{"id":3600,"date":"2016-02-04T23:58:23","date_gmt":"2016-02-05T04:58:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/primicias\/"},"modified":"2016-02-04T23:58:23","modified_gmt":"2016-02-05T04:58:23","slug":"primicias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/primicias\/","title":{"rendered":"PRIMICIAS"},"content":{"rendered":"<p>Primicias    (heb. bikk\u00fbr\u00eem), \u00abprimer fruto [o el m\u00e1s temprano]\u00bb; re&#8217;sh\u00eed, \u00abcomienzo [del fruto]\u00bb, \u00ab[fruta] selecta\u00bb; una vez bikk\u00fbrah, \u00abprimera fruta madura\u00bb [Hos 9:10]; gr. aparje , \u00abel comienzo de un sacrificio\u00bb, \u00abprimeros frutos\u00bb).  Ofrendas presentadas a Dios como se\u00f1al de lealtad de parte del adorador. Normalmente llegaban a ser propiedad del sacerdote (Num 18:12; Deu 18:4), aunque se registra por lo menos una vez que se presentaron a un profeta (2Ki 4:42).  La naturaleza de la ofrenda de las primicias se enfatiza con 2 palabras hebreas: 1. Consist\u00ed\u00ada en la parte de la cosecha que maduraba m\u00e1s temprano (bikk\u00fbr\u00eem). 2. Era la m\u00e1s escogida (r\u00ea&#8217;h\u00eeth).  Se hac\u00ed\u00adan ofrendas especiales de primicias en cada una de las 3 grandes fiestas anuales de Israel: la de los Panes sin Levadura, la de Pentecost\u00e9s y la de los Tabern\u00e1culos.  El 16 de Nis\u00e1n, el d\u00ed\u00ada siguiente del s\u00e1bado anual de la Pascua, una gavilla de cebada reci\u00e9n madura era mecida ante el altar (Lev 2:12; 23:10, 11).  El d\u00ed\u00ada de Pentecost\u00e9s se presentaban a Jehov\u00e1 2 panes de cebada, cocidos con levadura y harina de trigo de la nueva cosecha (Lev 23:17; cf Exo 34:22).  La fiesta de la Recolecci\u00f3n o de los Tabern\u00e1culos, en el mes 7\u00c2\u00ba, era en s\u00ed\u00ad misma un acto de gratitud a Dios por todas las cosechas recogidas, y aparentemente se ofrec\u00ed\u00adan las primeras frutas o las m\u00e1s escogidas en relaci\u00f3n con aqu\u00e9llas (cf Exo 23:16, 19; Lev 23:39).  Adem\u00e1s de estas presentaciones nacionales de primicias, los individuos tambi\u00e9n pod\u00ed\u00adan dar sus ofrendas voluntarias personales (Num 15:20, 21; Deu 26:2, 10).  En Rom 16:5, Epeneto es llamado \u00abel primer fruto&#8230; para Cristo\u00bb, lo que significa que fue el primer converso o uno de los primeros.  En 1Co 15:20 se afirma que Cristo es \u00abprimicia de los que durmieron\u00bb.  El es la garant\u00ed\u00ada de la gran cosecha que seguir\u00e1 cuando los muertos justos resuciten en su segunda venida (v 23).  Los 144.000 tambi\u00e9n son llamados \u00abprimicias\u00bb (Rev 14:4), ya sea como garant\u00ed\u00ada de la gran cosecha de los redimidos, o como un don u ofrenda especial a Dios.  Primicias, Fiesta de las.  V\u00e9ase Pentecost\u00e9s, Fiesta de.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>primer fruto de cualquier cosa. El ofrecimiento de las p. a Dios,  que se conoce desde los primeros tiempos b\u00ed\u00adblicos, Gn 4, 3-4, es el reconocimiento de su se\u00f1or\u00ed\u00ado absoluto; se le reconoc\u00ed\u00ada como due\u00f1o y dador de los frutos, pues todo se debe a su bendici\u00f3n, y por lo tanto las p. le pertenecen y le est\u00e1n consagradas, Ex 22, 28; 23, 19; 34, 16; Lv 2, 12 y 14; 10, 10-17; Dt 18, 4. Se ofrec\u00ed\u00adan las de la tierra y las del ganado, as\u00ed\u00ad como las p. de la molienda, el pan, cuando ya el pueblo estaba establecido en la tierra de Cana\u00e1n, Nm 15, 17-21. Eran una contribuci\u00f3n para el sostenimiento del culto, en Nm 18, 12-13, corresponden al sacerdote.<\/p>\n<p>Exist\u00ed\u00adan dos fiestas asociadas con el ofrecimiento de las p.  la fiesta de la siega, que marcaba la terminaci\u00f3n de la cosecha, llamada de las Semanas,  Ex 34, 22, que se extend\u00ed\u00ada durante siete semanas, celebrada cincuenta d\u00ed\u00adas despu\u00e9s de la Pascua, Lv 23, 16, por lo que recib\u00ed\u00ada tambi\u00e9n el nombre de Pentecost\u00e9s, del griego pent\u00eakost\u00ea, quicuag\u00e9simo, Tb 2, 1. Y la fiesta de la Recolecci\u00f3n o de la Cosecha, en oto\u00f1o, al final de \u00e9sta, fiesta llamada tambi\u00e9n de las Tiendas o de los Tabern\u00e1culos, Dt 16, 13; Lv 23, 34; porque se hac\u00ed\u00adan tiendas como las que confeccionaban en el campo para la \u00e9poca de la recolecci\u00f3n y eran tambi\u00e9n un recuerdo de los campamentos de los israelitas en la peregrinaci\u00f3n por el desierto, Lv 23, 43.