{"id":3485,"date":"2016-02-04T23:54:11","date_gmt":"2016-02-05T04:54:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pastor\/"},"modified":"2016-02-04T23:54:11","modified_gmt":"2016-02-05T04:54:11","slug":"pastor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pastor\/","title":{"rendered":"PASTOR"},"content":{"rendered":"<p>v. Oveja<br \/>\nGen 4:2 y Abel fue p .. y Ca\u00edn fue labrador de la<br \/>\nGen 13:7 contienda entre los p del .. y los p del<br \/>\nNum 27:17 congregaci\u00f3n .. no sea como .. sin p<br \/>\n1Ki 22:17; 2Ch 18:16 ovejas que no tienen p<br \/>\nPsa 23:1 Jehov\u00e1 es mi p; nada me faltar\u00e1<br \/>\nPsa 80:1 P de Israel, escucha; t\u00fa que pastoreas<br \/>\nIsa 40:11 como p apacentar\u00e1 su reba\u00f1o; en su<br \/>\nIsa 44:28 es mi p, y cumplir\u00e1 todo lo que yo<br \/>\nIsa 56:11 los p mismos no saben entender; todos<br \/>\nJer 2:8 p se rebelaron contra m\u00ed, y los profetas<br \/>\nJer 3:15 y os dar\u00e9 p seg\u00fan mi coraz\u00f3n, que os<br \/>\nJer 10:21 los p se infatuaron, y no buscaron a<br \/>\nJer 23:1 \u00a1ay de los p que destruyen y dispersan<br \/>\nJer 23:4 y pondr\u00e9 sobre ellas p que las apacienten<br \/>\nJer 25:34 aullad, p, y clamad; revolcaos en el<br \/>\nJer 31:10 lo reunir\u00e1 y guardar\u00e1, como el p a su<br \/>\nEze 34:2 profetiza contra los p . y d\u00ed a los p<br \/>\nEze 34:5 y andan errantes por falta de p, y son<br \/>\nEze 34:23 levantar\u00e9 sobre ellas a un p, y \u00e9l las<br \/>\nEze 37:24 ellos, y todos ellos tendr\u00e1n un solo p<br \/>\nAmo 1:1 palabras de Am\u00f3s, que fue uno de los p<br \/>\nAmo 3:12 de la manera que el p libra de la boca<br \/>\nZec 10:2 pueblo vaya .. sufre porque no tiene p<br \/>\nZec 11:16 yo levanto .. a un p que no visitar\u00e1 las<br \/>\nZec 13:7 hiere al p, y ser\u00e1n dispersadas las ovejas<br \/>\nMat 9:36; Mar 6:34 como ovejas que no tienen p<br \/>\nMat 26:31; Mar 14:27 herir\u00e9 al p, y las ovejas del<br \/>\nLuk 2:8 hab\u00eda p en la misma regi\u00f3n, que velaban<br \/>\nJoh 10:2 el que entra por la .. el p de las ovejas es<br \/>\nJoh 10:11 yo soy el buen p; el buen p su vida da<br \/>\nJoh 10:12 el asalariado, y que no es el p .. huye<br \/>\nJoh 10:16 y oir\u00e1n .. y habr\u00e1 un reba\u00f1o, y un p<br \/>\nEph 4:11 constituy\u00f3 a .. a otros, p y maestros<br \/>\nHeb 13:7 acordaos de vuestros p, que os hablaron<br \/>\nHeb 13:17 obedeced a vuestros p, y sujetaos a<br \/>\nHeb 13:20 el gran p de las ovejas, por la sangre<br \/>\n1Pe 2:25 hab\u00e9is vuelto al P y Obispo de vuestras<br \/>\n1Pe 5:4 cuando aparezca el Pr\u00edncipe de los p<\/p>\n<hr>\n<p>Pastor    (heb. r\u00f4eh [del verbo r\u00e2ah, \u00abpastar\u00bb, \u00abalimentar\u00bb, \u00abpastorear\u00bb]; n\u00f4q\u00ead; gr. poim&#8217;n).  Alguien que se dedica a cuidar ovejas.  La tarea de los pastores es tan antigua como la especie humana.  Abel era pastor (Gen 4:4), Abrah\u00e1n, Isaac, Jacob y Job ten\u00ed\u00adan o cuidaban ovejas (Gen 12:16; 20:12-14; 30:31-43; Job 1:3), y los hijos de Jacob (Gen 37:12), Mois\u00e9s (Exo 3:1), David (1Ch 17:7) y Am\u00f3s (Amo 7:14) tambi\u00e9n eran pastores.  Estaban equipados con un cayado* (Lev 27:32; 1Sa 17:40; Psa 23:4; Mic 7:14), una honda,* un boIso para llevar alimentos y otro para las piedras de su honda (1Sa 17:40).  Tambi\u00e9n ten\u00ed\u00adan una tienda para protegerse de las inclemencias del tiempo (Son 1:8; Isa 38:12).  A menudo los pastores eran n\u00f3madas o semin\u00f3mades, porque era necesario trasladarse de un lugar a otro con el fin de encontrar agua y pastos adecuados para los reba\u00f1os (Gen 4:20; 13:2-6, 11, 18).  Otros eran propietarios y viv\u00ed\u00adan en las ciudades (Num 32:16, 24).  En ese caso, se sacaba a las ovejas de d\u00ed\u00ada para que fueran a pastar, y se las tra\u00ed\u00ada \u00abal redil\u00bb por la tarde (cf Joh 10:1-4).  Adem\u00e1s de buscar agua y pastos para sus reba\u00f1os (Psa 23:2), y 904 de proveerles un lugar de refugio, los pastores ten\u00ed\u00adan que proteger a sus ovejas de los ladrones y de los animales salvajes, como ser lobos, leones y osos (Gen 31:39; 1Sa 17:34, 36;  Joh 10:12).  Tambi\u00e9n deb\u00ed\u00adan cuidar a esos indefensos animales del peligro de apartarse del reba\u00f1o y perderse (Luk 15:4).  Las ovejas llegaban a conocer de tal modo a su pastor, que s\u00f3lo respond\u00ed\u00adan a su llamado (Joh 10:3-5).  Se consideraba que el pastor asalariado era responsable del bienestar de las ovejas, pero, de acuerdo con las antiguas leyes de la Mesopotamia, s\u00f3lo se le ped\u00ed\u00ada que rindiera cuenta de las que se le perdieran por negligencia (cf Gen 31:39).  Pod\u00ed\u00ada no tener el valor ni la disposici\u00f3n para defenderlas en momentos de peligro, y no respond\u00ed\u00ada por ello (Joh 10:12, 13).  El empleo figurado de la palabra \u00abpastor\u00bb es com\u00fan en la Biblia.  Se comparaba a la gente que carec\u00ed\u00ada de dirigentes adecuados con ovejas sin pastor (Num 27:16, 17; 1Ki 22:17;  Eze 34:1-6; Mat 9:36; 26:31; Mar 6:34; etc.).  Isa\u00ed\u00adas profetiz\u00f3 que Ciro el Grande ser\u00ed\u00ada el \u00abpastor\u00bb de Dios, encargado de liberar de su cautiverio a los jud\u00ed\u00ados (ls. 44:28).  Los profetas Isa\u00ed\u00adas, Ezequiel y Zacar\u00ed\u00adas reprendieron duramente a los dirigentes de Israel, y los compararon con falsos pastores, insensibles, codiciosos, que conduc\u00ed\u00adan a la perdici\u00f3n a los que estaban bajo su cuidado, y hasta se aprovechaban de ellos y les daban muerte (Isa 56:11; Eze 34:2-10; Zec 11:3-8).  Los autores b\u00ed\u00adblicos se refieren al Se\u00f1or como un Pastor que conduce y cuida de sus \u00abovejas\u00bb con bondad y fidelidad (Psa_23; 80:1; Isa 40:11; Eze 34:11, 12).  Jes\u00fas se refer\u00ed\u00ada a s\u00ed\u00ad mismo como el Buen Pastor, capaz de dar su vida por sus ovejas  (Joh 10:11-15).  En Heb 13:20 se lo llama \u00abel  gran pastor de las ovejas\u00bb.  Pedro compara a sus lectores (1Pe 2:25) con ovejas descarriadas que hab\u00ed\u00adan vuelto a Cristo, el \u00abPastor\u00bb.  Tambi\u00e9n le da a Jes\u00fas el nombre de \u00abel Pr\u00ed\u00adncipe de los pastores\u00bb, y como quien, cuando aparezca, recompensar\u00e1 a los subpastores con una inmarcesible corona de gloria (cp 5:1-4).  En ocasi\u00f3n de su segunda venida, Cristo separar\u00e1 a los justos de los imp\u00ed\u00ados as\u00ed\u00ad como un pastor separa a las ovejas de los cabritos (Mat 25:32).  Los cuidadores de ganado mayor aparecen en la Biblia con los nombres heb. r\u00f4\u00ea miqn\u00eah o &#8216;ansh\u00ea miqn\u00eah (donde miqn\u00eah es \u00abganado\u00bb).  Se los menciona con menos frecuencia que a los pastores, porque en el Cercano Oriente ese ganado siempre ha sido menos numeroso que los reba\u00f1os de ovejas y cabritos.  Abrah\u00e1n, Lot e lsaac ten\u00ed\u00adan servicios de pastores (Gen 13:7, 8-1 26:20), y Jos\u00e9 le present\u00f3 sus hermanos a Fara\u00f3n dici\u00e9ndole que eran \u00abhombres ganaderos\u00bb (46:32).  El v 34 dice que los egipcios consideraban a los ganaderos como una abominaci\u00f3n.  Este desprecio por ellos era particularmente virulento con respecto a los pastores de ovejas, que aparecen con frecuencia en las pinturas egipcias como seres miserables, sucios y barbudos, desnudos y medio muertos de hambre, y a menudo deformes y rengos (fig 401).  La Biblia tambi\u00e9n menciona a los pastores de los reyes Sa\u00fal y David (1Sa 21:7; 1Ch 27:29), y destaca que el profeta Am\u00f3s era \u00abboyero\u00bb, es decir, pastor de ovejas (Amo 7:14).  El NT menciona el gr. b\u00f3sk\u00ed\u2021n (del verbo b\u00f3sk\u00ed\u2021n \u00abalimentar\u00bb, \u00abpastorear\u00bb).  En Mat 8:33 estos b\u00f3sk\u00ed\u2021n cuidaban de los cerdos que pertenec\u00ed\u00adan a los gadarenos, y recalca el hecho de que el hijo pr\u00f3digo tuvo que dedicarse por un tiempo a esa tarea (Luk 15:15, 16).  401. Un enjuto pastor conduce bueyes. Sobre la pared de una tumba encontrada en Meir, Egipto.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>ver OFICIOS<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Sacerdote encargado por el Obispo de un Parroquia. Ver \u00abParroquia\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>El que atiende a un reba\u00f1o de ovejas o de cabras. Se practica desde tiempos antiqu\u00ed\u00adsimos, pues \u2020\u0153Abel fue p. de ovejas\u2020\u009d (Gen 4:2). Jacob \u2020\u0153apacentaba las &#8230; ovejas de Lab\u00e1n\u2020\u009d (Gen 30:36). Era \u00e9ste un oficio muy duro, que exig\u00ed\u00ada mucha dedicaci\u00f3n. El p. disfrutaba de pocas comodidades, pues ten\u00ed\u00ada que dirigir su reba\u00f1o desde temprano en la ma\u00f1ana, cuando llamaba \u2020\u0153por nombre\u2020\u009d a sus ovejas (Jua 10:3), y las sacaba para guiarlas a los \u2020\u0153delicados pastos\u2020\u009d y a las \u2020\u0153aguas de reposo\u2020\u009d (Sal 23:2). Para ello iba \u2020\u0153delante de ellas\u2020\u009d (Jua 10:4). Esta labor duraba todo el d\u00ed\u00ada, al final del cual tra\u00ed\u00ada el reba\u00f1o de nuevo a un lugar seguro, el \u2020\u00a2redil, que pod\u00ed\u00ada consistir en un cerco con palos, piedras o espinas, y se pon\u00ed\u00ada al reba\u00f1o dentro. O se aprovechaba alguna desigualdad del terreno, o una cueva. Contaba sus ovejas una a una, usando para ello su \u2020\u00a2vara y luego ten\u00ed\u00ada que velar para defenderlas de los posibles ataques de fieras como lobos, leones, leopardos, osos, etc\u00e9tera. David expuso su experiencia en ese sentido al decirle a Sa\u00fal: \u2020\u0153Tu siervo era p. de las ovejas de su padre; y cuando ven\u00ed\u00ada un le\u00f3n, o un oso, y tomaba alg\u00fan cordero de la manada, yo sal\u00ed\u00ada tras \u00e9l, y lo her\u00ed\u00ada&#8230;\u2020\u009d (1Sa 17:34-35). Los pastores de Bel\u00e9n que recibieron el anuncio angelical sobre el nacimiento del Se\u00f1or Jes\u00fas estaban velando y guardando \u2020\u0153las vigilias de la noche sobre su reba\u00f1o\u2020\u009d (Luc 2:8).