{"id":3546,"date":"2016-02-04T23:56:37","date_gmt":"2016-02-05T04:56:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/piedra\/"},"modified":"2016-02-04T23:56:37","modified_gmt":"2016-02-05T04:56:37","slug":"piedra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/piedra\/","title":{"rendered":"PIEDRA"},"content":{"rendered":"<p>v. Pe\u00f1a, Roca<br \/>\nGen 11:3 les sirvi\u00f3 el ladrillo en lugar de p, y el<br \/>\nGen 28:18 levant\u00f3 Jacob de ma\u00f1ana, y tom\u00f3 la p<br \/>\nDeu 8:9 cuyas p son hierro, y de .. sacar\u00e1s cobre<br \/>\nDeu 10:1 l\u00e1brate dos tablas de p como las primeras<br \/>\nJos 4:6, 21 diciendo: \u00bfQu\u00e9 significan estas p?<br \/>\nJos 24:27 he aqu\u00ed esta p nos servir\u00e1 de testigo<br \/>\n1Sa 17:40 escogi\u00f3 cinco p lisas del arroyo, y las<br \/>\n1Sa 17:50 venci\u00f3 David al filisteo con honda y p<br \/>\n1Ki 7:10 el cimiento era de p costosas, p grandes<br \/>\n2Ch 1:15 acumul\u00f3 el rey plata y oro .. como p<br \/>\nJob 14:19 las p se desgastan con el agua impetuosa<br \/>\nJob 22:24 tendr\u00e1s .. como p de arroyos oro de Ofir<br \/>\nJob 28:3 p que hay en la oscuridad y en sombra<br \/>\nPsa 91:12 para que tu pie no tropiece en p<br \/>\nPsa 118:22 la p que desecharon los edificadores<br \/>\nPro 3:15 m\u00e1s preciosa es que las p preciosas<br \/>\nPro 8:11 mejor es la sabidur\u00eda que las p preciosas<br \/>\nPro 27:3 pesada es la p, y la arena pesa; mas la<br \/>\nPro 31:10 su estima sobrepasa .. las p preciosas<br \/>\nIsa 8:14 entonces \u00e9l ser\u00e1 .. por p para tropezar, y<br \/>\nIsa 28:16 yo he puesto en Sion .. una p, p probada<br \/>\nIsa 51:1 mirad a la p de donde fuisteis cortados<br \/>\nIsa 54:11 yo cimentar\u00e9 tus p sobre carbunclo, y<br \/>\nIsa 62:10 quitad las p, alzad pend\u00f3n a los pueblos<br \/>\nJer 51:63 le atar\u00e1s una p, y lo echar\u00e1s en medio<br \/>\nEze 11:19; 36:26<\/p>\n<hr>\n<p>Piedra    (heb. y aram. generalmente &#8216;eben ; gr. generalmente l\u00ed\u00adthos; tambi\u00e9n se usan las heb. ts\u00fbr y sela, y la gr. p\u00e9tra).  En la antig\u00fcedad se usaban las piedras como material para edificar, y en los pa\u00ed\u00adses donde la madera de construcci\u00f3n era escasa los artesanos de la 930 piedra eran de m\u00e1s valor que los carpinteros.  Los monumentos, los templos, los altares. los edificios p\u00fablicos y las casas particulares de las clases altas eran de ese material (Exo 20:25; Lev 14:40; 2Sa 18:17; 1Ki 5:17; 2Ki 22:6; 2Ch 16:6; etc.).  Los constructores de Egipto desarrollaron la habilidad de levantar sus edificios sin mortero, bast\u00e1ndoles la fricci\u00f3n y el peso de las estructuras para lograr la cohesi\u00f3n.  Sorprende a los ingenieros actuales c\u00f3mo las enormes piedras que se ven en las ruinas de Egipto, Siria y Judea pudieron ser exactamente labradas y transportadas desde las carteras hasta los lugares de edificaci\u00f3n (Mar 13:1).  Un agricultor que comenzaba a trabajar un terreno que no hab\u00ed\u00ada sido cultivado antes primero ten\u00ed\u00ada que despedregarlo (Isa 5:2).  Las piedras se usaban para levantar cercas para los vi\u00f1eros (cf Pro 24:30, 31) y rediles para las ovejas, mont\u00ed\u00adculos o pilares para conmemorar eventos notables (Gen 28:18; 35:14; Jos 4:9; 1Sa 7:12) y como recordativos de un tratado o pacto (Gen 31:45-47). Adem\u00e1s, se las empleaba para la construcci\u00f3n de acueductos, estanques y puentes, para tapar bocas de pozos (29:2), cubrir o se\u00f1alar tumbas (Jos 7:26; 2Sa 18:17; Mat 27:60; Joh 11:38) y como hitos a lo largo de los caminos (cf Jer 31:21).  Los paganos adoraban las piedras (Isa 37:19; Eze 20:32; etc.). Los meteoritos o aerolitos eran venerados en forma especial por haber ca\u00ed\u00addo del cielo.  Las m\u00e1s comunes en Palestina eran la caliza y la arenisca.  Las piedras fueron usadas en forma figurada para representar el coraz\u00f3n carnal (Eze 11:19), al pueblo de Dios (1Pe 2:5), a Cristo (Luk 20:17: 1 R 2:6-8; etc.) y simb\u00f3licamente para el reino de Dios (Dan 2:43-45).  V\u00e9anse Palestina (IV); Piedras preciosas.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>griego y lat\u00ed\u00adn petra. Sustancia mineral dura y s\u00f3lida. La p. desde los tiempos b\u00ed\u00adblicos ten\u00ed\u00ada diferentes usos, como material de construcci\u00f3n, 1 R 5, 31; 7, 9-12; 2 R 12, 12; 22, 6; 1 Cro 22, 5. En las fortificaciones, como defensa, 2 Cro 16, 6; Jdt 1, 2; 1 M 5, 47; 10, 11. Se usaban las piedras corrientemente, en la vida diaria, para cerrar los pozos, Gn 29, 2; para tapar la entrada de un sepulcro, Mt 27, 60; como cabezal para descansar en el camino, Gn 28, 18. En la guerra se empleaban piedras como proyectiles,  lanzadas con la honda, Jc 20, 16; 1 S 17, 40 y 49; cuando avanzaron las t\u00e9cnicas de guerra, se lanzaban las piedras con catapultas, 1 M 6, 51.<\/p>\n<p>En el aspecto religioso  la p. desempe\u00f1a un papel fundamental. Yahv\u00e9h le entreg\u00f3 a Mois\u00e9s, en el monte Sina\u00ed\u00ad, dos piedras en las que estaba inscrito el dec\u00e1logo, Ex 24, 12; 31, 18; 34, 1; Dt 4, 13; 5, 22. Las piedras serv\u00ed\u00adan de altar; pero no deb\u00ed\u00adan labrarse, sobre ellas se hac\u00ed\u00adan sacrificios, Ex 20, 25; Dt 27, 5-6; 1 S 6, 14-15; 14, 33; se erig\u00ed\u00adan como estelas conmemorativas en la \u00e9poca patriarcal, Gn 28, 22; 35, 14; Ex 35, 20; Jos 4, 5; 1 S 7, 12; como testigo, Gn 31, 51-52; Jos 24, 26-27; sin embargo, las estelas fueron prohibidas en Ex 23, 24; Lv 26, 1; Dt 7, 5; 12, 3; 16, 22; Os 10, 1; Mi 5, 12,  pues pod\u00ed\u00adan ser ocasi\u00f3n de idolatr\u00ed\u00ada. S\u00e9fora, la mujer de Mois\u00e9s, circuncid\u00f3 a su hijo con un cuchillo de pedernal, Ex 4, 25; de igual manera Josu\u00e9 circuncid\u00f3 a los israelitas con cuchillos de p., de pedernal, Jos 5, 2. Los pueblos paganos esculp\u00ed\u00adan sus \u00ed\u00addolos en p., costumbre \u00e9sta que tambi\u00e9n penetr\u00f3 en el pueblo de Israel a pesar de la prohibici\u00f3n hecha en la Ley, Dt 4, 28; 28, 36; 29, 16; Is 37, 19; Jr 3, 9; Ez 20, 32; Ha 2, 19.