<\/p>\n<p>Figuradamente  Israel es llamado, entre los dem\u00e1s pueblos, p. de Yahv\u00e9h,  Jr 2, 3, consagrado a \u00e9l; como tambi\u00e9n se llama al nuevo pueblo de Dios conformado, no ya por Israel solamente, sino por todos los creyentes en Jes\u00fas, sin distinci\u00f3n alguna, que poseen las p. del esp\u00ed\u00adritu., Rm 8, 26; pues Jes\u00fas venci\u00f3 la muerte, \u2020\u0153primicia de los que murieron\u2020\u009d; ya que si por un hombre vino al mundo la muerte, por Jes\u00fas vino la resurrecci\u00f3n, 1 Co 15, 20-21. El Padre, dice Santiago, nos cre\u00f3 para que fu\u00e9semos las p. de sus criaturas, St 16, 18. San Pablo llama a Ep\u00e9neto \u2020\u0153p. del Asia para Cristo\u2020\u009d, Rm 16, 5, tal vez el primer cristiano de esta regi\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>Lo mismo dice de la familia de Est\u00e9fas  \u2020\u0153p. de Acaya\u2020\u009d, 1 Co 16, 15.  Primog\u00e9nito, que ha nacido primero, hombre o animal, que seg\u00fan la Ley  deb\u00ed\u00ada ser consagrado a Dios, Ex 13, 1 y 11-13; 22, 28; Ex 34, 19-20; Dt 15, 19. A Aar\u00f3n y a sus descendientes, los sacerdotes, se les entreg\u00f3 el ministerio de todo lo que le pertenece a Yahv\u00e9h, todo primog\u00e9nito ser\u00e1 para el sacerdote, y deb\u00ed\u00ada hacer rescatar al p. del hombre y del animal impuro, Nm 18, 15-17. Los descendientes de Lev\u00ed\u00ad fueron escogidos por Yahv\u00e9h para \u00e9l, consagrados en rescate de los primog\u00e9nitos de Israel,  para estar a su servicio, Nm 3, 12-13, por esto no se les dio heredad,  cuando el reparto de la tierra de Cana\u00e1n, pues su herencia era Yahv\u00e9h.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Los primeros frutos de la cosecha, los m\u00e1s queridos, que deben darse a Dios, en su Templo, a los sacerdotes: (Exo 23:19, Lv.23.<\/p>\n<p> 17, Dt.26.<\/p>\n<p> 1- 11. Ver \u00abDiezmos\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Al igual que el \u2020\u00a2primog\u00e9nito de hombre o de animal, los primeros frutos de cada cosecha deb\u00ed\u00adan ser consagrados al Se\u00f1or (\u2020\u0153Las p. de los primeros frutos de tu tierra traer\u00e1s a la casa de Jehov\u00e1 tu Dios\u2020\u009d [Exo 23:19; Exo 34:26]). En Deu 26:1-11 se dan las instrucciones precisas para la forma en que esto deb\u00ed\u00ada llevarse a cabo, incluyendo una oraci\u00f3n en la cual se confesaba que esos frutos eran el producto de toda una obra de Dios. En Num 18:13 Dios dijo a Aar\u00f3n: \u2020\u0153Las p. de todas las cosas de la tierra de ellos, las cuales traer\u00e1n a Jehov\u00e1, ser\u00e1n tuyas\u2020\u009d (Num 18:12-13). Se utilizaban para el sustento de los sacerdotes y levitas. La presentaci\u00f3n de estas ofrendas daba lugar a la fiesta de las p. ( \u2020\u00a2Fiestas). La ense\u00f1anza es ratificada en Pro 3:9 (\u2020\u0153Honra a Jehov\u00e1 con tus bienes, y con las p. de todos tus frutos\u2020\u009d).<\/p>\n<p>En el NT, se traduce el t\u00e9rmino griego aparqu\u00e9. Se habla de que los creyentes tenemos \u2020\u0153las p. del Esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d (Rom 8:23). De manera que el Esp\u00ed\u00adritu Santo es presentado como el primer fruto que cosecha el creyente en su nueva relaci\u00f3n con Dios, siendo en s\u00ed\u00ad la promesa y garant\u00ed\u00ada de las glorias futuras de que disfrutar\u00e1. Hablando de la resurrecci\u00f3n, Pablo tambi\u00e9n dice que el Se\u00f1or Jes\u00fas es \u2020\u0153p. de los que durmieron\u2020\u009d, dando a entender con esto que el hecho del retorno a la vida del Se\u00f1or fue el inicio de un proceso en el cual \u00e9l es el primero, \u2020\u0153luego los que son de Cristo, en su venida\u2020\u009d (1Co 15:20-23).