parecer de Mois\u00e9s, la batalla fue un fracaso (N\u00fam 14:45). Aunque en el pasaje relativo a la batalla de Rafid\u00ed\u00adn no aparece nunca el verbo t\u00ed\u00adpico para indicar el acto de intercesi\u00f3n (se trata de la forma hitpael, del verbo de ra\u00ed\u00adz pll), la funci\u00f3n desempe\u00f1ada por Mois\u00e9s es an\u00e1loga a la que efectu\u00f3 en otros pasajes en los que aparece el verbo indicado, como cuando Mois\u00e9s intercedi\u00f3 para librar al pueblo del fuego encendido por la c\u00f3lera divina (N\u00fam 11:1-2) o de las serpientes venenosas (N\u00fam 21:4-9). Pero la intercesi\u00f3n m\u00e1s alta se dio en el caso de la culpa m\u00e1s grave: el \u00abbecerro de oro\u00bb (Exo 32:11-14.30-32; Deu 9:12-20) cuando, seg\u00fan una tradici\u00f3n rab\u00ed\u00adnica basada en Exo 32:32, Mois\u00e9s lleg\u00f3 a ofrecer su propia vida a cambio de la del pueblo (cf Talm. B. Ber. 32a). Mois\u00e9s intercedi\u00f3 tambi\u00e9n en favor de su hermano Aar\u00f3n (Deu 9:20; en esta misma per\u00ed\u00adcopa se recuerdan otros actos de intercesi\u00f3n en favor del pueblo rebelde: Deu 8:22-26) y de su hermana Mar\u00ed\u00ada, que hab\u00ed\u00ada sido castigada con la lepra por haber hablado contra \u00e9l (N\u00fam 12:1-16).<\/p>\n<p>La funci\u00f3n de intercesor propia de Mois\u00e9s va estrechamente unida a dos de los rasgos m\u00e1s caracter\u00ed\u00adsticos de su figura: su intimidad con Dios (cf Exo 20:21; Exo 24:18; Exo 32:18-19; Exo 34:9; N\u00fam 12:8; Deu 34:10), que llega hasta transformar la teofan\u00ed\u00ada en un di\u00e1logo: \u00abMois\u00e9s hablaba y Dios le respond\u00ed\u00ada con el trueno\u00bb (Exo 19:9), y su humildad, que llega hasta no sentir ninguna envidia por el don prof\u00e9tico de los dem\u00e1s (N\u00fam 11:25-29), porque \u00abMois\u00e9s era humilde, el hombre m\u00e1s humilde ,(`anaw, griego de los LXX prays, como en Zac 9:9 y Mat 11:29) del mundo\u00bb (N\u00fam 12:3). A Mois\u00e9s no se le puede describir plenamente como profeta (nabi ; con este nombre se le designa en Ose 12:14; cf tambi\u00e9n Deu 18:15), ya que su relaci\u00f3n con el Se\u00f1or fue mucho m\u00e1s estrecha que la de cualquier otro profeta (Deu 34:10). Tampoco es un sacerdote (kohen), aun cuando a veces ejerza funciones sacerdotales (Exo 24:6; Lev 8:6-20) y sea designado como tal en el Sal 99:6 (pero nunca en el Pentateuco).<\/p>\n<p>Mois\u00e9s es un hombre capaz de lamentarse y hasta de desearse la muerte por el peso de tener que cargar \u00e9l solo con todo un pueblo (N\u00fam 11:14-15; cf Exo 18:18); pero sigue siendo el siervo (ebed) m\u00e1s fiel del Se\u00f1or (N\u00fam 12:7) y el \u00fanico mediador del acontecimiento \u00fanico e irrepetible que insert\u00f3 para siempre al pueblo en la econom\u00ed\u00ada de la revelaci\u00f3n (cf Deu 6:14).<\/p>\n<p>6. MEDIADOR DE LA \u00abT\u00ed\u201cRAH\u00bb. La liberac\u00f3n de Egipto y el Dios que revela su propia t\u00f3rah en el Sina\u00ed\u00ad son dos momentos de un \u00fanico proceso (cf Exo 20:2; Deu 5:6), y en ambas circunstancias el mediador \u00fanico entre Dios y el pueblo es el hombre Mois\u00e9s. A pesar de que no existe un t\u00e9rmino hebreo para indicar mediador\/mediaci\u00f3n, esta dimensi\u00f3n es fundamental en Israel, y Mois\u00e9s representa el prototipo y el fundamento de todos los sucesivos mediadores.<\/p>\n<p>A los tres meses de la salida de Egipto, una vez llegados los hijos de Israel al desierto del Sina\u00ed\u00ad, el Se\u00f1or les dijo por boca de Mois\u00e9s: \u00abHab\u00e9is visto c\u00f3mo he tratado a los egipcios y c\u00f3mo os he llevado sobre alas de \u00e1guila y os he tra\u00ed\u00addo hasta m\u00ed\u00ad. Si escuch\u00e1is atentamente mi voz y guard\u00e1is mi alianza (berit), vosotros ser\u00e9is mi especial propiedad (segullah) entre todos los pueblos, porque m\u00ed\u00ada es toda la tierra; vosotros ser\u00e9is un reino de sacerdotes, un pueblo santo\u00bb (Exo 19:4-6). Al lado de este momento fundamental se sit\u00faan las otras etapas decisivas: la promulgaci\u00f3n del \/ dec\u00e1logo (Exo 20:1-17; Deu 5:6-21) y del llamado c\u00f3digo de la alianza (Exo 20:22-23, 19), la estipulaci\u00f3n de la alianza mediante la sangre sacrificial y la lectura del libro del pacto (Exo 24:3-8, atribuido a E, mientras que Exo 24:1-2.9-11 se atribuye a J) y la construcci\u00f3n del arca de la I alianza Car\u00f3n ha-berit). A menudo se ha querido ver una analog\u00ed\u00ada entre la sucesi\u00f3n de estos momentos y los tratados de vasallaje del antiguo Oriente; pero mucho m\u00e1s importante que esto es comprender que son precisamente estos actos los que constituyen a Mois\u00e9s en \u00abel maestro de un pueblo\u00bb, ya que \u00absi en Abrah\u00e1n se prefigura la comuni\u00f3n de los pueblos, en Mois\u00e9s se lleva a cabo la irreductible vocaci\u00f3n del pueblo jud\u00ed\u00ado\u00bb (A. Neher, Mos\u00e9, 17).<\/p>\n<p>7. LA ESTANCIA EN CADES. El otro lugar fundamental del \u00e9xodo, adem\u00e1s del Sina\u00ed\u00ad, es Cades (identificado con el actual oasis de `Ain Qederait, en el Negueb), adonde lleg\u00f3 Israel (guiado por los madianitas: N\u00fam 10:29-32) a trav\u00e9s del paso por el desierto de Far\u00e1n; viaje caracterizado por las quejas del pueblo por el man\u00e1, por la constituci\u00f3n del consejo de ancianos, por la llegada de las codornices, por las protestas de Mar\u00ed\u00ada y de Aar\u00f3n (cf N\u00fam 10:11-12, 16). Antes del asentamiento en Cades son enviados algunos exploradores a la tierra de Cana\u00e1n. Volvieron con informes distintos: Josu\u00e9 y Caleb presentaron la entrada en Cana\u00e1n como posible; otros declararon que eran demasiado fuertes los pueblos que lo habitaban; su desconfianza fue castigada con la prolongaci\u00f3n durante cuarenta a\u00f1os de la estancia en el desierto; un intento posterior de penetrar en Cana\u00e1n por el sur fue rechazado (derrota de Jorm\u00e1: N\u00fam 13). Todo lo que se narra en N\u00fam 10:11-14, 45 guarda mucho parecido con ,27, aunque ambientado antes de la llegada al Sina\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>La estancia en Cades fue, seg\u00fan la tradici\u00f3n, muy larga (seg\u00fan Deu 2:14 fue de treinta y ocho a\u00f1os). A pesar de la opini\u00f3n en contra de algunos autores y de la notable variedad en este punto de las tradiciones del Pentateuco [\/ Pentateuco II-V], parece dif\u00ed\u00adcil privar a esta estancia de fiabilidad hist\u00f3rica. La narraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica coloca en este contexto (N\u00fam 16) la rebeli\u00f3n de Cor\u00e9 y la de Dat\u00e1n y Abir\u00e1n. El cap\u00ed\u00adtulo est\u00e1 reelaborado, y pueden verse en \u00e9l dos tradiciones diversas: una tard\u00ed\u00ada (P), que habla de la revuelta del levita Cor\u00e9 contra la hegemon\u00ed\u00ada sacerdotal de Aar\u00f3n (N\u00fam 16:3; los cr\u00ed\u00adticos le atribuyen muy poco o quiz\u00e1 ning\u00fan valor hist\u00f3rico), y otra (atribuida en su mayor\u00ed\u00ada a E) que habla de Dat\u00e1n y de su hermano Abir\u00e1n, de su oposici\u00f3n al papel de gu\u00ed\u00ada de Mois\u00e9s y de su negativa a seguirle en tierra de Cana\u00e1n (N\u00fam 16:13-14). A la revuelta de Dat\u00e1n y Abir\u00e1n se alude (sin mencionar la de Cor\u00e9) en Deu 11:6 y Sal 106:7.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la narraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica, fue precisamente en Cades donde Mois\u00e9s cometi\u00f3 aquel pecado que le impidi\u00f3 entrar en la tierra de Cana\u00e1n. Seg\u00fan N\u00fam 20:12 ocurri\u00f3 en el episodio de las aguas de Merib\u00e1 (de la ra\u00ed\u00adz ryb, disputa): tambi\u00e9n all\u00ed\u00ad habr\u00ed\u00ada vacilado Mois\u00e9s en su confianza y (a diferencia de N\u00fam 11:21-22) lo habr\u00ed\u00ada hecho p\u00fablicamente. En el Sal 106:32, aquella culpa se entendi\u00f3 como participaci\u00f3n en el pecado del pueblo (participaci\u00f3n que en la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada lleg\u00f3 a asumir una connotaci\u00f3n expiatoria: cf, p.ej., Talm. B. Sota 14a). Por el contrario, en Deu 1:26-40 la culpa de Mois\u00e9s va unida a la negativa del pueblo a pasar inmediatamente a la tierra de Cana\u00e1n; en este sentido se ha propuesto relacionar el pasaje mencionado de N\u00fam 20:12 con N\u00fam 14:26-35, donde el Se\u00f1or condena al pueblo a peregrinar durante cuarenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>Sea cual fuere la culpa de Mois\u00e9s, Israel prosigui\u00f3 la marcha hacia Cana\u00e1n con Josu\u00e9 y las tres tribus efraimitas. Tambi\u00e9n en este caso la narraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica est\u00e1 llena de variantes, en particular a prop\u00f3sito del papel representado por Ed\u00f3n frente a Israel (cf N\u00fam 20:14-21; Deu 2:8; Deu 2:29). Fue en Trasjordania donde Israel choc\u00f3 con los reinos amorreos de Jesb\u00f3n y de Basi\u00e1n, venciendo a sus reyes, Sij\u00f3n y Og (N\u00fam 21:21-35; ,12); pero estos episodios podr\u00ed\u00adan pertenecer tambi\u00e9n aun per\u00ed\u00adodo distinto de la historia de Israel.<\/p>\n<p>8. EN LAS ESTEPAS DE MOAB. La parte final del libro de los N\u00fam (22-36) y el Dt est\u00e1 ambientada en las estepas de Moab. All\u00ed\u00ad, en el santuario de Baal Fegor, el conflicto con los pueblos de Transjordania asumi\u00f3 tambi\u00e9n un aspecto religioso al producirse la violenta reacci\u00f3n del ambiente lev\u00ed\u00adtico contra el culto local (N\u00fam 25; cf Deu 4:3). N\u00fam 31 habla de un nuevo choque victorioso de Israel con los madianitas (relacionados estos \u00faltimos por una tradici\u00f3n tard\u00ed\u00ada con Baal Fegor y con Bala\u00e1n, el autor de los c\u00e9lebres or\u00e1culos que se remontan a una tradici\u00f3n mucho m\u00e1s antigua: cf N\u00fam 22:2-24, 25).<\/p>\n<p>La \u00faltima fase de la vida de Mois\u00e9s comienza con el nombramiento de Josu\u00e9 para sucederle (N\u00fam 27:18-22; Deu 31:1-7). La narraci\u00f3n de la sucesi\u00f3n est\u00e1 mezclada con el preanuncio de la muerte, convirti\u00e9ndose tambi\u00e9n bajo este aspecto en una especie de modelo de la per\u00ed\u00adcopa evang\u00e9lica relativa a la investidura de Pedro (Mat 16:17-23).<\/p>\n<p>Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada pedido \u00abver la excelente tierra del lado de all\u00e1 del Jord\u00e1n\u00bb (Deu 3:25); pero el Se\u00f1or le niega este deseo y le ordena morir en la monta\u00f1a, lo mismo que hab\u00ed\u00ada ocurrido con su hermano Aar\u00f3n (Deu 32:50). Antes de morir, Mois\u00e9s re\u00fane al pueblo y pronuncia el c\u00e1ntico que figura con su nombre (respecto a la fecha del c\u00e1ntico oscila entre los siglos xi y vi a.C.); luego bendice al pueblo tribu por tribu (Deu 33:1-29) seg\u00fan una modalidad que recuerda muy de cerca las bendiciones de Jacob (G\u00e9n 49:1-27) y que se recoger\u00e1 tambi\u00e9n en el discurso de despedida de Josu\u00e9 (Jos 23). Pero tambi\u00e9n sobre estas bendiciones parecen pesar las previsiones de futuras traiciones por parte del pueblo (Deu 31:16-18).<\/p>\n<p>9. LA MUERTE. Inmediatamente despu\u00e9s, Mois\u00e9s sube al monte Nebo, divisa en toda su extensi\u00f3n la tierra prometida a los padres y muere en la soledad (Deu 34:1-5). A lo largo de los siglos se ha querido dar a veces a esta muerte el significado de ascensi\u00f3n a una forma m\u00e1s elevada de existencia: as\u00ed\u00ad en cierto juda\u00ed\u00adsmo (cf Ascensi\u00f3n de Mois\u00e9s) y as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n en la patr\u00ed\u00adstica (cf, p.ej., Gregorio Magno, De vita Moysis: PG 44,428). Pero en la mayor\u00ed\u00ada de los casos el juda\u00ed\u00adsmo no niega la muerte humana del siervo de Dios. Vienen a la mente las palabras que mucho tiempo despu\u00e9s escribir\u00ed\u00ada Franz Kafka: \u00abSi Mois\u00e9s no alcanz\u00f3 Cana\u00e1n, no fue porque su vida fuera breve, sino porque fue humana\u00bb. Fuertemente arraigado en la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada est\u00e1 tambi\u00e9n la expresi\u00f3n wayyiqbor &#8216;ot\u00f3 (Deu 34:6), como \u00ablo enterr\u00f3\u00bb, haciendo del Se\u00f1or el sujeto sobrentendido de la frase; es tambi\u00e9n \u00e9sta la raz\u00f3n de que permaneciese desconocida la tumba de Mois\u00e9s (Deu 34:6).<br \/>\n10. REDACTOR DEL PENTATEUCO. Uno de los rasgos tradicionales de la figura de Mois\u00e9s, que permaneci\u00f3 indiscutido hasta la \u00e9poca moderna, es su actividad de redactor del Pentateuco. De este modo la t\u00f3rah qued\u00f3 asociada indisolublemente a Mois\u00e9s, no s\u00f3lo porque fue \u00e9l el mediador de la revelaci\u00f3n (que seg\u00fan la tradici\u00f3n hebrea tuvo tambi\u00e9n una transmisi\u00f3n oral, \u00abt\u00f3rah oral\u00bb), sino tambi\u00e9n como redactor del texto escrito del Pentateuco, llamado tambi\u00e9n t\u00f3rah .por la tradici\u00f3n hebrea. La actividad de escritor de Mois\u00e9s est\u00e1 atestiguada por el mismo Pentateuco, en donde se recoge la orden divina de escribir en un libro los sucesos o preceptos (Exo 17:14; Exo 24:4; Exo 34:27; N\u00fam 33:2; Deu 31:9.22.24). En otros lugares del AT es manifiesta la identificaci\u00f3n entre los escritos de Mois\u00e9s y la t\u00f3rah (Jos 8:31; Jos 23:6; I Apo 2:3; 2Re 14:6; 2Cr 35:12; Esd 3:2; Esd 6:18; Neh 13:1; Dan 9:11s; Bar 2:28; Sir 24:22), posici\u00f3n esta \u00faltima reiterada en el NT y conservada por toda la tradici\u00f3n sucesiva, tanto jud\u00ed\u00ada como cristiana, en donde todo lo m\u00e1s se llega a atribuir a la mano de Josu\u00e9 la composici\u00f3n de los ocho \u00faltimos vers\u00ed\u00adculos del Dt (Talm. B. Baba Batra 15a) o a suponer la existencia de una intervenci\u00f3n definitiva por parte de Esdras (Jer\u00f3nimo, Adv. He\/. 7: PL 23,199).<\/p>\n<p>IV. EN EL NUEVO TESTAMENTO. Mois\u00e9s es el personaje del AT m\u00e1s citado en el NT (80 veces). En la mayor\u00ed\u00ada de los casos la convicci\u00f3n que sirve de fondo al empleo neotestamentario de su nombre es la propia del \/ juda\u00ed\u00adsmo, seg\u00fan el cual Mois\u00e9s representa ante todo el mediador y el redactor de la t\u00f3rah, o sea de la \u00fanica y eterna revelaci\u00f3n de Dios; hasta el punto de que a menudo el nombre de Mois\u00e9s es sin\u00f3nimo de la t\u00f3rah (cf GLNT VII, 769-770; cf, p.ej., Mat 8:4; Mat 19:7-8; Mat 22:24; Mat 23:2; Mar 1:44; Mar 7:10; Mar 10:3-4; Mar 12:19; Luc 2:22; Luc 5:14; Luc 20:28; Jua 1:17; Jua 7:19.22; Rom 10:5; 1Co 9:9).<\/p>\n<p>Mois\u00e9s, identificado todav\u00ed\u00ada con las p\u00e1ginas del Pentateuco, es considerado adem\u00e1s como profeta que preanuncia la venida de Cristo (cf Jua 1:45; Jua 5:46; Heb 3:22; Heb 7:37; Heb 26:22; Heb 28:23), la resurrecci\u00f3n de los muertos (cf Luc 20:37), la misi\u00f3n a los paganos (Rom 10:19) y, finalmente, el acontecimiento pascual (Luc 24:27).<\/p>\n<p>Otro lugar importante es la referencia al pasaje en que Mois\u00e9s anuncia el env\u00ed\u00ado futuro de un profeta semejante a \u00e9l, que ser\u00e1 escuchado por el pueblo (Deu 18:15-18). Este vers\u00ed\u00adculo se aplica expresamente a Jes\u00fas en Heb 3:22 y 7,37 e, impl\u00ed\u00adcitamente, en el episodio de la transfiguraci\u00f3n, donde Mois\u00e9s y El\u00ed\u00adas se aparecen al lado de Jes\u00fas y se oye la voz del cielo que invita a escuchar al Hijo (Mat 17:5; Mar 9:7; Luc 9:35). En la multiplicaci\u00f3n de los panes la gente identifica a Jes\u00fas con el profeta que ha de venir (Jua 6:14). La figura del profeta influy\u00f3 tambi\u00e9n en los samaritanos, que relacionan con ella su fe en el Taheb (Restaurador): cf Jua 4:25.<\/p>\n<p>En Apo 11:5-6, uno de los dos testigos m\u00e1rtires recuerda claramente la figura de Mois\u00e9s (el otro es El\u00ed\u00adas), indicando as\u00ed\u00ad la necesidad, reiterada adem\u00e1s con mayor claridad en otros lugares (Jua 1:20-21; Jua 7:40-41), de mantener a veces separada la figura del \u00abprofeta\u00bb de las de El\u00ed\u00adas y del mes\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>Al comienzo del NT se encuentra la narraci\u00f3n de la infancia de Jes\u00fas, inspirada muy de cerca en la de Mois\u00e9s (Mat 2:14-21); al final del mismo se evoca significativamente una vez m\u00e1s la figura de Mois\u00e9s: en efecto, los elegidos del Ap, junto al c\u00e1ntico del cordero, entonan precisamente el de Mois\u00e9s (Apo 15:2-3). En los escritos de Pablo la vida de Mois\u00e9s tiende m\u00e1s bien a convertirse en \u00abtipo\u00bb de la nueva comunidad de los creyentes (cf lCor 10,1-13; 2Cor 3).<\/p>\n<p>S\u00f3lo raras veces se refiere el NT de modo directo a la figura y a las vicisitudes personales de Mois\u00e9s; as\u00ed\u00ad ocurre en el discurso de Esteban que precede a su lapidaci\u00f3n, cuando se recorre la historia de Mois\u00e9s, visto como siervo de Dios no comprendido por el pueblo (Heb 7:17-44); o en la carta a los Hebreos (Heb 11:23-29), donde se coloca a Mois\u00e9s entre los grandes ejemplos antiguos de fe en Dios.<\/p>\n<p>En el NT aparecen tambi\u00e9n rasgos legendarios sobre la figura de Mois\u00e9s: la distribuci\u00f3n ternaria de su vida en per\u00ed\u00adodos de cuarenta a\u00f1os (Egipto, Madi\u00e1n, desierto): Heb 7:23.30; los nombres de Janes y Jambr\u00e9s como sus opositores (2Ti 3:8); la afirmaci\u00f3n de que la t\u00f3rah fue revelada por medio de un \u00e1ngel (Heb 7:38; G\u00e1l 3:19); la lucha entre Miguel y Satan\u00e1s por la posesi\u00f3n de sus restos (Jud 1:9).<\/p>\n<p>El Cor\u00e1n, adem\u00e1s de mencionar varias veces el nombre de Mois\u00e9s, conserva tambi\u00e9n el recuerdo de todos los acontecimientos fundamentales de su vida: desde el nacimiento hasta su permanencia en Madi\u00e1n, desde la revelaci\u00f3n de la zarza hasta los episodios del \u00e9xodo (cf, p.ej., las suras 20,9-98; 26,1-68; 28,2-48).<\/p>\n<p>BIBL.: AA. V V., Moise l&#8217;homme de 1 Alliance, Descl\u00e9e, Par\u00ed\u00ads 1955; BusER M., Mos\u00e9, Marietti, Casale Monferrato 1983; CAZELLES FI., En busca de Mois\u00e9s, Verbo Divino, Estella 1981, Motse, en DBS V, 1308-1337; FLEG E., Mos\u00e9 secondo i saggi, Dehoniane, N\u00e1poles 1981; FREUD S., Mois\u00e9s y la religi\u00f3n monote\u00ed\u00adsta, en Obras completas IX, Madrid 1974; JEREMIAS J., M\u00f3us\u00e9s, en GLNT VII, 769-830; NEHER A., Mos\u00e9, Mondadora, Mil\u00e1n 1961; SEGRE A., Mos\u00e9 nostro maestro, Esperienze, Fossano 1975.<\/p>\n<p>P. Stefani<\/p>\n<p>P Rossano &#8211; G. Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>(Sacado [es decir, salvado del agua]).<br \/>\n\u2020\u0153Hombre del Dios verdadero\u2020\u009d que fue caudillo de la naci\u00f3n de Israel, mediador del pacto de la Ley, profeta, juez, comandante, historiador y escritor. (Esd 3:2.) Naci\u00f3 en Egipto en el a\u00f1o 1593 a. E.C. Fue hijo de Amram, nieto de Qohat y bisnieto de Lev\u00ed\u00ad. Su madre Jok\u00e9bed era hermana de Qohat. Mois\u00e9s ten\u00ed\u00ada tres a\u00f1os menos que su hermano Aar\u00f3n, mientras que su hermana M\u00ed\u00adriam era unos cuantos a\u00f1os mayor que ellos. (Ex 6:16, 18, 20; 2:7.)<\/p>\n<p>Primera etapa de su vida en Egipto. Mois\u00e9s era un ni\u00f1o \u2020\u0153divinamente hermoso\u2020\u009d que se salv\u00f3 del genocidio que decret\u00f3 Fara\u00f3n cuando orden\u00f3 la muerte de todo var\u00f3n hebreo reci\u00e9n nacido. Su madre lo tuvo escondido durante tres meses y luego lo coloc\u00f3 en un arca de papiro y lo dej\u00f3 en el r\u00ed\u00ado Nilo, donde lo encontr\u00f3 la hija de Fara\u00f3n. Gracias al ingenio de la madre y la hermana de Mois\u00e9s, su propia madre consigui\u00f3 criarlo y educarlo debido a que la tom\u00f3 a su servicio la hija de Fara\u00f3n, quien adopt\u00f3 al ni\u00f1o como si fuese suyo. Como miembro de la casa de Fara\u00f3n, se le \u2020\u02dcinstruy\u00f3 en toda la sabidur\u00ed\u00ada de los egipcios\u2020\u2122 y se hizo \u2020\u0153poderoso en sus palabras y hechos\u2020\u009d, expresi\u00f3n que probablemente se refiriese tanto a sus facultades mentales como f\u00ed\u00adsicas. (Ex 2:1-10; Hch 7:20-22.)<br \/>\nA pesar de esa posici\u00f3n favorecida y de las oportunidades que se le ofrec\u00ed\u00adan en Egipto, Mois\u00e9s se sent\u00ed\u00ada ligado al pueblo de Dios, que entonces estaba en esclavitud. De hecho, esperaba que Dios se valiese de \u00e9l para liberarlo. A los cuarenta a\u00f1os, mientras observaba las cargas que llevaban sus hermanos hebreos, vio a un egipcio golpear a un hebreo. En un intento por defender al israelita, mat\u00f3 al egipcio, y luego lo escondi\u00f3 en la arena. En ese preciso momento tom\u00f3 la decisi\u00f3n m\u00e1s importante de su vida: \u2020\u0153Por fe Mois\u00e9s, ya crecido, rehus\u00f3 ser llamado hijo de la hija de Fara\u00f3n, escogiendo ser maltratado con el pueblo de Dios m\u00e1s bien que disfrutar temporalmente del pecado\u2020\u009d. De este modo rechaz\u00f3 el honor y los bienes materiales de que pudiera haber disfrutado como miembro de la casa del poderoso Fara\u00f3n. (Heb 11:24, 25.)<br \/>\nEn realidad, Mois\u00e9s cre\u00ed\u00ada que hab\u00ed\u00ada llegado el momento en que iba a poder salvar a los hebreos. Pero ellos no apreciaron su esfuerzo, y cuando Fara\u00f3n se enter\u00f3 de la muerte del egipcio, Mois\u00e9s tuvo que huir de Egipto. (Ex 2:11-15; Hch 7:23-29.)