<\/p>\n<p>Generalmente, el p. se apoyaba en una vara, que le serv\u00ed\u00ada como defensa en caso de ataque de fieras, y con la cual, usando ligeros toques, orientaba a un animal en una u otra direcci\u00f3n (\u2020\u0153Tu vara y tu cayado me infundir\u00e1n aliento\u2020\u009d [Sal 23:4]). Llevaba consigo una bolsa o zurr\u00f3n, en la cual guardaba algunos alimentos para las largas jornadas de pastoreo. En ese \u2020\u0153saco pastoril\u2020\u009d David puso las \u2020\u0153cinco piedras lisas del arroyo\u2020\u009d cuando fue a pelear contra Goliat (1Sa 17:40). Esas piedras, precisamente, eran para usarlas con una \u2020\u00a2honda, que era otro de los implementos usuales en el oficio de p. Hab\u00ed\u00ada p. que habitaban en peque\u00f1os pueblos y sal\u00ed\u00adan a su trabajo al campo. Otros eran n\u00f3madas que viv\u00ed\u00adan en tiendas, movi\u00e9ndose constantemente para buscar los mejores pastos. Aquellos que no eran n\u00f3madas, sin embargo, se ve\u00ed\u00adan obligados muchas veces a utilizar ligeras tiendas de campa\u00f1a (\u2020\u0153&#8230; como tienda de p.\u2020\u009d [Isa 38:12]), o improvisadas caba\u00f1as, para permanecer cierto tiempo en lugares donde el pasto era bueno. Quiz\u00e1s a este tipo de construcciones se refiere la expresi\u00f3n de Can 1:8 (\u2020\u0153Y apacienta tus cabritas junto a las caba\u00f1as de los p.\u2020\u009d).<br \/>\nfigura del p. es utilizada como met\u00e1fora para se\u00f1alar la funci\u00f3n del l\u00ed\u00adder de una comunidad. David dice que Dios es su p. (Sal 23:1). Tambi\u00e9n es el \u2020\u0153P. de Israel\u2020\u009d (Sal 80:1). Cuando la comunidad est\u00e1 desorientada, que no sabe qu\u00e9 hacer, se dice que est\u00e1 \u2020\u0153como ovejas sin p.\u2020\u009d (Isa 13:14; Mat 9:36). Los profetas anunciaron que Jehov\u00e1 \u2020\u0153como p. apacentar\u00e1 su reba\u00f1o, en sus brazos llevar\u00e1 los corderos, y en su seno los llevar\u00e1; pastorear\u00e1 suavemente a las reci\u00e9n paridas\u2020\u009d (Isa 40:11). Los que deb\u00ed\u00adan guiar al pueblo de Israel son comparados a p. que no cumplieron con su obligaci\u00f3n (\u2020\u0153Los sacerdotes no dijeron: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Jehov\u00e1?&#8230; y los pastores se rebelaron contra m\u00ed\u00ad\u2020\u009d [Jer 2:8]). Dios reprende a los p. que \u2020\u0153destruyen y dispersan\u2020\u009d su reba\u00f1o (Jer 23:1). Acusa tambi\u00e9n a los que dejaron sus ovejas \u2020\u0153para ser presa de todas las fieras del campo\u2020\u009d, a los p. que no \u2020\u0153buscaron\u2020\u009d sus ovejas, sino que \u2020\u0153se apacentaron a s\u00ed\u00ad mismos\u2020\u009d (Eze 34:1-31). Pero si el pueblo se convierte, Dios promete: \u2020\u0153Os dar\u00e9 p. seg\u00fan mi coraz\u00f3n\u2020\u009d (Jer 3:15). M\u00e1s aun, Dios dice que \u00e9l se ocupar\u00e1 de sus ovejas (\u2020\u0153Yo apacentar\u00e9 mis ovejas, y yo les dar\u00e9 aprisco, dice Jehov\u00e1 el Se\u00f1or\u2020\u009d [Eze 34:15, Eze 34:31]).<br \/>\nSe\u00f1or Jes\u00fas es \u2020\u0153el buen p.; el buen p. su vida da por las ovejas\u2020\u009d (Jua 10:11). Es tambi\u00e9n \u2020\u0153el gran p. de las ovejas\u2020\u009d (Heb 13:20), el \u2020\u0153Pastor y Obispo\u2020\u009d de las almas de los creyentes (1Pe 2:25) y el \u2020\u0153Pr\u00ed\u00adncipe de los p.\u2020\u009d (1Pe 5:4). Los grupos de creyentes son descritos como un reba\u00f1o bajo el cuidado de p. (\u2020\u0153Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el reba\u00f1o en que el Esp\u00ed\u00adritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Se\u00f1or, la cual \u00e9l gan\u00f3 por su propia sangre\u2020\u009d [Hch 20:28]).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, OFIC LEYE TIPO<\/p>\n<p>ver, REDIL, IGLESIA<\/p>\n<p>vet, El que se cuida de un reba\u00f1o. Abel ten\u00ed\u00ada un reba\u00f1o de ganado menor (Gn. 4:2). Desde Abraham a Jacob y sus hijos, los patriarcas fueron ganaderos y pastores (Gn. 13:1-6). Jabal, Abraham y los recabitas fueron n\u00f3madas; moraban en tiendas y llevaban a sus reba\u00f1os y ganados de lugar a lugar para hallar pastos (Gn. 4:20; cfr. 13:2, 3, 18 y 20:1; Jer. 35:6-10). Otros ricos propietarios de ganader\u00ed\u00adas y reba\u00f1os resid\u00ed\u00adan en ciudades, en tanto que sus siervos iban de pasto a pasto con los animales (1 S. 25:2, 3, 7, 15, 16; cfr. Gn. 37:12-17). Hab\u00ed\u00ada tambi\u00e9n el pastor sedentario, que sal\u00ed\u00ada por la ma\u00f1ana con su reba\u00f1o, y lo devolv\u00ed\u00ada por la noche al redil (Jn. 10:1-4). (V\u00e9ase REDIL.) Con frecuencia, el reba\u00f1o era confiado: al hijo (Gn. 37:2; 1 S. 16:11, 19), a la hija (Gn. 29:9; Ex. 2:16, 17) o a un asalariado (Gn. 30:31, 32; Zac. 11:12; Jn. 10:12). El propietario exig\u00ed\u00ada del pastor el precio de todo animal desaparecido (Gn. 31:39). La Ley de Mois\u00e9s libraba al asalariado de esta obligaci\u00f3n, si pod\u00ed\u00ada probar que la p\u00e9rdida no hab\u00ed\u00ada sido consecuencia de una negligencia (Ex. 22:10-13). El pastor iba temprano al redil, donde se hallaban varios reba\u00f1os, y llamaba a sus ovejas. Estas reconoc\u00ed\u00adan su voz, y lo segu\u00ed\u00adan. Esto \u00faltimo es una realidad en Oriente, as\u00ed\u00ad como que cada oveja tiene un nombre y que conoce la voz del pastor, y constituye un hermoso tipo de la relaci\u00f3n de Jehov\u00e1 con Israel (Sal. 23) y de Cristo con la Iglesia (Jn. 10:2-16). Las ovejas de otros pastores no prestaban atenci\u00f3n a su voz (Jn. 10:2-5). El pastor conduc\u00ed\u00ada el reba\u00f1o a los pastos, qued\u00e1ndose all\u00ed\u00ad todo el d\u00ed\u00ada, y en ocasiones incluso la noche (Gn. 31:40; Cnt. 1:7; Lc. 2:8); los defend\u00ed\u00ada de las fieras y contra los merodeadores (1 S. 17:34, 35; Is. 31:4), recog\u00ed\u00ada a la perdida (Ez. 34:12; Lc. 15:4). Se cuidaba de las ovejas reci\u00e9n paridas (Is. 40:11) y de las esparcidas (Ez. 34:4, 16; Zac. 11:9). El pastor llevaba un zurr\u00f3n y un arma defensiva. Si hac\u00ed\u00ada mal tiempo, se envolv\u00ed\u00ada en su manto (1 S. 17:40; Jer. 43:12). Su cayado, muy parecido al usado por nuestros pastores en Espa\u00f1a, le permit\u00ed\u00ada dirigir el reba\u00f1o, reunirlo y defenderlo (Sal. 23:4; Mi. 7:14; Zac. 11:7). Era ayudado por los perros, que no eran demasiado d\u00f3ciles ni fieles, pero que, al ir detr\u00e1s del reba\u00f1o, se\u00f1alaban el peligro con sus ladridos (Jb. 30:1). En las Escrituras, Jehov\u00e1 es presentado como pastor de Israel, especialmente de los fieles (Gn. 49:24). Cristo es el \u00abBuen Pastor\u00bb. El no ha entrado furtivamente en el redil, sino por la puerta. Sus ovejas responden con confianza al o\u00ed\u00adr sus nombres y reh\u00fasan seguir a otros. Al sacrificar Su vida por ellas, les ha demostrado Su amor (Jn. 10:1-18). Todos los que ten\u00ed\u00adan una posici\u00f3n en la teocracia: profetas, sacerdotes, reyes, eran considerados por el pueblo como pastores subalternos; su infidelidad a Jehov\u00e1 es frecuentemente mencionada (Is. 56:11). En el NT hay el don de los pastores para la iglesia, para alimentar y pastorear las ovejas; los ancianos u obispos son asimismo exhortados a tener cuidado de la grey del Se\u00f1or, siguiendo el ejemplo de Cristo, el Gran Pastor de las Ovejas, y Se\u00f1or del reba\u00f1o y de los encargados de cuidarlo (cfr. Ef. 4:11; He. 13:7, 17, 20, 24; 1 P. 5:1-4). (V\u00e9ase IGLESIA.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[915]<\/p>\n<p>    Oficio de todo el que se dedica al cuidado de ganado mayor o menos, especialmente de ovejas y cabras en el ambiente mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p>    Oficio abundante en la Palestina del tiempo de Jes\u00fas, por las condiciones socioecon\u00f3micas de todos los pa\u00ed\u00adses del entorno, a Jes\u00fas se le denomin\u00f3 en los primeros tiempos sobre todo con el nombre y la figura de Buen Pastor.<\/p>\n<p>    Se da la referencia en el Evangelio (Jn. 10. 14), en reminiscencia de m\u00faltiples alusiones prof\u00e9ticas (Is. 40.11; Jer. 31. 10; Ez. 34.12; Zac. 13.7).