{"id":3482,"date":"2016-02-04T23:54:03","date_gmt":"2016-02-05T04:54:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pascua\/"},"modified":"2016-02-04T23:54:03","modified_gmt":"2016-02-05T04:54:03","slug":"pascua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pascua\/","title":{"rendered":"PASCUA"},"content":{"rendered":"<p>v. Fiesta<br \/>\nExo 12:11 y lo comer\u00e9is as\u00ed .. es la P de Jehov\u00e1<br \/>\nNum 9:5 celebraron la p en el mes primero, a los<br \/>\nNum 28:16 a los 14 d\u00edas del mes .. la p de Jehov\u00e1<br \/>\nDeu 16:1 el mes de Abib, y har\u00e1s p a Jehov\u00e1 tu<br \/>\nJos 5:10 los hijos de Israel .. celebraron la p<br \/>\n2Ki 23:21 haced la p a Jehov\u00e1 vuestro Dios<br \/>\n2Ch 30:1 para celebrar la p a Jehov\u00e1 Dios de<br \/>\n2Ch 35:1 Jos\u00edas celebr\u00f3 la p a Jehov\u00e1 en Jerusal\u00e9n<br \/>\nEzr 6:19 hijos de la cautivida celebraron la p<br \/>\nMat 26:2 que dentro de los d\u00edas se celebra la p<br \/>\nMat 26:19; Mar 14:16; Luk 22:13 prepararon la p<br \/>\nLuk 22:1 la fiesta de los panes .. que e llama la p<br \/>\nLuk 22:15 comer con .. esta p antes que padezca!<br \/>\nJoh 2:23 en la fiesta de la p, muchos creyeron en<br \/>\nJoh 13:1 antes de la fiesta de la p, sabiendo<br \/>\nJoh 18:39 costumbre de que os suelte uno en la p<br \/>\nAct 12:4 sacarle al pueblo despu\u00e9s de la p<br \/>\n1Co 5:7 p, que es Cristo, ya fue sacrificada<br \/>\nHeb 11:28 por la fe celebr\u00f3 la p y la aspersi\u00f3n de<\/p>\n<hr>\n<p>Pascua    (heb. Pesaj; transliteraci\u00f3n del egip.  P3sh, \u00abel que hiere\u00bb; o Pashhu, palabra que aparece en las Cartas de Amarna y describe los resultados de la formaci\u00f3n de un pacto; gr. P\u00e1sja [una transliteraci\u00f3n del heb.]).  Fiesta instituida en ocasi\u00f3n del \u00e9xodo para conmemorar la noche en que fueron muertos todos los primog\u00e9nitos de los egipcios y los israelitas salieron de Egipto.  Inmediatamente antes de su salida de Egipto, Dios instruy\u00f3 a Mois\u00e9s que \u00abeste mes\u00bb (Abib, m\u00e1s tarde llamado Nis\u00e1n) deb\u00ed\u00ada de ser el 1er, mes del a\u00f1o; que el 10\u00c2\u00ba d\u00ed\u00ada del mes cada familia o grupo mayor ten\u00ed\u00ada que separar un cordero, matarlo el 14 al atardecer y comerlo a la noche.  Se dieron las instrucciones detalladas (Exo 12:1-28) para esta comida ceremonial que deb\u00ed\u00ada ser una fiesta anual.  El cordero ten\u00ed\u00ada que ser degollado por cada familia, presumiblemente en su casa, y la sangre se deb\u00ed\u00ada asperjar en el dintel y parantes de la puerta como se\u00f1al de que ese 903 hogar estaba protegido cuando el \u00e1ngel de la muerte pasara por Egipto para destruir a todos los primog\u00e9nitos de los hogares egipcios.  El cordero ten\u00ed\u00ada que ser asado entero, comido esa misma noche con hierbas amargas y pan sin leudar y apresuramiento, todos de pie, vestidos como para viajar, con sus bastones en la mano.  Esa misma noche, la plaga de muerte a medianoche indujo a Fara\u00f3n a \u00abechar\u00bb a los israelitas con urgencia antes de la ma\u00f1ana del 15 (Exo 12:12, 29-33; Num 33:3; Deu 16:1).  La reglamentaci\u00f3n de la Pascua y los siguientes 7 d\u00ed\u00adas de la fiesta de los Panes sin Levadura fue repetida en la ley lev\u00ed\u00adtica de las fiestas en el Sina\u00ed\u00ad (Lev 23:5-8).  Se hizo provisi\u00f3n para tener una 2\u00c2\u00aa Pascua en el mes 2\u00c2\u00ba, para los que por viajes o por contaminaci\u00f3n ritual no hab\u00ed\u00adan podido participar de ella en el momento apropiado (Num 9:10-13).  M\u00e1s tarde, la Pascua s\u00f3lo se celebr\u00f3 en el santuario  central, y eventualmente en Jerusal\u00e9n (Deu 16:2, 5, 6).  Aunque s\u00f3lo se requer\u00ed\u00ada que los varones adultos asistieran (Exo 23:14-17), las familias pod\u00ed\u00adan ir si lo deseaban, como ocurri\u00f3 con Jos\u00e9 y Mar\u00ed\u00ada y el ni\u00f1o Jes\u00fas (Luk 2:41-43).  En tiempos de Cristo, los corderos  pascuales eran sacrificados por los sacerdotes en el templo la tarde del 14, y sus due\u00f1os los llevaban entonces a sus casas para asarlos.  Por ese tiempo, el procedimiento estaba prescripto en detalle, incluyendo el rito preliminar de buscar por la casa cualquier resto de levadura, la clase y el orden de los platos que se servir\u00ed\u00adan en esa cena, el n\u00famero de tazas de vino, los himnos, la recitaci\u00f3n de la historia del \u00e9xodo y las oraciones.  Los participantes ya no se vest\u00ed\u00adan como para salir de viaje y com\u00ed\u00adan sentados o reclinados en lugar de mantenerse de pie; esas se\u00f1ales de premura no eran apropiadas puesto que no eran extranjeros y vagabundos, pues viv\u00ed\u00adan en su propia tierra.  Se registra que Jes\u00fas asisti\u00f3 a varias Pascuas (Joh 2:13; etc.), la \u00faltima de las cuales fue aquella en que instituy\u00f3 la Cena del Se\u00f1or (Mat 26:18-30).  La palabra \u00abPascua\u00bb se lleg\u00f3 a usar para referirse a todo el per\u00ed\u00adodo, desde el 14 del mes hasta el 21, incluyendo la muerte del cordero, la cena pascual y toda la fiesta de los Panes sin Levadura que la segu\u00ed\u00ada; inversamente, la expresi\u00f3n \u00abpanes sin levadura\u00bb se usaba para todo el per\u00ed\u00adodo, incluyendo el d\u00ed\u00ada 14 (Luk 22:1, 7).  Adem\u00e1s de ser un recordativo del \u00e9xodo, la fiesta de la Pascua, centrada alrededor del cordero, apuntaba hacia Cristo, \u00abel Cordero de Dios que quita el pecado del mundo\u00bb (Joh 1:29).  Adem\u00e1s, las instrucciones dadas a Mois\u00e9s de que no se deb\u00ed\u00ada quebrar ning\u00fan hueso del cordero pascual (Exo 12:46; Num 9:12) era una predicci\u00f3n de que a Jes\u00fas no se le quebrantar\u00ed\u00ada ninguno (cf Joh 19:36; Psa 34:20).  Pablo declara directamente que Cristo es \u00abnuestra pascua&#8230; sacrificada por nosotros\u00bb (1Co 5:7).  Bib.: Couroyer, RB 62 (1955):481-496; Mendenhall, BASOR 133 (1954):29.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>hebreo pesakh, griego pascha, paso, tributo. Fiesta jud\u00ed\u00ada en conmemoraci\u00f3n de la salida de Egipto. Se celebraba con pan \u00e1zimo y durante siete d\u00ed\u00adas. Yahv\u00e9h dio instrucciones a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n para que  a su vez lo comunicara al pueblo jud\u00ed\u00ado, de c\u00f3mo se celebrar\u00ed\u00ada la P. y sus prescripciones, Ex 12, 1-28.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Es el d\u00ed\u00ada en el cual la mayor\u00ed\u00ada de los creyentes celebran la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. No hay una celebraci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n en el NT. Los jud\u00ed\u00ados cristianos la asociaban con la Pascua jud\u00ed\u00ada y la celebraban el decimocuarto d\u00ed\u00ada de Nisan sin importar el d\u00ed\u00ada de la semana. Pero los creyentes gentiles celebraban la resurrecci\u00f3n en domingo. Esta diferencia fue resuelta por el concilio de Nicea en el 325 d. de J.C., que determin\u00f3 que se celebrar\u00ed\u00ada la Pascua el primer domingo despu\u00e9s de la primera luna llena del equinoccio vernal. Este es el sistema que se sigue hoy. La fecha de la pascua var\u00ed\u00ada entre el 22 de marzo el 25 de abril.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(pasar de largo, passover).<\/p>\n<p> -La Pascua o Fiesta de pan sin levadura, celebra la salida de los jud\u00ed\u00ados de Egipto, guiados por Mois\u00e9s, despu\u00e9s de 400 a\u00f1os de esclavitud. La Fiesta dura una semana, en los meses de Abril o Mayo, y la asistencia de los hombres es obligatoria: (Lev 23:5-8).<\/p>\n<p> &#8211; El D\u00ed\u00ada de la Pascua, de Ex.12, Dios orden\u00f3 a Mois\u00e9s que los israelitas rociaran de sangre el dintel de la puerta, porque iba a pasar el \u00e1ngel del Senor matando a todos los primog\u00e9nitos de cada casa, pero no matar\u00ed\u00ada a los primog\u00e9nitos donde la puerta estuviera rociada de sangre. Y as\u00ed\u00ad ocurri\u00f3, en Ex.12, que fueron matados por el \u00e1ngel del Senor todos los primog\u00e9nitos de Egipto, pero ning\u00fan israelita. ante este castigo, la d\u00e9cima plaga, el Fara\u00f3n dejo salir a los israelitas de Egipto.<\/p>\n<p> &#8211; La Pascua Cristiana celebra la Resurrecci\u00f3n del Senor, la liberaci\u00f3n del pecado, del diablo y de la muerte. Es un domingo, en fechas similares a la jud\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p> &#8211; El Cordero pascual era un tipo de Cristo, Exo 12:5, 1Co 5:7, Jua 1:29, Jua 1:36. &#8211; Inmolado por el pueblo, Hec 2:23.<\/p>\n<p> &#8211; Ni un solo hueso fue quebrado, Jua 19:36.<\/p>\n<p> &#8211; El pan sin levadura es tipo de la Sagrada Hostia, Exo 12:39, 1 Cor.S<br \/>\n 7-8, 2Co 1:12, Jua 6:48-58, Mat 26:26 : &#8211; Cristo observ\u00f3 la Pascua Jud\u00ed\u00ada, y en ella instituy\u00f3 la Eucarist\u00ed\u00ada, Mt.26.<\/p>\n<p> 19-29, Mar 14:12-25, Luc 22:7-20, Jn.13.<\/p>\n<p> &#8211; La candela pascual, con cuatro granos de incienso, simbolizando las 4 heridas de Cristo, se enciende el Dia de Pascua de Resurrecci\u00f3n, simbolizando a Cristo, luz del mundo.<\/p>\n<p> &#8211; El \u00abtiempo pascual\u00bb son los 50 d\u00ed\u00adas que siguen al Domingo de Resurrecci\u00f3n hasta Pentecost\u00e9s. Todo cat\u00f3lico tiene la obligaci\u00f3n de recibir los sacramentos de la Penitencia y Eucarist\u00ed\u00ada durante este tiempo pascual. Es un tiempo de alegr\u00ed\u00ada, el sacerdote viste de blanco, y las oraciones terminan con el \u00abaleluya\u00bb, \u00abalabado sea el Senor\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Una de las principales fiestas de los israelitas. Era un festival de primavera que comenzaba el 15 del mes de Nis\u00e1n (Abib, primer mes en el a\u00f1o hebreo) y que duraba una semana. En el primero y el \u00faltimo d\u00ed\u00ada no se pod\u00ed\u00ada trabajar. Con esta fiesta se conmemoraba la salida de Israel de Egipto. En hebreo, el nombre es hag-ha-Pesah (\u2020\u0153la fiesta de la pascua\u2020\u009d [Exo 34:25]). La palabra P., en castellano, viene del griego pasca, que significa \u2020\u0153tr\u00e1nsito\u2020\u009d. La etimolog\u00ed\u00ada de la palabra en hebreo es incierta, pero tradicionalmente se piensa que est\u00e1 relacionada con el hecho de que en la noche en que murieron los primog\u00e9nitos en Egipto, se dijo: \u2020\u0153&#8230; pasar\u00e1 Jehov\u00e1 aquella puerta, y no dejar\u00e1 entrar al heridor en vuestras casas para herir\u2020\u009d (Exo 12:23). Tambi\u00e9n se llama a la P. \u2020\u0153la fiesta de los panes sin levadura\u2020\u009d (Exo 23:15; Lev 23:6; Deu 16:16). Parte importante del evento era el cordero pascual (o una vaca, Deu 16:2), llamado a veces \u2020\u0153P.\u2020\u009d, el cual deb\u00ed\u00ada ser asado y luego consumido en una comida familiar (Exo 12:1-28; Deu 16:1-8). Si alguien por razones de impureza ceremonial o por vivir lejos, no pod\u00ed\u00ada comer la P. en la fecha prescrita, se permit\u00ed\u00ada celebrar otra un mes despu\u00e9s (Num 9:1-14).<\/p>\n<p>El cordero pascual ten\u00ed\u00ada que ser reservado cuatro d\u00ed\u00adas antes de la fiesta. Deb\u00ed\u00ada ser comido como quien tiene prisa para salir a un viaje (\u2020\u0153&#8230; ce\u00f1idos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bord\u00f3n en vuestra mano; y lo comer\u00e9is apresuradamente\u2020\u009d [Exo 12:3-11]). La interpretaci\u00f3n que los rabinos daban a esos hechos era que se com\u00ed\u00ada la P. (o el cordero pascual) porque Dios pas\u00f3 de largo y no toc\u00f3 a los israelitas. Que se usaban panes sin levadura para simbolizar la liberaci\u00f3n de Israel de Egipto (\u2020\u0153Y cocieron tortas sin levadura de la masa que hab\u00ed\u00adan sacado de Egipto, pues no hab\u00ed\u00ada leudado, porque al echarlos fuera los egipcios, no hab\u00ed\u00adan tenido tiempo para prepararse comida\u2020\u009d [Exo 12:39]). Y que se acompa\u00f1aba la comida con hierbas amargas en recuerdo de que los egipcios \u2020\u0153amargaron su vida con dura servidumbre\u2020\u009d (Exo 1:14). Adem\u00e1s, en el d\u00ed\u00ada anterior a la fiesta, era deber de los due\u00f1os de la casa eliminar toda la levadura que hubiere (\u2020\u0153&#8230; y as\u00ed\u00ad el primer d\u00ed\u00ada har\u00e9is que no haya levadura en vuestras casas\u2020\u009d [Exo 12:15]).<br \/>\nprimera P. celebrada dentro de la Tierra Prometida se llev\u00f3 a cabo en \u2020\u00a2Gilgal (Jos 5:10-11). Al parecer la costumbre sigui\u00f3, pero nunca se celebr\u00f3 con tanta pompa a nivel nacional como en los d\u00ed\u00adas del rey \u2020\u00a2Jos\u00ed\u00adas (\u2020\u0153No hab\u00ed\u00ada sido hecha tal p. desde los tiempos en que los jueces gobernaban a Israel, ni en todos los tiempos de los reyes de Israel y de los reyes de Jud\u00e1\u2020\u009d [2Re 23:22]). Desde los d\u00ed\u00adas del segundo \u2020\u00a2templo, la P. se convirti\u00f3 en una festividad famos\u00ed\u00adsima, que atra\u00ed\u00ada multitudes hacia Jerusal\u00e9n, como lo atestigua \u2020\u00a2Josefo.<br \/>\nel NT aparece la celebraci\u00f3n de la P. en distintas porciones. Los padres del Se\u00f1or Jes\u00fas sol\u00ed\u00adan ir \u2020\u0153todos los a\u00f1os a Jerusal\u00e9n en la fiesta de la p.\u2020\u009d (Luc 2:41). M\u00e1s tarde, junto con sus disc\u00ed\u00adpulos, el Se\u00f1or hac\u00ed\u00ada lo mismo (Mat 26:2). Cuando ocurrieron los eventos de su apresamiento y crucifixi\u00f3n, eran los d\u00ed\u00adas de la festividad. \u00e9l hab\u00ed\u00ada ordenado que se hiciesen los preparativos para la comida, que fue la \u00faltima con sus disc\u00ed\u00adpulos antes de ser entregado, cuando instituy\u00f3 la \u2020\u00a2Cena del Se\u00f1or (Luc 22:1-20).<\/p>\n<p>Simbolismo en el NT. El Se\u00f1or Jes\u00fas es \u2020\u0153el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo\u2020\u009d (Jua 1:29). \u00e9l ofreci\u00f3 su cuerpo en la cruz como sacrificio para nuestra redenci\u00f3n, nuestra liberaci\u00f3n. Por eso Pablo dijo: \u2020\u0153Porque nuestra p., que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros\u2020\u009d (1Co 5:7). La levadura es presentada como el sistema antiguo, el viejo pacto, del cual debemos prescindir. Tambi\u00e9n habla de las viejas costumbres pecaminosas (\u2020\u0153Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que se\u00e1is nueva masa, sin levadura [en vosotros] como sois&#8230;. As\u00ed\u00ad que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad\u2020\u009d [1Co 5:7-8]).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, CALE TIPO<\/p>\n<p>ver, FIESTAS, PENTECOSTES<\/p>\n<p>vet, (t\u00e9rmino derivado del heb. \u00abpesach\u00bb, de \u00abpasar de\u00bb: cfr. Ex. 12:13, 22, 27; Ant. 2:14, 6). (a) La primera de las tres solemnidades anuales en las que todo var\u00f3n israelita no impedido se deb\u00ed\u00ada presentar en el Templo (Ex. 12:43; Dt. 16:1). Fue instituida en Egipto con el fin de conmemorar el acontecimiento fundamental de la liberaci\u00f3n de los israelitas (Ex. 12:1, 14, 42; 23:15; Dt. 16:1, 2). Con ella se celebraba solemnemente el hecho de que Dios, que hab\u00ed\u00ada hecho morir a todos los primog\u00e9nitos de la tierra de Egipto, hab\u00ed\u00ada sin embargo pasado por alto las moradas de los israelitas, marcadas con la sangre del cordero. Deb\u00ed\u00adan comerla apresuradamente, con el bast\u00f3n en la mano, y con la actitud de personas dispuestas a partir en la liberaci\u00f3n prometida por Dios. La fiesta comenzaba el d\u00ed\u00ada catorce del mes de Abib (Nis\u00e1n) al atardecer, esto es, al inicio del d\u00ed\u00ada quince, con la comida que segu\u00ed\u00ada al sacrificio del cordero (Lv. 23:5). Se daba muerte a un cordero o a un cabrito entre las dos tardes, cerca del momento del ocaso (Ex. 12:6; Dt. 16:6), o entre las horas novena y und\u00e9cima (Guerras 6:9, 3). Asado entero, se com\u00ed\u00ada con panes sin levadura y con hierbas amargas (Ex. 12:8). No pod\u00ed\u00ada ser hervido en agua. Su sangre derramada era tipo de la expiaci\u00f3n; las hierbas amargas simbolizaban los sufrimientos de la esclavitud en Egipto, y el pan sin levadura representaba la pureza (cfr. Lv. 2:11; 1 Co. 5:7, 8). Los israelitas que tomaban parte en este acto de redenci\u00f3n constitu\u00ed\u00adan el pueblo santo, comunicando gozosamente en presencia del Dios invisible. La participaci\u00f3n en la cena pascual era obligatoria s\u00f3lo para los varones, aunque las mujeres ten\u00ed\u00adan derecho a participar, as\u00ed\u00ad como toda la casa. Si la familia era poco numerosa, pod\u00ed\u00adan juntarse vecinos con ellos para comer todo el cordero (Ex. 12:4). La pascua expone en tipo la ofrenda de Cristo como aquello en lo que se ha declarado la justicia de Dios con respecto al pecado. La sangre del cordero era un testimonio de muerte, esto es, de la eliminaci\u00f3n a los ojos de Dios del hombre en su pecado contra El. Esta eliminaci\u00f3n tuvo lugar vicariamente en la persona del Justo, que se dio a S\u00ed\u00ad mismo como rescate por todos. Al comer el cordero asado al fuego (emblema de juicio), el pueblo se asociaba en aquello que hab\u00ed\u00ada tenido lugar en tipo. El Se\u00f1or Jes\u00fas dese\u00f3 vivamente comer la \u00faltima pascua con Sus disc\u00ed\u00adpulos, por cuanto formaban todos un singular c\u00ed\u00adrculo \u00abfamiliar\u00bb. Esta pascua estaba a punto de ser cumplida en Cristo mismo, que tomaba Su lugar de separaci\u00f3n de la tierra hasta el advenimiento del reino de Dios (Lc. 22:15-18). Manera de comer la Pascua. Las autoridades jud\u00ed\u00adas se\u00f1alan que la manera de comer la pascua en la \u00e9poca del Se\u00f1or era la siguiente: (A) Cuando todos estaban en su lugar, el presidente de la fiesta daba las gracias, y todos beb\u00ed\u00adan entonces de la primera copa de vino mezclado con agua. (B) Todos se lavaban las manos. (C) Se preparaba la mesa con el cordero pascual, panes sin levadura, hierbas amargas, y un plato de salsa espesa (con la que se dec\u00ed\u00ada simbolizar el mortero con el que hac\u00ed\u00adan los ladrillos en Egipto). (D) Todos mojaban una parte de las hierbas amargas en la salsa, y la com\u00ed\u00adan. (E) Se sacaban los platos de la mesa, y los ni\u00f1os o pros\u00e9litos recib\u00ed\u00adan instrucci\u00f3n acerca del significado de la fiesta. (F) Despu\u00e9s se volv\u00ed\u00adan a traer los platos, y el presidente dec\u00ed\u00ada: \u00abEsta es la pascua que comemos, porque el Se\u00f1or pas\u00f3 por alto las casas de nuestros padres en Egipto.\u00bb Sosteniendo en alto las hierbas amargas, dec\u00ed\u00ada a continuaci\u00f3n: \u00abEstas son las hierbas amargas que comemos en memoria de que los egipcios amargaron la vida de nuestros padres en Egipto.\u00bb Despu\u00e9s se refer\u00ed\u00ada al pan sin levadura, y repet\u00ed\u00ada los salmos 113 y 114, finalizando con una oraci\u00f3n. Todos beb\u00ed\u00adan entonces la segunda copa de vino. (G) El presidente romp\u00ed\u00ada uno de los panes sin levadura, y daba las gracias. (H) Todos participaban entonces del cordero pascual. (I) Para finalizar la cena, todos tomaban un trozo de pan con algo de hierbas amargas, y, habi\u00e9ndolo mojado en la salsa, se lo com\u00ed\u00adan. (J) Beb\u00ed\u00adan entonces la tercera copa de vino, llamada \u00abcopa de bendici\u00f3n\u00bb. (K) El presidente pronunciaba entonces los Sal. 115, 116, 117 y 118, y con otra copa de vino finalizaba la fiesta. Despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del Templo de Jerusal\u00e9n por las tropas de Tito, desapareci\u00f3 la posibilidad de inmolar el cordero en el Templo, por lo que el juda\u00ed\u00adsmo celebra desde entonces la pascua sin la v\u00ed\u00adctima, sin su componente central, que era precisamente el tipo de Aquel a quien ellos rechazaron, y a quien reconocer\u00e1n cuando venga en gloria (cfr. Zac. 12:9-14 ss.; 14:1-9). \u00ed\u008dntimamente relacionada con la pascua hab\u00ed\u00ada la \u00abFiesta de los panes sin levadura\u00bb. La cena pascual era el aspecto caracter\u00ed\u00adstico de esta fiesta, que se prolongaba hasta el d\u00ed\u00ada veintiuno del mes (Ex. 12:18; Lv. 23:5, 6; Dt. 16:6, 7). El d\u00ed\u00ada en que los israelitas abandonaron Egipto, Mois\u00e9s les revel\u00f3 que la solemnidad de la pascua durar\u00ed\u00ada siete d\u00ed\u00adas (Ex. 12:14-20; 13:3-10). Les hab\u00ed\u00ada dado entonces las instrucciones necesarias s\u00f3lo para la primera noche (Ex. 12:21-23), inform\u00e1ndoles que ser\u00ed\u00ada un estatuto perpetuo (Ex. 12:24, 25). La presencia de los peregrinos en el santuario central elegido por Jehov\u00e1 para la celebraci\u00f3n de la fiesta era obligatoria s\u00f3lo durante el tiempo de la cena pascual; al d\u00ed\u00ada siguiente pod\u00ed\u00adan dirigirse a sus propias localidades (Dt. 16:7). El primer d\u00ed\u00ada de la fiesta se correspond\u00ed\u00ada con el d\u00ed\u00ada quince del mes, que adquir\u00ed\u00ada el car\u00e1cter de s\u00e1bado, lo mismo que el d\u00ed\u00ada s\u00e9ptimo de la pascua: en estos d\u00ed\u00adas no se deb\u00ed\u00ada hacer ninguna obra servil, pues estaban marcados para convocaci\u00f3n santa (Ex. 12:16; Lv. 23:7; Nm. 28:18, 25; Ex. 13:6; Dt. 16:8). Al siguiente d\u00ed\u00ada de este s\u00e1bado, el segundo d\u00ed\u00ada de la fiesta, el sacerdote mec\u00ed\u00ada delante de Jehov\u00e1 una gavilla de cebada, primicia de la siega: este gesto consagraba el inicio de las cosechas (Lv. 23:10-14; cfr. Jos. 5:10-12; Lv. 23:7, 11 en la LXX; Ant. 3:10, 15). (V\u00e9anse FIESTAS Y PENTECOSTES.) Pero el d\u00ed\u00ada del mecimiento de la gavilla no era asimilado a s\u00e1bado. El a\u00f1o agr\u00ed\u00adcola ten\u00ed\u00ada m\u00e1s relaci\u00f3n con la fiesta de las semanas o de pentecost\u00e9s y con la de los tabern\u00e1culos o caba\u00f1as que con la pascua. Adem\u00e1s de los sacrificios habituales en el Templo, se deb\u00ed\u00adan ofrecer en holocausto cotidiano, durante los siete d\u00ed\u00adas de solemnidades pascuales, dos becerros, un carnero, siete corderos de un a\u00f1o y, como sacrificio de expiaci\u00f3n, un macho cabr\u00ed\u00ado (Lv. 23:8; Nm. 28:19-23). El pan a comer durante estos siete d\u00ed\u00adas ten\u00ed\u00ada que estar exento de levadura. La noche de la primera pascua no hab\u00ed\u00ada levadura en la casa de los israelitas, que partieron precipitadamente, llev\u00e1ndose consigo masa sin levadura (Ex. 12:8, 34, 39). El pan \u00e1zimo, s\u00ed\u00admbolo de pureza y verdad, recordaba esta huida precipitada de Egipto (Dt. 16:3; 1 Co. 5:8). La Biblia menciona la celebraci\u00f3n de la pascua: en el Sina\u00ed\u00ad (Nm. 9:1-14), durante la entrada en Cana\u00e1n (Jos. 5:11), bajo Ezequ\u00ed\u00adas (2 Cr. 30:1-27; los vv. 5, 26 hacen alusi\u00f3n a Salom\u00f3n); bajo Jos\u00ed\u00adas (2 R. 23:21-23; 2 Cr. 35:1-19), en la \u00e9poca de Esdras (Esd. 6:19-22. V\u00e9anse tambi\u00e9n Mt. 26: 17 ss.; Mr. 14:12 ss.; Lc. 22:7 ss.; Jn. 28:28; Ant. 17:9, 3; 20:5, 3; Guerras 6:9, 3). Es evidente que el t\u00e9rmino \u00abpascua\u00bb se aplicaba a la Fiesta de los panes sin levadura, como en Dt. 16:2, 3: \u00abY sacrificar\u00e1s la pascua a Jehov\u00e1 tu Dios, de las ovejas y de las vacas&#8230; no comer\u00e1s con ella pan con levadura; siete d\u00ed\u00adas comer\u00e1s con ella pan sin levadura, pan de aflicci\u00f3n&#8230;\u00bb Es evidente que el t\u00e9rmino \u00abpascua\u00bb, aplicado a las vacas, se refiere a la fiesta de los panes sin levadura; adem\u00e1s, se afirma que \u00abcomer\u00e1s con ella (refiri\u00e9ndose evidentemente a \u00abla pascua\u00bb) siete d\u00ed\u00adas pan sin levadura\u00bb. Esto explica a la perfecci\u00f3n la menci\u00f3n de Juan (Jn. 18:28) de que los jud\u00ed\u00ados rehusaron entrar en el pretorio \u00abpara no contaminarse, y as\u00ed\u00ad poder comer la pascua\u00bb. Se ha pretendido en ciertos medios \u00abcr\u00ed\u00adticos\u00bb que hay contradicci\u00f3n entre Juan y los Evangelios Sin\u00f3pticos, por cuanto \u00e9stos sit\u00faan la \u00daltima Cena en el d\u00ed\u00ada marcado por la Ley, en tanto que Juan indicar\u00ed\u00ada que el Se\u00f1or adelant\u00f3 la celebraci\u00f3n de la Pascua un d\u00ed\u00ada, muriendo el d\u00ed\u00ada en que se sacrificaba el cordero pascual. Pero esta idea es err\u00f3nea, evidenciando ignorancia del hecho que en el juda\u00ed\u00adsmo se conoc\u00ed\u00ada como pascua todo el per\u00ed\u00adodo de siete d\u00ed\u00adas, y de que por \u00abcomer la pascua\u00bb se entend\u00ed\u00ada en un sentido general participar de los sacrificios ofrecidos durante los siete d\u00ed\u00adas de la pascua (cfr. Anderson, Sir R.: \u00abEl Pr\u00ed\u00adncipe que ha de venir\u00bb, el cap\u00ed\u00adtulo \u00abLa cena pascual\u00bb, PP. 127-135). (b) El cordero o cabrito inmolado en la fiesta de la pascua (Ex. 12:21; Dt. 16:2; 2 Cr. 30:17). Cristo es nuestra pascua (1 Co. 5:7). El fue sin tacha alguna, como el cordero pascual (cfr. Ex. 12:5; 1 P. 1:18, 19); ninguno de Sus huesos fue quebrantado (cfr. Ex. 12:46 con Jn. 19:36); Su sangre fue nuestra redenci\u00f3n ante Dios (Ex. 12:13). \u00abNuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. As\u00ed\u00ad que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad\u00bb (1 Co. 5:7, 8). El pan sin levadura exhibe aquel sentido de la gracia por medio de la fe, en el que, aparte de las influencias negativas que pueda sufrir por la carne y viejas asociaciones, puede el cristiano estar habitualmente en comuni\u00f3n con el sacrificio de Cristo, de manera que toda su vida sea coherente con todo lo que ello comporta. Bibliograf\u00ed\u00ada: Anderson, Sir R.: \u00abEl Pr\u00ed\u00adncipe que ha de venir\u00bb (Pub. Portavoz Evang\u00e9lico, Barcelona, 1980), Anderson, Sir R.: \u00abThe Gospel and its Ministry\u00bb (Kregel Publications, Grand Rapids, 1978), Anderson, Sir R.: \u00abRedemption Truths\u00bb (Kregel Publications, 1980); an\u00f3nimo: \u00abLas siete fiestas de Jehov\u00e1\u00bb (Editorial \u00abLas Buenas Nuevas\u00bb, Montebello, California 1968) Darby J. N.: \u00abThe blood of the Lamb\u00bb en Bible Treasury dic 1875 (reimpres 1969 H. L. Heijkoop, Winschoten, Holanda), Edersheim A.: \u00abThe Life and Times of Jesus the Messiah\u00bb (Wm. Eerdmans, Grand Rapids, reimpr. 1981) Edersheim A.: \u00bb The Temple, its Ministry and Services as they were at the time of Christ\u00bb (Eerdmans, reimpr. 1983) Edersheim A.: \u00abOld Testament Bible History (Eerdmans, reimpr., 1984); Mackintosh, C. H.: \u00abExodo\u00bb (Ed. \u00abLas Buenas Nuevas\u00bb, 1960).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[484]<br \/>\n Fue la primera fiesta cristiana, pues en ella se record\u00f3 la despedida, la muerte y la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Y por las circunstancias, estuvo asociada estrechamente a la Pascua jud\u00ed\u00ada. La esencia de la pascua jud\u00ed\u00ada era la conmemoraci\u00f3n de la liberaci\u00f3n de Egipto y el paso del mar Rojo. La esencia de la pascua cristiana fue la liberaci\u00f3n de la muerte redentora de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>    Los jud\u00ed\u00ados ten\u00ed\u00adan la Pascua el 14 de Nis\u00e1n, que coincid\u00ed\u00ada con el primer s\u00e1bado que sigue al plenilunio inmediatamente posterior al equinocio de primavera.<\/p>\n<p>    En esta fecha surgi\u00f3 una discrepancia lit\u00fargica entre los primeros cristianos, seg\u00fan los datos que nos quedan. Mientras unos, sobre todo en Asia Menor, quer\u00ed\u00adan seguir la costumbre jud\u00ed\u00ada y celebrarla siempre coincidiendo con el calendario jud\u00ed\u00ado, otros, sobre todo en Roma, quer\u00ed\u00adan celebrarla el domingo siguiente, pues en domingo, primer d\u00ed\u00ada de la semana, hab\u00ed\u00ada resucitado el Se\u00f1or. Parece que fue el Papa V\u00ed\u00adctor, (papa entre 189 y 199) el que determin\u00f3 que deber\u00ed\u00ada celebrarse el domingo siguiente al 14 de Nis\u00e1n siempre y en todas partes. El concilio de Nicea del 325 zanj\u00f3 la discrepancia imponiendo el uso romano.<\/p>\n<p>     El rito del cordero pascual que celebraban los jud\u00ed\u00ados perdi\u00f3 entre los cristianos su sentido, al ser reemplazado por la Eucarist\u00ed\u00ada. Por eso, los ritos que se reflejan en el Antiguo Testamento, y que fueron seguidos por Jes\u00fas en la Ultima Cena, nunca tuvieron eco entre los cristianos. Sin embargo, toda la liturgia pascual que celebra la resurrecci\u00f3n est\u00e1 llena de lecturas y de figuras sacadas de los textos jud\u00ed\u00ados: Ex. 12, 21-24 y 12. 32-39: Ex. 23. 14-16; 2 Rey. 23. 21-23. La Pascua cristiana, pues, se hilvana con la jud\u00ed\u00ada y se relaciona con los anuncios de salvaci\u00f3n de los Profetas.<\/p>\n<p>     El sentido educativo de estos ritos, y por lo tanto su dimensi\u00f3n catequ\u00ed\u00adstica, queda hermosamente resaltado en el mismo texto sagrado. \u00abCuando hay\u00e1is entrado en la tierra que Yaweh os va a dar, guardar\u00e9is este rito. Y cuando vuestros hijos os pregunten: \u00abQu\u00e9 significa para vosotros este rito?\u00bb, les responder\u00e9is: \u00abEs el sacrificio de la Pascua en honor de Yaweh, que pasa por delante de las casas de los hijos de Israel, en Egipto, cuando hiri\u00f3 a sus familias mientras perdonaba nuestra casa.\u00bb (Ex.12. 25-27)<\/p>\n<p>     Ese sentido catequ\u00e9tico del simbolismo pascual pasar\u00ed\u00ada a los cristianos, pero en referencia a la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica. En la Pascua fue donde Jes\u00fas dej\u00f3 el memorial del pan y del vino, no del cordero y de las salsas. El origen de la catequesis lit\u00fargica y la profundizaci\u00f3n de la Palabra del Nuevo Testamento es lo que define la Pascua cristiana.<\/p>\n<p>    La referencia de los cristianos est\u00e1 en el hecho de la Ultima Cena. Jes\u00fas la v\u00ed\u00adspera de su muerte, d\u00ed\u00ada solemne Viernes de parasceve, antes del s\u00e1bado sagrado, reuni\u00f3 a los suyos y celebr\u00f3 la Pascua. Sobre el rito del cordero, realiz\u00f3 el signo sensible del pan y del vino, hizo el gesto de la humildad con el lavatorio de los pies de los disc\u00ed\u00adpulos, les ofreci\u00f3 la mejor catequesis de su ministerio con el serm\u00f3n que refleja Juan en su Evangelio, les dio el mandato nuevo del amor y elev\u00f3 al cielo la plegaria que luego llamar\u00ed\u00adan los cristianos sacerdotal.<\/p>\n<p>     Despu\u00e9s se prepar\u00f3 con la oraci\u00f3n del Huerto para lo que le ven\u00ed\u00ada encima. Esa fue la primera pascua cristiana. Cristo en el centro, los Ap\u00f3stoles en el entorno, las mujeres con Mar\u00ed\u00ada en las cercan\u00ed\u00adas, toda la Iglesia de los siguientes milenios misteriosamente presente en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>      Los diferentes relatos del banquete pascual (Evangelio y Pablo) se centran en las palabras del se\u00f1or y en su sentido de memorial. Mateo y Marcos describen la instituci\u00f3n del nuevo rito en torno al pan y el vino. Lucas refiere la singular disputa entre los ap\u00f3stoles sobre sus derechos de precedencia, que los otros evangelistas sit\u00faan en otro momento (Lc. 22. 24-27). Juan consigna el lavatorio de los pies, el discurso y la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>     M\u00e1s tarde Pablo sintetizar\u00ed\u00ada el sentido de la celebraci\u00f3n: \u00abCada vez que com\u00e9is este pan y beb\u00e9is de este c\u00e1liz, anunci\u00e1is la muerte del Se\u00f1or hasta que venga. Por tanto, quien come el pan o bebe el c\u00e1liz del Se\u00f1or indignamente, tendr\u00e1 que responder del cuerpo y de la sangre del Se\u00f1or.\u00bb (1 Cor. 11. 26-27)<\/p>\n<p>     La catequesis lit\u00fargica apareci\u00f3 en relaci\u00f3n al Bautismo que se celebraba entre los primeros cristianos coincidiendo con la celebraci\u00f3n pascual y despu\u00e9s de una preparaci\u00f3n suficiente. Toda catequesis deber\u00e1 tener siempre esa dimensi\u00f3n rememorativa y celebrativa de signo pascual. Por eso la Pascua cristiana adquiere un signo especial bautismal y eucar\u00ed\u00adstico, conmueve a toda la comunidad (y no s\u00f3lo a los ne\u00f3fitos) y renueva en todos su actitud de conversi\u00f3n, de liberaci\u00f3n y de profesi\u00f3n de fe consciente y comunitaria que lleva a la uni\u00f3n a Cristo cordero muerto pero h\u00e9roe resucitado.<\/p>\n<p>     Los ritos se multiplican y se hacen cada vez m\u00e1s entra\u00f1ables: la bendici\u00f3n del fuego, la aspersi\u00f3n del agua, la bendici\u00f3n del cirio, la procesi\u00f3n en las tinieblas y el nacimiento de la luz, el canto del preg\u00f3n, la invocaci\u00f3n del aleluya. Todas estas realidades simb\u00f3licas dan la originalidad de la pascua cristiana y son gritos de alegr\u00ed\u00ada por la salvaci\u00f3n recibida y por el Salvador que ha llegado y est\u00e1 presente.<\/p>\n<p>    La Pascua cristiana es la expresi\u00f3n de la alegr\u00ed\u00ada por el Se\u00f1or resucitado, el emblema y garant\u00ed\u00ada m\u00e1xima de nuestra salvaci\u00f3n y futura resurrecci\u00f3n. Es una acci\u00f3n de esperanza.<\/p>\n<p>    No acontece lo mismo en la Pascua jud\u00ed\u00ada, en donde los hijos del pueblo elegido, y provisionalmente rechazados, siguen esperando que venga quien ya ha venido y anunciando la llegada de quien ya ha pasado, Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n<p>   (Ver Resurrecci\u00f3n 9.2)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>El \u00abpaso\u00bb salv\u00ed\u00adfico-liberador<\/p>\n<p>\t\u00abPascua\u00bb (del hebreo \u00abPesah\u00bb) significa el \u00abpaso\u00bb salv\u00ed\u00adfico y liberador en aquella noche en que el pueblo de Israel fue liberado de la esclavitud de Egipto. La sangre del cordero \u00abpascual\u00bb, con que marcaron el dintel de la puerta, hizo \u00abpasar\u00bb de largo al \u00e1ngel exterminador de los primog\u00e9nitos. Ese \u00abpaso\u00bb de Egipto hacia el desierto del Negeb y del Sina\u00ed\u00ad (Horeb), bajo la gu\u00ed\u00ada de Mois\u00e9s, es el momento definitivo de la Alianza para poder entrar en la tierra prometida.<\/p>\n<p>\tTodos los a\u00f1os los israelitas celebraban (y siguen celebrando ) ese acontecimiento como la fiesta m\u00e1s importante que actualiza el \u00ab\u00e9xodo\u00bb, recordando el fin de la esclavitud y el inicio de la libertad, para transformarse en pueblo de Dios. Cuando se destruy\u00f3 el templo, la Pascua se celebraba en las casas. Antes de la cena propiamente dicha, se toman unos alimentos simb\u00f3licos que recuerdan los or\u00ed\u00adgenes las hierbas amargas recuerdan los sufrimientos de la esclavitud; el cordero asado recuerda al cordero de la noche de la Pascua, cuya sangre hizo \u00abpasar\u00bb de largo al \u00e1ngel exterminador; el dulce, hecho de miel y nueces, simboliza la alegr\u00ed\u00ada de la libertad, etc.<\/p>\n<p>\tEn la cena propiamente dicha se distinguen tres momentos la cena celebrada con gran alegr\u00ed\u00ada; la explicaci\u00f3n del significado de la noche pascual, especialmente para la comprensi\u00f3n de los ni\u00f1os; la acci\u00f3n de gracias y cantos. En la cuarta copa de vino, se canta el himno \u00abHallel\u00bb (salmos 115-118), como hizo Jes\u00fas en la \u00faltima cena, cuando instituy\u00f3 la Eucarist\u00ed\u00ada como \u00abmemorial\u00bb de su Pascua.<\/p>\n<p>\tLa vida de Jes\u00fas en la perspectiva de la Pascua<\/p>\n<p>\tToda la vida de Jes\u00fas est\u00e1 caracterizada por una din\u00e1mica pascual. Su vida es un acontecimiento pascual permanente, un \u00abpaso\u00bb, por la muerte y resurrecci\u00f3n, hacia el Padre (cfr. Jn 13,1). Su vivencia pascual se expresa con un significativo \u00abvoy al Padre\u00bb (Jn 14,12.28; 16,5-10; 21,17). En el evangelio seg\u00fan San Lucas se describe la vida de Jes\u00fas como un itinerario hacia Jerusal\u00e9n para celebrar la Pascua.  La vida de Jes\u00fas es un camino de Pascua profundamente anhelada (Lc 9,51; 22,15).<\/p>\n<p>\tEsta tensi\u00f3n pascual est\u00e1 orientada por el Esp\u00ed\u00adritu Santo (Lc 10,21). La vida donada de Jes\u00fas, su \u00absangre\u00bb, ha sido ofrecida a Dios en el amor del Esp\u00ed\u00adritu \u00abLa sangre de Cristo, por el Esp\u00ed\u00adritu Santo, se ofreci\u00f3 a Dios como v\u00ed\u00adctima sin tacha\u00bb (Heb 9,14). La celebraci\u00f3n de la Pascua, la vigilia de su muerte, no es ocasional, sino que le se\u00f1ala como \u00abel Cordero de Dios que quita el pecado del mundo\u00bb (Jn 1,29.36; 1Pe 1,18-19). Es el cordero pascual al que no se le romp\u00ed\u00ada ning\u00fan hueso (Ex 12,46; Num 9,12; Jn 19,33-36). Jes\u00fas es el nuevo Mois\u00e9s que conduce a la Nueva Alianza sellada con su sangre (cfr. Hech 3,22; Heb 3,1-6; 9,11-28).