{"id":3553,"date":"2016-02-04T23:56:49","date_gmt":"2016-02-05T04:56:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pilato\/"},"modified":"2016-02-04T23:56:49","modified_gmt":"2016-02-05T04:56:49","slug":"pilato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pilato\/","title":{"rendered":"PILATO"},"content":{"rendered":"<p>Pilato    (gr. Pil\u00e1tos.  \u00abarmado con un dardo [una jabalina]\u00bb: lat. Pilatus).  Poncio (gr. P\u00f3ntios) Pilato, procurador* romano de Judea (c 26-36 d.C.). Los escritores seculares no lo presentan muy favorablemente.  Fil\u00f3n dice que era \u00abde naturaleza inflexible y, debido a la obstinaci\u00f3n, duro\u00bb.  Frecuentemente chocaba con los jud\u00ed\u00ados, ofendiendo sus sentimientos religiosos por actos necios.  Una vez hizo que sus soldados marcharan a Jerusal\u00e9n llevando estandartes con im\u00e1genes del emperador.  En otra ocasi\u00f3n, coloc\u00f3 escudos dorados con el nombre del emperador grabado sobre ellos en el antiguo palacio de Herodes.  En ambos casos fue forzado a quitar los objetos ofensivos por la obstinada resistencia de los jud\u00ed\u00ados.  En el 2\u00c2\u00ba caso, una orden directa de Tiberio, en respuesta a una petici\u00f3n que la nobleza de Judea envi\u00f3 a Roma, lo oblig\u00f3 a obedecer.  Los jud\u00ed\u00ados se conmocionaron especialmente cuando utiliz\u00f3 dinero de la tesorer\u00ed\u00ada del templo para pagar un acueducto que se estaba construyendo y as\u00ed\u00ad traer agua a Jerusal\u00e9n.  La oposici\u00f3n ante su malversaci\u00f3n de dinero sagrado fue enfrentada con despiadada crueldad.  M\u00e1s tarde, masacr\u00f3 a muchos samaritanos que segu\u00ed\u00adan neciamente a un impostor que les hab\u00ed\u00ada prometido unos vasos sagrados de oro, supuestamente escondidos por Mois\u00e9s en la cumbre del monte Gerizim.  Los samaritanos se quejaron por esta crueldad innecesaria a su superior, Vitelio, el legado de Siria, que orden\u00f3 a Pilato a ir a Roma para justificar su conducta ante el emperador.  Al mismo tiempo, design\u00f3 un nuevo procurador sobre Judea. Antes que llegara a Roma muri\u00f3 Tiberio, pero se dice que Pilato de todos modos fue exiliado a Vienne, sobre el R\u00f3dano, en el sur de Galia (ahora Francia), y que luego se suicid\u00f3.  412. Inscripci\u00f3n de dedicatoria a Poncio Pilato procedente de Cesarea.  Los Evangelios mencionan a Pilato principalmente en relaci\u00f3n con el juicio de Jes\u00fas; en ese tiempo se encontraba a mitad de su administraci\u00f3n.  Sabiendo que era sumamente impopular, estaba ansioso de agradar a los jud\u00ed\u00ados en algo que no le costara nada, aunque se daba cuenta de que las acusaciones contra Jes\u00fas eran falsas.  Otros eventos hist\u00f3ricos mencionados en los Evangelios en relaci\u00f3n con su nombre est\u00e1n en armon\u00ed\u00ada con el car\u00e1cter de Pilato, tal como lo describen los historiadores de su tiempo.  La enemistad entre \u00e9l y Herodes Antipas (Luk 23:12) se puede explicar suponiendo que \u00e9ste habr\u00ed\u00ada firmado el petitorio mencionado arriba, que fue enviado a Tiberio; o que Antipas estaba indignado, porque Pilato 933 hab\u00ed\u00ada matado a s\u00fabditos galileos cuando ofrec\u00ed\u00adan sacrificios, presumiblemente en Jerusal\u00e9n (13:1, 2).  La literatura cristiana ap\u00f3crifa contiene varios Hechos de Pilato, pero todos son espurios y sin valor hist\u00f3rico.  Esto tambi\u00e9n es cierto con respecto al supuesto informe de \u00e9ste a Tiberio de la condenaci\u00f3n de Jes\u00fas, que es claramente una falsificaci\u00f3n.  Durante las excavaciones de un teatro romano en Cesarea, dirigidas por A. Frova en 1961, se descubri\u00f3 una inscripci\u00f3n latina fragmentaria que menciona a [Pon]tius Pilatus, [pref]ectus Iuda[ea]e, \u00abPoncio Pilato, prefecto de Judea\u00bb, como el que construy\u00f3 una estructura p\u00fablica llamada Tiberieum en honor del emperador Tiberio. Como esta es la primera mansi\u00f3n de Pilato como gobernador de Jud\u00e1 de fuentes no jud\u00ed\u00adas ni cristianas, el descubrimiento es de gran valor, porque la veracidad de los Evangelios con respecto a su informaci\u00f3n sobre Pilato hab\u00ed\u00ada sido puesta en duda con frecuencia por los cr\u00ed\u00adticos (fig 412).  Bib.: Fil\u00f3n, EG, 38; J. Vardeman, JBL 81 (1962):70, 71.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>Quinto procurador, o representante del gobierno del Imperio Romano en Palestina (a\u00f1os 26 al 36 d. de J.C.), el \u00fanico oficial romano que menciona el Credo de los Ap\u00f3stoles. Los cuatro Evangelios, especialmente el de Juan, relatan extensamente el juicio y la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas. Pilato tambi\u00e9n es mencionado en Hechos (Act 3:13; Act 4:27; Act 13:28) y en 1Ti 6:13.<\/p>\n<p>Los romanos ten\u00ed\u00adan muchos gobernadores como \u00e9l en las provincias, lo cual fue en parte el motivo de su \u00e9xito en el gobierno de las mismas. Judea tuvo una serie de estos gobernantes menores, antes y despu\u00e9s de Pilato. Generalmente, se encargaban de los impuestos y de los temas econ\u00f3micos, pero gobernar Palestina era tan dif\u00ed\u00adcil que el procurador de esa regi\u00f3n era directamente responsable ante el emperador y tambi\u00e9n ten\u00ed\u00ada autoridad judicial suprema, como la que Pilato ejerci\u00f3 con relaci\u00f3n a Jes\u00fas. El territorio que ten\u00ed\u00ada a cargo inclu\u00ed\u00ada Judea, Samaria y la antigua Idumea.<\/p>\n<p>Pilato nunca comprendi\u00f3 realmente a los jud\u00ed\u00ados, como lo revelan sus frecuentes reacciones bruscas e insensatas. El historiador jud\u00ed\u00ado Josefo nos dice que \u00e9l ofendi\u00f3 inmediatamente a los jud\u00ed\u00ados trayendo a la Ciudad Santa las \u2020\u0153escandalosas\u2020\u009d costumbres romanas. En otra ocasi\u00f3n, hizo colgar en el templo escudos de oro con los nombres y las im\u00e1genes de los dioses romanos. Cierta vez se apropi\u00f3 de parte de los impuestos del templo para construir un acueducto. A esto debe agregarse el horrible incidente que se menciona enLucas 13:1 en relaci\u00f3n con galileos cuya sangre Pilato hab\u00ed\u00ada mezclado con la sangre de sus sacrificios, lo cual sin duda significa que los soldados romanos hab\u00ed\u00adan matado a estos hombres mientras ellos hac\u00ed\u00adan sacrificios en el lugar santo. Estos terribles sucesos aparentemente no concuerdan con el papel que juega Pilato en el juicio de Jes\u00fas, en que fue como arcilla en las manos de los jud\u00ed\u00ados, pero la explicaci\u00f3n puede radicar en el hecho de que en ese momento el gobernador tem\u00ed\u00ada m\u00e1s a los jud\u00ed\u00ados por las frecuentes quejas de \u00e9stos a Roma.