{"id":3375,"date":"2016-02-04T23:49:50","date_gmt":"2016-02-05T04:49:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/nombre\/"},"modified":"2016-02-04T23:49:50","modified_gmt":"2016-02-05T04:49:50","slug":"nombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/nombre\/","title":{"rendered":"NOMBRE"},"content":{"rendered":"<p>v. Invocar, Nombre de Jehov\u00e1<br \/>\nGen 2:20 puso Ad\u00e1n n a toda bestia y ave de los<br \/>\nGen 11:4 un n, por si fu\u00e9remos esparcidos sobre la<br \/>\nGen 17:5 no .. m\u00e1s tu n Abram .. ser\u00e1 tu n Abraham<br \/>\nGen 32:28; Gen 35:10 tu n es Jacob .. Israel ser\u00e1 tu n<br \/>\nGen 32:29 \u00bfpor qu\u00e9 me preguntas por mi n? Y lo<br \/>\nExo 3:13 si ellos me pregunten: \u00bfCu\u00e1l es su n?<br \/>\nExo 9:16 que mi n sea anunciado en toda la tierra<br \/>\nExo 20:24 lugar donde .. est\u00e9 la memoria de mi n<br \/>\nExo 23:21 oye su voz .. porque mi n est\u00e1 en \u00e9l<br \/>\nExo 33:12 t\u00fa dices: Yo te he conocido por tu n<br \/>\nExo 33:19 proclamar\u00e9 el n de Jehov\u00e1 delante de ti<br \/>\nDeu 12:5 para poner all\u00ed su n para su habitaci\u00f3n<br \/>\nDeu 28:58 temiendo este n glorioso y temible<br \/>\nJos 6:27 Jehov\u00e1 con Josu\u00e9, y su n se divulg\u00f3 por<br \/>\nJos 7:9 entonces, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1s t\u00fa a tu grande n?<br \/>\nJdg 13:17 \u00bfcu\u00e1l es tu n, para que .. te honremos?<br \/>\n2Sa 7:13; 1Ki 8:19; 2Ch 6:9 \u00e9l edificar\u00e1 casa a mi n<br \/>\n1Ki 8:43; 2Ch 6:33 los pueblos .. conozcan tu n<br \/>\n1Ch 16:29; Psa 96:8 dad la honra debida a su n<br \/>\n2Ch 7:14 pueblo, sobre el cual mi n es invocado<br \/>\nPsa 8:1, 9 cu\u00e1n glorioso es tu n en toda la tierra<br \/>\nPsa 9:10 en ti confiar\u00e1n los que conocen tu n, por<br \/>\nPsa 20:1 oiga .. el n del Dios de Jacob te defienda<br \/>\nPsa 20:5 y alzaremos pend\u00f3n en el n de .. Dios<br \/>\nPsa 23:3 me guiar\u00e1 por sendas .. por amor de su n<br \/>\nPsa 33:21 porque en su santo n hemos confiado<br \/>\nPsa 34:3 a Jehov\u00e1 conmigo, y exaltemos a una su n<br \/>\nPsa 61:8 as\u00ed cantar\u00e9 tu n para siempre, pagando<br \/>\nPsa 72:17 ser\u00e1 su n para siempre .. dure el sol<br \/>\nPsa 83:18 conozcan que tu n es Jehov\u00e1; t\u00fa solo<br \/>\nPsa 103:1 Jehov\u00e1, y bendiga todo mi ser su santo n<br \/>\nPsa 111:9 su pacto; santo y temible es su n<br \/>\nPsa 115:1 no a nosotros, sino a tu n da gloria, por<br \/>\nPro 10:7 bendita; mas el n de los imp\u00edos se pudrir\u00e1<br \/>\nPro 22:1 de m\u00e1s estima es el buen n .. riquezas<br \/>\nIsa 42:8 yo Jehov\u00e1; \u00e9ste es mi n; y a otro no dar\u00e9<br \/>\nIsa 43:1 yo te redim\u00ed; te puse n, m\u00edo eres t\u00fa<br \/>\nIsa 43:7 todos los llamados de mi n; para gloria<br \/>\nIsa 48:9 por amor de mi n diferir\u00e9 mi ira, y para<br \/>\nIsa 52:6 mi pueblo sabr\u00e1 mi n por esta causa en<br \/>\nIsa 55:13 ser\u00e1 a Jehov\u00e1 por n, por se\u00f1al eterna<br \/>\nIsa 56:5 n mejor que el de .. n perpetuo les dar\u00e9<br \/>\nIsa 62:2 te ser\u00e1 puesto un n nuevo, que la boca de<br \/>\nJer 10:6 grande eres t\u00fa, y grande tu n en poder\u00edo<br \/>\nJer 15:16 tu n se invoc\u00f3 sobre m\u00ed, oh Jehov\u00e1 Dios<br \/>\nJer 23:27 hacen que mi pueblo se olvide de mi n con<br \/>\nJer 44:26 mi n no ser\u00e1 invocado m\u00e1s en .. Egipto<br \/>\nEze 20:9 con todo, a causa de mi n, para que no<br \/>\nEze 36:21 al ver mi santo n profanado por la casa<br \/>\nEze 39:25 y me mostrar\u00e9 celoso por mi santo n<br \/>\nHos 12:5 Jehov\u00e1 es Dios de los .. Jehov\u00e1 es su n<br \/>\nAmo 6:10 no podemos mencionar el n de Jehov\u00e1<br \/>\nZec 14:9 aquel d\u00eda Jehov\u00e1 ser\u00e1 uno, y uno su n<br \/>\nMal 1:11 es grande mi n entre las naciones; y en<br \/>\nMal 4:2 a vosotros los que tem\u00e9is mi n, nacer\u00e1<br \/>\nMat 1:23 a luz un hijo, y llamar\u00e1s su n Emanuel<br \/>\nMat 6:9 Padre nuestro que .. santificado sea tu n<br \/>\nMat 7:22 dir\u00e1n .. \u00bfno profetizamos en tu n, y en<br \/>\nMat 10:22; Mat 24:9; Mar 13:13; Luk 21:17 ser\u00e9is aborrecidos .. por causa de mi n<br \/>\nMat 18:5; Mar 9:37 el que reciba en mi n a un ni\u00f1o<br \/>\nMat 18:20 tres congregados en mi n, all\u00ed estoy yo<br \/>\nMat 19:29 haya dejado casas .. por mi n, recibir\u00e1<br \/>\nMat 21:9; 23:39<\/p>\n<hr>\n<p>Nombre    (heb. sh\u00eam; gr. \u00f3noma).  Los hebreos, como otros pueblos antiguos del Cercano Oriente, daban gran importancia a los nombres personales.  Ten\u00ed\u00adan significados literales, y eran s\u00ed\u00admbolos del car\u00e1cter y la personalidad de la persona; a veces reflejaban el talante o los sentimientos de quien daba el nombre.  Los apellidos hereditarios eran pr\u00e1cticamente inexistentes en tiempos b\u00ed\u00adblicos.  Cuando era necesario distinguir a 2 personas del mismo nombre, a menudo se a\u00f1ad\u00ed\u00ada un adjetivo que identificara al individuo, como en los siguientes ejemplos: Saulo de Tarso, Jos\u00e9 de Arimatea, Jes\u00fas de Nazaret, 847 El\u00ed\u00adas tisbita, Jacobo hijo de Alfeo, Judas hermano de Jacobo, etc.  Algunos ten\u00ed\u00adan uno adicional o alternativo, que se menciona en la Biblia como \u00absobrenombre\u00bb (Act 10:5; cf Mar 3:16, 17).  Los de Abrah\u00e1n, Israel y Josu\u00e9 son ejemplos de nombres adicionales o reemplazantes de los anteriores de las personas indicadas.  En cuanto a la forma y la estructura, los nombres hebreos b\u00ed\u00adblicos segu\u00ed\u00adan un esquema que parece extra\u00f1o para la mente moderna.  Con frecuencia, est\u00e1n formados por 2 o m\u00e1s palabras que pod\u00ed\u00adan expresar una frase abreviada, como en los siguientes ejemplos: Abid\u00e1n, \u00abmi padre es juez\u00bb; Icabod, \u00abla gloria se ha apartado\u00bb.  Ocasionalmente consist\u00ed\u00adan de una sola palabra, como en el caso de D\u00e9bora, \u00ababeja\u00bb; Barac, \u00abrel\u00e1mpago\u00bb; Caleb, \u00abperro\u00bb; Jon\u00e1s, \u00abpaloma\u00bb; etc.  A menudo tienen forma verbal:  Sa\u00fal, \u00abpedido (a Dios)\u00bb o \u00abprestado (a Dios)\u00bb; Nat\u00e1n, \u00abEl (es decir, Dios) ha dado\u00bb; Baruc, \u00abbendecido\u00bb; etc.  Otros nombres b\u00ed\u00adblicos sencillamente reflejan diversos t\u00e9rminos de afecto, como Noem\u00ed\u00ad, \u00abmi agrado\u00bb; Tabita, \u00abgacela\u00bb; y Sans\u00f3n, posiblemente \u00abpeque\u00f1o sol\u00bb.  Tal vez la clase m\u00e1s popular de nombres entre los israelitas era el que conten\u00ed\u00ada alguna referencia al Dios verdadero y a menudo expresaba piadosas declaraciones de fe (por ejemplo, El\u00ed\u00adas significa \u00abYahweh es mi Dios\u00bb); otros reconoc\u00ed\u00adan alguna bendici\u00f3n especial recibida del Se\u00f1or, como el nacimiento de un ni\u00f1o (algunos ejemplos son: Natanael, \u00abDios ha dado\u00bb; Berequ\u00ed\u00adas, \u00abYahweh ha bendecido\u00bb; Ezequ\u00ed\u00adas, \u00abYahweh ha fortalecido\u00bb; etc.).  Los nombres teof\u00f3ricos, es decir, los que contienen el de Dios, generalmente se pueden reconocer en la Biblia por los prefijos  ja-, je-,Jeho- (transliteraciones de formas abreviadas del nombre divino; v\u00e9ase Jehov\u00e1); por los prefijos El-* o El-i; por el sufijo -el (transliteraciones de la palabra que significa Dios); y por los sufijos -\u00ed\u00ada, -\u00ed\u00adas (tambi\u00e9n formas del nombre divino).  En el NT, el nombre Jes\u00fas recibe constante \u00e9nfasis.  Sus padres recibieron instrucciones acerca de la elecci\u00f3n del nombre (Mat 1:21, 23); sus seguidores recibieron la invitaci\u00f3n de orar en su nombre (Joh 16:23, 24); por causa de su sacrificio se le dio un nombre que es sobre todo nombre (Phi 2:9, 10); la salvaci\u00f3n se obtiene por medio de su nombre (Act 2:21; 4:12); todo lo que sus seguidores hagan debe ser hecho por medio su nombre (Col 3:17); y los primeros cristianos estuvieron dispuestos a sufrir cualquier humillaci\u00f3n por causa de ese nombre (cf Act 5:41).  \u00abNombre\u00bb en algunos de \u00e9stos y de otros pasajes asume un significado m\u00e1s amplio que el de identificar a un individuo; significa \u00abpersona\u00bb, \u00abcar\u00e1cter\u00bb, \u00abautoridad\u00bb, \u00abreputaci\u00f3n\u00bb, etc. (Exo 5:23; 34:5, 6; Deu 7:24; Act 1:15, DHH; Rev 3:4; etc.).  Nordeste.  V\u00e9ase Euroclid\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>el n. de una persona u objeto se vincula a su realidad. Entre los hebreos, al darle n. a una cosa o la pronunciaci\u00f3n del n. puede tomarse posesi\u00f3n de la misma. As\u00ed\u00ad, Ad\u00e1n adquiere potestad sobre animales y plantas a ra\u00ed\u00adz de haberles puesto n., Gn 2, 19 ss.; igualmente, un monarca tomaba posesi\u00f3n de una ciudad o un territorio d\u00e1ndole su n., 2 S 12, 28; Am 9, 12. Dar un n. era privilegio de el padre, la madre o un ser superior.<\/p>\n<p>Reconocer   el n. de Dios implica un acto de fe en El; el n. de Dios es Dios  mismo, Lv 4, 11-16, e indica su naturaleza y car\u00e1cter trascendente a todo sitio terrenal, Dt 12, 5; 2 Cr 20,8. El n. de Dios proporciona refugio y protecci\u00f3n, Sal 124, 8; Jer 10, 6. Tener varios n. indicaba importancia, Jb 30, 8. En muchos casos, los nombres propios expresan una relaci\u00f3n especial con Dios. Los cambios de n. de determinadas personas muchas veces ten\u00ed\u00adan la funci\u00f3n de caracterizar su misi\u00f3n, Gn 32, 28; 2 R 23, 34.<\/p>\n<p>Yahv\u00e9h da conocer su nombre al hombre en el A. T.  Gn 17, 1; Ex 3, 14; 6, 2, y se dirige a \u00e9l tambi\u00e9n con su nombre. Dios en el A. T. se le llama de diferentes formas, manifestando que el n. se considera \u00ed\u00adntimamente ligado a su esencia. Jes\u00fas manifiesta que el n. se trata de una nueva forma de actuaci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica cuando dice expresamente a sus disc\u00ed\u00adpulos que se dirijan a Dios con el nombre de Padre. Y un preludio en tal sentido lo encontramos en las palabras que el \u00e1ngel del Se\u00f1or dirige a Jos\u00e9 al ordenarle que ponga al hijo de Mar\u00ed\u00ada el nombre de Jes\u00fas, Yahv\u00e9h salva,  Mt 1, 21-23. Norte, punto cardinal considerado como el lugar de la divinidad, Ez 1, 4.<\/p>\n<p>Cuando Lucifer quiso tomar el lugar de Dios  se fue hacia el norte, Is 14,   13. Los sacrificios se realizaban en la parte N. del altar, Lv 1, 11; Sal 41,   2. Tambi\u00e9n el N. era fuente de peligro, Is 14, 31; Jl 1, 14; 4, 6, tambi\u00e9n s\u00ed\u00admbolo de la tribulaci\u00f3n, Jer 1, 14; 4, 6.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>En tiempos b\u00ed\u00adblicos, el concepto del nombre encerraba un significado que no tiene en la actualidad, donde por lo general es un simple r\u00f3tulo sin mayor significado. Unicamente una persona con autoridad daba un nombre (Gen 2:19; 2Ki 23:34), y ello significaba que a la persona nombrada se le asignaba una determinada posici\u00f3n, funci\u00f3n o relaci\u00f3n (Gen 35:18; 2Sa 12:25). El nombre dado a menudo estaba determinado por alguna circunstancia al momento del nacimiento (Gen 19:22); algunas veces el nombre expresaba un deseo o una profec\u00ed\u00ada (Isa 8:1-4; Hos 1:4). Cuando una persona daba a otra su propio nombre significaba la uni\u00f3n de ambas en una relaci\u00f3n muy cercana, como cuando Dios le dio su nombre a Israel (Deu 28:9-10). Ser bautizado en el nombre de alguien, por consiguiente, significaba pasar a pertenecer a un nuevo due\u00f1o (Mat 28:19; Act 8:16; 1Co 1:13, 1Co 1:15). En las Escrituras encontramos la relaci\u00f3n m\u00e1s cercana posible entre una persona y su nombre, siendo ambas pr\u00e1cticamente lo mismo, de manera tal que quitar el nombre era hacer desaparecer a la persona (Num 27:4; Deu 7:24). Olvidar el nombre de Dios es apartarse de \u00e9l (Jer 23:27). M\u00e1s aun, el nombre mostraba la persona tal cual ella se hab\u00ed\u00ada revelado; por ejemplo, el nombre del SE\u00ed\u2018OR significaba el Se\u00f1or en los atributos que \u00e9l hab\u00ed\u00ada manifestado: santidad, poder, amor, etc. A menudo, en la Biblia, el nombre significa la presencia de la persona en el car\u00e1cter revelado (1Ki 18:24). El ser enviado o el hablar en el nombre de alguien significaba ser portador de la autoridad de esa persona (Jer 11:21; 2Co 5:20). En el uso jud\u00ed\u00ado m\u00e1s tard\u00ed\u00ado, el nombre Jehovah no se pronunciaba al leer las Escrituras (comparar Wis 14:21); en cambio se reemplazaba por el t\u00e9rmino Adonai (mi Se\u00f1or). Orar en el nombre de Jes\u00fas es orar como sus representantes sobre la tierra \u2014en su esp\u00ed\u00adritu y con su objetivo\u2014 e implica la m\u00e1s \u00ed\u00adntima comuni\u00f3n con Cristo.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>El poner n. a una persona es facultad del que antecede al reci\u00e9n nacido (sus padres), pero es tambi\u00e9n una se\u00f1al que indica jerarqu\u00ed\u00ada y autoridad de parte del que nomina sobre el nominado. Por eso Dios \u2020\u0153trajo a Ad\u00e1n\u2020\u009d todas las bestias de la tierra \u2020\u0153para que viese c\u00f3mo las hab\u00ed\u00ada de llamar\u2020\u009d (Gen 2:19). Los n. que los hebreos pon\u00ed\u00adan a sus hijos ten\u00ed\u00adan distintas razones. En algunos casos se trataba de una simple preferencia por la belleza de la palabra. Pero la mayor\u00ed\u00ada de las veces los n. atend\u00ed\u00adan a deseos, circunstancias, prop\u00f3sitos, profec\u00ed\u00adas, etc\u00e9tera, por parte de los que los asignaban. Esto hace que en muchas ocasiones se encuentren n. que tienen particular significaci\u00f3n, especialmente para la historia con la cual est\u00e1n relacionados, pero no siempre es as\u00ed\u00ad. De manera que hay que ser cauteloso, para no forzar el texto poni\u00e9ndolo a decir cosas que no dice. Con esas precauciones, pueden estudiarse los n. de personas que se usan en la Biblia atendiendo a las siguientes razones:<\/p>\n<p>a) Por la circunstancia del nacimiento. A veces el n. tiene connotaciones conmemorativas, por relacionarse la llegada de la criatura con alg\u00fan acontecimiento (\u2020\u0153&#8230; el nombre del uno fue Peleg [divisi\u00f3n], porque en sus d\u00ed\u00adas fue repartida la tierra\u2020\u009d (Gen 10:25).