<\/p>\n<p>En cuanto a las piedras preciosas  estas formaban parte de los ornamentos sacerdotales, el pectoral del juicio llevaba cuatro filas de tres piedras preciosas cada una, doce en total, correspondientes a los nombres de las doce tribus de Israel, Ex 28, 17-20; 39, 10-13. El profeta Ezequiel dice que, en el jard\u00ed\u00adn de Ed\u00e9n, el manto del hombre estaba formado por toda clase de piedras preciosas, Ez 28, 13. En Palestina es muy raro encontrar piedras preciosas, de suerte que eran llevadas de otros sitios, como se dice en varios lugares, de Amm\u00f3n, 2 S 12, 30; de Sab\u00e1, 1 R 10, 1-2; de Ofir, 1 R 10, 11; de Edom, Ez 27, 16; de Ram\u00e1, Ez 27, 22. En la Jerusal\u00e9n mesi\u00e1nica del Apocalipsis las murallas y sus pilares simb\u00f3licos estar\u00e1n hechos de piedras preciosas, Ap 21, 18-20.<\/p>\n<p>Metaf\u00f3ricamente  figuradamente. Es un t\u00e9rmino muy usado en las Escrituras.<\/p>\n<p>Para  significar insensibilidad  dureza de coraz\u00f3n, 1 S 25, 37; Ez 11, 19; 36,   26. La p. angular, que forma la esquina de un edificio, que se pone para unir dos paredes en \u00e1ngulo, o la que es el punto de partida de una construcci\u00f3n, es mencionada en Sal 118 (117), 22; contra Samar\u00ed\u00ada, dice Yahv\u00e9h que puso una  p. angular en Si\u00f3n, la de la nueva Jerusal\u00e9n asentada sobre el derecho y la justicia, quien tenga fe en ella no vacilar\u00e1, Is 28, 16. En el N. T., esta misma imagen de la p. angular, la p. fundamental, se aplica a Cristo, pues es el fundamento de nuestra fe y de nuestra salvaci\u00f3n, Mt 21, 42; Hch 4, 11; Ef 2,  20; 1 Co 3, 11; 1 P 2, 4-8. Jes\u00fas al instituir su Iglesia nombra al ap\u00f3stol Pedro como su jefe, y le dice: \u2020\u0153T\u00fa eres Pedro y sobre esta p. edificar\u00e9 mi Iglesia\u2020\u009d,  Mt 16, 18; el t\u00e9rmino griego P\u00e9tros, de petra, en arameo Kefa, p., desde este episodio neotestamentario se usa como nombre propio.  Pilato Poncio, procurador romano de Judea, Idumea y Samar\u00ed\u00ada, del a\u00f1o  26 al 36 de nuestra era. Nada se sabe de la vida de este personaje antes de ser procurador de Judea. Flavio Josefo, historiador jud\u00ed\u00ado, lo pinta como administrador duro, que no entendi\u00f3 las convicciones religiosas de los jud\u00ed\u00ados ni su orgullo nacional. Fue criticado duramente como cruel y despiadado al defender los intereses romanos. Vitelio, que era gobernador en Siria, lo vigilaba y presionaba, por ser aqu\u00e9l amigo de los jud\u00ed\u00ados y los samaritanos. Cuando se present\u00f3 la rebeli\u00f3n de los galileos y los samaritanos, P. la sofoc\u00f3 de manera violenta y sangrienta, lo que le dio la oportunidad a Vitelio de acusarlo de mala administraci\u00f3n. P. debi\u00f3 presentarse en Roma a dar cuenta de lo sucedido ante el emperador Tiberio, quien muri\u00f3 antes de la comparecencia de P. Despu\u00e9s de esto, la vida de P. se diluye en la leyenda; seg\u00fan Eusebio de Cesarea, historiador de la Iglesia, se suicid\u00f3, siendo emperador Cal\u00ed\u00adgula.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de prender a Jes\u00fas y de condenarlo a muerte por blasfemia  los sumos sacerdotes con los ancianos, los escribas y el Sanedr\u00ed\u00adn, lo llevaron al pretorio, ante el procurador P., Mt 27, 1-2; Mc 15, 1; Lc 23, 1; Jn 18,  28; pues Roma se reservaba el derecho de imponer la pena de muerte en sus provincias, y en este caso el procurador era la autoridad competente para confirmar la sentencia de muerte dictada por el Sanedr\u00ed\u00adn, Jn 18, 31.<\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n de P. en el juicio de Jes\u00fas tiene dos matices  en Marcos se dice que P. pregunt\u00f3 a Jes\u00fas si era el rey de los Jud\u00ed\u00ados, a lo que respondi\u00f3: \u2020\u0153S\u00ed\u00ad, t\u00fa lo dices\u2020\u009d; el procurador sigui\u00f3 haciendo preguntas sobre las acusaciones de los jud\u00ed\u00ados, pero Jes\u00fas call\u00f3, dejando sorprendido a P. Por Pascua era costumbre soltar un reo, el que el pueblo pidiera, y la gente se acerc\u00f3 al pretorio para exigir lo que se sol\u00ed\u00ada conceder, sin pensar en Jes\u00fas. P., entonces, viendo que lo hab\u00ed\u00adan entregado por envidia, crey\u00f3 que era la oportunidad de proponer el indulto de Jes\u00fas y quitarse de encima un caso fastidioso; pero los sumos sacerdotes le da\u00f1aron el plan,  pues cuando pregunt\u00f3 si quer\u00ed\u00adan que soltara a Jes\u00fas, inmediatamente incitaron a la multitud para que pidiera la libertad de un delincuente,  Barrab\u00e1s. P., para complacer a la gente, solt\u00f3 al delincuente y conden\u00f3 a Jes\u00fas, Mc 15, 2-15. Seg\u00fan Mateo, P. comete el error de poner a la gente a escoger entre Barrab\u00e1s y Jes\u00fas. Tambi\u00e9n habla del mensaje que le hizo llegar su mujer a P., para que no se metiera con ese justo, pues hab\u00ed\u00ada  sufrido mucho en sue\u00f1os por su causa. P., que quer\u00ed\u00ada salvar a Jes\u00fas, en vista de que nada adelantaba, pues el pueblo pidi\u00f3 su crucifixi\u00f3n, se lav\u00f3 las manos, declar\u00e1ndose inocente de esa sangre. El pueblo, entonces,  acept\u00f3 la responsabilidad de la muerte que pidi\u00f3, Mt 27, 11-26. Lucas dice que Pilato no encontr\u00f3 culpa laguna en Jes\u00fas para condenarlo a muerte, y al saber que era galileo lo remite al rey Herodes Antipas,  tetrarca de Galilea, ante quien Jes\u00fas guarda silencio. Devuelto a P., este insiste en que ni \u00e9l ni Herodes han hallado culpa en Jes\u00fas, y que tras unos azotes lo soltar\u00ed\u00ada. El pueblo grit\u00f3 que soltaran a