<\/p>\n<p>Seg\u00fan su costumbre, Pilato estaba en Jerusal\u00e9n para mantener el orden durante la fiesta de la Pascua. El lugar donde por lo general viv\u00ed\u00ada era Cesarea. Despu\u00e9s que los jud\u00ed\u00ados hubieron condenado a Jes\u00fas en la corte de ellos, lo llevaron temprano por la ma\u00f1ana ante Pilato, quien seguramente estar\u00ed\u00ada residiendo en el palacio de Herodes, cerca del templo. Es sorprendente que les haya concedido una audiencia a una hora tan temprana (Joh 18:28). Desde el principio de la audiencia, Pilato se sinti\u00f3 atormentado por tener que elegir entre ofender a los jud\u00ed\u00ados o condenar a un hombre inocente y, m\u00e1s all\u00e1 de simplemente absolverlo, intent\u00f3 todos los medios posibles para dejar a Jes\u00fas en libertad.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Josefo, su carrera pol\u00ed\u00adtica concluy\u00f3 seis a\u00f1os despu\u00e9s, cuando envi\u00f3 soldados a Samaria para reprimir una inofensiva revuelta religiosa y en esa represi\u00f3n murieron muchos hombres inocentes. Los samaritanos se quejaron a Vitelio, legado de Siria, quien envi\u00f3 a Pilato a Roma. Su amigo, el emperador Tiberio, muri\u00f3 mientras \u00e9l estaba en camino y, de all\u00ed\u00ad en m\u00e1s, el nombre de Pilato desaparece de la historia de Roma. El historiador Eusebio se\u00f1ala que poco despu\u00e9s, \u2020\u0153cansado de los infortunios\u2020\u009d, se suicid\u00f3.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>\u2020\u00a2Poncio Pilato.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG HOMB HONT<\/p>\n<p>ver, PROCURADOR<\/p>\n<p>vet, Su nombre entero era Poncio Pilato (Mt. 27:2). Poncio, en lat. \u00abPontius\u00bb, indicaba su relaci\u00f3n, por descendencia o adopci\u00f3n, con el \u00abgens\u00bb de Pontii. Pilato podr\u00ed\u00ada derivar de \u00abPilatus\u00bb, armado de \u00abpilum\u00bb, o jabalina; tambi\u00e9n podr\u00ed\u00ada provenir de \u00abPileatus\u00bb, llevando el \u00abpileus\u00bb, gorro de fieltro, emblema de la libertad, reservado al esclavo libertado. Quinto procurador de Judea, a partir de la destituci\u00f3n de Arquelao por Augusto, en el a\u00f1o 6 d.C. (v\u00e9ase PROCURADOR). Por medio de la influencia de S\u00e9jano, fue designado procurador de Judea por Tiberio, hacia el a\u00f1o 26 d.C., para suceder a Valerio Grato. Lleg\u00f3 a Judea el mismo a\u00f1o de su nominaci\u00f3n. Su esposa lo acompa\u00f1\u00f3 (Mt. 27:19). Durante mucho tiempo la ley romana no autoriz\u00f3 a que un gobernador llevara a su esposa a una provincia no pacificada, pero Augusto s\u00ed\u00ad lo permiti\u00f3 (T\u00e1cito, Anales 3:33). En contra de la pol\u00ed\u00adtica de los procuradores precedentes, Pilato envi\u00f3 a Jerusal\u00e9n un destacamento militar con sus ense\u00f1as. Orden\u00f3 que se entrara en la ciudad por la noche, con las ense\u00f1as provistas de \u00e1guilas de plata y de peque\u00f1as im\u00e1genes del emperador, para provocar a los jud\u00ed\u00ados. Una buena cantidad de ellos acudi\u00f3 a Cesarea, la residencia del procurador, para exigir la retirada de las ense\u00f1as. Pilato intent\u00f3 intimidarlos, pero, al ver que estaban dispuestos a dejarse matar en masa, accedi\u00f3 al final a su petici\u00f3n (Ant. 18:3, 1; Guerras 2:9, 2 y 3). M\u00e1s tarde tom\u00f3 del tesoro del Templo el dinero sagrado (corb\u00e1n), para emplearlo en la construcci\u00f3n de un acueducto para llevar a Jerusal\u00e9n el agua de las regiones monta\u00f1osas del sur de la capital. El uso secular de un dinero consagrado a Dios provoc\u00f3 una sublevaci\u00f3n. Cuando el procurador lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n, los jud\u00ed\u00ados asediaron su tribunal. Pilato, enterado ya de la rebeli\u00f3n, mezcl\u00f3 entre la multitud a soldados disfrazados, escondiendo garrotes y pu\u00f1ales. Cuando la agitaci\u00f3n lleg\u00f3 a su paroxismo, Pilato dio la se\u00f1al esperada por los soldados. Numerosos jud\u00ed\u00ados murieron asesinados o atropellados por la multitud al huir. No parece haberse dado otra sedici\u00f3n. Pilato finaliz\u00f3 el acueducto, pero se hizo odioso a los jud\u00ed\u00ados (Ant. 18:3, 2; Guerras 2:9, 4). Cuando estaba en Jerusal\u00e9n, se alojaba en el palacio de Herodes. Hizo colgar despu\u00e9s unos escudos de oro, cubiertos de inscripciones idol\u00e1tricas relativas a Tiberio, aunque sin la efigie del emperador. El pueblo suplic\u00f3 en vano a Pilato que los quitara. Los nobles de Jerusal\u00e9n enviaron entonces una petici\u00f3n a Tiberio, que orden\u00f3 al procurador que llevara los escudos a Cesarea (Fil\u00f3n, \u00abLegat ad Gaium\u00bb, 38). Una carta de Agripa I, citada por Fil\u00f3n, presenta a Pilato como un hombre de car\u00e1cter inflexible, tan implacable como obstinado. Agripa tem\u00ed\u00ada que los jud\u00ed\u00ados fueran a acusar a Pilato ante el emperador de corrupci\u00f3n, violencia, ultrajes al pueblo, crueldad, ejecuciones continuas sin previo juicio, y atrocidades carentes de sentido. Pilato era procurador cuando Juan el Bautista y Jes\u00fas comenzaron sus ministerios (Lc. 3:1). Los procuradores de Judea acud\u00ed\u00adan habitualmente a Jerusal\u00e9n con ocasi\u00f3n de las grandes fiestas, durante las que se reun\u00ed\u00adan multitudes de jud\u00ed\u00ados. Es posible que fuera durante una de estas solemnidades que Pilato derram\u00f3 la sangre de algunos galileos en la zona del Templo donde se ofrec\u00ed\u00adan los sacrificios (Lc. 13:1, 2). Los galileos eran propensos a exaltarse durante las fiestas (Ant. 17:10, 2 y 9). Los ejecutados por Pilato hab\u00ed\u00adan intentado seguramente iniciar una sublevaci\u00f3n. Es indudable que una ejecuci\u00f3n tan sumaria de algunos de sus s\u00fabditos enfurecer\u00ed\u00ada a Herodes Antipas; fuera cual fuera la causa de la enemistad entre \u00e9l y Pilato, el rencor de Herodes se apacigu\u00f3 cuando el procurador reconoci\u00f3 la jurisdicci\u00f3n del tetrarca en las cuestiones concernientes a galileos (Lc. 23:6-12), lo que sucedi\u00f3 cuando hubo el proceso al Se\u00f1or Jes\u00fas. La carrera de Pilato y la forma en que trat\u00f3 a Jes\u00fas revelan su car\u00e1cter: mundano, dispuesto a juzgar con justicia siempre y cuando ello no le implicara ning\u00fan inconveniente personal. Dispuesto a cometer un crimen que le fuera de provecho, y sin preocuparse por sus deberes, sino por sus intereses. Habiendo proclamado tres veces la inocencia de Jes\u00fas, y sabiendo que su deber era liberarlo, no lo hizo para no hacerse m\u00e1s impopular entre los jud\u00ed\u00ados. Orden\u00f3 la flagelaci\u00f3n de Cristo, no habi\u00e9ndolo hallado culpable de nada. Dej\u00f3 despu\u00e9s que los soldados romanos, que se hubieran detenido a la menor indicaci\u00f3n de su parte, torturaran de nuevo al preso. Cediendo al final al clamor de los jud\u00ed\u00ados, Pilato accedi\u00f3 a la demanda de ellos, entregando a Jes\u00fas a la muerte en la cruz (Mt. 27; Lc. 23). La carrera de Pilato qued\u00f3 bruscamente interrumpida. Un impostor samaritano incit\u00f3 a sus compatriotas a seguirle en el monte Gerizim, para buscar unos vasos de oro escondidos por Mois\u00e9s y que provendr\u00ed\u00adan del Tabern\u00e1culo. Se ha de se\u00f1alar que Mois\u00e9s jam\u00e1s hab\u00ed\u00ada estado en el monte Gerizim, por cuanto no le fue