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, CALE LEYE<\/p>\n<p>vet, (a) As\u00ed\u00ad como Dios afirmaba Su propiedad de los primog\u00e9nitos de hombre y animales, igualmente demandaba los primeros frutos de las labores en el campo (Ex. 23:16, 19), como reconocimiento de Dios como el dador de ellos y en muestra de agradecimiento por Sus dones. Todos los varones ten\u00ed\u00adan que presentarse tres veces al a\u00f1o ante Dios, y eran en el tiempo: de la cosecha de la cebada (en la Fiesta de los Panes sin Levadura); del trigo (en la Fiesta de las Semanas) y en la vendimia (la Fiestas de las Caba\u00f1as) (Ex. 23:16, 19; 34:22, 26; Dt. 18:4; 26:10; Ez. 58:14). (b) De los cristianos se afirma que tienen las primicias del Esp\u00ed\u00adritu: tienen la prenda de una bendici\u00f3n futura a\u00fan m\u00e1s grande (Ro. 8:23; 2 Co. 5:5; Ef. 1:14). (c) Los reunidos a Dios en cualquier dispensaci\u00f3n reciben el nombre de primicias (Ro. 11:16; 16:5; 1 Co. 16:15; Stg. 1:18; Ap. 14:4). (d) Cristo, al haber resucitado de entre los muertos, es las primicias de los que durmieron (1 Co. 15:20, 23). \u00abPrimicias\u00bb implica necesariamente que ha de haber m\u00e1s a su semejanza que sigan despu\u00e9s.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[301]<br \/>\n   Lo primero que se obtiene en los frutos de la tierra o en los dones que se recibe. Siempre lo primero tiene una significaci\u00f3n singular de sorpresa, de alegr\u00ed\u00ada y de afectuosa satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>    En la Escritura se habla de \u00abDiezmos y primicias\u00bb reservados a Yaweh (Ex. 23. 19 y 34. 26; Ez. 44.30; Deut. 26. 1-4 y 26. 5-10; Num. 15. 17-21). La idea estaba muy clara para el pueblo israelita: \u00abCuando hayas entrado en la tierra que el Se\u00f1or tu Dios te dar\u00e1 en herencia&#8230; tomar\u00e1s de todos los frutos de la tierra las primicias, las pondr\u00e1s en una cesta y las llevar\u00e1s al lugar elegido y las ofrecer\u00e1s al sacerdote.\u00bb (Deut. 26.1) Y en el Nuevo Testamento se har\u00e1 con frecuencia referencia a esta actitud, pero curiosamente aludiendo m\u00e1s a los diezmos, seg\u00fan la costumbre nacida de Abraham, que se los dio a Melquisedech (Gn. 14.20), que a la primicias, las cuales no se citan en sentido cultual. S\u00f3lo se habla en sentido traslaticio, aplicando la idea a Cristo (1 Cor. 15.20-23), al esp\u00ed\u00adritu (Rom. 8.23) o a los cristianos (1 Cor. 16.15; Sant. 1.18 y Apoc. 14.4). Sin embargo, la idea de diezmo cultual se recuerda repetidas veces: como condena a los fariseos: Mt. 23.23 y Lc. 11.42; Lc. 18.12; o como recuerdo de Abraham: Hebr. 7.2-9<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Conforme a una visi\u00f3n sacral, propia de muchas religiones de Oriente, los primog\u00e9nitos de los animales (cf. Nm 3,13.40-49), lo mismo que las primicias de los frutos (cf. Ex 23,19; 34,22), pertenecen a Dios. En este contexto se sit\u00faa la ley de un famoso credo hist\u00f3rico: \u00abCuando llegues a la tierra que Yahv\u00e9 tu Dios te da en herencia&#8230; tomar\u00e1s las primicias de todos los productos del suelo que coseches en la tierra&#8230; las pondr\u00e1s en una cesta, y las llevar\u00e1s al lugar elegido por Yahv\u00e9 tu Dios para morada de su Nombre. Te presentar\u00e1s al sacerdote y le dir\u00e1s: Yo declaro hoy a Yahv\u00e9 mi Dios que he llegado a la tierra que Yahv\u00e9 jur\u00f3 a nuestros padres que nos dar\u00ed\u00ada. El sacerdote tomar\u00e1 de tu mano la cesta y la depositar\u00e1 ante el altar de Yahv\u00e9 tu Dios. T\u00fa pronunciar\u00e1s estas palabras ante Yahv\u00e9 tu Dios: Mi padre era un arameo errante&#8230; Depositar\u00e1s las primicias ante Yahv\u00e9 tu Dios y te postrar\u00e1s ante Yahv\u00e9 tu Dios. Luego te regocijar\u00e1s por todos los bienes que Yahv\u00e9 tu Dios te haya dado a ti y a tu casa, y tambi\u00e9n se regocijar\u00e1 el levita y el forastero que viven en medio de ti\u00bb (Dt 26,1-11). Esta norma se aplica a las varias fiestas agr\u00ed\u00adcolas del pan (Pentecost\u00e9s), del vino (Tabern\u00e1culos) y del aceite, etc. Ella recoge, en perspectiva deuteron\u00f3mica, quiz\u00e1 un poco tard\u00ed\u00ada (siglo VII a.C.), antiguas costumbres y ritos de Israel. Las primicias del pan, vino y aceite