{"id":3548,"date":"2016-02-04T23:56:40","date_gmt":"2016-02-05T04:56:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/piedras-preciosas\/"},"modified":"2016-02-04T23:56:40","modified_gmt":"2016-02-05T04:56:40","slug":"piedras-preciosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/piedras-preciosas\/","title":{"rendered":"PIEDRAS PRECIOSAS"},"content":{"rendered":"<p>Piedras preciosas    (heb. &#8216;eben yeq\u00e2r\u00e2h; &#8216;eben jefets, \u00abpiedra de deseo [deseable]\u00bb; &#8216;eben  j\u00ean, \u00abpiedra de gracia [graciosa, bella]\u00bb; gr. l\u00ed\u00adthos t\u00ed\u00admios [ jr&#8217;st\u00f3s, eklekt\u00f3s, poluteles]).  Por causa de su belleza y escasez, las piedras preciosas y semipreciosas fueron muy estimadas por los pueblos de los tiempos b\u00ed\u00adblicos.  En la mayor\u00ed\u00ada de los casos, las gemas mencionadas en las Escrituras son dif\u00ed\u00adciles de identificar, excepto en los casos en que hay alg\u00fan indicio contextual, o cuando la arqueolog\u00ed\u00ada ha arrojado luz sobre el tema.  Las listas m\u00e1s importantes de piedras preciosas se encuentran en Exo 28:17-20, 39:10-13, Eze 28:13 y Rev 21:19, 20.  V\u00e9anse los nombres espec\u00ed\u00adficos de las piedras preciosas y la tabla de la p 931.  Piel de carnero o cabra    (heb. plural \u00f4r\u00f4th &#8216;\u00eal\u00eem).  Piel mencionada en Exo 25:5; 26:14; 35:7, 23; etc. V\u00e9ase Carnero.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>ver MINERALES<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>No hay en la tierra de Israel yacimientos de p. p. que estuvieran en uso en los tiempos b\u00ed\u00adblicos. Los numerosos hallazgos arqueol\u00f3gicos de estas p. p., mayormente engastadas en ornamentos de orfebrer\u00ed\u00ada, o como sellos, se describen como importaciones de otras tierras, mayormente de Arabia, \u00ed\u0081frica, la India y Siria. La primera p. p. que se menciona es el \u00f3nice. Se escrib\u00ed\u00adan los nombres de las tribus de Israel en \u2020\u0153dos p. de \u00f3nice\u2020\u009d que serv\u00ed\u00adan como hombreras de la vestidura del sumo sacerdote (Exo 28:9-14). Luego otras doce p. p. con los mismos nombres, uno en cada una, sobre el \u2020\u00a2pectoral. No es posible traducir con exactitud las palabras usadas para esas piedras y as\u00ed\u00ad establecer su nombre moderno equivalente. Por eso hay variaciones en distintas versiones de la Biblia. Una tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada bastante antigua se\u00f1ala los colores de las piedras, indicando, adem\u00e1s que cada tribu usaba ese color en su bandera. A continuaci\u00f3n se comparan los nombres usados para el pectoral y la nueva Jerusal\u00e9n:<\/p>\n<p>El pectoral y la Nueva Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>\u2020\u00a2Piedra s\u00e1rdica      \u2020\u00a2Jaspe<\/p>\n<p>\u2020\u00a2Topacio      \u2020\u00a2Zafiro<\/p>\n<p>\u2020\u00a2Carbunclo      \u2020\u00a2\u00ed\u0081gata<\/p>\n<p>\u2020\u00a2Esmeralda      \u2020\u00a2Esmeralda<\/p>\n<p>\u2020\u00a2Zafiro      \u2020\u00a2\u00ed\u201cnice<\/p>\n<p>\u2020\u00a2Diamante      \u2020\u00a2Cornalina<\/p>\n<p>\u2020\u00a2Jacinto      \u2020\u00a2Cris\u00f3lito<\/p>\n<p>\u2020\u00a2\u00ed\u0081gata      \u2020\u00a2Berilo<\/p>\n<p>\u2020\u00a2Amatista      \u2020\u00a2Topacio<\/p>\n<p>\u2020\u00a2Berilo      \u2020\u00a2Crisopraso<\/p>\n<p>\u2020\u00a2Onice      \u2020\u00a2Jacinto<\/p>\n<p>\u2020\u00a2Jaspe      \u2020\u00a2Amatista<\/p>\n<p>En el caso de las piedras mencionadas en relaci\u00f3n con la nueva Jerusal\u00e9n en Apo 21:18-20, es evidente que Juan estaba pensando en las joyas del pectoral. Las diferencias de nombre obedecen a la dificultad mencionada de traducci\u00f3n del hebreo al griego, pero se trata de la misma idea. La descripci\u00f3n de las vestiduras del pr\u00ed\u00adncipe de Tiro, que muchos interpretan como una referencia a Satan\u00e1s, en Eze 28:12-13 dice que \u2020\u0153de toda p. p. era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, cris\u00f3lito, berilo y \u00f3nice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro\u2020\u009d.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, COSM TIPO<\/p>\n<p>vet, La Biblia menciona la mayor parte de las piedras preciosas que se conocen en la actualidad, pero es, en ocasiones, dif\u00ed\u00adcil hallar la correspondencia exacta entre los nombres que se hallan en las lenguas originales con los de nuestra nomenclatura actual. Se pueden destacar, en particular, tres listas de estas gemas: las doce piedras grabadas del pectoral del sumo sacerdote (Ex. 28:17-21; 39:10-13); las nueve piedras del ornato del rey de Tiro (en tanto que en la LXX se a\u00f1aden doce, Ez. 28:13), y las doce piedras de los cimientos de la Nueva Jerusal\u00e9n (Ap. 21:19-20). Las piedras preciosas eran utilizadas para: confeccionar los ornamentos sacerdotales y reales (2 S. 12:30), ofrecer ricos presentes (1 R. 10:2), servir de adorno femenino (Ap. 17:4), la decoraci\u00f3n del Templo (1 Cr. 29:2, 8; 2 Cr. 3:6), conseguir acumular un gran valor en poco volumen (2 Cr. 32:27), servir de sello (Ex. 39:14). Ciertos pasajes indican el origen de estas piedras (Gn. 2:12; 1 R. 10:11, Jb. 28:6, 16-19, Ez. 27:16). Con frecuencia se citan las piedras preciosas como s\u00ed\u00admbolo: de esplendor celeste (Ex. 24:10; Is. 54:11-12; Ez. 1:26; 10:1; Ap. 4:3), de belleza resplandeciente (Lm. 4:7; Cnt. 5:14), de gran valor (Pr. 17:8; Jb. 28:16-19), de dureza extremada (Ez. 3:9; Zac. 7:12; Jer. 17:1), de duraci\u00f3n inalterable (1 Co. 3:12), y de un color particular (Ap. 9:17). (a) \u00ed\u0081gata. (nombre que se deriva del de un r\u00ed\u00ado de Sicilia, donde abundan estas piedras). Se presenta bajo diversas especies de cuarzo coloreado: amatista, calcedonia y jaspe. Sobre el pectoral del sumo sacerdote, la \u00e1gata era la piedra central de la tercera hilera de piedras preciosas (Ex. 28:19; 39:12). (Heb. \u00absebo\u00bb.) Tambi\u00e9n es mencionada en Ap. 21:19 como tercer cimiento de la Nueva Jerusal\u00e9n. Ver nota al fin de este art\u00ed\u00adculo. (b) Amatista. (el nombre heb., \u00abahlama\u00bb, sugiere la idea de una piedra preciosa que hace delirar). Piedra de gran valor, la \u00faltima de la tercera hilera sobre el pectoral del sumo sacerdote (Ex. 28:19; 39:12). El duod\u00e9cimo cimiento de la Nueva Jerusal\u00e9n es de amatista (Ap. 21:20). Se trata de