<\/p>\n<p>Cuarenta a\u00f1os en Madi\u00e1n. Mois\u00e9s hizo un largo viaje a trav\u00e9s del desierto hasta Madi\u00e1n, donde busc\u00f3 refugio. All\u00ed\u00ad, al lado de un pozo, volvi\u00f3 a ponerse de manifiesto el valor y la solicitud que ten\u00ed\u00ada para actuar con firmeza a favor de los que padecen injusticias. Cuando los pastores echaron a las siete hijas de Jetr\u00f3 y a su reba\u00f1o, Mois\u00e9s libr\u00f3 a las mujeres y abrev\u00f3 el reba\u00f1o. Como resultado, se le invit\u00f3 a la casa de Jetr\u00f3, donde trabaj\u00f3 para este como pastor de sus reba\u00f1os, y finalmente se cas\u00f3 con una de sus hijas, Zipor\u00e1, quien le dio dos hijos, Guers\u00f3n y Eliezer. (Ex 2:16-22; 18:2-4.)<\/p>\n<p>Preparaci\u00f3n para servicio futuro. Aunque el prop\u00f3sito de Dios era liberar a los hebreos mediante Mois\u00e9s, no hab\u00ed\u00ada llegado Su debido tiempo; adem\u00e1s Mois\u00e9s tampoco estaba preparado para encargarse del pueblo de Dios. Ten\u00ed\u00ada que pasar por otros cuarenta a\u00f1os de preparaci\u00f3n. A fin de reunir los requisitos para dirigir al pueblo de Dios, deb\u00ed\u00ada desarrollar cualidades como la mansedumbre, la humildad, la gran paciencia, la apacibilidad de genio y el autodominio, y deb\u00ed\u00ada aprender a confiar en Jehov\u00e1 a un grado mayor. Ten\u00ed\u00ada que prepararse para evitar el des\u00e1nimo y la desilusi\u00f3n y resistir dificultades, as\u00ed\u00ad como para tratar con bondad, calma y determinaci\u00f3n la multitud de problemas que se presentar\u00ed\u00adan en una gran naci\u00f3n. Tendr\u00ed\u00ada ya la dignidad, confianza y aplomo propios de un miembro de la casa de Fara\u00f3n, as\u00ed\u00ad como dotes de organizaci\u00f3n y mando, pero la humilde ocupaci\u00f3n de pastor en Madi\u00e1n le permiti\u00f3 desarrollar otras cualidades que a\u00fan ser\u00ed\u00adan m\u00e1s importantes para su futura comisi\u00f3n. Tambi\u00e9n a David se le someti\u00f3 a una rigurosa preparaci\u00f3n, aun despu\u00e9s de que Samuel lo ungi\u00f3, y Jesucristo fue probado para perfeccionarlo como Rey y Sumo Sacerdote para siempre. \u2020\u0153[Cristo] aprendi\u00f3 la obediencia por las cosas que sufri\u00f3; y despu\u00e9s de haber sido perfeccionado vino a ser responsable de la salvaci\u00f3n eterna para todos los que le obedecen.\u2020\u009d (Heb 5:8, 9.)<\/p>\n<p>Su nombramiento como libertador. Hacia el fin de su estancia de cuarenta a\u00f1os en Madi\u00e1n, Mois\u00e9s estaba pastoreando el reba\u00f1o de Jetr\u00f3 cerca del monte Horeb, cuando se sorprendi\u00f3 al ver una zarza que ard\u00ed\u00ada sin consumirse. Al acercarse para inspeccionar aquel extra\u00f1o fen\u00f3meno, el \u00e1ngel de Jehov\u00e1 le habl\u00f3 desde las llamas y le revel\u00f3 que hab\u00ed\u00ada llegado el momento para que Dios liberara a Israel de la esclavitud, por lo que le comision\u00f3 para que fuera en su nombre memorial: Jehov\u00e1. (Ex 3:1-15.) De modo que Dios nombr\u00f3 a Mois\u00e9s profeta y representante suyo, y entonces se le pod\u00ed\u00ada llamar correctamente \u2020\u0153ungido\u2020\u009d, \u2020\u0153Mes\u00ed\u00adas\u2020\u009d o el \u2020\u0153Cristo\u2020\u009d, como en Hebreos 11:26. Por medio del \u00e1ngel, Jehov\u00e1 provey\u00f3 las credenciales que Mois\u00e9s pod\u00ed\u00ada presentar a los hombres de mayor edad de Israel. Estas consist\u00ed\u00adan en tres milagros que servir\u00ed\u00adan de se\u00f1ales. Esta es la primera vez que leemos en las Escrituras sobre un humano que haya recibido poder para hacer milagros. (Ex 4:1-9.)<\/p>\n<p>La falta de confianza en s\u00ed\u00ad mismo no descalific\u00f3 a Mois\u00e9s. Sin embargo, Mois\u00e9s demostr\u00f3 falta de confianza en s\u00ed\u00ad mismo, y arguy\u00f3 que no pod\u00ed\u00ada hablar con fluidez. Este era un Mois\u00e9s cambiado, bastante diferente del que por propia voluntad se hab\u00ed\u00ada ofrecido como libertador de Israel cuarenta a\u00f1os antes. Persisti\u00f3 en se\u00f1alar inconvenientes en lo que Jehov\u00e1 le dec\u00ed\u00ada, y finalmente le pidi\u00f3 que le excusara de aquella misi\u00f3n. Aunque Jehov\u00e1 se molest\u00f3 por esta actitud, no lo rechaz\u00f3, sino que design\u00f3 a su hermano Aar\u00f3n para que fuese su portavoz. Como Mois\u00e9s era el representante de Dios, ser\u00ed\u00ada para Aar\u00f3n como \u2020\u0153Dios\u2020\u009d, y Aar\u00f3n hablar\u00ed\u00ada en representaci\u00f3n suya. Parece ser que con ocasi\u00f3n del encuentro que tuvieron con los hombres de mayor edad de Israel y los enfrentamientos con Fara\u00f3n, Dios dio instrucciones y mandatos a Mois\u00e9s, quien a su vez se los comunic\u00f3 a Aar\u00f3n para que hablara ante Fara\u00f3n (un sucesor del Fara\u00f3n del que hab\u00ed\u00ada huido Mois\u00e9s cuarenta a\u00f1os antes). (Ex 2:23; 4:10-17.) Posteriormente, Jehov\u00e1 llam\u00f3 a Aar\u00f3n \u2020\u0153profeta\u2020\u009d de Mois\u00e9s, queriendo decir que as\u00ed\u00ad como Mois\u00e9s era el profeta de Dios, dirigido por El, de manera similar Aar\u00f3n ser\u00ed\u00ada dirigido por Mois\u00e9s. Tambi\u00e9n le dijo a Mois\u00e9s que ser\u00ed\u00ada hecho \u2020\u0153Dios para Fara\u00f3n\u2020\u009d, es decir, que recibir\u00ed\u00ada poder divino y autoridad sobre Fara\u00f3n, de modo que no ten\u00ed\u00ada por qu\u00e9 temer al rey de Egipto. (Ex 7:1, 2.)<br \/>\nDebido a que Mois\u00e9s no estuvo dispuesto a aceptar la inmensa tarea de ser el libertador de Israel, Dios lo censur\u00f3, pero no cancel\u00f3 su asignaci\u00f3n. Mois\u00e9s no hab\u00ed\u00ada vacilado debido a su edad avanzada, aunque ya ten\u00ed\u00ada ochenta a\u00f1os de edad. Cuarenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, a la edad de ciento veinte a\u00f1os, a\u00fan conservaba todo su vigor y agudeza mental. (Dt 34:7.) Durante los cuarenta a\u00f1os que pas\u00f3 en Madi\u00e1n, tuvo mucho tiempo para meditar, y se dio cuenta del error que hab\u00ed\u00ada cometido al intentar liberar a los hebreos por su propia cuenta. Entonces comprend\u00ed\u00ada su insuficiencia, de modo que debi\u00f3 ser para \u00e9l una gran sorpresa el que de s\u00fabito se le ofreciera este cometido despu\u00e9s de tanto tiempo desligado de toda actividad p\u00fablica.<br \/>\nM\u00e1s adelante la Biblia nos dice: \u2020\u0153El hombre Mois\u00e9s era con mucho el m\u00e1s manso de todos los hombres que hab\u00ed\u00ada sobre la superficie del suelo\u2020\u009d. (N\u00fa 12:3.) Como persona mansa, reconoci\u00f3 que solo era un ser humano, con sus imperfecciones y debilidades. No se present\u00f3 como el caudillo indiscutido de los israelitas. No tuvo temor de Fara\u00f3n, sino una clara conciencia de sus limitaciones.<\/p>\n<p>Ante Fara\u00f3n en Egipto. Mois\u00e9s y Aar\u00f3n eran entonces figuras clave de una \u2020\u02dcbatalla de dioses\u2020\u2122. Por mediaci\u00f3n de los sacerdotes magos, cuyos jefes eran al parecer Janes y Jambres (2Ti 3:8), Fara\u00f3n invoc\u00f3 los poderes de todos los dioses de Egipto contra el poder de Jehov\u00e1. El primer milagro que realiz\u00f3 Aar\u00f3n ante Fara\u00f3n por instrucci\u00f3n de Mois\u00e9s demostr\u00f3 la supremac\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1 sobre los dioses de Egipto, aunque Fara\u00f3n se hizo m\u00e1s obstinado. (Ex 7:8-13.) M\u00e1s tarde, cuando lleg\u00f3 la tercera plaga, incluso los sacerdotes tuvieron que admitir: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Es el dedo de Dios!\u2020\u009d. Y la plaga de diviesos los afect\u00f3 tanto, que ni siquiera pudieron comparecer ante Fara\u00f3n para oponerse a Mois\u00e9s durante esa plaga. (Ex 8:16-19; 9:10-12.)<\/p>\n<p>Las plagas ablandan a unos y endurecen a otros. Mois\u00e9s y Aar\u00f3n anunciaron cada una de las diez plagas. Las plagas se produjeron seg\u00fan se hab\u00ed\u00adan anunciado, lo que demostr\u00f3 que Mois\u00e9s era el representante de Dios. El nombre de Jehov\u00e1 se declar\u00f3 y divulg\u00f3 por todo Egipto, ablandando a unos y endureciendo a otros con respecto a ese nombre: los israelitas y algunos egipcios se ablandaron, y Fara\u00f3n, sus consejeros y partidarios se endurecieron. (Ex 9:16; 11:10; 12:29-39.) En vez de creer que hab\u00ed\u00adan ofendido a sus dioses, los egipcios sab\u00ed\u00adan que era Jehov\u00e1 el que estaba juzgando a sus dioses. Para cuando ya se hab\u00ed\u00adan ejecutado nueve plagas, Mois\u00e9s tambi\u00e9n se hab\u00ed\u00ada hecho \u2020\u0153muy grande en la tierra de Egipto, a los ojos de los siervos de Fara\u00f3n y a los ojos del pueblo\u2020\u009d. (Ex 11:3.)<br \/>\nAsimismo, hubo un cambio notable en los hombres de Israel. Al principio hab\u00ed\u00adan aceptado las credenciales de Mois\u00e9s, pero cuando se les impuso condiciones de trabajo m\u00e1s duras por orden de Fara\u00f3n, se quejaron contra \u00e9l hasta el punto de que Mois\u00e9s, desalentado, pidi\u00f3 ayuda a Jehov\u00e1. (Ex 4:29-31; 5:19-23.) El Alt\u00ed\u00adsimo lo fortaleci\u00f3 dici\u00e9ndole que hab\u00ed\u00ada llegado el momento de realizar lo que Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob hab\u00ed\u00adan esperado, a saber, revelar completamente el significado de su nombre Jehov\u00e1 libertando a Israel y estableci\u00e9ndolo como una gran naci\u00f3n en la Tierra Prometida. (Ex 6:1-8.) Ni siquiera entonces escucharon a Mois\u00e9s los hombres de Israel. Pero despu\u00e9s de la novena plaga, estuvieron totalmente de su lado, y cooperaron de tal modo que despu\u00e9s de la d\u00e9cima plaga pudo organizarlos y sacarlos de Egipto de una manera ordenada, \u2020\u0153en orden de batalla\u2020\u009d. (Ex 13:18.)<\/p>\n<p>Se necesit\u00f3 valor y fe para enfrentarse a Fara\u00f3n. Mois\u00e9s y Aar\u00f3n estuvieron a la altura de las circunstancias gracias a la fuerza que recibieron del esp\u00ed\u00adritu de Jehov\u00e1. Solo hay que pensar en el esplendor de la corte de Fara\u00f3n, el rey de la potencia mundial indiscutida de aquel tiempo. Ten\u00ed\u00adan ante s\u00ed\u00ad al altivo Fara\u00f3n, de quien se dec\u00ed\u00ada que era un dios, con su s\u00e9quito de consejeros, comandantes militares, guardas y esclavos, y tambi\u00e9n a los l\u00ed\u00adderes religiosos, los sacerdotes magos, sus principales opositores. Estos hombres eran, aparte del mismo Fara\u00f3n, los m\u00e1s influyentes del imperio. Todo este impresionante despliegue ten\u00ed\u00ada el prop\u00f3sito de respaldar a Fara\u00f3n en apoyo de los dioses de Egipto. Y Mois\u00e9s y Aar\u00f3n se presentaron ante Fara\u00f3n, no solo una vez, sino varias veces. El coraz\u00f3n de Fara\u00f3n se endurec\u00ed\u00ada cada vez m\u00e1s, porque estaba resuelto a no perder a sus valiosos esclavos hebreos. Tanto fue as\u00ed\u00ad, que despu\u00e9s de anunciar la octava plaga, a Mois\u00e9s y Aar\u00f3n se les ech\u00f3 de delante de Fara\u00f3n, y despu\u00e9s de la novena plaga, se les orden\u00f3 que no intentaran ver de nuevo el rostro de Fara\u00f3n bajo pena de muerte. (Ex 10:11, 28.)<br \/>\nCon este cuadro presente, se entiende mejor que Mois\u00e9s pidiera repetidamente a Jehov\u00e1 seguridad y fuerza. Pero debe notarse que nunca dej\u00f3 de cumplir al pie de la letra las \u00f3rdenes de Jehov\u00e1. Nunca quit\u00f3 ni una sola palabra de todo lo que Jehov\u00e1 le mand\u00f3 decir a Fara\u00f3n. El liderazgo de Mois\u00e9s se acept\u00f3 sin discusi\u00f3n, pues dice el registro que al tiempo de la d\u00e9cima plaga, \u2020\u0153todos los hijos de Israel hicieron tal como Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada mandado a Mois\u00e9s y Aar\u00f3n. Hicieron precisamente as\u00ed\u00ad\u2020\u009d. (Ex 12:50.) Mois\u00e9s es un ejemplo de fe sobresaliente para los cristianos. El ap\u00f3stol Pablo dice de \u00e9l: \u2020\u0153Por fe dej\u00f3 a Egipto, pero sin temer la c\u00f3lera del rey, porque continu\u00f3 constante como si viera a Aquel que es invisible\u2020\u009d. (Heb 11:27.)<br \/>\nAntes de la d\u00e9cima plaga, Mois\u00e9s tuvo el privilegio de instituir la Pascua. (Ex 12:1-16.) En el mar Rojo tuvo que hacer frente a m\u00e1s quejas de los israelitas, quienes se cre\u00ed\u00adan atrapados y a punto de ser aniquilados. Pero expres\u00f3 la fe de un caudillo verdadero bajo la poderosa mano de Jehov\u00e1, asegur\u00e1ndoles que Jehov\u00e1 destruir\u00ed\u00ada al ej\u00e9rcito egipcio que los persegu\u00ed\u00ada. Parece ser que durante esta crisis clam\u00f3 a Jehov\u00e1, pues se le dijo: \u2020\u0153\u00bfPor qu\u00e9 sigues clamando a m\u00ed\u00ad?\u2020\u009d. Luego Dios le mand\u00f3 que alzara su vara y extendiera su mano sobre el mar para partirlo. (Ex 14:10-18.) Siglos m\u00e1s tarde, el ap\u00f3stol Pablo dijo con referencia al paso de Israel por el mar Rojo: \u2020\u0153Nuestros antepasados todos estuvieron bajo la nube y todos pasaron por el mar y todos fueron bautizados en Mois\u00e9s por medio de la nube y del mar\u2020\u009d. (1Co 10:1, 2.) Jehov\u00e1 efectu\u00f3 aquel bautismo. Para librarse de sus perseguidores asesinos, los antepasados jud\u00ed\u00ados tuvieron que unirse a Mois\u00e9s como cabeza y seguir su acaudillamiento mientras este los conduc\u00ed\u00ada a trav\u00e9s del mar. De este modo, toda la congregaci\u00f3n de Israel fue de hecho sumergida en el libertador y caudillo Mois\u00e9s.<\/p>\n<p>Mediador del pacto de la Ley. Al tercer mes del \u00e9xodo de Egipto, Jehov\u00e1 demostr\u00f3 ante Israel la gran autoridad y responsabilidad que hab\u00ed\u00ada conferido a su siervo Mois\u00e9s, as\u00ed\u00ad como la \u00ed\u00adntima relaci\u00f3n que exist\u00ed\u00ada entre ellos. Ante todo el pueblo de Israel, reunido al pie del monte Horeb, Jehov\u00e1 llam\u00f3 a Mois\u00e9s a la monta\u00f1a y habl\u00f3 con \u00e9l por medio de un \u00e1ngel. En una ocasi\u00f3n se otorg\u00f3 a Mois\u00e9s un privilegio excepcional, tal vez la experiencia m\u00e1s imponente que jam\u00e1s haya tenido hombre alguno antes de la venida de Jesucristo. En lo alto de la monta\u00f1a, a solas, Jehov\u00e1 le dio una visi\u00f3n de su gloria, puso su \u2020\u0153palma\u2020\u009d sobre Mois\u00e9s como protecci\u00f3n, permiti\u00e9ndole ver su \u2020\u0153espalda\u2020\u009d, lo que debi\u00f3 ser el resplandor que quedaba despu\u00e9s de la manifestaci\u00f3n divina de su gloria. Luego habl\u00f3 con \u00e9l personalmente, por decirlo as\u00ed\u00ad. (Ex 19:1-3; 33:18-23; 34:4-6.)<br \/>\nJehov\u00e1 le dijo a Mois\u00e9s: \u2020\u0153No puedes ver mi rostro, porque ning\u00fan hombre puede verme y sin embargo vivir\u2020\u009d. (Ex 33:20.) Siglos m\u00e1s tarde, el ap\u00f3stol Juan escribi\u00f3: \u2020\u0153A Dios ning\u00fan hombre lo ha visto jam\u00e1s\u2020\u009d. (Jn 1:18.) El m\u00e1rtir cristiano Esteban dijo a los jud\u00ed\u00ados: \u2020\u0153Este [Mois\u00e9s] es el que lleg\u00f3 a estar entre la congregaci\u00f3n en el desierto, con el \u00e1ngel que le habl\u00f3 en el monte Sina\u00ed\u00ad\u2020\u009d. (Hch 7:38.) De modo que un \u00e1ngel represent\u00f3 a Jehov\u00e1 en la monta\u00f1a. No obstante, la gloria de Jehov\u00e1 manifestada por su representante ang\u00e9lico fue de tal magnitud, que \u2020\u02dcla tez del rostro de Mois\u00e9s emit\u00ed\u00ada rayos\u2020\u2122, de modo que los hijos de Israel no pod\u00ed\u00adan mirarlo. (Ex 34:29-35; 2Co 3:7, 13.)<br \/>\nDios nombr\u00f3 a Mois\u00e9s mediador del pacto de la Ley con Israel, una posici\u00f3n \u00ed\u00adntima como la que ning\u00fan hombre ha ocupado nunca ante Dios, a excepci\u00f3n de Jesucristo, el Mediador del nuevo pacto. Con la sangre de sacrificios animales, Mois\u00e9s salpic\u00f3 el libro del pacto, que representaba a Jehov\u00e1 como \u2020\u0153un pactante\u2020\u009d, y al pueblo (sin duda a los ancianos que representaban al pueblo), como el otro \u2020\u0153pactante\u2020\u009d. Ley\u00f3 el libro del pacto al pueblo, y ellos contestaron: \u2020\u0153Todo lo que Jehov\u00e1 ha hablado estamos dispuestos a hacerlo, y a ser obedientes\u2020\u009d. (Ex 24:3-8; Heb 9:19.) En su calidad de mediador, tuvo el privilegio de supervisar la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo y la fabricaci\u00f3n de los utensilios seg\u00fan el modelo que Dios le hab\u00ed\u00ada dado, as\u00ed\u00ad como de efectuar la ceremonia de instalaci\u00f3n del sacerdocio, con la unci\u00f3n del tabern\u00e1culo y del sumo sacerdote Aar\u00f3n con un aceite de una composici\u00f3n especial. Luego supervis\u00f3 los primeros servicios oficiales del sacerdocio reci\u00e9n dedicado. (Ex 25\u201329; Le 8, 9.)<\/p>\n<p>Un mediador adecuado. Mois\u00e9s subi\u00f3 varias veces al monte Horeb, y en dos ocasiones permaneci\u00f3 all\u00ed\u00ad cuarenta d\u00ed\u00adas y cuarenta noches. (Ex 24:18; 34:28.) La primera vez volvi\u00f3 con dos tablas de piedra \u2020\u0153en las que el dedo de Dios hab\u00ed\u00ada escrito\u2020\u009d, y que conten\u00ed\u00adan las \u2020\u0153Diez Palabras\u2020\u009d o Diez Mandamientos, las leyes b\u00e1sicas del pacto de la Ley. (Ex 31:18; Dt 4:13.) En esta primera ocasi\u00f3n demostr\u00f3 tener las aptitudes necesarias para ser el mediador entre Jehov\u00e1 e Israel y para ser el caudillo de esa gran naci\u00f3n, compuesta quiz\u00e1s de tres millones de personas o m\u00e1s. Mientras Mois\u00e9s estaba en la monta\u00f1a Jehov\u00e1 le inform\u00f3 que el pueblo se hab\u00ed\u00ada vuelto a la idolatr\u00ed\u00ada, y le dijo: \u2020\u0153Ahora d\u00e9jame, para que se encienda mi c\u00f3lera contra ellos y los extermine, y d\u00e9jame hacer de ti una naci\u00f3n grande\u2020\u009d. La inmediata respuesta de Mois\u00e9s puso de manifiesto que la santificaci\u00f3n del nombre de Jehov\u00e1 era la cosa m\u00e1s importante para \u00e9l, y que no ten\u00ed\u00ada ning\u00fan tipo de ego\u00ed\u00adsmo ni deseaba fama para s\u00ed\u00ad mismo. No pidi\u00f3 nada para \u00e9l, sino que demostr\u00f3 inter\u00e9s por el nombre de Jehov\u00e1, nombre que El mismo hab\u00ed\u00ada ensalzado recientemente mediante el milagro del mar Rojo, y mostr\u00f3 respeto por la promesa de Dios a Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob. Jehov\u00e1 aprob\u00f3 la s\u00faplica de Mois\u00e9s y perdon\u00f3 al pueblo. Aqu\u00ed\u00ad se ve que Jehov\u00e1 consider\u00f3 que Mois\u00e9s desempe\u00f1aba su papel de mediador de modo satisfactorio, y que El respetaba el cargo para el que hab\u00ed\u00ada nombrado a Mois\u00e9s. De manera que entonces Jehov\u00e1 \u2020\u0153empez\u00f3 a sentir pesar respecto al mal de que hab\u00ed\u00ada hablado que har\u00ed\u00ada a su pueblo\u2020\u009d, es decir, por causa del cambio de circunstancias, cambi\u00f3 de actitud con relaci\u00f3n a traer el mal sobre ellos. (Ex 32:7-14.)<br \/>\nCuando Mois\u00e9s baj\u00f3 de la monta\u00f1a, se demostr\u00f3 su celo por la adoraci\u00f3n verdadera como siervo de Dios. Al ver la fiesta estrepitosa que el pueblo id\u00f3latra hab\u00ed\u00ada promovido, arroj\u00f3 las tablas al suelo y las rompi\u00f3, y pidi\u00f3 que los que quisieran se pusiesen de su lado. La tribu de Lev\u00ed\u00ad se puso de su parte, y les mand\u00f3 que diesen muerte a todos los que hab\u00ed\u00adan participado en la adoraci\u00f3n falsa, lo que result\u00f3 en la muerte de unos 3.000 hombres. Luego se volvi\u00f3 a Jehov\u00e1, reconoci\u00f3 el gran pecado del pueblo y suplic\u00f3: \u2020\u0153Pero ahora si perdonas su pecado&#8230;, y si no, b\u00f3rrame, por favor, de tu libro que has escrito\u2020\u009d. A Dios no le desagrad\u00f3 la s\u00faplica mediadora de Mois\u00e9s, pero contest\u00f3: \u2020\u0153Al que haya pecado contra m\u00ed\u00ad, lo borrar\u00e9 de mi libro\u2020\u009d. (Ex 32:19-33.)<br \/>\nFueron muchas las veces que Mois\u00e9s represent\u00f3 el lado de Jehov\u00e1 en el pacto, dio orden de que practicaran la adoraci\u00f3n pura y verdadera y ejecut\u00f3 juicio contra los desobedientes. M\u00e1s de una vez tambi\u00e9n intercedi\u00f3 en favor de la naci\u00f3n \u2014o de algunos de sus miembros\u2014 para que Jehov\u00e1 no los destruyese. (N\u00fa 12; 14:11-21; 16:20-22, 43-50; 21:7; Dt 9:18-20.)<\/p>\n<p>Altruismo, humildad, mansedumbre. Mois\u00e9s estaba interesado principalmente en el nombre de Jehov\u00e1 y en Su pueblo. Por consiguiente, no buscaba gloria o posici\u00f3n. Cuando Jehov\u00e1 puso su esp\u00ed\u00adritu sobre algunos hombres del campamento y estos empezaron a comportarse como profetas, el ayudante de Mois\u00e9s, Josu\u00e9, quiso imped\u00ed\u00adrselo, al parecer porque pens\u00f3 que estaban quitando gloria y autoridad a Mois\u00e9s. Pero \u00e9l contest\u00f3: \u2020\u0153\u00bfSientes celos por m\u00ed\u00ad? No, \u00c2\u00a1quisiera yo que todo el pueblo de Jehov\u00e1 fueran profetas, porque Jehov\u00e1 pondr\u00ed\u00ada su esp\u00ed\u00adritu sobre ellos!\u2020\u009d. (N\u00fa 11:24-29.)<br \/>\nAunque Mois\u00e9s era el caudillo de la gran naci\u00f3n de Israel nombrado por Jehov\u00e1, estaba dispuesto a aceptar consejo de otros, en particular cuando eso repercut\u00ed\u00ada de forma positiva en la naci\u00f3n. Poco tiempo despu\u00e9s de que los israelitas salieron de Egipto, Jetr\u00f3 fue a su encuentro acompa\u00f1ado de la esposa y los hijos de Mois\u00e9s. Jetr\u00f3 observ\u00f3 cu\u00e1nto trabajaba Mois\u00e9s y c\u00f3mo se gastaba al tratar los problemas de cada uno que acud\u00ed\u00ada a \u00e9l. Con sabidur\u00ed\u00ada le sugiri\u00f3 que, de acuerdo con un criterio ordenado, delegara grados de responsabilidad en otras personas a fin de aligerar su carga. Mois\u00e9s escuch\u00f3 el consejo de Jetr\u00f3 y lo acept\u00f3, de modo que organiz\u00f3 al pueblo en millares, centenas, cincuentenas y decenas, con un jefe como juez sobre cada grupo. Solo los casos dif\u00ed\u00adciles se llevaban a Mois\u00e9s. Es digno de menci\u00f3n tambi\u00e9n que al explicar a Jetr\u00f3 lo que estaba haciendo, Mois\u00e9s dijo: \u2020\u0153En caso de que se les suscite una causa, esta tiene que venir a m\u00ed\u00ad y yo tengo que juzgar entre una parte y la otra, y tengo que dar a conocer las decisiones del Dios verdadero y sus leyes\u2020\u009d. De este modo indic\u00f3 que reconoc\u00ed\u00ada que no ten\u00ed\u00ada que juzgar seg\u00fan sus propias ideas, sino seg\u00fan las decisiones de Jehov\u00e1, y que adem\u00e1s ten\u00ed\u00ada la responsabilidad de ayudar al pueblo a conocer y aceptar las leyes de Dios. (Ex 18:5-7, 13-27.)