expresan la vida sedentaria, el cultivo agradecido de la tierra. Por eso, la ofrenda de las primicias va vinculada a la confesi\u00f3n de fe. Todo nos permite suponer que la ofrenda se realiza a tra  v\u00e9s de un gesto de balanceo: el oferente (o sacerdote) presenta ante Dios los frutos del campo (sobre la carne sacrificada, cf. Lv 7,30), mientras confiesa agradecido: \u00ab\u00e9ramos esclavos y Dios nos ha liberado\u00bb. Su fe y su confesi\u00f3n creyente se concretan en unos alimentos de la tierra. L\u00f3gicamente, tras la confesi\u00f3n, oferente y familiares comen de aquello que han ofrecido. Han venido al templo de Dios, en gesto agradecido. Por eso, su ofrenda se vuelve eucarist\u00ed\u00ada: comida de acci\u00f3n de gracias. Al decir \u00abte regocijar\u00e1s por todos los bienes que Yahv\u00e9 te ha dado&#8230;\u00bb el texto quiere que los israelitas celebren fiesta, que coman y beban, consumiendo los dones de Dios. En esta eucarist\u00ed\u00ada, el oferente presenta ante Dios las primicias, para que una parte de ellas se consuma o queme sobre el altar, como ha reglamentado cuidadosamente el ritual (cf. Lv 2,1-16; Nm 28,26). Otra parte queda para los sacerdotes, que acogen la ofrenda. Pero el resto del pan, vino y aceite (con la carne de animales que se sacrifican en esas ocasiones) queda para la fiesta de familia, a la que se vinculan los pobres del entorno (levitas y forasteros).<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Principios o primeros frutos que produce cualquier cosa. La palabra hebrea re\u00c2\u00b4\u00c2\u00b7sch\u00ed\u00adth (de una ra\u00ed\u00adz que significa \u2020\u0153cabeza\u2020\u009d) se utiliza con el sentido de primera parte, punto de partida o \u2020\u0153principio\u2020\u009d (Dt 11:12; G\u00e9 1:1; 10:10), lo \u2020\u0153mejor\u2020\u009d (Ex 23:19, nota), y \u2020\u0153primicias\u2020\u009d (Le 2:12). La palabra hebrea bik\u00c2\u00b7ku\u00c2\u00b7r\u00ed\u00adm se traduce \u2020\u0153primeros frutos maduros\u2020\u009d, y se utiliza sobre todo con relaci\u00f3n al grano y al fruto. (Na 3:12.) El t\u00e9rmino griego para primicias es a\u00c2\u00b7par\u00c2\u00b7kje, y se deriva de una ra\u00ed\u00adz cuyo significado b\u00e1sico es \u2020\u0153primac\u00ed\u00ada\u2020\u009d.<br \/>\nJehov\u00e1 exigi\u00f3 a la naci\u00f3n de Israel que le ofreciera las primicias tanto de hombres y animales, como del fruto de la tierra. (Ex 22:29, 30; 23:19; Pr 3:9.) El que los israelitas dedicasen sus primicias a Jehov\u00e1 probar\u00ed\u00ada su aprecio por la bendici\u00f3n que El les daba y por la tierra y la cosecha. Tambi\u00e9n expresar\u00ed\u00ada su gratitud al Dador de \u2020\u0153toda d\u00e1diva buena\u2020\u009d. (Dt 8:6-10; Snt 1:17.)<br \/>\nJehov\u00e1 orden\u00f3 a la naci\u00f3n que le ofreciera representativamente las primicias, en especial durante la fiesta de las tortas no fermentadas. De acuerdo con este mandato, el 16 de Nis\u00e1n el sumo sacerdote mec\u00ed\u00ada ante Jehov\u00e1 en el santuario algunas de las primicias de la cosecha de grano: una gavilla de cebada, que era la primera cosecha del a\u00f1o seg\u00fan el calendario sagrado. (Le 23:5-12.) En el Pentecost\u00e9s, cincuenta d\u00ed\u00adas despu\u00e9s de haberse mecido la gavilla de cebada, se presentaban las primicias de la cosecha del trigo como ofrenda mecida, en la forma de dos panes leudados hechos de harina fina. (Le 23:15-17; v\u00e9ase FIESTA.)<br \/>\nAdem\u00e1s de estas ofrendas de grano que hac\u00ed\u00ada el sumo sacerdote a favor de la naci\u00f3n, los israelitas ten\u00ed\u00adan que presentar como ofrenda primicias de todo su producto. Todo primog\u00e9nito, fuese var\u00f3n o animal macho, se santificaba a Jehov\u00e1, bien ofreci\u00e9ndolo o redimi\u00e9ndolo. (V\u00e9ase PRIMOGENITO.) Las primicias de la harina a medio moler habr\u00ed\u00adan de ofrecerse en forma de tortas anulares. (N\u00fa 15:20, 21.) Los israelitas tambi\u00e9n pon\u00ed\u00adan en cestas el fruto del suelo y lo llevaban al santuario (Dt 26:1, 2), y una vez all\u00ed\u00ad repet\u00ed\u00adan las palabras registradas en Deuteronomio 26:3-10. Lo que se recitaba era en realidad un recuento de la historia de la naci\u00f3n, desde su entrada en Egipto hasta su liberaci\u00f3n y llegada a la Tierra Prometida.