<\/p>\n<p>    En el Nuevo Testamento es el trabajo y oficio (junto al de labrador) que m\u00e1s alusiones recibe: 40 veces se habla de la figura del pastor, de las que 16 hacen alusi\u00f3n expl\u00ed\u00adcita a Jes\u00fas en esa funci\u00f3n de pastorear a sus ovejas como protector, vigilante o amoroso cuidador. \u00abYo soy el buen Pastor\u00bb (Jn. 10.14). Y sus seguidores le entienden como tal, \u00abel que sali\u00f3 de entre los muertos, gran pastor de las ovejas\u00bb (Hebr. 13.20), el \u00abpr\u00ed\u00adncipe de los pastores\u00bb. (1 Pedr. 5.4)<\/p>\n<p>    En los primeros tiempos cristianos la figura del buen pastor cal\u00f3 hondamente entre los seguidores del Evangelio, en el arte, con el emblema del pastor llevando la oveja perdida en los hombres, en las catacumbas, hasta los escritos al estilo de \u00abEl Pastor\u00bb de Hermas, escritor que vivi\u00f3 hacia el 140 \u00f3 150.<\/p>\n<p>    La idea de pastor, aplica a Cristo, generar\u00ed\u00ada en la Iglesia a lo largo de los siglos una continua referencia a la tarea del cuidado de los fieles. Desde los primeros tiempos se denomin\u00f3 a los sacerdotes pastores y hasta los usos de los protestantes renunciar al concepto y terminolog\u00ed\u00ada de sacerdotes para denominar \u00abpastores\u00bb a sus animadores religiosos, mientras que los cat\u00f3licos siguen con el t\u00e9rmino de sacerdotes aunque generaron una abundante literatura \u00abpastoral\u00bb, en referencia a las formas pr\u00e1cticas de animar y gobernar a la Iglesia.<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n es interesante recordar que la figura del pastor, por motivos religiosos y no s\u00f3lo buc\u00f3licos o naturalistas ha generados muchas creaciones art\u00ed\u00adsticas. Se pueden citar como modelos de valores humanos \u00abEl pastor ingrato\u00bb de Lope de Vega, escrito en 1628, \u00abLa oveja perdida\u00bb, de Juan de Timoneda, en verso. Y la novela de \u00abPastores de Bel\u00e9n\u00bb, de Lope de Vega, donde mezcla verso y prosa.<\/p>\n<p>    En el arte pict\u00f3rico son innunerables las referencias antiguas y modernas a Jes\u00fas como Pastor vivo y a los sucesores de los Ap\u00f3stoles, como modelos de solicitud y de entrega a las almas.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nLa importancia de la agricultura y la ganader\u00ed\u00ada en todas las \u00e9pocas que abarca la literatura b\u00ed\u00adblica explica suficientemente que el pastoreo haya sido fuente permanente de inspiraci\u00f3n para expresar muchos aspectos de la vida de Israel; entre ellos se cuentan los que tocaban a las relaciones de los distintos dirigentes y, muy especialmente, de Dios con su pueblo: tanto a aqu\u00e9llos como a \u00e9ste se les aplica con frecuencia el t\u00ed\u00adtulo de \u00abpastor\u00bb, mientras que al pueblo se le contempla como \u00abel reba\u00f1o\u00bb, \u00ablas ovejas\u00bb, sobre todo de Dios. En el recurso a \u00e9stas y otras im\u00e1genes del mundo pastoril, llama la atenci\u00f3n que, frente a lo que ocurre en los otros pueblos del entorno geogr\u00e1fico y cultural de Israel, nunca se llama \u00abpastor\u00bb al \u00abrey\u00bb en funciones; s\u00f3lo de \u00abmi siervo David\u00bb, representaci\u00f3n del Mes\u00ed\u00adas futuro, dice abiertamente el mismo Dios que apacentar\u00e1 y ser\u00e1 pastor de sus ovejas, es decir, del pueblo de Israel (Ez 34, 23s). El contexto de esta afirmaci\u00f3n es altamente significativo en dos sentidos: en primer lugar porque sigue a una fuerte y largu\u00ed\u00adsima cr\u00ed\u00adtica de Dios a los distintos dirigentes de su pueblo, a quienes se hab\u00ed\u00ada presentado repetidamente como pastores (Ez 34, 1-8); en segundo lugar, porque, en relaci\u00f3n estrech\u00ed\u00adsima con esta cr\u00ed\u00adtica y como consecuencia de ella, Dios promete cuidarse \u00e9l mismo de sus ovejas, buscarlas, congregarlas, apacentarlas (34, 9-31). En este contexto, el pastoreo del Mes\u00ed\u00adas futuro aparece precisamente como expresi\u00f3n concreta de aquel cuidado asumido por el mismo Dios en favor de su pueblo; lo cual significa que el Mes\u00ed\u00adas act\u00faa en nombre de Dios, como representante suyo o, al menos, como instrumento eficaz del pastoreo de Dios sobre el pueblo.<\/p>\n<p>Sobre este tel\u00f3n de fondo del uso de la imagen del \u00abpastor\u00bb en el AT hay que leer los textos del NT en los que aqu\u00e9lla se hace presente. Muy pocos de entre ellos la usan en referencia a los dirigentes de la comunidad, a quienes sin embargo se les llama expl\u00ed\u00adcitamente \u00abpastores\u00bb (Hech 20, 28; Ef 4, 11; 1 Ped 2, 25) y cuya tarea se describe mediante el verbo \u00abpastorear\u00bb (Jn 21, 16). En todos estos casos, la funci\u00f3n de los pastores se considera en relaci\u00f3n estrecha con la que ejerce el que es Pastor y guardi\u00e1n de las almas (1 Ped 2, 25), Pastor supremo (Heb 13, 20; 1 Ped 5, 4), due\u00f1o \u00fanico de las ovejas (Jn 21, 15-19). Mucho m\u00e1s significativos son los textos en que se recurre a la imagen del \u00abpastor\u00bb para hablar de Dios o de Jesucristo. A Dios, pastor de las ovejas, se refiere sin duda la par\u00e1bola de la oveja perdida, que Lucas ha recogido entre las llamadas par\u00e1bolas de la misericordia (Lc 15, 3-7); conviene se\u00f1alar, con todo, que en este caso no importa tanto la imagen en s\u00ed\u00ad misma cuanto sus contenidos: Dios, a quien no se llama pastor directamente, se comporta con los pecadores como un pastor a quien se le perdiera una de las cien ovejas de su posesi\u00f3n; es decir, deja a las otras 99 en el p\u00e1ramo y va a buscar a la que se hab\u00ed\u00ada perdido, gozando enormemente y compartiendo su gozo cuando la encuentra; de acuerdo con esta actitud de Dios, Jes\u00fas acog\u00ed\u00ada a los pecadores y com\u00ed\u00ada con ellos (Lc 15, 2). No es extra\u00f1o que tambi\u00e9n a Jes\u00fas se le aplique la imagen del pastor; los textos correspondientes aparecen tanto en los Sin\u00f3pticos como en el cuarto Evangelio: en aqu\u00e9llos, la imagen influye indirectamente en la imagen del Jes\u00fas compasivo que congrega al pueblo, al que contempla como \u00abovejas sin pastor\u00bb (Mc 6, 34=9, 36). Con la misma idea de la reuni\u00f3n del pueblo tiene que ver tambi\u00e9n el segundo texto sin\u00f3ptico modulado de alg\u00fan modo sobre la imagen b\u00ed\u00adblica del pastor aplicada a Jes\u00fas; pero en este caso la congregaci\u00f3n del reba\u00f1o adquiere una dimensi\u00f3n m\u00e1s universal (\u00abtodas las naciones\u00bb) y se concreta en un juicio de separaci\u00f3n entre las ovejas y las cabras, determinado -el juicio y su resultado de castigo perpetuo o de vida eterna- por el comportamiento respectivo con los hermanos necesitados, a quienes Jes\u00fas identifica como sus \u00abhumildes hermanos\u00bb (Mt 25, 31-46).<\/p>\n<p>El punto culminante del recurso a la imagen del pastor en el NT se alcanza sin duda alguna en el largo pasaje de Jn 10, 1-18 y, m\u00e1s en particular, en la llamada alegor\u00ed\u00ada del Buen Pastor (Jn 10, 11-18). En el conjunto del pasaje es f\u00e1cil distinguir tres momentos, en los que, sin aparente sucesi\u00f3n de continuidad, se van utilizando distintos elementos del pastoreo para presentar otros tantos aspectos de la misi\u00f3n de Jes\u00fas y, sobre todo, de su relaci\u00f3n con los creyentes: en el primer momento se establece una oposici\u00f3n entre el ladr\u00f3n, que entra en el redil saltando la verja, y el pastor, que utiliza la puerta de entrada (10, 1-5); en el segundo, Jes\u00fas se presenta como \u00abpuerta\u00bb de las ovejas (10, 7-10); sobre la base de la consideraci\u00f3n indirecta de Jes\u00fas como propietario y, tangencialmente, como pastor de las ovejas (10, 2), el tercer momento de este conjunto literario inicia con una solemne afirmaci\u00f3n del Maestro, que dice de s\u00ed\u00ad mismo: \u00abYo soy el Buen Pastor\u00bb (10, 11 a). Esta condici\u00f3n se concreta antes que nada -y aqu\u00ed\u00ad la oposici\u00f3n toca al mercenario o pastor asalariado y al que lo es libremente (10, 17-18)-en la entrega voluntaria de la propia vida por las ovejas (10, l l b-13.15b); en estrecha relaci\u00f3n con esta expresi\u00f3n extrema e inusitada de amor por las ovejas y como presupuesto de la misma, el t\u00ed\u00adtulo de Buen Pastor, que Jes\u00fas vuelve a aplicarse (10, 14), se funda en el conocimiento rec\u00ed\u00adproco entre \u00e9l y sus ovejas y cuyo car\u00e1cter especial est\u00e1 determinado por el modelo del conocimiento entre Jes\u00fas y su Padre (10, 14b-15a). El alcance universal del pastoreo de Jes\u00fas que descubr\u00ed\u00adamos en el uso de la imagen del pastor en Mt 25 vuelve a hacerse presente en la alegor\u00ed\u00ada jo\u00e1nica; frente a lo que ocurr\u00ed\u00ada en el texto de Mateo, en el pasaje de Juan dicho alcance s\u00f3lo se considera en su aspecto positivo: el Buen Pastor que es Jes\u00fas reconoce como suyas a otras ovejas que actualmente no forman parte de su reba\u00f1o; con su pastoreo y la consiguiente docilidad de tales ovejas a la voz de Jes\u00fas, \u00e9stas entrar\u00e1n en el \u00fanico reba\u00f1o que pastorear\u00e1 \u00e9l como \u00fanico pastor (10, 18).