Barrab\u00e1s. P. de nuevo habl\u00f3, pensando salvar a Jes\u00fas, y a\u00fan por tercera vez, pero arreciaba la griter\u00ed\u00ada pidiendo que Jes\u00fas fuera crucificado. P., al fin, accedi\u00f3, Lc 23, 2   25. Juan presenta un episodio m\u00e1s largo, lo mismo el di\u00e1logo del procurador con Jes\u00fas. P. considera a Jes\u00fas libre de todo delito. Pero aqu\u00ed\u00ad se presenta la presi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica de los jud\u00ed\u00ados, que le dicen que si suelta a Jes\u00fas, no es amigo del C\u00e9sar; pues todo el que se hace rey se enfrenta al C\u00e9sar. Estas narraciones evang\u00e9licas han causado pol\u00e9mica sobre el papel de P. en la muerte de Cristo, la Iglesia antigua tend\u00ed\u00ada a cargar la mayor parte de la culpa a los jud\u00ed\u00ados, que se echan sobre sus cabezas la sangre de Jes\u00fas; otros han juzgado que P. actu\u00f3 por intereses personales mezquinos,  antepuestos a la convicci\u00f3n manifiesta de la inocencia de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Cuando entraron en Cana\u00e1n, los hebreos, que hab\u00ed\u00adan hecho ladrillos en Egipto (Exo 5:7), prontamente se volvieron a la abundante provisi\u00f3n de piedras, tanto de canteras como de lechos de corrientes de aguas.<\/p>\n<p>Largas piedras chatas se usaban para cubrir los pozos (Gen 29:2-10), como puertas para las cuevas (Jos 10:18) y para cuevas-sepulcros (Mat 27:60). Las piedras tambi\u00e9n se usaban como se\u00f1ales (2Sa 20:8) y linderos (Deu 19:14; Deu 27:17; Jos 15:6; 1Ki 1:9; Pro 22:28). Grandes piedras fueron usadas en los cimientos del templo (1Ki 6:7). Las piedras se utilizaban para levantar altares y memoriales. Estos eran de varias clases: monumentos, tablas, columnas o piedras verticales y espacios circulares rodeados por rocas (Gen 28:18; Gen 31:45-46; Jos 4:1-9; Jos 8:29; Jos 24:26-28; 1Sa 7:5-12; 2Sa 18:17-18).<\/p>\n<p>Los israelitas usaban armas de piedra con frecuencia (Exo 21:18; Num 35:17-23; 1Sa 17:40; 1Ch 12:2; 2Ch 26:14-15). Algunos cr\u00ed\u00admenes se castigaban con lapidaci\u00f3n (Lev 20:2, Lev 20:27; Lev 24:23). Israel ten\u00ed\u00ada inclinaci\u00f3n a adorar las piedras.<\/p>\n<p>Entre otros males paganos, Isa\u00ed\u00adas hall\u00f3 que se ofrec\u00ed\u00adan libaciones a piedras de los r\u00ed\u00ados (Isa 57:3-7). La ley prohib\u00ed\u00ada semejante uso de las piedras (Lev 26:1).<\/p>\n<p>Son frecuentes los usos figurados de la palabra piedra (Exo 15:5, Exo 15:16; 1Sa 25:37; Job 38:30; Eze 11:19). Dios tiene poder para cambiar corazones de piedra en corazones de carne (Mat 3:9).<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dio un nuevo nombre a Sim\u00f3n (Petros, una piedra peque\u00f1a) como una indicaci\u00f3n del car\u00e1cter que este Ap\u00f3stol tendr\u00ed\u00ada en d\u00ed\u00adas venideros (Joh 1:42). Dios es la piedra de Israel (Gen 49:24; Dan 2:34). El reino mesi\u00e1nico es una piedra que aplastar\u00e1 los reinos de los hombres (Dan 2:34; Mat 21:44). Jesucristo es la piedra que los edificadores rechazaron (Psa 118:22; Mat 21:42), la piedra angular de la nueva dispensaci\u00f3n (Eph 2:20-22). Los creyentes son piedras vivas en el templo de Dios (1Pe 2:5-8).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>&#8211; Cristo es la \u00abpiedra angular\u00bb del edificio \u00fanico de su Iglesia, Mat 21:42, Efe 2:20. y cada cristiano somos una \u00abpiedra viva\u00bb de ese \u00fanico edificio, 1Pe 2:4-9.<\/p>\n<p> &#8211; Jes\u00fas le cambi\u00f3 a Pedro su nombre de \u00abSim\u00f3n\u00bb por el de \u00abPetrus\u00bb: (roca, piedra). y le dijo: \u00abSobre t\u00ed\u00ad, sobre esta \u00abpiedra\u00bb edificar\u00e9 mi Iglesia. y te dar\u00e9 las llaves del reino de los cielos, y todo lo que atares.\u00bb, Mat 16:1719.<\/p>\n<p> &#8211; \u00abPiedras preciosas\u00bb. Ver \u00abJoyas\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Pedazo de una roca. Se constru\u00ed\u00adan con ella edificios, especialmente palacios y fortalezas (Gen 11:3; Lev 14:45). Una casa de p. labrada era s\u00ed\u00admbolo de riqueza (Amo 5:11). El \u2020\u00a2templo fue hecho de p. (1Re 5:17-18). Con una p. se tapaban las bocas de los pozos (Gen 29:2-3-4), de las cuevas (Jos 10:18) y de las tumbas (Mat 27:60). Se hac\u00ed\u00adan vasos (Exo 7:19) e \u00ed\u00addolos de p., ya fuera esculpida o pintada (Lev 26:1; Num 33:52; Deu 4:28; Jer 2:27).<\/p>\n<p>Se levantaba un mont\u00f3n de p. para hacer un monumento o p. votivas, haciendo una libaci\u00f3n sobre ellas, tal como hizo Jacob en Betel, (Gen 28:22), o cuando el pueblo cruz\u00f3 el Jord\u00e1n (Jos 4:9, Jos 4:20). Dios escribi\u00f3 los diez mandamientos en tablas de p. (Exo 34:4). Los altares deb\u00ed\u00adan ser de p. sin labrar (Exo 20:25; Deu 27:5-6). La palabra se utiliza a menudo en sentido figurado para expresar distintas ideas. El peso era una de ellas. As\u00ed\u00ad, los egipcios \u2020\u0153descendieron a las profundidades como una p.\u2020\u009d (Exo 15:5) y a Lab\u00e1n el coraz\u00f3n le \u2020\u0153qued\u00f3 como una p.\u2020\u009d (1Sa 25:37). Tambi\u00e9n la idea de dureza. Dios quitar\u00e1 \u2020\u0153el coraz\u00f3n de p.\u2020\u009d (Eze 36:26).<br \/>\nel \u2020\u00a2templo estaba construido con grandes y admirables piedras (Mar 13:1) se utiliza la figura para se\u00f1alar que Cristo es la \u2020\u0153p. viva\u2020\u009d y sus seguidores tambi\u00e9n. Con ellos se construye una \u2020\u0153casa espiritual &#8230; para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios\u2020\u009d (1Pe 2:4-5). En el sue\u00f1o de Nabucodonosor una p., s\u00ed\u00admbolo de Cristo, destroza la estatua que simboliza a los imperios del mundo (Dan 2:34-45). \u2020\u00a2Roca.