<br \/>\nSe dice que surgi\u00f3 la costumbre de que cada localidad enviara a un representante con las primicias contribuidas por los habitantes del distrito, para que no tuvieran que subir todos a Jerusal\u00e9n cada vez que maduraban las primicias. La Ley no determinaba la cantidad de las primicias que habr\u00ed\u00ada de ofrecerse, sino que se dejaba a la generosidad y esp\u00ed\u00adritu dispuesto del dador. Sin embargo, ten\u00ed\u00adan que ofrecerse las porciones m\u00e1s selectas, lo mejor. (N\u00fa 18:12; Ex 23:19; 34:26.)<br \/>\nAl \u00e1rbol reci\u00e9n plantado se le consideraba impuro los primeros tres a\u00f1os, como si fuera incircunciso. En el cuarto a\u00f1o todo su fruto llegaba a ser santo a Jehov\u00e1, y en el quinto el due\u00f1o pod\u00ed\u00ada recogerlo para s\u00ed\u00ad. (Le 19:23-25.)<br \/>\nLos sacerdotes y los levitas se serv\u00ed\u00adan de las primicias que las doce tribus no levitas daban a Jehov\u00e1, puesto que ellos no hab\u00ed\u00adan recibido herencia en la tierra. (N\u00fa 18:8-13.) El que se ofrecieran las primicias fielmente agradaba a Jehov\u00e1 y supon\u00ed\u00ada una bendici\u00f3n para todos los implicados (Eze 44:30), mientras que Dios ver\u00ed\u00ada el que no se presentaran como si le estuvieran robando algo que le pertenec\u00ed\u00ada, y con este proceder se ganar\u00ed\u00adan su desaprobaci\u00f3n. (Mal 3:8.) En algunas ocasiones los israelitas desatendieron esta pr\u00e1ctica, si bien en determinados per\u00ed\u00adodos gobernantes celosos de la adoraci\u00f3n verdadera la restablecieron. Durante el per\u00ed\u00adodo de reformas del rey Ezequ\u00ed\u00adas, se prolong\u00f3 la celebraci\u00f3n de la fiesta de las tortas no fermentadas, ocasi\u00f3n en que el rey Ezequ\u00ed\u00adas instruy\u00f3 al pueblo para que cumpliera con su obligaci\u00f3n respecto a la contribuci\u00f3n de las primicias y el diezmo. El pueblo respondi\u00f3 a esto de buena gana y llev\u00f3 en gran cantidad las primicias del grano, el vino nuevo, el aceite, la miel y todos los productos del campo, desde el tercer mes hasta el s\u00e9ptimo. (2Cr 30:21, 23; 31:4-7.) Despu\u00e9s de volver de Babilonia, Nehem\u00ed\u00adas dirigi\u00f3 al pueblo en hacer el juramento para andar en la ley de Jehov\u00e1, y en \u00e9l se inclu\u00ed\u00ada la ofrenda de las primicias de cada clase. (Ne 10:29, 34-37; v\u00e9ase OFRENDAS.)<\/p>\n<p>Uso figurado y simb\u00f3lico. A Jesucristo se le engendr\u00f3 por esp\u00ed\u00adritu al tiempo de su bautismo, y se le resucit\u00f3 de entre los muertos a la vida de esp\u00ed\u00adritu el 16 de Nis\u00e1n de 33 E.C., precisamente el d\u00ed\u00ada en el que se presentaban ante Jehov\u00e1 en el santuario las primicias de la primera cosecha de grano. Por lo tanto, se le llama las primicias, siendo en realidad las primeras primicias para Dios. (1Co 15:20, 23; 1Pe 3:18.) Los seguidores fieles de Jesucristo, sus hermanos espirituales, tambi\u00e9n son primicias para Dios, pero no las primeras, y m\u00e1s bien se asemejan a la segunda cosecha de grano, el trigo, que se presentaba a Jehov\u00e1 en el d\u00ed\u00ada del Pentecost\u00e9s. En total son 144.000, y se dice que son \u2020\u0153comprados de entre la humanidad como primicias para Dios y para el Cordero\u2020\u009d y que son \u2020\u0153ciertas primicias de sus criaturas\u2020\u009d. (Rev 14:1-4; Snt 1:18.)<br \/>\nEl ap\u00f3stol Pablo tambi\u00e9n llama \u2020\u0153primicias\u2020\u009d al resto de jud\u00ed\u00ados fieles que llegaron a ser los primeros cristianos. (Ro 11:16.) Al cristiano Ep\u00e9neto se le llama \u2020\u0153primicias de Asia para Cristo\u2020\u009d (Ro 16:5), y a la casa de Est\u00e9fanas, \u2020\u0153las primicias de Acaya\u2020\u009d. (1Co 16:15.)