{"id":3522,"date":"2016-02-04T23:55:51","date_gmt":"2016-02-05T04:55:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/perdiz\/"},"modified":"2016-02-04T23:55:51","modified_gmt":"2016-02-05T04:55:51","slug":"perdiz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/perdiz\/","title":{"rendered":"PERDIZ"},"content":{"rendered":"<p>1Sa 26:20 quien persigue una p por los montes<br \/>\nJer 17:11 como la p que cubre lo que no puso<\/p>\n<hr>\n<p>Perdiz    (heb. q\u00f4r\u00ea&#8217;, \u00abel que grita\u00bb, o \u00abel que llama\u00bb; t\u00e9rmino que se identifica generalmente con la perdiz).  Ave que se encuentra en los montes y las colinas de Palestina.  En Tierra Santa hay 2 especies de perdices, y la Escritura se referir\u00ed\u00ada a ambas.  Se cree que la perdiz del desierto es la \u00fanica especie que exist\u00ed\u00ada en la regi\u00f3n donde David fue perseguido por el rey Sa\u00fal, as\u00ed\u00ad como un cazador persigue a una de ellas en el monte (1Sa 26:20).  La perdiz \u00abchukar\u00bb es un ave grande y con marcas notables, muy extendida en las colinas de Palestina. Se ha sugerido que la gente del tiempo de Jerem\u00ed\u00adas cre\u00ed\u00ada que \u00e9sta se apropiaba de los huevos o los pichones ajenos, y as\u00ed\u00ad el profeta la compara con el hombre rico que acumula riquezas que no son suyas y es quebrantado en medio de su nefasto trato (Jer 17:11; sin embargo, el texto hebreo es un tanto oscuro).  Perd\u00f3n.  Traducci\u00f3n de varias palabras hebreas y griegas que tienen en com\u00fan la idea de liberar a un ofensor de la culpa y restaurar la relaci\u00f3n personal que exist\u00ed\u00ada ante de la ofensa.  Los 2 verbos hebreos m\u00e1s comunes para \u00abperdonar\u00bb son n\u00e2s\u00e2'(literalmente \u00ablevantar [quitar]\u00bb la culpa) y s\u00e2laj. Tambi\u00e9n se usa el verbo k\u00e2far, \u00abcubrir\u00bb, \u00abocultar\u00bb, que implica la idea de expiar.  Los verbos griegos son jar\u00ed\u00adzomai (literalmente \u00abdar con gracia\u00bb como un favor), \u00abremitir\u00bb, \u00abperdonar\u00bb; af\u00ed\u00ad&#8217;mi (literalmente \u00absoltar\u00bb, \u00abenviar\u00bb), \u00abcancelar\u00bb, \u00abremitir\u00bb, \u00abperdona\u00bb; an\u00ed\u00ad&#8217;mi; y afair\u00e9\u00ed\u2021.  Los sustantivos son: heb. sel\u00eej\u00e2h y gr. \u00e1fesis. El perd\u00f3n implica siempre una ofensa cometida contra la persona que extiende el perd\u00f3n, y deber\u00ed\u00ada estar precedida por el arrepentimiento del ofensor.  Todos los hombres han pecado contra Dios (Rom 3:23) y est\u00e1n condenados a la muerte eterna (6:23), a menos que se arrepientan de sus pecados (Luk 13:3, 5; Act 3:19) y con ello obtengan el perd\u00f3n (1 Joh 1:9), con lo que se restaura una relaci\u00f3n correcta con \u00e9l (Rom 5:1).  Dios no est\u00e1 obligado a perdonar al pecador culpable, pero su car\u00e1cter bondadoso lo impulsa a hacerlo cada vez que se desea o se pide perd\u00f3n (Exo 34:6, 7; Lam 3:42).  El pedido 918 debe hacerse, sin embargo, con toda sinceridad y con la intenci\u00f3n de no aprovecharse de la gracia libremente otorgada.  Cuando Dios perdona lo hace completamente y sin reservas, restaura al pecador al mismo estado de favor que antes gozaba, y elimina toda alienaci\u00f3n y separaci\u00f3n.  En las Escrituras se usan diversas expresiones en un esfuerzo por transmitir a las mentes humanas la plenitud del perd\u00f3n divino.  El arroja, por as\u00ed\u00ad decirlo, los pecados de los hombres a lo profundo del mar (Mic 7:19); los aleja de s\u00ed\u00ad y de ellos \u00abcuanto est\u00e1 lejos el oriente del occidente\u00bb (Psa 103:12); tras sus espaldas (ls. 38:17); y promete borrarlos y olvidarlos (ls. 43:25; Jer 31:34).  