<br \/>\nMois\u00e9s mostr\u00f3 repetidas veces que el verdadero Caudillo no era \u00e9l, sino Jehov\u00e1. Cuando el pueblo empez\u00f3 a quejarse de la comida, Mois\u00e9s dijo: \u2020\u0153Sus murmuraciones no son contra nosotros [Mois\u00e9s y Aar\u00f3n], sino contra Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Ex 16:3, 6-8.) Posiblemente debido a que M\u00ed\u00adriam pens\u00f3 que la presencia de la esposa de Mois\u00e9s pod\u00ed\u00ada eclipsar su prominencia, tanto ella como Aar\u00f3n, con celos y falta de respeto, empezaron a hablar contra Mois\u00e9s y su autoridad. El que en este punto del relato se diga: \u2020\u0153El hombre Mois\u00e9s era con mucho el m\u00e1s manso de todos los hombres que hab\u00ed\u00ada sobre la superficie del suelo\u2020\u009d, hace a\u00fan m\u00e1s censurable su comportamiento. Parece ser que Mois\u00e9s aguantaba con mansedumbre el abuso verbal sin imponerse. Pero Jehov\u00e1 se encoleriz\u00f3 por este desaf\u00ed\u00ado, ya que en realidad era una afrenta contra El mismo. Se encarg\u00f3 de la cuesti\u00f3n y castig\u00f3 con severidad a M\u00ed\u00adriam. El amor de Mois\u00e9s por su hermana le impuls\u00f3 a interceder a su favor y clamar: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Oh Dios, por favor! \u00c2\u00a1S\u00e1nala, por favor!\u2020\u009d. (N\u00fa 12:1-15.)<\/p>\n<p>Obedeci\u00f3 y esper\u00f3 en Jehov\u00e1. Mois\u00e9s esper\u00f3 en Jehov\u00e1. Aunque se le llama legislador de Israel, reconoci\u00f3 que no era el originador de las leyes. Tampoco actu\u00f3 de manera arbitraria, decidiendo los asuntos seg\u00fan su propio conocimiento. Cuando no exist\u00ed\u00ada un precedente para un caso legal o no se pod\u00ed\u00ada discernir exactamente c\u00f3mo aplicar la Ley, Mois\u00e9s presentaba el caso a Jehov\u00e1 para que El estableciera una decisi\u00f3n judicial. (Le 24:10-16, 23; N\u00fa 15:32-36; 27:1-11.) Mois\u00e9s sigui\u00f3 cuidadosamente las instrucciones divinas. Supervis\u00f3 de cerca el complicado trabajo de construir el tabern\u00e1culo y de hacer los utensilios y las vestiduras sacerdotales. El registro dice: \u2020\u0153Y Mois\u00e9s procedi\u00f3 a hacer conforme a todo lo que le hab\u00ed\u00ada mandado Jehov\u00e1. Hizo precisamente as\u00ed\u00ad\u2020\u009d. (Ex 40:16; comp\u00e1rese con N\u00fa 17:11.) Varias veces se dice que las cosas se hicieron \u2020\u0153tal como Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada mandado a Mois\u00e9s\u2020\u009d. (Ex 39:1, 5, 21, 29, 31, 42; 40:19, 21, 23, 25, 27, 29.) Esto es provechoso para los cristianos, pues el escritor del libro de los Hebreos dice que estas cosas constituyen una \u2020\u0153sombra\u2020\u009d y una ilustraci\u00f3n de cosas celestiales. (Heb 8:5.)<\/p>\n<p>Mois\u00e9s tropieza. Mientras Israel estaba acampado en Qad\u00e9s, probablemente en el cuadrag\u00e9simo a\u00f1o de vagar por el desierto, Mois\u00e9s cometi\u00f3 una seria equivocaci\u00f3n. El examinar este incidente nos ayuda a entender mejor, no solo la posici\u00f3n privilegiada que ten\u00ed\u00ada Mois\u00e9s, sino tambi\u00e9n su gran responsabilidad ante Jehov\u00e1 como caudillo y mediador de la naci\u00f3n. Debido a la escasez de agua, el pueblo empez\u00f3 a protestar amargamente contra Mois\u00e9s, culp\u00e1ndolo de haberlos sacado de Egipto al desierto \u00e1rido. Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada aguantado mucho: tuvo que soportar la terquedad y rebeld\u00ed\u00ada de los israelitas, compartir sus dificultades e interceder a favor de ellos cuando pecaban, pero en esa ocasi\u00f3n perdi\u00f3 moment\u00e1neamente su mansedumbre y su genio apacible. Exasperados y amargados de esp\u00ed\u00adritu, Mois\u00e9s y Aar\u00f3n se levantaron ante el pueblo como Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada mandado. Pero en vez de dirigir la atenci\u00f3n a Jehov\u00e1 como el Proveedor, hablaron con brusquedad al pueblo y asumieron un protagonismo que no les correspond\u00ed\u00ada. Mois\u00e9s dijo: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Oigan, ahora, rebeldes! \u00bfEs de este pe\u00f1asco de donde les sacaremos agua?\u2020\u009d. Luego Mois\u00e9s golpe\u00f3 la roca y Jehov\u00e1 hizo que fluyera suficiente agua para la multitud y sus reba\u00f1os. No obstante, Dios estaba disgustado con la conducta de Mois\u00e9s y Aar\u00f3n. No cumplieron con su responsabilidad principal, a saber, magnificar Su nombre. \u2020\u0153Actuaron en desacato\u2020\u009d contra Jehov\u00e1, y Mois\u00e9s \u2020\u02dchabl\u00f3 imprudentemente con sus labios\u2020\u2122. M\u00e1s tarde Jehov\u00e1 decret\u00f3: \u2020\u0153Porque ustedes no mostraron fe en m\u00ed\u00ad para santificarme delante de los ojos de los hijos de Israel, por lo tanto ustedes no introducir\u00e1n a esta congregaci\u00f3n en la tierra que yo ciertamente les dar\u00e9 a ellos\u2020\u009d. (N\u00fa 20:1-13; Dt 32:50-52; Sl 106:32, 33.)<\/p>\n<p>Escritor. Mois\u00e9s fue el escritor del Pentateuco, los primeros cinco libros de la Biblia: G\u00e9nesis, Exodo, Lev\u00ed\u00adtico, N\u00fameros y Deuteronomio. Durante toda su historia los jud\u00ed\u00ados han reconocido a Mois\u00e9s como el escritor de esos libros, secci\u00f3n de la Biblia que llaman la Tor\u00e1 o la Ley. Jes\u00fas y los escritores cristianos atribuyen frecuentemente la Ley a Mois\u00e9s. Por lo general se le atribuye la escritura del libro de Job, as\u00ed\u00ad como el Salmo 90 y, posiblemente, el 91. (Mt 8:4; Lu 16:29; 24:27; Ro 10:5; 1Co 9:9; 2Co 3:15; Heb 10:28.)<\/p>\n<p>Muerte y entierro. Aar\u00f3n, el hermano de Mois\u00e9s, muri\u00f3 a la edad de ciento veintitr\u00e9s a\u00f1os, mientras Israel estaba acampado al pie del monte Hor (en la frontera con Edom), en el quinto mes del cuadrag\u00e9simo a\u00f1o de su viaje. Mois\u00e9s llev\u00f3 a Aar\u00f3n a la monta\u00f1a, le despoj\u00f3 de sus prendas de vestir sacerdotales y visti\u00f3 con ellas a Eleazar, el hijo mayor vivo y sucesor de Aar\u00f3n. (N\u00fa 20:22-29; 33:37-39.) Unos seis meses m\u00e1s tarde, Israel lleg\u00f3 a las llanuras de Moab. All\u00ed\u00ad Mois\u00e9s explic\u00f3 la Ley a la naci\u00f3n reunida en una serie de discursos, y explic\u00f3 detalladamente los ajustes que ser\u00ed\u00ada necesario hacer cuando Israel dejara de llevar una vida n\u00f3mada y se estableciera en su propia tierra. En el duod\u00e9cimo mes del a\u00f1o cuadrag\u00e9simo (en la primavera de 1473 a. E.C.), Mois\u00e9s anunci\u00f3 al pueblo que, seg\u00fan el nombramiento de Jehov\u00e1, Josu\u00e9 le suceder\u00ed\u00ada como caudillo. Luego comision\u00f3 a Josu\u00e9 y le exhort\u00f3 a ser valeroso. (Dt 31:1-3, 23.) Finalmente, despu\u00e9s de recitar una canci\u00f3n y bendecir al pueblo, Mois\u00e9s, siguiendo el mandato de Jehov\u00e1, subi\u00f3 al monte Nebo para ver la Tierra Prometida desde esta posici\u00f3n elevada, y luego muri\u00f3. (Dt 32:48-51; 34:1-6.)<br \/>\nMois\u00e9s ten\u00ed\u00ada ciento veinte a\u00f1os de edad cuando falleci\u00f3. La Biblia dice con referencia a su fortaleza f\u00ed\u00adsica: \u2020\u0153Su ojo no se hab\u00ed\u00ada oscurecido, y su fuerza vital no hab\u00ed\u00ada huido\u2020\u009d. Jehov\u00e1 lo enterr\u00f3 en un lugar que nunca se ha descubierto. (Dt 34:5-7.) Probablemente se hizo as\u00ed\u00ad para impedir que los israelitas cayeran en la adoraci\u00f3n falsa convirtiendo su tumba en un santuario. Parece que el Diablo deseaba valerse del cuerpo de Mois\u00e9s para alg\u00fan fin semejante, pues Judas, el disc\u00ed\u00adpulo cristiano y medio hermano de Jesucristo, escribi\u00f3: \u2020\u0153Pero cuando Miguel el arc\u00e1ngel tuvo una diferencia con el Diablo y disputaba acerca del cuerpo de Mois\u00e9s, no se atrevi\u00f3 a llevar un juicio contra \u00e9l en t\u00e9rminos injuriosos, sino que dijo: \u2020\u02dcQue Jehov\u00e1 te reprenda\u2020\u2122\u2020\u009d. (Jud 9.) Antes de cruzar hacia Cana\u00e1n acaudillado por Josu\u00e9, Israel observ\u00f3 treinta d\u00ed\u00adas de duelo en memoria de Mois\u00e9s. (Dt 34:8.)<\/p>\n<p>Un profeta a quien Jehov\u00e1 conoci\u00f3 \u2020\u0153cara a cara\u2020\u009d. Cuando M\u00ed\u00adriam y Aar\u00f3n desafiaron la autoridad de Mois\u00e9s, Jehov\u00e1 les dijo: \u2020\u0153Si llegara a haber un profeta de ustedes para Jehov\u00e1, ser\u00ed\u00ada en una visi\u00f3n como me dar\u00ed\u00ada a conocer a \u00e9l. En un sue\u00f1o le hablar\u00ed\u00ada. \u00c2\u00a1No as\u00ed\u00ad con mi siervo Mois\u00e9s! Tiene confiada a \u00e9l toda mi casa. Boca a boca le hablo, y as\u00ed\u00ad le muestro, y no por enigmas; y la apariencia de Jehov\u00e1 es lo que \u00e9l contempla. \u00bfPor qu\u00e9, pues, no temieron hablar contra mi siervo, contra Mois\u00e9s?\u2020\u009d. (N\u00fa 12:6-8.) La conclusi\u00f3n del libro de Deuteronomio pone de relieve la posici\u00f3n privilegiada de Mois\u00e9s ante Jehov\u00e1: \u2020\u0153Pero nunca desde entonces se ha levantado en Israel un profeta como Mois\u00e9s, a quien Jehov\u00e1 conoci\u00f3 cara a cara, tocante a todas las se\u00f1ales y los milagros que Jehov\u00e1 lo envi\u00f3 a hacer en la tierra de Egipto, a Fara\u00f3n y a todos sus siervos y a toda su tierra, y en cuanto a toda la mano fuerte y todo el grande e imponente respeto que Mois\u00e9s ejerci\u00f3 ante los ojos de todo Israel\u2020\u009d. (Dt 34:10-12.)<br \/>\nSeg\u00fan estas palabras de Jehov\u00e1, aunque Mois\u00e9s nunca lo vio literalmente, tuvo una relaci\u00f3n m\u00e1s directa, constante e \u00ed\u00adntima con El que cualquier otro profeta antes de Jesucristo. La declaraci\u00f3n de Jehov\u00e1: \u2020\u0153Boca a boca le hablo\u2020\u009d, revel\u00f3 que Mois\u00e9s ten\u00ed\u00ada una comunicaci\u00f3n personal con Dios (por medio de \u00e1ngeles, que tienen acceso a la misma presencia de Dios, Mt 18:10). (N\u00fa 12:8.) Como mediador de Israel, disfrut\u00f3 de una comunicaci\u00f3n bilateral casi constante. Pod\u00ed\u00ada presentar problemas de importancia nacional en cualquier momento y recibir la respuesta de Dios. Jehov\u00e1 le confi\u00f3 \u2020\u02dctoda su casa\u2020\u2122 y lo us\u00f3 como su representante personal para organizar la naci\u00f3n. (N\u00fa 12:7; Heb 3:2, 5.) Los profetas de tiempos posteriores solo edificaron sobre el fundamento que se hab\u00ed\u00ada puesto por medio de Mois\u00e9s.<br \/>\nJehov\u00e1 se relacion\u00f3 con Mois\u00e9s de una manera tan impresionante, que era como si este realmente hubiera contemplado a Dios con sus ojos, en vez de solo tener una visi\u00f3n mental o un sue\u00f1o en el que oyera hablar a Dios, que era como normalmente se comunicaba Dios con sus profetas. Los tratos de Jehov\u00e1 con Mois\u00e9s fueron tan reales que Mois\u00e9s se comport\u00f3 como si hubiera visto \u2020\u0153a Aquel que es invisible\u2020\u009d. (Heb 11:27.) La impresi\u00f3n que esto caus\u00f3 en Mois\u00e9s debi\u00f3 ser semejante a la que la transfiguraci\u00f3n caus\u00f3 en el ap\u00f3stol Pedro siglos m\u00e1s tarde. La visi\u00f3n fue tan real para Pedro que tom\u00f3 parte en ella y habl\u00f3 sin darse cuenta de lo que dec\u00ed\u00ada. (Lu 9:28-36.) Y el ap\u00f3stol Pablo tambi\u00e9n experiment\u00f3 una visi\u00f3n tan real, que despu\u00e9s dijo de s\u00ed\u00ad mismo: \u2020\u0153Si en el cuerpo, no lo s\u00e9, o fuera del cuerpo, no lo s\u00e9; Dios lo sabe\u2020\u009d. (2Co 12:1-4.)<br \/>\nNo cabe duda de que el extraordinario \u00e9xito de Josu\u00e9 en introducir a Israel en la Tierra Prometida se debi\u00f3 en cierta medida a las excelentes cualidades que Mois\u00e9s le inculc\u00f3 de palabra y con su ejemplo. Josu\u00e9 fue el ministro de Mois\u00e9s \u2020\u0153desde su mocedad en adelante\u2020\u009d. (N\u00fa 11:28.) Seguramente fue comandante del ej\u00e9rcito bajo el mando de Mois\u00e9s (Ex 17:9, 10), y estuvo cerca de \u00e9l como ayudante en muchas experiencias. (Ex 24:13; 33:11; Dt 3:21.)<\/p>\n<p>Prefigur\u00f3 a Jesucristo. Jesucristo dej\u00f3 claro que Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada escrito en cuanto a \u00e9l, pues en una ocasi\u00f3n dijo a sus opositores: \u2020\u0153Si creyeran a Mois\u00e9s, me creer\u00ed\u00adan a m\u00ed\u00ad, porque aquel escribi\u00f3 de m\u00ed\u00ad\u2020\u009d. (Jn 5:46.) Estando con sus disc\u00ed\u00adpulos, \u2020\u0153comenzando desde Mois\u00e9s y todos los Profetas les interpret\u00f3 cosas referentes a \u00e9l en todas las Escrituras\u2020\u009d. (Lu 24:27, 44; v\u00e9ase tambi\u00e9n Jn 1:45.)<br \/>\nEntre las cosas que Mois\u00e9s escribi\u00f3 sobre Jesucristo se encuentran las palabras de Jehov\u00e1: \u2020\u0153Les levantar\u00e9 un profeta de en medio de sus hermanos, semejante a ti; y verdaderamente pondr\u00e9 mis palabras en su boca, y \u00e9l ciertamente les hablar\u00e1 todo lo que yo le mande\u2020\u009d. (Dt 18:18, 19.) El ap\u00f3stol Pedro cit\u00f3 esta profec\u00ed\u00ada y la aplic\u00f3 a Jesucristo. (Hch 3:19-23.)<br \/>\nEn la transfiguraci\u00f3n que pudieron ver Pedro, Santiago y Juan, Jes\u00fas hablaba con Mois\u00e9s y El\u00ed\u00adas. Los tres ap\u00f3stoles pudieron ver representado en Mois\u00e9s el pacto de la Ley, la formaci\u00f3n de la congregaci\u00f3n teocr\u00e1tica, la liberaci\u00f3n de la naci\u00f3n y su instalaci\u00f3n a salvo en la Tierra Prometida. De modo que la visi\u00f3n indic\u00f3 que Jesucristo har\u00ed\u00ada una labor similar a la de Mois\u00e9s, pero mayor; de igual manera, el que se viera a El\u00ed\u00adas indicaba que har\u00ed\u00ada una obra similar a la suya, pero de mayor alcance. La transfiguraci\u00f3n manifest\u00f3 con total claridad que el Hijo de Dios era en realidad el \u2020\u02dcprofeta mayor que Mois\u00e9s\u2020\u2122, digno del t\u00ed\u00adtulo Mes\u00ed\u00adas. (Mt 17:1-3; v\u00e9ase TRANSFIGURACI\u00ed\u201cN.)<br \/>\nEntre estos dos grandes profetas, Mois\u00e9s y Jesucristo, hubo muchas correspondencias prof\u00e9ticas. Ambos escaparon en la infancia de una matanza en masa ordenada por los respectivos gobernantes de su tiempo. (Ex 1:22; 2:1-10; Mt 2:13-18.) A Mois\u00e9s se le llam\u00f3 de Egipto con el \u2020\u0153primog\u00e9nito\u2020\u009d de Jehov\u00e1, la naci\u00f3n de Israel, y fue el caudillo de esa naci\u00f3n. A Jes\u00fas se le llam\u00f3 de Egipto como el Hijo primog\u00e9nito de Dios. (Ex 4:22, 23; Os 11:1; Mt 2:15, 19-21.) Tanto el uno como el otro ayunaron durante cuarenta d\u00ed\u00adas en lugares des\u00e9rticos. (Ex 34:28; Mt 4:1, 2.) Ambos vinieron en el nombre de Jehov\u00e1, y el propio nombre de Jes\u00fas significa \u2020\u0153Jehov\u00e1 es Salvaci\u00f3n\u2020\u009d. (Ex 3:13-16; Mt 1:21; Jn 5:43.) Al igual que Mois\u00e9s, Jes\u00fas \u2020\u02dcdeclar\u00f3 el nombre de Jehov\u00e1\u2020\u2122. (Dt 32:3; Jn 17:6, 26.) Ambos fueron excepcionalmente mansos y humildes (N\u00fa 12:3; Mt 11:28-30) y tuvieron las credenciales m\u00e1s convincentes de que Dios los hab\u00ed\u00ada enviado: sorprendentes milagros de muchas clases, en los que Jes\u00fas super\u00f3 a Mois\u00e9s al resucitar a los muertos. (Ex 14:21-31; Sl 78:12-54; Mt 11:5; Mr 5:38-43; Lu 7:11-15, 18-23.)<br \/>\nMois\u00e9s fue el mediador del pacto de la Ley entre Dios y la naci\u00f3n de Israel. Jes\u00fas fue el Mediador del nuevo pacto entre Dios y la \u2020\u0153naci\u00f3n santa\u2020\u009d, el \u2020\u0153Israel [espiritual] de Dios\u2020\u009d. (1Pe 2:9; G\u00e1l 6:16; Ex 19:3-9; Lu 22:20; Heb 8:6; 9:15.) Ambos fueron jueces, legisladores y caudillos. (Ex 18:13; 32:34; Da 9:25; Mal 4:4; Mt 23:10; Jn 5:22, 23; 13:34; 15:10.) A Mois\u00e9s se le confi\u00f3 la mayordom\u00ed\u00ada de la \u2020\u02dccasa de Dios\u2020\u2122, es decir, la naci\u00f3n o congregaci\u00f3n de Israel, y fue probado fiel. Jes\u00fas mostr\u00f3 fidelidad en la casa de Dios que \u00e9l, como Hijo de Dios, edific\u00f3, a saber, la naci\u00f3n o congregaci\u00f3n del Israel espiritual. (N\u00fa 12:7; Heb 3:2-6.) Hubo un paralelo incluso en su muerte, pues en ambos casos Dios hizo desaparecer el cad\u00e1ver. (Dt 34:5, 6; Hch 2:31; Jud 9.)<br \/>\nHacia el fin de los cuarenta a\u00f1os que Mois\u00e9s estuvo en el desierto, el \u00e1ngel de Dios se le manifest\u00f3 milagrosamente en la llama de una zarza, al pie del monte Horeb, mientras pastoreaba el reba\u00f1o de su suegro. All\u00ed\u00ad Jehov\u00e1 le comision\u00f3 para libertar a su pueblo de Egipto. (Ex 3:1-15.) As\u00ed\u00ad Dios nombr\u00f3 a Mois\u00e9s su profeta y representante, por lo que entonces pod\u00ed\u00ada llam\u00e1rsele correctamente un ungido o \u2020\u0153Cristo\u2020\u009d. Para llegar a estar en esa posici\u00f3n privilegiada, tuvo que abandonar los \u2020\u0153tesoros de Egipto\u2020\u009d y dejarse \u2020\u02dcmaltratar con el pueblo de Dios\u2020\u2122, siendo as\u00ed\u00ad objeto de vituperio. Pero estim\u00f3 ese \u2020\u0153vituperio del Cristo como riqueza m\u00e1s grande que los tesoros de Egipto\u2020\u009d. (Heb 11:24-26.)<br \/>\nTambi\u00e9n este aspecto de la vida de Mois\u00e9s tiene paralelo en la de Jes\u00fas. Seg\u00fan anunci\u00f3 un \u00e1ngel cuando Jes\u00fas naci\u00f3 en Bel\u00e9n, ten\u00ed\u00ada que llegar a ser un \u2020\u0153Salvador, [&#8230;] Cristo el Se\u00f1or\u2020\u009d. Lleg\u00f3 a ser Cristo o el Ungido despu\u00e9s que el profeta Juan lo bautiz\u00f3 en el r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n. (Lu 2:10, 11; 3:21-23; 4:16-21.) A partir de entonces, reconoci\u00f3 ser \u2020\u0153el Cristo\u2020\u009d o Mes\u00ed\u00adas. (Mt 16:16, 17; Mr 14:61, 62; Jn 4:25, 26.) Jesucristo tambi\u00e9n mantuvo su vista en el premio y despreci\u00f3 la verg\u00fcenza de que le hicieron objeto los hombres, tal como Mois\u00e9s lo hab\u00ed\u00ada hecho. (Flp 2:8, 9; Heb 12:2.) La congregaci\u00f3n cristiana es bautizada en este Mois\u00e9s Mayor: Jesucristo, el predicho Profeta, Libertador y Caudillo. (1Co 10:1, 2.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Sumario: 1. Elnombre. II. Las fuentes. III. La vida: 1. En Egipto; 2. En Madi\u00e1n; 3. Las plagas y la pascua; 4. El camino del desierto; 5. Intercesor; 6. Mediador de la \u2020\u0153t\u00f3rah\u2020\u009d; 7. La estancia en Cades; 8. En las estepas de Moab; 9. La muerte; 10. Redactor del Pentateuco. IV. En el Nuevo Testamento.<br \/>\n2145<br \/>\n1. EL NOMBRE.<br \/>\nEl nombre de Mois\u00e9s, lo mismo que el de otros exponentes de la tribu de Lev\u00ed\u00ad (cf, p.ej., Merar\u00ed\u00ad: Gn 46,11; Ex 6,16 Jofn\u00ed\u00ad y Fine\u00e9s: IS 1,3; Ex 6,25 N\u00fam Ex 25,7), es de origen egipcio. El hebreo Moseh se considera como la trasliteraci\u00f3n de la palabra egipcia mesu: \u2020\u02dcha nacido&#8230;\u2020\u009d, \u2020\u0153hijo\u2020\u009d (de la ra\u00ed\u00adz msy, dar a luz), que aparece en algunos nombres faraones, como Tut-mosis, Rams\u00e9s, Amosis. Mois\u00e9s ser\u00ed\u00ada entonces un fragmento del nombre original, muy probablemente con la ca\u00ed\u00adda de la parte que indicaba un nombre de alguna antigua divinidad egipcia (p.ej., Thot o Ra).<br \/>\nPor su parte, la etimolog\u00ed\u00ada popular propuesta por el libro del Ex (2,10) hace derivar el nombre de la ra\u00ed\u00adz hebrea msh, sacar. La hija del fara\u00f3n \u2020\u0153le puso el nombre de Mois\u00e9s, diciendo: \u2020\u02dcLo he sacado de las aguas\u2020\u009d. La forma pasiva de este verbo bastante raro (en la Biblia s\u00f3lo aparece otra vez: 2S 22,17 = 18,17) es, sin embargo, masuy, no moseh, que es participio activo: \u2020\u0153uno que saca fuera\u2020\u009d. Precisamente en esta ambig\u00fcedad de forma se ha le\u00ed\u00addo la misi\u00f3n peculiar de Mois\u00e9s: \u2020\u0153uno que saca fuera de las aguas a Israel, liber\u00e1ndolo\u2020\u009d (M. Bu-ber, Mose, 31; cf Midras ha-gadol2,14). No es casual que este nombre en la Escritura se reserve s\u00f3lo a \u00e9l (para algunas abreviaciones particulares, \/ Lectura jud\u00ed\u00ada de la Biblia VIII).<br \/>\n2146<br \/>\nII. LAS FUENTES.