<br \/>\nPuesto que los cristianos ungidos son engendrados por el esp\u00ed\u00adritu como hijos de Dios con la esperanza de ser resucitados a una vida inmortal en los cielos, se dice que durante su vida en la Tierra \u2020\u02dctienen las primicias, a saber, el esp\u00ed\u00adritu, [&#8230;] mientras aguardan con intenso anhelo la adopci\u00f3n como hijos, el ser puestos en libertad de sus cuerpos por rescate\u2020\u2122. (Ro 8:23, 24.) Pablo dice que \u00e9l y aquellos compa\u00f1eros cristianos cuya esperanza es vivir como esp\u00ed\u00adritus tienen \u2020\u0153la prenda de lo que ha de venir, es decir, el esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d, al que tambi\u00e9n llama \u2020\u0153una prenda por anticipado de nuestra herencia\u2020\u009d. (2Co 5:5; Ef 1:13, 14.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Hebreo <em>r\u0113\u02be\u0161\u00ee\u1e6f<\/em> (\u00abprimero\u00bb); <em>bikk\u00fbr\u00eem<\/em> (\u00abprimeros maduros\u00bb)\u00bb; griego, <em>aparch\u0113<\/em> (\u00abprincipio\u00bb). Seg\u00fan lo requer\u00eda la ley de Mois\u00e9s, las primicias eran el reconocimiento de que la tierra y todos sus frutos eran un don de Dios. As\u00ed como Dios reclamaba como suyos a los primog\u00e9nitos de los hombres y las bestias (Ex. 13:2), as\u00ed hab\u00eda que ofrecer a Dios las primicias de la tierra (Ex. 22:29). Las ofrendas eran generalmente productos del suelo en su estado natural, tales como trigo, frutas, uvas, miel y lana, descrito como aquello que era \u00abmaduro primero\u00bb (<em>bikk\u00fbr\u00eem<\/em>, primicia; Ex. 22:29; 23:16, 19; 34:26; Dt. 18:4; 2 Cr. 31:5). Las primicias inclu\u00edan productos del trabajo del hombre tales como harina, aceite, vino, masa y pan (Ex. 34:18, 22; Lv. 23:16\u201320; 2 Cr. 31:5). La distinci\u00f3n entre el \u00abprimer maduro\u00bb (<em>bikk\u00fbr\u00eem<\/em>) como productos naturales y los productos del trabajo humano (<em>r\u0113\u02be\u0161\u00ee\u1e6f<\/em>) no se mantiene en todos los pasajes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En general, las primicias eran ofrendas de diversos tipos, especialmente de productos del suelo y preparados, una porci\u00f3n de los cuales se ofrec\u00eda a los sacerdotes como representantes divinos y, salvo una peque\u00f1a parte que se ofrec\u00eda sobre el altar, eran para uso personal del sacerdote.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ley de las primicias se encuentra en Ex. 23:16\u201319, donde se la llama \u00abfiesta de la siega, los primeros frutos de tus labores\u00bb (v. 16), y se menciona como una de las tres fiestas principales que toda la naci\u00f3n deb\u00eda observar. En Lv. 23:9\u201314 se dan instrucciones adicionales acerca de las primicias ofrecidas en el tiempo de la siega. En Dt. 26:1\u201311 se dan m\u00e1s detalles, y se prescribe un detallado ritual. Se ordena al oferente que tome \u00ablas primicias de todos los frutos que sacares de la tierra\u00bb (v. 2), los ponga en una canasta y los lleve al sacerdote, confesando que el Se\u00f1or lo hab\u00eda llevado a la tierra, que Dios hab\u00eda sacado a Israel de Egipto por su poder, y le hab\u00eda dado esta \u00abtierra que fluye leche y miel\u00bb (v. 9). La ofrenda de las primicias es seguida por las instrucciones de diezmar todo el producto (vv. 12\u201319).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la historia de Israel en el AT, la observancia de la ofrenda de las primicias parece haber sido descuidada despu\u00e9s de Salom\u00f3n, pero fue revivida por Ezequ\u00edas (2 Cr. 31:15) y Nehem\u00edas (Neh. 10:35, 37; 12:44). Eliseo, en el tiempo de la apostas\u00eda de Israel, recibi\u00f3 \u00abpanes de primicias\u00bb y trigo, lo cual fue milagrosamente multiplicado para alimentar a un centenar de hombres (2 R. 4:42\u201344).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su uso figurado en las Escrituras, Israel es denominado \u00abprimicias de sus nuevos frutos\u00bb, es decir, en su calidad de santo para Jehov\u00e1 (Jer. 2:3). En el NT se hace uso frecuente de la figura. Los primeros convertidos de alguna regi\u00f3n eran llamados \u00abprimicias\u00bb (Ro. 16:5; 1 Co. 16:15). Generalmente, se describe a los cristianos como \u00abprimicias de sus criaturas\u00bb, esto es, un primer fruto de seres creados (Stg. 1:18). Tanto en Santiago como en Apocalipsis, lo que est\u00e1 impl\u00edcito es que quienes son descritos como primicias al