<\/p>\n<p>\tIglesia, Pueblo pascual<\/p>\n<p>\tToda celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica es la actualizaci\u00f3n o \u00aban\u00e1mnesis\u00bb de la Pascua de Cristo, como plenitud de la Pascua veterotestamentaria (cfr. 1Cor 11,23-26). Ah\u00ed\u00ad se muestra la victoria del Cordero inmolado, cuya sangre redime a todos los pueblos (Apoc 5,9). La Iglesia, al celebrar la Pascua (todos los domingos y especialmente en el aniversario anual), realiza, con la presencia y ayuda de Cristo, un itinerario pascual hacia la \u00abnueva Jerusal\u00e9n\u00bb (Apoc 21-12), \u00abhasta el d\u00ed\u00ada en que \u00e9l vuelva\u00bb definitivamente (1Cor 11,26). En esta fiesta central del a\u00f1o lit\u00fargico se celebra el \u00ab\u00e9xodo\u00bb compartiendo la muerte y resurrecci\u00f3n del Cristo por el bautismo.<\/p>\n<p>\tS\u00f3lo Cristo, en virtud de su \u00abPascua\u00bb hecha presente en la Eucarist\u00ed\u00ada, puede hacer \u00abpasar\u00bb o transformar toda actitud relacional con Dios y con los hermanos, en actitud filial de decir, con \u00e9l y como \u00e9l, \u00abPadre nuestro\u00bb, en uni\u00f3n con toda la humanidad. Toda la Iglesia es \u00ablinaje escogido, sacerdocio real, naci\u00f3n santa, pueblo de su propiedad para anunciar las grandezas de quien llam\u00f3 de las tinieblas a su luz admirable\u00bb (1Pe 2,9; cfr. Apoc 5,10).<\/p>\n<p>Referencias Alianza, Antiguo Testamento, ascensi\u00f3n, cruz, domingo, misterio pascual, pasi\u00f3n, Pentecost\u00e9s, resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lectura de documentos SC 5, 61; GS 38; CEC 571, 1067-1068.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada AA.VV., La Pascua en la vida cristiana (Salamanca, San Esteban, 1976); R. FABRIS, Pascua, en Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica (Madrid, Paulinas, 1990) 1409-1418; H. HAAG, De la antigua a la nueva Pascua (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1980); P. SORCI, Misterio pascual, en Nuevo Diccionario de Liturgia (Madrid, Paulinas, 1987) 1342-1365. Ver bibliograf\u00ed\u00ada en misterio pascual.<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>1. Biblia israelita<\/p>\n<p>(-> fiestas, sacrificio, alianza, resurrecci\u00f3n). La Biblia cristiana ha de entenderse desde una perspectiva \u00abpascual\u00bb. Esto significa que est\u00e1 centrada en el \u00abpaso\u00bb de Jes\u00fas de Nazaret, que la Iglesia ha interpretado desde el trasfondo de la Pascua jud\u00ed\u00ada, es decir, de la liberaci\u00f3n de los hebreos de Egipto, seg\u00fan el testimonio del libro del Exodo*, reasumido y reinterpretado en el conjunto de la Biblia y, de un modo especial, por el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada*. En ese sentido, los cristianos entienden su vida como una experiencia de muerte y resurrecci\u00f3n, de manera que ellos se integran en el misterio de un Dios que se manifiesta a trav\u00e9s de la pascua de Jes\u00fas. As\u00ed\u00ad podemos afirmar que el hombre forma parte del \u00abpaso\u00bb o despliegue de Dios, es decir, del camino de la vida.<\/p>\n<p>(1) Origen. Fiesta de pastores y agricultores. La fiesta israelita de la pascua, en cuyo entorno sit\u00faan los cristianos la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, recoge y vincula la celebraci\u00f3n de los antiguos pastores, que mataban los primeros corderos en la primavera, y la celebraci\u00f3n de los agricultores, que com\u00ed\u00adan el  pan \u00e1zimo, hecho con la harina de las primeras espigas de la cosecha, sin mezclarlo con la levadura de la cosecha precedente. De esa forma se juntan los ritos que Ca\u00ed\u00adn (agricultor) y Abel (pastor) manten\u00ed\u00adan separados, de manera que podemos hablar de una fiesta de concordia de agricultores y ganaderos. Los israelitas posteriores situaron en su centro el recuerdo del Exodo de Egipto, con la muerte de los primog\u00e9nitos egipcios. As\u00ed\u00ad quedan sus elementos principales: (a) Sacrificio de corderos (Ex 12,2-14; Dt 16,1-2). La pascua ha recogido e incluye un posible rito de paso, celebrado anualmente por los pastores trashumantes hacia el fin de la primavera, cuando dejaban los pastos de invierno, en la zona m\u00e1s familiar de la estepa, para venir con su reba\u00f1o de ovejas y\/o cabras hacia las tierra cultivadas de Palestina, donde los agricultores les permit\u00ed\u00adan pastar sobre campos de cereales segados (para que as\u00ed\u00ad los abonaran). Se trataba posiblemente de un rito apotropaico, que serv\u00ed\u00ada para ahuyentar malos esp\u00ed\u00adritus con la sangre de los nuevos corderos o cabritos, que ellos com\u00ed\u00adan despu\u00e9s de haberlos ofrecido a Dios. De esa forma celebraban el comienzo de su verano, con el sacrificio de sus animales sagrados, (b) Comida de los \u00e1zimos (Ex 23,15; Lv 23,6; Dt 16,8). La pascua de los corderos se hab\u00ed\u00ada vinculado desde antiguo al rito de los agricultores que comenzaban su a\u00f1o nuevo, cociendo pan sin levadura, con harina de trigo reci\u00e9n segado. As\u00ed\u00ad iniciaban un tiempo distinto, de agradecimiento y comida, y se insertaban en los ritmos sagrados (anuales) de la tierra. Comer el nuevo pan ha sido hasta hace poco (y en ciertos lugares sigue siendo) un gesto clave de muerte y nacimiento para los agricultores.<\/p>\n<p>(2) Uni\u00f3n de \u00e1zimos y corderos. Los liberados de Egipto. La uni\u00f3n de las dos fiestas (de \u00e1zimos y corderos) se realiz\u00f3 probablemente en el entorno de Jeric\u00f3, en el santuario de Gilgal (cf. Jos 5,10-15), y constituye un acontecimiento clave en la historia israelita, pues marc\u00f3 la reconciliaci\u00f3n entre dos culturas, la de Abel (pastores) y la de Ca\u00ed\u00adn (agricultores), sin que unos tuvieran que matar a otros, sino todo lo contrario: compartiendo juntos los bienes de la tierra para ofrec\u00e9rselos a Dios. Los dos grupos se vincularon en el contexto de la fiesta. Este pacto del corde ro y el pan, de pastores y agricultores, constituye una de las bases duraderas de la historia israelita y humana. Pues bien, en el fondo ese \u00abpacto\u00bb ha venido a situarse, probablemente, en el influjo de la fiesta nacional de los liberados de Egipto (cf. Ex 12). En un momento determinado, los hebreos provenientes de Egipto, portadores de un recuerdo de liberaci\u00f3n, se vincularon con los que celebraban esta fiesta de corderos y panes \u00e1zimos y la interpretaron como recuerdo de una liberaci\u00f3n social: de la liberaci\u00f3n de los hebreos esclavos, para formar un pueblo de hombres y mujeres libres. Por eso, la fiesta de la pascua se celebra el d\u00ed\u00ada de la salida de Egipto, vincul\u00e1ndose con los dones de la nueva tierra de libertad donde todos, pastores, agricultores y hebreos liberados, pod\u00ed\u00adan vincularse, formando un mismo pueblo.<\/p>\n<p>(3) Fiesta nacional, fiesta de nacimiento. La pascua se instituye as\u00ed\u00ad como celebraci\u00f3n del nacimiento y de la vida del pueblo, en un contexto de enfrentamiento y muerte. En ese contexto de salida de Egipto se inscribe el m\u00e1s violento de los signos de pascua. Para vivir resguardados y sacralizar su descendencia, dentro de una cultura violenta, muchos padres hab\u00ed\u00adan tenido que ofrecer sus primog\u00e9nitos a Dios (cf. Isaac*). Pues bien, ahora, al salir de Egipto y celebrar la pascua, los hebreos descubren que no tienen que sacrificar a sus primog\u00e9nitos, sino todo lo contrario, pues el mismo Dios ha sacrificado a los primog\u00e9nitos de Egipto, para que ellos, los hebreos, pudieran vivir en libertad (Ex 12). Desde aqu\u00ed\u00ad se entienden los elementos b\u00e1sicos de la pascua en la memoria posterior de Israel. (a) Memoria de libertad. Los jud\u00ed\u00ados celebran su liberaci\u00f3n, reflejada en la sangre del cordero que han sacrificado; la celebran en la noche, comiendo de prisa, en medio de grandes peligros, las hierbas amargas de la prueba y el pan \u00e1zimo del nuevo tiempo que debe empezar precisamente ahora. Ellos recuerdan que su libertad va unida a la muerte de los primog\u00e9nitos de Egipto. Nos movemos, por tanto, dentro de un esquema dual donde la salvaci\u00f3n de unos depende del sacrificio de otros. En ese sentido, la pascua es fiesta de las Suertes (Purim*, Ester*), de la inversi\u00f3n y dualidad terrible y salvadora: mueren los hijos de aquellos que que  r\u00ed\u00adan matar a los hebreos, se salvan los que iban a ser sacrificados, (b) Sangre salvadora. Los israelitas se saben protegidos por la sangre del Cordero sacrificado, untada como signo en las jambas de sus puertas, sabi\u00e9ndose as\u00ed\u00ad protegidos de la ira de Dios por la muerte del animal sacrificado. Es fiesta de comida* y camino, fiesta de un pueblo que se siente amenazado, pero que opta por comer y mantenerse en medio del peligro, con los lomos ce\u00f1idos y bien preparados, para iniciar la marcha de la libertad, (c) Fiesta de muerte. Se celebra en ella no s\u00f3lo la muerte de los corderos, sino tambi\u00e9n de los egipcios, a quienes se acusa de perseguir a los hebreos; ellos aparecen como culpables de haber amenazado a Israel, no cuentan con la protecci\u00f3n de la sangre del cordero untada en las jambas de sus puertas. En ese sentido, la pascua es fiesta de muerte y de vida.<\/p>\n<p>(4) Una fiesta compleja. Elementos. La pascua, tal como aparec\u00ed\u00ada en la Escritura y se celebraba en tiempos de Jes\u00fas, era una fiesta compleja donde conflu\u00ed\u00adan muchos rasgos de la vida israelita, que ahora resumimos a partir de lo antes dicho, (a) Sacrificio de corderos. Quiz\u00e1 empez\u00f3 siendo rito apotropaico, pero se ha vuelto rito de comuni\u00f3n familiar, en torno al cordero, que es signo de presencia de Dios. Es sin duda un rito de comuni\u00f3n con el mismo Dios que da vida a los hombres, (b) Comida de \u00e1zimos. Marcaba el comienzo del a\u00f1o agr\u00ed\u00adcola: comer el nuevo pan, \u00e9ste era (ha sido hasta hace poco) un gesto clave de muerte y nacimiento para los agricultores, (c) Pacto de pastores y agricultores. Toda fiesta es pacto, vinculaci\u00f3n de gentes de diversa procedencia, intercambio de dones, momento para matrimonios, tiempo de regalos. Toda pascua es pacto al servicio de la vida, (d) Salida de Egipto. Se celebraba el nacimiento del pueblo, de cada familia, del conjunto de la naci\u00f3n israelita, que se identificaba con aquellos que hab\u00ed\u00adan salido de Egipto, animados y dirigidos por un Dios de libertad, que \u00abperdonaba\u00bb la vida de los primog\u00e9nitos porque amaba a todos, (e) Hierbas amargas. Desde el principio de la tradici\u00f3n (cf. Ex 12,8; Nm 9,11) hasta el comienzo del judaismo rab\u00ed\u00adnico (Pesahim), las hierbas amargas que se comen en pascua simbolizan la vuelta a la naturaleza (son silvestres) y el dolor y riesgo de la vida, en clave penitencial (amargas), (f) \u00bfVino? En principio, el vino no forma parte de la fiesta de pascua, pues el momento y circunstancias de su celebraci\u00f3n no lo permit\u00ed\u00adan (la fiesta del vino se celebra tras la vendimia, en oto\u00f1o, no en primavera). Pero m\u00e1s tarde, ya cerca del tiempo de Jes\u00fas, se ha introducido el vino de pascua, como atestigua Jubileos y confirma la Misn\u00e1, que divide la fiesta con las cuatro copas*.<\/p>\n<p>(5) Fiesta de Jerusal\u00e9n. A partir de la centralizaci\u00f3n del culto (templo* 1), conforme al Deuteronomio, especialmente tras la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n (el a\u00f1o 587 a.C.), la celebraci\u00f3n de la pascua (que antes se pod\u00ed\u00ada haber realizado en otros santuarios) se vincula a Jerusal\u00e9n. Sobre esta base destaca la formulaci\u00f3n del tercer gran c\u00f3digo israelita (el Deuteronomio), que fija ya los elementos principales de lo que ser\u00e1 la pascua posterior, donde los \u00e1zimos se unen a la fiesta de los corderos y se interpretan a partir de la salida de Egipto, en un contexto cultual determinado por el templo de Jerusal\u00e9n: \u00abGuarda el mes de Abib y celebra en \u00e9l la Pascua en honor de Yahv\u00e9 tu Dios, porque fue en el mes de Abib, por la noche, cuando Yahv\u00e9 tu Dios te sac\u00f3 de Egipto. Sacrificar\u00e1s en honor de Yahv\u00e9 tu Dios una v\u00ed\u00adctima pascual&#8230; en el Lugar elegido por Yahv\u00e9 tu Dios para morada de su Nombre&#8230; No podr\u00e1s sacrificar la pascua en cualquiera de las ciudades que Yahv\u00e9 tu Dios te da, sino en el lugar que Yahv\u00e9 tu Dios escogiere para que habite all\u00ed\u00ad su nombre. Sacrificar\u00e1s la pascua por la tarde a la puesta del sol, a la hora que saliste de Egipto. Y la asar\u00e1s y comer\u00e1s en el lugar que Yahv\u00e9 tu Dios hubiere escogido; y por la ma\u00f1ana regresar\u00e1s y volver\u00e1s a tu morada\u00bb (Dt 16,1-3.6-7). La pascua es as\u00ed\u00ad gozo y unidad nacional (s\u00f3lo se celebra en Jerusal\u00e9n, en cuyo templo se sacrifican los corderos) y de identificaci\u00f3n familiar (se come por familias o peque\u00f1os grupos). Jerusal\u00e9n se convierte de esa forma en centro sacrificial (muerte de corderos) y alimenticio para el pueblo (corderos y \u00e1zimos), y de esa forma se establece la eucarist\u00ed\u00ada de Israel, interpretada r\u00ed\u00adtmicamente en proceso de concentraci\u00f3n (todos en Jerusal\u00e9n, una vez al a\u00f1o, para as\u00ed\u00ad identificarse volviendo a las ra\u00ed\u00adces de su historia) y de expansi\u00f3n (vuelve despu\u00e9s cada familia  a sus \u00abtiendas\u00bb para el resto del a\u00f1o). Los que celebran la fiesta se definen como pueblo de \u00abn\u00f3madas santos\u00bb, cuya casa central est\u00e1 en Jerusal\u00e9n, donde se juntan para comer el cordero de la libertad y celebrar la presencia actuante de Yahv\u00e9. Tras la destrucci\u00f3n del templo (70 d.C.), los jud\u00ed\u00ados ya no pueden celebrar su pascua de una forma estricta, pues no pueden sacrificar los corderos. Ellos mantienen, sin embargo, los restantes elementos de la celebraci\u00f3n y se siguen identificando por ellos.<\/p>\n<p>Cf. R. CANTALAMESSA, La Pasqua della nostra salvezza: Lc tradizioni pasquali della Bibbia e della primitiva Chiesa, Soc. Ed. Internazionale, Tur\u00ed\u00adn 1971; Th. H. GASTER, Passover, Its History and Traditions, Londres 1958; H. HAAG, De la antigua a la nueva Pascua. Historia y teolog\u00ed\u00ada de la fiesta de pascua, BEB 25, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1980; \u00abP\u00e1que\u00bb, en DBSup 6,1120-1140; E. KURSCH, \u00abErw\u00e1gungen zur Geschichte der Passafeier und des Massotfestes\u00bb, ZTliK 55 (1958) 1-35; E. OTTO y T. SCHRAMM, Fiesta y gozo, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1983; J. B. SEGAL, The Hebrew Passover from the Earliest Times to AD 70, Londres 1963; P. VAN IMSCHOOT, Teolog\u00ed\u00ada del Antiguo Testamento, Fax, Madrid 1969, 543552.<\/p>\n<p>PASCUA<br \/>\n2.Celebraci\u00f3n cristiana<\/p>\n<p>(-> sepulcro, resurrecci\u00f3n, eucarist\u00ed\u00ada). Algunos exegetas han interpretado la \u00faltima cena de Jes\u00fas, actualizada por la eucarist\u00ed\u00ada*, como celebraci\u00f3n pascual. Pero la tradici\u00f3n cristiana identifica la nueva pascua de Jes\u00fas con su resurrecci\u00f3n, es decir, con su \u00abpaso\u00bb al Padre. El recuerdo de Jes\u00fas no est\u00e1 vinculado a un sepulcro* venerable, como el de David, enterrado con honor y gloria en Jerusal\u00e9n (cf. Hch 2,29); Jes\u00fas no es tampoco un esp\u00ed\u00adritu-fantasma, que act\u00faa a trav\u00e9s de otros personajes, que reciben su poder y pueden realizar as\u00ed\u00ad prodigios, como piensa Herodes del Bautista, a quien hab\u00ed\u00ada ajusticiado (cf. Mc 6,14-16). En contra de eso, el recuerdo de Jes\u00fas se formula y expresa de un modo pascual, alabando al Dios que le ha resucitado de los muertos (Rom 4,24-25; 8,11; Gal 1,1; Col 2,12; Ef 1,20; 1 Pe 1,21; Heb 13,20) de manera que el mismo Jes\u00fas es la pascua cristiana, comida y experiencia de plenitud mesi\u00e1nica (cf. 1 Cor 5,7). Esta es la pascua cristiana, la celebraci\u00f3n activa de Jes\u00fas resucitado. Los evangelios sin\u00f3p   ticos, reasumiendo antiguas tradiciones de la Iglesia, han traducido el misterio pascual cristiano en forma de \u00abrelato mesi\u00e1nico\u00bb, que puede vincularse con la tradici\u00f3n del sepulcro* vac\u00ed\u00ado: as\u00ed\u00ad cuentan y expanden el mandato y promesa de Mc 16,1-8 (\u00c2\u00a1id a Galilea!), en textos de encuentro pascual con Jes\u00fas (Mt 28; Lc 24 y Jn 20\u201421), que pueden recibir formas distintas, con elementos teof\u00e1nicos (Dios se manifiesta) y antropol\u00f3gicos (se les aparece el mismo Jes\u00fas crucificado). Desde esa perspectiva podemos evocar algunos signos y elementos de la pascua cristiana.<\/p>\n<p>(1) Rapto divino, rapto humano. Se ha dicho a veces que los relatos pascuales transmiten la experiencia de Jes\u00fas raptado al cielo como algunos de los grandes personajes de la historia simb\u00f3lica de la humanidad o de Israel (Henoc, Elias). All\u00ed\u00ad estaban, en el c\u00ed\u00adrculo de Dios, y de all\u00ed\u00ad podr\u00ed\u00adan descender esos personajes al final de los tiempos, para culminar su obra de revelaci\u00f3n o purificaci\u00f3n del pueblo. Por eso, la experiencia pascual de los creyentes constituir\u00ed\u00ada una especie de rapto en segundo grado: tambi\u00e9n ellos habr\u00ed\u00adan subido, en esp\u00ed\u00adritu, a la altura de Dios, descubriendo all\u00ed\u00ad a Jes\u00fas-raptado (elevado, exaltado), que volver\u00e1 de nuevo, pronto, a culminar su obra. Pero, conforme al mito israelita, los h\u00e9roes de la historia antigua no murieron; Jes\u00fas, en cambio, ha muerto y su pascua es creaci\u00f3n escatol\u00f3gica m\u00e1s que retorno desde el pasado. Por otra parte, la misma Biblia recoge la reacci\u00f3n de aquellos que dicen: \u00abvinieron sus disc\u00ed\u00adpulos de noche y han robado su cad\u00e1ver, para seguir enga\u00f1ando de esa forma al pueblo\u00bb (cf. Mt 27,62-65; 28,11-15). Evidentemente, nadie ha podido demostrar ese enga\u00f1o, pero tampoco refutarlo de un modo absoluto: los disc\u00ed\u00adpulos podr\u00ed\u00adan haber sucumbido a la trampa de su propia fantas\u00ed\u00ada. Pero, mirado desde la totalidad de la experiencia cristiana, ese rapto de los disc\u00ed\u00adpulos resulta imposible. Ellos no han querido enga\u00f1arse a s\u00ed\u00ad mismos. Tampoco han querido enga\u00f1ar a los dem\u00e1s robando el cuerpo de Jes\u00fas (\u00bfc\u00f3mo podr\u00ed\u00adan haberlo sacado de una tumba com\u00fan?), sino que han transmitido una experiencia inexplicable: en torno a la tumba de Jes\u00fas hay un enigma que no se puede resolver humanamente, sino acudiendo a Dios, en forma de celebra    ci\u00f3n: ante una tamba vac\u00ed\u00ada celebran los cristianos el \u00abpaso\u00bb de Dios, la gloria de Cristo.<\/p>\n<p>(2) Anticipaci\u00f3n escatol\u00f3gica. Muchos creyentes han supuesto y suponen que la pascua o resurrecci\u00f3n personal de Jes\u00fas ha de entenderse como punto de partida de aquella resurrecci\u00f3n universal (final) que la tradici\u00f3n israelita (sobre todo la apocal\u00ed\u00adptica) esperaba para la culminaci\u00f3n de los tiempos. El mensaje de Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada vinculado varias esperanzas: la llegada del reino de Dios, la manifestaci\u00f3n del Hijo de Hombre, la Resurrecci\u00f3n de los muertos. Pues bien, todas ellas se condensan y han empezado a cumplirse de un modo personal en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, que ratifica y anticipa el cumplimiento definitivo de su mensaje. Lo normal para un jud\u00ed\u00ado hubiera sido la llegada del fin de los tiempos: que viniera Jes\u00fas (como personaje celeste, Hijo de Hombre) sobre las nubes del cielo y terminara el mundo viejo. Pero los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas afirman que \u00e9l ha venido y est\u00e1 vivo de otra forma. La novedad cristiana est\u00e1 en esa nueva forma de entender el tiempo apocal\u00ed\u00adptico. El tiempo final han comenzado, pero entre comienzo y fin se abre una historia de testimonio y misi\u00f3n, primero en Israel, luego entre los gentiles. De esa manera, la vida de los cristianos se incluye dentro del transcurso de la pascua. En ese sentido debemos recuperar el primer final de Mc (16,1-8), que nos lleva del sepulcro vac\u00ed\u00ado a Galilea (lugar de encuentro eclesial), para hacer que all\u00ed\u00ad veamos a Jes\u00fas. En esa misma perspectiva nos sit\u00faa 1 Cor 15,3ss, cuando identifica la experiencia pascual con el surgimiento de la Iglesia. El peso fuerte de la pascua sigue estando en el futuro (en el Jes\u00fas que vendr\u00e1). En el camino que conduce a ese futuro se sit\u00faan los cristianos que han visto ya a Jes\u00fas, es decir, que han tenido la certeza de su culminaci\u00f3n, sabiendo que ha triunfado ya de la muerte, para ofrecer su camino (experiencia de vida) a todos los humanos. No es que haya fallado la parns\u00ed\u00ada; no es que los seguidores de Jes\u00fas, decepcionados por su ausencia (por su no venida), hayan creado en su lugar la Iglesia, sino todo lo contrario: enriquecidos por la nueva presencia de Jes\u00fas, a quien han visto como triunfador de la muerte, y esperando la culminaci\u00f3n   de su obra, ellos han comenzado a extender el mensaje de Jes\u00fas, creando as\u00ed\u00ad la Iglesia, como signo palpable y anticipo del cumplimiento escatol\u00f3gico. La pascua es, seg\u00fan eso, una experiencia escatol\u00f3gica iniciada, pero a\u00fan no culminada. Por eso, los cristianos celebran la pascua diciendo \u00ab\u00c2\u00a1Ven Se\u00f1or Jes\u00fas!\u00bb, anticipando as\u00ed\u00ad la plenitud de la esperanza.<\/p>\n<p>(3) Experiencia visionaria. Teniendo un elemento de rapto celeste (como supone Pablo en 2 Cor 12,1-10 y el autor de Ap 4,1 -11) y de anticipaci\u00f3n de la venida apocal\u00ed\u00adptica del Hijo de Hombre (cf. Mc 13,41; Mt 25,31), las experiencias pascuales son visiones de un fallecido. A lo largo de la historia, han sido muchos los que han visto a un difunto o al esp\u00ed\u00adritu de un muerto que retorna, revelando secretos divinos o inspirando tareas sobre el mundo (como suponen los magistrados jud\u00ed\u00ados de Hch 23,9 y ratifican los espiritistas modernos de diverso tipo). Pues bien, es evidente que en la base de la novedad pascual de la Iglesia han existido experiencias visionarias, que pueden inducir a enga\u00f1o, como supone 1 Cor 12-14 y ratifican diversas escenas evang\u00e9licas (desde Lc 24,39 y Jn 20,19-28 hasta Mc 6,49). Pero debemos indicar que los cristianos no han insistido en las visiones en s\u00ed\u00ad (como experiencias carism\u00e1ticas extra\u00f1as), sino en la nueva revelaci\u00f3n de Dios y de Jes\u00fas que ellas suponen y transmiten. Desde esta perspectiva se entiende un dato muy significativo: aisladas del conjunto de la experiencia de Jes\u00fas y de su env\u00ed\u00ado mesi\u00e1nico, las visiones no bastan para fundar la fe pascual. Por eso, Mt 28,17 afirma que algunos vieron a Jes\u00fas en la monta\u00f1a de la gloria y del env\u00ed\u00ado y, sin embargo, dudaban. En contra de lo que se ha dicho con frecuencia, los primeros cristianos no eran m\u00e1s influenciables que nosotros, hombres del siglo XXL Ciertamente, cre\u00ed\u00adan en un tipo de visiones, como la que testifica Jes\u00fas (he visto a Satan\u00e1s caer como un astro del cielo: Lc 10,18), pero, a su juicio, las visiones pascuales s\u00f3lo ten\u00ed\u00adan sentido como expresi\u00f3n de una nueva experiencia de Dios, que se revela y\/o aparece por Jes\u00fas, ofreci\u00e9ndoles un modo m\u00e1s profundo de entender su vida actual y de esperar la gloria. En este contexto han podido hablar de una aparici\u00f3n del mismo Jes\u00fas resucitado, como presencia y plenitud huma  na, como revelaci\u00f3n de Dios. En ese sentido, toda celebraci\u00f3n cristiana de la pascua implica una forma de \u00abver\u00bb a Jes\u00fas, descubriendo su presencia en la vida de los fieles.<\/p>\n<p>(4) Pascua cristiana, experiencia apocal\u00ed\u00adptica. Siguiendo en la l\u00ed\u00adnea anterior, la tradici\u00f3n cristiana ha sentido la necesidad de representar la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas con signos de presencia (acci\u00f3n) externa de Dios en la historia. Mc 16,1-8 hab\u00ed\u00ada sido totalmente sobrio: s\u00f3lo ofrece una tumba vac\u00ed\u00ada y la palabra del mensajero celeste invitando a las mujeres al encuentro con Jes\u00fas en Galilea (la misi\u00f3n cristiana). Mateo, en cambio, ha querido narrar lo sucedido. Evidentemente, s\u00f3lo puede hacerlo en s\u00ed\u00admbolos de tipo apocal\u00ed\u00adptico: \u00abEn la madrugada tras el s\u00e1bado&#8230; vinieron Mar\u00ed\u00ada Magdalena y la otra Mar\u00ed\u00ada a mirar el sepulcro. Y hubo un gran terremoto: el Angel del Se\u00f1or, bajando del cielo y adelant\u00e1ndose, descorri\u00f3 la piedra (del sepulcro de Jes\u00fas) y se sent\u00f3 encima de ella; era su rostro como rel\u00e1mpago, sus vestidos blancos como la nieve\u00bb (Mt 28,1-3). La resurrecci\u00f3n aparece como un hecho que puede contarse, volvi\u00e9ndose visible dentro de la historia. Es como si quebraran las fronteras y se uniera el cielo con la tierra, en una especie de gran continuo hist\u00f3rico y sacral, divino y humano. El evangelio ap\u00f3crifo de Pedro ha destacado esos motivos: \u00abPero en la noche en que comenzaba a iluminarse el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or, mientras los soldados montaban guardia de dos en dos, reson\u00f3 en el cielo un fuerte grito. Ellos (los soldados) vieron los cielos abiertos y dos hombres descendiendo de all\u00ed\u00ad con gran esplendor, para acercarse al sepulcro. La piedra que hab\u00ed\u00ada sido puesta al ingreso rod\u00f3 por s\u00ed\u00ad misma y qued\u00f3 a un lado. As\u00ed\u00ad se abri\u00f3 el sepulcro y los dos j\u00f3venes entraron. Ante tal visi\u00f3n, los soldados despertaron al centuri\u00f3n y a los ancianos (de los jud\u00ed\u00ados), que estaban tambi\u00e9n all\u00ed\u00ad de vigilancia. Mientras les explicaban lo que hab\u00ed\u00adan visto, he aqu\u00ed\u00ad que tres hombres sal\u00ed\u00adan de la tumba: dos rodeaban a un tercero, mientras una cruz les segu\u00ed\u00ada. La cabeza de los dos primeros alcanzaba al cielo, mientras que la cabeza de aquel a quien ellos dirig\u00ed\u00adan superaba los cielos. Entonces oyeron una voz del alto que dec\u00ed\u00ada: \u00bfHas predicado a los durmientes? Despu\u00e9s se sin ti\u00f3 la respuesta que proced\u00ed\u00ada de la cruz: \u00c2\u00a1s\u00ed\u00ad!\u00bb (EvPe IX-X, 35-42). Algunos exegetas han tomado este pasaje del Evangelio de Pedro como la primera expresi\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada de la pascua, llegando a decir que los dem\u00e1s testimonios de la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica resultan derivados. Esa opini\u00f3n nos parece insostenible, pues pensamos que EvPe deriva de Mt (y no al contrario). Pero debemos a\u00f1adir que su relato resulta importante para entender la novedad del cristianismo, porque expresa la experiencia de la pascua en clave apocal\u00ed\u00adptica: la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas constituye el acontecimiento fundamental de la historia, la culminaci\u00f3n del tiempo; el misterio de Dios (el \u00e1ngel o \u00e1ngeles del Se\u00f1or) ha irrumpido en el proceso de la humanidad, de manera que los mismos poderes del mundo (soldados, ancianos) han sido testigos del triunfo divino. Es evidente que esos datos han de interpretarse de forma simb\u00f3lica, dentro del lenguaje apocal\u00ed\u00adptico: no son la cr\u00f3nica de algo que ha sucedido en el \u00e1mbito material (externamente demostrable), pero expresan el sentido profundo de la nueva realidad pascual.<\/p>\n<p>(5) Confesi\u00f3n pascual. Teniendo en cuenta lo anterior, podemos recoger de una manera esquem\u00e1tica algunos momentos de la confesi\u00f3n pascual. Como hemos visto ya, la referencia a una tumba abierta o vac\u00ed\u00ada no basta, pues la fe cristiana implica una experiencia de encuentro personal con Jes\u00fas, que puede incluir rasgos visionarios (de rapto o anticipaci\u00f3n escatol\u00f3gica), pero que se centra en unos elementos distintos, totalmente nuevos: descubrimiento de la verdad de Jes\u00fas y experiencia de su cercan\u00ed\u00ada personal, revelaci\u00f3n del sentido de su muerte y perd\u00f3n de los pecados, esperanza escatol\u00f3gica y certeza de la salvaci\u00f3n presente&#8230; Muchos historiadores han supuesto y siguen suponiendo que ser\u00ed\u00ada bueno que pudi\u00e9ramos organizar y narrar de un modo objetivo y un\u00ed\u00advoco el orden de los hechos que integran la experiencia de la pascua. Pues bien, en contra de eso, el Nuevo Testamento no ha querido (ni podido) transmitir un esquema pascual cerrado, pues no lo hab\u00ed\u00ada, sino que ha ofrecido varios caminos convergentes, que se han vinculado para formar as\u00ed\u00ad la comuni\u00f3n eclesial. Esa diversidad de principios pascuales constituye para algunos un signo de  fragilidad cristiana. Pero debe afirmarse que ella es todo lo contrario: el hecho de que la Iglesia haya transmitido de formas distintas el recuerdo y presencia de la pascua de Jes\u00fas es una prueba de la fiabilidad de su testimonio. En contra de lo que ha intentado a veces gran parte de la teolog\u00ed\u00ada posterior, los primeros cristianos no se han esforzado en armonizar los datos, no han construido una visi\u00f3n unitaria y uniforme de las apariciones de Jes\u00fas, sino que han dejado que los mismos acontecimientos hablen, desde diversas perspectivas, sabiendo que ellos se vinculan desde la gratuidad y comuni\u00f3n del Evangelio.<\/p>\n<p>Cf. J. D. CROSSAN, El nacimiento del cristianismo, Sal Terrae, Santander 2002; G. L\u00fcDEMANN, Resurrecci\u00f3n, Trotta, Madrid 2001; X. LEON-DUFOUR, Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y mensaje pascual, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1973; E. NODET y E. TAYLOR, The Origins of Christianity, Gpazier, Collegeville MI 1998; Ph. PERKINS, Resurrection. New Testament Witness and Contemporary Reflection, Chapman, Londres 1984; M. SAWICKI, Seeing the Lord. Resurrection and Early Christian Practices, Fortress, Mine\u00e1polis 1994; G. THEISSEN, La religi\u00f3n de los primeros cristianos. Una teor\u00ed\u00ada del cristianismo primitivo, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 2002.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>La luz de la resurrecci\u00f3n no hace desaparecer la cruz, sino que ayuda al creyente a comprender el misterio de la vida y del amor que se desprende de ella.  Si olvidamos esta conexi\u00f3n que es la estructura \u00ed\u00adntima del misterio pascual, nos exponemos a decepciones a veces dram\u00e1ticas. La alegr\u00ed\u00ada pascual, en efecto, y el deseo pascual, tienen que contar con la realidad en la que, desde el punto de vista hist\u00f3rico del desarrollo de los acontecimientos en su materialidad, parece que nada ha cambiado: siguen subsistiendo a nuestro alrededor la enfermedad, la muerte, el odio, las agitaciones sociales.  La pascua no quita estas realidades de inmediato, pero nos dice que, si Cristo vive en la gloria de Dios, si Cristo vive en la Iglesia y en la historia, si est\u00e1 vivo, por tanto, en nosotros, todo esto no solamente no nos impide amar, sino que nos permite esperar y amar cada vez m\u00e1s.  Para el que ha entendido algo de la vida y del amor, \u00e9sta es una palabra que lo dice todo; Cristo    nos asegura que si uno vive con amor incluso el sufrimiento y la muerte, Dios no le abandona, sino que le acoge, le ama, le conduce hacia la plenitud de la vida y del gozo. El que ama recibe la vida de Cristo, que le hace capaz de transmitir vida a su alrededor. El gozo pascual, por tanto, no es superficial ni desaprensivo, no es la alegr\u00ed\u00ada de un instante, sino el gozo capaz de recordar seriamente la cruz de Cristo: de este modo nos ayuda a encontrar los caminos a trav\u00e9s de los cuales podemos anunciar a los hermanos la verdadera esperanza.<\/p>\n<p> Carlo Mar\u00ed\u00ada Martini, Diccionario Espiritual, PPC, Madrid, 1997<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Espiritual<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. La Pascua de Israel: revelaci\u00f3n del nombre de YHWH y liberaci\u00f3n-constituci\u00f3n del pueblo de la alianza.-II. La Pascua de Jesucristo: revelaci\u00f3n del Dios trinitario y constituci\u00f3n del Pueblo de la nueva alianza: 1. La cena pascual, clave hermen\u00e9utica de la Pascua de la nueva alianza; 2. El acontecimiento pascual como acontecimiento trinitario: a) El acontecimiento pascual como acto del Padre, b) El acontecimiento pascual como acto del Hijo, c) El acontecimiento pascual como acto del Esp\u00ed\u00adritu; d) S\u00ed\u00adntesis dogm\u00e1tica; 3. La Iglesia, sacramento del acontecimiento pascual en la historia.<\/p>\n<p>La perspectiva desde la que tocamos el tema de la Pascua es de car\u00e1cter estrictamente teol\u00f3gico, en el sentido de que intentaremos descifrar el significado tanto en la Pascua hebrea (a partir del acontecimiento fundador del \u00e9xodo) como de la Pascua de Jesucristo (preanunciada en su \u00faltima cena pascual y continuamente actualizada en el acontecimiento de la Iglesia), en relaci\u00f3n con la revelaci\u00f3n progresiva del misterio de Dios, estrechamente vinculada con la revelaci\u00f3n del misterio del hombre. Por consiguiente, una perspectiva formalmente teol\u00f3gico-trinitaria y antropol\u00f3gica (en el sentido integral, y por tanto igualmente social, de esta palabra, m\u00e1s bien que estrictamente hist\u00f3rico-exeg\u00e9tica o lit\u00fargico-sacramental, aunque, como es obvio, estas dimensiones no pueden faltar en la exposici\u00f3n.<\/p>\n<p>I. La Pascua de Israel: revelaci\u00f3n del Nombre de YHWH y liberaci\u00f3n-constituci\u00f3n del Pueblo de la alianza<br \/>\nEl t\u00e9rmino \u00abpascua\u00bb es la transcripci\u00f3n griega y latina del original hebreo p\u00e9sah y del arameo pasha&#8217;, que remiten al verbo pasah, que significa \u00abpasar\u00bb, \u00absaltar\u00bb. La celebraci\u00f3n de la fiesta de Pascua est\u00e1 en el coraz\u00f3n de la experiencia veterotestamentaria, porque constituye el memorial (zikkar\u00f3n) del acontecimiento fundador de la historia del pueblo de Dios -el \u00e9xodo y la alianza- y de la autocomunicaci\u00f3n del Nombre de Dios mismo -YHWH-como signo tangible de su presencia en medio de su pueblo. La celebraci\u00f3n del rito pascual, tal como se nos transmite en el libro de Exodo (cf. 12, 1-13, 16) recoge dos ritos procedentes, con toda probabilidad, de fuentes distintas: el rito de la inmolaci\u00f3n del cordero primog\u00e9nito, que constitu\u00ed\u00ada una fiesta de los pastores, que en primavera rociaban con la sangre de un cordero los sostenes de sus tiendas, para proteger a los hombres y a los animales de los esp\u00ed\u00adritus malvados; y el rito de los panes \u00e1zimos, un rito agr\u00ed\u00adcola de primavera, en el que los campesinos ofrec\u00ed\u00adan los primeros frutos de sus cosechas. Estos dos ritos arcaicos quedan unificados y situados en el contexto hist\u00f3rico-salv\u00ed\u00adfico del \u00e9xodo de Egipto y de la estipulaci\u00f3n de la alianza con YHWH. De esta manera, el antiguo rito nom\u00e1dico del cordero \u00abse convierte en el signo y en el rito memorial del paso del Se\u00f1or y del paso del pueblo a la libertad\u00bb&#8216;; en efecto, la serie de prescripciones que se dan en el libro del Exodo se concluye con la solemne declaraci\u00f3n: \u00abEs la pascua del Se\u00f1or (&#8230;). Este d\u00ed\u00ada ser\u00e1 para vosotros un memorial. Lo celebrar\u00e9is como fiesta del Se\u00f1or, de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n lo celebrar\u00e9is como rito perenne\u00bb (Ex 12, 11.14).<\/p>\n<p>En el acontecimiento del \u00e9xodo y de la alianza, el Dios de Abrah\u00e1n, de Isaac y de Jacob manifiesta por tanto, a trav\u00e9s de su obra de salvaci\u00f3n, las caracter\u00ed\u00adsticas de su Ser omnipotente y soberano, resumidas en el nombre revelado a Mois\u00e9s en el Sina\u00ed\u00ad: YHWH (cf. Ex 3, 1-15). El es el presente y el futuro de la salvaci\u00f3n de su pueblo; el Dios de la santidad y del celo (gad\u00f3sh we ganna&#8217;.