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, CONS TIPO<\/p>\n<p>ver, MESA, LUGARES ALTOS, PESAS Y MEDIDAS, JEROGL\u00ed\u008dFICOS, EGIPTO<\/p>\n<p>vet, El suelo rocoso de Palestina exig\u00ed\u00ada frecuentemente sacar las piedras de los campos antes de poderlos cultivar (Is. 5:2). En la guerra se destru\u00ed\u00adan los campos y pozos de los enemigos echando piedras en ellos (2 R. 3:19, 25). Usos diversos de las piedras: (A) Construcci\u00f3n: en diques, muelles (Guerras 1:21, 6); fortificaciones (1 R. 15:22; Neh. 4:3); casas (Lv. 14:45; Am. 5:11); palacios (1 R. 7:1, 9); fortalezas, templos (1 R. 6:7); enlosados de patios, columnas (Est. 1:6). Bajo Herodes, y tambi\u00e9n en otras \u00e9pocas, se pavimentaban las calles. De piedra se hac\u00ed\u00adan los acueductos, dep\u00f3sitos, puentes, paredes de protecci\u00f3n para los vi\u00f1edos (Pr. 24:30, 31). Las piedras de los altares (Ex. 20:25), de los muros y de los majanos conmemorativos no deb\u00ed\u00adan ser talladas (Gn. 31:46). Montones de piedras brutas eran las tumbas de las personas votadas al anatema (Jos. 7:26; 8:29; 2 S. 18:17). Esta forma de sepultura sigue siendo costumbre en Siria y Arabia, incluso si no se trata de criminales. Ciertos edificios precisaban de piedras serradas, talladas (1 P. 7:9-11), en ocasiones de gran tama\u00f1o; \u00e9ste era el caso para la construcci\u00f3n de los muros del Templo (1 P. 7:10) y para el muelle de Cesarea, construido por Herodes (Guerras 1:21, 6). (B) Bloques aislados. Utilizados para tapar las cisternas, pozos, la entrada de las tumbas (Gn. 29:2; Mt. 27:60; Jn. 11:38), como mojones para las lindes de campos (Dt. 19:14) y, probablemente, a guisa de indicadores (Jer. 31:21). En la \u00e9poca romana se hallaban piedras militares a lo largo de las principales v\u00ed\u00adas de comunicaci\u00f3n; las hab\u00ed\u00ada entre Tiro y Sid\u00f3n, entre Pella y Gerasa; algunas de ellas siguen estando en su sitio. Se levantaban piedras para recordar a ciertas personas o acontecimientos (Gn. 31:45; 35:14, 20; 2 S. 18:18). Se inscrib\u00ed\u00adan anales en ciertos de estos monumentos (v\u00e9ase MESA [ESTELA DE)). Con piedras se hac\u00ed\u00adan \u00ed\u00addolos (Lv. 26:1; Dt. 29:17; 2 R. 19:18; cfr. Is. 57:6). Ciertas piedras, casi siempre aerolitos, vinieron a ser sagradas para los paganos. En gr. recib\u00ed\u00adan el nombre de \u00abbaituloi\u00bb y \u00abbaitulia\u00bb. Se pretend\u00ed\u00ada que se pod\u00ed\u00adan mo<\/p>\n<p>ver, hablar, y proteger a los hombres del mal. Su nombre gr., muy probablemente de origen semita, est\u00e1 emparentado con el t\u00e9rmino \u00abbeth&#8217;\u00eal\u00bb e indica, posiblemente, que se consideraba que la piedra era la morada de un poder sobrenatural, esp\u00ed\u00adritu o divinidad. Los semitas empleaban este t\u00e9rmino para designar las rudimentarias estelas erigidas all\u00ed\u00ad donde se celebraba un culto (Dt. 12:3). (V\u00e9ase LUGARES ALTOS.) Los israelitas erig\u00ed\u00adan, en ocasiones, una piedra conmemorativa en el lugar en que Dios se les hab\u00ed\u00ada revelado (Gn. 28:18-22; 35:14; 1 S. 7:12; Is. 19:9), y le daban un nombre religioso a este lugar (Gn. 28:19; 35:7), o incluso a la piedra (1 S. 7:12). De la misma manera, daban en ocasiones a un altar uno de los nombres de Dios (Gn. 33:20; Ex. 17:15; cfr. Gn. 35:7). Sin embargo, los mismos pasajes muestran que no atribu\u00ed\u00adan poder alguno ni a la piedra ni al altar, Constitu\u00ed\u00adan un simple recuerdo religioso; la adoraci\u00f3n que ellos rend\u00ed\u00adan a Dios era totalmente independiente de ello (Gn. 31:54; 35:1, 7; 1 S. 7:9). (C) Piedras para diversos usos: proyectiles de hondas y de catapultas (Jue. 20:16; 1 S. 17:40; 2 Cr. 26:15; Sab. 5:22; 1 Mac. 6:51); piedras que se tiraban en caso de lapidaci\u00f3n. Se consegu\u00ed\u00adan chispas a base de golpear piedras de pedernal, para encender fuego (2 Mac. 10:3). Unas piedras conformadas adecuadamente serv\u00ed\u00adan de cuchillos (Jos. 5:2). Los pesos se hac\u00ed\u00adan frecuentemente de piedras talladas (Dt. 25:13). (V\u00e9ase PESAS Y MEDIDAS.) Las tablas de piedra, inscritas, se usaban a guisa de documentos (Ex. 24:12). Se guardaba agua en vasos de piedra (Ex. 7:19; Jn. 2:6). Los animales destinados a los holocaustos eran degollados sobre mesas de piedra (Ez. 40:42). Para moler grano y reducirlo a harina, se hac\u00ed\u00ada girar una piedra redonda de alrededor de 15 kg. de peso; tambi\u00e9n se mol\u00ed\u00ada el grano en medio de dos piedras superpuestas que serv\u00ed\u00adan de muelas (Dt. 24:6). La piedra, s\u00ed\u00admbolo de dureza, de insensibilidad (1 S. 25:37; Ez. 36:26), representa asimismo la fuerza moral (Jb. 6:12; 42:15). Los disc\u00ed\u00adpulos de Cristo son comparados con piedras vivas que forman un templo espiritual, del que Cristo es la piedra angular (Ef. 2:20-22; 1 P. 2:4-8).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>Las casas deben ser edificadas sobre roca para que tengan firmeza y seguridad (Mt 7, 24-25; Lc 6, 48), lo que simboliza la firmeza de la fe; la semilla que cae entre rocas significa el hombre que no tiene ra\u00ed\u00adz, que es voluble e inconstante (Mt 13, 5, 20; Mc 4, 5. 16; Lc 8, 6.13). Pedro es la roca inquebrantable sobre la que Jesucristo edificar\u00e1 su Iglesia (Mt 16,18). Jesucristo es la piedra angular, es decir, la piedra fundamental, que une dos paredes contiguas, que sirve de trabaz\u00f3n y sostiene el edificio (Mt 21, 42; Mc 12, 10; Lc 20, 17. Fue rechazado por los hombres (Act 4, 11). A pesar de ello ha sido escogido por Dios para ser fundamento y cohesi\u00f3n del templo santo; el que tropiece en esta piedra, se destrozar\u00e1 (Mt 21, 44; Lc 20, 18. -> Pedro.