El perd\u00f3n de Dios es perfecto, as\u00ed\u00ad como Dios es perfecto.  El cristiano, dentro de lo que le permiten sus limitaciones finitas, deber\u00ed\u00ada imitar la forma perfecta y completa del modo como Dios perdona cuando alguien lo ofende.  El esp\u00ed\u00adritu de perd\u00f3n debe acompa\u00f1ar al acto de perd\u00f3n.  Adem\u00e1s, puesto que el cristiano ha recibido una medida plena del perd\u00f3n divino, est\u00e1 bajo la obligaci\u00f3n m\u00e1s estricta de perdonar a sus semejantes, cuando se presenta la ocasi\u00f3n de hacerlo, con la misma medida conque \u00e9l fue perdonado. En realidad, el cristiano que reh\u00fasa perdonar a otros est\u00e1 renunciando al perd\u00f3n de Dios para s\u00ed\u00ad mismo (Mat 6:12-15), y un esp\u00ed\u00adritu no perdonador es un pecado horrible ante Dios.  El aborrecimiento total con que Dios considera un esp\u00ed\u00adritu no perdonador fue ilustrado por Jes\u00fas en la par\u00e1bola del siervo que no perdon\u00f3 ( 18:23-35).  Quien rehusa perdonar no puede, por la misma naturaleza de las cosas, ser perdonado mientras conserve ese esp\u00ed\u00adritu no perdonador.  Como le explic\u00f3 Cristo a Pedro, para los cristianos no hay un l\u00ed\u00admite en la extensi\u00f3n del perd\u00f3n ni n\u00famero de veces que se haya de perdonar cuando alguien venga a pedirlo (vs 21, 22).  El cristiano siempre debe mantener el esp\u00ed\u00adritu de perd\u00f3n, aun antes de tener la oportunidad de perdonar.  No s\u00f3lo ser\u00e1 as\u00ed\u00ad, sino que tambi\u00e9n tomar\u00e1 la iniciativa en hacer todo esfuerzo razonable para ganar a quien lo ofendi\u00f3 y facilitarle la posibilidad de pedir perd\u00f3n (vs 15-17).  Peregrinaci\u00f3n por el desierto.  Cuando los israelitas salieron de Egipto en ocasi\u00f3n del \u00e9xodo,* pasaron por el Mar Rojo, quiz\u00e1 cerca del extremo norte del Golfo de Suez, y luego siguieron hacia el monte Sina\u00ed\u00ad, donde recibieron la ley y levantaron el tabern\u00e1culo. All\u00ed\u00ad pasaron casi un a\u00f1o, luego de lo cual avanzaron hacia Cana\u00e1n para ocupar el pa\u00ed\u00ads (Num 10:11, 12; 13:1-3).  Sin embargo, la rebeli\u00f3n en Cades-barnea, despu\u00e9s del informe de los 12 esp\u00ed\u00adas, impuls\u00f3 a Dios a cambiar el programa, de modo que la naci\u00f3n pas\u00f3 38 a\u00f1os m\u00e1s en el desierto (Deu 2:14) hasta que la siguiente generaci\u00f3n hubo crecido y Dios le confi\u00f3 la conquista de Cana\u00e1n. Generalmente se habla de esos 38 a\u00f1os como de \u00abla peregrinaci\u00f3n por el desierto\u00bb, pero como el 1er a\u00f1o del \u00e9xodo y el \u00faltimo a\u00f1o antes de llegar a la tierra prometida tambi\u00e9n fueron pasados en su mayor parte en el desierto, tambi\u00e9n se incluir\u00e1n esos per\u00ed\u00adodos en el an\u00e1lisis que presentamos aqu\u00ed\u00ad (Num 14:26-35; Deu 2:14).  La tabla de la p 919 enumera los eventos fechados durante los 40 a\u00f1os de peregrinaci\u00f3n.  I. Rasgos f\u00ed\u00adsicos de la regi\u00f3n de la peregrinaci\u00f3n.  La regi\u00f3n por donde peregrinaron los israelitas est\u00e1 en la Pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad y en la tierra semi\u00e1rida entre el Sina\u00ed\u00ad y Palestina. Este territorio, cuya caracter\u00ed\u00adsticas f\u00ed\u00adsicas son muy variadas, se puede dividir en 4 \u00e1reas:  1.  La franja arenosa del norte y noroeste, que constituye la faja costera entre Filistea y Egipto, y que se extiende hacia el oeste en direcci\u00f3n al Golfo de Suez; tiene un ancho aproximado de 50 a 65 km.  