\u2020\u00a2 cf. Jos 24, 19), de la misericordia y de la fidelidad (h\u00e9sed we &#8216;emet: cf. Ex 34, 6). En estrecha conexi\u00f3n con esta revelaci\u00f3n del Nombre de Dios hemos de considerar no s\u00f3lo la estipulaci\u00f3n de la alianza, por la que Israel se convierte en el pueblo del Se\u00f1or, sino tambi\u00e9n el precepto del amor al pr\u00f3jimo que representa el eje y la norma de inspiraci\u00f3n de toda la legislaci\u00f3n social del AT (cf. Ex 23, 4-5; Dt 22, 1-4; Lev 19, 17-18). La expresi\u00f3n de este precepto central es el mandamiento de solidaridad con el pobre (cf. Dt 15, 7-8; Lev 19,11-15). El significado del acontecimiento del \u00e9xodo es, por tanto, al mismo tiempo teol\u00f3gico (revela el rostro de YHWH como Dios omnipotente y liberador de su pueblo) y antropol\u00f3gico-social (muestra y protege la dignidad de cada ser humano, sobre todo del pobre, proponiendo el estatuto ideal de un pueblo libre y solidario). \u00abLa tierra -escribe en este sentido J. Alfaro-, don del Se\u00f1or para todo el pueblo, ten\u00ed\u00ada que ser el \u00absacramento\u00bb que hiciera realidad la libertad, dignidad y seguridad logradas a trav\u00e9s del \u00e9xodo (&#8230;) El \u00e9xodo ten\u00ed\u00ada por meta la hermandad y libertad perfectas entre los israelitas, las cuales, mediante el don de la tierra, tendr\u00ed\u00adan como resultado la desaparici\u00f3n de toda opresi\u00f3n, injusticia y pobreza\u00bb2. Incluso ciertas normas como la del a\u00f1o sab\u00e1tico y jubilar (cf. Dt 15, Lev 25, Ex 23) tienen la clara intenci\u00f3n de establecer el principio de que cada cierto tiempo la historia y la vida de Israel tienen que volver a partir del \u00e9xodo, para eliminar las discriminaciones que se hab\u00ed\u00adan ido introduciendo entre tanto, y para transformar continuamente y desde dentro la vida social del pueblo elegido y hacerla conforme con el designio de YHWH.<\/p>\n<p>El acontecimiento del \u00e9xodo y de la alianza, renovado por la celebraci\u00f3n de la pascua, va poniendo ritmo a los momentos decisivos de la historia b\u00ed\u00adblica: desde el aniversario de la salida de Egipto en el desierto del Sina\u00ed\u00ad (N\u00fam 9, 1-5), hasta el paso del Jord\u00e1n con la entrada en la tierra prometida (Jos 5,11-12); desde la pascua relacionada con la reforma de Jos\u00ed\u00adas (2 Re 23,21), cuando se convierte en una de las tres grandes fiestas de peregrinaci\u00f3n al templo de Jerusal\u00e9n, hasta la pascua del regreso a la tierra prometida y de la reconsagraci\u00f3n del templo (Esd 6, 19-22). Tambi\u00e9n la perspectiva de la nueva alianza que se va afirmando progresivamente a, trav\u00e9s de los profetas (desde Oseas 2,1-3, que preanuncia una nueva conquista de la tierra prometida, hasta Isa\u00ed\u00adas 1,26-27; 11,1, que habla de un nuevo David y de una nueva Si\u00f3n, y Jerem\u00ed\u00adas 31,25-34 y Ezequiel 40-43, que anuncian expresamente una nueva alianza) se vincula estrechamente a la memoria de la primera Pascua y es representada sint\u00e9ticamente por el Deutero-Isa\u00ed\u00adas (Is 43,16 s.) como un nuevo \u00e9xodo, con una nueva venida de YHWH en medio de los suyos para conducirlos de nuevo a la patria. De esta manera, tambi\u00e9n la estructura del ritual pascual hebreo, que se ir\u00e1 precisando y fijando con el paso del tiempo (y que puede reconstruirse sobre la base de la Mishnah, tratado Pesahim, del siglo II d. C., o en el comentario a la Mishnah, el Talmud, en sus dos formas palestina y babilonia), se va cargando progresivamente del significado que la historia de Israel atribuye sucesivamente al acontecimiento pascual del \u00e9xodo, no s\u00f3lo como memorial del acto fundador de su identidad, sino tambi\u00e9n como tensi\u00f3n escatol\u00f3gica hacia la nueva alianza. El cordero se convierte en \u00abel s\u00ed\u00admbolo del sacrificio y de la ofrenda a Dios, con un valor salv\u00ed\u00adfico para el perd\u00f3n de los pecados. Es tambi\u00e9n s\u00ed\u00admbolo del mes\u00ed\u00adas, relacionado con las figuras de Mois\u00e9s y de David\u00bb, en la perspectiva del Siervo doliente del Deutero-Isa\u00ed\u00adas; \u00abel pan \u00e1zimo representa el pan de la prisa y de la hu\u00ed\u00adda (&#8230;.), pero es tambi\u00e9n el primer fruto de la tierra prometida\u00bb; el vino, finalmente, \u00abrepresenta el gozo y la fiesta por el don de la salvaci\u00f3n\u00bb. Todo esto ofrece el presupuesto esencial para la comprensi\u00f3n de la Pascua de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>II. La Pascua de Jesucristo: revelaci\u00f3n del Dios trinitario y constituci\u00f3n del pueblo de la nueva alianza<br \/>\n1. LA CENA PASCUAL, CLAVE HERMENEUTICA DE LA PASCUA DE LA NUEVA ALIANZA. \u00abSeg\u00fan las esperanzas jud\u00ed\u00adas (&#8230;) el mes\u00ed\u00adas liberador ten\u00ed\u00ada que manifestarse en Jesusal\u00e9n una noche de pascua. Nos lo recuerda la antigua par\u00e1frasis aramea al texto de Ex 12,42 (&#8230;). No es un hecho casual el que Jes\u00fas concluya su vida hist\u00f3rica, que comenz\u00f3 a orillas del lago de Galilea, en la capital jud\u00ed\u00ada, en la ciudad santa, una noche de pascua, el 14\/15 de Nis\u00e1n, de los a\u00f1os treinta\u00bb. No es la primera vez que el testimonio de los evangelios nos habla de una venida de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n para la fiesta de Pascua (cf. Lc 2,41-50; Jn 2,13-22; 6,1-14; 11,55 ss.) Pero la \u00faltima cena pascual de Jes\u00fas (Mc 14,22-25 y par.) -sea en referencia a su historia anterior, sea en referencia a lo que suceder\u00ed\u00ada m\u00e1s tarde- asume un valor decisivo. Puede decirse que en este momento se concentra todo el significado del proyecto mesi\u00e1nico de Jes\u00fas (kerigma y praxis, su misma existencia y su persona), que \u00e9l ilumina y carga con un nuevo valor, vincul\u00e1ndolo a la antigua Pascua del \u00e9xodo, como su realizaci\u00f3n escatol\u00f3gica en relaci\u00f3n con el sacrificio de su vida en la cruz. En la cena pascual, en una palabra, Jes\u00fas ofrece una hermen\u00e9utica actualizante de la antigua pascua y una hermen\u00e9utica prof\u00e9tico-escatol\u00f3gica de la nueva alianza, en la l\u00ed\u00adnea de la profec\u00ed\u00ada veterotestamentaria: nos encontramos frente al centro de la historia de la salvaci\u00f3n, tanto en la autoconciencia de Jes\u00fas como en el testimonio de la fe apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>Ciertamente, en la cena pascual de Jes\u00fas, como preanuncio del acontecimiento de la cruz-resurrecci\u00f3n, hemos de reconocer la culminaci\u00f3n de su convivencia con los \u00faltimos, que es un rasgo caracter\u00ed\u00adstico, &#8216;hasta el punto de ser constitutivo, de su proyecto mesi\u00e1nico, y al mismo tiempo el signo del banquete mesi\u00e1nico que anuncia el establecimiento del reino de Dios. Pero el significado m\u00e1s profundo de la cena pascual tiene que relacionarse, a trav\u00e9s de las palabras mismas de Jes\u00fas, con el establecimiento de la nueva y definitiva alianza. En esta perspectiva, Jes\u00fas se identifica con el Cordero pascual que, sacrificado, da la vida a los hombres, en la l\u00ed\u00adnea del Siervo doliente (Is 52, 13-53, 12), que se carga con los pecados de la multitud, mientras que la Pascua se convierte en el paso de Jes\u00fas de este mundo al Padre (cf. Jn 13, 1), al mismo tiempo que en el paso de los hombres de la esclavitud a la libertad de los hijos de Dios. Todo esto se expresa claramente en las palabras del pan y del vino: el pan se convierte en signo del don de la vida; el vino, identificado con la sangre, es el instrumento de la comuni\u00f3n entre Dios y los hombres. Todo ello, dentro de la atm\u00f3sfera del anuncio previo de la alegr\u00ed\u00ada mesi\u00e1nica que se realizar\u00e1 precisamente a trav\u00e9s del sacrificio de la cruz. A la luz de la \u00faltima cena, por consiguiente, el acontecimiento pascual de Jes\u00fas adquiere el significado escatol\u00f3gico del establecimiento definitivo de la nueva alianza y de la llegada del reino de Dios anunciada por \u00e9l. Tiene un significado teol\u00f3gico (como plena autocomunicaci\u00f3n de Dios a los hombres) y un significado antropol\u00f3gico-salv\u00ed\u00adfico. Revela el amor de Dios, m\u00e1s a\u00fan, al Dios mismo que es Amor (\u00abJes\u00fas, despu\u00e9s de haber amado a los suyos que estaban en el mundo, los am\u00f3 hasta el fin\u00bb: Jn 31, 1), e ilustra el mandamiento nuevo del amor rec\u00ed\u00adproco como ley de vida del nuevo pueblo de Dios (cf. Jn 13, 34), seg\u00fan la acci\u00f3n simb\u00f3lica del lavatorio de pies a los disc\u00ed\u00adpulos (cf. Jn 13, 1-20). Deteng\u00e1monos en cada una de estas dos dimensiones, tal como se realizan en el acontecimiento pascual de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>2. EL ACONTECIMIENTO PASCUAL COMO ACONTECIMIENTO TRINITARIO. En el testimonio de los Evangelios sin\u00f3pticos, pero tambi\u00e9n del evangelio de Juan y en el epistolario paulino, la Pascua de Jes\u00fas se nos presenta ante todo e inseparablemente como acto del Padre, del Hijo y del Esp\u00ed\u00adritu: punto culminante de la autocomunicaci\u00f3n de Dios y suprema \u00abglorificaci\u00f3n\u00bb de su Nombre (Jn 12, 28). Es un acto que afecta al Padre, en cuanto que la muerte de Jes\u00fas tiene que comprenderse dentro del proyecto salv\u00ed\u00adfico de YHWH sobre el Mes\u00ed\u00adas; es adem\u00e1s un acto del Hijo, en cuanto que es Jes\u00fas el que se entrega libremente a la muerte y por ello resucita; y es tambi\u00e9n finalmente un acto del Esp\u00ed\u00adritu, en cuanto que es el lugar y el momento de la efusi\u00f3n escatol\u00f3gica del Esp\u00ed\u00adritu Santo sobre la humanidad.<\/p>\n<p>a) El acontecimiento pascual como acto del Padre. La cruz de Jes\u00fas representa sin duda el punto interrogante decisivo sobre toda su misi\u00f3n y en particular sobre la revelaci\u00f3n que hizo de Dios como Abb\u00e1. El hecho de que muera de esta manera tan tr\u00e1gica representa, al menos a primera vista, un fracaso completo y definitivo, no s\u00f3lo frente a los hombres, ya que se ven entonces desmentidas aparentemente su pretensi\u00f3n mesi\u00e1nica y su misma exous\u00ed\u00ada filial, sino incluso para el mismo Jes\u00fas que -como nos indica ya el propio episodio de Getsaman\u00ed\u00ad- se ve como obligado a sumergirse en el abismo del sufrimiento y de la soledad, sin ning\u00fan apoyo por parte de Dios.<\/p>\n<p>En realidad, leyendo m\u00e1s en profundidad el testimonio neotestamentario, ya en su formulaci\u00f3n prepascual,hay que reflexionar sobre el hecho fundamental de que Jes\u00fas interpret\u00f3 su destino de sufrimiento y tambi\u00e9n de muerte como obediencia a una voluntad precisa del Padre, como adecuaci\u00f3n e incluso como cumplimiento de su designio de salvaci\u00f3n en favor de los hombres. Basta en este sentido recordar c\u00f3mo en los loghia que en la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica atestiguan el preanuncio de la pasi\u00f3n por parte del mismo Jes\u00fas (cf. Mc 8, 31; 9, 31; 10, 33-34 y par.), \u00e9l habla de una \u00abnecesidad\u00bb (se utiliza el verbo griego dei = \u00abes necesario\u00bb) del rechazo de Israel y de su entrega a la muerte infamante de la cruz. Tambi\u00e9n el testimonio de la \u00faltima cena -como hemos visto- subraya que precisamente la entrega de su vida y el derramamiento de su sangre representan el momento y el instrumento del establecimiento de la nueva alianza preparada por YHWH para los hombres. As\u00ed\u00ad pues, la muerte de Jes\u00fas tiene que comprenderse dentro del designio global de salvaci\u00f3n que lleva a cabo YHWH a trav\u00e9s de su ministerio mesi\u00e1nico. Por tanto, no hay que entender la muerte de Jes\u00fas como un acto de justicia vindicativa o como un castigo de la ira de Dios: todo esto est\u00e1 totalmente ausente del testimonio prepascual del NT. Al contrario, desde el punto de vista del Abb\u00e1, la muerte de Jes\u00fas en la cruz tiene que interpretarse como el gesto supremo de su misericordia: expresi\u00f3n de su voluntad de solidaridad con los hombres, atestiguada a trav\u00e9s del Hijo y llevada hasta el fin. Y tambi\u00e9n -dentro del horizonte misterioso y gratuito de su designio de salvaci\u00f3n- como el instrumento parad\u00f3jico a trav\u00e9s del cual, mediante el Hijo, puede brotar en la historia la novedad de la nueva y definitiva alianza.<\/p>\n<p>Movi\u00e9ndonos precisamente en esta perspectiva es como la reflexi\u00f3n postpascual de la Iglesia comprender\u00e1 la muerte de Jes\u00fas, desde el punto de vista de Dios-Padre, como el don, la entrega por amor que hizo de su Hijo por la salvaci\u00f3n de los hombres. En este sentido, el cuarto evangelio dir\u00e1 sint\u00e9ticamente que \u00abDios envi\u00f3 al mundo a su Hijo, no para condenarlo, sino para salvarlo\u00bb (Jn 3, 17); y Pablo, como deslumbrado. por la inaudita grandeza del don que Dios nos ha hecho en el Hijo, exclamar\u00e1: \u00ab\u00bfC\u00f3mo no nos va a dar todas las cosas con \u00e9l?\u00bb (Rom 8, 32), queriendo indicar que, si Dios nos ha dado lo que es m\u00e1s querido para \u00e9l, o sea, su Hijo, cualquier otro don est\u00e1 como comprendido e infinitamente superado por \u00e9ste. Todo el testimonio neotestamentario habla en este sentido de la muerte de Cristo como de una \u00abentrega\u00bb (el verbo casi t\u00e9cnico que se utiliza es el verbo parad\u00ed\u00addomi<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Esta palabra. derivada del hebreo pesach (paso), indica la celebraci\u00f3n repetida todos los a\u00f1os de la primera Pascua de Israel, que consisti\u00f3 en el paso salv\u00ed\u00adfico de Yahveh en la noche en que sali\u00f3 de Egipto el pueblo hebreo.<\/p>\n<p>Junto a esta primera Pascua de la historia sagrada, la Escritura recuerda otras tres: la de los jud\u00ed\u00ados, que consist\u00ed\u00ada en el recuerdo y la actuaci\u00f3n anual del paso de Yahveh, enriquecida por el memorial de todas las innumerables intervenciones salv\u00ed\u00adficas realizadas por Dios en favor del pueblo elegido; la Pascua de Cristo, que consisti\u00f3 en su inmolaci\u00f3n, es decir, en su \u00abpaso de este mundo al Padre\u00bb (Jn 13,1) a trav\u00e9s de la pasi\u00f3n y de la resurrecci\u00f3n. Finalmente, la Pascua de la Iglesia, que anualmente, pero tambi\u00e9n cada semana y cada d\u00ed\u00ada, renueva la Pascua de Cristo \u00bb hasta el d\u00ed\u00ada en que vuelvan (1 Cor 1 1,26).<\/p>\n<p>En la antig\u00fcedad cristiana se pueden distinguir dos tipos de teolog\u00ed\u00adas pascuales: la primera, que se afirm\u00f3 en Asia Menor, celebraba el misterio del Exodo, es decir, el paso del pueblo elegido cristiano de la esclavitud de Egipto o del pecado a la libertad de los hijos de Dios; la segunda, presente en Alejandr\u00ed\u00ada de Egipto, celebraba el misterio de la pasi\u00f3n de Cristo, su muerte y su resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Agust\u00ed\u00adn nos presenta una s\u00ed\u00adntesis de estas dos tradiciones pascuales, conjugando la Pascua-pasi\u00f3n con la Pascua-resurrecci\u00f3n y la Pascua de Dios con la pascua del hombre. \u00bb Pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or: he aqu\u00ed\u00ad la verdadera Pascua\u00bb (De catechizandis rudibus, 36): as\u00ed\u00ad se expresa Agust\u00ed\u00adn culminando aquel proceso de cristianizaci\u00f3n de la Pascua jud\u00ed\u00ada que est\u00e1 va presente en las p\u00e1ginas del Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con las diversas formas y fechas de celebraci\u00f3n de la Pascua, hay que observar que las Iglesias de Asia Menor, inspir\u00e1ndose en la tradici\u00f3n jo\u00e1nica, la celebraban en una fecha fija, el 14 de Nis\u00e1n, mientras que las Iglesias de Alejandr\u00ed\u00ada y de Roma la celebraban el domingo inmediatamente posterior al primer plenilunio de primavera. Solamente en el siglo 1V, y no sin dificultades y tensiones entre las Iglesias, empez\u00f3 a uniformarse la determinaci\u00f3n de la fecha y la celebraci\u00f3n de la Pascua y del ciclo pascual en las diversas regiones eclesi\u00e1sticas.<\/p>\n<p>O. Van Asseldonk<\/p>\n<p>Bibl.: w Rordorf Pascua, en DPAC, 11, 1702-1705: P Coda, Pascua, en DCDT 1047-1061: H,&#8217;Haag, De la antigua a la nueva pascua, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1980: X, L\u00e9on-Dufour, Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y misterio pascual, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1978.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. La pascua b\u00ed\u00adblica. 1. La pascua en las tradiciones del Exodo: a) La historia de las tradiciones y la pascua, b) El cordero pascual, c) Los \u00e1cimos y los primog\u00e9nitos; 2. La celebraci\u00f3n de la pascua en la Biblia. 11. La pascua hebrea. 111. La pascua de Jes\u00fas y la pascua cristiana: 1. La pascua y la actividad p\u00fablica de Jes\u00fas; 2. La \u00faltima pascua de Jes\u00fas; 3. La pascua-paso al Padre; 4. La pascua cristiana: a) La pascua anual, b) La pascua semanal, c) Pascua y vida cristiana.<\/p>\n<p>I. LA PASCUA B\u00ed\u008dBLICA. El t\u00e9rmino \u00abpascua\u00bb proviene de la transcripci\u00f3n griega y latina, pasja; de una palabra de origen hebreo y arameo, respectivamente, pesah y pasha ; que remite a su vez al verbo pasah, que significa \u00abpasar\u00bb, \u00absaltar\u00bb. De aqu\u00ed\u00ad procede el significado del sustantivo: \u00abfiesta\u00bb (danza) y \u00abpaso\u00bb. La celebraci\u00f3n de la pascua est\u00e1 en el centro y en el coraz\u00f3n de la experiencia b\u00ed\u00adblica, ya que est\u00e1 relacionada con el acontecimiento fundador del pueblo de Dios: el \u00e9xodo y la alianza. Por medio de la celebraci\u00f3n de la pascua se actualiza el acontecimiento salv\u00ed\u00adfico en su forma lit\u00fargica. Al modelo o esquema de la pascua b\u00ed\u00adblica se refieren tambi\u00e9n los textos del NT para interpretar la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Jes\u00fas. En el culto cristiano como \u00abmemorial\u00bb se prolonga el acontecimiento salv\u00ed\u00adfico de toda la historia b\u00ed\u00adblica, que culmina en Jes\u00fas, muerto y resucitado.<\/p>\n<p>1. LA PASCUA EN LAS TRADICIONES DEL \/ Exodo. En la colecci\u00f3n actual de los textos de Ex 12-13 vinculados con la pascua se mencionan el rito del cordero, el de los \u00e1cimos y el rescate de los primog\u00e9nitos. La inmolaci\u00f3n del cordero precede hist\u00f3ricamente a la experiencia de \u00e9xodo de los hebreos, en cuanto que es el rito de los n\u00f3madas que, antes de partir con sus reba\u00f1os para el pasto de la primavera, inmolan de noche el cordero y roc\u00ed\u00adan con su sangre los postes de la tienda para proteger a los hombres y a los animales de los ataques del esp\u00ed\u00adritu maligno. Este rito del cordero fue relacionado con el \u00e9xodo desde el d\u00ed\u00ada en que un grupo de hebreos abandon\u00f3 Egipto, uni\u00e9ndose a los pastores o n\u00f3madas en una noche de luna llena de marzo\/ abril alrededor del a\u00f1o 1250 a.C. La fiesta de los \u00e1cimos, panes sin fermentar, se asocia actualmente a la pascua. Se trata de un rito agr\u00ed\u00adcola de primavera asumido por los hebreos de las costumbres de los habitantes de Cana\u00e1n. El sacrificio de los primog\u00e9nitos, por el contrario, que practicaban las poblaciones cananeas, fue sustituido por la ofrenda de un primog\u00e9nito de animales. Estos tres ritos se refieren actualmente a la experiencia del \u00e9xodo y se ponen bajo la autoridad legislativa de Mois\u00e9s.<\/p>\n<p>a) La historia de las tradiciones y la pascua. Las disposiciones legislativas sobre la pascua interrumpen el relato de los \u00absignos\u00bb o plagas con que el Se\u00f1or castig\u00f3 la arrogancia de Egipto para liberar a los hebreos oprimidos (Exo 12:1-13, 16). En el centro de esta colecci\u00f3n legislativa, aunque dispuesta de forma narrativa, se relata el d\u00e9cimo \u00absigno\u00bb o plaga, la muerte de los primog\u00e9nitos egipcios (Exo 12:29-34). Por lo que se refiere a la estructura literaria y al valor hist\u00f3rico de este conjunto de textos pascuales, es preciso hacer algunas observaciones que tienen en cuenta la g\u00e9nesis y el desarrollo de las tradiciones del \/ Pentateuco.<\/p>\n<p>Se trata de una colecci\u00f3n de car\u00e1cter legislativo lit\u00fargico, que asume en algunos casos un acento catequ\u00ed\u00adstico. En efecto, el g\u00e9nero literario de los c\u00f3digos b\u00ed\u00adblicos no debe confundirse con una lista \u00e1rida de prescripciones. La ley es ante todo una instrucci\u00f3n y revelaci\u00f3n de la voluntad de Dios. Esta se refiere a un obrar y a un actuar como respuesta agradecida y gozosa a todo lo que Dios ha hecho gratuitamente por la salvaci\u00f3n de su pueblo. Incluso el hecho de la atribuci\u00f3n a Mois\u00e9s de estos textos hay que colocarlo dentro de la misma \u00f3ptica. \/ Mois\u00e9s est\u00e1 en el origen de aquel proceso que condujo a la celebraci\u00f3n ritual de la pascua, tal como se describe en el libro del Exodo. Por eso, aun cuando en el texto actual se condensan otras prescripciones y pr\u00e1cticas tard\u00ed\u00adas (siglos vi[-v), unidas a un n\u00facleo arcaico, todas ellas entran en la \u00fanica perspectiva de la pascua de \/ liberaci\u00f3n, de la que Mois\u00e9s fue el animador y el profeta.<\/p>\n<p>El texto b\u00ed\u00adblico se puede subdividir teniendo en cuenta las tradiciones hist\u00f3ricas que est\u00e1n en su origen. Una primera parte del texto actual (Exo 12:1-14) se resiente del estilo de la tradici\u00f3n sacerdotal, que madur\u00f3 durante el destierro y despu\u00e9s del destierro. Presenta las prescripciones sobre r\u00fabricas del sacrificio del cordero y de la cena pascual. A esta misma tradici\u00f3n pertenecen las normas relativas a la fiesta de los \u00e1cimos (Exo 12:15-20). A una tradici\u00f3n o nivel m\u00e1s antiguo, llamado yahvista, de la \u00e9poca de David-Salom\u00f3n, se remonta el texto de Exo 12:21-27. En este trozo es posible reconocer algunas relecturas de la tradici\u00f3n deuteronomista, que debe su impulso a la reforma de Jos\u00ed\u00adas y se desarrolla durante el destierro y despu\u00e9s de \u00e9l. Afecta a la explicaci\u00f3n del rito del cordero pascual en forma de catequesis familiar. A esta misma tradici\u00f3n yahvista pertenece la secci\u00f3n narrativa sobre la muerte de los primog\u00e9nitos de Egipto, el despojo de los egipcios y la partida de los hebreos de Egipto (Exo 12:29-39). El cap\u00ed\u00adtulo 12 termina con otro peque\u00f1o trozo de la tradici\u00f3n sacerdotal, relativa a las prescripciones sobre la cena pascual (Exo 12:40-51). Esta misma tradici\u00f3n se prolonga en los primeros vers\u00ed\u00adculos del cap\u00ed\u00adtulo 13, sobre la consagraci\u00f3n de los primog\u00e9nitos (Exo 13:1-2). El relato prosigue con la antigua tradici\u00f3n yahvista, en la que se reconocen algunos a\u00f1adidos deuteronomistas. En este pasaje se explica el significado de los \u00e1cimos en forma de catequesis familiar (Exo 13:3-10). Finalmente, una secci\u00f3n de la misma tradici\u00f3n recoge las prescripciones y el significado religioso de la consagraci\u00f3n de los primog\u00e9nitos (Exo 13:11-16).<\/p>\n<p>b) El cordero pascual. La celebraci\u00f3n ritual de la pascua tiene su centro en la consumici\u00f3n del cordero. Este rito se relaciona con las costumbres de primavera de los n\u00f3madas. Los pastores, antes de partir para los pastos tras el invierno, intentan propiciar a las divinidades protectoras sacrific\u00e1ndoles un cordero. El texto actual del Exodo conserva algunos indicios de esta pr\u00e1ctica arcaica y de su significado. En efecto, la pascua hay que celebrarla al comienzo de los meses, en el primer mes del a\u00f1o. En el antiguo calendario era el mes de las espigas (Abid); despu\u00e9s del destierro, seg\u00fan el calendario babilonio, el mes de Nis\u00e1n (Exo 12:2). El d\u00ed\u00ada 10 de dicho mes hab\u00ed\u00ada que apartar un cordero, en conformidad con lo que pod\u00ed\u00ada consumir una familia. Ten\u00ed\u00ada que ser un animal sin defecto, macho, nacido aquel a\u00f1o (Exo 12:5). Tras este rito de consagraci\u00f3n ven\u00ed\u00ada la matanza del cordero el d\u00ed\u00ada 14 del mes por la tarde. Lo que se subrayaba no era la muerte del animal, sino el valor simb\u00f3lico de la sangre con la que se rociaban los postes de la tienda. Este rito ten\u00ed\u00ada una funci\u00f3n apotropaica, es decir, mantener alejadas las desgracias o al exterminador ( Exo 12:13.23). Tambi\u00e9n la forma de preparar el cordero, asado, y su consumici\u00f3n total con el pan sin fermentar y las hierbas amargas -lechuga silvestre- recuerdan las costumbres de los n\u00f3madas. Una nueva confirmaci\u00f3n de este hecho es la manera de celebrar el banquete: \u00abLo comer\u00e9is as\u00ed\u00ad: ce\u00f1idos los lomos, calzados los pies, b\u00e1culo en mano. Lo comer\u00e9is deprisa\u00bb (Exo 12:11).<\/p>\n<p>Pero este antiguo rito de los n\u00f3madas asume un nuevo significado con la experiencia del \u00e9xodo. Se convierte en el signo yen el rito memorial del paso del Se\u00f1or y del paso del pueblo a la libertad. En efecto, la serie de prescripciones termina con esta solemne declaraci\u00f3n: \u00abEs la pascua del Se\u00f1or\u00bb. Y se explica inmediatamente despu\u00e9s: \u00abEsa noche pasar\u00e9 yo por el territorio de Egipto y matar\u00e9 a todos los primog\u00e9nitos de Egipto&#8230; La sangre servir\u00e1 de se\u00f1al en las casas donde est\u00e9is; al ver la sangre, pasar\u00e9 de largo y no habr\u00e1 entre vosotros plaga exterminadora cuando yo hiera a Egipto. Este d\u00ed\u00ada ser\u00e1 memorable para vosotros y lo celebrar\u00e9is como fiesta del Se\u00f1or, como instituci\u00f3n perpetua de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n\u00bb ( Exo 12:12-14).<\/p>\n<p>La palabra hebrea pesah, con el significado original relacionado con la ra\u00ed\u00adz pasah, \u00abdanzar\/ saltar\u00bb (cf 1Re 18:26), es reinterpretada en clave religiosa como \u00abpaso\u00bb. El Se\u00f1or pas\u00f3 por delante, salv\u00f3 a su pueblo de la muerte de los primog\u00e9nitos. Este significado es el que recoge la peque\u00f1a catequesis familiar en la que el padre responde a la pregunta de sus hijos: \u00ab\u00bfQu\u00e9 rito es \u00e9ste?\u00bb; el padre les dice: \u00abEs el sacrificio de la pascua del Se\u00f1or, el cual pas\u00f3 de largo por las casas de los israelitas en Egipto, cuando hiri\u00f3 a los egipcios y preserv\u00f3 nuestras casas\u00bb (Exo 12:26-27). El significado actualizante de la pascua queda expresado en el t\u00e9rmino hebreo zikkar\u00f3n, \u00abmemorial\u00bb. La pascua es memoria; no en el sentido de un aniversario en el que se recuerda un hecho del pasado, sino en cuanto que es una experiencia que se revive cada vez que se la evoca en los s\u00ed\u00admbolos del rito.<\/p>\n<p>Con la reforma de Jos\u00ed\u00adas en el siglo vol la pascua se convirti\u00f3 en una de las tres grandes fiestas de peregrinaci\u00f3n al santuario central de Jerusal\u00e9n. Conserva, sin embargo, su significado familiar a trav\u00e9s de la comida del cordero, en la que solamente pueden participar los hijos de Israel o aquellos que se asimilan a ellos, como el forastero domiciliado y circunciso (Exo 12:43-49).<\/p>\n<p>c) Los \u00e1cimos y los primog\u00e9nitos. El ritual de los \u00e1cimos (hebreo, mass\u00f3t) guarda relaci\u00f3n con la costumbre agr\u00ed\u00adcola de primavera de comenzar el a\u00f1o nuevo con la primera cosecha de cebada (cf Deu 16:9). Este comienzo, o consagraci\u00f3n, se expresaba simb\u00f3licamente mediante la eliminaci\u00f3n de la levadura vieja. El rito de los \u00e1cimos se asoci\u00f3 al del cordero, fiesta de primavera de los n\u00f3madas, asumiendo tambi\u00e9n su significado hist\u00f3rico y salv\u00ed\u00adfico. De esta manera, de su sentido arcaico -comienzo de un nuevo ciclo vital-pas\u00f3 a transformarse en el recuerdo de la fundaci\u00f3n del pueblo liberado por Dios. Este pueblo ofrece ahora al Se\u00f1or en se\u00f1al de gratitud los dones de la tierra, en la que fue introducido por su acci\u00f3n poderosa y gratuita (cf Jos 5:10-12).<\/p>\n<p>La consagraci\u00f3n de los primog\u00e9nitos se vincul\u00f3 con la pascua por la asociaci\u00f3n tem\u00e1tica con el \u00faltimo signo de Dios contra Egipto: la muerte de los primog\u00e9nitos. Tambi\u00e9n esta consagraci\u00f3n asume un significado nuevo. De antiguo rito propiciatorio -ofrenda a Dios de las primicias, los hijos (cf Eze 16:20; Miq 6:7)- se convirti\u00f3 en la respuesta agradecida a Dios por la liberaci\u00f3n hist\u00f3rica y en signo de su pertenencia a \u00e9l.<\/p>\n<p>2. LA CELEBRACI\u00ed\u201cN DE LA PASCUA EN LA BIBLIA. La primera celebraci\u00f3n de la pascua tuvo lugar en el aniversario de la salida de Egipto en el desierto del Sina\u00ed\u00ad (N\u00fam 9:1-5). Un fragmento de la tradici\u00f3n sacerdotal recuerda el tiempo y la modalidad de la celebraci\u00f3n seg\u00fan el ritual tradicional: \u00abCelebraron la pascua en el desierto del Sina\u00ed\u00ad el primer mes, el d\u00ed\u00ada catorce del mes, al atardecer\u00bb (N\u00fam 9:5). La segunda pascua se recuerda despu\u00e9s del paso del Jord\u00e1n y de la entrada en la tierra prometida, don de Dios. La antigua tradici\u00f3n lit\u00fargica del santuario de Guilgal recuerda que los hijos de Israel celebraron la pascua el d\u00ed\u00ada 14 del mes, al atardecer, en la estepa de Jeric\u00f3. Con este rito memorial termina el tiempo del desierto. En efecto, el primer d\u00ed\u00ada despu\u00e9s de pascua comieron ya los productos de la regi\u00f3n: \u00abEse mismo d\u00ed\u00ada comieron panes sin levadura y trigo tostado; pero desde el d\u00ed\u00ada siguiente empezaron a comer los productos de la tierra. Desde ese momento el man\u00e1 dej\u00f3 de caer\u00bb (Jos 5:11-12). La tercera pascua que se recuerda es la que se celebr\u00f3 en tiempos del rey Ezequ\u00ed\u00adas (721 a.C.); se recuerda como una solemne convocatoria hecha por el rey en el templo de Jerusal\u00e9n, a la que son invitadas tambi\u00e9n las tribus del norte (Israel); la celebraci\u00f3n se desplaz\u00f3 al segundo mes, porque los sacerdores no se hab\u00ed\u00adan purificado en n\u00famero suficiente y el pueblo no se hab\u00ed\u00ada reunido en Jerusal\u00e9n; esta celebraci\u00f3n pascual se prolong\u00f3 durante catorce d\u00ed\u00adas en medio de un clima de alegr\u00ed\u00ada extraordinaria (2Cr 30:1-27).<\/p>\n<p>La cuarta celebraci\u00f3n que se menciona en los libros hist\u00f3ricos es la que se relaciona con la reforma del rey Jos\u00ed\u00adas (621\/622). En el contexto de la fiesta de la renovaci\u00f3n de la alianza, motivada por el hallazgo de la ley en el templo -el n\u00facleo del Deuteronomio-, se celebr\u00f3 una pascua solemne y llena de gozo. \u00abEl rey orden\u00f3 a todo el pueblo: `Celebrad la pascua del Se\u00f1or, vuestro Dios, conforme est\u00e1 escrito en el libro de la alianza&#8217; \u00bb (2Re 23:21). La quinta celebraci\u00f3n pascual se menciona en el libro de Esdras, como la pascua del retorno y de la reconstrucci\u00f3n del templo (515 a.C.). El relato del cronista recuerdaque los repatriados celebraron la pascua el 14 del primer mes: \u00abLos israelitas repatriados comieron el banquete pascual con todos aquellos que se hab\u00ed\u00adan separado de la impureza de los paganos del pa\u00ed\u00ads&#8230; Celebraron con j\u00fabilo la fiesta de los panes sin levadura durante siete d\u00ed\u00adas, porque el Se\u00f1or les hab\u00ed\u00ada llenado de alegr\u00ed\u00ada\u00bb (Esd 6:19-22).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, la celebraci\u00f3n de la pascua jalona los momentos decisivos de la historia b\u00ed\u00adblica. Va unida con el recuerdo, memorial, de la experiencia del \u00e9xodo, liberaci\u00f3n, y con el compromiso de la alianza, como pertenencia y consagraci\u00f3n a Dios. El eco de estas celebraciones, mencionadas en los libros hist\u00f3ricos, se encuentra en las colecciones legislativas diseminadas por el Pentateuco: en el c\u00f3digo de la alianza (Exo 23:15), en el dodec\u00e1logo cultual (Exo 34:18.25), en el c\u00f3digo deuteronomista (Deu 16:1-8), en el c\u00f3digo sacerdotal (Lev 23:5-8; cf N\u00fam 28:16-25). Tambi\u00e9n el profeta Ezequiel, en el contexto ideal del templo nuevo, proyecta la celebraci\u00f3n de la pascua el d\u00ed\u00ada 14 del primer mes (Eze 45:18-24). La tradici\u00f3n de Isa\u00ed\u00adas remite a este rito de celebraci\u00f3n de la salvaci\u00f3n hist\u00f3rica, que anticipa el futuro de la salvaci\u00f3n definitiva o escatol\u00f3gica (Isa 30:29; Isa 25:6-8).<\/p>\n<p>II. LA PASCUA HEBREA. La reconstrucci\u00f3n de los ritos y la recuperaci\u00f3n del significado de la pascua hebrea tienen una importancia fundamental para comprender el significado y el valor de la pascua cristiana, que est\u00e1 en la base de la interpretaci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de la muerte de Jes\u00fas. La tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada se fundamenta en la b\u00ed\u00adblica y la desarrolla en funci\u00f3n de las nuevas experiencias del pueblo jud\u00ed\u00ado y de su evoluci\u00f3n religiosa. Las fuentes principales para reconstruir la pascua jud\u00ed\u00ada antigua son algunos textos extrab\u00ed\u00adblicos o ap\u00f3crifos, los escritos de los autores judeo-helenistas del primer siglo, las tradiciones y los comentarios b\u00ed\u00adblicos jud\u00ed\u00ados, as\u00ed\u00ad como los textos de la tradici\u00f3n rab\u00ed\u00adnica y samaritana.<\/p>\n<p>El Libro de los Jubileos, ap\u00f3crifo del siglo I a.C., documenta el ritual de la pascua antigua y su significado. Se la celebra como memorial de la liberaci\u00f3n de Egipto y como garant\u00ed\u00ada de protecci\u00f3n para el futuro. La pascua guarda tambi\u00e9n relaci\u00f3n con el sacrificio de Isaac, al que se atribuye un valor de rescate (Jub 49,1-20).<\/p>\n<p>Flavio Josefo (por el 37-100 d.C.) habla de la pascua en las Antig\u00fcedades jud\u00ed\u00adas y en la Guerra de los jud\u00ed\u00ados. Seg\u00fan el testimonio de este historiador jud\u00ed\u00ado, con la pascua est\u00e1n asociadas las esperanzas mesi\u00e1nico-nacionalistas de car\u00e1cter popular. Recuerda que algunas sublevaciones de los jud\u00ed\u00ados contra Arquelao o contra los romanos tuvieron lugar con ocasi\u00f3n de la fiesta-peregrinaci\u00f3n a Jerusal\u00e9n para la celebraci\u00f3n de la pascua (cf Lev 13:1). Tambi\u00e9n Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada (25 a.C.-41 d.C.) documenta la celebraci\u00f3n de la pascua en sus escritos y ofrece una interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rico-simb\u00f3lica de los diversos ritos, subrayando el hecho de que en la celebraci\u00f3n de la pascua todo el pueblo de Israel tiene una dignidad sacerdotal.<\/p>\n<p>En las antiguas traducciones arameas para uso lit\u00fargico en Palestina y en Babilonia, puestas por escrito en los siglos III-1v d.C., se conservan algunas tradiciones mucho m\u00e1s antiguas sobre la celebraci\u00f3n y el significado de la pascua. Puede verse una confirmaci\u00f3n de ello en los comentarios homil\u00e9ticos hebreos a la Biblia, que van desde finales del siglo II en adelante. Tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad se recogen algunas antiguas tradiciones hebreas, especialmente en el comentario del Exodo que recibe el nombre de Mekilta. Finalmente, la tradici\u00f3n rab\u00ed\u00adnica de la pascua se puede reconstruir sobre la base de las prescripciones recogidas en la Misnah, tratado Pesah\u00een, del siglo II, o en el comentario a la Misnah, el Talmud, en sus dos formas palestina y babilonia. La \u00fanica celebraci\u00f3n pascual que apela al antiguo ritual b\u00ed\u00adblico, con el sacrificio del cordero consumido al atardecer de la luna llena de marzo-abril, es la de los samaritanos del monte Gariz\u00ed\u00adn, junto a Nabl\u00fas. Muchas de las pr\u00e1cticas de los samaritanos se refieren al antiguo ritual de la pascua que se usaba en tiempos de Jes\u00fas en Palestina.