<\/p>\n<p>Juan Miguel D\u00ed\u00adaz Rodelas<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> ovejas y cabras, nacimiento). La figura del pastor y su reba\u00f1o pertenece al mundo cotidiano del antiguo Oriente mediterr\u00e1neo. Desde la perspectiva del Nuevo Testamento, ella culmina en Jn 10,2-16 (el Buen Pastor) y en Mt 25,31 46 (juicio final), y ha tenido gran influjo en la visi\u00f3n posterior de la Iglesia cristiana que ha concebido a sus ministros como \u00abpastores\u00bb e interpretado su acci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica como \u00abpastoral\u00bb. Pastor es en oriente (Sumeria, Babilonia, Asir\u00ed\u00ada&#8230;) el rey, que protege y gu\u00ed\u00ada sus reba\u00f1os de hombres, ayuda a los d\u00e9biles, protege a los enfermos. Pastor es en el cielo Dios, aquel que cuida del reba\u00f1o grande de la humanidad. Esta es una imagen valiosa, pero corre el riesgo de establecer una distancia entre el gu\u00ed\u00ada-pastor que es el \u00fanico individuo activo y el resto de los hombres, entendidos como reba\u00f1o pasivo.<\/p>\n<p>(1) La imagen del pastor. Desde Abel, que es el primer pastor (Gn 4,2), y desde Yabal, hijo de Lamec, que fue padre de todos los que cr\u00ed\u00adan ganado y viven en tiendas (cf. Gn 4,20), y desde los patriarcas, cuidadores de ganados (cf. Gn 13,7; 26,20; 46,32), la Biblia est\u00e1 llena de pastores, aunque la cultura israelita dominante acaba siendo agr\u00ed\u00adcola y urbana. De todas formas, el recuerdo de David, pastor de ovejas en los campos de Bel\u00e9n (1 Sm 16,13; 17,20), se ha mantenido vivo en la tradici\u00f3n mesi\u00e1nica. Un salmo dice que Dios tom\u00f3 a David de los rediles de ovejas, para hacerle rey de Israel, de manera que su oficio y tarea de pastor de ovejas sirve de base simb\u00f3lica para entender su funci\u00f3n de pastor del pueblo (cf. Sal 78,70). Por otra parte, Dios aparece como un pastor que cuida el reba\u00f1o de los hombres, especialmente de su pueblo Israel (Is 40,11; 63,11; Jr 30,10; etc.). El Antiguo Testamento sabe que Dios es pastor de Israel: \u00abEl Se\u00f1or es mi pastor, nada me falta, por lugares tranquilos me hace reposar&#8230;\u00bb (Sal 23,1; cf. Gn 49,24; Jr 31,10; 43,12; Ez 34,5.12; etc.). Tambi\u00e9n los jefes de Israel reciben rasgos de pastor (cf. 2 Sm 7,7; Jr 3,23; Sal 78,72), aunque parece que nunca se les atribuye directamente ese t\u00ed\u00adtulo, que ser\u00e1 propio del Mes\u00ed\u00adas: \u00abLes dar\u00e9 un pastor \u00fanico que los pastoree: mi siervo David; \u00e9l les apacentar\u00e1, \u00e9l ser\u00e1 su pastor. Yo, el Se\u00f1or, ser\u00e9 su Dios y mi siervo David ser\u00e1 pr\u00ed\u00adncipe en medio de ellos\u00bb (Ez 34,23-24; cf. 37,22.24; Jr 3,15; 23,4).<\/p>\n<p>(2) Mt 25,31-46. Pastor mesi\u00e1nico, las ovejas menores. La certeza de que Dios cuida a las ovejas y la promesa del nuevo pastor \u00abdivino\u00bb de Ez 34,11-14 forman el punto de partida de una visi\u00f3n teol\u00f3gico-simb\u00f3lica que llega hasta Mt 25,32, donde el pastor se identifica con las \u00abovejas\u00bb m\u00e1s peque\u00f1as del reba\u00f1o. En el fondo est\u00e1 igualmente la imagen ap\u00f3crifa de 1 Hen 89-90: el camino de Israel, desde el diluvio hasta el Mes\u00ed\u00adas, aparece como historia de un reba\u00f1o; los miembros del pueblo son ovejas a las que Dios va guiando, superando los peligros, los rechazos y rupturas, hasta el tiempo en que llegue el salvador-mes\u00ed\u00adas. Al referirse a Jes\u00fas, Hijo de Hombre, en la figura del pastor que separa a su reba\u00f1o, Mt 25,32 se encuentra en la l\u00ed\u00adnea de ese viejo simbolismo. La tradici\u00f3n del rey-pastor forma parte de la ideolog\u00ed\u00ada pol\u00ed\u00adtica de Israel, donde Dios mismo aparece como pastor supremo del pueblo (cf. Sal 23,1; 80,1), conforme a una visi\u00f3n m\u00e1s propia de los reinos de Oriente que de la democracia griega, donde los miembros del pueblo no aparecen ya como reba\u00f1o de un pastor, sino como agrupaci\u00f3n de hombres libres. Desde esa perspectiva se entienden los textos del Nuevo Testamento donde el Mes\u00ed\u00adas to  ma rasgos de pastor, especialmente el de Mt 25: \u00abCuando llegue el Hijo de Hombre en su gloria y todos los \u00e1ngeles con \u00e9l, entonces se sentar\u00e1 sobre el trono de su gloria y se congregar\u00e1n delante de \u00e9l todos los pueblos. Y separar\u00e1 a unos de otros como el pastor separa a las ovejas de las cabras; y pondr\u00e1 a las ovejas a su derecha y a las cabras a su izquierda. Y entonces el rey dir\u00e1&#8230;\u00bb (Mt 25,31-34). La imagen es tradicional, pero el simbolismo de fondo ser\u00e1 totalmente nuevo: aqu\u00ed\u00ad estamos ante un pastor que se identifica con sus ovejas; no manda sobre ellas desde arriba, sino que vive y sufre en ellas. Estamos, evidentemente, en una l\u00ed\u00adnea de evangelio, que ha de entenderse desde la par\u00e1bola de la oveja perdida (cf. Lc 15,4-6; Mt 18,12-14) y desde la gran alegor\u00ed\u00ada de Jn 10,1-16, donde las ovejas dejan de ser animales dirigidos por un gu\u00ed\u00ada superior y se vuelven amigos del pastor.<\/p>\n<p>(3) Pastor misericordioso, buen pastor (Jn 10). Podemos desarrollar las \u00faltimas reflexiones. Jes\u00fas toma la imagen del pastor y la recrea en l\u00ed\u00adnea de evangelio. As\u00ed\u00ad dice que se apiada de los hombres porque est\u00e1n \u00abdispersos y perdidos, como ovejas que no tienen pastor\u00bb (Mt 9,36). En ese contexto se inscribe su acci\u00f3n misericordiosa, que viene a expresarse de manera privilegiada en la par\u00e1bola del pastor: \u00ab\u00bfQui\u00e9n de vosotros, teniendo cien ovejas y perdiendo una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va hacia la perdida hasta encontrarla? Y encontr\u00e1ndola la pone en sus espaldas con gran gozo y viene hasta su casa y llama a sus amigos y les dice: alegraos conmigo porque he encontrado a mi oveja perdida\u00bb (Lc 15,3-6). A Jes\u00fas le han acusado de comer con pecadores, perdonando y recibiendo en su mesa a los proscritos de la alianza (publicanos, prostitutas). Jes\u00fas se defiende contando esta par\u00e1bola, en la que Dios (o el pastor mesi\u00e1nico) viene a mostrar su solidaridad con las ovejas perdidas. En esa l\u00ed\u00adnea se sit\u00faa el texto del buen pastor: \u00abYo soy el buen pastor; el buen pastor entrega su vida por sus ovejas. El mercenario, el que no es pastor ni tiene a las ovejas como propias, ve venir al lobo y abandona, huyendo, a las ovejas; y as\u00ed\u00ad viene el lobo y las destroza y las dispersa. Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas y ellas me conocen, como el Padre me conoce y yo conozco al Padre. As\u00ed\u00ad entrego mi vida por las ovejas. Tengo otras ovejas que no son de este redil; las debo conducir, para que escuchen mi voz y de esa forma haya un reba\u00f1o y un pastor\u00bb (Jn 10,11-16). Siguiendo en la l\u00ed\u00adnea anterior, el pastor se ha convertido de alguna forma en padre y amigo del reba\u00f1o. Esta alegor\u00ed\u00ada del Jes\u00fas pastor tiene tres rasgos o notas principales, (a) Elemento cristol\u00f3gico. Jes\u00fas es el aut\u00e9ntico pastor, aquel que puede conducir hasta la meta a su reba\u00f1o. Por eso se distingue de otros malos pastores, mercenarios, que han venido a presentarse como salvadores, siendo en realidad asalariados, que han querido aprovecharse del reba\u00f1o. Juan alude aqu\u00ed\u00ad probablemente, en la l\u00ed\u00adnea de 1 Henoc 83-90, a los diversos l\u00ed\u00adderes que, en esos \u00faltimos a\u00f1os, entre el 50 y el 100 d.C., han manipulado a los jud\u00ed\u00ados, llev\u00e1ndoles a la perdici\u00f3n, (b) Hay un rasgo eclesiol\u00f3gico. Jes\u00fas es verdadero pastor porque conoce a las ovejas (hombres), dialogando con ellas en intimidad de coraz\u00f3n. S\u00f3lo as\u00ed\u00ad, sobre una base de conocimiento personal, puede fundarse la comunidad de los salvados como Iglesia donde todos tienen un lugar para vivir en plenitud, (c) Hay, en fin, un rasgo intradivino: la unidad del pastor con las ovejas refleja sobre la tierra el gran misterio del encuentro de Cristo con el Padre, tal como Juan lo ha desarrollado en el Serm\u00f3n de la Cena (Jn 13-17). De esa forma, llevado hasta el extremo, este signo del pastor nos saca del \u00e1mbito animal (pastoral) para situarnos en un plano intensamente personal, de comunicaci\u00f3n afectiva. En ese contexto debemos a\u00f1adir el encargo de Jes\u00fas a Pedro, a quien pide que \u00abapaciente sus ovejas\u00bb (Jn 21,16-17). En esa l\u00ed\u00adnea se dir\u00e1 que los ministros de la Iglesia son pastores que aman a las ovejas, dialogando con ellas como el Buen Pastor, que es Cristo.