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Material duro y s\u00f3lido, de composici\u00f3n qu\u00ed\u00admica variada, utilizado ampliamente en la construcci\u00f3n. Su naturaleza duradera ha contribuido en gran manera a que los arque\u00f3logos puedan conocer algunos detalles del pasado. Los egipcios, asirios y otras naciones erigieron templos, palacios, monumentos y otras estructuras de piedra. En muchas de estas construcciones hay representaciones pict\u00f3ricas e inscripciones en las que se relatan acontecimientos, se representan victorias y costumbres, todo lo cual arroja luz sobre su historia y su vida cotidiana. Los hebreos utilizaban la piedra para construir edificios (Le 14:40, 41) y muros (Ne 4:3; Pr 24:31); para hacer altares (Ex 20:25), piedras de molino (Jue 9:53), vasijas de agua (Jn 2:6) y pesas (Pr 16:11); para cubrir pozos, cuevas y tumbas (G\u00e9 29:8; Jos 10:18; Jn 11:38), as\u00ed\u00ad como para muchos otros prop\u00f3sitos. A diferencia de las naciones paganas, los hebreos no erigieron monumentos con representaciones en bajorrelieve, por lo que se sabe muy poco acerca de su apariencia, su manera de vestir, etc. No obstante, la Biblia suministra m\u00e1s detalles sobre la historia de Israel, su modo de vida y su personalidad que las inscripciones en piedra de otras naciones.<br \/>\nEl arte de labrar la piedra estaba muy adelantado. (2Sa 5:11; 1Re 5:18.) Las piedras para el templo que Salom\u00f3n edific\u00f3 en Jerusal\u00e9n se cortaron tan bien en la cantera, que encajaron exactamente unas con otras sin necesidad de labrarlas m\u00e1s en el lugar donde se construy\u00f3 el templo. (1Re 6:7.)<\/p>\n<p>Uso figurado. A los cristianos ungidos que est\u00e1n en la Tierra se les asemeja a un templo del que Jesucristo es la \u2020\u0153piedra angular de fundamento\u2020\u009d. (V\u00e9ase PIEDRA ANGULAR.) Los seguidores de Cristo ungidos por esp\u00ed\u00adritu \u2020\u0153como piedras vivas est\u00e1n siendo edificados en casa espiritual\u2020\u009d sobre esta \u2020\u0153piedra angular de fundamento\u2020\u009d. Los l\u00ed\u00adderes religiosos jud\u00ed\u00ados, en su funci\u00f3n de \u2020\u0153edificadores\u2020\u009d de la naci\u00f3n, rechazaron a Jes\u00fas como \u2020\u0153principal piedra angular\u2020\u009d y tropezaron con ella debido a que eran desobedientes a la palabra de Dios. (Ef 2:19-22; 1Pe 2:4-8; Mt 21:42; Mr 12:10; Lu 20:17; Ro 9:32, 33.)<br \/>\nEl reino de Dios se asemeja a una piedra \u2020\u0153cortada, no por manos\u2020\u009d, que triturar\u00e1 y pondr\u00e1 fin a todos los otros reinos, y subsistir\u00e1 \u2020\u0153hasta tiempos indefinidos\u2020\u009d. (Da 2:34, 44, 45.)<br \/>\nEn Revelaci\u00f3n 2:17 el glorificado Cristo Jes\u00fas hace la siguiente promesa con respecto al cristiano que venza: \u2020\u0153Le dar\u00e9 una piedrecita [\u2020\u0153piedra\u2020\u009d, NBE] blanca, y, sobre la piedrecita, un nombre nuevo escrito que nadie conoce salvo el que lo recibe\u2020\u009d. El t\u00e9rmino \u2020\u0153piedrecita\u2020\u009d que aparece aqu\u00ed\u00ad traduce la palabra griega pse\u00c2\u00b7fon. El ap\u00f3stol Pablo utiliza esa palabra cuando habla de que \u00e9l hab\u00ed\u00ada perseguido a los cristianos anteriormente, y dice: \u2020\u0153Yo echaba mi voto [pse\u00c2\u00b7fon; literalmente, \u2020\u0153piedrecita (de votaci\u00f3n)\u2020\u009d] contra ellos\u2020\u009d. (Hch 26:10.) En los tribunales de justicia se utilizaban piedrecitas para dictar sentencia o para expresar una opini\u00f3n tanto de inocencia como de culpabilidad. Las piedrecitas blancas se empleaban para declarar inocente o absolver; las negras, para declarar culpable o condenar. Por lo tanto, la piedrecita blanca que recibe el que vence parece significar que Jes\u00fas lo juzga inocente, puro y limpio, y lo aprueba como disc\u00ed\u00adpulo suyo.<br \/>\nV\u00e9anse JOYAS Y PIEDRAS PRECIOSAS; MASA ROCOSA.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><eben (\u00c2\u00bab,a, , 68), \"piedra\". Una comparaci\u00f3n entre las antiguas lenguas sem\u00ed\u00adticas muestra que todos ten\u00ed\u00adan un t\u00e9rmino com\u00fan para indicar \"piedra\": <eben. Hay cognados filol\u00f3gicos (gram\u00e1tica) y sem\u00e1nticos exactos (significados) en ac\u00e1dico, ugar\u00ed\u00adtico, fenicio, arameo, antiguo ar\u00e1bigo meridional y en varios dialectos eti\u00f3picos. El Antiguo Testamento griego (la Septuaginta) traduce <eben con l\u00ed\u00adthos. El vocablo se usa casi exclusivamente para indicar piedras movedizas, a diferencia de sela, \"roca\" y shu\u00ed\u2020r \"pe\u00f1asco\" o \"acantilado\". El nombre <eben se encuentra en el Antiguo Testamento 260 veces, alrededor de la misma cantidad de veces en singular (y colectivo) como en plural. Aparece con m\u00e1s frecuencia en prosa que en poes\u00ed\u00ada. Palestina siempre ha sido famosa por las \"piedras\" que est\u00e1n en todas partes. Tan marcada en la mente de los autores b\u00ed\u00adblicos estaba \"piedra\" que se usaba como s\u00ed\u00admil (Exo 15:5), met\u00e1fora (Eze 11:19) e hip\u00e9rbole (1Ki 10:27; 2Ch 1:15; 9.27). En Palestina, la construcci\u00f3n en piedra era la regla y no la excepci\u00f3n; tal es as\u00ed\u00ad que el autor b\u00ed\u00adblico hace alusi\u00f3n a la costumbre mesopot\u00e1mica de usar ladrillos de barro (Gen 11:3). Sin embargo, parece que los canteros en los tiempos de David estaban rezagados en su arte porque en la construcci\u00f3n del palacio real se emplearon artesanos de Tiro (2Sa 5:11). Adem\u00e1s de servir de material de construcci\u00f3n, las \"piedras\" eran usadas para cubrir pozos (Gen 29:3  ), dep\u00f3sitos de agua (Exo 7:19); se usaban adem\u00e1s como pesas (Deu 25:13; Pro 11:1), para tirar con la honda(1Sa 17:49), plomadas (Isa 34:11) y a veces para pavimentar (2Ki 16:17). La Biblia habla tambi\u00e9n de \"piedras\" de granizo (Jos 10:11; Eze 13:11  ). La costumbre israelita de enterrar en cuevas supone tumbas de piedra (Isa 14:19); en 3 ocasiones, cuando no fue posible enterrar cad\u00e1veres, se cubrieron con \"piedras\" (Jos 7:26; 8.29; 2Sa 18:17). Las leyes del Pentateuco