<br \/>\n) Como una invocaci\u00f3n a Dios. Generalmente este tipo de n. se forma combinando una palabra con otra que alude a Dios ( n. teof\u00f3ricos): \u2020\u00a2Gamaliel (\u2020\u0153Dios es mi recompensa\u2020\u009d), \u2020\u00a2Jehed\u00ed\u00adas (\u2020\u0153Que Dios se regocije\u2020\u009d), etc\u00e9tera. Otros n. se usaban como una afirmaci\u00f3n de una verdad que los padres apreciaban, como \u2020\u00a2Eliab (\u2020\u0153Dios es padre\u2020\u009d), o \u2020\u00a2Eliada (\u2020\u0153Dios sabe\u2020\u009d).<br \/>\n) Por la expresi\u00f3n de alg\u00fan deseo hacia el reci\u00e9n nacido. \u00e9ste pudo ser el caso de \u2020\u00a2Jehiel (\u2020\u0153Que viva, oh Dios\u2020\u009d [1Cr 9:35]).<br \/>\n) Para se\u00f1alar alguna profec\u00ed\u00ada. (\u2020\u0153Ponle por n. Lo-ammi [no pueblo m\u00ed\u00ado], porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo ser\u00e9 vuestro Dios\u2020\u009d [Ose 1:9]).<br \/>\n) Por alguna particularidad observada en el ni\u00f1o ( \u2020\u00a2Libni (\u2020\u0153blanco\u2020\u009d), \u2020\u00a2Hacat\u00e1n (\u2020\u0153peque\u00f1o\u2020\u009d), \u2020\u00a2Barzilai (\u2020\u0153fuerte como hierro\u2020\u009d), etc\u00e9tera.<br \/>\n) Por un cambio en la condici\u00f3n de la persona (\u2020\u0153Y no se llamar\u00e1 m\u00e1s tu n. Abram, sino que ser\u00e1 tu n. Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes\u2020\u009d [Gen 17:5]. \u2020\u0153No se dir\u00e1 m\u00e1s tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido\u2020\u009d [Gen 32:28]).<\/p>\n<p>En tiempos del NT era muy com\u00fan el uso de sobrenombres (\u2020\u0153Sim\u00f3n, llamado Pedro\u2020\u009d [Mat 4:18]. \u2020\u0153&#8230; ser\u00e1s llamado Cefas\u2020\u009d [Jua 1:42]. \u2020\u0153Tom\u00e1s &#8230; llamado D\u00ed\u00addimo\u2020\u009d [Jua 20:24]).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>ver, DIOS (Nombres)<\/p>\n<p>vet, (a) Su importancia. En la \u00e9poca b\u00ed\u00adblica se atribu\u00ed\u00ada al nombre una considerable importancia. Hay una relaci\u00f3n directa entre el nombre y la persona o cosa nombrada; el nombre participa de alguna manera en la esencia que tiene por objeto revelar. Expresa la personalidad hasta tal punto que el conocimiento del nombre de alguien implica conocerlo \u00ed\u00adntimamente e, incluso en cierto sentido, tener poder sobre \u00e9l. Jacob pregunta el nombre al \u00e1ngel de Jehov\u00e1: \u00abDecl\u00e1rame ahora tu nombre.\u00bb Su respuesta es: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me preguntas por mi nombre?\u00bb (Gn. 32:29; cfr. Jue. 13:17-18). En el momento de llevar a cabo grandes actos redentores, Dios hace comprender a Mois\u00e9s que se va a revelar no s\u00f3lo ya como el Todopoderoso, sino \u00aben mi nombre JEHOV\u00ed\u0081\u00bb (Ex. 6:3). As\u00ed\u00ad, el nombre hace tambi\u00e9n pr\u00f3xima la presencia de la persona: no se puede resistir al \u00e1ngel de Jehov\u00e1, pues el nombre de Dios est\u00e1 en \u00e9l (Ex. 23:21). El santuario donde Dios es adorado es sagrado, pues all\u00ed\u00ad hace morar Su nombre (Dt. 12:11). Jes\u00fas dice al Padre que El hab\u00ed\u00ada \u00abmanifestado (su) nombre a los hombres\u00bb (Jn. 17:6), es decir, toda Su naturaleza divina. Juan nos habla de Cristo, a fin de que al creer tengamos vida en Su nombre (Jn. 20:31). El nombre pronunciado act\u00faa con el mismo poder que la persona (Hch. 3:16; 4:10, 12, etc.) y el nombre del Salvador est\u00e1, por definici\u00f3n, por encima de todo otro nombre (Ef. 1:21). (V\u00e9ase DIOS, [NOMBRES DE].) (b) Sentido y elecci\u00f3n del nombre. El nombre de las personas humanas se corresponde con la misma concepci\u00f3n. En la Biblia no se da como en la actualidad, casi al azar (en el caso del nombre propio) o por el solo hecho de la filiaci\u00f3n (apellido\/s). En lo que sea posible, el nombre debe expresar la naturaleza del que lo lleva, y su elecci\u00f3n queda influenciada por circunstancias del nacimiento o por un voto de los padres con respecto al hijo. Se dejaban tambi\u00e9n guiar por la asonancia general o la consonancia de las s\u00ed\u00adlabas, lo que permite un acercamiento en el sentido, o una etimolog\u00ed\u00ada popular consustancial al genio hebreo, aunque algunas veces nos sea sorprendente a nosotros. Veamos algunos nombres: Eva (vida, Gn. 3:20), No\u00e9 (reposo, Gn. 5:29), Isaac (risa, Gn. 17:19), Esa\u00fa (velloso, Gn. 25:25), Edom (rojo, Gn. 25:30), Jacob (suplantador, Gn. 25:26); los nombres de los hijos de Jacob comportan siempre una significaci\u00f3n (Gn. 30); se puede ver tambi\u00e9n Fares (brecha, Gn. 38:29), Manas\u00e9s (olvido, Gn. 41:51), Efra\u00ed\u00adn (f\u00e9rtil, Gn. 41:52), etc. El nombre deb\u00ed\u00ada ser, si era posible, de buen augurio. Raquel, moribunda debido al parto, llama a su \u00faltimo hijo Ben-Oni (hijo de mi dolor), pero de inmediato Jacob se lo cambia, poni\u00e9ndole Benjam\u00ed\u00adn (hijo de mi diestra, Gn. 35:18). Frecuentemente, los nombres comportan un significado religioso y una menci\u00f3n del mismo Se\u00f1or (\u00abEl\u00bb para Dios, o \u00abJah\u00bb para Jehov\u00e1 o Yahveh). De esta manera tenemos una serie de nombres compuestos, e incluso de nombres que son una corta frase: Natanael (Dios ha dado), Jonat\u00e1n (Jehov\u00e1 ha dado), Elimelec (Dios es mi rey), Ezequiel (Dios es fuerte), Adon\u00ed\u00adas (Jehov\u00e1 es se\u00f1or) y muchos m\u00e1s. Hay otros nombres que son sencillamente sacados de la naturaleza, o inspirados en im\u00e1genes de la vida corriente: Lab\u00e1n (blanco), Lea (vaca salvaje), Raquel (oveja), Tamar (palmera), D\u00e9bora (abeja), Jon\u00e1s (paloma), Tabita (gacela), Peninna (perla), Susana (lirio). Hay nombres surgidos de circunstancias hist\u00f3ricas: Icabod (sin gloria, 1 S. 4:21), Zorobabel (nacido en Babilonia). Es a causa de este constante deseo de dar un sentido real y personal a los nombres que se trata de dar, en los art\u00ed\u00adculos de este diccionario, una traducci\u00f3n, etimolog\u00ed\u00ada o explicaci\u00f3n de los nombres, debido a que ello tiene una mayor importancia de lo que pueda parecer a simple vista. El nombre parece que era impuesto al reci\u00e9n nacido por lo general en el octavo d\u00ed\u00ada de su vida, al ser circuncidado (cfr. Gn. 17:12; 21:3-4; Lc. 1:59; 2:21). (c) El cambio del nombre. A causa del sentido sumamente personal unido al nombre, se daba en ocasiones un nombre nuevo a alguien con el fin de se\u00f1alar la transformaci\u00f3n de su car\u00e1cter, cfr. p. ej.: Abram a Abraham, Sarai a Sara (Gn. 17:5-15), Jacob a Israel (Gn. 32:27, 28), Noem\u00ed\u00ad a Mara (Rt. 1:20). En ocasiones el segundo nombre es una traducci\u00f3n del primero: Cefas (aram.) Pedro (gr.), Tom\u00e1s (aram.) D\u00ed\u00addimo (\u00abgemelo\u00bb en gr.), Mes\u00ed\u00adas (heb,) Cristo (gr.). Un d\u00ed\u00ada todos los creyentes recibiremos un nombre nuevo adecuado a los redimidos del Se\u00f1or (Ap. 3:12). (d) Apellidos. Los apellidos no eran usuales entre los hebreos pero se a\u00f1ad\u00ed\u00ada una indicaci\u00f3n de su origen: Jes\u00fas de Nazaret, Jos\u00e9 de Arimatea, Mar\u00ed\u00ada de Magdala, Nahum de EIcos. Pod\u00ed\u00ada ser tambi\u00e9n un patron\u00ed\u00admico: Sim\u00f3n hijo de Jon\u00e1s (Bar-Jon\u00e1s), Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo. Tambi\u00e9n se pod\u00ed\u00ada hacer referencia a la profesi\u00f3n: Nat\u00e1n el profeta, Jos\u00e9 el carpintero, Sim\u00f3n el zelota, Mateo el publicano, Dionisio el areopagita. (e) Nombres romanos. Todo romano ten\u00ed\u00ada tres nombres: (A) El \u00abpraenomen\u00bb o nombre propio, designaci\u00f3n personal; (b) el \u00abnomen\u00bb, indicaci\u00f3n de la l\u00ed\u00adnea o casa; (c) el \u00abcognomen\u00bb, nombre de familia, o apellido, que figuraba en \u00faltimo lugar. Por ejemplo: el procurador F\u00e9lix (Hch. 23:24) se llamaba en realidad: Marcus (nombre propio) Antonius (de la gens Antonia) F\u00e9lix (de la familia llamada F\u00e9lix, \u00abfeliz\u00bb). Frecuentemente se omit\u00ed\u00ada el nombre propio, y se hablaba de Julio C\u00e9sar en lugar de Cayo Julio C\u00e9sar, etc.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[801]<br \/>\n  Modo o expresi\u00f3n para designar o identificar a personas, animales, lugares, acciones u objetos. Con todo, el sentido com\u00fan humano e incluso el sentido religioso de la vida, reclaman que el nombre de una persona, por su dignidad singular, sea digno, respetable y agradable, socialmente representativo.<\/p>\n<p>    El modo de \u00abdenominar\u00bb a las personas ha variado con el tiempo y est\u00e1 sujeto a las tradiciones y a los modos de cada cultura o forma religiosa de los diversos pueblos.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>En el A. T. el nombre designa la realidad profunda de la persona, expresa la esencia del ser que lo lleve: es la persona misma. A los ocho d\u00ed\u00adas del nacimiento se impon\u00ed\u00ada el nombre (Mt 1,21.23; Lc 1,31.63), pero puede ser cambiado al recibir una alta misi\u00f3n (G\u00e9n 17,5; Mt 16,18). conocer el nombre de Dios es conocer su iaturaleza (Ex 3,13; 23,21; Dt 5,11). El sombre de Dios es el supremo nombre entre todos, como El mismo es el supreno, el \u00fanico (Zac 4,1). El nombre de Dios as santo (Lev 20,3; Sal 103,1), glorioso y excelso, grande y eminente (Neh 9,5; Sal 72,19; Prov 30,4), formidable y terrible (Dt 28,59; Sal 99,3), omnipotente (Dt 18,19; Jer 11,21; Jn 17,11-12). El nombre de Yahv\u00e9, inaccesible y trascendente, es como una sustituci\u00f3n de Yahv\u00e9, que acompa\u00f1a al pueblo (Ex 23,19-21; Job 1,21; Ez 20,44; Am 2,7). El nombre de Dios habita en el templo (Dt 12,5.12; 1 Re 3,2) y en el monte Si\u00f3n (Is 14,7; Jer 7,12-14; 34,15), porque el nombre es como El mismo. Donde est\u00e1 su nombre, all\u00ed\u00ad est\u00e1 El presente (Is 30,27). Dios es \u00abel Nombre\u00bb (Lev 24,11-16; Dt 12,5; Jn 12,28). El nombre de Dios debe ser siempre alabado y glorificado y nunca profanado (Is 52,9; Rom 2,24; 10,13).<\/p>\n<p>Jes\u00fas ha venido en el nombre de Dios (Mt 21,9), es el revelador del nombre del Padre y ha revelado que Dios es Padre (Jn 17,6); todo lo que hace, lo hace en el nombre del Padre; El es, en definitiva, la revelaci\u00f3n del Padre, el nombre del Padre: cf. Jn 17,6 y 17,17 con Ap 19,11-13, donde se identifican el Logos y el Nombre. Los cristianos deben orar y pedir en su nombre, es decir, apoyados en su infinito poder (Mt 7,22; 18,20; Mc 9,38; Lc 10,17; Jn 14,13-14; 15,16). Los ap\u00f3stoles realizan milagros en el nombre de Jesucristo (Mt 7,22; Act 3,6.16; 4,7.12.17.18.30). Jesucristo es el Emmanuel, el Se\u00f1or, el Cristo, el Hijo de Dios; pero, por encima de todos estos t\u00ed\u00adtulos, es el Nombre sobre todo nombre (Flp 2,9). En el nombre de Jesucristo se realiza la remisi\u00f3n universal de los pecados (Lc 24,47; 1 Jn 2,12), y no hay otro nombre debajo de los cielos en el que podamos salvarnos (Act 4,12).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> Yahv\u00e9, Dios). El hombre b\u00ed\u00adblico es alguien que tiene un \u00abnombre\u00bb, es decir, un valor individual, no s\u00f3lo ante Dios (dador de todo nombre), sino tambi\u00e9n ante los otros. En esa l\u00ed\u00adnea, el judaismo posterior tiende a presentar a Dios como \u00abEl Nombre\u00bb (Ha-Shem), es decir, como aquel que no siendo nominable (\u00c2\u00a1Soy el que soy! \u00c2\u00a1No tomar\u00e1s el Nombre de Dios en vano!: Ex 3,14; 20,7), es fuente y sentido de todos los nombres.<\/p>\n<p>(1) Sentido del nombre. El hombre b\u00ed\u00adblico constituye una realidad relacional: no est\u00e1 en la l\u00ed\u00adnea del autopensamiento solitario (\u00c2\u00a1pienso luego soy!), sino de la vinculaci\u00f3n social; cada uno tiene (es) el nombre que le han dado y con el que se relaciona con los otros. Dentro del Nuevo Testamento, el nombre recibe una importancia especial en el Apocalipsis, (a) El nombre es signo de identidad: en el principio est\u00e1 el nombre de Dios, objeto de blasfemia para los perversos (Ap 6; 16,9) y de veneraci\u00f3n (herencia suprema) para los fieles de Jes\u00fas (3,12; 14,1). (b) Hay un nombre que es signo de divisi\u00f3n. En este mundo s\u00f3lo pueden comprar y vender aquellos que llevan el nombre o marca de la Bestia (Ap 13,17; 14,11; 15,2); los que no llevan el nombre de la Bestia son perseguidos, pero recibir\u00e1n como herencia el Nombre de Jes\u00fas (Ap 3,12; 14,1), de manera que su propio nombre (el de los perseguidos) quedar\u00e1 inscrito para siempre en el Libro de la vida (3,5; cf. 13,8; 17,8). (c) El nombre de Dios es signo y principio de victoria. Unicamente pueden triunfar en la gran guerra del mundo los portadores del Nombre de Dios (y\/o de Cristo, Palabra de Dios y Rey de reyes: Ap 19,13-16), un Nombre que s\u00f3lo \u00e9l conoce (Ap 19,12) y ofrece a sus amigos vencedores (cf. 2,17).