{"id":3419,"date":"2016-02-04T23:51:11","date_gmt":"2016-02-05T04:51:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/orgullo\/"},"modified":"2016-02-04T23:51:11","modified_gmt":"2016-02-05T04:51:11","slug":"orgullo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/orgullo\/","title":{"rendered":"ORGULLO"},"content":{"rendered":"<p>Orgullo    (heb. g\u00e2z\u00f4n; gr. huper&#8217;fan\u00ed\u00ada).  Estima propia exagerada que ciega a su poseedor a las debilidades y peligros, y pavimenta el camino a su humillaci\u00f3n y destrucci\u00f3n (Pro 11:2; 16:18; 29:23; etc.). Es una de las actitudes que m\u00e1s odia Dios (Pro 8:13).  El orgullo arrogante 861 contribuy\u00f3 a la ca\u00ed\u00adda de las naciones de la antig\u00fcedad (Isa 10:12; 33:19; Jer 13:9; etc.).  Orientales.  V\u00e9ase Hijos del Oriente.  Oriente.  V\u00e9ase Este.  Oriente, Hijos del.  V\u00e9ase Hijos del Oriente.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>Aunque este t\u00e9rmino puede ser utilizado de manera positiva, en las Escrituras se emplea mayormente para se\u00f1alar un exceso en la autoestima, una arrogancia o soberbia que conduce a una persona a exagerar su importancia o sus virtudes. En hebreo, la palabra ge\u2020\u2122a viene de una ra\u00ed\u00adz que significa \u2020\u0153elevarse\u2020\u009d. El o. hace que el individuo piense que es mejor que los dem\u00e1s. Y, lo que es peor, pretende negar a Dios o cuestionar sus palabras y acciones. El o. es, por tanto, pecaminoso (\u2020\u0153Altivez de ojos, y o. de coraz\u00f3n, y pensamientos de imp\u00ed\u00ados, son pecados\u2020\u009d [Pro 21:4]). \u2020\u00a2Satan\u00e1s enalteci\u00f3 su coraz\u00f3n contra Dios (Eze 28:17). El o. fue parte de los pecados de \u2020\u00a2Sodoma (\u2020\u0153He aqu\u00ed\u00ad que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan&#8230;\u2020\u009d [Eze 16:49]). Dios aborrece al orgulloso (\u2020\u0153Seis cosas aborrece Jehov\u00e1 &#8230; los ojos altivos&#8230;\u2020\u009d [Pro 6:16-17]; \u2020\u0153Jehov\u00e1 asolar\u00e1 la casa de los soberbios\u2020\u009d [Pro 15:25]). \u2020\u0153Jehov\u00e1 es excelso, y atiende al humilde, mas al altivo mira de lejos\u2020\u009d (Sal 138:6).<\/p>\n<p>En el NT el ap\u00f3stol Juan advierte que \u2020\u0153la vanagloria [o soberbia] de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo\u2020\u009d (1Jn 2:16). El Se\u00f1or dijo: \u2020\u0153Aprended de m\u00ed\u00ad, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n\u2020\u009d (Mat 11:29). Por lo tanto, en imitaci\u00f3n al ejemplo de Cristo, el humillarse constituye una virtud, contrapuesta siempre en la Escritura al pecado de la soberbia y el o. \u2020\u0153Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes\u2020\u009d (Pro 3:34; Stg 4:6; 1Pe 5:5). \u2020\u0153La soberbia del hombre le abate; pero al humilde de esp\u00ed\u00adritu sustenta la honra\u2020\u009d (Pro 29:23). \u2020\u00a2Humildad.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>V\u00e9ase SOBERBIA.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[329]<\/p>\n<p>    Pasi\u00f3n o acto que lleva a sobrestimarse a s\u00ed\u00ad mismo, con o sin motivo, y con desprecio de los dem\u00e1s. Como actitud radical de la persona desencadena una serie de actos ofensivos para el pr\u00f3jimo e incluso ofensivos para Dios.<\/p>\n<p>    En la Escritura Sagrada est\u00e1 condenado con frecuencia como contrario el hombre creado por Dios para servirle: Is. 10.13 y 14.12; Gal. 6.3; 1 Cor. 4.6; 2 Cor. 10.7. Se declara que el orgullo se opone a Dios: Tob. 4.14. Conduce al hombre a la perdici\u00f3n: Ecclo. 10.14; Sant. 6.6.; 1 Pedr. 5.5.<\/p>\n<p>    Es la fuente de otros muchos pecados: Prov. 26.12; 1 Jn. 5.44. Y conviene recordar que Dios humilla a los soberbios y ensalza a los humildes: Job. 20. 6-9; Salm. 31.24; Prov. 16.18. As\u00ed\u00ad lo recuerda el c\u00e1ntico de Mar\u00ed\u00ada Sant\u00ed\u00adsima, el Magnificat, cuando afirma que el Se\u00f1or \u00abensalza a los humildes y humilla a los poderosos\u00bb (Luc. 2. 52).<\/p>\n<p>    La piedad cristiana siempre entendi\u00f3 el orgullo como fuente de todo desorden.