relacionadas con conceptos de pureza e impureza estipulaban que el castigo por ciertos cr\u00ed\u00admenes era el apedreamiento. La f\u00f3rmula que se usaba al imponer el castigo inclu\u00ed\u00ada el verbo ragam o saqal seguido por una preposici\u00f3n y el nombre <eben. Dentro de esta categor\u00ed\u00ada de penas se encuentran los cr\u00ed\u00admenes de blasfemia (Lev 24:23; Num 15:35-36), culto a Moloc (Lev 20:2), idolatr\u00ed\u00ada (Deu 13:10) y prostituci\u00f3n (Deu 22:21, 24). En sus or\u00ed\u00adgenes, el apedreamiento fue simplemente un medio para expulsar a delincuentes de la comunidad; sin embargo, en el antiguo Israel lleg\u00f3 a ser una forma de imponer la pena de muerte con el fin de que la comunidad se librara del infractor, que se consideraba impuro, sin necesidad de entrar en contacto f\u00ed\u00adsico con \u00e9l. Dentro del culto, se les prohibi\u00f3 estrictamente a Israel las peque\u00f1as im\u00e1genes talladas en \"piedra\" adoradas com\u00fanmente en todo el Medio Oriente antiguo (Lev 26:1). Tallar una \"piedra\" para usos c\u00falticos equival\u00ed\u00ada a profanarlo (Exo 20:25). Los altares y memoriales que se acostumbraba construir durante el per\u00ed\u00adodo patriarcal y de la conquista eran de \"piedra\" no labrada (Gen 28:18  ; 31.45; Jos 4:5; 24.26\u201327). Al mismo tiempo, entre los objetos c\u00falticos en el tabern\u00e1culo en el desierto se encuentran que solo las tablas del Dec\u00e1logo que eran de \"piedra\" (Exo 24:12; 34.1, 4; Deu 4:13); en el templo de Ezequiel (40.42) hab\u00ed\u00ada tambi\u00e9n cuatro mesas de \"piedra\". A menudo se mencionan en la Biblia \"piedras\" preciosas como el \u00f3nice (Gen 2:12) y el zafiro (Eze 1:26), sobre todo como parte del efod y el pectoral del sumo sacerdote (Exo 39:6  ). El costo elevado de las vestimentas del sumo pont\u00ed\u00adfice deb\u00ed\u00adan estar a la altura de la artesan\u00ed\u00ada especialmente trabajada del Lugar Sant\u00ed\u00adsimo donde Aar\u00f3n serv\u00ed\u00ada. En ciertos textos, <eben adquiere interpretaciones teol\u00f3gicas. A Dios se le llama la \"Roca de Israel\" en Gen 49:24: Y varias menciones de <eben en el Antiguo Testamento se consideraron mesi\u00e1nicas, como lo demuestran el Antiguo Testamento griego, los escritos rab\u00ed\u00adnicos y el Nuevo Testamento (p. ej., Gen 28:18; Psa 118:22; Isa 8:14; 28.16; Dan 2:34; Zec 4:7).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Antiguo Testamento<\/b><\/p>\n<p>1. lithos (livqo\u00bb, 3037), se utiliza: (I) literalmente, de: (a) las piedras del suelo (p.ej., Mat 4:3, 6; 7.9); (b) piedras sepulcrales (p.ej., Mat 27:60, 66); (c) piedras de construcci\u00f3n (p.ej., Mat 21:42); (d) una piedra de molino (Luk 17:2; cf. Rev 18:21; v\u00e9ase MOLINO); (e) las tablas de la Ley (2Co 3:7); (f) im\u00e1genes de \u00ed\u00addolos (Act 17:29); (g) los tesoros de la Babilonia comercial (Rev 18:12, 16); (II) metaf\u00f3ricamente: (a) de Cristo (Rom 9:33; 1Pe 2:4, 6, 8); (b) de creyentes (1Pe 2:5); (c) de edificaci\u00f3n espiritual mediante la ense\u00f1anza de las Escrituras (1Co 3:12); (d) la ornamentaci\u00f3n de los cimientos de la Jerusal\u00e9n espiritual y celestial (Rev 21:19); (e) la ornamentaci\u00f3n de la Babilonia religiosa (Rev 17:4, Rev 17:4); (III) en sentido figurado, de Cristo (Rev 4:3; 21.11, donde \u00abfulgor\u00bb tiene el sentido de \u00abluminar\u00bb, foster, v\u00e9ase LUMINAR). 2. lithinos (livqino\u00bb, 3035), adjetivo derivado de N\u00c2\u00ba 1, \u00abde piedra\u00bb. Se utiliza en Joh 2:6; 2Co 3:3; Rev 9:20:\u00c2\u00b6 Notas: (1) En Joh 1:42 petros tiene el sentido de nombre propio, Pedro (RV: \u00abpiedra\u00bb); petros denota un trozo de roca, una piedra, en contraste a petra, una masa rocosa. V\u00e9ase PE\u00ed\u2018A. (2) Para petra, traducido \u00abpiedra\u00bb en Luk 8:6, 13, en el sentido de masa subterr\u00e1nea de piedra, v\u00e9ase PE\u00ed\u2018A. (3) Para mulos y mulinos, \u00abpiedra de molino\u00bb y \u00abde piedra de molino\u00bb, nombre y adjetivo, respectivamente, v\u00e9ase MOLINO, A y B, N\u00c2\u00ba 2. (4) Para akrogoniaios, \u00abla piedra principal del \u00e1ngulo\u00bb, v\u00e9anse , N\u00c2\u00ba 2, PRINCIPAL. Para los verbos correspondientes, v\u00e9ase APEDREAR.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>La piedra, a causa de su incre\u00ed\u00adble abundancia en Palestina, se halla siempre presente en la mano y en la mente de los hebreos. Por otra parte, en la mentalidad primitiva y en la simb\u00f3lica com\u00fan a todos los hombres, la piedra, s\u00f3lida, duradera y pesada, es signo de fuerza. Estos dos hechos reunidos explican el que la Biblia se sirviera de las im\u00e1genes proporcionadas por las piedras, bajo sus diversas formas, para aplicarlas al Mes\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>1. Las piedras sagradas y el altar de Cristo. El culto de las piedras sagradas, muy desarrollado en las religiones primitivas, fue prohibido en Israel. Sin embargo, bajo el influjo idol\u00e1trico de los pueblos vecinos, se cometen faltas, contra las que es necesario poner en guardia (Lev 26,1; Dt 16,22; Is 57,6). El uso de las piedras sagradas, sacado de su contexto idol\u00e1trico, subsiste` con un significado, no ya m\u00e1gico, sino simb\u00f3lico, y recibe su eficacia de un Dios trascendente. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, Jacob en Betel erige una estela sagrada (G\u00e9n 28,16ss); as\u00ed\u00ad se plantan piedras que figuran a las doce tribus santificadas por la proximidad del altar (Ex 28, 10.21; 24,4); as\u00ed\u00ad con piedras no talladas se edifican *altares, mediante los cuales Dios toca y santifica a la tierra (Ex 20,25; cf. Mt 23,19).