permitido cruzar el Jord\u00e1n. Los samaritanos, enga\u00f1ados, se reunieron al pie de la monta\u00f1a, listos para la ascensi\u00f3n. Como los desventurados iban armados, Pilato situ\u00f3 caballer\u00ed\u00ada e infanter\u00ed\u00ada en todos los caminos que conduc\u00ed\u00adan a Gerizim. Atacaron a estos buscadores de tesoros, dando muerte a muchos de ellos, y tomando a otros como prisioneros, ejecut\u00e1ndolos posteriormente. Los samaritanos denunciaron la crueldad de Pilato al legado de Siria, Vitelio, de quien depend\u00ed\u00ada el procurador. Este design\u00f3 a otro procurador, ordenando a Pilato que se dirigiera a Roma para justificarse ante el emperador. Tiberio muri\u00f3 el 16 de marzo del a\u00f1o 37, antes de la llegada de Pilato (Ant. 18:4, 1 y 2). La tradici\u00f3n informa que Pilato fue desterrado a las Galias, a Viena sobre el R\u00f3dano, y que se suicid\u00f3. Existen numerosos \u00abHechos de Pilato\u00bb (Acta Pilati), pero se contradicen entre s\u00ed\u00ad y son considerados como ap\u00f3crifos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>Procurador romano de Judea bajo el emperador Tiberio (Lc 3, 1) del a\u00f1o 26 al 36. Su residencia oficial la ten\u00ed\u00ada en Cesarea la Mar\u00ed\u00adtima, donde, seg\u00fan una inscripci\u00f3n en piedra aparecida recientemente, Pilato edific\u00f3 un templo en honor de Tiberio. Era poco amigo de los jud\u00ed\u00ados y enemigo de Herodes, el cual quer\u00ed\u00ada siempre congratularse con ellos (Lc 23, 12). Acudi\u00f3 al tesoro del templo para sufragar los gastos ocasionados por la construcci\u00f3n de un acueducto, cosa que exasper\u00f3 a los jud\u00ed\u00ados; obr\u00f3 violentamente contra los samaritanos, por lo que fue depuesto de su cargo por Vitelio, y tuvo que ir a Roma para dar cuenta de su gesti\u00f3n. Actu\u00f3 como juez en la causa contra Jes\u00fas y, a pesar de que le cre\u00ed\u00ada inocente, le conden\u00f3 a muerte (Mt 27, 1-25; Mc 15, 1-15; Lc 23, 1-26; Jn 18, 28-19, 22). La literatura ap\u00f3crifa da diversas versiones de su muerte: que fue ejecutado por Ner\u00f3n, que se suicid\u00f3, que se convirti\u00f3 al cristianismo y que fue ejecutado por Tiberio. ->contexto; gobernador; Galilea; pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>E M. N.<\/p>\n<p>Pin\u00e1culo del templo<br \/>\nUno de los \u00e1ngulos de los p\u00f3rticos del templo (probablemente al sudeste de la explanada), levantado sobre la orilla misma del torrente Cedr\u00f3n, que ten\u00ed\u00ada unos 180 m. de altura. Mirando al torrente desde la cima era muy probable que diera v\u00e9rtigo. En tiempos de Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada una creencia generalizada entre los jud\u00ed\u00ados: que el Mes\u00ed\u00adas, cuando viniera, deb\u00ed\u00ada presentarse al pueblo de una manera solemne e inesperada desde el pin\u00e1culo del templo. La proposici\u00f3n que el Diablo hace a Jesucristo est\u00e1, pues, en consonancia con esta creencia (Mt 4, 5; Lc 4, 9).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> muerte de Jes\u00fas, Barrab\u00e1s, Marcos, Juan). Poncio Pilato es un personaje hist\u00f3rico bien conocido por las informaciones que ofrecen Flavio Josefo (AJ XVIII, 3; BJ II, 9) y Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada (De leg. Ad Gaium XXXVIII). Fue epitropos o procurador de Judea y Samar\u00ed\u00ada entre el 26 y 37 d.C. Su funci\u00f3n aparece en la muerte* de Jes\u00fas. Resulta muy significativa la manera en que le presentan las dos tradiciones m\u00e1s poderosas de los evangelios, la de Marcos y la de Juan, convirti\u00e9ndole en s\u00ed\u00admbolo y portador de un poder que en el fondo acaba siendo impotente.<\/p>\n<p>(1) Visi\u00f3n de Marcos. Los jerarcas de Israel han prendido a Jes\u00fas como perturbador y, acus\u00e1ndole de \u00abRey de los jud\u00ed\u00ados\u00bb (Mc 15,2), le llevan ante el gobernador romano, procurando aparecer as\u00ed\u00ad como ciudadanos fieles de un imperio cuya ley respetan. Quieren que Pilato asuma el caso, condenando a muerte al acusado. Pilato empieza el interrogatorio y Jes\u00fas calla, como situ\u00e1ndose fuera del sistema legal (15,3-5). Pues bien, en este contexto, interpretando el sentido del proceso, Marcos introduce unos datos que permiten interpretar el juicio de Jes\u00fas como expresi\u00f3n de un enfrentamiento legal entre los diversos poderes de Jerusal\u00e9n (Pilato, los sacerdotes y el pueblo), (a) Pilato sabe que los sacerdotes han entregado a Jes\u00fas por envidia (cf. Mc 15,10) y sabe que el pueblo le estima (cf. Mc 14,1-2). Por eso, en un contexto de pascua, tiempo en el que, seg\u00fan la tradici\u00f3n, el gobernador romano sol\u00ed\u00ada \u00abamnistiar\u00bb a un preso, elegido por el pueblo, quiere aprovechar esa circunstancia para humillar a los sacerdotes. As\u00ed\u00ad propone ante el pueblo la liberaci\u00f3n de Jes\u00fas pensando que el pueblo la aceptar\u00e1, porque Jes\u00fas parece amigo del pueblo. Pues bien, situado ante la opci\u00f3n entre Jes\u00fas y Barrab\u00e1s, manejado por los mismos sacerdotes, el pueblo propondr\u00e1 la liberaci\u00f3n de Barrab\u00e1s, no la de Jes\u00fas. Pero volvamos atr\u00e1s. Pilato ha querido actuar de un modo populista. En el fondo no le importa ni Jes\u00fas ni Barrab\u00e1s, sino s\u00f3lo su poder, mantenerse como autoridad suprema en una tierra atravesada de tensiones. Por eso dice al pueblo: \u00bfQuer\u00e9is que os libere al rey de los jud\u00ed\u00ados? (Mc 15,9). (b) Los sacerdotes, que han juzgado ya a Jes\u00fas, quieren que Pilato le condene y que le haga morir como a un delincuente o perturbador social. No les conviene presentarse como responsables directos de la muerte de Jes\u00fas ante el pueblo. De esa forma pueden ocultar su envidia y actuar como defensores del orden p\u00fablico. Pilato les conoce y quiere humillarlos, utilizando al pueblo. Pero ellos resultan m\u00e1s astutos e influyentes y logran convencer al pueblo para que grite a favor de Barrab\u00e1s, un bandido\/guerrillero, \u00abterrorista\u00bb, como hoy suele decirse (Mc 15,11). (c) El pueblo est\u00e1 convencido de su fuerza y exige que Pilato cumpla su palabra y suelte a un preso. Los componentes de la muchedumbre tienen la fuerza de los votos (expresados como gritos); pero los votos son manipulables, de un lado o de otro. Pilato quiso manejar esos votos contra los sacerdotes (\u00c2\u00a1no en favor de Jes\u00fas!); pero los manejan mejor los sacerdotes, no para humillar a Pilato (\u00c2\u00a1ser\u00ed\u00ada muy peligroso!), sino para condenar a Jes\u00fas, a quien temen y envidian. (d) E11 medio est\u00e1 Jes\u00fas, convertido en moneda de cambio. Su inocencia no importa. Tampoco su bondad o su malicia. Estamos ante un juego de intereses: bueno es aquello que conviene al grupo. A los sacerdotes les conviene que muera Jes\u00fas y que ellos sigan dirigiendo y dominando la religi\u00f3n de su pueblo, como si fuera su finca privada. A Pilato le conven\u00ed\u00ada que el pueblo escogiera a Jes\u00fas, para