<\/p>\n<p>(2) Antiguo Testamento, nombres de Dios. El nombre del Dios de Israel es Yahv\u00e9*, que los israelitas tomaron quiz\u00e1 de los madianitas n\u00f3madas. Pero la  Biblia recuerda, al lado de \u00e9se, otros nombres, entre los cuales podemos recordar los que siguen: (a) El, Elohim. Significa \u00ablo divino\u00bb, sea de forma singular (El) o plural (Elohim). Posiblemente, en su principio, evoca la majestad o grandeza sagrada del mundo, pero en el contexto b\u00ed\u00adblico expresa sin m\u00e1s lo divino, tal como es conocido en Israel y en los pueblos del entorno. Esos nombres permiten que los israelitas dialoguen con otras religiones y culturas: lili es Dios para los cananeos, Allah (de Al-Illah) para los \u00e1rabes, sean o no musulmanes. Dentro de la tradici\u00f3n israelita, este nombre ha recibido matices y concreciones, vinculadas con las tradiciones y santuarios a los que se ha vinculado el culto de El-Elohim: As\u00ed\u00ad se puede hablar del \u00abDios de los padres\u00bb o de los antepasados, de Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob (cf. Ex 3,6; cf. Gn 31,53). En este mismo contexto se puede hablar del Fuerte de Jacob (cf. Gn 49,25; Sal 132,2; Is 60,16) o del Terror de Isaac (Gn 31,42). (b) Baal, Se\u00f1or. Yahv\u00e9 ha empezado siendo un Baal* de la Monta\u00f1a sagrada, Se\u00f1or de las potencias c\u00f3smicas y de los procesos de la vida. Pero m\u00e1s tarde, los jud\u00ed\u00ados reservan ese nombre Baal (Se\u00f1or) de forma casi exclusiva a las divinidades cananeas de la fertilidad, concebidas de manera masculino-femenina y vinculadas a los ritos de la fecundidad. El recuerdo de los diversos baales nos sit\u00faa en el contexto donde se cruzan y fecundan las diversas concepciones del Dios cananeo y del Dios israelita, de tal forma que muchas veces es dif\u00ed\u00adcil distinguir si el texto se est\u00e1 refiriendo a un Baal asimilado a Yahv\u00e9 o a un Baal contrario.<\/p>\n<p>Cf. Baal-Berit: Je 8,33; 9,4; Baal-Zebub: 2 Re 1,3-16; Baal-Saf\u00f3n, etc. (c) Adonai, Kyrios, Se\u00f1or. Al decir \u00abSoy-quien-Soy\u00bb y llamarse Yahv\u00e9, Dios indica que su Nombre es Sin-Nombre, de forma que nadie puede manejarle. Es Sin-Nombre pero se revela y libera a los oprimidos. L\u00f3gicamente, la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada ha querido destacar este misterio indecible de Yahv\u00e9 y ha preferido dejarlo en silencio, renunciando incluso a escribirlo (poniendo, por ejemplo, Y**E o incluso D**S), de manera que los fieles deben buscar otra palabra (Adonai, Kyrios, Dominus, Se\u00f1or), para evocar, sin pronunciarlo, su misterio.<\/p>\n<p>(3) Nombres jud\u00ed\u00ados de Dios. Los textos jud\u00ed\u00ados, a partir de la Misn\u00e1*, siguen apli cando a Dios los mismos nombres antiguos, pero con la peculiaridad de que tienden a sustituir m\u00e1s rigurosamente el nombre de Yahv\u00e9, poniendo en su lugar per\u00ed\u00adfrasis o cualidades, entre las que se encuentran las siguientes: (a) Maqom. Significa en la Biblia hebrea \u00ablugar\u00bb y termina refiri\u00e9ndose por antonomasia al templo o espacio de Si\u00f3n donde habita Dios. La Misn\u00e1 vincula a Dios con ese Lugar y por eso interpreta la mesa de Yahv\u00e9 como mesa del Maqom (Abot 3,3) de manera que los israelitas son hijos del Maqom (Abot 3,14), herederos o portadores del valor y santidad de Si\u00f3n. Ellos mismos, los israelitas que estudian la Torah, constituyen la verdad del templo; son el santuario o Lugar privilegiado de la presencia de Dios, son el Maqom del que se alimentan y nacen, (b) Sliekin\u00e1 o Presencia viene de sakan, habitar, en palabra que est\u00e1 relacionada con el Dios que habita en el templo o Tabern\u00e1culo. El Dios que se hac\u00ed\u00ada presente en el Maqom o Templo viene a mostrarse ahora como Presencia; ellos mismos, los jud\u00ed\u00ados, son Presencia de Dios cuando estudian la Torah (Abot 3,6). (c) Qados, el Santo: \u00c2\u00a1Santo, Santo, Santo! As\u00ed\u00ad cantaban a Dios los serafines de Is 6,3. Pues bien, lo que antes era un adjetivo se vuelve nombre propio de Dios: cuando un hombre se ocupa de la Torah entra en contacto con el Santo: su meditaci\u00f3n y estudio de la Ley cobra as\u00ed\u00ad la misma densidad que ten\u00ed\u00ada la palabra de los serafines de Isa\u00ed\u00adas, (d) Shem, el Nombre. Se ha vuelto la denominaci\u00f3n m\u00e1s usada de Dios en el judaismo moderno. Dios se identifica desde tiempo antiguo con el Nombre, como saben ya los relatos de la teofan\u00ed\u00ada del Nombre (Ex 3,13.15), lo mismo que los mandamientos (Ex 20,7). Los cristianos, comprometidos a santificar el Nombre divino (cf. Mt 6,9), lo identifican con Jes\u00fas (cf. Flp 2,10). (e) Poder, Grandeza&#8230; El judaismo, lo mismo que el primitivo cristianismo, conoce tambi\u00e9n otros apelativos de Dios, entre los que podemos citar: el Poder (Mc 14,62), la Majestad (Heb 1,3; 8,1) y, sobre todo, el Cielo, como muestran las referencias al reino de los cielos, que es reino de Dios, sobre todo en el evangelio de Mateo (cf. Mt 3,2; 5,3.10.19.20; etc.).<\/p>\n<p>Cf. T. N. D. METTINGER, Buscando a Dios. Significado y mensaje de los nombres divinos en la Biblia, El Almendro, C\u00f3rdoba 1994; A. JUKES, Nombres de Dios en la Sagrada Escritura, Clie, Terrasa 1988.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Palabra o frase con la que se designa a una persona o cosa (animal, planta, lugar u objeto) para distinguirla de las dem\u00e1s; tambi\u00e9n puede referirse a la reputaci\u00f3n de la persona o a la propia persona.<br \/>\n\u2020\u0153Toda familia en el cielo y en la tierra debe su nombre\u2020\u009d a Jehov\u00e1 Dios. (Ef 3:14, 15.) El cre\u00f3 la primera familia humana y permiti\u00f3 que Ad\u00e1n y Eva tuvieran hijos; por lo tanto, los linajes terrestres deben su nombre a Jehov\u00e1. Es asimismo el Padre de su familia celestial, y tal como llama a todas las incontables estrellas por sus nombres (Sl 147:4), sin duda tambi\u00e9n dio nombres a los \u00e1ngeles. (Jue 13:18.)<br \/>\nUn ejemplo interesante de c\u00f3mo se dio nombre a algo completamente nuevo es el del man\u00e1 milagroso. Cuando los israelitas lo vieron por primera vez, exclamaron: \u2020\u0153\u00bfQu\u00e9 es?\u2020\u009d (\u00bfMan hu\u00c2\u00b4?). (Ex 16:15.) Al parecer, por esta raz\u00f3n lo llamaron \u2020\u0153man\u00e1\u2020\u009d, que probablemente significa \u2020\u0153\u00bfQu\u00e9 es?\u2020\u009d. (Ex 16:31.)<br \/>\nRespecto al origen de determinados nombres, su ra\u00ed\u00adz y significado, los especialistas tienen opiniones muy diversas. Por esta raz\u00f3n el significado de los nombres b\u00ed\u00adblicos var\u00ed\u00ada de una fuente de informaci\u00f3n a otra. En esta publicaci\u00f3n se ha tomado la propia Biblia como autoridad principal para determinar el significado de los nombres. Un ejemplo es el significado del nombre Babel. En G\u00e9nesis 11:9 Mois\u00e9s escribi\u00f3: \u2020\u0153Por eso se le dio el nombre de Babel, porque all\u00ed\u00ad hab\u00ed\u00ada confundido Jehov\u00e1 el lenguaje de toda la tierra\u2020\u009d. En este pasaje Mois\u00e9s relaciona \u2020\u0153Babel\u2020\u009d con la ra\u00ed\u00adz verbal ba\u00c2\u00b7l\u00e1l (confundir), lo que indica que el nombre significa \u2020\u0153Confusi\u00f3n\u2020\u009d.<br \/>\nLos nombres b\u00ed\u00adblicos consisten en una sola voz, en frases o hasta en oraciones. Los nombres con m\u00e1s de una s\u00ed\u00adlaba a menudo tienen una forma abreviada. Cuando la Biblia no especifica el origen de un nombre, se ha procurado determinar su ra\u00ed\u00adz o elementos que lo integran con la ayuda de diccionarios modernos acreditados. Por ejemplo: para determinar las ra\u00ed\u00adces de los nombres hebreos y arameos, se han empleado el Lexicon in Veteris Testamenti Libros (de L. Koehler y W. Baumgartner, Leiden, 1958) y la revisi\u00f3n a\u00fan incompleta de dicha obra; y para los nombres griegos se ha empleado principalmente la novena edici\u00f3n de A Greek-English Lexicon (de H. G. Liddell y R. Scott, revisi\u00f3n de H. S. Jones, Oxford, 1968). Luego se han dado a esas ra\u00ed\u00adces los significados que se hallan en la Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. Por ejemplo: el nombre Elnat\u00e1n se compone de las ra\u00ed\u00adces \u00c2\u00b4El (Dios) y na\u00c2\u00b7th\u00e1n (dar), por lo que significa \u2020\u0153Dios Ha Dado\u2020\u009d. (Comp\u00e1rese con G\u00e9 28:4, donde na\u00c2\u00b7th\u00e1n se ha traducido \u2020\u0153ha dado\u2020\u009d.)<\/p>\n<p>Nombres de animales y plantas. Jehov\u00e1 Dios concedi\u00f3 a Ad\u00e1n el privilegio de dar nombre a las criaturas inferiores. (G\u00e9 2:19.) Los nombres que Ad\u00e1n puso probablemente eran descriptivos, como puede percibirse en algunos de los nombres hebreos de animales e incluso de plantas. La voz hebrea para \u2020\u0153asno\u2020\u009d (jam\u00f3hr), debe provenir de una ra\u00ed\u00adz que significa \u2020\u0153enrojecer\u2020\u009d, con la que se hace referencia al color habitual del pelaje de este animal. El nombre hebreo de la t\u00f3rtola (tohr o tor) debe imitar el arrullo \u2020\u0153torrr torrr\u2020\u009d que emite la citada ave. Al almendro se le llama \u2020\u0153el que despierta\u2020\u009d, al parecer por ser uno de los primeros \u00e1rboles que florecen.<\/p>\n<p>Nombres de lugares y accidentes topogr\u00e1ficos. Algunas veces los hombres dieron a los lugares sus propios nombres, los de sus hijos o los de sus antepasados. El asesino Ca\u00ed\u00adn construy\u00f3 una ciudad y le puso el nombre de su hijo Enoc. (G\u00e9 4:17.) N\u00f3bah empez\u00f3 a llamar a la ciudad conquistada de Quenat por su propio nombre. (N\u00fa 32:42.) Despu\u00e9s de capturar la ciudad de L\u00e9sem, los danitas la llamaron Dan, el nombre de su antepasado. (Jos 19:47; v\u00e9ase tambi\u00e9n Dt 3:14.)<br \/>\nA los lugares com\u00fanmente se les llamaba seg\u00fan los acontecimientos ocurridos en sus alrededores, como en el caso de altares (Ex 17:14-16), pozos (G\u00e9 26:19-22) y manantiales (Jue 15:19). Otros ejemplos son: Babel (G\u00e9 11:9), Jehov\u00e1-yir\u00e9 (G\u00e9 22:13, 14), Beer-seba (G\u00e9 26:28-33), Betel (G\u00e9 28:10-19), Galeed (G\u00e9 31:44-47), Sucot (G\u00e9 33:17), Abel-mizraim (G\u00e9 50:11), Masah, Merib\u00e1 (Ex 17:7), Taber\u00e1 (N\u00fa 11:3), Quibrot-hataav\u00e1 (N\u00fa 11:34), Horm\u00e1 (N\u00fa 21:3), Guilgal (Jos 5:9), la llanura baja de Acor (Jos 7:26) y Baal-perazim (2Sa 5:20).<br \/>\nEn algunas ocasiones se denominaba a los lugares, monta\u00f1as y r\u00ed\u00ados por sus caracter\u00ed\u00adsticas f\u00ed\u00adsicas. Las ciudades de Gueba y Guibeah (ambas significan \u2020\u0153Colina\u2020\u009d) probablemente obtuvieron sus nombres debido a que estaban ubicadas en colinas. La cordillera del L\u00ed\u00adbano (que significa \u2020\u0153[Monta\u00f1a] Blanca\u2020\u009d) puede haber recibido su nombre debido al color claro de sus laderas y cimas de piedra caliza, o porque sus cumbres est\u00e1n cubiertas de nieve durante la mayor parte del a\u00f1o. En otros casos, al nombre de las ciudades y pueblos se les a\u00f1ad\u00ed\u00adan los prefijos \u2020\u0153en\u2020\u009d (fuente, o manantial), \u2020\u0153beer\u2020\u009d (pozo) y \u2020\u0153abel\u2020\u009d (cauce) cuando estaban situados en la proximidad de tales lugares.<br \/>\nOtros nombres se derivaban de caracter\u00ed\u00adsticas, como el tama\u00f1o, la ocupaci\u00f3n y los productos agr\u00ed\u00adcolas. Algunos ejemplos son: Bel\u00e9n (que significa \u2020\u0153Casa de Pan\u2020\u009d), Betsaida (Casa del Cazador [o, Pescador]), Gat (Lagar) y B\u00e9zer (Lugar Inaccesible).<br \/>\nTambi\u00e9n se empleaban los nombres de animales y plantas, muchos en forma compuesta. Entre estos estaban: Ayal\u00f3n (que significa \u2020\u0153Lugar de la Cierva; Lugar del Ciervo\u2020\u009d), En-gued\u00ed\u00ad (Fuente [Manantial] del Cabrito), En-eglaim (Fuente [Manantial] de Dos Terneros), Aqrabim (Escorpiones), Baal-tamar (Due\u00f1o de la Palmera) y En-Tap\u00faah (Fuente [Manantial] de la Manzana [Manzano]).<br \/>\n\u2020\u0153Bet\u2020\u009d (casa), \u2020\u0153baal\u2020\u009d (due\u00f1o; amo) y \u2020\u0153quiryat\u2020\u009d (ciudad) frecuentemente constitu\u00ed\u00adan la parte inicial de los nombres compuestos.<\/p>\n<p>Nombres de personas. Al principio de la historia b\u00ed\u00adblica se daba nombre a los hijos al tiempo de nacer, pero los ni\u00f1os hebreos recib\u00ed\u00adan el nombre cuando se les circuncidaba, al octavo d\u00ed\u00ada de su nacimiento. (Lu 1:59; 2:21.) Por lo general, eran el padre o la madre quienes daban nombre al reci\u00e9n nacido. (G\u00e9 4:25; 5:29; 16:15; 19:37, 38; 29:32.) Una excepci\u00f3n notable, sin embargo, fue el hijo que les naci\u00f3 a Boaz y Rut. Las vecinas de Noem\u00ed\u00ad, la suegra de Rut, le llamaron Obed (que significa \u2020\u0153Siervo; Sirviente\u2020\u009d). (Rut 4:13-17.) En algunas ocasiones los padres recibieron direcci\u00f3n divina en cuanto al nombre que deb\u00ed\u00adan poner a sus hijos. Entre estos estuvieron: Ismael (Dios Oye [Escucha]) (G\u00e9 16:11), Isaac (Risa) (G\u00e9 17:19), Salom\u00f3n (de una ra\u00ed\u00adz que significa \u2020\u0153paz\u2020\u009d) (1Cr 22:9) y Juan (equivalente espa\u00f1ol de Jehohan\u00e1n, que significa \u2020\u0153Jehov\u00e1 Ha Mostrado Favor; Jehov\u00e1 Ha Sido Ben\u00e9volo\u2020\u009d) (Lu 1:13).<br \/>\nEn particular los nombres que se pusieron por direcci\u00f3n divina sol\u00ed\u00adan tener un significado prof\u00e9tico. Por ejemplo, el nombre del hijo de Isa\u00ed\u00adas, Maher-salal-has-baz (que significa \u2020\u0153\u00c2\u00a1Apres\u00farate, oh [o: Apresur\u00e1ndose al] Despojo! El Se Ha Apresurado al Saqueo\u2020\u009d), indicaba que el rey de Asiria someter\u00ed\u00ada a Damasco y a Samaria. (Isa 8:3, 4.) El nombre del hijo de Oseas, Jezreel (Dios Sembrar\u00e1 Semilla [Simiente]), predec\u00ed\u00ada que la casa de Jeh\u00fa tendr\u00ed\u00ada que rendir cuentas. (Os 1:4.) Los nombres de los otros dos hijos de Oseas, Lo-ruham\u00e1 ([A Ella] No Se Le Mostr\u00f3 Misericordia) y Lo-amm\u00ed\u00ad (No Mi Pueblo), indicaban que Jehov\u00e1 rechazar\u00ed\u00ada a Israel. (Os 1:6-10.) En lo que respecta al nombre del Hijo de Dios, Jes\u00fas (Jehov\u00e1 Es Salvaci\u00f3n), era en s\u00ed\u00ad mismo una indicaci\u00f3n prof\u00e9tica del papel que desempe\u00f1ar\u00ed\u00ada como el Salvador nombrado por Dios, o el medio de alcanzar la salvaci\u00f3n. (Mt 1:21; Lu 2:30.)