<br \/>\nLo que se ha dicho de su nombre y de su condici\u00f3n de cruce de un fondo egipcio y del recuerdo de ciertos episodios y significados conservados s\u00f3lo en el pueblo de Israel, representa una muestra significativa del problema de las fuentes. Como ocurrir\u00e1 tambi\u00e9n en gran parte con Jes\u00fas y con Maho-ma, las fuentes de nuestro conocimiento sobre Mois\u00e9s est\u00e1n todas ellas dentro de la tradici\u00f3n que \u00e9l preside. Debido a esto, en cada uno de los detalles de la figura de Mois\u00e9s est\u00e1n indisolublemente presentes el hombre y el pueblo, Mois\u00e9s y quienes conservaron su recuerdo interpretando su figura y su misi\u00f3n. Las investigaciones arqueol\u00f3gicas, los descubrimientos antiguos, el estudio de la literatura del antiguo Oriente ayudan a colocar mejor los sucesos que nos narra la Biblia, pero nada de todo esto se presenta como fuente directa. No existen inscripciones palestinas en piedra, ni tablillas cuneiformes, ni textos egipcios sobre piedra o sobre papiro que mencionen a Mois\u00e9s. &#8211; Por eso mismo la reconstrucci\u00f3n de su figura depende casi exclusivamente de las fuentes que se conservan -a lo largo de siglos de transmisi\u00f3n oral y de complejos procesos redac-cionales- en los libros del \/ Pentateuco. Sin embargo, ni siquiera estos \u00faltimos, por su estilo y su g\u00e9nero literario, ofrecen a este prop\u00f3sito un cuadro homog\u00e9neo. Las referencias b\u00ed\u00adblicas fuera del Pentateuco no son numerosas (cf, p.ej. Sal 105 y 106; Jr 15,1 Miq Jr 6,4; Ne 9,14; Si 45,1-5 etc. ) y est\u00e1n de ordinario desprovistas de una importancia interpretativa particular (si se excluye la interpretaci\u00f3n tan problem\u00e1tica de E. Se-llin, 1922, a Os 12,15 13,1-2, seg\u00fan la cual estos pasajes aludir\u00ed\u00adan la muerte violenta Mois\u00e9s, ocurrida en medio una revuelta, tesis que divulg\u00f3 m\u00e1s tarde Freud).<br \/>\nLas otras fuentes no b\u00ed\u00adblicas, tanto helenistas como palestinas, son muy tard\u00ed\u00adas y siempre dependientes del texto del Pentateuco. La naturaleza de las fuentes, sin embargo, no debe inducirnos a considerar como dudosa la existencia hist\u00f3rica de Mois\u00e9s; lo cierto es que sin ella toda la historia hebrea (y cristiana) posterior resultar\u00ed\u00ada casi incomprensible. M\u00e1s a\u00fan, en un sentido muy distinto del original hay que repetir con Freud que \u2020\u0153fue Mois\u00e9s el que cre\u00f3 al hebreo\u2020\u009d (Opere, vol. 11, 332). Adem\u00e1s, a los que sostienen que a menudo las p\u00e1ginas del Pentateuco hablan el lenguaje de la \u2020\u0153saga\u2020\u009d se les puede replicar que \u2020\u0153la saga y la historiograf\u00ed\u00ada parten del mismo punto: lo sucedido\u2020\u009d (M. Buber, Mos\u00e9, 8) [1 Mito].<br \/>\n2147<br \/>\nIII. LA VIDA.<br \/>\n2148<br \/>\n1. En Egipto.<br \/>\nLas peripecias de la vida de Mois\u00e9s y el consiguiente \u00e9xodo de Egipto suelen situarse hoy en la primera mitad del siglo xili a.C, pero existen tambi\u00e9n hip\u00f3tesis que tienden a desplazarlas a la segunda mitad, mientras que otras, menos frecuentes y fiables, tienden a retrasarlas: bas\u00e1ndonos en 1 R 6,1, deber\u00ed\u00adamos incluso colocarlas en la segunda mitad del siglo xv.<br \/>\nA menudo, la simpat\u00ed\u00ada inicial de que gozaban los hebreos en la corte egipcia se relaciona con el predominio de los hicsos, que formaron la XV y la XVI dinast\u00ed\u00ada, y el empeoramiento sucesivo de la situaci\u00f3n (Ex 1,8-11) con la reacci\u00f3n en contra de ellos por parte de los faraones de la XVII dinast\u00ed\u00ada. Las poblaciones de origen semita, especialmente cuando el control egipcio se extendi\u00f3 a la tierra de Cana\u00e1n (dinast\u00ed\u00adas XVIII y XIX), eran utilizadas para realizar trabajospesados y en parte como funcionarios (escribas) destinados a mantener el contacto con las provincias que se extend\u00ed\u00adan por las tierras de Cana\u00e1n (todo esto encaja bien en lo que se nos dice en Ex 1,8-2,10).<br \/>\nMois\u00e9s, seg\u00fan la genealog\u00ed\u00ada que se nos ha conservado en Ex 6,20, atribuida a P, tuvo por padre a Amr\u00e1 y por madre a Yak\u00e9bet (t\u00ed\u00ada del padre: Ex 6,20 N\u00fam Ex 26,59, g\u00e9nero matrimonio que prohibir\u00e1 la t\u00f3rah:<br \/>\nLv 18,13) y naci\u00f3 en la \u00e9poca en que un decreto real (del que no existen testimonios extrab\u00ed\u00adblicos) prescrib\u00ed\u00ada la muerte de los varones hebreos reci\u00e9n nacidos. Para librarlo de la muerte lo pusieron en una cesta dejada sobre las aguas, en donde luego fue encontrado y salvado por la hija del fara\u00f3n (Ex 2,3-10). El relato tiene un gran parecido con la leyenda que se ha conservado a prop\u00f3sito de Sarg\u00f3n de Akad (a mitad del tercer milenio), cuya historia se ha descubierto, junto con otros hallazgos arqueol\u00f3gicos, en TelI el Amarna, lugar de las ruinas de Akhetaton, ciudad real del fara\u00f3n Amenofis IV (siglo xiv).<br \/>\nSe puede proponer la hip\u00f3tesis de que Mois\u00e9s recibi\u00f3 la educaci\u00f3n egipcia propia de los escribas (un pasaje del NT dice que \u2020\u0153fue instruido en todo el saber de los egipcios: Hch 7,22). \u2020\u0153Ya mayor, fue adonde esta- ban sus hermanos\u2020\u009d (Ex 2,11), descubriendo as\u00ed\u00ad el yugo que pesaba sobre los hebreos, experiencia decisiva a la que podr\u00ed\u00adan aplicarse (tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad en sentido distinto del original) aquellas palabras freudianas: \u2020\u0153La vida heroica del hombre Mois\u00e9s comenz\u00f3 cuando baj\u00f3 de las alturas en donde se encontraba y se rebaj\u00f3 hasta los hijos de Israel\u2020\u009d (o.c, 344). Veng\u00f3 los malos tratos de un hermano israelita matando a un egipcio, y por ello se vio obligado a huir a Madi\u00e1n (Ex 2,12-15).<br \/>\n2149<br \/>\n2. En Madi\u00e1n.<br \/>\nLa tierra de Madi\u00e1n se localiza hoy con toda certeza en la costa oriental del golfo de Aqa-ba; estaba habitada por una poblaci\u00f3n que se enumera en Gen 25,2-4 y en ICr\u00f3n 1,32 como descendientes de Abrah\u00e1n a trav\u00e9s de Quetur\u00e1, mientras que en Gen 37,28-36 figuran como descendientes de Ismael. En Madi\u00e1n Mois\u00e9s se casa con S\u00e9fora, hija del sacerdote Rag\u00fcel (Dios es pastor\u2020\u009d: Ex2,18;N\u00fam 19,29, atribuido a J), llamado en otro sitio Jetr\u00f3 (excelencia: Ex 3,1; Ex 4,18 18,1-12, atribuido E); de ella tuvo dos hijos: Guers\u00f3n (derivado de ger, extranjero, hu\u00e9sped: Ex 2,22; Ex 18,3) y Eliezer (mi Dios es ayuda:<br \/>\nEx 18,4). A veces se ha querido ver cierta analog\u00ed\u00ada entre.este episodio y lo que se narra a prop\u00f3sito de Sinu\u00e9, noble egipcio que vivi\u00f3 unos siglos antes, tambi\u00e9n fugitivo de su patria y esposo de una hija de un jefe de tribu de la regi\u00f3n de Qedem, en Siria.<br \/>\nSeg\u00fan Ex 18,1-12, Jetr\u00f3 conoc\u00ed\u00ada y bendec\u00ed\u00ada el nombre del Se\u00f1or (Yhwh); incluso se ha avanzado la hip\u00f3tesis de que los israelitas recibieron la fe en Yhwh de los madianitas (cf DTATI, 610); pero tambi\u00e9n existe la hip\u00f3tesis seg\u00fan la cual los madianitas conservaban la antigua fe de Abrah\u00e1n. Mientras apacentaba el reba\u00f1o de Jetr\u00f3 junto al monte de Dios (Ex 3,1), Mois\u00e9s recibi\u00f3 la revelaci\u00f3n de la zarza, donde el Se\u00f1or se le present\u00f3 como Dios de su padre y como Dios de Abrah\u00e1n, Isaac yJacob (Ex 3,6; Ex 15,16); en calidad de tal, le revel\u00f3 su propio nombre (\u2020\u02dcehyeh \u2020\u02dcaser \u2020\u02dceh-yeh: \u2020\u0153Yo soy el que soy: Ex 3,14 pero el verbo \u2020\u0153ser\u2020\u2122 hay que liberarlo una concepci\u00f3n est\u00e1tica -como lo indica el t\u00e9rmino ho 6n en Ex 3,14, LXX- para darle el sentido una actividad din\u00e1mica); y tambi\u00e9n en calidad de tal, el Se\u00f1or envi\u00f3 a Mois\u00e9s a liberar a su pueblo. Por lo dem\u00e1s, el mismo nombre de la madre de Mois\u00e9s (Yak\u00e9bet, \u2020\u0153el Se\u00f1or es grandioso\u2020\u2122) es te\u00f3foro, y podr\u00ed\u00ada entonces a\u00f1adirse tambi\u00e9n que el Se\u00f1or -por as\u00ed\u00ad decirlo- es el Dios \u2020\u0153de su madre. Por otra parte, la tradici\u00f3n ve-terotestamentaria (a excepci\u00f3n de Gn 4,26) relaciona el nombre de Yhwh con Mois\u00e9s y con el Sina\u00ed\u00ad; en efecto, el Se\u00f1or se hab\u00ed\u00ada aparecido a los patriarcas, pero no les hab\u00ed\u00ada dado a conocer su propio nombre (Ex 6,3).<br \/>\nLa llamada de Mois\u00e9s, a pesar de que tiene analog\u00ed\u00adas con otros modelos b\u00ed\u00adblicos de vocaci\u00f3n, resulta bastante original. Mois\u00e9s no s\u00f3lo se declara, como har\u00e1 luego Jerem\u00ed\u00adas (Jr 1,4-10), inepto para su misi\u00f3n Ex 3,11), y pide signos (Ex 4,1-9), como har\u00e1 tambi\u00e9n Gede\u00f3n (Jc 6,11-23; Jc 6,36-40), sino que es el \u00fanico que logra imponer una condici\u00f3n a Dios mismo: la asistencia de su hermano Aar\u00f3n (Ex 4,10-16 cf el contraste con Jr 1,9). Despu\u00e9s de la llamada, Mois\u00e9s toma a su mujer y a sus hijos y vuelve a la tierra de<br \/>\nEgipto (Ex 4,19). Durante el viaje tiene lugar el oscuro episodio (parecido a la lucha de Jacob-Israel con<br \/>\nDios en el vado del Yaboc: Gn 32,25-32) en que el Se\u00f1or alcanza a Mois\u00e9s e intenta darle muerte;<br \/>\nMois\u00e9s, sin embargo, se libr\u00f3 en virtud de la circuncisi\u00f3n del hijo realizada por su madre, S\u00e9fora<br \/>\nEx 4,25-26).<br \/>\n2150<br \/>\n3. Las plagas y la pascua.<br \/>\nLa narraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica hace morir al fara\u00f3n de la opresi\u00f3n (seg\u00fan la opini\u00f3n m\u00e1s difundida en otros tiempos se tratar\u00ed\u00ada de Rams\u00e9s II hoy -cf, p.ej., H. Cazelles, En busca de Mois\u00e9s, 68- se tiende a ver en \u00e9l a su antecesor Seti) durante la estancia de Mois\u00e9s enMadi\u00e1n(Ex 2,23; Ex 4,19). Mois\u00e9s y Aar\u00f3n, present\u00e1ndose al nuevo fara\u00f3n (Rams\u00e9s II o Merneptah), piden permiso para ir a ofrecer un sacrificio en honor del Se\u00f1or a tres d\u00ed\u00adas de camino en el desierto (Ex 5,3; Ex 8,23 tal como lo hab\u00ed\u00ada hecho Abrah\u00e1n:<br \/>\nGn 22,4); el fara\u00f3n rechaza esta petici\u00f3n y agrava la condici\u00f3n de los hebreos (Ex 5,4-18).<br \/>\nLa negativa por parte del fara\u00f3n, cuyo coraz\u00f3n hab\u00ed\u00ada endurecido el Se\u00f1or (Ex 7,3), provoca el desencadenamiento de las diez plagas (Ex 7,14-11,10 y Ex 12,29-34), a las que incluso los cr\u00ed\u00adticos menos radicales niegan una fiabilidad hist\u00f3rica. En la narraci\u00f3n de la \u00faltima \u2020\u0153plaga\u2020\u009d, la muerte de los primog\u00e9nitos, se inserta la instituci\u00f3n de la pascua y de la fiesta de los \u00e1cimos (Ex 12,1-28; Ex 12,43-5 1; Ex 13,3-10), presentada como memorial (zikkar\u00f3m:Ex 12,14) de la liberaci\u00f3n de Egipto (Ex 13,3). Con la celebraci\u00f3n de la \/ pascua comienza el episodio del \/ \u00e9xodo. El pueblo parte de Sucot, pero en vez de seguir el camino de los filisteos (es decir, la v\u00ed\u00ada costera que lleva a Gaza) emprende el camino m\u00e1s \u00e1spero del desierto. (Ex 13,17-18 N\u00fam Ex 33,5-8).<br \/>\nAnte el peligro que representaba la persecuci\u00f3n del ej\u00e9rcito egipcio, Mois\u00e9s extendiendo la mano abre el mar para los hijos de Israel, y extendiendo igualmente la mano lo cierra para los egipcios; pero en aquella mano es el Se\u00f1or el que act\u00faa: \u2020\u0153As\u00ed\u00ad salv\u00f3 el Se\u00f1or aquel d\u00ed\u00ada a Israel de mano de los egipcios\u2020\u009d (Ex 14,30). Es el Se\u00f1or, y s\u00f3lo \u00e9l, el protagonista del gran c\u00e1ntico de victoria que nos ha conservado el libro del Ex (15,2-21; de fecha incierta, se oscila entre los siglos xn y y a.C), c\u00e1ntico que en la tradici\u00f3n hebrea posb\u00ed\u00adblica tiene una especie de correspondencia en la Haggadah de pascua (el texto lit\u00fargico de la cena pascual), en donde no se menciona a Mois\u00e9s ni una sola vez: el verdadero liberador es siempre el Se\u00f1or.<br \/>\n2151<br \/>\n4. El camino del desierto.<br \/>\nA partir de entonces comienza el largo camino de cuarenta a\u00f1os del pueblo por el desierto, camino guiado por la columna de nube durante el d\u00ed\u00ada y la columna de fuego por la noche (cf, p.ej. Ex 13,21-22; Ex 40,36-38 N\u00fam Ex 9,17-23; Dt 1,33), y sostenido por el man\u00e1 que acompa\u00f1\u00f3 al pueblo hasta que lleg\u00f3 a la tierra de Cana\u00e1n (Ex 16,35; Jos 5,12) y por la fuente que man\u00f3 de la roca (Ex 17,4-7 N\u00fam Ex 20,7-11 ), roca que la tradici\u00f3n rab\u00ed\u00ad-nica considera m\u00f3vil (cf, p.ej., Tanh, ed. Buber, 4,127), interpretaci\u00f3n que tambi\u00e9n conoce san Pablo (1Co 10,1-4).<br \/>\nEl man\u00e1 es presentado como \u2020\u0153pan del cielo\u2020\u009d (Ex 16,4; SaI 78,24), que descend\u00ed\u00ada todos los d\u00ed\u00adas (excepto el s\u00e1bado, por lo que el d\u00ed\u00ada anterior hab\u00ed\u00ada que recoger una raci\u00f3n doble), para que el pueblo aprendiera a fiarse del Se\u00f1or: \u2020\u0153Te ha humillado y te ha hecho sentir hambre para alimentarte luego con el man\u00e1, desconocido de tus mayores; para que aprendieras que no s\u00f3lo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca del Se\u00f1or\u2020\u009d (Dt 8,3; Mt 4,4; Lc 4,4). Seg\u00fan el evangelio de Jn, Jes\u00fas ante la petici\u00f3n de repetir el signo antiguo haciendo bajar \u2020\u0153pan del cielo\u2020\u009d (una tradici\u00f3n rab\u00ed\u00adnica afirmaba, a trav\u00e9s de una referencia al Ps 72,16, que tambi\u00e9n el mes\u00ed\u00adas har\u00ed\u00ada bajar el man\u00e1: cf Qo Rab. 1,28 a 1,9), se declara \u00e9l mismo \u2020\u0153pan del cielo\u2020\u009d y \u2020\u0153pan de vida\u2020\u009d (Jn 6,26-51).<br \/>\nEl aspecto f\u00ed\u00adsico del man\u00e1 se describe como parecido \u2020\u0153a la milla del cilandro, blanco, y su sabor como torta de miel\u2020\u009d (Ex 16,31 cf pero hay quienes consideran distintos los dos tipos man\u00e1 descritos en los pasajes b\u00ed\u00adblicos se\u00f1alados). En cierto momento, el pueblo se quej\u00f3 de su inconsistencia, y fue castigado con la aparici\u00f3n de serpientes venenosas (Nm 2 1,5-6). Con el mismo nombre (\u00e1rabe, mann; egipcio, mennu) se indica una especie de resma que durante dos meses destila de la tamarix mannifera. El pasaje de Ex 16,15 -seg\u00fan el cual los hijos de Israel, al ver sobre el terreno aquella especie de escarcha, dijeron:<br \/>\n\u2020\u0153Man h\u00fa, \u2020\u0153- mejor que traducirlo por \u2020\u0153,Qu\u00e9 es eso?\u2020\u009d (atribuy\u00e9ndole as\u00ed\u00ad el valor de etimolog\u00ed\u00ada de la palabra \u2020\u0153man\u00e1\u2020\u009d), parece ser que hay que entenderlo del modo siguiente: los hebreos, que ya en Egipto conoc\u00ed\u00adan el man\u00e1 natural, al ver en el terreno algo parecido, exclamaron: \u2020\u0153iPero esto es man\u00e1!\u2020\u009d, o \u2020\u0153,Ser\u00e1 quiz\u00e1 man\u00e1?\u2020\u009d (en efecto, en hebreo no se atestigua en ning\u00fan otro sitio que man signifique \u2020\u0153,Qu\u00e9 cosa es?\u2020\u009d (cf F. Zoreli, Lexic\u00f3n graecum Novi Testamenti, Roma 1978, 795-796).<br \/>\n2152<br \/>\n5. Intercesor.<br \/>\nAdentr\u00e1ndose en el desierto, Israel choca con Amalee en Rafid\u00ed\u00adn; esta tribu n\u00f3mada se menciona por primera vez en Gen 14,7, y de ella no tenemos testimonios extrab\u00ed\u00adblicos (Ex 17,8-15; Dt 25,17-19). Mois\u00e9s, que en la Escritura no aparece nunca como caudillo militar, deja en Rafid\u00ed\u00adn a Josu\u00e9 el mando de las operaciones b\u00e9licas y, acompa\u00f1ado de Aar\u00f3n y Jur, sube a una colina: s\u00f3lo cuando levantaba las manos prevalec\u00ed\u00ada Israel (Ex 17,11). En otra ocasi\u00f3n, cuando en Jorm\u00e1 el pueblo quiso pelear con los amalecitas contra el parecer de Mois\u00e9s, la batalla fue un fracaso (Nm 14,45). Aunque en el pasaje relativo a la batalla de Rafid\u00ed\u00adn no aparece nunca el verbo t\u00ed\u00adpico para indicar el acto de intercesi\u00f3n (se trata de la forma hitpael, del verbo de ra\u00ed\u00adz pl!), la funci\u00f3n desempe\u00f1ada por Mois\u00e9s es an\u00e1loga a la que efectu\u00f3 en otros pasajes en los que aparece el verbo indicado, como cuando Mois\u00e9s intercedi\u00f3 para librar al pueblo del fuego encendido por la c\u00f3lera divina (Nb 21,4-9). Pero la intercesi\u00f3n m\u00e1s alta se dio en el caso de la culpa m\u00e1s grave: el \u2020\u0153becerro de oro\u2020\u009d (Ex 32,11-14; Ex 32,30-32; Dt 9,12-20) cuando, seg\u00fan una tradici\u00f3n rab\u00ed\u00adnica basada en Ex 32,32, Mois\u00e9s lleg\u00f3 a ofrecer su propia vida a cambio de la del pueblo (cf TaIm. 8. Ber. 32a). Mois\u00e9s intercedi\u00f3 tambi\u00e9n en favor de su hermano Aar\u00f3n (Dt 9,20 en esta misma per\u00ed\u00adcopa se recuerdan otros actos intercesi\u00f3n en favor del pueblo rebelde: Dt 8,22-26) y de su hermana Mar\u00ed\u00ada, que hab\u00ed\u00ada sido castigada con la lepra por haber hablado contra \u00e9l (Nm 12,1-16).<br \/>\nLa funci\u00f3n de intercesor propia de Mois\u00e9s va estrechamente unida a dos de los rasgos m\u00e1s caracter\u00ed\u00adsticos de su figura: su intimidad con Dios (Ex 20,21; Ex 24,18; Ex 32,18-19; Ex 34,9 N\u00fam Ex 12,8; Dt 34,10), que llega hasta transformar la teofan\u00ed\u00ada en un di\u00e1logo: \u2020\u0153Mois\u00e9s hablaba y Dios le respond\u00ed\u00ada con el trueno\u2020\u009d (Ex 19,9), y su humildad, que llega hasta no sentir ninguna envidia por el don prof\u00e9tico de los dem\u00e1s (Nm 11,25-29), porque<br \/>\n\u2020\u0153Mois\u00e9s era humilde, el hombre m\u00e1s humilde (\u2020\u02dcanaw, griego de los LXX praps, como en Za 9,9 y Mt 11,29 del mundo\u2020\u009d (Nm 12,3). A Mois\u00e9s no se le puede describir plenamente como profeta (nabi con este nombre se le designa en Os 12,14 cf tambi\u00e9n Dt 18,15), ya que su relaci\u00f3n con el Se\u00f1or fue mucho m\u00e1s estrecha que la de cualquier otro profeta (Dt 34,10). Tampoco es un sacerdote (kohen), aun cuando a veces ejerza funciones sacerdotales (Ex 24,6; Lv 8,6-20) y sea designado como tal en el Ps 99,6 (pero nunca en el Pentateuco).<br \/>\nMois\u00e9s es un hombre capaz de lamentarse y hasta de desearse la muerte por el peso de tener que cargar \u00e9l solo con todo un pueblo (Ex 18,18 Nb 12,7) y el \u00fanico mediador del acontecimiento \u00fanico e irrepetible que insert\u00f3 para siempre al pueblo en la econom\u00ed\u00ada de la revelaci\u00f3n (Dt 6,14).<br \/>\n2153<br \/>\n6. Mediador de la \u2020\u0153t\u00f3rah\u2020\u009d.<br \/>\nLa liberac\u00f3n de Egipto y el Dios que revela su propia t\u00f3rah en el Sina\u00ed\u00ad son dos momentos de un \u00fanico proceso (Ex 20,2; Dt 5,6), y en ambas circunstancias el mediador \u00fanico entre Dios y el pueblo es el hombre Mois\u00e9s. A pesar de que no existe un t\u00e9rmino hebreo para indicar mediador\/mediaci\u00f3n, esta dimensi\u00f3n es fundamental en Israel, y Mois\u00e9s representa el prototipo y el fundamento de todos los sucesivos mediadores.<br \/>\nA los tres meses de la salida de Egipto, una vez llegados los hijos de Israel al desierto del Sina\u00ed\u00ad, el Se\u00f1or les dijo por boca de Mois\u00e9s: \u2020\u0153Hab\u00e9is visto c\u00f3mo he tratado a los egipcios y c\u00f3mo os he llevado sobre alas de \u00e1guila y os he tra\u00ed\u00addo hasta m\u00ed\u00ad. Si escuch\u00e1is atentamente mi voz y guard\u00e1is mi alianza (berit), vosotros ser\u00e9is mi especial propiedad (seguHah) entre todos los pueblos, porque m\u00ed\u00ada es toda la tierra; vosotros ser\u00e9is un reino de sacerdotes, un pueblo santo\u2020\u009d (Ex 19,4-6). Al lado de este momento fundamental se sit\u00faan las otras etapas decisivas: la promulgaci\u00f3n del \/ dec\u00e1logo (Ex 20,1-17; Dt 5,6-21) y del llamado c\u00f3digo de la alianza (Ex 20,22-23,19), la estipulaci\u00f3n de la alianza mediante la sangre sacrificial y la lectura del libro del pacto (Ex 24,3-8, atribuido a E, mientras que Ex 24,1-2; Ex 24,9-11 atribuye J) y la construcci\u00f3n del arca de la \/ alianza (\u2020\u02dcar\u00f3n ha-ber\u00fc). A menudo se ha querido ver una analog\u00ed\u00ada entre la sucesi\u00f3n de estos momentos y los tratados de vasallaje del antiguo Oriente; pero mucho m\u00e1s importante que esto es comprender que son precisamente estos actos los que constituyen a Mois\u00e9s en \u2020\u0153el maestro de un pueblo\u2020\u009d, ya que \u2020\u0153si en Abrah\u00e1n se prefigura la comuni\u00f3n de los pueblos, en Mois\u00e9s se lleva a cabo la irreductible vocaci\u00f3n del pueblo jud\u00ed\u00ado\u2020\u009d (A. Neher, Mos\u00e9, 17).<\/p>\n<p>7. La estancia en Cades.<br \/>\nEl otro lugar fundamental del \u00e9xodo, adem\u00e1s del Sina\u00ed\u00ad, es Cades (identificado con el actual oasis de Am Qe-derait, en el Negueb), adonde lleg\u00f3 Israel (guiado por los madianitas: N\u00fam 10,29-32) a trav\u00e9s del paso por el desierto de Far\u00e1n; viaje caracterizado por las quejas del pueblo por el man\u00e1, por la constituci\u00f3n del consejo de ancianos, por la llegada de las codornices, por las protestas de Mar\u00ed\u00ada y de Aar\u00f3n (cf N\u00fam 10,11-12,16). Antes del asentamiento en Cades son enviados algunos exploradores a la tierra de Cana\u00e1n. Volvieron con informes distintos: Josu\u00e9 y Caleb presentaron la entrada en Cana\u00e1n como posible; otros declararon que eran demasiado fuertes los pueblos que lo habitaban; su desconfianza fue castigada con la prolongaci\u00f3n durante cuarenta a\u00f1os de la estancia en el desierto; un intento posterior de penetrar en Cana\u00e1n por el sur fue rechazado (derrota de Jorm\u00e1: N\u00fam 13). Todo lo que se narra en N\u00fam 10,11-14,45 guarda mucho parecido con Ex 15,22-18,27, aunque ambientado antes de la llegada al Sina\u00ed\u00ad.