una variedad transparente de cuarzo. Es l\u00ed\u00admpida, p\u00farpura o de color morado tendiendo al azul, se cree que el origen de este color es el manganeso. Los hebreos pod\u00ed\u00adan conseguir la amatista en el pa\u00ed\u00ads de Edom, en Egipto, Galacia, Chipre pero los m\u00e1s bellos espec\u00ed\u00admenes se consegu\u00ed\u00adan de la India y de Espa\u00f1a. (c) Berilo. (A) Heb. \u00abtarshish\u00bb; piedra preciosa relacionada indudablemente con el lugar de origen de la primera piedra de la cuarta hilera del pectoral (Ex. 28:20; 39:13; Cnt. 5:14; Ez. 1:16; 10:9; 28:13; Dn. 10:6). Ninguno de los pasajes da indicaci\u00f3n alguna del color de esta piedra. Hay algunos comentaristas que traducen el \u00abtarshish\u00bb de Cnt. 5:14 por topacio y \u00abtarshish\u00bb de Ex. 28:20 por calcedonia. En la LXX se traduce como cris\u00f3lito en Ex. 28:20; 39:13; Ez. 28:13, y como \u00abanthrax\u00bb, que se traduce \u00abcarbunclo\u00bb, en Ez. 10:9. (B) El t\u00e9rmino gr. \u00abberyllos\u00bb de Ap. 21:20 se traduce como berilo, para designar el octavo fundamento de la Nueva Jerusal\u00e9n. El berilo es un mineral de roca, formado especialmente por s\u00ed\u00adlice y aluminio; por lo general es de color verde o verde azulado; aparece tambi\u00e9n en variedades azules, rosas, amarillas, o de color de aguamarina; est\u00e1 emparentada con la esmeralda. (d) Carbunclo. (A) Heb. \u00abbareketh\u00bb y \u00abbar&#8217;kath\u00bb: brillante como el rayo (Ez. 28:13); la primera piedra de la segunda hilera del pectoral (Ex. 28:18-19). En la LXX, la Vulgata y Josefo no se traduce como carbunclo, sino como esmeralda. (B) Heb. \u00ab&#8216;Ekdah\u00bb, \u00abresplandor\u00bb, \u00abchispa\u00bb (Is. 54:12). Piedra luminosa que tiene el aspecto de un carb\u00f3n ardiendo. La LXX traduce \u00abanthrax\u00bb, en lat. \u00abcarbunculus\u00bb. Seg\u00fan el naturalista y miner\u00f3logo Dana, Plinio da el nombre de carbunclo a tres piedras diferentes: al granate, al rub\u00ed\u00ad y al zafiro. El granate, que Plinio clasifica entre los carbunclos, es el granate noble, llamado asimismo granate oriental, o almandino. Su transparencia y color son magn\u00ed\u00adficos. Los granates m\u00e1s bellos vienen de Pegou, en la Baja Birmania. El rub\u00ed\u00ad es el espinela, de un rojo claro o solamente transl\u00facido. En cuanto al zafiro, ver en su apartado correspondiente. (e) Coral. heb.: \u00abRa&#8217;moth\u00bb. Esta sustancia era clasificada entre las m\u00e1s preciosas (Jb. 28:18). Los mercaderes arameos llevaban el coral a los mercados de Tiro (Ez. 27:16). Se extra\u00ed\u00ada del Mediterr\u00e1neo y del mar Rojo, y con \u00e9l se fabricaban collares y amuletos. El coral es el esqueleto calc\u00e1reo de cienos p\u00f3lipos. Se trata de zo\u00f3fitos provistos de una boca con tent\u00e1culos. El p\u00f3lipo fijado a la roca se multiplica y forma pol\u00ed\u00admeras, an\u00e1logas a peque\u00f1os \u00e1rboles hechos de zo\u00f3fitos medio separados y medio adheridos. El carbonato de calcio que constituye el esqueleto del coral proviene del agua. Con frecuencia, el coral adopta el aspecto de un hermoso \u00e1rbol ramificado, o de un arbusto, de donde viene su nombre