<\/p>\n<p>(4) Pastor y Obispo de nuestras almas. Culminando la referencia anterior encontramos las palabras de la primera carta de Pedro: \u00abAndabais errantes como ovejas, pero hab\u00e9is vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas\u00bb (1 Pe 2,1825). Cristo aparece como Pastor y Obispo (poim\u00e9na kai episkopon) de los cristianos porque ha sido rechazado por su pueblo y ha sufrido sin vengarse, como el Siervo de Isa\u00ed\u00adas. El mismo Cristo  sufriente aparece como Pastor y Obispo de los fieles, m\u00e1s que como Kyrios supremo (Flp 2,11) o Sumo Sacerdote en la l\u00ed\u00adnea de Melquisedec (Heb 9,11), en terminolog\u00ed\u00ada de fuerte car\u00e1cter simb\u00f3lico, no jur\u00ed\u00addico, que nos sit\u00faa cerca de la visi\u00f3n eclesial que ofrece Mt 23,812, conforme a la cual nadie puede ser padre, maestro o pastor de los otros, porque todos los creyentes son hermanos.<\/p>\n<p>(5) Adoraci\u00f3n de los pastores. En un contexto algo distinto se sit\u00faa la adoraci\u00f3n de los pastores (Lc 2,8-21), que forma parte del evangelio* de la infancia de Lucas, pero que completa la visi\u00f3n de los pastores de la Biblia, volviendo a situarnos sobre el campo humilde de los pastores como grupo muchas veces marginado de una sociedad urbana que les necesita y expulsa. Ha nacido Jes\u00fas y nadie lo advierte. Es uno m\u00e1s entre los millones de seres que nacen, un ni\u00f1o abandonado por la sociedad, sin una casa donde puedan acogerle. Lc rechazan los grandes de la tierra (que hacen su censo con objetivos de poder), pero el Evangelio sabe que le han recibido los peque\u00f1os y perdidos: enfermos y leprosos, cojos y mancos, publ\u00ed\u00adcanos y prostitutas. Pues bien, esa acogida se encuentra simb\u00f3licamente anticipada en la adoraci\u00f3n de los pastores. \u00abEstaban los pastores en los campos, vigilando en la noche y guardando los reba\u00f1os. Y vino sobre ellos el Angel del Se\u00f1or y la Gloria del Se\u00f1or les rode\u00f3. Y les dijo el Angel: No teng\u00e1is miedo, pues yo os evangelizo una gran alegr\u00ed\u00ada, que ser\u00e1 para todo el pueblo. Porque os ha nacido hoy un Salvador, que es el Cristo Se\u00f1or, en la ciudad de David. Y esto os servir\u00e1 de se\u00f1al: encontrar\u00e9is al ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales y acostado en un pesebre\u00bb (Lc 2,8-12). Los pastores permanecen en el campo abierto, guardando sus reba\u00f1os en las vigilias de la noche (phylakas t\u00e9s nyktos: Lc 2,8), que son tiempo de silencio abierto a la palabra de Dios que realiza en ellas su m\u00e1s hondo misterio sobre el mundo (cf. Ex 11,1-10; 14,19-25), como ha dicho de forma ejemplar el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada: \u00abUn silencio sereno lo envolv\u00ed\u00ada todo y al mediar la noche su carrera, tu Palabra todopoderosa se abalanz\u00f3, como palad\u00ed\u00adn inexorable desde el trono real de los cielos al pa\u00ed\u00ads condenado; llevaba la espada afilada de tu orden terminante; se detuvo y lo llen\u00f3 todo de muerte\u00bb (Sab 18,14-16). Pues bien, ahora, en esta noche nueva del nacimiento mesi\u00e1nico, la Palabra de Dios nace en forma de Ni\u00f1o y quiere revelarse sobre el campo a los pastores de la tierra que observan las vigilias o guardias protectoras de la noche sobre el ganado amenazado por fieras o ladrones. Esa Palabra no viene a matar a los orgullosos egipcios (tema de Sab 18), sino a revelarse a los pastores de reba\u00f1os marginados de la sociedad. Pero esta vez, esos pastores descubren algo superior. Han dejado abandonados los pesebres y ahora nace en ellos no un cordero m\u00e1s, sino el mismo salvador. Estos pastores que viven fuera de la ciudad orgullosa, que no reciben a su Mes\u00ed\u00adas, guardianes de ganados sobre el campo, vigilando en la noche sus reba\u00f1os en guardia defensiva (no guerrera), ser\u00e1n privilegiados de la gran esperanza de Dios. Ellos son los herederos de las promesas de David. La ciudad del rey (Bel\u00e9n) est\u00e1 cerrada, no ha querido recibir a su Mes\u00ed\u00adas. Pero hay otra ciudad regia y misteriosa, el verdadero Bel\u00e9n de David y del Mes\u00ed\u00adas, en los campos del entorno, en el pesebre abierto en los rediles, en las guardias de la noche, mientras velan los guardianes del reba\u00f1o. Ellos, los pastores de la vida libre y trabajosa, israelitas impuros (no pueden cumplir los reglamentos de la ley), despreciados por los fieles rabinos de la tierra, son portadores de la gran esperanza. Cuando llega el momento del rey mesi\u00e1nico no salen a la escena los reyes del mundo (C\u00e9sar Augusto), ni los grandes maestros de Israel con sus sacerdotes o Herodes, sino s\u00f3lo unos pastores.<\/p>\n<p>(6) Los pastores. Un signo universal. Ellos pueden entenderse en plano israelita, pero en s\u00ed\u00ad mismos desbordan ese espacio y pueden (deben) proyectarse sobre un fondo universal. Jes\u00fas ha nacido como rey de los pastores, en el campo, donde en otro tiempo pastore\u00f3 David sus ovejas, un David que no era todav\u00ed\u00ada rey, sino pastor bajo el ancho cielo, signo de todos los pobres del mundo. As\u00ed\u00ad aparece el Jes\u00fas-Pastor, entre los pastores. Est\u00e1 abandonado o ignorado por los grandes, pero tiene personas que le han recibido y cuidado, como lo muestra el hecho de que est\u00e1 envuelto en unos pa\u00f1ales, que evocan la figura de una madre (de unos padres) que le han recibido, ofreci\u00e9ndole su cuidado. Los pastores que van a buscarle en la cuna son un reflejo del pasa  do de Israel, pueblo de pastores a los que perteneci\u00f3 el mismo David. Pero ahora ellos son como extranjeros, pues se encuentran fuera de la buena sociedad establecida, dirigida por reyes y sacerdotes. S\u00f3lo ellos, que viven en libertad y pobreza sobre los campos, pueden escuchar la palabra de Dios que llega, celebrando el nacimiento de su Hijo sobre el mundo. As\u00ed\u00ad vienen, encuentran al ni\u00f1o como se lo ha dicho en \u00e1ngel de Dios y comprenden, convirti\u00e9ndose en los primeros evangelistas de la buena nueva (Lc 2,15-20).<\/p>\n<p>Cf. M. FOUCAULT, \u00abOmnes et singulatim\u00bb, en La vida de los hombres infames, La Piqueta, Madrid 1990, 264-306; W. JOST, Poimen. Das Bild vom Hirten in der biblischen Ueberliefenmg und Seine christologische Bedeutung, Giessen 1939; X. PIKAZA, Hermanos de Jesils y servidores de los m\u00e1s peque\u00f1os. Mt 25,31-46, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1984; A. J. SIMONIS, Die Hirtenrede im Johannes-Evangelium, Istituto Biblico, Roma 1967.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Vida: Obispo ordenado en Lugo junto con Siagrio en el 433. Fue obispo de Palencia y muri\u00f3 preso en Orleans el 457.<\/p>\n<p> Obras: De \u00e9l sabemos que escribi\u00f3 un s\u00ed\u00admbolo de la fe cristiana en el que se condena, entre otros, a los priscilianistas. Hoy en d\u00ed\u00ada existe un acuerdo casi generalizado en identificar ese s\u00ed\u00admbolo con el Libelo a modo de s\u00ed\u00admbolo \u2014 una ampliaci\u00f3n del s\u00ed\u00admbolo del primer concilio de Toledo del 400 \u2014 que public\u00f3 P. Labbe. Ver Prisciliano.<\/p>\n<p>VIDAL MANZANARES, C\u00e9sar, Diccionario de Patr\u00ed\u00adstica, Verbo Divino, Madrid, 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Patr\u00edstica<\/b><\/p>\n<p>Persona que guarda, gu\u00ed\u00ada y apacienta el ganado. Por lo com\u00fan se entiende el de ovejas o el de ovejas y cabras. (G\u00e9 30:35, 36; Mt 25:32; v\u00e9ase OVEJA.) La vida pastoril se remonta a Abel, el hijo de Ad\u00e1n. (G\u00e9 4:2.) Aunque en otros lugares se consideraba un trabajo honorable, en el Egipto agr\u00ed\u00adcola se miraba a los pastores con desd\u00e9n. (G\u00e9 46:34.)<br \/>\nEl reba\u00f1o sol\u00ed\u00adan atenderlo el due\u00f1o, sus hijos (tanto hombres como mujeres) o alg\u00fan otro pariente. (G\u00e9 29:9; 30:31; 1Sa 16:11.) Los ricos, como Nabal, ten\u00ed\u00adan siervos que trabajaban de pastores, y puede que hubiera un mayoral que estuviera a cargo de ellos. (1Sa 21:7; 25:7, 14-17.) Al reba\u00f1o sol\u00ed\u00ada irle bien cuando era el due\u00f1o o sus familiares quienes pastoreaban los animales. Pero un asalariado no siempre pon\u00ed\u00ada todo su inter\u00e9s en el reba\u00f1o, por lo que a veces este sufr\u00ed\u00ada. (Jn 10:12, 13.)<br \/>\nEl equipo de un pastor pod\u00ed\u00ada constar de: una tienda (Isa 38:12), una capa para envolverse (Jer 43:12), una vara y una honda para defenderse, un zurr\u00f3n para guardar la comida (1Sa 17:40; Sl 23:4) y un cayado largo para guiar el reba\u00f1o (Le 27:32; Miq 7:14).<br \/>\nLos pastores n\u00f3madas, como Abrah\u00e1n, moraban en tiendas y se trasladaban de un lugar a otro a fin de hallar pastos para sus reba\u00f1os. (G\u00e9 13:2, 3, 18.) Sin embargo, a veces el due\u00f1o de los animales permanec\u00ed\u00ada en cierto lugar, su hogar o campamento, mientras que sus siervos o familiares viajaban con el reba\u00f1o. (G\u00e9 37:12-17; 1Sa 25:2, 3, 7, 15, 16.)<\/p>\n<p>\u00bfConocen en realidad las ovejas la voz de su pastor?