as\u00ed\u00ad humillar a los sacerdotes&#8230; Pero los sacerdotes convencen al pueblo y consiguen que grite en contra de Jes\u00fas. Pilato tiene que ceder y entrega a Jes\u00fas, como precio de una \u00abpaz inmediata\u00bb y asesina, derrotado por los sacerdotes, (e) Los sacerdotes han triunfado, de manera que Pilato ha tenido que liberar a Barrab\u00e1s. Parece evidente que Pilato no quer\u00ed\u00ada. Tampoco lo deb\u00ed\u00adan querer los sacerdotes, pero, puestos ante la necesidad de escoger, prefieren al bandido social (o activista pol\u00ed\u00adtico). Les da igual que el mundo caiga, que llegue un diluvio horrible, que reine Barrab\u00e1s o Pilato&#8230; S\u00f3lo les importa que ellos puedan seguir con su sacerdocio. Los sacerdotes pueden descansar tranquilos. Ha sido un buen d\u00ed\u00ada, han logrado pactar, han evitado alborotos en la plaza del mercado (del juicio). Quiz\u00e1 les queda cierto resquemor: han debido ofrecer concesiones que, en un caso ideal, no hubieran sido necesarias, de manera que Barrab\u00e1s queda en la ca lle. Pero no ten\u00ed\u00adan m\u00e1s remedio. Pilato hab\u00ed\u00ada puesto las bases del acuerdo y tuvieron que aceptarlas. Adem\u00e1s, s\u00f3lo tomando como cebo a Barrab\u00e1s han logrado la adhesi\u00f3n del pueblo, que es lo que interesa, (f) Un c\u00famulo de pactos y cesiones. Los sacerdotes han triunfado. \u00bfHa cedido el pueblo? Posiblemente s\u00ed\u00ad, pues su afecto por Jes\u00fas era sincero. Pero teniendo que elegir entre los sacerdotes (templo, unidad nacional, econom\u00ed\u00ada sagrada) o Jes\u00fas (ideal mesi\u00e1nico de gracia), han preferido a los sacerdotes, que garantizan su identidad, actuando en la misma l\u00ed\u00adnea de Judas. \u00c2\u00a1Esta es la paradoja: Por condenar a Jes\u00fas, los sacerdotes han tenido que defender a un activista pol\u00ed\u00adtico acusado de violencia! Quien m\u00e1s ha cedido ha sido, sin duda, Pilato, a quien vemos como enga\u00f1ador enga\u00f1ado, juez juzgado. Parece due\u00f1o del poder, pero en el fondo puede poco. Quiso mostrarse sagaz (jugar a listo) empleando la baza de Jes\u00fas al servicio de sus intereses. Pero calcul\u00f3 mal: los sacerdotes fueron m\u00e1s sagaces, aceptaron el reto, convencieron al pueblo y lograron la condena de Jes\u00fas. Pilato no tuvo m\u00e1s remedio que plegarse. Evit\u00f3 el mot\u00ed\u00adn por un d\u00ed\u00ada. Pero dej\u00f3 juntos, en mezcla explosiva, a sacerdotes, pueblo y Barrab\u00e1s. Esto significa que el mismo poder romano, queriendo manejar las redes de sus intereses partidistas, termin\u00f3 dando raz\u00f3n a los violentos (dejando libre a Barrab\u00e1s) y preparando as\u00ed\u00ad la insurrecci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica (la guerra que estallar\u00e1 pronto, el a\u00f1o 6770). De esa forma, al ponerse ante Jes\u00fas, sacerdotes y celotas acaban vinculados por unos mismos intereses de violencia y de dinero. Mat\u00f3 Barrab\u00e1s a un hombre (no importa qui\u00e9n fuera) y queda libre. Los sacerdotes hacen matar a otro hombre (Jes\u00fas) y quedan libres. El pueblo acaba aclamando a los asesinos, poni\u00e9ndose as\u00ed\u00ad en manos de la muerte. Pilato, que es la justicia imperial del sistema, cae en la trampa de sus contradicciones. S\u00f3lo hay un camino para salir de ese laberinto de intereses de muerte: la gracia de Dios, es decir, la fraternidad gratuita entre los hombres.<\/p>\n<p>(2) Visi\u00f3n de Juan. El evangelio de Juan ha presentado el juicio y muerte de Jes\u00fas como un drama en el que se despliega el sentido de la sociedad, de tal forma que los papeles se invierten y aquellos que parecen mandar no mandan y aquellos que parecen triunfar  fracasan, mientras Jes\u00fas se eleva como Se\u00f1or, Hijo de Dios, sobre todos aquellos que le matan. En este contexto se entiende el retrato que Juan ofrece de Pilato, representante de la autoridad imperial. Pilato es supersticioso: no cree en la verdad (cf. Jn 18,38) y, sin embargo, tiene miedo de alguien que se presenta como divino, pues le dicen que Jes\u00fas \u00abse ha hecho Hijo de Dios\u00bb (cf. Jn 19,7-8). Por eso le pregunta, buscando certezas: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde eres t\u00fa?\u00bb (19,9). Es evidente que, planteadas las cosas de esa forma, Jes\u00fas no puede responderle, no hay espacio ni tiempo para ello. Pilato ha ca\u00ed\u00addo en la trampa de su miedo impotente y as\u00ed\u00ad estalla: \u00ab\u00bfA m\u00ed\u00ad no me hablas? \u00bfNo sabes que tengo poder para librarte y poder para crucificarte?\u00bb (19,10). El mismo miedo (19,8) le ha hecho violento. Jes\u00fas, en cambio, responde con toda tranquilidad: \u00abNo tendr\u00ed\u00adas ning\u00fan poder sobre m\u00ed\u00ad, si no te lo hubieran dado de arriba; por eso, el que me ha entregado a ti tiene mayor pecado\u00bb (19,11). Esta respuesta ha sido muy discutida y algunos han supuesto que, seg\u00fan ella, Pilato ha recibido una autoridad o exotis\u00ed\u00ada que le ha sido dada (dedom\u00e9non) desde arriba, es decir, por Dios. Seg\u00fan eso, utilizando un pasivo divino, en la l\u00ed\u00adnea de Sab 6,3 o Rom 13,1-7, Jes\u00fas recordar\u00ed\u00ada a Pilato que no puede abusar de su poder, pues no es suyo, sino que se lo ha dado Dios. Esa interpretaci\u00f3n es posible, aunque, si ella fuera la \u00fanica, ser\u00ed\u00ada dif\u00ed\u00adcil entender la profunda iron\u00ed\u00ada del texto. Pilato ha pretendido aparecer en realidad como divino: \u00abTengo poder para librarte y poder para crucificarte\u00bb (19,10). Pero el texto ir\u00e1 mostrando que esa pretensi\u00f3n es falsa, pues el verdadero poder pertenece s\u00f3lo a Dios (a Jes\u00fas), mientras que Pilato no es m\u00e1s que un triste imitador de Ad\u00e1n-Eva (Gn 2-3), alguien que intenta hacerse due\u00f1o del bien\/mal, en l\u00ed\u00adnea de juicio, pero sin lograrlo, de manera que al querer juzgar a los dem\u00e1s (a Jes\u00fas) se juzga y condena a s\u00ed\u00ad mismo. En ese contexto se entiende la frase que sigue: \u00abel que me ha entregado a ti tiene mayor pecado\u00bb. El que ha dado el poder a Pilato y el que entrega a Jes\u00fas es uno mismo y no puede ser Dios, pues Dios no peca, sino que est\u00e1 relacionado con los sacerdotes jud\u00ed\u00ados. A partir de aqu\u00ed\u00ad, tenemos que seguir preguntando ya con m\u00e1s precisi\u00f3n: \u00bfQui\u00e9n le ha dado el poder a Pilato? Hay dos respuestas posibles. (a) Respuesta m\u00ed\u00adtica: El que ha dado el poder a Pilato y el que ha entregado en sus manos a Jes\u00fas (cometiendo de esa forma un pecado m\u00e1s grande) ser\u00ed\u00ada un mismo personaje: el diablo. En esa l\u00ed\u00adnea se situar\u00e1 m\u00e1s tarde cierta gnosis. (b) Respuesta hist\u00f3rica: el que ha dado poder a Pilato es el c\u00e9sar de Roma y los que han entregado a Jes\u00fas son los sacerdotes-jud\u00ed\u00ados, que act\u00faan aqu\u00ed\u00ad como poder f\u00e1ctico, pues recuerdan a Pilato que depende del c\u00e9sar, a\u00f1adiendo adem\u00e1s que ellos