recibir este nombre son hechos santos para Dios. As\u00ed tambi\u00e9n, los 144.000 de Ap. 14:1\u20135 se describen como \u00abprimicias\u00bb (v. 4). La obra del Esp\u00edritu en los cristianos en el presente, en contraste con su perfecci\u00f3n final, se describe como \u00ablas primicias del Esp\u00edritu\u00bb (Ro. 8:23), es decir, muestras de la cosecha venidera, la resurrecci\u00f3n del cuerpo y la completa liberaci\u00f3n del poder del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los usos figurados m\u00e1s importantes de las primicias en el NT es la referencia a Cristo que es descrito como \u00abprimicias de los que durmieron\u00bb (1 Co. 15:20; cf. 15:23), es decir, el primero que resucit\u00f3 de entre los muertos como promesa de una cosecha completa, la resurrecci\u00f3n de todos los santos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Art\u00edculos \u00abPrimicias\u00bb en <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">ISBE<\/a><\/em>, <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">SHERK<\/a><\/em>, <em>Unger\u2019s Bible Dictionary<\/em>; L.S. Chafer, <em>Systematic Theology<\/em>, VII, pp. 153\u2013155.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">John F. Walvoord<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>ISBE <\/em><\/a><em>International Standard Bible Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>SHERK <\/em><\/a><em>The New Schaff-Herzog Encyclopaedia of Religious Knowledge<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (488). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La pr\u00e1ctica de consagrar los primeros frutos a la deidad no es una claramente  jud\u00eda (cf. Iliad, IX, 529; Arist\u00f3fanes, \u201cRan.\u201d, 1272; Ovid, \u201cMetam.\u201d, VIII, 273; X, 431; Plinio, \u201cHist. Nat.\u201d, IV, 26; etc.).  Parece haber surgido naturalmente entre los pueblos agr\u00edcolas a partir de la creencia de que el primer &#8212;y por lo tanto el mejor&#8212; producto de la tierra es debido a Dios  como un reconocimiento a sus dones.  \u201cDios sirvi\u00f3 primero\u201d, entonces toda la cosecha se convierte en comida l\u00edcita.  En  Israel la  ofrenda de las primicias estaba regulada por las  leyes consagradas en diferentes partes de los libros de Mois\u00e9s.  En el curso de las \u00e9pocas, estas leyes fueron complementadas por costumbres conservadas m\u00e1s tarde en el Talmud.  Tres tratados completos de este \u00faltimo, \u00abBikkurim\u00bb, \u00abTeriimoth\u00bb, y \u00abHdllah\u00bb, adem\u00e1s de numerosos otros pasajes de la Mishn\u00e1 y Gemarah, se dedican a la explicaci\u00f3n de estas costumbres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, las ofrendas de las primicias se designan en la Ley por un nombre triple: bikkurim, reshith y teriimoth.  Sigue habiendo mucha incertidumbre acerca del significado exacto de estas palabras, ya que parecen haber sido tomadas de manera indiscriminada en diferentes \u00e9pocas.  Sin embargo, si se consideran los textos con atenci\u00f3n, se podr\u00e1 recabar de ellos una idea bastante adecuada de la materia.  Hab\u00eda una ofrenda de las primicias relacionada con el inicio de la cosecha.  Lev\u00edtico 23,10-14 dispone que se ha de llevar una gavilla al sacerdote, quien la mecer\u00e1 ante el Se\u00f1or el d\u00eda siguiente despu\u00e9s del  s\u00e1bado.  Un holocausto, una ofrenda de harina y una libaci\u00f3n acompa\u00f1aban la ceremonia; y hasta que esto se realizara, no deb\u00edan comer \u201cni pan, ni grano tostado, ni grano tierno\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siete semanas m\u00e1s tarde se deb\u00eda llevar al santuario una nueva ofrenda de dos panes hechos de la nueva cosecha.  El b\u00edkk\u00fbr\u00eem consist\u00eda, al parecer, de los primeros frutos maduros en rama, los cuales se tomaban del trigo, cebada, uvas, higos, granadas, aceitunas y miel (vea el art\u00edculo plantas en la Biblia.  Se supon\u00eda que los frutos a ofrecerse eran los m\u00e1s selectos, y deb\u00edan ser frescos, excepto en el caso de las uvas y los higos, que pod\u00edan ser ofrecidos secos por los israelitas que viv\u00edan lejos de Jerusal\u00e9n.  