<br \/>\nEl nombre que se le daba a un ni\u00f1o con frecuencia reflejaba las circunstancias de su nacimiento o los sentimientos del padre o la madre. (G\u00e9 29:32\u201330:13, 17-20, 22-24; 35:18; 41:51, 52; Ex 2:22; 1Sa 1:20; 4:20-22.) Eva llam\u00f3 Ca\u00ed\u00adn (que significa \u2020\u0153Algo Producido\u2020\u009d) a su primog\u00e9nito, pues dijo: \u2020\u0153He producido un hombre con la ayuda de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (G\u00e9 4:1.) Eva consider\u00f3 al hijo que le naci\u00f3 despu\u00e9s del asesinato de Abel como un sustituto de este \u00faltimo, por lo que le puso por nombre Set (Nombrado; Puesto; Colocado). (G\u00e9 4:25.) Isaac llam\u00f3 a su hijo gemelo m\u00e1s joven Jacob (Que Ase el Tal\u00f3n; Suplantador), puesto que al nacer estaba asiendo el tal\u00f3n de su hermano Esa\u00fa. (G\u00e9 25:26; comp\u00e1rese con el caso de P\u00e9rez, en G\u00e9 38:28, 29.)<br \/>\nAlgunas veces el nombre hac\u00ed\u00ada referencia al aspecto del ni\u00f1o cuando nac\u00ed\u00ada. Al hijo primog\u00e9nito de Isaac se le llam\u00f3 Esa\u00fa (Velludo) debido a su mucho vello, algo infrecuente en un reci\u00e9n nacido. (G\u00e9 25:25.)<br \/>\nLos nombres que se daban a los ni\u00f1os a menudo inclu\u00ed\u00adan la part\u00ed\u00adcula \u2020\u0153El\u2020\u009d (que significa \u2020\u0153Dios\u2020\u009d) o una abreviatura del nombre Jehov\u00e1. Tales nombres expresaban la esperanza de los padres, reflejaban su aprecio por hab\u00e9rseles bendecido con descendencia o reconoc\u00ed\u00adan alg\u00fan aspecto de Dios. He aqu\u00ed\u00ad algunos ejemplos: Jehdey\u00e1 (posiblemente, Que Jehov\u00e1 Se Sienta Contento), Elnat\u00e1n (Dios Ha Dado), Jeberek\u00ed\u00adas (Jehov\u00e1 Bendice), Jonat\u00e1n (Jehov\u00e1 Ha Dado), Jehozabad (probablemente, Jehov\u00e1 Ha Dotado), Eldad (posiblemente, Dios Ha Amado), Abdiel (Siervo de Dios), Daniel (Mi Juez Es Dios), Jehozadaq (probablemente, Jehov\u00e1 Pronuncia Justo) y Pelat\u00ed\u00adas (Jehov\u00e1 Ha Provisto Escape).<br \/>\n\u2020\u0153Ab\u2020\u009d (padre), \u2020\u0153ah\u2020\u009d (hermano), \u2020\u0153am\u2020\u009d (pueblo), \u2020\u0153bat\u2020\u009d (hija) y \u2020\u0153ben\u2020\u009d (hijo) se empleaban en nombres compuestos, como Abid\u00e1 (Padre [Me] Ha Conocido), Ab\u00ed\u00adas ([Mi] Padre Es Jehov\u00e1), Ahi\u00e9zer (Mi Hermano Es un Ayudante), Amihud (Mi Pueblo Es Dignidad), Aminadab (Mi Pueblo Est\u00e1 Dispuesto [Noble; Generoso]), Bat-seba (Hija de Abundancia; posiblemente, Hija [Nacida en] el S\u00e9ptimo [D\u00ed\u00ada]) y Ben-han\u00e1n (Hijo del Que Muestra Favor; Hijo del Misericordioso). \u2020\u0153M\u00e9lec\u2020\u009d (rey), \u2020\u0153adon\u2020\u009d (se\u00f1or) y \u2020\u0153baal\u2020\u009d (due\u00f1o; amo) tambi\u00e9n se combinaban con otras palabras para formar nombres compuestos, como Abim\u00e9lec (Mi Padre Es Rey), Adon\u00ed\u00adas (Jehov\u00e1 Es Se\u00f1or) y Baal-tamar (Due\u00f1o de la Palmera).<br \/>\nLos nombres comunes de animales y plantas tambi\u00e9n se usaron para dar nombre a las personas. Algunos de estos son D\u00e9bora (Abeja), Dorcas o Tabita (Gacela), Jon\u00e1s (Paloma), Raquel (Oveja), Saf\u00e1n (Dam\u00e1n) y Tamar (Palmera).<br \/>\nLa repetici\u00f3n de ciertos nombres en las listas geneal\u00f3gicas refleja la costumbre de dar a los hijos el nombre de alg\u00fan pariente. (V\u00e9ase 1Cr 6:9-14, 34-36.) Debido a esta costumbre, los parientes y conocidos de Elisabet no quer\u00ed\u00adan que le pusiera a su hijo el nombre de Juan. (Lu 1:57-61; v\u00e9ase GENEALOG\u00ed\u008dA [Repetici\u00f3n de nombres].)<br \/>\nEn el siglo I E.C. no era extra\u00f1o que los jud\u00ed\u00ados \u2014en especial los que viv\u00ed\u00adan fuera de Palestina o en ciudades con una poblaci\u00f3n mixta de jud\u00ed\u00ados y gentiles\u2014 tuvieran un nombre hebreo o arameo y otro latino o griego. Esta puede ser la raz\u00f3n por la que Dorcas se llamaba tambi\u00e9n Tabita y el ap\u00f3stol Pablo, Saulo.<br \/>\nA veces los nombres llegaron a considerarse un reflejo de la personalidad o tendencias caracter\u00ed\u00adsticas de sus portadores. Esa\u00fa dijo lo siguiente de su hermano: \u2020\u0153\u00bfNo es por eso por lo que se le llama por nombre Jacob [Que Ase el Tal\u00f3n; Suplantador], puesto que me suplantar\u00ed\u00ada estas dos veces? \u00c2\u00a1Mi primogenitura ya la ha tomado, y, mira, en esta ocasi\u00f3n ha tomado mi bendici\u00f3n!\u2020\u009d. (G\u00e9 27:36.) Abigail hizo la siguiente observaci\u00f3n con respecto a su esposo: \u2020\u0153Porque, como es su nombre, as\u00ed\u00ad es \u00e9l. Nabal [Insensato; Est\u00fapido] es su nombre, y la insensatez est\u00e1 con \u00e9l\u2020\u009d. (1 Sam. 25:25.) Como Noem\u00ed\u00ad pensaba que su nombre ya no era apropiado en vista de las calamidades que le hab\u00ed\u00adan sobrevenido, dijo: \u2020\u0153No me llamen Noem\u00ed\u00ad [Mi Agradabilidad]. Ll\u00e1menme Mar\u00e1 [Amarga], porque el Todopoderoso me ha hecho muy amarga la situaci\u00f3n\u2020\u009d. (Rut 1:20.)<\/p>\n<p>Cambios de nombre o nuevos nombres. En algunas ocasiones se cambiaba el nombre de una persona o se le daba otro nuevo con alg\u00fan prop\u00f3sito especial. Poco antes de morir, Raquel llam\u00f3 a su hijo reci\u00e9n nacido Ben-on\u00ed\u00ad (que significa \u2020\u0153Hijo de Mi Duelo\u2020\u009d), pero su desconsolado esposo, Jacob, le puso por nombre Benjam\u00ed\u00adn (Hijo de la Diestra). (G\u00e9 35:16-18.) Jehov\u00e1 cambi\u00f3 el nombre de Abr\u00e1n a Abrah\u00e1n (Padre de una Muchedumbre [Multitud]) y el de Sarai (posiblemente, Contenciosa), a Sara (Princesa), ambos nombres nuevos con un significado prof\u00e9tico. (G\u00e9 17:5, 6, 15, 16.) Debido a su perseverancia en la lucha con un \u00e1ngel, se le dijo a Jacob: \u2020\u0153Ya no ser\u00e1s llamado por nombre Jacob, sino Israel [Contendiente (Perseverante) con Dios; o, Dios Contiende], porque has contendido con Dios y con hombres de modo que por fin prevaleciste\u2020\u009d. (G\u00e9 32:28.) Este cambio de nombre fue una muestra de la bendici\u00f3n de Dios y se confirm\u00f3 con posterioridad. (G\u00e9 35:10.) Por lo tanto, cuando las Escrituras hablan prof\u00e9ticamente de un \u2020\u0153nombre nuevo\u2020\u009d, se refieren a un nombre que represente apropiadamente a su portador. (Isa 62:2; 65:15; Rev 3:12.)<br \/>\nTambi\u00e9n se sol\u00ed\u00adan dar nuevos nombres a quienes ascend\u00ed\u00adan a puestos de gobierno elevados o recib\u00ed\u00adan privilegios especiales. Puesto que los que otorgaban estos nombres eran superiores, el cambio de nombre pod\u00ed\u00ada significar tambi\u00e9n la sumisi\u00f3n del portador del nuevo nombre a quien se lo hab\u00ed\u00ada dado. Despu\u00e9s de llegar a ser el administrador de alimento de Egipto, a Jos\u00e9 se le llam\u00f3 Zafenat-pan\u00e9ah. (G\u00e9 41:44, 45.) El fara\u00f3n Nekoh le cambi\u00f3 el nombre a Eliaquim cuando le hizo rey vasallo de Jud\u00e1, y le llam\u00f3 Jehoiaquim. (2Re 23:34.) De igual manera, cuando Nabucodonosor hizo vasallo a Matan\u00ed\u00adas, le cambi\u00f3 el nombre por Sedequ\u00ed\u00adas. (2Re 24:17.) Daniel y sus tres compa\u00f1eros hebreos, Hanan\u00ed\u00adas, Misael y Azar\u00ed\u00adas, recibieron nombres babilonios cuando se les seleccion\u00f3 en Babilonia para una preparaci\u00f3n especial. (Da 1:3-7.)<br \/>\nUn acontecimiento posterior en la vida de una persona pod\u00ed\u00ada dar raz\u00f3n para que se le cambiase de nombre. Por ejemplo, a Esa\u00fa se le cambi\u00f3 el nombre a Edom (que significa \u2020\u0153Rojo\u2020\u009d) debido al color del guisado de lentejas por el que vendi\u00f3 su derecho a la primogenitura. (G\u00e9 25:30-34.)<\/p>\n<p>Nombres de \u00e1ngeles. La Biblia solo suministra el nombre personal de dos \u00e1ngeles: Gabriel (que significa \u2020\u0153Uno F\u00ed\u00adsicamente Capacitado de Dios) y Miguel (\u00bfQui\u00e9n Es Como Dios?). Quiz\u00e1s fue con el fin de no recibir honra y veneraci\u00f3n indebidas por lo que en ciertas ocasiones los \u00e1ngeles no revelaron su nombre a las personas a quienes se aparecieron. (G\u00e9 32:29; Jue 13:17, 18.)<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 implica el conocer el nombre de Dios?<br \/>\nLa creaci\u00f3n material da testimonio de la existencia de Dios, pero no revela cu\u00e1l es su nombre. (Sl 19:1; Ro 1:20.) Conocer el nombre de Dios significa m\u00e1s que un simple conocimiento de la palabra. (2Cr 6:33.) En realidad, significa conocer a la Persona: sus prop\u00f3sitos, actividades y cualidades seg\u00fan se revelan en su Palabra. (Comp\u00e1rese con 1Re 8:41-43; 9:3, 7; Ne 9:10.) Puede ilustrarse con el caso de Mois\u00e9s, un hombre a quien Jehov\u00e1 \u2020\u02dcconoci\u00f3 por nombre\u2020\u2122, esto es, conoci\u00f3 \u00ed\u00adntimamente. (Ex 33:12.) Mois\u00e9s tuvo el privilegio de ver una manifestaci\u00f3n de la gloria de Jehov\u00e1 y tambi\u00e9n \u2020\u02dco\u00ed\u00adr declarado el nombre de Jehov\u00e1\u2020\u2122. (Ex 34:5.) Aquella declaraci\u00f3n no fue simplemente una repetici\u00f3n del nombre Jehov\u00e1, sino una exposici\u00f3n de los atributos y actividades de Dios, en la que se dec\u00ed\u00ada: \u2020\u0153Jehov\u00e1, Jehov\u00e1, un Dios misericordioso y ben\u00e9volo, tardo para la c\u00f3lera y abundante en bondad amorosa y verdad, que conserva bondad amorosa para miles, que perdona error y transgresi\u00f3n y pecado, pero de ninguna manera dar\u00e1 exenci\u00f3n de castigo, que hace venir el castigo por el error de padres sobre hijos y sobre nietos, sobre la tercera generaci\u00f3n y sobre la cuarta generaci\u00f3n\u2020\u009d. (Ex 34:6, 7.) De manera similar, la canci\u00f3n de Mois\u00e9s que incluye las palabras: \u2020\u0153Porque yo declarar\u00e9 el nombre de Jehov\u00e1\u2020\u009d, cuenta los tratos de Dios con Israel y describe su personalidad. (Dt 32:3-44.)<br \/>\nCuando Jesucristo estuvo en la Tierra, \u2020\u02dcpuso el nombre de su Padre de manifiesto\u2020\u2122 a sus disc\u00ed\u00adpulos. (Jn 17:6, 26.) Aunque ya conoc\u00ed\u00adan el nombre de Dios y estaban familiarizados con sus actividades, registradas en las Escrituras Hebreas, estos disc\u00ed\u00adpulos llegaron a conocer a Jehov\u00e1 de un modo mejor y mucho m\u00e1s amplio a trav\u00e9s de aquel que est\u00e1 \u2020\u0153en la posici\u00f3n del seno para con el Padre\u2020\u009d. (Jn 1:18.) Cristo Jes\u00fas represent\u00f3 perfectamente a su Padre, pues hizo las obras de El y habl\u00f3, no de su propia iniciativa, sino las palabras de su Padre. (Jn 10:37, 38; 12:50; 14:10, 11, 24.) Por eso pudo decir: \u2020\u0153El que me ha visto a m\u00ed\u00ad ha visto al Padre tambi\u00e9n\u2020\u009d. (Jn 14:9.)<br \/>\nEstos hechos dejan claro que los \u00fanicos que de verdad conocen el nombre de Dios son sus siervos obedientes. (Comp\u00e1rese con 1Jn 4:8; 5:2, 3.) De modo que la promesa de Jehov\u00e1 registrada en el Salmo 91:14 aplica a tales personas: \u2020\u0153Lo proteger\u00e9 porque ha llegado a conocer mi nombre\u2020\u009d. El nombre en s\u00ed\u00ad mismo no tiene poder m\u00e1gico; sin embargo, Aquel que posee ese nombre puede dar protecci\u00f3n a su pueblo dedicado. De modo que el nombre representa a Dios mismo. Por esta raz\u00f3n el proverbio dice: \u2020\u0153El nombre de Jehov\u00e1 es una torre fuerte. A ella corre el justo y se le da protecci\u00f3n\u2020\u009d. (Pr 18:10.) Esta es la acci\u00f3n que toman las personas que arrojan su carga sobre Jehov\u00e1. (Sl 55:22.) De igual modo, amar el nombre (Sl 5:11), celebrarlo con melod\u00ed\u00ada (Sl 7:17), invocarlo (G\u00e9 12:8), darle gracias (1Cr 16:35), jurar por \u00e9l (Dt 6:13), recordarlo (Sl 119:55), temerlo (Sl 61:5), buscarlo (Sl 83:16), confiar en \u00e9l (Sl 33:21), ensalzarlo (Sl 34:3) y esperar en \u00e9l (Sl 52:9) es hacer estas cosas con referencia a Jehov\u00e1 mismo. Hablar abusivamente del nombre de Dios es blasfemar contra Dios. (Le 24:11, 15, 16.)<br \/>\nJehov\u00e1 tiene celo por su nombre y no tolera rivalidad o infidelidad en cuestiones de adoraci\u00f3n. (Ex 34:14; Eze 5:13.) Se mand\u00f3 a los israelitas que ni siquiera mencionaran los nombres de otros dioses. (Ex 23:13.) En vista de que en las Escrituras aparecen los nombres de dioses falsos, la prohibici\u00f3n de mencionarlos debe entenderse con respecto a la adoraci\u00f3n.<br \/>\nEl fracaso de Israel como pueblo portador del nombre de Dios al no cumplir con Sus rectos mandatos constituy\u00f3 una profanaci\u00f3n del nombre que representaban. (Eze 43:8; Am 2:7.) El hecho de que Dios tuviese que castigar a los israelitas por su infidelidad dio oportunidad a las naciones circundantes para hablar irrespetuosamente del nombre divino. (Comp\u00e1rese con Sl 74:10, 18; Isa 52:5.) Como esas naciones no entendieron que las calamidades que sufr\u00ed\u00ada Israel eran un castigo de Jehov\u00e1, dedujeron equivocadamente que El era incapaz de proteger a su pueblo. Con el fin de limpiar su nombre de ese oprobio, Jehov\u00e1 intervino para liberar y repatriar a un resto de Israel. (Eze 36:22-24.)<br \/>\nAl manifestarse en determinadas ocasiones de un modo muy singular, Jehov\u00e1 hizo que su nombre se recordase, y en los lugares donde tuvieron lugar esas manifestaciones se erigieron altares. (Ex 20:24; comp\u00e1rese con 2Sa 24:16-18; v\u00e9ase JEHOV\u00ed\u0081.)<\/p>\n<p>El nombre del Hijo de Dios. Debido a que Jes\u00fas permaneci\u00f3 fiel hasta la misma muerte, su Padre le recompens\u00f3 con una posici\u00f3n superior y con un \u2020\u0153nombre que est\u00e1 por encima de todo otro nombre\u2020\u009d. (Flp 2:5-11.) Todos los que desean la vida deben reconocer lo que este nombre representa (Hch 4:12), esto es, la posici\u00f3n de Jes\u00fas como Juez (Jn 5:22), Rey (Rev 19:16), Sumo Sacerdote (Heb 6:20), Rescatador (Mt 20:28) y Agente Principal de la salvaci\u00f3n. (Heb 2:10; v\u00e9ase JESUCRISTO.)<br \/>\nCristo Jes\u00fas, en calidad de \u2020\u0153Rey de reyes y Se\u00f1or de se\u00f1ores\u2020\u009d, tambi\u00e9n tiene que dirigir a los ej\u00e9rcitos celestiales en una guerra justa. Como ejecutor de la venganza de Dios, exhibir\u00e1 facultades y cualidades completamente desconocidas para aquellos que peleen contra \u00e9l. Por esta raz\u00f3n se dice que \u2020\u0153tiene un nombre escrito que nadie conoce sino \u00e9l mismo\u2020\u009d. (Rev 19:11-16.)