pueden acusarle ante ese c\u00e9sar, si es que no condena a Jes\u00fas, quien, al hacerse rey de los jud\u00ed\u00ados, aparece como enemigo del c\u00e9sar. Ellos, los sacerdotes, son los que mueven los hilos de la trama, actuando en el fondo como portadores del poder m\u00e1s alto que es te\u00f3ricamente del c\u00e9sar. Esa segunda interpretaci\u00f3n nos parece m\u00e1s plausible, pues concuerda con el ritmo narrativo del desmontaje del poder que ha realizado el evangelio de Juan. Pilato ha preguntado a Jes\u00fas \u00bfqu\u00e9 es la verdad? (Jn 18,38), sin esperar una respuesta. Jes\u00fas le ha respondido de un modo indirecto, no para decirle qui\u00e9n es \u00e9l (Jes\u00fas), sino para decirle a Pilato lo que \u00e9l es: \u00c2\u00a1Alguien que no tiene autoridad propia, pues depende del c\u00e9sar y le manejan los sacerdotes-jud\u00ed\u00ados! En ese contexto se entiende la reacci\u00f3n de Pilato: por un lado, quiere soltar a Jes\u00fas para mostrar su autoridad (como diciendo: \u00c2\u00a1Aqu\u00ed\u00ad mando yo!); pero, por otro lado, es incapaz, pues los \u00abjud\u00ed\u00ados\u00bb gritan m\u00e1s y amenazan con acusarle al c\u00e9sar, llen\u00e1ndole de miedo (19,12). L\u00f3gicamente, la escena culmina en una especie de parodia despiadada y reveladora (19,13-16): Pilato sale ante la muchedumbre y se sienta (o le sienta a Jes\u00fas) en el trono (ambas lecturas son posibles, pues no est\u00e1 claro el sujeto del verbo ekathisen de Jn 19,13)y dice a los jud\u00ed\u00ados, se\u00f1alando a Jes\u00fas: \u00c2\u00a1Este es vuestro rey! Pilato hab\u00ed\u00ada dicho antes: \u00c2\u00a1Este es el hombre! (Jn 19,5). Ahora precisa el sentido de esa palabra y pronuncia la sentencia definitiva: \u00ab\u00c2\u00a1Este es vuestro Rey!\u00bb. De esa forma, el romano mentiroso, aquel a quien los jud\u00ed\u00ados hab\u00ed\u00adan negado todo poder, termina diciendo la verdad a los jud\u00ed\u00ados y a todos los lectores: el aut\u00e9ntico poder pertenece a Jes\u00fas.  Cf. R. E. BROWN, La muerte de Jes\u00fas, Verbo Divino, Estella 2005; S. LEGASSE, El proceso de Jes\u00fas I-II, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1995-1996; X. PIKAZA, Antropolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 2006; S. TALA VERO, Pasi\u00f3n y Resurrecci\u00f3n en el IV Evangelio, Universidad Pontificia, Salamanca 1976; A. URBAN, El origen divino del poder. Estudio filol\u00f3gico e historia de la interpretaci\u00f3n de Jn 19,11a, El Almendro, C\u00f3rdoba 1991.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Gobernador romano de Judea durante el ministerio terrestre de Jes\u00fas. (Lu 3:1.) Cuando se depuso a Arquelao, hijo de Herodes el Grande, de ser rey de Judea, el emperador nombr\u00f3 gobernadores para dirigir la provincia, de los que probablemente Pilato fue el quinto. Tiberio lo nombr\u00f3 en el a\u00f1o 26 E.C., y su gobernaci\u00f3n dur\u00f3 un decenio.<br \/>\nSe sabe poco de la historia personal de Poncio Pilato. El \u00fanico per\u00ed\u00adodo de su vida que recibe menci\u00f3n hist\u00f3rica es el de su gobernaci\u00f3n en Judea. La \u00fanica inscripci\u00f3n que ha aparecido con su nombre se hall\u00f3 en 1961 en Cesarea; esta tambi\u00e9n hace referencia al Tiberieum, edificio que Pilato dedic\u00f3 a Tiberio.<br \/>\nComo representante del emperador, el gobernador ejerc\u00ed\u00ada pleno control sobre la provincia. Pod\u00ed\u00ada imponer la pena capital, y seg\u00fan los que respaldan el punto de vista de que el Sanedr\u00ed\u00adn tambi\u00e9n pod\u00ed\u00ada dictar esta pena, ese tribunal jud\u00ed\u00ado ten\u00ed\u00ada que obtener la ratificaci\u00f3n del gobernador para hacer v\u00e1lida su sentencia. (Comp\u00e1rese con Mt 26:65, 66; Jn 18:31.) Como la residencia oficial del gobernador romano estaba en Cesarea (comp\u00e1rese con Hch 23:23, 24), el cuerpo principal de las tropas romanas estaba apostado all\u00ed\u00ad, con una fuerza m\u00e1s peque\u00f1a guarnicionada en Jerusal\u00e9n. Sin embargo, seg\u00fan la costumbre, el gobernador resid\u00ed\u00ada en Jerusal\u00e9n durante las temporadas festivas (como en el tiempo de la Pascua), y llevaba refuerzos militares consigo. En el caso de Pilato, su esposa tambi\u00e9n estaba con \u00e9l en Judea (Mt 27:19), lo que era posible debido a un cambio anterior en la pol\u00ed\u00adtica gubernamental romana con respecto a los gobernadores que se hallaban en asignaciones peligrosas.<br \/>\nLa gobernaci\u00f3n de Pilato no fue pac\u00ed\u00adfica. Seg\u00fan el historiador jud\u00ed\u00ado Josefo, Pilato tuvo un mal comienzo en lo que respecta a las relaciones con sus s\u00fabditos jud\u00ed\u00ados: de noche envi\u00f3 a Jerusal\u00e9n soldados romanos que llevaban insignias militares con im\u00e1genes del emperador. Este suceso provoc\u00f3 un gran resentimiento, y una delegaci\u00f3n de jud\u00ed\u00ados viaj\u00f3 a Cesarea para protestar por la presencia de las insignias y exigir que las quitasen. Despu\u00e9s de cinco d\u00ed\u00adas de discusi\u00f3n, Pilato intent\u00f3 atemorizar a los que hicieron la petici\u00f3n, amenaz\u00e1ndolos con que sus soldados los ejecutar\u00ed\u00adan, pero la enconada negativa de aquellos a doblegarse le hizo acceder a su demanda. (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro XVIII, cap. III, sec. 1.)<br \/>\nFil\u00f3n, escritor jud\u00ed\u00ado de Alejandr\u00ed\u00ada (Egipto) que vivi\u00f3 en el siglo I E.C., narra un acto similar de Pilato que provoc\u00f3 una protesta. En esta ocasi\u00f3n tuvo que ver con unos escudos de oro que llevaban los nombres de Pilato y Tiberio, y que Pilato hab\u00ed\u00ada colocado en su residencia de Jerusal\u00e9n. Los jud\u00ed\u00ados apelaron al emperador de Roma, y Pilato recibi\u00f3 la orden de llevar los escudos a Cesarea. (Sobre la embajada ante Cayo, XXXVIII, 299-305.)<br \/>\nJosefo a\u00fan menciona otro alboroto: a expensas de la tesorer\u00ed\u00ada del templo de Jerusal\u00e9n, Pilato construy\u00f3 un acueducto para llevar agua a Jerusal\u00e9n desde una distancia de casi 40 Km. Grandes multitudes vociferaron contra este acto cuando Pilato visit\u00f3 la ciudad. Pilato envi\u00f3 soldados disfrazados para que se mezclasen entre la multitud y la atacasen al recibir una se\u00f1al, lo que result\u00f3 en que muchos jud\u00ed\u00ados muriesen o quedasen heridos. (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro XVIII, cap. III, sec. 2; La Guerra de los Jud\u00ed\u00ados, libro II, cap. IX, sec. 4.) Al parecer se consigui\u00f3 realizar el proyecto. A menudo se ha apuntado que este \u00faltimo conflicto fue la ocasi\u00f3n en que Pilato \u2020\u02dcmezcl\u00f3 la sangre de los galileos con sus sacrificios\u2020\u2122, como se registra en Lucas 13:1. Esta expresi\u00f3n parece dar a entender que a estos galileos se les asesin\u00f3 all\u00ed\u00ad mismo, en el recinto del templo. No hay manera de determinar si este incidente tiene que ver con el que narra Josefo o si ocurri\u00f3 en otra ocasi\u00f3n. Sin embargo, como los galileos eran s\u00fabditos de Herodes Antipas, el gobernante de distrito de Galilea, esta matanza puede haber sido al menos un factor que contribuy\u00f3 a la enemistad existente entre Pilato y Herodes hasta el tiempo del juicio de Jes\u00fas. (Lu 23:6-12.)