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. vicios capitales)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>El orgulloso es un hombre que se ensalza a s\u00ed\u00ad mismo sobremanera y contra toda raz\u00f3n (Mt 23,12), un hombre soberbio que ser\u00e1 humillado por Dios (Lc 1,51-52); el orgullo es un pecado contrario a la humildad (Tob 4,14); por \u00e9l comienza la apostas\u00ed\u00ada (Mt 7,27; 1 Jn 2,15) y es ra\u00ed\u00adz y origen de otros muchos pecados (1 Jn 5,44). Por estas razones, el hombre debe evitar cuidadosamente caer en el orgullo (Lc 14,10). ->humildad.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Exceso de estimaci\u00f3n propia por la que uno se cree superior a los dem\u00e1s debido a cualidades o posesiones, como el talento, la belleza, la riqueza, el rango u otras, y que lleva a mostrar desprecio a los dem\u00e1s o mantenerse alejado de su trato y actuar con insolencia, arrogancia y altivez. Con menor frecuencia puede tener el sentido de gran satisfacci\u00f3n por algo propio y personal, sea una acci\u00f3n o posesi\u00f3n, que uno mismo considera digno de m\u00e9rito. Sin\u00f3nimos de orgullo son: egotismo, arrogancia, altivez, vanidad, presunci\u00f3n y soberbia.<br \/>\nEl verbo hebreo ga\u00c2\u00b7\u00c2\u00b4\u00e1h significa literalmente \u2020\u0153hacerse alto; subir\u2020\u009d, y es la ra\u00ed\u00adz de varias palabras hebreas que comunican la idea de orgullo. Estos t\u00e9rminos relacionados se traducen \u2020\u0153altivez\u2020\u009d, \u2020\u0153propio ensalzamiento\u2020\u009d y, tanto en buen como en mal sentido, \u2020\u0153eminencia\u2020\u009d y \u2020\u0153superioridad\u2020\u009d. (Job 8:11; Eze 47:5; Isa 9:9; Pr 8:13; Sl 68:34; Am 8:7.)<br \/>\nLa palabra griega kau\u00c2\u00b7kj\u00e1\u00c2\u00b7o\u00c2\u00b7mai, que significa \u2020\u0153jactarse; gloriarse; alborozarse\u2020\u009d, se usa tambi\u00e9n tanto en buen como en mal sentido, que viene determinado por el contexto. (1Co 1:29; Ro 2:17; 5:2.)<\/p>\n<p>El orgullo es enga\u00f1oso y destructivo. Una persona puede ser orgullosa y no reconocerlo, de modo que, con el fin de evitar enfrentarse a la realidad de su orgullo, atribuya sus acciones a otras causas. Toda persona debe examinarse a s\u00ed\u00ad misma y sus motivos para ver si adolece de este defecto. El ap\u00f3stol Pablo muestra la necesidad de tener buenos motivos y conocerse uno mismo a este respecto, cuando dice: \u2020\u0153Si doy todos mis bienes para alimentar a otros, y si entrego mi cuerpo, para jactarme [kau\u00c2\u00b7kje\u00c2\u00b7so\u00c2\u00b7mai], pero no tengo amor, de nada absolutamente me aprovecha\u2020\u009d. (1Co 13:3.)<br \/>\nPor consiguiente, el orgullo ha de desarraigarse de la personalidad para beneficio propio. M\u00e1s importante, hay que hacerlo si se pretende agradar a Dios. Debe odiarse este defecto, pues la Palabra de Dios dice: \u2020\u0153El temor de Jehov\u00e1 significa odiar lo malo. El propio ensalzamiento y el orgullo y el mal camino y la boca perversa he odiado\u2020\u009d. (Pr 8:13.)<br \/>\nQuien no se libre del orgullo sufrir\u00e1. \u2020\u0153El orgullo est\u00e1 antes de un ruidoso estrellarse; y un esp\u00ed\u00adritu altivo, antes del tropiezo\u2020\u009d (Pr 16:18); \u2020\u0153la casa de los que a s\u00ed\u00ad mismos se ensalzan ser\u00e1 demolida por Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Pr 15:25.) Hay varios ejemplos del \u2020\u02dcruidoso estrellarse\u2020\u2122 de algunas naciones, dinast\u00ed\u00adas y personas orgullosas. (Le 26:18, 19; 2Cr 26:16; Isa 13:19; Jer 13:9; Eze 30:6, 18; 32:12; Da 5:22, 23, 30.)<br \/>\nEl orgullo tambi\u00e9n es enga\u00f1oso. El ap\u00f3stol Pablo aconseja: \u2020\u0153Si alguien piensa que es algo, no siendo nada, est\u00e1 enga\u00f1ando su propia mente\u2020\u009d. (G\u00e1l 6:3.) Al orgulloso le parece que est\u00e1 tomando el camino que le es m\u00e1s provechoso, pero no tiene en cuenta a Dios. (Comp\u00e1rese con Jer 49:16; Rev 3:17.) La Biblia dice: \u2020\u0153Mejor es ser humilde de esp\u00ed\u00adritu con los mansos que dividir el despojo con los que a s\u00ed\u00ad mismos se ensalzan\u2020\u009d. (Pr 16:19.)