de zo\u00f3fito (animal con el aspecto de una planta). Algunas especies llegan a formar grandes arrecifes. El heb. \u00abpeninim\u00bb parece m\u00e1s incierto. En Lm. 4:7 la versi\u00f3n ReinaValera traduce \u00abcoral\u00bb, junto con la mayor parte de las otras versiones. Algunos, sin embargo, traducen \u00abrub\u00ed\u00ades\u00bb; la misma Reina-Valera traduce este t\u00e9rmino por \u00abpiedras preciosas\u00bb en Pr. 3:15. (f) Cornalina o cornerina. Variedad de calcedonia que los griegos llamaban sardio. Piedra preciosa (Ap. 4:3) constituyendo el sexto cimiento de la Nueva Jerusal\u00e9n (Ap. 21:20). Los antiguos llamaban sardiones a dos tipos de piedras, que distingu\u00ed\u00adan por su color: La variedad de un rojo transparente, que es asimismo una cornalina, pero para la que se reserva el nombre de sardio. Plinio dice que los sardios se hallaban cerca de Sardis, de donde proced\u00ed\u00ada el nombre, pero que las variedades m\u00e1s bellas proced\u00ed\u00adan de Babilonia. En la actualidad, las cornalinas m\u00e1s bellas proceden de la India. Algunas proceden de Arabia. Es posible que los antiguos hebreos las consiguieran de este \u00faltimo pa\u00ed\u00ads. En el AT, el t\u00e9rmino sardio traduce el heb. \u00ab&#8216;\u00f5dem\u00bb, piedra enrojecida; figuraba como primera piedra en la primera hilera del pectoral (Ex. 28:17). El rey de Tiro se adornaba con ella (Ez. 28:13, \u00abcornerina\u00bb). Hay exegetas que opinan que se trata de rub\u00ed\u00ades, pero la LXX traduce \u00ab&#8216;\u00f5dem\u00bb como sardio. (g) Cris\u00f3lito. gr.: \u00abpiedra de oro\u00bb. Mineral constituido especialmente por silicio y magnesio; hay dos variedades de cris\u00f3litos, una noble y otra com\u00fan. La piedra preciosa transparente es de un verde amarillento y claro; se halla en el Medio Oriente; se ignora si el cris\u00f3lito de Plinio, el del NT, ten\u00ed\u00ada color de oro, o si se trataba de un topacio. El cris\u00f3lito constituye el s\u00e9ptimo cimiento de la Nueva Jerusal\u00e9n (Ap. 21:20). (h) Crisopraso. gr.: \u00abpiedra de verde dorado\u00bb. Variedad de calcedonia de tintes verde manzana, color debido a la presencia de \u00f3xido de n\u00ed\u00adquel. El m\u00e1s conocido proviene de Silesia. El crisopraso forma el d\u00e9cimo cimiento de la Nueva Jerusal\u00e9n (Ap. 21:20). (i) Diamante. Mineral de una dureza y brillo incomparables; es transparente y puede adquirir una pulimentaci\u00f3n maravillosa. El diamante es carbono puro cristalizado. Se cree que no hab\u00ed\u00ada sido conocido entre los hebreos, ni incluso por los antiguos griegos. Es mencionado por primera vez de una manera inequ\u00ed\u00advoca por el poeta latino Manilius (alrededor del a\u00f1o 12 d.C.), y Plinio lo describe sin posibilidad de confusi\u00f3n en su Historia Natural, aparecida dos a\u00f1os antes de su muerte (79 d.C.). La piedra que los griegos y romanos conocieron con el nombre de adamas (invencible) era posiblemente una especie de corind\u00f3n, la piedra m\u00e1s dura despu\u00e9s del diamante. En la versi\u00f3n de Reina-Valera se traducen dos t\u00e9rminos como diamante: (A) Heb. \u00abYahalom\u00bb, piedra preciosa (Ez. 28:13, traducida \u00abjaspe\u00bb