<\/p>\n<p>Ahora bien, todas estas piedras sagradas, signos m\u00e1s o menos eficaces de la presencia divina, constituyen otras tantas figuras de Cristo, en quien Dios se hace presente en la tierra. Por alusi\u00f3n en el NT (cf. Heb 13,10; ICor 10,18), y m\u00e1s expl\u00ed\u00adcitamente en los Padres de la Iglesia y en la liturgia, Cristo es identificado con el altar.<\/p>\n<p>2. La piedra-memorial y la perennidad de la alianza. Aunque no siempre es muy clara la distinci\u00f3n entre la piedra sagrada y la piedra memorial, parece eer que sobre todo la idea de algo inmutable y duradero se asocia no s\u00f3lo a las piedras levantadas para atestiguar un tratado (G\u00e9n 31,45-52), o para perpetuar el recuerdo de difuntos (Jos 8,29; 2Sa 18,17), pero sobre todo a las que conmemoran la alianza concluida entre Dios y su pueblo (Jos 4,7.20-24; 24,26), alianza cuya ley est\u00e1 inscrita en tablas de piedra (Ex 24,12). Pero lo que era signo de la perennidad de la Alianza se degrad\u00f3 en cierto modo al contacto con los israelitas de *coraz\u00f3n duro como la piedra (Ez 11,19), hasta convertirse en signo de esta dureza de coraz\u00f3n y de una fr\u00ed\u00ada exterioridad. Oponi\u00e9ndose a este estado de cosas, la nueva ley es inscrita por el Esp\u00ed\u00adritu (2Cor 3,3) en el interior del coraz\u00f3n de &#8216;carne, como lo predijeron Jerem\u00ed\u00adas y Ezequiel (Jer 31,33; Ez 11,19; 36,26).<\/p>\n<p>3. La roca del desierto y Cristo Salvador. En la roca del desierto, de la que hizo brotar agua Mois\u00e9s, vio Pablo a Cristo que hace brotar de s\u00ed\u00ad mismo el agua vivificadora de la salvaci\u00f3n (lCor 10,4). Con esto no s\u00f3lo enlazaba Pablo con las interpretaciones rab\u00ed\u00adnicas que identificaban esta roca con Yahveh que acompa\u00f1aba a su pueblo, sino prolongaba toda la tradici\u00f3n del AT. En efecto, los autores del AT no cesaron de recordar este milagro de Mois\u00e9s (Sal 78,15; 105,41; Sab 11,4; etc.), porque con toda raz\u00f3n vieron all\u00ed\u00ad en acci\u00f3n el poder misericordioso de Yahveh, capaz de sacar de una piedra seca, \u00e1rida y sin vida, el aguafecunda y vivificadora; quiz\u00e1 tambi\u00e9n era para ellos esta roca la imagen de Yahveh que derrama sus bendiciones (cf. en el mismo sentido Ez 47,1-12; Zac 14,8; Ap 22,1). La comparaci\u00f3n entre el agua de la roca y el *agua de&#8217; la salvaci\u00f3n que brota del costado de Cristo muerto, fue quiz\u00e1 sugerida por san Juan (Jn 19, 34; cf. 7.37); numerosos Padres de la Iglesia la propusieron expl\u00ed\u00adcitamente.<\/p>\n<p>4. Cristo, piedra angular, y los cristianos, piedras vivas. La salvaci\u00f3n aportada por Cristo debe operarse a trav\u00e9s de las pruebas y del fracaso aparente: \u00abLa piedra desechada por los que constru\u00ed\u00adan se ha convertido en la piedra angular\u00bb, anunciaba ya el Sal 118,22. Cristo, desechado por los suyos, como lo predijo en la par\u00e1bola de los vi\u00f1adores homicidas, se convierte en la piedra angular del *templo santo, que se *edifica en \u00e9l (Mt 21,42 p; Act 4,11; lPe 2,4.7; Ef 2,20s). Los creyentes, apoy\u00e1ndose con fe en esta piedra inquebrantable (Is 28,16; Rom 9,33; ICor 3,11; lPe 2,6), como piedras vivas (1Pe 2, 5) son integrados en la construcci\u00f3n de la morada de Dios (Ef 2,21).<\/p>\n<p>5. Cristo, piedra de esc\u00e1ndalo y de destrucci\u00f3n. Con la revelaci\u00f3n del amor y de la santidad de Dios obliga Cristo al hombre a escoger la luz o las tinieblas. Para los soberbios incr\u00e9dulos se convierte en piedra de tropiezo (Is 8,14; Rom 9,33; IPe 2, 8), en roca o piedra de *esc\u00e1ndalo. Y los enemigos de Cristo quedan finalmente destrozados; en efecto, la imagen de la piedra desechada, que viene a ser piedra angular, se prolonga por Lc 20,17s: \u00abTodo el que cayere sobre esa piedra se quebrantar\u00e1 y aquel sobre quien ella cayere quedar\u00e1 aplastado.\u00bb Aqu\u00ed\u00ad se hace quiz\u00e1s alusi\u00f3n a la piedra de Dan 2,34-45, s\u00ed\u00admbolo del Mes\u00ed\u00adas y de su reino, que triunfan de los poderes de este mundo: \u00abDe repente se desprendi\u00f3 una piedra, no lanzada por mano, e hiri\u00f3 a la estatua en los pies de hierro y barro, destroz\u00e1ndola&#8230; y la piedra que hab\u00ed\u00ada herido a la estatua se hizo una gran monta\u00f1a que llen\u00f3 toda la tierra\u00bb (Dan 2,34s).<\/p>\n<p>6. Las piedras preciosas y la nueva Jerusal\u00e9n. Signo espl\u00e9ndido de la transformaci\u00f3n gloriosa que aguarda a la nueva Jerusal\u00e9n: la ciudad santa ser\u00e1 construida con piedras preciosas (Tob 13,16s; Ap 21,10-21).<\/p>\n<p>-> Altar &#8211; Edificar &#8211; Roca &#8211; Esc\u00e1ndalo.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><div><span lang=\"es\">V\u00e9ase <\/span><i><span lang=\"es\">Roca<\/span><\/i><span lang=\"es\">.<\/span><\/div>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Las principales palabras b\u00edblicas son <\/span><span style=' '>&#722;e&#7687;en<\/span><span lang=ES style=''> en heb. y <\/span><span style=''>lithos<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style=''>akrog&#333;niaios<\/span><span lang=ES style=''> (\u2018piedra angular\u2019) en griego.