<br \/>\nEn ocasiones, los reba\u00f1os de varios pastores se encerraban por la noche en el mismo aprisco y se pon\u00ed\u00ada un portero para vigilarlos. Cuando por la ma\u00f1ana llegaban los pastores, llamaban a su reba\u00f1o, y las ovejas respond\u00ed\u00adan a su pastor, y solamente a \u00e9l. El pastor las conduc\u00ed\u00ada a los pastos yendo delante del reba\u00f1o. (Jn 10:1-5.) A partir de sus propias observaciones en Siria y Palestina durante el siglo XIX, W. M. Thomson escribi\u00f3: \u2020\u0153[Las ovejas] son tan mansas y est\u00e1n tan entrenadas que siguen a su guardi\u00e1n con la m\u00e1xima docilidad. Este las conduce desde el aprisco o desde las casas de las aldeas a donde quiere. Como en esta regi\u00f3n hay muchos reba\u00f1os, cada uno toma un sendero diferente y se encarga de hallar pasto para las ovejas. Por lo tanto, es necesario que se las ense\u00f1e a seguir al pastor sin desviarse a los campos de ma\u00ed\u00adz sin cercar que se extienden tentadores a ambos lados. Si alguna oveja se desv\u00ed\u00ada, sin duda tendr\u00e1 problemas. El pastor emite una llamada penetrante de vez en cuando para recordarles su presencia. Ellas conocen su voz y siguen adelante; pero si un extra\u00f1o las llama, se paran, levantan la cabeza alarmadas y, si se repite, se vuelven y huyen, porque no conocen la voz de un extra\u00f1o. Esta no es una descripci\u00f3n imaginaria de una par\u00e1bola; es la pura realidad. He hecho el experimento repetidas veces. El pastor va delante, no solo para se\u00f1alar el camino, sino para asegurarse de que sea transitable y seguro\u2020\u009d. (The Land and the Book, revisi\u00f3n de J. Grande, 1910, p\u00e1g. 179.)<br \/>\nDe igual manera, J. L. Porter en The Giant Cities of Bashan and Syria\u2020\u2122s Holy Places (1868, p\u00e1g. 45) explica: \u2020\u0153Los pastores sacaron sus reba\u00f1os fuera de las puertas de la ciudad mientras nosotros los mir\u00e1bamos y escuch\u00e1bamos con mucho inter\u00e9s. Hab\u00ed\u00ada miles de ovejas y cabras que formaban una masa densa y confusa. Los pastores estaban juntos de pie esperando a que todas salieran. Luego se separaron, y cada uno tom\u00f3 un camino diferente, emitiendo mientras se iban una llamada aguda y peculiar. Las ovejas la oyeron. Al principio, la masa se agit\u00f3 y se movi\u00f3 como si una convulsi\u00f3n interna la hubiera sacudido, pero a continuaci\u00f3n empezaron a despuntar columnas en la direcci\u00f3n que tomaron los pastores; estas se hicieron cada vez m\u00e1s largas hasta que la masa amorfa se convirti\u00f3 en largas corrientes vivas que segu\u00ed\u00adan a sus gu\u00ed\u00adas\u2020\u009d.<br \/>\nPor la noche el pastor llevaba los animales de regreso al aprisco, se colocaba en la puerta y contaba las ovejas seg\u00fan iban pasando por debajo de su cayado o de sus manos. (Le 27:32; Jer 33:13; v\u00e9ase APRISCO.)<\/p>\n<p>Una vida dura. La vida del pastor no era f\u00e1cil. Estaba expuesto al calor, al fr\u00ed\u00ado y a noches en vela. (G\u00e9 31:40; Lu 2:8.) A veces arriesgaba su vida para proteger al reba\u00f1o de los depredadores, como leones, lobos y osos, y tambi\u00e9n de los ladrones. (G\u00e9 31:39; 1Sa 17:34-36; Isa 31:4; Am 3:12; Jn 10:10-12.) El pastor ten\u00ed\u00ada que evitar que el reba\u00f1o se esparciese (1Re 22:17), deb\u00ed\u00ada buscar a las ovejas perdidas (Lu 15:4), llevar en su seno a los corderos d\u00e9biles o cansados (Isa 40:11) y cuidar a los enfermos y heridos, vendando los miembros que tuvieran rotos y frot\u00e1ndoles las heridas con aceite de oliva. (Sl 23:5; Eze 34:3, 4; Zac 11:16.) Deb\u00ed\u00ada tener cuidado cuando pastoreaba a las ovejas que estaban criando. (G\u00e9 33:13.) El pastor abrevaba al reba\u00f1o diariamente, por lo general alrededor del mediod\u00ed\u00ada. (G\u00e9 29:3, 7, 8.) Si lo abrevaba en pozos, ten\u00ed\u00ada que llenar de agua los abrevaderos o las zanjas del suelo. (Ex 2:16-19; comp\u00e1rese con G\u00e9 24:20.) En los pozos a veces hab\u00ed\u00ada encuentros desagradables con otros pastores. (G\u00e9 26:20, 21.)<br \/>\nEl pastor ten\u00ed\u00ada el derecho de participar del producto del reba\u00f1o (1Co 9:7), y sol\u00ed\u00ada cobrar su salario en especie, llev\u00e1ndose animales (G\u00e9 30:28, 31-33; 31:41), aunque a veces tambi\u00e9n cobraba en dinero. (Zac 11:7, 12.) Es posible que tuviera que responsabilizarse de las p\u00e9rdidas (G\u00e9 31:39), aunque bajo el pacto de la Ley no se requer\u00ed\u00ada ninguna compensaci\u00f3n por un animal que hubiese sido despedazado por una fiera. (Ex 22:13.)<br \/>\nLo que se ha dicho sobre los pastores tambi\u00e9n puede aplicarse en general a los manaderos. Sin embargo, estos no solo atend\u00ed\u00adan ovejas y cabras, sino tambi\u00e9n ganado vacuno, asnos, camellos y cerdos. (G\u00e9 12:16; 13:7, 8; Mt 8:32, 33.)<\/p>\n<p>Uso figurado e ilustrativo. Jehov\u00e1 es un Pastor que cuida amorosamente a sus ovejas, es decir, a su pueblo. (Sl 23:1-6; 80:1; Jer 31:10; Eze 34:11-16; 1Pe 2:25.) Su Hijo Jesucristo es el \u2020\u0153gran pastor\u2020\u009d (Heb 13:20) y el \u2020\u0153pastor principal\u2020\u009d, bajo cuya direcci\u00f3n los superintendentes de las congregaciones cristianas pastorean el reba\u00f1o de Dios de buena voluntad, con altruismo y con verdaderas ganas. (1Pe 5:2-4.) Jes\u00fas se refiri\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo como el \u2020\u0153pastor excelente\u2020\u009d que realmente siente compasi\u00f3n por las \u2020\u0153ovejas\u2020\u009d, como demostr\u00f3 al entregar su alma a favor de ellas. (Jn 10:11; v\u00e9ase Mt 9:36.) Pero como se predijo, cuando se hiri\u00f3 al \u2020\u0153pastor excelente\u2020\u009d, el reba\u00f1o se esparci\u00f3. (Zac 13:7; Mt 26:31.)<br \/>\nEl t\u00e9rmino \u2020\u0153pastores\u2020\u009d a veces se refiere en la Biblia a los gobernantes y caudillos de los israelitas, tanto fieles como infieles. (Isa 63:11; Jer 23:1-4; 50:6; Eze 34:2-10; comp\u00e1rese con N\u00fa 27:16-18; Sl 78:70-72.) De manera similar, tambi\u00e9n aplicaba a los caudillos de otras naciones. (Jer 25:34-36; 49:19; Na 3:18; comp\u00e1rese con Isa 44:28.) En Jerem\u00ed\u00adas 6:3, con la palabra \u2020\u0153pastores\u2020\u009d parece hacerse alusi\u00f3n a los comandantes de los ej\u00e9rcitos invasores. En un cuadro prof\u00e9tico de la restauraci\u00f3n de Israel se menciona a los pastores con sus reba\u00f1os (Jer 33:12), mientras que la profec\u00ed\u00ada sobre la desolaci\u00f3n de Babilonia dec\u00ed\u00ada que la devastaci\u00f3n ser\u00ed\u00ada tan completa, que \u2020\u02dcno habr\u00ed\u00ada pastores que dejaran que sus reba\u00f1os se echaran all\u00ed\u00ad\u2020\u2122. (Isa 13:20.)<br \/>\nEn Revelaci\u00f3n 12:5, la acci\u00f3n de \u2020\u02dcpastorear\u2020\u2122 a las naciones con una vara de hierro significa su destrucci\u00f3n. (Comp\u00e1rese con Sl 2:9.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Antiguo Testamento. Israel era un pueblo predominantemente pastoral; por tanto, sus conceptos religiosos fueron coloreados por su vocabulario y h\u00e1bitos vocacionales comunes en una comunidad pastoral. Esto es particularmente prominente en el uso que el AT hace del t\u00e9rmino \u00abpastor\u00bb; pero lo que se acent\u00faa es el pastor como <em>gobernante<\/em>. (1) La figura se aplica a Jehov\u00e1 (Is. 40:10). El Pastor de Israel pastorea a su pueblo desde su trono real (Sal. 80:1s.; 95:6s.). El Sal. 23 es una excepci\u00f3n. (2) La figura se aplica a los l\u00edderes nacionales de Israel. David es el ejemplo sobresaliente (2 S. 5:2; Sal. 78:70ss.); pero tambi\u00e9n se menciona a Josu\u00e9 (Nm. 27:16s.), a los jueces (1 Cr. 17:6), y a la nobleza en general (Jer. 2:8; 25:34\u201336). (3) Ezequiel condena al \u00faltimo grupo por la negligencia que mostraban en su responsabilidad pastoral (34:2\u201310). (3) La figura se aplica al Mes\u00edas. Miqueas fue el primero en usar la met\u00e1fora en esta forma (5:2\u20134), pero es prominente en Ezequiel (34:22\u201324; 37:24s.).<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Nuevo Testamento. La met\u00e1fora adquiere prominencia aqu\u00ed tambi\u00e9n. (1) Se aplica a Cristo (Mt. 2:6). Jn. 10 explica su significado. El buen pastor gu\u00eda a sus ovejas (v\u00e9ase), las salva y alimenta (v. 9), les da vida eterna (vv. 10, 28) a trav\u00e9s del sacrificio de s\u00ed mismo, voluntario y vicario (vv. 11, 15, 18). En Apocalipsis este \u00abgran Pastor de las ovejas\u00bb (Heb. 13:20) contin\u00faa su ministerio en su vida transcendente (7:17). (2) La figura se aplica a los l\u00edderes de la iglesia. Los presb\u00edteros de Efeso \u00abpastoreaban\u00bb la iglesia (Hch. 20:28; cf. Ef. 4:11; 1 P. 5:1s.), pero al ejercer la funci\u00f3n pastoral los l\u00edderes de la iglesia no deben ense\u00f1orearse de la manada; y sus motivos deben ser puros (1 P. 5:2s.). \u00a1Ay!, las iglesias del NT no siempre tuvieron este tipo de pastores dedicados (Hch. 20:29s.; Jud. 12). (3) La figura se aplica a los l\u00edderes de los jud\u00edos en el tiempo del NT. Los jud\u00edos eran la \u00aboveja perdida\u00bb (Mt. 15:24) y sin pastor (9:36; Mr. 6:34), porque sus \u00abpastores\u00bb eran mercenarios infieles (Jn. 10:10\u201313), no eran espirituales, pero s\u00ed autoritarios (9:22, 34). S\u00f3lo el Buen Pastor puede admitir o excluir del reba\u00f1o.