en este pasaje), la tercera de la segunda hilera del pectoral del sumo sacerdote (Ex. 28:18; 39:11). La LXX traduce \u00ab\u00f3nice\u00bb. (B) Heb. \u00abshamir\u00bb, piedra dura, tallada en punta, para grabar (Jer. 17:1). En otros pasajes se menciona el diamante como s\u00ed\u00admbolo de dureza (Ez. 3:9; Zac. 7:12). (j) Esmeralda, (A) Heb. \u00abn\u00f5phek\u00bb. Era la tercera piedra de la primera hilera del pectoral (Ex. 28:15, 18; 39:11). Los sirios llevaban esta piedra preciosa a Tiro (Ez. 27:16); los tirios hac\u00ed\u00adan ornamentos con ella (Ez. 28:13). No se sabe con exactitud de qu\u00e9 piedra preciosa se trata, y es con dificultad que se distingue entre esmeralda y carbunclo, sea en la LXX, en la Vulgata, o en las versiones modernas. (B) Gr. \u00absmeragdos\u00bb, piedra preciosa de un bello color verde. Es posible que designara a cualquier cristal de color verde. Se usaba como sello (Eclo. 32:8); el arco iris es comparado con ella (Ap. 4:3); es el cuarto cimiento de la Nueva Jerusal\u00e9n (Ap. 21:19). La esmeralda es una variedad del berilo; se distingue por su coloraci\u00f3n, de un verde brillante, del tipo del berilo, que la tiene de un color verde p\u00e1lido al azul claro, al amarillo o al blanco. El color del berilo proviene del hierro, en tanto que el de la esmeralda le viene dado por el cromo. Las esmeraldas se hallaban en el pasado en Chipre, en Egipto y en los montes de Etiop\u00ed\u00ada. (k) Jacinto. Piedra preciosa que forma el und\u00e9cimo cimiento de la Nueva Jerusal\u00e9n (Ap. 21:20). Se hace alusi\u00f3n a su color (Ap. 9:17), que es incierto. Ciertos comentaristas piensan que se trata de un zafiro de color azul. El t\u00e9rmino heb , traducido, en ocasiones, por jacinto figura asimismo en Ex. 28:19 donde designa la primera piedra de la tercera hilera del pectoral. Es posible que se trate de un \u00f3palo o de \u00e1mbar (V\u00e9ase tambi\u00e9n \u00ed\u201cpalo en este mismo articulo). (l) Jaspe, heb. \u00aby\u00e3sh&#8217;pheh\u00bb; gr. \u00abiaspis\u00bb (Ex. 28:20; Ez. 28:13; Ap. 4:3). El jaspe es una variedad de cuarzo: rojo, marr\u00f3n, amarillo, verde o gris, y opaco. Los antiguos daban al t\u00e9rmino jaspe un sentido m\u00e1s amplio. Seg\u00fan Plinio, este t\u00e9rmino designaba asimismo una piedra preciosa transparente o transl\u00facida, de color verde (cfr. Ap. 21:11), por lo que se tratar\u00ed\u00ada de una especie de calcedonia o de \u00e1gata. La LXX traduce el t\u00e9rmino heb. por \u00f3nice. (m) \u00ed\u201cnice, Del gr. \u00abonyx\u00bb, \u00abu\u00f1a\u00bb. Traducci\u00f3n del heb. \u00absh\u00f5sham\u00bb, que designa una piedra preciosa (Jb. 28:16; Ez. 28:13), que se hallaba en el pa\u00ed\u00ads de Havila (Gn. 2:12). Dos piedras de \u00f3nice que llevaban, cada una, los nombres de las seis tribus de Israel y estaban fijadas a las hombreras del efod del sumo sacerdote (Ex. 28:9, 12). La segunda piedra de la cuarta hilera del pectoral era asimismo de \u00f3nice (Ex. 28:20). David reuni\u00f3 \u00f3nices para el Templo que su hijo iba a construir (1 Cr. 29:2). Esta piedra es una variedad de la \u00e1gata (de cuarzo) con rayas de diferentes tintas. (n) \u00ed\u201cpalo. heb. \u00abLeshem\u00bb, primera