{"id":3592,"date":"2016-02-04T23:57:58","date_gmt":"2016-02-05T04:57:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/precursor\/"},"modified":"2016-02-04T23:57:58","modified_gmt":"2016-02-05T04:57:58","slug":"precursor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/precursor\/","title":{"rendered":"PRECURSOR"},"content":{"rendered":"<p>Precursor    (gr. pr\u00f3dromos, \u00abuno que corre delante\u00bb).  En las Escrituras se menciona a 3 personajes que actuaron como precursores (emisarios que preparaban la visita del rey cuando estaba por llegar a una ciudad o lugar): El\u00ed\u00adas, Juan el Bautista y Jes\u00fas.  El pasaje del NT lo aplica a Jes\u00fas, quien entr\u00f3 a la presencia del Padre; sus seguidores llegar\u00e1n m\u00e1s tarde (Heb 6:20; cf Joh 14:1-3).  Predestinaci\u00f3n.  T\u00e9rmino que no aparece en la Biblia, pero su forma verbal, \u00abpredestinar\u00bb (gr. proor\u00ed\u00adz\u00ed\u2021, \u00abdeterminar de antemano\u00bb), se emplea en Rom 8:29, 30; 1Co 2:7 y Eph 1:5, 11.  De acuerdo con Rom 8:28, 29, Dios predestin\u00f3 a todos los que \u00e9l sab\u00ed\u00ada que aceptar\u00ed\u00adan la salvaci\u00f3n \u00abpara que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo\u00bb.  A los tales llam\u00f3, justific\u00f3 y glorific\u00f3 (v 30).  Seg\u00fan Eph 1:4, Dios hizo provisi\u00f3n para que los pecadores fueran \u00absantos y sin mancha delante de \u00e9l\u00bb por medio de la fe en Cristo antes de la fundaci\u00f3n de este mundo y de la entrada del pecado, habi\u00e9ndolos \u00abpredestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, seg\u00fan el puro afecto de su voluntad\u00bb (v 5). La predestinaci\u00f3n opera dentro de la \u00f3rbita 941 del prop\u00f3sito de Dios de \u00abreunir todas las cosas en Cristo, en la dispensaci\u00f3n del cumplimiento de los tiempos, as\u00ed\u00ad las que est\u00e1n en los cielos, como las que est\u00e1n en la tierra\u00bb (Eph 1:10, 11; cf Joh 1:12).  En 1 Co 2:6 y 7 se habla de que el conocimiento del plan de salvaci\u00f3n estuvo determinado de antemano para que todo ser humano lo conozca.  A partir de estos pasajes, algunos han supuesto err\u00f3neamente que Dios arbitrariamente predestin\u00f3, o \u00abse\u00f1al\u00f3 de antemano\u00bb, a personas individuales para salvarse y a otras para perderse, sin tomar en cuenta la elecci\u00f3n que pudieran hacer ellas mismas, imponiendo as\u00ed\u00ad arbitrariamente los beneficios de la salvaci\u00f3n sobre algunos y neg\u00e1ndolos a otros.  El contexto y la analog\u00ed\u00ada de las Escrituras demuestra en forma concluyente la falacia de este razonamiento. Estas ense\u00f1an expl\u00ed\u00adcitamente que Dios \u00abquiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad\u00bb (1 Tit 2:4), y que no quiere \u00abque ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento\u00bb (2Pe 3:9).  Los escritores inspirados no afirman en parte alguna que Dios desea que alguien perezca.  La idea de que design\u00f3 arbitrariamente a algunos hombres para la salvaci\u00f3n y a otros para la reprobaci\u00f3n es una ficci\u00f3n de invenci\u00f3n humana. Que ninguno est\u00e1 excluido de los beneficios de la salvaci\u00f3n se hace evidente en Isa 55:1 y Rev 22:17  Todos los que tengan sed son invitados a tomar \u00abdel agua de la vida gratuitamente\u00bb.  Dios no se goza con \u00abla muerte del imp\u00ed\u00ado\u00bb, sino de \u00abque se vuelva el imp\u00ed\u00ado de su camino, y que viva\u00bb (Eze 33:11).  La naturaleza de la predestinaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica est\u00e1 presentada claramente en Joh 3:16-21, donde se afirma que \u00abam\u00f3 Dios al mundo\u00bb y dio a su Hijo como su Salvador; no que am\u00f3 a ciertas personas y aborreci\u00f3 a otras.  El v 17 afirma espec\u00ed\u00adficamente que \u00abno envi\u00f3 Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por \u00e9l\u00bb.  De acuerdo con Joh 1:12 y 3:16, el factor decisivo en cada caso individual es la disposici\u00f3n de aceptar al \u00fanico Hijo de Dios como su Salvador personal y creer en \u00e9l.  \u00abTodo aquel que en \u00e9l cree\u00bb puede tener la vida eterna (3:16).  Dios no reh\u00fasa el beneficio de la salvaci\u00f3n a ninguno que sinceramente escoge el camino de la vida y est\u00e1 dispuesto a cumplir con los requisitos que la hacen posible.  La forma en que una persona es condenada o reprobada est\u00e1 claramente expresada en los vs 18-21, donde se afirma que el factor   determinante es la respuesta individual a \u00abla luz\u00bb; es decir, a Jesucristo como \u00abla luz de los hombres\u00bb (1:4-9).  Mientras \u00e9stos est\u00e9n en tinieblas no hay condenaci\u00f3n (v\u00e9ase Psa 87:4, 6; Eze 3:18-21; 18:2-32; 33:12-20; Luk 23:34; Joh 15:22; Rom 7:7, 9; 1 Tit 1:13).  S\u00f3lo los que deliberadamente rechazan la verdad, claramente presentada ante ellos, \u00abno tienen excusa por su pecado\u00bb (Joh 15:22).  De acuerdo con Joh 3:18, una persona que reh\u00fasa la salvaci\u00f3n en Cristo autom\u00e1ticamente incurre en condenaci\u00f3n, no por alg\u00fan imaginario acto arbitrario de Dios, sino sencillamente \u00abporque no ha cre\u00ed\u00addo en el nombre del unig\u00e9nito Hijo de Dios\u00bb.  Este pensamiento es enfatizado en el v 19, donde se afirma que \u00ablos hombres amaron m\u00e1s las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas\u00bb.  Todos los que eligen aferrarse a sus malos caminos lo hacen por causa de su odio a la luz, y la evitan para que \u00absus obras no sean reprendidas\u00bb (v 20).  Por el contrario, los que buscan un mejor camino para su vida reciben el beneficio de la luz del amor divino que ablanda sus duros corazones.  La ense\u00f1anza que distorsiona la predestinaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica al punto de hacer aparecer a Dios como predeterminando que ciertas personas se salven y otras se pierdan es una consecuencia de la ignorancia de la verdad b\u00e1sica de la Biblia: cada persona tiene el poder de elegir su propio destino.  Dios nunca traba el libre ejercicio de la facultad humana de decidir (Eze 18:31, 32; 33:11; 2 P 3:9).  Antes de la fundaci\u00f3n del mundo (1Pe 1:20) \u00e9l hizo provisi\u00f3n para que los pecadores fueran restaurados al favor divino, y predetermin\u00f3 -preorden\u00f3 o predestin\u00f3 (Eph 1:4)- que los que aceptaran esta provisi\u00f3n encontrasen la salvaci\u00f3n en Jesucristo y fueran restaurados a su condici\u00f3n de hijos.  Esta es ofrecida libremente a todos, pero no todos aceptan la invitaci\u00f3n.  No es impuesta al hombre en contra de su voluntad, ni le es negada en contra de su deseo.  El preconocimiento divino y la predestinaci\u00f3n no eliminan la libertad de elecci\u00f3n ni la hacen ineficiente, sino otorga a los hombres el privilegio de escoger el camino de la vida eterna.  Los que creen en Jesucristo son justificados por su fe en \u00e9l, mientras que los que rehusan creer autom\u00e1ticamente se excluyen a s\u00ed\u00ad mismos.  Dios ha predeterminado que los que creen sean salvos, y los que no creen se pierdan, pero ha dejado que cada persona elija su destino.  Una lectura superficial de Rom 9:9-16 y 1Co 3:12-15 ha conducido a algunos a la conclusi\u00f3n err\u00f3nea de que Pablo aqu\u00ed\u00ad ense\u00f1a la predestinaci\u00f3n individual sin tomar en cuenta su elecci\u00f3n personal.  Que en ninguno de los 2 casos es as\u00ed\u00ad resulta evidente de una lectura cuidadosa del contexto.  En Rom 9:9-16, Pablo trata del rechazo divino de Esa\u00fa como heredero 942 de la primogenitura y la elecci\u00f3n de Jacob para este sagrado oficio.  El contexto pone en evidencia que el ap\u00f3stol no est\u00e1 aqu\u00ed\u00ad tratando un asunto de salvaci\u00f3n personal, sino exclusivamente la elecci\u00f3n de los instrumentos humanos como sus agentes para realizar su voluntad en la tierra.  El rechazo divino de Esa\u00fa como heredero de la primogenitura no le niega las bendiciones de la salvaci\u00f3n m\u00e1s que la posterior negaci\u00f3n de la primogenitura a Rub\u00e9n, el hijo mayor de Jacob, que no lo excluy\u00f3 de tener parte en la herencia de la Cana\u00e1n terrenal y la celestial (cf Gen 49:3, 4).  