<\/p>\n<p>Sobre la base de estos documentos se puede reconstruir la estructura del ritual o seder pascual jud\u00ed\u00ado. Comienza con unos aperitivos en una habitaci\u00f3n aparte, que comprenden hierbas amargas, una salsa, el haroset, fruta empapada de vinagre. Viene luego la bendici\u00f3n sobre el vino y la primera copa con la f\u00f3rmula: \u00abBendito eres, Se\u00f1or, Dios nuestro, rey del universo, creador del fruto de la vid\u00bb. Con la bendici\u00f3n del vino se asocia la de la fiesta, en donde se hace la conmemoraci\u00f3n del acontecimiento salv\u00ed\u00adfico del \u00e9xodo. Luego se lava la mano derecha, que sirve para comer, y comienza as\u00ed\u00ad la comida central, que se toma en el piso superior, tumbados en el div\u00e1n como signo de libertad. Se hace entonces el relato de la pascua, con la explicaci\u00f3n de los ritos por parte del padre, que responde a las preguntas del hijo menor. Es la haggadah pascual, que comprende los textos de  Deu 6:20-25; Deu 26:5-11; Jos 24:2-13. Es \u00e9ste el \u00abcredo\u00bb de Israel, que vuelve a proponerse en el contexto de la cena pascual. Viene luego la presentaci\u00f3n de la segunda copa de vino y el canto del Hallel, los salmos pascuales 113-114. La bendici\u00f3n y la fracci\u00f3n del pan por parte del que preside la mesa, que se lo distribuye a los comensales, preceden a la comida del cordero. Tras la tercera copa de vino, con la relativa bendici\u00f3n de acci\u00f3n de gracias, viene el canto final del Hallel, salmos 114-118. Con una cuarta copa de vino se cierra el ritual de la cena de pascua.<\/p>\n<p>Es importante recordar el significado de los diversos elementos de la cena pascual jud\u00ed\u00ada para la comprensi\u00f3n de la celebraci\u00f3n cristiana. El cordero es el s\u00ed\u00admbolo del sacrificio y de la ofrenda a Dios, con un valor salv\u00ed\u00adfico para el perd\u00f3n de los pecados. Es tambi\u00e9n s\u00ed\u00admbolo del mes\u00ed\u00adas, relacionado con las figuras de Mois\u00e9s y de David. El pan \u00e1cimo representa el pan de la prisa y de la huida, el pan de la desgracia, comido en el desierto; pero es tambi\u00e9n el primer fruto de la tierra prometida. La bendici\u00f3n del pan hace participar de la salvaci\u00f3n, como don de Dios. El vino en la comida pascual es obligatorio, incluso para los m\u00e1s pobres; en efecto, representa el gozo y la fiesta por el don de la salvaci\u00f3n. Las cuatro copas de vino recuerdan los gestos liberadores de Dios se\u00f1alados en Exo 6:6. El banquete pascual jud\u00ed\u00ado, con su significado religioso salv\u00ed\u00adfico, ofrece el marco de comprensi\u00f3n de la pascua de Jes\u00fas y de la cristiana. Es memoria, anuncio y esperanza de la salvaci\u00f3n definitiva.<\/p>\n<p>III. LA PASCUA DE JES\u00daS Y LA PASCUA CRISTIANA. Las fiestas de pascua que se mencionan en los evangelios sin\u00f3pticos y en el de Juan marcan las etapas decisivas de la actividad p\u00fablica de Jes\u00fas. De manera particular y \u00fanica, esto es verdad en lo que se refiere a la \u00faltima pascua, durante la cual Jes\u00fas fue arrestado y condenado a muerte.<\/p>\n<p>1. LA PASCUA Y LA ACTIVIDAD P\u00daBLICA DE JES\u00daS. La primera fiesta de pascua que recuerda la tradici\u00f3n evang\u00e9lica es la de Luc 2:41-50. Como conclusi\u00f3n del evangelio de los or\u00ed\u00adgenes o de la infancia, Lucas narra c\u00f3mo Jes\u00fas con sus padres, seg\u00fan la costumbre, subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n para celebrar la fiesta de pascua. Se trata de la peregrinaci\u00f3n anual para la gran festividad jud\u00ed\u00ada. No es un hecho casual que se mencione esta peregrinaci\u00f3n pascual de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n al cumplir los doce a\u00f1os, en los umbrales de su vida adulta. El evangelista relee aqu\u00ed\u00ad el episodio como si fuera la primera manifestaci\u00f3n de la sabidur\u00ed\u00ada de Jes\u00fas y de su decisi\u00f3n prof\u00e9tica de dedicarse a las \u00abcosas\u00bb o a la \u00abcasa\u00bb\/templo del Padre (Luc 2:49). Esto sucedi\u00f3 en Jerusal\u00e9n, en el templo, en donde Jes\u00fas revela su destino y su opci\u00f3n a sus padres, que lo hab\u00ed\u00adan estado buscando angustiados durante \u00abtres\u00bb d\u00ed\u00adas. Es \u00e9sta una discreta alusi\u00f3n al episodio de su \u00faltima pascua.<\/p>\n<p>El evangelio de Juan recuerda expresamente al menos tres pascuas. La primera guarda relaci\u00f3n con el signo que Jes\u00fas hace en el templo (Jua 2:13-22). Esta intervenci\u00f3n de Jes\u00fas comprende dos momentos: la acci\u00f3n prof\u00e9tica, la purificaci\u00f3n del templo, \u00abla casa de mi Padre\u00bb y la palabra con que anuncia la constituci\u00f3n del nuevo templo, que, a la luz de la resurrecci\u00f3n, se identifica con su propio cuerpo. La segunda pascua, la de la crisis, va unida al signo de la multiplicaci\u00f3n de los panes en Galilea, junto al lago de Tiber\u00ed\u00adades (Jua 6:1-4). Tambi\u00e9n el drama de esta pascua se desarrolla en dos partes: el signo del pan que distribuye a la gente en el desierto como signo mesi\u00e1nico y un di\u00e1logo-discurso, en donde Jes\u00fas explica el significado profundo del don del pan. Frente a las esperanzas de un mesianismo de tipo nacionalista, Jes\u00fas establece su proyecto salv\u00ed\u00adfico, que pasa a trav\u00e9s de la fe. En efecto, solamente la fe sabe acoger el don del Padre, la palabra aut\u00e9ntica que viene del cielo como pan que sacia el hambre de las exigencias profundas del ser humano y que se manifiesta en el don que Jes\u00fas har\u00e1 de s\u00ed\u00ad mismo en su muerte (Jua 6:51). El discurso del pan est\u00e1 construido seg\u00fan el modelo de las homil\u00ed\u00adas sinagogales que desarrollan la reflexi\u00f3n sobre los textos de la Escritura (Exo 16:4.5: el man\u00e1, pan del cielo; Isa 54:13 : la nueva alianza). Parece ser que estos textos, citados por Juan, se le\u00ed\u00adan con ocasi\u00f3n de la liturgia sinagogal en el tiempo pascual.<\/p>\n<p>La tercera pascua evang\u00e9lica mencionada por Juan va asociada al episodio de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, que provoca la muerte de Jes\u00fas para la definitiva resurrecci\u00f3n (Jua 11:55). El gesto prof\u00e9tico de Mar\u00ed\u00ada, la unci\u00f3n de Jes\u00fas con el perfumne precioso, es un signo premonitorio de la muerte de Jes\u00fas (Jua 12:1-8). Pero esta pascua est\u00e1 tambi\u00e9n relacionada con la entrada mesi\u00e1nica de Jes\u00fas, que culmina en el anuncio de la salvaci\u00f3n universal a los paganos (Jua 12:20.32). S\u00f3lo en este punto puede proclamar Jes\u00fas que ha llegado su hora (Jua 12:23). El tiempo de la revelaci\u00f3n definitiva del amor salv\u00ed\u00adfico de Dios explota en la \u00faltima pascua, a partir de la cual comienza tambi\u00e9n la misi\u00f3n para convocar a los hijos dispersos de Dios.<\/p>\n<p>2. LA \u00daLTIMA PASCUA DE JES\u00daS. Seg\u00fan las esperanzas jud\u00ed\u00adas, que hab\u00ed\u00adan ido madurando a lo largo de los siglos, el mes\u00ed\u00adas liberador ten\u00ed\u00ada que manifestarse en Jerusal\u00e9n una noche de pascua. Nos lo recuerda la antigua par\u00e1frasis aramea al texto de Exo 12:42 (TgN I). All\u00ed\u00ad se mencionan las cuatro noches de las que es un memorial la pascua: la de la creaci\u00f3n, la del sacrificio de Isaac, la del \u00e9xc Jo y la \u00faltima noche, en la que se manifestar\u00e1 el mes\u00ed\u00adas. No es un hecho casual el que Jes\u00fas concluya su vida hist\u00f3rica, que comenz\u00f3 a orillas del lago de Galilea, en la capital jud\u00ed\u00ada, en la ciudad santa, una noche de pascua, el 14\/ 15 de Nis\u00e1n, de los a\u00f1os treinta. En este contexto Jes\u00fas proclama el \u00faltimo anuncio del reino de Dios, presentando su muerte como el signo supremo de fidelidad y de solidaridad por la salvaci\u00f3n de los hombres.<\/p>\n<p>Los tres evangelios sin\u00f3pticos est\u00e1n de acuerdo en referir los detalles de la \u00faltima pascua de Jes\u00fas. Las secuencias de este drama final se pueden reconstruir a trav\u00e9s de los actuales textos evang\u00e9licos, que reflejan el contexto celebrativo lit\u00fargico de las primeras comunidades cristianas. Con un gesto prof\u00e9tico, Jes\u00fas manda preparar la sala en casa de un amigo de Jerusal\u00e9n para comer la pascua con sus disc\u00ed\u00adpulos (cf Luc 22:1.7-13). Esto contrasta con los preparativos de los dirigentes jud\u00ed\u00ados para apresar a Jes\u00fas a fin de evitar una sublevaci\u00f3n popular dentro del clima de la fiesta jud\u00ed\u00ada (cf Mar 14:1-2). Todos los detalles que conservan los evangelios sin\u00f3pticos nos llevan a esta conclusi\u00f3n: Jes\u00fas celebr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, antes de ser arrestado, una cena festiva dentro de un clima pascual. Los elementos esenciales se pueden reconstruir sobre la base de la tradici\u00f3n com\u00fan de los evangelios. La sucesi\u00f3n m\u00e1s clara y evidente del rito jud\u00ed\u00ado y cristiano la tenemos en el evangelio de Lucas: \u00abA la hora fijada se puso a la mesa con sus disc\u00ed\u00adpulos. Y les dijo: `He deseado vivamente comer esta pascua con vosotros antes de mi pasi\u00f3n. Os digo que ya no la comer\u00e9 hasta que se cumpla en el reino de Dios&#8217;. Tom\u00f3 una copa, dio gracias y dijo: `Tomad y repartidla entre vosotros, pues os digo que ya no beber\u00e9 del fruto de la vid hasta que llegue el reino de Dios\u00bb&#8216; (Luc 22:14-19). Las palabras de Jes\u00fas se refieren al ritual jud\u00ed\u00ado, a la explicaci\u00f3n de la cena con su referencia a su momento escatol\u00f3gico. Dispuestos en forma sim\u00e9trica, vienen a continuaci\u00f3n los gestos y las palabras que introducen la nueva pascua; \u00e9sta se realiza en la muerte de Jes\u00fas, en su cuerpo dado y en su sangre derramada, como fundamento de la nueva alianza (Luc 22:19-20). La copa del vino, que mencionan Lucas y Pablo \u00abdespu\u00e9s de la cena\u00bb, puede corresponder a la tercera copa del ritual jud\u00ed\u00ado (1Co 11:25; 1Co 16:16 : \u00abel c\u00e1liz de bendici\u00f3n\u00bb). Tambi\u00e9n la alusi\u00f3n al canto del himno, que precede a la salida hacia el monte de los Olivos, es una reminiscencia del canto del Hallel pascual (Mar 14:26) [1 Eucarist\u00ed\u00ada].<\/p>\n<p>3. LA PASCUA-PASO AL PADRE. Tambi\u00e9n el relato de la cena en Juan, que precede al arresto de Jes\u00fas, conserva algunos rasgos claramente pascuales (cf Jua 13:21-30). Durante esta cena Jes\u00fas realiza el gesto prof\u00e9tico de lavar los pies a los disc\u00ed\u00adpulos como anticipaci\u00f3n simb\u00f3lica de su muerte, el mayor servicio y el don m\u00e1s alto para fundar la nueva comunidad. La introducci\u00f3n solemne y teol\u00f3gica de Juan da el verdadero significado al gesto de Jes\u00fas y a todo el libro de la \u00abgloria\u00bb: \u00abAntes de la fiesta de la pascua, sabiendo que le hab\u00ed\u00ada llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, Jes\u00fas, que hab\u00ed\u00ada amado a los suyos que estaban en el mundo, los am\u00f3 hasta el fin\u00bb (Jua 13:1). La \u00abgloria\u00bb de Dios y la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas coinciden en la manifestaci\u00f3n definitiva del amor salv\u00ed\u00adfico. La acci\u00f3n simb\u00f3lica de lavar los pies a los disc\u00ed\u00adpulos es comentada y confirmada por el testamento espiritual de Jes\u00fas: \u00abOs doy un mandamiento nuevo: que os am\u00e9is unos a otros. Que como yo os he amado, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n os am\u00e9is unos a otros\u00bb (Jua 13:34). Este es el mandamiento nuevo, sobre el que se basa toda la nueva alianza.<\/p>\n<p>El tema pascual vuelve a aparecer en el relato de la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas, que refleja en el fondo las im\u00e1genes del cordero pascual. Jes\u00fas es el verdadero cordero, que con su ofrenda libera al mundo del pecado y establece el nuevo pueblo de los liberados (cf Jua 1:29.36). Seg\u00fan Juan, Jes\u00fas muere en el momento en que se sacrificaban los corderos en el templo para la celebraci\u00f3n de la pascua jud\u00ed\u00ada (Jua 18:28). La muerte de Jes\u00fas es interpretada como el cumplimiento de las esperanzas mesi\u00e1nicas, representadas por el cordero pascual (Jua 19:35-36; cf Apo 5:6.12).<\/p>\n<p>4. LA PASCUA CRISTIANA. Los testimonios de los primeros documentos cristianos son muy sobrios en lo que se refiere al culto y a los ritos cristianos. Los \u00fanicos textos expl\u00ed\u00adcitos sobre el culto cristiano en forma indirecta son las secciones eucar\u00ed\u00adsticas de los sin\u00f3pticos, que hablan de la cena final de Jes\u00fas, y algunos trozos bautismales de Pablo en funci\u00f3n teol\u00f3gico-exhortativa. Por eso no hay que extra\u00f1arse de que dentro del NT no se encuentren muchos textos que hablen de la celebraci\u00f3n de la pascua cristiana. Pero hay suficientes datos para hablar de un papel de la pascua en la vida de las primeras comunidades, tal como hab\u00ed\u00ada sucedido durante la vida y la muerte de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>a) La pascua anual. Es probable que las primeras comunidades cristianas celebrasen la memoria anual de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. El es el verdadero cordero pascual que da la aut\u00e9ntica libertad a los creyentes y hace de ellos un pueblo nuevo. El texto m\u00e1s antiguo en este sentido nos lo ofrece la primera carta a los Corintios, escrita en Efeso por la mitad de los a\u00f1os cincuenta: \u00ab\u00bfNo sab\u00e9is que un poco de levadura hace fermentar toda la masa? Echad fuera la vieja levadura para ser una masa nueva, puesto que sois panes sin levadura; porque Cristo, nuestro cordero pascual, ya ha sido inmolado. As\u00ed\u00ad que celebremos la fiesta, no con levadura vieja, con levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, panes de sinceridad y de verdad\u00bb (1Co 5:6-8). Este texto, que guarda el tono de las profesiones de fe y de las ardorosas exhortaciones pastorales, se inserta en la intervenci\u00f3n de Pablo por resolver el caso de un desorden moral, que los corintios hab\u00ed\u00adan aceptado sin escr\u00fapulos en su propia comunidad: un cristiano conviv\u00ed\u00ada con la segunda mujer de su padre difunto. La apelaci\u00f3n a la condici\u00f3n pascual de la comunidad cristiana, liberada del viejo pecado en virtud de la muerte salv\u00ed\u00adfica de Cristo, es el motivo para vivir coherentemente en el nuevo estatuto de pueblo santo de Dios. De las antiguas fuentes cristianas del siglo u se puede reconstruir tambi\u00e9n la forma de la celebraci\u00f3n anual de la pascua: ayuno hasta la vigilia matutina, cuando se celebraba el \u00e1gape eucar\u00ed\u00adstico en un clima gozoso de comuni\u00f3n con el Se\u00f1or resucitado. Esto es lo que se deduce de la pr\u00e1ctica de los cristianos del Asia, llamados cuartodecimanos porque celebraban la pascua el 14 de Nis\u00e1n, seg\u00fan el calendario jud\u00ed\u00ado.<\/p>\n<p>b) La pascua semanal. M\u00e1s documentada est\u00e1 la celebraci\u00f3n que caracterizaba a la semana cristiana. Desde los primeros tiempos la reuni\u00f3n festiva de los cristianos, a diferencia de la de los jud\u00ed\u00ados, ten\u00ed\u00ada lugar el d\u00ed\u00ada primero de la semana, en lugar del s\u00e1bado, para recordar la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas en un clima de gozo y de acogida fraternal. La asamble cristiana en Corinto, en la que se realiza tambi\u00e9n la colecta de las ofrendas para los pobres de Jerusal\u00e9n, se tiene el primer d\u00ed\u00ada de la semana (1Co 16:2). La asamblea eucar\u00ed\u00adstica, caracterizada por la fracci\u00f3n del pan, se celebra en Tr\u00f3ade, en un clima claramente festivo y gozoso, por Pablo antes de emprender su partida (Heb 20:7-12). Tambi\u00e9n el Apocalipsis recuerda que la revelaci\u00f3n al profeta tiene lugar en \u00abel d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u00bb (Apo 1:10).<\/p>\n<p>Esta ubicaci\u00f3n de la asamblea cristiana en el primer d\u00ed\u00ada de la semana hay que relacionarla con la memoria de \/ resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, como atestiguan los relatos pascuales (Mat 28:1; Jua 20:1 : \u00abel primer d\u00ed\u00ada despu\u00e9s del s\u00e1bado\u00bb; cf Jua 20:19.26: \u00aben la tarde de aquel d\u00ed\u00ada, el primero de la semana\u00bb; \u00abocho d\u00ed\u00adas despu\u00e9s\u00bb). La forma de la celebraci\u00f3n es la de una comida fraternal, dentro de la cual tiene lugar la cena memorial en un contexto de esperanza mesi\u00e1nica: el Se\u00f1or viene en medio de los suyos, porque es el resucitado. Este puede ser el sentido de la exclamaci\u00f3n lit\u00fargica, que se ha conservado en lengua aramea y que refiere Pablo en la carta a la iglesia de Corinto: \u00abMarana-tha: \u00c2\u00a1Ven, Se\u00f1or!\u00bb (lCor 16,22; cf lCor 11,26) [\/ Eucarist\u00ed\u00ada].<\/p>\n<p>c) Pascua y vida cristiana. La pascua no es s\u00f3lo una fiesta conmemorativa, aniversaria o semanal, sino una dimensi\u00f3n de la vida cristiana inaugurada en el bautismo. Mediante el \/ bautismo, el cristiano ha quedado unido al destino salv\u00ed\u00adfico de Cristo para formar parte del pueblo nuevo, el que camina ahora hacia la pascua definitiva (cf IPe 1,22-2,10). Seg\u00fan Pablo, el bautismo es inmersi\u00f3n en la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, lo cual supone un paso real de la muerte a la vida, de la l\u00f3gica y mentalidad de muerte a un estilo y opci\u00f3n de vida que se realizan en la justicia y en la caridad fraterna (Rom 6:4-11; cf ,4).<\/p>\n<p>La experiencia bautismal prefigura y prepara la de la pascua final y escatol\u00f3gica. Para los textos del Apocalipsis esta pascua no representa solamente la meta final de la esperanza cristiana, sino que se\u00f1ala precisamente el punto de llegada de la historia de la salvaci\u00f3n que concierne al mundo entero.<\/p>\n<p>En el centro de la historia humana est\u00e1 ahora el cordero inmolado yvivo, el Cristo muerto y resucitado, que da sentido a los acontecimientos humanos y garantiza la victoria de Dios sobre el mal hist\u00f3rico de la idolatr\u00ed\u00ada y de la injusticia.<\/p>\n<p>Es el cordero el que abre el libro sellado del designio de Dios sobre la historia (Apo 5:1-14). A esta revelaci\u00f3n le hace eco el canto de los m\u00e1rtires, de los que han vencido a la bestia, el poder pol\u00ed\u00adtico idol\u00e1trico. Ellos cantan el c\u00e1ntico de Mois\u00e9s, el de la liberaci\u00f3n definitiva (Apo 12:10-11; Apo 15:2-4).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, la pascua no es s\u00f3lo un recuerdo arcaico, sino el dinamismo de salvaci\u00f3n y de liberaci\u00f3n que est\u00e1 dentro de la historia humana desde el d\u00ed\u00ada en que Dios se sumergi\u00f3 en nuestra historia de modo irreversible con la encarnaci\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>BIBL.: Auzou G., De la servidumbre al servicio. Estudio del libro del Exodo, Fax, Madrid 1969; CAMPOS L.-Di SEGNI R., Haggadah di Pesach. Testo e traduzioni dellhaggadah ebraica, B. Carucci, As\u00ed\u00ads-Roma 19792; CANTALAMESSA R., La Pasqua della nostra salvezza. Le tradizioni pasquaei della Bibbia e della primitiva Chiesa, Marietti, Casale Monferrato 1971, 19842; ID, La Pasqua nella chiesa antica, Ed. Intern., Tur\u00ed\u00adn 1978; CARENA O., Cena pasquale ebraica per comunit\u00e1 cristiane, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1980; FGGEISTER N., 11 valore salv\u00ed\u00adfico delta pasqua, Suppl. al GLNT, Paideia, Brescia 1976; GARMENDIA S.R., La pascua en el AT. Estudio de los textos pascuales del AT a la luz de la cr\u00ed\u00adtica literaria y de la historia de la tradici\u00f3n, Ed. Eset, Vitoria 1978; HAAG H., P\u00e1que, en DBS VI, 1960, 1120-1149; HENNINGER J., Lesfetesdeprintemps chez les s\u00e9mites et la p\u00e1que isra\u00e9lite, Gabalda, Par\u00ed\u00ads 1975; JEREMIAS J., p\u00e1scha, en GLNT IX, 1974, 963\/984; ID, La \u00faltima cena. Palabras de Jes\u00fas, Cristiandad, Madrid 1980; LE DEAUT R., La nuit pascale. Essai sur la significa\/ion de la P\u00e1que juive \u00e1 partir du Targum d&#8217;Esode XLII, 12 PIB, Roma 1963; NOTH M., Esodo, Paideia, Brescia 1977; SEGRE A., Pesach, Ed. UCII, Roma 1972; TOAF A.S., Haggadah di pasqua, Texto hebreo con traducci\u00f3n italiana, introducci\u00f3n y notas, Casa Ed. Israele, Roma 1931, 19713; VAUx R. DE, Pascua y los \u00e1cimos, en Instituciones del AT, Herder, Barcelona 19853, 610-620.<\/p>\n<p>R. Fabris<\/p>\n<p>P Rossano &#8211; G. Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>(HEB. PE\u00c2\u00b7SAJ; GR. P\u00ed\u0081\u00c2\u00b7SKJA).<br \/>\nLa Pascua se instituy\u00f3 la noche anterior al \u00e9xodo de Egipto. La primera Pascua se observ\u00f3 el 14 de Abib (posteriormente llamado Nis\u00e1n, marzo-abril en el calendario gregoriano) del a\u00f1o 1513 a. E.C. sobre el tiempo de la luna llena. A partir de entonces ten\u00ed\u00ada que celebrarse todos los a\u00f1os. (Ex 12:17-20, 24-27.) La Pascua iba seguida de los siete d\u00ed\u00adas de la fiesta de las tortas no fermentadas, del 15 al 21 de Nis\u00e1n. Conmemoraba la liberaci\u00f3n de los israelitas de Egipto y el hecho de que Jehov\u00e1 \u2020\u02dcpasase por alto\u2020\u2122 a sus primog\u00e9nitos cuando aniquil\u00f3 a los primog\u00e9nitos egipcios. Coincid\u00ed\u00ada con el principio de la cosecha de la cebada. (Ex 12:14, 24-47; Le 23:10.)<br \/>\nEra una celebraci\u00f3n conmemorativa, y por eso el mandato b\u00ed\u00adblico dec\u00ed\u00ada: \u2020\u0153Y tiene que suceder que cuando sus hijos les digan: \u2020\u02dc\u00bfQu\u00e9 significa este servicio para ustedes?\u2020\u2122, entonces tienen que decir: \u2020\u02dcEs el sacrificio de la pascua a Jehov\u00e1, que pas\u00f3 por alto las casas de los hijos de Israel en Egipto cuando plag\u00f3 a los egipcios, pero libr\u00f3 nuestras casas\u2020\u2122\u2020\u009d. (Ex 12:26, 27.)<br \/>\nDebido a que para los jud\u00ed\u00ados el d\u00ed\u00ada comenzaba despu\u00e9s de la puesta del Sol y finalizaba con la puesta del Sol del d\u00ed\u00ada siguiente, el 14 de Nis\u00e1n empezar\u00ed\u00ada despu\u00e9s de la puesta del Sol. Por lo tanto, la Pascua se observar\u00ed\u00ada la noche que segu\u00ed\u00ada a la terminaci\u00f3n del 13 de Nis\u00e1n. Como la Biblia dice espec\u00ed\u00adficamente que Cristo es el sacrificio de la Pascua (1Co 5:7) y que observ\u00f3 la cena de la Pascua la noche antes de morir, la fecha de su muerte tuvo que ser el 14 de Nis\u00e1n, no el 15, a fin de cumplir exactamente con el elemento tiempo del tipo o sombra provisto en la Ley. (Heb 10:1.)<\/p>\n<p>Las leyes sobre su observancia. Cada familia ten\u00ed\u00ada que escoger un macho sano de un a\u00f1o de edad de entre las ovejas o las cabras. Se introduc\u00ed\u00ada en la casa el d\u00e9cimo d\u00ed\u00ada del mes de Abib y se guardaba hasta el decimocuarto. Luego se degollaba y se salpicaba su sangre sobre los postes de la puerta y la parte superior de la entrada de la morada en donde hab\u00ed\u00ada de comerse (no sobre el umbral, pues se pisar\u00ed\u00ada la sangre).<br \/>\nEl cordero (o la cabra) se degollaba y desollaba, luego se lavaban sus partes interiores, se volv\u00ed\u00adan a colocar en su lugar y se asaba bien, sin quebrarle hueso alguno. (2Cr 35:11; N\u00fa 9:12.) Si en la casa no eran suficientes para consumir el animal entero, ten\u00ed\u00ada que compartirse con unos vecinos y comerlo aquella misma noche. Todas las sobras que hubiese deb\u00ed\u00adan quemarse antes de la ma\u00f1ana. (Ex 12:10; 34:25.) El cordero (o la cabra) se com\u00ed\u00ada con tortas no fermentadas, el \u2020\u0153pan de aflicci\u00f3n\u2020\u009d, y con verduras amargas, pues su vida hab\u00ed\u00ada sido amarga durante la esclavitud. (Ex 1:14; 12:1-11, 29, 34; Dt 16:3.)<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa la expresi\u00f3n \u2020\u0153entre las dos tardes\u2020\u009d?<br \/>\nComo ya se ha mencionado, los israelitas contaban los d\u00ed\u00adas de anochecer a anochecer, por lo que el d\u00ed\u00ada de la Pascua empezar\u00ed\u00ada al anochecer del d\u00ed\u00ada 13 de Abib (Nis\u00e1n). Hab\u00ed\u00ada que degollar al animal \u2020\u0153entre las dos tardes\u2020\u009d. (Ex 12:6.) Hay diferencias de opini\u00f3n en cuanto al tiempo exacto al que se refer\u00ed\u00ada dicha expresi\u00f3n. Seg\u00fan algunas autoridades, as\u00ed\u00ad como seg\u00fan los jud\u00ed\u00ados cara\u00ed\u00adtas y los samaritanos, este per\u00ed\u00adodo de tiempo transcurre desde la puesta del Sol hasta que oscurece por completo. Sin embargo, los fariseos y los rabinistas lo ve\u00ed\u00adan de otra manera: la primera tarde era cuando el Sol empezaba a descender y la segunda, cuando se consumaba la puesta del Sol. Debido a este \u00faltimo punto de vista, los rabinos sostienen que el cordero se degollaba al tiempo del ocaso del d\u00ed\u00ada 14, no cuando este empezaba, y por lo tanto la cena de la Pascua se com\u00ed\u00ada en realidad el 15 de Nis\u00e1n.<br \/>\nLos profesores Keil y Delitzsch comentan sobre este punto: \u2020\u0153Desde una fecha muy temprana los jud\u00ed\u00ados han tenido diferentes opiniones en cuanto al per\u00ed\u00adodo de tiempo exacto que indicaba esta expresi\u00f3n. Aben Ezra concuerda con los cara\u00ed\u00adtas y los samaritanos en considerar que la primera tarde era cuando el Sol se escond\u00ed\u00ada bajo el horizonte y la segunda, la oscuridad total; en ese caso, \u2020\u02dcentre las dos tardes\u2020\u2122 ser\u00ed\u00ada desde las seis hasta las siete y veinte [&#8230;]. Seg\u00fan la opini\u00f3n rab\u00ed\u00adnica, cuando el Sol empezaba a descender, es decir, de tres a cinco, era la primera tarde, y la puesta del Sol, la segunda; as\u00ed\u00ad que \u2020\u02dcentre las dos tardes\u2020\u2122 era desde las tres hasta las seis. Los comentaristas modernos se han decantado con acierto a favor del punto de vista de Aben Ezra y la costumbre de los cara\u00ed\u00adtas y los samaritanos\u2020\u009d. (Commentary on the Old Testament, 1973, vol. 1, \u2020\u0153The Second Book of Moses\u2020\u009d, p\u00e1g. 12; v\u00e9ase D\u00ed\u008dA.)<br \/>\nLos hechos expuestos anteriormente y, en especial, textos como Exodo 12:17, 18; Lev\u00ed\u00adtico 23:5-7 y Deuteronomio 16:6, 7, permiten concluir que la expresi\u00f3n \u2020\u0153entre las dos tardes\u2020\u009d aplica al tiempo transcurrido entre la puesta del Sol y la noche cerrada. De modo que la Pascua se com\u00ed\u00ada bastante tiempo despu\u00e9s de la puesta del Sol con la que empezaba el 14 de Nis\u00e1n, puesto que tomaba bastante tiempo degollar, despellejar y asar bien el animal. En Deuteronomio 16:6 se daba el mandato: \u2020\u0153Debes sacrificar la pascua por la tarde, luego que se ponga el sol\u2020\u009d; Jes\u00fas y sus ap\u00f3stoles observaron la cena de Pascua \u2020\u0153cuando hubo anochecido\u2020\u009d (Mr 14:17; Mt 26:20); Judas sali\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s de la observancia de la Pascua, \u2020\u0153y era de noche\u2020\u009d (Jn 13:30); cuando Jes\u00fas observ\u00f3 la Pascua con sus doce ap\u00f3stoles, debieron conversar bastante; adem\u00e1s, el que Jes\u00fas lavase los pies de los ap\u00f3stoles tambi\u00e9n ocupar\u00ed\u00ada alg\u00fan tiempo. (Jn 13:2-5.) Por lo tanto, resulta obvio que la instituci\u00f3n de la cena del Se\u00f1or tuvo lugar bastante tarde. (V\u00e9ase CENA DEL SE\u00ed\u2018OR.)<br \/>\nEn la Pascua que se celebr\u00f3 en Egipto, el encargado de degollar el cordero (o la cabra) en cada hogar era el cabeza de familia, y todos ten\u00ed\u00adan que permanecer dentro de la casa para evitar que el \u00e1ngel los ejecutase. Deb\u00ed\u00adan comer la Pascua de pie, con sus caderas ce\u00f1idas, b\u00e1culo en mano y las sandalias puestas, a fin de estar preparados para un largo viaje sobre terreno escabroso (a menudo hac\u00ed\u00adan su trabajo cotidiano descalzos). A medianoche todos los primog\u00e9nitos egipcios fueron muertos, pero el \u00e1ngel pas\u00f3 por alto las casas sobre las que se hab\u00ed\u00ada salpicado la sangre. (Ex 12:11, 23.) Toda casa egipcia donde hab\u00ed\u00ada un primog\u00e9nito var\u00f3n se vio afectada, desde la del propio Fara\u00f3n hasta la del prisionero. No murieron los que eran cabezas de una casa, aunque fueran ellos mismos primog\u00e9nitos, sino todo primog\u00e9nito var\u00f3n que estaba bajo un cabeza de familia, adem\u00e1s del primog\u00e9nito macho de los animales. (Ex 12:29, 30; v\u00e9ase PRIMOGENITO.)<br \/>\nAunque las diez plagas de Egipto fueron un juicio contra los dioses de Egipto, la d\u00e9cima, la muerte de los primog\u00e9nitos, lo fue en especial. (Ex 12:12.) Como el carnero era el animal sagrado del dios Ra, el salpicar la sangre del cordero pascual en las jambas de las puertas habr\u00ed\u00ada sido una blasfemia a los ojos de los egipcios. El toro tambi\u00e9n era sagrado, de ah\u00ed\u00ad que la muerte de sus primog\u00e9nitos asestar\u00ed\u00ada un golpe al dios Osiris. Y a Fara\u00f3n mismo se le veneraba como el hijo de Ra, por lo que la muerte de su primog\u00e9nito pondr\u00ed\u00ada de manifiesto la impotencia tanto de Ra como de Fara\u00f3n.<\/p>\n<p>En el desierto y en la Tierra Prometida. Solo se registra una celebraci\u00f3n de la Pascua en el desierto. (N\u00fa 9:1-14.) El que no se celebrara con regularidad la Pascua durante ese per\u00ed\u00adodo probablemente se debi\u00f3 a dos razones: 1) Las instrucciones originales de Jehov\u00e1 eran que deb\u00ed\u00adan observarla cuando llegasen a la Tierra Prometida. (Ex 12:25; 13:5.) 2) Los nacidos en el desierto no se hab\u00ed\u00adan circuncidado (Jos 5:5), mientras que todos los varones que participaran de la Pascua ten\u00ed\u00adan que ser circuncisos. (Ex 12:45-49.)<\/p>\n<p>Pascuas registradas. Las Escrituras Hebreas registran de manera espec\u00ed\u00adfica las siguientes pascuas: 1) en Egipto (Ex 12); 2) en el desierto de Sina\u00ed\u00ad, el 14 de Nis\u00e1n de 1512 a. E.C. (N\u00fa 9); 3) en Guilgal, en 1473 a. E.C., una vez que llegaron a la Tierra Prometida y despu\u00e9s de haber circuncidado a todos los varones (Jos 5); 4) cuando Ezequ\u00ed\u00adas restableci\u00f3 la adoraci\u00f3n verdadera (2Cr 30); 5) la Pascua de Jos\u00ed\u00adas (2Cr 35), y 6) la que celebr\u00f3 Israel despu\u00e9s de regresar del exilio en Babilonia (Esd 6). Asimismo, en 2 Cr\u00f3nicas 35:18 se hace menci\u00f3n de pascuas celebradas en los d\u00ed\u00adas de Samuel y durante la \u00e9poca de los reyes. Despu\u00e9s que los israelitas se establecieron en la tierra, la fiesta de la Pascua se observ\u00f3 \u2020\u02dcen el lugar que escogi\u00f3 Jehov\u00e1 su Dios para hacer residir all\u00ed\u00ad su nombre\u2020\u2122, en lugar de en cada hogar o en sus diversas ciudades. Con el tiempo, el lugar escogido fue Jerusal\u00e9n. (Dt 16:1-8.)<\/p>\n<p>A\u00f1adiduras. Despu\u00e9s que Israel se estableci\u00f3 en la Tierra Prometida, se hicieron ciertos cambios y diversas a\u00f1adiduras en la observancia de la Pascua. No celebraban la fiesta de pie o preparados para un viaje, pues entonces ya estaban en la tierra que Dios les hab\u00ed\u00ada dado. En el siglo I E.C. acostumbraban a comerla recostados sobre su lado izquierdo, con la cabeza descansando sobre su mano izquierda. Esto explica por qu\u00e9 \u2020\u0153ante el seno de Jes\u00fas estaba reclinado uno de sus disc\u00ed\u00adpulos\u2020\u009d. (Jn 13:23.) Cuando se celebr\u00f3 la Pascua en Egipto, no se utiliz\u00f3 vino ni hab\u00ed\u00ada ning\u00fan mandato de Jehov\u00e1 sobre su uso durante la fiesta. Esta costumbre se introdujo m\u00e1s tarde. Jes\u00fas no conden\u00f3 el uso del vino con la comida, sino que lo bebi\u00f3 junto con sus ap\u00f3stoles, y despu\u00e9s les ofreci\u00f3 una copa para que bebiesen de ella cuando introdujo la Conmemoraci\u00f3n o Cena del Se\u00f1or. (Lu 22:15-18, 20.)<br \/>\nSeg\u00fan fuentes jud\u00ed\u00adas tradicionales, se usaba vino tinto y se pasaban cuatro copas, aunque pod\u00ed\u00ada utilizarse un mayor n\u00famero de copas seg\u00fan requiriese la ocasi\u00f3n. Durante la comida se cantaban los Salmos 113 al 118, concluyendo con este \u00faltimo. Es probable que fuera uno de estos salmos el que Jes\u00fas y sus ap\u00f3stoles cantaron al concluir la Cena del Se\u00f1or. (Mt 26:30.)<\/p>\n<p>Costumbres con relaci\u00f3n a la Pascua. En Jerusal\u00e9n se hac\u00ed\u00adan grandes preparativos cuando se acercaba el tiempo de la fiesta, pues era un requisito de la Ley que la observase todo var\u00f3n israelita y todo var\u00f3n de los residentes forasteros circuncisos. (N\u00fa 9:9-14.) Esto significaba que much\u00ed\u00adsimas personas realizar\u00ed\u00adan el viaje a la ciudad con algunos d\u00ed\u00adas de anticipaci\u00f3n, a fin de limpiarse en sentido ceremonial. (Jn 11:55.) Se dice que aproximadamente un mes antes se enviaban hombres para preparar los puentes y dejar los caminos en buen estado para comodidad de los peregrinos. Como el contacto con un cuerpo muerto dejaba a una persona inmunda, se tomaban precauciones especiales para proteger al viajero. Debido a que era costumbre enterrar a las personas en campo abierto en el caso de que muriesen all\u00ed\u00ad, se blanqueaban las sepulturas un mes antes para que se distinguieran con facilidad. (El Templo: Su ministerio y servicios en tiempo de Cristo, de A. Edersheim, traducci\u00f3n de Santiago Escuain, CLIE, 1990, p\u00e1gs. 235, 236.) Esta costumbre permite entender las palabras que Jes\u00fas dirigi\u00f3 a los escribas y fariseos cuando los compar\u00f3 a \u2020\u0153sepulcros blanqueados\u2020\u009d. (Mt 23:27.)<br \/>\nSe hac\u00ed\u00ada disponible alojamiento en los hogares para aquellos que iban a Jerusal\u00e9n con el fin de observar la Pascua. En un hogar oriental se pod\u00ed\u00ada dormir en todas las habitaciones y era posible acomodar a varias personas en una misma habitaci\u00f3n. Tambi\u00e9n se pod\u00ed\u00ada usar la azotea de la casa. Adem\u00e1s, hay que tener en cuenta que muchos de los que llegaban para celebrar la fiesta consegu\u00ed\u00adan alojamiento extramuros, especialmente en Betfagu\u00e9 y Betania, dos aldeas situadas en las laderas del monte de los Olivos. (Mr 11:1; 14:3.)<\/p>\n<p>Orden de los sucesos. La cuesti\u00f3n de la contaminaci\u00f3n dio lugar a las siguientes palabras: \u2020\u0153Ellos mismos no entraron en el palacio del gobernador, para no contaminarse, sino poder comer la pascua\u2020\u009d. (Jn 18:28.) Estos jud\u00ed\u00ados cre\u00ed\u00adan que el entrar en una morada gentil los contaminaba. (Hch 10:28.) Sin embargo, esta declaraci\u00f3n se hizo \u2020\u0153temprano en el d\u00ed\u00ada\u2020\u009d, por consiguiente despu\u00e9s de la comida de la Pascua. Hay que tener en cuenta que en aquel tiempo hab\u00ed\u00ada ocasiones en las que al per\u00ed\u00adodo entero \u2014que inclu\u00ed\u00ada el d\u00ed\u00ada de la Pascua y la fiesta de las tortas no fermentadas que iba despu\u00e9s\u2014 se le llamaba \u2020\u0153la Pascua\u2020\u009d. A la luz de este hecho, Alfred Edersheim ofrece la siguiente explicaci\u00f3n: En la Pascua se hac\u00ed\u00ada una ofrenda de paz voluntaria, y al d\u00ed\u00ada siguiente, el 15 de Nis\u00e1n, es decir, el primer d\u00ed\u00ada de la fiesta de las tortas no fermentadas, se hac\u00ed\u00ada otra, una obligatoria. Era esta segunda ofrenda la que los jud\u00ed\u00ados tem\u00ed\u00adan no poder comer si se contaminaban en la sala del tribunal de Pilato. (El Templo: Su ministerio y servicios en tiempo de Cristo, 1990, p\u00e1gs. 237, 238.)<\/p>\n<p>\u2020\u0153El primer d\u00ed\u00ada de las tortas no fermentadas.\u2020\u009d Surge otra cuesti\u00f3n relativa a la declaraci\u00f3n de Mateo 26:17: \u2020\u0153En el primer d\u00ed\u00ada de las tortas no fermentadas vinieron los disc\u00ed\u00adpulos a Jes\u00fas, y dijeron: \u2020\u02dc\u00bfD\u00f3nde quieres que preparemos para que comas la pascua?\u2020\u2122\u2020\u009d.<br \/>\nEn esta frase la expresi\u00f3n \u2020\u0153el primer d\u00ed\u00ada\u2020\u009d podr\u00ed\u00ada traducirse \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada anterior\u2020\u009d. En relaci\u00f3n con el uso de la palabra griega que aqu\u00ed\u00ad se traduce \u2020\u0153primer\u2020\u009d, una nota al pie de la p\u00e1gina de la Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo sobre Mateo 26:17 dice: \u2020\u0153O: \u2020\u02dcEn el d\u00ed\u00ada antes de\u2020\u2122. Esta traducci\u00f3n del t\u00e9rmino gr. [pro\u00c2\u00b7tos], seguido por el caso genitivo de la siguiente palabra, concuerda con el sentido y la traducci\u00f3n de una construcci\u00f3n semejante en Jn 1:15, 30, a saber: \u2020\u02dcexisti\u00f3 antes [pro\u00c2\u00b7tos] que yo\u2020\u2122\u2020\u009d. De acuerdo con el Greek-English Lexicon, de Liddell y Scott, \u2020\u0153[pro\u00c2\u00b7tos] se usa [a veces] donde deber\u00ed\u00adamos esperar [pr\u00f3\u00c2\u00b7te\u00c2\u00b7ros (que significa \u2020\u0153precedente, anterior\u2020\u009d)]\u2020\u009d (revisi\u00f3n de H. Jones, Oxford, 1968, p\u00e1g. 1535). En aquel tiempo, se consideraba que el d\u00ed\u00ada de la Pascua era el primer d\u00ed\u00ada de la fiesta de las tortas no fermentadas. Por lo tanto, a la luz del griego original y en armon\u00ed\u00ada con la costumbre jud\u00ed\u00ada, se puede comprender que a Jes\u00fas se le formulara la pregunta el d\u00ed\u00ada antes de la Pascua.