<\/p>\n<p>El juicio de Jes\u00fas. Al amanecer del 14 de Nis\u00e1n de 33 E.C., los l\u00ed\u00adderes jud\u00ed\u00ados llevaron a Jes\u00fas ante Pilato. Como no iban a entrar en la residencia del gobernador gentil, Pilato sali\u00f3 y les pregunt\u00f3 de qu\u00e9 acusaban a Jes\u00fas. Entre las acusaciones formuladas estaban: subversi\u00f3n, hablar en contra del pago de impuestos y hacerse a s\u00ed\u00ad mismo rey, rivalizando de este modo con C\u00e9sar. Cuando Pilato les dijo que tomaran a Jes\u00fas y lo juzgaran ellos mismos, los acusadores respondieron que no era legal que ellos ejecutaran a nadie. A continuaci\u00f3n Pilato introdujo a Jes\u00fas en el palacio y lo interrog\u00f3 en cuanto a las acusaciones. (GRABADO, vol. 2, p\u00e1g. 741.) Volviendo a los acusadores, anunci\u00f3 que no hallaba ninguna falta en el acusado. Las acusaciones continuaron, y cuando se enter\u00f3 de que Jes\u00fas era de Galilea, lo envi\u00f3 a Herodes Antipas. Este, contrariado por la negativa de Jes\u00fas a ejecutar alguna se\u00f1al, lo maltrat\u00f3 y ridiculiz\u00f3, y luego lo devolvi\u00f3 a Pilato.<br \/>\nSe convoc\u00f3 de nuevo a los l\u00ed\u00adderes jud\u00ed\u00ados y al pueblo, y Pilato reanud\u00f3 sus esfuerzos para no sentenciar a muerte a un hombre inocente. Con ese fin pregunt\u00f3 a la muchedumbre si deseaba liberar a Jes\u00fas siguiendo la costumbre de dejar en libertad a un prisionero en cada fiesta de la Pascua. En vez de eso, la muchedumbre, incitada por sus l\u00ed\u00adderes religiosos, clam\u00f3 por la liberaci\u00f3n de Barrab\u00e1s, un ladr\u00f3n, asesino y sedicioso. Los repetidos esfuerzos de Pilato por liberar al acusado solo sirvieron para incrementar los gritos de que se fijase a Jes\u00fas en un madero. Temiendo un mot\u00ed\u00adn e intentando apaciguar a la muchedumbre, Pilato accedi\u00f3 a sus deseos, despu\u00e9s de lo cual se lav\u00f3 las manos con agua, como si se limpiase de culpa de sangre. Alg\u00fan tiempo antes, la esposa de Pilato le hab\u00ed\u00ada notificado de un sue\u00f1o inquietante relacionado con \u2020\u0153ese hombre justo\u2020\u009d. (Mt 27:19.)<br \/>\nPilato hizo azotar a Jes\u00fas, y los soldados colocaron una corona de espinas sobre su cabeza y lo vistieron con ropaje real. Pilato apareci\u00f3 de nuevo ante la muchedumbre, volvi\u00f3 a decir que no hallaba ninguna culpa en Jes\u00fas y lo hizo salir con sus prendas de vestir y la corona de espinas. Ante el grito de Pilato: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Miren! \u00c2\u00a1El hombre!\u2020\u009d, los l\u00ed\u00adderes y el pueblo volvieron a expresar su demanda de que lo fijasen en un madero, y entonces revelaron por primera vez su acusaci\u00f3n de blasfemia. El que dijeran que Jes\u00fas se hac\u00ed\u00ada a s\u00ed\u00ad mismo hijo de Dios aument\u00f3 el recelo de Pilato, y lo llev\u00f3 dentro para seguir interrog\u00e1ndolo. Sus \u00faltimos esfuerzos por liberarlo hicieron que los opositores jud\u00ed\u00ados le advirtieran que se estaba haciendo acreedor a la acusaci\u00f3n de oponerse al C\u00e9sar. Cuando oy\u00f3 esta amenaza, sac\u00f3 afuera a Jes\u00fas y se sent\u00f3 en el tribunal. Su grito de: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Miren! \u00c2\u00a1Su rey!\u2020\u009d, solo logr\u00f3 reavivar el clamor por que se fijase a Jes\u00fas en un madero, y provoc\u00f3 la declaraci\u00f3n: \u2020\u0153No tenemos m\u00e1s rey que C\u00e9sar\u2020\u009d. A continuaci\u00f3n Pilato les entreg\u00f3 a Jes\u00fas para que lo fijasen en un madero. (Mt 27:1-31; Mr 15:1-15; Lu 23:1-25; Jn 18:28-40; 19:1-16.)<br \/>\nLos escritores jud\u00ed\u00ados, como Fil\u00f3n, representan a Pilato como un hombre inflexible y decidido. (Sobre la embajada ante Cayo, XXXVIII, 301.) Sin embargo, es posible que en buena medida fuesen las acciones de los mismos jud\u00ed\u00ados la causa de las fuertes medidas que el gobernador hab\u00ed\u00ada tomado contra ellos. De todas formas, los relatos de los evangelios hacen que se llegue a entender el modo de ser de aquel hombre. La manera de encargarse de los asuntos era la t\u00ed\u00adpica de un gobernante romano; y su habla, concisa y categ\u00f3rica. Aunque reflej\u00f3 una actitud de desprecio esc\u00e9ptico al decir \u2020\u0153\u00bfQu\u00e9 es la verdad?\u2020\u009d, manifest\u00f3 temor, tal vez un temor supersticioso, cuando supo que estaba tratando con alguien que afirmaba ser el hijo de Dios. No ten\u00ed\u00ada aires de superioridad, pero demostr\u00f3 la falta de rectitud com\u00fan en la clase pol\u00ed\u00adtica. Estaba interesado principalmente en su puesto y en lo que sus superiores dir\u00ed\u00adan si oyesen que hab\u00ed\u00ada m\u00e1s disturbios en su provincia. Asimismo, tem\u00ed\u00ada parecer demasiado indulgente con los acusados de sedici\u00f3n. Si bien Pilato reconoci\u00f3 la inocencia de Jes\u00fas y que era envidia lo que impulsaba a sus acusadores, cedi\u00f3 ante la muchedumbre y les entreg\u00f3 una v\u00ed\u00adctima inocente para que la mataran brutalmente antes que arriesgar su carrera pol\u00ed\u00adtica.<br \/>\nComo parte de las \u2020\u0153autoridades superiores\u2020\u009d, Pilato ejerci\u00f3 su poder por permiso divino. (Ro 13:1.) El carg\u00f3 con la responsabilidad de su decisi\u00f3n, una responsabilidad de la que no pod\u00ed\u00ada desprenderse lav\u00e1ndose las manos con agua. El sue\u00f1o de su esposa debi\u00f3 ser de origen divino, como lo fueron otros sucesos ocurridos ese d\u00ed\u00ada, como el terremoto, la ins\u00f3lita oscuridad y la rasgadura de la cortina. (Mt 27:19, 45, 51-54; Lu 23:44, 45.) Este sue\u00f1o deber\u00ed\u00ada haber advertido a Pilato de que no se trataba de un juicio corriente ni de un acusado com\u00fan; sin embargo, como Jes\u00fas dijo, el que lo llev\u00f3 a Pilato \u2020\u02dctuvo mayor pecado\u2020\u2122. (Jn 19:10, 11.) Por eso, a Judas, quien hab\u00ed\u00ada traicionado a Jes\u00fas, se le llam\u00f3 \u2020\u0153el hijo de destrucci\u00f3n\u2020\u009d (Jn 17:12); se dijo que aquellos fariseos que fueron culpables de complicidad en el complot contra la vida de Jes\u00fas eran \u2020\u02dcmerecedores del Gehena\u2020\u2122 (Mt 23:15, 33; comp\u00e1rese con Jn 8:37-44); pero el sumo sacerdote, que encabezaba el Sanedr\u00ed\u00adn, fue especialmente responsable ante Dios por entregar a su Hijo a este gobernante gentil para que lo sentenciara a muerte. (Mt 26:63-66.) As\u00ed\u00ad que la culpa de Pilato no fue como la de ellos, aunque su acci\u00f3n tambi\u00e9n fue muy reprensible.