<\/p>\n<p>La jactancia. La palabra griega kau\u00c2\u00b7kj\u00e1\u00c2\u00b7o\u00c2\u00b7mai, \u2020\u0153jactarse\u2020\u009d, se utiliza frecuentemente con el sentido de tener orgullo ego\u00ed\u00adsta. La Biblia muestra que ning\u00fan hombre tiene base para jactarse de s\u00ed\u00ad mismo o de sus logros. En la congregaci\u00f3n cristiana de Corinto, algunos estaban hinchados de orgullo o se gloriaban de otros hombres, lo que provocaba divisiones en la congregaci\u00f3n. Pensaban de manera carnal, con la vista puesta en los hombres en lugar de en Cristo. (1Co 1:10-13; 3:3, 4.) Estos hombres no se interesaban en el bienestar espiritual de la congregaci\u00f3n, sino que, en vez de ayudar a los compa\u00f1eros cristianos a adquirir un coraz\u00f3n bueno ante Dios, deseaban jactarse de las apariencias externas. (2Co 5:12.) Por consiguiente, el ap\u00f3stol Pablo censur\u00f3 con severidad a la congregaci\u00f3n y mostr\u00f3 que no hab\u00ed\u00ada lugar para que se jactasen respecto de ninguna persona, con la excepci\u00f3n de Jehov\u00e1 Dios y lo que El hab\u00ed\u00ada hecho por ellos. (1Co 1:28, 29; 4:6, 7.) La regla era: \u2020\u0153El que se jacta, j\u00e1ctese en Jehov\u00e1\u2020\u009d. (1Co 1:31; 2Co 10:17.)<br \/>\nSantiago, el medio hermano de Jes\u00fas, fue a\u00fan m\u00e1s all\u00e1 al condenar a los que se jactaban de ciertos proyectos mundanos que intentaban realizar, dici\u00e9ndoles: \u2020\u0153Ustedes se glor\u00ed\u00adan en sus alardes llenos de presunci\u00f3n. Todo ese gloriarse es inicuo\u2020\u009d. (Snt 4:13-16; comp\u00e1rese con Pr 27:1.)<\/p>\n<p>Una buena connotaci\u00f3n. La palabra hebrea ga\u00c2\u00b7\u00c2\u00b4\u00e1h, la griega kau\u00c2\u00b7kj\u00e1\u00c2\u00b7o\u00c2\u00b7mai y dem\u00e1s t\u00e9rminos afines tambi\u00e9n se usan con un sentido favorable: la satisfacci\u00f3n que se siente por una acci\u00f3n o posesi\u00f3n. El salmista se refiri\u00f3 a Israel como \u2020\u0153el orgullo de Jacob, a quien \u00e9l [Jehov\u00e1] ha amado\u2020\u009d. (Sl 47:4.) En una profec\u00ed\u00ada de restauraci\u00f3n, Isa\u00ed\u00adas dijo que el fruto de la tierra ser\u00ed\u00ada \u2020\u0153algo de lo cual tener orgullo\u2020\u009d. (Isa 4:2.) El ap\u00f3stol le dijo a la congregaci\u00f3n de Tesal\u00f3nica que, como resultado de su fe, su amor y su perseverancia, \u2020\u0153nosotros mismos nos gloriamos de ustedes entre las congregaciones de Dios\u2020\u009d. (2Te 1:3, 4.) Los cristianos se sienten orgullosos de tener a Jehov\u00e1 como su Dios, de haber llegado a conocerle y de que El les haya reconocido. Siguen el principio: \u2020\u0153El que se glor\u00ed\u00ada, glor\u00ed\u00adese a causa de esta misma cosa: de tener perspicacia y de tener conocimiento de m\u00ed\u00ad, que yo soy Jehov\u00e1, Aquel que ejerce bondad amorosa, derecho y justicia en la tierra\u2020\u009d. (Jer 9:24; comp\u00e1rese con Lu 10:20.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Los griegos, para liberarse del sentimiento de inferioridad, recurr\u00ed\u00adan con frecuencia a una sabidur\u00ed\u00ada completamente humana; la Biblia fpnda el orgullo del hombre en su condici\u00f3n de criatura y de hijo de Dios: el hombre, a menos que sea *esclavo del *pecado, no puede tener *verg\u00fcenza delante de Dios ni delante de los hombres.&#8217; El orgullo aut\u00e9ntico no tiene nada que ver con la *soberbia, que es su caricatura; este orgullo es perfectamente compatible con la *humildad. As\u00ed\u00ad la Virgen *Mar\u00ed\u00ada al cantar el Magn\u00ed\u00adficat tiene plenamente conciencia de su valor, de un valor creado por Dios solo, y lo proclama a la faz de todas las generaciones (Lc 1.46-50).<\/p>\n<p>La Biblia no tiene t\u00e9rmino propio para designar este orgullo; pero lo caracteriza partiendo de dos actitudes. Una, siempre noble, a la que los traductores griegos llaman parres\u00ed\u00ada, tiene afinidad con la *libertad; los hebreos la describen sirvi\u00e9ndose de una per\u00ed\u00adfrasis: el hecho de mantenerse derecho, de tener el *rostro levantado, de expresarse abiertamente; el orgullo se manifiesta en una plena libertad de lenguaje y de comportamiento. Deriva tambi\u00e9n de otra actitud emparentada con la *confianza, cuya irradiaci\u00f3n es; los traductores griegos la denominan kaukhesis: es el hecho de gloriarse de alguna cosa o de apoyarse en ella para darse aplomo, para existir uno frente a s\u00ed\u00ad mismo, frente a los otros, frente al mismo Dios; esta *gloria puede ser noble o vana, seg\u00fan que se alimente en Dios o en el hombre.