No hay indicaciones en las  Escrituras en cuanto a qu\u00e9 cantidad se deb\u00eda traer al santuario.   Pero gradualmente se introdujo la costumbre de consagrar no menos de una sexag\u00e9sima y no m\u00e1s de una cuadrag\u00e9sima parte del cultivo (Back, II, 2, 3, 4).  De vez en cuando, por supuesto, hab\u00eda ofrendas extraordinarias, como la de la fruta de un \u00e1rbol del cuarto a\u00f1o despu\u00e9s de haber sido plantado (Lev. 19,23-25); tambi\u00e9n se pod\u00eda, por ejemplo, separar como una ofrenda gratuita la cosecha de un campo entero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al principio no hab\u00eda un tiempo especialmente escogido para la ofrenda; en \u00e9pocas posteriores, sin embargo, se asign\u00f3 como l\u00edmite la Fiesta de la Dedicaci\u00f3n (25 Casleu) (Bikk., I,6; Hallah, IV, 10).  En el Libro de Deuteronomio 26,1-11, se dan instrucciones sobre c\u00f3mo deb\u00edan hacerse dichas ofrendas.   Los primeros frutos ser\u00edan llevados al santuario en una canasta y presentados al sacerdote, con una expresi\u00f3n de acci\u00f3n de gracias por la liberaci\u00f3n de Israel de Egipto y por la posesi\u00f3n de las tierras f\u00e9rtiles de Palestina.  Luego segu\u00eda una fiesta compartida por el  levita y el extranjero.   No hay certeza sobre si los frutos que se ofrec\u00edan eran o no consumidos en esa comida; N\u00fam. 18,13 parece dar a entender que de ah\u00ed en adelante pertenec\u00edan al sacerdote, y  Fil\u00f3n y Flavio Josefo suponen lo mismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se hac\u00edan otras ofrendas de frutas preparadas, especialmente aceite, vino y masa ( Deut. 18,4;  N\u00fam. 15,20-21;  Lev. 2,12.14-16; cf.  \u00c9x. 22,29, en el griego), y \u00abla primicia de la lana\u00bb.  Como en el caso de las frutas crudas, no se determinaba la cantidad; Ezequiel afirma que era una sexag\u00e9sima parte de la cosecha del trigo y la cebada y una cent\u00e9sima del aceite.   Ellos eran presentados al santuario con ceremonias an\u00e1logas a las mencionadas en el p\u00e1rrafo anterior, aunque, a diferencia del bikkurim, no se ofrecieron en el altar, sino que se llevaban a los almacenes del  Templo.  Por lo tanto, pueden ser consideradas no tanto como la materia para el sacrificio, sino como un impuesto para el sostenimiento de los sacerdotes. (vea anatas).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  SMITH, The Religion of the Semites (2da. ed., Londres, 1907): WELLHAUSEN, Prolegomena to the History of Israel, tr. BLACK AND MENZIEB (Edimburgo, 1885), 157-58; PHILO, De festo cophini; ID., De proemiis sacerdotum; JOSEFO, Ant. Jud., IV, VIII, 22; RELAND, Antiquitates sacr\u00e6; SCH\u00dcRER, Geschichte des j\u00fcd. Volkes im Zeit. J. C. (Leipzig, 1898), II, 237-50.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Souvay, Charles. \u00abFirst-Fruits.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 6. New York: Robert Appleton Company, 1909. 24 Aug. 2010 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/06082a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primicias (heb. bikk\u00fbr\u00eem), \u00abprimer fruto [o el m\u00e1s temprano]\u00bb; re&#8217;sh\u00eed, \u00abcomienzo [del fruto]\u00bb, \u00ab[fruta] selecta\u00bb; una vez bikk\u00fbrah, \u00abprimera fruta madura\u00bb [Hos 9:10]; gr. aparje , \u00abel comienzo de un sacrificio\u00bb, \u00abprimeros frutos\u00bb). Ofrendas presentadas a Dios como se\u00f1al de lealtad de parte del adorador. Normalmente llegaban a ser propiedad del sacerdote (Num 18:12; Deu &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/primicias\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPRIMICIAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3600","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3600","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3600"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3600\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3600"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3600"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3600"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}