<\/p>\n<p>\u2020\u0153Preparaci\u00f3n.\u2020\u009d En Juan 19:14, hablando de la parte final del juicio de Jes\u00fas ante Pilato, el ap\u00f3stol Juan dice: \u2020\u0153Era, pues, la preparaci\u00f3n de la pascua; era como la hora sexta [del d\u00ed\u00ada, entre las 11 de la ma\u00f1ana y el mediod\u00ed\u00ada]\u2020\u009d. Naturalmente, esto fue despu\u00e9s de la comida de la Pascua, que se hab\u00ed\u00ada tomado la noche anterior. Se hallan expresiones similares a estas en los vers\u00ed\u00adculos 31 y 42. Aqu\u00ed\u00ad la palabra griega pa\u00c2\u00b7ra\u00c2\u00b7skeu\u00c2\u00b7e (de la que viene la espa\u00f1ola \u2020\u0153parasceve\u2020\u009d) se traduce \u2020\u0153preparaci\u00f3n\u2020\u009d. Esta palabra no parece referirse al d\u00ed\u00ada anterior al 14 de Nis\u00e1n, sino al d\u00ed\u00ada anterior al s\u00e1bado semanal, que en esta ocasi\u00f3n era \u2020\u0153grande\u2020\u009d, es decir, no solo era s\u00e1bado por ser 15 de Nis\u00e1n, el primer d\u00ed\u00ada de la verdadera fiesta de las tortas no fermentadas, sino que tambi\u00e9n era un s\u00e1bado semanal. Esto puede entenderse as\u00ed\u00ad, porque, como se ha dicho, el t\u00e9rmino \u2020\u0153Pascua\u2020\u009d se usaba a veces para referirse a toda la fiesta. (Jn 19:31; v\u00e9ase PREPARACI\u00ed\u201cN.)<\/p>\n<p>Significado prof\u00e9tico. Cuando el ap\u00f3stol Pablo exhorta a que las vidas de los cristianos sean limpias, atribuye un significado simb\u00f3lico a la Pascua, pues dice: \u2020\u0153Porque, en realidad, Cristo nuestra pascua ha sido sacrificado\u2020\u009d. (1Co 5:7.) En esta ocasi\u00f3n asemeja a Cristo Jes\u00fas al cordero pascual. Juan el Bautista se\u00f1al\u00f3 a Jes\u00fas diciendo: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Mira, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!\u2020\u009d. (Jn 1:29.) Puede que Juan haya pensado en el cordero pascual; tambi\u00e9n pudo haber pensado en el carnero que Abrah\u00e1n ofreci\u00f3 en lugar de su hijo Isaac, o en el cordero que se ofrec\u00ed\u00ada sobre el altar de Dios en Jerusal\u00e9n todas las ma\u00f1anas y todas las tardes. (G\u00e9 22:13; Ex 29:38-42.)<br \/>\nCiertos aspectos de la observancia de la Pascua se cumplieron en Jes\u00fas. Un cumplimiento est\u00e1 relacionado con el hecho de que la sangre salpicada sobre las casas de Egipto libr\u00f3 al primog\u00e9nito de ser muerto a manos del \u00e1ngel destructor. Pablo dice a este respecto que los cristianos ungidos son la congregaci\u00f3n de los primog\u00e9nitos (Heb 12:23), y que Cristo es su libertador por medio de su sangre. (1Te 1:10; Ef 1:7.) Adem\u00e1s, al cordero pascual no deb\u00ed\u00ada quebr\u00e1rsele ning\u00fan hueso. Asimismo, se hab\u00ed\u00ada profetizado que a Jes\u00fas no se le quebrar\u00ed\u00ada ninguno de sus huesos, y se cumpli\u00f3 al tiempo de su muerte. (Sl 34:20; Jn 19:36.) Por lo tanto, la Pascua que los jud\u00ed\u00ados observaron durante siglos fue una de aquellas cosas en que la Ley provey\u00f3 una sombra de las cosas por venir y se\u00f1al\u00f3 a Jesucristo, \u2020\u0153el Cordero de Dios\u2020\u009d. (Heb 10:1; Jn 1:29.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Sumario: 1. La pascua b\u00ed\u00adblica. 1. La pascua en las tradiciones del Exodo: a) La historia de las tradiciones y la pascua, b) El cordero pascual. c) Los \u00e1cimos y los primog\u00e9nitos; 2. La celebraci\u00f3n de la pascua en la Biblia. II. La pascua hebrea. III. La pascua de Jes\u00fas y la pascua cristiana: 1. La pascua y la actividad p\u00fablica de Jes\u00fas; 2. La \u00faltima pascua de Jes\u00fas; 3. La pascua-paso al Padre; 4. La pascua cristiana: a) La pascua anual, b) La pascua semanal, c) Pascua y vida cristiana.<br \/>\n2388<br \/>\n1. LA PASCUA BIBLICA.<br \/>\nEl t\u00e9rmino \u2020\u0153pascua\u2020\u009d proviene de la transcripci\u00f3n griega y latina, pasja; de una palabra de origen hebreo y arameo, respectivamente,pesah ypasha\u2020\u2122, que remite a su vez al verbo pasah, que significa \u2020\u0153pasar\u2020\u009d, \u2020\u0153saltar\u2020\u009d. De aqu\u00ed\u00ad procede el significado del sustantivo: \u2020\u0153fiesta\u2020\u009d (danza) y \u2020\u0153paso\u2020\u009d. La celebraci\u00f3n de la pascua est\u00e1 en el centro y en el coraz\u00f3n de la experiencia b\u00ed\u00adblica, ya que est\u00e1 relacionada con el acontecimiento fundador del pueblo de Dios: el \u00e9xodo y la alianza. Por medio de la celebraci\u00f3n de la pascua se actualiza el acontecimiento salv\u00ed\u00adfico en su forma lit\u00fargica. Al modelo o esquema de la pascua b\u00ed\u00adblica se refieren tambi\u00e9n los textos del NT para interpretar la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Jes\u00fas. En el culto cristiano como \u2020\u0153memorial\u2020\u009d se prolonga el acontecimiento salv\u00ed\u00adfico de toda la historia b\u00ed\u00adblica, que culmina en Jes\u00fas, muerto y resucitado.<br \/>\n2389<br \/>\n1. La pascua en las tradiciones del \/ Exodo.<br \/>\nEn la colecci\u00f3n actual de los textos de Ex 12-13 vinculados con la pascua se mencionan el rito del cordero, el de los \u00e1cimos y el rescate de los primog\u00e9nitos. La inmolaci\u00f3n del cordero precede hist\u00f3ricamente a la experiencia de \u00e9xodo de los hebreos, en cuanto que es el rito de los n\u00f3madas que, antes de partir con sus reba\u00f1os para el pasto de la primavera, inmolan de noche el cordero y roc\u00ed\u00adan con su sangre los postes de la tienda para proteger a los hombres y a los animales de los ataques del esp\u00ed\u00adritu maligno. Este rito del cordero fue relacionado con el \u00e9xodo desde el d\u00ed\u00ada en que un grupo de hebreos abandon\u00f3 Egipto, uni\u00e9ndose a los pastores o n\u00f3madas en una noche de luna llena de marzo\/abril alrededor del a\u00f1o 1250 a.C. La fiesta de los \u00e1cimos, panes sin fermentar, se asocia actualmente a la pascua. Se trata de un rito agr\u00ed\u00adcola de primavera asumido por los hebreos de las costumbres de los habitantes de Cana\u00e1n. El sacrificio de los primog\u00e9nitos, por el contrario, que practicaban las poblaciones cananeas, fue sustituido por la ofrenda de un primog\u00e9nito de animales. Estos tres ritos se refieren actualmente a la experiencia del \u00e9xodo y se ponen bajo la autoridad legislativa de Mois\u00e9s.<br \/>\n2390<br \/>\na) La historia de las tradiciones y la pascua.<br \/>\nLas disposiciones legislativas sobre la pascua interrumpen el relato de los \u2020\u0153signos\u2020\u009d o plagas con que el Se\u00f1or castig\u00f3 la arrogancia de Egipto para liberar a los hebreos oprimidos (Ex 12,1-13,16). En el centro de esta colecci\u00f3n legislativa, aunque dispuesta de forma narrativa, se relata el d\u00e9cimo \u2020\u0153signo\u2020\u009d o plaga, la muerte de los primog\u00e9nitos egipcios (Ex 12,29-34). Por lo que se refiere a la estructura literaria y al valor hist\u00f3rico de este conjunto de textos pascuales, es preciso hacer algunas observaciones que tienen en cuenta la g\u00e9nesis y el desarrollo de las tradiciones del \/ Pentateuco.<br \/>\nSe trata de una colecci\u00f3n de car\u00e1cter legislativo lit\u00fargico, que asume en algunos casos un acento catequ\u00ed\u00adstico. En efecto, el g\u00e9nero literario de los c\u00f3digos b\u00ed\u00adblicos no debe confundirse con una lista \u00e1rida de prescripciones. La ley es ante todo una instrucci\u00f3n y revelaci\u00f3n de la voluntad de Dios. Esta se refiere a un obrar y a un actuar como respuesta agradecida y gozosa a todo lo que Dios ha hecho gratuitamente por la salvaci\u00f3n de su pueblo. Incluso el hecho de la atribuci\u00f3n a Mois\u00e9s de estos textos hay que colocarlo dentro de la misma \u00f3ptica. \/ Mois\u00e9s est\u00e1 en el origen de aquel proceso que condujo a la celebraci\u00f3n ritual de la pascua, tal como se describe en el libro del Exodo. Por eso, aun cuando en el texto actual se condensan otras prescripciones y pr\u00e1cticas tard\u00ed\u00adas (siglos vn-y), unidas a un n\u00facleo arcaico, todas ellas entran en la \u00fanica perspectiva de la pascua de \/ liberaci\u00f3n, de la que Mois\u00e9s fue el animador y el profeta.<br \/>\nEl texto b\u00ed\u00adblico se puede subdividir teniendo en cuenta las tradiciones hist\u00f3ricas que est\u00e1n en su origen. Una primera parte del texto actual (Ex 12,1-14) se resiente del estilo de la tradici\u00f3n sacerdotal, que madur\u00f3 durante el destierro y despu\u00e9s del destierro. Presenta las prescripciones sobre r\u00fabricas del sacrificio del cordero y de la cena pascual. A esta misma tradici\u00f3n pertenecen las normas relativas a la fiesta de los \u00e1cimos (Ex 12,15-20). A una tradici\u00f3n o nivel m\u00e1s antiguo, llamado yahvista, de la \u00e9poca de David-Salom\u00f3n, se remonta el texto de Ex 12,21-27. En este trozo es posible reconocer algunas relecturas de la tradici\u00f3n deuterono-mista, que debe su impulso a la reforma de Jos\u00ed\u00adas y se desarrolla durante el destierro y despu\u00e9s de \u00e9l. Afecta a la explicaci\u00f3n del rito del cordero pascual en forma de catequesis familiar. A esta misma tradici\u00f3n yahvista pertenece la secci\u00f3n narrativa sobre la muerte de los primog\u00e9nitos de Egipto, el despojo de los egipcios y la partida de los hebreos de Egipto (Ex 12,29-39). El cap\u00ed\u00adtulo 12 termina con otro peque\u00f1o trozo de la tradici\u00f3n sacerdotal, relativa a las prescripciones sobre la cena pascual (Ex 12,40-51). Esta misma tradici\u00f3n se prolonga en los primeros vers\u00ed\u00adculos del cap\u00ed\u00adtulo 13, sobre la consagraci\u00f3n de los primog\u00e9nitos (Ex 13,1-2). El relato prosigue con la antigua tradici\u00f3n yahvista, en la que se reconocen algunos a\u00f1adidos deuteronomistas. En este pasaje se explica el significado de los \u00e1cimos en forma de catequesis familiar (Ex 13,3-10). Finalmente, una secci\u00f3n de la misma tradici\u00f3n recoge las prescripciones y el significado religioso de la consagraci\u00f3n de los primog\u00e9nitos (Ex 13,11-16).<\/p>\n<p>2391<br \/>\nb) El cordero pascual.<br \/>\nLa celebraci\u00f3n ritual de la pascua tiene su centro en la consumici\u00f3n del cordero. Este rito se relaciona con las costumbres de primavera de los n\u00f3madas. Los pastores, antes de partir para los pastos tras el invierno, intentan propiciar a las divinidades protectoras sacrific\u00e1ndoles un cordero. El texto actual del Exodo conserva algunos indicios de esta pr\u00e1ctica arcaica y de su significado. En efecto, la pascua hay que celebrarla al comienzo de los meses, en el primer mes del a\u00f1o. En el antiguo calendario era el mes de las espigas (Abid); despu\u00e9s del destierro, seg\u00fan el calendario babilonio, el mes de Nis\u00e1n (Ex 12,2). El d\u00ed\u00ada 10 de dicho mes hab\u00ed\u00ada que apartar un cordero, en conformidad con lo que pod\u00ed\u00ada consumir una familia. Ten\u00ed\u00ada que ser un animal sin defecto, macho, nacido aquel a\u00f1o (Ex 12,5). Tras este rito de consagraci\u00f3n ven\u00ed\u00ada la matanza del cordero el d\u00ed\u00ada 14 del mes por la tarde. Lo que se subrayaba no era la muerte del animal, sino el valor simb\u00f3lico de la sangre con la que se rociaban los postes de la tienda. Este rito ten\u00ed\u00ada una funci\u00f3n apotro-paica, es decir, mantener alejadas las desgracias o al exterminador (Ex 12,13; Ex 12,23). Tambi\u00e9n la forma de preparar el cordero, asado, y su consumici\u00f3n total con el pan sin fermentar y las hierbas amargas -lechuga silvestre- recuerdan las costumbres de los n\u00f3madas. Una nueva confirmaci\u00f3n de este hecho es la manera de celebrar el banquete: \u2020\u0153Lo comer\u00e9is as\u00ed\u00ad: ce\u00f1idos los lomos, calzados los pies, b\u00e1culo en mano. Lo comer\u00e9is deprisa\u2020\u009d (Ex 12,11).<br \/>\nPero este antiguo rito de los n\u00f3madas asume un nuevo significado con la experiencia del \u00e9xodo. Se convierte en el signo y en el rito memorial del paso del Se\u00f1or y del paso del pueblo a la libertad. En efecto, la serie de prescripciones termina con esta solemne declaraci\u00f3n: \u2020\u0153Es la pascua del Se\u00f1or\u2020\u009d. Y se explica inmediatamente despu\u00e9s: \u2020\u0153Esa noche pasar\u00e9 yo por el territorio de Egipto y matar\u00e9 a todos los primog\u00e9nitos de Egipto&#8230; La sangre servir\u00e1 de se\u00f1al en las casas donde est\u00e9is; al ver la sangre, pasar\u00e9 de largo y no habr\u00e1 entre vosotros plaga ex-terminadora cuando yo hiera a Egipto. Este d\u00ed\u00ada ser\u00e1 memorable para vosotros y lo celebrar\u00e9is como fiesta del Se\u00f1or, como instituci\u00f3n perpetua de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n\u2020\u009d (Ex 12,12-14).<br \/>\nLa palabra hebrea pesah, con el significado original relacionado con la ra\u00ed\u00adzpasah, \u2020\u0153danzar! saltar\u2020\u009d IR 18,26), es reinterpretada en clave religiosa como \u2020\u0153paso\u2020\u009d. El Se\u00f1or pas\u00f3 por delante, salv\u00f3 a su pueblo de la muerte de los primog\u00e9nitos. Este significado es el que recoge la peque\u00f1a catequesis familiar en la que el padre responde a la pregunta de sus hijos: \u2020\u0153,Qu\u00e9 rito es \u00e9ste?\u2020\u009d; el padre les dice: \u2020\u0153Es el sacrificio de la pascua del Se\u00f1or, el cual pas\u00f3 de largo por las casas de los israelitas en Egipto, cuando hiri\u00f3 a los egipcios y preserv\u00f3 nuestras casas\u2020\u009d (Ex 12,26-27).Lsignificado actualizante de la pascua queda expresado en el t\u00e9rmino hebreo zikkar\u00f3n, \u2020\u0153memorial\u2020\u009d. La pascua es memoria; no en el sentido de un aniversario en el que se recuerda un hecho del pasado, sino en cuanto que es una experiencia que se revive cada vez que se la evoca en los s\u00ed\u00admbolos del rito.<br \/>\nCon la reforma de Jos\u00ed\u00adas en el siglo vm la pascua se convirti\u00f3 en una de las tres grandes fiestas de peregrinaci\u00f3n al santuario central de Jeru-sal\u00e9n. Conserva, sin embargo, su significado familiar a trav\u00e9s de la comida del cordero, en la que solamente pueden participar los hijos de Israel o aquellos que se asimilan a ellos, como el forastero domiciliado y circunciso (Ex 12,43-49).<br \/>\n2392<br \/>\nc) Los \u00e1cimos ylos primog\u00e9nitos.<br \/>\nEl ritual de los \u00e1cimos (hebreo, mass\u00f3t) guarda relaci\u00f3n con la costumbre agr\u00ed\u00adcola de primavera de comenzar el a\u00f1o nuevo con la primera cosecha de cebada (Dt 16,9). Este comienzo, o consagraci\u00f3n, se expresaba simb\u00f3licamente mediante la eliminaci\u00f3n de la levadura vieja. El rito de los \u00e1cimos se asoci\u00f3 al del cordero, fiesta de primavera de los n\u00f3madas, asumiendo tambi\u00e9n su significado hist\u00f3rico y salv\u00ed\u00adfico. De esta manera, de su sentido arcaico -comienzo de un nuevo ciclo vital- pas\u00f3 a transformarse en el recuerdo de la fundaci\u00f3n del pueblo liberado por Dios. Este pueblo ofrece ahora al Se\u00f1or en se\u00f1al de gratitud los dones de la tierra, en la que fue introducido por su acci\u00f3n poderosa y gratuita (Jos 5,10-12).<br \/>\nLa consagraci\u00f3n de los primog\u00e9nitos se vincul\u00f3 con la pascua por la asociaci\u00f3n tem\u00e1tica con el \u00faltimo signo de Dios contra Egipto: la muerte de los primog\u00e9nitos. Tambi\u00e9n esta consagraci\u00f3n asume un significado nuevo. De antiguo rito propiciatorio -ofrenda a Dios de las primicias, los hijos (Ez 16,20 Miq Ez 6,7)- se convirti\u00f3 en la respuesta agradecida a Dios por la liberaci\u00f3n hist\u00f3rica yen signo de su pertenencia a \u00e9l.<br \/>\n2393<br \/>\n2. La celebraci\u00f3n de la pascua en la Biblia.<br \/>\nLa primera celebraci\u00f3n de la pascua tuvo lugar en el aniversario de la salida de Egipto en el desierto del Sina\u00ed\u00ad (Nb 9,5). La segunda pascua se recuerda despu\u00e9s del paso del Jord\u00e1n y de la entrada en la tierra prometida, don de Dios. La antigua tradici\u00f3n lit\u00fargica del santuario de Guilgal recuerda que los hijos de Israel celebraron la pascua el d\u00ed\u00ada 14 del mes, al atardecer, en la estepa de Jeric\u00f3. Con este rito memorial termina el tiempo del desierto. En efecto, el primer d\u00ed\u00ada despu\u00e9s de pascua comieron ya los productos de la regi\u00f3n: \u2020\u0153Ese mismo d\u00ed\u00ada comieron panes sin levadura y trigo tostado; pero desde el d\u00ed\u00ada siguiente empezaron a comer los productos de la tierra. Desde ese momento el man\u00e1 dej\u00f3 de caer\u2020\u009d (Jos 5,11-12). La tercera pascua que se recuerda es la que se celebr\u00f3 en tiempos del rey Ezequ\u00ed\u00adas (721 a.C); se recuerda como una solemne convocatoria hecha por el rey en el templo de Jerusal\u00e9n, a la que son invitadas tambi\u00e9n las tribus del norte (Israel); la celebraci\u00f3n se desplaz\u00f3 al segundo mes, porque los sacerdores no se hab\u00ed\u00adan purificado en n\u00famero suficiente y el pueblo no se hab\u00ed\u00ada reunido en Jerusal\u00e9n; esta celebraci\u00f3n pascual se prolong\u00f3 durante catorce d\u00ed\u00adas en medio de un clima de alegr\u00ed\u00ada extraordinaria<br \/>\n2Cr 30,1-27).<br \/>\nLa cuarta celebraci\u00f3n que se menciona en los libros hist\u00f3ricos es la que se. relaciona con la reforma del rey Jos\u00ed\u00adas (621\/622). En el contexto de la fiesta de la renovaci\u00f3n de la alianza, motivada por el hallazgo de la ley en el templo -el n\u00facleo del Deutero-nomio-, se celebr\u00f3 una pascua solemne y llena de gozo. \u2020\u0153El rey orden\u00f3 a todo el pueblo: Celebrad la pascua del Se\u00f1or, vuestro Dios, conforme est\u00e1 escrito en el libro de la alianza\u2020\u009d (2R 23,21). La quinta celebraci\u00f3n pascual se menciona en el libro de Esdras, como la pascua del retorno y de la reconstrucci\u00f3n del templo (515 a.C). El relato del cronista recuerda que los repatriados celebraron la pascua el 14 del primer mes: \u2020\u0153Los israelitas repatriados comieron el banquete pascual con todos aquellos que se hab\u00ed\u00adan separado de la impureza de los paganos del pa\u00ed\u00ads&#8230; Celebraron con j\u00fabilo la fiesta de los panes sin levadura durante siete d\u00ed\u00adas, porque el Se\u00f1or les hab\u00ed\u00ada llenado de alegr\u00ed\u00ada (Esd 6,19-22).<br \/>\nAs\u00ed\u00ad pues, la celebraci\u00f3n de la pascua jalona los momentos decisivos de la historia b\u00ed\u00adblica. Va unida con el recuerdo, memorial, de la experiencia del \u00e9xodo, liberaci\u00f3n, y con el compromiso de la alianza, como pertenencia y consagraci\u00f3n a Dios. El eco de estas celebraciones, mencionadas en los libros hist\u00f3ricos, se encuentra en las colecciones legislativas diseminadas por el Pentateuco: en el c\u00f3digo de la alianza Ex 23,15), en el dodec\u00e1logo cultual (Ex 34,18; Ex 34,25), en el c\u00f3digo deuteronomista (Dt 16,1-8), en el c\u00f3digo sacerdotal (Lv 23,5-8 cf N\u00fam Lv 28,16-25). Tambi\u00e9n el profeta Ezequiel, en el contexto ideal del templo nuevo, proyecta la celebraci\u00f3n de la pascua el d\u00ed\u00ada 14 del primer mes (Ez 45,18-24). La tradici\u00f3n de Isa\u00ed\u00adas remite a este rito de celebraci\u00f3n de la salvaci\u00f3n hist\u00f3rica, que anticipa el futuro de la salvaci\u00f3n definitiva o escatol\u00f3gica (Is 30,29; Is 25,6-8).<br \/>\n2394<br \/>\nII. LA PASCUA HEBREA.<br \/>\nLa reconstrucci\u00f3n de los ritos y la recuperaci\u00f3n del significado de la pascua hebrea tienen una importancia fundamental para comprender el significado y el valor de la pascua cristiana, que est\u00e1 en la base de la interpretaci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de la muerte de Jes\u00fas. La tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada se fundamenta en la b\u00ed\u00adblica y la desarrolla en funci\u00f3n de las nuevas experiencias del pueblo jud\u00ed\u00ado y de su evoluci\u00f3n religiosa. Las fuentes principales para reconstruir la pascua jud\u00ed\u00ada antigua son algunos textos extrab\u00ed\u00adblicos o ap\u00f3crifos, los escritos de los autores judeo-helenis-tas del primer siglo, las tradiciones y los comentarios b\u00ed\u00adblicos jud\u00ed\u00ados, as\u00ed\u00ad como los textos de la tradici\u00f3n rab\u00ed\u00ad-nica y samaritana.<br \/>\nEl Libro de los Jubileos, ap\u00f3crifo del siglo i a.C, documenta el ritual de la pascua antigua y su significado.<br \/>\nSe la celebra como memorial de la liberaci\u00f3n de Egipto y como garant\u00ed\u00ada de protecci\u00f3n para el futuro. La<br \/>\npas-cuaguarda tambi\u00e9n relaci\u00f3n con el sacrificio de Isaac, al que se atribuye un valor de rescate (Jub<br \/>\n49,1-20).<br \/>\nFlavio Josefo (por el 37-1 00 d.C.) habla de la pascua en las Antig\u00fcedades jud\u00ed\u00adas y en la Guerra de los jud\u00ed\u00ados. Seg\u00fan el testimonio de este historiador jud\u00ed\u00ado, con la pascua est\u00e1n asociadas las esperanzas mesi\u00e1nico-nacionalistas de car\u00e1cter popular. Recuerda que algunas sublevaciones de los jud\u00ed\u00ados contra Arquelao o contra los romanos tuvieron lugar con ocasi\u00f3n de la fiesta-peregrinaci\u00f3n a Je-rusal\u00e9n para la celebraci\u00f3n de la pascua (Lc 13,1). Tambi\u00e9n Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada (25 a.C.-41 d.C.) documenta la celebraci\u00f3n de la pascua en sus escritos y ofrece una interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rico-simb\u00f3lica de los diversos ritos, subrayando el hecho de que en la celebraci\u00f3n de la pascua todo el pueblo de Israel tiene una dignidad sacerdotal.<br \/>\nEn las antiguas traducciones arameas para uso lit\u00fargico en Palestina y en Babilonia, puestas por escrito en los siglos iil-iv d.C, se conservan algunas tradiciones mucho m\u00e1s antiguas sobre la celebraci\u00f3n y el significado de la pascua. Puede verse una confirmaci\u00f3n de ello en los comentarios homil\u00e9ticos hebreos a la Biblia, que van desde finales del siglo II en adelante. Tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad se recogen algunas antiguas tradiciones hebreas, especialmente en el comentario del Exodo que recibe el nombre de Mekilta. Finalmente, la tradici\u00f3n rab\u00ed\u00adnica de la pascua se puede reconstruir sobre la base de las prescripciones recogidas en la Misnah, tratado Pesah\u00ed\u00adn, del siglo II, ? en el comentario a la Misnah, el Talmud, en sus dos formas palestina y babilonia. La \u00fanica celebraci\u00f3n pascual que apela al antiguo ritual b\u00ed\u00adblico, con el sacrificio del cordero consumido al atardecer de la luna llena de marzo-abril, es la de los samaritanos del monte Gariz\u00ed\u00adn, junto a Nabl\u00fas. Muchas de las pr\u00e1cticas de los samaritanos se refieren al antiguo ritual de la pascua que se usaba en tiempos de Jes\u00fas en Palestina.<br \/>\nSobre la base de estos documentos se puede reconstruir la estructura del ritual o seder pascual jud\u00ed\u00ado. Comienza con unos aperitivos en una habitaci\u00f3n aparte, que comprenden hierbas amargas, una salsa, el haroset, fruta empapada de vinagre. Viene luego la bendici\u00f3n sobre el vino y la primera copa con la f\u00f3rmula: \u2020\u0153Bendito eres, Se\u00f1or, Dios nuestro, rey del universo, creador del fruto de la vid\u2020\u009d. Con la bendici\u00f3n del vino se asocia la de la fiesta, en donde se hace la conmemoraci\u00f3n del acontecimiento salv\u00ed\u00adfico del \u00e9xodo. Luego se lava la mano derecha, que sirve para comer, y comienza as\u00ed\u00ad la comida central, que se toma en el piso superior, tumbados en el div\u00e1n como signo de libertad. Se hace entonces el relato de la pascua, con la explicaci\u00f3n de los ritos por parte del padre, que responde a las preguntas del hijo menor. Es la haggadah pascual, que comprende los textos de Dt 6,20-25; 26,5-11; Jos 24,2-1 3. Es \u00e9ste el \u2020\u0153credo\u2020\u009d de Israel, que vuelve a proponerse en el contexto de la cena pascual. Viene luego la presentaci\u00f3n de la segunda copa de vino y el canto del Hallel, los salmos pascuales 113-114. La bendici\u00f3n y la fracci\u00f3n del pan por parte del que preside la mesa, que se lo distribuye a los comensales, preceden a la comida del cordero. Tras la tercera copa de vino, con la relativa bendici\u00f3n de acci\u00f3n de gracias, viene el canto final del Hallel, salmos 114-118. Con una cuarta copa de vino se cierra el ritual de la cena de pascua. Es importante recordar el significado de los diversos elementos de la cena pascual jud\u00ed\u00ada para la comprensi\u00f3n de la celebraci\u00f3n cristiana. El cordero es el s\u00ed\u00admbolo del sacrificio y de la ofrenda a Dios, con un valor salv\u00ed\u00adfico para el perd\u00f3n de los pecados. Es tambi\u00e9n s\u00ed\u00admbolo del mes\u00ed\u00adas, relacionado con las figuras de Mois\u00e9s y de David. El pan \u00e1cimo representa el pan de la prisa y de la huida, el pan de la desgracia, comido en el desierto; pero es tambi\u00e9n el primer fruto de la tierra prometida. La bendici\u00f3n del pan hace participar de la salvaci\u00f3n, como don de Dios. El vino en la comida pascual es obligatorio, incluso para los m\u00e1s pobres; en efecto, representa el gozo y la fiesta por el don de la salvaci\u00f3n. Las cuatro copas de vino recuerdan los gestos liberadores de Dios se\u00f1alados en Ex 6,6. El banquete pascual jud\u00ed\u00ado, con su significado religioso salv\u00ed\u00adfico, ofrece el marco de comprensi\u00f3n de la pascua de Jes\u00fas y de la cristiana. Es memoria, anuncio y esperanza de la salvaci\u00f3n definitiva.<br \/>\n2395<br \/>\nIII. LA PASCUA DE JESUS Y LA PASCUA CRISTIANA,<br \/>\nLas fiestas de pascua que se mencionan en los evangelios sin\u00f3pticos y en el de Juan marcan las etapas decisivas de la actividad p\u00fablica de Jes\u00fas. De manera particular y \u00fanica, esto es verdad en lo que se refiere a la \u00faltima pascua, durante la cual Jes\u00fas fue arrestado y condenado a muerte.<br \/>\n2396<br \/>\n1. La pascua y la actividad publica DE Jes\u00fcs.<br \/>\nLa primera fiesta de pascua que recuerda la tradici\u00f3n evang\u00e9lica es la de Lc 2,41-50. Como conclusi\u00f3n del evangelio de los or\u00ed\u00adgenes o de la infancia, Lucas narra c\u00f3mo Jes\u00fas con sus padres, seg\u00fan la costumbre, subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n para celebrar la fiesta de pascua. Se trata de la peregrinaci\u00f3n anual para la gran festividad jud\u00ed\u00ada. No es un hecho casual que se mencione esta peregrinaci\u00f3n pascual de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n al cumplir los doce a\u00f1os, en los umbrales de su vida adulta. El evangelista relee aqu\u00ed\u00ad el episodio como si fuera la primera manifestaci\u00f3n de la sabidur\u00ed\u00ada de Jes\u00fas y de su decisi\u00f3n prof\u00e9tica de dedicarse a las \u2020\u0153cosas\u2020\u009d o a la \u2020\u0153casa\u2020\u009d\/templo del Padre (Lc 2,49). Esto sucedi\u00f3 en Jerusal\u00e9n, en el templo, en donde Jes\u00fas revela su destino y su opci\u00f3n a sus padres, que lo hab\u00ed\u00adan estado buscando angustiados durante \u2020\u0153tres\u2020\u009d d\u00ed\u00adas. Es \u00e9sta una discreta alusi\u00f3n al episodio de su \u00faltima pascua.<br \/>\nEl evangelio de Juan recuerda expresamente al menos tres pascuas. La primera guarda relaci\u00f3n con el signo que Jes\u00fas hace en el templo (Jn 2,13-22). Esta intervenci\u00f3n de Jes\u00fas comprende dos momentos: la acci\u00f3n prof\u00e9tica, la purificaci\u00f3n del templo, \u2020\u0153la casa de mi Padre\u2020\u009d y la palabra con que anuncia la constituci\u00f3n del nuevo templo, que, a la luz de la resurrecci\u00f3n, se identifica con su propio cuerpo. La segunda pascua, la de la crisis, va unida al signo de la multiplicaci\u00f3n de los panes en Galilea, junto al lago de Tiberiades (Jn 6,1-4). Tambi\u00e9n el drama de esta pascua se desarrolla en dos partes: el signo del pan que distribuye a la gente en el desierto como signo mesi\u00e1nico y un di\u00e1logo-discurso, en donde Jes\u00fas explica el significado profundo del don del pan. Frente a las esperanzas de un mesianismo de tipo nacionalista, Jes\u00fas establece su proyecto salv\u00ed\u00adfico, que pasa a trav\u00e9s de la fe. En efecto, solamente la fe sabe acoger el don del Padre, la palabra aut\u00e9ntica que viene del cielo como pan que sacia el hambre de las exigencias profundas del ser humano y que se manifiesta en el don que Jes\u00fas har\u00e1 de s\u00ed\u00ad mismo en su muerte (Jn 6,51). El discurso del pan est\u00e1 construido seg\u00fan el modelo de las homil\u00ed\u00adas sinagogales que desarrollan la reflexi\u00f3n sobre los textos de la Escritura (Ex 16,4; Ex 16,5, man\u00e1, pan del cielo; Is 54,13, la nueva alianza). Parece ser que estos textos, citados por Juan, se le\u00ed\u00adan con ocasi\u00f3n de la liturgia sinagogal en el tiempo pascual.<br \/>\nLa tercera pascua evang\u00e9lica mencionada por Juan va asociada al episodio de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, que provoca la muerte de Jes\u00fas para la definitiva resurrecci\u00f3n (Jn 11,55). El gesto prof\u00e9tico de Mar\u00ed\u00ada, la unci\u00f3n de Jes\u00fas con el perfumne precioso, es un signo premonitorio de la muerte de Jes\u00fas (Jn 12,1-8). Pero esta pascua est\u00e1 tambi\u00e9n relacionada con la entrada mesi\u00e1nica de Jes\u00fas, que culmina en el anuncio de la salvaci\u00f3n universal a los paganos (Jn 12,20; Jn 12,32). S\u00f3lo en este punto puede proclamar Jes\u00fas que ha llegado su hora (Jn 12,23). El tiempo de la revelaci\u00f3n definitiva del amor salv\u00ed\u00adfico de Dios explota en la \u00faltima pascua, a partir de la cual comienza tambi\u00e9n la misi\u00f3n para convocar a los hijos dispersos de Dios.<br \/>\n2397<br \/>\n2. La \u00faltima pascua de Jes\u00fas.<br \/>\nSeg\u00fan las esperanzas jud\u00ed\u00adas, que hab\u00ed\u00adan ido madurando a lo largo de los siglos, el mes\u00ed\u00adas liberador ten\u00ed\u00ada que manifestarse en Jerusal\u00e9n una noche de pascua. Nos lo recu\u00e9rdala antigua par\u00e1frasis aramea al texto de Ex 12,42 (TgN 1). All\u00ed\u00ad se mencionan las cuatro noches de las que es un memorial la pascua: la de la creaci\u00f3n, la del sacrificio de Isaac, la del \u00e9xcio y la \u00faltima noche, en la que se manifestar\u00e1 el mes\u00ed\u00adas. No es un hecho casual el que Jes\u00fas concluya su vida hist\u00f3rica, que comenz\u00f3 a orillas del lago de Galilea, en la capital jud\u00ed\u00ada, en la ciudad santa, una noche de pascua, el 14\/15 de Nis\u00e1n, de los a\u00f1os treinta. En este contexto Jes\u00fas proclama el \u00faltimo anuncio del reino de Dios, presentando su muerte como el signo supremo de fidelidad y de solidaridad por la salvaci\u00f3n de los hombres.<br \/>\nLos tres evangelios sin\u00f3pticos est\u00e1n de acuerdo en referir los detalles de la \u00faltima pascua de Jes\u00fas. Las secuencias de este drama final se pueden reconstruir a trav\u00e9s de los actuales textos evang\u00e9licos, que reflejan el contexto celebrativo lit\u00fargico de las primeras comunidades cristianas. Con un gesto prof\u00e9tico, Jes\u00fas manda preparar la sala en casa de un amigo de Jerusal\u00e9n para comer la pascua con sus disc\u00ed\u00adpulos Lc 22,1; Lc 22,7-13). Esto contrasta con los preparativos de los dirigentes jud\u00ed\u00ados para apresar a Jes\u00fas &#038; fin de evitar una sublevaci\u00f3n popular dentro del clima de la fiesta jud\u00ed\u00ada (Mc 14,1-2). Todos los detalles que conservan los evangelios sin\u00f3pticos nos llevan a esta conclusi\u00f3n: Jes\u00fas celebr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, antes de ser arrestado, una cena festiva dentro de un clima pascual. Los elementos esenciales se pueden reconstruir sobre la base de la tradici\u00f3n com\u00fan de los evangelios. La sucesi\u00f3n m\u00e1s clara y evidente del rito jud\u00ed\u00ado y cristiano la tenemos en el evangelio de Lucas: \u2020\u0153A la hora fijada se puso a la mesa con sus disc\u00ed\u00adpulos. Y les dijo: \u2020\u02dcAc deseado vivamente comer esta pascua con vosotros antes de mi pasi\u00f3n. Os digo que ya no la comer\u00e9 hasta que se cumpla en el reino de Dios\u2020\u2122. Tom\u00f3 una copa, dio gracias y dijo: \u2020\u02dcTomad y repartidla entre vosotros, pues os digo que ya no beber\u00e9 del fruto de la vid hasta que llegue el reino de Dios\u2020\u009d (Lc 22,14-19). Las palabras de Jes\u00fas se refieren al ritual jud\u00ed\u00ado, a la explicaci\u00f3n de la cena con su referencia a su momento escatol\u00f3gico. Dispuestos en forma sim\u00e9trica, vienen a continuaci\u00f3n los gestos y las palabras que introducen la nueva pascua; \u00e9sta se realiza en la muerte de Jes\u00fas, en su cuerpo dado y en su sangre derramada,, como fundamento de la nueva alianza (Lc 22,19-20). La copa del vino, que mencionan Lucas y Pablo \u2020\u0153despu\u00e9s de la cena\u2020\u009d, puede corresponder a la tercera copa del ritual jud\u00ed\u00ado ico 11,25; ico 16,16, \u2020\u0153el c\u00e1liz bendici\u00f3n\u2020\u009d). Tambi\u00e9n la alusi\u00f3n al canto del himno, que precede a la salida hacia el monte de los Olivos, es una reminiscencia del canto del Halle! pascual (Mc 14,26) [1 Eucarist\u00ed\u00ada].<br \/>\n2398<br \/>\n3. La pascua-paso al Padre.<br \/>\nTambi\u00e9n el relato de la cena en Juan, que precede al arresto de Jes\u00fas, conserva algunos rasgos claramente pascuales (Jn 13,21-30). Durante esta cena Jes\u00fas realiza el gesto prof\u00e9tico de lavar los pies a los disc\u00ed\u00adpulos como anticipaci\u00f3n simb\u00f3lica de su muerte, el mayor servicio y el don m\u00e1s alto para fundar la nueva comunidad. La introducci\u00f3n solemne y teol\u00f3gica de Juan da el verdadero significado al gesto de Jes\u00fas y a todo el libro de la \u2020\u0153gloria\u2020\u009d: \u2020\u0153Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo que le hab\u00ed\u00ada llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, Jes\u00fas, que hab\u00ed\u00ada amado a los suyos que estaban en el mundo, los am\u00f3 hasta el fin (Jn 13, 1). La \u2020\u0153gloria\u2020\u009d de Dios y la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas coinciden en la manifestaci\u00f3n definitiva del amor salv\u00ed\u00adfico. La acci\u00f3n simb\u00f3lica de lavar los pies a los disc\u00ed\u00adpulos es comentada y confirmada por el testamento espiritual de Jes\u00fas: \u2020\u0153Os doy un mandamiento nuevo: que os am\u00e9is unos a otros. Que como yo os he amado, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n os am\u00e9is unos a otros\u2020\u009d (Jn 13,34). Este es el mandamiento nuevo, sobre el que se basa toda la nueva alianza.<br \/>\nEl tema pascual vuelve a aparecer en el relato de la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas, que refleja en el fondo las im\u00e1genes del cordero pascual. Jes\u00fas es el verdadero cordero, que con su ofrenda libera al mundo del pecado y establece el nuevo pueblo de los liberados (Jn 1,29; Jn 1,36). Seg\u00fan Juan, Jes\u00fas muere en el momento en que se sacrificaban los corderos en el templo para la celebraci\u00f3n de la pascua jud\u00ed\u00ada (Jn 18,28 ). La muerte de Jes\u00fas es interpretada como el cumplimiento de las esperanzas mesi\u00e1nicas, representadas por el cordero pascual (Jn 19,35-36; Ap 5,6; Ap 5,12).<br \/>\n2399<br \/>\n4. La pascua cristiana.<br \/>\nLos testimonios de los primeros documentos cristianos son muy sobrios en lo que se refiere al culto y a los ritos cristianos. Los \u00fanicos textos expl\u00ed\u00adcitos sobre el culto cristiano en forma indirecta son las secciones eucar\u00ed\u00ads-ticas de los sin\u00f3pticos, que hablan de la cena final de Jes\u00fas, y algunos trozos bautismales de Pablo en funci\u00f3n teol\u00f3gico-exhortativa. Por eso no hay que extra\u00f1arse de que dentro del NT no se encuentren muchos textos que hablen de la celebraci\u00f3n de la pascua cristiana. Pero hay suficientes datos para hablar de un papel de la pascua en la vida de las primeras comunidades, tal como hab\u00ed\u00ada sucedido durante la vida y la muerte de Jes\u00fas.<br \/>\n2400<br \/>\na) La pascua anual.