Por esa regi\u00f3n pasaba \u00abel camino de la tierra de los filisteos\u00bb (Exo 13:17) que usaron los ej\u00e9rcitos del antiguo Egipto para sus campa\u00f1as contra Palestina y Siria, y que tambi\u00e9n utilizaban las caravanas y los correos; tal vez Abrah\u00e1n, Jos\u00e9 y Jacob transitaron este camino para ir a Egipto.  Esta regi\u00f3n arenosa, a lo largo de la costa del Mediterr\u00e1neo, torc\u00ed\u00ada hacia el sur antes de llegar al delta del Nilo y formaba una franja de unos 16 km desde el Mediterr\u00e1neo hasta el Golfo de Suez, orillando la costa oriental del golfo por unos 80 km.  Esta era la parte occidental del \u00abdesierto de Shur\u00bb (15:22), que penetraba en direcci\u00f3n al este en la parte norte de la meseta interior, descripta en el punto 2.  Casi no tiene vegetaci\u00f3n, pero s\u00ed\u00ad dunas ondulantes en la que los ej\u00e9rcitos y las caravanas s\u00f3lo se pueden mover con dificultad.  Mapa V, C-4 a B-5.  2.  La gran meseta de piedra calc\u00e1rea que cubre la mitad norte de la Pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad y la parte al norte de ella hasta llegar a la franja de arena descripta en el punto 1.  Esta regi\u00f3n tiene unos 600 a 760 m de altitud, se inclina hacia el norte y se transforma en una regi\u00f3n monta\u00f1osa en el noreste.  Est\u00e1 rodeada en los otros lados por monta\u00f1as (llamadas Jebel et-T\u00c2\u00a7h) de 1.200 a 1.525 m de altura.  La parte central de esta meseta escurre sus aguas hacia el Mar Mediterr\u00e1neo, principalmente mediante el W\u00e2d\u00c2\u00a7 el-Ar\u00eesh, el b\u00ed\u00adblico \u00abr\u00ed\u00ado [o torrente] de Egipto\u00bb (Num 34:5; Jos 15:4; etc.) y sus tributarios, pero tambi\u00e9n por otros 919 wadis de menor importancia.  La regi\u00f3n es pedregosa y casi est\u00e9ril, pero en los wadis se encuentra algo de vegetaci\u00f3n, especialmente en la estaci\u00f3n lluviosa durante el invierno.  Toda la regi\u00f3n tiene pocos manantiales de agua, y la poca que se encuentra es salobre, exceptuando algunos pozos y fuentes en la porci\u00f3n oriental que bordea el W\u00e2d\u00c2\u00a7 el-Arabah, y en la zona de Cades-barnea.  En la parte norte de esta gran meseta est\u00e1 el \u00abdesierto de Shur\u00bb (Exo 15:22), por donde pasa el \u00abcamino de Shur\u00bb entre Beer-seba en Palestina y Egipto (Gen 16:7), Parece que la secci\u00f3n noreste se llamaba \u00abdesierto de Sin\u00bb, y la porci\u00f3n mayor, al sur, \u00abdesierto de Par\u00e1n\u00bb, aunque estos t\u00e9rminos no est\u00e1n claramente definidos en el uso b\u00ed\u00adblico (Num 10:12; 13:26; 1Sa 25:1).  En esta gran meseta pasaron los israelitas la mayor parte de los 38 a\u00f1os, y la recordaron como \u00abaquel grande y terrible desierto\u00bb (Deu 1:19).  Mapa V, B\/C-5\/6, B-7.  EVENTOS FECHADOS DE LOS CUARENTA A\u00ed\u2018OS DE PEREGRINACI\u00ed\u201cN POR EL DESIERTO  3.  La franja de piedra arenisca que cruza la Pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad al sur de Jebel et-T\u00c2\u00a7h. Se extiende casi desde el Golfo de Suez (Mar Rojo) hasta el Golfo de Aqaba, y separa la meseta del norte de las monta\u00f1as gran\u00ed\u00adticas del sur.  Es monta\u00f1osa y rica en minerales, y all\u00ed\u00ad ten\u00ed\u00adan los egipcios sus minas de cobre y de turquesas.  Las monta\u00f1as son muy pintorescas y coloridas, pero \u00e1speras, y las estrechas planicies y los wadis entre los cordones monta\u00f1osos son arenosos.  El desierto de Sin y los lugares hist\u00f3ricos de Refidim* y Hazerot se encuentran probablemente en esta franja.  Mapa V, D-5.  4.  