<\/p>\n<p>AT. 1. Orgullo del pueblo elegido. Cuando Israel fue sacado de la esclavitud y hecho libre despu\u00e9s de romper las barras de su yugo, entonces pudo \u00abcaminar con la cabeza levantada\u00bb (Lev 26,13), con parres\u00ed\u00ada (LXX). Esta nobleza, orgullo que deriva de una consagraci\u00f3n definitiva, obliga al pueblo a vivir en la *santidad misma de Dios (Lev 19, 2). Este sentimiento, si bien puede f\u00e1cilmente degenerar en desprecio (p. e. Eclo 50,25s), justifica en Israel el empe\u00f1o por separarse de los otros pueblos id\u00f3latras (Dt 7,1-6). El orgullo sobrevive en la humillaci\u00f3n misma, pero entonces se convierte en *verg\u00fcenza, como cuando Israel tiene \u00abel vientre pegado al suelo\u00bb porque Yahveh oculta su *rostro (Sal 44,26); pero si se humilla, entonces podr\u00e1 de nuevo \u00ablevantar la cara hacia Dios\u00bb (Job 23,26). En todo caso el pueblo, abatido hasta el suelo o con la mirada fija en el cielo, conserva en su coraz\u00f3n el orgullo de su *elecci\u00f3n (Bar 4,2ss; cf. 2,15; Sal 119,46).<\/p>\n<p>2. Orgullo y vanidad. Del orgullo a la *soberbia no hay m\u00e1s que un paso (Dt 8,17); entonces el orgullo se convierte en vanidad, pues su apoyo es\u2020\u00a2 ilusorio. A la gloria de poseer un *templo en el que habita Dios, hay que responder con la fidelidad a la alianza, pues de lo contrario toda seguridad es enga\u00f1osa (Jer 7,4-11). Asimismo, \u00abque el sabio no se glor\u00ed\u00ade de su sabidur\u00ed\u00ada, que el valiente no se glor\u00ed\u00ade de su valent\u00ed\u00ada, que el rico no se glor\u00ed\u00ade de su riqueza. Pero quien quiera gloriarse, halle su gloria en esto: en tener inteligencia y en *conocerme\u00bb (9,22s). El \u00fanico orgullo aut\u00e9ntico es la irradiaci\u00f3n de la *confianza en Dios solo. Este proceso de degradaci\u00f3n se observa tambi\u00e9n en las *naciones, que, como criaturas, deben dar gloria a solo Dios y no enorgullecerse por su belleza, por su poder\u00ed\u00ado o su riqueza (Ls 23; 47: Ez 26-32). Finalmente, los sabios gustan de repetir que el *temor de Dios es el \u00fanico motivo de orgullo (Eclo 1,11; 9,16), pero no la riqueza ola pobreza (10,22); el orgullo est\u00e1 en ser hijos del Se\u00f1or (Sab 2,13), en tener a Dios por padre (2,16). Ahora bien, el orgullo del justo no es s\u00f3lo interior, y su irradiaci\u00f3n condena al *imp\u00ed\u00ado; \u00e9ste, en cambio, *persigue al justo. Y el orgullo del justo oprimido se expresa en la oraci\u00f3n que dirige al que le da existencia: \u00abNo ser\u00e9 confundido\u00bb (Sal 25,3; 40,15ss).<\/p>\n<p>3. El orgullo del siervo de Dios. El restablecimiento del orgullo del justo no se verifica seg\u00fan los caminos del hombre. Israel se cree abatido, abandonado por su Dios, pero Dios sostiene a su siervo, lo lleva de la mano (Is 42,1.6); as\u00ed\u00ad, en la persecuci\u00f3n endurece su rostro y no ser\u00e1 confundido (50,7s). Sin embargo, el profeta anuncia que las multitudes se horrorizaron al verle: no ten\u00ed\u00ada aspecto de *hombre, de tan desfigurado como estaba (52,14); delante de \u00e9l se volv\u00ed\u00ada el rostro porque \u00e9l mismo hab\u00ed\u00ada venido a ser despreciable y despreciado (53,2s). Pero si el siervo ha perdido el *rostro a los ojos de los hombres, Dios toma su causa en la mano y justifica su orgullo interior inquebrantable \u00abglorific\u00e1ndolo\u00bb a la faz de los pueblos: \u00abser\u00e1 alto, exaltado, ser\u00e1 muy elevado: mi siervo prosperar\u00e1\u00bb (52,13) y \u00abcompartir\u00e1 los trofeos con los poderosos\u00bb (53,12). Siguiendo el ejemplo del siervo, todo *justo puede invocar el *juicio de Dios: despu\u00e9s que se le ha tenido por loco y miserable, he aqu\u00ed\u00ad que el \u00faltimo d\u00ed\u00ada \u00abel justo se mantendr\u00e1 de pie lleno de confianza\u00bb (Sab 5,1-5).<\/p>\n<p>NT. 1. El orgullo de Cristo. Jes\u00fas, que sabe de d\u00f3nde viene y ad\u00f3nde va, manifiesta su orgullo cuando se proclama *Hijo de Dios. El cuarto evangelio presenta este comportamiento como una parres\u00ed\u00ada. Jes\u00fas habl\u00f3 \u00ababiertamente\u00bb al mundo (Jn 18, 20s), tanto que el pueblo se preguntaba si las autoridades no lo hab\u00ed\u00adan reconocido por el Cristo (7,25s); pero como este hablar franco no tiene que ver con la publicidad estrepitosa del *mundo (7,3-10), no se le comprende, y debe cesar (11,54); Jes\u00fas cede, pues, el puesto al *Par\u00e1clito que ese *d\u00ed\u00ada dir\u00e1 todo claro (16,13.25). Aunque el t\u00e9rmino no se halla en los sin\u00f3pticos sino a prop\u00f3sito del anuncio de la pasi\u00f3n (Me 8,32), sin embargo, describen comportamientos de Jes\u00fas que expresan la parres\u00ed\u00ada. As\u00ed\u00ad cuando reivindica frente a toda *autoridad los derechos del Hijo de Dios o de su Padre: frente a sus padres (Lc 2,49), frente a los abusos imp\u00ed\u00ados (Mt 21, 12ss; Jn 2,16), frente a las autoridades establecidas (Mt 23). Sin embargo, este orgullo no es nunca reivindicaci\u00f3n de la honra personal, no busca sino la *gloria del Padre (Jn 8.49s).