<br \/>\nLa estancia en Cades fue, seg\u00fan la tradici\u00f3n, muy larga (seg\u00fan Dt 2,14 fue de treinta y ocho a\u00f1os). A pesar de la opini\u00f3n en contra de algunos autores y de la notable variedad en este punto de las tradiciones del Pentateuco [1 Pentateuco ll-V], parece dif\u00ed\u00adcil privar a esta estancia de Habilidad hist\u00f3rica. La narraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica coloca en este contexto (Nm 16) la rebeli\u00f3n de Cor\u00e9 y la de Datan y Abir\u00e1n. El cap\u00ed\u00adtulo est\u00e1 reelaborado, y pueden verse en \u00e9l dos tradiciones diversas: una tard\u00ed\u00ada (P), que habla de la revuelta del levita Cor\u00e9 contra la hegemon\u00ed\u00ada sacerdotal de Aar\u00f3n (Nm 16,3; los cr\u00ed\u00adticos le atribuyen muy poco o quiz\u00e1 ning\u00fan valor hist\u00f3rico), y otra (atribuida en su mayor\u00ed\u00ada a E) que habla de Datan y de su hermano Abir\u00e1n, de su oposici\u00f3n al papel de gu\u00ed\u00ada de Mois\u00e9s y de su negativa a seguirle en tierra de Cana\u00e1n (Nm 16,13-14 ). A la revuelta de Datan y Abir\u00e1n se alude (sin mencionar la de Cor\u00e9) en Dt 11,6 y Ps 106,7.<br \/>\nSeg\u00fan la narraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica, fue precisamente en Cades donde Mois\u00e9s cometi\u00f3 aquel pecado que le impidi\u00f3 entrar en la tierra de Cana\u00e1n. Seg\u00fan N\u00fam 20,12 ocurri\u00f3 en el episodio de las aguas de Merib\u00e1 (de la ra\u00ed\u00adz ryb, disputa): tambi\u00e9n all\u00ed\u00ad habr\u00ed\u00ada vacilado Mois\u00e9s en su confianza y (a diferencia de N\u00fam 11,21 -22) lo habr\u00ed\u00ada hecho p\u00fablicamente. En el Ps 106,32, aquella culpa se entendi\u00f3 como participa-ci\u00f3ifeiTer pecado del pueblo (participaci\u00f3n que en la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada lleg\u00f3 a asumir una connotaci\u00f3n expiatoria: cf, p.ej., TaIm. 8. Sota 14a). Por el contrario, en Dt 1,26-40 la culpa de Mois\u00e9s va unida a la negativa del pueblo a pasar inmediatamente a la tierra de Cana\u00e1n; en este sentido se ha propuesto relacionar el pasaje mencionado de N\u00fam 20,12 con N\u00fam 14,26-35, donde el Se\u00f1or condena al pueblo a peregrinar durante cuarenta a\u00f1os.<br \/>\nSea cual fuere la culpa de Mois\u00e9s, Israel prosigui\u00f3 la marcha hacia Cana\u00e1n con Josu\u00e9 y las tres tribus efrai-mitas. Tambi\u00e9n en este caso la narraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica est\u00e1 llena de variantes, en particular a prop\u00f3sito del papel representado por Ed\u00f3n frente a Israel (cf N\u00fam 20,14-21; Dt 2,8; Dt 2,29). Fue en Trasjordania donde Israel choc\u00f3 con los reinos amorreos de Jesb\u00f3n y de Basi\u00e1n, venciendo a sus reyes, Si-j\u00f3n y Cg Nm 2 1,21-35; Dt 2,24-3,12); pero estos episodios podr\u00ed\u00adan pertenecer tambi\u00e9n a un per\u00ed\u00adodo distinto de la historia de Israel.<br \/>\n2155<br \/>\n8. En las estepas de Moab.<br \/>\nLa parte final del libro de los N\u00fam (22-36) y el Dt est\u00e1 ambientada en las estepas de Moab. All\u00ed\u00ad, en el santuario de Baal Fegor, el conflicto con los pueblos de TransJordania asumi\u00f3 tambi\u00e9n un aspecto religioso al producirse la violenta reacci\u00f3n del ambiente Lev\u00ed\u00adtico contra el culto local (Nm 25; Dt 4,3). N\u00fam 31 habla de un nuevo choque victorioso de Israel con los madianitas (relacionados estos \u00faltimos por una tradici\u00f3n tard\u00ed\u00ada con Baal Fegor y con Bala\u00e1n, el autor de los c\u00e9lebres or\u00e1culos que se remontan a una tradici\u00f3n mucho m\u00e1s antigua: cf N\u00fam 22,2-24,25).<br \/>\nLa \u00faltima fase de la vida de Mois\u00e9s comienza con el nombramiento de Josu\u00e9 para sucederle Nm 27,18-22; Dt 31,1-7). La narraci\u00f3n de la sucesi\u00f3n est\u00e1 mezclada con el preanuncio de la muerte, convirti\u00e9ndose tambi\u00e9n bajo este aspecto en una especie de modelo de la per\u00ed\u00adcopa evang\u00e9lica relativa a la investidura de Pedro (Mt 16,17-23).<br \/>\nMois\u00e9s hab\u00ed\u00ada pedido \u2020\u0153ver la excelente tierra del lado de all\u00e1 del Jordan\u2020\u009d (Dt 3,25); pero el Se\u00f1or le niega este deseo y le ordena morir en la monta\u00f1a, lo mismo que hab\u00ed\u00ada ocurrido con su hermano Aar\u00f3n (Dt 32,50 ). Antes de morir, Mois\u00e9s re\u00fane al pueblo y pronuncia el c\u00e1ntico que figura con su nombre (respecto a la fecha del c\u00e1ntico oscila entre los siglos xi y vi a.C); luego bendice al pueblo tribu por tribu (Dt 33,1-29) seg\u00fan una modalidad que recuerda muy de cerca las bendiciones de Jacob (Gn 49,1-27) y que se recoger\u00e1 tambi\u00e9n en el discurso de despedida de Josu\u00e9 (Jos 23). Pero tambi\u00e9n sobre estas bendiciones parecen pesar las previsiones de futuras traiciones por parte del pueblo (Dt 31,16-18).<\/p>\n<p>9. La muerte.<br \/>\nInmediatamente despu\u00e9s, Mois\u00e9s sube al monte Nebo, divisa en toda su extensi\u00f3n la tierra prometida a los padres y muere en la soledad (Dt 34,1-5). A lo largo de los siglos se ha querido dar a veces a esta muerte el significado de ascensi\u00f3n a una forma m\u00e1s elevada de existencia: as\u00ed\u00ad en cierto judaismo (cf Ascensi\u00f3n de Mois\u00e9s) y as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n en la patr\u00ed\u00adstica (cf, p.ej., Gregorio Magno, De vita Moysis: PG 44,428). Pero en la mayor\u00ed\u00ada de los casos el judaismo no niega la muerte humana del siervo de Dios. Vienen a la mente las palabras que mucho tiempo despu\u00e9s escribir\u00ed\u00ada Franz Kafka: \u2020\u0153Si Mois\u00e9s no alcanz\u00f3 Cana\u00e1n, no fue porque su vida fuera breve, sino porque fue humana\u2020\u009d. Fuertemente arraigado en la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada est\u00e1 tambi\u00e9n la expresi\u00f3n wayyiqbor \u2020\u02dcot\u00f3 (Dt 34,6), como \u2020\u0153lo enterr\u00f3\u2020\u009d, haciendo del Se\u00f1or el sujeto sobrentendido de la frase; es tambi\u00e9n \u00e9sta la raz\u00f3n de que permaneciese desconocida la tumba de Mois\u00e9s (Dt 34,6).<br \/>\n10. Redactor del Pentateuco.<br \/>\nUno de los rasgos tradicionales de la figura de Mois\u00e9s, que permaneci\u00f3 indiscutido hasta la \u00e9poca moderna, es su actividad de redactor del Pentateuco. De este modo la t\u00f3rah qued\u00f3 asociada indisolublemente a Mois\u00e9s, no s\u00f3lo porque fue \u00e9l el mediador de la revelaci\u00f3n (que seg\u00fan la tradici\u00f3n hebrea tuvo tambi\u00e9n una transmisi\u00f3n oral, \u2020\u0153t\u00f3rah oral\u2020\u009d), sino tambi\u00e9n como redactor del texto escrito del Pentateuco, llamado tambi\u00e9n t\u00f3rah por la tradici\u00f3n hebrea. La actividad de escritor de Mois\u00e9s est\u00e1 atestiguada por el mismo Pentateuco, en donde se recoge la orden divina de escribir en un libro los sucesos o preceptos (Ex 17,14; Ex 24,4; Ex 34,27 N\u00fam Ex 33,2; Dt31,9; Dt31,22; Dt31,24). En otros lugares del AT es manifiesta la identificaci\u00f3n entre los escritos de Mois\u00e9s y la t\u00f3rah (Jos 8,31; Jos 23,6; IR 2,3; 2R 14,6; 2Cr 35,12; Esd 3,2; Esd 6,18; Ne 13,1; Dn 9,1 Is; Ba 2,28; Si 24,22), posici\u00f3n esta \u00faltima reiterada en el NT y conservada por toda la tradici\u00f3n sucesiva, tanto jud\u00ed\u00ada como cristiana, en donde todo lo m\u00e1s se llega a atribuir a la mano de Josu\u00e9 la composici\u00f3n de los ocho \u00faltimos vers\u00ed\u00adculos del Dt (TaIm. 8. Baba Ba-tra 15a) o a suponer la existencia de una intervenci\u00f3n definitiva por parte de Esdras (Jer\u00f3nimo, Adv. He!. 7: PL 23,199).<br \/>\n2157<br \/>\nIV. EN EL NUEVO TESTAMENTO.<br \/>\nMois\u00e9s es el personaje del AT m\u00e1s citado en el NT (80 veces). En la mayor\u00ed\u00ada de los casos la convicci\u00f3n que sirve de fondo al empleo neotestamentario de su nombre es la propia del \/judaismo, seg\u00fan el cual Mois\u00e9s representa ante todo el mediador y el redactor de la t\u00f3rah, o sea de la \u00fanica y eterna revelaci\u00f3n de Dios; hasta el punto de que a menudo el nombre de Mois\u00e9s es sin\u00f3nimo de la t\u00f3rah (cf GLNT VII, 769-770; cf, p.ej. Mt 8,4; Mt 19,7-8; Mt 22,24; Mt 23,2; Mc 1,44; Mc 7,10; Mc 10,3-4; Mc 12,19; Lc 2,22; Lc 5,14; Lc20,28;Jn I,17;Jn 7,19;Jn 7,22;Rm 10,5; ico 9,9). .Mois\u00e9s, identificado todav\u00ed\u00ada con las p\u00e1ginasdel Pentateuco, es considerado adem\u00e1s como profeta que preanuncia la venida de Cristo (Jn 1,45; Jn 5,46; Hch 3,22; Hch 7,37; Hch 26,22; Hch 28,23), la resurrecci\u00f3n de los muertos (Lc 20,37), la misi\u00f3n a los paganos (Rm 10,19) y, finalmente, el acontecimiento pascual (Lc 24,27).<br \/>\nOtro lugar importante es la referencia al pasaje en que Mois\u00e9s anuncia el env\u00ed\u00ado futuro de un profeta semejante a \u00e9l, que ser\u00e1 escuchado por el pueblo (Dt 18,15-18). Este vers\u00ed\u00adculo se aplica expresamente a Jes\u00fas en Ac 3,22 y 7,37 e, impl\u00ed\u00adcitamente, en el episodio de la transfiguraci\u00f3n, donde Mois\u00e9s y Elias se aparecen al lado de Jes\u00fas y se oye la voz del cielo que invita a escuchar al Hijo (Mt 17,5; Mc 9,7; Lc 9,35 ). En la multiplicaci\u00f3n de los panes la gente identifica a Jes\u00fas con el profeta que ha de venir (Jn 6,14). La figura del profeta influy\u00f3 tambi\u00e9n en los samaritanos, que relacionan con ella su fe en el Taheb (Restaurador): cf Jn 4,25.<br \/>\nEn Ap 11,5-6, uno de los dos testigos m\u00e1rtires recuerda claramente la figura de Mois\u00e9s (el otro es Elias), indicando as\u00ed\u00ad la necesidad, reiterada adem\u00e1s con mayor claridad en otros lugares (Jn 1,20-2 1; Jn 7,40-4 1 ), de mantener a veces separada la figura del \u2020\u0153profeta\u2020\u009d de las de Elias y del mes\u00ed\u00adas.<br \/>\nAl comienzo del NT se encuentra la narraci\u00f3n de la infancia de Jes\u00fas, inspirada muy de cerca en la de Mois\u00e9s (Mt 2,14-21); al final del mismo se evoca significativamente una vez m\u00e1s la figura de Mois\u00e9s: en efecto, los elegidos del Ap, junto al c\u00e1ntico del cordero, entonan precisamente el de Mois\u00e9s (Ap 15,2-3). En los escritos de Pablo la vida de Mois\u00e9s tiende m\u00e1s bien a convertirse en \u2020\u0153tipo\u2020\u009d de la nueva comunidad de los creyentes (1Co 10,1-13; 2Co 3).<\/p>\n<p>S\u00f3lo raras veces se refiere el NT de modo directo a la figura y a las vicisitudes personales de Mois\u00e9s; as\u00ed\u00ad ocurre en el discurso de Esteban que precede a su lapidaci\u00f3n, cuando se recorre la historia de Mois\u00e9s, visto como siervo de Dios no comprendido por el pueblo (Hch 7,17-44); o en la carta a los Hebreos (11,23- 29), donde se coloca a Mois\u00e9s entre los grandes ejemplos antiguos de fe en Dios.<br \/>\nEn el NT aparecen tambi\u00e9n rasgos legendarios sobre la figura de Mois\u00e9s: la distribuci\u00f3n ternaria de su<br \/>\nvida en per\u00ed\u00adodos de cuarenta a\u00f1os (Egipto, Madi\u00e1n, desierto): Ac 7,23.30; los nombres de Janes y<br \/>\nJambr\u00e9s como sus opositores (2Tm 3,8); la afirmaci\u00f3n de que la t\u00f3rah fue revelada por medio de un \u00e1ngel<br \/>\n(Hch 7,38; Ga 3,19); laluchaentre Miguel y Satan\u00e1s por la posesi\u00f3n de sus restos (Jud 9).<br \/>\nEl Cor\u00e1n, adem\u00e1s de mencionar varias veces el nombre de Mois\u00e9s, conserva tambi\u00e9n el recuerdo de<br \/>\ntodos los acontecimientos fundamentales de su vida: desde el nacimiento hasta su permanencia en<br \/>\nMadi\u00e1n, desde la revelaci\u00f3n de la zarza hasta los episodios del \u00e9xodo (cf, p.ej., las su-ras 20,9-98; 26,1-<br \/>\n68; 28,2-48).<br \/>\nBIBL.: AA.W., Moise I\u2020\u2122homme de I\u2020\u2122Alliance, Descl\u00e9e, Par\u00ed\u00ads 1955; Buber M., Mos\u00e9, Marietti, C\u00e1sale Monferrato 1983; Cazelles H., En busca de Mois\u00e9s, Verbo Divino, Estella 1981, Moise, en DBSV, 1308- 1337; Fleo E., Mos\u00e9 secondo \u00c2\u00a1 saggi, Dehoniane, Nap\u00f3les 1981; Freud 5., Mois\u00e9s yla religi\u00f3n monote\u00ed\u00adsta, en Obras completas IX, Madrid 1974; Jerem\u00ed\u00adas J., M\u00f3us\u00e9s, en GLNT VII, 769-830; Neher ?., Mos\u00e9, Mondadon. Mil\u00e1n 1961; Segre ?., Mos\u00e9 nostro maestro, Esperienze, Fossano 1975.<br \/>\nP. Stefani<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Para Israel es Mois\u00e9s el profeta sin igual (Dt 34,10ss) por el que Dios liber\u00f3 a su pueblo, sell\u00f3 con \u00e9l la alianza (Ex 24,8), le revel\u00f3 su ley (Ex 24,3; cf. 34,27). Es el \u00fanico al que, juntamente con Jes\u00fas, da el NT el t\u00ed\u00adtulo de *mediador. Pero al paso que por la mediaci\u00f3n de Mois\u00e9s (G\u00e1l 3,19), su siervo fiel (Heb 3,5), dio Dios la ley al solo pueblo de Israel, a todos los hombres los salva por la mediaci\u00f3n de Cristo Jes\u00fas (lTim 2,4ss), su Hijo (Heb 3,6): la ley nos fue dada por Mois\u00e9s, la gracia y la verdad nos han venido por Jesucristo (Jn 1,17). Este paralelismo de Mois\u00e9s y de Jes\u00fas pone en evidencia la diferencia de los dos Testamentos.<\/p>\n<p>1. El servidor y el amigo de Dios. La vocaci\u00f3n de Mois\u00e9s es el remate de una larga preparaci\u00f3n providencial. Mois\u00e9s, nacido de una raza oprimida (Ex 1,8-22), debe a la hija del Fara\u00f3n opresor no s\u00f3lo ser \u00absalvado de las aguas\u00bb y sobrevivir (2,1-10), sino tambi\u00e9n el recibir una educaci\u00f3n que le prepara para su misi\u00f3n de jefe (Act 7,21s). Sin embargo, ni la sabidur\u00ed\u00ada, ni el poder, ni la reputaci\u00f3n as\u00ed\u00ad adquiridos (cf. Ex 11,3) bastan para hacer de \u00e9l el libertador de su pueblo. Tropieza incluso con la mala voluntad de los suyos (Ex 2,11-15; Aot 7,26ss) y tiene que huir al desierto: Dios se le aparece, le revela a la vez su *nombre y su *designio de *salvaci\u00f3n, le da a conocer su *misi\u00f3n y le da fuerza para desempe\u00f1arla (Ex 3,1-15); Dios estar\u00e1 con \u00e9l (3,12). En vano se excusar\u00e1 el elegido: \u00ab\u00bfQui\u00e9n soy yo?&#8230;\u00bb (3,11). La *humildad que en un principio le hace vacilar ante un empe\u00f1o tan pesado (4,10-13) le ayudar\u00e1 luego a desempe\u00f1arlo con una suavidad sin iguala trav\u00e9s de las oposiciones de los suyos (N\u00fam 12,3.13). Aunque su fe experiment\u00f3 un desfallecimiento (20,10), Dios lo declara su m\u00e1s fiel servidor (12,7s) y lo trata como *amigo (Ex 33,11); por una gracia insigne le revela, no su *gloria, pero, por lo menos, su nombre (33,17-23). Habl\u00e1ndole as\u00ed\u00ad desde el interior de la nube, lo acredita como jefe de su pueblo (19,9; 33,8ss).<\/p>\n<p>2. El libertador y el mediador de la alianza. El primer acto de su misi\u00f3n de jefe es la *liberaci\u00f3n de su pueblo.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s debe poner fin a la opresi\u00f3n que impide a Israel tributar culto al Dios, que el Fara\u00f3n se niega a reconocer (Ex 4,22s; 5,1-18). Pero para esto debe Dios \u00abmostrar su mano poderosa\u00bb hiriendo a los egipcios con golpes reiterados: Mois\u00e9s es el art\u00ed\u00adfice de estas *calamidades que manifiestan el *juicio divino. En el momento de la \u00faltima plaga, todav\u00ed\u00ada bajo las \u00f3rdenes de Mois\u00e9s, lleno de la sabidur\u00ed\u00ada de Dios (Sab 10,16-20), celebra Israel la *pascua. Luego todav\u00ed\u00ada \u00abpor la mano de Mois\u00e9s\u00bb (Sal 77,21) conduce Dios a su pueblo a trav\u00e9s del mar que sumergea los perseguidores (Ex 14). El primer objetivo del *\u00e9xodo se ha logrado : en el Sina\u00ed\u00ad ofrece Mois\u00e9s el sacrificio que convierte a Israel en el *pueblo de Dios (19,4ss) sellando su *alianza con \u00e9l (24,3-8; cf. Heb 9,18ss).<\/p>\n<p>Al pueblo de la alianza se agregan todos los que han sido bautizados en Mois\u00e9s (lCor 10,2), es decir, los que por haberle seguido atravesaron el mar, guiados por la *nube, y experimentaron la *salvaci\u00f3n. Mois\u00e9s, \u00absu jefe y su redentor\u00bb (Act 7,55), prefigura as\u00ed\u00ad a Cristo, mediador de una alianza nueva y mejor (Heb 8,6; 9,14s), redentor que libera del pecado a los que son bautizados en su nombre (Act 2,38; 5,31).<\/p>\n<p>3. El profeta y el legislador. Mois\u00e9s, jefe del pueblo de la Alianza, le habla en nombre de Dios (Ex 19,6ss; 20,19; Dt 5,1-5). Le revela la *ley divina y le ense\u00f1a c\u00f3mo debe conformar con ella su conducta (Ex 18, 19s; 20,1-17 p). Lo exhorta a la fidelidad para con el Dios \u00fanico y trascendente que est\u00e1 siempre con \u00e9l (Dt 6) y que por amor lo ha escogido y salvado gratuitamente (Df 7,7ss).<\/p>\n<p>Mois\u00e9s es as\u00ed\u00ad el primero de esos *profetas (Os 12,14), que tienen por misi\u00f3n mantener la *alianza y educar a un pueblo rebelde. El ejercicio de esta misi\u00f3n hace tambi\u00e9n de \u00e9l el primero de los *servidores de Dios perseguidos (cf. Act 7,52s). A veces se queja de ello a Dios: \u00ab,Acaso he concebido yo a este pueblo para que me digas: Ll\u00e9valo en tu seno como la nodriza lleva al ni\u00f1o que amamanta&#8230;? La carga es demasiado pesada para m\u00ed\u00ad\u00bb (N\u00fam 11,12ss). Un d\u00ed\u00ada, abrumado por la infidelidad de su pueblo (N\u00fam 20,I0ss; Sal 106, 33), dejar\u00e1 flaquear su fe y su *mansedumbre, tan profundas, no obstante (Eclo 45,4; Heb 11,24-29), y ser\u00e1 castigado por ello (Dt 3,26; 4,21).<\/p>\n<p>4. El intercesor. Mois\u00e9s es especialmente admirable en su papel de intercesor; por su *oraci\u00f3n asegura a Israel la *victoria de sus enemigos (Ex 17,9-13) y le obtiene el perd\u00f3n de sus pecados (32,11-14; N\u00fam 14, 13-20; 21,7ss). Lo salva as\u00ed\u00ad de la muerte interponi\u00e9ndose ante la *ira divina (Sal 106,23). \u00abPerdona su pecado&#8230; si no, \u00c2\u00a1b\u00f3rrame de tu libro!\u00bb (Ex 32,31s). Con esta ardiente caridad esboza los rasgos del *siervo doliente que interceder\u00e1 por los pecadores cargando con sus faltas (Is 53,12). Prefigura tambi\u00e9n al \u00abprofeta semejante a \u00e9l\u00bb cuya venida anuncia (Dt 18,15-18). Esteban recordar\u00e1 esta predicci\u00f3n (Act 7,37) y Pedro lo proclamar\u00e1 realizado en Jes\u00fas (Act 3,22s). De este \u00abprofeta\u00bb por excelencia (Jn 1,21; 6,14) da Mois\u00e9s testimonio en la Escritura (Jn 5,46; Lc 24,21); por eso se halla a su lado en la transfiguraci\u00f3n (Lc 9,30s). Pero Cristo, nuevo Mois\u00e9s, rebasa la ley d\u00e1ndole cumplimiento (Mt 5,17), pues \u00e9l es el fin de la misma (Rom 10,4): habiendo cumplido todo lo que estaba escrito de \u00e9l en la ley de Mois\u00e9s, fue resucitado por su Padre a fin de dar el Esp\u00ed\u00adritu Santo a los hombres (Lc 24,44-49).<\/p>\n<p>5. La gloria de Mois\u00e9s. En Cristo se revela ahora la *gloria (Jn 1,14), un reflejo de la cual iluminaba el rostro de Mois\u00e9s despu\u00e9s de sus encuentras con Dios (Ex 34,29-35). El pueblo de la antigua alianza no pod\u00ed\u00ada sopdrtar el resplandor de este reflejo, aunque pasajero (2Cor 3,7); por eso Mois\u00e9s se pon\u00ed\u00ada un velo sobre el rostro. Para Pablo este velo simboliza la obcecaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados, que leyendo a Mois\u00e9s no lo comprenden y no se convierten a Cristo, al que anunciaba (2Cor 3,13ss). Porque los que creen verdaderamente en Mois\u00e9s, creen en Cristo (Jn 5,45ss) y su rostro, como el de Mois\u00e9s, refleja la gloria del Se\u00f1or que los transforma a su imagen (2Cor 3,18). En el cielo, los rescatados cantar\u00e1n \u00abel c\u00e1ntico de Mois\u00e9s, el servidor de Dios, y el c\u00e1ntico del cordero\u00bb (Ap 15,3; cf. Ex 15), \u00fanico c\u00e1ntico pascual del \u00fanico Se\u00f1or, cuya *figura fue Mois\u00e9s.<\/p>\n<p>-> Alianza Liberaci\u00f3n &#8211; Ley &#8211; Mediador &#8211; Profeta &#8211; Siervo de Dios.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Mois\u00e9s es preeminentemente el legislador. \u00abLa ley fue dada por Mois\u00e9s\u00bb (Jn. 1:17). En cuatro de los cinco libros que componen el Pentateuco, \u00e9l es la figura dominante, y su sombra abarca el AT y el NT.