<\/p>\n<p>Varios usos de la palabra \u2020\u0153nombre\u2020\u009d. Un determinado nombre puede \u2020\u0153llamarse sobre\u2020\u009d una persona, ciudad o edificio. Cuando Jacob adopt\u00f3 a los hijos de Jos\u00e9, dijo: \u2020\u0153Y sea llamado sobre ellos mi nombre y el nombre de mis padres, Abrah\u00e1n e Isaac\u2020\u009d. (G\u00e9 48:16; v\u00e9ase tambi\u00e9n Isa 4:1; 44:5.) El que se llamara el nombre de Jehov\u00e1 sobre los israelitas indicaba que eran su pueblo. (Dt 28:10; 2Cr 7:14; Isa 43:7; 63:19; Da 9:19.) Jehov\u00e1 tambi\u00e9n puso su nombre sobre Jerusal\u00e9n y el templo, acept\u00e1ndolos as\u00ed\u00ad como el centro leg\u00ed\u00adtimo de su adoraci\u00f3n. (2Re 21:4, 7.) Joab prefiri\u00f3 no acabar de tomar Rab\u00e1 para que no se llamara su nombre sobre esa ciudad, es decir, para que no se le atribuyera a \u00e9l el cr\u00e9dito de la conquista. (2Sa 12:28.)<br \/>\nPor otra parte, el nombre de la persona que mor\u00ed\u00ada sin descendencia masculina era \u2020\u0153quitado\u2020\u009d, seg\u00fan la expresi\u00f3n b\u00ed\u00adblica. (N\u00fa 27:4; 2Sa 18:18.) Por eso el matrimonio de levirato prescrito en la ley de Mois\u00e9s sirvi\u00f3 para conservar el nombre del hombre fallecido. (Dt 25:5, 6.) Por otra parte, la aniquilaci\u00f3n de una naci\u00f3n, pueblo o familia significaba la desaparici\u00f3n o eliminaci\u00f3n de su nombre. (Dt 7:24; 9:14; Jos 7:9; 1Sa 24:21; Sl 9:5.)<br \/>\nHablar o actuar \u2020\u02dcen el nombre de\u2020\u2122 otra persona significaba hacerlo como representante suyo. (Ex 5:23; Dt 10:8; 18:5, 7, 19-22; 1Sa 17:45; Est 3:12; 8:8, 10.) De modo similar, recibir a una persona en el nombre de alguien indica un reconocimiento de ese alguien. Por lo tanto, \u2020\u02dcrecibir a un profeta en nombre de profeta\u2020\u2122 significar\u00ed\u00ada recibir a un profeta por el hecho de ser profeta. (Mt 10:41, BJ; CEBIHA; Leal; Redin; RH; NM; Val.) Del mismo modo, bautizar en el \u2020\u0153nombre del Padre y del Hijo y del esp\u00ed\u00adritu santo\u2020\u009d significa un reconocimiento del Padre, del Hijo y del esp\u00ed\u00adritu santo. (Mt 28:19.)<\/p>\n<p>Reputaci\u00f3n o fama. La palabra \u2020\u0153nombre\u2020\u009d se emplea con frecuencia en las Escrituras con el sentido de fama o reputaci\u00f3n. (1Cr 14:17, nota.) Ocasionar un mal nombre a alguien significaba acusar falsamente a esa persona y as\u00ed\u00ad manchar su reputaci\u00f3n. (Dt 22:19.) El que a alguien se le \u2020\u02dcdeseche su nombre como inicuo\u2020\u2122 significa la p\u00e9rdida de la buena reputaci\u00f3n. (Lu 6:22.) Los hombres empezaron a edificar una torre y una ciudad despu\u00e9s del Diluvio para hacerse \u2020\u0153un nombre c\u00e9lebre\u2020\u009d, en desaf\u00ed\u00ado a Jehov\u00e1. (G\u00e9 11:3, 4.) Por otra parte, Jehov\u00e1 prometi\u00f3 hacer grande el nombre de Abr\u00e1n si dejaba su pa\u00ed\u00ads y sus parientes y se mudaba a otra tierra. (G\u00e9 12:1, 2.) Como testimonio del cumplimiento de esa promesa est\u00e1 el hecho de que en la actualidad pocos nombres de tiempos antiguos han llegado a ser tan grandes como el de Abrah\u00e1n, sobre todo como ejemplo de fe sobresaliente. Millones de personas a\u00fan afirman que son los herederos de la bendici\u00f3n abrah\u00e1mica debido a contarse entre sus descendientes. Jehov\u00e1 tambi\u00e9n hizo grande el nombre de David al bendecirlo y darle victorias sobre los enemigos de Israel. (1Sa 18:30; 2Sa 7:9.)<br \/>\nCuando la persona nace no tiene ninguna reputaci\u00f3n, por lo que su nombre es poco m\u00e1s que una etiqueta. Por esta raz\u00f3n Eclesiast\u00e9s 7:1 dice: \u2020\u0153Mejor es un nombre que el buen aceite, y el d\u00ed\u00ada de la muerte que el d\u00ed\u00ada en que uno nace\u2020\u009d. No es cuando una persona nace, sino que es durante toda su vida cuando su \u2020\u0153nombre\u2020\u009d cobra un significado real, en el sentido de identificarlo como alguien que practica justicia o iniquidad. (Pr 22:1.) Debido a la fidelidad de Jes\u00fas hasta la muerte, su nombre pas\u00f3 a ser el \u00fanico nombre \u2020\u0153dado entre los hombres mediante el cual tengamos que ser salvos\u2020\u009d, y \u2020\u0153ha heredado un nombre m\u00e1s admirable\u2020\u009d que el de los \u00e1ngeles. (Hch 4:12; Heb 1:3, 4.) En cambio, Salom\u00f3n, de quien se esperaba que su nombre fuera \u2020\u0153m\u00e1s espl\u00e9ndido\u2020\u009d que el de David, muri\u00f3 con el nombre de un descarriado de la adoraci\u00f3n verdadera. (1Re 1:47; 11:6, 9-11.) \u2020\u0153El mism\u00ed\u00adsimo nombre de los inicuos se pudrir\u00e1\u2020\u009d, o llegar\u00e1 a ser un hedor odioso. (Pr 10:7.) Por todo lo antedicho, \u2020\u0153ha de escogerse un [buen] nombre m\u00e1s bien que riquezas abundantes\u2020\u009d. (Pr 22:1.)<\/p>\n<p>Nombres escritos en el \u2020\u0153libro de la vida\u2020\u009d. Al parecer, en un sentido figurado, Jehov\u00e1 ha estado escribiendo nombres en el libro de la vida desde la \u2020\u0153fundaci\u00f3n del mundo\u2020\u009d. (Rev 17:8.) Jesucristo relacion\u00f3 el tiempo de Abel con la \u2020\u0153fundaci\u00f3n del mundo\u2020\u009d, lo que indica que en este contexto la palabra \u2020\u0153mundo\u2020\u009d se refiere al mundo de la humanidad redimible. Este mundo tuvo su origen cuando nacieron los hijos de Ad\u00e1n y Eva. (Lu 11:48-51.) El nombre de Abel debe haber sido el primero que se registr\u00f3 en ese rollo simb\u00f3lico.<br \/>\nSin embargo, los nombres que aparecen en el rollo de la vida no son los de personas a las que se ha predestinado a ganarse la aprobaci\u00f3n de Dios y la vida, puesto que seg\u00fan las Escrituras los nombres pueden \u2020\u02dcborrarse\u2020\u2122 del \u2020\u0153libro de la vida\u2020\u009d. Por lo tanto, parece ser que el nombre de una persona se escribe en el \u2020\u0153libro de la vida\u2020\u009d cuando llega a ser siervo de Jehov\u00e1, y solo permaneciendo fiel puede conservar su nombre en este libro. (Rev 3:5; 17:8; comp\u00e1rese con Ex 32:32, 33; Lu 10:20; Flp 4:3; v\u00e9ase tambi\u00e9n VIDA.)<\/p>\n<p>Nombres registrados en el rollo del Cordero. De igual manera, los nombres de las personas que adoran a la simb\u00f3lica bestia salvaje no se registran en el rollo del Cordero. (Rev 13:8.) La bestia salvaje ha recibido su autoridad, poder y trono del drag\u00f3n, Satan\u00e1s el Diablo. Los que adoran a la bestia salvaje son, por lo tanto, parte de la \u2020\u02dcdescendencia de la serpiente\u2020\u2122. (Rev 13:2; comp\u00e1rese con Jn 8:44; Rev 12:9.) Antes de que les nacieran hijos a Ad\u00e1n y Eva, Jehov\u00e1 Dios anunci\u00f3 que habr\u00ed\u00ada enemistad entre la \u2020\u02dcdescendencia de la mujer\u2020\u2122 y la \u2020\u02dcdescendencia de la serpiente\u2020\u2122. (G\u00e9 3:15.) As\u00ed\u00ad, ya se determin\u00f3 desde la fundaci\u00f3n del mundo que ning\u00fan adorador de la bestia salvaje tendr\u00ed\u00ada su nombre escrito en el rollo del Cordero. Solo tendr\u00ed\u00adan ese privilegio personas que fueran \u2020\u02dcsagradas\u2020\u2122 desde el punto de vista de Dios. (Rev 21:27.)<br \/>\nEn vista de que este rollo pertenece al Cordero, es l\u00f3gico concluir que los nombres registrados en \u00e9l corresponden a las personas que Dios le ha dado. (Rev 13:8; Jn 17:9, 24.) Por eso es significativo que la siguiente referencia al Cordero en el libro de Revelaci\u00f3n lo presente de pie en el monte Si\u00f3n, con 144.000 personas compradas de entre la humanidad. (Rev 14:1-5.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>shem (\u00c2\u00b5ve , 8034), \u00abnombre; reputaci\u00f3n; memoria; renombre\u00bb. Hay cognados de este vocablo en ac\u00e1dico, ugar\u00ed\u00adtico, fenicio, arameo y ar\u00e1bigo. El vocablo aparece unas 864 veces a trav\u00e9s del Antiguo Testamento hebreo. No siempre es el caso que los \u00abnombres\u00bb personales revelaban la esencia de un individuo. Ciertos nombres asimilan palabras de otras lenguas o t\u00e9rminos muy antiguos cuyo significado se desconoc\u00ed\u00ada. Por cierto, nombres como \u00abperro\u00bb (Caleb) y \u00ababeja\u00bb (D\u00e9bora) no ten\u00ed\u00adan nada que ver con la personalidad de sus due\u00f1os. Tal vez algunos nombres indicaban alguna caracter\u00ed\u00adstica sobresaliente del que lo llevaba. En otros casos, un \u00abnombre\u00bb conmemora un hecho o sentimiento que experimentaron los padres en torno al nacimiento del ni\u00f1o o cuando le pusieron el nombre. Otros nombres dicen algo acerca de quien lo recibe que sirve para identificarlo. Este sentido del nombre como identificaci\u00f3n aparece en Gen 2:19 (uno de los primeros casos en la Biblia): \u00abTodo lo que Ad\u00e1n llam\u00f3 a los animales vivientes, ese es su nombre\u00bb. Por otro lado, los nombres por los que Dios se autorrevela (<Adonay, <El, <Eloh\u00e9\u00ed\u2020m) s\u00ed\u00ad reflejan algo de su persona y obra. Shem puede ser un sin\u00f3nimo de \"reputaci\u00f3n\" o \"fama\": \"Venid, edifiqu\u00e9monos una ciudad y una torre cuya c\u00faspide llegue al cielo. Hag\u00e1monos un nombre, no sea que nos dispersemos sobre la faz de toda la tierra\" (Gen 11:4 rva). \"Darse renombre\" es hacerse \"famoso\": \"\u00bfY qu\u00e9 otra naci\u00f3n hay en la tierra como tu pueblo Israel, al cual Dios fue para rescatarlo como pueblo para s\u00ed\u00ad, a fin de darse renombre y hacer a favor de El hechos grandes y temibles?\" (2Sa 7:23 rva). \"Dar renombre\" es dar a conocer su reputaci\u00f3n y fama: \"Y sali\u00f3 tu renombre [\"tu fama se difundi\u00f3 rva\"] entre las naciones a causa de tu hermosura\" (Eze 16:14 rvr). La fama puede estar acompa\u00f1ada de poder: \"Y este blandi\u00f3 su lanza contra trescientos y los mat\u00f3, y tuvo tanto renombre como los tres\" (2Sa 23:18 lba). La expresi\u00f3n \"hombres de reputaci\u00f3n\" se encuentra en Gen 6:4  \"Ellos eran los h\u00e9roes que desde la antig\u00fcedad fueron hombres de renombre\" (lba). A veces el vocablo es sin\u00f3nimo de \"memoria\" o \"reputaci\u00f3n\" (lo que permanece): \"\u00c2\u00a1As\u00ed\u00ad extinguir\u00e1n el carb\u00f3n encendido que me queda, no dejando a mi marido nombre ni descendencia sobre la tierra!\" (2Sa 14:7 rva). En este caso \"nombre\" puede incluir propiedad o una heredad: \"\u00bfPor qu\u00e9 ha de ser quitado el nombre de nuestro padre de su clan, por no haber tenido un hijo var\u00f3n? Danos heredad entre los hermanos de nuestro padre\" (Num 27:4 rva). Shem puede indicar \"renombre\" y \"continuidad\" (los que siguen despu\u00e9s de uno): \"Y se levantaron contra Mois\u00e9s, junto con 250 hombres de los hijos de Israel, dirigentes de la congregaci\u00f3n, nombrados de la asamblea y hombres de renombre\" (Num 16:2 rva). Las mismas implicaciones se encuentran en la frase \"restaurar el nombre\": \"El mismo d\u00ed\u00ada que adquieras el campo de manos de Noem\u00ed\u00ad, deber\u00e1s tambi\u00e9n adquirir a Rut la moabita, mujer del difunto, para restaurar el nombre del difunto a su heredad\" (Rt 4.5 rva; cf. Deu 9:14; 25.6).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Antiguo Testamento<\/b><\/p>\n<p>El nombre, lejos de ser una designaci\u00f3n convencional, expresa para los antiguos el papel de un ser en el universo. Dios da cima a la creaci\u00f3n poniendo nombre a todas las criaturas, d\u00ed\u00ada, noche, cielo, tierra, mar (G\u00e9n 1,3-10), designando a cada uno de los astros por su nombre (Is 40,26) o encargando a Ad\u00e1n dar nombre a cada uno de los animales (G\u00e9n 2,20). Los hombres, a su vez, propender\u00e1n a dar un nombre significativo a los lugares a que se asocia _ un acontecimiento importante, aunque sea a costa de una etimolog\u00ed\u00ada extra\u00f1a, como Babel (G\u00e9n 11,9).<\/p>\n<p>1. Los nombres de los hombres. El nombre dado en el nacimiento expresa ordinariamente la actividad o el destino del que lo lleva: Jacob es el suplantador (G\u00e9n 27,36), Nabal lleva un nombre apropiado, pues es un loco (1Sa 25,25). El nombre puede tambi\u00e9n evocar las circunstancias del nacimiento o el porvenir entrevisto por los padres: Raquel al morir llama a su hijo \u00abhijo de mi dolor\u00bb, pero Jacob lo llama Benjam\u00ed\u00adn, \u00abhijo de mi diestra\u00bb (G\u00e9n 35,18). A veces es una especie de or\u00e1culo, que desea al ni\u00f1o el apoyo del Dios de Israel: Isa\u00ed\u00adas (YeIa`-Yahu), \u00ab\u00c2\u00a1Al que Dios salve!\u00bb En todo caso el nombre dice el potencial social de un hombre, hasta el punto de que \u00abnombre\u00bb puede significar tambi\u00e9n \u00abrenombre\u00bb (N\u00fam 16,2), y estar sin nombre es ser un hombre sin valor (Job 30,8). En cambio, tener varios nombres puede significar la importancia de un hombre que tiene diferentes funciones que desempe\u00f1ar, como Salom\u00f3n, llamado tambi\u00e9n \u00abamado de Dios\u00bb (2Sa 12,25).<\/p>\n<p>Si el nombre es la persona misma, actuar sobre el nombre es tener influjo en el ser mismo. As\u00ed\u00ad un empadronamiento puede parecer significar una esclavizaci\u00f3n de las personas (cf. 2Sa 24). Cambiar a alguien el nombre es imponerle una nueva personalidad, dar a entender que ha quedado convertido en vasallo (2Re 23, 34; 24,17). As\u00ed\u00ad Dios cambia el nombre de Abraham (G\u00e9n 17,5), de Saray (17,15) o de Jacob (32,29), para indicar que toma posesi\u00f3n de su vida. Igualmente, los nuevos nombres dados por Dios a Jerusal\u00e9n perdonada, ciudad-justicia, ciudad-fiel (Is 1,26), ciudad-Yahveh (60,14), deseada (62, 12), mi-placer (62,4) expresan la nueva vida de una ciudad, en la que los corazones son regenerados por la nueva alianza.