<\/p>\n<p>2. Orgullo y libertad del creyente. El fiel de Cristo ha recibido con su fe un orgullo inicial (Heb 3,14), que debe conservar hasta el fin como un gozoso orgullo de la esperanza (3, 6). En efecto, por la *sangre de Jes\u00fas est\u00e1 lleno de seguridad y confianza (10,195) y puede adelantarse hacia el trono de la *gracia (4,16); no puede perder esta seguridad ni siquiera en la *persecuci\u00f3n (10,34s), sopena de ver a Jes\u00fas avergonzarse de \u00e9l (Lc 9,26 p) el d\u00ed\u00ada del juicio; pero si ha sido fiel, puede tranquilizar su coraz\u00f3n, pues Dios es m\u00e1s grande que nuestro coraz\u00f3n (Un 4, 17; 2,28; 3.20ss).<\/p>\n<p>El orgullo del cristianismo se manifiesta ac\u00e1 en la tierra en la libertad con que da testimonio de Cristo resucitado. As\u00ed\u00ad desde los primeros d\u00ed\u00adas de la Iglesia los ap\u00f3stoles, iletrados (Act 4,13) anunciaban la palabra sin desfallecer (4,29.31; 9,27s: 18,25s), delante de un p\u00fablico hostil o desde\u00f1oso. Pablo caracteriza esta actitud por la ausencia de velo sobre el rostro del creyente: refleja la *gloria misma del Se\u00f1or resucitado (2Cor 3,lls); tal es el fundamento del orgullo apost\u00f3lico: \u00abnosotros creemos, y por eso hablamos\u00bb (4,13).<\/p>\n<p>3. Orgullo y gloria. Como Jerem\u00ed\u00adas, que en otro tiempo quitaba a todo hombre el derecho de \u00abgloriarse\u00bb, a no ser del conocimiento de Yahveh, as\u00ed\u00ad lo hace tambi\u00e9n san Pablo (lCor 1,31).<\/p>\n<p>Pero Pablo sabe el medio radical escogido por Dios para quitar al hombre toda tentaci\u00f3n de vanagloria: la *fe. En adelante ya no hay privilegio en que uno pueda apoyarse, ni el nombre de jud\u00ed\u00ado, ni la ley, ni la circuncisi\u00f3n (Rom 2,17-29). Ni siquiera Abraham pudo gloriarse de *obra alguna (4,2), mucho menos nosotros, que somos todos pecadores (3,19s.27). Pero gracias a Jes\u00fas que le ha procurado la reconciliaci\u00f3n, puede el fiel gloriarse en Dios (5,11), y en la *esperanza de la gloria (5,2), fruto de la *justificaci\u00f3n por la fe. Todo lo dem\u00e1s es despreciable (Fip 3.3-9); s\u00f3lo la *cruz de Jes\u00fas es fuente de gloria (G\u00e1l 6,14), pero no los predicadores de esta cruz (ICor 3,21).<\/p>\n<p>Finalmente, el cristiano puede estar orgulloso de sus tribulaciones (Rom 5,3); las flaquezas del Ap\u00f3stol son fuente de orgullo (ICor 4,13; 2Cor 11,30; 12,9s). Entonces los frutos del apostolado, que son las Iglesias fundadas, pueden ser la corona de gloria del Ap\u00f3stol (ITes 2,19; 2Tes 1,4): puede estar uno orgulloso de sus ovejas, incluso a trav\u00e9s de las dificultades que suscitan (2Cor 7,4.14; 8,24). El misterio del orgullo cristiano y apost\u00f3lico es el misterio pascual, el de la gloria que brilla a trav\u00e9s de las tinieblas. Est\u00e1 orgulloso el que con su fe ha atravesado el reino de la muerte.<\/p>\n<p>-> Confianza &#8211; Rostro &#8211; Gloria &#8211; Verg\u00fcenza &#8211; Soberbia.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El orgullo puede definirse como \u00abautoestima desproporcionada e irracional, acompa\u00f1ada de un trato insolente y rudo hacia los dem\u00e1s\u00bb. Es un intento de aparecer mejor de lo que realmente somos, con \u00abansiedad por ganar aplausos, y con amargura e ira cuando no se nos toma en cuenta\u00bb. \u00abEl orgullo es la alta opini\u00f3n que de s\u00ed misma tiene un alma pobre, peque\u00f1a y mezquina\u00bb (<em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">MSt<\/a><\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El orgullo es universal entre todas las naciones, siendo atribuido variadamente en la Biblia a Israel, Jud\u00e1, Moab, Edom, Asiria, Jord\u00e1n y Filistea. Est\u00e1 conectado con el pecado de Sodoma (Ez. 16:49). Por otra parte, el ambicioso orgullo de Satan\u00e1s fue parte del pecado original del universo (Ez. 28:17, con Ti. 3:6). Puede que haya sido el primer pecado en entrar en el universo de Dios y, sin duda, que ser\u00e1 uno de los \u00faltimos en ser erradicado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Biblia ense\u00f1a que el orgullo enga\u00f1a el coraz\u00f3n (Jer. 49:16), endurece la mente (Dn. 5:20), concibe contienda (Pr. 13:10), rodea como una cadena (Sal. 73:6), y lleva a los hombres a la destrucci\u00f3n (Pr. 16:18). El coraz\u00f3n orgulloso suscita contiendas (Pr. 28:25), y es una abominaci\u00f3n al Se\u00f1or (Pr. 16:5). Dios aborrece una mirada orgullosa (Pr. 6:17) y aquellos que la poseen tropezar\u00e1n y caer\u00e1n (Jer. 50:32).