<br \/>\nLa aversi\u00f3n de Pilato a los que promovieron el crimen no solo se reflej\u00f3 en el \u2020\u0153t\u00ed\u00adtulo\u2020\u009d que puso en el madero de tormento, en el que se le identificaba como el \u2020\u0153rey de los jud\u00ed\u00ados\u2020\u009d, sino tambi\u00e9n en su brusca negativa a cambiarlo, cuando dijo: \u2020\u0153Lo que he escrito, he escrito\u2020\u009d. (Jn 19:19-22.) Cuando Jos\u00e9 de Arimatea solicit\u00f3 el cad\u00e1ver, Pilato accedi\u00f3 a su solicitud, no sin antes asegurarse de que Jes\u00fas estaba muerto, demostrando la minuciosidad de un oficial romano. (Mr 15:43-45.) La preocupaci\u00f3n de los principales sacerdotes y los fariseos por la posibilidad de que alguien robara el cuerpo produjo la sucinta respuesta: \u2020\u0153Tienen guardia. Vayan y aseg\u00farenlo lo mejor que sepan\u2020\u009d. (Mt 27:62-65.)<\/p>\n<p>Su destituci\u00f3n y muerte. Josefo informa que la posterior destituci\u00f3n de Pilato fue el resultado de las quejas que los samaritanos presentaron a Vitelio, gobernador de Siria y superior inmediato de Pilato. La queja ten\u00ed\u00ada que ver con la matanza ordenada por Pilato de varios samaritanos a los que enga\u00f1\u00f3 un impostor, reuni\u00e9ndolos en el monte Guerizim con la esperanza de descubrir los tesoros sagrados que supuestamente hab\u00ed\u00ada escondido all\u00ed\u00ad Mois\u00e9s. Vitelio mand\u00f3 a Pilato a Roma para comparecer ante Tiberio, y puso a Marcelo en su lugar. Tiberio muri\u00f3 en el a\u00f1o 37 E.C., mientras Pilato todav\u00ed\u00ada estaba en camino a Roma. (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro XVIII, cap. IV, secs. 1 y 2.) La historia no proporciona datos fidedignos en cuanto a los resultados finales de su juicio. No obstante, Eusebio, historiador de finales del siglo III y principios del IV, afirma que se oblig\u00f3 a Pilato a suicidarse durante el reinado de Cayo (Cal\u00ed\u00adgula), el sucesor de Tiberio. (Historia Eclesi\u00e1stica, II, VII, 1.<\/p>\n<p>[Fotograf\u00ed\u00ada en la p\u00e1gina 665]<br \/>\nInscripci\u00f3n hallada en Cesarea en 1961 con el nombre de Poncio Pilato<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Poncio Pilato era romano, de la orden ecuestre, o sea la clase media alta; no se conoce su <\/span><span style=''>praenomen<\/span><span lang=ES style=''>, pero su <\/span><span style=''>nomen<\/span><span lang=ES style=''>, Poncio, sugiere que era de origen samnita, y su <\/span><span style=' '>cognomen<\/span><span lang=ES style=' '>, Pilato, puede haber provenido de antepasados militares. Poco sabemos de su carrera antes del a\u00f1o 26 d.C., pero en ese a\u00f1o (v\u00e9ase P. L. Hedley en <etiqueta id=\"#_ftn663\" name=\"_ftnref663\" title=\"\"><i>JTS<\/i><\/etiqueta> 35, 1934, pp. 56\u201358) el emperador Tiberio lo nombr\u00f3 quinto <\/span><span style=''>praefectus<\/span><span lang=ES style=''> (<\/span><span style=''>h&#275;gem&#333;n<\/span><span lang=ES style=''>, Mt. 27.2, etc.; el mismo t\u00edtulo se aplica a F\u00e9lix en Hch. 23 y a Festo en Hch. 26) de Judea. En 1961 se encontraron pruebas de este t\u00edtulo en una inscripci\u00f3n en Cesarea, y E. J. Vardaman (<i>JBL <\/i>88, 1962, pp. 70) piensa que se emple\u00f3 este t\u00edtulo en los primeros a\u00f1os de Pilato, pero que fue remplazado por el de <i>procurator<\/i> (el t\u00edtulo usado por T\u00e1cito y Josefo) posteriormente. De acuerdo con un cambio de pol\u00edtica del senado (en 21 d.C., T\u00e1cito, <i>Anales<\/i> 3. 33\u201334) Pilato llev\u00f3 consigo a su esposa (Mt. 27.19). Como procurador ejerci\u00f3 un control total sobre la provincia, y estuvo a cargo del ej\u00e9rcito de ocupaci\u00f3n (1 ala\u2014alrededor de 120 hombres\u2014de caballer\u00eda, y 4 \u00f3 5 cohortes\u2014entre 2.500\u20135.000 hombres\u2014de infanter\u00eda) apostado en Cesarea, con una guarnici\u00f3n en Jerusal\u00e9n en la fortaleza Antonia. El procurador ten\u00eda plenos poderes de vida y muerte, y pod\u00eda dejar sin efecto sentencias capitales decretadas por el sanedr\u00edn, que ten\u00eda que pedirle su ratificaci\u00f3n. Tambi\u00e9n nombraba a los sumos sacerdotes, y controlaba el templo y sus fondos: hasta las vestiduras del sumo sacerdote se hallaban bajo su custodia, y solamente se les dejaba llevarlas durante las festividades, \u00e9poca en la que el procurador resid\u00eda en Jerusal\u00e9n y tra\u00eda tropas adicionales para patrullar la ciudad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Hasta historiadores paganos mencionan a Pilato solamente en relaci\u00f3n con su autorizaci\u00f3n para crucificar a Jes\u00fas (T\u00e1cito, <i>Anales<\/i> 15. 44); su \u00fanica aparici\u00f3n en los anales de la historia se produce como procurador de Judea.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Josefo relata (<i>Ant.<\/i> 18.55; <etiqueta id=\"#_ftn664\" name=\"_ftnref664\" title=\"\"><i>GJ<\/i><\/etiqueta> 2.169) que la primera acci\u00f3n de Pilato al asumir su nuevo cargo fue antagonizar a los jud\u00edos al colocar los estandartes romanos, que llevaban im\u00e1genes del emperador, en Jerusal\u00e9n; procuradores anteriores hab\u00edan evitado usar estos estandartes en la ciudad santa. A causa de la resuelta resistencia de sus dirigentes, a pesar de las amenazas de muerte, cedi\u00f3 ante sus deseos despu\u00e9s de seis d\u00edas, y volvi\u00f3 a llevar las im\u00e1genes a Cesarea. Fil\u00f3n (<i>De Legatione ad Gaium<\/i> 299ss) relata la dedicaci\u00f3n por parte de Pilato de un juego de escudos de oro en su propia residencia en Jerusal\u00e9n. Dichos escudos no llevaban im\u00e1genes, sino solamente una inscripci\u00f3n con los nombres del procurador y el emperador, pero se hicieron peticiones ante Tiberio, quien con buen sentido orden\u00f3 que se colocaran en el templo de<i> Roma et Augustus<\/i> en Cesarea (cf. P. L. Maier, \u201cThe Episode of the Golden Roman Shields at Jerusalem\u201d; <etiqueta id=\"#_ftn665\" name=\"_ftnref665\" title=\"\"><i>HTR<\/i><\/etiqueta> 62, 1969, pp. 109ss).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Josefo (<i>Ant.<\/i> 18.60; <i>GJ<\/i> 2.175) y Eusebio (HE 2.7) invocan otro motivo de queja de los jud\u00edos contra Pilato, en el sentido de que utiliz\u00f3 dinero del tesoro del templo para construir un acueducto para llevar agua a la ciudad desde un manantial ubicado a unos 40 km de distancia. Decenas de miles de jud\u00edos se manifestaron contra el proyecto cuando Pilato lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n, presumiblemente en \u00e9poca de alguna festividad, y \u00e9l a su vez envi\u00f3 sus tropas disfrazadas en contra de ellos, como resultado de lo cual muri\u00f3 gran n\u00famero. Generalmente se considera que este tumulto fue causado por los galileos que menciona Lc. 13.1\u20132 (cuya sangre hab\u00eda mezclado Pilato con los sacrificios), y C. Noldius (<i>De Vita et Gestis Herodum<\/i>, 1660, 249) afirmaba que la enemistad de Herodes y Pilato (Lc. 23.12) se produjo a causa de que Pilato hab\u00eda matado a algunos de los s\u00fabditos de Herodes. Esto explica el cuidado posterior de Pilato (Lc. 23.6\u20137) de mandar a Jes\u00fas para que fuera juzgado por Herodes. No se sabe si la torre que se desplom\u00f3 en Silo\u00e9 (Lc. 13.4) formaba parte de este