En su contexto, el pasaje: \u00abNo depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia\u00bb (Rom 9:16), no se refiere a las misericordias de la salvaci\u00f3n, sino a la herencia de la primogenitura.  En forma similar, el pasaje: \u00abDe quien quiere tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece\u00bb (v 18), habla acerca de Fara\u00f3n como un instrumento de la voluntad divina, y no trata acerca de su salvaci\u00f3n o reprobaci\u00f3n personal.  En la ilustraci\u00f3n del alfarero que tiene \u00abpotestad&#8230; sobre el barro\u00bb para hacer un vaso para honra y otro para deshonra (Rom 9:21-23), Pablo no se ocupa del car\u00e1cter intr\u00ed\u00adnseco de los respectivos vasos, sino del uso que se les dar\u00e1, donde algunas funciones son m\u00e1s honrosas que otras.  Ning\u00fan alfarero hace un vaso con la intenci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica de destruirlo, sino diferentes para servir a prop\u00f3sitos distintos.  Uno que es \u00fatil para un fin humilde puede ser tan valioso y bueno como otro que se emplea para un objeto m\u00e1s elevado.  En Rom_9 Pablo trata con la naci\u00f3n jud\u00ed\u00ada como los representantes elegidos por Dios y su rechazo final, y su preferencia por los gentiles (vs 24-26).  En forma similar, en 1Co 3:12-15 la recompensa de la que se habla es por el servicio en el ministerio evang\u00e9lico, no por la vida personal como cristiano.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>Ver \u00abJuan Bautista\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>La persona, o cosa, o evento, que precede a otro. El t\u00e9rmino griego prodromos se aplicaba al que iba corriendo delante anunciando la llegada de un personaje. En la Biblia, se aplica la palabra como un t\u00ed\u00adtulo del Se\u00f1or Jes\u00fas, para indicar que \u00e9l ha entrado a la presencia de Dios como p. de todos los que creen en \u00e9l, los cuales entrar\u00e1n tambi\u00e9n (\u2020\u0153&#8230; y que penetra hasta dentro del velo, donde Jes\u00fas entr\u00f3 por nosotros como p.\u2020\u009d [Heb 6:19-20]). En los ambientes cristianos, sin embargo, se ha hecho costumbre llamar p. a Juan el Bautista, apoy\u00e1ndose en Luc 1:76 (\u2020\u0153Y t\u00fa, ni\u00f1o, profeta del Alt\u00ed\u00adsimo ser\u00e1s llamado; porque ir\u00e1s delante de la presencia del Se\u00f1or, para preparar sus caminos\u2020\u009d).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[911]<br \/>\n   El que camina o se presenta antes que la figura principal y de alguna forma anuncia, consciente o inconsciente, su llegada. Cop\u00e9rnico fue precursor de la astronom\u00ed\u00ada moderna o Galileo fue precursor de la exploraci\u00f3n del espacio.<\/p>\n<p>   En este sentido se llama a Juan el Bautista precursor del Mes\u00ed\u00adas y as\u00ed\u00ad lo presenta el texto evang\u00e9lico (Mt. 17.10; Jn. 1.21. Mt.) De las 106 veces que se alude a Juan el Bautista en los escritos del Nuevo Testamento, ninguna emplea el t\u00e9rmino \u00abprecursor\u00bb, pero todas alude a su car\u00e1cter de profeta o anunciador del que ha de venir.<\/p>\n<p>    Por eso es interesante captar esa visi\u00f3n del mensajero que vino a anunciar la llegada del Se\u00f1or: Mt. 17.13; Mc. 1.4; Lc. 3.16; Lc. 33.1; Hech. 1.5. Sin emplear la idea de precedencia, se deja con claridad y transparencia que el Bautista es el que anuncia la llegada del verdadero Salvador.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. Juan Bautista)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>En el antiguo Oriente la llegada del rey a una ciudad era anunciada y preparada por un heraldo, que era el gran precursor de la venida del alto personaje. En tiempos de Jesucristo se esperaba al profeta El\u00ed\u00adas como el precursor del Mes\u00ed\u00adas. Esta expectaci\u00f3n se cumple en Juan Bautista, preparador de los caminos del Mes\u00ed\u00adas, anunciador de su llegada, predicador de una vida nueva, de un bautismo de penitencia para el perd\u00f3n de los pecados (Mt 3, 1-12; 11, 10-14; 17, 10-13; Mc 1, 3-8; 9, 11-13; Lc 3, 1-17; 7, 2428; Jn 1, 19-28). ->Juan bautista; El\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Alguien que va delante para preparar la llegada de otra persona. Este trabajo supone explorar y espiar, despejar la senda, proclamar y anunciar que alguien se aproxima, o mostrar el camino para que otros lo sigan. Por lo general, el precursor es menos importante que la persona que le sigue, aunque no siempre.