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida de Mois\u00e9s se divide en tres per\u00edodos de cuarenta a\u00f1os. El primero (Ex. 2:1\u201315a) trata con su nacimiento y su adopci\u00f3n por la hija del Fara\u00f3n. Si ella fue la gran Hatasu, Mois\u00e9s debi\u00f3 de haber tenido un importante papel en la corte de Egipto (Hch. 7:22). Pero su amor por su pueblo lo llev\u00f3 a actuar imprudentemente, lo que lo oblig\u00f3 a huir por su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo per\u00edodo (2:15b\u201325) es casi un papel en blanco. Se nos muestra a Mois\u00e9s en retiro y eclipse llevando la vida de pastor, un hombre aparentemente olvidado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tercer per\u00edodo (Ex. 3:1\u2013Dt. 34:12) empieza con el llamamiento de Mois\u00e9s. El llamado es un desaf\u00edo para la fe de Mois\u00e9s en Dios y su amor por su pueblo (3:12); y respondiendo a su llamado entra en la obra de su vida. La liberaci\u00f3n del pueblo de la esclavitud de Egipto fue una labor realizada por las poderosas acciones de Dios, quien hace de Mois\u00e9s su instrumento; y la vara de Mois\u00e9s, su s\u00edmbolo de autoridad. La proclamaci\u00f3n del Dec\u00e1logo por la misma voz de Dios en el Sina\u00ed es una tremenda teofan\u00eda (Ex. 20:1\u201321); y el pacto (Ex. 21\u201323) se ratifica por el derramamiento de sangre (Ex. 24:3\u20138; cf. 19:8). El tabern\u00e1culo debe ser construido seg\u00fan el modelo que se le mostr\u00f3 a Mois\u00e9s en el monte (25:9; 39:43). Todas las leyes se dan por medio de Mois\u00e9s. Las leyes de los sacerdotes, que se encuentran en Lev\u00edtico, se entregan mediante Mois\u00e9s y \u00e9l ordena a Aar\u00f3n y a sus hijos al sacerdocio. El viaje a Cades y el env\u00edo de los esp\u00edas se describe r\u00e1pidamente (Nm. 13). La desobediencia de no querer ir a poseer la tierra (Nm. 14) recibe el castigo de la peregrinaci\u00f3n de cuarenta a\u00f1os, un a\u00f1o por d\u00eda que se tom\u00f3 en investigar la tierra (Cap. 14). La rebeli\u00f3n de Cor\u00e9, Dat\u00e1n y Abiram y la entrega de diversas leyes son lo \u00fanico que previene de que este largo intervalo sea una hoja totalmente en blanco. Con el comienzo del a\u00f1o cuarenta (Nm. 20:1), la nueva generaci\u00f3n reanuda el viaje a la tierra de la promesa; y conquistan bajo el mando de Mois\u00e9s a los reyes amorreos y de Bas\u00e1n, y se detienen para entrar en la tierra (Nm. 20). Se castiga severamente el pecado de Baal-peor (Nm. 25, 31). El Libro de Deuteronomio contiene los discursos de despedida de Mois\u00e9s, en los que exhorta y suplica a su pueblo que guarde la ley que es su m\u00e1s rica posesi\u00f3n, y le advierte de las inevitables consecuencias de la desobediencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todos estos grandes eventos, por los cuales Israel es moldeado como una naci\u00f3n, Mois\u00e9s es la figura preeminente. Su papel en la historia de Israel es \u00fanico. Como legislador no tiene sucesor. Josu\u00e9 lo sigui\u00f3 como l\u00edder. Pero la enorme diferencia en la autoridad de estos dos hombres se puede ver s\u00f3lo comparando Nm. 7:89 y 12:6\u20138 con Nm. 27:15\u201321. Por cierto, jam\u00e1s se levant\u00f3 profeta como Mois\u00e9s a quien Jehov\u00e1 conoci\u00f3 cara a cara (Dt. 34:10). Las \u00faltimas palabras del \u00faltimo de los profetas del AT son \u00e9stas, \u00abacordaos de la ley de Mois\u00e9s mi siervo\u00bb (Mal. 4:4). A pesar de que Dios le dio una posici\u00f3n singularmente exaltada e incluso debido a ella, Mois\u00e9s se nos revela como un \u00abhombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras\u00bb. Al igual que El\u00edas y Jerem\u00edas, la obra que se le asign\u00f3, cuyo peso aument\u00f3 diez veces por un pueblo murmurador y rebelde, lo llev\u00f3 al borde de la desesperaci\u00f3n (Nm. 11:10\u201315) y a explosiones de ira e indignaci\u00f3n (Ex. 32:19), una de las cuales tuvo tr\u00e1gicos resultados para s\u00ed mismo (Nm. 20:7\u201312), un desenga\u00f1o que tuvo la m\u00e1s rica recompensa en el monte de la transfiguraci\u00f3n (Mt. 17:1\u20138).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es nuestro Se\u00f1or quien nos entrega el tributo supremo para Mois\u00e9s (Lc. 16:31; Jn. 5:46). Mois\u00e9s, el hombre de Dios, es el tipo m\u00e1s completo de Aquel que vendr\u00eda, porque combin\u00f3 en s\u00ed mismo, en un grado \u00fanico, los tres grandes oficios de Cristo\u2014profeta (Dt. 18:15\u201322; 34:10s.), sacerdote (actu\u00f3 como sacerdote e instituy\u00f3 el oficio sacerdotal, Lv. 8), y rey (por cuarenta a\u00f1os fue el virrey de Dios sobre Israel).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">George Rawlinson, en su <em>Moses and His Times<\/em> (1887) ha hecho dos afirmaciones significativas: \u00abLos antecedentes para formar la vida de Mois\u00e9s se encuentran principalmente en los \u00faltimos cuatro libros del Pentateuco\u00bb y \u00abMateriales para poder describir los \u2018tiempos\u2019 en que Mois\u00e9s vivi\u00f3 son ahora enormes por medio de la interpretaci\u00f3n de las inscripciones jerogl\u00edficas, y otros documentos egipcios nativos\u00bb. Se podr\u00eda dar f\u00e1cilmente una lista larga de libros sobre el antiguo Egipto. Incluir\u00eda nombres como Maspero, Petrie, Budge, Steindorff, Baikie, Breasted, Weigall, y J.A. Wilson. Pero no se ha descubierto ning\u00fan documento antiguo que mencione a Mois\u00e9s. Cu\u00e1nta confianza se debe poner en las ampliaciones que Fil\u00f3n y Josefo dan del relato b\u00edblico, no lo podemos saber. Y lo mismo se debe decir de las muchas vidas de Mois\u00e9s que han aparecido de tiempo en tiempo en a\u00f1os recientes. El verdadero Mois\u00e9s no puede recobrarse dando un vivido bosquejo de los \u00abtiempos\u00bb en que vivi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oswald T. Allis<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (405). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>El gran l\u00edder y legislador por cuyo medio Dios sac\u00f3 a los hebreos de Egipto, los convirti\u00f3 en naci\u00f3n dedicada a su servicio, y los acerc\u00f3 a la frontera de la tierra que les fue prometida a sus antepasados.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Nombre<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En Ex. 2.10 se dice que \u201cle puso por nombre <\/span><span style=' '>M&#333;\u0161eh<\/span><span lang=ES style=' '>, diciendo: Porque de las aguas lo saqu\u00e9 (<\/span><span style=''>m<sup>e<\/sup>\u0161&#305;&#770;&#7791;&#305;&#772;h\u00fb<\/span><span lang=ES style=''>)\u201d. La mayor\u00eda de los int\u00e9rpretes supone que la persona que le puso el nombre fue la hija del fara\u00f3n, y esto ha llevado a muchos a suponer que el nombre <\/span><span style=''>M&#333;\u0161eh<\/span><span lang=ES style=''> es de origen <etiqueta id=\"#_ftn702\" name=\"_ftnref702\" title=\"\">egp., y que el egp. <\/etiqueta><\/span><span style=''>ms<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018ni\u00f1o\u2019, \u201c(uno que ha) nacido\u201d, es el vocablo m\u00e1s plausible. No obstante, el antecedente del pronombre femenino singular (t\u00e1cito en espa\u00f1ol) podr\u00eda, igualmente, ser \u201cla mujer\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn703\" name=\"_ftnref703\" title=\"\">e. d. la propia madre y nodriza de Mois\u00e9s, que \u201cle <\/etiqueta><i>hab\u00eda<\/i> puesto por nombre \u2026\u201d (as\u00ed W. J. Martin). Ex. 2.10 claramente liga el nombre de <\/span><span style=''>M&#333;\u0161eh<\/span><span lang=ES style=''> con el hecho de que fue sacado de las aguas del r\u00edo (<\/span><span style=' '>m&#257;\u0161\u00e2<\/span><span lang=ES style=' '>, \u2018retirar\u2019, \u2018sacar\u2019), Este juego de palabras le resultar\u00eda f\u00e1cil a un hablante <etiqueta id=\"#_ftn704\" name=\"_ftnref704\" title=\"\">heb. pero no a un egipcio: hecho que favorecer\u00eda el punto de vista que se acaba de mencionar de que fue la propia madre de Mois\u00e9s la que primero le dio su nombre, y no la hija de Fara\u00f3n.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La forma <\/span><span style=' '>M&#333;\u0161eh<\/span><span lang=ES style=' '>, tal como aparece, es un participio activo que significa \u201cel que saca\u201d, y podr\u00eda ser forma el\u00edptica de una frase m\u00e1s larga. En los <etiqueta id=\"#_ftn705\" name=\"_ftnref705\" title=\"\">ss. XIV\/XIII a.C. el egp. <\/etiqueta><\/span><span style=''>m<\/span><span lang=ES style=''>\u00d4<\/span><span style=''>s<\/span><span lang=ES style=''>\u00d2, \u201cni\u00f1o\u201d (y la forma gramatical relacionada en nombres tales como Ramose, \u2018Re ha nacido\u2019) se pronunciaba aproximadamente <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>m\u00e2s<\/span><span lang=ES style=''>, y no existe raz\u00f3n filol\u00f3gica ni de otro tipo para suponer que la madre adoptiva egp. de Mois\u00e9s no hubiese podido asimilar un <\/span><span style=''>&#257;\u0161i<\/span><span lang=ES style=''> o <\/span><span style=''>M&#333;\u0161eh<\/span><span lang=ES style=''> sem\u00edtico a la palabra\/nombre com\u00fan <\/span><span style=''>M<\/span><span lang=ES style=''>\u00d4<\/span><span style=''>s<\/span><span lang=ES style=''>\u00d2, <\/span><span style=''>M&#333;\u0161eh<\/span><span lang=ES style=''> en su propia lengua. En nuestros propios d\u00edas se hacen equiparaciones parecidas en todas las lenguas. Por ello el nombre de Mois\u00e9s podr\u00eda ser sencillamente el sem\u00edtico asimilado al egp. estando en Egipto. El punto de vista mayoritario, empero, es que la hija de Fara\u00f3n le puso el nombre de <\/span><span style=''>M&#333;se<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018ni\u00f1o\u2019 (o, menos probablemente, un nombre teof\u00f3rico en <\/span><span style=''>-mose<\/span><span lang=ES style=''>), que pas\u00f3 al habla heb. como <\/span><span style=''>M&#333;\u0161eh<\/span><span lang=ES style=''>. Este parecer, sin embargo, no da cuenta adecuadamente del juego de palabras semita, y no hay raz\u00f3n objetiva para rechazarlo como no hist\u00f3rico, ya que se trata de una pr\u00e1ctica com\u00fan en Egipto y otras partes (incluso en el AT) mucho antes de Mois\u00e9s; este punto de vista, aun m\u00e1s, se enfrenta con serias dificultades fon\u00e9ticas en relaci\u00f3n con la <etiqueta id=\"#_ftn706\" name=\"_ftnref706\" title=\"\"><i>ss<\/i><\/etiqueta> egp. que aparece como <i>\u0161<\/i> en <\/span><span style=' '>M&#333;\u0161eh<\/span><span lang=ES style=' '> pero como <i>ss<\/i> en Rams\u00e9s y Finees en hebreo, como lo se\u00f1al\u00f3 hace mucho A. H. Gardiner, <etiqueta id=\"#_ftn707\" name=\"_ftnref707\" title=\"\"><i>JAOS<\/i><\/etiqueta> 56, 1936, pp. 192\u2013194; este problema no ha sido adecuadamente resuelto por J. G. Griffiths, <etiqueta id=\"#_ftn708\" name=\"_ftnref708\" title=\"\"><i>JNES<\/i><\/etiqueta> 12, 1953, pp. 225\u2013231, que es la mejor presentaci\u00f3n de este punto de vista.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Vida y antecedentes<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Linaje<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='line-height:normal'><span lang=ES style=''>Mois\u00e9s pertenec\u00eda a la tribu de Lev\u00ed, al clan de Coat, y a la casa o familia de Amram (Ex. 6.16ss). Se insin\u00faa que era descendiente lejano, no hijo, de Amram por Jocabed, ya que sus padres no se mencionan en el relato detallado de su infancia (Ex. 2), y esta posibilidad se vuelve pr\u00e1cticamente segura por la circunstancia de que Amram y sus tres hermanos ten\u00edan numerosos descendientes al a\u00f1o de iniciarse el \u00e9xodo (Nm. 3.27s). (* <span style='text-transform:uppercase'>Cronolog\u00eda del<\/span> AT, <b>III<\/b>. <etiqueta id=\"#_ftn709\" name=\"_ftnref709\" title=\"\">b. )<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Crianza egipcia<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Para salvar a su peque\u00f1o hijo del edicto de Fara\u00f3n, que mandaba matar a los ni\u00f1os hebreos de sexo masculino, la madre de Mois\u00e9s lo puso en un canastillo de juncos o papiro, revestido de brea, en el carrizal a orillas del r\u00edo y le pidi\u00f3 a la hermana del ni\u00f1o, Mar\u00eda, que lo vigilase. Pronto lleg\u00f3 una hija del fara\u00f3n con sus doncellas a ba\u00f1arse en el r\u00edo, encontr\u00f3 al ni\u00f1o y tuvo compasi\u00f3n de \u00e9l. Con toda discreci\u00f3n Mar\u00eda se ofreci\u00f3 a buscar una nodriza para el ni\u00f1o (en realidad, su madre) y de este modo Mois\u00e9s se salv\u00f3. Cuando fue destetado, fue entregado a su \u201cmadre\u201d adoptiva, la princesa egipcia (Ex. 2.1\u201310). De la vida de Mois\u00e9s hasta llegar a la madurez adulta en la sociedad de la corte egipcia no se dan detalles, pero un muchacho en esa posici\u00f3n en los c\u00edrculos cortesanos del per\u00edodo del reino nuevo no pod\u00eda dejar de estar sometido a una formaci\u00f3n b\u00e1sica integral en esa \u201csabidur\u00eda de los egipcios\u201d que le atribuye Esteban (Hch. 7.22).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Lo que se sabe modernamente sobre el antiguo Egipto proporciona un rico fondo para el conocimiento de la vida de Mois\u00e9s en Egipto en su infancia. Los faraones del per\u00edodo del reino nuevo (<etiqueta id=\"#_ftn710\" name=\"_ftnref710\" title=\"\">ca.<\/etiqueta> 1550\u20131070 <etiqueta id=\"#_ftn711\" name=\"_ftnref711\" title=\"\">a.C.<\/etiqueta>) manten\u00edan residencias y <\/span><span style=''>har&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> no s\u00f3lo en las grandes capitales de Tebas, Menfis y Pi-Ramesse (Rams\u00e9s) sino en otras partes de Egipto. T\u00edpico es el <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>har&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=' '> de larga data en el Fayum, donde las damas reales supervisaban un activo centro de industrias dom\u00e9sticas (A. H. Gardiner, <etiqueta id=\"#_ftn712\" name=\"_ftnref712\" title=\"\"><i>JNES <\/i><\/etiqueta>12, 1953, <etiqueta id=\"#_ftn713\" name=\"_ftnref713\" title=\"\">pp. 145\u2013149, especialmente pp. 149). Un <\/etiqueta><\/span><span style=''>har&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> de este tipo tiene que haber sido el primer lugar de residencia egipcio de Mois\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Antiguamente, los hijos de las damas del <\/span><span style=''>har&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> pod\u00edan ser educados por el supervisor del <\/span><span style=' '>har&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> (\u201cel maestro de los hijos del rey\u201d, F. Ll. Griffith y P. E. Newberry, <i>El Bersheh<\/i>, 2, 1894, pp. 40). A su debido tiempo se les asignaba un tutor a los pr\u00edncipes, generalmente una persona de alto rango en la corte, o un militar retirado pr\u00f3ximo al rey (H. Brunner, <i>Alt\u00e4gyptische Erziehung<\/i>, 1957, pp. 32\u201333); indudablemente Mois\u00e9s tuvo una crianza semejante.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>M\u00e1s todav\u00eda, como semita en Egipto, Mois\u00e9s no habr\u00eda tenido dificultad alguna para aprender a leer y usar las aproximadamente 20 letras del alfabeto lineal protocananeo, especialmente si fue sometido a la disciplina mucho m\u00e1s exigente de ejercitarse en la multitud de caracteres y signos de la escritura egipcia (aunque estos tampoco requieren gran ingenio, sino s\u00f3lo aplicaci\u00f3n, para aprenderlos). El hecho de que Egipto y no Palestina era donde resid\u00eda no ser\u00eda obst\u00e1culo para que se familiarizara con esta escritura lineal sencilla. Las inscripciones \u201cprotosina\u00edticas\u201d de la primera parte del <etiqueta id=\"#_ftn714\" name=\"_ftnref714\" title=\"\">ss. XV a.C. son evidentemente nada m\u00e1s que dedicaciones informa<\/etiqueta>les, notas de trabajo y breves epitafios (para ofrendas) por cautivos semitas del delta oriental egipcio (o asentamientos en Menfis) empleados en las minas de turquesa (<etiqueta id=\"#_ftn715\" name=\"_ftnref715\" title=\"\">cf. W. F. Albright, <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn716\" name=\"_ftnref716\" title=\"\"><i>BASOR<\/i><\/etiqueta> 110, 1948, pp. 12\u201313, 22), e ilustran el uso liberal de dicha escritura por los semitas bajo la dominaci\u00f3n egipcia casi dos siglos antes de Mois\u00e9s. Manifestaci\u00f3n m\u00e1s elocuente todav\u00eda del uso liberal de la escritura lineal por los semitas en Egipto es un \u00f3straca del valle de las Reinas en Tebas, unos 560 <etiqueta id=\"#_ftn717\" name=\"_ftnref717\" title=\"\">km al <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn718\" name=\"_ftnref718\" title=\"\">S de <\/etiqueta>Palestina, el Sina\u00ed, o el delta (J. Leibovitch, <i>Annales du Service des Antiquit\u00e9s de l\u2019\u00c9gypte<\/i> 40, 1940, pp. 119, <etiqueta id=\"#_ftn719\" name=\"_ftnref719\" title=\"\">fig(s). 26, y lam. 16, 19:50); la \u00fanica palabra conservada plenamente puede leerse razonablemente como <\/etiqueta><\/span><span style=''>&#722;mht<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018criadas\u2019 (Albright, <etiqueta id=\"#_ftn720\" name=\"_ftnref720\" title=\"\">op. cit., pp.<\/etiqueta> 12, <etiqueta id=\"#_ftn721\" name=\"_ftnref721\" title=\"\">n. 33).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. Extranjeros en la corte egipcia<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En todos los niveles de la sociedad egipcia pod\u00edan encontrarse semitas y otros asi\u00e1ticos durante el curso del reino nuevo. Adem\u00e1s de miles de prisioneros tra\u00eddos de Cana\u00e1n como esclavos (cf. <etiqueta id=\"#_ftn722\" name=\"_ftnref722\" title=\"\">ANET, pp. 246b, 2<\/etiqueta>47b), artesanos extranjeros, guerreros sirios al servicio de Egipto (<etiqueta id=\"#_ftn723\" name=\"_ftnref723\" title=\"\">p. ej. <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn724\" name=\"_ftnref724\" title=\"\">ANEP, fig(s). 157), j\u00f3venes asi\u00e1ticos que actuaban de sirvientes, sostenedores de abanicos, etc., en la corte (R.A. Caminos, Late-Egyptian Miscellanies, 1954, pp. 117, 200\u2013201), lo<\/etiqueta>s semitas en Egipto pod\u00edan escalar hasta los niveles m\u00e1s altos de la pir\u00e1mide social. Hac\u00edan de correos entre Egipto y Siria (ANET, pp. 258b), de aurigas que pose\u00edan sirvientes ellos mismos (J. Cern\u00fd, <etiqueta id=\"#_ftn725\" name=\"_ftnref725\" title=\"\">JEA 23, 1937, pp. 186) y mercaderes (Caminos, op. cit.,<\/etiqueta> pp. 26: Aperbaal); la hija de un capit\u00e1n mar\u00edtimo sirio, Ben-Anat, pudo casarse con un pr\u00edncipe real (W. Spiegelberg, Recueil de Travaux, 16, 1894, pp. 64).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Bajo los reyes ramesidas los asi\u00e1ticos ocuparon un lugar todav\u00eda m\u00e1s prominente. As\u00ed, uno de los coperos de confianza del rey Merneptah fue el sirio Ben-ozen de Sur-Bas\u00e1n (\u201croca de Bas\u00e1n\u201d), que acompa\u00f1\u00f3 al visir en la supervisi\u00f3n del trabajo en la tumba de dicho fara\u00f3n en el valle de los Reyes <i>JEA <\/i>34, 1948, pp. 74). M\u00e1s aun, al final mismo de la dinast\u00eda 19\u00aa, un sirio se hizo cargo brevemente del control de Egipto mismo: muy posiblemente se trataba del inmensamente poderoso canciller Bay (Cern\u00fd en Gardiner, <i>JEA<\/i> 44, 1958, pp. 21\u201322).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el Egipto del reino nuevo se aceptaban deidades cananeas y asi\u00e1ticas diversas (Baal, Resef, Astarot, Anat, etc.; cf. <i>ANET<\/i>, pp. 249\u2013250); y adem\u00e1s de los numerosos pr\u00e9stamos de palabras, los temas literarios cananeos eran corrientes, ya sea prestados o asimilados a los egipcios (W. F. Albright, <i>Archaeology and the Religion of Israel<\/i>, 1953, pp. 197\u2013198 (violaci\u00f3n de Anat); T. H. Gaster, <etiqueta id=\"#_ftn726\" name=\"_ftnref726\" title=\"\"><i>BO<\/i><\/etiqueta> 9, 1952, pp. 82\u201385, 232; y G. Posener, <i>M\u00e9langes Isidore L\u00e9vy<\/i>, 1955, pp. 461\u2013478 (la avidez del mar); y referencia a un relato de Qazardi, <i>ANET<\/i>, pp. 477b). Algunos funcionarios <etiqueta id=\"#_ftn727\" name=\"_ftnref727\" title=\"\">egp. se jacta<\/etiqueta>ban de poder hablar la lengua popular de Cana\u00e1n, como tambi\u00e9n de conocer su geograf\u00eda (<i>ANET<\/i>, pp. 477b), sin mencionar a los que ten\u00edan que aprender el cuneiforme babil\u00f3nico con fines diplom\u00e1ticos (cf. Albright, <i>Vocalization of the Egyptian Syllabic Orthography<\/i>, 1934, pp. 13, n. 50, y <i>JEA<\/i> 23, 1937, pp. 191, 196\u2013202).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. En Madi\u00e1n y Sina\u00ed<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Mois\u00e9s se compadec\u00eda de sus hermanos de raza debido a sus sufrimientos (cf. Hch. 7.24), y mat\u00f3 a un capataz egp. a quien encontr\u00f3 maltratando a un hebreo (Ex. 2.11s); pero el hecho lleg\u00f3 a conocimiento de Fara\u00f3n, de modo que Mois\u00e9s huy\u00f3 hacia el <etiqueta id=\"#_ftn728\" name=\"_ftnref728\" title=\"\">E, pasando la frontera con Madi\u00e1n en busca de seguridad (Ex. 2.15ss). Huir pasando la frontera oriental fue el camino elegido por Sinu\u00e9 600 a\u00f1os antes (ANET, pp. 19) y por los esclavo<\/etiqueta>s que escapaban posteriormente en el ss. XIII a.C. (ANET, pp. 259b). Mois\u00e9s ayud\u00f3 a las hijas de un sacerdote-pastor madianita Reuel\/Jetro a sacar agua para sus ovejas, y termin\u00f3 cas\u00e1ndose con una de ellas, S\u00e9fora, que le dio un hijo, Gers\u00f3n (Ex. 2.16\u201322).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Por medio del arbusto maravilloso que ard\u00eda pero no se consum\u00eda le vino a Mois\u00e9s el llamado de Dios, el Dios de sus antepasados Abraham, Isaac y Jacob (Ex. 3.6) y no simplemente de sus parientes pol\u00edticos madianitas\/ceneos, excepto en tanto ellos tambi\u00e9n eran descendientes de Abraham (cf. Gn. 25.1\u20136) y pueden haber conservado el culto al Dios de Abraham. Luego de cierta dilaci\u00f3n, Mois\u00e9s obedeci\u00f3 el llamado (Ex. 3\u20134). Aparentemente Mois\u00e9s hab\u00eda omitido circuncidar a uno de sus hijos, tal vez por influencia de S\u00e9fora. De todos modos, bajo pena de muerte para Mois\u00e9s por determinaci\u00f3n de Dios, la madre circunsid\u00f3 al ni\u00f1o, llamando a su marido \u201cesposo de sangre\u201d (Ex. 4.24\u201326), por cuanto la circuncisi\u00f3n era obligatoria para \u00e9l y su pueblo (pero quiz\u00e1 no para los de ella [?]). Es posible que Mois\u00e9s haya continuado su viaje solo a partir de ese momento, porque luego S\u00e9fora vuelve a unirse a Mois\u00e9s despu\u00e9s de haber estado al cuidado de Jetro (Ex. 18.1\u20136).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>e. En v\u00edsperas del \u00e9xodo<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Despu\u00e9s de reunirse con su hermano y los ancianos de Israel (Ex. 4.27\u201331), Mois\u00e9s y Aar\u00f3n fueron a entrevistarse con Fara\u00f3n con el fin de pedirle que dejara en libertad al pueblo para ir a celebrar una fiesta al Se\u00f1or en el desierto. Pero Fara\u00f3n los despidi\u00f3 desde\u00f1osamente: ya hab\u00eda suficientes fiestas religiosas y d\u00edas festivos en los que no se trabajaba, y el pedido no era m\u00e1s que una excusa para estar ociosos (Ex. 5.8, 17).