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La palabra ordinaria \u201cpiedra\u201d se utiliza en la Biblia con una variedad de referencias. Las piedras peque\u00f1as serv\u00edan muy convenientemente como armas (1 S. 17.40), que se usaban para atacar o aun para ajusticiar (Nm. 35.17; cf. Jn. 8.59; Hch. 7.58s); pod\u00edan tambi\u00e9n ser usadas como pesas (Lv. 19.36, donde as\u00ed se traduce <\/span><span style=' '>&#722;e&#7687;en<\/span><span lang=ES style=''>), y, una vez afiladas, como cuchillos (Ex. 4.25). Se utilizaban piedras m\u00e1s grandes para tapar pozos (Gn. 29.2), para cerrar las bocas de las cuevas (Jos. 10.18) y tumbas (Mt. 27.60), para servir de mojones (2 S. 20.8), como monumentos conmemorativos (Jos. 4.20ss), y como pilares o altares con alguna asociaci\u00f3n espec\u00edficamente religiosa (Gn. 28.18; Dt. 27.5). Las piedras tambi\u00e9n constitu\u00edan, por supuesto, un importante material de construcci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En la Biblia se usa el vocablo \u201cpiedra\u201d en forma figurada, adem\u00e1s de su uso en forma literal. En el NT se utiliza muy especialmente la imagen de la \u201cpiedra\u201d para describir la persona de Jes\u00fas. Por ejemplo, en los evangelios sin\u00f3pticos, a la par\u00e1bola de la vi\u00f1a (Mr. 12.1\u201311 y paralelos) el Se\u00f1or agrega la cita del Sal. 118.22, la que, obviamente, aplica a s\u00ed mismo (\u201cla piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del \u00e1ngulo\u201d). Esto proporciona una importante clave para comprender c\u00f3mo se ve\u00eda a s\u00ed mismo Jes\u00fas. El significado de \u201cpiedra\u201d o \u201ccabeza de \u00e1ngulo\u201d (<etiqueta id=\"#_ftn653\" name=\"_ftnref653\" title=\"\"><span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span><\/etiqueta>, <\/span><span style=''>eis kefal&#275;n g&#333;nias<\/span><span lang=ES style=''>) en este salmo es la \u201cprimera piedra\u201d o \u201cpiedra de albardilla\u201d, vale decir, la piedra cuidadosamente elegida y perfectamente terminada que completa el edificio (cf. Zac. 4.7). Es probable que aqu\u00ed la referencia inmediata sea a Israel misma, rechazada por los hombres pero elegida por Dios. La verdadera significaci\u00f3n del pasaje en el marco neotestamentario se hace perfectamente clara cuando observamos la referencia que hace Pedro a Jes\u00fas, cuando cita el Sal. 118.22 durante su discurso ante el concilio jud\u00edo en Jerusal\u00e9n (Hch. 4.11). Dios ha justificado a aquel a quien los jud\u00edos echaron fuera, y lo ha exaltado para ser cabeza de la nueva Israel. En la <i>Ep\u00edstola de Bernab\u00e9<\/i> (6.4) estas palabras se citan directamente de la <span style='text-transform: uppercase'>LXX<\/span> (Sal. 118), y tambi\u00e9n se aplican a Cristo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las \u00fanicas menciones veterotestamentarias de la expresi\u00f3n \u201cpiedra angular\u201d se encuentran en Job 38.6 (<span style='text-transform: uppercase'>LXX<\/span> <\/span><span style=''>lithos g&#333;niaios<\/span><span lang=ES style=''>) e Is. 28.16 (<span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span> <\/span><span style=''>ekrog&#333;niaios<\/span><span lang=ES style=''>); y ambas son figuradas (cf; Sal. 144.12). Pero a diferencia de \u201ccabeza de \u00e1ngulo\u201d, la piedra a que se hace referencia aqu\u00ed parecer\u00eda ser m\u00e1s bien parte de los cimientos del edificio, la que sostiene su peso. Evidentemente este es el significado de <\/span><span style=''>akrog&#333;niaios<\/span><span lang=ES style=''> en 1 P. 2.6, donde el escritor cita el mismo pasaje de Is. 28.16. Cristo es ahora la piedra angular de la iglesia, cuya ubicaci\u00f3n es la Si\u00f3n celestial (cf. Ef. 2.20, donde se utiliza la misma palabra gr., y 1 Co. 3.11). En el vv. 7 del mismo pasaje, sin embargo, el escritor cita la misma referencia de los Salmos que hemos notado (118.22, del que se hace eco el vv. 4), donde encontramos la verdad complementaria de que Cristo es tambi\u00e9n <i>cabeza <\/i>de la iglesia, exaltado por Dios el Padre hasta esa posici\u00f3n vindicatoria. Esa exaltaci\u00f3n, m\u00e1s aun, ha de ser compartida por los creyentes. El uso que hace el escritor del vocablo <\/span><span style=''>lithos<\/span><span lang=ES style=''> en el vv. 8, con referencia a tropiezo, sugiere confusi\u00f3n de im\u00e1genes; aunque es posible, como se\u00f1ala J. Y. Campbell (<etiqueta id=\"#_ftn654\" name=\"_ftnref654\" title=\"\"><i>TWBR<\/i><\/etiqueta>, pp. 53), que una piedra colocada en la esquina del cimiento de un edificio pudiera tambi\u00e9n constituir piedra de tropiezo (cf. tamb. Ro. 9.32s). En el mismo pasaje (v. 4) se describe a Cristo como \u201cpiedra viva\u201d (<\/span><span style=''>lithon z&#333;nta<\/span><span lang=ES style=''>), vivo, y dando vida a los que como creyentes son incorporados a \u00e9l, e incluidos como <\/span><span style=''>lithoi z&#333;ntes<\/span><span lang=ES style=''> en el edificio espiritual de su iglesia, con fines de adoraci\u00f3n (v. 5) y testimonio (v. 9).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> W. Mundle, \u201cRoca\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>, t(t). IV, pp. 116\u2013119; A. S. van der Woude, \u201cRoca\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn655\" name=\"_ftnref655\" title=\"\"><i>\u00b0DTMAT<\/i><\/etiqueta>, t(t). II, cols. 677\u2013684; E. Earle Ellis, \u201cPiedra angular\u201d, <i>\u00b0DT<\/i>, 1985, pp. 412\u2013413.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>J. R. Harris, <i>Testimonies<\/i>, 1, 1916, pp. 26\u201332; S. H. Hooke, \u201cThe Corner-Stone of Scripture\u201d, <i>The Siege Perilous<\/i>, 1956, pp. 235\u2013249; F. F. Bruce, \u201cThe Corner Stone\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn656\" name=\"_ftnref656\" title=\"\"><i>ExpT<\/i><\/etiqueta> 84, 1972\u20133, pp. 231\u2013235; J. Jeremias en <i>TDNT<\/i> 4, pp. 268\u2013280; W. Mundle et <etiqueta id=\"#_ftn657\" name=\"_ftnref657\" title=\"\">al., <\/etiqueta><i>NIDNTT<\/i> 3, pp. 381\u2013394.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn658\" name=\"_ftnref658\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>S.S.S.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Pe\u00f1a, Roca Gen 11:3 les sirvi\u00f3 el ladrillo en lugar de p, y el Gen 28:18 levant\u00f3 Jacob de ma\u00f1ana, y tom\u00f3 la p Deu 8:9 cuyas p son hierro, y de .. sacar\u00e1s cobre Deu 10:1 l\u00e1brate dos tablas de p como las primeras Jos 4:6, 21 diciendo: \u00bfQu\u00e9 significan estas p? 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