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">James G.S.S. Thomson<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (456). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><div><span lang=\"es\">V\u00e9ase <\/span><i><span lang=\"es\">Ministro<\/span><\/i><i><span lang=\"es\">, <\/span><\/i><i><span lang=\"es\">Dones Espirituales<\/span><\/i><span lang=\"es\">.<\/span><\/div>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Los pastores b\u00edblicos pueden ser literales o metaf\u00f3ricos: los que cuidan ovejas; y los pastores, divinos o mortales, que se ocupan de los hombres. A ambos tipos puede aplic\u00e1rseles alabanza o censura similares. El t\u00e9rmino heb. para pastor es el participio <\/span><span style=''>r&#333;&#723;eh<\/span><span lang=ES style=''>, el gr. <\/span><span style=''>poim&#275;n<\/span><span lang=ES style=''>. El cuidado del pr\u00f3jimo puede ser pol\u00edtico o espiritual. Homero y otros escritores seculares frecuentemente llamaron pastores a los reyes y gobernantes (<i>La Il\u00edada<\/i> 1. 263; 2. 243, etc.), uso que se refleja, en met\u00e1foras m\u00e1s profundas, en Ez. 34.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La responsabilidad del pastor literal era, y sigue siendo, considerable; adem\u00e1s, es tan antigua como Abel (Gn. 4.2). Tiene que hallar pastos y agua en tierra seca y pedregosa (Sal. 23.2), proteger a sus ovejas de las condiciones clim\u00e1ticas y de bestias peligrosas (cf. Am. 3.12), y recobrar los animales extraviados (Ez. 34.8; Mt. 18.12, etc,). Cuando sus deberes lo llevaban lejos de los lugares frecuentados por seres humanos, llevaba en una bolsa sus necesidades inmediatas (1 S. 17.40, 49) y una tienda pod\u00eda servirle de morada (Cnt. 1.8). Utilizaba perros que lo secundaban en su tarea, igual que en la actualidad (Job 30.1). El que los pastores y sus reba\u00f1os vivan m\u00e1s sedentariamente en las ciudades es signo de despoblaci\u00f3n y desastre debidos al juicio divino (Jer. 6.3; 33.12; Sof. 2.13\u201315). El pastor a cargo de reba\u00f1os estaba obligado a restituir cualquier animal extraviado (Gn. 31.39), a menos que pudiera demostrar claramente que las circunstancias escapaban a su previsi\u00f3n y control (Ex. 22.10\u201313). Idealmente el pastor deb\u00eda ser fuerte, devoto y abnegado, como lo fueron muchos de ellos. Pero a veces hab\u00eda rufianes en una profesi\u00f3n honorable (Ex. 2.17, 19), e inevitablemente algunos pastores fallaban en el cumplimiento de sus tareas (Zac. 11, pass.; Nah. 3.18; Is. 56.11, etc.).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Tal es el honor del llamado, que frecuentemente el <etiqueta id=\"#_ftn299\" name=\"_ftnref299\" title=\"\">AT pinta a Dios como el Pastor de Israel (Gn. 49.24; Sal. 23.1; 80.1), tierno en su solicitud (Is. 40.11), <\/etiqueta>pero capaz de desparramar al reba\u00f1o en su ira, o volver a juntarlo una vez que lo ha perdonado (Jer. 31.10). A veces la nota predominante es el juicio, cuando los pastores humanos y las ovejas reciben por igual condenaci\u00f3n y castigo (Jer. 50.6; 51.23; Zac. 13.7; y la aplicaci\u00f3n en los evangelios). Bien pueden temblar estos pastores infieles al tener que comparecer ante el Se\u00f1or (Jer. 49.19; 50.44). A veces hay una nota de compasi\u00f3n cuando las ovejas han sido abandonadas por aquellos que ten\u00edan la responsabilidad de apacentarlas (Nm. 27.17; 1 R. 22.17; Mr. 6.34, etc.). Dos pastores mencionados con especial aprobaci\u00f3n son Mois\u00e9s (Is. 63.11), y, aunque podr\u00eda parecernos sorprendente, el ejecutor pagano de los prop\u00f3sitos de Dios, Ciro (Is. 44.28). La Escritura destaca la seria responsabilidad que tienen los dirigentes humanos hacia quienes los siguen. Uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s solemnes del AT es la denuncia de los falsos pastores en Ez. 34 (cf. Jer. 23.1\u20134, y aun m\u00e1s severamente Jer. 25.32\u201338). Estos han preferido llenar sus est\u00f3magos en lugar de ocuparse de sus ovejas; han matado y esparcido por provecho propio a aquellos que se les hab\u00eda confiado; lamentablemente han dejado de cumplir su tarea pastoral espec\u00edfica; por ello Dios volver\u00e1 a juntar a las ovejas y juzgar\u00e1 a sus pastores. M\u00e1s aun, va a nombrar a un solo pastor (Ez. 34.23). Esto se interpreta cr\u00edticamente como la uni\u00f3n de los reinos del <etiqueta id=\"#_ftn300\" name=\"_ftnref300\" title=\"\">N y el <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn301\" name=\"_ftnref301\" title=\"\">S, pero concuerda mucho mejor con el Cristo que se espera.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el NT la misi\u00f3n de Cristo es la del Pastor, o mejor el Gran Pastor (He. 13.20 y 1 P. 2.25; tamb. 1 P. 5.4). Jn. 10 lo explica en detalle, cap\u00edtulo que merece compararse con Ez. 34. Los puntos principales que destaca Juan son: la iniquidad de los que se \u201cinfiltran dentro del reba\u00f1o; el uso de la puerta como la marca del verdadero pastor; la familiaridad de las ovejas con la voz del jefe que les ha sido asignado (en oriente los pastores modernos utilizan justamente los mismos m\u00e9todos); las ense\u00f1anzas sobre la persona de Cristo, a quien se compara con la puerta (los pastores orientales frecuentemente dorm\u00edan atravesando la \u201cpuerta\u201d o abertura en el muro del redil); se lo compara con el buen pastor y se lo contrasta con el asalariado, que huye cuando se presenta el peligro. Juan hace notar tambi\u00e9n la relaci\u00f3n entre Cristo, sus seguidores, y Dios; la reuni\u00f3n de las \u201cotras ovejas\u201d en \u201cun reba\u00f1o\u201d (v. 16); y el rechazo de los que no son verdaderas ovejas de Cristo. (cf. Milton, <i>Lycidas<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn302\" name=\"_ftnref302\" title=\"\">esp. l\u00edneas 113\u2013131).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> E. Beyreuther, \u201cPastor\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>, t(t). III, pp. 304\u2013308; J. A. Soggin, \u201cPastar, apacentar, <etiqueta id=\"#_ftn303\" name=\"_ftnref303\" title=\"\"><i>\u00b0DTMAT<\/i><\/etiqueta>, t(t). II, cols. 995\u2013999; J. B. Bauer, \u201cPastor\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn304\" name=\"_ftnref304\" title=\"\"><i>\u00b0DTB<\/i><\/etiqueta>, 1967, cols. 775\u2013778; K. H. Schelkle, <i>Teolog\u00eda del Nuevo Testamento<\/i>, 1978, t(t). IV, pp. 243\u2013247.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>E. Beyreuther, en <i>NIDNTT<\/i> 3 pp. 564\u2013569; F. F. Bruce, \u201cThe Shepherd King\u201d, en <i>This is That<\/i>, 1968, pp. 100\u2013114; J. Jeremias, en <i>TDNT<\/i> 6, pp. 485\u2013502.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>R.A.S.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Este t\u00e9rmino denota a un sacerdote que tiene la cura de almas (cura animarum), es decir, que est\u00e1  obligado en virtud de su oficio a promover el bienestar espiritual de los fieles mediante la predicaci\u00f3n, la administraci\u00f3n de los sacramentos y el ejercicio de ciertas facultades de gobierno externo, por ejemplo, el derecho de supervisi\u00f3n, dar  preceptos, imponer correcciones leves &#8212;facultades m\u00e1s bien paternales en su naturaleza, y que difieren de las del obispo, que son legislativas, judiciales y coactivas.   Un pastor es llamado propiamente un p\u00e1rroco (parochus) cuando ejerce la cura de almas en su propio nombre respecto a un determinado n\u00famero de s\u00fabditos que est\u00e1n obligados a recurrir a \u00e9l para la recepci\u00f3n de ciertos sacramentos especificados en la ley.  En este art\u00edculo \u201cp\u00e1rroco\u201d se toma siempre en este sentido estricto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pastores (ya sean p\u00e1rrocos o no) son inamovibles (inamovibiles) o movibles (amovibiles ad nutum).  Un pastor inamovible o rector es uno cuyo oficio le da el derecho de perpetuidad en el cargo; es decir, no puede ser removido o transferido excepto por una raz\u00f3n can\u00f3nica, es decir, un motivo previsto en la ley y, en el caso de un cargo criminal, s\u00f3lo despu\u00e9s del juicio (vea inamovilidad).   Un pastor movible o rector es aquel cuyo oficio no le da ese derecho; pero el obispo debe tener alguna causa justa y proporcionada para despedirlo o transferirlo contra su voluntad, y, en caso de que el sacerdote se crea perjudicado en el asunto, podr\u00e1 recurrir a la Santa Sede, o su representante, cuando exista uno con poder en estos casos.   Por otra parte, seg\u00fan algunos canonistas, en caso de cargo criminal, incluso los pastores movibles no pueden ser absolutamente removidos de su cargo sin un juicio (cf. Pierantonelli, \u00abPraxis Fori Ecclesiastici,\u00bb tit IV; Smith, \u00abElementos de Derecho Eclesi\u00e1stico\u00bb, n. 418).  \u00c9ste, sin duda, es el caso en los Estados Unidos de Am\u00e9rica ( Decretos de  Propaganda, 28 de marzo y 20 de mayo de 1887).