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El orgullo es el padre del descontento, la ingratitud, la presunci\u00f3n, la pasi\u00f3n, extravagancia y el fanatismo. Es muy dif\u00edcil que se cometa un mal que no est\u00e9 relacionado al orgullo, en alg\u00fan sentido. Agust\u00edn y Tom\u00e1s de Aquino afirmaron que el orgullo era la misma esencia del pecado. Puesto que Dios aborrece el orgullo (Stg. 4:6), el creyente debe aprender a despojarse del orgullo y a vestirse de humildad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Charles Buck, <em>Theological Dictionary<\/em>; L.S. Chafer, <em>Systematic Theology<\/em>, II, pp. 63\u201364; <em>MSt<\/em>; A.H. Strong, <em>Systematic Theology<\/em>, p. 569.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gerald B. Stanton<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>MSt <\/em><\/a>McClintock and Strong, <em>Cyclopaedia of Biblical, Theological and Ecclesiastical Literature<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (438). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>El lugar que se le acuerda al orgullo, y a su ant\u00edtesis, la humildad, es una caracter\u00edstica distintiva de la religi\u00f3n b\u00edblica, que no tiene paralelo en otros sistemas religiosos o \u00e9ticos. El orgullo del rebelde, que reh\u00fasa depender de Dios y sujetarse a \u00e9l, y en cambio se atribuye a s\u00ed mismo el honor que se le debe a Dios, figura como la misma ra\u00edz y esencia del pecado.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Podemos decir, con Tom\u00e1s de Aquino, que el orgullo se revel\u00f3 por primera vez cuando Lucifer intent\u00f3 establecer su trono en lo alto con presuntuosa independencia de Dios (Is. 14.12\u201314). El diablo ca\u00eddo (Lc. 10.18) infundi\u00f3 en Ad\u00e1n y Eva el deseo de ser como dioses (Gn. 3.5), con el resultado de que toda la naturaleza del hombre qued\u00f3 infectada con orgullo a causa de la ca\u00edda (cf. Ro. 1.21\u201323). La \u201ccondenaci\u00f3n del diablo\u201d est\u00e1 relacionada con el ogullo en 1 Ti. 3.6 (cf. \u201cel lazo del diablo\u201d en 1 Ti. 3.7; 2 Ti. 2.26); el orgullo fue su perdici\u00f3n y sigue siendo el medio primordial por el cual ocasiona la ruina de hombres y mujeres. Es por ello que vemos que todo el AT condena sistem\u00e1ticamente la arrogancia humana, especialmente en los Salmos y en la literatura sapiencial. En Pr. 8.13 tanto <\/span><span style=''>g&#275;&#722;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018arrogancia\u2019, como <\/span><span style=''>ga&#722;<sup>a<\/sup>w\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018insolencia\u2019, son abominaci\u00f3n para la sabidur\u00eda divina: la manifestaci\u00f3n de las mismas en forma de orgullo nacional en Moab (Is. 16.6), Jud\u00e1 (Jer. 13.9), e Israel (Os. 5.5) son especialmente denunciadas por los profetas. En Pr. 16.18 se llama <\/span><span style=''>g&#257;&#722;\u00f4n<\/span><span lang=ES style=''>, \u201caltivez de esp\u00edritu\u201d, a la notoria \u201csoberbia\u201d que viene \u201cantes del quebrantamiento\u201d, y se la rechaza a cambio del esp\u00edritu contrito. La \u201caltivez\u201d, <\/span><span style=''>g&#333;&#7687;ah<\/span><span lang=ES style=''>, aparece como la causa fundamental del ate\u00edsmo en el Sal. 10.4. Es lo que provoca la ca\u00edda de Nabucodonosor en Dn. 4.30, 37. Una palabra m\u00e1s suave, <\/span><span style=''>z&#257;&#7695;\u00f4n<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018presunci\u00f3n\u2019, se aplica al entusiasmo juvenil de David en 1 S. 17.28, pero en Abd. 3 aun esto se considera un mal enga\u00f1oso. En la literatura sapiencial posterior, p. ej. <etiqueta id=\"#_ftn131\" name=\"_ftnref131\" title=\"\">Ecl. 10.6\u201326, aparecen nuevas advertencias contra el orgullo.