<br \/>\nEs probable que las primeras comunidades cristianas celebrasen la memoria anual de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. El es el verdadero cordero pascual que da la aut\u00e9ntica libertad a los creyentes y hace de ellos un pueblo nuevo. El texto m\u00e1s antiguo en este sentido nos lo ofrece la primera carta a los Corintios, escrita en Efeso por la mitad de los a\u00f1os cincuenta: \u2020\u0153,No sab\u00e9is que un poco de levadura hace fermentar toda la masa? Echad fuera la vieja levadura para ser una masa nueva, puesto que sois panes sin levadura; porque Cristo, nuestro cordero pascual, ya ha sido inmolado. As\u00ed\u00ad que celebremos la fiesta, no con levadura vieja, con levadura de malicia y d\u00e9 maldad, sino con panes sin levadora, panes de sinceridad y de verdad\u2020\u009d (1Co 5,6-8). Este texto, que guarda el tono de las profesiones de fe y de las ardorosas exhortaciones pastorales, se inserta en la intervenci\u00f3n de Pablo por resolver el caso de un desorden moral, que los corintios hab\u00ed\u00adan aceptado sin escr\u00fapulos en su propia comunidad: un cristiano conviv\u00ed\u00ada con la segunda mujer de su padre difunto. La apelaci\u00f3n a la condici\u00f3n pascual de la comunidad cristiana, liberada del viejo pecado en virtud de la muerte salv\u00ed\u00adfica de Cristo, es el motivo para vivir coherentemente en el nuevo estatuto de pueblo santo de Dios. De las antiguas fuentes cristianas del siglo w se puede reconstruir tambi\u00e9n la forma de la celebraci\u00f3n anual de la pascua: ayuno hasta la vigilia matutina, cuando se celebraba el \u00e1gape eucar\u00ed\u00adstico en un clima gozoso de comuni\u00f3n con el Se\u00f1or resucitado. Esto es lo que se deduce de la pr\u00e1ctica de los cristianos del Asia, llamados cuartodecimanos porque celebraban la pascua el 14 de Nis\u00e1n, seg\u00fan el calendario jud\u00ed\u00ado.<br \/>\n2401<br \/>\nb) La pascua semanal.<br \/>\nM\u00e1s documentada est\u00e1 la celebraci\u00f3n que caracterizaba a la semana cristiana. Desde los primeros tiempos la reuni\u00f3n festiva de los cristianos, a diferencia de la de los jud\u00ed\u00ados, ten\u00ed\u00ada lugar el d\u00ed\u00ada primero de la semana, en lugar del s\u00e1bado, para recordar la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas en un clima de gozo y de acogida fraternal. La asam-ble cristiana en Corinto, en la que se realiza tambi\u00e9n la colecta de las ofrendas para los pobres de Jerusal\u00e9n, se tiene el primeT d\u00ed\u00ada de la semana (1Co 16,2). La asamblea eucar\u00ed\u00adstica, caracterizada por la fracci\u00f3n del pan, se celebra en Tr\u00f3ade, en un clima claramente festivo y gozoso, por Pablo antes de emprender su partida (Hch 20,7-12). Tambi\u00e9n el Apocalipsis recuerda que la revelaci\u00f3n al profeta tiene lugarea\u2020\u009del d\u00ed\u00adadel Se\u00f1or\u2020\u009d (Ap 1,10),<br \/>\nEsta ubicaci\u00f3n de la asamblea cristiana en el primer d\u00ed\u00ada de la semana hay que relacionarla con la memoria de \/ resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, como atestiguan los relatos pascuales (Mt 28,1; Jn 20,1, \u2020\u0153el primer d\u00ed\u00ada despu\u00e9s del s\u00e1bado\u2020\u009d; Jn 20,19; Jn 20,26, la tarde aquel d\u00ed\u00ada, el primero la semana\u2020\u009d; \u2020\u0153ocho d\u00ed\u00adas despu\u00e9s\u2020\u009d). La forma de la celebraci\u00f3n es la de una comida fraternal, dentro de la cual tiene lugar la cena memorial en un contexto de esperanza mesi\u00e1nica: el Se\u00f1or viene en medio dejos suyos, porque es el resucitado. Este puede ser el sentido de la exclamaci\u00f3n lit\u00fargica, que se ha conservado en lengua aramea y que refiere Pablo en la carta a la iglesia de Corinto: \u2020\u0153Marana-tha: \u00c2\u00a1Ven, Se\u00f1or!\u2020\u009d (1Co 16,22; ico 11,26) [\/Eucarist\u00ed\u00ada].<br \/>\n2402<br \/>\nc) Pascua y vida cristiana.<br \/>\nLa pascua no es s\u00f3lo una fiesta conmemorativa, aniversaria o semanal, sino una dimensi\u00f3n de la vida cristiana inaugurada en el bautismo. Med\u00ed\u00adante el \/ bautismo, el cristiano ha quedado unido al destino salv\u00ed\u00adfico de Cristo para formar parte del pueblo nuevo, el que camina ahora hacia la pascua definitiva (cf 1P 1,22-2,10). Seg\u00fan Pablo, el bautismo es inmersi\u00f3n en la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, lo cual supone un paso real de la muerte a la vida, de la l\u00f3gica y mentalidad de muerte a un estilo y opci\u00f3n de vida que se realizan en la justicia yen la caridad fraterna (Rm 6,4-11 cf Col 2,12-3,4).<br \/>\nLa experiencia bautismal prefigura y prepara la de la pascua final y escatol\u00f3gica. Para los textos del Apocalipsis esta pascua no representa solamente la meta final de la esperanza cristiana, sino que se\u00f1ala precisamente el punto de llegada de la historia de la salvaci\u00f3n que concierne al mundo entero.<br \/>\nEn el centro de la historia humana est\u00e1 ahora el cordero inmolado y vivo, el Cristo muerto y resucitado, que da sentido a los acontecimientos humanos y garantiza la victoria de Dios sobre el mal hist\u00f3rico de la idolatr\u00ed\u00ada y de la injusticia.<br \/>\nEs el cordero el que abre el libro sellado del designio de Dios sobre la historia (Ap 5,1-14). A esta revelaci\u00f3n le hace eco el canto de los m\u00e1rtires, de los que han vencido a la bestia, el poder pol\u00ed\u00adtico idol\u00e1trico. Ellos cantan el c\u00e1ntico de Mois\u00e9s, el de la liberaci\u00f3n definitiva (Ap 12, ??? 1; 15,2-4).<br \/>\nAs\u00ed\u00ad pues, la pascua no es s\u00f3lo un recuerdo arcaico, sino el dinamismo de salvaci\u00f3n y de liberaci\u00f3n que est\u00e1 dentro de la historia humana desde el d\u00ed\u00ada en que Dios se sumergi\u00f3 en nuestra historia de modo irreversible con la encarnaci\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.<br \/>\n2403<br \/>\nBIBL.: Auzou G., De la servidumbre al servicio. Estudio del libro del Exodo, Fax, Madrid 1969; Campos L.Di Segni R., Haggadah di Pe-sach. Testo e traduzionidell\u2020\u2122haggadah ebral-ca, B. Carucci, As\u00ed\u00ads-Roma 19792; Cantalamessa R., La Pasqua delta riostra salvezza. Le tradizio-nipasquali della Bibbia e de \u00c2\u00a1la primitiva Chiesa, Marietti, C\u00e1sale Monferrato 1971, 19842; Id, La Pasqua nella chiesa antica, Ed. lntern., Tu-r\u00ed\u00adn 1978; Carena O., Cena asqualeebraicapercomunita cristiane, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1980; F\u00fcglister N., \u00c2\u00a1valore salv\u00ed\u00adfico della pasqua, Suppl. al GLNT, Paideia, Brescia 1976; Gar-mendia SR., La pascua en el A T. Estudio de los textos pascuales del A T a la luz de la critica literaria y de la historia de la tradici\u00f3n, Ed. Eset, Vitoria 1978; Haag H., P\u00e1que, en DBSVI, 1960,1120-1149; HenningerJ., Lesf\u00e9tesdeprintempschez les s\u00e9mites etla p\u00e1que isra\u00e9llle, Gabalda, Par\u00ed\u00ads 1975; Jerem\u00ed\u00adas J.,p\u00e1scha, en GLNT IX, 1974, 963\/984; Id, La \u00faltima cena. Palabras de Jes\u00fas, Cristiandad, Madrid 1980; Le D\u00e9a\u00fct R., La nuitpas\u00e9ale. Essai sur la signification de la P\u00e1quejuive a partir du Targum d\u2020\u2122Esode XLII, 12 PIB, Roma 1963: Noth M., Esodo, Paideia, Brescia 1977; Segre ?., Pesach, Ed. UCII, Roma 1972; ToafA.S., Haggadahdipasqua, Texto hebreo con traducci\u00f3n italiana, introducci\u00f3n y notas, Casa Ed. Israele, Roma 1931,197 P; Vaux R. de, Pascua ylos \u00e1cimos, en Instituciones deIAT, Herder, Barcelona 19853, 610-620.<br \/>\nR. Fabris<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>I. Misterio pascual<br \/>\n1. El concilio Vaticano II emplea reiteradamente la expresi\u00f3n mysterium paschale como designaci\u00f3n sint\u00e9tica del acontecimiento de la salvaci\u00f3n cristiana en sus aspectos m\u00e1s esenciales: el misterio pascual de la pasi\u00f3n, resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n de Cristo es el cumplimiento de la obra redentora de Cristo prefigurada en el AT y consistente en la victoria sobre la muerte y en la concesi\u00f3n de la vida (Sobre la liturgia, n.\u00c2\u00b0 5). Consiguientemente, ese misterio es origen de la Iglesia y de los sacramentos, del bautismo y de la eucarist\u00ed\u00ada ante todo (ibid., n.\u00c2\u00b0 5 61; cf. n.\u00c2\u00b0 10 47). De ah\u00ed\u00ad se sigue el car\u00e1cter pascual de la vida cristiana, que es participaci\u00f3n sacramental y existencial en el misterio pascual de Cristo, al que se incorporan los cristianos por el bautismo y la eucarist\u00ed\u00ada (ibid., n.\u00c2\u00b0 6), y que ellos, en virtud de una uni\u00f3n con Cristo (la cual de alg\u00fan modo afecta tambi\u00e9n a los no cristianos) han de reproducir concretamente en la vida diaria (Sobre la Iglesia en el mundo actual, n.\u00c2\u00b0 22; cf. n.\u00c2\u00b0 38 52), tal como lo reprodujeron ejemplarmente los santos (Sobre la liturgia, n.\u00c2\u00b0 104). Eso se hace posible por la liturgia, cuyos dos focos &#8211; la eucarist\u00ed\u00ada semanal del domingo y la p. anual &#8211; celebran y representan el misterio pascual (ibid., n\u00c2\u00b0 106ss 119; cf. n.\u00c2\u00b0 102), en el que los sacerdotes y los obispos deben introducir a los fieles por medio de la predicaci\u00f3n (Sobre la formaci\u00f3n sacerdotal, n.\u00c2\u00b0 8; Sobre los obispos, n.0 15; cf. el Decreto sobre las misiones, n.\u00c2\u00b0 14).<\/p>\n<p>2. La vida de Cristo est\u00e1 marcada ya en el Nuevo Testamento por el misterio pascual: a) una fiesta jud\u00ed\u00ada de p. fue la \u00abhora\u00bb determinada por el Padre desde la eternidad; y, seg\u00fan los Evangelios, Jes\u00fas se acerc\u00f3 conscientemente a esa hora.<\/p>\n<p>b) Jes\u00fas muri\u00f3 como \u00abnuestro cordero pascual\u00bb (1 Cor 5, 7; cf. Jn 19, 34 36; 1 Pe 1, 18ss), y del vocabulario pascual veterotestamentario procede una gran parte de los temas y t\u00e9rminos soteriol\u00f3gicos (p. ej., la familia de t\u00e9rminos relacionados con \u00abredimir\u00bb) que expresan la salvaci\u00f3n eterna operada por el hecho pascual neotestamentario. c) La cena de despedida de Jes\u00fas, por la que se funda etiol\u00f3gicamente la representaci\u00f3n memorial-eucar\u00ed\u00adstica de Cristo y su obra, es vista por los sin\u00f3pticos en relaci\u00f3n con una comida pascual jud\u00ed\u00ada de origen veterotestamentaria (esta relaci\u00f3n teol\u00f3gica es importante; en cambio, tiene una importancia meramente secundaria la cuesti\u00f3n de si la \u00faltima cena hist\u00f3ricamente fue en realidad una comida de p.; por el hecho de que en tiempo de Jes\u00fas se segu\u00ed\u00adan distintos calendarios puede explicarse incluso hist\u00f3ricamente la divergencia entre la cronolog\u00ed\u00ada sin\u00f3ptica y la de Juan [cf. -> Biblia, C iv, 10d] ).<\/p>\n<p>3. Aparte de los puntos aislados de contacto mencionados expresamente por el NT, existe un profundo e instructivo parentesco estructural entre la p. jud\u00ed\u00ada veterotestamentaria, por una parte, y el acontecimiento neotestamentario de la salvaci\u00f3n cristiana, el estado salv\u00ed\u00adfico que de ah\u00ed\u00ad resulta y la representaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n que actualiza el acontecimiento y el estado de salvaci\u00f3n, por otra parte. En lo que sigue se esbozan brevemente las principales l\u00ed\u00adneas estructurales de la teolog\u00ed\u00ada pascual, para esclarecer teol\u00f3gicamente el Mysterium paschale cristiano.<\/p>\n<p>II. La base hist\u00f3rico-salv\u00ed\u00adfica<br \/>\n1. La teolog\u00ed\u00ada pascual jud\u00ed\u00ada del AT se refiere a la obra fundamental de salvaci\u00f3n de Yahveh en favor de Israel, y lleva por tanto esencialmente un sello hist\u00f3rico-salv\u00ed\u00adfico. Tr\u00e1tase ante todo, a tenor de la narraci\u00f3n penetrada de prescripciones rituales y de etiolog\u00ed\u00ada cultual, que ha de atribuirse principalmente al yahvista y al escrito sacerdotal (en parte con una revisi\u00f3n deuteronomista: Ex 12, 1-13, 16 [6 15, 211), de la salvaci\u00f3n o \u00abredenci\u00f3n\u00bb de Israel. Esta comprende tres fases o aspectos: el rescate de la muerte en favor de Israel (o de sus primog\u00e9nitos) por raz\u00f3n de la sangre del cordero pascual empleada como signo de protecci\u00f3n (12, 13 27); la liberaci\u00f3n de Israel de la servidumbre de Egipto (12, 42; 13, 8); y el paso a trav\u00e9s del mar Rojo como nueva salvaci\u00f3n de la muerte y como liberaci\u00f3n definitiva de la tribulaci\u00f3n (13, 17-15, 21). Se trata, pues, de la vida: del paso de la muerte a la plenitud de la vida, en cuanto la liberaci\u00f3n de la servidumbre como redenci\u00f3n (rescate) incluye el tr\u00e1nsito a la posesi\u00f3n del redentor, es decir, de Yahveh. Dios mismo es el que produce la salvaci\u00f3n (como lo afirma ampliamente tambi\u00e9n el NT), en cuanto \u00e9l mismo redime y rescata (los LXX emplean los t\u00e9rminos s\u00f3dsein, r\u00faesthai, [\u00e1po-]lytro\u00fasthai, que son fundamentales para el vocabulario neotestamentario de la salvaci\u00f3n). Sin embargo, Yahveh se sirve en su obra de un mediador y de un medio de la salvaci\u00f3n, cuya funci\u00f3n traspasa el NT a Jes\u00fas: de Mois\u00e9s, su siervo, y del cordero sacrificado o de su sangre.<\/p>\n<p>2.` Como se acaba de exponer, la obra de salvaci\u00f3n pascual es salida (\u00e9xodo) y paso o tr\u00e1nsito (diabasis; Fil\u00f3n ve en ella, espiritualizada como tr\u00e1nsito del pecado a la virtud, de lo material a lo espiritual, la esencia de la p., que consecuentemente se llama t\u00e1 diabat\u00e9ria = sacrificio del tr\u00e1nsito; cf. en Juan el \u00abpasar\u00bb [metaba\u00ed\u00adnein] de Cristo y del cristiano desde la muerte a la vida, desde el mundo al Padre). A ello se a\u00f1ade como nuevo acontecimiento pascual y \u00faltima fase que corona todo el movimiento de salvaci\u00f3n, la entrada en la tierra de promisi\u00f3n y \u00abdescanso\u00bb (cf. Heb 3, 7-4, 11); pues, seg\u00fan Jos 5, 10ss (donde se trata tambi\u00e9n de una etiolog\u00ed\u00ada cultual) inmediatamente despu\u00e9s del paso del Jord\u00e1n, visto en analog\u00ed\u00ada con el paso del mar Rojo, los israelitas celebraron en Guilgal la primera p. de la tierra prometida.<\/p>\n<p>3. Se\u00f1aladamente el juda\u00ed\u00adsmo posterior al AT consider\u00f3 como acontecimientos pascuales toda una serie de otros hechos, de forma que la p. vino m\u00e1s y m\u00e1s a ser compendio de la historia de -\u203a salvaci\u00f3n (I). Por su importancia teol\u00f3gica y por su origen precristiano (cf. particularmente los targumes palestinenses sobre ex 12, 42) han de mencionarse a este respecto la creaci\u00f3n del mundo y del hombre (G\u00e9n lss), la alianza de Yahveh con Abraham (G\u00e9n 15, 17) y el sacrificio de Isaac (G\u00e9n 22), al que se reconoci\u00f3 en el rabinismo una m\u00faltiple y amplia significaci\u00f3n soteriol\u00f3gica, que corre a menudo paralela con la muerte y el sacrificio de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>III. Trasfondo de la historia de las religiones<br \/>\n1. La p. jud\u00ed\u00ada uni\u00f3 en s\u00ed\u00ad dos celebraciones de suyo distintas: la celebraci\u00f3n nocturna y dom\u00e9stica de la p., y la fiesta de peregrinaci\u00f3n de los panes \u00e1cimos (massot), que duraba siete d\u00ed\u00adas. Ambas fiestas &#8211; pash\u00e1 y massot &#8211; son de origen preisrael\u00ed\u00adtico. La p. es originariamente un rito de pastores n\u00f3madas de ganado menor, que ellos celebraban en la noche de la luna llena al tiempo del equinoccio de primavera para protecci\u00f3n y prosperidad suya y de sus reba\u00f1os (cf. la significaci\u00f3n apotropaica de la sangre) antes de emprender la marcha de los pastos de invierno a los de verano (es decir, de la estepa a la tierra de cultivo). Los massot, en cambio, pertenecen a la civilizaci\u00f3n de los agricultores, los cuales, al comienzo de la cosecha, marcaban la transici\u00f3n de lo viejo a lo nuevo comiendo panes \u00e1cimos, a los que, como tales, no se les hab\u00ed\u00ada a\u00f1adido nada de trigo procedente del a\u00f1o anterior. Se trata, pues, de dos fiestas de la naturaleza, que fueron \u00abhistorizadas\u00bb por los israelitas, pues ellos, al aceptarlas, las convirtieron en una representaci\u00f3n de recuerdos hist\u00f3rico-salv\u00ed\u00adficos (un proceso semejante de historizaci\u00f3n subyace tambi\u00e9n en la evoluci\u00f3n de diversas fiestas cristianas, p. ej., la de navidad).<\/p>\n<p>2. Sin embargo, no se perdi\u00f3 lo natural. As\u00ed\u00ad se ve particularmente en que tambi\u00e9n en el AT la idea del sacrificio de las primicias qued\u00f3 ligada tanto a la p. como a los massot. Aunque posteriormente no seus\u00f3 ya en la p. la ofrenda de las primicias, la idea de las mismas es un elemento integrante de la tem\u00e1tica pascual (cf. entre otros textos ex 12, 12 y 13, 11-16); y los massot, que son el primer pan de la nueva cosecha, incluyen la oblaci\u00f3n de la gavilla de primicias (cf. Lev 23, 9-14; en el NT &#8211; Rom 8, 28; 1 Cor 15, 20 23, en un contexto pascual &#8211; Cristo es el prot\u00f3tokos y la \u00e1parj\u00e9).<\/p>\n<p>Las primicias son tenidas por lo m\u00e1s precioso y vital de la familia, del reba\u00f1o o de la cosecha que ellas representan. De su ofrenda se espera prosperidad y fecundidad, en una palabra, vida. De esta manera el tema de la vida, al que se dedicaban en las religiones extraisraelitas los cultos primaverales de las divinidades de la vegetaci\u00f3n que mueren y resucitan, y que es de importancia central para el acontecer pascual neotestamentario (el Se\u00f1or resucitado en p. es el origen y causa de la vida comunicada por los sacramentos pascuales), entra ya en la ra\u00ed\u00adz natural de la pascua.<\/p>\n<p>3. Con ello la p. penetra en la tem\u00e1tica de a\u00f1o nuevo del antiguo oriente. A ella pertenece no s\u00f3lo el ritual de la fecundidad, que juntamente con el culto a las divinidades de la vegetaci\u00f3n que mueren y resucitan comprende las bodas sagradas, sino tambi\u00e9n la representaci\u00f3n actualizante de la cosmogon\u00ed\u00ada concebida como teomaquia, por la que la divinidad vencedora recibe la monarqu\u00ed\u00ada sobre el mundo de los dioses y de los hombres. Directa o indirectamente, ah\u00ed\u00ad puede fundarse el hecho de que, por una parte, en el juda\u00ed\u00adsmo el Cantar de los cantares, con su alegor\u00ed\u00ada nupcial aplicada a Yahveh e Israel, proporcion\u00f3 la per\u00ed\u00adcopa sinagogal de la fiesta de p., y, por otra parte, ya en el AT tanto la creaci\u00f3n (pascual) del mundo como el acontecer de p., por el que Yahveh vino a ser rey, fueron descritos con material imaginativo tomado de las luchas m\u00ed\u00adticas del caos (cf., entre otros textos, la cantata de Ex 15, 1-18, as\u00ed\u00ad como lo que diremos luego en VI 1). Con ello iba ligada en el antiguo oriente la entronizaci\u00f3n del rey terreno, que era considerado como representante de la divinidad. Quiz\u00e1 haya una resonancia de este nexo de ideas cuando en el juda\u00ed\u00adsmo la realizaci\u00f3n de la realeza dav\u00ed\u00addico-mesi\u00e1nica es esperada en p., y cuando en el NT leemos que Jes\u00fas fue hecho \u00abKyrios y Cristo\u00bb por su resurrecci\u00f3n pascual (Act 2, 32-36; 13, 33ss, con apoyo en los Sal 2 y 110).<\/p>\n<p>IV. El aspecto lit\u00fargico y sacramental<br \/>\n1. La p. es esencialmente una fiesta memorial: \u00abEste d\u00ed\u00ada (o este rito) ser\u00e1 un memorial para vosotros\u00bb (Ex 12, 14; 13, 9). Por la predicaci\u00f3n (en la llamada haggada) y por la alabanza (particularmente de los Salmos del Hallel) se conmemoran los principales hechos salvificos de Yahveh y la salvaci\u00f3n que de ellos result\u00f3 para Israel y los israelitas. Ahora bien, esta anamnesis lit\u00fargica no es en absoluto un mero acto de recuerdo, sino a la vez, por raz\u00f3n del concepto b\u00ed\u00adblico de conmemoraci\u00f3n, una representaci\u00f3n subjetiva y objetiva del hecho, que en s\u00ed\u00ad aconteci\u00f3 una sola vez tanto en el israelita que celebra como en el Dios celebrado (cf. la oraci\u00f3n \u00abAcu\u00e9rdate, Se\u00f1or&#8230;\u00bb en uni\u00f3n con la funci\u00f3n de signo que la sangre de p. tiene para Yahveh en Ex 12, 13 23 y en el juda\u00ed\u00adsmo). As\u00ed\u00ad en cada representaci\u00f3n se da para los celebrantes una reactualizaci\u00f3n concreta y eficaz de la salvaci\u00f3n pascual: \u00abHoy sal\u00ed\u00ads\u00bb, por lo cual el rito se ejecuta \u00aba causa de lo que Yahveh hizo por m\u00ed\u00ad cuando yo sal\u00ed\u00ad de Egipto\u00bb (Ex 13, 4 8; cf. entre otros textos Misna, Pes 10, 5).<\/p>\n<p>El mismo car\u00e1cter tiene la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica del NT: se realiza, predicando y dando gracias, como anamnesis kerygm\u00e1tica y eucar\u00ed\u00adstica, para hacer presente de nuevo la fundamental acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios en Cristo (cf. 1 Cor 11, 23-27; Lc 22, 19).<\/p>\n<p>2. En esta memoria pascual no se trata de un mero recuerdo mental y verbal, sino de una reproducci\u00f3n ritual, real y simb\u00f3lica: la vigilancia nocturna (como origen de las vigilias cristianas) corresponde a la vigilancia de Yahveh y de los israelitas en la primera p. (Lx 12, 42); el atuendo de caminantes (Ex 12, 11) o, en la p. jud\u00ed\u00ada, el tranquilo sentarse a la mesa simbolizan la disposici\u00f3n para la partida o la ya lograda liberaci\u00f3n de la servidumbre.<\/p>\n<p>Sin embargo, la funci\u00f3n conmemorativa est\u00e1 ligada de manera especial a los elementos de la comida, de cuya interpretaci\u00f3n en el juda\u00ed\u00adsmo (pero cf. ya Ex 12, 26ss; 13, 7ss)arrancar\u00e1 la conmemoraci\u00f3n kerygm\u00e1tica y catequ\u00e9tica: lo mismo que las hierbas amargas, el pan sin levadura significa el pan de la miseria de la servidumbre (Dt 16, 3), y a la vez la salida (m\u00e1s precisamente, la prisa inesperada con que se hizo: Ex 12, 34 39) y, juntamente con el vino, no mencionado a\u00fan en el AT, pero que desempe\u00f1a un papel importante en la p. jud\u00ed\u00ada, la gozosa posesi\u00f3n de la tierra prometida (cf. Jos 5, 10ss). El pan y el vino, sobre los que pronunciaba la bendici\u00f3n el presidente de la mesa, pod\u00ed\u00adan adem\u00e1s ser entendidos por los comensales a quienes se distribu\u00ed\u00adan no s\u00f3lo como expresi\u00f3n y realizaci\u00f3n de una comuni\u00f3n fraterna, sino tambi\u00e9n, en circunstancias, como fuentes de bendici\u00f3n. Tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad es notable la analog\u00ed\u00ada con la eucarist\u00ed\u00ada neotestamentaria, que consiste igualmente en una \u00abacci\u00f3n\u00bb: pan y vino son aqu\u00ed\u00ad tambi\u00e9n a la vez recuerdo y fuente de gracia (cf. particularmente 1 Cor 10, 14-22; 11, 23-32).<\/p>\n<p>3. La p. jud\u00ed\u00ada veterotestamentaria era a la vez un banquete sacrificial. Al igual que en los llamados sacrificios de la salvaci\u00f3n, por raz\u00f3n de la centralizaci\u00f3n cultual deuteron\u00f3mica, en la llamada p. postegipcia (cf. Dt 16, 1-8; 2 Re 23, 21ss; 2 Par 30, 1-27; 35, 11-19; Esd 6, 19-22) el cordero (o cabrito) que hab\u00ed\u00ada de consumirse en la celebraci\u00f3n familiar se sacrificaba previamente en el templo. El padre de familias (o el autorizado por \u00e9l) sacrificaba el cordero, y los sacerdotes ofrec\u00ed\u00adan a Yahveh la parte que le tocaba (quemando las grasas y vertiendo la sangre sobre el altar): Yahveh y los oferentes tomaban parte en el mismo banquete. Como en todo sacrificio cruento, tambi\u00e9n a la sangre de p. se le atribu\u00ed\u00ada, seg\u00fan la concepci\u00f3n jud\u00ed\u00ada, significaci\u00f3n expiatoria: puede operar expiaci\u00f3n (en el sentido genuinamente b\u00ed\u00adblico de borrar el pecado; cf. entre otros bPes 61b 65b) para aquellos por quienes se sacrifica el cordero. Sobre este fondo se comprende la idea de sacrificio que va ligada a la eucarist\u00ed\u00ada neotestamentaria, as\u00ed\u00ad como la significaci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica que, tambi\u00e9n en conexi\u00f3n con la -~ eucarist\u00ed\u00ada (Mt 26, 28: \u00abpara remisi\u00f3n de los pecados\u00bb), se atribuye particularmente a la sangre de Jes\u00fas (1 Pe 1, 18ss; Ap 5, 9 12; 7, 14; 12, 11; cf. Jn 19, 34 36: sangre del cordero pascual).<\/p>\n<p>V. Los componentes eclesiales<br \/>\n1. Aunque la salvaci\u00f3n pascual afecta personalmente a cada uno (\u00ablo que Yahveh ha hecho por m\u00ed\u00ad\u00bb), la p., como hecho salv\u00ed\u00adfico y rito lit\u00fargico, es necesariamente comunitaria. En tiempo de Jes\u00fas, la liturgia de p. ten\u00ed\u00ada una doble estructura social: como sociedad dom\u00e9stica menor y como gran comunidad popular. La liturgia de la comida (el llamado seder), de acuerdo con el car\u00e1cter originario de p. se celebraba en la intimidad de la familia o en el marco de una comunidad menor (h\u00e1bur\u00e1h, fratr\u00ed\u00ada, cf. comunidad de la \u00faltima cena de Jes\u00fas), para la que se sacrificaba previamente el cordero; la fiesta era presidida por el padre de familia como liturgo. Pero juntamente, por haberse fusionado el pash\u00e1&#8217; con la fiesta de peregrinaci\u00f3n de los massot y por tenerse que sacrificar los corderos en el templo a causa de la centralizaci\u00f3n cultual, la p. vino a ser una fiesta de Israel, que como tal comprend\u00ed\u00ada a toda la comunidad del pueblo (la q\u00e1h\u00e1l o \u00e9kkles\u00ed\u00ada; cf. antes en iv 3; ya en Jos 5, lOss). Una doble estructura de sorprendente analog\u00ed\u00ada con lo dicho se encuentra en el NT: como sujeto y objeto de la liturgia aparece tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad la Iglesia entera como pueblo de Dios y a la vez la Iglesia particular como comunidad dom\u00e9stica, que se re\u00fane en las casas particulares para celebrar la comida (Act 2, 46; 5, 42: kat&#8217;o\u00ed\u00adk\u00ed\u00adan, como Ex 12, 3, seg\u00fan los LXX).<\/p>\n<p>2. La p. no s\u00f3lo es una fiesta de Israel, sino simplemente la fiesta de Israel, y como tal fue celebrada con toda probabilidad hacia el cambio de los tiempos, despu\u00e9s de haberle disputado transitoriamente este t\u00ed\u00adtulo la fiesta de oto\u00f1o. Es, en expresi\u00f3n de los rabinos, \u00abel d\u00ed\u00ada del nacimiento de Israel\u00bb. Con raz\u00f3n, pues, refiri\u00f3 Israel su existencia y su puesto singular entre los pueblos a la acci\u00f3n pascual de Dios, expresada en el dogma central de que Yaveh sac\u00f3 a Israel de Egipto. \u00abCon la p. se designa preferentemente el comienzo de la historia de Israel\u00bb (M. Noth). Tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad salta a la vista el paralelismo con el NT: La Iglesia es el pueblo de Dios, \u00abque \u00e9l adquiri\u00f3 por su propia sangre\u00bb (Act 20, 28; cf. Ap 5, 9ss, as\u00ed\u00ad como Jn 19, 34 36: la formaci\u00f3n de Eva del costado de Ad\u00e1n, con la que compararon los padres el nacimiento de la Iglesia del costado taladrado de Cristo, la sit\u00faa Jub 2, 14; 3, 8 en el viernes despu\u00e9s de la luna llena de p., es decir, en el d\u00ed\u00ada de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas).<\/p>\n<p>3. Todo esto sugiere cierto enlace entre la p. y la alianza. De hecho, ya el AT habla a menudo de la \u00abalianza que Yahveh concluy\u00f3 con Israel, (el d\u00ed\u00ada) que lo sac\u00f3 de Egipto\u00bb (Dt 29, 24; 1 Re 8, 9; Jer 31, 32; 34, 13). La renovaci\u00f3n de la alianza parece haberse sellado tambi\u00e9n, con preferencia, por una solemne fiesta de p. (2 Re 23, 21ss; cf. 2 Par 35, 1-18, as\u00ed\u00ad como 30, 1-27). Seg\u00fan Sap 18, 6-9 (quiz\u00e1 parte integrante de una haggada pascual alejandrina), la noche de p. los israelitas en medio del sacrificio \u00abse obligaron (diatithesthai) un\u00e1nimemente a la ley divina\u00bb, apoyados \u00aben los juramentos hechos a sus padres\u00bb; con ello se alude a la alianza de Yahveh con Abraham (cf. G\u00e9n 15, 13-18), alianza que, como lo muestran textos extrab\u00ed\u00adblicos de Palestina, aproximadamente contempor\u00e1neos (cf. antes II 3), hubo de concluirse en uni\u00f3n con un pash\u00e4&#8217;. Por eso, se establece con gusto un paralelismo entre la sangre de p. y la sangre de la circuncisi\u00f3n, identificada con la de la alianza. La circuncisi\u00f3n, mencionada con frecuencia en el AT en estrecho enlace con la p., es efectivamente el signo de la alianza (cf. entre otros textos Ex 12, 44 48; Jos 5, 2-10, as\u00ed\u00ad como G\u00e9n 17, 10-14). Esto explica de alg\u00fan modo por qu\u00e9 raz\u00f3n el NT, precisamente dentro del marco de p., pudo designar la sangre eucar\u00ed\u00adstica de Jes\u00fas como \u00abla sangre de la (nueva) alianza\u00bb (Mc 14, 24).<\/p>\n<p>VI. La orientaci\u00f3n escatol\u00f3gica<br \/>\n1. Ya dentro del AT, la p. y la salvaci\u00f3n pascual pasaron a ser una figura del acontecer y de la salvaci\u00f3n finales. Asf se hizo, por una parte, porque la salvaci\u00f3n del futuro, escatologizada m\u00e1s y m\u00e1s, fue descrita como nuevo acontecimiento pascual, como nueva acci\u00f3n protectora y salvadora de Dios (Is 31, 5; cf. 30, 29), y sobre todo como nuevo \u00e9xodo (entre otros textos: Is 35, 1-10; 43, 16-21; cf. ya Os 2, 16ss), en que se decidir\u00ed\u00ada definitivamente la lucha de Yahveh con los poderes m\u00ed\u00adticos del caos (cf. Is 27, 1; 51, 9ss; Sal 74, 12ss; 89, 10ss, as\u00ed\u00ad como Ap 12, 3-17; por medio de un solo y mismo motivo se enlazan protolog\u00ed\u00ada y escatolog\u00ed\u00ada tanto entre s\u00ed\u00ad como con la p.). Por otra parte, como lo muestra particularmente el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada, rasgos escatol\u00f3gicos fueron proyectados hacia atr\u00e1s en la primitiva narraci\u00f3n de la p., con lo cual los acontecimientos intrahist\u00f3ricos de la p. en Egipto fueron traspuestos a lo meta-hist\u00f3rico. El NT utiliza esta escatolog\u00ed\u00ada de la p., elaborada todav\u00ed\u00ada m\u00e1s por el juda\u00ed\u00adsmo posterior al AT, para anunciar y expresar, por medio del material conceptual e imaginativo preparado por ella, la salvaci\u00f3n final tra\u00ed\u00adda ahora por Cristo y en Cristo, ora en su fase ya realizada, ora en la no cumplida todav\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>2. Sin embargo, el acontecer final no s\u00f3lo fue considerado por el juda\u00ed\u00adsmo en analog\u00ed\u00ada con el hecho del p., sino que tambi\u00e9n fue esperado simplemente como el acontecimiento de p., por cuanto hab\u00ed\u00ada de llegar en una p. como conclusi\u00f3n insuperable de la larga serie de acciones salv\u00ed\u00adficas pascuales. As\u00ed\u00ad la traducci\u00f3n que los LXX dan de Jer 31(38), 8, significa que Yahveh en una p. congregar\u00e1 a los israelitas de los confines de la tierra, para celebrar con ellos la \u00abnueva alianza\u00bb (31, 31-34); y el himno inserto por los targumes palestinenses en Ex 12, 42 sobre las cuatro grandes noches de salvaci\u00f3n alaba la \u00faltima noche de p., no venida todav\u00ed\u00ada, como la noche del fin de los tiempos, en que se quebrantar\u00e1 definitivamente el yugo del mal y aparecer\u00e1 el Mes\u00ed\u00adas. Seg\u00fan el NT, de hecho Jes\u00fas fue elevado en p. a la dignidad de Mes\u00ed\u00adas (cf. antes 111 3), para retornar durante una nueva y \u00faltima p. en su gloria regia, seg\u00fan una primitiva expectaci\u00f3n cristiana, atestiguada a\u00fan por Jer\u00f3nimo (Hont. in Mt 25, 6).<\/p>\n<p>3. Suelo nutricio y sede principal de esta esperanza escatol\u00f3gica de la p. fue indudablemente la fiesta jud\u00ed\u00ada veterotestamentaria del pash\u00e1&#8217;. Ante el creciente fracaso hist\u00f3rico de los mediadores de salvaci\u00f3n, de las instituciones y los proyectos salv\u00ed\u00adficos, era natural que, sobre todo en tiempos de opresi\u00f3n (cf. a este prop\u00f3sito Flavio Josefo), al celebrar la anamnesis de la pasada acci\u00f3n redentora de Yahveh se encendiera y nutriera la expectaci\u00f3n de unanueva intervenci\u00f3n de Dios, esta vez definitiva. Con ello la celebraci\u00f3n neotestamentaria se acerca una vez m\u00e1s al pash\u00e4&#8217;: en ella, que encontrar\u00e1 su cumplimiento (no llegado todav\u00ed\u00ada) en el banquete celeste de la salvaci\u00f3n (cf. Lc 22, 14-18), se anuncia la muerte pascual del Se\u00f1or, entretanto presente y ausente a la vez, \u00abhasta que venga\u00bb (1 Cor 11, 26).<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: PARA LA HISTORIA: T. H. Gaster, Passover. Its History and Tradition (NY 1949); J. B. Segal, The Hebrew Passover from the Earliest Times to A. D. 70 (Lo 1963); H. Haag: DBS VI 1120-1149; :dem: LThK2 VIII 133-137; idem: Haag DB 1457-1460 &#8211; PARA EL RITUAL: Billerbeck 1 985-992, IV 41-76; G. Beer, Pesachim = Die Mischna I1\/3 (Gie 1912); E. D. Goldschmidt, Die Pessach Haggadah (B 1937); J. Jeremias, Palabras de Jes\u00fas (Fax Ma 1969). &#8211; PAJA LA TEOLOG\u00ed\u008dA: N. F\u00fcglister, Die Heilsbedeutung des Pascha (Mn 1963); R. Le D\u00e9aut, La nuit pascale (R 1963).<\/p>\n<p>Notker F\u00fcglister<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p>pasca (pavsca, 3957), transcripci\u00f3n griega del t\u00e9rmino arameo para la Pascua, del hebreo pasac, pasar por encima, dejar a un lado; fiesta instituida por Dios en conmemoraci\u00f3n de la liberaci\u00f3n de Israel de Egipto, y esperando expectativamente el sacrificio expiatorio de Cristo. Esta palabra significa: (I) la Fiesta de la Pascua (p.ej., Mat 26:2; Joh 2:13, 23; 6.4; 11.55; 12.1; 13.1; 18.39; 19:14; Act 12:4; Heb 11:28); (II) por metonimia: (a) la Cena Pascual (Mat 26:18,19; Mc 14.16; Luk 22:8,13); (b) el cordero pascual (p.ej., Mc 14.12; cf. Exo 12:21; Luk 22:7); (c) el mismo Cristo (1Co 5:7). La Fiesta de la Pascua celebrada por los cristianos en los tiempos post-apost\u00f3licos era una continuaci\u00f3n de la fiesta jud\u00ed\u00ada, pero no fue instituida por Cristo, ni estaba relacionada con la cuaresma. La fiesta pagana en honor a la diosa de la primavera, E\u00e1stre (otra forma del nombre Astarte, uno de los t\u00ed\u00adtulos de la diosa caldea, la reina del cielo), era totalmente distinta de aquella Pascua; sin embargo, la fiesta pagana se introdujo en la ap\u00f3stata religi\u00f3n occidental, bajo la guisa de \u00abpascua\u00bb, como parte del intento de adaptar las fiestas paganas en el seno de la cristiandad. Por cierto que en ingl\u00e9s recibe el nombre de Easter, derivado de E\u00e1stre, lo que evidencia el verdadero origen pagano de la llamada \u00abPascua cristiana\u00bb, que no coincide en el tiempo con la Pascua jud\u00ed\u00ada. Notas: (1) En Act 12:4, la frase traducida \u00abdespu\u00e9s de la pascua\u00bb significa despu\u00e9s de que hubiera finalizado toda la fiesta. (2) Para pareskeue, traducido \u00abv\u00ed\u00adspera de la pascua\u00bb en Luk 23:54 (RVR; RV: \u00abde la v\u00ed\u00adspera\u00bb); Joh 19:31 (RVR: \u00abv\u00ed\u00adspera de la pascua\u00bb; RV: \u00abla v\u00ed\u00adspera\u00bb); v. 42 (RVR: \u00abpreparaci\u00f3n de la pascua\u00bb; RV: \u00abv\u00ed\u00adspera\u00bb), v\u00e9anse PREPARACI\u00ed\u201cN, V\u00ed\u008dSPERA.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>En los tiempos de Jes\u00fas la pascua jud\u00ed\u00ada re\u00fane en Jerusal\u00e9n a los fieles de Mois\u00e9s para la inmolaci\u00f3n y la manducaci\u00f3n del *cordero pascual; con ella se conmemora el *\u00e9xodo que liber\u00f3 a los hebreos de la servidumbre egipcia. Hoy d\u00ed\u00ada la pascua cristiana re\u00fane en todas partes a los disc\u00ed\u00adpulos de Cristo en la comuni\u00f3n de su Se\u00f1or, verdadero cordero de Dios; los asocia a su *muerte y a su *resurrecci\u00f3n, que los han liberado del *pecado y de la muerte. Es evidente la continuidad entre una fiesta y otra, pero se ha cambiado de plano, pasando de la antigua a la nueva *Alianza por intermedio de la pascua de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>I. LA PASCUA ISRAELITA. 1. Pascua primaveral, n\u00f3mada y dom\u00e9stica. En los or\u00ed\u00adgenes es la pascua una fiesta de familia. Se la celebra de *noche, en el plenilunio del equinoccio de primavera, el 14 del mes de abib o de las espigas (llamado nis\u00e1n despu\u00e9s del exilio). Se ofrece a Yahveh un animal joven, nacido en el a\u00f1o, para atraer las bendiciones divinas sobre el reba\u00f1o. La v\u00ed\u00adctima es un cordero o un cabrito, macho, sin tacha (Ex 12,3-6); no se le debe romper ning\u00fan hueso (12,46; N\u00fam 9,12). Su *sangre se pone, como signo de preservaci\u00f3n, a la entrada de cada vivienda (Ex 12,7.22) Su carne se come en una *comida r\u00e1pida, tomada por los comensales en traje de viaje (12, 8-11). Estos rasgos n\u00f3madas y dom\u00e9sticos sugieren un origen muy antiguo de la pascua: pudiera ser el sacrificio que los hebreos piden al Fara\u00f3n que les permita ir a celebrar en el desierto (3,18; 5,1ss); en este caso ser\u00ed\u00ada m\u00e1s antigua que Mois\u00e9s y la salida de Egipto. Pero el \u00e9xodo fue el que le dio su significaci\u00f3n definitiva.