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Concilio de Trento (Ses. XXIV, cap. XIII, de Ref.) muestra que es el prop\u00f3sito de la Iglesia que las di\u00f3cesis deben, siempre que sea posible, dividirse en parroquias can\u00f3nicas (vea parroquia) que sean regidas por p\u00e1rrocos inamovibles.  En algunos lugares, por lo tanto, cuando la ley tridentina no puede ser completamente realizada, los obispos adoptan medidas en cumplimiento de este requisito tan cerca como las circunstancias lo permitan.   Una de esas medidas fue la erecci\u00f3n de cuasi-parroquias, distritos con l\u00edmites definidos, ordenada para los Estados Unidos en 1868 (Segundo  Concilio Plenario de Baltimore, n. 124).  Otro ejemplo fue la instituci\u00f3n de los rectores inamovibles (pastores con el derecho de perpetuidad en el cargo), ordenada para Inglaterra en 1852 (primer  Concilio Provincial de Westminster, Decr. XIII), y para los Estados Unidos en 1886 (Tercer Concilio Plenario de Baltimore, n. 33).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La facultad de designar a los pastores normalmente recae en el obispo.  Entre los candidatos que posean las cualificaciones  necesarias la designaci\u00f3n debe recaer en el que est\u00e9 mejor preparado para el cargo.  Por otra parte, de acuerdo con el Concilio de Trento (Sesi\u00f3n XXIV, cap. XVIII, de Ref) los candidatos para el cargo de p\u00e1rroco deben (a excepci\u00f3n de algunos casos) tomar un examen competitivo (concursus).  Esta disposici\u00f3n del Concilio de Trento se aplica a veces por leyes particulares en la selecci\u00f3n de candidatos para el cargo de rectores inamovibles, como sucede en los Estados Unidos (Tercer Concilio Plenario de Baltimore, tit. II, cap. VI).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a las facultades y poderes de los pastores, los de los p\u00e1rrocos son suficientemente definidos en la ley, y por lo tanto son comunes, no delegados.  De estas facultades algunas se llaman derechos estrictamente parroquiales, ya que en una parroquia pertenecen exclusivamente al p\u00e1rroco, de modo que sus s\u00fabditos no puedan recurrir a otro sacerdote, salvo con su consentimiento o el del obispo.   Estos derechos son los siguientes: el derecho de administrar el bautismo, santo vi\u00e1tico y la extremaunci\u00f3n en todos los casos en que no hay necesidad urgente; el derecho de administrar la  Comuni\u00f3n  pascual, de proclamar las  amonestaciones del  matrimonio y la bendici\u00f3n de los matrimonios.  Para el p\u00e1rroco tambi\u00e9n se reservan la celebraci\u00f3n de los funerales (excepto en ciertos casos espec\u00edficos previstos en la ley), y la impartici\u00f3n de ciertas bendiciones, la principal de las cuales es la bendici\u00f3n de la fuente bautismal.  Para los pastores que no son p\u00e1rrocos, la ley les concede el derecho de asistir a los matrimonios igual que a los p\u00e1rrocos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dem\u00e1s derechos por lo general son concedidos por los obispos y se definen en las leyes particulares; como es muy frecuente el caso en los Estados Unidos, Inglaterra y Escocia, en lo que se refiere al bautismo, santo vi\u00e1tico, la extremaunci\u00f3n y funerales.   Cabe mencionar aqu\u00ed la costumbre que existe en algunas di\u00f3cesis de los Estados Unidos, por la cual se les permite a los fieles de un distrito a recibir los sacramentos del pastor de otro distrito si alquilan un banco en su  iglesia (Segundo Concilio Plenario de Baltimore, nn. 117, 124, 227, y los  estatutos de varios s\u00ednodos diocesanos).    Los derechos no estrictamente parroquiales son los que pertenecen por ley a los p\u00e1rrocos, pero no exclusivamente.  Tales son las facultades de la predicaci\u00f3n, la celebraci\u00f3n de la  Misa, rezada o  solemne,  confesar, administrar la Sagrada Comuni\u00f3n.  Los pastores que no son p\u00e1rrocos reciben estas facultades de su obispo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pastores naturalmente tienen derecho a un salario, el cual es proporcionado por los ingresos del beneficio parroquial, si hay uno; de lo contrario, se toma de los ingresos de la iglesia o de las ofrendas.  Las ofrendas que los fieles contribuyan por su propia voluntad, sin especificar el prop\u00f3sito de su donaci\u00f3n, pertenecen al pastor.  Esta afirmaci\u00f3n se basa en la presunci\u00f3n de que estos regalos son para mostrar la gratitud de los fieles hacia los sacerdotes que se pasan la vida en el cuidado de las almas encomendadas a su cargo.   Sin embargo, esta presunci\u00f3n cesa siempre que la costumbre o la ley establezcan que al menos cierta parte de estas ofrendas deben pertenecer a la iglesia.  Este es generalmente el caso en que las iglesias, que no poseen otras fuentes de ingresos, dependen por completo de las ofrendas.    Un ejemplo de tales leyes se halla en el octavo  decreto del Segundo  Concilio Provincial de Westminster, aprobado por  Le\u00f3n XIII en la  Constituci\u00f3n \u00bb Romanos Pontifices\u201d del 8 de mayo de 1881.  En consecuencia, en los pa\u00edses donde est\u00e1 en vigor, las colectas habituales que se recogen en las iglesias pertenecen a cada misi\u00f3n, adem\u00e1s de la renta de bancos, y es a partir de estos ingresos que se obtienen ordinariamente los sueldos de los pastores y ayudantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pastores, adem\u00e1s de derechos,  tienen tambi\u00e9n  obligaciones.  Deben predicar y cuidar de la  instrucci\u00f3n religiosa de los fieles, especialmente de los j\u00f3venes, suplir sus necesidades espirituales por la administraci\u00f3n de los sacramentos, residir en su parroquia o misi\u00f3n, administrar con diligencia la  propiedad confiada a su cuidado, velar por la conducta moral de sus feligreses, y eliminar, en la medida de lo posible, todos los obst\u00e1culos para su salvaci\u00f3n.   Por otra parte, los p\u00e1rrocos deben hacer una  profesi\u00f3n de fe y tomar el juramento prescrito por  P\u00edo X en su \u00abMotu Proprio\u00bb, 1 de septiembre 1910; deben tambi\u00e9n ofrecer el  Santo Sacrificio a favor de su grey los domingos y ciertas  fiestas establecidas en la ley.  Cuando el n\u00famero de los fieles confiados a la atenci\u00f3n del pastor es tan grande que \u00e9l solo no puede cumplir todos los deberes que incumben a su cargo, el obispo tiene el derecho de ordenarle que tome los sacerdotes necesarios para que le ayuden.  Estos son llamados sacerdotes asistentes o auxiliares, y difieren de los coadjutores que se les dan a los pastores por otras razones determinadas por la ley, y de los administradores que se hacen cargo de una parroquia vacante, o en ausencia de su pastor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ley positiva (Concilio de Trento, Ses. XXI, cap. IV, de Ref.), modificada por la costumbre en algunos pa\u00edses, les reserva a los p\u00e1rrocos el derecho de escoger sus ayudantes, una selecci\u00f3n, sin embargo, que est\u00e1 sujeta a la aprobaci\u00f3n del obispo, y es tambi\u00e9n del obispo que los ayudantes reciben sus facultades.  La cantidad de su salario tambi\u00e9n ser\u00e1 determinada por el obispo, y, en cuanto a su origen, se aplican las mismas reglas que las ya mencionadas respecto a los pastores.  En cuanto a su remoci\u00f3n, (a) cuando su nombramiento pertenece por ley al p\u00e1rroco, pueden ser removidos por \u00e9l o por el obispo, (b) cuando su nominaci\u00f3n pertenece al obispo, s\u00f3lo \u00e9l los puede remover; en todo caso es necesaria una causa razonable, al menos para la legalidad del acto, y el asistente que crea que ha sido agraviado podr\u00e1 recurrir a  autoridades superiores, como se mencion\u00f3 anteriormente con respecto a los pastores movibles.  Su oficio, sin embargo, no cesa con la muerte del sacerdote o el obispo que los haya designado, a menos que se haya especificado claramente en las cartas de nombramiento.  Para la reciente legislaci\u00f3n sobre la remoci\u00f3n de los p\u00e1rrocos, vea parroquia, secci\u00f3n II, 2.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  BAART, Legal Formulary (4ta. ed., Nueva York), n\u00fams. 86-113; BOUIX, De Parocho (3ra. ed., Par\u00eds, 1889); FERRARIS, Bibliotheca Canonica etc. (Roma, 1885-99); NARDI, Dei Parrochi (Pesaro, 1829-60); SANTI, Pr\u00a3lectiones juris canonici (Nueva York, 1905); SCHERER, Handbuch des Kirchenrechts (Graz, 1886), XCII-III; SMITH, Elements of Ecclesiastical Law, I (9na. ed., Nueva York, 1893), n\u00fams. 639-70; WERNZ, Jus Decretalium (Rome, 1899), tit. XXXIX; RAYMUNDI ANTONII EPISCOPI, Instructio Pastoralis (5ta. ed., Friburgo, 1902); AICHNER, Compendium juris eccl. (6ta. ed., Brixon, 1887), 426-41; CRONIN, The New Matrimonial Legislation (Roma, 1908).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Papi, Hector. \u00abPastor.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 11. New York: Robert Appleton Company, 1911. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/11537b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. 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