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El que Mois\u00e9s pudiese lograr el acceso al fara\u00f3n no es de sorprender, especialmente en el caso de que el fara\u00f3n del \u00e9xodo fuese Rams\u00e9s II. P. Montet (<i>L\u00d5\u00c9gypte et la Bible<\/i>, 1959, pp. 71), a prop\u00f3sito de esto, menciona el papiro Anastasi III, que describe c\u00f3mo los \u201cj\u00f3venes de (Pi-Ramesse) Grande de victorias \u2026 se ubican al lado de sus puertas \u2026 el d\u00eda en que hace su entrada Wosermaetre-Setepenre (<etiqueta id=\"#_ftn729\" name=\"_ftnref729\" title=\"\">e. d. Rams\u00e9s II) \u2026, haciendo conocer todos por igual sus peticiones\u201d (e. d. al rey), cf. <\/etiqueta><i>ANET<\/i>, pp. 471b. Para la fabricaci\u00f3n de ladrillos por los israelitas y el uso de paja, v\u00e9ase *Ladrillo. La organizaci\u00f3n del trabajo en grupos de obreros bajo capataces responsables ante los supervisores resulta a la vez aut\u00e9ntica y natural.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En cuanto a ausencia del trabajo, los \u00f3straca egp. (* <span style='text-transform:uppercase'>Papiros<\/span>) incluyen diarios de trabajo que ofrecen un registro diario de los ausentes, con nombres y motivos. Un \u00f3straca muestra que los obreros de la tumba real estuvieron sin trabajar durante un per\u00edodo de 30 d\u00edas de un total de 48. Un diario de ausencias anota como motivo de que varios obreros estuviesen ausentes, \u201csacrificando a su dios\u201d (A. Erman, <i>Life in Ancient Egypt<\/i>, 1894, pp. 124\u2013125), y la anotaci\u00f3n lac\u00f3nica <\/span><span style=''>wsf<\/span><span lang=ES style=''>, \u2019ocioso\u2019, es bastante frecuente en dichos registros diarios. El hecho de que los hebreos pudiesen andar tres d\u00edas de camino hacia el desierto para celebrar su fiesta y no despertar el antagonismo religioso egipcio (Ex. 8.26s; 10.9, 25s) es, tambi\u00e9n, perfectamente realista, como lo se\u00f1ala Montet (op. cit., pp. 99\u2013101 con referencias), en relaci\u00f3n con los animales sagrados, especialmente el culto al toro en las provincias del delta egipcio (* <span style='text-transform: uppercase'>Becerro de oro<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Despu\u00e9s del rechazo de Fara\u00f3n, Mois\u00e9s recibi\u00f3 confirmaci\u00f3n de parte de Dios de que cumplir\u00eda su pacto en sus descendientes, sac\u00e1ndolos de Egipto y traslad\u00e1ndolos a Palestina (Ex. 6.2\u20139). Debe notarse que Ex. 6.3 <i>no<\/i> niega el conocimiento del nombre de <span style='text-transform: uppercase'>yhwh<\/span> por parte de los patriarcas, aunque es posible que les niegue un real conocimiento de la significaci\u00f3n del mismo: sobre esto v\u00e9ase, W. J. Martin, <i>Stylistic Criteria and the Analysis of the Pentateuch<\/i>, 1955, pp. 16\u201319, y J. A. Motyer, <i>The Revelation of the Divine Name<\/i>, 1959, pp. 11\u201317. *Plagas sucesivas demostraron a Fara\u00f3n el poder del Dios de Israel para castigar (Ex. 7.14\u201312.36). La v\u00edspera de la \u00faltima plaga, la muerte de los primog\u00e9nitos, las familias de Israel ten\u00edan que matar un cordero sin mancha y marcar los postes y dinteles de las puertas de sus casas con sangre, a fin de que Dios no destruyese a sus primog\u00e9nitos tambi\u00e9n: \u201cla v\u00edctima de la pascua de Jehov\u00e1\u201d (Ex. 12.27). Se ha sugerido por B. Couroyer (<etiqueta id=\"#_ftn730\" name=\"_ftnref730\" title=\"\"><i>RB<\/i><\/etiqueta> 62, 1955, pp. 481\u2013496) que el hebreo <\/span><span style=''>ps&#7717;<\/span><span lang=ES style=''> deriva del egipcio <\/span><span style=''>p(\u2019)-s&#7723;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018el golpe\u2019 (e. d. de Dios), pero este significado no encuadra adecuadamente con todas las evidencias hebreas, y por consiguiente permanece dudoso.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>f. De Sucot al Sina\u00ed<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Sobre la fecha del \u00e9xodo, v\u00e9ase *Cronolog\u00eda del <etiqueta id=\"#_ftn731\" name=\"_ftnref731\" title=\"\">AT; <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn732\" name=\"_ftnref732\" title=\"\">tamb. J. J. Bimson, Redating the Exodus and Conquest, 1978; para la ruta de Rams\u00e9s a Sucot al salir de Egipto, v\u00e9ase *Campamento junto al mar, *Pit\u00f3n; para viajes en Sina\u00ed, v\u00e9ase *Campamento junto al mar. Cuando Israel acamp\u00f3 <\/etiqueta>junto al <\/span><span style=''>yam s\u00fbf<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018mar de juncos\u2019, el fara\u00f3n y su gente imaginaron que los hebreos estaban arrinconados (Ex. 14.1\u20139). Para la cifra de m\u00e1s de 600 carros (Ex. 14.7), comp\u00e1rense las cifras de 730 y 1.092 (e. d. 60 + 1.032) carros sirios capturados en Cana\u00e1n en dos campa\u00f1as por Amenofis II (ANET, pp. 246\u2013247); sobre el papel de los carros en el ej\u00e9rcito egipcio, cf. R. O. Faulkner, JEA 39, 1953, pp. 43. Pero Dios dividi\u00f3 las aguas, condujo a su pueblo a lugar seguro, e hizo que las aguas cubrieran a las fuerzas egipcias. Luego Mois\u00e9s y los hebreos elevaron un c\u00e1ntico sobre el triunfo de Dios (Ex. 15).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Israel acamp\u00f3 al pie del <etiqueta id=\"#_ftn733\" name=\"_ftnref733\" title=\"\">mte. Sina\u00ed y Mois\u00e9s subi\u00f3 a hablar con Dios y a recibir los t\u00e9rminos del pacto (los \u201cdiez mandamientos\u201d de Ex. 20), que sirvieron de fund<\/etiqueta>amento para el subsiguiente papel de Israel como pueblo de Dios (siendo \u00e9l su gran Rey), tambi\u00e9n la serie de estatutos que reglamentaban los mandamientos (Ex. 21\u201323).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Despu\u00e9s de la ca\u00edda idol\u00e1trica en relaci\u00f3n con el *becerro de oro y la restauraci\u00f3n del pacto tan r\u00e1pidamente quebrantado (Ex. 32.1\u201335.3), el tabern\u00e1culo, el arca, y el moblaje fueron hechos e inaugurados para el culto a Dios (Ex. 35.4\u201340.33). Las t\u00e9cnicas empleadas para el tabern\u00e1culo port\u00e1til reflejan la formaci\u00f3n egipcia de Mois\u00e9s, en la medida en que dichas t\u00e9cnicas se ven\u00edan usando en Egipto para estructuras port\u00e1tiles (religiosas y de otros tipos) desde hac\u00eda m\u00e1s de mil a\u00f1os antes de su \u00e9poca (cf. K. A. Kitchen, <etiqueta id=\"#_ftn734\" name=\"_ftnref734\" title=\"\"><i>THB<\/i><\/etiqueta> 5\/6, 1960, pp. 7\u201313). Sin embargo, el car\u00e1cter representacional y did\u00e1ctico de los sacrificios del tabern\u00e1culo se destaca claramente de los ritos egipcios. Los sacrificios hebreos hablan en lenguaje objetivo de lo ofensivo que es el pecado a la vista de Dios, y de la necesidad de la expiaci\u00f3n para su cancelaci\u00f3n, y no constitu\u00edan meramente una representaci\u00f3n m\u00e1gicamente eficaz de la vida diaria necesaria para que el dios se mantuviese siempre bien alimentado y pr\u00f3spero como en el ritual egipcio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el Sina\u00ed se realiz\u00f3 un censo, y se determin\u00f3 la forma en que deb\u00edan acampar y marchar. Se dispuso la atenci\u00f3n lev\u00edtica del tabern\u00e1culo y su contenido (Nm. 1\u20134), entre otras cosas, el d\u00eda antes de partir de Sina\u00ed (Nm. 5.1\u201310.10). La disposici\u00f3n de las tribus seg\u00fan sus estandartes en un \u201crect\u00e1ngulo hueco\u201d alrededor del tabern\u00e1culo es tambi\u00e9n probablemente se\u00f1al del uso que Dios estaba haciendo de la formaci\u00f3n egipcia de Mois\u00e9s (cf. Kitchen, op. cit., pp. 11). Las largas trompetas de plata, y su uso para las asambleas civiles, como tambi\u00e9n para fines religiosos y militares (Nm. 10.1\u201310), se ilustran por el uso egipcio contempor\u00e1neo de trompetas similares (cf. H. Hickmann<i>, La Trompette dans l\u2019\u00c9gypte Ancienne<\/i>, 1946, especialmente pp. 46\u201350). Los faraones usaron carros tirados por bueyes en forma habitual en sus campa\u00f1as en Sina a partir de Tutmosis III (ca. 1470 a.C.) (<i>ANET<\/i>, pp. 240a, \u201cchariot\u201d), p. ej. por Rams\u00e9s II, ca. 1270 a.C., en Cades (C. Kuentz, <i>La Bataille de Qadesh<\/i>, 1928\/34, <etiqueta id=\"#_ftn735\" name=\"_ftnref735\" title=\"\">l\u00e1m. 39, centro izquierda). Con los carros de Mois\u00e9s, cada uno tirado por una yunta de bueyes en el Sina\u00ed, com<\/etiqueta>p\u00e1rense los diez carros (egp. <\/span><span style=''>&#722;grt<\/span><span lang=ES style=''> del <etiqueta id=\"#_ftn736\" name=\"_ftnref736\" title=\"\">heb. <\/etiqueta><\/span><span style=''>&#723;glt<\/span><span lang=ES style=''>, la misma palabra, en Nm. 7.3, 6\u20137) cada cual tirado por seis yuntas de bueyes que llevaban suministros para 8.000 picapedreros de Rams\u00e9s IV (ca. 1160 a.C.) del valle del Nilo a los desiertos del uadi Hammamat entre el Nilo y el mar Rojo, en condiciones muy similares a las del Sina\u00ed (<etiqueta id=\"#_ftn737\" name=\"_ftnref737\" title=\"\"><i>ARE<\/i><\/etiqueta>, 4, \u00a7 467).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>g. Desde el Sina\u00ed al Jord\u00e1n<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En su 2\u00ba a\u00f1o fuera de Egipto (Nm. 10.11), Israel parti\u00f3 del Sina\u00ed y lleg\u00f3 a Cades-barnea. Desde all\u00ed Mois\u00e9s mand\u00f3 esp\u00edas a Cana\u00e1n. El pa\u00eds era excelente, pero sus habitantes eran poderosos (Nm. 13.17\u201333). Ante este informe, los israelitas infieles se rebelaron, pero Mois\u00e9s rog\u00f3 a Dios que perdonara a Israel (Nm. 14.5\u201319). Por ello Dios decret\u00f3, en cambio, que los viajes de Israel en el desierto durar\u00edan 40 a\u00f1os, hasta que la generaci\u00f3n rebelde hubiese muerto y dado lugar a una nueva (Nm. 14.20\u201335).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Es muy f\u00e1cil olvidar que, antes de este tr\u00e1gico episodio, Israel deb\u00eda cruzar desde Egipto\u2014por el Sina\u00ed\u2014directamente a la tierra prometida en el lapso de unos cuantos a\u00f1os; los 40 a\u00f1os en el desierto representaban sencillamente una sentencia conmutada (Nm. 14.12, 20\u201330, 33), y <i>no<\/i> parte constitutiva del plan \u201coriginal y m\u00e1s conveniente\u201d para Israel. Esto debe tenerse en cuenta cuando se leen las leyes en Ex. 22\u201323, relativas a la agricultura, los vi\u00f1edos, etc.; al llegar al Sina\u00ed Israel hab\u00eda experimentado cuatro siglos de Egipto en un contexto pastoril y agr\u00edcola (cf. Dt. 11.10); ni ellos ni sus antepasados patriarcales fueron nunca verdaderas n\u00f3madas del desierto (cf. Gn. 26.12 y 37.6\u20138), y en Sina\u00ed bien pod\u00edan calcular que estaban a una distancia suficiente de la tierra prometida como para atacarla, y se trataba de una tierra donde dichas leyes tendr\u00edan aplicaci\u00f3n inmediata. Israel no ten\u00eda necesidad de establecerse en Cana\u00e1n para que pudiesen d\u00e1rsele dichas leyes, como se afirma con tanta frecuencia (cf. Kitchen, op. cit., pp. 13\u201314).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sobre la rebeli\u00f3n gemela de Cor\u00e9 contra el papel eclesi\u00e1stico (Nm. 16.3), y de Dat\u00e1n y Abiram contra la autoridad civil (Nm. 16.13), de Mois\u00e9s y Aar\u00f3n, v\u00e9ase *Desierto de la peregrinaci\u00f3n. Esta doble rebeli\u00f3n fue seguida por la amenaza de una revuelta general (Nm. 16.41\u201350). De vuelta en Cades-barnea, donde muri\u00f3 Mar\u00eda, Mois\u00e9s mismo y Aar\u00f3n pecaron, tomando sobre s\u00ed el papel de Dios en forma blasfema: \u201c\u00a1O\u00edd ahora, rebeldes! \u00bfOs hemos [<i>nosotros<\/i>, no Dios] de hacer salir aguas de esta pe\u00f1a?\u201d (Nm. 20.10); el castigo para ellos fue que ninguno de los dos entrar\u00eda en la tierra prometida, y Mois\u00e9s posteriormente sinti\u00f3 mucho que as\u00ed fuera (Dt. 3.24\u201327). Los edomitas (Nm. 20.14\u201321; tambi\u00e9n Moab, cf. Jue. 11.17) le negaron paso a Israel por su territorio, de modo que tuvieron que rodear sus fronteras. Fue entonces cuando muri\u00f3 Aar\u00f3n y fue sepultado en el mte. Hor (Nm. 20.22\u201329). Nuevamente Israel se rebel\u00f3. Dios los castig\u00f3 mand\u00e1ndoles serpientes, y una vez m\u00e1s Mois\u00e9s intercedi\u00f3 por ellos. Dios mand\u00f3 levantar una *serpiente sobre un asta (Nm. 21.4\u20139), a la que las personas mordidas pod\u00edan mirar para vivir, mediante la fe en el Sanador. Luego Israel lleg\u00f3 al reino amorreo de Seh\u00f3n. Seh\u00f3n march\u00f3\u2014sin provocaci\u00f3n\u2014contra Israel, en cuyas manos Dios, por lo tanto, entreg\u00f3 tanto a Seh\u00f3n como su tierra; Og de Bas\u00e1n, igualmente hostil, tuvo un final similar (Nm 21.21\u201335).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Por fin, Israel acamp\u00f3 en los llanos de Moab (Nm. 22.1; 25.1). Se llev\u00f3 a cabo un segundo censo y comenzaron los preparativos para asignar la tierra prometida a las tribus. Se llev\u00f3 a cabo una guerra punitiva contra Madi\u00e1n, y las tribus de Rub\u00e9n, Gad y la media tribu de Manas\u00e9s recibieron autorizaci\u00f3n para apoderarse de la Transjordania como porci\u00f3n para ellas, con la condici\u00f3n de que ayudaran a sus hermanos del otro lado del Jord\u00e1n despu\u00e9s de la muerte de Mois\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>*Deuteronomio contiene los discursos de despedida de Mois\u00e9s a su pueblo; el pacto entre Dios e Israel fue renovado y puesto bajo sanciones de bendici\u00f3n y maldici\u00f3n de un modo calculado como para que fuese ampliamente entendido en los ss. XIV\/XIII a.C. (como se comprueba mediante *pactos o tratados de los archivos oficiales hititas de la \u00e9poca, cf. G. E. Mendenhall, <etiqueta id=\"#_ftn738\" name=\"_ftnref738\" title=\"\"><i>BA<\/i><\/etiqueta> 17, 1954, pp. 53\u201360 y <etiqueta id=\"#_ftn739\" name=\"_ftnref739\" title=\"\">pass.). Finalmente, Mois\u00e9s se encarg\u00f3 de que Israel contara con el pacto-ley en forma escrita, adecuadamente ubicado al lado del arca del pacto (Dt. 31.24), les dej\u00f3 una canci\u00f3n<\/etiqueta> para alentarlos a obedecer dicha ley (Dt. 32, especialmente <etiqueta id=\"#_ftn740\" name=\"_ftnref740\" title=\"\">vv. 44\u201347), y les dio su bendici\u00f3n final (Dt. 33), antes de subir al mte. Nebo para ver la tierra que estaba destinado a no conocer, y antes de ser sepultado en la tierra de Moab (Dt. 32.48\u201352; 3<\/etiqueta>4.1\u20138).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. La obra de Mois\u00e9s<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. El l\u00edder<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Como conductor de su pueblo, Mois\u00e9s no s\u00f3lo estaba habilitado t\u00e9cnicamente en raz\u00f3n de su educaci\u00f3n y formaci\u00f3n egipcias (Hch. 7.22), sino que tambi\u00e9n, en un nivel mucho m\u00e1s fundamental, fue un l\u00edder supremo por el hecho de ser fiel seguidor de su Dios dada la fe que ten\u00eda (He. 11.23\u201329; cf. Hch. 7.23\u201337). Repetidamente Israel dej\u00f3 de tener fe en su Dios en diversas circunstancias, quebrant\u00f3 los mandamientos y rechaz\u00f3 el liderazgo de Dios al rebelarse contra Mois\u00e9s (a veces Mois\u00e9s y Aar\u00f3n), a trav\u00e9s del cual se manifestaba dicho liderazgo (p. ej. Nm. 14.4, 10; 16.41s). La propia familia de Mois\u00e9s le fall\u00f3 (Ex. 32.1ss, 21; Nm. 12.1s). Grande por cierto fue la paciencia de Mois\u00e9s (Nm. 12.3); estaba constantemente intercediendo ante Dios por esa Israel pecadora (p. ej. Nm. 14.13ss; 16.46, etc.) y rog\u00e1ndole a Israel que fuese fiel a su Dios libertador (p. ej. Nm. 14.5\u20139). S\u00f3lo el hecho de que era hombre de fe firme y duradera en el Dios invisible (He. 11.27b), y tan celoso por el nombre de Dios (cf. Nm. 14.13ss), explica el \u00e9xito que tuvo (cf. Fil. 4.13).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Profeta y legislador<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Como persona especialmente destacada por su funci\u00f3n de declarar y ense\u00f1ar la voluntad, los mandamientos, y la naturaleza de Dios, Mois\u00e9s sirvi\u00f3 caracter\u00edsticamente de modelo para todos los verdaderos profetas posteriores hasta la venida de Aquel de quien era precursor (Dt. 18.18; Hch. 3.22s), de quien todos los profetas dan testimonio (Hch. 10.43). Fue llamado por Dios (Ex. 3.1\u20134.17), no s\u00f3lo para sacar al pueblo de la esclavitud, sino para dar a conocer la voluntad de Dios. T\u00edpico es Ex. 19.3, 7: Dios le habla a Mois\u00e9s, y \u00e9l al pueblo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Mois\u00e9s hablaba mucho con Dios (Ex. 24.18) y con frecuencia (p. ej. Ex. 33.7\u201311), como lo hicieron profetas posteriores (cf. la vida de oraci\u00f3n de Samuel, 1 S. 7.5; 8.6; 12.23; 15.11). As\u00ed como el pacto fue declarado y renovado (Dt. 29.1) par medio de Mois\u00e9s, tambi\u00e9n los profetas posteriores a su turno reprocharon repetidamente a Israel el que quebrantara el pacto y sus cl\u00e1usulas (p. ej. 1 R. 18.18; 2 R. 17.15, 35\u201340; 2 Cr. 15.1s, 12; Jer. 6.16, 19; 8.7s; 11.1\u20135, 6\u201310; Os. 6.7; Am. 2.4; Hag. 2.5; Mal. 2.4ss), aunque Jerem\u00edas (31.31\u201334) tambi\u00e9n pod\u00eda mirar hacia adelante, hacia un nuevo pacto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El t\u00e9rmino \u201cc\u00f3digo\u201d que a menudo se usa en relaci\u00f3n con diversas partes del Pentateuco resulta enga\u00f1oso: Mois\u00e9s no fue simplemente promulgador de alg\u00fan tipo de \u201c<i>code Napole\u00f3n<\/i>\u201d civil ideal para Israel. Hay documentos-tratados contempor\u00e1neos del Cercano Oriente pertenecientes al ss. XIII a.C. que muestran que Mois\u00e9s fue movido por Dios para expresar la relaci\u00f3n de Israel con Dios en la forma de un tratado o *pacto de \u201csoberan\u00eda\u201d, por el que un gran rey (en este caso, Dios, el Rey de reyes) ligaba consigo mismo un pueblo vasallo (aqu\u00ed, Israel), siendo dicha forma trasmutada de un modo \u00fanico al plano religioso y espiritual. Se trata de un tipo de formulaci\u00f3n que ser\u00eda comprendido universalmente en esa \u00e9poca. Para Israel, las estipulaciones b\u00e1sicas de su pacto fueron los Diez Mandamientos, en realidad una ley moral como expresi\u00f3n de la voluntad de Dios; y las obligaciones pactuales detalladas adquirieron la forma de un estatuto \u201ccivil\u201d arraigado en la ley moral de los Diez Mandamientos (p. ej. Ex. 21\u201323; Dt. 12\u201326, etc.), e incluso la de prescripciones que gobernaban los tipos permitidos y autorizados de pr\u00e1cticas religiosas (p. ej. Ex. 25.1ss; 35.10ss; Lv.); la vida de Israel en todas sus formas deb\u00eda caracterizarse por la justicia y la santidad basadas en la obediencia al pacto o, en otras palabras, en el cumplimiento de la ley. El \u00e9xito, empero, requer\u00eda provisiones divinas adicionales; cf. G\u00e1. 3.23ss (tamb. 15\u201322, <etiqueta id=\"#_ftn741\" name=\"_ftnref741\" title=\"\">esp. 21s).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En raz\u00f3n de que el pacto de Israel no se limitaba a ser un tratado de obligaciones pol\u00edticas sino que regulaba su vida diaria delante de Dios, sus ordenanzas serv\u00edan tambi\u00e9n como base m\u00ednima de ley \u201ccivil\u201d para el pueblo. La existencia de largas series de leyes promovidas por jefes de estado individuales a partir de fines del 3\u00ba milenio a.C. hace que resulte superfluo fechar la entrega de las leyes pentateucas con posterioridad a Mois\u00e9s (s. XIII a.C.).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En cantidad o el n\u00famero de leyes \u201cciviles\u201d en el Pentateuco no es en modo alguno excesiva o excepcional cuando se la compara con otras colecciones. En Ex. 21\u201323 pueden detectarse alrededor de 40 \u201cpar\u00e1grafos\u201d, en Lv. 18\u201320 m\u00e1s de 20 \u201cpar\u00e1grafos\u201d, y en Dt. 12\u201326 casi 90 \u201cpar\u00e1grafos\u201d, de longitud muy variable, desde un cap\u00edtulo o medio cap\u00edtulo de la divisi\u00f3n actual del texto, hasta una sola frase; digamos, alrededor de 150 \u201cpar\u00e1grafos\u201d en dichas secciones en conjunto, dejando a un lado las prescripciones m\u00e1s obviamente religiosas. Esta cifra se compara muy razonablemente con los 282 par\u00e1grafos de las leyes de Hamurabi, los 115 par\u00e1grafos existentes de las leyes asirias del per\u00edodo medio (muchas m\u00e1s se han perdido), o los 200 par\u00e1grafos de las leyes hititas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. El autor<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En \u00e9pocas modernas las estimaciones del papel de Mois\u00e9s como autor han variado, pasando por toda suerte de opiniones entre puntos extremos, el de atribuirle hasta la \u00faltima s\u00edlaba del Pentateuco actual, o el de negar su misma existencia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El que el nombre de Mois\u00e9s estaba ligado a ciertas partes del Pentateuco desde el comienzo mismo se evidencia claramente por el texto b\u00edblico mismo. As\u00ed, como m\u00ednimo absoluto, a Mois\u00e9s como escritor se le acredita innegablemente lo siguiente: un breve documento sobre el juicio de Dios contra Amalec (Ex. 17.14); el \u201clibro del pacto\u201d (Ex. 24.4\u20138; sobre la base de los paralelos externos, este libro debe incluir Ex. 20 y 21\u201323, los mandamientos y las leyes relacionadas con los mismos); la restauraci\u00f3n del pacto (Ex. 34.27, con referencia a 34.10\u201326); un itinerario (Nm. 33.1s, con referencia al documento que proporcion\u00f3 33.3\u201340); la mayor parte de Dt. hasta 31 (Dt. 31.9\u201313, 24ss, con referencia a la renovaci\u00f3n del pacto y la reimplantaci\u00f3n de sus leyes que precede a 31); y dos poemas (Dt. 32; cf. 31.22; y Sal. 90 por el t\u00edtulo, no habiendo pruebas objetivas que lo pongan en duda). Referencias posteriores a Mois\u00e9s en el AT y el <etiqueta id=\"#_ftn742\" name=\"_ftnref742\" title=\"\">NT en relaci\u00f3n con esto han sido reunidas por diversos especialistas, p. ej. E. J. Young, <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn743\" name=\"_ftnref743\" title=\"\"><i>IOT<\/i><\/etiqueta>, 1949, pp. 50s.