piedra de la tercera hilera del pectoral (Ex. 28:19). La LXX, Josefo (Guerras 5:5, 7) y la Vulgata vierten \u00abligurio\u00bb, piedra que no ha sido identificada. Es posible que se trate del jacinto, como lo traduce la versi\u00f3n Reina-Valera (v\u00e9ase el p\u00e1rrafo m\u00e1s arriba dedicado a la piedra jacinto). Tambi\u00e9n se ha propuesto el \u00e1mbar. (o) Rub\u00ed\u00ad. Para el sentido de \u00abp&#8217;ninim\u00bb v\u00e9ase CORAL. Los rub\u00ed\u00ades son mencionados en Is. 54:12; Ez. 27:16. En Cnt. 5:14 algunas versiones traducen \u00abrub\u00ed\u00ades\u00bb y Reina- Valera, \u00abjacintos\u00bb. El sentido de la expresi\u00f3n es incierto y es posible que designe de manera general una piedra roja que los traductores interpretan de diversas maneras (p) Sardio. V\u00e9ase CORNALINA en este mismo art\u00ed\u00adculo. (q) Topacio. gr. \u00abtopazion\u00bb, probablemente el heb. \u00abpit&#8217;dah\u00bb. Era la segunda piedra de la primera hilera del pectoral (Ex. 28:17; cfr. LXX, Ant. 3:7, 5). Se encontraba en Etiop\u00ed\u00ada (Jb. 28:19), y en una isla del mar Rojo (Di\u00f3doro de Sicilia, 3:38, 39; Plinio, Historia Natural 37:9). Los tirios la conoc\u00ed\u00adan (Ez. 28:13). Constituye el noveno cimiento de la Nueva Jerusal\u00e9n (Ap. 21:20). El topacio de los antiguos era una variedad amarilla del corind\u00f3n. (r) Zafiro. heb. \u00absapp\u00eer\u00bb; gr. \u00absappheiros\u00bb. Era la piedra central de la segunda hilera del pectoral del sumo sacerdote (Ex. 28:18). Constituye tambi\u00e9n el segundo cimiento de la Nueva Jerusal\u00e9n (Ap. 21:19). Los pr\u00ed\u00adncipes de Israel son comparados a zafiros (Lm. 4:7) El zafiro era una piedra de gran valor (Jb. 28:16; cfr. Cnt. 5:14; Is. 54:11; Lm. 4:7; Ez. 10:1; 28:13). El zafiro es una variedad de corind\u00f3n cristalizado azul transparente (cfr. Ex. 24:10), siendo las otras dos el corind\u00f3n propiamente dicho y el esmeril. La dureza de esta piedra s\u00f3lo es sobrepasada por la del diamante. Procede de la India, Ceil\u00e1n y Etiop\u00ed\u00ada Nota: La \u00e1gata que aparece en Ap. 21:19 es una traducci\u00f3n de \u00abChalk\u00ead\u00f5n\u00bb, \u00abKalk\u00ead\u00f5n\u00bb, de la ciudad de Asia Menor. Se trata de una variedad de \u00e1gata que se halla en Calcedonia, en Asia Menor. Traducida en la revisi\u00f3n antigua de Reina-Valera como calcedonia (cfr. tambi\u00e9n F. Lacueva: \u00abNuevo Testamento interlineal griego-espa\u00f1ol\u00bb, loc. cit.), se traduce en las modernas revisiones como \u00ab\u00e1gata\u00bb. (V\u00e9ase \u00ed\u0081gata en este mismo art\u00ed\u00adculo.) La calcedonia hab\u00ed\u00ada sido considerada como una variedad distinta del s\u00ed\u00adlex, pero en la actualidad es considerada como una variedad de cuarzo; es dura, estando constituida sobre todo de s\u00ed\u00adlice; de color lechoso, puede tambi\u00e9n llegar a un gris p\u00e1lido, marr\u00f3n, azul, etc. Al no estar perfectamente cristalizada, presenta frecuentemente venas de cuarzo en n\u00f3dulos semejantes a los granos de un racimo, o a estalactitas. Esta piedra no parece haber recibido el nombre de calcedonia hasta la Edad Media. Parece, as\u00ed\u00ad, que el ap\u00f3stol Juan quiso con este nombre designar otra piedra, quiz\u00e1 la esmeralda de Calcedonia o el jaspe de este pa\u00ed\u00ads, piedras mencionadas por Plinio (37:18 y 37).