<\/p>\n<p>2. Pascua y \u00e9xodo. La gran primavera de Israel es aquella en que Dios lo libera del yugo egipcio mediante una serie de intervenciones providenciales, la m\u00e1s asombrosa de las cuales se afirma en la d\u00e9cima plaga : el exterminio de los primog\u00e9nitos egipcios (Ex 11,5; 12,12.29s). Con este acontecimiento asociar\u00e1 m\u00e1s tarde la tradici\u00f3n la inmolaci\u00f3n de los primog\u00e9nitos del ganado y el rescate de los primog\u00e9nitos israelitas (13,1s. 11-15; N\u00fam 3,13; 8,17). Tal asociaci\u00f3n es secundaria. Lo que importa es la coincidencia de la pascua con la liberaci\u00f3n de los israelitas ; se convierte en el memorial del *\u00e9xodo, acontecimiento mayor de su historia ; recuerda que Dios castig\u00f3 a Egipto y tuvo consideraci\u00f3n con sus fieles (12,26s; 13,8ss). Tal ser\u00e1 en adelante el sentido de la pascua y el nuevo alcance de su nombre.<\/p>\n<p>Pascua es un calco del griego paskha, derivado del arameo pash\u00e1 y del hebreo pesah. El origen de este nombre es discutido. Algunos le atribuyen una etimolog\u00ed\u00ada extranjera, asiria (pasahu, apaciguar) o egipcia (pash, el recuerdo ; pesah, el golpe); pero ninguna de estas hip\u00f3tesis se impone. La Biblia relaciona pesah con el verbo pasah, que significa ora cojear, ora ejecutar una danza ritual en torno a un sacrificio (1Re 18,21.26), en sentido figurado, \u00absaltar\u00bb, \u00abpasar\u00bb, perdonar. La pascua es el paso de Yahveh, que pas\u00f3 de largo las casas israelitas, mientras que her\u00ed\u00ada a las de los egipcios (Ex 12,13. 23-27; cf. Is 31,5).<\/p>\n<p>3. Pascua y \u00e1zimos. Con el tiempo se soldar\u00e1 con la pascua otra fiesta, originariamente distinta, pero relacionada con ella por su fecha primaveral: los \u00e1zimos (Ex 12,15-20). Pascua se celebra el 14 del mes; los \u00e1zimos se fijan finalmente del 15 al 21. Estos *panes no fermentados acompa\u00f1an la ofrenda de las *primicias de la recolecci\u00f3n (siega) (Lev 23,5-14; Dt 26,1); la eliminaci\u00f3n de la vieja levadura es un rito de *pureza y de renovaci\u00f3n anual, cuyo origen n\u00f3mada o agr\u00ed\u00adcola se discute. Sea de ello lo que fuere, la tradici\u00f3n israelita relacion\u00f3 igualmente este rito con la salida de Egipto (Ex 23,15; 34,18). Ahora evoca la prisa de la partida, tan precipitada que los israelitas hubieron de llevarse la masa antes de que fermentara (Ex 12, 34.39). En los calendarios lit\u00fargicos pascua y \u00e1zimos se distinguen unas veces (L\u00e9v 23,5-8; cf. Esd 6,19-22; 2Par 35,17) y otras se confunden (Dt 16,1-8; 2Par 30,1-13).<\/p>\n<p>De todos modos, en las pascuas anuales se actualiza la liberaci\u00f3n del \u00e9xodo, y este significado profundo de la fiesta se siente con m\u00e1s intensidad en las etapas importantes de la historia de Israel: las del Sina\u00ed\u00ad (N\u00fam 9) y de la entrada en Cana\u00e1n (Jos 5); las de las reformas de Ezequ\u00ed\u00adas hacia 716 (2Par 30) y de Jos\u00ed\u00adas hacia 622 (2Re 23,21ss); la del restablecimiepto postex\u00ed\u00adlico en 515 (Esd 6,19-22). El segundo Isa\u00ed\u00adas presenta el retorno del *exilio como un nuevo \u00e9xodo (cf. Is 63,7-64,11), y la reuni\u00f3n de los dispersos (Is 49,6) la considera como obra del cordero-siervo (Is 53,7) que debe adem\u00e1s ser la luz de las naciones y que, con el cordero pascual, servir\u00e1 de figura del *Mes\u00ed\u00adas venidero.<\/p>\n<p>4. Pascua, fiesta del templo. La pascua fue evolucionando al atravesar as\u00ed\u00ad los siglos. Sobrevinieron puntualizaciones, modificaciones. La m\u00e1s importante es la innovaci\u00f3n del Deuteronomio, que transforma la vieja celebraci\u00f3n familiar en una fiesta del *templo (Dt 16,1-8). Esta legislaci\u00f3n conoci\u00f3 quiz\u00e1 bajo Ezequ\u00ed\u00adas un comienzo de realizaci\u00f3n (2Par 30; cf. ls 30,29); en todo caso pasa a la pr\u00e1ctica bajo Jos\u00ed\u00adas (2Re 23,21ss; 2Par 35). La pascua se encuadra as\u00ed\u00ad en la centralizaci\u00f3n general del *culto. Su rito se adapta; la sangre se derrama sobre el altar (2Par 35,11); sacerdotes y levitas son los actores principales de la ceremonia.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del exilio viene a ser la pascua la fiesta por excelencia, cuya omisi\u00f3n acarrear\u00ed\u00ada a los jud\u00ed\u00ados una verdadera excomuni\u00f3n (N\u00fam 9,13); todos los circuncisos, y s\u00f3lo ellos, deben tomar parte en la misma (Ex 12,43-49); en caso de necesidad puede retrasarse un mes (N\u00fam 9,9-13; cf. 2Par 30,2ss). Estas puntualizaciones de la legislaci\u00f3n sacerdotal fijan una jurisprudencia ahora ya inmutable. Sin duda que fuera de la ciudad santa se celebra la pascua ac\u00e1 o all\u00e1 en el marco familiar; ciertamente lo hace as\u00ed\u00ad la colonia jud\u00ed\u00ada de Elefantina, en Egipto, seg\u00fan un documento del a\u00f1o 419. Pero la inmolaci\u00f3n del cordero se elimina progresivamente de estas celebraciones particulares, que quedan ya eclipsadas por la solemnidad de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>La pascua se ha convertido en una de las grandes peregrinaciones, uno de los puntos culminantes del a\u00f1o lit\u00fargico. A trav\u00e9s del recuerdo de la liberaci\u00f3n de Egipto fomenta la esperanza de la *liberaci\u00f3n venidera. Hay aqu\u00ed\u00ad un peligro de que despierte el nacionalismo: con frecuencia es en el momento de la pascua cuando se afirman movimientos pol\u00ed\u00adticos (cf. Lc 13,1ss) o se exasperan las pasiones religiosas (Act 12,1-4), En la \u00e9poca romana la administraci\u00f3n cuida de mantener el orden durante las festividades pascuales y cada a\u00f1o sube el procurador por este tiempo a Jerusal\u00e9n. Pero la fe religiosa puede tambi\u00e9n ver m\u00e1s lejos que esta agitaci\u00f3n y mantenerse pura de compromisos: la pascua es una fiesta de esperanza porque, como se dice corrientemente, durante esta *noche es cuando vendr\u00e1 el *Mes\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>II. LA PASCUA DE JES\u00daS. En efecto, el Mes\u00ed\u00adas viene; para comenzar, Jes\u00fas torna parte en la pascua jud\u00ed\u00ada; la desear\u00ed\u00ada mejor, pero al fin la suplantar\u00e1 d\u00e1ndole cumplimiento.<\/p>\n<p>En el tiempo de la pascua pronuncia Jes\u00fas palabras y realiza actos que poco a poco cambian su sentido. Tenemos de este modo la pascua del *Hijo \u00fanico, que se detiene junto al \u00absanto de los santos\u00bb porque sabe que all\u00ed\u00ad est\u00e1 en casa de su Padre (Lc 2,41-51); la pascua del nuevo *templo, en que Jes\u00fas purifica el santuario provisional y anuncia el santuario definitivo, su cuerpo resucitado (Jn 2,13-23; cf. 1,14. 51; 4,21-24); la pascua del *pan multiplicado, que ser\u00e1 su *carne ofrecida en sacrificio (Jn 6); finalmente, y sobre todo, la pascua del nuevo *cordero, en que Jes\u00fas ocupa el puesto de la v\u00ed\u00adctima pascual, instituye la nueva comida pascual y efect\u00faa su propio \u00e9xodo, \u00abpaso\u00bb de este mundo pecador al *reino del Padre (Jn 13,1).<\/p>\n<p>Los evangelistas comprendieron bien las intenciones de Jes\u00fas y las ponen de relieve con diversos matices. Los Sin\u00f3pticos describen la \u00faltima *comida de Jes\u00fas (aun cuando se celebrara la v\u00ed\u00adspera de la pascua) como una comida pascual: la cena se toma dentro de los muros de Jerusal\u00e9n; est\u00e1 encuadrada por una liturgia que comporta, entre otras cosas, la recitaci\u00f3n del Hallel (Mc 14,26 p). Pero es la comida de una nueva pascua: en las bendiciones rituales destinadas al *pan y al *vino inserta Jes\u00fas la instituci\u00f3n de la *eucarist\u00ed\u00ada; al dar a comer su *cuerpo y a beber su *sangre derramada, describe su muerte como el *sacrificio de la pascua, cuyo nuevo cordero es \u00e9l (Mc 14.22-24 p). Juan prefiere subrayar este hecho insertando en su evangelio diversas alusiones a Jes\u00fas-cordero (Jn 1,29.36) y haciendo coincidir en la tarde del 14 de nis\u00e1n la inmolaci\u00f3n del cordero (18,28; 19,14.31.42) y la muerte en cruz de la verdadera v\u00ed\u00adctima pascual (19,36).<\/p>\n<p>III. LA PASCUA CRISTIANA. 1. La pascua dominical. Jes\u00fas, crucificado la v\u00ed\u00adspera de un *s\u00e1bado (Mc 15,42 p; Jn 19,31), resucita al d\u00ed\u00ada siguiente de este mismo s\u00e1bado: el primer d\u00ed\u00ada de la *semana (Mc 16,2 p). Este d\u00ed\u00ada tambi\u00e9n se encuentran los ap\u00f3stoles con el Se\u00f1or resucitado, durante una comida que renueva la cena (Lc 24, 30.42s; Mc 16,14; Jn 20,19-26; 21, 1-14 [?]; Act 1,4). Por tanto, el primer d\u00ed\u00ada de la semana se reunir\u00e1n las asambleas cristianas para la fracci\u00f3n del pan (Act 20,7; lCor 16,2). Este d\u00ed\u00ada recibir\u00e1 pronto un nombre nuevo: el *d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or, dies Domini, el domingo (Ap 1,10). Hace presente a los cristianos la *resurrecci\u00f3n de Cristo, los une a \u00e9l en su eucarist\u00ed\u00ada, los orienta hacia la espera de la parus\u00ed\u00ada (lCor 11,26).<\/p>\n<p>2. La pascua anual. Adem\u00e1s de la pascua dominical existe tambi\u00e9n para los cristianos una celebraci\u00f3n anual que da a la pascua jud\u00ed\u00ada un contenido nuevo: los jud\u00ed\u00ados celebraban su liberaci\u00f3n del yugo extranjero aguardando un mes\u00ed\u00adas, libertador nacional; los cristianos festejan su *liberaci\u00f3n del *pecado y de la *muerte, uni\u00e9ndose a Cristo crucificado y resucitado para compartir con \u00e9l la vida eterna y orientan su esperanza hacia su parus\u00ed\u00ada gloriosa.<\/p>\n<p>En esta *noche que brilla a sus ojos como el d\u00ed\u00ada, a fin de preparar su encuentro en la sagrada cena con el cordero de Dios que lleva sobre s\u00ed\u00ad y quita los pecados del mundo, reemplazan la comida pascual jud\u00ed\u00ada por un *ayuno y una vigilia en que se les lee el relato del Exodo a una profundidad nueva (lPe 1,13-21): bautizados, constituyen el *pueblo de Dios en exilio (17), marchan con los *lomos ce\u00f1idos (13), librados del mal, hacia la *tierra prometida del *reino de los cielos. Puesto que Cristo, su v\u00ed\u00adctima pascual, ha sido inmolado, tienen que celebrar la fiesta, no con la vieja levadura de la mala conducta, sino con los \u00e1zimos de pureza y de *verdad (lCor 5,6ss). Con Cristo han vivido personalmente el misterio de la pascua muriendo al pecado y resucitando para una *vida nueva (Rom 6,3-11; Col 2, 12). Por eso la fiesta de la *resurrecci\u00f3n de Cristo viene muy pronto a ser la fecha privilegiada del *bautismo, resurrecci\u00f3n de los cristianos, en que revive el misterio pascual. La controversia del siglo 11 sobre la celebraci\u00f3n de la pascua deja intacto este sentido profundo que subraya la superaci\u00f3n definitiva de la fiesta jud\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>3. La pascua escatol\u00f3gica. El misterio pascual se rematar\u00e1 para los cristianos con la muerte, la resurrecci\u00f3n y el encuentro con el Se\u00f1or. La pascua terrenal prepara para ellos este \u00faltimo \u00abpaso\u00bb, esta pascua del m\u00e1s all\u00e1. En efecto, la palabra pascua no designa solamente el misterio de la muerte y de la resurrecci\u00f3n de Cristo, ni el rito eucar\u00ed\u00adstico hebdomadario o anual, sino que tambi\u00e9n designa el banquete celestial, hacia el que todos caminamos. El Apocalipsis eleva nuestros ojos hacia el cordero marcado todav\u00ed\u00ada por su suplicio, pero que vive y est\u00e1 en pie; investido de gloria, atrae a s\u00ed\u00ad a sus *m\u00e1rtires (Ap 5,6-12; 12,11). Jes\u00fas, seg\u00fan sus propias palabras, *cumpli\u00f3 y realiz\u00f3 verdaderamente la pascua con la oblaci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica de su muerte, con su resurrecci\u00f3n, con el sacramento perpetuo de su sacrificio, finalmente, con su parus\u00ed\u00ada (Le 22,16), que debe reunirnos para el *gozo del fest\u00ed\u00adn definitivo en el reino de su Padre (Mt 26,29).<\/p>\n<p>-> Cordero &#8211; Bautismo &#8211; Eucarist\u00ed\u00ada &#8211; Exodo &#8211; Fiestas &#8211; D\u00ed\u00ada del Se\u00f1or &#8211; Resurrecci\u00f3n &#8211; Sacrificio.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La pascua fue la primera de las tres fiestas anuales en la que se requer\u00eda la presencia de todos los hombres en el santuario (Ex. 23:14\u201317). El sustantivo <em>pesa\u1e25<\/em> se deriva del verbo <em>pasa\u1e25<\/em>, \u00abpasar por alto\u00bb, en el sentido de eximir o librar de algo (Ex. 12:12, 13). La pascua est\u00e1 asociada a la fiesta de los panes sin levadura (<em>\u1e25a\u1e21 hamma\u1e63\u1e63\u00f4\u1e6f<\/em>), la semana durante la cual la levadura estaba r\u00edgidamente excluida de la dieta de los hebreos (Ex. 23:15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hist\u00f3ricamente, la Pascua est\u00e1 relacionada con la d\u00e9cima plaga: la muerte de los primog\u00e9nitos en Egipto. Israel fue instruido en el sentido de preparar un cordero para cada familia. Deb\u00eda untarse con sangre el dintel y los postes de la puerta (Ex. 12:7). El s\u00edmbolo de la sangre ser\u00eda el mejor seguro para cada casa as\u00ed designada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el atardecer del d\u00eda d\u00e9cimo cuarto de nis\u00e1n (abib), se sacrificaban los corderos pascuales. Despu\u00e9s de asarlos, se com\u00edan con panes sin levadura y con hierbas amargas (Ex. 12:8), enfatizando la necesidad de una partida apresurada y recordando la amarga esclavitud de Egipto (Dt. 16:3). La pascua era una fiesta familiar. En el caso de las familias peque\u00f1as, pod\u00eda invitarse a los vecinos a participar de la comida pascual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las instrucciones iniciales se relacionaban con el \u00e9xodo hist\u00f3rico (Ex. 12:21\u201323). Posteriormente, se entregaron instrucciones acerca de la celebraci\u00f3n de los siete d\u00edas de la fiesta de los panes sin levadura (Ex. 13:3\u201310). La experiencia de la pascua deb\u00eda repetirse cada a\u00f1o, como un medio de instrucci\u00f3n a las generaciones futuras (Ex. 12:24\u201327).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los a\u00f1os subsiguientes, el ritual de la Pascua fue desarrollando rasgos adicionales. Se usaban cuatro copas sucesivas de vino mezclado con agua. En los lugares apropiados se cantaban los Salmos 113 al 118. La fruta mezclada con vinagre en un mortero hasta que la mezcla alcanzaba cierta consistencia, serv\u00eda como un recordatorio del mortero usado en la esclavitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se observaban como <em>sabbaths<\/em> los d\u00edas s\u00e9ptimo y primero de la semana. Cesaba todo el trabajo y el pueblo se reun\u00eda en una convocaci\u00f3n santa (Ex. 12:16; Nm. 28:18, 25). En el segundo d\u00eda de la festividad, el sacerdote mec\u00eda una gavilla de fruto maduro para consagrar el comienzo de la cosecha (Lv. 23:10\u201314). Adem\u00e1s de los sacrificios regulares, se ofrec\u00edan dos becerros, un carnero y siete corderos como una ofrenda quemada; y un macho cabr\u00edo como ofrenda por el pecado, cada d\u00eda (Nm. 28:19\u201323; Lv. 23:8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La observaci\u00f3n de la Pascua, frecuentemente fue dejada de lado en el AT. Despu\u00e9s de Sina\u00ed (Nm. 9:1\u201314) no se celebr\u00f3 ninguna hasta despu\u00e9s de la entrada en Cana\u00e1n (Jos. 5:10). Los reyes reformadores, Ezequ\u00edas (2 Cr. 30) y Jos\u00edas (2 R. 23:21\u201323; 2 Cr. 35), dieron importancia a la celebraci\u00f3n de la pascua. Una pascua digna de menci\u00f3n fue la que tuvo lugar despu\u00e9s de la dedicaci\u00f3n del segundo templo (Esd. 6:19\u201322).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte de Cristo en el tiempo de la Pascua fue tenida como muy significativa por la iglesia primitiva. Pablo habla de Cristo como de \u00abnuestra Pascua\u00bb (1 Co. 5:7). El mandato de no quebrar un hueso del cordero pascual (Ex. 12:46) Juan lo aplica a la muerte de Cristo: \u00abNo ser\u00e1 quebrado hueso suyo\u00bb (Jn. 19:36). El cristiano debe apartarse de la \u00abvieja levadura\u00bb de malicia y de maldad, y debe reemplazarla con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad\u00bb (1 Co. 5:8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"95\">\n<li>Edersheim, <em>The Temple: Its Ministry and Services<\/em>; W.H. Green, <em>The Hebrew Feasts in their Relation to Recent Critical Hypotheses<\/em>; T.H. Gaster, <em>Passover: Its History and Traditions<\/em>; S.M. Lehrman, <em>The Jewish Festivals<\/em>; John Lightfoot, <em>The Temple Service<\/em>; The Mishna (edited by H. Danby), tractate \u00abPesahim\u00bb, pp. 136\u2013151; R. Schaefer, <em>Das Passah-Mazzoth-Fest<\/em>; H. Schauss, <em>The Jewish Festivals<\/em>, pp. 86\u201395.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Charles F. Pfeiffer<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (455). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>La pascua de Ex. 12 se refiere (1) al acontecimiento hist\u00f3rico original de la liberaci\u00f3n de Israel de la esclavitud egp.; (2) a la posterior conmemoraci\u00f3n institucional peri\u00f3dica de dicho acontecimiento (<\/span><span style=''>Mishnah Pesa&#7717;im<\/span><span lang=ES style=''> 9.5). \u00cdntimamente ligados, aunque independientes, est\u00e1n (3) la prohibici\u00f3n de la *levadura, que simbolizaba el apresuramiento de esa inolvidable noche del \u00e9xodo, y (4) la posterior dedicaci\u00f3n de los *Primog\u00e9nitos, con las ofrendas correspondientes, que conmemoraban a los primog\u00e9nitos divinamente protegidos en las casas con la sangre rociada. Es muy posible que Mois\u00e9s haya adoptado costumbres ceremoniales m\u00e1s antiguas, el pan sin levadura era un festival agr\u00edcola, la pascua una fiesta n\u00f3mada y pastoril (<etiqueta id=\"#_ftn272\" name=\"_ftnref272\" title=\"\"><i>EBr<\/i><\/etiqueta>, 1974, Makropaedia, t(t). 10, pp. 219s). Originariamente la pascua puede haber tenido v\u00ednculos con la circuncisi\u00f3n, la demonolatr\u00eda, el culto a la fertilidad, o la oblaci\u00f3n por los primog\u00e9nitos (cf. H. H. Rowley, <i>Worship in Ancient Israel<\/i>, 1967, pp. 47ss). Hasta el 70 d.C. la pascua se celebr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, en cualquier casa dentro de los l\u00edmites de la ciudad, y en grupos peque\u00f1os; al cordero se lo mataba ritualmente en el recinto del templo. Cuando tanto el templo como la naci\u00f3n palestina fueron destruidos por la guerra, la pascua inevitablemente se convirti\u00f3 en ceremonia dom\u00e9stica.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los *samaritanos siguen observando en forma meticulosa su antiguo rito pascual israelita anualmente en el <etiqueta id=\"#_ftn273\" name=\"_ftnref273\" title=\"\">mte. *Gerizim, en absoluta <\/etiqueta>conformidad con el Pentateuco, celebrando la pascua y la fiesta de los panes sin levadura en forma completamente separada. A diferencia de los jud\u00edos, siguen utilizando un cordero. Ahora se utilizan las laderas de Gerizim, ya que la cumbre ha sido profanada ritualmente por un cementerio musulm\u00e1n (<i>EBr<\/i>, Mikropaedia, t(t). 4, pp. 494). Apoyan sus pretensiones leyendo, como variante, \u201cGerizim\u201d en lugar de \u201cEbal\u201d en Dt. 27.4 y tambi\u00e9n relacionando Dt. 12.5, 14; 16.6 con Gerizim, y no con Si\u00f3n. Durante un tiempo hubo un templo samaritano rival en Gerizim (cf. R. de Vaux, <i>Ancient Israel<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn274\" name=\"_ftnref274\" title=\"\">trad. <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn275\" name=\"_ftnref275\" title=\"\">ing. 1961, pp. 342s [en <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn276\" name=\"_ftnref276\" title=\"\">cast. <\/etiqueta><i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985]), aunque se discuten las fechas precisas en que funcion\u00f3 (cf. <etiqueta id=\"#_ftn277\" name=\"_ftnref277\" title=\"\">tamb. John Macdonald, <\/etiqueta><i>The Theology of the Samaritans<\/i>, 1964, <etiqueta id=\"#_ftn278\" name=\"_ftnref278\" title=\"\">pass.).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. En el Antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Ex. 12, punto natural para comenzar el estudio, sugiere las siguientes consideraciones principales.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>1. Pascua (heb. <\/span><span style=' '>pesa&#7717;<\/span><span lang=ES style=''>) proviene de un verbo que significa \u201cpasar por alto\u201d, en el sentido de \u201cperdonar, excusar\u201d (Ex. 12.13, 27, etc.). Este significado proporciona un sentido excelente; no es necesario desestimar el punto de vista tradicional y antiguo de que Dios literalmente pas\u00f3 por alto o por encima de las casas de los israelitas que estaban marcadas con la sangre rociada, mientras que hiri\u00f3 a los primog\u00e9nitos en las casas de los egipcios. El t\u00e9rmino se usa tanto para la ordenanza como para la v\u00edctima del sacrificio. <etiqueta id=\"#_ftn279\" name=\"_ftnref279\" title=\"\"><i>BDB<\/i><\/etiqueta> menciona otro verbo con las mismas ra\u00edces, con el significado de \u201ccojear\u201d, lo cual ha dado lugar a diversas teor\u00edas (cf. T. H. Gaster, <i>Passover<\/i>: <i>Its History and Traditions<\/i>, 1949, pp. 23\u201325); pero <etiqueta id=\"#_ftn280\" name=\"_ftnref280\" title=\"\"><i>KB <\/i><\/etiqueta>modifica esta conclusi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. Abib, luego llamado Nis\u00e1n, el mes en que maduran las espigas y el de la primera pascua, se estableci\u00f3, en consecuencia, como el primer mes del a\u00f1o jud\u00edo (Ex. 12.2; Dt. 16.1; cf. Lv. 23.5; Nm. 9.1\u20135; 28.16).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>3. \u00bfFue habitualmente un cordero la v\u00edctima pascual, como se cree popularmente? En Dt. 16.2 la elecci\u00f3n del tipo de animal es incuestionablemente m\u00e1s amplia; en Ex. 12 depende de la ex\u00e9gesis. <i>BDB<\/i> restringe la palabra heb. <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>&#347;eh<\/span><span lang=ES style=''> (v. 3) a las categor\u00edas de la oveja y la cabra, sin tener en cuenta la edad; <i>KB<\/i> la restringe m\u00e1s todav\u00eda al cordero o al cabrito. No hay acuerdo total en cuanto al significado de la frase <\/span><span style=''>ben-\u0161&#257;n\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> (v. 5), <etiqueta id=\"#_ftn281\" name=\"_ftnref281\" title=\"\">lit. \u201chijo de un a\u00f1o\u201d. Para algunos esto significa primal, de 12\u201324 meses de edad, <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn282\" name=\"_ftnref282\" title=\"\">e. d. un animal plenamente desarrollado (cf. Gesenius-Kautzsch-Cowley, <\/etiqueta><i>Hebrew Grammar<\/i>, secci\u00f3n 128 v; G. B. Gray, <i>Sacrifice in the OT<\/i>, 1925, pp. 345\u2013351). Pero la ex\u00e9gesis tradicional, que toma los 12 meses como el l\u00edmite superior, no el inferior, no ha sido enteramente refutada. Las indicaciones talm\u00fadicas parecieran limitar la legitimidad de la v\u00edctima para la pascua a las familias de la oveja y la cabra, apoy\u00e1ndose en \u00c9xodo m\u00e1s que en Deuteronomio (cf. <\/span><span style=''>Mena&#7717;oth<\/span><span lang=ES style=''> 7.6, con Gemara). La elecci\u00f3n entre cordero o cabrito, cordero o cabra, recibe corroboraci\u00f3n v\u00e1rias veces (<\/span><span style=''>Pesa&#7717;im<\/span><span lang=ES style=''> 8.2; 55b; 66a), pero no cabe duda de que tomando las referencias en conjunto se establece una cierta preferencia por el cordero (<\/span><span style=' '>Shabbath<\/span><span lang=ES style=' '> 23.1; <\/span><span style=' '>Kelim<\/span><span lang=ES style=' '> 19.2; <\/span><span style=' '>Pesa&#7717;im<\/span><span lang=ES style=''> 69b; etc.). Una disposici\u00f3n excluye al animal hembra, o al macho que ha sobrepasado los dos a\u00f1os, lo cual aportar\u00eda apoyo t\u00e1cito a la interpretaci\u00f3n del primal (<\/span><span style=''>Pesa&#7717;im<\/span><span lang=ES style=''> 9.7). Mas un pasaje contradictorio declara categ\u00f3ricamente que el sacrificio de la pascua es v\u00e1lido a partir del octavo d\u00eda de vida (<\/span><span style=' '>Parah<\/span><span lang=ES style=' '> 1.4). Si el uso universal del cordero no puede demostrarse con seguridad sobre la base de la Escritura o el Talmud, por lo menos est\u00e1 claro que dicha pr\u00e1ctica fue fuertemente sancionada por el uso consuetudinario. Resulta interesante y significativo que los samaritanos, siguiendo antiguos precedentes, contin\u00faen sacrificando un cordero en las laderas del mte. Gerizim hasta el d\u00eda de hoy.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>4. En la noche de la pascua en Egipto, los dinteles y los parantes de todas las puertas israelitas fueron rociadas (apotropaicamente, sugieren algunos) con la sangre de la v\u00edctima. La sangre se llevaba en un taz\u00f3n, heb. <\/span><span style=''>saf<\/span><span lang=ES style=''>, vv. 22, \u201clebrillo\u201d (palabra que tamb. podr\u00eda significar \u201cumbral\u201d, con un peque\u00f1o cambio exeg\u00e9tico), y se aplicaba con un hisopo, o sea el follaje de la mejorana, emblema com\u00fan de pureza. V\u00e9ase adem\u00e1s N. H. Snaith, <i>The Jewish New Year Festival<\/i>, 1947, pp. 21ss.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>5. La frase \u201centre las dos tardes\u201d en Ex. 12.6 (tamb. Ex. 16.12; Lv. 23.5; Nm. 9.3, 5, 11) ha recibido dos interpretaciones diferentes, seg\u00fan pr\u00e1cticas comunitarias diversas: ya sea entre las 3 de la tarde y la puesta del sol, como sosten\u00edan y practicaban los fariseos (cf. <\/span><span style=''>Pesa&#7717;im<\/span><span lang=ES style=''> 61a; Josefo, <etiqueta id=\"#_ftn283\" name=\"_ftnref283\" title=\"\"><i>GJ<\/i><\/etiqueta> 6. 423); o, como sosten\u00edan los samaritanos y otros, entre la puesta del sol y la hora en que oscurece. La primera interpretaci\u00f3n, como lo se\u00f1ala Edersheim, proporciona m\u00e1s tiempo para la matanza de los innumerables corderos, y probablemente sea la m\u00e1s acertada.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>6. Ex. 12.43\u201349 excluye a los gentiles de la participaci\u00f3n en la pascua, pero no a los pros\u00e9litos, naturalmente, de los que se esperaba que cumpliesen plenamente; incluso se las obligaba a hacerlo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Todo el dramatismo y el sentido interior de Ex. 12 est\u00e1 contenido en diecisiete palabras <etiqueta id=\"#_ftn284\" name=\"_ftnref284\" title=\"\">gr. cargadas de significaci\u00f3n en He. 11.28.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La pascua de Dt. 16 difiere en importantes sentidos menores de la de Ex. 12. Ha desaparecido el hincapi\u00e9 que se pon\u00eda en la sangre; una ceremonia esencialmente dom\u00e9stica se ha convertido en un sacrificio m\u00e1s formal, que se cumple en un santuario central, con una elecci\u00f3n m\u00e1s amplia de victimas; el vv. 7 estipula que se deber\u00e1 cocer el animal, no asarlo; la pascua y el pan sin levadura, denominado aqu\u00ed pan de aflicci\u00f3n, est\u00e1n m\u00e1s integralmente vinculados que en \u00c9xodo. Se trata de evoluci\u00f3n, el acontecimiento se transforma en instituci\u00f3n, no en contradicci\u00f3n; m\u00e1s todav\u00eda, se acerca m\u00e1s a lo que registra el <etiqueta id=\"#_ftn285\" name=\"_ftnref285\" title=\"\">NT en relaci\u00f3n con la pascua. No es necesario s<\/etiqueta>uponer un gran lapso entre los pasajes; el cambio de las circunstancias puede haber sido anticipado prof\u00e9ticamente en el per\u00edodo del desierto. Se registra incluso que se instituy\u00f3 una segunda pascua, que se celebraba un mes m\u00e1s tarde, para beneficio de los que estaban lev\u00edticamente impuros en el momento de la celebraci\u00f3n de la primera (Nm. 9.1\u201314).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La pascua se celebraba en los llanos de Jeric\u00f3 durante la conquista (Jos. 5.10s). En las celebraciones de Ezequ\u00edas (2 Cr. 30.1\u201327) y Jos\u00edas (2 Cr. 35.1\u201319), se considera que el lugar apropiado es el templo de Jerusal\u00e9n. La ceremonia de Ezequ\u00edas aprovecha la segunda pascua leg\u00edtima mencionada antes, porque la gente no est\u00e1 congregada en Jerusal\u00e9n, y los sacerdotes no se encuentran en estado de pureza lev\u00edtica, en la fecha m\u00e1s temprana. La breve referencia de Ezequiel (45.21\u201324) trata de la pascua en el templo ideal concebido por \u00e9l. Los tres puntos de inter\u00e9s son la participaci\u00f3n m\u00e1s plena del l\u00edder secular, el hecho de un sacrificio por el pecado, y la total transformaci\u00f3n de la celebraci\u00f3n familiar en ceremonia p\u00fablica. Las v\u00edctimas que se especifican incluyen novillos, carneros, y cabritos. Las prescripciones de Deuteronomio est\u00e1n considerablemente ampliadas, aunque no se trata de un esquema nuevo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La pr\u00e1ctica judaica en los \u00faltimos d\u00edas del templo herodiano se refleja en el tratado denominado <\/span><span style=''>Pesa&#7717;im<\/span><span lang=ES style=''> de la Misn\u00e1. El pueblo se reun\u00eda en grupos en el patio exterior del templo para matar las v\u00edctimas pascuales. Los sacerdotes se ubicaban en dos filas; en una fila cada uno de los sacerdotes ten\u00eda un taz\u00f3n de oro, y en la otra un taz\u00f3n de plata. El taz\u00f3n que recib\u00eda la sangre del animal que mor\u00eda se pasaba de mano en mano en un intercambio continuo hasta el otro extremo de la fila, donde el \u00faltimo sacerdote echaba la sangre en forma ritual sobre el altar. Todo esto se hac\u00eda al tiempo que se cantaba el <i>Hallel<\/i> (Sal. 113\u2013118). Los grupos celebrantes generalmente constitu\u00edan unidades familiares, pero tambi\u00e9n exist\u00edan otros v\u00ednculos, tales como el que ligaba a nuestro Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. En el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En la \u00e9poca neotestamentaria, todos los israelitas varones deb\u00edan concurrir a Jerusal\u00e9n tres veces por a\u00f1o, para la fiesta de la pascua, la de las semanas o Pentecost\u00e9s, y la de los tabern\u00e1culos. Incluso los jud\u00edos de la dispersi\u00f3n a veces cumpl\u00edan; la poblaci\u00f3n temporaria de la ciudad santa (cf. los que se hallaban presentes en el momento de Pentecost\u00e9s en Hch. 2) pod\u00eda llegar hasta casi los tres millones seg\u00fan Josefo (<i>GJ<\/i> 6. 425), cifra limitada en forma m\u00e1s realista a 180.000 por J. Jeremias (<i>Jerusalem in the Time of Jesus<\/i>, 1969, pp. 83s [en cast. <i>Jerusal\u00e9n en tiempos de Jes\u00fas<\/i>, 1977]). Despu\u00e9s de buscar a la luz de las velas rastros de la levadura prohibida, adem\u00e1s de otros preparativos minuciosos (cf. Mr. 14.12\u201316 y paralelos), la cena pascual misma se com\u00eda en posici\u00f3n reclinada. Inclu\u00eda los elementos simb\u00f3licos siguientes: cordero asado, pan sin levadura, hierbas amargas, algunos condimentos menores, y cuatro copas de vino en momentos determinados. El lavado ritual de las manos se observaba cuidadosamente. La mesa (m\u00e1s probablemente el piso) se limpiaba antes de la segunda copa de vino, se relataba la historia de la pascua egipcia y el \u00e9xodo en un di\u00e1logo entre padre e hijo (o sustitutos adecuados). Luego se volv\u00edan a traer los platos de comida, se cantaba parte del <i>Hallel<\/i>, seguido esto por la segunda copa de vino. Luego se proced\u00eda a partir el pan. En la \u00faltima Cena probablemente fue a esta altura que Judas recibi\u00f3 el pan mojado, y sali\u00f3 a la oscuridad de la noche con el prop\u00f3sito de traicionar a su Maestro (Jn. 13.30). En esa noche fat\u00eddica, puede suponerse que la instituci\u00f3n de la Cena del Se\u00f1or o eucarist\u00eda estuvo asociada con la tercera copa de vino. El canto del <i>Hallel<\/i> se completaba con la cuarta copa, seguramente el himno de Mt. 26.30. Se supone aqu\u00ed que la \u00faltima Cena coincidi\u00f3 con la pascua reglamentaria, a pesar de las negativas de ciertos opositores. A. Plummer, <etiqueta id=\"#_ftn286\" name=\"_ftnref286\" title=\"\">p. ej. (<\/etiqueta><i>Luke<\/i>,<i> <etiqueta id=\"#_ftn287\" name=\"_ftnref287\" title=\"\">ICC<\/etiqueta><\/i>, 1896, pp. 491s), postula una pascua anticipada, veinte horas antes de que fuesen muertos los corderos, y sostiene que a la hora correspondiente Jes\u00fas mor\u00eda o hab\u00eda ya muerto. Otros sugieren una <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>qiddush<\/span><span lang=ES style=''> pascual, o comida ritual de purificaci\u00f3n celebrada con anticipaci\u00f3n. J. N. Geldenhuys arguye detalladamente en el sentido de que la \u00faltima Cena era justamente la pascua, que se celebr\u00f3 el 14 de Nis\u00e1n, el d\u00eda antes de la crucifixi\u00f3n, que no hay contradicci\u00f3n alguna entre los sin\u00f3pticos y el cuarto evangelio, cuando los pasajes pertinentes se analizan correctamente. La pasi\u00f3n, dice, ha de fecharse alrededor del 6 de abril del a\u00f1o 30 d.C. Se encontrar\u00e1n otras interpretaciones en diversos comentarios corrientes.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El simbolismo, \u201cCristo nuestra pascua\u201d, \u201cCordero de Dios\u201d, resulta familiar por su uso en el NT. Hemos visto que el cordero tradicional, si no puede demostrarse en todos los casos, tiene precedentes amplios. Se afirma en Ex. 12.46 y Nm. 9.12 que ningun hueso de la v\u00edctima pascual ha de ser quebrado. Este peque\u00f1o detalle se cumple tipol\u00f3gicamente cuando se aplica reverentemente al Crucificado (Jn. 19.36).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n en el 70 d.C. ces\u00f3 toda posibilidad de matar las v\u00edctimas en forma ritual, y la pascua jud\u00eda se transform\u00f3 nuevamente en la fiesta familiar que fuera en los primeros tiempos: la rueda hab\u00eda completado el c\u00edrculo. Mientras que la iglesia y la sinagoga habr\u00edan de seguir caminos separados finalmente, el h\u00e1bito de celebrar la pascua habr\u00eda de continuar entre ciertos cristianos por un tiempo, particularmente entre los de origen jud\u00edo o los pros\u00e9litos. Pero la Cena del Se\u00f1or vino a remplazar al mandato jud\u00edo, as\u00ed como el bautismo remplaz\u00f3 a la circuncisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0J. Jeremias, <i>Jerusal\u00e9n en tiempos de Jes\u00fas<\/i>, 1977; F. Fern\u00e1ndez, \u201cPascua\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). V, cols. 896\u2013898; M. de Tuya, J. Salguero, <i>Introducci\u00f3n a la Biblia<\/i>, 1967, t(t). II, pp. 520ss; W. Eichrodt, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, t(t). I, pp. 108\u2013121; B. Schaller, \u201cPascua\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn288\" name=\"_ftnref288\" title=\"\"><i>\u00b0DTNT<\/i><\/etiqueta>, t(t). II, pp. 193\u2013195.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>V\u00e9ase la lit. citada en el art\u00edculo; tambi\u00e9n J. Jeremias, <etiqueta id=\"#_ftn289\" name=\"_ftnref289\" title=\"\"><i>TDNT<\/i><\/etiqueta> 5, pp. 896\u2013904; <etiqueta id=\"#_ftn290\" name=\"_ftnref290\" title=\"\"><i>SB<\/i><\/etiqueta>, 4.1, pp. 41\u201376; B. Schaller, <etiqueta id=\"#_ftn291\" name=\"_ftnref291\" title=\"\"><i>NIDNTT<\/i><\/etiqueta> 1, pp. 632\u2013635; R. A. Stewart, \u201cThe Jewish Festivals\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn292\" name=\"_ftnref292\" title=\"\"><i>EQ <\/i><\/etiqueta>43, 1971, pp. 149\u2013161; G. B. Gray, <i>Sacrifice in the OT<\/i>, 1925, pp. 337\u2013397; A. Edersheim, The Temple: <i>Its Ministry and Services as they were in the Time of Jesus Christ<\/i>; J. B. Segal, <i>The Hebrew Passover from Earliest Times to A.D. 70<\/i>, 1963; A. Guilding, <i>The Fourth Gospel and Jewish Worship<\/i>, 1960; J. Jeremias, <i>Jerusalem in the Time of Jesus<\/i>, 1969.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn293\" name=\"_ftnref293\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>R.A.S.