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La ense\u00f1anza griega durante los \u00faltimos cuatro siglos antes de Cristo, a diferencia del juda\u00edsmo, consideraba que el orgullo era una virtud, y la humildad algo despreciable. El \u201chombre de gran alma\u201d de Arist\u00f3teles estimaba profundamente su propia excelencia; subestimarla equival\u00eda a pasar por persona de esp\u00edritu mezquino. Igualmente, el sabio estoico proclamaba su propia independencia moral y su igualdad con Zeus. Sin embargo, la insolencia (<i>hybris<\/i>) es una profunda fuente de mal moral en la tragedia griega (cf., p. ej., la <i>Ant\u00edgona <\/i>de S\u00f3focles).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La \u00e9tica cristiana rechaz\u00f3 conscientemente el concepto griego a favor de la perspectiva veterotestamentaria. Se acord\u00f3 suprema excelencia a la humildad cuando Cristo se proclam\u00f3 a s\u00ed mismo \u201cmanso y humilde de corazon\u201d (Mt. 11.29). Por el contrario, el orgullo (<\/span><span style=''>hyper&#275;fania<\/span><span lang=ES style=''>) apareci\u00f3 en una lista de vicios corruptores que provienen del coraz\u00f3n malvado del hombre (Mr. 7.22). En el Magnificat (Lc. 1.51s) se dice que Dios esparce a los soberbios y exalta a los humildes. Tanto en Stg. 4.6 como en 1 P. 5.5 se cita Pr. 3.34 para enfatizar el contraste entre los mansos (<\/span><span style=''>tapeinois<\/span><span lang=ES style=''>), a quienes favorece Dios, y los orgullosos (<\/span><span style=' '>hyper&#275;fanois<\/span><span lang=ES style=''>), a quienes Dios resiste. Pablo equipara a los injuriosos (<i>hybristas<\/i>) y los soberbios (<i>alazonas<\/i>) con los pecadores orgullosos en su bosquejo de la depravada sociedad pagana en Ro. 1.30; cf. 2 Ti. 3.2. Stg. 4.16 y 1 Jn. 2.16 condenan el arrogante despliegue de ostentaci\u00f3n (<i>alazoneia<\/i>). En 1 Co. 13.4 se dice que el amor est\u00e1 libre tanto de la arrogancia como de la jactancia que desfiguran a los maestros her\u00e9ticos de 1 Ti. 6.4.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pablo ve\u00eda el orgullo (\u201cjactancia\u201d ante el Conocimiento de la ley y ante las obras) como el esp\u00edritu caracter\u00edstico del juda\u00edsmo, y como causa directa de la incredulidad de los jud\u00edos. Insist\u00eda en que el evangelio est\u00e1 destinado a excluir la jactancia (Ro. 3.27) al ense\u00f1ar a los hombres que son pecadores, que la justicia propia, por lo tanto, est\u00e1 fuera de cuesti\u00f3n, y que deben mirar a Cristo para su justicia, tom\u00e1ndola como don gratuito por la fe en \u00e9l. La salvaci\u00f3n \u201cno es por obras, para que nadie se glor\u00ede\u201d; es toda por gracia. En consecuencia, ning\u00fan hombre, ni siquiera Abraham, puede gloriarse en la obtenci\u00f3n de su propia salvaci\u00f3n (vease Ef. 2.9; 1 Co. 1.26\u201331; Ro. 4.1\u20132). El mensaje evang\u00e9lico de la justicia a trav\u00e9s de Cristo anuncia la desaparici\u00f3n de la justificaci\u00f3n de uno mismo en la religi\u00f3n; por eso fue piedra de tropiezo para el orgulloso pueblo jud\u00edo (Ro. 9.30\u201310.4).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Este \u00e9nfasis neotestamentario produjo un profundo impacto en la \u00e9tica primitiva y medieval. Agust\u00edn, Tom\u00e1s de Aquino, y Dante, caracterizaron todos al orgullo como el pecado final, mientras que Milton y Goethe lo dramatizaron.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> H. C. Hahn, \u201cGloriarse\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>, t(t). II, pp. 234\u2013236; R. Bultmann, <i>Teolog\u00eda del Nuevo Testamento<\/i>, 1980, pp. 293ss; id., <i>Creer y comprender<\/i>, t(t). II; J. M. Gonz\u00e1lez Ruiz, \u201cOrgullo\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). V, cols. 681\u2013683.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><etiqueta id=\"#_ftn132\" name=\"_ftnref132\" title=\"\"><i><span lang=ES style=''>ERE<\/span><\/i><\/etiqueta><span lang=ES style=''>; <etiqueta id=\"#_ftn133\" name=\"_ftnref133\" title=\"\">Arndt; <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn134\" name=\"_ftnref134\" title=\"\"><i>MM<\/i><\/etiqueta>; R. Niebuhr, <i>The Nature and Destiny of Man<\/i>, 1944\u201345, <etiqueta id=\"#_ftn135\" name=\"_ftnref135\" title=\"\">cap(s). 7; E. G\u00fcting, C. Brown, <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn136\" name=\"_ftnref136\" title=\"\"><i>NIDNTT <\/i><\/etiqueta>3, pp. 27\u201332; G. Bertram, <i>TDNT <\/i>8, pp. 295\u2013307, 525\u2013529.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn137\" name=\"_ftnref137\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>D.H.T.