Los monta\u00f1as gran\u00ed\u00adticas en el coraz\u00f3n de la Pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad, a la que pertenece el tradicional monte Sina\u00ed\u00ad.* Cumbres de 1.800 a 2.100 m de altura hacen que la regi\u00f3n sea de majestuosa grandeza.  II. La ruta de los israelitas por el desierto.  El cuadro de las pp 920 y 921 enumera 59 (\u00f3 60 si se cuenta 13a) lugares y \u00e1reas diferentes, desde Gos\u00e9n en Egipto hasta la frontera 920  ITINERARIO DE EGIPTO A CANA\u00ed\u0081N  921  ITINERARIO DE EGIPTO A CANA\u00ed\u0081N    (Cont.)  oriental de Palestina, mencionados en el Pentateuco.  Los primeros 5 se analizan en el art\u00ed\u00adculo sobre el \u00e9xodo*.  De los restantes 54 (55) s\u00f3lo unos pocos han sido identificados con certeza razonable o casi absoluta.  Los lugares geogr\u00e1ficos identificados definitivamente son: N\u00c2\u00ba 39, Ezi\u00f3n-geber;* N\u00c2\u00ba 49, el r\u00ed\u00ado Arn\u00f3n;* y  N\u00c2\u00ba 55, Dib\u00f3n-gad.* Sitios cuya identificaci\u00f3n es razonablemente segura son: Nos 20 y 41, Cades-barnea;* N\u00c2\u00ba 45, Punon;* y N\u00c2\u00ba 57. Abarim.* Estos lugares, cuya identificaci\u00f3n es m\u00e1s o menos segura, permiten seguir a los israelitas en su ruta durante la \u00faltima parte de su peregrinaci\u00f3n por el desierto.  Si con los estudiosos conservadores de la Biblia se acepta la ubicaci\u00f3n del monte donde se dio la ley en la Pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad, se puede trazar a grandes rasgos el camino de los hebreos desde Egipto hasta Palestina, aunque la mayor\u00ed\u00ada de los sitios de peregrinaci\u00f3n por el desierto no puedan ser identificados.  V\u00e9anse los nombres de los lugares en sus correspondientes art\u00ed\u00adculos.  1. Desde Gos\u00e9n hasta el Sina\u00ed\u00ad.  Esta parte del viaje dur\u00f3 como 2 meses.  Despu\u00e9s que los israelitas cruzaron el Mar Rojo, marcharon a lo largo de la arenosa regi\u00f3n costera del Golfo de Suez, pasaron por los oasis de Mara y Elim, y luego cruzaron las monta\u00f1as de arenisca (el desierto de Sin*) hacia Refidim,*  hasta que llegaron al monte Sina\u00ed\u00ad,* donde acamparon en la planicie er-R\u00e2hah y otros valles que rodean el monte donde se dio la ley (Mapa V, D-5\/6).  2. Desde el Sina\u00ed\u00ad hasta Cades-barnea.  Despu\u00e9s de pasar como un a\u00f1o en Sina\u00ed\u00ad, los israelitas avanzaron hacia el norte hasta que llegaron a Cades-barnea, desde donde se enviaron esp\u00ed\u00adas a Cana\u00e1n y donde el pueblo se rebel\u00f3 a su regreso.  El intento abortado de conquistar Cana\u00e1n tambi\u00e9n se hizo desde Cades (Num 13:1-14:45).  3. Los 38 a\u00f1os en la regi\u00f3n de Cades-barnea.  De los 20 lugares mencionados en el intinerario de los israelitas durante el per\u00ed\u00adodo m\u00e1s largo de su peregrinaci\u00f3n, no se pueden identificar m\u00e1s que 1 \u00f3 2 con alguna probabilidad.  Se los debe buscar mayormente en la planicie calc\u00e1rea, el desierto de Par\u00e1n y el Jebel et-T\u00c2\u00a7h.  Durante los 38 a\u00f1os que Israel pas\u00f3 en esta regi\u00f3n, muri\u00f3 la mayor parte de los adultos que se rebelaron en Cades-barnea.  4. Desde Cades-barnea hasta el Jord\u00e1n.  Durante el \u00faltimo a\u00f1o de su peregrinaci\u00f3n, los israelitas pasaron por varios lugares que son identificables.  Aar\u00f3n muri\u00f3 en el monte Hor, 922 no lejos de la frontera de Edom (Num 33:37-39).  Luego de este acontecimiento, los israelitas se desviaron alrededor de Edom, cruzaron el arroyo de Zered* y m\u00e1s tarde el Arn\u00f3n, y despu\u00e9s de pasar por la parte oriental de Moab llegaron al territorio del rey amorreo de Hesb\u00f3n.  