<br \/>\nEn Oriente era costumbre que delante del carro real fueran corredores para preparar y anunciar la llegada del rey, as\u00ed\u00ad como para prestarle ayuda. (1Sa 8:11.) Por eso Absal\u00f3n y Adon\u00ed\u00adas hicieron que 50 corredores fueran delante de sus carros personales, a fin de imitar la dignidad real, as\u00ed\u00ad como para a\u00f1adir prestigio y aparente aprobaci\u00f3n a sus respectivas rebeliones. (2Sa 15:1; 1Re 1:5; v\u00e9ase CORREDORES.)<br \/>\nJuan el Bautista fue el precursor de Cristo predicho en Isa\u00ed\u00adas 40:3 y Malaqu\u00ed\u00adas 3:1 y 4:5, 6: \u2020\u0153Alguien est\u00e1 clamando en el desierto: \u2020\u02dc\u00c2\u00a1Despejen el camino de Jehov\u00e1! Hagan recta la calzada[\u2020\u2122]\u2020\u009d. \u2020\u0153Env\u00ed\u00ado mi mensajero, y \u00e9l tiene que despejar un camino delante de m\u00ed\u00ad.\u2020\u009d La proclamaci\u00f3n anticipada de Juan hizo que la gente estuviera en expectativa de Jes\u00fas, que lo buscara y esperara; y, como resultado, que pudiera escucharle, honrarle y seguirle. (Mt 3:1-12; 11:7, 10, 14; Mr 9:11-13; Lu 1:13-17, 76; Jn 1:35-37.) De manera similar, se enviaron mensajeros delante de Jes\u00fas, y estos fueron a una aldea de los samaritanos \u2020\u0153para hacerle preparativos\u2020\u009d. (Lu 9:52.)<br \/>\nSin embargo, el \u00fanico pasaje de las Escrituras en donde aparece la palabra \u2020\u0153precursor\u2020\u009d hace referencia a Jes\u00fas. (Heb 6:19, 20.) El no fue precursor en el sentido de ser inferior a los que iban detr\u00e1s de \u00e9l. Por el contrario, fue el primero que alcanz\u00f3 la gloria celestial, y abri\u00f3 y prepar\u00f3 el camino al cielo para la congregaci\u00f3n de los que habr\u00ed\u00adan de seguir sus pasos. (Jn 14:2, 3.) De modo que ellos se acercan a Dios con denuedo por el camino que su Precursor inaugur\u00f3. (Heb 10:19-22.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>prodromos (provdromo\u00bb, 4274), adjetivo que significa corredor delante, que va por delante. Se utiliza como nombre, de aquellos que eran enviados por adelantado para reconocer el terreno, actuando como exploradores, especialmente en campa\u00f1as militares; o de uno enviado con vistas a la llegada de un rey, para cerciorarse de que el camino estaba dispuesto (Isa 40:3; cf. Luk 9:52); y, dicho de Juan el Bautista (Mat 11:10, etc.). En el NT se dice de Cristo en Heb 6:20, como el que va por delante de sus seguidores, que han de estar donde El est\u00e1 cuando venga a recibirlos a s\u00ed\u00ad mismo.\u00c2\u00b6 En la LXX, Num 13:21  \u00abreconocedores de la vid\u00bb; Isa 28:4  \u00abhigo temprano\u00bb.\u00c2\u00b6<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La palabra <em>prodromos<\/em> (\u00abuno que va delante\u00bb) se encuentra solamente en Heb. 6:20 en el griego b\u00edblico. Cristo va delante de los creyentes en su entrada al cielo (cf. Jn. 14:2s.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan el Bautista com\u00fanmente se denomina \u00abprecursor del Mes\u00edas\u00bb. Su ministerio ilustra los rasgos de un verdadero precursor: (1) autorizaci\u00f3n y predicci\u00f3n (Mal. 3:1; 4:5); (2) misi\u00f3n espec\u00edfica y mensaje definido (Mal. 4:6; Lc. 1:76\u201379); (3) realizaci\u00f3n de una obra preliminar necesaria (Mt. 3:1\u201317); (4) identificaci\u00f3n de la persona a la cual precede (Jn. 1:19\u201334).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un precursor puede ser una persona (como No\u00e9) o un acontecimiento (como las se\u00f1ales que preceden la segunda venida); pueden ser constructivas o destructivas en su intenci\u00f3n y ejecuci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Wick Broomall<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (479). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>A menudo los cristianos utilizan esta palabra para describir a Juan el Bautista, debido a que en \u00e9l (Mr. 1.2 y Mt. 11.10) se cumplieron las palabras de Mal. 3.1, y a que su padre Zacar\u00edas profetiz\u00f3 que \u201cir\u00eda delante de la presencia del Se\u00f1or para preparar sus caminos\u201d (Lc. 1.76). Sin embargo, el t\u00e9rmino s\u00f3lo se encuentra una vez en el NT, con referencia al Cristo ascendido (He. 6.20). Es traducci\u00f3n de <i>prodromos<\/i>, t\u00e9rmino militar aplicado a los exploradores enviados para preparar el camino de un ej\u00e9rcito que avanza.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Generalmente el \u201cprecursor\u201d tiene menor importancia que la persona o personas para las que est\u00e1 preparando el camino. Ello ocurr\u00eda con los corredores que preced\u00edan a los carros de los reyes (1 S. 8.11; v\u00e9ase * <span style='text-transform:uppercase'>Hombres de a pie<\/span> ); tambi\u00e9n fue este el caso con Juan el Bautista y con los mensajeros enviados por Jes\u00fas para preparar su entrada en las aldeas de Samaria (Lc. 9.52). Pero con Jes\u00fas mismo, quien por nosotros entr\u00f3 a trav\u00e9s del velo en el lugar sant\u00edsimo, y se convirti\u00f3 en nuestro sumo sacerdote, ocurre lo contrario. Como Cabeza suprema de la iglesia, \u00e9l se ha adelantado, para que sus hermanos puedan seguirlo en el momento oportuno. Jes\u00fas aclar\u00f3 a sus seguidores que este fue uno de los prop\u00f3sitos principales de su partida hacia el Padre, cuando en el aposento alto les dijo que iba a preparar lugar para ellos en las muchas moradas de la casa de su Padre (Jn. 14.2\u20133). Es verdad que los cristianos <i>ya<\/i> tienen libertad para entrar en el cielo confiadamente por la sangre de Jes\u00fas (He. 10.19), y que Dios ya los ha resucitado y hecho sentar en lugares celestiales con Cristo (Ef. 2.6). Por medio de la oraci\u00f3n y el sacramento pueden los creyentes ascender, en coraz\u00f3n y mente, hasta su Se\u00f1or, y con \u00e9l morar continuamente: Pero, dado que Jes\u00fas es su precursor, tienen la seguridad de que un d\u00eda ellos mismos entrar\u00e1n en el cielo como lo ha hecho \u00e9l, y disfrutar\u00e1n de la gloria que ya disfruta \u00e9l. Cristo los tomar\u00e1 a s\u00ed mismo, para que donde \u00e9l est\u00e1, tambi\u00e9n ellos est\u00e9n (Jn. 14.3). \u201cEl Precursor es tambi\u00e9n el Camino por el cual, despu\u00e9s de un largo andar en sus huellas, la iglesia toda llegar\u00e1 finalmente a la casa del Padre.\u201d (V\u00e9ase H. B. Swete, <i>The Ascended Christ<\/i>, 1911.)<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> C. Gancho, \u201cPrecursor\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). V, cols. 1173\u20131175; E. Lohse, <i>Teolog\u00eda del Nuevo Testamento<\/i>, 1978, pp. 39\u201340; S. de Ausejo, \u201cPrecursores del Mes\u00edas\u201d, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn760\" name=\"_ftnref760\" title=\"\"><i><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>\u00b0db<\/span><\/i><\/etiqueta><span lang=ES style=''>, cols. 1557\u20131558.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn761\" name=\"_ftnref761\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>R.V.G.T.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Precursor (gr. pr\u00f3dromos, \u00abuno que corre delante\u00bb). En las Escrituras se menciona a 3 personajes que actuaron como precursores (emisarios que preparaban la visita del rey cuando estaba por llegar a una ciudad o lugar): El\u00ed\u00adas, Juan el Bautista y Jes\u00fas. El pasaje del NT lo aplica a Jes\u00fas, quien entr\u00f3 a la presencia del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/precursor\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPRECURSOR\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3592","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3592","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3592"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3592\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}