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. La pascua cristiana<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En el ss. II d.C. y despu\u00e9s hubo considerable diversidad y mucha discusi\u00f3n en torno a la fecha para la celebraci\u00f3n de la pascua cristiana; las iglesias de Asia Menor siguieron durante mucho tiempo el c\u00e1lculo \u201ccuartodecimano\u201d, por el que se observaba regularmente el 14 de Nis\u00e1n, mientras que los de Roma y otras partes siguieron un calendario que conmemoraba la pasi\u00f3n a\u00f1o a a\u00f1o en viernes, y la resurrecci\u00f3n en domingo. Este \u00faltimo criterio ha prevalecido.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn294\" name=\"_ftnref294\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>F.F.B.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Definici\u00f3n y Etimolog\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 La Fiesta<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 El Oficio y la Misa de Pascua<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Costumbres Peculiares del Tiempo Pascual<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Definici\u00f3n y Etimolog\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino ingl\u00e9s para <b>Pascua<\/b>, Easter, seg\u00fan San Beda el Venerable (De temporum ratione, I, V), se relaciona con Estre, una diosa teut\u00f3nica de la luz naciente del d\u00eda y de la primavera, deidad que, sin embargo, es por lo dem\u00e1s desconocida, incluso en los Edda (Simrock, Mythol., 362); en anglosaj\u00f3n, e\u00e2ster, e\u00e2stron; en el alto alem\u00e1n antiguo, \u00f4stra \u00f4strara, \u00f4strarun; en alem\u00e1n, Ostern.   A abril se le llamaba easter-monadh.   Se usa el plural e\u00e2stron  porque la fiesta dura siete d\u00edas. Al igual que el plural franc\u00e9s P\u00e2ques, es una traducci\u00f3n del lat\u00edn Festa Paschalia, toda la octava de Pascua.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino griego para Pascua, pascha, no tiene nada en com\u00fan con el verbo paschein, \u201csufrir\u201d, aunque los escritores simb\u00f3licos posteriores lo relacionaron con \u00e9l; es la forma aramea de la palabra hebrea pesach (transitus, paso).    Los griegos llamaban a la Pascua la pascha anastasimon; al Viernes Santo la pascha staurosimon. Los t\u00e9rminos respectivos usados por los latinos son Pascha resurrectionis y Pascha crucifixionis.   En los breviarios romano y mon\u00e1stico la fiesta lleva el t\u00edtulo de Dominica Resurrectionis; en el breviario moz\u00e1rabe, In Laetatione Diei Pasch resurrectionis; en el breviario ambrosiano, In Die Sancto Paschae.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las lenguas romances han adoptado el t\u00e9rmino greco-hebreo: en lat\u00edn, Pascha; en italiano, Pasqua; en espa\u00f1ol, Pascua; en franc\u00e9s, P\u00e2ques. Tambi\u00e9n algunas naciones c\u00e9lticas y teut\u00f3nicas lo usan: en escoc\u00e9s, Pask; en holand\u00e9s, Paschen; en dan\u00e9s, Paaske; en sueco, Pask; incluso en las provincias alemanas del bajo Rin la gente llama a la fiesta Paisken y no Ostern.    La palabra, principalmente en Espa\u00f1a e Italia, se identifica con la palabra \u201csolemnidad\u201d y se extiende a otras fiestas, por ejemplo en espa\u00f1ol, Pascua florida es el Domingo de Ramos; la Pascua de Pentecost\u00e9s, Pentecost\u00e9s; la Pascua de la Natividad, la Navidad; la Pascua de Epifan\u00eda, la Epifan\u00eda. En algunas partes de Francia tambi\u00e9n se llama P\u00e2ques a la primera Comuni\u00f3n, sea cual sea la \u00e9poca del a\u00f1o en que se administra.\n<\/p>\n<h2>La Fiesta<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pascua es la fiesta principal del a\u00f1o eclesi\u00e1stico. Le\u00f3n I (Sermo XLVII in Exodum) la llama la fiesta m\u00e1xima (festum festorum), y dice que la Navidad se celebra s\u00f3lo como preparaci\u00f3n para la Pascua. Es el centro de la mayor parte del a\u00f1o eclesi\u00e1stico. El orden de los domingos desde septuag\u00e9sima al \u00faltimo domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s, la Fiesta de la Ascensi\u00f3n, Pentecost\u00e9s, Corpus Christi, y todas las dem\u00e1s fiestas movibles, desde la de la Oraci\u00f3n de Jes\u00fas en el Huerto (martes despu\u00e9s de septuag\u00e9sima) a la fiesta del Sagrado Coraz\u00f3n (viernes despu\u00e9s de la octava del Corpus Christi), depende de la fecha de Pascua. La conmemoraci\u00f3n de la muerte del verdadero Cordero de Dios y la Resurrecci\u00f3n de Jesucristo, la piedra angular sobre la que se construye la fe cristiana, es tambi\u00e9n la fiesta m\u00e1s antigua de la Iglesia Cristiana, tan vieja como el cristianismo, el v\u00ednculo que une al Antiguo y el Nuevo Testamento. Que no la mencionen los Padres Apost\u00f3licos y que oigamos hablar por primera vez de ella principalmente por medio de la controversia de los cuartodecimanos es puramente accidental. La conexi\u00f3n entre la Pascua jud\u00eda y la fiesta cristiana de Pascua es real e ideal. Real, puesto que Cristo muri\u00f3 el primer d\u00eda de la Pascua jud\u00eda; ideal, como la relaci\u00f3n entre tipo y realidad, porque la muerte y Resurrecci\u00f3n de Cristo tiene sus figuras y modelos en el Antiguo Testamento, particularmente en el cordero pascual, que se com\u00eda hacia el anochecer del 14 de Nis\u00e1n. De hecho la fiesta jud\u00eda fue absorbida en la celebraci\u00f3n de la Pascua cristiana; la liturgia (Exultet) canta el paso de Israel a trav\u00e9s del Mar Rojo, el cordero pascual, la columna de fuego, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, aparte de la fiesta jud\u00eda, los cristianos celebraban el aniversario de la muerte y Resurrecci\u00f3n de Cristo. Pero para tal fiesta era necesario conocer la fecha exacta del calendario de la muerte de Cristo. Saber esta fecha era muy sencillo para los jud\u00edos; era el d\u00eda despu\u00e9s del 14 del primer mes, el 15 de Nis\u00e1n de su calendario. Pero en otros pa\u00edses del vasto Imperio Romano hab\u00eda otros sistemas de cronolog\u00eda. Los romanos desde el 45 antes de Cristo hab\u00edan utilizado el calendario juliano reformado; tambi\u00e9n estaban los calendarios egipcio y siromacedonio. El fundamento del calendario jud\u00edo era el a\u00f1o lunar de 354 d\u00edas, mientras que los dem\u00e1s sistemas depend\u00edan del a\u00f1o solar. Por consiguiente los primeros d\u00edas de los meses y a\u00f1os jud\u00edos no coincid\u00edan con un d\u00eda fijo del a\u00f1o solar romano. Cada cuarto a\u00f1o el sistema jud\u00edo ten\u00eda un mes intercalar. Al insertarse este mes, no de acuerdo a un m\u00e9todo cient\u00edfico o una regla definida, sino arbitrariamente, por orden del sanedr\u00edn, una fecha jud\u00eda lejana nunca puede trasponerse con certeza  a la correspondiente fecha juliana o gregoriana (Ideler, Chronologie, I, 570 y s.). La relaci\u00f3n entre la Pascua jud\u00eda y la cristiana explica el car\u00e1cter m\u00f3vil de esta fiesta. Pascua no tiene, como la Navidad, una fecha fija, porque el 15 de Nis\u00e1n del calendario sem\u00edtico cambiaba de fecha en fecha en el calendario juliano. Puesto que Cristo, el verdadero cordero pascual, hab\u00eda sido muerto el mismo d\u00eda en que los jud\u00edos, al celebrar su Pascua, inmolaban al cordero que lo prefiguraba, los cristianos jud\u00edos de Oriente siguieron el m\u00e9todo jud\u00edo, y conmemoraban la muerte de Cristo el 15 de Nis\u00e1n y su Resurrecci\u00f3n el 17 de Nis\u00e1n, sin que importara en qu\u00e9 d\u00eda de la semana cayeran. Para esta costumbre alegaban la autoridad de San Juan y San Felipe.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el resto del imperio predomin\u00f3 otra consideraci\u00f3n. Cada domingo del a\u00f1o era una conmemoraci\u00f3n de la Resurrecci\u00f3n de Jesucristo, que hab\u00eda tenido lugar en domingo. Puesto que el domingo posterior al 14 de Nis\u00e1n fue el d\u00eda hist\u00f3rico de la Resurrecci\u00f3n, en Roma la fiesta de Pascua fue este domingo. Pascua se celebraba en Roma y Alejandr\u00eda el primer domingo despu\u00e9s de la primera luna llena tras el equinoccio de primavera, y la Iglesia Romana alegaba para esta costumbre la autoridad de los Santos Pedro y Pablo. El equinoccio de primavera en Roma ca\u00eda el 25 de marzo; en Alejandr\u00eda el 21 de marzo. En Antioqu\u00eda la Pascua se celebraba el domingo posterior a la Pascua jud\u00eda (Vea Controversia Pascual). En la Galia un cierto n\u00famero de obispos, deseando evitar las dificultades del c\u00f3mputo pascual, parecen haber se\u00f1alado para Pascua una fecha fija del calendario romano, celebrando la muerte de Cristo el 25 de marzo, su Resurrecci\u00f3n el 27 de marzo (Marinus Dumiensis en P.L., LXXII, 47-51), puesto que ya en el siglo III se consideraba el 25 de marzo el d\u00eda de la Crucifixi\u00f3n (Computus Pseudocyprianus, ed. Lersch, Chronologie, II, 61). Esta pr\u00e1ctica fue de corta duraci\u00f3n. Muchos calendarios de la Edad Media contienen estas mismas fechas (25 de marzo, 27 de marzo) por razones puramente hist\u00f3ricas, no lit\u00fargicas (Grotenfeld, Zeitrechnung, II, 46, 60, 72, 106, 110, etc.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los montanistas en Asia Menor guardaban la Pascua el domingo posterior al 6 de abril (Schmid, Osterfestberechnung in der abendlandischen Kirche). El Primer Concilio de Nicea (325) decret\u00f3 que toda la Iglesia deb\u00eda observar la pr\u00e1ctica romana. Pero incluso en Roma la fecha de Pascua se cambi\u00f3 repetidamente. Los que continuaron guardando la Pascua con los jud\u00edos fueron llamados cuartodecimanos (14 de Nis\u00e1n) y fueron excluidos de la Iglesia. El computus paschalis, el m\u00e9todo de determinar la fecha de Pascua y las fiestas de ella dependientes, fue considerado de antiguo tan importante que Durando (Rit. div. off., 8, c.i.) declara indigno de su nombre a un sacerdote que no conozca el computus paschalis. El car\u00e1cter m\u00f3vil de Pascua (22 de marzo a 25 de abril) da origen a inconvenientes, especialmente en los tiempos modernos. Durante d\u00e9cadas, los cient\u00edficos y otra gente han trabajado en vano por una simplificaci\u00f3n del c\u00f3mputo, fijando Pascua el primer domingo de abril o el domingo m\u00e1s pr\u00f3ximo al 7 de abril. Algunos incluso desean poner todos los domingos en una cierta fecha del mes, vg., empezando el A\u00f1o Nuevo siempre en domingo, etc. [Ver L. G\u00fcnther, \u201cZeitschrift Weltall\u201d (1903); Sandhage y P. Dueren en \u201cPastor bonus\u201d (Tr\u00e9veris, 1906); C. Tondini, \u201cL\u2019Italia e la questione del Calendario\u201d (Florencia, 1905).]\n<\/p>\n<h2>El Oficio y la Misa de Pascua<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las primeras V\u00edsperas de Pascua se relacionan ahora con la Misa del S\u00e1bado Santo, porque esa Misa se celebraba antiguamente por la tarde (ver S\u00c1BADO SANTO); s\u00f3lo consisten en un salmo (cxvi) y el Magnificat. Los Maitines s\u00f3lo tienen un Nocturno; el Oficio es breve porque el clero est\u00e1 ocupado con los catec\u00famenos, la reconciliaci\u00f3n de los pecadores, y la distribuci\u00f3n de las limosnas, que se daban abundantemente por los ricos en el d\u00eda de Pascua. Esta peculiaridad de recitar s\u00f3lo un Nocturno se extendi\u00f3 por algunas iglesias desde la octava de Pascua a todo el tiempo pascual, y pronto a todas las fiestas de los Ap\u00f3stoles y fiestas mayores similares de todo el a\u00f1o eclesi\u00e1stico. Esta pr\u00e1ctica se encuentra en los breviarios alemanes ya en el Siglo XIX (\u201cBrev. Monaster.\u201d, 1830; Baumer,\u201cBreview\u201d, 312). La octava de Pascua termina con la Nona del S\u00e1bado y el Domingo se recitan los tres Nocturnos con los dieciocho salmos del Oficio dominical ordinario. Muchas iglesias, sin embargo, durante la Edad Media y posteriormente (Brev. Monaster., 1830), en el Domingo de Cuasimodo (Dominica in Albis) se repet\u00eda el Nocturno breve de la semana de Pascua. Antes de que el usus Romanae Curiae (Baumer, 301) se extendiera por los Franciscanos por toda la Iglesia los dieciocho (o veinticuatro) salmos de los Maitines regulares del domingo se distribu\u00edan, tres a tres, en los Maitines de la semana de Pascua (B\u00e4umer, 301). Esta pr\u00e1ctica es a\u00fan una de las peculiaridades del Breviario Carmelita. El Breviario simplificado de la Curia Romana (Siglo XII) estableci\u00f3 la costumbre de repetir los Salmos i, ii, iii, cada d\u00eda de la octava. Desde el Siglo IX al XIII en la mayor parte de las di\u00f3cesis se observaban los dos preceptos de o\u00edr Misa y abstenerse de trabajos serviles durante toda la semana de Pascua (Kellner, Heortologie, 17); m\u00e1s tarde esta norma se limit\u00f3 a dos d\u00edas (lunes y martes), y desde finales del Siglo XVIII, al lunes solo. En los Estados Unidos incluso el lunes no es fiesta de precepto. Los tres primeros d\u00edas de la semana de Pascua son dobles de primera clase, los dem\u00e1s d\u00edas semi-dobles. Durante esta semana, en el Oficio Romano, por costumbre inmemorial, se omiten los himnos, o m\u00e1s bien nunca se introdujeron. El antiguo Oficio eclesi\u00e1stico no conten\u00eda himnos, y por respeto a la gran solemnidad de Pascua y al antiguo c\u00e1ntico \u00abHaec Dies\u00bb, la Iglesia Romana no toc\u00f3 el antiguo Oficio de Pascua introduciendo himnos. Por tanto hasta ahora el Oficio de Pascua consiste solo en salmos, ant\u00edfonas, y las grandes lecturas de los Maitines. S\u00f3lo el \u00abVictimae Paschali\u00bb se adopt\u00f3 en muchas de las iglesias y \u00f3rdenes religiosas en las Segundas V\u00edsperas. Los Oficios Moz\u00e1rabe y Ambrosiano usan el himno ambrosiano \u00abHic est dies versus Dei\u00bb en Laudes y V\u00edsperas, el Breviario Mon\u00e1stico, \u00abAd coenam Agni providi\u00bb en V\u00edsperas, \u00abChorus novae Jerusalem\u00bb en Maitines, y \u00abAurora lucis rutilat\u00bb en Laudes. El Breviario Mon\u00e1stico tiene tambi\u00e9n tres Nocturnos el d\u00eda de Pascua. Aparte de los himnos se omite la lectura breve y las Horas Intermedias no tienen ant\u00edfonas; el lugar de los himnos, lecturas breves, y responsorios se ocupa por el c\u00e1ntico, \u00abHaec Dies quam fecit Dominus, exultemus et laetemur in ea\u00bb. Las Misas de la semana de Pascua tienen una secuencia de car\u00e1cter dram\u00e1tico, \u00abVictimae paschali\u00bb, que fue compuesta por Wipo, un sacerdote borgo\u00f1\u00f3n de las cortes de Conrado II y Enrique III. El Prefacio actual es una abreviaci\u00f3n del largo Prefacio del Sacramentario Gregoriano. El \u00abCommunicantes\u00bb y el \u00abHanc igitur\u00bb contienen referencias al bautismo solemne de la v\u00edspera de Pascua. Dos aleluyas se a\u00f1aden al \u00abBenedicamus Domino\u00bb de Laudes y V\u00edsperas y al \u00abIte Missa est\u00bb de la Misa durante toda la octava. Cada d\u00eda de la octava tiene una Misa especial; un antiguo misal manuscrito espa\u00f1ol de 855 contiene tres Misas para el Domingo de Pascua; los misales galicanos tiene dos misas para cada d\u00eda de la semana, una de las cuales se celebraba a las cuatro de la ma\u00f1ana, precedida de una procesi\u00f3n (Migne, La Liturgie Catholique, Par\u00eds, 1863, p. 952). En el Sacramentario Gelasiano cada d\u00eda de la semana de Pascua tiene su propio Prefacio (Probst, Sacramentarien, p. 226).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para tener una idea correcta de la celebraci\u00f3n de la Pascua y de sus Misas, debemos recordar que estaba \u00edntimamente relacionada con el solemne rito del bautismo. Los actos lit\u00fargicos preparatorios comenzaban la v\u00edspera y se continuaban durante la noche. Cuando la cantidad de personas a bautizar era grande, las ceremonias sacramentales y la celebraci\u00f3n de Pascua se un\u00edan. Esta conexi\u00f3n se cort\u00f3 en una \u00e9poca en que, al haber cambiado la disciplina, se perdi\u00f3 incluso el recuerdo de las viejas tradiciones. La mayor parte de las ceremonias se traslad\u00f3 a las horas de la ma\u00f1ana del S\u00e1bado Santo. Este cambio, sin embargo, no produjo una nueva creaci\u00f3n lit\u00fargica adaptada al nuevo orden de cosas. Las antiguas ceremonias bautismales se dejaron intocadas y ahora no tienen m\u00e1s raz\u00f3n para su conservaci\u00f3n, aparentemente, que su antig\u00fcedad. El hueco dejado en los servicios lit\u00fargicos despu\u00e9s de que las solemnidades de la noche se hab\u00edan trasladado a la ma\u00f1ana del S\u00e1bado Santo se cubri\u00f3 en Francia, en Alemania y en algunos otros pa\u00edses por una ceremonia doble que, sin embargo, nunca se adopt\u00f3 en Roma. Primero, estaba la conmemoraci\u00f3n de la Resurrecci\u00f3n de Cristo. A medianoche, antes de Maitines, el clero en silencio entraba en la iglesia a oscuras y transportaba la cruz desde el sepulcro al altar mayor. Luego se encend\u00edan las velas, se abr\u00edan las ventanas, y se celebraba una procesi\u00f3n solemne con la cruz por la iglesia, el claustro, o el cementerio. Mientras la procesi\u00f3n iba del altar a la puerta, se cantaba la hermosa ant\u00edfona, \u00abCum Rex gloriae\u00bb, la primera parte en voz baja (humili ac depress\u00e2 voce), para simbolizar la tristeza de las almas en el limbo; desde Advenisti desiderabilis los cantores elevaban sus voces como muestra de alegr\u00eda, mientras los ac\u00f3litos hac\u00edan sonar las campanillas que llevaban. El texto completo de esta ant\u00edfona, que ha desaparecido de la liturgia, sigue:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cum rex gloriae Christus infernum debellaturus intraret, et chorus angelicus ante faciem ejus protas principum tolli praeciperet, sanctorum populus, qui tenebatur in morte captivus, voce lacrimabili clamabat dicens: Advenisti desiderabilis, quem expectabamus in tenebris, ut educere hac nocte vinculatos de claustris. Te nostra vocabant suspiria, te large requirebant lamenta, tu factus est spes desperatis, magna consolatio in tormentis. Alleluja.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando volv\u00eda la procesi\u00f3n, en muchas iglesias se cantaba en la puerta el \u00abAttollite portas\u00bb (Sal. xxiii), para simbolizar la entrada victoriosa de Cristo en el limbo y el infierno. Despu\u00e9s de la procesi\u00f3n se cantaban los Maitines. En siglos posteriores el Sant\u00edsimo Sacramento tom\u00f3 el lugar de la cruz en la procesi\u00f3n. Esta ceremonia se celebra a\u00fan, con la aprobaci\u00f3n de la Santa Sede, en Alemania en la v\u00edspera de Pascua con ceremonias m\u00e1s sencillas, en forma de devoci\u00f3n popular.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo, la visita al Sepulcro. Tras la tercera lectura del Nocturno dos cl\u00e9rigos, representando a las santas mujeres, iban al sepulcro vac\u00edo donde otro cl\u00e9rigo (el \u00e1ngel) les anunciaba que el Salvador hab\u00eda resucitado. Entonces los dos llevaban el mensaje al coro, donde dos sacerdotes, representando a Pedro y Juan, corr\u00edan a la tumba y, al encontrarla vac\u00eda, mostraban al pueblo la tela en la que el cuerpo hab\u00eda estado envuelto. Luego el coro cantaba el \u00abTe Deum\u00bb y el \u00abVictimae paschali\u00bb. En algunas iglesias, vg., en Ru\u00e1n, se representaba tambi\u00e9n la aparici\u00f3n de Cristo a Mar\u00eda Magdalena. De esta solemne ceremonia, que se remonta al Siglo X, se desarrollaron las numerosas obras de Pascua. (Nord-Amerikanisches Pastoralblatt, Octubre de 1907, p. 149, tiene un largo art\u00edculo sobre estas dos ceremonias). Las obras teatrales de Pascua al principio solo utilizaban las palabras de los Evangelios y el \u00abVictimae paschali\u00bb; en el curso de su desarrollo se convirtieron en dramas normales, en versos latinos o en lengua vern\u00e1cula, que conten\u00edan el regateo entre el vendedor de ung\u00fcentos y las tres mujeres, el di\u00e1logo entre Pilatos y los jud\u00edos pidiendo soldados para guardar el sepulcro, la competici\u00f3n de Pedro y Juan corriendo a la tumba, el Salvador resucitado apareci\u00e9ndose a Magdalena, y el descenso de Cristo al infierno. Hacia el fin de la Edad Media el tono de estas obras teatrales se volvi\u00f3 mundano, y estaban llenas de largos discursos burlescos de comerciantes de ung\u00fcentos, jud\u00edos, soldados, y demonios (Creizenach, Gesch, des neuen Dramas, Halle, 1893).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La procesi\u00f3n combinada con las solemnes Segundas V\u00edsperas del Domingo de Pascua es muy antigua. Hay gran variedad en la forma de solemnizar estas V\u00edsperas. El servicio comenzaba con los nueve Kyrie Eleisons, cantados como en la Misa de Pascua, a veces incluso con el correspondiente tropo lux et origo boni. Despu\u00e9s del tercer salmo todo el coro iba en procesi\u00f3n a la capilla bautismal, donde se cantaban el cuarto salmo, el \u00abVictimae paschali\u00bb, y el Magnificat: de ah\u00ed la procesi\u00f3n se desplazaba a la gran cruz de la entrada del santuario (coro), y de all\u00ed, despu\u00e9s de que se cantara el quinto salmo y el Magnificat, al sepulcro vac\u00edo, donde acababa el servicio. Los Carmelitas y un cierto n\u00famero de di\u00f3cesis francesas, vg., Par\u00eds, Lyon, Besan\u00e7on, Chartres, Laval, han conservado, con el permiso de la Santa Sede, estas V\u00edsperas solemnes desde la reintroducci\u00f3n del Breviario Romano. Pero se celebran de manera diferente en cada di\u00f3cesis, muy modernizadas en algunas iglesias. En Lyon, el Magnificat se canta tres veces. En Colonia y Tr\u00e9veris las V\u00edsperas solemnes de Pascua se abolieron en el Siglo XIX (Nord-Amerikanisches Pastoralblatt, Abril de 1908, p. 50). Mientras que el Rito Latino s\u00f3lo admite conmemoraciones en Laudes, Misa, y V\u00edsperas desde el Mi\u00e9rcoles de la semana de Pascua y excluye cualquier conmemoraci\u00f3n en los tres primeros d\u00edas de la semana, las Iglesias Griega y Rusa trasladan los Oficios de los santos que tocan (c\u00e1nones) de Maitines a Completas durante toda la octava, incluso el Domingo de Pascua. Despu\u00e9s de la Anti-pascha (Domingo de Cuasimodo), los c\u00e1nones y otros c\u00e1nticos de Pascua contin\u00faan en todo el Oficio hasta el d\u00eda de la Ascensi\u00f3n, y los c\u00e1nones de los santos s\u00f3lo ocupan el segundo lugar en Maitines. Tambi\u00e9n los griegos y rusos tienen una procesi\u00f3n solemne, antes de Maitines, durante la cual cantan ante la puerta de la iglesia el salmo lxvii, repitiendo despu\u00e9s de cada vers\u00edculo la ant\u00edfona de Pascua. Cuando sale la procesi\u00f3n, la iglesia est\u00e1 a oscuras; cuando vuelve, cientos de velas y lamparillas de colores se encienden para representar el esplendor de la Resurrecci\u00f3n de Cristo. Despu\u00e9s de Laudes todos los que est\u00e1n presentes se dan unos a otros el beso de Pascua, no excluyendo ni siquiera a los mendigos. Uno dice: \u201cCristo ha resucitado\u201d; el otro contesta: \u201cVerdaderamente ha resucitado\u201d; y estas palabras son el saludo de los rusos durante el tiempo de Pascua. Una costumbre similar se adopt\u00f3, por influencia de la corte bizantina, en Roma durante una \u00e9poca. El saludo era: Surrexit Dominus vere; R. Et apparuit Simoni. (Maximilianus, Princ. Sax., Praelect. de liturg. Orient., I, 114; Martene, De antiq. Eccl. rit., c. xxv, 5.) La Iglesia Armenia durante todo el periodo de Pascua a Pentecost\u00e9s celebra solo la Resurrecci\u00f3n con exclusi\u00f3n de todas las fiestas de los santos. El Lunes de Pascua celebran el d\u00eda de Todos los Santos, el s\u00e1bado de la misma semana la Decapitaci\u00f3n de San Juan Bautista, el tercer domingo despu\u00e9s de Pascua la fundaci\u00f3n de la primera iglesia cristiana en Si\u00f3n y de la Iglesia en general, el quinto domingo la Invenci\u00f3n de la Santa Cruz en Jerusal\u00e9n, luego el jueves la Ascensi\u00f3n de Cristo, y el domingo posterior la fiesta de la gran Visi\u00f3n de San Gregorio. Desde Pascua a la Ascensi\u00f3n los armenios nunca ayunan ni se abstienen de carne (C. Tondini de Quaranghi, Calendrier de la Nation Arm\u00e9nienne). En el Rito Moz\u00e1rabe de Espa\u00f1a, despu\u00e9s del Padre Nuestro el d\u00eda de Pascua y durante la semana el sacerdote entona la palabra \u00abRegnum\u00bb y canta \u00abVicit Leo de Tribu Juda radix David Alleluja\u00bb. El pueblo responde: \u00abQui sedes super Cherubim radix David. Alleluja\u00bb. Esto se canta tres veces (Missale Mozarab.). En algunas ciudades de Espa\u00f1a antes de salir el sol salen dos procesiones de la iglesia principal; una con la imagen de Mar\u00eda cubierta con un velo negro; otra con el Sant\u00edsimo Sacramento. Las procesiones caminan en silencio hasta que se encuentran en un lugar predeterminado; entonces se quita el velo de la imagen de Mar\u00eda y el clero y el pueblo cantan el \u201cRegina Coeli\u00bb (Gu\u00e9ranger, Kirchenjarh, VII, 166). Para el santuario de Ema\u00fas en Tierra Santa, la Santa Sede ha aprobado una fiesta especial el Lunes de Pascua, \u00abSolemnitas manifestationis D.N.I. Chr. Resurg., Titul. Eccles. dupl. I Cl.\u00bb, con Misa y Oficio propios (Cal. Rom. Seraph. in Terrae S. Custodia, 1907).\n<\/p>\n<h2>Costumbres Peculiares del Tiempo Pascual<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Risus Paschalis\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta extra\u00f1a costumbre se origin\u00f3 en Baviera en el Siglo XV. El sacerdote inclu\u00eda en su serm\u00f3n historias divertidas que pod\u00edan producir la risa a sus oyentes (\u00d6stermarlein), vg., una descripci\u00f3n de c\u00f3mo el demonio intenta mantener cerradas las puertas del infierno contra Cristo que desciende. Luego el predicador extra\u00eda la moraleja de la historia. Esta risa de Pascua, al dar origen a graves abusos de la palabra de Dios, fue prohibida por Clemente X (1670-1676) y en el Siglo XVIII por Maximiliano III y los obispos de Baviera (Wagner, De Risu Paschali, K\u00f6nigsberg, 1705; Linsemeier, Predigt in Deutschland, Munich, 1886).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Huevos de Pascua\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puesto que el uso de huevos estaba prohibido durante la Cuaresma, se sacaban a la mesa el d\u00eda de pascua, coloreados de rojo para simbolizar la alegr\u00eda de Pascua. Esta costumbre se encuentra no s\u00f3lo en la Iglesia Latina sino tambi\u00e9n en las Orientales. El significado simb\u00f3lico de una nueva creaci\u00f3n de la humanidad por Jes\u00fas resucitado de entre los muertos fue probablemente una invenci\u00f3n de \u00e9pocas posteriores. La costumbre puede tener su origen en el paganismo, pues una gran cantidad de costumbres paganas, que celebraban el retorno de la primavera, se introdujeron en la Pascua. El huevo es el emblema de la vida que germina al comienzo de la primavera. Los huevos de Pascua, se les dice a los ni\u00f1os, vienen de Roma con las campanas que el Jueves van a Roma y vuelven el S\u00e1bado por la ma\u00f1ana. En algunos pa\u00edses los padrinos dan a sus ahijados huevos de Pascua. Los huevos coloreados se usan por los ni\u00f1os en Pascua en una especie de juego que consiste en probar la resistencia de las c\u00e1scaras (Kraus, Real-Encyclopedie, s.v. Ei). Los huevos tanto coloreados como sin colorear se usan en algunos lugares de Estados Unidos para este juego, conocido como \u201cescoger el huevo\u201d. Otra costumbre es el \u201crodar los huevos\u201d por los ni\u00f1os el Lunes de Pascua en el c\u00e9sped de la Casa Blanca en Washington.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. El Conejo de Pascua\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Conejo de Pascua pone los huevos, por cuya raz\u00f3n est\u00e1n escondidos en una madriguera o en el jard\u00edn. El conejo es un s\u00edmbolo pagano y siempre ha sido un emblema de fertilidad (Simrock, Mythologie, 551).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Balonmano\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Francia jugar a balonmano fue una de las diversiones de Pascua, que se encuentra tambi\u00e9n en Alemania (Simrock, op. cit., 575). El bal\u00f3n puede representar al sol, que se cree da tres saltos al salir en la ma\u00f1ana de Pascua. Obispos, sacerdotes y monjes, tras la estricta disciplina de Cuaresma, sol\u00edan jugar al bal\u00f3n durante la semana de Pascua (Beleth, Expl.Div. off., 120). Esto se llamaba libertas Decembrica, porque antiguamente en Diciembre, los se\u00f1ores sol\u00edan jugar al bal\u00f3n con sus sirvientes, doncellas y pastores. El juego de pelota estaba relacionado con una danza, en la que tomaban parte incluso obispos y abades. En Auxerre, Besan\u00e7on, etc. la danza se ejecutaba en la iglesia a los compases del \u201cVictimae paschali\u201d. En Inglaterra, tambi\u00e9n, el juego de pelota era un deporte favorito de Pascua en el que interven\u00eda la corporaci\u00f3n municipal con el debido alarde y dignidad. Y en Bury St.Edmunds, en a\u00f1os recientes, el juego se manten\u00eda con gran \u00e1nimo por doce ancianas. Tras el juego se celebraba un banquete, durante el cual se le\u00eda una homil\u00eda sobre la fiesta. Todas estas costumbres desaparecieron por razones obvias (Kirchenlex., IV, 1414).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Hombres y mujeres\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Lunes de Pascua las mujeres ten\u00edan derecho a golpear a sus maridos; el Martes los hombres golpeaban a sus esposas, como en Diciembre los sirvientes reprend\u00edan a sus amos. Hombres y mujeres hac\u00edan esto \u00abut ostendant esse mutuo debere corrigere, ne illo tempore alter ab altero thori debitum exigat\u00bb (Beleth, I, c. cxx; Durandus, I, c. vi, 86). En los lugares del Norte de Inglaterra los hombres desfilan por las calles el Domingo de Pascua y reclaman el privilegio de alzar del suelo tres veces a todas las mujeres, recibiendo en pago un beso o una moneda de plata de seis peniques. Lo mismo se hace por las mujeres con los hombres al d\u00eda siguiente. En Neumark (Alemania) el d\u00eda de Pascua los sirvientes azotan a las doncellas con l\u00e1tigos; el lunes las doncellas azotan a los hombres. Obtienen su liberaci\u00f3n con huevos de Pascua. Estas costumbres son probablemente de origen precristiano (Reinsberg-D\u00fcringsfeld, Das festliche Jahr, 118).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. El Fuego de Pascua\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Fuego de Pascua se enciende en la cumbre de monta\u00f1as (monta\u00f1as de Pascua, Osterberg) y debe encenderse con fuego nuevo, obtenido de la madera por fricci\u00f3n (nodfyr); esta es una costumbre de origen pagano de moda por toda Europa, que significa la victoria de la primavera sobre el invierno. Los obispos publicaron severos edictos contra los sacr\u00edlegos fuegos de Pascua (Conc. Germanicum, a. 742, c.v.; Concilio de Lestines, a. 743, n. 15), pero no tuvieron \u00e9xito en abolirlos en todas partes. La Iglesia adopt\u00f3 la costumbre en las ceremonias de Pascua, refiri\u00e9ndola a la columna de fuego en el desierto y a la Resurrecci\u00f3n de Cristo; el fuego nuevo del S\u00e1bado Santo se saca del pedernal, simbolizando la Resurrecci\u00f3n de la Luz del Mundo de la tumba cerrada por una piedra (Missale Rom.). En algunos lugares se arrojaba una figura en el fuego de Pascua, simbolizando el invierno, pero para los cristianos del Rhin, Tirol y Bohemia, a Judas el traidor (Reinsberg-D\u00fcringfeld, Das festliche Jahr, 112 y s.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Procesiones y despertares\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Le Puy (Francia), desde tiempo inmemorial hasta el Siglo X, era costumbre, cuando en el primer salmo de Maitines un can\u00f3nigo estaba ausente del coro, que algunos de los can\u00f3nigos y vicarios, llevando con ellos la cruz procesional y el agua bendita, fueran a casa del ausente, cantando el \u00abHaec Dies\u00bb, rociarle con agua, si estaba a\u00fan en la cama, y conducirle a la iglesia. En castigo ten\u00eda que invitar a un desayuno a sus acompa\u00f1antes. Una costumbre similar se encuentra en el Siglo XV en Nantes y Angers, donde fueron prohibidas por los s\u00ednodos diocesanos de 1431 y 1448. En algunas partes de Alemania padres e hijos intentaban sorprenderse unos a otros en la cama en la ma\u00f1ana de Pascua para darse saludables azotes (Freyde, Ostern in deutscher Sage, Sitte und Dichtung, 1893).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Bendici\u00f3n del alimento\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto en la Iglesias Orientales como en la Latina, es costumbre que las vituallas que estaban prohibidas durante la Cuaresma se bendigan por los sacerdotes antes de comerlas el d\u00eda de Pascua, especialmente la carne, los huevos, la mantequilla, y el queso (Ritualbucher, Paderborn, 1904; Maximilianus, Liturg. or., 117). Los que com\u00edan antes de que el alimento se bendijera, seg\u00fan la creencia popular, eran castigados por Dios, a veces instant\u00e1neamente (Migne, Liturgie, s.v. P\u00e2ques).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Bendiciones de la casa\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La v\u00edspera de Pascua se bendicen las casas (Rit. Rom., tit. 8, c. iv) en memoria del paso del \u00e1ngel en Egipto y del se\u00f1alar las jambas de las puertas con la sangre del cordero pascual. El p\u00e1rroco visita las casas de su parroquia; los apartamentos papales tambi\u00e9n se bendicen en este d\u00eda. Sin embargo, la habitaci\u00f3n en que el Papa se encuentra con el cardenal visitante se bendice por el mismo Pont\u00edfice (Moroni, Dizionario, s.v. Pasqua).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Deportes y celebraciones\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los griegos y rusos tras su larga, severa Cuaresma hicieron de la Pascua un d\u00eda de deportes populares. En Constantinopla el cementerio de Pera es el ruidoso lugar de cita de los griegos; hay m\u00fasica, danzas, y todos los placeres de una concurrencia popular oriental; la misma costumbre prevalece en las ciudades de Rusia. En Rusia cualquiera puede entrar en los campanarios en Pascua y tocar las campanas, un privilegio del que muchas personas se prevalen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibiograf\u00eda<\/b>:  DUCHESNE, Orig. du Culte Chret. (Par\u00eds, 1889); KELLNER, Heortologie (Friburgo de Br., 1906); PROBST, Die altesten r\u00f6mischen Sacramentarien und Ordines (M\u00fcnster, 1892); GUERANGER, Das Kirchenjahr, Ger. tr. (Maguncia, 1878), V, 7; KRAUS, Real-Encyk.; BERNARD, Cours de Liturgie Romaine; HAMPSON, Calendarium Medii AEvi (Londres, 1857); Kirchenlex., IX, cols. 1121-41; NILLES, Calendarium utriusque Ecclesiae (Innsbruck, 1897); MIGNE, La Liturgie Catholique (Par\u00eds, 1863); BINTERIM, Denkwurdigkeiten (Maguncia, 1837); GROTEFEND, Zeitrechnung (Hannover, 1891-1898); LERSCH, Einleitung in die Chronologie (Friburgo, 1899); BACH, Die Osterberechnung (Friburgo, 1907); SCHWARTZ, Christliche und judische Ostertafeln (Berl\u00edn, 1905); Suntne Latini Quartodecimani? (Praga, 1906); DUCHESNE, La question de la Paque du Concile de Nicee in Revue des quest. histor. (1880), 5 sq.; KRUSCH, Studien zur christlish- mittelalterlichen Chronologie (Leipzig, 1880); ROCK, The Church of Our Fathers (Londres, 1905), IV; ALBERS, Festtage des Herrn und seiner Heiligen (Paderborn, 1890).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Holweck, Frederick. \u00abEaster.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909. 23 Feb. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05224d.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Francisco V\u00e1zquez\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Fiesta Exo 12:11 y lo comer\u00e9is as\u00ed .. es la P de Jehov\u00e1 Num 9:5 celebraron la p en el mes primero, a los Num 28:16 a los 14 d\u00edas del mes .. la p de Jehov\u00e1 Deu 16:1 el mes de Abib, y har\u00e1s p a Jehov\u00e1 tu Jos 5:10 los hijos de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pascua\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPASCUA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3482","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3482","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3482"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3482\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3482"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3482"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3482"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}