Su \u00faltimo campamento antes de entrar en Cana\u00e1n fue levantado en las planicies de Moab (Mapa I, C-2) cerca del Jord\u00e1n, no lejos de Jeric\u00f3 (26:3).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>lat\u00ed\u00adn perdix. Ave gallin\u00e1cea de los fais\u00e1nidos. Se le cazaba en los tiempos b\u00ed\u00adblicos, 1 S 26, 20. Se cre\u00ed\u00ada que la p. incubaba huevos ajenos cuyos polluelos, ya crecidos, la abandonaban, figura esta con que se caracteriza a quien hace dinero con injusticia, Jr 17, 11. Ben Sir\u00e1 compara el coraz\u00f3n orgulloso a la p. enjaulada, Si 11, 30.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>ver AVES<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Ave de la familia de los gallin\u00e1ceas, muy perseguida a causa de su deliciosa carne. Tiene la particularidad de que a veces dos hembras usan un mismo nido para poner sus huevos. Una de ellas se adue\u00f1a del nido y expulsa a la otra, pero su cuerpo es muy peque\u00f1o para poder dar el calor necesario a los huevos propios y ajenos, resultando que mueren todos. Por eso se dice en Jer 17:11 : \u2020\u0153Como la p. que cubre lo que no puso, es el que injustamente amontona riquezas\u2020\u009d. Nombre cient\u00ed\u00adfico: Ammoperdix heyi. \u2020\u00a2Animales de la Biblia.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, FAUN AVES ALIM<\/p>\n<p>vet, (heb. \u00abK\u00f5r\u00ea\u00bb, \u00abel vocinglero\u00bb). Ave silvestre que los cazadores persegu\u00ed\u00adan por los montes de Israel (1 S. 26:20). La perdiz enjaulada serv\u00ed\u00ada de reclamo (Eclo. 11:30). Jerem\u00ed\u00adas habla de la perdiz empollando huevos no puestos por ella (Jer. 17:11). Seg\u00fan los exegetas, este pasaje es oscuro y de dif\u00ed\u00adcil traducci\u00f3n. Se halla en Israel la perdiz del desierto (\u00abAmmoperdrix heyii\u00bb). Es la \u00fanica especie extendida por En-gadi, en el desierto donde estaba David cuando se compara con una perdiz perseguida. Hay otra especie, la \u00abCaccabis chukar\u00bb, por las zonas monta\u00f1osas de Judea y Samaria. Se trata de una variedad de la perdiz griega, \u00abCaccabis saxatilis\u00bb, de menor tama\u00f1o.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>(heb. qo\u00c2\u00b7r\u00e9\u00c2\u00b4).<br \/>\nAve gallin\u00e1cea de cuerpo robusto m\u00e1s peque\u00f1a que el fais\u00e1n, capaz de correr y zigzaguear con considerable rapidez. Es raro que recurra al vuelo, pues se cansa pronto cuando lo hace. Dos de las variedades de perdices que pueden hallarse en Palestina son la perdiz rupestre (Ammoperdix heyi) y la perdiz chukar (Alectoris graeca). La perdiz rupestre habita en desiertos y laderas rocosas, mientras que la perdiz chukar se halla principalmente en terreno monta\u00f1oso que tenga escasa vegetaci\u00f3n.<br \/>\nEl nombre hebreo de esta ave significa \u2020\u0153llamador\u2020\u009d. Aunque la perdiz tiene realmente una llamada caracter\u00ed\u00adstica, hay quien cree que su nombre hebreo intenta imitar el chirriante \u2020\u0153crrr-ic\u2020\u009d que hace el ave cuando se la ahuyenta.<br \/>\nLa perdiz tiene una carne muy sabrosa, y se ha cazado para alimento desde la antig\u00fcedad. Sol\u00ed\u00adan utilizarse palos arrojadizos para abatir al ave una vez se la espantaba de su escondite. Como la perdiz intenta escapar corriendo, escabull\u00e9ndose entre las rocas y otros obst\u00e1culos con el fin de ocultarse en hendiduras, rocas o lugares similares, David, que iba de un escondite a otro intentando escapar de la despiadada persecuci\u00f3n del rey Sa\u00fal, se asemej\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo a \u2020\u0153una perdiz sobre las monta\u00f1as\u2020\u009d. (1Sa 26:20; comp\u00e1rese con Lam 3:52.)