<\/p>\n<p>2. Los nombres de Dios. As\u00ed\u00ad pues, en todos los pueblos importaba mucho el nombre de la divinidad; y mientras los babilonios llegaban hasta a dar circuenta nombres a Marduk, su dios supremo, para consagrar su victoria en el momento de la creaci\u00f3n, los cananeos manten\u00ed\u00adan oculto el nombre de sus divinidades bajo el t\u00e9rmino gen\u00e9rico de Baal, \u00abse\u00f1or, due\u00f1o\u00bb (de tal o tal lugar).<\/p>\n<p>Entre los israelitas, *Dios mismo se digna nombrarse. Anteriormente el Dios de Mois\u00e9s era conocido \u00fanicamente como el Dios de los mayores, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. El \u00e1ngel que luch\u00f3 con Jacob, interrogado, se niega a decir su nombre (G\u00e9n 32,30); al padre de Sans\u00f3ns\u00f3lo se le comunica un ep\u00ed\u00adteto de este nombre : \u00abmaravilloso\u00bb (Jue 13. 18). As\u00ed\u00ad tambi\u00e9n en los tiempos patriarcales se design\u00f3 al Dios de Israel con abjetivos como s\u00bbadday (el de la monta\u00f1a) o con expresiones como \u00abterror de Isaac\u00bb o \u00abfuerte de Jacob\u00bb. Pero un d\u00ed\u00ada, en el Horeb, revel\u00f3 Dios mismo su nombre a Mois\u00e9s. La f\u00f3rmula empleada se comprende a veces como una negativa an\u00e1loga a la que dio el \u00e1ngel a Jacob para no revel\u00e1rsele: \u00abYo soy el que soy\u00bb, \u00abYo soy lo que soy\u00bb (Ex 3,13-16; 6,3). Pero el texto sagrado quiso dar a esta f\u00f3rmula un sentido positivo. En efecto, seg\u00fan el contexto&#8217;, este nombre debe acreditar cerca del pueblo la misi\u00f3n de Mois\u00e9s; \u00abYo-soy me env\u00ed\u00ada a vosotros\u00bb, dir\u00e1 Mois\u00e9s, y el pueblo ir\u00e1 a adorar a \u00abEl-es\u00bb (o \u00abel hace ser\u00bb) en la monta\u00f1a santa. De todos modos, este nombre significa que Dios est\u00e1 *presente en medio de su pueblo: \u00e9l es Yahveh.<\/p>\n<p>3. Invocar el nombre de Dios. Si Dios revel\u00f3 su nombre, fue para que se le *adorase bajo este verdadero nombre, el \u00fanico aut\u00e9ntico (cf. Ex 3,15). Ser\u00e1 por tanto la divisa de reuni\u00f3n de las tribus durante la conquista y despu\u00e9s de ella (Jue 7,20). Es el nombre del \u00fanico Dios verdadero, dir\u00e1n m\u00e1s tardes los profetas: \u00abAntes de m\u00ed\u00ad ning\u00fan Dios fue formado, ni lo habr\u00e1 despu\u00e9s de m\u00ed\u00ad. Yo, yo soy Yahveh\u00bb (Is 43,10s).<\/p>\n<p>Es, pues, el \u00fanico nombre que estar\u00e1 autorizado en los labios de Israel (Ex 23,13), el \u00fanico invocado en Jerusal\u00e9n cuando David haya hecho de la ciudad la capital religiosa, pues \u00abYahveh es celoso de su nombre\u00bb (Ex 34,14). \u00abInvocar el nombre de Yahveh\u00bb es propiamente dar *culto a Dios, orarle: se grita su nombre (Is 12,4), se le llama (Sal 28,1 ; cf. Is 41,25), se hace llamamiento a \u00e9l (Sal 99,6). Pero si Dios confi\u00f3 as\u00ed\u00ad su nombre propio a Israel, \u00e9ste, en cambio, no debe \u00abpronunciar en vano el nombre de Yahveh\u00bb (Ex 20,7; Dt 5,11): en efecto, no est\u00e1 a su disposici\u00f3n, de modo que abuse de \u00e9l y acabe por *tentar a Dios: esto no ser\u00ed\u00ada ya servir a Dios, sino servirse de \u00e9l para sus propios fines.<\/p>\n<p>4. El nombre es Dios mismo. Dios se identifica de tal manera con su nombre que hablando de \u00e9l se designa a s\u00ed\u00ad mismo. Este nombre es amado (Sal 5,12), alabado (Sal 7,18), santificado (Is 29,23). Nombre temeroso (Dt 28,58), eterno (Sal 135,13). \u00abPor su gran nombre\u00bb (Jos 7,9), a causa de su nombre (Ez 20,9) obra en favor de Israel; esto quiere decir: por su *gloria, para ser reconocido como grande y santo.<\/p>\n<p>Para marcar mejor la trascendencia del Dios inaccesible y misterioso, basta el nombre para designar a Dios. As\u00ed\u00ad como para evitar una localizaci\u00f3n indigna de Dios, el *templo es el lugar donde Dios \u00abha hecho habitar su nombre\u00bb (Dt 12,5), all\u00ed\u00ad se va a su presencia (Ex 34, 23), a este templo que \u00ablleva su nombre\u00bb (Jer 7, 10.14). Es el nombre que, de lejos, va a pasar a las naciones por la criba de la destrucci\u00f3n (Is 30,27s). Finalmente, en un texto tard\u00ed\u00ado (Lev 24,11-16), \u00abel nombre\u00bb designa a Yahveh sin m\u00e1s precisiones, como lo har\u00e1 m\u00e1s tarde el lenguaje rab\u00ed\u00adnico. En efecto, por un respeto m\u00e1s y m\u00e1s acentuado, el juda\u00ed\u00adsmo tender\u00e1 a no osar ya pronunciar el nombre revelado en el Horeb. En la lectura ser\u00e1 reemplazado por Dios (Eloh\u00ed\u00adm) o m\u00e1s frecuentemente Adonai, \u00abmi Se-60r\u00bb. As\u00ed\u00ad, los jud\u00ed\u00ados que traduzcan los &#8216;libros sagrados del hebreo al griego no transcribir\u00e1n nunca el nombre de Yahveh, sino lo expresar\u00e1n por kyrios, *se\u00f1or. Al paso que el nombre de Yahveh, bajo la forma de Yau u otras, pasa a un uso m\u00e1gico o profano, el nombre de Se\u00f1or recibir\u00ed\u00ada su consagraci\u00f3n en el NT.<\/p>\n<p>NT. 1. El nombre del Padre. A la revelaci\u00f3n que hizo Dios de su nombre en el AT corresponde en el NT la revelaci\u00f3n por la que Jes\u00fas da a conocer a sus disc\u00ed\u00adpulos el nombre de su *Padre (Jn 17,6.26). Por la forma como \u00e9l mismo se manifiesta como el *Hijo revela que el nombre que expresa m\u00e1s profundamente el ser de *Dios es el de Padre, cuyo Hijo es Jes\u00fas (Mt 11,25ss), cuya paternidad tambi\u00e9n se extiende a todos los que creen en su Hijo (Jn 20,17).<\/p>\n<p>Jes\u00fas pide al Padre que glorifique su nombre (Jn 12,28) e invita a sus disc\u00ed\u00adpulos a pedirle que lo *santifique (Mt 6,9 p), cosa que Dios har\u00e1 manifestando su *gloria y su *poder (Rom 9,17; cf. Le 1,49), y glorificando a su Hijo (Jn 17,1.5.23,$). Los cristianos tienen el deber de *alabar el nombre de Dios (Heb 13,15) y de cuidar que su conducta no lo haga blasfemar (Rom 2,24; 2Tim 6,1).<\/p>\n<p>2. El nombre de Jes\u00fas. Los disc\u00ed\u00adpulos, recurriendo al nombre de Jes\u00fas, *curan a los enfermos (Act 3,6; 9,34), expulsan a los demonios (Mc 9, 38; 16,17; Lc 10,17; Act 16,18; 19,13), realizando toda clase de *milagros (Mt 7,22; Act 4,30). *Jes\u00fas aparece as\u00ed\u00ad tal como su nombre lo indica: el que salva (Mt 1,21-25) devolviendo la salud a los enfermos (Act 3,16), pero tambi\u00e9n y sobre todo procurando la salvaci\u00f3n eterna a los que creen en \u00e9l (Act 4,7-12; 5,31; 13,23).<\/p>\n<p>3. El nombre del Se\u00f1or. Dios, resucitando a Jes\u00fas y haci\u00e9ndolo sentar a su *diestra, le dio el nombre que est\u00e1 por encima de todo nombre (Flp 2,9; Ef 1,20s), un nombre nuevo (Ap 3,12), que no es distinto del de Dios (14,1; 22,3s) y participa en su misterio (19,12). Este nombre inefable halla, no obstante, su traducci\u00f3n en la apelaci\u00f3n de *Se\u00f1or, que conviene a Jes\u00fas resucitado con el mismo t\u00ed\u00adtulo que a Dios (FIp 2, 10s = Is 45,23; Ap 19,13.16 = Dt 10,17), y en la designaci\u00f3n de Hijo, que en este sentido no comparte con ninguna criatura (Heb 1,3ss; 5,5; cf. Act 13,33; Rom 1,4, seg\u00fan Sal 2,7).<\/p>\n<p>Los primeros cristianos no vacilan en referir a Jes\u00fas una , de las apelaciones m\u00e1s caracter\u00ed\u00adsticas del juda\u00ed\u00adsmo para hablar de Dios: se declara a los ap\u00f3stoles sumamente gozosos de haber sido \u00abjuzgados dignos de sufrir por el nombre\u00bb (Act 5,41); se cita a misioneros que \u00abse pusieron en camino por el nombre\u00bb (3Jn 7).<\/p>\n<p>a) La fe cristiana consiste en \u00abcreer que Dios resucit\u00f3 a Jes\u00fas de entre los muertos\u00bb, en \u00ab*confesar que Jes\u00fas es *Se\u00f1or\u00bb, en \u00abinvocar el nombre del Se\u00f1or\u00bb : estas tres expresiones son pr\u00e1cticamente equivalentes (Rom 10,9-13). Los primeros cristianos se designan naturalmente como \u00ablos que invocan el nombre del Se\u00f1or\u00bb (Act 9,14.21; ICor 1,2; 2Tim 2,22; cf. Act 2,21 = Jl 3,5), significando as\u00ed\u00ad que reconocen a Jes\u00fas por Se\u00f1or (Act 2,36). La profesi\u00f3n de fe se impone particularmente en el momento del *bautismo, que se confiere en nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas (Act 8, 16; 19,5; ICor 6,11), o tambi\u00e9n en nombre de Cristo (G\u00e1l 3,27), de Cristo Jes\u00fas (Rom 6,3). El ne\u00f3fito invoca el nombre del Se\u00f1or (Act 22,f6), el nombre del Se\u00f1or se invoca sobre \u00e9l (Sant 2,7); se halla as\u00ed\u00ad bajo el poder de aqu\u00e9l cuyo se\u00f1or\u00ed\u00ado reconoce.<\/p>\n<p>En Jn, el objeto propio de la fe cristiana no es tanto el nombre del Se\u00f1or cuanto el del *Hijo: para poseer la vida importa creer en el nombre del Hijo \u00fanico de Dios (Jn 3, 17s; cf. 1,12; 2,23; 20,30s; Un 3, 23; 5,5.10.13), es decir, adherirse a la persona de Jes\u00fas reconociendo que es el Hijo de Dios, que ((Hijo de Dios\u00bb es el nombre que expresa su verdadero ser.<\/p>\n<p>b) La predicaci\u00f3n apost\u00f3lica tiene por objeto publicar el nombre de Jesucristo (Lc 24,46s; Act 4,17s; 5, 28.40; 8,12; 10,43). Los predicadores tendr\u00e1n que sufrir por este nombre (Mc 13,13 p), lo cual debe ser para ellos causa de gozo (Mt 5,11 p; Jn 15,21; 1 Pe 4,13-16). El Apocalipsis va dirigido a cristianos que sufren por este nombre (Ap 2,3), pero se adhieren a \u00e9l firmemente (2,13) y no lo reniegan (3,8). El ministerio del nombre de Jes\u00fas incumbe especialmente a Pablo, que lo ha recibido como una carga (Act 9,15) y una causa de sufrimientos (9,16); sin embargo, desempe\u00f1a su misi\u00f3n con intrepidez y *orgullo (9,20.22.27s), pues ha consagrado su vida al nombre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo (15,26) y est\u00e1 pronto a morir por \u00e9l (21,13).<\/p>\n<p>c) La vida cristiana est\u00e1 totalmente impregnada por la fe: los cristianos se re\u00fanen en nombre de Jes\u00fas (Mt 18,20), acogen a los que se presentan en su nombre (Mc. 9,37 p), aunque guard\u00e1ndose de los impostores (Mc 13,6 p); dan tambi\u00e9n gracias a Dios en nombre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo (Ef 5,20; Col 3,17), conduci\u00e9ndose de tal manera que el nombre de Jesucristo sea glorificado (2 Tes 1,11s). En la oraci\u00f3n se dirigen al Padre en nombre de su Hijo (Jn 14,13-16; 15,16; 16,23s, 26s).<\/p>\n<p>4. Otros nombres. Cada ser lleva el nombre que corresponde al papel que le ha sida asignado. Cuando su misi\u00f3n es divina, su nombre viene del cielo, como el de *Juan (Lc 1,13.63). Aun dado por los hombres, el nombre es signo de una gu\u00ed\u00ada por parte de Dios: Zacar\u00ed\u00adas (1,5.72: \u00abDios se ha acordado\u00bb), Isabel (1,5.73: \u00abel juramento que \u00e9l hab\u00ed\u00ada jurado\u00bb), *Mar\u00ed\u00ada (1,27.46.52: \u00abmagnificada, ensalzada\u00bb). Al dar Jes\u00fas a Sim\u00f3n el nombre de *Pedro, muestra el papel que le conf\u00ed\u00ada y la nueva personalidad que crea en \u00e9l (Mt 16,18).<\/p>\n<p>El buen *pastor conoce a cada una de sus ovejas por su nombre (Jn 10, 3). Los nombres de los elegidos est\u00e1n inscritos en el cielo (Lc 10,20), en el *libro de la vida (FIp 4,5; Ap 3,5; 13,8; 17,8). Entrando en la gloria recibir\u00e1n un nombre *nuevo e inefable (Ap 2,17; participando de la existencia de Dios llevar\u00e1n el nombre del Padre y el de su Hijo (3,12; 14, 1); Dios los llamar\u00e1 sus *hijos (Mt 5,9), pues lo ser\u00e1n en realidad (1Jn 3,1).<\/p>\n<p>-> Dios &#8211; Gloria &#8211; Vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Cuando la Escritura usa el t\u00e9rmino \u00abnombre\u00bb para Dios, generalmente sigue el uso que se hace de la palabra en relaci\u00f3n con los hombres. \u00abDios condesciende con nosotros a fin de que nosotros ascendamos a \u00e9l\u00bb (Agust\u00edn). El paralelo no es total, sin embargo, debido a la diferencia que hay entre el hombre pecaminoso e imperfecto y el Dios santo y perfecto (Lc. 1:49). Una persona puede, por ejemplo, llamarse \u00abel Sr. Rey Libre\u00bb aunque no sea ni rey ni libre, mientras que nuestro Se\u00f1or es completa y verdaderamente todo lo que su nombre denota, por ejemplo, Jes\u00fas, esto es, Salvador. En general, el uso b\u00edblico del nombre para Dios puede dividirse en tres categor\u00edas, aun cuando quedan algunos casos que requieren una clasificaci\u00f3n m\u00e1s especial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, la palabra nombre se usa para referirse a Dios mismo. De esta forma, \u00abtodo aquel que invocare el nombre del Se\u00f1or\u00bb (Hch. 2:21) significa invocar a Dios mismo. Lo mismo se puede decir de tales expresiones como \u00abconfiar en su nombre\u00bb (Mt. 12:21); \u00abblasfemar su nombre\u00bb (Ap. 13:6). Doblar la rodilla \u00abal nombre de Jes\u00fas\u00bb significa hacerlo frente a Jes\u00fas mismo (Fil. 2:10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo, el t\u00e9rmino \u00abnombre\u00bb con la preposici\u00f3n <em>en<\/em> o <em>epi<\/em> y los dativos significa \u00aben el poder de\u00bb o \u00abpor la autoridad de\u00bb. Echar fuera demonios <em>en t\u014d onomati I\u0113sou<\/em> significa echar fuera demonios por el poder o la autoridad de Jes\u00fas (Mr. 9:38). Lo mismo se puede decir de expresiones como: \u00abser bautizado <em>epi t\u014d onomati I\u0113sou Christou<\/em> (Hch. 2:38) o recibir a un peque\u00f1o <em>epi t\u014d onomati mou<\/em> (Mt. 18:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercero, el t\u00e9rmino \u00abnombre\u00bb con la preposici\u00f3n <em>eis<\/em> y el acusativo denota \u00aben uni\u00f3n a\u00bb, as\u00ed, por ejemplo, uno que es bautizado para unirse (\u00abhacia el interior de\u00bb) al nombre del Dios Trino tiene comuni\u00f3n con \u00e9l (Mt. 28:19; 1 Co. 1:13, 15); o bien significa simplemente \u00aben\u00bb: \u00abCreer en su nombre\u00bb (Jn. 1:12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arndt; W.L. Walker en <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">ISBE<\/a><\/em>.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Theodore Muller<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>ISBE <\/em><\/a><em>International Standard Bible Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (424). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>La Biblia no es extra\u00f1a a la costumbre, hoy virtualmente normativa, de dar nombres sencillamente porque a los padres les gusta. \u00bfQu\u00e9 otro motivo puede haber cuando a una ni\u00f1a se le da el nombre D\u00e9bora (que significa \u201cabeja\u201d, Jue. 4.4) o Ester (heb. <\/span><span style=''>h<sup>a<\/sup>&#7695;ass\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018mirto\u2019)? Aun en casos en que el nombre evoca un sentimiento altisonante, moralista, o religioso, ser\u00eda ir en contra de las evidencias suponer sin lugar a dudas que el nombre fue puesto teniendo en mente dicho pensamiento, y no el que los padres quer\u00edan satisfacer una preferencia por el nombre en s\u00ed frente a cualquier otro. Es posible, por ejemplo, tejer una triste fantas\u00eda en torno al nombre Ahicam (\u201cmi hermano se ha levantado\u201d) suponiendo un tr\u00e1gico motivo de aflicci\u00f3n anterior en la familia, que se considera rectificado por el posterior nacimiento de otro hijo, pero Ahicam es un nombre que suena bien y a falta de pruebas en contrario es muy posible que haya sido elegido por esa simple raz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>No obstante, si bien es cierto que podemos ser demasiado imaginativos en nuestro tratamiento de los nombres, y de la costumbre de asignar nombres en la Biblia, no cabe duda de que hay, en general, un fondo conceptual que con frecuencia ten\u00eda plena vigencia en el acto de otorgar un nombre y que, aun cuando aparentemente no tuviera parte (o por lo menos no tuviera parte conocida por nosotros) en el acto original de imponerlo, con todo, posteriormente el mismo adquir\u00eda validez en la vida de la persona que lo ostentaba. As\u00ed, por ejemplo, mientras que Isa\u00edas eligi\u00f3 deliberadamente los nombres de sus dos hijos con el fin de que evidenciaran ciertos aspectos de la palabra de Dios ante su pueblo (Is. 7.4; 8.1\u20134), en el caso de su propio nombre (\u201cYahv\u00e9h salva\u201d), como tendr\u00edamos que decirlo nosotros, \u201cpor coincidencia\u201d, no se podr\u00eda haber hecho una mejor elecci\u00f3n. El punto de vista de la Biblia acerca de los nombres, y de la costumbre de conferirlos, resultar\u00eda menoscabado si se dijera que se trataba de mera coincidencia o accidente de la elecci\u00f3n paterna: la relaci\u00f3n que ve entre el nombre y la persona es demasiado \u00edntima y tambi\u00e9n demasiado din\u00e1mica para que as\u00ed fuese.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Asignaci\u00f3n significativa de nombres<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Las evidencias que se encuentran dispersas en toda la Biblia indicar\u00edan claramente que no es coincidencia que el gran profeta de la salvaci\u00f3n tenga un nombre teof\u00f3rico relacionado con el tema de la salvaci\u00f3n. Ver\u00edan la providencia directiva de Dios en la determinaci\u00f3n por anticipado de todo el curso de la vida; probablemente ver\u00edan, m\u00e1s t\u00edpicamente, la incorporaci\u00f3n en el nombre de una palabra de parte de Dios que consecuentemente moldear\u00eda a su recipiente de modo que su vida expresase lo que la palabra declaraba. Este es, por lo menos, el punto de vista din\u00e1mico en cuanto a los nombres y su aplicaci\u00f3n que se detecta en toda la Biblia, y que difiere tan dram\u00e1ticamente de nuestro punto de vista est\u00e1tico en cuanto al nombre como r\u00f3tulo diferenciador.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las siete categor\u00edas siguientes cubren la mayor\u00eda de las situaciones din\u00e1micas en relaci\u00f3n con el acto de asignar nombres:<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>a. El nombre referido a posici\u00f3n<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. De la mujer que acababa de serle presentada, el hombre dijo que se la llamar\u00eda \u201cVarona\u201d (o \u201cmujer\u201d), acord\u00e1ndole as\u00ed posici\u00f3n coigual con su marido (o mejor, su contraparte): \u00e9l es <\/span><span style=''>&#722;&#305;&#770;\u0161<\/span><span lang=ES style=''>; ella <\/span><span style=''>&#722;i\u0161\u0161\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>. En general en la Biblia el otorgamiento de un nombre es funci\u00f3n del que tiene autoridad: la imposici\u00f3n del nombre \u201cHombre\u201d (o \u201cvar\u00f3n\u201d) a la pareja por su Creador (Gn. 5.2, cf. <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '>), el acto del hombre de ponerle nombre a los animales en su capacidad de se\u00f1or de la creaci\u00f3n (Gn. 2.19s), la asignaci\u00f3n de nombres a los hijos por sus padres (por la madre en 28 y por el padre en 18 ocasiones), el acto de cambiarle el nombre a un rey vencido (2 R. 23.34), etc. Pero en Gn 2.23 el \u201chombre\u201d reconoce a su pareja, igual y complementaria, la que, con \u00e9l, comparte el dominio que Dios les ha dado sobre el mundo (Gn. 1.28ss).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>b. El nombre referido a la ocasi\u00f3n<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. El nacimiento de su primog\u00e9nito es para Eva el momento significativo del cumplimiento de la promesa de la simiente victoriosa; por lo tanto, \u201cjunto con Yahv\u00e9h\u201d, como lo expres\u00f3 ella (Gn. 4.1)\u2014\u00e9l, cumpliendo su promesa, ella dando a luz un hijo\u2014\u201cobtuvo la posesi\u00f3n\u201d (verbo <\/span><span style=' '>q&#257;n\u00e2<\/span><span lang=ES style=' '>) de un ni\u00f1o al que por consiguiente llam\u00f3 \u201cCa\u00edn\u201d (<\/span><span style=''>qayin<\/span><span lang=ES style=''>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>c. El nombre referido el acontecimiento<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Algunas veces los nombres se refieren a toda una situaci\u00f3n: p. ej. Babel (Gn. 11.9) o Peleg (Gn. 10.25). Estos dos nombres tienen la misma cualidad, pero en el caso m\u00e1s plenamente documentado de Babel podemos ver mejor lo que el caso comprend\u00eda: el nombre era en efecto palabra de Dios. Los hombres ya hab\u00edan descubierto en s\u00ed mismos una tendencia a separarse o dispersarse (11.4) y se propusieron, con ayuda de sus adelantos tecnol\u00f3gicos (v. 3), ser sus propios salvadores en este sentido. El edicto divino se pronuncia contra la confianza que evidencia el hombre en cuanto a su propia capacidad para salvarse, y la palabra que impone judicialmente a la raza humana la incapacidad que ella tem\u00eda (v. 8) se incorpora sucintamente a la trama de las cosas terrenas en el top\u00f3nimo \u201cBabel\u201d (\u201cconfusi\u00f3n\u201d), que ha de consutuir en adelante el genio malo del relato b\u00edblico hasta el final (cf., p. ej., Is. 13.1; 21.1\u201310; 24.10; Ap. 18.2; etc.; * <span style='text-transform:uppercase'>Babilonia<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>d. El nombre referido a la circunstancia<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Isaac recibi\u00f3 su nombre como consecuencia de la risa de sus padres (Gn. 17.17; 18.12; 21.3\u20137); Samuel, como consecuencia de las oraciones de su madre (1 S. 1.20); Mois\u00e9s, como consecuencia del acto de su madre-princesa de sacarlo de las aguas (Ex. 2.10); Icabod, como consecuencia de la p\u00e9rdida del arca, considerada significativa del retiro del favor divino (1 S. 4.21); Jacob, como consecuencia de la posici\u00f3n de los mellizos al nacer (Gn. 25.26). En muchos de estos casos la Biblia proporciona los elementos para probar que tales \u201caccidentes\u201d eran realmente simb\u00f3licos: la victoria en el mar Rojo convierte a Mois\u00e9s preeminentemente en el hombre que sali\u00f3 de las aguas; la historia de Samuel es precisamente la historia del hombre que sab\u00eda que la oraci\u00f3n es contestada, y as\u00ed. En otras palabras, hay un v\u00ednculo sostenido entre la idea de otorgar un nombre y el dinamismo de la todopoderosa palabra de Dios para realizar aquello que el nombre declara.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>e. El nombre referido a la transformaci\u00f3n o modificaci\u00f3n<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Algunos nombres se otorgaban para demostrar que algo nuevo hab\u00eda ocurrido en la vida de la persona, que se hab\u00eda completado un cap\u00edtulo y comenzaba uno nuevo. Si bien este acto de dar un nombre nuevo generalmente tiene car\u00e1cter positivo y promisorio, esta categor\u00eda se inicia con la triste acci\u00f3n de cambiarle el nombre a <\/span><span style=''>&#722;i\u0161\u0161\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> (Gn. 2.23) por el de Eva (Gn. 3.20), por lo que el nombre que expresaba coigualdad de posici\u00f3n y complementariedad de relaci\u00f3n se convirti\u00f3 en nombre de funci\u00f3n; el primer nombre expresaba lo que el marido ve\u00eda en su mujer (y lo alegraba), el segundo expresaba el destino a que \u00e9l la someter\u00eda, imponi\u00e9ndole dominaci\u00f3n a cambio de sus deseos (Gn. 3.16). Pero a la misma categor\u00eda corresponde el cambio de Abram por Abraham, lo cual evidencia el comienzo del nuevo hombre con nuevos poderes: el Abram sin hijos (cuyo nombre \u201cpadre elevado\u201d no era m\u00e1s que una broma pesada) se convierte en Abraham, el que, si bien no significa gramaticalmente \u201cpadre de muchas naciones\u201d tiene suficiente asonancia con las palabras que (m\u00e1s extensamente) expresan dicha idea. Muchos nombres con significado funcionan sobre una base similar de asonancia. As\u00ed, tambi\u00e9n, en un mismo d\u00eda Benoni se convirti\u00f3 en Benjam\u00edn (Gn. 35.18), el nombre referido a circunstancias de dolor y p\u00e9rdida, convirti\u00e9ndose as\u00ed en nombre referido a posici\u00f3n, \u201chijo de la mano derecha\u201d. El otorgamiento dominical del nombre Pedro (Jn. 1.42) tiene el mismo significado, cf. Mt. 16.18; como es tambi\u00e9n el caso del cambio, (presumiblemente) elegido por \u00e9l mismo, de Saulo a Pablo (Hch. 13.9).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>f. El nombre referido a lo predictivo\/admonitorio<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Los dos hijos de Isaac ocupan lugar preeminente en esta categor\u00eda. Es significativo de la seguridad del profeta acerca de la palabra de Dios expresada por medio de \u00e9l el que estuviese dispuesto a incorporarla en sus hijos, que de este modo se constituyeron, en su propia \u00e9poca, en \u201cel verbo hecho carne\u201d, el m\u00e1s grande de los or\u00e1culos actuados (* <span style='text-transform:uppercase'>Profec\u00eda<\/span>) del AT. Cf. Is. 7.3; 8.1\u20134, 18. V\u00e9ase tamb. 2 R. 24.17, donde el nombre Sedequ\u00edas incorpora el elemento de la justicia (<\/span><span style=' '>&#7779;edeq<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018justicia\u2019) que de este modo el fara\u00f3n aconseja al nuevo rey que practique. La acci\u00f3n del Se\u00f1or de llamar a Jacobo y a Juan \u201cBoanerges\u201d constitu\u00eda igualmente una advertencia contra el elemento indeseable de la fogosidad en su celo (Mr. 3.17; cf. Lc. 9.54), y aqu\u00ed tambi\u00e9n el nombre result\u00f3 ser palabra efectiva de parte de Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>g. El nombre precatorio y teof\u00f3rico<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Nombres tales como Nabal (<\/span><span style=''>n&#257;&#7687;l<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018insensato\u2019) (1 S. 25.25) s\u00f3lo pueden haber sido dados sobre la base de la oraci\u00f3n de una madre\u2014\u201cNo permitas que se vuelva insensato\u201d\u2014, oraci\u00f3n para la que podr\u00eda proporcionarse un fondo convincente sin esforzar demasiado la imaginaci\u00f3n. Es posible que muchos nombres teof\u00f3ricos tuvieran este mismo elemento de oraci\u00f3n, o, cuando menos, la mayor\u00eda de los que se basan en un tiempo imperfecto del verbo: as\u00ed Ezequiel (\u201c\u00a1Que Dios fortalezca!\u201d); Isa\u00edas (\u201c\u00a1Que Yah[v\u00e9h] salve!\u201d). Incluso aquellos que en traducci\u00f3n directa hacen una afirmaci\u00f3n (p. ej. Joacaz, \u201cYahv\u00e9h ha asido\u201d) son probablemente producto de la aspiraci\u00f3n paterna piadosa (que no siempre se realiza), como posiblemente lo evidencia el triste caso de Nabal (1 S. 25), o el caso del rey Acaz, cuyo nombre probablemente sea abreviatura de \u201cJoacaz\u201d: est\u00e1 plenamente de acuerdo con la historia de ese rey pol\u00edticamente astuto, pero espiritualmente inepto, el criterio de que elimin\u00f3 deliberadamente el elemento teof\u00f3rico de su nombre.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La asignaci\u00f3n del nombre del Se\u00f1or Jesucristo no se ajusta a ninguna de las categor\u00edas anteriores. En su relaci\u00f3n con las profec\u00edas veterotestamentarias (Mt. 1.23 con Is. 7.14; Lc. 1.31\u201333 con Is. 9.6s) Jes\u00fas es un nombre referido a posici\u00f3n, que declara que el recipiente es Dios, nacido de una virgen, y el rey prometido del linaje de David. Es significativo que la primera persona que se nombra en el <etiqueta id=\"#_ftn287\" name=\"_ftnref287\" title=\"\">NT recibe (no un nombre de predicci\u00f3n sino) un nombre de cumplimiento: los prop\u00f3sitos de Dios est\u00e1n evolucionando hacia su cumplimiento total. El propio nombre de Jes\u00fas es un nombre predictivo que apun<\/etiqueta>ta hacia lo que \u00e9l mismo ha de hacer, y esto mismo resulta significativo por cuanto los nombres predictivos del AT apuntaban hacia lo que Yahv\u00e9h hab\u00eda de hacer y se ubicaban, en relaci\u00f3n con dicho acto, como heraldos o indicadores externos. Pero Jes\u00fas es \u00e9l mismo el cumplimiento de lo que su nombre declara.