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>(-> margarita). Tienen una gran importancia dentro del mundo simb\u00f3lico de la Biblia, como podemos ver en los relatos del para\u00ed\u00adso, en los adornos del sumo sacerdote y en las murallas de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>(1) Piedras del Ed\u00e9n. Ellas aparecen como elemento distintivo del para\u00ed\u00adso: \u00abEl nombre (de uno de los r\u00ed\u00ados) era Pis\u00f3n; \u00e9ste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro; y el oro de aquella tierra es bueno; hay all\u00ed\u00ad tambi\u00e9n bedelio y \u00f3nice\u00bb (Gn 2,11-12). Esa visi\u00f3n ha sido ampliada y comentada en sentido m\u00ed\u00adtico-simb\u00f3lico por Ez 28,13, cuando habla del Pr\u00ed\u00adncipe de Tiro, que habitaba en el para\u00ed\u00adso: \u00abEn Ed\u00e9n, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, cris\u00f3lito, berilo y \u00f3nice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro\u00bb.<\/p>\n<p>(2) Piedras sacerdotales. M\u00e1s importancia reciben todav\u00ed\u00ada las piedras en las vestiduras del Sumo Sacerdote: \u00abMandar\u00e1s hacer el pectoral de oro y lino trenzado con p\u00farpura violeta, escarlata y carmes\u00ed\u00ad. Doblado por la mitad, formar\u00e1 un cuadrado de un palmo de largo y otro de ancho. Eng\u00e1stale cuatro hileras de piedras preciosas: una hilera de una piedra s\u00e1rdica, un topacio y un carbunclo; la segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante; la tercera hilera, un jacinto, un \u00e1gata y una amatista; la cuarta hilera, un berilo, un \u00f3nice y un jaspe. Todas estar\u00e1n montadas en engastes de oro. Ser\u00e1n doce, como los nombres de los hijos de Israel. Y cada una de ellas llevar\u00e1 grabado un nombre, como un sello: el nombre de cada una de las tribus de Israel\u00bb (Ex 28,15-21; cf. Ex 39,10-13; Eclo 45,10-12). El Sumo Sacerdote iba adornado de piedras preciosas (signo de las tribus de Israel) al presentarse ante Dios, oficiando su liturgia.<\/p>\n<p>(3) Piedras de la ciudad celeste. En ese contexto se entienden las piedras preciosas de los pilares de la muralla de la ciudad del Apocalipsis, entendida as\u00ed\u00ad como verdadero templo y sacerdote de Dios: \u00abLos materiales de la muralla eran de jaspe y la ciudad era de oro puro, semejante a puro cristal. Los pilares sobre los que estaba asentada la muralla de la ciudad estaban adornados de toda clase de piedras preciosas. El primer pilar ten\u00ed\u00ada jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, calcedonia; el cuarto, esmeralda; el quinto, sardonio; el sexto, cornalina; el s\u00e9ptimo, cris\u00f3lito; el octavo, berilo; el noveno, topacio; el d\u00e9cimo, \u00e1gata; el decimoprimero, jacinto, y el decimosegundo, amatista. Las doce puertas eran doce perlas, y cada puerta estaba hecha de una sola perla. Y la plaza de la ciudad era de oro puro, transparente como cristal\u00bb (Ap 1,18-21; cf. Is 54,12). Las piedras no son ya adorno del Sumo Sacerdote, sino