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Orgullo es el amor excesivo a  la propia excelencia.  Normalmente se le considera uno de los siete pecados capitales. Santo Tom\u00e1s, sin embargo, haciendo suya la apreciaci\u00f3n de San Gregorio, lo considera el rey de todos los vicios, y pone a la vanagloria en su lugar como uno de los pecados capitales. Al darle esta preminencia lo toma en un significado m\u00e1s formal y completo.  \u00c9l entiende que es ese estado de \u00e1nimo en el que un hombre, por el amor a su propio valor, intenta sustraerse de la sujeci\u00f3n a Dios Todopoderoso, y desprecia las \u00f3rdenes de los superiores. Es una especie de desprecio a Dios y a los que llevan su comisi\u00f3n. Considerado de esta manera, es, por supuesto, un pecado mortal de la especie m\u00e1s atroz.  De hecho Santo Tom\u00e1s en este sentido lo califica como uno de los pecados m\u00e1s negros.  Mediante \u00e9l la criatura se niega a permanecer dentro de su \u00f3rbita esencial; le da la espalda a Dios, no por debilidad o ignorancia, sino \u00fanicamente porque en su auto-exaltaci\u00f3n no est\u00e1 dispuesto a someterse.  Su actitud tiene algo sat\u00e1nico en ella, y probablemente no se verifica a menudo en los seres humanos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un tipo menos atroz de orgullo es el que impulsa a apreciarse demasiado uno mismo indebidamente y sin justificaci\u00f3n suficiente, sin, sin embargo, ninguna disposici\u00f3n para despojarse del dominio del Creador.   Esto puede ocurrir, seg\u00fan San Gregorio, ya sea porque un hombre se considera como la fuente de las ventajas que puede percibir en s\u00ed mismo, o porque, si bien reconoce que Dios se les ha otorgado, considera que esto ha sido en respuesta a sus propios m\u00e9ritos, o porque se atribuye dones que no tiene; o por \u00faltimo, porque aun cuando estos son reales \u00e9l cree irracionalmente estar por encima de los dem\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Suponiendo que se abrigue la convicci\u00f3n indicada en los dos primeros casos, el pecado ser\u00eda uno grave y uno tendr\u00eda la culpa adicional de la herej\u00eda. Por lo general, sin embargo, esta persuasi\u00f3n err\u00f3nea no existe; es la actitud lo que es condenable. Los dos \u00faltimos casos, en general, no se considera que constituyan delitos graves. Esto no es cierto, sin embargo, cuando la arrogancia de un hombre es motivo de gran da\u00f1o a otro, como, por ejemplo, si asume los deberes de un m\u00e9dico sin los conocimientos necesarios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo juicio se debe hacer cuando el orgullo ha dado lugar a tal temperamento del alma que en la consecuci\u00f3n de su prop\u00f3sito est\u00e1 lista para cualquier cosa, incluso el pecado mortal. La vanagloria, la ambici\u00f3n y la presunci\u00f3n son com\u00fanmente enumeradas como los vicios hijos del orgullo, porque se adaptan bien para servir a sus objetivos desordenados.  En s\u00ed mismas son pecados veniales a menos que alguna consideraci\u00f3n ajena las coloque en las filas de las transgresiones graves. Cabe se\u00f1alar que la presunci\u00f3n aqu\u00ed no representa el pecado contra la esperanza; significa el deseo de intentar lo que excede su capacidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Delany, Joseph. \u00abPride.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 12. New York: Robert Appleton Company, 1911. 20 Dec. 2011 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/12405a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Orgullo (heb. g\u00e2z\u00f4n; gr. huper&#8217;fan\u00ed\u00ada). Estima propia exagerada que ciega a su poseedor a las debilidades y peligros, y pavimenta el camino a su humillaci\u00f3n y destrucci\u00f3n (Pro 11:2; 16:18; 29:23; etc.). Es una de las actitudes que m\u00e1s odia Dios (Pro 8:13). El orgullo arrogante 861 contribuy\u00f3 a la ca\u00ed\u00adda de las naciones de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/orgullo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abORGULLO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3419","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3419"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3419\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3419"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}