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La capacidad para escribir relatos hist\u00f3ricos, registrar leyes, y componer poes\u00edas en un solo hombre no es algo inusual. Un ejemplo egipcio de este tipo de habilidad siete siglos antes de Mois\u00e9s lo proporciona probablemente Khety (o Akhtoy), hijo de Duauf, escritor de la \u00e9poca del fara\u00f3n Amenemhat I (ca. 1991\u20131962 a.C.), que aparentemente era educador, propagandista pol\u00edtico, y poeta. <i>Escribi\u00f3 la S\u00e1tira<\/i> de los oficios para uso en las escuelas de escribas, probablemente fue comisionado para darle forma literaria a la \u201cDoctrina de Amenemhat I\u201d, panfleto pol\u00edtico, y puede haber sido autor de un conocido himno al Nilo, frecuentemente copiado por escribas juntamente con las otras dos obras (cf. Gardiner, <i>Hieratic Papyri in the British Museum, Third Series<\/i>, 1935, 1, pp. 40, 43\u201344, y Posener, <i>Litt\u00e9rature et Politique dans l\u2019\u00c9gypte de la XIIe Dynastie<\/i>, 1956, pp. 4\u20137, 19, n. 7; 72\u201373). Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 del \u201cm\u00ednimo absoluto\u201d ya mencionado arriba, no existen razones objetivas para dudar de que Mois\u00e9s pueda haber escrito, o haber hecho escribir (al dictado: de all\u00ed los pronombres en tercera persona), una proporci\u00f3n mucho mayor del contenido del Pentateuco actual, aunque no es posible determinar cu\u00e1nto m\u00e1s, siendo esto cuesti\u00f3n de opini\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. Fama posterior<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Desde Josu\u00e9 (8.31; cf. 1 R. 2.3; 2 R. 14.6; Esd. 6.18, etc.) hasta la \u00e9poca del NT (Mr. 12.26; Lc. 2.22; Jn. 7.23), el nombre de Mois\u00e9s se ha asociado con el AT, especialmente el Pentateuco; n\u00f3tese 2 Co. 3.15, donde \u201cMois\u00e9s\u201d representa, la parte por el todo, el AT. Mois\u00e9s y El\u00edas, los representantes de la ley y la profec\u00eda veterotestamentarias, fueron justamente los que estuvieron con Cristo en el monte de la transfiguraci\u00f3n (Mt. 17.3s).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0E. J. Young, <i>Una introducci\u00f3n al Antiguo Testamento<\/i>, 1981; O. Skrzypczak, \u201cMois\u00e9s \u2019, <etiqueta id=\"#_ftn744\" name=\"_ftnref744\" title=\"\"><i>\u00b0EBDM<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn745\" name=\"_ftnref745\" title=\"\">t(t). V, cols. 244\u2013266; W. F. Albright, <\/etiqueta><i>De la edad de piedra al cristianismo<\/i>, 1959, <etiqueta id=\"#_ftn746\" name=\"_ftnref746\" title=\"\">cap(s). IV; J. Bright<\/etiqueta><i>, La historia de Israel<\/i>, 1970; R. de Vaux, <i>Historia antigua de Israel<\/i>, 1975, t(t). I, pp. 315ss; H. Seebass, \u201cMois\u00e9s\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn747\" name=\"_ftnref747\" title=\"\"><i>\u00b0DTNT<\/i><\/etiqueta>, t(t). III, pp. 110\u2013113; W. Eichrodt, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, t(t). I, pp. 263ss; G. van Rad, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1976, pp. 362\u2013369; M. Buber, <i>Mois\u00e9s<\/i>, 1949; S. Freud, <i>Mois\u00e9s y el monote\u00edsmo hebreo<\/i>, s\/f.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>O. T. Allis, <i>God Spake by Moses<\/i>, 1951; G. von Rad, <i>Moses<\/i>, 1960; H. H. Rowley, <i>Men of God<\/i>, 1963, pp. 1\u201336; <etiqueta id=\"#_ftn748\" name=\"_ftnref748\" title=\"\">id., <\/etiqueta><i>From Moses to Qumran<\/i>, 1963, pp. 35\u201363; R. Smend, <i>Das Mosebild von Heinrich Ewald bis Martin Noth<\/i>, 1959; H. Schmid, <i>Mose<\/i>,<i> \u00dcberlieferung und Geschichte<\/i>, 1968.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn749\" name=\"_ftnref749\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>K.A.K.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p>\n    Cristo dictando el dec\u00e1logo al Mois\u00e9sLibertador, l\u00edder, legislador, profeta e historiador hebreo; vivi\u00f3 a finales del siglo XIII e inicios del siglo XII a.C.<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Nombre<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Fuentes<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Desde el nacimiento hasta el llamado (\u00c9xodo 2,1-22)<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Vocaci\u00f3n y misi\u00f3n (\u00c9xodo 2,23 \u2013 12,33)<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 \u00c9xodo y los cuarenta a\u00f1os (\u00c9xodo 12,34 y siguientes)<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Muerte y Gloria p\u00f3stuma<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Nombre<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hebreo: MSH Mosh\u00e9h (M. T.), griego: Mouses, Moses.  \u00c9x. 2,10 denota una derivaci\u00f3n del hebreo Mashah (sacar).  Josefo y los Padres le asignan el copto mo (agua) y uses (salvado) como partes constituyentes del nombre. Hoy d\u00eda la visi\u00f3n de Lepsius, que rastrea el nombre hasta el egipcio mesh (ni\u00f1o), es ampliamente favorecida por los egipt\u00f3logos, pero no se puede establecer nada decisivo.\n<\/p>\n<h3>Fuentes<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Negar con Winckler y Cheyne, o dudar, con Renan y Stade, de la personalidad hist\u00f3rica de Mois\u00e9s, es debilitar y tornar ininteligible la historia posterior de los [israelitas]].  La literatura rab\u00ednica est\u00e1 llena de leyendas que tocan todos los acontecimientos de su maravillosa carrera. Tomados por separado, estos cuentos populares son puramente imaginarios; sin embargo, s\u00ed se les considera en su fuerza  acumulativa, avalan la realidad de un personaje grande e ilustre, de car\u00e1cter fuerte, alto prop\u00f3sito y nobles realizaci\u00f3n; tan profundo, verdadero y eficiente en sus convicciones religiosas como para emocionar y dominar las mentes de toda una raza durante siglos despu\u00e9s de su muerte.  La Biblia provee el principal relato aut\u00e9ntico de su luminosa vida.\n<\/p>\n<h3>Desde el nacimiento hasta el llamado (\u00c9xodo 2,1-22)<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">De extracci\u00f3n lev\u00edtica y nacido en una \u00e9poca en que un edicto real hab\u00eda decretado el ahogamiento de todos los descendientes varones entre los israelitas, el \u201chermoso ni\u00f1o\u201d Mois\u00e9s, tras vivir escondido por tres meses, fue puesto en una cesta en la ribera del Nilo. Un hermano (\u00c9x. 7,7) y una hermana (\u00c9x. 2,4) mayores, Aar\u00f3n y Mar\u00eda (V.A. y V.R., Miriam) ya hab\u00edan agraciado la uni\u00f3n de Yokebed y Amram.   Mar\u00eda se mantuvo de vigilia en el r\u00edo y fue esencial para inducir a la hija del fara\u00f3n, la cual rescat\u00f3 al ni\u00f1o, a confiarlo a una nodriza hebrea. Fue Yokebed a qui\u00e9n ella intencionalmente convoc\u00f3 para el encargo, la cual, cuando su \u201chijo hubo crecido\u201d, se lo entreg\u00f3 a la princesa. En su nuevo ambiente, \u00e9l fue educado \u201cen toda la sabidur\u00eda de los egipcios\u201d (Hch. 7,22).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego Mois\u00e9s aparece en la flor de su vigorosa virilidad, firme en sus simpat\u00edas por sus hermanos degradados. Con bravura, el mata a un egipcio que atacaba a uno de ellos y, a la ma\u00f1ana siguiente intenta apaciguar la ira de dos compatriotas que peleaban.  Sin embargo, \u00e9l es malinterpretado y cuando se le recrimina el asesinato del d\u00eda anterior, teme que su vida est\u00e9 en peligro. El fara\u00f3n ha o\u00eddo la noticia y lo busca para matarlo. Mois\u00e9s huye a Madi\u00e1n. All\u00ed, un acto de ruda galanter\u00eda le asegura un hogar con Reuel, el sacerdote.  S\u00e9fora, una de las siete hijas de Reuel, eventualmente se convierte en su esposa y llaman Guer\u0161om a su primog\u00e9nito. Su segundo hijo, Eliezer, es llamado as\u00ed en celebraci\u00f3n al \u00e9xito de su fuga del Fara\u00f3n.\n<\/p>\n<h3>Vocaci\u00f3n y misi\u00f3n (\u00c9xodo 2,23 \u2013 12,33)<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras cuarenta a\u00f1os de pastoreo, Mois\u00e9s habla con Dios. Hacia Horeb (\u00bfJebel Sherbal?) en el coraz\u00f3n de la monta\u00f1osa pen\u00ednsula del Sina\u00ed, \u00e9l conduce los reba\u00f1os de Reuel por \u00faltima vez.  All\u00ed lo atrae un arbusto flameante, pero una voz milagrosa le proh\u00edbe aproximarse y declara el suelo tan sagrado que para acercarse tendr\u00eda que quitarse las sandalias.  El Dios de Abraham, Isaac y Jacob le designa para libertar a los hebreos del yugo egipcio y conducirlos hacia \u201cla tierra que mana leche y miel\u201d, la regi\u00f3n desde hace mucho tiempo prometida a la semilla de Abraham, la futura Palestina.  A continuaci\u00f3n, Dios le revela su nombre bajo la forma especial Yahveh (vea el art\u00edculo Yahveh), como un \u201cmemorial para las futuras generaciones\u201d.   Realiza dos milagros a fin de convencer a su temeroso oyente; nombra a Aar\u00f3n como el \u201cprofeta\u201d de Mois\u00e9s y, Mois\u00e9s, por as\u00ed decirlo, como el dios de Aar\u00f3n (\u00c9x. 4,16).   Su desconfianza enseguida le da paso a la fe y a la magnanimidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mois\u00e9s se despide de Jetr\u00f3 (Reuel) y sale para Egipto con su familia. Lleva en su mano la \u201cvara de Dios\u201d, un s\u00edmbolo del coraje con el cu\u00e1l actuar\u00e1 al ejecutar se\u00f1ales y prodigios en presencia de un monarca insensible y amenazante.   Su confianza se fortalece, pero \u00e9l no est\u00e1 circuncidado, y Dios se encuentra con \u00e9l en el camino y de buena gana lo matar\u00eda. S\u00e9fora salva a su \u201cesposo de sangre\u201d y aplaca a Dios al circuncidar un hijo.  Aar\u00f3n se une al grupo en el Horeb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera entrevista de los hermanos con sus compatriotas es muy alentadora, pero no as\u00ed con el desp\u00f3tico soberano.  Al pedir que se les permita a los hebreos tres d\u00edas de descanso para que puedan ofrecer sacrificios en el desierto, el furioso monarca no s\u00f3lo se niega, sino que ridiculiza a su Dios, y luego efectivamente irrita la mente de los hebreos contra sus nuevos dirigentes, as\u00ed como contra s\u00ed mismo, al negarles la paja necesaria para las exorbitantes exigencias diarias de la fabricaci\u00f3n de ladrillos.  Una ruptura est\u00e1 a punto de producirse con los dos hermanos extranjeros cu\u00e1ndo, a trav\u00e9s de una visi\u00f3n, Mois\u00e9s es divinamente constituido el \u201cdios del fara\u00f3n\u201d y se le ordena que utilice sus poderes reci\u00e9n otorgados.   \u00c9l ha alcanzado la edad de ochenta a\u00f1os.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El episodio de la vara de Aar\u00f3n es un preludio a las plagas.   Ya sea personalmente o por medio de Aar\u00f3n, algunas veces tras alertar el fara\u00f3n, otras repentinamente, Mois\u00e9s provoca una serie de manifestaciones divinas, descritas en un total de diez, a trav\u00e9s de las cuales humilla a los dioses del sol y de los r\u00edos, aflige al hombre y a la bestia, y manifiesta un control ins\u00f3lito sobre los cielos y la tierra que incluso los magos se ven obligados a reconocer \u201cel dedo de Dios\u201d en sus prodigios.   El fara\u00f3n se aplaca a veces pero nunca lo suficiente para satisfacer las demandas de Mois\u00e9s sin restricciones. \u00c9l valora altamente la labor de los hebreos para sus obras p\u00fablicas. La crisis llega con la \u00faltima plaga.   Los hebreos, prevenidos por Mois\u00e9s, celebran la primera Pascua o fase con las cinturas ce\u00f1idas, las sandalias en los pies y un bast\u00f3n en sus manos, listos para una fuga a toda prisa.   Entonces Dios lleva a cabo su pavorosa amenaza de pasar por la tierra y matar a todo primog\u00e9nito del hombre y la bestia, ejecutando as\u00ed el juicio sobre todos los dioses de Egipto. El fara\u00f3n no puede resistir m\u00e1s tiempo, y se une al pueblo acometido y ruega que se vayan los hebreos.\n<\/p>\n<h3>\u00c9xodo y los cuarenta a\u00f1os (\u00c9xodo 12,34 y siguientes)<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la cabeza de 600,000 hombres, adem\u00e1s de mujeres y ni\u00f1os, y pesadamente cargados con los despojos de los egipcios, Mois\u00e9s sigue un camino por el desierto, indicado por una columna alternada de nubes y fuego, y llega a la pen\u00ednsula de Sina\u00ed al cruzar el Mar Rojo. Un camino seco, milagrosamente abierto por \u00e9l para este fin, en un punto hoy desconocido, posteriormente demuestra ser una trampa mortal para un ej\u00e9rcito de perseguidores egipcios, organizado por el fara\u00f3n y posiblemente bajo su liderazgo.    El evento provee el tema del conmovedor c\u00e1ntico de Mois\u00e9s. Por m\u00e1s de dos meses la procesi\u00f3n, muy retrasada por los reba\u00f1os, manadas y dificultades inherentes a un viaje por el desierto, se encamin\u00f3 rumbo al Sina\u00ed.  Seguir directamente  por Cana\u00e1n habr\u00eda sido muy peligroso, a causa de los belicosos filisteos, cuyo territorio tendr\u00edan que cruzar; mientras que en el sudeste, los menos formidables amalecitas eran las \u00fanicas tribus enemigas y fueron f\u00e1cilmente subyugados gracias a la intercesi\u00f3n de Mois\u00e9s. Para la l\u00ednea de marcha e identificaciones topogr\u00e1ficas a lo largo de la ruta, vea el art\u00edculo israelitas, secci\u00f3n, El \u00c9xodo y El Recorrido por el Desierto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El agua milagrosa obtenida de la roca Horeb y el suministro de codornices y man\u00e1 son indicios de la maravillosa fe del gran l\u00edder. El encuentro con Jetr\u00f3 resulta en una alianza con Madi\u00e1n, y en el nombramiento de un cuerpo de jueces subordinados a Mois\u00e9s, para atender las decisiones menores.   En el Sina\u00ed se promulgaron los Diez Mandamientos, Mois\u00e9s es hecho mediador entre Dios y el pueblo y, durante dos per\u00edodos de cuarenta d\u00edas cada uno, permanece escondido en el monte, recibiendo de Dios los m\u00faltiples decretos, por cuya observaci\u00f3n Israel  ser\u00e1 moldeada en una naci\u00f3n teocr\u00e1tica (ver Legislaci\u00f3n de Mois\u00e9s).   En su primero descenso, muestra un celo que todo lo consume por la pureza del culto divino, al causar que murieran aquellos que se hab\u00edan entregado a las org\u00edas id\u00f3latras del becerro de oro; en su segundo descenso, inspira el m\u00e1s profundo respeto, porque su rostro estaba estampado con cuernos luminosos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras instituir el sacerdocio y erigir el tabern\u00e1culo, Mois\u00e9s ordena un censo que muestra un ej\u00e9rcito de 603,550 guerreros. \u00c9stos, con los levitas, mujeres y ni\u00f1os, celebran debidamente el primer aniversario de la Pascua y, llevando el Arca de la Alianza, pronto empiezan la segunda etapa de la migraci\u00f3n.  Jobab, el hijo de Jetr\u00f3, los acompa\u00f1a y les sirve de gu\u00eda.  Suceden dos ocasiones de descontento general, la primera es punida con fuego, lo cual cesa con las oraciones de Mois\u00e9s y, la segunda, es punida con la plaga.   Cuando se quejan del man\u00e1, reciben codornices como el a\u00f1o anterior.   Se designan setenta ancianos &#8212;origen conjetural del sanedr\u00edn&#8212; para ayudar  a asistir Mois\u00e9s. A continuaci\u00f3n, Aar\u00f3n y Mar\u00eda envidian a su hermano, pero Dios lo reivindica y aflige a Mar\u00eda temporalmente con lepra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el desierto de Par\u00e1n, Mois\u00e9s env\u00eda esp\u00edas a Cana\u00e1n, qui\u00e9nes, con excepci\u00f3n de Josu\u00e9 y Caleb, traen informes alarmantes que causan consternaci\u00f3n y rebeli\u00f3n entre el pueblo. El gran l\u00edder ora y Dios interviene, pero s\u00f3lo para condenar a la presente generaci\u00f3n a morir en el desierto.   La subsiguiente sublevaci\u00f3n de Cor\u00e9, Dat\u00e1n, Abir\u00f3n y sus partidarios sugiere que durante los treinta y ocho a\u00f1os pasados en el Badiet et-Tih, continu\u00f3 el descontento habitual caracter\u00edstico de los n\u00f3madas.  Es durante ese per\u00edodo que la tradici\u00f3n sit\u00faa la composici\u00f3n de una amplia parte del Pentateuco.   Pr\u00f3ximo a su t\u00e9rmino, Mois\u00e9s es condenado a no entrar jam\u00e1s a la Tierra Prometida, presumiblemente debido a una moment\u00e1nea falta de confianza en Dios, en el agua de la contradicci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando deja de existir la vieja generaci\u00f3n, incluyendo a Mar\u00eda, la hermana del profeta, Mois\u00e9s inaugura la marcha progresiva alrededor de Edom y Moab hacia el Arn\u00f3n. Tras la muerte de Aar\u00f3n y la victoria sobre Arad, en el campo aparecen \u201cserpientes abrasadoras\u201d, como castigo por nuevas murmuraciones.   Mois\u00e9s levanta la serpiente de bronce \u201cla cual, cuando los que hab\u00edan sido picados la miraban, quedaban curados\u201d. Las victorias sobre Sij\u00f3n y Og y el sentimiento de seguridad que animaba al ej\u00e9rcito, aunque en territorio del hostil Balac, lleva a una relaci\u00f3n presuntuosa y escandalosa con los id\u00f3latras moabitas, la cual resulta, bajo el comando de Mois\u00e9s, en la masacre de 24,000 transgresores.  El censo, sin embargo, muestra que el ej\u00e9rcito a\u00fan cuenta con 601,730 guerreros, excluyendo a 23,000 levitas. De esos, Mois\u00e9s permite que los rubenitas, gaditas y la media tribu de Manas\u00e9s se establezcan en la regi\u00f3n oriental del Jord\u00e1n, sin embargo, sin liberarlos del servicio en la conquista de la regi\u00f3n occidental del Jord\u00e1n.\n<\/p>\n<h3>Muerte y Gloria p\u00f3stuma<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como un legado valioso al pueblo por el cual ha soportado sufrimientos sin paralelos, Mois\u00e9s en sus \u00faltimos d\u00edas pronuncia los tres memorables discursos conservados en el Deuteronomio.  Su principal pronunciamiento se relaciona con un futuro profeta, as\u00ed como \u00e9l, a qui\u00e9n el pueblo ha de recibir. Entonces \u00e9l prorrumpi\u00f3 en una sublime canci\u00f3n de alabanza a Yahveh y a\u00f1ade bendiciones prof\u00e9ticas a cada una de las doce tribus. Desde el  Monte Nebo &#8212;en \u201cla cumbre del Pisg\u00e1\u201d&#8212; Mois\u00e9s avista por \u00faltima vez la Tierra Prometida, y muere a la edad de 120 a\u00f1os.   Fue sepultado \u201cen el valle de Moab, frente a Fogor\u201d, pero ning\u00fan hombre \u201cha conocido su tumba\u201d. Su memoria ha siempre sido una de \u201caislada grandiosidad\u201d. Es el tipo de la santidad hebrea que excede tanto en brillo a los otros modelos, que doce siglos tras su muerte, el Cristo que \u00e9l preanunci\u00f3 parece eclipsado por \u00e9l en las mentes de los eruditos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 enterrado en \u00abel valle de Moab, frente a Peor\u00bb, pero no hay nadie \u00abconoce su sepulcro\u00bb. Su memoria ha sido uno de \u00abgrandeza aislado\u00bb. \u00c9l es el tipo de hebreo la santidad, superando tanto en brillantez a otros modelos que doce siglos despu\u00e9s de su muerte, el Cristo que \u00e9l anunciaba parec\u00eda eclipsado por \u00e9l en las mentes de los sabios.  Humanamente hablando, fue una providencia indispensable que lo represent\u00f3 en la Transfiguraci\u00f3n, lado a lado con El\u00edas, y bastante inferior al personaje cuya venida hab\u00eda predicho.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Reilly, Thomas \u00e0 Kempis. \u00abMoses.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 10. New York: Robert Appleton Company, 1911. 29 Jan. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/10596a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Raquel Cantarelli.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exo 2:1-Deu 34:12; Act 7:20-44. Nace, Exo 2:1-4; adoptado por la hija de Fara\u00f3n, Exo 2:3-10; educado en la corte egipcia, Act 7:22; mata a un egipcio, Exo 2:11-12; huye a Madi\u00e1n, Exo 2:15-20; se casa con S\u00e9fora, Exo 2:21-22; llamado por Dios, Exo 3:1-4:17; vuelve a Egipto, Exo 4:18-31; Mois\u00e9s y Fara\u00f3n, Exo_5-11; cruza &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/moises\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMOISES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3224","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3224","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3224"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3224\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3224"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3224"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3224"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}