expresi\u00f3n del valor sagrado de toda la Ciudad, que es creaci\u00f3n perfecta, signo y presencia de Dios. Sobre el valor simb\u00f3lico de cada piedra se han  hecho diversas especulaciones, que no son concordantes. Lo \u00fanico seguro es que ellas est\u00e1n ahora vinculadas a doce \u00e1ngeles (cuyo nombre desconocemos), a los patriarcas de Israel y los doce ap\u00f3stoles del Cordero, vinculados a esas mismas puertas (Ap 21,12.14). Tambi\u00e9n se pueden vincular con cada uno de los signos del zod\u00ed\u00adaco, pues la Nueva Jerusal\u00e9n es Ciudad del Cielo y en ella se expresan y encuentran plenitud los grandes signos del cosmos. M\u00e1s dif\u00ed\u00adcil resulta precisar el posible simbolismo de cada color y de cada piedra, relacionado quiz\u00e1 con los cuatro puntos cardinales (tres piedras por cada punto cardinal) y con las diferentes posiciones astron\u00f3micas. En el fondo de todo hay as\u00ed\u00ad una visi\u00f3n arm\u00f3nica de la geograf\u00ed\u00ada celeste de Juan, vinculando todo el tiempo y el espacio sagrado. De un modo provisional, sin querer profundizar m\u00e1s en el simbolismo, podr\u00ed\u00ada trazarse el esquema que sigue, tomando los nombres de los ap\u00f3stoles de Mc 3,16-19 y relacionando cimientos con puertas (patriarcas con piedras, ap\u00f3stoles y signos del zod\u00ed\u00adaco); as\u00ed\u00ad podemos ofrecer esta estructura donde el primer nombre es patriarca, el segundo piedra, el tercero ap\u00f3stol y el cuarto signo del zod\u00ed\u00adaco: (1) Jud\u00e1, Jaspe, Pedro, Piscis. (2) Rub\u00e9n, Zafiro, Santiago, Acuario. (3) Gad, Calcedonia, Juan, Capricornio. (4) Aser, Esmeralda, Andr\u00e9s, Sagitario. (5) Neftal\u00ed\u00ad, Sardonio, Felipe, Escorpi\u00f3n. (6) Manas\u00e9s, Cornalina, Bartolom\u00e9, Libra. (7) Sime\u00f3n, Cris\u00f3lito, Mateo, Aries. (8) Lev\u00ed\u00ad, Berilo, Tom\u00e1s, Taurus. (9) Isacar, Topacio, Santiago, Alfeo, G\u00e9minis. (10) Zabul\u00f3n, Agata, Tadeo, C\u00e1ncer. (11) Jos\u00e9, Jacinto, Sim\u00f3n Cananeo, Leo. (12) Benjam\u00ed\u00adn, Amatista, (Judas Iscariote), Virgo. Esta Nueva Jerusal\u00e9n representa y expresa todo el cosmos. Por un lado es presencia de Dios (Cuadrado Perfecto, gran Plaza central); por otro es expresi\u00f3n de la Humanidad reconciliada, culminada (patriarcas y ap\u00f3stoles), y es finalmente plenitud del cosmos (signos del zod\u00ed\u00adaco) en su belleza (piedras preciosas). Este mundo nuevo es Joya de las Joyas, brillo perfecto de las Doce Piedras de colores, engastadas sobre el jaspe del muro y sobre el oro transparente de toda la ciudad.<\/p>\n<p>Cf. P. Cultrera, Lapidario B\u00ed\u00adblico, Editrice Vaticana, Vaticano 2000.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Piedras preciosas (heb. &#8216;eben yeq\u00e2r\u00e2h; &#8216;eben jefets, \u00abpiedra de deseo [deseable]\u00bb; &#8216;eben j\u00ean, \u00abpiedra de gracia [graciosa, bella]\u00bb; gr. l\u00ed\u00adthos t\u00ed\u00admios [ jr&#8217;st\u00f3s, eklekt\u00f3s, poluteles]). Por causa de su belleza y escasez, las piedras preciosas y semipreciosas fueron muy estimadas por los pueblos de los tiempos b\u00ed\u00adblicos. 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