<br \/>\nObjeto de mucha discusi\u00f3n ha sido el texto de Jerem\u00ed\u00adas 17:11, que asemeja al hombre que acumula riquezas injustamente con \u2020\u0153la perdiz que ha reunido [o, posiblemente, incubado] lo que no ha puesto\u2020\u009d. Aunque ciertos escritores antiguos dijeron que la perdiz tomaba huevos de los nidos de otras hembras y los incubaba, los naturalistas de la actualidad afirman que ninguna de las aves clasificadas como perdices tiene esa costumbre. Sin embargo, la obra Lexicon in Veteris Testamenti Libros se refiere al zo\u00f3logo jud\u00ed\u00ado Israel Aharoni (1882-1946), escritor de varias obras sobre la vida animal en Palestina, que encontr\u00f3 \u2020\u0153dos puestas de once huevos, cada una de dos diferentes [perdices] hembras en el mismo nido\u2020\u009d (de L. Koehler y W. Baumgartner, Leiden, 1958, p\u00e1g. 851). Por lo tanto, la Encyclopaedia Judaica (1973, vol. 13, col. 156) dice: \u2020\u0153En ocasiones, dos hembras efect\u00faan su puesta en un mismo nido, en cuyo caso una de ellas acaba por dominar y expulsar a la otra; sin embargo, su cuerpo es demasiado peque\u00f1o para empollar tal cantidad de huevos, por lo que con el tiempo los embriones mueren. A esto se refiri\u00f3 el proverbio [en Jerem\u00ed\u00adas 17:11] al hablar de alguien que le roba sus posesiones a otra persona sin obtener por ello ninguna ventaja\u2020\u009d.<br \/>\nEl erudito John Sawyer apoya la siguiente traducci\u00f3n de Jerem\u00ed\u00adas 17:11: \u2020\u0153Como la perdiz se echa sobre los huevos y no los empolla, as\u00ed\u00ad el que obtiene riquezas, pero no con justicia, las abandonar\u00e1 a la mitad de sus d\u00ed\u00adas, y a su final ser\u00e1 un necio\u2020\u009d. Para apoyar esta traducci\u00f3n alternativa, explica que \u2020\u0153lo que se pretende destacar es la proverbial vulnerabilidad del nido de la perdiz, expuesto a toda clase de predadores, comparada con la vulnerabilidad del est\u00fapido, que pone su confianza en simples ganancias\u2020\u009d. Prosigue explicando que la veracidad del proverbio registrado en Jerem\u00ed\u00adas 17:11 \u2020\u0153no se basa en que la perdiz abandone su puesta, sino en su vulnerabilidad, que se compara con el falso sentido de seguridad del est\u00fapido, que no piensa que ser\u00e1 castigado por su codicia delictiva [&#8230;], ajeno a los peligros que se ciernen sobre \u00e9l e indefenso ante la calamidad\u2020\u009d. (Vetus Testamentum, Leiden, 1978, p\u00e1gs. 324, 328, 329.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1Sa 26:20 quien persigue una p por los montes Jer 17:11 como la p que cubre lo que no puso Perdiz (heb. q\u00f4r\u00ea&#8217;, \u00abel que grita\u00bb, o \u00abel que llama\u00bb; t\u00e9rmino que se identifica generalmente con la perdiz). Ave que se encuentra en los montes y las colinas de Palestina. En Tierra Santa hay 2 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/perdiz\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPERDIZ\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3522","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3522","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3522"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3522\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3522"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3522"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3522"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}