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. El nombre de Dios<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Todas las pruebas que contribuyen a demostrar que en el nivel humano un nombre es algo significativo y, m\u00e1s aun, potente, que no s\u00f3lo rotula sino que moldea a su receptor, encuentra su punto focal en el concepto del \u201cnombre de Dios\u201d (* <span style='text-transform:uppercase'>Dios, Nombres de<\/span>) que yace en el centro de la Biblia. Un \u201cnombre divino\u201d no es, desde luego, una noci\u00f3n distintivamente b\u00edblica. Entre los griegos de la antig\u00fcedad, por ejemplo, Hes\u00edodo trat\u00f3 de llegar a un conocimiento m\u00e1s profundo de los dioses por medio del estudio de sus nombres, ejercicio que, <i>mutatis mutandis<\/i>, bien podr\u00eda considerarse central para la teolog\u00eda b\u00edblica.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Hay un sentido real en el que la Biblia se apoya en la revelaci\u00f3n del nombre divino. En el AT los patriarcas conoc\u00edan a su Dios por sus t\u00edtulos (p. ej. Gn. 14.22; 16.13; 17.1), entre los que se encontraba el hasta ese momento no explicado \u201cYahv\u00e9h\u201d. La significaci\u00f3n de Mois\u00e9s y el \u00e9xodo est\u00e1 en que, en ese momento, lo que hasta entonces no hab\u00eda sido m\u00e1s que un r\u00f3tulo, se revela no como t\u00edtulo, por exaltado que fuese, sino como nombre personal. La revelaci\u00f3n encerrada en el nombre se dio a conocer y se confirm\u00f3 en los acontecimientos del \u00e9xodo, la redenci\u00f3n del pueblo de Dios, la pascua, y el mar Rojo. En el NT el acontecimiento equilibrador fue el ministerio y la obra redentora de Jes\u00fas: el \u201cnombre\u201d definitivo de Dios como santa Trinidad, Padre, Hijo, y Esp\u00edritu Santo, que coincid\u00eda con el inicio del ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas, cuando en su bautismo comenz\u00f3 deliberadamente a ser contado con los transgresores (cf. Mr. 1.9\u201311). Juan ve la significaci\u00f3n de esto en su deliberada asociaci\u00f3n de Jes\u00fas con el Cordero de Dios en ocasi\u00f3n de su bautismo (Jn. 1.29ss). Esta comparaci\u00f3n debiera advertir contra la identificaci\u00f3n del Dios del AT (\u201cYahv\u00e9h\u201d) con la revelaci\u00f3n neotestamentaria de Dios Padre. Yahv\u00e9h es m\u00e1s bien la santa Trinidad de inc\u00f3gnito.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En su forma el nombre divino <i>Yahv\u00e9h<\/i> es, o bien un simple indicativo, o un indicativo causativo del verbo \u201cser\/estar\u201d, con el significado de \u201c\u00e9l est\u00e1 (vivo, presente, activo)\u201d o \u201chace existir\u201d, y la f\u00f3rmula en que se da a conocer el nombre (Ex. 3.14, <i>Yo soy el que soy<\/i>) significa ya sea \u201cyo revelo mi presencia activa como y cuando quiero\u201d, o \u201chago acontecer lo que elijo que acontezca\u201d. En el marco de Ex. 3\u201320 esto se refiere tanto a los acontecimientos del \u00e9xodo como aquellos en los que Yahv\u00e9h est\u00e1 presente activamente (y que deliberadamente ha hecho que acontezcan), como tambi\u00e9n a la interpretaci\u00f3n teol\u00f3gica que precede (Ex. 3.1\u20134.17; 5.22\u20136.8) de aquellos acontecimientos garantizados a Mois\u00e9s. Yahv\u00e9h es, as\u00ed, el Dios de la revelaci\u00f3n y de la historia y en particular se revela como el Dios que salva a su pueblo (de conformidad con la promesa del pacto) y que derriba a los que se oponen a su palabra.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Por abundante que sea este conocimiento revelado de Dios, con todo, en el nombre divino hay un claro elemento de reserva. La f\u00f3rmula <i>Yo soy el que soy <\/i>en s\u00ed misma no expresa m\u00e1s que el hecho de que Dios conoce su propia naturaleza: es una f\u00f3rmula que habla de la soberan\u00eda de Dios en la revelaci\u00f3n de s\u00ed mismo. Si hay algo que deba darse a conocer, es \u00e9l quien tiene que hacerlo; Dios dar\u00e1 a conocer \u00fanicamente aquello que le plazca dar a conocer. Cf. Gn. 32.29; Jue. 13.17. Esto no debe relacionarse de ning\u00fan modo con los conceptos de la magia. En el mundo pagano circundante se supon\u00eda que el conocimiento del nombre de un Dios confer\u00eda alg\u00fan poder sobre dicho dios: extensi\u00f3n l\u00f3gica (como que buena parte de la religi\u00f3n falsa consiste en una elaboraci\u00f3n ret\u00f3rica l\u00f3gica en torno a una verdad) de la idea de que la asignaci\u00f3n de nombre es la acci\u00f3n de un ser superior. Yahv\u00e9h no ocult\u00f3 la revelaci\u00f3n de s\u00ed mismo por temor a que el hombre adquiriese poder sobre \u00e9l. M\u00e1s bien la revelaci\u00f3n de s\u00ed mismo pertenece a un programa de privilegio que ha ideado para su pueblo, por el que la relaci\u00f3n un tanto \u201cexterna\u201d expresada en los t\u00edtulos se convierte en una relaci\u00f3n altamente personal con un Dios que le ha dado a su pueblo la libertad de llamarlo por su nombre, y lo que en ese momento se mantiene oculto se debe solamente al hecho de que el momento de la revelaci\u00f3n suprema est\u00e1 todav\u00eda por delante. Sin embargo, lo que ya se conoce no es una falsedad que luego habr\u00e1 que dejar a un lado, ni una verdad parcial (por cuanto <i>este es mi nombre para siempre<\/i>, Ex. 3.15) que espera ser completada, sino un modo de expresar la verdad total que todav\u00eda habr\u00e1 de lograr expresi\u00f3n mayor y m\u00e1s plena. El \u201cnombre\u201d de Dios est\u00e1 en la base de la revelaci\u00f3n progresiva.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pero si bien el nombre no confiere \u201cpoder\u201d en ning\u00fan sentido m\u00e1gico (cf. Hch. 19.13ss), el conocimiento del nombre coloca a las personas en una relaci\u00f3n enteramente nueva con Dios. Ingresan en una relaci\u00f3n de intimidad o proximidad, porque ese es el significado de la frase \u201cconocer por el nombre\u201d (cf. Ex. 33.12, 18\u201319; Jn. 17.6). La iniciaci\u00f3n de la relaci\u00f3n as\u00ed descrita corresponde al lado divino: colectiva e individualmente sobre el pueblo de Dios se \u201cinvoca\u201d su nombre (cf. 2 Cr. 7.14; Is. 43.7; Jer. 14.9; 15.16; Am. 9.12). M\u00e1s todav\u00eda, el motivo que est\u00e1 por detr\u00e1s de la iniciativa divina se describe con frecuencia diciendo que el Se\u00f1or act\u00faa \u201cpor amor (o \u201ca causa\u201d) de su nombre\u201d (cf. esp. Ez. 20.9, 14, 22, 44) por medio de obras con las cuales \u201c(se hizo) nombre grande\u201d (p. ej. 2 S. 7.23; Neh. 9.10). El nombre resulta ser de esta manera un modo sumario de declarar lo que Dios es para otros, permiti\u00e9ndoles conocer su nombre (d\u00e1ndoles acceso a su comuni\u00f3n).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Hay cinco aspectos de esta situaci\u00f3n b\u00e1sica lo suficientemente autenticados en las Escrituras como para justificar una breve relaci\u00f3n sobre cada uno de ellos, aun cuando no todos se encuentran igualmente diseminados por la Biblia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>a<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. El expresar el lado humano de la experiencia de Dios como la de \u201ccreer en el nombre\u201d (p. ej. Jn. 3.18; 1 Jn. 3.23), e. d. entregarse personalmente al Se\u00f1or Jes\u00fas revelado como tal en la esencia de su Palabra y obra, es algo que los escritos joaninos se ocupan de destacar particularmente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>b<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Los que constituyen el pueblo de Dios son \u201cguardados\u201d en su nombre (p. ej. Jn. 17.11), retom\u00e1ndose en este caso la figura veterotestamentaria distintiva que destaca el nombre como una torre fuerte (p. ej. Pr. 18.10), a la que pueden acudir en busca de seguridad, y tambi\u00e9n el nombre dado como el nombre del marido a su mujer, con el que se le garantiza provisi\u00f3n y protecci\u00f3n (cf. la idea de \u201cinvocar\u201d el nombre sobre la persona, mencionada m\u00e1s arriba). Cuando se dice que los cristianos son \u201cjustificados en el nombre\u201d (1 Co. 6.11) la inferencia es la misma: el nombre, representativo de la naturaleza inmutable de Jes\u00fas y como s\u00edntesis de todo lo que \u00e9l es y ha hecho, constituye la base de la posesi\u00f3n segura de todas las bendiciones que el mismo encierra.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>c<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. La presencia de Dios en medio de su pueblo est\u00e1 asegurada mediante el recurso de \u201cponer \u2026 su nombre para su habitaci\u00f3n\u201d entre ellos. Cf. Dt. 12.5, 11, 21; 14.23s; 16.2, 6; 2 S. 7.13; etc. A veces se ha insistido insensatamente en que hay una distinci\u00f3n, si no una brecha, entre una \u201cteolog\u00eda del nombre\u201d y una \u201cteolog\u00eda de la gloria\u201d en el AT, pero se trata de dos modos de expresar la misma cosa: p. ej. cuando Mois\u00e9s quiso ver la gloria de Yahv\u00e9h, encontr\u00f3 que la gloria ten\u00eda que ser verbalizada por medio del nombre (Ex. 33.18\u201334.8). No hay ning\u00fan sentido en que se pueda decir que el Deuteronomista remplaza una tosca noci\u00f3n de la gloria residente por una refinada noci\u00f3n del nombre residente: m\u00e1s bien se trata de que la \u201cgloria\u201d tiende a expresar el \u201csentido\u201d de la presencia real de Dios, incluyendo muchos elementos que son justamente inefables e inaccesibles; el \u201cnombre\u201d expresa por qu\u00e9 esto es as\u00ed, verbaliza lo numinoso, por cuanto en ninguna parte el Dios de la Biblia se vale de sacramentos mudos, sino siempre de declaraciones inteligibles.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>d<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. El nombre de Dios se describe como su \u201cnombre santo\u201d con m\u00e1s frecuencia que todas las otras adjetivaciones tomadas juntas. Fue este sentido de lo sagrado del nombre lo que finalmente condujo a la obtusa negativa a usar \u201cYahv\u00e9h\u201d, lo cual ha llevado a una gran p\u00e9rdida del sentido del nombre divino en algunas traducciones de la Biblia (p. ej. <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><span lang=ES style=' '>, <\/span><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0nbe<\/span><span lang=ES style=''>). La \u201csantidad\u201d del nombre, empero, no impide su uso sino su abuso: esta es la raz\u00f3n por la cual la revelaci\u00f3n del nombre divino no debe confundirse nunca con pensamiento alguno de un \u201cpoder frente a lo divino\u201d de car\u00e1cter m\u00e1gico. Lejos de poder usar el nombre para controlar a Dios, es el nombre el que controla al hombre, tanto en el culto hacia Dios (p. ej. Lv. 18.21), como en el servicio para con los hombres (p. ej. Ro. 1.5). El \u201cnombre\u201d es, por lo tanto, el motivo del servicio; es tambi\u00e9n el mensaje (p. ej. Hch. 9.15) y el medio de poder (p. ej. Hch. 3.16; 4.12).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>e<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. En toda la Biblia el nombre de Dios constituye el fundamento de la oraci\u00f3n: p. ej. Sal. 25.11; Jn. 16.23\u201324.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En forma caracter\u00edstica el NT asocia el bautismo con el nombre, ya sea de la santa Trinidad (Mt. 28.19) o del Se\u00f1or Jes\u00fas (p. ej. Hch. 2.38): la distinci\u00f3n est\u00e1 en que el primero recalca la realidad total de la naturaleza y los prop\u00f3sitos divinos, y la totalidad de la bendici\u00f3n destinada al recipiente, mientras que el segundo destaca el medio efectivo de llegar a disfrutar de dichos bienes por la sola mediaci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0J.-J. von Allmen, \u201cNombre\u201d en <i>Vocabulario b\u00edblico<\/i>, 1968; A. S. van der Woude, \u201cNombre\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn288\" name=\"_ftnref288\" title=\"\"><i>\u00b0DTMAT<\/i><\/etiqueta>, t(t). II, cols. 1173\u20131207; H. Bietenhard, \u201cNombre\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn289\" name=\"_ftnref289\" title=\"\"><i>\u00b0DTNT<\/i><\/etiqueta>, t(t). III, pp. 171\u2013176; G. von Rad, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, t(t). I, pp. 240ss; A. Deissler, \u201cEl nombre de Yahv\u00e9 como revelaci\u00f3n de la voluntad divina de establecer una alianza\u201d, <i>Mysterium salutis<\/i>, 1969, vol. II, t(t). I, pp. 283ss; W. Eichrodt, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, t(t). I, pp. 163\u2013188.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>J.-J. von Allmen, \u201cName\u201d en <i>The Vocabulary of the Bible<\/i>, 1958; <etiqueta id=\"#_ftn290\" name=\"_ftnref290\" title=\"\"><i>IDB<\/i><\/etiqueta>, 1962, y tomo <etiqueta id=\"#_ftn291\" name=\"_ftnref291\" title=\"\">sup., 1976; v\u00e9ase adem\u00e1s, J. Pedersen, <\/etiqueta><i>Israel<\/i> 1 y 2, 1926, pp. 245\u2013259; J. Barr, \u201cThe Symbolism of Names in the OT\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn292\" name=\"_ftnref292\" title=\"\"><i>BJRL<\/i><\/etiqueta> 52, 1969\u201370, pp. 11\u201329; L. Hartman, \u201cInto the Name of Jesus\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn293\" name=\"_ftnref293\" title=\"\"><i>NTS<\/i><\/etiqueta> 20, 1973\u20134, pp. 432\u2013440; J. A. Motyer, <i>The Revelation of the Divine Name<\/i>, 1959; R. de Vaux, \u201cThe Revelation of the Divine Name YHWH\u201d, en J. I. Durham y J. R. Porter, <i>Proclamation and Presence<\/i>, 1970, pp. 44, 48\u201375; G. von Rad, <i>Studies in Deuteronomy<\/i>, 1953, pp. 37\u201344; G. T. Manley, <i>The Book of the Law<\/i>, 1957, pp. 33, 122ss; H. Bietenhard, F. F. Bruce, <i>NIDNTT<\/i> 2, pp. 648\u2013656.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>J.A.M.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Invocar, Nombre de Jehov\u00e1 Gen 2:20 puso Ad\u00e1n n a toda bestia y ave de los Gen 11:4 un n, por si fu\u00e9remos esparcidos sobre la Gen 17:5 no .. m\u00e1s tu n Abram .. ser\u00e1 tu n Abraham Gen 32:28; Gen 35:10 tu n es Jacob .. 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