acueducto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pilato finalmente colm\u00f3 la medida con la muerte de cierto n\u00famero de samaritanos que se hab\u00eda reunido en el <etiqueta id=\"#_ftn666\" name=\"_ftnref666\" title=\"\">mte. Gerizim, convocados por un embaucador que hab\u00eda prometido mostrarles que Mois\u00e9s hab\u00eda escondido all\u00ed los recipientes sagrados. A pesar de la obvia falsedad de esta declaraci\u00f3n <\/etiqueta>(Mois\u00e9s nunca cruz\u00f3 el Jord\u00e1n; algunos consideran que hay un error textual, <\/span><span style=''>M&#333;\u00ffse&#333;s<\/span><span lang=ES style=''> por. <\/span><span style=''>se&#333;s<\/span><span lang=ES style=''>, y que Josefo se refiere a la tradici\u00f3n samaritana de que Uzi, el sumo sacerdote (1 Cr. 6.6), hab\u00eda escondido el arca y otros recipientes sagrados en el mte. Gerizim), una gran multitud acudi\u00f3 con armas al monte, y Pilato los rode\u00f3 y derrot\u00f3, capturando a muchos de ellos y ejecutando a sus instigadores. Una delegaci\u00f3n de samaritanos fue a protestar ante Vitelio, que en ese entonces era gobernador de Siria, y este orden\u00f3 que Pilato respondiese a la acusaci\u00f3n de los jud\u00edos ante el emperador, y que Marcelo fuese a Judea en lugar de Pilato (<etiqueta id=\"#_ftn667\" name=\"_ftnref667\" title=\"\">Jos., <\/etiqueta><i>Ant.<\/i> 18. 85\u201389). Pilato se dirig\u00eda a Roma cuando muri\u00f3 Tiberio (37 d.C.). (cf. E. M. Smallwood, \u201cThe Date of the Dismissal of Pontius Pilate from Judaea\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn668\" name=\"_ftnref668\" title=\"\"><i>JJS<\/i><\/etiqueta> 5, 1954, pp. 12ss.) Nada sabemos del resultado del juicio, pero Eusebio (<etiqueta id=\"#_ftn669\" name=\"_ftnref669\" title=\"\"><i>HE<\/i><\/etiqueta> 2.7) guarda un informe de analistas griegos que son, por lo dem\u00e1s, desconocidos, en el sentido de que Pilato se vio obligado a suicidarse durante el reinado de Cayo (37\u201341 (d.C.).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Todos estos incidentes fueron relatados por Josefo o Fil\u00f3n. E. Stauffer (<i>Christ and the Caesars<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn670\" name=\"_ftnref670\" title=\"\">trad. <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn671\" name=\"_ftnref671\" title=\"\">ing. 1955, pp. 119s) llama la atenci\u00f3n a otro caso de provocaci\u00f3n de los jud\u00edos por Pilato. Seg\u00fan G. F. Hill (<\/etiqueta><i>Catalogue of the Greek Coins of Palestine<\/i>, 1914), los procuradores hac\u00edan acu\u00f1ar peque\u00f1as monedas de cobre para satisfacer las necesidades locales en Palestina. Normalmente llevaban dise\u00f1os simb\u00f3licos de rasgos naturales, como \u00e1rboles y espigas de trigo, por consideraci\u00f3n al segundo mandamiento. En 29\u201331 d.C. Pilato hizo acu\u00f1ar monedas que llevaban insignias religiosas imperiales, el <\/span><span style=''>lituus<\/span><span lang=ES style=''>, o bast\u00f3n del augur, y la <\/span><span style=''>patera<\/span><span lang=ES style=''>, o taz\u00f3n de libaci\u00f3n pagano. Estas monedas cesaron despu\u00e9s del 31 d.C., y el Museo Brit\u00e1nico tiene una moneda de Pilato que aparentemente su sucesor F\u00e9lix hizo reestampar con una rama de palma encima del bast\u00f3n, aunque Y. Meshorer (<i>Jewish Coins of the Second Temple Period<\/i>, 1967) afirma que F\u00e9lix tambi\u00e9n hizo acu\u00f1ar monedas con s\u00edmbolos de naturaleza provocativa, como armas romanas, que hac\u00edan resaltar la subyugaci\u00f3n romana de Judea.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Fil\u00f3n no encontramos una sola palabra a favor de Pilato; en <i>De Legatione ad Gaium<\/i> 301 lo describe como \u201cpor naturaleza r\u00edgido y porfiadamente duro\u201d y \u201cde naturaleza rencorosa, y hombre excesivamente iracundo\u201d; habla de \u201clos sobornos, los actos de soberbia, los actos de violencia, los ultrajes, los casos de tratamiento basado en el rencor, los constantes asesinatos sin juicio, la incesante y sumamente agravante brutalidad\u201d de los que pod\u00edan acusarlo los jud\u00edos. El veredicto del NT es que fue un hombre d\u00e9bil, dispuesto a inclinarse hacia lo expeditivo antes que hacia los principios, cuya autorizaci\u00f3n del asesinato judicial del Salvador se debi\u00f3 menos a un deseo de satisfacer a las autoridades jud\u00edas, que al temor de incurrir en el desagrado del emperador si Tiberio se enteraba de que se hab\u00eda producido m\u00e1s desasosiego en Judea. Esto se hizo mucho m\u00e1s evidente por su burla de los jud\u00edos al redactar el cartel que hizo colocar sobre la cruz (Jn. 19.19\u201322). Es sumamente lamentable que no sepamos m\u00e1s de \u00e9l aparte de su per\u00edodo de gobierno en Judea, hacia cuyos habitantes aparentemente mostr\u00f3 poca comprensi\u00f3n y aun menos simpat\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Para una interesante discusi\u00f3n de la significaci\u00f3n de la inclusi\u00f3n de la frase \u201cpadeci\u00f3 bajo Poncio Pilato\u201d en los credos cristianos v\u00e9ase S. Liberty, \u201cThe Importance of Pontius Pilate in Creed and Gospel\u201d, <i>JTS <\/i>45, 1944, pp. 38\u201356.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Hay un cierto n\u00famero de <i>Acta Pilati<\/i> en existencia, ninguna de las cuales se considera genuina.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> J. M. Bover, <i>Vida de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo<\/i>, 1956; X. Le\u00f3n-Dufour, <i>Los evangelios y la historia de Jes\u00fas<\/i>, 1967; C.H. Dodd, <i>La tradici\u00f3n hist\u00f3rica en el cuarto evangelio<\/i>, 1978, pp. 106ss; id.,<i> Interpretaci\u00f3n del cuarto evangelio<\/i>, 1978; R. E. Brown, <i>El evangelio seg\u00fan san Juan<\/i>, 1979, t(t). II, pp. 1149ss.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>P. L. Maier, <i>Pontius Pilate<\/i>, 1968.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>D.H.W.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pilato (gr. Pil\u00e1tos. \u00abarmado con un dardo [una jabalina]\u00bb: lat. Pilatus). Poncio (gr. P\u00f3ntios) Pilato, procurador* romano de Judea (c 26-36 d.C.). Los escritores seculares no lo presentan muy favorablemente. Fil\u00f3n dice que era \u00abde naturaleza inflexible y, debido a la obstinaci\u00f3n, duro\u00bb. Frecuentemente chocaba con los jud\u00ed\u00ados, ofendiendo sus sentimientos religiosos por actos necios. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pilato\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPILATO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3553","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3553","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3553"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3553\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3553"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3553"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3553"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}